Algo más que pantalones: Un acercamiento a Luisa Capetillo.

Por: Milagros Rodríguez El presente trabajo es un acercamiento histórico a quien fuera Luisa Capetillo. Algunos de sus trabajos escritos, su escenario, la mujer trabajadora de la época y los necesarios comentarios que provoca la vida de esta mujer. Se intenta recopilar, basado en lecturas y reflexiones de varias fuentes bibliográficas, los planteamientos de historiadores y críticos de literatura sobre su figura y obra escrita. Algunos establecen que formó parte de la historia no oficial tradicional y de la historia obrera alternativa de Puerto Rico. En la literatura no se le considera una escritora, tampoco se le reconocen méritos para ser una ateneísta. No obstante, la creación no es excluyente, ni lo puede ser la literatura. Para nosotros sí es de interés, particularmente su impacto en el espacio público. Presentaremos, aunque someramente, el lugar que ocupó Capetillo en nuestra historia obrera, en la historia de la mujer y en la literatura puertorriqueña. Reconocemos que su acción, su lucha, sus ponencias literarias, sus discursos, y sus viajes no fueron en vano. Examinemos la herencia que recibimos de ella. Nace en Arecibo en el 1879. Su padre, Luis Capetillo, era español y su madre, Luisa Margarita Perone, francesa. De sus padres, Luisa despertó el interés por la lectura, la escritura y la educación en general, al igual que las ideas europeas de la época. La madre de Luisa Capetillo nació en la Francia romántica y llegó a América con estas ideas de las cuales Luisa fue receptora. Para Luisa la educación era un salvamento para salir de la ignorancia que aplastaba y cegaba al individuo. Postulado que encontramos como básico para apoyar los ideales de lucha de la época en que ésta vivió.

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Luisa asiste a la escuela, pero más bien su formación fue autodidacta. Su primer trabajo fue como costurera, pero su próximo trabajo fue de lectora en las fábricas de tabaco en Arecibo. Más adelante examinaremos la importancia de esta tarea con los trabajadores del tabaco. Sus publicaciones son las siguientes: en 1907, Ensayos Libertarios; en 1910, La humanidad en el futuro y la Escuela Moderna; en 1911 publica Mi opinión sobre las libertades, derechos y deberes de la mujer y en 1916, Influencias de las ideas modernas. De igual modo, fundó una revista, La mujer, pero no se conserva ni un ejemplar de esa publicación. Ofreció discursos, y publicó en periódicos, entre estos, Cultura Obrera. Luchó por los obreros, en contra del analfabetismo, por las causas humanitarias, por la infancia desvalida y fue feminista. En sus escritos encontramos consejos tanto de la dieta, pues era vegetariana, del cuidado del cuerpo, hasta de cómo debe ser la esposa, la madre y la mujer. Se le atribuye la idea de escuelas-granjas para niños y jóvenes desamparados.1 Creía y profesaba el concepto de amor libre. En el sentido de que la mujer puede escoger libremente a su compañero, al igual que el hombre a su compañera. En efecto, tuvo tres hijos, pero nunca contrajo matrimonio legalmente con ninguno de sus dos compañeros. La mujer trabajadora y el feminismo Luisa Capetillo expuso tenaz y constantemente su defensa de la mujer y del trabajador en general. El trabajo en la Isla en ese momento era aplastante y altamente injusto. Si era injusto para el hombre más para la mujer, pues casi siempre ganaba menos salario que el hombre, aunque desempeñaran ambos
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El Sol. Diciembre de 1975, Vol. XX., Num. 19.

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las mismas tareas. Además, las condiciones eran precarias y se estaban gestando cambios en los modos de producción en los sistemas de trabajo. La idea del amo capitalista era la producción a costa de la explotación, que también ocurría en la esclavitud. El capitalismo es otra forma más avanzada, posiblemente de la explotación del obrero. En uno de sus escritos dijo que lo que no se realizaba en el momento era utopía. En efecto, en el análisis de su segundo trabajo La humanidad en el futuro2 encontramos esa utopía. Perseguía una transformación total de todas las estructuras sociales, entre ellas las patriarcales, y todo lo que representara opresión para las mujeres. Posiblemente el feminismo era un instrumento para combatir esta injusticia. El capital norteamericano y sus inversiones otorgaron otras riendas a la producción y a las condiciones laborales de Puerto Rico. En ese contexto la mujer era la más afectada y hasta los niños, que llegaron a trabajar también. Hasta entonces, la Isla tenía una economía agrícola y con la inversión de capital extranjero fue transformándose en una economía de monocultivo para un mercado internacional bajo condiciones capitalistas. Así las estructuras sociales y las condiciones de vida de los puertorriqueños fueron afectadas grandemente por estos cambios socio-económicos. Afirmamos que también sus esquemas mentales y su modo de vivir fueron cambiando y ajustándose a las relaciones capitalistas de salario y modos de producción. Luisa Capetillo apela a los sentimientos, su gran pasión al exponer las ideas nos lleva a afirmar esto. Apreciamos el modo en que quería enseñar, instruir a los puertorriqueños. Es una de las razones de que su estilo sea tan diferente a lo que ubicamos y conceptualizamos como la literatura y la historia oficial.

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Luisa Capetillo. La humanidad en el futuro. San Juan: Biblioteca Roja, 1910.

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Capetillo logró un lugar importante en la Federación Libre de Trabajadores, FLT, el cual era un escenario y estructura de hombres. El liderato obrero era masculino. Las feministas de la élite intelectual profesional y criolla, seguían las ideas del liberalismo burgués clásico. Veían en estas ideas el progreso, pero no un compromiso con un sistema democrático igualitario.3 Capetillo era más fuerte en su compromiso, era radical. Dentro de su propia clase todas las mujeres apoyaban proyectos radicales para este momento histórico. No obstante, la FLT se caracterizaba por sus ideas de fraternidad, palabra que encontramos constantemente en los escritos de Capetillo. La FLT organizaba los trabajadores del país, agrupaba, trabajadores urbanos diestros tales como los carpinteros, tipógrafos y tabaqueros. En las zonas rurales de la Isla, en su gran mayoría eran empleados agrícolas. A fines del siglo 18 comenzó a sentirse en Europa la ideología del feminismo. “Es en el pensamiento de la Ilustración, que defiende la razón como medio indispensable para buscar la verdad, donde primero se encuentran los postulados en defensa de la existencia del talento e inteligencia de la mujer, y las denuncias de que la típica educación femenina era la causante de la ignorancia y abulia entre la mayoría de las mujeres.”4 Fue en los Estados Unidos donde surgió por vez primera el feminismo organizado y luego en Inglaterra, el mismo iba vinculado a los cambios políticos y económicos. Aunque ya algunos procesos habían comenzado bajo la dominación española, el cambio económico y el capitalismo vino a consecuencia del establecimiento de las corporaciones tabacaleras y azucareras norteamericanas, y la mano de obra era puertorriqueña. Las mujeres comienzan a integrarse en la economía, traduciéndose en el trabajo, particularmente en la industria del tabaco y la
María de F. Barceló-Miller. Reseña a Fritz, Sonia (productora y directora). Luisa Capetillo: Pasión de justicia. 4 Yamila Azize Vargas. Editora. La mujer en Puerto Rico. Río Piedras: Ediciones Huracán, 1987.
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aguja. Así también, comenzaron a gestarse las luchas por la igualdad con los hombres. Antes de la invasión, las mujeres trabajaban en los hogares, ayudaban en las casas de los hacendados o comerciantes o colaboraban ayudando al hombre, esto es “ayuda en el cultivo de subsistencia, crianza de animales domésticos, algunas tareas agrícolas secundarias en la hacienda, colaboración en períodos estacionales de amplia necesidad de mano de obra como la recogida del café, etc.”5 Para 1899, según cita Quintero Rivera, en la industria del tabaco solo encontramos 60 mujeres, el 1.6% del empleo total en la industria, pero para 1920 ya habían 8,766, lo cual representaba un 52.9% del empleo total.6 El historiador examinó el Censo del 1899, realizado por los norteamericanos en la Isla. Nosotros también lo examinamos. “El número de puertorriqueños dedicados á diferentes profesiones lucrativas, era de 316,365, ó sea el 33.1 por ciento de la población total de la Isla.”7 En una tabla se refleja que hembras trabajadores eran 47,701 lo que para los científicos del censo era un 9.9 por ciento de la población total.8 Como profesiones lucrativas se categorizaba la agricultura, pesca, minería, servicio doméstico y personal, industrias fabriles y mecánicas, comercio y transporte y servicio profesional. En mi opinión, conviene revisar detenidamente las fuentes bibliográficas donde se cita el Censo de 1899, ya que hemos encontrado algunas diferencias en los datos citados. De igual forma, hemos encontrado varias opiniones en el tema de la desigualdad de sexos, es por esto que pensamos que al comienzo sí hubo resentimiento y diferencias, pero más adelante las mujeres fueron reconocidas como compañeras de trabajo. Tenían participación en la FLT, huelgas y manifestaciones. Quintero cita a la Unión de tabaqueros, FLT,
Ángel Quintero Rivera. Socialista y tabaquero: La proletarización de los artesanos. Sin Nombre. p. 112. 6 Ibíd., p. 113. 7 Academia Puertorriqueña de la Historia. Informe sobre el Censo de Puerto Rico, 1899. Ediciones Puerto: San Juan, 2003, p. 90. 8 Ibíd., p. 91.
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“…la mujer, organizada junto a nosotros, luchando con nosotros, y preparada con nosotros, no es temible, no puede ser nuestro enemigo, al contrario, tiene que ser nuestro aliado; no puede ser débil ni dúctil, tiene que ser fuerte como nosotros y tan resistente como nosotros.”9 Se señala también que el Partido Socialista, fundado en el 1915, le dio importancia a la participación de la mujer una década antes de aprobarse el sufragio femenino, éste partido incluía en su estructura interna puestos relevantes. Aunque años más tarde se debilitó el Partido Socialista, porque “alejó gradualmente sus intereses políticos de los de la clase trabajadora.”10 Eduardo Conde incluía a la mujer dentro de la opresión, ya que la falta de educación y derechos políticos llevaba a que esto ocurriera. Por otro lado se señala que en los ambientes laborales se degradaba la imagen de la mujer. Se mencionan males como enfermedad, muerte, perdición y prostitución. Marcia Rivera planteó en un artículo publicado en 1981, que “…el socialismo no es una panacea que automáticamente corrige las desigualdades entre géneros, y la lucha de las mujeres por alcanzar un estado de igualdad no está reñida con la lucha nacional.”11 El mensaje de Luisa Capetillo Acercarse a las palabras de Luisa Capetillo nos produce la impresión de mucha pasión, tenacidad y firmeza. Quería decir tanto esta mujer, quería ofrecer soluciones, salvaciones, en su particular estilo, sin adornos, genuino,

Ángel Quintero Rivera. Socialista y tabaquero…, p. 114. Ángel M. Agosto en Bosquejo histórico sobre el movimiento obrero. Pensamiento Crítico, agosto/sept. 1980, Año IV, No. 20, cita a Blanca Silvestrini de Pacheco. Los Trabajadores Puertorriqueños y el Partido Socialista (1932-1940). Editorial Universitaria: Río Piedras, 1973, pp. 78-79. 11 Marcia Rivera Quintero. El feminismo obrero en la lucha de clases en Puerto Rico (19001920). En Rojo. Claridad, del 13 al 19 de marzo de 1981.
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espontáneo y directo. Al ver su obra el lector se encuentra ante un discurso de gran importancia. Ella recoge el sentir de un nuevo movimiento que se gesta en las primeras dos décadas del siglo 20 inmediatamente después de la invasión norteamericana. Este sentir, producto de la opresión y de comienzos de la manifestación de nuevas formas de orden social, impuestas por el nuevo amo, el capital norteamericano. En este momento, surge el establecimiento de organizaciones obreras a nivel de la Isla, donde Luisa Capetillo tiene destacada participación y aportación, como mencionamos anteriormente. En la Cruzada del Ideal que auspició la FLT, en el 1909, se unió a los trabajadores que visitaban los pueblos llevando precisamente el ideal de organizarse. Ella no se limitó a la Isla, incluyendo a Vieques, si no que viajó al Caribe y a los Estados Unidos para llevar el mensaje de fraternidad y organización obrera. No podemos obviar, las veces que fue encarcelada por su participación en manifestaciones, como huelgas y el hecho de usar falda pantalón anticipando la permisividad. Según Rafael Aragunde, “…la suerte que corrieron las pretensiones de Luisa Capetillo no fue óptima. Sabemos que ignoraron, que no se atendieron. No se insertaron dentro de la corriente predominante de nuestra reflexión nacional, obsesionada con el status político y la identidad boricua.”12 Luisa Capetillo es otra forma de ver la política, según Aragunde. Luisa Capetillo recoge los temas de la mujer compañera, madre, el hombre, el abuso, la injusticia, la fraternidad, el orden, la religión, el trabajo, la iglesia formal e informal, sus viajes, la pobreza, la cárcel, la salud, la alimentación, la meditación, la Naturaleza, en fin, los aspectos de la vida. Para una lectura

Rafael Aragunde, Reflexión breve sobre Luisa Capetillo, experiencia excepcional y expresión valiosa al margen del pensamiento puertorriqueño, Revista Cayey, 20 (78), 1999, p. 68-77.

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más completa sobre ella se puede consultar los libros de Norma Valle Ferrer13 y Julio Ramos14. En el presente trabajo no se analiza su obra de teatro Influencias de las ideas modernas, publicada por Capetillo en la Tipografía Negrón Flores para el 1916. Pero comentaremos sobre sus otras tres publicaciones. Ensayos Libertarios15, 1906, es el primer libro de Capetillo. En este critica muy fuerte al poder, tanto al eclesiástico, los de las negras sotanas, como el sistema capitalista. Critica la salud pública y otras áreas del sector público, al mismo tiempo critica, la clase privilegiada. En esta obra también muestra y prescribe indicaciones para la vida básica y cotidiana del pueblo. Cita a Samuel Gompers, a Cristo, a Sócrates y a Tolstoy, muestra de su interés por los clásicos teóricos del movimiento obrero. Su tarea como lectora para los tabaqueros, le ayudó a acumular estas ideas y a refrescarlas constantemente en su pensamiento. Es un escrito heterogéneo, no necesariamente persigue una organización, en sus otros trabajos sí se aprecia un poco más de coherencia narrativa. Ensayos Libertarios es como un grito de salvación, para los lectores de la época, el mismo representaba su realidad de opresión e injusticia. La humanidad en el futuro16 representa el segundo libro de Luisa Capetillo. Publicado para el 1910 por la Biblioteca Roja. Es la utopía, la interpretación de Luisa Capetillo de lo que debe ser la sociedad, al final incluyó un ensayo la ¡Escuela moderna!, donde se presenta cómo debe ser la

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Norma Valle Ferrer, Luisa Capetillo: historia de una mujer proscrita, Río Piedras, Editorial Cultural, 1990. 14 Julio Ramos, Amor y anarquía: los escritos de Luisa Capetillo, Río Piedras, Ediciones Huracán, 1992. 15 Luisa Capetillo, Ensayos Libertarios, Arecibo, Tipografía Real Hermanos, 1907. 16 Luisa Capetillo, La humanidad en el futuro, San Juan, Biblioteca Roja, 1910.

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escuela. Recordemos que para ella, para el anarquismo y las corrientes de la época, la educación representaba la herramienta para salir de la injusticia. La huelga general es aquí descrita como el instrumento de lucha. Era una huelga para evolucionar, para el bien común. La humanidad en el futuro Luisa Capetillo desarrolla todo un mundo de trabajadores organizados en una continua ejecución de tareas para el beneficio de todos. Cada oficio era importante, pero no obligatorio. Al leerlo nos da la impresión de un lugar de ensueño o paraíso. Pero llegó el terror cuando algunos pueblos carecían de sus necesidades básicas. Este mismo terror obligó a la burguesía a tener que acomodarse y vivir en carne propia las necesidades que confrontaba el pueblo oprimido. Finalmente, la huelga llegó a su punto culminante y en la plaza pública hubo gran celebración, luego de haber quemado libros, papeles y otros objetos, catalogados de inútiles por Capetillo. Mi opinión…17 representa el tercer libro de Capetillo. Una exposición feminista. Cuando más enérgica encontramos a Capetillo. Es la primera tesis feminista del país, como bien señala Norma Valle en el cuarto capítulo de su biografía sobre Luisa Capetillo. En fin, Luisa Capetillo merece seguir siendo estudiada y comentada. Podríamos aportar mucho más sobre la obra, pensamiento y acción de Capetillo, en su escenario de principios del siglo veinte. Siento un compromiso en seguir esta investigación, para completar más aún los estudios sobre Capetillo. Leer directamente sus escritos nos lleva, nos transporta, a lo que es una lucha genuina, firme y constante.
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Luisa Capetillo, Mi opinión sobre las libertades, derechos y deberes de la mujer, compañera, madre y ser independiente, San Juan, The Times Publishers, 1911.

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