POTOSI La otra noche estuve en Potosí, Bolivia. El mundo se paró allí hace muchos años.

Asentada en las faldas de un cerro de plata, la que fuera la ciudad que acuñaba la moneda de un imperio desde las alturas de las que podía tocarse el cielo, es hoy una reliquia del pasado que mantiene su patrimonio monumental con ayudas internacionales. Potosí, sinónimo de riqueza en nuestro referente simbólico cultural es, sin embargo, una ciudad muerta con un cerro agujereado como un queso por una multitud de termitas mineras que pretenden extraer el último gramo de un metal agotado hace décadas. La lujosa vida de antaño es un recuerdo vivo y la actual miseria de las familias que viven en este paraje inhóspito, una realidad presente que quiere no reconocerse. Hace unos días estuve en sueños en Potosí, una ciudad que conocía de mis frecuentes viajes a Bolivia una década atrás. Hoy nuestro escenario de vida es un Potosí. Pretendemos vivir de acuerdo a un sistema socioeconómico que ha sido fuente de prosperidad excepcional en la historia de la humanidad pero que está en fase terminal por las leyes de la dinámica vital: todo lo que nace ha de morir para perpetuación de la creación. Pretendemos vivir un sueño que no nos corresponde, un sueño hecho realidad que pertenece a generaciones pasadas, un sueño que sigue siendo representado, cada vez con menos éxito, en el escenario de la vida presente. Este sueño tiene diferentes personajes que encarnan un sistema de creencias y que se relacionan de acuerdo a unos valores que los mantienen somnolientos, paralizados y sin ideas ante los desafíos actuales. Pero hay nuevos paraísos por emerger. Residen en los propios sueños y hay que recuperarlos. Los Príncipes Valientes desafían y retan el sistema de creencias imperantes para conquistar sus sueños vitales. Toman conciencia de lo que quieren alcanzar en esta vida y luchan por ello, aprenden que el trabajo es energía personal y que ellos deciden como emplearlo, descubren que tienen una fuente de energía en su espíritu y una ventaja comparativa llamada talento para llevar adelante su vocación, se dan cuenta que tan importante es satisfacer las necesidades biológicas como las del corazón. Los Príncipes Valientes traspasarán las fronteras vigentes de la consciencia y se adentrarán en las profundidades del los territorios desconocidos e inconscientes donde encontrarán los recursos necesarios para reconfigurar y transformar su vida en un paraíso de abundancia. Los Príncipes Valientes no mendigan, se valoran, han recuperado la abundancia y la magia creadora de la vida. P.D. ¿Quieres ser un Príncipe Valiente?, ¿Quieres que te explique un sueño?, ¿Quieres sintonizar con tu espíritu y talento? ¿Quieres transformar tus hábitos y entrenar tu capacidad? ¿Quieres descubrir el paraíso de abundancia que te está esperando? Te apoyamos con nuestros servicios de interpretación de sueños, hipnosis y coaching, y con nuestro mágico taller Arqueología del Talento (próximas ediciones en Barcelona 13/14 de Febrero; San Lorenzo de El Escorial 27/28 de Febrero)

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful