El día Viernes 7 de Enero, yo y mi pareja salimos por la noche con nuestros respectivos amigos (as) a compartir un trago en uno de los

tantos locales nocturnos que existen en la Av del Mar de La Serena. Mi pareja con sus amigas regresaron a sus casas antes que nosotros a eso de las 3 AM. Yo por mi parte regrese a mi hogar, ubicado en calle Pedro Pablo Muñoz entre las calles Colon y Brasil, a eso de las 5 AM. Cuando iba en dirección a mi casa, ya casi llegando, recibo una llamada de mi pareja muy conmocionada diciéndome que me apresure en llegar porque unos desconocidos habían ingresado a la casa para robar. Al momento de llegar, mi pareja se encontraba en la casa de nuestros vecinos quienes la ayudaron en los primeros minutos para calmarla, puesto que estaba muy asustada ante la situación, lo que es muy riesgoso para el embarazo de 4 meses que tiene de nuestro hijo que esta en camino. Cuando estaba un poco mas calmada, ingresé junto a un amigo que me acompañaba para revisar bien la casa y ver que es lo que se habían robado, el resultado era la sustracción de mi notebook personal, con toda mi información académica y personal incluida mi tesis de grado, y del teléfono celular de mi pareja. Llama mucho la atención que no hayan robado otras cosas que estaban a mano como evidencia de revisión de cajones u otros en busca de dinero. Luego salí para preguntarle a mi pareja si había llamado al 133 de carabineros para hacer la denuncia y solicitar la presencia policial con el fin de encontrar a el o las personas que habían ingresado a mi casa, señalándome que lo había hecho hace ya unos 30 minutos. Cabe destacar que la 1º Comisaría de La Serena, la mas importante, esta en la esquina de las calles Colon y Cienfuegos, es decir, a aproximadamente 5 cuadras del lugar de la comisión del delito. Al transcurrir unos minutos más, se asoma por calle Colon el furgón policial placa patente Z – 2829 y dobla hacia el sector del río Elqui (en dirección contraria de mi casa), imagino yo por error del conductor. Ante esto me puse en medio de la calle para hacer silbidos y gestos con mis manos para hacerles dar cuenta de cual era el lugar de donde se hizo la llamada. Finalmente, ya después de aproximadamente 40 minutos desde la denuncia de mi pareja, el furgón llega a mi casa. Como cualquier persona normal mi mi bicicleta, algunos electrodomésticos, televisor, cámaras fotográficas o parlantes, como tampoco exista

indignación a esas alturas era altísima, por lo que increpe a los funcionarios por su excesiva tardanza para responder al llamado de un delito tan grave como el robo en lugar habitado, teniendo una comisaría a un par de cuadras de la casa. En este acto insulte en más de un ocasión a Carabineros, por lo que después de un intercambio de insultos de parte ellos, el oficial del plan cuadrante Nº 4 del centro, de apellido Domínguez dijo “ya chao” procediendo a avanzar en el furgón unos metros más allá. Nuevamente los increpe diciéndoles que si acaso no iba a realizar ninguna diligencia investigativa por le denuncia hecha por mi pareja. Camine en dirección a mi casa, cuando se bajan 2 funcionarios del furgón y me atacan por la espalda. Naturalmente mi instinto fue resistir a la agresión, sin golpear a ningún funcionario, solo intentando soltarme de sus intento de llaves sacadas de una película de acción, como no lograron reducirme inmediatamente, en cuestión de minutos llegaron mas patrullas con refuerzos y fue ahí cuando comenzó la pesadilla. Con golpes de puños y punta pies lograron derribarme para luego inmovilizarme con sus rodillas en mi espalda y cara, esposando mis manos por la espalda. Hasta ahí, podríamos convenir en que “se hizo uso de la fuerza necesaria para reducirme”, pero esposado y totalmente indefenso me realizaron llaves para asfixiarme y continuaron los golpes en mi cabeza y pecho totalmente desprotegido en la calle y al interior del furgón. Todo esto en presencia de mi pareja embarazada, a la que también agredieron verbalmente, y vecinos. Después de haberme detenido, ante la petición de que “por favor” revisarán la casa, el funcionario placa Nº 984732, quien posteriormente oculto su placa, tuvo la bondad de revisar el sitio del suceso bastante a la rápida (solo miro un poco con la linterna como constato mi pareja). Una vez realizada la revisión me dirigieron al Hospital de La Serena a constatar lesiones. En el lugar me trasladaron con la técnica “del colgado”, es decir esposadas ambas manos a la espalda procedieron a levantar las esposas lo mas alto posible, lo que causa profundo dolor en las articulaciones de los hombros. Ante la intervención de un funcionario del Hospital dejaron de hacer eso y bajaron mis manos a la posición natural. Luego ingreso solo con los 2 funcionarios policiales ya identificados a un box de atención. En el lugar continúan las humillaciones psicológicas y físicas, yo los increpaba por el hecho de fui victima de un delito de robo y que en vez de hacer algo por investigar el hecho, me golpearan y llevaran detenido. Ante eso me señalaban de que no tenia nada que reclamar

porque a juicio de ellos tenia unas “cagadas” de cosas en mi casa. Me alegra saber que ellos tengan un tan buen pasar económico para hacer esos juicios. Luego continuaron los golpes, me tiraron al suelo, aun esposado, para seguir con sus preferidos golpes en el pecho y costillas (que no dejan marcas), contorsión de muñecas con las esposas y presión con sus dedos en mis ojos. Yo gritaba y gritaba por el hecho insólito de que esto se hacia en un recinto hospitalario, pero nadie llego a decir nada. Terminada “la sesión” se apersonó el medico Marcelo Beltrán para hacer la constatación de lesiones. Ni si quiera se molesto en pedir que me retiraran las esposas, solo me miró un poco y estampó en su informe un simple “sin lesiones”. A estas alturas cuando ya había transcurrido aproximadamente una hora de mi detención; oops!!! Un funcionario se da cuenta de que ni siquiera habían tomado la declaración de la victima que hizo la denuncia del robo, es decir, de mi pareja. Vuelta a mi casa conmigo en el furgón para tomar la declaración. En ese momento, desorientado por los golpes y vueltas en el vehiculo, no sabia que era lo que pasaba, solo pude ver que un carabinero ingresó a mi casa y al demorarse unos minutos en salir yo preguntaba que pasaba, la respuesta del oficial Domínguez fue “esta culeando la maraca”, por supuesto que lo insulte, y le recordé quien era su madre. Hecha la única diligencia de investigación que hicieron nuestros amigos en el camino, mi pareja les entrego mi cedula de identidad, luego me llevaron a la 1º Comisaría de La Serena. Ahí por protocolo se deben dejar las cosas de valor en la guardia, yo no tenia nada solo mi celular, porque al momento de la detención mi pareja saco mi billetera del bolsillo, esto también fue aprovechado por los funcionarios para decirme que “no tenia ni plata”. Como ellos tenían mi cedula, yo haciendo uso de mi derecho a guardar silencio, no les di ninguna información personal por lo que siguió la golpiza, todavía esposado con las manos detrás de mi espalda, entre el oficial Dominguez, el funcionario placa Nº 984732 y el cabo Cueto que estaba en la guardia del calabozo a esa hora, me propinaron golpes de pie en mi piernas para derribarme mientras me “colgaban” de las esposas y golpes con la mano extendida en mi cara (las que tampoco dejan marcas mayores, solo hinchazón) en repetidas ocasiones mientras seguía la denotación psicológica.

Terminadas las 3 golpizas y el constante maltrato sicológico, fui derivado a un calabozo a una hora que calculo aproximada a las 6:30 – 7:00 am. En este lugar compartí el espacio con 3 imputados por hurto y otros delitos, al momento de ingresarme carabineros lo hizo haciéndome saber que yo era un delincuente por lo que tenía que compartir con ellos, pensando quizás que esto seria un castigo. Al contrario. Como yo estaba solo con pantalones y polera, mis compañeros de calabozo me prestaron frazadas y un chaleco para apoyar la cabeza, un trato mucho más cordial que el que recibí de carabineros en todo momento, o el que recibió mi pareja como victima de un delito. Pero eso no es todo. Al pasar el tiempo me llaman de la guardia. En ese lugar se encuentra una señorita que se identifico como asistente de fiscal, para informar el motivo de la detención (cuando ya habían pasado por lo menos 3 horas de mi detención); ocultación de identidad fue la imputación, cuando ella misma tenia en sus manos mi cedula de identidad. PLOP! No creo que haya que tener conocimientos en derecho para darse cuenta de la absurda comunicación. Luego trato de hacerme firmar una declaración, lo que obviamente no hice. Después dijo que me iba a fotografiar para terminar, en ese momento me pare y me dirigí voluntariamente al calabozo, ahí estaba mejor. A eso de las 10 am, me llaman de la guardia nuevamente, en este caso era la fiscal de turno Carolina Caballero que me llamaba por teléfono. Me comunicó que ella al conocer de mi detención ordeno mi libertad a eso de las 8 AM, manifestándome su indignación al percatarse que aun permanecía privado de libertad, por lo que oficiaría el caso a Fiscalía Regional para que se tomen las medidas del caso. Yo en ese momento me sentía algo aliviado porque la fiscal me dijo que me liberarían inmediatamente, cosa que no fue así. Terminada la llamada el carabinero-portero a cargo de la guardería volvió a encerrarme, siendo liberado finalmente alrededor de las 11 AM.

Carabinero esta para resguardar la seguridad pública como también para el trabajo en prevención e investigación de delitos. En mas de una ocasión le hice ver esto, ante lo cual

se burlaban diciendo “ahora te tenemos que cuidar la casa hueon” y expresiones similares. En la esquina de las calles de Brasil y PP Muñoz, a media cuadra de mi casa, existe una cámara de seguridad, la comisaría como ya se dijo esta a unas 5 cuadras a penas, nuestra ciudad recibió una gran cantidad de refuerzos para este verano, los que se hicieron notar para hacer una serie de desvíos que causaron gran congestión vehicular durante la vuelta a Chile la semana pasada. Es razonable una demora de 40 minutos aproximados, para responder ante un delito de los que reviste mayor peligrosidad para las personas? No tengo ningún problema en asumir que insulte a Carabineros, lo que no es un delito, solo una falta. Jamás oculte mi identidad puesto que ellos tenían mi cedula de identidad. Tampoco los golpeé, de lo contrario me hubieran formalizado por maltrato de obra a Carabineros, cosa que no sucedió. ¿Se justifica el trato vejatorio hacia mi persona y mi pareja embarazada de 4 meses cuando habíamos sido victimas de un robo con mi pareja al interior de la casa? Ellos ya han dicho públicamente que yo estaba en un manifiesto estado de ebriedad. Había salido a pasarla bien, me tome unos tragos claramente, estaba con alcohol en la sangre eso no lo niego, pero si hubiera estado ebrio como ellos dicen ¿Por qué recuerdo con mayor o menos precisión todo los sucedido? ¿Porque necesitaron de mas de 3 carabineros para poder esposarme, siendo mi estatura y físico totalmente normal y menos a la de los gordos carabineros? ¿También era necesario golpearme esposado porque según ellos estaba ebrio? Además, incumplieron su deber de investigar la denuncia ¿También porque estaba ebrio? No se me informo de mi derechos, recibí un trato inhumano y degradante durante toda la detención, no se me informo el motivo de la detención sino hasta 3 horas aproximadamente, me liberaron 3 horas después de lo que ordenó la fiscal Carolina Caballero ¿También porque estaba ebrio? Finalmente me liberaron alrededor de las 11 AM. En horas de la tarde acudí nuevamente al hospital para una constatación de lesiones como corresponde. El diagnostico realizado por el Medico Rodrigo Tapia señalo que me encontraba poli contuso, con contusiones faciales múltiples y otras indicaciones. Como habilitado en derecho, he trabajado de procurador de algunos defensores penales de la ciudad, y en ese rol también he participado de las movilizaciones estudiantiles sobre todo cuando carabineros detiene a estudiantes en las marchas, por lo que he ido en varias ocasiones a distintas comisarías a visitar a los compañeros detenidos. De todo esto el oficial

Domínguez tenia pleno conocimiento, ello lo pude deducir de sus insultos y burlas hacia estas actividades, que hizo en el procedimiento sin que en ningún momento yo hubiera dicho si quiera que era estudiante. Según el yo oculte mi identidad y por eso me llevo detenido, pero sabia de mis actividades en torno a la movilización estudiantil; extraño no? Ahora solo queda iniciar todas las acciones legales que existen a fin de se investiguen estos hecho, y determinar culpables y responsabilidades, para poner freno a estas practicas que como se puede constatar en la prensa nacional y regional, son cada vez mas habituales.

Tomás Monsalve García Estudiante Derecho Universidad Católica del Norte

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