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Escuelas Eticas Modernas

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la filosofia de la Escuela de Frankfurt, el Pragmatismo y Neo pragmatismo y la etica del filosofo japones Nishida Kitaro
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ESCUELAS ETICAS MODERNAS Gustavo Mejía Fonnegra

1- Escuela de Frankfurt 2- Pragmatismo y Neo pragmatismo 3- Nishida Kitaro

1-.Escuela de Frankfurt: En el prefacio de la primera edición Alemana de la ³Critica de la razón instrumental´, escrito por Horkheimer en Marzo de 1946 en su exilio en la Columbia University, nos dice que: ³Nuestro objetivo aquí es investigar la noción de racionalidad que sirve de base a la cultura industrial actual«En estos momentos -mientras escribo estas reflexiones- los pueblos de las naciones democráticas se enfrentan con el problema de cómo completar su victoria bélica. Se ven ante la necesidad de elaborar y de llevar a la práctica los principios de humanidad en cuyo nombre se hicieron los sacrificios de la guerra. Las actuales posibilidades de perfeccionamiento social superan las esperanzas de todos los filósofos y estadistas que alguna vez esbozaron, en programas utópicos, la idea de una sociedad verdaderamente humana´ (1) En sus primeras palabras, podemos ver como los conceptos de racionalidad y humanidad se reclaman mutuamente como conceptos tan esenciales y universales que han justificado el sacrificio de millones de vidas en la guerra que recién ha terminado; y marcan igualmente la finalidad que da un sentido al movimiento histórico de las naciones Europeas y de América del norte. Es la razón quien construye la imagen de humanidad en la que se reconoce occidente, como producto de una transformación de la naturaleza por medio de la dominación, en donde los héroes culturales en el origen mismo vencen a la naturaleza encarnada en monstruos polivalentes y enigmáticos. En el Prólogo a la primera edición alemana de La dialéctica del iluminismo, 1947, dicen Adorno y Horkheimer :³Lo que los hombres quieren aprender de la naturaleza es la forma de utilizarla para lograr el dominio integral de la naturaleza y de los hombres´ (2) Esta obra vio la luz un año después de la crítica de la razón instrumental. Ambas obras anuncian el proyecto de la teoría crítica articulada en una doble relación, el dominio del hombre sobre la naturaleza desemboca en un dominio del hombre por el hombre. En la modernidad, los medios reemplazaron a los fines, ³El avance progresivo de los medios técnicos se ve acompañado de un proceso de deshumanización. El progreso amenaza con aniquilar el fin que debe cumplir la idea del hombre´.(3) Esta finalidad es la libertad misma del sujeto individual, ³el poder de su fantasía, su juicio independiente´ Este sueño libertario siempre ha estado coartado por un estado

totalitario que legitima su dominio por medio de la razón instrumental. Esta razón como tal se inicia con la filosofía cartesiana, donde un sujeto dueño de su razón se enfrenta a la multitud de objetos que ofrece la naturaleza, y los va dominando uno a uno. Pero esta voluntad de dominio, siguiendo el mito de Polifemo, termina alienando al sujeto, quien tiene que negar su propia pertenencia al reino de la naturaleza en aras de la objetividad. ³EL hombre occidental ha perdido, en efecto, su identidad al darse el nombre (nadie) que le suministra la racionalidad negadora, controladora y dominadora que solo entiende la relación con sus objetos como relaciones de control´(4) Esta tradición que se inicia con Descartes, continúa hasta la modernidad, pasando por Kant y Hegel, con la excepción de la crítica Nietzscheana. El positivismo, la parcelación empirista de las ciencias, la formalización de la razón, no sólo han alienado al hombre moderno con una concepción historicista del progreso justificada por la técnica, sino que lo han hecho desconfiar de todo aquello que se escapa a sus mecanismos de control, a todo lo diferente y contingente que recuse el orden y la medida establecidos. ³La razón, convertida asì en órgano de dominio, repitámoslo una vez más, terminará convertida en un sistema totalitario, lo que permite afirmar a Adorno y a Horkheimer que la Ilustración es un totalitarismo, en tanto ha sometido lo particular a lo general abstracto, porque ha reducido lo diferente a equivalente y porque ha sometido todo lo desconocido a una magnitud controlable´(5) La teoría crítica habita el espacio de la reflexión filosófica, rompe con la positividad de las ciencias y con su imposibilidad crítica, dada por la parcelación de sus saberes y sus prácticas, y establece una negatividad y una resistencia al estado moderno encarnado en su masificación global. Si se es incapaz de describir lo bueno, lo absoluto, se puede, por el contrario, plantear un acuerdo sobre el rechazo a la maldad, sobre lo que nos hace padecer, y de esta forma, sería posible construir una unión solidaria y comunitaria para transformar el terror. Un supuesto terrible es la barbarie del presente, que conlleva a la negativa de nombrar lo positivo; lo que implica asumir lo negativo y convertirlo en método, de ésta forma la critica deviene negatividad. La escuela de Frankfurt como tal desaparece después de los años 40, y deja el siguiente problema planteado: cuál es el carácter normativo de una teoría de la sociedad articulado alrededor de la razón; como reconciliarse con su propia negación?

Pues la teoría crítica hace parte de ese movimiento de la razón, y al no poderse salir del código, deviene su contraparte crítica, y esto implica que la teoría crítica es racional, es la serpiente mordiéndose la cola. Thiebaut plantea que una posible salida a esta aporía la plantea Jûrgen Habermas, quien ³movido por el intento de reconstruir la posibilidad de una teoría crítica de la sociedad que no se vea prisionera de la inevitabilidad de ese diagnóstico del presente y de su génesis y que haga de la dialéctica de la negatividad de la razón la única forma posible de tarea intelectual, y que evite, por lo tanto, las aporías de una crítica que no puede dar razón de sí misma´(6) Esta crítica llevó a Habermas a plantear su teoría de la acción comunicativa, y que en palabras del profesor José Olimpo Suárez: ³« tendrá como objeto inicial considerar la realidad social como un dominio estructurado simbólicamente, en cuya reconstrucción deberán hacerse patentes competencias humanas de carácter universal. En otras palabras, la teoría de la acción comunicativa intentará aislar, identificar y aclarar las condiciones que se requieren para realizar la

comunicación humana efectiva«tesis trascendental que se puede leer como la idea según la cual hablar sería esencialmente entenderse con otro sobre algo.´(7) Yo creo que lo que la escuela de Frankfurt realizó de manera efectiva como escuela Ética fue la necesidad de oponerse a la barbarie del despotismo contemporáneo, de plantear un rechazo a una concepción de las normas éticas dadas como consubstanciales de un estado validado a partir de sus logros económicos y técnicos, a una cultura del bienestar basada en un culto fetichista de los bienes de consumo. La imposibilidad de plantear un cuerpo de normas alternativo dejó abierto el camino a la crítica de la acción comunicativa, que de todas maneras estaba implícita en la teoría crítica.

2-Pragmatismo y Neo pragmatismo: ³Objeto y sujeto, he aquí las dos piernas sin las que parece que la filosofía no sabría dar un paso adelante´ William James.(8) Desde el Pragmatismo desarrollado comienzos del siglo XX por Dewey, Pierce, James y otros, plantearemos enseguida dos conexiones, una con el Neo pragmatismo, y otra con Nishida Kìtaro, filósofo japonés que articula una filosofía con un profundo sesgo ético a partir de su primer trabajo filosófico aparecido en 1910, ³Indagación del bien´, inspirado en el trabajo de William James sobre la ³experiencia pura´, y que continuará desarrollando como principio filosófico hasta su muerte en 1945. En ³Los ensayos sobre empirismo radical´, publicados póstumamente en 1912,y de los cuales conocemos ³Un mundo de pura experiencia´ y ³la noción de conciencia´, William James anula la oposición entre principios metafísicos y realidades empíricas fundamentadas epistemológicamente, vinculando asì en un mismo campo de experiencia la realidad en su totalidad. De su ³empirismo radical´, plantea que: ³Para tal filosofía, las relaciones que conectan las experiencias deben ser en sí mismas relaciones experimentadas, y cualquier tipo de relación experimentada debe ser considerada ³real´, como cualquier otra cosa dentro del sistema´(9) La diferencia del ³empirismo radical´ con el empirismo clásico, radica en que la experiencia en la que se fundamenta es la ³experiencia pura´. ³El ámbito inmediato del presente es siempre la experiencia en estado ³puro´, la realidad evidente no calificada, un simple eso, hasta ahora indiferenciado entre cosa y pensamiento, y solo virtualmente clasificable como hecho objetivo o como la opinión de alguien sobre el hecho«Mientras sea todavía pura o presente, cualquier experiencia ±la mía, por ejemplo, sobre lo que escribo en estas líneas- pasa por ³cierta.´ El mañana puede reducirla a ³opinión´. El trascendentalista, en todos sus conocimientos particulares, es tan responsable como yo de esta reducción: Su absoluto no lo salva´.(10). Aunque de hecho cosa y pensamiento puedan aparecer como instancias separadas, James plantea lo siguiente para reducir la dualidad : ³Concluyo entonces que ±aunque hay un dualismo práctico-, ya que las imágenes se distinguen de los objetos, tiene lugar, y nos llevan a ellos, no hay motivo para atribuirles una diferencia de naturaleza esencial. Pensamiento y actualidad están hechos de un sólo y único tejido, que es el tejido de la experiencia en

general´(11) Lo primero que choca al sentido común es que se plantee una experiencia que no esté regida por una conciencia atribuible a un sujeto; pues la consecuencia de esto es que el Ego pierde su soberanía, es Sujeto en la experiencia del ahora, coexiste con la totalidad de lo real que no cesará de interactuar, asì el Sujeto no actúe, o no exista. Pero la historia de la filosofía es pródiga en organizar el problema del conocimiento a partir de esta dualidad: ³La primera gran dificultad de la que tal experiencia radical sostenida nos salvará es una concepción artificial de las relaciones entre el cognoscente y el conocido. A través de la historia de la filosofía el sujeto y su objeto han sido tratados como entidades absolutamente discontinuas, y enseguida, la presencia del objeto en el sujeto, o la ³aprehensión´ por aquel de éste, ha asumido un carácter paradójico que para ser superado ha llevado a inventar todo tipo de teorías.´ (12)

Sobre la génesis del Neo pragmatismo contemporáneo, nos dice el profesor José Olimpo Suárez, que: ³«el padre de la filosofía norteamericana, John Dewey, influenciado por Hegel y por la teoría evolucionista darwiniana decidió enfocar su esfuerzo hacia la postulación de un campo unificado de la experiencia como totalidad de lo real, superando de tal manera todo tipo de dualismo ontológico, tan caro al pensamiento metafísico. En otras palabras, dentro del campo de la experiencia se superponen niveles distinguibles en constante proceso de fusión y separación. Cada organismo evalúa, entonces, el cosmos desde una perspectiva local, contextual, y desde tal perspectiva postula sus propias posibilidades de supervivencia« Es por ello que la imagen pragmática del hombre, como la de cualquier organismo, ya no se plantea en términos esencialistas, sino en un horizonte donde cada organismo se muestra como una red compleja de intereses y compromisos mudables según su capacidad de enfrentar dilemas problemáticos en el tiempo.´ (13) Podemos ver como esta postura es la misma que encontramos en Rorty, cuando no deja de insistir en ³ironía privada y esperanza liberal´ que no podemos justificar juicios éticos basados en principios metafísicos, no podemos echar mano a principios trascendentales o a dogmas que estén más allá del lenguaje que nos configura como individuos, y que llama ³léxico último´. La figura del ironista se levanta como la màs ³práctica´ para enfrentar al metafísico, al filósofo que no puede dejar de repetir los principios y conceptos aprendidos de la historia de los filósofos, y que de una manera u otra justifica un orden moral y social basado en la exclusión y la injusticia. Los ironistas saben que su léxico es falible, tienen conciencia de su límite, y sólo aspiran a ampliar su inventario, pues para ellos el conocimiento es una pasión estética, basada en la complacencia de nuestras colecciones. Se trata de redescribir el mundo, de unir a su inventario los sueños y las pesadillas de la modernidad, de estar siempre atentos a la coartada o la complacencia del orden establecido, justificado por valores que se pretenden a históricos en su ilusión de perfección. ³Los metafísicos creen, pues, que ahí afuera, en el mundo, hay esencias reales que es nuestro deber conocer y que están dispuestas a auxiliarnos en el descubrimiento de ellas mismas´ (14 No deja de llamar la atención cercanía de los planteamientos de Rorty con James. ³El Racionalismo tiende a enfatizar los universales y a priorizar el todo sobre la parte tanto en el ámbito de la lógica como en el del ser. El Empirismo, por el contrario, deposita la tensión explicativa sobre la parte,

el elemento, lo individual, y trata el todo como una colección y lo universal como una abstracción. De acuerdo con esto, mi descripción de las cosas comienza con las cosas y hace del todo un ser de segundo orden. Es esencialmente una filosofía mosaico, una filosofía pluralista como la de Hume y sus seguidores, quienes no refieren dichos factores a las sustancias de las que derivan, ni a una mente absoluta que las crea como sus objetos´(15) Acá podemos apreciar como el ideal de esa filosofía mosaico está muy emparentada con el ideal Rortryano tanto a nivel ético como a nivel político y estético. Tal vez esta dimensión fue la que se escapó a los pensadores de la escuela de Frankfurt, que con la excepción de Walter Benjamín, trajinaron más el camino de una retórica trascendental que el de la literatura.

3 Nishida Kìtaro: A mitad del siglo XIX, en 1852, el Japón fue obligado a establecer relaciones multilaterales con el mundo Occidental . Antes de finalizar el siglo, varias misiones de estudiantes Japoneses arribaron a Europa, con el fin de estudiar y conocer la Ciencia, la Tecnología y las Humanidades en diferentes Universidades. Uno de éstos estudiantes, comisionado en la primera misión (1862-1867) para estudiar derecho y economía en Holanda, entra en contacto con textos de filosofía, se interesa por ellos, pues eran desconocidos en su patria, y acuña el término para designarla en su idioma debido a que su lengua carecía de él, y a su regreso comienza a divulgar su descubrimiento. Aunque el interés inicial no pasa de ser una curiosidad hacia algo exótico ± y muy contrario al orden religioso, moral e imperial-, en las últimas décadas del siglo ya está incluida como programa de estudios en varias Universidades Japonesas. Nishida Kitaro se licencia en filosofía en la Universidad Imperial de Tokio, en 1894, con una tesis de grado sobre la idea de la causalidad en Hume. En occidente la filosofía idealista está en crisis, y emergen las ciencias humanas a partir de un proyecto de positividad tomado de las ciencias de la naturaleza. La filosofía está atenta a este giro de las ciencias humanas, y trata de formalizar un nuevo lenguaje. Husserl surge en éste momento, y se opone con su proyecto fenomenológico al proyecto psicologista imperante en su momento, basado en la psicología experimental. Poco a poco se fue constituyendo una reflexión filosófica que trató de acceder a los fenómenos de la conciencia compartidos por todas las ramas del conocimiento. En este contexto inicia Nishida su reflexión filosófica, y parte de la noción de ³experiencia pura´ de James para tratar de fundamentar un sistema filosófico propio (ontología, epistemología, ética y filosofía de la historia) que le asegure un lugar en la tradición filosófica occidental. La experiencia pura como conciencia originaria no diferenciada le permitía abarcar en un mismo espacio un acceso a las ciencias y la metafísica de la tradición occidental. Su proyecto coincide históricamente con el inicio de la reflexión Heideggeriana, y se pueden encontrar muchos puntos de contacto entre ellos. (Muchos discípulos de Nishida estudiaron directamente con Heidegger en Alemania.) La reconciliación que establece Nishida entre órdenes tan difíciles de conciliar en occidente como son principios metafísicos que tocan la religiosidad, por un lado, y el campo de los hechos de la experimentación

científica, formalizados por una comprensión de la matemática moderna, por el otro, son de alguna manera característicos del mundo oriental: ´Ahora, allí donde lo que quedaba de filosofía en la época se mostraba incapaz de responder al desafío positivista y el positivismo persistía en mostrarse incapaz de plantear una verdadera cuestión filosófica, Nishida propuso el establecimiento de un punto de vista de preocupación metafísica que pudiera mantener una conexión con la experiencia y la facticidad.. .. Eso es lo que Nishida quería pensar. Y esa es la tarea a la que se consagró en la Indagación del bien. Para él se trataba de hacer justicia tanto a la vida contemplativa como a los hechos positivos. Señalemos que tal ambición estaba conforme con la tradición búdica más original, asimismo preocupada ±en un estado de espíritu casi positivista y utilitarista- por proponer una moral individual, o regla de conducta, apartada de cualquier metafísica especulativa y de cualquier doctrina religiosa, y cuyos fundamentos fueran susceptibles de ser empíricamente puestos a prueba por cada uno.´ (16) La ³Indagación del bien´ está compuesto por cuatro partes, La experiencia pura, La realidad, El bien y La religión, pero la experiencia pura recorre todo el texto como el fundamento mismo de su pensamiento. En el prefacio de 1911, dice Nishida: ³Yo deseaba explicar todas las cosas sobre la base de la experiencia pura entendida como la única realidad. Al principio leì autores como Ernst Mach, pero esas lecturas no me satisficieron. Al pasar el tiempo, lleguè a comprender que la experiencia existe no porque haya un individuo, sino que un individuo existe porque existe la experiencia. Asì lleguè a la idea de que la experiencia es más importante que las diferencias individuales y de esta manera logré evitar todo solipsismo´(17) En la primera parte, desarrolla el carácter unificador de la experiencia pura. ³La unidad no está separada de la actividad unificadora ni de su conciencia. Asì, es el sitio del yo verdadero, el ³unificador infinito´, en el que se ejerce la fuerza unificadora de la realidad del infinito´ (18) El yo es un yo originario, no es un sujeto constituyente, es el lugar en el que se realiza el acto de conciencia en su pureza, no diferenciado entre un sujeto y un objeto. Los objetos del mundo son producto de la convergencia de todas las conciencias que coexisten en su acaecer. Se marca asì la condición de posibilidad del sujeto mismo, y de su subjetividad. ³Independientemente de su naturaleza, la conciencia, mientras mantenga una estricta unidad, es una experiencia pura, es simplemente un hecho. Pero cuando se rompe su unidad y una conciencia presente entra en relación con otras conciencias se generan significaciones y juicios´ (19) El carácter del bien no reside como en el platonismo en esencias metafísicas, es realizado como tal en la experiencia. En la experiencia vital pugnan las pulsiones en el marco de la experiencia unificada. Una misma realidad abarca identidades y contradicciones. La voluntad que preside al acto está inmersa en la originalidad misma del universo, su actividad es coextensiva y copresente con la fuerza que unifica la realidad, es anterior al individuo, es el principio de individuación. El Bien aparece asì como la realización de la personalidad originaria. No se trata del ego, de la subjetividad, es más bien el olvido del yo subjetivo lo que permite ser uno con el universo, con su Bien. ³La voluntad debe mostrar, en tanto que unificadora del espíritu, que es la fuerza unificadora tanto de la realidad primordial como del yo. Desde la interioridad más profunda del yo puede surgir la acción libre. Entonces es ³buena´«Será siempre amor, es decir, el sentimiento de unidad del yo y del otro. No

siendo el otro solamente la otra persona, no solamente la humanidad, sino toda la naturaleza y todas las cosas en ella. Se confunde con la misma divinidad(20) Al finalizar el último parágrafo del Bien, el 27, titulado ³La perfecta nueva conducta´ dice Nishida: Cuando abordamos el bien desde un punto de vista académico, podemos dar varias explicaciones, pero en realidad solo existe un bien verdadero que es conocer el yo verdadero. Nuestro verdadero yo es la realidad ultima del universo, de manera que si conocemos el veradero yo no solo nos unimos al bien de la humanidad en general sino que también nos fundimos con la esencia del universo y nos unimos con la voluntad de Dios; aquí tienen su culminación la religión y la moral«Segùn un relato, cuando el papa Benedicto XI pidió a Giotto que le mostrara una obra para que le probara su habilidad de pintor, Giotto simplemente trazò un cìrculo. En moral debemos alcanzar ese círculo de Giotto´(21)

Notas:

(1) Pròlogo. Horkheimer (2) Pròlogo. Adorno y Horkheimer. (3) Pròlogo. Horkheimer (4) pàg 407. Thiebàut, Carlos. (5) pàg 51. Olimpo Suàrez, Josè.

(6) pàg 474 Thiebàut, (7) pàg 56-57 Olimpo Suàrez (8) James, WilliamLa nociòn de conciencia, (9) James, William. Un mundo de pura experiencia (10) James. Un mundo de pura experiencia. (11) James. La nociòn de conciencia (12) James La nociòn de conciencia (13) pàgs 124-125 Olimpo Suàrez. (14) pàg 93 Rorty, Richard (15) James, Un mundo de pura experiencia (16) pàg 39. Stevens, Bernard (17) pàgs 33-34 Kìtaro,Nishida Indagaciòn del bien. (18) pag 148 Stevens, Bernard (19) pag 48 Kitaro, Nishida (20) pag 161. Stevens, Bernard. (21) pàg 195 Kitaro, Nishida.

BIBLIOGRAFIA:

Adorno y Horkheimer. Dialèctica de la ilustración. Ed. Trotta. 1997 España. 303 pàgs Horkheimer. Crítica de la razón Instrumental. Ed. Trotta,1987 España,2002. pàgs James, William. La nociòn de conciencia, trad Oihana Robador, 2004 http://www.unav.es/gep/NocionConciencia.html _____________ Un mundo de pura experiencia http://www.unav.es/gep/PuraExperiencia.html Kìtaro,Nishida Indagaciòn del bien. Ed Gedisa 1995, Barcelona. 236 pàgs Olimpo Suàrez, Josè. Crìtica a la razón en la filosofía del siglo XX. Ed. UdeA,2006, Medellin. 184 pàgs Rorty, Richard. Contingencia, ironía y solidaridad. Ed Paidòs Barcelona1991. 222 pàgs Stevens, Bernard, Invitaciòn a la filosofía Japonesa. Ed, bella terra, 2008España, 318 pàgs Thiebàut, Carlos. La escuela de Frankfurt, en Historia de la Etica.

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