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Manual de actividades de estimulación dirigidos a Padres de niños/as con Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL),

Manual de actividades de estimulación dirigidos a Padres de niños/as con Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL), enfocado en el nivel semántico.

Integrantes:

Loreto Marin Figueroa, María José Morales Ramírez, Katy Unzueta Rodriguez.

Profesor Guía : Mariza Henriquez

Fecha: Enero, 2012

Dedicatoria

Dedicatoria

I

INDICE

II

CAPITULO 1. INTRODUCCIÓN

 

1

Planteamiento del Problema

 

1

CAPITULO 2. FUNDAMENTACIÓN

 

2

CAPITULO 3. METODOLOGIA

 

CAPITULO 4. MARCO TEÓRICO

3

Antecedentes Teóricos.

 

- El lenguaje como instrumento de comunicación

 

x

- Los niveles o componentes del lenguaje

 
 

● Fonológico ● Sintactico ● Pragmatico

x

- El componente Semántico

x

 

● Definición

x

● Características ● Dificultades en el componente léxico- semántico

x

 

x

 

● Indicadores de Dificultad en el componente léxico-

 

semántico

x

- Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL)

● Definición ● Hipótesis explicativas de los TEL - etiología

x

● Indicadores tempranos sobre los Trastornos del

Lenguaje

x

- Características fenotipicas

x

- Clasificación de los TEL

 

x

  • - Instrumentos de Evaluación del componente semántico en Chile

x

 

● TECAL

 
 

x

 

TEVI- R

 

x

 

● TEPSI

x

  • - La ley en Chile:

 

● Decreto 1300

 

x

 

● Decreto 170

 
 

x

La familia como .... La mediación

CAPITULO 5. OBJETIVOS

 

Objetivo general

x

Objetivos Específicos

x

CAPITULO 6. MANUAL

  • - Descripción del Manual

  • - Desarrollo normal del lenguaje de 3- 5 años

  • - Actividades

CAPITULO 7. CONCLUSIONES

CAPITULO 8. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

CAPITULO 9. ANEXOS

CAPITULO 1. INTRODUCCIÓN

En nuestro actuar como docentes y a través del ejercicio de nuestra profesión y con base en nuestra formación, podemos señalar que el lenguaje es un fenómeno trascendente para los seres humanos. Sus características específicas, propias de la especie, contribuyen a construir la vida en sociedad, al conocimiento del mundo, aprendizaje y a la transmisión cultural.

El desarrollo del lenguaje es complejo, implica una serie de habilidades que lo convierten en un fenómeno multidimensional, estrechamente ligado al desarrollo de los otros aspectos del desarrollo psicomotor, las funciones psicológicas y también sociales. En la construcción del lenguaje se van integrando tres dimensiones básicas: el contenido, la forma y el uso. El contenido es la experiencia vital que tiene el niño con las personas, objetos y eventos del mundo que lo rodea. La forma del lenguaje corresponde al modo cómo se estructura este sistema en cuanto a sonidos, palabras y oraciones; y finalmente el uso del lenguaje se centra en los propósitos con que se utiliza la comunicación.

El lenguaje es un buen indicador del desarrollo cognitivo y rendimiento académico, especialmente referido a los niños que presentan Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL), por ello se destaca la importancia de la pesquisa precoz de estos trastornos que radica en la posibilidad de efectuar una intervención oportuna, la que permitiría mejorar el pronóstico de estos niños.

Se describe que el lenguaje es el área más frecuentemente afectada, reportándose rangos de prevalencia entre 5 y 8% de la población preescolar, cuando se estudian las dificultades específicas del habla y lenguaje combinadas. Otros estudios refieren prevalencia de hasta un 19% cuando se refieren a problemas específicos de lenguaje en grupos etáreos más amplios(Schonhaut y Cols, 2007).

De acuerdo a nuestra experiencia laboral y el contacto con las familias de nuestros niños hemos descubierto que existe un desconocimiento general respecto a la semántica, que se define con el manejo del léxico que deben tener los niños a ciertas edades determinadas; es por esa razón que se enfocará esta investigación en el componente semántico, debido a su importancia y trascendencia en el desarrollo del lenguaje, ya que a partir de este nivel, el niño puede nominar, categorizar y conocer el uso y función que más adelante podrá aplicarlo a diferentes conceptos. Cabe destacar que este componente se fortalece de forma articulada con el nivel fonoarticulatorio, morfosintáctico y pragmático.

CAPITULO 2. FUNDAMENTACIÓN

Respecto a la diversidad laboral que existe en la región

y

que

nos

representa como grupo, existe una necesidad transversal que se manifiesta en el desarrollo y uso del lenguaje en nuestros niños y niñas.

Por tal motivo, se nos hace necesario realizar una investigación en ésta área y específicamente enfocado en un nivel del lenguaje; la semántica.

Creemos que de todos los factores que contribuyen al desarrollo total del niño, es el lenguaje, el que sin duda es uno de los más importantes. “La lengua hablada parece jugar un papel central en el aprendizaje y desarrollo infantil. Gracias al lenguaje, el niño puede transformar sus respuestas activas e inquisitivas hacia el entorno de forma exaustiva y puede, además manipular su ambiente de forma más precisa y económica. Es decir, el lenguaje le permite establecer contacto con otros y conseguir de estos las respuestas que desea” (Hernandez-Pina, 1984).

Al respecto, es importante considerar que es a través de la mediación del adulto, que el niño aprende a ordenar, estructurar y dar significado a los estímulos ambientales; y además a procesar mejor la información que recibe, si consideramos que la mediación “en el enfoque socio-cultural de

vigotsky en el sentido de reconsiderar que el desarrollo del pensamiento no ocurre solo a partir del conflicto cognoscitivo, como a había supuesto

Piaget, sino que tiene lugar también a través del conflicto que se produce ”

con la interacción social,

...

Rodriguez R 1997 pág 81) Es por esta razón,

que la familia o los adultos significativos son un pilar fundamental en el desarrollo del lenguaje. El niño nace dentro de una familia que viene a ser su primer grupo social; dentro de él aprenderá a intercambiar no solo significados, sino también sentimientos, sensaciones o emociones. Frente a lo anterior, Luria A.R (1982), menciona que “La familia cumple una función importante en la aparición y en el ritmo del desarrollo del

lenguaje verbal del niño.” Si éste se siente emocionalmente seguro y lingüísticamente estimulado, se desarrollará normal y óptimamente, superando las dificultades de las distintos hitos del desarrollo; pero cuando la familia es conflictiva e indiferente, esto obstaculizará y retardará su evolución y, muchas veces, con consecuencias negativas. La familia tiene entre sus manos la gran tarea de enseñar al niño a conocer el mundo que le rodea y el lenguaje es el medio que utiliza para ello. Por lo tanto, a la familia le corresponde un papel de extraordinaria relevancia en la estimulación del lenguaje de sus hijos; Desde el punto de vista del aprendizaje “los estímulos emitidos por el entorno son transformados por un agente “mediador” que normalmente es uno de los padres, un hermano u otra persona que cuide del niño. este agente mediador, guiado por sus intenciones, su cultura y su compromiso emocional, selecciona y organiza el mundo de estímulos para el niño.” (Stembrerg.2003, pág 71)

Los argumentos de Luria A.R. (1982) y las reflexiones anteriores, evidencian la importancia de la familia en la formación integral de sus hijos, donde el proceso de estimulación del lenguaje, requiere de una certera dirección por parte de los adultos, ya que de esto dependerá, en mayor o menor medida, que las características propias del lenguaje en estas edades se logren desarrollar con el éxito esperado por todos.

Debemos considerar que el lenguaje es esencial en el desarrollo cognitivo y central para el proceso educativo. Cuando los padres se comunican oralmente, le están ayudando a sus hijos en la internalización de las palabras que necesitan para expresar sus necesidades, sentimientos y experiencias. De la misma manera, cuando los padres o adultos significativos trabajan con sus hijos a través de la comunicación oral, más que enseñar palabras u frases útiles, lo que realmente hacen sin saber, es enseñar el lenguaje y sus componentes.

Cuando

nos

referimos

a

los

componentes

o

niveles

del

lenguaje,

consideramos cuatro: Nivel fonológico,

morfosintáctico,

semántico y

pragmático.

 

A partir de nuestras realidades consideramos que uno de los ámbitos que se encuentra deficitarios en el lenguaje de los niños diagnosticados con TEl, es el nivel semántico, esto se evidencia a través de un retraso en el aprendizaje de nuevas palabras y contenidos, mostrando un conocimiento semántico limitado, sin embargo, “una vez conocidas las palabras su acceso resulta lento y poco eficaz. También evidencian una diversidad léxica más reducida que sus pares con desarrollo normal del lenguaje” (Barraza y Cols, 2006). Es por esto, que a partir de nuestra experiencia, resulta fundamental trabajar el componente semántico, debido a que su relevancia radica principalmente en que este nivel “da cuenta del conocimiento que el sujeto tiene del mundo, y esta influenciado además por factores educacionales, culturales, entre otros” (Barraza y Cols, 2006). Por lo tanto, su naturaleza es primordial en el desarrollo del lenguaje, ya que a partir del desarrollo de este componente el niño logrará desarrollarse y ser un agente activo en la creación y aprehensión de su mundo.

Pese a la importancia que tiene el desarrollo del lenguaje, en Chile, en el área de salud los sectores público y privado funcionan como dos sistemas completamente separados. En el sector público, de acuerdo a las recomendaciones del Ministerio de Salud (MINSAL), entra como norma en los flujos de atención la utilización de la escala EDDP a los 8 y 18 meses; y la escala de TEPSI a la edad de 4 años, esto para poder evaluar el desarrollo psicomotor de los niños. Mientras que en el sector privado de atención, no está normado un sistema de pesquisa programada de los trastornos del desarrollo, por lo que la derivación se realiza en base a la sospecha de padres, profesores y pediatras.

Una vez que se ha pesquizado una situación que pudiese derivar en un trastorno del lenguaje, corresponde la etapa del diagnóstico siendo el responsable de dicho proceso el fonoaudiólogo quien utiliza instrumentos apropiados para este fin. Lo anterior implica el uso de pruebas estructuradas de acuerdo a la edad de los niños; estas pruebas miden aspectos específicos del lenguaje y cuentan con las propiedades estadísticas básicas de validez y confiabilidad. Sin embargo, en niños muy pequeños o cuando los problemas de comprensión o atención no permiten la aplicación de un test, no basta sólo con la aplicación de

instrumentos para efectuar el diagnóstico de las dificultades de lenguaje. En estos casos, se recurre a pautas de cotejo, cuestionarios a los padres y otras formas de evaluación más ecológicas que permiten detectar los signos de alerta más importantes.

En lo que respecta a la evaluación semántica, esta alude principalmente a procedimientos que miden vocabulario, lo que corresponde sólo a un aspecto del nivel semántico. En nuestro país, existe un reducido número de pruebas que permiten evaluar este nivel, básicamente el test utilizado en las escuelas de lenguaje, el TECAL. Este último, evalúa la comprensión auditiva del lenguaje; es un instrumento diseñado para evaluar a niños de entre 3 a 6 años 11 meses consta de 101 items, 41 de los cuales evalúan vocabulario, 48 corresponden a morfología y 12 a sintaxis, comprende además 4 items iniciales de ejemplo, destinados a ejercitar al niño en la tarea que debe realizar. Esta evaluación se efectúa utilizando un set de 101 láminas y una hoja para registrar las respuestas. Además, se cuenta con una hoja de análisis cualitativo (donde se organizan los items según los aspectos evaluados).

La aplicación de la prueba es sencilla porque requiere que el niño escuche un estímulo auditivo y responda identificando un elemento en una lámina, es decir, no se solicita una respuesta. Cada lámina tiene tres dibujos, uno de los cuales corresponde al referente de la estructura lingüística evaluada, otro al contraste del referente y el tercero es un distractor. Las respuestas del niño se registran en la hoja especialmente diseñada para ello, y los resultados pueden interpretarse según las normas obtenidas en la aplicación del test efectuadas en Chile.

Debemos tener presente que los niños con trastornos específicos del lenguaje (TEL) constituyen un grupo heterogéneo con diferentes sintomatologías que evidencian que su sistema de lenguaje no se corresponde con sus capacidades cognitivas ni con su edad cronológica. Al respecto Barraza y Cols (2006) Señala que “clínicamente este grupo de niños se lo identifica mediante una serie de criterios que permiten establecer un diagnóstico por exclusión, puesto que aún no se ha podido determinar una etiología precisa. Sin embargo, uno de los ámbitos afectados en los niños con TEL es el nivel semántico, así evidencian un vocabulario más pequeño que los niños de su edad, puesto que presentan una menor cantidad de palabras aprendidas; también manifiestan dificultades al recuperar nombres de su memoria de trabajo, por esto cometen más errores durante tareas de nominación. “Además,

cuando nombran correctamente, requieren más tiempo para recuperar los nombres que sus pares con desarrollo normal del lenguaje” (Barraza y Cols, 2006).

Los niños con TEL tienen un conocimiento semántico limitado de algunas palabras para su edad, esta limitación afecta al desempeño en tareas de nominación, y dichos errores están frecuentemente relacionados al almacenamiento reducido de información semántica, produciendo dificultades para aprender palabras nuevas. Este problema de representación semántica asociada al TEL puede relacionarse al déficit en algún componente de la memoria de trabajo, provocando que “estos niños reconozcan pocas características de los objetos y acciones, y el aprendizaje de nuevas palabras (etiquetaciones y características de mapeo) puede ser una habilidad que le trae serias dificultades”(Barraza y Cols, 2006).

Destacamos que en relación a que los niños con TEL evidencian un vocabulario reducido, cuando los niños aprenden nuevas palabras, requieren de las habilidades para asociar el significado con las áreas fonéticas que representan la etiqueta de la nueva palabra (a su significante), por lo que una reducida habilidad para reconocer elementos significativos en el contexto del aprendizaje de palabras, conllevará a representaciones semánticas empobrecidas y a una defectuosa codificación de la información fonética (que representa la etiqueta lexical) lo que puede llevar a desencadenar un reducido vocabulario. Debido a lo expuesto con anterioridad, es que se evidencia la necesidad de potenciar y desarrollar este nivel, abordándolo de diferentes maneras y a través de distintos medios.

CAPITULO 3. METODOLOGÍA

El equipo de investigación decide utilizar la metodología cualitativa debido a que permite la recolección de información con la finalidad de realizar un instrumento de apoyo para padres de niños/as que presentan TEL, entendiéndola como “cualquier tipo de investigción que produce resultados a los que no se ha llegado por procedimientos estadísticos u otro tipo de cuantificación. Puede referirse a investigaciones acerca de la vida de las personas, historias, comportamientos, y también al funcionamiento organizativo, movimientos sociales o relaciones e interacciones. Algunos de los datos pueden ser cuantificados pero el análisis en si mismo es cualitativo” (Sandin. 2003, pág 121)

Además cabe señalar que la investigación cualitativa es flexible y no lineal, holisticos, contextualizada, se refiere a lo personal e inmediato, se centra en la comprensión, el investigador debe permanecer durante un tiempo en el lugar de estudio, debe desarrollar una teoría o modelo, el investigadores el principal instrumento de recogida de datos, exige un continuo análisis de la información.

CAPITULO 4. MARCO TEÓRICO

EL LENGUAJE COMO INSTRUMENTO DE COMUNICACIÓN

El lenguaje es visto como un instrumento de análisis mental que permite precisar, exteriorizar, aclarar y delimitar las percepciones y representaciones e ideas contenidas confusamente en el pensamiento. Además el lenguaje es un instrumento de cognición y comunicación que dota al ser humano de recursos para comprender y construir significados que expresan la unidad de pensamiento y lenguaje como vinculación dialéctica de contenido y forma.

Los estudios acerca del lenguaje lo señalan como una facultad exclusiva del ser humano pues es un instrumento de representación simbólica creada culturalmente para codificar eventos, personas, fenómenos, objetos de la realidad con el fin de comunicar , en otras palabras propiciar el entendimiento humano y con ello, el desarrollo personal y cultural.

Al ser el lenguaje un complejo sistema para la comunicación humana, es necesario estudiarlo desde sus componentes.

COMPONENTES DEL LENGUAJE

Se distinguen los siguientes componentes en el estudio del lenguaje:

  • - Semántico (este se definirá más adelante en su apartado)

  • - Sintáctico

  • - Fonológico

  • - Pragmático

Estos componentes son aprendidos desde temprana edad y a partir de la interacción con otros. Como todo aprendizaje puede traducirse en un desarrollo diferente de una persona a otra, por ejemplo, existen niños con desarrollo desordenado del componente pragmático, sin embargo no manifiestan mayor problema en la producción fonológica. Por esta razón es necesario reconocer los distintos componentes del lenguaje y las características centrales de su desarrollo para diseñar intervenciones psicopedagógicas acordes con las necesidades de las personas.

A partir de lo expuesto anteriormente, es necesario precisar la naturaleza

multidimensional del lenguaje. A la hora de plantearnos la posibilidad de efectuar un análisis del lenguaje oral, ya sea con la finalidad de evaluar o de intervenir dificultades del los mismos dentro del ámbito educativo, se necesita disponer de una base teórica sobre los distintos elementos que componen el lenguaje.

A continuación se presenta de forma esquematizada las dimensiones del lenguaje:

Con apoyo de la imagen, se revisará cada componente en función de una explicación conceptual, presentación

Con apoyo de la imagen, se revisará cada componente en función de una explicación conceptual, presentación de las principales características del desarrollo y la mención de algunos indicadores de desarrollo desordenado.

Componente Fonológico

El aspecto fonológico del lenguaje se refiere a la percepción y producción de sonidos de la lengua como significantes. La función del significante de los fonemas es la de evocar un significado y diferenciarlo de otros significados. En la percepción de los fonemas se pueden reconocer las siguientes etapas generales (Serón, 1992 : 79. Citado en Abrazúa, (2002)):

Con días, el niño gira la cabeza ante sonidos A las dos semanas discrimina la voz humana A las 4 semanas distingue voz masculina de la femenina. A los 2-3 meses identifica todos los sonidos del habla.

Etapas en la producción de sonidos:

A las 8 semanas emite gritos reflejos. A las 8- 20 semanas: gorgojos, arrullos. Hasta las 30 semanas produce juegos vocales. A los 8-18 meses aparecen los balbuceos y la jerga expresiva. A los 6-7 años produce todos los contrastes fonéticos.

El dominio fonético está sujeto a factores fisiológicos y ambientales, por lo que frente a dificultades de este orden se hace necesario la revisión de

órganos que participan de la fonación como: labios, dientes, lengua, paladar, velo del paladar y mecanismos de respiración.

Componente Sintáctico

Se entiende por sintaxis el uso de las estructuras lingüísticas para representar el significado proposicional.

Estas estructuras corresponden a morfemas gramaticales como plurales, posesivos, tiempos verbales, inflexiones de persona en verbos, artículos y formas de negación. La adquisición de la forma lingüística está motivada por su búsqueda y modo de expresión de los conceptos semánticos y los intentos pragmáticos. Antes de que los niños combinen dos palabras, emplean palabras aisladas más señales no verbales para expresar las relaciones semánticas. Por ejemplo: "Mamá (pausa) (entonación), abre"

El orden lineal, es el primer elemento sintáctico que aprenden los niños para representar lingüísticamente los conceptos relacionales formados previamente.

El

orden de

las

palabras

y

las

señales

no

verbales ( conductas

kinésicas y paraverbales), son comunicadas por los niños para significar

relaciones de significados.

Progresivamente, con la interacción entre pares y adultos, los niños aprenden a seleccionar el tipo de expresión que codifica mejor el mensaje que desea transmitir. La secuencia de aprendizaje de las formas del lenguaje están determinados por la complejidad semántica y gramatical de las estructuras.

Al obtener una muestra de la expresión oral de los niños con desarrollo desordenado del componente sintáctico se observa ausencia de uso de morfemas de número y género en las formas verbales; ausencia de preposiciones, artículos, sustantivos, adjetivos, cláusulas, formas interrogativas, imperativos, etc.

Componente Pragmático

Las personas usan el lenguaje en intercambios personas con el fin de producir efectos en los otros.

sociales

con

otras

La pragmática estudia el uso del lenguaje en contextos reales, por expositores y auditores reales en situaciones reales

Los primeros actos comunicativos de los niños se pueden describir con fuerza incuestionable ya que se producen con el propósito de lograr efectos en las otras personas. Estos son llamados actos prelingüísticos pues no tienen un contenido con propósito identificable, ni forma lingüística; pero se realizan con ciertas intenciones que progresivamente se codifican en estructuras sintácticas.

Al identificar la intención comunicativa del niño se puede determinar para qué función o para qué le sirve el lenguaje a ese niño.

Los niños utilizan el lenguaje para diferentes funciones las cuales van evolucionando de la siguiente manera (Halliday, 1975. Citado en Abrazúa, (2002):

10-18 meses: se observan cinco funciones: instrumental, reguladora, interaccional, personal, heurística.

Antes del primer año de vida, los niños aprenden de sus padres u otros adultos significativos, ciertas rutinas que serán la base para participar de conversaciones. Por ejemplo aprenden a participar por turnos en las rutinas de juego adulto- niño : " ¿está?" / "¡no está!" mientras se cubre y descubre un objeto frente a su vista.

18 meses a los 2 años: las funciones pragmática y matética. La primera da lugar a la sintaxis, la segunda generará vocabulario.

A los 2 o 3 años: aceptan mayor responsabilidad para mantener un diálogo, prefieren mantener el tópico o tema de conversación en vez de cambiarlo.

A partir de los 3 años aprenden elipsis gramaticales para dar giros en el tópico de la conversación.

El desempeño de un niño en situaciones de interacción conversacional puede evidenciar el desarrollo desordenado del componente pragmático del lenguaje:

COMPONENTE SEMÁNTICO

Definición

Se refiere al plano de los significados, al dominio conceptual que nutre de sentido a la relación comunicativa. Además “El componente semántico del lenguaje corresponde a la representación lingüística de lo que la persona sabe sobre objetos, eventos y relaciones. Es el contenido del lenguaje”. (Abarzua, 2005)

Características

Además

Abarzua

(2005)

señala

que

se

distinguen

dos

tipos

de

significados:

los

significados

referenciales

y

los

significados

proposicionales.

Los significados referenciales corresponden a las palabras que hacen referencia - o representan- entidades, acciones o atributos observables.

Se identifican como sustantivos, verbos, adjetivos, pronombres, en un listado de palabras aisladas, por ejemplo:

Sustantivos

Verbos

Adjetivos

amigo

entiende

íntegro

mesa

canta

lábil

campo

saltó

creativo

perrito

lloverá

limpio

teléfono

investiga

bueno

niño

funcionando

eficiente

Pero nadie habla o escribe empleando palabras aisladas, ya que una palabra no es suficiente para expresar y comprender las ideas. Cuando, a partir de significados referenciales, creamos una afirmación como "el teléfono funciona bien", se puede hablar de significado proposicional, pues se quiere expresar una idea que involucra varios significados de palabras pero conectados lógicamente. Así se puede combinar los significados referenciales para expresar ideas variadas y complejas.

Los significados proposicionales son afirmaciones empleadas en las expresiones verbales y representan las relaciones existentes entre los significados referenciales.

Desarrollo de los significados referenciales

En el desarrollo de los significados referenciales en el niño influyen factores que determinar qué palabras se aprenden primero. Éstos son:

  • - Las propias experiencias del niño

  • - Acciones y cambios del ambiente

  • - Función comunicativa de las palabras

  • - Contexto en el que usa el lenguaje.

  • - Modelos paternos del lenguaje y sus correspondencias con los intentos verbales del niño pequeño.

Como se aprecia, estos factores van a variar en cada niño, por lo tanto, se aprenderá primero aquellas palabras que;

·

Sirvan al niño en la satisfacción de necesidades

·

Representen lo que ocurre en su realidad inmediata

· Sean usadas, por los adultos significativos, para representar lo que

ocurre en el entorno. Representen acciones y cambios del ambiente.

·

Entre el primer y tercer año de vida, los niños aprenden el lenguaje sobreextendiendo o disminuyendo los significados de las palabras. Posteriormente, y a través de la interacción del niño con el adulto en contextos significativos, el niño incluye los rasgos semánticos que le permiten delimitar categorías conceptuales de manera similar al adulto.

“Un rasgo semántico es un conjunto de atributos que permiten distinguir una entidad de otra y así formar categorías en las que se agrupen hechos, objetos, fenómenos que ocurren en la realidad”.

El aprendizaje de los significados referenciales incluye el comprender, por un lado, que las palabras pueden formar parte de categorías más amplias y generales, y por otro, que pueden haber palabras que representen categorías más específicas. Los niños comprenden primero aquellas palabras que se refieren a un nivel intermedio de generalidad; esto ocurre precisamente por la acción de los factores antes enunciados. Estas palabras le son funcionales, por ejemplo:

Dirá /flor/ antes que /plantas/” o “/ropa/ antes que /vestuario/”

A partir de los 4 años se aprecia en su lenguaje el uso de palabras más generales de manera más próxima al lenguaje adulto.

Algunos

indicadores

de

desarrollo

significados referenciales

Se observa en los niños:

desordenado de los

· Dificultad o incapacidad de entender palabras dichas por otros. · Usan el lenguaje para satisfacer sus necesidades básicas y noción un sentido informativo. · Sobreextienden el significado de las palabras aún pasando los 3 años de edad. · Dificultad o incapacidad de reconocer que la mayoría de los fenómenos con los que se encuentra se pueden representar lingüísticamente. · Pasados los 3 años de edad no logran referirse a hechos más allá de su experiencia inmediata.

Desarrollo de los significados proposicionales

Antes de la aparición del lenguaje en los niños , éstos aprenden que ellos y otros seres inician interacciones y que personas y objetos se pueden afectar como resultado de las acciones. En este contexto los niños unen los significados a los cambios en las condiciones de su medio ambiente, organizan espacialmente lo que les rodea, llegando a tener conciencia de la orientación de los objetos, su localización y la función que se le atribuye. Este conocimiento conceptual es anterior a la representación lingüística que pueda hacer el niño de personas, objetos, eventos, etc. La relación entre uno o más conceptos da lugar a una proposición y esta definirá cual es el rol que asume cada concepto en la idea que se quiere expresar, por lo tanto, no todos los significados referenciales tienen siempre el mismo sentido sino que su uso determinará el sentido que cada destinador o destinatario atribuyan. Por ejemplo se le dice a un niño : " ¡afírmate o te vas a sacar la mugre!". Si se interpreta cada referente de esta expresión por separado (como buscando en el diccionario cada palabra), no se obtendría el sentido que se le atribuye a partir de la situación en la que se produce. El sentido de la expresión determina el rol semántico expresado.

Los roles semánticos más usados palabras en los niños corresponden a:

en la expresión de las primeras

ROL SEMÁNTICO

 

EJEMPLOS

Agente

: alguien que realiza una acción

 

"mamá"

Entidad

: objeto, evento o fenómeno del cual se

"pelota"

dice algo.

Atributo

: característica que

se asigna

a

una

"lindo"

entidad.

 

Localización

: lugar o posición en el espacio.

"ahí"

Posesión

: entidad que es poseída por alguien.

"mío"

Poseedor

: alguien que posee una entidad.

"tío"

Demostrativo

: señalar un objeto de entre varios.

"este"

Recurrencia

: repetición de acontecimientos, objetos,

"más"

acciones.

No existencia: cese o desaparición de acontecimientos, objetos y personas.

"no"

Los niños comienzan a combinar palabras para expresar relaciones semánticas adquiridas en el período sensoriomotor. Las primeras nociones semánticas corresponden a recurrencia y existencia. La primera se hace evidente cuando quiere provocar la reaparición de una persona, objeto o acción, para esto dice "más dulce", "más niño". La noción de no existencia se manifiesta cuando se refiere a la desaparición de una persona, objeto o acción , para esto el niño dice " no está", "no come", "niño sale".

Luego aparecen otras relaciones como por ejemplo:

Agente y acción

--->

"niño come"

Entidad y atributo

--->

"papa rica"

Demostrativo y entidad

--->

"esta pelota"

Poseedor y posesión

--->

"tata auto"

Algunos

indicadores

de

desarrollo

desordenado

de

los

significados

proposicionales:

 

·

Los

niños

no

reconocen

que

al

combinar

palabras se puede

representar conceptos relacionados. · Excesiva confianza en el contexto no lingüístico y gesto junto a palabras únicas · Si un niño usa su lenguaje instrumentalmente no tendrá necesidad de expresar otras relaciones semánticas.

El nivel semántico se refiere a la comprensión del lenguaje; se inicia mucho antes de que el niño emita la primera palabra y es una asociación de imágenes mentales que posteriormente se generalizan para formar conceptos. Después del balbuceo, las vías y centros nerviosos auditivos y visuales se preparan para dar base de los conceptos verbales y dar pie a la formación del lenguaje interior. Peinado, citado por Goya (2007) describe las siguientes etapas:

Lenguaje Indiferenciado: Reacción al lenguaje sin llegar a distinguir la palabra. Lenguaje Diferenciado: Reacción de gusto o enojo, de acuerdo al tono de voz . Lenguaje interior: Se inicia desde los primeros meses y alacanza su madurez a los dos años y medio. El niño almacena conceptos, aunque aún no pueda expresarlos, los comprende en su totalidad.

Se refiere no sólo a la relación de las palabras, sino de las oraciones, por lo que el hablante debe contar con un amplio conocimiento del medio para entender y relacionar el mensaje con dichos conocimientos.

En otras palabras, el componente semántico "se refiere al proceso de simbolización (dar significado) de objetos y eventos significativos a través del uso de palabras y oraciones” (Acuña, 2005).

Vellutino (1982), citado por Acuña (2005), además plantea que en éste incluyen dos componentes relevantes para las destrezas como son el conocimiento de palabras y la habilidad para emplearlas en contextos adecuados. Un buen vocabulario permite que el niño cuente con una red de asociaciones entre conceptos lo que facilita la decodificación y recuperación de palabras debido a la rápida disponibilidad de mediadores verbales. Asimismo, la capacidad de nominación, es decir la habilidad para evocar y nombrar rápidamente palabras, junto con la habilidad para clasificar palabras en categorías, son habilidades semánticas necesarias para lograr una buena comprensión.

Oyarzo (1972 a 1995) citado por Acuña (2005), plantea que el trabajo de desarrollo semántico debe incluir el desarrollo de la memoria verbal inmediata (a través de la formulación de preguntas tras escuchar o leer un texto), las analogías verbales, la abstracción y categorización verbal, la seriación verbal y la formación de redes semánticas. En este sentido, Bravo (1995) citado por Acuña (2005), plantea que “para el aprendizaje escolar es fundamental que junto con entender el significado de términos utilizados por el profesor, los niños sean capaces de precisar a qué categoría pertenece el término escuchado”. Ese proceso de categorización es básico para relacionar lo que están aprendiendo con otros contenidos ya enseñados con anterioridad. La exigencia de nominar elementos de una categoría obliga al niño a superar el procesamiento pasivo de la información y le pide uno activo, debido a que el niño debe activar su léxico y buscar otras informaciones previamente clasificadas.

Por otra

parte,

la

retención

de

series

verbales

es

un

requisito para la

comprensión

de

lo

que

se dice.

En

el

caso de los niño/as escolarizado, la

información del aula es secuenciada y los niños no logran retener lo relevante

en ella. El desarrollo de esta habilidad tiene por objeto, entonces, el entender

que los elementos se expresan en un continuo informativo y que dentro de un contexto hay elementos nucleares de información que permiten su reconstrucción posterior. Por otra parte el desarrollo de analogías verbales, permite al niño encontrar relaciones de semejanza entre conceptos o palabras posibilitando una mejor integración de la información, al dar la oportunidad al niño/a de traducir la situación nueva de aprendizaje a una situación previamente conocida por él/ella.

La formación de redes semánticas facilita el orden del pensamiento ya que niño que sabe clasificar de lo general a lo particular ciertos términos que se relacionan, podrá comprender mejor la realidad y en específico, el contenido de lo que lee, porque sabrá asociar lo escrito a un significado que es capaz de representarse mentalmente. Por su parte la memoria verbal inmediata o la seriación verbal son básicas para el recuerdo ordenado de la información.

De acuerdo a lo que planeta La Consejería de Educación (año), se señala que el desarrollo del vocabulario infantil progresa extraordinariamente en las edades tempranas, produciéndose ajustes continuos con el aprendizaje de nuevas palabras en su léxico. El desarrollo del vocabulario no se limita al reconocimiento de las palabras sino que este conocimiento se traslada a los contextos y situaciones en los que el niño/a se encuentra, enriqueciéndose con la expresión oral de las personas con las que se comunica.

La intervención respecto al desarrollo y organización del componente semántico deberá abordarse desde una doble perspectiva lingüística: a) Comprensión y b) Expresión, aunque el desarrollo de la primera (comprensión) suele preceder al nivel productivo.

Es importante tener presente que “las personas atravesamos una serie de etapas a través de las cuales su percepción de la realidad se va transformando gracias a su desarrollo cognitivo, sus experiencias y los modelos transmitidos por el ambiente social.” (Jimenez, 2009).

Para fortalecer el nivel semántico es importante potenciar está dimensión a través de:

● Enriquecer el campo de su vocabulario desarrollando el pensamiento, la imaginación y la creatividad infantil. ● Favorecer la expresión oral, utilizando el vocabulario adquirido. ● Emplear con precisión semántica el vocabulario. ● Descubrir la importancia de la memoria en los procesos de lenguaje.

Dificultades en el componente léxico -semántico

Se considera que un niño tiene dificultades semánticas cuando no logra comprender o expresar adecuadamente el contenido de los significados de su lengua, es decir, cuando presenta problemas o comete errores a la hora de incorporar a su repertorio lingüístico los elementos y unidades de la lengua que

le dan significados a las palabras o viola las reglas de ordenación y organización de las palabras en los enunciados (V. Acosta y A. Santana, 1999).

Una de las señales de las dificultades del lenguaje es la tardía aparición de las palabras. Los niños con dificultades en este componente son más lento en cuanto al aprendizaje de palabras nuevas que los niños de edad lingüística similar (Rice y otros, 1990).

En las aulas es muy común hallar niños que presentan dificultad para

“encontrar la palabra”. La primera sospecha

de este tipo de problemas

se

fundamenta en manifestaciones conductuales como titubeos frecuentes y

acentuados,

circunloquios,

uso de palabras

de relleno o muletilas,

y

el

uso

excesivo de terminos indefinidos; por ej: “

...

eso que

está ahí

....

que sirve

para

...

“Las investigaciones respecto a este punto sugieren que los niños presentan dificultades para acceder a las respresentaciones léxicas. Es por esto que en general se muestran callados y no comunicativos, mientras que otros niños que presentan dificultades similares se muestran locuaces ya que aplican una serie de estrategias conversacionales que camuflan sus esfuerzos por hallar las palabras”. (Herrera y Cols, 2008).

Indicadores de dificultad en el componente léxico semántico:

Los niños con problemas en este componente, presentan dificultad para:

  • - Acceder y/o recuperar las representaciones léxicas almacenadas en el léxico mental.

  • - El desarrollo

del lenguaje puede versereducido en cuanto

al

número de

palabras, o bien, pueden observarse dificultades y errores en el uso que los

niños hacen de ellas.

  • - Etiquetas Genéricas: Uso de términos vagos o genéricos,

en lugar

de

un

término explícito. Por ejemplo: Decir “ Dame la cosa que está ahí”.

  • - Sobregeneralización. También un indicador de escasez de vocabulario si

persiste más allá de las edades en que suele ser normal. Esto quiere decir agua

para referirse a un lago, a pedir agua, a cualquier elemento que pueda beberse, etc.

  • - Errores semánticos en las palabras. Consiste en la selección inapropiada

de una palabra. Puede deberse a un problemas de comprensión del significado.

  • - Neologismos.

Se refiere

a

la invención

de palabras

cuando el niño

desconoce el término que el contexto le exige utilizar.

  • - Restricción del significado. Se produce en palabras con significado

múltiple. En ocasiones los niños tienen dificultades para captar adecuadamente la diferencia de significados que puede tomar una palabra de acuerdo al contexto.

- Recuperación de Palabras. Se refiere a la dificultad de recuperar la etiqueta o palabra apropiada. El niño conoce el término en cuestión, pero tiene dificultad para recuperarlo en su memoria.

- Problemas en la organización y formulación de oraciones y discurso. En estos niveles, las dificultades principales se manifiestan cuando los niños tienen que organizar y formular demandas o secuencias en el orden lógico, de forma que proporcione la información suficiente para que pueda producirse la comprensión de su mensaje. La manifestación más clara de estos problemas se produce en actividades o en tareas de responder a preguntas que demuestren comprensión.

TRASTORNO ESPECÍFICO DEL LENGUAJE (TEL)

Definción

El Transtorno Especifico del Lenguaje (en adelante TEL) consiste en una dificultad para adquirir y manejar las habilidades de comprensión (decodificación) y expresión (codificación) del sistema lingüístico. “El TEL se define como específico porque no es secundario a un déficit sensorial (por ejemplo, hipoacusia), neuromotor (disartria), cognitivo ni socioemocional (retraso mental, autismo, trastornos psiquiátricos). El TEL es un problema intrínseco del procesamiento del lenguaje, y los niños afectados no desarrollan un lenguaje normal esperado para su edad y desarrollo intelectual, independientemente de los déficits descritos.” (Aguilera y Cols, 2008).

Según lo que señala Aguilera y Cols (2008) “la prevalencia del TEL asociado o no a retraso mental se aproxima al 2% a los 3 años de vida, y es más frecuente en varones que en mujeres”. El desarrollo lingüístico del niño surge retrasado y distorcionado, si el TEL persiste, puede durar toda la vida en algunos casos graves, o sufrir variaciones durante su evolución, influidas o no por la intervención educativa adecuada. Cabe destacar también que durante la etapa escolar existe el riesgo de que el TEL sea una interferencia sobre el aprendizaje de la lectoescritura y la construcción de discursos verbales más complejos, como narrar historias o mantener una conversación, lo que puede repercutir tanto en el rendimiento académico como en las relaciones interpersonales de los niños.

El

TEL

presenta

unas

características

evolutivas

que

permiten

diferenciarlo

del retraso simple

del lenguaje lo

que

se observa

en

la

siguiente tabla.

Aguado (2002), señala que en las investigaciones más recientes mencionan que los TEL es una patología

Aguado (2002), señala que en las investigaciones más recientes mencionan que los TEL es una patología del lenguaje que tradicionalmente ha sido considerada como evolutiva, a su vez, la ASHA (American Speech-Language-Hearing Association) lo define como "una anormal adquisición, comprensión o expresión del lenguaje hablado o escrito. El problema puede implicar a todos, uno o alguno de los componentes - fonológico, morfológico, semántico, sintáctico o pragmático - del sistema lingüístico. Los individuos con TEL suelen tener problemas de procesamiento del lenguaje o de abstracción de la información significativa para el almacenamiento y recuperación por la memoria a corto plazo" (Aram, 1991).

Hipótesis explicativas del TEL - etiologia

Como se menciona en la definición de TEL propuesta por la ASHA, un factor común a la mayoría de los niños con este cuadro es que "suelen tener problemas de procesamiento del lenguaje o de abstracción de información significativa para el almacenamiento y recuperación por la memoria a corto plazo".

Luego de diversas investigaciones y estudios para encontrar el origen cognitivo del TEL se han logrado sustentar diversas hipotesis que poseen como factor común es que las dificultades lingüísticas de estos niños son una consecuencia de alteraciones a un nivel cognitivo más profundo.

La etiología del TEL sigue siendo una incógnita, ya que los estudios actuales muestran que en algunos casos se puede encontrar un origen genético, debido a que han mostrado ligamientos a diferentes regiones del genoma (13q21, 16q24 y 19q13), lo que indica un probable modelo poligénico multifactorial.

También se han realizado estudios de neuroimagen estructural en niños con TEL, y se han observado diferencias morfométricas de los hemisferios cerebrales en niños disfásicos y disléxicos, comparados con controles, aunque estas alteraciones estructurales no se deben considerar un criterio diagnóstico de TEL. Otros estudios han identificado diversos factores de riesgo para trastornos del desarrollo de las habilidades psicolingüísticas: perinatales, como prematuridad y bajo peso al nacer; y ambientales, como un nivel sociocultural bajo. Todos estos factores genéticos, neuroestructurales y ambientales podrían estar implicados en el origen del TEL.

Poder realizar deteccciones a edades tempranas y realizar una intervención integral es fundamental para entregar los apoyos necesarios a los niños que presentan TEL. La comunicación entre seres humanos es una actividad de intercambio de ideas, experiencias y emociones entre dos o más personas que utilizan un código común en donde el lenguaje es el vehículo más óptimo para la comunicación interpersonal, uno de los rasgos más distintivos de nuestra especie, la raza humana.

Como humanos necesitamos el lenguaje y lo utilizamos en la función más obvia que resulta ser la de servir como medio de comunicación de ideas, pensamientos y sensaciones del hablante mediante el código lingüístico compartido, pero también hay que considerar que el lenguaje tiene como función básica la representación: ya que permite llevar las aquellas representaciones mentales a una realidad más tangible; además resulta influido por el entorno y, a su vez, influye sobre este, reflejando el pensamiento y la cultura en la interacción social.

Indicadores tempranos de los trastornos del lenguaje según María Peñafiel (2010)

Características fenotipicas. En un principio, se ha descrito un trastorno especifico del lenguaje (TEL) como un síndrome que se considera presente en aquellos niños que manifiestan un desarrollo ontogenetico lingüísticos o desarrollo linguistico anormales, sin que se evidencie una causa aparente de orden no lingüístico, como podría ser una disfunción neurología, un retraso mental o cognitivo general, un problema auditivo, o una exposición inadecuada o insuficiente a estímulos lingüisticos como consecuencia de las peculiaridades socioeducativas del medio en el que crecen.

Clasificación del TEL. “Generalmente se ha definido habitualmente por exclusión aplicando criterios estadísticos a diferentes test psicométricos estandarizados que buscan discriminar entre las habilidades verbales y no verbales del individuo” (Bishop, 2001) “lo que ha dado lugar a una significativa heterogeneidad y a una clasificación” (cf american psychiatric association, 1994) “que incluye subtipos (trastornos fonológicos, expresivos y esxpresivos-receptivos), que probablemente no se correspondan con afecciones diferentes” (bishop, 1995).

Según lo que señala Bishop (2001), conviene tener presente que el componente ambiental, ya que también cuenta con una gran importancia en lo que concierne a la manifestación y a la variabilidad fenotípica del TEL. El TEL es uno de los trastornos de la comunicación oral más frecuente en niños preescolares, estudios en nuestro país indican que la presencia de TEL es de 4% de los niños entre 3 y 7 años, presentandose con mayor frecuencia en varones.

El TEL se caracteriza por presentar una semiología lingüística variada, las dificultades van desde problemas puntuales en la producción de palabras, hasta formas más severas, en las que se ven afectados todos los niveles (fonológico, semántico, morfosintáctico y pragmático) de forma variable, en las dimensiones expresivas y comprensivas del lenguaje oral. Como ya se menciono anteriormente, si este problema no es detectado y tratado a tiempo, puede afectar otras áreas de aprendizaje, especialmente el lenguaje escrito. Se plantea que los menores con este cuadro pueden presentar dificultades en la memoria de trabajo y en habilidades metalingüísticas. Sin embargo, otras áreas del desarrollo relacionadas con aspectos no verbales se encontrarían dentro de parámetros normales, lo que determinaría que el déficit del lenguaje sea un aspecto nuclear en el desarrollo psicomotor de estos niños.

Cabe destacar también que las primeras comunicaciones que la familia va a establecer con el recién nacido van a ser la base de una fusión de palabras y afecto, clima muy adecuado para el posterior desarrollo de la comunicación exclusivamente verbal. El aprendizaje del lenguaje se produce de manera natural, inicialmente en el contexto familiar o con personas significativas, para después ampliarse a otros ámbitos más abiertos pero ya con unas bases y un código perfectamente definidos. Se debe considarar que no todos los niños se desarrollan al mismo ritmo, e incluso si estos dieran idénticas características innatas los niños mostrarían habilidades distintas. Las habilidades comunicativas deben

ser estimuladas desde un primer momento de vida, proporcionándose

posteriormente una enseñanza específica del lenguaje. “Con un vocabulario en aumento y un mayor dominio de la gramática del lenguaje, el niño puede comunicar de formas mas sofisticadas y se hace

más inteligible a los demás” (Garton y Cols, 1991). Para finalizar, es importante destacar que los padres son los primeros maestros, aunque otros familiares y cuidadores también enseñan el lenguaje, por lo que la repetición frecuente es instructiva, especialmente cuando está relacionada con situaciones y objetos de la vida cotidiana.

INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN

Los instrumentos de evaluación que se utilizan en nuestro país para medir el desarrollo normal del lenguaje, en el área de salud esta como norma la escala EDDP a los 8 y 18 meses; y para los 4 años la escala TEPSI que mide el desarrollo psicomotor, esto respecta al sistema publico, en el sector privados no existe ninguna norma a nivel nacional y las derivaciones se realizan en base a las observaciones de los padres, profesores y médicos tratantes.

Sin embargo, la evaluación semántica alude a procedimientos que miden vocabulario, lo que corresponde sólo a un aspecto del nivel semántico. En nuestro país existe un reducido número de pruebas que permiten evaluar el aspecto semántico. Básicamente los tests más utilizados son el TECAL (2) y TEVI-R (3).

Cuando se ha pesquisado una situación que pudiese derivar en un trastorno del lenguaje, corresponde la etapa del diagnóstico siendo el responsable de dicho proceso el fonoaudiólogo quien utiliza instrumentos apropiados para este fin, que corresponden a los que se mencionaron anteriormente.

Lo anterior implica el uso de pruebas estructuradas de acuerdo a la edad de los niños; estas pruebas miden aspectos específicos del lenguaje y cuentan con las propiedades estadísticas básicas de validez y confiabilidad. Sin embargo, en niños muy pequeños o cuando los problemas de comprensión o atención no permiten la aplicación de un test, no basta sólo con la aplicación de instrumentos para efectuar el diagnóstico de las dificultades de lenguaje. En estos casos, se recurre a pautas de cotejo, cuestionarios a los padres y otras formas de evaluación más ecológicas que permiten detectar los signos de alerta más importantes.

Cabe destacar que el TECAL evalúa la comprensión auditiva del lenguaje; es un instrumento diseñado para evaluar a niños de entre 3 a 6 años 11 meses consta de 101 items, 41 de los cuales evalúan vocabulario, 48 corresponden a morfología y 12 a sintaxis, comprende además 4 items iniciales de ejemplo, destinados a ejercitar al niño en la tarea que debe realizar. Esta evaluación se efectúa utilizando un set de 101 láminas y una hoja para registrar las respuestas. Además, se cuenta con una hoja de análisis cualitativo (donde se organizan los items según los aspectos evaluados).

La aplicación de la prueba es sencilla porque requiere que el niño escuche un estímulo auditivo y responda identificando un elemento en una lámina, es decir, no se solicita una respuesta. Cada lámina tiene tres dibujos, uno de los cuales corresponde al referente de la estructura lingüística evaluada, otro al contraste del referente y el tercero es un distractor. Las respuestas del niño se registran en la hoja especialmente diseñada para ello, y los resultados pueden interpretarse según las normas obtenidas en la aplicación del test efectuadas en Chile.

LA LEY EN CHILE

El estado de Chile garantiza a través de leyes y decretos la atención a una educación. Es política del gobierno el fomentar la integración escolar a los niños y niñas que posean necesidades educativas especiales, es bajo este prisma que nacen los decreto 1.300 y 170 que permiten en funcionamiento de escuelas especiales y de programas de integración.

Decreto 1300

El articulo 10 que se refiere al ingreso de los niños y niñas a escuela de lenguaje señala que “la evaluacion fonoaudiologica podra realizarse con las siguentes pruebas con normas de referecnia nacional:

- Para medir comprensión del lenguaje: TECAL y SCREENING TEST OF SPANISH GRAM MAR

- Para medir expresión del lenguaje: TEPROSIF y SCREENING TEST OF SPANISH GRAMMAR

Decreto 170

Este decreto señala los intrumentos de evaluación fonoaudiologica y son las mismas que se dan en el decreto 1.300, es decir que para medir la comprensión del lenguaje: TECAL y SCREENING TEST OF SPANISH GRAM MAR. en el área de expresión del lenguaje están como instrumentos de evaluación:

TEPROSIF y SCREENING TEST OF SPANISH GRAMMAR

CAPITULO 5. OBJETIVOS.

Objetivo General:

Creación de un manual de estimulación del lenguaje a nivel semántico en niños que presentan TEL, considerando a la familia como agente primario de mediación en el desarrollo del lenguaje.

Objetivos Específicos:

Delimitar las características que poseen los niños/as, informando y orientando a los Papas acerca de los hitos, conductas semánticas esperables en cada etapa. Facilitar la mediación de elementos y/o experiencias semánticas en un espacio interaccional dinámico e interesante para el niño con los adultos significativos.

CAPITULO 6. MANUAL

CAPITULO 7. CONCLUSIONES

Podemos concluir que el dominio y la amplitud del vocabulario produce un impacto en los niños pequeños en sus habilidaades sociales ya que el niño no posee las herramientas es decir las palabras para poder decir los que siente o necesita al no ser comprendido se muestra frustrado, cuando crecen y poseen pobres redes semánticas no logran comprender instrucciones complejas ni tampoco logran comprender textos con términos abstractos, esto se evidencia en sus calificaciones.

la familia es un pilar fundamental y primera instancia de socialización y es ella la que posee la responsabilidad de entregar las primeras pautas en el desarrollo del lengauje y por esto es que debemos siempre poseer un canal de comunicación expedito con nuestros padres y apoderados.

la educación diferencial no solo debe estar a disposición de los niños que poseen necesidades educativas especiales, sino que debe estar al servicio de desarrollo integral de todo los agentes que poseen insidencia en el desarrollo de un niño.

CAPITULO 8. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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Bibliografia de TEL que no puede faltar

La evaluacion del lenguaje (victor acosta)

Trastornos

especificos

del lenguaje.

retraso del lenguaje

y disfasia

(aguado)

Elvira Mendoza TEL

Evaluacion del lenguaje Miguel Puyuelo

Otros:

El niño que habla

Monfort y Juarez