Traficantes de Sueños no es una casa editorial, ni siquie

-
ra una editorial independiente que contempla la publi-
cación de una colección variable de textos críticos. Es,
por el contrario, un proyecto, en el sentido estricto de
«apuesta», que se dirige a cartografiar las líneas consti-
tuyentes de otras formas de vida. La construcción teó-
rica y práctica de la caja de herramientas que, con pala-
bras propias, puede componer el ciclo de luchas de las
próximas décadas.
Sin complacencias con la arcaica sacralidad del libro, sin
concesiones con el narcisismo literario, sin lealtad algu-
na a los usurpadores del saber, TdS adopta sin ambages
la libertad de acceso al conocimiento. Queda, por tanto,
permitida y abierta la reproducción total o parcial de los
textos publicados, en cualquier formato imaginable, sal-
vo por explícita voluntad del autor o de la autora y sólo
en el caso de las ediciones con ánimo de lucro.
Omnia sunt communia!
Mapas. Cartas para orientarse en la geografía variable de la
nueva composición del trabajo, de la movilidad entre fronte-
ras, de las transformaciones urbanas. Mutaciones veloces que
exigen la introducción de líneas de fuerza a través de las discu-
siones de mayor potencia en el horizonte global.
Mapas recoge y traduce algunos ensayos, que con lucidez y
una gran fuerza expresiva han sabido reconocer las posibilida-
des políticas contenidas en el relieve sinuoso y controvertido
de los nuevos planos de la existencia.
mapas 28
creative
commons
cc
Licencia Creative Commons
Reconocimiento-Compartir Igual 3.0 España
Usted es libre de:
*copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra
*hacer obras derivadas
Bajo las condiciones siguientes:
* Reconocimiento — Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada
por el autor o el licenciador (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo
o apoyan el uso que hace de su obra).
* Compartir bajo la misma licencia — Si altera o transforma esta obra, o genera una
obra derivada, sólo puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta.
* Al reutilizar o distribuir la obra, tiene que dejar bien claro los términos de la licencia
de esta obra.
Entendiendo que:
* Renuncia — Alguna de estas condiciones puede no aplicarse si se obtiene el permiso
del titular de los derechos de autor.
* Dominio Público — Cuando la obra o alguno de sus elementos se halle en el domi-
nio público según la ley vigente aplicable, esta situación no quedará afectada por la
licencia.
* Otros derechos — Los derechos siguientes no quedan afectados por la licencia de
ninguna manera:
-Los derechos derivados de usos legítimos u otras limitaciones reconocidas por
ley no se ven afectados por lo anterior.
-Los derechos morales del autor;
-Derechos que pueden ostentar otras personas sobre la propia obra o su uso, como
por ejemplo derechos de imagen o de privacidad.
* Aviso — Al reutilizar o distribuir la obra, tiene que dejar bien claro los términos de
la licencia de esta obra.
© 2010, Edu Factory y Universidad Nómada.
© 2010, de la edición, Traficantes de Sueños.
1ª edición: 1000 ejemplares.
Noviembre de 2010
Título: La Universidad en conflicto. Capturas y fugas en el mercado global del saber
Autores: Franco Barchiesi, Marc Bousquet, Edu-Factory, Xulio Ferreiro Baamonde,
Montserrat Galcerán, Tomás Herreros, Jason Read, Andrew Ross, Carlo Vercellone y
Jeffrey Williams
Traducción: del inglés Agustina Iglesias Skulj y José Ángel Brandariz García
(Universidade Invisibel) capítulo 4; Gemma Galdón, Dario Lovaglio y Marta Vázquez,
capítulos 3, 7 y 8; del italiano Emmanuel Rodríguez López capítulos 2, 5 y 6
(este último con David Gámez Hernández)
Maquetación y diseño de cubierta: Traficantes de Sueños.
taller@traficantes.net
Edición: Traficantes de Sueños
C/ Embajadores 35, local 6
28012 Madrid. Tlf: 915320928
e-mail:editorial@traficantes.net
Impresión: Gráficas Lizarra.
Ctra. de Tafalla, KM. 1. 31132, Villatuerta, Navarra
ISBN 13: 978-84-96453-55-5
Depósito legal: NA-3123-2010
Los materiales traducidos de esta edición (capítulos 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8) han sido recogidos de las dos compilaciones
de Edu-Factory: Università in conflito. Il mercato globale del sapere, Roma, Manifestolibri, 2008 y Università globale.
Il nuovo mercato del sapere, Roma, Manifestolibri, 2009.
La Universidad
en conflicto
Capturas y fugas en el mercado
global del saber
Edu-Factory y Universidad Nómada
(comps.)
Franco Barchiesi, Marc Bousquet, Edu-Factory,
Xulio Ferreiro Baamonde, Montserrat Galcerán,
Tomás Herreros, Jason Read, Andrew Ross,
Carlo Vercellone y Jeffrey Williams
Traducción:
José Ángel Brandariz García, Gemma Galdón,
David Gámez Hernández, Agustina Iglesias Skulj,
Dario Lovaglio, Emmanuel Rodríguez López
y Marta Vázquez
tra;ìcantns un sunños
mapas
Índice
1. La educación universitaria en el centro del conflicto.
Montserrat Galcerán ........................................ 13
La universidad como inversión ................................................................... 15
La globalización de la universidad .............................................................. 20
La respuesta estudiantil .................................................................................... 26
La figura del estudiante-precario y su enlace con los
movimientos anti-sistémicos. El conocimiento como «bien común» ..... 34
2. «Nosotros no pagaremos vuestra crisis. ¡Todo el poder a la
autoformación!»
Colectivo Edu-Factory ............................................... 41
3. La emergencia de la Universidad Global.
Andrew Ross ................................................................ 51
Las lecciones de China ....................................................................................... 53
El balance del negocio ....................................................................................... 57
La carrera por la desregulación ....................................................................... 60
¿Universidades corporativas? ........................................................................ 65
4. La pedagogía de la deuda.
Jeff Williams ................................................................ 71
5. Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación
salarial. Algunas enseñanzas del movimiento anti-CPE.
Carlo Vercellone .......................................................... 83
Capitalismo cognitivo, conocimiento y flexibilidad ....................................... 83
Francia en la encrucijada ................................................................................. 87
6. Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad
en Sudáfrica.
Franco Barchiesi .......................................................... 91
2001 Odisea en Wits ........................................................................................ 91
La universidad como inversión ...................................................................... 92
La universidad como inversor ........................................................................ 95
Nada vende como la «excelencia» ................................................................... 96
Fight back ............................................................................................................... 97
7. La experiencia de la universidad: el neoliberalismo contra los
commons.
Jason Read .................................................................. 99
8. En los mandos de control de la consola de la gestión.
Marc Bousquet .......................................................... 103
9. Mercantilización y precarización del conocimiento: el proceso
de Bolonia.
Xulio Ferreiro Baamonde ........................................ 113
La estrategia de reforma................................................................................... 113
Las consecuencias para los sistemas universitarios: precarización
y mercantilización ................................................................................. 119
Nuevas formas de trabajo en la universidad: precarización
y segmentación ......................................................................................... 121
Segmentación y precarización ad extra: los nuevos planes
de estudio ................................................................................................... 125
La introducción de las lógicas de mercado en la universidad ...................... 129
La universidad como negocio ........................................................................ 135
Conclusión .......................................................................................................... 137
Bibliografía .......................................................................................................... 139
10. Laboratorios de autoformación, universidades anómalas,
nuevas universidades.
Tomas Herreros ........................................................ 145
13
Puede resultar pretencioso pretender que la universidad
se encuentra en el centro del conflicto de las sociedades ca-
pitalistas contemporáneas. Incluso el lector o lectora puede
dudar de que «haya conflicto» en dichas sociedades, más allá
de alguna explosión momentánea.
No es ésa nuestra opinión. El libro que aquí presentamos
documenta ambos lados del conflicto: el esfuerzo por incor-
porar la universidad al tejido económico central de las socie-
dades capitalistas actuales, así como las luchas y resistencias,
los nuevos horizontes que demarcan ese conflicto por parte
de los estudiantes y de otros sectores de la población.
A diferencia de lo que pueda parecer a primera vista el
conflicto está abriéndose y no cerrándose. Ciertamente pue-
de representar el final de la universidad decimonónica con su
distinción pretendidamente equilibrada entre ciencias y hu-
manidades, con su sopor y su medianía burguesa y con sus
constantes reticencias a la entrada de masas de estudiantes, ya
no de elite, cuyo futuro para nada conseguía asegurar. La uni-
versidad, se dice, está dejando de ser una institución venerable
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
1. La educación universitaria en el
centro del conflicto
Montserrat Galcerán
14 La Universidad en conflicto
y respetada para ser arrastrada al torbellino del mundo de los
negocios y de las empresas, al denostado mundo del dinero.
Esa crítica bienpensante es, a nuestro criterio, equivocada.
La universidad ha sido siempre una institución producto-
ra de cultura ligada al poder y, en las sociedades capitalistas,
una institución de reproducción social de ese tipo de sistema.
En las viejas universidades se enseñaba a «gobernar bien» o,
lo que es lo mismo, «el arte del buen gobierno», el arte de
saber mandar de modo que la dominación no sea excesiva ni
despótica, aunque siga siendo dominación, y los requisitos
del uso de una violencia sistemática encubierta. En las uni-
versidades de masas del último siglo, junto a los contenidos
propiamente técnicos y metodológicos se transmitían y se si-
guen transmitiendo un conjunto de procederes y disciplinas
que caracterizan a las capas cultas de la sociedad, encargadas
de reproducir, mantener y gestionar la supervivencia de ese
mismo sistema. Esas capas cultas tienen a gala su capacidad
para «tener razón», para saber argumentar y defender sus
puntos de vista frente a las capas ignorantes o desprovistas
de tales habilidades, pero raramente caen en la cuenta de que
la ignorancia es compartida aunque no recíproca.
Dipesh Chakrabarty, un clásico de la teoría post-colonial,
señala en uno de sus textos que la ignorancia es selectiva y
asimétrica: ningún personaje culto de la periferia puede per-
mitirse el lujo de ignorar a los grandes de la cultura europea,
a sus pensadores, escritores o poetas, mientras que el mun-
do culto europeo ignora prácticamente todo de las culturas
periféricas, o sustituye ese desconocimiento por un aura de
exotismo imaginado.
1
Esa ignorancia no recíproca es marca de nuestras universi-
dades. Legiones de estudiantes extranjeros vienen a estudiar
a las universidades de los países del Norte, EEUU y Europa,
mientras que muy pocas de nosotras nos interesamos por las
1
Provincializing Europe: post-colonial Thought and historical Difference,
Princeton, Princeton University Press, 2000, pp. 28 y ss. [ed. cast.: Al
margen de Europa, Barcelona, Tusquets, 2008].
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
15
culturas del Sur. Esa descompensación, aunque se interprete
como una señal de la superioridad de nuestra cultura, es la
marca de nuestro poder.
Ahora bien, en el marco de la globalización capitalista
que comenzó hace años, esas coordenadas están cambiando.
Por una parte, el potencial de creación de saber, conocimien-
to y cultura de las universidades está siendo atrapado por los
intereses empresariales. Este movimiento no es casual, sino
que está enraizado en las características del que, de acuer-
do con otros estudiosos, llamamos capitalismo cognitivo. Por
otra, y a excepción de algunas universidades punteras, con
el declive del imperialismo europeo muchos centros pierden
su preeminencia como lugares de formación de las élites de
la periferia. Se produce entonces una carrera por la compe-
tencia para construir una jerarquía de centros que atraiga a
los posibles estudiantes hacia los centros de primera. Conse-
cuencia de ello es la dualización de las universidades: cen-
tros de excelencia con mayor financiación y mejores condi-
ciones, situados a la cabeza de la jerarquía, y universidades
situadas a la cola, peor dotadas y posiblemente infravalo-
radas. Esta dinámica es totalmente opuesta a un proceso de
democratización y de equiparación de los centros y de trato
igual para sus usuarios.
La universidad como inversión
Llamamos universidad-empresa a la transformación de la
universidad que es resultado de su incorporación a los cir-
cuitos empresariales y mercantiles de la sociedad capitalista
actual. En otros textos he tratado en detalle las características
de esta transformación. Aquí sólo voy a resumir algunos ras-
gos esenciales.
1. Aplicamos esta denominación al tipo de universidad que
resulta de las reformas actuales, las cuales tienen como ob-
jetivo incorporar en mayor medida la dinámica universita-
ria, tanto a nivel de investigación como de docencia, al tejido
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
16 La Universidad en conflicto
económico productivo. Eso no se hace supeditando la insti-
tución en bloque a la dinámica empresarial sino a través de
un conjunto de medidas, a veces dispersas, que se han ido
tomando en una sucesión temporal relativamente dilatada,
ya que el proceso lleva diez años de recorrido y todavía no
ha finalizado. Uno de los efectos más relevantes es el «des-
piezamiento» de la universidad, su fragmentación en diver-
sos ciclos, programas de investigación, sectores prioritarios,
institutos, fundaciones, etc..., es decir, una pléyade de grupos
y elementos que reciben un trato diferencial. Por poner un
ejemplo, las líneas prioritarias de investigación privilegian,
desde hace años, la investigación en ciencias de la vida y es-
pecialmente en biotecnología. No pongo en duda el interés
de tales proyectos, pero se debe señalar que es un espacio
preferente de investigación para la industria, especialmente
la farmacéutica.
Al tiempo, hace ya años que los fondos para investigación
en ciencias sociales y en humanidades son muy escasos, sin
que nadie pueda dudar de la relevancia de estos estudios en
sociedades complejas como las presentes. El hecho de que no
reciban la misma atención no se debe a su escasa relevancia,
sino a la ausencia de empresas interesadas en rentabilizar
estos conocimientos. Por lo tanto, la sinergia entre universi-
dad y empresa no consiste en un encuentro entre dos institu-
ciones diferenciadas, sino en la supeditación de la dinámica
universitaria al objetivo económico de rentabilizar los cono-
cimientos adquiridos, vendiéndolos a los potenciales intere-
sados y privilegiando los intereses de las empresas activas en
los campos respectivos.
Esta dinámica incrementa también la ayuda que la uni-
versidad presta a las empresas proporcionando espacios pro-
tegidos para la formación de empresas nuevas o que operan
en ámbitos todavía poco desarrollados. Un ejemplo claro son
las llamadas spin-off, término anglosajón que se refiere a la
creación de empresas nuevas en el seno de otras empresas
o de organizaciones ya existentes, sean públicas o privadas,
que actúan de incubadoras. Con el tiempo las nuevas em-
presas acaban adquiriendo independencia jurídica, técnica y
comercial. En España se las conoce también como Empresas
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
17
de Base Tecnológica, suelen estar ligadas a la universidad y
contribuyen a la transferencia de hallazgos científicos mate-
rializados en productos innovadores.
2
A estas estrategias se añade otra bastante desarrollada
que consiste en la invitación a ciertas grandes empresas para
que creen sus propias cátedras universitarias. Véase la reco-
mendación explícita de la Comisión Europea en este sentido:
«Se podría invitar a las empresas a que financien o cofinan-
cien equipos, escuelas, becas, actividades de renovación cu-
rricular, cátedras o departamentos universitarios, unidades
de investigación, cursos de formación para atraer a estudian-
tes o personas en formación hacia los ámbitos que adolecen
de carencias de trabajadores cualificados, etc».
3
Como mues-
tra la cita, el objetivo de la formación es producir mercancías
«cognitivas» adaptadas al mercado o formar trabajadores
cualificados, también para el mercado. De ahí que la figura de
la universidad-empresa sea inseparable de la constitución de
un «mercado del conocimiento» y de la configuración subjeti-
va del trabajador cognitivo propio de este tipo de capitalismo.
4
2. Esa dinámica se extiende al trato que reciben los propios
usuarios, es decir los estudiantes y/o jóvenes investigadores.
Se les anima a que conciban su formación como un «capital
cultural» del que podrán disponer en un trabajo futuro, algo
así como una inversión: el joven invierte en su formación y
esa inversión le dará réditos en un futuro. Se olvida sin
2
Para más datos véase Universia, accesible en la red en htp://
investigación.universia.es.
3
Informe de la Comisión de las Comunidades europeas, 2003, p. 17.
4
Sobre el tema del capitalismo cognitivo, véase entre otros A. Fumagalli,
Bioeconomia y capitalismo cognitivo. Hacia un nuevo paradigma de acumulación,
Madrid, Traficantes de Sueños, 2010; Yann Moulier Boutang, Le capitalisme
cognitif. La nouvelle grande transformation, Paris, ed. Amsterdam, 2007 y
juntamente con otros autores, Capitalismo cognitivo, Madrid, Traficantes
de sueños, 2004. Asimismo M. Galcerán, Universidades en quiebra. Crítica
de la transformación de la Universidad en el capitalismo cognitivo, Bogotá,
2011 (de próxima aparición).
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
18 La Universidad en conflicto
embargo que, en una sociedad capitalista, el joven tendrá que
encontrar un empleo en condiciones que le permitan desa-
rrollar un trabajo que corresponda a sus conocimientos para
ser capaz de realizar su «inversión», y que esto no depende
en gran parte de sus esfuerzos sino de la estructura de la so-
ciedad y del mercado de trabajo. En consecuencia, se fomenta
la competencia entre los propios estudiantes/profesionales
al igual que el resentimiento; el hecho de que uno no pueda
rentabilizar la inversión que realizó se achaca a la gran canti-
dad de competidores; es probable por lo tanto que el afectado
empiece a defender medidas proteccionistas del empleo que
pasen, incluso, por la demanda de expulsión de competido-
res indeseados, como los procedentes de otros países cuya
formación les hace merecedores de esos mismos puestos es-
casos y deseados.
Dado, por otra parte, que esos estudios suelen ser caros,
los estudiantes o sus familias se endeudan para poder pagar-
los, lo que aumenta todavía más la denominada financiariza-
ción. Se entiende por tal el fenómeno, tan extendido en las
sociedades capitalistas, que hace que los compradores tengan
que acudir a la deuda para financiar sus compras, lo que su-
pone un notable negocio financiero para las entidades banca-
rias pero a la vez está en la raíz del empobrecimiento actual:
personas con fuertes deudas y con trabajos precarios que no
pueden sufragar sus gastos. La deuda de las poblaciones ali-
menta a su vez las burbujas especulativas y es uno de los ele-
mentos de la actual crisis sistémica.
5
5
La actual crisis sistémica muestra cómo la precarización de los salarios
que acompañó la reconversión industrial de los años noventa, tuvo
como su otra cara el aumento del proceso de financiarización que está en
el origen de la actual crisis, pues en la medida en que los salarios bajan
pero los intereses también lo hacen, aunque sea por otros motivos,
las personas acuden a los préstamos para financiar el consumo y las
facilidades por el lado de la banca aumentan la espiral especulativa.
Si las condiciones económicas siguen mal, el volumen de deuda llega
a ser impagable y la consiguiente restricción del crédito provoca un
empeoramiento de la situación de los deudores, los cuales tienen
que renegociar la deuda con más gravámenes todavía, que seguirán
alimentando el negocio financiero.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
19
3. La estructura gerencial de la empresa se traslada a la uni-
versidad, haciendo recaer los cargos de dirección en personal
externo, al estilo de un gerente de empresa, reduciendo los
órganos colegiados y estableciendo criterios de rentabilidad
para la concesión de plazas y financiación. Los criterios de
racionalización pueden tener en cuenta la relación entre la
oferta y la demanda de las titulaciones, la dinámica del mer-
cado de trabajo, las exigencias de los empresarios, en tanto
posteriores empleadores de los profesionales allí formados,
o criterios más generales como la preferencia de las ciencias
sobre otros estudios. Todo ello forma un paquete consistente
de medidas que ahondan en la misma dirección.
4. Esta tendencia se refuerza en la medida en que el único
criterio a tener en cuenta es el cálculo económico. Según ese
discurso, dado que la formación es un capital (o una inver-
sión) el beneficiario debe pagar por ello y por lo tanto las
tasas se aumentan en un esfuerzo dirigido a que la institu-
ción se auto-financie. En la medida en que ciertas empresas
se benefician de los resultados, se las anima a que contribu-
yan económicamente con ayudas o donaciones, siempre al
margen de que tales ayudas puedan representar una futura
injerencia. En la medida, también, en que la universidad
debe estar cada vez más cerca de la sociedad (el mercado) se
potencia que sus representantes más destacados estén en los
Consejos Sociales y así encontramos en ellos a los grandes
empresarios de los grupos hegemónicos. Así mismo, dado
que el conocimiento es tratado como un bien mercantil, los
procedimientos evaluadores de la calidad mercantil deben
ponerse en funcionamiento, proliferando las agencias de ca-
lidad, los rankings, etc.
La llamada universidad-empresa es pues un nuevo modo
de entender la institución que la acerca al mundo empresarial
y la aleja del control político, por no hablar de su tradicional
y permanente lejanía de la dinámica social.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
20 La Universidad en conflicto
La globalización de la universidad
Aunque en muchos casos el problema se presente como un
tema nacional y/o europeo, las transformaciones actuales de la
universidad tienen alcance global. También ahí se mezclan dos
cuestiones: la construcción de una universidad global, pensada
a nivel planetario para alumnos y estudiosos de todo el planeta,
y la promoción de centros de educación universitaria, mayorita-
riamente privada, con «franquicias» en todo el mundo. Los dos
procesos son ligeramente diversos, aunque convergentes.
El primero tiene que ver con la puesta en marcha de un
«mercado global de la educación» especialmente a partir de
los años noventa, que fue presentado por el Banco Mundial
como una hipotética salida a los problemas de la universidad.
Como afirma Boaventura de Sousa Santos, desde mediados
de aquella década «al lado del mercado nacional emergió con
gran fuerza el mercado transnacional de la educación supe-
rior y universitaria, que a partir de finales de la década se
transforma en solución global de los problemas de la educa-
ción por parte del Banco Mundial y de la Organización Mun-
dial del Comercio».
6
Los estudios universitarios se configuran así como un
conjunto de servicios cognitivos, ofrecidos en diferentes pun-
tos del planeta para formar una fuerza de trabajo especializa-
da y sofisticada, capaz de aprovechar los mejores talentos del
mundo, especialmente sensible a la demanda de capas con
ciertos recursos de cualquier parte. La promoción de la len-
gua inglesa como idioma universal refuerza esa tendencia y
permite que ciertas universidades, colocadas en la cúspide de
la jerarquía, gocen de una posición de dominio a escala mun-
dial, atrayendo estudiosos de cualquier parte del mundo.
Esas universidades «de primera» pueden ser públicas o
privadas. En EEUU la diferencia es menor dado que la estruc-
tura de ambas es muy semejante. En Europa la diferencia es
más significativa aunque tiende a difuminarse por las medi-
das públicas de apoyo a los centros privados y las restricciones
6
La Universidad popular del s. XXI, Fondo editorial de la Facultad de
Ciencias Sociales, Lima (Perú), 2006, p. 25.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
21
presupuestarias a los públicos. Pero hay un campo más espe-
cífico para la iniciativa privada y son las escuelas distribuidas
por todo el globo a partir de una «casa madre» que puede
estar en cualquier país. Uno de los trabajos recogidos en este
volumen, el capítulo de Andrew Ross titulado «La emergen-
cia de la universidad global» explora con cierto detalle ese
nuevo mecanismo: redes de centros de formación, general-
mente especializados, que ofrecen cursos en cualquier lugar
del mundo, con la marca de calidad de la casa madre.
En ese proceso, las universidades europeas han queda-
do relativamente rezagadas, por lo que el «Proceso Bolonia»
debe ser considerado también como un intento de recuperar
el terreno perdido a fin de competir con otros centros y países
en la construcción de una universidad globalizada, converti-
das en una especie de transnacionales público privadas de la
formación superior. Su importancia creciente explica el inte-
rés del GATS (Acuerdo General sobre Comercio y Servicios)
por incluir la enseñanza superior en las negociaciones. Como
señala el ya citado Andrew Ross, el abanico de las organiza-
ciones formativas establecidas en el extranjero en el momento
de las negociaciones era ya voluminoso. Éstas incluyen: «1)
empresas que programan cursos de formación laboral y ofre-
cen grados como la Universidad Motorola, la Universidad
McDonald Hamburguer, los Centros Técnicos Educativos de
Microsof, el Centro GE Crotonville, los programas Fordstar
y los Centros Educativos Sun Microsystems; 2) proveedores
académicos privados con ánimo de lucro, como el Grupo
Apollo, Kaplan Inc., De Vry y el gigantesco Grupo Educativo
Laureate (que posee actualmente instituciones de educación
superior a lo largo de Sudamérica y Europa y que opera en
más de 20 países con más de un cuarto de millón de estudian-
tes); 3) universidades virtuales, como la Universidad Wal-
den y la Universidad virtual Western Governors de EEUU,
la Learning Agency de Australia, la Indira Gandhi Natio-
nal Open University de India y la Open University de Gran
Bretaña; 4) universidades tradicionales que ofrecen cursos a
distancia, especialmente en países como Australia y Nueva
Zelanda, donde los gobiernos decretaron la mercantilización
de los servicios de educación superior en los años noventa; y
5) otras actividades con fines lucrativos de las universidades
tradicionales, como la SCPS de la NYU, el Instituto de Edu-
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
22 La Universidad en conflicto
cación Superior de la Universidad de Maryland y eCornell
[empresa de educación virtual perteneciente a la Universidad
Cornell]». Ese tupido tejido se extiende por todo Oriente, in-
cluido China, Japón y los países árabes.
Acorde con ello la movilidad estudiantil está aumentan-
do de forma exponencial. Véanse estos pocos datos: según
el Compendio Mundial de la educación 2009, elaborado por la
UNESCO, «en el año 2007, había mas de 2,8 millones de es-
tudiantes matriculados en establecimientos educacionales
fuera de su país de origen. Esta cifra representa 123.400 es-
tudiantes más que en 2006, un aumento del 4,6 %. Los Esta-
dos receptores son sobre todo EEUU que recibe unos 595.000
estudiantes, lo que representa el 21,3 % del total. Le siguen
Reino Unido (351.500), Francia (246.600), Australia (211.500),
Alemania (206.900), Japón (125.900), Canadá (68.500), Sudá-
frica (60.600), la Federación Rusa (60.300) e Italia (57.300).
Estos 10 países ―de los que cuatro pertenecen a la Unión
Europea― son anfitriones del 71 % de los estudiantes inter-
nacionales del mundo, en tanto que el 62 % se concentra en
los primeros seis».
7
Espero que esas pocas cifras basten para
mostrar la envergadura de la dimensión global de la univer-
sidad contemporánea y la importancia de mantener y au-
mentar esa aportación de dinero y de talento a los centros del
Norte global (EEUU y Europa).
Es de destacar además que esas medidas tienen también
un sesgo claramente neo-colonialista. Como señala el ante-
riormente citado Boaventura de Sousa Santos, las recomen-
daciones del Banco Mundial para que Europa y EEUU entren
decididamente en la senda de la mercantilización y la globa-
lización de la enseñanza superior conviven con las recomen-
daciones de la misma institución hacia otros países, como los
africanos, para que dejen de inverir en educación superior
y se concentren en la primaria: «El Banco Mundial entendió
que las universidades africanas no generaban suficientes “re-
tornos”. Consecuentemente impuso a los países africanos que
dejaran de invertir en la universidad, concentrando sus pocos
recursos en la educación primaria y secundaria, y permitiendo
7
Compendio Mundial de la Educación 2009, Instituto de Estadística de la
UNESCO, p. 36.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
23
que el mercado global de educación superior les resolviera
el problema de la universidad. Esta decisión tuvo un efecto
devastador en las universidades de los países africanos».
8
En cuanto al otro pilar de la universidad, la investigación,
se enfoca al igual que la enseñanza desde un ángulo que pri-
vilegia la «investigación para el mercado». Querría señalar
algunos aspectos centrales de esta nueva orientación.
En primer lugar, las políticas europeas de investigación
tienden a crear un Espacio Europeo de Investigación, simi-
lar al Espacio Europeo de Educación Superior. Su objetivo
consiste en establecer una red de centros de excelencia cien-
tífica, desarrollar un enfoque común de las necesidades de
financiación de las grandes infraestructuras de investiga-
ción, reforzar las relaciones entre las distintas organizacio-
nes de cooperación científica, estimular la inversión con sis-
temas de apoyo indirecto, desarrollar un sistema de patentes
y de capital riesgo, e incrementar la movilidad y el aumento
del atractivo de Europa para los investigadores del resto del
mundo, de modo que la fuga de cerebros se invierta en direc-
ción a Europa.
9

Con el añadido de que, como en tantos otros casos, los tér-
minos inducen a confusión pues la «excelencia», a la que se
añade el adjetivo de «científica», parece indicar que los cen-
tros en cuestión descollarán por su calidad académica, mien-
tras que el término está usado en el informe en el sentido pre-
ciso de «capacidad para producir conocimientos explotables
con fines industriales».
10
Así pues, cuando se habla de «cam-
pus de excelencia», de lo que se está hablando es de parques
tecnológicos combinados de empresas y centros de estudios e
investigación y no de centros académicos relevantes.
8
Op. cit., p. 28
9
Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento europeo, al comité
económico y social y al Comité de las Regiones. Hacia un espacio europeo de
Investigación, 2000. COM (2000) 06 final, p. 10.
10
Ibidem, p. 10.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
24 La Universidad en conflicto
En segundo lugar hay que prestar algo de atención a la pro-
pia denominación de los programas: en la fórmula I+D+i (In-
vestigación + Desarrollo + innovación), el término «innova-
ción» está claramente marcado y no significa simplemente la
incorporación de conocimiento nuevo, sino que se utiliza en
una acepción precisa que incorpora «el gasto en I+D externo
(subcontratado), el gasto en I+D realizado con los recursos
internos de la empresa, la compra de maquinaria y equipo, la
adquisición de conocimientos externos, el diseño y prepara-
ción de la producción y la distribución así como la formación
e introducción de nuevos productos en el mercado».
11
Se trata
pues de un concepto precisado económicamente que permite
medir el gasto efectuado en todos esos capítulos.
A este respecto hay que añadir que según las cifras exis-
tentes, el gasto público en I+D está en Europa por debajo del
gasto privado, en una proporción de 1 a 3. Así pues las empre-
sas que invierten en I+D tienen interés en rebajar sus gastos,
al tiempo que los gestores universitarios pueden tenerlo en
captar unos recursos que les permitirían sanear unos presu-
puestos muy afectados por el deterioro de las finanzas públi-
cas. Ahora bien, no se puede pretender que los empresarios
inviertan sin más, sino que hay que facilitarles la tarea. Como
dice el propio informe: «A la vista de la excesiva duración de
los estudios y las altas tasas de abandono y de desempleo en-
tre los titulados universitarios, no resulta descabellado tachar
de improductiva o incluso de contra-productiva la idea de
invertir más en el sistema actual […] Para atraer más fondos,
lo primero que han de hacer las universidades es convencer
a los socios […] de que se da a los recursos existentes un uso
eficaz y de que nuevos recursos producirán valor añadido para
ellos [las cursivas son mías]. Un incremento de la financiación
no puede justificarse sin cambios profundos: garantizar estos
cambios es la principal justificación y la principal finalidad de
cualquier nueva inversión».
12
11
Véase C. Sevilla, La fábrica del conocimiento: la Universidad-empresa en la
producción flexible, Madrid, El Viejo Topo, 2010, p. 56..
12
Comunicación de la Comisión. Movilizar el capital intelectual de Europa:
crear las condiciones necesarias para que las Universidades puedan contribuir
plenamente a la estrategia de Lisboa. COM (2005) 152 final, pp. 9-10.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
25
Pero además da la casualidad de que la inversión privada en
la Unión Europea es extraordinariamente desigual, pues se
concentra en algunos países, preferentemente en Alemania,
Francia, Reino Unido e Italia; se localiza en algunos sectores
prioritarios ―industria automovilística, biotecnología, hard-
ware, electrónica y electricidad― y dentro de esas ramas en
algunas grandes transnacionales entre las que se encuen-
tran Daimler-Chrysler, Siemens y Volkswagen en Alemania,
GlaxoSmithkline, en el Reino Unido y Novartis en Suiza.
Como antes he señalado, una parte de esos sectores son los
marcados como líneas prioritarias en los programas públi-
cos de financiación de la investigación, lo que es una nueva
muestra de esa convergencia entre lo público y lo privado
que bombea hacia las grandes empresas los resultados pro-
ducidos por gran parte de la investigación actual, mostrando
el especial encaje que la universidad tiene en todo ello.
Por último no puede pasarse por alto la existencia de la
llamada «investigación dual», es decir aquellos proyectos
cuyas investigaciones pueden ligarse indistintamente a usos
civiles o militares. Dada la importancia creciente de la polí-
tica militar en la Unión cabe pensar que ese doble uso pue-
de desviar gastos en investigación hacia objetivos militares,
restándolos a sus propios presupuestos, al tiempo que, como
por ejemplo se observó durante la guerra de Irak, hará im-
prescindibles los derechos de objeción de conciencia en la
propia investigación científica.
A tono con estas tendencias, quisiera hacer notar que en
algunos lugares los movimientos estudiantiles empiezan a
ser sensibles a esta realidad. En las reivindicaciones de los
estudiantes californianos de Berkeley (en su Asamblea Ge-
neral de octubre de 2010) junto a algunas ideas más clásicas,
leemos, por ejemplo, que «no se degrade nuestra educación,
¡no a la cyber universidad!», que «no se acepten proyectos
de inversión pagados con tasas estudiantiles y que no cuen-
ten con el consentimiento de éstos», que «la Universidad no
haga negocios con corporaciones criminales», que «los estu-
diantes, los trabajadores y el personal de las facultades ten-
gan que pronunciarse sobre los partners empresariales», al
tiempo que exigen que la Universidad «no se involucre en
la producción de armas nucleares». A mi modo de ver son
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
26 La Universidad en conflicto
exigencias que parten ya de la actual combinación de ense-
ñanza, investigación y actividad empresarial en las univer-
sidades contemporáneas, y que intentan establecer límites y
responsabilidades en la nueva situación. Es muestra de un
análisis más fino de las relaciones entre universidad y em-
presa y de una volutnad democratizadora que va más allá de
la simple voluntad de negación y de mantenimiento de un
espacio universitario intocado.
La respuesta estudiantil
En el curso de esta transformación de la universidad que
abarca cuando menos los últimos diez años, el movimiento
estudiantil ha sido un actor muy presente, realizando mul-
tutud de acciones que van desde las huelgas y ocupaciones
en 1999 de la Universidad Autónoma de México a la onda
anómala italiana, diez años después; y desde las grandes ma-
nifestaciones de París en 2003, 2005-2006 y 2009 hasta la para-
lización de las ciudades griegas aquel mismo otoño. A nivel
global es un movimiento potente y multiforme, aunque tal
vez no siempre bien expuesto ni bien comprendido, que ex-
presa con formas novedosas un conflicto crucial en nuestra
época: la contraposición entre quienes pretenden rentabili-
zar económicamente el mercado emergente de la formación,
y en especial de la formación universitaria, y quienes preten-
den asegurar el derecho a una educación de calidad para toda
la población, en especial para la población joven, mantenien-
do el carácter del conocimiento como «bien común».
Aún así, hay que conceder que a pesar de su fuerza, los di-
versos movimientos estudiantiles, y no digamos ya las movi-
lizaciones de los profesores, no siempre logran captar la com-
plejidad de lo que está en curso. Y no sólo por la novedad de
los cambios sino porque una gran parte de los esfuerzos de los
movimientos tiene que dedicarse a desentrañar el significado
de las medidas aplicadas. Casi todas, por no decir todas las au-
toridades públicas implicadas en la educación universitaria,
empiezan por negar la trascendencia de estos cambios, ya sea
de buena o de mala fe. Ninguno acepta que de lo que se trata
es de favorecer la entrada de las empresas en el tejido univer-
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
27
sitario. Como mucho, y si están muy acorralados, sostienen
que ésa es la única posibilidad en un momento en el que las
tasas no logran cubrir más que una tercera parte del coste
de los estudios y los recortes en las finanzas públicas no les
aseguran ni siquiera la permanencia de los presupuestos,
cuanto menos pedir el más ligero aumento. En consecuencia
la única alternativa que les parece posible es acudir a quienes
todavía tienen dinero y ésas son las empresas, especialmente
las grandes empresas transnacionales y la banca. Pero como
señalaba la cita anteriormente mencionada, esos sectores no
van a invertir si no ven posibilidades de retornos sustanciosos;
se trata, por lo tanto, de facilitarles el camino ofreciéndoles
ventajas adicionales. En esta lógica consideran las protestas de
los estudiantes como piedras puestas en el camino de sus bue-
nas intenciones, prueba palpable de desconocimiento y de fal-
ta de confianza en ellos. Ante lo que optan por no escuchar y
en algunos casos acuden al eterno expediente de la criminali-
zación de las protestas y del reclamo de la legítima autoridad.
Esa trama de mentiras, ocultaciones y medias verdades
plantea como primera tarea contrastar la información y es-
clarecer los términos de la reforma, sin que el lenguaje oficial
de los informes sea siempre suficiente, pues aunque los tér-
minos sean claros, las motivaciones son oscuras. A primera
vista la aplicación del lenguaje de la empresa no parece ser
más que una metáfora, no es fácil aceptar de buenas a pri-
meras que la formación sea un negocio cada vez más flore-
ciente. En último término, ¿qué se vende y qué se compra en
la universidad?, ¿quiénes son los potenciales vendedores y
compradores?, ¿qué valor de mercado tiene la enseñanza?,
¿cómo medir su eficacia y productividad? Viejas preguntas
que resultan nuevas para un sector que hasta ese momento
había quedado relativamente protegido entre los privilegios
de una casta social a la que servía de «seña de identidad», y le
confería distinción, y un estudiantado masificado, con un fu-
turo profesional en múltiples y diversos trabajos cualificados.
A mi modo de ver esa dificultad explica el recurso a ar-
gumentaciones más simples que consideran esa transforma-
ción en clave de una conspiración de las clases ricas y domi-
nantes, quintaesenciadas en los sectores neoliberales, contra
los intereses de la gran masa de la población. No digo que
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
28 La Universidad en conflicto
no haya algo de eso, pero a mi modo de ver, esa explicación
deja en la sombra la complejidad del proceso y no permite
visibilizar cómo esta transformación está imbrincada con la
emergencia de un nuevo tipo de capitalismo, aquel que tiene
en el conocimiento una de sus materias primas y ramas de
negocio predilecto.
Por otra parte, se trata de un capitalismo global y ya no
nacional-imperialista. La combinación de la tarea lenta pero
continuada de demoler el así llamado Estado del bienestar
con la emergencia de ese nuevo capitalismo «cognitivo» mar-
ca, efectivamente, la constitución del mercado de la educación
superior. Un mercado que sin duda necesita de todos los dis-
positivos que lo hagan viable: compradores, vendedores, un
cómputo universal y la exigencia de rentabilidad económica.
Todos esos ingredientes se mezclan en la reforma de la institu-
ción emprendida bajo diversos nombres en diversas regiones
del globo, en Europa bajo el nombre de «Proceso Bolonia».
Ahora bien, ¿qué es lo que defienden los estudiantes y
todos aquellos que nos oponemos al proceso? También aquí
abundan las diferencias. Podemos encontrar una especie de
denominador común en la resistencia a la supeditación de la
Universidad a los intereses del mercado y en la denuncia de
que la formación se limite a una «formación para el empleo».
En este punto la descualificación de los estudios va de la
mano de la descualificación y precarización general del tra-
bajo en las sociedades contemporáneas y se acompaña de las
exigencias de los patronos por remoralizar a los trabajadores.
No deja de generar sorpresa que en algunos estudios se señale
que los empresarios, al menos los empresarios españoles, no
están contentos con sus jóvenes trabajadores ya que conside-
ran que saben demasiado. Tantos cursos y master no les han en-
señado las normas de disciplina a las que debe someterse la
fuerza laboral. Incorporan hábitos ajenos a las constricciones
de los centros de trabajo que no encajan bien en el modelo
piramidal de la gerencia capitalista. Y muchos de ellos arras-
tran un espíritu de desobediencia ―resultado de la mala edu-
cación que recibieron de sus padres, la nefasta generación del
‘68― que hace difícil y costoso enderezarlos.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
29
A tono con la nueva disciplina impuesta en el mercado de tra-
bajo, estos documentos señalan que «entre las empresas son
habituales las quejas sobre actitudes consideradas inauditas
por parte de los demandantes de empleo, como conocer con
antelación a su incorporación el horario de trabajo, el salario
o el periodo de vacaciones. Los comentarios relativos a esas
cuestiones son interpretados como síntomas de escasa dispo-
nibilidad y poca motivación hacia el trabajo».
13
Frente a ello
los estudiantes denuncian cada vez con más fuerza, los efec-
tos perversos de subordinar la universidad a los objetivos de
las empresas entre los cuales la re-moralización de la fuerza
de trabajo no es, en ningún caso, el último. Como señala un
comentario de un estudiante de la Universidad Compluten-
se de Madrid, «frente a las reformas neoliberales, los estu-
diantes trabajadores en formación, reclaman poder tener una
educación no completamente modelada por las exigencias
del capital, que sólo atiende al aumento del beneficio».
14
Una
buena formación puede ser también una garantía frente a la
explotación sin medida del capitalismo desbocado.
Podríamos resumir diciendo que en la situación de impas-
se creada por una cierta obsolescencia de la universidad tra-
dicional, unida al desajuste que produce la incorporación de
la producción de saber dentro del capitalismo cognitivo, en
un momento, sin embargo, en el que la resistencia por parte
de las capas trabajadoras se encuentra en franco retroceso, la
propuesta de las capas dirigentes da por hecha la necesaria
supeditación de la formación a las exigencias empresariales
y se acoge para ello a fórmulas tecnocráticas de gestión y ho-
mologación de los estudios. A la vez refuerza el mercado de
la educación para el que se necesita una medida homogenei-
zadora que permita intercambiar unos estudios por otros, y
¡qué mejor medida que el tiempo! El tiempo de las materias
13
El debate sobre las competencias, estudio de Luis Enrique Alonso,
Carlos J. Fernandez Rodríguez y José Mª Nyssen. Informe presentado
a la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad de la
Docencia), 2009, p. 121.
14
A. Merlo, «Diez años de revuelta contra la mercantilización de la
Universidad», en Bolonia no existe, La destrucción de la Universidad europea,
Hondarribia, Hiru, 2009, p. 121..
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
30 La Universidad en conflicto
―10 horas de estudio por crédito― es la nueva moneda de
los intercambios formativos. Cada ciclo y cada materia, cada
práctica y cada asignatura es medida con esta nueva fórmula
de modo que todo el tiempo de estudio pueda visualizarse
como un múltiplo de 10. Las carreras son módulos de 180 o
240 créditos y cada crédito, como ya hemos dicho, se mide en
10 horas. Haya estudiado uno o una donde haya estudiado,
su formación no es más que una montaña de horas.
El mercado de la educación universitaria empieza así a
regirse, como cualquier otro, por el cálculo del tiempo y del
dinero correspondiente. ¿Y cómo se mide el éxito o la pro-
ductividad? Los nuevos procedimientos que ligan la eficacia
de las carreras con el trabajo de los egresados permiten, tam-
bién, medir la eficacia de los estudios. Si de una determinada
titulación, un número muy alto consigue puestos de trabajo
aceptables, ese título acredita su eficacia y/o productividad,
en caso contrario se tratará de estudios obsoletos. Tan fácil
como comprobar una estadística que por sí misma nos indi-
cará el funcionamiento del mercado y las mejoras que hay
que introducir, eliminando las titulaciones no productivas,
aunque los parámetros utilizados sean tan aberrantes como
algunos de los usados por la Agencia Nacional de Calidad,
por ejemplo aquel consistente en contar el número de veces
que un artículo ha sido citado en revistas en inglés para tra-
bajos de lengua española.
Así pues, como vengo diciendo, ése sería el denominador
común compartido por los diversos movimientos: denun-
cia de las reformas, crítica y rechazo de la supeditación de
la universidad a los intereses empresariales del mercado ca-
pitalista, defensa de una educación de calidad para todos y
todas, rechazo de las medidas tecnocráticas impuestas en la
medición y validación de los estudios y rechazo de la des-
cualificación de los mismos. Hasta aquí tal vez todas y todos
estaríamos de acuerdo.
Mayor distancia surge cuando se plantean las alternati-
vas desde las que articular las protestas. Algunos, sin duda,
entienden que la alternativa a ese proceso es la vuelta o el
mantenimiento de una universidad decimonónica, produc-
tora de cultura para el pueblo, bien financiada por el Estado
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
31
y mantenida a distancia de las fuerzas disgregadoras de la
sociedad moderna, protegida por estatutos de autonomía y
de gobierno corporativo. Algo así como si la universidad pu-
diera mantenerse al margen de las transformaciones sociales
o filtrar sólo aquéllas que sus ocupantes consideren intere-
santes, como si, por otra parte, no hubiera diferencias en su
seno. Esa posición, aunque tal vez predominante, no es la que
me parece más interesante y desde luego no es la que suscri-
birían los firmantes de este libro.
Pienso que lo que ellos plantean es una posición más
matizada y a la vez más radical. Comparten la crítica de la
mercantilización pero insisten en situar el conflicto en otras
coordenadas: si la universidad está actualmente en el centro
del conflicto no es porque los desalmados empresarios hayan
decidido colonizar un territorio que hasta ahora había sido
neutro, sino porque, como hemos venido diciendo, la forma-
ción y la investigación se colocan actualmente en el centro de
la producción de nueva riqueza y los desalmados capitalistas
quieren asegurarse la apropiación ex ante de esa riqueza po-
tencial, cosa que pueden conseguir a través del extraordina-
rio papel de las finanzas. Pero es su potencialidad, y no su
marginalidad, la que es objeto de sus pasiones, que se ven
favorecidas por la fuerte indigencia de las instituciones pú-
blicas, que les permiten tomar el papel de invitados como si
no les fuera interés en ello. Pero una vez ahí, retuercen las
relaciones en su provecho: ¡ningún financiero ni ningún em-
presario va a perder su precioso tiempo en reuniones y con-
sejos que no le aporten nada!, si están ahí y ahí se quedan es
porque entra en sus planes de expansión. Si la universidad no
les aportara nada ya la habrían abandonado.
La mercantilización forma parte de la reconfiguración del
sistema capitalista en su conjunto y a escala global. Así pues
no basta con denunciarla aisladamente, sino que hay que en-
marcarla en el nuevo tipo de capitalismo emergente. Estamos
de acuerdo con una afirmación como la que sigue:
Se puede resumir a grandes rasgos la ruptura en curso de la
forma siguiente. En la situación de antaño, la obtención de
un diploma aseguraba una inserción en la sociedad capita-
lista y en el servicio público sobre la base de los saberes y al
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
32 La Universidad en conflicto
saber-hacer sancionado por la adquisición del diploma o de la
licenciatura. La forma mercancía que viene es esencialmente
la siguiente: la obtención de un diploma es testimonio, antes
que otra cosa, de la sumisión a las nuevas condiciones econó-
micas y sociales en vigor, siendo los saberes necesarios, esen-
cialmente aquellos que están destinados a asegurar directa-
mente la reproducción de las estructuras y de los mecanismos
del plusvalor, nuevos saberes afinados y transversalizados
bajo el sello de la modernización condimentada a la «buena
gobernanza».
15
Pero entendemos que esa crítica, con ser relevante, no logra
entrever el valor del conocimiento en el capitalismo cognitivo
y por lo mismo no es suficientemente sensible a la expropia-
ción que supone la mercantilización del mismo. En este pun-
to, Marx nos puede seguir siendo de ayuda. Como es sabido,
al inicio de El Capital, Marx señala la diferencia entre «valor
de uso» y «valor de cambio», ligado el primero al uso o utili-
dad de algo, mientras que el segundo remite a la estructura
de un mercado en el que las mercancías puedan intercam-
biarse. Pues bien, prácticamente hasta nuestros días, el saber
y/o el conocimiento no habían sido «valores de cambio» y no
existía un mercado para ellos. Tampoco eran simplemente
«valores de uso» para la población, puesto que la estructu-
ra y las estrategias de los centros académicos los convertían
en lugares de disciplinamiento y de aprendizaje del mando
y la obediencia. Pero aún así, las universidades y los centros
de formación universitaria eran centros protegidos por una
legislación que los consagraba como espacios públicos que,
sin ser todo lo accesibles que hubieran debido, ya que ma-
nifestaban todos los rasgos de clase y género ―incluso de
raza― propios de los sistemas capitalistas en su conjunto,
no estaban concebidos ni preparados para ser centros de ne-
gocios. Atravesados por todas las contradicciones del poder
capitalista, no podían menos que generar espacios protegidos
aunque rodeados de todas las murallas imaginables. Tal vez
con la vieja sabiduría de las capas dominantes de todos los
tiempos, se los dejaba languidecer como centros venerables
poco propicios a las reformas.
15
E. Barot, «Sauver l´Université?», Contretemps, p. 9. Accesible en
Internet en htp://contretemps.eu.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
33
Ciertamente, Marx hace aquella distinción entre «valor de
uso» y «valor de cambio» refiriéndola a la «forma mercancía»,
es decir, dando por bueno que ésa es la forma que revisten
los objetos en un mundo capitalista, por lo que cabe pregun-
tarse qué pasa con aquellos bienes que no siendo producidos
como mercancías, funcionan sin embargo como tales y existe
un mercado para ellos. Karl Polany los denomina «mercan-
cías ficticias» pues son aquellos bienes o recursos que no son
producidos como mercancías pero para los que se genera un
mercado, con toda la violencia que ello supone. Pues bien,
a las mercancías ficticas que él mismo enumera: la tierra, el
dinero y la fuerza de trabajo, podríamos añadir ahora el «co-
nocimiento». Podríamos decir que éste, que incluye el saber,
el aprendizaje y la formación es un «bien en sí mismo», con
un alto valor de uso; es un recurso social del que nos servi-
mos para aumentar nuestra interacción con la naturaleza, con
las otras personas y con nosotras mismas. Por supuesto que
no está desvinculado de las relaciones de poder, pero amplía
también la capacidad de intervenir y es un «recurso de más»
que aumenta la capacidad de vivir. Transformar el conoci-
miento en mercancía significa incrustarlo en la reproducción
de capital limitándolo a su función como «recurso de capital»,
incluso en su forma de «capital humano», y limitar su acceso a
las condiciones mercantiles, o sea compra-venta de patentes,
derechos intelectuales, acceso a la formación, cursos diversos,
master y post-grados, eliminación de espacios gratuitos, sepa-
ración del entorno social y ligazón a las empresas, etc.
El movimiento de mercantilización, para poder ser efec-
tivo, tiene pues que ir acompañado de la extrema violencia
que supone expropiar a las personas de sus conocimientos
y limitar su «valor de uso»; «vaciar las cabezas» y rellenar-
las con los códigos de comportamiento de las empresas del
ramo. «Externalizar» el conocimiento en forma de códigos y
procedimientos que garanticen la impersonalidad y favorez-
can el uso y la apropiación por un tercero, o un cuarto o un
quinto, de procesos sociales de comprensión del entorno que
permiten sobrevivir comprendiendo.
Esa dinámica de extorsión se ha visto fortalecida con la
aparición de las empresas especializadas en formación y, en
especial, con el refuerzo aportado por auténticas corporaciones
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
34 La Universidad en conflicto
que cuentan con varios centenares de centros distribuidos
por todo el mundo en los que forman a varias decenas de
miles de estudiantes. Como el libro pone muy bien de mani-
fiesto, estas redes empresariales del ámbito de la formación
convierten en estándares los saberes y conocimientos, consti-
tuyen los gigantes del ámbito de la formación y cuentan con
un ejército de profesores asalariados cubiertos, mejor o peor,
por las condiciones habituales del país o de la zona. Estos
tiburones se disputan una demanda constituida por los miles
y miles de jóvenes y no tan jóvenes que en todo el planeta
pugnan por una mejora en su formación y por un acceso al
ámbito del conocimiento.
La figura del estudiante-precario y su enlace con los movi-
mientos anti-sistémicos. El conocimiento como «bien común»
Desafortunadamente, para muchos estudiantes y jóvenes
intelectuales el futuro que la universidad-empresa prepara
para ellos no es nada apetecible. Esa carrera que se asemeja
tanto a las incitaciones para invertir en planes de pensiones,
anima a sacrificar el presente en aras de un futuro extrema-
damente incierto. Pues ¿qué garantía tiene el o la joven que
«invierte» 4.000 o 5.000 € en un máster de que esos mismos
estudios le abran las puertas a un futuro de éxito? Sólo unos
pocos serán llamados a asegurar el relevo de las élites geren-
ciales. Pero mientras, la bola crece sin parar y es dinero que
se bombea de los escuálidos bolsillos de los estudiantes a las
arcas de las corporaciones de la enseñanza superior.
El movimiento estudiantil ha percibido todo esto y se le
ha helado la sangre, o mejor, se le ha puesto a circular a gran
velocidad. Por todos los medios imaginables, los estudiantes
han puesto el dedo en la llaga y no se han resignado a la suer-
te que les han cocinado. Rápidamente han empezado a discu-
tir sobre la figura del estudiante, sobre la precariedad de su
estatuto y sobre la suerte compartida con otros sectores del
trabajo juvenil. En este sentido, es interesante recordar que
las movilizaciones de Francia en 2006 surgieron por el inten-
to de la administración de imponer un contrato de trabajo
para los menores de 25 años que restringía enormemente
sus derechos, en la medida en que se les podía despedir sin
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La educación universitaria en el centro del conflicto
35
indemnización ni justificación alguna durante los dos prime-
ros años de empleo. Ese movimiento movilizó a la juventud
francesa universitaria y no-universitaria y aunque no produjo
una amalgama sí permitió que los conflictos de unos y otros
lugares resonaran entre sí: los conflictos de los jóvenes de las
banlieues con los conflictos de la juventud estudiantil. El tema
central era la lucha contra las medidas de rebaja de derechos
en los contratos para los jóvenes.
Una muestra de esta relación conflictiva la podemos en-
contrar en un panfleto de 1996 de los estudiantes franceses
de formación técnica en lucha, que sin embargo participaron
en el llamamiento a la unión con los jóvenes universitarios:
UNIVERSITARIOS, ayer estuvimos con vosotros en la ca-
lle, pero os lo vamos a decir rápido, ¡la reforma «2 cubetas»
[Devaquet]
16
nos la suda!
Para nosotros la selección ha empezado ya, la universidad
nos ha sido cerrada y nuestros certificados y títulos nos lle-
van directamente a la fábrica después de una pequeña estan-
cia en el AMPE [INEM].
[…]
Y no nos digáis: «Siempre se necesitarán barrenderos, obre-
ros», porque entonces, adelante muchachos, estos puestos
son vuestros, os los dejamos de buen grado.
NO SOMOS MÁS IMBÉCILES QUE VOSOTROS, ¡NO IRE-
MOS A LA FÁBRICA!
Si criticáis la ley «2 lacayos» [Devaquet] que lo único que
hace es empeorar una mala situación, no habéis entendido
nada. De todos modos vuestra situación no resulta mejor que
la nuestra. Una buena porción de vosotros […] abandonará
sus estudios antes de la diplomatura, y esos «malos univer-
sitarios» sólo tendrán derecho a esos mismos y mal pagados
16
Devaquet es el nombre del ministro de Educación francés que quería
implantar la reforma. Hay que recordar que la reforma fracasó gracias a
las movilizaciones.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
36 La Universidad en conflicto
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
curros de subalternos que nos tocan a nosotros. Y en cuanto
a los «buenos universitarios» que sepan que les tocarán los
puestos medianos (los buenos puestos no es precisamente en
la universidad donde se encuentran) que ya han perdido mu-
cho de su prestigio y de su poder. Hoy día un médico no es
un «señor» sino un empleado de la Seguridad Social.
[…]
UNIVERSITARIOS, vosotros estáis destinados a gestionar
esta sociedad y nosotros a producirla. SI OS MOVÉIS, SI
NOS MOVEMOS, TODO PUEDE MOVERSE.
17
El primer resultado de la reforma es pues ese nuevo estudian-
te/profesional precario, mal formado y mal pagado. Como in-
dica, con toda la fuerza de la que es capaz, un documento de
los estudiantes romanos de La Sapienza (la Universidad de
Roma): «La mercancía particular que produce la fábrica de
precarios somos nosotros mismos, producidos por medio de
tiempos alienantes en sintonía con los ritmos del trabajo pre-
cario, de conocimientos parcelados y segmentados, inscritos
en modelos definidos de cooperación y valorización. Un ciclo
de estudios sin derechos para evitar que los reclamemos ma-
ñana (o tal vez hoy mismo) en los lugares de trabajo».
18
Éstas son ya líneas de argumentación compartidas. Pero
creo que en la medida en que los estudiantes y los profe-
sionales de la educación nos acerquemos a los movimientos
sociales alternativos, ampliamos esa crítica y empezamos
a comprender que, en el marco de éstos, la formación y la
construcción de conocimiento forma parte del vivir cotidia-
no; provee herramientas fundamentales para las luchas y no
sólo elementos con los que rellenar un currículum e intentar
conseguir un buen empleo. Para los integrantes de los movi-
17
Panfleto de «Los espabilados de FP Electrónica», en Estudiantes, anti-
estudiantes, policía, prensa, poder, Madrid, Traficantes de Sueños, 2001, pp.
104-105.
18
«12 tesi per l´università. In atesa della próxima mareggiata»,
diciembre de 2008, documento del Coordinamento dei Colletivi della
Sapienza de Roma. www.ateneinrivolta.org.
La educación universitaria en el centro del conflicto
37
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
mientos sociales alternativos, ya sean migrantes, o jóvenes
precarios, o mujeres, o deshauciados, o cualquiera de los
muchos núcleos de resistencia al actual sistema capitalista,
el estudio y el conocimiento no es algo con lo que comerciar
sino que forma parte de la construcción de «agencia» indi-
vidual y colectiva, forma parte de la posibilidad de actuar
como sujetos sociales. El conocimiento constituye un recurso
compartido y un «bien común».
Nos colocamos entonces en otra dimensión del problema.
La formación ligada al empleo pugna por construir una sub-
jetividad acorde con las exigencias económicas y disciplina-
rias del mercado capitalista, una subjetividad que «interiorice
los objetivos de la empresa, la obligación de [obtener] resulta-
dos, la gerencia por proyectos, la presión del cliente así como
la constricción pura y simple ligada a la precariedad»,
19
es
decir una subjetividad sumisa como única opción de super-
vivencia. Las luchas, resistencias y especialmente el trabajo
conjunto con otros movimientos contribuye a crear otra sub-
jetividad, capaz de reaccionar y de regir sobre dichas cons-
tricciones.
Esta segunda posibilidad no puede ser sólo el resultado
de una opción voluntarista. Necesita el entramado de posibi-
lidades que se ofrece en aquellos núcleos y colectivos donde
el conocimiento forma parte de la construcción de agencia y
de sujeto político, capaz de intervenir en los conflictos socia-
les. Si el movimiento estudiantil se acerca a ellos descubre
esos nuevos caminos, entre ellos la posibilidad de crear espa-
cios de auto-formación al margen del mercado, críticos con
la Academia y ligados a las diversas realidades sociales, con
las que puede crear vínculos de reciprocidad y autogestión.
Experiencias como las universidades experimentales, los gru-
pos y colectivos de formación de y en los centros sociales, las
iniciativas de nueva empresarialidad como librerías y coope-
rativas, y tantos otros muestran esa voluntad de crear una
red autosostenida de la que este libro es un buen ejemplo.
Podríamos decir que la formación ya no pasa o ya no pasa
19
R. Negri y C. Vercellone, «Le rapport capital/travail dans le capitalisme
cognitif», en Multitudes, núm. 32, p. 45.
38 La Universidad en conflicto
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
sólo por los lugares destinados para ella, sino que se difunde
en el tejido social y crea figuras compuestas en muchos de
sus puntos. Al tiempo descubrimos, cada vez con más fuerza,
que la investigación no tiene por qué quedar reducida a los
espacios designados para ella ―grandes grupos académicos
y espacios universitarios―, constatamos que en muchos ca-
sos, las investigaciones que allí se hacen están sometidas a
criterios específicos que sólo les permiten abordar aspectos
funcionales al sistema en su conjunto, cuando no están direc-
tamente manipuladas para servir a los criterios dominantes.
En el tejido metropolitano de las sociedades actuales, una
universidad es también un territorio en conflicto que manda
sus mensajes al conjunto de la sociedad. Como afirma otro
autor de este mismo libro: «Cuando una gran universidad
con un presupuesto de 11.000 millones de dólares contribuye
a empobrecer una ciudad que ya está en niveles de indigencia
utilizando la deslocalización para forzar a la baja los salarios
de los que trabajan en sus comedores, está enseñando quién
cuenta y quién no, quién decide en el mundo urbano actual.
Cuando una gran universidad condena a su personal jubila-
do a sobrevivir con 7.450 dólares mientras le monta un plan
de pensiones de 42.000 dólares al mes a su director, está en-
señando quién es importante y quién no. Cuando la ciudad
estadounidense en la que la gran universidad lleva a cabo su
investigación médica tiene una tasa de mortalidad infantil
superior a la de Costa Rica, se está dando una lección sobre
prioridades. Cuando entre el 60 y el 70 % de las horas lectivas
de la gran universidad
20
―de muchas universidades que no
son para nada grandes ni prestigiosas― son impartidas por
personal temporal, muchos de los cuales cobran por debajo
del nivel de la pobreza y no cuentan con ninguna cobertura
social, ni despachos, ni seguridad laboral, lo que se está im-
poniendo es una redefinición de la función docente como una
“industria de servicios”».
Nuestras luchas, al menos aquéllas a las que queremos
contribuir con la edición de este libro no se orientan sólo con-
tra la nueva universidad de élites, ni en defensa de la vieja
20
Citado en el capítulo 8 de este libro por M. Bousquet, «En los mandos
de control de la consola de la gestión».
La educación universitaria en el centro del conflicto
39
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
universidad de masas, y mucho menos a favor de la todavía
más vieja Academia corporativa y elitista, sino a favor de es-
tas nuevas formas de construcción de saber, apoyadas en la
interacción social y comunicativa de múltiples intervinien-
tes, centradas en construir un saber social común y compar-
tido que aporte informaciones relevantes y críticas frente a
una economía capitalista cada vez más globalizada, natura-
lizada y en crisis. Nuestra fuerza es la fuerza coaligada de
nuestros cerebros, nuestros cuerpos y nuestros afectos em-
peñados en el esfuerzo por construir territorios compartidos
y nociones comunes.
41
0. La crisis que el movimiento de estudiantes y precarios se
niega a pagar es doble: la crisis de la universidad y la crisis
financiera global. El conflicto insito en la intersección de estos
procesos compone el centro del presente libro y eso lo hace
extraordinariamente oportuno. De aquí ha tomado su movi-
miento el proyecto Edu-Factory (www.edu-factory.org). Pero
procedamos con orden: Edu-Factory es varias cosas. Es una
lista de correo transnacional centrada en las transformacio-
nes de la universidad, la producción de saberes y las formas
de conflicto (edufactory@listculture.org), en la que desde su
inicio, en 2007, han participado cerca de 500 militantes, es-
tudiantes e investigadores de todo el mundo. En la descom-
posición de los confines del Estado, el espacio global se ha
afirmado definitivamente como el lugar de la investigación y
de la acción política.
Pero Edu-Factory constituye, ante todo, un punto de vista
parcial en la crisis de la universidad, que se podría denomi-
nar como el fin de la universidad moderna y de su declina-
ción estatal. Digámoslo claramente: no tenemos nostalgia.
De hecho, la crisis de la universidad ha estado determinada
antes que nada por los movimientos. La genealogía del pre-
sente ha de hacerse no sólo inmune, sino también enemiga
de las lágrimas por el pasado. La empresarialización de la
universidad y la emergencia de una global university no son
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
2. «Nosotros no pagaremos vuestra
crisis. ¡Todo el poder a la
autoformación!»
Colectivo Edu-Factory
42 Universidad en conflicto
el resultado de una imposición unilateral o de un desarrollo
completamente endógeno a la racionalidad capitalista, sino
el éxito —en absoluto provisional y por ello reversible— de
un ciclo de luchas. El problema es ahora transformar el cam-
po de tensiones diseñado por los procesos analizados, en la
determinación de las formas de resistencia y la organización
de las líneas de fuga. No existe para nosotros otro modo de
concebir la teoría, si no es como práctica teórica.
1. Un estilo es un método, pensar la teoría como práctica, que
encuentra confirmación en las contribuciones, singulares y
colectivas, provenientes de diversas partes del mundo. Éstas
permiten diseñar una cartografía transnacional de los con-
flictos sobre la producción de saber, señalando las líneas de
investigación y las hipótesis políticas. Para empezar, aparece
con claridad la centralidad del saber. El conjunto de estas con-
tribuciones se ha despedido definitivamente del culto, histó-
ricamente radicado en la izquierda, del saber como fetiche
sagrado e intangible. No sólo el saber es una mercancía pe-
culiar, sino también un instrumento de jerarquización y seg-
mentación. Sin embargo, en el momento en que se convierte
en recurso e instrumento productivo central del capitalismo
contemporáneo, el saber excede estructuralmente la unidad
de medida de la economía política clásica. Será mejor que nos
aclaremos, a fin de evitar equívocos: la excedencia del saber
vivo no coincide de forma determinada con su liberación. Por
ejemplo, en las revueltas contra el CPE en Francia las formas
de déclassement fueron uno de los objetivos centrales. Fuera,
por lo tanto, de toda imagen lineal de la intelectualización
del trabajo, estas luchas permiten conectar la materialidad
de los procesos de producción del saber dentro de relacio-
nes sociales determinadas, en las que la cognitivización del
trabajo significa también cognitivización de la medida y de
la explotación, cognitivización de la jerarquía de clase, de las
regulaciones salariales y de la división del trabajo, más allá
de la dialéctica ya superada entre centro y periferia, entre Pri-
mer y Tercer Mundo. En otras palabras, nos permiten situar
el nuevo campo del conflicto sobre un terreno en el que los
procesos de captura y valorización capitalista, lejos de de-
saparecer, son sin embargo obligados a recomponer, desde
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Nosotros no pagaremos vuestra crisis. ¡Todo el poder a la autoformación!
43
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
abajo, las formas del mando sobre la autonomía del saber
vivo, después de haber tenido que renunciar definitivamente
a organizarlas desde arriba.
Los saberes, reducidos artificialmente a una unidad de
medida abstracta, son centrales también para ligar la muta-
ción de los mecanismos de selección y segmentación: éstos
no están ya basados sobre la exclusión, esto es, sobre la rígida
frontera entre lo que está dentro y lo que está fuera, sino so-
bre procesos de inclusión diferencial. En otras palabras, en el
cuadro del sistema de acreditación permanente, el nivel de
cualificación de la fuerza de trabajo no depende tanto del he-
cho de que un individuo singular tenga o no un título univer-
sitario, sino sobre todo de qué instituciones ha frecuentado y
de su posición en la jerarquía del mercado de la formación.
Para decirlo en términos sintéticos refiriéndonos al caso ita-
liano: si a finales de los años sesenta el cuello de botella de la
selección era más estrecho, situado entre el fin de la escuela
superior y el ingreso en la universidad, ahora éste se ha ido
poco a poco ensanchando, urgido antes por los movimientos
estudiantiles que por las necesidades de racionalización en-
dógenas al sistema capitalista. Ahora bien, el problema para
los gobiernos italianos no es el de restringir el acceso, sino el
de aumentarlo, para no quedar por debajo en la media de las
estadísticas europeas e internacionales. El proceso de inclu-
sión se acompaña, sin embargo, de una descualificación de
los saberes, sobre todo de aquellos reconocidos formalmente:
lo que viene definido como un devenir instituto [liceo en ita-
liano] de la universidad, no es otra cosa que una elevación de
las barreras a través de la cuales ganar, o mejor acreditar las
competencias y skills valuables en el mercado de trabajo. En
este marco, la vieja consigna del derecho al estudio pierde
significado, en la medida en que el conflicto se desplaza sobre
las condiciones de inclusión y sobre la producción de saberes
en tanto nuevos dispositivos de jerarquización.
Aquí pasamos la línea de la precarización del trabajo
académico y la imposición de una medida cognitiva, que va
del sistema de la propiedad intelectual a los créditos acadé-
micos, hasta su final complementario, la deuda. Se trata de
un dispositivo ampliamente consagrado en Estados Unidos,
allí los estudiantes son deudores de varias decenas de miles
44 Universidad en conflicto
de dólares antes incluso de comenzar a percibir un salario.
La deuda supone una desvalorización de la fuerza de tra-
bajo y una redefinición hacia abajo de la forma-salario. En
Italia también ha comenzado a difundirse la retórica de los
liberales a ultranza. En ausencia de fondos, públicos o pri-
vados, la crisis de la universidad va a ser descargada sobre
los estudiantes. Reducidos a capital humano, deberán pagar
más tasas para invertir en su propio futuro, esto es, para
invertir en lo que en los mercados financieros se llama future
[futuros]. No se trata de un retorno a la exclusión: dado que
la necesidad de formación es irreducible, las becas présta-
mos (esto es la forma europea de la deuda) permiten utilizar
un welfare financiarizado, potencialmente en crisis —como
de hecho ha ocurrido en la otra orilla del Atlántico— por la
insolvencia de las figuras del saber vivo.
Es aquí, por lo tanto, donde la crisis de la universidad
y la crisis financiera se entrelazan, si por financiarización
entendemos la forma real y concreta de la economía capi-
talista en un sistema de acumulación, que debe valorizar
aquello que no tiene medida, o en otra palabras, capturar
la producción de lo común. En este marco, es necesario
presentar en términos al mismo tiempo más precisos y cua-
litativamente diferentes de las retóricas difusas, el proceso
de empresarialización del sistema formativo. Éste no tiene
que ver simplemente con la reducción de la financiación
pública y la creciente inversión privada en el sector de la
educación superior: antes bien, es la propia dialéctica en-
tre público y privado la que ha sido triturada. De hecho,
es la universidad la que ha devenido empresa, esto es, la
que funciona según los parámetros del mundo corporati-
vo. A partir de los años ochenta, la teoría del New Public
Management, definida como movimiento del pensamiento
y filosofía de la reforma del sector público, se ha encarga-
do de gestionar la introducción de instrumentos y lógicas
de la organización privada. Cualquier apelación al Estado
frente a la empresa no tiene hoy, si es que alguna vez lo
tuvo en el pasado, ningún sentido: el Estado, esto es, lo pú-
blico, es hoy el garante de la empresarialización. La crisis
de la universidad está por lo tanto enmarcada en la crisis
del welfare, cuya genealogía —o bien, la crítica radical a los
dispositivos de disciplinamiento de la fuerza de trabajo y
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Nosotros no pagaremos vuestra crisis. ¡Todo el poder a la autoformación!
45
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
su implantación universal y neutralizante, que cronológica
y políticamente precede a la reestructuración neoliberal—
traza el plano del desafío actual.
2. Las tendencias globales que analizamos tienen, en los dife-
rentes contextos, formas de declinación y traducción peculia-
res. El debate italiano sobre las mutaciones de la universidad
—verdaderamente bastante pobre— ha estado polarizado
en los últimos años en una contraposición aparente. De un
lado, los nostálgicos de la universidad pública, o mejor los
tenaces conservadores de una torre de marfil finalmente he-
cha añicos. De otro, los liberales, agresivos partidarios de la
empresarialización de la universidad y de una diferenciación
jerárquica en un mercado de la formación que es inexisten-
te. Decíamos, posiciones opuestas sólo en apariencia, porque
considerada en su conjunto, la economía política de las cáte-
dras gestionada por los «mandarines» no sólo no constituye
una alternativa a la corporate university sino que es la vía ita-
liana —si bien fracasada— de la empresarialización. De otra
parte, apuntar con el dedo a los corruptos y a los escándalos
de las malas prácticas académicas, hábito inveterado del pu-
rismo liberal, sólo sirve para salvar el sistema, ignorando que
la corrupción es cifra y condición del desarrollo del Estado
y del mercado, más aún de su relación mutua. Más que una
alternativa entre empresarialistas y estatalistas, en Italia el
histórico desinterés, común y compartido por los partidarios
de la empresa y de los gobiernos, diseña una única estrategia:
la dimisión de la universidad.
No es, por lo tanto, casualidad que los policy maker (hoy
representados por Gelmini, Tremonti y Berlusconi, ayer por
Mussi y Padoa Schioppa), barones y liberales, se encuentren
—si bien con tintes diferentes— del mismo lado. El lado que
invoca el cambio para justificar la conservación. Ya sucedió
con la reforma Berlinger-Zecchino, la del llamado «3+2», de la
que hasta el think tank que la elaboró admite su fracaso. Fra-
caso en la aplicación, dicen. Es verdad, porque fueron no sólo
los movimientos, sino también los comportamientos difusos
y las prácticas subjetivas, los que a largo plazo pusieron en
crisis los dispositivos de disciplinamiento y medida del saber
46 Universidad en conflicto
que aquella reforma trataba de imponer. Movimiento y com-
portamientos animados no por la nostalgia de las bellas letras,
como le hubiera gustado a los conservadores de una torre de
marfil hecha pedazos, sino por la materialidad de los procesos
de déclassement y precarización del trabajo cognitivo.
En los procesos de transformación descritos hasta aquí
toma cuerpo, por lo tanto, una nueva figura del estudiante,
no ya como fuerza de trabajo en formación, sino como tra-
bajador, a todos los efectos, dentro de los nodos productivos
de la metrópoli. Es entonces necesario, también, cambiar la
percepción temporal de la universidad: no ya como espacio
de espera antes de la integración en el mercado de trabajo o
como canal de movilidad ascendente. La universidad se con-
vierte simplemente en uno más de los lugares de agregación
y atravesamiento del trabajo cognitivo en un presente sin
espera, en la inmediatez de la propia condición productiva.
El aplastamiento del futuro sobre el presente asume hoy los
trazos de la precariedad, de la incertidumbre de la renta y
de los cuidados, o bien del trabajo no pagado en prácticas
o en negro. Pero, ojo: el futuro ha tenido históricamente un
papel normativo, tensado para controlar los comportamien-
tos sociales ofreciendo la esperanzada espera de un mañana
radiante, que asumía las formas especulares del sol del por-
venir y del reino de los cielos. La extinción del futuro está
también entonces genealógicamente señalada por las luchas
y los movimientos que la han puesto plenamente de cara al
presente; en las prácticas de reapropiación de esta riqueza so-
cial que cotidianamente es producida en común.
3. Un estilo es un método, el de Edu-Factory, que encuentra
un terreno de verificación concreta en el formidable movi-
miento que estos meses
1
está sacudiendo las escuelas y las
universidades italianas. Lo que está emergiendo es una nue-
va composición subjetiva: absolutamente pragmática, com-
pletamente postideológica, toda ella socializada en el tejido
productivo metropolitano, si no ya transnacional por lo menos
1
Se refiere a los cursos 2007-2008 y 2008-2009 extremadamente agitados
en Italia, por el movimiento de la Onda Anómala. [N. del E.]
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Nosotros no pagaremos vuestra crisis. ¡Todo el poder a la autoformación!
47
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
habituada a la movilidad. Los temas que se han discutido
hasta aquí han sido anudados como sólo las luchas lo saben
hacer, para convertirse en la base de la construcción de un
programa político. Podemos quizás asumir la revuelta contra
el CPE y el movimiento en Italia en los términos de un pasaje,
decisivo, de los conflictos contra la exclusión a la crítica radi-
cal de la inclusión. Lo que significa: lucha contra los procesos
de desclasamiento del trabajo cognitivo y reapropiación de la
producción de los saberes.
Desde este punto de vista, se debería asumir en un nom-
bre común la experiencia global que se ha confrontado en
Edu-Factory y que los nuevos movimientos han comenzado
a experimentar: la autoformación. De Italia a Argentina, de
India a Estados Unidos, la autoformación es practicada no
como un débil nicho colocado en los márgenes del sistema
formativo, ni como un enroque en la impotencia de las ideas
y de la cultura, descarnadas de toda resistencia. Al contrario,
ésta emerge como la forma de la lucha del trabajo cognitivo
en el capitalismo contemporáneo: y, al mismo tiempo, como
conflicto sobre la producción de los saberes y construcción
de lo común, lucha del precariado y organización de insti-
tuciones autónomas. Edu-Factory es, por lo tanto, un lugar
de conexión de las luchas, de las formas de resistencia y de
experimentación organizativa.
Pero la autoformación viene caracterizada ulteriormen-
te por la doble crisis de la que hablábamos al principio. De
hecho, ésta podría ser definida, en términos clásicos, como
la reconfiguración de la contradicción entre fuerzas produc-
tivas y relaciones de producción. Traduciéndolo al presente
contexto, el capital entra en crisis allí donde ya no consigue
valorizar la potencia del saber vivo. Así, para poder contro-
larlo y capturarlo, se ve continuamente obligado a bloquearlo
y limitarlo. La autoformación es, por lo tanto, un proyecto de
organización de una potencia constituyente limitada y seg-
mentada por el modo de producción capitalista. La autofor-
mación puede convertirse así en institución del común. Esto no
significa ser un actor entre otros muchos dentro del mercado
de la formación, sino que apunta a la capacidad de organizar
la autonomía y la resistencia del saber vivo, de determinar el
mando y la dirección colectiva dentro de la cooperación
48 La Universidad en conflicto
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
social, de producir una temporalidad independiente y nor-
mas comunes en la desestructuración de la universidad en
crisis. Es decir, señala la línea de fuga de la disolución de la
dialéctica entre público y privado.
La crisis es por lo tanto también una gran oportunidad.
El eslogan recordado al comienzo de este artículo, que acom-
paña las manifestaciones de precarios y estudiantes y que es
al mismo tiempo un lúcido programa de lucha, señala clara-
mente las dos partes del conflicto: de un lado el bloque de la
conservación de lo existente, de otro, la fuerza de la trans-
formación. De un lado la cesión del sistema universitario, de
otro la autonomía del saber vivo. En medio no hay nada, los
colegios representativos han sido sobrepasados, porque el
movimiento es irrepresentable. Precisamente, el movimiento
es ya institución, absorbiendo dentro de la organización de
la autonomía también las funciones de la mediación política,
sustraídas definitivamente de la estructura de la representa-
ción. Así si en 2005 las movilizaciones escribieron la propia
«autorreforma de la universidad», ahora se trata de conver-
tirla en un proyecto integrado, a través del cual repensar la
construcción del espacio europeo, después del fracaso del
proceso de Bolonia. Ésta es la única reforma posible, en la
medida en que no hay nada que conservar. Así se plantea
inmediatamente el problema de transformar la consigna de
la defensa de la universidad pública en construcción de las
instituciones del común.
Todo esto permite, en definitiva, pensar en términos ma-
terialistas la cuestión de la libertad, tanto cuando se evoca
en la forma del trabajo y en la reforma universitaria, como
cuando se enjaula sistemáticamente en la precariedad y en los
programas formativos. Objeto amplio de investigación, del
cual nos limitamos a señalar su urgencia. Si es comprendida
en sentido clásico, en tanto libertad de opinión, la libertad
no sólo no es negada, sino que al contrario es solicitada por
el nuevo régimen de acumulación. Se convierte en recurso
productivo indispensable y fuente de identidad para el «crea-
tivo» y el knowledge worker. Por lo tanto, sólo si se encarna en
la autonomía del saber vivo, la libertad se convierte en crítica
radical de la explotación y no simplemente de relaciones de
Nosotros no pagaremos vuestra crisis. ¡Todo el poder a la autoformación!
49
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
poder. La compilación completa de los materiales de reflexión
y debate producidos por Edu-Factory se puede encontrar en
la página web: htp://www.edu-factory.org.
3. La emergencia de la Universidad
Global
1
Andrew Ross
1
Traducido del inglés por Agustina Iglesias Skulj y José Ángel Brandariz
García (Universidade Invisibel, Salamanca-A Coruña).
51
En la medida en que las universidades se encuentran cre-
cientemente expuestas a la dura justicia del mercado, pode-
mos comprobar que su vida institucional se caracteriza cada
vez más por la velocidad del cambio que por el seguimiento
de ciertas costumbres y tradiciones. Pocos ejemplos ilustran
esto mejor que la competencia de los últimos años por es-
tablecer programas y campus filiales en el extranjero. Desde
el 11 de septiembre se ha iniciado el camino de la externa-
lización, y éste está siendo seguido por todo el espectro de
las instituciones que pueblan el panorama de la educación
superior —desde los sectores capitalistas y las fábricas de di-
plomas on-line hasta las universidades periféricas y los cen-
tros más elitistas y prestigiosos. Ninguna institución ha al-
canzado el estatuto operativo de universidad global, según el
modelo de la empresa global, pero es sólo cuestión de tiempo
que lleguemos a ver los primeros pasos de los actuales reto-
ños de tal especie.
Durante años, la OMC ha estado impulsando la liberali-
zación del mercado de servicios, y en este mercado los ser-
vicios de educación superior son un componente altamente
apreciado, con un mercado global estimado en 40 ó 50 mil
millones de dólares —no mucho menor que el mercado de
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
52 La Universidad en conflicto
servicios financieros. Quienes se oponen a la liberalización
argumentan que la educación superior no puede, y no
debe, estar sujeta al tipo de acuerdos de libre comercio que
se han aplicado a otros bienes y servicios mercantilizados
en la economía global. Después de todo, los acuerdos de
la OMC deberían garantizar a los proveedores de servi-
cios extranjeros los mismos derechos que se aplican a los
proveedores internos de cualquier sistema de educación
nacional, comprometiendo así la soberanía de las formas
de regulación nacional. No obstante, es evidente que, del
mismo modo que las empresas no esperaron a que la OMC
concluyese sus rondas ministeriales antes de externalizar
sus operaciones, la ausencia de acuerdos internacionales
no ha evitado que algunas universidades de los principa-
les países angloparlantes hayan establecido sus nombres y
servicios en un amplio espectro de ubicaciones transconti-
nentales. El formidable crecimiento proyectado en la cap-
tación internacional de estudiantes, combinado con la ex-
pansión de la capacidad tecnológica y con la consolidación
del inglés como lingua franca, han determinado un contexto
de bonanza para los inversores en la formación offshore (ex-
ternalizada).
Como con cualquier otro bien o servicio mercantilizado
que circula internacionalmente, se ha generado una nota-
ble polémica sobre la potencial ausencia de una garantía
de calidad. Los críticos argumentan que el nivel de la edu-
cación estará en peligro si se desregula su mercado global.
En este debate, se ha hablado mucho menos sobre el im-
pacto en las condiciones laborales de los académicos o so-
bre el perfil ético y estratégico de las instituciones. ¿Cómo
afectará la globalización a la seguridad e integridad de las
condiciones de vida, que están estrechamente vinculadas
con los ideales educativos liberales, como el acceso meri-
tocrático, el aprendizaje cara a cara y la búsqueda desinte-
resada de conocimiento? ¿Serán, estos ideales y el trabajo
fundado en ellos, eliminados por completo en competencia
con el mercado global, o sobrevivirán en un ámbito mar-
ginal del mercado como residuo elitista para aquéllos que
pueden pagar sumas considerables por tal género de aten-
ción personalizada?
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
53
Las lecciones de China
Mientras investigaba en el marco de mi último libro, Fast
Boat to China [Rápido viaje a China], realicé un año de
trabajo de campo en diversas ciudades del delta del río
Yang-Tse. En cuanto obtuve la condición de miembro de
la Cámara de Comercio Americana de Shanghai, pasé mu-
cho tiempo asistiendo a las reuniones y recepciones de esta
organización. Resultó ser un magnífico lugar de investi-
gación para reunir datos sobre el entorno de los negocios
offshore, ya que casi todos los especuladores del planeta
se dejan caer por allí, esperando hacer un negocio rápi-
do. Uno de los mejores momentos para contemplar este
sórdido espectáculo eran las reuniones sociales de la Cá-
mara de Comercio, generalmente realizadas en alguno de
los locales nocturnos de moda de la ciudad, y preparadas
para garantizar una multiplicidad incesante de relaciones,
lanzamientos promocionales y acuerdos. Aunque yo era
un asistente regular a estas reuniones, de forma infalible
se me tomaba por un músico —sin duda a consecuencia
de mi aspecto físico—, que se movía entre la multitud an-
tes de ser llamado a tocar. ¿Cómo disipar esta percepción?
Como un etnógrafo que quisiese clarificar su identidad
real, mi táctica para iniciar la conversación frecuentemente
era algo así como: «Hola, no estoy aquí para hacer dinero,
simplemente estudio a personas que se dedican a ello»; a
pesar de todos los esfuerzos, mis interlocutores no podían
resistirse a comentar sus modelos de negocio, por si acaso
estuviese interesado en invertir.
De hecho, a cualquier lugar que fuese durante mis viajes
de investigación por China, me trataban como un inversor
potencial —al menos desde que quedaba claro que no era
músico. Tardé en darme cuenta de que este trato tenía me-
nos que ver con el hecho de ser extranjero que con mi con-
dición de académico. Después de todo, mi tarjeta revelaba la
conexión con la Universidad de Nueva York (NYU, por sus
siglas en inglés), y la NYU es una marca muy relevante en el
sector privado chino, reverenciada a consecuencia de su Es-
cuela de Negocios Stern, que contribuye en no poca medida a
la «fiebre del MBA» en ese país. De este modo, se me prestaba
automáticamente cierta atención, y debo confesar que desde
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
54 La Universidad en conflicto
que el nombre Stern se convirtió en un salvoconducto para mis
necesidades de investigación, en ningún momento decliné las
oportunidades que me generaba esta equivocada asociación.
De modo aún más significativo, tal y como descubrí tras
dos o tres reuniones, buena parte de las personas asiduas a
tales eventos de la Cámara de Comercio eran representan-
tes de universidades americanas. Algunos se encontraban
allí por razones puramente sociales —para hacer amigos y
relaciones amorosas—, pero todos ellos estaban preparados
para mostrar sus mercancías en cuanto surgiese la oportuni-
dad. En la desesperada búsqueda de expertos en gestión, el
gobierno chino comenzó ya en 1991 a autorizar programas
de MBA y EMBA impartidos por universidades extranjeras.
Shanghai, designada como nueva capital financiera de Asia,
se convirtió así en el epicentro de los programas de grado
ofertados de forma compartida o exclusiva, por estas univer-
sidades, con las Universidades de Washington y del Sur de
California a la cabeza. En los últimos años, otros programas
universitarios han seguido este ejemplo, especialmente en
sectores industriales cruciales para el crecimiento económico
chino: ingeniería, ciencias aplicadas y gestión turística. Las
prohibitivas tasas de inscripción, las largas ausencias de casa,
la crisis financiera asiática de finales de los años noventa y,
desde el 11 de septiembre, las restricciones en los visados,
han reducido drásticamente el flujo de estudiantes asiáticos a
EEUU. Un número cada vez mayor de nuestras instituciones
más afamadas, ávidas de ingresos, han creado servicios off-
shore para estos estudiantes en sus propios países.
Después de haber hablado con representantes académi-
cos y de haberlos observado interactuando con los inverso-
res corporativos, me di cuenta de que como representante
de una universidad americana no estaba en absoluto fuera
de lugar en ese ambiente. La institución a la que pertenecía
y su «marca» estaban perfectamente situadas en ese abreva-
dero de inversores a la caza de lucrativas oportunidades de
negocio en el extranjero. Una cosa es bromear en la facultad
sobre el hecho de que nuestras universidades estén saliendo
en busca de mercados globales emergentes, y otra bien distinta
recibir una tarjeta de representantes corporativos en un mer-
cado emergente que quieren hacer negocios contigo, y que
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
55
suponen exactamente lo mismo de ti. Mi experiencia personal
en China me ayudó a entender qué fácil es, en la práctica, que
nuestra cultura académica se mezcle con los modos y usos
normales de la cultura empresarial.
En realidad, fue fácil comprobar cómo los representantes
académicos podían verse influidos por la ambiciosa mentali-
dad de aquellos inversores. Pero es más importante entender
por qué los inversores pueden sentir que hay algo que apren-
der, y de lo que obtener beneficios, en relación con los éxitos
de la educación superior estadounidense en el negocio de
la penetración transoceánica. Después de todo, la historia
de la implicación extranjera en China en el siglo XIX está
compuesta por un doble archivo: el de los educadores mi-
sioneros y el de los hombres de negocios, unos persiguiendo
una cosecha potencial de 400 millones de mentes y almas, los
otros seducidos por el aliciente de 400 millones de consumido-
res conversos. Y ambas comunidades suministrando cobertura
para las actividades de la otra. Probablemente los educadores
religiosos tuvieron mayor éxito. Muchos de los colegios que los
misioneros americanos establecieron se han convertido, con el
paso de los años, en las mejores universidades chinas; además,
el atractivo de la educación superior estadounidense para los
estudiantes chinos ha demostrado ser bastante duradero. Tales
cuestiones no resultan ajenas a la mentalidad empresarial.
Dado el ritmo con el que las universidades estadouni-
denses se están estableciendo en China, no sorprende que la
NYU abriese su propio programa en Shanghai en septiembre
de 2006, elevando a ocho su lista de sedes en el extranjero: las
otras están en Londres, París, Madrid, Berlín, Praga, Floren-
cia y Accra. En el momento de escribir estas líneas, la sede de
Shanghai era una de las diversas ubicaciones que está consi-
derada como campus filial de la NYU (la más controvertida de
ellas es la de Abu Dhabi), acreditado para ofrecer grados a es-
tudiantes que no podrían asistir a clases en el campus matriz
de Estados Unidos. La decisión de ofrecer una pluralidad de
grados en el extranjero para ciudadanos autóctonos ya había
sido tomada por diversas universidades. Quedaba por ver si
esto debía ser discutido en relación con la experiencia de otras
universidades, y cómo afectaría aquella decisión al carácter
y al mapa de los recursos de la institución. La discusión
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
56 La Universidad en conflicto
abierta sobre esta cuestión ayudaría seguramente a resituar
el debilitado estado de la governance universitaria en la NYU.
También presionaría a su administración para que ofreciese
cierta transparencia en el proceso de toma de decisiones. Pero
en la práctica, la NYU, como sus pares, hace mucho tiempo
que ha cruzado ese umbral. En el ancho mundo de la educa-
ción superior la distinción entre educación en el país y edu-
cación offshore, así como la discusión entre educación pública
y privada, no lucrativa y lucrativa, ha quedado realmente
muy difuminada.
La distinción importa aún menos cuando se contempla
desde la perspectiva de cómo se define el negocio de exporta-
ción de servicios académicos. La OMC reconoce, por ejemplo,
cuatro categorías en este epígrafe. La primera integra ofertas
transnacionales a precio de mercado, como la enseñanza a
distancia. La segunda es el consumo en el exterior, que abar-
ca ante todo a estudiantes internacionales que estudian en el
extranjero, insertados en instituciones por ejemplo de EEUU.
La tercera es la presencia comercial, básicamente inversión
extranjera directa en forma de sucursales satélite de las insti-
tuciones. Y la cuarta es la movilidad de personas, como aca-
démicos con docencia en el extranjero. Todo el crecimiento
presente y futuro se da en las modalidades 1 y 3, lo que en
buena medida se presume vinculado al perceptible declive
en el crecimiento de la modalidad 2. Las estadísticas justifican
su propio negocio, así como los principios nucleares del libre
comercio, mostrando la interrelación de estas pautas de flujo
y reflujo, mientras las organizaciones intentan equilibrar sus
balances impulsando la expansión en un área para compen-
sar los recortes en otra. Así es como han aprendido a operar
las empresas globales, calculando y equilibrando los benefi-
cios de sus inversiones en diferentes partes del mundo, tanto
en lo que se refiere a los ingresos reales como a la construcción
de una marca con proyección de futuro. Los departamentos con-
tables de las universidades han comenzado a cuadrar sus pre-
supuestos de modo similar. Una importante fuente de ingresos
proveniente de una sede en Oriente Medio será vista como
un modo de subsidiar los programas de humanidades defi-
citarios en el país de origen —como es el caso de una insti-
tución del Medio Oeste que investigué—, del mismo modo
que un centro científico doméstico capaz de obtener fondos
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
57
de subvenciones federales estadounidenses, puede hacer de
incubadora para financiar una aventura asiática considerada
crucial para la construcción de marca en la región.
El balance del negocio
En las entrevistas que realicé a docentes y administradores,
tanto de la NYU como de otros lugares, aparecía claramente
un discurso recurrente acerca del equilibrio fiscal —aun cuan-
do no pudieran obtener cifras con las cuales corroborar este
argumento. Los programas globales de la NYU son una mez-
cla ecléctica de entidades, diseminadas por varias facultades
y divisiones, cada una con su propio presupuesto. Cuando se
consideran en conjunto, resulta evidente que los programas
no se rigen por ninguna regla general sobre la demarcación
entre educación en el país y educación offshore, menos aún
por una filosofía académica sistemática. Aunque carecen de
un perfil coherente, muestran claramente una pauta de creci-
miento exponencial en todos los continentes —comenzando
históricamente con los programas de estudio en el extranje-
ro en Madrid o París, es decir, en la «vieja» Europa— y en
cada mercado regional que se declare abierto a la inversión
extranjera directa.
Aunque las ocho sedes de estudio en el extranjero son ante
todo para estudiantes de la NYU que quieren pasar un semes-
tre en el extranjero, siempre que existan vacantes se ofrecen
plazas a personas ajenas a la NYU. En la actualidad, por otro
lado, se ofrecen hasta sesenta programas de verano para estu-
diantes ajenos a la NYU en Alemania, Brasil, Canadá, Cuba,
China, España, Francia, Ghana, Gran Bretaña, Grecia, Irlan-
da, Italia, México, Países Bajos, República Checa, Rusia, Su-
dáfrica, Suecia y Suiza. Durante los semestres de otoño y de
primavera, la ausencia de Nueva York de un cuarto de sus estu-
diantes (en 2011, serán la mitad) permite a la NYU incrementar
los matriculados o reducir los costosos gastos de residencia en
alquiler en el centro de Manhatan. Ambas opciones tienen un
formidable impacto sobre sus ingresos y ésta parece ser una
motivación principal, no sólo en la política de la universidad
en este ámbito, sino también para otras instituciones deseosas
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
58 La Universidad en conflicto
de emular el éxito presupuestario de la NYU. En 1998, menos
de una década después de que el entonces rector, Jay Oliva,
se comprometiese a construir una universidad global con el
fin de estar a la altura de las aspiraciones, expresadas por Ed
Koch, de hacer de Nueva York una ciudad global, la NYU ha-
bía superado a todas las demás universidades americanas en
el volumen de estudiantes que enviaba al extranjero, así como
en el número de estudiantes extranjeros. Oliva fue conocido
internacionalmente como el fundador y anfitrión de la Liga de
Universidades Mundiales, cuyos rectores se reunieron regu-
larmente en Nueva York con el fin de debatir acerca de cómo
responder al reto de la globalización. Su sucesor, John Sexton,
decano de la Facultad de Derecho de la NYU, legó su nombre
al pionero programa de Derecho Global.
Desde entonces, la NYU se ha situado a la vanguardia
de la oferta de enseñanza online en el extranjero (uno de sus
proyectos, la NYU Online, fue una conocida víctima, con un
valor de 20 millones de dólares, de la quiebra de las punto
com, si bien su sucesora ha conseguido prosperar), al tiem-
po que se animaba a cada una de sus facultades a establecer
conexiones globales. La Stern Business School estableció un
acuerdo de cooperación con la London School of Economics y
con la École des Hautes Études Commerciales para ofrecer un
EMBA de carácter global. La Facultad de Derecho articuló un
postgrado en Derecho en Singapur para estudiantes asiáticos.
Y la Tisch School of the Arts también escogió Singapur como
ubicación para el nuevo máster en producción cinematográfi-
ca. La capacidad de asociación de la American University en
París (AUP) completa el cuadro. Si bien es probable que sólo
implique a una pequeña minoría de los estudiantes de la NYU,
su potencial de crecimiento es muy superior a los 800 estudian-
tes internacionales actualmente integrados en la AUP.
De forma quizás menos visible, la School of Continuing
and Professional Studies (Escuela de Formación Profesional
Continua, o SCPS), que ofrece docencia anualmente a más de
50.000 estudiantes adultos, matriculados en más de 125 dis-
ciplinas, ha llegado a ser ampliamente conocida por su oferta
de servicios en el extranjero. Su oferta se ha extendido además
a programas de grado, que ofrece on line desde 1994, primero
a través de Virtual College y actualmente por medio de NYU
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
59
Online. La SCPS fue una de las primeras instituciones univer-
sitarias de EEUU en inscribirse en el programa BUYUSA del
Departamento de Comercio. Este programa ha sido oficial-
mente descrito como «un mercado electrónico que conecta a
los exportadores estadounidenses con agentes, compradores
y colaboradores cualificados extranjeros». En palabras de
uno de los vicedecanos de la facultad, este programa ha
ayudado a la SCPS a localizar agentes y colaboradores en
países que «de otro modo, nunca habrían sido tomados
en consideración». Algunos ejemplos de la penetración de
esta facultad en el mercado chino incluyen seminarios for-
mativos ofrecidos a ejecutivos de la industria publicitaria de
aquel país y un programa de finanzas inmobiliarias diseñado
para agentes de bolsa y promotores inmobiliarios que ope-
ran en el próspero sector de la construcción de la República
Popular. La SCPS es un segmento altamente lucrativo de la
NYU, y su docencia es responsabilidad de una fuerza de tra-
bajo casi por completo precaria, cuya retribución no refleja
en absoluto los provechosos ingresos obtenidos por la oferta
de cursos en disciplinas tan heterodoxas como «Filantropía
y obtención de fondos», «Planificación familiar», «Comida y
vino» o «Agentes inmobiliarios».
No sorprende que la SCPS fuera una de las primeras ins-
tituciones académicas en recibir el Premio President’s Export
Award, por su trabajo de promoción internacional de los ser-
vicios académicos. En la balanza comercial estadounidense,
la educación es el quinto sector en la exportación de servicios,
en 2004 generó 12.000 millones de dólares y probablemente
es también el sector de mayor potencial de crecimiento. En
Nueva Zelanda y Australia, entre otros países líderes en este
sector comercial, la educación es el tercer y el cuarto sector —
respectivamente— en la exportación de servicios. Dada la in-
tensificación de la competencia global por empleos altamente
cualificados, los servicios académicos son cada vez más una
mercancía de primer orden en los países desarrollados. El De-
partamento de Comercio ayuda a las universidades, del mis-
mo modo que ayuda a las empresas, a desarrollar esta dimen-
sión comercial, ya sea en EEUU o en el extranjero. A precios
relativamente bajos, su servicio comercial organiza stands en
ferias internacionales de educación, encuentra colaboradores
internacionales para nuestras universidades, contribuye al
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
60 La Universidad en conflicto
reconocimiento de las marcas en los nuevos mercados, reali-
za estudios de mercado, y, a través del servicio lucrativo Pla-
tinum Key, ofrece seis meses de asesoramiento para la puesta
en marcha y promoción de campus en más de ochenta países.
La carrera por la desregulación
Las actividades del Departamento de Comercio están com-
pletamente alineadas con la agenda de liberalización del co-
mercio propuesta por la OMC, por la que la educación supe-
rior se integra en el Acuerdo General de Comercio y Servicios
[GATS, por sus siglas en inglés]. Como todas las agencias de
la OMC, el GATS está orientado por el principio de que la li-
beralización del comercio es la mejor garantía para obtener la
mayor calidad al menor coste. El acuerdo general se suscribió
en 1995. En 2000, los servicios de educación superior fueron
añadidos a su jurisdicción debido a las presiones por parte
del representante de EEUU en la OMC, apoyado también por
Australia, Nueva Zelanda y Japón.
Esta incorporación ha sido fuertemente confrontada por
la mayoría de los responsables de la educación superior de
los estados miembros de la OMC, quienes firmaron en 2001
una Declaración Conjunta de cuatro grandes organizaciones
académicas de América del Norte y Europa (htp://www.eua.
be/eua/), y en 2002 la Declaración de Porto Alegre, suscrita
por asociaciones ibero y latinoamericanas (www.gatswatch.
org/educationoutofgats/Portoalegre.doc). Los signatarios de
estas dos declaraciones entienden que la liberalización del
comercio pone en riesgo los nacientes compromisos por par-
te de los Estados para invertir en la educación pública su-
perior, que la educación no es un producto sino un derecho
humano fundamental y que su dependencia de decisiones
públicas debería hacerla diferente de otros servicios. A pesar
de la oposición de los organismos profesionales, esto no ha
impedido que 45 países (EEUU es uno de ellos) establecie-
ran compromisos en el sector de la educación en enero de
2006. Efectivamente, si la actual ronda de negociaciones de la
OMC, la Ronda de Doha, no se hubiese visto ralentizada por
los fuertes desacuerdos sobre el comercio agrícola, el GATS
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
61
habría concluido sus trabajos, mediante la imposición a los
gobiernos de severas restricciones en la regulación de la edu-
cación dentro de sus fronteras.
Estas restricciones afectan particularmente a los países en
vías de desarrollo, que tendrían que cancelar paulatinamen-
te las protecciones establecidas en sus regulaciones locales
frente a los avances predatorios de los proveedores de ser-
vicios de los países ricos. Efectivamente, una nueva decisión
del GATS permite que países como EEUU, Nueva Zelanda y
Australia concentren su presión plurilateral contra los países
más pobres a fin de que acepten sus exportaciones en el ám-
bito de la educación. Oficialmente, el GATS debería excluir
los servicios «suministrados en ejercicio de la autoridad gu-
bernamental» —por organizaciones educativas sin ánimo de
lucro—, pero la mayor parte de las naciones implicadas no
distinguen entre actividades «sin ánimo de lucro» y «con fi-
nes lucrativos». Si el régimen comercial del GATS continúa su
curso, podemos esperar una progresiva, si no galopante, libe-
ralización en todos los sectores. Después de todo, en el marco
de la cultura de la libertad de comercio de la OMC, los servi-
cios públicos son vistos de forma automática como monopo-
lios gubernamentales injustos, que deberían ser transformados
lo antes posible en entes privados con ánimo de lucro, todo ello
en nombre del «pleno acceso al mercado». Desde la perspecti-
va de la labor educativa, esta tendencia provoca una creciente
precariedad, un entorno de inseguridad e inestabilidad labo-
ral, descualificación y la erosión continua de la facultad de
gobernanza académica, dentro de instituciones despojadas
de sus obligaciones en tanto servicio público y del respeto
por la libertad de cátedra.
Incluso en ausencia de un régimen comercial formal, el
impacto de la liberalización del mercado es evidente en todos
los niveles de la educación superior; la introducción volunta-
ria de modelos de gestión managerial en los que cada unidad
departamental tiene que presentarse y mostrarse como un
centro rentable; la centralización de poder en las burocracias;
la abdicación de las evaluaciones paritarias en las unidades
de investigación que trabajan para el sector de la industria; la
flexibilización de la mayoría de la fuerza laboral académica,
para la cual los principios laborales básicos como la libertad
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
62 La Universidad en conflicto
de cátedra son una quimera; una brecha creciente entre los
salarios de los directores y los miserables sueldos de los pro-
fesores precarios, que están asimilándose tendencialmente
a la gama de retribuciones que ofrecen las empresas con co-
tización en bolsa. Nada de esto ha ocurrido como resultado
de una imposición o de requerimientos formales. Imagínense
entonces las consecuencias de un régimen de comercio de la
OMC que legalmente insiste en que los estándares de regula-
ción, que afectan a los procesos de acreditación, de licencia y
de calificación, constituyen obstáculos a la libertad de comer-
cio en los servicios.
Cuando se iniciaron las negociaciones sobre educación
en 2000, el espectro de organizaciones educativas que se ha-
bían establecido en el exterior era ya muy numeroso. Estaban
incluidas: 1) empresas que programan cursos de formación
laboral y ofrecen grados como la Universidad Motorola, la
Universidad McDonald Hamburguer, los Centros Técnicos
Educativos de Microsof, el Centro GE Crotonville, los pro-
gramas Fordstar y los Centros Educativos Sun Microsystems;
2) proveedores de académicos privados con ánimo de lucro,
como el Grupo Apollo, Kaplan Inc., De Vry y el gigantesco
Grupo Educativo Laureate (que posee actualmente institu-
ciones de educación superior a lo largo de Sudamérica y Eu-
ropa y que opera en más de 20 países con más de un cuarto
de millón de estudiantes); 3) universidades virtuales, como
la Universidad Walden y la Universidad virtual Western Go-
vernors de EEUU, la Learning Agency de Australia, la Indira
Gandhi National Open University de India y la Open Univer-
sity de Gran Bretaña; 4) universidades tradicionales que ofre-
cen cursos a distancia, especialmente en países como Aus-
tralia y Nueva Zelanda, donde los gobiernos decretaron la
mercantilización de los servicios de educación superior en los
años noventa; y 5) otras actividades con fines lucrativos de las
universidades tradicionales, como la SCPS de la NYU, el Ins-
tituto de Educación Superior de la Universidad de Maryland
y eCornell [empresa de educación virtual perteneciente a la
Universidad Cornell].
El volumen y el alcance de la especulación en el extran-
jero ha venido aumentando en casi todas las instituciones
con estrecheces financieras, ya sea por la reducción de las
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
63
contribuciones estatales o federales, como por un crecimien-
to geométrico de los gastos. Como resultado de las reformas
políticas orientadas por el mercado en el ámbito de la educa-
ción superior, todas las universidades públicas de Australia
están implicadas en la externalización de sus servicios edu-
cativos en Asia, creando una nueva clase de empresarios en
la formación, nacional u offshore, cuya avidez de beneficio ha
provocado sucesivas demandas para que se realicen audi-
torías de sus cuentas. En la medida en que estos programas
comportan grandes riesgos fiscales, existe una creciente ten-
dencia a favorecer modelos conservadores, como el contrato
de franquicia, produciendo planes de estudios en Australia
que están dirigidos completamente a la exportación para la
enseñanza en el extranjero. No hay ninguna pretensión de
intercambio académico en este tipo de acuerdos, en los que
la educación no se distingue demasiado de un producto dise-
ñado localmente, producido y ensamblado por mano de obra
más barata en otro país y vendido luego a consumidores de
mercados emergentes. En el sector privado estadounidense,
los empresarios, que tratan de abrirse paso no sin dificultad a
fin de encontrar una demanda de grados en el extranjero, que
tenga un valor de mercado inequívoco, están beneficiándose
de la notable relajación de los procedimientos de acreditación
de sus productos. La permisiva regulación de algunos esta-
dos del Sur y del Oeste, oasis para «diplomas» offshore como
St. Kits y Liberia, o el infame Seborga, un pequeño principa-
do autoproclamado en Italia, que ha acreditado docenas de
dudosos títulos concedidos por estas entidades, han garanti-
zado la acreditación para operadores que abren y cierran pro-
gramas en una noche con el fin de acomodarse a la demanda
del mercado.
Con el avance de la economía china en la curva tecnológica
y la gigantesca demanda de productos de alto valor añadido,
se ha desencadenado la fiebre del oro para las universidades
extranjeras que compiten por encontrar una necesidad que
el Estado —cuya prioridad es la educación rural— no puede
atender. Hay pocas universidades que en los últimos años no
hayan enviado misiones a la búsqueda de oportunidades en
China. Muchos administradores han vuelto de esos viajes con
la misma lección que las empresas extranjeras que las prece-
dieron; no es tan fácil hacer dinero en China, ya que los acuerdos
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
64 La Universidad en conflicto
exigen que, como mínimo, las universidades establezcan una
cooperación con instituciones chinas. Aun cuando las ganan-
cias no estén garantizadas, muchas universidades quieren
abrir filiales por la misma razón que las empresas: para cons-
truir su marca en el mercado chino o establecer su nombre en
la región, anticipando futuros beneficios.
Emiratos Árabes y su vecino Qatar han logrado atraer
con éxito a universidades extranjeras, en una guerra de ofer-
tas con el fin de añadir un depósito cultural a su catálogo de
empresas. El Louvre, la Sorbonne y el Guggenheim fueron
convocados por el gobierno de Abu Dhabi aproximadamen-
te al mismo tiempo que la NYU estableció su sede. Dubai
auspició y presentó un complejo llamado «ciudad del cono-
cimiento» para sedes de universidades paquistaníes, rusas,
canadienses, indias, británicas, australianas y estadouni-
denses. En Qatar, varias universidades de élite, incluidas la
Carnegie Mellon, Cornell, Georgetown, Texas A&M, George
Mason, y Virginia Comonwealth, han establecido en Doha
una ciudad universitaria de 2.500 hectáreas con todos los
gastos pagados por la Fundación Qatar, que pertenece a la
familia real.
Muchas de sus facultades están sin duda convencidas de
un razonamiento estilo Thomas Friedman, bajo la conside-
ración de que los estudiantes de Oriente Medio estarán me-
jor recibiendo una educación liberal occidental que con el
currículum de las exaltadas madrassas.
2
No importa que los
países anfitriones sean monarquías cuasi feudales que ha-
yan impuesto despiadadamente el islamismo y suprimido
el laicismo, además de otras creencias, y que sean responsa-
bles en gran medida del establecimiento del floreciente te-
rrorismo de Oriente Medio y más allá. En efecto, el debate se
lleva a cabo en términos familiares: ¿es mejor intentar influir
en el clima político de sociedades autoritarias por medio del
establecimiento de zonas de libertad de expresión, o se trata
de provocar en las élites estudiantiles de tales sociedades un
naif instinto colonial?
2
Escuela tradicional islámica. [N. de los T.]
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
65
A pesar de la retórica de las misiones universitarias, no es
tan fácil distinguir los centros extranjeros de educación de las
zonas industriales de libre comercio, donde las empresas son
bienvenidas con exenciones fiscales y privilegios financieros.
Asimismo, en algunas ciudades, las universidades extranje-
ras se establecen físicamente en las zonas francas comerciales.
En Dubai, las universidades extranjeras están allí para formar
a los trabajadores del conocimiento de los otros complejos de
la zona franca: Dubai Internet City, Dubai Media City, Dubai
Studio City, DubaiTech, y la Dubai Outsource Zone. En Qatar,
las universidades comparten ganancias con las compañías
high-tech globales, que gozan de exenciones y beneficios fis-
cales otorgados por leyes de incentivo a la inversión sancio-
nadas por este país. Algunas de las zonas de libre comercio
más extensas de China han comenzado a atraer reconocidas
universidades extranjeras, como forma de aliviar la escasez
de trabajadores especializados, que está dificultando la trans-
ferencia de trabajo y tecnología del exterior. La Universidad
de Liverpool fue la primera en abrir un campus en el Parque
Industrial de Suzhou —principal polo de atracción de la in-
versión extranjera de la República Popular—, publicitando
empleos con salarios iniciales a partir de 750 dólares al mes.
¿Universidades corporativas?
Algunos lectores podrían decir, justificadamente, que en la
medida en que la calidad de la educación y la integridad de
la investigación puedan mantenerse y la atracción producida
por los beneficios monetarios se mantenga a raya, el impul-
so hacia la internacionalización es una suerte de deber moral
para los docentes de los países prósperos. Mientras nuestras
multinacionales saquean los recursos del mundo en desarro-
llo, a la conquista de patentes genéticas y del copyright sobre
la historia de los pueblos indígenas, ¿no es esto una forma
de compartir o redistribuir el bienestar que la reproducción
de conocimiento confiere a las naciones más avanzadas? ¿Es
que acaso el acaparamiento doméstico no sirve para perpe-
tuar los privilegios —sin mencionar el provincianismo— de los
estudiantes de EEUU, mientras éste sostiene una economía am-
pliamente desarrollada abastecida por nuestras universidades?
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
66 La Universidad en conflicto
En respuesta, yo preguntaría si la penetración de las univer-
sidades anglófonas es realmente la mejor forma de alcanzar
esas metas, especialmente cuando el principal ímpetu de ex-
pansión está menos motivado por intereses filantrópicos que
económicos, y cuando la crisis de la deuda de los estudiantes
locales se exporta como una nueva «trampa de la deuda» para
los estudiantes de los países en vías de desarrollo. ¿No existe
una forma más directa a través de la cual las universidades
puedan proporcionar a nivel global su conocimiento y los re-
sultados de la investigación que ellas producen?
Una alternativa bastante obvia es ofrecer estos conoci-
mientos gratuitamente, sin restricciones derivadas de los
derechos de propiedad intelectual. En el proyecto pionero
OpenCourseWare del MIT (Massachusets Institute of Tec-
nology), la universidad ofrece cursos online de autoapren-
dizaje y sin fin de obtener un título. Otras universidades,
como Tufs, Utah State y Carnegie Mellon han seguido
este modelo. Actualmente, los cursos del MIT están siendo
traducidos al chino y a otros idiomas asiáticos. Aunque la
intención es saludable, los conocimientos que se exportan
contienen un punto de vista cultural. Si éstos no son adap-
tados por los profesores locales a partir de su propio punto
de vista situado, está por ver cómo este modelo podrá, a
largo plazo, diferenciarse del tradicional sistema educativo
colonial. En los países en vías de desarrollo, los gobiernos,
desesperados por atraer inversiones extranjeras, empresas
globales y ahora universidades globales, están canalizan-
do los escasos presupuestos educativos públicos en pro-
gramas diseñados bajo los estándares de la «sociedad del
conocimiento», al precio de marginar otras definiciones de
conocimiento, incluidos los conocimientos tradicionales in-
dígenas. Bajo estas condiciones, la educación superior está
siendo cada vez más considerada como una formación ins-
trumental para los trabajadores cognitivos, en sintonía con
la racionalidad capitalista, y tal como se experimenta en los
territorios urbanos de la globalización corporativa.
¿Qué cabría esperar si las universidades siguieran de cer-
ca el modelo offshore empresarial? En una industria de trabajo
intensivo —una característica que la educación comparte con
la industria textil es que el 75 % de los costes de la educación
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
67
están destinados a las labores docentes—, el primer lugar
donde el empleador va a reducir costes es en el presupues-
to para la instrucción mediante la introducción de estudios
a distancia o por medio de la contratación de profesores ex-
tranjeros con importantes descuentos salariales. Empleados
expatriados, contratados para montar la universidad extran-
jera y formar a la población local, se convertirán en una carga
fiscal de la que querrán librarse a la primera oportunidad. Si
el campus satélite está situado en el mismo parque empresa-
rial que las corporaciones del Fortune 500, seguramente será
posteriormente invitado a producir investigaciones para estas
compañías de acuerdo con los requisitos impuestos por ellas,
una vez más apelando a la reducción de costes. Con base
en el cálculo costes-beneficios, sólo será cuestión de tiempo
que un administrador decida trasladar algunas investigacio-
nes domésticas al extranjero con el fin de ahorrar dinero. Una
vez que los instructores locales hayan demostrado que valen,
tal vez sean elegidos para producir currículum educativos y,
en último término, enseñar en programas remotos para estu-
diantes de EEUU.
Inevitablemente, en una universidad que desarrolla pro-
gramas globales, los administradores que tienen que tomar
las decisiones sobre dónde localizar sus recursos, lo harán en
función de los lugares donde el retorno de las inversiones sea
más elevado. ¿Por qué construir costosas instalaciones en el
país de origen cuando un gobierno extranjero o alguna au-
toridad de una zona franca está ofreciendo gratis terreno e
infraestructuras? ¿Por qué molestarse en matricular estudian-
tes extranjeros cuando pueden ser instruidos en sus propios
países con mayores beneficios? Si el coste de un programa
sólo puede ser afrontado por medio de su exportación,
seguramente ésta será la decisión a tomar. A lo largo del
camino, oiremos elevados discursos que intentan buscar
otras soluciones para la educación en los países en vías de
desarrollo, y otros discursos de tipo pragmático acerca de
la reducción de costes en la educación para los estudiantes
nacionales. Se responsabilizará a intermediarios o partners ex-
tranjeros, o a la competencia «desleal», de los bajos estándares
de las condiciones académicas. Los legisladores y los admi-
nistradores serán grandilocuentes en público, pero finalmen-
te cooperarán en privado. Las funciones de administración
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
68 La Universidad en conflicto
y las de investigación con alta densidad de datos serán las
primeras en ser externalizadas. Entre los profesores, aquéllos
que estén en situaciones laborales más precarias o que dicten
las disciplinas más vulnerables, serán quienes primero sien-
tan el impacto, y las facultades con mayor influencia y con
puestos de trabajo a tiempo completo, en universidades de
élite, serán las últimos en ser afectados.
A medida que avanza este proceso, las instituciones de
educación superior han seguido el esquema de la subcon-
tratación propia de la industria. En primer lugar, la exter-
nalización de los puestos no académicos, luego la flexibi-
lización de la instrucción rutinaria, seguida de la creación
de una clase de trabajadores permanentes-estables con
contratos de breve duración, y de la preservación de un
reducido núcleo de trabajadores a tiempo completo que re-
sultan cruciales en la conformación de la marca y el presti-
gio de la universidad. El resultado inevitable es la presión
a la baja de los salarios y la erosión de la seguridad en el
trabajo. ¿Cómo esperar que la externalización de la educa-
ción tenga resultados diferentes?
Desde la perspectiva de la labor académica, no creo que
debamos esperar un resultado distinto. Pero la externaliza-
ción de la educación superior no se parecerá al vaciamiento
de las economías manufactureras, con la deslocalización de
las grandes empresas a los lugares de menor coste, o recien-
temente con la externalización selectiva de los servicios de
cuello-blanco, donde la transmisión de conocimiento impli-
ca la transferencia de habilidades y know-how desde y hacia
cerebros de diferentes partes del planeta. El escenario para
la educación será completamente distinto, debido tanto a la
naturaleza y la tradición del servicio que se presta, como al
compromiso interesado de los gobiernos en las metas de la
educación pública y la complejidad de las relaciones entre los
diversos agentes implicados.
Efectivamente, a pesar de los celosos esfuerzos desarro-
llados para conducir la educación superior de acuerdo con
las velocidades de la cultura empresarial, es fácil demostrar
que, a excepción del floreciente sector privado, la mayoría de
las universidades no pueden funcionar en términos fiscales
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La emergencia de la Universidad Global
69
como un mercado tradicional. Al mismo tiempo, los princi-
pios de colaboración y de cooperación que sostienen la en-
señanza, el aprendizaje y la investigación son a largo plazo
enemigos irreductibles de la financiarización. Puede también
decirse lo mismo respecto de la cultura organizativa de las
industrias del conocimiento. Las empresas high-tech depen-
den cada vez más del conocimiento que se produce interna-
cionalmente en campos especializados; colaboran en tareas
de investigación que, o bien resultan demasiado caras, o bien
abarcan demasiadas áreas de estudio como para ser afron-
tadas individualmente; dependen, por medio de un elevado
intercambio laboral, de un grupo de ingenieros hipercualifi-
cados que hacen circular la capacidad intelectual dentro de
todo el sector. Por ello, también la gestión de los trabajadores
cognitivos ha cambiado de forma apreciable desde la tradi-
ción taylorista y ha sido crecientemente remodelada a partir
de la mentalidad laboral del mundo académico moderno, cu-
yas tareas no están limitadas ni por el lugar de trabajo ni por
un horario preestablecido. Para los trabajadores cognitivos es
difícil decir cuando terminan de trabajar, sus ideas —que son
el depósito de su forma de vida productiva— son producidas
en cualquier momento del día, también en el tiempo libre.
Desde esta perspectiva hablar de la «universidad corporati-
va» es una pobre reducción escenográfica. La migración de
nuestra mentalidad laboral y de nuestras costumbres acadé-
micas hacia los campus corporativos y la industria del cono-
cimiento es sólo una parte tan importante en el ascenso del
capitalismo cognitivo como la importación de la racionalidad
económica dentro de la academia; con todo, el tráfico en la
otra dirección es a menudo subestimado a causa de nuestra
mentalidad de asedio.
Con toda probabilidad, estamos asistiendo a los prime-
ros estadios de un modo de producción marcado por la quasi
convergencia entre la academia y el conocimiento corpora-
tivo. Nada es ya como era, ambos mundos están mutando
en virtud de que comparten y comercian con algunas de sus
características. Estos cambios son parte del entorno económi-
co en el que actúan; donde, por un lado, los bienes públicos
ingresan en el mercado de las ideas y la carrera asegurada
por las normas de estabilidad profesional se convierte en un
continuo de contratos diferentes en los que se asumen los
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
70 La Universidad en conflicto
riesgos empresariales; y donde, por otro, la frenética búsque-
da de una patente o un copyright se disfraza de protección
para los trabajadores inmateriales y la búsqueda incansable
de nuevos mercados se enmascara como una expansión del
comercio internacional o un proceso de democratización.
Sería demasiado fácil concluir que la universidad global,
en la forma en que viene desarrollándose hasta ahora, va a
reproducir el comportamiento de las empresas multinacio-
nales. Es mucho más complejo percibir las consecuencias de
la coevolución de las empresas basadas en el conocimien-
to y las instituciones académicas. No obstante, entender lo
segundo puede ser más importante a la hora de imaginar
prácticas educativas alternativas en una civilización que se
basa en el trabajo cognitivo con el propósito de enriquecer
su propia linfa vital.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
4. La pedagogía de la deuda
Jeffrey Williams
71
Los préstamos universitarios se han convertido, para más
de la mitad de los estudiantes estodounidenses, en la nue-
va forma de financiación de sus carreras. En consecuencia,
la deuda estudiantil se ha impuesto, o pronto lo hará, como
el nuevo paradigma de la vida de los jóvenes. Atrás quedan
los días en los que la universidad estatal era considerada un
derecho al que todos podían tener acceso, al igual que la edu-
cación secundaria. Ahora la educación superior, como la ma-
yor parte de los servicios sociales, se encuentra ampliamente
privatizada y los préstamos son el medio a través del cual los
individuos acceden a ella.
En la pasada década, se produjo una avalancha de crí-
ticas sobre la mercantilización de la universidad. La mayor
parte de estas críticas se centraron en la interferencia de las
empresas en la investigación, en la reconfiguración del po-
der relativo de la administración y del cuerpo docente, y en
la precarización cada vez mayor del trabajo académico. Poca
fue la atención que se prestó al endeudamiento de los estu-
diantes, y sin embargo éste resulta crucial: más de la mitad de
los universitarios recibe, como regalo, una cuantiosa deuda al
licenciarse.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
72 La Universidad en conflicto
La media de endeudamiento de los pregraduados en 2002 era
de 18.900 dólares, duplicando la cantidad a la que ascendía
en 1992, que era de 9.200 dólares. Si a esto se añade el en-
deudamiento a través de las tarjetas de crédito —3.000 dóla-
res en 2002—, la media aumenta a cerca de 22.000 dólares.
Podemos suponer que la deuda media de los estudiantes
sobrepasa hoy los 30.000 dólares, sin considerar otros prés-
tamos privados u otras deudas contraídas por los padres, o
los préstamos de postgrado que se han visto duplicados en
siete años, desde los 18.572 dólares en 1992-1993 a los 38.428
dólares en 1999-2000.
El programa de préstamo garantizado para estudiantes
(Guaranteed Student Loan) se inició en 1965, como parte de
los programas de la sucursal de Lyndon B. Johnson´s Great
Society. Su misión era proporcionar un sustento a los estu-
diantes menos pudientes y a los que trabajaban. Los primeros
doce años, las cantidades prestadas fueron relativamente pe-
queñas, en gran parte porque la educación universitaria era
relativamente asequible, especialmente en las universidades
públicas. Entre 1965 y 1978 el programa tuvo dimensiones
modestas, se gastaron alrededor de 12.000 millones de dó-
lares en total, menos de mil millones de dólares al año. A
principios de los años noventa, el programa creció de forma
considerable, pasando de 15.000 millones de dólares a 20.000,
actualmente supera los 50.000 millones de dólares al año,
constituyendo el 59 % de las ayudas que el gobierno fede-
ral proporciona a las escuelas superiores, lo que sobrepasa la
suma de subvenciones y becas.
La deuda ha crecido con tanta rapidez gracias a un incre-
mento de las matrículas y de las tasas que triplicó la tasa de
inflación. La matrícula y las tasas subieron de media de 924
dólares en 1976, cuando yo entré en la universidad, a 6.067
dólares en 2002. La media abarca todas las instituciones,
desde los community college
2
hasta los Ivies.
3

2
Community college, institución universitaria donde se imparten
estudios de primer ciclo. [N. de la T.]
3
Ivies, grupo de las ocho universidades más prestigiosas de EEUU.
[N. de la T.]
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La pedagogía de la deuda
73
En las universidades privadas, la media ascendió de los 3.051
a los 22.686 dólares. En 1976, las matrículas y las tasas en los
Ivies rondaban los 4.000 dólares, ahora superan los 33.000.
Las cifras de matrícula, tasas, comida y alojamiento —sin te-
ner en cuenta otros gastos como los libros o los viajes de ida y
vuelta a casa— han ascendido de una media de 2.275 dólares
en 1976, a 3.101 en 1980, 6.562 en 1990 y 12.111 en 2002.
Este incremento ha provocado una carga desproporciona-
da para los estudiantes y sus familias. De ahí, se deriva la
necesidad de acudir a los préstamos. La media de los ingre-
sos de una familia de cuatro miembros rondaba en 1980 los
24.300 dólares, 41.400 en 1990 y 54.200 en el año 2000. Ade-
más de la deuda que los estudiantes asumen, en estudios es-
tadísticos como Debt Education Bad for the Young, Bad for Ame-
rica, [La deuda educativa, mala para los jóvenes, mala para
EEUU] se puede observar cómo y cuánto pagan los padres.
Para las familias, se ha convertido en algo habitual financiar
la universidad a través de préstamos ordinarios y de la re-
hipoteca de sus casas. Aunque es difícil calcular estos costes
por separado, pagar los estudios universitarios es uno de los
principales motivos del acelerado endeudamiento de las fa-
milias estadounidenses.
Los estudiantes solían decir «estoy labrando mi camino
a través de la universidad». Ahora sería imposible hacerlo si
no tienes poderes sobrehumanos. De acuerdo con las estadís-
ticas, durante los años sesenta, un estudiante podía trabajar
15 horas semanales por el sueldo mínimo durante el período
lectivo y 40 horas en verano para pagarse la universidad pú-
blica. Para una universidad privada o un Ivy tendría que tra-
bajar cerca de 20 horas semanales. Actualmente, necesitaría
trabajar 52 horas semanales durante todo el año si estudia en
una universidad pública, 136 horas semanales si frecuenta un
Ivy. Por lo tanto, la necesidad de préstamos como suplemento
se vuelve fundamental, incluso si un estudiante está trabajan-
do o si sus padres tienen ahorros. Pero la razón por la que la
matrícula y los costes se han incrementado tan precipitada-
mente es aún más compleja.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
74 La Universidad en conflicto
Los préstamos federales para los estudiantes son una inven-
ción relativamente reciente. A veces los políticos se quejan de
la ineficiencia académica, pero la mayor parte de las univer-
sidades, especialmente las estatales, han sufrido importantes
reducciones o fuertes medidas de austeridad en los últimos
veinte años. Las tasas se han incrementado, en gran parte,
porque hay menos fondos federales para educación y porque
los estados financian un porcentaje cada vez menor de los
gastos de matrícula. En 1980, los estados financiaban cerca de
la mitad de los gastos de matriculación; en 2000 contribuye-
ron sólo en un 32 %. Las universidades han buscado fuentes
de financiación alternativas: transferencias tecnológicas, for-
mas de asociación con empresas y campañas de recogida de
fondos. Pero el modo más estable, renovado cada otoño, pasa
por el aumento de las tasas.
Aunque los políticos pueden alardear de haberse apreta-
do el cinturón en la reducción presupuestaria, se trata de un
arma de doble filo, lo que han hecho es desviar los costes a
otros lugares —a través de las tasas públicas—, que recaen
así en los propios estudiantes o en sus familias. La idea pre-
dominante después de la Segunda Guerra Mundial, forjada
por gente como James Bryant Conant, decano de Harvard y
un importante referente político, mantenía que la universi-
dad debía ser una institución meritocrática, no sólo con el fin
de proveer mejor oportunidades a los estudiantes sino para
beneficiarse de lo mejor y más brillante de ellos mismos en
aras de la construcción de EEUU. Con este propósito, los di-
señadores de la universidad de postguerra mantuvieron las
matrículas a precios bajos, abriendo las puertas a un gran nú-
mero de estudiantes, particularmente de las clases anterior-
mente excluidas. Yo la llamaría «la universidad del Estado de
bienestar» porque instauró las políticas y el ethos de postgue-
rra del Estado de bienestar liberal.
Actualmente el paradigma de financiación universitaria
ya no es de tutela pública, siendo compensada y subven-
cionada por el Estado, sino que es un servicio privatizado,
lo que significa que los ciudadanos tienen que asumir una
parte fundamental del mismo. Llamo a este hecho el «Estado
de post-bienestar universitario» porque implica la política
y el ethos del desmantelamiento del Estado de bienestar
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La pedagogía de la deuda
75
neoconservador, que va desde la «Revolución Reaganiana»,
y a través de la «reforma» de Clinton, hasta el presente vacío
de servicios sociales. Lo fundamental es que los ciudadanos
deben pagar de forma directa por los servicios públicos, que
pasan de ser administrados fundamentalmente por el Estado
a serlo por empresas privadas. La función estatal no es la de
proveer una esfera alternativa al margen del mercado, sino la
de «engrasar las ruedas» del mercado, subvencionando a los
ciudadanos para que participen en él y a las empresas para
que provean servicios sociales. Los préstamos funcionan se-
gún la lógica del Estado de post-bienestar en la medida en
que reconfiguran la financiación universitaria no como un
derecho o una beca, sino como un auto-pago —fomentando
«la responsabilidad personal»—; y no como un servicio es-
tatal, sino como un servicio privatizado, administrado por
super-bancos como el Citibank, el Sallie Mae y la Nellie Mae
(las entidades crediticias federales). El Estado anima a la par-
ticipación en el mercado de la educación superior subven-
cionando el pago de los intereses, como medida de arranque
para conceder un préstamo comercial, pero evitando la de-
pendencia, ya que deja el capital en manos de los ciudadanos.
En definitiva, uno ha de ser autosuficiente.
Esto representa también un cambio en la concepción de la
educación superior, que pasa de ser un bien social a un bien
individual. En los años de la postguerra, la educación supe-
rior se concebía como un medio de movilización nacional de
masas, en parte como una transferencia posterior del ethos
de la guerra, en parte como legado del New Deal y en parte
también como respuesta a la Guerra Fría. Se adoptaba así una
especie de socialismo modificado, como una vacuna con la
que se asimilaba una débil inyección de comunismo para in-
munizarse contra él. Aunque existía una confianza liberal en
la santidad de lo individual, el objetivo unificador era el bien
social: producir ingenieros, científicos, e incluso humanistas
que fortalecieran al país. Actualmente la educación superior
se concibe casi enteramente como un bien para los individuos
dirigido a conseguir un mejor trabajo y mayores ingresos.
Aquéllos que frecuentan la universidad vienen siendo con-
formados como individuos atomizados que deciden tomar
una opción personal en el mercado de trabajo de la educación
para maximizar su potencial económico. Presumiblemente
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
76 La Universidad en conflicto
esto supone un bien para la sociedad en su conjunto, todos
los átomos sumados dan lugar a una economía próspera,
pero se basa en una concepción de la sociedad como un mer-
cado orientado por la competencia individual más que por
la cooperación social, y define el bien social como aquél que
fomenta los beneficios mercantiles: los préstamos son una in-
versión personal en el potencial individual de mercado más
que en el potencial social. Como en los negocios, cada indivi-
duo es un almacén de capital humano, y la educación supe-
rior proporciona un valor añadido.
Se representa aquí, en lo que se refiere a la exención juvenil
a la sumisión al mercado, otro cambio en la idea de la educa-
ción superior, lo que significa también un cambio en nuestra
visión de futuro y en las esperanzas que proyectamos hacia
la juventud. Pone fin a la tradicional idea de que la educación
se fundamenta en la ilusión social, proporcionando a los jóve-
nes una huida temporal del trabajo y de los gastos para que
puedan explorar sus intereses, desarrollar sus talentos y recibir
formación útil, a la vez que se convierten en expertos ciudada-
nos —todo esto en la creencia de que beneficiará a la sociedad
en el futuro. Esto obviamente también se aplica a la educación
elemental y a la secundaria (aunque, dada la situación, no se
puede garantizar durante mucho más tiempo) y se extiende a
la universidad, particularmente en la era industrial. El razona-
miento combinaba los ideales de ciudadanía y la misión utili-
taria. La clásica idea de la Universidad Americana propuesta
por Thomas Jefferson sostiene que la participación democráti-
ca requiere una educación basada en principios democráticos,
por lo que es una obligación de la democracia proveer este tipo
de formación (el argumento se relaciona con el concepto de
derecho al voto: sólo porque no se debe pagar un impuesto per
cápita para votar, no se debe pagar tampoco para convertirse
en un ciudadano capaz de participar democráticamente). La
idea utilitaria, propuesta por Charles Eliot Norton en el siglo
XIX y por James Conant a mediados del XX, mantiene que la
sociedad debería proveer una formación avanzada en un mun-
do industrial y tecnológicamente sofisticado. La universidad
del Estado de bienestar promulgaba ambas ideas y objetivos
utilitarios, proporcionando matrículas económicas y ayudas
generosas, produciendo así una expansión masiva del número
de estudiantes. Ofrecía la exención no para contribuir al disfrute
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La pedagogía de la deuda
de una nueva aristocracia (el objetivo de Conant era dislocar
la afianzada aristocracia de Harvard) sino a fin de obtener un
beneficio social a largo plazo, y de hecho el GI Bill
4
multiplicó
por siete cada dólar invertido, un porcentaje que sorprende-
ría a cualquier corredor de bolsa. También pretendía crear una
cultura cívica fuerte.
El nuevo paradigma de financiación, por el contrario,
cuenta con el joven no como un grupo especial que debe estar
exento de algo o protegido del mercado sino como un juga-
dor más dentro del mismo. Extrae más trabajo —como work-
fare en vez de welfare— de los estudiantes, tanto de las horas
que están en la universidad como del trabajo que desarrollan
para pagar sus préstamos. La deuda impone una tarifa cuan-
tificable a la ilusión social. Los préstamos que proporcionan
ayuda de emergencia o suplementaria no son necesariamente
un mal arreglo, pero como medio principal y obligatorio de
financiación son excesivos si no draconianos (muchas univer-
sidades, en sus cálculos de becas, estipulan ya una porción
cuantificable en préstamos). Además, tal y como se han es-
tablecido, son en mayor medida un derecho para los bancos
que para los estudiantes. El modo de funcionamiento para
los universitarios consiste en que el gobierno federal paga el
interés mientras el estudiante está en la universidad y du-
rante un corto periodo tras la graduación. Proporcionan así
un modesto subsidio de «arranque», como si se tratase de un
préstamo de negocios, pero no ayudan a saldar la principal
inversión. El gobierno federal asegura los préstamos, es decir,
los bancos no corren ningún riesgo. Los programas de présta-
mos federales proporcionan una red segura para los bancos,
pero no para los estudiantes. Incluso, según los estándares
de los más doctrinarios creyentes del mercado, esto es bad ca-
pitalism. La premisa del préstamo monetario y de inversión,
digamos para una casa o una hipoteca, consiste en que el in-
terés está calculado y se gana en proporción al riesgo. Como
resultado de estas políticas, los bancos se enriquecen de for-
ma sorprendente. Sallie Mae, una de las mayores prestamis-
tas, devolvió una tasa de beneficio del 37 % en 2004. Algo no
marcha bien en este cuadro.
4
GI Bill, proyecto de ley que proporcionaba formación universitaria a los
veteranos retornados de la II Guerra Mundial.
77
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
78 La Universidad en conflicto
No hay una red de seguridad similar para los estudiantes.
Incluso una persona que estuviese en quiebra y absuelta de
todas las tarjetas de crédito u otros préstamos, nunca podría
olvidarse de la deuda del crédito al estudio. Esto ha provoca-
do lo que los periodistas David Lipsky y Alexander Abrams
llaman la generación de «estudiantes contratados». No sabre-
mos los efectos de este sistema hasta dentro de veinte años,
pero sí se puede predecir que no tendrá los efectos saluda-
bles del GI Bill. O simplemente provocará que los estudian-
tes de las clases menos pudientes no vayan a la universidad.
De acuerdo con las estadísticas actuales, los estudiantes que
provienen de familias de clase alta son más propensos a ir
a la Universidad que los de familias menos pudientes. Las
oportunidades en la educación superior son desiguales. La
deuda no es sólo una forma de financiación, sino una forma
de pedagogía. Tendemos a pensar que es un mal necesario
ligado a la educación superior pero ajeno a sus propósitos.
¿Qué pasaría si intentamos verlo como algo central en la ex-
periencia de los universitarios? ¿Qué aprendizaje adquieren
los estudiantes cuando entran en la universidad del Estado
de post-bienestar?
Hay una multitud de parámetros, a veces contradicto-
rios, que fundamentan la educación superior. En la parte del
espectro más idealista, una lógica tradicional afirmaría que
proporciona a los estudiantes un amplio terreno de conoci-
miento humanista —en el credo arnoldiano, «lo mejor que
se haya conocido y pensado». Como consecuencia, exploran
libremente a través de un abanico de disciplinas (lo que sig-
nifica una «educación liberal» en un sentido no político). Una
lógica afín sería la que defiende la universidad como un lugar
donde los estudiantes pueden materializar su auto-explora-
ción; incluso si esto a veces parece promover la «cultura del
yo» narcisista como opuesta a la más severa idea de acumu-
lación de conocimiento. Esto hunde sus raíces en el dictado
socrático de conocerse a uno mismo, y en muchos casos fue
el objetivo del Cardenal John Henry Newman y su idea de
la Universidad. Estas lógicas colocaron a la universidad fue-
ra de las operaciones mundanas. En la mitad del espectro,
otra racionalidad tradicional mantiene que la educación su-
perior promueve una cultura nacional; mostrando la esencia
de EEUU o, más en general, de la cultura occidental. Una
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La pedagogía de la deuda
79
lógica más progresista debería rechazar el nacionalismo que
persigue ese objetivo y promover un modo más expansivo e
inclusivo de cultura mundial. Ambas racionalidades mantie-
nen una tensión idealista —educar a ciudadanos— pero ven
la universidad ligada al mundo, más que como un refugio de
éste. Al final del espectro se encuentra la lógica más mundana
que sostiene que la educación superior proporciona habilida-
des y formación. Aunque este objetivo utilitarista se opone
a la idea clásica de Newman, comparte la premisa funda-
mental que defiende que la educación superior existe para
proveer a los estudiantes una exención del mundo del tra-
bajo y como ventaja antes de entrar en la vida adulta. Casi
todas las universidades en Estados Unidos anuncian estos
objetivos en su declaración de intenciones, aunando objetivos
idealistas, cívicos y utilitarios en un a veces conflictivo, si bien
amoldado, collage.
Las lecciones de la deuda divergen de estas lógicas tra-
dicionales. En primer lugar, la deuda muestra que la educa-
ción superior es un servicio de consumo. Es una transacción
de pay-as-you-go, como cualquier otra empresa de consumo,
sujeta a los negocios asociados a la educación. Todas las enti-
dades que configuran la actual universidad múltiple refuer-
zan esta premisa, desde el puesto del Starbucks en la biblio-
teca, la barra del Burger King en el pasillo, hasta la tienda
de libros Barnes&Noble, el gimnasio de Golds o el cajero del
banco (con su página web de acceso fácil) para poder pagar
allí mismo. Nosotros debemos decirles a los estudiantes que
la principal propuesta de la educación superior es la auto-
búsqueda del aprendizaje libre, pero su experiencia les habla
de otro modo.
En segundo lugar, la deuda pone sobre la mesa las posibi-
lidades de cada carrera. Muestra que esperar sirviendo mesas
mientras escribes una novela, te conviertes en profesor de la
escuela elemental por 24.000 dólares o decides alistarte a los
Cuerpos de Paz son opciones poco prometedoras. Excluye
del campo de los posibles, iniciativas culturales como las
publicaciones de Edu-Factory, los teatros y galerías de arte
con salarios bajos o las iniciativas sin ánimo de lucro como
las radios comunitarias o las casas de mujeres. La opción más
racional es trabajar para una empresa grande o ir a una escue-
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
80 La Universidad en conflicto
la de abogacía. Nellie Mae, una de las mayores prestamistas,
rebajó el efecto de los préstamos en tales opciones, dicien-
do que «sólo el 17 % de los prestamistas afirmaron que los
préstamos estudiantiles tenían un impacto significativo en su
elección de carrera». Y concluyó diciendo que «el efecto de
los préstamos estudiantiles en la elección de carrera es redu-
cido». Ésta es una conclusión dudosa, ya que el 17 % en cual-
quier encuesta estadística no puede ser considerado insig-
nificante. La investigación no era correcta porque evaluaba
las respuestas de los estudiantes en la graduación, antes de
que tuvieran trabajos y, por lo tanto, antes de verse obliga-
dos a devolver los préstamos. Además, es un estudio sesgado
porque asume que los estudiantes no poseen planes antes de
iniciar su carrera. Más bien, muchos estudiantes ya han reco-
nocido la situación a la que se enfrentan y han adaptado sus
planes a la carrera de acuerdo a ello. La mejor evidencia es el
giro mayoritario hacia los negocios. Muchos se lamentan del
hecho de que las artes liberales hayan ido decayendo como
especializaciones universitarias, mientras los estudios de ne-
gocios se han triplicado, desde el 8 % antes de la Segunda
Guerra Mundial hasta el 22 % actual. Esto no sucede porque
no existan ya estudiantes de filosofía y poesía. Más bien, han
aprendido la lección del mundo que tienen frente a sí y han
actuado en consecuencia.
En tercer lugar, la deuda muestra una visión del mundo.
Siguiendo el camino del adoctrinamiento de la publicidad in-
fantil en el mercado, tal y como muestra Juliet Schor en Born
to buy,
5
los préstamos estudiantiles determinan directamente
a los universitarios. La deuda muestra que el primer prin-
cipio de orden del mundo es el mercado capitalista, y que
éste es natural, inevitable e implacable. No hay un reino de
la vida humana en el interior del mercado; las ideas, el co-
nocimiento, e incluso el sexo (que es una parte significativa
de la educación social de los universitarios) simplemente
forman submercados. La deuda muestra que la democracia
es un mercado y la libertad es la habilidad para elegir entre
todos los estantes. El mercado es un bien: promueve mejores
productos a través de la competencia, más que un ocio sin
5
Schor, Juliet (2004) Born to buy: The Commercialized Child and the New
Consumer Culture.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La pedagogía de la deuda
81
rumbo; y es justo porque, como en un casino, las reglas están
claras, y nadie —negro, verde o blanco— puede librarse de
él. Desafortunadamente si no tienes muchas opciones para
ir tirando, la familia te brinda algunas, pero tener esas opor-
tunidades es un asunto de suerte y de diseño social. Existe
una cierta impermeabilidad en la idea de mercado: puedes
encontrar defectos en los planes sociales pero, ¿a quién pue-
des culpar de la suerte?
En cuarto lugar, la deuda evidencia lecciones civiles. Des-
vela que el papel del Estado es aumentar el comercio, promo-
viendo el consumo, lo que estimula la producción: su función
no es la de interferir en el mercado, sino la de catalizarlo. La
deuda muestra que el contrato social es una obligación de
las instituciones del capital, que en respuesta coloca todos los
productos en sus estantes. También revela la relación entro lo
público y lo privado. Cada ciudadano es un suscriptor priva-
do a los servicios públicos y debe pagar su parte; ya que los
derechos sociales como el bienestar promueven la vagancia
más que el espíritu competitivo. La deuda es una versión cí-
vica de un duro amor.
En quinto lugar, la deuda muestra el valor de una perso-
na. El mérito se mide, no de acuerdo con las concepciones
humanistas del carácter, la cultura, el gusto y el conocimiento
intelectual de las artes liberales, sino de acuerdo con el poten-
cial financiero de cada uno. La educación proporciona un va-
lor añadido al individuo, con una simple ecuación: eres tanto
como puedas hacer, menos lo que debes. La deuda muestra
que las disparidades de riqueza son un asunto individual,
más que de la sociedad; la deuda es tu libre elección.
Finalmente, la deuda muestra una sensibilidad específi-
ca. Inculca lo que Barbara Ehrenreich llama «el miedo al fra-
caso», que ella define como la quinta actitud esencial de los
miembros de la clase media profesional que alcanzan su
posición a través de credenciales educativas más que por
su riqueza. Este hecho introduce a los estudiantes en el rei-
no del estrés, la preocupación y la presión, acumulando
pagos mensuales para los siguientes quince años.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
5. Capitalismo cognitivo y modelos de
regulación de la relación salarial.
Algunas enseñanzas del
movimiento anti-CPE
Carlo Vercellone
83
Capitalismo cognitivo, conocimiento y flexibilidad
Las movilizaciones de los jóvenes precarios y estudiantes
que se han dado en Francia en la primavera de 2006 refle-
jan las contradicciones ligadas a una nueva fase histórica del
capitalismo, una fase señalada por la dimensión cognitiva
del trabajo y la constitución de una intelectualidad difusa.
Asistimos a una transformación de la relación capital/tra-
bajo opuesta, si bien de dimensiones comparables, a la que
Gramsci había anticipado, en los años treinta, en Americanis-
mo y fordismo. Durante la postguerra, el crecimiento fordista
representaba la hegemonía de la lógica del desarrollo del ca-
pitalismo industrial fundada sobre tres tendencias principa-
les: la polarización social de los saberes, la separación entre
trabajo intelectual y trabajo manual y el proceso de incorpo-
ración de los saberes en el capital fijo. La crisis del fordismo
ha vuelto a poner en discusión estas tendencias, haciendo
aparecer una nueva configuración postindustrial del capita-
lismo: el capitalismo cognitivo, o más bien un sistema de acu-
mulación en el que el valor productivo del trabajo intelectual
y científico deviene dominante, mientras el elemento central
de la valorización del capital pasa directamente a través del
control y la transformación del conocimiento en una mercan-
cía ficticia.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
84 La Universidad en conflicto
Contrariamente a la teoría de la revolución informática, es ne-
cesario destacar que el elemento determinante de la transfor-
mación no puede ser explicado por medio del determinismo
tecnológico que hace de las TICs (Tecnologías de la Informa-
ción y la Comunicación) el principal factor en el paso a una
nueva organización del trabajo y de las relaciones sociales.
Aquí se olvida un elemento esencial: las TICs sólo funcionan
correctamente gracias a un saber vivo capaz de utilizarlas, ya
que es el propio conocimiento lo que gobierna el tratamiento
de la información, que de otra manera resultaría un recurso
estéril, como el capital sin el trabajo. El punto a partir del cual
se puede comprender correctamente la formación de lo que
llamamos capitalismo cognitivo es el proceso de difusión del
saber a través de la expansión de la escolarización de masas y
del crecimiento del nivel medio de formación. El conocimien-
to es cada vez más conocimiento compartido. Y la calidad in-
telectual de la fuerza de trabajo, en ruptura con el capitalismo
industrial, ha traído la afirmación de una nueva primacía del
saber vivo, movilizado por los propios trabajadores, frente a
un saber incorporado al capital y a la organización managerial
de las empresas.
Dos tendencias muestran la ampliación de esta transfor-
mación de la organización social del trabajo. La primera tiene
que ver con la parte del capital llamado intangible (investiga-
ción y desarrollo, formación, sanidad), incorporado esencial-
mente a los propios seres humanos. Esta parte ha superado
la parte del capital material y se ha convertido en el principal
factor del crecimiento económico. Esto significa que las con-
diciones de la formación y de la reproducción de la fuerza de
trabajo son ya directamente productivas y que la formación
de la «riqueza de las naciones» reposa cada vez más sobre
una cooperación productiva situada fuera de la organización
de la empresa. Ya no es posible, por lo tanto, considerar la
constitución de la fuerza de trabajo (supuestamente en for-
mación) a través de las viejas lentes del fordismo, pensan-
do en el estudiante como una figura inactiva e improducti-
va, indigna de ser remunerada. La figura del estudiante y la
del trabajador asalariado, así como la del trabajador pobre,
tienden a confundirse cada vez más. Lo que comporta efec-
tos perversos tanto en la regulación del mercado de trabajo
como en el proceso acumulativo de transmisión y producción
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial
85
de conocimiento. La segunda tendencia tiene que ver con el
paso, en numerosas actividades productivas, de una división
taylorista a una división cognitiva del trabajo, cuya eficacia
se basa sobre los saberes y la polivalencia de una fuerza de
trabajo capaz de maximizar la capacidad de aprendizaje, in-
novación y adaptación a una dinámica de cambio continuo.
En este contexto podemos comprender por qué también,
junto al conocimiento, el término flexibilidad se ha afirmado
como palabra clave en la descripción de las transformaciones
de la regulación de la relación salarial. Sin embargo, el con-
cepto de flexibilidad es extremadamente ambiguo, ya que se
refiere a dos significados muy diferentes, si no contradicto-
rios. De un lado, reenvía a algunas de las políticas que favore-
cen el adiestramiento de la fuerza de trabajo, la capacidad de
integrar niveles crecientes de formación y competencia, que
privilegian aspectos como la adaptabilidad, la movilidad, la
creatividad y el estar preparados frente a los imprevistos. De
otro, dentro de una opción neoliberal, indica la necesidad de
poner en discusión la «rigidez» del mercado de trabajo que
impide a los asalariados y a las profesiones adaptarse a las
fluctuaciones de la actividad económica. Flexibilidad es aquí
sinónimo de precarización generalizada y esto puede com-
portar efectos catastróficos en la utilización de los saberes. La
producción de conocimiento necesita, de hecho, de un hori-
zonte a largo plazo y de una seguridad en la renta que per-
mita a los trabajadores invertir en una formación continua.
Según la prioridad que se de a uno u otro de estos dos sig-
nificados del término flexibilidad podemos encontrarnos con
otros tantos modelo diferentes de regulación de la relación sa-
larial en el capitalismo cognitivo. El primero, de matriz espe-
cíficamente anglosajona y neoliberal, ha inspirado la elabora-
ción del Tratado de Lisboa. En éste se combina una concepción
hipertecnológica y cientificista de la knowledge based economy
[economía basada en el conocimiento] con políticas orientadas
a la privatización de los comunes y a la emergencia de una eco-
nomía rentista. En este modelo de regulación, el forzoso retorno
de la renta, bajo diferentes formas (financiera, inmobiliaria, pa-
tentes, etc.) juega un papel primordial, ya sea en la distribución
del ingreso social, ya sea bajo formas de captura del valor crea-
do por el trabajo, lo que conduce a una segmentación artificial
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
86 La Universidad en conflicto
de la figura de la intelectualidad difusa y a una configuración
dual del mercado de trabajo. Dentro de este marco, un primer
sector se concentra en una suerte de «aristocracia» del trabajo
intelectual especializado en las actividades más retribuidas, a
menudo las más parasitarias de la economía del conocimiento,
como los servicios financieros a las empresas, la investigación
orientada a obtener patentes o la consultoría jurídica especia-
lizada en la defensa de los derechos de propiedad intelectual.
Este sector del cognitariado (que también podemos llamar
funcionarios de las rentas del capital) está bien remunerado y
sus propias competencias están plenamente reconocidas. Las
remuneraciones están cada vez más integradas en la participa-
ción en los dividendos del capital financiero y los empleados
se benefician de un sistema de fondos de pensiones y de segu-
ros sanitarios privados. El segundo sector está compuesto por
una fuerza de trabajo cuyas cualificaciones nos son reconoci-
das, que se sumerge en un proceso de desclasamiento, esto es,
que sufre una desvalorización de las condiciones de remune-
ración y empleo respecto de las competencias efectivamente
realizadas en la actividad profesional. Este sector deberá no
sólo abastecer las funciones neotayloristas de los sectores tra-
dicionales y de los nuevos servicios estandarizados, sino que
también, y sobre todo, los trabajos más precarios de la nueva
división cognitiva del trabajo.
El segundo modelo de regulación corresponde en ciertos
aspectos al sistema socialdemócrata, especialmente sueco,
que asocia un alto nivel de protección social y de formación
general de la población con la promoción de una dimensión
colectiva de la konwledge based economy. En virtud del carácter
más igualitario de la distribución del ingreso social y de las
relaciones de género, la estructura del mercado de trabajo no
conoce la acentuada dualización del modelo anglosajón. En
particular, los empleados precarios y el mercado de servicios
a las personas tienen un peso reducido. La prioridad viene
dada por el desarrollo de servicios colectivos no comerciales
y de alta calidad, que constituyen el motor de la economía y
garantizan el empleo en la investigación y el desarrollo.
Sin embargo, la división entre estos dos modelos de re-
gulación, que se rehace en la tipología de los sistemas de
protección social descritos por Esping Andersen en The Three
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial
87
Worlds of Welfare Capitalism [Los tres mundos del capitalismo
de bienestar] tiende hoy a disolverse. Bajo el peso de la pre-
sión financiera, observamos por todas partes en Europa una
tendencia común hacia la «remercantilización» del sistema
de protección social y a la actuación de políticas de workfare.
Francia en la encrucijada
En Francia, la constitución de una intelectualidad difusa y
la génesis del capitalismo cognitivo vinieron dadas, inicial-
mente, por el impulso de los conflictos que determinaron la
crisis del fordismo y que permitieron el desarrollo de un ex-
pansivo sistema de bienestar. A partir de los años ochenta, la
orientación neoliberal de las políticas económicas ha acerca-
do progresivamente este país al modelo anglosajón de rela-
ciones salariales. Esto ha dado vida a la multiplicación de las
formas de trabajo precario (contratos temporales, interinos,
contratos de aprendizaje, empleos subvencionados, contra-
tos no voluntarios a tiempo parcial, etc.) en ruptura con la
norma fordista del empleo indefinido. Si el contrato a tiempo
completo e indefinido continúa todavía siendo la norma para
la mayor parte de los asalariados franceses, las diferentes
formas de precariedad y los empleos temporales son ya el
20 % del conjunto de la fuerza de trabajo, así como el 70 %
de los nuevos trabajadores. Este proceso de precarización se
concentra sobre todo en dos categorías centrales de la intelec-
tualidad difusa: las mujeres y los jóvenes, en su mayor parte
licenciados. De hecho, la precariedad, en tanto condición de
la relación salarial, es predominante en la mayor parte de los
sectores intensivos en conocimiento, como la enseñanza y la
investigación. Más aún, un número creciente de jóvenes en
formación o recién licenciados son obligados a desempeñar
prácticas no remunerados o con remuneraciones ridículas, si
bien el trabajo es de hecho el mismo que el que desarrolla un
trabajador con un contrato indefinido y a tiempo completo.
En general, es como si en el nuevo capitalismo del co-
nocimiento, el tradicional proceso industrial de desvalo-
rización de la fuerza de trabajo, fuera sustituido por un
proceso de descualificación que pasase de modo masivo
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
88 La Universidad en conflicto
por la precarización. La convergencia entre las tres dimen-
siones de la cualificación (individual, salarial y del empleo)
se enfrenta así a una estrategia que apunta a infrarremune-
rar a los asalariados titulados, clasificándolos en categorías
profesionales inferiores respecto de su cualificación y com-
petencia, adquirida o requerida.
A fin de completar el cuadro de la precarización de los
jóvenes y del trabajo intelectual, no debemos olvidar que la
mayor parte de los estudiantes, para financiar sus propios
estudios, se ven obligados a trabajar: en el 20 % de los casos
esta actividad salarial corresponde al equivalente de la mitad
de trabajo en un año. Esta constricción al trabajo asalariado
viene reforzada por el hecho de que los jóvenes menores de
25 años y los estudiantes no pueden beneficiarse del Ingre-
so Mínimo de Inserción [RMI por sus siglas en francés]. Esta
medida discriminatoria responde a la necesidad de asegurar-
se una abundante reserva de trabajadores intermitentes en el
sector de los servicios individuales (el famoso McJob), que
explota a una gran cantidad de fuerza de trabajo estudiantil.
La figura del estudiante converge cada vez más con la del tra-
bajador pobre, aumentando el número de jóvenes en riesgo
de fracaso escolar.
Este proceso de precarización y empobrecimiento vie-
ne agravado por dos elementos. a) La especulación inmo-
biliaria que significa que el precio, para aquellos que no
son ya propietarios, de acceso a una habitación, constituye
ya la principal partida de la cesta de la compra domésti-
ca. Junto a los procesos de desclasamiento y precarización
encontramos aquí un elemento central del progresivo em-
pobrecimiento de las nuevas generaciones de trabajadores
que nacieron con la escolarización de masas. b) La entrada
retardada en el mercado de trabajo supone la discontinui-
dad de la carrera profesional de los jóvenes, marcada por
periodos de formación, pequeños contratos de trabajo y
prácticas, haciendo todavía más difícil el acceso a las garan-
tías del sistema de protección social. Para la mayor parte, la
posibilidad de tener algún día una pensión adecuada se ha
visto súbitamente comprometida.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial
89
En este contexto, la propuesta de un Contrato de Primer Em-
pleo (CPE), retirada por el gobierno a raíz de las movilizacio-
nes, y del Contrato de Nuevo Empleo (CNE), no son sino la
última tesela en una política de progresiva desreglamenta-
ción del mercado de trabajo, que va a la par con una reduc-
ción de las garantías sociales ligadas al Estado de bienestar.
El elemento común que liga estas dos formas de trabajo es la
supresión de la causa justa de despido después de un periodo
de prueba de dos años, durante los cuales el contrato puede
ser anulado sin obligaciones y sin justificación o posibilidad
de recurso. La única diferencia tiene que ver con los sectores
y las categorías a las que se aplican. El CNE entró en vigor en
agosto de 2005 y es aplicable a todos los trabajadores de em-
presas con menos de 25 personas. En cambio, el CPE afecta
exclusivamente a los jóvenes con menos de 26 años en empre-
sas con más de 25 trabajadores.
En este contexto, se puede entonces comprender porque
el movimiento de los estudiantes y de los jóvenes precarios
ha sido el motor de un potente proceso de recomposición
social, al mismo tiempo intergeneracional y territorialmente
amplio. El movimiento anti-CPE, iniciado en la universidad,
se ha ampliado luego rápidamente a los institutos y a los jó-
venes de las periferias, protagonistas de las revueltas del oto-
ño de 2005, a menudo erróneamente estigmatizadas como las
revueltas de los excluidos del nuevo capitalismo cognitivo.
En el plano intergeneracional, el proceso de recomposición
ha encontrado su fundamento material en el deterioro de las
condiciones de existencia. Así, mientras los jóvenes, prisio-
neros en un horizonte de precariedad y de incertidumbre a
menudo se ven imposibilitados de construir un recorrido au-
tónomo lejos de la familia, entre sus padres es evidente que el
contrato indefinido y a tiempo completo no puede detener los
despidos que resultan de las fluctuaciones del mercado. Lejos
de reabsorber el fenómeno de la desocupación que oscila,
de forma estructural, en torno al 10 %, las políticas neoliberales de
flexibilidad y austeridad presupuestaria de los últimos trein-
ta años han generalizado un sentimiento de inseguridad. Al
mismo tiempo, estas políticas son responsables del estanca-
miento del gasto en formación e investigación, es decir en las
inversiones en los conocimientos estratégicos para el crecimiento
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
90 La Universidad en conflicto
a largo plazo. Por lo tanto, estos factores contribuyen a expli-
car la intensidad de una crisis social cuya puesta en juego va
más allá del brazo de hierro de la retirada del CPE.
Lo que es cierto es que la resolución de esta crisis no pue-
de suponer un retorno al modelo fordista de regulación del
trabajo, tal y como a menudo ha sido propuesto por la mayo-
ría de la izquierda francesa. El principal problema que plan-
tea la lucha de los estudiantes y de los trabajadores precarios,
tanto en Francia como en realidad en Europa, es la necesidad
de elaborar nuevos derechos para los trabajadores y un siste-
ma de protección social capaz de conectar la seguridad de la
renta con la movilidad del trabajo. De tal forma que favorezca
así la movilidad deseada más que la movilidad impuesta por
los patrones. Los sistemas de bienestar de los países nórdicos
presentan ya algunos prerrequisitos sobre los que construir
este modelo alternativo de regulación, siempre a condición
de una «desmercantilización» de la economía, a través del re-
forzamiento de la efectiva libertad de los individuos en el mer-
cado de trabajo.
Bajo esta perspectiva, se plantea la propuesta de una renta
garantizada, general e incondicionada. Desde el punto de vis-
ta de una knowledge based economy, la renta garantizada puede
ser vista tanto como una inversión social colectiva, como un
ingreso primario para los individuos. Es decir, un salario so-
cial directamente derivado de la contribución productiva y
no una mera subvención social redistributiva, como es el caso
de una tasa negativa.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
6. Sutil pero fatídica:
la reestructuración de la
universidad en Sudáfrica
Franco Barchiesi
1
1
El texto, escrito y publicado en 2000, considera la reestructuración
y empresarialización de la Universidad de Witwatersrand (Wits) de
Johanesburgo, (auto)definida como la bandera de las instituciones
académicas de Sudáfrica, y en la que trabajaba el autor en esa época.
La tendencia que identifica y la forma de reestructuración son del todo
actuales. En los últimos años, Wits ha estado en el centro de grandes
movilizaciones de precarios, trabajadores y estudiantes.
91
2001 Odisea en Wits
El 24 de febrero de 2000, Colin Bundy, vicerrector de la
Universidad de Wits, responsable de recursos humanos y
estimado intelectual de izquierdas, anunciaba «dolorosa-
mente» que el consejo universitario había aprobado el des-
pido de seiscientos trabajadores de los sectores de limpieza,
mantenimiento, comidas y transportes de la universidad. La
reducción del personal era parte de un plan de «renovación
estructural», llamado Wits 2001, elaborado por cinco perso-
nas, entre las cuales estaba el propio Bundy. El objetivo del
plan era reducir el número de las facultades de nueve a seis
y remplazar los noventa y nueve departamentos por cerca
de tres mil «entidades académicas». Para la administración,
la reestructuración había sido la única respuesta posible al
recorte de los fondos para la educación superior, la disminu-
ción del número de estudiantes, la proliferación de cursos y
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
92 La Universidad en conflicto
la desmotivación de los docentes. El plan preveía tres áreas
de intervención: el tamaño del cuerpo docente, el nivel del
personal y la relación numérica entre éste y los estudiantes.
Las tareas del nuevo comité para el análisis de la reestruc-
turación académica nombrado por el consejo, las facultades y
el presidente era asegurar que los escasos recursos disponi-
bles fueran usados según los «costes efectivos». El poder de
definir las prioridades y la distribución de los recursos per-
manecía sólidamente concentrado en las manos del consejo
ejecutivo de la universidad, en otras palabras, el proceso de
reestructuración seguía el típico modelo de decisión tecno-
crática, con los recursos situados en un plano superior según
prioridades también situadas desde lo alto. Los docentes, los
estudiantes y los trabajadores no tenían ninguna posibilidad
de intervención en el proceso de toma de decisiones. La ad-
ministración no tomaba en consideración ningún modelo de
inversión que no contemplase el recorte de los costes, igno-
rando deliberadamente propuestas sobre gastos no relacio-
nados con el personal y los empleados, como las remunera-
ciones en el ámbito de la gestión, o costes estructurales como
las rejas de seguridad «contra el crimen», o aquellos sobre la
circulación de automóviles. De esta forma, con una agenda
similar de reestructuración, el downsizing parece ser la única
posibilidad lógica.
La universidad como inversión
La mutación de los Estados ha alimentado lo que podemos
definir como universidad-negocio: una empresa comercial
que se sostiene con los beneficios del mercado como un po-
tente actor económico en los procesos de reestructuración
local, y una institución preparada para atraer fuerza de tra-
bajo, estudiantes e inversiones a escala global. El concepto
de «escuela de excelencia» sirve para medir el espacio del
mercado del mundo académico global. Similar a aquellos
principios de los negocios como «calidad» y «profesiona-
lidad», el concepto de «escuela de excelencia» se convierte
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica
93
en el parámetro con el cual el capital global puede medir la
relación «costes-oportunidad» y el potencial de inversión en
campos específicos del sector terciario.
Estos cambios radicales en las políticas formativas de Su-
dáfrica se han desarrollado en el agujero negro de la desocu-
pación y la reestructuración productiva que ha llevado, en
los cinco primeros años del gobierno del Congreso Nacional
Africano, a la pérdida de cien mil puestos de trabajo anuales.
Los nuevos trabajos son habitualmente temporales y ocasio-
nales. Los estudiantes matriculados en la Wits han disminui-
do de 19.296 a 17.735 entre 1991 y 1998, tras veinte años de
crecimiento de las matriculaciones.
Es fácil intuir que la combinación entre el empobrecimien-
to progresivo de la población ocupada, la creciente desocu-
pación, el aumento de la desigualdad social y la precariedad
lleva a muchas familias a no poder permitirse una educación
universitaria para sus propios hijos, especialmente cuando
las competencias de las universidad, como mercancías en el
mercado, son puestas en discusión. Estos procesos reflejan
los mismos mecanismos que se pueden encontrar en otros
sectores de los servicios sociales como la salud, el agua, la
electricidad y el derecho a la vivienda. La joven democracia
sudáfricana no ha conseguido diseñar un modelo de univer-
sidad permeable a las demandas de saber que provienen de
los sectores sociales marginales.
En 1999, el plan estratégico Shaping The Future [For-
mar el futuro] proyectó una amplia reestructuración de la
Universidad de Wits. «Para ser competitivos —se leía en
el documento del plan— la universidad se debe hacer más
responsable de la gestión de los gastos, menos confiada en
su propia tradición y en la autonomía respecto al exterior,
moverse de la gobernanza universitaria de la colegialidad
al management». Si la emergencia de la universidad-empresa
implica un nuevo énfasis en aquellas instituciones capaces
de atraer del exterior «fondos autónomos», el resultado es
que una creciente porción de las entradas dependerá de la
capacidad de atraer fondos privados y de redefinir el papel
de la universidad como inversor.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
94 La Universidad en conflicto
Estos cambios se han hecho más radicales en el Income Ge-
neration Programme (IGP) [Programa de generación de ingre-
sos] de Wits. El programa Shaping The Future establecía como
prioridad que la investigación debía estar enfocada a los
sectores relativos a los problemas socioeconómicos, la salud
(esto es, la cooperación con empresas sanitarias privadas),
la ingeniería y el sector tecnológico. En el IGP, la universi-
dad-empresa ha sido organizada con el fin de «optimizar las
oportunidades de financiación provenientes de los derechos
de propiedad intelectual y de la actividad empresarial» y de
«promover actividades que generen fondos además de crear
nexos entre las empresas cruzándolas con la universidad». El
programa está financiado con un millón de rands provenien-
tes de la empresa extractiva Goldenfields. Se han pedido más
fondos a la Anglo/De Beers, a la Fundación Ford y al coloso
financiero Investec Coronation & Liberty Life. El primer di-
rector del programa, Romin Lee, lo ha descrito como un pri-
mer paso para transformar Wits en una universidad-empresa
o business university.
En los cimientos de este proyecto está el abandono del tra-
bajo indefinido en el sector público y su transformación en
una variable dependiente de la venta de cursos para clientes
privados ricos. El IGP trata de «emprender y guiar el cambio
de modelo por el que importantes sectores de la universidad
serán financiados y gestionados» a través de la externaliza-
ción de servicios y de la investigación.
En definitiva, la propuesta de reestructuración no respon-
de a necesidades contingentes, el plan está concebido para
dotar de eficiencia económica a la Wits a ojos de los inverso-
res y para hacer avanzar el modelo de universidad-empresa.
Esto quiere decir también que las matriculaciones de los es-
tudiantes y su admisión serán realizadas según criterios «em-
presariales más que burocráticos», arrojando serias dudas
sobre la democracia en el acceso a la educación universitaria
en Sudáfrica.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica
95
La universidad como inversor
El IGP diseña un escenario en el que la propia universidad se
convierte en un actor económico en el proceso de reestructu-
ración local, por ejemplo, en el desarrollo e implementación
de nuevas tecnologías extractivas o en la industria de las te-
lecomunicaciones. El Instituto de Ciencia y Tecnología de la
Universidad de Manchester [UMIST por sus siglas en inglés],
que administra toda la investigación por medio de un poder
omnisciente, funciona como una sociedad privada. Éste es un
ejemplo de IGP. El papel de esta compañía privada es el de re-
gular los contratos de investigación y procurar clientes priva-
dos y financiación. Los clientes aseguran la «autosuficiencia»
y la posibilidad de generar beneficios para la investigación.
En este modelo, la universidad se convierte en una agencia
de franquicias, que permite que la propia marca sea usada
en proyectos que responden a las necesidades de actores eco-
nómicos capaces de garantizar un retorno económico. Queda
aquí muy lejos el concepto de universidad como institución
de investigación pública que promueve un saber diversifica-
do, general y crítico. Más aún, los departamentos y las facul-
tades hacen acuerdos con sus «generadores de ingresos» po-
tenciales, que cada vez más tienen el poder de determinar las
futuras decisiones de los procesos de reestructuración y down-
sizing. El mercado es el centro regulador de la vida intelectual;
al mismo tiempo se disciplinan las voces críticas dentro de la
universidad ajustando la investigación a aquello de lo que el
mercado tiene necesidad. Sólo de este modo los intelectuales
universitarios podrán evitar tener que rendir cuentas en la
próxima fase de «racionalización».
Esto es una privatización de hecho, aún cuando formal-
mente la Wits sigue siendo una universidad pública. La «uni-
versidad de excelencia» sirve para movilizar los recursos
académicos al servicio del «renacimiento» y del «progreso»
y para romper el poder de la «burocracia»; los académicos de
izquierdas han decidido así flanquear un proyecto que rede-
fine las principales funciones de la formación para ayudar al
capital a obtener beneficios.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
96 La Universidad en conflicto
Lo que sucede en la Wits es sólo la culminación de cuatro
años de intensa reestructuración de la educación superior en
Sudáfrica. Nacida del imperativo moral de que los recursos
destinados a las instituciones «históricamente negras» e «his-
tóricamente blancas» sean iguales, el hilo común se traza en
el énfasis puesto sobre la función del mercado como planifi-
cador de la vida intelectual. El proceso de reestructuración ha
venido acompañado de una retórica managerial que apunta a
identificar las «potencialidades del mercado» y la capacidad
de generar ingresos a partir de cursos, programas, currícu-
lum de investigación y publicaciones. En una situación en
la que los departamentos tienen que competir cada vez más
como unidades de negocio independientes, los inversores de
las empresas y las mejores instituciones proporcionan cursos
«vendibles» en universidades «vendibles» que deben ser li-
beradas de la carga de los programas subvencionados o de
departamentos que no siguen los principios de coste-oportu-
nidad. En junio de 1999, en un taller en el Departamento de
Sociología de Wits, la delegada del vicerrector Leila Pael dijo
que en el futuro el Departamento debería crecer a partir de
sus propios recursos, incluida la oferta de cursos cortos diri-
gidos al creciente número de clientes privados. Esto implica-
ba el fin de la «era del empleo estable», ya que la universidad
no podría ya mantener a sus propios empleados salvo en los
cursos que alcanzasen la eficiencia económica.
Nada vende como la «excelencia»
El fin del apartheid hizo que las clase más pobres y explota-
das accedieran en mayor medida a la educación universitaria,
modificando la composición estudiantil respecto al régimen
anterior de segregación. Si inicialmente esto supuso la aboli-
ción de la distinción entre instituciones «históricamente blan-
cas» e «históricamente negras», en la práctica esta distinción
permanece. Ésta es visible en muchos aspectos de la vida
académica, en el personal (que en universidades como Wits,
Natal, Uct y en las otras instituciones de lengua afrikáner es
blanco en su mayoría), en los currículum, en los programas
de ayuda y en los requisitos de ingreso al mundo universita-
rio. Los estudiantes negros siguen siendo el objetivo de los
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica
97
mecanismos de selección debido a las enormes deudas y a las
elevadas tasas de matriculación. Frente al rápido crecimiento
del número de estudiantes que necesitan de ayudas financie-
ras, el monto de los fondos gubernamentales destinados a la
educación superior ha disminuido un 9 % entre 1995 y 1998.
El propio ministro de Educación de entonces, Sibusiso Bhen-
gu, ha descubierto las cartas de este modo: «La educación
universitaria debe ser pagada por aquellos que se benefician
de ella, no por el Estado».
Tal y como se ha confirmado en la revisión de los presu-
puestos de 1999, el énfasis en promover la «educación tec-
nológica y la formación práctica» ha supuesto recortes en
los subsidios estatales para las instituciones con un fuerte
componente en ciencias sociales. Los subsidios a la Wits han
disminuido un tercio en los últimos cinco años. Si las matri-
culaciones en las 21 universidades han descendido en un 6 %
entre 1997 y 1998, el número de estudiantes inscritos en los
quince institutos técnicos ha aumentado en un 20 %. En 1988,
272.445 estudiantes se habían matriculado en la universidad
y 56.815 en institutos técnicos. Diez años después las cifras
son respectivamente 351.692 y 250.244.
Fight back
La resistencia en la Wits, como en otras universidades, ha es-
tado dirigida por los 100.000 miembros de la National Edu-
cation, Health and Allied Workers’ Union [Sindicato nacio-
nal de trabajadores de la educación, la sanidad y afines]. El
reto decisivo es el de construir un movimiento unitario en las
universidades. Hasta hoy, los trabajadores han permanecido
confundidos y divididos. La retórica «progresista» de la rees-
tructuración ha tenido de su lado la fuerza de la oportunidad
que la nueva universidad-empresa ofrece a una minoría de
trabajadores. Los estudiantes más politizados han sido debi-
litados fuertemente por la derrota del movimiento preceden-
te, además de sufrir una amplia gama de tácticas de represión
como expulsiones, incriminaciones e intervenciones de la po-
licía. Como ya han demostrado los siete meses de ocupación
de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
98 La Universidad en conflicto
la ocupación de la John’s Hopkins University, la unidad del
cuerpo vivo de la universidad es crucial para que crezca el apo-
yo social a la lucha contra los procesos de privatización y de
progresiva mercantilización de la formación pública.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
99
Como hipótesis, sugiero antes de nada analizar la cuestión de
la universidad a través de sus tensiones y sus contradicciones.
Tal y como han señalado varios participantes en la discusión
de Edu-Factory, estas contradicciones pueden conceptuali-
zarse partiendo del hecho de que la universidad es simultá-
neamente sede de producción de los commons, de circulación
del conocimiento y objeto de la reestructuración neoliberal.
En segundo lugar, creo que estas tensiones pueden ser cues-
tionadas de forma mas productiva no como una tensión entre
diferentes principios —la búsqueda de conocimiento versus
la formación de futuros empleados—, sino como la tensión
existente entre prácticas diferentes, prácticas que en última
instancia producen modos de vida y de pensar; es decir, pro-
cesos diferentes de formación de subjetividad.
Para ilustrar lo que quiero decir cuando hablo de conexio-
nes entre prácticas y subjetividad, podemos partir de la ima-
gen del estudiante como rebelde y conectarla con las prácti-
cas de vida en la universidad. Si durante décadas la figura del
estudiante ha sido sinónimo de rebeldía social, ligada a una
crítica despiadada de todo lo existente, ello tenía que ver más
quizás con una práctica concreta, con una experiencia de vida
específica, que con las teorías enseñadas en la universidad. La
universidad desarraiga a los estudiantes de sus hogares, de
sus familias y de su habitual inserción en el orden familiar,
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
7. La experiencia de la universidad:
el neoliberalismo contra
los commons
Jason Read
100 La Universidad en conflicto
para ubicarlos en un contexto que se halla a medio camino
entre el comunismo —las formas de vida colectiva, desde co-
mer hasta dormir— y la anarquía —la necesidad de crearse
un orden social de la nada, aunque se trate simplemente de
un orden social entre dos, entre compañeros de habitación.
Además, y esto es esencial, se plantea la cuestión del tiem-
po, un tiempo libre de actividad laboral y de otras exigen-
cias; tiempo para invertir en actividades de grupo y en otras
actividades sociales. Hay algo radical, independientemente
de las aulas, en la vida del estudiante, en la manera en la
cual produce nuevas experiencias y experimentos de vida.
O por lo menos lo había, como luego veremos.
Por otro lado, a esta experiencia liminar de la universidad
podemos añadir el hecho de que la vida del estudiante cons-
tituye una inmersión en una especial forma de producción de
commons intelectuales. Estos commons asumen formas múlti-
ples, desde las bibliotecas a menudo llenas de libros inuti-
lizados, hasta las modalidades más llamativas y visibles de
los «commoms de la información», como el acceso a Internet
de alta velocidad, que es uno de los mayores atractivos de la
vida universitaria. Lo que conecta estas diferentes prácticas y
formas de commons es el hecho de que en cada uno de los ca-
sos, el uso o apropiación común o colectiva del conocimiento
se considera una condición necesaria de toda producción o
utilización individual. La producción intelectual, la escritura
de un artículo o la realización de un experimento requieren la
actividad colectiva y compartida de los demás.
1
Así, pues, una parte de la vida del estudiante es una au-
téntica formación, no sólo en la producción del común, en el
intercambio libre y colectivo de conocimiento, que es la base
de todos los descubrimientos, sino en la experimentación y la
transformación sociales. Este aspecto es duramente contrarres-
tado por la reestructuración neoliberal de la universidad, una
reestructuración que es tanto una cuestión de prácticas, de for-
mas de vida y de subjetividad, como de implementación de un
conjunto de políticas. El recorte de los fondos universitarios
públicos y el aumento del precio de las matrículas han tenido
1
Debo agradecer a George Caffentzis que me señalara este aspecto.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La experiencia de la universidad: el neoliberalismo contra los commons
101
como efecto no sólo que por mor de este cambio en su modelo
de financiación ésta haya dejado de ser un bien público para
convertirse en uno privado, sino también que haya provoca-
do una transformación en el modo en el que se vive y expe-
rimenta la formación. Los estudiantes de las universidades
públicas trabajan en innumerables sitios, dentro y fuera del
campus, y frecuentemente se ven obligados a vivir en casa
de sus padres. Así, el momento preliminar de la universidad,
que hacía posible la posición anómala del sujeto estudiante,
ni adolescente ni adulto, ha sido erradicado. La vida univer-
sitaria se halla atrapada en la doble tenaza de la adolescencia
y la edad adulta. La distancia entre estos dos espacios se ha
cerrado: ahora se tiene que responder, al mismo tiempo, ante
los padres y los futuros empleadores.
Lo que se observa en la universidad es la producción de
una subjetividad neoliberal, que tiene que entenderse como
una respuesta a la producción liminar y colectiva de subje-
tividad. Como sostiene Michel Foucault en sus lecciones
sobre el neoliberalismo contenidas en su texto Nacimiento
de la biopolítica, un aspecto central de la teoría y de la prác-
tica neoliberal es la transformación de los seres humanos en
«capital humano». Todo lo que conforma al individuo —la
inteligencia, la apariencia, la formación, el matrimonio,
la ubicación— constituye una inversión de tiempo o de ener-
gía que puede convertirse en futuras ganancias. Tal y como
escribe Foucault, «el homo œconomicus es un empresario de
sí mismo».
2
En la medida en que la universidad es una ex-
periencia atravesada por la producción de lo común, por la
utilización colectiva y compartida del conocimiento, la uni-
versidad es interpretada, especialmente por quien la frecuen-
ta, como una inversión en su propio capital humano. Cada
clase, cada actividad extracurricular, cada actividad social o
de grupo se convierte en un posible dato para el currículum y
en una inversión de capital humano. La pregunta que se hace
todo estudiante cuando llega a un determinado centro uni-
versitario es: «¿Cómo me ayudará esto a encontrar trabajo?».
2
Michel Foucault, Naissance de la biopolitique. Cours au Collège de France,
1978-1979, París, Seuil/Gallimard, 2004, p. 239 [ed. cast.: El nacimiento
de la biopolítica. Curso en el Collège de France, 1978-1979, Buenos Aires,
FCE, 2006].
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
102 La Universidad en conflicto
Esta interpretación de la experiencia de la universidad no es
sólo un producto de la ideología neoliberal imperante, sino
que es activamente producida por el abrumador sentimiento
de inseguridad provocado por los recortes de los fondos asig-
nados a la universidad.
Los partidarios de las «guerras culturales» tienen razón
cuando ven la universidad como una lucha sobre los corazo-
nes y las mentes, pero se equivocan cuando sitúan el lugar de
esta batalla. Esta lucha no es tanto un problema de contenidos
—de Smith contra Marx o del canon occidental contra otros
muchos—, sino de la forma del conocimiento mismo. ¿Es el
conocimiento un bien social, un bien común, que debe circu-
lar para producir efectos? ¿O es por el contrario una mercan-
cía, algo que puede ser comprado, una inversión que tiene
valor sólo como propiedad? Estas interpretaciones alternati-
vas del valor del conocimiento constituyen los conflictos que
se encarnan en las prácticas de la universidad y en su estruc-
tura. Como tales, tienen la potencia para extenderse más allá
de las torres de marfil de la universidad, para desbordarlas
y traducirse en dos interpretaciones radicalmente diferentes
de la organización de la sociedad: una basada en la mercan-
cía y en la propiedad privada del conocimiento, los recursos
y los derechos, la otra en los comunes.
3
La cuestión política
es, pues: ¿cómo desarrollar los comunes contra su reducción
neoliberal a propiedad e inversiones? ¿Cómo se subjetivan
los comunes para traducirlos en una forma de vida?
3
Para profundizar en este aspecto, véase el texto de Nick Dyer-Witheford,
«The Circulation of the Common», 2006, disponible en www.geocities.
com/immateriallabour/withefordpaper2006.html.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
103
El panel de control de los que mandan: el «Giro en U» de
William Massy
¿Quién de entre nosotros no ha soñado con ser el jefe aunque
fuera por un día? ¡Oh, las cosas que cambiaríamos! Virtual
U
1
te proporciona esa oportunidad: la posibilidad de ser el
rector de una universidad y llevar sus riendas.
William Massy, «Guía estratégica» de Virtual U
Virtual U de William Massy es una «simulación por orde-
nador de la gestión de una universidad en forma de juego»
(Sawyer 28). Diseñado por un antiguo vice-rector de Stan-
ford, utilizando una subvención de un millón de dólares de
la Fundación Sloan, el juego reproduce una serie de poderes,
actitudes y compromisos de la administración universitaria.
En resumen, proporciona una ventana a una de las versiones
más extendidas de la conciencia y la perspectiva administrativa:
el administrador ideal de la «teoría de la asignación de re-
cursos», el «liderazgo cibernético» y la «gestión del centro de
ingresos» [Revenue Center Management, RCM].
1
Virtual U significa cambio de sentido virtual. En este caso la U tiene
un doble sentido, tanto de cambio de dirección como U de Universidad.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
8. En los mandos de control de la
consola de la gestión
Marc Bousquet
104 La Universidad en conflicto
El uso de estas simulaciones, réplicas y juegos es algo común
en los programas de formación de entornos burocráticos, pro-
fesionales, de servicios e industriales. La moda de los «juegos
serios» ha hecho florecer juegos diseñados para promover la
conciencia ambiental, el reclutamiento en las fuerzas arma-
das, la supremacía blanca, la tolerancia religiosa, la mejora de
los hábitos alimenticios, mayor calidad de vida para personas
con enfermedades crónicas, etc. Allí donde hay un objetivo
retórico o práctico en el mundo real, las instituciones y las
organizaciones militantes han encargado el diseño de juegos
a fin de sensibilizar, formar, informar y reclutar. Tanto las
fuerzas armadas estadounidenses como Hezbollah reclutan
a través de juegos descargables para PC. Incluso los procesos
presupuestarios públicos han generado al menos dos juegos
de simulación diseñados con el fin de influir sobre las actitu-
des de los votantes hacia el gasto público en las legislaturas
estatales de la ciudad de Nueva York y de Massachusets.
El juego de Massy es una simulación presupuestaria. Par-
te de dos líneas dominantes de pensamiento en lo que se re-
fiere a la gestión universitaria actual, el modelo de liderazgo
universitario de los «sistemas cibernéticos» desarrollado por
Robert Birnbaum y la teoría de asignación de recursos, más
concretamente los principios de la gestión de centros de in-
gresos (GCI), de los que Massy es uno de sus principales de-
fensores. También está marcadamente influido por el Hong
Kong Design Team, seleccionado por Massy y la Fundación
Sloan: Trevor Chan. Massy y la Fundación Sloan selecciona-
ron específicamente a Chan por su anterior éxito con el juego
de ordenador Capitalism («El mejor juego de estrategia sobre
dinero, poder y riqueza» que PC Gamer declaró «lo suficien-
temente bueno como para convertir al mismo Karl Marx»).
Massy y Sloan creían que este juego hacia «buena pareja» con
su visión estratégica de la gestión, y el código que subyace al
Capitalism 2 de Chan es la base de muchos de los módulos del
juego de Massy.
En Virtual U de Massy sólo hay un único punto de vista:
los jugadores pueden elegir ser presidentes de varios tipos
diferentes de institución, pero la presidencia es la única re-
lación posible con el campus. No se puede decidir jugar al
juego de presupuestos de Massy como estudiante, personal
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
En los mandos de control de la consola de la gestión
105
docente, contribuyente, jefe, padre, exalumno o personal no-
académico. Los motivos de esta opción están muy claros y
son profundamente ideológicos. Para el público al que se di-
rige Massy, sólo el personal de gestión toma decisiones. Sólo
la presidencia ofrece una perspectiva desde la que «se ve toda
la institución». Como resultado, cualquier otro punto de vis-
ta en el juego es real sólo en tanto plantea un «reto» al lide-
razgo presidencial.
El personal académico, los estudiantes, el personal de ad-
ministración y servicios y todo el resto de actores son trata-
dos como «inputs» bajo la perspectiva de los que mandan.
Los jugadores pueden «ajustar la combinación» de personal
fijo y eventual como parte de sus poderes más generales para
«asignar recursos como crean más conveniente». La facilidad
con la que se puede echar al personal eventual es fielmente
reproducida. La simulación guarda centenares de «archivos
de rendimiento» del personal académico y permite a los pre-
sidentes de la universidad consultar los registros del perso-
nal de todos los niveles de cada departamento —incluidas las
fotos. Como en la vida real, los presidentes pueden poner fin
al contrato del personal eventual con sólo apretar una tecla
—acercándose así a la consecución de una gran variedad de
sus objetivos presidenciales con relativa facilidad.
¿Qué es lo que se nos está enseñando? Los jugadores tie-
nen que echar al personal adjunto mientras ven sus fotogra-
fías. Una de las cosas que se nos enseña es el ejercicio del
poder de cara a los sentimientos: los jugadores aprenden
muy temprano que no se puede hacer una tortilla sin rom-
per huevos. En cambio, el personal fijo se presenta como un
«reto al liderazgo» mucho más difícil. No pueden ser despe-
didos fácilmente —¡cuántas prioridades podrían alcanzarse
con facilidad si todos los fondos comprometidos para el pago
del personal fijo académico pudieran ser liberados! Pero a los
fijos hay que hacerles costosas ofertas para que se jubilen y
así liberar dinero para otros «objetivos estratégicos». Como
en muchas otras instancias, el personal fijo tiende a actuar de
forma irracional ante los incentivos a la jubilación anticipa-
da. Aunque estos trabajadores pueden suponer un dolor de
cabeza para el jugador-presidente, no representan ninguna
oposición real en el mundo del juego. No hay sindicatos.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
106 La Universidad en conflicto
De hecho, como han dicho mucho jugadores aburridos, es
casi imposible que el jugador-presidente «pierda» porque na-
die más tiene ningún poder significativo. Esto es particular-
mente significativo en la medida en que modela con éxito la
prácticamente indesafiable supremacía legal-política-finan-
ciera-cultural que subyace al dominio actual del management
(en el modelo estadounidense). La cuestión es: ¿cuántas vic-
torias puede engullir un gestor en diez años? Decididamente,
la ambición de Massy es formar a los cuadros directivos en
los hábitos de la benevolencia.
En la forma en que el juego plantea la relación entre la
dirección y el personal subyace el modelo de los «sistemas ci-
bernéticos» de Robert Birnbaum, que sintetiza gran parte de
las nuevas teorías sobre las organizaciones y la gestión de los
años ochenta en una propuesta ligeramente más amable con
el personal. Birnbaum se sitúa en el ala «izquierda» del dis-
curso de gestión universitaria, aunque es muy relativo hasta
que punto su propuesta se puede considerar de «izquierdas».
Por una parte, Birnbaum está genuinamente convencido de
que la educación requiere modelos de gestión ejecutiva dife-
rentes a los de las empresas.
Sin llegar a extremos, defiende la naturaleza a veces anár-
quica e impredecible de las «poco compactas» organizaciones
académicas, en las que las sub-unidades administrativas tie-
nen objetivos contradictorios e identidades que al menos en
parte son independientes del objetivo de la organización en
general. Birnbaum constata, efectivamente, que los sectores
más empresariales del discurso sobre el liderazgo critican su
posición, ligeramente más amable con el personal, como «una
forma ingeniosa de describir el desperdicio, la ineficiencia o
el liderazgo titubeante y como una justificación conveniente a
la lentitud del cambio organizacional». Recuperando la ima-
gen popular de los gestores universitarios como una «jaula de
grillos», resume su propia propuesta de «liderazgo efectivo»
citando la ambición de Clark Kerr de mantener el «caos» de
la institución «dentro de límites razonables».
El libro con el que Birnbaum anunció su jubilación es un
intento de desacreditar tres décadas de «modas pasajeras de
gestión» en la educación superior, incluidos el Total Quality
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
En los mandos de control de la consola de la gestión
107
Management y la GCI del propio Massy. Por otra parte, Birn-
baum, junto con muchos otros en su disciplina, es autor de un
retrato favorable a la creación, por parte de los directivos, de
comités e instituciones académicas que sirvan como «cubos
de basura» para la gobernanza. Recurriendo a una imagen
propuesta por Cohen y March, y adoptada de forma entu-
siasta por el discurso sobre el liderazgo una década después,
Birnbaum subraya la utilidad para el «liderazgo» de esta-
blecer «cubos de basura permanentes y estructurales como
por ejemplo el senado académico». Considera que los cuer-
pos operativos, los comités y otros receptáculos de la basura
del personal académico son «muy visibles, dan estatus a los
que participan y no tienen ninguna importancia instrumental
para la institución». Su función real es la de «actuar como
amortiguadores o “desagües de energía” que absorben pro-
blemas, soluciones y participantes como una esponja y evitan
que éstos salpiquen o perturben otras áreas sobre las que se
quiere intervenir».
Igual que en el modelo de Massy, para Birnbaum la pala-
bra «gente» significa en última instancia «personas que toman
decisiones» a nivel administrativo. La «gente» debería mante-
ner la basura del personal «lejos de los espacios de decisión».
Mientras fue co-editor de publicaciones de la ASHE [Associa-
tion for the Study of Higher Education] en los años noventa, las
opiniones de Birnbaum sobre la «cibernética de las organiza-
ciones académicas» fueron muy influyentes, al menos entre los
que estaban entregados a los modelos de gobernanza universi-
taria basados en el liderazgo con una dirección fuerte.
En esencia, el modelo cibernético consiste en el manejo de
bucles de información siendo conscientes de la interconexión
sistemática. Al considerar la gestión como un «intercambio
social», Birnbaum enfatiza el grado en el que la dirección
penetra en un contexto pre-existente «en el que existen mu-
chos elementos “dados” que limitan en gran medida lo que
se puede hacer», y apunta que, para que un presidente pueda
convertir «una comedia de Neil Simon… en una obra de
Shakespeare», se requiere mayor intervención y la volun-
tad de proporcionar a los demás un mínimo de agencia
para que, como destaca cínicamente Birnbaum, «en el futuro
puedan rememorar cómo se cambiaron a sí mismos».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
108 La Universidad en conflicto
Concluye que los líderes deben escuchar al entorno de la
organización —o, más concretamente, monitorizar— y que
no pueden limitarse a dar órdenes: «Los líderes son tan de-
pendientes de los seguidores como los seguidores lo son de
los líderes», y «los líderes deberían animar el disenso». Esta
promoción de la disidencia no equivale a fomentar la demo-
cracia organizacional, sino a proporcionar una información
más precisa a los «ámbitos de decisión», reduciendo el «error
del líder» para así inducir cambios en el comportamiento y en
los valores de los miembros de la organización de forma más
efectiva. En el fondo, cuando se habla de modelo de gestión
cibernética no se trata de permitir que la gente hable per se,
sino de recoger información. Aunque los discursos del per-
sonal académico y de los estudiantes pueden ser una fuente
de información, el discurso no es ni la única ni la principal
forma a través de la cual la presidencia «recoge datos» (de
ahí el «movimiento pro-evaluación» que corta las alas de
los directivos de todo el país). En cambio, Birnbaum suele
presentar al directivo como un orador, a menudo muy crea-
tivo, autor, director o representante de prestigio y pedigrí,
capaz de «interpretar el significado organizacional». En vez
de «dar lugar a la alienación que las órdenes pueden gene-
rar», los presidentes deberían «intentar que la gente presta-
ra atención a los temas que le interesan al administrador».
No se trata, pues, de fomentar la democracia entre el perso-
nal, sino de la utilidad del concepto para los directivos que
quieran promover el «cambio organizacional» del sentido
de la democracia. Y en los casos en los que la propaganda
y la creación de un mito o misión organizacional falle, el
liderazgo siempre puede fomentar el «aprendizaje orga-
nizacional» a través de la financiación. Con el tiempo, las
unidades que cumplen la misión de la organización reciben
mayor financiación; las que no, la pierden: «la sub-unidad
“aprende” a través de un proceso de prueba y error, como si
se tratara de una selección natural».
Tanto Massy como la Fundación Sloan explicitan su in-
tención de promover un modelo de gerencia de la teoría
de sistemas a través de Virtual U. Igual que en la visión de
Birnbaum, el arco del juego es fundamentalmente expo-
nencial. Los jugadores-presidentes consiguen resultados
lentamente interviniendo en el contexto en el que actúan
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
En los mandos de control de la consola de la gestión
109
otros grupos, premiando ciertos comportamientos y pe-
nalizando otros, principalmente a través de la financia-
ción: «Muchas de las decisiones no generan reacciones
explícitas, sino que ponen en marcha tendencias y com-
portamientos que evolucionan hacia un resultado desea-
do por el directivo».
Si a Birnbaum podría calificársele de «darwinista organi-
zacional», Massy es el Malthus de la gestión. En su artículo
«Lecciones del sistema de salud», Massy alaba el sistema de
gestión de la salud sobre la base de la capacidad de las ase-
guradoras de intervenir en la relación médico-paciente. Si la
aseguradora decide «negar un pago desata el aprendizaje or-
ganizacional»: «Es menos probable que [los hospitales, la clí-
nicas y los consultorios] realicen de nuevo esa misma prueba
en circunstancias similares».
El mismo principio de alimentar a los que colaboran con
la visión que los directivos tienen de la «misión institucional»
y dejar morir de hambre a la oposición rige todas las dimen-
siones del juego de prácticas de gestión de Massy. El concepto
organizativo del juego es representar a lo largo de un periodo
de diez años las consecuencias de los ajustes presidenciales
introducidos en los presupuestos anuales.
Como dice uno de los colaboradores de Massy en la Fun-
dación Sloan, el «dinero» es el hilo que teje toda la visión:
«Todas las decisiones se convierten, directa o indirectamente,
en ingresos o gastos. Cuando consideramos que había que
representar a la universidad como un sistema, llegamos a la
conclusión de que no había mejor forma de hacerlo que a tra-
vés del proceso anual de presupuestos. La forma en que el ju-
gador, o el presidente, llega a ver a toda la institución de for-
ma sinóptica es a través de los flujos financieros». Utilizado
en un primer momento en escuelas (Columbia, NYU, Kansas,
etc.) como ayudante a la docencia en las clases de liderazgo
en temas educativos, los escenarios del juego son presenta-
dos, generalmente, a partir de alguna versión del imperativo
fiscal que lo rige: «Tu tarea... consiste en, como mínimo, man-
tener unos ingresos estables, y preferentemente aumentarlos
y gastar el dinero de forma que contribuya a posicionar mejor
a la institución».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
110 La Universidad en conflicto
El juego se propone dar vida a una subjetividad administra-
tiva concreta. Una de las dimensiones de la personalidad ad-
ministrativa que consigue evocar es la sobrecarga de informa-
ción. La mesa del directivo está llena de datos, pero cada uno
representa una petición de recursos que se enfrenta a otra. Es-
tos recursos pueden ser traducidos en medios de sustento de
alguien o potenciales buenas obras, o dicho con Massy, en «la
diversidad de valores que abundan en cualquier institución
de educación superior». El efecto general es la fatiga, también
la fatiga moral. «Cada grupo defiende su posición sobre la
base de buenos principios, a menudo reforzados por el hecho
de que el éxito contribuye también a los propios intereses».
Esta reducción de la realidad a flujos de ingresos se con-
vierte en la solución a los principales sentimientos que tiene
la administración desde su punto de vista, la sobrecarga de
información y lo que podríamos llamar «fatiga de valores».
Como le soltó un directivo de la USC a David Kirp, «si no
tienes una visión propia, el GCI se convierte en tu visión».
El juego enseña una serie muy específica de sentimientos y
valores a los potenciales directivos del futuro. Enseña la utili-
dad de mantener un numeroso cuerpo de personal desecha-
ble, tanto para alcanzar los objetivos financieros como para
reestructurarlo rápidamente con el fin de cumplir las nuevas
prioridades presidenciales. Enseña lo que yo llamo «teoría
administrativa de la agencia», en la que las decisiones de los
directivos parecen ser el motor de la historia. Enseña también
lo que podría llamarse una «teoría administrativa del valor»
en la que el trabajo de los que «toman decisiones» (a la ma-
nera de George W. Bush, «¡Yo soy quien decide!»), y no los
agotadores esfuerzos de una vasta fuerza de trabajo, aparece
como responsable único de la acumulación de bienes priva-
dos y públicos en el proceso de funcionamiento de la univer-
sidad. Como le dijo a sus estudiantes de la Columbia Univer-
sity el director de un colegio donde se utiliza el juego: «Los
altos directivos son el motor que lleva adelante la institución;
e, igual que un tren, cuanto más grande sea la institución,
más motores son necesarios para llevarla adelante». (Hankin)
En el mundo al revés de los directivos de las institucio-
nes educativas, es posible que un grupo de estudiantes de la
Universidad de Nueva York que jueguen al juego de Massy
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
En los mandos de control de la consola de la gestión
111
lleguen a la conclusión de que el objetivo de «Mejorar la ense-
ñanza» sería más fácil de conseguir a través de la aceleración
masiva de la contratación de profesores adjuntos. En última
instancia, el juego enseña a los futuros directivos la pedago-
gía que Paul Lauter considera ya como algo inmanente a las
instituciones que el mismo juego modeliza:
Las universidades enseñan a través de lo que son. Cuando
una gran universidad con un presupuesto de 11.000 millones
de dólares contribuye a empobrecer una ciudad que ya está
en niveles de indigencia utilizando la deslocalización para
forzar a la baja los salarios de los que trabajan en sus come-
dores, está enseñando quién cuenta y quién no, quién decide
en el mundo urbano actual. Cuando una gran universidad
condena a su personal jubilado a sobrevivir con 7.450 dólares
mientras le monta un plan de pensiones de 42.000 dólares a
su director, está enseñando quién es importante y quién no.
Cuando la ciudad estadounidense en la que la gran univer-
sidad lleva a cabo su investigación médica tiene una tasa de
mortalidad infantil superior a la de Costa Rica, se está dando
una lección sobre prioridades. Cuando entre el 60 y el 70 %
de las horas lectivas de la gran universidad —y de muchas
universidades que no son para nada grandes ni prestigio-
sas— son impartidas por personal temporal, muchos de los
cuales cobran por debajo del nivel de la pobreza y no cuen-
tan con ninguna cobertura social, ni despachos, ni seguridad
laboral, lo que se está imponiendo es una redefinición de la
función docente como una «industria de servicios».
En el fondo, en Virtual U aparecen dos mundos diferentes de
gestión del personal. Uno es el mundo del personal fijo al que
hay que convencer arduamente a través del tenaz esfuerzo de
los gestores. En términos relativos, vencer los obstáculos que
presenta el personal fijo implica mucho sudor y frustración
para los gestores; en realidad, al final esto sólo se consigue
creando incentivos a la jubilación anticipada con el fin de
que se quiten de en medio y creando nuevos foros/cubos
de basura para sus opiniones. Sujeto a la disciplina finan-
ciera malthusiana y a la mitomanía organizacional del
liderazgo, como tanto han teorizado Birnbaum, Massy y
otros, la vía del trabajo fijo no es fácil de recorrer para los
que la ocupan. El mundo que el juego crea para los «otros»
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
112 La Universidad en conflicto
trabajadores, en su mayoría precarios, es bastante diferente.
A ellos se les puede despedir de forma rápida y limpia. A pe-
sar de representar la mayor parte de la plantilla, no requieren
más que una proporción mínima del tiempo y de la atención
de los gestores. El uso extensivo de esta categoría permite a
los jugadores acercarse a la mayoría de los objetivos de la mi-
sión institucional a paso más acelerado.
Y es en esta dimensión del juego, en la recompensa por la
capacidad de los directivos de «ajustar la combinación» de
mano de obra a la definición variable de la misión institu-
cional, donde encontramos la visión de futuro de Massy y la
Fundación Sloan. En una reunión de altos cargos, ingenieros
y usuarios potenciales celebrada en la Universidad de Penn-
sylvania, el director de proyectos de Sloan, Jesse Ausubel,
habló de su propia trayectoria en la creación de sistemas de
gestión en tiempo real de las complejas operaciones de la in-
dustria energética (como una refinería de petróleo).
Con una cierta melancolía, observó que la versión actual
de Virtual U está orientado a «la enseñanza y el aprendizaje,
no al control operativo en tiempo real». Sin embargo, añadió,
«no me sorprendería si algunos de los presentes en esta reu-
nión contribuyeran a mejorar la tecnología relacionada con la
simulación universitaria, para que, en diez años, tengamos
modelos que sirvan para controlar, para gestionar de forma
firme. Por el momento, y eso es ya un gran paso adelante, lo
que tenemos es un juego».
En el futuro, según lo que nos promete la Fundación
Sloan, toda la fuerza de trabajo actuará de forma informacio-
nal, de acuerdo con los intereses de control a tiempo real de
unos gestores aún más firmes. Ya no habrá que ensuciarse las
manos ni con los trapos sucios de la democracia universitaria.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
113
No se puede tener democracia sin una universidad libre. La
reconstrucción de un movimiento por la democracia debería
descansar en parte en una demanda por una educación supe-
rior universal —acceso igualitario a la mejor calidad, cuyos
objetivos vengan definidos por sus participantes.
Christopher Newfield
Professor en la Universidad de California
La estrategia de reforma
En los últimos años se viene produciendo un proceso de re-
forma y transformación del sistema universitario del Estado
español, siguiendo las tendencias marcadas por ese proyec-
to continental que es la construcción del Espacio Europeo
de Educación Superior. No todo lo que se señalará en las si-
guientes líneas puede encuadrarse estrictamente en el llama-
do «Proceso de Bolonia», pero se intentará demostrar que,
si bien se pueden diferenciar en términos analíticos diversos
vectores de construcción del nuevo paradigma universitario,
lo cierto es que todos ellos convergen en fines y no están
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
9. Mercantilización y precarización
del conocimiento: el proceso de
Bolonia
Xulio Ferreiro Baamonde
Prof. de Derecho Procesal, Universidade
da Coruña. htp://invisibel.net
114 La Universidad en conflicto
aislados de la construcción de un sistema universitario euro-
peo, sino que son plenamente coherentes con éste. Recono-
ciendo esto, no renunciamos a seguir utilizando metoními-
camente la etiqueta «Proceso de Bolonia», a este conjunto de
políticas de transformación universitaria, por la visibilidad
que éste tiene, frente a otro tipo de medidas más invisibles, y
por el conocimiento generalizado, aunque más bien intuitivo
y a veces no del todo correcto, de sus etiologías y objetivos.
Aunque este proceso de reforma se está intentado presen-
tar como consecuencia, o bien de la necesaria integración eu-
ropea, o bien de la respuesta a las necesidades de la sociedad
del conocimiento, en ambos casos, se oculta la consecución
de un proyecto político-económico concreto en el seno de la
institución universitaria, presentándolo como una exigencia
«natural»,
1
o «neutra», en términos políticos. En las siguien-
tes líneas, se intentará demostrar, por el contrario, que, lejos
de esto, lo que está sucediendo en la universidad española es
la adaptación de la misma a un determinado modelo socio-
económico, sin que la consecución de los objetivos de euro-
peización y valorización del conocimiento requiriesen nece-
sariamente estas transformaciones, que en todo caso serían
compatibles con otras inspiradas en principios diferentes. No
obstante, si el modelo que se está desarrollando está basado
en la productividad, la competitividad, la empleabilidad y la
mercantilización (M. A. Murga Menoyo y M. P. Quicios Gar-
cía, 2006; J. Naidorf, P. Giordana y M Horn, 2007),
2
esto se
1
Esto no es, por lo demás, un fenómeno propio del espacio europeo
de educación superior, sino que es compartido tanto por las políticas de
educación superior a nivel global, como por todos los campos donde se están
produciendo procesos de «adaptación semejantes» (F. Quintana, 2005).
2
Para I. Perdomo Reyes, (2006:23) los valores presentes en las agendas
políticas que desarrolla el EEES se configuran de modo utilitarista y funcional
al sistema liberal de acuerdo con las siguientes direcciones: 1) Concepción
utilitarista del conocimiento: el objetivo es la adquisición de competencias.
2) La oferta de formación está regulada en lo esencial por el mercado. 3)
Investigación con fines determinados. Se busca fundamentalmente la
aplicación práctica, tecnológica, por lo que la financiación de la investigación
básica ha sufrido un retroceso. 4) La tecnología es considerada como
condición previa e ineludible para participar en los beneficios del nuevo
proyecto social: la sociedad de la información o del conocimiento.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
115
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
debe a que, tras la pantalla europea, se esconde la necesidad
de adaptar las instituciones universitarias a los requerimien-
tos del capitalismo post-industrial.
En la fase actual del sistema de valorización capitalista, la
centralidad de la producción del valor está en el conocimien-
to (A. Aguilera Jiménez y M. T. Gómez del Castillo Segura-
do, 2004; M. A. R. Días, 2004; y A. Rioja, 2006), especialmente
cuando éste es valorizable económicamente en el corto-me-
dio plazo, y puede ser apropiado por el sector productivo. En
consecuencia, como afirma C. Vercellone (2004: 66), «la parte
del capital material e intelectual, definida por la proporción
de los trabajadores del conocimiento —kwoledge workers— y
de las actividades de alta intensidad de saberes —servicios
informáticos, I+D, enseñanza, formación, sanidad, multime-
dia, sofware— se afirma, en lo sucesivo, como la variable cla-
ve del crecimiento y de la competitividad de las naciones». El
nuevo capital fijo, tal y como señala C. Marazzi (2003: 46) está
constituido por relaciones sociales y de vida, modalidades de
producción y obtención de información: «El recurso humano
intelectual constituye el verdadero origen del valor» (en el
mismo sentido, Galcerán Huguet, 2009)
No debe llamar la atención, por lo tanto, que este nue-
vo momento del capitalismo, que denominaremos cognitivo,
preste importancia a la producción de conocimiento y, en con-
secuencia, a la universidad como lugar donde tal producción
tiene lugar con un carácter especialmente intenso. Sin embar-
go, en estos momentos, en la universidad europea, este cono-
cimiento se está produciendo de acuerdo con parámetros que
no son suficientemente rentables para el sistema económico.
La universidad, en la versión que nos llega a comienzos de
este siglo XXI no responde a las demandas de flexibilidad
del mercado, ni se guía por los valores de éste en su toma de
decisiones.
3
Como resultado, ni los titulados adquieren las
3
Según Quintana (2005: 158) el régimen de acumulación flexible requiere
la permanente adaptación a la demanda o a las oscilaciones del mercado,
lo que se consigue al hacer que las distintas secuencias del circuito de
la mercancía (diseño, planificación, fabricación, comercialización...) se
desplieguen como procesos que interactúan con el entorno —al modo de
máquinas lingüísticas— a través de encuestas, estudios de mercado, etc.,
116 La Universidad en conflicto
capacidades requeridas por el mercado de trabajo,
4
ni la uni-
versidad se inserta adecuadamente en el ciclo productivo. En
consecuencia, es necesaria una transformación que ponga a la
universidad a trabajar para el sector productivo, en expresión
de E. Rodríguez López (2003: 50)
5
y, en paralelo, como conse-
cuencia necesaria de lo anterior, se conduzca según las lógi-
cas y valores que el mercado impone. Lo que está ocurriendo
es, ni más ni menos, que la conquista para la ideología neoli-
beral de un nuevo espacio, el traspaso de una nueva frontera
y la implantación más allá de ella de las lógicas de mercado
(H. Guiroux, 2002: 29).
que suministran información convertible en conocimiento, y que permite
efectuar los ajustes y modificaciones pertinentes. Por otro lado, la propia
organización interna de aquellos procesos demuestra que en muchos
casos se recurre a técnicas de organización productiva que remiten a
formas de cooperación social (equipos multidisciplinares, ingeniería
simultánea). Finalmente, una de las características fundamentales de
las nuevas tecnologías es justamente que el lenguaje y su capacidad
interactiva son propiedades intrínsecas. En los segmentos o en las
aplicaciones postfordistas ya no basta con la ejecución de complejos
protocolos, ni con la rutina del gesto o del movimiento repetido una
y mil veces. Se trata de exigir a la ciudadanía, una parte de la cual ha
sido convertida en neoproletariado polivalente, que se implique, sea
sumisa, maleable, dentro y fuera del trabajo y de este modo conseguir la
excelencia en competitividad.
4
Tal y como señala Galcerán Huguet (2007), la llegada a una universidad
preparada para formar elites, de amplias capas de alumnado que no
están llamadas a ejercer como tales, propicia entre otras razones la crisis
de la propia universidad.
5
Como indica M. Ruiz Corbella (2006: 96), el Banco Mundial, el FMI, o
la OCDE, entre otros, coinciden en que el conocimiento es el auténtico
motor del desarrollo económico, por lo que la educación se convierte,
en consecuencia, en un recurso esencial para todos los países. Pero no
es la educación per se o la inversión en educación la que consigue este
objetivo, en la medida en que ésta no se traduce de modo directo en
productividad y crecimiento, sino que se refiere «más bien a la forma
en la que se adiestra y capacita al trabajador. El principal medio a través
del cual los trabajadores obtienen las habilidades para desarrollarse es
el adiestramiento y capacitación en el trabajo». Fuente: Banco Mundial.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
117
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Los orígenes del diseño de la nueva estructura universitaria
pueden situarse en las reflexiones sobre educación universi-
taria que desde 1989 venía haciendo la European Round Table
of Industrialist,
6
en el sentido de no dejar la definición de su
funcionamiento exclusivamente a los sectores académicos, al
tiempo que se hacía entrar en ésta las necesidades de los em-
pleadores. Es en este sentido en el que se empieza a hablar
de competencias, de las nuevas funciones del profesorado,
etc. Los principios que inspiran los textos de este think tank
fueron recogidos así por el Libro Blanco de la Comisión Europea
sobre Enseñar y Aprender: hacia una sociedad cognitiva (F. Sanz
Fernández, 2006: 69). Según la Comisión Europea, las Uni-
versidades «deben evitar la uniformidad rígida y empobre-
cedora en métodos y contenidos, y trabajar bajo condiciones
innovadoras, que premien la excelencia para constituir foros
atractivos, flexibles y abiertos a la sociedad en sus demandas
concretas» (F. Gutiérrez-Solana, 2006: 173).
Y fue en el seno de la Estrategia de Lisboa donde se defi-
nió de modo irremediable la necesaria conjunción entre com-
petitividad económica y universidad. Tanto en el Consejo de
Lisboa de 2000, como en el de Barcelona de 2002, la Unión Eu-
ropea estableció como objetivo estratégico llegar a ser la eco-
nomía basada en el conocimiento más dinámica del mundo,
lo que incluía a la educación como uno de los elementos clave
en este propósito (I. Perdomo Reyes, 2006: 16). Esta conjun-
ción implicaba que la Universidad debía actuar en dos líneas
diferentes, si bien complementarias: por un lado, formar al
personal cualificado que debía desarrollar su labor en el mar-
co de la economía cognitiva, dotándolo de las facultades —
competencias— que requiere la empresa privada —principal-
mente las tecnologías, las aptitudes sociales y la capacidad de
adaptabilidad
7
—, en tanto institución a la que se encomienda
6
Véase: www.ert.be. En este foro empresarial participan representantes
de empresas europeas como Inditex, Nokia, Nestlé, Telefónica, E.On,
Total, Vodafone, etc.
7
Como afirma Rioja (2006: 32) las organizaciones productivas deben
procurarse trabajadores muy cualificados y versátiles, capaces de
adaptarse con agilidad y éxito a los continuos cambios y con una buena
disponibilidad espacio-temporal, que les permita ser flexibles con el
118 La Universidad en conflicto
el desarrollo económico; y por otro, potenciar el crecimiento
y la productividad, a través de sinergias y lazos de unión con
la sociedad, entendida ésta como mercado, algo que por otra
parte, la universidad ni está haciendo, ni está en condiciones
de hacer.
8
Al mismo tiempo, la cultura de la excelencia debía
llevar a las universidades europeas a competir en un mercado
global de servicios educativos, atrayendo estudiantes y pro-
fesionales, aprovechando las posibilidades que se derivaban
de la liberalización del sector como resultado del GATS (Ruiz
Corbella, 2006: 110).
Estas ideas comenzaron a cobrar fuerza en el Estado espa-
ñol ya con el Informe Universidad 2000, más conocido como
Informe Bricall. En éste se hablaba de la necesidad de adaptar
la universidad a la sociedad, y de rendir cuentas a la misma.
Tal y como señalan González y Arnáiz (2006: 27), cuando se
traducen estas palabras, sólo significan adaptación al merca-
do y a la gestión empresarial. La Ley Orgánica de Universida-
des (la LOU publicada en 2001) sería el siguiente paso, como
se verá, sin que la reforma de 2007 cambiase sus principios
rectores (Rodríguez López, 2003: 58).
horario, con la intensidad de dedicación y con el lugar donde se requiere
realizar la actividad. En un espacio altamente competitivo, todas las
empresas se centran en la innovación, el desarrollo y la adaptación,
motivados por realizar estos cambios antes que la competencia y de
reaccionar con mayor agilidad a los movimientos realizados por las
demás organizaciones empresariales. Tal circunstancia exige que
la formación cuente con la capacidad de nutrirse a sí misma y que la
fuerza de trabajo muestre interés en la formación, el autoaprendizaje y
la adaptación.
8
Así, la Comisión Europea (COM 2005, 152) afirma que «si queremos
alcanzar una economía realmente competitiva, debemos abordar, antes
que nada, una reforma sin precedentes de nuestro sistema universitario
debido al grave déficit de financiación de las universidades europeas, la
débil contribución de recursos privados que se da en estas instituciones,
la escasa preparación de nuestras universidades para la competencia
mundial, su insuficiente autonomía, recursos, experiencia en gestión y
marketing, la necesidad de inversión en la investigación en el ámbito
universitario y la escasa interrelación del mundo universitario con la
investigación, como fuente clara de desarrollo y competitividad».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
119
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Las consecuencias para los sistemas universitarios: precari-
zación y mercantilización
Considerada la génesis de la reforma, es necesario identificar
las líneas maestras de la misma, líneas que se pueden sinteti-
zar en dos: flexibilidad/precariedad y mercantilización/priva-
tización, actuando ambas en dos planos diferentes, ad intra de
la propia institución universitaria, y ad extra de la misma, es
decir, en relación con las funciones que cumple con respecto
al conjunto de la sociedad.
La flexibilidad no es de por sí un elemento necesariamen-
te negativo de las reformas universitarias, como tampoco lo
es de las reformas laborales. Sólo cuando, como es el caso,
la flexibilidad tiene un marcado carácter precarizante de
acuerdo con la pragmática del mercado es cuando se puede
intuir el perfil neoliberal de la reforma, o de la contra-refor-
ma, puesto que las críticas a la universidad de elite han sido
en buena medida reapropiadas y utilizadas para la creación
de la universidad-empresa. Esto es lo que está ocurriendo en
la actualidad en el interior de la universidad, a medida que
el perfil de la fuerza de trabajo pasa de ser marcadamente
homogéneo, en cuanto a sus funciones, estatuto jurídico y
remuneración, a una nueva situación donde prima la seg-
mentación y la precariedad, al tiempo que se impone una
estructura salarial individualizada que depende de ciertos
factores de productividad, institucionalizados a través de las
diversas evaluaciones a las que periódicamente, y cada vez
con mayor intensidad, es sometido el personal docente e in-
vestigador. A esta tendencia no escapa tampoco el personal
de administración y servicios, que, aunque en menor medida,
ve como se multiplican el número de figuras precarias o la ex-
ternalización de ciertos servicios a la empresa privada, donde
es posible aplicar las medidas de flexibilización y precariza-
ción que la normativa pública todavía impide.
Hacia el exterior, el diseño de los planes de estudio que el
Proceso de Bolonia trae consigo viene de hecho a terminar con
un modelo homogeneizador, rígido y cerrado de titulaciones
finitas y equivalentes, tanto en su contenido como en su estruc-
tura, y a dar paso a otro esencialmente flexible, de posibilidades
infinitas en cuanto a diseño curricular, esencialmente diverso en
120 La Universidad en conflicto
cuanto a sus denominaciones y contenidos (Galcerán Huguet,
2009), y en el que sólo en aquellos estudios que dan acceso a las
denominadas profesiones regladas, el Estado conserva la fa-
cultad de establecer un contenido mínimo y común. Esta flexi-
bilización se hace de acuerdo con las necesidades de empleabi-
lidad y la pragmática de mercado a las que se hizo referencia
en el epígrafe anterior. Si los empleadores necesitan mano de
obra fácilmente adaptable y con unos requerimientos de con-
tenidos no muy elevados, cuya utilidad es además decrecien-
te en el tiempo, teniendo que ser desechados y reciclados a lo
largo de la vida laboral —y desde luego, no siempre en el seno
de la misma empresa—, las universidades están llamadas a
ofertar títulos con estas características. La universidad tendrá
así que formar en competencias y con contenidos determina-
dos por las «salidas» que se oferten en el mercado laboral. De
este modo, podrá convencer a la clientela de que compre su
servicio. Los estudios de grado que ofrecen la mayoría de las
universidades se convierten así en «fábricas del proletariado
cognitivo».
Igualmente, la línea mercantilizadora tiene que ser pro-
yectada ad intra y ad extra de la institución. La educación su-
perior se convierte en un producto que es necesario promo-
cionar y vender. En consecuencia, las universidades deben
dejar de gobernarse y organizarse por parámetros propios de
la cultura académica, para serlo por los de la cultura empre-
sarial de mercado (Galcerán Huguet, 2007).
9
El new manage-
ment conquista así la gestión de las universidades: aumento
de la productividad, ahorro de costes y competencia entre
instituciones son las claves de bóveda del nuevo modelo. No
es necesario privatizar las universidades, sólo es preciso que
éstas funcionen como empresas. La lógica de mercado se in-
serta de lleno en la gestión de lo público, en lo que Leslie y
Slaugther denominaron capitalismo académico (V. Sisto, 2007:
9). Los poderes públicos —Estado, comunidades autóno-
mas— quedan como meros reguladores del mercado, encar-
gados de certificar la calidad a través de las diversas agencias
9
En palabras del subdirector general de la UNESCO hasta 2004,
John Daniel, recogidas por M. A. R. Dias (2004: 50-51), «si el sistema
de comercialización de la commodity funcionó con los bocadillos de
McDonalds, no hay razón para que no funcione con la educación».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
121
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
creadas al efecto (W. E. Sánchez, 2007: 52). Las universida-
des deben responsabilizarse de la captación de estudiantes y
de fondos, tanto para programas de docencia —fundamen-
talmente cuando éstos son de postgrado— como para la in-
vestigación, compitiendo por unos fondos escasos, ya sean
públicos o privados, y orientando su investigación hacia los
sectores cuya rentabilidad económica pueda generar recur-
sos con los que financiarla. La autonomía universitaria y la
libertad de cátedra vienen puestas en cuestión ya no por los
poderes políticos, sino por los poderes económicos (Naidorf,
Giordana y Horn, 2007: 27; M. A. Pereyra, A. Luzón Trujillo y
D. Sevilla Merino, 2006: 122).
Hacia el exterior, las funciones de la Universidad vienen
redefinidas, sin que se olviden formalmente sus tradicionales
papeles, con el fin de poner en el centro de su labor el fomen-
to del desarrollo económico, la productividad y la competi-
tividad (M. A. García Benau, 2006). Naturalmente, esta línea
es plenamente coherente con la anterior. La universidad debe
centrarse en la investigación aplicada y tecnológica, apta para
ser valorizada económicamente con rapidez (Galcerán Hu-
guet, 2003: 18; J. Naidorf, P. Giordana e M. Horn, 2007: 25), a
través de medios dirigidos a privatizar el saber producido en
el sector público (Galcerán Huguet, 2007), como puedan ser
patentes, spin-offs, parques tecnológicos, contratos de investi-
gación, o pura venta de servicios cognitivos.
Nuevas formas de trabajo en la universidad: precarización
y segmentación
Una de las transformaciones que el profesorado univer-
sitario percibe de una forma más directa es aquella que
tiene que ver con sus condiciones de trabajo, así como
las de aquéllos que intentan incorporarse a las funciones
docentes e investigadoras. Del tradicional modelo funcio-
narial-napoleónico, se está pasando, en menos de una dé-
cada, a un modelo managerista propio del ámbito empre-
sarial (A. Ross, 2007); inspirado, cómo no, en la práctica
121
122 La Universidad en conflicto
universitaria de EEUU.
10
Con anterioridad a la LOU, la
composición del profesorado universitario venía marca-
da por una mayoría de funcionarios/as, y de contratados
administrativos que esperaban, con más o menos segu-
ridad, que la plaza que ocupaban se convirtiese en fija
en un determinado plazo de tiempo. Esta situación, junto
con el proceso de creación de nuevas universidades que
se produjo en la década de los ochenta y la necesidad de
dotar a las mismas de profesorado, llevó a que el acceso
a la función docente e investigadora fuese relativamente
fácil para una generación de nuevos profesores que, en
consecuencia, tenían pocos incentivos de productividad
y movilidad. Estas circunstancias, unidas a una conti-
nua campaña de desprestigio del docente universitario,
a través del manido discurso de la endogamia (que no
es exclusiva del Estado español, cuando se trata de hacer
reformas, tal y como señala Sisto, 2007), llevó a que en la
LOU se diseñase una carrera docente según parámetros
diferentes.
En primer lugar, la LOU creó las figuras de contratado
laboral, introduciendo en la universidad pública los siste-
mas de contratación de la empresa privada, no sólo para el
personal en formación, sino también para cierto personal per-
manente, a través de la figura del contratado doctor, que ha
sido desarrollada en algunas comunidades autónomas, hasta
el punto de producir nuevas formas de segmentación entre el
profesorado. La precarización —efectiva en el caso del profe-
sorado en formación, relativa en el caso de los contratados doc-
tores—, junto con la actuación de las agencias de acreditación
y sus cuestionables estándares de calidad han demostrado un
10
Tal vez la descripción que hace Christopher Newfield en la entrevista
realizada por Edu-Factory puede coincidir con las perspectivas que algunos
tienen para los próximos años en la universidad europea: «El profesorado
está dividido entre permanentes y no permanentes. Estos últimos, profesores
adjuntos, dan el 40 % de todos los cursos en las universidades de EEUU, sin
seguridad en el empleo, remuneraciones mucho menores, cargas lectivas
más altas y menores beneficios. También están divididos entre profesores
estrella que tienen reputación internacional y ofertas de trabajo de fuera
que les permiten incrementar sus salarios y recursos para investigación,
e “incondicionales” que pasan la mayor parte de su tiempo dando clase y
realizando labores de gestión y no tienen aumentos salariales».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
123
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
amplio poder para aumentar la productividad de este nuevo
profesorado, siempre pendiente de saltar el próximo obstá-
culo en términos de evaluación (Rodríguez López, 2003: 61).
Paralelamente al proceso de laboralización, se ha produci-
do una multiplicación de figuras precarias ligadas al ámbito de
la investigación. Se trata de los llamados contratados por pro-
yectos o por programas tan diversos como los Ramón y Cajal,
Juan de la Cierva y otros semejantes creados en múltiples nive-
les. En este caso, la precariedad es la norma y la inestabilidad
laboral conforma la realidad diaria de las personas que ocupan
estas plazas, que incluso no se considera que pertenezcan al
colectivo docente o al personal de servicios. La precariedad,
consustancial a estas figuras de contratación, no obsta para que
su existencia en la Universidad devenga estructural y necesa-
ria para el funcionamiento de la carrera investigadora o de los
grupos de investigación financiados por proyectos.
11
Para estos
trabajadores/as, tal y como señala M. R. Escobar (2007: 56), la
idea de que el mundo laboral académico lleva consigo épocas
de trabajo sin salario se ha naturalizado por completo. Para
estos nuevos trabajadores y trabajadoras del conocimiento, la
trayectoria vital se desarrolla dentro de una permanente flexi-
bilidad laboral hecha de vínculos interrumpidos, autoempleo
relacionado con la competencia por la captación de recursos,
capacidad de manejo tecnológico, que debe renovarse de for-
ma constante. y, en general, una adaptación a la incertidumbre
y a la contingencia. En suma, precariedad.
Por otro lado, la progresiva segmentación del profesorado
trasciende la división investigador en formación / profesor en
formación / profesor contratado / profesor funcionario / ca-
tedrático, a través de diversos mecanismos de clasificación y
separación del personal docente e investigador que, en prin-
cipio, funcionan como mecanismos retributivos en función
11
De hecho, ha sido en este ámbito donde se popularizó el término
precario para definir las condiciones de trabajo de los investigadores en
formación: www.precarios.org.
124 La Universidad en conflicto
de la productividad. Todo ello responde perfectamente a un
sistema de fuerza de trabajo flexible y reconocimiento indi-
vidualizado (Marazzi, 2003), pero también a una progresiva
jerarquización de la carrera docente. Conocidos son ya los
sexenios de investigación o los diversos complementos de
excelencia curricular. Un paso más en esta línea, viene de la
mano del Estatuto de Personal Docente e Investigador que en
estos momentos está tramitando el gobierno. En el borrador
del mismo se contemplan diversas fórmulas dirigidas a dotar
de mayor flexibilidad al profesorado, siempre según las lógi-
cas de mercado antes señaladas. De este modo, se pretende
facilitar y promover la compatibilidad de la docencia univer-
sitaria con el trabajo en el sector productivo, o con la docen-
cia en el ámbito privado; introducir una nueva segmentación
laboral a través de la llamada carrera horizontal, que promete
(amenaza) dividir los cuerpos docentes universitarios (fun-
cionarios) en seis categorías diferentes; además se promue-
ven ciertos incentivos a la movilidad e incluso la compati-
bilidad de labores en diferentes universidades públicas, o la
sustitución de profesores por estudiantes de postgrado en los
primeros niveles de docencia.
12
Esto unido a, como se señala
más adelante, una progresiva valorización de aquella investi-
gación que produce «transferencia», por medio de contratos
con empresas, creación de empresas de base tecnológica, etc.,
tiende a generar una nueva línea de segmentación entre el
profesorado que investiga/transfiere/produce —y que es exi-
mido progresivamente de la pesada labor de dar clase—, fren-
te a aquél que o bien no investiga, o bien no logra «colocar»
los productos de su investigación en el mercado, y que será
12
De nuevo una medida proveniente de la práctica anglosajona, y
difícilmente defendible en términos de calidad, tal y como señalan
V. M. González Campo y J. E. Cel Giraldo (2007: 102). «En muchas
universidades [de EEUU], el pregrado está en manos de estudiantes
de postgrado (teaching assistants) que así financian sus estudios, y
de profesores temporales u ocasionales, o de profesores jóvenes sin
experiencia. En varias universidades norteamericanas y europeas,
el estatus académico de un profesor depende de su participación en
los postgrados y su abandono o disminución de responsabilidades
docentes en el pregrado».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
125
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
invitado a aumentar su docencia, lo que lógicamente, además
de limitar la investigación no rentable económicamente, irá
creando profesores de primera, segunda, tercera, etc.
13
Segmentación y precarización ad extra: los nuevos planes
de estudio
Como se ha señalado anteriormente, la reforma de los planes
de estudio que deriva del proceso de Bolonia, tiene como ob-
jetivo primordial la adaptación de los estudios universitarios
a las necesidades del trabajo post-industrial. El capital cogni-
tivo requiere de trabajadores formados para el manejo de la
información y de los afectos, con capacidad para adaptarse
al cambio, flexibles y especialmente versátiles, y con capa-
cidad para autoformarse, esto es, para desprenderse de los
conocimientos obsoletos y sustituirlos por otros nuevos, para
reciclarse y reinventarse con las exigencias derivadas de los
procesos de producción (Marazzi, 2003; M. J. Bautista-Cerro
Ruiz, 2006; Rioja, 2006; Escobar, 2007). Pues bien, la universi-
dad, tal y como nos llegó a la primera década del siglo XXI,
no cumple con estas funciones. Los estudios universitarios de
licenciatura ya no sirven para los objetivos propios de la uni-
versidad de elites. La masificación de los estudios superiores
y los requerimientos de mano de obra cualificada han desba-
ratado la capacidad de segmentar la fuerza de trabajo, deri-
vada a otros mecanismos, como los postgrados y los máster
privados. Por otro lado, la fuerte carga teórica que la univer-
sidad tradicional imprimía a sus titulados y tituladas, propia
13
Tal y como señala Perdomo Reyes (2006: 24), la mayor parte del
profesorado, ahogado por las horas dedicadas a la planificación docente,
a las tutorías obligatorias, al seguimiento individualizado del trabajo
del alumno, la puesta a punto de la web tutorial, el máster on line, la
participación en los cursos de formación permanente, etc., acabará
abandonando la investigación. Sólo un grupo selecto de profesores
universitarios se dedicarán a ella, aquéllos que puedan dejar en manos
de otros la atención al proceso de aprendizaje de los alumnos.
126 La Universidad en conflicto
de una formación pensada para el ejercicio de las profesiones
clásicas, ya no es útil en términos laborales para la amplia
mayoría de sus alumnos (Rodríguez Sánchez, 2004), ni para
una empresa que prefiere determinar por sí misma los conte-
nidos especializados que el trabajador/a debe desarrollar en
cada momento (Aguilera Jiménez y Gómez del Castillo Segu-
rado, 2004). Sin embargo, la cualificación en competencias es
ajena a la formación universitaria, pero muy demandada por
los empleadores en tanto capacita a los futuros trabajadores y
trabajadoras para cambiar rápidamente de desempeño, limi-
tando las reticencias a ejercer trabajos de aquéllos que están
sobre-cualificados desde el punto de vista de los contenidos.
La formación en competencias es una de las claves de bó-
veda del sistema de reforma educativa. El proyecto tuning,
cuyos resultados son trasladados a los planes de estudio a
través de los libros blancos de las titulaciones, refleja las necesida-
des de los empleadores en la determinación de las competencias
que la universidad debe transmitir a sus graduados, olvidando
otras de sus funciones clásicas, como la configuración del
pensamiento o la formación de intelectuales (M. A. Murga
Menoyo y M.P. Quicios García, 2006; Rioja, 2006). La empresa
deviene de este modo en el portavoz único de la sociedad
hasta confundirse con ella a la hora de determinar qué tipo
de formación debe ser impartida, que evidentemente no es
otra que aquella que coincide con la visión utilitarista exi-
gida por el empleador.
14
La profesionalización se convierte
14
En este sentido se expresa Antonio Vázquez, director del Área de
Universidades de Universia, en un artículo publicado en El Mundo el día
6 de abril de 2005, y citado por Rioja: «Muchos empleadores comentan
que no están adecuadamente formados para el mercado de trabajo
[...]. Cuando hablan de esta cuestión muchos responsables de recursos
humanos coinciden en aclarar que, aún teniendo todos los conocimientos
necesarios para poder desarrollar una vida profesional, tienen déficit
en competencias transversales. La actividad profesional demanda
cualidades que no forman parte de ningún plan de estudios, pero que
están presentes en todos. Hablamos de cualidades como resistencia al
estrés, responsabilidad ante los errores, solución de problemas, espíritu
emprendedor, compromiso de equipo, dirección de personas que son
imprescindibles para el desarrollo profesional y, en ocasiones, más
valorados que los conocimientos técnicos [...]. El Tratado de Bolonia (sic)
no es sólo una apuesta por conseguir la deseada convergencia europea,
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
127
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
así en el objetivo principal; la redefinición de los programas
en términos de competencias refleja también esa concepción
utilitarista o instrumentalista del conocimiento (Perdomo Re-
yes, 2006: 24). Aunque formalmente se pretenda la formación
en otro tipo de valores, ¿cómo podrán éstos ser transmitidos
en un contexto de competitividad y utilitarismo? No extraña,
por lo tanto, que la cultura del «emprendedor» se convierta
en su principal referente (F. Michavila y J. Martínez, 2007).
En este contexto, es fácil considerar los grados como el
principal mecanismo de formación de los nuevos ejércitos del
proletariado cognitivo. Los grados tratarán de colmar las ex-
pectativas de destreza técnica en el manejo de la información,
y la flexibilidad a la hora de aceptar las condiciones laborales
que el tejido productivo espera. Los grados son igualmente
erosionados de su carga teórica y reconfigurados en cada uni-
versidad (Galcerán Huguet, 2009), en función de las decisio-
nes estratégicas de captación de alumnos y de captación de
fondos. El Estado no garantiza contenidos mínimos (excepto
en las situaciones señaladas), sino que establece «controles de
calidad». La empleabilidad que se pretende, en consecuencia,
no es aquella que los antiguos licenciados esperaban para sí,
sino que está adaptada a un mercado de trabajo del cono-
cimiento flexible y precario (Rioja, 2006).
15
La formación de
elites se reserva, pues, para los máster, introducidos como un
mecanismo más de segmentación social. El postgrado esta-
rá encargado de preparar a aquéllos que se vayan a dedicar
sino un esfuerzo para fomentar el aprendizaje de esas capacidades, tan
imprescindibles, que debe ser complementario al desarrollo de esos
planes de estudio».
15
Así fue intuido por el Manifiesto de Profesores de Derecho Saquemos
los estudios de Derecho del proceso de Bolonia, cuando se dice que el nuevo
Grado en Derecho «se dirige a fomentar un perfil inferior del profesional
como mero aplicador mecánico de normas vigentes. En definitiva,
confunde lamentablemente lo que debe ser un Grado en Derecho con
lo que es un ciclo de estudios profesionalizado para la formación de
personal subalterno». En realidad el nuevo grado no confunde nada,
simplemente, no confiesa su objetivo final.
128 La Universidad en conflicto
a actividades de alta cualificación. La restricción de acceso
—de ningún modo pueden garantizarse plazas para todos
los graduados— garantizará que no se desvaloricen con la
masificación, únicamente podrán acceder a este tipo de estu-
dios quienes puedan permitirse su pago, o aquéllos que de-
muestren su utilidad en términos de rendimiento académico
y sean premiados con las pocas becas, o mejor todavía con los
préstamos de estudio previstos.
La primera consecuencia que se puede vislumbrar es la
pérdida de la función niveladora de la universidad (Rodrí-
guez López, 2003). En un sistema donde el contenido de los
títulos venía fijado por las autoridades del Estado, y en el que
las universidades eran esencialmente equivalentes entre sí en
lo que se refiere a la formación que proporcionaban —con un
radio de acción que correspondía con el distrito cerrado que
les correspondía—, la obtención del correspondiente título de
licenciatura/diplomatura suponía un reconocimiento igual
para todos, con independencia del lugar donde se obtenía. El
nuevo sistema introduce, por el contrario, una serie de vec-
tores que van en sentido diametralmente contrario, aumen-
tando la segmentación social (Aguilera Jiménez y Gómez del
Castillo Segurado, 2004). Segmentación entre aquéllos que
tienen un postgrado y los que sólo puedan acceder al grado,
entre los que estudian en universidades de prestigio y los que
no, y todavía dentro del mismo título cursado en la misma
universidad por el ranking que el nuevo sistema de califica-
ciones produce entre los mismos estudiantes a través de los
percentiles relativos. La elección de universidad ya no va a
ser, por lo tanto, indiferente. Los títulos ya no van a ser igua-
les y el mayor o menor éxito de los mismos vendrá determi-
nado por su capacidad de responder a los requerimientos de
empleabilidad. La oferta normativa queda, pues, a la decisión
del mercado (Perdomo Reyes, 2006). Curiosamente, al mismo
tiempo que se habla de homologación a nivel europeo, los
títulos no pueden ser más diversos en su contenido. Parafra-
seando a Bauman, se puede decir que se está pasando de un
sistema de títulos sólidos a uno de títulos líquidos.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
129
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
La introducción de las lógicas de mercado en la universidad
Como se ha señalado anteriormente, uno de los objetivos
clave de la reforma es la conquista de un nuevo espacio vir-
gen para las dinámicas mercantilistas (Rioja, 2006), y esto
se hará no sólo a costa de que los actores privados adquie-
ran un peso cada vez mayor en los sistemas de educación
superior, sino también, y de modo principal en el Estado
español, obligando a las universidades públicas a funcio-
nar como si fuesen universidades privadas, o mejor dicho,
como si fuesen organizaciones de mercado. La lógica del
mercado no sólo va a marcar el modo en que se gobiernan
las universidades, sino también cómo se relacionan con los
estudiantes, con los profesores, con otras universidades y
con la sociedad. Veamos algunos síntomas de esta nueva
configuración.
La figura del estudiante es una de las que se transforma
de una forma más profunda de acuerdo con la óptica mer-
cantilista. Ya no sólo porque su formación va encaminada a
convertirlo en fuerza de trabajo cognitiva, sino porque la pro-
pia relación entre Universidad / estudiante / sociedad se re-
configura desde la perspectiva del consumidor-productor. Ya
se ha señalado anteriormente en qué grado el mercantilismo
determina el contenido de la oferta curricular, hasta el punto
de convertir la educación superior en una commodity, oferta-
da a unos estudiantes que acaban por elegir universidad y
estudios de acuerdo con criterios de mercado. De este modo,
las titulaciones pasan de ser entendidas según unas necesi-
dades sociales determinadas democráticamente por medio
de las administraciones, a ser abandonadas a los criterios de
éxito o fracaso del mercado, de acuerdo a su demanda. Como
es lógico, y así nos lo dicen las leyes del mercado, las carreras
más demandadas tenderán a seleccionar a sus estudiantes a
través de los criterios propios del sistema, es decir, a través
del precio. No es difícil vislumbrar las inequidades que esta
selección vía precios puede ocasionar, pero la conversión de
la educación en objeto de consumo no puede pretender un
sistema equitativo que garantice el acceso universal a la
educación superior (Ruiz Corbella, 2006), a no ser que se parta
130 La Universidad en conflicto
de una asunción dogmática acerca de que las leyes del mercado
pueden distribuir eficiente y equitativamente los recursos; un
axioma que la observación práctica nunca ha demostrado.
En cualquier caso, dentro de esta lógica mercantilista, el
estudiante no sólo es consumidor, sino que, durante su paso
por la universidad, se convierte él mismo en un producto que
se ofrece en el mercado. Bauman (2007) ha señalado que en
las sociedades de consumo, consumidor y producto se con-
funden, en la medida en que las relaciones sociales adquieren
los mismos parámetros del mercado. De este modo, los sujetos
son responsables de dotarse de las capacidades y característi-
cas necesarias para competir en tal mercado. En este sentido,
el estudiante debe encargarse de poner en el mercado de tra-
bajo el mejor producto que las compañías empleadoras deseen
comprar. No es la sociedad, ni mucho menos la empresa, la en-
cargada de formar a su fuerza de trabajo, es el estudiante quien
debe autorresponsabilizarse de su propia formación, asumien-
do el fracaso, en caso de no conseguirlo. En este sentido, no
debe extrañar la progresiva sustitución de becas por préstamos
como elemento principal de financiación de la formación uni-
versitaria, o las reiteradas solicitudes de aumentar la contribu-
ción de estudiantes y familias a la formación, a través de las
tasas (Salas Velasco, 2006). El resultado es el endeudamiento
de los jóvenes, incluso antes de comenzar su vida laboral, una
mayor docilidad a la hora de aceptar ciertas condiciones la-
borales, o incluso de escoger un trabajo que debe servir para
pagar el estudio financiarizado, y un menor acceso a la edu-
cación superior de las capas medias y bajas de la sociedad.
16

16
Nuevamente la experiencia norteamericana, inspiradora de la reforma
europea, puede darnos alguna pista de lo que sucede. Tal y como señala Dias
(2004:53), en EEUU se demuestra que los préstamos a estudiantes tienen
como consecuencia un impacto negativo y, en función de la deuda que se crea,
limitan la participación en la Universidad de representantes de grupos de bajo
nivel. El impacto es neutro en los grupos con rendimientos medios o altos.
En oposición a esto, las becas provocan una reacción positiva en el acceso de
los grupos de bajo nivel y neutro en los de nivel medio y alto. Finalmente las
tasas provocan claramente un freno a los pobres y a los grupos de rendimiento
bajo y ningún impacto sobre estudiantes con rendimientos altos. Los datos
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
131
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
En un sentido semejante debe situarse la progresiva insistencia
en la «formación para toda la vida», que no es más que una
deserción del sistema productivo a la hora de asumir el ne-
cesario reciclaje impuesto por las dinámicas económicas post-
fordistas, cargando la misma en la sociedad, vía universidades,
y en los propios individuos, a través del chantaje del manteni-
miento del empleo o de la imposición del reciclaje profesional
(Aguilera Jiménez y Gómez del Castillo Segurado, 2004).
La relación entre las universidades cambia también, dado
que se destruye un sistema basado en la complementariedad
entre instituciones, cada una con su ámbito de intervención
en su respectivo territorio, para pasar a otro en el que la com-
petencia por los estudiantes y los recursos se convierte en la
y reflexiones aportados por Newfield son en este caso reveladoras de la
progresiva importancia del préstamo estudiantil como fuente de negocio
para las entidades financieras: «El préstamo estudiantil medio entre 1991 y
1997 se había doblado, además, lo que se debía por tarjetas de crédito por
el curso del 2002 era una cifra mayor de 3.000 dólares. En ese año, el 29 %
de los estudiantes se estaban graduando con niveles de deuda inasumibles:
para los afro-americanos e hispanos, los niveles eran del 55 y del 58 %
respectivamente. Unos años más tarde, el nivel de endeudamiento medio
para el curso del 2007 era de 21.900 dólares: 19.400 para los matriculados en
universidades públicas y casi 25.700 para los de las universidades privadas.
Para mantener las cosas incluso a este nivel de control tan bajo, cuatro de cada
cinco estudiantes en la universidad trabajan: un tercio a tiempo completo y los
otros dos una media de 25 horas semanales [...]. En segundo lugar, la deuda
estudiantil ha intensificado las desigualdades de raza y clase en EEUU. Los
latinos y los afroamericanos tienen más posibilidades de alcanzar niveles
inaceptables de deuda y de no poder asumir ésta más tarde, lo que crea
estragos en su vida personal. Un tercer resultado es que los estudiantes de
color se están concentrando mayoritariamente en universidades de dos años
y en universidades locales, y no en las grandes universidades públicas o en las
universidades privadas de elite, donde podrían tener una carrera tipo Obama
hacia las posiciones de liderazgo [...]. Finalmente, desanima a los estudiantes
a entrar en el sector público. Si se deja la Facultad de Derecho con 125.000
dólares en préstamos, uno estará menos inclinado a trabajar en la pobreza
o para organizaciones sin ánimo de lucro que pagan 55.000 dólares al año
cuando pueden unirse a una compañía que les paga 150.000 para empezar
y así pagar los créditos». Tal y como señala Galcerán Huguet (2003: 23), los
préstamos universitarios son ya el tercer motivo de solicitud de créditos en
España tras la vivienda y el coche.
132 La Universidad en conflicto
guía de actuación en un espacio global (europeo) (Galcerán
Huguet, 2003). La oferta del producto educativo debe llevar
a ofertar lo más atractivo para el mercado, pero la lógica del
producto va más allá. Se obliga a la universidad a ofertar un
producto completo a quien lo decida comprar. En este campo
hay que incardinar la necesidad de los centros universitarios
de cumplir ciertas tasas de eficiencia —en términos de nú-
mero de aprobados—: en la medida en que el estudiante está
pagando por un servicio, no puede lógicamente salir con las
manos vacías de la institución. Sólo aquellas universidades
que consigan atraer a los mejores estudiantes podrán cum-
plir con las exigencias de eficiencia y exigir al mismo tiempo
un alto nivel académico, que será reconocido por el merca-
do. Como antes se señalaba, esto llevará necesariamente a
segmentar las universidades según el valor de mercado que
tengan sus títulos, ya que la adquisición de un mismo títu-
lo en distintos centros —aún con contenidos semejantes o
igual nombre— no presupone la adquisición de los mismos
conocimientos-competencias. La Universidad pierde el poder
de acreditación académica homogénea para sus estudiantes
(Galcerán Huguet, 2003, Roggero).
Ante este panorama, el futuro de las universidades pe-
queñas o con escasa capacidad de atracción no parece muy
prometedor, sobre todo cuando a la competencia por los estu-
diantes se le suma la competencia por los recursos económicos.
Si la reforma universitaria precisa de mayores fondos, pero los
presupuestos públicos se reducen, independientemente de las
crisis coyunturales o de los programas de austeridad, la úni-
ca opción es acudir a fondos privados (Gutiérrez Solana, 2006;
Galcerán Huguet, 2009). La capacidad de cumplir objetivos
impuestos desde fuera será requisito sine qua non para acce-
der a esta financiación, pero también incluso a la tradicional
financiación pública, que pasa de ser incondicional según pa-
rámetros objetivos de gasto (número de alumnos, etc.) a estar
condicionada por los llamados contratos-programa y otros
instrumentos esencialmente competitivos (Sanz Fernández,
2006; Salas Velasco, 2006; Michavila y Martínez, 2007). Sólo
las universidades que se adapten a los criterios impuestos
y consigan arrebatar fondos a las otras podrán realizar una
oferta lo suficientemente atractiva en el mercado que permita es-
calar posiciones en el ranking, y sólo escalando posiciones en el
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
133
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
ranking podrán atraer nuevos recursos financieros y alumnos
(Rodríguez López, 2003). Las universidades que puedan se-
guir dando vueltas en este círculo podrán convertirse en ins-
tituciones globales. Para las otras será «el llanto y el crujir de
dientes», en forma de insuficiencia económica, dependencia
financiera (ya hay ejemplos en el Estado español) y abandono
de la investigación (Perdomo Reyes, 2006).
Para que esta conversión pueda producirse es necesario
que se abandonen las viejas formas de gobierno de la Univer-
sidad para implantar la cultura del management. Si la univer-
sidad tiene que funcionar como una empresa privada, debe
gobernarse como una empresa privada. Una primera medida
en esta línea fue la creación de los Consejos Sociales regula-
dos por primera vez en la LOU (Rodríguez López, 2003) en
tanto elementos de interrelación entre la Universidad y la so-
ciedad. Estos consejos están encargados de marcar las líneas
estratégicas de la institución, así como de aprobar sus presu-
puestos. No se puede decir que estas instituciones sirvan ex-
clusivamente para que los sectores productivos realicen una
tutela de las universidades, pero basta por ejemplo con com-
probar quiénes ostentan las presidencias de los mismos en las
tres universidades gallegas, para intuir que tienen un perfil
marcadamente empresarial. La situación, no obstante, es to-
davía deficitaria para el sistema en términos de gobernanza,
ya que la designación de los equipos rectorales, así como su
permanencia en el cargo, responde todavía a criterios de cor-
te democrático. Sin embargo, se están intentando introducir
nuevos criterios acordes con la inspiración managerista, tal y
como puede comprobarse con la lectura del documento ela-
borado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo, Estrate-
gia Universidad 2015. La gobernanza de la Universidad y sus en-
tidades de investigación e innovación, inspirado en las prácticas
de gobierno de las universidades norteamericanas.
17
17
Esta fundación incluye en su patronato a representantes de Banesto,
Yamaha, Telefónica, Santander, Caixa de Catalunya, Cámaras de Comercio,
Freixenet, IBM, Indra, Mercadona, etc. En el documento señalado se incluyen
134 La Universidad en conflicto
Este sistema de gobierno y gestión de las Universidades de
corte empresarial implica la introducción de dinámicas de cos-
te-beneficio que tienen como consecuencia la intensificación de
algunos fenómenos que ya se están produciendo en las univer-
sidades españolas (Perdomo Reyes, 2006). Para el profesorado,
esto significa maximizar la carga docente en perjuicio de sus
funciones investigadoras, o incluso de su especialización, a
través de la docencia en materias afines, lo que redundará,
naturalmente, en contra de la calidad de la misma. Otro fe-
nómeno esperable es una mayor precarización de las condi-
ciones de trabajo, tal y como se ha señalado con respecto a las
universidades norteamericanas. Finalmente, ciertas universi-
dades están renunciando a formar a sus propios cuadros de
profesorado, con la esperanza de reclutarlos en el mercado lo
que, a no ser que se oferten condiciones atractivas de empleo
—lo cual es dudoso en universidades que renuncian a las
funciones investigadoras— supondrá asumir los excedentes
de las universidades de primera fila.
Naturalmente, una de las primeras víctimas de este tipo
de políticas es la propia autonomía universitaria, subordina-
da a los intereses económicos dominantes, como se ha seña-
lado respecto del ejercicio de sus funciones docentes, pero
también investigadoras. En este segundo aspecto, la práctica
de las universidades norteamericanas —puede acudirse a los
ejemplos que refiere Naomi Klein (2002)— demuestra que
en un sistema regido por las lógicas del mercado, tanto las
prioridades en investigación, como también sus resultados,
quedan determinados por la concurrencia de la financiación
privada (Escobar, 2007). La tendencia a dirigir los esfuerzos
a la investigación aplicada y a las tecnologías se convierte
en un peligro tangible, ya que puede suponer un enorme
detrimento en la investigación humanística, social, e inclu-
propuestas como la de implantar una «estructura de gobierno inspirada en
el modelo EEUU, en el que el rector es designado por una Junta de Gobierno
(Board) en la que tienen especial influencia los miembros externos a la
universidad», dado que el sistema actual adolece «de diferentes fallos que lo
hacen poco adecuado al cambio que se pretende».
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
135
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
so técnico-científica, especialmente cuando ésta no produzca
retorno económico a corto plazo. En un ambiente de este esti-
lo podemos preguntarnos si la Universidad va a cumplir sus
funciones de servicio a la sociedad, globalmente considerada.
Por poner un ejemplo, ¿bajo estos parámetros tendría Kant
financiación para sus investigaciones?
La universidad como negocio
No es suficiente con adecuar la Universidad a las exigencias
del mercado, es necesario también que la institución entre en
el ciclo productivo. La Universidad es un lugar evidente de
creación de valor. En una economía basada en el conocimien-
to, tanto la educación especializada como la investigación
avanzada son elementos que producen valor. La lógica de la
privatización exige que este valor no se «pierda», desvane-
ciéndose en el espacio social, sino que ésta pueda ser apro-
piado y rentabilizado en términos económicos. De forma
congruente con este presupuesto, asistimos a la potenciación
de formas de privatización de los resultados de la investiga-
ción universitaria. Gran parte de la investigación que ya se
desarrolla en la Universidad se realiza a través de contratos
con empresas, convenios de colaboración, etc., donde la in-
fraestructura y los saberes creados en el ámbito de lo público,
y financiados con dinero público, son puestos al servicio de
empresas que explotan sus resultados a través de patentes
(Rodríguez López, 2003; Quintana, 2005)). Incluso cuando
son los propios investigadores universitarios quienes ges-
tionan los resultados de su trabajo, no lo hacen a través de
mecanismos que posibiliten la reversión pública y la univer-
salización de los conocimientos, sino que estos conocimientos
son explotados a través de la creación de spin-offs, parques
tecnológicos, viveros de empresas, etc. Por otro lado, parte de
la investigación y de la innovación que se produce no es más
que venta de servicios cognitivos al sector productivo lo que,
además de hacerse en competencia con los proveedores de
136 La Universidad en conflicto
servicios privados, supone una notable rebaja de la función
investigadora. La potenciación de estos mecanismos puede
ser fácilmente observada en la creciente importancia que se
concede a la llamada «transferencia de resultados». En tér-
minos institucionales ésta viene marcada por la creación de
las llamadas OTRIs (Oficinas de Transferencia de Resultados
de Investigación) en distintas universidades; o desde el punto
de vista del diseño de las carreras investigadoras, por el impor-
tante valor que se otorga a la transferencia en el borrador del
Estatuto del PDI; o también por las ideas más o menos inge-
niosas que parten del Ministerio de Educación en la tramita-
ción de la Ley de Economía Sostenible, como la creación de
un sexenio de transferencia. Las consecuencias, ya señaladas,
son la orientación de la investigación hacia los campos más
rentables económicamente, como la investigación aplicada, la
pérdida de importancia de la reflexividad crítica, la ausencia
de responsabilidad social y la carrera desbocada en pro del
último avance tecnológico que siga engrasando la máquina
del crecimiento económico (Bauman, 2004; Quintana, 2005;
De la Herrán Gascón, 2007; Ingrassia, 2007).
No mucho más alentador es el panorama cuando se con-
templa la educación superior como un nuevo nicho de mer-
cado del que extraer beneficios económicos. Esta óptica vie-
ne alentada por la OMC, al incluir la educación superior en
el marco de las rondas del GATS como servicio sujeto a las
reglas del libre mercado, y en el que cualquier intervencio-
nismo estatal puede ser susceptible de ser considerado como
una barrera injustificada a la libre competencia. El modelo
no es muy diferente al que ya se está utilizando para el co-
mercio de bocadillos, automóviles o ropa (Dias, 2004). Desde
luego, la educación superior mueve un nivel de recursos eco-
nómicos tan importante que puede ser considerado como un
buen negocio. Algunas estimaciones (A. Ross, 2007) hablan
de un mercado global de 40.000 ó 50.000 millones de dólares
(no mucho menor que el mercado de servicios financieros),
con un potencial de crecimiento acorde con las necesidades
cada vez mayores de conocimiento. Parece sólo cuestión de
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
137
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
tiempo que el mercado global de la educación superior pase
a estar dominado por corporaciones transnacionales (Ross,
2007), de hecho, muchas instituciones ya están dando pasos
en este sentido creando campus en Oriente Medio o en Asia.
Éste es el modelo que se trata de importar en la construcción
del Espacio Europeo de Educación Superior. Se debe resal-
tar que, en estos momentos, más del 15 % de los estudiantes
universitarios españoles están integrados en centros de grado
o postgrado apoyados por empresas o entidades financieras
(Rodríguez López, 2003).
El resultado no es muy diferente a lo señalado hasta el
momento para otros ámbitos: búsqueda de rentabilidad eco-
nómica como objetivo primordial de las instituciones edu-
cativas, abandono de la responsabilidad social, una mayor
segmentación del estudiantado y, en consecuencia, de la so-
ciedad. Efectivamente, en la medida en que la privatización
sólo permite una educación de mayor calidad para los pocos
que la puedan pagar, o que entren en aquellas instituciones
financiadas por grandes corporaciones, frente a las masifica-
das —y seguramente infra-dotadas— instituciones públicas,
es previsible que el nuevo sistema de estudios superiores
contribuya a generar una mayor desigualdad social (Galce-
rán Huguet, 2007). Por otro lado, la apertura de los mercados
a nivel global supondrá un serio hándicap para los países
empobrecidos cuyos sistemas educativos serán colonizados
por proveedores transnacionales de servicios de educación
superior (Ross, 2007), que o bien se instalan en sus territorios,
o bien ofrecen formación on-line.
Conclusión
A lo largo de las páginas precedentes se ha intentado demos-
trar que el carácter mercantilizador y privatizador de la refor-
ma universitaria europea no es únicamente un peligro o un
riesgo que podría ser conjurado con mayor o menor dificultad,
138 La Universidad en conflicto
sino que constituye el centro mismo de los objetivos de la re-
forma. En todo caso, el fenómeno no debe ser causa de sor-
presa. Tal y como demostró R. Luxemburg (1917), el sistema
capitalista necesita de su constante expansión para garantizar
su supervivencia a costa de las áreas donde la producción no
se organiza de acuerdo con sus propios parámetros. En este
sentido el asalto a la educación superior es un paso lógico
en el desarrollo del propio sistema, como lo son la conquista
de nuevos territorios o de otros sectores como la sanidad, la
seguridad social, etc.
Pensar en una universidad que se mueva por valores di-
ferentes del mercantilismo obliga, por lo tanto, a reformular
los modos de funcionamiento de ésta en el seno de un sistema
económico diferente. En todo caso, no se puede plantear una
defensa numantina de un modelo cuya crisis era ya sistémi-
ca, ni desechar las posibilidades de autonomía y realización
personal que un modelo universitario flexible puede ofrecer
tanto a estudiantes como a profesores. Sin embargo, es nece-
sario repensar lo público ante la nueva situación (Dutra Bú-
rigo, 2002). Debe defenderse un modelo de acceso universal,
donde las barreras económicas no sean un problema para
realizar estudios universitarios, estableciendo un amplio sis-
tema de becas que no haga ilusorias las posibilidades de mo-
vilidad en la búsqueda del perfil académico más adecuado
a las inquietudes de los y las estudiantes, al mismo tiempo
que permite la movilidad social ascendente. Es necesario ga-
rantizar un nivel de financiación pública que no hipoteque a
las universidades a la hora de diseñar su oferta académica o
sus prioridades investigadoras. Es preciso establecer formas
de relación con la sociedad donde ésta sea considerada en
su globalidad, sin mercantilizar los saberes obtenidos en la
Universidad. Debe animarse al profesorado universitario a
que se comprometa con la institución pública sin que derive
sus esfuerzos en obtener beneficios personales o en investi-
gaciones subordinadas a intereses privados. Hay que ofrecer
igualmente mecanismos de seguridad a los investigadores. De la
misma forma, las relaciones entre instituciones deben pensarse
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Mercantilización y precarización del conocimiento
139
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
en términos de cooperación y búsqueda de sinergias, y no en
términos de competitividad. Finalmente, los métodos de go-
bierno de la universidad deberían establecerse bajo paráme-
tros democráticos y de responsabilidad social, garantizando
al mismo tiempo la necesaria autonomía de la misma. Sólo
desde estos parámetros podrá crearse una universidad dife-
rente de la que propone el proceso de Bolonia.
Bibliografía
Aguilera Jiménez, A. y Gómez del Castillo Segurado, M. T.
(2004), «Perspectivas de la educación española en el Es-
pacio Europeo de Educación Superior», Revista Latina de
comunicación social, núm. 57, 2004.
Bauman, Z. (2004), Ética postmoderna, Madrid.
Bauman, Z. (2007), Vida de consumo, Madrid.
Bautista-Cerro Ruiz, M. J. (2006), «Educación y competen-
cias», en M. A. Murga Menoyo y M. P. Quicios García,
(coords.), La reforma de la Universidad. Cambios exigidos por
la nueva Europa, Madrid, pp. 123-133.
Carabaña, J. (2006), «Bolonia, ¿otro espejismo europeo?»,
Cuadernos de información económica, núm. 190, pp. 163-172.
Consejo de Redacción (2005), «Una reflexión sobre la cons-
trucción del Espacio Europeo de Educación Superior», Re-
vista de Fomento Social, núm. 60, pp. 387-405.
De La Herrán Gascón, A. (2007), «Después de Bolonia»,
Educación y Futuro, núm. 16, 2007, pp. 179-224.
Dias, M. A. R. (2004), «Perspectiva social del e-learning en la
Universidad», Revista de Universidad y Sociedad del Conoci-
miento, núm. 1, 2004, pp. 45-56.
Dutra Búrigo, C. C. (2002), «La privatización de la educación
pública: una violencia social», Revista electrónica interuni-
versitaria de formación del profesorado, núm. 5, 2002.
Edu-Factory Collective (2009), «The corporate University
and the financial crisis: what is going on? An interview
with Christopher Newfield», www.edu-factory.org.
Escobar, M. R. (2007), «Universidad, conocimiento y subje-
tividad. Relaciones de saber / poder en la academia con-
temporánea», Nómadas, núm. 48, 2007, pp. 48-61.
140 La Universidad en conflicto
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Galcerán Huguet, M., «Reflexiones sobre la reforma de la
Universidad en el capitalismo cognitivo», www.universi-
dadnomada.net.
______ (2003), «El discurso oficial sobre la Universidad», Lo-
gos. Anales del seminario de metafísica, núm. 36, pp. 11-32.
______ (2007) «La quiebra de la Universidad de elites», Caos-
mosis.acracia.net, 2007.
______ (2009) «¿Tiene la Universidad algún interés para el ca-
pital?», www.universidadnomada.net, 2009.
García Benau, M. A. (2006), «Los recursos necesarios para la
construcción del espacio europeo de educación superior»,
en F. Toledo, E. Alcón y F. Michavila, (eds.) Universidad
y economía en Europa, Madrid, pp. 49-69.
Gentili, P. (2005) «Introducción», en Espacio público y privati-
zación del conocimiento. Estudios sobre políticas universitarias
en América Latina, Buenos Aires.
Giroux, H. (2002), «Educando para el futuro: rompiendo la
influencia del neoliberalismo», Revista de educación, núme-
ro extraordinario, pp. 25-37.
Gómez Campo, V. M. y Celis Giraldo, J. E. (2007), «Docencia,
estatus, distinción y remuneración», Nómadas, núm. 27,
pp. 98-109.
González R y Arnaiz, G. (2006). «¿Convergencia europea? Sí,
pero...», Crítica, núm. 934, pp. 24-27.
Gutiérrez-Solana, F. (2006), «La respuesta de los universita-
rios al Espacio Europeo de Educación Superior: solución
a las demandas europeas en educación superior», en F.
Toledo, E. Alcón y F. Michavila, (eds.) Universidad y eco-
nomía en Europa, Madrid, pp. 172-183.
Ingrassia, F.: «The post-state university: hypotheses, tenden-
cies, wagers», www.edu-factory.org, 2007.
Klein, N. (2002), No logo. El poder de las marcas, Madrid.
Luxemburgo, R. (1917), La acumulación de capital.
Marazzi, C. (2003), El sitio de los calcetines. El giro lingüístico
de la economía y sus efectos sobre la política, Madrid, Akal.
Cuestiones de Antagonismo.
Michavila, F. y Martínez, J. (2007), «La financiación de la
Universidad que deseamos», Panorama Social, núm. 6, pp.
45-58.
Murga Menoyo, M. A. y Quicios García, M. P. (coords.)
(2006), La reforma de la Universidad. Cambios exigidos por la
nueva Europa, Madrid, 2006.
Mercantilización y precarización del conocimiento
141
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Naidorf, J.; Giordana, P. y Horn, M. (2007), «La pertinencia
social de la Universidad como categoría equívoca», Nóma-
das, núm. 27, pp. 22-33.
Perdomo Reyes, I. (2006), «Universidad, ciencia y conoci-
miento. Prospectiva sobre las consecuencias del Espacio
Europeo de Educación Superior», en M. A. Murga Me-
noyo y M. P. Quicios García, La reforma de la Universidad.
Cambios exigidos por la nueva Europa, Madrid, pp. 15-27.
Pereyra, M. A.; Luzón Trujillo, A. y Sevilla Merino, D.
(2006), «Las universidades españolas y el proceso de cons-
trucción del Espacio Europeo de Educación Superior. Li-
mitaciones y perspectivas de cambio», Revista Española de
Educación Comparada, núm. 12, pp. 113-143.
Quintana, F. (2005), «Más allá del “general intellect”», Athe-
nea Digital, núm. 7, 2005, pp. 148-162.
Rioja, A. (2006), «El proyecto tuning. Una propuesta directriz
del cambio», en M. A. Murga Menoyo y M. P. Quicios
García, La reforma de la Universidad. Cambios exigidos por la
nueva Europa, Madrid, pp. 29-38.
Rodríguez López, E. (2003), «La universidad y su crítica. Mo-
vimiento estudiantil, reforma universitaria y mercado de
trabajo (1975-2003)», Logos. Anales del seminario de metafísi-
ca, núm. 36, 2003, pp. 40-63.
Roggero, G., «La autonomía del conocimiento vivo en la uni-
versidad metrópolis», htp://transform.eipcp.net.
Ross, A. (2007), «La emergencia de la universidad global», en
este volumen.
Ruiz Corbella, M. (2006), «La Universidad y el mercado
del aprendizaje, claves para comprender el concepto de
competencia», en M. A. Murga Menoyo y M. P. Quicios
García, La reforma de la Universidad. Cambios exigidos por la
nueva Europa, Madrid, pp. 93-114.
Salas Velasco, M (2006), «Espacio europeo de educación su-
perior y financiación de la universidad», Crítica, núm 934,
pp. 28-31.
Sánchez, W. E. (2005), «La universidad sin órganos. Capitalis-
mo cognitivo y transformación empresarial de la universi-
dad colombiana», Nómadas, núm 27, pp. 34-46.
Sanz Fernández, F. (2006), «La mercantilización de la educa-
ción como escenario mundial del espacio europeo de edu-
cación superior», Educación XX1, núm. 9, pp. 57-76.
142 La Universidad en conflicto
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Sisto, V. (2007), «Managerialismo y trivialización de la Uni-
versidad», Nómadas, núm. 27, pp. 8-21.
Universidade Invisíbel (2009), «Bolonia y la onda anómala»,
www.invisibel.net.
Vercellone, C. (2004), «Las políticas de desarrollo en tiem-
pos del capitalismo cognitivo», en Capitalismo cognitivo,
propiedad intelectual y creación colectiva, Madrid, Traficantes
de Sueños, pp. 63-74.
145
Los proyectos globales de sociedad que reposan sobre cor-
pus ideológicos cerrados pierden aquí toda pertinencia, todo
carácter operativo. No se trata ya de apoyarse sobre síntesis
abstractas, sino sobre procesos de análisis abierto, de crítica,
de verificación, de actuación concreta y singular.
Antonio Negri y Felix Guatari, Las verdades nómadas.
I
Decir Universidad en conflicto es hablar en presente. En
el marco de la crisis se producen y reproducen a escala plane-
taria los conflictos, las luchas, las movilizaciones en los cam-
pus. Las universidades de las grandes metrópolis españolas
no son ninguna excepción. Han conocido también episodios
de intensidad frenética como por ejemplo las ocupaciones de
facultades durante el curso 2009. Todo hace prever que no
queden como acontecimientos pasajeros, sino que de algún
modo vayan adquiriendo dimensiones in crescendo. Su ubica-
ción en la era del capitalismo cognitivo y la crisis, esto es, en
las capturas del conocimiento como materia prima de valori-
zación y plusvalor, y en la era de los recortes presupuestarios,
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
10. Laboratorios de autoformación,
universidades anómalas, nuevas
universidades
Tomás Herreros
(participante en la Universidad Nómada)
146 La Universidad en conflicto
augura permanentes fugas. Es así como capturas y fugas ad-
quieren un carácter nada periférico en la arena del conflicto
social y político de los tiempos contemporáneos.
En el marco de las fugas, un rasgo de las últimas oleadas
de movilizaciones radica en el interés creciente por la auto-
formación. Si fuéramos capaces de establecer tipos ideales,
en el sentido weberiano, podríamos constatar la existencia de
tres tipologías: la que pretende romper o al menos agrietar
los muros de la universidad planteando en su interior una
formación distinta a la ofrecida por la universidad conven-
cional (a); la que pretende romper, o al menos agrietar, los
muros del activismo ideológico con un método situado en
sus antípodas, así la figura activista es reemplazada por la de
investigador militante que busca agenciamientos entre prácti-
cas de cooperación e insubordinación ya existentes (b); y las
prácticas que, situadas fuera de los muros de la universidad,
son receptoras de curiosidad e interés creciente por parte de
estudiantes, investigadores y militantes sociales (c).
Cuando se sitúan los tipos ideales en la realidad, se com-
prueba que las movilizaciones en la universidad practican
formas de autoformación que las más de las veces son una
recombinación entre (a) y (b). Grupos de estudiantes de las
asambleas, algunas veces en colaboración con grupos de in-
vestigación formados por profesores, estudiantes de postgra-
do y estudiantes de grado, dedican su actividad a estudiar
fenómenos como la precariedad, las reformas de la univer-
sidad o las dinámicas del conocimiento en sí mismo. En la
mayor parte de las ocasiones desarrollan esta autoformación
con una geometría de colaboración que va más allá de la uni-
versidad, introduciendo temáticas ajenas a la agenda mains-
tream académica e introduciendo participantes sin un bagaje
estrictamente académico. Otras veces, las menos, también en-
contramos recombinaciones entre (a) y (c) en forma de crea-
ción de laboratorios y prácticas emergentes, que agencian las
diferentes posiciones en la universidad (profesores, investi-
gadores, estudiantes de postgrado) y plantean temáticas pro-
pias de la investigación dentro de la universidad con el fin
de indagar sobre procesos de cooperación en red relativos a
recursos, becas, movilidad, entre otros.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
147
Que estas tres tipologías de autoformación susciten interés y
que sean por lo tanto objeto de exploración, es, no cabe duda,
una excelente noticia. Especialmente por la plausibilidad de
mejora del dispositivo de autoformación que conllevan, y
conllevarán, tales cruces. Obviamente no es asunto de este
artículo prever qué pasará con tales cruces, encuentros y for-
mas de habitar la universidad. Será la práctica por venir la
que informe de ello, no los esquemas preestablecidos.
Por el contrario, el asunto de este artículo es ofrecer una
mirada genealógica, y en cierto modo capilar, sobre la auto-
formación, poniendo el énfasis en una de las tipologías de
autoformación, la que se ha desarrollado fuera del estricto
ámbito universitario. Para ello se tomará como dato la pro-
pia experiencia de la Universidad Nómada,
1
forma anómala
de universidad, que se plantea desde sus inicios la hipótesis
de la creación institucional de nuevas universidades. Sur-
gida a finales de la década de 1990 en Madrid, es hoy una
realidad presente en distintas metrópolis que, a través de la
organización de seminarios, encuentros, colecciones edito-
riales, sitúa la cuestión de la autoformación en el centro de
sus preocupaciones.
II
Artificios equiparables a la autoformación han sido siempre
repertorio de lo que se conoce como movimientos sociales.
Las prácticas políticas emancipadoras lo son por generar
otras formas de conocimiento que colisionan con el statu quo,
1
Es obvio que tal exposición quisiera situarse lo más lejos posible de
postular un supuesto «deber ser»; en su lugar, tratamos de presentar una
experimentación —no ejemplificante sino enfocada más bien como caso
de estudio y experiencia que se verifica en la práctica; y de la cual la
Universidad Nómada es sólo una de las experimentaciones posibles. A
título de ejemplo se pueden citar la Universidad Libre y Experimental
de Málaga (ULEX), la Universidade Invisibel de Galiza, la Uninomade
de Italia y la Universidad Nómada de Brasil, entre otras.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
148 La Universidad en conflicto
con los saberes aceptados y convencionales. En el caso del
anarcosindicalismo del primer tercio del siglo XX, los ate-
neos, centros obreros, escuelas racionalistas generaron a la
vez subjetividad y clase, incentivando la constante generación
de contrapoderes efectivos. Muchos años después, concreta-
mente en la primera década del siglo XXI, emerge de nuevo la
experimentación en el campo de la autoformación. Su genea-
logía reconoce dos momentos de apertura. Detenerse en ellos
permite señalar tanto algunos de sus rastros como la explici-
tación de su conexión con los movimientos metropolitanos.
El primero rastro corresponde al agotamiento del área
clásica de la autonomía de finales de los años noventa y a
la emergencia política de lo que Paolo Virno acuñó como
«nueva geometría de la hostilidad». Tal geometría viene se-
ñalada por el movimiento estudiantil de las universidades
de finales de los años noventa a través de las movilizaciones
contra la LOU (Ley Orgánica de Universidades), que genera-
ron una conflictividad amplia que supo recombinarse con el
emergente movimiento global, y por lo tanto con los códigos
del tiempo global. La conexión entre los dos movimientos
fue fructífera: intramuros surgió un interés por las dinámi-
cas desterritorializadas de la globalización y extramuros se
conectó y dio forma a los distintos MRG’s
2
metropolitanos.
La autoformación fue uno de los nexos que permitió tal co-
nexión: se organizaron los primeros seminarios con investi-
gadores, profesores y estudiantes alrededor del significado
de la globalización, de la transformación hacia una soberanía
imperial y alrededor del surgimiento de movimientos y con-
flictos en esa nueva fase. En ese sentido, puede afirmarse que
el ciclo de movimiento global y el movimiento en las univer-
sidades es difícilmente comprensible sin atender a una tarea
que aprehenda los primeros trazos de la autoformación.
2
Movimiento de Resistencia Global, nombre adaptado en diferentes
ciudades del Estado español para desarrollar prácticas relacionadas
con el movimiento iniciado en Seatle en 1999 contra las instituciones
económicas internacionales, la OMC , el FMI y el BM, entre otros
objetivos. [N. del E.]
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
149
El segundo rastro lo encontramos, ya avanzada la década, en
el propio agotamiento del movimiento global. El objeto de
estudio fue entonces la reterritorialización de la metrópolis
en la fase global. Es la fase que se abrió con el ciclo de luchas
del precariado y de la subjetividad migrante, y que encon-
tró su punto de innovación institucional en la red Euro May
Day, en los No Border Camps, en los nuevos centros sociales,
en la emergencia de los primeros prototipos de sindicalismo
social y en formas de autoorganización, autorrepresentación
y politicidad de las figuras del trabajo vivo en los campos de
la cultura y el conocimiento. Esta nueva fase produjo tam-
bién sus seminarios, especialmente fuera de la universidad,
en el ámbito de los nuevos centros sociales y en institucio-
nes culturales más receptivas a la innovación y a los códigos
de los movimientos. Como novedad, encontramos una cierta
difusión y actualización de elementos de investigación mili-
tante y de inchiesta con el fin de abordar el estudio de diná-
micas desconocidas en relación con la explotación y captura
del trabajo vivo, junto con un creciente interés por líneas de
razonamiento que provienen del postoperaísmo, la postcolo-
nialidad y el postestructuralismo en tanto actualización de
praxis y teoría enérgica dirigida no sólo a dar cuenta de las
transformaciones societales, sino sobre todo a actualizar la
operatividad del conflicto.
III
Estos dos primeros rastros nos llevan a la temática de la au-
toformación hoy. Ante todo cabe señalar que la actualidad, la
época de la crisis, ofrece una oportunidad a la autoformación.
La doble crisis, la crisis económica global y la crisis de la uni-
versidad, expresan palmariamente su dimensión sistémica
como crisis política. En la escena, se encuentra por un lado el
olor a podrido de los distintos revivals del conservadurismo,
del populismo o de la apología identitaria nacional, estatal
o racial, esto es, en definitiva, de diversas fórmulas de gra-
dación de los derechos como salida a la crisis (que son ade-
más de perversas, implausibles). Por otro lado, se encuentra
la impotencia y la caducidad de la llamada «izquierda», que,
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
150 La Universidad en conflicto
aferrada a la solución de «más Estado y más trabajo», sigue
siendo incapaz de comprender el alcance y la profundidad
de la crisis.
No existe, en definitiva, en la política actual, señales ni
horizontes de dignidad e innovación en los mecanismos de
distribución de la renta y de ampliación de los derechos so-
ciales. Obviamente no hay solución ex ante para ese bloqueo.
La innovación, la invención política que se requiere no ven-
drá de la mano de teorizaciones vacías, sino si, y sólo si, se
produce el despliegue de nuevos movimientos en el presente
o en el futuro inmediato. En este desarrollo, los movimientos
deberán derribar los muros de las viejas soluciones que hoy
ya no son posibles. Serán por lo tanto los movimientos, los
conflictos, la exigencia de derechos, las subjetividades, quie-
nes tendrán en sus manos encontrar solución a la ecuación
que en las condiciones actuales resulta imposible resolver. Es
así como el éxodo, el conflicto, la insubordinación, la subjeti-
vación son claves imprescindibles. El ciclo de luchas abierto
en la universidad en el marco del Proceso de Bolonia y de
los recortes presupuestarios impuestos por la crisis, marca la
apertura hacía nuevas soluciones. Y es aquí donde deben sur-
gir otros conflictos.
No obstante, siendo condición necesaria, e imprescindi-
ble, no es suficiente: conquistar la autonomía es más que la
mera insubordinación, es además organizar y producir ins-
tituciones propias del común. Es aquí donde se abre un es-
pacio infinito para la autoformación, que debe tomar como
reto lo que Christian Marazzi sugería afirmando que «la crisis
implica siempre también una crisis de la representación po-
lítica, el hecho de que estemos solos, sin un “otro” que sepa
hablar por nosotros. Política postpolítica significa producir
al otro que está en nosotros, darle la palabra que nos falta.
Autorepresentarnos».
3
Puede decirse, por lo tanto, que la emergencia de nue-
vos movimientos y conflictos deviene un marco idóneo, una
disposición táctica y estratégica, para avanzar y profundizar
3
Christian Marazzi, entrevista en Público del 23 de mayo de 2009.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
151
dando un nuevo contenido a la autoformación que produz-
ca la alteridad, que busque las palabras para autorrepre-
sentarnos, y que tome así como método la organización y
«producción de las instituciones del común», más allá del
Estado, la nación y el mercado. Tomando las diversas apor-
taciones del libro y con la propia experiencia de la Univer-
sidad Nómada podemos señalar algunos rasgos, a modo de
tentativa, para una mejor conceptualización del nuevo con-
tenido de la autoformación.
IV
La autoformación, como se señala en la introducción del libro,
no debe ser entendida como una práctica débil, al margen del
sistema de educación, ni como una práctica cultural o de la
utopía. La autoformación, por el contrario, se vincula a las
resistencias y a la posibilidad de la subversión, la autoforma-
ción se sitúa así en el centro de la producción del saber y de la
lucha del precariado. En este sentido, la autoformación debe
ser ubicada como reacción frente a una parte de la izquierda y
de la Academia, que ha entendido el saber como fetiche y que
lo ha destinado sólo a los más preparados; vinculado a esto,
la autoformación es también una crítica a la jerarquización y
segmentación de los saberes; la autoformación saca al saber
de sus encorsamientos, hace de la producción del saber un
campo de batalla en el marco del capitalismo cognitivo.
La autoformación debe situarse a la vez en el marco de
la crisis de representación de la forma ideología. La autofor-
mación, en tanto que saber acumulado, discutido, sometido
a infinitas pruebas de ensayo-error, deviene un método deci-
sivo para la creación, agenciamiento y maquinación de orga-
nizaciones de nuevo tipo que sean fuertes en la conquista de
derechos. En este sentido, una de las labores más significati-
vas que han realizado las distintas universidades nómadas,
junto con experiencias similares de universidades anómalas
(ULEX, Invisibel…), ha sido lo que podemos nombrar como
laboratorios de estudio de prácticas teóricas y de lucha en el
plano transnacional. Tomemos el ejemplo de lo que llamamos
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
152 La Universidad en conflicto
laboratorios de gramática de la política. Sabemos que en el
marco del capitalismo cognitivo uno de sus rasgos evidentes
es la multiplicación de las formas de trabajo, que es lo que
Andrea Fumagalli recalca como rasgo del capitalismo con-
temporáneo: «Una multitud aparentemente caótica de for-
ma-trabajo. Son las diferencias ―no la diferencia― las que
constituyen la fuerza de trabajo cognitiva en la actual fase
capitalista. Y es precisamente la explotación de tales diferen-
cias y su declinación material la que define la nueva forma de
vinculación capital-trabajo».
4
La governance contemporánea es, por lo tanto, una gover-
nance de las diferencias, que da lugar a lo que se conoce como
inclusión diferencial. Con este término se indica una gradación
de los derechos, una continua hipersegmentación con distin-
tas franjas de población, diferentemente incluidas. La gover-
nance de hoy toma esa heterogeneidad como punto de partida
y se apoya en las diferencias que la habitan como elemento
de gobernabilidad. En este marco de diferencias es meridia-
namente claro lo que expresan Débora Ávila y Marta Malo
5

cuando afirman que «desde esta perspectiva que hemos ve-
nido exponiendo, para nosotras, los movimientos contra las
fronteras (no entendidos como grupos sino como “lo social
que se mueve, en movimiento”) más potentes son aquéllos
que no se dirigen únicamente contra los dispositivos policial-
represivos que construyen y refuerzan las fronteras, externas
e internas, sino también (y sobre todo) aquéllos capaces de
crear alianzas entre las distintas posiciones del sistema de in-
clusión diferencial, alianzas que disuelvan el “miedo-ambiente”
que parece devorarnos y, con él, las formas de racismo, creando
de esta forma un espacio de cooperación entre iguales».
En esa creación de alianzas, la autoformación permite co-
nocer lo singular. En palabras de Felix Guatari: «La auténtica
escucha del otro. Esto es, la escucha de la disparidad, de la
singularidad, de la marginalidad e incluso de la locura, no
4
Andrea Fumagalli, Bioeconomia y capitalismo cognitivo. Hacia un nuevo
paradigma de acumulación, Madrid, Traficantes de Sueños, 2010.
5
Debora Ávila y Marta Malo, «Diferencias gobernadas, nuevos racismos»,
Periódico Diagonal, núm. 84, 2008.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
153
depende únicamente de un imperativo de tolerancia y de fra-
ternidad. Constituye una propedéutica esencial, una relación
permanente con el orden de la incertidumbre, una puesta al
desnudo de las fuerzas del caos que siempre asedian a las es-
tructuras dominantes pagadas de sí mismas, autosuficientes.
Esta escucha puede revocar tales estructuras, o conferirles un
sentido nuevo, recargándolas con potencialidades y desple-
gando a partir de las mismas líneas de fuga creativas».
6

V
Ese conocimiento de lo singular a través de la autoformación
es ya un proceso abierto. Gran parte de la actividad actual de
la autoformación de la galaxia de las universidades nómadas,
sitúa como principal interés el conocimiento y el aprendizaje
sobre cómo grupos como los manteros, los hipotecados/as,
las trabajadoras sexuales, los creadores culturales, los cuida-
dores/as, las personas con diversidad funcional, los becarios/
as, entre muchos otros, han creado máquinas de lucha, de
subjetivización. La autoformación no se sitúa por lo tanto
en la labor de «despertar conciencias», sino de aprender de
procesos vivos, procesos que avanzan en un plano molecular,
que muestran el descubrimiento de singularidades, la mate-
rialidad de la diferencia y, sobre todo el reconocimiento de
los dispositivos organizativos abiertos a esas dinámicas. Es
así como la autoformación pretende devenir laboratorio de
estudio de prácticas teóricas y de lucha en el plano directa-
mente europeo, e incluso global. Busca siempre experiencias,
nuevas máquinas de lucha, que se pongan en juego y que así
enriquezcan el campo de la gramática política. Ésta es la ma-
teria prima de la autoformación.
Un laboratorio ha de significar, debe abrir la posibilidad,
dar las condiciones, en eso estriba la diferencia con el saber
muerto de la universidad convencional. En primer término,
para la reproducción de esas máquinas de lucha, en su salto
6
Félix Guatari, Plan Sobre el Planeta. Capitalismo Integrado y revoluciones
moleculares, Madrid, Traficantes de Sueños, 2004, p. 132.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
154 La Universidad en conflicto
instantáneo de un contexto a otro, de una ciudad a otra. Y en
segundo término, para razonar en dispositivos que eviten que
la diferencia degenere en divisiones mudas y específicas. La
autoformación plantea, así, como reto nuevas definiciones de
lo común, de los elementos que atraviesan y cruzan esas sin-
gularidades, esas máquinas de lucha, y que de este modo las
comunican. Es en este sentido que la autoformación investiga,
encuesta, discute sobre un nuevo catálogo de derechos sociales
de construcción de la multitud, lo que algunos autores han
llamado commonfare ―derecho a la movilidad, derecho a la
renta y derecho a la producción y reproducción del conoci-
miento― y específicamente cómo ésta supone un avance en la
definición de lo común, frame para las luchas y los conflictos
que hoy emergen con toda su fuerza y radicalidad.
VI
Tomar todo ello como programa político ―esto es, el desa-
rrollo del contenido de la autoformación― es conditio sine
qua non de aparición de universidades anómalas. Una de
ellas es la Universidad Nómada. De la misma forma que
otras experiencias de autoformación, la Universidad Nóma-
da es un proyecto situado entre la universidad y la metró-
polis, en su frontera. Una frontera que como afirma Sandro
Mezzadra en Derecho de fuga,
7
lejos de la pasividad muestra
una alta potencia productiva en las luchas por la ciudadanía
y contra los confines que representan, entre otros, los CIE’s.
8

La frontera entre metrópolis y universidad es cada vez más
densa y amplia en el marco del capitalismo cognitivo, lo
que ha llevado a algunos autores, en una descripción más
como tendencia que como dato empírico, a afirmar el de-
venir universidad de la metrópolis y el devenir metrópolis
7
Sandro Mezzadra, Derecho de Fuga. Migraciones, Ciudadanía y Globalización,
Madrid, Traficantes de Sueños, 2005.
8
Centro de Internamiento para extranjeros, «cárceles» para indocumentados,
con extancia máxima de 100 días, mientras se tramita su deportación. [N.
del E.]
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
155
de la universidad. Sea como sea, parece claro que esa fron-
tera, además de densa y amplia, muestra también una alta
potencia productiva: el epicentro del conocimiento, de los
saberes sobre la sociedad ya no se encuentra en los muros de
las universidades públicas, sino en esa frontera habitada por
investigadores a tiempo parcial, becarios, investigadores/as
independientes, asociaciones que trabajan sobre el derecho
a la ciudad, asociaciones de migrantes, trabajadores/as de la
comunicación o de los cuidados, entre otros, que a través de
redes de trabajo y cooperación producen un conocimiento
sui generis sobre la ciudad.
A la crisis contemporánea de la universidad como lugar
de conocimiento deben añadirse los efectos que conlleva su
sustitución por lo que se conoce como universidad-empresa,
esto es, una universidad cuya función no es otra que la de
servir a la lógica del capital. Si a ello se añaden los recortes
presupuestarios «obligados» por la crisis, y que afectan so-
bremanera a los conocimientos que no se vinculan con esa
lógica, el resultado es la ruina paulatina pero irreversible de
la universidad convencional.
En esta ruina toma sentido lo que Sergio Bologna llama
la «imperiosa necesidad de la autoformación»,
9
y por lo tan-
to la valencia política e intelectual del desplazamiento hacia
sus afueras del conocimiento situado en esa frontera. Es en
estas afueras donde se sitúan, entre muchas otras iniciativas,
las experiencias, y la crítica, de las universidades anómalas.
Detengámonos en ese punto.
VII
El desplazamiento hacia un afuera, las fugas, han sido, son,
extraordinariamente productivas. Permiten abandonar las ri-
gideces y las jerarquizaciones académicas para el estudio de
9
Sergio Bologna, Crisis de la clase media y posfordismo, Madrid, Akal.
Cuestiones de Antagonismo, 2006.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
156 La Universidad en conflicto
las dinámicas contemporáneas del capitalismo como también
de los propios movimientos. Una de ellas era, es, la fragmen-
tación del saber en múltiples disciplinas y áreas de especiali-
zación. La autoformación trata de esquivar estas separaciones
en seminarios, grupos de estudio organizadas en el exterior de
la universidad convencional, ya sea en instituciones culturales
o centros sociales, en los que la preocupación no es una dis-
ciplina, sino un hecho social, una dinámica contemporánea.
La fragmentación, la preocupación por la disciplina y por los
currículos académicos, han llevado al vaciado teórico de la
universidad, a su escaso o nulo aterrizaje en la realidad.
Hoy la producción de conocimiento se produce fuera de la
universidad, en los movimientos y también más allá de ellos.
Las reflexiones extramuros ofrecen más potencia intelectual,
más riqueza en definitiva que las generadas por la universi-
dad-empresa. Su centro de interés no es el desarrollo curricu-
lar ni la pleitesía al catedrático de turno, sino el conocimiento
para la transformación. Se supera así la falsa objetividad de la
ciencia. Cuando se pretende conocer es obviamente con algu-
na finalidad. Marta Malo
10
lo expresa de forma clara cuando
escribe: «El pensamiento pasa necesariamente por el cuerpo
y, por ello, es un pensamiento siempre situado, implicado, de
parte. La pregunta es entonces ¿de qué parte nos colocamos?
O lo que es lo mismo, ¿con quién pensamos?» Prosigue su
argumento y contesta: «Con las luchas obreras, con las diná-
micas de conflictividad y cooperación social, con las mujeres,
con los locos, con los niños, con las comunidades locales, con
los grupos subyugados, con las iniciativas de autoorganiza-
ción…». La teoría desencarnada, la que se pretende neutra,
es sencillamente inexistente. La entrada del punto de vista
subjetivo, situado, no ideológico, es un buen acicate para pro-
ducir metodológicamente mejor.
10
Marta Malo de Molina, «Prólogo» en Nociones Comunes. Ensayo sobre
Investigaciones y Militancia, Madrid, Traficantes de Sueños, 2005.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
157
VIII
La producción de conocimiento en la frontera entre univer-
sidad y metrópolis ha sido altísima desde el punto de vista
cuantitativo y altamente productiva desde el punto de vis-
ta cualitativo. Esa frontera ha sido habitada también por la
Universidad Nómada. A veces con más fortuna y a veces con
menos, la Universidad Nómada
11
ha organizado infinidad de
seminarios, encuentros, discusiones, con autores como David
Harvey, Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrighi, Antonio
Negri, Rosi Braidoti, Richard Stallman, Christian Marazzi,
Antonella Corsani, Sandro Mezzadra, Beverly Silver, Michael
Hardt, Yann Moulier Boutang, Carlo Vercellone o Cristina
Morini, y con dinámicas emergentes como el May-Day, cen-
tros sociales como El Patio Maravillas, La Casa Invisible o
Exit, o el Movimiento de Vida Independiente o las Oficinas
de Derechos Sociales, entre otros.
Las dos nociones que han recorrido los seminarios, encuen-
tros y discusiones animados por la Universidad Nómada son,
por un lado, lo que se conoce como movimientos sociales y, por
otro, lo que ha venido en llamarse capitalismo cognitivo. En los
dos próximos epígrafes se abordan cada una de estas nociones.
IX
Los movimientos sociales no son ni anécdotas pasajeras ni
excepciones históricas. Son, por el contrario, una de las va-
riables centrales de la historia. Lo raro no es protestar, sino lo
contrario. Immanuel Wallerstein empieza uno de sus libros
afirmando que «la oposición a la opresión es consustancial
a la existencia de sistemas jerárquicos».
12
No pocas veces esa
oposición, esa indignación, toma forma a través de la creación,
11
Puede encontrarse un recorrido de las distintas iniciativas en la web
de la Universidad Nómada: www.universidadnomada.net.
12
Immanuel Wallerstein, Capitalismo Histórico y Movimientos Antisistémicos:
la geopolítica y la geocultura del sistema mundo moderno, Madrid, Akal, 2004.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
158 La Universidad en conflicto
de la construcción común, del deseo de libertad, de singula-
ridad, de potencia como diferencia radical con el poder. La
historia es un recorrido infinito en el que siempre se encuen-
tran esas agregaciones colectivas, por ejemplo: las revueltas
de esclavos y la creación de los quilombos, los movimientos
de las sufragistas, las primeras expresiones asociativas y de
socorro mutuo de lo que después se reconoció como movi-
miento obrero, o ya en el siglo XX, los movimientos negros,
pacifistas, ecologistas, estudiantiles o contraculturales.
Es sumamente interesante, por lo tanto, observar cómo
esos sujetos inicialmente débiles se organizan, se construyen,
se narran de otros modos distintos a los del poder y, pasado
un tiempo, generan una dinámica de acción colectiva trans-
gresiva dirigida a cambiar su situación. En este campo, es de
obligada referencia la obra de E.P. Thompson La formación
de la clase obrera en Inglaterra, donde el autor muestra que las
clases, lejos de ser fenómenos dados, surgen por la dinámi-
ca asociativa.
13
La dinámica es sin duda compleja y a la vez
rica para todos los interesados en la producción de socie-
dad. Tiene al menos dos planos analíticos. El primero atañe
a la subjetividad; refiriéndose al movimiento feminista, Rosi
Braidoti afirma que «elaborar una subjetividad política femi-
nista requiere como condición previa reconocer que hay una
distancia entre la mujer y las mujeres de la vida real. Teresa
de Lauretis definió ese momento como el reconocimiento de
una diferencia esencial entre la mujer como representación
(la mujer como imago cultural) y la mujer como experiencia
(las mujeres reales como agentes de cambio)».
14
Este plano de
producción de diferencia, de creación de otra representación,
es clave en todos los movimientos. Estudiarlo en detalle es
sin duda una cuestión central ¿Cómo las mujeres empiezan a
pensarse y autopensarse de forma diferente a la que lo hace
13
«Las clases aparecen cuando algunos hombres, como resultado de
experiencias comunes (heredadas o compartidas, sienten y articulan
la identidad de sus intereses entre ellos y contra otros hombres cuyos
intereses son diferentes (y normalmente opuestos) a los suyos». E. P.
Thompson, The making of the English Working Class, Londres, Penguin,
1963, p. 9 [ed. cast.: La formación de la clase obrera en Inglaterra, Barcelona,
Crítica, 1992].
14
Rosi Braidoti, Sujetos Nómades, Barcelona, Paidós, 2000, p. 193.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
159
no sólo el poder, sino incluso ellas mismas? ¿Cómo lo hicie-
ron los obreros del siglo XIX? ¿Cómo lo hacen los indígenas
en Chiapas que hasta hace poco tiempo se bajaban de la acera
cuando pasaba un blanco? A modo de fábrica de porcelana,
surgen procesos constituyentes lentos, multicasuales, en dis-
cusiones de tú a tú que, a través del contagio, generan en un
determinado momento, tal vez por una multitud de factores
desencadenantes, una voz pública, otra representación, un
nuevo sujeto ―llámesele obrero, mujer, negro, indígena, gay,
lesbiana o queer― que ya no admite ser un nadie, que se sub-
jetiviza, que deviene un actor público, político.
A la creación de esta otra representación, le acompaña un
segundo plano analítico, la creación de conflicto. Esos sujetos,
que producen otra representación de sí mismos, generan a la
vez conflicto político con el fin de superar una situación que
consideran injusta. Charles Tilly lo denomina acción colectiva
transgresiva, en el sentido de que es un conflicto que construye
un nuevo actor político y que usualmente lo hace a través de
formas innovadoras de protesta. El sujeto que se forma en el
siglo XIX, y se autonarra como clase obrera, produce formas
de conflicto que se inician con la creación de las sociedades de
socorro mutuo, las primeras asociaciones netamente obreras,
que inicialmente eran ilegales y fueron por ello perseguidas.
Luego inventa y desarrolla la huelga y el sindicalismo en tan-
to máquinas políticas para obtener menos explotación y por
lo tanto más derechos. Otro ejemplo, el movimiento por los
derechos civiles de EEUU en la década de 1960, reactualiza
la desobediencia civil y a través de un uso estratégico de los
medios de comunicación y de la invención de repertorios de
protesta innovadores ―por ejemplo las sit-in (sentadas) en
los espacios de discriminación racial― articula formas de
conflicto, máquinas políticas para obtener menos discrimina-
ción y exclusión, y más derechos.
Es demasiado común al hablar de los movimientos, aten-
der únicamente a sus señales más ruidosas y ensordecedoras,
esto es, a lo que manifiestamente es un movimiento social. Es
por ejemplo el caso de las grandes movilizaciones planetarias
contra la guerra, o lo que sucedió durante las tres semanas
de mayo del ‘68 en París, o las manifestaciones más recientes
a favor del derecho a la vivienda. Es necesario superar este
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
160 La Universidad en conflicto
límite, entre otras razones porque si sólo se consideran estas
señales no se muestra la riqueza, la diferencia, que de esas
protestas emana. Esta fijación en las señales ruidosas lleva
a enormes simplificaciones: o bien son una manifestación
más, sin novedad alguna, o bien es una manifestación in-
comprensible ―apolítica e incluso antipolítica. Una meto-
dología más precisa de estudio debe atender también a las
señales más silenciosas e imperceptibles, a lo subterráneo, a
lo que acontece fuera de los focos. Tres escuelas de la última
parte del siglo XX han sabido captar esa importancia: el fe-
minismo a través de su lema lo personal es político y su aten-
ción a lo micropolítico y al partir de sí mismo; los subaltern
studies, con su declinación posterior en lo que se ha conoci-
do como literatura postcolonial, y que supone una crítica
sin paliativos a lo que Ranahit Guha y otros han llamado el
«estatismo», esto es, las voces altas y fuertes de la historia,
apostando en cambio su sustitución por las voces bajas que
quedan sumergidas por el ruido de los mandatos estatistas/
nacionalistas; el operaísmo y el postoperaísmo italiano con su
noción de composición de clase, a través de la cual significan
la existencia de un conflicto subterráneo y silencioso prota-
gonizado cotidianamente por hombres y mujeres contra la
organización capitalista
Todo ello enriquece la mirada sobre los movimientos so-
ciales. Esas señales imperceptibles, silenciosas, subterráneas,
como las del operador informático que programa sofware
libre; como las del migrante que ejerce su derecho a la movili-
dad cruzando fronteras, incluso las más militarizadas; como
las de la mujer que quiere libertad para cuidar a su hijo; o
como las del estudiante que quiere formarse y moverse. To-
das ellas muestran un rechazo a la explotación, inventando
prácticas que escapan a la lógica del capital, resistiendo a
su recuperación, abriendo en definitiva nuevos espacios de
libertad. Demasiado a menudo, esas señales silenciosas son
catalogadas como no políticas, como individuales, cuando
por el contrario constituyen el carburante de los movimien-
tos sociales.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
161
X
La segunda noción que transversaliza gran parte de la activi-
dad de la Universidad Nómada es la de capitalismo cognitivo. El
término se utiliza para indicar la permanencia del sistema capi-
talista, pese a sus profundas mutaciones, a la vez que la nueva
naturaleza del trabajo, las dinámicas de valorización y la es-
tructura de propiedad, y por lo tanto también de explotación.
En el marco del capitalismo cognitivo sobresalen las mu-
taciones del trabajo que marcan el paso hacia una hegemo-
nía creciente del trabajo inmaterial, es decir, de la utilización
del pensamiento y el lenguaje como herramienta y materia
prima: el saber, los conocimientos, los afectos, la cooperación
como principal fuerza productiva. El trabajo inmaterial hizo
su primera aparición en las revueltas del ‘68 y principios de
los años setenta, las revueltas del rechazo al trabajo en las
fábricas que afirmaron en su lugar el deseo y la necesidad del
saber, de la iniciativa, de la cooperación, de la subjetividad,
de la invención y de la creatividad. Fue la generación que en
los setenta quería estudiar y quería trabajar de un modo más
creativo porque odiaba la ética del trabajo.
Lo que sucedió en las décadas de 1980 y 1990 fue una con-
trarrevolución, una amplia respuesta del capitalismo dirigida
a organizar y dominar esa nueva composición de clase en el
marco del entonces nuevo ciclo de producción. El objetivo era
utilizar esa creatividad y esa subjetividad en beneficio de la
lógica del capital. El ciclo de la producción flexible, caracte-
rizado por la fábrica difusa, siempre global, y la consecuente
explosión del sector de los transportes dirigida a mejorar la
movilidad de los productos, así como el just-in-time y la em-
presa flexible que produce en series pequeñas atendiendo a
demandas temporales, y la ampliación del sector publicitario
y técnico, constituyeron la verdadera contrarrevolución. De
este modo, se hizo imposible una vuelta a la situación pre ‘68,
al tiempo que se convirtió en prescripción la adaptación a los
nuevos tiempos, a la nueva subjetividad de las clases emer-
gentes, con el fin de producir más capitalismo.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
162 La Universidad en conflicto
La novedad, por lo tanto, en el actual escenario es la emergen-
cia de una clase que, aun atada a la lógica del capital, dispone
en su cerebro y en su cuerpo de las habilidades para crear un
poder constituyente al margen de esa lógica. El nuevo capital
fijo son los afectos, los conocimientos, las capacidades comu-
nicativas. Se trata, por lo tanto, de una clase que tiene por
primera vez la posibilidad de generar un desarrollo que sus-
tituya la D-D’, propia de la acumulación infinita de capital,
por la C-C’ de la acumulación infinita de cooperación en una
nueva esfera virtuosa. La ética del sotware libre y el horizonte
del commonfare es la labor que puede y debe desarrollar a fin
de escapar a la lógica del capital.
En el marco del capitalismo cognitivo, hay que empren-
der también una redefinición, y por lo tanto, un cambio, en la
noción de explotación. Lo más llamativo del capitalismo ac-
tual es la transición de la subsunción formal a la subsunción
real de la sociedad en el capital. Dicho en otras palabras, el
capital ya no tiene por único objeto el trabajo, sino que toma
la vida en todas sus dimensiones. El capital pretende explotar
la vida, mercantilizarla por completo. El ocio, los afectos, los
saberes, la cultura, la metrópolis, y no solo la fábrica o la ofi-
cina, son subsumidos en el capital, convertidos en materia de
la que el capital pretende extraer beneficio, plusvalor. En esta
fase, el rostro parasitario del capitalismo adquiere fuerza. La
mercantilización completa de la vida es conceptualizada por
diversos autores como biopoder. Al biopoder, no obstante, le
corresponde como su espejo la biopolítica: cuando el capi-
tal inunda todas las esferas de la vida social, la cooperación,
la producción de subjetividad toma también la vida en toda
su amplitud, y de este modo se produce también la difusión
social de la insubordinación. Esto explica la proliferación de
movimientos ciertamente diversos, como los de cuidadanía,
los contrarios a la urbanización salvaje del territorio, los que
afirman el derecho a la vivienda o los que ejercen y deman-
dan la libre movilidad de las personas.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
Laboratorios de autoformación
163
XI
Éstas son algunas de las cuestiones que puede aportar la ge-
nealogía de las universidades anómalas, nómadas y experi-
mentales desarrolladas durante los últimos años en el espacio
de frontera entre universidad y metrópolis. En el marco de
la época de la crisis, el escenario sobre el cual se hace y se hará
política en la próxima década, los conflictos y movimientos
novedosos empiezan a saltar a escena. La modesta huelga de
las metrópolis españolas del 29 de septiembre, donde cente-
nares de miles de personas expresaron que ni los recortes ni
la gradación de derechos son políticas plausibles contra la
crisis, o los recientes acontecimientos en Francia ―otro otoño
caliente―, sin ser señales definitivas, muestran el tejido sobre
el que será posible una reapropiación a gran escala de lo pú-
blico, convertido en común, la única esperanza civilizatoria
en tiempos como los actuales.
El tránsito de lo público a lo común sólo puede venir de
los movimientos y los conflictos emergentes que, más allá
de recetas caducas y mitos que se desvanecen (el Estado, la
nación, el trabajo asalariado como fuente de riqueza, la so-
beranía…), tienen la oportunidad de plantear la autoforma-
ción como una práctica política consistente y a la altura de lo
tiempos. Sin autoformación no habrá más que repeticiones
que, además de aburrir hasta la saciedad, serán absolutamen-
te improductivas en términos políticos. Autoformación por
lo tanto como forma de organización política que toma como
punto de partida lo que Gilles Deleuze señalaba cuando decía
que «las preguntas, como cualquier otra cosa, se fabrican. Y
si no os dejan fabricar vuestras preguntas, con elementos to-
mados de aquí y de allá, si os las “plantean”, poco tenéis que
decir. El arte de construir un problema es muy importante:
antes de encontrar una solución, se inventa un problema, una
posición de problema».
15
Fabricar las preguntas en el caso de la autoformación pasa
por buscar los métodos de expansión de los laboratorios, y
con seguridad su federación a escala al menos europea, a fin
15
Gilles Deleuze/Claire Parnet, Diálogos, Valencia, Pretextos, 1980, p. 5.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
164 La Universidad en conflicto
de dar contenido a las nuevas universidades de la multitud,
en tanto nuevas instituciones del común. Ésta es parte de la
tarea, siempre urgente e inaplazable, de hacer posible otros
mundos. La espesa niebla global, anunciada por Giovanni
Arrighi hace más de una década, es ya una realidad, una rea-
lidad claustrofóbica donde la arrogancia del poder es propor-
cional a su vacuidad. Reírse de los poderes se convierte en
una actitud inmunológica esencial. Crear las nuevas univer-
sidades es lo que le sigue.
s
e

p
e
r
m
i
t
e

l
a

c
o
p
i
a
©
htp://traficantes.net>>editorial@traficantes.net
mapas
1. Virtuosismo y revolución
La acción política en la época del desencanto
Paolo Virno
154 pp., 9 euros.
2. Contrageografías de la globalización
Género y ciudadanía en los circuitos transfronterizos
Saskia Sassen
125 pp., 8,5 euros.
3 En el principio fue la línea de comandos...
Neal Stephenson
158 pp., 9,5 euros.
4. El gobierno imposible
Trabajo y fronteras en las metrópolis de la abundancia
Emmanuel Rodríguez
188 pp., 9,5 euros.
5. La fábrica de la infelicidad
Nuevas formas de trabajo y movimiento global
Franco Berardi (Bifo)
188 pp., 10.5 euros.
6. Otras inapropiables
Feminismos desde las fronteras
bell hooks, Avtar Brah, Chela Sandoval, Gloria Anzaldúa...
188 pp., 10 euros.
7. Gramática de la multitud
Para un análisis de las formas de vida contemporáneas
Paolo Virno
160 pp., 9 euros.
8. Capitalismo cognitivo
Propiedad intelectual y creación colectiva
Y. Moulier Boutang, Antonella Corsani, M. Lazzarato et alli.
160 pp., 10.5 euros.
9. Sofware libre para una sociedad libre
R. M. Stallman
320 pp., 18 euros.
10. Plan sobre el planeta
Capitalismo Mundial Integrado y revoluciones moleculares
Félix Guatari
140 pp., 10 euros.
11. Derecho de fuga
Para un análisis de las formas de vida contemporáneas
Sandro Mezzadra
184 pp., 12 euros.
12. Cuando el verbo se hace carne
Lenguaje y naturaleza humana
Paolo Virno
184 pp., 12 euros.
13. Por una cultura libre
Cómo los grandes grupos de comunicación utilizan la tecnología y
la ley para clausurar la cultura y controlar la creatividad
Lawrence Lessig
302 pp., 18 euros.
14. Micropolítica
Cartografías del deseo
Félix Guatari y Suely Rolnik
384 pp., 20 euros.
15. Por una política menor
Acontecimiento y política en las sociedades de control
Maurizio Lazzarato
244 pp., 15 euros.
16. El gobierno de la excedencia
Postfordismo y control de la multitud
Alessandro De Giorgi
148 pp., 12,5 euros.
17. Ciudades muertas
Ecología, catástrofe y revuelta
Mike Davis
254 pp., 18 euros.
18. El estado del mundo
Contraperspectivas
Karl Heinz Roth
248 pp., 15 euros.
19. Estudios postcoloniales. Ensayos fundamentales
Dipesh Chakrabarty, Achille Mbembe, Robert Young,
Nirmal Puwar, Sandro Mezzadra, Federico Rahola,
Gayatri Spivak, Chandra Talpade Mohanty ...
288 pp., 22 euros.
20. Producción cultural y prácticas instituyentes
Líneas de ruptura en la crítica institucional
transform
245 pp., 15 euros.
21. Postmetrópolis
Estudios críticos sobre las ciudades y las regiones
Edward S. Soja
594 pp., 35 euros.
22. Mil maquinas
Breve filosofía de las máquinas como movimiento social
Gerald Raunig
126 pp., 10 euros.
23. Deseo (y) libertad
Una investigación sobre los presupuestos de la acción colectiva
Montserrat Galcerán
208 pp., 14 euros.
24. Código 2.0
Lawrence Lessig
568 pp., 26 euros.
25. Movilización global
Breve tratado para atacar la realidad
Santiago López Petit
148 pp., 12 euros.
26. Entre el ser y el poder
Una apuesta por el querer vivir
Santiago López Petit
280 pp., 16 euros.
27. La gran crisis de la economía global
Mercados financieros, luchas sociales y nuevas escenarios políticos.
A. Fumagalli, S. Lucarelli, C. Marazzi, A. Negri y C. Vercellone
182 pp., 14 euros.
útiles
1. A la deriva por los circuitos de la precariedad femenina
Precarias a la deriva
274 pp., 12 euros.
2. Nociones comunes
Experiencias y ensayos entre investigación y militancia
Derive Approdi, Posse, Colectivo Situaciones, Colectivo Sin Ticket,
Grupo 116...
280 pp., 12 euros.
3. La empresa total
Renato Curzio
114 pp., 10,8 euros.
4. Madrid. ¿La suma de todos?
Globalización, territorio, desigualdad
Observatorio Metropolitano
704 pp., 24 euros.
5. Barómetro social de España
Colectivo Ioé
472 pp., 25 euros.
6. Innovación en la cultura
Yproductions
222 pp., 14 euros
7. ¿Por nuestra salud? La privatización de los servicios sanitarios
CAS Madrid (Comps.)
166 pp., 12 euros.
8. Micropolíticas de los grupos.
Para una ecología de las prácticas colectivas
David Vercauteren, Olivier «Mouss» Crabbé, Thierry Müller
284 pp., 12 euros.
9. Fin de ciclo
Financiarización, territorio y sociedad de propietarios en la onda larga del
capitalismo hispano (1959-2010)
Isidro López Hernández y Emmanuel Rodríguez López
506 pp., 24 euros.
historia
1. Lo queremos todo
Nanni Balestrini
ISBN: 84-96453-08-1. 172 pp., 12 euros
2. 68
Paco Ignacio Taibo II
ISBN: 84-96453-09-X. 110 pp., 10 euros
3. Autogestión y anarcosindicalismo
en la España revolucionaria
Frank Mintz
I.S.B.N.: 84-96453-07-3. 300 pp., 18 euros.
4. Techno Rebelde
Un siglo de músicas electrónicas
Ariel Kyrou
I.S.B.N.: 84-96453-10-3. 400 pp., 20 euros.
5. La horda de oro
La gran ola creativa y existencial, política y revolucionaria (1968-1977)
Primo Moroni y Nanni Balestrini
I.S.B.N.: 84-96453-13-8. 680 pp., 28 euros.
6. Los invisibles
Nanni Balestrini
I.S.B.N.: 84-96453-29-4. 304 pp., 15 euros.
7. Las huelgas en Francia durante mayo y junio de 1968
Bruno Astarian
I.S.B.N.: 978-84-96453-23-4. 176 pp., 10 euros.
8. Luchas autónomas en los años setenta
Del antagonismo obrero al malestar social
Espai en Blanc (coord.)
I.S.B.N.: 978-84-96453-30-2. 368 pp., 18 euros.
9. Caliban y la bruja
Mujeres, curepo y acumulación originaria
Silvia Federici
I.S.B.N.: 978-84-96453-51-7. 372 pp., 25 euros.
Nociones Comunes nace como proyecto de formación política para to-
das aquellas personas que quieran intervenir sobre la realidad desde una
perspectiva crítica, construyendo colectivamente las formas de pensar y
actuar que permitan orientarnos en un mundo que nos aturde por medio
de sus infinitas narrativas de poder.
Lejos de confiar en los canales formales de producción del saber, arruina-
dos por el devenir empresarial de los circuitos universitarios, propone-
mos un cruce de caminos entre la investigación y la formación autónoma
que nos permita responder con solvencia a los desafíos intelectuales y
políticos a los que nos enfrentamos.
En ese sentido, son los movimientos y líneas de pensamiento surgidas
desde los años sesenta hasta nuestros días: feminismos, postcolonialidad
o los estudios críticos sobre las metrópolis, entre otros, los que sosten-
drán nuestro proyecto, estando atentos a sus evoluciones y a todas aque-
llas demandas y aportaciones que se puedan sugerir desde personas o
colectivos interesados en colaborar.
Un espacio de autoformación y cooperación política que pretende ser
el germen de una institución formativa autónoma a la que invitamos a
todos y todas a unirse.
Si quieres participar o recibir información sobre nuestros cursos en nues-
tro local o en las universidades y colectivos puedes consultar nuestro
blog: htp://nocionescomunes.wordpress.com
o escribirnos a: nocionescomues2010@gmail.com

Traficantes de Sueños no es una casa editorial, ni siquiera una editorial independiente que contempla la publicación de una colección variable de textos críticos. Es, por el contrario, un proyecto, en el sentido estricto de «apuesta», que se dirige a cartografiar las líneas constituyentes de otras formas de vida. La construcción teórica y práctica de la caja de herramientas que, con palabras propias, puede componer el ciclo de luchas de las próximas décadas. Sin complacencias con la arcaica sacralidad del libro, sin concesiones con el narcisismo literario, sin lealtad alguna a los usurpadores del saber, TdS adopta sin ambages la libertad de acceso al conocimiento. Queda, por tanto, permitida y abierta la reproducción total o parcial de los textos publicados, en cualquier formato imaginable, salvo por explícita voluntad del autor o de la autora y sólo en el caso de las ediciones con ánimo de lucro. Omnia sunt communia!

de la movilidad entre fronteras. que con lucidez y una gran fuerza expresiva han sabido reconocer las posibilidades políticas contenidas en el relieve sinuoso y controvertido de los nuevos planos de la existencia. Mapas recoge y traduce algunos ensayos.mapas 28 Mapas. . Mutaciones veloces que exigen la introducción de líneas de fuerza a través de las discusiones de mayor potencia en el horizonte global. Cartas para orientarse en la geografía variable de la nueva composición del trabajo. de las transformaciones urbanas.

* Dominio Público — Cuando la obra o alguno de sus elementos se halle en el dominio público según la ley vigente aplicable. Manifestolibri. Capturas y fugas en el mercado global del saber Autores: Franco Barchiesi. de la edición. Villatuerta. Tomás Herreros. Xulio Ferreiro Baamonde. © 2010. Manifestolibri. 6. 31132.net Edición: Traficantes de Sueños C/ Embajadores 35.0 España Licencia Creative Commons *copiar. tiene que dejar bien claro los términos de la licencia de esta obra. 2009. Entendiendo que: * Renuncia — Alguna de estas condiciones puede no aplicarse si se obtiene el permiso del titular de los derechos de autor. local 6 28012 Madrid. tiene que dejar bien claro los términos de la licencia de esta obra. 4. Edu-Factory. * Aviso — Al reutilizar o distribuir la obra. 7 y 8) han sido recogidos de las dos compilaciones de Edu-Factory: Università in conflitto. 5. Gemma Galdón. Andrew Ross. -Derechos que pueden ostentar otras personas sobre la propia obra o su uso. Carlo Vercellone y Jeffrey Williams Traducción: del inglés Agustina Iglesias Skulj y José Ángel Brandariz García (Universidade Invisibel) capítulo 4. esta situación no quedará afectada por la licencia. * Otros derechos — Los derechos siguientes no quedan afectados por la licencia de ninguna manera: -Los derechos derivados de usos legítimos u otras limitaciones reconocidas por ley no se ven afectados por lo anterior. del italiano Emmanuel Rodríguez López capítulos 2. 7 y 8. taller@traficantes. 2008 y Università globale.cc Usted es libre de: creative commons Reconocimiento-Compartir Igual 3. de Tafalla. Jason Read. Ctra. -Los derechos morales del autor. * Compartir bajo la misma licencia — Si altera o transforma esta obra. Edu Factory y Universidad Nómada. Montserrat Galcerán. Traficantes de Sueños. 1ª edición: 1000 ejemplares. sólo puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta. o genera una obra derivada. capítulos 3. Marc Bousquet. * Al reutilizar o distribuir la obra. © 2010. Roma. Tlf: 915320928 e-mail:editorial@traficantes. Navarra ISBN 13: 978-84-96453-55-5 Depósito legal: NA-3123-2010 . KM. Roma.net Impresión: Gráficas Lizarra. distribuir y comunicar públicamente la obra *hacer obras derivadas Bajo las condiciones siguientes: * Reconocimiento — Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciador (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o apoyan el uso que hace de su obra). Dario Lovaglio y Marta Vázquez. 3. como por ejemplo derechos de imagen o de privacidad. 5 y 6 (este último con David Gámez Hernández) Maquetación y diseño de cubierta: Traficantes de Sueños. 1. Il nuovo mercato del sapere. Noviembre de 2010 Título: La Universidad en conflicto. Il mercato globale del sapere. Los materiales traducidos de esta edición (capítulos 2.

) Franco Barchiesi. Dario Lovaglio. Tomás Herreros. Xulio Ferreiro Baamonde. Andrew Ross. David Gámez Hernández. Montserrat Galcerán.La Universidad en conflicto Capturas y fugas en el mercado global del saber Edu-Factory y Universidad Nómada (comps. Agustina Iglesias Skulj. Carlo Vercellone y Jeffrey Williams Traducción: José Ángel Brandariz García. Emmanuel Rodríguez López y Marta Vázquez  mapas . Gemma Galdón. Edu-Factory. Marc Bousquet. Jason Read.

.

...... «Nosotros no pagaremos vuestra crisis.......................... La emergencia de la Universidad Global........................................... Montserrat Galcerán ...................................... La pedagogía de la deuda.............. 87 ................................................................................................................................................................... 41 3................................ Algunas enseñanzas del movimiento anti-CPE............. 65 4............. Andrew Ross ........................................ 83 Capitalismo cognitivo........................................ El conocimiento como «bien común» ................................................... 83 Francia en la encrucijada ......................................................................Índice 1............ 71 5... 20 La respuesta estudiantil .... 53 El balance del negocio ............................... Jeff Williams ..... 26 La figura del estudiante-precario y su enlace con los movimientos anti-sistémicos.................................................... 51 Las lecciones de China .......... Carlo Vercellone ........................... 13 La universidad como inversión ............................. Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial....... 60 ¿Universidades corporativas? ....................................................... 57 La carrera por la desregulación .............. ¡Todo el poder a la autoformación!» Colectivo Edu-Factory ................. La educación universitaria en el centro del conflicto................................. 15 La globalización de la universidad ........................ 34 2.................. conocimiento y flexibilidad ....................................................

.............................................. La experiencia de la universidad: el neoliberalismo contra los commons...................................................................................... 99 8........ 97 7........................................................................................6....................... 125 La introducción de las lógicas de mercado en la universidad ...................................................................................................................................................... 91 La universidad como inversión ............................................................................ 92 La universidad como inversor .......................... 103 9........................................................................ 135 Conclusión ... 113 La estrategia de reforma............. Franco Barchiesi ...................................... En los mandos de control de la consola de la gestión. 145 ................ Xulio Ferreiro Baamonde ..... 139 10........ 113 Las consecuencias para los sistemas universitarios: precarización y mercantilización ............ 91 2001 Odisea en Wits ........ Tomas Herreros ...................................... Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica................................ Marc Bousquet ..................................................................................................................................... 121 Segmentación y precarización ad extra: los nuevos planes de estudio ....................... nuevas universidades..................................................................... 95 Nada vende como la «excelencia» ........................................................ universidades anómalas................................................................ 96 Fight back .................................................................................... Mercantilización y precarización del conocimiento: el proceso de Bolonia...... Jason Read ............................................... Laboratorios de autoformación......... 129 La universidad como negocio ........... 119 Nuevas formas de trabajo en la universidad: precarización y segmentación ............................................................................... 137 Bibliografía ...........................

los nuevos horizontes que demarcan ese conflicto por parte de los estudiantes y de otros sectores de la población. La educación universitaria en el centro del conflicto Montserrat Galcerán Puede resultar pretencioso pretender que la universidad se encuentra en el centro del conflicto de las sociedades capitalistas contemporáneas. se dice. Ciertamente puede representar el final de la universidad decimonónica con su distinción pretendidamente equilibrada entre ciencias y humanidades. A diferencia de lo que pueda parecer a primera vista el conflicto está abriéndose y no cerrándose. con su sopor y su medianía burguesa y con sus constantes reticencias a la entrada de masas de estudiantes. El libro que aquí presentamos documenta ambos lados del conflicto: el esfuerzo por incorporar la universidad al tejido económico central de las sociedades capitalistas actuales. cuyo futuro para nada conseguía asegurar.1. La universidad. Incluso el lector o lectora puede dudar de que «haya conflicto» en dichas sociedades. así como las luchas y resistencias. más allá de alguna explosión momentánea. está dejando de ser una institución venerable se permite la copia © 13 . ya no de elite. No es ésa nuestra opinión.

En las viejas universidades se enseñaba a «gobernar bien» o. mientras que muy pocas de nosotras nos interesamos por las se permite la copia © 1 Provincializing Europe: post-colonial Thought and historical Difference. señala en uno de sus textos que la ignorancia es selectiva y asimétrica: ningún personaje culto de la periferia puede permitirse el lujo de ignorar a los grandes de la cultura europea. En las universidades de masas del último siglo. pero raramente caen en la cuenta de que la ignorancia es compartida aunque no recíproca. y los requisitos del uso de una violencia sistemática encubierta. a nuestro criterio. aunque siga siendo dominación. «el arte del buen gobierno». Princeton. al denostado mundo del dinero. Dipesh Chakrabarty. escritores o poetas. 2008]. 28 y ss. 2000. el arte de saber mandar de modo que la dominación no sea excesiva ni despótica. Esa crítica bienpensante es. un clásico de la teoría post-colonial. La universidad ha sido siempre una institución productora de cultura ligada al poder y. junto a los contenidos propiamente técnicos y metodológicos se transmitían y se siguen transmitiendo un conjunto de procederes y disciplinas que caracterizan a las capas cultas de la sociedad.: Al margen de Europa. para saber argumentar y defender sus puntos de vista frente a las capas ignorantes o desprovistas de tales habilidades. mantener y gestionar la supervivencia de ese mismo sistema. Barcelona. a sus pensadores. cast. Esas capas cultas tienen a gala su capacidad para «tener razón».1 Esa ignorancia no recíproca es marca de nuestras universidades. EEUU y Europa. pp. Legiones de estudiantes extranjeros vienen a estudiar a las universidades de los países del Norte. Princeton University Press. mientras que el mundo culto europeo ignora prácticamente todo de las culturas periféricas. . una institución de reproducción social de ese tipo de sistema. o sustituye ese desconocimiento por un aura de exotismo imaginado. encargadas de reproducir. [ed.14 La Universidad en conflicto y respetada para ser arrastrada al torbellino del mundo de los negocios y de las empresas. en las sociedades capitalistas. lo que es lo mismo. equivocada. Tusquets.

Este movimiento no es casual. esas coordenadas están cambiando. se permite la copia © 1. Aplicamos esta denominación al tipo de universidad que resulta de las reformas actuales. Esta dinámica es totalmente opuesta a un proceso de democratización y de equiparación de los centros y de trato igual para sus usuarios. con el declive del imperialismo europeo muchos centros pierden su preeminencia como lugares de formación de las élites de la periferia. Esa descompensación. aunque se interprete como una señal de la superioridad de nuestra cultura. en el marco de la globalización capitalista que comenzó hace años. y a excepción de algunas universidades punteras. situados a la cabeza de la jerarquía. Se produce entonces una carrera por la competencia para construir una jerarquía de centros que atraiga a los posibles estudiantes hacia los centros de primera. al tejido . de acuerdo con otros estudiosos. y universidades situadas a la cola. las cuales tienen como objetivo incorporar en mayor medida la dinámica universitaria. Aquí sólo voy a resumir algunos rasgos esenciales. Ahora bien. es la marca de nuestro poder. sino que está enraizado en las características del que. Por otra. tanto a nivel de investigación como de docencia.La educación universitaria en el centro del conflicto 15 culturas del Sur. Consecuencia de ello es la dualización de las universidades: centros de excelencia con mayor financiación y mejores condiciones. En otros textos he tratado en detalle las características de esta transformación. La universidad como inversión Llamamos universidad-empresa a la transformación de la universidad que es resultado de su incorporación a los circuitos empresariales y mercantiles de la sociedad capitalista actual. peor dotadas y posiblemente infravaloradas. el potencial de creación de saber. llamamos capitalismo cognitivo. conocimiento y cultura de las universidades está siendo atrapado por los intereses empresariales. Por una parte.

. a veces dispersas. institutos.16 La Universidad en conflicto económico productivo. especialmente la farmacéutica. sectores prioritarios. No pongo en duda el interés de tales proyectos. Con el tiempo las nuevas empresas acaban adquiriendo independencia jurídica. sean públicas o privadas. Al tiempo. que actúan de incubadoras. una pléyade de grupos y elementos que reciben un trato diferencial. Eso no se hace supeditando la institución en bloque a la dinámica empresarial sino a través de un conjunto de medidas. la investigación en ciencias de la vida y especialmente en biotecnología. las líneas prioritarias de investigación privilegian. fundaciones. Por poner un ejemplo. El hecho de que no reciban la misma atención no se debe a su escasa relevancia. su fragmentación en diversos ciclos. sin que nadie pueda dudar de la relevancia de estos estudios en sociedades complejas como las presentes. Un ejemplo claro son las llamadas spin-off. Uno de los efectos más relevantes es el «despiezamiento» de la universidad. ya que el proceso lleva diez años de recorrido y todavía no ha finalizado. Por lo tanto. Esta dinámica incrementa también la ayuda que la universidad presta a las empresas proporcionando espacios protegidos para la formación de empresas nuevas o que operan en ámbitos todavía poco desarrollados. hace ya años que los fondos para investigación en ciencias sociales y en humanidades son muy escasos.. sino en la supeditación de la dinámica universitaria al objetivo económico de rentabilizar los conocimientos adquiridos. desde hace años. término anglosajón que se refiere a la creación de empresas nuevas en el seno de otras empresas o de organizaciones ya existentes. es decir. sino a la ausencia de empresas interesadas en rentabilizar estos conocimientos. pero se debe señalar que es un espacio preferente de investigación para la industria. que se han ido tomando en una sucesión temporal relativamente dilatada. técnica y comercial. etc.. la sinergia entre universidad y empresa no consiste en un encuentro entre dos instituciones diferenciadas. programas de investigación. vendiéndolos a los potenciales interesados y privilegiando los intereses de las empresas activas en los campos respectivos. En España se las conoce también como Empresas se permite la copia © .

Se olvida sin se permite la copia 2 Para más datos véase Universia. accesible en la red en http:// investigación. La nouvelle grande transformation. ed. Le capitalisme cognitif. véase entre otros A. Galcerán. 2010. © . 2004.es. Madrid.2 A estas estrategias se añade otra bastante desarrollada que consiste en la invitación a ciertas grandes empresas para que creen sus propias cátedras universitarias. Esa dinámica se extiende al trato que reciben los propios usuarios. escuelas. De ahí que la figura de la universidad-empresa sea inseparable de la constitución de un «mercado del conocimiento» y de la configuración subjetiva del trabajador cognitivo propio de este tipo de capitalismo. Traficantes de sueños. Universidades en quiebra. 17. 2011 (de próxima aparición). cursos de formación para atraer a estudiantes o personas en formación hacia los ámbitos que adolecen de carencias de trabajadores cualificados. p. 4 Sobre el tema del capitalismo cognitivo. Bioeconomia y capitalismo cognitivo. etc». cátedras o departamentos universitarios. actividades de renovación curricular. Asimismo M. 3 Informe de la Comisión de las Comunidades europeas. Traficantes de Sueños. Paris. también para el mercado. Amsterdam.La educación universitaria en el centro del conflicto 17 de Base Tecnológica. el objetivo de la formación es producir mercancías «cognitivas» adaptadas al mercado o formar trabajadores cualificados.universia. es decir los estudiantes y/o jóvenes investigadores. suelen estar ligadas a la universidad y contribuyen a la transferencia de hallazgos científicos materializados en productos innovadores.3 Como muestra la cita. becas. Fumagalli. Madrid.4 2. Véase la recomendación explícita de la Comisión Europea en este sentido: «Se podría invitar a las empresas a que financien o cofinancien equipos. algo así como una inversión: el joven invierte en su formación y esa inversión le dará réditos en un futuro. unidades de investigación. 2007 y juntamente con otros autores. 2003. Bogotá. Hacia un nuevo paradigma de acumulación. Crítica de la transformación de la Universidad en el capitalismo cognitivo. Capitalismo cognitivo. Yann Moulier Boutang. Se les anima a que conciban su formación como un «capital cultural» del que podrán disponer en un trabajo futuro.

Se entiende por tal el fenómeno. se permite la copia 5 La actual crisis sistémica muestra cómo la precarización de los salarios © . los cuales tienen que renegociar la deuda con más gravámenes todavía. por otra parte. es probable por lo tanto que el afectado empiece a defender medidas proteccionistas del empleo que pasen. que hace que los compradores tengan que acudir a la deuda para financiar sus compras. se fomenta la competencia entre los propios estudiantes/profesionales al igual que el resentimiento.18 La Universidad en conflicto embargo que. y que esto no depende en gran parte de sus esfuerzos sino de la estructura de la sociedad y del mercado de trabajo. en una sociedad capitalista. el joven tendrá que encontrar un empleo en condiciones que le permitan desarrollar un trabajo que corresponda a sus conocimientos para ser capaz de realizar su «inversión». como los procedentes de otros países cuya formación les hace merecedores de esos mismos puestos escasos y deseados. tuvo como su otra cara el aumento del proceso de financiarización que está en el origen de la actual crisis. que esos estudios suelen ser caros. por la demanda de expulsión de competidores indeseados. lo que supone un notable negocio financiero para las entidades bancarias pero a la vez está en la raíz del empobrecimiento actual: personas con fuertes deudas y con trabajos precarios que no pueden sufragar sus gastos. pues en la medida en que los salarios bajan pero los intereses también lo hacen. En consecuencia. lo que aumenta todavía más la denominada financiarización. los estudiantes o sus familias se endeudan para poder pagarlos. el volumen de deuda llega a ser impagable y la consiguiente restricción del crédito provoca un empeoramiento de la situación de los deudores. La deuda de las poblaciones alimenta a su vez las burbujas especulativas y es uno de los elementos de la actual crisis sistémica. el hecho de que uno no pueda rentabilizar la inversión que realizó se achaca a la gran cantidad de competidores.5 que acompañó la reconversión industrial de los años noventa. aunque sea por otros motivos. Si las condiciones económicas siguen mal. tan extendido en las sociedades capitalistas. las personas acuden a los préstamos para financiar el consumo y las facilidades por el lado de la banca aumentan la espiral especulativa. Dado. que seguirán alimentando el negocio financiero. incluso.

Todo ello forma un paquete consistente de medidas que ahondan en la misma dirección.La educación universitaria en el centro del conflicto 19 3. Los criterios de racionalización pueden tener en cuenta la relación entre la oferta y la demanda de las titulaciones. La llamada universidad-empresa es pues un nuevo modo de entender la institución que la acerca al mundo empresarial y la aleja del control político. En la medida. las exigencias de los empresarios. etc. la dinámica del mercado de trabajo. siempre al margen de que tales ayudas puedan representar una futura injerencia. Según ese discurso. por no hablar de su tradicional y permanente lejanía de la dinámica social. reduciendo los órganos colegiados y estableciendo criterios de rentabilidad para la concesión de plazas y financiación. también. en que la universidad debe estar cada vez más cerca de la sociedad (el mercado) se potencia que sus representantes más destacados estén en los Consejos Sociales y así encontramos en ellos a los grandes empresarios de los grupos hegemónicos. © . proliferando las agencias de calidad. Así mismo. o criterios más generales como la preferencia de las ciencias sobre otros estudios. dado que la formación es un capital (o una inversión) el beneficiario debe pagar por ello y por lo tanto las tasas se aumentan en un esfuerzo dirigido a que la institución se auto-financie. Esta tendencia se refuerza en la medida en que el único criterio a tener en cuenta es el cálculo económico. En la medida en que ciertas empresas se benefician de los resultados. haciendo recaer los cargos de dirección en personal externo. se permite la copia 4. los procedimientos evaluadores de la calidad mercantil deben ponerse en funcionamiento. los rankings. al estilo de un gerente de empresa. dado que el conocimiento es tratado como un bien mercantil. se las anima a que contribuyan económicamente con ayudas o donaciones. en tanto posteriores empleadores de los profesionales allí formados. La estructura gerencial de la empresa se traslada a la universidad.

colocadas en la cúspide de la jerarquía. mayoritariamente privada. Lima (Perú). XXI. capaz de aprovechar los mejores talentos del mundo. En EEUU la diferencia es menor dado que la estructura de ambas es muy semejante. Fondo editorial de la Facultad de Ciencias Sociales. desde mediados de aquella década «al lado del mercado nacional emergió con gran fuerza el mercado transnacional de la educación superior y universitaria. Los dos procesos son ligeramente diversos. También ahí se mezclan dos cuestiones: la construcción de una universidad global. Como afirma Boaventura de Sousa Santos. p. con «franquicias» en todo el mundo. pensada a nivel planetario para alumnos y estudiosos de todo el planeta. La promoción de la lengua inglesa como idioma universal refuerza esa tendencia y permite que ciertas universidades. gocen de una posición de dominio a escala mundial. que a partir de finales de la década se transforma en solución global de los problemas de la educación por parte del Banco Mundial y de la Organización Mundial del Comercio». atrayendo estudiosos de cualquier parte del mundo. que fue presentado por el Banco Mundial como una hipotética salida a los problemas de la universidad.6 Los estudios universitarios se configuran así como un conjunto de servicios cognitivos. y la promoción de centros de educación universitaria. Esas universidades «de primera» pueden ser públicas o privadas. ofrecidos en diferentes puntos del planeta para formar una fuerza de trabajo especializada y sofisticada. 25. especialmente sensible a la demanda de capas con ciertos recursos de cualquier parte. 2006. aunque convergentes. El primero tiene que ver con la puesta en marcha de un «mercado global de la educación» especialmente a partir de los años noventa.20 La Universidad en conflicto La globalización de la universidad Aunque en muchos casos el problema se presente como un tema nacional y/o europeo. se permite la copia © . En Europa la diferencia es más significativa aunque tiende a difuminarse por las medidas públicas de apoyo a los centros privados y las restricciones 6 La Universidad popular del s. las transformaciones actuales de la universidad tienen alcance global.

los Centros Técnicos Educativos de Microsoft. especialmente en países como Australia y Nueva Zelanda. generalmente especializados. con la marca de calidad de la casa madre. el Instituto de Edu- se permite la copia © . Éstas incluyen: «1) empresas que programan cursos de formación laboral y ofrecen grados como la Universidad Motorola. que ofrecen cursos en cualquier lugar del mundo. como la Universidad Walden y la Universidad virtual Western Governors de EEUU. 4) universidades tradicionales que ofrecen cursos a distancia. como el Grupo Apollo. la Universidad McDonald Hamburguer.. el Centro GE Crotonville. Uno de los trabajos recogidos en este volumen. las universidades europeas han quedado relativamente rezagadas. De Vry y el gigantesco Grupo Educativo Laureate (que posee actualmente instituciones de educación superior a lo largo de Sudamérica y Europa y que opera en más de 20 países con más de un cuarto de millón de estudiantes). Como señala el ya citado Andrew Ross.La educación universitaria en el centro del conflicto 21 presupuestarias a los públicos. donde los gobiernos decretaron la mercantilización de los servicios de educación superior en los años noventa. por lo que el «Proceso Bolonia» debe ser considerado también como un intento de recuperar el terreno perdido a fin de competir con otros centros y países en la construcción de una universidad globalizada. En ese proceso. Kaplan Inc. el abanico de las organizaciones formativas establecidas en el extranjero en el momento de las negociaciones era ya voluminoso. el capítulo de Andrew Ross titulado «La emergencia de la universidad global» explora con cierto detalle ese nuevo mecanismo: redes de centros de formación. como la SCPS de la NYU. los programas Fordstar y los Centros Educativos Sun Microsystems. la Indira Gandhi National Open University de India y la Open University de Gran Bretaña. Su importancia creciente explica el interés del GATS (Acuerdo General sobre Comercio y Servicios) por incluir la enseñanza superior en las negociaciones. convertidas en una especie de transnacionales público privadas de la formación superior. 3) universidades virtuales. Pero hay un campo más específico para la iniciativa privada y son las escuelas distribuidas por todo el globo a partir de una «casa madre» que puede estar en cualquier país. la Learning Agency de Australia. y 5) otras actividades con fines lucrativos de las universidades tradicionales. 2) proveedores académicos privados con ánimo de lucro.

Como señala el anteriormente citado Boaventura de Sousa Santos. las recomendaciones del Banco Mundial para que Europa y EEUU entren decididamente en la senda de la mercantilización y la globalización de la enseñanza superior conviven con las recomendaciones de la misma institución hacia otros países.300).7 Espero que esas pocas cifras basten para mostrar la envergadura de la dimensión global de la universidad contemporánea y la importancia de mantener y aumentar esa aportación de dinero y de talento a los centros del Norte global (EEUU y Europa). Véanse estos pocos datos: según el Compendio Mundial de la educación 2009. Sudáfrica (60. Canadá (68. Francia (246.500). como los africanos. «en el año 2007. Australia (211. Los Estados receptores son sobre todo EEUU que recibe unos 595. 36.600). Es de destacar además que esas medidas tienen también un sesgo claramente neo-colonialista. Acorde con ello la movilidad estudiantil está aumentando de forma exponencial. Instituto de Estadística de la UNESCO. concentrando sus pocos recursos en la educación primaria y secundaria. Le siguen Reino Unido (351.900). y permitiendo 7 Compendio Mundial de la Educación 2009. se permite la copia © .6 %.400 estudiantes más que en 2006.8 millones de estudiantes matriculados en establecimientos educacionales fuera de su país de origen. Japón y los países árabes. había mas de 2. para que dejen de inverir en educación superior y se concentren en la primaria: «El Banco Mundial entendió que las universidades africanas no generaban suficientes “retornos”. lo que representa el 21.500).900). Ese tupido tejido se extiende por todo Oriente. en tanto que el 62 % se concentra en los primeros seis».600).22 La Universidad en conflicto cación Superior de la Universidad de Maryland y eCornell [empresa de educación virtual perteneciente a la Universidad Cornell]».000 estudiantes. incluido China.500). Consecuentemente impuso a los países africanos que dejaran de invertir en la universidad. la Federación Rusa (60. Esta cifra representa 123. Alemania (206.300) e Italia (57. un aumento del 4. Japón (125. p.3 % del total. Estos 10 países ―de los que cuatro pertenecen a la Unión Europea― son anfitriones del 71 % de los estudiantes internacionales del mundo. elaborado por la UNESCO.

cuando se habla de «campus de excelencia». los términos inducen a confusión pues la «excelencia». mientras que el término está usado en el informe en el sentido preciso de «capacidad para producir conocimientos explotables con fines industriales». las políticas europeas de investigación tienden a crear un Espacio Europeo de Investigación. Su objetivo consiste en establecer una red de centros de excelencia científica. reforzar las relaciones entre las distintas organizaciones de cooperación científica.La educación universitaria en el centro del conflicto 23 que el mercado global de educación superior les resolviera el problema de la universidad. 2000. la investigación. como en tantos otros casos. de modo que la fuga de cerebros se invierta en dirección a Europa. cit.9 Con el añadido de que. al Parlamento europeo. 10. p. Esta decisión tuvo un efecto devastador en las universidades de los países africanos». 28 9 Comunicación de la Comisión al Consejo. parece indicar que los centros en cuestión descollarán por su calidad académica. a la que se añade el adjetivo de «científica». se enfoca al igual que la enseñanza desde un ángulo que privilegia la «investigación para el mercado». se permite la copia © 8 Op.10 Así pues.. Querría señalar algunos aspectos centrales de esta nueva orientación. de lo que se está hablando es de parques tecnológicos combinados de empresas y centros de estudios e investigación y no de centros académicos relevantes. desarrollar un sistema de patentes y de capital riesgo. En primer lugar. 10 Ibidem. estimular la inversión con sistemas de apoyo indirecto. desarrollar un enfoque común de las necesidades de financiación de las grandes infraestructuras de investigación. p. al comité económico y social y al Comité de las Regiones. COM (2000) 06 final. e incrementar la movilidad y el aumento del atractivo de Europa para los investigadores del resto del mundo. p. 10. Hacia un espacio europeo de Investigación.8 En cuanto al otro pilar de la universidad. . similar al Espacio Europeo de Educación Superior.

A este respecto hay que añadir que según las cifras existentes. Ahora bien. p. Así pues las empresas que invierten en I+D tienen interés en rebajar sus gastos. no se puede pretender que los empresarios inviertan sin más. El Viejo Topo. sino que se utiliza en una acepción precisa que incorpora «el gasto en I+D externo (subcontratado). en una proporción de 1 a 3. Sevilla. el diseño y preparación de la producción y la distribución así como la formación e introducción de nuevos productos en el mercado». 2010. 12 Comunicación de la Comisión. sino que hay que facilitarles la tarea. no resulta descabellado tachar de improductiva o incluso de contra-productiva la idea de invertir más en el sistema actual […] Para atraer más fondos. La fábrica del conocimiento: la Universidad-empresa en la producción flexible. COM (2005) 152 final.12 11 Véase C. Movilizar el capital intelectual de Europa: crear las condiciones necesarias para que las Universidades puedan contribuir plenamente a la estrategia de Lisboa. Como dice el propio informe: «A la vista de la excesiva duración de los estudios y las altas tasas de abandono y de desempleo entre los titulados universitarios.11 Se trata pues de un concepto precisado económicamente que permite medir el gasto efectuado en todos esos capítulos. 56. pp. lo primero que han de hacer las universidades es convencer a los socios […] de que se da a los recursos existentes un uso eficaz y de que nuevos recursos producirán valor añadido para ellos [las cursivas son mías]. el gasto en I+D realizado con los recursos internos de la empresa. 9-10. la compra de maquinaria y equipo. el término «innovación» está claramente marcado y no significa simplemente la incorporación de conocimiento nuevo. se permite la copia © . el gasto público en I+D está en Europa por debajo del gasto privado. Madrid.24 La Universidad en conflicto En segundo lugar hay que prestar algo de atención a la propia denominación de los programas: en la fórmula I+D+i (Investigación + Desarrollo + innovación).. la adquisición de conocimientos externos. al tiempo que los gestores universitarios pueden tenerlo en captar unos recursos que les permitirían sanear unos presupuestos muy afectados por el deterioro de las finanzas públicas. Un incremento de la financiación no puede justificarse sin cambios profundos: garantizar estos cambios es la principal justificación y la principal finalidad de cualquier nueva inversión».

es decir aquellos proyectos cuyas investigaciones pueden ligarse indistintamente a usos civiles o militares. pues se concentra en algunos países. Reino Unido e Italia. Siemens y Volkswagen en Alemania. se localiza en algunos sectores prioritarios ―industria automovilística. En las reivindicaciones de los estudiantes californianos de Berkeley (en su Asamblea General de octubre de 2010) junto a algunas ideas más clásicas. biotecnología.La educación universitaria en el centro del conflicto 25 Pero además da la casualidad de que la inversión privada en la Unión Europea es extraordinariamente desigual. los trabajadores y el personal de las facultades tengan que pronunciarse sobre los partners empresariales». al tiempo que exigen que la Universidad «no se involucre en la producción de armas nucleares». lo que es una nueva muestra de esa convergencia entre lo público y lo privado que bombea hacia las grandes empresas los resultados producidos por gran parte de la investigación actual. preferentemente en Alemania. Como antes he señalado. restándolos a sus propios presupuestos. hará imprescindibles los derechos de objeción de conciencia en la propia investigación científica. al tiempo que. que «la Universidad no haga negocios con corporaciones criminales». en el Reino Unido y Novartis en Suiza. leemos. que «los estudiantes. Por último no puede pasarse por alto la existencia de la llamada «investigación dual». Francia. A tono con estas tendencias. mostrando el especial encaje que la universidad tiene en todo ello. que «no se acepten proyectos de inversión pagados con tasas estudiantiles y que no cuenten con el consentimiento de éstos». hardware. quisiera hacer notar que en algunos lugares los movimientos estudiantiles empiezan a ser sensibles a esta realidad. A mi modo de ver son se permite la copia © . que «no se degrade nuestra educación. como por ejemplo se observó durante la guerra de Irak. electrónica y electricidad― y dentro de esas ramas en algunas grandes transnacionales entre las que se encuentran Daimler-Chrysler. Dada la importancia creciente de la política militar en la Unión cabe pensar que ese doble uso puede desviar gastos en investigación hacia objetivos militares. ¡no a la cyber universidad!». una parte de esos sectores son los marcados como líneas prioritarias en los programas públicos de financiación de la investigación. GlaxoSmithkline. por ejemplo.

A nivel global es un movimiento potente y multiforme. Y no sólo por la novedad de los cambios sino porque una gran parte de los esfuerzos de los movimientos tiene que dedicarse a desentrañar el significado de las medidas aplicadas.26 La Universidad en conflicto exigencias que parten ya de la actual combinación de enseñanza. que expresa con formas novedosas un conflicto crucial en nuestra época: la contraposición entre quienes pretenden rentabilizar económicamente el mercado emergente de la formación. y no digamos ya las movilizaciones de los profesores. ya sea de buena o de mala fe. y en especial de la formación universitaria. y quienes pretenden asegurar el derecho a una educación de calidad para toda la población. realizando multutud de acciones que van desde las huelgas y ocupaciones en 1999 de la Universidad Autónoma de México a la onda anómala italiana. manteniendo el carácter del conocimiento como «bien común». Aún así. investigación y actividad empresarial en las universidades contemporáneas. el movimiento estudiantil ha sido un actor muy presente. Ninguno acepta que de lo que se trata es de favorecer la entrada de las empresas en el tejido univer- se permite la copia © . Es muestra de un análisis más fino de las relaciones entre universidad y empresa y de una volutnad democratizadora que va más allá de la simple voluntad de negación y de mantenimiento de un espacio universitario intocado. no siempre logran captar la complejidad de lo que está en curso. en especial para la población joven. y que intentan establecer límites y responsabilidades en la nueva situación. La respuesta estudiantil En el curso de esta transformación de la universidad que abarca cuando menos los últimos diez años. diez años después. los diversos movimientos estudiantiles. aunque tal vez no siempre bien expuesto ni bien comprendido. y desde las grandes manifestaciones de París en 2003. empiezan por negar la trascendencia de estos cambios. 2005-2006 y 2009 hasta la paralización de las ciudades griegas aquel mismo otoño. Casi todas. hay que conceder que a pesar de su fuerza. por no decir todas las autoridades públicas implicadas en la educación universitaria.

Pero como señalaba la cita anteriormente mencionada. con un futuro profesional en múltiples y diversos trabajos cualificados. y un estudiantado masificado. En esta lógica consideran las protestas de los estudiantes como piedras puestas en el camino de sus buenas intenciones. En último término. En consecuencia la única alternativa que les parece posible es acudir a quienes todavía tienen dinero y ésas son las empresas. se trata. ¿qué valor de mercado tiene la enseñanza?. pues aunque los términos sean claros. ¿qué se vende y qué se compra en la universidad?. ocultaciones y medias verdades plantea como primera tarea contrastar la información y esclarecer los términos de la reforma. Como mucho. sostienen que ésa es la única posibilidad en un momento en el que las tasas no logran cubrir más que una tercera parte del coste de los estudios y los recortes en las finanzas públicas no les aseguran ni siquiera la permanencia de los presupuestos. A mi modo de ver esa dificultad explica el recurso a argumentaciones más simples que consideran esa transformación en clave de una conspiración de las clases ricas y dominantes. Ante lo que optan por no escuchar y en algunos casos acuden al eterno expediente de la criminalización de las protestas y del reclamo de la legítima autoridad. por lo tanto. y le confería distinción. de facilitarles el camino ofreciéndoles ventajas adicionales. cuanto menos pedir el más ligero aumento. y si están muy acorralados.La educación universitaria en el centro del conflicto 27 sitario. contra los intereses de la gran masa de la población. no es fácil aceptar de buenas a primeras que la formación sea un negocio cada vez más floreciente. sin que el lenguaje oficial de los informes sea siempre suficiente. prueba palpable de desconocimiento y de falta de confianza en ellos. ¿quiénes son los potenciales vendedores y compradores?. especialmente las grandes empresas transnacionales y la banca. No digo que se permite la copia © . esos sectores no van a invertir si no ven posibilidades de retornos sustanciosos. ¿cómo medir su eficacia y productividad? Viejas preguntas que resultan nuevas para un sector que hasta ese momento había quedado relativamente protegido entre los privilegios de una casta social a la que servía de «seña de identidad». A primera vista la aplicación del lenguaje de la empresa no parece ser más que una metáfora. Esa trama de mentiras. quintaesenciadas en los sectores neoliberales. las motivaciones son oscuras.

Tantos cursos y master no les han enseñado las normas de disciplina a las que debe someterse la fuerza laboral. la constitución del mercado de la educación superior. pero a mi modo de ver. un cómputo universal y la exigencia de rentabilidad económica.28 La Universidad en conflicto no haya algo de eso. Todos esos ingredientes se mezclan en la reforma de la institución emprendida bajo diversos nombres en diversas regiones del globo. en Europa bajo el nombre de «Proceso Bolonia». Incorporan hábitos ajenos a las constricciones de los centros de trabajo que no encajan bien en el modelo piramidal de la gerencia capitalista. Un mercado que sin duda necesita de todos los dispositivos que lo hagan viable: compradores. En este punto la descualificación de los estudios va de la mano de la descualificación y precarización general del trabajo en las sociedades contemporáneas y se acompaña de las exigencias de los patronos por remoralizar a los trabajadores. ¿qué es lo que defienden los estudiantes y todos aquellos que nos oponemos al proceso? También aquí abundan las diferencias. Ahora bien. aquel que tiene en el conocimiento una de sus materias primas y ramas de negocio predilecto. Y muchos de ellos arrastran un espíritu de desobediencia ―resultado de la mala educación que recibieron de sus padres. se permite la copia © . se trata de un capitalismo global y ya no nacional-imperialista. efectivamente. No deja de generar sorpresa que en algunos estudios se señale que los empresarios. Por otra parte. al menos los empresarios españoles. esa explicación deja en la sombra la complejidad del proceso y no permite visibilizar cómo esta transformación está imbrincada con la emergencia de un nuevo tipo de capitalismo. no están contentos con sus jóvenes trabajadores ya que consideran que saben demasiado. La combinación de la tarea lenta pero continuada de demoler el así llamado Estado del bienestar con la emergencia de ese nuevo capitalismo «cognitivo» marca. la nefasta generación del ‘68― que hace difícil y costoso enderezarlos. vendedores. Podemos encontrar una especie de denominador común en la resistencia a la supeditación de la Universidad a los intereses del mercado y en la denuncia de que la formación se limite a una «formación para el empleo».

Informe presentado a la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad de la Docencia). 14 A. los estudiantes trabajadores en formación. «frente a las reformas neoliberales. el último. 121. sin embargo. la propuesta de las capas dirigentes da por hecha la necesaria supeditación de la formación a las exigencias empresariales y se acoge para ello a fórmulas tecnocráticas de gestión y homologación de los estudios. como conocer con antelación a su incorporación el horario de trabajo. Carlos J. Hondarribia. 2009. en un momento. p. «Diez años de revuelta contra la mercantilización de la Universidad». Como señala un comentario de un estudiante de la Universidad Complutense de Madrid. reclaman poder tener una educación no completamente modelada por las exigencias del capital. estudio de Luis Enrique Alonso.14 Una buena formación puede ser también una garantía frente a la explotación sin medida del capitalismo desbocado. Fernandez Rodríguez y José Mª Nyssen. en el que la resistencia por parte de las capas trabajadoras se encuentra en franco retroceso. y ¡qué mejor medida que el tiempo! El tiempo de las materias se permite la copia © 13 El debate sobre las competencias. en Bolonia no existe. .13 Frente a ello los estudiantes denuncian cada vez con más fuerza.. los efectos perversos de subordinar la universidad a los objetivos de las empresas entre los cuales la re-moralización de la fuerza de trabajo no es. que sólo atiende al aumento del beneficio». unida al desajuste que produce la incorporación de la producción de saber dentro del capitalismo cognitivo. estos documentos señalan que «entre las empresas son habituales las quejas sobre actitudes consideradas inauditas por parte de los demandantes de empleo. 121. el salario o el periodo de vacaciones. 2009. Podríamos resumir diciendo que en la situación de impasse creada por una cierta obsolescencia de la universidad tradicional. A la vez refuerza el mercado de la educación para el que se necesita una medida homogeneizadora que permita intercambiar unos estudios por otros.La educación universitaria en el centro del conflicto 29 A tono con la nueva disciplina impuesta en el mercado de trabajo. p. Merlo. La destrucción de la Universidad europea. en ningún caso. Hiru. Los comentarios relativos a esas cuestiones son interpretados como síntomas de escasa disponibilidad y poca motivación hacia el trabajo».

por el cálculo del tiempo y del dinero correspondiente. Cada ciclo y cada materia. entienden que la alternativa a ese proceso es la vuelta o el mantenimiento de una universidad decimonónica. Hasta aquí tal vez todas y todos estaríamos de acuerdo.30 La Universidad en conflicto ―10 horas de estudio por crédito― es la nueva moneda de los intercambios formativos. Haya estudiado uno o una donde haya estudiado. ese título acredita su eficacia y/o productividad. medir la eficacia de los estudios. bien financiada por el Estado se permite la copia © . su formación no es más que una montaña de horas. crítica y rechazo de la supeditación de la universidad a los intereses empresariales del mercado capitalista. Tan fácil como comprobar una estadística que por sí misma nos indicará el funcionamiento del mercado y las mejoras que hay que introducir. eliminando las titulaciones no productivas. como cualquier otro. ése sería el denominador común compartido por los diversos movimientos: denuncia de las reformas. El mercado de la educación universitaria empieza así a regirse. rechazo de las medidas tecnocráticas impuestas en la medición y validación de los estudios y rechazo de la descualificación de los mismos. como ya hemos dicho. también. Si de una determinada titulación. un número muy alto consigue puestos de trabajo aceptables. defensa de una educación de calidad para todos y todas. ¿Y cómo se mide el éxito o la productividad? Los nuevos procedimientos que ligan la eficacia de las carreras con el trabajo de los egresados permiten. sin duda. Las carreras son módulos de 180 o 240 créditos y cada crédito. por ejemplo aquel consistente en contar el número de veces que un artículo ha sido citado en revistas en inglés para trabajos de lengua española. como vengo diciendo. Mayor distancia surge cuando se plantean las alternativas desde las que articular las protestas. aunque los parámetros utilizados sean tan aberrantes como algunos de los usados por la Agencia Nacional de Calidad. productora de cultura para el pueblo. se mide en 10 horas. en caso contrario se tratará de estudios obsoletos. cada práctica y cada asignatura es medida con esta nueva fórmula de modo que todo el tiempo de estudio pueda visualizarse como un múltiplo de 10. Algunos. Así pues.

Pero es su potencialidad. la formación y la investigación se colocan actualmente en el centro de la producción de nueva riqueza y los desalmados capitalistas quieren asegurarse la apropiación ex ante de esa riqueza potencial. que se ven favorecidas por la fuerte indigencia de las instituciones públicas. retuercen las relaciones en su provecho: ¡ningún financiero ni ningún empresario va a perder su precioso tiempo en reuniones y consejos que no le aporten nada!.La educación universitaria en el centro del conflicto 31 y mantenida a distancia de las fuerzas disgregadoras de la sociedad moderna. se permite la copia © La mercantilización forma parte de la reconfiguración del sistema capitalista en su conjunto y a escala global. y no su marginalidad. Pienso que lo que ellos plantean es una posición más matizada y a la vez más radical. que les permiten tomar el papel de invitados como si no les fuera interés en ello. como si. Pero una vez ahí. Si la universidad no les aportara nada ya la habrían abandonado. no hubiera diferencias en su seno. por otra parte. si están ahí y ahí se quedan es porque entra en sus planes de expansión. la obtención de un diploma aseguraba una inserción en la sociedad capitalista y en el servicio público sobre la base de los saberes y al . Comparten la crítica de la mercantilización pero insisten en situar el conflicto en otras coordenadas: si la universidad está actualmente en el centro del conflicto no es porque los desalmados empresarios hayan decidido colonizar un territorio que hasta ahora había sido neutro. Así pues no basta con denunciarla aisladamente. la que es objeto de sus pasiones. no es la que me parece más interesante y desde luego no es la que suscribirían los firmantes de este libro. En la situación de antaño. Esa posición. como hemos venido diciendo. sino que hay que enmarcarla en el nuevo tipo de capitalismo emergente. Algo así como si la universidad pudiera mantenerse al margen de las transformaciones sociales o filtrar sólo aquéllas que sus ocupantes consideren interesantes. aunque tal vez predominante. Estamos de acuerdo con una afirmación como la que sigue: Se puede resumir a grandes rasgos la ruptura en curso de la forma siguiente. cosa que pueden conseguir a través del extraordinario papel de las finanzas. protegida por estatutos de autonomía y de gobierno corporativo. sino porque.

Tampoco eran simplemente «valores de uso» para la población. se permite la copia © . de la sumisión a las nuevas condiciones económicas y sociales en vigor. no podían menos que generar espacios protegidos aunque rodeados de todas las murallas imaginables. no estaban concebidos ni preparados para ser centros de negocios. Como es sabido. ya que manifestaban todos los rasgos de clase y género ―incluso de raza― propios de los sistemas capitalistas en su conjunto. Pero aún así. Contretemps.32 La Universidad en conflicto saber-hacer sancionado por la adquisición del diploma o de la licenciatura. Accesible en Internet en http://contretemps. Atravesados por todas las contradicciones del poder capitalista. mientras que el segundo remite a la estructura de un mercado en el que las mercancías puedan intercambiarse.eu. 9. «Sauver l´Université?». puesto que la estructura y las estrategias de los centros académicos los convertían en lugares de disciplinamiento y de aprendizaje del mando y la obediencia. se los dejaba languidecer como centros venerables poco propicios a las reformas. sin ser todo lo accesibles que hubieran debido. las universidades y los centros de formación universitaria eran centros protegidos por una legislación que los consagraba como espacios públicos que. ligado el primero al uso o utilidad de algo. 15 E. siendo los saberes necesarios. Marx señala la diferencia entre «valor de uso» y «valor de cambio». el saber y/o el conocimiento no habían sido «valores de cambio» y no existía un mercado para ellos. Pues bien. no logra entrever el valor del conocimiento en el capitalismo cognitivo y por lo mismo no es suficientemente sensible a la expropiación que supone la mercantilización del mismo. Tal vez con la vieja sabiduría de las capas dominantes de todos los tiempos. esencialmente aquellos que están destinados a asegurar directamente la reproducción de las estructuras y de los mecanismos del plusvalor. La forma mercancía que viene es esencialmente la siguiente: la obtención de un diploma es testimonio. al inicio de El Capital. Marx nos puede seguir siendo de ayuda. p. antes que otra cosa.15 Pero entendemos que esa crítica. prácticamente hasta nuestros días. con ser relevante. nuevos saberes afinados y transversalizados bajo el sello de la modernización condimentada a la «buena gobernanza». En este punto. Barot.

con las otras personas y con nosotras mismas. y limitar su acceso a las condiciones mercantiles. podríamos añadir ahora el «conocimiento». Karl Polany los denomina «mercancías ficticias» pues son aquellos bienes o recursos que no son producidos como mercancías pero para los que se genera un mercado. Podríamos decir que éste. eliminación de espacios gratuitos. o un cuarto o un quinto. acceso a la formación.La educación universitaria en el centro del conflicto 33 Ciertamente. dando por bueno que ésa es la forma que revisten los objetos en un mundo capitalista. Pues bien. etc. «vaciar las cabezas» y rellenarlas con los códigos de comportamiento de las empresas del ramo. master y post-grados. pero amplía también la capacidad de intervenir y es un «recurso de más» que aumenta la capacidad de vivir. Por supuesto que no está desvinculado de las relaciones de poder. por lo que cabe preguntarse qué pasa con aquellos bienes que no siendo producidos como mercancías. para poder ser efectivo. en especial. separación del entorno social y ligazón a las empresas. es un recurso social del que nos servimos para aumentar nuestra interacción con la naturaleza. o sea compra-venta de patentes. con el refuerzo aportado por auténticas corporaciones se permite la copia © . que incluye el saber. cursos diversos. funcionan sin embargo como tales y existe un mercado para ellos. Transformar el conocimiento en mercancía significa incrustarlo en la reproducción de capital limitándolo a su función como «recurso de capital». «Externalizar» el conocimiento en forma de códigos y procedimientos que garanticen la impersonalidad y favorezcan el uso y la apropiación por un tercero. tiene pues que ir acompañado de la extrema violencia que supone expropiar a las personas de sus conocimientos y limitar su «valor de uso». incluso en su forma de «capital humano». el aprendizaje y la formación es un «bien en sí mismo». el dinero y la fuerza de trabajo. es decir. de procesos sociales de comprensión del entorno que permiten sobrevivir comprendiendo. a las mercancías ficticas que él mismo enumera: la tierra. con un alto valor de uso. derechos intelectuales. Marx hace aquella distinción entre «valor de uso» y «valor de cambio» refiriéndola a la «forma mercancía». con toda la violencia que ello supone. El movimiento de mercantilización. Esa dinámica de extorsión se ha visto fortalecida con la aparición de las empresas especializadas en formación y.

la bola crece sin parar y es dinero que se bombea de los escuálidos bolsillos de los estudiantes a las arcas de las corporaciones de la enseñanza superior. sobre la precariedad de su estatuto y sobre la suerte compartida con otros sectores del trabajo juvenil. Como el libro pone muy bien de manifiesto. Por todos los medios imaginables. mejor o peor. El movimiento estudiantil ha percibido todo esto y se le ha helado la sangre. o mejor. En este sentido. El conocimiento como «bien común» Desafortunadamente.000 o 5. Pues ¿qué garantía tiene el o la joven que «invierte» 4. los estudiantes han puesto el dedo en la llaga y no se han resignado a la suerte que les han cocinado. Esa carrera que se asemeja tanto a las incitaciones para invertir en planes de pensiones. por las condiciones habituales del país o de la zona. Estos tiburones se disputan una demanda constituida por los miles y miles de jóvenes y no tan jóvenes que en todo el planeta pugnan por una mejora en su formación y por un acceso al ámbito del conocimiento.000 € en un máster de que esos mismos estudios le abran las puertas a un futuro de éxito? Sólo unos pocos serán llamados a asegurar el relevo de las élites gerenciales. en la medida en que se les podía despedir sin se permite la copia © .34 La Universidad en conflicto que cuentan con varios centenares de centros distribuidos por todo el mundo en los que forman a varias decenas de miles de estudiantes. Rápidamente han empezado a discutir sobre la figura del estudiante. se le ha puesto a circular a gran velocidad. estas redes empresariales del ámbito de la formación convierten en estándares los saberes y conocimientos. Pero mientras. anima a sacrificar el presente en aras de un futuro extremadamente incierto. constituyen los gigantes del ámbito de la formación y cuentan con un ejército de profesores asalariados cubiertos. para muchos estudiantes y jóvenes intelectuales el futuro que la universidad-empresa prepara para ellos no es nada apetecible. La figura del estudiante-precario y su enlace con los movimientos anti-sistémicos. es interesante recordar que las movilizaciones de Francia en 2006 surgieron por el intento de la administración de imponer un contrato de trabajo para los menores de 25 años que restringía enormemente sus derechos.

estos puestos son vuestros. ayer estuvimos con vosotros en la calle. no habéis entendido nada. . Ese movimiento movilizó a la juventud francesa universitaria y no-universitaria y aunque no produjo una amalgama sí permitió que los conflictos de unos y otros lugares resonaran entre sí: los conflictos de los jóvenes de las banlieues con los conflictos de la juventud estudiantil. y esos «malos universitarios» sólo tendrán derecho a esos mismos y mal pagados 16 Devaquet es el nombre del ministro de Educación francés que quería implantar la reforma. Una buena porción de vosotros […] abandonará sus estudios antes de la diplomatura. ¡NO IREMOS A LA FÁBRICA! se permite la copia © Si criticáis la ley «2 lacayos» [Devaquet] que lo único que hace es empeorar una mala situación. […] Y no nos digáis: «Siempre se necesitarán barrenderos. porque entonces. ¡la reforma «2 cubetas» [Devaquet]16 nos la suda! Para nosotros la selección ha empezado ya. El tema central era la lucha contra las medidas de rebaja de derechos en los contratos para los jóvenes. adelante muchachos. la universidad nos ha sido cerrada y nuestros certificados y títulos nos llevan directamente a la fábrica después de una pequeña estancia en el AMPE [INEM]. obreros». que sin embargo participaron en el llamamiento a la unión con los jóvenes universitarios: UNIVERSITARIOS. Una muestra de esta relación conflictiva la podemos encontrar en un panfleto de 1996 de los estudiantes franceses de formación técnica en lucha.La educación universitaria en el centro del conflicto 35 indemnización ni justificación alguna durante los dos primeros años de empleo. pero os lo vamos a decir rápido. De todos modos vuestra situación no resulta mejor que la nuestra. NO SOMOS MÁS IMBÉCILES QUE VOSOTROS. os los dejamos de buen grado. Hay que recordar que la reforma fracasó gracias a las movilizaciones.

inscritos en modelos definidos de cooperación y valorización. Hoy día un médico no es un «señor» sino un empleado de la Seguridad Social. SI OS MOVÉIS. antiestudiantes. Como indica. provee herramientas fundamentales para las luchas y no sólo elementos con los que rellenar un currículum e intentar conseguir un buen empleo. Un ciclo de estudios sin derechos para evitar que los reclamemos mañana (o tal vez hoy mismo) en los lugares de trabajo».ateneinrivolta. poder.org. Para los integrantes de los movi- 17 Panfleto de «Los espabilados de FP Electrónica». un documento de los estudiantes romanos de La Sapienza (la Universidad de Roma): «La mercancía particular que produce la fábrica de precarios somos nosotros mismos. In attesa della próxima mareggiata». Pero creo que en la medida en que los estudiantes y los profesionales de la educación nos acerquemos a los movimientos sociales alternativos. […] UNIVERSITARIOS. ampliamos esa crítica y empezamos a comprender que. se permite la copia © . www. Y en cuanto a los «buenos universitarios» que sepan que les tocarán los puestos medianos (los buenos puestos no es precisamente en la universidad donde se encuentran) que ya han perdido mucho de su prestigio y de su poder. 18 «12 tesi per l´università. pp. 104-105. 2001. TODO PUEDE MOVERSE.18 Éstas son ya líneas de argumentación compartidas. vosotros estáis destinados a gestionar esta sociedad y nosotros a producirla. con toda la fuerza de la que es capaz.17 El primer resultado de la reforma es pues ese nuevo estudiante/profesional precario. la formación y la construcción de conocimiento forma parte del vivir cotidiano. mal formado y mal pagado. documento del Coordinamento dei Collettivi della Sapienza de Roma. en Estudiantes. Traficantes de Sueños. diciembre de 2008. policía. SI NOS MOVEMOS. en el marco de éstos. Madrid. producidos por medio de tiempos alienantes en sintonía con los ritmos del trabajo precario. de conocimientos parcelados y segmentados.36 La Universidad en conflicto curros de subalternos que nos tocan a nosotros. prensa.

«Le rapport capital/travail dans le capitalisme cognitif». resistencias y especialmente el trabajo conjunto con otros movimientos contribuye a crear otra subjetividad. una subjetividad que «interiorice los objetivos de la empresa. o jóvenes precarios. con las que puede crear vínculos de reciprocidad y autogestión. críticos con la Academia y ligados a las diversas realidades sociales. Experiencias como las universidades experimentales. la obligación de [obtener] resultados.19 es decir una subjetividad sumisa como única opción de supervivencia. 32. núm. y tantos otros muestran esa voluntad de crear una red autosostenida de la que este libro es un buen ejemplo. la presión del cliente así como la constricción pura y simple ligada a la precariedad». ya sean migrantes. forma parte de la posibilidad de actuar como sujetos sociales. Nos colocamos entonces en otra dimensión del problema. o cualquiera de los muchos núcleos de resistencia al actual sistema capitalista. El conocimiento constituye un recurso compartido y un «bien común». p. capaz de reaccionar y de regir sobre dichas constricciones. el estudio y el conocimiento no es algo con lo que comerciar sino que forma parte de la construcción de «agencia» individual y colectiva. entre ellos la posibilidad de crear espacios de auto-formación al margen del mercado. Vercellone.La educación universitaria en el centro del conflicto 37 mientos sociales alternativos. La formación ligada al empleo pugna por construir una subjetividad acorde con las exigencias económicas y disciplinarias del mercado capitalista. Necesita el entramado de posibilidades que se ofrece en aquellos núcleos y colectivos donde el conocimiento forma parte de la construcción de agencia y de sujeto político. capaz de intervenir en los conflictos sociales. Podríamos decir que la formación ya no pasa o ya no pasa se permite la copia © 19 R. o deshauciados. Negri y C. Las luchas. o mujeres. las iniciativas de nueva empresarialidad como librerías y cooperativas. . Si el movimiento estudiantil se acerca a ellos descubre esos nuevos caminos. Esta segunda posibilidad no puede ser sólo el resultado de una opción voluntarista. 45. la gerencia por proyectos. los grupos y colectivos de formación de y en los centros sociales. en Multitudes.

000 millones de dólares contribuye a empobrecer una ciudad que ya está en niveles de indigencia utilizando la deslocalización para forzar a la baja los salarios de los que trabajan en sus comedores. está enseñando quién es importante y quién no. muchos de los cuales cobran por debajo del nivel de la pobreza y no cuentan con ninguna cobertura social. cuando no están directamente manipuladas para servir a los criterios dominantes. cada vez con más fuerza. se permite la copia © . quién decide en el mundo urbano actual. «En los mandos de control de la consola de la gestión». que la investigación no tiene por qué quedar reducida a los espacios designados para ella ―grandes grupos académicos y espacios universitarios―. al menos aquéllas a las que queremos contribuir con la edición de este libro no se orientan sólo contra la nueva universidad de élites. Bousquet. ni en defensa de la vieja 20 Citado en el capítulo 8 de este libro por M. una universidad es también un territorio en conflicto que manda sus mensajes al conjunto de la sociedad.38 La Universidad en conflicto sólo por los lugares destinados para ella. Cuando una gran universidad condena a su personal jubilado a sobrevivir con 7. está enseñando quién cuenta y quién no. Cuando la ciudad estadounidense en la que la gran universidad lleva a cabo su investigación médica tiene una tasa de mortalidad infantil superior a la de Costa Rica. lo que se está imponiendo es una redefinición de la función docente como una “industria de servicios”». Nuestras luchas. Al tiempo descubrimos. Como afirma otro autor de este mismo libro: «Cuando una gran universidad con un presupuesto de 11. En el tejido metropolitano de las sociedades actuales.450 dólares mientras le monta un plan de pensiones de 42. ni seguridad laboral. sino que se difunde en el tejido social y crea figuras compuestas en muchos de sus puntos. Cuando entre el 60 y el 70 % de las horas lectivas de la gran universidad 20―de muchas universidades que no son para nada grandes ni prestigiosas― son impartidas por personal temporal.000 dólares al mes a su director. constatamos que en muchos casos. se está dando una lección sobre prioridades. las investigaciones que allí se hacen están sometidas a criterios específicos que sólo les permiten abordar aspectos funcionales al sistema en su conjunto. ni despachos.

Nuestra fuerza es la fuerza coaligada de nuestros cerebros. nuestros cuerpos y nuestros afectos empeñados en el esfuerzo por construir territorios compartidos y nociones comunes. apoyadas en la interacción social y comunicativa de múltiples intervinientes. sino a favor de estas nuevas formas de construcción de saber. naturalizada y en crisis. se permite la copia © .La educación universitaria en el centro del conflicto 39 universidad de masas. centradas en construir un saber social común y compartido que aporte informaciones relevantes y críticas frente a una economía capitalista cada vez más globalizada. y mucho menos a favor de la todavía más vieja Academia corporativa y elitista.

.

¡Todo el poder a la autoformación!» Colectivo Edu-Factory 0. El conflicto insito en la intersección de estos procesos compone el centro del presente libro y eso lo hace extraordinariamente oportuno. ante todo. De aquí ha tomado su movimiento el proyecto Edu-Factory (www. en 2007. sino también enemiga de las lágrimas por el pasado. un punto de vista parcial en la crisis de la universidad. «Nosotros no pagaremos vuestra crisis. que se podría denominar como el fin de la universidad moderna y de su declinación estatal. el espacio global se ha afirmado definitivamente como el lugar de la investigación y de la acción política. Es una lista de correo transnacional centrada en las transformaciones de la universidad. La empresarialización de la universidad y la emergencia de una global university no son 41 . En la descomposición de los confines del Estado. se permite la copia © Pero Edu-Factory constituye. estudiantes e investigadores de todo el mundo. Pero procedamos con orden: Edu-Factory es varias cosas.edu-factory.org). Digámoslo claramente: no tenemos nostalgia. La crisis que el movimiento de estudiantes y precarios se niega a pagar es doble: la crisis de la universidad y la crisis financiera global.2. la crisis de la universidad ha estado determinada antes que nada por los movimientos. La genealogía del presente ha de hacerse no sólo inmune. han participado cerca de 500 militantes.org). la producción de saberes y las formas de conflicto (edufactory@listculture. en la que desde su inicio. De hecho.

históricamente radicado en la izquierda. que encuentra confirmación en las contribuciones. aparece con claridad la centralidad del saber. el saber excede estructuralmente la unidad de medida de la economía política clásica. provenientes de diversas partes del mundo. a fin de evitar equívocos: la excedencia del saber vivo no coincide de forma determinada con su liberación. en la determinación de las formas de resistencia y la organización de las líneas de fuga. Éstas permiten diseñar una cartografía transnacional de los conflictos sobre la producción de saber. Será mejor que nos aclaremos. sino también un instrumento de jerarquización y segmentación. en las revueltas contra el CPE en Francia las formas de déclassement fueron uno de los objetivos centrales. en las que la cognitivización del trabajo significa también cognitivización de la medida y de la explotación. Por ejemplo. singulares y colectivas. son sin embargo obligados a recomponer. pensar la teoría como práctica. No sólo el saber es una mercancía peculiar. entre Primer y Tercer Mundo. desde se permite la copia © . señalando las líneas de investigación y las hipótesis políticas. más allá de la dialéctica ya superada entre centro y periferia. Sin embargo. El conjunto de estas contribuciones se ha despedido definitivamente del culto. Para empezar. en el momento en que se convierte en recurso e instrumento productivo central del capitalismo contemporáneo. sino el éxito —en absoluto provisional y por ello reversible— de un ciclo de luchas. El problema es ahora transformar el campo de tensiones diseñado por los procesos analizados. Fuera. del saber como fetiche sagrado e intangible. No existe para nosotros otro modo de concebir la teoría. nos permiten situar el nuevo campo del conflicto sobre un terreno en el que los procesos de captura y valorización capitalista. si no es como práctica teórica. Un estilo es un método. 1. de toda imagen lineal de la intelectualización del trabajo. En otras palabras. por lo tanto. lejos de desaparecer.42 Universidad en conflicto el resultado de una imposición unilateral o de un desarrollo completamente endógeno a la racionalidad capitalista. estas luchas permiten conectar la materialidad de los procesos de producción del saber dentro de relaciones sociales determinadas. de las regulaciones salariales y de la división del trabajo. cognitivización de la jerarquía de clase.

sino sobre todo de qué instituciones ha frecuentado y de su posición en la jerarquía del mercado de la formación. ¡Todo el poder a la autoformación! 43 abajo. las formas del mando sobre la autonomía del saber vivo. después de haber tenido que renunciar definitivamente a organizarlas desde arriba. Aquí pasamos la línea de la precarización del trabajo académico y la imposición de una medida cognitiva. el problema para los gobiernos italianos no es el de restringir el acceso. urgido antes por los movimientos estudiantiles que por las necesidades de racionalización endógenas al sistema capitalista. En otras palabras. en el cuadro del sistema de acreditación permanente. Se trata de un dispositivo ampliamente consagrado en Estados Unidos.Nosotros no pagaremos vuestra crisis. no es otra cosa que una elevación de las barreras a través de la cuales ganar. sin embargo. para no quedar por debajo en la media de las estadísticas europeas e internacionales. son centrales también para ligar la mutación de los mecanismos de selección y segmentación: éstos no están ya basados sobre la exclusión. la deuda. o mejor acreditar las competencias y skills valuables en el mercado de trabajo. hasta su final complementario. situado entre el fin de la escuela superior y el ingreso en la universidad. Ahora bien. El proceso de inclusión se acompaña. ahora éste se ha ido poco a poco ensanchando. Los saberes. Para decirlo en términos sintéticos refiriéndonos al caso italiano: si a finales de los años sesenta el cuello de botella de la selección era más estrecho. En este marco. la vieja consigna del derecho al estudio pierde significado. en la medida en que el conflicto se desplaza sobre las condiciones de inclusión y sobre la producción de saberes en tanto nuevos dispositivos de jerarquización. sino sobre procesos de inclusión diferencial. sobre todo de aquellos reconocidos formalmente: lo que viene definido como un devenir instituto [liceo en italiano] de la universidad. el nivel de cualificación de la fuerza de trabajo no depende tanto del hecho de que un individuo singular tenga o no un título universitario. reducidos artificialmente a una unidad de medida abstracta. esto es. de una descualificación de los saberes. sobre la rígida frontera entre lo que está dentro y lo que está fuera. sino el de aumentarlo. allí los estudiantes son deudores de varias decenas de miles se permite la copia © . que va del sistema de la propiedad intelectual a los créditos académicos.

lo público. No se trata de un retorno a la exclusión: dado que la necesidad de formación es irreducible. el proceso de empresarialización del sistema formativo. Es aquí. esto es. para invertir en lo que en los mercados financieros se llama future [futuros]. definida como movimiento del pensamiento y filosofía de la reforma del sector público. donde la crisis de la universidad y la crisis financiera se entrelazan. Cualquier apelación al Estado frente a la empresa no tiene hoy. En este marco. es necesario presentar en términos al mismo tiempo más precisos y cualitativamente diferentes de las retóricas difusas. De hecho. o en otra palabras. es la propia dialéctica entre público y privado la que ha sido triturada. que debe valorizar aquello que no tiene medida. La crisis de la universidad está por lo tanto enmarcada en la crisis del welfare. potencialmente en crisis —como de hecho ha ocurrido en la otra orilla del Atlántico— por la insolvencia de las figuras del saber vivo. por lo tanto. En ausencia de fondos. si es que alguna vez lo tuvo en el pasado. En Italia también ha comenzado a difundirse la retórica de los liberales a ultranza. Reducidos a capital humano.44 Universidad en conflicto de dólares antes incluso de comenzar a percibir un salario. la que funciona según los parámetros del mundo corporativo. es la universidad la que ha devenido empresa. deberán pagar más tasas para invertir en su propio futuro. es hoy el garante de la empresarialización. la crisis de la universidad va a ser descargada sobre los estudiantes. capturar la producción de lo común. Éste no tiene que ver simplemente con la reducción de la financiación pública y la creciente inversión privada en el sector de la educación superior: antes bien. si por financiarización entendemos la forma real y concreta de la economía capitalista en un sistema de acumulación. la teoría del New Public Management. esto es. la crítica radical a los dispositivos de disciplinamiento de la fuerza de trabajo y se permite la copia © . esto es. A partir de los años ochenta. las becas préstamos (esto es la forma europea de la deuda) permiten utilizar un welfare financiarizado. se ha encargado de gestionar la introducción de instrumentos y lógicas de la organización privada. cuya genealogía —o bien. públicos o privados. ningún sentido: el Estado. La deuda supone una desvalorización de la fuerza de trabajo y una redefinición hacia abajo de la forma-salario.

Decíamos. De otro. Las tendencias globales que analizamos tienen. apuntar con el dedo a los corruptos y a los escándalos de las malas prácticas académicas. Más que una alternativa entre empresarialistas y estatalistas. en los diferentes contextos. posiciones opuestas sólo en apariencia. los nostálgicos de la universidad pública. ¡Todo el poder a la autoformación! 45 su implantación universal y neutralizante. El debate italiano sobre las mutaciones de la universidad —verdaderamente bastante pobre— ha estado polarizado en los últimos años en una contraposición aparente. más aún de su relación mutua. casualidad que los policy maker (hoy representados por Gelmini. por lo tanto. sólo sirve para salvar el sistema. 2. Es verdad. No es. barones y liberales. la economía política de las cátedras gestionada por los «mandarines» no sólo no constituye una alternativa a la corporate university sino que es la vía italiana —si bien fracasada— de la empresarialización. ignorando que la corrupción es cifra y condición del desarrollo del Estado y del mercado. porque considerada en su conjunto. o mejor los tenaces conservadores de una torre de marfil finalmente hecha añicos. los liberales. la del llamado «3+2». en Italia el histórico desinterés. de la que hasta el think tank que la elaboró admite su fracaso. Ya sucedió con la reforma Berlinger-Zecchino. Tremonti y Berlusconi. se encuentren —si bien con tintes diferentes— del mismo lado. ayer por Mussi y Padoa Schioppa). De otra parte. porque fueron no sólo los movimientos. sino también los comportamientos difusos y las prácticas subjetivas. que cronológica y políticamente precede a la reestructuración neoliberal— traza el plano del desafío actual. común y compartido por los partidarios de la empresa y de los gobiernos.Nosotros no pagaremos vuestra crisis. formas de declinación y traducción peculiares. los que a largo plazo pusieron en crisis los dispositivos de disciplinamiento y medida del saber se permite la copia © . diseña una única estrategia: la dimisión de la universidad. agresivos partidarios de la empresarialización de la universidad y de una diferenciación jerárquica en un mercado de la formación que es inexistente. De un lado. Fracaso en la aplicación. El lado que invoca el cambio para justificar la conservación. hábito inveterado del purismo liberal. dicen.

el de Edu-Factory. dentro de los nodos productivos de la metrópoli. en las prácticas de reapropiación de esta riqueza social que cotidianamente es producida en común. por lo tanto. Es entonces necesario. toda ella socializada en el tejido productivo metropolitano. también. tensado para controlar los comportamientos sociales ofreciendo la esperanzada espera de un mañana radiante.] se permite la copia © . [N. si no ya transnacional por lo menos 1 Se refiere a los cursos 2007-2008 y 2008-2009 extremadamente agitados en Italia. cambiar la percepción temporal de la universidad: no ya como espacio de espera antes de la integración en el mercado de trabajo o como canal de movilidad ascendente. sino como trabajador. no ya como fuerza de trabajo en formación. Lo que está emergiendo es una nueva composición subjetiva: absolutamente pragmática. en la inmediatez de la propia condición productiva. Movimiento y comportamientos animados no por la nostalgia de las bellas letras. La universidad se convierte simplemente en uno más de los lugares de agregación y atravesamiento del trabajo cognitivo en un presente sin espera. ojo: el futuro ha tenido históricamente un papel normativo. En los procesos de transformación descritos hasta aquí toma cuerpo. que encuentra un terreno de verificación concreta en el formidable movimiento que estos meses1 está sacudiendo las escuelas y las universidades italianas. El aplastamiento del futuro sobre el presente asume hoy los trazos de la precariedad. de la incertidumbre de la renta y de los cuidados. completamente postideológica. o bien del trabajo no pagado en prácticas o en negro. La extinción del futuro está también entonces genealógicamente señalada por las luchas y los movimientos que la han puesto plenamente de cara al presente. a todos los efectos. que asumía las formas especulares del sol del porvenir y del reino de los cielos. una nueva figura del estudiante. Un estilo es un método. Pero. sino por la materialidad de los procesos de déclassement y precarización del trabajo cognitivo. como le hubiera gustado a los conservadores de una torre de marfil hecha pedazos. 3. del E.46 Universidad en conflicto que aquella reforma trataba de imponer. por el movimiento de la Onda Anómala.

ésta podría ser definida. La autoformación puede convertirse así en institución del común. en términos clásicos. como la reconfiguración de la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción. para poder controlarlo y capturarlo. decisivo. De Italia a Argentina. Lo que significa: lucha contra los procesos de desclasamiento del trabajo cognitivo y reapropiación de la producción de los saberes. Los temas que se han discutido hasta aquí han sido anudados como sólo las luchas lo saben hacer. ni como un enroque en la impotencia de las ideas y de la cultura. como conflicto sobre la producción de los saberes y construcción de lo común. por lo tanto. Traduciéndolo al presente contexto. sino que apunta a la capacidad de organizar la autonomía y la resistencia del saber vivo. el capital entra en crisis allí donde ya no consigue valorizar la potencia del saber vivo. ¡Todo el poder a la autoformación! 47 habituada a la movilidad. Esto no significa ser un actor entre otros muchos dentro del mercado de la formación. Pero la autoformación viene caracterizada ulteriormente por la doble crisis de la que hablábamos al principio. de India a Estados Unidos. la autoformación es practicada no como un débil nicho colocado en los márgenes del sistema formativo. para convertirse en la base de la construcción de un programa político. se debería asumir en un nombre común la experiencia global que se ha confrontado en Edu-Factory y que los nuevos movimientos han comenzado a experimentar: la autoformación. Podemos quizás asumir la revuelta contra el CPE y el movimiento en Italia en los términos de un pasaje. La autoformación es. de determinar el mando y la dirección colectiva dentro de la cooperación se permite la copia © . por lo tanto. Desde este punto de vista. De hecho. se ve continuamente obligado a bloquearlo y limitarlo. Al contrario. Edu-Factory es. Así.Nosotros no pagaremos vuestra crisis. de los conflictos contra la exclusión a la crítica radical de la inclusión. descarnadas de toda resistencia. un lugar de conexión de las luchas. ésta emerge como la forma de la lucha del trabajo cognitivo en el capitalismo contemporáneo: y. de las formas de resistencia y de experimentación organizativa. un proyecto de organización de una potencia constituyente limitada y segmentada por el modo de producción capitalista. lucha del precariado y organización de instituciones autónomas. al mismo tiempo.

Así se plantea inmediatamente el problema de transformar la consigna de la defensa de la universidad pública en construcción de las instituciones del común. la fuerza de la transformación. pensar en términos materialistas la cuestión de la libertad. que acompaña las manifestaciones de precarios y estudiantes y que es al mismo tiempo un lúcido programa de lucha. del cual nos limitamos a señalar su urgencia.48 La Universidad en conflicto social. tanto cuando se evoca en la forma del trabajo y en la reforma universitaria. De un lado la cesión del sistema universitario. la libertad se convierte en crítica radical de la explotación y no simplemente de relaciones de se permite la copia © . Si es comprendida en sentido clásico. de producir una temporalidad independiente y normas comunes en la desestructuración de la universidad en crisis. a través del cual repensar la construcción del espacio europeo. en definitiva. los colegios representativos han sido sobrepasados. Ésta es la única reforma posible. La crisis es por lo tanto también una gran oportunidad. después del fracaso del proceso de Bolonia. de otro. en tanto libertad de opinión. de otro la autonomía del saber vivo. porque el movimiento es irrepresentable. Así si en 2005 las movilizaciones escribieron la propia «autorreforma de la universidad». la libertad no sólo no es negada. el movimiento es ya institución. sustraídas definitivamente de la estructura de la representación. Se convierte en recurso productivo indispensable y fuente de identidad para el «creativo» y el knowledge worker. señala la línea de fuga de la disolución de la dialéctica entre público y privado. absorbiendo dentro de la organización de la autonomía también las funciones de la mediación política. Por lo tanto. sólo si se encarna en la autonomía del saber vivo. sino que al contrario es solicitada por el nuevo régimen de acumulación. En medio no hay nada. en la medida en que no hay nada que conservar. Es decir. Precisamente. como cuando se enjaula sistemáticamente en la precariedad y en los programas formativos. El eslogan recordado al comienzo de este artículo. señala claramente las dos partes del conflicto: de un lado el bloque de la conservación de lo existente. Objeto amplio de investigación. ahora se trata de convertirla en un proyecto integrado. Todo esto permite.

La compilación completa de los materiales de reflexión y debate producidos por Edu-Factory se puede encontrar en la página web: http://www.edu-factory. se permite la copia © .org. ¡Todo el poder a la autoformación! 49 poder.Nosotros no pagaremos vuestra crisis.

.

y en este mercado los servicios de educación superior son un componente altamente apreciado. y éste está siendo seguido por todo el espectro de las instituciones que pueblan el panorama de la educación superior —desde los sectores capitalistas y las fábricas de diplomas on-line hasta las universidades periféricas y los centros más elitistas y prestigiosos. Pocos ejemplos ilustran esto mejor que la competencia de los últimos años por establecer programas y campus filiales en el extranjero. según el modelo de la empresa global. con un mercado global estimado en 40 ó 50 mil millones de dólares —no mucho menor que el mercado de 1 Traducido del inglés por Agustina Iglesias Skulj y José Ángel Brandariz García (Universidade Invisibel.3. Ninguna institución ha alcanzado el estatuto operativo de universidad global. Salamanca-A Coruña). © 51 . pero es sólo cuestión de tiempo que lleguemos a ver los primeros pasos de los actuales retoños de tal especie. la OMC ha estado impulsando la liberalización del mercado de servicios. podemos comprobar que su vida institucional se caracteriza cada vez más por la velocidad del cambio que por el seguimiento de ciertas costumbres y tradiciones. Durante años. La emergencia de la Universidad Global1 Andrew Ross se permite la copia En la medida en que las universidades se encuentran crecientemente expuestas a la dura justicia del mercado. Desde el 11 de septiembre se ha iniciado el camino de la externalización.

Como con cualquier otro bien o servicio mercantilizado que circula internacionalmente. que están estrechamente vinculadas con los ideales educativos liberales. los acuerdos de la OMC deberían garantizar a los proveedores de servicios extranjeros los mismos derechos que se aplican a los proveedores internos de cualquier sistema de educación nacional. El formidable crecimiento proyectado en la captación internacional de estudiantes. han determinado un contexto de bonanza para los inversores en la formación offshore (externalizada). En este debate. comprometiendo así la soberanía de las formas de regulación nacional. eliminados por completo en competencia con el mercado global. se ha hablado mucho menos sobre el impacto en las condiciones laborales de los académicos o sobre el perfil ético y estratégico de las instituciones. ¿Cómo afectará la globalización a la seguridad e integridad de las condiciones de vida. Quienes se oponen a la liberalización argumentan que la educación superior no puede. es evidente que. combinado con la expansión de la capacidad tecnológica y con la consolidación del inglés como lingua franca. del mismo modo que las empresas no esperaron a que la OMC concluyese sus rondas ministeriales antes de externalizar sus operaciones. como el acceso meritocrático. Los críticos argumentan que el nivel de la educación estará en peligro si se desregula su mercado global. el aprendizaje cara a cara y la búsqueda desinteresada de conocimiento? ¿Serán. y no debe. estos ideales y el trabajo fundado en ellos.52 La Universidad en conflicto servicios financieros. o sobrevivirán en un ámbito marginal del mercado como residuo elitista para aquéllos que pueden pagar sumas considerables por tal género de atención personalizada? se permite la copia © . la ausencia de acuerdos internacionales no ha evitado que algunas universidades de los principales países angloparlantes hayan establecido sus nombres y servicios en un amplio espectro de ubicaciones transcontinentales. No obstante. se ha generado una notable polémica sobre la potencial ausencia de una garantía de calidad. estar sujeta al tipo de acuerdos de libre comercio que se han aplicado a otros bienes y servicios mercantilizados en la economía global. Después de todo.

mi tarjeta revelaba la conexión con la Universidad de Nueva York (NYU. y debo confesar que desde se permite la copia © . ya que casi todos los especuladores del planeta se dejan caer por allí. de forma infalible se me tomaba por un músico —sin duda a consecuencia de mi aspecto físico—. Resultó ser un magnífico lugar de investigación para reunir datos sobre el entorno de los negocios offshore. se me prestaba automáticamente cierta atención. esperando hacer un negocio rápido. Fast Boat to China [Rápido viaje a China]. por sus siglas en inglés). por si acaso estuviese interesado en invertir. reverenciada a consecuencia de su Escuela de Negocios Stern. que se movía entre la multitud antes de ser llamado a tocar. a pesar de todos los esfuerzos. y preparadas para garantizar una multiplicidad incesante de relaciones. no estoy aquí para hacer dinero. mis interlocutores no podían resistirse a comentar sus modelos de negocio. generalmente realizadas en alguno de los locales nocturnos de moda de la ciudad. ¿Cómo disipar esta percepción? Como un etnógrafo que quisiese clarificar su identidad real. De este modo. realicé un año de trabajo de campo en diversas ciudades del delta del río Yang-Tse. Después de todo. mi táctica para iniciar la conversación frecuentemente era algo así como: «Hola. pasé mucho tiempo asistiendo a las reuniones y recepciones de esta organización. Aunque yo era un asistente regular a estas reuniones. y la NYU es una marca muy relevante en el sector privado chino. Tardé en darme cuenta de que este trato tenía menos que ver con el hecho de ser extranjero que con mi condición de académico. lanzamientos promocionales y acuerdos. que contribuye en no poca medida a la «fiebre del MBA» en ese país. me trataban como un inversor potencial —al menos desde que quedaba claro que no era músico. Uno de los mejores momentos para contemplar este sórdido espectáculo eran las reuniones sociales de la Cámara de Comercio. a cualquier lugar que fuese durante mis viajes de investigación por China. En cuanto obtuve la condición de miembro de la Cámara de Comercio Americana de Shanghai. De hecho.La emergencia de la Universidad Global 53 Las lecciones de China Mientras investigaba en el marco de mi último libro. simplemente estudio a personas que se dedican a ello».

De modo aún más significativo. en ningún momento decliné las oportunidades que me generaba esta equivocada asociación. desde el 11 de septiembre. especialmente en sectores industriales cruciales para el crecimiento económico chino: ingeniería. las largas ausencias de casa. buena parte de las personas asiduas a tales eventos de la Cámara de Comercio eran representantes de universidades americanas. ávidas de ingresos. con las Universidades de Washington y del Sur de California a la cabeza. pero todos ellos estaban preparados para mostrar sus mercancías en cuanto surgiese la oportunidad. ciencias aplicadas y gestión turística. me di cuenta de que como representante de una universidad americana no estaba en absoluto fuera de lugar en ese ambiente. otros programas universitarios han seguido este ejemplo. y otra bien distinta recibir una tarjeta de representantes corporativos en un mercado emergente que quieren hacer negocios contigo. han reducido drásticamente el flujo de estudiantes asiáticos a EEUU. por estas universidades. se convirtió así en el epicentro de los programas de grado ofertados de forma compartida o exclusiva. la crisis financiera asiática de finales de los años noventa y. las restricciones en los visados. Una cosa es bromear en la facultad sobre el hecho de que nuestras universidades estén saliendo en busca de mercados globales emergentes. y que se permite la copia © . han creado servicios offshore para estos estudiantes en sus propios países. Un número cada vez mayor de nuestras instituciones más afamadas. designada como nueva capital financiera de Asia. En los últimos años. Algunos se encontraban allí por razones puramente sociales —para hacer amigos y relaciones amorosas—. La institución a la que pertenecía y su «marca» estaban perfectamente situadas en ese abrevadero de inversores a la caza de lucrativas oportunidades de negocio en el extranjero. Después de haber hablado con representantes académicos y de haberlos observado interactuando con los inversores corporativos. En la desesperada búsqueda de expertos en gestión. el gobierno chino comenzó ya en 1991 a autorizar programas de MBA y EMBA impartidos por universidades extranjeras. Las prohibitivas tasas de inscripción.54 La Universidad en conflicto que el nombre Stern se convirtió en un salvoconducto para mis necesidades de investigación. tal y como descubrí tras dos o tres reuniones. Shanghai.

París. Muchos de los colegios que los misioneros americanos establecieron se han convertido. en relación con los éxitos de la educación superior estadounidense en el negocio de la penetración transoceánica. Berlín. el atractivo de la educación superior estadounidense para los estudiantes chinos ha demostrado ser bastante duradero. Quedaba por ver si esto debía ser discutido en relación con la experiencia de otras universidades. La discusión se permite la copia © . elevando a ocho su lista de sedes en el extranjero: las otras están en Londres. Madrid. en la práctica. y cómo afectaría aquella decisión al carácter y al mapa de los recursos de la institución. además.La emergencia de la Universidad Global 55 suponen exactamente lo mismo de ti. con el paso de los años. Tales cuestiones no resultan ajenas a la mentalidad empresarial. Pero es más importante entender por qué los inversores pueden sentir que hay algo que aprender. Mi experiencia personal en China me ayudó a entender qué fácil es. Praga. Dado el ritmo con el que las universidades estadounidenses se están estableciendo en China. unos persiguiendo una cosecha potencial de 400 millones de mentes y almas. en las mejores universidades chinas. Florencia y Accra. que nuestra cultura académica se mezcle con los modos y usos normales de la cultura empresarial. La decisión de ofrecer una pluralidad de grados en el extranjero para ciudadanos autóctonos ya había sido tomada por diversas universidades. Y ambas comunidades suministrando cobertura para las actividades de la otra. la historia de la implicación extranjera en China en el siglo XIX está compuesta por un doble archivo: el de los educadores misioneros y el de los hombres de negocios. los otros seducidos por el aliciente de 400 millones de consumidores conversos. acreditado para ofrecer grados a estudiantes que no podrían asistir a clases en el campus matriz de Estados Unidos. y de lo que obtener beneficios. Probablemente los educadores religiosos tuvieron mayor éxito. En el momento de escribir estas líneas. En realidad. no sorprende que la NYU abriese su propio programa en Shanghai en septiembre de 2006. Después de todo. la sede de Shanghai era una de las diversas ubicaciones que está considerada como campus filial de la NYU (la más controvertida de ellas es la de Abu Dhabi). fue fácil comprobar cómo los representantes académicos podían verse influidos por la ambiciosa mentalidad de aquellos inversores.

Una importante fuente de ingresos proveniente de una sede en Oriente Medio será vista como un modo de subsidiar los programas de humanidades deficitarios en el país de origen —como es el caso de una institución del Medio Oeste que investigué—. Pero en la práctica. así como la discusión entre educación pública y privada. La primera integra ofertas transnacionales a precio de mercado. La segunda es el consumo en el exterior.56 La Universidad en conflicto abierta sobre esta cuestión ayudaría seguramente a resituar el debilitado estado de la governance universitaria en la NYU. mientras las organizaciones intentan equilibrar sus balances impulsando la expansión en un área para compensar los recortes en otra. calculando y equilibrando los beneficios de sus inversiones en diferentes partes del mundo. que abarca ante todo a estudiantes internacionales que estudian en el extranjero. no lucrativa y lucrativa. cuatro categorías en este epígrafe. Todo el crecimiento presente y futuro se da en las modalidades 1 y 3. por ejemplo. ha quedado realmente muy difuminada. como académicos con docencia en el extranjero. Los departamentos contables de las universidades han comenzado a cuadrar sus presupuestos de modo similar. También presionaría a su administración para que ofreciese cierta transparencia en el proceso de toma de decisiones. Y la cuarta es la movilidad de personas. mostrando la interrelación de estas pautas de flujo y reflujo. En el ancho mundo de la educación superior la distinción entre educación en el país y educación offshore. del mismo modo que un centro científico doméstico capaz de obtener fondos se permite la copia © . Las estadísticas justifican su propio negocio. como la enseñanza a distancia. Así es como han aprendido a operar las empresas globales. La OMC reconoce. lo que en buena medida se presume vinculado al perceptible declive en el crecimiento de la modalidad 2. la NYU. así como los principios nucleares del libre comercio. tanto en lo que se refiere a los ingresos reales como a la construcción de una marca con proyección de futuro. insertados en instituciones por ejemplo de EEUU. La tercera es la presencia comercial. básicamente inversión extranjera directa en forma de sucursales satélite de las instituciones. hace mucho tiempo que ha cruzado ese umbral. La distinción importa aún menos cuando se contempla desde la perspectiva de cómo se define el negocio de exportación de servicios académicos. como sus pares.

serán la mitad) permite a la NYU incrementar los matriculados o reducir los costosos gastos de residencia en alquiler en el centro de Manhattan. Ghana. Grecia. se ofrecen hasta sesenta programas de verano para estudiantes ajenos a la NYU en Alemania. Gran Bretaña. siempre que existan vacantes se ofrecen plazas a personas ajenas a la NYU. Rusia. menos aún por una filosofía académica sistemática. Aunque las ocho sedes de estudio en el extranjero son ante todo para estudiantes de la NYU que quieren pasar un semestre en el extranjero. tanto de la NYU como de otros lugares. Irlanda. México. Sudáfrica. Suecia y Suiza. sino también para otras instituciones deseosas se permite la copia © .La emergencia de la Universidad Global 57 de subvenciones federales estadounidenses. cada una con su propio presupuesto. China. Cuando se consideran en conjunto. Los programas globales de la NYU son una mezcla ecléctica de entidades. resulta evidente que los programas no se rigen por ninguna regla general sobre la demarcación entre educación en el país y educación offshore. Brasil. la ausencia de Nueva York de un cuarto de sus estudiantes (en 2011. diseminadas por varias facultades y divisiones. por otro lado. Italia. aparecía claramente un discurso recurrente acerca del equilibrio fiscal —aun cuando no pudieran obtener cifras con las cuales corroborar este argumento. Aunque carecen de un perfil coherente. puede hacer de incubadora para financiar una aventura asiática considerada crucial para la construcción de marca en la región. Ambas opciones tienen un formidable impacto sobre sus ingresos y ésta parece ser una motivación principal. En la actualidad. Cuba. España. Francia. República Checa. Durante los semestres de otoño y de primavera. en la «vieja» Europa— y en cada mercado regional que se declare abierto a la inversión extranjera directa. es decir. muestran claramente una pauta de crecimiento exponencial en todos los continentes —comenzando históricamente con los programas de estudio en el extranjero en Madrid o París. Países Bajos. El balance del negocio En las entrevistas que realicé a docentes y administradores. no sólo en la política de la universidad en este ámbito. Canadá.

la School of Continuing and Professional Studies (Escuela de Formación Profesional Continua. matriculados en más de 125 disciplinas. Jay Oliva. si bien su sucesora ha conseguido prosperar). la NYU había superado a todas las demás universidades americanas en el volumen de estudiantes que enviaba al extranjero. John Sexton.000 estudiantes adultos. la NYU Online. Su sucesor. así como en el número de estudiantes extranjeros.58 La Universidad en conflicto de emular el éxito presupuestario de la NYU. su potencial de crecimiento es muy superior a los 800 estudiantes internacionales actualmente integrados en la AUP. Y la Tisch School of the Arts también escogió Singapur como ubicación para el nuevo máster en producción cinematográfica. ha llegado a ser ampliamente conocida por su oferta de servicios en el extranjero. fue una conocida víctima. Oliva fue conocido internacionalmente como el fundador y anfitrión de la Liga de Universidades Mundiales. Desde entonces. La Stern Business School estableció un acuerdo de cooperación con la London School of Economics y con la École des Hautes Études Commerciales para ofrecer un EMBA de carácter global. menos de una década después de que el entonces rector. la NYU se ha situado a la vanguardia de la oferta de enseñanza online en el extranjero (uno de sus proyectos. La capacidad de asociación de la American University en París (AUP) completa el cuadro. La Facultad de Derecho articuló un postgrado en Derecho en Singapur para estudiantes asiáticos. Si bien es probable que sólo implique a una pequeña minoría de los estudiantes de la NYU. con un valor de 20 millones de dólares. De forma quizás menos visible. al tiempo que se animaba a cada una de sus facultades a establecer conexiones globales. se comprometiese a construir una universidad global con el fin de estar a la altura de las aspiraciones. legó su nombre al pionero programa de Derecho Global. de hacer de Nueva York una ciudad global. En 1998. decano de la Facultad de Derecho de la NYU. Su oferta se ha extendido además a programas de grado. que ofrece on line desde 1994. primero a través de Virtual College y actualmente por medio de NYU se permite la copia © . cuyos rectores se reunieron regularmente en Nueva York con el fin de debatir acerca de cómo responder al reto de la globalización. de la quiebra de las punto com. que ofrece docencia anualmente a más de 50. o SCPS). expresadas por Ed Koch.

En la balanza comercial estadounidense. ya sea en EEUU o en el extranjero. compradores y colaboradores cualificados extranjeros».La emergencia de la Universidad Global 59 Online. Algunos ejemplos de la penetración de esta facultad en el mercado chino incluyen seminarios formativos ofrecidos a ejecutivos de la industria publicitaria de aquel país y un programa de finanzas inmobiliarias diseñado para agentes de bolsa y promotores inmobiliarios que operan en el próspero sector de la construcción de la República Popular. la educación es el tercer y el cuarto sector — respectivamente— en la exportación de servicios. la educación es el quinto sector en la exportación de servicios. Dada la intensificación de la competencia global por empleos altamente cualificados. y su docencia es responsabilidad de una fuerza de trabajo casi por completo precaria. La SCPS es un segmento altamente lucrativo de la NYU. A precios relativamente bajos. El Departamento de Comercio ayuda a las universidades. su servicio comercial organiza stands en ferias internacionales de educación. «Comida y vino» o «Agentes inmobiliarios». No sorprende que la SCPS fuera una de las primeras instituciones académicas en recibir el Premio President’s Export Award. este programa ha ayudado a la SCPS a localizar agentes y colaboradores en países que «de otro modo. nunca habrían sido tomados en consideración». en 2004 generó 12. a desarrollar esta dimensión comercial. cuya retribución no refleja en absoluto los provechosos ingresos obtenidos por la oferta de cursos en disciplinas tan heterodoxas como «Filantropía y obtención de fondos». «Planificación familiar».000 millones de dólares y probablemente es también el sector de mayor potencial de crecimiento. En palabras de uno de los vicedecanos de la facultad. Este programa ha sido oficialmente descrito como «un mercado electrónico que conecta a los exportadores estadounidenses con agentes. por su trabajo de promoción internacional de los servicios académicos. contribuye al se permite la copia © . entre otros países líderes en este sector comercial. La SCPS fue una de las primeras instituciones universitarias de EEUU en inscribirse en el programa BUYUSA del Departamento de Comercio. del mismo modo que ayuda a las empresas. En Nueva Zelanda y Australia. encuentra colaboradores internacionales para nuestras universidades. los servicios académicos son cada vez más una mercancía de primer orden en los países desarrollados.

la Ronda de Doha. Efectivamente. a través del servicio lucrativo Platinum Key. La carrera por la desregulación Las actividades del Departamento de Comercio están completamente alineadas con la agenda de liberalización del comercio propuesta por la OMC. be/eua/). si la actual ronda de negociaciones de la OMC. realiza estudios de mercado. org/educationoutofgats/Portoalegre.60 La Universidad en conflicto reconocimiento de las marcas en los nuevos mercados. Como todas las agencias de la OMC. Nueva Zelanda y Japón. y en 2002 la Declaración de Porto Alegre. ofrece seis meses de asesoramiento para la puesta en marcha y promoción de campus en más de ochenta países. esto no ha impedido que 45 países (EEUU es uno de ellos) establecieran compromisos en el sector de la educación en enero de 2006. En 2000.eua.doc). apoyado también por Australia. Los signatarios de estas dos declaraciones entienden que la liberalización del comercio pone en riesgo los nacientes compromisos por parte de los Estados para invertir en la educación pública superior. El acuerdo general se suscribió en 1995. el GATS se permite la copia © . el GATS está orientado por el principio de que la liberalización del comercio es la mejor garantía para obtener la mayor calidad al menor coste. suscrita por asociaciones ibero y latinoamericanas (www.gatswatch. quienes firmaron en 2001 una Declaración Conjunta de cuatro grandes organizaciones académicas de América del Norte y Europa (http://www. A pesar de la oposición de los organismos profesionales. los servicios de educación superior fueron añadidos a su jurisdicción debido a las presiones por parte del representante de EEUU en la OMC. y. por sus siglas en inglés]. Esta incorporación ha sido fuertemente confrontada por la mayoría de los responsables de la educación superior de los estados miembros de la OMC. por la que la educación superior se integra en el Acuerdo General de Comercio y Servicios [GATS. que la educación no es un producto sino un derecho humano fundamental y que su dependencia de decisiones públicas debería hacerla diferente de otros servicios. no se hubiese visto ralentizada por los fuertes desacuerdos sobre el comercio agrícola.

dentro de instituciones despojadas de sus obligaciones en tanto servicio público y del respeto por la libertad de cátedra. podemos esperar una progresiva. el GATS debería excluir los servicios «suministrados en ejercicio de la autoridad gubernamental» —por organizaciones educativas sin ánimo de lucro—. todo ello en nombre del «pleno acceso al mercado». la centralización de poder en las burocracias. para la cual los principios laborales básicos como la libertad se permite la copia © . pero la mayor parte de las naciones implicadas no distinguen entre actividades «sin ánimo de lucro» y «con fines lucrativos». liberalización en todos los sectores. Después de todo. Desde la perspectiva de la labor educativa. Si el régimen comercial del GATS continúa su curso. una nueva decisión del GATS permite que países como EEUU. que tendrían que cancelar paulatinamente las protecciones establecidas en sus regulaciones locales frente a los avances predatorios de los proveedores de servicios de los países ricos. en el marco de la cultura de la libertad de comercio de la OMC.La emergencia de la Universidad Global 61 habría concluido sus trabajos. Incluso en ausencia de un régimen comercial formal. esta tendencia provoca una creciente precariedad. la introducción voluntaria de modelos de gestión managerial en los que cada unidad departamental tiene que presentarse y mostrarse como un centro rentable. Nueva Zelanda y Australia concentren su presión plurilateral contra los países más pobres a fin de que acepten sus exportaciones en el ámbito de la educación. Oficialmente. descualificación y la erosión continua de la facultad de gobernanza académica. que deberían ser transformados lo antes posible en entes privados con ánimo de lucro. mediante la imposición a los gobiernos de severas restricciones en la regulación de la educación dentro de sus fronteras. Efectivamente. los servicios públicos son vistos de forma automática como monopolios gubernamentales injustos. si no galopante. un entorno de inseguridad e inestabilidad laboral. la abdicación de las evaluaciones paritarias en las unidades de investigación que trabajan para el sector de la industria. el impacto de la liberalización del mercado es evidente en todos los niveles de la educación superior. Estas restricciones afectan particularmente a los países en vías de desarrollo. la flexibilización de la mayoría de la fuerza laboral académica.

Nada de esto ha ocurrido como resultado de una imposición o de requerimientos formales. que están asimilándose tendencialmente a la gama de retribuciones que ofrecen las empresas con cotización en bolsa. 2) proveedores de académicos privados con ánimo de lucro. una brecha creciente entre los salarios de los directores y los miserables sueldos de los profesores precarios. los Centros Técnicos Educativos de Microsoft. especialmente en países como Australia y Nueva Zelanda. y 5) otras actividades con fines lucrativos de las universidades tradicionales. Imagínense entonces las consecuencias de un régimen de comercio de la OMC que legalmente insiste en que los estándares de regulación. la Indira Gandhi National Open University de India y la Open University de Gran Bretaña. la Learning Agency de Australia.62 La Universidad en conflicto de cátedra son una quimera. como el Grupo Apollo.. que afectan a los procesos de acreditación. la Universidad McDonald Hamburguer. Estaban incluidas: 1) empresas que programan cursos de formación laboral y ofrecen grados como la Universidad Motorola. Kaplan Inc. 4) universidades tradicionales que ofrecen cursos a distancia. el Centro GE Crotonville. constituyen obstáculos a la libertad de comercio en los servicios. el Instituto de Educación Superior de la Universidad de Maryland y eCornell [empresa de educación virtual perteneciente a la Universidad Cornell]. De Vry y el gigantesco Grupo Educativo Laureate (que posee actualmente instituciones de educación superior a lo largo de Sudamérica y Europa y que opera en más de 20 países con más de un cuarto de millón de estudiantes). los programas Fordstar y los Centros Educativos Sun Microsystems. de licencia y de calificación. donde los gobiernos decretaron la mercantilización de los servicios de educación superior en los años noventa. ya sea por la reducción de las se permite la copia © . el espectro de organizaciones educativas que se habían establecido en el exterior era ya muy numeroso. 3) universidades virtuales. El volumen y el alcance de la especulación en el extranjero ha venido aumentando en casi todas las instituciones con estrecheces financieras. como la SCPS de la NYU. Cuando se iniciaron las negociaciones sobre educación en 2000. como la Universidad Walden y la Universidad virtual Western Governors de EEUU.

han garantizado la acreditación para operadores que abren y cierran programas en una noche con el fin de acomodarse a la demanda del mercado. todas las universidades públicas de Australia están implicadas en la externalización de sus servicios educativos en Asia. La permisiva regulación de algunos estados del Sur y del Oeste. producido y ensamblado por mano de obra más barata en otro país y vendido luego a consumidores de mercados emergentes. ya que los acuerdos se permite la copia © . como el contrato de franquicia. produciendo planes de estudios en Australia que están dirigidos completamente a la exportación para la enseñanza en el extranjero. un pequeño principado autoproclamado en Italia. Hay pocas universidades que en los últimos años no hayan enviado misiones a la búsqueda de oportunidades en China. No hay ninguna pretensión de intercambio académico en este tipo de acuerdos. que tenga un valor de mercado inequívoco. no es tan fácil hacer dinero en China. En el sector privado estadounidense. los empresarios. oasis para «diplomas» offshore como St. nacional u offshore.La emergencia de la Universidad Global 63 contribuciones estatales o federales. o el infame Seborga. que ha acreditado docenas de dudosos títulos concedidos por estas entidades. existe una creciente tendencia a favorecer modelos conservadores. se ha desencadenado la fiebre del oro para las universidades extranjeras que compiten por encontrar una necesidad que el Estado —cuya prioridad es la educación rural— no puede atender. creando una nueva clase de empresarios en la formación. están beneficiándose de la notable relajación de los procedimientos de acreditación de sus productos. Kitts y Liberia. Con el avance de la economía china en la curva tecnológica y la gigantesca demanda de productos de alto valor añadido. Como resultado de las reformas políticas orientadas por el mercado en el ámbito de la educación superior. En la medida en que estos programas comportan grandes riesgos fiscales. cuya avidez de beneficio ha provocado sucesivas demandas para que se realicen auditorías de sus cuentas. como por un crecimiento geométrico de los gastos. que tratan de abrirse paso no sin dificultad a fin de encontrar una demanda de grados en el extranjero. Muchos administradores han vuelto de esos viajes con la misma lección que las empresas extranjeras que las precedieron. en los que la educación no se distingue demasiado de un producto diseñado localmente.

64

La Universidad en conflicto

exigen que, como mínimo, las universidades establezcan una cooperación con instituciones chinas. Aun cuando las ganancias no estén garantizadas, muchas universidades quieren abrir filiales por la misma razón que las empresas: para construir su marca en el mercado chino o establecer su nombre en la región, anticipando futuros beneficios. Emiratos Árabes y su vecino Qatar han logrado atraer con éxito a universidades extranjeras, en una guerra de ofertas con el fin de añadir un depósito cultural a su catálogo de empresas. El Louvre, la Sorbonne y el Guggenheim fueron convocados por el gobierno de Abu Dhabi aproximadamente al mismo tiempo que la NYU estableció su sede. Dubai auspició y presentó un complejo llamado «ciudad del conocimiento» para sedes de universidades paquistaníes, rusas, canadienses, indias, británicas, australianas y estadounidenses. En Qatar, varias universidades de élite, incluidas la Carnegie Mellon, Cornell, Georgetown, Texas A&M, George Mason, y Virginia Comonwealth, han establecido en Doha una ciudad universitaria de 2.500 hectáreas con todos los gastos pagados por la Fundación Qatar, que pertenece a la familia real. Muchas de sus facultades están sin duda convencidas de un razonamiento estilo Thomas Friedman, bajo la consideración de que los estudiantes de Oriente Medio estarán mejor recibiendo una educación liberal occidental que con el currículum de las exaltadas madrassas.2 No importa que los países anfitriones sean monarquías cuasi feudales que hayan impuesto despiadadamente el islamismo y suprimido el laicismo, además de otras creencias, y que sean responsables en gran medida del establecimiento del floreciente terrorismo de Oriente Medio y más allá. En efecto, el debate se lleva a cabo en términos familiares: ¿es mejor intentar influir en el clima político de sociedades autoritarias por medio del establecimiento de zonas de libertad de expresión, o se trata de provocar en las élites estudiantiles de tales sociedades un naif instinto colonial?

2 Escuela tradicional islámica. [N. de los T.]

se permite la copia

©

La emergencia de la Universidad Global

65

A pesar de la retórica de las misiones universitarias, no es tan fácil distinguir los centros extranjeros de educación de las zonas industriales de libre comercio, donde las empresas son bienvenidas con exenciones fiscales y privilegios financieros. Asimismo, en algunas ciudades, las universidades extranjeras se establecen físicamente en las zonas francas comerciales. En Dubai, las universidades extranjeras están allí para formar a los trabajadores del conocimiento de los otros complejos de la zona franca: Dubai Internet City, Dubai Media City, Dubai Studio City, DubaiTech, y la Dubai Outsource Zone. En Qatar, las universidades comparten ganancias con las compañías high-tech globales, que gozan de exenciones y beneficios fiscales otorgados por leyes de incentivo a la inversión sancionadas por este país. Algunas de las zonas de libre comercio más extensas de China han comenzado a atraer reconocidas universidades extranjeras, como forma de aliviar la escasez de trabajadores especializados, que está dificultando la transferencia de trabajo y tecnología del exterior. La Universidad de Liverpool fue la primera en abrir un campus en el Parque Industrial de Suzhou —principal polo de atracción de la inversión extranjera de la República Popular—, publicitando empleos con salarios iniciales a partir de 750 dólares al mes.

¿Universidades corporativas? Algunos lectores podrían decir, justificadamente, que en la medida en que la calidad de la educación y la integridad de la investigación puedan mantenerse y la atracción producida por los beneficios monetarios se mantenga a raya, el impulso hacia la internacionalización es una suerte de deber moral para los docentes de los países prósperos. Mientras nuestras multinacionales saquean los recursos del mundo en desarrollo, a la conquista de patentes genéticas y del copyright sobre la historia de los pueblos indígenas, ¿no es esto una forma de compartir o redistribuir el bienestar que la reproducción de conocimiento confiere a las naciones más avanzadas? ¿Es que acaso el acaparamiento doméstico no sirve para perpetuar los privilegios —sin mencionar el provincianismo— de los estudiantes de EEUU, mientras éste sostiene una economía ampliamente desarrollada abastecida por nuestras universidades?

se permite la copia

©

66

La Universidad en conflicto

En respuesta, yo preguntaría si la penetración de las universidades anglófonas es realmente la mejor forma de alcanzar esas metas, especialmente cuando el principal ímpetu de expansión está menos motivado por intereses filantrópicos que económicos, y cuando la crisis de la deuda de los estudiantes locales se exporta como una nueva «trampa de la deuda» para los estudiantes de los países en vías de desarrollo. ¿No existe una forma más directa a través de la cual las universidades puedan proporcionar a nivel global su conocimiento y los resultados de la investigación que ellas producen? Una alternativa bastante obvia es ofrecer estos conocimientos gratuitamente, sin restricciones derivadas de los derechos de propiedad intelectual. En el proyecto pionero OpenCourseWare del MIT (Massachusetts Institute of Tecnology), la universidad ofrece cursos online de autoaprendizaje y sin fin de obtener un título. Otras universidades, como Tufts, Utah State y Carnegie Mellon han seguido este modelo. Actualmente, los cursos del MIT están siendo traducidos al chino y a otros idiomas asiáticos. Aunque la intención es saludable, los conocimientos que se exportan contienen un punto de vista cultural. Si éstos no son adaptados por los profesores locales a partir de su propio punto de vista situado, está por ver cómo este modelo podrá, a largo plazo, diferenciarse del tradicional sistema educativo colonial. En los países en vías de desarrollo, los gobiernos, desesperados por atraer inversiones extranjeras, empresas globales y ahora universidades globales, están canalizando los escasos presupuestos educativos públicos en programas diseñados bajo los estándares de la «sociedad del conocimiento», al precio de marginar otras definiciones de conocimiento, incluidos los conocimientos tradicionales indígenas. Bajo estas condiciones, la educación superior está siendo cada vez más considerada como una formación instrumental para los trabajadores cognitivos, en sintonía con la racionalidad capitalista, y tal como se experimenta en los territorios urbanos de la globalización corporativa. ¿Qué cabría esperar si las universidades siguieran de cerca el modelo offshore empresarial? En una industria de trabajo intensivo —una característica que la educación comparte con la industria textil es que el 75 % de los costes de la educación

se permite la copia

©

Se responsabilizará a intermediarios o partners extranjeros. contratados para montar la universidad extranjera y formar a la población local. en una universidad que desarrolla programas globales. Los legisladores y los administradores serán grandilocuentes en público. tal vez sean elegidos para producir currículum educativos y. sólo será cuestión de tiempo que un administrador decida trasladar algunas investigaciones domésticas al extranjero con el fin de ahorrar dinero. A lo largo del camino. una vez más apelando a la reducción de costes. se convertirán en una carga fiscal de la que querrán librarse a la primera oportunidad. y otros discursos de tipo pragmático acerca de la reducción de costes en la educación para los estudiantes nacionales. ¿Por qué construir costosas instalaciones en el país de origen cuando un gobierno extranjero o alguna autoridad de una zona franca está ofreciendo gratis terreno e infraestructuras? ¿Por qué molestarse en matricular estudiantes extranjeros cuando pueden ser instruidos en sus propios países con mayores beneficios? Si el coste de un programa sólo puede ser afrontado por medio de su exportación.La emergencia de la Universidad Global 67 están destinados a las labores docentes—. de los bajos estándares de las condiciones académicas. Empleados expatriados. seguramente ésta será la decisión a tomar. el primer lugar donde el empleador va a reducir costes es en el presupuesto para la instrucción mediante la introducción de estudios a distancia o por medio de la contratación de profesores extranjeros con importantes descuentos salariales. pero finalmente cooperarán en privado. oiremos elevados discursos que intentan buscar otras soluciones para la educación en los países en vías de desarrollo. Una vez que los instructores locales hayan demostrado que valen. en último término. Las funciones de administración se permite la copia © . los administradores que tienen que tomar las decisiones sobre dónde localizar sus recursos. Con base en el cálculo costes-beneficios. o a la competencia «desleal». enseñar en programas remotos para estudiantes de EEUU. Inevitablemente. lo harán en función de los lugares donde el retorno de las inversiones sea más elevado. Si el campus satélite está situado en el mismo parque empresarial que las corporaciones del Fortune 500. seguramente será posteriormente invitado a producir investigaciones para estas compañías de acuerdo con los requisitos impuestos por ellas.

no creo que debamos esperar un resultado distinto. ¿Cómo esperar que la externalización de la educación tenga resultados diferentes? Desde la perspectiva de la labor académica. como al compromiso interesado de los gobiernos en las metas de la educación pública y la complejidad de las relaciones entre los diversos agentes implicados. Efectivamente. la externalización de los puestos no académicos. en universidades de élite. seguida de la creación de una clase de trabajadores permanentes-estables con contratos de breve duración. donde la transmisión de conocimiento implica la transferencia de habilidades y know-how desde y hacia cerebros de diferentes partes del planeta. la mayoría de las universidades no pueden funcionar en términos fiscales se permite la copia © . El escenario para la educación será completamente distinto.68 La Universidad en conflicto y las de investigación con alta densidad de datos serán las primeras en ser externalizadas. o recientemente con la externalización selectiva de los servicios de cuello-blanco. luego la flexibilización de la instrucción rutinaria. Entre los profesores. y de la preservación de un reducido núcleo de trabajadores a tiempo completo que resultan cruciales en la conformación de la marca y el prestigio de la universidad. Pero la externalización de la educación superior no se parecerá al vaciamiento de las economías manufactureras. a excepción del floreciente sector privado. serán quienes primero sientan el impacto. es fácil demostrar que. A medida que avanza este proceso. debido tanto a la naturaleza y la tradición del servicio que se presta. serán las últimos en ser afectados. aquéllos que estén en situaciones laborales más precarias o que dicten las disciplinas más vulnerables. El resultado inevitable es la presión a la baja de los salarios y la erosión de la seguridad en el trabajo. y las facultades con mayor influencia y con puestos de trabajo a tiempo completo. con la deslocalización de las grandes empresas a los lugares de menor coste. las instituciones de educación superior han seguido el esquema de la subcontratación propia de la industria. En primer lugar. a pesar de los celosos esfuerzos desarrollados para conducir la educación superior de acuerdo con las velocidades de la cultura empresarial.

o bien abarcan demasiadas áreas de estudio como para ser afrontadas individualmente. colaboran en tareas de investigación que. también en el tiempo libre. Para los trabajadores cognitivos es difícil decir cuando terminan de trabajar. Por ello. Al mismo tiempo. de un grupo de ingenieros hipercualificados que hacen circular la capacidad intelectual dentro de todo el sector. Puede también decirse lo mismo respecto de la cultura organizativa de las industrias del conocimiento. los principios de colaboración y de cooperación que sostienen la enseñanza. Con toda probabilidad. con todo. también la gestión de los trabajadores cognitivos ha cambiado de forma apreciable desde la tradición taylorista y ha sido crecientemente remodelada a partir de la mentalidad laboral del mundo académico moderno. el tráfico en la otra dirección es a menudo subestimado a causa de nuestra mentalidad de asedio. Desde esta perspectiva hablar de la «universidad corporativa» es una pobre reducción escenográfica.La emergencia de la Universidad Global 69 como un mercado tradicional. donde. Nada es ya como era. ambos mundos están mutando en virtud de que comparten y comercian con algunas de sus características. dependen. por un lado. o bien resultan demasiado caras. por medio de un elevado intercambio laboral. La migración de nuestra mentalidad laboral y de nuestras costumbres académicas hacia los campus corporativos y la industria del conocimiento es sólo una parte tan importante en el ascenso del capitalismo cognitivo como la importación de la racionalidad económica dentro de la academia. sus ideas —que son el depósito de su forma de vida productiva— son producidas en cualquier momento del día. Estos cambios son parte del entorno económico en el que actúan. estamos asistiendo a los primeros estadios de un modo de producción marcado por la quasi convergencia entre la academia y el conocimiento corporativo. el aprendizaje y la investigación son a largo plazo enemigos irreductibles de la financiarización. cuyas tareas no están limitadas ni por el lugar de trabajo ni por un horario preestablecido. Las empresas high-tech dependen cada vez más del conocimiento que se produce internacionalmente en campos especializados. los bienes públicos ingresan en el mercado de las ideas y la carrera asegurada por las normas de estabilidad profesional se convierte en un continuo de contratos diferentes en los que se asumen los se permite la copia © .

se permite la copia © . Es mucho más complejo percibir las consecuencias de la coevolución de las empresas basadas en el conocimiento y las instituciones académicas.70 La Universidad en conflicto riesgos empresariales. va a reproducir el comportamiento de las empresas multinacionales. en la forma en que viene desarrollándose hasta ahora. No obstante. por otro. la frenética búsqueda de una patente o un copyright se disfraza de protección para los trabajadores inmateriales y la búsqueda incansable de nuevos mercados se enmascara como una expansión del comercio internacional o un proceso de democratización. entender lo segundo puede ser más importante a la hora de imaginar prácticas educativas alternativas en una civilización que se basa en el trabajo cognitivo con el propósito de enriquecer su propia linfa vital. Sería demasiado fácil concluir que la universidad global. y donde.

La mayor parte de estas críticas se centraron en la interferencia de las empresas en la investigación. como regalo. y en la precarización cada vez mayor del trabajo académico. En la pasada década.4. La pedagogía de la deuda Jeffrey Williams Los préstamos universitarios se han convertido. en la nueva forma de financiación de sus carreras. para más de la mitad de los estudiantes estodounidenses. se permite la copia © 71 . Poca fue la atención que se prestó al endeudamiento de los estudiantes. Ahora la educación superior. y sin embargo éste resulta crucial: más de la mitad de los universitarios recibe. se encuentra ampliamente privatizada y los préstamos son el medio a través del cual los individuos acceden a ella. Atrás quedan los días en los que la universidad estatal era considerada un derecho al que todos podían tener acceso. en la reconfiguración del poder relativo de la administración y del cuerpo docente. al igual que la educación secundaria. una cuantiosa deuda al licenciarse. o pronto lo hará. En consecuencia. se produjo una avalancha de críticas sobre la mercantilización de la universidad. la deuda estudiantil se ha impuesto. como el nuevo paradigma de la vida de los jóvenes. como la mayor parte de los servicios sociales.

grupo de las ocho universidades más prestigiosas de EEUU. Entre 1965 y 1978 el programa tuvo dimensiones modestas. desde los community college2 hasta los Ivies. La deuda ha crecido con tanta rapidez gracias a un incremento de las matrículas y de las tasas que triplicó la tasa de inflación. Si a esto se añade el endeudamiento a través de las tarjetas de crédito —3. actualmente supera los 50.000 dólares en 2002—. El programa de préstamo garantizado para estudiantes (Guaranteed Student Loan) se inició en 1965.428 dólares en 1999-2000. Los primeros doce años. la media aumenta a cerca de 22.] se permite la copia © .200 dólares. pasando de 15. constituyendo el 59 % de las ayudas que el gobierno federal proporciona a las escuelas superiores. especialmente en las universidades públicas.3 2 Community college. en gran parte porque la educación universitaria era relativamente asequible.000 millones de dólares en total.572 dólares en 1992-1993 a los 38. [N. a 6.000 millones de dólares al año. Johnson´s Great Society. que era de 9. institución universitaria donde se imparten estudios de primer ciclo.000 millones de dólares a 20. A principios de los años noventa. sin considerar otros préstamos privados u otras deudas contraídas por los padres.000.067 dólares en 2002. de la T.] 3 Ivies.000 dólares. desde los 18. menos de mil millones de dólares al año.72 La Universidad en conflicto La media de endeudamiento de los pregraduados en 2002 era de 18. o los préstamos de postgrado que se han visto duplicados en siete años. duplicando la cantidad a la que ascendía en 1992. las cantidades prestadas fueron relativamente pequeñas. [N. La matrícula y las tasas subieron de media de 924 dólares en 1976. lo que sobrepasa la suma de subvenciones y becas. Podemos suponer que la deuda media de los estudiantes sobrepasa hoy los 30. cuando yo entré en la universidad.000 dólares. como parte de los programas de la sucursal de Lyndon B. el programa creció de forma considerable. se gastaron alrededor de 12. La media abarca todas las instituciones.900 dólares. Su misión era proporcionar un sustento a los estudiantes menos pudientes y a los que trabajaban. de la T.

Las cifras de matrícula. la necesidad de préstamos como suplemento se vuelve fundamental. Además de la deuda que los estudiantes asumen.051 a los 22. Bad for America. necesitaría trabajar 52 horas semanales durante todo el año si estudia en una universidad pública. 6.111 en 2002. se deriva la necesidad de acudir a los préstamos.La pedagogía de la deuda 73 En las universidades privadas. 136 horas semanales si frecuenta un Ivy.300 dólares. incluso si un estudiante está trabajando o si sus padres tienen ahorros. Aunque es difícil calcular estos costes por separado.400 en 1990 y 54.101 en 1980. En 1976. a 3.000. Los estudiantes solían decir «estoy labrando mi camino a través de la universidad». comida y alojamiento —sin tener en cuenta otros gastos como los libros o los viajes de ida y vuelta a casa— han ascendido de una media de 2. [La deuda educativa. mala para EEUU] se puede observar cómo y cuánto pagan los padres. ahora superan los 33.200 en el año 2000. De acuerdo con las estadísticas. De ahí.686 dólares. se permite la copia © .562 en 1990 y 12.275 dólares en 1976. Ahora sería imposible hacerlo si no tienes poderes sobrehumanos. tasas. en estudios estadísticos como Debt Education Bad for the Young. pagar los estudios universitarios es uno de los principales motivos del acelerado endeudamiento de las familias estadounidenses. Para una universidad privada o un Ivy tendría que trabajar cerca de 20 horas semanales. durante los años sesenta. 41. Actualmente. Pero la razón por la que la matrícula y los costes se han incrementado tan precipitadamente es aún más compleja. la media ascendió de los 3. Este incremento ha provocado una carga desproporcionada para los estudiantes y sus familias. La media de los ingresos de una familia de cuatro miembros rondaba en 1980 los 24. mala para los jóvenes. un estudiante podía trabajar 15 horas semanales por el sueldo mínimo durante el período lectivo y 40 horas en verano para pagarse la universidad pública. Por lo tanto. se ha convertido en algo habitual financiar la universidad a través de préstamos ordinarios y de la rehipoteca de sus casas.000 dólares. Para las familias. las matrículas y las tasas en los Ivies rondaban los 4.

A veces los políticos se quejan de la ineficiencia académica. que recaen así en los propios estudiantes o en sus familias. se trata de un arma de doble filo. particularmente de las clases anteriormente excluidas. no sólo con el fin de proveer mejor oportunidades a los estudiantes sino para beneficiarse de lo mejor y más brillante de ellos mismos en aras de la construcción de EEUU. renovado cada otoño. sino que es un servicio privatizado. especialmente las estatales. Con este propósito. pasa por el aumento de las tasas. los estados financiaban cerca de la mitad de los gastos de matriculación. La idea predominante después de la Segunda Guerra Mundial.74 La Universidad en conflicto Los préstamos federales para los estudiantes son una invención relativamente reciente. Yo la llamaría «la universidad del Estado de bienestar» porque instauró las políticas y el ethos de postguerra del Estado de bienestar liberal. abriendo las puertas a un gran número de estudiantes. han sufrido importantes reducciones o fuertes medidas de austeridad en los últimos veinte años. los diseñadores de la universidad de postguerra mantuvieron las matrículas a precios bajos. Llamo a este hecho el «Estado de post-bienestar universitario» porque implica la política y el ethos del desmantelamiento del Estado de bienestar se permite la copia © . Actualmente el paradigma de financiación universitaria ya no es de tutela pública. En 1980. porque hay menos fondos federales para educación y porque los estados financian un porcentaje cada vez menor de los gastos de matrícula. lo que han hecho es desviar los costes a otros lugares —a través de las tasas públicas—. en gran parte. decano de Harvard y un importante referente político. Las tasas se han incrementado. Las universidades han buscado fuentes de financiación alternativas: transferencias tecnológicas. siendo compensada y subvencionada por el Estado. forjada por gente como James Bryant Conant. Pero el modo más estable. pero la mayor parte de las universidades. Aunque los políticos pueden alardear de haberse apretado el cinturón en la reducción presupuestaria. lo que significa que los ciudadanos tienen que asumir una parte fundamental del mismo. formas de asociación con empresas y campañas de recogida de fondos. mantenía que la universidad debía ser una institución meritocrática. en 2000 contribuyeron sólo en un 32 %.

Actualmente la educación superior se concibe casi enteramente como un bien para los individuos dirigido a conseguir un mejor trabajo y mayores ingresos. uno ha de ser autosuficiente. como una vacuna con la que se asimilaba una débil inyección de comunismo para inmunizarse contra él. que pasa de ser un bien social a un bien individual. hasta el presente vacío de servicios sociales. ya que deja el capital en manos de los ciudadanos. Aunque existía una confianza liberal en la santidad de lo individual. que va desde la «Revolución Reaganiana». administrado por super-bancos como el Citibank. la educación superior se concebía como un medio de movilización nacional de masas. Aquéllos que frecuentan la universidad vienen siendo conformados como individuos atomizados que deciden tomar una opción personal en el mercado de trabajo de la educación para maximizar su potencial económico. Esto representa también un cambio en la concepción de la educación superior. en parte como legado del New Deal y en parte también como respuesta a la Guerra Fría. pero evitando la dependencia. sino como un servicio privatizado. que pasan de ser administrados fundamentalmente por el Estado a serlo por empresas privadas. En definitiva. en parte como una transferencia posterior del ethos de la guerra. La función estatal no es la de proveer una esfera alternativa al margen del mercado. y a través de la «reforma» de Clinton. Los préstamos funcionan según la lógica del Estado de post-bienestar en la medida en que reconfiguran la financiación universitaria no como un derecho o una beca. Lo fundamental es que los ciudadanos deben pagar de forma directa por los servicios públicos. el Sallie Mae y la Nellie Mae (las entidades crediticias federales). e incluso humanistas que fortalecieran al país. sino la de «engrasar las ruedas» del mercado. Se adoptaba así una especie de socialismo modificado. el objetivo unificador era el bien social: producir ingenieros. científicos. En los años de la postguerra. como medida de arranque para conceder un préstamo comercial. subvencionando a los ciudadanos para que participen en él y a las empresas para que provean servicios sociales. El Estado anima a la participación en el mercado de la educación superior subvencionando el pago de los intereses. Presumiblemente se permite la copia © . sino como un auto-pago —fomentando «la responsabilidad personal»—.La pedagogía de la deuda 75 neoconservador. y no como un servicio estatal.

pero se basa en una concepción de la sociedad como un mercado orientado por la competencia individual más que por la cooperación social. produciendo así una expansión masiva del número de estudiantes. Ofrecía la exención no para contribuir al disfrute se permite la copia © . proporcionando a los jóvenes una huida temporal del trabajo y de los gastos para que puedan explorar sus intereses. otro cambio en la idea de la educación superior. Se representa aquí. desarrollar sus talentos y recibir formación útil. lo que significa también un cambio en nuestra visión de futuro y en las esperanzas que proyectamos hacia la juventud. mantiene que la sociedad debería proveer una formación avanzada en un mundo industrial y tecnológicamente sofisticado. dada la situación. y define el bien social como aquél que fomenta los beneficios mercantiles: los préstamos son una inversión personal en el potencial individual de mercado más que en el potencial social. propuesta por Charles Eliot Norton en el siglo XIX y por James Conant a mediados del XX. proporcionando matrículas económicas y ayudas generosas. El razonamiento combinaba los ideales de ciudadanía y la misión utilitaria. particularmente en la era industrial. en lo que se refiere a la exención juvenil a la sumisión al mercado. a la vez que se convierten en expertos ciudadanos —todo esto en la creencia de que beneficiará a la sociedad en el futuro. La universidad del Estado de bienestar promulgaba ambas ideas y objetivos utilitarios. por lo que es una obligación de la democracia proveer este tipo de formación (el argumento se relaciona con el concepto de derecho al voto: sólo porque no se debe pagar un impuesto per cápita para votar. cada individuo es un almacén de capital humano. no se debe pagar tampoco para convertirse en un ciudadano capaz de participar democráticamente). Pone fin a la tradicional idea de que la educación se fundamenta en la ilusión social. La idea utilitaria. y la educación superior proporciona un valor añadido. no se puede garantizar durante mucho más tiempo) y se extiende a la universidad. La clásica idea de la Universidad Americana propuesta por Thomas Jefferson sostiene que la participación democrática requiere una educación basada en principios democráticos. todos los átomos sumados dan lugar a una economía próspera.76 La Universidad en conflicto esto supone un bien para la sociedad en su conjunto. Como en los negocios. Esto obviamente también se aplica a la educación elemental y a la secundaria (aunque.

en sus cálculos de becas. pero como medio principal y obligatorio de financiación son excesivos si no draconianos (muchas universidades. La deuda impone una tarifa cuantificable a la ilusión social. los bancos se enriquecen de forma sorprendente. El gobierno federal asegura los préstamos. La premisa del préstamo monetario y de inversión. El nuevo paradigma de financiación. pero no para los estudiantes. y de hecho el GI Bill4 multiplicó por siete cada dólar invertido. los bancos no corren ningún riesgo. Sallie Mae. digamos para una casa o una hipoteca. esto es bad capitalism. consiste en que el interés está calculado y se gana en proporción al riesgo. Además. cuenta con el joven no como un grupo especial que debe estar exento de algo o protegido del mercado sino como un jugador más dentro del mismo. estipulan ya una porción cuantificable en préstamos). tanto de las horas que están en la universidad como del trabajo que desarrollan para pagar sus préstamos. También pretendía crear una cultura cívica fuerte. proyecto de ley que proporcionaba formación universitaria a los veteranos retornados de la II Guerra Mundial. es decir. según los estándares de los más doctrinarios creyentes del mercado. por el contrario. un porcentaje que sorprendería a cualquier corredor de bolsa. como si se tratase de un préstamo de negocios. pero no ayudan a saldar la principal inversión. Los préstamos que proporcionan ayuda de emergencia o suplementaria no son necesariamente un mal arreglo. tal y como se han establecido.La pedagogía de la deuda 77 de una nueva aristocracia (el objetivo de Conant era dislocar la afianzada aristocracia de Harvard) sino a fin de obtener un beneficio social a largo plazo. devolvió una tasa de beneficio del 37 % en 2004. Incluso. Extrae más trabajo —como workfare en vez de welfare— de los estudiantes. son en mayor medida un derecho para los bancos que para los estudiantes. El modo de funcionamiento para los universitarios consiste en que el gobierno federal paga el interés mientras el estudiante está en la universidad y durante un corto periodo tras la graduación. Como resultado de estas políticas. 4 GI Bill. Los programas de préstamos federales proporcionan una red segura para los bancos. una de las mayores prestamistas. se permite la copia © . Proporcionan así un modesto subsidio de «arranque». Algo no marcha bien en este cuadro.

O simplemente provocará que los estudiantes de las clases menos pudientes no vayan a la universidad. a veces contradictorios. «lo mejor que se haya conocido y pensado». pero sí se puede predecir que no tendrá los efectos saludables del GI Bill. Esto ha provocado lo que los periodistas David Lipsky y Alexander Abrams llaman la generación de «estudiantes contratados». Estas lógicas colocaron a la universidad fuera de las operaciones mundanas. que fundamentan la educación superior. mostrando la esencia de EEUU o. los estudiantes que provienen de familias de clase alta son más propensos a ir a la Universidad que los de familias menos pudientes. En la parte del espectro más idealista. exploran libremente a través de un abanico de disciplinas (lo que significa una «educación liberal» en un sentido no político). Tendemos a pensar que es un mal necesario ligado a la educación superior pero ajeno a sus propósitos.78 La Universidad en conflicto No hay una red de seguridad similar para los estudiantes. Las oportunidades en la educación superior son desiguales. Incluso una persona que estuviese en quiebra y absuelta de todas las tarjetas de crédito u otros préstamos. No sabremos los efectos de este sistema hasta dentro de veinte años. de la cultura occidental. Una se permite la copia © . sino una forma de pedagogía. más en general. nunca podría olvidarse de la deuda del crédito al estudio. incluso si esto a veces parece promover la «cultura del yo» narcisista como opuesta a la más severa idea de acumulación de conocimiento. Una lógica afín sería la que defiende la universidad como un lugar donde los estudiantes pueden materializar su auto-exploración. La deuda no es sólo una forma de financiación. y en muchos casos fue el objetivo del Cardenal John Henry Newman y su idea de la Universidad. otra racionalidad tradicional mantiene que la educación superior promueve una cultura nacional. una lógica tradicional afirmaría que proporciona a los estudiantes un amplio terreno de conocimiento humanista —en el credo arnoldiano. ¿Qué pasaría si intentamos verlo como algo central en la experiencia de los universitarios? ¿Qué aprendizaje adquieren los estudiantes cuando entran en la universidad del Estado de post-bienestar? Hay una multitud de parámetros. Como consecuencia. Esto hunde sus raíces en el dictado socrático de conocerse a uno mismo. De acuerdo con las estadísticas actuales. En la mitad del espectro.

Casi todas las universidades en Estados Unidos anuncian estos objetivos en su declaración de intenciones. la deuda muestra que la educación superior es un servicio de consumo. En segundo lugar.La pedagogía de la deuda 79 lógica más progresista debería rechazar el nacionalismo que persigue ese objetivo y promover un modo más expansivo e inclusivo de cultura mundial. cívicos y utilitarios en un a veces conflictivo. si bien amoldado. Muestra que esperar sirviendo mesas mientras escribes una novela. Excluye del campo de los posibles. Es una transacción de pay-as-you-go. el gimnasio de Golds o el cajero del banco (con su página web de acceso fácil) para poder pagar allí mismo. la barra del Burger King en el pasillo. En primer lugar. sujeta a los negocios asociados a la educación. hasta la tienda de libros Barnes&Noble. como cualquier otra empresa de consumo. pero su experiencia les habla de otro modo.000 dólares o decides alistarte a los Cuerpos de Paz son opciones poco prometedoras. iniciativas culturales como las publicaciones de Edu-Factory. La opción más racional es trabajar para una empresa grande o ir a una escuese permite la copia © . la deuda pone sobre la mesa las posibilidades de cada carrera. Nosotros debemos decirles a los estudiantes que la principal propuesta de la educación superior es la autobúsqueda del aprendizaje libre. desde el puesto del Starbucks en la biblioteca. Las lecciones de la deuda divergen de estas lógicas tradicionales. Todas las entidades que configuran la actual universidad múltiple refuerzan esta premisa. Al final del espectro se encuentra la lógica más mundana que sostiene que la educación superior proporciona habilidades y formación. más que como un refugio de éste. te conviertes en profesor de la escuela elemental por 24. comparte la premisa fundamental que defiende que la educación superior existe para proveer a los estudiantes una exención del mundo del trabajo y como ventaja antes de entrar en la vida adulta. Aunque este objetivo utilitarista se opone a la idea clásica de Newman. los teatros y galerías de arte con salarios bajos o las iniciativas sin ánimo de lucro como las radios comunitarias o las casas de mujeres. Ambas racionalidades mantienen una tensión idealista —educar a ciudadanos— pero ven la universidad ligada al mundo. aunando objetivos idealistas. collage.

las ideas. No hay un reino de la vida humana en el interior del mercado. Ésta es una conclusión dudosa. la deuda muestra una visión del mundo. diciendo que «sólo el 17 % de los prestamistas afirmaron que los préstamos estudiantiles tenían un impacto significativo en su elección de carrera». En tercer lugar. rebajó el efecto de los préstamos en tales opciones. La mejor evidencia es el giro mayoritario hacia los negocios. El mercado es un bien: promueve mejores productos a través de la competencia. Además. se permite la copia © . es un estudio sesgado porque asume que los estudiantes no poseen planes antes de iniciar su carrera. La deuda muestra que la democracia es un mercado y la libertad es la habilidad para elegir entre todos los estantes. Y concluyó diciendo que «el efecto de los préstamos estudiantiles en la elección de carrera es reducido». el conocimiento. más que un ocio sin 5 Schor. Más bien. mientras los estudios de negocios se han triplicado. Siguiendo el camino del adoctrinamiento de la publicidad infantil en el mercado. ya que el 17 % en cualquier encuesta estadística no puede ser considerado insignificante. Esto no sucede porque no existan ya estudiantes de filosofía y poesía. inevitable e implacable. muchos estudiantes ya han reconocido la situación a la que se enfrentan y han adaptado sus planes a la carrera de acuerdo a ello. antes de que tuvieran trabajos y.80 La Universidad en conflicto la de abogacía. La deuda muestra que el primer principio de orden del mundo es el mercado capitalista.5 los préstamos estudiantiles determinan directamente a los universitarios. han aprendido la lección del mundo que tienen frente a sí y han actuado en consecuencia. desde el 8 % antes de la Segunda Guerra Mundial hasta el 22 % actual. Nellie Mae. antes de verse obligados a devolver los préstamos. tal y como muestra Juliet Schor en Born to buy. por lo tanto. e incluso el sexo (que es una parte significativa de la educación social de los universitarios) simplemente forman submercados. Muchos se lamentan del hecho de que las artes liberales hayan ido decayendo como especializaciones universitarias. y que éste es natural. Juliet (2004) Born to buy: The Commercialized Child and the New Consumer Culture. Más bien. La investigación no era correcta porque evaluaba las respuestas de los estudiantes en la graduación. una de las mayores prestamistas.

La deuda es una versión cívica de un duro amor. En quinto lugar. más que de la sociedad. ya que los derechos sociales como el bienestar promueven la vagancia más que el espíritu competitivo. se permite la copia © . Este hecho introduce a los estudiantes en el reino del estrés. La educación proporciona un valor añadido al individuo. ¿a quién puedes culpar de la suerte? En cuarto lugar. El mérito se mide. la deuda es tu libre elección. sino de acuerdo con el potencial financiero de cada uno. Desvela que el papel del Estado es aumentar el comercio. la cultura. La deuda muestra que las disparidades de riqueza son un asunto individual. lo que estimula la producción: su función no es la de interferir en el mercado. la deuda muestra el valor de una persona. Cada ciudadano es un suscriptor privado a los servicios públicos y debe pagar su parte. Inculca lo que Barbara Ehrenreich llama «el miedo al fracaso». el gusto y el conocimiento intelectual de las artes liberales. la deuda evidencia lecciones civiles. la preocupación y la presión. Finalmente. como en un casino. sino la de catalizarlo.La pedagogía de la deuda 81 rumbo. promoviendo el consumo. También revela la relación entro lo público y lo privado. que ella define como la quinta actitud esencial de los miembros de la clase media profesional que alcanzan su posición a través de credenciales educativas más que por su riqueza. con una simple ecuación: eres tanto como puedas hacer. que en respuesta coloca todos los productos en sus estantes. La deuda muestra que el contrato social es una obligación de las instituciones del capital. las reglas están claras. la deuda muestra una sensibilidad específica. pero tener esas oportunidades es un asunto de suerte y de diseño social. la familia te brinda algunas. menos lo que debes. y es justo porque. Desafortunadamente si no tienes muchas opciones para ir tirando. Existe una cierta impermeabilidad en la idea de mercado: puedes encontrar defectos en los planes sociales pero. no de acuerdo con las concepciones humanistas del carácter. acumulando pagos mensuales para los siguientes quince años. verde o blanco— puede librarse de él. y nadie —negro.

.

Asistimos a una transformación de la relación capital/trabajo opuesta. en los años treinta. La crisis del fordismo ha vuelto a poner en discusión estas tendencias. o más bien un sistema de acumulación en el que el valor productivo del trabajo intelectual y científico deviene dominante. Algunas enseñanzas del movimiento anti-CPE Carlo Vercellone Capitalismo cognitivo. Durante la postguerra.5. haciendo aparecer una nueva configuración postindustrial del capitalismo: el capitalismo cognitivo. mientras el elemento central de la valorización del capital pasa directamente a través del control y la transformación del conocimiento en una mercancía ficticia. el crecimiento fordista representaba la hegemonía de la lógica del desarrollo del capitalismo industrial fundada sobre tres tendencias principales: la polarización social de los saberes. conocimiento y flexibilidad Las movilizaciones de los jóvenes precarios y estudiantes que se han dado en Francia en la primavera de 2006 reflejan las contradicciones ligadas a una nueva fase histórica del capitalismo. Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial. se permite la copia © 83 . la separación entre trabajo intelectual y trabajo manual y el proceso de incorporación de los saberes en el capital fijo. si bien de dimensiones comparables. una fase señalada por la dimensión cognitiva del trabajo y la constitución de una intelectualidad difusa. a la que Gramsci había anticipado. en Americanismo y fordismo.

Dos tendencias muestran la ampliación de esta transformación de la organización social del trabajo. tienden a confundirse cada vez más. por lo tanto. frente a un saber incorporado al capital y a la organización managerial de las empresas. indigna de ser remunerada. Esto significa que las condiciones de la formación y de la reproducción de la fuerza de trabajo son ya directamente productivas y que la formación de la «riqueza de las naciones» reposa cada vez más sobre una cooperación productiva situada fuera de la organización de la empresa. Aquí se olvida un elemento esencial: las TICs sólo funcionan correctamente gracias a un saber vivo capaz de utilizarlas. en ruptura con el capitalismo industrial. pensando en el estudiante como una figura inactiva e improductiva. sanidad). ya que es el propio conocimiento lo que gobierna el tratamiento de la información. que de otra manera resultaría un recurso estéril. es necesario destacar que el elemento determinante de la transformación no puede ser explicado por medio del determinismo tecnológico que hace de las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación) el principal factor en el paso a una nueva organización del trabajo y de las relaciones sociales. Ya no es posible. Y la calidad intelectual de la fuerza de trabajo. ha traído la afirmación de una nueva primacía del saber vivo. La primera tiene que ver con la parte del capital llamado intangible (investigación y desarrollo. incorporado esencialmente a los propios seres humanos. considerar la constitución de la fuerza de trabajo (supuestamente en formación) a través de las viejas lentes del fordismo. así como la del trabajador pobre. movilizado por los propios trabajadores. La figura del estudiante y la del trabajador asalariado. formación. como el capital sin el trabajo. El punto a partir del cual se puede comprender correctamente la formación de lo que llamamos capitalismo cognitivo es el proceso de difusión del saber a través de la expansión de la escolarización de masas y del crecimiento del nivel medio de formación. Lo que comporta efectos perversos tanto en la regulación del mercado de trabajo como en el proceso acumulativo de transmisión y producción se permite la copia © .84 La Universidad en conflicto Contrariamente a la teoría de la revolución informática. Esta parte ha superado la parte del capital material y se ha convertido en el principal factor del crecimiento económico. El conocimiento es cada vez más conocimiento compartido.

el forzoso retorno de la renta.) juega un papel primordial. bajo diferentes formas (financiera. de hecho. de matriz específicamente anglosajona y neoliberal. En éste se combina una concepción hipertecnológica y cientificista de la knowledge based economy [economía basada en el conocimiento] con políticas orientadas a la privatización de los comunes y a la emergencia de una economía rentista. ya que se refiere a dos significados muy diferentes. En este contexto podemos comprender por qué también. la movilidad. Flexibilidad es aquí sinónimo de precarización generalizada y esto puede comportar efectos catastróficos en la utilización de los saberes. indica la necesidad de poner en discusión la «rigidez» del mercado de trabajo que impide a los asalariados y a las profesiones adaptarse a las fluctuaciones de la actividad económica. cuya eficacia se basa sobre los saberes y la polivalencia de una fuerza de trabajo capaz de maximizar la capacidad de aprendizaje. la capacidad de integrar niveles crecientes de formación y competencia. El primero. de un horizonte a largo plazo y de una seguridad en la renta que permita a los trabajadores invertir en una formación continua. lo que conduce a una segmentación artificial se permite la copia © . si no contradictorios. patentes. La segunda tendencia tiene que ver con el paso. que privilegian aspectos como la adaptabilidad. Sin embargo. En este modelo de regulación. De un lado. ha inspirado la elaboración del Tratado de Lisboa. ya sea bajo formas de captura del valor creado por el trabajo. el término flexibilidad se ha afirmado como palabra clave en la descripción de las transformaciones de la regulación de la relación salarial. en numerosas actividades productivas. el concepto de flexibilidad es extremadamente ambiguo. etc. innovación y adaptación a una dinámica de cambio continuo. la creatividad y el estar preparados frente a los imprevistos. ya sea en la distribución del ingreso social. La producción de conocimiento necesita. de una división taylorista a una división cognitiva del trabajo. dentro de una opción neoliberal. junto al conocimiento.Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial 85 de conocimiento. De otro. reenvía a algunas de las políticas que favorecen el adiestramiento de la fuerza de trabajo. Según la prioridad que se de a uno u otro de estos dos significados del término flexibilidad podemos encontrarnos con otros tantos modelo diferentes de regulación de la relación salarial en el capitalismo cognitivo. inmobiliaria.

los empleados precarios y el mercado de servicios a las personas tienen un peso reducido. Dentro de este marco. En virtud del carácter más igualitario de la distribución del ingreso social y de las relaciones de género. que se rehace en la tipología de los sistemas de protección social descritos por Esping Andersen en The Three se permite la copia © . El segundo sector está compuesto por una fuerza de trabajo cuyas cualificaciones nos son reconocidas. especialmente sueco. que constituyen el motor de la economía y garantizan el empleo en la investigación y el desarrollo. que asocia un alto nivel de protección social y de formación general de la población con la promoción de una dimensión colectiva de la konwledge based economy. la investigación orientada a obtener patentes o la consultoría jurídica especializada en la defensa de los derechos de propiedad intelectual. Sin embargo. que se sumerge en un proceso de desclasamiento. En particular. la división entre estos dos modelos de regulación. la estructura del mercado de trabajo no conoce la acentuada dualización del modelo anglosajón. Este sector del cognitariado (que también podemos llamar funcionarios de las rentas del capital) está bien remunerado y sus propias competencias están plenamente reconocidas. los trabajos más precarios de la nueva división cognitiva del trabajo. como los servicios financieros a las empresas. El segundo modelo de regulación corresponde en ciertos aspectos al sistema socialdemócrata. sino que también. Este sector deberá no sólo abastecer las funciones neotayloristas de los sectores tradicionales y de los nuevos servicios estandarizados. La prioridad viene dada por el desarrollo de servicios colectivos no comerciales y de alta calidad. un primer sector se concentra en una suerte de «aristocracia» del trabajo intelectual especializado en las actividades más retribuidas. a menudo las más parasitarias de la economía del conocimiento. que sufre una desvalorización de las condiciones de remuneración y empleo respecto de las competencias efectivamente realizadas en la actividad profesional. y sobre todo. Las remuneraciones están cada vez más integradas en la participación en los dividendos del capital financiero y los empleados se benefician de un sistema de fondos de pensiones y de seguros sanitarios privados. esto es.86 La Universidad en conflicto de la figura de la intelectualidad difusa y a una configuración dual del mercado de trabajo.

el tradicional proceso industrial de desvalorización de la fuerza de trabajo. Bajo el peso de la presión financiera. en su mayor parte licenciados. la orientación neoliberal de las políticas económicas ha acercado progresivamente este país al modelo anglosajón de relaciones salariales. inicialmente. es como si en el nuevo capitalismo del conocimiento. interinos. observamos por todas partes en Europa una tendencia común hacia la «remercantilización» del sistema de protección social y a la actuación de políticas de workfare. contratos de aprendizaje. empleos subvencionados. A partir de los años ochenta. Esto ha dado vida a la multiplicación de las formas de trabajo precario (contratos temporales. la constitución de una intelectualidad difusa y la génesis del capitalismo cognitivo vinieron dadas.Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial 87 Worlds of Welfare Capitalism [Los tres mundos del capitalismo de bienestar] tiende hoy a disolverse. De hecho. Más aún. Si el contrato a tiempo completo e indefinido continúa todavía siendo la norma para la mayor parte de los asalariados franceses. etc. un número creciente de jóvenes en formación o recién licenciados son obligados a desempeñar prácticas no remunerados o con remuneraciones ridículas. contratos no voluntarios a tiempo parcial. las diferentes formas de precariedad y los empleos temporales son ya el 20 % del conjunto de la fuerza de trabajo. si bien el trabajo es de hecho el mismo que el que desarrolla un trabajador con un contrato indefinido y a tiempo completo. como la enseñanza y la investigación. por el impulso de los conflictos que determinaron la crisis del fordismo y que permitieron el desarrollo de un expansivo sistema de bienestar. así como el 70 % de los nuevos trabajadores. la precariedad. En general. es predominante en la mayor parte de los sectores intensivos en conocimiento. en tanto condición de la relación salarial. Este proceso de precarización se concentra sobre todo en dos categorías centrales de la intelectualidad difusa: las mujeres y los jóvenes. fuera sustituido por un proceso de descualificación que pasase de modo masivo se permite la copia © . Francia en la encrucijada En Francia.) en ruptura con la norma fordista del empleo indefinido.

que explota a una gran cantidad de fuerza de trabajo estudiantil. Esta medida discriminatoria responde a la necesidad de asegurarse una abundante reserva de trabajadores intermitentes en el sector de los servicios individuales (el famoso McJob). para financiar sus propios estudios. a) La especulación inmobiliaria que significa que el precio. Junto a los procesos de desclasamiento y precarización encontramos aquí un elemento central del progresivo empobrecimiento de las nuevas generaciones de trabajadores que nacieron con la escolarización de masas. marcada por periodos de formación. A fin de completar el cuadro de la precarización de los jóvenes y del trabajo intelectual. b) La entrada retardada en el mercado de trabajo supone la discontinuidad de la carrera profesional de los jóvenes. se permite la copia © . constituye ya la principal partida de la cesta de la compra doméstica. de acceso a una habitación. la posibilidad de tener algún día una pensión adecuada se ha visto súbitamente comprometida. salarial y del empleo) se enfrenta así a una estrategia que apunta a infrarremunerar a los asalariados titulados. aumentando el número de jóvenes en riesgo de fracaso escolar. Este proceso de precarización y empobrecimiento viene agravado por dos elementos. Para la mayor parte. La figura del estudiante converge cada vez más con la del trabajador pobre. pequeños contratos de trabajo y prácticas. se ven obligados a trabajar: en el 20 % de los casos esta actividad salarial corresponde al equivalente de la mitad de trabajo en un año. La convergencia entre las tres dimensiones de la cualificación (individual. haciendo todavía más difícil el acceso a las garantías del sistema de protección social. Esta constricción al trabajo asalariado viene reforzada por el hecho de que los jóvenes menores de 25 años y los estudiantes no pueden beneficiarse del Ingreso Mínimo de Inserción [RMI por sus siglas en francés]. no debemos olvidar que la mayor parte de los estudiantes. adquirida o requerida. clasificándolos en categorías profesionales inferiores respecto de su cualificación y competencia. para aquellos que no son ya propietarios.88 La Universidad en conflicto por la precarización.

estas políticas son responsables del estancamiento del gasto en formación e investigación. En cambio. de forma estructural. a menudo erróneamente estigmatizadas como las revueltas de los excluidos del nuevo capitalismo cognitivo. El CNE entró en vigor en agosto de 2005 y es aplicable a todos los trabajadores de empresas con menos de 25 personas. Así. se puede entonces comprender porque el movimiento de los estudiantes y de los jóvenes precarios ha sido el motor de un potente proceso de recomposición social. durante los cuales el contrato puede ser anulado sin obligaciones y sin justificación o posibilidad de recurso. se ha ampliado luego rápidamente a los institutos y a los jóvenes de las periferias. y del Contrato de Nuevo Empleo (CNE). al mismo tiempo intergeneracional y territorialmente amplio. mientras los jóvenes. las políticas neoliberales de flexibilidad y austeridad presupuestaria de los últimos treinta años han generalizado un sentimiento de inseguridad. el proceso de recomposición ha encontrado su fundamento material en el deterioro de las condiciones de existencia.Capitalismo cognitivo y modelos de regulación de la relación salarial 89 En este contexto. en torno al 10 %. iniciado en la universidad. El movimiento anti-CPE. no son sino la última tesela en una política de progresiva desreglamentación del mercado de trabajo. Al mismo tiempo. entre sus padres es evidente que el contrato indefinido y a tiempo completo no puede detener los despidos que resultan de las fluctuaciones del mercado. prisioneros en un horizonte de precariedad y de incertidumbre a menudo se ven imposibilitados de construir un recorrido autónomo lejos de la familia. El elemento común que liga estas dos formas de trabajo es la supresión de la causa justa de despido después de un periodo de prueba de dos años. En el plano intergeneracional. retirada por el gobierno a raíz de las movilizaciones. que va a la par con una reducción de las garantías sociales ligadas al Estado de bienestar. el CPE afecta exclusivamente a los jóvenes con menos de 26 años en empresas con más de 25 trabajadores. es decir en las inversiones en los conocimientos estratégicos para el crecimiento se permite la copia © . Lejos de reabsorber el fenómeno de la desocupación que oscila. En este contexto. La única diferencia tiene que ver con los sectores y las categorías a las que se aplican. la propuesta de un Contrato de Primer Empleo (CPE). protagonistas de las revueltas del otoño de 2005.

tanto en Francia como en realidad en Europa. estos factores contribuyen a explicar la intensidad de una crisis social cuya puesta en juego va más allá del brazo de hierro de la retirada del CPE. general e incondicionada. Desde el punto de vista de una knowledge based economy. De tal forma que favorezca así la movilidad deseada más que la movilidad impuesta por los patrones. Bajo esta perspectiva. siempre a condición de una «desmercantilización» de la economía. como es el caso de una tasa negativa. como un ingreso primario para los individuos. Los sistemas de bienestar de los países nórdicos presentan ya algunos prerrequisitos sobre los que construir este modelo alternativo de regulación. tal y como a menudo ha sido propuesto por la mayoría de la izquierda francesa. a través del reforzamiento de la efectiva libertad de los individuos en el mercado de trabajo. Por lo tanto.90 La Universidad en conflicto a largo plazo. Es decir. un salario social directamente derivado de la contribución productiva y no una mera subvención social redistributiva. Lo que es cierto es que la resolución de esta crisis no puede suponer un retorno al modelo fordista de regulación del trabajo. la renta garantizada puede ser vista tanto como una inversión social colectiva. El principal problema que plantea la lucha de los estudiantes y de los trabajadores precarios. se permite la copia © . es la necesidad de elaborar nuevos derechos para los trabajadores y un sistema de protección social capaz de conectar la seguridad de la renta con la movilidad del trabajo. se plantea la propuesta de una renta garantizada.

la reestructuración había sido la única respuesta posible al recorte de los fondos para la educación superior. elaborado por cinco personas. la disminución del número de estudiantes. escrito y publicado en 2000. Wits ha estado en el centro de grandes movilizaciones de precarios. llamado Wits 2001. responsable de recursos humanos y estimado intelectual de izquierdas. La reducción del personal era parte de un plan de «renovación estructural». El objetivo del plan era reducir el número de las facultades de nueve a seis y remplazar los noventa y nueve departamentos por cerca de tres mil «entidades académicas». anunciaba «dolorosamente» que el consejo universitario había aprobado el despido de seiscientos trabajadores de los sectores de limpieza. y en la que trabajaba el autor en esa época. La tendencia que identifica y la forma de reestructuración son del todo actuales. 91 . entre las cuales estaba el propio Bundy. trabajadores y estudiantes. la proliferación de cursos y se permite la copia © 1 El texto. Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica Franco Barchiesi1 2001 Odisea en Wits El 24 de febrero de 2000. Para la administración. mantenimiento. considera la reestructuración y empresarialización de la Universidad de Witwatersrand (Wits) de Johanesburgo. comidas y transportes de la universidad. Colin Bundy. vicerrector de la Universidad de Wits.6. En los últimos años. (auto)definida como la bandera de las instituciones académicas de Sudáfrica.

el nivel del personal y la relación numérica entre éste y los estudiantes. el proceso de reestructuración seguía el típico modelo de decisión tecnocrática. con los recursos situados en un plano superior según prioridades también situadas desde lo alto. estudiantes e inversiones a escala global. El plan preveía tres áreas de intervención: el tamaño del cuerpo docente. o costes estructurales como las rejas de seguridad «contra el crimen». como las remuneraciones en el ámbito de la gestión. El concepto de «escuela de excelencia» sirve para medir el espacio del mercado del mundo académico global. o aquellos sobre la circulación de automóviles. el downsizing parece ser la única posibilidad lógica. Las tareas del nuevo comité para el análisis de la reestructuración académica nombrado por el consejo. Los docentes. el concepto de «escuela de excelencia» se convierte se permite la copia © . ignorando deliberadamente propuestas sobre gastos no relacionados con el personal y los empleados. La universidad como inversión La mutación de los Estados ha alimentado lo que podemos definir como universidad-negocio: una empresa comercial que se sostiene con los beneficios del mercado como un potente actor económico en los procesos de reestructuración local. La administración no tomaba en consideración ningún modelo de inversión que no contemplase el recorte de los costes. De esta forma. las facultades y el presidente era asegurar que los escasos recursos disponibles fueran usados según los «costes efectivos». Similar a aquellos principios de los negocios como «calidad» y «profesionalidad». El poder de definir las prioridades y la distribución de los recursos permanecía sólidamente concentrado en las manos del consejo ejecutivo de la universidad.92 La Universidad en conflicto la desmotivación de los docentes. los estudiantes y los trabajadores no tenían ninguna posibilidad de intervención en el proceso de toma de decisiones. en otras palabras. con una agenda similar de reestructuración. y una institución preparada para atraer fuerza de trabajo.

el plan estratégico Shaping The Future [Formar el futuro] proyectó una amplia reestructuración de la Universidad de Wits. especialmente cuando las competencias de las universidad. el agua. a la pérdida de cien mil puestos de trabajo anuales. la creciente desocupación. Los estudiantes matriculados en la Wits han disminuido de 19. se permite la copia © . Los nuevos trabajos son habitualmente temporales y ocasionales. moverse de la gobernanza universitaria de la colegialidad al management». «Para ser competitivos —se leía en el documento del plan— la universidad se debe hacer más responsable de la gestión de los gastos. menos confiada en su propia tradición y en la autonomía respecto al exterior. son puestas en discusión. Es fácil intuir que la combinación entre el empobrecimiento progresivo de la población ocupada.Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica 93 en el parámetro con el cual el capital global puede medir la relación «costes-oportunidad» y el potencial de inversión en campos específicos del sector terciario. Estos procesos reflejan los mismos mecanismos que se pueden encontrar en otros sectores de los servicios sociales como la salud. En 1999. tras veinte años de crecimiento de las matriculaciones. el resultado es que una creciente porción de las entradas dependerá de la capacidad de atraer fondos privados y de redefinir el papel de la universidad como inversor.735 entre 1991 y 1998.296 a 17. La joven democracia sudáfricana no ha conseguido diseñar un modelo de universidad permeable a las demandas de saber que provienen de los sectores sociales marginales. Si la emergencia de la universidad-empresa implica un nuevo énfasis en aquellas instituciones capaces de atraer del exterior «fondos autónomos». Estos cambios radicales en las políticas formativas de Sudáfrica se han desarrollado en el agujero negro de la desocupación y la reestructuración productiva que ha llevado. la electricidad y el derecho a la vivienda. en los cinco primeros años del gobierno del Congreso Nacional Africano. el aumento de la desigualdad social y la precariedad lleva a muchas familias a no poder permitirse una educación universitaria para sus propios hijos. como mercancías en el mercado.

El programa está financiado con un millón de rands provenientes de la empresa extractiva Goldenfields. lo ha descrito como un primer paso para transformar Wits en una universidad-empresa o business university. En los cimientos de este proyecto está el abandono del trabajo indefinido en el sector público y su transformación en una variable dependiente de la venta de cursos para clientes privados ricos. Romin Lee.94 La Universidad en conflicto Estos cambios se han hecho más radicales en el Income Generation Programme (IGP) [Programa de generación de ingresos] de Wits. El IGP trata de «emprender y guiar el cambio de modelo por el que importantes sectores de la universidad serán financiados y gestionados» a través de la externalización de servicios y de la investigación. arrojando serias dudas sobre la democracia en el acceso a la educación universitaria en Sudáfrica. la salud (esto es. En definitiva. la propuesta de reestructuración no responde a necesidades contingentes. el plan está concebido para dotar de eficiencia económica a la Wits a ojos de los inversores y para hacer avanzar el modelo de universidad-empresa. la cooperación con empresas sanitarias privadas). se permite la copia © . la ingeniería y el sector tecnológico. Esto quiere decir también que las matriculaciones de los estudiantes y su admisión serán realizadas según criterios «empresariales más que burocráticos». El programa Shaping The Future establecía como prioridad que la investigación debía estar enfocada a los sectores relativos a los problemas socioeconómicos. El primer director del programa. la universidad-empresa ha sido organizada con el fin de «optimizar las oportunidades de financiación provenientes de los derechos de propiedad intelectual y de la actividad empresarial» y de «promover actividades que generen fondos además de crear nexos entre las empresas cruzándolas con la universidad». En el IGP. a la Fundación Ford y al coloso financiero Investec Coronation & Liberty Life. Se han pedido más fondos a la Anglo/De Beers.

los departamentos y las facultades hacen acuerdos con sus «generadores de ingresos» potenciales. que cada vez más tienen el poder de determinar las futuras decisiones de los procesos de reestructuración y downsizing. Esto es una privatización de hecho. Sólo de este modo los intelectuales universitarios podrán evitar tener que rendir cuentas en la próxima fase de «racionalización». general y crítico. al mismo tiempo se disciplinan las voces críticas dentro de la universidad ajustando la investigación a aquello de lo que el mercado tiene necesidad. El Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Manchester [UMIST por sus siglas en inglés]. La «universidad de excelencia» sirve para movilizar los recursos académicos al servicio del «renacimiento» y del «progreso» y para romper el poder de la «burocracia». se permite la copia © . funciona como una sociedad privada. Más aún. que permite que la propia marca sea usada en proyectos que responden a las necesidades de actores económicos capaces de garantizar un retorno económico. por ejemplo. El mercado es el centro regulador de la vida intelectual. Queda aquí muy lejos el concepto de universidad como institución de investigación pública que promueve un saber diversificado. Los clientes aseguran la «autosuficiencia» y la posibilidad de generar beneficios para la investigación. en el desarrollo e implementación de nuevas tecnologías extractivas o en la industria de las telecomunicaciones. En este modelo. la universidad se convierte en una agencia de franquicias.Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica 95 La universidad como inversor El IGP diseña un escenario en el que la propia universidad se convierte en un actor económico en el proceso de reestructuración local. El papel de esta compañía privada es el de regular los contratos de investigación y procurar clientes privados y financiación. que administra toda la investigación por medio de un poder omnisciente. los académicos de izquierdas han decidido así flanquear un proyecto que redefine las principales funciones de la formación para ayudar al capital a obtener beneficios. aún cuando formalmente la Wits sigue siendo una universidad pública. Éste es un ejemplo de IGP.

Los estudiantes negros siguen siendo el objetivo de los se permite la copia © . En una situación en la que los departamentos tienen que competir cada vez más como unidades de negocio independientes. El proceso de reestructuración ha venido acompañado de una retórica managerial que apunta a identificar las «potencialidades del mercado» y la capacidad de generar ingresos a partir de cursos. en los currículum. Ésta es visible en muchos aspectos de la vida académica. en un taller en el Departamento de Sociología de Wits. programas. en el personal (que en universidades como Wits. los inversores de las empresas y las mejores instituciones proporcionan cursos «vendibles» en universidades «vendibles» que deben ser liberadas de la carga de los programas subvencionados o de departamentos que no siguen los principios de coste-oportunidad. Uct y en las otras instituciones de lengua afrikáner es blanco en su mayoría).96 La Universidad en conflicto Lo que sucede en la Wits es sólo la culminación de cuatro años de intensa reestructuración de la educación superior en Sudáfrica. ya que la universidad no podría ya mantener a sus propios empleados salvo en los cursos que alcanzasen la eficiencia económica. en los programas de ayuda y en los requisitos de ingreso al mundo universitario. en la práctica esta distinción permanece. modificando la composición estudiantil respecto al régimen anterior de segregación. En junio de 1999. currículum de investigación y publicaciones. la delegada del vicerrector Leila Pael dijo que en el futuro el Departamento debería crecer a partir de sus propios recursos. Si inicialmente esto supuso la abolición de la distinción entre instituciones «históricamente blancas» e «históricamente negras». Nada vende como la «excelencia» El fin del apartheid hizo que las clase más pobres y explotadas accedieran en mayor medida a la educación universitaria. Nacida del imperativo moral de que los recursos destinados a las instituciones «históricamente negras» e «históricamente blancas» sean iguales. Esto implicaba el fin de la «era del empleo estable». incluida la oferta de cursos cortos dirigidos al creciente número de clientes privados. Natal. el hilo común se traza en el énfasis puesto sobre la función del mercado como planificador de la vida intelectual.

Como ya han demostrado los siete meses de ocupación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o se permite la copia © . La retórica «progresista» de la reestructuración ha tenido de su lado la fuerza de la oportunidad que la nueva universidad-empresa ofrece a una minoría de trabajadores. Diez años después las cifras son respectivamente 351. 272. además de sufrir una amplia gama de tácticas de represión como expulsiones.000 miembros de la National Education. Tal y como se ha confirmado en la revisión de los presupuestos de 1999.445 estudiantes se habían matriculado en la universidad y 56.Sutil pero fatídica: la reestructuración de la universidad en Sudáfrica 97 mecanismos de selección debido a las enormes deudas y a las elevadas tasas de matriculación. Frente al rápido crecimiento del número de estudiantes que necesitan de ayudas financieras. Los subsidios a la Wits han disminuido un tercio en los últimos cinco años. Los estudiantes más politizados han sido debilitados fuertemente por la derrota del movimiento precedente. En 1988. Si las matriculaciones en las 21 universidades han descendido en un 6 % entre 1997 y 1998. Fight back La resistencia en la Wits. el monto de los fondos gubernamentales destinados a la educación superior ha disminuido un 9 % entre 1995 y 1998. los trabajadores han permanecido confundidos y divididos. como en otras universidades. Health and Allied Workers’ Union [Sindicato nacional de trabajadores de la educación.692 y 250. Sibusiso Bhengu. El propio ministro de Educación de entonces. el número de estudiantes inscritos en los quince institutos técnicos ha aumentado en un 20 %. la sanidad y afines].815 en institutos técnicos. incriminaciones e intervenciones de la policía. El reto decisivo es el de construir un movimiento unitario en las universidades.244. Hasta hoy. el énfasis en promover la «educación tecnológica y la formación práctica» ha supuesto recortes en los subsidios estatales para las instituciones con un fuerte componente en ciencias sociales. ha estado dirigida por los 100. no por el Estado». ha descubierto las cartas de este modo: «La educación universitaria debe ser pagada por aquellos que se benefician de ella.

la unidad del cuerpo vivo de la universidad es crucial para que crezca el apoyo social a la lucha contra los procesos de privatización y de progresiva mercantilización de la formación pública. se permite la copia © .98 La Universidad en conflicto la ocupación de la John’s Hopkins University.

creo que estas tensiones pueden ser cuestionadas de forma mas productiva no como una tensión entre diferentes principios —la búsqueda de conocimiento versus la formación de futuros empleados—. ligada a una crítica despiadada de todo lo existente. de circulación del conocimiento y objeto de la reestructuración neoliberal. prácticas que en última instancia producen modos de vida y de pensar. podemos partir de la imagen del estudiante como rebelde y conectarla con las prácticas de vida en la universidad. sino como la tensión existente entre prácticas diferentes. La experiencia de la universidad: el neoliberalismo contra los commons Jason Read Como hipótesis. sugiero antes de nada analizar la cuestión de la universidad a través de sus tensiones y sus contradicciones. procesos diferentes de formación de subjetividad. es decir. de sus familias y de su habitual inserción en el orden familiar. con una experiencia de vida específica. En segundo lugar. Tal y como han señalado varios participantes en la discusión de Edu-Factory. Si durante décadas la figura del estudiante ha sido sinónimo de rebeldía social. Para ilustrar lo que quiero decir cuando hablo de conexiones entre prácticas y subjetividad. estas contradicciones pueden conceptualizarse partiendo del hecho de que la universidad es simultáneamente sede de producción de los commons.7. que con las teorías enseñadas en la universidad. La universidad desarraiga a los estudiantes de sus hogares. ello tenía que ver más quizás con una práctica concreta. se permite la copia © 99 .

Por otro lado. el uso o apropiación común o colectiva del conocimiento se considera una condición necesaria de toda producción o utilización individual. y esto es esencial. como de implementación de un conjunto de políticas. entre compañeros de habitación. en la vida del estudiante. hasta las modalidades más llamativas y visibles de los «commoms de la información». que es la base de todos los descubrimientos. como luego veremos. como el acceso a Internet de alta velocidad. que es uno de los mayores atractivos de la vida universitaria. desde las bibliotecas a menudo llenas de libros inutilizados. una reestructuración que es tanto una cuestión de prácticas. se permite la copia © . a esta experiencia liminar de la universidad podemos añadir el hecho de que la vida del estudiante constituye una inmersión en una especial forma de producción de commons intelectuales. Además. Estos commons asumen formas múltiples.100 La Universidad en conflicto para ubicarlos en un contexto que se halla a medio camino entre el comunismo —las formas de vida colectiva. independientemente de las aulas. aunque se trate simplemente de un orden social entre dos. pues. Hay algo radical. en la manera en la cual produce nuevas experiencias y experimentos de vida. Lo que conecta estas diferentes prácticas y formas de commons es el hecho de que en cada uno de los casos. de formas de vida y de subjetividad. El recorte de los fondos universitarios públicos y el aumento del precio de las matrículas han tenido 1 Debo agradecer a George Caffentzis que me señalara este aspecto. Este aspecto es duramente contrarrestado por la reestructuración neoliberal de la universidad.1 Así. no sólo en la producción del común. se plantea la cuestión del tiempo. una parte de la vida del estudiante es una auténtica formación. sino en la experimentación y la transformación sociales. un tiempo libre de actividad laboral y de otras exigencias. La producción intelectual. en el intercambio libre y colectivo de conocimiento. O por lo menos lo había. desde comer hasta dormir— y la anarquía —la necesidad de crearse un orden social de la nada. tiempo para invertir en actividades de grupo y en otras actividades sociales. la escritura de un artículo o la realización de un experimento requieren la actividad colectiva y compartida de los demás.

La vida universitaria se halla atrapada en la doble tenaza de la adolescencia y la edad adulta. especialmente por quien la frecuenta. Cours au Collège de France. La distancia entre estos dos espacios se ha cerrado: ahora se tiene que responder. y frecuentemente se ven obligados a vivir en casa de sus padres. «el homo œconomicus es un empresario de sí mismo». Curso en el Collège de France.: El nacimiento de la biopolítica. Así. la ubicación— constituye una inversión de tiempo o de energía que puede convertirse en futuras ganancias. cada actividad extracurricular. la apariencia. Tal y como escribe Foucault.La experiencia de la universidad: el neoliberalismo contra los commons 101 como efecto no sólo que por mor de este cambio en su modelo de financiación ésta haya dejado de ser un bien público para convertirse en uno privado. el momento preliminar de la universidad. París. cada actividad social o de grupo se convierte en un posible dato para el currículum y en una inversión de capital humano. la formación. como una inversión en su propio capital humano.2 En la medida en que la universidad es una experiencia atravesada por la producción de lo común. Seuil/Gallimard. al mismo tiempo. Los estudiantes de las universidades públicas trabajan en innumerables sitios. que tiene que entenderse como una respuesta a la producción liminar y colectiva de subjetividad. 2004. sino también que haya provocado una transformación en el modo en el que se vive y experimenta la formación. por la utilización colectiva y compartida del conocimiento. Como sostiene Michel Foucault en sus lecciones sobre el neoliberalismo contenidas en su texto Nacimiento de la biopolítica. ni adolescente ni adulto. 1978-1979. 1978-1979. cast. Naissance de la biopolitique. 2 Michel Foucault. que hacía posible la posición anómala del sujeto estudiante. 2006]. 239 [ed. el matrimonio. ha sido erradicado. p. Buenos Aires. se permite la copia © . Todo lo que conforma al individuo —la inteligencia. la universidad es interpretada. Cada clase. La pregunta que se hace todo estudiante cuando llega a un determinado centro universitario es: «¿Cómo me ayudará esto a encontrar trabajo?». un aspecto central de la teoría y de la práctica neoliberal es la transformación de los seres humanos en «capital humano». Lo que se observa en la universidad es la producción de una subjetividad neoliberal. FCE. dentro y fuera del campus. ante los padres y los futuros empleadores.

102

La Universidad en conflicto

Esta interpretación de la experiencia de la universidad no es sólo un producto de la ideología neoliberal imperante, sino que es activamente producida por el abrumador sentimiento de inseguridad provocado por los recortes de los fondos asignados a la universidad. Los partidarios de las «guerras culturales» tienen razón cuando ven la universidad como una lucha sobre los corazones y las mentes, pero se equivocan cuando sitúan el lugar de esta batalla. Esta lucha no es tanto un problema de contenidos —de Smith contra Marx o del canon occidental contra otros muchos—, sino de la forma del conocimiento mismo. ¿Es el conocimiento un bien social, un bien común, que debe circular para producir efectos? ¿O es por el contrario una mercancía, algo que puede ser comprado, una inversión que tiene valor sólo como propiedad? Estas interpretaciones alternativas del valor del conocimiento constituyen los conflictos que se encarnan en las prácticas de la universidad y en su estructura. Como tales, tienen la potencia para extenderse más allá de las torres de marfil de la universidad, para desbordarlas y traducirse en dos interpretaciones radicalmente diferentes de la organización de la sociedad: una basada en la mercancía y en la propiedad privada del conocimiento, los recursos y los derechos, la otra en los comunes.3 La cuestión política es, pues: ¿cómo desarrollar los comunes contra su reducción neoliberal a propiedad e inversiones? ¿Cómo se subjetivan los comunes para traducirlos en una forma de vida?

3 Para profundizar en este aspecto, véase el texto de Nick Dyer-Witheford, «The Circulation of the Common», 2006, disponible en www.geocities. com/immateriallabour/withefordpaper2006.html.

se permite la copia

©

8. En los mandos de control de la
consola de la gestión
Marc Bousquet

El panel de control de los que mandan: el «Giro en U» de William Massy ¿Quién de entre nosotros no ha soñado con ser el jefe aunque fuera por un día? ¡Oh, las cosas que cambiaríamos! Virtual U1 te proporciona esa oportunidad: la posibilidad de ser el rector de una universidad y llevar sus riendas. William Massy, «Guía estratégica» de Virtual U

Virtual U de William Massy es una «simulación por ordenador de la gestión de una universidad en forma de juego» (Sawyer 28). Diseñado por un antiguo vice-rector de Stanford, utilizando una subvención de un millón de dólares de la Fundación Sloan, el juego reproduce una serie de poderes, actitudes y compromisos de la administración universitaria. En resumen, proporciona una ventana a una de las versiones más extendidas de la conciencia y la perspectiva administrativa: el administrador ideal de la «teoría de la asignación de recursos», el «liderazgo cibernético» y la «gestión del centro de ingresos» [Revenue Center Management, RCM].
1 Virtual U significa cambio de sentido virtual. En este caso la U tiene un doble sentido, tanto de cambio de dirección como U de Universidad.

se permite la copia

©

103

104

La Universidad en conflicto

El uso de estas simulaciones, réplicas y juegos es algo común en los programas de formación de entornos burocráticos, profesionales, de servicios e industriales. La moda de los «juegos serios» ha hecho florecer juegos diseñados para promover la conciencia ambiental, el reclutamiento en las fuerzas armadas, la supremacía blanca, la tolerancia religiosa, la mejora de los hábitos alimenticios, mayor calidad de vida para personas con enfermedades crónicas, etc. Allí donde hay un objetivo retórico o práctico en el mundo real, las instituciones y las organizaciones militantes han encargado el diseño de juegos a fin de sensibilizar, formar, informar y reclutar. Tanto las fuerzas armadas estadounidenses como Hezbollah reclutan a través de juegos descargables para PC. Incluso los procesos presupuestarios públicos han generado al menos dos juegos de simulación diseñados con el fin de influir sobre las actitudes de los votantes hacia el gasto público en las legislaturas estatales de la ciudad de Nueva York y de Massachusetts. El juego de Massy es una simulación presupuestaria. Parte de dos líneas dominantes de pensamiento en lo que se refiere a la gestión universitaria actual, el modelo de liderazgo universitario de los «sistemas cibernéticos» desarrollado por Robert Birnbaum y la teoría de asignación de recursos, más concretamente los principios de la gestión de centros de ingresos (GCI), de los que Massy es uno de sus principales defensores. También está marcadamente influido por el Hong Kong Design Team, seleccionado por Massy y la Fundación Sloan: Trevor Chan. Massy y la Fundación Sloan seleccionaron específicamente a Chan por su anterior éxito con el juego de ordenador Capitalism («El mejor juego de estrategia sobre dinero, poder y riqueza» que PC Gamer declaró «lo suficientemente bueno como para convertir al mismo Karl Marx»). Massy y Sloan creían que este juego hacia «buena pareja» con su visión estratégica de la gestión, y el código que subyace al Capitalism 2 de Chan es la base de muchos de los módulos del juego de Massy. En Virtual U de Massy sólo hay un único punto de vista: los jugadores pueden elegir ser presidentes de varios tipos diferentes de institución, pero la presidencia es la única relación posible con el campus. No se puede decidir jugar al juego de presupuestos de Massy como estudiante, personal

se permite la copia

©

La facilidad con la que se puede echar al personal eventual es fielmente reproducida. No hay sindicatos. sólo el personal de gestión toma decisiones. los presidentes pueden poner fin al contrato del personal eventual con sólo apretar una tecla —acercándose así a la consecución de una gran variedad de sus objetivos presidenciales con relativa facilidad. padre. La simulación guarda centenares de «archivos de rendimiento» del personal académico y permite a los presidentes de la universidad consultar los registros del personal de todos los niveles de cada departamento —incluidas las fotos. Los motivos de esta opción están muy claros y son profundamente ideológicos. el personal fijo se presenta como un «reto al liderazgo» mucho más difícil. El personal académico.En los mandos de control de la consola de la gestión 105 docente. el personal de administración y servicios y todo el resto de actores son tratados como «inputs» bajo la perspectiva de los que mandan. Sólo la presidencia ofrece una perspectiva desde la que «se ve toda la institución». Como en muchas otras instancias. Aunque estos trabajadores pueden suponer un dolor de cabeza para el jugador-presidente. jefe. cualquier otro punto de vista en el juego es real sólo en tanto plantea un «reto» al liderazgo presidencial. los estudiantes. Los jugadores pueden «ajustar la combinación» de personal fijo y eventual como parte de sus poderes más generales para «asignar recursos como crean más conveniente». En cambio. Como resultado. se permite la copia © . Una de las cosas que se nos enseña es el ejercicio del poder de cara a los sentimientos: los jugadores aprenden muy temprano que no se puede hacer una tortilla sin romper huevos. el personal fijo tiende a actuar de forma irracional ante los incentivos a la jubilación anticipada. Como en la vida real. contribuyente. Para el público al que se dirige Massy. No pueden ser despedidos fácilmente —¡cuántas prioridades podrían alcanzarse con facilidad si todos los fondos comprometidos para el pago del personal fijo académico pudieran ser liberados! Pero a los fijos hay que hacerles costosas ofertas para que se jubilen y así liberar dinero para otros «objetivos estratégicos». ¿Qué es lo que se nos está enseñando? Los jugadores tienen que echar al personal adjunto mientras ven sus fotografías. exalumno o personal noacadémico. no representan ninguna oposición real en el mundo del juego.

defiende la naturaleza a veces anárquica e impredecible de las «poco compactas» organizaciones académicas. En la forma en que el juego plantea la relación entre la dirección y el personal subyace el modelo de los «sistemas cibernéticos» de Robert Birnbaum. Recuperando la imagen popular de los gestores universitarios como una «jaula de grillos». El libro con el que Birnbaum anunció su jubilación es un intento de desacreditar tres décadas de «modas pasajeras de gestión» en la educación superior. Esto es particularmente significativo en la medida en que modela con éxito la prácticamente indesafiable supremacía legal-política-financiera-cultural que subyace al dominio actual del management (en el modelo estadounidense). como han dicho mucho jugadores aburridos. Birnbaum se sitúa en el ala «izquierda» del discurso de gestión universitaria. que sintetiza gran parte de las nuevas teorías sobre las organizaciones y la gestión de los años ochenta en una propuesta ligeramente más amable con el personal. resume su propia propuesta de «liderazgo efectivo» citando la ambición de Clark Kerr de mantener el «caos» de la institución «dentro de límites razonables». en las que las sub-unidades administrativas tienen objetivos contradictorios e identidades que al menos en parte son independientes del objetivo de la organización en general. Por una parte. Sin llegar a extremos. la ambición de Massy es formar a los cuadros directivos en los hábitos de la benevolencia. La cuestión es: ¿cuántas victorias puede engullir un gestor en diez años? Decididamente. aunque es muy relativo hasta que punto su propuesta se puede considerar de «izquierdas». la ineficiencia o el liderazgo titubeante y como una justificación conveniente a la lentitud del cambio organizacional».106 La Universidad en conflicto De hecho. ligeramente más amable con el personal. incluidos el Total Quality se permite la copia © . como «una forma ingeniosa de describir el desperdicio. Birnbaum constata. efectivamente. Birnbaum está genuinamente convencido de que la educación requiere modelos de gestión ejecutiva diferentes a los de las empresas. es casi imposible que el jugador-presidente «pierda» porque nadie más tiene ningún poder significativo. que los sectores más empresariales del discurso sobre el liderazgo critican su posición.

soluciones y participantes como una esponja y evitan que éstos salpiquen o perturben otras áreas sobre las que se quiere intervenir». Considera que los cuerpos operativos. junto con muchos otros en su disciplina. Birnbaum enfatiza el grado en el que la dirección penetra en un contexto pre-existente «en el que existen muchos elementos “dados” que limitan en gran medida lo que se puede hacer». Birnbaum. Birnbaum subraya la utilidad para el «liderazgo» de establecer «cubos de basura permanentes y estructurales como por ejemplo el senado académico». Igual que en el modelo de Massy. para que un presidente pueda convertir «una comedia de Neil Simon… en una obra de Shakespeare». se permite la copia © . y adoptada de forma entusiasta por el discurso sobre el liderazgo una década después. Al considerar la gestión como un «intercambio social». y apunta que. para Birnbaum la palabra «gente» significa en última instancia «personas que toman decisiones» a nivel administrativo. Por otra parte. dan estatus a los que participan y no tienen ninguna importancia instrumental para la institución». Recurriendo a una imagen propuesta por Cohen y March. Su función real es la de «actuar como amortiguadores o “desagües de energía” que absorben problemas.En los mandos de control de la consola de la gestión 107 Management y la GCI del propio Massy. por parte de los directivos. de comités e instituciones académicas que sirvan como «cubos de basura» para la gobernanza. como destaca cínicamente Birnbaum. se requiere mayor intervención y la voluntad de proporcionar a los demás un mínimo de agencia para que. «en el futuro puedan rememorar cómo se cambiaron a sí mismos». al menos entre los que estaban entregados a los modelos de gobernanza universitaria basados en el liderazgo con una dirección fuerte. En esencia. los comités y otros receptáculos de la basura del personal académico son «muy visibles. las opiniones de Birnbaum sobre la «cibernética de las organizaciones académicas» fueron muy influyentes. el modelo cibernético consiste en el manejo de bucles de información siendo conscientes de la interconexión sistemática. La «gente» debería mantener la basura del personal «lejos de los espacios de decisión». es autor de un retrato favorable a la creación. Mientras fue co-editor de publicaciones de la ASHE [Association for the Study of Higher Education] en los años noventa.

sino de recoger información. sino a proporcionar una información más precisa a los «ámbitos de decisión». el arco del juego es fundamentalmente exponencial. autor. Con el tiempo. En vez de «dar lugar a la alienación que las órdenes pueden generar». a menudo muy creativo. los presidentes deberían «intentar que la gente prestara atención a los temas que le interesan al administrador». las unidades que cumplen la misión de la organización reciben mayor financiación. pues. las que no. Los jugadores-presidentes consiguen resultados lentamente interviniendo en el contexto en el que actúan se permite la copia Concluye que los líderes deben escuchar al entorno de la organización —o. En cambio. y «los líderes deberían animar el disenso». el discurso no es ni la única ni la principal forma a través de la cual la presidencia «recoge datos» (de ahí el «movimiento pro-evaluación» que corta las alas de los directivos de todo el país).108 La Universidad en conflicto Tanto Massy como la Fundación Sloan explicitan su intención de promover un modelo de gerencia de la teoría de sistemas a través de Virtual U. En el fondo. capaz de «interpretar el significado organizacional». Igual que en la visión de Birnbaum. No se trata. como si se tratara de una selección natural». Aunque los discursos del personal académico y de los estudiantes pueden ser una fuente de información. la pierden: «la sub-unidad “aprende” a través de un proceso de prueba y error. más concretamente. © . el liderazgo siempre puede fomentar el «aprendizaje organizacional» a través de la financiación. cuando se habla de modelo de gestión cibernética no se trata de permitir que la gente hable per se. director o representante de prestigio y pedigrí. sino de la utilidad del concepto para los directivos que quieran promover el «cambio organizacional» del sentido de la democracia. monitorizar— y que no pueden limitarse a dar órdenes: «Los líderes son tan dependientes de los seguidores como los seguidores lo son de los líderes». Y en los casos en los que la propaganda y la creación de un mito o misión organizacional falle. Esta promoción de la disidencia no equivale a fomentar la democracia organizacional. Birnbaum suele presentar al directivo como un orador. reduciendo el «error del líder» para así inducir cambios en el comportamiento y en los valores de los miembros de la organización de forma más efectiva. de fomentar la democracia entre el personal.

consiste en. Cuando consideramos que había que representar a la universidad como un sistema. NYU. Massy es el Malthus de la gestión. En su artículo «Lecciones del sistema de salud». Kansas.) como ayudante a la docencia en las clases de liderazgo en temas educativos. principalmente a través de la financiación: «Muchas de las decisiones no generan reacciones explícitas.. mantener unos ingresos estables. llega a ver a toda la institución de forma sinóptica es a través de los flujos financieros». Como dice uno de los colaboradores de Massy en la Fundación Sloan. Si la aseguradora decide «negar un pago desata el aprendizaje organizacional»: «Es menos probable que [los hospitales. El concepto organizativo del juego es representar a lo largo de un periodo de diez años las consecuencias de los ajustes presidenciales introducidos en los presupuestos anuales. sino que ponen en marcha tendencias y comportamientos que evolucionan hacia un resultado deseado por el directivo». La forma en que el jugador. se permite la copia © . Massy alaba el sistema de gestión de la salud sobre la base de la capacidad de las aseguradoras de intervenir en la relación médico-paciente. en ingresos o gastos. o el presidente. la clínicas y los consultorios] realicen de nuevo esa misma prueba en circunstancias similares». llegamos a la conclusión de que no había mejor forma de hacerlo que a través del proceso anual de presupuestos.En los mandos de control de la consola de la gestión 109 otros grupos. directa o indirectamente. etc. El mismo principio de alimentar a los que colaboran con la visión que los directivos tienen de la «misión institucional» y dejar morir de hambre a la oposición rige todas las dimensiones del juego de prácticas de gestión de Massy. a partir de alguna versión del imperativo fiscal que lo rige: «Tu tarea. Utilizado en un primer momento en escuelas (Columbia.. y preferentemente aumentarlos y gastar el dinero de forma que contribuya a posicionar mejor a la institución». como mínimo. el «dinero» es el hilo que teje toda la visión: «Todas las decisiones se convierten. Si a Birnbaum podría calificársele de «darwinista organizacional». generalmente. premiando ciertos comportamientos y penalizando otros. los escenarios del juego son presentados.

(Hankin) En el mundo al revés de los directivos de las instituciones educativas. Enseña la utilidad de mantener un numeroso cuerpo de personal desechable. e. «si no tienes una visión propia. Como le dijo a sus estudiantes de la Columbia University el director de un colegio donde se utiliza el juego: «Los altos directivos son el motor que lleva adelante la institución. a menudo reforzados por el hecho de que el éxito contribuye también a los propios intereses». Bush. aparece como responsable único de la acumulación de bienes privados y públicos en el proceso de funcionamiento de la universidad. Como le soltó un directivo de la USC a David Kirp. más motores son necesarios para llevarla adelante». también la fatiga moral. La mesa del directivo está llena de datos. en «la diversidad de valores que abundan en cualquier institución de educación superior». El juego enseña una serie muy específica de sentimientos y valores a los potenciales directivos del futuro. Enseña lo que yo llamo «teoría administrativa de la agencia». y no los agotadores esfuerzos de una vasta fuerza de trabajo. El efecto general es la fatiga. o dicho con Massy. el GCI se convierte en tu visión».110 La Universidad en conflicto El juego se propone dar vida a una subjetividad administrativa concreta. Una de las dimensiones de la personalidad administrativa que consigue evocar es la sobrecarga de información. tanto para alcanzar los objetivos financieros como para reestructurarlo rápidamente con el fin de cumplir las nuevas prioridades presidenciales. Esta reducción de la realidad a flujos de ingresos se convierte en la solución a los principales sentimientos que tiene la administración desde su punto de vista. cuanto más grande sea la institución. la sobrecarga de información y lo que podríamos llamar «fatiga de valores». en la que las decisiones de los directivos parecen ser el motor de la historia. pero cada uno representa una petición de recursos que se enfrenta a otra. «¡Yo soy quien decide!»). Enseña también lo que podría llamarse una «teoría administrativa del valor» en la que el trabajo de los que «toman decisiones» (a la manera de George W. igual que un tren. Estos recursos pueden ser traducidos en medios de sustento de alguien o potenciales buenas obras. es posible que un grupo de estudiantes de la Universidad de Nueva York que jueguen al juego de Massy se permite la copia © . «Cada grupo defiende su posición sobre la base de buenos principios.

En los mandos de control de la consola de la gestión

111

lleguen a la conclusión de que el objetivo de «Mejorar la enseñanza» sería más fácil de conseguir a través de la aceleración masiva de la contratación de profesores adjuntos. En última instancia, el juego enseña a los futuros directivos la pedagogía que Paul Lauter considera ya como algo inmanente a las instituciones que el mismo juego modeliza:
Las universidades enseñan a través de lo que son. Cuando una gran universidad con un presupuesto de 11.000 millones de dólares contribuye a empobrecer una ciudad que ya está en niveles de indigencia utilizando la deslocalización para forzar a la baja los salarios de los que trabajan en sus comedores, está enseñando quién cuenta y quién no, quién decide en el mundo urbano actual. Cuando una gran universidad condena a su personal jubilado a sobrevivir con 7.450 dólares mientras le monta un plan de pensiones de 42.000 dólares a su director, está enseñando quién es importante y quién no. Cuando la ciudad estadounidense en la que la gran universidad lleva a cabo su investigación médica tiene una tasa de mortalidad infantil superior a la de Costa Rica, se está dando una lección sobre prioridades. Cuando entre el 60 y el 70 % de las horas lectivas de la gran universidad —y de muchas universidades que no son para nada grandes ni prestigiosas— son impartidas por personal temporal, muchos de los cuales cobran por debajo del nivel de la pobreza y no cuentan con ninguna cobertura social, ni despachos, ni seguridad laboral, lo que se está imponiendo es una redefinición de la función docente como una «industria de servicios».

En el fondo, en Virtual U aparecen dos mundos diferentes de gestión del personal. Uno es el mundo del personal fijo al que hay que convencer arduamente a través del tenaz esfuerzo de los gestores. En términos relativos, vencer los obstáculos que presenta el personal fijo implica mucho sudor y frustración para los gestores; en realidad, al final esto sólo se consigue creando incentivos a la jubilación anticipada con el fin de que se quiten de en medio y creando nuevos foros/cubos de basura para sus opiniones. Sujeto a la disciplina financiera malthusiana y a la mitomanía organizacional del liderazgo, como tanto han teorizado Birnbaum, Massy y otros, la vía del trabajo fijo no es fácil de recorrer para los que la ocupan. El mundo que el juego crea para los «otros»

se permite la copia

©

112

La Universidad en conflicto

trabajadores, en su mayoría precarios, es bastante diferente. A ellos se les puede despedir de forma rápida y limpia. A pesar de representar la mayor parte de la plantilla, no requieren más que una proporción mínima del tiempo y de la atención de los gestores. El uso extensivo de esta categoría permite a los jugadores acercarse a la mayoría de los objetivos de la misión institucional a paso más acelerado. Y es en esta dimensión del juego, en la recompensa por la capacidad de los directivos de «ajustar la combinación» de mano de obra a la definición variable de la misión institucional, donde encontramos la visión de futuro de Massy y la Fundación Sloan. En una reunión de altos cargos, ingenieros y usuarios potenciales celebrada en la Universidad de Pennsylvania, el director de proyectos de Sloan, Jesse Ausubel, habló de su propia trayectoria en la creación de sistemas de gestión en tiempo real de las complejas operaciones de la industria energética (como una refinería de petróleo). Con una cierta melancolía, observó que la versión actual de Virtual U está orientado a «la enseñanza y el aprendizaje, no al control operativo en tiempo real». Sin embargo, añadió, «no me sorprendería si algunos de los presentes en esta reunión contribuyeran a mejorar la tecnología relacionada con la simulación universitaria, para que, en diez años, tengamos modelos que sirvan para controlar, para gestionar de forma firme. Por el momento, y eso es ya un gran paso adelante, lo que tenemos es un juego». En el futuro, según lo que nos promete la Fundación Sloan, toda la fuerza de trabajo actuará de forma informacional, de acuerdo con los intereses de control a tiempo real de unos gestores aún más firmes. Ya no habrá que ensuciarse las manos ni con los trapos sucios de la democracia universitaria.

se permite la copia

©

9. Mercantilización y precarización
del conocimiento: el proceso de Bolonia
Xulio Ferreiro Baamonde
Prof. de Derecho Procesal, Universidade da Coruña. http://invisibel.net

No se puede tener democracia sin una universidad libre. La reconstrucción de un movimiento por la democracia debería descansar en parte en una demanda por una educación superior universal —acceso igualitario a la mejor calidad, cuyos objetivos vengan definidos por sus participantes. Christopher Newfield Professor en la Universidad de California

La estrategia de reforma En los últimos años se viene produciendo un proceso de reforma y transformación del sistema universitario del Estado español, siguiendo las tendencias marcadas por ese proyecto continental que es la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior. No todo lo que se señalará en las siguientes líneas puede encuadrarse estrictamente en el llamado «Proceso de Bolonia», pero se intentará demostrar que, si bien se pueden diferenciar en términos analíticos diversos vectores de construcción del nuevo paradigma universitario, lo cierto es que todos ellos convergen en fines y no están
se permite la copia ©

113

o bien de la necesaria integración europea. por lo demás.1 o «neutra». Aunque este proceso de reforma se está intentado presentar como consecuencia. frente a otro tipo de medidas más invisibles.114 La Universidad en conflicto aislados de la construcción de un sistema universitario europeo. como por todos los campos donde se están produciendo procesos de «adaptación semejantes» (F. se intentará demostrar. que en todo caso serían compatibles con otras inspiradas en principios diferentes. lejos de esto. A. J. a este conjunto de políticas de transformación universitaria. (2006:23) los valores presentes en las agendas políticas que desarrolla el EEES se configuran de modo utilitarista y funcional al sistema liberal de acuerdo con las siguientes direcciones: 1) Concepción utilitarista del conocimiento: el objetivo es la adquisición de competencias. lo que está sucediendo en la universidad española es la adaptación de la misma a un determinado modelo socioeconómico. P. sin que la consecución de los objetivos de europeización y valorización del conocimiento requiriesen necesariamente estas transformaciones. En las siguientes líneas. por la visibilidad que éste tiene. o bien de la respuesta a las necesidades de la sociedad del conocimiento. Se busca fundamentalmente la aplicación práctica. Murga Menoyo y M. sino que son plenamente coherentes con éste. P. 3) Investigación con fines determinados. por el contrario. la competitividad. se oculta la consecución de un proyecto político-económico concreto en el seno de la institución universitaria. de sus etiologías y objetivos. Perdomo Reyes. se permite la copia 1 Esto no es. 2007). por lo que la financiación de la investigación básica ha sufrido un retroceso. Reconociendo esto. en términos políticos. 2006. y por el conocimiento generalizado. tecnológica. No obstante. Quicios García. aunque más bien intuitivo y a veces no del todo correcto. Naidorf. Giordana y M Horn. presentándolo como una exigencia «natural». la empleabilidad y la mercantilización (M. 2) La oferta de formación está regulada en lo esencial por el mercado. si el modelo que se está desarrollando está basado en la productividad. en ambos casos. 4) La tecnología es considerada como condición previa e ineludible para participar en los beneficios del nuevo proyecto social: la sociedad de la información o del conocimiento. 2005). un fenómeno propio del espacio europeo de educación superior. © .2 esto se 2 Para I. no renunciamos a seguir utilizando metonímicamente la etiqueta «Proceso de Bolonia». sino que es compartido tanto por las políticas de educación superior a nivel global. Quintana. que.

que denominaremos cognitivo. 2004. en la versión que nos llega a comienzos de este siglo XXI no responde a las demandas de flexibilidad del mercado. software— se afirma. modalidades de producción y obtención de información: «El recurso humano intelectual constituye el verdadero origen del valor» (en el mismo sentido. y puede ser apropiado por el sector productivo. este conocimiento se está produciendo de acuerdo con parámetros que no son suficientemente rentables para el sistema económico. a la universidad como lugar donde tal producción tiene lugar con un carácter especialmente intenso. fabricación. estudios de mercado. lo que se consigue al hacer que las distintas secuencias del circuito de la mercancía (diseño. La universidad.) se desplieguen como procesos que interactúan con el entorno —al modo de máquinas lingüísticas— a través de encuestas. Rioja. Aguilera Jiménez y M. tal y como señala C. como afirma C. sanidad. En la fase actual del sistema de valorización capitalista. en lo sucesivo. etc. que este nuevo momento del capitalismo. A. tras la pantalla europea. Galcerán Huguet. Marazzi (2003: 46) está constituido por relaciones sociales y de vida. como la variable clave del crecimiento y de la competitividad de las naciones». I+D. especialmente cuando éste es valorizable económicamente en el corto-medio plazo. R. comercialización. T. Vercellone (2004: 66). enseñanza. ni los titulados adquieren las 3 Según Quintana (2005: 158) el régimen de acumulación flexible requiere la permanente adaptación a la demanda o a las oscilaciones del mercado. formación. 2009) No debe llamar la atención. se permite la copia © . ni se guía por los valores de éste en su toma de decisiones.. en la universidad europea.3 Como resultado.. en estos momentos. Gómez del Castillo Segurado. y A. En consecuencia.. 2004. «la parte del capital material e intelectual. se esconde la necesidad de adaptar las instituciones universitarias a los requerimientos del capitalismo post-industrial. en consecuencia. por lo tanto. Días. planificación. la centralidad de la producción del valor está en el conocimiento (A. Sin embargo. definida por la proporción de los trabajadores del conocimiento —kwoledge workers— y de las actividades de alta intensidad de saberes —servicios informáticos.Mercantilización y precarización del conocimiento 115 debe a que. 2006). multimedia. El nuevo capital fijo. preste importancia a la producción de conocimiento y. M.

en consecuencia. ni con la rutina del gesto o del movimiento repetido una y mil veces. Rodríguez López (2003: 50)5 y. coinciden en que el conocimiento es el auténtico motor del desarrollo económico. Se trata de exigir a la ciudadanía. el Banco Mundial. En los segmentos o en las aplicaciones postfordistas ya no basta con la ejecución de complejos protocolos. en un recurso esencial para todos los países. propicia entre otras razones la crisis de la propia universidad. Lo que está ocurriendo es. una parte de la cual ha sido convertida en neoproletariado polivalente.116 La Universidad en conflicto capacidades requeridas por el mercado de trabajo. que suministran información convertible en conocimiento. 4 Tal y como señala Galcerán Huguet (2007). la propia organización interna de aquellos procesos demuestra que en muchos casos se recurre a técnicas de organización productiva que remiten a formas de cooperación social (equipos multidisciplinares.4 ni la universidad se inserta adecuadamente en el ciclo productivo. sea sumisa. Pero no es la educación per se o la inversión en educación la que consigue este objetivo. se conduzca según las lógicas y valores que el mercado impone. de amplias capas de alumnado que no están llamadas a ejercer como tales. y que permite efectuar los ajustes y modificaciones pertinentes. se permite la copia © . dentro y fuera del trabajo y de este modo conseguir la excelencia en competitividad. Finalmente. Por otro lado. Guiroux. ni más ni menos. es necesaria una transformación que ponga a la universidad a trabajar para el sector productivo. entre otros. como consecuencia necesaria de lo anterior. Fuente: Banco Mundial. que se implique. en paralelo. ingeniería simultánea). En consecuencia. que la conquista para la ideología neoliberal de un nuevo espacio. en expresión de E. 5 Como indica M. sino que se refiere «más bien a la forma en la que se adiestra y capacita al trabajador. maleable. Ruiz Corbella (2006: 96). El principal medio a través del cual los trabajadores obtienen las habilidades para desarrollarse es el adiestramiento y capacitación en el trabajo». una de las características fundamentales de las nuevas tecnologías es justamente que el lenguaje y su capacidad interactiva son propiedades intrínsecas. o la OCDE. por lo que la educación se convierte. 2002: 29). la llegada a una universidad preparada para formar elites. el traspaso de una nueva frontera y la implantación más allá de ella de las lógicas de mercado (H. en la medida en que ésta no se traduce de modo directo en productividad y crecimiento. el FMI.

Perdomo Reyes. de las nuevas funciones del profesorado. Y fue en el seno de la Estrategia de Lisboa donde se definió de modo irremediable la necesaria conjunción entre competitividad económica y universidad. Nokia. Los principios que inspiran los textos de este think tank fueron recogidos así por el Libro Blanco de la Comisión Europea sobre Enseñar y Aprender: hacia una sociedad cognitiva (F. En este foro empresarial participan representantes de empresas europeas como Inditex. Nestlé.be. como en el de Barcelona de 2002.ert. las Universidades «deben evitar la uniformidad rígida y empobrecedora en métodos y contenidos. 2006: 69). etc. que les permita ser flexibles con el . que premien la excelencia para constituir foros atractivos. Sanz Fernández. en tanto institución a la que se encomienda se permite la copia © 6 Véase: www. Gutiérrez-Solana. Según la Comisión Europea.Mercantilización y precarización del conocimiento 117 Los orígenes del diseño de la nueva estructura universitaria pueden situarse en las reflexiones sobre educación universitaria que desde 1989 venía haciendo la European Round Table of Industrialist. 2006: 173). etc. si bien complementarias: por un lado. Total. 7 Como afirma Rioja (2006: 32) las organizaciones productivas deben procurarse trabajadores muy cualificados y versátiles. Tanto en el Consejo de Lisboa de 2000. formar al personal cualificado que debía desarrollar su labor en el marco de la economía cognitiva. lo que incluía a la educación como uno de los elementos clave en este propósito (I. 2006: 16). Es en este sentido en el que se empieza a hablar de competencias. y trabajar bajo condiciones innovadoras. Telefónica. las aptitudes sociales y la capacidad de adaptabilidad7—. dotándolo de las facultades — competencias— que requiere la empresa privada —principalmente las tecnologías. E. capaces de adaptarse con agilidad y éxito a los continuos cambios y con una buena disponibilidad espacio-temporal. Vodafone. flexibles y abiertos a la sociedad en sus demandas concretas» (F.6 en el sentido de no dejar la definición de su funcionamiento exclusivamente a los sectores académicos.On. Esta conjunción implicaba que la Universidad debía actuar en dos líneas diferentes. la Unión Europea estableció como objetivo estratégico llegar a ser la economía basada en el conocimiento más dinámica del mundo. al tiempo que se hacía entrar en ésta las necesidades de los empleadores.

una reforma sin precedentes de nuestro sistema universitario debido al grave déficit de financiación de las universidades europeas. y de rendir cuentas a la misma. motivados por realizar estos cambios antes que la competencia y de reaccionar con mayor agilidad a los movimientos realizados por las demás organizaciones empresariales. todas las empresas se centran en la innovación. la universidad ni está haciendo. el autoaprendizaje y la adaptación. ni está en condiciones de hacer. En un espacio altamente competitivo. sólo significan adaptación al mercado y a la gestión empresarial. recursos. sin que la reforma de 2007 cambiase sus principios rectores (Rodríguez López. potenciar el crecimiento y la productividad. antes que nada. atrayendo estudiantes y profesionales. 152) afirma que «si queremos alcanzar una economía realmente competitiva. Tal circunstancia exige que la formación cuente con la capacidad de nutrirse a sí misma y que la fuerza de trabajo muestre interés en la formación. experiencia en gestión y marketing. el desarrollo y la adaptación. 2006: 110).118 La Universidad en conflicto el desarrollo económico. más conocido como Informe Bricall. como fuente clara de desarrollo y competitividad». con la intensidad de dedicación y con el lugar donde se requiere realizar la actividad. la débil contribución de recursos privados que se da en estas instituciones. se permite la copia horario. su insuficiente autonomía. entendida ésta como mercado. cuando se traducen estas palabras. la necesidad de inversión en la investigación en el ámbito universitario y la escasa interrelación del mundo universitario con la investigación. como se verá. algo que por otra parte. la cultura de la excelencia debía llevar a las universidades europeas a competir en un mercado global de servicios educativos. 2003: 58). © . y por otro.8 Al mismo tiempo. En éste se hablaba de la necesidad de adaptar la universidad a la sociedad. a través de sinergias y lazos de unión con la sociedad. 8 Así. Tal y como señalan González y Arnáiz (2006: 27). la escasa preparación de nuestras universidades para la competencia mundial. Estas ideas comenzaron a cobrar fuerza en el Estado español ya con el Informe Universidad 2000. la Comisión Europea (COM 2005. La Ley Orgánica de Universidades (la LOU publicada en 2001) sería el siguiente paso. debemos abordar. aprovechando las posibilidades que se derivaban de la liberalización del sector como resultado del GATS (Ruiz Corbella.

en cuanto a sus funciones. y cada vez con mayor intensidad. estatuto jurídico y remuneración. a medida que el perfil de la fuerza de trabajo pasa de ser marcadamente homogéneo. en relación con las funciones que cumple con respecto al conjunto de la sociedad. donde es posible aplicar las medidas de flexibilización y precarización que la normativa pública todavía impide. líneas que se pueden sintetizar en dos: flexibilidad/precariedad y mercantilización/privatización. es necesario identificar las líneas maestras de la misma. La flexibilidad no es de por sí un elemento necesariamente negativo de las reformas universitarias. ve como se multiplican el número de figuras precarias o la externalización de ciertos servicios a la empresa privada. que. la flexibilidad tiene un marcado carácter precarizante de acuerdo con la pragmática del mercado es cuando se puede intuir el perfil neoliberal de la reforma. como tampoco lo es de las reformas laborales. como es el caso. puesto que las críticas a la universidad de elite han sido en buena medida reapropiadas y utilizadas para la creación de la universidad-empresa. y a dar paso a otro esencialmente flexible. aunque en menor medida. o de la contra-reforma. actuando ambas en dos planos diferentes. rígido y cerrado de titulaciones finitas y equivalentes. esencialmente diverso en se permite la copia © . Esto es lo que está ocurriendo en la actualidad en el interior de la universidad. A esta tendencia no escapa tampoco el personal de administración y servicios. de posibilidades infinitas en cuanto a diseño curricular. y ad extra de la misma.Mercantilización y precarización del conocimiento 119 Las consecuencias para los sistemas universitarios: precarización y mercantilización Considerada la génesis de la reforma. Hacia el exterior. el diseño de los planes de estudio que el Proceso de Bolonia trae consigo viene de hecho a terminar con un modelo homogeneizador. es decir. Sólo cuando. institucionalizados a través de las diversas evaluaciones a las que periódicamente. ad intra de la propia institución universitaria. es sometido el personal docente e investigador. a una nueva situación donde prima la segmentación y la precariedad. al tiempo que se impone una estructura salarial individualizada que depende de ciertos factores de productividad. tanto en su contenido como en su estructura.

Los estudios de grado que ofrecen la mayoría de las universidades se convierten así en «fábricas del proletariado cognitivo». el Estado conserva la facultad de establecer un contenido mínimo y común. para serlo por los de la cultura empresarial de mercado (Galcerán Huguet. no siempre en el seno de la misma empresa—. A. se permite la copia © . las universidades están llamadas a ofertar títulos con estas características. La educación superior se convierte en un producto que es necesario promocionar y vender. R. Sisto. teniendo que ser desechados y reciclados a lo largo de la vida laboral —y desde luego. cuya utilidad es además decreciente en el tiempo. la línea mercantilizadora tiene que ser proyectada ad intra y ad extra de la institución. Si los empleadores necesitan mano de obra fácilmente adaptable y con unos requerimientos de contenidos no muy elevados.9 El new management conquista así la gestión de las universidades: aumento de la productividad. Los poderes públicos —Estado. Igualmente. Dias (2004: 50-51). ahorro de costes y competencia entre instituciones son las claves de bóveda del nuevo modelo. y en el que sólo en aquellos estudios que dan acceso a las denominadas profesiones regladas. recogidas por M. La lógica de mercado se inserta de lleno en la gestión de lo público. en lo que Leslie y Slaugther denominaron capitalismo académico (V. las universidades deben dejar de gobernarse y organizarse por parámetros propios de la cultura académica. no hay razón para que no funcione con la educación». Esta flexibilización se hace de acuerdo con las necesidades de empleabilidad y la pragmática de mercado a las que se hizo referencia en el epígrafe anterior. sólo es preciso que éstas funcionen como empresas. No es necesario privatizar las universidades.120 La Universidad en conflicto cuanto a sus denominaciones y contenidos (Galcerán Huguet. «si el sistema de comercialización de la commodity funcionó con los bocadillos de McDonalds. 2009). John Daniel. La universidad tendrá así que formar en competencias y con contenidos determinados por las «salidas» que se oferten en el mercado laboral. De este modo. comunidades autónomas— quedan como meros reguladores del mercado. podrá convencer a la clientela de que compre su servicio. 2007: 9). encargados de certificar la calidad a través de las diversas agencias 9 En palabras del subdirector general de la UNESCO hasta 2004. 2007). En consecuencia.

a través de medios dirigidos a privatizar el saber producido en el sector público (Galcerán Huguet. las funciones de la Universidad vienen redefinidas. ya sean públicos o privados. se está pasando. Horn. en menos de una década. sin que se olviden formalmente sus tradicionales papeles. 2006: 122). spin-offs. cómo no. contratos de investigación. o pura venta de servicios cognitivos. Naidorf. Ross. tanto para programas de docencia —fundamentalmente cuando éstos son de postgrado— como para la investigación.Mercantilización y precarización del conocimiento 121 creadas al efecto (W. García Benau. A. Pereyra. Giordana y Horn. a un modelo managerista propio del ámbito empresarial (A. La universidad debe centrarse en la investigación aplicada y tecnológica. compitiendo por unos fondos escasos. La autonomía universitaria y la libertad de cátedra vienen puestas en cuestión ya no por los poderes políticos. Las universidades deben responsabilizarse de la captación de estudiantes y de fondos. Sánchez. en la práctica se permite la copia © . como puedan ser patentes. sino por los poderes económicos (Naidorf. M. Hacia el exterior. y orientando su investigación hacia los sectores cuya rentabilidad económica pueda generar recursos con los que financiarla. 2007: 27. A. con el fin de poner en el centro de su labor el fomento del desarrollo económico. 2007). así como las de aquéllos que intentan incorporarse a las funciones docentes e investigadoras. parques tecnológicos. Luzón Trujillo y D. J. E. 2007: 25). inspirado. la productividad y la competitividad (M. A. 2006). Sevilla Merino. apta para ser valorizada económicamente con rapidez (Galcerán Huguet. Naturalmente. 2003: 18. 2007: 52). Nuevas formas de trabajo en la universidad: precarización y segmentación Una de las transformaciones que el profesorado universitario percibe de una forma más directa es aquella que tiene que ver con sus condiciones de trabajo. 2007). Giordana e M. esta línea es plenamente coherente con la anterior. P. Del tradicional modelo funcionarial-napoleónico.

se permite la copia © . que ha sido desarrollada en algunas comunidades autónomas. sino también para cierto personal permanente.10 Con anterioridad a la LOU. llevó a que en la LOU se diseñase una carrera docente según parámetros diferentes. También están divididos entre profesores estrella que tienen reputación internacional y ofertas de trabajo de fuera que les permiten incrementar sus salarios y recursos para investigación. sin seguridad en el empleo. dan el 40 % de todos los cursos en las universidades de EEUU. Estos últimos.122 La Universidad en conflicto universitaria de EEUU. 2007). cargas lectivas más altas y menores beneficios. remuneraciones mucho menores. unidas a una continua campaña de desprestigio del docente universitario. tal y como señala Sisto. junto con la actuación de las agencias de acreditación y sus cuestionables estándares de calidad han demostrado un 10 Tal vez la descripción que hace Christopher Newfield en la entrevista realizada por Edu-Factory puede coincidir con las perspectivas que algunos tienen para los próximos años en la universidad europea: «El profesorado está dividido entre permanentes y no permanentes. profesores adjuntos. Esta situación. la composición del profesorado universitario venía marcada por una mayoría de funcionarios/as. introduciendo en la universidad pública los sistemas de contratación de la empresa privada. relativa en el caso de los contratados doctores—. que la plaza que ocupaban se convirtiese en fija en un determinado plazo de tiempo. hasta el punto de producir nuevas formas de segmentación entre el profesorado. cuando se trata de hacer reformas. En primer lugar. con más o menos seguridad. la LOU creó las figuras de contratado laboral. Estas circunstancias. a través de la figura del contratado doctor. tenían pocos incentivos de productividad y movilidad. no sólo para el personal en formación. a través del manido discurso de la endogamia (que no es exclusiva del Estado español. y de contratados administrativos que esperaban. La precarización —efectiva en el caso del profesorado en formación. llevó a que el acceso a la función docente e investigadora fuese relativamente fácil para una generación de nuevos profesores que. junto con el proceso de creación de nuevas universidades que se produjo en la década de los ochenta y la necesidad de dotar a las mismas de profesorado. e “incondicionales” que pasan la mayor parte de su tiempo dando clase y realizando labores de gestión y no tienen aumentos salariales». en consecuencia.

ha sido en este ámbito donde se popularizó el término precario para definir las condiciones de trabajo de los investigadores en formación: www.Mercantilización y precarización del conocimiento 123 amplio poder para aumentar la productividad de este nuevo profesorado. Escobar (2007: 56). se ha producido una multiplicación de figuras precarias ligadas al ámbito de la investigación. R. una adaptación a la incertidumbre y a la contingencia. La precariedad. la precariedad es la norma y la inestabilidad laboral conforma la realidad diaria de las personas que ocupan estas plazas. 2003: 61). no obsta para que su existencia en la Universidad devenga estructural y necesaria para el funcionamiento de la carrera investigadora o de los grupos de investigación financiados por proyectos. Por otro lado. en general. Para estos nuevos trabajadores y trabajadoras del conocimiento. . En suma. capacidad de manejo tecnológico. siempre pendiente de saltar el próximo obstáculo en términos de evaluación (Rodríguez López. y. la trayectoria vital se desarrolla dentro de una permanente flexibilidad laboral hecha de vínculos interrumpidos. la idea de que el mundo laboral académico lleva consigo épocas de trabajo sin salario se ha naturalizado por completo. autoempleo relacionado con la competencia por la captación de recursos. funcionan como mecanismos retributivos en función se permite la copia © 11 De hecho. Se trata de los llamados contratados por proyectos o por programas tan diversos como los Ramón y Cajal. que incluso no se considera que pertenezcan al colectivo docente o al personal de servicios. a través de diversos mecanismos de clasificación y separación del personal docente e investigador que. en principio. que debe renovarse de forma constante. Juan de la Cierva y otros semejantes creados en múltiples niveles. tal y como señala M. precariedad. En este caso.11 Para estos trabajadores/as. consustancial a estas figuras de contratación.org. Paralelamente al proceso de laboralización.precarios. la progresiva segmentación del profesorado trasciende la división investigador en formación / profesor en formación / profesor contratado / profesor funcionario / catedrático.

pero también a una progresiva jerarquización de la carrera docente. tiende a generar una nueva línea de segmentación entre el profesorado que investiga/transfiere/produce —y que es eximido progresivamente de la pesada labor de dar clase—. Cel Giraldo (2007: 102). una progresiva valorización de aquella investigación que produce «transferencia». González Campo y J. etc. y difícilmente defendible en términos de calidad. o con la docencia en el ámbito privado. que promete (amenaza) dividir los cuerpos docentes universitarios (funcionarios) en seis categorías diferentes. o de profesores jóvenes sin experiencia.124 La Universidad en conflicto de la productividad. introducir una nueva segmentación laboral a través de la llamada carrera horizontal. Un paso más en esta línea. o la sustitución de profesores por estudiantes de postgrado en los primeros niveles de docencia. el estatus académico de un profesor depende de su participación en los postgrados y su abandono o disminución de responsabilidades docentes en el pregrado». el pregrado está en manos de estudiantes de postgrado (teaching assistants) que así financian sus estudios. como se señala más adelante. M.12 Esto unido a. o bien no logra «colocar» los productos de su investigación en el mercado. De este modo. se pretende facilitar y promover la compatibilidad de la docencia universitaria con el trabajo en el sector productivo. se permite la copia © . E. por medio de contratos con empresas. viene de la mano del Estatuto de Personal Docente e Investigador que en estos momentos está tramitando el gobierno. «En muchas universidades [de EEUU]. En varias universidades norteamericanas y europeas.. y que será 12 De nuevo una medida proveniente de la práctica anglosajona. frente a aquél que o bien no investiga. En el borrador del mismo se contemplan diversas fórmulas dirigidas a dotar de mayor flexibilidad al profesorado. 2003). Todo ello responde perfectamente a un sistema de fuerza de trabajo flexible y reconocimiento individualizado (Marazzi. siempre según las lógicas de mercado antes señaladas. Conocidos son ya los sexenios de investigación o los diversos complementos de excelencia curricular. y de profesores temporales u ocasionales. creación de empresas de base tecnológica. además se promueven ciertos incentivos a la movilidad e incluso la compatibilidad de labores en diferentes universidades públicas. tal y como señalan V.

2006. con capacidad para adaptarse al cambio. La masificación de los estudios superiores y los requerimientos de mano de obra cualificada han desbaratado la capacidad de segmentar la fuerza de trabajo. Sólo un grupo selecto de profesores universitarios se dedicarán a ella. Bautista-Cerro Ruiz. para desprenderse de los conocimientos obsoletos y sustituirlos por otros nuevos. El capital cognitivo requiere de trabajadores formados para el manejo de la información y de los afectos. esto es. J. tercera. Escobar. Rioja.Mercantilización y precarización del conocimiento 125 invitado a aumentar su docencia. etc.13 Segmentación y precarización ad extra: los nuevos planes de estudio Como se ha señalado anteriormente. tiene como objetivo primordial la adaptación de los estudios universitarios a las necesidades del trabajo post-industrial. y con capacidad para autoformarse. Los estudios universitarios de licenciatura ya no sirven para los objetivos propios de la universidad de elites. propia se permite la copia © 13 Tal y como señala Perdomo Reyes (2006: 24). la reforma de los planes de estudio que deriva del proceso de Bolonia. acabará abandonando la investigación. etc. segunda. no cumple con estas funciones.. la puesta a punto de la web tutorial. 2006. además de limitar la investigación no rentable económicamente. aquéllos que puedan dejar en manos de otros la atención al proceso de aprendizaje de los alumnos. flexibles y especialmente versátiles. para reciclarse y reinventarse con las exigencias derivadas de los procesos de producción (Marazzi. al seguimiento individualizado del trabajo del alumno. derivada a otros mecanismos. tal y como nos llegó a la primera década del siglo XXI. . la universidad. irá creando profesores de primera. como los postgrados y los máster privados. a las tutorías obligatorias. la participación en los cursos de formación permanente. Pues bien. ahogado por las horas dedicadas a la planificación docente. Por otro lado. lo que lógicamente. 2003. la mayor parte del profesorado. M. la fuerte carga teórica que la universidad tradicional imprimía a sus titulados y tituladas. 2007). el máster on line.

14 La profesionalización se convierte 14 En este sentido se expresa Antonio Vázquez.. espíritu emprendedor. limitando las reticencias a ejercer trabajos de aquéllos que están sobre-cualificados desde el punto de vista de los contenidos. Cuando hablan de esta cuestión muchos responsables de recursos humanos coinciden en aclarar que. se permite la copia © .. en ocasiones. 2004). cuyos resultados son trasladados a los planes de estudio a través de los libros blancos de las titulaciones. responsabilidad ante los errores.]. La empresa deviene de este modo en el portavoz único de la sociedad hasta confundirse con ella a la hora de determinar qué tipo de formación debe ser impartida.. ya no es útil en términos laborales para la amplia mayoría de sus alumnos (Rodríguez Sánchez.P. 2006). Hablamos de cualidades como resistencia al estrés. tienen déficit en competencias transversales. compromiso de equipo. El Tratado de Bolonia (sic) no es sólo una apuesta por conseguir la deseada convergencia europea. El proyecto tuning. dirección de personas que son imprescindibles para el desarrollo profesional y.]. pero que están presentes en todos. La actividad profesional demanda cualidades que no forman parte de ningún plan de estudios. 2006. Quicios García.. Sin embargo. refleja las necesidades de los empleadores en la determinación de las competencias que la universidad debe transmitir a sus graduados. A. y citado por Rioja: «Muchos empleadores comentan que no están adecuadamente formados para el mercado de trabajo [.126 La Universidad en conflicto de una formación pensada para el ejercicio de las profesiones clásicas. director del Área de Universidades de Universia. olvidando otras de sus funciones clásicas. Rioja. Murga Menoyo y M. la cualificación en competencias es ajena a la formación universitaria. como la configuración del pensamiento o la formación de intelectuales (M. 2004). en un artículo publicado en El Mundo el día 6 de abril de 2005. ni para una empresa que prefiere determinar por sí misma los contenidos especializados que el trabajador/a debe desarrollar en cada momento (Aguilera Jiménez y Gómez del Castillo Segurado. que evidentemente no es otra que aquella que coincide con la visión utilitarista exigida por el empleador. pero muy demandada por los empleadores en tanto capacita a los futuros trabajadores y trabajadoras para cambiar rápidamente de desempeño. La formación en competencias es una de las claves de bóveda del sistema de reforma educativa. aún teniendo todos los conocimientos necesarios para poder desarrollar una vida profesional. más valorados que los conocimientos técnicos [. solución de problemas.

Martínez. 2007). © . pues. tan imprescindibles. es fácil considerar los grados como el principal mecanismo de formación de los nuevos ejércitos del proletariado cognitivo. Michavila y J. El Estado no garantiza contenidos mínimos (excepto en las situaciones señaladas). sino que establece «controles de calidad». ¿cómo podrán éstos ser transmitidos en un contexto de competitividad y utilitarismo? No extraña. que debe ser complementario al desarrollo de esos planes de estudio». En este contexto. introducidos como un mecanismo más de segmentación social. Los grados son igualmente erosionados de su carga teórica y reconfigurados en cada universidad (Galcerán Huguet. simplemente. confunde lamentablemente lo que debe ser un Grado en Derecho con lo que es un ciclo de estudios profesionalizado para la formación de personal subalterno».Mercantilización y precarización del conocimiento 127 así en el objetivo principal. sino que está adaptada a un mercado de trabajo del conocimiento flexible y precario (Rioja. 2009). El postgrado estará encargado de preparar a aquéllos que se vayan a dedicar se permite la copia sino un esfuerzo para fomentar el aprendizaje de esas capacidades. 15 Así fue intuido por el Manifiesto de Profesores de Derecho Saquemos los estudios de Derecho del proceso de Bolonia. no confiesa su objetivo final. En realidad el nuevo grado no confunde nada. la redefinición de los programas en términos de competencias refleja también esa concepción utilitarista o instrumentalista del conocimiento (Perdomo Reyes. Los grados tratarán de colmar las expectativas de destreza técnica en el manejo de la información. y la flexibilidad a la hora de aceptar las condiciones laborales que el tejido productivo espera. por lo tanto. no es aquella que los antiguos licenciados esperaban para sí. para los máster. 2006). cuando se dice que el nuevo Grado en Derecho «se dirige a fomentar un perfil inferior del profesional como mero aplicador mecánico de normas vigentes. que la cultura del «emprendedor» se convierta en su principal referente (F. Aunque formalmente se pretenda la formación en otro tipo de valores.15 La formación de elites se reserva. En definitiva. en función de las decisiones estratégicas de captación de alumnos y de captación de fondos. La empleabilidad que se pretende. 2006: 24). en consecuencia.

2006). por el contrario. La restricción de acceso —de ningún modo pueden garantizarse plazas para todos los graduados— garantizará que no se desvaloricen con la masificación. Segmentación entre aquéllos que tienen un postgrado y los que sólo puedan acceder al grado. a la decisión del mercado (Perdomo Reyes. La oferta normativa queda. una serie de vectores que van en sentido diametralmente contrario. La elección de universidad ya no va a ser. se puede decir que se está pasando de un sistema de títulos sólidos a uno de títulos líquidos.128 La Universidad en conflicto a actividades de alta cualificación. o aquéllos que demuestren su utilidad en términos de rendimiento académico y sean premiados con las pocas becas. la obtención del correspondiente título de licenciatura/diplomatura suponía un reconocimiento igual para todos. El nuevo sistema introduce. y todavía dentro del mismo título cursado en la misma universidad por el ranking que el nuevo sistema de calificaciones produce entre los mismos estudiantes a través de los percentiles relativos. o mejor todavía con los préstamos de estudio previstos. indiferente. al mismo tiempo que se habla de homologación a nivel europeo. 2003). por lo tanto. 2004). y en el que las universidades eran esencialmente equivalentes entre sí en lo que se refiere a la formación que proporcionaban —con un radio de acción que correspondía con el distrito cerrado que les correspondía—. los títulos no pueden ser más diversos en su contenido. En un sistema donde el contenido de los títulos venía fijado por las autoridades del Estado. pues. con independencia del lugar donde se obtenía. entre los que estudian en universidades de prestigio y los que no. se permite la copia © . Curiosamente. únicamente podrán acceder a este tipo de estudios quienes puedan permitirse su pago. Los títulos ya no van a ser iguales y el mayor o menor éxito de los mismos vendrá determinado por su capacidad de responder a los requerimientos de empleabilidad. Parafraseando a Bauman. aumentando la segmentación social (Aguilera Jiménez y Gómez del Castillo Segurado. La primera consecuencia que se puede vislumbrar es la pérdida de la función niveladora de la universidad (Rodríguez López.

Mercantilización y precarización del conocimiento 129 La introducción de las lógicas de mercado en la universidad Como se ha señalado anteriormente. uno de los objetivos clave de la reforma es la conquista de un nuevo espacio virgen para las dinámicas mercantilistas (Rioja. Ya se ha señalado anteriormente en qué grado el mercantilismo determina el contenido de la oferta curricular. sino también. con otras universidades y con la sociedad. ofertada a unos estudiantes que acaban por elegir universidad y estudios de acuerdo con criterios de mercado. las carreras más demandadas tenderán a seleccionar a sus estudiantes a través de los criterios propios del sistema. a no ser que se parta se permite la copia © . No es difícil vislumbrar las inequidades que esta selección vía precios puede ocasionar. Ya no sólo porque su formación va encaminada a convertirlo en fuerza de trabajo cognitiva. con los profesores. De este modo. de acuerdo a su demanda. y así nos lo dicen las leyes del mercado. La lógica del mercado no sólo va a marcar el modo en que se gobiernan las universidades. a ser abandonadas a los criterios de éxito o fracaso del mercado. sino también cómo se relacionan con los estudiantes. La figura del estudiante es una de las que se transforma de una forma más profunda de acuerdo con la óptica mercantilista. y de modo principal en el Estado español. o mejor dicho. 2006). Veamos algunos síntomas de esta nueva configuración. las titulaciones pasan de ser entendidas según unas necesidades sociales determinadas democráticamente por medio de las administraciones. obligando a las universidades públicas a funcionar como si fuesen universidades privadas. hasta el punto de convertir la educación superior en una commodity. Como es lógico. pero la conversión de la educación en objeto de consumo no puede pretender un sistema equitativo que garantice el acceso universal a la educación superior (Ruiz Corbella. y esto se hará no sólo a costa de que los actores privados adquieran un peso cada vez mayor en los sistemas de educación superior. sino porque la propia relación entre Universidad / estudiante / sociedad se reconfigura desde la perspectiva del consumidor-productor. como si fuesen organizaciones de mercado. 2006). a través del precio. es decir.

De este modo. se convierte él mismo en un producto que se ofrece en el mercado. a través de las tasas (Salas Velasco. dentro de esta lógica mercantilista. Bauman (2007) ha señalado que en las sociedades de consumo. Los datos se permite la copia © . En cualquier caso. las becas provocan una reacción positiva en el acceso de los grupos de bajo nivel y neutro en los de nivel medio y alto. es el estudiante quien debe autorresponsabilizarse de su propia formación. En oposición a esto. una mayor docilidad a la hora de aceptar ciertas condiciones laborales. un axioma que la observación práctica nunca ha demostrado. 2006). El impacto es neutro en los grupos con rendimientos medios o altos. en la medida en que las relaciones sociales adquieren los mismos parámetros del mercado. o las reiteradas solicitudes de aumentar la contribución de estudiantes y familias a la formación.130 La Universidad en conflicto de una asunción dogmática acerca de que las leyes del mercado pueden distribuir eficiente y equitativamente los recursos. limitan la participación en la Universidad de representantes de grupos de bajo nivel. en caso de no conseguirlo. o incluso de escoger un trabajo que debe servir para pagar el estudio financiarizado. en función de la deuda que se crea. puede darnos alguna pista de lo que sucede. y un menor acceso a la educación superior de las capas medias y bajas de la sociedad. el estudiante no sólo es consumidor. El resultado es el endeudamiento de los jóvenes. Tal y como señala Dias (2004:53).16 16 Nuevamente la experiencia norteamericana. En este sentido. ni mucho menos la empresa. sino que. no debe extrañar la progresiva sustitución de becas por préstamos como elemento principal de financiación de la formación universitaria. en EEUU se demuestra que los préstamos a estudiantes tienen como consecuencia un impacto negativo y. consumidor y producto se confunden. No es la sociedad. inspiradora de la reforma europea. el estudiante debe encargarse de poner en el mercado de trabajo el mejor producto que las compañías empleadoras deseen comprar. incluso antes de comenzar su vida laboral. asumiendo el fracaso. los sujetos son responsables de dotarse de las capacidades y características necesarias para competir en tal mercado. la encargada de formar a su fuerza de trabajo. durante su paso por la universidad. En este sentido. Finalmente las tasas provocan claramente un freno a los pobres y a los grupos de rendimiento bajo y ningún impacto sobre estudiantes con rendimientos altos.

los niveles eran del 55 y del 58 % respectivamente.000 dólares.000 para empezar y así pagar los créditos». se permite la copia © .000 dólares en préstamos. el nivel de endeudamiento medio para el curso del 2007 era de 21. cuatro de cada cinco estudiantes en la universidad trabajan: un tercio a tiempo completo y los otros dos una media de 25 horas semanales [. el 29 % de los estudiantes se estaban graduando con niveles de deuda inasumibles: para los afro-americanos e hispanos. lo que se debía por tarjetas de crédito por el curso del 2002 era una cifra mayor de 3. desanima a los estudiantes a entrar en el sector público. Unos años más tarde. Tal y como señala Galcerán Huguet (2003: 23). La relación entre las universidades cambia también. En segundo lugar.. vía universidades..000 dólares al año cuando pueden unirse a una compañía que les paga 150. Finalmente. para pasar a otro en el que la competencia por los estudiantes y los recursos se convierte en la y reflexiones aportados por Newfield son en este caso reveladoras de la progresiva importancia del préstamo estudiantil como fuente de negocio para las entidades financieras: «El préstamo estudiantil medio entre 1991 y 1997 se había doblado.700 para los de las universidades privadas. Si se deja la Facultad de Derecho con 125. 2004). dado que se destruye un sistema basado en la complementariedad entre instituciones. Un tercer resultado es que los estudiantes de color se están concentrando mayoritariamente en universidades de dos años y en universidades locales. que no es más que una deserción del sistema productivo a la hora de asumir el necesario reciclaje impuesto por las dinámicas económicas postfordistas. En ese año. a través del chantaje del mantenimiento del empleo o de la imposición del reciclaje profesional (Aguilera Jiménez y Gómez del Castillo Segurado. Para mantener las cosas incluso a este nivel de control tan bajo. donde podrían tener una carrera tipo Obama hacia las posiciones de liderazgo [. uno estará menos inclinado a trabajar en la pobreza o para organizaciones sin ánimo de lucro que pagan 55. y no en las grandes universidades públicas o en las universidades privadas de elite.400 para los matriculados en universidades públicas y casi 25. y en los propios individuos.Mercantilización y precarización del conocimiento 131 En un sentido semejante debe situarse la progresiva insistencia en la «formación para toda la vida». Los latinos y los afroamericanos tienen más posibilidades de alcanzar niveles inaceptables de deuda y de no poder asumir ésta más tarde.. la deuda estudiantil ha intensificado las desigualdades de raza y clase en EEUU.].900 dólares: 19. cargando la misma en la sociedad. lo que crea estragos en su vida personal.. además. cada una con su ámbito de intervención en su respectivo territorio.]. los préstamos universitarios son ya el tercer motivo de solicitud de créditos en España tras la vivienda y el coche.

la única opción es acudir a fondos privados (Gutiérrez Solana. esto llevará necesariamente a segmentar las universidades según el valor de mercado que tengan sus títulos. 2009). Si la reforma universitaria precisa de mayores fondos. ya que la adquisición de un mismo título en distintos centros —aún con contenidos semejantes o igual nombre— no presupone la adquisición de los mismos conocimientos-competencias. y sólo escalando posiciones en el se permite la copia © . En este campo hay que incardinar la necesidad de los centros universitarios de cumplir ciertas tasas de eficiencia —en términos de número de aprobados—: en la medida en que el estudiante está pagando por un servicio. que pasa de ser incondicional según parámetros objetivos de gasto (número de alumnos. Se obliga a la universidad a ofertar un producto completo a quien lo decida comprar. La capacidad de cumplir objetivos impuestos desde fuera será requisito sine qua non para acceder a esta financiación. sobre todo cuando a la competencia por los estudiantes se le suma la competencia por los recursos económicos. Salas Velasco. 2006.) a estar condicionada por los llamados contratos-programa y otros instrumentos esencialmente competitivos (Sanz Fernández. Michavila y Martínez. La oferta del producto educativo debe llevar a ofertar lo más atractivo para el mercado. Sólo aquellas universidades que consigan atraer a los mejores estudiantes podrán cumplir con las exigencias de eficiencia y exigir al mismo tiempo un alto nivel académico. pero la lógica del producto va más allá. independientemente de las crisis coyunturales o de los programas de austeridad. 2006. Sólo las universidades que se adapten a los criterios impuestos y consigan arrebatar fondos a las otras podrán realizar una oferta lo suficientemente atractiva en el mercado que permita escalar posiciones en el ranking. La Universidad pierde el poder de acreditación académica homogénea para sus estudiantes (Galcerán Huguet. 2006. etc. Ante este panorama.132 La Universidad en conflicto guía de actuación en un espacio global (europeo) (Galcerán Huguet. que será reconocido por el mercado. pero los presupuestos públicos se reducen. 2003). no puede lógicamente salir con las manos vacías de la institución. Roggero). Como antes se señalaba. Galcerán Huguet. el futuro de las universidades pequeñas o con escasa capacidad de atracción no parece muy prometedor. 2003. pero también incluso a la tradicional financiación pública. 2007).

es todavía deficitaria para el sistema en términos de gobernanza. no obstante. en forma de insuficiencia económica. IBM. Estos consejos están encargados de marcar las líneas estratégicas de la institución. dependencia financiera (ya hay ejemplos en el Estado español) y abandono de la investigación (Perdomo Reyes. 2006). 2003). responde todavía a criterios de corte democrático. así como su permanencia en el cargo. Telefónica. 2003) en tanto elementos de interrelación entre la Universidad y la sociedad.Mercantilización y precarización del conocimiento 133 ranking podrán atraer nuevos recursos financieros y alumnos (Rodríguez López. ya que la designación de los equipos rectorales. debe gobernarse como una empresa privada. La situación. pero basta por ejemplo con comprobar quiénes ostentan las presidencias de los mismos en las tres universidades gallegas. Freixenet. Las universidades que puedan seguir dando vueltas en este círculo podrán convertirse en instituciones globales. para intuir que tienen un perfil marcadamente empresarial. inspirado en las prácticas de gobierno de las universidades norteamericanas. se están intentando introducir nuevos criterios acordes con la inspiración managerista. Para las otras será «el llanto y el crujir de dientes».17 se permite la copia © 17 Esta fundación incluye en su patronato a representantes de Banesto. No se puede decir que estas instituciones sirvan exclusivamente para que los sectores productivos realicen una tutela de las universidades. etc. Una primera medida en esta línea fue la creación de los Consejos Sociales regulados por primera vez en la LOU (Rodríguez López. Yamaha. Si la universidad tiene que funcionar como una empresa privada. tal y como puede comprobarse con la lectura del documento elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo. Mercadona. Estrategia Universidad 2015. así como de aprobar sus presupuestos. Caixa de Catalunya. En el documento señalado se incluyen . Santander. La gobernanza de la Universidad y sus entidades de investigación e innovación. Cámaras de Comercio. Sin embargo. Para que esta conversión pueda producirse es necesario que se abandonen las viejas formas de gobierno de la Universidad para implantar la cultura del management. Indra.

a no ser que se oferten condiciones atractivas de empleo —lo cual es dudoso en universidades que renuncian a las funciones investigadoras— supondrá asumir los excedentes de las universidades de primera fila. se permite la copia © . Finalmente. en contra de la calidad de la misma. quedan determinados por la concurrencia de la financiación privada (Escobar. Otro fenómeno esperable es una mayor precarización de las condiciones de trabajo. naturalmente. pero también investigadoras. como también sus resultados. ciertas universidades están renunciando a formar a sus propios cuadros de profesorado. la práctica de las universidades norteamericanas —puede acudirse a los ejemplos que refiere Naomi Klein (2002)— demuestra que en un sistema regido por las lógicas del mercado. en el que el rector es designado por una Junta de Gobierno (Board) en la que tienen especial influencia los miembros externos a la universidad». Para el profesorado. esto significa maximizar la carga docente en perjuicio de sus funciones investigadoras.134 La Universidad en conflicto Este sistema de gobierno y gestión de las Universidades de corte empresarial implica la introducción de dinámicas de coste-beneficio que tienen como consecuencia la intensificación de algunos fenómenos que ya se están produciendo en las universidades españolas (Perdomo Reyes. con la esperanza de reclutarlos en el mercado lo que. como se ha señalado respecto del ejercicio de sus funciones docentes. a través de la docencia en materias afines. dado que el sistema actual adolece «de diferentes fallos que lo hacen poco adecuado al cambio que se pretende». En este segundo aspecto. e inclupropuestas como la de implantar una «estructura de gobierno inspirada en el modelo EEUU. 2007). 2006). Naturalmente. tanto las prioridades en investigación. social. subordinada a los intereses económicos dominantes. o incluso de su especialización. tal y como se ha señalado con respecto a las universidades norteamericanas. La tendencia a dirigir los esfuerzos a la investigación aplicada y a las tecnologías se convierte en un peligro tangible. una de las primeras víctimas de este tipo de políticas es la propia autonomía universitaria. lo que redundará. ya que puede suponer un enorme detrimento en la investigación humanística.

tanto la educación especializada como la investigación avanzada son elementos que producen valor. parques tecnológicos. Gran parte de la investigación que ya se desarrolla en la Universidad se realiza a través de contratos con empresas. La Universidad es un lugar evidente de creación de valor. no lo hacen a través de mecanismos que posibiliten la reversión pública y la universalización de los conocimientos. es necesario también que la institución entre en el ciclo productivo. 2005)). donde la infraestructura y los saberes creados en el ámbito de lo público. convenios de colaboración.. globalmente considerada. En un ambiente de este estilo podemos preguntarnos si la Universidad va a cumplir sus funciones de servicio a la sociedad. desvaneciéndose en el espacio social. especialmente cuando ésta no produzca retorno económico a corto plazo. ¿bajo estos parámetros tendría Kant financiación para sus investigaciones? La universidad como negocio No es suficiente con adecuar la Universidad a las exigencias del mercado. asistimos a la potenciación de formas de privatización de los resultados de la investigación universitaria. son puestos al servicio de empresas que explotan sus resultados a través de patentes (Rodríguez López. etc.Mercantilización y precarización del conocimiento 135 so técnico-científica. Por otro lado. viveros de empresas. 2003. Por poner un ejemplo. Quintana. además de hacerse en competencia con los proveedores de se permite la copia © . y financiados con dinero público. La lógica de la privatización exige que este valor no se «pierda». etc. Incluso cuando son los propios investigadores universitarios quienes gestionan los resultados de su trabajo. parte de la investigación y de la innovación que se produce no es más que venta de servicios cognitivos al sector productivo lo que. sino que estos conocimientos son explotados a través de la creación de spin-offs. sino que ésta pueda ser apropiado y rentabilizado en términos económicos. De forma congruente con este presupuesto. En una economía basada en el conocimiento.

En términos institucionales ésta viene marcada por la creación de las llamadas OTRIs (Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación) en distintas universidades. 2007).136 La Universidad en conflicto servicios privados. Quintana. Parece sólo cuestión de se permite la copia © .000 millones de dólares (no mucho menor que el mercado de servicios financieros). la ausencia de responsabilidad social y la carrera desbocada en pro del último avance tecnológico que siga engrasando la máquina del crecimiento económico (Bauman. como la investigación aplicada. por el importante valor que se otorga a la transferencia en el borrador del Estatuto del PDI. la pérdida de importancia de la reflexividad crítica. Algunas estimaciones (A. y en el que cualquier intervencionismo estatal puede ser susceptible de ser considerado como una barrera injustificada a la libre competencia. automóviles o ropa (Dias. Ross. ya señaladas. Ingrassia. 2004). la educación superior mueve un nivel de recursos económicos tan importante que puede ser considerado como un buen negocio. al incluir la educación superior en el marco de las rondas del GATS como servicio sujeto a las reglas del libre mercado. como la creación de un sexenio de transferencia. con un potencial de crecimiento acorde con las necesidades cada vez mayores de conocimiento. Desde luego. Las consecuencias. De la Herrán Gascón. supone una notable rebaja de la función investigadora. 2004. o también por las ideas más o menos ingeniosas que parten del Ministerio de Educación en la tramitación de la Ley de Economía Sostenible. son la orientación de la investigación hacia los campos más rentables económicamente. 2005. No mucho más alentador es el panorama cuando se contempla la educación superior como un nuevo nicho de mercado del que extraer beneficios económicos. 2007) hablan de un mercado global de 40. El modelo no es muy diferente al que ya se está utilizando para el comercio de bocadillos. La potenciación de estos mecanismos puede ser fácilmente observada en la creciente importancia que se concede a la llamada «transferencia de resultados».000 ó 50. 2007. Esta óptica viene alentada por la OMC. o desde el punto de vista del diseño de las carreras investigadoras.

Éste es el modelo que se trata de importar en la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior. frente a las masificadas —y seguramente infra-dotadas— instituciones públicas. o bien ofrecen formación on-line. o que entren en aquellas instituciones financiadas por grandes corporaciones. de hecho. 2007). 2007). Por otro lado. en consecuencia. en estos momentos. Efectivamente. abandono de la responsabilidad social. se permite la copia © Conclusión A lo largo de las páginas precedentes se ha intentado demostrar que el carácter mercantilizador y privatizador de la reforma universitaria europea no es únicamente un peligro o un riesgo que podría ser conjurado con mayor o menor dificultad. que o bien se instalan en sus territorios. . 2003). muchas instituciones ya están dando pasos en este sentido creando campus en Oriente Medio o en Asia. Se debe resaltar que. en la medida en que la privatización sólo permite una educación de mayor calidad para los pocos que la puedan pagar. más del 15 % de los estudiantes universitarios españoles están integrados en centros de grado o postgrado apoyados por empresas o entidades financieras (Rodríguez López. es previsible que el nuevo sistema de estudios superiores contribuya a generar una mayor desigualdad social (Galcerán Huguet. la apertura de los mercados a nivel global supondrá un serio hándicap para los países empobrecidos cuyos sistemas educativos serán colonizados por proveedores transnacionales de servicios de educación superior (Ross. una mayor segmentación del estudiantado y.Mercantilización y precarización del conocimiento 137 tiempo que el mercado global de la educación superior pase a estar dominado por corporaciones transnacionales (Ross. de la sociedad. 2007). El resultado no es muy diferente a lo señalado hasta el momento para otros ámbitos: búsqueda de rentabilidad económica como objetivo primordial de las instituciones educativas.

Es necesario garantizar un nivel de financiación pública que no hipoteque a las universidades a la hora de diseñar su oferta académica o sus prioridades investigadoras. sin mercantilizar los saberes obtenidos en la Universidad. ni desechar las posibilidades de autonomía y realización personal que un modelo universitario flexible puede ofrecer tanto a estudiantes como a profesores. etc. no se puede plantear una defensa numantina de un modelo cuya crisis era ya sistémica. Luxemburg (1917). al mismo tiempo que permite la movilidad social ascendente. Debe animarse al profesorado universitario a que se comprometa con la institución pública sin que derive sus esfuerzos en obtener beneficios personales o en investigaciones subordinadas a intereses privados. estableciendo un amplio sistema de becas que no haga ilusorias las posibilidades de movilidad en la búsqueda del perfil académico más adecuado a las inquietudes de los y las estudiantes. como lo son la conquista de nuevos territorios o de otros sectores como la sanidad. a reformular los modos de funcionamiento de ésta en el seno de un sistema económico diferente.138 La Universidad en conflicto sino que constituye el centro mismo de los objetivos de la reforma. es necesario repensar lo público ante la nueva situación (Dutra Búrigo. por lo tanto. Sin embargo. En todo caso. En todo caso. donde las barreras económicas no sean un problema para realizar estudios universitarios. Es preciso establecer formas de relación con la sociedad donde ésta sea considerada en su globalidad. las relaciones entre instituciones deben pensarse se permite la copia © . el sistema capitalista necesita de su constante expansión para garantizar su supervivencia a costa de las áreas donde la producción no se organiza de acuerdo con sus propios parámetros. 2002). Pensar en una universidad que se mueva por valores diferentes del mercantilismo obliga. Tal y como demostró R. Debe defenderse un modelo de acceso universal. En este sentido el asalto a la educación superior es un paso lógico en el desarrollo del propio sistema. De la misma forma. la seguridad social. Hay que ofrecer igualmente mecanismos de seguridad a los investigadores. el fenómeno no debe ser causa de sorpresa.

los métodos de gobierno de la universidad deberían establecerse bajo parámetros democráticos y de responsabilidad social. núm. en M. Madrid. M. C. Madrid. pp. 5. R. 179-224. (2007). Carabaña. pp. (2006). 60. «La privatización de la educación pública: una violencia social». pp. 2002. M. C. Bauman. Z. A. Ética postmoderna. Revista electrónica interuniversitaria de formación del profesorado. (2004). (2007). 123-133. 1. Bautista-Cerro Ruiz. M. núm.). Dutra Búrigo.org. 163-172. pp. 387-405. 2004. A. Murga Menoyo y M. www. se permite la copia © . Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento. 2007. núm. La reforma de la Universidad. «Perspectiva social del e-learning en la Universidad». (coords. «Universidad. Vida de consumo. conocimiento y subjetividad. 48-61. 2004. «Después de Bolonia». 45-56. 48. (2002). (2004). 16. Bibliografía Aguilera Jiménez. «Perspectivas de la educación española en el Espacio Europeo de Educación Superior». Cambios exigidos por la nueva Europa. ¿otro espejismo europeo?». P. Relaciones de saber / poder en la academia contemporánea». J. Edu-Factory Collective (2009).Mercantilización y precarización del conocimiento 139 en términos de cooperación y búsqueda de sinergias. Consejo de Redacción (2005). A. (2006). y Gómez del Castillo Segurado. Finalmente. Quicios García. (2007). «Educación y competencias». Dias. núm. A. Educación y Futuro. Escobar. 2007. J. Madrid. 190. «Una reflexión sobre la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior». Bauman. (2004). Sólo desde estos parámetros podrá crearse una universidad diferente de la que propone el proceso de Bolonia.edu-factory. Nómadas. 57. Cuadernos de información económica. Revista Latina de comunicación social. T. núm. y no en términos de competitividad. pp. garantizando al mismo tiempo la necesaria autonomía de la misma. pp. «The corporate University and the financial crisis: what is going on? An interview with Christopher Newfield». núm. Revista de Fomento Social. M. R. Z. «Bolonia. De La Herrán Gascón. núm.

La acumulación de capital. Michavila. (2007). García Benau. núm. «Los recursos necesarios para la construcción del espacio europeo de educación superior». Klein. E. 36. (coords. A. (eds.. (1917). Madrid.) Universidad y economía en Europa. distinción y remuneración». pp. 45-58.: «The post-state university: hypotheses. Madrid.) (2006). González R y Arnaiz. «La respuesta de los universitarios al Espacio Europeo de Educación Superior: solución a las demandas europeas en educación superior». M. en F. F. Buenos Aires. Caosmosis. «El discurso oficial sobre la Universidad». 6. 24-27. Gentili. núm. G. M. en F. F. El poder de las marcas.net. R. El sitio de los calcetines. (2006). y Celis Giraldo. N. 11-32. 27. 172-183. Toledo. ______ (2009) «¿Tiene la Universidad algún interés para el capital?». pp. ______ (2007) «La quiebra de la Universidad de elites». J. (2002). 25-37. se permite la copia © . La reforma de la Universidad. www. número extraordinario.140 La Universidad en conflicto Galcerán Huguet. Giroux. Crítica. M. M. y Martínez. pp. Estudios sobre políticas universitarias en América Latina. (eds. Toledo. Marazzi. C. tendencies. núm. P. (2006). «La financiación de la Universidad que deseamos». Logos. pp. M. 98-109. pp. Madrid. Cambios exigidos por la nueva Europa. E.org. E. El giro lingüístico de la economía y sus efectos sobre la política. 2006. y Quicios García. núm. A. www. 49-69. Alcón y F. Gómez Campo. Alcón y F.) Universidad y economía en Europa. Gutiérrez-Solana. Panorama Social. 2007. ______ (2003). «¿Convergencia europea? Sí. pp. 934. Nómadas. H.». pp. Murga Menoyo.net.edu-factory. Luxemburgo. 2007.acracia. V.net.. (2003). Revista de educación. Cuestiones de Antagonismo. Ingrassia. Anales del seminario de metafísica. (2002). «Educando para el futuro: rompiendo la influencia del neoliberalismo».universidadnomada. No logo. Michavila. P. «Reflexiones sobre la reforma de la Universidad en el capitalismo cognitivo». pero. en Espacio público y privatización del conocimiento. wagers». (2006). J. 2009. estatus. F. (2005) «Introducción». Akal.universidadnomada. Madrid. (2007). Madrid.. www. «Docencia. Michavila.

Capitalismo cognitivo y transformación empresarial de la universidad colombiana». núm. núm. W. Cambios exigidos por la nueva Europa. 36.. Rodríguez López. núm. Madrid. 34-46. La reforma de la Universidad. Pereyra. P. pp. (2007). Sánchez. La reforma de la Universidad. (2006). 57-76. (2007). «La universidad y su crítica.Mercantilización y precarización del conocimiento 141 Naidorf. (2006). Revista Española de Educación Comparada. pp. Prospectiva sobre las consecuencias del Espacio Europeo de Educación Superior». en M. reforma universitaria y mercado de trabajo (1975-2003)». Roggero.. en M. Una propuesta directriz del cambio». pp. A. 93-114. Ross. P. pp. 7. pp. en este volumen.net. (2006). A. 40-63. A. «Más allá del “general intellect”». «La pertinencia social de la Universidad como categoría equívoca». Quicios García. Salas Velasco. núm 27. E. Giordana. 15-27. Sanz Fernández. I. pp. Crítica. La reforma de la Universidad. Murga Menoyo y M. 29-38. «La universidad sin órganos. Ruiz Corbella. Educación XX1. 27. y Horn. (2006). «La autonomía del conocimiento vivo en la universidad metrópolis». en M. E. J. Anales del seminario de metafísica. Cambios exigidos por la nueva Europa. núm 934. A. (2003). 12. Perdomo Reyes. M (2006). ciencia y conocimiento. Nómadas. pp. Athenea Digital. F. pp. (2005). Quintana. Madrid. 22-33. 113-143. A. (2006). M. P. M. D. Murga Menoyo y M. Limitaciones y perspectivas de cambio». pp.eipcp. «Las universidades españolas y el proceso de construcción del Espacio Europeo de Educación Superior. 2003. Nómadas. «La emergencia de la universidad global». http://transform. G. 28-31. Movimiento estudiantil. se permite la copia © . A. claves para comprender el concepto de competencia». Logos. y Sevilla Merino. núm. Quicios García.. «La Universidad y el mercado del aprendizaje. Murga Menoyo y M. Luzón Trujillo. 9. Quicios García. «Universidad. Rioja. A. (2005). F. Madrid. «La mercantilización de la educación como escenario mundial del espacio europeo de educación superior». 2005. «Espacio europeo de educación superior y financiación de la universidad». P. pp. núm. Cambios exigidos por la nueva Europa. M. «El proyecto tuning. 148-162.

pp. «Las políticas de desarrollo en tiempos del capitalismo cognitivo». Vercellone. (2004). en Capitalismo cognitivo.invisibel. www. «Bolonia y la onda anómala». Madrid.net. 27.142 La Universidad en conflicto Sisto. Universidade Invisíbel (2009). (2007). propiedad intelectual y creación colectiva. 63-74. pp. «Managerialismo y trivialización de la Universidad». se permite la copia © . C. V. Traficantes de Sueños. 8-21. núm. Nómadas.

Su ubicación en la era del capitalismo cognitivo y la crisis. nuevas universidades Tomás Herreros (participante en la Universidad Nómada) Los proyectos globales de sociedad que reposan sobre corpus ideológicos cerrados pierden aquí toda pertinencia. de actuación concreta y singular. esto es. de crítica. Todo hace prever que no queden como acontecimientos pasajeros. Laboratorios de autoformación. las luchas.10. en las capturas del conocimiento como materia prima de valorización y plusvalor. Han conocido también episodios de intensidad frenética como por ejemplo las ocupaciones de facultades durante el curso 2009. y en la era de los recortes presupuestarios. En el marco de la crisis se producen y reproducen a escala planetaria los conflictos. se permite la copia © 145 . sino sobre procesos de análisis abierto. universidades anómalas. I Decir Universidad en conflicto es hablar en presente. Antonio Negri y Felix Guattari. sino que de algún modo vayan adquiriendo dimensiones in crescendo. las movilizaciones en los campus. Las verdades nómadas. Las universidades de las grandes metrópolis españolas no son ninguna excepción. de verificación. todo carácter operativo. No se trata ya de apoyarse sobre síntesis abstractas.

investigadores. en el sentido weberiano. que agencian las diferentes posiciones en la universidad (profesores. Es así como capturas y fugas adquieren un carácter nada periférico en la arena del conflicto social y político de los tiempos contemporáneos. Otras veces. movilidad. Si fuéramos capaces de establecer tipos ideales. o al menos agrietar. investigadores y militantes sociales (c). becas. podríamos constatar la existencia de tres tipologías: la que pretende romper o al menos agrietar los muros de la universidad planteando en su interior una formación distinta a la ofrecida por la universidad convencional (a). así la figura activista es reemplazada por la de investigador militante que busca agenciamientos entre prácticas de cooperación e insubordinación ya existentes (b). se permite la copia © . entre otros. situadas fuera de los muros de la universidad. En el marco de las fugas. un rasgo de las últimas oleadas de movilizaciones radica en el interés creciente por la autoformación. estudiantes de postgrado) y plantean temáticas propias de la investigación dentro de la universidad con el fin de indagar sobre procesos de cooperación en red relativos a recursos. también encontramos recombinaciones entre (a) y (c) en forma de creación de laboratorios y prácticas emergentes. los muros del activismo ideológico con un método situado en sus antípodas. algunas veces en colaboración con grupos de investigación formados por profesores. son receptoras de curiosidad e interés creciente por parte de estudiantes. las menos. las reformas de la universidad o las dinámicas del conocimiento en sí mismo. Grupos de estudiantes de las asambleas. se comprueba que las movilizaciones en la universidad practican formas de autoformación que las más de las veces son una recombinación entre (a) y (b). la que pretende romper. Cuando se sitúan los tipos ideales en la realidad.146 La Universidad en conflicto augura permanentes fugas. y las prácticas que. estudiantes de postgrado y estudiantes de grado. dedican su actividad a estudiar fenómenos como la precariedad. introduciendo temáticas ajenas a la agenda mainstream académica e introduciendo participantes sin un bagaje estrictamente académico. En la mayor parte de las ocasiones desarrollan esta autoformación con una geometría de colaboración que va más allá de la universidad.

II Artificios equiparables a la autoformación han sido siempre repertorio de lo que se conoce como movimientos sociales. encuentros y formas de habitar la universidad. que se plantea desde sus inicios la hipótesis de la creación institucional de nuevas universidades. Para ello se tomará como dato la propia experiencia de la Universidad Nómada. poniendo el énfasis en una de las tipologías de autoformación. y conllevarán. no los esquemas preestablecidos. en su lugar.Laboratorios de autoformación 147 Que estas tres tipologías de autoformación susciten interés y que sean por lo tanto objeto de exploración. es. una excelente noticia. sobre la autoformación. colecciones editoriales. entre otras. y en cierto modo capilar. no cabe duda. la que se ha desarrollado fuera del estricto ámbito universitario. Surgida a finales de la década de 1990 en Madrid. el asunto de este artículo es ofrecer una mirada genealógica. Obviamente no es asunto de este artículo prever qué pasará con tales cruces. se permite la copia © 1 Es obvio que tal exposición quisiera situarse lo más lejos posible de postular un supuesto «deber ser». tales cruces. es hoy una realidad presente en distintas metrópolis que. Especialmente por la plausibilidad de mejora del dispositivo de autoformación que conllevan. . a través de la organización de seminarios. tratamos de presentar una experimentación —no ejemplificante sino enfocada más bien como caso de estudio y experiencia que se verifica en la práctica. sitúa la cuestión de la autoformación en el centro de sus preocupaciones. encuentros. Las prácticas políticas emancipadoras lo son por generar otras formas de conocimiento que colisionan con el statu quo.1 forma anómala de universidad. A título de ejemplo se pueden citar la Universidad Libre y Experimental de Málaga (ULEX). Será la práctica por venir la que informe de ello. y de la cual la Universidad Nómada es sólo una de las experimentaciones posibles. la Uninomade de Italia y la Universidad Nómada de Brasil. la Universidade Invisibel de Galiza. Por el contrario.

entre otros objetivos. del E. concretamente en la primera década del siglo XXI. 2 Movimiento de Resistencia Global. nombre adaptado en diferentes ciudades del Estado español para desarrollar prácticas relacionadas con el movimiento iniciado en Seattle en 1999 contra las instituciones económicas internacionales. y por lo tanto con los códigos del tiempo global. [N. Su genealogía reconoce dos momentos de apertura. La conexión entre los dos movimientos fue fructífera: intramuros surgió un interés por las dinámicas desterritorializadas de la globalización y extramuros se conectó y dio forma a los distintos MRG’s2 metropolitanos. emerge de nuevo la experimentación en el campo de la autoformación. En ese sentido. la OMC . El primero rastro corresponde al agotamiento del área clásica de la autonomía de finales de los años noventa y a la emergencia política de lo que Paolo Virno acuñó como «nueva geometría de la hostilidad». incentivando la constante generación de contrapoderes efectivos. profesores y estudiantes alrededor del significado de la globalización. puede afirmarse que el ciclo de movimiento global y el movimiento en las universidades es difícilmente comprensible sin atender a una tarea que aprehenda los primeros trazos de la autoformación.] se permite la copia © . Muchos años después. de la transformación hacia una soberanía imperial y alrededor del surgimiento de movimientos y conflictos en esa nueva fase. Tal geometría viene señalada por el movimiento estudiantil de las universidades de finales de los años noventa a través de las movilizaciones contra la LOU (Ley Orgánica de Universidades). los ateneos. La autoformación fue uno de los nexos que permitió tal conexión: se organizaron los primeros seminarios con investigadores. centros obreros. que generaron una conflictividad amplia que supo recombinarse con el emergente movimiento global.148 La Universidad en conflicto con los saberes aceptados y convencionales. escuelas racionalistas generaron a la vez subjetividad y clase. Detenerse en ellos permite señalar tanto algunos de sus rastros como la explicitación de su conexión con los movimientos metropolitanos. el FMI y el BM. En el caso del anarcosindicalismo del primer tercio del siglo XX.

la crisis económica global y la crisis de la universidad. se encuentra por un lado el olor a podrido de los distintos revivals del conservadurismo. sino sobre todo a actualizar la operatividad del conflicto. ofrece una oportunidad a la autoformación. la postcolonialidad y el postestructuralismo en tanto actualización de praxis y teoría enérgica dirigida no sólo a dar cuenta de las transformaciones societales. Esta nueva fase produjo también sus seminarios. junto con un creciente interés por líneas de razonamiento que provienen del postoperaísmo. El objeto de estudio fue entonces la reterritorialización de la metrópolis en la fase global. de diversas fórmulas de gradación de los derechos como salida a la crisis (que son además de perversas. Ante todo cabe señalar que la actualidad. Como novedad. que. autorrepresentación y politicidad de las figuras del trabajo vivo en los campos de la cultura y el conocimiento. especialmente fuera de la universidad. En la escena. esto es. implausibles).Laboratorios de autoformación 149 El segundo rastro lo encontramos. estatal o racial. en los No Border Camps. ya avanzada la década. en el propio agotamiento del movimiento global. III Estos dos primeros rastros nos llevan a la temática de la autoformación hoy. se encuentra la impotencia y la caducidad de la llamada «izquierda». la época de la crisis. en definitiva. Es la fase que se abrió con el ciclo de luchas del precariado y de la subjetividad migrante. en el ámbito de los nuevos centros sociales y en instituciones culturales más receptivas a la innovación y a los códigos de los movimientos. La doble crisis. expresan palmariamente su dimensión sistémica como crisis política. se permite la copia © . en la emergencia de los primeros prototipos de sindicalismo social y en formas de autoorganización. y que encontró su punto de innovación institucional en la red Euro May Day. en los nuevos centros sociales. del populismo o de la apología identitaria nacional. Por otro lado. encontramos una cierta difusión y actualización de elementos de investigación militante y de inchiesta con el fin de abordar el estudio de dinámicas desconocidas en relación con la explotación y captura del trabajo vivo.

que la emergencia de nuevos movimientos y conflictos deviene un marco idóneo. No existe. sino si. e imprescindible. los conflictos.150 La Universidad en conflicto aferrada a la solución de «más Estado y más trabajo». una disposición táctica y estratégica. el hecho de que estemos solos. Obviamente no hay solución ex ante para ese bloqueo.3 Puede decirse. en la política actual. Y es aquí donde deben surgir otros conflictos. darle la palabra que nos falta. la insubordinación. Política postpolítica significa producir al otro que está en nosotros. sin un “otro” que sepa hablar por nosotros. No obstante. Es aquí donde se abre un espacio infinito para la autoformación. En este desarrollo. y sólo si. la subjetivación son claves imprescindibles. los movimientos deberán derribar los muros de las viejas soluciones que hoy ya no son posibles. la exigencia de derechos. para avanzar y profundizar 3 Christian Marazzi. el conflicto. señales ni horizontes de dignidad e innovación en los mecanismos de distribución de la renta y de ampliación de los derechos sociales. Serán por lo tanto los movimientos. la invención política que se requiere no vendrá de la mano de teorizaciones vacías. se produce el despliegue de nuevos movimientos en el presente o en el futuro inmediato. las subjetividades. siendo condición necesaria. entrevista en Público del 23 de mayo de 2009. marca la apertura hacía nuevas soluciones. no es suficiente: conquistar la autonomía es más que la mera insubordinación. La innovación. quienes tendrán en sus manos encontrar solución a la ecuación que en las condiciones actuales resulta imposible resolver. Es así como el éxodo. Autorepresentarnos». por lo tanto. que debe tomar como reto lo que Christian Marazzi sugería afirmando que «la crisis implica siempre también una crisis de la representación política. es además organizar y producir instituciones propias del común. en definitiva. El ciclo de luchas abierto en la universidad en el marco del Proceso de Bolonia y de los recortes presupuestarios impuestos por la crisis. se permite la copia © . sigue siendo incapaz de comprender el alcance y la profundidad de la crisis.

en tanto que saber acumulado. ni como una práctica cultural o de la utopía. no debe ser entendida como una práctica débil. como se señala en la introducción del libro. ha sido lo que podemos nombrar como laboratorios de estudio de prácticas teóricas y de lucha en el plano transnacional. hace de la producción del saber un campo de batalla en el marco del capitalismo cognitivo. la nación y el mercado. IV La autoformación. una de las labores más significativas que han realizado las distintas universidades nómadas. deviene un método decisivo para la creación. que ha entendido el saber como fetiche y que lo ha destinado sólo a los más preparados. junto con experiencias similares de universidades anómalas (ULEX. vinculado a esto. sometido a infinitas pruebas de ensayo-error. En este sentido. más allá del Estado. al margen del sistema de educación. Tomemos el ejemplo de lo que llamamos se permite la copia © . En este sentido. la autoformación se sitúa así en el centro de la producción del saber y de la lucha del precariado. la autoformación es también una crítica a la jerarquización y segmentación de los saberes.Laboratorios de autoformación 151 dando un nuevo contenido a la autoformación que produzca la alteridad. que busque las palabras para autorrepresentarnos. a modo de tentativa. Tomando las diversas aportaciones del libro y con la propia experiencia de la Universidad Nómada podemos señalar algunos rasgos. se vincula a las resistencias y a la posibilidad de la subversión. para una mejor conceptualización del nuevo contenido de la autoformación. por el contrario. y que tome así como método la organización y «producción de las instituciones del común». discutido. La autoformación debe situarse a la vez en el marco de la crisis de representación de la forma ideología. Invisibel…). la autoformación debe ser ubicada como reacción frente a una parte de la izquierda y de la Academia. La autoformación. la autoformación saca al saber de sus encorsamientos. La autoformación. agenciamiento y maquinación de organizaciones de nuevo tipo que sean fuertes en la conquista de derechos.

en movimiento”) más potentes son aquéllos que no se dirigen únicamente contra los dispositivos policialrepresivos que construyen y refuerzan las fronteras. creando de esta forma un espacio de cooperación entre iguales». Con este término se indica una gradación de los derechos. para nosotras. Bioeconomia y capitalismo cognitivo. de la marginalidad e incluso de la locura. diferentemente incluidas. 5 Debora Ávila y Marta Malo. Y es precisamente la explotación de tales diferencias y su declinación material la que define la nueva forma de vinculación capital-trabajo».152 La Universidad en conflicto laboratorios de gramática de la política. 2008. En palabras de Felix Guattari: «La auténtica escucha del otro. 84. nuevos racismos». las formas de racismo. Periódico Diagonal. una governance de las diferencias. . sino también (y sobre todo) aquéllos capaces de crear alianzas entre las distintas posiciones del sistema de inclusión diferencial. por lo tanto. Son las diferencias ―no la diferencia― las que constituyen la fuerza de trabajo cognitiva en la actual fase capitalista. la escucha de la disparidad. Traficantes de Sueños. no se permite la copia © 4 Andrea Fumagalli. una continua hipersegmentación con distintas franjas de población. Esto es. alianzas que disuelvan el “miedo-ambiente” que parece devorarnos y. Sabemos que en el marco del capitalismo cognitivo uno de sus rasgos evidentes es la multiplicación de las formas de trabajo. de la singularidad. con él.4 La governance contemporánea es. En este marco de diferencias es meridianamente claro lo que expresan Débora Ávila y Marta Malo5 cuando afirman que «desde esta perspectiva que hemos venido exponiendo. que da lugar a lo que se conoce como inclusión diferencial. Hacia un nuevo paradigma de acumulación. los movimientos contra las fronteras (no entendidos como grupos sino como “lo social que se mueve. que es lo que Andrea Fumagalli recalca como rasgo del capitalismo contemporáneo: «Una multitud aparentemente caótica de forma-trabajo. La governance de hoy toma esa heterogeneidad como punto de partida y se apoya en las diferencias que la habitan como elemento de gobernabilidad. En esa creación de alianzas. «Diferencias gobernadas. núm. 2010. Madrid. la autoformación permite conocer lo singular. externas e internas.

en eso estriba la diferencia con el saber muerto de la universidad convencional. La autoformación no se sitúa por lo tanto en la labor de «despertar conciencias». procesos que avanzan en un plano molecular. Es así como la autoformación pretende devenir laboratorio de estudio de prácticas teóricas y de lucha en el plano directamente europeo. 132. Madrid. nuevas máquinas de lucha. los cuidadores/as.Laboratorios de autoformación 153 depende únicamente de un imperativo de tolerancia y de fraternidad. o conferirles un sentido nuevo. recargándolas con potencialidades y desplegando a partir de las mismas líneas de fuga creativas». los becarios/ as. de subjetivización. Capitalismo Integrado y revoluciones moleculares. e incluso global. dar las condiciones. la materialidad de la diferencia y. sobre todo el reconocimiento de los dispositivos organizativos abiertos a esas dinámicas. se permite la copia © . los hipotecados/as. en su salto 6 Félix Guattari. entre muchos otros. Gran parte de la actividad actual de la autoformación de la galaxia de las universidades nómadas. los creadores culturales. Constituye una propedéutica esencial. una puesta al desnudo de las fuerzas del caos que siempre asedian a las estructuras dominantes pagadas de sí mismas. Traficantes de Sueños. que muestran el descubrimiento de singularidades. 2004. autosuficientes. una relación permanente con el orden de la incertidumbre. que se pongan en juego y que así enriquezcan el campo de la gramática política. Un laboratorio ha de significar. Plan Sobre el Planeta. En primer término. debe abrir la posibilidad. p. las trabajadoras sexuales. sitúa como principal interés el conocimiento y el aprendizaje sobre cómo grupos como los manteros. sino de aprender de procesos vivos. las personas con diversidad funcional. Ésta es la materia prima de la autoformación. han creado máquinas de lucha. Esta escucha puede revocar tales estructuras.6 V Ese conocimiento de lo singular a través de la autoformación es ya un proceso abierto. Busca siempre experiencias. para la reproducción de esas máquinas de lucha.

De la misma forma que otras experiencias de autoformación. como reto nuevas definiciones de lo común. Ciudadanía y Globalización. mientras se tramita su deportación. de una ciudad a otra. así.8 La frontera entre metrópolis y universidad es cada vez más densa y amplia en el marco del capitalismo cognitivo.] se permite la copia © . con extancia máxima de 100 días. derecho a la renta y derecho a la producción y reproducción del conocimiento― y específicamente cómo ésta supone un avance en la definición de lo común. la Universidad Nómada es un proyecto situado entre la universidad y la metrópolis. a afirmar el devenir universidad de la metrópolis y el devenir metrópolis 7 Sandro Mezzadra.7 lejos de la pasividad muestra una alta potencia productiva en las luchas por la ciudadanía y contra los confines que representan.154 La Universidad en conflicto instantáneo de un contexto a otro. Una de ellas es la Universidad Nómada. VI Tomar todo ello como programa político ―esto es. 2005. Es en este sentido que la autoformación investiga. en su frontera. encuesta. Traficantes de Sueños. [N. de los elementos que atraviesan y cruzan esas singularidades. lo que ha llevado a algunos autores. esas máquinas de lucha. «cárceles» para indocumentados. del E. Y en segundo término. Madrid. los CIE’s. entre otros. en una descripción más como tendencia que como dato empírico. lo que algunos autores han llamado commonfare ―derecho a la movilidad. Una frontera que como afirma Sandro Mezzadra en Derecho de fuga. Derecho de Fuga. Migraciones. frame para las luchas y los conflictos que hoy emergen con toda su fuerza y radicalidad. discute sobre un nuevo catálogo de derechos sociales de construcción de la multitud. el desarrollo del contenido de la autoformación― es conditio sine qua non de aparición de universidades anómalas. 8 Centro de Internamiento para extranjeros. para razonar en dispositivos que eviten que la diferencia degenere en divisiones mudas y específicas. y que de este modo las comunican. La autoformación plantea.

que a través de redes de trabajo y cooperación producen un conocimiento sui generis sobre la ciudad. Crisis de la clase media y posfordismo.Laboratorios de autoformación 155 de la universidad. Sea como sea. Si a ello se añaden los recortes presupuestarios «obligados» por la crisis. parece claro que esa frontera. En esta ruina toma sentido lo que Sergio Bologna llama la «imperiosa necesidad de la autoformación». y que afectan sobremanera a los conocimientos que no se vinculan con esa lógica. asociaciones de migrantes. entre otros. muestra también una alta potencia productiva: el epicentro del conocimiento. y la crítica. las fugas. han sido. se permite la copia © VII El desplazamiento hacia un afuera. 2006. entre muchas otras iniciativas. trabajadores/as de la comunicación o de los cuidados. de las universidades anómalas. extraordinariamente productivas. .9 y por lo tanto la valencia política e intelectual del desplazamiento hacia sus afueras del conocimiento situado en esa frontera. Es en estas afueras donde se sitúan. son. Akal. además de densa y amplia. investigadores/as independientes. Cuestiones de Antagonismo. de los saberes sobre la sociedad ya no se encuentra en los muros de las universidades públicas. Permiten abandonar las rigideces y las jerarquizaciones académicas para el estudio de 9 Sergio Bologna. las experiencias. el resultado es la ruina paulatina pero irreversible de la universidad convencional. sino en esa frontera habitada por investigadores a tiempo parcial. esto es. A la crisis contemporánea de la universidad como lugar de conocimiento deben añadirse los efectos que conlleva su sustitución por lo que se conoce como universidad-empresa. asociaciones que trabajan sobre el derecho a la ciudad. Madrid. una universidad cuya función no es otra que la de servir a la lógica del capital. becarios. Detengámonos en ese punto.

Marta Malo10 lo expresa de forma clara cuando escribe: «El pensamiento pasa necesariamente por el cuerpo y. situado. es un buen acicate para producir metodológicamente mejor. ya sea en instituciones culturales o centros sociales. es un pensamiento siempre situado. han llevado al vaciado teórico de la universidad. de parte. una dinámica contemporánea. implicado. es. «Prólogo» en Nociones Comunes. La fragmentación. se permite la copia © . Su centro de interés no es el desarrollo curricular ni la pleitesía al catedrático de turno. la que se pretende neutra. con los niños. con las mujeres. con las dinámicas de conflictividad y cooperación social. ¿con quién pensamos?» Prosigue su argumento y contesta: «Con las luchas obreras. La entrada del punto de vista subjetivo. La autoformación trata de esquivar estas separaciones en seminarios. Cuando se pretende conocer es obviamente con alguna finalidad. más riqueza en definitiva que las generadas por la universidad-empresa. La pregunta es entonces ¿de qué parte nos colocamos? O lo que es lo mismo. Traficantes de Sueños. es sencillamente inexistente. sino un hecho social. Se supera así la falsa objetividad de la ciencia. por ello. no ideológico. Madrid. en los movimientos y también más allá de ellos. Una de ellas era. la preocupación por la disciplina y por los currículos académicos. en los que la preocupación no es una disciplina. Las reflexiones extramuros ofrecen más potencia intelectual. con los grupos subyugados. con las comunidades locales. grupos de estudio organizadas en el exterior de la universidad convencional. 10 Marta Malo de Molina. La teoría desencarnada.156 La Universidad en conflicto las dinámicas contemporáneas del capitalismo como también de los propios movimientos. la fragmentación del saber en múltiples disciplinas y áreas de especialización. a su escaso o nulo aterrizaje en la realidad. con las iniciativas de autoorganización…». con los locos. Ensayo sobre Investigaciones y Militancia. 2005. Hoy la producción de conocimiento se produce fuera de la universidad. sino el conocimiento para la transformación.

toma forma a través de la creación. la Universidad Nómada11 ha organizado infinidad de seminarios. Akal. Michael Hardt.universidadnomada. una de las variables centrales de la historia. Sandro Mezzadra. encuentros. sino lo contrario. Immanuel Wallerstein. esa indignación. Antonio Negri. . Esa frontera ha sido habitada también por la Universidad Nómada. se permite la copia © 11 Puede encontrarse un recorrido de las distintas iniciativas en la web de la Universidad Nómada: www. centros sociales como El Patio Maravillas. Beverly Silver. 12 Immanuel Wallerstein. Lo raro no es protestar. La Casa Invisible o Exit. En los dos próximos epígrafes se abordan cada una de estas nociones. por otro. Giovanni Arrighi. A veces con más fortuna y a veces con menos. discusiones. Son. Rosi Braidotti. 2004. con autores como David Harvey. Christian Marazzi. por un lado. entre otros. Madrid. Richard Stallman. encuentros y discusiones animados por la Universidad Nómada son.net. lo que ha venido en llamarse capitalismo cognitivo. lo que se conoce como movimientos sociales y.12 No pocas veces esa oposición. Carlo Vercellone o Cristina Morini.Laboratorios de autoformación 157 VIII La producción de conocimiento en la frontera entre universidad y metrópolis ha sido altísima desde el punto de vista cuantitativo y altamente productiva desde el punto de vista cualitativo. Immanuel Wallerstein empieza uno de sus libros afirmando que «la oposición a la opresión es consustancial a la existencia de sistemas jerárquicos». y con dinámicas emergentes como el May-Day. Las dos nociones que han recorrido los seminarios. o el Movimiento de Vida Independiente o las Oficinas de Derechos Sociales. por el contrario. IX Los movimientos sociales no son ni anécdotas pasajeras ni excepciones históricas. Antonella Corsani. Capitalismo Histórico y Movimientos Antisistémicos: la geopolítica y la geocultura del sistema mundo moderno. Yann Moulier Boutang.

Thompson La formación de la clase obrera en Inglaterra.P. Sujetos Nómades. de potencia como diferencia radical con el poder. se permite la copia © . los movimientos de las sufragistas. 9 [ed. es clave en todos los movimientos. generan una dinámica de acción colectiva transgresiva dirigida a cambiar su situación.158 La Universidad en conflicto de la construcción común. 14 Rosi Braidotti. pasado un tiempo. se narran de otros modos distintos a los del poder y. p. de singularidad. del deseo de libertad. Tiene al menos dos planos analíticos. sienten y articulan la identidad de sus intereses entre ellos y contra otros hombres cuyos intereses son diferentes (y normalmente opuestos) a los suyos». 1963. es de obligada referencia la obra de E. 2000. Teresa de Lauretis definió ese momento como el reconocimiento de una diferencia esencial entre la mujer como representación (la mujer como imago cultural) y la mujer como experiencia (las mujeres reales como agentes de cambio)». los movimientos negros. donde el autor muestra que las clases. se construyen. cast. 1992]. E. The making of the English Working Class. La historia es un recorrido infinito en el que siempre se encuentran esas agregaciones colectivas. lejos de ser fenómenos dados. Es sumamente interesante. o ya en el siglo XX. pacifistas.14 Este plano de producción de diferencia. Barcelona. Estudiarlo en detalle es sin duda una cuestión central ¿Cómo las mujeres empiezan a pensarse y autopensarse de forma diferente a la que lo hace 13 «Las clases aparecen cuando algunos hombres. de creación de otra representación. refiriéndose al movimiento feminista. por ejemplo: las revueltas de esclavos y la creación de los quilombos. Crítica.13 La dinámica es sin duda compleja y a la vez rica para todos los interesados en la producción de sociedad. como resultado de experiencias comunes (heredadas o compartidas. Barcelona. Londres. El primero atañe a la subjetividad. 193. surgen por la dinámica asociativa. Paidós. estudiantiles o contraculturales.: La formación de la clase obrera en Inglaterra. por lo tanto. En este campo. observar cómo esos sujetos inicialmente débiles se organizan. Penguin. Thompson. ecologistas. P. Rosi Braidotti afirma que «elaborar una subjetividad política feminista requiere como condición previa reconocer que hay una distancia entre la mujer y las mujeres de la vida real. p. las primeras expresiones asociativas y de socorro mutuo de lo que después se reconoció como movimiento obrero.

que deviene un actor público. otra representación. a lo que manifiestamente es un movimiento social. o lo que sucedió durante las tres semanas de mayo del ‘68 en París. Es necesario superar este se permite la copia © . generan a la vez conflicto político con el fin de superar una situación que consideran injusta. negro. reactualiza la desobediencia civil y a través de un uso estratégico de los medios de comunicación y de la invención de repertorios de protesta innovadores ―por ejemplo las sit-in (sentadas) en los espacios de discriminación racial― articula formas de conflicto. atender únicamente a sus señales más ruidosas y ensordecedoras. máquinas políticas para obtener menos discriminación y exclusión. o las manifestaciones más recientes a favor del derecho a la vivienda. surgen procesos constituyentes lentos. en discusiones de tú a tú que. que se subjetiviza. gay. la creación de conflicto.Laboratorios de autoformación 159 no sólo el poder. Luego inventa y desarrolla la huelga y el sindicalismo en tanto máquinas políticas para obtener menos explotación y por lo tanto más derechos. A la creación de esta otra representación. una voz pública. le acompaña un segundo plano analítico. Es demasiado común al hablar de los movimientos. tal vez por una multitud de factores desencadenantes. en el sentido de que es un conflicto que construye un nuevo actor político y que usualmente lo hace a través de formas innovadoras de protesta. Esos sujetos. un nuevo sujeto ―llámesele obrero. sino incluso ellas mismas? ¿Cómo lo hicieron los obreros del siglo XIX? ¿Cómo lo hacen los indígenas en Chiapas que hasta hace poco tiempo se bajaban de la acera cuando pasaba un blanco? A modo de fábrica de porcelana. mujer. Es por ejemplo el caso de las grandes movilizaciones planetarias contra la guerra. el movimiento por los derechos civiles de EEUU en la década de 1960. y se autonarra como clase obrera. político. lesbiana o queer― que ya no admite ser un nadie. que producen otra representación de sí mismos. Otro ejemplo. El sujeto que se forma en el siglo XIX. esto es. Charles Tilly lo denomina acción colectiva transgresiva. indígena. produce formas de conflicto que se inician con la creación de las sociedades de socorro mutuo. a través del contagio. y más derechos. las primeras asociaciones netamente obreras. generan en un determinado momento. que inicialmente eran ilegales y fueron por ello perseguidas. multicasuales.

Esta fijación en las señales ruidosas lleva a enormes simplificaciones: o bien son una manifestación más. Demasiado a menudo. que de esas protestas emana. Todas ellas muestran un rechazo a la explotación. incluso las más militarizadas. resistiendo a su recuperación. el operaísmo y el postoperaísmo italiano con su noción de composición de clase. esas señales silenciosas son catalogadas como no políticas. o bien es una manifestación incomprensible ―apolítica e incluso antipolítica. la diferencia. entre otras razones porque si sólo se consideran estas señales no se muestra la riqueza. con su declinación posterior en lo que se ha conocido como literatura postcolonial.160 La Universidad en conflicto límite. abriendo en definitiva nuevos espacios de libertad. a través de la cual significan la existencia de un conflicto subterráneo y silencioso protagonizado cotidianamente por hombres y mujeres contra la organización capitalista Todo ello enriquece la mirada sobre los movimientos sociales. como las del operador informático que programa software libre. subterráneas. los subaltern studies. silenciosas. se permite la copia © . sin novedad alguna. a lo subterráneo. apostando en cambio su sustitución por las voces bajas que quedan sumergidas por el ruido de los mandatos estatistas/ nacionalistas. Una metodología más precisa de estudio debe atender también a las señales más silenciosas e imperceptibles. como las de la mujer que quiere libertad para cuidar a su hijo. inventando prácticas que escapan a la lógica del capital. Tres escuelas de la última parte del siglo XX han sabido captar esa importancia: el feminismo a través de su lema lo personal es político y su atención a lo micropolítico y al partir de sí mismo. cuando por el contrario constituyen el carburante de los movimientos sociales. esto es. como las del migrante que ejerce su derecho a la movilidad cruzando fronteras. a lo que acontece fuera de los focos. las voces altas y fuertes de la historia. o como las del estudiante que quiere formarse y moverse. y que supone una crítica sin paliativos a lo que Ranahit Guha y otros han llamado el «estatismo». Esas señales imperceptibles. como individuales.

y la ampliación del sector publicitario y técnico. En el marco del capitalismo cognitivo sobresalen las mutaciones del trabajo que marcan el paso hacia una hegemonía creciente del trabajo inmaterial. al tiempo que se convirtió en prescripción la adaptación a los nuevos tiempos. la cooperación como principal fuerza productiva. de la subjetividad. El término se utiliza para indicar la permanencia del sistema capitalista. es decir. las dinámicas de valorización y la estructura de propiedad. los afectos. a la vez que la nueva naturaleza del trabajo. de la utilización del pensamiento y el lenguaje como herramienta y materia prima: el saber. y la consecuente explosión del sector de los transportes dirigida a mejorar la movilidad de los productos. de la iniciativa. con el fin de producir más capitalismo. Fue la generación que en los setenta quería estudiar y quería trabajar de un modo más creativo porque odiaba la ética del trabajo. El ciclo de la producción flexible. El trabajo inmaterial hizo su primera aparición en las revueltas del ‘68 y principios de los años setenta. una amplia respuesta del capitalismo dirigida a organizar y dominar esa nueva composición de clase en el marco del entonces nuevo ciclo de producción. De este modo.Laboratorios de autoformación 161 X La segunda noción que transversaliza gran parte de la actividad de la Universidad Nómada es la de capitalismo cognitivo. así como el just-in-time y la empresa flexible que produce en series pequeñas atendiendo a demandas temporales. y por lo tanto también de explotación. El objetivo era utilizar esa creatividad y esa subjetividad en beneficio de la lógica del capital. de la invención y de la creatividad. siempre global. los conocimientos. a la nueva subjetividad de las clases emergentes. caracterizado por la fábrica difusa. constituyeron la verdadera contrarrevolución. las revueltas del rechazo al trabajo en las fábricas que afirmaron en su lugar el deseo y la necesidad del saber. se permite la copia © . Lo que sucedió en las décadas de 1980 y 1990 fue una contrarrevolución. se hizo imposible una vuelta a la situación pre ‘68. de la cooperación. pese a sus profundas mutaciones.

mercantilizarla por completo. El capital pretende explotar la vida. convertidos en materia de la que el capital pretende extraer beneficio. propia de la acumulación infinita de capital. en el actual escenario es la emergencia de una clase que. por lo tanto. y no solo la fábrica o la oficina. En el marco del capitalismo cognitivo. le corresponde como su espejo la biopolítica: cuando el capital inunda todas las esferas de la vida social. La mercantilización completa de la vida es conceptualizada por diversos autores como biopoder. El ocio. Se trata. En esta fase. los afectos. las capacidades comunicativas. los que afirman el derecho a la vivienda o los que ejercen y demandan la libre movilidad de las personas. los saberes. se permite la copia © . el rostro parasitario del capitalismo adquiere fuerza. aun atada a la lógica del capital. La ética del sotware libre y el horizonte del commonfare es la labor que puede y debe desarrollar a fin de escapar a la lógica del capital. no obstante. en la noción de explotación.162 La Universidad en conflicto La novedad. un cambio. la metrópolis. Esto explica la proliferación de movimientos ciertamente diversos. hay que emprender también una redefinición. por la C-C’ de la acumulación infinita de cooperación en una nueva esfera virtuosa. Al biopoder. la producción de subjetividad toma también la vida en toda su amplitud. y de este modo se produce también la difusión social de la insubordinación. sino que toma la vida en todas sus dimensiones. y por lo tanto. El nuevo capital fijo son los afectos. el capital ya no tiene por único objeto el trabajo. dispone en su cerebro y en su cuerpo de las habilidades para crear un poder constituyente al margen de esa lógica. Dicho en otras palabras. los contrarios a la urbanización salvaje del territorio. plusvalor. por lo tanto. los conocimientos. de una clase que tiene por primera vez la posibilidad de generar un desarrollo que sustituya la D-D’. son subsumidos en el capital. Lo más llamativo del capitalismo actual es la transición de la subsunción formal a la subsunción real de la sociedad en el capital. la cooperación. como los de cuidadanía. la cultura.

el escenario sobre el cual se hace y se hará política en la próxima década. El arte de construir un problema es muy importante: antes de encontrar una solución. convertido en común. los conflictos y movimientos novedosos empiezan a saltar a escena. muestran el tejido sobre el que será posible una reapropiación a gran escala de lo público. donde centenares de miles de personas expresaron que ni los recortes ni la gradación de derechos son políticas plausibles contra la crisis. Valencia. La modesta huelga de las metrópolis españolas del 29 de septiembre. Diálogos. El tránsito de lo público a lo común sólo puede venir de los movimientos y los conflictos emergentes que. más allá de recetas caducas y mitos que se desvanecen (el Estado. sin ser señales definitivas. nómadas y experimentales desarrolladas durante los últimos años en el espacio de frontera entre universidad y metrópolis. poco tenéis que decir. la nación. como cualquier otra cosa. la única esperanza civilizatoria en tiempos como los actuales. además de aburrir hasta la saciedad. si os las “plantean”. se inventa un problema. y con seguridad su federación a escala al menos europea. Sin autoformación no habrá más que repeticiones que. Y si no os dejan fabricar vuestras preguntas. tienen la oportunidad de plantear la autoformación como una práctica política consistente y a la altura de lo tiempos. o los recientes acontecimientos en Francia ―otro otoño caliente―. se fabrican. Pretextos.15 Fabricar las preguntas en el caso de la autoformación pasa por buscar los métodos de expansión de los laboratorios. la soberanía…). con elementos tomados de aquí y de allá. p. En el marco de la época de la crisis. Autoformación por lo tanto como forma de organización política que toma como punto de partida lo que Gilles Deleuze señalaba cuando decía que «las preguntas. serán absolutamente improductivas en términos políticos. una posición de problema».Laboratorios de autoformación 163 XI Éstas son algunas de las cuestiones que puede aportar la genealogía de las universidades anómalas. el trabajo asalariado como fuente de riqueza. a fin se permite la copia © 15 Gilles Deleuze/Claire Parnet. 1980. 5. .

anunciada por Giovanni Arrighi hace más de una década. Reírse de los poderes se convierte en una actitud inmunológica esencial. es ya una realidad. se permite la copia © . Crear las nuevas universidades es lo que le sigue. una realidad claustrofóbica donde la arrogancia del poder es proporcional a su vacuidad. de hacer posible otros mundos. en tanto nuevas instituciones del común. Ésta es parte de la tarea.164 La Universidad en conflicto de dar contenido a las nuevas universidades de la multitud. La espesa niebla global. siempre urgente e inaplazable.

10 euros. M.. Capitalismo cognitivo Propiedad intelectual y creación colectiva Y.. Moulier Boutang. 18 euros. Gramática de la multitud Para un análisis de las formas de vida contemporáneas Paolo Virno 160 pp. Gloria Anzaldúa. 2. Antonella Corsani.net mapas 1. 8. . 10.5 euros. La fábrica de la infelicidad Nuevas formas de trabajo y movimiento global Franco Berardi (Bifo) 188 pp. 9. Contrageografías de la globalización Género y ciudadanía en los circuitos transfronterizos Saskia Sassen 125 pp. Virtuosismo y revolución La acción política en la época del desencanto Paolo Virno 154 pp. 3 En el principio fue la línea de comandos.. M. 5. Stallman 320 pp. 10. Lazzarato et alli..net>>editorial@traficantes. Chela Sandoval. Avtar Brah. Software libre para una sociedad libre R.5 euros. 4. 6.http://traficantes. 9. Otras inapropiables Feminismos desde las fronteras bell hooks... Neal Stephenson 158 pp. El gobierno imposible Trabajo y fronteras en las metrópolis de la abundancia Emmanuel Rodríguez 188 pp. 9 euros.. 9 euros. 8. 9. 188 pp.. 7.....5 euros.. 160 pp.5 euros.5 euros.

10. Plan sobre el planeta Capitalismo Mundial Integrado y revoluciones moleculares Félix Guattari 140 pp., 10 euros. 11. Derecho de fuga Para un análisis de las formas de vida contemporáneas Sandro Mezzadra 184 pp., 12 euros. 12. Cuando el verbo se hace carne Lenguaje y naturaleza humana Paolo Virno 184 pp., 12 euros. 13. Por una cultura libre Cómo los grandes grupos de comunicación utilizan la tecnología y la ley para clausurar la cultura y controlar la creatividad Lawrence Lessig 302 pp., 18 euros. 14. Micropolítica Cartografías del deseo Félix Guattari y Suely Rolnik 384 pp., 20 euros. 15. Por una política menor Acontecimiento y política en las sociedades de control Maurizio Lazzarato 244 pp., 15 euros. 16. El gobierno de la excedencia Postfordismo y control de la multitud Alessandro De Giorgi 148 pp., 12,5 euros. 17. Ciudades muertas Ecología, catástrofe y revuelta Mike Davis 254 pp., 18 euros. 18. El estado del mundo Contraperspectivas Karl Heinz Roth 248 pp., 15 euros.

19. Estudios postcoloniales. Ensayos fundamentales Dipesh Chakrabarty, Achille Mbembe, Robert Young, Nirmal Puwar, Sandro Mezzadra, Federico Rahola, Gayatri Spivak, Chandra Talpade Mohanty ... 288 pp., 22 euros. 20. Producción cultural y prácticas instituyentes Líneas de ruptura en la crítica institucional transform 245 pp., 15 euros. 21. Postmetrópolis Estudios críticos sobre las ciudades y las regiones Edward S. Soja 594 pp., 35 euros. 22. Mil maquinas Breve filosofía de las máquinas como movimiento social Gerald Raunig 126 pp., 10 euros. 23. Deseo (y) libertad Una investigación sobre los presupuestos de la acción colectiva Montserrat Galcerán 208 pp., 14 euros. 24. Código 2.0 Lawrence Lessig 568 pp., 26 euros. 25. Movilización global Breve tratado para atacar la realidad Santiago López Petit 148 pp., 12 euros. 26. Entre el ser y el poder Una apuesta por el querer vivir Santiago López Petit 280 pp., 16 euros. 27. La gran crisis de la economía global Mercados financieros, luchas sociales y nuevas escenarios políticos. A. Fumagalli, S. Lucarelli, C. Marazzi, A. Negri y C. Vercellone 182 pp., 14 euros.

útiles
1. A la deriva por los circuitos de la precariedad femenina Precarias a la deriva 274 pp., 12 euros. 2. Nociones comunes Experiencias y ensayos entre investigación y militancia Derive Approdi, Posse, Colectivo Situaciones, Colectivo Sin Ticket, Grupo 116... 280 pp., 12 euros. 3. La empresa total Renato Curzio 114 pp., 10,8 euros. 4. Madrid. ¿La suma de todos? Globalización, territorio, desigualdad Observatorio Metropolitano 704 pp., 24 euros. 5. Barómetro social de España Colectivo Ioé 472 pp., 25 euros. 6. Innovación en la cultura Yproductions 222 pp., 14 euros 7. ¿Por nuestra salud? La privatización de los servicios sanitarios CAS Madrid (Comps.) 166 pp., 12 euros. 8. Micropolíticas de los grupos. Para una ecología de las prácticas colectivas David Vercauteren, Olivier «Mouss» Crabbé, Thierry Müller 284 pp., 12 euros. 9. Fin de ciclo Financiarización, territorio y sociedad de propietarios en la onda larga del capitalismo hispano (1959-2010) Isidro López Hernández y Emmanuel Rodríguez López 506 pp., 24 euros.

: 84-96453-13-8. 68 Paco Ignacio Taibo II ISBN: 84-96453-09-X. 680 pp. Los invisibles Nanni Balestrini I. 372 pp.B. 18 euros. 176 pp.S.. Luchas autónomas en los años setenta Del antagonismo obrero al malestar social Espai en Blanc (coord.) I.N. Autogestión y anarcosindicalismo en la España revolucionaria Frank Mintz I.. Las huelgas en Francia durante mayo y junio de 1968 Bruno Astarian I.S. Techno Rebelde Un siglo de músicas electrónicas Ariel Kyrou I.: 978-84-96453-51-7.B.S.historia 1. 4. 110 pp...S. 368 pp.: 84-96453-29-4. . política y revolucionaria (1968-1977) Primo Moroni y Nanni Balestrini I.N.N. 172 pp..: 84-96453-07-3. 6.N.B. La horda de oro La gran ola creativa y existencial.: 978-84-96453-30-2.N.B. 7. 18 euros. 15 euros.: 84-96453-10-3. Lo queremos todo Nanni Balestrini ISBN: 84-96453-08-1. 300 pp.. 12 euros 2. 304 pp.N. 10 euros 3.S. 5. 28 euros..S.. 8. 400 pp.B.B. 10 euros.N. Caliban y la bruja Mujeres.S. 9.. 25 euros.: 978-84-96453-23-4.B. 20 euros. curepo y acumulación originaria Silvia Federici I.

arruinados por el devenir empresarial de los circuitos universitarios.com o escribirnos a: nocionescomues2010@gmail. construyendo colectivamente las formas de pensar y actuar que permitan orientarnos en un mundo que nos aturde por medio de sus infinitas narrativas de poder. En ese sentido.com . los que sostendrán nuestro proyecto.Nociones Comunes nace como proyecto de formación política para todas aquellas personas que quieran intervenir sobre la realidad desde una perspectiva crítica. estando atentos a sus evoluciones y a todas aquellas demandas y aportaciones que se puedan sugerir desde personas o colectivos interesados en colaborar. postcolonialidad o los estudios críticos sobre las metrópolis. Lejos de confiar en los canales formales de producción del saber. Un espacio de autoformación y cooperación política que pretende ser el germen de una institución formativa autónoma a la que invitamos a todos y todas a unirse. proponemos un cruce de caminos entre la investigación y la formación autónoma que nos permita responder con solvencia a los desafíos intelectuales y políticos a los que nos enfrentamos. entre otros. Si quieres participar o recibir información sobre nuestros cursos en nuestro local o en las universidades y colectivos puedes consultar nuestro blog: http://nocionescomunes.wordpress. son los movimientos y líneas de pensamiento surgidas desde los años sesenta hasta nuestros días: feminismos.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful