EL RAPTO SECRETO

:

¿Realidad o Ficción?
SAMUELE BACCHIOCCHI, PH. D.

El Rapto Secreto: ¿Realidad o Ficción?
Samuele Bacchiocchi, Ph. D. Profesor de Teologia, Andrews University

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uchos Cristianos sinceros creen que el Segundo Regreso de Cristo

ocurrirá en dos fases distintas. La primera fase es conocida como “el rapto secreto” de la Iglesia y podría ocurrir en cualquier momento. En ese instante Cristo recorrerá solo una parte de su camino a la tierra para resucitar a los santos que han muerto y para transformar y glorificar a los creyentes que aun vivan. Ambos grupos serán arrebatados, es decir, serán llevados secretamente, de una manera repentina y nadie se dará cuenta de este suceso, para encontrarse con el Señor en el aire. Este cuerpo de creyentes, conocidos como la “Iglesia,” ascenderá hasta al cielo para celebrar durante siete años las bodas del Cordero, mientras Judíos y Gentiles no convertidos se quedaran en la tierra para sufrir los siete años finales de la tribulación. Al final de este periodo de siete años, la segunda fase del regreso de Cristo, conocida generalmente como el Retorno o la Revelación, ocurrirá. Vendrá entonces Cristo en gloria con todos sus santos a la tierra para destruir a los enemigos del Señor en la batalla del Armagedon, para afirmar su trono sobre Jerusalén y empezar con su reinado milenial en la tierra. ¿Cuándo se supone que tendrá lugar este suceso en el que millones de verdaderos Cristianos de todas las naciones desaparecerán? Muchos creyentes creen que este evento es inminente porque la condición principal, conocida como el re-establecimiento del Estado de Israel y la re-posesión de la ancestral Jerusalén, ya han tenido lugar. Esta creencia se puede ver plasmada en calcomanías que anuncian: “Si el conductor desaparece, por favor frene.” De acuerdo a los cálculos estimados de Hal Lindsey el rapto secreto de la iglesia, o si se prefiere llamar, o “el gran arrebatamiento”1 ya debería estar ocurriendo. En 1970 el predijo que “dentro de los próximos cuarenta años a
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Hal Lindsey, The Rapture: Truth or Consequences (New York, 1983), p. 24.

partir de 1948 (año de la formación de Estado moderno de Israel) todas esas cosas habrán tomado lugar.”2 Lindsey concibe que “cuarenta años” son el periodo Bíblico para una generación basando su argumento en la parábola de la Higuera (Mateo 24:32-33) y como la formación del Estado de Israel sucedió en 1948 este marca el inicio de la ultima “generación” (Mateo 24:34) que será la primera en ver el rapto, entonces vendrán los siete años de tribulación, y finalmente el Retorno de Cristo en Gloria. A partir del rapto, y de acuerdo a Lindsey y a la mayoría de los dispensacionalistas, habrá un periodo de siete años (Daniel 9:27) antes del Retorno visible de Cristo, todo esto tuvo que haber ocurrido hacia 1981 o 1982. Lo que significa que el tiempo ya pasó y la predicción no fue más que una declaración sentimentaloide.

La Llegada, Expansión y Declive del Pre-tribulacionismo
El Origen del Pre-tibulacionismo. La creencia de que la iglesia será raptada repentinamente y de forma secreta antes de la última, la gran tribulación, es conocida como pre-tribulacionismo. Este origen se remonta generalmente hacia 1830. John N. Darby, un predicador Anglicano quien vino a ser el fundador de Plymouth Brethren, es conocido como el expositor mas influyente del rapto pretribulacional. A través de las seis visitas que hizo a América y la extensa campaña informativa lanzada desde Brethren, el pre-tribulacionismo se disemino rápidamente. El periodo de mayor auge y expansión del pre-tribulacionismo fue durante la primera mitad del siglo veinte. Hombres como Arno C. Gaebelein, C. I. Scofield, James M. Gray del Moody Bible Institute, Reuben A. Torrey del Bible Institute of Los Angeles, Harry A. Ironside del Moody Memorial Church, y Lewis Sperry Chafer del Evangelical Theological College (en la actualidad Dallas Theological Seminary) han tendido un papel central en la difusión del rapto pretribulacional.3 Pero el factor mas importante fue la publicación de la Scofield Reference Bible (la Biblia Comentada de Scofield), publicada en 1909 y
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Hal Lindsey, The Late Great Planet Earth (Grand Rapids, 1970), p. 54 Para un resumen de la historia del desarrollo del pretribulacionismo ver Richard R. Reiter, "A History of the Development of the Rapture Position," The Rapture. Pre-, Mid-, or Post-Tribulational, symposium (Grand Rapids, 1984), pp. 24-34.

revisada en 1917, la cual ha penetrado entre los cristianos en general como la única perspectiva bíblica correcta. Renacimiento del Post-tribulacionalismo. Desde 1950 más y más eruditos evangélicos han abandonado la postura pre-tribulacional y han regresado al post-tribulacionismo histórico. Esta postura sostiene que la iglesia pasara por la gran tribulación, hasta que al final Cristo vuelva para resucitar a los muertos y salvar a los creyentes que estén vivos todavía. El crédito de este renacer del post-tribulacionismo puede ser dado a la influencia de George Eldon Ladd, profesor de Nuevo Testamento en el Fuller Theological Seminary. Algunos de sus libros mas importantes sobre el tema son: Crucial Questions About the Kingdom of God (Cuestiones Cruciales Sobre el Reino de Dios) 1952, The Blessed Hope (La Bendita Esperanza) 1956, y The Last Things (Las Ultimas Cosas) 1978. Su respetada erudición ha sido congruente con su compromiso hacia el evangelicalismo y como consecuencia muchos eruditos evangélicos han empezado ha replantearse sus posiciones pre-tribulacionistas. La influencia de Ladd puede notarse en los siguientes estudios producidos por notables eruditos que se han apegado a esta perspectiva y han escrito en su defensa: The Greatness of the Kingdom (La Grandeza del Reino, 1959) por Alva J. McClain, presidente del Grace Theological Seminary en Winona Lake, Indiana; The Imminent Appearing of Christ (La Inminente Aparicion de Cristo, 1962) por J. barton Payne, profesor de Antiguo Testamento en el Trinity Evangelical College; y The Church and the Tribulation (La Iglesia y La tribulación, 1973) por Robert H. Gundry, profesor de Estudios Religiosos en Westmont College, California.4 Estudios como estos han influenciado a numerosos eruditos dentro del campo del pre-tribulacionismo tradicional para regresar al post-tribulacionalismo histórico. La Iglesia Evangélica Libre de América, por ejemplo, quien fuera una
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Ver tambien Norman F. Douty, Has Christ's Return Two Stages? (New York, 1956); Alexander Reese, The Approaching Advent of Christ (Grand Rapids, 1975).

defensora en el pasado del rapto pre-tribulacional, ha instado a los profesores de la Trinity Evangelical Divinity School a cuestionar el pre-tribulacionismo en su conferencia anual en Enero de 1981. Las preguntas y las respuestas fueron publicadas en 1984 en forma de symposium titulado El Rapto: Pre-, En Medio-, o Post-Tribulacional-; ofrece un debate con respecto al Rapto. Un Error Aceptado. Una lectura superficial a la literatura pre-tribulacional es suficiente para despertar sospechas sobre un posible rapto secreto porque esto presupone mas especulaciones subjetivas de las que pudieran hacerse en una correcta enseñanza bíblica. La presuposición principal es que Dios tiene planes diferentes para la Iglesia y para Israel. En consecuencia, se asume que la iglesia será removida de la tierra antes de que Dios pueda tratar con los Judíos para que a través de la experiencia de la tribulación estos puedan ser convertidos. John F. Walvoord, el mayor expositor del rapto secreto, reconoce explícitamente la importancia de este argumento cuando escribe: “La cuestión del rapto esta determinada más por la eclesiologia que por la escatología,” es decir, esta basada más por el entendimiento de la relación entre la iglesia e Israel que por la enseñanza bíblica con respecto al Fin de las cosas.5 C. C. Ryrie, otro exponente del pre-tribulacionismo, expresa la misma convicción, al decir: “La distinción entre Israel y la Iglesia nos conduce a creer que la Iglesia será removida de la tierra antes de inicio de la tribulación (la cual seria mas probable para Israel).”6 Hal Lindsey llega más lejos al hacer de la distinción entre Israel y la Iglesia su “razón principal” para creer que “el rapto ocurrirá antes de la tribulación.”7 El argumenta que “si el rapto toma lugar al mismo tiempo que el Segundo Regreso, no habrá personas que se puedan convertir posteriormente, aun mas, no habrá nadie para el Reino ni para repoblar la tierra.”8 En otras palabras, desde que Lindsey supuso que el Reino Mesiánico profetizado en el Antiguo Testamento seria establecido por Cristo en su Segundo Regreso como un reino
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John F. Walvoord, The Rapture Question (Grand Rapids, 1957), p. 50. C. C. Ryrie, Dispensationalism Today ( Chicago, Moody Press, 1965), p. 159. 7 Hal Lindsey, The Late Great Planet Earth (Grand Rapids, 1970), p. 143 8 Ibid.

terrenal consistiendo mayormente de seres humanos, Judíos convertidos, fue necesario entonces aceptar que el rapto de la Iglesia ya debería de haber sucedido. ¿Cómo se supone que Cristo venga a establecer un reino milenial judío sobre esta tierra, si todos los creyentes fueron sacados de esta tierra en su Regreso? El Segundo Regreso Dividido en Dos Fases. Para resolver este dilema, los dispensacionalistas dividen el Segundo Regreso en dos partes: primero un Regreso invisible que de manera secreta se llevara a la Iglesia, segundo un Regreso posterior visible que acontecerá siete años después para destruir la iniquidad y establecer el Reinado Milenial Judío. El razonamiento detrás de este argumente puede parecer correcto, pero a decir verdad esta equivocado porque presupone que hay una distinción entre los planes de Dios para Israel y para la Iglesia. No hay apoyo bíblico para sustentar una división entre Israel y la Iglesia. El futuro de Israel es visto en el Nuevo Testamento, no como un reino político milenial separado en Palestina, sino como una eterna bendición compartida con los redimidos de todas la edades en una tierra restaurada. Desafortunadamente, esta mala suposición es la que ha determinado la interpretación del texto Bíblico en apoyo de la teoría del rapto. Se argumenta, por ejemplo, que ciertos textos no pueden referirse a la Iglesia porque se refieren a la gran tribulación, la cual se supone es solo para Israel. Este tipo de argumento circular, basado en suposiciones innecesarias, no es el método correcto para interpretar los textos de la Biblia. La interpretación debe estar basada en una exégesis cuidadosa, no en ideas preconcebidas. Cuatro Razones para Rechazar el Rapto Secreto Un estudio cuidadoso de los textos Bíblicos en relación al Regreso de Cristo sugiere que existen al menos cuatro razones para objetar la teoría de la división del Segundo Regreso de Cristo.

El Vocabulario del Segundo Regreso. La primera razón para objetar el rapto secreto pre-tribulacional es el tipo de vocabulario que se maneja con respecto al Segundo regreso ya que tal no ofrece ninguna base que lo apoye. Ninguno de los tres términos Griegos usados en el Nuevo testamento para describir el Regreso de Cristo, conocidos como, parusia o regreso, Apocalipsis o revelación, y epifanía o aparición, sugieren un rapto secreto pre-tribulacional como el objeto de la Esperanza en el Segundo Regreso. Los pre-tribulacionalistas dicen que la palabra parusia o regreso es usada por Pablo en 1 Tesalonicenses 4:15 para describir el rapto secreto. Sin embargo en 1 Tes. 3:13 Pablo usa la misma palabra para decir “el regreso de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos” – esta es una descripción, de acuerdo a los pre-tribulacionalistas, de la segunda fase del Regreso de Cristo. De nuevo en 2 de Tesalonicenses 2:8 Pablo emplea el término parusia o regreso para referirse al Regreso de Cristo el cual será la causa de la destrucción del anticristo – un evento el cual, conforme a los pre-tribulacionalistas, se supone que pasa en la segunda fase del Regreso de Cristo. De manera similar las palabras Apocalipsis o revelación y epifanía o aparición son usadas para describir lo que los pre-tribulacionalistas insisten en señalar como el rapto (1 Cor. 1:7; 1 Tim. 6:14) y al mismo tiempo lo que ellos llaman el Regreso o la segunda fase del Retorno de Cristo (2 Tes. 1:7-8, 2:8). De esta forma el lenguaje utilizado en la Bendita Esperanza no provee las bases para hacer una distinción del Regreso de Cristo, debido a que los términos son usados intercambiablemente para describir el mismo evento. Empero sigue siendo mas importante el hecho de que cada uno de los tres términos es claramente usado para describir el Regreso post-tribulacional de Cristo que es visto como el objeto de la esperanza de los creyentes. La parusia, por ejemplo, es indiscutiblemente post-tribulacional en Mateo 24:27, 38, 39 y en 2 Tesalonicesnces 2:8. Lo mismo sucede con la palabra Apocalipsis en 2 Tes. 1:7 y epifanía en 2 Tes. 2:8. Aun más, el vocabulario usado para describir la Bendita Esperanza excluye la posibilidad de un Regreso secreto de Cristo para llevarse a su Iglesia, y que después de siete años de

tribulación venga un Regreso visible y glorioso para establecer el Reino Judío Milenial. El termino usado apunta claramente a un solo evento, indivisible y post-tribulacional del Regreso de Cristo con el objeto de traer salvación a los creyentes y retribución a los incrédulos. No Hay un Rapto Secreto de la Iglesia. La segunda razón para rechazar el rapto secreto pre-tribulacional de la Iglesia es que no existe ningún trazo en el Nuevo Testamento de un rapto secreto, invisible e instantáneo de la Iglesia. La descripción mas notoria del Segundo Regreso, es la que encontramos en 1 Tesalonicenses 4:15-17, esta cita sugiere lo contrario con respecto al rapto porque habla acerca de que el Señor descenderá desde los cielos con “voz” de mando, con “voz” de arcángel y con “trompeta” de Dios.” “Los muertos en Cristo se levantaran” y junto a los santos que aun queden serán “levantados” (Raptados) para encontrarse con el Señor en el aire. La “voz”, el “llamado” y la “trompeta” y la gran congregación de santos vivos y resucitados difícilmente sugieren un evento secreto, invisible e instantáneo. Por el contrario, como muchos lo han rechazado, este quizá sea el pasaje más notorio en la Biblia. La referencia a “al llamado de la trompeta” y a la “trompeta que sonara” en pasajes paralelos como Mateo 24:31 y 1 Corintios 15:52 corrobora la naturaleza visible y publica del Segundo Regreso. No hay ninguna huella hallada que indique un rapto secreto en estos pasajes. La Iglesia No Pasa por la Gran Tribulación. Una tercera razón para rechazar la teoría del rapto secreto de la Iglesia esta apoyada en aquellos textos que hablan de la tribulación. Por ejemplo, en Su enseñanza en el Monte de los Olivos Jesús habla de “la gran tribulación” que será antes de Su Venida y además El promete que “por causa de los elegidos esos días seria acortados” (Mateo 24:21-22; 29). Argumentar que “los elegidos” son solamente Judíos y no los miembros de la Iglesia es ignorar el hecho de que Jesús estaba dirigiéndose a sus apóstoles quienes representaban no solamente al Israel nacional sino también a la Iglesia. Esto es confirmado por el hecho de que

tanto Marcos como Lucas registran el mismo mensaje para la Iglesia Gentil (Marcos 13; Lucas 21.) También es importante remarcar la notable similitud entre la descripción de Cristo con respecto al rapto de la Iglesia en Mateo 24:30-31 y lo dicho por Pablo en 1 Tesalonicenses 4:16-17. Ambos pasajes mencionan al Señor descendiendo, así como el sonido de trompeta, la compañía de Ángeles y la congregación del pueblo de Dios. Semejantes similitudes sugieren que ambos pasajes describen el mismo evento. Por lo tanto vemos que en Mateo el rapto de la Iglesia toma lugar explícitamente “después de la tribulación” (Mateo 24:29) al mismo tiempo que el Regreso de Cristo “con poder y gran gloria” (vv. 29-30). El paralelismo entre los dos pasajes indica claramente que el rapto de la Iglesia no precede, sino, por el contrario, es posterior a la gran tribulación. Cristo nunca prometió a Su Iglesia un rapto pre-tribulacional secreto para sacarla de este mundo. Más bien El prometió protegerla en medio de la tribulación. En la petición que El hizo a Su Padre dijo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.” (Juan 17:15). Con respecto a la Iglesia de Filadelfia, Cristo prometió: “yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los que habitan sobre la tierra.” (Apocalipsis 3:10). Si la Iglesia estuviera ausente de la tierra durante la hora de la prueba, entonces no habría necesidad de protección divina. El Rapto Pre-tribulacional no se Encuentra en la Escritura. Por ultimo, la teoría de un rapto pre-tribulacional secreto es negado por Pablo y el libro de Apocalipsis. En su Epístola a los Tesalonisenses Pablo habla a los creyentes que son atribulados en este presente siglo malo y les recuerda que “cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo con los Ángeles de su poder, en llama de fuego, dará retribución a todos aquellos que no conocieron a Dios…” (2 Tes. 1:7-8). En otras palabras, los creyentes experimentaran la liberación del sufrimiento aun en este siglo, no a través de un rapto secreto sino a través de una revelación post-tribulacional de Cristo. En el segundo capitulo Pablo refuta la mala interpretación que prevalecía entre los Tesalonisenses acerca de que el Día del Señor ya había pasado. Con el fin

de refutar su mal entendimiento Pablo cito dos grandes eventos que deberán tener lugar antes del Regreso del Señor, conocidos como, la apostasía y la aparición del ”hombre de pecado” (2 Tes. 2:3) quien perseguirá al pueblo de Dios. Lo que es crucial en este pasaje es que Pablo no hace mención a un rapto pretribulacional como un antecedente necesario para el Regreso del Señor. Así, este era el argumento más fuerte de Pablo para probar a los Tesalonisenses que el Día del Señor todavía no tenía lugar, sino que el rapto todavía no había acontecido. La omisión de Pablo de tan vital argumento sugiere fuertemente que el mismo Pablo no creía en un rapto pre-tribulacional secreto de la Iglesia. Esta conclusión esta también apoyada en la mención que hace Pablo sobre la aparición del anticristo, un evento indisputablemente tribulacional el cual los creyentes verían antes del Regreso del Señor. Si Pablo esperaba que la Iglesia fuera arrebatada de este mundo antes de la tribulación que vendría por causa del anticristo, difícilmente les habría enseñado a los creyentes que verían este evento antes del regreso del Señor. ¿Cuál seria entonces el interés de los Tesalonisenses por saber acerca de la aparición del hombre de pecado durante la gran tribulación, si ellos iban a salir de la tierra antes de que estos sucesos tuvieran lugar? Ya sea por omisión o por afirmación, Pablo fue tajante al negar un rapto pre-tribulacional de la Iglesia. No Hay Rapto Pretibulacional en el Apocalipsis. El libro del Apocalipsis trata en forma detallada los eventos asociados a la gran tribulación en el Nuevo Testamento mas que ningún otro libro del Canon, ejemplos como las siete trompetas, la aparición de la bestia que inflige una terrible persecución sobre los santos de Dios, el derramamiento de las siete plagas (Apo. 8-16) son los que contiene este libro. Aunque Juan describe con gran detalle los eventos que tendrán lugar durante la tribulación, nunca menciona o sugiere un Regreso secreto o pre-tribulacional de Cristo para llevarse a su Iglesia. Esto es lo más sorprendente de la visión de Juan, su propósito era instruir a la iglesia acerca de los eventos finales.

Juan menciona explícitamente a una gran multitud de creyentes que pasaran por la gran tribulación: "Estos son los que han salido de la gran tribulación; han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero.” (Apo. 7:14). Los pre-tribulacionalistas argumentan que tales creyentes son solo Judíos, porque la Iglesia en Apocalipsis 4 al 19 ya no esta en la tierra sino en el cielo. Este argumento queda desacreditado principalmente por el hecho de que Juan no hace en ninguna parte tal diferencia entre Judíos y Gentiles durante la tribulación. Juan declara que los creyentes victoriosos de la tribulación vienen de “toda nación, de toda tribu, pueblo y lengua” (Apo. 7:9). Esta frase aparece repetidamente en Apocalipsis para no excluir a los Judíos sino para incluir a cada miembro de la familia humana. (Apo. 5:9;10:11; 13:7; 14:6). El Cordero, por ejemplo, es alabado por 24 Ancianos que pertenecen a “toda tribu y lengua, pueblo y nación”, (Apo. 5:9) Obviamente, Cristo no es adorado solo por una raza sino por gente de todas las razas. El Éxtasis de Juan, No Significa el Rapto de la Iglesia. El argumento de que la Iglesia en Apocalipsis 4-19 esta en el cielo proviene de una falsa presuposición con respecto al mandato dado a Juan: "¡Sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas!” (Apo. 4:1), porque supone que hace referencia al rapto de la Iglesia en el cielo. Esta es una mala interpretación, porque el texto no habla del rapto de la Iglesia, sino de la experiencia que tuvo Juan. Aun John F. Walvoord, un conocido pretribulacionalista, reconoce abiertamente que “no hay ningún tipo de autoridad que conecte el rapto con esta expresión”9 Los paralelos entre las instrucciones halladas en las cartas a las siete iglesias y los santos que pasan por la tribulación sugieren esencialmente que los dos grupos son la misma gente. Por ejemplo, cuatro veces en las siete cartas se enfatiza la necesidad de “resistir” (Apo. 2:2; 3; 19; 3:10), y lo mismo se espera cuando los santos pasen por la tribulación (Apo. 13:10; 14:12). De la misma forma, la necesidad de “vencer”, esta expresada siete veces en la cartas a las
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John F. Walvoord, The Revelation of Jesus Christ (Chicago, 1966), p. 103.

iglesias (Apo. 2:7, 11, 17, 26; 3:5, 12, 21), este es el atributo verdadero de la tribulación de los santos “quienes habían conquistado a la bestia y a su imagen)” (Apo. 15:2). Parece difícil de creer que Juan atribuyera las mismas características a dos grupos diferentes de personas. La Iglesia Pasa Por la tribulación Pero no Por la Ira Divina. En Apocalipsis 22:16 Jesús dice que ha enviado Su ángel a Juan “para dar testimonio a las iglesias.” Es difícil ver como es que el mensaje dado por el ángel a Juan puede ser un testimonio para las iglesias si esta no esta directamente envuelta en muchos de los eventos descritos en el libro (Apo. 4-19). El punto es que la Iglesia en Apocalipsis sufrirá persecución causada por poderes satánicos durante la tribulación final, pero no sufrirá la ira divina. La ira divina, la cual es representada por las siete plagas apocalípticas, no es derramada indiscriminadamente sobre todo mundo, sino solo en aquellos quienes han “sucumbido ante la marca de la bestia y han adorado su imagen” (Apo. 16:2; cf. 14:9-10). Así como los ancestros de los Israelitas disfrutaron de la protección de Dios durante las diez plagas (Ex. 11:7), así el pueblo de Dios será protegido cuando Su ira divina caiga sobre los malvados. Esta protección divina esta representada en el Apocalipsis por un ángel que sella a los siervos de Dios en sus frentes (Apo. 7:13) así que ellos serán separados cuando Dios derrame su ira sobre los pecadores (Apo. 9:4). El evento final será cuando el pueblo de Dios sea rescatado por el glorioso Regreso de Cristo (Apo. 16:15; 19:11-21). De esta manera el Apocalipsis esquematiza no un rapto pre-tribulacional de la Iglesia sino un Retorno post-tribulacional de Cristo.

Conclusión

A la luz de los argumentos mencionados, podemos concluir que la enseñanza popular de un Regreso Secreto de Cristo para levantar a su Iglesia antes de la tribulación final es un error en estos últimos tiempos y carece de todo apoyo bíblico. Tal creencia hace culpable a Dios de una espantosa discriminación al proveer un trato preferencial para la Iglesia que es removida de la tierra antes de la tribulación final reservada para los Judíos. La Escritura enseña que el Segundo Regreso de Cristo es un evento único que ocurrirá después de la gran tribulación y será experimentado por creyentes de todas las edades y razas. Esta es la Bendita Esperanza que une “ a cada nación, tribu, lengua y pueblo” (Apo. 14:6).

El Artículo fue tomado de: Endtime Issues No. 11 15 March 1999 Information: Samuele Bacchiocchi, Ph. D. Profesor de Teología e Historia de la Iglesia Andrews University 4990 Appian Way, Berrien Springs, MI 49103

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