Resumen de DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES. Comunicación, cultura y hegemonía de Jesús Martín-Barbero. Editorial Gustavo Gili, S.A.

, Barcelona 1987 (seguir la paginación de 2ª edición, 1991) Esa es la apuesta y el objetivo de este libro: cambiar el lugar de las preguntas, para hacer investigables los procesos de constitución de lo masivo por fuera del chantaje culturalista que los convierte inevitablemente en procesos de degradación cultural. Y para ello investigarlos desde las mediaciones y los sujetos, esto es, desde la articulación entre prácticas de comunicación y movimientos sociales. De ahí sus tres partes la situación, los procesos, el debate y su colocación invertida: pues siendo el lugar de partida, la situación latinoamericana resultará en la exposición sólo lugar de llegada. Aunque espero que las señales dejadas a lo largo del recorrido activen la complicidad del lector y permitan durante la travesía reconocerla. I. Afirmación y negación del pueblo como sujeto. (PAG 14) A la noción política del pueblo como instancia legitimante del Gobierno civil, como generador de la nueva soberanía, corresponde en el ámbito de la cultura una idea radicalmente negativa de lo popular, que sintetiza para los ilustrados todo lo que éstos quisieran ver superado, todo lo que viene a barrer la razón: superstición, ignorancia y turbulencia. Contradicción que tiene su fuente en la ambigüedad que la figura misma del pueblo tiene en su acepción política. Más que sujeto de un movimiento histórico, más que actor social, "el pueblo" designa en el discurso ilustrado aquella generalidad que es la condición de posibilidad de una verdadera sociedad. Pues es por el pacto "que un pueblo es un pueblo [...] verdadero fundamento dé una sociedad"2. De manera que el pueblo es fundador de la democracia no en cuanto población, sino sólo en cuanto "categoría que permite dar parte, en tanto que aval, del nacimiento del Estado moderno"3. Una sociedad moderna no es pensable, según Rousseau, si no es constituida desde la "voluntad general", y a su vez esa voluntad es la que constituye al pueblo como tal. La racionalidad que inaugura el pensamiento ilustrado se condensa entera en ese circuito y en la contradicción que cubre: está contra la tiranía en nombre de la voluntad popular pero está contra el pueblo en nombre de la razón. Fórmula que cifra el funcionamiento de la hegemonía. Puesto que, fuera de la "generalidad", el pueblo es la necesidad inmediata lo contrario de la razón que piensa la mediación ; al descubrimiento del pueblo como productor de riqueza no se responderá con leyes sino con filantropía: cómo hacer para ser justos con sus "necesidades humanas" sin estimular en el pueblo las pasiones oscuras que lo dominan, y sobre todo "esa envidia rencorosa que se disfraza de igualitarismo". Así, en el paso de lo político a lo económico se hará evidente el dispositivo central: de inclusión abstracta y exclusión concreta, es decir, la legitimación de las diferencias sociales.

del barrio al hospital psiquiátrico. un espacio sin sujetos. Nunca se había revelado tan problemática la concepción de la cultura como superestructura que a la luz de esta concepción del poder como producción de verdad. PAG 16 A finales de los años sesenta un pensamiento que prolonga por herencia o polémica la reflexión de los de Frankfurt va a tomar como eje la crisis entendida como emergencia del acontecimiento. Pues bien. separado de la vida y de la cultura. Y más allá de las ideologías de la crisis de las que no se verá libre nadie que lo aborde en torno a ese concepto va a desarrollarse un esfuerzo importante por pensar el sentido de los nuevos movimientos políticos. de inteligibilidad. cap III. especialmente a partir de Crítica de la economía política del signo. y de una forma especialísima desde eso que Occidente ha llamado cultura. a la negación de lo popular como sujeto no sólo por la industria cultural. y ha aplastado la pluralidad y complejidad de los conflictos sociales sobre el eje unificante del conflicto de clase. sino algo que se ejerce. nacional o internacional. En el fin de la era de la producción y el comienzo de la era de la información la crisis se resuelve en un reciclaje del sistema que . implosión de lo social. Industria cultural: capitalismo y legitimación (Pag 67 a 71. muerte del espacio público o impase en la legitimación del capitalismo.) Y aunque el Estado siga en el centro el poder fluye. Lo que nos remite al corazón de nuestro debate: a la negación de sentido y legitimidad de todas las prácticas y modos de producción cultural que no vienen del centro. Cercana en sus propósitos iniciales a la posición de Morin y los situacionistas crítica de aquello que nos impide pensar la movilidad de los conflictos que hace emerger la crisis . también por una concepción dominante de lo político que ha sido incapaz de asumir la especificidad del poder ejercido desde la cultura.Más allá de las modas y sabemos que la industria cultural puede hoy vendernos hasta eso poniéndonos de moda una época histórica el interés actual por el movimiento romántico está ligado a la crisis de una concepción de la política como espacio separado. de legitimidad. porque no es una propiedad. contracultura. De la crítica a la crisis. PAG 49 2. de los nuevos sujetos-actores sociales desde los jóvenes y las mujeres a los ecologistas y los nuevos espacios en los que. la investigación de Jean Baudrillard resultará ser sin embargo una buena expresión de la coartada política que entraña la "dialéctica negativa" puesta en marcha por los de Frankfurt. Ya Benjamín nos había advertido contra la tentación dialéctica de colocar sobre el mismo plano ontológico el sentido y el valor. toda la obra de Baudrillard. consistirá en tratar de demostrarnos la absoluta disolución de los referentes y su 67 transformación en agentes de una simulación generalizada. fin de cap. la heterogeneidad y conflictividad de lo cultural. estalla la cotidianidad. convertida en oficio desafectado.

Y convertida en modelo la información devora lo social. ya no es posible refugiarnos en las viejas teorías de la manipulación. dice "que ya no es posible hablar en su nombré. etc. Era de prever. Y la abstracción halla su "realización" en la informatización generalizada. y su legitimación política en la separación axiomática Wiener. ¿Y de qué habla ese silencio? Habla del '. Claro que para que esa lógica funcione habrá que eliminar las contradicciones que vienen de más allá de la técnica o las instituciones. Algo de eso ya había sido afirmado por McLuhan al plantear que «el medio devora al mensaje». es el modo de actividad de las masas. más lejana a la explosión. escolarización. la simulación en los medios en especial en la televisión llega a producir "un real más verdadero que lo real". lo verdaderamente producido es "la implosión de lo social en las masas"131. Ante ese "hecho". ¿No nos recuerda demasiado esa idea a aquella de "lo que parecía decadencia de 68 la cultura es su puro llegar a sí misma" de Adorno? Baudrillard nos lo corrobora: la indiferencia política y la pasividad.tendría su dinámica económica en la información como nuevo y único espacio de producción de poder y de sentido. acabó desencantando las relaciones sociales hasta devorar al sujeto y a la propia razón. concentración. Y aboliendo la distancia entre la representación y lo real. destruyendo la comunicación al convertirla en pura escenificación de sí misma: en simulacro. Pero entonces a lo que la . Movimiento cuya clave está en el proceso de abstracción. así para Baudrillard "las instituciones que han jalonado los progresos de lo social (urbanización. Uno. su silencio. Para pensar esa transformación Baudrillard parte de un doble axioma: "a más información menos sentido" y "a más institución menos social"129. Librados a la dinámica propia de la dialéctica negativa. que des-encantó la naturaleza. sino el modo propio de ser de la masa. lo que ha ocurrido ha sido lo contrario: "La información produce más masa cada vez". etc. seguridad social.) producen y destruyen lo social en el mismo movimiento"130. esto es. Solo que ahora el proceso va más lejos: el mensaje ha terminado por devorar lo real. Frente a los que pensaban que inyectándole información a la masa liberarían su energía. la pasividad de las masas no es efecto de ninguna acción del poder. porque y aquí se hace visible el "salto al vacío" político que separa profundamente el pensamiento de Baudrillard del de los situacionistas y de Foucault la inercia. la indiferencia. Shanon. poniendo a funcionar. producción. des-atando el proceso de entropía que subyace en la masa. Como para los de Prankfurt la racionalidad instrumental. la racionalidad instrumental o el simulacro no paran hasta devorarlo todo. de destrucción del intercambio simbólico y ritual del que han vivido todas las sociedades hasta ahora.'fin de lo político. medicina. Por dos caminos.una masa más atomizada. entre información y significación. trabajo. según Baudrillard irreversible. ya no son una instancia a la que nadie pueda referirse como en otro tiempo a la clase o al pueblo"132. Y dos.

implosión de la masa o la cultura. ¿no tendrá nada que ver con ese "déficit de 69 racionalidad" de qué habla Habermas? Pero entonces no se trataría de "la muerte" de lo político. Pero a lo que asistimos hoy es a otra cosa: "Hoy el Estado debe cumplir funciones que no pueden explicarse invocando las premisas de persistencia del modo de producción ni deducirse del movimiento inmanente del capital"133. La expansión del Estado. El ciclo largo de las crisis económicas es reemplazado ahora por la crisis permanente que implica la inflación y el déficit de las finanzas públicas. Que es el costo. como por Baudrillard en la figura de la abstracción creciente de las instituciones y la simulación informacional. Pero la crisis no es sólo de racionalidad administrativa. nos enfrenta es a una formidable coartada: ¿fue del análisis del proceso histórico. Y la informatizacíón generalizada de la sociedad reduciendo los problemas políticos a problemas técnicos. esto es. Con el consiguiente rechazo que ello genera y la movilización que produce en el ámbito de lo cultural. Ese desplazamiento da a su vez lugar. en términos económicos y de racionalidad administrativa. y y a no sólo para intelectuales y militantes. Nunca el mercado cumplió por sí solo esa función y siempre necesitó del Estado en el aseguramiento de las condiciones generales de la producción. educación. en su infinita capacidad de absorción de los conflictos. Lo que constituye a (la instancia de) lo político en eje de la crisis que mina en la actualidad al capitalismo es la imposibilidad de que lo económico asegure por sí mismo la integración social necesaria. a nuevos problemas de legitimación que se sitúan en el terreno de "las luchas que se libran por la distribución y la reproducción". llega sin embargo a conclusiones muy distintas. seguridad. es según Habermas resentida conflictivamente y resistida activamente desde . o fue mas bien de una situación particular y una experiencia de degradación cultural y de impase político de dónde se partió para hipostasiarlos? Un intento de no hipostasiar la crisis sino de interrogarla es el de Habermas. etc. que colocando la crisis de lo político como eje. de la búsqueda por satisfacer con servicios de salud. Es la misma dominación de clase la que queda al descubierto. que era percibida como ineluctable e imparable tanto por Adorno en la figura de la aplastante administración mercantil de la cultura. de acumulación y organización de la información. sino de su suplantación y reemplazo: la informática aportando el suplemento de racionalidad que necesita la Administración. como lo señalaron los situacionistas. comunicación. como se llegó a la decadencia de la cultura y a la imposibilidad de lo político. sino para las grandes masas que empiezan a percibir en las formas del intercambio el ejercicio de una coacción sociaLAhí reside la crisis de legitimación propiamente dicha: en que desbordado en su función de instrumentalidad de lo económico el sistema político es obligado a asumir explícitamente tareas ideológicas. la "creciente necesidad de legitimación" que sufre el sistema.

Tiene razón Bell cuando percibe la emergencia de un nuevo tipo de contradicciones entre una economía regida todavía por la racionalidad del rendimiento y la disciplina. pero lo es también que ese hedonismo 70 mina las bases de la obediencia y la disciplina cotidianas que eran la base de la moral burguesa136. apuntan en la misma dirección. Y entonces es cierto que sin el hedonismo que estimula la cultura de masa la industria capitalista se derrumbaría. como la explosión de las expectativas de que habla el último Bell. y una cultura que coloca la espontaneidad y la experimentación personal como el valor supremo. La implosión de lo social en las masas. .el ámbito de la cultura. Y tiene razón Richard Sennett cuando denuncia el desgaste creciente de aquella vida pública que constituía la base de la organización democrática y la participación social. Cuando la crítica de la crisis "convoca" a la crisis de la crítica es el momento de redefinir el campo mismo del debate. el moderno hedonismo o el nuevo sentido de la intimidad no son únicamente operaciones del sistema. en su brillante análisis del narcisismo moderno137. de que habla Baudrillard. pero a diferencia de los tres la crisis cultural para Habermas no se identifica con el fin de lo político. o el declive délo público de que habla Sennett134. como lugar donde el déficit de racionalidad económica y el exceso de legitimación política se transforman en crisis de motivación o de sentido. Sennett olvida algo fundamental: lo que ese retiro hacia el yo y las cuestiones personales pueden tener de des-afección y hasta de ruptura con los intereses generales de un sistema que camina cada día sofisticada y tenazmente hacia el recorte de derechos de los sujetos individuales y colectivos. La cultura es así rescatada como espacio estratégico de la contradicción. sino con su transformación cualitativa. La nueva valoración de la cotidianidad. sino nuevos espacios de conflictos y expresiones de la nueva subjetividad en gestación: "La manera en que nos representamos la revolución evoluciona también e incluye el proceso de formación de una nueva subjetividad"135. Y ello porque es ahí donde es puesto al descubierto el que "no existe una producción administrativa del sentido". Pero en su larga crítica de la huida hacia la intimidad y la privatización.

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Porque decir matriz no es evocar lo arcaico. viene a encontrar expresión en la cultura de masa. De ahí que pensar lo popular desde lo masivo no signifique. sino unas nuevas condiciones de existencia y de lucha. Pero también de una antropología que al pensar los nexos disuelve los conflictos congelando el movimiento que da vida a las matrices. la educación y la diversión sin masificarlo todo. es del orden de las matrices culturales. o lo que ella entraña de nuevas formas de relación social y de conflictividad186. Claro que para que esa proposición resista los malentendidos deberá ser referida no a los medios de la masificación. Por eso frente a la critica de la masificación uno tiene derecho a preguntarse con A. las formas de representación y participación política. De ahí los límites de una semiótica anclada en la sincronía a la hora de abordar la dimensión del tiempo y sus destiempos. la salud. (Pag 248 y 249) Es esa la pregunta que orienta la reflexión de Sunkel y que podríamos sintetizar así: ¿cuánto de lo que constituyen o hace parte de la vida de las clases populares. y que es rechazado del discurso de la Cultura. a la imposibilidad de que las masas hicieran efectivo su derecho al trabajo. sino a la masificación misma. sino una nueva forma de socialidad. de la educación y la política. no deba al menos significar automáticamente alienación y manipulación. o renunciamos a pensar la vigencia cultural de lo popular o si ello tiene aún sentido será no en términos de exterioridad resguardada.Bien pertinentes resultan a la cuestión que estamos buscando plantear las precauciones del historiador Luis A. la organización de las prácticas religiosas. Lo que activa esa memoria no es del orden de los contenidos ni siquiera de los códigos. los rasgos históricos propios de ese proceso en América Latina. en la industria cultural? ii Una expresión deformada. funcionalizada pero capaz sin embargo de activar una memoria y de ponerla en complicidad con el imaginario de masa. sino hacer explícito lo que carga el hoy. Romeroi en el uso de la noción de "cultura popular" a la hora de hablar de la cultura de los sectores populares ya en el Buenos Aires de 1930. Pues se trata de una noción que arrastra una cierta connotación esencialista. esto es. será el tratar de comprender cómo la masificación funciona aquí y ahora. lo residual (Willians): el . sino de imbricación conflictiva en lo masivo. Lo masivo en esta sociedad no es un mecanismo aislable o un aspecto. aún más que la denuncia. De masa es el sistema educativo. Y es que tras la aparición de las masas urbanas lo popular ya no será lo mismo. las profundas anacronías de que está hecha la modernidad cultural. Y entoces. que alude demasiado frecuentemente a un sujeto homogéneo pensado en términos de "polo íntegro y resistente" o de "mero producto de la manipulación. los modelos de consumo y los del uso del espacio. Lo que importará entonces. estructural de nuestra sociedad. Signoreüi si lo que se rechaza es lo que hay en ella de opresión y de dominio. versión degradada y funcional de la cultura de élite". un modo nuevo de funcionamiento de la hegemonía.

Un caso bien expresivo de esa relación lo constituyen las "historias de crímenes" en las emisoras brasileñas. descubriéndolo entre sus pliegues la madre. cit. de saberes que conservan normas. ¡ella fue la que mató al hijo! y conectando la experiencia individual con el curso del mundo en forma de refranes y proverbios. Sunkel. Y frente al discurso de la noticia con su negación del sujeto narrador y su ocultación de la trama discursiva . Romero. y de un modo especial las de Gil Gómez. desde el tono y el ritmo que acelera. cuyo programa nacido en 1968 tiene desde hace once años el primer lugar de audiencia con un millón diario de oyentes195. retarda.. en la narrativa oral. 26. el narrador de radio hace de la historia de crímenes un relato de experiencia196. en op. A. y de paso. "Las matrices culturales y la representación de lo popular en los diarios populares de masas". sino para su familia. criterios para clasificar los hechos en un orden con el que enfrentar la incoherencia insoportable de la vida. la madre amorosa. citado por autor. i . (pag 250) Algunos párrafos más atrás. la que no vive. enmudece.. (pag 255 L. susurra el universo de las emociones. se altera. grita. en el melodrama y en la comicidad.. Vetas de entrada a esas otras matrices dominadas pero activas se hallan en la imaginería barroca y en el dramatismo religioso. anotábamos la relación de la "popularidad" de la radio con la cultura oral. Del lado del enunciado es la interpelación a la experiencia de la gente que escucha: acercando lo extraño a lo cotidiano. Cuerpo que en este caso es voz que carga de efectos sensoriales el relato y explora desde ahí. citado por autor. Gil Gómez plasma en directo cada mañana el relato de un suceso seleccionado entre los casos registrados por la prensa en la semana. Lo que sigue son muestras de lo popular activado por lo masivo hoy en Latinoamérica. Del lado de la enunciación la experiencia del narrador hace presente "el lado corporal del arte de narrar". p. ii G. 27 a 58.sustrato de constitución de los sujetos sociales más allá de los contornos objetivos que delimita el racionalismo instrumental y de los frentes de lucha consagrados por el marxismo. Como los ciegos españoles en los siglos pasados plasmaban en coplas los "sucesos". Una empresa cultural para los sectores populares.

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