Salmo 91

Dr. Guido Luis Núñez

El Salmo 91 habla de vivir en el mundo real, donde hay ataques, con ictos, luchas, amenazas, temores, situaciones adversas de toda clase, pero que a pesar de ellas, “habitando al abrigo del Altísimo” tendremos victoria en todas estas cosas. Pudo ser David o Moisés (porque el Salmo 90 lo escribió Moisés, y hay una similitud en términos en los Salmos 90,91 y 92), pero si fue uno u otro, eso no cambiaría el testimonio. Ambos habían tenido experiencias con Dios como para testi car igualmente el Salmo 91. Moisés con Faraón, y David con Saúl. Si lo escribió David, Abraham diría “amén” y si lo escribió Moisés, , David perfectamente diría también “amén”. V.1

1. “El que habita”
(1) Indica una condición. Si queremos morar bajo la sombra del Omnipotente debemos entonces “habitar al abrigo del Altísimo”. (2) Para habitar en Dios debemos someternos a sus reglas, como cuando alguien venga a vivir a nuestra casa, por ser nuestra casa ahora debe adoptar las normas de la nueva casa. (3) No dice “el que visita el abrigo” No se trata de algo ocasional, sino de . una continua comunión con el Señor. No se trata de venir a Dios solo cuando hay problemas. (4) “habita” (he. yashab) signi ca: habitar, permanecer, vivir, sentarse, establecer un lugar como habitación, conocer a una persona, disponerse a seguirlo, y también restaurarse. (5) Para entrar a esta “habitación” Jesús es la puerta. No hay otro lugar para entrar (Jn.14:6). De nitivamente vemos a Jesús en el Salmo 91.

2. “abrigo”
(1) (he. cether”) signi ca: lugar donde me oculto, escondite, refugio, lugar donde me puedo proteger del peligro, nube de truenos y relámpagos que producen ruido (Sal.81:8), astucia. El Altísimo es mi lugar secreto. No es la idea de una prenda de vestir que nos ponemos y quitamos para calentarnos un poquito.

3. “Altísimo”
(1) (he. Elyon) signi ca: superior en posición y status, implicando respeto y esplendor, porque es preeminente, excelso, supremo y majestuoso.

(2) Entonces: No hay nadie más fuerte, más grande, más sabio, más bueno, más poderoso, más amoroso, más santo, más glorioso. (3) Decir “te exalto” es la misma palabra en hebreo para llamar a Dios “Altísimo”. (4) “Altísimo” se aplica a los que gobiernan. Y no hay nadie con más autoridad. Todo lo demás, y todos los demás están debajo de Él (Lc. 2:14 comp. Is.14:13-15). ¡Qué diferente la actitud frente al Altísimo tuvieron los ángeles que anunciaron el nacimiento de Jesús a la que tuvo el diablo cuando contemplaba la gloria de Dios! (5) “Altísimo” viene del verbo que signi ca “ascender” . Cuando ponemos a Dios por nuestra habitación comenzamos a “ascender”. Vamos de gloria en gloria. De altura en altura. (6) La primera vez que se menciona a Dios como el Altísimo fue en Gn. 14:18-20, y desde ahí aprendemos varias cosas que implican reconocerle como el Altísimo: 1) 2) 3) 4) 5) Qué Él se quiere dar a conocer, para eso son los sacerdotes. Que Él tiene una característica sobresaliente que es bendecir. Que Él es el creador de los cielos y la tierra (dueño y soberano). Qué Él nos libra de nuestros enemigos y nosotros le bendeciremos. Qué Él es digno de darle los diezmos.

4. “Morará”
(1) (he. lun) signi ca: alojarse confortablemente, pasar la noche (en los momentos oscuros Él es nuestro lugar secreto), permanecer. (2) Otro signi cado: presentar una queja verbal contra otro. Entonces, yo vengo a Dios, y porque habito bajo su abrigo, le traigo mis quejas y Él me hará sombra, Él me protegerá bajo su abrigo. La gente que “mora” en Dios sabe donde ir a quejarse, pero los que no, se andan quejando al mundo, a los compinches, a los débiles en la fe, y hasta buscan a algunos con alguna autoridad, pero no a Dios.

5. “Sombra”
(1) (he. tsel) signi ca: estar bajo una sombra que protege y refresca, defensa. (2) En el NT hay varias referencias de la sombra de Dios. Dos muy importantes son Mr.9:7 y Lc.1:35. El primero nos hace ver que estar bajo la sombra del Altísimo es estar bajo experiencias sobrenaturales, y el segundo que se genera vida, la vida de Jesús.

6. “Omnipotente”

(1) (he. Shadday) signi ca: el que es su ciente, todo-su ciente, el que todo lo puede, enfocado en completar promesas de bendiciones y prosperidad (Gn.49:25; 28:3). Él me puede satisfacer completamente. (2) Otro signi cado: “montaña”, en el sentido de que Dios las hizo, y estas son como símbolos de su poder y su grandeza (Sal.121:1,2). (3) Las montañas son símbolo de la manifestación de Dios, de la actividad divina, como el Monte de Sión (lugar del Templo), el Monte Sinaí (lugar de la promulgación de la Ley, la Palabra de Dios), el Monte de los Olivos (lugar profético -Mt.24-, donde Jesús a rmará sus pies cuando vuelva) y muy especialmente el Monte de la Trans guración (Mr.9:2,3). (4) Desde la antigüedad se considera que los montes son un punto de contacto entre el cielo y la tierra. De ahí el signi cado de proximidad y comunión. V2.

1. “Diré yo a Jehová”
(1) Lo que yo creo (v.1), yo con eso. La fe se con esa.

2. “Jehová”
(1) Jehová (he. YHWH) que probablemente se pronunciaría Yahweh signi ca “el que existe eternamente”. (2) Jehová es el nombre personal de Dios (Ex.6:3; Is.26:4). Sin embargo, cuando llegamos al Nuevo Testamento, Jesús dijo que le llamáramos “Padre” (Mt.6:9).

3. “Esperanza mía”
(1) La fe es personal. Tu no vives por mi fe, tu vives por tu fe. “El justo por SU fe vivirá” (Hab.2:4). Por eso dice: “esperanza MÍA, castillo MÍO, MI Dios...” (2) Esperanza (He. “mahseh”) signi ca “refugio” La idea de refugio está . muy presente en todo lo que vimos del v.1, y un buen resumen es Is.4:6.

4. “Castillo mío”
(1) Castillo (He. “mesuda”) signi ca “montaña de altura” (Jb.39:28). (2) Como dato interesante, así se llamó el lugar donde el rey Herodes construyó un palacio para refugiarse. Los judíos que se revelaron contra Roma en el primer siglo tomaron este lugar, pero murieron autosuicidándose ante el sitio exitoso de los romanos. Los refugios

humanos no sirven como refugiarse en el Señor.

5. “Mi Dios, en quién con aré”
(1) Cuando sé quien es Dios, puedo con ar en Él. Sin conocimiento no hay fe. La fe no es ciega. Es como cuando Pablo decía: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria” (Fil.4:19). Él sabía quien era SU Dios. Otro ejemplo de conocer a Dios y tener fe es el Sal.27:1-3.

6. “Dios”
(1) “Dios” es la palabra hebrea “Elohim”, y es el término favorito que se usa para darle cinco títulos de identi cación a Dios que nos revelan quien es nuestro Dios. Los cinco títulos son: 1) Título con respecto a la creación. i. Dios el Dios que hizo toda la creación (Is.45:18). ii. La primera característica que se menciona de Dios en la Biblia es que Él es creador (Gn.1:1). Dios es creativo. Él puede crear todo lo bueno para nosotros. iii. Pero esto no es algo para recordar la creación que fue hecha por Dios nada más. Debemos entender que Dios como creador sigue respondiendo nuestras oraciones con el mismo poder que usó en la creación (Ro.1:20; Hch.4:13-31). iv. Por ser Dios el creador de todo eso debe ser motivación para alabarte y adorarle (Ap.4:11). v. Is.40:12-18 dice, en resumen, que nosotros diminutos ante la creación, y la creación es diminuta ante Dios. ¿Entonces nosotros? (VER VIDEOS DE LOS ASTROS según la NASA). 2) Título con respecto a su soberanía (1R.20:28; Jer.32:27; Is.37:16; Dn.4:34-37; 2Cr.20:6; Dt.4:39,40). 3) Título con respecto a sus glorias que lo cali can como Dios, es decir, cosas únicas o exaltadas que le corresponden solo a cualquiera que se diga “Dios”. Y solo hay uno que las tiene, y como solo Él las tiene, demuestra que solo Él es Dios. i. Omnipotente (Sal.115:3; Mt.19:26; Mr.11:1-6 -hay un pollino atado-). ii. Omnipresente (Sal.139:7,8; Pr.15:3; Jer.23:24). iii. Omnisciente (He.4:13; 1Jn.3:20; 2Ti.2:19). iv. Eterno (Is.40:28; Sal.90:2; Ap.4:8-10) ¡Y por siempre el mismo, completo y perfecto! ¡Inmutable! Él es el mismo, ayer, hoy y por los siglos.

4) Título con respecto a la salvación de situaciones dif íciles, que es el más común entre todos (Sal.18:46-48; Sal.68:6; Dt.8:11-20). 5) Título con respecto a la “cercanía” que Dios tiene con nosotros (Jer.23:23; Gn.48:15; Jn.1:14). ¡Dios siempre ha querido habitar entre nosotros! Nuestro Dios es creador, soberano, glorioso, salvador, y cercano. V.3

1. “Sólo”
(1) En la Versión Reina-Valera 1960 no aparece traducida al principio del versículo una partícula gramatical, una conjunción hebrea, “ki”, que se usa para marcar un énfasis y dar fuerza a una declaración. Entonces, no es que Dios nos libra, sino que “solo” Él es el que nos puede libra de esas cosas. ¡Él es el único! (2) Dios nos libra tanto de lo invisible (como el lazo del cazador), y de lo incurable (como la peste destructora). ¿Entonces de que no nos puede librar el creador del cielo y la tierra?

2. “librará”
(1) En He. es “natsal” y es una palabra que implica fuerza, se traduce “despojar”, “arrancar”, “arrebatar”, y la idea es de “estar a salvo del peligro, y así estar en una circunstancia más favorable”. (2) En Gn.32:29,30 se menciona “natsal”, y los detalles son muy importantes: 1) Lo primero que tiene que ser librado es mi alma, donde ya no me turbo. 2) Mi alma es librada por “ver a Dios cara a cara”, eso es “conocerle”. 3) Este conocerle fue un batalla, era un profundo anhelo. 4) Cuando pasó Peniel, “le salió el sol”. Las circunstancias cambiaron favorablemente. 5) “Piniel”, lo que realmente signi ca es “volverse a Dios”. Ahí es donde todo cambia.

3. “lazo del cazador”
(1) Se re ere al lazo para cazar aves. El Sal.124:1-8 lo menciona muy grá camente. (2) Nosotros fuimos diseñados para volar, pero lo que el diablo, el mundo y la carne se han confabulado para que nos arrastremos, así que, cuando nos volvemos a poner al Señor como nuestra habitación,

volvemos a volar. (3) 2Ti.2:25,26 nos da un ejemplo de lo que implica el “lazo del cazador”: La mentira.

4. “peste destructora”
(1) La idea de “peste” es una enfermedad que se propaga dejando muerte a su paso, y generalmente es el resultado de un juicio divino. Pero para los que habitan al abrigo del Altísimo lo que hay es protección y bendición divina.

v.4
1. “sus plumas”
(1) Antes que nada notemos que “cubrirnos con sus alas” es la forma en que Dios nos “librará”, que según vimos en el v.3 implicaba hacernos pasar a circunstancias favorables. (2) No dice las plumas de un águila, de un ángel, o de un querubín, sino las de Dios mismo. Es el Dios cercano, como vimos antes, tratando directamente con nosotros. (3) Plumas viene del he. “ebrah” que signi ca alas, y por extraño que parezca, también signi ca “características”. Para los que habitan “al abrigo del Altísimo”, ellos son cubiertos con sus características. Eso implica una transformación en nuestras vidas, que conforme pasa el tiempo vemos que comenzamos a comportarnos con características que antes no teníamos. ¡Aleluya! (4) La raíz de esta palabra “ebrah” es la misma para poder, fuerza o valentía. Así que, en el caso de Dios, se cumple perfectamente que Él nos cubre con poder, fuerza y valentía. Y eso mismo luego uye a nuestras vidas. ¿De dónde es que somos tan perseverantes, tranquilos, seguros, con ados, y valientes para enfrentar situaciones dif íciles? ¡De las plumas del Dios todopoderoso! ¡Plumas, plumas, plumas! (5) De la Trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, ¿con quién se relacionarían las alas? En dos pasajes importantes se menciona quien se mani esta con alas, y es el Espíritu Santo (Gn.1:2 -“se movía” es la palabra hebrea “rawkhaf ”, que realmente signi ca que empollaba o revoloteaba-; Lc.3:21,22). Que nos cubra con sus plumas es todo lo que vimos antes, solo que ahora sabemos quién es el que nos ministra todo eso.

2. “cubrirá”

(1) La palabra hebrea es “sawkak” signi ca “cubrir como como con una malla protectora”, pero además tiene otros signi cados muy reveladores, que son: “entrelazarse”, “incitar a una conducta hostil contra un objeto”, y “callar”. Entonces, cuando el Señor nos cubre con sus plumas: 1) Nos entrelazamos. Nos volvemos uno con Dios. 2) Nos volvemos “violentos”. ¡Fuera la pasividad espiritual! 3) Callamos, porque las voces del temor o de la angustia se van. (2) El único lugar f ísico donde se menciona la acción de cubrir con alas de parte del Señor, era en el Tabernáculo, y especí camente en el Lugar Santísimo, donde la presencia de Dios se manifestaba. Cuando estamos cubiertos por sus plumas estamos en el Lugar Santísimo, y lo podemos disfrutar continuamente, no como sucedía en los tiempos del Tabernáculo, que solo una vez al año podía entrar el sacerdote (1R. 8:6,7; Sal.61:4). (3) Hay cuatro cosas bajo las alas del Señor: 1). Palabra (las dos tablas de los mandamientos en el arca), 2). Provisión (mana en el arca), 3). Propósito (la vara de Aaron que reverdeció), y 4). Muestras de su gran amor (se traduce misericordia en la RV60): Sal.17:6-9 NVI; Sal 36.7-9; 57:1-3. (4) El resultado de estar bajo la sombra de sus alas es regocijarnos (Sal. 63:7). Y como dice la segunda línea del versículo: “Y debajo de sus alas estarás seguro”.

3. “debajo”.
(1) Solo un detalle digno de mencionarse de “beneath”, que es la palabra hebrea que se traduce “debajo”, pero además signi ca bajarse, deprimirse, y ponerse plano. La actitud correcta para disfrutar sus alas es la humildad, porque hay algunos que se creen tan grandes que no caben debajo de sus alas.

4. “escudo y adarga”.
(1) Son dos cosas. Es doble protección. La idea es que Dios nos brinda una protección segura. El escudo es un escudo, y la adarga, según el original (He. “sokhayraw”) literalmente signi ca “algo rodeando” como una muralla. De ahí que lo mejor que se ajusta es “una barricada”. Tenemos la barricada, y además, el escudo. (2) Si es doble protección es porque la batalla es intensa. Así que no estar cubierto por las plumas de Dios no es buena idea.

5. “verdad”.

(1) La “verdad” es nuestra doble protección. Si algo nos protege es la verdad. Por encima de cualquier cosa, la verdad es nuestra protección. (2) La poesía hebrea no se rige por la rima, como “el que quiere celeste, que le cueste”, sino por decir otra vez el mismo concepto pero con otras palabras, y ampliando el signi cado. Es decir, no hay contradicción o nada raro que el versículo que viene hablando de plumas termine hablando de la verdad. (3) ¿Qué usa Dios para protegerme y que yo esté seguro? Sus plumas. ¿Y qué usa en la segunda parte de este v.4 para protegerme? Su verdad. Entonces, sus plumas son su verdad. ¿Y quién dijimos es representado en la Biblia, dentro de la Trinidad, teniendo las plumas? El Espíritu Santo. (4) La Biblia dice que Él es el Espíritu de Verdad. Los que habitan al abrigo del Altísimo, serán cubiertos por sus alas, es decir, estarán bajo la ministración del Espíritu impartiéndoles la verdad, y así, cada día más libres (Jn.8:32).

v.5
En general este versículo habla de ataques internos y externos (temor y echas), invisibles y visibles (de noche o de día), naturales y espirituales (hombres o demonios), intrascendentes y trascendentes (materiales o vitales), pero de todos, sus alas nos cubren día y noche, en la medida que nos mantengamos andando en su verdad.

1. “No temerás”.
(1) El abrigo de Dios echa fuera el temor. La sombra de Dios echa fuera el temor. La revelación de quién es Dios echa fuera el temor. Las plumas de Dios echan fuera el temor. La protección de Dios echa fuera el temor. El amor de Dios echa fuera el temor. La verdad de Dios echa fuera el temor. De nitivamente, Dios quiere que no andemos en temor, sino en seguridad y bendición. Así que: ¡Fuera el temor! (2) El temor ata, pero Dios quiere andemos libres. El temor paraliza, pero Dios quiere que yo avance. El temor te aleja, pero Dios quiere que andemos con Él. El temor mata la fe, pero Dios quiere que yo le crea. El temor desgasta, pero Dios quiere que yo me fortalezca. El temor atrae el mal, pero Dios quiere que yo ande bendecido. El temor te roba el gozo y la paz, pero Dios quiere que ande victorioso. Por eso, de nitivamente, Dios quiere que no andemos en temor, sino en seguridad y bendición. Así que: ¡Fuera el temor! (3) La primera cosa que Dios quiere erradicar de nuestro interior es el temor. Es lo que menciona explícitamente aquí en el Sal.91:5. Dios nos ministra nuestro interior y nuestro exterior, pero lo primero que ministra en nuestro interior para que cambie nuestro exterior es librarnos del temor. Si no, pregúntele a Josué (Jos.1:9).

(4) “Yare” es la palabra hebrea para “temor” Y se re ere a la emoción . del temor, y a la anticipación mental del temor (Gn.31:31). Por un lado es sentir gran angustia, y por el otro la preocupación anticipada del dolor o las circunstancias desfavorables. De ambas cosas el Señor dice que nos librará. Dios nos dará control mental y emocional. No estaremos pensando en lo malo que nos puede pasar, ni agitados, sudando frío y temblando. (5) Una palabra que junta muy bien las dos cosas que implica “yare”, el factor mental y el emocional, es “intimidación” (2Cr.32:9-19). Esa siempre será la estrategia de las tinieblas, que si lo logra, gana. (6) “Yare” da la idea de que temor es lo contrario a “permanecer en el deber”. Entonces “no temer” habla de que no huimos, no renunciamos, no volvemos atrás, no claudicamos, no nos rendimos, y desde ya, nada que pase (porque dice en futuro “no temerás”) me hará dejar mi lugar, sobre todo cuando son cosas que se solucionan. Por ejemplo, tu líder puede fallar, pero se disciplina y se restaura, y eso no me hizo abandonar mi puesto. Y si aun fueran cosas que no se solucionaran, ni eso me hará dejar mi lugar (Sal.46:1,2). Dios es el que juzga, pero a mi no quiero que me juzgue por no guardar mi puesto. (7) “Yare” no es simple temor, es la palabra que se usa para reverenciar reconociendo el poder de aquello ante quien nos rendimos. O sea, “temor” es idolatría, porque nos rendimos, nos sujetamos, y le permitimos al temor que controle nuestra vida. ¡No más idolatría!

2. “terror”.
(1) “Pachad” es temor magni cado, según el original hebreo. Es decir, es una muy fuerte emoción negativa, literalmente signi ca “severa angustia por problemas inminentes”. Una buena palabra que lo describe es “espanto”. Ese espanto es el que más bien vendrá sobre nuestros enemigos porque Dios se los pondrá (Dt.2:25). (2) “Pachad” también signi ca alarma, súbito, repentino, y se re ere a ser despertado de repente por un temor intenso. No hay nada más feo que estar durmiendo y ser despertado por algo que sucede de repente y que produce miedo. (3) “Pachad” también signi ca “piedras” Estar durmiendo y que de . pronto te caigan piedras encima es terrorí co. El sonido, el impacto, el dolor, la destrucción, todo produce “terror”. Pero la promesa que tenemos es que el Señor nos cubre con sus alas para que no temamos el terror nocturno. (4) “Pachad” también signi ca “testículo” Imagínense ser despertados . súbitamente por un golpe en los testículos. Eso produce terror. ¡Qué horrible forma de despertarse! (5) Ese “pachad” cambia la personalidad, si no nos cobijamos bajo las alas de Dios (Is.19:16). ¡Guerreros comportándose como mujeres!

1. “nocturno”.
(1) “Nocturno” en hebreo es “layil”, que se re ere simplemente al periodo de la noche. La noche hace que los ladrones aparezcan, y vienen a ser el “terror nocturno” número uno (Jb.24:16,17). Uno de los testimonios más extraordinarios de que Dios extiende sus alas sobre nosotros para contrarrestar el “terror nocturno” es Jn.10:10. (2) La combinación “terror nocturno” es lo que hace que nuestra noche se vuelva abatimiento (Sal.121:4-7). Pero Dios nos cubre con sus alas mejor que los 70 héroes de Salomón (Cnt.3:6-8). Salomón en su litera podía dormir plácidamente porque sabía que los que le cuidaban eran maestros de la espada. Mucho más nosotros podemos dormir con total tranquilidad. ¡Se cumplirá Pr.3:24 y el Sal.4:8 en nuestras vidas! (3) En la noche Dios nos dará cantos (Jb.35:9,10; Sal.149:5-9). ¡Y nos volvemos el terror de las tinieblas!

2. “saeta”.
(1) “Saeta” en hebreo es “jets”. Y la simbología bíblica es muy reveladora. Pero antes notemos que no dice “saetas que vuelven de día”, aunque de seguro que en una batalla lo que hay es una lluvia de saetas, pero que sea en singular nos indica que es algo “teledirigido”. El enemigo apunta con nombre y apellido. ¡En guerra avisada no muere soldado! (2) Las saetas son símbolo de hambre (Ez.5:16). Es decir, su efecto es afectar nuestra productividad, que es durante el día. En la noche dormimos, y en día comemos y trabajamos. Pero esa saeta que vuela de día, no lo logrará. Dios nos prosperará. Un ejemplo claro de este efecto es la mención de las saetas encendidas, que vienen a destruir lo que es tuyo, la intención es quemar tus pertenencias. (3) Las saetas son símbolo de palabras engañosas y amargas (Sal.64:3). Las saetas que lancen contra los que se refugian en Dios se les volverán, y quien se encargará de eso será Dios mismo (Sal.64:1-10). (4) Las saetas son acciones en tu contra de quien te aborrece para amargarte (Gn.49:22-26). Los que sean “ramas fructíferas” son blanco de las saetas, pero si se cobijan bajo Sus alas Dios en medio de todo eso cumplirá su propósito en ellos. ¡Es que nada ni nadie puede detener lo que Dios planeó para nosotros! (5) Las saetas, según algunos eruditos, se re ere a dolores repentinos, que son como punzadas losas, o hasta la personi cación de un demonio. Son ataques demoniacos contra ti. ¿Y no es esto lo que dice precisamente Ef.6:16? Pero ahí es donde levantas el escudo de la fe que es la verdad (Sal.95:4b). Si nos salimos de las plumas del Señor el enemigo usa nuestra cabeza para hacer sus brebajes. Y te lanza aguijón de escorpión para atacar las cosas de Dios, vomito de cerdo para rechazar lo santo, cola de cascabel para anunciar tus fechorías, un poco de esencia de zorrillo hediondo para hacer que otros huelan mal, cuatro patas de viuda negra para destruir algún matrimonio, un poco de

extracto de pizote solo para no andar los hermanos juntos, otro poco de burro testarudo para hacer como le da la gana, y para terminar, una pizca de veneno de cobra, solo una pizca para que no mates hasta tus compinches. ¡Ahhh... Y esto es solo el desayuno!

v.6
1. “oscuridad y día”
Tanto el v.5 como el v.6 nos hablan de que Dios nos cuida tanto de lo consciente como de lo inconsciente. Es decir, que Dios nos cuida de cosas que sabemos, llámense problemas, con ictos, situaciones, ataques, mentiras, etc. Y también Dios nos cuida de las cosas que ni siguiera sospechamos, porque “andan en oscuridad”. Así que, tanto de lo que sabemos como de lo que no sabemos, Dios nos cuida. Pero lo que si sabemos absolutamente es que aun mientras duermo Dios me está cuidando.

2. “pestilencia”
(1) Son varios los signi cados según el hebreo “deber”, y son: plaga, enfermedad que produce muerte, desgracia, mala suerte, y espinas. (2) Pienso aquí en enfermedades que operan en lo oculto con el matarte, diabetes o cáncer, por ejemplo. n de

(3) Pienso también en la ruina nanciera, que se relaciona con las espinas a la luz de Pr.24:30-34. Algunos hermanos deben comenzar urgentemente a practicar los principios de Dios del diezmo y las ofrendas, y por otro lado, a volver a esforzarse para ser productivos. Ahí veremos la bendición de Dios, porque Dios bendice a los que diezman y a los esforzados.

4. “mortandad”
En hebreo es “destrucción” y si nos salimos nos afecta. 1Co.10:6-10 nos , pone sobre aviso, porque habla del pueblo de Dios que debía estar bajo las alas, pero quedaron al descubierto al salirse. Otro ejemplo está en Nm. 14:20-38. Estos pasajes mencionan algunas cosas que nos dan luz de cuándo nos salimos de sus alas, y sus consecuencias.

vv.7,8
1. Las alas de Dios en acción
(1) Un ejemplo de como Dios cuida a los suyos (Ex.9:4-6). (2) ¿Cómo activar sus alas? Porque NO ES automático (Nm.21:1-3). (3) Otros detalles de cómo activar sus alas sobre nosotros (Ex.17:8-13)