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Mario Vargas Llosa Elegio de la lectura y la ficción (Texto Completo)

Mario Vargas Llosa Elegio de la lectura y la ficción (Texto Completo)

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© FUNDACIÓN NOBEL 2010

Se concede permiso general para la publicación en periódicos en cualquier lengua desde el 7 de diciembre de 2010, a las 17:30 (hora sueca). La publicación en revistas o libros requiere, a no ser que se trate de versiones resumidas, el consentimiento de la Fundación. En todas las publicaciones de la conferencia en su totalidad o en su mayor parte es obligatoria la aparición del copyright subrayado arriba.

Mario Vargas Llosa: Elegio de la lectura y la ficción
Discurso Nobel 7 diciembre de 2010

una obra de teatro. traducir las palabras de los libros en imágenes. y también el abuelo Pedro. un ensayo. Thomas Mann. alimentara tan mal a sus cultores. Flaubert me enseñó que el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia. rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permitiéndome viajar con el capitán Nemo veinte mil leguas de viaje submarino. crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad. sin duda. a mi terquedad y algo de suerte. Dickens. que celebraba mis versos. Toda la vida he tenido a mi lado gentes así. mientras crecía. . Tolstoi. enriqueció mi vida. La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. ¿Cómo reanimarlos? Por fortuna. también. convertido en Jean Valjean. que el número y la ambición son tan importantes en una novela como la destreza estilística y la estrategia narrativa. en la clase del hermano Justiniano. o arrastrarme por las entrañas de París. he podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasión. Sartre. maduraba y envejecía. la Odisea y la Ilíada. Al volverse palabras. y me contagiaban su fe cuando dudaba. Me gustaría que mi madre estuviera aquí. en aquel tiempo y lugar. disipa el caos. allí estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. Portos y Aramís contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu. vicio y maravilla que es escribir. que es la forma –la escritura y la estructura– lo que engrandece o empobrece los temas. y el tío Lucho que tanto me animó a volcarme en cuerpo y alma a escribir aunque la literatura. los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e imágenes desfallecían.1 Aprendí a leer a los cinco años. que una literatura desprovista de moral es inhumana y Malraux que el heroísmo y la épica cabían en la actualidad tanto como en el tiempo de los argonautas. Balzac. Mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final. que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural. No era fácil escribir historias. Gracias a ellos y. en Cochabamba (Bolivia). comprometidos con la actualidad y las mejores opciones. embellece lo feo. las historias que llenaron mi infancia de exaltación y de aventuras. eterniza el instante y torna la muerte un espectáculo pasajero. Faulkner. Conrad. Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. que me querían y alentaban. que las palabras son actos y que una novela. luchar junto a d’Artagnan. Camus y Orwell. ella que solía emocionarse y llorar leyendo los poemas de Amado Nervo y de Pablo Neruda. Cervantes. Martorell. pueden cambiar el curso de la historia. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo. de gran nariz y calva reluciente. Casi setenta años después recuerdo con nitidez cómo esa magia. en el Colegio de la Salle. Athos. con el cuerpo inerte de Marius a cuestas.

la prosperidad y la justicia. si echa raíces en la . y que debería ser mejor. donde la cultura era privilegio de tan pocos. además de sumirnos en el sueño de la belleza y la felicidad. leer es protestar contra las insuficiencias de la vida. Son innumerables. Quienes dudan de que la literatura. propagan la insatisfacción. nos alerta contra toda forma de opresión. Lo hacen porque saben el riesgo que corren dejando que la imaginación discurra por los libros. a las conciencias que formó. ella no hubiera existido nunca. Esa comprobación. lo sepan o no. hay esperanzas y que vale la pena vivir. Por el contrario. Además de revelarme los secretos del oficio de contar. que la vida de la fantasía es más rica que la de la rutina cotidiana. Pero estas dudas nunca asfixiaron mi vocación y seguí siempre escribiendo. con el oscurantismo y el miedo que lo acechan en el mundo real. pregúntense por qué todos los regímenes empeñados en controlar la conducta de los ciudadanos de la cuna a la tumba. Seríamos peores de lo que somos sin los buenos libros que leímos. Quien busca en la ficción lo que no tiene. la temen tanto que establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes. aunque fuera sólo porque sin la vida no podríamos leer ni fantasear historias. que la vida tal como es no nos basta para colmar nuestra sed de absoluto. Lo quieran o no. Fueron los amigos más serviciales. Sin las ficciones seríamos menos conscientes de la importancia de la libertad para que la vida sea vivible y del infierno en que se convierte cuando es conculcada por un tirano. aun en las peores circunstancias. los animadores de mi vocación. en cuyos libros descubrí que. con escasos lectores y tantos pobres. menos inquietos e insumisos y el espíritu crítico. fundamento de la condición humana. ni siquiera saberlo. lo sediciosas que se vuelven las ficciones cuando el lector coteja la libertad que las hace posibles y que en ellas se ejerce. Creo que hice lo justo. Algunas veces me pregunté si en países como el mío. a los deseos y anhelos que inspiró. ni siquiera existiría. Igual que escribir. la libertad. Inventamos las ficciones para poder vivir de alguna manera las muchas vidas que quisiéramos tener cuando apenas disponemos de una sola. si para que la literatura florezca en una sociedad fuera requisito alcanzar primero la alta cultura. admirar sus hazañas y horrorizarme con sus desvaríos. incluso en aquellos períodos en que los trabajos alimenticios absorbían casi todo mi tiempo. me hicieron explorar los abismos de lo humano. al desencanto de lo real con que volvemos del viaje a una bella fantasía. al inventar historias. sin necesidad de decirlo. motor del progreso. los fabuladores. analfabetos e injusticias. una ideología o una religión.2 Si convocara en este discurso a todos los escritores a los que debo algo o mucho sus sombras nos sumirían en la oscuridad. más conformistas. escribir no era un lujo solipsista. la civilización es ahora menos cruel que cuando los contadores de cuentos comenzaron a humanizar la vida con sus fábulas. dice. pues. mostrando que el mundo está mal hecho. gracias a la literatura.

la nuestra es la de los fanáticos. se impondrían y el mundo dejaría atrás los holocaustos. las elecciones libres. la convivencia. todo aquello que nos ha ido sacando de la vida feral y acercándonos –aunque nunca llegaremos a alcanzarla– a la hermosa y perfecta vida que finge la literatura. están muertos. antigua especie convencida de que matando se gana el paraíso. los idiomas y la estupidez. el pluralismo. la convivencia. escribiéndola y leyéndola podemos merecer. aunque el estruendo de sus crímenes retumbe por todo el planeta y nos abrumen de horror las pesadillas que provocan. Como todas las épocas han tenido sus espantos. Creíamos que. No son muchos. la paz. Cuando Emma Bovary se traga el arsénico. el estremecimiento es semejante en el lector que adora a Buda. genocidios. la de los terroristas suicidas. los derechos humanos. las religiones. Innumerables víctimas son inmoladas cada día en diversos lugares del mundo por quienes se sienten poseedores de verdades absolutas.3 sensibilidad y la conciencia. entre barrotes. y cuando. Defendamos la democracia liberal. las ideologías. que la sangre de los inocentes lava las afrentas colectivas. vuelve a los ciudadanos más difíciles de manipular. costumbres y prejuicios que nos separan. usos. haciéndonos gozar. kimono o bombachas. el pueblo de Pedro Páramo. chilaba. no se puede excluir que cualquier grupúsculo de enloquecidos redentores provoque un día un cataclismo nuclear. nos une por debajo de las lenguas. o advertimos que todos los pobladores de Comala. la alternancia en el poder. aquella que sólo inventándola. La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia. sigue significando el pluralismo político. corrige las injusticias e impone la verdad sobre las falsas creencias. el urbano doctor Juan Dahlmann sale de aquella pulpería de la pampa a enfrentarse al cuchillo de un matón. con todas sus limitaciones. el respeto a la crítica. . Lima o Tombuctú. la legalidad. los derechos humanos. enfrentarlos y derrotarlos. sufrir o sorprendernos. en El Sur. Nuevas formas de barbarie proliferan atizadas por el fanatismo y. La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y. Hay que salirles al paso. Cristo. Enfrentándonos a los fanáticos homicidas defendemos nuestro derecho a soñar y a hacer nuestros sueños realidad. se encoge el corazón de los lectores idénticamente en Tokio. Confucio. Alá o es un agnóstico. que. con el desplome de los imperios totalitarios. Anna Karenina se arroja al tren y Julián Sorel sube al patíbulo. Nada de eso ha ocurrido. de aceptar las mentiras de quienes quisieran hacerles creer que. No debemos dejarnos intimidar por quienes quisieran arrebatarnos la libertad que hemos ido conquistando en la larga hazaña de la civilización. con la multiplicación de armas de destrucción masiva. invasiones y guerras de exterminio. creencias. la tolerancia. inquisidores y carceleros viven más seguros y mejor. Cuando la gran ballena blanca sepulta al capitán Ahab en el mar. vista saco y corbata.

una cierta manera de ser y la sabrosa lengua en que hablaba y escribía. Stendhal. Allí leí a Borges. por frivolidad u oportunismo. tal vez. o. enseñanzas inolvidables. como muchos escritores de mi generación. Onetti. la invasión de Checoeslovaquia por los países del Pacto de Varsovia. JeanFrançois Revel. cuyos escritos estaban revolucionando la narrativa en lengua española y gracias a los cuales Europa y buena parte del mundo descubrían que América Latina no era sólo el continente de los golpes de Estado. del descubrimiento del teatro de Brecht y el cine de Ingmar Bergman. acaso. Esos maestros fueron un ejemplo de lucidez y gallardía cuando la intelligentsia de Occidente parecía. a Octavio Paz. Cabrera Infante. al aquelarre sanguinario de la revolución cultural china. como que la literatura es tanto una vocación como una disciplina. en los años de Ionesco. a quienes debo mi revalorización de la cultura democrática y de las sociedades abiertas. Edwards. que me había entusiasmado al principio. Y que en esos mismos años producía una literatura novedosa y pujante. los caudillos de opereta. García Márquez. haber sucumbido al hechizo del socialismo soviético. Donoso y muchos otros. el espectáculo más teatral de la Europa de aquel tiempo. Baudelaire. de André Malraux. Proust. creía que vivir allí y respirar el aire que respiraron Balzac. el TNP de Jean Vilar y el Odéon de Jean Louis Barrault. la geografía. formas artísticas y fantasías literarias que trascendían lo pintoresco y hablaban un lenguaje universal. Rulfo. el testimonio de los disidentes que conseguía escurrirse entre las alambradas del Gulag. un trabajo y una terquedad. Beckett. que si no salía del Perú sólo sería un seudo escritor de días domingos y feriados. peor todavía. Viví allí cuando Sartre y Camus estaban vivos y escribiendo. y se llevó a cabo despacio y a raíz de episodios como la conversión de la Revolución Cubana. al modelo autoritario y vertical de la Unión Soviética. la problemática social y política. lo que más le agradezco a Francia sea el descubrimiento de América Latina. fui marxista y creí que el socialismo sería el remedio para la explotación y las injusticias sociales que arreciaban en mi país. y gracias a pensadores como Raymond Aron. me ayudaría a convertirme en un verdadero escritor. Bataille y Cioran. sino también ideas. a la cultura francesa. de la Nouvelle Vague y le Nouveau Roman y los discursos. . deslumbrado con la literatura francesa. Fuentes. las conferencias de prensa y los truenos olímpicos del general de Gaulle. Allí aprendí que el Perú era parte de una vasta comunidad a la que hermanaban la historia. Isaiah Berlin y Karl Popper. y.4 En mi juventud. Cortázar. Mi decepción del estatismo y el colectivismo y mi tránsito hacia el demócrata y el liberal que soy –que trato de ser– fue largo. De niño soñaba con llegar algún día a París porque. difícil. Carpentier. Y la verdad es que debo a Francia. América Latina y el resto del Tercer Mundo. los guerrilleros barbudos y las maracas del mambo y el chachachá. bellísimas piezas literarias. Pero.

en Londres. como el que une a los amantes. Perú. América Latina ha ido progresando. haya debilitado eso que llaman “las raíces”. Creo que vivir tanto tiempo fuera del país donde nací ha fortalecido más bien aquellos vínculos. las experiencias peruanas no seguirían alimentándome como escritor y no asomarían siempre en mis historias. buenas lecturas y temas para escribir. Nueva York. Venezuela. alentar ilusiones. en verdad. por primera vez en nuestra historia. como lo he hecho siempre con todas las dictaduras. hermanos. América Latina dejará por fin de ser el continente del futuro y pasará a serlo del presente. Brasil o la República Dominicana. las elecciones y la renovación en el poder. Pero en el resto del continente. que sabe diferenciar lo adjetivo y lo sustancial y mantiene reverberando los recuerdos. aun cuando éstas parezcan ocurrir muy lejos del Perú. me formé. Chile. respetan la legalidad. Ése es el buen camino y. si así fuera. No lo he buscado ni me lo he impuesto. mis vínculos con mi propio país –lo que tampoco tendría mucha importancia–. En todos los lugares donde he vivido. y algunas seudodemocracias populistas y payasas. Nunca me he sentido un extranjero en Europa. fraguaron mi vocación. la de los sátrapas uniformados de Birmania (hoy Myanmar). como las de Bolivia y Nicaragua. aprender cosas. apoyada en amplios consensos populares. Padecemos menos dictaduras que antaño. la de los imanes de Irán. Uruguay. crecí. simplemente es así. y viví aquellas experiencias de niñez y juventud que modelaron mi personalidad. me sentí en mi casa. en París. Al Perú yo lo llevo en las entrañas porque en él nací. a padres e hijos. odié. la de los talibanes en Afganistán. mal que mal. en Barcelona. como decía el verso de César Vallejo.5 De entonces a esta época. de cualquier índole. Siempre he hallado una querencia donde podía vivir en paz y trabajando. El amor al país en que uno nació no puede ser obligatorio. no sin tropiezos y resbalones. y. la democracia está funcionando. sino. muchísimo que hacer. República Dominicana. Algunos compatriotas me acusaron de traidor y estuve a punto de perder la ciudadanía cuando. la de Fidel Castro. aunque. sólo Cuba y su candidata a secundarla. ni. en ninguna parte. la de Pinochet. en Berlín. en un ciudadano del mundo. Y lo volvería a hacer mañana si –el destino no lo quiera y . y porque allí amé. añadiéndoles una perspectiva más lúcida. y la nostalgia. me conmueve y exaspera más que lo que sucede en otras partes. pedí a los gobiernos democráticos del mundo que penalizaran al régimen con sanciones diplomáticas y económicas. en Washington. porque. al igual que cualquier otro amor. México y casi todo Centroamérica. encontrar amigos. sin proponérmelo. Colombia. en Madrid. la del apartheid de Africa del Sur. No me parece que haberme convertido. sufrí y soñé. tenemos una izquierda y una derecha que. a los amigos entre sí. la libertad de crítica. combate la insidiosa corrupción y sigue integrándose al mundo. si persevera en él. gocé. durante la última dictadura. Lo que en él ocurre me afecta más. como en Brasil. un movimiento espontáneo del corazón. todavía Hay.

Roma. y. Eso somos y eso llevamos dentro todos los peruanos. la tradición judeocristiana. luchando por su libertad. por todos los medios a nuestro alcance. Cervantes. en vez de redimir al indio y hacerle justicia por los antiguos agravios. Un compatriota mío. y de los españoles que. hace doscientos años. deben ser una autocrítica. al independizarnos de España. en gran número. Kuelap.6 los peruanos no lo permitan– el Perú fuera víctima una vez más de un golpe de estado que aniquilara nuestra frágil democracia. también luchan por la nuestra. nuestros bisabuelos y tatarabuelos. Sipán. que se enfrentan con temeridad a las dictaduras que sufren. Si escarbamos un poco descubrimos que el Perú. para ser justas. Digámoslo con . ¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene una identidad porque las tiene todas! La conquista de América fue cruel y violenta. A mí me enorgullece sentirme heredero de las culturas prehispánicas que fabricaron los tejidos y mantos de plumas de Nazca y Paracas y los ceramios mochicas o incas que se exhiben en los mejores museos del mundo. el Gran Chimú. su música y su efervescente imaginación a enriquecer la heterogeneidad peruana. trajeron al Perú a Grecia. Aquellas críticas. envenenan su futuro y crean hábitos y prácticas malsanas que se prolongan a lo largo de las generaciones demorando la reconstrucción democrática. razas. el Renacimiento. solidarizándose con quienes. nos guste o no: una suma de tradiciones. de los constructores de Machu Picchu. es en pequeño formato el mundo entero. y debemos criticarla. incluidas las sanciones económicas. creencias y culturas procedentes de los cuatro puntos cardinales. Aquellos valientes. Quevedo y Góngora. en algunos países. como todas las conquistas. las huacas de La Bruja y del Sol y de la Luna. no los que se quedaron en su tierra. Porque. en vez de dar el ejemplo. quienes asumieron el poder en las antiguas colonias. pero sin olvidar. se muestren a menudo complacientes no con ellos sino con sus verdugos. y la lengua recia de Castilla que los Andes dulcificaron. como las Damas de Blanco en Cuba. con sus alforjas. llamó al Perú el país de “todas las sangres”. siguieron explotándolo con tanta codicia y ferocidad como los conquistadores. al hacerlo. desde luego. espadas y caballos. Chan Chan. que quienes cometieron aquellos despojos y crímenes fueron. Por eso. los resistentes venezolanos. como el Aleph de Borges. o Aung San Suu Kyi y Liu Xiaobo. diezmándolo y exterminándolo. los españoles que fueron a América y allí se acriollaron. José María Arguedas. Fue un acto coherente con mi convicción de que una dictadura representa el mal absoluto para un país. las dictaduras deben ser combatidas sin contemplaciones. como escribieron algunos polígrafos acostumbrados a juzgar a los demás desde su propia pequeñez. Y de que con España llegara también el África con su reciedumbre. una fuente de brutalidad y corrupción y de heridas profundas que tardan mucho en cerrar. Aquella no fue la acción precipitada y pasional de un resentido. Es lamentable que los gobiernos democráticos. No creo que haya fórmula que lo defina mejor.

recuerdo con fulgor los cinco que pasé en la querida Barcelona a comienzos de los años setenta. No hay una sola excepción a este oprobio y vergüenza. De todos los años que he vivido en suelo español. andaría en el limbo de los escribidores sin suerte. como tantos colegas desafortunados. y tal vez. Quiero a España tanto como al Perú y mi deuda con ella es tan grande como el agradecimiento que le tengo. pintor o compositor de nuestro tiempo. corrientes de pensamiento y valores y formas artísticas hasta entonces prohibidos por subversivos. ni a ser un escritor conocido. y. Y. el lugar donde había que estar para respirar el anticipo de la libertad que se vendría. cuyo talento acaso –triste consuelo– descubriría algún día la posteridad. sobre todo en el campo de la cultura. Igual que antes París. Si no hubiera sido por España jamás hubiera llegado a esta tribuna. Ella sigue siendo una asignatura pendiente en toda América Latina. recibí reconocimientos exagerados. ni premios. sin editores. y no sólo en mi pequeña persona. o iban y venían a Barcelona. ni lectores. donde era estimulante vivir y trabajar. escritores. conspiraciones y fecundo trabajo intelectual. . novelista. la lengua y la cultura.7 toda claridad: desde hace dos siglos la emancipación de los indígenas es una responsabilidad exclusivamente nuestra y la hemos incumplido. Barcelona fue una Torre de Babel. Se abrían rendijas y resquicios que la censura no alcanzaba a parchar y por ellas la sociedad española absorbía nuevas ideas. editores y artistas procedentes de los países latinoamericanos que allí se instalaron. Para mí. por primera vez desde los tiempos de la guerra civil. reconociéndose dueños de una misma tradición y aliados en una empresa común y una certeza: que el final de la dictadura era inminente y que en la España democrática la cultura sería la protagonista principal. incapaz de mantener los controles de antaño. libros. Ninguna ciudad aprovechó tanto y mejor que Barcelona este comienzo de apertura ni vivió una efervescencia semejante en todos los campos de las ideas y la creación. amigos como Carlos Barral y Carmen Balcells y tantos otros se desvivieron porque mis historias tuvieran lectores. escritores españoles y latinoamericanos se mezclaron y fraternizaron. pero era ya un fósil en hilachas. Se convirtió en la capital cultural de España. una ciudad cosmopolita y universal. En España se publicaron todos mis libros. en cierto modo. Y España me concedió una segunda nacionalidad cuando podía perder la mía. porque era donde había que estar si uno quería ser un poeta. también en realidades esenciales como la historia. aquellos fueron unos años inolvidables de compañerismo. amistad. La dictadura de Franco estaba todavía en pie y aún fusilaba. fue también la capital cultural de América Latina por la cantidad de pintores. Jamás he sentido la menor incompatibilidad entre ser peruano y tener un pasaporte español porque siempre he sentido que España y el Perú son el anverso y el reverso de una misma cosa. y donde.

ensangrentado en insensatas contiendas y litigios y derrochado astronómicos recursos en comprar armas en vez de construir escuelas. no importa donde estemos. la sensación cálida de que. Detesto toda forma de nacionalismo. La transición española del autoritarismo a la libertad. no estropeen esta historia feliz. la transición española de la dictadura a la democracia ha sido una de las mejores historias de los tiempos modernos. plaga incurable del mundo moderno y también de España. el nacionalismo ha sido la causa de las peores carnicerías de la historia. como suelen hacer los arequipeños. religión– provinciana. porque toda mi tribu familiar. excluyente. ha admirado al mundo entero y disparado la modernización de España. pueden ocurrir hechos tan prodigiosos como los de las novelas del realismo mágico. existe un hogar al que podemos volver. se llevó siempre a la Ciudad Blanca con ella en su andariega existencia. una ciudad que mi madre. siempre semilla de violencia.8 Aunque no ocurrió así exactamente. más bien. El Perú es para mí una Arequipa donde nací pero nunca viví. el algarrobo y el sufrido burrito. paisaje familiar de geografías. su integración a Europa y su adopción en pocos años de una cultura democrática. pues convierte en valor supremo. donde descubrí que no eran las cigüeñas las que traían los bebes al mundo sino que los fabricaban las parejas haciendo unas barbaridades que eran pecado mortal. Es la esquina de Diego Ferré y Colón. . de corto vuelo. de una sociedad de contrastes económicos y desigualdades tercermundistas a un país de clases medias. La patria no son las banderas ni los himnos. mis abuelos y mis tíos me enseñaron a conocer a través de sus recuerdos y añoranzas. Ha sido para mí una experiencia emocionante y aleccionadora vivirla de muy cerca y a ratos desde dentro. con el patriotismo. Nada ha contribuido tanto como el nacionalismo a que América Latina se haya balcanizado. que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas. de amor a la tierra donde uno vio la luz. cuando la sensatez y la racionalidad prevalecen y los adversarios políticos aparcan el sectarismo en favor del bien común. ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos. Ojalá que los nacionalismos. sentimiento sano y generoso. al que los piuranos de mi juventud llamaban “el pie ajeno” –lindo y triste apelativo–. donde vivieron sus ancestros y se forjaron los primeros sueños. ideología –o. Junto con la religión. la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento. Es la Piura del desierto. un ejemplo de como. seres queridos y ocurrencias que se convierten en hitos de la memoria y escudos contra la soledad. del subdesarrollo a la prosperidad. Es el Colegio San Miguel y el Teatro Variedades donde por primera vez vi subir al escenario una obrita escrita por mí. como las de las dos guerras mundiales y la sangría actual del Medio Oriente. en privilegio moral y ontológico. No hay que confundir el nacionalismo de orejeras y su rechazo del “otro”. bibliotecas y hospitales. sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía.

la vida adulta y el miedo. entre las bombas. sino un país grande. hace y deshace las maletas. buena. donde podía sentirme . Una mañana piurana. el nieto. donde cambié el pantalón corto por el largo. donde aprendí que el Perú no era el pequeño reducto de clase media en el que yo había vivido hasta entonces confinado y protegido. oficio que. a mí. desde entonces. sombras silentes que llenaban de misterio las noches estrelladas de esa tierra caliente. Gonzalo. refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante. leer los buenos libros. como los libros. gente excelente. el hijo sin papá. Era un señor alto y buen mozo. cuya foto engalanaba mi velador y a la que yo rezaba y besaba antes de dormir. Volvamos a la literatura. ha ocupado casi toda mi vida y me ha hecho. a mis dieciséis años. antiguo. mantiene a raya a los periodistas y a los intrusos. con la literatura. Perdí la inocencia y descubrí la soledad.9 en el Miraflores limeño –la llamábamos el Barrio Alegre–. El paraíso de la infancia no es para mí un mito literario sino una realidad que viví y gocé en la gran casa familiar de tres patios. a enamorar y a declararme a las chicas. todo cambió. porque mi padre había muerto y estaba en el cielo. de uniforme de marino. Ella hace todo y todo lo hace bien. velé mis primeras armas de periodista. para lo único que tú sirves es para escribir”. decide las citas y los viajes. conocer mejor el mundo y frecuentar a gente de todas partes y de todos los registros. mala y execrable. Y el Perú son mis amigos y amigas del Movimiento Libertad con los que por tres años. enconado. me hace el mejor de los elogios: “Mario. administra la economía. Morgana ni los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia. apagones y asesinatos del terrorismo. de la que todavía no creo haberme recobrado. mi madre me reveló que aquel caballero. vivir más. en verdad. Sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro. Y que ese mismo día nos iríamos a vivir con él. donde con mis primas y compañeros de colegio podíamos reproducir las historias de Tarzán y de Salgari. una gracia que me merecía aplausos. la autoridad. neurosis y rabietas que me ayudan a escribir. En esos años. aprendí a bailar. defiende mi tiempo. pone orden en el caos. a Lima. estaba vivo. la prima de naricita respingada y carácter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 años y que todavía soporta las manías. el sobrino. y es tan generosa que. y en la Prefectura de Piura. desigual y sacudido por toda clase de tormentas sociales. escribir fue jugar un juego que me celebraba la familia. Resuelve los problemas. fumé mi primer cigarrillo. trabajamos en defensa de la democracia y la cultura de la libertad. El Perú es Patricia. una aventura tras otra. Mi salvación fue leer. Es la polvorienta y temblorosa redacción del diario La Crónica donde. Es el Colegio Militar Leoncio Prado. en Cochabamba. Son las células clandestinas de Cahuide en las que con un puñado de sanmarquinos preparábamos la revolución mundial. hasta cuando cree que me riñe. en cuyos entretechos anidaban los murciélagos. Yo tenía once años y. intenso.

me sugirió una historia. a una pasión prohibida. a escondidas. como todo escritor. Desde entonces y hasta ahora. un entusiasmo. explorando el ancho mundo como un cazador en pos de presas codiciables para alimentar la ficción en ciernes y aplacar ese apetito voraz de toda historia que al crecer quisiera tragarse todas las historias. piensan. de Arthur Miller. Y sentí. entregarme en cuerpo y alma a mi trabajo de fabulador ha sido la luz que señala la salida del túnel. a los que ya no es posible imponer arbitrariamente una conducta. espectáculo que me dejó traspasado de emoción y me precipitó a escribir un drama con incas. que. de manera fatídica. sienten y exigen respeto y consideración. Al hablar de la ficción. ni privarlos de su libre albedrío sin matarlos. de protestar. semanas y meses. La muerte de un viajante. Una gran injusticia. “Escribir es una manera de vivir”.10 libre y volvía a ser feliz. una manera de vivir con ilusión y alegría y un fuego chisporroteante en la cabeza. que aquella era una historia para el teatro. muy cierto. esa imagen que la memoria almacenó de alguna experiencia vivida. A fines de los setenta. la tabla de salvación que lleva al náufrago a la playa. en todas las circunstancias en que me he sentido abatido o golpeado. siento a veces la amenaza de la parálisis. a orillas de la desesperación. Llegar a sentir el vértigo al que nos conduce una novela en gestación. peleando con las palabras díscolas hasta amaestrarlas. vi en el Teatro Segura. sin que la historia pierda poder de persuasión. Se volvió una manera de resistir la adversidad. Si en la Lima de los cincuenta hubiera habido un movimiento teatral habría sido dramaturgo antes que novelista. otra de sus formas excelsas. nada me ha hecho gozar en la vida tanto como pasarme los meses y los años construyendo una historia. de rebelarme. de Lima. en los últimos años de su vida. como quien se entrega a un vicio inconfensable. desde que. que sólo sobre un escenario cobraría la animación y el esplendor de las ficciones logradas. El teatro fue mi primer amor. adolescente. cortó con la realidad circundante para refugiarse en los recuerdos y la ficción. No lo había y eso debió orientarme cada vez más hacia la narrativa. la Mamaé. el recuerdo pertinaz de una tía abuela centenaria. con personajes que se mueven. tan plena y vertiginosa como hacer el amor con la mujer amada días. desde su incierto despuntar. he hablado mucho de la novela y poco del teatro. sobre todo cuando veía alguna pieza subyugante. Pero mi amor por el teatro nunca cesó. desde luego. mi razón de vivir. de escapar a lo intolerable. dormitó acurrucado a la sombra de las novelas. que se volvió un desasosiego. Sí. un fantaseo que germinó luego en un proyecto y en la decisión de intentar convertir esa niebla agitada de fantasmas en una historia. como una tentación y una nostalgia. cuando toma forma y parece empezar a vivir por cuenta propia. dijo Flaubert. Y fue escribir. La . de la sequía de la imaginación. actúan. Aunque me cuesta mucho trabajo y me hace sudar la gota gorda. La literatura dejó de ser un juego. sin cesar. es una experiencia que me sigue hechizando como la primera vez. y.

a escrutar las entrañas de la naturaleza. sin embargo. para los que existir quería decir apenas comer. he reincidido varias veces. y confesamos nuestra perplejidad ante temas como la trascendencia. nos ayuda a entenderla mejor. empezaron. un remolino de quehaceres embrutecedores. el jeroglífico que suele ser la existencia para la gran mayoría de los seres humanos. el destino individual y colectivo. el derecho. en noches hirvientes de amenazas –rayos. dejaron de estar atados a la noria de la supervivencia. Eso sí. con Norma Aleandro en el papel de la heroína. un remanso para esos espíritus siempre en el quién vive. porque. para alguien que se ha pasado la vida escribiendo ficciones. guarecerse de los elementos. Aquel fue el momento crucial de nuestro destino. el más acá y el más allá del conocimiento racional. y la curiosidad por despejar las incógnitas de que estaba constelado su entorno. desde entonces. truenos. incitados por los contadores de cuentos. entre novela y novela. fantasía y un designio revolucionario: romper aquel confinamiento y cambiar y mejorar. haberme animado a compartir con ellos esa fantástica experiencia (pese al pánico que la acompañó). a inventar historias y a contárselas. mitos. La literatura es una representación falaz de la vida que. el sentido o el sinsentido de la historia. . el alma. Siempre me ha fascinado imaginar aquella incierta circunstancia en que nuestros antepasados. Nunca podré agradecer bastante a mis queridos amigos. ensayo y ensayo. Ella nos desagravia de los reveses y frustraciones que nos inflige la vida verdadera y gracias a ella desciframos. del espacio y a viajar a las estrellas. fábulas. las artes. la libertad. la ciencia. al menos parcialmente. goce. comenzó la civilización. matar y fornicar. el director Joan Ollé y la actriz Aitana Sánchez Gijón. vivir la ficción delante de un público. Esa temeraria aventura me hizo vivir por primera vez en carne y hueso el milagro que es. debieron ser un baño refrescante. a orientarnos por el laberinto en el que nacimos. recién nacido el lenguaje que les permitía comunicarse. principalmente aquellos que alentamos más dudas que certezas. leyendas. a mis setenta años. Aquellos cuentos. el largo transcurrir que poco a poco nos humanizaría y nos llevaría a inventar al individuo soberano y a desgajarlo de la tribu. encarnar por unas horas a un personaje de la fantasía. en las cavernas. a compartir los sueños. en torno a las hogueras. del cuerpo humano. me subiría (debería decir mejor me arrastraría) a un escenario a actuar. gruñidos de las fieras–. apenas diferentes todavía del animal. transcurrimos y morimos. que resonaron por primera vez como una música nueva ante auditorios intimidados por los misterios y peligros de un mundo donde todo era desconocido y peligroso. una lucha para aplacar aquellos deseos y ambiciones que en ellos azuzaban las vidas figuradas. y su vida se volvió sueño. en esas rondas de seres primitivos suspensos por la voz y la fantasía del contador.11 escribí con el temblor excitado del principiante y gocé tanto viéndola en escena. que. Desde que empezaron a soñar en colectividad. nunca imaginé que.

los lectores transformados. renovándose y conservando en nosotros lo mejor de lo humano. Por eso. modelados con la arcilla de nuestros sueños. removido tanto la imaginación y los deseos. además de escucharse. Para que no retrocedamos a la barbarie de la incomunicación y la vida no se reduzca al pragmatismo de los especialistas que ven las cosas en profundidad pero ignoran lo que las rodea. Hechicería que. la literatura introduce en nuestros espíritus la inconformidad y la rebeldía. De la caverna al rascacielos. por fortuna. que están detrás de todas las hazañas que han contribuido a disminuir la violencia en las relaciones humanas. ser lo que no somos. pudieron leerse y alcanzaron la permanencia que les confiere la literatura. contaminados de anhelos y. al ensimismamiento.12 Ese proceso nunca interrumpido se enriqueció cuando nació la escritura y las historias. al ilusionarnos con tener lo que no tenemos. las grandes pasiones. Las mentiras de la literatura se vuelven verdades a través de nosotros. las ficciones de la literatura han multiplicado las experiencias humanas. del garrote a las armas de destrucción masiva. impidiendo que hombres y mujeres sucumbamos al letargo. en otros. Para que no pasemos de servirnos de las máquinas que inventamos a ser sus sirvientes y esclavos. que la vida verdadera nunca nos dará. 7 de diciembre de 2010. no a acabar con ella. . acceder a esa imposible existencia donde. Nada ha sembrado tanto la inquietud. A disminuir la violencia. precede y continúa. de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible. Porque la nuestra será siempre. de la vida tautológica de la tribu a la era de la globalización. hay que repetirlo sin tregua hasta convencer de ello a las nuevas generaciones: la ficción es más que un entretenimiento. como dioses paganos. en permanente entredicho con la mediocre realidad. Es una necesidad imprescindible para que la civilización siga existiendo. Y porque un mundo sin literatura sería un mundo sin deseos ni ideales ni desacatos. más que un ejercicio intelectual que aguza la sensibilidad y despierta el espíritu crítico. la más eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condición perecedera. a la resignación. Estocolmo. un mundo de autómatas privados de lo que hace que el ser humano sea de veras humano: la capacidad de salir de sí mismo y mudarse en otro. Por eso tenemos que seguir soñando. leyendo y escribiendo. nos sentimos terrenales y eternos a la vez. por culpa de la ficción. una historia inconclusa. como esa vida de mentiras que añadimos a la que tenemos gracias a la literatura para protagonizar las grandes aventuras.

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