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El Retrato de Dorian Gray

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  • Oscar Wilde y los laberintos de la belleza
  • Prefacio
  • Capítulo 1
  • Capítulo 2
  • Capítulo 3
  • Capítulo 4
  • Capítulo 5
  • Capítulo 6
  • Capítulo 7
  • Capítulo 8
  • Capítulo 9
  • Capítulo 10
  • Capítulo 11
  • Capítulo 12
  • Capítulo 13
  • Capítulo 14
  • Capítulo 15
  • Capítulo 16
  • Capítulo 19
  • Capítulo 20

Índice

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Oscar Wilde y los laberintos de la belleza Prefacio Capítulo 1. Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Capítulo 11 Capítulo 12 Capítulo 13 Capítulo 14 Capítulo 15 Capítulo 16 Capítulo 17 Capítulo 18 Capítulo 19 Capítulo 20

314

El retrato de Dorian Gray

E L R E T R AT O D E D O R I A N G R AY
Traducción y prólogo Marcela Testadiferro

OSCAR WILDE

Negocios Editoriales S. R. L., Del Barco Centenera 1193,(1424), Buenos Aires, República Argentina Tel-Fax 49240349, E Mail: administracion@needediciones.com.ar Sitio Web: www.needediciones.com.ar

Director de colección Carlos Alberto Samonta Edición al cuidado del Profesor Jorge Samonta Títulos originales The picture of Dorian Gray Diseño de portada e interior Carla Daniela Samonta

©1998, by Negocios Editoriales, Buenos Aires, Argentina Queda hecho el depósito de ley 11723
Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida sin la autorización por escrito de Necocios Editoriales S.R.L.,

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Oscar Wilde y los laberintos de la belleza .

Wilde se convirtió en un defensor incansable de una nueva sensibilidad. Como discípulo de Walter Pater. surgieron plumas que predicaron un nuevo credo. Nacido en la entonces británica Irlanda y educado en un ambiente refinado y carente de lo que se conoce como vulgar o cotidiano. la duda y la culpa. Herederas de ese legado y deseosas de pervertir el código de vida imperante. 8 . a quien conoció en su paso por Oxford y quien pretendía exaltar al hedonismo como nueva religión. el espíritu denominado victoriano comenzó a desaparecer dos décadas antes. volcó en su obra un inusitado fervor por el arte como generador de belleza.Aunque el gobierno de la reina Victoria culminó en 1901. una de las más notables fue la de Oscar Wilde. Dicho espíritu se caracterizaba por combinar el optimismo. y se correspondía con un triunfo de la burguesía y sus valores: el progreso encarnado en el desarrollo industrial se proyectaba en las conciencias de los hombres. En la disolución del espíritu victoriano no poco significaron los vestigios del Romanticismo. que había prodigado por toda Europa durante la primera mitad del siglo XIX un fervor de irracionalidad y desmesura. Entre ellas.

La belleza para él estaba allí. novela publicada en 1891. su objetivo. la novela se vuelve un exquisito tratado sobre la vanidad humana. que puede leerse como el alter ego de Wilde por su conducta y sus sorprendentes palabras. Hay nuevos y deliciosos elementos que lo convierten en una de las mejores novelas surgidas de la esencia del arte por el arte. A veces la mimetización de Dorian Gray con un objeto artístico produce situaciones donde los personajes bordean la homosexualidad. El texto la exalta pero también la vitupera. un artista mediocre que servirá de nexo entre ambos y que será el artífice del inquietante retrato. Entre los tres se va tejiendo una trama conversacional que discurre sobre el arte. Sin embargo. Los personajes masculinos monopolizan la escena: Lord Henry Wotton. víctima y victimario de la belleza. de aparentes paradojas y de conversaciones que indagan los meandros del arte y de la vida. ¿Acaso una obra de arte debe su trascendencia al 9 . su materia y su destino. es una tesis sobre el destino de la belleza. y Basil Hallward. el texto no se agota con la descripción que hemos dado. Hay una encrucijada que enreda la vida de Dorian Gray: está atrapado en el laberinto de su propia belleza y es imposible salir indemne. la insatisfacción del deseo y los fantasmas de la culpa. Dorian Gray. El retrato de Dorian Gray. El pacto fáustico que veladamente ha hecho Dorian no sólo retoma un motivo clásico de la literatura. Llena de frases admirables. también problematiza el tema de la juventud.Pretendió llevar una vida que rindiera solamente culto al goce y ese goce se vinculaba fundamentalmente con la posibilidad de crear y apreciar un arte que provocara nuevas sensaciones.

Es necesario buscar el camino. si uno puede encontrarlas. Las respuestas.hecho de permanecer siempre joven? ¿Es la juventud una garantía de eternidad. perturbador y fascinante. una edad mágica que si pudiera eternizarse contendría la médula de lo que hace arte al arte? ¿Debe ser inmortal lo que verdaderamente es arte? Todas estas preguntas asaltan al lector de El retrato de Dorian Gray. Marcela A. Testadiferro 10 . constituyen una teoría explicativa sobre lo que es el arte. La novela nos sitúa en un laberinto. donde se nos promete encontrar nuestra propia postura estética.

El retrato de Dorian Gray 11 .

Prefacio 12 .

Revelar al arte y ocultar al artista es el objetivo del arte. Son los elegidos para quienes las cosas bellas significan sólo belleza. El disgusto del siglo diecinueve por el romanticismo es la ira de Calibán que no ve su propio rostro en un espejo. Eso es todo. No existe tal cosa como un libro moral o inmoral. Los libros están bien escritos o mal escritos.El artista es el creador de cosas bellas. El disgusto del siglo diecinueve por el realismo es la ira de Calibán que ve su propio rostro en un espejo. Aquellos que encuentran bellos significados en cosas bellas son los cultos. Por ellos hay esperanza. 13 . El crítico es aquel que puede traducir a otra forma o con un material nuevo su impresión de las cosas bellas. Aquellos que encuentran significados desagradables en cosas bellas están contaminados sin ser seductores. La más alta como la más baja forma de la crítica son un modo de la autobiografía. Esto es una falta.

Podemos perdonar a un hombre por hacer una cosa útil mientras él no la admire. lo que el arte realmente refleja. Desde el punto de vista del sentimiento. complejo. Incluso las cosas que son verdaderas pueden ser probadas. Todo arte es al mismo tiempo superficie y símbolo. Aquellos que buscan debajo de la superficie lo hacen arriesgándose. Todo arte es completamente inútil. Aquellos que leen el símbolo lo hacen arriesgándose. El artista puede expresar todo. y no a la vida. Desde el punto de vista de la forma.La vida moral del hombre forma parte de los asuntos del artista. y vital. el artista está de acuerdo consigo mismo. La única excusa para hacer una cosa inútil es que uno la admire intensamente. Pensamiento y lenguaje son para el artista instrumentos de un arte. Es al espectador. el modelo de todas las artes es el arte del músico. el oficio del actor es el modelo. Cuando los críticos no concuerdan. Oscar Wilde 14 . Ningún artista desea probar nada. Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista es un imperdonable amaneramiento del estilo. La diversidad de opiniones sobre un trabajo de arte muestra que el trabajo es nuevo. Vicio y virtud son para el artista materiales para un arte. pero la moralidad del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista es jamás morboso.

Capítulo 1 5 .

El estudio estaba lleno de un rico aroma a rosas . El hosco murmullo de las abejas buscando su camino a través de largas hierbas sin podar. El borroso estrépito de Londres era como el bordón de un órgano distante. y haciéndolo pensar en aquellos pálidos pintores de rostro de jade de Tokio que. Lord Henry Wotton pudo apenas capturar el fulgor de los melados y gilvos capullos de un laburno. parecía hacer más opresiva la quietud. cuyas ramas trémulas parecían apenas capaces de sostener la carga de una belleza tan fulgurosa como la propia. como era su costumbre. o dando vueltas con insistencia monótona alrededor de los polvorientos cuernos dorados de la madreselva dispersa. innumerables cigarrillos. Desde la punta del diván persa de almohadones de arena en el cual estaba recostado fumando. por medio de un arte que es necesariamente inmóvil. produciendo una suerte de momentáneo efecto japonés. buscan transmitir la sensación de velocidad y movimiento. o el perfume más delicado del espino con flores rosadas. 16 . venía a través de la puerta abierta la densa fragancia de la lila. y una y otra vez las sombras fantásticas de pájaros en vuelo se deslizaban a través de las largas cortinas de tussor que estaban extendidas frente a la inmensa ventana. y cuando la leve brisa de verano hurgaba entre los árboles del jardín.

no lo enviaré a ningún lugar. estaba sentado el propio artista. -No pienso enviarlo a ningún lugar -respondió. No. puso sus dedos sobre los párpados. Por cierto. cuya súbita desaparición algunos años atrás causó. lo que es peor. había tanta gente que no he podido ver las pinturas. -Éste es tu mejor trabajo. Basil Hallward. se erguía el retrato tamaño natural de un joven de extraordinaria belleza. como si buscase imprimir en su cerebro algún sueño curioso del cual temía poder despertar. -¿No enviarlo a ningún lugar? Mi querido compañero. y pareció demorarse allí. y cerrando los ojos. y frente a él. o había tantas pinturas que no he podido ver a la gente. Pero súbitamente se levantó. ¿por qué? ¿Tienes alguna razón? ¡Qué tipos tan raros son ustedes los pintores! Hacen cualquier cosa en la 17 . Lord Henry levantó sus cejas y lo miró sorprendido a través de las delgadas espirales azules de humo que se retorcían en formas fantásticas desde su pesado cigarrillo de opio. La Academia es demasiado grande y demasiado vulgar. empalmado en un atril recto. El Grosvenor es realmente el único lugar. cierta excitación pública y dio lugar a muchas conjeturas extrañas. Mientras el pintor miraba la graciosa y gentil forma que tan habilidosamente había reflejado en su arte.En el centro de la habitación. Siempre que he ido. una sonrisa de placer atravesó su rostro. meneando la cabeza de un modo singular que acostumbraba hacer que sus amigos se rieran de él en Oxford-. a una pequeña distancia. Basil. lo que es espantoso. la mejor cosa que hayas hecho nunca -dijo Lord Henry lánguidamente-. debes enviarlo el próximo año a la exposición del Grosvenor. en su momento.

mi querido Basil. -Sé que te reirás de mí -replicó. a pesar de todo. En el momento en que uno se sienta a pensar. Mira a los hombres exitosos de cualquiera de las profesiones instruidas. parecen desear deshacerse de ella. -Sí. termina donde comienza una expresión intelectual. Tan pronto como la tienen. Es algo necio de parte de ustedes. y pondría a los viejos completamente envidiosos. y realmente no puedo ver ningún parecido entre tú.. Lord Henry se estiró sobre el diván y rió. con tu rostro tosco y tu cabello absolutamente negro. porque hay sólo una cosa en el mundo peor que ser comentado. y destruye la armonía de cualquier rostro. en algo horrible. que luce como si estuviera hecho de marfil y hojas de rosa. él es un Narciso. Tu misterioso joven amigo. La intelectualidad es en sí misma un modo de exageración. y tú. transforma toda la nariz. Bueno. ¡Qué perfectamente ominosos son! Excepto. toda la frente.. no sabía que eras tan vanidoso. pero es completamente cierto. y este joven Adonis. sabía que lo harías. -¡Demasiado de ti mismo en él! Bajo mi palabra de honor.vida para ganar reputación. por supuesto tienes una expresión intelectual y todo eso.pero realmente no puedo exhibirlo. en la Iglesia. Un retrato como éste te pondría muy por encima de todos los hombres jóvenes de Inglaterra. como consecuencia natural. Pero la belleza. Un obispo continúa diciendo a la edad de ochenta lo que le enseñaron que dijera cuando era un joven de dieciocho y. 18 . siempre luce absolutamente encantador. Pero en la Iglesia no piensan. Porque. Basil. por supuesto. la belleza real. si los viejos fueran capaces de sentir alguna emoción. y es no ser comentado. He puesto demasiado de mí mismo en él.

En verdad. El feo y el estúpido tienen lo mejor en este mundo. todos sufriremos por lo que los dioses nos han concedido. No te adules. Harry -contestó el artista-. -Pero. -Sí. tal como es. y siempre aquí en verano cuando deseamos algo para enfriar nuestra inteligencia. Harry. la suerte de fatalidad que parece perseguir a través de la Historia los pasos vacilantes de los reyes. nunca digo sus nombres a nadie. sufriremos terriblemente. ¿Te encoges de hombros? Te estoy diciendo la verdad. -Tú no me entiendes. Él es alguna bella criatura descerebrada que debería estar siempre aquí en invierno cuando no tenemos flores que mirar. Lo sé perfectamente bien. nunca piensa. atravesando el estudio hacia Basil Hallward. La 19 . Si no saben nada de la victoria. Estoy completamente seguro de eso. ni la reciben de manos ajenas. lamentaría lucir como él. ¿por qué no? -Oh. pero cuyo retrato me fascina realmente. Hay una fatalidad en toda distinción física o intelectual. valga lo que valga. Yo he nacido para amar secretamente. ése es su nombre. mi arte.preguntó Lord Henry. Basil: tú no eres ni en lo más mínimo como él. Tu rango y opulencia. indiferentes y sin inquietud. Por supuesto que no soy como él. Cuando las personas me gustan intensamente. -¿Dorian Gray? ¿Es ése su nombre?. al menos se ahorran el conocimiento de la derrota. Es como entregar una parte de ellos. Es mejor no ser diferente de nuestros semejantes.cuyo nombre nunca me has dicho. Intentaba no decírtelo. Ni traen ruina sobre los otros. los rasgos bellos de Dorian Gray. no puedo explicarlo. Parece ser la única cosa que puede hacernos misteriosa o maravillosa la vida moderna. mi talento. Viven como todos quisiéramos vivir: imperturbables. Ellos pueden arrellanarse y bostezar en la obra.

y mi esposa nunca sabe qué estoy haciendo. Ahora.nos contamos el uno al otro las historias más absurdas con los rostros más serios. Creo que eres realmente un muy buen marido. había blancas margaritas trémulas. Pareces olvidar que estoy casado y el único sortilegio del matrimonio es que provoca una vida de engaño absolutamente necesaria para ambas partes. Si lo hiciera. de hecho. me atrevo a decirlo. 20 . cuando me voy de la ciudad. Nunca sé dónde está mi esposa. La luz del sol se deslizaba sobre las hojas pulidas. Cuando me encuentra en falta. pero ella simplemente se ríe de mí. de ninguna manera. riendo. pero de alguna forma brinda una gran cuota de romance a la vida. Tu cinismo es simplemente una pose. pero que estás totalmente avergonzado de tus propias virtudes. y nunca haces nada incorrecto. Eres un compañero extraordinario.cosa más común es encantadora sólo si se la esconde. mi querido Basil. no arma ningún escándalo. Nunca dices algo sobre la moral. nunca le digo a los míos adónde estoy yendo. Cuando nos encontramos -nos encontramos ocasionalmente. -Ser natural es simplemente una pose. Mi esposa es muy buena en eso -mucho mejor. y los dos jóvenes salieron al jardín juntos y se acomodaron en un gran asiento de bambú que se erguía en la sombra de una alta rama de laurel. -Odio la forma en que hablas sobre tu vida de casado. y la pose más irritante que conozco -exclamó Lord Henry. siempre. Harry -dijo Basil Hallward. paseándose hacia la puerta que conducía al jardín-. Es un hábito necio. A veces quisiera que lo hiciera. cuando comemos juntos fuera o vamos a casa del duque. En el césped. ¿no? -De ninguna manera -contestó Lord Henry-. Ella nunca se confunde con las fechas y yo. que yo. perdería todo mi placer. Supongo que me crees terriblemente tonto por esto.

Deseo que me expliques por qué no exhibirás el retrato de Dorian Gray. observándolo. Quiero la razón verdadera. -Lo sabes perfectamente bien.Después de un intervalo. mirándolo directamente a la cara-. Harry -contestó el pintor-. El modelo es simplemente un accidente. no lo hiciste. -Y. pero una expresión de perplejidad sobrevino en su rostro. y temo que apenas lo comprenderás. manteniendo sus ojos fijos en el piso. -Harry -dijo Basil Hallward. 21 . Dijiste que era porque había demasiado de ti en él. la ocasión. Lord Henry sacó su reloj. Bien. sino el pintor quien. sobre el lienzo coloreado. cada retrato que se pinta con sentimiento es el retrato del artista. -Te lo diré -dijo Hallward. no del modelo. -Oh. se revela a sí mismo. -Soy todo expectativa. La razón por la cual no exhibiré este retrato es que temo haber mostrado en él el secreto de mi propia alma. eso es una niñería. Basil -murmuró-. No es él quien es revelado por el pintor. ¿cuál es? -preguntó. hay realmente poco que decir. -Bien. -¿Cuál es?. Lord Henry rió. pero antes de irme. Quizás apenas lo creas. Basil -continuó su compañero. te diré cuál es. -Te dije la razón verdadera. insisto en que me respondas la pregunta que te hice hace cierto tiempo. -No. -No. Harry. -Lo siento pero debo irme.dijo el pintor.

mi propio arte incluso. absorbería mi naturaleza entera. y las pesadas florescencias de las lilas. Bien. sentí que empalidecía.Lord Henry sonrió y agachándose. mi alma entera. puede ganar la reputación de ser civilizado. Me di media vuelta y lo vi a Dorian Gray por primera vez. yo puedo creer cualquier cosa. -La historia es simplemente ésta -dijo el pintor luego de cierto tiempo-. como me dijiste una vez. conversando con maduras viudas excesivamente adornadas y con tediosos académicos. se movieron de un lado a otro con una brisa lánguida. -Estoy completamente seguro de que lo comprenderé -replicó. si yo lo permitía. cualquiera. y en cuanto a las cosas creíbles. Un saltamontes comenzó a chirriar por la pared. contemplando resueltamente el disco dorado. después de haber estado en la habitación cerca de diez minutos. y quiso saber qué vendría. emplumado de blanco-. arrancó una margarita con pétalos rosados del césped y la examinó. con sus estrellas en racimos. y como un hilo azul una libélula larga y delgada pasó revoloteando sus alas de gasa marrón. Con un saco de etiqueta y una corbata blanca. El viento sacudió algunos capullos de los árboles. con tal de que sea completamente increíble. Lord Henry sintió que podía escuchar el latido del corazón de Basil Hallward. Hace dos meses fui a una reunión en casa de Lady Brandon. No quería ninguna influencia exterior 22 . súbitamente tomé conciencia de que alguien me estaba mirando. Sabes que los pobres artistas debemos mostrarnos en sociedad de vez en cuando. sólo para recordarle al público que no somos salvajes. Supe que me enfrentaba con alguien cuya mera personalidad era tan fascinante que. incluso un corredor de bolsa. Una curiosa sensación de terror me poseyó. Cuando nuestros ojos se encontraron.

Sin embargo. Creo que alguna de mis pinturas había hecho un gran suceso en ese momento. deshojando la margarita con sus largos dedos nerviosos. Sr. lo había sido al menos hasta que me topé con Dorian Gray.en mi vida.. Tenía la extraña sensación de que el destino me reservaba gozos exquisitos y pesares exquisitos. ni creo que tú lo creas. Harry. Basil.. ¿Conoces su curiosa y estridente voz? -Sí. Conciencia es la marca registrada de la compañía. Algo me decía que yo estaba al borde de una terrible crisis en mi vida. Estábamos 23 .. Luego. Allí. pero lo hizo para ponerme en las nubes. y damas de edad madura con tiaras gigantes y narices de cotorra. porque yo solía ser muy orgulloso. cualquiera fuera mi motivo -y puede haber sido orgullo. pero no sé cómo explicártelo. Ella hablaba de mí como su amigo más querido. Harry. No era la conciencia la que me impulsaba a ello: era una suerte de cobardía. Siempre he sido mi propio maestro. qué independiente soy por naturaleza. Me preocupé y me dispuse a abandonar la habitación. ella es un pavo real en todo excepto en la belleza -dijo Lord Henry. De pronto me encontré frente a frente con el joven cuya personalidad me había perturbado tan extrañamente. tropecé con Lady Brandon. Sabes. Me trajo a la realeza y a gente con estrellas y jarreteras.ciertamente me precipité hacia la puerta. -No creo eso. -No pude liberarme de ella. al menos había sido comentada en los diarios que valen peniques. No podía dar crédito a mí mismo por tratar de escapar. Hallward?’ exclamó. por supuesto. lo que constituye el estandarte de la inmortalidad en el siglo diecinueve. -Conciencia y cobardía son realmente la misma cosa. Eso es todo. ‘¿No se estará yendo usted tan pronto. Sólo la había visto una vez antes.

Los explica por completo. los detalles más pasmosos. y silbando dentro de mi oído. y sólo tuvo éxito abriendo un restaurante. -¡Pobre Lady Brandon! ¡Eres demasiado duro con ella. Harry! -dijo Hallward indiferentemente. Nuestros ojos se encontraron de nuevo. casi tocándonos.muy cerca. Dorian Gray? -Oh. Oh. Quizás no fue tan temerario. ella trató de fundar un salon2 . Su pobre madre querida y yo éramos absolutamente inseparables. cubierto de listones y órdenes. ¿qué te dijo sobre el Sr. -Mi querido compañero. Fue temerario de mi parte. 2. 1. Pero Lady Brandon trata a sus invitados exactamente como un rematador a sus mercancías. Olvidé completamente qué hace -me temo que él no hace nada. algo como. Era simplemente inevitable. pero le pedí a Lady Brandon que me lo presentara. o dice todo sobre ellos excepto lo que uno desea saber. después de todo. -¿Y cómo describió Lady Brandon a este maravilloso joven? -preguntó su compañero-. ¿Cómo podría admirarla? Pero dime. Estoy seguro de eso. epítome (francés). ‘Muchacho encantador. 24 . Dorian me lo dijo después. en un susurro trágico que debió ser perfectamente audible para todos en la habitación. Nos hubiéramos hablado sin ninguna presentación. toca el piano -¿o es el violín. Gray?’ Ninguno de nosotros pudo evitar reír. Me gusta descubrir a la gente por mí mismo. Resumen. Simplemente huí. sí. Salón (francés). Sé que ella acostumbra dar rápidos précis1 de todos sus invitados. La recuerdo presentándome a un truculento y enrojecido caballero. Él también había sentido que estábamos destinados a conocernos. querido Sr. y nos hicimos amigos enseguida.

-¡Qué horriblemente injusto de tu parte -gritó Lord Henry. -Y mucho menos que un amigo. arrancando otra margarita. Una suerte de hermano. Hallward sacudió su cabeza. Mi hermano mayor no morirá. Todos ellos son de algún poder intelectual. Te agrada todo el mundo. tú eres mucho más que un conocido. los hermanos! No me interesan los hermanos. Elijo a mis amigos por su grata apariencia. desaprobando. No tengo uno que sea tonto. ¿Es esto demasiado vanidoso de mi parte? Creo que es bastante vanidoso. y es seguramente el mejor fin de una -dijo el joven Lord. mis conocidos por su buen carácter. como madejas deshilachadas de lustrosa seda blanca. ¿no? -¡Oh.-La risa no es de ninguna manera un mal comienzo para una amistad. -¡Harry! -exclamó Hallward. Yo hago una gran diferenciación entre las personas. lo que es igual a decir que todos te son indiferentes. Un hombre no puede ser más cuidadoso en la elección de sus enemigos. inclinando su sombrero negro y mirando hacia las nubes pequeñas que. y mis enemigos por sus buenos intelectos. Sí. -Mi viejo y querido Basil. -Debería pensar que lo es. 25 . eran arrastradas a través de la turquesa ahuecada del cielo de verano-. y mis hermanos más jóvenes parecen no hacer otra cosa. horriblemente injusto de tu parte. por ese motivo. Harry. Pero de acuerdo con tus categorías debo ser simplemente un conocido. -Tú no comprendes lo que es la amistad -murmuró.o lo que es la enemistad. y consecuentemente todos me aprecian.

sociología o metafísica contigo. Pero no puedo evitar detestar a mis parientes. la indignación de aquéllas fue magnífica. Basil! Ésta es la segunda vez que has hecho esa observación. En verdad. y si uno de nosotros hace propio estos vicios. Lord Henry se frotó su puntiaguda barba marrón y tocó con la punta de su bota de charol un bastón de ébano con borlas. La única cosa que considera de alguna importancia es si uno la cree.-Mi querido compañero. Las masas sienten que la ebriedad. Me agradan las personas más que los principios y me gustan las personas sin principios más que cualquiera en el 26 . más puramente intelectual la idea será. no estoy hablando en serio en absoluto. estoy seguro de que tú tampoco. Ahora bien. la estupidez. -¡Qué inglés eres. las probabilidades dicen que cuanto menos sincero sea el hombre. Sin embargo. Y supongo que ni el diez por ciento del proletariado vive correctamente. anhelos o prejuicios. no me propongo discutir política. Cuando el pobre Southwark fue a la corte de divorcio. -No estoy de acuerdo ni con una palabra de lo que has dicho. Si uno propone una idea a un verdadero inglés -siempre una cosa imprudente para hacer. porque en ese caso no estará coloreada por sus deseos. está invadiendo sus reservas. lo que es más. y la inmoralidad deberían ser su propiedad exclusiva.nunca sueña en considerar si la idea es correcta o errónea. y. Simpatizo por completo con la ira de la democracia inglesa contra lo que ellos llaman los vicios de las clases altas. Supongo que es por el hecho de que ninguno de nosotros puede soportar a otras personas que tengan nuestros mismos defectos. el valor de una idea no tiene nada que ver con la sinceridad del hombre que la expresa.

mundo. Cuéntame más sobre el Sr. Dorian Gray. ¿Con qué frecuencia lo ves? -Todos los días. No podría ser feliz si no lo viera cada día. Es absolutamente necesario para mí. -¡Qué extraordinario! Pensé que nunca te preocuparías por nada excepto por tu arte. -Él es todo mi arte para mí ahora -dijo gravemente el pintor-. A veces pienso, Harry, que hay sólo dos edades de cierta importancia en la historia del mundo. La primera es la aparición de un nuevo medio para el arte, y la segunda es la aparición de una nueva personalidad, para el arte también. Lo que la invención de la pintura al óleo fue para los venecianos, el rostro de Antinoo fue para los últimos escultores griegos, y el rostro de Dorian Gray será algún día para mí. No es simplemente que lo retrate, lo dibuje o lo bosqueje. Por supuesto, he hecho todo eso. Pero él es mucho más para mí que un modelo o alguien que posa. No te diré que no estoy satisfecho con lo que yo he hecho de él, o que su belleza es tal que el arte no puede expresarla. No hay nada que el arte no pueda expresar, y sé que el trabajo que he hecho, desde que me topé con Dorian Gray, es el mejor trabajo de mi vida. Pero de una forma curiosa -¿quisiera saber si me comprendes?- su personalidad me ha sugerido un modo completamente nuevo de arte, un estilo completamente nuevo. Veo las cosas de un modo diferente, pienso en las cosas de un modo diferente. Ahora puedo recrear la vida de una forma que estaba oculta para mí antes. ‘Un sueño de la forma en días del pensamiento’ ¿Quién dijo eso? Lo he olvidado; pero es lo que Dorian Gray ha sido para mí. La mera presencia visible de este chico -porque no me parece más que un chico, aunque realmente tiene más de veinte- su mera presencia visible... ¡Ah! Quisiera saber si te

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das cuenta de todo lo que esto significa. Inconscientemente él define para mí las líneas de una escuela nueva, una escuela que debe tener en sí toda la pasión del espíritu romántico, toda la perfección del espíritu griego. La armonía del cuerpo y del alma. ¡Cuánto significa esto! ¡Nosotros en nuestra locura hemos separado las dos cosas, y hemos inventado un realismo que es vulgar, una identidad que es vana, Harry! ¡Si solamente supieras lo que es Dorian Gray para mí! ¿Recuerdas aquel paisaje mío, por el cual Agnew me ofreció una suma desorbitante pero del cual no quise desprenderme? Es una de las mejores cosas que he hecho. ¿Y por qué es así? Porque mientras lo estaba pintando, Dorian Gray estaba sentado junto a mí. Alguna influencia sutil pasó de él hacia mí, y por primera vez en mi vida vi en el bosque desnudo el prodigio que siempre había buscado y nunca podía capturar. -Basil, ¡esto es extraordinario! Debo ver a Dorian Gray. Hallward se levantó del asiento y caminó de un lado al otro por el jardín. Después de cierto tiempo regresó. -Harry -dijo-, Dorian Gray es para mí simplemente un motivo en el arte. Podrías no ver nada en él. Yo veo todo en él. Nunca está más presente en mi trabajo que cuando no veo ninguna imagen de él. Él es la sugerencia, como he dicho, de una nueva forma. Lo encuentro en las curvas de ciertas líneas, en la amabilidad y sutileza de ciertos colores. Eso es todo. -Entonces, ¿por qué no exhibirás su retrato?- preguntó Lord Henry. -Porque, sin intentarlo, he puesto en él, alguna expresión de toda esta curiosa idolatría artística, la cual, por supuesto, nunca me preocupé por comunicarle a él.

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No sabe nada sobre esto. Nunca sabrá nada sobre esto. Pero el mundo puede adivinarlo, y no desnudaré mi alma a sus frívolas miradas entrometidas. Mi corazón jamás será puesto debajo de su microscopio. ¡Hay demasiado de mí mismo allí, Harry, demasiado de mí mismo! -¡Los poetas no son tan escrupulosos como tú! Ellos saben qué útil es la pasión para publicar. Hoy en día un corazón roto produce muchas ediciones. -Los odio por eso -exclamó Hallward-. Un artista debería crear cosas bellas, pero no debería poner nada de su propia vida en ellas. Vivimos en una época en que los hombres tratan al arte como si estuviera destinado a ser una forma de autobiografía. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza. Algún día le mostraré al mundo lo que es; y por esa razón el mundo no verá nunca mi retrato de Dorian Gray. -Pienso que estás equivocado, Basil, pero no discutiré contigo. Solamente los que están perdidos intelectualmente discuten siempre. Dime, ¿está Dorian Gray muy encariñado contigo? El pintor lo consideró por unos breves instantes. -Yo le agrado -contestó después de una pausa-. Sé que le agrado. Por supuesto lo adulo espantosamente. Encuentro un extraño placer en decirle cosas que sé que lamentaré haber dicho. Por lo general, él es encantador conmigo, y nos sentamos en el estudio y charlamos de miles de cosas. De vez en cuando, sin embargo, es horriblemente irreflexivo, y parece obtener un auténtico deleite causándome dolor. Así que siento, Harry, que he entregado mi alma entera a alguien que la trata como si fuera una flor para poner en su saco, un toque de decoración para embelesar su vanidad, un ornamento para un día de verano.

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-Los días en verano, Basil, son aptos para demorarse -murmuró Lord Henry-. Quizás tú te canses más pronto que él. Es triste pensarlo, pero no hay duda de que el genio dura más que la belleza. Está demostrado en el hecho de que todos nosotros sufrimos tanto para instruirnos. En la lucha salvaje por la existencia, deseamos tener algo que resista, y así llenamos nuestras mentes con basura y hechos, con la esperanza necia de mantener nuestro lugar. El hombre completamente bien informado: éste es el ideal moderno. Y la mente de un hombre completamente bien informado es una cosa espantosa. Es como un negocio de objetos de arte, lleno de monstruos y polvo, valuado por encima de su auténtico valor. Pienso que tú te cansarás primero, de todos modos. Un día mirarás a tu amigo, y él te parecerá poco más que un dibujo, o no te agradará su tono de piel, o alguna otra cosa. Amargamente lo censurarás en tu propio corazón, y seriamente pensarás que se ha conducido muy mal contigo. La siguiente vez que él venga, estarás perfectamente frío e indiferente. Será una gran calamidad, porque te alterará. Lo que has contado es totalmente un romance, uno puede llamarlo un romance de arte, pero lo peor de tener un romance de cualquier índole es que lo deja a uno tan poco romántico. -Harry, no hables así. Mientras viva, la personalidad de Dorian Gray me dominará. Tú no puedes sentir lo que yo siento. Cambias con demasiada frecuencia. -Ah, mi querido Basil, por eso es exactamente que puedo sentirlo. Aquellos que son fieles sólo conocen el lado trivial del amor: es el infiel el que conoce las tragedias del amor. Y Lord Henry encendió una cerilla sobre un delicado estuche plateado y comenzó a fumar un cigarrillo con un aire afectado y satisfecho, como si hubiera

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sintetizado el mundo en una frase. Había un susurro de gorriones gorjeando en las hojas de laca verde de la hiedra, y las sombras azules de las nubes se perseguían a través del césped como golondrinas. ¡Qué placentero era el jardín! ¡Y qué deleitables eran las emociones de otras personas! Mucho más deleitables que sus ideas, le parecía. La propia alma y las pasiones de los amigos: ésas eran las cosas fascinantes de la vida. Se imaginó con alegría callada el tedioso almuerzo que había perdido por permanecer tanto tiempo con Basil Hallward. Habría ido a la casa de su tía, hubiera encontrado con seguridad a Lord Goodbody allí, y toda la conversación hubiera sido sobre la alimentación de los pobres y las necesidades de albergues modelo. Cada clase predicaría la importancia de esas virtudes, para cuyo ejercicio no hay necesidad en nuestras propias vidas. El rico hubiera hablado del valor del ahorro, y el ocioso hubiera sido elocuente sobre la dignidad del trabajo. ¡Era encantador haber escapado de todo eso! Cuando pensó en su tía, una idea pareció estremecerlo. Se volvió hacia Hallward y dijo: -Mi querido compañero, acabo de recordar. -¿Recordar qué, Harry? -Dónde oí el nombre de Dorian Gray. -¿Dónde fue?- preguntó Hallward, con un ligero fruncimiento del ceño. -No te muestres tan disgustado, Basil. Fue en casa de mi tía, Lady Agatha. Ella me dijo que había descubierto un joven maravilloso que la iba a ayudar en sus visitas al East End, y que su nombre era Dorian Gray. Estoy convencido de que ella nunca me dijo que era apuesto. Las mujeres no tienen apreciación de los hombres apuestos; al menos, las buenas mujeres no. Dijo que era muy serio y tenía una bella naturaleza. Enseguida me imaginé una

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criatura con espejuelos y cabellos lacios, horriblemente pecoso, y balanceándose sobre pies inmensos. ¡Desearía haber sabido que era tu amigo! -Estoy contento de que no lo hayas sabido, Harry. -¿Por qué? -No deseo que lo conozcas. -¿No deseas que lo conozca? -No. -El Sr. Dorian Gray está en el estudio, señor dijo el mayordomo, viniendo al jardín. -Debes presentármelo ahora -exclamó Lord Henry, riendo. El pintor se volvió hacia su sirviente, que estaba pestañeando por la luz del sol. -Pídele al Sr. Gray que espere, Parker: entraré en unos breves instantes. El hombre se inclinó y comenzó a caminar. Luego miró a Lord Henry. -Dorian Gray es mi amigo más querido -dijo-. Él tiene una naturaleza simple y bella. Tu tía estuvo completamente acertada en lo que te dijo de él. No lo estropees. No trates de influenciarlo. Tu influencia sería mala. El mundo es amplio y hay muchas personas maravillosas en él. No me quites la única persona que le da a mi arte todo el encanto que puede poseer: mi vida como artista depende de él. Obedece, Harry, confío en ti. Hablaba muy lentamente y las palabras parecían brotar casi contra su voluntad. -¡Qué insensatez dices! -dijo Lord Henry, sonriendo, tomando a Hallward por el brazo, y llevándolo casi por la fuerza hacia la casa.

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Capítulo 2 .

-Eso depende totalmente de cómo poses hoy. de espaldas a ellos. -Oh. Quiero aprenderlas. -No ha estropeado usted mi placer de conocerlo. pero no sabía que había alguien contigo. me temo. y ahora has estropeado todo. Son perfectamente encantadoras. Estaba sentado frente al piano. balanceándose alrededor del instrumento de música con un modo intencionado.Cuando entraron vieron a Dorian Gray. estoy cansado de posar y no quiero un retrato de tamaño natural de mí mismo -contestó el jovencito. adelantándose y extendiendo la mano-. una de sus víctimas también. Gray -dijo Lord Henry. Basil. un viejo amigo mío de Oxford. Te pido disculpas. -Éste es Lord Henry Wotton. petulante. Cuando vio a Lord Henry. Dorian. y se levantó de repente-. -Estoy en los libros negros de Lady Agatha ahora -contestó Dorian con una divertida pose de 34 . Mi tía a menudo me ha hablado de usted. Justamente le he estado diciendo el excelso modelo que eras. Basil -dijo-. Dorian. -Debes prestarme éstas. un rubor tenue coloreó sus mejillas por un momento. Es uno de sus favoritos. y. volteando las páginas del volumen Escenas del bosque de Schumann. Sr.

tanto como toda la pureza apasionada de la juventud. No sé qué me dirá. maravillosamente hermoso. y cuando oyó la última observación de Lord Henry. No era sorprendente que Basil Hallward lo adorara. Íbamos a tocar un dueto juntos -tres duetos. lo miró. Sr. y no muy grato hacia mí -contestó Dorian. El pintor había estado ocupado mezclando colores y preparando sus pinceles. por favor no. sus francos ojos azules. y luego dijo: -Harry. Cuando la tía Agatha se sienta al piano. -Eso es muy ofensivo hacia ella.peniteciaria-. Todo el candor de la juventud estaba allí. Gray. riendo. Veo que Basil 35 . dudando por un momento. hace el ruido de dos personas. Se veía preocupado. Sí. -Oh. -Oh. hará las paces con mi tía. Uno sentía que se había conservado incontaminado del mundo. Demasiado encantador. Y no creo que realmente le haya importado que usted no estuviera allí. Gray?. Prometí ir a un club en Whitechapel con ella el martes pasado. Lord Henry. Sr. era. Lord Henry lo miró. ¿Considerarías excesivamente rudo de mi parte que te pidiera que te fueras? Lord Henry sonrió y miró a Dorian Gray. en realidad. Estoy demasiado asustado para verla. El auditorio probablemente pensó que era un dueto. y realmente lo olvidé por completo.preguntó. creo. Ella es completamente devota suya. Y Lord Henry se arrojó en el diván y abrió su caja de cigarrillos. con sus labios escarlata finamente curvados. su crespo cabello dorado. -Usted es demasiado encantador para ingresar en la filantropía. deseo terminar este cuadro hoy. Había algo en su rostro que hacía que uno confiara en él enseguida. -¿Debo irme.

Es un asunto tan tedioso que uno no debería hablar seriamente sobre eso. Hallward se mordió los labios. pero me temo que debo irme. por supuesto que debes quedarte. -Quédate. Basil. excepto para él mismo. y para complacerme a mí -dijo Hallward. 36 . ¿no? Me has dicho a menudo que te gustaría que tus modelos tuvieran alguien con quien charlar. Basil. Los caprichos de Dorian son leyes para todos. Es completamente cierto. Además. me iré yo también. Gray. ahora que me ha pedido que me quede. Sr. Escríbame antes de venir. Adiós. Insisto en eso. nunca hablo cuando estoy trabajando. ¿qué hago con mi hombre en Orleáns? El pintor rió. Lord Henry recogió su sombrero y sus guantes. -No sé qué responderle sobre eso. -Eres muy amable. Harry. Sr. -Si Dorian lo desea. Pero ciertamente no huiré. ni nunca escucho nada.está en uno de sus días malhumorados. y no puedo soportarlo cuando se pone de mal humor. y debo ser horriblemente tedioso para mis desafortunados modelos. Realmente no lo recuerdas. Te ruego que te quedes. para complacer a Dorian. -Basil -exclamó Dorian Gray-. Gray. Venga a verme alguna tarde a la calle Curzon. observando intensamente a su cuadro-. deseo que me diga por qué no debería ingresar en la filantropía. Casi siempre estoy en casa a las cinco en punto. Tú nunca abres los labios mientras estás pintando y es horriblemente insulso pararse sobre una plataforma y tratar de lucir gustoso. Pídele que se quede. He prometido encontrarme con un hombre en Orleáns. -Pero. si Lord Henry Wotton se va. Lamentaría desencontrarlo.

hoy en día. Se convierte en el eco de la música de otro. Las personas están asustadas de sí mismas. súbete a la plataforma. Pero sus propias almas mueren de hambre y están desnudas. Y ahora. Dorian. Siéntate otra vez. Han olvidado el más excelso de todos los deberes. son caritativos. 37 . el actor de un papel que no ha sido escrito para él. No piensa sus pensamientos naturales. El valor ha 3. Era tan distinto a Basil. son prestados. Sus pecados. y no te muevas demasiado. Él tiene una muy mala influencia sobre todos sus amigos. Hacían un delicioso contraste. e hizo una pequeña moue3 de descontento a Lord Henry. Sr. Mueca (francés). Sus virtudes no son naturales de él. Y tenía una voz tan bella. Después de unos pocos momentos le dijo: -¿Tiene una muy mala influencia realmente. -¿Por qué? -Porque influenciar a una persona es darle la propia alma. Alimentan al hambriento y visten al pordiosero. a quien ya le había tomado demasiado afecto. Dorian Gray se subió al tablado con el aire de un joven mártir griego. Toda influencia es inmoral -inmoral desde el punto de vista científico. Entender perfectamente la naturaleza de uno mismo -que es para lo que estamos aquí cada uno de nosotros. con la única excepción de mí mismo. Lord Henry? ¿Tan mala como dice Basil? -No existe tal cosa como una buena influencia. el deber que uno se debe a uno mismo. Harry. Por supuesto. ni se quema con sus pasiones naturales. Gray. El objetivo de la vida es el propio desarrollo.-No pienso que haya ninguna dificultad respecto de eso. o prestes demasiada atención a lo que dice Lord Henry. si existen cosas tales como los pecados.

que los grandes pecados del mundo tienen lugar también. en su tenue voz musical y con ese gracioso ondular de la mano que fue siempre tan característico de él.. el terror de Dios. El cuerpo peca una vez. hundido en su trabajo y consciente solamente de que había un aspecto en el rostro del jovencito que nunca había visto allí antes. que es la base de la moral. y regresaría al ideal helénico. como un buen chico -dijo el pintor. y que había tenido incluso en sus días de Eton. el mundo ganaría tal impulso fresco que olvidaría todas las dolencias del medievalismo.huido de nuestra raza. La mutilación del salvaje tiene una supervivencia trágica en la abnegación que estropea nuestras vidas. con su juventud enrojecida y su adolescencia 38 . y se satisface con su pecado.. Es en el cerebro. porque la acción es un modo de purificación. Nada queda entonces sino el recuerdo del placer. Dorian. El terror de la sociedad. que es el secreto de la religión: ésas son dos cosas que nos gobiernan. realidad a cada sueño. La única forma de liberarse de una tentación es rendirse a ella. Gray. y tu alma se enfermará por el deseo de las cosas que le están prohibidas. E incluso. y en el cerebro solamente. Se ha dicho que los grandes eventos del mundo tienen lugar en el cerebro. diera forma a cada sentimiento. o el lujo de un remordimiento. más rico de lo que el ideal helénico puede ser.creo que si un hombre viviera su vida plena y completamente. Resístela. Somos castigados por nuestros desaires. -E incluso -continuó Lord Henry. por el deseo por el cual sus monstruosas leyes la han hecho monstruosa e ilegal. a algo más fino. Cada impulso que nos esforzamos por sofocar incuba en la mente y nos envenena. usted mismo. expresión a cada pensamiento. -Sólo voltea tu cabeza un poco más a la derecha. Usted. Sr. Quizás realmente nunca lo tuvimos.

pero que ahora estaba vibrando y latiendo con pulsos curiosos. sino a lo sumo otro caos. Déjeme pensar. Las comprendía ahora. La vida súbitamente se le hizo ardientemente colorida. Las pocas palabras que el amigo de Basil le había dicho -palabras habladas al azar. y tener una música propia tan dulce como la del violín o el laúd. Casi cerca de diez minutos se paró allí. inmóvil. al menos. O. Incluso le parecían haber venido realmente de sí mismo. Pero la música no era articulada. sueños conscientes e inconscientes cuyo mero recuerdo puede teñir su mejilla de vergüenza. No sé qué decir. No era un nuevo mundo. con los labios hendidos y los ojos extrañamente brillantes. ¡Meras palabras! ¿Había algo más real que las palabras? Sí. había habido cosas en su adolescencia que no había comprendido. pero no puedo encontrarla. sin duda. el que ella crea en nosotros. No hable. Estaba oscuramente consciente de que influencias completamente nuevas estaban trabajando dentro de él. Hay alguna respuesta para usted.rosada. y con paradojas voluntarias en ellas. Y sin embargo. vívidas y crueles! Uno no podía escapar de ellas. ¡qué magia sutil había en ellas! Parecían ser capaces de dar forma plástica a cosas informes. La música lo había sacudido así. La música lo había problematizado muchas veces. Le parecía que había estado caminando entre el fuego.. déjeme tratar de no pensar. pensamientos que lo han llenado de terror. -¡Deténgase! -balbuceó Dorian Gray.habían tocado alguna cuerda secreta que nunca había sido tocada antes.¡Deténgase! Usted me aturde. ¡Palabras! ¡Meras palabras! ¡Qué terribles eran! ¡Qué claras. ha tenido pasiones que lo han hecho preocuparse. ¿Por qué no lo había sabido? 39 ..

Estaba asombrado de la súbita impresión que sus palabras habían producido. 40 . un libro que le había revelado mucho de lo que no había conocido antes. recordando un libro que había leído cuando tenía dieciséis años. Quizás ésa sea la razón por la cual no creo nada de lo que me ha dicho. ¿Había dado en el blanco? ¡Qué fascinante era el jovencito! Hallward pintaba con ese maravilloso toque atrevido de él. estoy cansado de estar parado -exclamó Dorian Gray de pronto-. Hace un calor horrible en el estudio. Debo salir y sentarme en el jardín. se preguntaba si Dorian Gray había atravesado una situación similar. provienen solamente de la fuerza. -Mi estimado compañero.Con su sonrisa sutil. mirándolo con sus lánguidos ojos soñadores-. No sé lo que Harry te ha estado diciendo. -Basil. no puedo pensar en nada más. El aire es sofocante aquí. Lord Henry lo observó. -Ciertamente no me ha estado diciendo galanterías. Se sentía intensamente interesado. Cuando estoy pintando. algo con frutillas dentro. Él simplemente había lanzado una flecha al aire. Saldré al jardín con usted. Supongo que ha estado diciéndote galanterías. -Sabe que lo cree todo -dijo Lord Henry. que tenía el verdadero refinamiento y la verdadera delicadeza que en el arte. en todo caso. No debes creer una palabra de lo que dice. Conocía el momento psicológico preciso en el cual no decir nada. Estabas perfectamente inmóvil. Era inconsciente de su silencio. lo lamento tanto. Basil. bebamos algo helado. pero ciertamente te ha hecho tener la expresión más maravillosa. y. Pero nunca posaste mejor. Y había apresado el efecto que deseaba: los labios semiabiertos y el brillo en los ojos.

Sus manos frescas. El jovencito se estremeció y se dio vuelta. Se acercó a él y puso la mano sobre su hombro.-Por cierto. así que me uniré a ustedes más tarde. incluso. color oliva. Nunca he estado en mejor forma para pintar que hoy. -Está completamente acertado al hacer eso -murmuró-. Dorian Gray frunció el ceño y apartó su cabeza. como nada puede curar los sentidos sino el alma. Tengo que labrar este fondo. tenían un curioso encanto. como flores. y los sentidos por medio del alma. Harry. y su expresión agotada le interesaban. Su rostro romántico. cuando hablaba. Se movían. No lo retengas a Dorian demasiado. Tenía la cabeza descubierta. como sabe menos de lo que desea saber. Había algo en su lánguida y tenue voz que era absolutamente fascinante. No podía evitar que le gustara el hombre joven. Sabe más de lo que piensa que sabe. Sus narinas cinceladas palpitaban y algún nervio oculto sacudía el escarlata de sus labios y los dejaba temblando. y cuando Parker venga le diré lo que deseas. como la de la gente cuando se despierta de repente. bebiendo fervientemente su perfume como si fuera vino. y las hojas habían agitado sus rebeldes rulos y enredado todas sus hebras doradas. Es ya mi obra maestra. Usted es una creación maravillosa. Sólo toca la campanilla. 41 . Nada puede curar el alma sino los sentidos. -Sí -continuó Lord Henry-. alto y gracioso que estaba parado junto a él. blancas. ése es uno de los grandes secretos de la vida: curar el alma por medio de los sentidos. Lord Henry salió al jardín y encontró a Dorian Gray sepultando su rostro en los grandes y frescos capullos de lila. Ésta va a ser mi obra maestra. Había una mirada de miedo en sus ojos.

. No frunza el ceño. y la pasión haya quemado sus labios con sus espantosos fuegos. verdaderamente. Gray. entonces. cuando sea viejo y arrugado y feo. y avergonzado de estar temeroso. Ahora. estará completamente arruinado y Basil nunca lo retratará otra vez. como la luz solar. Realmente usted no debe permitirse estar tostado. usted encanta al mundo. lo sentirá. -Debería importarle todo a usted. ¿Será siempre así?.. riendo mientras se sentaba en el asiento del fondo del jardín. y si permanece más tiempo en el resplandor. Y la belleza es una forma del genio -es más excelsa que el genio. -No siento eso. Usted tiene un rostro maravillosamente bello. pero la amistad entre ellos nunca lo había alterado. -¿Qué puede importar? -exclamó Dorian Gray. Es una de las grandes realidades del mundo. Lord Henry. ¿por qué estar temeroso? No era un escolar ni una niña. ¿Por qué había permitido que un extraño le revelara a sí mismo? Conocía a Basil Hallward desde hacía meses. Parker ha traído las bebidas.como con música. Y. y la juventud es la única cosa que vale tener. -¿Por qué? -Porque usted tiene la juventud más maravillosa. y no necesita explicación. o el reflejo en las 42 . Súbitamente había aparecido alguien en su vida que parecía haberle descubierto el misterio de la vida. Era absurdo estar asustado. Sr. -No. Sería indigno. cuando el pensamiento haya marchitado su frente con sus garras. Pero se sentía temeroso de él. y parecían tener un lenguaje propio. lo sentirá terriblemente. la estación primaveral. Gray. no lo siente ahora. Sr. dondequiera que vaya. Algún día. -Vayamos a sentarnos a la sombra -dijo Lord Henry-. Lo tiene.

. Busque siempre nuevas sensaciones. y hace la guerra contra sus lilas y sus rosas. no lo invisible. o entregando su vida al ignorante.. Tiene su derecho divino de soberanía. No puede ser cuestionada.. Tiene solamente unos pocos años en los cuales vivir realmente. ¿Se sonríe? ¡Ah! Cuando la haya perdido no sonreirá. Cada mes que termina lo pone más cerca de algo ominoso. No le tema a nada. perfectamente. Puede ser así. Sr. rápidamente quitan. La gente dice a veces que la belleza es sólo superficial.. y de mejillas huecas y ojos desvaídos.. y completamente. Hace príncipes a quienes la tienen. Con su personalidad no hay nada que no pueda hacer. Solamente la gente banal es quien no juzga por las apariencias. Sufrirá horriblemente. los ideales falsos. tratando de enmendar la falla sin solución. su belleza se irá con ella. eso es lo que nuestro siglo necesita. de nuestra época. El tiempo está celoso de usted. Cuando su juventud termine.. pero al menos no es tan superficial como lo es el pensamiento. Un nuevo hedonismo. Usted puede ser su símbolo visible. Pero lo que los dioses dan. Ésos son los objetivos enfermizos.. No malgaste el oro de sus días. ¡Viva! ¡Viva la vida maravillosa que hay en usted! No permita que nada se le escape. o deberá contentarse con aquellos triunfos pobres que la memoria de su pasado hará más amargos que las derrotas. Sí. Usted se volverá pálido. los dioses han sido buenos con usted.aguas oscuras de esa concha plateada que llamamos luna. y entonces súbitamente descubrirá que no hay triunfos permitidos para usted. al común y al vulgar. ¡Ah! Tome conciencia de su juventud mientras la tiene. escuchando a los tediosos. El mundo le pertenece por una temporada. Gray. Para mí la belleza es la maravilla de las maravillas.. El verdadero misterio del mundo es lo visible. En el momento en que lo conocí supe que usted era com- 43 .

Había tanto en usted que me encantaba que sentí que debía decirle algo sobre sí mismo. Nuestros miembros fallan. pero florecen otra vez. Pero nosotros nunca recuperamos nuestra juventud. y las tentaciones exquisitas a las que no tuvimos el coraje de rendirnos. Degeneramos en horribles títeres. cuando estamos excitados por alguna emoción nueva para la cual no podemos encontrar expresión. Luego de un rato la abeja se fue. Porque sólo un tiempo breve su juventud durará. año tras año la noche verde de sus hojas sostendrá sus estrellas. o cuando algún pensamiento que nos aterroriza se aloja en la mente y nos incita a rendirnos. Una abeja moteada se acercó y zumbó alrededor de él por un momento. El laburno estará tan amarillo el próximo junio como lo está ahora. Él la vio deslizándose en la serracenia manchada de un convólvulo tirio. ¡Juventud! ¡Juventud! ¡No hay absolutamente nada en el mundo como la juventud! Dorian Gray escuchaba con los ojos bien abiertos y maravillado. sólo un tiempo breve. La flor pareció temblar. El rocío de la lila cayó de su mano hacia la grava. 44 . y luego se ladeó gentilmente hacia adelante y hacia atrás. En un mes habrá estrellas púrpuras en el clemátide. perseguidos por la memoria de las pasiones que nos atemorizan. nuestros sentidos se corrompen. El latido del gozo que palpita en nosotros a los veinte años se vuelve perezoso. Las flores comunes de la colina se marchitan. Luego hubo un temblor en los globos estrellados y ovalados de los pequeños capullos. Él la observaba con ese extraño interés en las cosas triviales que tratamos de desarrollar cuando las cosas de importancia superior nos preocupan. Pensé qué trágico sería que usted fuera desperdiciado.pletamente inconsciente de lo que realmente es y de lo que realmente puede ser.

y pueden traer sus bebidas. una y otra vez. Dorian Gray puso su mano sobre el brazo de Lord Henry. también. Es una palabra sin significado. Se miraron el uno al otro y sonrieron. el polvo danzaba y era dorado. La única diferencia entre un capricho y una pasión de toda la vida es que el capricho dura más. La luz es completamente perfecta. -Usted está contento de haberme conocido. y en el peral situado en un ángulo del jardín un zorzal comenzó a cantar. Hallward se alejaba para mirar su trabajo a la distancia. ¿Estaré siempre contento? -¡Siempre! ¡Qué palabra espantosa! Me hace estremecer cuando la oigo. El denso perfume de las rosas parecía incubar en todas las cosas. estoy contento ahora. y luego subió a la plataforma y reasumió su pose. Cuando entraron en el estudio. Lord Henry se arrojó en un gran sillón de mimbre y lo observó. Dos mariposas verdes y blancas se agitaron a su paso. -Estoy esperando -exclamó-. -Sí. Sr. Entre los rayos oblicuos que ondeaban por la corriente de la puerta abierta. dejemos que nuestra amistad sea un capricho -murmuró. Arruinan todos los romances tratando de hacerlos durar para siempre. 45 . Se levantaron y emprendieron vagamente la caminata juntos. El ir y venir del pincel sobre el lienzo era el único sonido que rompía la quietud.Súbitamente el pintor apareció en la puerta del estudio y les hizo incisivas señas para que entraran. Gray -dijo Lord Henry mirándolo. sonrojándose de su propio atrevimiento. excepto cuando. Entren. -En ese caso.

oscuramente consciente de que Hallward le hablaba. ¿No es así. Lord Henry se acercó y examinó el retrato. -¿Realmente está terminado? -murmuró. pero sin capturar el significado de sus palabras. como si se hubiera reconocido a sí mismo por primera vez. y luego por un largo rato al retrato. retrocedió y sus mejillas se sonrojaron por un momento con placer. y agachándose escribió su nombre en grandes letras color bermellón en el ángulo izquierdo del lienzo. Y tú has posado espléndidamente hoy. Sr. pero se puso indiferentemente frente a su retrato y se acercó a él. Nunca lo había sentido antes. y había un maravilloso parecido también. Te estoy infinitamente agradecido. Sr. Es el retrato más delicado de los tiempos modernos. -Lo que se debe enteramente a mí -irrumpió Lord Henry-. El sentido de su propia belleza avanzó hacia él como una revelación. Los 46 . Se quedó parado allí. Gray? Dorian no contestó. Gray. -Está completamente terminado -exclamó por último. acérquese para verse. mordiendo el extremo de uno de sus inmensos pinceles y frunciendo el ceño. bajando de la plataforma. inmóvil y maravillado. como si despertara de algún sueño. te felicito muy calurosamente -dijo-. El jovencito se puso en marcha. Una mirada de júbilo asaltó sus ojos. miró por un largo rato a Dorian Gray. Cuando lo vio. -Completamente terminado -dijo el pintor-. -Mi querido compañero. Era ciertamente una maravillosa obra de arte.Después de un cuarto de hora Hallward dejó de pintar. Los halagos de Basil Hallward le habían parecido simplemente la encantadora exageración de una amistad.

-¿No te gusta? -exclamó Hallward finalmente. -Es un mortal muy afortunado. por supuesto -contestó el pintor. una aguda congoja de pena lo atravesó como un cuchillo e hizo estremecer cada delicada fibra de su naturaleza. Eso lo había perturbado en su momento y ahora. Debo tenerlo. un poco confundido. Mientras pensaba en eso. Luego había venido Lord Henry Wotton con su extraño panegírico de la juventud. -No es de mi propiedad. -Por supuesto que le agrada -dijo Lord Henry-. Harry. llegaría el día en que su rostro sería arrugado y marchito. ¿A quién no le gustaría? Es una de las cosas más grandes del arte moderno. que estaba contemplando la sombra de su propia adorabilidad. se había reído de ellos. Sintió como si una mano de hielo hubiera sido colocada sobre su corazón. y una niebla de lágrimas los atravesó. ¡Qué triste es! Envejeceré y seré horrible. Sus ojos se hundieron en la amatista. Sí. No habían influenciado su naturaleza. la plena realidad de la descripción fulguró dentro de él. y espantoso. Pero este cuadro 47 . La vida que moldearía su alma estropearía su cuerpo. sus ojos desvaídos y sin color. y la advertencia terrible de su brevedad. El escarlata huiría de sus labios y el oro sería robado de su cabello. horrible y tosco.había escuchado. Te daré cualquier cosa que quieras para pedírtelo. la gracia de su figura quebrada y deformada. -¡Qué triste es! -murmuró Dorian Gray con los ojos todavía fijos en su propio retrato-. -¿De quién es? -De Dorian. los había olvidado. Se volvería espantoso. por no entender qué significaba el silencio del jovencito.

Tu retrato me ha enseñado eso. 48 . Basil. -Sí -continuó-. Te agrada tu arte más que tus amigos. Nunca he tenido un amigo como tú. No hables así. Estoy celoso del retrato que has pintado de mí. me atrevo a decirlo. Nunca será mayor que en este preciso día de junio.permanecerá siempre joven. Harry -dijo Hallward. sean cuáles sean. Ellos te gustarán siempre. No estarás celoso de las cosas materiales. Sé. ¡Si fuera solamente al revés! ¡Si fuera yo quien estuviera siempre joven. -Creo que lo harías. y nunca tendré otro igual. por eso. y el retrato el que envejeciera! ¡Por eso. La juventud es la única cosa que vale tener. ¿Qué había sucedido? Parecía totalmente enojado. -Me opondría con firmeza. yo daría todo! ¡Sí. ahora. ¿Cuánto te gustaré yo? Hasta que tenga mi primera arruga. No soy para ti más que una figura de bronce verde. Lord Henry Wotton tiene perfecta razón. Sería más bien un mal precio para tu trabajo. Era tan impropio de Dorian hablar así.. supongo. Cuando descubra que estoy envejeciendo. ¿no? ¡Tú. riendo-.. Soy menos para ti que tu Hermes de marfil o tu fauno de plata. El pintor le clavó los ojos azorado. Apenas eso. Basil exclamó Lord Henry. que cuando uno pierde sus rasgos bellos. Dorian Gray se dio vuelta y lo miró. me mataré. -¡Dorian! ¡Dorian! -exclamó-. que eres más delicado que cualquiera de ellas! -Estoy celoso de todo aquello cuya belleza no muere. Hallward empalideció y tomó su mano. Su rostro estaba rojo y sus mejillas ardiendo. uno pierde todo. no hay nada en el mundo entero que no daría! ¡Daría mi alma por eso! -Deberías preocuparte por ese arreglo.

y yo pudiera ser siempre como soy ahora! ¿Por qué lo pintaste? ¡Se burlará de mí cada día. como si estuviera rezando. era la larga espátula. lo miró mientras caminaba sobre el tablado de pintura que estaba debajo de la gran ventana con cortinas. arrojándose al diván. -Me quedé cuando me lo pediste -fue la respuesta de Lord Henry. -Harry. Harry -dijo el pintor amargamente. ¿Qué es. se burlará horriblemente! Lágrimas calientes brotaron de sus ojos. -No lo es.¿Por qué debería conservar lo que yo debo perder? Cada momento que pasa arranca algo mío y le da algo a él. -Esto es tu obra. no puedo pelear con mis dos mejores amigos al mismo tiempo. Lord Henry se encogió de hombros. y con rostro pálido y ojos lacrimosos. ¿Qué estaba haciendo allí? Sus dedos estaban errando entre la mesita de tubos pequeños y pinceles secos. Dorian Gray levantó su cabeza dorada del cojín. La había encontrado finalmente. Iba a rasgar el lienzo. con su delgada hoja de acero flexible. ¡Oh. y la destruiré. eso es todo. si solamente fuera al revés! ¡Si la pintura pudiera cambiar. -Éste es el real Dorian Gray. Sí. -Si no lo es. Con un sollozo sofocado el jovencito saltó del 49 . buscando algo. sepultó el rostro entre los almohadones. pero entre los dos me han hecho odiar la más delicada pieza de trabajo que haya hecho jamás. sino lienzo y color? No dejaré que se interponga entre nuestras tres vidas y las estropee. se retorció las manos y. ¿qué pude haber hecho con él? -Debiste haberte ido cuando te lo pedí -refunfuñó.

sacó la espátula de su mano. pero no es racional. Sería asesinato. -Si dejas que alguien más que yo lo tenga. Te lo di antes de que existiera. Estoy contento de que no lo sea. Este chico tonto no lo desea realmente y yo sí. Dorian -dijo el pintor fríamente cuando se recuperó de su sorpresa-. y la arrojó al otro extremo del estudio. Dorian. 50 . y no permitiré que nadie me llame chico tonto. enmarcado. Y atravesó la habitación e hizo sonar la campanilla para el té. Harry? ¿U objetas placeres tan simples? -Adoro los placeres simples -dijo Lord Henry-. -Sabes que el retrato es tuyo. ¡Qué compañeros absurdos son ustedes dos! Quisiera saber quién definió al hombre como un animal racional. Fue la definición más prematura jamás dada. desde ya. -¡No. -¿Tomarás el té. y que realmente no puede objetar que se le recuerde que usted es extremadamente joven. Siento eso. Basil. no! -exclamó-. Mejor debes dejar que yo lo tenga. Es parte de mí mismo. después de todo. serás barnizado. y enviado a casa. aunque quisiera que los amigos no hubieran reñido por el cuadro.sofá. y precipitándose hacia Hallward. Pensé que nunca lo harías. Sr. Gray. excepto en el escenario. Dorian? ¿Y también tú. Basil. Basil. Luego podrás hacer lo que quieras contigo. -Bien. -Y usted sabe que ha sido un poco tonto. tan pronto como estés seco. -Estoy contento de que aprecies mi trabajo finalmente. Pero no me gustan las escenas. Son el último refugio de lo complejo. ¡nunca te perdonaré! -exclamó Dorian Gray-. -¿Apreciarlo? Estoy enamorado de él. El hombre es muchas cosas. Basil.

Lord Henry. cuando uno las tiene encima. en algún lugar.-Debería haberlo objetado duramente esta mañana. El pecado es el único elemento colorido realmente permitido en la vida moderna. -Me gustaría ir al teatro con usted. y el mayordomo entró con una bandeja de té cargada y la ubicó sobre una pequeña mesa japonesa. Lord Henry dijo el jovencito. son tan horribles. -¿Delante de cuál Dorian? ¿El que está sirviendo nuestro té o el del retrato? -Delante de cualquiera de ellos. tendría toda la sorpresa de la sinceridad. Harry. Pienso que sería una excusa bastante linda. -Es aburrido ponerse ropas elegantes -refunfuñó Hallward-. Hubo un sonido de tazas y platitos y el silbido de un jarrón georgiano ondeado. -¡Ah. o que estoy impedido de ir por un compromiso posterior. Y. -Realmente no debes decir tales cosas delante de Dorian. 51 . puedo enviarle un telegrama diciendo que estoy enfermo. Los dos hombres caminaron lánguidamente hacia la mesa y examinaron lo que estaba sobre sus manteles. Es tan sombrío. He prometido cenar en casa de White. pero como es un viejo amigo. esta mañana! ¡Ha vivido desde entonces! Hubo un golpe en la puerta. Dorian Gray fue y se sirvió el té. Seguro que hay algo en escena. tan depresivo. -Sí -contestó Lord Henry ensoñadoramente.las costumbres del siglo diecinueve son detestables. -Vayamos al teatro esta noche -dijo Lord Henry-. Un criado trajo dos platos de porcelana con forma de globo chino.

Porque incluso estar enamorado es puramente una cuestión fisiológica. -¿Es el Dorian verdadero? -exclamó el original del retrato andando hacia él-. Dorian Gray rió y sacudió su cabeza. ¿No soy realmente como él? -Sí. -¿Por qué? -Porque he prometido a Lord Henry Wotton ir con él. Basil! -Al menos. y no lo son. ¿no? -En verdad no puedo. Tengo una gran cantidad de trabajo por hacer. hacia el retrato.-Entonces vendrá. Él siempre rompe las suyas. -Bien. Sr. -Te lo suplico. No tiene nada que ver con nuestro propio deseo. Mejor dicho. y tú vendrás también. entonces. eres precisamente como él. usted y yo iremos solos. Te ruego que no vayas. y no pueden: eso es todo lo que se puede decir. Basil. -Yo me quedaré con el Dorian verdadero -dijo. Dorian -dijo Hallward-. no debería. -¡Qué maravilloso. los hombres viejos quieres ser infieles. eres como él en apariencia. Pero él nunca se alterará -susurró Hallward-. -¡Qué alboroto hace la gente sobre la fidelidad! -exclamó Lord Henry-. Eso ya es algo. taza en mano. -No le agradarás más a él por cumplir tus promesas. tristemente. Los hombres jóvenes quieren ser fieles. 52 . Gray. El pintor se mordió los labios y caminó. Quédate y cena conmigo. -Me gustaría muchísimo. -No vayas al teatro esta noche. -No puedo. Basil.

es mejor no perder tiempo. -¿No lo olvidarás? -No. Cuando la puerta se cerró detrás de ellos. como debes cambiarte. -Confío en ti. Ven a verme pronto. -Debo ir. riendo-. y fue a dejar la taza en la bandeja-. -Quisiera yo poder confiar en mí -dijo Lord Henry.. -Por cierto. cuando estábamos en el jardín esta mañana. Basil. y una mirada de dolor apareció en su rostro. Adiós. -Muy bien -dijo Hallward. 53 . mi coche está afuera. Es demasiado tarde. Harry. Ha sido la tarde más interesante.. que estaba observándolos desde la mesa de té con una divertida sonrisa. Adiós. -Y. Gray. Adiós. Basil -contestó. y puedo alcanzarlo a su casa.El jovencito dudó y miró a Lord Henry. por supuesto que no -exclamó Dorian. Ven mañana. Dorian. el pintor se arrojó en el sofá. ¡Harry! -¿Sí. Basil? -Recuerda lo que te pedí. Sr. -Lo he olvidado. Venga. y.

Capítulo 3 54 .

había renunciado con su jefe. Prestaba cierta atención al manejo de sus minas en los condados mediterráneos. de algún modo tontamente como se pensaba en su tiempo. Su hijo. Su padre había sido nuestro embajador en Madrid cuando Isabel era joven y Prim un desconocido. se había dispuesto al serio deber del gran arte aristocrático de no hacer absolutamente nada. Tenía dos grandes casas. que había sido secretario del padre. y unos meses después. un puesto para el cual consideraba que estaba completamente capacitado a causa de su nacimiento. pero prefería vivir en hoteles porque era menos problemático. Lord Fermor. y comía la mayoría de las veces en su club. y su extraordinaria pasión por el placer. a quien el mundo exterior llamaba egoísta porque no conseguía ningún beneficio de él.A las doce y media del día siguiente Lord Henry Wotton se paseó de la calle Curzon hacia Albany para ir a lo de su tío. pero se había retirado de la carrera diplomática en un momento caprichoso de molestia porque no le habían ofrecido la Embajada en París. pero considerado generoso en la alta sociedad porque alimentaba a la gente que lo divertía. el buen inglés de sus informes. su indolencia. excusándose por esta mancha de la industria sobre la tierra diciendo que la única 55 . ya con el título. un viejo solterón cordial aunque de modos rudos.

Cuando 4.ventaja de tener carbón era que permitía a un caballero la decencia de quemar madera en su propio hogar. Sólo Inglaterra pudo haberlo engendrado. -Sí -murmuró Lord Henry. siempre trato con los proveedores de Dartmoor. encontró a su tío sentado. y siempre decía que el país estaba arruinándose. imagina que el dinero es todo. -Puro afecto familiar. período durante el cual los acusaba de ser una pandilla de radicales. y que no estaban visibles hasta las cinco. supongo -dijo Lord Fermor. puedo decirte cualquier cosa que esté en un Libro Azul inglés. y cuando envejecen lo saben. y yo nunca pago las mías. a quien él intimidaba a su vez. quien lo intimidaba. por supuesto. excepto cuando los tories estaban en el gobierno. Harry. -Bien. fumando un cigarro y rezongando sobre el Times. Cuando Lord Henry entró en la habitación. y uno vive encantadoramente con él. abrochándose el saco-. torciendo el rostro-. ¿qué te trae tan temprano? Pensé que los dandies4 nunca se levantaban antes de las dos. y un terror para la mayoría de sus parientes. Deseo obtener algo a través tuyo. tío George. información inútil. aunque estos compañeros de hoy escriben una gran cantidad de insensateces. con un rústico saco de caza. -Bien. siéntate y cuéntamelo todo. La gente joven. Sus principios estaban pasados de moda. Políticamente era un tory. te lo aseguro. Lo que necesito es información: no información útil. y en consecuencia nunca me molestan. Era un héroe para su criado. Lord Henry y Dorian Gray lo encarnan aquí. Bien. -Dinero. Además. tío George. 56 . hoy en día. Harry -dijo el viejo caballero-. El dandismo. pero había mucho que decir a favor de sus prejuicios. El crédito es el capital de un joven. Pero no quiero dinero. tal como la propia novela se encarga de describir es un estilo de vida que rinde culto a la belleza. Sólo la gente que paga sus cuentas quiere eso.

. me dijeron. Circuló una historia desagradable al respecto. -Eso es lo que vine a saber. Margaret Devereux. señor. -¿El Sr.. y puso frenéticos a todos los hombres huyendo con un joven sin dinero -un simple don nadie. ¿Cómo era ella? ¿Con quién se casó? Has conocido a todo el mundo en tu época.y que el tipo lo ensartó como a una paloma. La cosa fue encubierta. para insultar en público a su yerno -le pagó. Es el último nieto de Lord Kelso. Lady Margaret Devereux. sé quién es él. O mejor. así que pudiste haberla conocido. recuerdo todo el asunto como si hubiera sucedido ayer. Oh. señor. Creo que estuve en su bautismo. Por cierto. tío George. las cosas eran mucho mejor. El pobre chico murió en un duelo en Spa unos pocos meses después del matrimonio. señor. Quiero que me cuentes sobre su madre. uniendo sus peludas cejas blancas. y ella nunca volvió a hablarle. Estoy muy interesado en el Sr. Por supuesto. Pero escucho que los dejan entrar ahora por examen. sí. Recién lo he conocido. Era un muchacha extraordinariamente bella. Dijeron que Kelso consiguió a un ruin aventurero. fue un asunto desagrada- 57 .yo era diplomático. Su madre fue una Devereux... un subalterno en el regimiento de infantería. son pura farsa desde el comienzo al fin. sé que Kelso comió solo en el club durante un tiempo. pero. una bestia belga. -El Sr. Trajo a su hija de nuevo con él. le pagó. ¿Qué puedes esperar? Los exámenes. Dorian Gray no pertenece a los Libros Azules. o algo de esa índole. Gray en este momento. Conocí a su madre íntimamente. Dorian Gray? ¿Quién es? -preguntó Lord Fermor.¡Nieto de Kelso!. tío George -dijo Lord Henry lánguidamente. lo que sea que sepa es malo para él. -¡Nieto de Kelso! -repitió el viejo caballero. Si un hombre es un caballero. para hacerlo.

Qué la indujo a conducirse como lo hizo. ¿qué es esa farsa que tu padre me contó sobre que Dartmoor quiere desposar a una americana? ¿No hay inglesas suficientemente buenas para él? 58 . lo sé. de su abuelo. -Espero que caiga en las manos apropiadas -continuó el viejo-. ¿no? Lo había olvidado. Toda la propiedad Selby le quedó a ella. -Es muy apuesto -asintió Lord Henry. No tiene la edad aún. antes de un año. lo consideraba un pobre perro. también. Carlington se arrodilló ante ella. Los hombres eran poco importantes. ¡bajo mi palabra! las mujeres eran maravillosas. Vino a Madrid una vez mientras yo estaba allí. Ciertamente me sentía avergonzado por él. Su abuelo odiaba a Kelso. Harry. No me atreví a mostrar mi rostro en la Corte por un mes. Carlington estaba loco por ella. nunca pude entenderlo. La Reina solía preguntarme por el noble inglés que estaba siempre peleando con los cocheros por las tarifas. Debe haber una fortuna esperándolo si Kelso hizo lo debido con él. y no había chica en Londres en ese momento que no estuviera detrás de él. Así que dejó un hijo.. Todas las mujeres de esa familia lo eran. Tiene Selby. Me lo contó él mismo. Pero ella era romántica. Harry.. Podría haberse casado con cualquiera que hubiese elegido.ble. También lo era. ¿Qué clase de chico es? Si es como su madre. Espero que haya tratado a su nieto mejor que a esos truhanes. La chica murió. debe ser un chico apuesto. Y a propósito. Sospecho que el muchacho estará bien. ¿su madre era muy hermosa? -Margaret Devereux fue una de las criaturas más adorables que vi jamás. hablando de matrimonios tontos. -No sé -contestó Lord Henry-. Me lo ha dicho. Y. Ella se rió de él. Su madre tenía dinero también. Hicieron toda una historia de eso. pero.

-Lo es. -¿Es linda? -Se comporta como si fuera hermosa. No creo que Dartmoor tenga chance. 59 . -Las apuestas están con las americanas. Harry -dijo Lord Fermor. por el bien de Dartmoor. -¿A qué familia pertenece? -refunfuñó el viejo caballero-. -Son embaladores de cerdo. tío George. -No durarán. después de la política. -Las chicas americanas son tan inteligentes ocultando a sus parientes. pero son superiores en una carrera de obstáculos. golpeando la mesa con su puño. están tan excesivamente ansiosas de abandonarlo -dijo Lord Henry-. tío George. -Así lo espero. -¿Por qué no pueden esas mujeres americanas permanecer en su país? Siempre están diciéndonos que es el paraíso para las mujeres. me dijeron -rezongó su tío. La mayoría de las mujeres americanas lo hacen. Ésa es la razón por la cual. -Apoyaré a las mujeres inglesas contra el mundo. si me quedo más tiempo. Capturan las cosas al vuelo. Es el secreto de su encanto.-Está bastante de moda casarse con americanas ahora. Adiós. ¿Tiene algún pariente? Lord Henry sacudió la cabeza. como Eva. como las mujeres inglesas ocultando su pasado -dijo levantándose para partir. Llegaré tarde a almorzar. Siempre me gusta saberlo todo sobre mis nuevos amigos y nada sobre los viejos. -Un compromiso largo las pone exhaustas. Me dijeron que el embalaje de cerdos es la profesión más lucrativa en América. supongo. tío George. Gracias por darme la información que quería.

Meses de una callada agonía. Es su característica distintiva. Sí. Crudamente. cuando con ojos alarmados y labios semiabiertos por el pasmoso placer se había sentado frente a él en el club. Gray. La gente filantrópica pierde todo sentido de humanidad. tío George. Él es su más reciente protégé5. pero no tendrá ningún efecto. Estoy harto de ellos. Protegido (francés). y luego un pequeño. lo hacía más perfecto. Ponía al jovencito en cierta postura. parido en el dolor. traicionero. como si fuera posible. Una mujer hermosa arriesgando todo por una loca pasión. Detrás de cada cosa exquisita que existía. Y qué encantadora había sido la cena la noche anterior.. que no me moleste más con pedidos de caridad. Lord Henry penetró en la calle Burlington por el arco menor y condujo sus pasos en dirección a la plaza Berkeley. -Correcto. Así que ésa era la historia de la familia de Dorian Gray.-¿A dónde vas a almorzar. mientras el destello rojo de los candiles teñía con la rosa más bella la maravilla naciente de su rostro. el chico dejado a la soledad y la tiranía de un hombre viejo y desamorado. Harry? -A casa de tía Agatha.. se lo diré. Me ha invitado a mí y al Sr. Harry. 60 . 5. Los mundos deben estar ocupados en que la flor más insignificante pueda engendrarse. había algo trágico. -¡Ah! Dile a tu tía Agatha. Porque la buena mujer piensa que no tengo nada que hacer sino firmar cheques para sus tontas manías. era un interesante telón de fondo. casi moderno romance. todavía lo agitaba con su sugestión de un extraño. La madre arrebatada por la muerte. Pocas semanas salvajes de felicidad interrumpidas por un crimen espantoso. como se la habían contado. El viejo caballero gruñó aprobando e hizo sonar la campana para llamar a su criado.

también. este jovencito. como las dríadas y sin preocuparse. y dejarla demorarse allí por un momento. Proyectar el alma de uno en alguna forma graciosa. una edad tan groseramente carnal en sus placeres.Hablar con él era como tocar un exquisito violín. ¡qué interesante que era! Una nueva forma en el arte.. los simples contornos y patrones de las cosas convirtiéndose. Podía convertirse en un Titán o en un juguete.. porque el alma de quien lo buscaba allí había sido despertada a una visión maravillosa en la cual sólo se revelaban cosas maravillosas. como si estuvieran refinados y obtuvieran una suerte de valor simbólico. transmitir el temperamento de uno a otro como si fuera un fluido sutil o un perfume extraño: había un gozo real en ello -quizás el gozo más satisfactorio que nos está permitido en una edad tan limitada y vulgar como la propia. No había nada que uno no pudiera hacer con él. La gracia era suya. o podría convertirse en un ejemplar maravilloso. Ninguna otra actividad era así. escuchar las posturas intelectuales propias hacer eco en uno con toda la música agregada de la pasión y la juventud. Había algo terriblemente esclavizante en el ejercicio de su influencia. y caminaba sin ser visto en el campo abierto... súbitamente se mostraba. Respondía a cada toque y se estremecía en el arco. y groseramente común en sus objetivos. el espíritu silencioso que habitaba los bosques oscuros. ¡Qué calamidad que tal belleza estuviera destinada a languidecer!. y la blanca pureza de la adolescencia y la belleza.. en todo caso. un modo nuevo de mirar la vida.. a quien por un azar tan curioso había conocido en el estudio de Basil. tal como los viejos mármoles griegos la conservan para nosotros. Era un ejemplar maravilloso. ¿Y Basil? Desde un punto de vista psicológico. aunque fueran patrones de otras formas más perfec- 61 . sugerido tan extrañamente por la mera presencia visible de alguien que era inconsciente de ello.

y habiéndose ubicado en el sitio vacío al lado de ella. con un rubor de placer escabulléndose en sus mejillas. Sí. Dorian lo saludó tímidamente desde el extremo de la mesa. ¿No era Platón. Inventó una excusa fácil. meneando la cabeza. Cuando ingresó en el vestíbulo algo sombrío. de acuerdo con una regla sabia y bien conocida. Le dio a uno de los criados su sombrero y su bastón y pasó al comedor. dio un vistazo para ver quiénes estaban allí. el mayordomo le dijo que estaban almorzando. un dama de naturaleza admirable y buen temperamento. Harry -exclamó su tía. volviendo atrás. En la otra punta estaba la duquesa de Harley. a su derecha. Súbitamente se detuvo y observó las casas. quien lo había analizado por primera vez? ¿No era Buonarotti quien lo había esculpido en los mármoles coloridos de un soneto? Pero en nuestro siglo era extraño. Al lado de ella. Haría propio ese espíritu maravilloso.. Buscaría dominarlo -en verdad. Se dio cuenta de que había pasado la de su tía. trataría de ser para Dorian Gray lo que. ese artista del pensamiento. Había algo maravilloso en este hijo del amor y de la muerte.. que en la vida pública perseguía a su líder y en la vida privada a los mejores cocineros. El puesto 62 . sin conocerlo. -Tarde como siempre.tas cuya sombra hacían real: ¡qué extraño era todo! Recordaba algo así en la Historia. el jovencito era para el pintor que había inventado el maravilloso retrato. muy agradable para todos los que la conocían. cenando con los tories y pensando como los liberales. estaba sentado Sir Tomas Burdon. y sonrió. y de esas amplias proporciones arquitectónicas que en las mujeres que no son duquesas son descriptas por los historiadores contemporáneos como obesidad. ya lo había hecho a medias. un miembro radical del Parlamento.

¿Cree que realmente se casará con esa joven fascinante? -Creo que ella ha resuelto proponérselo a él. Erskine de Treadley. no obstante. diciendo. -¡Qué espantoso! -exclamó Lady Agatha-. y tan calvo como una declaración ministerial en la Cámara de los Comunes. -¡Mercancías! ¿Qué son mercancías americanas? . como explicó una vez a Lady Agatha. -Mi tío me ha sugerido que era embalaje de cerdos. una mediocridad muy inteligente. Lord Henry -exclamó la duquesa.preguntó la duquesa. una de las amigas más viejas de su tía. que había caído. con quien ella estaba conversando en esa forma intensamente seria que es un error imperdonable. un viejo caballero de encanto y culturas considerables. de una fuente excelente. inclinándose placenteramente hacia él en la mesa-. alguien debería interferir. pero tan espantosamente desaliñada que recordaba un libro de oraciones mal encuadernado.de su izquierda estaba ocupado por el Sr. y del cual jamás ninguno escapa completamente. Afortunadamente para él. Vandeleur. mirando con arrogancia. de mediana edad. una santa perfecta entre las mujeres. que su padre tiene un almacén de mercancías en América -dijo Sir Thomas Burdon. Sir Thomas. como él señaló una vez. todo lo que debía decir antes de tener treinta. ella tenía del otro lado a Lord Faudel. -Estábamos hablando del pobre Dartmoor. en los malos hábitos del silencio. Su vecina era la Sra. levantando sus grandes manos con expresión de sorpresa y acentuando las palabras. en el que toda la gente realmente buena cae. Realmente. duquesa. 63 . -Sé.

Yo diría que simplemente ha sido detectada. Quisiera tener los medios para hacer lo mismo. que nunca hubiera sido descubierta! -exclamó-. Lo he recorrido todo en coches dispuestos por los gobernantes. -No le hagas caso. Realmente.. mi querida -susurró Lady Agatha-.. -Van a América -murmuró Lord Henry. por Dios. agotó a quienes lo escuchaban. después de todo. que tenía un gran guardarropa de prendas y bromas en desuso. -¡Oh! Pero yo he visto ejemplares de sus habitantes -contestó la duquesa vagamente-. -Quizás. -¡Quisiera. Y se visten bien. Debo confesar que la mayoría son extremadamente bonitos. -¡Realmente! ¿Y dónde van los americanos malos cuando mueren? -inquirió la duquesa. Sir Thomas frunció el ceño. -dijo el miembro radical y comenzó a ofrecer una serie de hechos tediosos. además. -Cuando América fue descubierta. nuestras muchachas no tienen chance hoy en día.-Novelas americanas -contestó Lord Henry. La duquesa se veía desconcertada. Erskine-. -Dicen que cuando los buenos americanos mueren van a París -dijo entre risas Sir Thomas. Consiguen todos sus vestidos en París. América nunca ha sido descubierta -dijo el Sr. -Temo que su sobrino tiene prejuicios contra el gran país -le dijo a Lady Agatha-. sirviéndose un poco de codorniz. Le aseguro 64 . Nunca piensa lo que dice. Es de lo más injusto. que en tales circunstancias son extremadamente atentos. Como toda la gente que trata de agotar una materia. La duquesa suspiró y ejerció su privilegio de interrupción.

No me siento capaz de ese viaje. Erskine-. personas absolutamente razonables. Está ofendiendo a la inteligencia. No lo creo así. no de leer sobre ellas. Sr. estoy completamente irritada contigo. Sí. Para probar la realidad debemos verla en la cuerda tirante.. Erskine quejumbrosamente-. Los americanos son personas extremadamente interesantes. -Pero. ¿Por qué tratas de persuadir a nuestro agradable Sr. Puedo soportar la fuerza bruta. podemos juzgarlas. Lord Henry -murmuró el Sr. Quizás lo era. Son absolutamente razonables. Erskine con una sonrisa. Creo que es su característica distintiva.. Dorian Gray de abandonar East End? Te aseguro que es completamente invalorable. -El Sr. -No lo comprendo -dijo Sir Thomas sonrojándose bastante. Hay algo injusto en su uso.que es una enseñanza visitarlo. -¡Queridos míos! -dijo Lady Agatha. Le aseguro que no existe lo irracional entre los americanos. -Yo sí. pero la razón bruta es totalmente intolerable. Nosotros. Erskine. el rumbo de las paradojas es el rumbo de la verdad. ¡Oh! Harry. Cuando las verdades se convierten en acróbatas. Erskine de Treadley tiene el mundo en sus anaqueles. -replicó el barón. hombres prácticos. -¿Era eso una paradoja? -preguntó el Sr. ¿debemos realmente ver Chicago para estar educados? -preguntó el Sr. gustamos de ver las cosas. Amarían su forma de tocar. 65 . -Las paradojas están muy bien en su rumbo.¡Cómo debaten los hombres! Estoy segura de que nunca descubriré de qué están hablando. -¡Qué espantoso! -exclamó Lord Henry-. Sir Thomas levantó su mano. Bien.

-Terriblemente serias -repitió Lady Agatha. demasiado penoso. demasiado horrible. el gozo de la vida. Vandeleur. Cuanto menos se hable sobre las llagas de la vida. 66 . -¿Qué cambio propones. -Completamente -contestó el joven lord-. La ventaja de las emociones es que nos conducen descarriadamente. sugeriría que apeláramos a la ciencia para enderezarnos. y la ventaja de la ciencia es que no es emocional. -Puedo simpatizar con todo excepto con el sufrimiento -dijo Lord Henry. No puedo simpatizar con eso. -Pero tenemos serias responsabilidades -aventuró tímidamente la Sra. Estoy completamente contento con la contemplación filosófica. Hay algo terriblemente mórbido en la simpatía moderna con el dolor. Es el problema de la esclavitud. Erskine. -No quiero que cambie nada en Inglaterra excepto el clima -contestó-. entonces? -preguntó. -Pero son tan infelices en Whitechapel -continuó Lady Agatha. Uno debería simpatizar con el color. Lord Henry miró al Sr. la belleza. encogiendo sus hombros-. y miró hacia la punta de la mesa y capturó una mirada brillante por respuesta.-Quiero que toque para mí -exclamó Lord Henry sonriendo. East End es un problema muy importante -remarcó Sir Thomas con un grave sacudimiento de cabeza. mejor. El político lo miró agudamente. Pero. Es demasiado feo. -Aun así. Lord Henry rió. como el siglo diecinueve se ha ido a la bancarrota por un excesivo derroche de simpatía. y tratamos de resolverlo divirtiendo a los esclavos.

Si los hombres de las cavernas hubieran sabido cómo reír. Duquesa? . sólo se deben repetir las propias tonterías. pero no pudo evitar sentirse divertida. -Muchos. y descubre cuando es demasiado tarde que las únicas cosas que uno nunca 67 . Lady Agatha sacudió la cabeza. -¿Puede recordar algún gran error que haya cometido en sus años tempranos.preguntó. Siempre me he sentido bastante culpable cuando vengo a ver a su querida tía. Es el pecado original del mundo. Él reflexionó un momento. porque no me interesa para nada East End.-La humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. ¡Ah! Lord Henry. quisiera que me dijera cómo ser joven otra vez. -¡Una teoría peligrosa! -se escuchó de los labios herméticos de Sir Thomas. -Sonrojarse es muy decoroso. Debo ponerla en práctica. En el futuro podré mirarla de frente sin sonrojarme. -¡Una teoría deliciosa! -exclamó ella-. Para recuperar la juventud de uno. me temo -exclamó. -Sí -continuó-. Duquesa -señaló Lord Henry. es muy mala señal. Cuando una mujer vieja como yo se sonroja. Hoy en día la mayoría de la gente muere de una suerte de pavoroso sentido común. -Entonces cométalos otra vez -dijo con gravedad-. la Historia habría sido diferente. El Sr. -Sólo cuando uno es joven -contestó ella-. ése es uno de los grandes secretos de la vida. mirándola a través de la mesa. -Usted es realmente muy consolador -murmuró la duquesa-. Erskine escuchaba.

para llevarlo a un encuentro 68 . Ella se retorció las manos con falsa desesperación. y ellos seguían su flauta. Sus blancos pies pisaron la inmensa estampa en la cual el sabio Omar se sienta. la hacía iridiscente con la fantasía y alada con la paradoja. la realidad entró a la habitación con la silueta de un sirviente para decirle a la duquesa que su carruaje la estaba esperando. Estaba brillante. la dejaba escapar y la volvía a capturar. con sonrisas persiguiéndose unas a otras sobre sus labios y sorpresa gravitando en sus ojos ensombrecidos. hasta que el espumante jugo de la vid ascendió alrededor de sus miembros desnudos en olas de burbujas púrpuras. pero lucía como bajo un hechizo. y capturando la música loca del placer. El elogio de la tontería. si continuaba. danzando como una bacante en las colinas de la vida y burlándose del pesado Sileno por estar sobrio. Jugaba con la idea y la desarrollaba con firmeza. fantástico. o se arrastró en espuma roja sobre la tina del negro. riendo. Era una extraordinaria improvisación. con librea según la costumbre de la época. Finalmente. Sentía que los ojos de Dorian Gray estaban fijos en él. se encumbraba en filosofía. Dorian Gray nunca apartó su mirada de él. uno podía imaginar. Debo irme. Una carcajada recorrió la mesa. chorreando por los costados. Debo recoger a mi esposo en el club. la torcía en el aire y la transformaba. y la conciencia de que mezclado entre su auditorio había alguien cuyo temperamento quería fascinar parecía darle su genial agudeza y prestarle color a su imaginación. y la filosofía se hacía joven. Los hechos huían ante ella como seres asustadizos del bosque. -¡Qué molestia! -exclamó-. su manto color vino y su trenza de hiedra.lamenta son los propios errores. irresponsable. Encantaba a quienes lo escuchaban. fatigándose.

-Usted deja pequeños a los libros -dijo-. si me permite llamarlo así. Yo solía tener ambiciones literarias. Sr. así que no olvide venir -y salió de la habitación. No. ¿El martes? ¿Está libre el martes? -Por usted desecharía a cualquiera. De todas las personas en el mundo el inglés tiene el menor sentido de la belleza literaria. -Me temo que tiene razón -contestó el Sr. una novela que fuera tan adorable y tan irreal como una alfombra persa. Y ahora. ¿por qué no escribe uno? -Soy demasiado aficionado a leer libros como para preocuparme por escribirlos. el Sr. mi querido joven amigo. Cuando Lord Henry se sentó nuevamente. Estoy segura de que no sé qué decir sobre sus posturas. puedo preguntarle si realmente piensa todo lo que nos dijo en el almuerzo. poniendo la mano sobre su brazo. Erskine-. seguida de Lady Agatha y las otras damas. y muy equivocado de su parte -exclamó ella-. usted es completamente delicioso y espantosamente desmoralizante. y no puedo tener una escena con este sombrero. querida Agatha. cartillas y enciclopedias. debo irme. -¡Ah! eso es muy lindo. Duquesa -dijo Lord Henry con una reverencia. -He olvidado por completo lo que dije -dijo sonriendo Lord Henry-. Erskine. ¿Fue muy malo? 69 . Pero no hay público literario en Inglaterra para nada excepto diarios. Debe venir a comer con nosotros alguna noche. Erskine se cambió de lugar y se sentó al lado de él. Adiós. pero las abandoné hace mucho tiempo. Una palabra ruda lo arruinaría. Me gustaría escribir una novela por cierto. Si llego tarde seguramente se pondrá furioso. Lord Henry. Es demasiado frágil.absurdo que va a presidir en el salón Willis.

-Voy a ir al parque -exclamó. -¿Todos ustedes. si quiere. -Usted la completará -contestó el viejo caballero con una cortés reverencia-. venga a Treadley y expóngame su filosofía del placer con algún admirable borgoña que tengo la fortuna de poseer. Estamos acostumbrándonos para una Academia Inglesa de Letras. Y ahora debo decir adiós a su excelente tía. todos nosotros nos dirigiremos a usted como el principal responsable. sí. Sr. Y prométame hablarme todo el tiempo. y si algo le sucede a nuestra buena duquesa. De hecho lo considero extremadamente peligroso. siento que debo estar con usted. -Prefiero estar con usted. Todo lo que quiero ahora es contemplar la vida.-Muy malo verdaderamente. Pero me gustaría hablarle de la vida. Una visita a Treadley sería un gran privilegio. Es la hora en que dormimos allí. -Pero creí que le había prometido a Basil Hallward ir a verlo -contestó Lord Henry. sonriendo-. Nadie habla tan maravillosamente como usted. 70 . -Déjeme ir con usted -murmuró. Puede venir y contemplarla conmigo. Déjeme. Erskine? -Cuarenta de nosotros. cuando esté cansado de Londres. Dorian Gray lo tocó en el hombro. -¡Ah! He hablado demasiado por hoy -dijo Lord Henry. -Estaré encantado. en cuarenta sillones. Debo ir al Ateneo. Cuando estaba cruzando la puerta. Tiene un anfitrión perfecto y una biblioteca perfecta. Lord Henry rió y se levantó. Un día. La generación en la cual nací era tediosa.

Capítulo 4 71 .

una habitación muy encantadora. a su manera. De modo que el jovencito miraba bastante malhumorado y con dedos indiferentes daba vuelta las páginas de una edición elaboradamente ilustrada de Manon Lescaut que había encontrado en uno de los anaqueles. 72 . y a su lado había una copia de Les Cent Nouvelles. En grandes jarras de porcelana azul. un mes después.Una tarde. en la pequeña biblioteca de Lord Henry en Mayfair. encuadernada para Margaret de Valois por Clovis Eve y espolvoreada con las margaritas doradas que la Reina había escogido como emblema. y a través de pequeños cristales emplomados de la ventana fluía la luz color damasco de un día de verano en Londres. Una o dos veces pensó en irse. su friso color crema y techo de yeso con relieve. y su alfombra de fieltro color ladrillo salpicada con alfombrillas persas de seda con largos flecos. Dorian Gray estaba reclinado en un lujoso sillón. Sobre una pequeña mesa satinada se erigía una estatuilla de Clodion. había tulipanes alineados sobre el mantel de la repisa. Era. El tictac monótono y formal del reloj Luis XIV lo molestaba. Lord Henry aún no había venido. con su alta entabladura de paneles de roble teñido de oliva. Siempre llegaba tarde por principio: su principio era que la puntualidad era como un ladrón de tiempo.

-Eso fue en Lohengrin. pero sólo lograba estar desarreglada. Pensé. -No diecisiete. eso fue en el querido Lohengrin. había conservado todas sus ilusiones. entonces. Y lo vi con él el otro día en la ópera.. Debe permitirme presentarme.Finalmente escuchó una pisada afuera y la puerta se abrió. Gray -contestó una voz chillona. ¿no lo cree así. Trataba de lucir pintoresca. Echó un rápido vistazo y se levantó. Ésa es una gran ventaja. -Le ruego su perdón. Es tan estridente que uno puede hablar todo el tiempo sin que la gente escuche lo que uno dice. dieciocho. Lo conozco completamente bien a usted por sus fotografías. Solamente soy su esposa. Dorian sonrió y meneó la cabeza: 73 . Sr. y lo observaba con sus vagos ojos no-me-olvides. Ella se reía con nerviosismo mientras hablaba. Usualmente estaba enamorada de alguien. -¡Qué tarde llegaste. cuyos vestidos siempre se veían como si hubiesen sido diseñados con ira y puestos en una tempestad. -Bien. Su nombre era Victoria. Harry! -murmuró. y como su pasión nunca era correspondida. Era una mujer curiosa. -Pensó que era mi marido. Creo que mi esposo tiene diecisiete. -Me temo que no soy Harry. Lady Henry. Lady Henry. Me gusta la música de Wagner más que la de nadie. y tenía una manía perfecta por ir a la iglesia. ¿no? -Sí.. Sr. Gray? La misma risa incisiva irrumpió de sus labios y sus dedos comenzaron a jugar con un largo cortapapeles de carey.

algunas veces. Hoy en día la gente conoce el precio de todas las cosas y el valor de ninguna. mi amor. es un deber caer en la conversación. Si uno escucha música mala. ¿no? Usted nunca ha estado en ninguna de mis fiestas. Quizás sólo es que son extranjeros. ¡aquí está Harry! Harry. ¿verdad? Incluso aquellos que han nacido en Inglaterra se vuelven extranjeros después de un tiempo. La adoro. elevando sus oscuras cejas con forma de luna creciente y mirándolos con una divertida sonrisa-. vine buscándote. pero no escatimo gastos en extranjeros. Hemos tenido una charla placentera sobre música. Lady Henry. ¿no. y le hacen un gran halago al arte haciéndolo cosmopolita. Dorian. Fui a buscar una pieza de antiguo brocado en la calle Wardour y debí regatear durante horas por ella. Me vuelve demasiado romántica. -Ésa es una de las posturas de Harry. para preguntarte algo -olvidé qué era. -Me temo que debo irme -exclamó Lady Henry. pero me asusta. Tenemos totalmente las mismas ideas. pienso que nuestras ideas son totalmente diferentes. Hacen lucir los salones de una tan pintorescos. buena música. 74 . Es la única forma en que las conozco. Simplemente he adorado pianistas -dos al mismo tiempo.y encontré al Sr. ¿no. No sé qué tienen. me dice Harry. Todos lo son. Sr. -Estoy encantado. Pero ha sido de lo más complaciente. completamente encantado -dijo Lord Henry. Sr. Gray aquí. Lamento tanto llegar tarde. Nunca hablo mientras oigo música -al menos. Gray? Siempre escucho las posturas de Harry entre sus amigos. Puedo no tener orquídeas. Estoy tan contenta de haberlo visto.-Me temo que no lo creo así. Pero usted no debe pensar que no me gusta la buena música. Gray? Debe venir. Pero. ¿no? Son tan diestros. No.

Cenarán fuera. Sr. Harry. -No tengo duda. Dorian. -Nunca escuché hablar de ella. ella salió de la habitación. Gray. -¿De quién estás enamorado? -preguntó Lord Henry después de una pausa. Ella es genial. Harry. Ése es uno de tus aforismos. querida -dijo Lord Henry. -No dirías eso si la vieras. supongo. 75 . sonrojándose. -¿Quién es ella? -Su nombre es Sibyl Vane. Estoy demasiado enamorado. como hago con cada cosa que dices. Quizás los vea en casa de Lady Thornbury. no obstante. Adiós. Harry. -Pero me gusta la gente sentimental. -Ése es un début bastante común. También yo. Luego prendió un cigarrillo y se arrojó en el sofá. -De una actriz -dijo Dorian Gray. -Nunca te cases con una mujer con cabello color rojizo.rompiendo un silencio embarazoso con su tonta y súbita risa-. Adiós. -Nunca te cases. las mujeres porque son curiosas: ambos se desilusionan. -No creo probable que yo me case. Lord Henry se encogió de hombros. Lo estoy poniendo en práctica. mientras que. cerrando la puerta detrás de ella. He prometido conducir con la duquesa. -¿Por qué. Dorian -dijo después de unas pocas pitadas. -Nadie lo ha hecho. dejando un aroma desvaído de franchipán. luciendo como un ave del paraíso que ha estado fuera toda una noche de lluvia. Los hombres se casan porque están cansados. Harry? -Porque son demasiado sentimentales. La gente lo hará algún día.

Nuestras abuelas se pintaban para tratar de hablar brillantemente. simplemente debes tenerlas para la cena. Las mujeres representan el triunfo de la materia sobre el pensamiento. pero lo dicen encantadoramente. La materia no es tan abstrusa como pensé que lo era. Después de todo. -¿Y dónde la encontraste? -Te lo diré. -Harry. hay sólo cinco mujeres en Londres con las cuales vale la pena hablar. Si deseas ganar una reputación de respetabilidad. ¿Cuánto hace que la conoces? -¡Ah! Harry. pero no debes ser antipático al respecto. y dos de ellas no pueden ser admitidas en la sociedad decente. No obstante. El rouge y el esprit6 solían ir juntos.-Mi querido muchacho. Estoy analizando mujeres en la actualidad. -Nunca pienses eso. Las mujeres son un género decorativo. como los hombres representan el triunfo del pensamiento sobre la moral. Eso se acabó ahora. las naturales y las pintadas. nunca hubiera sucedido si no te hubiera conocido. Las otras mujeres son muy encantadoras. Las mujeres naturales son muy útiles. Me llenaste de un deseo salvaje por conocer todo sobre la vida. Nunca tienen nada que decir. Cometen un error. últimamente. En cuanto una mujer puede verse diez años más joven que su propia hija. está perfectamente satisfecha. A propósito. sin embargo. Se pintan para tratar de verse jóvenes. ¿cómo puedes? -Mi querido Dorian. cuéntame sobre tu genio. así que debo saberlo. Harry. ninguna mujer es genial. tus puntos de vista me aterrorizan. 76 . hay sólo dos clases de mujeres. Durante días después de 6. es completamente cierto. ¿Cuánto hace que la conoces? -Casi tres semanas. Ingenio (francés). Descubrí que.

una noche alrededor de las siete. Imaginé miles de cosas. Tuve una pasión por las sensaciones. algo parecía palpitar en mis venas. fumando un vil cigarro. No sé qué esperaba. Había un veneno exquisito en el aire. estaba parado en la entrada. Veo que te estás riendo. con grandes luces de gas encendidas y brillantes carteles.que te conocí. Cuando haraganeaba en el parque o vagaba por Picadilly. Hoy no puedo descubrir por qué lo hice. Había algo en él. y un enorme diamante que brillaba sobre el centro de una remera manchada. pero realmente entré y pagué una guinea entera por un palco de ese teatro. solía mirar a todos los que pasaban a mi lado y me preguntaba. sobre que la búsqueda de la belleza era el secreto real de la vida. con sus multitudes de gente. ¡Es horrible de tu parte! -No estoy riendo.. debía estar reservándome algo. y si no lo hubiera hecho -mi querido Harry. Era como un monstruo. Un horrible judío.habría perdido el romance más grande de mi vida. Harry. y sus espléndidos pecados. ‘¿Tiene palco. mi Lord?’ dijo cuando me vio. Cerca de las ocho y media pasé por un absurdo teatrillo. al menos no me estoy 77 . Te reirás de mí. El simple peligro me dio un sentido del deleite. pero salí y vagué en dirección al este. como dijiste una vez. Sentí que este monstruoso y gris Londres nuestro. y se sacó el sombrero con un aire de servilismo suntuoso. Dorian. lo sé.. Otros me llenaban de terror. con una loca curiosidad. Tenía sortijas pringosas. qué clase de vida llevaban. sus sórdidos pecadores. Bien. Algunos me fascinaban. resolví ir en busca de alguna aventura. y pronto me perdí en un laberinto de calles sucias y negras plazas sin césped. que me divertía. Recordé lo que me habías dicho esa noche maravillosa en que cenamos por primera vez juntos. con el más asombroso chaleco que he contemplado en mi vida. si no lo hubiera hecho.

La galería y el patio de butacas estaban regularmente llenos. Las mujeres iban con naranjas y cervezas de jengibre. pero las dos filas de sucias butacas estaban completamente vacías. Pero no deberías decir el romance más grande de tu vida. Lo que llaman su lealtad. llena de cupidos y cornucopias. -¿Qué quieres decir? -Mi querido muchacho. -¿Consideras mi naturaleza tan superficial? -exclamó Dorian Gray con ira. La pasión por la propiedad está en ella. -No. Esto es simplemente el comienzo. 7. con un telón vulgar brillando ante mi rostro. La fidelidad es para la vida emocional lo que la consistencia para la vida del intelecto: simplemente una confesión de fracaso. Gran pasión (francés). me encontré ubicado en un horrible y pequeño palco. Una grande passion7 es el privilegio de la gente que no tiene nada que hacer. Ésa es la única costumbre de las clases ociosas de un país. considero que tu naturaleza es demasiado profunda. -Bien. como un pastel de boda de ínfima calidad. Miré detrás de la cortina y examiné la sala. No te preocupes. Pero no deseo interrumpirte.riendo de ti. y había apenas una persona en lo que supongo llamarían el anfiteatro. la gente que ama solamente una vez en su vida es realmente superficial. Siempre serás amado. ¡Fidelidad! Debo analizarla algún día. y su fidelidad. Hay cosas exquisitas reservadas para ti. Era una cosa chillona. Hay muchas cosas que desecharíamos si no temiéramos que otros las recojan. y había una terrible consumisión de nueces. y siempre estarás enamorado. Continúa con tu historia. puedo llamarlo el letargo de la costumbre o su falta de imaginación. 78 .

¡Pero Julieta! Harry. Era Romeo y Julieta. casi de diecisiete años. ¿De qué crees que se trataba la obra. una pequeña cabeza griega con trenzas de cabello marrón oscuro. presidida por un joven hebreo que se sentó frente al piano resquebrajado. De todos modos. A nuestros padres solían gustarles ese tipo de obras. Incluso así. Había una espantosa orquesta. con un rostro pequeño. Harry? -Supongo que El muchacho idiota o Mudo pero inocente. y muy deprimente. y eso se veía como si hubiera salido de una casilla de campo. como una flor. como en la política. Más tiempo vivo. Ella era la cosa más adorable que yo 8. Ambos eran tan grotescos como el escenario. imagino. Comencé a preguntarme qué hacer cuando visualicé el programa. más agudamente siento que lo que era bueno para nuestros padres no es bueno para nosotros. creo. con cejas dibujadas. imagina a una niña. Los abuelos estuvieron siempre equivocados (francés). y una figura como la de un barril de cerveza. ojos que eran manantiales violetas de pasión. 79 . Harry. Estaba interpretado por un bajo comediante. Mercucio era casi tan malo. -La obra era buena para nosotros. una fuerte voz de tragedia. pero finalmente el telón se levantó y la obra comenzó. labios que eran como los pétalos de una rosa. -Precisamente así. resolví esperar al primer acto. que casi me ahuyentó.-Debe haber sido como en los días prósperos del teatro británico. En el arte. Dorian. les grandpères ont toujours tort8 . que había introducido payasadas propias y estaba en los términos más amigables con el patio de butacas. Romeo era un caballero corpulento de edad madura. me sentía interesado en algún sentido. Yo estaba bastante molesto con la idea de ver Shakespeare representado en tal miserable lugar.

Ella ha estado loca.había visto en mi vida. jubón y refinado bonete. Te lo confieso. Luego se volvió un poco más audible. Cabalgan en el parque por la mañana y parlotean en las reuniones de té por 80 . y le ha dado ruda para consumir y amargas hierbas para probar. las escucho. simplemente belleza. En la escena del jardín tenía todo el éxtasis trémulo que se escucha justo antes del alba cuando están cantando los ruiseñores. y se ha presentado ante el rey culpable. apenas podía ver a la muchacha por la cantidad de lágrimas que inundaron mis ojos. absorbiendo el veneno de los labios de su amante. pudo llenar tus ojos de lágrimas. Y la siguiente noche es Imogenia. la amo. ¿Por qué no debería amarla? Harry. Una noche es Rosalinda. Están limitadas a su siglo. y las manos negras del celoso han estrangulado su garganta de junco. Y su voz. Me dijiste una vez que la compasión te dejó inmóvil. Uno puede encontrarlas siempre. La he visto vagar por los bosque de Arden. Tu voz y la de Sibyl Vane son dos cosas que nunca olvidaré. Ella es todo para mí en la vida. y sonó como una flauta o un oboe distante. Ningún hechizo las transfigura jamás. Harry. con tiernas notas que parecían caer separadamente en el oído. Noche tras noche voy a ver su obra. Después. Sabes cómo una voz puede perturbarte. La he visto en cada época y en cada costumbre. Al principio era muy baja. Uno conoce sus mentes tan fácilmente como conoce sus sombreros. Ella ha sido inocente. Cuando cierro mis ojos. Las mujeres ordinarias nunca apelan a la imaginación de uno. pero esa belleza. disfrazada de un hermoso muchacho en calzas. y cada una dice algo diferente. nunca escuché una voz parecida. No hay misterio en ninguna de ellas. La he visto morir en la lobreguez de una tumba italiana. No sé a cuál seguir. hubo momentos en los que tenía la pasión salvaje de los violines.

Y ahora cuéntame -alcánzame los fósforos como un buen chico. -Ahora quisiera no haberte contado sobre Sibyl Vane. Dorian. No puedo evitar contarte cosas.no cometen crímenes. ¿por qué deberías molestarte? Supongo que te pertenecerá algún día. Dorian -dijo Lord Henry. uno siempre comienza engañándose. y siempre termina engañando a otros. Tienes una curiosa influencia sobre mí. ¡Pero una actriz! ¡Qué diferente es una actriz! ¡Harry! ¿Por qué no me dijiste que la única cosa que vale la pena amar es una actriz? -Porque he amado muchas. gente ominosa con cabello teñido y rostros pintados. sí. creo que es cierto. Dorian. Si alguna vez cometiera un crimen. -¡Harry! ¡Sibyl Vane es sagrada! -Solamente las cosas sagradas merecen ser tocadas. vendría a confesártelo. ¿cuáles son tus relaciones actuales con Sibyl Vane? Dorian Gray dio un salto. Supongo que la conoces. Cuando uno está enamorado. -No pudiste evitar contármelo. Dorian. -No menosprecies el cabello teñido y los rostros pintados. Tienen una sonrisa estereotipada y un estilo de moda. Hay un encanto extraordinario en ellos. a veces -dijo Lord Henry. A lo largo de toda tu vida me dirás todo lo que hagas. con un toque extraño de compasión en su voz-. -Sí. de todos modos. -Oh. -Las personas como tú -tercos rayos de sol de la vida. Eso es lo que el mundo llama romance. Tú me entenderías. Pero estoy muy agradecido por el cumplido. Gracias-. 81 . Son totalmente obvias.la tarde. con las mejillas sonrosadas y los ojos hirviendo. Pero. Harry. de todos modos.

-Luego me preguntó si yo escribía para algún diario. Parecía terriblemente desilusionado por eso. Quería que probara unos cigarros que me recomendaba enfáticamente. Me enfurecí con él. -Bien. mi querido Dorian. las luces se estaban apagando en el teatro y debí irme. -No me sorprendería que estuviera totalmente acertado. por otro lado. -Yo no estoy sorprendido. que sus cinco quiebras se debían enteramente a ‘El bardo’. La noche siguiente. por supuesto. la mayoría de ellas no pudieron ser caras en absoluto. -Es una distinción. y me confió que todas las críticas dramáticas estaban conspirando contra él. Parecía creer que era una distinción. por su confusa mirada de asombro. Me rehusé. una gran distinción. aunque tuviera una pasión extraordinaria por Shakespeare. que estaba bajo la impresión de que yo había tomado demasiado champagne.-Por supuesto que la conozco. el horrible viejo judío vino al palco después del espectáculo. juzgando por las apariencias. me hizo una leve reverencia y me aseguró que yo era un generoso padrino del arte. y que estaban todas compradas. Era el bruto más ofensivo. volví al lugar. En aquel momento. con aire de orgullo. Haberse 82 . como insistía en llamarlo. Pero. Cuando me vio. o algo. La mayoría de las personas se arruinan por haber invertido demasiado en la prosa de la vida. La primera noche que estuve en el teatro. Me dijo enseguida. pero parecía pensar que estaban más allá de sus medios -rió Dorian-. y le dije que Julieta estaba muerta hacía cientos de años y que su cuerpo estaba reposando en una tumba de mármol en Verona. me ofreció llevarme detrás del escenario y presentármela. no obstante. Le dije que nunca los leía. Pienso.

Me consideraba simplemente como un personaje de la obra. Sus ojos se ensancharon con un asombro exquisito cuando le dije lo que pensaba de su actuación. Ella había estado interpretando a Rosalinda. no lo creo. El viejo judío era persistente. elaborando discursos sobre nosotros. El viejo judío estaba parado en el umbral de la puerta de la sucia habitación verde haciendo muecas. ‘Te ves más bien como un príncipe. ¿cuándo le hablaste por primera vez a la Srta. Sibyl sabe como pagar los cumplidos. Pero. estuvo tan tímida y tan gentil. Pienso que ambos estábamos bastante nerviosos. y parecía completamente inconsciente de su poder. No pude evitar ir detrás del escenario. así que acepté. Harry.arruinado por la poesía es un honor. mientras estábamos parados mirándonos el uno al otro como niños. Hay algo de niña en ella. Le había tirado algunas flores y ella me había mirado -al menos imaginé que lo había hecho. No sabe nada de la vida. una mujer pálida y cansada que interpretaba a Lady Capuleto con una especie de funda color magenta la primera noche. -Bajo mi palabra. Él insistía en llamarme ‘Mi Lord’. así que debí asegurarle a Sibyl que no era nada de esa índole. Ahora quiero saber sobre la muchacha. 83 . -No la entiendes. la Srta. Dorian. mi querido Harry? -Te lo diré en alguna otra ocasión. Ella me dijo simplemente. Te llamaré Príncipe Encantador’. -¿Por qué. y que luce como si hubiera conocido mejores días. ¿no? -No. Era curioso en mí no querer conocerla. Parecía resuelto a llevarme. -¿Sibyl? Oh. Sibyl Vane? -La tercera noche. Vive con su madre.

-¿Cuando es Sibyl Vane? -Nunca. -Siempre llegas tremendamente tarde. ¿Qué me importa de dónde viene? Desde su cabecita hasta sus piecitos ella es absoluta y enteramente divina. pero le dije que no me interesaba. -Estabas completamente acertado. Lo tienes. -Mi querido Harry. Dorian. -Sibyl es la única cosa que me importa. -Te felicito. Siempre hay algo infinitamente indigno en la tragedia de los otros. -Esta noche ella es Imogenia -contestó-. -Ven a comer conmigo esta noche. y mañana será Julieta. nosotros almorzamos o cenamos juntos todos los días. no puedo evitar ir a ver la obra de Sibyl -exclamó-. y cuando pienso en el alma maravillosa que está oculta en ese pequeño cuerpecito de marfil. -Bueno. -Ésa es la razón. supongo. 84 . y he ido contigo a la ópera varias veces -dijo Dorian abriendo asombrado sus ojos azules. examinando sus anillos. por la cual nunca comes conmigo ahora. incluso si se trata de un único acto. Me deprime -murmuró Lord Henry. -El judío quería contarme la historia de ella. ¿Puedes? Meneó la cabeza. Estoy hambriento de su presencia. Pensé que debía haber un curioso romance detrás. Cada noche de mi vida voy a ver su actuación. y cada noche es más maravillosa.-Conozco ese estilo. me lleno de pavor. pero no es en absoluto lo que yo esperaba.

-¡Qué horrible eres! Ella es todas las grandes heroínas del mundo en una. consumado 85 . cómo la adoro! Iba a un lado y a otro de la habitación mientras hablaba. quiero despertar sus cenizas por el dolor. Manchas turbulentas de carmesí se encendieron en sus mejillas. había dado a luz capullos de fuego escarlata. ¡Qué diferente era ahora de aquel tímido chico amedrentado que había conocido en el estudio de Basil Hallward! Su naturaleza se había desarrollado como una flor. Quiero que un soplo de nuestra pasión agite su polvo y los haga conscientes. ¡Tú. Deberé pagarle algo. Lord Henry lo observaba con un sutil sentido de placer. ¡Mi Dios. Te ríes. y debo hacer que ella me ame. -¿Y qué propones hacer? -dijo Lord Henry finalmente. Luego debemos sacarla de las garras del judío. Cuando todo eso esté dispuesto. -Eso sería imposible. Es más de un individuo. Había arrastrado su alma fuera de su escondite secreto. Está ligada a él hace tres años -al menos dos años y ocho meses. Ustedes seguramente reconocerán su genialidad. y el deseo lo había encontrado allí. -Sí. que sabes todos los secretos de la vida. lo hará. Ella enloquecerá al mundo como me ha enloquecido a mí. Harry. La amo. pero te dije que tiene genialidad. Estaba terriblemente excitado. por supuesto. Ella no tiene sólo arte. dime cómo encantar a Sibyl Vane para que me ame! Quiero ser Romeo celoso. mi querido muchacho. tomaré el teatro del West End y la revelaré apropiadamente. Quiero que los amantes muertos del mundo escuchen nuestra risa y se entristezcan. -Quiero que tú y Basil vengan conmigo alguna noche a ver su actuación. No tengo el más leve temor sobre el resultado.

Harry. En el Bristol a las ocho en punto. Arreglemos para mañana. -Basil. y. Seis y media. aunque estoy un poco celoso de la pintura por ser un mes completo más joven que yo. pone todo el encanto de sí en su trabajo. hoy es martes. Ella interpreta a Julieta mañana. debo admitir que me deleita. Basil es el mejor de los amigos. por favor. -No. Es lo que llamo la profundidad de la generosidad. Quizás sería mejor que le escribieras. las que conmueven a una época. no los principios. he descubierto eso. Es horrible de mi parte. Debes verla en el primer acto. Ningún caballero cena antes de las siete. mi querido muchacho. -Bien. cuando ella conoce a Romeo. y yo buscaré a Basil. sus principios. Me da buenos consejos. -Correcto. La consecuencia es que no deja nada para la vida sino sus prejuicios. especialmente diseñado por él. y a menudo me has dicho que son las personalidades. Harry. No quiero verlo solo. a las ocho no. ¿Lo verás a Basil entre hoy y mañana? ¿O deberé enviarle un mensaje? -¡Querido Basil! No lo he visto por una semana. ¿qué noche iremos? -Déjame ver. -La gente es muy adicta a dar lo que más necesita ella misma. y su 86 . Debe ser a las siete. Desde que te conozco. -¡Seis y media! ¡Qué hora! Será como tomar el té o leer una novela inglesa. Debemos estar allí antes de que el telón se levante. pero me parece un poco filisteo. sino también personalidad. cuando me ha enviado mi retrato en el marco más maravilloso. -Oh. Dice cosas que me molestan.instinto artístico. Lord Henry sonrió.

es la menos poética de todas las criaturas. podía no usar sobre el rostro una máscara de vidrio. Y ahora me voy. Debe ser. Comparado con ella no había nada más de valor. había terminado por disecar a otros. El mero hecho de tener publicado un libro de sonetos de segunda hace a un hombre irresistible. Adiós. Y como había comenzado por disecarse a sí mismo. Estaba contento por eso. Cuando abandonó la habitación. los párpados de Lord Henry se cerraron y comenzó a pensar. -Me pregunto si es realmente así. Siempre había sido dominado por los métodos de las ciencias naturales. perfumando su pañuelo con una gran botella con tapón dorado que había sobre la mesa-. si tú lo dices. Los únicos artistas que he conocido que son deliciosos personalmente son malos artistas. Los otros escriben la poesía que no se atreven a realizar. Lo convertía en un tema de estudio más interesante. Un gran poeta. La vida humana le parecía la única cosa que merecía ser investigada. Él vive la poesía que no puede escribir. Imogenia me está esperando. Pero los poetas inferiores son absolutamente fascinantes. Era verdad que cuando uno observaba la vida en su curioso crisol de placer y dolor. pero la materia ordinaria de esas ciencias le parecía trivial y sin importancia. y aun así la adoración alocada del jovencito por otro no le causaba la más leve angustia por molestia o celos. Peores son sus rimas. Por cierto. un gran poeta realmente. Harry -dijo Dorian Gray. ni conservar los vapores sulfúricos que enturbian el cerebro y hacen túrbida la imaginación con fanta- 87 .sentido común. No te olvides lo de mañana. Los buenos artistas existen simplemente en lo que hacen. y consecuentemente no suscitan ningún interés en lo que son. más pintorescos lucen. pocas personas le habían alguna vez interesado tanto como Dorian Gray.

los elegidos. los misterios de la vida eran revelados antes de que el velo se corriera. Sí. Estaba recogiendo la cosecha cuando todavía era primavera. y la emocional vida colorida del intelecto. Eso era algo. el cual trata prontamente con las pasiones y con el intelecto. Estaba consciente -y el pensamiento le trajo un destello de placer a sus ojos color ágata. observar dónde se encuentran y dónde se separan. como la poesía. el jovencito era prematuro. o la escultura. o la pintura. y principalmente del arte de la literatura. y en qué punto discordaron: ¡hay un deleite en eso! ¿Cuál era el costo? Uno nunca pagaría un precio muy elevado por una sensación. El latido y la pasión de la juventud estaban en él. ¡qué recompensa se recibía! ¡Qué maravilloso se le aparecía a uno el mundo! Notar la curiosa y dura lógica de la pasión. No importaba 88 . Lo había hecho prematuro. pero para pocos. era una cosa para asombrarse. una obra de arte real. pero estaba haciéndose consciente de sí mismo. palabras musicales dichas con pronunciación musical. Pero de vez en cuando una personalidad compleja tomaba el lugar y asumía el oficio del arte. que el alma de Dorian Gray se había inclinado hacia esta niña blanca y se postraba en adoración ante ella. era verdaderamente.sías monstruosas y sueños deformes. Había enfermedades tan extrañas que uno debía atravesarlas si buscaba conocer su naturaleza. Había venenos tan sutiles que para conocer sus propiedades uno debía padecerlos. aun así.de que era por sus certeras palabras. pues la vida tenía sus elaboradas obras maestras. Por un largo tiempo el jovencito fue su propia creación. Y. A veces era un efecto del arte. Las personas comunes esperaban hasta que la vida les descubriera sus secretos. en qué punto estuvieron al unísono. Con su bello rostro y su alma bella. a su manera.

lo 89 . y con repugnancia. Comenzó a preguntarse si alguna vez haríamos de la psicología una ciencia tan absoluta que cada pequeño resorte de la vida nos estuviera revelado. y que el pecado que habíamos hecho una vez. ¡qué difícil decidir entre las pretensiones de las distintas escuelas! ¿El alma era una sombra ubicada en la casa del pecado? ¿O estaba el cuerpo realmente en el alma. ¿Quién podía decir dónde terminaba el instinto carnal.cuándo terminara todo. la han proclamado como una verdadera eficacia ética en la formación del carácter. Realmente todo eso demostraba que nuestro futuro sería lo mismo que nuestro pasado. cuerpo y alma -¡qué misteriosos eran! Había animalidad en el alma. los moralistas la han considerado como un modo de prevención. o comenzaba el instinto físico? ¡Qué superficiales eran las definiciones arbitrarias de los psicólogos ordinarios! Y aun así. y cuyas heridas son como rosas rojas. cuyos gozos nos parecen remotos. pero cuyos dolores perturban nuestro sentido de la belleza. como pensó Giordano Bruno? La separación entre espíritu y materia era un misterio. y la unión del espíritu con la materia era un misterio también. Pero no había fuerza motriz en la experiencia. la han elogiado como algo que nos enseñó qué seguir y nos mostró qué evitar. La experiencia no era un valor ético. Como fuera. Los sentidos podían refinarse y el intelecto podía degradarse. Era como una de esas graciosas figuras en una procesión o en una obra. y el cuerpo tenía sus momentos de espiritualidad. Por lo general. o que estuviera destinado a terminar. Es simplemente el nombre que los hombres dan a sus errores. Alma y cuerpo. siempre nos entendíamos mal a nosotros mismos y rara vez entendíamos a los otros. Era tan poco activa como la misma conciencia.

haríamos muchas veces, y con gozo. Estaba claro para él que el método experimental era el único método por el cual llegar a algún análisis científico de las pasiones; y por cierto Dorian Gray era una materia hecha para sí, y parecía prometer resultados ricos y fructíferos. Su súbito amor alocado por Sibyl Vane era un fenómeno psicológico de no escaso interés. No había duda de que la curiosidad tenía mucho que ver con eso, la curiosidad y el deseo de nuevas experiencias, aunque no era una pasión simple, sino bastante compleja. Lo que había en ella de puro instinto sensual de la adolescencia había sido transformado por obra de la imaginación, cambiado en algo que le parecía al jovencito estar lejano de la sensatez, y por esa misma razón era todo más peligroso. Nuestros impulsos más débiles eran aquellos cuya naturaleza era consciente. A menudo sucedía que cuando pensábamos que estábamos experimentando con otros realmente estábamos experimentando con nosotros mismos. Mientras Lord Henry estaba sentado soñando estas cosas, se oyó un golpe en la puerta, y entró su criado para recordarle que era hora de vestirse para comer. Se levantó y miró hacia la calle. El atardecer había afligido de oro escarlata las ventanas superiores de las casas de enfrente. Los cristales fosforecían como discos de metal al rojo vivo. El cielo era como una rosa desfalleciente. Pensaba en la vida ferozmente colorida de su joven amigo y quiso saber cómo iba a terminar todo. Cuando volvió a casa, casi a las doce y media, vio un telegrama que yacía sobre la mesa del vestíbulo. Lo abrió y se encontró con que era de Dorian Gray. Era para decirle que estaba comprometido en matrimonio con Sibyl Vane.

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Capítulo 5

-¡Madre, madre, estoy tan feliz! -susurró la muchacha, sepultando su rostro en el regazo de la mujer pálida y fatigada que, con la espalda vuelta hacia la chillona luz intrusa, estaba sentada en uno de los sillones que contenía su deslucido salón de estar-. ¡Estoy tan feliz! -repitió-, y tú debes estar feliz, también. La Sra. Vane dio un respingo y puso sus delgadas manos blancas como el bismuto sobre la cabeza de su hija. -¡Feliz! -repitió-. Sólo soy feliz cuando te veo en escena. No deberías pensar en nada excepto en la actuación. El Sr. Isaacs ha sido muy bueno con nosotras y le debemos dinero. La muchacha la miró y puso mala cara. -¿Dinero, Madre? -exclamó-, ¿qué importa el dinero? El amor es más que el dinero. -El Sr. Isaacs nos ha adelantado cincuenta libras para cancelar nuestras deudas y comprar un traje apropiado para James. No debes olvidar eso, Sibyl. Cincuenta libras es una suma muy grande. El Sr. Isaacs ha sido de lo más considerado. -Él no es un caballero, madre, y detesto la forma en que me habla -dijo la muchacha, levantándose y acercándose a la ventana.

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-No sé cómo podríamos arreglarnos sin él -contestó la mujer mayor quejumbrosamente. Sibyl Vane inclinó su cabeza y rió. -No lo necesitamos más, madre. El Príncipe Encantador dirige nuestras vidas desde ahora. Luego hizo una pausa. Una rosa sacudió su sangre y ensombreció sus mejillas. Una respiración vertiginosa separó los pétalos de sus labios. Éstos se estremecieron. Algún viento sureño de pasión se deslizó sobre ella y agitó los delicados pliegues de su vestido. -Lo amo -dijo simplemente. -¡Niña tonta! ¡Niña tonta! -fue la frase lanzada por respuesta. El ondear de los dedos curvados, llenos de falsas alhajas daba carácter grotesco a las palabras. La muchacha se rió otra vez. El gozo de un pájaro enjaulado estaba en su voz. Sus ojos capturaron la melodía y la repitieron con esplendor, luego se cerraron por un momento, como para ocultar su secreto. Cuando se abrieron, la bruma de un sueño los había atravesado. La sabiduría de labios delgados le hablaba desde una silla gastada, induciéndola a la prudencia, inscripta en ese libro de cobardía cuyo autor imposta el nombre de sentido común. Ella no escuchaba. Era libre en su prisión de pasión. Su príncipe, el Príncipe Encantador, estaba con ella. Lo había llamado a su memoria para rehacerlo. Había enviado el alma en su búsqueda, y lo había traído de vuelta. Su beso le quemaba de nuevo sobre la boca. Sus párpados estaban ardientes por su aliento. Luego la sabiduría alteró su método y habló de espionaje y averiguaciones. Este hombre joven podía ser rico. Si era así, el matrimonio podía considerarse. Contra el caracol de su oído irrumpieron las ondas de la astucia mundana. Las flechas de este arte se dispararon a través

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de ella. Vio sus delgados labios moviéndose, y sonrió. De pronto sintió la necesidad de hablar. El silencio verbal la molestaba. -Madre, madre -exclamó- ¿por qué él me ama tanto? Sé por qué me ama. Me ama porque es como lo que el amor mismo debe ser. Pero, ¿qué vio en mí? No soy digna de él. Y aun así, ¿por qué -no puedo decirloaunque me siento por debajo de él, no me siento humillada? Me siento orgullosa, terriblemente orgullosa. Madre, ¿amaste a mi padre como yo amo a mi Príncipe Encantador? La mujer mayor empalideció debajo del polvo burdo que embadurnaba sus mejillas, y sus labios resecos se crisparon con un espasmo de pena. Sibyl se precipitó hacia ella, arrojó los brazos alrededor de su cuello, y la besó. -Perdóname, madre. Sé que te apena hablar sobre mi padre. Pero sólo te apena porque lo amaste mucho. No estés tan triste. Estoy tan feliz hoy como lo estuviste veinte años atrás. ¡Ah! ¡Déjame ser feliz siempre! -Mi niña, eres demasiado joven para pensar en enamorarte. Además, ¿qué sabes de ese joven? Ni siquiera sabes su nombre. Todo el asunto es de lo más inconveniente, y justo cuando James se va a ir a Australia, y tengo tanto que pensar; debo decirte que deberías haber mostrado más consideración. Sin embargo, como dije antes, si él es rico... -¡Ah! ¡Madre, madre, déjame ser feliz! La Sra. Vane la contempló, y con uno de esos falsos gestos teatrales que tan a menudo se convierten en una suerte de segunda naturaleza para el actor, la ciñó entre sus brazos. En ese momento, la puerta se abrió y un jovencito con cabello castaño crespo entró en la habita-

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ción. Era de figura rechoncha, sus manos y pies eran grandes y algo chabacanos en sus movimientos. No era distinguido como su hermana. Uno difícilmente habría adivinado la estrecha relación que existía entre ellos. La Sra. Vane fijó sus ojos en él e intensificó su sonrisa. Mentalmente ella elevaba a su hijo a la dignidad de un auditorio. Estaba segura de que el tableau9 era interesante. -Deberías reservar alguno de tus besos para mí, Sibyl, creo -dijo el jovencito con un rezongo amable. -¡Ah! pero no te gusta ser besado, Jim -exclamó-. Eres un espantoso oso viejo. Y atravesó la habitación y lo abrazó. James Vane examinó el rostro de su hermana con ternura. -Quiero que vengas conmigo a caminar, Sibyl. Supongo que nunca más veré esta horrible Londres otra vez. Estoy seguro de que no lo deseo. -Hijo mío, no digas cosas tan espantosas -murmuró la Sra. Vane, tomando un traje teatral chillón, con un suspiro, y comenzando a remendarlo. Se sentía un poco desilusionada de que él no se hubiera unido al grupo. Eso hubiera hecho más pintorescamente teatral la situación. -¿Por qué no, madre? Lo pienso. -Me apenas, hijo mío. Confío en que volverás de Australia con una posición acaudalada. Creo que no hay sociedad de ninguna índole en las colonias -nada que pudiera llamar sociedad- de modo que cuando hayas hecho fortuna, debes regresar y establecerte en Londres. -¡Sociedad! -murmuró el jovencito-. No quiero saber nada de eso. Me gustaría hacer algo de dinero y sacarlas a Sibyl y a ti del teatro. Lo detesto.
9. Cuadro (francés).

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James -contestó ella.¡Qué hiriente eres! Pero ¿realmente vas a dar un paseo conmigo? ¡Será agradable! Temía que fueras a despedirte de algunos de tus amigos -de Tom Hardy. -Madre. -Muy bien -dijo al final-. pero no tardes mucho vistiéndote. riendo. Desde algunos meses atrás no se había sentido a gusto cuando estaba sola con este austero y tosco hijo suyo. frunciendo el ceño-. Él caminó a un lado y al otro de la habitación dos o tres veces. Uno podía oír su canto mientras subía. Comenzó a quejarse. ¿mis cosas están listas? -preguntó. ¿Dónde iremos? Vayamos al parque. se le hizo intolerable. al igual que atacan con súbitas y extrañas rendiciones. o de Ned Langton. -Estoy tan andrajoso -contestó. Ella salió danzando de la habitación. porque él no hizo otra observación. Jim! -susurró ella. que te dio esa ominosa pipa. Es muy dulce de tu parte dejarme compartir tu última tarde. Sus pequeños pies sonaban arriba. -¡Qué tontería. Debes recordar que es tu 96 . -Espero que estés satisfecho.-¡Oh. Él dudo por un momento. Su superficial naturaleza secreta la problematizaba cuando sus ojos se encontraban. Ella solía preguntarse si él sospechaba algo. golpeando la manga de su saco. que se divierte cuando la fumas. Las mujeres se defienden atacando. con tu vida transcurriendo en el mar -dijo-. El silencio. manteniendo los ojos en su labor. Luego se volvió hacia la quieta figura en la silla. Sólo la gente elegante va al parque. -Completamente listas. Jim! -dijo Sybil.

Respecto a Sibyl. James. Siempre es de lo más amable conmigo. No dejes que sufra ningún daño.propia elección. Deberías haber entrado en la oficina de un abogado. Por supuesto que vigilo a Sibyl. y odio a los empleados de oficina -replicó-. me angustias mucho. tiene la apariencia de ser rico. no hay razón por la cual no debería 97 . si este caballero es adinerado. Pero no hay duda de que el joven en cuestión es un perfecto caballero. -Odio las oficinas. Pero estás totalmente acertada. sin embargo -dijo el jovencito severamente. Además. Él aún no ha revelado su nombre verdadero. Por supuesto. Madre. y en el campo a menudo comen con las mejores familias. James Vane se mordió los labios. Yo he elegido mi propia vida. Eso sucedía cuando la actuación era comprendida realmente. y las flores que envía son adorables. Todo lo que digo es. -Vigila a Sibyl. vigila a Sibyl. -James. Sibyl está siempre bajo mi especial cuidado. Pienso que es completamente romántico de su parte. -No -contestó su madre con una plácida expresión en su cara-. Vigílala. realmente hablas de un modo muy extraño. Probablemente sea un miembro de la aristocracia. debes vigilarla. -Hijo mío. -Escuché que un caballero viene todas las noches al teatro y va a los camarines a hablar con ella. ¿Es cierto? ¿Qué hay de cierto al respecto? -Estás hablando de cosas que no comprendes. madre -exclamó-. Los abogados son una clase muy respetable. Yo misma solía recibir muchos ramos de flores en una época. En esta profesión estamos acostumbrados a recibir una gran cantidad de gratificaciones. -No sabes su nombre. no sé en la actualidad si su vínculo es serio o no.

El jovencito rezongó algo hacia sí mismo y tamborileó en el cristal de la ventana con sus dedos toscos. Sibyl -dijo su hermano impacientemente. Era como un jardinero tosco caminando con una rosa. -Bésame. Los paseantes observaban asombrados al joven hosco y pesado que. Sus rasgos bellos son realmente destacables. ¿Cuál es el motivo? -Ninguno -contestó él-. Confío en que es de la aristocracia. estaba acompañado de tan refinada y graciosa muchacha. debo decirlo. madre -dijo la muchacha. comeré a las cinco en punto. hijo mío -contestó con una reverencia de majestad forzada. Detestaba las afectaciones de su madre. -¡Mi niña! ¡Mi niña! -exclamó la Sra. Sus labios cual flores tocaron la mejilla ajada y calentaron su escarcha. Todo está empacado. Puede ser el matrimonio más lucido para Sibyl. vestido con ropas vulgares e inadecuadas. Tiene toda la apariencia de eso. 98 . todos los notan. madre. Supongo que uno debe estar serio algunas veces. Se había dado vuelta para decir algo cuando la puerta se abrió y entró corriendo Sibyl. y había algo en su aspecto que la preocupaba. Estaba extremadamente molesta por el tono que él había adoptado con ella. Harían una pareja encantadora. Salieron al crepúsculo vacilante y ventoso y vagaron por la monótona Euston Road. -Ven. Adiós. de manera que no te preocupes. Vane. mirando hacia el techo y buscando una galería imaginaria. excepto mis camisas. -Adiós.contraer una alianza con él. -¡Qué serios están los dos! -exclamó-.

¡Oh. Él no iría a los yacimientos del oro para nada. aunque podía pensar mucho en él. y un viento negro derrumbando los mástiles y despedazando las velas en largos y silbantes listones! Él debía abandonar el barco en Melbourne. y. Eran sitios horribles. sin embargo. Estaba pensando en el Príncipe Encantador. era completamente inconsciente del efecto que estaba provocando. no! La vida de un marinero es espantosa. y la llevaría a la costa en un vagón custodiado por seis policías montados. cabalgando de vuelta a casa. ¡Imaginen estar encarcelado en una nave horrible. donde los hombres se emborrachan. encontraría una gran pepita de puro oro. y lo perseguiría. sobre el oro que seguramente encontraría. y serían derrotados en una gran matanza.Jim fruncía el ceño de tanto en tanto cuando captaba la mirada inquisitiva de algún extraño. y volvería a casa. Sibyl. Antes de que pasara una semana. sobre la maravillosa heredera cuya vida debía él salvar de los malvados bandidos vestidos de rojo. pero charló sobre la nave en la cual iba a embarcar Jim. ofrecer una amable despedida al capitán. Porque él no iba a quedar marinero. y partir enseguida hacia los yacimientos del oro. usando un lenguaje soez. o sobrecargo. y se disparan entre sí en los bares. vería a la hermosa heredera mientras era secuestrada por un ladrón en un caballo negro. Por supuesto. Sería un agradable criador de ovejas. y él de ella. Los bandidos los atacarían tres veces. Tenía el disgusto de ser observado que sienten los genios cuando son mayores y que nunca deja de ser un lugar común. O no. ella se enamoraría de él. Su amor estaba estremeciéndose con forma de risa sobre sus labios. y 99 . no habló de él. y un atardecer. y se casarían. la pepita más grande que se haya descubierto jamás. y la rescataría. o lo que fuera. con olas roncas y gibosas tratando de penetrarla.

Una frase casual que había escuchado en el teatro. cuando crecían los juzgaban. Ella tenía sólo un año más que él. Pero no era eso solamente lo que lo ponía triste y hosco. Sí. tenía de todas maneras un fuerte sentido de los riesgos de la profesión de Sibyl. un susurro burlón que había llegado a sus oídos una noche cuando esperaba en el umbral del escenario. y decir sus oraciones cada noche antes de irse a dormir. Debía. y en ella veía un peligro infinito para Sibyl y su felicidad. ¡Su madre! Tenía algo en su mente para preguntarle. 100 . Estaba dolorido por irse. El jovencito la escuchaba malhumoradamente y no respondía. Este petimetre que la estaba cortejando podía no resultar bueno para ella. pero sabía mucho más de la vida. Pero debía ser muy bueno. además. y que por esa razón más lo dominaba en su interior.vivirían en una inmensa mansión en Londres. escribirle con cada correo. había disparado un torrente de pensamientos horribles. Lo recordaba como si hubiera sido la fusta de un látigo atravesándole la cara. Era un caballero y lo odiaba por eso. también. a veces los perdonaban. y en pocos años regresaría totalmente rico y feliz. había cosas deliciosas reservadas para él. ni gastar dinero estúpidamente. Dios era muy bueno. y lo vigilaría. Ella le rezaría. Era consciente además de la superficialidad y vanidad de la naturaleza de su madre. algo que había madurado en muchos meses de silencio. y con una sacudida de dolor se mordió el labio inferior. y no perder la paciencia. Los niños comenzaban amando a sus padres. Sus cejas se juntaron formando un surco triangular. Aunque era inexperto. lo odiaba por algún curioso instinto racial del cual no podía dar cuenta.

¡Oh! ¡Cómo la interpretaré! ¡Imagina. Sibyl. Él me ha predicado como a un dogma. Estar enamorado es superarse uno mismo. Y es todo suyo. -Es más probable que tú me olvides a que te olvide yo. ¡Oh! ¡Chico tonto! Nunca debes olvidarlo. y. Jim? -preguntó. y estoy haciendo los planes más deliciosos para tu futuro.. Te agradará mucho. -¿Qué quieres que diga? -¡Oh! Que serás un buen chico y no nos olvidarás -contestó ella sonriéndole. y yo interpretaré a Julieta. lo amo. -Se llama el Príncipe Encantador. No debes decir nada en contra de él. ¿Quién es? Tengo derecho a saberlo. ¿Quién es? ¿Por qué no me has contado acerca de él? Él no es bueno para ti.. Lo amo. -¿Qué quieres decir. No te gusta el nombre. Isaacs gritando ‘genio’ a sus holgazanes del bar. Lo siento. Jim. -Tienes un nuevo amigo. Jim! -exclamó ella-. -¡Detente. estar enamorada e interpretar a Julieta! ¡Tenerlo a él sentado allí! ¡Interpretar para su deleite! Temo que puedo asustar a la compañía. Jim -exclamó Sibyl-. del Prín- 101 . -¿Por qué? Ni siquiera sabes su nombre -contestó el jovencito-. Ella se sonrojó. Quisiera que pudieras venir al teatro esta noche. pensarías que es la persona más maravillosa del mundo. Él estará allí. Di algo. Qué espantoso se verá el Sr.-No estás escuchando una palabra de lo que estoy diciendo. suyo solamente. Él se encogió de hombros. asustarla o cautivarla. Le agrada a todo el mundo. escuché. esta noche me anunciará como una revelación. Algún día lo conocerás -cuando vuelvas de Australia. Si solamente lo vieras.

Seguramente deberías estar contento de saber que. Ella rió y lo tomó del brazo. -Sibyl. primavera para mí. -Quiero que te cuides de él. ¿Qué más quieres? -Quiere esclavizarte. Fueron hechos en invierno. aunque estés partiendo. -Me estremezco con el solo pensamiento de ser libre. y yo he encontrado uno. y ahora es verano. conocerlo es confiar en él. ¿Pobre? ¿Qué importa? Cuando la pobreza entra deslizándose por la puerta. Se sentaron entre una multitud de observadores. La vida ha sido dura para ambos. Pero soy pobre al lado de él. Nuestros proverbios deben ser reescritos. mi dios de gracias.cipe Encantador. -Querido y viejo Jim. estás loca por él. Las sombrillas de brillantes colores danzaban y se zambullían como monstruosas mariposas. Pero será diferente ahora. Entonces sabrás qué es. el amor sale volando por la ventana. 102 . hablas como si tuvieras cien años. Algún día te enamorarás.flotaba en el aire jadeante. -¡Un príncipe! -gritó ella musicalmente-. me dejas más feliz de lo que nunca he estado antes. No estés tan malhumorado. -Verlo es adorarlo. -Él es un caballero -dijo el jovencito en forma huraña. terriblemente dura y difícil. Aquí hay dos sillas. mi maravilloso amante. creo. Te vas a un mundo nuevo. Un polvo blanco -parecía una nube trémula de raíz de lirio. sentémonos y veamos a la gente elegante que pasa. Los macizos de tulipanes que surcaban el camino llameaban como si palpitaran en anillos de fuego. una auténtica danza de capullos en el cielo azul.

Súbitamente captó un resplandor de cabello dorado y labios riéndose. como que hay un Dios en el cielo. ven -susurró ella. Una dama parada al lado de ella rió entre dientes. Él repitió sus palabras. porque te aseguro que. -El Príncipe Encantador -contestó. de sus esperanzas. Éstas rasgaban el aire como un puñal. el otro carruaje había salido del parque. Quisiera que lo hubieras visto. y en un carruaje abierto pasó Dorian Gray con dos damas. ¡Debo verlo! -exclamó. Una tenue sonrisa curvando su boca triste fue todo el eco que pudo provocar. Se sentía contento de lo que había dicho. -Ven. -Se ha ido -murmuró Sibyl tristemente-. Él dio un brinco y la sujetó rudamente del brazo.Ella hizo que su hermano hablara de sí mismo. Él habló lentamente y con esfuerzo. ¿Cuál es? Señálalo. mirando al victoria. Sibyl se sentía oprimida. No podía comunicar su júbilo. Cuando llegaron a la estatua de Aquiles. Jim. lo mataré. -¡Allí está él! -gritó. pero en ese momento el carruaje de cuatro caballos del Duque de Berwick se interpuso. -¿Quién? -dijo Jim Vane. -Enséñamelo. Él la siguió tenazmente mientras ella atravesaba la multitud. Se pasaban la palabra el uno al otro como los jugadores se pasan las fichas. si alguna vez te hace algo inapropiado. Después de un tiempo se quedó callada. Ella se paró. y cuando dejó el espacio libre. sus expectativas. Había pena en sus ojos que se transformaba en 103 . -Quisiera haberlo hecho. ella se dio vuelta. La gente de alrededor comenzó a abrir la boca. Ella lo miró horrorizada.

Eran más de las cinco. Luego rió y puso la mano sobre su brazo. No pelearemos. y Sibyl debía descansar un par de horas antes de actuar.risa en sus labios. Sacudió la cabeza mirándolo. verlo es la felicidad perfecta. El amor hace buena a la gente. Quisiera no estar yéndome a Australia justo ahora. Sé que nunca lastimarías nada que yo ame. eso es todo. y. que los dejó cerca de su hogar andrajoso en Euston Road. Jim. -¡Lo amaré siempre! -gritó ella. supongo -fue su hosca respuesta. Ella se apartó de él. No voy a pelear contigo. y sé lo que soy. ¿no? -No mientras tú lo ames a él. 104 . -Eres tonto. y lo que dijiste fue malvado. -¿Y él? -Siempre. un chico de mal carácter. Lo he visto. también. ¡oh!. Tengo ganas de mandar todo el asunto al diablo. y él detestaba las escenas de todo tipo. Lo haría. Ella no comprende cómo cuidarte. Seguramente haría una escena. terminantemente tonto. Eres celoso y descortés simplemente. ¡Ah! Quisiera que te enamoraras. -Le conviene. no estés tan serio. -Tengo dieciséis -contestó-. En la Arcada de Mármol pararon un ómnibus. Dijo que prefería separarse de ella cuando su madre no estuviera presente. Mamá no es una ayuda para ti. Eres como uno de los héroes de esos tontos melodramas que mamá solía interpretar. -Oh. si no hubiera firmado mi contrato. Era simplemente un niño. Jim. ¿Cómo puedes decir cosas tan horribles? No sabes de qué estás hablando. Jim insistió en que debía hacerlo.

había temido. sino que se sentó frente a su magra comida. Hubo lágrimas en sus ojos mientras bajaba las escaleras. Sus ojos se encontraron. -Dime la verdad. Cuando el reloj dio las seis. Un pañuelo de encaje andrajoso se retorcía entre sus dedos. tengo algo que preguntarte -dijo. Las palabras salían mecánicamente de sus labios. mientras él entraba. su madre lo observaba. No dio respuesta. Después de un tiempo. se había interpuesto entre ellos. ¿Estabas casada con mi padre? Ella exhaló un profundo suspiro. En verdad. Abatida por el miedo. y ya no sentía terror. y sus dedos se hundieron en su cabello. el momento que noche y día. Luego regresó y la miró. Había celos en el corazón del jovencito. Fue un suspiro de alivio. durante semanas y meses. si era como sospechaba. en alguna 105 . El momento terrible. Las moscas zumbaban alrededor de la mesa y hormigueaban sobre su mantel manchado. Sentía que tenía derecho a saberlo. como le parecía. Tengo derecho a saberla. Su madre estaba esperándolo abajo. Los ojos de ella paseaban errabundos por la habitación. -Madre. Eso lo encolerizó.En la habitación de Sibyl se despidieron. Entre el estruendo de los ómnibus. No dio respuesta. él se atemperó y la besó con afecto real. y un feroz odio asesino hacia el extraño que. En los de ella vio un pedido desesperado de piedad. Se quejó de su impuntualidad. él se levantó y fue hacia la puerta. y el rumor de los coches. No obstante. podía escuchar la voz zumbadora devorando cada minuto que le quedaba. Se lo debían haber contado antes. retiró su plato y puso la cabeza entre las manos. cuando los brazos de ella se le arrojaron al cuello. había llegado finalmente.

supongo. No olvides que ahora tendrás solamente un hijo para cuidar. -No me importa por mí -exclamó-. Por un momento un ominoso sentido de humillación sobrevino en la mujer. -Sibyl tiene una madre -murmuró-. Si hubiera vivido. ¿no?. se hubiera ocupado de nosotros.. Adiós. y un caballero. Fue hacia ella. -¡Mi padre era un truhán entonces! -gritó el jovencito. La vulgar sencillez de la pregunta reclamaba una respuesta directa. El jovencito se sintió conmovido. él estaba muy bien relacionado. ¿o dice que lo es? Muy bien relacionado. Él era tu padre. apretando los puños. No hables en su contra. Ella sacudió la cabeza. hijo mío. yo no tuve ninguna. e inclinándose. Se frotó los ojos con las manos trémulas.. -Lamento si te he apenado inquiriéndote sobre mi padre -dijo-. y lo mataré como a un perro. Es un caballero. Nos amábamos mucho. La situación no había conducido gradualmente a ello. Lo juro. -Yo sabía que no era libre. Un juramento irrumpió en sus labios. la besó. En verdad. pero no dejes que Sibyl. Le recordaba a un mal ensayo. lograré descubrirlo. sorprendiéndose de la simplicidad áspera de la vida. pero no pude evitarlo.medida era una desilusión para ella. 106 . el que está enamorado de ella. Debo irme ahora. si ese hombre ofende a mi hermana. sabré quién es. también. Era crudo. -No -contestó. Bajó la cabeza. y créeme.

los gestos apasionados que la acompañaron. El tiempo se perdía en detalles vulgares. mientras su hijo se iba. Fue con un renovado sentimiento de desilusión que agitó el andrajoso pañuelo de encaje por la ventana. De la amenaza no dijo nada. Debían bajar baúles y buscar bufandas. pero él la cortó. Hubo un regateo con el cochero. Se consolaba diciéndole a Sibyl lo desolada que se sentiría ahora que debía cuidar solamente a un hijo. Ésa atmósfera le era familiar. Recordó la frase. Respiró con mayor libertad. hicieron que la vida le pareciera más vívida a ella. Le había gustado. Hubiera querido continuar la escena en la misma escala emocional. El peón del albergue no paraba de entrar y salir. Había sido expresada vívida y dramáticamente. y por primera vez en muchos meses realmente admiró a su hijo. 107 . Sentía que un día todos ellos se reirían de eso.La insensatez exagerada de la amenaza. las alocadas palabras melodramáticas. Era consciente de que una gran oportunidad había sido desperdiciada.

Capítulo 6 108 .

¿Qué es? ¡Nada de política. -Dorian es demasiado sabio para no hacer cosas tontas de vez en cuando. -¿Con quién? -Con cierta actriz menor o algo así. mi querido Basil. Apenas hay una sola persona en la Cámara de los Comunes digna de la pintura. -No puedo creerlo. Dorian es demasiado sensible.-Supongo que te has enterado de las noticias. -¡Dorian comprometido para casarse! -exclamó-. Basil. ¿no? -dijo Lord Henry esa noche mientras Hallward entraba en una pequeña habitación privada del Bristol donde la cena había sido dispuesta para tres. aunque a muchos de ellos les hace falta un pequeño blanqueo. ¡Imposible! -Es perfectamente cierto. Harry -contestó el artista. -Dorian Gray está comprometido para casarse -dijo Lord Henry. entregando su sombrero y su abrigo al camarero que estaba inclinado-. Hallward lo miró y luego frunció el ceño. observándolo mientras lo decía. Harry. espero! Eso no me interesa. -El matrimonio no es algo que uno pueda hacer de vez en cuando. 109 . -No.

sorbiendo un vaso de vermouth y naranjas amargas-. Harry. -Si quieres que se case con esa muchacha.-Excepto en América -replicó Lord Henry lánguidamente-. Basil. Hay una gran diferencia. que pudiera degradar su naturaleza y arruinar su inteligencia. Dije que estaba comprometido para casarse. No quiero ver a Dorian atado a alguna vil criatura. -¿Hablas en serio? -Completamente en serio. Sería miserable si pensara que he sido alguna vez más serio de lo que soy en el momento presente. si este chico no olvida su cita. Pero no dije que estuviera casado. pero no tengo recuerdos de estar comprometido para casarme en absoluto. -Pero. Harry? -preguntó el pintor. ¿lo apruebas. 110 . -Espero que la muchacha sea buena. dile eso. Me inclino a pensar que nunca estuve comprometido. No puedes aprobarlo. -Oh. caminando de un lado al otro de la habitación y mordiéndose los labios-. Estoy seguro de que lo hará entonces. posición y riqueza de Dorian. Sería absurdo para él desposar a alguien tan inferior. y él pocas veces se equivoca en cuestiones de esa índole. La veremos hoy. Dorian dice que es preciosa. Siempre que un hombre hace una cosa totalmente estúpida es por los motivos más nobles. Tengo remembranzas precisas de estar casado. entre otros. El retrato que le hiciste ha aguzado su apreciación de la apariencia personal de las otras personas. Ha tenido ese excelente efecto. ella es más que buena: es preciosa -murmuró Lord Henry. -Pero piensa en la cuna. Es un tonto apasionamiento. Basil.

nadie lo lamentaría más que tú. Harry. Lord Henry rió. y le propone matrimonio. Nunca tengo en cuenta lo que dice la gente común. y nunca interfiero con lo que hace la gente encantadora. cualquiera que sea el modo de expresión que esa personalidad elige es absolutamente delicioso para mí. Sería un tema de estudio maravilloso. y ser altamente organizado es. Y las personas generosas son descoloridas. ¿Por qué no? Si se casara con Mesalina. Es tomar una actitud absurda hacia la vida. Se ven forzados a tener más de una vida. y luego súbitamente se fascine por alguna otra. La desventaja real del matrimonio es que lo hace a uno generoso. Carecen de individualidad. Aunque hay algunos temperamentos que el matrimonio hace más complejos. sabes que no. Se hacen mucho más organizados. es por cierto una experiencia. -No piensas ni una sola palabra de todo eso. debo imaginar. la adore apasionadamente por seis meses. el objetivo de la existencia del hombre.-Ahora nunca apruebo o desapruebo nada. Si una personalidad me fascina. 111 . No fuimos enviados al mundo para ventilar nuestros prejuicios morales. Además cada experiencia tiene valor. Sabes que no soy un defensor del matrimonio. Espero que Dorian Gray haga a esta muchacha su esposa. Si la vida de Dorian Gray se estropeara. La base del optimismo es un terror cabal. y lo que sea que uno pueda decir contra el matrimonio. Retienen su egoísmo y le agregan otros egos. Eres mucho mejor de lo que pretendes ser. Dorian Gray se enamora de una preciosa muchacha que interpreta a Julieta. no sería menos interesante. -La razón por la cual todos pensamos tan bien de los otros es que todos estamos preocupados por nosotros mismos.

ninguna vida se estropea sino la de aquél cuyo crecimiento es abortado. y luego nos contarás cómo va la cosa. Él te dirá más de lo que yo puedo decirte. Nunca he sido tan feliz. es repentino -todas las cosas deliciosas lo son. -Realmente no hay mucho que decir -exclamó Dorian cuando tomaron sus asientos en la pequeña mesa 112 . Ven. Pienso todo lo que he dicho. -Y yo no te perdonaré llegar tarde a la cena -interrumpió Lord Henry. pues hay otros lazos más interesantes entre el hombre y la mujer. y encontramos buenas cualidades en el bandido con la esperanza que pueda perdonar nuestros bolsillos. poniendo la mano sobre el hombro del jovencito y sonriéndole mientras hablaba-. -Espero que siempre seas muy feliz. -Mi querido Harry. Dorian -dijo Hallward-. por supuesto que sería tonto.Pensamos que somos generosos porque le acreditamos a nuestro vecino la posesión de esas virtudes que probablemente serían beneficiosas para nosotros. Por supuesto. Pero aquí está Dorian. los alentaré. pero nunca te perdonaré no haberme comunicado tu compromiso. Estaba sonrojado por la excitación y el placer y se veía extraordinariamente hermoso. Se lo dijiste a Harry. mi querido Basil. Por cierto. Respecto de una vida estropeada. Respecto del matrimonio. Tienen el encanto de estar de moda. sentémonos y probemos cómo es el nuevo chef. ¡ambos deben felicitarme! -dijo el jovencito. Alabamos al banquero que puede girar en descubierto nuestra cuenta. E incluso me parece que es la única cosa que he estado buscando toda mi vida. cada uno a su turno-. sacándose su capa de noche con sus alas de raso y estrechando la mano de cada uno de sus amigos. Tengo el desprecio más grande hacia el optimismo.

Estaba lejos con mi amor en un bosque que ningún hombre ha visto jamás. Ella ni siquiera se lo ha dicho a su propia madre. No puedo describirles lo que sentí en ese momento. Siento que no debería contarles todo esto. Mientras estábamos sentados juntos.circular-. Después de que la obra finalizó fui detrás de escena y le hablé. Usaba una chaquetilla de terciopelo color musgo con mangas color canela. Mis labios se inclinaron hacia ella. Temblaba todo su cuerpo y se sacudía como un narciso blanco. Lord 113 . estaba perfectamente maravillosa. Bueno. Luego se arrodilló y me besó las manos. Por supuesto. Respecto de su actuación. un delicado gorro verde con una pluma de halcón engarzada con una joya. el escenario era espantoso y Orlando absurdo. Por supuesto. Sibyl estaba interpretando a Rosalinda. Tenía la gracia delicada de aquel figurín de Tanagra que tienes en tu estudio. súbitamente vino a sus ojos una mirada que yo nunca había visto antes. Nunca me había parecido más exquisita. Su cabello se apiñaba alrededor del rostro como hojas negras alrededor de una pálida rosa. me vestí. y me fui a las ocho en punto al teatro. No sé qué dirán mis tutores.. ustedes la verán esta noche. Nos besamos. delgadas calzas marrones con jarreteras en cruz. Después de que te dejé ayer a la noche. y una capa con capucha rayada en rojo mate. Harry. pero no puedo evitarlo. Lo que sucedió fue simplemente esto. nuestro compromiso es un secreto a muerte.. Simplemente es una artista de cuna. cené algo en aquel pequeño restaurante de la calle Rupert que me hiciste conocer. Me senté en el palco deslucido absolutamente subyugado. Basil. Me parecía que toda mi vida estaba confinada a un único punto de gozo color rosado. ¡Pero Sibyl! ¡Deberías haberla visto! Cuando apareció con su traje de muchacho. Olvidé que estaba en Londres y en el siglo diecinueve.

mucho más prácticas que nosotros.Radley seguramente se pondrá furioso. supongo que estuviste acertado -dijo Hallward lentamente. Hallward apoyó la mano sobre su brazo. Seré mayor de edad en menos de un año. Nunca acarrearía miseria sobre alguien. Dorian Gray meneó la cabeza. En situaciones de este tipo a menudo olvidamos decir algo sobre el matrimonio. -No. Estuve acertado en extraer mi amor de la poesía. He tenido los brazos de Rosalinda alrededor de mí. no lo traté como un asunto comercial y no hice ninguna propuesta formal. Basil? Los labios a los que Shakespeare enseñó a hablar han susurrado su secreto en mi oído. -La dejé en el bosque de Arden. Dorian. -¿En qué momento específico mencionaste la palabra matrimonio. -¿La has visto hoy? -preguntó Lord Henry. -Sí. Le dije que la amaba. 114 . y ella dijo que no era digna de ser mi esposa. la encontraré en un huerto en Verona. y ellas siempre nos lo recuerdan. Él no es como otros hombres. y de encontrar mi esposa entre las obras de Shakespeare. ¿no es verdad. y besé a Julieta en la boca. No me importa. Dorian? ¿Y qué te respondió ella? Quizás olvidaste todo al respecto. ¡Que no era digna! ¿Por qué? Si todo el mundo no significa nada para mí comparado con ella. -Mi querido Harry. Harry. Su naturaleza es demasiado fina para eso. Has molestado a Dorian. -Las mujeres son maravillosamente prácticas -murmuró Lord Henry-. Lord Henry sorbió su champagne de un modo meditativo. y luego puedo hacer lo que quiera.

Estoy cambiado. Pero las clases medias no son modernas. No puedo comprender cómo alguien puede querer deshonrar lo que ama. y el mero roce de la mano de Sibyl Vane me hace olvidarte a ti y a tus equivocadas. pero no me importa. -Oh. Pero me 115 . verdaderamente. Dorian Gray rió. Cuando estoy con ella.Lord Henry miró desde el otro lado de la mesa. le permite a uno hacer cualquier pregunta: simple curiosidad. -Placer es la única cosa que merece tener una teoría -contestó en su lenta y melodiosa voz-. Todas tus teorías. lamento todo lo que me has enseñado. por supuesto. tus teorías sobre la vida. Es imposible enojarse contigo. Hice la pregunta por la mejor razón posible. tus teorías sobre el amor. Quiero ponerla en un pedestal de oro y ver al mundo adorar a la mujer que me pertenece. por la única razón que. una bestia sin corazón. su convencimiento me hace bueno. -Dorian nunca se molesta conmigo -contestó-. fascinantes. Me vuelvo diferente de como me has conocido. y no nosotros los que les proponemos matrimonio a ellas. Su confianza me hace fiel. de hecho. Harry. ¡Ah! No te burles. en la vida de la clase media. venenosas y deliciosas teorías. Tengo la teoría de que son siempre las mujeres las que nos proponen a nosotros. sentirás que el hombre que pueda ofenderla sería una bestia. sirviéndose ensalada. Excepto. -Eres completamente incorregible. Te burlas de él por eso. Yo amo a Sibyl Vane. tus teorías sobre el placer. -¿Y cuáles son? -preguntó Lord Henry. ¿Qué es el matrimonio? Un voto irrevocable. Es un voto irrevocable que quiero tomar. Harry. Cuando la veas a Sibyl Vane. y torció su cabeza.

Cuando somos felices. si uno vive meramente para uno mismo. El placer es la prueba de la Naturaleza. -Uno tiene que pagar de otras formas que no son dinero. Los pecados hermosos. -¡Ah! ¿Pero qué quieres decir con bueno? -exclamó Basil Hallward. Harry. -Sí -repitió Dorian. el individualismo tiene realmente el objetivo más alto. Además. si uno quiere ser un pedante o un puritano. pero cuando somos buenos. estamos sobrecargados por todo hoy en día. -Pero. La moralidad moderna consiste en aceptar el estándar de la época de uno. son privilegio de los ricos. ¿qué quieres decir con bueno. su señal de aprobación. -¿Qué tipo de formas. no siempre somos felices. no a mí. seguramente. Le pertenece a la Naturaleza. Considero que para cualquier hombre de cultura aceptar el estándar de su época es una forma de la inmoralidad más grosera. Basil? 116 . como las cosas hermosas. -Sí. ¿no paga un precio terrible por hacerlo? -sugirió el pintor. Y no verse forzado a estar en armonía con otros. pero no son de nuestra incumbencia. Imagino que la tragedia real de los pobres es que no pueden brindar nada sino su desinterés. Respecto de las vidas de los vecinos.temo que no puedo reclamar mi teoría como propia. inclinándose hacia atrás en su silla y mirando a Lord Henry por encima de los pesados racimos de lirios púrpuras que se erigían en el centro de la mesa-. Harry? -Ser bueno es estar en armonía con uno mismo -replicó. tocando el pie de su copa con sus pálidos y finos dedos-. siempre somos buenos. La propia vida: eso es lo importante. puede ostentar las posturas morales de uno respecto de ellos.

con. Es adorar a alguien. Ellas nos adoran. -Esto lo es -interrumpió Dorian-. con sufrimiento. con la conciencia de la degradación. Harry. como dijo una vez cierto francés sarcástico. el arte medieval es encantador. Lord Henry se encogió de hombros. nos inspiran con el deseo de hacer obras de arte y siempre nos impiden llevarlas a cabo. pero las emociones medievales están fuera de época. -Sé lo que es el placer -gritó Dorian Gray-.. ningún hombre civilizado lamenta jamás un placer. Dorian -exclamó Hallward. que las mujeres les dan a los hombres el verdadero oro de sus vidas. Uno puede usarlas en la ficción. Ser adorado es un fastidio. -Eso es complemente cierto.-Oh. -Debí haber dicho que lo que sea que pidan primero ellas nos lo han otorgado -murmuró el jovencito gravemente-. 117 . Eso es preocupante.pero ellas invariablemente lo quieren de vuelta en cambio muy chico. Bien. Las mujeres nos tratan como la humanidad trata a sus dioses. Ellas crean el amor en nuestras naturalezas. Pero las únicas cosas que se pueden usar en la ficción son cosas que han dejado de usarse de hecho. Tienen derecho a pedirlo de vuelta.. y están siempre molestándonos para hacer algo por ellas. por supuesto. Créeme. -Que es ciertamente mejor que ser adorado -contestó jugando con algunas frutas-. imagino que con remordimientos. -Nada es jamás completamente cierto -dijo Lord Henry. Debes admitir. y ningún hombre incivilizado conoce jamás lo que es un placer. Las mujeres. -Mi querido compañero. -Posiblemente -suspiró.

¿Quieren café. Basil. y lo deja a uno insatisfecho. Lo siento. no puedo permitir que fumes cigarros. tú vendrás conmigo. -¡Qué insensateces hablas. sorbiendo sus cafés parados. Ella representará algo para ti que nunca has conocido. Represento para ti todos los pecados que nunca has tenido el coraje de cometer. No podía soportar este matrimonio. y aun así le parecía mejor que muchas otras cosas que podrían haber sucedido. olvide los cigarrillos -yo tengo algunos. Es exquisito. Se levantaron y se pusieron sus abrigos. Un cigarrillo es el modelo perfecto del placer perfecto. encendiendo una llama del dragón de plata que el camarero había puesto en la mesa-. Cuando Sibyl esté en escena tendrás un nuevo ideal de vida. todos ellos bajaron. Vayamos. porque para mí de todas formas no existe tal cosa. traiga café. Dorian.-Harry. y algunos cigarrillos. siempre estarás encariñado conmigo. ¿Qué más puede desear uno? Sí. como 118 . pero estoy siempre listo para una nueva emoción. Vayamos al teatro. -Yo conozco todo -dijo Lord Henry con una mirada cansada en los ojos-. tu maravillosa muchacha puede conmoverme. ¡eres espantoso! No sé por qué me agradas tanto. pero hay solamente espacio para dos en la berlina. El pintor estaba silencioso y preocupado. sin embargo. Es mucho más real que la vida. Dorian -replicó-. Amo la actuación. Dorian. Debes seguirnos en un carruaje. Después de unos pocos minutos. Harry! -exclamó el jovencito. champagne fino. Basil. Estoy preocupado. Debes fumar un cigarrillo. Fue por separado. No. -Yo siempre te agradaré. compañeros? Camarero. Había melancolía en él. No obstante.

le pareció que había envejecido muchos años. Sus ojos se oscurecieron. Sintió que Dorian Gray nunca sería para él todo lo que había sido en el pasado.. Un extraño sentido de perdida lo asaltó. La vida se había interpuesto entre ellos.había sido dispuesto. Cuando el carruaje llegó al teatro. y observaba las luces centelleantes de la pequeña berlina delante de él. y las multitudinarias calles fulgurantes se hicieron borrosas en sus ojos.. 119 .

Capítulo 7 120 .

Hallward se divertía mirando los rostros en el patio de butacas. Dorian Gray lo detestó más que nunca. Los jóvenes en la galería se habían sacado sus sacos y chalecos y los colgaban a un costado. y el obeso gerente judío que se topó con ellos en la puerta estaba radiante con una sonrisa de oreja a oreja. el edificio estaba atestado esa noche. El calor era terriblemente opresivo. Algunas mujeres estaban riéndose en el patio de butacas. Venía del bar el sonido del maíz tostado. y la inmensa luz solar llameaba como una dalia monstruosa con pétalos de fuego amarillo. Se hablaban entre sí de un lado al otro del teatro y compartían sus naranjas con muchachas chillonas que se sentaban a su lado. agitando sus gordas manos con joyas y hablando a los gritos. A Lord Henry. insistió en estrechar su mano y le aseguró que estaba orgulloso de conocer un hombre que había descubierto a un genio real y había quebrado por un poeta. en cambio. le agradaba bastante. Sus voces eran horriblemente estridentes y discordantes. Al menos declaró que así era. oleosa y trémula. Se sentía como si hubiera venido en busca de Miranda y se hubiera encontrado con Calibán. Los escoltó al palco con una suerte de humildad pomposa.Por alguna u otra razón. 121 .

Ella los espiritualiza. Se sientan silenciosamente y la observan. olvidarás todo. -¡La misma carne y la misma sangre que uno mismo! ¡Oh. me aterroriza. con sus vulgares rostros y sus gestos brutales. Esta gente común y ruda. Espiritualizar una época: es algo que vale la pena hacer. Si esta chica puede dar el alma a aquellos que han vivido sin tenerla.-¡Qué lugar para encontrar la divinidad de uno! -dijo Lord Henry. y creo en esta chica. Los vuelve tan obedientes como un violín. Cuando actúe. Los dioses hicieron a Sibyl para ti. Cualquier persona que tú ames debe ser maravillosa. Sabía que me comprenderías. si puede despojarlos de su egoísmo y prestarles lágrimas para dolores que no son propios. espero que no! -exclamó Lord Henry. Este matrimonio es completamente acertado. apretando su mano-. Basil -contestó Dorian Gray. que estaba examinando a los ocupantes de la galería con sus lentes de ópera. y uno siente que son de la misma carne y la misma sangre que uno mismo. -No le prestes atención a él. -¡Sí! -contestó Dorian Gray-. -Gracias. Pero aquí está la orquesta. Dorian -dijo el pintor-. Harry es muy cínico. pero dura sólo cinco minutos. No lo pensé así al principio. Lloran y ríen mientras ella desea que lo hagan. si puede crear el sentido de belleza en personas cuyas vidas han sido sórdidas y feas. pero lo admito ahora. Luego 122 . y ella es más divina que todos las cosas vivas. Comprendo lo que quieres decir. se vuelve totalmente diferente cuando ella está en escena. ella es digna de toda tu adoración. y cualquier chica que tiene el efecto que describes debe ser fina y noble. Es aquí donde la encontré. Sin ella hubieras estado incompleto. digna de la adoración del mundo. Es completamente espantosa.

que había visto jamás. Retrocedió unos pocos pasos y sus labios parecieron temblar. Un leve rubor. como una planta se ladea en el agua. Sibyl Vane pisó el escenario. sobrevino en sus mejillas ante la multitud entusiasmada del teatro. Las curvas de su garganta eran las curvas de un lirio blanco. Su cuerpo se ladeaba. Había algo de cervatillo en su tímida gracia y sus ojos espantados. No manifestó señal de júbilo cuando sus ojos descansaron sobre Romeo.. a quien he dado todo lo bueno que hay en mí. Sin embargo estaba curiosamente indiferente. Su mano parecía hecha de marfil fresco. y verás a la muchacha a quien voy a dar toda mi vida. 123 . ella era ciertamente adorable para mirar. mientras bailaba. y como en un sueño. Entre la multitud de actores desgarbados y andrajosamente vestidos. Sí.el telón se levanta. Las santas tienen manos que los peregrinos pueden tocar. una de las criaturas más adorables. observándola. Un cuarto de hora después. La banda tocó unos pocos compases de música. Sibyl Vane se movía como una criatura de un mundo más fino.. entre un extraordinario tumulto de aplausos. ofendes mucho a tu mano. Las pocas palabras que debió articular: Buen peregrino. como la sombra de una rosa en un espejo de plata. murmurando: -¡Encantadora! ¡Encantadora! La escenografía representaba el vestíbulo de la casa de los Capuleto. y la danza comenzó. Basil Hallward dio un brinco y comenzó a aplaudir. se sentó Dorian Gray. pensó Lord Henry. Lord Henry husmeó a través de sus lentes. No mostraste sino emoción y cortesía. Inmóvil. Y es un beso sagrado ese contacto. y Romeo con su traje de peregrino había entrado con Mercucio y sus otros amigos.

Era equivocada en el matiz.. fue recitado con la penosa precisión de una escolar a quien le ha enseñado a recitar un profesor de elocución de segunda clase.. Le quitaba toda la vida al verso. Estaba confundido y ansioso. Se veía encantadora cuando apareció a la luz de la luna. Hacía irreal la pasión. Todavía sentían que la prueba verdadera de cualquier Julieta era la escena del balcón del segundo acto. Ninguno de sus amigos se atrevía a decirle nada. y empeoró cuando continuó. Cuando se apoyó sobre el balcón y vinieron esas maravillosas líneas: Aunque me regocijo en ti No tengo regocijo por ese contrato nocturno: Es demasiado imprudente. demasiado inconveniente. Pero la teatralidad de su actuación era insoportable. Dorian Gray empalideció mientras la observaba. Si fracasaba allí. No podía negarse. verías el rubor en mi mejilla Por eso que me has oído decir esta noche. Esperaban eso. demasiado súbito. Sobreenfatizaba todo lo que debía decir. Si no. Estaban horriblemente desilusionados. fueron dichos de un modo cabalmente artificial. era que no había nada en ella.y el breve diálogo que las seguía. Sus gestos se hicieron absurdamente artificiales. La voz era exquisita pero desde el punto de vista del tono era absolutamente falsa. El bello pasaje: Tú sabes que la máscara de la noche está sobre mi rostro. 124 . Ella les parecía absolutamente incompetente.

arte malo. Ha sido 125 . estaba absolutamente dueña de sí misma. Harry. Verdaderamente. Lamento terriblemente haberte hecho malgastar la noche. Era. y comenzaron a hablar en voz alta y a silbar.Demasiado parecido al rayo. Lord Henry se levantó de su silla y se puso el saco. Cuando el segundo acto finalizó. lejos de estar nerviosa. tal vez la Srta. Dorian -dijo-. que estaba parado detrás del anfiteatro. Pero me parece. Se pusieron inquietos. Les pido perdón a ambos. Vayámonos. sobrevino una tormenta de silbidos. con una voz dura y amarga-. que ha cesado de ser Antes de que uno pueda decir ‘Brilla’ ¡Buenas noches. insensible y fría. El gerente judío. amado! Este pimpollo de amor madurado por el aliento del verano Puede ser una flor hermosa cuando nos veamos otra vez. -Voy a ver la obra hasta el final -contestó el jovencito. No era nerviosismo. -Mi querido Dorian. pateó y maldijo con ira. simplemente. Vane esté enferma -interrumpió Hallward-. La única persona inmóvil era la muchacha misma.. pero no puede actuar.. Vendremos alguna otra noche. simplemente. articuló las palabras como si no transmitieran significado para ella. -Ella es completamente hermosa. Ella era un completo fracaso. -Quisiera que estuviera enferma -replicó-. Incluso el auditorio común y sin educación del patio de butacas y de la galería perdió su interés en la obra.

Además. no luzcas tan trágico! El secreto de permanecer siempre joven es no tener nunca una emoción inapropiada. -No hables así de alguien a quien amas. supongo que no querrás que tu esposa actúe. La última noche ella era una gran artista. y los dos hombres jóvenes salieron juntos. Dorian. No es bueno para la moral de uno ver la mala actuación. escondiendo la cara entre las manos.alterada íntegramente. ¡Ah! ¿No pueden ver que mi corazón está quebrándose? Lágrimas calientes inundaron sus ojos. se apoyó contra la pared. Esta noche es simplemente una común actriz mediocre. así que ¿qué importa si interpreta a Julieta como una muñeca de madera? Ella es muy adorable. El amor es una cosa más maravillosa que el arte. -Ambos son simplemente formas de imitación -remarcó Lord Henry-. ¿Qué más puedes pedir? -Vete. Unos pocos momentos después las luces se encendieron y el telón se levantó para el tercer acto. Dorian. y las personas que no saben absolutamente nada. y precipitándose hacia la parte trasera del palco. Pero vayámonos. ¡Santo cielo. Dorian 126 . será una experiencia deliciosa. no debes quedarte aquí por más tiempo. Basil. Quiero estar solo. debes irte. Basil -dijo Lord Henry con una extraña ternura en su voz. Harry -gritó el jovencito-. Ella es hermosa. Fumaremos cigarrillos y beberemos por la belleza de Sibyl Vane. mi querido muchacho. Sus labios temblaban. Hay solamente dos clases de personas que son realmente fascinantes: las personas que saben absolutamente todo. -Vayámonos. y si sabe tan poco sobre la vida como de la actuación. Ven al club con Basil y conmigo.

y una expresión de gozo infinito vino a ella. La obra se prolongó. contemplándola con asombro-. Todo era un fiasco. demorándose sobre su nombre con un tono musical en su voz. Dorian! -exclamó. deberías haber comprendido. pareció interminable. La chica sonrió. -Por qué estuve tan mal esta noche. El último acto fue interpretado ante las butacas casi vacías. ¿no? -¿Comprender qué? -preguntó. Cuando él entró. casi más dulce que la miel de los pétalos rojos de su boca-. Sus labios separados estaban sonriendo por algún secreto propio. -Estás enferma. El telón bajó con risas entre dientes y algunos gemidos. Por qué nunca actuaré bien otra vez. ¡Horriblemente! Fue espantoso. Cuando estás enferma no deberías actuar. Se veía pálido y orgulloso. La mitad del auditorio se retiró. Yo me aburrí. Había un resplandor en ella. -Dorian -contestó. ¿Estás enferma? No tienes idea de lo que fuiste. supongo. Dorian. Pero lo comprendes ahora. sola. -¡Qué mal actué esta noche. La muchacha estaba parada allí. haciendo ruido con pesadas botas y riendo. e indiferente. Dorian Gray se precipitó detrás de escena hacia la sala de espera de los actores.Gray volvió a su sitio. -¡Horriblemente! -contestó. 127 . ella lo miró. Mis amigos se aburrieron. Tan pronto como finalizó. No tienes idea de lo que sufrí. Él se encogió de hombros. con una mirada de triunfo en su rostro. Te vuelves ridícula. Sus ojos estaban encendidos con un fuego exquisito. con furia. Por qué siempre seré mala.

Viniste -¡oh. antes de conocerte. y que las palabras que debía articular era irreales. Estaba transfigurada por el gozo. Podría 128 . viejo y pintado. Pensé que iba a ser maravillosa. Me enseñaste que la realidad verdaderamente existe. Súbitamente asomó en mi alma lo que significaba todo. Odio el escenario. ¡Mi amor! ¡Mi amor! ¡Príncipe Encantador! ¡Príncipe de la vida! He crecido enferma de sombras. no podía comprender cómo era que todo se había ido de mí. Tú me has traído algo más excelso. -Dorian. no eran lo que quería decir. algo de lo cual todo el arte no es sino un reflejo. que la luz de la luna en el huerto era falsa. me volví consciente de que Romeo era ominoso. llévame contigo donde podamos estar completamente solos. Era sólo en el teatro que vivía.Ella parecía no escucharlo. El conocimiento era exquisito para mí.y liberaste mi alma de la prisión. Esta noche. ¿Qué tengo que hacer con los monigotes de una obra? Cuando avanzaba esta noche. Me has hecho comprender lo que el amor es realmente. Era Rosalinda una noche y Porcia la otra. la tontería del espectáculo vacío en el cual siempre había actuado. Tú eres más para mí de lo que todo el arte puede ser. y los dolores de Cordelia eran míos también. vi a través del vacío. Dorian. y sonreí. Esta noche. Creía en todo. la actuación era la única realidad de mi vida. por primera vez en mi vida. la impostura. ¿Qué pueden saber de un amor como el nuestro? Llévame. mi bello amor!. La escenografía pintada era mi mundo. No conocía nada sino sombras. Los oí silbar. por primera vez. El gozo de Beatriz era mi gozo. y pensaba que eran reales. no eran mis palabras. que el escenario era vulgar. Dorian -exclamó-. Pensaba que era todo verdadero. La gente común que actuaba conmigo me parecía celestial. Un éxtasis de felicidad la dominaba. Descubrí que no podía hacer nada.

porque tenías genialidad e intelecto. ¡Mi Dios! ¡Qué loco fui al amarte! ¡Qué tonto he sido! No eres nada para mí ahora. Te hubiera hecho famosa. Nunca mencionaré tu nombre. Dorian? -murmuró-. Se arrodilló y apretó las manos de él contra sus labios. -¿No estás hablando en serio. pero no puedo simular una que me quema como el fuego.. espléndida. Ella fue hacia él. has asesinado a mi amor. Ella lo miró sorprendida y rió. No sabes lo que fuiste para mí. Él no dio respuesta. La muchacha se puso blanca y se estremeció. sería una profanación para mí interpretar que estoy enamorada. y hubieras llevado mi nombre. Él se tiró en el sofá y dio vuelta la cara. ¡Oh. Se apretó las manos y la voz pareció atrapada en su garganta. Simplemente no produces efecto. ¿entiendes ahora lo que significa? Aunque pudiera hacerlo. no eres nada.simular una pasión que no siento. -Has asesinado a mi amor -murmuró. Luego se levantó y fue hacia la puerta. -Sí -gritó-. Nunca pensaré en ti. Eres superficial y estúpida. Dorian. porque realizabas los sueños de los grandes poetas y dabas forma y sustancia a las sombras del arte. Estás actuando. ¿Qué eres ahora? Una actriz de tercera con un rostro bonito. 129 . Solías excitar mi imaginación. Lo has destruido todo. Me hiciste ver eso. una vez. El mundo te hubiera adorado. y con sus pequeños dedos batió su cabello. Nunca te veré de nuevo. Dorian. magnífica. Ahora ni siquiera excitas mi curiosidad. Te amé porque eras maravillosa. Una vez. Oh. si dices que echa a perder tu arte! Sin tu arte.. no puedo soportar pensarlo! ¡Quisiera no haber puesto jamás los ojos en ti! Has estropeado el romance de mi vida. ¡Qué poco debes saber del amor. Él la apartó y un temblor lo atravesó.

-¡Actuando! Eso te lo dejo a ti. -¡Dorian. la miró.. Pero lo intentaré. no me dejes. No seas cruel conmigo. 130 . solamente una vez no te he agradado. Debí haberme superado como artista. -¡No me toques! -gritó. y sus labios esculpidos se curvaron con exquisito desdén. Puso la mano sobre su brazo y lo miró a los ojos. porque te amo más que a nada en el mundo. Hay siempre algo ridículo en las emociones de las personas a las que hemos dejado de amar. Estaba pensando en ti todo el tiempo. mi amor. Ella se levantó y. Estaba bromeando. Después de todo. ¡Oh. Dorian. No.. Pero tú. Él la apartó. No podría soportarlo. atravesó la habitación en dirección a él. con sus bellos ojos. Sibyl Vane le parecía absurdamente melodramática. en verdad lo intentaré. mi amor hacia ti. ¡oh! ¿Puedes perdonarme sólo por esta noche? Trabajaré duro e intentaré mejorar. si no nos hubiéramos besado el uno al otro. y Dorian Gray. Vino tan súbitamente a mí. No te alejes de mí.. Pienso que nunca lo habría conocido si no me hubieras besado. no importa. con una expresión lastimosa de pena en su rostro. Pero estás completamente acertado. Sus lágrimas y suspiros lo irritaban. Un leve gemido salió de ella. no me dejes! -susurró-. Oh. Fue tonto de mi parte. se arrojó a sus pies y permaneció allí como una flor pisoteada. pero no pude evitarlo. Un ataque de llanto apasionado la sofocó. no me dejes. Se tiró sobre el piso como si estuviera herida. No habló en serio. Lamento no haber actuado bien.. Lo haces tan bien -contestó amargamente. no te alejes de mí! Mi hermano. Dorian. Bésame de nuevo.

maldiciéndose y parloteando como simios monstruosos. Siguió hasta la plaza y observó a los hombres descargando sus carros. y parecían buscarlo. Habían sido recogidas a la medianoche. Una larga fila de muchachos trayendo canastas de tulipanes rayados. pero no puedo verte de nuevo. Ella lloraba silenciosamente.-Me voy -dijo finalmente con su voz calma y clara-. Cuando el alba comenzaba a rayar. y comenzó a comerlas indiferentemente. Debajo del 131 . y su belleza parecía traerle un calmante para su pena. Apenas supo adónde iba. se sorprendió porque el hombre rechazó aceptar dinero por ellas. Recordó un vagabundeo por calles lóbregamente iluminadas. muy estrechas. arcadas ensombrecidas y casas de aspecto nefasto. y no dio respuesta. Había visto niños grotescos amontonándose en los escalones de las puertas. Sus pequeñas manos se extendían ciegamente. desfiló frente a él. Un carretero vestido de blanco le ofreció algunas cerezas. Me has desilusionado. pero se acercó arrastrándose. y la frescura de la luna había penetrado en ellas. Mujeres con voces roncas y ásperas risas lo habían llamado. y había escuchado chillidos y juramentos de grupos tenebrosos. Inmensos carros llenos de lirios oscilantes avanzaban lentamente por la calle vacía y pulida. Borrachos se habían tambaleado por allí. Él giró sobre sus talones y dejó la habitación. La oscuridad se disipó y se inundó de fuegos leves. El aire estaba cargado del perfume de las flores. y de rosas amarillas y rojas. se encontró cerca del Covent Garden. el cielo se ahuecó como una perla perfecta. Él las agradeció. En pocos minutos estaba fuera del teatro. No quisiera ser descortés. colándose entre las inmensas pilas de vegetales color jade.

El cielo ahora era un ópalo puro. con sus pilares grises blanqueados por el sol. acaba de decorar para sí con ciertos curiosos tapices del Renacimiento que había descubierto guardados en un ático en desuso en Selby Royal. Palomas de cuello blanco y patas rosadas correteaban recogiendo semillas. mirando la manzana silenciosa.pórtico. mirando desconcertado. Se demoró durante unos pocos momentos en el escalón de la puerta. holgazaneaba un grupo de muchachas sucias y sin sombrero. que pendía del techo del gran vestíbulo de entrada. una gran recámara octogonal en la planta baja que. Los pesados caballos de tiro se soltaban y pateaban las piedras rudas. Cuando estaba tocando la manija de la puerta. Las apagó. él llamó a un carruaje y se fue a casa. esperando que la subasta terminara. con sus ventanas vacías y cerradas y sus pantallas fijas. debido a su recién nacido sentimiento de lujo. Otras se amontonaban alrededor de las puertas oscilantes del café de la plaza. despojo de alguna góndola de Doge. Algunos de los conductores yacían dormidos sobre una pila de costales. agitando sus campanillas y arreos. En el inmenso farol veneciano dorado. Retrocedió sorprendido. atravesó la biblioteca en dirección a la puerta de su dormitorio. De alguna chimenea opuesta un delgado hilo de humo estaba elevándose. y después de arrojar su sombrero y su capa sobre la mesa. Retorcía una cinta violeta sobre el aire nacarado. su mirada cayó sobre el retrato que Basil Hallward había pintado de él. Después de un rato. las luces estaban todavía ardiendo en tres mecheros vacilantes: parecían delgados pétalos azules de llama con un contorno de fuego blanco. Después de que se 132 . Luego avanzó dentro de su habitación. y los tejados de las casas resplandecían como plata contra él. hecho de paneles de roble.

donde yacían estremeciéndose. el rostro le pareció estar un poco modificado. que su propia belleza permaneciera sin mancha. ser más intensa incluso.desabotonó el saco. Sí. La trémula y ardiente luz solar le mostraba las líneas de crueldad alrededor de la boca tan claramente como si hubiera estado mirándose en un espejo después de haber hecho algo espantoso. Finalmente. El alba brillante inundó la habitación y barrió las sombras fantásticas de los rincones oscuros. Ciertamente era extraño. La expresión se veía diferente. Había pronunciado un loco deseo de poder permanecer joven. pareció dudar. ¿Qué significaba? Se refregó los ojos. apresuradamente miró a través de sus pulidas profundidades. Se dio vuelta y yendo hacia la ventana sacó la pantalla. Súbitamente atravesó su mente lo que había dicho en el estudio de Basil Hallward el día en que el retrato había sido finalizado. que la imagen pintada pudiera ser 133 . Ninguna línea como ésa torcía sus labios rojos. y que el retrato envejeciera. lo recordaba perfectamente. Pero la extraña expresión que había notado en el rostro del retrato parecía persistir. No era simplemente imaginación suya. uno de los muchos regalos de Lord Henry. volvió hacia atrás. Se tiró en una silla y comenzó a pensar. Con la luz borrosa que forcejeaba por entrar a través de las pantallas de seda color crema. La cosa era horriblemente visible. se acercó a la pintura y la examinó de nuevo. y que el rostro en el lienzo soportara la carga de sus pasiones y sus pecados. pero no había duda de que toda la expresión se había alterado. No había signos de ningún cambio cuando miró en la pintura real. fue hasta la pintura y la examinó. Dio un respingo y tomando de la mesa un lente ovalado enmarcado en cupidos de marfil. Cualquiera hubiera dicho que había un toque de crueldad en la boca.

¿Este deseo no habría sido concedido? Tales cosas son imposibles. le había dado su amor porque había pensado que era grande. Parecía monstruoso incluso pensarlas. Había sido superficial e indigna. Solamente pensaban en sus emociones. simplemente era una ilusión forjada por los sentidos perturbados. Lord Henry le había dicho eso.marchitada con las líneas del sufrimiento y el pensamiento. La horrible noche que había pasado 134 . Cuando tenían amantes. y que él pudiera conservar toda la delicada lozanía y adorabilidad de su adolescencia consciente. Y. las mujeres estaban mejores dispuestas a soportar el dolor que los hombres. ¡Crueldad! ¿Había sido cruel? Era culpa de la muchacha. sin embargo. siglos y siglos de tortura. y Lord Henry sabía lo que eran las mujeres. Vivían en sus propias emociones. Su vida era tan digna como la de ella. un sentimiento de infinito remordimiento vino a él. con un toque de crueldad en la boca. ¿Pero el cuadro? ¿Qué podía decir al respecto? Cargaba el secreto de su vida. ¿Por qué debía preocuparse por Sibyl Vane? Ella no era nada para él ahora. ¿Por qué había hecho algo así? ¿Por qué un alma así le había sido otorgada? Pero él había sufrido también. ¿Le enseñaría a detestar su propia alma? ¿La vería en él otra vez? No. Y. Además. Él la había soñado como una gran artista. Si él la había herido durante un momento. Recordaba con qué indiferencia la había mirado. Luego ella lo había desilusionado. ella lo había herido por una eternidad. no suya. tenía el retrato delante de él. aun así. Durante las tres horas terribles que había durado la obra. y contaba su historia. cuando pensó en ella tirada a sus pies llorando como un niño pequeño. había vivido centurias de pena. Le había enseñado a amar su propia belleza. sólo era para tener a alguien a quien hacerle escenas.

pediría perdón. El retrato no había cambiado. El retrato. Ella debía haber sufrido más que él. Había sido alterada ya. Súbitamente había caído en su mente esa pequeña pizca escarlata que vuelve locos a los hombres. La mañana fresca parecía disipar todas sus pasiones sombrías. y sería más alterada. respiró profundamente. La fascinación que había ejercido sobre él regresaría. era su deber hacer eso. 135 .había dejado fantasmas tras ella. sino por la imagen pintada de sí mismo. Su dorado se marchitaría en gris. Sus rosas rojas y blancas morirían. Su cabello brillante fulguró con la temprana luz solar. Sus ojos azules se toparon con los suyos propios. Repitió su nombre una y otra vez. Sí. se casaría con ella. cambiado o no. vino a él. Su vida con ella sería bella y pura. Los pájaros que estaban cantando en el jardín mojado de rocío parecían hablarle a las flores sobre ella. lo estaba observando con su bello rostro frustrado y su cruel sonrisa. Resistiría la tentación. -¡Qué horrible! -murmuró y atravesó la habitación en dirección a la ventana para abrirla. intentaría amarla de nuevo. Un sentido de infinita piedad. una mancha vejaría y arruinaría su claridad. al menos no escucharía esas sutilmente venenosas teorías que en el jardín de Basil Hallward lo habían entusiasmado por primera vez por las cosas imposibles. Se levantó de la silla y puso un gran biombo frente al retrato. Era tonto pensar eso. Pensó solamente en Sibyl. estremeciéndose todavía mientras lo miraba. Por cada pecado que cometiera. Sin embargo. sería para él el emblema visible de su conciencia. Serían felices juntos. ¡Pobre niña! Había sido egoísta y cruel con ella. Cuando pisó el pasto. Un leve eco de su amor regresó a él. No lo vería más a Lord Henry. Volvería con Sibyl Vane. no por él mismo.

Capítulo 8 .

Era mucho más del mediodía cuando se despertó. Su criado se había deslizado varias veces en puntas de pie para ver si estaba moviéndose, y se había preguntado qué provocaba que su joven amo durmiera hasta tan tarde. Finalmente cuando su campanilla sonó, Víctor ingresó lentamente con una taza de té, y una pila de cartas, sobre una pequeña bandeja de antigua porcelana Sèvres, y corrió las cortinas satinadas color oliva, con forro azul apenas luminoso, que colgaban frente a las tres altas ventanas. -Monsieur10 ha dormido bien esta mañana -dijo, sonriendo. -¿Qué hora es Víctor? -preguntó Dorian Gray soñolientamente. -La una y cuarto, Monsieur. ¡Qué tarde era! Se sentó, y después de tomar algo de té, abrió sus cartas. Una de ellas era de Lord Henry, y había sido traída en mano esa mañana. Dudó por un momento y la puso a un costado. Las otras las abrió indiferentemente. Contenían la colección usual de tarjetas, invitaciones a cenar, boletos para funciones privadas, programas de conciertos de caridad, y todo lo que cae en abundancia sobre los jóvenes de moda cada mañana
10. Señor (Francés). El criado lo llama de ese modo porque no es inglés.

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durante la temporada. Había una cuenta bastante voluminosa por un juego de tocador Luis XV de plata cincelada que todavía no había tenido el coraje de enviar a sus tutores, que eran personas extremadamente pasadas de moda y no se daban cuenta de que vivimos en una época donde las cosas innecesarias son nuestras únicas necesidades; y había varias comunicaciones con palabras muy corteses de parte de los prestamistas de la calle Jermyn que le ofrecían girarle cualquier suma de dinero al contado y con los montos más razonables de interés. Cerca de diez minutos después de que se levantara, y echándose encima una elaborada bata de seda bordada y lana casimir, pasó al baño de ónix. El agua fría lo refrescó después de su largo sueño. Parecía haber olvidado todo lo que le había sucedido. Una oscura sensación de haber participado en alguna extraña tragedia vino a él una o dos veces, pero tenía la irrealidad de un sueño. Tan pronto como estuvo vestido fue a la biblioteca y se sentó frente a un ligero desayuno francés que había sido dispuesto para él en una pequeña mesa circular cerca de la ventana abierta. Era un día exquisito. El aire cálido parecía cargado de especias. Una abeja entró volando y zumbó alrededor del hueco del dragón azul que, lleno de rosas color amarillo azufre, se erguía ante él. Se sentía perfectamente feliz. De pronto su mirada recayó sobre el biombo que había colocado frente al retrato, y se paró. -¿Demasiado fresco para el Monsieur? -preguntó su criado, poniendo un omelette sobre la mesa-. ¿Cierro la ventana? Dorian meneó la cabeza. -No tengo frío -murmuró. ¿Era todo aquello verdadero? ¿El retrato había

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cambiado realmente? ¿O había sido simplemente su propia imaginación que lo había hecho ver un aspecto de maldad donde había un aspecto de gozo? ¿Podía alterarse un lienzo pintado? La cosa era absurda. Serviría como un cuento para relatar Basil algún día. Lo haría sonreír. Y, sin embargo, ¡qué vívido era su recuerdo de toda la cuestión! Primero en la lóbrega madrugada, y luego en el amanecer brillante, había visto un toque de crueldad alrededor de sus labios torcidos. Casi le espantaba que su criado dejase la habitación. Sabía que cuando estuviera solo tendría que examinar el retrato. Estaba preocupado por esa certidumbre. Cuando le trajeron el café y los cigarrillos y el hombre giró para irse, sintió el deseo salvaje de decirle que se quedara. Cuando la puerta se estaba cerrando detrás de él lo llamó. El hombre se paró esperando sus órdenes. Dorian lo miró por un momento. -No estoy en casa para nadie, Víctor -dijo con un suspiro. El hombre hizo una reverencia y se retiró. Luego se levantó de la mesa, encendió un cigarrillo, y se arrojó sobre un sofá con lujosos almohadones que estaba frente al biombo. El biombo era antiguo, de cuero español dorado, estampado y labrado con un patrón Luis XIV bastante florido. Lo hojeó con curiosidad, preguntándose si alguna vez antes había ocultado el secreto de la vida de un hombre. ¿Lo retiraría, después de todo? ¿Por qué no dejarlo allí? ¿Cuál era la utilidad de la certidumbre? Si la cosa era cierta, era terrible. Si no era cierto, ¿por qué hacerse problema? Pero ¿qué pasaría si, por alguna fatalidad o azar más letal, otros ojos aparte de los suyos espiaban detrás y veían el cambio horrible? ¿Qué haría si Basil Hallward venía y pedía mirar el retrato que había hecho? Basil seguramente lo haría. No; la cosa debía ser examinada, y ense-

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guida. Cualquier cosa sería mejor que esta duda espantosa. Se puso de pie y echó llave a ambas puertas. Al menos estaría solo cuando mirara la máscara de su vergüenza. Luego retiró el biombo y se vio cara a cara. Era perfectamente cierto. El retrato se había alterado. Como recordaría a menudo después, y siempre con no poca sorpresa, se encontró en la primer observación del retrato con un sentimiento de interés casi científico. Que tal cambio hubiera tenido lugar era increíble para él. Y sin embargo era un hecho. ¿Había alguna afinidad sutil entre los átomos químicos que se delineaban en forma y color en el lienzo y el alma que había dentro de él? ¿Podía ser que lo que el alma pensaba, ellos realizaban? Lo que ella soñaba, ¿ellos lo hacían realidad? ¿O había alguna otra razón más terrible? Tembló, se atemorizó, y volviendo al sofá, se quedó allí, mirando al retrato con horror enfermizo. Una cosa, sin embargo, sentía que el retrato había hecho por él. Lo había hecho consciente de qué injusto, qué cruel, había sido con Sibyl Vane. No era demasiado tarde para reparar eso. Ella todavía podía ser su esposa. Su amor irreal y egoísta redituaría en una influencia más excelsa, sería transformado en una pasión más noble, y el retrato que Basil Hallward había pintado de él sería una guía a través de su vida, sería para él lo que la santidad es para algunos, y la conciencia para otros, y el temor de Dios para todos. Había narcóticos para el remordimiento, drogas que podían arrullar el sentido moral para que se durmiera. Pero aquí había un símbolo visible de la degradación del pecado. Aquí había un signo omnipresente de la ruina que los hombres acarreaban sobre sus almas. Dieron las tres, y las cuatro, y la media hora hizo sonar su doble repique, pero Dorian Gray no se movió.

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Estaba tratando de reunir los hilos escarlatas de la vida y de tejerlos dentro de un patrón; de encontrar el rumbo en el laberinto sanguíneo de pasión a través del cual estaba errando. No sabía qué hacer ni qué pensar. Finalmente, fue hacia la mesa y escribió una carta apasionada a la muchacha que había amado, implorándole su perdón y acusándose de locura. Llenó página tras página con palabras salvajes de dolor y palabras más salvajes de pena. Existe un placer en el autorreproche. Cuando nos culpamos, sentimos que nadie más tiene derecho a culparnos. Es la confesión, no el sacerdote, quien nos da la absolución. Cuando Dorian hubo terminado la carta, sintió que había sido perdonado. De pronto se oyó un golpe en la puerta y oyó la voz de Lord Henry afuera. -Mi querido muchacho, debo verte. Déjame entrar enseguida. No puedo soportar que te encierres así. Él no contestó al principio, se quedó completamente quieto. Los golpes todavía continuaban y se hicieron más audibles. Sí, era mejor dejar que Lord Henry entrara, y explicarle la nueva vida que iba a llevar, pelearse con él si era necesario pelear, despedirse si la despedida era inevitable. Dio un salto, puso el biombo precipitadamente frente al retrato, y abrió la puerta. -Lamento todo, Dorian -dijo Lord Henry mientras entraba-. Pero no debes pensar demasiado al respecto. -¿Te refieres a Sibyl Vane? -preguntó el jovencito. -Sí, por supuesto -contestó Lord Henry, hundiéndose en una silla y sacándose lentamente sus guantes amarillos-. Es espantoso, desde un punto de vista, pero no es culpa tuya. Dime, ¿fuiste detrás de escena y la viste,

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después de que terminó la obra? -Sí. -Estaba seguro. ¿Tuviste una escena con ella? -Fue brutal, Harry; perfectamente brutal. Pero está todo bien ahora. No lamento nada de lo que ha pasado. Me ha enseñado a conocerme mejor. -Ah, Dorian, ¡estoy contento de que lo tomes de esa forma! Temía encontrarte sumergido en el remordimiento y tirándote de ese lindo cabello rizado tuyo. -He pasado todo eso -dijo Dorian, meneando la cabeza y sonriendo-. Soy perfectamente feliz ahora. Sé lo que es la conciencia, para empezar. No es lo que me dijiste que era. Es la cosa más divina en nosotros. No te mofes de ella, Harry, nunca más -al menos delante de mí. Quiero ser bueno. No puedo soportar la idea de que mi alma sea horrible. -¡Bases artísticas muy encantadoras para la ética, Dorian! Te felicito por ello. Pero ¿cómo vas a empezar? -Casándome con Sibyl Vane. -¡Casándote con Sibyl Vane! -exclamó Lord Henry, parándose y mirándolo con perplejidad-. Pero, mi querido Dorian... -Sí, Harry, sé lo que vas a decir. Algo espantoso sobre el matrimonio. No lo digas. Nunca me digas cosas de ese tipo otra vez. Hace dos días le pedí a Sibyl que se case conmigo. No voy a romper mi palabra. Ella será mi esposa. -¡Tu esposa! ¡Dorian!... ¿No recibiste mi carta? Te escribí esta mañana, y envié la nota por mi propio criado. -¿Tu carta? Oh, sí, recuerdo. No la he leído aún, Harry. Temía que podría haber algo en ella que no me

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tomó sus dos manos entre las suyas y las sostuvo estrechamente. Supongo que no saben tu nombre en el teatro. -¡Muerta! ¡Sibyl muerta! ¡No es cierto! ¡Es una mentira horrible! ¿Cómo te atreves a decirlo? -Es completamente cierto. ¿no? Si no lo saben. uno nunca debe hacer su début con un escándalo. Dorian. está todo bien. ¿dijiste una pesquisa? ¿Qué quieres decir con eso? ¿Sibyl. por supuesto y no debes estar mezclado en ella. Estaba aturdido por el horror. -¿No sabes nada entonces? -¿Qué quieres decir? Lord Henry atravesó la habitación. no puedo soportarlo! Pero sé rápido.. Parece que cuando estaba yéndose del teatro con 143 . que se levantó. Habrá una pesquisa. -Dorian -dijo-. aunque debe ser mostrado de ese modo ante el público. ¿Alguien te vio yendo a su habitación? Ése es un punto muy importante. Se debe reservar eso para poner interés en uno en la vejez. Un llanto de dolor irrumpió de los labios del jovencito. era para decirte que Sibyl Vane está muerta. Te escribí para pedirte que no vieras a nadie hasta que yo viniera. y sentándose junto a Dorian Gray. -No tengo duda de que no fue un accidente. Dorian -dijo Lord Henry. Finalmente tartamudeó. Harry. sacando sus manos de las garras de Lord Henry. con una voz ahogada: -Harry.? ¡Oh. Está en los diarios de la mañana. gravemente-. Despedazas la vida con tus epigramas. Cosas como ésa ponen de moda a un hombre en París.agradaría.. Aquí. Dorian no dio respuesta por unos momentos. no te asustes. mi carta. Pero en Londres las personas son tan prejuiciosas. Dime todo enseguida.

Se veía como una niña. las rosas no son menos adorables por ello. Dorian. La esperaron cierto tiempo. pero ella no bajaba. cómo la amé una vez! Ahora me 144 .su madre. y tomaremos algo. No sé qué era. Los pájaros cantan tan felizmente en mi jardín. esas personas blancas y silenciosas que llamamos muertos? ¡Sibyl! ¿Puede ella sentir. -Así que he asesinado a Sibyl Vane -dijo Dorian Gray. Debes venir y cenar conmigo. me pregunto. pero no debes mezclarte en esto. Es extraño que mi primera carta de amor apasionada haya sido dirigida a una muchacha muerta. saber. Harry. Harry. ¿Pueden sentir. Había tragado algo por error. parece demasiado maravilloso para lágrimas. Aquí está la primera carta de amor apasionada que he escrito en mi vida. y todos estarán allí. Creía que era más joven. algo espantoso que usan en los teatros. -¡Harry. ahora que ha sucedido realmente. -Sí. Harry. De algún modo. Imagino que era ácido prúsico. Puedes venir al palco de mi hermana. Sé por el Standard que tenía diecisiete años. y a mí. un poco para sí mismo-. y después veremos algo en la ópera. después. es muy trágico. por supuesto. o escuchar? ¡Oh. Esta noche canta Patti. dijo que había olvidado algo arriba. es terrible! -chilló el jovencito. Finalmente la encontraron muerta en el piso de su cuarto de vestir. Y esta noche cenaré contigo e iré a la ópera. no debes dejar que esto te altere los nervios. la he asesinado tan certeramente como si le hubiera cortado su garganta pequeña con un cuchillo. ¡Qué extraordinariamente dramática es la vida! Si hubiera leído todo esto en un libro. cerca de las doce y media. supongo. Habrá algunas mujeres interesantes con ella. pero tenía ácido prúsico o plomo blanco. Sin embargo. porque parece que murió instantáneamente. y parecía saber tan poco de la actuación. pienso que habría llorado sobre él.

Y ahora ella está muerta. Fue terriblemente patético. Recuerdo que dijiste una vez que 145 . Por supuesto. ¿qué haré? No sabes en el peligro que estoy. -Supongo que sí -murmuró el jovencito. Ella lo hubiera hecho por mí. Dije que volvería con ella.parece que hace años. habrías sido desdichado. la hubieras tratado cortésmente. y no hay nada que me mantenga firme.pero te aseguro que de todas formas todo el asunto hubiera sido un completo fracaso. La creí superficial. No tenía derecho a matarse. Si te hubieras casado con esa chica. Y cuando una mujer descubre eso de su marido. Fue egoísta de su parte. pero fue terrible. Luego vino esa espantosa noche -¿realmente fue únicamente la noche pasada?. Ella me explicó todo. yo no hubiera permitido. No digo nada acerca del error social. Pero no me conmoví ni un ápice. Ella era todo para mí. por supuesto. ¡Mi Dios! ¡Mi Dios! Harry. y mi corazón casi se rompió. tomando un cigarrillo de su estuche y sacando una caja de fósforos de metal dorado-. Pero pienso que era mi deber. que hubiera sido abyecto -el cual. caminando de un lado al otro de la habitación y viéndose horriblemente pálido-. No es mi culpa que esta terrible tragedia haya evitado que hiciera lo que era correcto. Sentí que había actuado incorrectamente. se vuelve espantosamente desaliñada. la única forma en que una mujer puede reformar a un hombre es aburriéndolo tanto que él pierde todo posible interés en la vida. o usa sombreros muy ingeniosos que el marido de alguna otra mujer tiene que pagar. Pero pronto hubieras descubierto que te era absolutamente indiferente.en que ella actuó tan mal. -Mi querido Dorian -contestó Lord Henry. Siempre se puede ser cortés con las personas que no nos importan nada. Súbitamente algo sucedió que me preocupó. No puedo decirte qué fue.

¿Lo crees tú? -Has hecho demasiadas tonterías durante las últimas dos semanas como para estar autorizado a darte ese calificativo. Harry -replicó-. Su resultado es absolutamente nihil11 . 146 . Imagino que la verdadera explicación es ésta: a menudo sucede que las tragedias reales de la 11. de vez en cuando. una cuestión extremadamente interesante. que encontraba un exquisito placer en jugar con el egoísmo inconsciente del jovencito-. alguna de esas lujosas emociones estériles que tienen un cierto encanto para los débiles. Son simplemente cheques que los hombres cobran en un banco donde no tienen cuenta. El jovencito frunció el ceño. Y sin embargo debo admitir que esto que ha pasado no me afecta como debería. -Harry -exclamó Dorian Gray. Nada (latín). Tiene toda la belleza terrible de la tragedia griega. No soy nada de esa índole. La mía ciertamente lo fue. Sé que no lo soy. -Es una cuestión interesante -dijo Lord Henry. acercándose y sentándose junto a él-. Dorian -contestó Lord Henry con su dulce y melancólica sonrisa. una tragedia en la cual tomé gran parte. Es todo lo que puede decirse de ellas. pero por la cual no he sido herido. Me parece simplemente como un final maravilloso para una obra maravillosa. Su origen es pura vanidad. -No me gusta esa explicación. -Las buenas resoluciones son intentos inútiles de interferir con las leyes científicas. Nos dan. pero estoy contento de que no pienses que soy un descorazonado. ¿por qué es que no puedo sentir tanto esta tragedia como quisiera? No creo que sea un descorazonado.hay una fatalidad respecto de las buenas resoluciones: que siempre se hacen demasiado tarde.

pero nunca recordar sus detalles. La vida tiene siempre amapolas en sus manos. -No hay necesidad -replicó su compañero-. Quisiera haber tenido alguna vez una experiencia así. Se han vuelto obesas y tediosas. hasta que me hubieran dejado de importar. como una forma de duelo artístico por un romance que no moriría. Recientemente. Nos afectan como la vulgaridad nos afecta. Súbitamente descubrimos que ya no somos los actores. y cuando nos encontramos enseguida nos volcamos a las reminiscencias. Olvidé qué cosa lo mató. su absoluta incoherencia. una tragedia que posee elementos artísticos de belleza cruza nuestras vidas.siempre han insistido en seguir viviendo. O incluso somos ambos. Nos observamos. Cierta vez no usé sino violetas en toda una estación. Sin embargo. Los detalles son siempre vulgares. y la mera maravilla del espectáculo nos domina. pero han sido algunas. su entera falta de estilo. o yo les dejara de importar a ellas. -Debo sembrar amapolas en mi jardín -suspiró Dorian. de vez en cuando las cosas se demoran. a veces. Por supuesto. murió. y nos rebelamos contra eso. sino los espectadores de la obra. Me hubiera enamorado del amor por el resto de mi vida. sin embargo. Si esos elementos de belleza son reales.vida ocurren de manera tan poco artística que nos lastimamos con su cruda violencia. todo el asunto simplemente incita nuestro sentimiento de efecto dramático. ¿qué es lo que realmente sucedió? Alguien se ha suicidado por amor a ti. ¡La terrible memoria de la mujer! ¡Qué cosa atemorizante es! ¡Y qué cabal estancamiento intelectual revela! Se debe absorber el color de la vida. Pien- 147 . En el caso presente. Nos dan la impresión de una cabal fuerza bruta. su absurdo deseo de significado. Las personas que me han adorado -no han sido muchas.

en casa de Lady Hampshire. me dijo una vez una mujer. y ella insistió en repasar todo el asunto otra vez. Eres más afortunado que yo. Siempre significa que tienen una historia. como si fuera el más fascinante de los pecados. Lo llena a uno con el terror a la eternidad.so que fue su propósito de sacrificar a todo el mundo por mí. Yo había sepultado mi romance en un lecho de asfódelos. Ése es siempre un momento espantoso. y puedo comprenderla completamente. pero no tienen sentido del arte. Son encantadoramente artificiales. cada comedia tendría un final trágico. Si se las dejara hacer. Las mujeres comunes siempre se consuelan. nada envanece tanto como que nos digan que somos pe- 148 . proponen continuarlo. Te aseguro. Dorian. Además. Ostentan su felicidad conyugal en la cara de uno. Otras encuentran un gran consuelo en el súbito descubrimiento de las buenas cualidades de sus maridos. Nunca confíes en una mujer que usa color malva. y tan pronto como el interés en la obra ha concluido. Algunas de ellas se consagran a los colores sentimentales. cualquiera sea su edad. o en una mujer de más de treinta y cinco que es proclive a las cintas rosas. Estoy obligado a aclarar que ella había comido muchísimo. así que no sentí ninguna angustia. que ninguna de las mujeres que he conocido hubiera hecho por mí lo que Sibyl Vane hizo por ti. Pero las mujeres nunca saben cuando el telón ha caído. Bien. me encontré sentado en la cena junto a la dama en cuestión. ¡Pero qué falta de tacto demostró eso! El único encanto del pasado es que es pasado. Sus misterios tienen todo el encanto del galanteo. La religión consuela a algunas. y escudriñar el futuro. ¿qué crees? Hace una semana. Siempre quieren un sexto acto. excavar el pasado. Ella lo desenterró otra vez y me aseguró que yo había estropeado su vida. y cada tragedia culminaría en una farsa.

después de todo. más que cualquier otra cosa. la crueldad categórica. y el amor. Dorian. -Fui terriblemente cruel con ella. -¿Cuál es. Nunca te he visto real y absolutamente enojado. En la buena sociedad. y es la clave de todo. -Nunca resucitará de nuevo ahora -murmuró el jovencito. y Ofelia la otra. -Oh. En verdad. Y. como el romance. resucitaba como Imogenia. Pero realmente. no he mencionado el más importante. que si moría como Julieta. la pasión. ¡qué diferente ha sido Sibyl Vane de todas las mujeres que se encuentran! Hay algo completamente bello para mí en su muerte. Tienen maravillosos instintos primitivos. no hay realmente fin para los consuelos que las mujeres encuentran en la vida moderna. -Me temo que las mujeres aprecian la crueldad. Sí. Harry? -Me dijiste que Sibyl Vane representaba para ti a todas las heroínas del romance: que ella era Desdémona una noche. 149 . La conciencia nos hace egoístas a todos.cadores. esto siempre rejuvenece a la mujer. -¿Qué fue. Harry? -dijo el jovencito indiferentemente. me dijiste algo anteayer que parecía ser meramente imaginario. Estoy contento de vivir en un siglo donde tales maravillas sucedan. pero que ahora veo que era absolutamente cierto. pero ellas continúan siendo esclavas que buscan a sus amos. Tomar algún otro admirador cuando uno pierde el propio. pero puedo imaginar qué delicioso luciste. Estoy seguro de que estuviste espléndido. Aman ser dominadas. Nosotros nos hemos emancipado. Hacen que uno crea la realidad de las cosas con las que todos jugamos. siempre igual. el consuelo obvio. sepultando la cara entre las manos. Lo olvidas.

si quieres. o Ford. ¡Qué bien me conoces! Pero no hablaremos otra vez de lo que ha pasado. o Cyril Tourneur. Me pregunto si la vida todavía me reserva algo tan maravilloso. y con pies de plata. Ella ha interpretado su último papel. y no podía expresármelo a mí mismo. -La vida tiene reservado todo para ti. Pero no malgastes tus lágrimas sobre Sibyl Vane. Dorian. Grita contra el Cielo porque la hija de Brabancio murió. Ha sido una maravillosa experiencia. Hubo un silencio. y la vida la malogró a ella. El crepúsculo oscurecía la habitación. y así desapareció. con tus extraordinarios rasgos. Después de un tiempo Dorian Gray miró hacia arriba. -Me has explicado a mí mismo. Haz duelo por Ofelia. Harry -murmuró con cierto suspiro de alivio-. una flauta a través de la cual la música de Shakespeare sonaba más rica y más llena de gozo. Para ti al menos ella fue siempre un sueño. pero de alguna manera me asustaba. La muchacha nunca vivió realmente. Eso es todo. un fantasma que revoloteaba por las obras de Shakespeare y las hacía más adorables con su presencia. Pon cenizas en tu cabeza porque Cordelia fue estrangulada. las sombras penetraron en el jardín. ella la malogró. Los colores languidecían fatigosamente en las cosas. Sentía todo lo que has dicho. No hay nada que tú. En el momento en que tocó la vida real. ella nunca murió realmente. Era menos real que todas ellas. ella nunca resucitará.-No. 150 . y de ese modo. no seas capaz de hacer. como una escena maravillosa de Webster. Pero debes pensar en la solitaria muerte en el chillón cuarto de vestir como un fragmento extraño y espeluznante de alguna tragedia jacobina. Calladamente.

entonces. Había recibido las noticias de la muerte de Sibyl Vane antes de haberlas sabido él mismo. Eres por cierto mi mejor amigo. y vayamos al club. Ahora. Estamos muy atrasados. Adiós. Esperaba impacientemente que se fuera. 151 . Era consciente de los eventos de la vida en el momento en que ocurrían. -No me siento bien para eso -dijo Dorian indiferentemente-. que me vuelva ojeroso. Y ahora es mejor que te vistas.-Pero supón. Vivimos en una edad que lee demasiado para ser sabia. estrechando su mano. y en pocos minutos Víctor apareció con las lámparas y colocó las pantallas. se precipitó hacia el biombo y lo sacó. Nadie me ha entendido jamás como tú. Dorian -contestó Lord Henry. Te veré antes de las nueve y media. Me siento demasiado cansado para comer. Dorian Gray tocó la campanilla. mi querido Dorian. Cuando cerró la puerta detrás de él. viejo. El hombre parecía tomarse un tiempo interminable en cada cosa. -Estamos sólo en el comienzo de nuestra amistad. no había un nuevo cambio en el retrato. tendrás que pelear por tus victorias. Harry. Pero te estoy tremendamente agradecido por todo lo que me dijiste. entonces -dijo Lord Henry. Recuerda. levantándose para irse-. Pero lamento que no vengas a cenar. ¿Cuál es el número del palco de tu hermana? -Veintisiete. Harry. -Creo que me uniré contigo en la ópera. y arrugado. creo. Es en la fila mayor de palcos. Patti cantará. espero. ¿Qué pasará entonces? -Ah. ellas vienen a ti. y que piensa demasiado para ser bella. No podemos prescindir de ti. Tan pronto como se hubo ido. No. Verás su nombre en la puerta. tú debes conservar tus rasgos bellos. No.

Sentía que el tiempo realmente había pasado para hacer un cambio. ¿Una maravillosa figura trágica? Las lágrimas inundaron sus ojos cuando recordó su aspecto aniñado. ¿O el cambio ya había sido hecho? Sí. El retrato debería cargar el peso de su vergüenza: eso era todo. Se las secó apresuradamente y miró el retrato. Un sentimiento de pena lo aquejó cuando pensó en el deterioro que estaba reservado para el claro rostro en el lienzo. él había besado. fuera lo que fuera. placeres sutiles y secretos. No pensaría más en lo que ella lo había hecho atravesar. Una vez. esos labios pintados que 152 . y su propia curiosidad infinita sobre la vida. Luego la muerte misma la había tocado y llevado con ella. o pretendido besar. y su gracia trémula y tímida. ¿Cómo habría interpretado esa espantosa escena final? ¿Lo había maldecido mientras moría? No.La viciosa crueldad que malograba las líneas finas de la boca habían aparecido. esperaba algún día poder ver el cambio teniendo lugar delante de sus propios ojos. y se estremecía mientras lo esperaba. pasión infinita. la vida había decidido eso para él -la vida. y ahora el amor sería siempre un sacramento para él. sus atractivos modales caprichosos. sin duda. sería como en una maravillosa figura trágica enviada al escenario del mundo a mostrar la realidad suprema del amor. Cuando pensara en ella. en esa horrible noche en el teatro. ella había muerto por amor a él. Eterna juventud. ¡Pobre Sibyl! ¡Qué romance había sido todo! A menudo ella había fingido la muerte en escena. en una infantil burla a Narciso. en el preciso momento en que la muchacha había bebido el veneno. ¿O era indiferente a los resultados? ¿Simplemente tomaba conocimiento de lo que pasaba dentro de su alma? Él quería saberlo.

átomo tras átomo en amor secreto o extraña afinidad? Pero la razón no tenía importancia. El retrato sería para él el más mágico de los espejos. Podría seguir su mente hasta en los lugares más secretos. para ocultar en un cuarto con llave. Eso era todo. ¿no podía el pensamiento ejercer influencia sobre las cosas muertas e inorgánicas? ¿No podían. Y. quizás en respuesta a un suplicante pudiera permanecer inalterable. Si el retrato se alteraba. sin embargo. ¿quién. se alteraría. ¿estaba realmente bajo su control? ¿Había sido realmente la súplica la que había producido la sustitución? ¿No podría haber una razón científica para todo eso? Si el pensamiento podía ejercer influencia sobre los organismos vivos. Mañana tras mañana se había sentado ante el retrato maravillándose de su belleza. ¿Por qué indagar tan íntimamente en eso? Porque habría un placer real en observarlo. como le parecía a veces. desecharía la oportunidad de permanecer siempre joven. él todavía 153 . Nunca invocaría de nuevo con una súplica ningún poder terrible. Como le había revelado su propio cuerpo. Y cuando el invierno viniera sobre él. ¿Se alteraría ahora con cada humor al cual se rindiera? ¿Se convertiría en una cosa monstruosa y aborrecible. sin pensamiento ni deseo consciente. o estuviera preñada de fatales consecuencias? Además. aunque esa oportunidad fuera fantasiosa.ahora le sonreían tan cruelmente. para privar de la luz solar que tan a menudo hacía más brillante la maravilla ondeada de su cabello? ¡Qué calamidad! ¡Qué calamidad! Por un momento pensó en suplicar que el horrible símbolo que existía entre él y el retrato pudiera cesar. las cosas externas a nosotros mismos vibrar al unísono con nuestros humores y pasiones. Había cambiado en respuesta a un suplicante. casi enamorado de él. le revelaría su propia alma. que conociera algo de la vida.

Puso el biombo otra vez en su primitivo lugar frente al retrato. Una hora después estaba en la ópera. y Lord Henry se inclinaba sobre su silla. y pasó a su habitación. Eso era todo. Ningún latido de su vida se debilitaría jamás. veloz y gozoso. donde su criado ya lo estaba esperando. Cuando la sangre se fuera de su rostro. ¿Qué importaba lo que sucediera con la imagen colorida en el lienzo? Él estaría a salvo. él conservaría el brillo de la adolescencia. 154 .estaría erguido donde la primavera tiembla en el filo del verano. sería fuerte. para dejar detrás una pálida máscara de tiza con ojos plomizos. sonriendo mientras lo hacía. Como los dioses de los griegos. Ningún capullo de su adorabilidad languidecería jamás.

Capítulo 9 .

Sabía que era imposible.Mientras estaba sentado para desayunar a la mañana siguiente. Dorian -dijo gravemente-. ¡Pobre mujer! ¡En qué estado debe estar! Y además. Sé lo que debes sufrir. No puedo decirte qué destrozado estoy por todo esto. ¿no es verdad? Pero temía entrometerme en un dolor que no podía aligerar. Pero. Daban la dirección en el diario. ¡su única hija! ¿Qué dijo acerca de todo esto? -Mi querido Basil. ¿dónde estabas? ¿Saliste para ver a la madre de la muchacha? Por un momento pensé en buscarte allí. y viéndose tremendamente aburrido-. Estaba en la ópera. adornada de burbujas doradas. sorbiendo cierto vino amarillo pálido de una delicada copa de Venecia. ¿cómo saberlo? -murmuró Dorian Gray. Lo leí totalmente por azar en la última edición del Globe que encontré en el club. Vine anoche y me dijeron que estabas en la ópera. 156 . preocupado porque una tragedia pudiera ser seguida de otra. Basil Hallward se presentó en la habitación. -Estoy tan contento de encontrarte. Pasé una noche espantosa. Pero quisiera que me hubieras dejado unas palabras diciéndome dónde habías ido realmente. Pienso que pudiste haberme telegrafiado apenas lo supiste. Algún sitio en Euston Road. Vine aquí enseguida y fue terrible no encontrarte.

o algo así. -¿Le llamas pasado a ayer? -¿Qué tiene que ver el momento actual con eso? Sólo la gente superficial requiere años para liberarse de una emoción. Ella es perfectamente encantadora. solía venir a mi estudio a posar para su retrato. Tu aspecto es exactamente el mismo de aquel maravilloso muchacho que. ¡hombre. -Dorian. Basil! ¡No quiero escuchar eso! -exclamó Dorian. Si uno no habla de una cosa. Y ahora. y Patti cantó divinamente. Es simplemente la expresión. Había un hijo. No quiero estar a merced de mis emociones. -¿Fuiste a la ópera? -dijo Hallward. día tras día. cuéntame algo de ti y de lo que estás pintando. Un hombre que es dueño de sí mismo puede acabar con un dolor tan fácilmente como puede inventar un placer. Conocí a Lady Gwendolen. Quiero usarlas. Pero eras simple. No debes hablarme de esas cosas. Puedo mencionar que no era la única hija de la mujer. Pero no es del teatro. un muchacho encantador. No hables de temas horribles. la hermana de Harry. creo. ¡esto es horrible! Algo te ha cambiado por completo. eso jamás ha sucedido. hay horrores reservados para ese cuerpecito blanco! -¡Detente. disfrutarlas y dominarlas. poniéndose de pie-. ¿Fuiste a la ópera mientras Sibyl Vane yacía muerta en una sórdida posada? ¿Puedes hablarme de otras mujeres que son encantadoras y de Patti cantando divinamente. como dice Harry. 157 .Deberías haber ido. Lo que es pasado es pasado. antes de que la muchacha que amabas tenga siquiera la quietud de una tumba donde reposar? Porque. lo que le da realidad a las cosas. Estuvimos en su palco. Lo que está hecho está hecho. hablando muy lentamente y con un extremado toque de pesar en su voz. Es marinero.

Todo es influencia de Harry. -Le debo mucho a Harry. miró por unos momentos el jardín verde. no hay nada de horrendo en ello. las personas que actúan llevan las vidas más comunes. -¡Qué horrendo! -murmuró y un estremecimiento lo recorrió. y afectivo entonces. o 158 . ni piedad. Eras la criatura más incontaminada del mundo. -¡Suicidado! ¡Santo cielo! ¿No hay duda al respecto? -exclamó Hallward. -Bien.. cuando escuché que Sibyl Vane se había suicidado.natural. Son buenos maridos. Tú sólo me enseñaste a ser vanidoso. -No sé a qué te refieres. El hombre mayor sepultó el rostro entre las manos. No sé qué quieres. mirándolo con una expresión de horror. -Basil -dijo el jovencito. más de lo que te debo a ti. y yendo hacia la ventana. lo sé.. has llegado demasiado tarde. Basil -dijo finalmente-. Basil -exclamó dándose vuelta-. ¿seguramente no creerás que fue un vulgar accidente? Por supuesto que se suicidó. yendo hacia él y poniéndole la mano en el hombro-. Ahora. Hablas como si no tuvieras corazón. ¿Qué es lo que quieres? -Quiero al Dorian Gray que solía retratar -dijo el artista tristemente. El jovencito se sonrojó. Dorian -o lo estaré algún día. Por lo general. estoy castigado por eso. -No -dijo Dorian Gray-. Ayer. brillante y fustigado por el sol. no sé lo que te ha sucedido. Es una de más grandes tragedias románticas de nuestra época. -Mi querido Basil.

Me encuentras consolado. Y eres terriblemente injusto. no tenía idea de lo que estaba atravesando. mejor enséñame a olvidar lo que ha pasado. Sufrí inmensamente. o a verlo desde el punto de vista artístico apropiado. No tenía absolutamente nada que hacer. si realmente quieres consolarme. Incluso Harry. y nada pudo exceder a su desilusión. Pero. ¿no soy como el joven que me contaste cuando estuvimos jun- 159 .me hubieras encontrado llorando. me trajo las noticias. casi murió de ennui12 y se convirtió en un misántropo categórico. ¿No era Gautier quien solía escribir sobre le consolation des arts13 ? Recuerdo un día haber encontrado al azar en tu estudio en un librito recubierto de vitela esa frase deliciosa.esposas fieles. y te pones furioso. ¡Qué simpática persona! Me recuerda una historia que Harry me contó sobre cierto filántropo que gastó veinte años de su vida tratando de reparar una ofensa. Basil. Eso es encantador de tu parte. Vienes aquí a consolarme. excepto los sentimentalistas. como Julieta pudo haber muerto. Sabes a lo que me refiero: la virtud de la clase media y todo este tipo de cosas. Siempre fue una heroína. o alterar alguna ley injusta -olvidé qué era exactamente. como estaba diciendo. que estaba aquí. Nadie puede. Hay algo de mártir en ella. toda su belleza malgastada. no debes pensar que no he sufrido. Luego. Finalmente lo logró. Si hubieras venido ayer en cierto momento -a las cinco y media. No puedo repetir una emoción. ¡Qué diferente era Sibyl! Vivió su tragedia más fina. eso pasó. Y además.actuó mal porque había conocido la realidad del amor. de hecho. quizás. murió. y que. Bien. Su muerte tiene toda la inutilidad patética del martirio. mi querido y buen Basil. Pasó nuevamente a la esfera del arte. o algo tedioso. o a las seis menos cuarto. Cuando conoció su irrealidad. La última noche que actuó -la noche en que la viste.

Convertirse en el espectador de la propia vida. Y ¡qué felices solíamos ser juntos! No me abandones. Yo era un escolar cuando me conociste. Tengo nuevas pasiones. No podía soportar la idea de seguir reprochándole. y no te pelees conmigo. El pintor se sintió extrañamente conmovido. pero siempre debes ser mi amigo. nuevas ideas. para mí es mayor todavía. los diseños exquisitos. Por supuesto. nuevos pensamientos.pero eres mejor. no te hablaré otra vez sobre este asunto horrible. Después de todo. -Bien. No hay nada más que decir. pero no debo agradarte menos. o que de algún modo revelan. Basil. es escapar al sufrimiento de la vida. el joven que solía decir que el satén amarillo podía consolarnos por todas las miserias de la vida? Amo las cosas bellas que uno puede tocar y manejar. El jovencito era infinitamente querido para él. pomposos: hay mucho para aprender en todas esas cosas. los marfiles esculpidos. No eres más fuerte -estás demasiado temeroso de la vida. Sé que estás sorprendido de que te hable así. los bronces verdes. Soy lo que soy. su indiferencia probablemente fuera un humor que pasaría.tos en Marlow. Había demasiada bondad en él. Pero sé que eres mejor que él. estoy muy encariñado con Harry. y su personalidad había sido el punto de cambio en su arte. demasiada nobleza. Pero el temperamento artístico que crean. lujosos. como dice Harry. Dorian -dijo finalmente con una triste sonrisa-. los trabajos laqueados. Soy diferente. Estoy cambiado. Sólo espero que tu nombre no sea mencionado con relación a esto. La pesquisa tendrá lugar esta tarde. Los viejos brocados. ¿Te han citado? Dorian Gray meneó la cabeza. después de hoy. y un aspecto de molestia atravesó su rostro con la mención de la palabra 160 . Soy un hombre ahora. No te has dado cuenta de cómo me he desarrollado.

-Trataré de hacer algo. si eso te complace. -Pero ella seguramente lo sabía. Sentía que la habitación se veía diferente cuando entré. La luz daba con mucha fuerza sobre el retrato. -Mi sirviente no tiene nada que ver con esto. 161 . Había algo brutal y vulgar en todo lo relativo a eso. ¿Quieres decir que no te gusta lo que hice de ti? ¿Dónde está? ¿Por qué has puesto un biombo frente a él? Déjame verlo. ¿No pensarás que lo dejo arreglar mi habitación? A veces coloca flores: eso es todo. y que ella invariablemente les decía que mi nombre era Príncipe Encantador. El pintor lo miró con sorpresa. Pero debes venir a posar para mí otra vez. Es simplemente vergonzoso de parte de tu criado ocultar mi trabajo de esa manera. Fue bonito de su parte. Quisiera tener algo más de ella que la memoria de unos pocos besos y algunos pedazos de palabras patéticas. -¡Con mucha fuerza! Seguramente que no. y estoy completamente seguro de que jamás se lo mencionó a nadie. Es lo mejor que he hecho jamás. -No saben mi nombre -contestó. Dorian. Basil. Basil. -Mi querido muchacho. Basil. -Nunca posaré para ti otra vez. mi querido amigo. Debes hacerme un dibujo de Sibyl. lo hice yo mismo.“pesquisa”. ¡qué insensatez! -exclamó-. Es un lugar admirable para él. No puedo avanzar sin ti. ¡Eso es imposible! -exclamó retrocediendo. Dorian. Quita el biombo. Me dijo una vez que todos tenían mucha curiosidad por saber quién era yo. Y Hallward caminó hacia el ángulo de la habitación. -Sólo mi nombre de pila. Déjame verlo. No.

Se apretaba las manos y las pupilas de sus ojos eran como discos de fuego azul. así que debo verlo algún día. y no me la pidas. y ¿por qué no hoy? -¡Exhibirlo! ¿Quieres exhibirlo? -exclamó Dorian Gray.Un grito de terror brotó de los labios de Dorian Gray. El jovencito estaba realmente pálido de cólera. me parece muy absurdo que no pueda ver mi propio trabajo. -Si tratas de verlo. Basil. con una extraña sensación de terror deslizándose sobre él. girando sobre sus talones y yendo hacia la ventana-. bajo mi palabra de honor. -¡Dorian! -¡No hables! -Pero ¿qué sucede? Por supuesto que no lo veré si no quieres que lo haga -dijo. realmente. No quiero. ¿Su secreto iba a ser mostrado al mundo? ¿Iba a bostezar la gente ante el misterio de su vida? Eso era im- 162 . luciendo muy pálido-. Estaba todo tembloroso. no debes verlo. recuerda. con bastante frialdad. Hablo muy en serio. No te doy ninguna explicación. Lo miraba a Dorian Gray con sorpresa absoluta. Pero. y se precipitó a interponerse entre el pintor y el biombo. -Basil -dijo. -¡No ver mi propio trabajo! No hablas en serio. Nunca lo había visto así antes. especialmente cuando voy a exhibirlo en París en otoño. ¿Por qué no debería verlo? -exclamó Hallward riendo. Pero. nunca te hablaré de nuevo mientras viva. Probablemente le dé otra capa de barniz antes de eso. si tocas el biombo. todo se acabó entre nosotros. Hallward estaba estupefacto.

-Sí. ¿Cuál era tu razón para negarte a exponer mi retrato? El pintor se estremeció a pesar de sí mismo. Le dijiste a Harry exactamente lo mismo. sabía su secreto.posible. Y si lo dejas detrás de un biombo. No puedo soportar ninguna de esas 163 . Había gotas de sudor allí. si te lo digo. Recordó que Lord Henry le había dicho una vez. pídele a Basil que te diga por qué no exhibirá tu retrato. Se detuvo un instante. acercándose mucho y mirándolo cara a cara-. también. Pienso que puedes fácilmente prescindir de él por ese período. Algo -no sabía qué. -Me dijiste hace un mes que nunca lo exhibirías -exclamó-. te agradaré menos. Sentía que estaba en el borde de un horrible peligro.debía hacerse al instante. -Basil -dijo. quizás Basil. no te importará mucho. supuse que no tendrías objeción. ¿Por qué has cambiado de opinión? Ustedes los que dicen ser consistentes tienen tanto humores como los demás. Déjame conocer el tuyo. El retrato sólo estará fuera un mes.” Sí. Le preguntaría y probaría. seguramente estarás fuera de la ciudad. que abrirá la primera semana de octubre. y un brillo de luz pasó por sus ojos. George Petit va a reunir todos mis mejores cuadros para una exposición especial en la Rue de Sèze. De hecho. La única diferencia es que sus humores son más inesperados. Me dijo por qué no lo haría y fue una revelación para mí. cada uno de nosotros tiene un secreto. y por cierto te reirías de mí. -Dorian. Dorian Gray se pasó la mano por la frente. y yo te diré el mío. No pudiste haber olvidado que me aseguraste muy solemnemente que nada en el mundo te induciría a enviarlo a una exposición. medio en serio y medio en broma: “Si quieres tener un extraño cuarto de hora.

Apenas lo comprendo yo mismo. Sólo era feliz cuando estaba contigo. Te tendré siempre a ti para mirarte. estoy satisfecho. Te adoré. Pienso que tengo derecho a saberlo-. Cuando estabas lejos de mí.. ¿Has notado algo curioso en la pintura -algo que probablemente al principio no te llamó la atención. Fui dominado en alma. Me puse celoso de cada persona con la que hablabas. -No. -Veo que sí. estoy conforme. Dorian. Y sólo respóndeme una pregunta. y que el mundo se había vuelto maravilloso ante mis ojos -demasiado maravilloso quizás. cuya memoria nos asedia a los artistas como un sueño exquisito. y la curiosidad había tomado su lugar. Si quieres que nunca vuelva a mirar tu retrato. mostrándose perturbado-. Quería tenerte todo para mí. No hables. debes contarme -insistió Dorian Gray.dos cosas de tu parte. No lo hubieras comprendido. Basil. Si quieres que el mejor trabajo que he hecho jamás sea ocultado al mundo. estabas todavía presente en mi arte. Sentémonos. sino que se reveló repentinamente? -¡Basil! -exclamó el jovencito. Dorian -dijo el pintor. Sólo sabía que había visto a la perfección cara a cara. tu personalidad tuvo la influencia más extraordinaria sobre mí. Estaba decidido a descubrir el misterio de Basil Hallward. cuerpo y potencia por ti. porque en tales locas adoraciones hay riesgo. Su sentimiento de terror se había ido. nunca permití que supieras nada de esto. apretando los brazos de la silla con manos trémulas y observándolo con ojos salvajes y azorados. Espera hasta escuchar lo que tengo que decir. desde el momento en que te conocí. Por supuesto. Te convertiste para mí en la encarnación visible de ese ideal invisible. -Sentémonos. Mi amistad es más querida para mí que cualquier fama o reputación. Hubiera sido imposible. el ries- 164 ..

Temí que otros conocieran mi idolatría. Pasaron semanas y semanas. me pareció que había sido tonto imaginarme que había visto algo en él. Y todo esto había sido lo que puede ser el arte: inconsciente. a veces pienso que fue un día fatal. no con el disfraz de edades muertas. Cuando el retrato estuvo terminado. Entonces fue que resolví no permitir nunca que el retrato fuera expuesto. Bien.go de perderlas. resolví pintar un maravilloso retrato de ti como realmente eras. ideal y remoto. sentí que tenía razón. a quien le hablé del tema. cada pedacito y cada membrana de color parecía revelarme mi secreto.. Yo te había dibujado como Paris con refinada armadura. Un día. mirando el verde y turbio Nilo. se rió de mí. Pero no me importó eso. y tan pronto como me liberé de la intolerable fascinación de su presencia. pero entonces no te dabas cuenta de todo lo que significaba para mí... Pero sé que mientras trabajaba en eso. presentándose directamente ante mí. Si fue realismo en la técnica. Estabas un poco molesto. que había dicho demasiado. que había puesto demasiado de mí en él. Sentí. sino con tu propia vestimenta y en tu propia época. no puedo decirlo.. o la simple maravilla de tu propia personalidad. Dorian. Harry. no menor que el riesgo de conservarlas. y como Adonis con capa de cazador y una jabalina pulida. Te habías inclinado sobre el estanque quieto de ciertos bosques griegos y habías visto en la plata silenciosa del agua la maravilla de tu propio rostro. Luego sobrevino una nueva evolución. Incluso ahora no puedo evitar sentir que es un error pensar que 165 . más que el hecho de que eras extremadamente bello y de lo que podía yo pintar. y me sentía más absorbido por ti. pocos días después de que el objeto dejó mi estudio. sin bruma ni velo. y estuve a solas con él. Coronado con pesados capullos de loto te habías sentado en la proa de la barca de Adriano.

Veo ahora que tenías razón. no podía evitar sentir infinita piedad por el pintor que le acababa de hacer esta extraña confesión. El color volvió a sus mejillas. y se preguntó si alguna vez él estaría tan subyugado por la personalidad de un amigo. Sin embargo. -No debes pedirme eso. Pero eso era todo. A menudo me parece que el arte oculta al artista más de lo que lo revela. El riesgo había pasado. ¿no te importa si lo miro ahora? Dorian meneó la cabeza. Nunca se me ocurrió que te negarías. algo que me pareció muy curioso. No debes enojarte conmigo. No podría permitirte que te pongas frente al retrato. que hayas visto esto en el retrato. ¿Realmente lo viste? -Vi algo en él -contestó-. Dorian. por lo que te he contado. Era demasiado inteligente y demasiado cínico para encariñarse uno con él. Basil. Como le dije a Harry una vez.la pasión que uno siente por la creación alguna vez se muestra en el trabajo que uno crea. Dorian -dijo Hallward-. resolví hacer de tu retrato el principal objeto de mi exposición. Lord Henry tenía el encanto de ser muy peligroso. El retrato no puede mostrarse. y una sonrisa se dibujó en sus labios. -Bien. De manera que cuando tuve esta oferta de París. tú estás hecho para ser adorado. Estaba a salvo por ahora. Dorian respiró profundamente. El arte es siempre más abstracto de lo que imaginamos. 166 . ¿Habría alguna vez alguien que lo colmara de una extraña idolatría? ¿Ésa era una de las cosas que la vida le tenía reservada? -Es extraordinario para mí. La forma y el color nos hablan de la forma y el color: eso es todo.

Pero. Ningún hombre encuentra dos cosas ideales. -¿Posarás para mí otra vez? -¡Imposible! -Echas a perder mi vida como artista negándote. -Bien. ¡Ah! No sabes lo que me cuesta decirte todo lo que te he dicho. algo parece haberse desgajado de mí. Dorian. con una risotada-. y debemos permanecer siempre así. Justo el tipo de vida que yo quisiera llevar. Pocos encuentran una. Y ahora adiós. -No tenía la intención de serlo. Has sido la única persona en mi vida que realmente ha influido en mi arte. no hay nada más que ver. -¿Por qué? ¿Qué esperabas. Basil. Dorian? ¿Viste alguna otra cosa en el retrato? ¿Hay algo más para ver? -No. Harry gasta sus días diciendo lo que es increíble y sus noches haciendo lo que es improbable. te lo debo. quizás tengas razón. Todo lo bueno que he hecho.-Podré algún día. -Mi querido Basil -dijo Dorian-. seguramente. -Tienes a Harry -dijo tristemente el pintor. no creo que iría con Harry si estuviera en problemas. Era una confesión. Harry! -exclamó el jovencito. -Nunca. Tú y yo somos amigos. ¿qué me has dicho? Simplemente que sentías que me admirabas demasiado. -¡Oh. Es una tontería. 167 . Basil. Ahora que la he hecho. ¿Por qué lo preguntas? Pero no debes hablar de devoción. Antes iría contigo. No es ni siquiera un cumplido. -Fue una confesión muy desilusionadora. Quizás uno no debería poner jamás la devoción que siente en palabras. a pesar de eso. Dorian.

aunque fuera por una hora. Tiene vida propia. sus extravagantes panegíricos. Pero eso no puede evitarse. casi por azar. Lamento que no me permitas ver otra vez el retrato. Será igualmente placentero. Y ahora adiós. en una habitación a la cual cualquiera de sus amigos tenía acceso. su devoción salvaje. Había sido loco de su parte dejar el objeto. Hay algo fatal acerca de tu retrato. en vez de haberse visto forzado a revelar su propio secreto. me temo -murmuró Hallward lastimosamente-. arrancar un secreto a su amigo! ¡Cuánto le explicaba esta extraña confesión! Los absurdos accesos de celos del pintor. Iré a tomar el té contigo. hubiera logrado. Cuando dejó la habitación. 168 . El retrato debía ser ocultado a toda costa. Le parecía que había algo trágico en una amistad tan teñida de romance. -Más placentero para ti. No podía correr el riesgo de que lo descubrieran otra vez. sus curiosas reticencias: ahora los comprendía y se lamentaba. Dorian Gray sonrió. ¡Pobre Basil! ¡Qué poco conocía la verdadera razón! ¡Y qué extraño era que. Suspiró y tocó la campanilla.-No puedo explicártelo. Comprendo completamente lo que sientes por él. pero nunca debo posar para ti otra vez. Basil.

Capítulo 10 .

señor. -No quiero que lo ponga en orden. Hablando muy lentamente. ¿O simplemente era su propia imaginación? Pocos minutos después. El hombre estaba completamente impasible y esperaba sus órdenes. Era como una máscara plácida de servilismo. Sr. Sin embargo. Está lleno de polvo.Cuando entró su criado. 170 . con su vestido de seda negra y con sus mitones de hilo pasados de moda sobre las manos arrugadas. y que luego fuera a casa del marquista para pedirle que le enviara dos de sus hombres enseguida. Leaf entró inquieta en la biblioteca. Él le pidió la llave del salón de estudios. Dorian encendió un cigarrillo y caminó hacia el espejo para verlo a través de él. No está listo para que lo vea. lo miró constantemente y se preguntó si habría pensado en fisgar detrás del biombo. Leaf. No lo está verdaderamente. Podía ver el reflejo de la cara de Víctor perfectamente. Le pareció que cuando el hombre abandonaba la habitación sus ojos estaban deslizándose en dirección al biombo. Dorian? -exclamó-. Debo arreglarlo y ponerlo en orden antes de que entre. Sólo quiero la llave. la Sra. pensó que sería mejor estar en guardia. No había nada que temer allí. le indicó que le dijera al ama de llaves que deseaba verla. -¿El viejo salón de estudios.

Dorian puso la llave en su bolsillo y miró a su alrededor. La sacaré del manojo en un instante. Él suspiró y le dijo que manejara las cosas como mejor le pareciera. Lo mancharían y lo llenarían de vergüenza. eso serviría para envolver la terrible cosa. Él dio un respingo ante la mención de su abuelo. Déme la llave. no -exclamó pedantemente-. Leaf. Ellos malograrían su belleza y corroerían su gracia. Aquí está la llave. eso es todo. peor que la corrupción de la muerte -algo que generaría horrores y sin embargo nunca moriría. -Aquí está la llave. 171 . Ahora escondería algo que tenía corrupción propia. una pieza espléndida del arte veneciano del siglo XVII que su abuelo había hallado en un convento cerca de Bolonia. Ella dejó la habitación. sus pecados serían para la imagen pintada en el lienzo. Y sin embargo la cosa permanecería viva. señor. Estaría siempre viva. Gracias. señor -dijo la vieja dama. Eso quería. Pero no pensará en vivir allí arriba. señor. Porque no ha sido abierto por casi cinco años. Sí. -No importa -contestó-. con muchas sonrisas. se cubrirá de telarañas si entra ahí. hurgando en los contenidos de su manojo con manos trémulas e inciertas-. Simplemente quiero ver el lugar. Lo que el gusano es para el cadáver.-Bien. Tenía recuerdos odiosos de él. Cuando la puerta se cerró. Quizás había servido a menudo como paño para los muertos. desde que su excelencia murió. Su mirada recayó sobre el gran cobertor de raso púrpura densamente bordado en dorado. Ella se demoró por unos momentos y fue locuaz respecto de algunos detalles caseros. ¿no está muy cómodo aquí? -No.

Remordimiento. ¿El rostro en el lienzo era más vil que antes? Le parecía que estaba inalterado. y Montaigne. Era horrible en su crueldad. Cabello dorado. El amor que le tenía -porque realmente era amor. Pero era demasiado tarde ahora. El pasado siempre podía aniquilarse. y sin embargo. Era simplemente la expresión la que se había alterado. Pensó que debía liberarse de este hombre ense- 172 . Sí.no contenía nada que no fuera noble e intelectual. Monsieur. u olvido podían hacerlo. Basil podía haberlo salvado. Pero el futuro era inevitable. y Shakespeare mismo. ¡qué superficiales habían sido los reproches de Basil sobre Sibyl Vane! ¡Qué superficiales y qué pocos! Su propia alma lo estaba mirando desde el lienzo y lo juzgaba.Se estremeció. Winckelmann. y labios rojos como las rosas: todos estaban allí. pasó detrás del biombo. Había pasiones en él que hallarían su terrible desembocadura. sueños que proyectarían la sombra de su realidad malvada. su asco hacia él se había intensificado. Sacó del lecho la gran textura de oro y púrpura que lo cubría. y por un momento se lamentó de no haberle dicho a Basil la verdadera razón por la cual quería esconder el cuadro. Salía de atrás del biombo cuando su criado entró. -Las personas están aquí. rechazo. Una mueca de dolor lo aquejó y arrojó el delicado paño sobre el retrato. Basil lo hubiera ayudado a resistir la influencia de Lord Henry. cargándola en sus manos. Era un amor como el que Miguel Angel había conocido. No era simple admiración física que nace de los sentidos y que muere cuando los sentidos se fatigan. y las influencias todavía más venenosas que venían de su propio temperamento. Comparados con lo que veía en él de censura y reprobación. y. Cuando lo hacía se escuchó un golpe en la puerta. ojos azules.

Gray? -dijo frotándose las manos gordas y pecosas-. -Espera la respuesta -dijo entregándosela. de modo que pensé en pedirle que me preste un par de sus hombres. Sr. Hubbard era un florido hombrecito de patillas rojas. Sr. Sr. Es muy pesado. Gray. cuya admiración por el arte era atemperada considerablemente por la inveterada pobreza de la mayoría de los artistas que trataban con él. Hubbard. nunca dejaba su negocio. Por lo general. Conseguido en una subasta. entró con su joven asistente algo rudo. Había algo taimado en él. Dos o tres minutos después se oyó otro golpe. traicioneros. Vino de Fonthill. El Sr. Hubbard en persona. Pero siempre hacía una excepción en el caso de Dorian Gray. pidiéndole que le enviara algo para leer. ¿Cuál es la obra de arte. señor. Justamente tengo un marco bellísimo. redactó una nota para Lord Henry.pero hoy sólo quiero transportar un retrato al piso superior de la casa. creo. Admirablemente adecuado para un tema religioso.y haz entrar a esos hombres. y tenía ojos pensativos. Florentino antiguo. y el Sr. Esperaba que la gente fuera a buscarlo. señor? 173 . y recordándole que se verían a las ocho y cuarto esa noche. Sr.guida. Estoy encantado de prestarle cualquier servicio. No debía saber adónde iba a llevarse el retrato. Gray. Había algo en Dorian que encantaba a todos. Pensé que sería un honor venir en persona. -No hay problema en absoluto. Sentándose en su escritorio. el celebrado marquista de la calle South Audley. -¿Qué puedo hacer por usted. Era un placer incluso mirarlo. Ciertamente iré a ver el marco -aunque ahora no me importa mucho el arte religioso. -Lamento haberle causado la molestia de venir.

quitando el biombo-. y también por otras razones. Lo mejor es que vaya adelante. desde que lo usaba primero como salón de juegos cuando era un niño. Sostuvo la puerta abierta para ellos. y luego para estudiar cuando creció un poco. -Temo que es demasiado pesado -murmuró Dorian mientras abría el cerrojo de la puerta de la habitación donde iba a guardar el curioso secreto de su vida y ocultar su alma de los ojos de los hombres. ¿A dónde lo llevamos. pasaron al vestíbulo y comenzaron el ascenso. y de vez en cuando. No había entrado en el lugar desde hacía más de cuatro años -no. como está? No quiero que se dañe al subir la escalera. que había sido especialmente construida por el último Lord Kelso para el uso de su nietecito a quien. Iremos por la escalera del frente. Y se secó la frente brillante. -No habrá dificultad. con el cobertor. a pesar de las protestas galantes del Sr. señor -dijo el hombrecito jadeando cuando llegaron al descanso de la cima.-Ésta -replicó Dorian. -Algo pesado para transportar. señor -dijo el genial marquista. ¿Puede transportarla. Sr. comenzando. que tenía el verdadero disgusto espiritual de los vendedores cuando ven a un caballero hacer algo útil. si es tan amable de seguirme. El elaborado contorno del marco hacía extremadamente voluminoso al retrato. por cierto. Hubbard. Gray? -Le mostraré el camino. a desenganchar el retrato de las largas cadenas de bronce de donde colgaba-. Era una habitación grande. Hubbard. Dorian ponía sus manos para ayudarlos. de considerables proporciones. porque es más ancha. Sr. Y ahora. por su extraño parecido con su madre. siempre había odiado y deseado mantener 174 . con la ayuda de su asistente. Me temo que es justo en la parte más alta de la casa.

Recordó la pureza inmaculada de su vida adolescente. con sus paneles fantásticamente pintados y sus molduras doradas opacas. además. repugnante. Y. Tenía la llave y nadie más podía entrar. detrás de ellos. era suficiente. y el pudiera mostrarle al mundo la obra maestra de Basil Hallward. purificarlo. y le pareció horrible que allí tuviera que ocultar el retrato fatal. ¿Qué importaba? Nadie podía verlo. ¿Por qué debía observar la horrible corrupción de su alma? Conservaba su juventud. aquellos curiosos pecados no retratados cuyo mismo misterio les daba su sutileza y su encanto. después de todo? No había razón para que el futuro estuviera lleno de vergüenza. en el cual se había escondido tan a menudo cuando era un niño.a distancia. ¿no podía su naturaleza mejorar. todo lo que estaba reservado para él! Pero no había otro lugar tan seguro en la casa como éste para los ojos entrometidos. hinchado. durante aquellos años muertos. y ampararlo de aquellos pecados que parecían ya agitarse en su espíritu y en su carne. llevando aves encapuchadas sobre sus puños enguantados. 175 . ¡Qué poco había pensado. Arcón (italiano). algún día. Algún amor podía atravesar su vida. mientras una compañía de halconeros cabalgaba. A Dorian le pareció que había cambiado poco. Detrás de su paño púrpura. Allí estaba el inmenso cassone14 italiano. estaba colgando el mismo tapiz flamenco rasgado donde un rey y una reina descoloridos estaban jugando ajedrez en un jardín. 14. la mueca cruel se alejara de la sensible boca escarlata. el rostro pintado en el lienzo podía volverse bestial. ¡Qué bien recordaba todo eso! Cada momento de su niñez solitaria volvía a él mientras miraba a su alrededor. Ni siquiera él lo vería. Quizás. En la pared. los anaqueles de madera satinada llenos de libros escolares con hojas abarquilladas. Allí.

Hubbard por favor -dijo fatigadamente. Gray. Gray -contestó el marquista que todavía estaba jadeando-. Sr. dándose vuelta-. -No es nada. El cabello perdería su brillo. en cualquier parte. Sólo apóyenlo contra la pared. sería tonta o grosera como la boca de los viejos. Tendría el cuello arrugado. el cuerpo torcido. No podía evitarse. señor? -Oh. El retrato debía ocultarse. -Estoy contento siempre de tener un descanso. las manos frías y llenas de venas azules. -No le interesaría. pero la espantosidad de la edad estaba reservaba para él. señor? Dorian se estremeció. -Tráigalo aquí. -¿Podemos mirar la obra de arte. que miraba hacia atrás a Dorian 176 . que había sido tan severo con él en su adolescencia. Podría escapar de la espantosidad del pecado. el ser del lienzo estaría envejeciendo. Sr. señor. Siempre estoy listo para hacer algo por usted. Hora tras hora. No quiero tenerlo colgado. Estaba pensando en otra cosa. Sr. que le recordarían a su abuelo. La mejillas se volverían hundidas o fláccidas. Estoy muy agradecido por su gentileza de venir. No quiero molestarlo más ahora. no es nada. era imposible. Y el Sr. y semana tras semana. seguido por su ayudante. Aquí está bien. ¿Dónde lo ponemos.No. Patas de gallo amarillas rodearían sus ojos lánguidos y los harían horribles. Hubbard bajó velozmente la escalera. Hubbard -dijo fijando su mirada en el hombre. la boca se abriría o caería. Estaba listo para saltar sobre él y arrojarlo al piso si se atrevía a levantar el magnífico paño que ocultaba el secreto de su vida-. Lamento haberlo hecho esperar tanto. Sr. Gracias.

Sobre una mesita de madera oscura perfumada. Era horrible tener un espía en la propia casa. había una nota de Lord Henry. Tal vez alguna noche lo encontrara deslizándose por la escalera y tratando de forzar la puerta de la habitación. escuchado una conversación. una bonita enferma profesional que había pasado el invierno anterior en El Cairo-. Era evidente que Víctor había regresado. supo que ya eran las cinco y que el té ya había sido servido. Nadie miraría jamás el horrible objeto. El biombo no había sido colocado nuevamente. Cuando el sonido de sus pisadas se hubo disipado. Nunca había visto a alguien tan maravilloso.con un aspecto de tímida sorpresa en su rostro rudo y desagradable. Se preguntaba si se habría encontrado con los hombres en el vestíbulo cuando se estaban retirando y si les habría sonsacado qué habían estado haciendo. Seguramente echaría de menos el retrato -sin duda ya lo habría echado de menos cuando había dejado el té. y a su lado un libro con encuadernación amarilla. Dorian cerró la puerta con llave y puso la llave en su bolsillo. y había un espacio blanco visible en la pared. 177 . Cuando volvió a la biblioteca. la esposa de su tutor. Se sentía seguro ahora. Había escuchado historias de hombres ricos que habían sido extorsionados durante toda la vida por algún sirviente que había leído una carta. Una copia de la tercera edición de la St. con gruesas incrustaciones de nácar -un regalo de Lady Radley. Ningún ojo vería jamás su vergüenza. encontrado una tarjeta con una dirección o hallado debajo de una almohada una flor marchita o un trozo de encaje ajado. James’s Gazette había sido colocada en la bandeja de té. la cubierta levemente rasgada y los bordes sucios.

Quizás lo había leído y había comenzado a sospechar algo. Y. Y ciertamente había sido estúpido de su parte haberlo marcado con lápiz rojo. Una marca de lápiz rojo en la quinta página capturó su mirada. Prestó atención al siguiente párrafo: PESQUISA POR UNA ACTRIZ. una joven actriz vinculada últimamente con el teatro Royal de Holborn. Frunció el ceño. Abrió lánguidamente la gaceta St. y la del Dr. y un libro que podría interesarle.Suspiró. abrió la carta de Lord Henry. El hombre sabía suficiente inglés para eso. ¡Qué desagradable era todo aquello! ¡Y qué horrible y real fealdad daban las cosas! Se sentía un poco molesto con Lord Henry por enviarle el informe. por el Sr. que se mostró inmensamente conmovida durante su declaración. Era simplemente para decirle que le enviaba el diario de la noche. y rompiendo el papel en dos. ¿qué importaba? ¿Qué tenía que ver Dorian Gray con la muerte de Sibyl Vane? No 178 . sin embargo. y después de tomar unos sorbos de café. paseó por la habitación arrojando los pedazos. Birrell. sobre el cuerpo de Sibyl Vane. El veredicto dictaminó muerte por accidente. Víctor podría haberlo leído. forense del distrito. quien hizo la autopsia de la difunta. Danby. James’s y le echó una ojeada. Una considerable simpatía fue expresada hacia la madre de la difunta. Una pesquisa fue llevada a cabo esta mañana en el Bell Tavern. y que estaría en el club a las ocho y cuarto. Hoxton Road.

y no al suyo. los pecados del mundo se paseaban en una muda procesión delante de él. se hundió en un sillón y comenzó a hojear las páginas. La vida de los sentidos era descripta en términos de filosofía mística. Era una novela sin argumento y con un solo personaje. Había metáforas tan monstruosas como las orquídeas. Fue hacia el pequeño velador octogonal color perla que siempre le había parecido el trabajo de ciertas extrañas abejas egipcias que labraban la plata. vívido y oscuro a la vez. amando por su mera artificiosidad esos renunciamientos que los hombres insensatamente han llamado virtud. y con el delicado sonido de flautas. un simple estudio psicológico de cierto joven parisino que pasaba su vida tratando de realizar en el siglo diecinueve todas las pasiones e ideologías que pertenecieron a otros siglos. Dorian Gray no la había asesinado. Se preguntaba qué sería. y resumir en él. Uno no podía distinguir si estaba leyendo el éxtasis espiritual de algún santo medieval o las mórbidas confesiones de un pecador moderno. los variados humores por los que el espíritu del mundo había pasado. tanto como aquellas rebeliones naturales que los hombres sabios todavía llaman pecado. de expresiones técnicas y frases elaboradas. verdaderamente. Su mirada recayó sobre el libro amarillo que Lord Henry le había enviado. Después de pocos minutos se sintió absorbido. El estilo en el cual estaba escrito era curiosamente adornado. y tan sutiles como su color. Le pareció que. Era un libro vene- 179 . lleno de jergas y arcaísmos. Cosas con las cuales nunca había soñado se iban revelando gradualmente. Era el libro más extraño que jamás había leído. con exquisitos trajes. y tomando el volumen. que caracteriza la obra de algunos de los más finos artistas de la escuela francesa de los simbolistas.había nada que temer.

ubicó el libro en la mesita florentina que siempre estaba al lado de su cama y comenzó a vestirse para la cena. -Lo lamento tanto. Hay una gran diferencia. que lo hizo inconsciente del crepúsculo y las sombras que se deslizaban. Y ambos pasaron al salón comedor. un cielo verde cobre. y yendo hacia la habitación contigua. se levantó. levantándose de la silla. ¿has descubierto eso? -murmuró Lord Henry. -Sí. Luego. El libro que me enviaste me fascinó tanto que olvidé cómo pasaba el tiempo. una forma de embelesamiento. la sutil monotonía de su música. después de que su criado le recordara varias veces lo tarde que era. -No dije que me agradaba. Harry. 180 . brillaba a través de las ventanas. pensé que te agradaría -replicó su anfitrión. tan llena de complejos estribillos y movimientos elaboradamente repetidos. mientras avanzaba capítulo a capítulo. y agujereado por una estrella solitaria. en el salón de visitas. Eran casi las nueve cuando llegó al club donde encontró a Lord Henry sentado solo. Harry -exclamó. una dolencia de soñar. -Ah. produjo en la mente del jovencito. Sin nubes. La simple cadencia de las oraciones. Siguió leyendo con su pálida luz hasta que no pudo hacerlo más.pero realmente es culpa tuya. Dije que me fascinó. con un aspecto muy aburrido.noso. El denso aroma del incienso parecía asirse a sus páginas y enturbiar el cerebro.

Capítulo 11 .

tendría razón para conocer. perder totalmente el control.el de algún modo grotesco pavor a los espejos. Consiguió de París nada menos que nueve ejemplares grandes de la primera edición. el maravilloso joven parisino en quien los temperamentos románticos y científicos estaban tan extrañamente ensamblados. de verdad. En un punto él era más afortunado que el héroe fantástico de la novela. Dorian Gray no pudo librarse de la influencia de este libro. tanto como en cada 182 . y que era ocasionado por la súbita decadencia de su belleza que una vez había sido. y a las superficies metálicas pulidas. El héroe. de manera tal que pudieran adecuarse a sus variados humores y a las fantasías volubles de una naturaleza sobre la cual parecía. aparentemente. escrita antes de que él la hubiera vivido. y los encuadernó con diferentes colores. se convirtió para él en una suerte de modelo que lo prefiguraba. tan destacable. Casi con un júbilo cruel -y tal vez en casi todo júbilo. O quizás sería más exacto decir que nunca buscó librarse de ella. Y. que había asaltado al joven parisino tan temprano en su vida. verdaderamente. a veces. e incluso al agua.Durante años. todo el libro le parecía contener la historia de su propia vida. El nunca conocería -nunca.

y se paraba con un espejo. Había algo en la pureza de su rostro que los increpaba. abría la puerta con la llave que nunca dejaba ahora.placer. tal vez exagerado. observando ora el rostro malvado y envejecido sobre el lienzo. A menudo. parecía no abandonarlo jamás. la crueldad tenía un espacio. o pensaban que lo eran. cuando regresaba a casa de una de aquellas misteriosas y prolongadas ausencias que dieron lugar a tan extrañas conjeturas entre quienes eran sus amigos. se deslizaba por la escalera hacia la habitación cerrada. Incluso aquellos que habían oído las cosas más malvadas contra él -y de tanto en tanto extraños rumores sobre su estilo de vida recorrían Londres y se convertían en la comidilla de los clubes. enfrente del retrato que Basil Hallward había pintado de él. Los hombres que hablaban groseramente se quedaban callados cuando Dorian Gray entraba en una habitación. Siempre tenía el aspecto de quien se ha conservado incontaminado del mundo. del dolor y la desesperación de quien había perdido lo que en los otros y en el mundo había valorado más. Se enamoraba más y más de su propia belleza.no podían creer nada acerca de su deshonor cuando lo veían. Se preguntaban cómo alguien tan encantador y lleno de gracia como él podía haber escapado de la mancha de una época que era simultáneamente sórdida y sensual. Examinaría con minucioso cuidado. Porque la maravillosa belleza que tanto había fascinado a Basil Hallward. y a muchos otros además de él. y a veces 183 .solía leer la última parte del libro. Su mera presencia parecía traerles la memoria de la inocencia que habían empañado. La agudeza del contraste solía excitar su sentido del placer. con su relato realmente trágico. ora el rostro joven y claro que reía en el espejo. se interesaba más y más por la corrupción de su propia alma.

preguntándose a veces cuáles eran más horribles. pensaría en la ruina que había acarreado sobre su alma con una compasión que era la más conmovedora de todas porque era puramente egoísta. Una o dos veces por mes en invierno. Se burlaba del cuerpo deforme y los miembros caídos. y sonreiría. verdaderamente. Había momentos. las horribles líneas que marchitaban la frente arrugada u hormigueaban alrededor de la gruesa boca sensual. eran notables tanto por la cuidadosa selección y ubicación de los invitados. cuando se sentaron juntos en el jardín del amigo de ambos. parecía crecer con satisfacción.con un deleite monstruoso y terrible. y cada noche de miércoles mientras duraba la temporada. los signos del pecado o los signos de la edad. especialmente 184 . Ubicaría sus blancas manos junto a las manos vulgares e hinchadas del retrato. frecuentaba. en cuya organización siempre lo ayudaba Lord Henry. con sus sutiles arreglos sinfónicos de flores exóticas. más deseaba saber. abriría al mundo su bella casa y tendría a los músicos más celebrados del momento para encantar a sus invitados con las maravillas de su arte. bajo un nombre falso y disfrazado. había muchos. Tenía locos apetitos que se hacían más voraces cuanto más los alimentaba. Más sabía. realmente no era descuidado en sus relaciones sociales. Sus cenas para íntimos. Sin embargo. Pero momentos como éstos eran raros. como por el exquisito gusto que mostraba la decoración de la mesa. manteles bordados. En verdad. reposando despierto en su propia recámara delicadamente perfumada. en los cuales. y antigua vajilla de oro y plata. durante la noche. Aquella curiosidad sobre la vida que Lord Henry había agitado por primera vez en él. o en la sórdida habitación de la pequeña taberna de mala fama cercana a los diques que.

a su manera. por supuesto. Su forma de vestir. La moda. por la cual lo que realmente es fantástico se vuelve por un momento universal. en Dorian Gray la verdadera realización de un modelo con el cual a menudo habían soñado en sus días de Oxford o Eton. Buscaba elaborar algún nuevo esquema de vida que tuviera su filosofía 15. distinción y modales perfectos de un ciudadano del mundo. que lo copiaban en todo lo que hacía. por cierto. para ser consultado por el uso de una joya. aunque para él fueran afectaciones poco serias. en lo recóndito de su corazón deseaba ser algo más que un mero arbiter elegantiarum15 . el nudo de una corbata. ejercían. Para ellos parecía ser uno de aquellos compañeros a quien Dante describe como “perfectos para la adoración de la belleza. 185 . que. en realidad. sin embargo.” Y. y trataban de reproducir el encanto accidental de su gracia. fascinación sobre él.” Como Gautier. y el dandismo. Juez de las elegancias (latín). tenían una marcada influencia en los jóvenes exquisitos de los bailes de Mayfair y de las ventanas del club Pall Mall. que veían. un sutil placer en pensar que podía convertirse para el Londres de su época en lo que en la Roma imperial de Nerón había sido el autor del Satiricón una vez. o imaginaban ver. o el modo de llevar un bastón. es un intento de aseverar la absoluta modernidad de la belleza. era uno de aquellos para quien “el mundo visible existía. y encontraba. y los estilos particulares que de tanto en tanto adoptaba. un modelo que combinaba algo de la cultura real de un escolar con toda la gracia. mientras estaba muy presto a aceptar la posición que se le ofrecía casi al comienzo de su vida. para él la vida misma era la primera y la más grande de todas las artes.entre los jóvenes. Porque. y por eso todas las otras artes le parecían sólo una preparación.

y que son conscientes de compartir con formas de existencia no tan altamente organizadas. Cuando miraba hacia atrás al hombre atravesando la Historia. La adoración de los sentidos a menudo había sido vituperada. con su maravillosa ironía.razonada y sus principios ordenados. en vez de apuntar a hacerlos elementos de una nueva espiritualidad. del intelecto. un nuevo Hedonismo que iba a recrear la vida y a salvarla del desagradable y riguroso puritanismo que estaba teniendo. formas monstruosas de autotortura y autorrechazo. lleva al anacoreta a alimentarse con animales salvajes del desierto y da al eremita las bestias del campo como compañeros. Sí: iba a existir. ¡Cuántos habían sido sometidos! ¡Y por propósitos tan pequeños! Había habido exclusiones locas y premeditadas. aunque nunca aceptara una teoría o sistema que involucrara el sacrificio de 186 . Provendría. en su ignorancia. cuyo origen era el miedo y cuyo resultado era una degradación infinitamente más terrible que esa degradación imaginaria por la cual. como Lord Henry había profetizado. y que ellos habían permanecido salvajes y animalizados simplemente porque el mundo había buscado condenarlos a la sumisión o matarlos por el dolor. ciertamente. se sentía acosado por un sentimiento de pérdida. de la cual un fino instinto de la belleza iba a ser la característica dominante. porque los hombres sienten un instinto natural de terror hacia las pasiones y las sensaciones que parecen más fuertes que ellos mismos. la Naturaleza. una curiosa resurrección. ellos habían buscado escapar. en nuestros días. y descubrir en la espiritualización de los sentidos la más excelsa realización. y con mucha justicia. Pero a Dorian Gray le parecía que la verdadera naturaleza de los sentidos nunca había sido comprendida.

Los pálidos espejos recobran su vida mimética. no se sabría nada. en realidad. Hay pocos de nosotros que no hayan despertado a veces antes del alba. especialmente el arte de aquellos cuyas mentes han sido perturbadas con la enfermedad del ensueño. la carta que habíamos 187 . como del vulgar libertinaje que los opaca. y observamos al alba rehaciendo al mundo en su antigua matriz. impulsados por esa vida intensa que acecha en todo lo grotesco y que presta al arte gótico su resistente vitalidad. y no los frutos de la experiencia.cualquier modo de experiencia apasionada. Gradualmente dedos blancos se deslizan por las cortinas. el sonido de los hombres yendo a trabajar o el suspiro o sollozo del viento bajando de las colinas y rondando la casa silenciosa como si temiera despertar a los durmientes. o la flor alambrada que usamos en el baile. que desvirtúa los sentidos. y junto a ellas yace el libro a medio cortar que habíamos estado estudiando. era la experiencia misma. Velo tras velo de fina gasa oscura se levantan. uno puede imaginarlo. en que a través de las recámaras del cerebro se pasean fantasmas más terribles que la realidad misma. y éstas parecen temblar. porque este arte es. está el alboroto de los pájaros entre las hojas. Sobre el ascetismo. y poco a poco las formas y colores de las cosas se restablecen. Las velas apagadas están donde las habíamos dejado. fueran dulces o amargos. Afuera. y sin embargo debe llamar al sueño de su cueva púrpura. Con negras siluetas fantásticas. sombras mudas hormiguean por los rincones de la habitación y se agazapan allí. Pero se iba a enseñar al hombre a concentrarse sobre los momentos de una vida que es ella misma sólo un momento. después de una de esas noches sin sueños que nos vuelven casi enamorados de la muerte. Su objetivo. o una de esas noches de horror y júbilo impreciso.

Una vez se levantaron rumores acerca de que estaba por convertirse a la religión católica apostólica romana. que estuviera cambiado o tuviera otros secretos. a menudo adoptaría ciertos modos de pensamiento que sabía que realmente alienaban su naturaleza. porque la remembranza del júbilo incluso tiene su amargura y las memorias del placer su pena. abandonándose a sus influencias sutiles. Era la creación de mundos como éstos lo que le parecía a Dorian Gray el verdadero objeto de la vida o uno de los verdaderos objetos de la vida. un mundo en el cual las cosas tuvieran colores y formas nuevas. o que habíamos leído tanto. de captarlas y satisfacer su curiosidad intelectual. y en su búsqueda de sensaciones que fueran al mismo tiempo nuevas y deliciosas. y ciertamente el ritual romano siempre había ejercido gran atracción en él. de que nuestros párpados se abran alguna mañana a un mundo que haya sido remodelado a nuevo en la oscuridad para nuestro placer.temido leer. más tre- 188 . y luego. o un salvaje deseo. Fuera de las sombras irreales de la noche vuelve la vida real que hemos conocido. y poseyeran el elemento de extrañeza tan esencial para el romance. dejarlas con esa curiosa indiferencia que no es incompatible con el ardor real del temperamento que. de acuerdo con algunos psicólogos modernos. puede ser. un mundo en el cual el pasado tuviera poco o ningún lugar. Nada parece haber cambiado para nosotros. a menudo es condición de él. o no sobreviviera al menos en una forma consciente de obligación o remordimiento. en verdad. Debemos reasumirla donde la dejamos. El sacrificio diario. y entonces se escabulle en nuestro interior un terrible sentimiento de necesidad de continuación de la energía en el mismo círculo fatigoso de hábitos estereotipados.

mendo realmente que todos los sacrificios del mundo antiguo. ni confundió como casa para morar. El misticismo. lo perturbaba tanto por su rechazo soberbio a la evidencia de los sentidos como por la simplicidad primitiva de sus elementos y el eterno rasgo conmovedor de la tragedia humana que buscaba simbolizar. revestido con las prendas de la Pasión de Cristo. quitando lentamente y con manos blancas el velo del tabernáculo. sacudían en el aire como grandes flores doradas tenían una sutil fascinación para él. Cuando se iba. o pocas horas de una noche en la que no hay estrellas y la luna está oculta. Él amaba arrodillarse sobre el suelo de mármol frío y observar al sacerdote. vestidos de encaje y escarlata. solía mirar con sorpresa los negros confesionarios y por largo rato sentarse en la sombra lóbrega de uno de ellos y escuchar a hombres y mujeres susurrar a través de reja desgastada la verdadera historia de sus vidas. Los incensarios humeantes que los niños solemnes. 189 . Pero nunca cayó en el error de capturar su desarrollo intelectual con ninguna aceptación formal de un credo o sistema. y la sutil antinomia que siempre parece acompañarlo. con su maravilloso poder de hacernos extrañas las cosas comunes. el pan de los ángeles. o. una posada que no es sino apropiada para pasar una noche. lo inquietaron una temporada. o elevando el viril adornado con joyas y con forma de farol con esa pálida hostia que a veces se pensaba que era verdaderamente el “panis coelestis”16 . y encontró un curioso placer en rastrear los pensamientos y pasiones del hombre en alguna célula perlada del 16. partiendo la hostia en el cáliz y golpeándose el pecho por sus pecados. y por una temporada se inclinó a las doctrinas materialistas del movimiento darwinista de Alemania. con su tiesa dalmática florida. Pan del cielo (latín).

o de los bálsamos aromáticos y de las maderas oscuras y fragantes. preguntándose qué había en el incienso que nos volvía místicos. destilando aceites fuertemente perfumadas y quemando olorosas gomas del Oriente. En otra época se hizo íntegramente devoto de la música. Sin embargo. y estimar las variadas influencias de las raíces de olores dulces y de las flores perfumadas. o algún nervio blanco del cuerpo. solía dar curiosos conciertos en los cuales gitanos locos arrancaban música salvaje de pequeñas cítaras. como el alma. y se dispuso a descubrir las verdaderas relaciones. Se sentía profundamente consciente de qué infructuosa es toda especulación intelectual cuando es separada de la acción y la experimentación. con techo dorado y bermellón y paredes de laca verde oliva. del hovenia. normales o enfermas. deleitándose con la dependencia absoluta del espíritu a ciertas condiciones físicas. o solemnes tunecinos con mantones amarillos punteaban las cuerdas 190 . y del aloe. del nardo. cargadas de polen. que enferma. y en el almizcle que perturbaba la mente. ninguna teoría de la vida le parecía importante en comparación con la vida misma.cerebro. mórbidas o saludables. como se ha dicho antes sobre él. Sabía que los sentidos. del cual se dice que es capaz de sacar la melancolía del alma. y en el ámbar gris que agitaba las pasiones. Vio que no había humor de la mente que no tuviera su contrapartida en la vida sensorial. tenían misterios espirituales a ser revelados. y en una gran habitación enrejada. y en las violetas que despertaban la memoria de los romances muertos. Y así ahora estudiaría los perfumes y los secretos de su fabricación. que enloquece a los hombres. y en el champagne que tiñe la imaginación. y buscó a menudo elaborar una verdadera psicología de los perfumes.

mientras que la gracia de Schubert. Tenía calabazas pintadas llenas de guijarros que sonaban cuando se las sacudía. el áspero ture de las tribus del Amazonas. el teponaztli que tiene dos lenguas vibrantes de madera y se toca con palillos que son untados con goma elástica obtenida del jugo lechoso de las plantas. agazapados sobre esteras color escarlata. que no se les permite mirar a las mujeres y que incluso los jóvenes no pueden ver hasta haber sido sometidos al ayuno y la flagelación. los yolt-campanas de los aztecas. en el cual el ejecutante no sopla. y amaba tocarlos y probarlos. en las tumbas de las naciones muertas o entre las pocas tribus salvajes que han sobrevivido al contacto con la civilización occidental. 191 . y los jarros de tierra de los peruanos que emiten chillidos estridentes como de pájaros y flautas hechas de huesos humanos como la que Alfonso de Ovalle escuchó en Chile. y los sonoros jaspes verdes que se encuentran cerca del Cuzco y producen una nota de singular dulzura. sino que inhala aire a través de él.tirantes de laúdes monstruosos. que es tocado por los centinelas que pasan todo el día entre los árboles inmensos. Reunió de todas partes del mundo los más extraños instrumentos que podían encontrarse. a una distancia de tres leguas. caían desatendidas en su oído. y puede escucharse. delgados hindúes con turbantes soplaban a través de largas pipas de caña o bronce y encantaban -o fingían encantargrandes serpientes encapotadas y horribles víboras con corcovas. Los toscos intervalos y las disonancias estridentes de la música bárbara lo sacudían a veces. Tenía el misterioso juruparis de los indios de Río Negro. y el bello dolor de Chopin. el largo clarín de los mexicanos. y las poderosas armonías del mismo Beethoven. mientras que negros burlones golpeaban monótonamente sobre tambores de cobre y. según se dice.

192 . con un traje cubierto con quinientas sesenta perlas. las espínelas naranjas y violetas. las piedras de cinamomo rojas como el fuego. solo o con Lord Henry. De la vieja roca (francés). tales como el crisoberilo verde oliva que se vuelve rojo con la luz de las lámparas. El carácter fantástico de estos instrumentos lo fascinaba. y sentía un curioso deleite en pensar que el arte. A menudo pasaría todo el día ubicando y reubicando en sus estuches las variadas piedras que había juntado. En una ocasión se abocó al estudio de las joyas. a escuchar embelesado de placer a “Tannhäuser”. Este gusto lo subyugó durante años. después de un tiempo. se aburrió de ellos. y un inmenso tambor cilíndrico. Consiguió de Amsterdam tres esmeraldas de tamaño extraordinario y riqueza de color. y el arco iris quebrado del ópalo lechoso. el peridoto color pistacho. y verdaderamente.que se cuelgan en racimos como uvas. como el que Bernal Díaz vio cuando entraba con Cortés en el templo mexicano. Almirante de Francia. los topacios rosados y amarillos como el vino. cosas de forma bestial y con voces horribles. como la Naturaleza. Sin embargo. 17. la cimofana con sus alambres de plata. y las amatistas con sus alternativos estratos de rubí y zafiro. viendo en el preludio de esa gran obra de arte una presentación de la tragedia de su propia alma. tenía sus monstruos. Amaba el oro rojo de la piedra solar y la blancura perlada de la piedra lunar. y tuvo una turquesa de la vieille roche17 que fue la envidia de todos los expertos. y apareció en un baile como Anne de Joyeuse. cubierto con pieles de grandes serpientes. los carbúnculos de escarlata furioso con trémulas estrellas de cuatro rayos. y se sentaría en su palco en la ópera. puede decirse que nunca lo dejó. y de cuyo sonido doloroso nos ha dejado una descripción tan vívida.

que era un certero antídoto contra el veneno.También descubrió historias maravillosas sobre joyas. el diamante volvía invisible al hombre y el ágata de la India lo hacía elocuente. que descubría a los ladrones. el conquistador de Emacia se dice haber encontrado en el valle del Jordán víboras “con collares de esmeraldas auténticas sobre sus espaldas. El rey de Ceilán cabalgó por la ciudad con un gran rubí en su mano. Los portones del palacio de Juan el Prelado estaban “hechos de sardónices. en la ceremonia de su coronación. y el hidropicus privaba a la luna de su color. Pierre de Boniface. y el jacinto provocaba el sueño. con el cuerno de la víbora cornuda labrado. de esta manera el oro podía brillar de día y los carbúnculos de noche. En la extraña 193 . protegían a quienes las usaban de cualquier peligro de fuego. El bezoar. cuenta Filostrato. y “por la exhibición de letras doradas y de un traje escarlata” el monstruo podía ser inducido a un sueño mágico y ser matado. tenía un sortilegio que podía curar la peste. que. en las cuales había dos carbúnculos”. En la Clericalis Disciplina de Alfonso se menciona una serpiente con ojos de jacinto auténtico. y el meloceus. de acuerdo con Demócrito. para que ningún hombre pudiera ingresar allí con veneno.” Había una gema en el cerebro del dragón. y en la romántica historia de Alejandro. De acuerdo con el gran alquimista. podía ser afectado únicamente con la sangre de los cabritos. El granate ahuyentaba demonios. La cornalina apaciguaba la ira. que fue hallado en el corazón de un ciervo árabe. La selenita crecía y menguaba con la luna. y la amatista apartaba los efluvios del vino. En los nidos de las aves arábigas estaban las aspilates. Leonardus Camillus había visto una piedra blanca sacada del cerebro de un sapo recién muerto.” Sobre la pared lateral había “dos manzanas de oro.

Carlos de Inglaterra había cabalgado con estribos de los que pendían cuatrocientos veintiún diamantes. Cuando los hunos atrajeron al rey al gran hoyo. valuado en treinta mil marcos. hijo de Alejandro VI. y su bonete tenía una doble hilera de rubíes que arrojaban una gran luminosidad. esparcido (francés). visitó a Luis XII de Francia. Cuando el duque de Valentinois. Ricardo II tenía un saco. rumbo a la Torre.novela de Lodge Una margarita de América se cuenta que en la recámara de la reina uno podía contemplar a “todas las damas virtuosas del mundo. y hecho duelo por su pérdida durante siete lunas. Hall describió a Enrique VIII. Sembrado. él se arrojo -Procopio cuenta la historia. carbúnculos. mirando a través de claros espejos de crisólitos. aunque el emperador Anastasio ofreció quinientas toneladas de oro por eso. el peto bordado con diamantes y otras piedras preciosas. un collar de rosas de oro engarzadas con turquesas y un casquete parsemé18 de perlas. su caballo estaba cargado con hojas de oro.” Los favoritos de Jacobo I usaban aros de esmeraldas engarzados en filigranas de oro. de acuerdo con Brantôme.y nunca fue encontrado nuevamente. zafiros y esmeraldas verdes. una por cada dios que había adorado. usaba “una chaqueta de oro encaramado. que estaba cubierto de rubíes morados. 194 . y un gran tahalí sobre el cuello con largos balajes. previamente a su coronación. Un monstruo marino se había enamorado de una perla que un buceador regaló al rey Perozes. Eduardo II dio a Piers Gaveston una armadura de oro rojizo. Enrique II usaba guantes con 18. tachonada de jacintos. cinceladas en plata.” Marco Polo había visto a los habitantes de Zipangu poner perlas rosadas en las bocas de los muertos. El rey de Malabar había mostrado a cierto veneciano un rosario de trescientas cuatro perlas. y había matado al ladrón.

Luego volvió su atención a los bordados y tapices que cumplían la función de frescos en las heladas habitaciones de las naciones del norte de Europa. estaba hecho con perlas con forma de peras y tachonado con zafiros. ¡Qué exquisita había sido la vida una vez! ¡Qué magnífica en su pompa y en su decoración! Incluso leer sobre el lujo de los muertos era maravilloso.casi se afligió reflexionado sobre la ruina que el tiempo traía sobre las cosas bellas y maravillosas. y tenía un guante de halconero cosido con doce rubíes y cincuenta y dos perlas grandes. el paño mortuorio del rey Chilperico. pero él permanecía inalterado. las fantásticas vestidu- 195 . esa vela titánica de púrpura donde estaba representado el cielo estrellado. Cuando investigó la materia -y siempre tenía una extraordinaria facultad de absorberse por completo durante un tiempo en lo que fuera que emprendiera. el inmenso velo que Nerón había extendido sobre el Coliseo en Roma. El sombrero ducal de Carlos el Temerario. último duque de Borgoña de su raza. Él. que había sido confeccionada por muchachas morenas para el placer de Atenea? ¿Dónde. con sus trescientas abejas de oro. y Apolo conduciendo un carro tirado por blancos corceles con riendas de oro? Ansiaba ver las curiosas servilletas hechas por el Sacerdote del Sol. ¡Qué diferencia con los objetos materiales! ¿Adónde habían ido? ¿Dónde estaba la gran vestidura color azafrán. había escapado de eso. por la cual los dioses peleaban contra los gigantes. Ningún invierno estropeó su rostro o tiñó su lozanía de flor. en las cuales se desplegaban todas las golosinas y viandas necesarias para un festín. Un verano seguía a otro. y los junquillos amarillos florecían y morían muchas veces. de algún modo. y las noches de horror repetían la historia de su vergüenza.piedras que le llegaban hasta el codo.

y cada nota -de forma cuadrada en aquellos días. osos. 196 . y profusamente adornados con medallones esmaltados y con piedras. je suis tout joyeux”19 . rocas. con frondosas coronas y guirnaldas. Había sido recogido del campamento turco ante Viena. hechas sobre una base de oro y plata.hecha con cuatro perlas. y orladas en los bordes con bordados de perlas. de hecho. cazadores -todo. todo trabajado en oro. Sus cortinas eran de damasco. cuyo acompañamiento musical estaba escrito en hilos de oro. lo que un pintor puede copiar de la naturaleza”. y quinientas sesenta y un mariposas.ras que provocaron la indignación del Obispo de Pontus en las que se veían “leones.” Catalina de Médicis tuvo un lecho de muerte hecho especialmente para ella con terciopelo negro con lunas crecientes y soles esparcidos. y el saco que Carlos de Orleáns usó una vez. bosques. Leyó sobre la habitación que había sido preparada en el palacio de Reims para uso de la reina Juana de Borgoña y que fue decorada con “mil trescientos veintiún loros bordados y blasonados con las armas del rey. 19. rey de Polonia. en cuyas mangas estaban bordados los versos de una canción que comenzaba “Madame. Sus soportes eran de plata dorada. Luis XIV tenía cariátidas bordadas en oro de quince pies de altura en sus recámaras. bellamente cincelados. y el estandarte de Mahoma se había erguido bajo el oro trémulo de su dosel. panteras. perros. Señora. estaba hecho de brocado de oro de Esmirnia con los versos de El Corán bordados con turquesas. estoy muy alegre (francés). y se erguía en una habitación donde pendían hileras de las divisas de la reina en trozos de terciopelo negro sobre paños de plata. El lecho estatal de Sobieski. cuyas alas estaban similarmente ornamentadas con las armas de la reina.

Tuvo una pasión especial. y la coronación de la virgen estaba representada con sedas coloridas sobre la capucha. velos de lacis20 hechos en punto húngaro. en realidad por todo lo vinculado con el servicio de la Iglesia. con sus cantos dorados. Los bordes estaban divididos en paneles que representaban escenas de la vida de la virgen. elaborados tapices amarillos de China. consiguiendo las delicadas muselinas de Delhi. Tipo de encaje más grueso que el común. libros encuadernados con rasos tostados y sedas azules brillantes y labrados con flores de lis. En los grandes arcones de cedro que se alineaban en la galería oriental de su casa. “agua corriente” y “rocío nocturno”. que debe usar púrpura y joyas y un fino paño para ocultar el pálido cuerpo macerado que está agotado por el sufrimiento que se buscó y herido por el dolor que se autoinfligió. buscó acumular los más exquisitos especímenes que pudo hallar de trabajos textiles y bordados. pájaros e imágenes. trabajos georgianos. extrañas telas con figuras de Java. tenía guardados muchos raros y bellos especímenes de lo que es realmente el traje de la Novia de Cristo. insertas en formales capullos de seis pétalos. y las Foukousas japonesas. con sus tonos dorados verdosos y sus pájaros maravillosamente emplumados. que por su transparencia son conocidas en el Oriente como “aire tramado”. Otra copa era 20. también. brocados sicilianos y terciopelos españoles rígidos. 197 . por las vestimentas eclesiásticas. en cuyo reverso había una divisa de piñas labradas con rostrillos. Era un obra italiana del siglo XV. Tenía una magnífica copa de seda carmesí y damasco de hilos de oro. adornada con una matriz repetida de granadas de oro. finamente labradas con palmas de hilo de oro y cosidas sobre las alas iridiscentes de los escarabajos.Y así. las gasas de Dacca. por un año entero.

adornados con representaciones de la Pasión y Crucifixión de Cristo. también. dalmáticas de raso blanco y damasco de seda rosa. y recobraría su corazón ligero. súbitamente. día tras día. Sobre las paredes de la solitaria habitación cerrada donde había pasado gran parte de su infancia. decoradas con tulipanes y delfines. había colgado con sus propias manos el retrato terrible cuyas facciones cambiantes le mostraban la degradación real de su vida. su maravilloso júbilo. lienzos de altar de terciopelo carmesí y paño azul. Durante semanas no iría allí. detalles que estaban hechos con hilo de plata y coloridos cristales. iría a esos espantosos lugares cercanos a los Blue Gate Fields. pavos reales y otros emblemas.de terciopelo verde bordada con grupos formando corazones de hojas de acanto. y de seda azul y brocado dorado. Porque estos tesoros. una noche saldría a hurtadillas de la casa. 198 . de seda color ámbar. del miedo que le parecía a veces demasiado grande para soportar. y estaban estrellados con medallones de muchos santos y mártires. En las salas místicas donde se ponían tales cosas. eran para él medios de olvidar. por una temporada. y se quedaría allí. y muchos corporales. entre quienes estaba San Sebastián. Tenía casullas. su absorción apasionada en la mera existencia. y bordadas con leones. había algo que excitaba su imaginación. modos por los cuales podía escapar. y flores de lis. Los bordes estaban tejidos con un arabesco de seda roja y dorada. hasta que lo echaran. y todo lo que juntaba en su casa encantadora. Luego. y lo había envuelto con el paño púrpura y dorado como con una cortina. olvidaría el horrible objeto pintado. En el capillo cargaba la cabeza de un serafín en relieve de hilo de oro. de las cuales se desplegaban capullos blancos de largos tallos. velos de cáliz y manípulos. y de damasco de seda amarilla y paño de oro.

se sentaría frente al retrato. así como la casita de paredes blancas de Argel donde habían pasado el invierno más de una vez. Quizás el mundo ya lo sospechaba. Porque. y también estaba preocupado porque durante su ausencia alguien pudiera ingresar a la habitación. estaba temeroso. debajo de toda la suciedad y la fealdad del rostro. y sorprendiendo al condado por el lujo desenfrenado y el esplendor magnífico de su modo de vida. Seguramente el mundo conocería su secreto entonces. Odiaba separarse del retrato que era parte de su vida. Era totalmente consciente de que eso no diría nada. entreteniendo a los jóvenes modernos de su clase que eran sus principales compañías. y abandonó la villa que compartía con Lord Henry.Cuando volviera. súbitamente dejaría a sus invitados y volvería precipitadamente a la ciudad para ver si la puerta no había sido forzada y el retrato continuaba allí. A veces cuando estaba en su gran casa de Nottinghamshire. Pocos años después no pudo soportar estar mucho tiempo fuera de Inglaterra. Él no lo había pintado. y sonriendo con secreto placer a la sombra deforme que debía soportar la carga que debía haber sido suya. otras veces. ¿Qué le importaba lo feo y vergonzoso que se viera? Y aunque lo contase. a veces odiándolo a él y a sí mismo. ¿le creerían? Sin embargo. mientras él fascinaba a muchos. un marcado parecido con él. pero lleno. no eran 199 . de ese orgullo individualista que constituye la mitad de la fascinación del pecado. Era cierto que el retrato todavía conservaba. a pesar de las barras elaboradas que había hecho poner sobre la puerta. ¿Qué sucedería si se lo robaban? El mero pensamiento lo hacía helarse de horror. pero ¿qué se podía deducir de eso? Se reiría de alguien que tratara de vituperarlo.

que algunos de los que habían sido su más íntimos amigos. eran en sí mismos una respuesta suficiente a las calumnias. lugar al que su cuna y posición social lo autorizaban plenamente a ser miembro. cuando fue llevado por un amigo al salón de fumar de Churchill. los hombres susurrarían entre ellos en los rincones. y. estos escándalos susurrados sólo incrementaban a los ojos de muchos su encanto extraño y 200 . no prestó atención. Se rumoreaba que se lo había visto alborotando con marineros extranjeros en una pocilga ruin en las zonas distantes de Whitechapel. y que se juntaba con ladrones y estafadores y conocía los misterios de sus oficios. Historias curiosas sobre él se hicieron corrientes después de que pasó los veinticinco años.pocos los que desconfiaban de él. A tales insolencias y desaires. A las mujeres que lo habían adorado salvajemente. Casi fue rechazado en el club West End. cuando solía reaparecer otra vez en sociedad. pasarían a su lado con desdén. y se decía que en una ocasión. como si estuvieran decididos a descubrir su secreto. Sin embargo. sin embargo. Sus extraordinarias ausencias se hicieron notorias. o lo mirarían con fríos ojos escrutadores. parecieran huir de él después de un tiempo. por supuesto. que circulaban sobre él. el duque de Berwick y otro caballero se levantaron de manera ostensible y se retiraron. se las veía palidecer de vergüenza u horror si Dorian Gray entraba en un salón. porque así las denominaban. Era notable. y la gracia infinita de esa maravillosa juventud que parecía no abandonarlo jamás. y según la opinión de la mayoría de la gente sus modales francos y corteses. y que por sus favores habían desafiados todas las censuras sociales y convenciones establecidas. su sonrisa encantadora de niño. él.

y posiblemente hay mucho que decir sobre este punto de vista. después de todo. o deberían ser los mismos que los cánones del arte. primeros platos (francés). y de una única esencia. La sociedad -la sociedad civilizada al menosnunca está presta a creer algo en detrimento de quienes son ricos y fascinantes a la vez. tanto como su irrealidad. Amaba pasearse por la delgada y fría galería de cuadros de su 21. Y. permanente. es irreprochable en su vida privada. Entradas. la más alta respetabilidad es de mucho menor valor que la posesión de un buen chef. Incluso las virtudes cardinales no pueden reparar entrées21 medio frías. en una discusión sobre el tema. y cuya misma carne estaba corrompida con las monstruosas enfermedades de los muertos. y debería combinar el carácter ficticio de una obra romántica con la agudeza y la belleza que hacen deliciosas a esas obras para nosotros. o un vino pobre. la opinión de Dorian Gray. el hombre era un ser con miríadas de vidas y miríadas de sensaciones. Para él.peligroso. como señaló una vez Lord Henry. Debería tener la dignidad de una ceremonia. una compleja criatura multiforme que cargaba dentro de sí extrañas herencias de pasión y pensamiento. y en su opinión. confiable. de algún modo. Simplemente es un método por el cual podemos multiplicar nuestras personalidades. ¿Es la falta de sinceridad una cosa tan terrible? Pienso que no. La forma es absolutamente esencial. Solía maravillarse por la psicología superficial de aquellos que conciben el yo en el hombre como una cosa simple. Porque los cánones de la buena sociedad son. Su gran fortuna fue un certero elemento de seguridad. es un consuelo pobre decir que un hombre que ha tenido una mala cena. Siente instintivamente que los modales son de mayor importancia que la moral. Ésa era. 201 .

con su cabello empolvado y sus parches fantásticos? ¡Qué malvado se veía! El rostro era melancólico y trigueño. con su capucha de gasa. en sus Memorias de los reinados de la reina Isabel y el rey Jacobo. ¿Había algo del temperamento de ella en él? Esos ojos ovalados de párpados pesados parecían mirarlo curiosamente. se erguía Sir Anthony Sherard.” ¿Era la vida del joven Herbert la que a veces llevaba? ¿Algún extraño germen ponzoñoso había reptado entre los cuerpos hasta alcanzar el suyo? ¿Era algún oscuro sentido de aquella gracia arruinada lo que había hecho que tan súbitamente. con la armadura negra y plateada a sus pies. Había grandes escarapelas verdes sobre sus pequeños zapatos en punta. como alguien que era “querido por la corte por su hermoso rostro. A su lado. con su jubón rojo bordado en oro. sonreía Lady Elizabeth Devereux. sobre una mesa yacían una mandolina y una manzana. su gabán con joyas.casa de campo y mirar los variados retratos de aquellos cuya sangre corría por sus venas. descripto por Francis Osborne. su corset de perlas y mangas recortadas color rosa. pronunciara en el estudio de Basil Hallward la súplica loca que había cambiado tanto su vida? Allí. ¿Y qué de George Willoughby. Él conocía su vida y las extrañas historias que se contaban sobre sus amantes. ¿Cuál había sido la herencia de este hombre? ¿Le había legado el amante de Giovanna de Nápoles una herencia de pecado y vergüenza? ¿Sus propias acciones eran simplemente los sueños que el muerto no se había atrevido a realizar? Allí. y sus labios sensuales parecían arquearse con 202 . el cual no lo acompañó mucho tiempo. y casi sin motivo. desde el lienzo descolorido. y su gorguera y puños de bordes dorados. Allí estaba Philip Herbert. Había una flor en su mano derecha y en la izquierda ceñía un collar esmaltado de rosas blancas y de damasco.

Las encarnaciones de la pintura habían languidecido. Sentía que había conocido to- 203 . con sus rizos castaños y su pose insolente! ¿Qué pasiones le había heredado? El mundo lo había tildado de infame. el compañero del príncipe regente en sus días más desenfrenados. Había heredado de ella su belleza. Parecían seguirlo adondequiera que fuera. tenemos ancestros en la literatura tanto como en nuestra propia estirpe. Sin embargo. ¡Qué curioso parecía todo! Y su madre con su rostro de Lady Hamilton y sus labios húmedos.desdén. Ella se reía de él con su holgado vestido de bacante. La sangre de ella también se agitaba en sus venas. ¿Y qué del segundo Lord Beckenham. en su juventud. y uno de los testigos en su matrimonio secreto con la señorita Fitzherbert? ¡Qué pedante y hermoso estaba. La estrella de la Jarretera brillaba sobre su pecho. de labios delgados y vestida de negro. de Lord Ferrars. un mujer pálida. Delicados encajes en forma de rizos caían sobre las manos amarillas y flacas que estaban sobrecargadas de anillos. Había sido un pisaverde del siglo dieciocho. Había veces que le parecía a Dorian Gray que toda la Historia era simplemente la narración de su propia vida. Junto a él estaba colgado el retrato de su esposa. y su pasión por la belleza de los otros. no como la había vivido en acto y circunstancia. muchos de ellos más cercanos quizás en tipo y temperamento. El púrpura se derramaba de la copa que ella sostenía. pero los ojos todavía eran maravillosos en su profundidad y en la brillantez de su color. como había sido en su cerebro y en sus pasiones. y amigo. como mojados de vino -sabía lo que había heredado de ella. y ciertamente con una influencia de la cual somos más conscientes. Había dirigido las orgías en Carlton House. sino como su imaginación la había creado para él. Había hojas de vid en su cabello.

tejido en la rueca entre mujeres. se había embriagado con los jinetes de camisas verdes en sus establos y había cenado en un pesebre de marfil con un caballo de frontales llenos de joyas. había pintado su rostro con colores. En el séptimo capítulo se cuenta cómo.das esas extrañas y terribles figuras que habían pasado por el escenario del mundo e hicieron el pecado tan maravilloso y la maldad tan llena de sutileza. como Tiberio. Hermoso (latín). Tedio de la vida (latín). ese terrible taedium vitae22 . a través de un clara esmeralda el rojo matadero del circo y luego. coronado con laurel. y. como Domiciano. mirando a su alrededor con ojos desfigurados por reflexionar en la daga que iba a terminar con sus días. mientras enanos y pavos reales se retorcían a su alrededor y el flautista se burlaba del que agitaba el incensario. había sido llevado por la Calle de las Granadas hasta una Casa de Oro y escuchado a hombres gritar a su paso “Nerón César”. como en ciertos tapices curiosos o esmaltes astutamente 22. Una y otra vez Dorian solía leer este fantástico capítulo. por miedo a que el rayo lo fulminara. y como Calígula. había vagado por un corredor con espejos de mármol. y había examinado. en un jardín de Capri. en los cuales. 204 . El héroe de la maravillosa novela que tanto había influenciado en su vida había conocido esta curiosa fantasía. leyendo los vergonzosos libros de Elefantina. que aqueja a aquellos a los que la vida no les niega nada. y como Heliogábalo. Le parecía que por algún modo misterioso sus vidas habían sido la suya. en una litera de perlas y púrpura tirada por mulas herradas con plata. y los dos capítulos subsiguientes. enfermo por ese fastidio. se había sentado. traído la Luna desde Cartago y entregado en místico enlace al Sol. 23.

estaban retratadas las terribles y bellas formas de aquellos a quienes el vicio. que mató a su mujer y pintó sus labios con un veneno escarlata para que su amante pudiera sorber la muerte del objeto muerto que acariciaba. la sangre y la fatiga habían vuelto monstruosos o locos: Filippo. y envenenó a Ginevra d’Este con una copa de esmeralda. quien estranguló a Polissena con una servilleta. que había estafado a su padre en los dados cuando apostaba con él su propia alma-. Giambatista Cibo. lleno de ninfas y centauros. cuya belleza sólo era equiparable a su libertinaje. el joven cardenal y arzobispo de Florencia. que en su vanidad buscó asumir el título de Formosus23 . cuya melancolía podía sanarse únicamente con el espectáculo de la muerte. el amante de Isotta y señor de Rímini. fue comprada al precio de un terrible pecado. Gian María Visconti. valuada en doscientos mil florines. como otros hombres la tienen por el vino tinto -el hijo del Demonio. y quien recibió a Leonor de Aragón en un pabellón de seda blanca y carmesí. cuya efigie fue quemada en Roma como la de un enemigo de Dios y del hombre. y en honor a una pasión vergonzosa construyó 205 . que utilizaba un sabueso para cazar hombres vivos y cuyo cuerpo asesinado fue cubierto con rosas por una meretriz que lo había amado. como se contó. hijo y esbirro de Sixto IV. el veneciano. y quien tenía una pasión por la sangre roja. duque de Milán. con el Fraticida cabalgando a su lado y su capa manchada con la sangre de Perotto. conocido como Pablo II.labrados. Pietro Barbi. Pietro Riario. y cuya tiara. Sigismondo Malatesta. y pintó de oro a un adolescente que le servía en el festín como Ganímedes o Hylas. que por burla asumió el nombre de Inocente y en cuyas venas aletargadas la sangre de tres jovencitos fue inoculada por un doctor judío. Borgia sobre su caballo blanco. Ezzelin.

cuando su cerebro se hizo enfermo y extraño. su bonete con joyas y rizos como acantos. la muerte y la locura. Había momentos en que veía la maldad simplemente como una forma por la cual se podía realizar su concepción de la belleza. Carlos VI. que mató a Astorre con su novia. El Renacimiento conoció extrañas maneras de envenenamientos -envenenamientos por un yelmo y una antorcha encendida. y perturbaron su imaginación de día. Los vio de noche. lo bendijo. y cuya gracia era tal que. y quien. y a Simonetto con su paje. Había una horrible fascinación en todos ellos. que había amado con tanta locura a la esposa de su hermano que un leproso le advirtió la demencia que lo estaba dominando. Dorian Gray había sido envenenado por un libro. y Atalanta. por una bola perfumada o una cadena ámbar. con su jubón adornado. sólo pudo ser aliviado con los naipes sarracenos pintados con las imágenes del amor. y. 206 . Grifonetto Baglioni. cuando estuvo moribundo en la plaza amarilla de Perusa. que lo había maldecido. por un guante bordado y un abanico con piedras preciosas. aquellos que lo odiaban no pudieron sino llorar.un templo pagano para la adoración de Cristo.

Capítulo 12 .

cerca de las once. Pero no estaba totalmente seguro. le tocaba el brazo con la mano. ¿No me reconociste? 208 . -¡Dorian! ¡Qué extraordinaria casualidad! He estado esperándote en tu biblioteca desde las nueve. tu abrigo de piel. caminando muy rápido y con el cuello de su sobretodo levantado. y quería verte especialmente antes de irme. o al menos. donde había estado cenando. Un momento después. Dorian lo escuchó detenerse primero en la acera y luego precipitarse detrás suyo. víspera de su cumpleaños trigésimo octavo.Era nueve de noviembre. Estaba volviendo de la casa de Lord Henry. cuando me despidió. Finalmente tuve piedad de tu criado cansado y le dije que se fuera a dormir. Una extraña sensación de miedo. un hombre pasó a su lado en la niebla. En la esquina de la plaza Grosvenor y la calle South Audley. cuando pasaste a mi lado. Me voy a París en el tren de la medianoche. Pensé que eras tú. No dio señales de haberlo reconocido y siguió caminando rápidamente en dirección a su casa. y estaba envuelto en pesadas pieles. que no pudo explicar. Tenía una valija en su mano. Dorian lo reconoció. Pero Hallward lo había visto. Era Basil Hallward. porque la noche era fría y brumosa. lo aquejó. como a menudo recordaría después.

Había un brillante fuego de leña ardiendo en la gran chimenea. Creo que mi casa está cerca de aquí. Pero. Al menos nada debe serlo. Todo lo que llevo conmigo es mi valija. y son sólo las once. ¿no perderás el tren? -dijo Dorian Gray lánguidamente mientras subía los peldaños y abría la puerta con su llave. Estamos frente a tu puerta. El tren no sale hasta las doce y cuarto. Lamento que estés partiendo. iba al club a buscarte cuando te encontré. Tengo la intención de tomar un estudio en París y encerrarme hasta haber finalizado una gran pintura que tengo en la cabeza. -¡Qué forma de viajar para un pintor de moda! ¡Una valija Gladstone y un sobretodo! Entra o la bruma ingresará en la casa. -Tengo muchísimo tiempo -contestó-. pero no estoy completamente seguro de eso. y Hallward miró su reloj.-¿Entre esta niebla. ¿no? -No. Sin embargo. La luz de la lámpara embestía la bruma. y puedo llegar fácilmente a Victoria en veinte minutos. supongo que volverás pronto. mi querido Basil? Casi no puedo reconocer la plaza Grosvenor. Hallward meneó la cabeza. estaré fuera de Inglaterra durante seis meses. Dorian lo miró y sonrió. mientras entraba y seguía a Dorian rumbo a la biblioteca. -Estaré encantado. De hecho. Pero. porque no te visto desde hace mucho tiempo. no es de mí de quién quería hablar. Y recuerda que no debes hablar de nada serio. Tengo algo que decirte. Las lámparas 209 . Déjame entrar un momento. Nada es serio hoy en día. Verás que no me puedo demorar con el equipaje porque lo he enviado con los bultos pesados.

arrojándose sobre el sofá-. sobre una mesita de marquetería. La fiebre por lo anglosajón (francés). a propósito? Dorian se encogió de hombros. Espero que no se trate de mí. pero no tenía nada de que quejarme. mi querido amigo. -Creo que se casó con la doncella de Lady Radley y la ha establecido en París como modista inglesa. La Anglomanie24 está muy de moda allí ahora. -Verás que tu criado me hizo sentir completamente como en casa. con algunos sifones de soda y largos cubiletes de cristal tallado. 210 . -¿De qué se trata? -exclamó Dorian con sus modos impacientes. según escuché. Realmente era muy fiel a mí y parecía muy dolorido cuando se fue. Es la criatura más hospitalaria. -Gracias. Dorian. No frunzas el ceño así. Parece tonto por parte del francés. ¿Qué fue del francés.él no era un mal sirviente. Me lo haces mucho más difícil. ¿no? Pero -¿sabes?. incluyendo tus mejores cigarrillos de boquilla dorada. -Es sobre ti -contestó Hallward con voz profunda y grave. Y ahora. Nunca me gustó. Seguramente hay un poco en la habitación contigua.y debo decírtelo. ¿Tomas otro brandy con soda? ¿O prefieres vino del Rin y agua? Yo siempre lo tomo. Estoy cansado de mí esta noche. Uno a veces imagina cosas que son completamente absurdas. 24. Me dio todo lo que quería. Me gustaría que fuese otra cosa. quiero hablarte seriamente. no tomaré nada más -dijo el pintor sacándose el sombrero y el abrigo y arrojándolos sobre la valija que había puesto en un rincón-. Me gusta mucho más que el francés que solías tener.estaban encendidas y una licorera holandesa de plata abierta se erguía. Sólo te voy a entretener media hora.

El pecado es algo que se inscribe por sí mismo en el rostro del hombre. Dorian. Su vida es espantosa. Me ofreció una suma extravagante. La gente habla a veces de vicios secretos. Yo nunca lo había visto antes. Dorian. y todo ese tipo de cosas. No querrás que la gente hable de ti como de algo vil y degradado. Había algo en el contorno de sus dedos que yo odiaba. aunque sí escuché muchas cosas desde entonces. -No quiero saber nada de ellas. y cuando estoy lejos de ti y escucho todas 211 . Dorian. sin embargo. te veo muy esporádicamente. -Deben interesarte. con tu rostro puro. inocente. no puedo creerlos cuando te veo.me vino a ver el año pasado para que lo retratara. La rechacé. éste se manifiesta en las líneas de su boca. Ahora sé que era completamente acertado lo que imaginé de él. Al menos. No puede ocultarse. Alguien -no mencionaré su nombre. Pero la posición y la riqueza no son todo. Por supuesto. en la caída de sus párpados. No existen tales cosas. y tu maravillosa juventud imperturbable -no puedo creer nada en contra de ti. pero lo conoces. Si un hombre miserable tiene un vicio. y nunca había escuchado nada sobre él en esa época.Dorian suspiró y encendió un cigarrillo. -No es mucho pedir. incluso en la moldura de sus manos. Pero tú. Ten en cuenta que yo no creo esos rumores en absoluto. pero los escándalos sobre mí no me interesan. Creo correcto que sepas que las cosas más tremendas se dicen contra ti en Londres. Y. y es enteramente por tu propio bien que estoy hablando. -¡Media hora! -murmuró. nunca vienes a mi estudio ahora. No tienen el encanto de la novedad. brillante. Amo los escándalos de las demás personas. tienes una posición y riqueza. Todo caballero está interesado en su buen nombre.

Basil. mordiéndose los labios. Dorian. y con quien ninguna mujer casta podía estar en la misma habitación.esas cosas horribles que la gente está murmurando sobre ti. ¡Fue horrible! ¿Por qué tu amistad es tan fatal para los jóvenes? Ese desdichado joven que se suicidó. no porque él sepa algo sobre la mía. Le recordé que eras amigo mío. Sir Henry Ashton debió abandonar Inglaterra con un nombre mancillado. ¿cómo podría estar limpia su historia? Me preguntas sobre Henry Ashton y el joven Perth. James. ¿Qué pasó con el joven duque de Perth? ¿Qué clase de vida lleva ahora? ¿Qué caballero se juntaría con él? -Detente. no sé qué decir. pero que eras un hombre que ninguna muchacha pura debía conocer. Tú eras su gran amigo. y le pregunté qué quería decir. y con una nota de infinito desprecio en su voz-. Tu nombre surgió en la conversación. Me lo dijo. Me lo dijo ante todos. en relación con las miniaturas que has prestado para exhibir en Dudley. ¿Qué pasó con Adrian Singleton y su trágico fin? ¿Qué pasó con el único hijo de Lord Kent y su carrera? Ayer encontré a su padre en la calle de St. Staveley arqueó sus labios y dijo que podías tener los mejores gustos artísticos. Con la clase de sangre que tiene en las venas. un hombre como el duque de Berwick abandona el salón del club cuando tú entras? ¿Por qué tantos caballeros en Londres nunca van a tu casa o nunca te invitan a la de ellos? Solías ser amigo de Lord Staveley. Estás hablando de cosas de las que no sé nada -dijo Dorian Gray. Es porque sé todo sobre su vida. ¿Les enseñé a uno sus vicios y al otro su libertinaje? Si el tonto hijo de 212 . ¿Por qué. Tú y él eran inseparables. Me preguntas por qué Berwick abandona el salón cuando yo entro. Lo encontré en una cena la semana pasada. Parecía destrozado por la vergüenza y el dolor.

y susurran acerca de lo que llaman los desenfrenos de los mejores para intentar simular que están en la sociedad elegante y en íntimos términos con las personas que calumnian. de pureza. Cuando conociste a Lady Gwendolen. ¿Existe una sola mujer decente en Londres que se mostraría con ella en el parque? Incluso a sus hijos no se les permite vivir con ella. Basil. Uno tiene el derecho a juzgar a un hombre por el efecto que ha producido sobre sus amigos. Las clases medias ventilan sus prejuicios morales sobre sus obscenas mesas. y sin embargo puedes sonreír. Tú los llevaste hasta allí. y la sociedad inglesa está totalmente equivocada. Me escucharás. olvidas que estamos en la tierra natal del hipócrita. Ésa es la razón por la cual quiero que seas excelente. -Ten cuidado. En este país. Sí. no deberías haber hecho del nombre de su hermana un objeto de burla. Luego 213 . de bondad. Se han hundido en las profundidades. es suficiente para un hombre tener distinción y cerebro para que toda lengua vulgar se sacuda en su contra. Los tuyos parecen perder todo sentido del honor. Los has llenado de una locura por el placer. ésa no es la cuestión. No has sido excelente. Sé que Inglaterra es muy malvada. -Dorian -exclamó Hallward-. Vas demasiado lejos.Kent elige a su esposa en la calle. ¿Y qué clase de vidas llevan esas personas que presumen ser morales? Mi querido amigo. tú los llevaste hasta allí. -Debo hablar. si no por otra. ¿soy su instigador? Conozco cómo la gente chismorrotea en Inglaterra. ni un soplo de escándalo la había rozado. Sé que tú y Harry son inseparables. ¿qué tengo que ver? Si Adrian Singleton firma cuentas con el nombre de su amigo. Y está lo peor todavía. y tú debes escucharme. Seguramente por esa razón. como estás sonriendo ahora.

Lord Gloucester fue uno de mis más grandes amigos en Oxford. Antes de responder eso. Recuerdo que Harry dijo una vez que todo hombre que se convertía en cura aficionado por un momento comenzaba siempre diciendo eso. y luego procedía a romper su palabra. levantándose del sofá y volviéndose casi blanco de pánico. Le dije que era absurdo. -¡Ver mi alma! -murmuró Dorian Gray. y con un tono de profundo dolor en la voz-. ¿Son ciertas? ¿Pueden ser ciertas? Cuando las escuché por primera vez. ¿Qué pasa con tu casa de campo y la vida que llevas allí? Dorian. Úsala para el bien. Dicen que corrompes a todo el que intima contigo. Tienes una influencia maravillosa. reí. no sabes lo que se dice de ti. No te diré que no quiero darte un sermón. No sé si es así o no. Quiero que tengas un nombre limpio y una historia clara. Quiero que te alejes de las personas espantosas con las que te juntas. y que es suficiente que entres en una casa para que la vergüenza de algún modo la persiga. Tu nombre estaba implicado en la más terrible confesión que jamás leí. ¿Conocerte? Me pregunto si te conozco. no para el mal. Quiero que lleves una vida que haga que el mundo te respete. y me hacen estremecer. Quiero darte un sermón. ¿Cómo lo sabría? Pero se dice eso de ti. Me mostró una carta que su esposa escribió cuando estaba moribunda y sola en su villa de Mentone. 214 . -Sí -contestó Hallward gravemente. que te conocía completamente bien y que eras incapaz de algo así. ver tu alma. Las escucho ahora.hay otras historias -historias sobre que se te ha visto saliendo a hurtadillas al alba de casas espantosas y escurriéndote disfrazado en las guaridas más fétidas de Londres. No encojas los hombros así. debería haber visto tu alma. Me han contado cosas por las que parece imposible dudar. Pero sólo Dios puede hacer eso. No seas indiferente.

Una mueca súbita de pena se disparó en el rostro del pintor.Una amarga risa de burla irrumpió de los labios del hombre joven. Conozco esta época mejor que tú. -¿Piensas eso? -y rió nuevamente. ¿qué derecho tenía de espiar la vida de Dorian Gray? Si había he- 215 . Termina lo que tienes que decir. si lo prefieres. Nadie te creería. Se detuvo por un momento y un salvaje sentimiento de piedad lo aquejó. Respecto de lo que he dicho esta noche. Ahora la verás cara a cara. ¿Por qué no podrías verla? Puedes contárselo a todo al mundo después. Has hablado demasiado de la corrupción. -¡Eso es una blasfemia. -Sí -continuó. tomando una lámpara de la mesa-. lo dije por tu bien. Ven. -¡Tú verás mi alma esta noche! -exclamó. No debes decir cosas como ésa. te mostraré mi alma. yo les agradaría más por eso. de modo que no me hables sobre ella tan tediosamente. Dorian! -exclamó-. Hallward dio un paso atrás. Sabes que siempre he sido un fiel amigo tuyo. Golpeó los pies contra el suelo con su insolente modo infantil. te digo. Había locura orgullosa en cada palabra que pronunciaba. Son horribles y no significan nada. acercándose a él y mirándolo resueltamente a los ojos-. Después de todo. Ven. -No me toques. Si te creyeran. -Lo sé. Sentía un gozo terrible al pensar que alguien más iba a compartir su secreto y que el hombre que había pintado el retrato que era el origen de toda su vergüenza estuviera cargado por el resto de su vida con el horrible recuerdo de lo que había hecho. Verás lo que imaginas que sólo Dios puede ver. es tu propio trabajo.

cho una décima parte de lo que se rumoreaba sobre él. mirando los leños ardientes con sus cenizas como escarchas y sus núcleos latentes de llamas. -Estoy esperando. ¡Niégalos. Basil -dijo el joven con un voz dura y clara. Pero no me pidas que lea nada esta noche. No tendrás que leer mucho. y nunca lo saco de la habitación donde lo escribo. Te lo mostraré si vienes conmigo. te creeré. -Iré contigo. Se dio vuelta. Si me dices que son totalmente falsos de cabo a rabo. Dorian. ¡cuánto habría sufrido! Luego se paró. Eso no importa. -La tendrás arriba. Basil -dijo calmadamente-. 216 . -Subamos. Veo que he perdido el tren. Dorian Gray sonrió. y caminó hacia la chimenea. Todo lo que quiero es una simple respuesta a mi pregunta. corrupto y vergonzante. No puedo dártela aquí. si quieres. y se quedó parado allí. Había un mueca de desprecio en sus labios. niégalos! ¿No te das cuenta por lo que estoy pasando? ¡Dios mío! No me digas que eres malvado. Llevo un diario de mi vida. Dorian. Puedo viajar mañana. Debes darme una respuesta sobre esos horribles cargos que se hacen en tu contra. -Lo que debo decirte es esto -exclamó-.

Capítulo 13 .

Una fría corriente de aire los atravesó. Cuando llegaron a la cima de la escalera. Cierra la puerta detrás de ti -susurró cuando ponía la lámpara sobre la mesa. abrió la puerta y entró. -Estoy encantado -contestó sonriendo. y la luz se agitó por un momento con una llama naranja oscuro. -¿Insistes en saber. -Sí. un retrato tapado con una cortina. Hallward miró a su alrededor con una expresión desconcertada. Luego agregó. un viejo cassone italiano y 218 . Basil? -preguntó en voz baja.Salió de la habitación y comenzó el ascenso. Dorian puso la lámpara en el piso. Caminaban suavemente. con cierta aspereza: -Eres el único hombre en el mundo autorizado a saber todo sobre mí. Basil Hallward lo seguía de cerca. como los hombres lo hacen instintivamente por la noche. Se estaba levantando viento y sacudía a algunas de las ventanas. Has tenido que ver en mi vida más de lo que piensas -y levantando la lámpara. Se estremeció-. sacó la llave y la puso en la cerradura. La habitación se veía como si no hubiese sido habitada por años. Un deslucido tapiz flamenco. La lámpara arrojaba sombras fantásticas sobre el muro y la escalera.

o lo que sea que fuera. Un ratón hizo una huida forzosa hacia el zócalo. trazado con grandes letras de claro bermellón. Sí. ¿quién había hecho eso? Le parecía reconocer sus propias pinceladas. sin embargo. Sin embargo. Basil? Descorre la cortina y verás la mía. alguna infame sátira innoble. -¿No quieres? Entonces debo hacerlo yo dijo el joven. Pero. Dorian. o estás actuando -murmuró Hallward frunciendo el ceño. Una exclamación de horror irrumpió de los labios del pintor cuando vio en la luz lóbrega el rostro ominoso sobre el lienzo burlándose de él. Cuando Dorian Gray encendió una vela consumida a medias que estaba sobre la chimenea. era Dorian. vio que todo el lugar estaba cubierto de polvo y que la alfombra tenía agujeros. además de una mesa y una silla. y arrancó la cortina de su barra y la arrojó al suelo. La voz que habló fue cruel y fría. era 219 . y el marco era de su propio diseño. lo aterrorizó. ¡Santo cielo! ¡Era el propio rostro de Dorian lo que estaba mirando! El horror. -Estás loco. Había algo en su expresión que lo llenaba de desagrado y odio. Era alguna inmunda parodia. En el ángulo izquierdo estaba su propio nombre. y la acercó al retrato. Había un húmedo olor a moho. La idea era monstruosa. las curvas nobles no habían huido por completo de sus narinas cinceladas y su cuello plástico. Él nunca había hecho eso. Había todavía algo de oro en los cabellos esparcidos y cierto escarlata en la boca sensual. Tomó la vela encendida.unos anaqueles casi vacíos: era todo lo que parecía haber allí. Los pesados ojos habían conservado algo del encanto de su azul. -¿Así que piensas que sólo Dios es quien ve el alma. no había destruido totalmente su maravillosa belleza.

.. No había en ella ni dolor verdadero ni gozo verdadero. En un momento de locura. -¿Qué es imposible? -murmuró el joven. o simulaba hacerlo. observándolo con esa extraña expresión que se ve en los rostros de quienes están absorbidos en una obra cuando algún gran artista está actuando. El joven estaba apoyado sobre la chimenea. Estaba húmeda de un sudor viscoso. finalmente. Se había sacado la flor del saco y la estaba oliendo.su propio cuadro.me conociste. -¿Qué significa esto? -exclamó Hallward. aplastando la flor entre sus manos. Se pasó la mano por la frente. Te digo que es imposible. que ahora no sé si lamentar o no. -¡Lo recuerdo! ¡Oh. Era simplemente la pasión del espectador. yendo hacia la ventana y apoyando su frente contra el vidrio frío y empañado por la niebla. cuando era un muchacho -dijo Dorian Gray. y sintió que la sangre había oscilado en un instante del fuego al hielo inactivo. El moho ha invadido el lienzo. pedí un deseo. ¡Su propio cuadro! ¿Qué quería decir? ¿Por qué se había alterado? Se dio vuelta y miró a Dorian Gray con los ojos de un insano. y su lengua reseca pareció incapaz de articular. que me explicó la maravilla de la juventud y terminaste un retrato mío que me reveló la maravilla de la belleza. 220 . quizás con un destello de triunfo en sus ojos. me adulaste. La habitación es húmeda. Las pinturas que usé contenían un desdichado veneno mineral. Su boca se crispó. Un día me presentaste a un amigo tuyo. Su propia voz le sonó chillona y curiosa en sus oídos. -Años atrás. quizá tú lo llamarías súplica. y me enseñaste a ser vanidoso de mis bellos rasgos. Lo sabía. qué bien lo recuerdo! ¡No! Es imposible.

Fuiste para mí un ideal como nunca encontraré de nuevo. -Como tú lo llamabas. Hallward se volvió nuevamente hacia el retrato y lo observó.. Basil -exclamó Dorian con un salvaje gesto de desesperación. Era de adentro. -¡Cristo! ¡Qué cosa he adorado! Tiene los ojos del diablo. -¿No puedes ver tu ideal en él? -dijo Dorian amargamente. -No había nada malvado en él. Por alguna extraña agitación de vida interior la lepra del pecado estaba carcomiéndolo lentamente.y esto es lo que has hecho de tu vida. La superficie parecía estar totalmente inalterada y tal cual como él la había dejado.-Me dijiste que lo habías destruido. Éste es el rostro de un sátiro. Luego se arrojó en la silla desvencijada que estaba junto a la mesa y sepultó la cara entre las manos.. -Todos tenemos el cielo y el infierno dentro de nosotros. de donde venían la inmundicia y el horror. aparentemente. ¡debes ser peor incluso de lo que aquellos que hablan en tu contra creen que eres! Acercó la lámpara al lienzo nuevamente y lo examinó. 221 . -¡Dios mío! Si es cierto -exclamó. -Mi ideal como lo llamas. La carroña de un cadáver en una sepultura enmohecida no era tan pavorosa. Le puso el pie encima y la apagó. Él me destruyó a mí. -Es el rostro de mi alma. -Estaba equivocado. -No creo que sea mi cuadro. nada vergonzante. Su mano se estremeció y la vela cayó de su candelabro al piso y se quedó allí chisporroteando.

unos días antes. ¿Qué es lo que nos enseñan en la infancia? “No nos dejes caer en la tentación. pasando cerca de Hallward cuando lo hacía. Tan pronto 222 . Dorian.-¡Santo Dios. los haré blancos como la nieve”? -Esas palabras no significan nada para mí ahora. Dorian se dio vuelta lentamente y lo miró con los ojos llenos de lágrimas. Dio una mirada salvaje a su contorno. pero pudo escuchar al joven sollozando en la ventana-.” Digámoslo juntos. Te adoré demasiado. ¿No existe en algún lugar un versículo que dice: “Aunque tus pecados sean como escarlata. Se movió lentamente hacia él. como si la imagen en el lienzo se lo hubiera sugerido. qué lección! ¡Qué tremenda lección! -No hubo respuesta. La súplica de tu orgullo ha tenido respuesta. Algo fulguró sobre el cofre pintado que estaba frente a él. susurrado en su oído con aquellos labios burlones. Dorian. -¡Chist! No digas eso. y súbitamente un incontrolable sentimiento de odio hacia Basil Hallward lo poseyó. -Es demasiado tarde. Ambos estamos castigados. y que había olvidado llevar. Basil -balbuceó. La súplica de tu arrepentimiento tendrá una respuesta también. reza -murmuró-. Perdona nuestros pecados. Las pasiones locas de un animal perseguido se agitaron dentro de él. Era un cuchillo que había traído. Has hecho demasiada maldad en tu vida. Dorian. para cortar un trozo de cuerda. Reza. Arrodillémonos y probemos recordar una oración. más de lo que en toda su vida había detestado nada. Líbranos del mal. Su mirada recayó en eso. y detestó al hombre que estaba sentado a la mesa. -Nunca es demasiado tarde. ¡Dios mío! ¿No ves esa cosa maldita mirándonos de reojo? Dorian Gray miró el retrato. Sabía lo que era.

Esperó un momento. tirada sobre la mesa con la cabeza caída. encerrándose en ella. excepto el goteo. Hallward se movió en la silla como si fuera a levantarse. cualquiera hubiera dicho que el hombre estaba dormido simplemente. ¡Qué rápido se había producido todo! Se sentía extrañamente tranquilo y caminando hacia la ventana. Tres veces los brazos extendidos se agitaron convulsivamente. estrellado con miríadas de ojos dorados. el goteo sobre la alfombra raída. Se precipitó hacia él y le clavó el cuchillo en la gran vena que está detrás de la oreja. aunque el hombre ya no se movía. y escuchó. la espalda encorvada. Hubo un quejido sofocado y el sonido horrible de alguien ahogado en sangre. Algo comenzó a gotear en el piso. Miró hacia abajo y vio a un policía haciendo su ronda y proyectando los largos 223 . Lo apuñaló dos veces más. lo tomó y se dio vuelta. No pudo escuchar nada. y sus fantásticos brazos largos. Luego tiró el cuchillo sobre la mesa. todavía presionando la cabeza. No había nadie por ahí. aplastando la cabeza del hombre en la mesa y apuñalándolo una y otra vez. La cosa todavía estaba sentada en la silla. Si no hubiera sido por la roja rasgadura dentada en el cuello y el charco negro coagulado que estaba extendiéndose lentamente sobre la mesa. Durante algunos pocos segundos se quedó encorvado sobre la baranda y examinó el negro pozo hirviente de la oscuridad. la abrió y salió al balcón.como estuvo detrás de él. La casa estaba absolutamente calmada. Luego sacó la llave y regresó a la habitación. ondeando grotescamente las manos de dedos rígidos en el aire. y el cielo era como la cola monstruosa de un pavo real. El viento había barrido la bruma. Abrió la puerta y fue hasta el rellano.

todo estaba quieto. Se detuvo muchas veces y espero. Luego se acordó de la lámpara. Enseguida. parecía gritar de pena. Una luz carmesí de un cabriolé que vagaba brilló en una esquina y luego se desvaneció. se deslizó silenciosamente hacia abajo. tambaleándose al caminar. Una vez que alcanzó la puerta. Era un trabajo morisco bastante curioso. Dudó por un momento. y habría preguntas al respecto. luego volvió y la retiró de la mesa.rayos de su linterna sobre las puertas de las casas silenciosas. El policía se precipitó hacia ella y le dijo algo. Un viento áspero atravesó la plaza. cerrando la ventana detrás de sí. El amigo que había pintado el retrato fatal al cual había debido toda su miseria estaba fuera de su vida. hecho de plata opaca incrustada con arabescos de acero pulido. ¡Qué quieto estaba! ¡Qué horriblemente blancas se veían las largas manos! Era como una ominosa imagen de cera. comenzó a cantar con una voz ronca. Ella se marchó entre tropiezos y riendo. No. puso la llave y la abrió. Las lámparas de gas titilaron y se hicieron azules. No pudo evitar ver el cuerpo muerto. Eso era suficiente. Después de cerrar la puerta detrás de sí. 224 . Quizá sería echado de menos por su sirviente. y los árboles sin hojas sacudieron sus ramas de hierro negro a un lado y al otro. Sentía que el secreto de todo el asunto era no reconocer la situación. Se estremeció y volvió a entrar. De tanto en tanto se detenía y miraba hacia atrás. Una mujer con un mantón bamboleante estaba deslizándose lentamente por las cercas. y tachonado con burdas turquesas. Ni siquiera miró al hombre asesinado. Era simplemente el sonido de sus propios pasos. La madera crujía.

entrando-. Abrió un armario secreto que estaba en el zócalo y los puso allí. a medio vestir y luciendo muy soñoliento... -¿Las dos y diez? ¡Qué espantosamente tarde! 225 . Luego se detuvo. Había habido una locura asesina en el aire. Debían esconderse en algún sitio.. Faltaban veinte minutos para las dos. ¡Meses! Todo podía ser destruido mucho antes de eso. ¿Qué hora es? -Las dos y diez. Nadie lo había visto venir de nuevo. Se sentó y comenzó a pensar. Luego comenzó a tocar la campanilla. ¡París! Sí. Se puso su abrigo de piel y su sombrero y salió al vestíbulo. Alguna estrella roja se había acercado a la Tierra. Francis -dijo. En aproximadamente cinco minutos apareció su mayordomo. Y. como tenía intención de hacerlo. Su mayordomo se había ido a dormir.Cuando llegó a la biblioteca. escuchando el lento y pesado rodeo del policía afuera en la acera. cerrando la puerta muy despacio detrás de sí. pero olvidé mi llave. Era a París al lugar donde Basil había ido.eran ahorcados hombres en Inglaterra por lo que él había hecho. ¿qué evidencias había en su contra? Basil Hallward había dejado su casa a las once. Cada año -cada mes casi. mirando el reloj y pestañeando. y en el tren de la medianoche. Fácilmente podría quemarlos después.. vio la valija y el abrigo en un rincón. Esperó y contuvo la respiración. pasarían meses antes de que se despertara alguna sospecha. sin embargo. Una idea súbita lo sacudió. Luego miró su reloj. Con sus curiosos y discretos hábitos. -Lamento haberte despertado. señor -contestó el hombre. Pocos momentos después descorrió el cerrojo y se deslizó hacia afuera. y viendo la luz de su linterna proyectarse en la ventana. La mayoría de sus criados estaban en Selby Royal.

-Así será. -Correcto. Dorian Gray tiró su sombrero y su abrigo sobre la mesa y entró en la biblioteca. ¿Me dejó algún mensaje? -No. señor. mordiéndose los labios y pensando. Estuvo aquí hasta las once. calle Hertford. señor. Por un cuarto de hora caminó de un lado al otro de la habitación. excepto que le escribiría desde París. -¡Oh! Lamento no haberlo visto. señor. ése era el hombre que necesitaba.Debes despertarme a las nueve mañana. Sí. -¿Vino alguien esta noche? -El Sr. No olvides llamarme a las nueve mañana. Mayfair. Francis. El hombre se alejó por el pasillo con sus pantuflas. 152. Tengo algo que hacer. -Alan Campbell. Luego tomó el Libro Azul de una de las repisas y comenzó a voltear las hojas. Hallward. 226 . -No. si no lo encontraba en el club. y luego se fue a tomar el tren.

Capítulo 14 .

comenzó a tomar el chocolate. Casi era como una mañana de mayo. Se dio vuelta y apoyándose sobre el codo. Pero la juventud sonríe sin razón. El hombre debió tocarlo dos veces en el hombro antes de que despertara. Se veía como un niño cansado del juego o el estudio. Tembló al recordar todo lo que había sufrido. y por un momento el mismo sentimiento de odio hacia Basil Hallward que hizo que lo asesinara mientras estaba senta- 228 . El cielo estaba claro. sobre el lado derecho con una mano debajo de su mejilla.A las nueve en punto de la mañana siguiente su criado entró con una taza de chocolate en una bandeja y abrió las persianas. Es uno de sus principales encantos. y había una calidez agradable en el aire. Su noche no había sido perturbada por ninguna imagen de placer o de pena. Dorian estaba durmiendo completamente apacible. El tierno sol de noviembre inundaba la habitación. Gradualmente los eventos de la noche previa se deslizaron con pies silenciosos y ensangrentados dentro de su cerebro y se reconstruyeron con una terrible nitidez. como si hubiera estado extraviado en algún sueño delicioso. y cuando abrió los ojos una tenue sonrisa atravesó sus labios. Sin embargo no había soñado en absoluto.

como Lord Henry había dicho una vez. Sintió que si seguía lucubrando lo que había padecido se enfermaría o enloquecería. -Lleva esto al 152 de la calle Hertford. “¡Qué cosa tremenda. probando los diferentes platos. no para el día. y abriendo su correspondencia. más grande del que dieron o pudieron dar a los sentidos. Había pecados cuya fascinación estaba más en el recuerdo que en el acto de cometerlos. hizo un ademán a su criado para que esperase. y fue hacia la mesa donde escribió dos cartas. se limpió lentamente los labios con una servilleta. para drogar con opio. y le daban al intelecto un vívido sentido de júbilo. y a la luz del sol ahora. Francis. conversando con su mayordomo sobre nuevos uniformes que pensaba hacer para sus criados en Selby. 229 . y si el Sr. y luego se levantó precipitadamente y se vistió con más cuidado que el usual. Después de tomar su taza de café negro. y cambiándose los anillos más de una vez. consigue su dirección. Sonrió ante algunas de las cartas. Una la puso en su bolsillo. El muerto todavía estaba sentado allí. Tres de ellas lo aburrieron. Campbell no está en la ciudad.do en la silla regresó a él. ¡Qué terrible era! Esas cosas ominosas eran para la oscuridad. prestando gran atención a la elección de su corbata y su alfiler. y se le heló la sangre de furia. Pero el suyo no era de ésos. Cuando sonó la media hora. Una la leyó muchas veces y luego la arrojó al fuego con un leve gesto de molestia en el rostro. Pasó mucho tiempo también desayunando. se pasó la mano por la frente. la otra la entregó al mayordomo. Era una cosa para arrancarse de la mente. extraños triunfos que gratificaban el orgullo más que las pasiones. la memoria de una mujer!”. para asfixiar antes de que ella pueda asfixiarnos.

S’enflent comme des gorges rondes Que soulève un soupir d’amour. Le Vénus de l’Adriatique Sort de l’eauson corps rose et blanc. 25. la edición de Charpentier de papel japonés. Mientras volteaba las páginas su mirada recayó en el poema sobre la mano de Lacenaire. Le sein de perles ruisselant. miró la primera página del libro. dibujando primero flores y toques arquitectónicos. y continuó hasta llegar a esas adorables estrofas sobre Venecia: Sur une gamme chromatique. la fría mano amarilla “du supplice encore mal lavée”26 . De pronto notó que todas los rostros que dibujaba parecían tener un fantástico parecido con Basil Hallward. El encuadernado era de cuero verde cítrico. Frunció el ceño. con aguafuerte Jacquemart. Dedos de fauno (francés). y levantándose. 230 . Cuando se hubo extendido en el sofá. sur l’azur des ondes Suivant la phrase au pur contour.Tan pronto como estuvo solo encendió un cigarrillo y comenzó a bosquejar en un trozo de papel. Esmaltes y camafeos (francés). Del suplicio todavía mal lavada (francés). con su vello rojo y sus “doigts de faune”27 . y luego rostros humanos. estremeciéndose levemente a pesar de sí mismo. 27. Estaba decidido a no pensar en lo que había pasado hasta que fuera absolutamente necesario hacerlo. Era Emaux et Camées25 de Gautier. Les dômes. fue hacia los anaqueles y tomó un volumen al azar. 26. con un diseño de enrejado dorado sembrado de granadas. Se lo había dado Adrian Singleton. Miró sus propios dedos blancos y delgados.

/Las cúpulas sobre el azul de las ondas / Según la frase de puro contorno. /Del seno fluyendo perlas. el fondo era todo. Los súbitos reflejos de color le recordaron el brillo de las aves de pechos de ópalo e iris que revolotean en torno al alto Campanile apanalado. o casi todo. 231 . como Oxford. sentado en una góndola negra con proa de plata y cortinas colgantes. Recostándose con los ojos semicerrados. parecía uno estar flotando sobre los canales verdes de la ciudad rosada y perlada. y había enloquecido por Tintoretto. había conservado el fondo para el romance. Basil había estado con él un período. por las arcadas oscuras y llenas de polvo. Devant una façade rose Sur le marbre d’un escalier. Sobre una gama gromática. Pero Venecia. Había romance en todas partes. ¡Pobre Basil! ¡Qué horrible forma de morir para un hombre! 28. /La esquife arriba y me deja. Jetant son amarre au pilier. /La Venus del Adriático /Saca del agua su cuerpo rosa y blanco.28 ¡Qué exquisitas eran! Cuando se leían. con una gracia sublime. Sur le marbre d’un escalier.L’esquif aborde et me dépose. Venecia entera estaba en aquellas dos líneas. continuó diciéndose una y otra vez a sí mismo: Devant une façade rose. /Se inflan como pecho redondo /Que elevan un suspiro de amor. Recordó el otoño que había pasado allí. /Delante de una fachada rosa /Sobre el mármol de una escalera. y el amor maravilloso que lo había impulsado a locas y deliciosas tonterías. y para el verdadero romántico. Aquellas simples líneas le parecían aquellas líneas rectas de azul turquesa que lo siguen a uno cuando va hacia el Lido. /Echando la amarra al pilar. o andan majestuosamente.

Pero poco después el libro se le cayó de las manos. y cocodrilos con pequeños ojos de berilo se arrastran por el cieno verde y vaporoso. Cuando se encontraban en sociedad ahora. haciendo música de un mármol manchado de besos. y trató de olvidar. Monstruo encantador (francés) 232 . Él era un joven extremadamente inteligente. comenzó a lucubrar a partir de aquellos versos que. y tuvo un horrible ataque de terror. ¿Qué haría entonces? Cada momento era de vital importancia. Leyó sobre las golondrinas que vuelan dentro y fuera del pequeño café de Esmirna donde los hadjis se sientan a contar sus abalorios de ámbar y los mercaderes con turbantes fuman en sus largas pipas adornadas con borlas y se hablan gravemente el uno al otro. únicamente Dorian sonreía: Alan Campbell nunca lo hacía. Quizás se rehusara a venir. y el poco sentido de la belleza de la poesía que tenía lo había obtenido íntegramente de Dorian.Suspiró y levantó el volumen nuevamente. e ibis rosadas. cinco años atrás -casi inseparables. Su pasión intelectual dominante era la ciencia. leyó sobre el Obelisco en la Plaza de la Concordia que llora lágrimas de granito en su exilio solitario sin sol y anhela regresar al Nilo caliente y cubierto de lotos. y buitres blancos con garras de oro. el “monstre charmant”29 que se agazapa en la sala de pórfido del Louvre. Habían sido grandes amigos una vez. ¿Qué sucedería si Alan Campbell estaba fuera de Inglaterra? Pasarían días antes de que regresara. Luego la intimidad había terminado súbitamente. por cierto. En Cambridge había pasado gran cantidad 29. aunque no podía apreciar realmente las artes plásticas. donde hay esfinges. Se puso nervioso. cuentan sobre la curiosa estatua que Gautier compara con una voz de contralto.

y había tenido un buen promedio en Ciencias Naturales. Cada día parecía estar más interesado en la biología. Mientras los 233 . Dorian Gray era el modelo de todo lo que era maravilloso y fascinante en la vida. que tenía el corazón puesto en una banca en el Parlamento para él. Era un músico excelente también. Campbell estaba siempre en Selby Royal o en la casa de la plaza Grosvenor. y. Su intimidad duró dieciocho meses. dando como excusa cuando se lo pedían que estaba tan absorbido por la ciencia que no tenía tiempo para practicar. y nunca tocaba. ciertamente. Para él. y tenía la vaga idea de que un químico es una persona que hace recetas. Cada segundo miraba el reloj. y tocaba el piano y el violín mejor que la mayoría de los aficionados. con gran molestia para su madre. Pero de pronto la gente notó que apenas se hablaban cuando se veían y que Campbell parecía siempre irse temprano de toda reunión en la cual Dorian Gray estaba presente. Si hubo o no una pelea entre ellos nadie lo supo jamás. y después solían ser vistos juntos en la ópera y dondequiera que hubiera buena música. como para muchos otros. y su nombre apareció una o dos veces en algunas reseñas científicas vinculadas a ciertos experimentos curiosos. En verdad. Se habían conocido en casa de Lady Berkshire la noche en que Rubinstein tocó allí. De hecho. fue la música lo que primero los acercó -la música y esa indefinible atracción que Dorian parecía poder ejercer cuando quería.de su tiempo trabajando en el laboratorio. Y esto era verdaderamente cierto. todavía era devoto del estudio de la Química y tenía un laboratorio propio en el cual acostumbraba encerrarse todo el día. casi parecía que le disgustaba escuchar música. que a veces ejercía sin ser consciente de ello. Había cambiado también: estaba extrañamente melancólico a veces. Ése era el hombre que Dorian Gray estaba esperando.

Alan Campbell entraba. Pocos momentos después. -Dile que entre enseguida. con la palidez acrecentada 234 . realmente. y el color volvió a sus mejillas. el tiempo se detuvo para él. Sentía que era él nuevamente. aquella cosa ciega. Daba cautelosas y largas zancadas. desenterraron un futuro ominoso de su tumba y se lo mostraron. El hombre hizo una reverencia y se retiró. Finalmente se levantó y comenzó a caminar a un lado y al otro de la habitación. bailaba como un títere inmundo sobre una tarima. lo vio. y estremeciéndose aplastó con manos sudorosas sus párpados ardientes como si robara la misma médula de la vista y devolviera los ojos a sus cuencas. luciendo muy severo y más pálido todavía. Sus manos estaban curiosamente frías. corrieron ágilmente ante él. estando el tiempo muerto. El tiempo le parecía estar arrastrándose con pies de plomo. súbitamente. Era inútil. y la imaginación. El cerebro tenía su propio alimento con el cual nutrirse. Finalmente la puerta se abrió y su criado entró. Volvió hacia él los ojos vidriados. mientras él estaba siendo empujado por vientos monstruosos hacia el borde mellado de la fisura negra de un precipicio. de lenta respiración no se arrastró más y los pensamientos horribles. Campbell. giraba y se contorsionaba como un ser vivo por el dolor. Francis. Su ataque de cobardía había pasado. Sí. -El Sr. Su propio horror lo petrificó. grotesca por el terror. como un bello ser enjaulado. Un suspiro de alivio brotó de sus labios resecos. Sabía lo que le esperaba allí. Lo observó. señor -dijo el hombre. La incertidumbre se hacía insoportable. Luego.minutos pasaban se agitaba horriblemente. y se burlaba con máscaras conmovedoras.

deben interesarles. -Tenía la intención de no volver a entrar nunca en esta casa.. En los de Dorian había piedad infinita. Gracias por venir. cómo murió. -Deténgase. en una habitación cerrada en el piso superior de la casa. no me concierne. Guárdese sus horribles secretos.. Después de un tenso momento de silencio. Lo que debe hacer es esto. Gray. con mucha calma. Gray. No se inquiete ni me mire así. Ya no me interesan. una habitación a la cual nadie excepto yo tiene acceso. Alan. Éste debe interesarle. Me niego terminantemente a estar mezclado en su vida. por qué murió. Su voz era dura y fría. un hombre muerto está sentado a la mesa. y para más de una persona. se inclinó y dijo. Lo siento terriblemente por usted. Todavía tenía las manos en los bolsillos de su abrigo de astracán. Hablaba con lentitud y deliberación. pero observando el efecto de cada palabra sobre el rostro de quien había mandado a buscar: -Alan. Siéntese. Quién es el hombre. -Sí. Pero no puedo 235 . Ha muerto hace diez horas. Alan. Los ojos de los dos hombres se encontraron. No quiero saber nada más. Si lo que me ha dicho es cierto o no.por su cabello negro como el carbón y sus cejas oscuras. Había una mueca de desdén en la firme mirada escrutadora sobre Dorian. -¡Alan! Es muy amable de su parte. y parecía no haber notado los gestos con los que había sido recibido. Pero usted decía que era un caso de vida o muerte. -Alan. Sabía que lo que iba a hacer era espantoso. son cuestiones que no le conciernen. Campbell tomó una silla junto a la mesa y Dorian se sentó frente a él. es un asunto de vida o muerte.

No será echado de menos durante meses. Cuando se note su ausencia. Alan. entre todo lo demás que le ha enseñado. La merece. ¿Cómo se atreve a pedirme a mí. No tendré nada que ver con el asunto. -Usted está loco. Estoy obligado a involucrarlo en el asunto. ¿quién lo indujo a hacer eso? Usted. -¡Ah! Estaba esperando que me llamara Dorian. -Pero. no debe encontrarse ningún rastro de él aquí. entre todos los hombres del mundo.evitarlo. ahora se supone que está en París. ¿Piensa que voy a arriesgar mi reputación por usted? ¿Qué me importa ese trabajo diabólico que está haciendo? -Fue un suicidio. Nadie vio a esta persona entrar en la casa. sea lo que sea. No tendré absolutamente nada que ver con eso. Sabe química y cosas por el estilo. Dorian. loco al hacer esa monstruosa confesión. le digo. Usted. Ha hecho experimentos. usted es un científico. debe transformarlo a él. No me importa que la vergüenza recaiga sobre usted. Nada me induci- 236 . en un manojo de cenizas que yo pueda esparcir en el aire. que me involucre en este horror? Hubiera creído que usted conocía los temperamentos de las personas. Alan. y a todo lo que le pertenece. -Usted está loco. -¿Se niega todavía a hacer esto por mí? -Por supuesto que me niego. Su amigo Lord Henry Wotton no pudo enseñarle mucha psicología. Alan. Lo que debe hacer es destruir la cosa que está arriba -destruirla de modo que no quede un solo vestigio. No tengo opción. Loco al imaginar que yo movería un dedo para ayudarlo. No lamentaría verlo deshonrado. debo imaginar. Por cierto. Usted es el único hombre que puede salvarme. públicamente deshonrado.

-Tendrá algo que ver en esto. Él pudo no haber tenido intención de hacerlo. él tuvo más que ver con su perdición que el pobre Harry. Olvida eso. Acuda a alguno de sus amigos. Además. No creería estar haciendo algo incorrecto. Si se descubre. No se le movería un pelo. escúcheme. Lo que quiero que haga es simplemente lo que ha hecho antes con frecuencia. Por el contrario. fue un asesinato. sin mi intervención en el asunto. y los horrores que realiza allí no lo afectan. espere un momento. Pero no tendré nada que ver con eso. Si en alguna espantosa sala de disección o laboratorio fétido encontrara a este hombre tirado sobre una mesa de plomo con cunetas rojas que escurren en ellas la sangre que fluye. Dorian. Y. destruir un cuerpo debe ser mucho menos horrible que el tipo de trabajo que está acostumbrado a hacer. -¡Asesinato! Santo Dios. Simplemente me es indiferente todo el asunto. o gratificando su curiosidad intelectual. y seguramente se descubrirá si no me ayuda. No es de mi incumbencia. estoy perdido. No tiene nada que ver conmigo. seguramente será arrestado. Alan. Lo maté. Espere. Ha dado con el hombre equivocado. 237 . recuerde. -Alan. -No tengo ganas de ayudarlo. o algo por el estilo. Usted va a los hospitales y las morgues. No a mí. pero el resultado fue el mismo.rá a dar un paso para ayudarlo. o acrecentando la cantidad de conocimiento del mundo. es la única evidencia en mi contra. ¿a eso ha llegado? No lo delataré. Sea lo que sea mi vida. No sabe lo que me hizo sufrir. Nunca nadie comete un crimen sin hacer algo estúpido. lo miraría simplemente como una materia admirable. Verdaderamente. Sólo escúcheme. Todo lo que le pido es que ejecute un experimento científico. sentiría probablemente que está beneficiando a la raza humana.

-Se lo suplico. lo dobló cuidadosamente. Usted puede conocer el terror algún día. El hombre que está arriba no se irá. Está sentado a la mesa con la cabeza inclinada y los brazos extendidos. ¡Porque me colgarán. Alan! ¿No lo comprende? Me colgarán por lo que he hecho. Le he dicho demasiado al respecto. Mientras lo leía. -Es inútil. -¿Se niega? -Sí. su rostro se iba poniendo lívidamente pálido y se echó hacia atrás en la silla. -No hable de aquellos días. Un horrible sentimiento de enfermedad lo aquejó. Apenas antes de que viniera. Usted no pregunta de dónde vienen los muertos con los cuales experimenta. ¡No! No piense en eso. Pero le ruego que haga esto. Mire el asunto puramente desde el punto de vista científico. No pregunte ahora. se levantó y fue a la ventana. estoy arruinado. Están muertos. y lo abrió.-Alan. tomó un trozo de papel y escribió algo en él. -No es bueno prolongar esta escena. y lo empujó hacia el otro lado de la mesa. y luego levantó el papel. casi desfallecía de terror. Alan. Es una locura de su parte pedírmelo. Alan. Campbell lo miró sorprendido. Piense en la posición en la que estoy. Dorian. se lo suplico. -Los muertos subsisten a veces. Me niego absolutamente a hacer nada en este asunto. Sintió como si su corazón estuviera latiendo hasta morir en alguna cavidad vacía. Fuimos amigos una vez. La misma mirada de piedad apareció en los ojos de Dorian Gray. Después de hacer esto. 238 . Lo leyó dos veces. Luego estiró la mano. ¡Alan! ¡Alan! Si no me ayuda.

como si la desgracia con la cual estaba amenazado ya lo hubiera alcanzado. Lo soporté todo. Parecía aplastarlo. no se enfervorice. Usted estuvo severo. Aquí está. Pero usted me va a ayudar. ofensivo. -Debe hacerlo. Campbell sepultó su rostro entre las manos. No tiene elección. 239 . Ahora es mi turno de dictar condiciones. Era intolerable. Usted sabe cuáles son. La cosa debe hacerse. Venga. Es imposible para usted negarse ahora. Sentía como si le estuvieran apretando un anillo de hierro alrededor de la frente. -Vamos. es mi turno de dictar condiciones. La cosa es simple. deberé enviarla. La mano sobre el hombro le pesaba como una mano de plomo. hay una estufa de gas con amianto. Alan. desagradable. -¿Hay fuego en la habitación de arriba? -Sí. Un quejido brotó de los labios de Campbell y todo su cuerpo tembló. Me trató como ningún hombre se atrevió jamás a tratarme -ningún hombre vivo. -Lo lamento por usted. Si no me ayuda. Alan. cada uno de los cuales era demasiado terrible para ser soportado. pero no me dejó otra alternativa. y un estremecimiento lo atravesó. No lo dilate. El tic-tac del reloj de la chimenea le parecía estar dividiendo el tiempo en átomos separados de agonía. Enfréntela y hágala. -Sí. al menos. poniéndole la mano en el hombro. Dudó un momento.Después de dos o tres minutos de terrible silencio. Tengo escrita una carta ya. Dorian se dio vuelta. Ve usted la dirección. Alan -murmuró-. debe decidir enseguida. se acercó y se paró detrás de él. Intenté ahorrarle esto. como si las palabras pudieran alterar las cosas. Me hará la justicia de admitir eso. -No puedo hacerlo -dijo mecánicamente.

Escriba en una hoja lo que quiere y mi criado tomará un carruaje y le traerá las cosas. -Chist. Cuando la puerta se cerró. Una mosca zumbaba ruidosamente en la habitación. Estuvo temblando como si padeciera fiebre. y puso en el sobre el nombre de su ayudante. -¡Es usted infame. Campbell garabateó algunas líneas. -¿Su vida? ¡Santo cielo! ¡Qué clase de vida! Usted ha ido de corrupción en corrupción. Alan. absolutamente infame! -murmuró. Durante casi veinte minutos.-Debo ir a casa y traer algunas cosas del laboratorio.no es en su vida en lo que estoy pensando. Campbell se levantó nerviosamente de la silla y fue hacia la chimenea. Dorian tomó la nota y la leyó atentamente. -No. quisiera que tuviera hacia mí una milésima porción de la piedad que tengo yo por usted. 240 . Usted ha salvado mi vida -dijo Dorian. Haciendo lo que voy a hacer -lo que me obliga a hacer. Campbell se dio vuelta y mirando a Dorian Gray. -Ah. Luego tocó la campanilla y se la dio a su mayordomo. ninguno de los dos habló. vio que sus ojos estaban llenos de lágrimas. Cuando las campanadas sonaron una vez. Alan -murmuró Dorian con un suspiro-. y el tic-tac del reloj era como el golpe de un martillo. y ahora ha culminado en el crimen. les pasó papel secante. Alan. Había algo en la pureza y refinamiento de ese rostro triste que parecía encolerizarlo. usted no abandonará esta casa. con órdenes de regresar lo más pronto posible y de traerle las cosas a él.

señor? -preguntó a Campbell. De hecho. de otro modo. que tengo otro recado para ti. Campbell no respondió. Aproximadamente diez minutos después un golpe sonó en la puerta. -Sí. -¿Cuánto tiempo llevará tu experimento. y Richmond es un sitio muy bonito. y el criado entró. Debes ir a Richmond enseguida. no quiero ninguna blanca.Se dio vuelta mientras hablaba y se quedó mirando hacia el jardín. y decirle que envíe el doble de orquídeas de las que pedí. -Será suficiente entonces si estás de vuelta a las siete y media. ¿Cuál es el nombre del hombre de Richmond que provee de orquídeas a Selby? -Harden. No cenaré en casa. -No hay problema. Alan? dijo con voz calmada e indiferente. no te hubiera molestado con esto. Francis. -¿Dejo las cosas aquí. ¿A qué hora debo volver? Dorian miró a Campbell. así que no te necesitaré. -Llevará cerca de cinco horas -contestó. señor. Harden. -Gracias. Francis. señor. Es un día encantador. 241 . ver a Harden personalmente. -Sí -dijo Dorian-. señor -dijo el hombre abandonando la habitación. sólo prepara mi vestuario. La presencia de una tercer persona en la habitación parecía darle un coraje extraordinario. Puedes tener la noche para ti. O quédate. Francis. Y me temo. trayendo un gran cofre de caoba con productos químicos. Campbell frunció el ceño y se mordió los labios. un gran rollo de alambre de acero y platino y dos grampas de hierro de forma bastante curiosa. y con la menor cantidad de blancas posible.

y se precipitaba hacia él. Luego se detuvo. -No me importa. no hay tiempo que perder. Dorian abrió la puerta a medias. Recordó que la noche anterior había olvidado. por primera vez en su vida. No lo necesito -dijo Campbell fríamente. como él la había dejado. y con los ojos semicerrados y la cabeza desviada. Sobre el piso frente a él estaba tendida la cortina rota. la cosa cuya sombra deforme y grotesca sobre la alfombra manchada le mostraba que no se había movido. y lo arrojó sobre el retrato. Alan -murmuró. Cuando llegaron al rellano superior. en una de las manos. Allí se detuvo. Exhaló un profundo suspiro. sino que seguía allí. cuando volvió hacia atrás estremecido. Juntos salieron de la habitación. ¿Qué era aquella detestable mancha roja que brillaba. Luego. húmeda y centelleante. Se estremeció. abrió la pequeña ventana. entró rápidamente. Dorian sacó la llave y la puso en la cerradura. se inclinó y levantó el tapiz de oro y púrpura. ¡Qué pesado es este cofre! Usted traiga las demás cosas. y una mirada perturbada apareció en sus ojos.-Ahora. -Creo que no puedo entrar. resuelto a no mirar ni una vez más al hombre muerto. ocultar el lienzo fatal. Campbell se sentía dominado por él. Alan. 242 . vio el rostro de su retrato mirándolo de soslayo a la luz del sol. temiendo darse vuelta. y sus ojos se fijaron en los arabescos del modelo que estaba ante él. como si el lienzo hubiera sudado sangre? ¡Qué horrible era! Le parecía más horrible en ese momento que la cosa silenciosa que sabía que estaba extendida sobre la mesa. Hablaba rápido y de un modo autoritario. Mientras lo hacía.

-Déjeme ahora -dijo una voz severa detrás de él. Fue mucho después de las siete que Campbell volvió a la biblioteca. Se dio vuelta y se apuró. -Usted me ha salvado de la ruina. qué habrían pensado el uno del otro. consciente solamente de que el muerto había estado volcado en la silla y de que Campbell estaba contemplando su resplandeciente rostro amarillo. No puedo olvidar eso -dijo Dorian simplemente. Y ahora. 243 . Nunca nos veremos otra vez.Escuchó que Campbell traía el pesado cofre. Mientras estaba bajando. -He hecho lo que me pidió -murmuró-. pero absolutamente tranquilo. y si así era. adiós. y las otras cosas que había requerido para su espantosa tarea. Empezó a preguntarse si él y Basil Hallward se habrían conocido alguna vez. escuchó la llave girando en la cerradura. Pero el objeto que había estado sentado junto a la mesa había desaparecido. Tan pronto como Campbell se fue. Estaba pálido. Alan. subió. los objetos de hierro. Había un horrible olor a ácido nítrico en la habitación.

Capítulo 15 244 .

y se sentía salvajemente excitado. Había probado ser la esposa excelente de uno de nuestros más tediosos embajadores. pero su modo de inclinarse sobre la mano de su anfitriona fue tan natural y lleno de gracia como siempre. Ciertamente nadie que mirara a Dorian Gray esa noche podría haber sospechado que había atravesado una tragedia más horrible que cualquier tragedia de nuestra época. Era una pequeña reunión. Él mismo no podía evitar sorprenderse de la calma de su conducta y por un momento sintió profundamente el terrible placer de la doble vida. Quizás uno no parezca nunca tan desahogado como cuando debe interpretar un papel. ni aquellos labios sonrientes haber increpado a Dios y a su bondad. a las ocho y media.Esa noche. que era una mujer muy inteligente a la que Lord Henry solía describir como los vestigios de una fealdad realmente notable. y 245 . Dorian Gray era anunciado en el salón de Lady Narborough por criados reverenciantes. organizada rápidamente por Lady Narborough. Aquellos dedos de finos contornos nunca podrían haber empuñado un cuchillo para pecar. que había diseñado ella misma. exquisitamente vestido y usando un manojo de violetas de Parma en el ojal. y después de sepultar a su marido apropiadamente en un mausoleo de mármol. Su frente estaba latiendo con alocado nerviosismo.

y hubiera tirado el sombrero a los molinos por su cariño. como le explicó a Dorian. pero es que una mujer anciana como yo debe tomar aire fresco a veces. realmente los desperezo. y se acuestan temprano. Se levantan temprano. que nunca he tenido ni siquiera un amorío con alguien. y para empeorar el asunto.casado a sus hijas con hombres ricos y bastante mayores. Dorian era uno de sus particulares favoritos. Sus invitados esa noche era bastante tediosos. que una de sus hijas casadas había venido de forma totalmente sorpresiva a quedarse con ella. -Sé. la cocina francesa y el esprit francés cuando lo conseguía. se dedicaba ahora a los placeres de la literatura francesa. y no hay placer en tener un esposo que nunca ve nada. Es de lo más afortunado que no se pensara en usted en esa época. Es pura vida de campo incontaminada. había traído a su marido con ella. que me hubiera enamorado locamente de usted -solía decir-. 246 . No ha habido un escándalo en el vecindario desde la época de la reina Isabel. nuestros sombreros fueron tan indecorosos. porque tienen tan poco que pensar. y los molinos estuvieron tan ocupados en tratar de levantar viento. Se sentará a mi lado y me divertirá. y en consecuencia todos ellos se duermen después de la cena. No sabe el tipo de vida que llevan allí. porque tienen mucho que hacer. Era espantosamente corto de vista. -Por supuesto que yo voy a quedarme con ellos cada verano después de que vengo de Hamburgo. No obstante. y siempre le decía que estaba extremadamente contenta de no haberlo conocido cuando era más joven. No debe sentarse cerca de ninguno de ellos. Como haya sido. y además. detrás de un abanico muy gastado. fue totalmente culpa de Narborough. El hecho era. querido mío.

una vez vistos. tan comunes en los clubes de Londres. y su marido. hasta que Lady Narborough. Lady Ruxton. pero que eran desagradables absolutamente para sus amigos. ciertamente era una reunión tediosa. como muchos de su clase. una criatura de mejillas sonrosadas y patillas blancas que. Lady Alice Chapman. una dama agresiva e insignificante. la Sra. Lamentaba bastante haber venido. una mujer de cuarenta y siete adornada en exceso. que no tenían enemigos. dejó de sentirse aburrido. tapizada en malva. con una nariz ganchuda. una muchacha desaliñada y opaca. pero que era tan peculiarmente simple que para su gran desilusión nadie creería nada en su contra. mirando el gran reloj de bronce dorado que se desparramaba con curvas brillantes sobre la chimenea. tenía la impresión de que la jovialidad extraordinaria puede compensar la total carencia de ideas. y cuando la puerta se abrió y escuchó su lenta voz musical dándole encanto a alguna falsa excusa. una de esas mediocridades de mediana edad. Fue cierto consuelo que Harry fuera a venir. la hija de su anfitriona.Dorian murmuró un agradable cumplido y dio un vistazo a la habitación. con uno de esos característicos rostros británicos que. exclamó: -¡Qué horrible de Henry Wotton llegar tan tarde! Lo invité esta mañana y me prometió fehacientemente no defraudarme. que siempre estaba tratando de estar comprometida. nunca se recuerdan. y las otras eran Ernest Harrowden. Sí. Pero en la cena no pudo comer nada. Erlynne. Lady Narborough estuvo 247 . A dos personas no las había visto jamás. Plato tras plato pasaban si ser probados. con una tartamudez deliciosa y cabellos de un rojo veneciano.

que preparó el menú especialmente para usted”. -¡Cómo pueden los hombres enamorarse de esa mujer! -exclamó la anciana dama-. y que décolletée30 estaba entonces.reprochándole por lo que ella llamaba “un insulto para el pobre Adolfo. Él bebía ansiosamente y su sed parecía incrementarse. y de tanto en tanto Lord Henry lo miraba. -Creo que está enamorado -exclamó Lady Narborough. A cada rato el mayordomo le llenaba la copa de champagne. Ella es el único eslabón entre nosotros y sus vestidos cortos. Lord Henry. Escotada (francés). 31. Realmente no puedo comprenderlo. -Todavía está décolletée -contestó. 248 . no he estado enamorado desde hace una semana entera -no. desde que Madame de Ferrol dejó la ciudad. Está totalmente acertado. -Ella no me recuerda mis vestidos cortos en absoluto. -Simplemente porque ella le recuerda el tiempo en que usted era una muchacha. Pero yo la recuerdo muy bien a ella en Viena hace treinta años. Edición de lujo (francés). de hecho. sorprendiéndose de su silencio y su aire abstraído. y cuando viste un traje muy elegante se ve como una édition de luxe31 de una mala 30. -Dorian -dijo finalmente Lord Henry cuando se estaba sirviendo el chaud froid-. tomando una aceituna con sus dedos largos -. sonriendo-. Ciertamente lo estaría. ¿qué te sucede esta noche? Estás totalmente malhumorado.y teme contármelo por miedo a que me ponga celosa. Lady Narborough -dijo Lord Henry-. -Querida Lady Narborough -murmuró Dorian.

Es uno de sus más íntimos amigos. -Trop d’audace33 . 33. -Es la explicación más romántica -rió la anfitriona-. tenía sus corazones embalsamados y colgados en el cinturón. -Los maridos de las mujeres muy bellas pertenecen a las clases criminales -dijo Lord Henry. Le pregunté si. ¿qué mundo dice eso? -preguntó Lord Henry. -¿Es verdad.novela francesa. Lady Narborough -dijo Dorian-. su cabello se volvió totalmente dorado por la pesadumbre. Su capacidad afectiva familiar es extraordinaria. -¡Oh! Ella es bastante audaz para cualquier cosa. Lady Narborough lo golpeó con el abanico. 249 . Sr. -Bueno. Gray? -Así me asegura ella. -No le creo una palabra al respecto. ¡Pero su tercer marido. pregúntele al Sr. Harry! -exclamó Dorian. no me sorprende en absoluto que el mundo diga que usted es extraordinariamente perverso. Demasiada audacia (francés). Solamente puede ser el próximo mundo. Realmente es maravillosa y está llena de sorpresas. 32. Este mundo y yo estamos en excelentes términos. Lord Henry! ¿No querrá decir que Ferrol es el cuarto? -Por cierto. como Margarita de Navarra. -¡Cuatro maridos! Bajo mi palabra que eso es trop de zêle32 . Demasiado celo (francés). Cuando murió su tercer marido. tomando sorbos de su vino. Lady Narborough. Y. Gray. -Lord Henry. como le dije a ella -dijo Dorian. ¿cómo es Ferrol? No lo conozco. Me dijo que no. porque ninguno de ellos tenía corazón. -Pero. querido mío. levantando las cejas-. -¡Cómo puedes.

Las mujeres prueban suerte. inclinándose hacia adelante en la silla. Lord Henry se puso serio por algunos minutos. por últimola forma en que la gente va por ahí hoy en día diciendo cosas en contra de uno a sus espaldas que son completamente ciertas. -Así lo creo -dijo la anfitriona. riendo-. Usted fue demasiado feliz. Lord Henry. usted no lo habría amado. deberé casarme otra vez para estar a la moda. Pero si realmente todos ustedes adoran a Madame de Ferrol de esa forma ridícula. -Si lo hubiera sido. -Es perfectamente monstruosa -dijo. Hoy en día todos los hombres ca- 250 . Si tenemos demasiados. Si las mujeres no los amaran por sus defectos. -Por supuesto que es cierto. ¿dónde estarían todos ustedes? Ninguno se hubiera casado jamás. -¿No es incorregible? -exclamó Dorian. Cuando una mujer se casa otra vez. Las mujeres nos aman por nuestros defectos. nos perdonarán todo. pero me temo. esto no los alteraría mucho. mi querida dama -fue la respuesta-. No obstante. Lady Narborough -interrumpió Lord Henry-. sacudiendo la cabeza. es porque detestaba a su primer marido. que es completamente cierto. Serían una banda de solteros desafortunados. -Usted nunca se casará otra vez. Cuando un hombre se casa otra vez. Lady Narborough. Nunca me invitará de nuevo a cenar después de haber dicho esto. incluso nuestra inteligencia. es porque adoraba a su primera esposa. los hombres arriesgan la suya.-Todos mis conocidos dicen que usted es muy perverso exclamó la anciana dama. -Narborough no era perfecto -exclamó la anciana dama.

y a veces. 35. Gray debe casarse? -Siempre se lo digo. Lady Narborough -dijo Lord Henry con una inclinación. poniéndose los guantes-. -¡Ah! ¡Qué cínico es usted! -exclamó la anciana dama. Cuando un hombre dice eso uno sabe que la vida lo agotó. Pero no se debe hacer nada precipitadamente. querido mío -exclamó Lady Narborough. empujando hacia atrás la silla y haciendo una señal con la cabeza a Lady Ruxton-. y quiero que ambos sean felices. Pero usted está hecho para ser bueno -usted se ve tan bueno. -Fin du globe35 -contestó su anfitriona. Recorreré minuciosamente Debrett esta noche y haré una lista las damas jóvenes posibles. no me diga que ha agotado la vida. -Bueno. Lady Narborough? -preguntó Dorian. Debe venir a cenar conmigo pronto nuevamente. -¡Qué insensateces habla la gente sobre los matrimonios felices! -exclamó Lord Henry-. -Quisiera que fuera el fin du globe -dijo Dorian con un suspiro-. ¿no piensa que el Sr. apenas legibles. La vida es una gran desilusión. -Fin de siècle34 -murmuró Lord Henry. Lord Henry es muy perverso. Fin de siglo (francés). -Por supuesto. debemos buscar un partido apropiado para él. con sus respectivas edades. 251 . Quiero conseguir lo que The Morning Post llama un enlace apropiado. Fin del mundo (francés). -¿Con sus respectivas edades. -Ah. y todos los solteros viven como casados. Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras no la ame. Lord Henry.sados viven como solteros. Debo hallarle una esposa agradable. Realmente usted es un tónico 34. yo quisiera haberlo sido.

Más que bastante es tan bueno como un festín. -No importa. La moderación es algo fatal. Lady Ruxton -dijo Lord Henry-. El Sr. -Me gustan los hombres que tienen un futuro y las mujeres que tienen un pasado -contestó-. Se reía de sus adversarios. Lord Henry. mucho mejor que el que me recomienda Sir Andrew. Mil disculpas. Lady Narborough. no vi que no había terminado su cigarrillo. -Ahora no hablen demasiado de política y escándalos -chilló Lady Narborough desde la puerta-. seguramente reñiremos arriba. Bastante es tan malo como una comida. Debe decirme con qué gente le gustaría encontrarse.reaparecía de vez en cuando entre sus explosiones. Si lo hacen. porque quiero hacer una reunión deliciosa. Pabellón militar de Gran Bretaña. 252 . Un prefijo aliterado servía como ornamento de la oratoria. -Debe venir a explicarme eso alguna tarde. mi querida Lady Ruxton -agregó-. Lady Ruxton lo observó con curiosidad. Los hombres rieron y el Sr. Chapman se levantó solemnemente de la mesa y fue hacia la cabecera. Parece una teoría fascinante -murmuró mientras salía de la habitación. ¿O piensa que sería una reunión muy femenina? -Temo que sí -dijo riendo mientras se paraba-. Voy a limitarme en el futuro. La estupidez hereditaria de la raza -santo 36. La palabra doctrinario -palabra llena de terror para la mente británica. Chapman comenzó a hablar en voz alta sobre la situación en la Cámara de los Comunes. Dorian Gray cambió de lugar y se sentó al lado de Lord Henry. Izaba el Union Jack36 en el pináculo del pensamiento.admirable. -Le ruego que no lo haga. Fumo demasiado.

de acuerdo con la nobleza. Eso es todo. -¿Estás mejor. Me dijo que va a ir a Selby. Ella ha tenido experiencias. el grupo usual. 253 . Carece de ese indefinible encanto de la debilidad. Una sonrisa arqueó los labios de Lord Henry. ¿Quién más va a venir? -Oh. -Me ha prometido venir el veinte. Ella es muy inteligente. A mucha gente no le agrada. y más aun. que diez años. Creo. y lo que el fuego no destruye. Pies de porcelana blanca. Es un tipo muy moderno. Sus pies son muy bonitos. pero yo lo encuentro encantador. se dio vuelta y miró a Dorian. Han atravesado el fuego. Parecías bastante malhumorado en la cena. como él jovialmente la denominabamostraba ser el baluarte apropiado para la sociedad. nuestra anfitriona. -Me agrada -dijo Lord Henry-. pero diez años con Monmouth deben haber sido como una eternidad. mi querido amigo? -preguntó-. demasiado inteligente para ser mujer. La duquesita está totalmente entregada a ti. lo endurece. me dijo. pero no son pies de barro. -Una eternidad. -Estoy completamente bien. sí. Compensa su vestimenta a menudo demasiado adornada con ser siempre demasiado educado. He invitado a Lord Grotrian. Harry. -Me aburre espantosamente. casi tanto como él la aburre a ella. si prefieres. -¿Monmouth estará allí también? -Oh. Son los pies de barro los que hacen precioso el oro de la imagen. -Estuviste encantador anoche. los Willoughbys. Estoy cansado. Harry.sentido común inglés. Lord Rugby y su esposa. -¿Cuánto hace que está casada? -preguntó Dorian. Geoffrey Clouston.

. No fui al club.. Caminé sin rumbo. pregúntale a él. Harry -dijo. Lord Henry se encogió de hombros. Olvidé lo que hice. si quieres saber la hora exacta. Luego se mordió los labios-. Algo te ha sucedido. -No te intereses por mí. -¡Ah! ¡Qué fastidiosas son las personas! Intenta que venga. Iré a verte mañana o pasado. -No. No. -¿Fuiste al club? -Sí -contestó. te fuiste muy temprano anoche. abandonando la habitación. Chapman. y mi criado debió abrirme. -Intentaré estar allí. No estuve en casa sino a eso de las tres.-No sé si podrá venir. Me iré a casa. Te fuiste antes de las once. No subiré. Dale mis excusas a Lady Narborough. -Correcto. 254 . Dorian. No quiero jerez. Estoy irritable. gracias. Debo irme a casa. -Mi querido amigo. Harry. ¿Qué hiciste después? ¿Fuiste derecho a tu casa? Dorian lo miró precipitadamente y frunció el ceño. Si quieres alguna prueba que lo corrobore. Yo siempre quiero olvidar lo que estuve haciendo. Harry -dijo por último-. Quizá deba ir con su padre a Montecarlo. No eres tú mismo esta noche. y de mal humor. Harry. Llegué a las dos y media. Dime qué es. Había olvidado mi llave en casa. Vendrá la duquesa. ¡cómo si me importara! Vayamos al salón de arriba. Dorian. Apuesto a que te veré mañana a la hora del té. ¡Qué inquisitivo estás. no quiero decir eso. Harry! Siempre quieres saber lo que uno estuvo haciendo. Sr. A propósito. Dorian.

Sin embargo. tocó algún resorte oculto. delicadamente labrada. se hudieron allí. Encendió un cigarrillo y luego lo tiró. El olor a ropa chamuscada y a cuero quemado fue horrible. Sus dedos se movieron instintivamente hacia él.Cuando estuvo de vuelta en su casa. y cordones de seda de don- 255 . y después de quemar algunas pastillas argelinas en un bracero de cobre calado. detestaba. Tiró otro leño allí. Se dio cuenta de eso. abrió el armario secreto en el cual había tirado el abrigo y la valija de Basil Hallward. Un inmenso fuego estaba ardiendo. Sus párpados cayeron hasta que las largas franjas de pestañas tocaron sus mejillas. y se mordía nerviosamente el labio inferior. sin embargo. se lavó las manos y la frente con un fresco vinagre de almizcle. Pero todavía observaba al escritorio. Un cajón triangular salió lentamente. hecho de ébano con incrustaciones de marfil y lapislázuli. Finalmente se sintió débil y enfermo. Un loco deseo lo poseyó. Lo contempló como si fuera un objeto que podía fascinar y atemorizar. Los objetos peligrosos debían ser destruidos. y después de cerrar la puerta de su biblioteca. Le tomó tres cuartos de hora consumir todo. Sus ojos brillaban extrañamente. fue hacia él. de costados modelados con ondas curadas. fue consciente de que el sentimiento de terror que pensó que había aniquilado había vuelto. Odiaba la idea de tocarlos siquiera. como si contuviera algo que deseaba y. Entre dos ventanas estaba el gran escritorio florentino. Su respiración se aceleró. debía hacerse. y quería estar calmado. y se cerraron sobre algo. De pronto se paró. Tembló. Era una cajita china de laca negra y polvo de oro. Finalmente se levantó del sofá en el cual estaba tendido. Las preguntas casuales de Lord Henry lo habían hecho perder la calma por un momento. y después de abrirlo.

Luego temblando. Adentro había una pasta verde. Titubeó por algunos momentos. La abrió. -Es demasiado lejos para mí -murmuró. con una sonrisa extrañamente inmóvil en los labios. señor -contestó el hombre-. vestido vulgarmente y con una bufanda envolviéndole el cuello. aunque la atmósfera de la habitación era terriblemente cálida. de aroma curiosamente denso y persistente. se deslizó silenciosamente fuera de la casa. El hombre meneó la cabeza. Lo llamó y en voz baja le dio la dirección al conductor. 256 . Dorian Gray. se estiró y miró el reloj. Faltaban veinte minutos para las doce. -Correcto. En la calle Bond encontró un coche con un buen caballo. de cera brillante. -Aquí hay una libra para usted -dijo Dorian-. cerró el escritorio y fue a su habitación.de pendían esferas de cristal y borlas de hilos metálicos. Y después de guardarse la tarifa hizo girar al caballo y condujo velozmente en dirección al río. Le daré otra si va rápido. Cuando la medianoche estaba sonando con golpes de bronce en el aire oscuro. Guardó la caja. Estará allí en una hora.

Capítulo 16 257 .

y los faroles empañados lucían lívidos en la bruma húmeda. De algunos de los bares venía el sonido de risotadas horribles. Había fumaderos de opio donde se podía comprar el olvido.Una lluvia fría comenzaba a caer. Un vapor se levantaba del caballo cuando trotaba sobre los charcos. guaridas de horror donde la memoria de los viejos pecados podía destruirse con la locura de pecados nuevos. Las ventanas laterales del coche estaban cargadas de un tejido de bruma gris. Dorian Gray observaba con ojos indiferentes la sórdida vergüenza de la gran ciudad. Una vez el hombre se perdió y debió volver atrás media milla. con el sombrero echado sobre la frente. Las fondas estaban cerrando. En otros. Tirado en el coche. y de tanto en tanto se repetía a sí mismo las palabras que Lord Henry le había dicho el primer día que se vieron “Curar el alma por medio de los sentidos y los sentidos por medio del alma”. 258 . A menudo lo había probado y lo probaría otra vez ahora. Los faroles de gas fueron disminuyendo y las calles se hicieron más estrechas y tenebrosas. Sí. ése era el secreto. La luna colgaba baja en el cielo como una calavera amarilla. los ebrios alborotaban y gritaban. De tanto en tanto una inmensa nube deforme extendía un largo brazo y la ocultaba. y hombres y mujeres lóbregos se agrupaban en grupos dispersos alrededor de las puertas.

Esa ominosa avidez por el opio comenzó a carcomerlo. estaba enferma de muerte. yendo más despacio a cada paso. La niebla era más ligera allí. El conductor se rió y lo azotó para que avanzara. y como la bruma se espesaba. Golpeó al caballo enloquecidamente con su bastón. pero aunque el perdón fuera imposible. Verdaderamente. y pudo ver hornos extraños con forma de botella y lenguas naranjas de fuego en forma de abanico. ¿Qué podía redimir eso? ¡Ah! Para eso no había redención. el olvido todavía era posible. Avanzaba el coche trabajosamente. y las calles eran como el tejido negro de alguna araña que lo estiraba. Él rió como respuesta y el hombre se quedó en silencio. Levantó la ventana y le pidió al hombre que fuera más rápido. Su garganta ardía y sus manos delicadas se retorcían nerviosamente unidas. según le parecía. Luego pasaron cerca de unas fábricas solitarias. y él estaba decidido a olvidar. luego se desvió a un costado y partió al galope. ¿qué derecho tenía Basil de hablarle como le había hablado? ¿Quién era para juzgar a los otros? Dijo cosas que fueron espantosas. El caballo tropezó en un hoyo. a aplastarlo como uno aplasta la víbora que nos ha picado. La monotonía se hizo interminable. Un perro ladró mientras pasaban. a extirpar el asunto. por cierto. en la oscuridad. 259 . ¿Era verdad que los sentidos podían curarla? Se había derramado sangre inocente. El camino parecía interminable.“¡Curar el alma por medio de los sentidos. y los sentidos por medio del alma!” ¡Cómo resonaban esas palabras en sus oídos! Su alma. tuvo miedo. una gaviota errante chilló. y lejos. imposibles de resistir. horribles.

la guarida detestable. se le hizo querida ahora por la misma razón. Encima de los teja- 260 . la misma vileza del ladrón y el proscripto. con una espantosa repetición los labios mordidos de Dorian Gray dibujaban y volvían a dibujar esas palabras sutiles que se vinculaban con el alma y los sentidos.Después de un rato dejaron el camino de barro y volvieron a hacer estrépito sobre las calles de pavimento vulgar. por aprobación intelectual. El alboroto ordinario. De pronto el hombre detuvo el coche con un tirón en la cima de un oscuro callejón. Las observaba con curiosidad. eran más vívidos. pero de vez en cuando sombras fantásticas se recortaban sobre las persianas iluminadas. Cuando giraron en una esquina una mujer les gritó algo desde la puerta y dos hombres persiguieron el coche casi cien yardas. el más terrible de los apetitos del hombre. Esas cosas eran las que necesitaba para el olvido. La fealdad que una vez había sido odiosa para él porque hacía reales a las cosas. El conductor los golpeó con el látigo. la cruda violencia de la vida desordenada. Se dice que la pasión nos hace pensar en círculo. Una furia opaca le comía el corazón. con su intensidad de impresión. pasiones que sin tal justificación todavía hubieran dominado su temperamento. En tres días sería libre. y las sombras soñadoras de la canción. La fealdad era la única realidad. excitaba con fuerza cada nervio y fibra trémulos. que todas las graciosas formas del arte. y el salvaje deseo de vivir. Por cierto. hasta que encontró en ellas la expresión plena de su humor y justificaron. La mayoría de las ventanas estaban a oscuras. De una célula a otra de su cerebro se deslizaba un único pensamiento. Las detestó. Se movían como marionetas monstruosas y hacían gestos de seres vivos.

dos bajos y de las dentadas chimeneas de las casas. Poco después escuchó pasos en el corredor y la cadena que se desenganchaba. y entró sin decir una palabra a la figura deforme que se allanó en las sombras mientras él ingresaba. La corrió y pasó a una gran habitación baja que se veía como si una vez hubiera sido un salón de baile de tercera clase. Se apresuró hacia la izquierda. Se detuvo y golpeó de un modo peculiar. En una de las ventanas superiores había una lámpara. La luz se sacudía y se astillaba en los charcos. El pavimento viscoso lucía como un impermeable mojado. caminó rápidamente en dirección al muelle. Al final del vestíbulo colgaba una cortina verde rasgada que se meció con el viento borrascoso que entró de la calle detrás de él. Mecheros de gas de llamas estridentes se opacaban y distorsionaban en los espejos sucios de moscas que estaban enfrente. Guirnaldas de bruma blanca se colgaban como velas fantasmales a las vergas. -¿No es cerca de aquí? -preguntó secamente por la ventanilla. Reflectores de estaño llenos de grasa detrás de ellos ha- 261 . -Así es -contestó y después de salir bruscamente y darle al conductor la propina que le había prometido. Un fulgor rojo venía de un buque de vapor de gran altura que estaba quemando carbón. dándose vuelta de vez en cuando para ver si alguien lo estaba siguiendo. se elevaban los negros mástiles de los barcos. Aquí y allá brillaba una linterna en la popa de algún inmenso buque mercante. En aproximadamente siete u ocho minutos llegó a la casita andrajosa que estaba empotrada entre dos fábricas pobres. La puerta se abrió calladamente. Dorian se enderezó y examinó los alrededores. alineados sobre las paredes.

Mi hermano pagó finalmente la cuenta. George tampoco me habla. En un rincón. no quiere amigos. Ninguno de los chicos me habla ahora. -¿Tú aquí. -Pensé que te habías ido de Inglaterra. Mientras Dorian se precipitaba sobre los tres peldaños desvencijados. el denso aroma a opio lo alcanzó. El hombre la miró aterrorizado y comenzó a llorar. El piso estaba cubierto de serrín ocre. pisoteado por todas partes con barro y manchado con oscuros círculos de licor volcado. con la cabeza sepultada entre los brazos. 262 . Creo que he tenido demasiados amigos. Mientras uno tiene este material. lo miró y le hizo un gesto con la cabeza. No me importa -agregó con un suspiro-. -Darlington no va hacer nada. Algunos malayos estaban agachados junto al hornillo de carbón. Adrian? -murmuró Dorian. Al final de la habitación había una escalerita que conducía a una oscura recámara. un marinero tirado sobre la mesa. burlándose de un anciano que se peinaba las mangas de su abrigo con expresión de disgusto. Cuando entraba. y cerca del bar chillonamente pintado que atravesaba un lado completo se paraban dos mujeres. -¿Dónde más podría estar? -contestó indiferentemente-..cían temblorosos discos de luz. Dio una profunda inhalación. jugando con dados de hueso y mostrando sus dientes blancos cuando conversaban. y sus narinas se estremecieron de placer.. dudando. -Creo que tiene hormigas coloradas encima -rió una de ellas cuando Dorian pasaba. un hombre joven de cabellos rubios lacios que estaba inclinado sobre una lámpara encendiendo una pipa larga y delgada.

Dorian se estremeció y miró a su alrededor los seres grotescos que estaban tendidos en posturas fantásticas sobre colchones andrajosos. Los miembros encorvados, las bocas abiertas, los ojos perplejos y opacos, lo fascinaron. Sabía en qué extraños paraísos estaban sufriendo, y en qué oscuros infiernos les estaban enseñando el secreto de algún goce nuevo. Estaban mejor que él. Él estaba encarcelado por el pensamiento. La memoria, como una horrible enfermedad, estaba devorando su alma. De vez en cuando le parecía ver los ojos de Basil Hallward mirándolo. Sintió que no podía quedarse. La presencia de Adrian Singleton lo perturbaba. Quería estar donde nadie supiera quién era. Quería escapar de sí mismo. -Voy a otro lugar -dijo después de una pausa. -¿Al muelle? -Sí. -Esa gata loca seguramente estará allí. Ya no la quieren en este lugar. Dorian se encogió de hombros. -Me enferman las mujeres que lo aman a uno. Las mujeres que nos odian son mucho más interesantes. Además, el material es mejor allí. -Es más de lo mismo. -Me gusta más. Ven a tomar algo. Debo tomar algo. -No quiero nada -murmuró el joven. -No importa. Adrian Singleton se levantó perezosamente y siguió a Dorian hasta el bar. Un mulato con un turbante raído y un abrigo andrajoso sonrió sarcásticamente dándoles un espantoso saludo, mientras les tendía una botella de brandy y dos copas delante de ellos. Las mujeres se

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acercaron y comenzaron a charlar. Dorian les dio la espalda y le dijo algo a Adrian Singleton en voz baja. Una sonrisa curvada, como un pliegue malayo, se retorció en la cara de una de las mujeres. -Estamos muy orgullosos esta noche -dijo con desdén. -Por el amor de Dios, no me hable -exclamó Dorian, golpeando los pies contra el piso-. ¿Qué quiere? ¿Dinero? Aquí está. No me hable nunca más. Dos chispas rojas centellearon por un momento en los ojos hinchados de la mujer, luego se desvanecieron y los dejaron opacos y vidriosos. Torció la cabeza y sacó las monedas del mostrador con dedos ávidos. Su compañera la observaba con envidia. -Es inútil -suspiró Adrian Singleton-. No me importa regresar. Soy completamente feliz aquí. -Escríbeme si quieres algo, ¿lo harás? -dijo Dorian, después de un rato. -Quizás. -Buenas noches, entonces. -Buenas noches -contestó el joven, subiendo los peldaños y limpiándose la boca reseca con un pañuelo. Dorian caminó hacia la puerta con un aspecto de pesadumbre en el rostro. Cuando corrió la cortina, una espantosa risa brotó de los labios pintados de la mujer que había tomado su dinero. -¡Ahí va el del pacto con el diablo! -hipó con voz ronca. -¡Maldita sea! -respondió él-. No me llame así. Ella chasqueó los dedos. -Príncipe Encantador es como le gusta que lo llamen, ¿verdad? -le gritó por detrás.

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El marinero soñoliento se levantó mientras ella hablaba, y miró salvajemente a su alrededor. El sonido de la puerta del vestíbulo cerrándose recayó en sus oídos. Salió corriendo, como si estuviera en una persecución. Dorian Gray se apuraba camino al muelle entre la llovizna. Su encuentro con Adrian Singleton lo había conmovido extrañamente, y se preguntaba si la ruina de aquella vida joven era realmente por su influencia, como Basil Hallward le había dicho con tanta infamia y como un insulto. Se mordió los labios, y por unos segundos sus ojos se entristecieron. Después de todo, ¿qué le importaba? Los días de la vida eran demasiado breves para cargar con los errores de otro sobre los hombros. Cada hombre vivía su propia vida y pagaba su precio por vivirla. La única desgracia era que se tuviera que pagar tantas veces por una sola falta. Uno debía pagar una y otra vez, verdaderamente. En sus tratos con el hombre, el destino nunca cerraba las cuentas. Hay momentos, según nos cuentan los psicólogos, en que la pasión por el pecado, o por lo que el mundo llama pecado, domina tanto la naturaleza, que cada fibra del cuerpo, como cada célula del cerebro, parecen tener instintos con impulsos amedrentadores. Los hombres y las mujeres pierden en tales momentos la libertad de elegir. Se dirigen a un fin terrible como lo hacen los autómatas. Se les quita elección y la conciencia también está muerta, o, si vive aún, vive sólo para dar fascinación a su rebelión y encanto a la desobediencia. Porque todos los pecados, como los teólogos no se cansan de recordarnos, son pecados de desobediencia. Cuando aquel espíritu excelso, aquella estrella del alba malvada, cayó del cielo, fue por su rebeldía.

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Indolente, concentrado en el mal, con la mente sucia, y el alma ávida de rebelión, Dorian Gray seguía acelerando sus pasos mientras caminaba, pero cuando se lanzaba dentro de una lóbrega arcada, que le había servido a menudo de atajo hacia el lugar de mala reputación al que estaba yendo, sintió de pronto que lo tomaban por detrás, y antes de que tuviera tiempo de defenderse estaba aprisionado contra la pared, con una mano brutal alrededor del cuello. Luchó enloquecidamente por su vida, con un terrible esfuerzo arrebató los dedos que lo atenazaban. En un segundo oyó el resorte de un revólver, vio el brillo de un cañón pulido apuntándole justo a la cabeza, y la forma morena de un hombre petiso y gordito que lo enfrentaba. -¿Qué quiere? -balbuceó. -Quédese quieto -dijo el hombre-. Si se mueve, le disparo. -Usted está loco. ¿Qué le he hecho? -Usted desbarató la vida de Sibyl Vane -fue la respuesta-, y Sibyl Vane era mi hermana. Ella se suicidó. Lo sé. Su muerte fue por su culpa. Juré que lo mataría por eso. Durante años lo he buscado. No tenía pista, ni rastro. Las dos personas que podían describirlo estaban muertas. No sabía nada de usted excepto el apodo con el que ella solía llamarlo. Lo escuché esta noche por casualidad. Haga las paces con Dios porque esta noche va a morir. Dorian enfermó de pavor. -Nunca la conocí -tartamudeó-. Nunca la conocí. Usted está loco. -Es mejor que confiese su pecado, porque tan cierto como que me llamo James Vane, usted va a morir. Fue un momento horrible. Dorian no sabía qué decir ni qué hacer.

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-¡Arrodíllese! -gruñó el hombre-. Le doy un minuto para ponerse en paz, nada más. Parto esta noche hacia la India y debo cumplir mi deber primero. Un minuto. Eso es todo. Los brazos de Dorian cayeron abatidos. Paralizado de terror, no sabía qué hacer. De pronto una esperanza salvaje centelleó en su cerebro. -Deténgase -gritó-. ¿Cuánto hace que su hermana murió? ¡Rápido, dígamelo! -Dieciocho años -dijo el hombre-. ¿Por qué me lo pregunta? ¿Qué importan los años? -Dieciocho años -se rió Dorian Gray, con un toque de triunfo en su voz-. ¡Dieciocho años! ¡Lléveme debajo de la lámpara y míreme a la cara! James Vane dudó un momento, sin comprender qué significa aquello. Luego tomó a Dorian Gray y lo apartó de la arcada. Lóbrega y ondeante porque estaba sacudida por el viento, la luz sirvió sin embargo para mostrarle el ominoso error, según parecía, en el cual había caído, porque el rostro del hombre que había buscado para matar tenía todo el fulgor de la adolescencia, toda la pureza sin mácula de la juventud. Parecía ser un jovencito de poco más de veinte veranos, apenas mayor, si lo era realmente, de lo que su hermana había sido cuando había partido tantos años atrás. Era obvio que no se trataba del hombre que había destrozado su vida. Aligeró la presión y caminó hacia atrás trémulo. -¡Dios mío! ¡Dios mío! -exclamó. ¡Y yo lo hubiera asesinado! Dorian Gray dio un largo respiro. -Ha estado a punto de cometer un crimen terrible -dijo mirándolo severamente-. Piense que esto es un

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aviso para que usted no tome venganza por mano propia. -Perdóneme, señor -murmuró James Vane-. Fui engañado. Una palabra casual que escuché en esa condenada guarida me llevó a una pista falsa. -Será mejor que vuelva a casa y tire esa pistola, o puede meterse en problemas -dijo Dorian, girando sobre sus talones y yendo lentamente hacia la calle. James Vane se detuvo en el pavimento, horrorizado. Estaba temblando de pies a cabeza. Después de un rato, una sombra negra que había estado deslizándose por la pared húmeda se mostró bajo la luz y se acercó a él con pasos furtivos. Sintió que una mano se posaba en su brazo y se dio vuelta sorprendido. Era una de las mujeres que había estado bebiendo en el bar. -¿Por qué no lo mataste? -chilló, acercándole el rostro malicento-. Supe que lo estabas persiguiendo cuando saliste corriendo de la casa de Daly. ¡Eres un tonto! Deberías haberlo matado. Tiene mucho dinero y es muy malo. -No es el hombre que estoy buscando -contestó-, y no quiero el dinero de ningún hombre. Quiero la vida de un hombre. El hombre cuya vida quiero debe tener cerca de cuarenta años ahora. Éste es casi un adolescente. Gracias a Dios, no tengo su sangre en mis manos. La mujer se rió amargamente. -¡Casi un adolescente! -dijo con desdén-. ¡Hombre! Hace casi dieciocho años el Príncipe Encantador me convirtió en lo que soy. -¡Mientes! -gritó James Vane. Ella levantó las manos al cielo. -Ante Dios te estoy diciendo la verdad -exclamó. -¿Ante Dios?

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Él es la peor persona que viene aquí. Hace casi dieciocho años que lo conozco. sin embargo -agregó con una mirada enfermiza. Dicen que se vendió al diablo por un rostro bello. Yo sí. 269 . Dame algo de dinero para el hotel de esta noche.-Que me quede muda si no es así. Le temo. Cuando se dio vuelta. -¿Lo juras? -Lo juro -dijo un ronco eco de su boca plana-. pero Dorian Gray había desaparecido. Se apartó de ella con un juramento y se precipitó hacia la esquina de la calle. la mujer se había esfumado también. Pero no me lleves delante de él -gimió-. No ha cambiado mucho desde entonces.

Capítulo 17 270 .

mirándolos.Una semana más tarde Dorian Gray estaba sentado en el invernadero de Selby Royal. que con su marido. Gladys. Es una idea deliciosa. y se esperaba que llegaran más al día siguiente. de aspecto rendido. 271 . forrada en seda. La reunión se componía de doce personas. -¿De qué están hablando ustedes dos? -dijo Lord Henry. estaba entre sus invitados. y sus anchos labios rojos estaban sonriendo por algo que Dorian le había susurrado. Sus manos blancas se movían exquisitamente entre las tazas. Era la hora del té. Lord Henry estaba tirado hacia atrás sobre una silla de mimbre. Tres hombres jóvenes vestidos con elegantes smokings estaban ofreciendo tortas a algunas mujeres. Espero que Dorian te haya contado sobre mi plan de rebautizar todas las cosas. hablando con la bonita duquesa de Monmouth. En un diván color durazno se sentaba Lady Narborough. un hombre de sesenta años. simulando escuchar la descripción del duque del último escarabajo brasileño que había sumado a su colección. yendo hacia la mesa y apoyando la taza-. y la tierna luz de la inmensa lámpara recubierta de encaje que estaba sobre la mesa encendía la delicada porcelana y la plata forjada del servicio que la duquesa presidía.

Gladys -gritó él. no cambiaría ninguno de sus nombres por nada del mundo. Los dos son perfectos. hundiéndose en la silla-. mirándolo con sus ojos maravillosos-. Harry -replicó la duquesa. entendiendo la obstinación de ella. -Entonces. ¿cómo deberíamos llamarte. y estoy segura de que el Sr.-Pero yo no quiero ser rebautizada. Los nombres lo son todo. -No quiero escuchar nada -rió Lord Henry. pero hemos perdido la facultad de darles nombres adorables a las cosas. Ayer corté una orquídea para mi ojal. -Me desarmas. 272 . ¡De una etiqueta no hay escapatoria! Rechazo el título. Estoy completamente satisfecha con mi nombre. Nunca me peleo con las acciones. -Su nombre es Príncipe Paradoja -dijo Dorian. Es una triste verdad. -Lo reconozco enseguida -exclamó la duquesa. Me dijo que era un fino espécimen de Robinsoniana. Gray debe estarlo con el suyo. El hombre que llama pala a la pala debería estar obligado a usarla. tan impresionante como los siete pecados capitales. -¿Quieres que defienda mi trono entonces? -Sí. Es lo único para lo que serviría. Harry? -preguntó ella. Mi única pelea es con las palabras. Estaba pensando principalmente en las flores. -Mi querida Gladys. o algo espantoso por el estilo. Era un maravilloso objeto moteado. -Prefiero los errores de hoy -contestó ella. -Doy las verdades de mañana. Ésa es la razón por la cual odio el realismo vulgar en la literatura. En un momento de irreflexión le pregunté a uno de los jardineros cómo se llamaba. -Las realezas no pueden abdicar -cayó de los bonitos labios de ella como una advertencia.

por otro lado. como buena tory. Harry? -Te lo doy. -¿Querrías que tomase el veredicto de Europa sobre él? -inquirió.-De tu escudo. -¿No te agrada tu país entonces? -preguntó ella. créeme. Valoras demasiado la belleza. Gladys. -¿Eso es tuyo. ¿Qué pasó con tu símil referente a la orquídea? -La fealdad es una de las siete virtudes capitales. no debes desestimarlas. -Nunca ataco la belleza -dijo él. -No necesitas preocuparte. -Son más astutos que prácticos. -Son prácticos. -Ése es tu error. ondeando la mano. -No puedo utilizarlo. la Biblia y las siete virtudes capitales han hecho de Inglaterra lo que es. Nuestros compatriotas nunca reconocen una descripción. Harry. -¿Qué dicen de nosotros? -Que Tartufo ha emigrado a Inglaterra y ha abierto un negocio. La cerveza. 273 . Harry. nivelan la estupidez con la riqueza y el vicio con la hipocresía. Pero. -Tal vez estés censurando al mejor. -Vivo en él. Es demasiado cierto. -¿La fealdad es uno de los siete pecados capitales entonces? -exclamó la duquesa-. nadie está más presto que yo a reconocer que es mejor ser bueno que feo. Tú. no de tu lanza. -¿Cómo puedes decir eso? Admito que creo que es mejor ser bello que bueno. Cuando hacen el libro mayor.

-¿El amor? -Una ilusión. -Representa la supervivencia del impulso. sonrojándose-. Hace años fue bautizado como el Príncipe Encantador. -La decadencia me fascina más. -¡Nunca! El escepticismo es el comienzo de la fe. -Creo en la raza -exclamó. 274 . Ella meneó la cabeza. -Me embarullas. -Sólo hasta el Stock Exchange. -Hemos soportado su carga. -Las grandes cosas nos han sido impuestas. Hablemos de otra cosa. -¿La religión? -El sustituto de moda de la fe. -Eres un escéptico. -Los hilos se rompieron. -¡Ah! No me recuerdes eso -exclamó Dorian Gray. -Es una enfermedad. -¿Qué eres? -Definir es limitar. Gladys. -Dame una pista. -Nuestro anfitrión es un tema delicioso. Creo que piensa que Monmouth se casó conmigo por puros principios científicos como si fuera el mejor espécimen que pudo hallar de una mariposa moderna. -Tiene su desarrollo.-Aun así. Perderías tu rumbo en el laberinto. hemos hecho grandes cosas. -Nuestro anfitrión está bastante ofensivo esta noche -contestó la duquesa. -¿Qué pasa con el arte? -preguntó ella.

se lo aseguro. Bien. Nosotras las mujeres. Gray. meneando la cabeza-. -Como todas las buenas reputaciones. cada vez que uno ama es la única vez que ha amado jamás. Además. -Me parece que nunca hacemos otra cosa -murmuró Dorian. -¡Qué poco razonable de su parte! Debería darle un escarmiento. cuando está molesta conmigo. -¡Mi querida Gladys! -exclamó Lord Henry-. Sr. Gray. Sr. Todos los buenos sombreros están hechos con nada. y las mujeres rigen el mundo. Habitualmente porque llego a las nueve menos diez y le digo que debo estar vestida para las ocho y media. si alguna vez aman. amamos con nuestros oídos. -No con las mujeres -dijo la duquesa. como ustedes los hombres aman con sus ojos. Para ser popular uno debe ser un mediocre. y la repetición convierte en arte un apetito. duquesa rió Dorian. -¡Oh! Mi doncella ya lo ha hecho. ¿Recuerda el que usé en la reunión al aire libre de Lady Hilstone? No lo recuerda. Sr. pero es agradable de su parte simular que sí. Porque ella inventa sombreros para mí. -No me atrevo. -¡Ah! Entonces. como se dice. Gray. ¿Cómo puedes decir eso? El romance vive en la repetición. duquesa? -Por las cosas más triviales. La diferencia del objeto no altera la individualidad 275 . nunca aman realmente. Sr. espero que no le clave alfileres. Gray -contestó la duquesa con tristeza socarrona. Cada efecto que uno produce nos da un enemigo. ella me lo hizo con nada. -¿Y por qué se molesta con usted.-Bien. Gladys -interrumpió Lord Henry-.

-Permítame darle algunas orquídeas. -¿Los griegos combaten a los griegos entonces? -Estoy del lado de los troyanos. -Especialmente cuando uno ha sido herido por eso -contestó Lord Henry. 276 . Sr. Simplemente la intensifica. -¿Y lo encontró. -Yo estoy buscando la paz -dijo-. Luego echó la cabeza hacia atrás y rió. Muy a menudo. y si no voy a vestirme. Gray? -inquirió. -Estás coqueteando vergonzosamente con él -dijo Lord Henry a su prima-. La duquesa se dio vuelta y miró a Dorian con una expresión curiosa en los ojos. Dorian dudó por un momento. Él es muy fascinante. -¿Incluso cuando uno ha sido herido por eso. -¿Incluso cuando está equivocado? -Harry nunca está equivocado. y el secreto de la vida es reproducir esa experiencia la mayor cantidad de veces posible. duquesa. duquesa exclamó Dorian. Gray? -A menudo. ¿Quién quiere la felicidad? He buscado el placer. -¿Qué dice usted al respecto. En la vida no podemos tener sino una gran experiencia a lo sumo. parándose y yendo hacia el invernadero. no habría batalla.de la pasión. -Si no lo fuera. -Siempre estoy de acuerdo con Harry. La duquesa suspiró. Ellos peleaban por una mujer. Sr. -¿Y su filosofía lo hace feliz? -Nunca he buscado la felicidad. Harry? -preguntó la duquesa después de una pausa. no la tendré esta noche. duquesa. Es mejor que tengas cuidado.

-Lady Narborough -susurró-. No le he dicho aún el color de mi vestido. Mis alas están intactas. -El coraje ha pasado de los hombres a las mujeres. -Esfinges sin secretos. -Galopas a rienda suelta. 37. -No estoy ni siquiera chamuscada. La atracción por la antigüedad es fatal entre nosotras las románticas. -¿Quién? Él rió. Vayamos a ayudarle.-Fueron derrotados. -Lo escribiré en mi diario esta noche. -La marcha da vida -fue la riposte37 . -Tienes un rival. 277 . -Hay cosas peores que la captura -contestó ella. -Sería una rendición prematura. -Descríbenos como sexo -lo estimuló ella. -¡Ah! Debes adecuar el vestido a las flores. -¡Cuánto tarda el Sr. -Me llenas de aprensión. Gray! -dijo-. -Los hombres nos han educado. respuesta (francés). -Las usas para todo. -El arte romántico comienza con el desenlace. -¿Qué? -Que un niño quemado ama el fuego. Gladys. Réplica. -Pero no les explicaron. Es una nueva experiencia para nosotras. Lo miró sonriendo. excepto para el vuelo. Ella lo adora perdidamente. -¡Románticas! Tienes todos los métodos de la ciencia.

Lord Henry se precipitó entre las palmeras oscilantes para hallar a Dorian Gray tendido de cara al piso de losa. -¿A la manera de los partos? -Ellos se pusieron a salvo en el desierto. ¡Oh! Ya recuerdo.-Debo conservar una oportunidad para la retirada. Prefiero bajar. Debes estar muy cansado. Yo no puedo hacer eso. La duquesa se quedó quieta. No debo quedarme solo. Había una salvaje temeridad en la alegría de su humor cuando se sentó a la mesa. pero de vez en cuando un escalofrío de terror lo atravesaba cuando recordaba que. bajaré -dijo luchando por levantarse-. Después de un tiempo breve. como un pañuelo blanco. Mejor no bajes a cenar. 278 . Fue llevado enseguida al salón azul y recostado sobre uno de los sofás. horrorizada. Eso fue todo. ¿Estoy a salvo aquí. Fue a su habitación y se vistió. Todos se levantaron. -A las mujeres no siempre se les permite elegir -contestó él. había visto la cara de James Vane observándolo. apretada contra la ventana del invernadero. -Mi querido Dorian -contestó Lord Henry-. pero apenas había terminado la oración cuando del fondo lejano del invernadero vino un gemido ahogado. con aspecto de muerto. simplemente te desmayaste. Tomaré tu lugar. desmayado. Y con pánico en los ojos. -No. Harry? Comenzaba a temblar. -¿Qué ha sucedido? -preguntó-. seguido del sonido sordo de una pesada caída. volvió en sí y miró a su alrededor con expresión aturdida.

Capítulo 18 279 .

La conciencia de ser perseguido. rastreado. sin embargo. Las hojas muertas barridas contra los cristales emplomados le parecían sus resoluciones perdidas y sus remordimientos salvajes. veía la cara del marinero escrutándolo entre el cristal semiempañado por la bruma. los jardineros lo 280 . La vida real era un caos. Eso era todo. acechado. pero había algo terriblemente lógico en la imaginación. En el mundo común de los hechos los malvados no eran castigados. se estremecía. y parecía que una vez más el horror depositaba la mano en su corazón. pasó la mayor parte del tiempo en su dormitorio. Además. Cuando cerraba los ojos.Al día siguiente él no abandonó la casa. Es la imaginación la que pone al remordimiento a rastrear las huellas del pecado. Es la imaginación la que hace que cada crimen tenga su descendencia deforme. habría sido visto por los criados o los guardianes. Pero quizás había sido solamente su imaginación que llamaba a la venganza de la noche y ponía ominosas formas de castigo ante él. había comenzado a dominarlo. Si alguna huella se hubiera hallado sobre los macizos. ni los buenos recompensados. si algún extraño estuviera rondando la casa. El éxito lo obtenían los fuertes. y. verdaderamente. indiferente a la vida. Si el tapiz apenas se movía por el viento. el fracaso recaía sobre los débiles. enfermo por un temor salvaje a morir. y.

no podía saber quién era. sombras de su crimen iban a vigilarlo desde rincones silenciosos. Sí. Cuando Lord Henry vino a las seis en punto. ¡qué terrible era pensar que la conciencia puede erigir fantasmas tan pavorosos. Siempre era así con los temperamentos sutiles y finamente forjados. lo encontró llorando como quien tiene el corazón a punto de quebrarse. al menos. Fuera de la negra caverna del tiempo. y hacer que se muevan! ¡Qué clase de vida sería la suya si. a burlarse de él desde lugares secretos. Su propia naturaleza se había sublevado contra el exceso de angustia que había buscado mutilar y echar a perder la perfección de su calma. a susurrarle en el oído cuando estuviese en festines. No fue hasta el tercer día que se aventuró a salir. Había algo en el aire limpio y con aroma a pino de aquella mañana de invierno que parecía devolverle su jovialidad y su pasión por la vida. estaba a salvo. ¡Oh! ¡En qué salvaje hora de locura había matado a su amigo! ¡Qué lívido era el simple recuerdo de la escena! Lo vio todo de nuevo. darles formas visibles. si simplemente había sido una ilusión. De él. sin embargo. día y noche. Cada detalle horrible volvió a él con horror incrementado. había sido simplemente una fantasía. empalidecía de terror. y el aire le parecía haberse helado de pronto. Y.habrían informado. terrible y envuelta en escarlata. Pero no eran simplemente las condiciones físicas del ambiente las que había producido el cambio. Sus 281 . Había embarcado en su nave para naufragar en algún mar invernal. se elevaba la imagen del pecado. El hermano de Sibyl Vane no había venido a matarlo. Porque el hombre no sabía quién era. a despertarlo con dedos helados cuando estuviera dormido! Cuando ese pensamiento se deslizaba dentro de su cerebro. La máscara de la juventud lo había salvado.

Los grandes amores y los grandes dolores se destruyen por su propia plenitud. Saltó del coche. y ahora miraba sus miedos con cierta piedad y no poco desprecio. los ásperos gritos de los batidores que sonaban de vez en cuando. o mueren ellas. Me atrevo a decir que será mejor después del almuerzo.poderosas pasiones deben pulverizarse o doblegarse. cuando vayamos a los sembrados. las luces marrones y rojas que brillaban en el bosque. El cielo era una taza invertida de metal azul. caminó con la duquesa durante una hora en el jardín y luego atravesó el parque para reunirse con el grupo de cazadores. Dorian se deslizó a su lado. Una delgada película de hielo bordeaba el lago llano. y después de decirle al palafrenero que llevara la yegua a casa. -No muy buena. Geoffrey? -preguntó. O matan al hombre. La escarcha frágil yacía como sal sobre el césped. -¿Has tenido una buena caza. Dorian. minado de juncos. El aromático aire penetrante. Además. sacando dos cartuchos gastados de su escopeta. Después del desayuno. fue rumbo a su invitado atravesando los helechos marchitos y la maleza escabrosa. Los dolores superficiales o los amores superficiales sobreviven. por la excelsa indiferencia del gozo. Estaba dominado por la indolencia de la felicidad. estaba convencido de que había sido víctima de una alucinación provocada por el terror. y los punzantes estallidos de las escopetas que les seguían lo fascinaban y lo llenaban de un sentimiento de deliciosa libertad. En un rincón del bosque de pinos vio a Sir Geoffrey Clouston. 282 . Creo que la mayoría de las aves se han ido al llano. el hermano de la duquesa.

señor? ¿Dónde está? -gritó. que es peor. -¿Dónde. -Aquí -contestó Sir Geoffrey con ira. Un hombre está herido.Súbitamente. con orejas de punta negra erectas y largas patas traseras extendidas. apartando las ramas flexibles. Le parecía que la desgracia lo seguía adondequiera que fuera. y la respuesta afirmativa del guardia. sacando un cuerpo a la luz del sol. En pocos minutos salieron. Al mismo tiempo el fuego cesó en toda la línea. Un gran faisán de pecho color cobre pasó volando sobre sus 283 . El bosque le parecía haber cobrado vida de pronto. y exclamó enseguida: -No le dispares. el grito de la liebre herida. ¡Qué asno era el hombre para ponerse enfrente de las escopetas! ¡Dejen de disparar allí! -gritó con toda su fuerza-. Dorian! -rió su compañero. -¡Santo cielo! ¡Le he disparado a un batidor! exclamó Sir Geoffrey-. que es espantoso. y cuando la liebre saltó en la maleza. Él se dio vuelta horrorizado. desde un penacho aterronado de hierbas viejas. El jefe de guardias vino corriendo con un bastón en la mano. apareció una liebre. Había pisadas de una miríada de pies y un leve zumbido de voces. Se lanzó hacia un matorral de alisos. poblándose de rostros. ¿Por qué razón no pone a sus hombres atrás? Está estropeado mi día de caza. pero hubo algo en la gracia del movimiento del animal que encantó extrañamente a Dorian Gray. Dorian los observaba mientras se metían entre los alisos. -¡Qué insensatez. precipitándose hacia la maleza-. y el grito de un hombre agonizando. Déjala vivir. Geoffrey. Sir Geoffrey se puso la escopeta en el hombro. a unas veinte yardas de ellos. hizo fuego. Escuchó a Sir Geoffrey preguntar si el hombre estaba realmente muerto. Se escucharon dos gritos.

Pero no tiene caso hablar del asunto. sería mejor decirles que la cacería se detenga por hoy.cabezas con rumbo a las ramas. ¡Oh! El accidente. El otro rió. no significa nada para nosotros. con un profundo suspiro: -Es un mal agüero. como horas infinitas de dolor. Pocos minutos después -que fueron para él.sintió una mano apoyarse sobre su hombro. Todo esto es espantoso y cruel. él tira muy bien. Y Geoffrey no lo es. por supuesto.. Fue culpa del mismo hombre. -¿Qué cosa? -preguntó Lord Henry-. quizás -agregó. Dorian meneó la cabeza. pasándose la mano por los ojos con un gesto de pena. -Dorian -dijo Lord Henry-. No se vería bien continuarla. -Es un mal agüero. 284 . Mi querido amigo. Hace que la gente piense que uno es un tirador salvaje. No se acribilla a los batidores. ¿El hombre está. vayamos a casa. Harry. ¿Por qué se puso enfrente de las escopetas? Además. Harry.? No pudo terminar la oración. -Quisiera que se detuviera para siempre -contestó amargamente-. A mí.. Siento como si algo horrible fuera a sucederle a alguno de nosotros. supongo. Se estremeció y se dio vuelta. Caminaron juntos en dirección a la avenida durante casi cincuenta yardas sin hablar. -Me temo que sí -replicó Lord Henry-. en su estado perturbado. Es bastante delicado para Geoffrey. Ven. Luego Dorian miró a Lord Henry y dijo. Recibió toda la descarga del disparo sobre el pecho. un muy mal agüero. no pudo evitarse. Debe haber muerto casi instantáneamente.

¡Qué absurdamente nervioso estás. Pero probablemente nosotros no lo suframos. No existe nadie que no estuviera deleitado con cambiar de roles contigo. Veo al jardinero esperándote. Dorian. y luego sacó una carta que entregó a su patrón. No tengo terror a la muerte.-La única cosa horrible en el mundo es el ennui. Sus monstruosas alas parecen dar vueltas en el aire plomizo que me circunda. -No existe nadie con quien yo no cambiaría mi lugar. Dorian puso la carta en su bolsillo. no existen tales cosas. Es el único pecado para el cual no hay perdón. Te estoy diciendo la verdad. vigilándome. mirando durante un momento a Lord Henry con actitud de duda. -Dígale a su gracia que voy -dijo fríamente. ¿qué podría pasarte a ti. No te rías así. El hombre tocó su sombrero. Es la llegada de la muerte lo que me aterra. cuando vuelvas a la ciudad. Harry. 285 . El destino no nos envía a sus heraldos. Dorian? Tú tienes todo lo que un hombre quiere tener en el mundo. esperándome? Lord Henry miró en la dirección en la cual la trémula mano enguantada estaba señalando. -Sí -dijo sonriendo-. Respecto de los vaticinios. Es demasiado sabio o cruel para eso. Debo decirles que el tema está prohibido. ¡Santo Dios! ¿No ves a un hombre moviéndose detrás de los árboles. a menos que nuestros compañeros sigan hablando de esto en la cena. El miserable labriego que acaba de morir es mucho mejor que yo. Además. Supongo que quiere preguntarte qué flores deseas sobre la mesa esta noche. mi querido amigo! Debes ir a ver al médico. -Su gracia me ha dicho que espere una respuesta -murmuró. Dorian dio un suspiro de alivio cuando vio al jardinero acercándose.

pero no la amo. -Sacrificarías a cualquiera por amor a un epigrama. Y me atrevo a decir que es sólo una fantasía mía. -Y la duquesa te ama mucho. pero le agradas menos. -No puedo decírtelo. Harry. -Estás diciendo cosas escandalosas. Mi propia personalidad se ha vuelto una carga para mí. Tengo el horrible presentimiento de que algo de ese estilo puede sucederme. Estoy demasiado concentrado en mí mismo. encendiendo un cigarrillo. Fue absolutamente tonto de mi parte haber venido aquí. Me agrada mucho la duquesa. y no hay nunca fundamentos para el escándalo. Pero parece que he perdido la pasión y olvidado el deseo. Una mujer coqueteará con cualquiera en el mundo mientras otras personas la estén mirando. Este accidente desafortunado me ha trastornado. -La base de todo escándalo es una certeza inmoral -dijo Lord Henry. -Quisiera poder amar -exclamó Dorian Gray con un profundo tono de compasión en su voz-. irme. En un yate uno está a salvo. -¿A salvo de qué Dorian? Tienes un problema. Quiero escaparme. -¡Qué adictas son las mujeres a hacer cosas peligrosas! -rió Lord Henry-. Creo que enviaré un telegrama a Harvey para que tengan el yate listo.El hombre se dio vuelta y se fue rápidamente en dirección a la casa. así que ustedes son una excelente pareja. Harry! En la instancia presente. 286 . -¡Qué adicto eres a decir cosas peligrosas. estás completamente equivocado. Es una de las cualidades que más admiro en ellas. Harry -contestó tristemente-. olvidar. ¿Por qué no me cuentas qué es? Sabes que te ayudaría. -El mundo va hacia el altar por propia voluntad -fue la respuesta.

fue muy curioso. Gray? Harry. No tiene ningún valor psicológico. mis nervios están espantosamente alterados. ¿no? Habían llegado al gran tramo de peldaños que conducía del invernadero a la terraza. duquesa -murmuró-. Creo que debo ir a acostarme. Me disculpan. No sé lo que me llevó a decir eso. Caminé demasiado esta mañana. Sr.-¡Qué insensatez! -Espero que lo sea. Harry! -exclamó la duquesa-. ¡Ah! Aquí está la duquesa. supongo. Algún capricho. -Escuché todo sobre el asunto. Es un tema ominoso. 287 . El pobre Geoffrey está terriblemente trastornado. pero se quedó contemplando el paisaje. Lord Henry se dio vuelta y miró a la duquesa con sus ojos soñolientos. Se va a desmayar. Ahora. Pero lamento que le hayan contado sobre el hombre. duquesa. -No es nada. No escuché lo que Harry dijo. luciendo como Artemisa con un traje sastre. pero no puedo evitar sentirlo. ¿Fue muy malo? Debe decírmelo en otro momento. hemos vuelto. Eso es todo. Y parece que usted le pidió que no le disparara a la liebre. -Es un tema aburrido -interrumpió Lord Henry-. Gray está enfermo otra vez. el Sr. Sr. Como verá. Ella no respondió durante un rato. ¿No es así. Se veía como el más adorable de los seres vivos pequeños. -¡Qué ofensivo de tu parte. Gray -contestó ella-. ¡qué interesante sería! Me gustaría conocer a alguien que hubiera cometido un verdadero asesinato. si Geoffrey lo hubiera hecho a propósito. Cuando la puerta de vidrio se cerró detrás de Dorian. Dorian se sostuvo en pie con un esfuerzo y sonrió. ¡Qué curioso! -Sí. -¿Estás muy enamorada de él? -preguntó.

Él miró a su alrededor como si buscase algo. La vida de pronto se había vuelto una 38. Dorian Gray estaba tendido en un sofá. Es la incerteza lo que nos encanta. con cada fibra hormigueante de su cuerpo llena de terror. La bruma hace maravillosas a las cosas. -Te convienen. -Uno puede perder el rumbo. en su habitación. Ella rió nuevamente. -Sólo en público. las hojas de frutilla integran el emblema de las coronas ducales. Él meneó la cabeza. -Monmouth tiene oídos.-Quisiera saberlo -dijo por último. Ella rió. -Todos los rumbos terminan siempre en el mismo punto. -Estoy cansada de las hojas de frutilla38 . -¿Cuál es? -La desilusión. -El botón de tu florete -contestó él-. En Inglaterra. 288 . Sus dientes se mostraron como semillas en una fruta escarlata. -Tengo todavía la máscara. -Vino a ti coronado. mi querida Gladys. -No me apartaría de un pétalo. -Las extrañarías -dijo Lord Henry. Arriba. -¿Qué estás buscando? -inquirió ella. -La certeza sería fatal. -Hace más adorables tus ojos -fue la réplica. -Fue mi début en la vida -dijo ella suspirando. -La vejez es dura para escuchar. -¿Nunca ha estado celoso? -Quisiera que lo hubiese estado. Lo has dejado caer.

después de unos minutos de duda.carga demasiado ominosa para que la pudiera llevar. y su mayordomo le informó que el jefe de los guardias quería verlo. -Dile que pase -murmuró. La muerte caminaba allí a la luz del sol. La espantosa muerte del desafortunado batidor. Si es así. Casi se había desvanecido con lo que Lord Henry había dicho de un modo casual como burlándose cínicamente. un golpe sonó en la puerta. -¿Estaba casado el pobre sujeto? ¿Tenía personas a su cargo? -preguntó Dorian. Cuando estaba poniéndola dentro del sobre. Tan pronto como el hombre entró. y les enviaré la suma que creas necesaria. no me gustaría dejarlos desamparados. señor -contestó el guardabosque. diciéndole que se iba a la ciudad a consultar a su médico y pidiéndole que entretuviera a sus invitados durante su ausencia. le parecía prefigurar su propia muerte también. -Supongo que has venido por el desafortunado accidente de la mañana. La hierba del bosque había sido manchada con sangre. Luego escribió una nota a Lord Henry. Estaba decidido a no dormir en Selby Royal. Dorian sacó su chequera de un cajón y la abrió delante de él. y de tener el coche en la puerta a las ocho y media. luciendo aburrido-. Él frunció el ceño y se mordió los labios. 289 . Era un lugar de mal agüero. -Sí. A las cinco tocó la campanilla para llamar a su criado y le dio órdenes de empacar sus cosas para el expreso de la noche hacia la ciudad. Thorton? -dijo tomando una pluma. ¿verdad. baleado en la maleza como un animal salvaje.

Parece como si hubiera sido una especie de marinero. Iré yo mismo a los establos. señor. creímos. no mucho. -¿No saben quién es? -dijo Dorian. y un revólver de seis balas No había identificación de ninguna clase. señor. señor. Ahorraré tiempo. señor. indiferente-. -¡La Casa de la Granja! Ve allí enseguida y espérame. pero rudo. La pluma cayó de la mano de Dorian y sintió como si su corazón dejara súbitamente de latir. ¿Dijo un marinero? -Sí. Un hombre de aspecto decente. No. A la gente no le gusta tener ese tipo de cosas en sus casas. En menos de un cuarto de hora. inclinándose hacia adelante y mirando al hombre con ojos desorbitados-. Dile a uno de los palafreneros que traiga mi caballo.-No sabemos quién es. Parece un marinero. ¿Qué quieres decir? ¿No era uno de tus hombres? -No. -¿Se le encontró algo encima? -dijo Dorian. No importa. Una esperanza salvaje lo sacudió. Nunca había sido visto antes. señor. señor. Dorian Gray estaba galopando por la larga avenida tan rápido como podía. señor. -Está en un establo vacío en la Casa de la Granja. Una especie de marinero. Los árboles le parecían deslizarse a su paso en una 290 . -¿Dónde está el cuerpo? -exclamó-. Se agarró a ella con locura. -¿Un marinero? -gritó-. tatuado en ambos brazos y ese tipo de cosas. Dorian se puso de pie. ¿Algo que pueda decirnos su nombre? -Algo de dinero. Dicen que un cadáver trae mala suerte. Es por eso que me tomé la libertad de venir a verlo. ¡Rápido! Debo verlo enseguida.

Algo pareció decirle que el cuerpo estaba allí. Dos hombres holgazaneaban en el corral. Después de que el granjero lo hizo. El hombre al cual le habían disparado en la maleza era James Vane. se apresuró hacia la puerta y puso su mano sobre el picaporte. Sobre una pila de sacos en un rincón apartado yacía el cuerpo muerto de un hombre vestido con una rústica camisa y unos pantalones azules. aferrándose al marco de la puerta para sostenerse. Luego se detuvo por un momento. Ella horadó el aire oscuro como una flecha. Las piedras volaban bajo sus cascos. Estuvo parado allí por algunos minutos mirando el cuerpo muerto. Saltó de la silla y le tiró las riendas a uno de ellos. porque sabía que estaba a salvo. Dorian Gray tembló. metida en una botella. -Sácale eso de la cara. Le pegó en el cuello con la fusta.procesión espectral. y sombras salvajes atravesarse en su camino. Quiero verlo -dijo. 291 . Cuando cabalgaba de regreso a casa. Un pañuelo manchado se había colocado sobre el rostro. Sentía que su mano no podía ser la que retirase el pañuelo. Una vez la yegua se desvió hacia un poste blando y casi lo tiró. y llamó a uno de los peones de la granja. Finalmente llegó a la Casa de la Granja. Luego abrió la puerta y entró. Una vela vulgar. En el establo más alejado había una luz brillando. sus ojos se llenaron de lágrimas. avanzó. Un grito de júbilo brotó de sus labios. chisporroteaba a su lado. sintiendo que estaba a punto de descubrir lo que podría arreglar o estropear su vida.

Capítulo 19 292 .

Hay sólo dos formas en que el hombre puede lograrla. Harry. ser corrupto. -No. -Cultura y corrupción -repitió Dorian-. hundiendo sus dedos blancos dentro de un recipiente de cobre rojizo lleno de agua de rosas-. una cosa fácil de obtener. por eso se estancaron. -¿Dónde estabas ayer? -En el campo. cualquiera puede ser bueno en el campo. la otra. Me parece terrible ahora que puedan ir juntas. Estuve residiendo en una pequeña posada mía. Ésa es la razón por la cual la gente que vive fuera de la ciudad es tan incivilizada. Voy a cambiar. La civilización no es. -Mi querido muchacho -dijo Lord Henry sonriendo-. Comencé mis buenas acciones ayer. -No obstante todavía no me has dicho cuál fue tu 293 . Harry. No hay tentaciones allí. Creo que he cambiado. he hecho demasiadas cosas espantosas en mi vida. Porque tengo un nuevo ideal. Te suplico que no cambies. de ninguna manera. Una es ser culto. Harry. No voy a hacer ninguna más. La gente de campo no tiene oportunidad de ser ninguna de las dos.-Es inútil decirme que vas a ser bueno -exclamó Lord Henry. He conocido algo de ambas. Dorian Gray meneó la cabeza. Eres completamente perfecto.

Súbitamente decidí dejarla como una flor. Los capullos de un manzano caían sobre su cabello y ella estaba riendo. con una cuchara perforada con forma de concha. ¿Crees que 294 . No es una historia que podría contársela a cualquier otro. eres horrible! No debes decir esas cosas espantosas. Le diste buen consejo y le rompiste el corazón. Pero yo la amaba realmente. -¡Harry. por supuesto. yo solía ir a verla dos o tres veces por semana. Ése fue el comienzo de tu reforma. Era simplemente una muchacha de pueblo. Dorian -interrumpió Lord Henry-. Ayer la encontré en un pequeño huerto. ¿O dijiste que has hecho más de una? preguntó su compañero mientras vertía en su plato una pirámide carmesí de frutillas desgranadas y. Recuerdas a Sibyl Vane. Mientras duró este mayo maravilloso que hemos tenido. Estoy completamente seguro de que la amaba. Puede vivir como Perdita en su jardín de menta y caléndula. ¿no? ¡Qué lejano parece! Bien. Ella era completamente hermosa y maravillosa. -Puedo contártelo. las espolvoreaba con azúcar. Pero puedo finalizar el idilio por ti. Harry. -Y llorar por un Florizel infiel -dijo Lord Henry riendo. Suena vano. El corazón de Hetty no está roto.buena acción. -Creo que la novedad de la emoción debe haberte dado un estremecimiento verdadero de placer. mientras se tiraba hacia atrás en la silla-. Prescindí de alguien. Pero no está desgraciada. Hetty no era de nuestra clase. pero comprenderás lo que quiero decir. Debíamos huir juntos esta mañana al alba. Mi querido Dorian. tienes los humores más infantiles. como la había encontrado. Pienso que eso fue lo que primero me atrajo de ella. Por supuesto que lloró y todo lo demás. como Sibyl Vane.

Además. Ahora tienen la 295 . el hecho de haberte conocido. sólo han estado hablando de eso durante seis semanas. Tuvieron el caso de mi divorcio y el suicidio de Alan Campbell. y luego sugieres las tragedias más serias. ¿Qué está pasando en la ciudad? No he estado en el club durante días. ¿cómo sabes que Hetty no está flotando en este momento en alguna alberca de molino. es realmente una especie de pecado. No me importa lo que me digas. vi su rostro blanco en la ventana. y el público británico realmente no tiene equivalente en el esfuerzo mental de tener un único tema cada tres meses. Desde un punto de vista moral. han sido muy afortunados últimamente. Sin embargo. la primera pizca de autosacrificio que he conocido. no puedo decir que creo mucho en tu gran renunciamiento. con adorables lilas alrededor de ella. y no trates de persuadirme de que la primera buena acción que he hecho en años. Harry! Te burlas de todo. es pobre. -La gente todavía está discutiendo sobre la desaparición del pobre Basil. le enseñará a despreciar a su marido y será desdichada. -Había pensado que estarían hartos de ese tema para estos días -dijo Dorian. No hablemos más sobre esto. Incluso como comienzo. -Mi querido muchacho. y haberte amado. Bien. Quiero ser mejor. sirviéndose algo de vino y frunciendo el ceño levemente. ¡Pobre Hetty! Cuando pasé cabalgando por la granja esta mañana.esa muchacha alguna vez se sentirá contenta con alguien de su rango? Supongo que algún día se casará con un carretero grosero o un campesino burlón. como Ofelia? -¡No puedo soportar esto. Cuéntame algo sobre ti. Voy a ser mejor. Lamento ahora habértelo contado. como un rocío de jazmín. Sé que estuve bien al actuar como lo hice.

-¿Qué crees que le ha sucedido a Basil? -preguntó Dorian. La muerte y la vulgaridad son los únicos dos hechos del siglo diecinueve que no se pueden explicar. y la policía francesa declara que Basil nunca llegó a París. 296 . La odio. Dorian. la vida de casado es simplemente una costumbre. Debes tocar Chopin para mí. pero se levantó de la mesa. Si está muerto. -Porque -dijo Lord Henry pasando debajo de sus narinas el enrejado dorado de una caja de sales aromáticasuno puede sobrevivir a todo hoy en día excepto a eso. Si Basil elige esconderse. Tomemos un café en el salón de música. Es algo singular. levantando su borgoña hacia la luz y maravillándose de que pudiera discutir el asunto de un modo tan calmado. no es asunto mío. Son una parte esencial de la personalidad. no quiero pensar en él. una mala costumbre.misteriosa desaparición de un artista. ¡Pobre Victoria! Yo estaba muy encariñado con ella. Dorian no dijo nada. El hombre con quien huyó mi esposa tocaba Chopin en forma exquisita. Pero uno lamenta incluso la pérdida de una de sus peores costumbres. La muerte es la única cosa que siempre me aterroriza. -¿Por qué? -preguntó el hombre más joven perezosamente. Supongo que en dos semanas nos dirán que fue visto en San Francisco. Debe ser una ciudad deliciosa. Quizás son las que se lamentan más. Scotland Yard todavía insiste en que el hombre de abrigo gris que viajó a París en el tren de la medianoche del nueve de noviembre era el pobre Basil. La casa está bastante solitaria sin ella. pero de cada persona que desaparece se dice que fue vista en San Francisco. -No tengo la más mínima idea. Por supuesto. y posee todos los atractivos del próximo mundo.

como toda vulgaridad es un crimen. -Diría. Dorian. Por supuesto. Solamente me interesó una vez. -Yo estaba muy encariñado con Basil -dijo Dorian con un toque de tristeza en su voz-. Todo crimen es vulgar. si te dijera que he asesinado a Basil? -dijo el hombre más joven. Imagino que el crimen es 297 . hace años. Sé que hay lugares espantosos en París. mi querido amigo. y siempre usó un reloj Waterbury. ¿Por qué razón habría sido asesinado? No era lo suficientemente inteligente para tener enemigos. No las culpo en lo más mínimo. -Basil fue muy popular. ¿la gente no dice que fue asesinado? -Oh. Observó atentamente al otro después de hablar.y pasando a la habitación contigua. ¿alguna vez se te ocurrió que Basil ha sido asesinado? Lord Henry bostezó. Harry. -¿Qué dirías. que tenía una adoración salvaje hacia ti y que tú eras el motivo dominante de su arte. No me parece nada probable. Lamento si hiero tu vanidad diciéndote esto. Pero un hombre puede pintar como Velázquez y aun así ser de lo más insípido. que estás interpretando un personaje que no te sienta bien. Después de que fue traído el café. Basil era realmente bastante insípido. pero Basil no era el tipo de hombre que va a ellos. mirando a Lord Henry dijo: -Harry. Él no tenía curiosidad. No está en ti. algunos diarios lo dicen. cometer un asesinato. y fue cuando me contó. El crimen pertenece exclusivamente a las clases inferiores. Era su defecto principal. tenía un talento maravilloso para la pintura. pero te aseguro que es cierto. Pero. se sentó en el piano y dejó que sus dedos se extraviaran entre las teclas de marfil negro.

Durante los últimos diez años su pintura había decaído mucho. Cuando tú y él dejaron de ser grandes amigos. imagino que ése fue su fin. Ése es uno de los secretos más importantes de la vida. simplemente un método para procurarse sensaciones extraordinarias. -Sí -continuó. que el asesinato siempre es un error. con pesadas barcazas flotando encima de él y largas hierbas enredadas en su cabello. -¿Un método para procurarse sensaciones? ¿Crees entonces que cuando uno ha cometido un asesinato es posible que pueda volver a cometerlo? No me digas eso. Mientras sus dedos puntiagudos lo tocaban. Había perdido un ideal. de plumas grises y cresta y cola rosadas que se estaba balanceando sobre una percha de bambú. Pero dejemos de hablar del pobre Basil. dándose vuelta y sacando un pañuelo de su bolsillo-. Me atrevo a decir que cayó en el Sena desde un ómnibus y el conductor tapó el escándalo. Nunca se debería hacer algo de lo que no se puede hablar después de la cena. un ave grande. él 298 . dejó caer la costra blanca de los párpados arrugados sobre los ojos negros como el cristal y comenzó a ladearse hacia adelante y hacia atrás. Sí. ¿Sabes? No creo que hubiera hecho muchos más buenos trabajos. Dorian lanzó un suspiro. -¡Oh! Cualquier cosa que se vuelva placentera se hace con frecuencia -exclamó Lord Henry riendo-. sin embargo.para ellos lo que el arte es para nosotros. Lord Henry vagó por la habitación y comenzó a golpear la cabeza de un curioso loro de Java. Imagino. Lo veo ahora tendido hacia arriba bajo esas aguas verdes opacas. su pintura había decaído completamente. Quisiera poder creer que ha tenido un fin realmente romántico como el que sugieres. Me parece que había perdido algo. pero no puedo.

sus trabajos tenían esa mezcla curiosa de mala pintura con buenas intenciones que siempre permite que un hombre sea llamado un artista británico representativo. Recuerdo que quise comprarlo. Lamento haber posado para él. ¿Por qué hablas de él? Solía recordarme aquellas curiosas líneas de una obra -Hamlet. -Lo olvidé -dijo Dorian-. A propósito. creo-. Supongo que lo hice. El hombre mayor se tendió de espaldas y lo miró 299 . ¿Qué fue lo que los separó? Supongo que él te aburría. Es una costumbre que los aburridos tienen. ¡Oh! Recuerdo que me dijiste hace años que lo habías enviado a Selby y se había perdido o había sido robado en el camino. Sí. Pero nunca me agradó realmente. El recuerdo de ese objeto me es odioso.un rostro sin corazón”. ¿cómo es que dicen? Como la pintura de un dolor. -Si un hombre trata la vida artísticamente.dejó de ser un gran artista. él nunca te olvidó. ¿Nunca lo recuperaste? ¡Qué calamidad! Era realmente una obra de arte. Desde entonces. ¿qué pasó con el maravilloso retrato que te hizo? Creo que no lo volví a ver desde que él lo terminó. -“Como la pintura de un dolor -repitió. Si fue así. Lord Henry rió. así eran. Dorian Gray meneó la cabeza y tocó unos suaves acordes en el piano. Un rostro sin corazón. ¿Pusiste avisos por él? Deberías haberlo hecho. su cerebro es su corazón -contestó hundiéndose en un sillón. Pertenece a la mejor época de Basil.

-A propósito. Me temo. te lo pregunté porque pensé que serías capaz de darme la respuesta. -¿Por qué me preguntas eso. y una maravillosa frase lanzada al aire por un grito de labios histéricos -era realmente bueno en su género. Me conmovió como algo dramático. que no me hubiera comprendido. 300 . Eso es todo.con ojos semicerrados. Londres es muy rica en efectos curiosos como éste. Harry? -Mi querido amigo -dijo Lord Henry.su propia alma?” La música chirrió y Dorian Gray miró exaltado a su amigo. Las cosas que uno siente absolutamente ciertas nunca son verdaderas. Dorian? -Completamente. Lo sé. -¡Ah! Entonces debe ser una ilusión. -¿Estás totalmente seguro de eso. Pensé decirle al profeta que el arte tenía alma pero que el hombre no. -No. Un domingo lluvioso. Dorian -dijo después de un rato“¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde -¿cómo es la cita?. Estaba atravesando el parque el domingo pasado. y cerca del Arco de Mármol había una pequeña multitud de gente de aspecto ruin escuchando a un vulgar predicador callejero. Ésa es la fatalidad de la fe. vendida y cambiada. totalmente sugestivo. El alma es una realidad terrible. Puede ser envenenada o volverse perfecta. y la lección del romance. un círculo de blancos rostros enfermizos debajo de un techo quebrado de paraguas chorreantes. Puede ser comprada. no obstante. Existe un alma en cada uno de nosotros. levantando las cejas sorprendido-. Harry. un rústico cristiano con un impermeable. Mientras pasaba escuché al hombre gritando esta pregunta a su auditorio.

o ser respetable. Dorian. cuando la gente usaba corbatines altos. Tengo dolores. cómo has conservado tu juventud. ¿Chopin lo compuso en Mallorca. pero no en apariencia. gastado y amarillo. ¡Qué adorable lo que estás tocando! Me pregunto.. y estoy arrugado. solemnemente te darán la opinión corriente de 1820. Quiero música esta noche. creía en todo. Me sorprendo a veces de 301 . sino que otro es joven. y absolutamente extraordinario. Respecto de los mayores. Has cambiado. y no sabía absolutamente nada. excepto practicar ejercicios. siempre los contradigo.¡Qué serio estás! No estés tan serio. ¡La juventud! No hay nada igual. Dorian. y mientras tocas. Dorian. Eras bastante mofletudo. Toca algo para mí. Quisiera que me dijeras tu secreto. hemos abandonado nuestra creencia en el alma. La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo.. que ni siquiera conoces. Parecen que están delante de mí. Yo tengo sólo diez años más que tú. en voz baja. La vida les ha revelado sus últimas maravillas. Lo hago por principio. Debes tener algún secreto. dime. Es absurdo hablar de la ignorancia de la juventud. con el mar llorando alrededor de su villa y la espuma salada salpicando contra los cristales? Es maravillosamente romántico. Nunca luciste tan encantador como esta noche. muy tímido. ¡Qué bendición que exista un arte para nosotros que no sea imitativo! No te detengas. Para recuperar mi juventud haría cualquier cosa en el mundo. Toca un nocturno. Tú eres realmente maravilloso. Las únicas personas cuyas opiniones escucho con cierto respeto ahora son más jóvenes que yo. Me recuerda el día en que te vi por primera vez. ¿Qué tenemos que ver tú y yo con las supersticiones de nuestra época? No. Si les preguntas su opinión sobre algo que sucedió ayer. Me parece que eres el joven Apolo y que yo soy Marsias escuchándote. por supuesto. levantarme temprano.

Quisiera poder cambiar de rol contigo. No te vuelvas incompleto. no te engañes a ti mismo. No te ha estropeado. pero nuestros sentidos pueden imaginarlas para nosotros. Hay momentos en que el aroma de lilas blanc39 súbitamente se me atraviesa. depende tu vida. Nada estuvo oculto para ti. Browning escribió sobre ellas en algún lugar. La vida no está gobernada por la voluntad o la intención. Has aplastado las uvas contra tu paladar. No lo estropees con renunciamientos. Dorian. y que teme haber encontrado. Estoy tan contento de que no hayas hecho nada. Lilas blancas (francés). que de cosas como ésas. un perfume particular que una vez has amado y que te trae recuerdos sutiles. un verso de un poema olvidado que vuelve a ti. Siempre te adorará. La vida es una cuestión de nervios y fibras. -No soy el mismo. Además. 302 . Ahora eres completamente intachable. Harry. -Sí. Dorian.mi sinceridad. y células lentamente construidas en las cuales se esconde el pensamiento y la pasión tiene sus sueños. Pero un tono de color casual en una habitación o en el cielo matutino. Me pregunto cómo será el resto de tu vida. No tienes que menear la cabeza. En el presente eres un modelo perfecto. una cadencia de una pieza musical que has dejado de tocar -te digo. eres el mismo. ¡qué dichoso eres! ¡Qué vida tan exquisita has tenido! Te has embriagado profundamente de todas las cosas. Dorian. Puedes imaginarte a salvo y pensarte fuerte. Dorian. nunca esculpiste una estatua ni pin 39. Eres todavía el mismo. y revivo el mes más extraño de mi vida otra vez. sabes que lo eres. Ah. pero siempre te ha adorado a ti. Y todo eso ha sido para ti como el sonido de la música. Eres el modelo que está buscando nuestra época. El mundo ha clamado contra ambos.

Ríes. -Espero que no -dijo Dorian con una triste mirada en los ojos-. Dorian? Vuelve y bríndame el nocturno otra vez. Pero estoy cansado esta noche. Pienso que si lo supieras. Harry. el joven Lord Poole. Había algo en tu forma de tocar que era maravilloso. Ella está esperando que la encantes. Y no debes decirme esas cosas extravagantes. tú me envenenaste con un libro 303 . Harry. No iré al club. -Quédate.taste un cuadro. Dorian se levantó del piano y se pasó las manos por el cabello. Es completamente delicioso y me recuerda bastante a ti. la vida ha sido exquisita -murmuró. -¿Por qué has dejado de tocar. ¿Lo harás? Vayamos al club.pero no voy a llevar la misma vida. -No puedes cambiar para mí. y quiero irme a acostar temprano. -Sin embargo. y debemos terminarla encantadoramente. Ha sido una noche encantadora. Estoy ya un poco cambiado. Tenía más sentimiento que las veces en que te había escuchado. Hay una persona en el White que desea conocerte inmensamente. Dorian dijo Lord Henry-. Tus días son tus sonetos. ¡ni produjiste nada fuera de ti mismo! La vida ha sido tu arte. No sabes todo acerca de mí. el hijo mayor de Bournemouth. Son casi las once. Te has dispuesto tú mismo para la música. y si tocas se acercará más a la tierra. Tú y yo seremos siempre amigos. -Sí. entonces. Ya ha copiado tus corbatas y me ha rogado que yo los presente. No rías. Nunca has tocado tan bien como esta noche. incluso tú te apartarías de mi lado. -Es porque voy a ser bueno -contestó sonriendo. Mira la magnífica luna color miel que cuelga del aire oscuro.

Buenas noches. ven a las once. prométeme que nunca le prestarás ese libro a nadie. estaré aquí a las once -dijo Dorian-. ¿O almorzaremos con nuestra duquesita? Dice que nunca te ve ahora. y luego te llevaré a almorzar con Lady Branksome. en todo caso. Harry. no es útil. No dejes de venir. Es soberbiamente estéril. No creo que haya habido lilas como éstas desde el año en que te conocí. No debo olvidar eso. Pero no discutiremos sobre literatura. Harry. Tú y yo somos lo que somos. El parque está completamente adorable ahora. -Muy bien. -¿Debo venir realmente. y seremos lo que seremos. 304 . Es una mujer encantadora. Quizás estás cansado de Gladys. dudó por un momento. Cuando llegó a la puerta. Bien. El arte no tiene influencia sobre la acción. Harry? -Por cierto. Eres demasiado delicioso para hacer eso. Los libros que el mundo llama inmorales son libros que le muestran su propia vergüenza. Podemos ir juntos. estás realmente comenzando a moralizar. Eso es todo. Su lengua sagaz te altera. Pensé que lo estarías. Pronto estarás como los conversos y los protestantes advirtiéndole a la gente sobre los pecados de los cuales te has cansado. Además.una vez. Luego suspiró y salió. Voy a cabalgar a las once. como si tuviera algo más qué decir. Hace daño. no existe tal cosa. y quiere consultarte algo sobre unos tapices que piensa comprar. Aniquila el deseo de actuar. Respecto de ser envenenado por un libro. Ven mañana. -Mi querido muchacho.

Capítulo 20 .

Escuchó que uno de ellos le susurraba al otro: “Ése es Dorian Gray”. Cuando llegó a casa. Recordó qué complacido solía estar cuando era señalado. Mientras vagaba rumbo a su casa. ¡Qué risa tenía ella! ¡Exactamente como la del canto de un tordo! ¡Y qué hermosa estaba con sus vestidos de algodón y sus grandes sombreros! Ella no sabía nada. Le había dicho a la muchacha a la que indujo a que lo amase que era pobre. se arrojó en el sofá de la biblioteca. y comenzó a pensar en algunas cosas que había dicho Lord Henry. ¿Era realmente cierto que uno nunca podía cambiar? Sentía una añoranza salvaje por la pureza inmaculada 306 . La mitad del encanto del pueblito en el que había estado tan a menudo recientemente era que nadie lo conocía. Ahora estaba cansado de escuchar su nombre. Una vez le había dicho que era malvado. pero tenía todo lo que él había perdido. contemplado o comentado. fumando un cigarrillo. y ella le había creído. tan cálida que llevó su abrigo en el brazo y ni siquiera se puso la bufanda de seda alrededor del cuello. dos hombres jóvenes vestidos de etiqueta pasaron a su lado. encontró a su criado esperándolo.Era una noche encantadora. Lo envió a dormir. y se rió de él contestándole que las personas malvadas eran siempre viejas y muy feas.

alguien que lo había amado terriblemente le había escrito una carta demencial que finalizaba con estas palabras de idolatría: “El mundo ha cambiado porque tú estás hecho de marfil y oro. No debería ser “Perdónanos nuestros pecados” sino “Castíganos por nuestras iniquidades” la prédica de un hombre hacia el dios más justo. y había experimentado un gozo terrible en serlo. que había sido una influencia nefasta para otros. llenando su mente de corrupción y dándole horror a su fantasía. ¿todo era irrecuperable? ¿No había esperanza para él? ¡Ah! ¡En qué momento monstruoso de orgullo y pasión había suplicado que el retrato soportara la carga de sus días y él conservara el esplendor inmaculado de la eterna juventud! Todo su fracaso se debía a eso. El espejo curiosamente cincelado que Lord Henry le había dado. estaba encima de la mesa y los cupidos de miembros blancos reían alrededor como si fuera viejo. Pero. como Lord Henry la había llamado una vez. y con los ojos desesperados y llenos de lágrimas se miró en el escudo pulido. Había purificación en el castigo. y que de las vidas que se cruzaron por la suya. había sido la más clara y llena de promesas la que había arrastrado a la vergüenza. Sabía que se había empañado él mismo.” Estas frases volvían a su memoria y él las repitió una y otra vez. Mejor hubiera sido para él que cada pecado de su vida le hubiera traído su certera y veloz sanción. como había hecho la noche de horror en que por primera vez había notado el cambio en el retrato fatal. Pero a pesar de aquellas dos cosas su vida podría 307 . Las curvas de tus labios reescriben la Historia.de su adolescencia -su rosada adolescencia. su belleza y la juventud por la que había suplicado. Luego odió su propia belleza que lo había arruinado. Una vez. Lo levantó. hacía tantos años ahora.

Era la muerte en vida de su propia alma lo que lo perturbaba. un tiempo de humores superficiales y pensamientos enfermizos. ¡Seguramente no sería tan horrible como había sido! Quizás si su vida se purificaba. Eso era lo que estaba esperando.haber estado libre de mancha. El asesinato era simplemente la locura de un momento. su suicidio había sido un acto voluntario. Nada podía alterar eso. Seguramente ya había comenzado. al menos. había soportado con paciencia. pero no había revelado el secreto que él lo había obligado a saber. realmente. Alan Campbell se había disparado una noche en su laboratorio. No era. y que. y su propio futuro. Respecto de Alan Campbell. comenzó a preguntarse si el retrato en la habitación cerrada habría cambiado. Su belleza había sido para él sólo una máscara. ¿Por qué había usado su uniforme? La juventud lo había estropeado. Nunca más tentaría a la inocencia. No tenía nada que ver con él. Basil había pintado el retrato que había provocado todo. Quizás las señales de perversidad se habían ido ya. Estaba perfectamente a salvo entonces. la muerte de Basil Hallward lo que más le pesaba en la mente. su juventud sólo una burla. inmaduro. Cuando pensó en Hetty Merton. sobre lo que debía pensar. ¡Una nueva vida! Eso era lo que quería. James Vane estaba oculto en una sepultura sin nombre en el cementerio parroquial de Selby. Basil le había dicho cosas que eran intolerables. aun así. Era sobre sí mismo. Sería bueno. El alboroto por la desaparición de Basil Hallward pasaría pronto. Él había elegido hacerlo. Había prescindido de una inocente. Iría a ver. sería capaz de extirpar cada señal de pasión perversa del rostro. Era mejor no pensar en el pasado. Ya estaba disminuyendo. 308 . ¿Qué es la juventud en última instancia? Un tiempo verde.

y la cosa espantosa que había escondido no sería un terror para él.. incluso si confesase. Sin embargo. ¿Simplemente había sido la vanidad la que lo había hecho realizar un acto bueno? ¿O el deseo de una nueva sensación. como Lord Henry había dicho con su risa burlona? ¿O la pasión por representar un papel que a veces nos hace realizar cosas mejores de lo que nosotros somos? ¿O quizás todo eso? ¿Y por qué la mancha roja era más grande? Parecía haberse expandido como una enfermedad horrible sobre los dedos arrugados. la arruga curvada del hipócrita. Sentía ya como si la carga hubiera sido disuelta. Sí. Todo lo que le pertenecía había sido destruido. cerrando la puerta detrás de sí. Un gemido de pena e indignación brotó de él. que antes. Lo encerrarían si persistía con su historia. Entonces tembló. Él mismo había quemado lo que había abajo. sufrir el oprobio 309 . ¿quién le creería? No había rastro del hombre asesinado en ninguna parte. una sonrisa de júbilo atravesó su rostro extrañamente joven y se demoró unos momentos en sus labios. Entró calladamente. si era posible. ¿Confesar? ¿Significaba que debía confesar? ¿Entregarse y ser llevado a la muerte? Sintió que la idea era monstruosa.. El mundo simplemente diría que estaba loco.Tomó una lámpara de la mesa y se deslizó por las escaleras. Cuando desatrancó la puerta. excepto que en los ojos había una mirada de astucia y en la boca. era su deber confesar. y más se parecía a sangre recién derramada. No podía ver ningún cambio. Había sangre en los pies pintados. como era su costumbre y tiró la cortina púrpura del retrato. Además.y el rocío escarlata que manchaba la mano parecía más brillante. La cosa era todavía detestable -más detestable. sería bueno. como si la cosa hubiese goteado -sangre incluso en la mano con la que no había empuñado el cuchillo.

Había sido como la conciencia para él. Pero. y cuando estuviera 310 . Lo destruiría. No había habido nada más. Porque éste era un espejo injusto. Lo tenía despierto por la noche. Nada de lo que pudiera hacer lo limpiaría hasta que hubiera dicho su pecado. Miró a su alrededor y vio el cuchillo con que había matado a Basil Hallward. Había un dios que pedía a los hombres que dijeran sus pecados tanto a la tierra como al cielo. Lo destruiría. Al menos así lo creía. Había atravesado de melancolía sus pasiones. ¿quién podía decirlo?.. había sido la conciencia.. Estaba pensando en Hetty Merton. Últimamente no había sentido tal placer. ¿Vanidad? ¿Curiosidad? ¿Hipocresía? ¿No había habido nada más en su renunciamiento que eso? Había habido algo más. Había sólo una pequeña evidencia en su contra. este espejo de su alma que estaba mirando. Sí. y hacer una reparación pública. ¿lo perseguiría toda la vida? ¿Siempre estaría cargando con su pasado? ¿Debía realmente confesar? Nunca. El retrato mismo era la evidencia. Por vanidad había prescindido de ella. hasta que no había quedado mancha en él. Lo había limpiado muchas veces. Mataría el pasado.público. Como había asesinado al pintor. No. Con hipocresía había usado la máscara de la bondad. Su mero recuerdo había malogrado momentos de gozo. Por amor a la curiosidad había probado el rechazo de sí mismo. Estaba brillante y relucía. ahora asesinaría el trabajo del pintor. ¿Por qué lo había guardado tanto tiempo? Una vez le había dado placer observar su cambio y su envejecimiento. Cuando salía. Lo reconocía ahora. La muerte de Basil Hallward le parecía muy insignificante. se aterrorizaba de que otros ojos pudieran mirarlo. Pero ese asesinato. ¿Su pecado? Se encogió de hombros. y todo lo que significaba.

pero no hubo respuesta. que pasaban por la plaza. El hombre tocó la campanilla varias veces. El grito fue tan horrible en su agonía que despertó a los criados temerosos y los sacó de sus habitaciones. los domésticos a medio vestir estaban hablándose entre susurros unos a otros. La vieja Sra. y sin sus ominosas advertencias. Todo estaba quieto. Se escuchó un grito. con una mueca de desdén. Golpearon. después de vanos intentos de forzar la puerta. Las ventanas cedieron con facilidad: sus pestillos eran viejos. Asesinaría esa monstruosa alma viva. subieron al tejado y se dejaron caer por el balcón. estaría en paz.muerto. señor -contestó el policía. pero se quedó parado en una puerta adyacente y vigiló. Después de aproximadamente un cuarto de hora. Caminaron hasta dar con un policía y lo llevaron hasta allí. Uno de ellos era el tío de Sir Henry Ashton. él sería libre. se detuvieron y miraron hacia la magnífica casa. Finalmente. y una caída. Leaf estaba llorando y retorciéndose las manos. Adentro. la casa estaba toda a oscuras. alguacil? -preguntó el mayor de los dos caballeros. en las dependencias de servicio de la casa. Gritaron. Excepto por una luz en una de las ventanas superiores. y se fueron caminando. Francis estaba pálido como un muerto. Cuando entraron encontraron colgado sobre la pared un espléndido retrato de su amo tal como lo habían 311 . Después de un rato se fue. Se miraron el uno al otro. Dorian Gray. se reunió con el cochero y uno de los lacayos y se deslizaron por la escalera. Dos caballeros. pero no tuvo respuesta. -Del Sr. -¿De quién es esta casa. Tomó el cuchillo y apuñaló al retrato con él.

Estaba mustio. Hasta que no examinaron los anillos no reconocieron quién era. vestido de etiqueta. con un cuchillo en el corazón. con toda la maravilla de su juventud exquisita y su belleza. 312 . arrugado y su rostro era detestable.visto últimamente. Tendido en el piso había un hombre muerto.

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