1ERA ALDEA UNIVERSITARIA DE ARAGUA +++++++++++ SUCRE MISION TURNO “C”

Apellido y Nombre Hernández Jhon Brito Saul Radan Victor Perez Eduardo Salazar Nascy Hernández Rubén

Integrantes: Cedula C.I.: C.I.: C.I.: C.I.: C.I.: C.I.: 11.501.900

Facilitador Valenzuela Nelson Proyecto Nacional y Nueva Ciudadanía

Maracay Octubre 2011

Introducción Vivimos efectivamente, una era donde las ideologías parecieron

extinguirse. “El fin de las ideologías”, la han llamado no pocos estudiosos de la época. El fenómeno adquiere mayores proporciones en América Latina y particularmente en Venezuela, donde la gran mayoría de los partidos políticos surgidos paralelamente al proceso de industrialización, derivaron en organizaciones de corte populista, totalmente vacías de contenido ideológico. Por otra parte, se ha hecho persistente la tendencia de nuestros pensadores contemporáneos a buscar modelos en otras latitudes para importarlos y tratar de implantarlos en nuestras sociedades. Mientras tanto nuestros pueblos se han ido alejando de nuestras raíces históricas, allí donde seguramente se encuentran las claves para descifrar el terrible enigma que nos mantiene en un ir y venir por el abismo de la historia, ya a las puertas del siglo XXI. Las ideologías son ayudas de navegación para surcar los tiempos y los espacios, dándole rumbos precisos a las sociedades y a las naciones. Y es precisamente en este marco desideologizado y con el propósito de hallar recursos válidos para que nuestro pueblo avance por el mapa intrincado y complejo del futuro, que nos hemos atrevido a invocar un modelo ideológico autóctono, y enraizado en lo más profundo de nuestro origen y en el subconsciente histórico del ser nacional. En la médula del pensamiento de Don Simón Rodríguez se encuentra la simiente de un proyecto de sociedad original, basado en la Educación popular y la creatividad. Simón Rodríguez concibe la idea concreta de la República y talla las formas del Estado Nacional y las líneas geohistóricas de su proyección en el tiempo.

El árbol de las tres raíces ¿Cuál es la razón de que estemos aquí y ahora, anunciando y promoviendo cambios profundos, al comenzar la última década de este siglo “perdido?”. Pudieran enunciarse infinidad de causas, pequeñas y grandes, pasadas y presentes, estructurales y coyunturales, para exponer a los hombres de esta hora, tal razón. Sin embargo, todas las que aquí pudieran señalarse, serían tributarias de una sola corriente, cuyo cruce viene de muy lejos y cuyo lecho aparece y desaparece de manera intermitente en los recovecos y vueltas, casi siempre oscuros, de la historia patria. Existen entonces compatriotas, una sola y poderosa razón: Es el Proyecto Simón Rodríguez (El Maestro), Simón Bolívar (El Líder) y Ezequiel Zamora (El General del Pueblo Soberano), referencia verdaderamente válida y pertinente con el carácter socio histórico del ser venezolano, que clama nuevamente por el espacio para seMBRarse en el alma nacional, y conducir su marcha hacia la segunda 21ª centuria. El Clamor se hace indetenible por los caminos de Venezuela. Se acerca y se hace torrente, se confunde en el estremecimiento del pueblo venezolano. Este proyecto ha renacido de entre los escombros y se levanta ahora, a fines del Siglo XX, apoyado en un modelo teórico político que condensa los elementos conceptuales determinantes del pensamiento de aquellos tres preclaros venezolanos, el cual se conocerá en lo adelante como SISTEMA EBR, el Árbol de las tres Raíces: la E de Ezequiel Zamora, la B de Bolívar y la R de Robinson. Tal proyecto, siempre derrotado hasta ahora, tiene un encuentro pendiente con la victoria. Nosotros, simplemente, vamos a provocar dicho encuentro inevitable. Y en el pensamiento de Ezequiel Zamora se consigue el símbolo de la plena soberanía popular y adquiere preponderancia el carácter igualitario de la

lucha social, así como el concepto de la democracia como forma de gobierno. Las tres líneas de pensamiento convergen y producen una sola resultante, perfectamente latinoamericano. El sistema EBR Primera Raíz: Raíz robinsoniana “La historia de América Latina... lo dejo de lado... De ese exilio, olvidado de intención o desacierto en las perspectivas, traemos a este Simón Rodríguez al que la historia solo consciente en legitimar: como preceptor de Simón Bolívar..... Se nos viene en indumentaria de transeúnte de variados mundos,... Viejo observador de las revoluciones del siglo. Se nos viene con su traza de inadaptado e indiferente, lúcido y estrafalario,... filósofo. , preavisado y avisador,... reiterador de preguntas completas. Inventar discrepante y descalificador para pasado mañana... Trabaja su proyecto para la fundación de patrias criollas. Acompañándolas de reflexiones al día para el día siguiente. Es el futuro el que carga en sus hombros de solitario impaciente.” Su vida es andariega, gozosa, controversial, excedida en gastos de energía... Sabe bien reír. Sabe hacerse pretextos a la risa. Sabe correrse a la burla. Su alegría no es ocasional. Era su método de vivir y enseñar”. (Dardo cuneo) En la historia de la filosofía política venezolana existe un modelo teórico primigenio, al cual vamos a llamar en adelante robinsoniano, por haber emergido de la mente y de la praxis de aquel compatriota que cambió su nombre original de Simón Rodríguez por el de Samuel Robinson. El modelo Robinsoniano fue construido en un poco más de medio siglo, desde la época de las mocedades de Robinson, maestro de los niños caraqueños, cuando escribe en 1794 sus reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas y los medios para compatible con el carácter social venezolano y

lograr su transformación en “un nuevo establecimiento”, hasta su propia ancianidad, cuando en 1851 publica sus “Consejos de Amigo, dados al colegio de Lacatunga” El modelo se fundamenta en un sistema de ideas que puede ser perfectamente enmarcado dentro de una profunda disyuntiva existencial, en la cual se deslinda claramente una dicotomía en movimiento arrollador: o inventamos o erramos. Como todo sistema ideológico, el modelo está integrado por un conjunto de elementos conceptuales fuertemente interconectados entre sí, los cuales constituyen la estructura sistémica Robinsoniana. El estudio del modelo desde su génesis hasta su desarrollo, demuestra que tal estructura permanece inalterable y obedece a la misma disyuntiva de inventar nuevas instituciones para las nacientes repúblicas latinoamericanas, o de errar el camino, cayendo en el simplismo de copiar modelos de otros tiempos, otras actitudes y otros hombres. Es decir, si no inventamos, caemos fatalmente en el error. En “Sociedades Americanas” (1842); Simón Rodríguez se encarga de delinear la disyuntiva: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Originales han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales los medios de fundar unos y otro. O inventamos o erramos”. Simón Rodríguez Es en este modelo donde se inserta la raíz mas profunda del SISTEMA EBR. Precisamente en la R de la raíz Robinsoniana. EL SISTEMA EBR Segunda Raíz: Raíz bolivariana “Así está Bolívar en el cielo de América, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies. Así está él calzadas aún las botas de campaña, porque lo que el no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.” José Martí

El modelo Robinsoniano trasciende, sin embargo, el personaje, El Maestro, para generar y servir de base a otro de mayores dimensiones, no en lo filosófico, sino en su proyección histórica y geográfica: EL MODELO BOLIVARIANO. Este se impulsa sobre aquel y se siembra en un extenso territorio, con la misma semilla dicotómica de inventar una nueva sociedad en la América Española; o errar tratando de copiar viejos modelos impertinentes a nuestro escenario. Los elementos conceptuales que forman el modelo bolivariano son más complicados, pero no por ello es imposible identificar una estructura perfectamente homóloga con el modelo Robinsoniano. Ambos son productos de una época y resultan de un proceso de observación y praxis sobre una misma situación fenoménica. Simón Bolívar, el Líder, inscribe su doctrina en la dicotomía Robinsoniana de manera reiterativa, desde sus primeros discursos en 1811, cuando señala: “Que los grandes proyectos deben prepararse con calma. ¿Trescientos años de calma no bastan? Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad americana. Vacilar es perdernos.” En su discurso ante el congreso de angostura, el 15 de febrero de 1819: “Tengamos presentes que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del norte, que más bien es un compuesto de África y de América que una nación de la Europa”. Más adelante continúa definiendo el elemento central de estructura conceptual del modelo: “...Nuestras leyes funestas reliquias de todos los despotismos antiguos y modernos, que este edificio monstruoso se derribe, caiga y apartando hasta sus ruinas, elevemos el templo a la justicia, y bajo los auspicios de su santa inspiración, dictemos un código de leyes venezolanas.” Esta es la segunda raíz, por cuyo ápice libertario se alimenta de los siglos EL SISTEMA EBR: La B de la vertiente Bolivariana. EL SISTEMA EBR

Tercera Raíz: Raíz zamorana “¡Oigan todos! ¡Alcen en alto las banderas! ¡Que redoble un tambor y traigan por las bridas un potro de pólvora y tormenta, porque Ezequiel Zamora ya despierta... ! ¡Y el de la madrugada enrojecida! ¿Por qué Ezequiel Zamora va con el pueblo y hay una tempestad por los caminos?.” Cesar Rengifo. Es el modelo que completa la trilogía ideológica del proyecto político que ahora resurge de las entrañas de la historia patria. Está conformada por una síntesis filosófica orientadora, aquella que estremeció a la oligarquía conservadora, cuando Ezequiel Zamora (El General del Pueblo Soberano) lanzó sus tremendas consignas federales: “Tierra de hombres libres”. “Elección popular”. “Horror a la oligarquía”. He aquí la tercera vertiente ideológica que nutre nuestro proyecto político: La Raíz Zamorana, ubicada en un tiempo histórico más cercano al presente e incorporada simbólicamente al componente sistemático con la E de aquel nombre terrible: EZEQUIEL. La inspiración del General Zamora viene de la s mismas raíces: Robinsoniana y Bolivariana. Su discurso lleva el mismo sello de la gran disyuntiva existencial. Inventó los mecanismos de la insurrección campesina de 1846, para errar y volver a inventar la forma de conducir la revolución de 1858. En 1846 invita a sus contemporáneos a “...seguir adelante con una imperiosa necesidad para quitarnos el yugo de la oprobiosa oligarquía y para que, opóngase quien se opusiere, y cueste lo que costare, lleguemos por fin a conseguir las grandes conquistas que fueron el lema de la independencia.” Inventó Zamora el Estado Federal de Barinas, lanzando el 21 de mayo de 1859 una proclama incendiaria: “La provincia de Barinas haciendo uso de su soberanía radical se ha separado del gobierno central y ha constituido su Estado Federal para

gobernarse así mismo por sus leyes propias, mientras se reúne la convención de la Provincia Unidas de Venezuela... El estado Barinas no puede dejar de ser reconocido como miembro de la Sociedad de las Naciones, pues se gobierna por leyes positivas emanadas de él mismo y ha establecido las autoridades que dirigen a sus miembros y los representan...” Continúa inventando, al ordenar la aplicación de medidas destinadas a favorecer las mayorías necesitadas: 1. Cinco leguas de tierra a la redonda y por los cuatro puntos cardinales para uso común de cada pueblo, villa o caserío.” 2. Eliminación del sistema de cobrar arriendo por el uso de la tierra para fines agrícolas o pecuarios; 3. Fijar los jornales de los peones de acuerdo con las labores; y 4. Que los amos de hatos empotraran diez vacas paridas, de modo permanente, en las tierras del común, para suministrar diariamente de modo gratuito una botella de leche a los hogares pobres.” EL PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR El Proyecto está concebido como una serie encadenada de situaciones, dentro de un proceso evolutivo de signo profundamente transformador. Llamamos situación inicial a la terrible realidad en la cual ha caído la nación venezolana actual, marcada por una crisis histórica sin Subprecedentes, generalizada en todos los componentes estructurales: Subestructura económico-social. Sub-estructura político-jurídico. estructura ideológica. Esta crisis estructural se refleja a diario en todos los órdenes del nivel fenoménico de la situación: en lo social, económico, político, militar, religioso, moral, ambiental, tecnológico, etc. La estructura de la transformación del proyecto debe, por tanto, abarcar tanto el nivel fenoménico como el genosituacional, enfrentando todos los componentes de la situación, vistos de manera integral.

Llamemos ahora situación-objetivo al estadio futuro de la realidad nacional, al que se arribe como resultado del proceso histórico de transformación global, donde las formas estructurales sean totalmente distintas a las imperantes de la situación inicial. La situación objetivo es la aspiración concebible, alcanzable, dentro de un horizonte temporal definido. El Proyecto Nacional Simón Bolívar propone la fijación de un horizonte de tiempo máximo de veinte años, a partir del comienzo de las acciones transformadoras de la situación inicial, para que los actores y las acciones se ubiquen en la situación objetivo. Sin embargo, el proyecto admite la existencia de una región posible, que trascienda el territorio máximo definido, es decir, ubicada más allá de la situación-objetivo y que constituye la razón total del proceso. Llamamos a esta la regiónescenario, LA UTOPÍA CONCRETA ROBINSONIANA.

Conclusión En el modelo de pensamiento de Bolívar encaja el componente

Robinsoniano del sistema ideológico de las tres raíces. En 1830 desde Arequipa, el maestro viene en defensa de su alumno, incrustado su pensamiento con el mismo perfil revolucionario. No hay otra vía, sostiene el maestro, para construir Repúblicas y Sociedades, que llevar adelante un amplio y avanzado proceso revolucionario. Entendió la revolución en el sentido lato del término y la dejó pendiente en su utopía concreta. Simón Rodríguez invoca la revolución económica como una necesidad para coronar la revolución política como una necesidad para coronar la revolución política dirigida por Simón Bolívar. La primera no llegó ni siquiera a iniciarse. Los logros de la segunda fueron prontamente anulados por la acción de los gobiernos. Ezequiel Zamora, al frente de la masa campesina continúa el proceso revolucionario. Sus ideas engranan de manera exacta en el sistema ideológico EBR, alimentados con ingredientes sociales al Árbol de las Tres Raíces: “Compañeros de Armas: Habéis provocado con vuestra abnegación y sublime egoísmo que solo el pueblo quiere su bien y es dueño de su suerte, y que de hoy más Venezuela no será patrimonio de ninguna familia ni persona, siendo la mayor recompensa de las victorias alcanzadas contra el centralismo, el establecimiento del Gobierno Federal que da todos los bienes que emanan de la magnífica institución, aunque la patria llena de magnificencia prenda a los buenos y leales servidores. Así hagamos el postrero esfuerzo que pueda necesitar de nosotros para dejar cumplida la gran misión que nos ha confiado, y veréis abierta la nueva era de la Federación Colombiana, que fueron los últimos votos de nuestro Libertador el Gran Bolívar.”

Bibliografía - “El Árbol de la Tres Raíces” M.B.R 200. Hugo Rafael Rodriguez. - El libro Azul. Hugo Rafael Chávez Frías. - Fundamento Pedagógicos del Sistema Educativo Bolivariano.

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