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BERNARD SESBOÜÉ

JESUCRISTO EL ÚNICO MEDIADOR
Ensayo sobre la redención y la salvación

KOINONIA 27

Bernard Sesboüé S. J.

JESUCRISTO, EL ÚNICO MEDIADOR
Ensayo sobre la redención y la salvación
Tomo I
PROBLEMÁTICA Y RELECTURA DOCTRINAL «Hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo conx> rescate por todos». (1 77m 2, 5-6)

SECRETARIADO TRINITARIO F. Villalobos, 82 37007 SALAMANCA (España)

Tradujo Alfonso Ortíz García sobre el original francés Jésus-Christ, Media teur Puede imprimirse: José Luis Aurrecoechea, Censor 5 de mayo de 1990 Imprímase: Mauro, obispo de Salamanca 12 de junio de 1990

Wtúque

ÍNDICE

PRESENTACIÓN (J. Doré) INTRODUCCIÓN: EL SALVADOR Y LA SALVACIÓN
i. JESÚS, ES DECIR, YAHVÉHSALVA

15 19
19

La identidad del Salvador
II. LA NECESIDAD DE LA SALVACIÓN

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21

La buena nueva de la salvación, corazón del misterio cristiano... ¿Tenemos necesidad de salvación? Las dos imágenes bíblicas de ¡a salvación La salvación, liberación La salvación, plenitud de vida
III. LA CRUZ GLORIOSA DEL SALVADOR

21 22 24 25 31
35

Ser salvado por alguien El misterio de la cruz: escándalo y locura La cruz del resucitado La marcha que proponemos

35 36 38 38

© Desclée, París 1988 © Secretariado Trinitario F. Villalobos, 82 Teléf. (923) 23 56 02 37007 SALAMANCA (España)

PREVIERA PARTE: PROBLEMÁTICA
CAPÍTULO I: EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO
I. ALGUNOS TESTIGOS DE ESTE MALESTAR

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42

ISBN: 8 4 - 8 5 3 7 6 - 8 5 - 4 Depósito Legal: S. 614-1990

Hans Küngylas

interpretaciones

de la muerte de Jesús

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La crítica psicoanalítica Una interpretación Natham Lcitesyel Impresión y encuademación: Gráficas Cervantes, S. A. Ronda Sancti -Spíritus, 9 y 11 37001 Salamanca

de Jacques Pohicr

La ilusión de la redención cristiana: Oeorges More! no-sacriñcial del cristianismo: Rene Girard «asesinato de Jesús»

La salvación por revelación de Frangois Varone
II. LOS GRANDES TEMAS DE LA CONTESTACIÓN

¿Por qué pasa por la muerte la salvación cristiana?

53

8

índice

índice

y

Lo odioso de una justicia compensatoria y vengador Ei rechazo de la pretensión cristiana a la universalidad El malestar ante la idea de sustitución ¿D¡o Jesús un sentido a su muerte?

54 54 55 56

El «admirable» intercambio II. LA MEDIACIÓN DE CRISTO EN LA TRADICIÓN TEOLÓGICA Mediación de Cristo y recapitulación en Ireneo La experiencia déla mediación de Cristo: Agustín Del Cristo mediador al Cristo sacramento

103 104 104 106 jos no 111 113 115 120

CAPÍTULO 2: LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGIA 59 I. UN TESTIMONIO BÍBLICO MULTIFORME II. UN TESTIMONIO DOGMÁTICO REDUCIDO III. UNA DOMINANTE INVERTIDA DEL MOVIMIENTO DESCENDENTE AL MOVIMIENTO ASCENDENTE IV. LOS MECANISMOS DE LA «DESCONVERSIÓN» DEL VOCA BULARIO Dos esquemas no convertidos: la compensación y la pena vindicativa El mecanismo de un «corto-circuito» El olvido de los tres participantes El desconocimiento de la metáfora y de la metonimia V. UN FLORILEGIO SOMBRÍO Los reformadores del siglo XVI: venganza divina y compensación Los católicos en el siglo XVI: venganza divina y compensación Siglo XVII: la dramatización del castigo divino Siglo XIX una enseñanza corriente . Siglo XX bajo el signo de la velocidad adquirida VI. UNA REACCIÓN SALUDABLE 65 70 70 72 74 76 78 79 81 82 85 90 94 59

La unidad del mediador según Cirilo de Alejandría Mediación y soteriología en la edad media La mediación en la soteriología moderna y contemporánea

02 III. MEDIACIÓN, ALIANZAY COMUNIÓN INMEDIATA IV. UNA SOTERIOLOGÍA DE LA MEDIACIÓN

SEGUNDA PARTE: ESBOZO TEOLÓGICO DE UNA HISTORIA DOCTRINAL
CAPÍTULO 4: PRELUDIO: «POR NOSOTROS», «POR NUESTROS PECADOS», «POR NUESTRA SALVACIÓN «Por nosotros» «Por nuestros pecados» «Por nuestra salvación»

127 128 131 132

PRIMERA SECCIÓN: LA MEDIACIÓN DESCENDENTE 135
CAPÍTULO V: CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 137 I. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA Jesús, maestro de verdad y revelador del Padre «Mirarán al que traspasaron» Epifanía y teofania 137 138 139 140 141 142 143

CAPÍTULO 3: CRISTO MEDIADOR, REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 99 I. JESÚS MEDIADOR SEGÚN EL NUEVO TESTAMENTO «El único mediador entre Dios y los hombres» «El mediador de una alianza nueva» y «el sumo sacerdote» 100 100 101

La luzylas tinieblas La salvación como conocimiento II. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN

HOY: DIVINIZACIÓN Y AUTOCOMUNICACIÓN DE DIOS Debates contemporáneos en torno a la divinización La dialéctica del deseo de Dios El nuevo vocabulario de la divinización CAPÍTULO 9: CRISTO. E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN 182 183 184 187 189 190 190 191 193 La problemática III. participación en la vida trinitaria II.10 índice índice 1 1 En los padres apostólicos En los padres apologetas del siglo II En heneo de Lión En los padres alejandrinos III. Jesús liberador La nueva alianza déla libertad II. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA La justicia de Dios según la Biblia Cuando Jesús cumplió toda justicia . la regla de fe sintética: doble solidaridad y mediación sintética: Espíritu del Padre y del Hijo y/o misterio pascual occidental de la gracia 220 223 225 228 229 230 235 237 237 239 240 243 245 245 246 Una reevaluación doctrinal Ser y no-ser del demonio Una teología de la cruz y de la resurrección El trabajo déla redención en la historia CAPITULO 7: CRISTO LIBERADOR I. ACTUALIDAD DE LA SALVACIÓN COMO LIBERACIÓN Cristo libera y cura nuestra libertad La solidaridad de las libertades Teología y teologías de la liberación CAPÍTULO 8: CRISTO DIVINIZADOR I. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA Adopción filial y don del Espíritu El nuevo nacimiento del bautismo La vida nueva. REVELACIÓN Y SALVACIÓN HOY 143 146 147 149 151 heneo y el evangelio déla libertad Agustín: cuando la gracia libera al libre albedrío Constantinopolitano III: la salvación realizada por la libertad humanizada de Cristo Salvación y liberación del hombre en la sociedad III. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA La vida de Jesús: un combate misterioso El pueblo que Dios se ha adquirido La redención: liberación y rescate ¿De qué fue liberado el hombre? El precio y el rescate: cómo no llevar demasiado lejos ¡a metáfora II.. JUSTICIA DE DIOS I. E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN 193 198 201 202 205 206 208 209 215 216 216 217 219 219 El hombre y el conocimiento La revelación como salvación CAPÍTULO 6: CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN I. RECUPERACIÓN CONTEMPORÁNEA DE LA REDENCIÓN 166 170 176 180 182 La vocación del hombre creado a imagen y semejanza de Dios Los grandes argumentos sotcriológicos Presentación Presentación Presentación Encarnación sistemática: el punto de partida. E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN 152 154 157 158 158 159 160 162 163 166 El testigo privilegiado: heneo y la justicia hecha al hombre ¿Se pagó el rescate al demonio? El espíritu de la liturgia Evolución ulterior de la categoría de redención III. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA .

JUSTICIA Y JUSTIFICACIÓN EN LA TEOLOGÍA CONTEMPORÁNEA El problema ecuménico de la justificación por la fe La cuestión de la justicia en la historia Justificación por la fe y teología de la liberación 247 248 251 251 252 253 257 . intercesión y perdón La cólera de Yahvéh El Siervo doliente de Yahvéh El Nuevo Testamento: Cristo. 13 III. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA El Antiguo Testamento: expiación. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN Los padres de la Iglesia de los cuatro primeros siglos Agustín: una teología del sacrificio Agustín: sacrificio de Cristo y sacrificio de la Iglesia 277 278 278 279 281 281 283 284 285 287 288 IV. 21 y Calatas 3. nuestra expiación 2 Corintios 5. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN La experiencia de Agustín Pelagioyla ilusión déla libertad Agustín y la soberanía de la gracia El «sola gratia» y el «sola fíde» de Lutero La sesión ff del concilio de Trento sobre la justificación (1547) Las discusiones de los tiempos modernos sobre la gracia III. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN La expiación de Cristo en los padres de la Iglesia Expiación y reparación de amor 315 315 317 317 320 321 326 331 333 333 339 SEGUNDA SECCIÓN: LA MEDIACIÓN ASCENDENTE CAPÍTULO 10: EL SACRIFICIO DE CRISTO I. único consuelo para el sufrimiento del hombre La expiación: una necesidad del hombre 347 349 CAPÍTULO 12: LA SATISFACCIÓN 291 291 294 297 I. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA El sacrificio del cordero pascual El ritual de ¡os sacrificios y su significación La crítica del sacrificio en los profetas Jesús y el sacrificio El lenguaje sacrificial de Pablo El testimonio de la carta a los Hebreos III. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN La entrada de la saúsfacción en la teología San Anselmo: el horizonte del Cur Deus homo? 351 351 351 353 . UN BALANCE: SACRIFICIO E IMAGEN DE DIOS De la ambivalencia a la conversión Sacrificio de Cristo y sacrificio cristiano El peso de las palabras 300 302 307 310 310 312 312 CAPÍTULO 11: LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 268 268 271 272 I. DEL SENTIDO COMÚN COTIDIANO A LA HISTORIA DE LAS RELIGIONES La lección del sentido común La enseñanza de la historia de ¡as religiones II. 259 267 El sacrificio de Cristo en santo Tomás de Aquino La doctrina sacrificial del concilio de Trento Amplificación y desvio sacrificiales en los tiempos modernos IV.12 índice índice 13 El evangelio de Pablo Todos justificados por gracia II. .LA EXPIACIÓN EN LA CONCIENCIA CONTEMPORÁNEA II. UN BALANCE: EL SUFRIMIENTO Y LA EXPIACIÓN EN NUESTRO TIEMPO 341 La paradoja cristiana del sufrimiento 341 El sufrimiento de Dios.

del mismo modo que la obra precedente. a lo largo de los siglos y hasta la época contemporánea. esta obra se sitúa en la misma perspectiva que la anterior. Para ello se remonta del «malestar contemporáneo» a la «referencia primera» de toda soteriología cristiana: la mediación de Cristo o.. Con los dos tomos que piensa consagrar a la exposición del «misterio de la redención». Antes de proponer en una IH Parte (que formará el segundo tomo) su propia síntesis soteriológica sobre bases neotestamentarias seguras. UN DISCERNIMIENTO NECESARIO Yves de Montcheuil: una revalorización de ¡a satisfacción La reparación. estas páginas se refieren a un dato de la fe cristiana que presenta las dos características paradójicas siguientes: primero. 2. LA REPRESENTACIÓN Y LA SOLIDARIDAD La experiencia de la solidaridad Solidaridad y salvación La solidaridad en la Escritura Solidaridad y universalidad de ¡a salvación La salvación de todos por uno solo Universalidad de Jesús y misterio de la Iglesia 383 384 385 386 391 393 393 394 395 398 400 403 SÍNTESIS: LA RECONCILIACIÓN CAPÍTULO 14: LA RECONCILIACIÓN Y EL PERDÓN I. segundo. NUEVO NOMBRE DE LA SALVACIÓN La salvación. LA SUSTITUCIÓN Un elemento de verdad en la sustitución Del siglo XVI al siglo XX en torno ala sustitución penal Del siglo XlXal siglo XX la satisfacción vicaria II. ministerio de la reconciliación TRANSICIÓN 407 409 409 411 412 413 416 419 1. es un excelente conocedor de la materia. verdad de la satisfacción 356 361 366 371 376 378 378 380 PRESENTACIÓN CAPITULO 13: DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD I. se ha derivado de aquí toda una proliferación de secuelas y deformaciones. La presente obra es la segunda que ofrece el padre Bernard Sesboüé S. la de superar totalmente la inteligencia humana. misterio de reconciliación El ministerio de la Iglesia. Si la redención es la obra del Verbo encarnado. dedica una / Partea la definición de una problemática general. Esta situación está ya por sí misma pidiendo una explicación. LA RECONCILIACIÓN. a pesar de haber dado origen a una gran diversidad de expresiones conceptuales que ninguna otra verdad dogmática ha conocido en grado tan alto. dejaba esperar y estaba pidiendo de suyo la continuación que ahora se nos brinda. profesor en el Centro Sévres de París en la colección «Jésus et Jésus-Christ». como se verá. es lógico que en varios pasajes el presente estudio remita al anterior. el Cristo mediador. Pero la necesidad de ésta es mayor aún si se observa que. dedicada igualmente al «misterio de la encarnación». EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA La reconciliación realizada por la cruz El mensaje de ¡a reconciliación II. Por tratar de la salvación.. acompañada de sus respectivas críticas y contestaciones. J.. dedicada a una encarnación que es redentora por esencia. De este modo delimita el terreno en el que se desplegará la investigación a la que consagra lo esencial de este . a pesar de que nunca ha sido objeto de ninguna definición magisterial expresa. mejor dicho.14 índice San Anselmo: la argumentación de base Justicia para san Anselmo Las ambigüedades de una conversión en proceso El lugar de la satisfacción en la soteriología de santo Tomás El concilio de Trento: de la justificación a la satisfacción II. la de estar en el corazón de la revelación. valga la expresión. El autor.

el autor consigue no solamente identificar las diversas corrientes y derivaciones. En la segunda. época contemporánea. pero también con mayor generalidad que en las restantes. En cada una de las etapas se lleva a cabo la investigación de tal manera que cubra toda la duración histórica durante la cual se utilizó la categoría respectiva. cortocircuito y des-conversión. se hace sentir entre los creyentes la necesidad de una luz que les permita no engañarse ni en su fidelidad ni en su apertura. a las que se añadirá otra más. no puede decirse ni mucho menos que la obra se limite a una encuesta. Queda de este modo planteado el examen atento de cada una de las principales categorías a través de las cuales el pensamiento cristiano ha intentado expresar el misterio de la «redención». 3. como se observará. Se nos muestra que. tradición. . se presenta como ascendente.16 PRESENTACIÓN PRESENTACIÓN 17 primer tomo. El que tiene los medios de realizar los discernimientos necesarios para dar un juicio fundado sobre el pasado y el presente. En este contexto aparecen con frecuencia en su pluma. en este caso el análisis va acompañado del diagnóstico. Sin embargo. estos tres términos: para- sitismo. 5. ése será el terreno de toda la historia cristiana a través de veinte siglos. 4. para observar una diferencia sugestiva en la exposición de las diversas categorías. El autor las va ordenando —cinco de un lado. dentro de la lógica de este primer tomo vendrá a continuación otro —para el que sirve de transición la conclusión de éste—. es capaz igualmente de presentar las contraposiciones que se esperan y de abrir o reabrir caminos para una mejor inteligencia de los mismos. sino destacar a la vez sus causas y sus efectos. Sin perdernos en laberintos y sin ceder jamás a esa polémica tan poco elegante y en el fondo estéril de la que la historia nos ofrece tantos y tan disuasivos ejemplos. sin embargo. la décima. interrogarse luego sobre la tradición y llegar finalmente a una valoración más reflexiva. Este simple dato. cuatro del otro— según dos movimientos que estructuran el conjunto de la exposición así como atraviesan el conjunto del desarrollo doctrinal: un primer movimiento que podemos llamar descendente y otro que. En efecto. En realidad. Vale la pena subrayar este hecho en una época en la que. de Jesucristo Salvador del mundo y Redentor de los hombres: «Mediator Dei et hominum». según estos dos movimientos claramente distinguibles. Una simple ojeada sobre el índice de materias bastará. por muy exhaustiva y preciosa en resultados que pueda ser. Esto significa hasta qué punto el acto teológico se realiza aquí como discernimiento y como juicio. que hoy sigue resonando. Así pues. en la primera sección (mediación descendente) se notará que la secuencia es siempre ésta: Escritura. que recorrerá precisamente en una // parte titulada «Esbozo teológico de una historia doctrinal». siendo esta última designación (especialmente privilegiada. Se han recogido nueve categorías. por contraste. se verá que es muy rico en sugerencias y que está cargado de consecuencias. inscrito en el plan mismo de los capítulos. que ofrecerá a los lectores una «proposición soteriológica» original. Joseph Doré 25 febrero 1988. sin duda como en las demás. como es evidente) sólo una de las varias expresiones a las que ha recurrido la historia de la fe y de la teología. En él volverá el lector sobre la Escritura para releer en ella la proclamación. que se presentará in fine como sintética: la de la reconciliación. según la sección en que se han situado. es siempre la misma realidad fundamental la que aparece: esa mediación salvífica de Jesucristo de la que se dijo desde el principio y se ha subrayado aquí mismo que constituye la referencia primera de la soteriología cristiana. por el contrario (mediación ascendente) se invierte este orden y se parte esta vez de la situación contemporánea para referirse luego al testimonio de la Escritura (si es que existe).

recurriendo a la Escritura y a la tradición de la Iglesia. 75. no sólo la enseña y promete»4.S. YAHVÉH SALVA «No hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos» (Hech 4. Lo mismo que en otra época Orígenes no dudaba en afirmar que Jesús es el evangelio1. de sacrificio. 23): G. ORÍGENES. 349. Curso fundamental sobre la fe. 343. 7 (comentando Mt 18. París 1966. K. 12). V. 289. a pesar de su solidaridad y complemeítariedad. de expiación y hasta de satisfacción. cuya etimología significa «Yahvéh salva». ES DECIR. 4. de justificación. . Comm. hablando de redención. siempre serán en sí demasiado pobres en comparación con la persona misma de Jesús a partir de la cual toman sentido. Ibld. RAHNER.Introducción El Salvador y la salvación I. Este nombre es el de Jesús. 3. Pero estas categorías. de divinización. Quizás haya sido un error sustantivizarlas. que es el reino en persona2. 120. Es verdad que sigue siendo necesario. 40. «Jesús es la salvación —dice también Rahner—. analizar las diversas metáforas y categorías a través de las cuales se expresa la realidad de la salvación en la revelación y f n la fe.C. Cerf. 28-29: S. XIV. Nuestra salvación es el mismo Jesús. ¡n Malt. también hoy Karl Rahner nos habla del «suceso de la salvación que es Jesucristo mismo»3. ORÍGENES . Esta luz debe iluminar toda nuestra reflexión e impedirnos caer en la trampa de una racionalización demasiado fácil de la causa y de los efectos de la salvación dentro de un sistema en el que la persona de Jesús sería tan sólo un elemento. 2. Por tanto. Barcelona 1979. de este nombre es del que ha de partir y a donde tiene que volver todo estudio de la salvación. in Joh. con el riesgo de cosificarlas y de olvidar que no son más que cali1.C. I. JESÚS.

por razones que se deben a la vez al contenido y a la historia de las doctrinas. El primer libro intentaba desarrollar. Analizará los diversos aspectos de la obra salvífica de Cristo por nosotros a partir del lenguaje elaborado en el Nuevo Testamento y desarrollado en la tradición eclesial. Schillebeeckx que «Dios salva a los hombres por Jesucristo» es una afirmación de «primer grado» en la fe cristiana. A partir de aquí. De esta forma la perspectiva soteriológica está en el punto de partida de toda reflexión cristológica. 1. Labor ct Fides... Karl Barth. LA NECESIDAD DE LA SALVACIÓN La buena nueva de la salvación. Karl Rahner opina que la cristología debe encontrar «el punto de partida fundamental y decisivo. RAHNEX. 17. santificación y redención» (1 Cor 1.. 247. lo que explica la formación de la unidad literaria que es la Escritura. 5. se puede decir con E. E. Madrid 1981. La identidad del Salvador En un libro precedente de esta misma colección. La historia de un viviente. la eficacia de los sacramentos. La rédempion (a roneo). en la unidad de una misma persona. bid. otra cara de una realidad única.. Pero luego indica también el «para Dios» de Jesús y por tanto su identidad completa. Salamanca 19793.. San Pablo era muy consciente de ello cuando no vacilaba en decir que Jesús en persona se ha hecho para nosotros «justicia. 1. como demuestra claramente el desarrollo del dogma a partir de la cuestión reformulada continuamente: ¿Quién tiene que ser en definitiva Jesús de Nazaret para que pueda salvarnos de verdad? Por tanto. Este libro presenta la 5. hace el mismo diagnóstico cuando habla de la doctrina de la reconciliación: «Se trata del centro de lo que constituye el objeto. t. 30). En la revelación la redención no presenta únicamente el papel de un tema (como la creación. La problemática y el modo de la exposición serán simplemente distintos. Este factor de orden soteriológico es el centro de irradiación del mensaje bíblico: ¡Pablo anuncia a Jesús crucificado y sólo a él! Pero esto constituye el centro de la enseñanza de ¡a Iglesia. Dogmatique IV. así como la constitución de loque se presenta como el pueblo de Dios. si se tratan en dos obras diferentes cada una de estas polaridades no es ni mucho menos para introducir entre ellas una escisión que sería irremediablemente mortal. ya que no es posible decirlo todo a la vez. Antes se iba de la salvación a la identidad. el Cristo. ahora se irá de la identidad a la salvación. Geneve 1966. 6. Pero sólo puede pensarse en ella a partir de aquí.20 JESUCRISTO. C. Y lo hacía presuponiendo siempre y expresando ya en parte la realidad de la salvación. el mismo que nosotros. así como de su vida» 8 . Cristiandad. n. 511-514. SCHILLEBEECKX . en un encuentro con el Jesús histórico»6 y que la relación entre el creyente y Cristo es la que tenemos con el «Salvador absoluto». BARTH. y que la expresión explícita de la identidad de Jesús es una afirmación de «segundo grado»5.. el origen y el contenido de la predicación y por tanto de la dogmática.. 7. la soteriología y la cristología son inseparables. entre otros muchos. expresa ante todo lo que Jesús es y hace por nosotros. Porque «se impone un hecho bien sólido en el nivel de la revelación. Así pues.Sigúeme. Porque Jesús no puede salvarnos si no es.. 233s. K. HAULOTTE.: es la fe en la salvación ofrecida por Yahvéh o por Jesucristo. Más recientemente Walter Kasper realiza este mismo discernimiento: «La unidad de creación y redención es 'el' principio hermenéutico fundamental para la eiégesis de la Escritura»10. 57. partí de reflexiones análogas al desarrollar la fórmula «Jesús es el Cristo». es decir Mesías. sino que tiene una función estructural: la fe. O.). Asumiendo igualmente esta solidaridad original entre la soteriología y la cristología. Lyon-Fourviére 1967. corazón del misterio cristiano La identidad concreta entre la persona de Jesús y la buena nueva de la salvación del hombre nos revela algo que está en el corazón de la fe cristiana. W.. el verdadero Dios y el verdadero hombre que ha confesado la tradición cristiana de forma cada vez más precisa y hasta especulativa. a través de la tradición y del recurso a la Escritura. Jesús. K. Dos procedimientos solidarios y complementarios. Partirá de la identidad humano-divina de Jesús que lo constituye único Mediador entre Dios y los hombres. Porque el término Cristo. que están en una situación de prioridad recíproca el uno ante el otro. E. EL ÚNICO MEDIADOR EL SALVADOR Y LA SALVACIÓN 21 ficativos de la persona y de la acción de Jesús. . I. dado que la salvación que él nos trae es la «comunicación de Dios mismo a la humanidad»7. pero a la vez distinto de nosotros y el Otro en relación con nosotros. 10. 9.. Tan sólo las limitaciones del lenguaje discursivo del hombre legitiman este doble tratamiento. 8. KASPER. Jésus-Christ dans ¡a tradition de l'Eglise.215. se debe y se puede ciertamente pensar en una periferia.. Jesús. Cualquier error y cualquier laguna en el conocimiento del centro mencionado falsearía inmediatamente el conocimiento de todo lo demás9. gravitan en torno a ella o son su expresión. todo lo referente a la identidad de Jesús.

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El análisis de los múltiples testimonios escriturísticos de la redención y de la salvación ilustrará abundantemente estos juicios. Contentémonos por ahora con una alusión elemental. En el Nuevo Testamento la experiencia de la salvación está ligada inmediatamente a la confesión de Jesús, como Cristo (Mesías), Señor e Hijo de Dios, y por tanto Salvador. Todo el acontecimiento de Jesús tuvo lugar «por nosotros», «por muchos» (Me 10, 45; 14, 24), en una expresión más detallada «por nuestros pecados» (1 Cor 15, 3), y en un lenguaje más personal «por mí» (Gal 2, 20). El evangelio de Juan subraya el amor de Jesús por los suyos «hasta el extremo» (Jn 13, 1), ya que «nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos» (Jn 15, 13). El amor que Jesús tiene «por nosotros» es el gran motivo de su venida, el corazón de su misión. La exégesis reciente ha podido inventar el término de «proexistencia»" para expresar el ser mismo de Jesús. El símbolo de NiceaConstantinopla señala también este eje central del misterio cristiano, cuando introduce la secuencia relativa a la encarnación, la vida, la muerte y la resurrección de Jesús con la mención «por nosotros los hombres y por nuestra salvación». ¿Tenernos necesidad de salvación? Pero ante la repetición de estas afirmaciones tradicionales se plantea enseguida una cuestión: ¿tenemos realmente necesidad de ser salvados? Porque la salvación no es una buena nueva más que para los que sienten una necesidad absoluta y urgente de ella. Los boat people que van errando en esas frágiles embarcaciones a merced de las tempestades y de los piratas no tienen necesidad de grandes discursos para comprender lo que puede ser su salvación. Si el comandante de un barco capaz de subirlos a bordo, de alimentarles y de llevarlos a una tierra acogedora les grita: «os voy a echar una mano, ¡subid!», les lanza la buena nueva de una salvación cuya evidencia no se discute. Cuando esos hombres y esas mujeres le manifiestan su gratitud, le dirán seguramente: «Es usted nuestro salvador. Sin usted habríamos muerto; le debemos la vida». ¿Pero puede considerarse esta situación extrema como el símbolo de la condición humana? Hoy se dejan oír muchas voces diciendo que el hombre no tiene por qué plantearse las «cuestiones últimas». El desarrollo de las sociedades de consumo le permite responder a sus necesidades esenciales y hasta conseguir una «calidad de vida» desconocida hasta ahora. El hombre de hoy ya no vive en la angustia de
11. H. SCHURMANN, ¿Cómo entendió y vivió Jesús su muerte? Sigúeme, Salamanca 1982, 129-163.

la salvación. Esa misma palabra ha quedado devaluada a sus ojos. La satisfacción de muchos de sus deseos parece cerrar para él los horizontes últimos de su existencia más allá del disfrute inmediato del presente. Reflexión fácil y demasiado superficial, que deja de lado no sólo los dramas y el sufrimiento de nuestro tiempo, sino incluso la sutil metamorfosis de la angustia inherente a la condición humana. El «monstruo de iniquidad» del que hablaba Pascal sigue palpitando en nosotros y arroja sobre nuestras mayores satisfacciones la sombra de unas cuestiones sin respuesta fácil: ¿para qué todo esto? ¿qué sentido tiene esta existencia? ¿en qué consiste tener éxito? ¿cómo conseguirlo? La cuestión de la salvación nos resulta tan insoslayable como la cuestión de Dios. Las dos son estrechamente solidarias. Diría incluso que la primera es más insoslayable que la segunda, ya que es ante todo una cuestión sobre nosotros mismos. La prueba de ello está en que los humanismos ateos intentan también responder a la cuestión de la salvación del hombre. La historia de las religiones manifiesta claramente hasta qué punto le preocupa al hombre la búsqueda de la salvación a través de la particularidad de sus culturas y de las variaciones de su historia. En todas las grandes religiones, antiguas o presentes, tanto en las cósmicas como en las que se apoyan en una palabra revelada, y hasta en las manifestaciones contemporáneas del «retorno de lo religioso», prescindiendo de la ambigüedad de algunas de sus manifestaciones sectarias, leemos siempre la expresión diferenciada de una respuesta a la cuestión de la salvación del hombre. Según una forma de investigación diferente, pero muchas veces correlativa, de la perspectiva religiosa, la historia de la filosofía da testimonio de esta misma precocupación: decir el sentido del hombre en el universo, plantear el problema de lo absoluto, intentar que la vida humana se logre. Esta preocupación se expresa incluso en la crítica más aguda del riesgo de proyectar los deseos del hombre en una realidad ilusoria Hasta las filosofías de la rebelión intentan salvar la dignidad y el honor del hombre enfrentado con un destino absurdo12. Hoy asistimos igualmente a la reaparición de la gnosis, bajo la forma de una búsquedi de la salvación por la ciencia Casi no es necesario repetir cómo el molimiento marxista, en su doble dimensión filosófica y política, constituye la propuesta, por no decir la imposición, de una forma de salvación colectiva mediante la fuerza mesiánica que reside en la clase obrera.Sabemos hasta qué punto el tema de la liberación de las diversas formas de opresión política es una poderosa palanca en muchos países para movilizar a los pueblos con vistas a una salvación que adquiere a menudo , a título simbólico, un valor absoluto. De forma con12. Por ejenplo, ALBERT CAMUS en L'homme revoltéy Le mythe de Sisyphe.

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movedora el hombre de buena voluntad que era Raymond Aron terminaba así sus memorias poco antes de desaparecer: «Recuerdo una expresión que empleaba a veces cuando tenía veinte años, en mis conversaciones con los camaradas y conmigo mismo: "conseguir una salvación laica". Con o sin Dios, nadie sabe al final de su vida si se ha salvado o perdido... Recuerdo esta fórmula sin temor y sin temblor»13. Si la salvación cristiana está bien especificada en cuanto a su naturaleza y su contenido, la cuestión y la necesidad de la salvación constituyen un dato antropológico fundamental. Quizás nuestro tiempo ha cambiado su lenguaje, pero la verdad es que no se ha escapado de su realidad. Las dos imágenes bíblicas de la salvación Las raíces antropológicas de la cuestión de la salvación pueden maravillosamente ilustrarse por medio de las dos situaciones humanas fundamentales que sirven de referencia a la elaboración del concepto de salvación: la de la enfermedad, que se opone al bien elemental de la salud, y la de la esclavitud, opuesta a la condición de libertad. La enfermedad, signo precursor de la muerte, pone en juego nuestra misma existencia. Amenaza con arrebatarnos el bien por excelencia que es la vida. Es el signo de nuestro «ser para la muerte», es decir, de una finitud al mismo tiempo irremediable e inaceptable, mientras que hace zozobrar nuestras relaciones con el mundo y con nosotros mismos en el sufrimiento físico y moral. Al contrario, la salvación es la salud (en algunas lenguas, y concretamente en el griego bíblico, estos dos sentidos coinciden en la misma palabra), es la vida. Del que sale de una grave operación se dirá que se ha salvado y hasta que ha «resucitado». El convaleciente llamará de buen grado a su médico su salvador. También es éste el lenguaje de la Biblia: los salmos están Henos de gemidos pidiendo la ayuda de Dios para recobrar la salud (Sal 6; 30; 38; 41; 102). Por Otra parte la enfermedad se presenta como signo de pecado y en ella se acumulan todos los tipos de adversidad. También en los evangelios vemos a Jesús lleno de compasión por los enfermos: cuando los cura, los «salva», ya que el mismo término designa la vuelta a la salud física y la salvación total de la persona ante los ojos de Dios, en particular la liberación del pecado (Mt 9,22; Me 3,4; 5,23.24.28; 6,56; etc...)H. La recuperación de la salud se convierte en el símbolo eficaz de la salvación y de la entrada en el reino.
13. R. ARON, Mémoires, Julliard, París 1983, 751. 14. Para la insistencia en el sentido espiritual, cf. Mt 18, 11; Le 7, 50; el vínculo entre los dos sentidos se subraya en Sant 5,15-20.

La otra situación fundamental de miseria humana es la esclavitud; si la anterior estaba inscrita ante todo en las relaciones del hombre con la naturaleza, la segunda surge ante todo de las relaciones del hombre con el hombre. Las costumbres militares de los antiguos querían que el vencedor se llevara a su patria como prisioneros a los soldados vencidos, deportando a veces poblaciones enteras para hacerlas esclavos. Ese pueblo, desterrado de sus raíces, privado de su libertad, llevaba una existencia inferior, se veía de ordinario sometido al trabajo forzado, y soñaba con su liberación. Desgraciadamente, nuestra época ha conocido y conoce todavía situaciones de este tipo: deportación de poblaciones, campos de concentración, gulags, el trabajo que pretende hacer libres a los hombres15, secuestros, rehenes, situaciones de opresión económica y política. Esta situación fue en la que cayó también el pueblo de Israel, desde el momento en que desapareció el faraón que había conocido José (Ex 1,8). Por eso la liberación política de la esclavitud egipcia se vivió como el símbolo de una liberación de todo mal y del acceso a la tierra prometida, es decir, de una vida feliz y tan larga como fuera posible. El paso del mar Rojo (la pascua) y la entrada en la tierra de Canaán constituían para Israel el acontecimiento fundador de su historia, por el que había conocido la experiencia del compromiso liberador de su Dios a su lado para salvarlo de la servidumbre. Las teologías de la liberación han vuelto a encontrar én nuestros días el valor tan denso de este simbolismo. Estas dos situaciones de desgracia, la enfermedad y la muerte por un lado, la violencia que somete al hombre a su semejante por otro, se han cernido siempre sobre la humanidad de forma radical; pertenecen a la condición humana. No conocen de este mundo más que salvaciones provisionales. A través de las vicisitudes de su existencia, por consiguiente, cada uno de los seres humanos se ve enfrentado con la cuestión de una salvation absoluta y definitiva, es decir, de una vida plenamente libre y definitivamente «resucitada». La salvación, liberación Estas dos referencias bíblicas nos permiten profundizar en la noción de la salvación según sus dos connotaciones esenciales: primero una connotación negativa, la de una situación desgraciada de la que nos libra la salvación; y luego una connotación positiva, la concesión de un bien decisivo16.
15. Es coincido el lema siniestro que acogía a los deportados en la entrada de los campos nazis: «Arbeit macht freí». 16. Cf. Enyclopedia Umversalis, art. Salut,en donde se subrayan los dos sentidos d e las palabras ¿emanas Erlósung y Heil,t. 14, 643.

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«El interlocutor de una teología actual es el hombre doliente, que tiene experiencia concreta de la situación de infelicidad y es consciente de la impotencia y de la finitud de su condición humana. Este sufrimiento puede revestir múltiples figuras: la figura de la explotación y la opresión de la culpa, de la enfermedad, de la angustia, de la persecución, del destierro y de la muerte en sus diversas formas. Estas experiencias del sufrimiento no son fenómenos marginales y residuales de la existencia, como el lado sombrío del ser humano; se trata de la condición humana como tal»'7. Estas reflexiones de Walter Kasper expresan atinadamente la intensidad con que nuestro mundo cultural de estos finales del siglo XX experimenta el problema del sufrimiento y del mal en general, aun cuando el hombre se haya tenido que enfrentar desde siempre con él. Las atrocidades de nuestro siglo, perpetradas ayer y hoy en casi todos los continentes contra poblaciones enteras, vuelven a caer como una lluvia acida que viene a gangrenar la conciencia de cada individuo y ahondar su angustia; se trata del tema de «vivir y pensar después de Auschwitz». En este problema del sufrimiento y del mal resulta difícil establecer una distinción inicial entre lo que parece imponerse a todos nosotros como un destino o una fatalidad, o al menos como una condición natural, y lo que es consecuencia de las decisiones libres del hombre y compromete por tanto su responsabilidad. Esta frontera tan difícil de trazar pertenece al misterio opaco del mal que se escapa de toda racionalidad. La actitud religiosa tradicional situaba el centro de gravedad del mal en el terreno de la libertad humana; los tiempos modernos insisten más en la objetividad de nuestra finitud y de nuestra contingencia, cuando no sientan al mismo Dios en el banquillo. Es cierto que «la cuestión de Dios y la cuestión del sufrimiento aparecen correlacionadas»18 y que el problema de la justificación del pecador se ha convertido a menudo en los tiempos modernos en el problema de la justificación de Dios. Sin entrar aquí en todo el análisis que merecería este tema, me gustaría simplemente describir brevemente a continuación la serie de divisiones que afectan al hombre, en virtud a la vez de su finitud y de su pecado, poniéndolo en una situación desgraciada respecto a las reconciliaciones correspondientes a las que aspira como a una liberación. Está en primer lugar la división del hombre y de la naturaleza, un mal y un sufrimiento que se nos imponen como una evidencia. El hombre es un ser marcado para la muerte, absurda y escandalosa ante los ojos de su deseo de vivir plenamente y para siempre. La angustia de
17. W. KASPER, El Dios de Jesucristo, Sigúeme, Salamanca 1985, 189. 18. ltxd.,190.

esta muerte impregna toda su existencia. Está igualmente sometido a la enfermedad, anuncio de la muerte en el corazón mismo de la vida, como hemos visto. La medicina lucha cada vez mejor contra la enfermedad y la muerte, pero sus victorias más espectaculares chocan con un límite infranqueable; si cada vez gana más batallas, acaba siempre perdiendo la guerra El trabajo del hombre, necesario para su supervivencia y para la trasformación del mundo, es apasionante en muchos aspectos: creatividad, humanización del universo, realización del hombre a través de su propia acción. Pero está también marcado por una valencia negativa: es duro, penoso, a veces alienante y peligroso; hace sufrir (¿no se llaman las salas de parto salas de trabajo?), en una palabra, es «laborioso». Finalmente, pasamos hoy por la experiencia de la contradicción: los esfuerzos más legítimos del trabajo humano por transformar y hacerlo más humano chocan con los límites de la naturaleza y producen efectos negativos sobre nuestro mundo ambiental. Por otro lado, en su relación global con la naturaleza el hombre experimenta siempre su fragilidad y su dependencia insuperable respecto a ciertas fuerzas naturales anónimas; es periódicamente víctima de catástrofes geofísicas que se abaten ciegamente sobre él, prescindiendo de cuál haya sido la parte que le toque a su responsabilidad (por ejemplo, cuando construye imprudentemente sobre terrenos expuestos a terremotos). Está además la división de los hombres entre sí, esto es, el mal y el sufrimiento que afectan a la esfera de la sociedad. Chocamos aquí con una implicación entre lo sufrido y lo querido imposible de discernir. Aparece esta división en los tres terrenos-clave de la vida familiar, de la vida económica y de la vida política. La familia es el lugar del ejercicio de la sexualidad, que engendra relaciones privilegiadas entre el hombre y la mujei, entre los padres y los hijos, entre los hermanos y hermanas. Puesto que la sexualidad humana se arraiga en la sexualidad animal, aunque distinguiéndose radicalmente de ella, supone a la vez una relación del hombre con la naturaleza y una relación inter-humana: el instituto de lareproducciónse convierte en deseo amoroso. Pues bien, este lugar por excelencia de la comunicación y del amor es también un lugar de división, de antagonismo, de muros infranqueables y de incapacidad para comunicar. Aparecen en él muchas ambivalencias, fracasos (el número de divorcios...) y hasta perversiones en las relaciones; la relación no dominada con la naturaleza repercute en las relaciones interhumanas, surgiendo la dominación, la violencia, la posesión egoísta. Muchas veces las personas son tratadas allí como objetos (prostitución). Puede decirse que el fracaso de la familia y el fracaso de la relación hombremujer son de los problemas más graves de nuestra sociedad.

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Resulta banal recordar el maleficio que se cierne sobre las estructuras económicas y sociales, tanto bajo el nombre de capitalismo como de socialismo. El «socialismo con rostro humano» sigue siendo un sueño todavía. Es el maleficio de la explotación del hombre por el hombre, en el plano individual y colectivo, nacional e internacional; el maleficio de las estructuras de injusticia que afectan a las relaciones económicas, por el hecho de estar gobernadas por el egoísmo humano, fuente secreta de violencia. A los maleficios de siempre, a los que acompañaron el desarrollo industrial del siglo XIX, vemos añadirse ahora los que corresponden a la era de la sociedad post-industrial. El crecimiento rápido de los medios técnicos de producción es cada vez más difícil de poner al servicio del bien común y engendra una nueva forma de paro. La complejidad infinita de las relaciones económicas mundiales las hace indominables, hasta el punto de que se escapan de toda racionalidad. El mismo progreso técnico, a pesar de sus admirables éxitos, exaspera la división norte-sur que atraviesa al mundo: algunos países cada vez más ricos se enfrentan con otros que están sumidos en una pobreza inhumana. Pablo VI denunció ya este desequilibrio creciente 19 , ya que la cuestión social se h a convertido en una cuestión mundial. Asi, en la misma medida en que el hombre escapa de su alienación frente a la naturaleza, vuelve a caer bajo la alienación de lo que parece ser una fatalidad nueva, resultado de las decisiones de su libertad. Por otra parte, el modelo de una economía desarrollada y de una sociedad de consumo engendra eso que Paul Ricoeur llamaba en lenguaje teológico la codicia, esto es la «cautividad del deseo» y la «bulimia del consumidor» 20 . La búsqueda de un «cada vez más» en el orden del tener, del disfrutar y del poder, que ha adquirido un valor de modelo de civilización, es de hecho la búsqueda de un infinito malo que pervierte los valores humanos más elevados y hace al hombre finalmente desgraciado. En la esfera de la vida política, la historia de los hombres atestigua sin duda algunos éxitos debidos a un consenso social equilibrado y feliz. Pero fueron momentos de un equilibrio frágil y precario. Los pueblos felices carecen de historia, se dice, pero la historia de los hombres es de ordinario la de sus relaciones de violencia: dominación y esclavitud, guerras cada vez más mortíferas, racismo, colonialismo, genocidios, torturas, campos de concentración... El poder político es una necesidad para la regulación de la vida en sociedad. Pero parece como si estuviera ligado un maleficio al ejercicio de todo poder que tiende a franquear sus propios límites. Este maleficio de la voluntad de poder va
19. En su encíclica Populorum Progressiode 1967. 20. P. RICOEUR , Previsión économique et choix éthique: Esprit 346 (1966) 186-187.

creciendo en la misma medida que crecen los medios técnicos. El hombre de hoy n o es peor que el de la sociedad tradicional; lo que pasa es que dispone de más medios. El siglo XX ha tenido que pasar por la triste experiencia de la trágica eficacia que han dado a los regímenes totalitarios los medios de la racionalidad técnica para la realización de la «condición inhumana» 21 . Finalmente, todos los hombres se descubren divididos contra sí mismos; en el corazón mismo de nuestra conciencia, en esa instancia secreta de nuestra libertad, pasamos por la experiencia de una contradicción que se nos impone como una ley irremediable de nuestro obrar, pero de la que somos libremente cómplices. Nos parecemos a aquel hombre bajo la ley que describía Pablo: «Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco... Querer el bien lo tengo a mi alcance, pero no el realizarlo, puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero» (Rom 7, 15.18-19). Esta alienación secreta de nuestra libertad nos hace realizar la experiencia de lo que Solzhenitsin describe como «malicia» de una forma tanto más conmovedora cuanto más ingenua. Su héroe del Pabellón de los cancerosos, Kostoglotov, que acaba de salir del hospital, visita el parque zoológico de la ciudad cercana. Descubre entonces la jaula vacía de un mono, en la que se leía este aviso, escrito a vuela pluma: «"El mono que aquí vivía se ha quedado ciego por culpa de la crueldad insensata de un visitante. Un malvado ha arrojado tabaco a los ojos del macaco rhésus..." ¡Aquello le impresionó! Hasta entonces, Oleg había estado paseando con la sonrisa complaciente del que ha visto ya muchas cosas; pero entonces le entraron ganas de ponerse a gritar, a chillar, a alborotar todo el parque, como si hubieran tirado tabaco a sus propios ojos. ¿Porqué...? ¿Simplemente porque sí...? ¿Sin razón alguna? Más que todo lo demás, era aquella simplicidad infantil de la redacción del Ierren) lo que le oprimía el corazón. De aquel desconocido que se había marchado impunemente no se decía que era anti-humano, no se decía q u e era un agente del imperialismo americano. Se decía que era un mal/ado. ¡Y esto era lo escandaloso! ¿Por qué decir que era simplemente un malvado?»22. Sí, ¿per qué el hombre es malvado? Se trata de un hecho contra el que aparentemente no podemos hacer nada y que sin embargo nos compromete. Porque no basta con decir «el mundo es malo» o «los otros s o n malos». Si quiero ser honesto conmigo mismo, he de reco21. Expusión de J. SoiiMET, L'honneur de la liberté, Centurión, París 1987, 153. 22. A. SJLZHENITSIN, le pañllon des cancéreux, Julliard, París 1968, 666-667.

Pensamientos n. ya lo indicó certeramente san Agustín que. toda la historia tanto de los individuos como de las sociedades atestigua que el hombre no puede alcanzar lo Absoluto por sus propias fuerzas. 357. En el momento en que proliferan lo manejable y lo disponible. o. No soy capaz de indicar el momento alfa de mi entrada en el circuito del mal. Madrid 1946. vestido antes con el traje de la inocencia. RICOEUR . lo mismo que nací en la solidaridad del lenguaje recibido. Pues bien. 24. si lo descubría. Confesiones I. VII. por el egoísmo. de la arbitrariedad. en Obras. Horkheimer). . Y si observo mi pasado. sufrimos en nuestra situación de desgracia y sólo por eso nos rebelamos contra ella. Esta enumeración. Esboza en profundidad la doble razón por las que tenemos una necesidad radical de liberación. la insignificancia del ocio. Estamos tocando aquí el carácter de insignificancia que afecta a un proyecto simplemente instrumental. Porque aspiramos como hombres a la salvación. me doy cuenta de que nací a mí mismo en la connivencia con el mal. que sus relaciones con lo Absoluto están de alguna manera cortadas. 190. Ricoeur: «Comprender nuestro tiempo es poner juntos en relación directa los dos fenómenos: el progreso de la racionalidad y lo que yo llamaría de buena gana el retroceso del sentido.. Llamada angustiosa a la liberación de una situación intolerable. Utilizo aquí adrede una expresión indefinida que se sitúa más acá del reconocimiento explícito de un Dios personal. ésos son los problemas en los que acabamos desembocando»26. Alfaguara. KASPER. cit.30 JESUCRISTO. simplemente feromenológica del sufrimiento y del mal dibuja lo que es el hecho de nuestra finitud y de nuestra contingencia (en dogmática cristiana: lo q u e está ligado a la creación) y lo que corresponde a la libertad y al pecado del hombre (en lenguaje cristiano: el pecado). está también marcado por la violencia de conflictos afectivos. porque se me presenta como una lepra de mi propia libertad. pero al mismo tiempo asistimos a una especie de difuminación o disolución de los fines. De todas formas. en volver a la vida. Madrid 1981. le gustaba trampear en este juego: «¿Qué cosa había que yo quisiera menos sufrir y que yo reprendiere más atrozmente en otros. art. sea cual sea el nombre que le demos: lo Absoluto de la felicidad. quizás un poco árida en sus deseos de ser sobria. B. toma de conciencia del sin-sentido de la existencia humana. Descubrimos que lo que más les falta a los hombres es la justicia ciertamente. entramos en el mundo del capricho. en calentarse. que aquello mismo que yo les hacía a los demás?» 23 . a medida que se satisfacen las necesidades elementales de comida. de reconciliación. EL ÚNICO MEDIADOR EL SALVADOR Y LA SALVACIÓN 31 nocer mi propia connivencia con la maldad ambiental: «yo soy malo» Realizo en mí mismo secretamente lo que denuncio violentamente en los demás. pero más aún la significación. 188-189. pero este sufrimiento me llega a lo más hondo. SAN AGUSTÍN . La falta cada vez mayor de fines en una sociedad que aumenta sus medios es sin duda la fuente más profunda de nuestro descontento. Si no hubiera una "nostalgia hacia lo totalmente otro" (M.. 380. 25.. Yo soy malo y voluntariamente malo. una inteligencia de la instrumentalidad —allí es verdaderamente donde hay progreso—. de la larga serie de divisiones que caracterizan a nuestra condición humana se resiste a pactar con cualquier tipo de pensamiento. para el enfermo. la insignificancia de la sexualidad. afectan a nuestra manera de vivir. lbid. si no buscáramos al menos implícitamente la salvación y redención. La mayor felicidad de un gran amor pretende ser total y eterna. Aquel niño. 24).1. 30: en Otras II. en eso que podríamos llamar el mundo del gesto cualquiera. la salvación consiste en ser llevado a tierra. Finalmente. P. por la envidia (tan bien descrita por Agustín) 24 . c. Hay un no sé qué de perversidad en los niños.. de vivienda. si no tuviéramos al menos la idea latente de una existencia deteriorada y de una existencia lograda y plena. ya desde niño. Pero por poco que logremos evadirnos de nuestras distracciones cotidianas.583. de ocio. bien diagnosticado por P. en una palabra. Al entrar en el mundo de la planificación y de la perspectiva desarrollamos una inteligencia de los medios. que recapitula todas las demás: está separado de lo «Absoluto». un árbol n o se sabe miserable» 27 . de salvación. el amor sin duda alguna. porque están ligados a la cuestión de la felicidad. es 26. No nos olvidemos tampoco de la frase de Pascal: « L a grandeza del hombre es grande porque se sabe miserable. ésos son precisamente los problemas con que chocamos. W.. El Dios de Jesucristo. La insignificancia del trabajo. nos contentaríamos con lo existente y no aspiraríamos a lo que no es» 25 . el hombre realiza la experiencia de una última división. concebido especialmente a partir de la experiencia del amor. Una vez más esta descripción. 11: o.. BAC. La salvación plenitud de vida Para e l hombre que se está ahogando. «Nuestra situación no nos causaría sufrimiento. Estamos invenciblemente impregnados del deseo de lo Absoluto. «¡Pobre de mí! —dice también san Pablo— ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte?» (Rom 7. XIX. PASCU. ese mal es fuente de sufrimiento. c . lo Absoluto de la vida en su calidad y en su duración. 27. Como cualquier otro. En nuestro mundo cultural esta alienación de la Absoluto desemboca en la 23. 114. peor aún.

«en tanto el hombre como sujeto libre está encomendado responsablemente a sí mismo. es también la concesión de un bien decisivo (Heit). RAHNER. por poco que nos mostremos atentos al movimiento de la revelación. aquí y ahora. En otras palabras. no sería más que opio del pueblo. es decir. la calidad de vida entre los suyos. si no se viera barrido por una forma de vida definitiva y absoluta Al contrario. Como dice claramente K. rechazo rebelde y orgulloso del don mismo de Dios. vivir plenamente y vivir para siempre. pero sí que podemos convertirlos a ejemplo de Cristo y darles una fecundidad definitiva Porque también nos dice que esa salvación contiene un rostro oculto que se revelará en nosotros en el reino trascendente que constituye Dios con todos los resucitados. Rahner. de que tiene un sentido y de que puede construir algo definitivo. como decía Pascal. el hombre realiza la experiencia de su incapacidad para realizar su salvación basado únicamente en su libertad. nos encontramos siempre con el término de vida: ser salvado es vivir. Dios no empieza sumergiéndonos en el abismo de nuestros propios pecados. Por consiguiente. aguarda la buena nueva de una salvación que le revele la vocación que tiene más allá incluso de su conciencia inmediata. con nosotros mismos y con Dios. enviado por él a nuestro mundo para establecer una alianza eterna entre Dios y el hombre. Pero. Pero también sabemos que la continuación perpetua de nuestra vida empírica es inconcebible y que llevaría consigo una especie de infierno. es la libertad. es «vida eterna». Lo que se nos da aquí abajo estaría abocado al fracaso y sería por tanto ilusorio. revelado y realizado en Jesucristo. Vivir plenamente es vivir en libertad y en el amor. Inmerso en el misterio de un destino que le supera. con los demás. 59. El anuncio de una salvación que no fuera capaz de dar sentido. Esto es precisamente lo que viene a decirnos la buena nueva del reino de Dios. la cual afecta al todo de su existencia humana. esto es. entonces tenemos la certeza de que nuestra vida está ya «salvada» desde aquí abajo. verdadera catáítrofe de la libertad humana. llamados a verlo por toda la eternidad. Esta salvación. se dirá. Dios prepara para quienes lo aman «lo que ni el ojo vio. de nuestras relaciones con Dios. si la cara terrena de la salvación no es más que la mitad de esa ficha cuya otra mitad sigue estando escondida en el misterio de Dios. del pecado de la humanidad y del mundo. es encontrar la «felicidad». sino de la salvación al pecado. y le conceda poder responder libremente a la llamada que se le dirige. en su doble aspecto de gracia en este mundo y de gloria en el reino de Dios. del origen misterioso del pecado del lombre. valor y felicidad a nuestra vida actual y traernos una primera reconciliación con el mundo. como muestra abundantemente la reflexión anterior sobre la salvación como liberación. cualquier separación de nuestros seres queridos se vive como un sufrimiento a primera vista opaco. para hacer que nos desanimemos y «perdamos el corazón». que tiene su fuente en un acto de libertad tan real como irrepiesentable. E L ÚNICO MEDIADOR EL SALVADOR Y LA SALVACIÓN 33 la curación. ni el oído oyó. Dios viene primero a salvarnos «con mano fuerte y brazo extendido». Esta revelación de felicidad y de vida va ciertamente acompañada de la revelación del misterio abismal del pecado. si tiene un valor simbólico en el sentido fuerte de la palabra. y es dentro de la salvación y de la vida que nos ofrece donde nos revela en toda su radicalidad la dimensión teologal del pecado. Para todo ser humano la cuestión de la salvación es sin duda la del éxito definitivo de su vida. Porque si la salvación es por un lado liberación (Erlosung) del sufrimiento y del mal. Esta cuestión pasa inevitablemente por el compromiso de su libertad: ¿qué voy a hacer con mi vida. K. La realización plena de la salvación compromete la trascendencia 28. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testimento. y cualquier muerte. C. Pero al mismo tiempo. Nos dice que estamos ya radicalmente salvados. Si se quiere caracterizar el contenido de la salvación del hombre en general. tanto del mal que nos afecta como del que hacemos nosotros. Pero nuestra vida de a<¡uí abajo sigue estando marcada por la muerte que hace contradictorio el deseo de una salvación absoluta y definitiva en el marco de nuestra existencia terrena Queremos vivir para siempre. porque es otra del don que Dios nos hace de su propia vida en su Hijo Jesucristo. en tanto él ha devenido para sí mismo como objeto de su auténtica y originaria acción una de la libertad. si queremos recibir esa salvación en la fe y sacar sus consecuencias en nuestra manera de vivir. la salvación . 9). ni al corazón del liombre llegó» (1 Cor 2. la única realidad de que dispongo? Tengo la responsabilidad de hacer que tenga éxito o que fracase. que no haré más que mencionar aquí dado que no es objeto de este libro. puede hablarse ahora de que el hombre tiene una salvación y de que la auténtica pregunta personal de la existencia es en verdad una pregunta de salvación»24. No nos dice que escaparemos de forma mágica del sufrimiento y de la muerte.32 JESUCRISTO. Este deseo de la salvación como plenitud de vida concierne evidentemente a nuestra existencia presente. ¿no debería hablarse del pecado antes de hablar de la salvación? A esta cuestión haj que responder decididamente que no. para el prisionero. O. enfrentado sin cesar con los fallos de su propia libertad. es poder realizar los deseos más profundos. Más allá de todos nuestros deseos. La revelación no va del pecado a la salvación.

Este dato se impone como fundamental en toda la doctrina de la gratuidad de la gracia. esta «misteriosa claudicación»?32 ¿No se tratará de una chapuza creadora? No. infinito por su vocación de ver a Dios. el oriente se ha complacido en poner el acento en el aspecto divinizador. Esto. Esta es la razón de los diversos mesíanismos. DE LUBAC. No se trata ni mucho menos de elucubrar sobre cuál habría podido ser la condición del hombre pecador en este mundo. IRENEO . 325. HI. En el lenguaje de la Escritura y de la tradición eclesial volveremos a encontrar estos dos aspectos de nuestra salvación: liberación del pecado y divinización. por hipótesis. no puede dárselo el hombre. Confesiones I. 1. porque le veremos tal cual es» (1 Jn 3. La paradoja de la antología cristiana. 31. el hombre se encuentra ante Dios en cualquier hipótesis en situación de una necesidad radical de salvación. realizar su vocación. Pero también ha sido creado «a imagen y semejanza de Dios» (Gen 1. Finito en su origen creado. que viene a fundamentar lo que habíamos vislumbrado en nuestra descripción anterior. y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti»30. IV. honrados o engañosos. es el resultado inevitable del designio que quiere hacer participar a un noDios de la vida misma de Dios. la de verlo y comulgar de su propia vida. carecemos en este caso de toda representación. Barcelona 1970. . El misterio de ¡o sobrenatural. 7. es más bien el pecado el que ha de comprenderse a la luz de la salvación y estudiarse normalmente después de ella. Pero distinguir no es separar. escucha la llamada del hombre y viene a liberarlo. Estela. hay también misterio en el hombre. Pero esta cuestión límite nos permite llegar al misterio del hombre tal como sigue siendo hoy. para ser santos e inmaculados en su presencia. Adv. Por este título. Como criatura. SAN AGUSTÍN. No puede él solo 29. que a menudo se cita a medias: «La gloria de Dios es el hombre vivo. 1: o. no puede más que recibirlo. EL ÚNICO MEDIADOR EL SALVADOR Y LA SALVACIÓN 35 cristiana no depende de una cierta concepción del pecado. Por eso. es incapaz de dar por sí mismo el paso de un término al otro. pecador o no. Haciéndose eco de esta revelación del misterio del hombre en el designio de Dios. abandonada a sus propias fuerzas. en el sentido que hemos dicho. su historia está tan profundamente marcada por li esperanza religiosa. 161. pero la vida del hombre es ver a Dios»29. A fortiori. pero previsible después de lo que hemos visto de la finitud y de la contingencia del hombre— es: «¡sí!». ¿Pero es el pecado la única razón por la que el hombre necesita la salvación? ¿Puede decirse que. 474. pero se trata en el fondo de la otra cara de su grandeza. está en revelarnos que el ser del hombre descansa sobre un desequilibrio misterioso. 2). no habría habido necesidad de salvación? La respuesta a esta cuestión —una respuesta paradójica en apariencia. c. 20. sea cual fuere la dominante del discurso. «Seremos semejantes a él. Independientemente incluso de todo pecado. si el hombre no hubiera pecado. por el deseo y por la fe de que el mundo divino. haer. Porque Dios es misterio y el hombre está ortológicamente vinculado al misterio de Dios. LA CRU2 GLORIOSA DEL SALVADOR Ser salvado por alguien Si la humanidad. Esta vocación pertenece al designio creador de Dios sobre el hombre. La paradoja se debe al hecho de que el hombre no puede realizarse perfectamente como hombre por sus propias fuerzas. tiene necesidad de uri Salvador. es lógico que estos dos aspectos. ¿A qué se debe este «derrengamiento». Es éste un dato fundamental que parece quizás alienante al hombre que se ha hecho pecador y que a veces «se horroriza de ser una criatura». Paris 1984. H. es un ser finito. Gaud¡uitietSpes29. Ireneo lanzó aquella frase célebre. «Nos ha elegido en él (Cristo) antes de la creación del mundo. Agustín expresará más tarde esta misma idea según el tono de su experiencia personal: «Nos has hecho para tí. 26) y por este nuevo título está dirigido por una vocación.34 JESUCRISTO. que es un designio de adopción filial. al menos por lo que a él respecta. Muy recientemente el concilio Vaticano II se ha expresado de este modo: «El aspecto más sublime de la dignidad humana se encuentra en esta vocación del hombre a la comunión con Dios»31. Cerf. Si el occidente ha subrayado más el aspecto propiamente redentor. 4-5). el hombre pecador y desorientado respecto a su propio fin no puede liberarse a sí mismo de las divisiones que lo desgarran. sea cual sea el modo con que se le represente. La misma re32. eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo» (Ef 1. que se manifiestan a lo largo de los tiempos periódicamente. hay entre él y Dios una distancia infranqueable. porque la cima de su humanización no puede ser más que una divinización. por eso el hombre no puede «salvarse» por sí mismo. Señor. no puede realizar su salvación definitiva. forman una unidad concreta que siempre habrá que respetar. antiguos o modernos. en el amor. la de conocer a Dios. porque el hombre no puede realizarse como hombre más que en Dios. 30.

¿pero de qué manera? ¿Al final de la historia. El misterio de la cruz: escándalo j locura La imagen grandiosa que recapitula todo nuestro tema es la de Cristo en la cruz. Haré todo lo posible por descartar estos falsos escándalos. muerto y resucitado. ésta es ahora inseparable de los dos trozos de madera en los que fue clavado y que tra2an las cuatro grandes direcciones que abrazan al universo entero. escándalo para los judíos. yo compruebo no solamente que Dios existe. sin contar con la conversión del corazón. Nunca hemos de olvidar que el término Cristo es un término mesiánico. 2). Dios Padre ha intervenido en favor de cada uno de nosotros con una iniciativa de amor absoluto y nos ha dado su Espíritu. Escándalo y necedad que son de todos los tiempos y que vuelven a aparecer hoy. En este punto la tradición cristiana no ha intentado nunca disimular las cosas: la cruz reina sobre nuestros altares. Porque el que nos reconcilia con Dios y nos comunica la adopción filial es el único Mediador entre Dios y los hombres (cf. y éste crucificado» (1 Cor 2. . lo mismo que la media luna es la del islam. En Jesús de Nazaret. 6: «Certe crucis mysterium omnium difficillimum exisümandum est». Hay que decir además que el escándalo de la cruz ha dado lugar en el curso de los años a ciertas interpretaciones que han falseado su sentido y que hoy nos parecen inadmisibles. Escándalo del silencio de Dios que deja hacer..36 JESUCRISTO. Dios me ama. ya que es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre. depende de ella. me gustaría afirmar con toda claridad mi objetivo. Perfectamente consciente de esta dificultad. Locura de pretender que la salvación de todo hombre. estas piedras de choque capaces de herir a los pequeños por los que murió Cristo. Entonces se corre la gran tentación de endulzarla. ¿qué puede haber más contrario a la salvación que la imagen de un hombre despreciado y subido al cadalso? Serán necesarias todas las maravillas del arte cristiano. Escándalo de la muerte del justo entregado en las manos triunfantes de los malvados. del Símbolo. Catecismo romano. nos anuncia el gran gozo de que nos ha nacido un Salvador (cf. La señal de la cruz abre nuestra plegaria y acompaña a nuestras celebraciones. un hombre como cualquiera de nosotros. un «super-hombre» sería a la vez demasiado y poco. el misterio de la cruz debe ser considerado como el más difícil de todos»33. sino que yo existo para él.10-11). 24) y que 33... El verdadero escándalo podemos decir que ha quedado como ocultado por los falsos escándalos abusivamente añadidos por los hombres. Locura de proclamar que esta cruz es nuestra única esperanza.5). Pero no haré nada por orillar el verdadero escándalo de la cruz. ayer. Ya san Pablo no quería saber nada más entre los Corintios que «a Jesucristo. Creo que el escándalo y la locura de la cruz es «fuerza de Dios y sabiduría de Dios» (1 Cor 1. Pablo les predicaba a «un Cristo crucificado. Si nuestra salvación se confunde con la persona del Salvador. La llevamos como una insignia. hoy y mañana. por disimularlo o relegarlo a un lugar discreto. o de ponerla un poco entre paréntesis y no ver en ella más que un accidente del recorrido. que él quiere ser mi liberador y darme su propia vida. en Jesús establecido Cristo y Señor por su resurrección de entre los muertos y manifestado por Dios como su propio Hijo. para superar ante la imagen del crucificado el horror que cualquier hombre siente ante la horca o la guillotina.. de reducirla a algo razonable. 1 Tim 2. en el momento del encuentro escatológico de la humanidad con Dios? ¿O bien por su intervención activa y llena de gracia en el seno de nuestra historia? ¿Pero podrá Dios asumir una solidaridad existencial con los hombres? La revelación cristiana. EL ÚNICO MEDIADOR EL SALVADOR Y LA SALVACIÓN 37 velación cristiana se inscribe en una espera milenaria de un Mesías venido de Dios. La idea que se ha hecho de ella ha sido siempre solidaria de la idea que se ha tenido de Dios. en nuestras casas y hasta en nuestros caminos. Le 2. Pero la idea tenaz de un Dios vengador ha pervertido a veces el misterio de la cruz. Cuando los judíos pedían milagros y los griegos buscaban en sus palabras la sabiduría. 4* art.. luego existo y toda mi vida adquiere sentido y valor eterno. Podríamos continuar largo tiempo la lista de los escándalos y de las locuras. como si no nos hubiéramos convertido nunca para comprender la cruz por lo que realmente es. algo que está al margen del misterio positivo de la salvación. 23). necedad para los gentiles» (1 Cor 1.. Creo con toda mi fe que está en el corazón del misterio cristiano y quiero dejarla en ese lugar central. La cruz es el símbolo por excelencia del cristianismo.. ergo sum». Y descubro que el acto salvador que Dios realiza por mí es también el acto de un hombre como yo. El catecismo del concilio de Trento decía: «Ciertamente. En efecto. sin duda. que compromete libremente su vida en una misión de salvación.. pudo decirse glosando la célebre fórmula de Descartes. En Jesús. nacido en Belén. que radicaliza la afirmación de que el hombre no puede salvarse a sí mismo. La cruz nos invita a convertir nuestra idea de Dios. «Amor. Pero ¿quién será ese salvador? Un hombre parece ser al mismo tiempo necesario e insuficiente para ello.. Dios mismo. arrancándonos a todos de las fuerzas del mal y llevando a cabo en él por nosotros el paso a Dios su Padre. en nuestras iglesias..

La cruz del resucitado Dicho esto. pasando revista a los términos-clave que la han expresado en la Escritura y a lo largo de la tradición. Si la salvación del hombre es la plenitud de la vida participada con Dios mismo. Fue un error atribuir toda la virtud de nuestra salvación a la cruz solamente. es decir. Cuando se habla de la cruz. volveré a la Escritura para esbozar una «propuesta soteriológica» que intentará ser a la vez narrativa y sistemática. Sigúeme. Jesucristo redentor del hombre: Estudios Trinitarios 20 (1987) 314-315. Esta dicotomía desastrosa no podía menos de desfigurar la cruz y relegar la resurrección al rango de una simple confirmación extema. ni siquiera con una llamada fácil e inmediata a la resurrección. se entiende muchas veces la parte por el todo. En la primera parte expondré la problemática contemporánea y tradicional que condiciona al estudio de la soteriología. 5). Moltmann cuando dice que la cruz resiste a todas las interpretaciones34. es la cruz del resucitado. el momento más conmovedor del misterio pascual de muerte y de resurrección. la cruz ya gloriosa de san Juan y de la tradición oriental.38 JESUCRISTO. Salamanca 1975. tanto en su belleza como en su horror. Hablaré de una lógica divina. olvidando el alcance salvador de la resurrección. GONZÁLEZ DE C ARDEDAL. también es verdad que la cruz es inseparable de toda la vida de Jesús y de su resurrección35. la vuelta a la vida y el acceso a la vida gloriosa del resucitado anuncia y realiza ya de manera ejemplar el contenido de nuestra salvación. Tiene razón J. cap. sin intentar racionalizarla o «recuperarla». II: Las resistencias de la cruz contra sus interpretaciones (50-115). La marcha que proponemos En esta obra seguiremos una marcha muy similar a la anterior. En la tercera parte. que sigue siendo un misterio para nosotros y que comporta un superávit de sentido que sólo es accesible al corazón. J. O. 35. MOLTMANN. En un primer tiempo hay que acogerla con toda su facticidad. así como el resucitado es también llamado por los ángeles del sepulcro «el crucificado» (Mt 28. en su luminosidad opaca. El Dios cruciñcado. EL ÚNICO MEDIADOR ningún discurso podrá agotar su contenido. Primera Parte PROBLEMÁTICA 34. Mi estudio no reducirá el misterio de la cruz a un conjunto de ideas claras y distintas perfectamente dominadas. propondré un esbozo de la historia doctrinal de la soteriología. que dejaremos para un segundo tomo. En la segunda. .

la castración. Pero esto ya no se puede soportar. Y .1 El malestar contemporáneo La importancia que tiene para la fe cristiana la doctrina de la redención y de la salvación explica la gravedad de las dificultades que hoy se experimentan en su anuncio y en su predicación. mártir. se trata de una deuda. expiación. Es algo que nos desborda. Cuando algunos hombres de buena voluntad se ponen a explorar el sentido de estos términos tradicionales y chocan con el misterio de la muerte sangrienta de Jesús. que paga por los demás. no se trata tan sólo de obscuridad. tienen un impacto real en nuestro mundo cultural. paga. satisfacción o sustitución.. que a veces pasa a ser una objeción confesada y hasta finalmente un rechazo bien claro. un hombre inocente.. No cabe duda de que los términos de liberación y de reconciliación. Pero hay algo más grave todavía. redención. pero su empleo sigue siendo muchas veces un tanto vago y no han sustituido aún a las categorías precedentes. ¿y a quién paga? ¡a Dios! Se trata de un Padre enérgico que exige la muerte del hijo. a fortiori sacrificio. Six: «Hay un Jesús que no acaba de convencernos. F. Nos han mostrado a un Jesús. De la reacción espontánea podemos asumir este testimonio que recoge J. sino de contestación. otras tantas palabras que se presentan cubiertas ahora por una gran opacidad y que no remiten a ninguna experiencia o realidad. justificación. lo que creen comprender de él provoca en su ánimo un sordo malestar. La forma más elemental del malestar que se respira en el ambiente reside en la obscuridad del vocabulario trasmitido por la tradición y por la liturgia respecto a la cultura contemporánea: divinización. Desde niños nos han dicho que había muerto por nuestros pecados. es el Jesús crucificado. Estas reacciones se encuentran tanto «en la base» como entre los intelectuales. que hoy se han vuelto justamente a descubrir.

Küng critica del mismo modo la noción de divinización. la mentalidad corriente de los cristianos sigue estando impregnada de un discurso ambiguo en donde las afirmaciones más fundamentales de la fe se ven parasitadas y a veces pervertidas por una sistematización degradada que trasmite ciertas ideas de Dios primitivas. Ser cristiano. DDB. ALGUNOS TESTIGOS DE ESTE MALESTAR Este mismo género de crítica aparece en algunos teólogos o intelectuales. sus hijos. debido a que en el mundo moderno en el que ya no se ofrece ningún sacrificio cultual «el término sacrificio resulta enormemente equívoco e ininteligible a falta de algo equivalente en el campo de nuestra experiencia»5. condena a los hombres. que lo liberaba de las ideas sacadas. R. nos condena a nosotros.-En razón de esta lógica la muerte de cruz queda aislada del mensaje y la vida de Jesús. en J. de satisfacción y de sustitución una empresa del hombre y unas «concepciones que acabarán apoderándose de la muerte de Jesús y derivando su significación en provecho de sus propios fines»8. será útil considerar con mayor precisión el pensamiento de algunos testigos contemporáneos de este malestar y atender a los temas principales de la contestación. . Hans Küng observa en primer lugar que..562. Hans Küng y las interpretaciones de la muerte de Jesús En su célebre obra. 155. 1. J. Ser cristiano. como 'Dios se ha hecho hombre para que el hombre se haga Dios'. que tanto decía en la gran época de la teología griega. Madrid 19773. vino para morir. con razón o sin ella. H. Six. 2. Quandje dis Dieu. 6. 7. Cristiandad. decisivo en occidente. 5. de la catequesis recibida en otros tiempos. /tód. «la vida y la obra de Jesús de Nazaret no se definen por lo 4. en un estado de inferioridad para siempre respecto a él: que Cristo haya muerto de ese modo. F. como en el Nuevo Testamento. Convendría por consiguiente expresar de otras maneras el significado universal de la muerte de Jesús «por nosotros». Rahner confesaba que lo que más le había chocado en este libro macizo. A continuación expone la teología del occidente latino. 3. Resumiré algunos de sus testimonios que datan de los últimos quince años. peligrosas y hasta odiosas2. el sufrimiento y la nueva vida del Jesús de Nazaret histórico no desempeñan en esta teoría ninguna función esencial»4.42 JESUCRISTO. principalmente a partir de la doctrina anselmiana de la satisfacción. como en el derecho romano. Ibid. Tendremos que volver sobre el pensamiento de san Anselmo. esperando dar un juicio equitativo sobre él. He podido experimentar este malestar durante una sesión celebrada sobre la obra de R. Ibid. El problema actual no es tanto la divinización del hombre cuanto su humanización»6. I. por la voluntad del Padre. Paris. El anuncio concreto. bien a vernos absolutamente culpabilizados. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 43 Dios saca una doble ganancia del Gólgota: se ve finalmente satisfecho en sus sentimientos de padre ofendido y pone a los hombres. a la que reprocha su esquema de pensamiento jurídico: «Es claro: lo que domina en esta teoría de la redención no es la gracia. Paris 1977. Reñís difféients de Jésus-Christ: Unité des Chrétiens 15 (julio 1974) 21. que se imponga a título de norma exclusiva3. K. en el fondo. 533. bastante numeroso. tropiezan hoy con una incomprensión casi total. K.). si la reflexión cristiana primitiva gira siempre en torno a la muerte de Jesús en la cruz. una justicia concebida muy a lo humano (iustitia conmutativa) e incluso la lógica del derecho. se habia sentado entusiasmado por la lectura del pensamiento no-sacrificial de R. ARMOGATHE (ed. RAHNER . si la predicación y la catequesis de la redención han evolucionado sensiblemente desde hace algunos decenios. bien a obedecerle ciegamente. POHIER. J. al mismo tiempo que de su resurrección: Jesús.. ni el Nuevo Testamento ni la patrística nos presenta un modelo de interpretación unificado de esta muerte. pero discutible. Por consiguiente. Recojamos de momento estas palabras sin juzgarlas. Jacques Pohier denuncia en las nociones de expiación. 8.538. Küng apunta certeramente uno de los tres puntos principales de la contestación contemporánea. El público cristiano asistente. por no decir el rechazo de la divinización7. la misericordia y el amor. Erre chréúen: dans quelle Église?. La crítica p sicoanalítica de Jacques Pohier A la luz del psicoanálisis. o incluso a las dos cosas a la vez»1. Girard. sino. pero que hoy está desprovista de significado: «Pero ¿qué hombre razonable quiere hoy llegar a ser Dios? Algunas máximas patrísticas que enardecían entonces. Cotament étre chrétien? La réponse de Hans Küng. Girard.. es el desprecio. la actitud. elemento esencial de nuestra fe en Cristo. Sea lo que fuere de las matizaciones que él mismo hizo a su crítica. 541. KUNO. En efecto. 94. Küng propone igualmente una limpieza rigurosa de la idea de sacrificio expiatorio o propiciatorio..Seuil.

Mucho más radicalmente que Küng. 3: Jésus dans la théoríe chrétienne. justificando al hombre injusto con su misericordia creadora. 12. 10. 11. harán de la muerte de Jesús una obra que tiene valor en sí misma y da sentido a toda su vida. Pohier y su injusticia cuando las dirige contra el mismo Nuevo Testamento y contra las afirmaciones más importantes de la tradición cristiana no bastan para quitarles toda la razón. de redención. SESBOÜÉ. Tanto en la muerte como en la resurrección. La ilusión de la redención cristiana: Georges Atore/ El rechazo de Georges Morel no sólo se refiere a la encarnación en general16. esa dosificación calculadora se mostrará casi en estado puro. expresión del deseo que éste tiene de escapar de su contingencia original. Dios restablece el orden. que le permite «llevar a cabo él mismo una muerte de Dios. Morel critica igualmente la manera con que J. 161. 'satisfacción' o sacrificio haya sido la razón principal del crédito que se concedía a la muerte de Jesús de Nazaret y del reconocimiento que se le prestaba»". un deseo de muerte ejercido contra él. G. El rescate se convierte así en la doctrina de Anselmo de Cantorbery.. Cf. desde los tiempos neotestamentarios con san Pablo hasta nuestros días con teólogos como Pannenberg. Ratzinger interpreta la noción «convertida» de la expiación en la revelación cristiana: «No es el hombre el que se acerca al hombre. ya que en él estaría omnipresente la fuerza de los esquemas de expiación y de redención por sustitución y por satisfacción12. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 45 que fue su vida y su obra»9. El hombre y Dios se ponen aquí de acuerdo para hacer morir a Jesús. 161.. en san Anselmo. el pecado»10. El dolorismo y el masoquismo no bastan para explicar este desplazamiento.. Para que el hombre recobre la vida. Es verdad que el esquema que surgió de la psicología de las profundidades ha parasitado a veces y hasta pervertido las representaciones del misterio de la redención. título del cap.. Ve en ella la correlación simétrica de la sustitución. Pohier hace observar que el hombre encuentra también su «satisfacción» en esta teoría.. Ibid. Ibid.. para que pudiera recrearse con los más fantasmagóricos e ilusorios de sus deseos»14. /Md. Gn 3.. El exceso manifiesto de las críticas de J. 16.. sino más concretamente a la redención. En apoyo de su tesis.. Questions d'homme. Ibid.. el autor subraya la ausencia de los temas expiatorio. Jesús sustituyó al hombre para que el hombre pudiera sustituirlo que 9. Atribuyendo a san Pablo el desarrollo de una escena grandiosa de la redención. MOREL. Está en juego algo mucho más grave: «la muerte de Jesús de Nazaret. el autor cita numerosos pasajes de la carta a los Romanos. la sustitución de los hombres pecadores por Jesús permite considerar que los seres humanos han sufrido verdaderamente la muerte merecida por sus pecados. es preciso entonces que intervenga otra muerte: la de Jesús. París 1982. es por lo que le gustaría ser. Ibid. Este deseo de muerte merece que Dios quiera a su vez la muerte del hombre. a saber. de sustitución y de satisfacción. Con la iniciativa de la fuerza de su amor. Porque el problema es demasiado grave a los ojos de la fe para poder resolverlo de una manera tan masivamente negativa. 13. ya que su muerte es la condición necesaria para su reconciliación. Por eso tendremos que analizar cuidadosamente las nociones de expiación. Desclée. 122-125. Aubier. lbid. Pohier critica igualmente la idea de la divinización del hombre. se pone al servicio de una causa que es precisamente un asunto de muerte. un deseo de ocupar él mismo su lugar (cf. París 1977. Pero el autor cita también a san Pablo de manera inmediata. 5).. pasando por Agustín y Lutero. «El extremo de la afirmación sobre la culpabilidad mortífera guarda simetría con el extremo de la afirmación sobre la divinización gloriosa. esta operación de rescate por sustitución. a fin de evitar las trampas de un esquema que anida en el hombre pecador y echar sobre el lenguaje cristiano una mirada convertida de verdad. revivificando al que es14. Jésvs-Christ dans la tradition de l'Eglise.44 JESUCRISTO. 125.. Estas concepciones. Tendremos que tomarlo en cuenta. Más tarde. por el contrario. satisfactorio y sustitutivo en la enseñanza de Jesús. Puesto que la satisfacción de los derechos de Dios exige la muerte. 159. Protesta finalmente. . El pecado del hombre quería la muerte de Dios: desobediencia y agresión contra el «padre». IV. 15. 156. El razonamiento paulino está basado para él en un tipo de cálculo avaro de nuestros recursos y de los recursos de Dios. «No hemos de extrañarnos de que en cada época del cristianismo. Ibid. 173-188. cuyo significado está lejos de ser unívoco»13. 17. con un gusto dudoso. 158.157. en particular la idea cristiana de la redención»17. de lo que él llama la hipérbole cristiana en la valoración cuantitativa y cualitativa de los sufrimientos de Jesús: «La muerte de Jesús no es el capital del dolor»15. «Con la tesis abstracta de la encarnación se derrumban normalmente las estructuras imaginarias ligadas a ella. B.

incluyendo nuestra misma libertad.Grasset. no es el hombre el que se reconcilia con Dios. Realmente Jesús muere por no someterse a la violencia ni pactar con ella. porque nadie puede ocupar el lugar de otro en ese nivel. puesto que se consiguió la unanimidad de todos contra uno. El autor observa que esta doctrina está recogida por Orígenes. como el mundo moderno que ha salido de él. una doctrina de la eficacia de la cruz que no tienen nada que ver con el sacrificio»22.. aunque sólo sea tratándolos a éstos como chivo expiatorio. Por eso es un falso problema buscar cuál es el que va a dar el primer paso en esta historia. Es propio de la revelación evangélica denunciar el asesinato fundador de la sociedad y la solidaridad entera de la humanidad en este asesinato. Por eso Girard propone una lectura no sacrificial del texto evangélico: Jesús y su Padre son ajenos a toda violencia. durante quince o veinte siglos. toda la mediación redentora realizada por el Verbo encarnado queda formalmente rechazada por Morel. G. 257. una vez que ha percibido que ese poder no es un poder o que es un poder sin motivo.46 JESUCRISTO. esto resulta ya verdad en el Antiguo Testamento y lo es mucho más en el Nuevo. Mame 1969. Realmente. 23. A los ojos de R. La violencia ha vuelto a imponerse y el cristianismo. La doctrina de san Pablo va en este mismo sentido: «Existe en Pablo una verdadera doctrina de la victoria esplendorosa. por su interpretación del salmo 40 (cf. A diferencia de los documentos religiosos de la humanidad. Pero semejante concepción hace de Dios un dueño paternalista que manipula a los hombres como objetos. RATZINGER. la Escritura judeo-cristiana encierra una originalidad específica: no justifica la violencia que. en el amor. Ibid. Es verdad que Maximiliano Kolbe salvó la vida del padre de familia cuyo sitio ocupó en el bunker de la muerte. fuera de toda idea de sustitución o de mediación»20. No es al Padre a quien haya que pedir cuentas de este acontecimiento. de la enseñanza del sermón de la montaña y de las maldiciones contra los fariseos. 133. Girard es el malentendido más colosal de la historia. citado por G. a la humanidad solamente. Salamanca 1982. De este modo las cosas siguen en su sitio: «este carácter perseguidor del cristianismo histórico está liga22. 19. Según esta misma lógica hay que excluir la «ilusión de una mediación eclesiástica»21. Ibid. Pues bien. En efecto. 5-10) y su valoración del tema sacrificial.. 224. París 1982. Este punto de vista está mas matizado en el libro siguiente del mismo autor. «la definición sacrificial de la pasión y de la redención no merece figurar entre los principios que es posible deducir legítimamente del texto neotestamentario»23. MOREL. 19). 4748). R. 136-137. «el amor de Dios se sigue ofreciendo históricamente a cada uno.. No hay nada en los evangelios que sugiera que la muerte de Jesús es un sacrificio en el sentido de expiación y de sustitución. 20. 137. Por lo demás. como si éste exigiera la muerte de su Hijo para vengar su justicia y el Hijo se ofreciera a satisfacer esta justicia. Por tanto. 27. 18. Una interpretación no-sacrifícial del cristianismo: Rene Girará La obra de Rene Girard es hoy demasiado conocida para que sea necesario volver sobre los fundamentos de su antropología. Pero la pasión es denunciada como una injusticia clamorosa. la violencia es siempre cosa de hombres. la cristiandad se ha basado. en todos los demás lugares.34-36... 24. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 47 taba muerto. Éste es el sentido de la predicación del reino. Supone que Dios empezaría abandonando al hombre para salvarlo a continuación".. lo mismo que cada uno puede desde lo más profundo de su miseria levantar sus ojos hacia el Otro. el Otro no puede menos de desear dejarnos toda nuestra iniciativa. Rigurosamente hablando. pero no pudo salvar su libertad. A pesar de ciertas ambigüedades. que representa el fracaso aparente de Jesús. 198. para Morel. No cabe duda de que se cumplió un proceso victimario en el momento de la pasión. engendra el mecanismo victimario que tiene en el sacrificio la conclusión periódica.. Detengámonos solamente en su lectura del texto bíblico.C. producidas por el mecanismo fundador»24. En definitiva. en la lectura sacrificial y en este sentido se ha alineado como todas las culturas «en ciertas formas mitológicas. Le 17. El autor critica además la idea de sustitución. viven sobre un fundamento sacrificial restaurado. la muerte de Jesús no es sacrificial en el sentido de que hubiera un pacto sacrificial entre Jesús y su Padre. 21. comparados con sepulcros blanqueados (Mt 23. MOREL. Ya en su forma de comportarse el cristianismo histórico se convirtió en perseguidor: los hijos cristianos han repetido el error de los padres judíos. sino a todos los hombres. Sólo la epístola a los Hebreos constituye una excepción. ya que ninguna libertad puede sustituir a otra. GIRARD . Heb 10. Ibid. O. incluido el perdón. Ibid. sino que «en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo» (2 Cor 5. J. El misterio de nuestro mundo.. Ibid. Ésta es la revolución que trajo el cristianismo en la historia de las religiones»18. 212. 132. . pero todavía oculta. Le bouc é/ni'ssai/e. no lo salvó. Realmente. Sigúeme. Foi chrétieime hier et*avjowd'hui.

P. la doctrina cristiana ha sostenido que una ejecución capital había realizado la salvación de los hombres. constituye un voluminoso dossier en donde el autor va desgranando según un plan lógico innumerables afirmaciones de teólogos cristianos. GISEL. «Por no haber comprendido la relación de Cristo con su propia muerte es por lo que los cristianos. LEITES. la que la aniquila y al mismo tiempo la sitúa por encima de todo y la hace en cierto modo inmortal. sin ver su incompatibilidad»26. 31. La mayor equivocación ha sido la de retomar el término de sacrificio. GUILLET . ¿no pone Girard el dedo en algo que es muy real en el cristianismo histórico? 25.258. Entretanto el término sacrificio está ahí. VALADIER. NouvRev Theol 101 (1979) 676-698.48 JESUCRISTO. La espiritualización del sacrificio a lo largo de su prolongada historia desde el Antiguo Testamento y bajo la influencia del mismo ha podido darle un valor ético muy refinado. 32. publicó en 1982 un libro cuyo título y subtítulo hacen pensar peligrosamente: ¿El asesinato de Jesús. Aprés Rene Girard: Reflexión sur la mort redemptrice. en el sentido más amplio de la palabra. RJCHS.. la idea de sacrificio ha funcionado en las tierras cristianas de la manera que se denuncia? Su juicio exigiría no pocas matizaciones. París 1982.. no hay que extrañarse por el hecho de que «el anticristianismo moderno no es más que el revés del cristianismo sacrificial y por consiguiente la forma de perpetuarlo»28. 258-259. 277-313. Entre la abundante bibliografía sobre R. esta afirmación de la «fe» tradicional ya no se admite y los teólogos modernos intentan soslayar con más o menos claridad un punto doctrinal que se ha hecho insoportable. 26. ampliamente atestiguado en el Nuevo Testamento (del que no podemos excluir la carta a los Hebreos).»29. Rene Girard et le bouc émissaire: RevThPh (1983/III) 285s. se libra —como veremos30— del proceso intentado por Girard. han adoptado el término de sacrificio: solamente les han impresionado las analogías de la pasión con los sacrificios de la ley antigua. Cf. en nuestra catequesis. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 49 do a la definición sacrificial de la pasión y de la redención»25. 29. Rene Giraré et le sacríñee: Études 351 (julio 1979) 91-102. Su idea de fondo es muy sencilla: desde siempre. 259. según el autor. más aún. moyen de salut? Embarras des théologiens et déplacements de la question. presente en nuestras liturgias. Pues bien. católicos y protestantes. de producir lo sagrado. Por eso mismo es insoslayable. desde hace un siglo. P. en nuestra teología. inñra. Ibid. una cierta «desconversión» en la interpretación de la noción de sacrificio. Lo que sacri-fica a la víctima es el golpe que le da el sacrificador. por otra parte muy interesante. El libro. 27. Cerf. espirituales. La tradición cristiana. reduciéndolo a la idea de un pacto sacrificial e inyectando así de nuevo la violencia en la divinidad. siguiendo la Carta a los hebreos. N. P. ya que el sacrificio de suyo constituye la conducta de oblatividad más noble. Girard. ya que opone como dos bloquesel texto evangélico y la transición cristiana y persigue incluso en las Escrituras el uso abundante de la categoría de sacrificio. Así pues. antes de analizar una palabra tan compleja y ver en qué medida coincide su justa comprensión cristiana con ciertos aspectos de la lectura no-sacríficíal que hace Girard de las Escrituras cristianas3'. ¿No es verdad que en algunos discursos teológicos. Para comprender debidamente esta requisitoria hay que tener presenta la definición que Girard da del sacrificio: «Las palabras sacrificio y sacri-ficar tienen el sentido concreto de hacer sagrado. Plan30. Ibid. 28. que no puede menos de ocultar y hasta de hacer retroceder el carácter específico del cristianismo. Dicho esto. es la muerte que produce la vida. incluso y especialmente cuando se vuelve contra sí mismo. el capítulo dedicado al sacrificio. Ibid. 276. penetrando en nuestras conciencias. GARDEIL. no corresponde al verdadero espíritu del texto evangélico»27. Sin duda la definición que da Girard del sacrificio es demasiado estrecha y no abarca toda la realidad que la ciencia de las religiones le reconoce a esta categoría. No han visto más que estas analogías estructurales. Siempre se ha sentido honrada al reconocer sus pasos en falso. especialmente en los tiempos modernos.. . /¿id. La Cene et la Croix. ffid. Du Sacríñee: Foi et Vie: vol. medio de salvación? Atolladero de ¡os teólogos y desplazamientos de la cuestión^2. La teología se ha dejado parasitar por los grandes arquetipos no convertidos de la conciencia humana pecadora. BOUC émissaire et Révélation chrétienne: Etudes 357 (agosto-septiembre 1982) 251-260. Ésta es la primera respuesta que hay que dar a Girard. 83 (julio 1984) 32-37. De momento intentemos tan sólo escuchar esta contestación masiva y radical. no tiene suficientemente en cuenta la conversión radical de sentido que este término conoce en el contexto cristiano. Nathan Leitesyei «asesinato» de Jesús Nathan Leites. Pero hay que reconocer. pero sigue siendo verdad que «todo proceso sacrificial. Tendremos que recoger este dossier delicado de los textos en el siguiente capítulo. la violencia que mata a esa victima. un «especialista en ciencas humanas».. 3. E. pastorales. he meurtre de Jésus. El sacrificio se produce cuando la víctima cae presa de la violencia sagrada. cf.

la tradición cristiana no ha presentado nunca el asesinato de Cristo en cuanto asesinato como acontecimiento de salvación. Ibid. se subraya por el contrario la relación amorosa que se da entre el Padre y el Hijo y se oculta el hecho de que «es el mismo Padre el que hace sufrir a Jesús»33.c. ya que pone de relieve el aspecto más odioso de esta muerte. Pero lo que nos hace más daño en este libro son las interpretaciones que todavía quedan en las ideas de un Dios que exige la sangre de su Hijo para satisfacer su justicia. se ha quedado 33. Ese Dios de quien se piensa que quiere el sufrimiento37. F. sino del asesinato de Jesús. con una idea caricaturesca que identifica con el dogma cristiano. Y el autor concluye: «Todos estos desarrollos del pensamiento sobre la pasión son aptos para reducir lo que he llamado el nuevo escándalo de la cruz»36. Este deslizamiento entre las palabras es altamente significativo. Leites es favorable a estos «deslizamientos» que reducen el nuevo escándalo de la cruz y tienen el porvenir en su favor. en el segundo consisten en inaugurar. 38. ¿a qué se debe esta condición sangrienta? Se rechaza firmemente que el rescate que constituía Jesús fuera pagado a Dios y se intenta reducir el esquema del perdón a la actitud incondicional del padre del hijo pródigo. Nunca ha dicho que los asesinos de Jesús fueran los ejecutores justos de los designios del Padre. 135. la compensación y la imputación. a la vez bien informado sobre la teología reciente y benévolo en su investigación.9». El segundo estructura la salvación según la fe: es un esquema descendente que va de Dios al hombre y pasa por un sacrificio de revelación. según Francois Varone Muy recientemente. ya que trasmite el lenguaje de la justicia. Pues bien. Se rechaza claramente el primer esquema. ¿Quién es el autor de esa muerte? La tradición respondía sin vacilar: es el Padre el que ledio a Jesús la orden de morir. a su misión de proclamar el evangelio»34. que evita el escándalo del asesinato del Hijo por el Padre»35. Como parece ignorar la historia de la tradición antigua. o. Francois Varone ha desarrollado una teología de la redención en la que opone vigorosamente dos esquemas. Se verá igualmente en Jesús al instigador de su propia muerte. ven en ella simplemente el fundamento del conocimiento de nuestra salvación. Pero lo que ciertamente ha de calificarse como contrasentido plantea una tremenda cuestión: en su ingenuidad misma. no es en definitiva más que una muerte ordinaria o un breve paso hacia la resurrección. Se dirá entonces que el Padre sufre por la muerte de su Hijo.174. La fuente de la salvación estaría entonces en «la obediencia amorosa de Jesús a la orden del Padre que le exigía ser fiel. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 51 tea sucesivamente tres cuestiones clave: ¿qué tipo de muerte? ¿quién es su autor? ¿cuáles son sus resultados? En el primer punto los teólogos cristianos experimentan un malestar manifiesto ante el «pathos» tradicional de la cruz e intentan relativizarla o minimizarla: se refugian en su incomprensibilidad. Ibid. VARONE . VARONE. Pero entonces. procede de la idea previa y espontánea que el autor se hace de la redención cristiana. como si hubiera hecho un descubrimiento: «Me parece que tiene porvenir esta tesis. con el riesgo de rozar la idea de una muerte suicida. 34. La cuestión que plantea este libro. Y el autor indica. Ibid. La salvación por revelación. para atribuirle una fecundidad saludable. 36. El mismo título revela esta concepción: no se trata de la muerte de Cristo. la cruz no es finalmente más que un momento en la vida de Jesús y se comprende en función de ella. en un libro que ha obtenido un gran éxito. La sustitución del culpable por el inocente constituye igualmente una dificultad. En el primer caso los actos de la redención son la sustitución. . este libro es testigo de un grave cortocircuito doctrinal que ha afectado en los tiempos modernos a las representaciones de la teología. el asesinato. incluso hasta la muerte. Cerf 1984. Comento el esquema de F. revelar y atraer38. Se busca entonces pasar de la idea de castigo a la de regeneración. Ce Dieu censé aimer la souffrance. Ibid. ¿Cómo es que una persona de buena fe se ha visto llevada a remitirnos desde fuera (él no es cristiano) semejante idea de la comprensión cristiana de la muerte de Cristo? Porque su principio hermenéutico le lleva a acusar de «deslizamiento» a los autores contemporáneos que tienen la valoración más justa del misterio redentor... en el que parece necesario un castigo. 35. Se insiste finalmente en la solidaridad asumida por Cristo con los hombres y sus sufrimientos. Paradójicamente. París. de la catequesis y de la espiritualidad. El primero estructura la salvación según la religión: se trata de un esquema ascendente que va del hombre a Dios pasando por la inmolación y la satisfacción. y hace funcionar la sa37. El resultado de esta muerte es el perdón de Dios. Pero esta responsabilidad del Padre resulta hoy escandalosa.50 JESUCRISTO. Esta inversión de los valores vale la pena ser analizada más de cerca. mientras que duda de su verdadera ortodoxia. Pero se insistirá sobre todo en el hecho de que fueron los hombres los que hicieron morir a Jesús. 82.

se apoya en una contestación fundada de la degradación de la idea de satisfacción. No pretendo haber pasado en estas páginas revista a todos los testimonios del malestar contemporáneo ante las ideas asociadas corrientemente al tema de la redención. sólo se retiene el segundo esquema. Ya el judío Trifón presentaba en el siglo II esta objeción a Justino: no solamente abandonáis a Dios para poner vuestra esperanza en un hombre41. Se busca por consiguiente borrarla de todo lenguaje. En efecto.. sino que «ponéis vuestra esperanza en un hombre que ha sido crucificado»42. En este punto el autor se desmarca de R. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 53 tisfacción «como un mecanismo de intercambio»39. Los judíos y los paganos estaban entonces perfectamente de acuerdo en el hecho de que la cruz es escándalo y locura. El discernimiento realizado por el autor no siempre es satisfactorio. 41. Cada uno tiene sus aciertos y sus límites. Osservatore Romano. Intentar entender la cuestión que plantean no quiere decir aprobarlos o aceptar sus puntos de vista. Esta teología. Cf. es la indicación por excelencia de aquello de lo que el hombre necesita ser salvado. LOS GRANDES TEMAS DE LA CONTESTACIÓN Me gustaría recoger ahora de forma más sistemática los grandes temas de la contestación contemporánea a la doctrina cristiana de la redención.c.52 JESUCRISTO.318. sugestiva en muchos aspectos en lo que afirma. lbid. La Maison-Dieu. que es un asesinato cometido mediante un suplicio horrendo. ¿por qué fue necesario que este designio pasara por la muerte y por esa muerte? ¿Por qué la repetición de esos «es preciso» que aparecen 40. Le changement des attitudcs dcvant la mort dans les sociétés occidentales. hasta engañar a los que ella amenaza inmediatamente. II. Esta evolución de la moralidad es indiscutiblemente un progreso. Ph. Essai sur I'Mstoire de la mort en Occident du Moyen Age á nos jours. 39. Madrid 1954. BAC. Pero sigue aún profundamente arraigado en las mentalidades. JUSTINO . 3. Seuil. 3. puede ser la fuente de un bien? Lo que es mal es malo y no produce más que mal. pero integrando la idea de sacrificio de manera paradójica en el seno del movimiento descendente. 61-72. El recurso al designio misterioso de Dios no hace más que acentuar la cuestión: si Dios tiene el designio de salvar a la humanidad. Para nuestro mundo cultural este escándalo es doblemente mayor.169. ¿Cómo es posible que la muerte de Jesús. La alergia contemporánea ante la idea corriente de la satisfacción de un Dios irritado se expresa perfectamente en el nivel teológico. ya que no da cuenta del conjunto de las categorías bíblicas que se inscriben en el movimiento ascendente y rechaza todo significado de una idea justa de satisfacción. 31 marzo 1977. 43. París 1975. Ibid. 315. lo único a lo qu« nos compromete es a intentar darles una respuesta creíble y llevar a abo los discernimientos que permitan comprender de verdad el escándalo y la locura de la cruz. Pablo VI. 101 (1970) 57-89.X. Girard y explica el concepto neotestamentario de sacrificio. Se ha podido hablar de un tabú de la muerte o de «la muerte prohibida»40. Pero estos dos puntos de vista convergen a la hora de hacer insostenible la proposición de un condenado a muerte como salvador de la humanidad. o. ya que practica algunas amalgamas. 1. La mort inversée. n. Retengamos de todas estas críticas la necesidad de una verificación del dossier doctrinal de la soteriología cristiana en su historia y en sus categorías principales. Por otra parte. de D. El mismo Pablo VI se planteaba hace poco esta cuestión: «¿Cómo es posible que un drama de muerte se convierta alguna vez en un misterio de vida?»43. Es verdad que varios libros y diversos medios de comunicación social han levantado estos últimos años este tabú. . Diálogo con Trifón VIH. Existen notables diferencias entre los que he evocado. Por consiguiente. ¿Por qué la salvación cristiana pasa por una muerte? La muerte. Ya nos hemos encontrado con lo esencial de la misma en la presentación de los autores. Ruiz Bueno. es todo lo contrario de una salvación. Pero nos hace pensar en la urgencia de una conversión de las categorías que expresan el misterio de la redención. La muerte es lo que no tiene sentido y lo que constituye el signo de un sin-sentido definitivo de la vida. la muerte. en Padres Apologistas griegos. ARIES. 42. Irad.. como hemos visto. Id. Sin embargo tiene algunas lagunas. una muerte. Por eso sin duda la muerte es en nuestro mundo cultural el objeto de una especie de represión. Hay que retener su insistencia en la salvación por revelación.. registramos en nuestras sociedades la abolición cada vez más generalizada de la pena de muerte. considerada como una violencia injustificable y como un crimen legal.

25. Se le atribuye al cristianismo este razonamiento. insistiendo en la idea de sustitución. Le ofrece a Dios la «condición previa» para que aplaque su ira y le permita reconciliarse con la humanidad. y más todavía. en medio de otros muchos. inaceptado por la idea de Dios que supone: la justicia divina ha sido gravemente lesionada por el pecado del hombre. ¿no parece ridicula semejante pretensión? Por otra parte. «en favor nuestro» y también.? Este resumen sirriplificador pone en discusión la comprensión de varios términos-clave de la teología de la redención: sacrificio. el cristianismo conoce las mismas vicisitudes históricas que cualquier otro movimiento espiritual en la humanidad. que parece exhortar a sus mejores discípulos más bien a morir que a vivir? ¿No habrá allí una sacralización perversa de la muerte? Lo odioso de una justicia compensatoria y vengadora El escándalo de la muerte no se debe tan sólo a la materialidad de la misma.26. El «por nosotros» de las Escrituras es polivalente: quiere decir a la vez «por causa de nosotros». un Dios soberanamente injusto además. La encarnación redentora se presenta entonces como una «estratagema» inventada por Dios para obtener lo que el hombre pecador se había hecho incapaz de conseguir. hablando especialmente de «satisfacción vicaria». Jesús fue castigado por Dios en lugar nuestro por nuestros propios pecados. Este conjunto de representaciones resulta hoy problemático. 22. porque instituye deliberadamente el sufrimiento.54 JESUCRISTO. Esta idea de compensación va asociada a la de venganza o justicia vindicativa. así como del agnosticismo o materialismo en occidente. no solamente por las razones ya señaladas (venganza y violencia de Dios). ¿Pero cómo un hombre perdido en la historia de las generaciones puede ser causa de salvación para el mundo entero? ¿Cómo comprender que la vida y la muerte de un hombre son un acontecimiento escatológico. según un esquema imbuido de la idea de compensación y precisado en el sentido de «sustitución penal». ¿Cómo puede su libertad sustituir a la libertad del pecador? ¿Cómo puede su libertad actuar sobre la mía? ¿Cómo puede modificar radicalmente la situación de mi relación con Dios? La respuesta clásica apela a la divinidad de Jesús: . sino también. ¿Tenía conciencia aquel teólogo de que así ponía a Dios en el mismo lugar que a las S. un Dios de violencia. No cabe duda de que a lo largo de los siglos ha conocido una extensión prodigiosa. Jesús. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 55 en labios de Jesús. 24. en el terreno de los hechos. esto es. expiación. especialmente para Lucas (Le 9. 17. orquestado por el «pathos» cristiano de la cruz. He oído alguna vez a un teólogo comparar el acto de Cristo con el caso de Maximiliano Kolbe. un Dios que quiere «hacer sangre». Además. sustitución. en la que ha insistido la teología de los tiempos modernos. en provecho del Islam. Este va siendo cada vez más minoritario. 37. La cuestión sigue en pie: ¿por qué y cómo se ha llegado a esto? El rechazo de la pretensión cristiana a la universalidad En cuestión de salvación el cristianismo muestra unas pretensiones inauditas y. 7. al sentido que con frecuencia se le da. 22.S. Porque no hay perdón sin un precio pagado como deuda a Dios. que se ofreció a asumir sobre sí el castigo impuesto. a medida que la humanidad toma nuevamente conciencia de sus posibilidades y desarrolla mundos culturales muy alejados del de Palestina hace dos mil años. Esta caricatura doctrinal demasiado extendida en las mentalidades nos muestra a un Dios vengador que vuelve su cólera contra su propio Hijo. En amplia medida constituye una perversión del pensamiento de san Anselmo. absoluto y definitivo? A medida que el acontecimiento se aleja de nosotros en la historia. ¿no se ve objetivamente contradicha esta universalidad? El cristianismo se presenta como un «phylum» religioso particular. al aceptar su muerte sangrienta. El malestar ante la idea de sustitución La dificultad anterior se localiza fácilmente en torno a la idea de sustitución. esta justicia tiene que «aplacarse» y verse satisfecha por una compensación dolorosa que esté a la altura de la gravedad de la ofensa. el Islam puede decir también lo mismo. a medida finalmente de que la experiencia de la humanidad se va haciendo cada vez más profunda y compleja. Hoy la dinámica de la expansión de ésta no funciona en beneficio del mundo cristiano. «en lugar nuestro». que tiene que castigar en proporción con el mal cometido. pero no sólo ha ocurrido eso con él. para muchos. Parece ser que la reflexión teológica no ha conservado muchas veces más que el tercer sentido. para liberar a un padre de familia. injustificables: «No hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos» (Hech 4. satisface a este doble aspecto de la justicia. a quien se presenta hoy muchas veces como el origen de todos los malentendidos. de ciertas religiones de oriente.44)? ¿De qué necesidad se trata? ¿No será eso el signo de un masoquismo morboso. en cierto sentido. satisfacción. 12). sino también porque no acaba de verse cómo puede un inocente en este caso hacer algo en lugar de los culpables.

y el lenguaje de la comunidad primitiva que interpretó su muerte con la ayuda de las categorías religiosas de que disponía. ¿quiso darle el sentido absoluto que le reconoce la fe cristiana? En este punto es menester criticar los testimonios evangélicos. . Sin querer hacer un juego de palabras. Esta idea de sustitución ha estado demasiado aislada de la de solidaridad. a su muerte. ¿No se ha llegado a decir que no podemos descartar la hipótesis según la cual Jesús se habría «hundido» en la cruz? Se habría derrumbado ante el fracaso y el sufrimiento. con tal que no se introduzca un hiato o. tal como permiten alcanzarlo los métodos históricos. Cierta distancia entre las palabras del Jesús pre-pascual y el discurso de la comunidad primitiva puede ser portadora de sentido.. Concede gratuitamente el perdón como demuestran las parábolas (por ejemplo. EL ÚNICO MEDIADOR EL MALESTAR CONTEMPORÁNEO 57 una respuesta indiscutible en su orden: si Jesús no hubiera sido en su vida y en su muerte Hijo de Dios a título personal. Jesús habría hablado ya de ella con todas las categorías religiosas utilizadas por los textos del Nuevo Testamento.) ¿No hay entonces una contradicción entre la vida de Jesús y el sentido que después de él se quiso dar a su muerte? Por otra parte. Zaqueo. Jesús el Cristo. De todas formas. esta cuestión es realmente «crucial» para nuestro propósito. con el riesgo de hacerse auténticamente inmoral.56 JESUCRISTO.. 274. KASPER. cuando se elabora la interpretación de su muerte. no habría podido evidentemente salvarnos. la pecadora en casa de Simón. en la medida en que Jesús vio venir su muerte violenta. peor aún. la del hijo pródigo) y otras muchas escenas evangélicas (la curación del paralítico.c. Pero esta respuesta resulta insatisfactoria teniendo en cuenta la economía de la encarnación. Dirán entonces algunos: ¿no es la teología de la redención una creación de la comunidad. una contradicción entre el acontecimiento y su interpretación. tal como los comprendió la comunidad de los creyentes. o bien. Para responder a ella hay que excluir ante todo dos simplificaciones: Jesús no le habría dado ningún sentido 44. ¿Dio Jesús un sentido a su muerte? Esta cuestión nos viene de la exégesis contemporánea. W. ya que fueron redactados posteriormente. Existe cierto desnivel entre el lenguaje propio de Jesús. y de san Pablo en particular? Jesús no da valor a su muerte. Esta cuestión nos invita a articular en una teología de la salvación. según su originalidad y su complementariedad. ¿pretendió darle algún sentido? Más aún. el momento de los «días de la carne» de Jesús y el momento de la resurrección. la salvación traída por Cristo no puede dispensar al pecador del acto de libertad de su propia conversión. ya que la salvación realizada por el Verbo hecho carne pretende alcanzarnos por la mediación de su humanidad. hasta el punto de que un teólogo tan poderado como Walter Kasper no ha dudado en escribir: «Mucho va a depender para el futuro de la fe el que se consiga o no asociar la idea bíblica de la sustitución con la moderna de la solidaridad»44. o.

Yahveh es sin cesar el que compra o rescata a su pueblo para adquirir . que se inaugura con la liberación de Egipto y con la gesta del Éxodo y continua a través de toda su historia. UN TESTIMONIO BÍBLICO MULTIFORME El lenguaje de la Escritura es curiosamente abundante y variado cuando se trata de la salvación. Su documentación bíblica es masiva y multiforme.2 La situación doctrinal de la soteriología El dossier doctrinal de la redención en la Escritura y en la tradición de la Iglesia se presenta de manera muy diferente del de la cristología. A lo largo de la edad media su interpretación teológica ha dado lugar a un cambio espectacular. algunos exclamarían de buena gana que «nos han cambiado la religión». en los desarrollos conciliares del dogma. tan grande que. Se basa en la experiencia histórica de Israel. Ya en el Antiguo Testamento es central el tema de Yahveh Salvador y liberador de su pueblo. I. su lugar se muestra curiosamente bastante restringido. Más gravemente hay que reconocer que en los tiempos modernos algunas de las categorías metafóricas de la redención y de la salvación se han visto alcanzadas por un proceso inconsciente de «desconversión». pero aparentemente poco unificada. centrado por completo en el estudio de la identidad humano-divina de Jesús. si se produjese ante nosotros. Felizmente se puede advertir a lo largo de este siglo una reacción cada vez más franca de la teología contra el mundo de representaciones utilizado corrientemente en la época anterior y una vuelta a las concepciones de la gran tradición. que ha afectado igualmente a la sistematización teológica del misterio. por el contrario.

por una parte. Dios lleva a cabo humanamente la salvación del hombre de una forma totalmente gratuita.60 JESUCRISTO. Para el que haya pensado un poco en el estatuto del lenguaje religioso. Fayard. Hay allí una primera conversión de sentido. salvación. puesto que son las palabras que han tomado sentido para nosotros en el orden de la trascendencia. 118. el hombre no dispone más que de palabras que traducen la experiencia que realiza en la inmanencia de este mundo y dentro de sus relaciones con los demás. M. propiciación. NICOLÁS. redención. — Sacrificio. justificación. . La perspectiva de la expiación se trasformará y se espiritualizará con la figura misteriosa del siervo de Yahvéh que se convierte en el justo mártir y ofrece su existencia incluso como sacrificio. Estas mismas categorías fundamentales se encuentran también en el Nuevo Testamento. perdón. J. Se injerta por tanto en esta primera conversión de sentido. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 61 la propiedad del mismo. con la palabra tan densa teológicamente de «rescate». sino que cumple toda la multitud de sacrificios prescritos. Pour une théologie intégrale de la rédempfíon: Revue Thomiste 81 (1981) 36. Este breve inventario nos permite ya hacer algunas observaciones. sinónimo de paz. este vocabulario es recogido ampliamente por toda la tradición religiosa de la humanidad. según el ceremonial ordenado por Dios para encontrar allí la reconciliación y el perdón. entregarse. Se trata de los dos aspectos de la mediación de Jesús que tendremos que examinar. liberación. las grandes jornadas de la expiación. — Expiar. con toda la retórica de la sangre. — Intercambio entre maldición y pecado por un lado y justicia por otro. 1. — Redentor. En los capítulos de la segunda parte presentaremos con susreferenciasel vocabulario relativo a cada categoría soteriológica. darse. Pero ordinariamente lleva a cabo una segunda conversión de sentido con ellas. «por nosotros». Verbo hecho carne y Dios hecho hombre. recoge el vocabulario religioso lentamente elaborado por la humanidad. para definirse en el lenguaje de los hombres. — Perdonar. pero por otra cambian de sentido para decir algo muy distinto que nosotros no dominamos. justicia. Esta gran obra se inscribe en el proyecto de la alianza de Dios con su pueblo. — Reconciliar. Le hace vivir en la esperanza mesiánica a través de la figura del rey davídico y de los anuncios proféticos. Celebra la fiesta del kippur. En primer lugar. — Adopción filial de hijos de Dios. No solamente Israel celebra todos los años el sacrificio pascual en memoria de la «redención» de la esclavitud en Egipto. — Justificar. realizada en el Sinaí. Esta salvación será obra de la justicia de Dios capaz de purificar a su pueblo de todos sus pecados. Pour nous les nomines la réiicinption. — Las fórmulas kerigmáticas: «muerto por nuestros pecados». vocabulario especialmente empleado por Pablo. casi todas estas categorías son metáforas o imágenes 2 . En este vocabulario hay que distinguir entre las expresiones en que Dios es el sujeto activo y el hombre el sujeto pasivo. que habla de una serie de imágenes. de liberación y de felicidad. los términos que evocan la mera idea de compra. hemos de ser conscientes de que por una parte expresan algo que conocemos muy bien. Estos se abren a las promesas escatológicas de una salvación definitiva en donde el día de Yahvéh será la revelación del reino de Dios. Del mismo modo la revelación cristiana no puede utilizar. nos bastará con ofrecer aquí un inventario meramente material de su vocabulario: — Salvador. basadas en las relaciones humanas y traspuestas analógicamente según el registro propio de cada una de ellas. Cuando utilizamos estas palabras para decir nuestra relación con Dios. En Jesús. Pues. más que los recursos propios de este lenguaje. renovada continuamente a pesar de las repetidas infidelidades de Israel y portadora del anuncio de la alianza nueva. Además. estas primeras observaciones constituyen una evidencia y una necesidad. MANARANCHE. «por vosotros». — Entregar. participación de la naturaleza divina. en este mismo orden de ideas. pero en Jesús también Dios permite al hombre volver a Dios en un momento de obediencia y de amor. Cf. Para no repetir los análisis que a continuación tendremos que presentar1. — Liberar. es decir. así como en el culto del templo. — Testimonio y martirio. salvar. Para señalar sus relaciones con la trascendencia divina. A. tiene 2. la vida eterna. rodeando a la persona de Jesús Salvador. y las frases en que el hombre realiza algo ante Dios y por Dios. mediador. París 1984. Del lado del pueblo la fe en la salvación se expresa en la plegaria de los salmos y en las llamadas suplicantes al Dios salvador. remisión de los pecados. reconciliación. expiación.

Trata con claridad de la redención y de la justificación.62 JESUCRISTO. Este dato fundamental se expresa en una narración: creemos en el Dios que llevó a cabo nuestra salvación por la misión de su Hijo y el don de su Espíritu. n. dirigido 3. La primera y la más importante es evidentemente el «por nosotros y por nuestra salvación» del símbolo niceno-constantinopolitano. Y continúa siendo ese misterio dentro mismo de los esfuerzos más legítimos y necesarios para decir su sentido. en 1562). ni el oído oyó. que revela a su vez la unidad del misterio trinitario. en referencia a la voluntad salvífica universal de Dios que afirma la Escritura (1 Tim 2. VII-VIII). En efecto. 2)7. pero son de ordinario marginales. bastante numerosas por cierto. La crisis pelagiana había girado en torno a la necesidad radical del hombre respecto a la redención realizada por Cristo. subrayando la comunicación de idiomas por una parte y las dos voluntades en Cristo por otra. 9). la historia de la génesis de los símbolos atestigua la aparición de la mención soteriológica. El peligro de ciertas teologías ha consistido en llevar a cabo simplificaciones abusivas. Su sesión VI. para dar cuenta la realidad de la salvación. 9: «Cristo. la misma multiplicidad del vocabulario empleado y la variedad de los registros utilizados demuestran que la salvación cristiana no puede expresarse en un lenguaje único que pudiera definirla por entero. No podemos librarnos de la carga de manejar juntamente con coherencia todos estos vocabularios. tiene que realizar en ellas una revolución semántica a fin de permitirles decir «lo que ni el ojo vio. que comprendía un capítulo dedicado a «la gracia del Redentor». Hay que esperar hasta el concilio de Trento para encontrar un «plato fuerte» conciliar sobre la salvación. El mismo concilio desarrolló la temática del sacrificio a propósito de las relaciones entre el sacrificio de la misa y el sacrificio de la cruz (sesión XXII. La salvación cristiana es un misterio que no puede reducirse a las ideas claras y distintas que tanto le complacían a Descartes. respetando su complementariedad. 4-6). La diversidad de las aproximaciones lingüísticas señala a su manera la trascendencia de la realidad aludida. llamado símbolo de los apóstoles. cap. Esta salvación constituye la unidad del aconteci- miento pascual. Será preciso estudiar este texto a propósito de estos términos5. o. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGlA 63 que purificarla de todos los elementos pecadores que las impregnan y que trasmiten una idea de Dios demasiado hecha a imagen del hombre. c . Existen ciertamente las alusiones. Cf. mientras que la salvación y la redención están siempre en el primer plano del discurso de la Escritura. SESBOUE. infra. Los concilios II (553) y III (681) de Constantinopla4 son más explícitos que los anteriores sobre el alcance soteriológico del dogma cristológico. fundamentada y salvada por la libertad de Cristo. En 1653 el Papa Inocencio X afirma contra los jansenistas que la universalidad de la redención pertenece a la fe de la Iglesia6. hemos de evitar empeñarnos en reducir todo este conjunto a una unidad demasiado simple. Esta segunda conversión es decisiva si se desea comprender de verdad el mensaje evangélico. Cf. sino que la justificación y la salvación nos vienen por la muerte de Cristo3. Por consiguiente. 4. 7. Esta mención no existe en el símbolo occidental. UN TESTIMONIO DOGMÁTICO REDUCIDO Y aquí nos espera una sorpresa En cristología podíamos referirnos a la serie imponente de concilios ecuménicos antiguos que iban cristalizando toda la trayectoria de la reflexión eclesial. Jésus Christ dans la tradition de l'Egüse. ni al corazón del hombre llegó» (1 Cor 2. Sin pretender trazar un cuadro completo. Apela especialmente a las categorías de satisfacción y de mérito. DS 391. Se recoge aquí toda la gesta de Cristo. en los documentos de la Iglesia casi siempre se suponen y se presuponen como una referencia normal. El concilio Vaticano I había puesto en su programa una segunda constitución dogmática «sobre la fe católica». En todo caso. 243-273. pero se presupone como algo que subyace a todo el enunciado. DS2005. Este documento. sobre la justificación es sin duda la obra maestra doctrinal del concilio. 6. Además. B. . de 1547. referida a la realización de nuestra salvación. y por otra parte. justicia de Dios». 5. Necesitamos todas estas palabras. Pero ahora no ocurre lo mismo. esto supone la liberación de nuestra libertad. Esta cuestión se había debatido ya en el concilio de Quierzy en el año 853 contra Gotescalco: DS 624. a fin de que pueda realizarse en su respuesta a la gracia. Por eso el concilio de Orange recuerda que ni la naturaleza ni la Ley justifican sin Jesucristo. mencionaré sólo algunas de las más significativas. 155-180 (caps. sean cuales fueren sus formulaciones. sin ser nunca objeto de definiciones solemnes. bajo el doble título de su motivación y de su finalidad. es decisivo que la voluntad humana de Cristo pueda cooperar libremente en nuestra salvación. y al sacrificio de Cristo por todos (1 Jn 2.

Aquello era comprender mal el sentido y la naturaleza de las definiciones eclesiales. Como hace desgraciadamente L. el significado de esta magna cosecha debe comprenderse debidamente. desembocará en las concepciones del protestantismo liberal. Más tarde. Por otra parte. una tradición agustiniana estrecha y los jansenistas discutirían su universalidad. Incluso un Pelagio. Es evidentemente un reflejo de la teología de la época. el Hijo por excelencia. RICHARD . El «por nosotros y nuestra salvación» desempeña el mismo papel en la elaboración del dogma que en el símbolo. resulta que la tradición cristiana antigua de la Iglesia —en líneas generales podríamos hablar del primer milenio—. el hombre consigue pasar a Dios. Le mystére de ¡a réócmpáon. En efecto. Esía línea de pensamiento será seguida por Socin en el siglo XVI y. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 65 principalmente contra las negaciones racionalistas de la época y que subrayaba el carácter sobrenatural de la gracia. a través del siglo de las Luces. Esto indica la dificultad propia de toda teología de la redención y de la salvación. un movimiento ascendente. Estará en el origen de lo que se ha llamado la teoría «subjetiva» de la redención. Estos dos movimientos se basan en la persona humano-divina de Jesús. Pero ha sido atacado lateralmente a través de la cristología. el otro va del hombre a Dios. La salvación constituye siempre el punto de partida y el presupuesto de todo desarrollo dogmático. que pone en discusión —como indica su nombre— la «objetividad» de la obra realizada para nosotros por Cristo. Abelardo. IH. vio en la pasión de Cristo ante todo una demostración del amor divino. se quedó en cartera debido a la interrupción del concilio. ¿es posible «definir» lo que engloba todo el misterio cristiano? Porque. por el contrario. Trento. Sus autores creían paradójico que este misterio central no estuviera «definido». más allá de las contingencias históricas que no han ofrecido nunca la ocasión para una definición de la redención. El primer movimiento es un movimiento descendente. se puede discernir un significado más profundo a esta laguna aparente: la redención estructura la totalidad de la fe hasta tal punto que se escapa de toda definición. Todo esto explica el carácter coyuntural y reducido de la mayor parte de las intervenciones del magisterio eclesial. y particularmente la tradición patrística oriental. Si de suyo. Por tanto. el racionalismo de los tiempos modernos rechazará el carácter propiamente sobrenatural de la gracia y de la salvación cristiana. la tradición del segundo milenio.64 JESUCRISTO. Tournai 1959. que goza de una solidaridad perfecta con Dios y con los hombres. El autor ofrece numerosos extractos del esquema propuesto. ha subrayado más el movimiento descendente. Pero los tres proyectos sucesivos que tenemos no fueron más que parcialmente sometidos a discusión y no fueron objeto de ninguna votación. Las únicas exposiciones de fondo son las del concilio de 8. reaccionando ya contra ciertas concepciones del «rescate». Pues bien. En el momento de establecerse el programa del Vaticano n se hicieron algunas peticiones en favor de una definición dogmática de la redención. de la doctrina de la gracia y de la interpretación de sus modalidades y de sus resultados en nosotros. sino de responder a las contestaciones de la cultura y de la historia y a las preguntas de la razón humana que pudieran poner en crisis alguno de los datos de la fe. Insistía en las categorías de mérito y de satisfacción vicaria. Decléc. el cumplimiento de la mediación salvífica de Cristo presupone la ontología del Cristo Mediador. por ejemplo. En efecto. La multiplicidad de metáforas y de categorías utilizadas en el Nuevo Testamento abría el camino a interpretaciones sistemáticas muy variadas. el segundo. ya que en Jesús. Se imponía hasta tal punto que nunca fue objeto de una negación directa y formal. 185. Pero estos pocos árboles no deben ocultarnos el bosque. No quiere decir que el dogma de la salvación sea secundario o que haya atraído poco la atención. las diversas categorías se ordenan según dos movimientos principales: uno va de Dios aJ hombre a través de Ja humanidad de Jesús. es muy exagerado reconocerles «una gran autoridad teológica en virtud de las condiciones» de su redacción8. ya que la Reforma había proclamado que la justificación por la fe era «el artículo que hacía sostenerse o caer a la Iglesia». Por otro lado. que no tienen la finalidad de decirlo todo según un orden sistemático. En esta rica diversidad destacan algunos centros de gravedad. lo cual corre el riesgo de atribuirles una cuasi-autoridad dogmática. Se trataba por tanto de «justificar» la doctrina católica en su fidelidad a la Escritura y reivindicar el carácter propiamente sacrificial de la eucaristía. que reducía la pasión de Cristo a un valor ejemplar. no pretendía negar la realidad de la redención. para nosotros y para la reflexión de la fe la experiencia de la salvación constituye el presupuesto y la motivación de las afirmaciones cristológicas. UNA DOMINANTE INVERTIDA: DEL MOVIMIENTO DESCENDENTE AL MOVIMIENTO ASCENDENTE Las intervenciones magisteriales sobre la salvación no son suficientes para darnos acceso al acontecimiento fundamental que ha marcado la historia de la teología en esta materia. . hasta el punto de reducir el anuncio de la salvación a palabras vacías de sentido.

de una sola acción divina. 13. 167-173. en sus lecciones de Upsala en 1934. Sobre esta cuestión cf. Los latinos. Jésus-Christ daos la tradición de l'Eglise. contestan de una manera muy distinta: Cristo murió en primer lugar para ofrecerse en sacrificio al Padre y satisfacer a la justicia divina. Ibid. por el contrario.. Igualmente. Congar y M. por eso se trata aquí de un acto divino que se puede llamar ininterrumpido»9. o. según la cual Dios se reconcilia y reconcilia al mismo tiempo. Aulen interpreta así la primera doctrina: «La diferencia más clara entre el tipo dramático y el que se designa generalmente con el título de objetivo reside en el hecho de que el primero considera lógicamente la redención ante todo como una acción propia de Dios. en el movimiento descendente. Dios no es en parte sujeto y en parte objeto de la redención. ya que la redención no depende más que de su designio de amor. Ibid. mientras que sigue «ininterrumpido el orden jurídico»10: «No se trata ahora. ha insistido más en el movimiento ascendente. como ocurría con la noción clásica. sin participación humana.66 JESUCRISTO. es decir. los antiguos no ignoraban el movimiento ascendente. 10. que tiene su origen en Anselmo. del sueco porG. Aulen opone inmediatamente las dos concepciones sin intentar ver su complementariedad. de una «compensación» ofrecida a Dios. Pero se debe también a una infravaloración de los dos aspectos de la única mediación de Cristo. en y por su naturaleza humana»: o. haber subrayado fuertemente este cambio de perspectiva. La doble perspectiva de la noción clásica de redención. Hoffman-Sigel). B. Toda la teología agustiniana del sacrificio de Cristo. Ha sido un mérito de Gustave Aulen. CX. 129. 24-25. Por el contrario. ininterrumpida y continua. Cliristus Víctor. La línea que iba de arriba abajo se cruza con otra línea que va de abajo arriba. El giro de una perspectiva a la otra puede situarse en Anselmo de Cantorbery (+1109). Para la segunda doctrina. se ha dejado llevar. los antiguos teman una viva conciencia de ello. SESBOUE . como suele ocurrir con los que descubren una idea profundamente justa. G. Esta «liberación de la violencia injusta que pesaba sobre la humanidad se llevó a cabo de forma onerosa. como un acto divino ininterrumpido. Aubicr. y esto porque aparece aquí la noción de una prestación desde abajo. ni los modernos ignoran el movimiento descendente. La notion ciirétiennc de rédemption. Pero lo cierto es que la dominante se invirtió y que el centro de gravedad de la reflexión teológica se desplazó en la manera de responder a la cuestión: ¿por qué murió Jesucristo? Los antiguos respondían ante todo: para «rescatarnos». desde la alta Edad Media. y objeto en cuanto que se trata de su propio cumplimiento". de la gracia de unión que tenía en cuanto Hijo. París 1973. el debate entre Y. mientras que el segundo encuentra sin duda la fuente de la redención en la voluntad de Dios. que giraban en torno al misterio de la agonía de Jesús 13 . san Anselmo y más tarde santo Tomás suponen adquirido el movimiento descendente que siempre quedara connotado en occidente. está allí para elevar un no formal a la primera afirmación. Aulen ve una acción de Dios solo12. desaparece ahora. AULEN. como demuestra la doctrina de la comunicación de idiomas y los debates sobre las dos voluntades de Cristo. ligado a sus propios presupuestos teológicos. Evidentemente. 11. El sacrificio y la satisfacción son también actos «divinos». sin duda. Esto se debe a su legítimo deseo de rehabilitar la doctrina antigua del motivo de la redención. para «librarnos» de la muerte. . EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 67 y especialmente la tradición occidental y latina. no se han olvidado de que la mediación ascendente no es posible ni eficaz más que en el presupuesto de la mediación descendente y su teología de la gracia hace derivar toda la eficacia salvífica del acontecimiento de Jesús. Se olvida de que este movimiento pone en obra a la humanidad de Cristo. Cerf. por su parte. sin hablar de la reflexión de otros padres orientales y occidentales.c. Lienhani Luther témoin de Jésus-Christ. incluso en Cristo: "No se trata de una prestación que haya hecho Cristo qua homo. Ésta. se interrumpe la línea de arriba abajo. En el motivo clásico. que ha sido juzgada peyorativamente por el occidente latino en virtud de sus connotaciones mitológicas (la famosa concepción de los «derechos del demonio».c. 152. No le basta entregarse al hom- 9. a un cierto unilateralismo. teólogo luterano sueco. ¿Habrá que ver aquí un rasgo de la Alleinwirksamieit Gottcs luterana? Aulen ve en Lutero al autor que VOITÍÓ al «motivo clásico» de la redención. de una satisfacción ofrecida por Cristo en cuanto hombre. París 1949. del pecado y del diablo. Este fino análisis está pidiendo algunas observaciones críticas. Por tanto. 12-13 (trad. Aulen. pero vinculando por el contrario su realización a una prestación que se considera que realizó Cristo en cuanto hombre y por un camino humano. 127-128. ya que fue objeto de un combate y fue el precio de una victoria de Cristo sobre las fuerzas del mal. sale a relucir otra división: Dios es en parte el sujeto y en parte el objeto de la obra de redención: sujeto en cuanto que la pone en movimiento y la organiza. en particular).. Los latinos. como dirá luego esta expresión especialmente característica del siglo XVII. es una acción de Dios solo. es totalmente sujeto. pero él quiere que venga también totalmente del hombre en su Hijo Jesús. En este sentido es como él dio su vida en «rescate». para cada uno de los cuales intervienen la divinidad y la humanidad. lo mismo que la justificación. 12.

A finales del siglo XVlfí aparece un nuevo concepto. sustitución. ya que los dos se realizan por el Hijo único hecho hombre. . Les pareció a muchos el concepto-clave. Misterio de amor que supera toda comprensión. para conocer a partir del siglo XVI una nueva fortuna. 48. cuando no como una sustitución en la culpabilidad y la condenación. el concepto de justicia es manifiestamente «descendente» en Pablo: se trata de la justicia justificante de Dios para el hombre pecador. es decir. igualmente con el riesgo de rechazar toda soteriología de abajo. en Jesús le da al hombre la facultad de realizar su propia redención. La tarea teológica que hoy se impone es la de valorar con claridad el movimiento descendente de la soteriología. Igualmente. se vuelve a descubrir el valor necesario de la soteriología de arriba. interpretado en el sentido de una especie de «condenación» de Jesús. que resume en sí mismo la idea de sustitución y 14. . sino que exige. En la perspectiva bíblica es Dios el que rescata. Esta sustitución se comprendió al menos como una sustitución penal (Cristo sufrió el castigo de nuestros pecados). que atraía a todas las categorías de la redención. el que libera de la esclavitud del pecado. ya que la criatura tiene que glorificar a Dios en su respuesta de amor filial y adorador»16. el de «satisfacción vicaria». mientras que el «rescate» tenía que pagarse a Dios para satisfacer su justicia. Cf. La actitud teológica coherente debería seguir siendo la misma en ambos casos: mantener la solidaridad y proponer una articulación. La inversión de la dominante doctrinal se manifiesta especialmente en el cambio de dirección según la cual se comprendieron muchas de las categorías bíblicas. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGIA 69 bre en una «autocomunicación perdonante» (Rahner). S. todo viene de Dios. que recapitulaba en sí todos los aspectos de la redención. una continuidad entre el movimiento descendente y el movimiento ascendente. Los textos fuertes de la Escritura fueron entonces 2 Cor 5. Dios. ya que Cristo satisfizo «en lugar nuestro». L. En esta perspectiva del Amor divino que nos libera del pecado dando a Jesús a la humanidad. Esta perspectiva. perspectiva que se consideraba mucho más pura y espiritual que las antiguas ideas que apelaban a un derecho del demonio. para restituirle su prioridad. El predominio de la mediación ascendente. la de satisfacción. se da también una homogeneidad entre los dos...4. Pero esta inversión de tendencia no se soldó únicamente con una visión unilateral. 16. 13 (el Cristo «hecho maldición»). En efecto. 46). De la idea de satisfacción se pasó a la de sustitución. se desarrolló de forma continua a través de la Edad Media.68 JESUCRISTO.. reconcilia al mundo consigo. Th. El doctor angélico da prioridad aquí a las categorías ascendentes. incluso bajo la luz recibida de este amor. La redención. cuyas interpretaciones se desviaron un tanto en los tienpos modernos. Finalmente se constata que los nuevos conceptos creados y utilizados en occidente son todos ellos ascendentes: satisfacción. que parte de Dios dándose al hombre por medio de su Hijo.166. Se vio igualmente acompañada de otro fenómeno. C. Tanto la segunda como la primera tienen que interpretarse sobre el fondo del amor. sino que desea que el hombre se entregue también a él en un libre amor. 19). no excluye ni mucho menos. RICHARD. la perspectiva que va del hombre a Dios por medio de Jesucristo. 21 (el Cristo «hecho pecado») y Gal 3. Todo el misterio es un misterio de amor: el amor es el que enlaza las dos perspectivas. como vamos a ver. que en el momento en que se descubrían las virtudes de la cristología desde abajo. Dicho esto. por tanto... Se las vuelve a encontrar en el siglo XLX en el teólogo ortodoxo Bulgakov. O. satisfacción vicaria. el discernimiento realizado por Aulen contiene una gran parte de verdad y el dualismo que revela su concepción de la mediación fue también el de algunas teologías. Ibid. Se da. aun cuando aquel es lógicamente el primero y hace posible el segundo. así como el logion del abandono de Jesús en la cruz (Mt 27. se hizo prácticamente sinónimo de satisfacción (se puede observar ya en santo Tomás)14. a veces con el riesgo de oponerse indebidamente a la cristología desde arriba. El reconocimiento de estas «dos perspectivas complementarias» fue el que dio origen en 1959 al hermoso libro de Louis Richard dedicado al misterio de la redención'5: «Según la fórmula paulina. Pero no hay que caer por ello en un unilateralismo inverso. con cierta nota de humor.. murió y resucitó por nosotros (2 Cor 5. 15.. en el Cristo que se encarnó. Puede observarse. por la iniciativa de su amor misericordioso. pero luego se convirtió en un concepto «ascendente»: el hombre tiene que satisfacer a la justicia divina. liberación del mal y del pecado en la Escritura. 3. Sólo esta articulación puede permitir comprender de verdad el alcance del movimiento ascendente. Algunas de estas ideas fueron comunes a los teólogos protestantes y a los católicos. más peligroso aún: una «desconversión» de las categorías ascendentes. hay que comprender las nociones de rescate o redención. Por eso. q. illa. este movimiento debe articularse con el movimiento ascendente en el respeto a la solidaridad de los dos aspectos de la mediación.

puesto que el hombre no puede convertirse más que bajo su gracia. la misteriosa fiesta del perdón»18. Pero este esquema ha sido proyectado espontáneamente por la conciencia ancestral en el terreno de las relaciones entre el hombre y Dios. a la luz de unos esquemas no convertidos que funcionan sin que uno se dé cuenta de ello. Por ejemplo. ya que tiene un valor social real. teológicos y pastorales. para convercerse de ello. Por tanto. sino también en el presente del inconsciente colectivo. LOS MECANISMOS DE LA «DESCONVERSIÓN» DEL VOCABULARIO Ya lo hemos visto: el lenguaje cristiano se basa en una doble conversión de sentido de un vocabulario procedente de la experiencia humana tradicional y utilizado en las diversas religiones. la revelación judeo-cristiana nos dice que Dios no es como el hombre. Esta correspondencia se traduce por la imposición de un castigo con que se piensa reparar el mal cometido suprimiéndolo (por ejemplo. sufrir el castigo será expiar. que le pide un cambio de actitud siempre costoso. y en este mismo terreno él da lo que ordena. Pues bien. la educación ¿e les hijos y el ejercicio de la justicia humana. una restitución). Aubier. Es menester que los derechos de Dios sean vengados por una forma de compensación objetiva del pecado cometido. preguntar a la conciencia popular. el abandono del pecado y el retorno al camino de la justicia. el Dios pintado a imagen del hombre tendrá inevitablemente ciertos rasgos pecadores. París. el sentido nuevo y convertido está en contradicción y choca con el sentido inscrito espontáneamente no sólo en la historia pasada de las religiones. injusto. Todas estas ideas dominan. Jankélévitch lo comprendió perfectamente cuando escribía: «El mismo Aristóteles conoció el don. Pues bien. es algo que resulta inexplicable. . Por ese mismo hecho se llega a «desconvertirlos» e incluso a pervertirlos. o bien. dirige el equilibrio de los intercambios en las relaciones humanas y permite la regulación de la violencia en las sociedades. Este proceso de conversión de sentido toma cuerpo en un pueblo y pasa por la conversión del mismo a la fe. pero sólo la Biblia conoció de veras el perdón»17. El que esta conversión le resulte al hombre onerosa se debe a su adhesión objetiva al pecado. en teología o en pastoral. Dos esquemas no convertidos: la compensación y la pena vindicativa Todos estamos imbuidos del esquema antropológico sumamente fuerte de la compensación Basta. y en cargarlas de un nuevo valor a fin de hacerles decir lo que ha sido propiamente revelado y dado por Dios. Pero esta conversión es frágil. que es un Dios de perdón y de misericordia. El carisma de la infalibilidad de la Iglesia nos garantiza sin duda de que la fe misma no ha caído nunca en esta perversión. JANKÉLÉVITCH . ya que es aceptada por un pueblo amenazado por el pecado. dice tambiói Jankélévitch. o eventualmente de un valor equivalente. si esto no es posible. encargado de imponer el orden en el mundo y en la sociedad. Inmediatamente traspuesto y poco atento a la trascendencia. La pedagogía de la revelación consiste en trasformar el sentido de estas palabras. Es la forma negativa del do ut des. Esta concepción supone que los derechos de la justicia tienen que ser rengados. consciente o inconscientemente. el que se exprese en unos actos concretos de reparación. en virtud de un consenso tácito innato. pero no podemos decir esto mismo de algunos discursos exegéticos. Resulta difícil negai que el esquema de la compensación. esto se debe a que el hombre es cuerpo que vive en el tkmpo y una conversión sincera tiene que tomar también cuerpo en el tiempo y negar el pecado por todos los medios posibles. las penas de prisión tienen un valor vindicativo. Por eso existe el grave riesgo de querer explicar y comentar estas palabras. 18. se haya infiltrado subrepti17. Lepardotí. consecuencias del pecado del hombre. semejante esquema concibe a Dios a imagen del hombre. V. Este esquema lleva consigo la idea de que tiene que haber una correspondencia tan exacta como sea posible entre el mal cometido y su reparación. s..d. Y como todos los hombres son pecadores. haciéndoles afirmar cosas escandalosas que no tienen nada que ver con el escándalo paulino de la cruz. al placer obtenido del mal que se ha cometido. constituir un sufrimiento de valor equivalente al sufrimiento causado a la víctima. con los mismos medios. convierte radicalmente este esquema anunciando que el Dios justo y santo es el que justifica al pecador en vez de vengarse de él. Todo esto queda perfectamente expresado en la parábola del hijo pródigo: «Matar el carnero cebado y dar un banquete en honor del arrepentido. Ve en él un superjefe de estado. No hay por qué despreciar este esquema antropológico.101. Porque Dios no exige nada más que la conversión del corazón. su cambio de vida). y en la idea de compensación subyace siempre la noción de «pena vindicativa». relacionado siempre con el de la pena vindicativa. lbid. de manera incondicional. 167. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 71 IV.70 JESUCRISTO. para que el hombre vuelva a encontrar su benevolencia. castigo oneroso o sacrificio. en purificarlas de sus connotaciones malsanas. V. pero contrario. aunque se insista en la protección necesaria de la sociedad contra el malhechor y en el aspecto medicinal de esas penas (reeducación del delincuente..

Paris-Bruges 1965. Pero en caso de contacto inmediato entre los dos hilos se produce una hemorragia súbita de energía con los consiguientes efectos nocivos y destructores. la redención es obra del amor divino y no hay ningún texto bíblico que pueda interpretarse justamente en el sentido de una justicia conmutativa o de una justicia vindicativa20. Entre los dos hilos hay una diferencia de potencial cuya energía se puede dominar y utilizar cuando atraviesa un aparato que hace resistencia y permite obtener movi19. Por su pecado los hombres viven en una separación mortífera de Dios. IGNACIODE ANTIOQUÍA. En este punto Girard tiene razón: el hombre acusa a Dios de ser vengativo y violento. Dux vitae mortuus regnat vivus». En el caso de la redención hay también un polo positivo: el amor misericordioso del Padre que da a su Hijo a los hombres. Pero la justa percepción de esta «coincidencia» supone que hay que respetar la antinomia de los «contrarios» y su respectiva responsabilidad. El cortocircuito consiste en la confusión entre los contrarios y en la atribución inmediata al polo positivo de lo que pertenece al polo negativo. Es verdad que su exposición se basa en las expresiones de santo Tomás.B. Es verdad que el empleo en el Antiguo y en el Nuevo Testamento de todo un vocabulario. y adquirirá toda su visibilidad en lo que Ignacio de Antioquía llamaba de forma atrevida «la máquina de la cruz»21. se convierte en la manifestación última de un amor más fuerte que la muerte. 96-107. realizando el «sacrificio». entre la vida y la muerte.D. NICOLÁS. evocado por la secuencia pascual22. así como la liberación y la conversión de los hombres que vuelven a ser capaces en Cristo de realizar su vocación y de pasar a Dios. cit. 22. utilizado analógicamente y objeto de una profunda conversión. a fin de poder explicar el sacrificio de Cristo? La idea de compensación penal afecta entonces a la interpretación del carácter doloroso y sangrante de la muerte de Jesús. La redención consistirá en poner en contacto esos dos polos en un designio de reconciliación a través de la vida. se ven igualmente afectados por un rechazo de la justicia y del amor de Dios y por una violencia que destruye su fraternidad. de la acción y de la muerte de Cristo. que la muerte en cuanto muerte no puede ni mucho menos ser 21. Pues bien. pero manteniendo una forma de distancia o de resistencia. entre el amor y el odio.iX. Sin embargo. en donde una ejecución sangrienta. a pesar de propugnar una conversión de los conceptos. el uno la idea de una equivalencia entre el mal y el sufrimiento. es el amor y la obediencia incondicional del Hijo que cumple su misión de reconciliación de los hombres con Dios y entre ellos mismos. el parasitismo de la idea de compensación y de pena vindicativa en las afirmaciones reveladas se apoyó en una especie de «cortocircuito» semántico. art. cuyo mecanismo es interesante desmontar. La idea de compensación sigue pesando sobre la exposición reciente de M. 1. donde el autor analiza los textos bíblicos que podrían aducirse erróneamente en este sentido. «More el vita daello conílixere mirando. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 73 cianiente en las teologías de la salvación. lo cual ha dado pie a estas interpretaciones «desconvertidas». Por consiguiente. Ad Ephes. Pero ¿es legítimo traducir recompensatio por «compensación»? 20. En la victoria aparente de la muerte y del pecado.62. el misterio de la cruz no puede estar en contradicción con la parábola del hijo pródigo. Olvida sencillamente que el asesinato en cuanto tal no tiene nada de saludable. La perversión consiste entonces en hacer pasar de un polo al otro la violencia y en presentar como un bien lo que es ante todo obra del mal y de los hombres pecadores. . Igualmente.72 JESUCRISTO. el paso a Dios de sí mismo en nombre y en provecho de toda la humanidad. El desarrollo de las teorías jurídicas de la redención. El mecanismo de un «cortocircuito» Concretamente. es decir. GALOT . La lédemption mystére d'Alliance. Las citas de Aulen hechas anteriormente asimilan espontáneamente la noción de satisfacción a la de compensación". Los términos teológicos de la tradición cristiana de satisfacción y de sustitución llegaron así a recoger. El cortocircuito se debe al contacto inmediato entre la fase positiva y la fase neutra de una línea eléctrica. una buena utilización de la electricidad exige establecer un contacto. en donde se habla de imputación o de sustitución penal es un ejemplo evidente. La cruz es el lugar del «duelo admirable».D. La cruz es el lugar de una misteriosa coincidentia oppositorum. que es todo lo contrario a la buena nueva de la salvación. es decir. Esto resulta manifiesto para el término de expiación. miento y calor. J. revela y realiza la victoria definitiva de la vida y del amor. parecía rondar muy de cerca al esquema de la compensación. y el otro la de alguien que «paga» en lugar del otro. porque le atribuye lo que su inconsciente pecador juzga necesario. J. Cf. La imagen del cortocircuito puede ayudarnos a comprender esta idea. ¿cuántas teologías de la redención han buscado en la historia de las religiones una definición del sacrificio. la ejecución sangrienta de Cristo en la cruz. El polo negativo es la situación pecadora de la humanidad que se debate en unos males tan complejos en los que están implicados el pecado y las consecuencias del pecado..

considerando que era insoportable su presencia en medio de ellos (cf. glosando a san Pablo. De Tkin... vosotros le matasteis. 73J. Este dato se afirma de la manera más formal en el kerigma primitivo: «A éste (Jesús Nazareno).. que evoca aquí san Agustín: «El que no perdonó a su Hijo. del Hijo o de Judas: «¿Qué es lo que distingue al Padre que entrega a su Hijo. el Hijo entregado a nosotros se entrega para nosotros.» ha sido interpretada a veces. sino antes de la creación del mundo. según la idea del pacto sacrificial: Dios inmoló a su propio Hijo en aras de su justicia. Jesús muere para sus pecados..Joh. testigos de un rechazo de Dios que los lleva incluso al asesinato. Muerto por obra del pecado de los hombres en una violencia injusta. Esta misma inversión afecta a todas las fórmulas bíblicas que atribuyen en definitiva el misterio de la muerte de Cristo al designio de Dios como causa primera. Madrid 1948. San Agustín.74 JESUCRISTO. en el combate que emprende contra ella. L. Comm. según se trate del Padre. chenin de notre Coi. Sab 2. Jésis-Chrit. a nuestra libertad de hombres pecadores que le damos muerte. El rechazo o el olvido de esta triangulación del drama conduce inevitablemente al «pacto sacrificial» denunciado por Girard: un Dios irritado exige la muerte sacrificial de su Hijo para aplacar su justicia. En efecto.» (Hech 2. y lo que es obra de Dios. 327. Tal es también el sentido del «es preciso» (Le 17. 25. Pero san Agustín comprendió perfectamente que toda la pasión es el fruto de una iniciativa absoluta del amor de Dios que entrega a su Hijo a nosotros. Este texto dice admirablemente lo que es obra de los hombres. y Judas por traición» 23 . 24). hasta dignarse morir por nosotros. 25) o de los «¿no era necesario. incluso en las palabras de perdón dichas por Jesús en favor de sus verdugos (Le 23. que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios.. y por tanto al Padre. la responsabilidad de lo que es debido a la libertad pecadora de los hombres. Dicen todo lo contrario: al ser los hombres lo que son. vosotros le matasteis clavándole en la cruz por manos de los impíos. RFV . con las armas absolutas del amor. Los relatos de la pasión subrayan la misma idea. 24. vio la muerte piacular de su Hijo y se aquietó su ira contra nosotros? ¿Acaso el Hijo se había ya reconciliado con nosotros.. 94. XI. a éste.. San Agustín había meditado ya en los diferentes sentidos del tradidit. Obras de san Agustín V. Pero yo veo en el Padre un amor de prioridad. AGUSTÍN .. a estas cosas? Si Dios está por nosotros. 15: trad. VII.. que encierra esta indicación: «A éste. ARIAS. los hombres pecadores. BAC. a quien el Padre no perdona. mientras el Padre aún humeaba en su furor y sólo se aplacaba a condición de que su Hijo muriera por nosotros? Que es lo que en otro lugar dice el mismo Doctor de los gentiles cuando escribe: ¿Qué diremos. 23). Dios le resucitó librándole de los dolores del Hades» (Hech 2. en contra del contexto que indica claramente su sentido. pues.. sino que por todos nosotros lo entregó. AGUSTÍN. París 1981. la muerte. Estas expresiones no quieren decir que los verdugos hayan hecho una buena acción al matar a Jesús. nos muestra que esta idea no existió nunca en la antigua tradición de la Iglesia: «¿Qué quiere decir "reconciliados por la muerte de su Hijo"? ¿Es que Dios Padre. es entregado. Porque el cortocircuito se olvida siempre de esta inversión del por por el para realizado por la muerte de Jesús. Pone una condición previa al ejercicio de su misericordia.?» (Le 24. ¿cómo no nos va a dar con él todas las cosas?. Pero su amor todopoderoso no retrocedió e incluso fue 23. el Hijo que se entrega al Padre y a sus hermanos en un amor que lo lleva hasta sufrir la muerte. . al Hijo que se entrega a sí mismo y al discípulo Judas que entrega a su Maestro? Lo siguiente: que el Padre y el Hijo lo hicieron por caridad. La fórmula de Rom 8. ¡n 1 epist. del don de sí mismo y de la obediencia El olvido de los tres participantes El «cortocircuito» atribuye inmediatamente al designio de Dios. no hemos de olvidar nunca que en la pasión hay tres participantes: el Padre que entrega a su Hijo para reconciliar a la humanidad con él. pues.. A la pregunta de «¿por qué la redención pasa por la cruz y por la muerte violenta de Jesús?» no hay más que una respuesta posible: porque los hombres pecadores en su totalidad. su obra de muerte contra Jesús era inevitable y Dios lo sabía. El Hijo. Cerf. pues de él está escrito:'Me amó y se entregó por mí'»24. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 75 objeto de un designio de Dios. es decir en favor de los hombres 25 . Cf. Ja resurrección. pero no contra su voluntad. rechazaron el anuncio del reino y entregaron a la muerte al Justo. 32. Éste es el sentido de la fórmula de los Hechos antes mencionada. La pasión de Cristo es salvífica porque convierte esta obra de muerte en obra de vida. 12).. XIEI. Nos amó no sólo antes de morir su Hijo por nosotros. Tan sólo por la inversión de la situación que está en el corazón de la acción redentora. airado contra nosotros. 23-24). 7: SC 75. ¿quién contra nosotros? El que no perdonó a su Hijo. B. tanto paganos como judíos. 26).

Una estética teológica l. derramada de manera cultual y bajo la forma de sustitución. para él Jesús será el chivo expiatorio del pueblo. sabía muy bien lo que decía. Al escribir esto. sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos» (Jn 11. Por tanto. Contemplamos al que hemos traspasado (cf. Los ejemplos que se dan son los siguientes: «Beber un vaso (contenido). de . lee en esta frase cruel. La representación de la cruz no puede justificarse más que en nombre de una «estética teológica» en el sentido que le da H. podría complacerse en semejante espectáculo? Sin embargo. 9. 12. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 77 capaz de hacer que entrara ese mal en su propio designio. Si se olvida todo este contexto bíblico. Por eso este nuevo y único sacrificio logra abolir los antiguos. a no ser un sádico. No se trata solamente de la estética propia de la representación pictórica o escultórica. Metafóricamente. Así se evitarán sus crueldades contra el conjunto del pueblo. eso es lo que hace la Iglesia. Jn 19. Gloría. Pongamos por ejemplo la «retórica de la sangre» en el Nuevo Testamento. amotinar la dudadlos habitantes). en beneficio de una reconciliación (provisional) con los romanos. lee en la pasión la realización del designio de salvación y de unidad para todos los hijos de Dios. Heb 9. la nueva alianza en la sangre derramada de Jesús. como hemos visto. en nombre mismo de la coincidencia de los contrarios. Son innumerables las expresiones que atribuyen nuestra redención a la sangre de Cristo (Rom 5. no vacila en decir que. 50-52). frente a la sangre de los animales. La corrección universalista que hace a la reflexión de Caifas lo muestra ya claramente. se comparará con la sangre de los sacrificios. TJRS VON BALTHASAR . Dios Padre representará el papel de un sádico y los cristianos se compremeterán en un culto sadomasoquista. Cf. la verdadera contrapartida exigida para el perdón del pecado de los hombres. La sangre será el precio. El desconocimiento de la metáfora y de la metonimia Las categorías neotestamentarias son más bien metáforas que conceptos. evoca y hasta simboliza todo un conjunto complejo (significado). etc. El lenguaje bíblico y tradicional se basa muy particularmente en la metonimia. era consciente del cambio radical de sentido entre las ideas de Caifas y la realidad del misterio. Estas tienen un poder de evocación tanto mayor cuanto que se apoyan en una antinomia más «escandalosa»: el desencadenamiento de la violencia absoluta se invierte para convertirse en el lugar de la revelación del amor absoluto. a fin de recuperarlo en un bien infinitamente mayor. 18-19. 22 ss. entonces podrá verse en la sangre de Cristo el símbolo de una condenación a muerte de tipo penal. que define así el PetitRobert: «Procedimiento del lenguaje por el que se expresa un concepto por medio de un término que designa otro concepto unido al primero por una relación necesaria (la causa por el efecto. y no sólo por la nación. I-a representación tradicional de la cruz y del crucifijo se basa en esta misma metáfora. Madrid 1985. La sangre es por tanto el símbolo del amor reconciliador que tomó cuerpo visiblemente en nuestro mundo. Caifas profetizó «que Jesús iba a morir por la nación. La percepción la íoima. La sangre tendrá un valor objetivo en sí misma. son metonimias». la valoración afectiva de un misterio que se reconoce como insondable. el signo por la cosa significada)». 1 Pe 1. 20. El cortocircuito que lleva a cabo una perversión de sentido se apoya precisamente en el desplazamiento simbólico del lenguaje que procede por metáfora. a los que calmará esta ejecución aislada. En nuestro caso un elemento que es imagen (o signo) de otro. Sea lo que fuere del realismo exa26. es decir. Por este hecho. Le 22. ¿Será para recordarnos sin cesar que la venganza del Padre ha caído sobre el Hijo para castigarlo hasta la muerte? Eso sería algo odioso y estaría en contradicción tanto con el evangelio como con todas las liturgias de la cruz.. ¿Tiene acaso el crucifijo la finalidad de glorificar un suplicio infame? ¿Quién aceptaría poner en un lugar distinguido de su casa la representación de un ahorcado? ¿Quién. a su manera. 7. H. 1 Jn 1.) La sangre recapitula simbólicamente toda la obra realizada por la pasión de Jesús. Urs von Balthasar a esta expresión26. El contexto precisa muchas veces en qué sentido se toma este término: traduce el don de sí que llega hasta el final dando pruebas del amor más grande. por metáfora y metanoia. se basa en la metáfora y en la metonimia. Toda la expiación realizada por Jesús en el sentido bíblico de esta palabra se verá pervertida y llegará a ser una falsa concepción del sufrimiento reparador. no a un maldito de Dios. Lejos de identificar a Dios con los romanos policiales y vengadores. Cuando Juan cita la frase de Caifas: «Vosotros no sabéis nada ni caéis en cuenta que es mejor que muera uno solo por el pueblo y no que perezca toda la nación». pero el objeto de la analogía es apoyarse en una institución religiosa muy conocida para poder expresar la originalidad y la trascendencia de la sangre de Cristo.76 JESUCRISTO. desde lo más hondo de su fe. derramada en su sacrificio existencial. el continente por el contenido. un anuncio de la realidad más misteriosa.14. Caifas juzga preferible abandonar a Jesús a la venganza de los romanos. Pero Juan. 37). Lo que podríamos llamar el pathos de la cruz. Encuentro.

úifra. Cf. Comm. sin escaparse siempre de ciertas contradicciones. Demonst. Así pues. 18. Así pues. Volveré sobre esta intrepretación en el capítulo dedicado a la expiación: cf. Los dos brazos abiertos de Jesús expresan su voluntad de abrazar todo el universo en la obra de reconciliación por la que acepta verse desgarrado. la historia impone citar el papel de los reformadores. la concepción de la justicia de Dios no es la misma en una y otra parte. no es ya el Hijo de Dios nacido de la Virgen. En estos textos aparecerán continuamente los versículos de la Escritura para fundamentar el discurso: Gal 3. mó'4300-302. F EDOU. 21.7K JESUCRISTO. "philosophe et martyr": Rechexches augustiniennes 19 (1984) 72-81. para no atribuir a todos ellos el mismo valor. Los reformadores Cristo del siglo XVF: la cólera de Dios se abate sobre Con el desarrollo de la teología de la satisfacción. 60. Por eso la fe cristiana no se ha cansado nunca de meditar en los innumerables acordes de este simbolismo. de la elocuencia sagrada (en donde la retórica fácilmente exagera las cosas) o también de la catequesis. V. Este «florilegio» estará hecho de textos sacados de la teología propiamente dicha. 13. según las perspectivas de Justino y de Ireneo 27 . en la que insistirán los tiempos modernos introduciendo en ella la concepción de una justicia vindicativa. Volveresobre la diferencia entre el punto de vista de los reformadores y el de los católicos a propósito de la sustitución: cf. 3. 3. Cristo desfigurado por los azotes de los hombres en el anonadamiento de sí mismo. No es que él mismo haya cometido esos pecados. sino un pecador. 34. 28. que fue blasfemo. y 2 Cor 5. al final de una existencia en la que dio la más alta prueba de amor. ellos hacen intervenir de forma dramática el tema de la cólera de Dios abatiéndose sobre Cristo. IRENEO. Genéve 19 69. De ahí esa paradoja: 29. La visión de ¡a Croixdans l'euvre de saint Justin. Conviene distinguir estos géneros literarios. nos quedaremos en una lectura bastante material. 30. el más homicida y adúltero y ladrón y sacrilego y blasfemo. 13. Sin pretender dar aquí el resultado de una encuesta sistemática que todavía está por hacer. M. homicida y que hizo blasfemar el nombre del Señor a los paganos. que sustituye a la persona de los pecadores. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 79 gerado de ciertas representaciones. Recojamos algunas fórmulas del último comentario del año 1535: «Todos los profetas vieron que Cristo sería el bandido mayor de todos. El crucifijo recapitula en una imagen impresionante la totalidad del misterio pascual de muerte y de resurrección que lleva a cabo nuestra salvación. La interpretación penal del sacrificio de Cristo desborda la comprensión del sacrificio de la misa. v. 27. pero integrándola en una perspectiva nueva distinta de la de los reformadores. / Apol. 31. En efecto. perseguidor y violento. U N FLORILEGIO SOMBRÍO Acabo de lanzar una grave acusación contra las interpretaciones soteriológicas de los tiempos modernos. haer. 282. cargándolos sobre su cuerpo a fin de satisfacer por ellos con su sangre»30. revela la propia gloria de Dios manifestada en lo más hondo de lo que más se le opone. La figura de sus dos brazos cubre los cuatro puntos cardinales y nos remite a la cruz cósmica de la creación. praed. 13. en Oeuvres XV. Era ya ésta la teología de Juan. JUSTINO . Labor et Fides. cap. Entonces su inocencia se v e como conprometida por los pecados y la culpabilidad del mundo entero. Lutero se sintió realmente fascinado por el versículo de Gal 3. sobre el que volverá cuatro veces en una interpretación cada vez más radical. me gustaría solamente fundamentar e ilustrar mis ideas con una breve serie de ejemplos. que veía en la elevación de Cristo en la cruz una primera etapa de la glorificación. el que tiene y el que lleva todos los pecados de todos en su cuerpo. el de David. Sé muy bien el peligro de focalizar en un aspecto el pensamiento de algunos autores que a veces dicen otra cosa muy distinta. sino los que hemos cometido nosotros. Se había abierto camino la idea de la sustitución. es descendente en Lutero y ascendente en los católicos. Ibid.31 5-350. que tiene y que lleva el pecado de Pablo. ya que no es su persona la que él lleva. Coincidentia oppositorum: el árbol de muerte se convierte en árbol de vida. apost. que fue adúltero. que jamás lubo en el mundo. Adv.2&.. nuestros pecados se han hecho «tan propios de Cristo como si los lubiera cometido él mismo» 31 . la Edad Media se había dejado seducir un poco por el esquema de la justicia conmutativa. V. Los autores católicos acomodaron el paso a esta orientación nueva. en los pocos textos que vamos a citar. in Gal. Efectivamente. en una palabra. LUTERO . que habla de Cristo hecho maldición. que proclama a Cristo hecho pecado por nosotros28. aun cuando ellos hablan a partir de un universo muy distinto. que es precisamente la misma que ejercerá su influencia posteriormente en la teología católica29. leemos en la cruz el símbolo de un amor que transfigura el horror en belleza y denuncia el pecado en el mismo momento en que lo perdona. Entre una y otra teología. etc. citando e interpretando a Platón. . el pecado de Pedro querenegó de Cristo.

En efecto. Labor et Fides.. Cateésmo romano. porque la maldición que se nos debía y que estaba preparada por nuestras iniquidades. etc. Por consiguiente. cuando Cristo fue clavado en la cruz. Enarr. BAC. cit.. » 3 3 . como si fuera indigno de ser escuchado por su Padre y se avergonzase de levantar los ojos al cielo. Martín Hernández.. uberíor cap. En efecto. él que no podía pecar»34. La oferta y el sacrificio de Cristo fueron plena y total satisfacción. permitiendo que cayera sobre él toda la cólera. En otras palabras: satisfacción es la compensación del mal inferido.. %.. únicamente pudo ser ofrecida por Jesucristo en la cruz. a través de la pasión se efectúa el intercambio entre nuestro pecado y su justicia. 53 is. en lugar de los pecadores»36.. 13: hecho maldición. para que nos viéramos libres. institvtionde la religión chrétienne. por nosotros. en genera 1. la única persona. Se trata de la agonía de Jesús: «Está postrado y reza. 219. y he aquí que el manso Jesús. Era menester que así fuera. Tal satisfacción suficiente para aplacar perfectamente a Dios y volverlo propicio.285. CALVIN. no como un Dios ni como un justo. se entregó amorosamente. 292.cc. Está escrito: Es terrible caer en manos del Dios todopoderoso. Jesús es maldito a los ojos de Dios. es una cosa muy grande llevar el pecado. 35. 33. 264. Calvino expresa estas mismas ideas con mayor sobriedad: «Así pues. una vez arrojada sobre él. la maldición y la muerte. enemigos de Dios. la única justicia»32. el mismo Cristo e s maldecido por Dios y es hecho pecado en el sentido de «hecho pecador»: «Cuando queremos expresar del mejor modo posible que un hombre es criminal. 69 y 381. ed. 5-11). RICHARD. decimos que es el crimen mismo.. Se leerá allí espontáneamente la afirmación de un castigo sustitutivo de Cristo. nos hiciéramos amigos e hijos escogidos de Dios. 1 y 46. para que nosotros. En el comentario a Is 53. 21 con Gal 3. como dice el Profeta (Is 53. lleva la personalidad misma del pecador ante Dios. se dice de Cristo que es el objetó de la cólera misma de Dios: «Por eso Cristo. cap... II. a fin de pagar 32. 179.1. En este texto se relaciona 2 Cor 5. 34.. 6. cap. He aquí un texto de meditación atribuido indebidamente a Taulero. fue trasferida a él. puso su alma en sacrificio satisfactorio por el pecado..C. a fin de hacernos justos. 24. ya no se nos imputara»35. que tomó sobre sí nuestros pecados y derivó sobre ella la cólera de Dios por culpa de nuestros pecados. enemigo de Dios.. Exercitia de vita etpassione Salvatoris nostri Jesu Christi. Se encuentra como abatido por Dios. Por eso. Lo cierto es que Lutero dramatiza y orquesta fuertemente el tema de la sustitución y nos muestra a un Cristo maldecido por su Padre. XVI.. quedó sujeto a la maldición.80 JESUCRISTO.. es. el único pecado y la justicia mayor. habla como si en él. II. que fue traducido al latín en 1548 por el cartujo Surius y que se difundió ampliamente por Europa. el hombre interior recibiera sobre sí la sentencia de Dios. TAUIÍRO. Se habrá observado la perspectiva dialéctica en que se sitúan estas afirmaciones: Cristo es a la vez inocente y pecador. Decimos que uno está 'satisfecho' cuando no le falta nada debido. de P.. EL ÚNICO MEDIADOR «Como en esa misma persona. todo lo que aél se le debe en estricto rigor de justicia. muerte y maldición. trad. la venganza y el castigo de Dios Padre. la cólera de Dios no podía aplacarse ni apartarse más que por una víctima tan grande y de tal categoría como el Hijo de Dios. Hijo de Dios. a punto de olvidar el aspecto de «solidaridad redentora» que igualmente se encuentra en ese texto. que es el mayor y el único pecador. que apela precisamente al esquema de la justicia conmutativa y de la compensación: «Satisfacer. LOTERO . precio supremo e íntegro de nuestra deuda de pecadores. /¿id. Ibid. Genéve 1955. Su interpretación del salmo 22 va en este mismo sentido. Por parte católica en el siglo XVI recojamos este comentario de la noción de satisfacción que da el Catecismo del Concilio de Trento. Y como en ello puede haber muchos grados.por M. de Wittenberg (1574). hay pues dos cosas que se enfrentan: el pecado más grande. divídese la satisfacción en vaias especies: a) La satisfacción más excelente es sin duda aquella por laque se ofrece a Dios. para que toda la execración que se nos debía como pecadores.. 1. 576 s. Cristo. 36. se encuentra igualmente la justicia eterna e invencible. la cólera de Dios. 216. es pagar íntegramente lo que se debe. sino como un pecador público.. En este enfrentamiento. hecho pecado. la justicia saldrá victoriosa y el pecado será vencido para la salvación de todos. en compensación de nuestras culpas. J. . en su inmenso dolor.. O. el hombre que siente seriamente estas cosas se hace verdaderamente pecado. Por eso. LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 81 nuestra redención. Los católicos en el siglo XVI: venganza divina y compensación La nueva orientación no es una especialidad de la reforma.. Madrid 1956. espontáneamente. perfectamente adecuada a las exigencias contraídas por lahumanidad con el cúmulo de pecados cometidos»37. satisfacer significa ofrecer aquello que es suficiente para reparar la ofensa y la injuria que se le cause. t. En el caso específico de la reconciliación con un amigo. Colonia 1Í17. 37.

mientras no intervenga en ello su mano. Defensiofídeicatholicae de satistactione Christi (1617). 10). J. lo quiso hacer: voluit conterere. que Dios se mezclara en ello. el orador pasa a describir los diversos sufrimientos y tormentos de Jesús en la cruz. prescindiendo de cuál es el que figura en primer plano. ni los hombres ni los ángeles podrán jamás concebirlo»39... y puesto que había puesto en él todos nuestros pecados.. La razón de ello estriba en que todo pecado disgusta vivamente a Dios. Era pues preciso. el odio al pecado y la solicitud por hacer observar la ley. pour le Vendredi Saint. Le dogme de la rédemption. a saber. a mí la venganza! Yo sabré pagar debidamente lo que se les debe: Mihi vindicta et ego retribuan» (Rom 12. era necesaria una satisfacción digna de Dios. . aunque tenía el derecho y la voluntad de infligir a los pecados de los hombres la pena que se merecen. Pero la compensación exige el castigo. Así pues. dice. y tanto más cuanto es más grave. Dios escogió el medio que le permitiera manifestar a la vez un mayor número de sus atributos.Lebarcq. una venganza digna de Dios. cit. y que fuera también Dios quien la hiciera». cristianos. RIVIÉRE. Los acentos de su contemporáneo Bourdaloue no son menos fervientes a l a hora de invocar la venganza de Dios que se abate sobre Jesús: «El Padre eterno. con mayor razón no dejará impunes a los que se obstinen»38. Su texto continua con la cita de Gal 3. 38. Por eso el mismo profeta nos dice que. «Dios no quiso dejar que pasaran tantas y tan graves faltas sin un ejemplo insigne. su clemencia y su justicia. Etude théologique. 442-443. debía poner también allí toda su justa venganza.B. el jefe de sus perseguidores. la prudencia impone al jefe la obligación de sancionar.. Desde que te volviste contra él y descargando sobre él 39.. 385. t 3. En efecto. J. ¿hasta dónde llega este suplicio?. Señores. presenta así el motivo de la redención por la sangre: . a un hombre cubierto de los crímenes de todo el género humano. a fin de producir un efecto de progresión: «Figuraos. o mejor dicho. cristianos. . él mismo quiso ser de la partida y lo destrozó y azotó con los golpes de su mano omnipotente: Et Dominus voluit conterere eum in infirnútate (Is 53. y para ello no hay nada más indicado que la pena. 26 mars 1660. El mismo Bossuet pone toda su arte oratoria al servicio de la evocación dramática de la venganza de Dios que se calmó en la cruz a costa de su Hijo: «Era preciso que todo fuera divino en este sacrificio. cristianos.. ed. que todo cuanto habéis escuchado no es más que un débil preparativo: era menester que el gran golpe del sacrificio de Jesucristo. Dios tenía grandes motivos para castigar al pecador. No bastaba la crueldad de los judíos para castigar a un hombre como éste. Con mucha sabiduría. dice san Ambrosio. Porque la conclusión es fácil: si Dios no quiso perdonar los pecados. BOSSUET. la muerte eterna. D.. cayera sobre la cruz y procediera de una fuerza mayor que la de las criaturas. Asociando estas dos ideas. pues.D. 3 e point: Oevvres iratoires. «¡A mí. que él cayera con todos sus rayos contra su Hijo. Este soberano disgusto era conveniente que Dios lo atestiguase por algún acto. no contento con haberlo entregado a la voluntad de sus enemigos. Gabalda. jurista de formación. GROTÍUS. 13 y da lugar a un largo desarrollo sobre la manera como la maldición de Dios cae sobre Jesucristo. 19). se trata de un designio premetidado. no dudemos de ello. De ahí el proverbio: soportar una injusticia pasada es fomentar una nueva. París 1931. Pero Dios ama por encima de todo al género humano. Lo hizo. Además. la impunidad tiene como resultado hacer que se aprecie menos la falta. Por eso. se declaró perseguidor suyo. Tras este preámbulo. ni siquiera a los pecadores arrepentidos. olvidando que era su Hijo y considerándolo como su enemigo (perdonadme todas estas expresiones). era menester. Bossuet invoca en esta ocasión la profecía del Siervo doliente. sin que Cristo los sustituyera para sufrir su castigo. había dos medios de perdonar: o dar un ejemplo.. Leipzig 1730. el protestante holandés Grotíus. De este modo Dios nos aparta eficazmente del pecado. Lange. por J. Así pues. Y lo hizo. los dos esquemas están secretamente ligados y se atraen mutuamente. es decir. que derriba a esta víctima pública a los pies de la justicia divina. quiso dispensar de ello a los que tienen fe en Cristo. y es lo que la fe nos descubre sensiblemente Sí. y era menester que Dios la hiciera.. los pecados sólo serán castigados débilmente: sólo a él pertenece hacer justicia a los pecadores como es debido. J. y sólo él tiene el brazo suficientemente poderoso para tratarlos como se merecen. mientras que el mejor medio para detener la tendencia al mal es el temor al castigo.. hermanos míos. sólo a Dios pertenece vengar las injurias.. con una conducta tan adorable como rigurosa. Pues bien. en otras palabras. Dios Padre castiga a Cristo en lugar nuestro para dar ejemplo y manifestar su justicia. París 1916.82 JESUCRISTO. o no darlo. .. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 83 Siglo XVII: la dramatización del castigo divino La idea de compensación se extiende en el siglo XVII.. es Dios mismo y no el consejo de los judíos el que entrega i Jesús. sobre todo si se tiene en cuenta la grandeza y la multitud de los pecados. Caréme des Minimes. Así es como el legalismo jurídico de Grotius pasa de la idea de compensación a la de punición y castigo.

A comienzos del siglo XIX. conviene señalar la influencia ejercida por Joseph de Maistre. si se me permite usar esta palabra. Rousselot. Hacía tiempo que esperabas esta víctima. la pesadez de tu brazo. en aplicar al misterio de la cruz los versos de Esquilo: «Miradme. Este salvador clavado en la cruz es el sujeto que tu justicia rigurosa se ha preparado a sí misma. Metz 1864. ut quid dereliquisti me?(Mt 27. L'abandon du Christ sur la croix Melanges de Science religieuse 2 (1945) 234-235. por ejemplo. Ibid. t. reduce tranquilamente la idea cristiana del sacrificio a la de la historia de las religiones.. 388-389. este tema tendrá también una larga carrera. Vrin. Dios mío. en particular 321-331. pero aclimatan en el mundo cristiano todo un sistema de pensamiento que sigue pesando hoy sobre nosotros. 46). En todo este desarrollo no se habla ni una sola vez de la misericordia de Dios. inmolándolo. sino por ti. 44. es curioso cómo en dos ocasiones el orador siente cierto malestar: pide perdón por las expresiones que emplea y tiene miedo de que lo interpreten según el pensamiento de Calvino. Siglo XTX una enseñanza corriente Era preciso citar extensamente este texto de una rara violencia. golpea: está dispuesto a recibir tus golpes. Señor. es Dios que hace morir a un Dios» 44 . igualmente E. el neotomismo del siglo XIX. La culpabiíisation en Occident (XIII-XVIIIs/éefes]. París 1955. Esta elocuencia de pulpito hizo escuela en el siglo XVIII y más aún en el XIX. ya que después de todo no hay nada en este proceder de Dios que no sea según las reglas de la equidad No es en el juicio final donde nuestro Dios ofendido e irritado se satisfará como Dios. GERMAIN.. Ibid. Pero ¿reservada por quién.. es en el calvario: Deus ultionum Dominus (Sal 93). Según Louis Foucher. por la pequenez del sujeto al que tiene que castigar»40.84 JESUCRISTO. la de la redención por la sangre» 43 . Golpea ahora. Los testimonios de este siglo son especialmente abundantes: no llegan más allá de Bourdaloue. 218-220. hasta el punto que no acaba de comprenderse por qué la una es santa y la otra sacrilega. Es lógico que la satisfacción de ésta es previa para el ejercicio de aquella. La catéchése du salut dans la France de la Restauraticn. 42. a partir de las palabras de abandono de Jesús en la cruz. 4. Los subrayados son míos. como dice san Pablo... 391 43.. y 447-469: «Un Dieu aux 'yeux de lynx'». EL ÚNICO MEDIADOR tu cólera levantaste la mano contra él. Beachesne..372... Se habrá observado la solidaridad que se mantiene entre «las reglas d e la equidad» y la «justicia vindicativa». LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 85 llega a afirmar la pena de daño. se echaron sobre esta presa inocente y reservada a su furor. No vacila. en Oeuvres completes. Es allí donde su justicia vindicativa actúa libremente y sin trabas. Este abandono y este desamparo de Dios es de alguna manera la pena de daño que era menester que Cristo sufriera por todos nosotros. La argumentación es en principio la de Bossuet: el suplicio de Jesús no viene en definitiva de los hombres. Pero no os escandalicéis. Estos textos de Bossuet y de Bourdaloue atestiguan la imagen de un «Dios terrible» y son la expresión de una forma de «pastoral del miedo» que atravesará varios siglos: cf. y sin considerar que es tu Cristo.. BOURDALOUE. hacías sentir. Sin embargo. Texto comentado por L. el que justamente cambiado en un Dios cruel. no pongas ya los ojos en él más que para acordarte. La venganza de Dios se encarna de alguna manera en la de los judíos. 45. sino sólo de su justicia. y «siempre y en todas partes se ha creído que el inocente podía pagar por el culpable»42. DE MAISTRE. sino que es obra del mismo Dios. Premier Sermón sur ¡a Passion de Jésus-Christ. sino a tu Hijo único. MAHIEU. Era menester. como lo está en otras partes. Señor. que tiene en Monsabré uno de sus representantes. este filósofo tradicionalista desarrolla un curioso «tratado sobre los sacrificios» con estas dos ideas fundamentales: hay «en la efusión de sangre una virtud expiadora útil al hombre»41. era menester que la reprobación sensible del Hombre-Dios colmase la medida de la maldición y el castigo que se deben al pecado. satisfaréis ese odio con que odias el pecado. Deus meus. La gran notoriedad del autor llegará a difundir su pensamiento incluso en la teología. ni es en el infierno donde él se declara más auténticamente el Dios de las venganzas. no ya a tu siervo Job. Pélagaud. II. ya que allí no está limitada. FOUCHER. de que. a través de la «conmutación» de pena que interviene entre Cristo y nosotros.Sobre la teología de la salvación en el siglo XIX. Paris-lyon 1854. Antes de citar a los oradores.. J. y muy significativo en muchos aspectos. esto es. L. París 1983. 152. parece querer reprobarlo. bid. La philosophie catliolique en France au Xl}¿ siécle avant la rcnaissance thomiste et dans sonrapport avec elle (1800-1880). Bourdaloue 40. Dios no se contenta con golpear. Convencido de que «el paganismo no pudo engañarse en una idea tan universal y tan fundamental como la de los sacrificios. 262263. suivies d'un traite sur les sacrifices. había que reparar tu gloria y satisfacer tu justicia. dejándolo y abandonándolo en medio de su suplicio: Deus meus. J. donde se cita a Bossuet y a Bourdaloue. Parler du salut? Aux origines d'me mentalité religieuse. 41. Les soirées de Saint-Petersbourg ou entretiens sur le gouvernement temporal efe la providente. Este último detalle muestra que la perspectiva que domina ampliamente a la doctrina de la redención es en gran parte común a las confesiones cristianas. Fayard. cf. Le peché et la peur. . París 1967. DELUMEAU. pero vosotros captáis su sentido y no creo que sospechéis que yo la uso en el sentido de Calvino. t. que en su venganza sacrilega encontrabas el cumplimiento de tu venganza santal Porque eras tú mismo. no sin méritos literarios. se relaciona en parte con la corriente tradicionalista 45 .

El término de satisfacción deja lugar aquí a un terrible «satisfacerse»... Dios es bueno. es preciso que absorva este fango humano y esta venganza divina. a propósito de la cual el orador pasa de Cristo hecho pecado al Cristo hecho pecador. rescatado por penas voluntarias que los humillen. e Así. he aquí la inexorable justicia del cielo. 2 1 . Siguiendo con las Conferencias de Notre-Dame. d'Hulst afirma. no. Retraite de la semaine sainte. Mons.217. mons Gay analiza de este modo la angustia de Jesús: «También él teme la justicia de Dios.. ¡bid... con más sobriedad. c. al decirles: "Haced esto en memoria mía"! Su palabra se ha convertido en un instrumento más agudo que el cuchillo que degollaba a las víctimas de la antigua ley.»47. ¿por qué no interpretar con esta misma óptica el misterio eucarístico? Monsabré habla así del misterio del sacerdote: «¡Qué poder has dado.. Ibid..239.21)-220: en J. París 1885.al santo. Porque Monsabré no se olvida de la compensación necesaria: «El perdón sin compensación eclipsa hasta tal punto la justicia que realmente me asombro. Conféiences de Notre-Dame. la bendición viviente e infinita. es un paso previo para la misericordia: «Había que contentar ante todo a la justicia. París 1886. -Tiene miedo de la cólera de este juez justamente irritado y cuya irritación... es preciso que él. pues. O. c. pero es sabio. .. Volvemos a encontramos con la alusión a Gal 3. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 87 Escuchemos ahora al Padre Monsabré en sus conferencias de Notre-Dame: «Dios ve en él como el pecado viviente. M. Paris-Poitieis. Se decidió una sustitución.. o. mons.. a tus sacerdotes.330. 2.. 76Conferénce. perdónale. el santuario del mundo y el corazón de la humanidad. El «cortocircuito» es una vez más manifiesto: Dios se convierte en el verdugo de Jesús. si es posible.. fue profesor y superior del seminario mayor de Francia en la segunda mitad del siglo 49. MOR. L. es el pecado. RIVIERE. Propio Filio non pepercit Deus"»46. Sermonsde Caréme.. 325.. JESUCRISTO. R rviERE. con ese mismo golpe. Este texto atestigua una vez más la transferencia a Dios de lo que es propio de los hombres.. Dios comenzó por hacer justicia.232.. Gay vuelve al tema de la pena de daño: «El abandono sólo de Dios. Y penetrado del horror que la iniquidad divina inspira a la santidad divina. por tanto. Conférences de Notre-Dame de París. Caréme 1881. Ibid. he aquí el decreto divino que lo carga de esta iniquidad para satisfacer esta justicia. Houdin. RIVIERE. que pondría al justo. Es preciso que se abra a este doble diluvio del pecado y de la pena. París 1903.. que le hace temblar. en lugar nuestro.13 y a 2 Cor 5. vendredi saint.335: enJ. pues. Ellos ponen una vida divina en donde no había más que una materia inerte y.146: en J. en el lugar del culpable. Ante ese espectáculo la justicia divina se olvida del rebaño vulgar de los humanos y no tiene ojos más que para este fenómeno extraño y monstruoso sobre el que se va a satisfacer. t. Dios mío.. cuál era la idea de Dios que alimentaba las conciencias a través de las predicaciones de este tipo. En otro sermón. enJ. salido de las profundidades de la esencia divina y unánimemente promulgado por todos los atributos divinos: "Oportet Christum pati!". tiene que ser maldito por todos por haberse hecho pecador por todos. Sin querer imponer límites a su misericordia. que la satisfacción de la justicia.. 235-236. comprendo mejor su acción si va precedida de una satisfacción concedida a su justicia por la expiación del pecado.D'HULST.. 46. ¡Padre mió. se convierta en su estercolero» 50. es tu Hijo. 234. RIVIEKE. 1908. Si Dios quiere así el castigo de su Hijo.! —No es posible— Jesús ve levantarse ante él este decreto inmutable. que coma este pan amargo de nuestras iniquidades. pero el abandono de un Dios experimentado por un Dios. 51. 181.. íoussielgue. Comentando la escena de la agonía. MGR. C. que pasa por la venganza. La oposición dualista entre la justicia y la misericordia es evidente: la primera tiene que preceder a la segunda. que beba hasta las heces el vino áspero de la cólera celestial. es preciso que sea castigado. Riviere. -Tiene miedo de la maldición divina... Se satisfizo la venganza y nada pudo ya detener la efusión de la misericordia»49. y compensen el eterno castigo que ha merecido. Mientras ella reclamaba lo que se le debía. es el infierno. Vemos... ¿quién dirá lo que es?»51. como él mismo la ve. 24-25. Passion povrle vendreü sai/il. citado por J. en un objeto maldito.. Esto no puede ser revocado y tan sólo Dios puede cambiarlo. Señor.. c.. ¡es preciso que Cristo padezca. la misericordia estaba ligada y como impotente. MONSABRÉ. a Jesús. pasa al furor.Hl. O. 50. oblato de María Inmaculada.233. No.. Aquí es donde se espesan las sombras del misterio. 49 Conférence. su carne sagrada se convierte. Nunca había dicho Anselmo nada igual. He aquí. o.. reducido y apretado entre las iniquidades de todo el mundo que él tanto abomina. 48. dan la muerte»48. Caréme 1SS4. Perdónale. C. O. GAY. 47. si el hombre culpable no vuelve a Dios. El padre Juan Come. porque la verdad es que Jesús. Caréme de ¡981..J.

. los hombres se salvaron cometiendo una fechoría de la que se decía satisfacer una justicia odiosa... se ha cumplido la inmolación que satisfac e a la justicia de Dios»ss. publicada al final de su vida.. Los hago infelices en la tierra y les prometo en el infierno. de su divinidad. Dios no ve en él a su Hijo amado. Su alma cae en llamas y su cuerpo en carbón. Ollendorff. s. Oeuvres completes. 424-434. convertido en el pecado universal. 54. Viéndoles así cometer un pecado completo. Le dogme de la rédemption dans la théologie contemporaim. Ibid. Rcligions et religión. un castigo sin fin por el pecado de otro. VÍCTOR HUGO ..F. abandonando a un Dios. BLONDEL la cita. Paris 1944. París. «Jesús se presenta a los ojos del Padre como el pecador universal. RIVIERE. J. 350-351 y 226: en J.. t. 237. VII chcí d'oeuvre. les perdonaré el que no han cometido. Le mystére de Notre-Seigneur Jésus-Chiist. . y un cántico de los reformados: «Media noche.. . I. eran virtuosos. la víctima acaba de exhalar su último suspiro. RIVIERE .. en un lugar de encanto bien escogido puse a la primera mujer y al primer hombre.. Cargado de todos los crímenes de los hombres. Cito a título de ejemplo el famoso «Minuit. una vez lavada su inocencia con un crimen» 7. Blondel citaba este texto de Víctor Hugo dirigido a los teólogos: la caricatura iba acompañada de una ironía sardónica: «Prestáis a Dios este razonamiento: En otro tiempo.. M.JESUCRISTO. París 1927. Su gran obra de espiritualidad. Y entonces —por eso lo acepto—. GARDEIL. 56 una sangre inmensamente valiosa aplaca su furor» No es extraño que semejantes interpretaciones del misterio cristiano de la salvación hayan dado ocasión a lo que santo Tomás llamaba la «irrisio infidelium». Querelles. No hay nada más justo. No existe. donde Satanás se revuelca entre brasas. una encuesta sistemática. una manzana: por eso sigo castigando a los hombres. su justicia se vio enteramente satisfecha y Jesús pudo morir.236. Todo se ha consumado. 212-213. a pesar de la prohibición. P. entonces podría abrirles de nuevo mis brazos paternales.. la pitié supréme. Ibid... 319-320. el maldito. c. colgado entre las iniquidades de la tierra y las cóleras del cielo. M. Se espanta ante los terribles golpes que la cólera divina va a descargar sobre él para hacerle expiar los crímenes del género humano y que constituirán para su alma y su cuerpo la más horrible de las pasiones52. por así decirlo.. serán inocentes. o.. 57. sino la víctima por el pecado. 89-90: en J. Pocsie.13 y 2 Cor 5 .232.. el pecador de todos los tiempos y de todos los lugares sobre los que va a hacer pesar todo el rigor de su justicia»54. Espectáculo extraño el que se ve en la cruz: Dios persiguiendo a un Dios. t. 434).. nos ofrece un eco de lo que se enseñaba por aquella época He aquí lo que dice sobre la agonía de Jesús: «Dios mismo va a lanzar sobre él el anatema. t. c. RIVIERE. maldito por nosotros. yo los hago criminales. como un ser maldito. Alibi 1948. RIVIERE. chretiens». Con el título «Un pamphlet de Victor Hugo».l. en el que vemos en un divino Inocente 56. Habiendo descargado Dios su cólera. es la hora solemne en que el Hombre-Dios desciende a nosotros para borrar la colera de su Padre». cristianos. lo matarán. Por una contradicción absurda. como el pecado viviente. habiendo cometido un crimen. Las Poesías filosóficas de madame Ackermann tienen otro tono y expresan una protesta contra una justicia que condena al inocente: «¡No a este instrumento de un infame suplicio. el Dios desamparado quejándose y el Dios que abandona mostrándose inexorable. 2 1 : «Aquí es Dios en cierto modo abandonado de Dios. 52. Pero yo soy muy bueno y esto me apena. «. J. comieron.. La idea de Dios que transmitían fue objeto de un rechazo categórico por parte de las conciencias reacias a una doctrina en la que veían a un Dios que ordenaba cometer un crimen. será el excomulgado universal. Era el golpe supremo. Esta pieza pertenece ai conjunto Religión! et re!igion. en La phiiosophie et l'esprit chrétien. Ibid. La Cene etía Croix: NRT 101 (1979) 678. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 89 XIX. d. que sepamos.. O. Jesús quiso experimentar el tormento de los condenados (la sed). Interpreta del mismo modo el grito de abandono de Jesús en la cruz con ayuda de Gal 3. 4: Le sacríSce de Jesús.. sin dar la referencia. C. Jesús prueba el sentimiento y experimenta en cierto modo un real desamparo.. ¡Ay! ¿Qué hacer? ¡Una idea! Les enviaré a mi hijo a Judea. 55. 218-220: en J. R IVIERE. hace poco desaparecido y que todavía algunos echan en falta. Citado por P. IX. como si experimentase la pena de daño. CORNE. comenta el poema de una forma marcadamente apologética y lamenta que Blondel concediera una importancia excesiva a estas «odiosas elucubraciones» (p. O. Vane. «La Ley inexorable caía sobre su víctima. 53. Le pape. es la humanidad de Jesús rechazada. a. 321: en J.. y de esa manera se sávará esta raza.238.U. Sería interesante seguir todos estos temas en los cánticos propuestos a los fieles en el siglo XLX y primera mitad del XX. o.

a los golpes de la justicia divina. II) 180. ya que es de la esencia del castigo caer sobre un culpable. intenta simplemente exponer el «concepto completo» de la redención en conformidad con el dogma de la Iglesia. que data de 1922. Premieres poésies. ¡Cómo! ¡Así se acababa con el Evangelio en un instante! ¡El sacrificio expiatorio y bajo su forma más repugnante. No busca ninguna originalidad. por la generosidad que le hace ofrecerse espontáneamente. 61. en segundo lugar. aunque lo rodee de un velo seductor. adquiere un valor muy distinto en el caso de la redención. Agradezco a C. F. A.. HUGON. Téqui. muy olvidada hoy. Está claro que el ofendido no es Satanás. he aquí cómo pasa de la metáfora al concepto: «Hemos de analizar ahora las diversas nociones contenidas en el concepto de la redención. el pecado implica dos desgracias: primero.. conciliar lo que llamará Girard «el pacto sacrificial» con los otros aspectos de la salvación.D'ALES. a quien Dios ha permitido que fuese entregado el hombre por el pecado. NIETZSCHE. 143-144. A. solo por todos. En un texto que constituye su declaración de intenciones. Inmola. idea de reintegración en el estado de libertad. la obligación de sufrir un castigo proporcionado a la falta.. sino sólo Dios. E. Le mystére de la rédemption. poésies philosopliiques. L.. el rescate por un cautivo.. por ello. si su obra es impía? ¿Cómo? ¿Es su propio Hijo al que ha crucificado? Podía perdonar.. Los autores. inaceptable como tesis general y en estricto derecho. es solamente a Dios. si es a costa de sangre! Porque el amor no puede ocultamos este crimen. una mancha en el alma. Una lógica implacable —hay que reconocerlo— ha afectado desde dentro a la interpretación del misterio de la redención. ¿A quién hay que pagar el precio del rescate? Evidentemente. es el pago de un precio por la deuda contraída. Siglo XX bajo el signo de la velocidad adquirida Se dirá quizás que estos testimonios del siglo XIX proceden más de la pastoral y de la espiritualidad que de la teología propiamente dicha Pero es fácil demostrar que en los primeros decenios del siglo XX la tesis de la sustitución y de la expiación penal se había convertido en una doctrina clásica. Barcelona 1985. a aquel que es el amo del esclavo y que ha sido ofendido. Lemeire. Hugon quiere ser tomista y desarrolla su tratado de la manera más clásica. He hablado de «desconversión» y hasta de «perversión»: Nietzsche ve en estas doctrinas un retorno al paganismo. primero por la solidaridad de naturaleza que hace de Cristo el representante nato de la humanidad entera. expirar la justicia! ¡No a nuestra salvación. .. Por eso 60. He aquí lo que escribe el teólogo Adhémar d'Alésen 1913: 58. Poésies. no había adquirido ningún derecho real sobre el género humano.. El criminal. 74-75. . 59. pero quiere que se expíe. mal que bien. París 1922. Pero el demonio. es un ejemplo perfecto de la teología «común» de la época en su expresión escolástica. Aquí se despierta todo un montón de ideas: idea de esclavitud. Le dogme catholique de la Rédemption: Etudes 135 (1913. idea de rescate.. ¡no incluso a la víctima y no sobre todo al sacrificador! ¿Qué importa que sea Dios.. en Obras inmortales I. Si hay un rescate que pagar. iy a esto se llama tener piedad!»58. Aquí el ofendido es Dios. segundo. a través de una deriva secular y muy a menudo inconsciente de sí misma... Pues bien. no a Satanás. Estos testimonios del siglo XIX coinciden con la contestación contemporánea del sacrificio. están convencidos de que es éste el mensaje de la Escritura e intentan. ACKERMANN. Teorema. Dios habría podido con toda justicia dejar al pecador bajo la cautividad del demonio en castigo de la falta... La palabra designa el rescate de un esclavo mediante un pago. separándose de su verdadero amo. A pesar de su abnegación. Lo que la caracteriza. El filósofo Nietzsche reacciona de forma análoga: «¿Cómo pudo Dios cometer aquello? La perturbada razón de la pequeña comunidad dio con una contestación asombrosamente imbécil: Dios había consentido que se sacrificase a su propio hijo con objeto de perdonar los pecados de los hombres. EL ÚNICO MEDIADOR y bajo los mismos golpes. el verdugo es el demonio. ¿Quién es el esclavo? ¿De qué esclavitud se le libera? ¿A qué condición primitiva se le devuelve? ¿A quién hay que pagar el precio y cuál es el precio? El esclavo es el género humano perdido por el pecado. deudor ante todo con el ofendido.. más bárbara: el sacrificio del justo por las culpas de los pecadores! ¡Qué espantoso paganismo!» 59. La obra de Edouar Hugon.4\. tal como se expresa en Rene Girard. un precio convenido. por la voluntad divina a la que agradó la A _ . no nos habíamos hecho propiedad suya. Redención dice más que reparación y restitución. LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 91 «El principio de la sustitución penal. 60 sustitución» .90 JESUCRISTO. Guillon el que haya llamado mi atención sobre esta obra tan representativa. El Anticiisto. está también sometido al verdugo que inflige el castigo. París 1871. todos de buena fe. Le mystére de la Réderrptiorf1. finalmente.

este autor interpreta el logion del rescate (Mt 20. reparando la falta. J. universal»64. que había podido seducir a algunos escritores eclesiásticos. Essai théologique. en la redención la idea primera es la de una satisfacción proporcionada a la ofensa y que. El autor expresa su satisfacción por el hecho de que los teólogos escolásticos hayan desembarazado a la teología de la teoría grosera de los derechos del demonio. llegando hasta el desprecio de la naturaleza que ha sido escogida para satisfacer. Hugon. ¿Cuál será este precio? Para que haya redención propiamente dicha. E. París 1973. Esta teoría de los derechos del demonio. 87. citando la Cuaresma de 1881 del padre Monsabré. del mal y del adversario en el drama de la pasión queda totalmente borrada y todo se reduce al pacto sacrificial y satisfactorio con Dios.. en Annoncer la morí du Seigneur. Me 10.92 JESUCRISTO. 28. GRELOT. Lamarche—. n.c. de manera que esta naturaleza quede como quebrada y aplastada. sino en la forma. 69. 101-102.. El autor saca aquí sus expresiones de R. Un dossier théologique. y . P. consideremos lo que el hombre hace por el pecado mor- tal. Desclée. no coincide con él en el fondo. lo haga propicio a la humanidad» 2 . Estamos ciertamente ante un fenómeno de «desconversión». 254. y 2 Cor 5. Así pudo decirse a propósito de la importante Teología de san Pablo de Ferdinand Prat65: «El esquema teológico de la satisfacción vicaria. se necesita una satisfacción igual a la ofensa. 6. HUGON. lo cual equivale a atribuir a Dios algo demoníaco. 63. El argumento parte de la idea de redención para llegar a la de satisfacción: la primera se reduce exactamente a la segunda. Pues bien. Teología de san Pablo. 181. Busca en un bien perecedero un gozo indigno. Todo el centro de gravedad del libro está constituido por el movimiento ascendente. nos libra de ella» 69 . Ibid. No hay aquí nada de emoción oratoria ni de dramatización. t. completo. aplaque a Dios. F.. se vio definitivamente arrinconada en la Edad Media y nuestros grandes teólogos limpiaron para siempre a la teología de ella. Esta articulación conceptual servirá de pauta de lectura a los textos de la escritura. Ibid. 66.. 2 vols. Así pues. aplicado exclusivamente a la muerte de Cristo. 203. sino una demostración fría que sigue la metáfora en todas sus consecuencias. El orden exige.. prescindiendo de cuál fuera su preocupación por dejarse enseñar por el texto mismo de la Escritura. La parte del pecado. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 93 decimos que Jesucristo ofreció su sangre como precio de nuestra redención. cuando habla del sacrificio de Cristo: «Para comprender hasta qué grado de sufrimiento tiene que llegar la satisfacción. sin preguntarse por el carácter analógico de la trasposición. Lo mismo ocurre con Alexis Medebielle. 67. . RÍAT ...col. Se trata de dos exégetas de principios de siglo. reducida como a la nada. Bultmann y cita en apoyo de su tesis algunos textos de J. La doctrina del sacrificio propuesta por Hugon cae en gran medida bajo los golpes de la crítica de Girard. 28. sumamente doloroso.. lleva en lugar nuestro el pecado del mundo y. P. que ama hasta llegar a despreciar a Dios. HOLTZMANN. sino a Dios su Padre. La compensación satisfactoria exige evidentemente el castigo doliente. Ibid. El mismo demonio se convierte en el «verdugo» de Dios. segundo por no decir secundario. por tanto. 64. no interviene más que al final del volumen... estropea el análisis de la teología paulina en un exégeta que sin embargo se muestra tan deseoso de respetar los textos» 66 . En Supplément au Dictionnaire de la Bible. y no simplemente remisión del pecado o liberación del culpable.Lyon 1971. 45) en el sentido de una satisfacción ofrecida a Dios por el pecado 67 . numerosos e ilustres exégetas piensan que es posible encontrar en el Nuevo Testamento una interpretación en que se mezclen las representaciones sacrificiales y una teoría de la satisfacción: Cristo es la víctima que con su sangre expía nuestras faltas. que el que repara sufra una pena sensible en compensación por el placer ilegítimo que ha saboreado el pecador. LAMARCHE. el movimiento descendente.. 65. Le Christ est-il mort pour nous?. Por eso Hugon insiste más en el aspecto de la justicia conmutativa y de la compensación igual que en el de la venganza divina. 3 (1934) col.. Pero otros autores más recientes siguen presuponiendo las mismas nociones en los textos bíblicos: «Para explicar la muerte de Cristo —escribe P. enunalarga cita de R. cuyo artículo Expiation del Supplément au Dictionnaire de la Bible ejerció una real influencia. Ésta es la sublime razón de la expiación penal. en sentido pleno. 62. 21 en el de una sustitución y una imputación 68 . 9-14. es el ejecutor de las altas obras de su justicia. por consiguiente la del Hombre-Dios. 68. aquí es donde interviene el «cortocircuito» mencionado anteriormente. no se pregunta por el riesgo tan odioso incluido en la afirmación de que se pagó a Dios el precio de nuestra salvación. Peché origine! et rédemption examines á partir de l'épitre aux Roznarás. passim. por eso la satisfacción de Cristo tenia que ser también un sacrificio. México 1947. el dolor sufrido por la reparación tiene que ser también inmenso. tomando sobre sí el castigo del pecado. la muerte. no ya al demonio.. o. Esta mentalidad teológica estaba tan establecida en los espíritus que pesó también en el trabajo de los exégetas. que cita a Monsabré 63 .

C. SABOURIN. Etapcs d' une évolution. une enquéte exégétique. refundición del de 1932. 21. 73. pero seguros. Pero nunca jamás la Iglesia ha visto en su ejecución en cuanto tal la fuente de todas las gracias. Intenta conciliar. R. SABOURIN. RIVIÉRE. situamos en la ejecución de ese inocente la fuente de todas las gracias y de la salvación del mundo»73. n. contra la fuerza de esta velocidad adquirida. L. la utilización de esta categoría bíblica en la interpretación de la redención se remonta al siglo XVI71.. Rédemption. C. Incluso la figura del «chivo expiatorio» (Lev 16. .94 JESUCRISTO. Powquoije suis partisan de la peine de mort: Le Fígaro Magazin(18mayo 1985) 163. rual con el dogma de la Iglesia. Texto citado supra. Para L. con la que identifica siempre la noción de redención. Rédemption sacríñcielle. Rechaza la idea de un rescate pagado a Dios en justicia: «Si la atribuimos 74. Nosotros. que ha estudiado este dossier históricamente. especialmente por los trabajos de Stanislas Lyonnet. L. contra la mentalidad que había llegado a identificar su propia lógica concep70. Desde el principio. Leenhardt y H. su ponderación de la doctrina es diferente de la de Riviére: destaca la perspectiva descendente y en particular la doctrina griega de la divinización. col. D. J. Paris 1985. Leites. Lesétre en el XLX y E. L. sus dosiers siguen siendo sumamente preciosos y yo mismo me he sentido afortunado de poder recurrir a ellos. F. que es un cadalso de ejecución. Cf. Girard. Conzelmann70. sin conseguirlo. 21-22) se ha invocado en apoyo de 2 Cor 5. Procura articular lo que él llama «los dos aspectos complementarios del misterio de la redención» en un capítulo que nos ofrece el fondo de su pensamiento76. El giro se acentúa abiertamente con Louis Richard. Su primer mérito fue entregarse a investigaciones históricas concretas en los diversos períodos del desarrollo doctrinal.B. Sabourin. ha leído el libro de Aulen y. Sí. casi contemporáneo de Riviére. 2. con Riviére el concepto de satisfacción vicaria. 1982. Jean Riviére (1878-1946). ni en su suplicio el valor supremo. Finalmente. la afirmación del amor infinito de Dios. A la luz de la cruz. toma claramente «sus distancias respecto a la teoría de la expiación penal»74 y no tiene indulgencia alguna con los textos del siglo XIX de los que traza un inventario (anteriormente cité algunos de ellos). en Dict. que está en el origen de toda redención. C. t. Inst. infinitamente fecunda y benéfica. 71. Le bouc énüssaire. cf. El primer testigo es Teodoro de Beza. El mejor ejemplo de ello es el teólogo de la primera mitad de siglo. Cornelio a Lapide en el siglo XVÜ. Mantiene todavía. Cath. Referencias en J. 260. capta toda la pertinencia de la doctrina patrística de la victoria de Cristo e intenta mantener en la presentación del misterio la prioridad de la iniciativa del amor divino. L. Alio en 193772. redentor de todos los pecados. 3. cuyas publicaciones sobre la redención se extienden de 1923 a 1959. permítaseme citar un texto que considero atroz y que ofrece una fácil excusa al contrasentido cometido por N. Cath. 72. GUILLON. con la opción misteriosa divina que «decretó como condición previa la vida y la muerte de su Hijo»75. que consagró su vida al estudio de la redención. 23 (Mémoire de Majtrise en théologie).. adoramos a un Dios condenado a muerte y ejecutado. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 95 Gnilka. de Th. como fundamento bíblico de la doctrina de la sustitución penal. sin aceptar incondicionalmente sus ideas. discípulo de Calvino. 69.29-30. Al final de un artículo que hacía una apología de la pena de muerte. XIII. 1937. Conoce a Hugon y se refiere a él como una autoridad. O. H. se muestra influido por toda la renovación bíblica contemporánea. fíguie du Chiist?: Sciences Ecclésiasüques 11 (1959) 45-79. 1961 141. un sacerdote se atreve a ver en la ejecución de Jesús la fuente de todas las gracias: «En el interior del cristianismo —¿por qué no voy a hablar de ello—?. B. D.. 76. sobre J. Aunque muchas de sus interpretaciones leen erróneamente según el movimiento ascendente ciertas afirmaciones que se inscriben normalmente en el movimiento descendente que va de Dios al hombre. 75. Lo siguieron tanto los católicos como los protestantes: Estius. Riviére no lleva a cabo ninguna revolución en el universo teológico de la redención. BRUCKBERGER. adoramos a un Dios crucificado y ése es el escándalo paulino. De «desconversión» en «desconversión» se llega a la perversión del misterio. los cristianos. GALOT. UNA REACCIÓN «SALUDABLE» Sin embargo. Riviére el juicio de C. VI. los teólogos y los exégetas han ido reaccionando lentamente. Cerfaux. la idea central sigue siendo para él la de la satisfacción vicaria. La Úiéolcgie catholique de la rédemption au X)f siécle. si todavía hay necesidad de mostrar que estos esquemas siguen vivos en nuestros días. el suplicio padecido por Jesucristo es un valor supremo. lbid. O. Pero en su último libro de 1959. Algunos de ellos opinan que se trata en este caso de una formulación arcaica que hoy exige ser actualizada o adaptada. GUILLON. la pena de muerte adquiere toda su significación sobrenatural. como si se hubiera querido de antemano dar razón a las acusaciones de R. Sin embargo. Los primeros signos de interrogación y de malestar aparecen entre los mismos que se ven sometidos al esquema dominante.

Nos gustaría señalar el punto débil de una teoría. La última frase causó problemas en su tiempo. cif. Por tanto. U n largo artículo reciente de Marie-Joseph Nicolás reacciona de forma saludable contra muchas afirmaciones «clásicas»: N o . antes de volver sobre su pensamiento en el capítulo dedicado a la satisfacción 8 0 : «Se ha presentado con frecuencia la satisfacción de Cristo como una deuda pagada de algún modo a la justicia de Dios. n o muestra en qué puede modificar su perspectiva el sentido de los conceptos de redención y d e satisfacción 83 . Synthése dogmatique. 127-128. Mappus.. EL ÚNICO MEDIADOR LA SITUACIÓN DOCTRINAL DE LA SOTERIOLOGÍA 97 a Dios. Y. descendente y ascendente. C. a pesar de todo lo que los separa. revisada y aumentada. según la cual la muerte de Cristo es u n a satisfacción ofrecida a la justicia de Dios. Turner. El capítulo dedicado a la «Salvación de los hombres por la sangre de Cristo». Ibid. Epi. 3s-68 eds. Malevez. c o m o perfección. e n u n nuevo mundo de pensamiento. queriendo perdonar. E. RICHARD. rechazaba de forma más decidida la concepción corriente de la satisfacción penal. 86. P . española. mystére de salut. Las grandes líneas d e fuerza de la teología contemporánea están orientadas d e modo m u y diferente. La teoría que se había hecho clásica de la redención casi n o dejaba ningún lugar a la resurrección. 78. puesto que todo procede del amor gratuito y misericordioso. Ésta no era más que una 77. o. fofra. J. Ibid. Ibid.. Dios habría podido dar libre curso a su voluntad de amar. E n la actualidad los afortunados efectos de la renovación bíblica y de la renovación patrística se hacen sentir ampliamente e n este t e m a tan delicado. X. Beauchesne. F. Jossua y otros muchos en el patrístico. los sufrimientos y la muerte de Cristo serian ante todo una satisfacción ofrecida a la justicia de Dios. París 1949. misterio de salvación*2. 80. Moingt. Durrwell ha ejercido una influencia muy saludable en la soteriología con su libro de múltiples reediciones y refundiciones.. 267. sin cambiar. L. c o n los trabajos de St... tecons sur le Christ. 82. c. La existencia cristian a e s u n a participación en este misterio del paso d e Cristo a Dios. art. M. nuestra virtud de justicia. Y. por no citar m á s que algunos representantes franceses en el terreno bíblico. el anglicano H. U r s v o n Balthasar se inscriben. Cf. sin cambiar.O. Rocojamos solamente aquí s u t o m a de posición crítica. 79. «el asesinato de Jesús fue obra de los hombres y d e su libertad» 84 . J. Cf. 81. París 1985. A . 85. 87. A veces se ha presentado también esta satisfacción como una expiación propiamente dicha: Jesús habría sufrido en la cruz el castigo debido al pecado y. Rahnér o d e u n H. L¡ résurrecüon de Jésus. una vez aplacada de este modo la cólera divina... J. H. 497-524.-J. c o n la que h a y que entrar e n comunión para poder participar de ella. se le llama satisfacción "vicaria". L a salvación se realizó primeramente en la persona de Jesús. Después de la segunda guerra mundial. 7* ed. La resurrección de Jesús. Elude biblique. LeónDufour. Yves de Montcheuil. totalmente reformada. De la Trimté á la Trinité. del que la encarnación del Hijo sea la solución divina» 7 8 . está hecha sobre la l1 ed. denuncia la n o ción de u n a reparación previa: « N o digamos que la justicia divina rec l a m a u n a reparación previa al ejercicio de su misericordia. Por su parte.. Lo que es característico de esta forma de explicar las cosas es que Dios. ¡bid. Le Puy-Lyon 1950. Herder. 84. J. Sin embargo. DE MONTCHEUIL. Bouyer. F. n o le conviene desde luego bajo l a forma de justicia conmutativa. Vanhoye. NICOLÁS.2* ed.. necesarios para una «teología integral» quedan suficientemente expuestos en dicho artículo 85 . se identifica c o n esta persona. DURRWELL. en lugar nuestro. con él no hay ning ú n intercambio estrictamente hablando» 7 7 . consecuencia o u n efecto d e aquella. capítulo sobre la satisfacción. y c o n los d e L. Lyonnet. 378-380. O. M. Cerf. W .GUILLON. 68-69. pp. DE MONTCHEUIL. Entre Cristo y nosotros se trata más de solidaridad que de sustitución. rechaza la explicación por la sustitución penal. 267-268. 1963. . Guillet. U n teólogo demasiado pronto desaparecido.. 102 ed. volveré sobre ello. Desgraciadamente Durrwell n o se h a explicado formalmente e n referencia a la doctrina «clásica». 62-63. revisada y aumentada. en sus célebres Lecciones sobre Cristo. Grelot. 8 a -9 í eds. misterio de salvación. como si Dios se hubiera visto alcanzado en su ser por el pecado» 81. Barcelona 1967. P . Los d o s caminos de acceso al misterio de la redención. M á s aún. Durrwell h a tenido el mérito de recordar que la resurrección era la piedra de toque de la predicación apostólica y que la pasión pertenece a u n movimiento que tiene su término en la glorificación..42. París 1976 (la trad. 39-40. 1955. Su homónimo de Friburgo. La resurrección de Jesús. 83. Como se le ofrece en nombre nuestro. quiso poner a su perdón esta condición previa: que su justicia recibiera una satisfacción.96 JESUCRISTO. pero sigue estando construido exclusivamente sobre la noción de «satisfacción vicaria». que debía ser previamente satisfecha para que pudiéramos ser perdonados. los viejos esquemas tienen la vida dura. las síntesis teológicas de u n K. Entre ese a m o r y la justicia exigente n o existe ningún "conflicto".69. la explicación que se da de la satisfacción sigue siendo solidaria de la idea de compensación y no se desprende realmente de la noción de satisfacción previa87. X. Se considera que hay que superar el sistema llamado de la satisfacción vicaria 86 . Dios rio h a querido directamente la crucifixión de su Hijo. francesa). Sin embargo.. por consiguiente.-X. está lejos de respetar el programa de los dos caminos de acceso al misterio de la redención. c. NICOLÁS. C. dadas durante la última guerra y publicadas después de su muerte 7 9 .

se ha hecho una persona en Jesucristo. Por eso. Por eso. referencia primera de la soteriología Las reflexiones precedentes. se impone la respuesta: «Porque es el mediador entre Dios y los hombres». y también como sumo sacerdote. nos conducen a un centro de perspectivas que no es otro sino la mediación de Cristo. Este término de mediador constituye el vínculo no solamente entre la cristología y la soteriología. ver qué es lo que abarca.3 Cristo mediador. Jesús es designado en el Nuevo Testamento como mediador. que asegura la comunión entre el mundo de Dios y el de los hombres. . y mostrar cómo permite organizar en torno a ella las grandes categorías doctrinales de la salvación. de la soteriología. Jesús es nuestro Salvador. así como la coherencia y la unidad entre los diversos momentos de una misma historia de salvación. sino también entre el misterio eterno de la soberana y benévola Trinidad y la comunidad universal de los hombres. él es en persona nuestra salvación. especialmente el discernimiento de los dos movimientos solidarios. descendente y ascendente. Pero la mediación cristiana no es un concepto abstracto: tiene un rostro. del Hijo y del Espíritu. El término de sacramento utilizado más tarde a propósito de él alude a esta misma realidad. es normal que nos volvamos a encontrar con la noción de mediación. tendremos que analizar los mayores testimonios de su mediación en la Escritura y en la tradición teológica. Si se plantea entonces la cuestión: «¿En nombre de qué puede ser nuestro Salvador?». a fin de conducirlos al reino sin fin del Padre. Puesto que estamos en el corazón de la articulación de los diversos misterios de nuestra fe. Así pues. El es el lugar de un intercambio entre Dios y nosotros. un intercambio que la tradición calificará de «admirabile commercium». ese término ya ha asomado varias veces en esta exposición. reunidos en Iglesia a lo largo de los tiempos por el designio de Dios.

es preciso que esté también del lado de los hombres. como la salvación. haciendo intervenir la categoría de mediación. Finalmente. 24) entre Dios y la humanidad. nos viene del Padre por Cristo. Me 10. Pero este origen no basta para constituir al mediador. Este artículo cristológico designa a Cristo a la vez según su identidad y según su acción. 20). El mediador está del lado de Dios y viene de Dios. 15. el Padre. 1 Cor 8. La mediación del Verbo en la creación se subraya igualmente en el prólogo de Juan (1. el papel propio del mediador es no solamente hacer posible una alianza. la más próxima en el plano de las fórmulas a la de 1 Tim 2. pero exige una respuesta del hombre. el lado descendente referido a la creación y el lado ascendente relacionado con la salvación. El himno de la carta a los Colosenses es más explícito todavía: su primera estrofa celebra la mediación de Cristo en el orden de la creación: «Todo ha sido creado por él y para él» (1. 3 y 10). de una alianza «tanto mejor cuanto que está fundada en promesas mejores» (Heb 8. en una fórmula acuñada como una confesión de fe: «Porque hay un solo Dios. La confesión de fe de 1 Cor 8. Jesucristo. «El mediador de una Alianza nueva» y «el sumo sacerdote» Moisés había sido el mediador que había promulgado la Ley antigua (Gal 3. Este texto nos dice por consiguiente la correspondencia entre el «en sí» de Cristo y su «para nosotros»: el término de mediador muestra la unidad de arabos. sino realizarla: ésta descansa en la iniciativa totalmente gratuita de Dios. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 101 I. Está estructurada como una confesión con dos artículos. por quien (son) todas las cosas y por el cual somos». Por tanto. Indica por tanto a aquel que está en vínculo infrangibie con Dios y que puede por ese título ser objeto de la confesión cristiana. 12. 16). el texto indicaría los dos lados de la mediación de Cristo. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. Se le confiesa como el «mediador entre Dios y los hombres». pertenece también a la primerísima interpretación eclesial de la muerte y de la resurrección de Jesús. Así se indican en pocas palabras la contribución del mediador y la actividad de su mediación. 11-12). 28. en su persona se encuentran el fundamento y la condición de posibilidad de toda mediación entre Dios y los hombres. 14). el autor de la carta a los Hebreos lo presenta como «el mediador de una alianza nueva» (Heb 9. ya que «está siempre vivo para interceder» en favor nuestro (Heb 7. El cumplimiento oneroso de nuestra salvación se expresa con el vocabulario propio de la redención. 45) y también sin duda la figura del Siervo doliente (Is 53. Por eso la encarnación se expresa bajo la forma de «Cristo Jesús. 19). lo mismo que no hay más que un solo Señor y un único Hijo. Un eco explícito del término de mediador son las innumerables menciones del «por Cristo» en el Nuevo Testamento: la creación. el autor de la epístola. 6). 6. JESÜS MEDIADOR SEGÚN EL NUEVO TESTAMENTO «El único mediador entre Dios y los hon±>res» La expresión más concentrada de la mediación de Cristo se encuentra en un versículo de la primera carta a Timoteo. Para desarrollar la exposición de la mediación de Cristo. Esta fórmula resume e interpreta a la vez el kerigma primitivo. En efecto. y también un solo mediador entre Dios y los hombres. 6). su mediación en el orden de la salvación. también al final la fórmula acaba mencionando que Cristo «se entregó á sí mismo como rescate por todos». El término sustituye aquí a los títulos de Señor o de Hijo que aparecen en otras confesiones: no hay más que un solo mediador. del cual (proceden) todas las cosas y hacia el cual (vamos) y un solo Señor. Algunos opinan que el paralelismo entre los dos artículos invita a traducir así el segundo: «Jesucristo. —sólo él entre los escritores neotestamentarios— utiliza ampliamente el lenguaje sacerdotal y declara a Cristo único y defi- . expresa claramente ese por mediador: «Para nosotros no hay más que un solo Dios. la segunda. hombre también. Esta evocación del sacrificio de Cristo recuerda el logioi del rescate (Mt 20. Cristo está a la vez del lado de Dios y del lado de los hombres. variante del «por nosotros» o de «por la multitud». 5-6). hombre también».100 JESUCRISTO. Éste es el testimonio dado en el tiempo oportuno» (1 Tim 2. En este caso. mientras que su mediación en el orden de la salvación se evoca por su encarnación (1. La falta de verbos en el texto griego obliga a suplirlos a partir del contexto. 25). por el que todo viene a la existencia y por el cual vamos al Padre». ya que plugo a Dios «reconciliarlo todo por él y para él en la tierra y en los cielos» (1. 5-6. que se entregó a sí mismo como rescate por todos. por otra parte es en él y por él como tenemos en adelante acceso ante Dios. lo mismo que el kerigma gravita en torno al anuncio de la muerte y resurrección de Jesús. La mención del «por todos». Cristo cumple estos dos aspectos de la mediación: por una parte nos concede el don de la alianza. Consciente de la novedad radical que había tenido lugar con Cristo. Cristo Jesús. el uno dirigido al Dios único y el otro a Cristo (cf.

el vínculo de Jesús con Dios es lógico y conviene subrayar la solidaridad en la que él fue establecido con nosotros y que hace de él «un sumo sacerdote misericordioso y digno de fe» (Heb 2. Es además el intercambio de su fuerza con nuestra debilidad: «Pues. 119.. En la persona de Jesús se produce un misterioso intercambio entre Dios y los hombres. sobre el fundamento de su filiación (Heb 5. El sacerdote procura también al pueblo. 17). 15 . pero viviremos con él por la fuerza de Dios sobre vosotros» (2 Cor 13. 1). haciéndose semejante a los hombres. El «admirable» intercambio La Escritura expresa también la mediación de Cristo apelando al tema del intercambio. 1 . El aspecto de la autoridad de la palabra es el primero que se desarrolla (3. tomando nuestra condición de siervo. cuyo pensamiento acabo de resumir. Efectivamente en la antigua alianza «el sacerdocio se define como una empresa de mediación»1. 10). Ibid. Para el autor de la carta. Además.1). obedeciendo hasta la muerte y muerte en ciuz» (cf. Salamanca 1984. 9). asume una solidaridad que lo asemeja en todo a sus hermanos. inscrita por completo en el horizonte de la obediencia y del envío a misión. 95 s. fue crucificado en razón de su flaqueza. /tód. según el movimiento descendente. al contrario. Ibid. 19). había que subrayar por tanto toda la serie de separaciones purificatorias que situaban al sumo sacerdote en la esfera divina. Así también nosotros: somos débiles en él. 2. En segundo lugar. evoca también a la vez la pasión y la gloria3. Vanhoye. 5-6). concede una importancia primordial a la función de enseñanza.4). «Ha sido hecho pecado» es una metonimia que dice la acción 5. Porque le corresponde al sumo sacerdote ser «tomado de entre los hombres» (Heb 5. La función del sacerdote consiste en dar al pueblo la posibilidad de comulgar con Dios. puede establecer «realmente una comunicación perfecta y definitiva entre el hombre y Dios (9..4 . el término de sumo sacerdote tiene el interés de indicar de forma sintética la relación de Jesús con Dios y su relación con los hombres. Se trata ante todo del intercambio de su riqueza con nuestra pobreza: «Conocéis bien la generosidad de nuestro Señor Jesucristo —escribe san Pablo—. 4. subraya la novedad radical del sacerdocio de Cristo respecto al sacerdocio de la antigua ley..218. Es muy distinto lo que ocurre en Cristo: ha sido establecido sumo sacerdote por declaración divina. por el contrario. «A quien no conoció pecado. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. pero está vivo por la fuerza de Dios. Éste es el elemento central en el funcionamiento del sacerdocio: permitir una «acogida favorable obtenida ante Dios». «Cristo es "apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión de fe" (3. el cual. Entre los aspectos ascendentes de la función del sacerdote está el sacrificio que establece o repara el vínculo con Dios. el cargo de sumo sacerdote era objeto de una ambición: Cristo obtiene esta gloria por el camino del rebajamiento y de la muerte. No se trata formalmente del intercambio entre su divinidad y nuestra humanidad. A continuación es cuando viene el aspecto de compasión sacerdotal y de ofrenda sacrificial (4.. Todo esto quiere decir que la mediación ascendente tenía la prioridad sobre la descendente en el sacerdocio antiguo. el autor de la carta no separa nunca la palabra de Dios del sacerdocio. Flp 2. este intercambio se convierte en el de su plenitud contra nuestra nada. en particular el perdón de los pecados. Pero A. Porque el amor de Cristo. quedando por otra parte subordinada su eficacia a la palabra»5. A. pero esta comunicación de la plenitud nos viene del que primero se rebajó y «se despojó de sí mismo. Es interesante esta inversión de sentido. Sacerdotes antiguos. le hizo pecado por nosotros. mente a la mediación descendente. siendo rico. los beneficios nacidos de la relación obtenida. las respuestas que vienen de Dios y las bendiciones2. hemos hecho de él todo lo que el pecado es capaz de hacer. Hemos hecho recaer sobre él todo el poder del pecado del mundo. tal como la presenta el autor de la epístola Primeramente.21): el intercambio es aquí el de nuestro pecado por su justicia. Al contrario.102 JESUCRISTO. Sigúeme. Llevado hasta el límite.. por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza» (2 Cor 8. Ibid 3. Para el sumo sacerdote antiguo era lógica su unión con la humanidad. . tema que recogerá ampliamente la patrística griega y que la liturgia calificará de «admirable». 14). que sobrepasa todo conocimiento. ciertamente. que pertenece igual1. 48. Porque procede de Dios y ha venido a nosotros rebajándose. Cf. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 103 nitivo sumo sacerdote. 7-8). VANHOYE. Los dos versículos que han alimentado tanto la lectura en «cortocircuito» de la relación entre el Hijo y el Padre están precisamente conslruidos sobre el tema del intercambio. sacerdote nuevo en el Nuevo Testamento.5. nos colmará «hasta la total plenitud de Dios» (Ef 3. la función de sumo sacerdote se basaba en la separación del mundo profano: Cristo. 24-28)»4. para que viniésemos a ser justicia de Dios en <1» (2 Cor 5. Este es el contexto en que el autor desarrolla la actividad sacrificial ascendente de Cristo sumo sacerdote.

En definitiva. que el Verbo entrase en comunión con nosotros revistiéndose de la carne de nuestra humanidad. pues dice la Escritura: "Maldito todo el que está colgado de un madero" (Dt 21. no habría podido recibir en participación la incorruptibilidad. c. dirá más tarde Pascal. 13 el intercambio es el de la maldición por la bendición: «Cristo nos rescató de la maldición de la ley. c . ¿cómo habríamos podido tener parte en la filiación adoptiva de Dios. Cristo realiza en su persona ese doble movimiento descendente y ascendente. puesto que era ésa la infamia sagrada que se aplicaba al que colgaban del cadalso. 1: o. Padres apostólicos. 365-366. Este «parentesco» hace que sea verdaderamente Dios y verdaderamente hombre. inevitablemente llenos de lagunas y por tanto arbitrarios. 8. de forma que al mismo tiempo Dios acogiera al hombre y el hombre se ofreciera a Dios. y el Hijo de Dios Hijo del hombre: para que el hombre.. por una especie de necesidad descubierta a posteriori en la coherencia de la salvación que se nos ha revelado. para que pudiéramos entrar en comunión con Dios. i: o. sólo Dios puede salvar al hombre. entre los padres de la Iglesia y los teólogos nos ayudarán a percibir todo su alcance. en el que Ireneo organiza en torno al tema de la mediación la mayor parte de las categorías cristianas de la salvación. otra parte. si no hubiéramos recibido por el Hijo la comunión con Dios? ¿Y cómo habríamos recibido esta comunión con nosotros haciéndose carne? Este hermoso texto. 5 en dos pasajes importantes de su obra: «Así pues. El rostro macilento de Cristo en la cruz nos devuelve la imagen de nuestro pecado. como ya hemos dicho. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR.. es decir. El tema del sacrificio se evoca aquí con cierta discreción. es a la vez reconciliación entre Dios y los hombres y el intercambio divinizador. Porque «era preciso» que la comunión con Dios viniera de Dios mismo. y por la fe recibiéramos el Espíritu de la promesa» (Gal 3. oh beneficios inesperados! ¡Que la iniquidad de muchos quedara oculta en un solo Justo. y la justicia de uno solo justificara a muchos inicuos!» 6 . Ibid. Adv. D. 7: Cerf. BAC. . las redujese a ambas a la amistad y a la concordia. si no hubiera sido Dios el que nos había otorgado la salvación. El amor de Cristo por nosotros ha sido tan grande que ha aceptado ser maldito frente a la ley. París 1984. haciéndose él mismo maldición por nosotros. Ajer. Lo que realiza la mediación de Cristo. 9. LA MEDIACIÓN DE CEISTO EN LA TRADICIÓN EN IRENEO El texto de 1 T i m 2. 5: trad. no la habríamos recibido de forma estable. Mediación de Cristo y recapitulación en Ireneo Ireneo de Lión. del mismo modo. «Era preciso». a fin de que llegara a los gentiles. Era preciso que un hombre llegara a ser vencedor de aquel que había vencido al hombre en el principio.570. Pero. He aquí cómo comenta 1 Tim 2. que no es más que su propio Espíritu. mezcló j unió. la participación en la vida de Dios que Ireneo llama «incorruptibilidad». En efecto. es el primero que pone la afirmación de la mediación de Cristo al servicio de una teología de la salvación que se convierte en é l en recapitulación de todas las cosas en Cristo. Algunos sondeos. 856. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 105 por el efecto. M V .. la bendición de Abraham.104 JESUCRISTO. nos indica magníficamente en qué se fundamenta la mediación de Cristo y lo que realiza Cristo es mediador entre Dios y los hombres en virtud de su «parentesco» y de su solidaridad con las dos partes. IRENEO DE LION. él nos ha comunicado la bendición misma de Dios. al parecer. 18. 23). Porque era menester que el "mediador de Dios y de los hombres".Ruiz BUENO. al hombre con Dios. Todo se lleva a cabo según el doble movimiento que viene de Dios (el que «acoge al hombre»). sólo Dios puede conceder la filiación adoptiva. Pero en ese mismo momento nos comunica su justicia: la santidad de su forma de morir provoca nuestra conversión y traspasa nuestro corazón (cf. mezclándose con el Verbo y recibiendo así la filiación adoptiva. Y si el hombre no hubiera estado unido a Dios. ya que ofrecía una categoría sintética que permitía ordenar los múltiples aspectos de nuestra salvación. Porque si n o hubiera sido un hombre que hubiera vencido al enemigo del hombre. en intercambio. por su parentesco con cada una de las partes. se hiciera hijo de Dios» 8 . el enenigo no habría sido vencido con toda justicia. Hech 2. 13-14). O también: el Señor hizo «descender a Dios entre los hombres por el Espíritu. El autor de la epístola a Diogneto comprenderá perfectamente estos textos paulinos tan atrevidos y «dialécticos» en este movimiento de admiración: «¡Oh dulce trueque. 358. oh obra insondable. III. 37)..III. y subir al hombre hasta Dios por medio de su encarnación» 9 . n. 5 sobre el único mediador conoció un gran éxito en la tradición teológica. Por 6. ADiognetolX. Sólo Dios habla bien de Dios. En Gal 3. para poder venir luego del hombre («que se ofrece a Dios»). 19. l . 7. Madrid 1985 . haciendo de este modo posible el intercambio de la divinización: «Porque ésta es la razón por la que el Verbo se hizo hombre. por Cristo Jesús.

Kecherches sur les Confcssions de sainl Augustin.V. VII. «que es sobre todas las cosas Dios bendito por los siglos» (Rom 9. AGUSTÍN . Deresurrtctione carnisVIII. 69. E n e s a situación espiritual. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. 595 y 597. AGUSTÍN . M e d i a d o r d e la salvación p o r ser a n t e t o d o mediador d e la creación. c. inclinó en favor nuestro a su Padre contra el que habíamos pecado y lo consoló de nuestra desobediencia por su obediencia. lo c u a l t r a d u c e r e a l m e n t e el lenguaje b í b l i c o d e la e x p i a c i ó n . 1: SC 252. sino ante t o d o el fruto de la experiencia l i b e r a d o r a . 4. 308-311. P. ligada a u n a doctrina de la e m a n a c i ó n q u e n o s señala el origen d e n o s o t r o s m i s m o s . S i g u i e n d o a I r e n e o . q u e por entonces n o apreciaba las Escrituras y las c o n s i d e r a b a c o m o u n escrito v u l g a r . el hombre Cristo Jesús» (1 Tim 2. COURCELLE. a partir del himno d e l o s Colosenses. c. y p o r e s o m i s m o m u c h o más d e s c o n c e r t a n t e e iluminadora. Contra AcadcmicosU. Ibid. La experiencia de la mediación de Cristo: Agustín E n A g u s t í n . o. Deprinc. BAC.. 23 y en Obras II. por la cual creaste todas las cosas. la mediación d e C r i s t o a d q u i e r e un valor totalmente n u e v o . y a q u e n o es solamente u n a a f i r m a c i ó n doctrinal esencial. Cf. 15. descubre las Ennéadas d e P l o t i n o . E s t o s «libros substanciales» provocaron e n él u n «incendio inc r e í b l e » 1 5 y le hicieron pasar p o r l a experiencia d e u n éxtasis místico. n o llevando c o n m i g o sino u n r e c u e r d o a m o r o s o y c o m o apetito d e viandas sabrosas q u e aún n o p o d í a comer» 1 7 . por haberse hecho el Verbo carne. el cual clama y dice: «Yo soy el camino y la verdad y la vida» (Jn 14.6. hecho "mediador de Dios y de los hombres". largo t i e m p o esperada. c . a fin de que fuese amamantada nuestra infancia por la Sabiduría. el esfuerzo racional tenía q u e dejar u n sitio a la fe. SESBOUE. Ibid. 13. 5). hizo allí el d e s c u b r i m i e n t o desconcertante del m e d i a d o r . en los últimos tiempos. 5: B. 10. e s decir. D. 591. a n t r o p o m o r f i s m o s m á s j u s t o s y convincentes q u e los q u e hablan d e c o m p e n s a c i ó n o de castigo vengador. El mediador será para él el cam i n o y le dará lo q u e no puede obtener c o n sus propias fuerzas: «Y buscaba yo el medio de adquirir la fortaleza que me hiciese idóneo para gozarte: ni había de hallarla sino abrazándome con el «Mediador entre Dios y los hombres. pero n o c o n o c e el c a m i n o .27: o. L a mediación ascendente se e x p r e s a e n términos d e intercesión. P e r o este deseo se v e í a c o m o impedido p o r su debilidad d e criat u r a y d e p e c a d o r . sino q u e dio origen a u n a represión: « N o p u d e fijar e n tus c o s a s invisibles m i vista. concediéndonos la gracia de la conversión y de la sumisión a nuestro creador» 10 . París 1968. 1: o. 16. 17. el Verbo de D i o s . Se e n c o n t r a b a e n el m a y o r d e s c o n s u e l o . Ireneo tiene u n a h e r m o s a imagen d e l c a r i ñ o d e D i o s q u e tiene necesid a d de ser « c o n s o l a d o » de nuestro p e c a d o . y el alimento mezclado con carne ( que yo no tenia fuerzas para tomar).. C o m p r e n d i ó . el Señor nos ha restablecido en la amistad por medio de su encarnación. París 1939. Sin e m b a r g o . 10. a fin d e recapitular en él todas las c o s a s » " . y a q u e lo ú n i c o necesario e r a inaccesible p a r a él. Jésus-Quist dans la tradition. q u e le p r o p o n e n u n a p e d a g o g í a d e la c o n v e r s i ó n del h o m b r e a D i o s . 21. 625 El texto hace referencia a Ef 1. Así p u e s . 11. IbidV. 11. 13-25: e s t a b a i m b u i d o d e u n a oposición interior entre l a ley d e D i o s y la ley del p e c a d o q u e estaba en sus miembros. Madrid 1946. 18. P e r o r e c o j a m o s en san A g u s t í n esta m i s m a doctrina c o n otro acento. q u e es al q u e d e b e m o s volver. volví a las c o s a s ordinarias. h a v e n i d o a su propio terreno: se h i z o carne y «fue colgado del m a dero. Cristo «inclinó» y « c o n s o l ó » a l P a d r e . esto e s . Cf. ORÍGENES. a l a restauración de n u e s t r a libertad. impreso e n f o r m a d e cruz en la creación entera. Y Agustín. TERTULIANO. B. Confes. T e r t u l i a n o a n a l i z a la m e d i a c i ó n d e C r i s t o sobre el fundamento d e sus d o s n a t u r a l e z a s .619. P a r a salir d e ese círculo infernal. 1978. 17. 17. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 107 Ireneo recoge este m i s m o t e m a e n otro texto e n donde d o m i n a m á s bien l a «reconciliación»: «Por eso. Y a h e m o s visto anteriorm e n t e 1 2 q u e p a r a él «la carne es el q u i c i o d e la salvación»' 3 . 5).106 JESUCRISTO. que la h u m a n i d a d d e Cristo es la « p l a c a giratoria» d e la comunicación de los d o n e s d e D i o s a nuestra propia h u m a n i d a d . L a v i d a d e A g u s t í n estuvo desde siempre i m p r e g n a d a del deseo d e D i o s . L a mediación descendente afecta a la gracia d e nuestra c o n v e r s i ó n . el orgullo tenia q u e c e d e r a la humildad. c o n la a y u d a d e P a b l o . B. q u e acababa d e pasar p o r la experiencia descrita en R o m 7. A. . antes. de Boceará. h e r i d a d e n u e v o mi flaqueza. A g u s t í n c o n o c e l a m e t a d e l a p e r e g r i n a c i ó n del h o m b r e . O r í g e n e s desarrolla i g u a l m e n t e . 14. D. 3: o. la d o b l e mediación c r e a d o r a y salvadora d e Cristo 14 . F u e entonces c u a n d o su a m i g o Simpliciano le hizo descubrir el prólogo del evangelio d e J u a n y las cartas d e Pablo. 18. Vil. esta experiencia sublime d e s e m b o c ó e n u n fracaso' 6 : n o solamente n o fue duradera. A p r e n d i ó a «alegrarse c o n t e m blor» y e s a s c o s a s le «entraban por las entrañas» 1 8 . A g u s t í n realizó la experiencia d e su incapacidad p a r a alc a n z a r a D i o s . 6).c. 76-77. 157-165. 12.

L a h u m i l d a d de Cristo. 59. en Obras V. separadamente de su humanidad. E s lo q u e está oculto e n u n a c o s a visible y q u e se h a c e eficaz e n y p o r su realidad visible y sensible. IV. 329-331. a h o r a se le da. E s t á claro q u e n o h a y que dar a l a palabra sacramentum en sus escritos el sentido exacto q u e tiene para nosotros. peché etgráct. Está más bien cerca del t é r m i n o d e «misterio». A g u s t í n establece la relación entre el prólogo de J u a n y el h i m n o de Filipenses 2 .. pero entre la divinidad sola' y la humanidad sola se presenta como mediadora la divinidad humana y la humanidad divina de Cristo»". designa la kénosis de su encarnación y de su pasión. Lo q u e le e r a imposible. La salvación cristiana se lleva a c a b o en el acontecimiento histórico d e u n h o m b r e y n o s a l c a n z a a través d e n u e s t r a historia y en nuestra t e m p o ralidad.. Madrid 1948. 13: o. Ibid. Cristo e s sacramento p o r l a m i s m a razón que le hace ser m e d i a d o r . ya que e n la unidad de su p e r s o n a y de su obrar se articulan lo visible y lo invisible.. 3. c. 23. «Pero lo c o m p r e n d e r á releyendo la Escritura. El d e s c u b r i m i e n t o q u e ha h e c h o de la h u m i l d a d de Cristo c o m o ejemplo c a r g a d o de u n a fuerza de c o n v e r s i ó n lo lleva a analizar la m e d i a c i ó n d e Cristo con la ayuda del t é r m i n o « s a c r a m e n t o » . cuando h a b l a m o s d e los sacramentos de la Iglesia.591. Pero A g u s t í n expresa a partir de esta palab r a u n a c o n c e p c i ó n d e las relaciones entre lo visible y lo invisible que pertenece sin d u d a a la noción d e sacramento y p o n e en j u e g o la realid a d m e d i a d o r a de Cristo. descubierta p o r A g u s t í n . en la p e r s o n a del que se había h e c h o su m e d i a d o r . d e s c e n dente y ascendente. 6. 9. E s t a e x p e r i e n c i a se c o n v e r t i r á en él en la teología d e la relación entre g r a c i a y libertad.1 1 . no tenia a Jesús humilde por mi Dios. Sacramentum es intraducibie.108 JESUCRISTO. « E n cuanto a que: "él vino a su casa p r o p i a y los s u y o s n o le recibieron. Ibid. c o n la idea de Cristo sacramento. A partir del m o m e n t o en que acepta recibirlo todo de Cristo. y así la armoniza con nuestra doble muerte. P u e d e convertir el orgullo que m i n a b a d e s d e dentro lo mejor d e su actividad filosófica. P u e s bien. pero esta m u e r t e es c o m u n i c a c i ó n de la v i d a divina a l a hum a n i d a d . L a lenta mediación e n t r e n o s o t r o s y n o s o t r o s m i s m o s q u e se realiza e n el t i e m p o d e nuestra e x i s t e n c i a q u e d a c o n d i c i o n a d a p o r la acción de la constante mediación de Cristo. Por otra parte. VII. L a h u m a n i d a d d e Cristo es el s a c r a m e n t o de la presencia y de la actividad del V e r b o . por ser Dios con el Padre y hombre con los hombres. BAC. A g u s t í n interpreta así la muerte del Salvador: «A esta nuestra doble muerte consagró nuestro Salvador su muerte única. 22. A g u s t í n p o n e . «Mas q u é misterio (sacramentum) encerra- 19. y que a cuantos le recibieron les dio potestad d e nacerse hijos d e D i o s creyendo en su n o m b r e " . siendo sacramento del hombre interior y ejemplo del exterior» 23 . eficacia e n y por u n acontecimiento de la historia y u n acontecimiento sensible y corporal» 2 2 . 20. su debilidad se transforma en fuerza. AGUSTÍN . ni sospecharlo siquiera p o d í a » 2 1 . apareció entre los pecadores mortales Justo In21. muere sólo en la carne y resucita en la carne sola.591. Vestido de carne mortal. 18.25: o. de la mediación: «Mas el verdadero Mediador. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR.VU. Paris 1980. De Trin. del acto por el q u e nos c o m u n i c a la v i d a divina. Sfermo47. n o lo leí allí» 2 0 . y para obrar nuestra doble resurrección antepuso y propuso su única resurrección como sacramento y ejemplo. u n j a l ó n que será fecundo e n la teología occidental y con el que volveremos a encontrarnos.. el c a m i n o q u e h a v e n i d o a nosotros y p u e d e conducirnos hasta D i o s . 310. T e x t o c o n m o v e d o r en que A g u s t í n n o s h a c e ver la intimidad de su c o n v e r s i ó n en la fe: a c e p t a al m e d i a d o r .. 24. la m u e r t e e n la cruz es el sacramento de la misericordia de D i o s . Ibid. P. Se ve libre de sus p e c a d o s y su deleite en el bien p u e d e c a n t a r victoria. c o m o el éxtasis platónico. Se ve a Crist o morir. 21: PL 38. la humanidad sin la divinidad no es mediadora. 19. Image. Centre-Sévres. . r a n aquellas palabras "El V e r b o se hizo c a r n e " . E n los libros d e los platónicos había leído ciertamente q u e al principio era el V e r b o . que no era humilde. AGUSTÍN . lo h u m a n o y lo divino: «Él es mediador de Dios y de los hombres.24: o. c. He aquí el mediador: la divinidad sin la humanidad no es mediadora. l a mediación d e Cristo n o le arranca del t i e m p o . aquel Mediador entre Dios y los hombres. 6 . REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 109 Pero yo. L'anthropolope chrétienne selon saint Augustin. Del Cristo mediador al Cristo sacramento S i g a m o s t o m a n d o a Agustín p o r guía. el Hombre Cristo Jesús. 571-579. a quien por tu secreta misericordia revelaste a los humildes y lo enviaste para que con su ejemplo aprendiesen hasta la misma humildad. c. ni sabía de qué cosa pudiera ser maestra su flaqueza»19. Se v e y n o se v e . AOAESSE. El hombre no podía ser mediador. liberté. estos d o s textos le revelan la iniciativa inaudita del a m o r de D i o s a l o s h o m b r e s . E n él la confesión del Cristo mediador se resuelve en una plegaria d e a c c i ó n de g r a c i a s en la q u e se articulan los d o s aspectos.Vll.

405 d: SC 231. cómo nos amaste. que no perdonaste a tu Hijo único. los seres corruptibles y perecederos que somos. nos trazan el camino de una verdadera teología cristiana de la salvación. en cuanto que es uno y el mismo en cuanto Dios y en cuanto hombre: «Así pues. 187. el que es rico para enriquecernos con su pobreza" (2 Cor 8. 43. es decir.. 709e: SC 97. El Verbo encarnado no pudo salvar al hombre más que por el hecho de ser verdaderamente Dios en cuanto que es verdaderamente hombre.. el que existe y subsiste tiene que haber sido engendrado según la carne. de Trímt. por nosotros sacerdote y sacrificio ante ti. "por nosotros se hizo pobre. Porque en tanto es Mediador en cuanto Hombre.. In sen. se apareció en la forma de nuestra debilidad. Chiistus est unus. pero no como nosotros. cómo nos amaste. por eso se aparecerá en forma gloriosa»29. Mediación y soteriología en la Edad Media LEL primera referencia a la mediación de Cristo no es lo propio de la patrística. es él el que justifica la kénosis. Hay aquí una evolución significativa.. I. siendo el único libre entre los muertos!. En otra ocasión. En la Suma Teológica. en efecto. Por tanto. por ser sacrificio. sino que le entregaste por nosotros. él es divinamente creador y vivificador. Cirilo aplica de este modo el intercambio entre la riqueza y la pobreza a la constitución humano-divina de Cristo: «Por tanto. haciéndose por nosotros. pues los extremos se juntan en el medio. mortal con los hombres. o. 783-785. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 111 mortal. obediente hasta la muerte de cruz. pero cuando su segunda venida. Si la unión según la hipóstasis no es indisolublemente real. Dialog. Estos acentos son muy distintos de los del «florilegio sombrío». tendrá que manifestar la gloria que le pertenece en virtud de su comunión con el Padre. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. Padre bueno. en una palabra. para santo Tomás. y por eso vencedor. por ser víctima. hombre. es preciso que él posea lo que es nuestro para que nosotros poseamos lo que es suyo. 28. como vino a satisfacer por nosotros ante el Padre. c. y nos vincula por su mediación con Dios Padre26. necesariamente. transportando a él lo que es nuestro. ad 2 sol. Por eso. Los debates de su época no lo llevarán tanto a subrayar la doble realidad divina y humana de Jesús como a insistir en su unidad concreta necesaria. En efecto. Cristo es mediador entre Dios y los hombres en cuanto que «comunica con cada uno de los dos extremos»: «En efecto. 1976. sólo Cristo 27. para que los retoños de la carne. y naciendo de ti para servimos a nosotros»25. pues en cuanto Verbo no puede ser intermediario. 1. justo con Dios. trasmite a los hombres los dones del Padre. Confess. ID. 29. ID. el contemporáneo oriental de Agustín. 327-329. 1964. en su primera venida. se desvanece la realidad del mediador: «Así pues. él es tenido por mediador desde este punto de vista: muestra unidas y juntas en él unas cosas muy alejadas por su naturaleza. 287. 9)»28. que tienen entre sí una distancia inconmensurable.. santo Tomás vuelve sobre la definición de Cristo mediador: «La libor del mediador consiste propiamente en unirse a aquellos entre los cuales ejerce esta función.X. de Imam. puramente 25. CIRILO DEA LEJANDRIA. Dios por naturaleza misma con la carne. basa toda su cristología en la mediación de Cristo. ya que por el contrario sigue siendo lo que era. AGUSTÍN . como llegará para cumplir la justicia del Padre sobre los hombres. para dar una especie de término medio. compuesto de propiedades humanas y de otras que son sobrehumanas. Pero el unij de una manera perfecta a los hombres con Dios compite ciertamenle a Cristo. Se observará que el movimiento de mediación ascendente es citadael primero. y por eso sacerdote. Dialog. Dios en Dios y juntamente con él un solo Dios. De esta unión y de esta unidad es de donde le viene su poder para salvarnos. haciéndonos para ti de esclavos hijos. pues por Cristo son reconciliados los hombres con Dios. IV. ibid. por ser igual a Dios. pero en cuanto que está en comunión con el Padre. una vez hecho carne»27. es "mediador entre Dios y los hombres" según las Escrituras. es decir. 722 a-b. 48. Porque toda separación entre ellas deja abierto el foso entre el hombre y Dios. . impíos! ¡Oh. permanezcan en él. La unidad del mediador según Cirilo de Alejandría Cirilo de Alejandría. por ser vida. ocupa su lugar ante el Padre. 26. en cuanto que comulga con los hombres. SANTO TOMAS. 68-69.. Por nosotros se hizo ante ti vencedor y víctima. verdaderamente.110 JESUCRISTO. ¡Oh. según se dice en la Carta a los Corintios: «Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo». quien no tenía por usurpación ser igual a Dios. También santo Tomás pone su soteriología en dependencia expresa de la cristología del mediador.

infrí. t. En efecto. Por el contrario. Theol. Madiid 1957. 64.sol. Efectivamente. 99. por ejemplo. La mediación en la teología moderna y contemporánea Los grandes teólogos sistemáticos han concedido siempre un lugar importante a la idea de mediación. Weimar t. ID. d. 41. 33.. . Opuse ufo 53. para él. y el hombre. 239. 86. Disputatio de fideinfusa etacquisita(1520). LUTERO.q. Th.. en el movimiento de difusión y de reintegración de las cosas. hay que poner en él una persona que. La «naturaleza visible» asumida en la unión hipostática desempeña un papel de mediación entre Dios. también los sacramentos son «instrumentos separados». 1. transmitiéndoles sus preceptos y sus dones y satisfaciendo y abogando por ellos ante Dios. ID. corp. 1. K. q . Buenaventura ve aquí una correspondencia con la situación de Cristo entre Dios y el mundo: «Si la rectitud suprema está en Dios. 962. Santo Tomás insiste igualmente en el hecho de que Cristo es mediador en cuanto hombre. 3. De reductione. con toda verdad se dice que Cristo es mediador en cuanto hombre» 31 .. 5. SCHEEBEN. Lutero resume toda esta corriente de la tradición con esta fórmula: «Las santas Escrituras no conocen más que un solo sacramento. a. 32. LOS misterios de] cristianismo 62. a. santo Tomás habla del «sacramento de nuestra redención» 35 . BAC. de suyo. 6. XI. para ejercer su oficio de vinculación. los «misterios de la carne de Cristo» son los sacramentos originales de nuestra salvación. XIII. 4. por cuanto reconcilió con su muerte al género humano con Dios»30. Opvscula 53. 35.: o. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 113 es el perfecto mediador entre Dios y los hombres. La pareja ejemplar/sacramental es una fórmula interesante que se encontraba ya en Agustín. fuente de salvación. y por parte del que vuelve más bien en la reintegración. Estella 1967. la «cosa» y la «carne» quedan santificadas y reciben el poder de santificar gracias a la «palabra» y al «Verbo» que están unidos a ellas. 120. Porque el mediador. en Suma Teológica. 37. que es el mismo Cristo Señor»38. Los seres han venido de Dios por el Verbo divino. S. por eso. las expresiones «mediador entre Dios y los hombres» y «reconciliador del mundo con Dios» son prácticamente sinónimas 44 . BrtviloquiumW'. t. En ambos casos. 6. causa principal por la autoridad de su divinidad 33 y causa instrumental por su humanidad.. 34. En el siglo XX Barth nos ha dejado un ejemplo elocuente de ello. ÍARTH.a. ción» 36 . 20. Muestra cómo la constitución estructural de los sacramentos presenta una profunda analogía con la de Cristo. SANTO TOMAS. 44. Además. 38. fo„ InSent. que el mediador entre Dios y los hombres no sea solamente Dios. Así ocurre. BUENAVENTURA . la transfiguración es el «sacramento de la segunda genera30. La mediación está ordenada a la reconciliación. Madrid 1960. III. Cristo no tiene ninguna distancia respecto al Padre. Conp. éste tiene que encontrarse por su origen más bien en la difusión. a. tomado en sí mismo como también principio y fin de todas las cosas. Lo mismo que la humanidad de Cristo es el «instrumento conjunto» de su divinidad. ID. 42. Genéve 1968. La originalidad de san Buenaventura está en hacer remontar el fundamento último de la mediación de Cristo al misterio trinitario. pues en el misterio de la encarnación la Palabra de Dios se unió a una carne sensible» 32 . sea un medio. ID. mientras que la resurrección fue la causa «instrumentalmente efectiva y sacramentalmente ejemplar» de la nuestra37. l . Por eso «la pasión de Cristo es llamada sacramento» 34 . 23.. Por eso. 1. Ci.q. Por tanto. 6. es producido por el Padre y participa de la producción del Espíritu 40 . DogmañqueW.. su beneficiario. Así Cristo es a la vez signo y causa de nuestra salvación. para llevar a los hombres a Dios»41.: o. c. 317-323. lbid. BAC. «dista de Dios por su naturaleza y de los hombres por su dignidad en gracia y en gloria. Buenaventura explicitaaquí uno de los aspectos de la teología del Filioque. corp. 2. l. 2. corp. en la Trinidad el Hijo es «el medio de las tres personas» 39 . 26. En cuanto Dios. (Santo Tomás es consciente de la proximidad de sentido entre las dos palabras misterio y sacramento). tal como se da también en nuestra experiencia humana y tiene su fundamento en el Nuevo Testamento. l. en el siglo XIX con Matthias Scheeben 42 . 2. Toda su soteriología está construida en torno a «la doctrina de la reconciliación» 43 : pues bien. t. c. También es preciso que. exista un intermediario..112 JESUCRISTO. .1V. sino también hombre. Cf. q. 18: ed. a. 39. 60. Labor et Fides. en Suma Teológica. M. 34. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR.. es en cuanto hombre como le compete unir a los hombres con Dios. en cuanto hombre. 40. a. tiene que mantener cierta distancia con cada uno de los dos extremos. Santo Tomás se muestra igualmente heredero del vocabulario agustiniano por su uso del término de sacramento a propósito de Cristo. a. Cf. a. 3. corp. /foid. En el siglo XVI. la muerte de Cristo es la causa «sacramentalmente ejemplar y meritoria» del perdón del pecado. 959. Ibid. ya que los sacramentos están de algún modo modelados como el Verbo encarnado: en un caso se añaden «las palabras a las cosas sensibles. es preciso. con vistas a su completo retorno a él. 64. 43. He aquí cómo arti36. 64. 31.

58: o. el sacrificio de Cristo es el sacramento del sacrificio de toda la humanidad. no es más que su ser y su obra de mediación. la intercomunicación alcanza su cima y su meta en Jesucristo. Benziger Veilag. Einsiedein 1967.1 17. Ibid. Mélanges théologiques. el gran sacramento»47. Esta perspectiva tiene la ventaja de poner de relieve la coherencia y la continuidad de la soteriología cristiana a través de los diferentes tiempos de la historia de la salvación.. pero también vínculo. presupone un amor absoluto que le da fundamento y posibilidad. que el paso a Dios de Jesús a través de su pascua es el sacramento del paso de todos a Dios: «El sacrificio de Cristo es.. Elements de theologie spirítuelle. Este amor absoluto no puede ser más que propiamente divino.. Ya han aparecido varios acordes a partir del vocabulario empleado: medio. 1.. D. MEDIACIÓN.. El tema de Cristo-Sacramento ha sido igualmente recogido con fortuna en nuestro siglo. a la vez signo y realidad. 35-49. Karl Rahner aborda la mediación de Cristo desde el punto de vista de la teología trascendental que le es familiar. 45. o sea. 129. E. comunicación. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 115 cula la reconciliación y la mediación. muerte y resurrección del Verbo divino 46 . cf. El sacrificio histórico realizado una vez en un momento del tiempo y en un lugar determinado. lo inserta en una red innumerable de mediaciones..114 JESUCRISTO. En efecto.. a partir de Jesucristo y volviendo a él sin cesar. ¿Dónde se sitúa en el hombre la precomprensión de la mediación. Del lado católico.. B. ID. E. San Sebastián 1971. término medio. que pertenece al ser concreto del hombre y siempre permanece. tampoco podemos hablar de él sin tener que enfrentamos con el acontecimiento único y total de la alianza realizada en él entre Dios y el hombre. sacramento del encuentro con Dios. infra. 1. ya que cada uno de ellos no se realiza a sí mismo más que abriéndose a los otros y acogiendo el don que le llega de ellos. 228-229. 48. 218-235. es el sacramento del sacrificio realizado por el Cristo total.. reconciliación. cuando el ofrecimiento y la aceptación de esa comunicación son irreversibles.. París 1964. si se quiere dar cuenta de la universalidad de la salvación realizada por Cristo. Es lo que se produce a través de la economía eclesial de los sacramentos. Esta condición del hombre postula por tanto la existencia de un mediador absoluto. que permite considerar el misterio de la Iglesia «cuerpo del Señor» como un sacramento del Cristo celestial. D. Jesucristo es el mediador entre Dios y el hombre. K. toda historia de salvación es mediadora de salvación para los demás. la Iglesia que lo recibe todo de él aparece como el sacramento fundado. Cf. Aubier. el encuentro con el Cristo terreno es el sacramento —la mediación— del encuentro con Dios. a través de la comunicación que Dios hace de sí mismo. Der Eine Mittler und die Viel&lt des Vermitüimgen. En 1960. Bd. En otras palabras. RAHNER. ei Schriften zur Theologie. porque en él la reconciliación del hombre y su estar reconciliado con Dios se han hecho un mismo y único acontecimiento. Volvemos a encontramos aquí con la idea. Todos los actos de la vida de Jesús son a la vez la manifestación y la actuación del amor divino a los hombres y del amor humano a Dios. el sacramento del sacrificio de la humanidad. Como el mundo es uno. dista. En efecto. 46.. El medio es el lugar 47. La salvación por la mediación absoluta de Cristo presupone al mismo tiempo que radicaliza la intercomunicación humana. La mediación de Cristo realiza la voluntad de salvación de Dios con cada uno de los hombres en particular. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. de que Cristo es el primer sacramento. a diferencia de intermediario. La existencia de Jesucristo. el sacramento del encuentro con Dios tiene que guardar su visibilidad concreta. París 1951. . Schillebeeckx desarrolló y sistematizó la doctrina de Cristo «sacramento primordial» en un bello libro titulado Cristo. Dinor. c. apelando en cada ocasión al «arriba» y al «abajo»: «Si no hemos podido hablar del Dios reconciliador y del hombre reconciliado más que mirando "arriba" y "abajo". es decir. DE MONTCHEUIL.1V. Si Cristo es el sacramento fundador.. Dada la condición histórica de la huminidad. entonces nos encontramos frente a lo que la dogmática cristiana llama encarnación. pero también ministerio de la única mediación de Cristo. Este intercambio. Cuando la historia de la intercomunicación humana y de las relaciones entre Dios y la humanidad llega a su cima escatológica. sólo Jesucristo es el mediador entre Dios y los hombres» . para que ésta pueda ser aceptada y comprendida? La existencia humana se basa en la intercomunicación de todos los hombres entre sí. 8. 53. Se trata de un punto capital.. Porque. Esta intercuminicación. sacramento del encuentro con Dios"*. de suyo. es una existencia entera. que constituye el amor humano. Para Y. ALIANZA Y COMUNIÓN INMEDIATA Los diversos sondeos que acabamos de hacer en la tradición teológica permiten discernir más de cerca la naturaleza y la función de la mediación.. m. de Montcheuil. SCHILLEBEECKX. Y. el mediador absoluto dado por Dios.

Define de alguna manera al hombre como ser de intercomunicación: ser hombre es hablar. un país en situación de amistad y de confianza particular con los dos adversarios propondrá sus «buenos oficios».. que se comprenden a través de él. Este término designa evidentemente la instrumentalidad específica. La mediación es un acto que desemboca en un acuerdo entre los protagonistas. El lenguaje nos pone en un camino más próximo a la verdadera mediación y nos permite comprender que ésta es una categoría-clave de la filosofía. y es entre nosotros como algo que nos permite comunicar y comulgar. son portadores de valores y de no-valores. Igualmente. y ejercen la mediación propia del lenguaje. tanto si es oral como escrita. Una vez ejercida. el lenguaje se desvanece en el mismo momento en que cumple su función. pasar de alguna forma el uno al otro. El lenguaje ha sido siempre el objeto privilegiado de la reflexión filosófica. Todas estas reflexiones sobre el lenguaje tienen un sentido especialmente denso para nuestro propósito. un lugar que les es común y los reúne. El lenguaje es a la vez nosotros mismos y el otro. y no sin una referencia a la afirmación teológica de la mediación de Cristo. Pero en este terreno resulta difícil a veces distinguir lo que corresponde al intermediario o al mediador. o atenderá a los casos en que el ciudadano entra en conflicto con la administración de los poderes públicos. un tertium quid ontológico. Aristóteles fue el primero que ideó la teoría del silogismo. N. El análisis de su naturaleza y de sus condiciones de validez. sea cual fuere el vínculo que contribuye a crear. al haceise hombre. ejercen una auténtica mediación. Pero el lenguaje no tiene realidad más que en el acto de la comunicación. Se puede decir también que el tiempo permite cumplir la mediación que va de nosotros a nosotros mismos. U. El lenguaje es el mediador por excelencia en la comunicación entre los hombres.116 JESUCRISTO. En un silogismo. Es curioso cómo designamos las técnicas modernas audiovisuales de comunicación con el término de media. es común a los dos. bien porque hablan la misma lengua o bien porque siempre es posible una traducción. Jesús. están ligados a una cultura. Hegel ha construido una filosofía en la que el movimiento dialéctico pasa siempre por una mediación. una realidad más exterior. esto es. traductor al lenguaje de la existencia humana de la palabra de Dios en estado puro. Yo te digo mi pensamiento y tu pensamiento se hace tuyo como si fuera mío. ejercerá una misión de mediación. en una reconciliación o en la paz. Verbo hecho carne. El término medio del silogismo es propiamente mediador. que lo mantendría a distancia del hombre y de Dios. su relación con la verdad son de siempre. Sin embargo. Entre dos países en conflicto. y permite elevar el acto del lenguaje al nivel planetario y asegurar una comunicación de masa. el «defensor del pueblo» puede intervenir como mediador en conflictos sociales o sindicales. de lo que permite establecer una relación de identidad o de igualdad entre dos afirmaciones o dos números. lo mismo que en matemáticas. Jn 1. pero permaneciendo él sin cambio después de la reacción. que hace posible o acelera una reacción química entre dos cuerpos. Pero tiene también su realidad propia: es un instrumento codificado según unas leyes precisas. Como toda lengua. es decir. sino porque podemos pensar de veras la misma cosa y construir a partir de eso una relación. Rahner nos recordaba hace poco que el hombre es un ser de mediación debido a su condición social de intercomunicación. que se basa por completo en el papel del término medio. o porque se ha llegado a una comunicación tan fuerte que nos pone en comunión inmediata incluso por encima del lenguaje. por ejemplo. a la persona de Jesús. ya que es fruto de una cultura y de una historia colectiva y personal. cuando pensamos que el prólogo del evangelio de Juan llama Verbo. siente su propia consistencia. Su palabra es a la vez revelación y comunicación de Dios a los hombres y respuesta del hom- . se convierte en persona humanizada. El término medio hace pasar de unos a otros. capaz de hacer pasar válidamente de la afirmación A a la afirmación B. es decir. La primera analogía de la mediación se nos ofrece en el terreno familiar de la política. Por consiguiente. es decir Palabra. La mediación es una realidad mucho más profunda. esto se debe a un rechazo de la comunicación. 18: exégésato). no ya forzosamente por- que tú lo apruebes. transmiten un mundo simbólico. sus posibilidades y sus límites. En él la palabra divina se ha hecho palabra humana. Es original en cada uno de los interlocutores. En los tiempos modernos. ya que los antagonistas han llegado a una relación inmediata. Pero la palabra divina tiene tal consistencia que en Dios mismo es ya persona y. por eso la fe cristiana ha rechazado siempre que Cristo sea un intermediario entre Dios y el hombre. se desvanece. se lace así para nosotros el «exégeta» de Dios (cf. la O. son lenguaje. Sigue siendo extraño a las dos partes como agente de su vinculación. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. Cuando ya no tenemos nada que decirnos. Lo hará en nombre de la adhesión de esos dos países a su organismo. por el contrario. O bien. Así pues. Una buena imagen del intermediario es la que nos da el catalizador. que sigue sin alterarse. Pero los media son algo más: son formas de lenguaje. la densidad del órgano de trasmisión que tiene sus leyes. se habla de término medio. El término de intermediario expresa. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGIA 117 central de encuentro y de paso de dos compañeros.

Jesús sigue siendo uno de nosotros. Viviendo este intercambio incesante que le hace ir de Dios al hombre y del hombre a Dios y vivir como hombre su filiación eterna mientras que vive su ser creado humano como Hijo. No se puede concluir sino lo que concluía Ireieo: «Cuando se encarnó y se hÍ2o hombre. ya que de lo contrario no cumpliría la mediación que consiste en un movimiento de paso. Y se cumple en él por nosotros. vale también analógicamente de la relación entre el ser y el obrar de Cristo. si el único sacrificio del único mediador ha ocurrido necesariamente en un momento único de nuestra historia y en un lugar único de nuestra tierra. Como bien había visto Cirilo de Alejandría. recapituló en sí mismo la larga historia de los hombres y nos procuró la salvación de forma resumida»51. Se origina en el momento mismo de la creación. El Verbo. Todo fue creado por él y para él» (Col 1. IRENEO. sin ser nunca una pantalla entre ellos. realiza en sí mismo para nosotros la comunión inmediata de Dios y del hombre. Su mediación reconciliadora y divinizadora es desde siempre y para siempre. y no se desvanece. dentro del cual tiene función de medio.118 JESUCRISTO. Se inscribe en el tiempo. pero también porque tiene que mediar la salvación. Se desvanece. sino acto. pertenece a un nunc eterno. En Jesús se cumple la comunicación inmediata en un movimiento constante de intercambio entre la revelación y la plegaria. Esto significa que no puede afectar tan sólo al momento alfa de la existencia terrena de Jesús. 16). no se desvanece como ocurre con las palabras humanas. Cf. que es a los ojos del Padre el que eternamente tiene que encarnarse ( Verbum incarnanduní). 50. de su muerte y de su resurrección. es el mediador de la creación antes de ser el mediador de la salvación. en los cielos y en la tierra. 3). ya que entonces se desvanece todo lo que se realizó en pascua entre Dios y el hombre. es decir. CIRILODEALEJANDRÍA Quistos estunus. de esta pascua. asegurar al mismo tiempo su reconciliación y su comunión inmediata.. Así pues. . las visibles y las invisibles. es Dios con nosotros. La misma Escritura nos descubre que la mediación de Cristo no se limita al momento de su pasión. Efectivamente. asumió su humanidad al nivel de su ser personal. 2). No es cosa. JéswChrist dans la tradition. entre su constitución humano-divina y su misión. B. ser de comunión.1: o. se convirtió en ese hombre Jesús que en la unicidad de su persona filial sigue siendo consubstancial con el Padre según la divinidad y se hace consubstancial con nosotros según la humanidad50. Definir así la mediación de Cristo presupone que la constitución ontologicd de Cristo está no solamente al servicio de este paso. c. sino que es ya en sí misma ese acto de pasar.. que está sentada a la derecha del Padre. ya que ese movimiento es ahora eterno. haer. 327. 18. la mediación de Cristo continúa después de la resurrección. esta mediación debe también estar siempre presente y activa entre nosotros en su Iglesia por el don de su Espíritu. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. 51. Pero esta «ontología» no tiene que comprenderse de forma estática. En él el misterio entero de la Trinidad. la mediación de Cristo no tiene nada de estático. Así es como los concilios de Éfeso y de Calcedonia analizaron y comprendieron la identidad humano-divina de Cristo: el Verbo se hizo carne. es duración. Todos los caminos que van de Dios al hombre y del hombre a Dios se cruzan en él. 132-143. su realidad de hecho es transhistórica. para ponernos también a nosotros en comunión inmediata con el Padre. No debemos oponer nunca la encarnación al misterio pascual en el análisis de nuestra salvación. sigue siendo obra de su humanidad gloriosa. El «sin confusión ni separación» de Calcedonia se dice de la relación entre las dos naturalezas. «Porque en él fueron creadas todas las cosas. sería puramente formal y vacía. 25). realiza concretamente el intercambio que le va estructurando a medida que Jesús avanza en su misión. Si por un imposible se la separase de las condiciones concretas de la existencia de Jesús. Jesús «está siempre vivo para interceder» en favor nuestro (Heb 7. la primera impone la realidad del segundo. SESBOUÉ. Adv. esa larga familia que camina a través de los siglos de la historia entre la creación y la última venida de ese mismo mediador. Poner en discusión la encarnación es «anular el misterio de la piedad»49. De ella hay que decir a la vez que se desvanece y no se desvanece. «Todo se hizo por él —añade por su parte Juan— y sin él no se hizo nada de cuanto existe» (Jn 1. Por consiguiente. Su movimiento es constante y será eterno. entra en comunión con la humanidad entera. Es el Hijo «por quien también hizo los mundos» (Heb 1. o. La Palabra que es Jesús es divina. Eternamente presente junto al Padre. c . es decir. Es por tanto aquello de lo que depende nuestra comunión con Dios desde siempre y para siempre. Se comprende entonces que Cristo no sea uno más entre Dios y el hombre: es totalmente lo uno y totalmente lo otro. Del mismo modo. 49. en su Iglesia.. Su encarnación lo constituye mediador. Así es como la Iglesia se convierte en el «sacramento» de esta mediación. la única mediación de Cristo tiene la finalidad de llevar a cabo la alianza definitiva entre Dios y los hombres. expresa una relación viva y dinámica entre el Creador y la criatura. es decir.360. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 119 bre a Dios en la obediencia y el amor. Se pone al servicio de un doble movimiento y de un doble paso: el movimiento y el paso de Dios al hombre y el movimiento y el paso del hombre a Dios. 721 c: SC 97. III. Al lado del Padre. como subrayaba san Buenaventura.

«Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único. El intercambio mediador que se realiza en Cristo implica. a través de un acto continuamente repetido de interpretación y de sistematización de los datos de la Escritura. El primero que hay que retener es el de Cristo iluminador y revelador del conocimiento de Dios. Segin este movimiento de mediación descendente. de compra y de libertad. en su existencia de amor y de obediencia. sellada por el misterio pascual de su paso a Dios. Porque la referencia a la persona del mediador permite organizar en su verdadera unidad el abundante vocabulario bíblico y tradicional que escribe el misterio de la salvación bajo múltiples aspectos. en representación de la humanidad de la que se ha hecho solidario. todo tiene su fuente en el amor {ágape) de Dios que. Muchas de las categorías bíblicas y tradicionales se inscriben en este movimiento. realizada por Cristo a lo largo de un combate victorioso contra las fuerzas del mal. Nunca se repetirá bastante que esta doctrina de la justificación se inscribe en el movimiento descendente: se trata del acto de Dios que justifica al hombre. Una teología de la salvación tiene que dar cuenta de la totalidad orgánica y complementaria de estas expresiones. aceptara recibirse de Dios y se diera a él en retorno en un acto de preferencia y de paso (pascua) que no es sino el sacrificio. Por ser el mismo Hijo de Dios. ocupa su lugar la perspectiva de la liberación. REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGLA 121 IV. UNA SOTERIOLOGlA DE LA MEDIACIÓN La primacía de la mediación de Cristo impone la estructura de este libro. no del acto del hombre que hace justicia a Dios. se quedó en una especie de presupuesto implícito. el don no puede ser exterior al donante: si Dios se da. La historia nos ha mostrado que las opciones unilaterales pueden desequilibrar peligrosamente todo el edificio. Por tanto. Emmanuel. Vuelve a la superficie en occidente con san Agustín y se convierte en la referencia central de la soteriología de la Reforma. puede decirse que Dios ama al hombre hasta la muerte. se negó a realizar. como hemos visto. la humanidad desde su origen.120 JESUCRISTO. 16). que va del hombre a Dios. El es Dios con nosotros. toma inevitablemente la figura de una redención y de una liberación onerosa que tienen que vencer el rechazo del hombre. Jesucristo. de un conocimiento que es vida y salvación. tomando sobre sí la prueba de la muerte. Lo que Adán. Las grandes categorías de la redención y de la salvación en la Escritura y en la tradición se sitúan espontáneamente en estos dos movimientos. Pues bien. entrada en la comunión de la vida divina como hijos adoptivos. o sea. Los padres de la Iglesia también desarrollaron largamente el tema de la divinización del hombre por Cristo. Tanto en un caso como en el otro. «Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10. al entregar a su Hijo. La doctrina de la justicia justificante de Dios y por tanto de la justificación del creyente por la gracia mediante la fe es central en san Pablo y se articula con la doctrina de la redención. de la salvación. sino también. En el surco de esta expresión doctrinal muy ampliamente atestiguada en el Nuevo Testamento. entre los padres orientales. era preciso que Adán respondiera a esta oferta de comunión. Este acto de Jesús. Por ser verdaderamente hombre. Según este movimiento de mediación descendente. nos concede el don de convertirnos y de creer. como eco a un dato bíblico cierto. Jesús da su propia vida. para que todo el que cree en él no perezca. subrayando así que nuestra salvación no es solamente liberación de una servidumbre. Es la otra dimensión. lo realiza el nuevo Adán. Esta perspectiva está atestiguada en los primerísimos padres de la Iglesia. definiendo el espacio semántico en el que cada una adquiere su verdadero significado. cuya libertad sometida hasta entonces . EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. 10). puede decirse que el hombre ama a Dios hasta la muerte. la acogida por parte del hombre del don de Dios no puede consistir más que en el don del hombre a Dios. el don de Dios al hombre supone que éste sea acogido o recibido. es decir. Para darnos la vida. para darse a él. el hombre debe a su vez dar se en un amor que la Escritura llama nupcial. en la que arrostra de manera victoriosa la contradicción de la injusticia y del rechazo. Esta era precisamente el proyecto original de la creación: Dios daba Adán a él mismo. Jesús realizó el don sin retorno del hombre a Dios. Dios-dado. al mismo tiempo. en una existencia sometida a las condiciones del pecado de la humanidad. permite en adelante a los hombres. el concilio de Trento le dedicó todo un capítulo doctrinal. ofrecido a unos seres humanos a los que el pecado ha establecido en la muerte. y el ascendente. sino que tenga vida eterna» (Jn 3. que va de Dios al hombre. Pero este don de la vida. Pero resulta que este tema. que aporta a este tema nuevos acordes y recoge hoy toda la carga afectiva (el «pathos») que tenía tradicionalmente el de la redención. evocada anteriormente. Por eso su sacrificio pasa por la cruz. que lleva a cabo su misión entregándonos su propio Espíritu. Jesús realiza el don sin retorno de Dios a los hombres. El orden en que aquí las presentamos y tratamos a continuación no pretende ser sistemático ante todo: corresponde aproximadamente al orden por el que estos temas se desarrollaron en la historia. El segundo tema es el de la redención en el sentido preciso y etimológico de rescate. Para que se cumpliera ese proyecto. Jesús realizó este sacrificio fundamental de comunión en un cuerpo de pecado. Por eso. En efecto. dos momentos: el descendente.

aunque conservando el elemento original de verdad presente en la idea de sustitución. indispensable para mi propósito. entregarse a Dios en sacrificio de agradable olor. del hombre que «repara» ante Dios. que convierte su sentido. En efecto. todas estas categorías no son más que interpretaciones de un acontecimiento cuya plenitud sigue siendo inaccesible para nosotros. puro y santo. en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús. La reconciliación es hoy el objeto de un nuevo descubrimiento.» (Rom 3. indisociablemente. en un sentido convertido que con frecuencia se desconoce. Se la entiende ordinariamente como una sustitución penal o una satisfacción vicaria. Hoy. la distinción entre mediación descendente y mediación ascendente. Es necesaria para una justa comprensión de la cruz. Pero ya vimos más arriba cómo ciertos pasos de un movimiento al otro fueron el producto de una confusión y de una «desconversión». La prioridad lógica de la mediación descendente es absoluta: todo viene en primer lugar de Dios y de su gracia. nos comunica a Dios y nos conduce a Dios. de la eucaristía y de la existencia cristiana. este término sirve para dar el paso entre el movimiento descendente y el movimiento ascendente y expresa su síntesis. estructurada por la mediación. por tanto. la misma Escritura construye fórmulas que realizan la transición entre las categorías descendentes y las ascendentes: «(Todos) son justificados por el don de su gracia. esencial al Nuevo Testamento y constantemente atestiguada en la tradición. la categoría de satisfacción domina en la teología occidental. en la medida en que expresan la globalidad de la salvación más allá de estas explicaciones. sino que se sobreponen unas a otras. Por este título hay que tratar en primer lugar de la mediación descendente. La reconciliación es un acto de Dios que tiene al hombre por objeto. históricamente. en la medida en que se puede decir que la dominante de la soteriología del primer milenio fue descendente. Incluso hay algunas difíciles de clasificar. Las categorías serán siempre más pobres que el acontecimiento y la persona de Jesús. En la tradición de la Iglesia el término de reparación tuvo también un sentido descendente. deben referirse siempre a este acontecimiento y a esta persona No hablan realmente más que a la luz de este acontecimiento. constituyeron la dominante soteriológica del segundo milenio. Igualmente. no sólo a propósito del sacramento que lleva actualmente su nombre. La una y la otra son realizadas por la misma persona y a lo largo de un mismo acontecimiento. y un sentido ascendente.. pero supone también la reciprocidad. en Jesús le concede también al hombre hacerlo todo. Por eso las categorías soteriológicas están impregnadas de la remisión de un movimiento al otro. en cierta medida. O también: «Vivid en el amor. a aislar los puntos de vista.122 JESUCRISTO. Pero todas estas categorías son solidarias: no solamente comunican entre sí. tendrá el mérito de ser una breve historia doctrinal. Jamás hay que imponerlas al mismo. a quien Dios exhibió como instrumento de propiciación por su propia sangre. Toda acción de retorno del hombre a Dios se realiza en la gracia. al tratamiento de las categorías ascendentes que. Por tanto. La primera que hay que retener es evidentemente la de sacrificio. Esa fue la equivocación en que cayeron las exposiciones teológicas antes denuntiadas. la negación y el ca- . Toda la vida de Jesús. de Dios que «repara» el ser herido «leí hombre. Pero la misma eficacia de la mediación descendente consiste en hacer posible la mediación ascendente: si Dios lo hace todo. Finalmente. Su exposición sucesiva intenta dar razón de su totalidad y subraya las correspondencias y las interferencias que jalonan el espacio de la soteriología. 10). como ocurre por ejemplo con las fórmulas kerigmáticas «por nosotros» y «por nuestros pecados». como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma» (Ef 5. se vuelve cada vez más a la noción de solidaridad Terminaremos el recorrido con una reflexión sobre la reconciliación. Esta prioridad lógica se encuentra justificada igualmente en el plano cronológico. Entre el acontecimiento y la categoría hay una distancia y un desnivel p e es el de la aplicación metafórica y analógica. Aquí como en otros lugares. Otro registro de categorías corresponde al movimiento ascendente. como si se lubiera desarrollado desde el origen dentro de su registro. no debe comprenderse como una separación. El carácter discursivo del lenguaje humano obliga a hablar sucesivamente de cada uno de los temas y. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO MEDIADOR. Será fácil apreciarlo. Por otra parte. sino que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados» (1 Jn 4. 24-25). el Nuevo Testamento utiliza el vocabulario de la propiciación o de la expiación. Igualmente en Juan: «No es que nosotros hayamos amado a Dios. A partir de san Anselmo. De esta forma la sucesión del estudio de las categorías. A este registro bíblico. Abre.. distinguir no es separar. ya que el hombre debe «dejarse reconciliar». la tradición eclesial fue añadiendo progresivamente otros términos. que se han convertido a su vez en categorías técnicas de la salvación. en sacrificio espiritual. como cada uno de sus gestos. sino también como expresión que resume toda la obra de la salvación. A propósito de la soteriología vale evidentemente todo lo que rale el discurso sobre Dios: el lenguaje cristiano no tiene más remedie que conjugar siempre la afirmación. En vinculación estrecha con el tema del sacrificio. 2). REFERENCIA PRIMERA DE LA SOTERIOLOGÍA 123 ha quedado finalmente liberada.

debido al texto de 1 Tim 2. . 41). La afirmación central del cristianismo sobre la única mediación de Cristo muestra cómo no se puede hablar de una mediación de María más que en un sentido sumamente analógico. cuyo contenido es la intercesión que María inauguró en Cana (n. Chocó a los reformadores. 22. Pío XII. de la liberación. El título de «María mediadora» que apareció en la Edad Media aludía ante todo a su intercesión. en la encíclica Redemptoris materúe 1987 recoge la afirmación de 1 Tim 2. precisando que se trata de una mediación subordinada a la del único mediador (n. puso término a ciertas exigencias relativas a una definición dogmática de la mediación de María y se abstuvo de emplear este título. EL ÚNICO MEDIADOR mino de la eminencia a propósito de la redención. de la justificación. Juan Pablo II. 60) y usó una vez la palabra «mediadora» a propósito de María. de la expiación y de la satisfacción52. en el capítulo 8 de la Lumen Gentium reafirmó solemnemente la única mediación de Cristo (n. antes de atribuir a María una «mediación maternal».124 JESUCRISTO.40). 5-6. 5-6. muy impresionado por la argumentación bíblica. 62). utilizando preferentemente la expresión «la que intercede». No se trata evidentemente de lo mismo. Segunda parte ESBOZO TEOLÓGICO DE UNA HISTORIA DOCTRINAL 52. así como a propósito del sacrificio. El Vaticano II. en una lista de títulos que expresan todos ellos la intercesión de la Virgen (n.

I£ON-IXJFOUR. el kerigma. el símbolo de Nicea-Constantinopla se 1. de las que la primera no hace más que personalizar simplemente la segunda'. Algunos piensan que no hay por qué establecer una distinción entre estas dos expresiones. Sin embargo. en Mort pour IBS peches. «debido a» nuestros pecados. Cf. La mort rédcmptrice du Chríst sclon le Nouveau Testament. El por se explícita en dos direcciones: por una parte. de la mediación. Este punto de partida. . conviene remontarse a las fórmulas germinales que constituyen la matriz de los futuros desarrollos y contienen la proclamación. El sentido salvífico de la muerte de Cristo se deduce de dos fórmulas repetitivas: «por nosotros» y «por nuestros pecados». ¿Dónde encontrar estas fórmulas y cómo saber que son las más antiguas? Hay que interrogar a la soteriología primitiva del kerigma de la fe en sus expresiones más comunes y complementarias. Inspirándose en otras expresiones soteriológicas del Nuevo Testamento. S. Pero desde el punto de vista de su función en el kerigma. «por nuestros pecados». descendente y ascendente. las dos fórmulas son homologas. que lo dice ya todo de una manera sumamente sencilla. «en favor nuestro» o «para nuestra vida». la partícula por no puede tener el mismo sentido en ios dos casos. y por otra. situándolos según el doble movimiento mencionado. sigue siendo un punto de referencia y un criterio de discernimiento que permite mirar a la luz de un mismo sol el arco iris en que se difractan los múltiples términos que expresan el misterio de nuestra salvación. 18. del acontecimiento de nuestra salvación realizado por Cristo.4 Preludio: «por nosotros». A través de la variante se vislumbra una polivalencia del por. Bruxelles 1976. «por nuestra salvación» Antes de inventariar los diferentes conceptos bíblicos y tradicionales que sirvieron de cuerpo lingüístico al desarrollo de la doctrina de la salvación.

para presentarse ahora ante el acatamiento de Dios en favor (hyper) nuestro. le hizo pecado por (hyper) nosotros. haciéndose él mismo maldición por (hyper) nosotros. «POR NUESTROS PECADOS». IV. como oblación y víctima de suave aroma». KASPER.. el incidente escandaloso se inscribe en un designio que le supera y lo trasforma. día.. Jesús el Cristo. 1. y por nuestra salvación». 2: «Cristo nos amó y se entregó por (hyper) nosotros. que se trata de un acontecimiento definitivo con un valor universal2.128 JESUCRISTO. 59. X.. analizando las fórmulas construidas con hyper. Ibid. murió también por nosotros. para que ya no vivan para sí los que viven. 14-17. 129 inscribe más bien en la perspectiva del «en favor de» cuando dice: «por nosotros. León-Dufour pone de relieve otras dos interpretaciones fundamentales. murió por (hyper) nosotros». el cual. 21: «A quien no conoció pecado. 1 Cor 1. es decir. cuando todavía estábamos sin fuerzas. Cf. En este designio la muerte de Jesús adquiere un «valor escatológico». ]. igualmente el análisis de K.. La primera parte del contraste entre la muerte y la resurrección: el carácter escandaloso e «insensato» de esta muerte del justo queda abolido por la experiencia de su resurrección.24: «Penetró Cristo. 15: «¡Que por tu comida no destruyas a aquel por (hyper) quien murió Cristo». 13: «Cristo nos rescató. sobre la base del símbolo indicado por el propio hecho: la muerte ha sido destruida por la vida. Salamanca 19793. a servir y a dar su vida como rescate por (anti) muchos». 267. 28: peri). 3. 20: «Vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por (hyper) mí».1: «Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto en favor de (hyper) los hombres en lo que se refiere a Dios». Las tres significaciones resuenan conjuntamente y en ellas se piensa cuando se trata de expresar la solidaridad de Jesús como centro más íntimo de su ser de hombre»3. Gal 3.19: «Este es mi cuerpo que va a ser entregado por (hyper) vosotros». siendo rico por (día)vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza». sino para aquel que murió y resucitó por (hyper) ellos». Barth sobre el sentido del «por nosotros»: «Dogmatiquc. 2 Cor 5. W. Labor et fides. 3. Rom 8. Su aparición es común en numerosos textos del 2. sino portador de un sentido inagotable.. pero en todo caso independientes de la que está en el origen de nuestro lenguaje sobre la redención. vol. Genéve 1966. Lo mismo que vivió por nosotros. 2 Cor 5. sus hermanos. para que viniésemos a ser justicia de Dios en él». Rom 5. Le 22. Este sentido se concreta en el por nosotros y responde a todo lo que fue la vida de Jesús. 17. Kasper. 28): «El Hijo del hombre ha venido. Heb 5. 6: «En efecto. Cristo murió por (hyper)los impíos». 1 Tim 2. Rom 14. en el mismo templo. 24: «Este es mi cuerpo que se da por (hyper) vosotros». que son las más numerosas. En la medida en que haya que reconocer una anterioridad a estas dos interpretaciones sobre el «por nosotros». La multiplicidad de contextos y de vocabularios permite situar la significación de este elemento constante: Gal 2. afirma: «El hyper tiene en estos contextos un triple significado: 1. 243. en nuestro favor. antes bien lo entregó por (hyper) todos nosotros». W. Me 10. Me 14.. El «por nosotros» constituye por tanto la primera expresión formalmente soteriológica del acontecimiento de Jesús. Heb 9. EL ÚNICO MEDIADOR PRELUDIO: «POR NOSOTROS». peri. anti. Rom 5. «Por nosotros» Recojamos ante todo las fórmulas en «por nosotros». Nuevo Testamento y se inscribe en las diversas categorías que traducen el misterio.45 (= Mt 20. que en griego se expresa por diversas preposiciones: hyper. 32: «(Dios) no perdonó a su propio Hijo. 9: «Conocéis bien la generosidad de nuestro Señor Jesucristo. 6: «Se entregó por (hyper) nosotros a fin de rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo». mostrando que todo se ha cumplido «según las Escrituras». en el tiempo señalado. en nuestro lugar. t.. 2 Cor 8. La exégesis insiste en el carácter primitivo de estas formulaciones. La doctrine de la réconcihation. Jesús está vivo y Dios le ha hecho justicia La segunda interpretación hace entrar a la muerte de Cristo en el designio de Dios.24: «Esta es mi sangre de la alianza que va a ser derramada por (hyper) muchos» (= Mt 26. hay que observar sin embargo que se muestran mudas o implícitas en cuanto a la expresión de la relación de esta muerte de Cristo con los hombres. Esta reflexión nos pone en la pista de la comprensión de las diversas fórmulas del Nuevo Testamento. Sigúeme.. 2. Quedan por discernir los acordes de la polisemia del famoso por. 15: «Y murió por (hyper)todos.. . contemporáneas o anteriores. los hombres. por amor nuestro..8: «Cristo. Ef 5. Entonces el hecho ya no es opaco. siendo nosotros todavía pecadores. 13: «¿Acaso fue Pablo crucificado por (hyper) vosotros?» 1 Cor 11.

En este sentido nuestras fórmulas comulgan con las que dicen «por nuestros pecados». 13 y de 2 Cor 5. dando su vida en rescate. Esta larga enumeración permite descubrir una dominante bastante clara: en la mayor parte de los casos. 6 mantiene el hyper). 131 Le 22. Rom 4. En este contexto. Aflora fácilmente en el logion del rescate (donde Mt y Me dicen anti. Como era Sumo Sacerdote. 9. «Por nosotros». 20 y 2 Cor 5. sobre todo si se tiene en cuenta que el obrar de Cristo está impuesto por nuestra situación desgraciada: éramos pecadores (Rom 5. y por tanto en cierto sentido «en lugar nuestro». 34: «El Señor Jesucristo. 15). «Por nuestros pecados» La fórmula «por nuestros pecados» es menos frecuente. En griego. que va a ser derramada por (hyper) vosotros». ¿Será preciso decir que el «por nosotros» encierra igualmente el sentido de «en lugar nuestro»? No en todas las fórmulas está esto claro. Es una variante del «por nosotros» que precisa su motivación. el «por nosotros» significa «en favor nuestro». 21. Es interesante observar cómo el «por nosotros» va acompañando a la idea de redención o de justificación así como a la de sacrificio. 8 asocia y articula entre sí las dos expresiones: «Cristo. 13 y 2 Cor 5. las fórmulas de Gal 3. 1 Cor 15.. 16: «En esto hemos conocido lo que es el amor: en que él dio su vida por (hyper) nosotros». según la estructura lógica de la causa final. y que se encuentra en 2 Cor 8. quien fue entregado por (día) nuestra justificación». Por otra parte.. dándonos a comer y a beber su carne y su sangre. 21. Los dos sentidos se encuentran en vasos comunicantes. 24. A esta larga serie de textos se puede añadir el logion de Caifas.. al que el cuarto evangelista reconoce —más allá de su inmediatez cruel— un valor profético: Jn 11... Sería olvidar el movimiento de intercambio que se afirma primero sobre la base de una solidaridad. 21: «Cristo sufrió por (hyper) vosotros». Ese «por nosotros» es universal: se trata de la multitud de seres humanos. 20: «Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre. aunque quizás más primitiva. mientras que 1 Tim 2. 8). según las Escrituras». encontraremos una que asocia estas dos expresiones. también aquí el «por los hombres» se asocia al «por los pecados»). en donde se opone la bendición y la justicia que son de Cristo a la maldición y al pecado que él asume misteriosamente por causa de nosotros. En favor nuestro y por amor es como el Padre entregó a su Hijo y el Hijo se entregó a sí mismo. «POR NUESTROS PECADOS».3: «Cristo murió por (hyper) nuestros pecados. Pero ese «en favor de» comprende también la idea de un «por causa de». siendo nosotros todavía pecadores. El «por nosotros» se suele poner en vinculación directa con la iniciativa amorosa de Dios y de Jesús por nosotros. que han causado problemas en la historia. pero también en otros textos: Gal 1. 25: «Creemos en Aquel que resucitó de entre los muertos a Jesús Señor nuestro. Ya hemos visto que Rom 5. sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos». Volveremos a encontrarnos con muchos de estos a propósito de las diversas categorías soteriológicas que utilizan. profetizó que Jesús iba a morir por (hyper) la nación. que se entregó a sí mismo por (hyper) nuestros pecados». (La primera parte de este versículo se citó ya en la listi anterior. Pero sería un grave error aislarla de todo el contexto. 1 Pe 2. bien en virtud de la idea de intercambio sobre la que están construidas. bien en virtud de las expresiones que las acompañan (por ejemplo.130 JESUCRISTO. teníamos necesidad de vernos libres de toda iniquidad (Tit 2. y no sólo por (hyper) la nación. EL ÚNICO MEDIADOR PRELUDIO: «POR NOSOTROS». Heb 5.. 50-52: «Si caéis en cuenta que es mejor que muera uno solo por (hyper) el pueblo. . Esta fórmula se encuentra en los resúmenes kerigmáticos más antiguos. 1 Jn 3. el «en lugar nuestro» connota también el «en nombre nuestro» en el texto de Heb 9. Delante de Dios Cristo nos representa a todos en nombre mismo de la solidaridad que han establecido con nosotros su encarnación y su condición humana.. siendo así que interviene en segundo o en tercer plano detrás del «en favor nuestro» y del «por causa de nosotros». No cabe duda de que está aquí en embrión la idea de la sustitución. la preposición hyper es como mucho la más usual. adquieren un valor muy distinto. 14) y de poder vivir ante Dios. «en favor nuestro» equivale a decir «por nuestra salvación». derramando su sangre. murió por nosotros». El intercambio entre lo que Cristo recibe y sufre de nosotros y lo que él nos da se expresa más directamente que la sustitución. Gal 2. l:«Todo Sumo Sacerdote. También se le puede encontrar en los dos textos evocados a menudo Gal 3. para quedarse sólo en ella. está puesto en favor de (hyper) los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por (hyper) los pecados». En virtud de nuestra situación de pecadores es por lo que Cristo tuvo que vivir y sufrir por nosotros.

18: «Pues también Cristo. 25) o «por causa de». 9). el que vive por sus hermanos. Pero éstas deberán interpretarse siempre a la luz y en función del por. El porsignifica a la vez «debido a» (lo cual es más claro en la preposición dia de Rom 4. siendo tanto en su vida como en su muerte el «pro-existente». No está asociada literariamente a la mención de la muerte y resurrección de Cristo. con toda razón puede el símbolo de NiceaConstantinopla glosar el «por nosotros» de la Escritura añadiéndole «y por nuestra salvación». mientras que la idea de la salvación está evidentemente incluida en las dos fórmulas anteriores. es decir los pecadores. que al evocar los sufrimientos y la obediencia del Hijo. ya que la salvación de los hombres consiste en llevarlos al Padre y hacerles pasar a la vida de Dios. el justo por (hyper) los injustos». «Por nuestra salvación» La fórmula «por la salvación» (eis sótérian) está bien atestiguada en el Nuevo Testamento. Finalmente. 51). murió una sola vez por (peri) los pecados. el por. He ofrecido citas abundantes para subrayar la constante aparición de un dato esencial y mostrar la inserción del por en contextos que apelan a varias categorías. pues. esta breve partícula tiene que seguir siendo la guía de nuestra encuesta. pero no tiene una función homologa a las dos anteriores en los resúmenes de la fe.132 JESUCRISTO. esos dos por se implican mutuamente en un amor único. Así. que connota muchas veces la noción de intercambio entre lo que nosotros hacemos por Cristo y lo que él hace por nosotros. 12: «Él (Jesús). Pero compromete también a la mediación ascendente. La de Rom 4. 25). La muerte de Cristo fue un sacrificio por los pecados. Son la causa directa de la misma. .. no hay que olvidar en el «por causa de» que son nuestros pecados.. A pesar de la diferencia de contenido. habiendo ofrecido por (hyper) los pecados un solo sacrificio. El «en favor de» no puede referirse a los pecados. 18 explícita bien este dato: Cristo murió debido a los pecados y en favor de los injustos. La fórmula de 1 Pe 3. La salvación es para nosotros: es ante todo un don que Cristo nos ha hecho. articulación que no debe nunca olvidar la fe: Jesús se entregó por causa de nuestros pecados y resucitó con vistas a nuestra justificación. La carta a los Hebreos expresa este mismo dato en el lenguaje sacrificial. se sentó a la diestra de Dios para siempre». dice que «se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen» (Heb 5. distribuyendo los dos sentidos entre la muerte y la resurrección. Este conjunto de fórmulas constituye la matriz de toda doctrina cristiana de la salvación por la muerte y la resurrección de Jesús.. sino a los hombres pecadores. 1 Pe 3. en las que se propone una doctrina más desarrollada de la salvación. va asociado igualmente a la idea de sacrificio. los que son la causa de la muerte de Cristo. La equivalencia entre la salvación y la vida se expresa en esta fórmula joánica: «El pan que yo voy a dar es mi carne por (hyper) la vida del mundo» (Jn 6. «puede salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios. Por eso. ya que está siempre vivo para interceder en su favor «hyper autón» (Heb 7. 25 pone de relieve este mismo vínculo en el lenguaje de la justificación. por el perdón de los pecados. Esta expresión connota la idea de intercambio entre Cristo y nosotros y los dos dia no tienen exactamente el mismo sentido. Así pues. Cristo murió por nuestros pecados: ésa es la buena noticia de la salvación en uno de sus testimonios más originales. Ese por indica la prioridad de la mediación descendente. de la misma manera que vive por el Padre. Su formulación se sitúa en línea recta con los kerigmas y pone en el corazón del Credo lo que está en el corazón del Nuevo Testamento: el anuncio de nuestra salvación gracias al acontecimiento de Cristo. inspirado metafóricamente en el culto del antiguo templo. 133 Heb 10. para llevarnos a Dios. La expresión más cercana se encuentra en la carta a los Hebreos. «POR NUESTROS PECADOS». Igualmente. ya que el justo fue entregado al capricho de los malvados. y por otra parte «para librarnos de». es decir. EL ÚNICO MEDIADOR PRELUDIO: «POR NOSOTROS».

Sección Primera LA MEDIACIÓN DESCENDENTE .

TURNER. E L TESTIMONIO DE LA ESCRITURA Si la salvación del hombre consiste en entrar en comunión de vida con Dios. 51. H. Una doctrina de la cruz que no explicase en qué se ha hecho mejor el mundo gracias a ella no podría pretender representar la totalidad de la tradición cristiana». con todos los acordes existenciales que posee este término e n la Biblia (en donde un marido «conoce» a su mujer) no puede ser solamente fruto del esfuerzo humano. Jesús le Sauveur. es un elemento fundamental de la doctrina cristiana de la redención.5 Cristo iluminador: la salvación por revelación «No cabe duda de que el concepto de Cristo Maestro de verdad. escribe H. esta perspectiva doctrinal es en efecto fundamentalmente bíblica y se encuentra ya explicitada entre los primerísimos testigos de la tradición que son los padres apostólicos y los apologetas. que da la prioridad a este tema en su estudio patrístico de la salvación. a fin de conducirlo finalmente a «verlo». París 1965. ofreciendo como parte integrante de su obra redentora para la humanidad el conocimiento y la iluminación. V. darse a conocer al hombre y 1. que establezca con el hombre una relación viva. Para Dios. «Conocer» a Dios. 10 puede haber salvación para él sin «conocer» a Dios. C e d . E . Para ello se necesita que Dios serevele. Veremos que sigue teniendo hoy toda su significación. Sorprendente quizás para nosotros. Turner1. I. . Es«es precisamente el don de la «revelación» que se realiza a través de los dos Testamentos. Essai sur la doctrine patrístique de la Rédemption. que manifieste de verdad su misterio.

4). no es extraño que la revelación judeo-cristiana haya asumido este tema tan denso para expresar la manifestación de Dios. Pero estos excesos no deben hacernos olvidar que es preciso reconocer la ejemplaridad única de la vida de Jesús. C. SCHILLEBEECKX . 39) o «ciertamente este hombre era justo» (Le 23. 78). También en el plano moral sabemos que el bien se hace a pleno día. Por otra parte. Jesús es un «mistagogo» que conduce al misterio de Dios. un ejemplo que ejerce una causalidad de conversión que le es propia. El sol suele ser sinónimo de vacaciones felices. SCHILLEBEECKX. Pero la sabiduría que él revela viene de Dios. Por eso mismo mirarlo. Es en sí mismo la verdad (Jn 14. 6). La historia de un viviente. expresan esta identidad: «Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti. la primera de san Juan y la segunda de la tradición paulina. A través de la variante de las dos fórmulas. La salvación es la vida. Schillebeeckx discierne también un modelo cristológico sapiencial. 3). pero como hombre que tiene autoridad y no como los escribas (Me 1. Muy pronto será identificado por sus discípulos con la misteriosa Sabiduría preexistente al lado de Dios. y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Mt 11. «Mirarán al que traspasaron» Sólo en la palabra de Jesús tiene valor la revelación salvífica. o. O. el otro las acciones de las tinieblas. E. cumbre del cumplimiento de nuestra salvación. En términos joánicos. la Sabiduría estaba oculta en Dios y no podía ser accesible a los hombres más que si Dios la revela. que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2. ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo. No hay amor sin conocimiento: el que Dios revele su propio misterio y el que conceda comulgar vitalmente del mismo no constituyen más que una misma y única realidad. si es que no evoca la noche del calabozo. Pero Jesús no es solamente Maestro de sabiduría y de verdad. El sol ha sido considerado muchas veces como un Dios.399. Este simbolismo ha marcado profundamente la historia de las religiones y las representaciones mitológicas. el único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo» (Jn 17.138 JESUCRISTO. 22). La reflexión del centurión al pie de la cruz es ya la expresión de este valor trasformador y liberador del ejemplo: «Verdaderamente este hombre era hijo de Dios» (Me 15. 3. las casas bien soleadas. o. el Verbo de Dios. La luz es el símbolo del conocimiento. que es el único que conoce y que puede revelar: «Nadie conoce bien al Hijo sino el Padre. y hasta malsana. 47). En Jesús la Sabiduría viene a la tierra para hacerse mediadora de la revelación divina. Todo el evangelio de Juan presenta a Jesús como el revelador del Padre que lo ha enviado.. el centurión muestra que se ha visto tocado por el ejemplo que Jesús ha dado en su muerte y que ha cambiado su corazón. contemplarlo en los misterios de su existencia tiene para nosotros valor de salvación. Es nuestra salvación en cuanto que nos da a conocer al Padre. Prov 8. Los cultos mistéricos y la gnosis están siempre orientados hacia el don de la luz y del conocimiento. Eclo 4-6. 397-400. Sab 7. 2. Jesús. cf. su muerte y finalmente su misma persona son revelación de Dios. es al mismo tiempo la cumbre de la revelación trinitaria de Dios. Todos hemos hecho la experiencia de la relación que hay entre nuestra vida y la luz. Una vivienda sombría es triste. Por tanto. Esta manera de morir le ha revelado el misterio de Dios y de la verdadera justicia. el uno realiza las obras de la luz. El misterio pascual. de la que hablaba la literatura sapiencial del Antiguo Testamento (cf. E. Bar 3). es la Palabra. y también: «Dios. . pero la vida es conocer amorosamente a Dios. SESBOUE. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 139 realizar su salvación son dos cosas inseparables y que caminan a la par. Es ejemplo en el sentido más fuerte de esta palabra. Jesús. Jésus-Christ dáosla tradition. se ha abajado. c. también B. la «causa ejemplar». pero ha sido glorificada2. Todos los actos de su vida. ya que él mismo viene de Dios3. Porque la revelación procede en Jesús a través de lo que podríamos llamar. en un vocabulario más tardío. No dice más que lo que el Padre le ha enseñado (Jn 8. Job 28. maestro de verdad y revelador del Padre Desde su entrada en la escena de la vida pública Jesús enseña. nuestro Salvador. Pues bien. que ve en Jesús a la Sabiduría preexistente que se ha encarnado. Se le llama con frecuencia «Rabbí». c . No cabe duda de que este tema ha sido explotado abusivamente en la tradición por la herejía pelagiana y por las teorías de Abelardo y de los Socinianos que reducían el acto de la salvación al valor de un «buen ejemplo» que seguir. 294-295. E. Los «infiernos» o el «sheol» bíblico son lugares sombríos y tenebrosos donde sólo se conserva una sombra de vida. biológicamente la vida de las plantas y de los animales sería imposible sin los beneficios de la fotosíntesis inducida por la luz y el calor del sol. Nos gustan los climas luminosos. 27). mientras que el vicio se oculta. porque es un maestro de Sabiduría gracias a su anuncio del Reino. 28). En el Benedictos se designa a Cristo como «luz que viene de lo alto» (Le 1. Dos fórmulas.

77) y preparará los caminos para que «nos visite una Luz de la altura. y los hombres amaron más las tinieblas que la luz. L a liturgia ha escogido este pasaje como primera lectura de Epifanía. . el evangelio de Juan subraya este hecho a propósito del milagro de Cana: «Así. En un contexto análogo. vivido en el desprendimiento absoluto. en dos escenas importantes de los evangelios. que lee allí la manifestación de la salvación a los paganos. Por eso el nacimiento del príncipe mesiánico se anuncia proféticamente en términos de luz: «El pueblo que andaba a oscuras vio una luz intensa Sobre los que vivían en tierras de sombras brilló una luz» (Is 9.140 JESUCRISTO. Por el contrario. 11). en su infancia y en el umbral de su ministerio público. su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos blancos como la luz» (Mt 17. su ejemplo ha sido para él gracia de salvación.. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo» (Jn 1. Dios se revela y manifiesta su benevolencia con los hombres. Para él.. La libertad de Cristo ha trasformado su propia libertad. 32). la epifanía se hace teofanía. En las epístolas el ejemplo de Cristo es objeto de una invitación a imitarlo. la liturgia pone en relación estas dos «epifanías» de Jesús. Porque el ángel del Señor tenía. 19). 3f. El nacimiento de Jesús da lugar a una teofanía angélica: la gloria del Señor envuelve de luz a los pastores (Le 2. Entre los hombres hay unos que no acogen la luz y serán juzgados por ella: «La condenación está en que vino la luz al mundo. leyendo en ella el cumplimiento de la profecía de Zacarías: «Mirarán al que traspasaron» (Jn 19. 1). y las tinieblas no la vencieron. y la luz brilla en las tinieblas. 30-32). 6: el Siervo que será la luz de las naciones). porque sus obras eran malas» (Jn 3. Los relatos lucanos de la infancia de Jesús celebran en el gozo a Cristo luz: Zacarías exaita en su cántico eí nacimiento def precursor que dará a su pueblo «conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados» (Le 1.: luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel» (Le 2. 1-5). es el que los cristianos tienen que imitar. es decir. la nueva Jerusalén es evocada líricamente como una ciudad de luz que atrae a sí a todos los pueblos: «Caminarán las naciones a tu luz. 37. En primer lugar. ese «ver» está ordenado al «creeo>. la primera carta de Pedro se muestra aún más explícita en su exhortación: «Cristo sufrió por vosotros. el anciano Simeón. y creyeron en él sus discípulos» (Jn 2.4-5 y 9). Efectivamente. El cielo «se abre». 78-79). «un aspecto como el relámpago y su vestido blanco como la nieve» (Mt 28. dio Jesús comienzo a sus señales. 2) y finalmente se revela como la luz eterna de la que es reflejo la Sabiduría (Sab 7. en Cana de Galilea. En su lenguaje característico. El gesto de anonadamiento y de elevación de Cristo. dejándoos ejemplo para que sigáis sus huellas» (1 Pe 2. 21). Igualmente Pedro. la luz y las tinieblas La salvación traída por Cristo se comprende como la victoria de la luz que viene de Dios sobre las tinieblas en que gime la humanidad. 20: el «sol de justicia». 9). EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 141 muy diferente de aquella de la que era ejecutor. por otra parte. Epifanía y teoíanía No es extraño que las redacciones evangélicas hayan referido muchas veces las escenas de la vida de Jesús en términos de manifestación o de epifanía. Santiago y Juan son los testigos de la transfiguración de Jesús... Los discípulos «vieron la gloria de Jesús» (Le 9. Con un seguro instinto. están llenos de reminiscencias de las profecías del Antiguo Testamento (Mal 3. manifestación trinitaria que adquiere un valor de investidura del Hijo por el Padre. También las enlaza con la teofanía del bautismo de Jesús. 5). ésta se nos describe en términos d e sol y de luz: «Se transfiguró delante de ellos. tomando a Jesús en sus brazos. 2). citando a Zac 12. Is 42. los que acogen el 4. Del mismo modo. se envuelve de luz como de un manto (Sal 104. nos propone la escena de la sangre y del agua como el testimonio de lo que él mismo ha visto. 10). Esta revelación de la gloria del Hijo de Dios es una anticipación de la resurrección y anuncia la luz de las teofanías del sepulcro encontrado abierto y vacío. manifestaciones que provocan la fe. También es lo que ocurre con muchos milagros. en el bautismo de Jesús. que insiste mucho en el «ver» y que presenta la pasión según un modo contemplativo. 3). El tema de la oposición entre la luz y las tinieblas se sitúa en el evangelio de Juan al comienzo del libro y constituye un «indicativo» de todo el relato: «En ella (la Palabra) estaba la vida y la vida era la luí de los hombres (observemos la aproximación entre vida y luz).. Este lenguaje es una herencia del Antiguo Testamento para el que Dios es el creador de la luz (Gen 1. dice en su acción de gracias: «Han visto mis ojos tu salvación. Y manifestó su gloria. El cuarto evangelio. a fin de iluminar a los que se hallan sentados en tinieblas y sombras de muerte» (1. Estos textos. y los reyes al resplandor de tu alborada» (Is 60. Tal es el caso de la visita de los magos al niño Jesús. San Pablo introduce así el gran himno cristológico de la carta a los Filipenses: «Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo» (Flp 2. 26). Del mismo modo. en Mateo.

seremos semejantes a él. perfecto conocimiento/. como Él mismo está en la luz. Este paso de las tinieblas a la luz tiene que traducirse en el cambio de las obras: «En otro tiempo fuisteis tinieblas. 6). ése es conocido por él» (1 Cor 8. El interés de esta variante está en la correspondencia entre el conocimiento y el amor como expresión del cumplimiento de la vida salvada y santificada. pues el fruto de la luz consiste en toda bondad. que habéis conocido a Dios. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN En los padres La salvación como conocimiento Si esto es así. el traidor Judas sale en medio de la oscuridad de la noche (Jn 13. Le hace eco una fórmula semejante de la primera carta de Pedro: «Para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz» (1 Pe 2. también el conocimiento viene de Dios que nos conoció primero. Herederos del mismo simbolismo. . Tit 2. inspiradas en listas de los moralistas de la época. la luz. Rom 15. bajo la influencia del himno a la caridad de 1 Cor 13. En varias ocasiones el evangelista pondrá en labios de Jesús afirmaciones solemnes sobre su relación con la luz: «Yo soy la luz del mundo: el que me siga no caminará en la oscuridad. a ejemplo de Pablo. Existe una solidaridad y una complementariedad entre los dos términos: conocer es amar. una lista de virtudes que comienza por la fe. Esta salvación que se inaugura en el conocimiento de Dios a través de la Palabra y del sacramento se realizará eternamente en el conocimiento inagotable de la visión: «Sabemos que. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 14 3 Verbo-luz reciben el «poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1. 7.142 JESUCRISTO. menciona la piedad. el conocimiento es salvación. sino también la de la fe (9. La hora de la pasión será el momento culminante de este combate entre la luz y las tinieblas. que él os ha conocido. esperanza. éste es unas veces la caridad (cf. justicia y verdad» (Ef 5. 4). mas ahora sois luz en el Señor. los escritos paulinos describen nuestra salvación como el paso del reino de las tinieblas al de la luz. mi Señor» (Flp 3. Louvain-Paris 1949. Pues bien. 2). pero entonces conoceré como soy conocido» (1 Cor 13. cuando se manifieste. lo mismo que la salvación es conocimiento.10. lo mismo que «se ha manifestado ahora con la manifestación de nuestro Salvador Cristo Jesús» (2 Tim 1. j j . 46). porque le veremos tal cual es» (1 Jn 3. Porque la luz está ordenada a la fe: «Yo. la hora del príncipe de este mundo es también la del «poder de las tinieblas» (Le 22. 1 Cor 13. 5) y devuelve al ciego no sólo la luz de los ojos.. El conocimiento de Dios que es salvación no puede ser más que el fruto de una iniciativa reveladora que viene de Dios en Jesucristo. El úl- apostólicos El tema de la salvación como conocimiento es familiar a los padres de la Iglesia. Cf. Nauwelaerts-Gabalda. pero Pablo dice también allí: «Ahora conozco de un modo imperfecto. ha hecho brillar la luz en vuestros corazones. 53). 12). que se apareció a Pablo en el camino de Damasco (Hech 9. 3). pero cuyo primero y último término no son libres.» (Gal 4. la generosidad y 5. y otras el conocimiento (gnósis: cf. 13). 13-14: fe. 4). 2 Cor 8. Conocer a Dios es realizar espiritualmente este conocimiento que Dios tiene de nosotros: «Ahora. La cormaissance religieuse dans les épitres de Saint Paul. 8-9). 22. 9). 7). estamos en comunión unos con otros» (1 Jn 1. Y a los Colosenses: «Gracias al Padre que os ha hecho participar en la herencia de los santos en la luz. 12). variables en su composición. 12). he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas» (Jn 12. o mejor. para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo» (2 Cor 4. cf. que indica el comienzo de las virtudes. 26. Lo mismo que el amor consiste en que Dios fue el primero en amamos. Clemente romano propone así. La lista que sigue el ritmo fe-esperanza-caridad será sin duda la preferida. 3. 12-13). 393-409. Hay en Pablo diversas listas de virtudes. La curación del ciego de nacimiento es una obra de salvación realizada por aquel que es la «luz del mundo» (Jn 9. Vivís como hijos de la luz. Este tema del verdadero conocimiento (gnósis) es profundamente paulino. sino que tendrá la luz de la vida» (Jn 8. ¿No es por otra parte la luz esplendorosa de Cristo. DUPONT. Por eso el anuncio del «evangelio de la gloria de Cristo» es una «iluminación» (2 Cor 4. 9). 8). 13)? Por eso escribe a los Corintios: «El mismo Dios que dijo: "Del seno de las tinieblas brille la luz". El primero es generalmente la fe. en particular a los de las primeras generaciones cristianas. El día del bautismo es aquel en que se recibe la luz y se saborea el don celestial (Heb 6. 30) para ir a entregar a su maestro. Pablo habla igualmente de «la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús. timo indica el acabamiento y la perfección de este organismo. 13). 6. amar es también conocer de una forma concreta. El nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor» (Col 1. Esta misma exhortación se encuentra en la primera carta de Juan: «Si caminamos en la luz. Gnósis. 38).. «Mas si uno ama a Dios.

de la ignorancia al conocimiento de la gloria de su nombre» 9 (cf. para conocerte a Ti. 1: o. 182. Ep. 19. insensata y entenebrecida antes. 6. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 145 l a hospitalidad p a r a terminar c o n el conocimiento perfecto y seguro 6 .. Ignacio de Antioquía recoge este tema de la luz para evocar los «tres misterios sonoros que se cumplieron en el silencio de Dios» 12 : la virginidad de María. por la santa viña de David. 9. . Pero en definitiva ese astro más luminoso que todos los demás no es otro sino el mismo Cristo. Ad Ephes. 211 (los subrayados son míos). Derribada quedó la ignorancia. c. tanto es mayor el peligro a que estamos expuestos» 8 . es decir. 231-232. pero ella. por el que nos llamó de las tinieblas a la luz. 13. Padre nuestro. hermanos: Cuanto mayor conocimiento se dignó el Señor concedernos. 2-3 y 10. P a r a é l la mediación d e Cristo se ejerce p o r excelencia bajo l a forma d e l camino del c o n o c i m i e n t o : «Por él fijamos nuestra mirada en las alturas del cielo. A ti sea la gloria por los siglosTe damos gracias. 3). Su iuzera inexplicable y su novedad produjo extrañeza.. 59. 8. 11. Didaché9. 12. que hiciste morar en nuestros corazones.. reflorece a su luz admirable. supone p o r tanto u n riesgo m á s g r a v e : «Ya lo veis. c. «Dios aparecido en forma de hombre». por tu santo Nombre. 2: o. Ibid. 2: o. su parto y la muerte del Señor: «Ahora bien. 3-4: o. y Jesucristo tu siervo. El conocimiento va asociado por una parte a la vida y por otra a la inmortalidad. sobre todo d e n t r o d e este a c o n t e c i m i e n t o . Ibid.215. Madrid 19855. a la participación en los atributos propiamente divinos. por medio de su siervo amado Jesucristo. luego en el momento de la que se hace sobre el pan partido. con su luz. BAC. tu siervo. tu siervo. A. en Padres apostólicos. y finalmente en la acción de gracias que sigue a la comunión. Padre santo. 1 Cor 12. Desde aquel punto. 4 1 . Este astro misterioso hace pensar a la vez en la estrella que guiaba a los magos (Mt 2. por él quiso el Dueño soberano que gustásemos del conocimiento inmortal» 7 . 36.. h e aquí u n a c o n u n a tonalidad paulina y otra c o n u n a tonalidad j o á nica: «Pediremos con ferviente oración y súplica al Artífice de todas las cosas que guarde íntegro en todo el mundo el número contado de sus escogidos. hicieron coro a esta nueva estrella. 10. tu siervo. c. L a p l e g a r i a eucarística d a siempre gloria a D i o s en virtud del acontecimiento d e J e s ú s . pero más próximo a Mateo que Ignacio de Antioquía. c . juntamente con el sol y la luna.144 JESUCRISTO. 9)14. puesto en relación con la Iglesia llamada «viña de David». Esta insistencia repetitiva es característica: se invoca esta misma razón en el momento de la acción de gracias sobre el cáliz. E n efecto.. 86-87 (los subrayados son míos). por él contemplamos como en espejo la faz inmaculada y soberana de Dios. 232-233. o Doctrina de los doce Apóstoles. los sobrepujaba a todos. y nosotros tu pueblo y ovejas de tu rebaño (Sal 78. tu siervo.458. 178. 59. 14. Lee evangelios apócrifos. 2-3: o. 13)»10 (cf. ¿cómo fueron manifestados a los siglos? Brilló en el cielo un astro más resplandeciente que los otros astros. 13)... 2: o. quedó destruida toda hechicería y desapareció toda iniquidad. BAC 1956. Te damos gracias. 4: o. Ibid. Ibid. y por el conocimiento y la fe y la inmortalidad que nos diste a conocer por medio de Jesús. deshecho el antiguo imperio. 1. la q u e nos diste a conocer por medio de Jesús. Jn 17. el solo Altísimo en las alturas. conozcan todas las naciones que Tú eres el solo Dios . Ruiz Bueno. Padre nuestro. El Protoevangelio de Santiagoll. 9) —aunque su desarrollo no se hace con el mismo espíritu que el de Mateo— y en el sueño de José (Gen 37.. 19. Y todos los demás astros. desde el momento en que se mostró Dios hecho hombre para llevamos a la novedad de la vida perdurable»13. CLEMENTE ROMANO. por la vida y el conocimiento que nos manifestaste por medio de Jesús. por él se nos abrieron los ojos del corazón. DE SANTOS OTERO. ad Cor. 2 ofrece un relato parecido. c . 458. A ti sea la gloria por los siglos. trad. 7. se fija. por él. E n él h a y o t r a s fórmulas m á s parecidas a las del N u e v o T e s t a m e n to. c. de D. c. el c o n o c i m i e n t o q u e n o s v i e n e d e C r i s t o es m u c h o m a y o r q u e el q u e n o s p r o p o r c i o n a b a l a a n t i g u a alianza. A ti sea la gloria por los siglos»". nuestra inteligencia. e n el conocimiento q u e n o s procuró: «Te damos gracias. cuya luz es una vida nueva. El m o d e l o que se n o s p r o p o n e en la Didaché. «Abriste los ojos de nuestro corazón. IGNACIO DE A NTIOQUIA. 2: trad. Ibid..

Zeitschrift 23 (1967) 161-179.146 JESUCRISTO. 18. Teófilo de Antioquía. para dar a entender que son iluminados los que aprenden estas cosas. es la pasión de Cristo la que nos proporciona este conocimiento saludable: «El Señor sufrió para llevar al conocimiento y a la cercanía del Padre a los que se habían extraviado lejos de él. 3. a diario. filósofo y mártir.. Pero se trata sobre todo de un cambio existencia]. sino del descubrimieto personal de Cristo. describe la conversión a la fe con la imagen del ciego que recobra la vista: «Los que ven con los ojos corporales observan lo que ocurre en la vida sobre la tierra. que sitúa el tema de la iluminación cristiana en relaciéi con el platonismo (no se trata de acercarse al mundo de las luces. / ApoJo^ia 61. c. 21. Tal es el subtítulo del klversus haereses. y reflexionando conmigo mismo sobre los razonamientos del anciano. iluminación: «Este baño se llama iluminación. describe de nuevo la conversión a Cristo como una iluminación: «(Dios) sabe que todavía. manifestó la vida. 11. Cuando titula su gran obra Contra las Herejías. de D. haer. IRENEO . y vida. c . En efecto. tal como nos lo presentan los textos de la Escritura (cf. que anunciaron a Cristo y cuyas palabras se cumplieron.366. 3.. Tres libros a Autólico. 8. verdad. W. en Padres apologistas griegos (siglo II). «sentí que se encendía un fuego en mi alma y se apoderaba de mí el amor a los profetas y a aquellos hombres que son amigos de Cristo. no es porque haya dejado de brillar la luz del sol. El tema del bautismo como iluminación. Ef 1. Adv. El término de filosofía designa aquí la fe cristiana. 16. es decir. aniquiló la corrupción.. 210-211 (los subrayados son míos). 314-315. Pues bien. como única sabiduría verdadera que supera todas las demás. Ruiz BUENO. Encontramos en est< texto las mismas asociaciones entre muerte. 12-13: o. La iluminación de la conversión supone que se cumplan al mismo tiempo las debidas condiciones morales. Ibid. entre lo sucio y lo hermoso. París 1984. 166) y con los cultos mistéricos (en donde la iniciación adquieitel valor de una iluminación). p. JUSTINO. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 147 En los padres apologetas del siglo II Justino. «testigos fidedignos de la verdad». trad. c. De la misma manera podría decirse de los oídos. 20. son los ciegos los que tienen que achacarlo a ellos mismos y a sus ojos»19. eliminó el error. iluminados por el nombre de este Cristo. 314. Madrid 1954. hay quienes se hacen discípulos del nombre de Cristo y abandonan el camino del error. 768 ss. que por los profetas nos anunció de antemano todo lo referente a Jesús»18. por 19. Un día se encontró a orillas del mar con un misterioso anciano que le habló de los profetas. a los recién iluminados (nephótistoi). que fue crucificado bajo Poncio Pilato. Dios es percibido por quienes pueden verlo después que se han abierto los ojos de su alma. búsqueda largo tiempo inútil hasta que el descubrimiento del cristianismo fue para él una iluminación. que Justino es el primero en llamar phótísmós. disipó h ignorancia. Cerf. error e ignorancia por una parte. da a entender que para él el cristianismo constituye la «verdadera gnosis». y en el nombre del Espíritu Santo. el Señor destruyó la muerte. entre las comunidades cristianas de su tiempo. La pasión del Señor. c.. Éste le invita a rezar para que «se te abran las puertas de la luz. conocimiento. Inmediatamente. Esta iluminación está ligada al bautismo. c. Justino sitúa así el cristianismo como el camino que hace llegar al conocimiento de la verdad. pero algunos los tienen velados y no perciben la luz del sol. reciben dones según lo que cada uno merece» 17 . que siguen los ritos de la iniciación cristiana. BAC.. fue fuente de salvación. RORDORF. 2: o. dice Justino. TEÓFILO DE ANTIOQUI*. 18). búsqueda de conocimiento y hasta de gnosis. al parecer. Todos tienen ciertamente ojos. 17. mostró la verdad..o. La foi • une illumination: Theil. sino a quien Dios y su Cristo concede comprenderlas» 15 . pues estas cosas no son fáciles de ver y comprender por todos. describe su larga búsqueda de la verdad a través de las diferentes escuelas filosóficas. Cf.. si los ciegos no ven. 2 Cor 4. el auténtico conocimiento de Dios. «Denuncia y refutación de la gnosis de nombre mentiroso» 20 .10. Y éstos. Cirilo de Jerusalén dirigirá sus catequesis bautismales a los que tienen que ser iluminados (phótizomenoi) y sus catequesis mistagógicas. del corazón y de los ojos del alma que les resulta posible captar a Dios. Diálogo con Tritón!. entre lo blanco y lo negro. Y el iluminado se lava también en el nombre de Jesucristo. JUSTINO. 5. seguirá siendo clásico en toda la época patrística. hablé que esta sola es la filosofía segura y provechosa»' 6 . Por su pasión. inspirado sin duda en algunas expresiones de la carta a los Hebreos citadas anteriormente. al traernos el conocimiento del Padre. Otro apologeta. dio la incorruptibilidad»21. 3-6.251. Más adelante en su obra.. Ibid. En el contexto de la búsqueda intensa de la sabiduría que preocupaba a las escuelas de su tiempo. . distinguen entre la luz y la oscuridad. 39. 15. o. En heneo de Lión Ireneo emprendió una lucha vigorosa contra la falsa gnosis que hacía estragos. 1: o.

En los padres alejandrinos En Clemente de Alejandría y en Orígenes el tema de la salvación cristiana como verdadero conocimiento o «verdadera gnosis» adquiere todavía más relieve por medio de una elaboración filosófica y teológica que no es posible tratar aquí 24 .. Toda l a economía salvífica es una economía de la visión. Los profetas anunciaban. RORDORF. 38 (1951) 82118. 20. Los dos aspectos esenciales de nuestra salvación quedan connotados en este tema de la visión. los que ven a Dios tendrán parte de la vida. 471-472 (los subrayados son míos). La gnose de Clément d'Alexandrie dans ses rapports avec la foi et Is philosopliie: Rech. 7iaJ. Cf. que son fuente de salvación. haciéndose inmortales por esta visión y alcanzando a Dios»23. 27. I. el esplendor de Dios es vivificante. Pero el conocimiento y la visión son liberación de las tinieblas de la ignorancia y del error. Moingt resume así el pensamiento de Clemente sobre las relaciones entre fe y conocimiento: «Si la fe es un germen divino puesto en el alma... VII. que podemos decir que es de inspiración joánica. los atributos p r o p i o s de la vida divina. Esta participación nos hace recibir en comunicación la incorruptibilidad y la inmortalidad. resumiendo Stroma. Si consiste inicialmente en adherirse firmemente al verdadero Dios gracias a Cristo. art. . sobre la que tendremos que volver. Porque es imposible vivir sin la vida y no hay vida más que por la participación en Dios. si quiere. c. art. pero Dios. Al ser bautizados. J.. Pues bien.IV. el hombre no podrá jamás ver a Dios. En ellos es donde son mayores las reminiscencias platónicas y la influencia de los cultos mistéricos que consideraban la iniciación como una iluminación.537-564. al ser iluminados. Por tanto. en un largo proceso de progresión en el conocimiento de Dios. desde el principio el Verbo anunció que Dios sería visto por los hombres. participa de la vida de Dios. 1 y 26. 1-3. será visto de nuevo en el reino de los cielos según la paternidad.. porque verán a Dios" (Mt 5. hemos sido iluminados.. preparando previamente el Espíritu al hombre para ver al Hijo de Dios.. y conduciéndolo el Hijo hacia el Padre. según lo que dice también el Señor: "Dichosos los corazones puros. 7iaJ.IV. MOINGT. J. Paedag. Este lenguaje describe ya la divinización 22. su finalidad tiene que ser conocer mejor a Dios dedicándose a comprender la enseñanza que Cristo dio de sí mismo y a recibir la ciencia que Dios comunica de sí a todos los que le buscan a través de su Hijo»27. 8). EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN 149 otra. termina con una identidad palpable entre la vida y la visión: «la vida del hombre es ver a Dios» 22 .474. H e r m o s o texto que ofrece una bella visión de nuestra salvación. 25. es decir. Por sí mismo. 7: o. 10.. Ése es el motivo de que aquel que es inaferrable. Esta primera iluminación de la fe tiene que desarrollarse en la existencia cristiana.. 26. MOINOT. 37 (1950) 195-251. 25. lo cual significa que hemos conocido a Dios. Pero no hay que olvidar nunca la transformación profunda que les hacen sufrir para cristianizarlas 25 .. cuando quiera y como quiera. Se. Siguiendo esta misma intuición. 37(1950) 199. 171. c. incomprensible e invisible se ofrezca a ser visto. es decir.148 JESUCRISTO. visto luego por medio del Hijo según la adopción. 23. del hombre. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA . según el movimiento de ascensión trinitaria que va del Espíritu (= las profecías del Antiguo Testamento) por el Hijo (= la revelación de Cristo en el Nuevo Testamento) hasta el Padre (= la bienaventuranza escatológica): «En efecto. la visión es el modo propio con que una criatura. recibimos la inmortalidad»26. Porque Dios lo puede todo: visto en otros tiempos por medio del Espíritu según el modo profético. 1960. Ireneo ve en la historia de la salvación un largo proceso que conduce progresivamente al hombre a ver a Dios. 4-6: o.398-421. así los que ven a Dios están en Dios y participan de su esplendor. y dándole el Padre la incorruptibilidad y la vida eterna que se deriva de la visión de Dios para quienes lo ven. una entrada en el conocimiento de Dios: «Hemos sido iluminados. Dirigiéndose a los paga24. 55. VI. al ser adoptados. comprendido y aferrado por los hombres: para vivificar a quienes lo captan y ven. 157-159.. Cf. que conoce y que ama. de antemano que Dios sería visto por los hombres. W. La correspondencia entre ver y vivir es el leitmotiv. al hacernos perfectos. J.. y esta participación consiste en ver a Dios y en gozar de su bondad. 1: SC 70. nos hemos hecho perfectos. pues. Porque lo mismo que los que ven la luz están en la luz y participan de un esplendor. No me reprochéis que diga que he conocido a Dios. los hombres verán a Dios para vivir. Así. 20. Para Clemente el bautismo en la fe es una iluminación. Es sabido que la famosa fórmula «la gloria de Dios es el hombre vivo». Reí. Esta frase está incrustada en un largo desarrollo que describe el proceso de revelación y de acostumbramiento del hombre a la visión de Dios. pues. hemos sido adoptados como hijos.. será visto por los hombres. por los que él quiera. cit.. Ireneo ilustra ampliamente su pensamiento con la cita de textos bíblicos que describen las visiones de los profetas y de Juan en el Apocalipsis.. cit. su perfección consiste en crecer para completar toda la conducta de la vida. que viviría y trataría con ellos en la tierra. Pues bien.

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CRISTO ILUMINADOR: LA SALVACIÓN POR REVELACIÓN

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nos p a r a llamarlos a la conversión, Clemente, e n el Protréptico, les invita c o n e n t u s i a s m o a pasar d e las tinieblas a l a luz y a c o n t e m p l a r a Cristo, luz comparable c o n el sol: «Acabemos, pues, acabemos con el olvido de la verdad; despojémonos de la ignorancia y de la oscuridad que tapan nuestra vista como una niebla, y contemplemos luego quién es realmente Dios, haciendo primero subir hasta él esta exclamación: "¡Salve, oh luz!" Ha brillado la luz del cielo para nosotros, que estábamos sepultados en las tinieblas y aprisionados en sombras de muerte; luz más pura que el sol, más dulce que la vida de este mundo. Esta luz es la vida eterna, y todo el que participa de ella tiene vida, mientras que la noche evita la luz, desaparece llena de miedo y cede su lugar al día del Señor; todo se ha hecho luz indefectible y el occidente se ha convertido en oriente. Esto es lo que significa 'la criatura nueva" (Gal 6, 15); porque "el sol de justicia" (Mal 3, 20), que cabalga sobre todo el universo, visita igualmente a toda la humanidad, imitando a su Padre, que "hace brillar sobre todos los hombres su sol" (Mt 5, 45) y destila el rocío de la verdad. Es él el que ha cambiado el occidente en oriente, el que ha crucificado a la muerte con la vida, el que ha arrancado al hombre de su perdición y lo ha rescatado del firmamento» 28 . E n c o n t r a m o s en los textos de Clemente las equivalencias q u e veíam o s y a e n Ireneo: tinieblas, ignorancia, muerte p o r u n a parte, luz, v i d a a d o p c i ó n , inmortalidad, por otra. P e r o el lirismo de Clemente le h a c e c o m p a r a r el itinerario d e Cristo c o n el cabalgar del sol: acostándose e n l a m u e r t e , vuelve a levantarse e n u n eterno amanecer. L a o b r a d e O r í g e n e s p o d r í a i g u a l m e n t e atestiguar estos m i s m o s a c e n t o s . Orígenes c o m e n t a c o n a m o r las fórmulas del prólogo del evang e l i o d e J u a n q u e hablan del V e r b o luz. P a r a él e s esencial la función r e v e l a d o r a del V e r b o encarnado 2 9 . Implica toda u n a pedagogía q u e se insc r i b e e n la historia de la salvación y q u e reposa en el doble carácter d e s u h u m a n i d a d , velo q u e manifiesta a la divinidad, y pasa por l a e n s e ñ a n z a progresiva d e Cristo. P o r tanto, l a fe inicial tiene que c o n d u c i r al c o n o c i m i e n t o , c o n tal q u e el creyente practique las obras de la fe. S e h a a c u s a d o a v e c e s a Orígenes d e ser «elitista», c o m o si hubiese p a r a él d o s clases d e cristianos, los « s i m p l e s » y los que son admitidos a l c o n o c i m i e n t o . D e h e c h o , no se trata d e d o s clases d e cristianos, s i n o d e d i v e r s a s etapas en el c a m i n o de l a fe, q u e los capacitan p a r a ir r e c i b i e n d o p r o g r e s i v a m e n t e u n alimento m á s rico y p o r tanto u n conocimiento m á s p r o f u n d o tanto en el terreno místico c o m o en el terreno moral 3 0 .

P o d e m o s d e t e n e r n o s a q u í e n nuestra llamada a q u e c o m p a r e z c a n m á s testigos d e la s a l v a c i ó n p o r revelación, n o porque esta perspectiva d e s a p a r e z c a en los p a d r e s d e la é p o c a siguiente, sino porque los autores de los tres p r i m e r o s siglos s o n los m á s significativos en este sentido. A n t e r i o r m e n t e v i m o s c ó m o A g u s t í n establecía u n a relación entre el Cristo ejemplo y el Cristo sacramento 3 1 . Podríamos invocar e n este m i s m o s e n t i d o a s a n L e ó n M a g n o 3 2 y a otros m u c h o s p a d r e s , tanto orientales c o m o o c c i d e n t a l e s , p a r t i c u l a r m e n t e e n la t r a d i c i ó n d e la c o n t e m p l a c i ó n m í s t i c a ( G r e g o r i o d e N i s a ) . L a salvación p o r revelación s e g u i r á siendo e n adelante, a u n q u e de u n a manera m á s discreta, u n elemento esencial en l a teología cristiana.

ni.

REVELACIÓN Y SALVACIÓN, H O Y

¿Tiene h o y todavía algún sentido el t e m a de la salvación p o r revelación y el de la iluminación del h o m b r e ? ¿ N o lo descalifica su c o n n o tación intelectual e n provecho d e u n a s perspectivas m á s realistas? E n un p a s a d o n o m u y lejano ciertos prejuicios anti-intelectuales, entre los clérigos y los laicos, han dado la prioridad a la acción e n d e t r i m e n t o de u n a profundización del contenido d e la fe y de u n a reflexión contemplativa. Parece ser que h o y la t e n d e n c i a se h a i n v e r t i d o , d e b i d o a u n a reacción vital. Igualmente, e n u n pasado m á s reciente, s e h a sostenido de b u e n a gana, e n una perspectiva m á s b i e n m i n i m i z a n t e , q u e la v e r d a d e r a diferencia entre los cristianos y los n o - c r i s t i a n o s n o e r a el q u e u n o s estuvieran s á b a d o s y los otros n o , sino el q u e u n o s lo supier a n y los otros n o lo supieran. Esta diferencia e n el o r d e n d e l c o n o c i m i e n t o e r a j u z g a d a finalmente c o m o inesencial r e s p e c t o a l a realidad m i s m a d e la salvación. Esta teología q u e q u e r í a s e r g e n e r o s a ¿ d a b a cuentas del valor propiamente salvífico del c o n o c i m i e n t o d e la revelac i ó n ? Si es así, ¿es capital la evangelización? ¿ N o se e n c u e n t r a m u y lejos d e aquel « i a y d e nü si no predicara el e v a n g e l i o ! » d e s a n P a b l o (1 C o r 9, 16)? Las objeciones pueden venir t a m b i é n de otro h o r i z o n t e . ¿ N o h a e s tado siempre u n p o c o presente en n u e s t r a c u l t u r a el r i e s g o p e l a g i a n o de reducir la redención realizada por Cristo a u n s i m p l e e j e m p l o exterior? Se s a b e q u e Abtlardo cayó e n u n a i n t e r p r e t a c i ó n p u r a m e n t e «subjetiva» de la salvación, que se reduciría « a la s i m p l e r e v e l a c i ó n

28. CLEMENTE DEA LEJANDR1A, Protrep.Xl, 114: SC 2, 1941, 175. 29. Cf. M. HARL, Origéne et la fonction révélatrice du Verbe incarné, Seuil, París 1958. 30. /bid, 264-266.

31. Cf. supra, 108-110.
32. LEÓN MAGNO, 2S sera de resurrecúone, (59), 1: SC 74, 1961, 129.

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de la caridad de Dios al hombre, manifestada sobre todo por la pasión, que suscita nuestro amor y nos libra así del pecado»33. Este exceso en el ejemplarismo aparece de nuevo en el protestantismo liberal: la obra de Cristo ejerce una influencia moral, debido a la grandeza del amor manifestado y a la intensidad de su llamada al arrepentimiento. A estas dos series de objeciones hay que responder a la vez con una reflexión sobre el hombre y con una reflexión sobre la propia revelación. El tema de la salvación por el conocimiento mantiene toda su pertinencia, con tal que no se quede aislado, sino que se le mantenga en comunicación con las otras categorías bíblicas y tradicionales, como ocurre con los testimonios recogidos anteriormente. La complementariedad de los temas no es en este caso una simple suma, sino una interpretación de todos ellos. El hombre y el conocimiento El hombre es persona y sujeto. Es por eso libertad. En cuanto tal, está invitado a poseerse a sí mismo. La presencia a sí mismo y el compromiso en una vida responsable exigen que se conozca según su identidad profunda y su vocación. No puede vivir como hombre sin tener conciencia de sí: el ejercicio de esta conciencia de sí pone en juego una necesidad irreprimible de conocimiento. En él el conocimiento y la voluntad, así como el conocimiento y el amor, están indisolublemente ligados. Pero el hombre es también un ser de trascendencia; está abierto al infinito de la realidad, porque es espíritu; vive su propia fínitud en un horizonte infinito. Es el que plantea todas las cuestiones. Se descubre a sí mismo como misterio nunca aclarado, como deseo nunca satisfecho; por eso está imbuido de una angustia congénita34. Si el hombre está constituido de este modo, la salvación no puede venirle más que por la revelación del conocimiento de lo que él es y de lo que es el Absoluto al que tiende por todos los poros de su ser. El hombre es «presencia a sí mismo», «luminosidad interior y autoposesión personal». La comunicación de sí que Dios le hace no puede llegar a él más que en «la unidad fundamental del conocer y del amar». «Una autocomunicación de Dios... significa de antemano una comunicación a él como ser espiritual y personal»35. Para Dios, comunicarse es darse a conocer y amar de manera inmediata. Para el hombre, entrar
33. L. RICHARD, O. C, 138.

en comunicación con Dios es conocerlo y amarlo. No se puede amar sin conocer. El conocimiento abre al amor y el amor mueve al conocimiento. Tanto en la gracia como en la gloria, la salvación del hombre está por tanto en el conocimiento y en el amor. Por eso el Vaticano II nos presenta a Cristo como aquel que en un mismo movimiento revela plenamente a Dios al hombre y manifiesta al hombre a sí mismo: «En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Porque Adán, el primer hombre, era figura del que había de venir, es decir, Cristo nuestro Señor. Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación»36. En Cristo se revela y se realiza a la vez la vocación del hombre: esta realización es al mismo tiempo el don hecho a toda la humanidad de poder realizar su vocación en Cristo. Este breve recuerdo antropológico muestra suficientemente que la dimensión de revelación de Dios se comunica por la mediación de palabras humanas y se encuentra consignada en el lenguaje de las Escrituras inspiradas por Dios. Por eso el Verbo mismo de Dios se hizo en Jesús palabra humana para revelarnos al Padre (Jn 1, 18), ya que sólo él es el que lo conoce de verdad (Mt 11, 27). Por eso, el anuncio de la Palabra es esencial al ministerio de la nueva alianza, ministerio del evangelio, a la vez buena nueva y fuerza de vida, en una palabra, evangelio de salvación (Ef 1, 13). Por eso, la liturgia de la eucaristía, viva recapitulación del misterio cristiano, tiene siempre una liturgia de la palabra con la que forma una sola cosa. Por eso la admisión en el bautismo de adultos no puede hacerse sin una catequesis previa y el bautismo de los niños compromete a recibir una catequesis desde que despierta su razón. Poi eso la oración, como acto de inteligencia y de amor, es esencial a la vida cristiana, que no puede prescindir de la contemplación. Por eso la vida monástica le concede tanta importancia a la «lectio divina», sabrosa asimilación de los textos de la Escritura y de los grandes testigos de la fe. Por eso el deseo de una unión mística con Dios, es decir, de una experiencia de fe que conceda cada vez mayor lugar a un conocimiento llamado «infuso», comunicado inmediatamente por Dios, marca la vida de todos los grandes santos. Por eso la «fe del carbonero» no puede presentarse jamás como un ideal y todo cristiano está obligado a hacerse de alguna forma teólogo, profundizando en el contenido de su fe. Porque la fe hace comprender y
36. Gaudium et Spes 21, 1; cf. 10, 2. He desarrollado este punto en Jésus-Christ dans la tradition,o. c , 189-193.

34. Cf. K. RAHNER, Curso fundamental sobre la fe, o.c, 44-62. 35. Ibid, 147-148.

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pensar. Por eso la teología es una función necesaria para la vida de la Iglesia. Sin duda resulta fácil criticar los desarrollos abstractos, las cuestiones absolutas, y hasta los errores; porque no hay nada tan difícil como hablar de Dios. Pero la acusación de intelectualismo o de redundancia resulta primaria y fundamentalmente injusta frente a la gran tradicón teológica. La teología es la expresión de una fe que no se cansa nunca de intentar comprender (fídes quaerens intellectum) en nombre de un deseo de conocer que es en el fondo un deseo amoroso. Esta es la razón por la que la teología ha investigado, por ejemplo, en el misterio de la llamada Trinidad inmanente, es decir, la Trinidad eterna, presupuesto y fundamento de su manifestación en la economía de la salvación. Al obrar así, ha actuado como una esposa enamorada que no se contenta con conocer el rostro que su marido vuelve espontáneamente hacia ella, sino que se muestra insaciable, a partir de allí, para averiguar todo lo que le concierne en su pasado y en sus antecedentes, en todo lo que precedió a su encuentro. Sea cual fuere la pobreza objetiva de los resultados de esta búsqueda respecto a la inmensidad del misterio de Dios, éstos son eminentemente preciosos a los ojos del que ama e intenta comprender. Este conocimiento tiene también un valor de salvación; está impregnado del don del Espíritu que conduce a su Iglesia hacia la verdad entera (cf. Jn 16, 13). Examinando las cosas desde otro ángulo, Cristo sigue siendo en nuestra cultura, llamada post-cristiana, un ejemplo en el sentido fuerte de la palabra. Muchos hombres de buena voluntad, que no son capaces todavía de leer en él la revelación de la verdad de Dios, perciben sin embargo en su vida y en su muerte la verdad del hombre. Esta ejemplaridad de Cristo no desempeña simplemente la función de un valor que imitar. Tiene en sí misma una eficacia y los antiguos teman razón cuando hablaban de causa ejemplar a propósito de ella Aunque recibida muy parcialmente, la luz de Cristo es revelación y gracia de salvación. La revelación como salvación En definitiva, revelación y salvación son dos términos intercambiables, si se les comprende en toda su riqueza bíblica. Porque el «conocer» del que allí se trata no es un acto de la razón pura, sino un acto existencial que compromete a toda la persona como voluntad, amor y libertad. Conduce al gozo perfecto. Por eso la visión eterna prometida al hombre se llama «visión beatífica». Por su parte, la salvación cristiana se dirige a un espíritu vivo, creado a imagen misma de Dios e inundado del deseo de comulgar con él, es decir, un espíritu

que no puede encontrar su felicidad más que en el conocimiento y el amor. La historia de la salvación nos muestra por otra parte que la revelación y la realización de la salvación progresan a la par. Esto vale para el Antiguo Testamento como para el itinerario de la existencia de Jesús. Por su palabra y sus actos, Jesús revela el misterio del reino, es decir, el misterio de Dios que se comunica a los hombres. Esta revelación es ya participación, como subrayan las curaciones y las conversiones. Pero la revelación y el don progresan y llegan a su cima en el misterio pascual. Esta es la manifestación última y definitiva del misterio trinitario que se comunica a los hombres y que acaba con el don del Espíritu, don de luz al mismo tiempo que fuerza de amor y de conversión. Paul Tillich ha subrayado enérgicamente este punto. Para él «la historia de la revelación y la historia de la salvación son la misma historia»37. Más aún, la revelación es idéntica a la salvación38. Por su parte, Hans Urs von Balthasar ha construido su «estética teológica» en tomo a la manifestación de la gloria de Dios, cuya cima se sitúa en el misterio de la cruz, en donde la kénosis del Hijo desfigurado en virtud de un amor más fuerte se convierte en transfiguración del Hijo y en revelación definitiva de la gloria del Dios trinitario. Porque la fe hace ver, según la perspectiva joánica. Y la verdad comunica con la belleza. La verdad suprema de la revelación es también la belleza suprema que arrastra la adhesión de todo el ser39. Pero la verdad y la belleza son también inseparables del bien. Nuestra salvación se sitúa en este punto de convergencia. Lo que se manifestará plenamente en la eternidad está ya presente y ya desde ahora podemos decir con Juan: «La Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad» (Jn 1, 14).

37. P. TILLICH, Teología sistemática I, Ariel, Esplugas de Llobregat 1972, 190. 38. Ibid., I B . 39. Tema central en la estética teológica de H. Urs von Balthasar.

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Cristo vencedor: la redención

El tema de la salvación por revelación nos orientaba ya hacia la cruz. La forma con que Jesús sufre su pasión es la cima de la revelación del Dios trinitario en su amor absoluto a los hombres. Esta revelación es fuerza de vida y de conversión: es salvación. ¿Pero bajo qué forma se ha revelado esta salvación? Bajo la forma de un combate oneroso y victorioso emprendido por Cristo contra todas las potencias del mal, del pecado y de la muerte. Esta victoria que le costó la vida a Cristo y lo condujo a la resurrección es llamada corrientemente redención. La victoria y la redención están asociadas en la Escritura y en la tradición, y no hay que destruir nunca este binomio. Estas dos palabras constituyen una expresión privilegiada, literariamente quizás la más abundante, de la mediación realizada por Cristo. Dominan toda la enseñanza de los padres de la Iglesia dentro de una perspectiva francamente descendente. Impregnan nuestra liturgia. Siguen presentes en la teología medieval y en la de los tiempos modernos, aun cuando su interpretación se haya visto a menudo reducida a la idea de satisfacción. El tema de la victoria redentora de Cristo es el objeto de un redescubrimiento en la teología contemporánea. El término de redención ha sido tan preponderante que ha llegado a expresar la totalidad de la salvación, según la figura estilística que hace tomar la parte por el todo. En este sentido todo este libro está dedicado a la redención. Prefiero sin embargo evitar el empleo de esta palabn según este uso más extendido, para conservarle su sentido propio y original, olvidado muchas veces debido a la confusión o a la contaminación que se ha producido entre las diversas categorías soteriológkas.

13) o «envió Dios a su Hijo. la misma fórmula en 7. vendido a menudo en el mercado. en la plaza pública (agora). En el incidente de Beelzebul Lucas opone al hombre fuerte el «hombre más fuerte». cf. El vocabulario griego distingue bien entre la compra y el rescate. Pablo celebra así la obra de Cristo: «Canceló la nota de cargo que había contra nosotros.. 13-14) y del mundo. El pueblo que Dios se ha adquirido en Cristo La victoria de Cristo fue onerosa: le «costó» la vida. Este mundo es aquel en que habita el espíritu del mal. 22). En efecto. Esta victoria tendrá su manifestación plena «cuando (Cristo) entregue a Dios Padre el reino.5. los exhibió públicamente. nos lleva siempre en su triunfo. La victoria escatológica del Mesías se describe allí ampliamente. Dominación y Potestad. para devolverle la libertad. 24-26. incorporándolos a su cortejo triunfal» (Col 2. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 159 I. 20. Estas expresiones en forma de imagen provienen del vocabulario comercial y nos permiten comprender muchas fórmulas del Nuevo Testamento en donde este carácter oneroso se señala mediante el vocabulario de la compra o del rescate. ¿Cómo comprender estas expresiones? Espontáneamente se impone al espíritu una referencia cultural: tal es el caso de la liberación del esclavo. 13). aunque nuestras traducciones modernas generalizan a menudo el empleo de la palabra rescate debido al contexto de liberación de la esclavitud. acaba con la victoria paradójica de la cruz. Se hablaba entonces de un «liberto de Dios». El verbo griego (agorazein) evoca la compra en el mercado. Permite a los que creen ser ya vencedores del maligno (1 Jn 2.21). una vez despojados los Principados y las Potestades..158 JESUCRISTO. el Retoño de David» (Ap 5. 16). Porque debe él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. 14). Juan hace decir a Jesús: «¡Ánimo! Yo he vencido al mundo» (Jn 16. ya que esa liberación se presentaba como ofrenda para congraciarse con un dios. Las dos ideas coinciden en muchos aspectos. Por eso la interpretación teológica del acontecimiento de Jesús se hace espontáneamente en términos de victoria. es decir. 7. capaz de triunfar de él y de «repartir sus despojos» (Le 11. sacerdocio real. 4).3). 5-6: «Vosotros sois linaje elegido.17. «Cristo nos compró (rescató) de la maldición de la ley» (Gal 3. 5). El Apocalipsis presenta igualmente en Jesús al que «ha triunfado. Y. en Cristo» (2 Cor 2.. En las cartas a las siete Iglesias del Apocalipsis se designa al fiel como el «vencedor» (Ap 2. 22). Porque «Dios.26. 28). puesto que «la victoria sobre el mundo es nuestra fe» (1 Jn 5. y la suprimió clavándola en la cruz. En Marcos. O también el célebre texto sobre el sacerdocio real de la primera carta de Pedro que cita a Ex 19. Un bienhechor compra al propietario un esclavo. Recojamos las expresiones más significativas: «¡Habéis sido bien comprados!» (1 Cor 6. el Bautista designa al mismo Jesús como aquel que es más fuerte que él (Le 3. cf. El último enemigo en ser destruido será la Muerte» (1 Cor 15. hasta la pasión. lengua. E L T ESTIMONIO DE LA ESCRITURA La vida de Jesús: un combate victorioso Todos los evangelistas a porfía nos muestran que la vida entera de Jesús fue un combate.12. La traducción por rescatar es aquí tentadora (de hecho es la que emplea la BJ). Jesús echa los demonios y es acusado de hacerlo en nombre del propio Beelzebul (Me 3. Este combate. 9). para comprar (rescatar) a los que se hallaban bajo la ley» (Gal 4. pero es conveniente recoger sucesivamente los acordes de cada una. Este combate contra el diablo es ilustrado por Mateo y por Lucas en la escena de la tentación en el desierto: un triple asalto y una triple derrota del maligno. y salió como vencedor para seguir venciendo» (Ap 6. Lo hacía a veces con una intención religiosa.. pueblo y nación. También. 14. 14-15). O también en el Apocalipsis: «Con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza. Pero en realidad él es el hombre fuerte (3. Esta victoria es por nosotros: Juan lo repite siguiendo a Pablo. nación santa. después de haber destruido todo Principado.11. 5). de la adquisición o redención-liberación. 22). 3. En los umbrales del combate de su pasión. 11-21). rey de reyes y señor de los señores» (Ap 19. el León de la tribu de Judá. la predicación de Jesús choca desde el comienzo con la hostilidad. Lucas señala al final de la escena: «Acabado todo género de tentación. La resurrección la ha hecho manifiesta y ha convertido a la cruz misma en una insignia de victoria. 1 Pe 3. lo mismo que Pablo llamará al cristiano un «liberto . es decir. Esto significa que «pagó con su persona». y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino de sacerdotes» (Ap 5. Este combate interviene al final de un relato en que la tensión va subiendo continuamente entre Jesús y el proyecto de muerte que sus adversarios forman contra él. la de las prescripciones con sus cláusulas desfavorables. Pues bien. el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno» (Le 4. pueblo adquirido» (1 Pe 2. 22). capaz de derribar al adversario. Otro término de compra (peripoiésis) connota la idea de salvar de un peligro y conservar: «Pastoread la Iglesia de Dios —dice Pablo a los presbíteros de Éfeso—. bajo los rasgos del jinete fiel y verdadero. ya victorioso por las conversiones y curaciones que produjo. 27). al que «se le dio una corona. 9-10. que él se adquirió con su propia sangre» (Hech 20.. 33). 2).

. es decir el defensor y protector de los intereses de un individuo o de un grupo. 11.. que fue a la vez un acto de rescate o de liberación —coincidiendo entonces el registro político y el comercial— y una compra. te he llamado por tu nombre. 7. Jacob. es decir. 14. 38. que yo te he rescatado. y seré vuestro Dios» (Ex 6. DEVAUX. Este tema aparece particularmente en el libro de la consolación de Israel (2. lo mismo que la creación original era ya ofrecimiento de salvación y salvación. El Deuterononño repite las mismas afirmaciones en pasado: «Por eso os ha sacado Yahvéh con mano fuerte y os ha librado de la casa de la servidumbre. rey de Egipto» (Dt 7. entendida en sentido espiritual y universal. 24. os libraré de la esclavitud y os salvaré con brazo tenso y castigos grandes. tal como lo conoció Israel en la institución del go'el. 2). sobre la que habrá que volver. sino que es re-creación. Israel: No temas.14. yo os libertaré de los duros trabajos de los egipcios. 46. II. tuvo que «rescatarlo». capaz por completo de rescatar al que tuve que venderse por esclavo para pagar una deuda3. Rom 3. Este término. litrousthai. al que remitían hace poco la primera carta de Pedro y el Apocalipsis: «Si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza. tomarlo de nuevo consigo. La analogía es real y este tema se recoge según una metáfora consciente de sí misma. Cf. 17). 1). Heb 9. 11) y sobre todo en los salmos. la que tú rescataste. 22. el tema de la redención alude también al porvenir. La gran referencia es la liberación del pueblo de Israel de su esclavitud en Egipto. Yahvéh. ya que el pecado se lo había robado de alguna manera. 22). 6. Lo mismo que los miembros de una familia están obligados a protegerse entre sí. 4. Tu redentor es el Santo de Israel» (Is 41. A Dios no le bastó «comprar» a su pueblo. Instiliciones del Antiguo Testamento. a Israel de todas sus angustias» (Sal 25 [24]. según el cual el pueblo pasa a ser objeto de la posesión amorosa de Dios1. 9. 23. La redención: liberación y rescate Rescatar dice más que comprar. Si. Es en la creación donde comienza la historia de la salvación y la redención es la recuperación salvadora. 5-6). La primera «compra» que Dios hizo del hombre fue la de su creación. El término de redentor está ligado al de salvador (43. 1 Mac 4. El segundo término pone de relieve el carácter oneroso de una liberación. . 21). Para adquirir a su 1. porque mía es toda la tierra.12) y al do creador (43. En referencia a este mismo acontecimiento hay numerosos textos bíblicos que hablan del pueblo «que yo me he formado (adquirido)» (Is 43. oh Dios.. La gran esperanza 2. ibid. 48. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 161 del Señor» (1 Cor 7. «Yo soy Yahvéh.. 1. tú eres mío» (Is 43. Este vocabulario de la redención tenía ya un sentido técnico en el Antiguo Testamento.. 43. Este entrelazado de vocabulario nos dice no solamente que la redención es salvación. apolytrósis) es frecuente en el Nuevo Testamento (Le 1.Isaías): «No temas. no ya con un espíritu de venganza. bajo su doble forma (lytrósis. su «rescatador». 7-Sf. 1. R.. 30. 2. tribu de tu heredad» (Sal 74 [73]. Tiene una vinculación semántica con la idea de rescate. es decir. Fórmulas análogas aparecen en los libros históricos (2 Sam 4. Yo soy tu ayuda. Roma 1980. la reparación del primer mundo en una crexión nueva.. se convierte en objeto de la plegaria del creyente: «Redime. «Rescátame. él rescatará a Israel de todas sus culpas» (Sal 130 [129]. creación nueva. Yo os haré mi pueblo. Puede decirse con St. ya que se trata del pueblo que Dios se ha formado (43. 8). 8. Depeccato et redemptione. 15). 43. «con Yahvéh está el amor. 11). Cf. -El térmiio hebreo es aquí padáh. Así se inaugura la posesión mutua de Yahvéh y de su pueblo: «Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo» (Jer 7. 37. Pero parece ser que la herencia del Antiguo Testamento está más presente todavía en este lenguaje. Inst Bibl. del poder del Faraón. Dios lo libera y se convierte en el redentor de Israel. Barcelona 1964 52-53. su redentor. 68. vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos. sino acercándose a él con amor. Lyonnet que en un mismo misterio el tema de la redención evoca el lado negativo. así dice Yahvéh. Dios es por excelencia el go'elde Israel. 21): «Acuérdate de la comunidad que de antiguo adquiriste. Se refiere siempre a la liberación de la esclavitud de Egipto que terminó con la alianza del Sinaí. Este rescate es también una liberación: éstos son los dos acordes del término de redención. 12. traducido por los LXX con lytrósis. En los profetas y en los salmos. tenme piedad» (Sal 26 [25]. tu plasmador. «Ahora. la adquisición de un pueblo del que Dios quiere hacer su pueblo por la alianza del Sinaí. la liberación de la servidumbre y el de la adquisición el lado positivo. seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa» (Ex 19. 23. 28. Remontándose a los orígenes. donde la redención. Cf. LYONNET. Herder. 57. Ef 1. 3. 6-7). El versículo de este salmo pone en paralelismo bíblico la compra o adquisición y el rescate o redención. 23). De vocabulario redemptionis Pont. 44. El texto principal es el del Éxodo. 1 Cor 1. junto a él abundancia de rescate. tu creador. también Yahvéh «reivindica como suyo» y rescata a su pueblo.). 7.160 JESUCRISTO. cf. pueblo.

Ibid. en go'el de su pueblo. se ha manifestado ahora en la manifestación de nuestro Salvador Cristo Jesús. no hay que olvidar nunca que el tema de la redención es una metáfora que refleja una verdad trascendente respecto a todas nuestras transacciones comerciales o nuestras negociaciones para la liberación de unos rehenes.. 255: se relaciona este texto con las afirmaciones de Rom 8. al señor de la muerte. al final de su combate victorioso. 9-10). Desclée. 7. al diablo.162 JESUCRISTO.42. consecuencia del pecado. ID . y libertar a cuantos. es decir. Peché oríginel ct rédemption examines á partir de l'épltre aux Romains. Madrid 1970. H poder del pecado. y la muerte no tiene ya señorío sobre él. en el sentido fuerte de esta palabra. «Destacándose sobre un trasfondo figurativo que recuerda al éxodo y recogiendo un tema esencial de las promesas proféticas. de una vez para siempre. sobre el que hoy reflexiona la teología8. «(Jesucristo) se entregó por nosotros a fin de rescatamos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo. 3). Cf. 8. Ya hemos visto anteriormente el error de E. en Nysteríum salutis. (la redención) muestra a Dios liberando a los hombres de la esclavitud o de la cautividad del Pecado»5. 31. una vez resucitado de entre los muertos. Hugon. simbolizada concretamente por la muerte corporal. c. como liberación del pecado y de la muerte y como don de la vida plena y definitiva La personificación del pecado y de la muerte tiene sin duda un aspecto mítico. Esta muerte es la muerte eterna del hombre. Elhombre en pecado. El precio y el rescate: ¿cómo no llevar demasiado lejos la metáfora ? La palabra «redención» sugiere inevitablemente otras preguntas: ¿qué precio se pagó por ese rescate? ¿a quién se pagó ese precio? Cuando se intenta responder a estas cuestiones a la luz del Nuevo Testamento. El Mesías rescatará y salvará definitivamente a su pueblo. cuando el Señor haya sometido a todos sus enemigos bajo sus pies (cf. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 163 mesiánica se expresa en términos de redención. 9461039. mediante la muerte. Buenos Aires-México 1968. La redención se realiza por el combate victorioso de Cristo contra el pecado. Este pensamiento paulino tiene un paralelismo en Juan: «Ahora es el juicio de este mundo. estaban de por vida sometidos a esclavitud» (Heb 2. Más allá de nuestras faltas personales existe un «pecado del mundo». Su muerte fue un morir al pecado. Lohlé.. 5. 14-15)7. Este mismo es el lenguaje de la carta a los Hebreos: Cristo participó de nuestra carne y de nuestra sangre «para aniquilar. 26-27). cf. Detrás del pecado y de la fuerza del pecado está el adversario. Así pues. al diablo. por temor a la muerte. También: «Su gracia. 1-3. 6. De esta situación es de la que viene a redimirnos Cristo en un proceso inaugurado por el acontecimiento pascual y que acabará al final de los tiempos. LYONNET . 236. GRELOT.. Ibid. SCHOONENBERG.vol. 14). Cristiandad. con unas secuelas y una trama inexplicable de injusticia y de violencia. que Jesús aceptó sufrir a fin de destruirla por su resurrección. En la hora de la muerte de Cristo el pecado fue condenado en la carne (Rom 8. por haber querido tratarla con todo el rigor que merece un concepto. París 1973. quien ha destruido la muerte y ha hecho irradiar luz de vida y de inmortalidad por medio del evangelio» (2 Tim 1. signo y salario del pecado. es decir. P. convertido en redentor. el Príncipe de este mundo. de nuestra salvación. mas su vida es un vivir para Dios» (Rom 6. Cf. o. Una metáfora no debe llevarse nunca hasta el fin. por la sencilla razón de que es una metáfora. la realidad de la resurrección de Cristo es un símbolo. Está también la muerte. el vocabulario de la redención es en el Nuevo Testamento una herencia espontánea del Antiguo: lo que entonces estaba prefigurado y anunciado se ha realizado en Jesucristo4. Este paso lo dio por nosotros. Por tanto. P. la redención no puede comprenderse sin una referencia explícita a la resurrección: Cristo. II. ll) 6 .. Como se ha dicho. ejerciendo una tiranía injusta contra el hombre. a fin de que también nosotros pudiésemos pasar de la muerte a la vida. vencida por la resurrección de Cristo: «Cristo. la redención no tiene más que una connotación negativa: es liberación de la esclavitud y toma de posesión por parte de Dios en una alianza. ¿De qué fue rescatado entonces el hombre? Fundamentalmente del pecado. Pero se personifica de buen grado al pecado: es una Fuerza que actúa en el mundo. . ya no muere más. pasó de la muerte a la vida.. fervoroso en buenas obras» (Tit 2. ahora el Príncipe de este mundo será echado abajo (o: fuera)» (Jn 12. 355. al señor de la muerte. 10). Pero este lenguaje sigue siendo significativo para nosotros en la medida en que expresa la nefasta trascendencia de la fuerza del mal y del pecado respecto a la experiencia empírica que tenemos de ellos. Cf. ¿De qué fue libedrado el honbre? La redención supone una esclavitud. 1 Cor 15. 4. Por tanto. 16.

277313. Cf. SCHENKER. El error consistió en no criticar ese efecto de sentido en su origen y en analizarlo como si se tratase de una coherencia conceptual. no con sangre de machos cabríos ni de novillos. Paris 1982. dice en efecto: «Tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido. Cf. porque se basa en una analogía y algunos de sus aspectos son los únicos pertinentes. Empleamos estas fórmulas fuera de todo contexto de transacción comercial o política. Es allí donde Jesús nos indica el sentido que quiso darle a su muerte: el don supremo realizado por nosotros. 1) en favor de los hombres. Cerf. en Varios. esto quiere decir ante todo lo siguiente: vino a «pagar con su persona». que pueden ser justos o erróneos Los desarrollo sobre el destinatario del rescate son efectos de sentido inducidos espontáneamente poj la imagen. El tercer empleo se encuentra en la fórmula sobre el único mediador de 1 Tim 2. sino a servir y a dar su vida como rescate (lytron) por muchos» (Me 10. presente en el logion de Jesús. y al mismo tiempo el precio enorme que tienen para Cristo aquellos por los que da su vida10. EL ÚNICO MEDIADOR CR1STO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 16 5 A la primera de estas dos preguntas el Nuevo Testamento responde sin vacilar que el precio pagado fue la sangre de Cristo: «En él tenemos por medio de su sangre la redención» (Ef 1.La imagen üenea la vez menos y más sentido que el concepto: meros sentido. 7). Otros textos son más explícitos todavía: «Y penetró en el santuario una vez para siempre. nos remite a las perícopas de la institución de la eucaristía: «Esta es mi sangre de la alianza. Otras expresiones del Nuevo Testamento nos dicen lo mismo. 10. predestinado antes de la creación del mundo» (1 Pe 1. más sentido. infira. 20). La cuestión se sale de los límites de pertinencia de la metáfora. se trata de una iniciativa que viene del Padre. esa sangre no se derramó en un sacrificio cultual. entregando a su Hijo a los hombres. La sangre de Cristo significa que nuestra redención le «costó» la vida. interpretando la muerte de Jesús como redentora. . que sirve de lema a este libro: «Cristo Jesús. Estos paralelos nos llevan a lo esencial: el don de sí mismo de Jesús «hasta el extremo» (Jn 13. hombre también. o. una ascesis alimenticia rigurosa es el precio que hay que pagar. en Aimonccr la mort du Scigneur. El contexto no es aquí el del sacrificio o la expiación. No hay un rescate pagado a nadie en el sentido objetivo de la palabra. Mt 20. que va a ser derramada por muchos» (Me 14. Las teorías excogitadas a partir de allí han analizado este término como un concepto. no con algo caduco. Por ejemplo. 5-6. el rescate. Si esto es así. por los éxitos de un deportista. consiguiendo una redención (¡ytrósis) eterna» (Heb 9. 28-34. el interesante estudio de A. ni siquiera ante el umbral de la muerte. Mystére du salut. es porque se trata del precio más alto que puede pagar una generosidad loca. Se la entiende en un sentido sacrificial. Desarrollaremos esta perspectiva en el capítulo dedicado al sacrificio. sino con una sangre preciosa. no se le pagó al demonio. relacionando la actitud de Jesús. del mismo modo. Ha habido una contaminación peligrosa. como de cordero sin tacha y sin mancilla. Mt 26. cf.164 JESUCRISTO. para expresar el esfuerzo oneroso que se realiza para lograr o conseguir alguna cosa que tiene un precio muy elevado para nosotros. La metáfora es cualitativa y no cuantitativa. La Pique du Christ. Evidentemente. 75-90. El «por nosotros» que impregna toda la existencia de Cristo lo condujo al don de su vida9. que se entregó a sí mismo como rescate (antilytron) por todos». Éste es sin duda el origen de la afirmación de la fe primitiva. Esta sangre traduce la realidad onerosa de la muerte de Cristo. esto «le costó caro»: su actitud de servicio lo llevó hasta la muerte. sino con el amor: «Me amó y se entregó a sí mismo por mí» (Gal 2. no hay ningún texto que ofrezca la menor indicación a este propósito. «el buen pastor da su vida por las ovejas» (Jn 10. por metáfora con los sacrificios de la antigua ley. 28). 45 et paraüéles á la lumiére de ¡a'Ancien Testament. 11). 13).. que fue el «rescate» de su generosidad. 11. 18-20). Como 9. Cristo. Substitvtion du chátiment ou prixde la paix? Le don de la vie du Fils de lliomme en Me 10. «Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos» (Jn 15. olvidándose de que es una imagen". IndiKe unos efectos espontáneos de sentido. 28). oro o plata. 45. El término de multitud ("muchos"). porque la imagen es una unidadsensible y concreta que funciona por sí misma dentro de un cuerpo de circunstancias particulares. mientras que en un concepto adecuado todos sus aspectos pueden entrar en el universo lógico de las categorías con que se relaciona. c. se ve inmediatamente que el Nuevo Testamento no puede dar ninguna respuesta a nuestra segunda pregunta: ¿a quién se le pagó ese precio? De hecho. Sin embargo. repetido dos veces. «Habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres [= la esclavitud del pecado]. Esto mismo se dice tres veces en el Nuevo Testamento con el término de rescate. no ya con el servicio. Evidentemente. arreglo que evita la san- lleva a los hombres en lo más hondo de su corazón. sino con su propia sangre. rión extrema para la parte culpable mediante el pago de cierta cantidad Pero se trata allí de una metáfora: si el precio jagado es la muerte del Hijo del hombre. E LAMARCHE. ofrece por ellos el precio más alto. (Mélanges Durrwell). 12). se trata del gesto del Hijo entregándose igualmente hasta dar su vida. 24. Un logion de Jesús. cf. no vaciló en «ponerse a precio». que apela a la práctica del koíer. menos aún es posible pagárselo al Padre en compensación de nada. Orientar la reflexión en este sentido iría en contra del movimiento descendente en el que se inscribe el logion. como una muerte por nuestros pecados. sino en el acto de un sacrificio existencial. En el caso de Jesús este lenguaje nos indica la generosidad de un amor que no se detiene jamás. íe Christ est-il inort pour nous?.

T a m b i é n h a b r á q u e recoger el testimonio d e la liturgia. Era preciso. 358. Si n o . 17. 111. la desobediencia que había sido cometida por medio del madero» 16 . V o l v e m o s a encontrarnos c o n la trilog í a bíblica del p e c a d o . que es el día sexto de la creación. Rasgosubrayado en II. 27). Por tanto. 4) y ama al género humano. 23. 18. por una parte.supra.2: o. 3: o.6)7. rescató la desobediencia del mismo con su obediencia. la m u e r t e y el d e m o n i o . 16. 17. 29. q u e h a r e d u c i d o indebidamente los textos q u e h a b l a n del rescate a l a i d e a d e u n sacrificio compensatorio. es decir.\\i. trasformación liberado- 13. 23. 1: o. P o r q u e el combate de Jesús con el adversario e s una revancha sobre el combate original del Edén en que el demonio había vencido al h o m b r e . III. 365-367. L a afirmación central e s clara: Cristo entabló u n c o m b a t e doloroso e n favor d e l h o m b r e . 23. Ireneo dirá m á s a d e lante q u e destruyó l a muerte 1 5 . figura de Jesús q u e tuvo c o m p a s i ó n del h o m b r e maltratado p o r los b a n d i d o s y curó incluso sus heridas 1 2 .c. cilado inba. es menester que las reglas de la revancha sean las m i s m a s que l a s del primer combate. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 167 en los exégetas y e n los teólogos. en el m a r c o de este v o l u m e n . es decir. y q u e encierra dentro d e sí u n elemento d e sentido q u e h e m o s d e captar. En una correspondencia simbólica de la que tiene el secreto. ¡bid. Los subrayados son míos. D e s p u é s d e recordar la p a r á b o l a del buen samaritano. Ibid.. E L T E S T I M O N I O D E LA TRADICIÓN T r a s el t e m a d e l a iluminación. «era preciso» que el redentor fuera un hombre. 1. soportó el sufrimiento. el d e m o n i o y la muerte. n. encadenó al «fuerte» (cf. 104-106.\. él que es Hijo de Dios.c. con su obediencia e n el madero. El t e x t o se amplía entonces y hace intervenir un dato original: por medio d e la redención Dios tenía que hacer justicia al hombre mismo. el día de la creación y de la desobediencia de Adán: «Recapitulando en sí aquel día. . por otra parte. Tit 3. Orq u e s t a r o n la c o n c e p c i ó n d r a m á t i c a d e l c o m b a t e victorioso d e Cristo con el p e c a d o . citado infra. La redención es para él un aspecto de la recapitulación. Ireneo dirá incluso que Cristo «recapituló. 168169. destruyó y m a t ó al p e c a d o . destruyendo el pecado. q u e m e r e c e ser destacado p o r la claridad y la belleza d e s u s textos. Pues si no hubiera sido un hombre el que venció al adversario del hombre. Esta salvación conduce a la liberación y a la vida18 del hombre. Por eso. IRENEO . Esta e x p o s i c i ó n d e la r e d e n c i ó n e n m a r c a al texto antes citado 1 4 sobre la m e d i a c i ó n . es decir. Cristo dio la salvación al hombre. Ibid. V e n c i ó al «fuerte». liberó & los débiles y otorgó la salvación a la obra modelada por él. p e r o m u c h o m á s limitado d e l o q u e a v e c e s se h a dicho. Haer. 18. es verdaderamente bueno. por la que Cristo recoge a toda la creación y la conduce a su fin. combatiendo por sus padres y redimiendo su desobediencia por su obediencia. 6-7: o. Ibid. el Señor llegó a su pasión la víspera del sábado. a fin de que el pecado fuera matado por un hombre y de este modo el hombre saliera de la muerte» 13. el enemigo no habría sido vencido con toda justicia.J. el que se hace a partir de la muerte» 17 . 168-169. A l hacerlo a s í . d e t e n g á m o n o s e n el testimonio d e Ireneo. poniendo así en paralelismo antinómico el pecado de Adán y la pasión de Jesús.c. Inscribieron hasta tal p u n t o su reflexión e n el m o v i m i e n t o d e la m e d i a c i ó n d e s c e n d e n t e q u e llegaron a preguntarse si el rescate q u e e r a la v i d a m i s m a d e Jesús n o guardaría a l g u n a relación c o n ciertos derechos del d e m o n i o .. Porque luchó y venció. Porque el hombre a quien Cristo dio la salvación es la obra modelada por él. la que le pertenece por origen. no h a b r í a «recapitulación» de la desobediencia. catar al hombre digno de muerte se hiciera lo mismo que éste era. Así pues.. Mt 12..638.626. Todo se inscribe en el amor compasivo y misericordioso de Dios al ser que ha creado. e s decir. Ireneo nos dice que Cristo murió el sexto día de la semana.166 JESUCRISTO.tl. otorgándole así por medio de su pasión el segundo modelado. mezcló y unió al hombre con Dios. un hombre reducido a la esclavitud por el pecado y retenido bajo el poder de la muerte. Porque 'el Señor es compasivo y misericordioso' (Cf. al adversario satánico. como ya hemos dicho. llamar a atestig u a r a t o d o s l o s testigos. Me 3. La redenciones una segunda creación. 14.. por consiguiente. Ibid. el enemigo no habría sido vencido con toda justicia. Ireneo presenta así el combate redentor de Cristo: «Nuestro Señor es ciertamente el único verdadero maestro. Si hubiera sido de o t r o modo. 1.c. era hombre. 15. V e r e m o s adem á s c ó m o el t e m a d e la r e d e n c i ó n fue e v o l u c i o n a n d o en u n sentido m u y distinto a partir d e la E d a d M e d i a El testigo privilegiado: Ireneo y la justicia hecha al hombre C o m o e s imposible. en el que fue modelado el hombre. él que es el Verbo de Dios Padre convertido en Hijo del hombre. Se trataba sin d u d a de u n error. l o s p a d r e s d e la Iglesia leyeron d e m a n e r a preferencial en la Escritura l a afirmación d e la redención. que el que tenía que matar el pecado y res12. 19. Adv.

E s t e texto recoge los m i s m o s t e m a s que el anterior. funda. 104. Tendremos que volver sobre ello. Un hombre se convierte en redentor del hombre. recibiendo por persuasión y no por violencia al que él quería.. opinan lo contrario H. a Adán.c. 23. 22. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 169 r a de la situación del h o m b r e p o r l a obediencia de Jesús. al estilo de la que había dominado sobre nosotros al principio. Por eso. habiéndonos rescatado por su sangre de la manera que convenía al Verbo. "entregándose a sí mismo en rescate" (1 Tim 2.es que no fracase el designio de Dios sobre el hombre. que no abandona al hombre más que por algún tiempo en manos del adversario y viene a tomarlo de nuevo consigo. 1: o. «recapitulando» su obra original. RICHARD .c. ahora estáis cerca gracias a la sangre de Cristo" (Ef 2. \ . 20. Pero este combate es tamben el combate de Dios mismo con el adversario. E n esta c o n c e p c i ó n tan original d e la justicia (diferente de la justicia bíblica. Pero como Dios es invencible y longánime. . Christvs Víctor. o. luego. según lo que dice el apóstol a los Efesios: "En él tenemos la redención adquirida por su sangre. 386-387. o.. o. según la expresión de Aulen. empezó usando la longanimidad. 19. siguiendo el mismo movimiento de pensamiento que viene de Dios y va hacia el hombre: «(El verbo) es perfecto en todo.c. para que Dios no fuese vencidoy no fracasase su obra de arte.c. 23.. devolviendo al hombre la vida que le había arrebatado la muerte. 6) por los que habían sido hechos cautivos. como convenía que Dios lo hiciera. a las potencias maléficas. se apoderó de sus armas y destruyó la muerte.c. Por lo demás. lo que está en juego en nuestra redención.. Esta expresión de la redención por la sangre le recuerda el don que Cristo hizo de sí mismo como rescate. es la libertad de un hombre la que libera a todos los hombres. un punto de vista que había ignorado Aulen20. por así decirlo. 47). con toda justicia fue hecho a su vez cautivo por Dios aquel que había cautivado al hombre. y nos había alienado contra nuestra naturaleza haciéndonos discípulos suyos. invencible. era indispensable que. el Señor salvase a aquel mismo hombre que había hecho a su imagen y semejanza. 1. que no puede por tanto tolerar la victoria de la serpiente sobre el hombre.. siendo poderoso en todo e indefectible en su justicia y respetando esta justicia fue como el Verbo de Dios se volvió contra la misma Apostasía.61 y L. Los subrayados son míos. Ireneo conoce bien los textos bíblicos que hablan de la redención por la sangre. o. no es menos verdad que esta acción de Dios hace intervenir el acto del hombre.. La redención restablece por takto al hombre en una situación de justicia y cede en honor del hombre. la ley con sus mandamientos y decretos" (Ef 2. la remisión d e nuestros pecados" (Ef 1. siendo así que pertenecíamos a Dios por nuestra naturaleza. Haer. Si es verdad que la redención es en esta doctrina un acto «ininterrumpido» de Dios. AULEN. IRENEO. es preciso que la revancha venga del propio vencido. o. O. reconciliándonos consigo mismo por su cuerpo de carne y redimiéndonos con su sangre. rescatando de ella su propio bien no por la violencia. 3. 52: «Ireneo piensa que siempre este rescate es pagado. 17). de la triple victoria de Cristo sobre el adversario a fin d e devolver al h o m b r e la vida. Ibid. Ibid. Pero se guarda mucho de llevar la metáfora demasiado 21. Los subrayados son míos. pues la Apostasía había dominado injustamente sobre nosotros. tras la herida de la serpiente corruptora. AULEN. El hombre n o h a b r í a sido liberado d e verdad.. Como hace injustamente G. el d o m i n i o d e Satanás sobre el h o m b r e es radicalm e n t e injusto. para que al mismo tiempo quedara a salvo la justicia y no pereciera la antigua obra modelada por Dios» . sino por ¡a persuasión. He aquí ahora cómo habla Ireneo del rescate y de la sangre de Cristo. Y también: "Los que antes estabais lejos. D e trás d e su lenguaje mítico. pero también longánime.168 JESUCRISTO.. ya que es a la vez Verbo poderoso y hombre verdadero. En efecto. Esta es la grandeza del drama que encuentra su desenlace en la economía de la recapitulación: «Por tanto. p a r a Ireneo. la muerte y el diablo». así c o m o de la justicia que h a y q u e h a c e r a Dios) no v e m o s n i n g u n a especial relación con Satanás ni e s b o z o a l g u n o de la f a m o s a teoría d e los derechos del d e m o n i o " . por el "segundo Adán" (1 Cor 15. como algo externo. viviendo la misma situación de combate con el adversario. Le mystére de la redemption. 1. No se queda fuera de él. 570. es decir. 14-15). TURNER. Haciéndose hombre. Y e n otra ocasión: "En su carne destruyó la enemistad.c. en toda esta epístola el apóstol atestigua claramente que hemos sido salvados por la c a r n e de nuestro Señor y por su sangre»23. \ .. ¿Será la perspectiva luterana de G. la que le hace minimizar en Ireneo el lugar que éste da al hombre Jesús en nuestra salvación? Pero la óptica es distinta: el sujeto activo de la redención es Dios mismo. 56-57. 13). 610-611.\\\. el Verbo le concede al hombre vencer al que lo había vencido. 14. Jesús le Sauveur. Adv.C.. viniendo a la oveja perdida. aherrojó al "fuerte". Dios habría sido vencido y la malicia de la serpiente se habría impuesto a la voluntad de Dios. ya que tiene su o r i g e n en la violencia y la mentira. la tesis d e Ireneo expresa u n a verdad p r o - y el hombre que había sido hecho cautivo fue liberado de las ataduras de la condenación» 21 .. E n efecto. recapitulando una "economía" tan grande y buscando a su propia obra modelada por él. hubiera perdido la vida sin esperanza de recobrarla y se hubiera visto definitivamente arrojado a la muerte. si el hombre creado por Dios para vivir. los cita incluso abundantemente: «El Señor reconcilió al hombre c o n el Padre.

2. el punto de retorno a la manifestación gloriosa de la mediación ascendente. los que habían anunciado de antemano su venida y cooperado en sus "economías": los justos. El Maligno había sido engañado y llevado a creer que era capaz de vencer a aquel alma. ORÍGENES. no pudo con él (cf. Pues bien. habíamos sido vendidos a él por nuestros pecados. este dossier. grandes obispos del siglo IV. era efectivamente ésta: ¿cómo es que Cristo. que responden a la violencia y a la mentira del tentador. sino con la sangre preciosa del Hijo unigénito. 2: o. La perspectiva dominante es constante en todos ellos. a alguien que reclamó el precio que quiso para devolver la libertad a los que estaban sujetos a él. 26. para llevarles también a ellos la buena nueva de su venida. in episL Rom. Pues el que está con Jesús es más fuerte que la muerte»26. sino por la persuasión. ¿No será entonces al demonio? En efecto. éste nos tenía bajo su poder hasta que. Pero el modo de este rescate no pasa por la violencia. como afirma igualmente san Pablo. pues. Pero aquí se plantea una nueva cuestión: los sucesores de Ireneo no fueron tan reservados como él ante el deseo de saber a quién se entregó el precio del rescate. por tanto. Ibid. 8: PG 13. . al mismo tiempo que una misteriosa anticipación de la resurrección. Bajo esta imagen mítica Ireneo intenta subrayar la universalidad de la victoria de Cristo en la historia La gran objeción. 498. La bajada a los infiernos es el punto extremo de la bajada de Dios al hombre. sin duda hemos sido comprados a alguien que nos tenía como esclavos. entre los que están a merced de la muerte. pueden seguirle. los profetas y los patriarcas»24.170 JESUCRISTO. Comm. El primero insiste en ¿Se pagó el rescate al demonio? Una ilustración más completa de la doctrina patrística de la redención exigiría apelar a otros testigos. 1398B. Por eso Cristo desciende a los infiernos para anunciar la buena nueva a los antiguos. in Mat. Esta persuasión no puede evidentemente referirse al maligno. Entonces Cristo. para volver a su pertenencia original. en particular a los que le precedieron en el tiempo. lí. él reclamó como rescate la sangre de He aquí otro texto no menos característico: «¿Pero a quién dio Cristo su sangre como rescate? Desde luego. como conviene a una obra de la justicia de Dios en favor del hombre. IV. tiene que ser también «protológica» y afectar a la obra modelada por Dios desde su origen. 91 ls. Estos dos textos ilustran muy bien el tema del combate victorioso entablado por Cristo contra el diablo y la muerte. por rescate de nuestra liberación. pudo salvar a la larga serie de generaciones que le precedieron? Si su victoria es escatológica y vale hasta el final de los tiempos. que simboliza aquí al enemigo diabólico. La persuasión es la fuerza ejemplar del amor de Cristo y la fuerza de la verdad. ORÍGENES . del movimiento descendente de la mediación de Cristo. tenía que someterse a una prueba de fuerza superior a la que podía esperar utilizar. creyeron en él todos los que anteriormente habían esperado en él. no a Dios. para un cristiano de su época. Si hemos sido comprados por un precio. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 171 lejos planteándose la cuestión de a quién hubo que pagar el rescate. 13: PG 14.c. que llegó al final de los tiempos. aunque mencionan igualmente el acto sacrificial por el que Jesús se entregó a su Padre. Abramos. 25. Ireneo escribe: «El Señor bajó a los lugares inferiores de la tierra. como Justino. 27. Rom 6. para conseguirla. Esta victoria de Cristo se dirige a todos los hombres. es tan poderoso sobre la muerte que todos los que quieran. Orígenes y los 24. es decir. Recogiendo el texto de la primera carta de Pedro (1 Pe 3. sin que la muerte tenga dominio sobre ellos. el hombre que estaba bajo el poder de la Apostasía fue liberado de ella. Nos encontraremos de nuevo con Ireneo a propósito de este tema de la liberación de nuestra libertad. en efecto. Orígenes es el primer testigo de esta teoría: «Reconoced la verdad de lo que escribe san Pedro: no hemos sido rescatados a precio de plata o de oro corruptible. Hoy se vuelve a encontrar el elemento de verdad que se oculta en un lenguaje eminentemente mítico y se aprecia que las posiciones de los padres eran mucho más matizadas de lo que a veces se ha dicho. Comm. Pues bien. es el demonio el que nos sujetaba. se refiere al hombre y evoca la conversión de su libertad ante el misterio pascual cumplido por el Verbo encarnado. su propio bien. con la que creía haberlo vencido. que es la remisión de los pecados para cuantos creen en él. hecho libre entre los muertos y más fuerte que el poder de la muerte. Es verdad que afirma que el Verbo rescató de la Apostasía. Algunos de ellos llevaron la metáfora hasta desembocar en una teoría con algunas variantes que se ha llamado la de «los derechos del demonio». Por eso la muerte. sin ver que. ¿Qué ha ocurrido exactamente? Esta teoría impresionó lo bastante a los siglos siguientes para contribuir a la inversión de la respuesta y conducir a hablar de un rescate pagado a Dios. se le dio el alma de Jesucristo. 9). 18-19).

es decir. 30. . 18)»27. para ofrecer un señuelo más fácil al que intentaba sacar mayor ventaja en el trato. VIII. el Maligno se ha visto engañado y no ha recibido ningún rescate. la sangre de Cristo. 28. Por eso Dios. ni soportar su aparición si tuviera lugar sin velo. quedara preso en el anzuelo de la di29. in lepist. ORÍGENES. Dios no podía actuar más que según la justicia. No son ya los pobres diablos los que beben una sangre que envenena sus entrañas. 9). G. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 173 el rescate «reclamado» por el diablo. 10: SC 75. que indica el carácter oneroso de la redención y la misteriosa necesidad. (a roneo). Pues bien. habiendo tomado la forma de esclavo. 8). pero buscando sus fallos y sin que la promesa constituya ningún compromiso serio. Lyon-Fourviére. Al mismo tiempo. pues si la hubieran conocido. las cosas no pasaron según el modo de transacción. sino según el modo de combate. En el rescate del hombre. CIRILO DE JERUSA- su pretendida victoria. para mostrar cómo superó Dios con su astucia la acción de Satanás. se ofreció como víctima por el mundo entero. 4. fingió que proponía una transacción comercial. una vez desenmascarada su identidad. Catech. pero con la intención de engañar al demonio. como un pez voraz. LEN. para quien el dominio del demonio era una injusticia. La rédemption. y no les habría ocurrido lo que dice Cristo:"He aquí que el príncipe de este mundo ya está juzgado" (Jn 16. El realismo de esta imagen sigue aludiendo a la derrota de los espíritus malignos en el mismo momento de 27. se ocultó bajo el ropaje de nuestra naturaleza. Maignan.. Por tanto. la sangre de Cristo. al no poder tolerar este elemento de verdad sobre él. para coger al adversario en la trampa: «El poder adverso no podía entrar en contacto con Dios si éste se presentaba sin disimulo. el espíritu abandona su presa y se precipita en las aguas de la muerte. hubo que pagar a alguien un precio. un procedimiento de este género es dejar que el posesor escoja el rescate que desea recibir en pago del que tiene 30 cautivo» . de revivir la confrontación con ese mal en un proceso liberador. «¿Qué rescate tenía que preferir entonces naturalmente el posesor?» ¿No sería el poder sobre aquel «que le superaba en elevación y en grandeza». y no habría destruido su reino. Por tanto. 11) y "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo" (Le 10. DDB. la resurrección demuestra que se le escapó como a la muerte misma. pero bebiendo una sangre demasiado pura y fuerte para ellos. Pero la imagen mítica conocerá su conversión en Agustín. no hace más que plantear la cuestión del rescate pagado al diablo. se encandila al enemigo con la posibilidad de pagarle un rescate. 11: PG 14. El diablo se ha visto totalmente burlado. 44. «Los demonios vistos bajo la forma de espíritus ctónicos. Cf. precipitándose sobre el cebo de h humanidad. trad.Joh. la concepción de Gregorio supone que el demonio tiene un derecho real sobre el hombre. A. De hecho. Pero el segundo texto. que excluye como una evidencia que el precio haya sido pagado a Dios (hay que desechar esta idea). (1000c). Sin embargo. y al hombre: «¿Cómo te llamas? (v. Cttech. ávidos de sangre. se ha corrido la perspectiva respecto a Ireneo. Comm. para el que quiera librarse de un mal. diciendo de manera muy mítica cómo se perdieron los demonios: «Según la voluntad de Dios. AGUSTN . Cristo. Pero es el espíritu el que responde: «Mi nombre es Legión». MARTELET. Estamos así en el orden de la metáfora. En ese combate el demonio perdió la partida. 8) y esa sangre que habían bebido no habría apagado tanto su sed como sus fuerzas. lo mismo que llenará más tarde el esquema de la satisfaccción. son los hombres los que beben la sangre que les da la vida. cuya vida entera está marcada por su dominio sobre los elementos de este mundo para el bien de los hombres? Por eso precisamente el demonio escogió al Salvador como rescate por los prisioneros encerrados en los calabozos déla muerte. GREGOSIODEN ISA. 15. pues no tema la fuerza suficiente para superar aquella prueba. Pero aquí interviene la astucia: en Jesús la divinidad se oculta bajo la envoltura de la humanidad. París 1978. París 1961. que se ha vendido libremente a él: «Puesto que nos habíamos vendido voluntariamente. 65-66. el que por bondad nos buscaba para devolvernos la libertad tenía que concebir no ya un procedimiento tiránico de salvación. No se le dio el alma de Cristo. Prosigue la comparación en un contexto comercial: si hubo compra o rescate. 363. entregando su sangre al príncipe de este mundo según la sabiduría de Dios "que ninguno de los príncipes de este mundo conoció. evitando el camino de la violencia. Rom. Es impresionante en este sentido su Discurso catequético.172 JESUCRISTO.La curación del endemoniado de Gerasa nos da una idea de ello: Jesús le dice al espíritu inmundo: «Sal de este hombre» (Me 5.ñdei 22. También en las transacciones para obtener la liberación de un rehén. Ese es el dato antropológico que aquí se oculta. no habrían crucificado al Señor de la gloria" (1 Cor 2. que habla esta vez de los hombres: «Los que habían derramado su sangre al perseguirlo. todos los hombres que deseen seguir a Cristo pueden también escapar de la muerte. sino un procedimiento conforme con la justicia. fue vencido por uno más fuerte que él. Otro texto de Orígenes describe esta misma victoria con la metáfora de la sangre. es decir. la han bebido al creer»29. 12. Comm. Cerf. de manera que el demonio. inepist. Así pues. Gregorio de Nisa recoge en el siglo IV esta misma idea. han sido destruidos por aquel de quien creían sacar una vida nueva»28. bapt.

Y así plugo a Dios. sino con su justicia.. no encontrando en él nada digno de muerte. hipótesis grotesca... GREGORIODE NACIANZO. Pero y a desde l a é p o c a patrística se criticó vigorosamente el aspecto comercial y jurídico d e l a teoría de los derechos del d e m o n i o : «El que fue vendido. 35. 14. n o c o m o destinatario d e u n p r e c i o exigido. ¿Acaso el diablo considera la sangre de Cristo como el precio de compra del hombre? ¡Qué inmensa y blasfema locura!» 34 . Por tanto. c o n t e m p o r á n e o d e su h o m ó n i m o d e N i s a . P e r o t a m b i é n excluye q u e s e pagara a D i o s . . G r e g o r i o rechaza formalmente q u e el rescate se p a g a s e al diablo. no por el poder. El e s q u e m a director sigue siendo 34. q u e se creerá obligada a reaccionar contra u n a teoría tenida por grosera. 27: PG 11. con el pretexto de ofrecerle un salario de su tiranía tan sobreabundante que debería en adelante en justicia ahorrarnos a nosotros mismos? Y si es al Padre. Pero l o esencial e s la victoria liberadora de la justicia de Cristo. Esto se llama ser justificados por la sangre de Cristo (Rom 5. sino por la justicia de Dios. 1756-1757. No es él el que nos tenía cautivos. Dios mismo será el vendedor. G r e g o r i o de N a c i a n z o . 735-743. triunfando del tirano con su poder» 35 . Agustín legará igualmente a la Edad M e d i a l a doctrina del « a b u s o d e p o d e r del d e m o n i o » : «La justicia divina entregó el humano linaje a la tiranía de Lucifer a causa del pecado del primer hombre.69. El t e x t o de G r e g o r i o hace intervenir a l P a d r e de Jesús. I g u a l m e n t e . S e hablará entonces d e u n a «cierta forma d e justicia» o d e u n a concesión p o r parte d e Dios. P o r otra parte d a u n m a l ejemplo a l a teología posterior. Ibid. justo que los deudores. lo cual pondría a Dios e n l a p o sición de u n posesor injusto. habiendo hecho la vida su morada en la muerte. sean libres cuando ponen su fe en aquel a quien sin tener culpa dio muerte afrentosa. a ejemplo d e l adversario. o.. m á s fuerte q u e la injusticia que se atreve a matar al justo. pero c o n s e r v a n d o s u s presupuestos. P a r a J u a n C r i s ó s t o m o .. el que ha renunciado así a la envidia y a toda clase de mal será justo.. Es verdad que se dice que el Padre recibe. Para A g u s t í n l a esclavitud d e la h u m a n i d a d bajo el p o d e r d e l dem o n i o e s u n a especie de c o n c e s i ó n d e D i o s al m i s m o t i e m p o q u e u n justo castigo d e l pecado. Esta teoría n o e s c o m p l e t a m e n t e coherente consigo misma.. sin embargo l e mató. esa noble y preciosa sangre de un Dios hecho nuestro sacerdote y nuestra víctima?. Si es al demonio. 9)»33. ¡qué injuria! ¿Cómo suponer que va a recibir n o solamente un rescate de Dios. JUAN CRISÓSTOMO . ¿Cuál es la justicia que venció a Satanás? La justicia de Cristo.. 653ab. Es. B a j o estos d o s a s p e c t o s p l a n t e a u n p r o b l e m a « m o r a l » : D i o s caería e n la torpeza d e u n pacto c o n el m a l i g n o . Pero sería más verdadero decir que los hombres que se entregaron a sí mismos por sus pecados han sido liberados por la misericordia de Dios. L a victoria se describe aquí e n términos d e justicia y d e justificación d e los h o m b r e s e n u n sentido paulino. Esta interpretación m a n e j a entonces la comparación de u n a m a n e r a m á s p e l i g r o s a q u e e n O r í g e n e s . 372. habiendo venido la luz a brillar en las tinieblas. y se convertiría. por él encadenados. Dial. 16.. 1. no con la potencia de su brazo. 33. A c o n t i n u a c i ó n l a teoría « s e afinará» d a n d o lugar a lo q u e se h a l l a m a d o « e l e s q u e m a j u r í d i c o del rescate». Fue el demonio debelado. se vería desaparecer lo que se opone a la luz y a la vida» 31 . 32. 17.. En cuanto al modo como el hombre ha sido entregado al poder de Satanás. sino solamente por su justa permisión. Esta reacción del sentido c o m ú n c r i s t i a n o fue d e s g r a c i a d a m e n t e o l v i d a d a a c o n t i n u a ción. DeTrínitateXIII. vencer a Luzbel. P o r otra parte G r e g o r i o r e c u e r d a que D i o s rechazó el sacrificio d e Isaac. Así. Joh.. sino c o m o el q u e t o m a la iniciativa d e l i b e r a r n o s por m e d i o de s u Hijo. ¿dices que es Cristo? —escribe un autor anónimo en un texto atribuido por mucho tiempo a Orígenes—.. 18: Obras V. no se ha de entender cual si fuera por un acto positivo o una orden de Dios. y a q u e c o m i e n z a c o n la idea d e la justicia d e u n trato comercial q u e respeta y a c a b a c o n u n e n g a ñ o . Ps. el d e m o n i o h a i d o m á s allá d e s u s propios derechos llevando a J e s ú s a la muerte. pero fue sin que él lo pidiese o estuviera en la necesidad. 24: o. AGUSTÍN . c. c. pues. sino por la economía de nuestra redención y porque era preciso que el hombre fuera santificado por la humanidad de Dios. ¿Quién era el vendedor? ¿Has pensado en la fábula que dice que el que vende y el que compra son hermanos? Si el diablo que es malo vendió algo al que es bueno.. 13. 67. y a q u e parece olvidar q u e se trata d e u n a metáfora. ¡erecta ñde.174 JESUCRISTO. y que él mismo nos llevase hacia sí por su Hijo mediador. reacciona enérgicamente c o n t r a l a idea de u n rescate p a g a d o al d e m o n i o : «¿A quién y por qué se pagó esa sangre derramada por nosotros.Oral 45: PG 36. N o p u e d e haber u n contrato de justicia entre D i o s y el d e m o n i o . 31. 2: PG 59. Hom in evang. ADAMANTIUS. e n mentiroso y t r a m p o s o c o m o él. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 175 vinidad. y a q u e J e s ú s n o e r a culpable de p e c a d o a l g u n o ni tenía p o r q u é someterse a la muerte 3 2 . para arrancar al hombre del poder de Satanás. ¿Cómo fue derrotado? Porque.. 12. sino a Dios mismo como rescate.. pregunto cómo es posible esto.

EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 177 el de la mediación descendente y el del triunfo de Cristo sobre la tiranía del demonio. 6-11. El texto característico del día y de la semana. en el curso de la cual Cristo tuvo que arrancarnos del poder del pecado. ejemplo simbólico del amor de Jesús que «llega hasta el extremo» por sus hermanos. El viernes santo concentra nuestra atención en la celebración de la pasión. ni respecto a Dios. 351-352. Esta fuerza del pecado viene misteriosamente de más alia de nuestro mundo. tiene un valor escatológico. Nos encontramos aquí en el movimiento descendente. Por consiguiente. Cf. que desencadenaba contra él toda su violencia y su injusticia hasta quitarle la vida. la del misterio pascual. su espíritu sigue siendo el mismo y sigue trasmitiendo hasta nosotros textos muy antiguos. El tema descendente del combate victorioso de Cristo está lleno de densidad en sus textos. lex credendi». conoce también el tema ascendente del sacrificio. No se lleva consigo ningún rescate en cambio por la liberación de los hombres. no será inútil confortar estas ideas tradicionales de la redención con la manera no menos tradicional que habla de ella la liturgia latina. los anuncios proféticos del Antiguo Testamento (en particular la profecía del siervo doliente de Is 53) y los textos apostólicos que constituyen el esqueleto de la interpretación bíblica del misterio de Cristo. después de leer el relato del lavatorio de los pies. al que responde el movimiento de subida gloriosa que desemboca en su consagración como Señor. particularmente en las plegarias eucarísticas36. el jueves santo. En estas teorías a veces poco afortunadas y frecuentemente equívocas. En ella no hay nada que evoque la idea de justicia hecha por el 36. también se evoca el aspecto ascendente de la mediación. al menos en su forma oficial.176 JESUCRISTO. Apunta igualmente la idea de sacrificio con la mención de Cristo convertido en «nuestro sacerdote y nuestra víctima». del único sacrificio. Muchos de ellos han sufrido la influencia de la teología y de la predicación de los tiempos modernos. pero en un movimiento de gratuidad. donde se describe el doble movimiento de Cristo en su misterio pascual: movimiento de descenso y de «kénosis». A través de las evoluciones y de las reformas periódicas. El espíritu de la liturgia «Lex orandi. más allá de las apariencias. el demonio no recibe nada en definitiva. que da así el sentido de la muerte que arrostra libremente y hace de su persona y de su existencia un don por nosotros. La liturgia recuerda adenás que se trata de un sacrificio. en la que se enfrenta amorosamente con los judíos y los paganos coaligados para darle muerte. como nos dice el Génesis al hablar de la serpiente y san Pablo (Rom 5. o el elemento de verdad que traducen en un lenguaje mítico. Este combate. actualizado y hecho presente a través de los tiempos gracias a la institución de la eucaristía. constituye una especie de pecado del mundo y se manifiesta a través del compromiso de las libertades humanas: su cima está en el acto por el que Jesús fue llevado a la muerte. Baste evocar brevemente la liturgia de la semana santa. en la obediencia hasta la muerte en la cruz. en el que está en juego la suerte de la humanidad. Sus celebraciones del misterio pascual se inscriben en el doble movimiento de la mediación. que constituye su hilo conductor y su «leyenda» (en el sentido de la fórmula que dice al pie de una imagen lo que ésta representa) es el himno de Filipenses 2. Como da su vida por nosotros. 23-26). el momento de la victoria de la santa libertad de Cristo sobre las libertades pecadoras. La enseñanza negativa de estas teorías radica en que nos recuerdan que la redención no se inscribe ni mucho menos en un esquema jurídico. Muy distinto es lo que ocurre en los textos de diversas devociones. la regla de la oración es una regla de fe. ni respecto al demonio. Por tanto. Su enseñanza positiva. la ventaja de estas teorías consiste en que no separan nunca la cruz de la resurrección y ven en la cruz misma. es la del carácter oneroso de nuestra redención. sin ninguna idea de justicia que haya que cumplir con Dios. También es verdad que el Padre aparece como «receptor». ínfi-j. que merecerían un análisis particular. El domingo de Ramos relaciona el triunfo de Jesús bajo las palmas en el momento de su entrada en Jerusalén con el relato de su pasión. para hacer meditar a los fieles el sentido del acontecimiento cuya memoria están celebrando. que hace pasar a Jesús de este mundo a su Padre. pero somos nosotros a los que él ha recibido una vez que hemos sido liberados y llevados a él por su Hijo. La celebración solemne de la Cena. particularmente de los via-crucis. Durante toda la semana los responsos del Oficio y de la liturgia eucarística glosarán estos versículos. puede darnos su cuerpo y su sangre como alimento y bebida. Finalmente. Está evidentemente dominada por la lectura de los grandes textos bíblicos: los cuatro relatos de la pasión. 12). . Se insiste en la iniciativa de Jesús. Pero ignora por completo el tema de la satisfacción penal. evoca la primera comida pascual de la ley antigua y recuerda la institución de la eucaristía (1 Cor 11.

salvó la tierra! Dolido mi Señor por el fracaso de Adán. Se abre con el oficio de la luz. es a la vez la celebración de Cristo luz y de Cristo glorioso. típica aprobada por la Conferencia episcopal española. otro árbol señaló. que hasido borrado por la muerte de Cristo. Se lee la pasión según san J u a n . q u e e n u m e r a n t o d o lo q u e D i o s h a h e c h o p o r su p u e b l o d e s d e los o r í g e n e s h a s t a el c a m i n o h a c i a el Calvario d e J e s ú s . ¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida empieza con un peso tal dulce en su corteza! (Antífona del Himno) ¡Cantemos la nobleza de esta guerra. Por el madero ha venido la alegría al mundo entero» (Antífona) ¡Oh cruz fiel.CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 178 JESUCRISTO. París 1950. ¿qué te he hecho? ¿en qué te he ofendido? ¡Respóndeme!» El q u e habla es ante todo el P a d r e . árbol único en nobleza! Jamás el bosque dio mejor tributo en hoja. el triunfo de la sangre y del madero. o p o n i e n d o e s t a larga serie d e beneficios al r e c h a z o del p u e b l o . Le mystére pascai. «Tu cruz adoramos. llegando finalmente a la crucifixión d e Jesús. establece un paralelismo entre las dos victorias de la luz sobre las tinieblas: el paso del mar Rojo y la noche de la resurrección. pero también misericordia. Cerf. árbol d e vida. entregaste al Hijo! Necesario fue el pecado de Adán. 38. 342. y luego el m i s m o J e s ú s . sacrificado en cruz. 37. El cántico sugiere cuáles p u d i e r o n ser los sentimientos del P a d r e ante el sufrimiento d e su Hijo: dolor. y tu santa resurrección alabamos y glorificamos. en el que el cirio pascual. 1978. q u e e n v i ó a los profetas y a su Hijo. que en trance de Cordero. de ñor humana. El cántico del Exultet. y un Redentor. V i e n e a continuación la veneración s o l e m n e d e la cruz. 267-271. q u e asocia la cruz a la resurrección hasta tal p u n t o q u e la s e g u n d a hace y a de la p r i m e r a u n triunfo. Coed. simboliza la luz del resucitado. Distribuye m u y c e r t e r a m e n t e las responsabilidades del d r a m a entre los tres actores. rotas las cadenas de la muerte. ¿De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sido rescatados? ¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¡Qué incomparable ternura y caridad! Para rescatar al esclavo. que reparase el daño paso a paso. H e aquí alg u n o s extractos q u e desarrollan el t e m a del c o m b a t e redentor y victorioso. Cristo asciende victorioso del abismo. a su falta d e fe y a su p e c a d o . P o r q u e «el verdadero culto d e la cruz e s inseparable del d e la r e - En plenitud de vida y de sendero dio el paso hacia la muerte porque él quiso. sometido a las crueldades d e la pasión. litúrgicos. BOUYER. entrando en la iglesia e iluminándola progresivamente. Señor. gran eucaristía de la luz que se remonta a los antiguos sacraméntanos. El oficio del sábado santo. presentada c o m o el árbol d e la salvación. Y así dijo el Señor: ¡Vuelva la Vida y que Amor redima la condena! La gracia está en el fondo de la pena y la salud naciendo de la herida. Misal Romano. U n estribillo c o n m o v e d o r pone r i t m o a este cántico: «Pueblo mío. Mirad de par en par el paraíso abierto por la fuerza de un Cordero» 38 . . EL ÚNICO MEDIADOR 179 Hijo al Padre ni u n a p e n a impuesta p o r el Padre al Hijo. ahora el de la Vigilia pascual. o r e p r o c h e s d i v i n o s . en flor y en fruto. q u e t o m a ante el acontecimiento u n a óptica contemplativa y permite v e r m á s allá del horror d e la crucifixión la manifestación d e la g l o r i a d e D i o s en Jesucristo. «Ésta es la noche en que. L a oración universal hace brotar en todas las situaciones d e los h o m b r e s y de la Iglesia la fecundidad d e la redención. L. D u r a n t e e s t a adoración se cantan igualmente los «improperios». fuente de gozo p a r a el m u n d o : «Mirad el árbol de la cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo» Hasta hace p o c o l a procesión d e la cruz iba a c o m p a ñ a d a del h i m n o de san Fortunato (siglo V I ) . Ed. que mordió muerte en la manzana.

e s t á n a h o r a r e c o n c i l i a d o s y e s t a b l e c e n d e n u e v o u n a alianza. quedó el hombre sometido a la servidumbre del diablo. da a los c a t e c ú m e n o s y recuerda a los bautizados su entrada en el misterio de la muerte y la resurrección. 41. que asocia el simbolismo del a g u a al de la luz. redención definitiva. c u a n d o reflexiona sobre el término de redención y sobre la metáfora subyacente. Ésta es la noche en que estaba escrito: "Será la noche clara como el día. El p u n t o d e vista descendente de la redención perd u r a t o d a v í a en A n s e l m o de C a n t o r b e r y c o m o u n a herencia patrística q u e resulta n a t u r a l .. la satisfacción. c. s i n o a D i o s . D i o s y los h o m b r e s . q u e busca siempre su aplicación. por el cual quedamos libres de una y otra obligación.4. p o r u n lado. 475-485. corp: o. la idea n u e v a de otra cautividad respecto a la justicia de D i o s q u e hay que satisfacer: «De dos maneras estaba el hombre obligado por el pecado: primero. en la h e r m o s a secuencia Victimae paschali laudes: «A la víctima pascual. El p u n t o de vista ascendente es y a preponderante. III.. n o respecto al diablo: «pues n o al diablo. p e r o n o está y a en el c o r a z ó n d e su p r o p i a reflex i ó n .. art.ad3:o. BAC. finalmente. reina ahora» 40 .483. a través de las diversas redenciones realizadas por D i o s . por el reato de la pena con que el hombre queda obligado según la divina justicia. 1-4: en Suma Teológica XII.i. v u e l v e sobre el tema del c o m b a t e victorioso del cordero pascual. Muerte y vida se enfrentaron en un duelo prodigioso. El lirismo del autor. TOMASDE AQUINO. Lo m i s m o o c u r r e en santo T o m á s . Y en san Pedro (2 Pe 2. al lado de l a perspectiva antigua de la liberación d e la esclavitud del p e c a d o . en s i n ó n i m o de salvac i ó n en g e n e r a l . sino dando lo que es más. que h a c e entrar a nuestra salvación en sus designios. 71. d e s d e el siglo IV. La metáfora del precio q u e pagar. cristianos. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 181 ¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!. Este texto n o s h a c e palpar concretamente el gran giro que dio la t e ología de l a redención: las cosas empiezan a bascular en un sentido a s c e n d e n t e frente a l a p e r s p e c t i v a d e s c e n d e n t e . el Cristo inocente ha reconciliado al hombre pecador con el Padre. q. Murió el Dueño de la vida. hasta la resurrección. ofreced el sacrificio de alabanza. c.. 19). entregándose a sí mismo por nosotros. con una a u d a c i a increíble.. Pero todavía resulta m á s significativo v e r c ó m o santo T o m á s introduce en la m i s m a categoría d e r e d e n c i ó n . litúrgica. "quien comete el pecado es siervo del pecado". Ibida. la Iglesia v e n e r a en septiembre la cruz gloriosa de Cristo c o n su orgullo p l e n a m e n t e p a u l i n o : «Regnavit a ligno Deus: ¡Dios reinó desde la cruz!» blico y pafrístico p a r a c o n v e r t i r s e . viviendo. lo m i s m o q u e la c o l u m n a de fuego había permitido en otro tiemp o al p u e b l o h e b r e o e s c a p a r d e la esclavitud d e E g i p t o . De este modo se dice que la pasión de Cristo es nuestra redención» 42 . .. Pero se fue distanciando c a d a v e z m á s de su sentido bí39. fue su pasión algo a modo de precio. 48. llega a p r o c l a m a r necesario y bienav e n t u r a d o u n p e c a d o que ha p e r m i t i d o tal Redentor. había d e ser p a g a d o el rescate» 4 3 .180 JESUCRISTO. Ma- drid 1955. Pues. El cordero ha rescatado a las ovejas. Trad. 42. P e r o se requería la redención del h o m b r e e n justicia respecto a D i o s .. e n sinónimo d e satisfacción en u n a perspectiva a s c e n d e n t e . L a liturgia de la misa del d í a d e pascua. Pues como la pasión de Cristo fue satisfacción suficiente y sobreabundante por el pecado y por el reato de la pena del pecado del género humano. e n u m e r a el m é r i t o .. Cristo satisfizo. T o d o el misterio se refiere a la iniciativa y a l a « c o n d e s c e n d e n c i a » de D i o s . 34). S. "cada uno es siervo de aquel que le venció". 43. F i n a l m e n t e . se traspasa del diab l o a D i o s . y por t a n t o .485. induciéndole a pecar. y a q u e las interpretaciones antiguas le p a r e c e n insuficientes. por la servidumbre del pecado. Preguntándose sobre las diversas m a n e r a s con que l a p a s i ó n de Cristo realiza n u e s t r a salvación.Segundo. el sacrificio y finalmente la redenc i ó n " . la noche iluminada por mi gozo!" (Sal 138 [139] 12-11» 39 L a redención es la victoria d e Cristo luz sobre las tinieblas del p e c a d o . El cielo y la tierra. la categoría dominante será desde a h o r a Evolución ulterior de la categoría de redención El t é r m i n o de r e d e n c i ó n siguió siendo u n a categoría principal de la soteriología. L a larga liturgia de la palabra que sigue a la celebración de la luz v a desarrollando ante los creyentes las grandes etapas de la historia d e la salvación. no entregando dinero o cosa semejante.a. Santo T o m á s e x p l i c a l u e g o c o n claridad q u e debido al p e c a d o el h o m b r e estaba en d e u d a tanto c o n e l diablo c o m o con D i o s . como el diablo venció al hombre. En o t r a s palabras. 7tód. pues según se lee en san Juan (18. desde la creación. 40... La liturgia bautismal.280-282. Ibid.

y hasta la filosofía. una purificación de la teología. nos llegan a manipular. Les créatures invisibles: anges et démoiis. RECUPERACIÓN CONTEMPORÁNEA DE LA REDENCIÓN Una reevaluación doctrinal Este juicio no es compartido hoy por muchos autores.. es decir «mensajeros». como un corolario o como una simple confirmación. RiviERE. Droguet-Ardant. siendo así que son ante todo y sobre todo un sin-sentido. 5. de un más allá incomprensible: nos superan y desbordan. Hemos visto anteriormente que la renovación de la soteriología contemporánea consiste en la valoración de la perspectiva descendente. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 183 cada vez más la satisfacción. J. DE LUBAC . a pesar del testimonio evidente de la liturgia. 12)? En el Credo confesamos que Dios es el «creador del cielo y de la tierra. El misterio de lo sobrenatural. En el campo del mundo donde Dios había sembrado buen grano. el enemigo ni. 45. extremando el pensamiento de san Anselmo. Veinte años más tarde. ¿cómo negar la experiencia que todos tenemos de la presencia entre nosotros del mal y del pecado? Más aún. ¿No sugiere san Pablo que por la falta de un hombre la fuerza del pecado rompió una especie de dique. Se vio en ella una espiritualización. para entrar en el mundo con todo su cortejo de sufrimientos y de perdiciones (Rom 5. cuya soteriología se movía en categorías superficiales» 44 . De ahí el carácter opaco y en gran parte ininteligible de todo lo que tiene que ver con el adversario del hombre. Comprender el pecado. La creación es abundante y sobreabundante. a pesar de su unilateralismo. POUSSET. paroles de'Eglise. . Le dogme de la rédemption au debut du Moyen-Age. se nos escapa en gran parte..4. Barcelona 1970. aunque a su vez no exenta en ocasiones de parcialidad. La Biblia nos muestra así a un Dios rodeado de criaturas espirituales. Parole defoi. presencia original del Maligno ante el hombre todavía inocente. Nos habla también de la serpiente tentadora (Gen 3). Pero la teología contemporánea tiene que guardarse de imitar a los que la precedieron. 38. llamadas ángeles. el mal y el «Maligno» es en cierto modo darles un estatuto en el orden de las cosas y justificarlos ante la razón. Vrin. Ya en 1965 indicaba el padre de Lubac: «He aquí que de diversas partes se nos invita. 34.. tal como las definen esas mismas ciencias» 46 . Esta inversión fue proclamada como un progreso durante largo tiempo. algo que no se explica. no sin razón. se dice. pero justa lección dada a nuestra moderna suficiencia» 45 . hacia el punto de vista de la satisfacción se soldó con la pérdida de una doctrina rica de sentido y con el olvido de la solidaridad entre la muerte y la resurrección de Cristo. Pero ¿dónde está la línea de demarcación en este terreno? Inevitablemente surge una cuestión en nuestra mente: ¿a qué realidad se refiere este lenguaje? ¿Existe el demonio? ¿Es un ser personal? Son otras tantas cuestiones que no encuentran respuestas claras. del diablo que se enfrenta a Jesús (Mt 4. de todo lo visible e invisible? Esto significa que «las energías de la creación no están encerradas dentro de los límites que las concepciones propias de las ciencias. nos arrastran en su locura. había eliminado sin razón. En vez de ser glorificada como una victoria y una liberación. S ES BOUE. asignan a la experiencia humana en el espacio y en el tiempo. Aulen es un testigo característico de este nuevo giro. volver a los valiosos y tan profundos testimonios de la antigüedad cristiana. una superación del arcaísmo «que todavía subsistía en los padres. el lugar principal que jamás hubiese tenido que perder. Le 4.. GILSON ct B. sustituyendo un olvido por otro y silenciando el verdadero alcance de la mediación ascendente. «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8. primero en la edad media y luego en los tiempos modernos. E. ya que le sirven en su comunicación con nosotros. 46. en nuestros tratados de la redención. a revisar este proceso. ¿Es esto verdad? Ser y no-ser del demonio He mencionado varias veces en este capítulo el carácter mítico de ciertas representaciones patrísticas. 8) y de los demonios expulsados por Jesús (Me 1. Hace falta hallar de nuevo la idea de la victoria de Cristo y devolver a la resurrección de Cristo. 44) que desencadena toda su violencia contra Cristo. Hace falta. Ante ese hecho la resurrección no se presenta ya como el centro del kerigma. Limoges 1980. París 1934. Sin embargo. si se tiene en cuenta que además de atravesar nuestras vidas y de comprometer nuestra responsabilidad. Pero no es el único. Estela. ya que el misterio negativo del mal es de los más oscuros. El giro cada vez más unilateral de la soteriología. Severa. 44. H. en G. sino como una consecuencia. que un "desarrollo" unilateral.) Pero rechaza siempre el dualismo que opondría un principio absoluto del mal a Dios en un combate eterno. vienen de más lejos que nuestra humanidad. este juicio se ve plenamente confirmado. 2). 85. del adversario (1 Pe 5.182 JESUCRISTO. la muerte de Cristo fue comprendida como una satisfacción penal.

De este modo la libertad de los ángeles puede concebirse como el sí o el noque se dicen una vez por todas. sino una em- Una teología de la cruz y de la resurrección El tema de la redención. A la cuestión que no podemos contener: «¿Por qué nuestra salvación pasa por esta muerte sangrienta?». Aquí comienzan las ilusiones más comunes. que es una no-definición.. de violencia y de injusticia»..184 JESUCRISTO. Nos hace comprender la dimensión escatológica del combate entablado por Jesús contra esa fuerza de muerte. escándalo de la traición del discípulo y del abandono de los amigos: escándalo finalmente del silencio de Dios que «abandona» así a su Hijo en manos de unas libertades pecadoras. lo personaliza. el Crucificado» (Mt 28. son lo que son por un acto único de su libertad. la muerte del hombre crucificado. Esta revelación es cruel y se comprende que los destinatarios de la predicación primitiva tuvieran el corazón «compungido» (Hech 2. es en virtud del uso de su libertad. Sí o no a Dios: ángeles o demonios. Es posible releer hoy esta teología con una simple trasposición. Porque no tenemos derecho a subestimar los sufrimientos de Jesús. porque es el acto que lo destruye todo y se destruye a sí mismo. combate oneroso pero victorioso de Cristo. Esta teología no suaviza el combate que condujo a Jesús a la muerte. aunque constituyan un secreto que siempre se nos escapará. ya que sus metáforas nos siguen hablando. puesto que le hace participar de la vida y de la inteligencia de Aquel que es el principio de todo ser. Representan también todos los sufrimientos de la humanidad de la que Jesús quiso hacerse solidario hasta tomarlos sobre sí. Esta definición de Satanás. que venció aparentemente por unos instantes en la muerte de Jesús. La salvación cristiana pasa eternamente por el escándalo de la cruz: escándalo del justo. propuesta como misterio de salvación. El no a Dios destruye. sin tener que crecer en la duración. Pousset—. 37) cuando se les hablaba de ese Jesús que habían crucificado. riores el uno al otro. Como los ángeles. Pero es siempre una teología de la cruz luminosa y gloriosa. el resucitado sigue siendo «Jesús. y también es un engaño replicar que no es ciertamente un ser personal. como si se tratase sólo de un breve paso finalmente olvidado por la resurrección. ni la theologia crucisa la theologia gloriae. Nos dice por qué la obra del adversario es la muerte del hombre y su esclavitud en los vínculos del pecado. ni tomarlos como beneficios o pérdidas de poca importancia. habría que comprender ante todo que el sí a Dios construye al que lo dice (también nosotros experimentamos esto). morales. Pues bien. si se han hecho malos. Debemos conservar su valor simbólico y real: nos dicen el «valor» con que nos apreciaba el amor de Dios y de su Cristo. cuya existencia es considerada como insoportable por los malvados. No tenemos ni que aislarlos del contexto de la misión de Jesús. 5). Esto es lo que el pecado ha hecho de Cristo y esto es loque intenta hacer de los hombres a lo largo de toda la historia. Pero debemos considerar igualmente el libre compromiso de Jesús. Es un ser que no se sostiene. para concentrar en ellos una mirada morbosa o buscar comparaciones cuantitativas. espirituales. es un engaño preguntar si Satanás es una persona.. Por tanto. por decisiones parciales y sucesivas. que hacemos simplemente preceder por el signo «+» o «—».. escándalo del proyecto de vida que cae ante el proyecto de muerte. constituye una verdadera teología de la cruz. Es también éste el lenguaje del amor. que no opone el viernes santo al día de pascua. se nos respondió con la cruz de Cristo: «Porque el poder del pecado que atenaza a los hombres e s fuerza de muerte. escándalo del amor que sucumbe bajo los golpes del odio. es un escándalo que resiste y se renueva en todas las generaciones. Ibid. 24-30). Para ella los dos momentos del misterio son inte- 47. los demonios son criaturas de Dios. nos hace captar la verdad de las representaciones que llamamos «míticas» en las Escrituras y en los padres. pero que fue definitivamente vencida por la fuerza del amor y de la vida resucitada. Pero la oposición a Dios de los ángeles caídos los pone en una situación paradójica: «Si unos seres han sido creados así ante la faz de Dios —escribe E. el crucificado es ya el Señor. cuando se abandonan a él. hace perder la unidad interna y la coherencia sin las que una persona no puede ser realmente ella misma. Como un loco que se afirmase matando a todo el mundo y acabara matándose a sí mismo» . En este sentido la cruz nos devuelve la imagen de nuestro propio pecado en su resultado último. 85-86. Es su forma más tradicional. de toda sabiduría. Pensamos el sí o el no como dos actos idénticos. Sí. físicos. cuya misión le hace enfrentarse con el mal en su propio terreno. . y cuál fue el «precio» de nuestra salvación. desprendiéndola de sus excrescencias mitológicas. hastael punto de recibir sobre sí mismo la violencia concentrada El perdónno es un toque de varita mágica. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: LA REDENCIÓN 185 ha venido a sembrar cizaña (Mt 13. de toda verdad. Este acto debe pensarse a la vez como un instante y como una permanencia. El tema del combate doloroso nos dice también con claridad dónde están las responsabilidades y de dónde viene la misteriosa «necesidad» de esta muerte..

en donde se revela como el viviente eterno. En ese combate. Se trata de algo paradójico. Es verdad que el término «rescate» encuentra hoy mayores dificultades para movilizar la afectividad de la fe. 55. Mcssianísmc de Jesús eí discrétion de Dieu. El trabajo de la redención en la historia Si esto es así. JUSTINO. pues. ¿No es una apuesta atrevida apostar la vida por la salvación venida de Cristo. Essai sur la limite de h chrístologie. del bien sobre el mal.186 JESUCRISTO. de la verdad sobre el error. El acto por el que Jesús dio su vida como «rescate» a la muerte es aquel por el que nos libera del pecado y de la muerte. Porque la victoria de Jesús en su muerte es la victoria de una libertad amorosa sobre unas libertades pecadoras. 17-18). nuestro protector (go'el). DUQUOC. en un tiempo de una 48. porque yo me desprendo de mi vida para recobrarla de nuevo. antes bien lo entregó por todos nosotros» (Rom 8. el Padre está siempre al lado del Hijo. o por lo menos proclama la justicia de Jesús (Le 23. para abrir una separación liberadora entre el uno y el otro. de la fe y de la esperanza? Es todo el problema de la «violencia continuada» después del cumplimiento pascual y del don del Espíritu. es decir. el mal parece siempre triunfar y tener la última palabra. sino amigos (cf. Es verdad que perdió la vida. El carácter absurdo y el sin-sentido rodean siempre como un mar inmenso a los islotes de sentido y de amor donde plantamos una tienda frágil. 244. ¿dónde está tu aguijón?» (1 Cor 15. este combate victorioso es una liberación y una adquisición. Es la cualidad del amor.1. Por eso dedicaremos el próximo capítulo a Cristo li- berador. 47). encontrándose con la contradicción absoluta. de la justicia y de la obediencia al Padre que mostró Jesús ante sus adversarios. manifiesta su omnipotencia. amando y juzgando como él. Jesús reina sobre el madero. Ni lo es tampoco la intensidad de los sufrimientos de Jesús. La cruz cambia entonces de sentido: el cadalso se convierte en trofeo. positivamente es una adquisición nuestra por parte de Dios. de la violencia. en una palabra. ¿dónde está tu victoria? Muerte. Pero el amor con que dio su vida es más grande que la violencia de quienes se la arrebataron: «El Padre me ama. de la injusticia. 39). 6) y al pie de la muerte es lícito decir con Pablo: «Muerte. " el discípulo amado ve en el signo del agua y de la sangre que Y brotaron del costado de Jesús un testimonio para la fe. Así. Porque no es evidentemente la ejecución del condenado lo que tiene un valor salvífico. aceptó de antemano ser la víctima del pecado. El centurión que presidía la ejecución confiesa su fe (Me 15. «Porque el amor es fuerte como la muerte» (Cant 8. da la vida. nuestro Creador y Salvador. del amor sobre la fuerza ciega. Jn 15. por la victoria del sentido sobre el sin-sentido. de la felicidad sobre el sufrimiento. Pero esta liberación no tiene sólo un aspecto negativo. tendremos que volver sobre ello. 8 y Os 13. para condenar el pecado sin condenar al pecador. 31. puesto que «abre la era mesiánica sin exorcizar la violencia históri49 ca» . EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO VENCEDOR: 1A REDENCIÓN 187 presa de conversión. término más en consonancia con nuestro vocabulario habitual. siempre dispuesta a verse aplastada Continuamente estamos realizando la experiencia de que el pecado camina hacia la muerte. Esta adquisición establece entre él y nosotros una situación de posesión amorosa y mutua que nos permite decir de verdad «nuestro Señor»48. 14). Dios. Nadie me la quita. este combate fue un combate victorioso y la misma muerte fue victoria No sólo la resurrección es su solución gloriosa sino que ya en la tarde del viernes santo se manifestó que el amor es más fuerte que la muerte. yo la doy voluntariamente» (Jn 10. nos toma con él y nos considera como suyos. 15). El que dio su vida libremente. 32).labor et Fides. citando a Is 25. es verdad que el Padre no lo hizo bajar de la cruz. sino también comunión en la vida de Dios: connota los dos aspectos que hemos reconocido como esenciales a la idea cristiana de la salvación. El amor absoluto. Es mejor hablar de liberación. Se jugó en esa lucha en que Jesús.Gencve 1984. Su derrota no es más que apariencia. Finalmente y sobre todo. el madero ensangrentado en un trono donde brilla la gloria del resucitado. CH. sufriendo con el sufrimiento de su Hijo. La manifestación más odiosa del pecado de los hombres se convierte en la revelación más pura de Dios. esta ejecución sigue siendo lo que es. La redención no dice solamente liberación del pecado. para profundizar en la misteriosa alquimia que hemos evocado rápidamente. un pecado y un crimen. Porque en el acto de la cruz se produjo una alquimia misteriosa: Jesús cambió una obra de muerte en obra de vida. / Apolog. 49. no somos ya servidores. Este problema tan difícil y angustioso nos recuerda en primer lugar que pertenece al misteriede Cristo el no estar acabado: la muerte y la resurrección de Jesús situaron paradójicamente. . queda en pie una cuestión seria: ¿qué signos concretos percibimos en nuestro mundo de esta victoria conseguida por Cristo sobre todas las fuerzas del mal. del sufrimiento y de la muerte? ¿Acaso el mundo no sigue su camino después de la cruz como si no hubiera pasado nada? A los ojos de los hombres. él «no perdonó ni a su propio Hijo. que recapitula actualmente en lo esencial la carga doctrinal de la palabra «redención».

EL ÚNICO MEDIADOR historia que continúa. de amor. prácticamente todas las investigaciones en busca de una mayor justicia. en G. Hasta entonces continúa la figura de este mundo y la Iglesia. mientras que el de liberación. 7 Cristo liberador Entre redención y liberación hay una simple diferencia de matiz. que son otros tantos jalones que marcan el camino del reino en génesis. si es que el hombre es fundamentalmente libertad. una gran desemejanza. siguiendo el mismo método que en los capítulos precedentes. Culturalmente. evoca un porvenir lleno de esperanza para el que se ha creado una situación totalmente nueva.188 . de justicia. los signos de la salvación puestos en la historia a través de las manifestaciones de santidad. por tanto. sin embargo. 267-270. M. Conoce a la vez su costado dolorido y ya glorioso. y vive rodeado de muchas trabas y determinismos procedentes de su psicología. tiene que vivir el mismo combate que su Cabeza. GILSON et B. El término de redención recuerda más el estado de esclavitud anterior y el carácter oneroso de emancipación. Cf. JESUOUSTO. cuerpo de Cristo. «Por la humanización de 50. SALES. Pero vive en la certeza y en la esperanza de que la victoria de Cristo es una victoria para ella y que es ya su propia victoria. O. más «mesiánico». El segundo vocabulario es más abierto. Así. pero sin olvidar su solidaridad particular con el tema de la redención. Pero este término no alude solamente a situaciones políticas y sociales. obscurecienco entonces o retrasando la marcha de la salvación. Una diferencia de matiz. Pero este acontecimiento no habrá desplegado toda su efectividad hasta el día que se realice la recapitulación de todas las cosas en Cristo y haya resucitado el Cristo total. Actualmente es objeto de una intensa carga afectiva. ya que los dos términos remiten a una situación análoga y expresan en el fondo la misma realidad. Reconoce. y de otras muchas. Hoy la «teología de la liberación» está en todos los labios. Francia conoció la liberación de su territorio después de la ocupación alemana en 1944. de inteligencia y de belleza. pero también de la manera con que él compromete personalmente su vida. porque el registro semántico es muy distinto. o por lo menos vocación a la libertad. descrita por el Apóstol Pablo. de felicidad y de vida. más positivo. Nos conduce a la antropología fundamental. Sainteté etpéché daosl'Église. pues. La postguerra ha traído la liberación de las tutelas coloniales. . este contexto nos invita a considerar por sí mismo el tema de la salvación como liberación y libertad. el acontecimiento escatológico que cumple el sentido de toda la historia. pero también una gran desemejanza. ya que tiene que realizar la experiencia de la muerte así como de la resurrección. de una vida mejor para el hombre se expresan en términos de liberación. se habla de la liberación de la mujer. C. Pero sabe también que el tiempo de la historia sigue siendo el tiempo del combate contra las fuerzas del mal siempre en obra. y que la seguridad que tiene de prevalecer sobre las puertas del infierno no le impide seguir siendo pecadora50. SESBOUE. El lenguaje cristiano nos dice que el hombre está fundamentalmente sometido al pecado y que necesita una liberación radical.

KASPER. St. libre frente a los hombres e incapaz de dejarse influir por nadie (Me 12. 31-32). 42). hombre libre. SESBOUE. Por eso la redención se puede entender como liberación^. Se trata quizás de un rasgo típico del ciudadano romano. Bibl. c . col. El «mundo simbólico» que crea mediante la predicación del reino. 5).O. Por eso es una pena que ciertas traducciones modernas de la Biblia hayan traducido demasiado sistemáticamente el conjunto semántico ligado a la idea de redención en términos de liberación3. GUILLET. el Hijo os da la libertad. t. de Spiritualité. sus llamadas a la conversión. 7. 26). 29). en Dict. Jesús el Cristo. Salamanca 1982 . 799-802. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA Si el tema de la liberación tiene una gran densidad en el Antiguo Testamento. 8.. pues. Jn 19. Eeauchesne. ya que asume su misión y lo que podríamos llamar su «destino» con una libertad soberana (Jn 9. Sigúeme. De vocabulario redemptionis. 2.coi. Pero este hecho no puede ocultar un dato primordial: Jesús se presenta como «hombre libre»3. que es un evangelio de libertad. pero sigue estando en minoría respecto al de la redención. París 1976. 9. 18). para devolverles una libertad que es ante todo un perdón de sus pecados. Cf. dado que Israel nació de su liberación de la esclavitud de Egipto. Es libre frente a las autoridades políticas y religiosas. Y a pesar de las protestas de los judíos que pretenden ser libres desde Abrahán. Kasper— se ha cambiado la situación de perdición en la que todos los hombres están presos y por la que están íntimamente determinados. ante Dios su Padre es libre con una libertad amorosa y filial. . según el espíritu característico de su estilo. También es libre frente al demonio (Mt 4. La curación devuelve «la libertad de sus movimientos»7 al paralítico. Pont. Le gusta emplear este registro para expresar la realidad de la salvación. 40. Sigúeme. Jesús dansla tradition. Las trasformaciones del corazón o conversiones que obran la palabra y la actuación de Jesús son otras tantas liberaciones del pecado. dos veces liberar. 802. liberación que lo condujo a la alianza y a la ley.190 JESUCRISTO. que acoge sin forzarlos y a través de los cuales lleva a cabo su misión con una decisión inquebrantable6.B. 14). con una libertad esencial y ejemplar. Finalmente. Jesús liberador Los evangelistas se muestran muy avaros en el uso del término liberación4. 18-19). a los ciegos y a los oprimidos (Le 4. La escena de la agonía nos muestra que esta libertad amorosa y obediente pasa por la prueba suprema. Inst. B. 4. II. Roma 1980. o. 253. B evangelio de Juan tematiza los hechos. La nueva alianza de la libertad El gran doctor de la libertad cristiana en el Nuevo Testamento es san Pablo. CH. W. Esta preocupación por la actualización de la palabra de Dios encierra a veces el peligro de desfigurarla. 233-247.36). Ya hemos visto la conversión de la libertad del centurión al pie de la cruz ante el ejemplo de libertad que dio Jesús en su forma de morir. Cf. Es propio de Jesús no estar nunca solo (Jn 8. pero sin verse trabado por ella El ejemplo de la libertad de Jesús nos muestra realizada en él la vocación del hombre: ser hombre es ser libre como él. Esa situación se rompió en un lugar y este nuevo comienzo determina ahora de forma nueva la situación de todos ¡os hombres. Jesús prosigue: «Si. el vocabulario de la liberación resulta raro y se aplica siempre a la realidad civil del hombre libre o liberto respecto a la del esclavo2. seréis realmente libres» (Jn8. de la muerte y de la ley. Jesús libera por el anuncio del evangelio. El rostro de su libertad es un «Ecce homo: ¡he aquí el hombre!» (cf. Es propio del hijo ser libre en la casa paterna (Mt 17. y el pecado (Jn 8. La T. Es igualmente libre frente a los sucesos. viene a dirigirse a los pobres y a los cautivos. sino hacerlo todo en comunión con el Padre. Este triple rasgo de la libertad de Jesús ha sido subrayado por J. Ibid. El ejemplo de la vida y de la muerte de Jesús tiene un valor liberador para nuestras propias libertades. la salvación traída a los cuerpos y el reparto del pan8 es un mundo de libertad. Salamanca 1979 . Este vocabulario se hace más abundante en el Nuevo Testamento. Está también la del buen ladrón (Le 23. 5. 3. Esbozo de una cristoloáa. LYONNET. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 191 Dios en Jesucristo —escribe W.. 46). De peccato ct reémptione. y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (Jn 8. Líberté-Ubération. 1-11) 1. que se traduce en obediencia Por eso camina libremente hacia su pasión. Constituye una variante original de la misma que conviene respetar como tal. asociando libertad y autoridad en Jesús. sólo en tres ocasiones aparece la palabra libre. haciendo decir a Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi palabra. DUQUOC ha titulado una de sus obras Jesús. Nunca se emplea en ellos la palabra libertad. seréis verdaderamente mis discípulos. por ejemplo. 6. I. Su libertad es tan grande que no necesita reivindicarla. pero que también se manifiesta en los signos de curación.

16). la salvación actúa como la liberación de nuestro libre albedrío. Así pues. Pablo anuncia la salvación hablando del don eminente de la libertad cristiana. A veces juega con los dos sentidos. Gal 3. libres del pecado y esclavos de Dios.. el hombre se libera igualmente de la ley en cuanto que ésta. 11). sólo que no toméis de esa libertad pretexto para la carne» (Gal 5. las consecuencias de estas declaraciones darán un golpe fatal a la institución de la esclavitud antigua. en sus estructuras sociales. 22). Liberado del pecado. 12). Como se ve. y hacerse «siervo de Jesucristo» (Rom 1. Gal 4. ésta carece ya de importancia.192 JESUCRISTO. pues. 28. Hablo en términos humanos. firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud. Esta confusión aparente de las categorías expresa la trascendencia absoluta de la libertad cristiana respecto a la libertad cívica. ha aceptado ser encontrado en Cristo. ¿por qué su libertad va a ser juzgada por otro (cf. 807. «le da al pecado la ocasión de suscitar la rebeldía y la ambición (Rom 7. la segunda es una alianza de libertad (cf. Lentamente sin duda. es éste el lenguaje imaginado con que se dirige a los Romanos: «Liberados del pecado. A este aspecto interno de la liberación corresponde un aspecto exterior y cósmico: la creación misma «será liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rom 8. 19). 21). espiritual y cívico. 4). debido al mismo tiempo a la calidad excepcional de sus textos y al deseo de mostrar cómo la diversidad de lenguajes soteriológicos coexiste en el mismo autor. Y lejos de querer realizar en adelante su propia justicia. 1 y 13). ELTESTIM ONIO DE LA TRADICIÓN Los testigos de la tradición antigua sobre la libertad y la liberación del hombre son. es un liberto (apeleutheros) del Señor. igualmente. 29)? Por eso. Así pues. En la necesidad de escoger. «la ley del espíritu que da la vida en Cristo Jesús te liberó de la ley del pecado y de la muerte» (Rom 8. Señor nuestro?» (1 Cor 9. Ireneo y el evangelio de la libertad A la pregunta: «¿Cómo puede alcanzarnos la victoria redentora de Cristo y tener un efecto liberador sobre nosotros?». que se impone muchas veces. J. impulsándole a hacer el mal que no quiere (cf.. él. una vez más. 1819.. Al presente.1). 15-23). Pretende seguir siendo «libre de todos» (1 Cor 9. la respuesta de Ire9. Frente a aquélla. si por un lado nos libera la ley del pecado y de la muerte. el fanático de la observancia de la ley. Col 3. os habéis hecho esclavos de la justicia. 1). por esta fuerza de liberación? Las otras epístolas apostólicas conocen igualmente el lenguaje de la salvación como liberación: «Obrad como hombres libres. «El que considera atentamente la ley perfecta de la libertad y se mantine firme. el que era libre cuando recibió la llamada. con la justicia que viene de Dios (Flp 3. se ha hecho inesencial e inoperante por la liberación de todos en Jesucristo (cf. sino como siervos de Dios» (1 Pe 2. seguiré destacando a Ireneo y a Agustín.. La voluntad del hom- bre que vive bajo el imperio del pecado se ve afectada por una especie de lepra que le impide realizar el bien que quiere. cuando ve que los gálatas sienten la tentación de volver a la ley de la circuncisión. en atención a vuestra flaqueza natural. Este libre albedrío es ahora capaz de obrar por Dios. cf. 2. que juega con su complementariedad. 25. Defiende esta libertad contra los falsos hermanos que «se infiltraron para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús. Pablo describe esta liberación en el doble registro de la interioridad del hombre y de sus perspectivas cósmicas.. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 193 consciente del valor simbólico de la libertad cívica. 13. GUILLET .22). sin perder nada de su originalidad. 1 Cor 10. ü . Rom 7. Entonces. Porque. será feliz» (Sant 1. les recuerda su fe en el único liberador: «Para ser libres nos libertó Cristo. de la palabra diciendo: «El que recibió la llamada del Señor. ha sido liberado por la gracia de Jesucristo. este tema comunica ampliamente con los demás. Lo que valió para él vale también para el «nosotros» de todos los cristianos. por otro nos entrega a la esclavitud de la justicia. La reivindica como su carga apostólica: «¿No soy yo libre? ¿No soy yo apóstol? ¿Acaso no he visto yo a Jesús. es un esclavo de Cristo» (1 Cor 7. col. Para él hay una cosa clara: la primera alianza engendraba para la esclavitud. 21-31). porque. habéis sido llamados a la libertad. numerosos. Al menos. y el fin. . Esta liberación es paradójica. art cit.. ¿No se ha visto alcanzado el mundo entero de los hombres. Afortunadamente. hermanos. 1 Cor 12. que no está ya encadenado en la contradicción entre un deseo espiritual ineficaz y la tentación egoísta de la «ley de la carne». siendo esclavo.. Se trata sobre todo de un hombre que ha pasado por la experiencia personal de la liberación en el camino de Damasco. fructificáis para la santidad. la vida eterna» (Rom 6. Manteneos. 7-12)»9 y es incapaz de hacer al hombre justo ante Dios. y no como quienes hacen de la libertad un pretexto para la maldad. con el fin de reducirnos a esclavitud» (Gal 2. 9). 2).. a pesar de ser la expresión de la voluntad de Dios.

si hubiera ignorado lo contrario?. y que una pretendida libertad del h o m b r e sería p a r a D i o s u n a acusación de i m p o t e n c i a o de malicia. P e r o la libertad personal del h o m b r e n o es u n a cosa. es decir.. 1: o. ¿Cómo habría podido tener este conocimiento del bien. Por eso mismo nuestro Señor. tras adquirir la experiencia de lo uno y de lo otro. Cerf. son necesariamente inferiores a su Autor. a fin de que el ojo de su espíritu. «psíquico»... para que alimentados por así decirlo en los pechos de su carne y habituados por esta lactancia a comer y a beber el Verbo de Dios. haer. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 195 neo es clara: «Porque Cristo libera nuestra propia libertad que se había h e c h o e s c l a v a del p e c a d o y realiza en él y para nosotros la conversión del h o m b r e a Dios. La desobediencia del hombre tiene que «recapitularse» en y por la obediencia de Cristo. a fin de hacer una opción por el bien c o n conocimiento de causa. 1: o. tampoco puede devolv e r n o s nuestra libertad. Bajo u n a forma paradójica e imaginaria. de e s e crecimiento d e la libertad q u e permite pasar de u n alimento a otro. P o r otra parte. sin saberlo. pudiéramos guardar en nosotros mismos el Pan de la inmortalidad que es el Espíritu del Padre» 11 .. sin devolverle la capacidad de convertirse ella m i s m a . Lo m i s m o q u e D i o s n o p o d í a crear u n a libertad y a h e c h a . no tal como podía hacerlo. 549. cuando recapituló en sí todas las cosas. la comunión con Dios carecería de valor y no habría nada apetecible en un bien que les sería adqurido sin movimiento ni preocupación ni aplicación por su parte. 37. por su parte. Ibid. la experiencia del m a l contribuye t a m b i é n a hacer al h o m b r e « m á s escrupulosamente atento a conservar el b i e n o b e d e c i e n d o a D i o s » . y a que tiene lugar en lo m á s íntimo d e nosotros m i s m o s . responderemos. optara por el bien con decisión y no fuera perezoso ni negligente ante el mandato de Dios. A D i o s n o le g u s t a v e r n o s a r r o d i l l a d o s c o m o e s c l a v o s ni m o v i d o s c o m o m a r i o n e t a s . E s t a correspondencia entre creación y salvación de la libertad atraviesa t o d a la reflexión antropológic a de Ireneo. Ireneo descubre u n a verd a d profunda s u b r a y a n d o q u e la imposibilidad p a r a un ser c r e a d o de e n c o n t r a r s e de a n t e m a n o en u n a situación d e perfección a c a b a d a n o viene de Dios. 5J5-556. en los últimos tiempos. E n el primer p u n t o es m u y explícito... en definitiva b u e n o o m a l o . E s t e texto. vino a nosotros. L a o p e r a c i ó n es infinitamente m á s delicada. q u e anticipa ciertas ideas de los filósofos de los t i e m p o s m o d e r n o s . Ibid. se nos dio el Pan perfecto del Padre bajo la forma de leche —fue su venida como hombre—. sino d e nosotros. poseyendo el conocimiento de lo uno y de lo otro.551-552. Pero los seres producidos. Sin e m b a r g o . Así también. o material.. así también Dios podía. el bien no tendría ningún encanto para ellos..lS. el hombre conoció tanto el bien de la obediencia como el mal de la desobediencia. c. IV.. porque no era más que un niño.6: SC. sino solamente a u n h o m b r e llamado a la libertad y capaz d e orientarse a sí m i s m o hacia D i o s . como a niños pequeños. D e ahí la n e c e s i d a d d e ese devenir. Si desechas este conocimiento de lo Tino y de lo otro y esta doble facultad de percepción. p a r a que p u d i é s e m o s t a m b i é n nosotros d a r gloria a D i o s con t o d a libertad». sino como nosotros éramos capaces de verlo. sino que habría surgido automáticamente y sin esfuerzo» 10 . capaz de imponerse sobre la del mal? ¿ C ó m o podría encontrar de nuevo la rectitud de su orientación hacia D i o s ? La disposición divina de la salvación por la encarnación del V e r b o se revela apropiada a esta situación. lo mismo que una madre puede dar un alimento perfecto a su recién nacido. n o se le p u e d e liberar c o m o se libera u n cuerpo encarcelado. u n a vez que está encadenada.\V 39. 2).lV. I r e n e o v a m á s lejos todavía: la l o n g a n i m i d a d d e D i o s permite que la e x p e r i e n c i a o r i g i n a l del m a l se convierta en bien p a r a el h o m b r e y lo abra a la obediencia: «Habiendo usado Dios longaminidad. muestra l a n e c e s i d a d a n t r o p o l ó g i c a d e e s t a c a p a c i d a d d e optar libremente p o r e l bien o por el mal. Por eso recibió una doble facultad. c. pero el hombe e r a incapaz de recibirla.194 JESUCRISTO. En efecto. . l a e x p e r i e n c i a d e l p e c a d o a u m e n t a el p r o b l e m a d e l a génesis d e l a libertad. 12.feENEOIE L ION. Contra los gnósticos que opin a n que el h o m b r e está predeterminado a ser espiritual. s e g ú n una i m a g e n que v i e n e de Pablo (1 Cor 3 . Adv. Insiste entonces el a d v e r s a r i o : ¿Por q u é ha c r e a d o Dios u n a libertad en devenir? E s q u e n o p o d í a ser de o t r a manera: «Aquíse objetará quizás: "¡Cómo! ¿No pudo hacer Dios al hombre perfecto desde el principio?" Conviene saber que para Dios. París 1984. que es desde siempre idéntico a sí mismo y que es increado.. 11. por el hecho de recibir posteriormente su comienzo en la existencia. dar desde el principio la perfección al hombre. Ireneo p r o p o n e u n a de las reflexiones m á s profundas de la historia del pensamiento cristiano sobre l a libertad: «En semejante hipótesis. suprimirás al hombre mismo que tú eres» 12 . poro éste es todavía incapaz de recibir u n alimento por encima de su edad. 10. ¿Cómo podría el h o m b r e con su libertad y a cau- tiva h a c e r la experiencia del bien. todo es posible si se piensa sólo en él. P o r q u e entonces n o seríamos nosotros los q u e h a r í a m o s la o p c i ó n p o r D i o s que es esencial en esta situación.

SCHARL.631. Ibid. asumida libremente por Cristo. amplía este paralelismo a la formación de Adán y de Jesús —modelado el uno por Dios a partir de una tierra virgen y modelado el otro por Dios y por la Virgen—. a fin de darle una salida contraria 13 . «enemistad original contra la serpiente» 16 . Greg. 4: o. 15-21). La primera tentación se refiere al alimento. que es el primero nacido de la Virgen. para que el hombre así liberado pudiera volver a su Señor.2\. c. tiene el poder de anular en cierto modo el primer acto de libertad del hombre. 17. 7: o. si recapituló por su obediencia en el madero la desobediencia que se había cometido por el madero. María desató el primer nudo. 18. que observó el Hijo del hombre negándose a trasgredir el mandamiento de Dios» 19 . 630. 14. Pero Jesús vence en ella con la palabra: «Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre"» (Mt 4. III. Ireneo. Este texto tan fuerte atribuye la participación de María en nuestra salvación a la obediencia que la convierte en madre del Salvador. c. . 385). como dice él mismo: "Si os libera el Hijo.. Ibid. Ireneo asocia a su demostración el paralelismo antitético entre la desobediencia de Eva y la obediencia de María. 10).. sólo a él darás culto"» (Mt 4. Los dos tiempos evangélicos más fuertes de este combate de liberación son la tentación de Jesús en el desierto y la pasión. Eva ató un primer nudo que engendró otros muchos en la historia. La libertad de Jesús lleva a cabo la liberación de la nuestra. «Así la saciedad que el hombre había conocido en el paraíso por la doble nutrición fue destruida por la penuria que sufre en este mundo». EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 197 ¿Qué es lo que significa en este caso «recapitular»? Que Cristo viene a revivir en concreto la prueba del hombre en su combate con el enemigo tentador. «Por esta tercera victoria —continúa Ireneo— el Señor alejaba definitivamente de sí a su adversario. "muchos fueran justificados" y recibieran la salvación»1''. si la prudencia de la ser16.c.V. diríamos que se trata de algo parecido a la Aufhebung hegeliana: una «superasunción» de la situación.196 JESUCRISTO. Univ. Ireneo explota a su manera el paralelismo paulino entre el segundo y el primer Adán: «Lo mismo que "por la desobediencia de un solo hombre". el diablo fue «vencido por medio del hombre y encadenado por los mismos grilletes con que él había encadenado al hombre. nueva y verdadera cabeza de la humanidad. «Así el orgullo que había en la serpiente fue destruido por la humildad que hay en el hombre» 18 .. o. Porque su encadenamiento fue la liberación del hombre» 20 . la de Jesús derrota al enemigo a partir de los enunciados de la Escritura que expresan el mandamiento del Padre. El sí anula los efectos del no. El hombre recobra en Cristo su libertad y su capacidad de obedecer a Dios. IRENEO .. Ibid. a fin de mostrar la solidaridad que los une entre sí y que permite al segundo liberar al primero.. E.. 7). c. Ya Pablo subrayaba la superioridad de la obediencia y de la gracia sobre la desobediencia y el pecado (Rom 5. La obediencia del segundo destruyó el efecto de la desobediencia del primero. ¡bid. "muchos han sido constituidos pecadores" y así perdieron la vida. que fue el primer modelo a partir de la tierra virgen. III.2: Ibid. Der RekapitulationsbegriCí des heiligen Irenáus und seine Anwendung aufdie Kórperwelt. si el Señor vino de una manera manifiesta a su propia posesión. que pasa por una negación de la situación anterior. Es allí donde el Señor «recapitula» la 13. Roma 1940. Si se nos permite aquí un anacronismo filosófico..3: o. por su parte. como ocurrió con el fruto del árbol del bien y del mal. Ibid. Pero mientras que la libertad de Adán había sido derrotada por el adversario. lbid.V. Recapitulado mundi. El acto de libertad de Jesús. comenta Ireneo 17 .2\.632.633. Este es el «giro» que se produjo de María a Eva por la liberación de los hombres.. siendo la primera «causa de muerte» y la segunda «causa de salvación para ella misma y para todo el género humano» (III.. Cf. la obediencia de Cristo. La desobediencia del hombre queda así negada dialécticamente y suprimida por su contrario. 15.. 4). c. Pont.. La segunda tentación se basa en una mentira que intenta suscitar en el hombre el orgullo y la vanagloria contra Dios. El otro gran momento del combate liberador de Jesús es evidentemente la cruz: «Así pues. 267. seréis verdaderamente libres" (Jn 8. así es como se supera y desemboca en una situación nueva. 36)» 15 . 19. si fue llevado por su propia creación —que él mismo lleva—. Ireneo lee en la primera escena el acto por el cual Jesús revive el combate de la tentación original del paraíso. lo cual permite paulatinamente ir «liberando» los restantes según un movimiento regresivo.. Al pensar así. en la que Jesús se niega a adorar al diablo proclamando: «Está escrito: "Al Señor tu Dios adorarás. si una vez más el pecado del primer hombre quedó sanado por la rectitud de conducta del Primogénito. [y el texto continúa evocando el paralelismo entre Eva desobediente y María obediente a las palabras del ángel]. y la trasgresión del mandamiento de Dios perpetrada en Adán quedaba destruida por la observancia del mandamiento de la ley. A su vez. 1: o. 22. 20. tu Dios"» (Mt 4.. así era menester que "por la obediencia de un solo hombre". que habla aquí de «Aufhebung durch das Gegenteil». 19. 367. Lo mismo ocurre con la tercera tentación.. 18. Pero Jesús responde: «También está escrito: "No tentaras al Señor. Por eso los que rechazan el misterio del nacimiento virginal de Jesús no tienen «parte en la libertad que nos viene por el Hijo.

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piente fue vencida por la simplicidad de la paloma, y si quedaron rotos entonces todos los lazos que nos sometían a la muerte, entonces son estúpidos todos esos herejes...» '. El paralelismo es ahora entre el madero de la cruz, lugar de la obediencia de Cristo, y el madero del árbol del paraíso, lugar de la desobediencia de Adán. Allí se realizó definitivamente la misma «recapitulación». La victoria redentora de Cristo es la liberación del hombre, es decir, la conversión de su libertad. Agustín: cuando la gracia libera al libre albedrío La consideración que hace Ireneo de la libertad del hombre seguía siendo de algún modo objetiva. No entraba en las sutiles circunvoluciones de la subjetividad humana. Recogiendo la misma reflexión doctrinal, Agustín le confiere un nuevo giro, particularmente sensible a los modernos, ya que presta un lenguaje a nuestra experiencia íntima. Desde el origen el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y está inbuido de un deseo de Dios, que lo constituye: «Nos has hecho para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti», proclama Agustín al abrir sus Confesiones12. Pero no puede realizar ese deseo más que llevado por el don de Dios que cambia el corazón del hombre para que se dirija a él y suscita así su propia libertad. Desde el acto original de nuestra creación, «el estar-vuelto-hacia que es don de Dios se convierte en volverse-hacia que es libertad»23. Dios suscita al crearnos una libertad germinal, incoativa, o una vocación a la libertad, mediante el don de gracia que acaba nuestra creación. No puede llegar más lejos, puesto que —como hemos visto— es propio del ser libre constituirse a sí mismo en su libertad o, en términos clásicos, el ser «causa de sí». Esta libertad incipiente del hombre es fundamentalmente orientación hacia el Bien, la Justicia y la Caridad, es decir, un amor a Dios y a los demás que supone a la vez preferencia dada, don de si y desprendimiento de sí mismo. Pasa por la ratificación efectiva del deseo de Dios que se nos ha dado por creación y vocación. Cuanto más crece, más espontánea es, más se convierte en deleite y dicha, más excluye la hipótesis del pecado y más se acerca a la necesidad, que es lo propio

de la libertad divina y que pasa a ser el don de la libertad de los elegidos. En definitiva, la libertad es la caridad. En este sentido hemos de comprender el célebre adagio de Agustín: Ama, et fac quod vis! ¡Ama y haz lo que quieras! Por tanto, no hemos de identificar la libertad así definida con el poder de elegir o libre albedrío, que es el corolario necesario de una libertad en devenir. Muchas veces confundimos la esencia de nuestra libertad con la experiencia empírica que tenemos de ella y que es siempre indirecta. Porque en el ser temporal y corporal que somos, la libertad se inscribe progresivamente en la multitud de opciones cotidianas que lleva a cabo nuestro libre albedrío. La distinción entre libertad (libertas) y libre albedrío (liberum arbitrium) es por tanto esencial en la reflexión de Agustín. Pues bien, el hombre utilizó desde el principio su libre albedrío en un acto pecador de rechazo a Dios. Se «apartó» de aquel que es la fuente de su vida y cuya amistad (es decir, la gracia) es necesaria para caminar hacia él. En lenguaje agustiniano, el hombre perdió de hecho la libertad, pero no el libre albedrío (sin el cual ya no sería hombre). Ahora está «desorientado», herido, sin poder querer ya el bien de forma estable. No puede con sus propias fuerzas reparar este daño. Está en cierto modo alienado respecto a sí mismo. Pero sigue disponiendo de su poder de elegir. Puede incluso a veces elegir el bien, pero una ley de pecado inscrita en él le mueve a hacer voluntariamente el mal. Es la división interna del hombre pecador que describe san Pablo en Romanos 7. Es la contradicción existencial en que se encuentra aquel que no puede evitar escoger voluntariamente el mal. Es el signo por excelencia de una libertad encadenada y sometida. La situación que aquí se considera prescinde por hipótesis de la gracia de Cristo: así es el hombre, si se le considera separadamente de la salvación. Pero Agustín ha pasado por la experiencia del Cristo mediador de la curación y de la restauración de nuestra libertad. Por su humildad y su kénosis, es decir, por un amor desprendido, la auténtica libertad de Cristo viene a curar nuestra libertad, haciéndose a la vez ejemplo y sacramento. Su humildad nos libera de nuestro orgullo, signo de l a desviación de nuestro libre albedrío y de la pérdida de nuestra libertad: «Reconoce la enseñinza de una humildad tan grande... Tú estás hasta tal punto bajo el yugo del orgullo humano, que sólo la humildad divina puede librarte de él... El camino de la humildad viene de otra parte: viene de Cristo... Esen esta humildad como nos acercamos a Dios»24.

21. IbidV, 19, 1-2: o. c.,626. 22. AGUSTÍN , Con&sionesl, 1, 1: Obras II, BAC, Madrid 1946, 325. 23. P. AGAESSE, L'anihropologie chrétienne selon saint Augusún. Image, libertó et gráce. Centre Sévres, Paris 1980, 28.

24. AGUSTÍN , Enarr. ¡n PsM. 31,18: Obras XIX, BAC, Madrid 1964, 410.

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Siendo ejemplo, Cristo es también sacramento, es decir, signo eficaz de nuestra liberación: «Es para nosotros de utilidad suma creer y retener, con inalterable firmeza en el corazón, cómo la humildad obliga a Dios a nacer de una mujer, y entre vejaciones innúmeras fue conducido por los mortales a la muerte, siendo medicina eficaz contra la hinchazón de nuestra soberbia y sacramento recóndito que desata el nudo del pecado»25. La libertad «kenótica» y amorosa de Cristo, que llegó hasta la obediencia de la cruz, constituye la causa a la vez ejemplar y eficiente de la curación de nuestra libertad. Agustín utiliza el lenguaje del remedio y de la curación, hablando del que viene a restaurar lo que está herido y enfermo. La forma con que concibe esta curación liberadora no tiene nada de mágico: sólo una libertad puede hacer nacer una libertad con su poder contagioso. Es la experiencia que obliga a realizar continuamente la educación: la libertad amorosa de los padres y de los maestros es lo que permite al niño abrirse también él a la libertad y al amor. Pues bien, la gracia de Dios con nosotros no es sino su libertad benévola y amorosa que nos llama a él y se da a nosotros. Lo que vale en el orden fundamental de la creación primera vale de manera más manifiesta todavía en el de la salvación. La libertad totalmente recta de Jesús, Verbo encarnado, revela y cumple al mismo tiempo, en su existencia de hombre marcada por la muerte, la vocación del hombre a la libertad, en su plena rectitud de caridad por Dios y por los hombres. Volveremos a encontrarnos con este aspecto cuando analicemos la noción agustiniana de sacrificio. Porque todo se sostiene y se comunica mutuamente. Pero de momento hemos de fijarnos en la curación de lo semejante por lo semejante y en la correspondencia entre el acto de Cristo en su misterio pascual, acto de libertad ejemplar que se ofrece a la contemplación, y la actividad interior de la gracia que viene a liberar nuestra libertad cautiva, o a curar nuestra libertad herida, y a devolver a nuestro libre albedrío la capacidad de hacer el bien. A través de su experiencia, Agustín expresa la verdad cristiana según la cual la gracia de Dios en Cristo es la fuente de nuestra libertad. La gracia y la libertad no son nunca dos factores del mismo orden que trabajen en el mismo plano 26 . La primera tiene siempre la primacía absoluta en nuestra conversión a Dios y da lo que ordena, es decir, el uso de una libertad devuelta a ella misma. Está claro que la curación de nuestra libertad, si supone un punto de paso absoluto, se ejerce también en el
25. AGUSTÍN , De Trinit. VIH, 5, 7: Obras V, BAC, Madrid 1948, 513.
26. Cf. Y. DE MONTCHEUIL, art. cit. supra, cap. 9, n. 13, p. 235.

tiempo y acompaña al devenir de nuestra santificación. La gracia no es nunca una cosa; es el amor de Dios que se hace en nosotros amor de Dios. Nuestra libertad es la libertad de Cristo para nosotros que se convierte en nosotros en libertad para él. El hecho de que Cristo haya podido liberarnos del pecado por su propia libertad se debe a que él era el único entre los hombres que no era pecador 27 . Esta excepción capital procede de que él era el Emmanuel, el Dios con nosotros. Su libertad personal, humanamente vivida, fue mediadora entre la libertad divina y nuestras libertades humanas: «Al que le agrada el bien sin haber experimentado el mal, es decir, antes de sentir la pérdida del bien, elija retenerlo para no perderlo, y será digno de ser ensalzado sobre todos los hombres. Si esto no fuere de una gloria singular, no se atribuiría a aquel Niño que nació de la raza de Israel, que se llamó Emmanuel, es decir, Dios con nosotros, y nos reconcilió con Dios siendo hombre mediador entre Dios y los hombres. Verbo en Dios siendo hombre mediador entre Dios y los hombres. Verbo en Dios y carne entre nosotros, y Verbo Carne entre Dios y nosotros. De él dice el profeta: Antes de conocer el niño el bien y el mal, desprecíala malicia para elegir el bien (Is 7, 16, LXX)»28. Constantinopolitano III: la salvación realizada por ¡a libertad humanizada de Cristo En otro lugar 29 he expuesto la problemática del concilio III de Constantinopla (681), consagrado a la verdad de la voluntad humana libre de Jesús. Me bastará en esta ocasión con relacionar esta cuestión con la perspectiva de nuestra salvación comprendida como liberación. Mucho antes del Constantinopolitano III, Apolinar negaba que Jesús dispusiera de un alma inteligente y libre. En efecto, según él, el poder de decisión de ese alma humana habría combatido necesariamente contra la voluntad del Verbo. Por consiguiente, se imaginó una especie de centauro teológico, en el que el Verbo de Dios asumiría directamente un cuerpo humano sin alma. L a reacción de la fe no se hizo esperar; si así fuera, Cristo no habría podido curar y liberar nuestra voluntad libre, ese hégémonikon, es decir la capacidad de gobernarnos a nosotros mismos. En efecto, no h a podido sanar más que lo

27. Jesús es el único hombre que no debió nunca al pecado y no tenia necesidad de ser rescatado. María, su madie, pertenecía a la raza de los pecadores salvados, pero su liberación del pecado original tomó para ella, no la forma de una curación, sino la de una preservación: es el dogma d«la Inmaculada Concepción. 28. AGUSTÍN , De Genesiid litt. VIII, 14, 32: Obras XV, BAC, Madrid 1957, 983. 29. En Jésus-Chríst dan la tradition, 167-173.

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que ha asumido. Vale aquí plenamente el principio soteriológico de lo semejante por lo semejante. La voluntad propiamente humana de Cristo, es decir, su libertad verdaderamente humanizada, realiza nuestra salvación y libera nuestra voluntad. La escena de la tentación de Jesús, luminosa para Ireneo, se había convertido injustamente en una piedra de tropiezo para Apolinar. En el siglo VII coleaba todavía algo de esta dificultad, con la tentación de atribuir a Cristo una sola voluntad, en detrimento de la integridad de su naturaleza humana proclamada en Calcedonia. Pues bien, si la libertad tiene que ver con la persona, hay que decir de ella todo lo que se dice de la persona: lo mismo que la persona del Verbo está plenamente humanizada en Jesús y se convierte en persona humana, también la libertad del Verbo se hace libertad plenamente humanizada, se ejerce a través del principio humano de operación que es la voluntad, y se convierte por tanto en libertad humana. Así es como actuó concretamente en la historia de Jesús a través de una serie de opciones de su libre albedrío, algo que no pertenece al Verbo en cuanto Verbo. Así pues, Jesús vivió su propia libertad de Hijo bajo el modo de tener que realizarla, pero sin conocer el pecado. Asumió por tanto en su propia persona nuestro modo humano de ejercicio de libertad. Por este título es como pudo convertirse en palanca de liberación de todas las libertades humanas. En este sentido nuestra salvación viene también del hombre: en Jesús, el Cristo, el hombre coopera con la gracia. Esta cooperación viene por entero de la gracia «capital» de Cristo, perfectamente eficaz en su humanidad. Por tanto, todo viene de Dios y todo viene del hombre: todo viene de la gracia que ofrece la libertad sin pecado de Cristo y todo viene del hombre Jesús que se compromete por Dios con total libertad. En Jesús «el don de la salvación es una obra de liberalidad..., hasta el punto de elevar al beneficiario a la dignidad de co-donador. Así es como Cristo, lejos de sacrificar nuestra libertad, la fundamenta y la "salva" en su verdad; no libera al hombre a pesar de salvarlo, sino que lo salva dándole el poder de liberarse, y de liberarse cooperando en la obra salvífica de Cristo, de la misma manera que la persona divina del Hijo "salva" su libertad deificándola»30. Salvación y liberación del hont>re en la sociedad La cuestión que siempre nos hemos visto llevados a plantear es la de la inscripción en el orden social de los efectos de la salvación cris30. J. MOINGT, e n G. MARTELET, La Rédemptionc (a roneo), Lyon-Fourviére, 11.

tíana. Si la libertad del hombre ha sido radicalmente curada y liberada mediante la entrada creyente y bautismal en el misterio de Cristo, el comportamiento de los cristianos en la ciudad tiene que manifestar algo de ello. No es que sea posible en este mundo una sociedad perfecta, dado que prosigue el combate de la salvación y que la manifestación plena de la reconciliación de todas las cosas en Cristo no puede ser más que escatológica. Pertenece, sin embargo, a la salvación cristiana que se pongan en concreto, aquí y ahora, algunos signos visibles. Los padres de la Iglesia eran perfectamente conscientes de esta exigencia. Pero ellos la traducían en un mundo cultural, político y social profundamente distinto del nuestro. Entre ellos y nosotros se da toda la distancia de la historia, de la evolución de la conciencia, y en particular, de la que procede de la influencia secular del cristianismo en las costumbres y estructuras de la sociedad. Este dossier tan complejo, con sus sombras y sus luces, sólo puede suscitar aquí nuestra atención muy brevemente. La primera cuestión es sin duda la de la esclavitud. La llamada a la fe crea una situación nueva de fraternidad entre los hombres y delante de Dios no hay ya hombre libre ni esclavo, decía san Pablo. De hecho, en las comunidades cristianas todos reciben el mismo bautismo, son admitidos a la misma mesa eucarística, todos tienen derecho al mismo matrimonio y acceden a los mismos ministerios. Los esclavos tienen derecho en adelante al descanso dominical. Hay en todo esto un fermento liberador que hará moverse lentamente a la sociedad y dará un golpe fatal a los principios en que se basaba la legitimidad de la esclavitud en el mundo antiguo. Sin embargo, a ejemplo de Pablo, los autores cristianos no invitan a los esclavos ni a la emancipación ni a la revuelta. Esta actitud nos sorprende, sobre todo cuando insisten en el deber de obediencia de los esclavos a sus amos. La fe y la caridad transforman las conciencias y las relaciones, sin tocar para nada el derecho. Luego, desde Constantino hasta Justiniano, se irá inscribiendo en la legislación un movimiento de humanización del derecho de los esclavos. Correlativamente, los obispos como Crisóstomo y Agustín condenan la esclavitud en nombre de la dignidad de la creación, común a todos los hombres. En la Edad Media la esclavitud s e convierte en servidumbre; el estatuto del siervo, que no es el del hombre libre, es totalmente distinto del de los esclavos antiguos desde el punto de vista de los derechos personales y familiares. A partir del siglo X, la Iglesia se opone a lapráctica corriente de la servidumbre de l o s prisioneros de guerra, «acción la más fuerte —escribe Marc Bloch que jamás haya ejercido el cristianismo, de una forma realmente un poco indirecta, sobre el progreso de la libertad humana, y quizás sobre la

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estructura social en general»31. Esta evolución es bastante típica de la forma con que el cristianismo ha ejercido su influencia, demasiado lentamente sin duda. Por eso mismo se hace más trágica la recaída que se produjo a partir del siglo XVI con la triste trata de negros. El occidente creará así, en los países cristianos, un nuevo régimen de esclavitud que no quedará abolido hasta el siglo XIX, y cuyas secuelas racistas todavía tenemos que lamentar. Los padres de la Iglesia actuaron igualmente por la justicia social y la defensa de los enfermos y de los oprimidos, en un mundo en el que se daban cita unas inmensas fortunas al lado de una gran miseria popular, y en donde esta desigualdad era un factor de estancamiento económico. Con Juan Crisóstomo, un gran testigo de esta actitud fue también Basilio de Cesárea. Basilio organizó primero la lucha contra el hambre; en períodos de hambre, cuando subían los precios, su predicación «musculosa» hizo abrir los «graneros de los ricos»; organizó repartos de comida y cantinas para los hambrientos; pensando en un plano más elevado, almacenó granos para que no se repitieran semejantes situaciones; fundó la «Basilíada», a la vez ciudad hospitalaria, sanitaria y residencial, donde eran acogidos los enfermos y los ancianos, los incurables y los extranjeros. Esta institución fue lo suficientemente importante para que se desarrollara toda una vida económica y se diera trabajo a numerosos gremios artesanos. Pero Basilio no se contentó con organizar «obras sociales». Predicó una doctrina sobre la riqueza que en ciertos aspectos nos parece revolucionaria. Recortó el destino común de los bienes materiales y la responsabilidad aneja a toda propiedad privada. Los mejores conocedores contemporános de su pensamiento discuten incluso por saber si aceptaba el principio de la propiedad privada32. Basilio condena igualmente el préstamo con intereses, que daba lugar en su época a tasas usureras. Porque para él el dinero es de suyo estéril: multiplicarlo a partir de él mismo es una injusticia. Este juicio afecta sobre todo al préstamo para el consumo, cuando un hombre necesitado tiene que pedir prestado para su subsistencia y la de su familia, y no al préstamo para la producción. Basilio recuerda igualmente la obligación de trabajar para todos. En todo ello, y a pesar de las lagunas y ambigüedades de sus ideas, aparece como el precursor de un orden de justicia y
31. M.BLOCH, Les Ármales 1947, 165.

de libertad en la organización de la sociedad. En el contexto de su época, trabajaba por una cierta forma de «seguridad social». Es característico que, al morir, los paganos y los judíos lo lloraran lo mismo que los cristianos, pues se habían beneficiado también ellos de sus iniciativas. Al igual que numerosos obispos de su época y de los siglos siguientes, Basilio actuó como «defensor civitatis» en casos de calamidad, interviniendo sin cesar ante los poderes públicos a fin de obtener justicia en favor de las víctimas de la arbitrariedad o de los avatares de la fortuna. Lo mismo hizo Agustín, como demuestra su correspondencia. No tengo ni mucho menos la pretensión de sostener que la actitud de la Iglesia en estos terrenos haya sido siempre perfecta. Eso sería olvidar la evidencia de que la Iglesia es al mismo tiempo santa y pecadora. Lo que importa a mi propósito es mostrar que, para los grandes testigos de la fe, pertenece a la salvación traída por Cristo el curar no solamente la libertad interior, sino también trasformar por medio de la intervención de las libertades humanas recuperadas de su inercia el orden mismo de la sociedad. Aunque esta trasformación se inscribe en un combate nunca acabado, sigue siendo un signo esencial de la realidad del evangelio. Podría continuar esta cita de testigos. Santo Tomás conoce el término de «liberación del género humano»33 y lo utiliza cuando se sitúa en la perspectiva de la mediación descendente, a diferencia de la categoría de redención que utiliza en un sentido ascendente. El tema de la libertad cristiana será también capital para Lutero: la fe libera al hombre de la servidumbre de la ley34. Nos libera en particular del «siervoalbedrío»35.

DJ. ACTUALIDAD DE LA SALVACIÓN COMO LIBERACIÓN

La libertad pertenece al ser del hombre en cuanto que es persona. Resume la grandeza del hombre. Dice incluso cuál es su semejanza con Dios. Porque, si el hombre es una libertad creada, una libertad en devenir, lo cierto es que está llamado a hacerse a sí mismo y a comprometer su existencia de manera irrevocable. Rahner define la libertad del hombre como k «facultad de lo definitivo», o también como «la facultad de lo eterno»36. Por tanto, la libertad es una participación
33. 5. 77i.III, q. 46, art. 1,2 y 3. 34. Cf. LUTERO, Tractatts de libert. christ., en Oeuvres II, Labor et Fides, Genévc 1966, 279. 35. ID., De servo arbitrio Ibid. V, 1958, 11-236. 36. K. RAHNER, Curso fmkmental sóbrela fe, o. c., 123s.

32. Véanse las opiniones opuestas sobre este punto en S. GIET, Les idees et l'action sociale de saint Basiie, Gabalda, Paris 1941; Y. COURTONNE, Intr. a las Homelies sur la richesse, Paris, Firmin-Didot, 1935; H. GRIBOMONT , Saint Basiie. Evangile et Églisc, Mélanges, Abbaye de Bellefontaine 1984, 65-77.

Porque era «normal» que el oficia] de las SS. se presentó a sustituir a un padre de familia en el bunker del hambre. Sigúeme. ni de ejercer una coacción sobre él. . tal como se les percibe en nuestra actualidad. «al ver lo que pasaba. Constituye la única paradoja del cristianismo que lo engloba todo»40. Es la victoria de una libertad santa sobre las libertades pecadoras. La cruz es el símbolo de la sumisión suprema de Jesús a las condiciones de la existencia hasta el sacrificio de su particularidad: «Él que es el Cristo se somete a las negatividades más extremas de la existencia y. Paul Tillich ha aceptado esta perspectiva. ¿En qué consiste? «La paradoja del mensaje cristiano está en que en una vida personal la imagen de la humanidad esencial se ha manifestado en las condiciones de la existencia sin ser vencida por ellas»"". de la unidad esencial de lo divino y lo humano. es decir. 40. es decir. que desarrolló Lutero. hoy canonizado. No se trata de aplastar al adversario. 41. Lucas nos dice que muchos. 147. 38. 39. no es inútil volver sobre los dos elementos personal y colectivo —que hay que distinguir sin separar— de la salvación como liberación. el SS fue sensible a la belleza del gesto de amor y lo respetó. esp. Esto nos permite comprender mejor la misteriosa alquimia en que consiste la victoria de la cruz. Por unos momentos. ligada a su vez a nuestra inteligencia iluminada y convertida por Cristo. Esta es la manera con que Tillich subraya la libertad sin pecado de Cristo. Cristo libera y cura nuestra libertad Un ejemplo reciente puede ayudarnos a comprender lo que aquí está en discusión.L'Age de l'homme. Salamanca 1981 ). La salvación es ante todo la de nuestra libertad. 117. de lo infinito y lo finito. ilustra la victoria de Jesús sobre toda forma de concupiscencia Tampoco Jesús entró nunca en convivencia pecadora con los hombres por la mediación del lenguaje marcado por la alienación. Pero el SS aceptó: fue la primera victoria del padre Kolbe. la libertad pecadora coincide con la libertad santa. No tiene nada de mágico. atribuye una gran importancia. Mejor dicho. éstas no pueden romper su unidad con Dios»42. Igualmente. 99-100. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 207 en la mayor prerrogativa divina. 179 (trad. Denuncia simplemente las cuestiones tramposas que le planteaban. Es portador del Ser Nuevo por la totalidad de su ser..206 JESUCRISTO. la victoria de Dios sobre el mal toma la figura de la victoria de la libertad del hombre Jesús sobre los hombres pecadores. que había decidido aquella hecatombe por venganza sádica. Se le impuso lo que era hermoso. Como agotada. ninguna incredulidad. justo. Jesús ha venido a un mundo concretamente marcado por la alienación y el pecado: tales son las «condiciones de la existencia» encontradas y asumidas por él.. Para él «la cristología es una función de la soteriolo- gía»37. sus hechos y su pasión. La lógica perversa de la acción que estaba cometiendo no podía ser indiferente a aquella peripecia que era una forma de contestación. por haber agotado toda su carga de violencia. Ibid. en beneficio de toda la humanidad encerrada en una alienación existencial con signos multiformes y en un destino pecador que no puede vencer. esta propuesta corría el riesgo de excitar el gozo maligno que podía provocar en él la idea de hacer morir arbitrariamente a un padre de familia indispensable a los suyos. Ibid. Se abrió una brecha en su proyecto de muerte.. VeristeneeetChrisl Théologie systémaüque. 43. Pero Jesús no fue vencido. En su persona Cristo es «el portador del Ser Nuevo»38. Ibid. pero sin suprimirla Esto es lo que expresa la doctrina de la esclavitud de la voluntad»39. restitución que se arraiga en la unidad personal nunca perdida de Jesús y de Dios en el impacto de esta unidad sobre los espíritus de los apóstoles»43. 48). Ibid. desconcertó la lógica del mal con la fuerza del amor. «El destino tiene a la libertad sometida a servidumbre. La escena de la tentación en el desierto. 187. Teología sistemática \l. La derrota del mal se transforma en victoria de la libertad en el mismo vencido. Su libertad vivió un breve relámpago de conversión. 113. indisociablemente por sus palabras. a la que Tillich. como en otros tiempos Ireneo. La existencia y Cristo.. Porque no hay conversión.. P. Cuando el padre Maximiliano Kolbe. ¿No nos dicen los evangelios algo parecido a propósito de la muerte de Jesús en la cruz? Ya hemos recogido la confesión del centurión. Pues bien. la aparición del Ser Nuevo en la persona de Cristo es la gran paradoja del cristianismo: «La afirmación cristiana de que el Ser Nuevo se ha manifestado en Jesús como Cristo es paradójica. Ibid. Su contagio le afectaba por todas partes. ül.. «la resurrección es la restitución de Jesús como Cristo. La victoria de la libertad santa de Jesús sobre la alie37. bueno y verdadero. TILLICH. rechazase la sustitución. en la que ve el signo de su divino-humanidad. 42. si no es libre. Lausanne 1980. La economía de la encarnación llega hasta allí. ninguna marca de hybris o de orgullo. la fuerza de conversión inherente a una libertad imbuida por un amor que llega hasta el extremo. 188. No se encuentra en él ninguna huella de alienación. Ibid. Según su propia concepción teológica. Por tanto. se volvieron golpeándose el pecho» (Le 23. sólo una libertad puede convertirse. se trata de una llamada al mismo tiempo que de una fuerza nueva para la conversión.

Pablo VI 48. Esta perspectiva es esencial para comprender la función concreta de la mediación realizada por el Verbo en su encarnación y el lado propiamente humano de la solidaridad que ha asumido con nosotros. Cristo es verdaderamente en su muerte la Palabra.255. Abre a la acogida del Ser Nuevo y a la participación del hombre en su realidad. KASPER. tanto en el plano nacional como en el internacional. La libertad del individuo es la de todos. económicas y sociales. Esto supone que la comunicación de la salvación como liberación pasa a través de las libertades humanas: es la trasmisión de la fe por el anuncio del evangelio y la celebración de los sacramentos realizados en la Iglesia. siguiendo el ejemplo de Ireneo. sólo es posible donde los demás respetan nuestro espacio de libertad. Ibid rioridad es «de naturaleza intersubjetiva»48. El misterio de nuestro mundo. Este acto de fe es una liberación. Rene Girard ha hecho unas reflexiones semejantes en el vocabulario de la violencia. el Verbo hecho carne: «Decir que Cristo es Dios. c.. Ibid. comunidad de vida de los que han sido captados por Jesucristo. Por tanto. Esta dimensión de la salvación se basa en un dato antropológico fundamental: «La realización de la libertad —sigue diciendo Kasper— presupone.. c. o. El primer Adán es también un hombre sin pecado. Puesto que en él coinciden la palabra y la existencia. pero él conquista esta vez. Ahora el hombre no se encuentra sin alternativa»47.. Kasper interpreta. El encuentro y el diálogo tienen aquí una función que desempeñar. Subraya la anterioridad de la salvación respecto al acto subjetivo por el que la hacemos nuestra: «La salvación es tan real que nos califica ya antes de nuestra decisión haciendo posible a ésta. Teología y teologías de la liberación Esta solidaridad de las libertades nos conduce naturalmente al examen de la dimensión colectiva y social de la liberación. contra la violencia y en favor de toda la humanidad. W.. desde Adán. La libertad concreta está vinculada a presupuestos económicos. La gracia. 47. nacido de Dios. La solidaridad de ¡as libertades En el marco moderno de una «ontología personal e intersubjetiva» 4i . pues. 254. la redención «como la libertad traída por Jesucristo y como la libertad que Jesucristo mismo es»46. Más recientemente. De modo que cada individuo es portador de la libertad de los demás.. primeramente en el acto histórico de la libertad de Cristo cuyo valor ejemplar ya hemos visto. no han dejado nunca de perder»44. sobre la que tendremos que volver. Ibid. ya que fue él el primero que al pecar hizo entrar a la humanidad en este círculo del que no ha salido desde entonces. Esta solidaridad nos conduce a la universalidad de la salvación. y luego en la vida de la Iglesia y de los cristianos mediante el testimonio existencial dado de Jesucristo y la fuerza contagiosa de unas relaciones convertidas y libres. desde Adán..208 JESUCRISTO. 45. o.. la batalla paradójica que todos los hombres. Ibid. La humanidad libre de Jesús es mediadora de nuestras libertades salvadas. cada uno es llevado por todos los demás»49. La cuestión de la salvación recibe entonces su respuesta en la aceptación por la fe de que la alienación de la existencia —y por tanto de la libertad— está ya vencida por el acontecimiento de Jesús como Cristo. Pero la anterioridad de esta salvación no debe comprenderse a la manera de un objeto. un orden solidario con ésta. La nueva situación creada por Cristo nos sitúa otra vez en concreto en la libertad de decidir. Jesús. GIRARD. en cuyo seno están aprisionados los hombres desde que el mundo es mundo. jurídicos y políticos. W. Suelta el encatenamiento de la desorientación bajo la vieja situación. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 20V nación pecadora que afecta a la humanidad es la revelación misma de su unidad con Dios. Recoge como Ireneo el paralelismo antinómico de los dos Adanes y ve en la victoria de la libertad de Jesús sobre la violencia el signo de la divinidad misma de Cristo. Partió de la toma de conciencia de ¡a contradicción escandalosa que existe entre el anuncio evangélico de la salvación de todo el hombre y de todos los hombres en Jesucristo y las situaciones de alienación y de miseria que son consecuencia de un «desorden establecido» de injusticia. 49. La expresión «teología de la liberación» está hoy en labios de todos: nos viene de la América Latina.. Cristo está en la misma situación de Adán.. 255. contraponiéndole una nueva y real posibilidad. la libertad de todos presupone naturalmente que cada uno sea respetado. 175. Ocurre con la salvación como con el pecado: su ante44. . expuesto a las mismas tentaciones que todos los demás hombres. 46. e¡ Cristo. ligado a las estructuras políticas. es repetir una vez más que es absolutamente extraño a este mundo de la violencia. esto es. puesto que se trata de la persona del mismo Jesús y de su propia libertad. considerada como la libertad amorosa de Dios con nosotros y como fuerza de liberación no es por tanto una realidad puramente interior: tiene un aspecto externo. 255. R.

En muchos de ellos. en la vida de los hombres. IbJd. ID. de las opciones de libertad que toma cada uno y ciertos grupos de los mismos. Perspectivas.6í. la teología de la liberación tiene que enfrentarse con el nuevo estado de la realidad. . n. Para ello la teología tendrá que recurrir a los diversos análisis propuestos por las ciencias humanéis. en un mundo y en unos países donde la alienación de los hombres es aplastante. Se pondrá a la escucha del testimonio cristiano que se expresa a través de la vida y de la fe de los más pobres. económica. Paris 1975. 119. En efecto. Intentará dar cuenta de la correlación necesaria entre «ortodoxia» y «ortopraxia». 53. es decir. recogida en un nuevo contexto. 57. 3. Es el título que llevaen francés la obra de G. Mirará por la renovación del rostro de ésta. Salamanca 1986. la teología de la liberación está llevada por la intuición fuerte de que la Iglesia se ve hoy enfrentada con un desafío radical. Sigúeme. 52. «la liberación por la fe»52 es un don de Dios que se traduce en exigencia de cara a los hermanos: «Cristo salvador libera al hombre del pecado. familiar. GUTIÉRREZ.2>0. aspecto indispensable del «paso del hombre viejo al hombre nuevo. Teología de la liberación. Sigúeme. Analizará las diversas estructuras de la sociedad en la perspectiva de su «conversión» y por tanto de su trasformacion radical.. La promoción de la justicia o la opción preferencial por los pobres.. 299-210. un desafío que pertenece al orden del «status confessionis». la teología clásica parece irreal: ¿cómo dar una consistencia concreta al anuncio evangélico de la liberación? No es mi propósito dar un juicio sobre tal o cual teología. la psicología. social y política. o. esta orientación teológica se mostrará especialmente atenta a todas las mediaciones capaces de hacer pasar el mensaje de la salvación liberadora a la realidad concreta. no ya para deducir de allí una política. 56. 55. PABLO VI. fundamento de toda fraternidad humana»53. Praxis de la liberación. Ante semejante situación. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 21 1 decía que «la cuestión social ha pasado a ser mundial»so. de la esclavitud a la libertad»56. Así pues. 51. de toda disidencia entre los hombres»54. I D .210 JESUCRISTO. Salamanca 19745. de la aparición de un dato tan crucial para la confesión de fe que la decisión que se tome ante él es en definitiva una decisión en favor o en contra de la fe. Hay que observar en primer lugar que la expresión «teología de la liberación» no intenta señalar un nuevo sector de la teología que haya nacido en nuestros días. Beber en su propio pozo. Ibid.. del pecado a la gracia. 58. 69. Se interrogará por todo lo que se pone en juego con la palabra y la actuación de la Iglesia. Réflexions proposées par le Conseil permanent de l'Episcopat. De lo que se trata es de la totalidad de la teología cristiana en cuanto que es en su corazón mismo una teología de la salvación. Dentro del proyecto de este libro. es un problema de fe y de salvación. como ha podido hablarse de la teología del trabajo. Cf. IbJd. un rechazo de la liberación del hombre en Jesucristo. Teología de la liberación. G. y lo hace auténticamente libre. En este sentido el hombre se convierte en «co-partícipe de su propia salvación»57. «Populorum Progressio» (26 marzo 1967). la situación que conocía Basilio de Cesárea. Pueblos enteros comprueban que están en situación de dominados. Mientras que la libertad de cada uno supone un orden de libertad para todos. de la teología de las realidades terrenas o hasta de la teología de la creación. Les Ubérations deshonunes et le salut en Jcsus-Christ. raíz última de toda injusticia. vivir en comunión con él... Lo que está sobre el tapete es una nueva manera de hacer teología. la etnolo54. En esta tarea tendrá que chocar inevitablemente con los innumerables conflictos que perturban nuestro mundo e intentará comprometerse en ellos con el espíritu de Cristo liberador. intentaré mostrar el vínculo que existe entre la liberación de los hombres y la salvación en Jesucristo51. sino para «dejamos juzgar por la palabra del Señor»59. después de varios siglos de cristianismo. Esta concepción teológica de la liberación supone una «conversión al prójimo»55. secuencia surge por sí misma: «la comunión de todos los hombres con Dios pasa por la liberación del pecado. la violencia y la opresión niegan la condición humana de libertad. Es liberación integral y afecta a todas las esferas de la existencia humana. de toda injusticia y opresión. Semejante esfuerzo rio puede soslayar una reflexión sobre la sociedad como tal. 59. teología y anuncio del evangelio: Concilium 96 (1974) 69-70. IbJd. Semejante conversión debe tener un reflejo exterior y contribuir a la conversión de las estructuras sociales que pueden considerarse legítimamente como cristalizaciones. Porque «la liberación traída por Jesucristo no se reduce a un plano religioso que toque superficialmente el mundo concreto de los hombres»58. 15. En otras palabras. La con50. GUTIÉRREZ. Por tanto. c. Centurión. el desnivel entre ricos y pobres recuerda. enfrentándose con las fuerzas del mal y luchando por vencerlas en su propio terreno.. Porque el rechazo de la justicia es un rechazo de Dios. de todo despojo. que no interesa solamente a su credibilidad sino incluso a su esencia. raíz última de toda ruptura de amistad. Ene. es decir.

B. Tiene sin duda necesidad de afirmar sin cesar su discernimiento.S. En este terreno la teología de la liberación se ha encontrado con el análisis marxista. lbid. justifica el amor preferencial por los pobres y propone la doctrina social de la Iglesia como una «praxis cristiana de la liberación»62. sobre todo caps. PETITDEMANGE. 1986. 61. este cuadro tan lúcido es el fruto de una reconstrucción intelectual y de una organización coherente de temas que están dispersos por los autores y que no funcionan ni mucho menos según la misma formalidad que en el documento. emancipación y liberación. Documentos Vida Nueva. Instrucción sobre la libertad cristiana y la liberación. Este discernimiento particularmente negativo de la Congregación no fue sin embargo la última palabra sobre el tema. Esta lente de aumento tiene el interés de señalar bien el círculo infernal en que corre el riesgo de encerrar una utilización ingenua de ciertos conceptos. Se propone el evangelio como la buena nueva de la liberación cristiana. 63. Sin embargo. eventualmente peligrosa.R. Ninguno de ellos se reconocería en la totalidad de la doctrina reconstruida de ese modo.2Í. Jésus-Christ dans la tradition. que se añade a su dimensión soteriológica63. siendo así que se trata de una categoría marxista que funciona en el interior de toda una ideología e interpreta el hecho de las luchas sociales como un tiempo necesario para el establecimiento de la dictadura del proletariado. hace del combate victorioso de Cristo sobre las fuerzas del mal el combate de la Iglesia a través de los tiempos de nuestra historia hasta el triunfo escatológico del Cristo total64. . Congregación para la doctrina de la fe. poniendo severamente en guardia contra la penetración del análisis marxista en la teología. Congregación para la doctrina de la fe. 62. en 1986.. el documento recoge en una síntesis impresionante los diversos aspectos del análisis marxista. Suppl. que es a la vez redención. Pero los debates que entonces se provocaron sirvieron para clarificar la situación. Documentos Vida Nueva. G. Se corre allí el riesgo de someter el evangelio a una reducción política que es su misma negación. II a V. en la medida en que se lee todo el conjunto del mis60. Cf. terio de la salvación según la vocación del hombre a la libertad. pero la evolución camina en el sentido de una lucidez cada vez mayor60. Toma en cuenta la dimensión ética de la liberación. 64. Por eso la Congregación para la doctrina de la fe publicó en 1984 un documento. la sociología. 1984. SESBOUE. considerar la lucha de clases como un hecho.212 JESUCRISTO. París 1985. Pero desde ahora hemos de mostrarnos agradecidos con ella. 307 (1985)38-53. Docvments et débats. creyendo que puede obtener del mismo categorías válidas para una «praxis de liberación». au n. La teología de la liberación sigue estando todavía por hacer en gran medida. Se denuncia el pecado como la raíz de las alienaciones humanas. Aun reconociendo la plena legitimidad de la expresión «teología de la liberación»61 y las realizaciones válidas de algunas de estas teologías. c. este dicasterio publicaba una nueva Instrucción de un tono sensiblemente diferente y que constituye una verdadera «teología de la liberación». La Instrucción trata de la misión liberadora de la Iglesia por la salvación integral del mundo. y ha pensado que estas categorías podían ser utilizadas independientemente de la ideología materialista que constituye su horizonte. La fascinación de las pautas de lectura marxista ha representado un papel en algunos desarrollos de esta teología. ya que ha hecho comprobar a numerosos cristianos que la salvación. Théologies de la libération. 202-205.A. en cuanto que niegan directamente el contenido de la fe. así como el posible contagio de los temas de la violencia. Cf. Ihéologie(s) de la Ubération et marxisme(s): C.Cf. Cerf/Centurion. Dos años más tarde. Instrucción sobre algunos aspectos de la «teología de la liberación». Había en esta posición una ambigüedad real. o.n. Era tentador.. por ejemplo. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO LIBERADOR 213 gía.

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Cristo divinizador

La salvación cristiana tiene dos elementos inseparables, la liberación del pecado y la entrada en la vida de Dios, que son como las dos caras de una misma moneda. Estos dos elementos estaban ya presentes en las categorías que hemos tratado. La iluminación es a la vez una erradicación de las tinieblas del mal y una entrada en la visión de Dios. La redención es liberación del mal, pero también libertad y entrada en una vida libre como la de Jesucristo. Así pues, el tema de la divinización ha sido ya tocado en los capítulos precedentes. Sin embargo, hay que tratarlo por él mismo, dada su importancia tradicional y antropológica. Con él se desplaza un poco la dominante de la reflexión: si se sigue dando una connotación del lado «negativo» de la salvación, es el lado «positivo» el que pasa a primer plano. El deseo de la divinización, esto es, el deseo de acceder a la condición y a la felicidad divinas, ha llenado toda la historia de la humanidad y sigue en pie actualmente, aun cuando utilice un lenguaje más velado. Lo demuestra abundantemente la historia de las religiones. Por no tomar más que algunas referencias contemporáneas del nacimiento del cristianismo, pensamos en el ideal religioso de los griegos y en las religiones de los misterios, totalmente polarizadas en torno a la asimilación del alma con Dios y al acceso a la inmortalidad bienaventurada. La diferencia con el mensaje del Antiguo Testamento en esta materia no recae en el deseo de la divinización, sino en el cómo de su realización; para los griegos esto es fruto del esfuerzo humano —que se encuentra tematizado en la investigación filosófica—, mientras que entre los judíos es un don de Dios1. Antropológicamente, es legítimo decir que la relación del hombre con el absoluto pertenece a la definición
1. Cf. J. GROSS, La divinisation du chréüen d'aprés les Peres grecs. Contribution historique a la doctrine de la gráce, Gabalda, Paris 1938, 81.

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misma del hombre y marca su existencia con una dimensión insoslayable. Así pues, tendremos que recoger este tema central primeramente en la Escritura y luego en la tradición, donde ocupa un espacio muy amplio, antes de ver cómo se renueva en la actualidad, a pesar de ciertas contestaciones, bajo el vocabulario de «autocomunicación de Dios», es decir, del don que Dios nos hace de sí mismo y de su propia vida, que es lo que constituye para Rahner el dato central del cristianismo y el punto de partida del mensaje cristiano.

I. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA

Al comienzo Dios creó al hombre a su imagen y semejanza (Gen 1, 26), imprimiendo en él de antemano una vocación a hacerse su propio y libre compañero. Por eso, la creación del hombre es ya un acto de salvación, a la vez que invitación a vivir en el trato con Dios y don primero para llegar a ello. Esto es tan cierto que la tentación original se presenta como la cara contraria de esta vocación. En efecto, la serpiente le dice a la mujer: «El día en que comiereis del fruto del árbol se os abrirán los ojos y seréis como dioses» (Gen 3, 5). El pecado del hombre consiste en convertir su vocación en tentación, en querer obtener por sí mismo lo que Dios quería darle por pura generosidad. Pero no por ello quedó abolido el designio de Dios sobre el hombre. Dios inaugura su obra de salvación constituyéndose al pueblo de Israel que considera como hijo suyo (Ex 4, 22; Os 11, 1; Jer 3, 19; 31, 9.20; Sab 18, 23). Esta filiación adoptiva englobaba a todos los miembros del pueblo de Dios, que se dirigían a él como a su Padre (Dt 14, 1; Sal 73, 15;...). La piedad judía se sentía orgullosa de su filiación adoptiva. Pablo reconocerá más tarde que la adopción pertenece a los israelitas (Rom 9, 4). Con el libro de la Sabiduría la idea de la filiación divina adquiere un sentido individual y trascendente2. Todos estos temas conocen en el Nuevo Testamento su cumplimiento. Adopción filial y don del Espíritu En los evangelios sinópticos Jesús designa a Dios ante sus oyentes como «vuesto Padre celestial» (Mt 6, 1; 7, 11; Me 11, 25; Le 11, 13) y
2. Ibid, 77-80.

les enseña a orar diciendo «Padre nuestro» (Mt 6, 9) o «Padre» (Le 11, 2). Pero es sobre todo en la pluma de Pablo y de Juan donde encontramos las afirmaciones más claras de nuestra adopción filial: el misterio de muerte y de resurrección de Jesús, «primogénito entre muchos hermanos», (Rom 8, 29), «primogénito de entre los muertos» (Col 1, 18) nos concede renacer por la fe a una vida nueva, una vida filial «en Cristo». «Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús» (Gal 3, 26). El paso de la esclavitud a la libertad es también paso del estatuto de esclavo al estatuto de «hijos adoptivos»: «La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abbá, Padre! De modo, que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios» (Gal 4, 6-7). Lo que nos hace hijos, trasformándonos interiormente, es el don del Espíritu mismo de Dios, que en adelante habita en nosotros y nos conduce: «En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo» (Rom 8, 14-17; cf. 8, 23). Esta habitación del Espíritu hace de nosotros el templo de Dios (1 Cor 3, 16-17; 2 Cor 6, 16) y de su Espíritu (1 Cor 6, 19). La epístola a los Efesios sitúa esta adopción en el corazón del designio benévolo de Dios, del que somos objeto antes de la creación del mundo: «Eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia» (Ef 1, 5-6). La carta a los Hebreos, por su parte, nos recuerda que Dios intenta corregirnos como hijos (Hb 12, 5-12). El vocabulario de Juan es muy parecido. El prólogo de su evangelio refiere la venida del Verbo entre los suyos con la intención de dar a los que le recibieron «poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1, 12). En su primera carta el apóstol se admira de esta vocación y de este don: «Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!... Queridos, ahora somos hijos de Dios» (1 Jn 3, 1-2; cf. 3, 10). El nuevo nacimiento del bautismo La imagen de la adopción evoca la inserción de un niño extraño en un nuevo ambiente familiar que le comunica todo cuanto constituye su vida. En un sentido analógico el niño adoptado realiza por tanto la ex-

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periencia de un nuevo nacimiento. El Nuevo Testamento recoge esta metáfora de forma muy realista: sólo se recibe la vida por nacimiento; por tanto, no se puede recibir la vida de Dios, la de los hijos de Dios, sin nacer de nuevo. Este nuevo nacimiento (cf. 1 Pe 1, 3) es para nosotros el fruto de la resurrección de Jesucristo. Se realiza ante todo por la predicación de la Palabra que nos hace nacer a la fe. Porque somos engendrados por la Palabra de Dios, que actúa en nosotros como una semilla incorruptible (1 Pe 1, 23). Esta hace de nosotros «niños recién nacidos» que tienen que desear «la leche espiritual pura» (1 Pe 2, 2; cf. Sant 1, 18.21). Pero nuestro nuevo nacimiento pasa también por el bautismo, del que nos habla el Nuevo Testamento a la vez como de un baño de regeneración y como de una participación en el misterio de muerte y resurrección de Cristo. Porque para renacer, hay que morir: se juntan los grandes símbolos del nacimiento y de la muerte. Efectivamente, por una parte, hemos sido salvados «por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo» (Tit 3, 5). Es una temática que recogerá el evangelio de Juan. Ya en el prólogo el evangelista, al hablar de los que han recibido el poder de hacerse hijos de Dios, indica que «no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de hombre, sino que han nacido de Dios» (Jn 1, 13). La semilla propia de este nacimiento bautismal viene de Dios. Por eso, en su conversación con Nicodemo, Jesús anuncia la necesidad para todo hombre de «nacer de lo alto» (Jn 3, 3). Su interlocutor toma esta frase tan al pie de la letra que le pregunta cómo puede un hombre ya viejo entrar de nuevo en el seno de su madre para nacer por segunda vez. Jesús explica así su pensamiento: «El que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios». Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es Espíritu» (Jn 3, 5-6). El bautismo de agua simboliza un nacimiento, no ya carnal sino espiritual, el que lleva consigo el don del Espíritu Santo (cf. Hech 2, 38), que hace de nosotros hijos del Padre en Jesucristo. Este nacimiento que viene de Dios nos arranca del pecado, ya que «todo el que ha nacido de Dios no comete pecado porque su germen permanece en él» (1 Jn 3, 9). Pero, por otra parte, este nacimiento es una muerte y una resurrección. En su célebre texto de Romanos 6, Pablo utiliza la polivalencia del simbolismo del agua que no solamente purifica, sino que realiza una obra de muerte y una obra de vida. Nuestra inmersión en las aguas bautismales es una inmersión en la muerte de Jesús, con el que somos sepultados para morir al pecado, y con el cual renacemos a una vida nueva con él (Rom 6, 4-8). Nuestra muerte es una muerte al pecado y nuestra vida es una vida para Dios en Jesucristo (Rom 6, 11). En Cris-

to somos una «nueva creación» (Gal 6, 16). Nos hemos despojado del hombre viejo para revestirnos del hombre nuevo (Col 3, 9-10). La vida nueva, participación en la vida trinitaria Esta vida nueva hace de nosotros los hijos del Padre, los hermanos de Cristo y los templos habitados por el Espíritu Santo. Es por tanto en nosotros la participación en la misma vida trinitaria. San Pablo llama a esta vida una «vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro» (Rom 6, 23). El nombre de Cristo resume toda su vida: «Para mí la vida es Cristo» (Flp 1, 21); o también habla de «Cristo, vida vuestra» (Col 3, 4). Esta vida está todavía oculta en Dios (Col 3, 3), pero se manifestará en toda su plenitud por nuestra resurrección definitiva en un cuerpo espiritual e incorruptible (1 Cor 15, 42-55). Como hemos visto, esta asimilación a Cristo es obra del don del Espíritu y nos constituye hijos en el Hijo. También para Juan, Jesús es en persona «la resurrección y la vida» (Jn 11, 25); es «la vida» sin más (Jn 14, 6), es decir, la vida eterna; es el pan de vida (Jn 6, 35.48). Los que creen en él tienen la vida eterna (Jn 3, 36). Jesús da la vida al mundo (Jn 6, 33). El que bebe su sangre tiene la vida eterna (Jn 6, 55). Esta vida eterna consiste en conocerlo a él y a su Padre (Jn 17, 3). Este lenguaje de la vida, que sustituye en este evangelio al del reino, remite a la vida de Dios, cuya cualidad trinitaria también se expresa en Juan. La segunda carta de Pedro recapitula todo este tema de la adopción filial y de nuestra generación en la vida de Dios con una fórmula única en su género: nos hacemos «partícipes (o: en comunión, koinónoi) de la naturaleza divina» (2 Pe 1, 4). Es la expresión más próxima al substantivo divinización o deificación (theopoiésis), que no se encuentra en el Nuevo Testamento, pero que se convertirá en un leitmotiv de la teología patrística. La salvación cristiana consiste en nuestra entrada en comunión vital con el misterio mismo de la naturaleza de Dios.

U . E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN

El dossier de la divinización en la antigua Iglesia es infinitamente rico, ya qu« para ella la salvación traída por Jesucristo se concibe ante

CRISTO DIVIMZADOR

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JESUCRISTO, EL ÚNICO MEDIADOR

todo y sobre todo como nuestra divinización gracias al don del Espíritu Santo. Hemos de tener en cuenta el tema del hombre imagen de Dios, los grandes argumentos soteriológicos que dirigieron el desarrollo del dogma cristológico 3 , la naturaleza de la solidaridad asumida por el Verbo encarnado con toda la naturaleza humana, la relación entre encarnación y misterio pascual y finalmente el tema de la gracia.

La vocación del hombre creado a imagen y semejanza de Dios Si el término de divinización tiene tanta resonancia afectiva y espiritual entre los padres, es porque para ellos el hombre creado a imagen y semejanza de Dios tiene la vocación de realizar lo mejor posible esta semejanza. «Se nos ha propuesto parecemos a Dios tanto como es posible a la naturaleza humana», dice san Basilio de Cesárea4. Ya hemos visto esta perspectiva al preguntarnos sobre la necesidad de salvación que todos sentimos: sólo Dios puede «contentar» al hombre. Y volvimos a verla en el tema de la revelación y del conocimiento, para ver y vivir a Dios. Pero en primer lugar, ¿qué hay que entender por divinización? En el pensamiento cristiano no se trata de un esfuerzo del hombre en un intento de llegar por una serie de purificaciones a su origen divino. Se trata de un don, de una comunicación de la vida divina que Dios mismo hace al hombre. El hombre es criatura; no podrá nunca ser Dios por origen. Dios no tiene más que un Hijo eterno, Cristo. Pero el hombre puede hacerse Dios por participación, es decir, puede recibir en parte y como don las prerrogativas de la vida de Dios: libertad, santidad, justicia, amor, inmortalidad e incorruptibilidad, por recoger en esta última palabra el vocabulario tan apreciado por los padres griegos. Puede vivir en sociedad con la Trinidad. Esta divinización es para Atanasio sinónimo de adopción final. «Uno solo es el Hijo por naturaleza; nosotros nos hacemos igualmente hijos, no ya como el en naturaleza y en verdad, sino según la gracia del que nos llama. Aun siendo hombres terrenales, somos llamados dioses, no ya como el Dios verdadero o su Logos, sino como quiso Dios, que nos ha conferido es la gracia» . ¿Cómo se realiza esta divinización? A través de un itinerario que conduce al hombre desde su origen hasta su fin. Los padres releen la
3. Cf.B. SESBOUE, Jésus-Cfuist dans la tradition, o. c , 98-100 y 119-120. 4. BASILIO DE CESÁREA , De Spiritu Sancto I, 2: SC 17bis, Cerf, París 1968, 253.
5. ATANASIO , Adv. arianos III, 19: o. c, 215.

afirmación primera del Génesis (1, 26) en la perspectiva escatológica de san Juan: «Sabemos que, cuando (Dios) se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es» (1 Jn 3, 2). Todo comienza por la elección del hombre, es decir, por su vocación a la divinización. Lo «deiforme» en el hombre es querido de alguna manera antes del mismo hombre, puesto que el hombre ha sido creado para hacerse «deiforme». Según este designio, el hombre es creado a imagen de Dios y esta imagen constituye su propia naturaleza. Por tanto, la creación es ya una divinización incoativa. Ya que el ser integral del hombre supone su relación viva con Dios, Adán es creado en la gracia y la gracia entra en su constitución de criatura a imagen de Dios. Desde este origen hasta el fin del hombre se va desarrollando una dinámica que, a lo largo de toda la historia de la salvación y a pesar del pecado, permitirá al hombre hacerse el compañero divinizado de Dios. El esquema de la imagen y de la semejanza sirve para jalonar este itinerario según las modalidades principales. Algunos padres opinan que la imagen y la semejanza son dadas, perdidas, recuperadas y crecen a la par. Otros han advertido cierto matiz entre los dos textos de Gen 1, 26 y Gen 1, 27: el primero señala la intención de crear al hombre a su imagen y como su semejanza; el segundo dice simplemente que el hombre ha sido creado de hecho a imagen de Dios. Opinan por tanto que la realización primera no cumplió la totalidad del proyecto: el hombre tiene que pasar de la imagen a la semejanza. Entre estas dos modalidades, el lenguaje de Ireneo es un tanto fluido. Nos dice por una parte que el hombre «ha sido hecho a imagen y semejanza» 6 , que «se hace a imagen y semejanza» 7 , y que el Hijo de Dios nos devuelve lo que habíamos perdido en Adán, «es decir, ser a imagen y semejanza de Dios» 8 . Pero también, y en el mismo contexto, establece una diferencia entre la imagen y la semejanza, en particular cuando pone este esquema en relación con la composición del hombre como cuerpo, alma y espíritu, según el esbozo antropológico dado por san Pablo (1 Tes 5, 3). Así, el hombre separado de Dios queda reducido a no ser más que un cuerpo y un alma; es ciertamente imagen de Dios, pero no semejanza suya. Al contrario, el hombre habitado por el Espíritu es cuerpo, alma y espíritu; se hace a semejanza de Dios. Esta semejanza le confiere la incorruptibilidad, es una participación en la vida divina 9 . Por tanto, es la presencia del Espíritu, y en términos mo6. IRENEODE LION, Adv. haereses V, 6, 1: o. c.,583.

7. Ibid.H, 38, 3: o. c, 553. 8. Ibid., III, 18, 1: o. c , 360. 9. Cf. Ibid. V, 6, 1: cf. Y. DE ANDIA. Homo vivens, IncorruptiWité et divinisation de lliomme sc'on Irénée de Lyon, Etudes augustiniennes, París 1986, 68-72.

para que sea verdad la contestación de Jesús a Felipe: «Felipe. 172-174. lo que constituye la diferencia entre la imagen y la semejanza. Decreat. Por eso el Verbo se encarna a imagen de aquel que es su propia imagen. EL ÚNICO MEDIADOR 223 demos de la gracia. Se formalizará luego en el PseudoDionisio y en Máximo el Confesor. O. in Genesiml. éste es el motivo de que la semejanza se hubiera perdido fácilmente. 1399-1413. como un espejo manchado. ya presente en Gregorio de Nisa y en Agustín. Están presentes en la creación de forma incoativa. Para 15. Es preciso que la Trinidad que se nos manifestó en la historia de la salvación y la Trinidad tal como es eternamente en sí misma no sean más que una sola y misma Trinidad. afinidad que existen entre el hombre y Dios. . París 1980. Image. Por el Hijo y en el Espíritu el Padre nos acoge como hijos suyos y nos comunica su propia vida Pero para que este don sea auténtico. 26-27. Si el hombre fue hecho a imagen de Dios. liberté. En efecto. haciéndose lo mismo que era su imagen. c. Los grandes argumentos soteriológicos La certeza de la divinización traída por Cristo y dada con el Espíritu en la vida de la Iglesia constituyó la motivación primordial de la elaboración de los dogmas trinitario y cristológico. El pecado nunca las hace perder por completo.588. 16. particularmente en los grandes autores monásticos: san Anselmo. confirmó la una en la otra: hizo aparecer la imagen en toda su verdad. por otro lado. pero la semejanza es el don del cumplimiento final. pero «la gracia entera del Espíritu. disminuyen y son heridas juntamente por el pecado. hominisXVh SC 6. L'anthropologie chrétienne selon saint Augustin. serían simples criaturas y no serían capaces de comunicarnos la vida de Dios. son restauradas juntas por la gracia de Dios.8. 6.. haeresesV. 12. el Hijo es «la imagen del Dios invisible» según san Pablo (Col 1. Ruperto de Deutz y san Bernardo17.. esto significa que es imagen de Cristo. la imagen de Dios que hay en nosotros es también la imagen de Cristo13. el que me ha visto a mí. 151-161. En efecto. Deprincipüs III. Esta progresión es solidaria de la revelación del contenido de la imagen por la encarnación del Verbo: «En efecto. por otro lado. en Dicúoimaire de Spirítualitélíl. . es objeto de un crecimiento a través de una vida consagrada a la imitación de Cristo. 1980. GREGOÜIODE NISA. 15). En la invocación de estos tres nombres se celebra la liturgia del bautismo que realiza nuestro nuevo nacimiento en Dios y nuestra entrada en el misterio de muerte y de resurrección de Cristo. París 1957. 17. IRENEO. ORÍGENES. a fin de revelarle la verdad de esta imagen que lo constituye y devolverle así la semejanza perdida. AGAESSE . pero esto no se veía. Cf..617-618. pero la perfección de la semejanza está reservada para la consumación»14. 237. escribe: «El hombre ha recibido la dignidad de la imagen ya en su primera creación..i»dV. Pero cuando el Verbo se hizo carne. 1976. 27.CRISTO DTVINIZADOR 222 JESUCRISTO. c. C. la Escritura nos revela tres nombres divinos que estructuran los tres artículos del símbolo de la fe.2: o. 1: SC 268. GROSS. 11. 13. «Divinisaticm». Gregorio de Nisa. Cf. Esta visión teológica del hombre a imagen y a semejanza de Dios va acompañada de una visión espiritual y mística. ya que el hombre no vuelve a caer nunca de nuevo en el estado de simple naturaleza. no establece ninguna diferencia entre la imagen y la semejanza. ya que son necesarios para que el deseo de Dios pueda impregnar al hombre15. 61. J. en los tiempos anteriores se decía ciertamente que el hombre había sido hecho a imagen de Dios. Ya las arras del Espíritu acostumbran al hombre a captar y a llevar a Dios. P. Pero antes de la encarnación seguía estando en la sombra la realidad de la imagen. col. ya que hará al hombre a imagen y a semejanza de Dios»11. nos hará semejantes a él y cumplirá la voluntad del Padre. Esta última. Se da así una misteriosa reciprocidad de la imagen entre el hombre y Cristo. La encarnación revela entonces la profundidad de la «connaturalidad» que existe entre el hombre y Dios. es preciso que el Hijo y el Espíritu sean Dios en el sentido fuerte y eterno de esta palabra Si no. Es preciso que Dios se nos revele tal como es y que sea en sí mismo tal como aparece. Comentando Gen 1. Centre Sévres. ese Verbo a cuya imagen había sido hecho el hombre. Para Orígenes. 13: SC 7 bis. ha visto al Padre» (Jn 14. y atravesará la Edad Media. Hom. Insiste mucho en el parentesco y en la 10. Adv. 9). y serán consumadas en el hombre glorificado. ya que el Verbo era todavía invisible. 1: o. Beauchesne. También Clemente de Alejandría coloca el término de la salvación en la semejanza plena del hombre con Dios12. siempre seguirá animándolo su vocación a ver a Dios16. Cf. 16. 14. ORÍGENES. peché etgráce. Por muy alejado que esté de Dios. Agustín sigue este mismo camino: la imagen y la semejanza van siempre a la par. 1943. por el contrario. y restableció la semejanza con el Padre invisible por medio del Verbo hecho ahora visible»10.

supone la realidad del intercambio trinitario entre el Padre. como Dios y como hombre. que va desarrollando los diversos testimonios de la resurrección de Jesús. ya que nos encontramos en un terreno de profundo consenso. Cristo no ha resucitado. Este largo texto (1 Cor 15. de los que el Hijo es como el término medio. Su resurrección es para nosotros. fue crucificado por los impíos. realizado por Cristo en el Espíritu. es el movimiento que subyace a esta argumentación.224 JESUCRISTO. El punto de partida de la argumentación es siempre —explícita o implícitamente— la regla de fe bautismal. el símbolo y el bautismo constituyen el fundamento mismo de la fe y de la salvación. la predicación apostólica es una mentira y la fe de los cristianos se queda vacía. Lo que es interesante. a fin de poder comunicarnos la vida de Dios. No se trata de deducir la realidad de la salvación de la realidad trinitaria. Es entonces cuando interviene el tercer movimiento de la argumentación (20-34) a partir de un ¡No! enérgico. Presentación sintética: el punto de partida. El segundo movimiento (12-19) consiste en tomar en serio la objeción («no hay resurrección de los muertos») y en sacar las consecuencias normales. esto es. Hemos de darles ahora la palabra. Basilio de Cesárea en el siglo TV es un excelente testigo de esta conciencia de la fe bautismal como referencia fundamental de toda reflexión sobre la salvación: «¿Como somos cristianos? Por la fe. para nuestra vida eterna en Dios. la realidad del intercambio salvífico entre Dios y el hombre. Hech 2. dando una lista de las apariciones. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DMMZADOR 225 decir las cosas más técnicamente. En nombre de este mismo reflejo de fe reaccionarán los padres de la Iglesia ante los diversos cuestionamientos de los misterios trinitario y cristológico. 22-36). todos permanecen en sus pecados. Nos remiten directamente al acontecimiento fundador narrado en el kerigma de pentecostés y estructurado según los tres nombres divinos: Jesús de Nazaret ha sido acreditado por Dios. Pablo la recibe a título de hipótesis y se entrega a una revisión desgarradora del contenido de la fe. ¡a regla de fe Como no es posible seguir aquí cronológicamente los innumerables enunciados de la apelación al argumento soteriológico. Consideraremos la época patrística como un todo. En efecto. para nuestra salvación. Al contrario. La objeción del adversario no se ha expresado todavía. Este tipo de argumentación tiene un origen bíblico en la célebre respuesta de Pablo a los Corintios que iban diciendo que no hay resurrección de los muertos. La realidad de las relaciones trinitarias condiciona la realidad de las relaciones establecidas por las personas divinas con los hombres. pero Dios lo resucitó y constituyó Señor y Cristo. Las misiones del Hijo y del Espíritu tienen que revelar sus procesiones en el interior de la Trinidad. Pero ¿de qué manirá nos salvamos? Porque hemos renacido de lo alto. La comunicación que Dios hace de sí mismo a los hombres tiene por fundamento la comunicación trinitaria que lo constituye en sí mismo. La verdad es que Cristo ha resucitado de entre los muertos y que por él viene la resurrección de todos los muertos. 1-34) puede analizarse según tres movimientos. de la regla de fe apostólica (aun cuando esta palabra aquí anacrónica). tal como la acabamos de sintetizar para el misterio trinitario. Los que escuchan esta palabra y se abren a la fe arrepintiéndose de sus pecados. dirá todo el mundo. Ya no hay salvación. Resulta incluso interesante observar cómo reaparecen fórmulas análogas en la pluma de los padres a través de los siglos. Ya no hay esperanza de vida en Dios. reciben el bautismo y con él el don del Espíritu. El ¡No! de Pablo expresa un reflejo vital de su fe. derramó el Espíritu (cf. Más aún. pero ya se percibe como motivando esta insistencia en la resurrección. De lo contrario. la distancia radical que hay entre Dios y el hombre volvería a introducirse dentro de sí misma y quedaría aniquilada su mediación. es preciso que las relaciones «económicas» de las personas divinas actuando en común por nuestra salvación revelen las relaciones eternas que las unen entre sí independientemente de nosotros. La hipótesis se refuta en sí misma mediante el enunciado de sus consecuencias. que proceden de una lectura errónea de la Biblia o bien de las dificultades que plantea la razón. y desconcertante para nosotros. el Hijo y el Espíritu. es preciso que sea uno y el mismo. En efecto. esto es perfectamente legítimo. a fin de poder llegar a nosotros. Pablo no opone ninguna contraargumentación a la lógica de la revisión desgarradora. si no hay resurrección de los muertos. evidente- . Poner la esperanza en Cristo solamente para esta vida es condenarse a ser los más desventurados de entre los hombres. nos bastará proponer una expresión sintética y un tanto sistematizada de los mismos. se parte de la certeza de la salvación para inventariar la naturaleza y la estructura de la Trinidad: ¿qué deberá ser ésta para que creamos que nuestra salvación no ha sido en vano? Este mismo resorte funciona para el desarrollo de la cristología: ¿qué deberá ser Cristo para que la mediación que asume en provecho de nuestra salvación sea real? Es preciso que sea Hijo de Dios en el sentido fuerte y eterno de este término. El primero (1-11) es el recuerdo del evangelio recibido y trasmitido. es preciso que sea verdaderamente hombre como nosotros. El despliegue de la misma basta para manifestar su imposibilidad.

1968.. c.. no sólo en Jesús sino también en todos los que. y él mismo se hizo visible por su cuerpo. 1: o. Sermón 166. Aousrm. XI: PG 45. sino por gracia mediante adopción. C. 19. así te hace a ti. 1145a. entre las prerrogativas de la una y los límites de la otra. inJoh. 325. 79. BAC Madrid 1983. para que por esta mezcla con la divinidad. nos hizo particioneros de su divinidad»26. para que la naturaleza humana. para hacer de los hijos del hombre hijos de Dios»25. ¿vamos a abandonar "la forma de la enseñanza" (cf. 1152c.. al hacerse hombre. A/v. Le salut. se haga hijo de Dios»19. 9). Paris 1968. GREGORIO DE N ISA. 28: SC 136.. por eso conviene constatar su aparición en fórmulas muy semejantes: heneo (siglo II) «Ésta es la razón por la que el Verbo se hace hombre y el Hijo de Dios. Sobre este fundamento y en el espíritu de la Escritura se formaliza el principio del intercambio salvífico que explicita el «por nosotros» y «por nuestra salvación». se divinizara. con la fe. La verdad de la primera compromete a la realidad de la segunda. JUANCUSOSTOMO . 18. Existe una correlación dinámica entre la humanización de Dios y la divinización del hombre. 21) o entre riqueza y pobreza (2 Cor 8. Gregorio de Nisa: «Somos semejantes a él si confesamos que él se hizo semejante a nosotros. Hom. Agustín (comienzos del siglo V): «Hecho partícipe de nuestra flaqueza mortal. AGUSTÍN . . participó de tu mortalidad. 368. MdV. o. 22. pero el argumento sería el mismo para los que no creen que el Hijo es Dios en sentido fuerte.226 JESUCRISTO. Por nosotros Dios se hace hombre. Orígenes (siglo III): «Con Jesús empezaron a entrelazarse la naturaleza divina y la naturaleza humara.. para que tengamos una idea del Padre invisible. partícipe de su inmortalidad»27. ORIGEN. está claro que la palabra más preciosa será también la que se pronunció cuando recibí la gracia de la adopción filial»18. trad. Pero el principio es el mismo y encuentra su fundamento en la iniciativa del rebajamiento y de la kénosis divina en Jesús (Flp 2.yC/.. PG 45. mezclándose al Verbo y recibiendo así la filiación adoptiva. los padres. hablan de un intercambio entre la naturaleza divina y la naturaleza humana —intercambio disimétrico por otra parte—. Hijo del hombre: para que el hombre. soportó los ultrajes de los hombres. debido a su amor sobreabundarte. no por naturaleza como lo es aquel a quien engendró. JDSSUA. 26: o. 26. Basilio piensa aquí en los que no creen que el Espíritu pertenezca a la esfera de la divinidad. en OirásXXIII.X. 629. entre justicia y pecado (2 Cor 5. este autor cita otros textos análogos de Gregorio en la nota 46. ATANASIO DE ALEJANDRÍA. siendo verdadero Hijo de Dios. incarnation ou mystére pascal.XI. Es un daño similar partir sin el bautismo o haber recibido uno que carezca de uno solo de los puntos venidos de la tradición.. 25. IRENEO. la gracia de la adopción filial nos viene de la cadena de comunicación que va del Padre al Hijo y al Espíritu. Cerf. De TrinitatelV. O. 568. 24.. La una está ordenada a la otra. Jesucristo nuestro Señor. para que tengamos parte en la incorruptibilidad»22. 13-14). 337 23. Romperla en uno de sus eslabones es por tanto ponerse fuera de la salvación y de la adopción.laeresesIII. Del mismo modo que él. BASILIO DE CESÁREA. 14) dos afirmaciones bíblicas 21. 20. Deinearn. adoptan el género de vida que Jesús enseñó y a los que elevó a la amistad con Dios y a la comunión con todo el que vive según los preceptos de Jesús»21. toda la humanidad se divinizara en él y toda la masa de nuestra naturaleza fuera santificada con las primicias» 24. 27. «Habiéndose mezclado el Verbo con el hombre tomó en sí toda nuestra naturaleza. P. 3: SC 199. «Dios quiere hacerte dios. i Atanasio (siglo IV): «(El Verbo) se hizo hombre. Madrid 1948. 1973. Contra CelsumlTl. para que haciéndose lo que somos nos hiciera tal como él es23. 17) recibida? . «El Verbo de Dios. 4. por la participación en la divinidad. BAC. Juan Crisóstonv: «(El Verbo) se hizo hijo del hombre.. se hace lo mismo que somos nosotros para hacer de nosotros loque él es» 20 . Porque ¿cómo seríamos de otro modo? Después de haber adquirido la ciencia de esa salvación realizada por el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. 19. 459. Es el principio más repetido de los padres. El bautismo es solidario de la invocación trinitaria. 611) y de la encarnación del Verbo (Jn 1. La base de esta argumentación sobre el intercambio salvífico se ha desplazado respecto a la de la Escritura: donde Pablo hablaba de intercambio entre maldición y bendición (Gal 3. Porque si el bautismo es para mí principio de vida y si el primero de los días es el de la regeneración. Contra Apoll. 1: PG 59. para que nosotros nos hagamos Dios. Ibid. praeio. Rom 6. 4: Obras V. Verbi 54. por la gracia del bautismo. c. 2. J. EX ÚNICO MEDIADOR CRISTO DIVINIZADOR 227 mente. exaltándote. para que en él nos hagamos Dios. 69. en una perspectiva más ontológica.

ATANASIO. se irá explicitando y precisando cada vez más el principio del intercambio salvífico. no tendríamos por él ninguna participación de Dios. ¿cómo no va a ser digno de culto? 31. 32. El hombre no podría ser divinizado. En todo caso.. 33. GREGORIO NACIANCENO. evitando fórmulas demasiado directas capaces de chocar a los débiles.. si (el Salvador) no se hubiera revestido del hombre entero»28. Epist. Christus unus. Porque si el Espíritu trasmitido en el bautismo no es personalmente Dios. Orígenes formula este primer principio en el primer contexto: «El hombre no habría podido salvarse por entero. es decir. ¿cómo me divinizo por el bautismo? Si tiene que ser adorado. 29. sino simplemente un don creado. Epist. Por otra parte. ATANASIO . sin estar unido a Dios. Presentación sintética: Espíritu del Padre y del Hijo El principio de solidaridad y de comunicación divinas vale también para el Espíritu Santo que es el don recibido del Padre y del Hijo. Gregorio de Nacianzo hace lo mismo frente a Apolinar: «Lo que no ha sido asumido no ha sido curado. inteligente y libre. Rehusar esta mediación es. como acabamos de ver3''. 289-296. Salvó lo que él mismo había asumido. no salvó lo que no había asumido. Cdl. no pudo comunicarnos la adopción filial. unido a una criatura. Este principio es el siguiente: el Hijo vino a salvar al hombre entero y por eso mismo asumió una humanidad completa. el debate de Nicea lleva a la formulación del principio de solidaridad y de comunicación divina: si el Hijo no es Dios por naturaleza y por origen. Si no es integralmente hombre. 1964. Este mismo principio es el que subyace al Tratado sobre el Espíritu Santo de Basilio de Cesárea. aplica espontáneamente el mismo principio que había anunciado anteriormente a propósito del Hijo: «Por el Espíritu es por el que somos llamados partícipes de Dios. sin decir formalmente que el Espíritu sea Dios. 71. 191: SC 208. no salva al hombre entero. . son el fundamento mediador del intercambio que tiene lugar entre Dios y nosotros. Ct. cuando se ponía en discusión la verdad concreta de la carne de Cristo. 722c:SC 97. Por eso tenía que tener un cuerpo verdaderamente humano y un alma verdaderamente humana. 34. del Hijo encarnado. si el Espíritu fuera una criatura. 1960. 24: SC 15. 51. 329. 1974. 126. Presentación sintética: doble solidaridad y mediación El intercambio salvífico supone a la vez una doble solidaridad de Cristo con Dios y con el hombre en su unidad mediadora A medida que las diversas herejías vayan atacando bien a la verdadera divinidad de Cristo. Cuando Atanasio se enfrenta con los adversarios del Espíritu.. Pues l)ien. sino que estaríamos unidos a una criatura y seríanos extraños a la naturaleza divina. para Cirilo de Alejandría.70: PG 26. no somos divinizados y seguimos siendo extraños a Dios. 1947.. ORÍGENES. Orat. las apropiaciones que van de la humanidad a la divinidad y las comunicaciones que van de la divinidad a la humanidad.. por el mismo título que el Padre. «conculcar la raíz de nuestra salvación y destrozar la piedra fundamental de nuestra esperanza»32. lo que se salva es lo que ha sido unido a Dios»29. 225. sin participar en nada de ella»3!. o bien a su unidad de Verbo encarnado.69. Cf. por muy sublime que sea. Si el Hijo fuera pura criatura. Así ocurrió cuando Apolinar negó el alma humana. En su combate contra Nestorio Cirilo de Alejandría desarrolla lo que podríamos llamar el principio de mediación ya evocado anteriormente31. bien a su verdadera humanidad. la reparación de la humanidad no habría sido posible. afirma vigorosamente que el Espíritu está con el Padre y el Hijo compartiendo sus prerrogativas divinas. cum HeraclideV. 28. Es éste el estribillo continuo de Atanasio contra Arrio: «Si el Verbo fuera una simple criatura. si el Hijo no fuera verdadero Dios»30. 67. Pero estos dos principios no son suficientes: si en Jesús las dos solidaridades fueran exteriores la una a la otra.. SC 67. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DIVINIZADOR 229 que están en la base de la cristología patrística. no pasaría nada de la primera a la segunda. supa. el hombre seguiría siendo puramente mortal.sujra. Su amigo Gregorio de Nacianzo no tiene estas preocupaciones: «Si el Espíritu no üene que ser adorado. resulta difícil expresar con mayor claridad que la salvación del hombre consiste en su divinización.228 JESUCRISTO. contra aríanosll. I. ad Serap. QRILODE ALEJANDRÍA. Ya la lucha contra los diferentes gnosticismos había llevado a la formalización del principio de la solidaridad humana. 110-111. La comunicación de propiedades que se realizó en Cristo. 30. Pero Basilio habla aquí con prudencia.

Suponen la pérdida de nuestra esperanza. Comm. «Toda la naturaleza humana estaba en Cristo en cuanto que era hombre». de "contacto físico de lo divino y lo humano en Jesucristo"» 39 . En efecto. donde el autor recoge y sigue los análisis de L. 333. CIRILO DE ALEJANDRÍA . 35. sino es por el Espíritu que hay en nosotros? Porque. Dialog. efe Trínitate Vil: SC 246. es en él donde reside la condición de posibilidad de la mediación divinizante de Cristo. igualmente hemos sido llamados por causa suya dioses. En esta limpia argumentación de Cirilo se habrá reconocido el modo de proceder de Pablo en 1 Cor 15. «Física» debe entenderse aquí en el sentido de «naturaleza»: la naturaleza divina realiza la divinización de la naturaleza humana según un proceso «por así decirlo mecánico. Encarnación y/o misterio pascual En su manera de hablar de la divinización del hombre. y salva el pellejo de los hijos de Dios. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DrVTMZADOR 231 Y si es digno de culto. Todos estos argumentos soteriológicos derivan su fuerza del compromiso mismo del cristiano en una fe viva. el Espíritu de Dios no es una substancia distinta de él»36. Este dossier se ha vuelto a abrir con nuevo interés gracias a L. Ante esta situación. Mejor dicho. En efecto. ¿cómo podría introducir a los otros en la cualidad de Dios el que está privado de ella? Pero la verdad es que somos templos y dioses. que afirma que toda la humanidad no forma en cierto modo más que un solo hombre. 20.1978. confiesa con un mismo movimiento de nuevo la trinidad divina. niega la hipótesis contraria como un error. Mohr. c. También se ha llamado a esta pretendida doctrina «teoría griega». en su deseo de clasificación de las diferentes categorías ^oteriológicas. Jossua'10. los historiadores del dogma y los teólogos del siglo XLX. En su tesis Le salut incarnation OB mystére pasca!. por haber recibido en virtud de nuestra asociación con él la comunicación de la divina e inefable naturaleza. separado de ella por la subsistencia. Cuando la fe cristiana se ve amenazada por el lado de nuestra divinización. Malevez y luego a J. . ese Espíritu que por sí mismo nos diviniza. 753b. insistieron mucho en el misterio de la encamación. simplemente «por salvar el pellejo». Por tanto. 38. sino en tomo a la identidad ontológica de Cristo. El sentido y hasta el instinto de fe que los impregna se parece mucho al instinto vital que hace desplegar a un hombre todas sus energías. 1898. aplicado esta vez a la cuestión de la divinidad del Espíritu Santo. por utilizar una expresión realista. La unión de todos los hombres no es un efecto de la encarnación. Fuera de la conciencia de esta conexión vital. sino su condición de posibilidad. Los grandes debates de la época giraron. 31. J. Por el contrario. 167. existe ya antes de la encarnación «por el simple hecho de la inmanencia del e/t/os indivi- 37. CIRILO DE ALEJANDRÍA . 40. JOSSUA. Pero la certeza que tenemos de ser templos de Dios. C i r i l o de Alejandría recoge m á s tarde este argumento en sus Diálo- gos sobre la Trinidad: «Somos templos del Espíritu que existe y subsiste. entonces fracasa por completo nuestra esperanza. Freiburg i. en cuanto que alcanza a la totalidad de la humanidad y reviste un valor universal. escribe por ejemplo Cirilo de Alejandría37. la encarnación del Hijo y el don del Espíritu. atribuyendo a ésta la causa verdadera de nuestra salvación. GREGORIO NACIANCENO. cuyos análisis vuelven a situar el centro de la perspectiva de las afirmaciones patrísticas. esto es. Malevez. HARNACK. No hay que prestar ninguna atención a los que están en el error. C. 36. según las Escrituras. mantuvieron la tesis de que la patrística antigua había desplazado el centro de gravedad de la fe cristiana desde el misterio pascual a la encarnación. Así Harnack. particularmente los griegos pero también san Hilario de Poitiers. o. P. la formalización de los argumentos correría el riesgo de caer en un juego estéril. ¿cómo ser dioses y templos de Dios. considerada como un hecho.. Malevez ha mostrado que el esfuerzo indiscutible de los padres «por elaborar filosóficamente mediante el realismo de las esencias universales una afirmación que les parecía revelada (a saber. O. los padres de la iglesia. tal como se realizó en su encarnación. 39. se trata realmente de una cadena de oro y de salvación» 3 . 41. A. GROS. Br. P. Orat. Gregorio de Nisa.230 JESUCRISTO. en su Manual de historia de los dogmai*.212. si es en realidad extraño a la naturaleza divina. J. habla a propósito de Atanasio de «teoría física» de la salvación. por ejemplo. a pesar de la multiplicidad de seres humanos. in Joh. dotados como estamos de ventajas que —no sé por qué— no nos conducen a nada. ibid. no en torno a la cruz y la resurrección. 28: SC 250. ¿cómo no va a ser Dios? Lo uno está ligado a lo otro. 1978. 172-176. 18-44. que el Verbo al encarnarse se había unido a todo el género humano) había sido mal comprendido» 41 . 5: PG 73. Cirilo analiza las consecuencias de la posición del adversario —el Espíritu es una criatura— para nuestra divinización. no defiende ni mucho menos que Cristo asumiera toda la especie. Dogmcngeschichte. los padres tienen a veces fórmulas que parecen atribuir nuestra salvación pura y simplemente a la unión hipostática de Cristo.

igualmente creadora. Y el que murió por nosotros. Jamás oponen el ser personal de Jesús a su obrar. PH. pero subraya un tanto importante sobre el que hoy se dirige de nuevo la atención. 776c-777b. c. por el hecho de la encarnación. El término eidos significa la forma de la humanidad presente en todo hombre. Cf. 76c-763a: o. 46. 21. Si fuera cierta la hipótesis del adversario. passim. «ya no habríamos sido rescatados por Dios. 1. y que en ella estamos ya virtualmente presentes en virtud del designio benévolo de Dios con nosotros (cf. Toda la humanidad queda de suyo englobada en el acontecimiento salvador realizado por el Verbo encarnado. 44. es un acto de salvación. Esta doble dificultad nos conduce por el camino del discernimiento de una doble verdad. Fondements de la théologie du Sacré-Cocur: RevThom (1976) 593-594. sino la de otro47.. Los sacramentos dependen también de la realidad de la unión hipostática. No olvidemos nunca la motivación soteriológica que les hace remontarse del acontecimiento pascual a la encarnación. de la recepción de los sacramentos y del combate espiritual emprendido en la gracia para apropiarse de la salvación divinizadora. ¿Cómo concebir el alcance universal de un acto de salvación realizado una vez por todas dentro de los límites de la condición humana asumida por Cristo? Se puede responder sin duda que por el hecho de la unión hipostática la naturaleza humana de Cristo está unida a la persona divina del Verbo. al que dio por nosotros su sangre. loe. podemos decir que este vínculo se debe a la solidaridad de naturaleza que une a todos los hombres entre sí y hace de la humanidad una comunidad histórica enfrentada con un mismo y único destino. Verla. Pero éste no dispensa a nadie de la fe. A esta unidad del ser y del obrar en Cristo corresponde una unidad análoga en el creyente. comentando Jn 6: o. saben muy bien que una encarnación que no comprometiera en nada la vida santa que Cristo llevó por nosotros y por nuestra salvación no tendría ningún sentido. un 42. Pues bien. cit. si el Verbo y el hombre Jesús estuvieran separados en dos Hijos. El lenguaje de los padres resulta aquí desconcertante para nosotros.232 JESUCRISTO. o. Ef 1). 1: SC 10. «En efecto. c . Christus unus est. y no solamente la virtud de la pascua.. Al contrario. seria un hombre cualquiera. Los textos patrísticos no implican ni mucho menos una encarnación colectiva. Si escrutan este acontecimiento. tiene en sí misma un valor salvífico. ya que el Verbo no nos daría en ella su sangre. Pero esta naturaleza universal no fue asumida y la fuente de santificación que se deriva de esta comunidad de naturaleza no tiene nada de automático. la misma eucaristía quedaría vacía de contenido. ATANASIO . 509. toda la Escritura nos dice que hemos sido redimidos por una sangre preciosa. Ibid. La unión hipostática ejerce su fecundidad en y por el misterio pascual. La solidaridad de estos dos puntos de vista estaba ya manifestada en Atanasio44 y fue vigorosamente defendida por Cirilo de Alejandría contra los adversarios nestorianos. Adephes. En este sentido tan concreto la encarnación condiciona el valor salvífico de la cruz. inmanente por su propia forma a la humanidad singular de Cristo. 463. como si pudiera existir lo uno sin lo otro. JOBERT. pretendido hijo. están convencidos de que el obrar salvífico de Cristo no puede tener valor absoluto más que con la condición de ser el obrar del Verbo encarnado en persona. Piensan en lo que constituye a Cristo por toda la duración de su existencia de hombre y en el cumplimiento de todos sus misterios. un falsario. Pero además. Calificaríamos de Salvador y de Redentor al otro. 48. que Ignacio de Antioquía calificará como la «sangre de Dios»46. no se preocupan únicamente de su primer momento. Deincam.. por la sangre de Cristo. Efectivamente. c. a través de la red 45. sino por una sangre extraña. La primera reside en la unidad irrompible de la encarnación y del misterio pascual. es la eficacia misma de la unión hipostática la que representa el papel decisivo en nuestra divinización. aun cuando esté sostenida por el teandrismo»43..38. a través de la cruz y de la resurrección.. 43. Acudiendo ante todo a una constatación elemental. Esta respuesta es perfectamente justa48 en su orden e indica ya que la naturaleza humana de Cristo no puede ser considerada como una naturaleza cualquiera en el seno de la humanidad. es para «salvar» esa motivación. 47. Cuando los padres hablan de la encarnación. Por otra parte. 69. Su pensamiento estaba sin duda impregnado de una concepción platónica de la naturaleza universal de la humanidad. reproducidas y participadas en nosotros. IGNACIO DE ANTIOQUÍA . la concepción virginal del Verbo de Dios o el nacimiento de Jesús. Pero nos remite a la cuestión de cuál fue el vínculo asumido entre esta naturaleza humana y nosotros. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DTVIMZADOR 233 so en todo hombre»42. La otra verdad concierne a la universalidad de la salvación realizada en virtud de la comunidad de naturaleza que se establece entre la humanidad particular de Cristo y la totalidad de la humanidad. pero no a él» . CIRILO DE ALEJANDRÍA . Y el grande y augusto misterio del Unigénito hecho hombre no seria más que un cuento y una impostura: no se habría hecho hombre. . 1951. CIRILO DE ALEJANDRÍA . considerada de este modo. Ibid.

Pero por otra parte. es decir. Por eso mismo insiste más en la gracia creada que en la gracia increada. 2. a nosotros. Somos «injertados» en la humanidad de Jesucristo y nos hacemos miembros de su propio Cuerpo. Bajo su abstracción. AGUSTÍN. sanctorumXV. 8. Agustín. Gaudium et Spes 32. 5. desde el momento en que comenzó a creer. Todos estos dones nos vienen de la fuerza de la divinidad. En un célebre artículo de la Suma Teológica52 santo Tomás tratará también «de la gracia de Cristo en cuanto que es cabeza de la Iglesia». Entre estos dos extremos la realiza en el curso de las generaciones haciéndose contemporáneo de cada una de ellas. De la plenitud de gracia del Verbo encarnado hemos recibido todos nosotros. a fin de actuar sobre la historia desde dentro de la historia. Constituye así el punto de reunión de la humanidad que hay que reconciliar y restaurar. como su humanidad está unida a la persona del Verbo. Pero hay más. 49. VATICANO II. La problemática occidental de la gracia La teología latina habla menos formalmente de divinización y prefiere el vocabulario de la gracia.234 JESUCRISTO. La unión hipostática del Hijo nos hace participar de su filiación bajo el modo de la adopción. 50. pero se llevan a cabo por la mediación de su humanidad. sobre todo en los escritos paulinos. Toda gracia que alcanza a los hombres es una extensión de aquella gracia original y una participación en su realidad: «Manifiéstese ya. el nuevo Adán. Por un lado se remontan a los orígenes y por otro cumplen el final de los tiempos. Cf. Tal es la gracia por la cual se hace cristiano el hombre. esta última expresión designa simplemente la habitación trinitaria en nosotros. Este cambio de vocabulario obligará igualmente. pues. da a su nacimiento el valor de una creación nueva. Moingt. la visión sigue siendo muy parecida a la de los padres griegos. del mismo Espíritu Santo de quien Cristo fue nacido es ahora el hombre renacido. El Verbo encarnado entró en su lugar debido en el juego de estas múltiples solidaridades49. por el mismo Espíritu por quien se verificó en nosotros el perdón de los pecados y que hizo a Jesús limpio de todo pecado»51. la teología occidental esti más precocupada de la antropología de la gracia. según la frase de san Juan (Jn 1. III. por una parte Jesús entra en la serie de generaciones humanas y pertenece por tanto a la misma humanidad que todos nosotros. Jesús se convierte en el principio de la humanidad nueva. q. La gracia creada. el primer teólogo de la gracia. Cristo vive su existencia y su propio destino en los límites de la condición humana y realiza allí visiblemente el acontecimiento de la salvación como un acontecimiento de nuestra historia. S. rota hoy como un espejo por el pecado. En el designio de Dios esta humanidad tiene una Cabeza. la cual se derrama por sus miembros según la medida de cada uno. Recibiéndolo nosotros. Verbo encarnado. 31. ve la fuente de la misma en la unión hipostática de Cristo. afecta a la parte de nosotros mismos que ha sido transformada y adaptada con vistas a la recepción de este don. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DTVINIZADOR 235 compleja de las relaciones tanto sincrónicas como diacrónicas que se establecen entre las libertades. sino bajo el de una generación espiritual que pasa por la fe y el bautismo. pof el que constituye una totalidad única. La humanidad entera es la imagen única de Dios. que constituye la gracia divinizante de la humanidad de Jesús. la fe nos enseña que esta solidaridad de destino con la comunidad pertenece al designio de Dios. la intervención de Dios. Cristo la acaba también en el Omega de la historia. BAC. M e inspiro aquí libremente en una nota inédita de J. no ya bajo el modo de una generación camal. El término de gracia es más objetivo y remite menos directamente al orden de las relaciones personales entre el creyente y el misterio de Dios. realizada una vez para siempre y ejerciéndose continuamente en el cuerpo a la vez histórico y místico que es su Iglesia50. Por este hecho. Th. que evoca simbólicamente la creación de Adán. que es la de Cristo. la misma fuente de la gracia. que se realiza por el don del Espíritu. En efecto. que por otra parte está ampliamente presente en el Nuevo Testamento. él la recapitula delante de Dios. . por el contrario. a. en el que es nuestra Cabeza. Por otra parte. a través del desarrollo de la teología escolástica. renacemos en una humanidad nueva. Se trata de un efecto sobrenatural producido en el alma por 51. En sí mismo restituye la imagen de Dios a su verdad. Madrid 1949. 52. espiritual. Principio de recapitulación desde el Alfa de los tiempos. pero llamada a recuperar su integridad gracias a su agrupación en Dios. Su generación virginal a partir de María confiere a su nacimiento el carácter de una generación nueva. 16). comunicando lo que él mismo es. a hacer un desplazamiento de acento. citado infra. Si el vocabulario ha cambiado. la misma por la cual el hombre unido al Verbo desde el prinier momento de su existencia fue hecho Jesucristo. 397. los actos que pone son a la vez históricos y transhistóricos. Pero. de las condiciones de posibilidad y de las modalidades de nuestra unión con Dios en nosotros mismos. 535. De praedest. en Cbras VI.

20. al distinguir con mucha sutileza diversas clases de gracias. es decir.. 2 Cor 13. al modo de la creación? Es algo muy distinto lo que está en cuestión. corre el peligro de atomizar los diversos puntos de vista y de cosificar una multiplicidad de dones. Por tanto. obra ad extra si se considera simplemente la creación de la naturaleza humana de Jesús. Con un mismo movimiento Dios nos ama y se nos da. en cuanto que es un Dios único. 15. l e serie: Exposé da dogme. París 1892. Por esta misma razón. Rm 5. que hay que evitar extraponer como si fueran dos cosas. 17. increada y creada. En esta perspectiva la divinización puede parecer una especie de alienación de nuestro ser-hombre y una injuria a su propia dignidad. No ocurre lo mismo en un mundo secularizado. en nombre del principio de que las acciones ad extra de Dios son necesariamente comunes a toda la Trinidad. y no unas relaciones diferenciadas con cada una de las personas. en donde la idea de Dios se va viendo cada vez más desterrada de las relaciones públicas y hasta privadas. se expresaría de forma bastante incorrecta (!). se va viendo hoy cada vez más abandonada.) y la habitación del Espíritu (Gal 4. Su simple anuncio era una buena nueva. J. La referencia tiene que ser aquí la encarnación misma. 54. por el hecho de que pertenece a la persona misma del Hijo. La teología escolástica. 17. más o menos radicales según los autores (H. incluida su finitud y su contingencia. ¿Qué sentido tiene hablar de divinización al hombre de una sociedad profundamernte marcada por el agnosticismo. 55. III. Cf. HOY: DIVINIZACIÓN Y AUTOCOMUNICACIÓN DE DlOS Debates contemporáneos en torno a la divinización En un mundo tradicionalmente religioso el tema de la divinización resultaba eminentemente fecundo para la fe. V. en particular 341-365. ¿No vendrá el error de pretender pensar la adopción filial y la divinización pura y simplemente según el modelo de las operaciones ad extra. haciéndonos amables y agradables a él. La posición escolástica. En el siglo XVII el teólogo Denys Petau (Petavio) reaccionó contra la posición escolástica en nombre de un conocimiento mejor del pensamiento de los padres. habría que pensar que.236 JESUCRISTO. el lenguaje de la Escritura es muy claro en este punto: venimos a ser hijos del Padre. 8. 5. a fin de poder designar una realidad misteriosa según cortes distintos y planes diferentes. Aunque corrigiendo algunas posiciones de Petau. si tuviéramos que comprender que «mi Padre» designa a la primera persona de la Trinidad y «vuestro Padre» a la Trinidad entera. 19. 9-11. En lenguaje técnico se haMa aqui de causalidad formal o cuasi-formal. La gracia santificante tiene por tanto para nosotros una doble cara. Morel)". Reteaux. 17). 19. 16. Sin embargo. puesto que se trata de la apertura de la Trinidad a nosotros y de la invitación que las personas divinas nos dirigen para participar gracias a una misteriosa asimilación en las relaciones que las constituyen a unas respecto a las otras. Los padres de la iglesia heredarán naturalmente este lenguaje. cuando no por el ateísmo? Á\ mismo tiempo.. De este modo muchos textos del Nuevo Testamento tendrán que dar lugar a exégesis retorcidas. por la insistencia que se le concedió a la gracia creada. T. 6. Pero la teología escolástica ve en él una grave dificultad. Su término preferido es el de morar (Jn 14. 4. 1 Cor 3. 16. 22. cuando Cristo dijo: «Subo a mi Padre y vuestro Padre» (Jn 20. 1 Jn 3..supra. . Tit 3. Este era el sentido de las críticas del tema cristiano de la divinización del hombre que evocábamos al comienzo de esta obra. 42-51. Kung. que actúa en nosotros como causa eficiente de nuestra santificación. hermanos del Hijo y templos del Espíritu Santo. 53. San Pablo distingue en nosotros la presencia de Cristo (Gal 2. 5. mientras que la gracia increada se comunica a nosotros según lo que ella misma es53. generalmente según parejas complementarias.. que sobrevivió hasta la segunda mitad del siglo XX. 6. ese hombre privado de Dios siente la tentación de buscar su salvación en sólo sus recursos y de absolutizar su propia condición.). EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DTVINIZADOR 237 Dios. Pohier y G. ¿Para qué nos habría revelado Dios el misterio de sus tres personas. la teología escolástica llegó a reducir la inhabitación trinitaria en nosotros a una relación que tendríamos con la naturaleza divina y no con las personas como tales. 24). en donde se trata realmente de la dinámica de una relación. Etudss de thélogie positivtsur lasainte Trinité. 4. si al mismo tiempo hubiera decidido no comunicarse a nosotros en una relación verdadera con cada una de ellas? El lenguaje de la Escritura y de los Padres tiene que ser tomado en serio en un punto tan capital. Théodore de Régnon recogió esta intuición esencial en el siglo XIX54. Juan afirma claramente la inmanencia mutua entre el Padre y el Hijo por una parte y los cristianos por otra. Ef 3. DEREGNON. 16-17. pero también entrada de esta naturaleza en una relación original y nueva con el Padre y el Espíritu.

La gran visión teilhardiana de la subida del cosmos hacia el CristoOmega ¿no constituye una forma moderna y típicamente cristiana de divinización? Más recientemente Karl Rahner. Nuestra divinización no puede arrancarnos de nuestro «ser-hombre». ser dios por Dios y con Dios: he aquí el dilema»64. leyendo el c. Porque el hombre es un sujeto finito. 1844 [1983] 123). no podemos escapar de nuestra finitud creada. La dialéctica del deseo de Dios Pero no creamos que nuestra época haya dejado de estar imbuida de la búsqueda de lo absoluto. Rahner ha mostrado bien que la proximidad a Dios no es para el hombre la disolución de su consis56. Madrid 1955. Es el peso mismo de nuestra existencia el que deseamos ver asumido en Dios. No pedimos que nos cambien en seres diferentes. /«rf. Teología. con san Agustín al comentar el prólogo de Juan: «Dios nos llama para que dejemos de ser hombres. puede llegar a ser Dios. Lo ha repetido un documento reciente: «Entendida correctamente. Cuanto más se acercase el hombre a Dios. los apologistas y los filósofos han ahondado en el tema ya tematizado por un Gregorio de Nisa o un Agustín. Cath. 33-35. Sería suprimir la paradoja de la antropología cristiana57 por la eliminación de uno de sus términos.. Por otra parte. más volatilizado quedaría en cuanto hombre. aunque sea muchas veces de manera inconsciente o ambigua. Parece ser que este debate está inserto en un esquema de antagonismo entre Dios y el hombre. AGUSTÍN. Este es el verdadero sentido de toda la reflexión patrística. 17 desan Juan. 64.F. está llevado por 60. M. Pero esta situación pone al hombre en un aprieto: quiere ser Dios y no puede serlo por sus propias fuerzas. Quiéralo o no. Paris 1963. tencia. es la opción misma que se ofrece a la libertad: amarse hasta el desprecio de Dios.. semejante fórmula caería en el error. poder y no querer. Tomada al pie de la letra. Ibid. svpra. Joh. se ha entregado al análisis de la «experiencia trascendental» que anida en todo hombre. Réñexiom théologiques sur Ihcarnation. sino la promoción de su autonomía. Realmente. por ejemplo. a pesar de su ruptura con el lenguaje tradicional61. La dialéctica del deseo de Dios sigue estando presente en la modernidad. RAHNER. amar a Dios hasta el desprecio de sí»63. Desde Pascal hasta Blondel. antropología I. Blondel ponía de relieve el vínculo entre la idea y el deseo de Dios: «No podemos conocer a Dios sin querer hacernos dios de alguna manera»62. P. contra el que ya habían reaccionado los antiguos concilios. 62.238 JESUCRISTO. 4 (Doc. 132-134 y 147-150. c. «Querer y no poder. BAC. BLONDEL. la deificación es la verdadera y suprema "humanización" del hombre»58. I. En su fervor por celebrar nuestra divinización. cristología. 97. 59. B. Para que la divinización nos diga algo. Cf. En nuestro día K. 63. so pena de condenar a la incoherencia el designio creador de Dios. M. «Por eso Cristo es el más radicalmente hombre y su humanidad es la más autónoma y la más libre»60. 61. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DrvTMZADOR 23<> Es verdad que los mayores autores han tenido en este punto fórmulas ambiguas o poco afortunadas. Esta dichosa trasformación no se verifica si antes no reconocemos nuestra condición de hombres»56..355. Comisión internacional. pero lo hace por un don soberanamente respetuoso de lo que somos. E. 4. no hay ninguna alternativa entre divinización y humanización: crecen a la par y llegan juntas al mismo punto. in evang. respetándolo en su consistencia. Realiza su experiencia gracias a la insatisfación en que lo deja toda realidad conocida y poseída. la "deificación" hace al hombre perfectamente humano. Analizando la lógica de la acción humana. que está atravesado por un deseo infinito en el orden del conocimiento y del querer. DDB. siempre seguiremos siendo criaturas ante Dios. cuya teología está esencialmente preocupada por las condiciones antropológicas de la acogida de la fe cristiana.U. La divinización no podría hacerse más que en detrimento de la humanidad. Véase el conjunto de este capitulo. . y me decía en u n tono de reproche: «¿por qué no lo decís?». es preciso que se dirija a nuestro «ser-hombre». Así ocurre. 354. o. SESBOUE. 58. algunos de ellos parecen anunciarnos la desaparición completa de nuestra situación de hombres. Sin duda. en Écrits théologiqucs III. Esta es por tanto la alternativa que se propone a su libertad: «El hombre aspira a hacer de Dios: ser dios sin Dios y contra Dios.356. K. 57. Hay aquí indiscutiblemente una inflación del lenguaje. Dios nos libera de la incapacidad natural en que nos pone nuestra finitud creada para hacernos hijos por adopción. Recueido a aquel prisionero de Fresnes qu<había hecho el descubrimiento maravilloso de nuestra divinización. ¿No decía ya el viejo Eutíques que la humanidad de Cristo se pierde en su divinidad como una gota de agua en el mar? Hay aquí un contrasentido sobre la misma encarnación59. a veces desviada en ciertas expresiones idolátricas o en el culto exclusivo al hombre. Cf. en Obras XIII. 77. en la perspectiva cristiana. Hom. Jésus-Christ daos la tradition. ¿Anfión (1893). Parisl950. pero con tal de abandonar su voluntad a otra voluntad distinta.

Salamancal981 .il. existencial se refiere a una estructura fundamental que afecta necesariamente a los comportamientos existentivos. en cuyo seno se da ya un conocimiento de Dios que se ignora aún a sí mismo66. con su doble dimensión de gracia divinizadora y redentora. Sigúeme. 66. el cual convierte a Dios mismo en principio interior y en "objeto" de la realización de la existencia»69. /fefd. L'existence et le Christ. Hay autocomunicación simplemente porque el donante es él mismo don. 71. y la teología. «el deseo vacila ante la novedad. Se revela y se realiza al mismo tiempo en Jesús. P.169. Curso fundamental sobre la fe. RAHNER. la vida eterna del Dios trinitario. española: Teología sistemáticall-lll. 167. 68. «la historicidad es un existencial del mismo sujeto»71. 155. Porque lo propio del mensaje cristiano es anunciar al hombre que el movimiento trascendental de su espíritu que lo empuja hacia Dios es dirigido por Dios mismo en su ofrecimiento de autocomunicación. Es éste el título que le da al cuarto grado de su Curso fundamental sobre la fe.159. ffid. que designa el conjunto de comportamientos por los que el hombre dispone de sí mismo en el seno de su historia. Para K.. ya que se juega en él el contenido mismo de la fe cristiana y de la realidad de nuestra divinización: «La Trinidad dada en la historia de la salvación y de la revelación es la "inmanente". La autocomunicación de Dios resume para Rahner la totalidad de la salvación cristiana. Dios se ofrece al hombre por su propia iniciativa con vistas a una relación de conocimiento y de amor inmediatos. Lausanne 1980. Rahner. por ejemplo. Se trata de una ofrenda o de un don. 37. F. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO DTvTNIZADOR 241 ese movimiento que trasciende siempre el orden de lo particular. /tód. Por ejemplo. en el sentido de que el hombre no puede realizarse a sí mismo fuera de su dimensión histórica.c. sino en virtud de una iniciativa de Dios puramente gratuita. Para calificarla en su dimensión ontológica. puesto que no afecta formalmente al hombre en razón de su naturaleza creada. gratuita.. sin poder nunca detenerse. al Ser en general»65. VARONE. 147. Por eso mismo se plantea todas las cuestiones.. Rahner utiliza el concepto técnico de «existencial sobrenatural»70. Ibid. K. 65. 67. El término existencial está sacado de la filosofía de Heidegger.. Rhaner ha formalizado igualmente la correspondencia que los padres reivindicaron siempre entre la economía de la salvación. El Ser-Nuevo es el reino de Dios.C. pero también perdonante. Tillkh.c. K. No puede comprenderse fuera de ese movimiento que viene de dentro de él y que lo arrastra más allá de sí mismo. o. bajo la forma de un axioma fundamental. realizada por el Padre y el Hijo y el Espíritu. porque en la autocomunicación de Dios a su creación por la gracia y la encamación Dios se da y aparece realmente como es en sí»72. libre. P. O. evoca la liberación del deseo del hombre que pasa de una decepción negativa ajite el mundo a una apertura positiva a «otra cosa».240 JESUCRISTO. TILLICH. el hombre es el «evento de la comunicación libre e indulgente de Dios»68. Esta autocomunicación es «el milagro indebido del libre amor de Dios. el primero en que toca lo específico cristiano. 69.. que es también el de lo definido y limitado. RAHNER. 70. de lo explícito. . Ce Dieu censé aimer la souffrance. la traduce mediante el concepto de «participación en el Ser-Nuevo»67 El Ser-Nuevo es el modo de existencia en el que la esencia del hombre se reconcilia con su existencia. o. Es «pura apertura a absolutamente todo. El nuevo vocabulario de la divinización La exposición de la divinización en las teologías contemporáneas adopta de buen grado un lenguaje nuevo. Cuando Dios se revela en Jesús. ya que le corresponde siempre a la libertad humana vivir bajo el modo de la acogida o del rechazo. El ofrecimiento de la autocomunicación es entonces un existencial sobrenatural. A diferencia de existentivo. es decir. Esta iniciativa gratuita de Dios no se queda en la exterioridad del ser mismo del hombre. 208 (trad. L'age de lliomme. Dios quiere comunicarse al hombre de manera absoluta. Théologie systématique III. 72. ante la liberación de una confianza absoluta».

la experiencia personal de Agustín sobre el pecado y la gracia y luego su controversia con Pelagio le llevaron a descubrir las diversas facetas de la doctrina de la justificación que seguirá estando en adelante en el corazón de la dogmática occidental. las proponen con un relieve impresionante. El contencioso confesional histórico sobre esta cuestión invita a hacer de antemano unas cuantas precisiones de vocabulario. sigue estando viva. como se ha dicho. Motivo muchas veces de grandes debates confesionales. esta doctrina cristiana de la justificación por la fe es actualmente objeto de una reconciliación cada vez mayor. Pero la verdad es que los padres griegos. Los documentos más antiguos del Nuevo Testamento. La teología católica clásica distingue ordinariamente entre redención objetiva . justicia de Dios La justicia y la justificación expresan una categoría esencial de la Escritura para anunciar nuestra salvación. Al contrario. Es éste el importante dossier que nos toca estudiar en este capítulo. El documento conciliar constituye. La justificación por la fe fue el lugar decisivo de la experiencia cristiana de Lutero y. la referencia magisterial de primer orden sobre nuestro tema. Por otra parte. seguramente en virtud de una coyuntural cultural que no ponía la conciencia ni al sujeto en el primer plano de la consideración.9 Cristo. aun cuando el término de justicia tome en nuestro mundo cultural unos acordes distintos. no es porque tengan un valor inferior. no se vieron llevados a desarrollar una doctrina de la justificación. Si intervienen al final de este recorrido de la mediación descendente. en el contexto polémico de la Reforma. el concilio de Trento dio sobre la justificación una doctrina que puede considerarse como su obra maestra. sino porque han sido objeto de una tematización doctrinal con posterioridad a las otras. en particular el corpus paulino.

I. la teología protestante se empeña en distinguir firmemente entre la justificación como acto de Dios y la santificación. Para ellas la redención universal se define como el acto de la justicia justificante de Dios. 205. Por el contrario. Esta diferencia de lenguaje ha engendrado no pocos malentendidos y sospechas que hoy empiezan a decantarse1: acusación de un antropocentrismo ambiguo en los católicos. incapaz de acceder a ella. la segunda se refiere a la apropiación personal de la salvación en la conciencia del creyente. perticularmente en su misterio pascual. su justificación y su santificación. que ve pisoteados sus derechos. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. Barcelona 1967. 6). Por otra parte. por persona recta. digna de la persona humana. y hasta los abusos a los que se pueda prestar. y tiene un valor universal. para enfrentarse con muchas de las alienaciones que evocábamos al principio de este libro. Todos nosotros tenemos la experiencia de nuestros errores con los demás. tanto políticas como económicas. Por tanto. realizada primero en la cruz y luego en la decisión que hace del pecador un justo. la justicia es para los moralistas una virtud. y castiga al agresor injusto. Este vocabulario se funda tan sólo en una analogía entre los que expresan ambos registros y la justicia de Dios con el hombre. Lev 19. La primera consiste en el acontecimiento realizado por Cristo. los intercambios de prestación en general). es decir. Sean cuales fueren las insuficiencias de la justicia de los hombres. Pero ¿quién es en este mundo el que puede «justificar» de verdad? Había que evocar estos dos registros de la experiencia humana para situar oportunamente la salvación como justificación. KUNG. están bajo el peso de injusticias considerables. No es una justicia que intente castigar y restablecer más o menos atinadamente un orden de derecho violado. objetivo y subjetivo. es ésa su función y es ése su sentido. que Dios pone a su lado. culturales y espirituales. según las palabras certeras y un tanto cínicas de Talleyrand. Pero el ideal y el deseo de la justicia personal chocan constantemente con la debilidad humana. Pero no se detiene en él . Estela. de nuestras cobardías. Está al servicio de un estado de derecho en el que la ley del más fuerte no tiene que ser la mejor. La justicia responde a la violencia espontánea del hombre. materiales. todo este conjunto se llama justificación. el justo salario. 36. una justicia que se comunica a sí raisma. El compromiso de la justicia en favor de los más desfavorecidos se presenta como una prioridad. El término pertenece por una parte al vocabulario jurídico y designa una institución pública encargada de mantener la paz mediante el respeto del derecho entre los ciudadanos. es decir. sino una justicia contagiosa. se traduce en las palabras de redención y de justificación. Sin embargo. Asmussen citada por H. Por eso su símbolo. Esta división del vocabulario es extraña a las Iglesias de la Reforma. son un homenaje del vicio a la virtud. presente siempre en nuestros juzgados. La justicia es un arquetipo fundamental de la existencia humana. La justiScación según Karl Barth. Job 31. honrada. sino también de justicia distributiva y de justicia social: la que distribuye los bienes de este mundo. respetuosa de los demás? La justicia es en este sentido un ideal de vida. EL TEST1M ONIO DE IA ESCRITURA La justicia de Dios según la Biblia lúa Biblia conoce lien el símbolo del equilibrio de los dos platillos de la balanza (cf. se trata de algo que supera las posibilidades de las fuerzas humanas. ni de justicia conmutativa (la que preside el justo precio. Su referencia es siempre un equilibrio respetuoso de la justa libertad de cada uno. que es su consecuencia y trasforma al hombre interiormente. En nuestros días la exigencia de la justicia adquiere una nueva amplitud. Pero en este mundo parece utópico hablar de un orden de justicia perfecto. en donde las relaciones internacionales. JUSTICIA DE DIOS 24í> y redención subjetiva. En esta justicia. Esta exigencia de justicia se extiende a los límites del planeta.244 JESUCRISTO. no muy lejos de la santidad. La reflexión del teólogo luterano H. Este tipo de malentendidos es el fruto característico de la teología de la controversia. Por esc había que tratar de ella dentro del movimiento de mediación descendente. Dios es sujeto y no objeto: es Dios el que hace justo al homfcre y no el hombre el que hace justicia a Dios. acusación de una justificación exclusivamente extrínseca o «forense» en los protestantes. Uno puede verse llevado a morir simplemente por seguir siendo justo. leal. es la balanza con el fiel vertical y los platillos rigurosamente horizontales. de forma que cada uno pueda tener su «parte justa» y llevar una vida 1. La cesura mayor entre estos dos aspectos. de nuestros compromisos y de nuestras hipocresías que. Cf. La justicia y la santidad son una forma de salvación para el hombre que intenta realizar su vocación. ¿No desea cada uno de los hombres ser reconocido por «justo». ésta se revela como radicalmente distinta: trasciende toda justicia humana en que es capaz de hacer justo al que no lo es. Protege al débil. No se habla ya simplemente de justicia vindicativa (la que castiga al agresor). También aquí el hombre choca con una alienación radical: tiene necesidad de ser liberado y hecho justo.

C. «es ante todo un asunto personal: la necesidad fundamental de existir y de vivir»2. P. en un sentido mucho más radical que cuando esta expresión se aplica a José (Mt 1. Suppl. porque «la gracia de Dios estaba sobre él» (Le 2. Es ella la que lo conducirá hasta la muerte. lleno de sabiduría. a la sed de existir y de ser reconocido que anida en el corazón humano»5. Según la frase de St. 15). 345-353. De i'Ancien au Nouvcau Testament. Ccrí. Jesús es en su persona la fuente de una y de la otra. 20). Se dirigen dos bienaventuranzas a «los que tienen hambre y sed de justicia» (Mt 5. 20. Lyonnet. responde: «Déjame ahora. muy presente en el evangelio de Mateo. Por eso mismo. Dios no tendría más que culpables que condenar. «Nunca en la Biblia la justicia de Dios va asociada a un mal»3. Esta actitud inicial tiene un valor programático. en Departcmcnt de Etudes Bibliques de l'I. o que iba creciendo «en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres» (Le 2. Ya hemos visto las palabras del centurión en la versión de Lucas: «¡Ciertamente este hombre era justo!» (Le 23. 6. se inspira en la justicia de Dios que hace brillar el sol y caer la lluvia «sobre justos e injustos» (Mt 5. Mt 21.17). Por consiguiente.15. 47). a otros santos personajes de los relatos de la infancia (Le 1.14). Más profundamente todavía. porque asegura su don. 6. la justicia de Dios «no es la justicia distributiva que recompensa las obras. Su justicia se dirige ante todo a los pecadores. 19). ^Cwmdo Jesús cumplió toda justicia Jesús inaugura su ministerio pascual haciéndose bautizar por Juan. Su justicia es totalmente justificante y salvífica con ese pobre por excelencia que es el hombre pecador que aspira a vivir. 4). ya que no ha venido «a llamar ajustas. Pallo es el testigo privilegiado d e la justificación por la fe. Esta justicia es la revelación de la justicia del reino de Dios para los hombres. 16. Porque si la ley fue dada por Moisés. 10). sino a pecadores» (Mt 9. J. decepción por la falta de correspondencia amorosa de su creación) quiere el bien y asegura al hombre la salvación. El evangelio de Pablo E n el Nuevo Testamento. no corresponde al lenguaje de las epístolas paulinas. Porque la justicia. B. Pero el traidor Judas reconoce que ha entregado la «sangre inocente» o «la sangre de un justo» (Mt 27. cit. particularmente de los más pequeños. Paris 1987. 1976. 32).. JUSTICIA DE DIOS 247 para hablar de la justicia según Dios. 3.. Por tanto. Ibid. Ibid. 2. 5. 14. En ese caso. La invitación a hacer justicia. ra total a las necesidades de los hombres. Mclangcs P. Guillet. La justicia de Jesús es una actitud a la vez espiritual y moral que se expresa en su relación de obediencia amorosa al Padre y de apertu2. 4. que la proclama al mismo tiempo que el reino de Dios. Esta justicia tiene que ser superior a la de los escribas y fariseos (Mt 5. al que no tiene nada. Grelot. O. París 1972. la mujer de Pilato aconseja a su marido que no se mezcle en los asuntos de «ese justo» (Mt 27. en su respuesta al don del reino. Delante de Dios y delante de los hombres Jesús se comportará como «hombre justo». Para comprender bien su doctrina en esta ma- . o el respeto al derecho. «la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo» (Jn 1. Lucas nos dice que el niño iba creciendo y rebusteciéndose. Pero la justicia es ante todo un don de Dios manifestado en la persona de Jesús. Da fórmula se refiere ante todo a un acto de obediencia y de fidelidad a la voluntad de Dios.246 JESUCRISTO. 13. la justicia se verifica por excelencia en el acto de hacer derecho al pobre. recogida por la TOB4. pues conviene que así cumplamos toda justicia» (Mt 3. Por otra parte. GUILLET. El mismo autor ha expuesto su pensamiento de forma más desarrollada en Justice-Foi-Loi.. el vocabulario de la justicia se completa en los evangelios con el de gracia. 25) o al Bautista (Me 6.. la justicia de Dios no tiene nada de conmutativa o de vindicativa. 19). Ante la extrañeza de éste. J.52). 48). T.16). sin ningún inocente que reconocer. puede llegar a superar toda justicia humana. Desclée. con la plenitud de aquel de quien todos hemos recibido «gracia por gracia» (Jn 1. Le 5. El «hacer y el enseñar» son siempre solidarios en la vida de Jesús. «la justicia de Dios —escribe J. sino la justicia salvífica que realiza las promesas por gracia». 17. Juan nos presenta al Verbo encarnado como el que está «lleno de gracia y de verdad» (Jn 1. Así es como la justicia de Dios (que no es cólera. art. Por consiguiente. pero manifiesta también una declaración de intención para toda la vida de Jesús. La gracia y la justicia van a la par. Por eso es esta misma justicia la que proclama y enseña en el sermón de la montaña. Nouveau Testament. nota w a Rom 1. 32). es finalmente una llamada a la perfección misma del Padre celestial (Mt 5. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. Sólo Dios puede decirnos en Jesucristo: «tú eres justo». y «el hombre no puede escuchar esta palabra más que en la fe»6. Chercher la justice:Cultures etFoi. La vie de la Parole. tiene pleno derecho a enseñarla. 17. es la atención al derecho mas profundo. GUILLET. 6) y a los que son «perseguidos por causa de la justicia» (5. 45). 452.40).

creyó y fue hecho padre de muchas naciones. que forma «inclusión» con la precedente: «Todos pecaron y están privados de la gloria de Dios y son justificados por el don de su gracia. . 5. Porque en él se revela la justicia de Dios. como dice la Escritura: "El justo vivirá por la fe"» (Rom 1. Había llegado hasta el límite de su deseo de conseguir su propia justicia con sus fuerzas. 16-17). del que dice la Escritura: «"Creyó Abrahán en Dios y le fue reputado como justicia". Los dos movimientos de la mediación reciben aquí una connotación según la verdad de cada uno.30): todas estas categorías encuentran su unidad original y su sentido en la persona de Cristo. sólo Dios puede decirnos: «tú eres justo» 7 Así pues. en cuanto a la justicia de la ley. Pero en el camino de Damasco hizo un descubrimiento totalmente contrario y recibió el evangelio por una revelación de Jesucristo. en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús. Con este espíritu es como el apóstol escribe a los Romanos la gran carta de la justificación por la fe: «Pues no me avergénzo del Evangelio.2-11). en cuanto al celo. de fe en fe. perseguidor de la Iglesia.. su fe le llenó de fonaleza y dio gloria a Dios» (Rom 4. y el de la expiación o propiciación. sino la que viene por la fe de Cristo. ni siquiera uno solo".3. acontecimiento realizado por Cristo y en cuyo nombre se produce la justificación de cada-uno. recurrir a otro y dejarnos coger.. caer por tierra.19-20). sino en la esperanza y en la gloria de Dios por Cristo Jesús (cf.5-6. fariseo.18-20). Esta proclamación inicial es el índice de toda la epístola.7-13. 9-10.28). EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. Gal 1. En una sínteis vigorosa Pablo repite entonces la proclamación de la salvación.8-9).. Todo lo que era ganancia para él. en cuanto a la ley. mediante la fe.. porque él le ha dicho: «Mi gracia te basta. 9). como dice la Escritura: "No hay quien sea justo. que es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree: del judio primeramente y también del griego. Rom 2. que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza» (2 Cor 12. la justicia que viene de Dios. apoyada en la fe» (Flp 3. al hombre tan sólo s e le pide la fe para que sea beneficiario de la justicia y de la gracia. El gran ejemplo de la fe que propone Pablo es el de Abrahái. Por eso tenemos que aceptar vernos descabalgados. a quien Dios exhibió como instrumento de propiciación por su propia sangre. Revela la manera con que la salvación de Dios alcanza al hombre. que volveremos a encontrar cuando tratemos de la mediación ascendente. la que viene de la ley. hay que remontarse hasta su experiencia personal. sin las obras de la ley» (Rom 3. JUSTICIA DE DIOS 249 teria.248 JESUCRISTO. Este texto tiene el interés de articular en torno a la categoría de justificación otros dos vocabularios de la salvación: el de la redención. este último se invoca con vistas a la revelación de lo que la justicia de Dios es para el hombre. para ponerla en Dios.. Esperando contra toda esperanza. justicia. No podemos hacernos con Dios con nuestras fuerzas. antes bien. ¡tíd. Tenía motivos para sentirse orgulloso de ello: «Hebreo e hijo de hebreos. En otro lugar Pablo llama a Cristo «sabiduría. intachable» (Flp 3. Vale para los paganos lo mismo que para los judíos. lo mismo que Pablo. cf. 7. Según su propia confesión. santificación y redención» (1 Cor 1. para mostrar su justicia» (Rom 3. Pero el anuncio de la salvación se dirige a un mundo encerrado en el pecado y normalmente digno de la cólera de Dios. Pablo puede sentirse orgulloso de sus flaquezas. la incredulidad no le hizo vacilar. No vaciló en su fe al considerar su cuerpo ya sin vigor —tenia unes cien años— y el seno de Sara. Todos justificados por gracia La vocación de Pablo es única. resultó ser pérdida. no con la justicia mía. igualmente estéril.14). su único deseo fue «ganar a Cristo y ser hallado en él. Bajo esta luz puede manifestarse la radicalidad del pecado de la humanidad: «Pues ya demostramos que tanto judíos como griegos están todos bajo el pecado. No puso ya su orgullo o su «jactancia» en la ley. La justificación del hombre es obra de la pura gracia de Dios. «TTorque pensamos qtie el hombre es justificado por la fe. Que toda boca enmudezca y el mundo entero se reconozca reo ante Dios. en presencia de la promesa divina. ya que nadie será justificado ante él por las obras de la ley» (Rom 3. 23-25). pero la experiencia que hizo tiene un alcance universal. En efecto. Pero se añade «mediante la fe». pero no había encontrado a Dios. Es allí donde se arraiga en él la dialéctica de la debilidad y de la fuerza que tanto le complace. Pablo perdió toda la confianza que tenía en sí mismo. Porque nadie puede decir de sí mismo: «yo soy justo». el joven judío Saulo de Tarso intentó con todo el fervor de su ánimo realizar su propia justicia por medio de las obras de la ley. Su único bien fue el conocimiento de Jesucristo.

y fue resucitado para nuestra justificación» (Rom 4. inicuos e impíos. sino la justicia? ¿En quién otro podíamos ser justificados nosotros. La analogía puede parecer estar muy lejos de la justificación de que habla Pablo. nosotros que creemos en Aquel que resucitó de entre los muertos a Jesús Señor nuestro. Puesto que Dios es el que actúa en nosotros el querer y el obrar (Flp 2. por la cruz de Cristo. Basta para atestiguarlo el hermoso texto.5). Cf. Pablo lo expresa con un entusiasmo cristiano.15).24). quién fue entregado por nuestros pecados. vale también para nosotros. brevemente esbozada. JUSTICIA DE DIOS 251 Lo que vale para Abrahán. que separa no ya al justo del culpable. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. sino al pecado del pecador. La dimensión exterior de la justificación se ordena a su dimensión interior y tiene como fruto la santificación. Esta es. ya que la justicia que exigía la ley se cumple ahora en nosotros (Rom 8.13). que viniera de alguna forma a sumarse con el don de la gracia. id Diognetum 9. 857.14-26). no se olvida del tema paulino del intercambio entre la justicia de Dios y del pecado del hombre. reaccionando sin duda contra las interpretaciones simplistas y extremas de la enseñanza de Pablo (San 2. del que nada puede separarnos. Este tema encierra siempre en él una referencia a la imagen jurídica de la justicia devuelta al cristiano. Lo que importa para el que está en Cristo es «la fe que actúa por la caridad» (Gal 5. de la Epístola a Diogneto: «Porque ¿qué otra cosa podría cubrir nuestros pecados. Se abre para nosotros el camino de una vida en el Espíritu que nos convierte en hijos adoptivos de Dios (Rom 8. El retorno a la vida del justo entregado por nuestros pecados nos comunica la vida en la justicia. n. esta fe que comprende esperanza y amor es un puro don de Dios. Por un lado. supra. mediante la fe. el sentido que tienen del admirable intercambio entre Dios y el hombre. sino que la justificación hace posibles las obras del amor. Pero no hay ninguna equivocidad. . En la lógica de este texto la fe no es una obra nueva del hombre. E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN He dicho que los padres griegos no desarrollaron una doctrina formal de la justificación.4). como agua purificadora y se convierte en la fuente misma del amor que tenemos a Dios. objeto de decisión divina e «imputada» al hombre como en el caso de Abrahán. 3. ya que nos hace recibir la justicia viva y vivificante de Dios. que creemos en el misterio de Cristo: «Nosotros. Esta vida nueva hace posibles las obras de la fe. Epist. Madrid 1985. Pero hay que esperar a Agustín para que llegue a tematizarse en occidente una verdadera doctrina de la justificación y de la gracia. Más tarde. en Padres Apostólicos . Pero esta afirmación general exigiría sin duda alguna ciertas matizaciones. una liberación que hace así al hombre justo delante de Dios. a quienes ha de ser imputada la fe. Cf. 10. «condenó el pecado en la carne» (Rom 8. sino en el solo Hijo de Dios? ¡Oh dulce trueque! ¡Oh obra insondable! ¡Oh beneficios inesperados! ¡Que la iniquidad de muchos quedara oculta en un solo Justo y la justicia de uno solo justificara a muchos inicuos!»8 Más arriba hemos visto9 el sentido original que adquiere en Ireneo la idea de la justicia en la salvación. Las obras no contribuyen a la justificación.6). Esta fe viviente está imbuida de la caridad. Porque Pablo tiene plena conciencia de que la justificación por la fe no tiene que traducirse por la libertad de pecar. anteriormente señalado. que es a su vez gracia La salvación dada por Dios realiza entonces un acto perfectamente original de justicia. Por ejemplo. El amor que Dios tiene por nosotros se ha derramado ahora en nuestros corazones. 106-107. En la gracia y por la gracia es como creemos en la gracia y somos agraciados. BAC.3) y el pecador se encuentra justificado por el Espíritu. la doctrina paulina de la justificación por la fe. Se trata de una justicia devuelta al hombre que en Cristo y por Cristo se ha hecho vencedor del que lo había vencido. la carta de Santiago insistirá mucho en este punto. La experiencia de Agustín Ya n o s hemos encontrado dos veces con Agustín en nuestro r e c o rrido. La fórmula completa de la justificación por la fe es la justificación por Ja gracia. ya que «el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado» (Rom 5. que creyó en la promesa. La fe hace vivir. 166-170. en un espíritu de alabanza y de admiración ante el designio de Dios. con que ya nos hemos encontrado. primero a propósito de su experiencia de la mediación de Cristo10 y luege a propósito de la relación entre la gracia y el libre albe- 8. sipra. ya que esta justicia es desde luego un don que Dios hace al hombre. 9.250 JESUCRISTO. Pero describe también una dinámica de trasformación del pecador por el don del Espíritu que actúa en él una vida nueva.

Pelagio. Para Pelagio. a Pelagio le falta la persuasión de que nuestros actos nos trasforman. pero el segundo a la luz de la doctrina del primero. somos perfectamente capaces de conseguir nosotros solos nuestra salvación. dos concepciones de la situación del hombre ante Dios. Si Pelagio tiene razón. supra. G. que él interpretaba como una autorización a pecar «con toda seguridad y libertad». el hombre puede lograr por sí mismo su salvación con sus propios actos de libertad. cf. con la entrada de Juliano de Eclana y . y está finalmente una gracia de perdón de los pecados. En ambos casos. Estos encuentros nos hacen constatar una primera analogía entre Agustín y Pablo: tanto en uno como en otro la experiencia determina la doctrina. Sea lo que fuere de la historia de la humanidad. Dios es justo: recompensa a los justos y castiga a los Agustín y la soberaníade 11. pecado hereditario que sería contrario a la moral de Ezequiel (Ez 18). Pero a medida que se fue envenenando ladisputa. Tanto el uno como el otro. JUSTICIA DE DIOS 253 drío después del pecado". de sacorro exterior que nos viene del ejemplo de Cristo. la gracia L a respuesta de Agustín a Pelagio lo condujo a desarrollar la concepción. Se hizo con discípulos entusiastas que radicalizaron su doctrina. El judío Saulo contento de sí mismo y de sus obras había tenido que renunciar a sus privilegios y a la búsqueda desenfrenada de la justicia por las obras de la fe. pecadores. por consiguiente. Sobre Pelagio y esta historia. válida para todo cristiano. la negación de la prioridad absoluta de la gracia sobre nuestras obras. y finalmente y sobre todo la negación de la cruz de Cristo. DE PLINVAL. se dio a conocer en Roma a partir del año 380 en la dirección espiritual de personas de la alta sociedad. que es la remisión de una deuda. sa vie et SÜ reforme. mal convertido. Reconoce una gracia que se confunde con la creación: está en el origen de nuestro libre albedrío. ¿Qué pasa entonces con la gracia? Pelagio no niega ni su existencia ni su papel. que era Agustín. En Agustín y Pelagio se enfrentaban dos concepciones totalmente distintas del cristianismo. Pelagioyla ilusión de la libertad Pero intervino un nuevo elemento. ni abusivo. el hombre es libre: está «emancipado de Dios». pero que no cambia el corazón. del pecado y de la salvación. el «querer» y el «cumplir» son cosa suya. El pagano africano. por tanto. que se desplazó de África a Palestina. Cada hombre es un Adán para él mismo. 'prque los pelagianos. que precipitó las cosas. su libertad vuelve a partir de cero con cada acto nuevo. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. para volver a África y pasar de nuevo a Roma. Pelagio no puede admitir la trasmisión de una especie de pecado original. tematizaron su experiencia y dedujeron de ella su lógica profunda. En una palabra. Pélage. mantiene sin embargo toda su posibilidad de convertirse. la relación del hombre con Dios es ante todo una relación de creación entre un Dios justo y un hombre libre. Puesto que no hay pecado original. Ejerció así una gran influencia y se enfrentó con los que hacían una apología demasiado fácil de la fe sin las obras. seducido largo tiempo por el maniqueísmo. Si el hombre peca. obispo de Eclana. su libertad histórica es total. no hay pecado en donde no hay libertad personal. Una de las características de la doctrina de Pelagio es la de expresar las posiciones espontáneas de un sentido común primario y precrítico. por tanto. puede hacer el bien y evitar el mal. puede incluso no pecar nunca (es la tesis de la iirpeccantia del hombre). prescindiendo de cuál haya sido su conducta anterior. Fue necesario que intervinieran los concilios locales y los papas12. luchó en vano por poner de acuerdo las miserias de su existencia carnal con su deseo de Dios. turbulentos. Por otra parte. viajaban por las diversas regiones de la cristiandad de aquella época. Su enseñanza desencadenó una polémica larga y compleja. especialmente Celestio y Juliano. un laico asceta. Si el «poder» le viene al hombre del Dios creador. Actualmente somos perfectamente sensibles a la abstracción antropológica de esta doctrina. Scs ccrits. que ya tenía. pero que condena la realidad personal y colectiva del hombre. Agustín experimentaba la soberanía de la gracia liberadora que le vem'a de Jesucristo. a cada existencia le toca partir siempre de nuevo con sus fuerzas intactas. cuya experiencia ha relatado en sus Confesiones. Por una parte. de tal forma que a primera vista todos podemos reconocernos de buena gana c o m o pelagianos que se ignoran. adulto ante él. Payot. no tenemos necesidad de salvación. cuyo optimismo puede seducir por u n instante. no hace más que «abrirles el cielo». Para Agustín. hay además una gracia de enseñanza. la ley tiene que ser accesible al hombre. Cf. 198-199.252 JESUCRISTO. 12. la negación de la situación pecadora concreta del hombre delante de Dios. natural de Gran Bretaña. de la soberanía de la gracia. no pide nada imposible. Lausanne 1943. semejante doctrina es la negación de toda la enseñanza paulina y joánica. el bautismo no se les puede dar a los niños «para el perdón de los pecados».

que opinaban que en el punto de partida de la fe era el hombre el que comenzaba y Dios el que acababa. de su llamada y de su espera. Encierra dos datos esenciales: la soberanía de la gracia y la realidad de la libertad humana. Esta libertad continuamente dada a sí misma y solicitada por la gracia de Dios siempre puede «fallar». Inspirándome en un hermoso texto de Yves de Montcheuil 13 . JUSTICIA DE DIOS 255 su violencia verbal y el paulatino envejecimiento de Agustín. . La Iglesia se ha negado a admitir la tesis de los que han recibido el nombre —sin duda por equivocación— de «semipelagianos». ya que entonces se daría un bien superior al que Dios le hace creándolo. 198-202. Le toca colaborar con la gracia. la engendra. no voy a recoger aquí más que lo que concierne a la justificación y a la gracia. acentuó ciertos rasgos discutibles de su concepción de la trasmisión del pecado original por la generación y de la predestinación. a . y negarse. ¿dónde estás?» (Gen 3. Porque es siempre Dios el que da el primer paso ante el hombre. le corresponde al hombre ser fiel al mismo. 3.serie policopiado) n. considerados como dos rivales que se disputarían un lugar único en la existencia. ya que sus obras tienen que completar necesariamente esa gracia en la realización de la salvación y para el mérito de la perseverancia. A esta tesis. sigue siendo la misma a continuación. los «semipelagianos» decían: una vez recibido el don de la justificación.254 JESUCRISTO. Una prueba a contrario d e nuestra libertad reside en la posibilidad de decir que no. en un paso previo que desempeñaría la función de una especie de mérito. Pero esta prueba a contrario no debe hacernos pensar que sólo hay libertad cuando el hombre dice que no. 10. Los elementos más ambiguos de su pensamiento están en el origen de los debates sin salida de los tiempos modernos sobre la gracia y de las posiciones jansenistas. dado que sólo una libertad puede hacer que nazca una libertad. sino que la suscita desde dentro: la da a ella misma. en el don de la primera alianza y en el don definitivo del Verbo encarnado. Es la gracia la que comienza. En este contexto polémico. junio-julio 1950. 2-6 de gracia.en Recherches et débats(l. cuya doctrina esencial fue canonizada por los concilios de Cartago (418) y de Orange (529). Porque la gracia no constringe a la libertad desde fuera. La fórmula sería entonces la inversa a la anterior: Dios comienza y el hombre acaba. fue la gracia invitadora de Dios la que permitió el fíat de la Virgen. Esta afirmación está a primera vista en contradicción con el sentido común: una ayuda. sólo un amor puede hacer que nazca un amor 14 . particularmente sobre la teología de santo Tomás. El comienzo de la fe (initium fidei) está también sometido a la prioridad absoluta de la gracia. por recoger la palabra exacta de Agustín. A veces se tiene la impresión de que el último Agustín hace perder toda su consistencia a la libertad del hombre. Lo mismo ocurre con la perseverancia en la justicia Esta prioridad vale no solamente de la primera justificación. Sin embargo. Tampoco aquí hay ningún derecho a decir: Dios comienza y el hombre acaba. Pues bien. queda en pie nuestra libertad. como lo hacía el creador en el paraíso después del pecado: «Adán. Esta iniciativa hace posible la respuesta del hombre. resumiré en unos cuantos puntos las grandes líneas fundamentales del pensamiento de Agustín según su expresión más equilibrada. Notes medites. sino de todo el proceso de la santificación: la gracia acompaña a todos nuestros actos. Pero ya hemos visto la superficialidad de este punto de vista. Una vez más Agustín responde que no es así: ninguna actividad humana guarda proporción con el don de Dios. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. Y de MONTCHEUIL. Del mismo modo. su discurso se hizo más tenso y llegó incluso a superar los límites de un justo equilibrio. 2. E s o sería una interpretación pecadora de la relación entre Dios y el hombre. 1. Coronando nuestros méritos. Dios recompensa sus propios dones. Por consiguiente. Se trata de una explicitación de la lógica paulina. Según el proyecto de este libro. Lo que vale en el plano universal de la salvación vale igualmente en el plano personal. 14. La gracia es e n definitiva la libertad amorosa de Dios para con nosotros. una influencia es siempre para nosotros un atentado contra la libertad que se define por la autonomía de la decisión {causa sui). Cf. En esa concepción le correspondería primero al hombre disponerse para la gracia. Esta misma lógica rige igualmente en el caso de la perseverancia final. lejos de extinguir nuestra libertad. El hombre no se encuentra nunca delante de Dios en la situación de disponer de un mérito independiente de su gracia. que intervino en el momento de la primera justificación.9). El pensamiento de Agustín ejercerá una influencia decisiva sobre la dogmática latina. Esto explicaría por qué unos se convierten y otros no. La lógica de la relación gracia-libertad. sup/a. la expresión de su deseo. hemos de volver a la posición más justa del Agustín de la madurez. Dios busca al hombre. Esto se verifica en el plano universal de la historia de la salvación. El hombre no puede merecer la vida eterna. Agustín y la Iglesia después de él responden que la preparación de la fe es igualmente un don de Dios y una forma 13. en la creación.

LITHER . consigue rehacer el acuerdo pleno de nosotros con nosotros mismos. Sigue inundándolo la angustia de la condenación. en 1513 una iluminación espiritual trasforma la situación gracias a su estudio de la carta a los Romanos. Lutero. ya que era 15. a saber. La criatura. En ese mismo instante la Escritura se me apareció con otro rostro»1 . es y sigue siendo criatura. Porque el hombre sigue estando siempre bajo la tentación de hacerse dios por sí mismo. que ha entrado en el paraíso con las puertas de par en par. como si se tratara de dos caballos que tiran del mismo carro. la angustia de la salvación: ¿soy digno de amor o de odio? ¿me mira Dios como un amigo o como un enemigo? ¿no estaré caminando por el camino del infierno? ¿cómo librarme de la concupiscencia y del pecado que siento siempre en mí? Para aplacar esta angustia. 5. Pues bien.t. «Se agota» entonces. ahora lo libera. de la fe. en ayunos. nos dice. como si una parte correspondiera a Dios y otra al hombre. maceraciones. la justicia pasiva. 307. . EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. Su finalidad es suscitar ante Dios a un compañero verdaderamente «otro». La analogía de la creación puede ayudarnos a comprender de qué se trata: el ser de la criatura depende por entero de la intención creadora de Dios. a saber. Lee entonces a san Agustín. Desde su juventud. la gracia que induce a la entrega de sí mismo a Dios y a los demás. de la que constituye la interpretación eclesial. aceptar tener que responder a una invitación y a un don. Ante Dios que lo juzga. según su núcleo esencial. acceder a la libertad es aceptar recibirse a sí mismo y su propia vocación. Entonces me sentí un hombre nacido de nuevo. Es el objeto del deseo de Dios. En ese caso. Staupitz. Pero a pesar de los consejos de su director. y frecuenta el sacramento de la penitencia. e i la tradición espiritual que estaba viviendo. vigilias. sigue viviendo en él. La libertad devuelta a sí misma sigue estando dividida y su devenir se cumple en el tiempo. Lo que está en juego en la relación entre la gracia divina y la libertad humana es el don de la vida de Dios. Pero entre Dios y el hombre no puede haber una relación cuantitativa de ese orden. vive sin cesar en el miedo a la justicia de Dios. nuestra adopción filial y nuestra divinización. Esta vida no puede nunca ser objeto de una «captación» por parte del hombre. Por eso. JUSTICIA DE DIOS 257 4. Cteuvres. sin la cual desaparecería. como si el don de Dios evitase que el hombre obrara. no es más que un pecador. que practicaba penitencias rigurosas. dándole la forma sistemática de la construcción escolástica. era presa de la profunda angustia existencial de su tiempo. allí hay placer. El hombre es un acusativo antes de ser un nominativo. Progresivamente. Todo viene de Dios y sin embargo todo es del hombre. El «sola gratia» y el «sola fide» de Latero Lutero es una vez más el testigo de la correspondencia entre la experiencia personal y la doctrina. según está escrito: "el justo vive por la fe". nacido en 1483. y que la significación era ésta: por el evangelio se ha revelado la justicia de Dios.256 JESUCRISTO. Se trata de un bien común de la • Iglesia. En donde no hay constricción. difícil de admitir ciertamente en nuestros días para muchos espíritus. El signo de esta dialéctica de un amor libre que suscita un amor libre es para Agustín el deleite o el placer. la ascesis y las buenas obras. Este dato fundamental no es una consecuencia del pecado. Esta es. La concupiscencia en todas sus formas. Lutero entra en 1505 en la orden de los agustinos. Vil. Para él. Descubre que Dios no es el juez amenazante «que castiga a los pecadores y a los injustos: «Entonces empecé a comprender que la justicia de Dios es aquella por la que el justo vive del don de Dios. la doctrina agustiniana de la gracia que justifica nuestra libertad. antes de ser el sujeto de ese deseo y para poder hacerse tal. Porque la acción de Dios y la del hombre no están en el mismo plano. Labor et Rdes. Genéve 1962. Se inscribe en línea recta con la doctrina paulina. sino que procede de nuestro estatuto de criaturas. De pronto pasa del odio al amor ante la expresión «justicia de Dios»: antes le aterrorizaba. que tiene tendencia a confundir con el mismo pecado. 6. sin referencia a una alteridad. Lo mismo ocurre con la gracia que crea nuestra libertad espiritual. la liberación de nuestra libertad por la gracia no se hace de un solo golpe. no pueden competir entre sí. es distinta de Dios y dispone de una autonomía de acción real. libre y amante. mi asentimiento a la gracia viene ciertamente de mí aunque sigue siendo por su origen una gracia de Dios. el trabajo realizado por un animal se une al que tiene que realizar el otro para sumarse con él. por la que Dios misericordioso nos justifica por la fe. El amor liberado encuentra su dicha en amar y servir a Dios. ¿Cómo comprender entonces la conciliación de estos dos factores? Para ello hay que salir de la representación corriente según la cual la gracia y la libertad son dos factores del mismo orden que se ejercen en el mismo punto. Santo Tomás recogerá exactamente su contenido. M. sin embargo. En el caso del hombre pecador. Por definición el hombre no es Dios.

16 y la excomunión de Lutero en 1521. Cf. sólo atendió a su contestación de la institución eclesial. En su traducción del famoso versículo de Rom 1. Está sometido a la ley. tampoco ésta comprendió de verdad el alcance de su experiencia religiosa. llena de vitalidad. París 1971.258 JESUCRISTO. 6. JUSTICIA DE DIOS 259 monje agustino. inspirado en 2 Cor 3. La virulencia de la experiencia vivida por Lutero explica ciertos aspectos de su doctrina. total y radicalmente pecador. que nos permite obrar de manera justa (segundo nivel de la justicia). El hombre. resulta significativa de su reacción violenta contra las obras. El reformador sintonizaba con la sensibilidad espiritual de su época. . Paris 1978. Pamplona 1972. Por el anuncio del evangelio. La sesión és del concilio de Trento sobre la justificación (1547) «¿Por qué tan tarde. sin tener para nada en cuenta nuestra aportación. 1517-1521. El incidente de las 95 tesis publicadas en Wittenberg habría podido ser una cuestión sin importancia. extendido por toda Europa gracias a la nueva invención de la imprenta. el pecado. VII. La justificación es un gozoso intercambio entre Cristo y el creyente: se nos imputa la justicia de Cristo Gusticia forense). Este acto es el instante de Dios que encuentra sin cesar al creyente en el hoy de su existencia. En Lutero. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. que le revela su pecado sin liberarlo de él. M. La cause de VEvangile dans l'Eglise. Pues bien. según una perspectiva que no distingue entre pecado original y pecado personal. porque hace la experiencia de que. El hombre justificado. repetía la época19. a pesar de la decadencia de las prácticas y de los abusos eclesiásticos. Dios es entonces para nosotros un Dios oculto. Beauchesne. cuando todo grita: ¡Concilio. H JEDIN. Pero el hombre revestido de la justicia de Dios sigue siendo pecador (simul peccator et justus). En el contexto de esta experiencia espiritual es donde explota el asunto de las indulgencias de 1517. t. Así. de búsqueda y de esperanza. Cuyo título. y que es la expresión de la cólera de Dios sobre él. Punto de vista subrayado por D. actuó como un detonador. que sigue siendo en este sentido exterior al hombre: es el aspecto «forense». en donde contra toda esperanza encontré que también él interpreta la justicia de Dios de la misma manera: aquella de la que Dios nos reviste al justificarnos. La doctrina luterana de la justificación por la fe no es más que la formalización dealéctica de estos datos de su experiencia El evangelio hace pasar al hombre de la ley a la fe. Esta innovación exacta en cuanto al sentido. las violencias de lenguaje y la radicalización progresiva de sus ideas no facilitaron ciertamente el diálogo con la Iglesia Pero. es decir. y no ya ontológicos como en la teología escolástica. En lugar de ver en él una llamada a un retorno al evangelio. para hacerle pasar constantemente a la fe. LUTHER . Por eso el reformador insiste mucho en la conciencia interior que cada uno ha de tener de su propia fe y de la confianza en Dios que lo justifica. considerado por Lutero como un estado mucho más que como una serie de actos.c. Historia del concilio de Trento. pasándole a Cristo el peso de nuestro pecado. Su punto de vista y su lenguaje son existenciales18. exterior y jurídico de la justificación. 17. sigue viviendo en él. le pareció conveniente enseñar que la justicia de Dios es aquella por la que somos justificados»17. bajo cuyo juicio temblamos. equivale a «De la gracia y de la ley». enfermo en vías de curación. y que realiza en nosotros una obra extraña (opus alienum). sigue siendo pecador y penitente. Esto ocasionará el conflicto que todos conocemos 16. Oeuvres. La lucha por el Concilio. ya que sólo la Escritura atestigua para nosotros la Palabra de Dios. el hombre puede encontrar la paz pasando a la fe y abandonándose a la misericordia de Dios. Uno de los dramas de la Iglesia en el siglo VI fue 19. y se da cuenta de que también él interpreta del mismo modo a san Pablo: «Leí luego el De spirítu et littcra de Agustín . Fayard. o. en la que Dios nos concede incondicionalmente la justicia. Eunsa. pero resultó simbólica. t. Se comprende entonces que para Lutero la justificación por la fe sea el artículo que hace mantenerse en pie o caer a la Iglesia (articulus stantis ve/ eadentis Ecclesiae). concilio!?». Lutero subraya también que el acto de justificación es la decisión propia de Dios. 182. por otro lado. La foi de Luther. El sola fide es su respuesta al sola gratia. Denunciando los manifiestos abusos simoníaeos de la predicación de las indulgencias. Lutero ataca entonces las obras presentadas como salvífícas y que distraían a los fieles de su fe en la cruz de Cristo. I.17 añade una palabra que no está en el texto: «El justo vivirá por la fe sola». Sin duda abre el camino a un proceso de santificación y las obras buenas son consecuencia normal. 18. el grito de Lutero. Esto es algo nuevo en la época y engendrará no pocos malentendidos. Dios es entonces un Dios revelado que realiza en nosotros su obra propia (opus alienum). El sola fíde y el sola gratia están lógicamente vinculados con la sola scriptwa. La gracia es ante todo la mirada que Dios dirige al hombre. La justificación no deja sitio a la moralidad natural. Y aunque esto sea de una manera imperfecta y no explica claramente todo lo relativo a la imputación. las observancias religiosas y el significado que se les daba habitualmente habían obscurecido el evangelio de la justificación por la fe. incluso después del bautismo. Le procos Luther. OLIVIER. está separado de Dios.

ya que los conflictos europeos lo hacían periódicamente imposible. de tal forma que ni los paganos por las fuerzas de la naturaleza ni los judíos por la observancia de la ley mosaica pueden liberarse de este estado para llegar a la salvación. además de una serie de 33 cánones. la humanidad conserva una capacidad para ser liberada. abordó tres cuestiones de fondo: relación entre la Escritura y la tradición. El concilio era una especie de espejismo que retrocedía cada vez más. Esta trasferencia. Sin embargo. O. Se observará la equivalencia que pone el concilio entre los dos vocabularios de la redención y de la justificación (cap. los protestantes planteaban cada vez más exigencias sobre el mismo. Pablo III tuvo a su vez necesidad de diez años para reunido. un largo documento doctrina] (doctrina) dividido en capítulos. 3). 1). Pero para el papa León X. Hubo ciertamente algunos intentos de presencia de los protestantes en Trento. La apelación al concilio vino de Lutero el año 1518 y el 1520. teniendo que pasar el concilio por la experiencia de diversas tendencias en su seno. de la solidaridad pecadora que nos viene de Adán al estado de gracia y de adopción de hijos de Dios por el segundo Adán. La calidad del trabajo conciliar ha sido reconocida por el teólogo protestante Harnack en estos términos: «El decreto sobre la justificación. habría progresado la Reforma»20. el concilio estaba ya hecho. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. teniendo en cuenta las interrupciones. 4). Por eso. es decir. duró dieciocho años. Textocitado por H. sino que sólo se ha «debilitado y desviado» (cap. que se encuentra en la economía divina de salvación con la humanidad pecadora. Destaco igualmente lo que el concilio llama «el primer efecto de la justificación». cabe preguntarse si. Su redactor fue Seripando. Clemente VII no lo quería y durante diez años hizo todo lo posible por evitarlo. el Padre de las misericordias envió en la plenitud de los tiempos a su Hijo para redimir a los judíos y hacer que los paganos alcancen la justicia. está encerrada en el pecado. de redacciones múltiples. en la herencia. un trabajo excelente. se convirtió en un concilio de Contra-reforma. pero también la de liberar a la doctrina católica de toda sospecha de pelagianismo. los judíos y los paganos. JUSTICIA DE DIOS 261 efectivamente el retraso con que se celebró el concilio de Trento. que ponen en movimiento la misma lógica. según sus dos categorías bíblicas. Con el correr de los años. se realiza por el bautismo (cap. la repitió en 1523 la dieta de Nuremberg y se hizo en 1524 en nombre de los Estados alemanes. con casi treinta años de retraso. Todo ello fue objeto de debates serios y profundos. tres meses antes de la muerte de Lutero. Antes de considerar el 20. El concilio tema ante sí un inmenso programa de trabajo en el doble terreno de los «dogmas» y de la «reforma». La justificación se presenta así como una trasferencia. La humanidad histórica. c . Esta justificación adquirida por la sangre de Cristo tiene un valor para todos. Con ocasión de la sesión 6a. en el corazón de esta incapacidad radical. La doctrina de fondo está de acuerdo con los fundamentos paulinos y agustinianos del pensamiento de Lutero. el pecado original y la justificación. la orden a la que pertenecía Lutero. Su antropología es más optimista que la de Lutero. en detrimento de los otros estados (perseverancia y progreso en la justificación y recuperación de la justificación perdida). metiéndose realmente en la carne y en la sangre de la Iglesia. . de haberse emitido este decreto a comienzos de siglo por el concilio de Letrán. El primero se refiere al presupuesto global de esta justificación. a pesar de tratarse de un producto artificioso. que debía hacer una obra en común con ellos para la reconciliación y la reforma de la Iglesia. atiendo más a la doctrina que a los cánones. antes de emprender un largo recorrido por los sacramentos. es. 2). Esta exposición expresa en un lenguaje muy paulino la soberanía de la iniciativa de Dios para la realización en Jesucristo de la salvación universal. La primera justificación del pecador queda expuesta en sus dos puntos de vista complementarios. En el primer registro. El concilio. tiene que ser comunicada a los hombres por la regeneración en Cristo. ya que la exposición articulada de la doctrina es más significativa que la denuncia discontinua de las proposiciones condenables. a fin de rehacer la unidad espiritual de su imperio. Durante este tiempo los luteranos y los calvinistas constituyeron verdaderas Iglesias. sin embargo. Francisco I se le oponía. prefiriendo el statu quo que debilitaba a su adversario. Pero la conceptualización es muy distinta: el concilio sigue hablando un lenguaje ontológico y no existencial. 104. Es evidente la preocupación por explicarse con los reformadores. dedicada a la justificación. Se puso en marcha en 1545. Si Carlos V era favorable al mismo. el proceso de paso de un pecador infiel a la fe y a la justicia. maestro general de los agustinos. pero sin resultado. que había acabado tan sólo en 1517 el concilio Lateranense V. desde la promulgación del evangelio. en donde se les concede la «gracia que los hace justos» (cap. En la lectura rápida que aquí propongo de este largo texto. el concilio redactó por primera vez. y. ya que no se ha extinguido su libre albedrío. en muchos aspectos.260 JESUCRISTO. KUNG. que propone una enseñanza coherente y completa sobre el conjunto del tema.

es el asentir. 6* sesión. 229. 22. sino de un quehacer común. se mueven contra los pecados por algún odio y detestación.. impulsados y ayudados por la gracia (tal es el presupuesto fundamental). desarrollado por el veredicto gracioso de Dios» 22 . por ende. excitados y ayudados de la divina gracia. o. Todas las palabras están debidamente pesadas en la frase decisiva: «Declara además (el sacrosanto concilio) que el principio de la justificación misma en los adultos ha de tomarse de la gracia de Dios preveniente por medio de Cristo Jesús. III. al tiempo que entendiendo que son pecadores. La libertad puede convertirse en aliada activa de la gracia solamente y en la medida en que es ella misma liberada por la gracia. altamente activo en su pasividad. del temor de la divina justicia. Se trata de una serie de actos que hay que proponer. renacen a la esperanza. subraya solamente la eficacia trasformadora de la gracia. que se proponen recibir el bautismo. 264-265. Este devenir es estudiado a partir del caso de los adultos. Concilio de Trente. 21. Hubo grandes discusiones en tomo a la mención del amor al final de la preparación para la justificación. 6: Dz 798)24. Se trata de movimientos de creer y de esperar y de un comienzo de amor 5 .262 JESUCRISTO. van jalonando la conversión de la libertad. Al justificado se le exigen "obras" de justificado. al tiempo. por la gracia de Él que los excita y ayuda a convertirse. creyendo que es verdad lo que ha sido divinamente revelado y prometido. Este punto tiene su importancia. Todos estos actos. El magisterio de la Iglesia. corp. Sobre ¡a justificación: trad. Hans Küng comenta justamente: «Es un colaborar. que por hipótesis no habita todavía en el hombre. la esperanza y la caridad se convertirán en virtudes teologales infusas.. esto es. JUSTICIA DE DIOS 263 aspecto interior de la justificación. 229. Este leit-motiv volverá de nuevo a la escena a propósito de la preparación para la justificación. En la preparación para la justificación. pero se exige la cooperación de la libertad humana por la sencilla razón de que ésta se da. El texto señala una dinámica de conversión hasta su retorno completo a Dios.. pero sin recoger toda su sistematización. 25. el decir sí y amén. al hombre que ha de ser justificado se le exige la colaboración en la fe. KUJG . Porque ninguna teología tiene que construirse a partir del caso extremo del bautismo de los niños. se dispongan a su propia justificación. Se inspira para ello en un artículo de la Suma de santo Tomás 23 . el segundo tiende a corregir el unilateralismo de su pensamiento en lo que se refiere a la libertad. 24. del pecador arrepentido. CONCILIO DE TRENTO. empezar nueva vida y guardar los divinos mandamientos» (cap. esto es. confiando que Dios ha de serles propicio por causa de Cristo.. por la que son llamados sin que exista mérito alguno en ellos. solicita su libertad en una anticipación gratuita y le da la posibilidad de volverse a Dios en un movimiento de acogida. que fue sucesivamente afirmada. . SANTO TOMAS . por aquel arrepentimiento que es necesario tener antes del bautismo. el concilio sitúa el acto de Dios en la historia. se mueven libremente hacia Dios. El concilio describe a continuación la serie de actos de esta preparación para la justificación... Podríamos llamarlo un punto de vista «existencial». del acto mismo de la justificación y finalmente del progreso de esta justificación. Este último no puede comprenderse justamente más que a la luz de la justificación de los adultos. de la vocación. la gracia divina. 5: Dz 797)21. lbid. El signo de la realidad y de la necesidad de esta cooperación es que el hombre puede rechazar esta inspiración. 23. En ese momento. y empiezan a amarle como fuente de toda justicia y. 5. Están estructurados por la secuencia de fe-esperanza-caridad. la fe. Herder. asintiendo y cooperando libremente a la misma gracia» (cap. STh. Barcelona 1963. por eso el vocabulario prefiere los verbos a los substantivos. El segundo punto de vista adoptado por el concilio nos hace pasar a la consideración del pecador en vías de justificación. pasan a la consideración de la divina misericordia. Así se recoge la doctrina de Pablo y de Agustín. El primer punto está perfectamente de acuerdo con la doctrina de Lutero. en fin. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. no en el sentido de una colaboración. El leit-motiv de todo el desarrollo es el siguiente: la prioridad de la gracia es absoluta y constante. El texto no permite ninguna confusión posible en cuanto a una «sinergia» de la gracia y de la libertad. (los hombres) se disponen para la justicia misma al tiempo que. c.. H. 85. No presenta una fenomenología concreta de este devenir. concibiendo la fe por el oído. a. sino tan solo una enumeración de sus diferentes momentos estructurantes: «Ahora bien. retirada y repuesta. que sólo pueden existir en el hombre justificado. que esbozan un giro hacia la caridad y por tanto hacia la justificación misma. si no se tratase sobre todo de un planteamiento lógico de los factores en juego. q. para que quienes se apartaron de Dios por los pecados. aspecto creado de la habitación trinitaria. Pero no se trata todavía de las tres virtudes teologales. del que son provechosamente sacudidos.

cd. 29. con la ayuda del esquema metafísico aristotélico-tomista de las causas. por serlo. el sacramento del bautismo. asimilará la habitación a la blancura. Lo propio de la causa formal es asimilar el efecto a lo que es ella misma: lo «informa» en el sentido metafísico del término. no aquella con que él es justo. el concilio habla de una actitud de arrepentimiento y de penitencia. IV. A continuación se particulariza la causa eficiente. dotados por él. ni lo bastante católica ni lo bastante protestante. 7: Dz 799)26. ¡Lenguaje eminentemente ontológico! Esta sistematización cultural nos resulta hoy chocante en su forma. 5. La causa eficiente. que es prenda de nuestra herencia. la única causa formal. ya que Dios realiza la justificación del impío y lo trasforma a él. no dice que Dios es el autor y la causa de nuestra justificación desde su alfa hasta su omega: «Las causas de esta justificación son: la Gnal. cuando eramos enemigos (Rom 5. sino aquella con que nos hace a nosotros justos» 28 . presente también en la pintura. 27. Ibid. realizadora de la justificación. el cual. Igualmente. 11). presente a mi espíritu. por la excesiva caridad con que nos amó. Esta forma. 7. De TrinitatcXW. cumbre de esta doctrina. su Unigénito muy amado. nuestro Señor Jesucristo. se particulariza luego concretamente ante todo en la causa meritoria. Esta causa eficiente va a situarse en la historia según la economía de la salvación que supone el acontecimiento de Cristo y el misterio eclesial de los sacramentos. Adv. somos renovados en el espíritu de nuestra mente y no sólo somos reputados. sellando y ungiendo con el Espíritu Santo de su promesa. El bautismo es «sacramento de la fe». pero la primera en el de la intención: consiste en la gloria de Dios y corresponde a dos lemas muy célebres de la época: el Ad majorem Dei gloriam de Ignacio de Loyola y el Soli Deo gloria de Juan Calvino. en su aspecto negativo y positivo. según la lógica de la encarnación. la única causa formal es la justicia misma de Dios. es decir.. Livrt de Ratisbonnc. 230. Pero. pero el texto indica. sobre la cual se había llegado a un acuerdo de compromiso entre protestantes y católicos en el coloquio de Ratisbona (1541). en el espíritu de la tradición de la que Ireneo era el testigo al decir que «la gloria de Dios es el hombre que vive»27. Se hará blanca. Haer. justos con una justicia «inherente». sino que verdaderamente nos llamamos y somos justos. Esta solución de compromiso se debía sobre todo a una mala teología. Dios misericordioso. Finalmente. expresión tradicional cuya mención es aquí importante. es la justicia de Dios. en donde la situación cambia «instantáneamente» —decía ya santo Tomás—.264 JESUCRISTO. 16. Le asocia la gloria de Cristo. que es Cristo en persona En esta ocasión el concilio esboza el movimiento que va de la mediación descendente. Si la causa formal de nuestra justificación es la justicia misma de Dios. a la mediación ascendente. después del comienzo del amor. Le Plat III. la del instante de la justificación. . CONCILIO DE TRENTO. y según la propia disposición y cooperación de cada uno» (cap. La causa final es la última en el orden de la manifestación. art. Finalmente. Por poner un ejemplo vulgar. el don de una justificación que tiene por motivo el amor que Dios nos tiene. JUSTICIA DE DIOS 265 Pero entre los actos de fe y de esperanza interviene el de temor de la justicia divina: en efecto. que nos impregna y se hace realmente nuestra. bien advertidos del contexto en que se encuentran. la gloria de Dios y de Cristo y la vida eterna. 20. según la medida en que "el Espíritu Santo la reparte a cada uno como quiere" (1 Cor 12. una vez que su conducta ha llegado a la madurez. El texto del capítulo 7. la fe revela el pecado. 15. la justicia de Cristo no hace sino imputarse a nosotros. al recibir en nosotros cada uno su propia justicia. es decir. sino aquella con que nos hace a nosotros justos. Por una misma y única justicia somos al mismo tiempo como justos (imputación forense) y designados. sobre los que tendremos que volver. AGUSTÍN . IRENEO . que es el corazón del designio de Dios. sin la cual jamás a nadie se le concedió la justificación. y la vida eterna del hombre. JO). analiza la estructura de la justificación. la meritoria. en la causa instrumental que es el bautismo. Porque nuestra justicia es totalmente de Dios y está totalmente en nosotros. que es el "sacramento de la fe". 5. El concilio rechaza aquí implícitamente la idea de una doble justicia. Este temor no es estático ni estéril: evoluciona hacia la consideración de la misericordia y da lugar a la esperanza. esta justicia se hace en nosotros forma de nuestra propia justicia. que nos purifica y nos santifica en el Espíritu. No puede haber más que una: ésta es la paradoja de la relación entre gracia y libertad. y somos llamados justos «debido a la justicia inherente por la razón de que hacemos obras justas»29. 12. mi intención se ve impregnada de la forma de la blancura que deseo poner en la habitación. la enciente. que gratuitamente lava y santifica. si quiero pintar mi habitación de blanco. según todos los puntos de vista posibles. Según esta doctrina. es una vez más Dios. Así se prepara el hombre para el bautismo. In- 26. en otro nivel. aquella por la que. La continuidad de este proceso desemboca entonces en una discontinuidad radical. nos mereció la justificación por su pasión santísima en el leño de la cruz y satisfizo por nosotros a Dios Padre. también la instrumental. recogiendo una fórmula de Agustín: «no aquella con que él (Dios) es justo. expresada en los términos de mérito y de satisfacción. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. 28.

tal como se definió en Trcnto. son producto de la misma tanto las obras buenas que se derivan de esta gracia como la fe misma que la recibe»30. A principios del siglo XVII se desencadenó una controversia entre dominicos y jesuítas en torno a las tesis respectivas de Báñez y de Molina sobre las relaciones entre la gracia y la libertad. o bien abandonaba a sí misma a una voluntad 30. Pero la preocupación por afinar continuamente en su análisis dará lugar en occidente a toda una serie de debates teológicos. murió siendo obispo de Ypres. era éste un aspecto de la experiencia de Lutero. Son conocidas las repercusiones que estos debates de escuela tuvieron en las Indias occideitales y cómo suscitaron uno contra otra dos sistemas misioneros: el del bautismo a ukanza y el de la lenta inculturacion. París 1954. O bien la gracia subyugaba la voluntad del mismo de manera infalible en el caso de los elegidos. J. cuando se trataba del hombre antes de la caída. el concilio evoca la persona del mediador entre la justicia de Dios y nuestra propia justicia. el asunto desembocó en una decisión en blanco. y las posiciones más extremas de Agustín. la fe luterana compromete la confianza-esperanza y supone ya la caridad. Jansenio (15851638) hatía sido formado en Lovaina por un discípulo de Bayo. hecho por nosotros «sabiduría. Por tanto. 94 (1972) 29. Sin embargo. si con eso se entienden las obras que no fueran ellas mismas el producto de la gracia salvífica acogida por la fe. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. el misterio de amor entre Dios y el hombre por unas «relaciones comerciales» 32 .Cerf. santificación y redención» (1 Cor 1. L. de mayor o menor importancia. Trató con Jean Duvergier de Hauranne. merece esta gracia» (cap. Las discusiones de los tiempos modernos sobre la gracia La doctrina de la justificación por la fe es un bien común de la Iglesia. la fe o las obras. Bayo oscilaba curiosamente entre las tesis de Pelagio. no permite hablar de una salvación por la fe y las obras. si no lo estoy. 6). La obra fue condenada por reproducir las tesis de Bayo. Después de haber escrito su obra maestra. sustituyendo. como desea la afirmación profunda de la causalidad total de la gracia en la salvación. Chocamos aquí con la diferencia de temática subyacente de los dos lemas fide viva (católico) y fide sola (protestante). Aubier. ALFARO . su insistencia bastante unilateral en la subjetividad de la fe puede ser fuente de obsesiones y de escrúpulos. Por consiguiente el católico puede y debe adherirse al principio del sola gratia. Surnaturel. capaz de obrar por la caridad (cf. La posición católica está perfectamente expresada en la respuesta de Juana de Arco a sus jueces: «¿Estáis en estado de gracia? —Si estoy en él. DE LUBAC. 30). Certitude de ¡'esperance et «certitudc de ¡agrace»: NouvThéol. 55. Etudcs hlstoríques. sino una fe viva. Cristo. 8). según la frase de H. 33. la justificación no requiere solamente la fe. puso en discusión la gratuidad de lo sobrenatural. el hombre que goza de la justificación. A las disputas de la gracia responden. El Papa Pablo V se contentó con prohibir a las dos partes que se censurasen mutuamente y les pidió que se abstuvieran de «palabras demasiado duras que son el signo del resquemor». El último episodio de la herencia de los excesos de un cierto agustinismo fue la crisis jansenista. A pesar de la celebración de numerosas sesiones de una comisión pontificia nombrada adhoc. Pero las expresiones condenadas por el concilio no corresponden a la doctrina de éste 31 . llamado Bayo (1513-1589). como en eco lejano. que aquí sólo puedo mencionar. En todas estas causas sólo hay una que no se menciona. 7) y permanece inherente en ellos. justicia. Cf. el Augustinus. BOUYER. es muy probable que su planteamiento no sea el más adecuado. futuro abad de Saint-Cyran (1581-1643). GuiIlaume du Bay. Como hemos visto. el Verbo encarnado. JUSTICIA DE DIOS 267 sistiendo en la justicia por la que Dios «nos hace justos». 31. Gal 5. trayendo consigo la remisión de los pecados y el organismo teologal de la fe. Bouyer subraya la importancia de esta afirmación conciliar: «La misma doctrina católica. es decir. H. cuyos efectos se hicieron sentir durante mucho tiempo. Pero el concilio niega (cap. el fundamento y la raíz de toda justificación y «nada de lo que precede a la justificación. 16. profesor de Lovaina. Jansenio insistía en las tesis del último Agustín y llegaba a negar por completo la libertad del hombre. 32. El concilio comprende la fórmula paulina de la justificación por la fe y de la justificación gratuita en este sentido: la fe es el comienzo. la esperanza y la caridad. DV protéstanosme á ¡'Eglise. y la «rabia teológica» no arregla nada33. que Dios me guarde. que Dios me ponga en él». las disputas de los ritos. la causa material. de Lubac. L.266 JESUCRISTO. 9) que haya que confundir la justificación por la fe con la certeza que se pueda tener de ella. cuando se trataba del hombre que se había hecho pecador. Los dos lenguajes tienen un fundamento paulino igual. París 1946. Cuando un problema se queda así sin solución. Por el contrario. . Al contrario. La justificación tiene lugar en el momento en que «la caridad de Dios se ha derramado por el Espíritu Santo en los corazones de los que son justificados» (cap.

no se ha concedido demasiado poco a Dios. El hombre y con él la encarnación de Jesucristo ¿han sido tomados enteramente en serio? ¿No fracasa finalmente la criatura como compañera de Dios?»39. BOUILLARD. Bouillard destaca igualmente la reticencia de Barth a la hora de reconocer una real «cooperación» del hombre en la justificación. Labor et Fidcs. cap. t. 61. XIV. 280-281. KÜNG . El problema ecuménico de la justificación por la fe Karl Barth ha sido en nuestro siglo el mayor testigo protestante de la justificación por la fe. reconocía la exactitud de las ideas que Küng le prestaba. 170-299. o. Küng terminaba sin embargo su análisis bartiano planteando una cuestión que sigue todavía hoy constituyendo una dificultad para la comprensión de la efectividad de nuestra justificación: «¿En esta Dogmática. de los lenguajes y de los sistemas. Bouillard hizo un largo y minucioso análisis de la misma en una obra magistral. H. ¿Puede realizarse la justicia para el hombre. JUSTICIA Y JUSTIFICACIÓN EN LA TEOLOGÍA CONTEMPORÁNEA Los acentos existenciales que dieron en el siglo XVI toda su virulencia a la doctrina de la justificación no son ya los de nuestra época. K. aun cuando esta palabra se encuentra en Pablo (1 Cor 3. el sentido moderno de la justicia desarrolla ciertas exigencias que parecen estar muy lejos de la acepción bíblica del término. Quizás incluso esta doctrina está ahora demasiado olvidada y muchos de los cristianos son sinceramente pelagianos sin darse cuenta de ello. tan característica de nuestra época. teniendo en cuenta la diversidad de las problemáticas. 37. Al final de su estudio. 93-94. Indica particularmente los puntos en que el unilateralismo de Barth en el terreno de la gracia corre el riesgo de comprometer el equilibrio siempre delicado de su relación con la fe y con la libertad. Su punto de vista es diferente: desea saber si. Nuestra angustia ha cambiado de objeto. Los textos más duros de Barth concilio de Trento se encuentran en la Dogmatique. t. t. H. bajo todas sus formas. Gcnéve 1966. JUSTICIA DE DIOS 269 necesariamente pecadora.. H. Küng. objeto de una tesis en la Sorbona sostenida en presencia del propio Barth35. 1. ibid. 35. tal como la expone Barth. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. hay que reconocer una actualidad de la justificación por la fe. Por otra parte. 2. BOUILLARD.c. Barth y los católicos están separados en la fe a propósito de la justificación. n i . o. esta doctrina ponía en discusión la universalidad de la salvación realizada por Cristo. primero en el diálogo ecuménico y luego en la búsqueda de la justicia. Karl Barth. París 1957. Así pues. 38. o.. o.c. K. sostenida por el teólogo protestante como la norma última de su reflexión. Su teología es la heredera de los grandes imperativos a la vez del pensamiento luterano y del pensamiento reformado 34 . a saber.268 JESUCRISTO. KJNG. 2 y 3. BARTH.. Küng afirma un acuerdo esencial en la fe por ambos lados. confronta el pensamiento de Barth con la doctrina paulina. 75. . porque se ha atribuido demasiado poco al hombre? ¿No se merma el honor de Dios con la merma del honor de su criatura?. Bouillard. ¿Habrá acaso una equivocidad entre las dos significaciones? No es muy seguro. H. con una benevolencia que no excluye la acribia crítica. Cf. 9). t. H. La conclusión es sorprendente: «La tesis de la justificación por la fe sola. Dogmatique IV. c. El jansenismo popular. H.c. Aubier. 18. seguida de un intento de respuesta católica. que la fe es condición necesaria para la salvación. 36. XXII.. marcó durante mucho tiempo la piedad de los fieles en varios países de Europa. Küng hizo en su libro La justificacióii7 una larga exposición de la doctrina de Barth. sobre el 39. Casi por las mismas fechas. 18. Éste abandona entonces un elemento importante del pensamiento luterano. en una carta-prólogo. Critica el papel puramente cognoscitivo que se atribuye a la fe en la justificación en Barth. pero nadie discutió la ortodoxia de la presentación que hacía de la doctrina católica. decía que estaba fundamentalmente de acuerdo con la presentación que éste hacía de la doctrina católica de la justificación y se declaraba incluso dispuesto a ir a Trento para pedir perdón por las palabras demasiado severas que había pronunciado en su Dogmática contra la obra conciliar 38 . El mismo Barth. El acto de gracia de Dios ¿no es débil y poco convincente porque el hombre no es realmente agraciado?. Parole de Dicu et cxistcncc ¡míname. Este diálogo marcó Un paso importante en el camino de la reconciliación doctrinal. 34. Su exégesis de Barth les pareció entonces a algunos demasiado conciliadora.. Carta prólogo a H. equivale paradójicamente a esto: el hombre es justificado por Cristo sin la fe»36. BARTH. rigorista y rígido. sin que Dios la dé? Sin volver sobre la fundamentación de la fe de hoy en esta doctrina evangélica.2. La doctrina de Barth dio lugar por los años cincuenta a un profundo diálogo con los teólogos católicos. La justitication de l'hommc.

así como la reticencia protestante ante la capacidad del hombre para cooperar con la gracia por efecto de la gracia. 48. en Doc.C. Paris-Genéve 1986. 45-125 el juicio de un teólogo luterano sobre el punto de acuerdo y desacuerdo entre luteranos y católicos sobre la justificación. es una doctrina central. J. O. MOIIMANN. entonces toda interpretación y exposición de la 'historia mundial' se halla en el horizonte de la cuestión de la teodicea ¿O es que van a acabar los verdugos triunfando sobre sus víctimas inocentes? La fe pascual cristiana se encuentra. Ibid. es algo insustancialmente especulativo comparada con el grito de los asesinados y matados en cámaras de gas. Un trabajo análogo es el que se ha realizado entre protestantes y católicos en Alemania46. n. El autor opina que no hay contradicción sobre la justificación entre santo Tomás y Lutero. Actualmente el diálogo ecuménico oficial. o. Comité mixte catholique-protestant en France. 32. o también: «La fe justificante no puede existir sin la esperanza y el amor. Para él. Cf. Theologie der Rechtfertigung bei Martin Luther und Thomas von Aquin. Documento del grupo mixto de diálogo luterano-católico de los Estados Unidos. 156/5. La intención reconciliadora no esquiva los problemas que todavía siguen en pie y señala los terrenos de investigación capaces de hacer progresar el consenso. A. La declaración final reconoce que las partes han llegado en el asunto a un «consenso fundamental sobre el evangelio» 44 . Cf. 47. Esta dificultad es sin duda la fuente de lo que todavía nos separa en eclesiologia41. Le salut en Jesús Christ dans les dialogues oecuméniques. mientras que el segundo sigue una teología «existencial» y «relacional».n. La cuestión de la justicia en la historia La angustia existencial de nuestro tiempo por la justicia se ha desplazado de lugar. desemboca necesariamente en las buenas obras»43. 43. El Dios cruciñeado. 1936 (1987) 327. Para los luteranos. La diferencia entre ellos estriba en que el primero practica una teología «sapiencial» y «ontológica». y no al contrario. en definitiva. Afirmación confirmada por el estudio del teólogo católico alemán O. Cath. en Doc. cit. para los católicos sigue estando subordinada a la cristología. en el que se lleva a cabo una importante purificación de la memoria del pasado. Consensus oecuménique ct diBerence fondamentales. hasta el punto de que se confunde con el mismo evangelio. Sigúeme. La reciente declaración común de la segunda Comisión internacional anglicano-católica (ARCIC II). H. cit. El grito de abandono de Jesús en la cruz simboliza el de toda la humanidad que sufre: «Mirándola desde lo hondo. 1888 (1985) 152. a cuya luz se comprende. BIRMELE. Así es como el grupo mixto de diálogo luterano-católico en los Estados Unidos ha publicado un largo informe histórico y doctrinal. 42. 41. Moltmann en su obra El Dios crucificado47. Se encontrará en la obra de A. Centurión. Pero encierra además ciertos puntos de divergencia que hacen precaria la actuación concreta de este acuerdo fundamental y la someten a posibles retrocesos. 40. MOLTMANN. Declaración común de la segunda Comisión internacional anglicano-católica (ARCIC II).270 JESUCRISTO. 44. la teología cristiana «tiene que incorporarse al grito de los miserables hambrientos de Dios y de libertad desde la profundidad de los sufrimientos de este tiempo»48. 46. Cerf-Labor et Fides. Pero esta doctrina no juega el mismo papel por un lado y por otro. Cath. El enunciado de las convergencias encierra esta afirmación importante: «Por la justificación somos a la vez declarados y hechos justos»42. que trata de la salvación y de la Iglesia. 45. 243. 16-26. J. Al católico siempre le resultará molesta la afirmación de que en la justificación todo le corresponde a Dios y nada al hombre. Ibid. 153. igualmente en el contexto de la cuestión sobre la justicia de Dios en la historia: ¿triunfa el imperio inhumano de la ley sobre el Crucificado. El documento termina con esta afirmación: «Creemos que nuestras dos Comuniones están de acuerdo en los aspectos esenciales de la doctrina de la salvación y en el papel de la Iglesia en este terreno»45. o vence el derecho divino de la gracia sobre las leyes de las obras y el poder?»49. pidiendo a voces justicia. 152.n. uno parte de la creación y el otro de la teología de la cruz. con el de los muertos de hambre y los oprimidos. recoge la cuestión de la justificación por la fe con el deseo de clarificar las dificultades en juego. Maienz 1967. Injustificación por la fe.. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. La cuestión de si hay Dios o no. PESCH. BIRMELE. Salamanca 1975. Paris 1987. Si la cuestión de la teodicea se puede interpretar como pregunta por la justicia de Dios en la historia de los sufrimientos del mundo. Este es el punto de vista que desarrolla el teólogo reformado J. La humanidad grita justicia ante Dios debido a los sufrimientos de este tiempo. que en una primera fase había abordado preferentemente las cuestiones relativas a la Iglesia y a los sacramentos.. la cuestión de la historia del mundo es cuestión de justicia. 53-54. se remonta por encima de estos problemas para realizar una verificación del acuerdo esencial sobre la justificación. por ejemplo. La sistematización es legítimamente diferente en unos y en otros. Y tal cuestión desemboca en la trascendencia. n.c. 156/S: loe. 49. 218s. 164: loe. Ibid. . JUSTICIA DE DIOS 271 Tras estos debates estaba ya permitido decir que existe un acuerdo de fondo entre protestantes y católicos sobre la justificación por la fe40. Versuch eincs systematisch-theologischen Dialogs.

que significa etimológicamente «justificación de Dios». c. JUSTICIA DE DIOS 273 Moltmann recoge en este texto el lenguaje teológico clásico de la justificación por la fe. G. EL ÚNICO MEDIADOR CRISTO. Un libro reciente de G. de hecho. Mas también dice que las víctimas al final no triunfarán sobre sus verdugos. para crear en sí mismo. dada la vocación trascendente y escatológica del hombre. nos toca considerar las categorías de la mediación ascendente. 53. o es cosa del derecho de la gracia. pero lo invierte en el sentido de una pregunta que el hombre le plantea a Dios. O. 6). En su obra más antigua.. y el establecimiento de la justicia en la sociedad de los hombres es un proyecto humano prioritario para el compromiso de las libertades. de los dos (pueblos. Ahora. tal y como fue revelado por Jesús y en el resurgimiento del Crucificado? El mensaje de la nueva justicia. o. *** Con la justificación se ha concluido la exposición de las grandes categorías de la mediación descendente. siguiendo siempre el movimiento de la fe y de la historia. Justificación por la fe y teología de la liberación Una tentación de la teología de la liberación sería la de pensar que ésta es ante todo una obra humana. Este término.. Esta lectura de la justificación por la gracia a escala del mundo aplastado por la injusticia recuerda la declaración paulina sobre la destrucción del muro del odio: «Porque él es nuestra paz. realizado en Cristo. 14-16). derribando el muro que los separaba. por fin. haciendo la paz. un solo Hombre Nuevo. MOLTMANN. dice que. llena de gratuidad nuestra vida» . el tema de la liberación por la gracia de Dios. que expresan el retorno del hombre salvado a Dios en Jesucristo. c. El autor desarrolla en él. Cerf.. Beber en su propio pozo. a la que debe ordenarse finalmente todo esfuerzo temporal.C.. G. al que la libertad del hombre tiene que aportar su cooperación en la fe. Teología de la liberación. allí es donde se puede hablar de la verdadera revolución de la justicia y de la injusticia de Dios»51. 50. el judío y el pagano). La insistencia en la «praxis histó- rica» y el «proceso» de liberación corre el peligro de consagrar indebidamente unos datos históricos sociales y políticos con un bautismo inconscientemente pelagiano y mantener la ilusión de que la justicia en el mundo estaría al término de la acción trasformadora llevada a cabo por las capas sociales oprimidas. mediante la fe «que actúa por la caridad» (Gal 5. es decir. 269. subrayando frecuentemente la gratuidad de esta liberación. . expresión que traduce la fórmula paulina. Sólo donde la justicia se hace creadora. GTIERREZ . J. dando en sí mismo muerte a la enemistad» (Ef 2. dentro de una perspectiva espiritual. la enemistad.. el título francés de la obra es La libération paila foi. Boire á sonpropre puits ou L'iünéraire spirítuel d'un peuple. revelando con ello una nueva justicia que rompe el laberinto de odio y venganza. No cabe duda de que hay que respetar el orden de las liberaciones propiamente humanas. se emplea desde el siglo XVII para designar el tratado que habla de la existencia de Dios y del problema del mal. Esto es lo que está en juego en la resurrección de Cristo: «En la disputa sobre el resurgimiento de Jesús se trata de la cuestión sobre la justicia en la historia.272 JESUCRISTO. 51. sólo donde es dado a luz el hombre nuevo. o. que ni es oprimido ni oprime.. como hemos visto. el mismo autor mostraba la prioridad de la gracia respecto a la obra humana de liberación: «Saber que en la raíz de nuestra existencia personal y comunitaria se halla el don de la autocomunicación de Dios. que trae al mundo la fe escatológica. obrando el derecho para los privados de él y para los injustos. y reconciliar con Dios a ambos en un solo Cuerpo. Pero en definitiva. Gutiérrez se titula. GUTIÉRREZ . la gracia de su amistad. la realización de la justicia es ante todo un acto y un don de Dios. La justicia y la gracia de Dios en la historia se convierten en una cuestión de «teodicea»so. El que triunfará será el que murió primeramente por las víctimas y luego también por los verdugos. da a cada uno lo suyo. 248. 52. ¿Cómo justificar a Dios ante el problema del mal en el mundo? Dios será justificado si su propia justicia. los verdugos no triunfarán definitivamente sobre sus víctimas. sólo donde un amor creador cambia lo despreciable y odioso. ¿Pertenece al nomos (la ley) que. La liberación por la fe52. el derecho de la gracia acaba triunfando de la ley de la fuerza. haciendo de las víctimas y verdugos perdidos una nueva humanidad con una nueva hombría. París 1985. por medio de la cruz.

Segunda sección LA MEDIACIÓN ASCENDENTE .

un sacrificio que se realiza consumando en sí la razón de ser y el sentido sacrificial de los otros sacrificios religiosos. y la novedad cristiana que trasforma y convierte esta experiencia. Moingt—: sacrificio único en su género. El conflicto relativo a la comprensión del sacrificio está por tanto ligado también al conflicto de las imágenes 1. Mo NOT . . Girard y el fenómeno de «desconversión» del sentido del sacrificio en los tiempos modernos.10 El Sacrificio de Cristo La abundancia de los testimonios de la Escritura constituye la categoría de sacrificio en un polo esencial de la soteriología cristiana. Recherche pluridisciplinaire sur la signification rédemptzice de la mort du Christ. Pero a propósito de este término sigue en pie el conflicto secreto entre una experiencia religiosa fundamental de la humanidad. Morí pour nos pécfés. Ya hemos registrado anteriormente la crítica de R. que no entra en el género sacrificial. Tampoco la tradición se queda atrás en este punto. Univ. en la que la verdad y el error. asumiéndola en gran parte dentro de la revelación de la alianza realizada por Jesucristo. «La Cruz es un sacrificio de tal manera que no lo es —escribe J. La verdad es que la conversión de sentido del sacrificio en el cristianismo es de tal categoría que cabe preguntar si en definitiva el sacrificio de Cristo no se escapará del registro general del sacrificio. que son ineficaces y que no son agradables a Dios. Por eso mismo me siento en la situación de tener que hablar «bajo vigilancia» a lo largo de este capítulo. St. el bien y el mal cohabitan en una búsqueda obscura de Dios. Fac. L a concepción del sacrificio es en verdad rigurosamente solidaria de la concepción d e Dios. un sacrificio que trasforma radicalmente la actitud religiosa de los hombres para hacerlos dignos de la revelación y del culto al Dios nuevo revelado en la Cruz»1. J.-Louis. Bruxellcs 1976. 167.

La manera concreta de hacerlo es renunciar a su u s o . por ejemplo. hemos de partir sin duda del sentido común y de la historia de las religiones. una protección. y otra es la imagen cristiana de un Dios que no manifiesta nunca su omnipotencia mejor que en la omni-debilidad de Cristo en la cruz. Lógicamente este acto negativo se refiere a un bien deseado y considerado como más importante. incluso pervertido por una tendencia masoquista. que pone su omnipotencia al servicio de su venganza y del restablecimiento de sus derechos. VARILLON. El valor y hasta la moralidad del sacrificio serán aquí solidarios de la concepción de lo sagrado y del misterio de Dios del que el hombre es capaz. o bien para granjearse su benevolencia y entrar en contacto con él. es hacer sagrado. comprometiéndose a sí mismo en una actitud en la que reconoce la existencia de un poder superior al hombre y se somete a él. a fin de mostrar a continuación la conversión progresiva de la categoría del sacrificio en la revelación judeo-cristiana hasta su plena manifestación en el sacrificio único de Cristo. . imperado por la ambición y hasta por el egoísmo. El mismo diccionario lo comprueba: «Ofrenda ritual a la divinidad. privarse de algo. En todos estos empleos de la palabra domina el carácter oneroso del sacrificio. Podremos entonces tratar de la manera como la gran tradición cristiana comprendió el sacrificio y situar en su lugar debido los aspectos regresivos que se produjeron en los tiempos modernos. para reconocer la soberanía de Dios sobre él. Centurión. una benevolencia. lo cierto es que el sacrificio está ligado a un acto de libertad y por tanto a un cierto sentido que se desea dar a la vida. I. para expresar su vinculación con lo divino. Sacri-ficar. ID. el hombre sacrifica algo que posee. D E L SENTIDO COMÚN COTIDIANO A LA HISTORIA DE LAS RELIGIONES La enseñanza de la historia de las religiones La historia general de las religiones atestigua que el sacrificio es una categoría central de las mismas. la paz asegurada. Por otra parte. Una madre. L'humihé de Dieu. Se piensa que a este acto del h o m b r e para c o n lo divino corresponde un acto de lo divino para con e l hombre. Centurión. La lección del sentido común ¿Qué es un sacrificio según nuestra conciencia espontánea? El diccionario responde atinadamente: «Renuncia o privación voluntaria (con una finalidad religiosa. en cuanto que es un sacrificio espiritual. sacrificio de la vida. ayudado por la necesidad. Cf. Constituye una sustitución del propio hombre. En realidad. por ejemplo por una causa justa o en el campo de batalla. Hay en el sacrificio un cierto circuito de intercambio: el h o m b r e intenta obligar a Dios y atarlo a él. Para arrojar la mayor claridad posible en este debate.. El hombre renuncia a consumir los bienes de la tierra. holocusto) o el abandono voluntario de la cosa ofrecida». sacrum-facere. F. Unos padres harán sacrificios económicos para permitir a sus hijos que sigan cursos superiores. Ese Dios se ha hecho compañero vulnerable del hombre en el deseo apasionado de establecer con él una alianza de amistad. caracterizada por la destrucción (inmolación real o simbólica. la reconciliación en el caso de que el hombre reconozca que ha faltado contra Dos. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 27') sobre Dios. antes de proponer un balance de conjunto. La souñranee de Dieu. se hablará de sacrificio de sí mismo. y cuya mano fuerte se ha convertido en brazo extendido en el madero por la reconciliación del mundo. Un deportista hará el sacrificio del tabaco o de la buena mesa para mantenerse en forma y batir un record. el sacrificio puede estar inspirado por un amor gratuito. a nadie le agrada espontáneamente la privación o el sufrimiento. es poner un objeto a disposición de lo divino. Lo que está en cuestión en el sacrificio es la relación del hombre con lo divino. aunque la referencia religiosa puede estar muy atenuada y hasta ser inexistente. El sacrificio ejerce una función de comunicación y de intercambio entre el mundo del hombre y la esfera d e lo sagrado. Se convertirá en una «víctima». ¿Cómo un Dios que se da al hombre no iba a querer que el hombre se diera a él? Aquí está toda la razón del sacrificio. el mundo de Dios o de los dioses. esta comprensión corriente del sacrificio connota siempre el origen religioso del término. El objeto del don será por tanto destruido. La cima será el 2. se sacrifica por entero en aras de la educación de sus hijos. De esta manera el estatuto de los dioses y de l o s hombres se define por el sacrificio. incluso aceptar un sufrimiento. París 1974. Se hablará entonces de abnegación o de espíritu de sacrificio.278 JESUCRISTO. Hacer un sacrificio es renunciar a un bien. Si el sacrificio afecta al género de vida. Ese Dios revela su amorosa humildad y hasta su propio sufrimiento2. Este recorrido nos llevará necesariamente a evocar el sacrificio eucarístico y la existencia cristiana. Una es la imagen del Dios encolerizado e irritado. París 1975. El valor moral del sacrificio depende evidentemente del motivo que lo suscita. inmolado si se trata de u n animal. moral y hasta utilitaria)».

Girard ve en el sacrificio una técnica de aplacamiento catártico de la tensión de violencia que afecta a ur grupo social. 5. es la imagen que el hombre se hace de Dios. Por no poner más que un ejemplo. GIRARD ya citadas. subrayada por la reprobación de ciertos sacrificios a Moloc en el Levítico (18. que pueden llegar hasta los sacrificios humanos. el segundo es la situación en que el hombre piensa que se encuentra frente a Dios. es totalmente original. nos dice que el sacrificio pertenece a una experiencia insoslayable del hombre. Cristiandad. el chivo expiatorio no es sacrificado. DOUGLAS. 7. las patas y las tripas. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 281 lísln estructura fundamental podrá variar considerablemente en función de dos parámetros: el primero. Tal como aparece en la historia de las religiones. también R. tiene en cuenta el mecanismo psicológico de explosión y de remisión de la violencia en un grupo determinado. Sobre el sacrifiíio cf. París 1973. por tanto. c. DU sacrifíce. . M. MAUSS. Maspero. El sacrificio del cordero pascual El sacrificio del cordero pascual. C.280 JESUCRISTO. La mort lédcmptrice du Christ a la lamiere de l'ethno-saiologie des religions. BUREAU . 2 vols. está impregnada de una ambigüedad radical: puede estar dominada por la idea de la violencia. Cf. La figura que retiene de manera privilegiada es la del chivo expiatorio. y hasta por el miedo y la muerte. Su teoría. 1899. cuando el dios es considerado como un Moloc que sólo puede aplacarse con la inmolación de un niño o de un hombre. este breve rodeo por el sentido común y la historia de las religiones nos muestra ante todo que el término de sacrificio está ahí. H. 21. Essai sur /a nature eí la fonction du sacríñce: Année sociologiquevol. En una palabra. Esta teoría tiene indudablemente un contenido de verdad no sólo a propósito de los mecanismos de violencia en las sociedades humanas. P. que imbuye las mentalidades y que no puede ser expulsado de ellas. París 1971. 59. 2) y en los profetas.. a medida que hace acoger la noción de un Dios único. El ritual es muy conocido: «En cada familia. R. l'avénement de la personne tace a la peur de la ieetá ¡a (ascinaúon de la mort: Foi et Vie 83/4 (1984) 1-45. bajo la influencia de los cultos cananeos7. Se la come con pan sin levadura y yerbas amargas.ibid. No hay que romper 3. con la cabeza. en quien se atreve a proyectar sus impulsos de violencia y de venganza. II. Por otra parte. II. Otras veces se resaltará más el sacrificio de comunión. Douglas de «esos márgenes vulnerables y esas fuerzas agresivas que amenazan el orden de las cosas»4. Mumford liablaba de «vastas explosiones colectivas de odio» y M. Fayard. DE VAUX. La teoría sacrificial de Girard se inscribe en la concepción propiamente «sociológica» del sacrificio. sino también del papel de ciertas formas de sacrificio en la regulación de los mismos. 67-81. 103. GISEL. Creador y Salvador de su pueblo. que se practicaban ilegítimamente en la Jerusalén del siglo VII a. citados por R. cordero o cabrito. destinado a aplacar a la divinidad encolerizada por los pecados de los hombres. M. Madrid 1974. Les sacrifíces de VAncien Testament. y en segundo lugar. Lo mismo que L. las obras de R. se degüella por la tarde un animal del ganado. MUMFORD. 6. ya que está ligado al acontecimiento histórico de la salida de Egipto.26)5. sin tara alguna y de un año de edad. El sacrificio logra la vida social atravesada por la ñolencia y amenazada en su ordenación. la de comunión o de pecado. incluso con un acto de canibalismo. El acento podrá ponerse en el sacrificio expiatorio. 20. descrito en Éxodo 12. De ¡a soillure. 61-63. 20. ya que es impuro (Lev 16.. es ante todo antropológica. La conducta sacrificial tiene igualmente una importancia esencial para la cohesión de los vínculos sociales y la regulación de la violencia. ELIADE. Ltmythc de la machine. y cae en el error cuando quiere prohibir todo lenguaje sacrificial en la esfera del cristianismo. Cf. no puede ser objeto de un sacrificio. Cí. Tratado de ¡listona de las religiones. el sacrificio puede ser obra de vida o de muerte y a menudo es obra de vida y muerte a la vez1. los artículos de los grandes diccionarios. BIBERT-M. como hemos visto. La víctima se asa entera. El juego conjugado de estos dos parámetros induce tipos de sacrificios muy diferentes. ni siquiera en el plano de la ciencia de las religiones. 4. o. en Mortpour nos peches. Pero no puede pretender ser la última explicación del sacrificio. La víctima tiene que ser un macho. L./b/'d. sino enviado al desierto. París 1964. Gasbalda. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA La revelación del Antiguo Testamento constituye una pedagogía de purificación y de conversión del sentido religioso del sacrificio. Con su sangre se untan las dos jambas y el dintel de la puerta de la casa. puede también —a veces al mismo tiempo— tener un sentido liberador tanto para el orden cultural y social como para el acceso del hombre al terreno de lo absoluto. El primer punto es sin duda la condenación de los sacrificios humanos que se hace remontar hasta los tiempos de Abraham6. de la dominación.

Ibid. Teología del Antiguo Testamentol. con sandalias en los pies y el bastón en la mano»8. se pregunta si «el sacrificio de tipo pascual no sería la única forma de sacrificio conocida por los israelitas hasta su instalación sedentaria en Canaán»9. celebremos la fiesta. Cf. R. Así que. 12.c . Instituciones del Antiguo Testamento.. Supplementary vol. hecho a Dios por medio de una entrega total. Pablo no vacilará en decir: «Nuestro Cordero pascual. El holocausto es ante todo un acto de homenaje. Así pues.c. ha sido inmolado. . o. ¡bid. pero tiene también un valor expiatorio. Salamanca 1972. lbid. The Interpreter's Dictíonary of the Bible. Tanto en un caso como en otro. 10. Instituciones. R. celebrado en la acción de gracias con la ofrenda de un animal a la vez dado a Dios y devuelto por él para el alimento de sus fieles. por otra parte difícil de distinguir del anterior. La originalidad de esta celebración es que se conmemora en ella un acontecimiento único de la historia de Israel. todo esto profetiza ya el sentido del sacrificio de Cristo y de su memorial. Les sacríñces. Cristo.. Sin duda. con ázimos de pureza y verdad» (1 Cor 5. . o.71e Interpreter's Dict. New York 1982. 769-770.c.. dado el vínculo que establece el Nuevo Testamento entre el sacrificio del cordero pascual y el de Jesús.c. Sígame. En los últimos tiempos antes de nuestra era. En la ofrenda animal.9. Es un sacrificio de alabanza y de acción de gracias. 769. el fiel inmola a un animal cuya sangre derrama el sacerdote sobre el altar. A diferencia de las otras religiones antiguas. sin intervención de ningún sacerdote y sin presencia de ningún altar. 24). tE VAUX. Pero el hecho de que el sacrificio anual de la antigua pascua sea la respuesta en la fe y en la obediencia del pueblo a un acto salvífico de Dios.. y los ritos. 16. el sacrificio de reparación. El traductor Aquila del \ntiguo Testamento al griego lo designará como eucharistía'5. o. El ritual de los sacriñcios y su signiñcación La ley de los sacrificios en el Levítico atestigua la existencia de numerosos sacrificios rituales.25. von Rad. Juan relaciona el hecho de que no quebraron las piernas de Jesús después de morir con la prescripción sobre el cordero pascual (Jn 19. lo propio del sacrificio pascual es constituir un memorial (ziqqaron: Ex 12.. Abingdon Pres. el paso de la figura a la realidad constituye una novedad radical. con el simbolismo de una sangre protectora. Hcrder. R. 536-538. 36. Cf. panes de oblación y ofrendas de incienso16 11. 9. «La liturgia actualiza ese recuerdo del pasado y lo convierte en acontecimiento presente»10. art. la de Israel se presenta como una religión esencialmente histórica El sentido de la pascua antigua es importante para nuestro propósito. Los sacrificios expiatorios propiamente dichos comprenden: el sacrificio por el pecado. 7-8). La grasa se quema para Yahvéh y la carne es comida por el fiel y por los suyos. Hatía también ofrendas. «Sacríñces and offeríngs.. 36). Más atlante hablaré del día de la expiación: ¡titira.21. Th Interpretéis Dkt. cf. 532-535. En el holocausto se quemaba la víctima por entero y no se le devolvía nada al oferente. 15. inmolado precisamente en el momento de la celebración pascual (prescindiendo de cuál fue la fecha exacta). en el momento en que el hombre tiene necesidad de comer carne. 766-768. 317-331. La comen con los flancos ceñidos. Expresa el reconocimiento de la soberanía de Dios sobre la vida.. buen conocedor de las instituciones del Antiguo Testamento. Cf. El memorial es un sacrificio de acción de gracias por un beneficio recibido. de ofrenda por excelencia". o. 534. 13. [fe VAUX .. la celebración de la pascua tomará también un valor mesiánico y expresará la esperanza de la salvación venidera. el acontecimiento dio lugar a la institución de un memorial. 307-309. iüd. R DE V A U X . Barcelona 1964. la intervención todopoderosa de Yahvéh que había salvado a su pueblo liberándolo de Egipto para conducirlo a la tierra prometida. de Vaux. o. Cf. 36-41. seguramente más tardíos. La pascua es un sacrificio anual que se celebra en primavera en todas las familias.c. Todas las matanzas de animales tienen una dimensión religiosa12. Es por eso el tipo de sacrificio perfecto. OT». El término de sacrificio pasa del primero al segundo. sobre el ritual de los saciificios en el A. Instituciones. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 283 ningún hueso de la víctima ni puede dejarse nada: hay que quemar todo lo que no se haya consumido antes del amanecer. No es normalmente un sacrificio expiatorio. Id. Este último se contentaba con imponer las manos sobre la víctima para mostrar que ésta venía de él. ordenados para el día de la expiación (Yom Kippur)*. T. tiene la función de confesar y celebrar la acción de Dios por el fiel y da lugar a una comida religiosa. 14. 8. en el cual desempeña un papel importante la idea de purificación ritual13. El sacrifico de comunión comprende la inmolación de un aninal y una ofrenda vegetal. Cf. a la vez en el pasado y en el presente: el recuerdo agradecido del pasado es una seguridad de la salvación presente. igualmente G.282 JESUCRISTO.

de Vaux define de este modo el sentido del sacrificio en el Antiguo Testamento: «El sacrificio es el acto esencial del culto extemo. el sacrificio deja de ser un acto de religión»17. 7. que ofrece su propia vida en sacrificio18. Ejercen así una pedagogía decisiva para la revelación plena de la verdad del sacrificio. p u e s . Esta definición compleja nos indica la finalidad del sacrificio: la unión del hombre con Dios. En cierta ocasión cita la fórmula de Oseas: «Id. es un acto simbólico que hace eficaces los sentimientos interiores del oferente y la respuesta que Dios le da. Es algo comparable con las acciones simbólicas de los profetas. en la totalidad de la existencia ordenada a Dios y a los demás. El estilo hebreo asocia en estas fórmulas el «esto y no aquello» con «esto más que aquello». Mien- 17. idea contra la cual protestan enérgicamente los salmos (cf Sal 49 [50]). sino que ésta es la única manera de hacer la ofrenda irrevocable. Am 5. los profetas les oponen la obediencia a Yahvéh y la práctica del derecho y de la justicia. Girard el sitio tan escaso que ocupa en los evangelios el t e m a sacrificial. es decir. ni como un medio mágico de unión con la divinidad. hacer que se viva de verdad. Jesús y el sacriñcio Cuando pasamos al Nuevo Testamento. ni como el banquete de Dios. 13 a Is 53). 321-322. Los profetas se comportan como predicadores que invitan a la religión del corazón e invitan a espiritualizar el culto. a La crítica del sacriñcio en los profetas Siempre es posible para el hombre introducir una ruptura antre lo exterior del culto y lo interior de sus disposiciones religiosas. habrá que esperar a Cristo para darle realidad. tras que lo externo tenía que ser una expresión sincera de lo interno. es borrada la falta del fiel. Mediante los ritos sacrificiales es aceptado el don hecho a Dios. En efecto. ya que se hace «subir» ese sacrificio a Dios. ya que es «dialéctica»: no condenan los sacrificios en cuanto tales. 18. en definitiva. mejor la docilidad que la grasa de los cameros» (1 Sam 15. 6. Si falta eso. sino su perversión. Las dos fórmulas que resumen esta enseñanza son las siguientes: «Yo quiero amor. el de una intercesión para obtener el perdón. Por eso éste comporta siempre un don. Es una oración en acción. Miq 6. Os 6. el hombre se lo debe todo a Dios y es justo que exprese concretamente el deseo de darse en compensación a Dios. una coartada para la obediencia del corazón y una especie de seguro religioso de vida para compensar la injusticia y el pecado. Este don comporta por tanto una privación: no es que se quiera la destrucción por sí misma. Por eso. cuando están en contradicción con una vida injusta. Los sacrificios no tienen razón de ser más que para dar cuerpo simbólicamente a lo que se vive y. El sacrificio de comunión expresa la comunidad de vida que se establece de este modo con Dios: se trata de un sacrificio gozoso. así como el respeto al pobre. a veces es por desgracia una máscara hipócrita. ] 1-17. a través del don simbólico de un bien que le hace vivir. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 285 ¿Cuál es el valor religioso de estos sacrificios? No pueden explicarse por la preocupación de aplacar a un dios malo. o. R. En el sacrificio. 6) y: «¿Acaso se complace Yahvéh en los holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la palabra de Yahvéh? Mejor es obedecer que sacrificar. Pero no se trata de una eficacia mágica. hemos de reconocer con R. 22). éste consiste. Jer 6. conocimiento de Dios más que holocaustos» (Os 6. es establecida la unión con Dios. Pero el Siervo no es todavía más que una figura. le rinde homenaje y le da gracias por poder usar de los bienes de la tierra con una finalidad profana. Es preciso comprender bien su polémica.284 JESUCRISTO. sino la obediencia. es esencial que la acción externa exprese los verdaderos sentimientos del oferente y se encuentre con las disposiciones benévolas por parte de Dios. 21-27. a propósito de la expiación . DE VAUX Instituciones. La cima de esta revelación en el Antiguo Testamento se sitúa en la profecía del Sierro doliente de Isaías (Is 52. 20. que es su verdadero sentido. La mención más significativa puesta en labios de J e s ú s es negativa. R. el sacrificio toma también un valor expiatorio. Hace pasar la ofrenda al terreno de lo invisible. 570-571. iníra. 6-8). en compensación. Volveremos a encoitrarnos con este texto capital. no sacrificio. Contra esta degradación de la práctica sacrificial levantaron su voz vigorosa ¡os profetas (cf. Por la privación de un bien útil. Y es también lo que ocurrió con los sacrificios en Israel. Es el riesgo de todo rito exterior. lo esencial no es la asiduidad de los sacrificios rituales. En otras palabras. el amor y la justicia. ni como un don interesado según el tipo do ut des. Is J. 21-22.c. el hombre reconoce la soberanía divina sobre todas las cosas y sobre la vida en particular.

Al instituir la eucaristía. 24). 7). Por consiguiente. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 287 aprender qué significa aquello de: "Misericordia quiero. X. toda su vida nos invita a reconsiderar el sentido del sacrificio a partir de su pro-existencia. los relatos sinópticos de la institución de la eucaristía trasladan «a una terminología de sacrificio la manera existencial en que Jesús considera su vida de 'servicio'» 21 . Pero ya no hay exterioridad entre el don ofrecido y el que lo ofrece. en particular pp. no es menos cierto que los autores de las epístolas del Nuevo Testamento utilizaron ampliamente el esquema sacrificial para dar cuenta de la muerte de Jesús. El lenguaje sacrificial de Pablo Dicho esto. pues. Esta interpretación se precisa en el relato que hace de la institución de la eucaristía adoptando un lenguaje sacrificial: el pan roto por Jesús es su cuerpo «que se da por vosotros». Al compartir el pan y el cáliz. cf. La vida sacrificial de Cristo se convierte en ley de la vida sacrificial de los cristianos.C. Madrid 1982. no se ve por qué iba a servirse de la categoría del sacrificio «para caracterizar su vida y su muerte»20. O. Cristiandad. Toda la vida pre-pascual de Jesús fue una «pro-existencia». El mismo Pablo da una interpretación sacrificial de la eucaristía. LEON-DUFOUR. Lo esencial radica manifiestamente en otra parte. X. . es la forma que toma el retorno del Hijo al Padre cuando entrega su espíritu en sus manos. en el momento de la presentación. Se entrega a sí mismo: esa muerte cumplirá y acabará el sacrificio de su existencia. Jesús davant sa we ef sa mort. Así es como hay que comprender la fórmula de la carta a los Efesios: «Vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma» (Ef 5. 14-22). GUILLET. X. Labor et Fides. Por tanto. 24-25). Si el sentido de las palabras de la institución eucarística es ciertamente sacificial. Ya el mismo Pablo invitaba a los Romanos a hacer de su vida un sacrificio espiritual. Este conjunto de ideas es perfectamente coherente. Atibier. .286 JESUCRISTO. que piensa que es muy difícil «derivar de las palabras de la institución las precisiones que hacen del gesto de Jesús un sacrificio y una alianza». opina que «el tenor exactode las palabras de la institución no puede ser determinado». haciendo una comparación antitética entre la mesa eucarística y las mesas de los sacrificios antiguos y de los sacrificios paganos (1 Cor 10. en estas palabras. De esta forma toda su vida tomaba el valor de un sacrificio existencia] que fundamentaba el sentido convertido que tomará el término de sascrificio en la tradición cristiana desde el Antiguo Testamento.. no se emplea entonces sin embargo el término de sacrificio y los exégetas discuten sobre lo que. hermanos. O. 1).. 13. ofrecido a Dios en conformidad con Cristo: «Os exhorto. 22. 110. Del mismo modo. «un par de tórtolas o dos pichones» (Le 2. A l contrario. 12. 26). J. 21. no es extraño que los evangelios no nos digan nada que indique que Jesús haya asociado su vida y su muerte a la noción de sacrificio ritual. Esta distancia entre la realidad y el vocabulario era sin duda indispensable para operar la conversión de sentido necesaria del sacrificio que ya habían señalado los profetas. una entrega total de sí misma que lo llevaría hasta el don de su vida. Por eso mismo comer de ese pan y beber de ese cáliz es anunciar la muerte del Señor hasta que venga (1 Cor 11. es decir. Si Jesús «no parece haberse preocupado de los sacrificios rituales más que para condenar su abuso». el cáliz es la nueva alianza en su sangre (1 Cor 11. cf. 212. 33). El sacrificio de Jesús. Jesús nos indica el sentido que da a su muerte. 20. su testimonio al del conjunto del Nuevo Testamento. Jesús y Pablo ante la muerte.. 108-109. santa. Esta existencia de «servicio» está orientada hacia el paso de Jesús al Padre y correlativamente hacia el paso de todos sus hermanos reconciliados al Padre. El don es el de la propia existencia. LEENHARDT. atestigua su intención de dar su vida por los que ama.C. sobre la relación de la existencia de Jesús con la categoría de sacrificio. Ibid. 101.. se remonta efectivamente a Jesús o es más bien el fruto de la actualización litúrgica de la comunidad primitiva19. una «existencia para» el Padre y para sus hermanos. La mort ef le testament de Jésus. la de la alabanza. Paris 1971. conviene situar su aportación en la totalidad de los 19. no hay por qué oponer. LEON-DUFOUR. a que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva. LEON-DUFOUR. Al contrario. La primera teología sacrificial de la muerte de Jesús no es la de la carta a los Hebreoi2. en otra ocasión se refiere a la del libro de Samuel: «Amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios» (Me 12. que se expresa también en la oración. ya que estaban interesados sobre todo por la actitud profunda que tiene que animar todo sacrificio. 2). 164-165. de una opinión bastante distinta es J. agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual» (Rom 12. las observaciones matizadas y sugestivas de F. que no sacrificio"» (Mt 9. como lo ha hecho R. En términos clásicos se habla aquí de identidad entre el sacerdote y la víctima. Genéve 1983. Es verdad que los padres de Jesús ofrecieron en el templo. La metáfora del sacrificio ritual los llevaba a subrayar su sentido espiritual y existencial. Girard. 23-52 y «La mort de Jésus est-elle sacríñcielle?»: 116-127.

Cristo 'se ofreció a si mismo': en esta afirmación el autor sintetiza dos elementos de la catcquesis del Nuevo Testamento. Este aspecto se manifestó por medio de palabras y de actos. por la que realizó «una obra de trasformación positiva que supera en valor a la primera creación. por el contrario. Ibid. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 28'J escritos neotestamentarios. no de este mundo. esto es. Se trata del sacrificio personal realizado por «la sangre de Cristo. impregnar de la santidad de Dios»26. . a hacer. sino con su propia sangre. ya que está demasiado claro que Jesús fue ejecutado. El testimonio de la carta a los Hebreos En esta carta. Y en virtud de esta voluntad somos santificados. 24. 23. sino que emplean los verbos 'dar' o 'poner' o 'entregar'»25. 'sacrificar' significa 'hacer sagrado'. En el caso de Jesús la expresión «ofrecerse a sí mismo» no corre el peligro de designar un suicidio ritual.. y no con sangre de machos cabríos ni de novillos. Esta ofrenda es un acto humano de obediencia personal.. debido a la incapacidad del hombre pecador para hacerse agradable a Dios. es «sin tacha»: dispone de «la fuerza ascensional necesaria para elevarse hasta Dios» 28 . 11-12). la comparación va a subrayar siempre la diferencia entre el sumo sacerdote de la antigua ley y Cristo nuevo sumo sacerdote. tu voluntad!. pero me has formado un cuerpo. merced a la oblación de una vez para siempre del cuerpo de Jesucristo. el autor radicaliza la crítica. lhid. 1921) y del Apocalipsis (5. ) . El autor insiste en la oposición entre la sangre de los animales derramada ritualmente sobre el altar y la sangre de Cristo derramada en la cruz.. las exégesis recientes de A. Para hablar del don de sí realizado por Jesús. Como ya hemos dicho.206. al entrar en este mundo dice: 'Sacrificio y oblación no quisiste. que por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios» (9. A. y no de un sacrificio ritual. pero en el caso de Cristo se trata de un sacrificio personal. En la línea de la contestación profética de los sacrificios. Vanhoye 23 han «descodificado» el funcionamiento de la metáfora entre la realidad ritual y la existencia de Jesús. a través de una tienda mayor y más perfecta. Esta obra es un 'sacrificio' en el sentido pleno de la palabra. Los sacerdotes antiguos eran incapaces de «ofrecerse a sí mismos.. existencial. pero citando el salmo 40. Sacerdotes antiguos. pero la expresión 'ofrecerse a sí mismo' sí que es una creación de nuestro autor. simbolizando su vida entregada hasta el fin.. Sigúeme. Ibid. y ha de ser sustituido por un «culto nuevo»: «Por eso. Salamanca 1984.. nueva creación realizada en tres días gracias a la efusión de la sangre de Cristo»24. se sentó a la diestra de Dios para siempre» (Heb 10. consiguiendo una redención eterna» (9. 14). La substancia de la afirmación por consiguiente no es ninguna novedad. ni los evangelios ni Pablo utilizan los verbos rituales prosphérein o anaphérein. Ibid. oh Dios. e t c . 12. Su pasión fue en primer lugar una pasividad.. ya que eran pecadores y tenían que presentar sacrificios por sus propios pecados» 27 .208.. Pero esta pasión fue para él ocasión de una actividad. no fabricada por mano de hombre. Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.. 28. A.202. lbld. en su persona por una parte y en su sacrificio por otra: «Pero presentándose Cristo sumo sacerdote de los bienes futuros. Todo el sistema antiguo es caduco. y sacrificio sangriento. una transformación mediante una entrada en relación con Dios.' Abroga lo primero para establecer lo segundo. la presentación de Cristo como víctima sacrificial p r una parte. Habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio. en particular por la institución de la eucaristía y por la actitud de Jesús en Getsemaní. penetró en el santuario una vez para siempre. sacerdote nuevo según el Nuevo Testamen to. Constituye a la vez un sacrificio por los pecados y u n sacri25.288 JESUCRISTO. VANHOYE. 26. es decir.201.. Paradójicamente. 27. Esta mención de la sangre permite comprender también la referencia aparentemente obscura a esa «tienda no fabricada por mano de hombre»: ésta designa «el cuerpo glorificado de Cristo. Vanhoye interpreta así la correspondencia antitética entre sacrificios antiguos y sacrificio de Cristo: «Tanto por una parte como por otra hay sacrificio. consciente y libre. designado metafóricamente como el cordero pascual de la primera alianza. y por otra el aspecto de abnegación vo- luntaria que caracteriza a la pasión de Jesús. Cristo. en la que es predominante el tema sacrificial. Entonces dije: ¡He aquí que vengo. 5-12). En el dossier de la interpretación sacrificial de la muerte de Jesús hay que incluir probablemente el tema del cordero inmolado y resucitado de la primera carta de Pedro (l.

. MCorínth. a fin de que la nueva ley de nuestro Señor Jesucristo. transformada en ofrenda de obediencia a Dios y de servicio fraterno. ¿Qué 31.. la transformación continua del término de sacrificio desemboc a en su verdadera «conversión». Por su celebración. llevada hasta el don total de sí. 11-13. hermanos. «. Madrid 19855. 1: en Padres apostólicos. Cristo se ofrece a sí mismo a Dios exponiéndose y entregándose a los hombres hasta el fin. No es ni un indigente que intente mejorar su suerte a costa de los hombres. 15-16). ILT. «ya que se aplicaban a una figura simbólica impotente. hecho presente y actual. ni un Moloc que exija abusivamente dones. «El Señor. 1) y con el de la primera carta de Pedro (1 Pe 2..290 JESUCRISTO. Ibid. con una plenitud insuperable» 30 . 52. necesita el que es Dueño de todas las cosas.. quién creó a los animales y plasmó al hombre. porque es memorial del único sacrificio de 29. don de suavidad al Señor. por medio de todos sus profetas. 5): por Cristo «ofrezcamos sin cesar a Dios un sacrificio de alabanza. que se realizan uno mediante el otro. 30. Es lo mismo que hará Agustín.. el fruto de los labios que celebran su nombre. EL ÚNICO MEDIADOR E L SACRIFICIO DE CRISTO 291 ficio de comunión. éstos son los sacrificios que agradan a Dios» (Heb 13. nos ha manifestado que no tiene necesidad ni de sacrificios. A. 225. «De nada en absoluto.Nos dice de estamanera: 'Sacrificio para Dios es un corazón contrito. El segundo concierne a la relación con los demás hombres: es el aspecto de la solidaridad fraterna. de la adhesión personal a la voluntad divina. Vemos por consiguiente todo lo que en el empleo del término de sacrificio encierra de diferencia y de oposición respecto a la antigua ley. tenga una ofrenda no hecha por manos de hombre». mientras que en el misterio de Cristo esos términos han obtenido finalmente su sentido real. 773-774. en línea recta con lo que proseguirá luego en el pensamiento de los padres d e la Iglesia. Epist. transformación cristiana de la existencia»29. Él es el perfume perfecto. 32. E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN San Agustín es el padre de la Iglesia que más ha desarrollado la doctrina sacrificial. Sea de ello lo que fuere. Los padres de la Iglesia de los cuatro primeros siglos Hay unas cuantas ideas-fuerza que permiten organizar los numerosos testimonios patrísticos sobre el sacrificio.. el don de ofrecerse a su vez para una existencia eucaristica. Muchos autores dicen que el sentido nuevo es metafórico en relación con el sentido antiguo. se aplica aquí a la vida de caridad fraterna. los cristianos reciben del único sacrificio. un corazón que glorifica al que lo ha plasmado Esta misma referencia a la crítica de los sacrificios por parte d e los profetas se encuentra en la pluma del apologista Atenágoras: «El Artífice y Padre de todo este universo no tiene necesidad ni de sangre ni de grasa ni del perfume de flores y de inciensos. lugar clásico de la polémica de los profetas contra los sacrificios).233. «. Es indisolublemente una ofrenda a Dios y una ofrenda por los hermanos: «El sacrificio de Cristo presenta dos aspectos inseparables. La unión de estas dos dimensiones caracteriza de forma semejante al culto cristiano.. nada le falta y de nada necesita. Para él. Su sacrificio se convierte entonces en la carta de la existencia cristiana. El término técnico de sacrificio. si no es de que le confesemos»*'. que coinciden con la llamada de Pablo (cf. plenamente eficaz por ambos lados.. lbid. Rom 12. el máximo sacrificio es que conozcamos quién extendió y dio forma esférica a los cielos.. thysía. CLEMENTE DE ROMA. Este es el objeto de las exhortaciones finales del autor a sus destinatarios. La primera es que Dios no necesita de nada. 4-lftibid.. Vanhoye piensa por el contrario que sacerdocio y sacrificio eran metafóricos en el Antiguo Testamento. El primero concierne a la relación con Dios: es el aspecto de la obediencia. es decir. No os olvidéis de hacer el Men y de ayudaros mutuamente. Se establece una transición sacramental desde el sacrificio único de Cristo a los sacrificios personales y espirituales de los creyentes. 219.Todo esto lo invalidó el Señor. Cristo. BAC. En lugar de aspectos podría hablarse de 'dimensiones' y evocar así la dimensión vertical y la dimensión horizontal que se encuentran y se unen para formar la cruz de Cristo. que no está sometida al yugo de la necesidad.. Pero ya antes de él el pensamiento cristiano había recogido la enseñanza de la Escritura sobre el sacrificio espiritual. La eucaristía es acrificio. ni de ofrendas». Betnabael. ni de holocaustos. ni evidentemente un vicioso que se complazca en hacer sufrir a sus criaturas. (Sigue luego la cita de Is 1..

no porque tuviera necesidad de ellas. 455. . 459-461..c. para que también Dios consintiera. como primicia de los propios dones de Dios bajo la nueva alianza. 17. Ésta es la misteriosa implicación de la mediación ascendente y de la mediación descendente. que les c o n cede ofrecer su vida a lios como sacrificio espiritual. IRENEO DE LION. Estas ideas-fuerza se basan en las dos convicciones fundamentales recibidas de la Escritura. en favor de toda su posteridad. no es ya el objeto.3: o. 664 s. para la carta de Bernabéy para Ireneo. 35. semejantes el uno al otro. * Así pues. que proviene de la creación de la que formamos parte. 34. Igualmente. c. a menudo articuladas 38. la eucaristía: «También a sus discípulos aconsejó que ofrecieran a Dios las primicias de sus propias criaturas.292 JESUCRISTO. es considerada como sacrificio puro ante Dios y agradable a él. es en beneficio del mismo que la ofrece. M Diognetum III. Se da también para él una reciprocidad del sacrificio entre el hombre y Dios. 417-418. 36. que se añade al anterior: «El Señor ha enseñado abiertamente que. la oblación de la Iglesia. una rectitud y una exactitud solamente aparentes. #>¡d. no engañará a Dios ofreciendo ese sacrificio. entregar a su Hijo único muy amado en sacrificio por nuestra redención»38. Así pues. cediendo con diligencia a su hijo único y muy amado en sacrificio a Dios. La segunda idea-fuerza es que lo que Dios exige en materia de observancias es para el bien de los hombres. sin que en su alma comparta con rectitud la comunión con el prójimo. Ireneo no se olvida de la actitud de caridad con el prójimo que tiene que acompañar a la rectitud del alma para con Dios: • «No son los sacrificios los que hacen favorable a Dios. El paralelismo es sorprendente. que aceptó entregar a la muerte a su hijo Isaac: «Abrahán siguió afectivamente en su fe el mandato del Verbo de Dios. En todos estos textos no se encuentra ninguna idea sobre una deuda del hombre que saldar en justicia.. Ibid. en Padres apologistas griegos. para Atenagoras. la Carta a Diogneto critica a los judíos por pensar que Dios tiene necesidad de sus ofrendas34. Jesús instituyó la oblación de la nueva alianza. sino para que ellas mismas no fuesen ni estériles ni ingratas. sino el sujeto del sacrificio. Estos textos nos han puesto ya en camino hacia la tercera ideafuerza: lo propio del culto cristiano es el sacrifício espiritual. es una adoración razonable. Para Clemente se trata de «confesar a Dios». Si uno intenta ofrecerlos con una pureza. 3: en Padres apostólicos. IV. ni tenga el temor de Dios. Suppl. 17. La ilustra con el ejemplo de Abrahán. Es lo que vamos a demostrar»35. IV. El sacrificio es normalmente la preferencia que en todo le da el hombre a Dios. París 1984. c.. Madrid 1954.457. 37. c. es decir. Ireneo subraya la preferencia divina por la obediencia y por el corazón contrito y humillado. ya que obligan a Dios a aceptarlo como de un amigo»39. por el bien de sus discípulos. en detrimento de su propio Hijo.. por Cristo y en Cristo.2: o. ATENAGORAS. o. cumpliendo así los dos primeros mandamientos de la ley. El rechazo de los sacrificios antiguos por Dios no es obra de un «hombre irritado». Ya hemos visto anterior33. El único sacrificio válido a los ojos de D i o s es el de Cristo: y el culto exterior de los cristianos es el sacrificio eucarístico. 5: o. memorial del único sacrificio de Cristo. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 293 falta me hacen a mí los holocaustos de que Dios no necesita? ¿Y qué falta me hace presentar ofrendas. si Dios les pide a los hombres una oblación. cuando hay que ofrecerle sacrificios incruentos.. 18.. Son innumerables los testimonios de estas dos convicciones. mente cómo Ireneo hablaba de una reciprocidad de la imagen entre Cristo y nosotros. A.. si su presente es aceptado»?1'.IV. 17. Noson los sacrificios los que santifican al hombre. Adv. si son puras. Tomó el pan que proviene de la creación. es decir el sacrificio personal y existencia! que se expresa en el reconocimiento de Dios y en el amor al prójimo. «2-463.W. que enseñó el Señor a ofrecer en el mundo entero. es decir. 848. BAC. ya que Dios no tiene necesidad de sacrificios. Ibid. que es culto racional?» 3. c. lo partió y dio gracias diciendo: "Esto es mi cuerpo". 13. 39.. Esta oblación es la que la Iglesia ha recibido de los apóstoles y que en el mundo entero ofrece al Dios que nos da el alimento. Cerf. Ibid. ya que Dios cumple lo que sólo se le había pedido a Abrahán. sino que el que lo onece es glorifícado él mismo por lo que ofrece. 5. aquel por cuya ofrenda alcanzarán el favor de Dios y obtendrán la vida»36. sino un acto de pedagogía que «enseña el sacrificio verdadero. el verdadero sacrificio está en el corazón que glorifica a Dios y que se rompe por la contrición. Este es en particular el gran tema de Ireneo. Recogiendo el mensaje bíblico sobre los sacrificios. Rousseau. declaró que era su sangre y enseñó que aquella era la oblación nueva de la nueva alianza. No es que él necesite de nuestro sacrificio. . 1: o. Así. haer. son las disposiciones del oferente las que santifican el sacrificio. del hombre. Y lo mismo el cáliz. 1: trad. el sacrificio es más bien un don de Dios al hombre que del hombre a Dios.5 y 18.IV. aquí es Dios el que le da la preferencia al hombre.

De incarn. 157. En efecto. por Dios. hermanos. 44. o sea. BOCHET . Etud. éste no puede reducirse a l a ofrenda de cosas exteriores: por «toda obra buena» hay que entender toda la existencia del hombre. 3: o.como es nuestro deber. Ibid. Vcrbi 20. Catech. Ibid. 41. Si es éste el sentido del sacrificio. 10: PG 22. merced al cual podemos ser verdaderamente felices» . y su corazón fuera de Dios está inquieto y angustiado.. 505-506. en Ireneo. 46. sino el sacrificio de un corazón contrito. a fin de no dar nuestros miembros como armas de iniquidad al pecado. 117. exhortando a esto. Agustín afirma que Dios no necesita para nada de nuestros dones y que los sacrificios de la antigua ley no eran más que figuras del verdadero sacrificio que tiene por finalidad «que nos unamos a Dios y encaminemos al prójimo a este fin»45. A la idea tan extendida de que el sacrificio ante todo «hace daño». 433-515. es un signo sagrado» 46 . Esta distinción le permite interpretar la polémica de los profetas y de los salmos contra los sacrificios. El castigar nuestro cuerpo por la templanza. 641. de una «pascua». Madrid 1958. que encontramos en Justino 40 . la comunión con Dios y la felicidad del hombre van a la par. I. 83-94. es figura del sacrificio que quiere»47. si esto lo hacemos. por la misericordia de Dios. en Atanasio 41 . la misericordia es un verdadero sacrificio» 48 . Agustín responde con la idea del sacrificio que nos hace felices.El mismo hombre es un sacrificio: «De aquí se deduetque el hombre consagrado en nombre de Dios y ofrecido por voto iDios. ya que el hombre está hecho para Dios. por el que pone a Dios por encima de sí mismo y se desposee de su propio ser. sufrimiento). Dcmonstr. De civ. Siguiendo a sus predecesores. es decir. en la obediencia a los d o s primeros mandamientos. Es el acto por el que el hombre se vuelve hacia Dios en un movimiento de adoración y de amor. 47. pero lo uno y lo otro son imposibles sin el acto de nuestra libertad que responde positivamente a la invitación y al don de Dios y nos p n e en sus manos según el designio que él tiene sobre nosotros.. Saint Augustin el le dcsir de Dicu. 40. 48. cf. c. ni masoquismo por parte del hombre. para verlo y descansar en él. 4 9 . cum Tryph. 5. 42. Cíiristus est unus: SC 97. éste es un segundo dato.294 JESUCRISTO. en Eusebio de Cesárea 43 . es decir. nos hace pasar a Dios en su «santa compañía»: se trata de un paso. EUSEBIO D E CESÁREA. 43. El sacrificio no e s ni sadismo por parte de Dios. en cuanto que muere al mundo para vivir para Dios. 45. EL ÚNICO MEDIADOR E L SACRIFICIO DE CRISTO 295 entre sí. lbid. c. Toda una serie de citas terminan entonces con el texto de Oseas. CIRILO DE JERUSALÉN. todo lo que vivimos y realizamos p o r amor a Dios y amor a nuestros hermanos. q u e Agustín: una teología del sacrificio En un desarrollo célebre de la Ciudad de Dios. en Obras XVI-XVII. Es entonces cuando asienta una de esas fórmulas que le son características y que estructuran su teología: «El sacrificio visible es el sacramento del sacrificio invisible. El contexto de su reflexión permite comprender debidamente. según el profeta. Dialog. 1-25..354-382. August. JUSTINO. Ibid.641. donde está escrito: "Quiero la misericordia más que el sacrificio". . CIRILO DE ALEJANDRÍA . Así pues. mystag. En el salmo 50 [51] se dice a la vez que Dios rechaza los sacrificios y que quiere un sacrificio: «No quiere sacrificio de res sacrificada.^6: o. V. está el sacrificio. debido al deseo de felicidad arraigado en todo ser humano. I. esta comunión con Dios es al mismo tiempo la felicidad del hombre. consecuencia inevitable del arrancamiento necesario del pecado que desorienta nuestra libertad. etc.. en Cirilo de Alejandría44. El apóstol. Ahora bien. sobre el sacrificio en Agustín. ejemplar por su fidelidad a la Biblia y su profundidad antropológica En el corazón del verdadero culto debido a Dios. es sacrificio.. en Cirilo de Jerusalén 42 . Agustín ha expuesto una teología del sacrificio. bajo su lenguaje un tanto abstracto. El corazón del sacrificio reside en el hecho de que nos pone en comunión con Dios. recogido por Jesús en el evangelio: «Por eso. A G U S T Í N . privación. AGUSTÍN . relacionada con aquel bien supremo. Dentro de la categoría de sacrificio es como Agustín asume la conversión de sentido que va desde el sacrificio exterior al sacrificio interior. evang. Dci X. BAC. Eso es el sacrificio. 5: SC 199. dice: "Y así os rutgo. Pues bien. no conviene entender otra cosa más que el anticipado por el sacrificio. la definición tan rica que da Agustín del sacrificio: «Verdadero sacrificio es toda obra que se hace con el fin de unirnos a Dios en santa compañía. 639. París 1982.337-359. 8: SC 126. 639. porque lo llamado por todos sacrificio es signo del verdadero sacrificio. es sacrificio. En esta primera definición ni siquiera se menciona la dimensión penitencial del sacrificio (renuncia. ATANASIO DE ALEJANDRÍA. El sacrificio que Dios no quiere.. sino como armas de justicia aDios.

se ofrece a sí misma» . sino también u n a relación c o n los demás. El a r g u m e n t o e s u n a fortiori: el a l m a es el lugar d e la libertad...296 JESUCRISTO. en referencia a l a fórmula d e R o m 12. l)» 50 .. V o l v e m o s a e n c o n t r a r n o s aquí c o n el aspecto « s a c r a m e n t a l » d e su antropología. 53. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 297 ofrezcáis vuestro cuerpo como hostia viva. Ib». T o d o nuestro lenguaje — p a l a b r a s . E s t a relación del cuerpo y del a l m a se percibe de m a n e r a ejemplar en el sacrificio: n u e s t r a p r e f e r e n c i a a m o r o s a p o r D i o s y p o r los d e m á s p a s a p o r gestos corporales. d e los que se n o s dice u n a vez m á s que su finalidad es procurarnos la felicidad. Ibid. en la oblación que hace. o. N o h a y historia sino p o r q u e h a y cuerpo. sus o b r a s son verdaderamente sacrificios. y siendo verdad que las obras de misericordia no tienen otro fin que librarnos de la miseria y hacernos felices. según ella es sacerdote) según ella es sacrificio. . Pero en el caso contrario. tiene q u e c o n v e r t i r s e del p e c a d o . s o n r i s a s — p a s a p o r la m e d i a c i ó n del c u e r p o . y a que el sacrificio es cosa divina 54 . la que dirige las r e l a c i o n e s c o n D i o s . 55. Según esta forma es mediador. Agustín m e n c i o n a esta v e z la mortificación. El último texto q u e h e m o s citado e x p o n e a s í el papel del cuerpo. Lo m i s m o ocurre c o n los sacramentos. Agustín: sacrificio de Cristo y sacrificio de la Iglesia Esta doctrina general y antropológica del sacrificio se basa en la realidad única del sacrificio de Cristo. 108-112 y J. P o r o t r a parte. Todo este sacrificio somos nosotros.. donde se le muestra que. l a s « o b r a s d e misericordia» s o n sacrificios: «Siendo verdaderos sacrificios las obras de misericordia hacia nosotros o hacia los prójimos. p o r u n a parte el cuerpo es signo del e s píritu: el acto corporal permite a la intención espiritual t o m a r cuerpo y expresarse. Ibid 54. 6. Ofreció esta forma y en ella se entregó. p o r m e d i o d e su v i d a y d e su muerte. q u e permite al V e r b o d e Dios d a r a su sacrificio u n a figura exterior. ibid. 641. 70 (1948) 735. el c u e r p o d e s e m p e ñ a u n a función d e instrum e n t o y . del m i s m o m o d o q u e l o s d o s m a n d a m i e n t o s del a m o r forman un todo indivisible.. a la v e z signos e instrumentos d e nuestro sacrificio espiritual. Éste es el sacrificio de los cristianos: muchos. d e s i g n a n d o a la p e r s o n a d e los h e r m a n o s p o r su c u e r p o .28). q u e el apóstol exhorta a ofrecer c o m o hostia viva y a g r a d a b l e a D i o s .c u e r p o . A g u s t í n a n a l i z a el ser del h o m b r e según el b i n o m i o a l m a . E s t a m b i é n un sacrificio y. supra. AGUSTÍN . c. cosa que no se efectúa sino por aquel bien del que está escrito: "Mi bien es adherirme a Dios" (Sal 72. D e este m o d o e x p e r i m e n t a m o s q u e n u e s t r o s actos corporales n o s c a m b i a n p a r a lo b u e n o o p a r a l o malo. 50. E n la e v o c a c i ó n d e l sacrificio corporal. Este misterio la Iglesia también lo celebra asiduamente en el sacramento del altar conocido de los fieles. en otros términos la congregación y sociedad de los santos ofrece a Dios su sacrificio universal por ministerio del sumo sacerdote.. 51. Cf. pero referidas a Dios.X. que es el culto racional vuestro" (Rom 12.642. un solo cuerpo en Cristo. Ibid. 6*2-643. ¡cuánto más lo será el alma cuando se encamina a Dios. g e s t o s . e n este sentido. C i e r t a m e n t e .. c o n s e c u e n c i a necesaria del p e c a d o . Por c o n s i g u i e n t e . 1. a fin de que nosotros fuéramos el cuerpo de esa cabeza.. Éste se ofreció a sí mismo en su pasión por nosotros. D e allí p a s a i n m e d i a t a m e n t e al sacrificio del alma q u e es indi sociable d e la mortificación: «Si el cuerpo del que se sirve el alma como de siervo o instrumento es sacrificio. N o p u e d e h a b e r sacrificio auténtico a D i o s q u e no pase por l a m e d i a c i ó n d e l a m o r al prójimo. P e r o el sacrificio no es sólo u n a relación c o n D i o s . 52. Este dato antropológico coincide c o n la iniciativa d e la encarnación. Cf. E n efecto. CLEMENCE. p e r o sin arraigo en el m u n d o y sin eficacia. Éste se expresa p o r acciones corporales. seguirá siendo u n a « b u e n a intención». q u e e v o c á b a m o s a propósito d e la mediación d e Cristo 5 1 . El cuerpo e s p a r a él a l a v e z el signo y el instrumento de las intenciones del a l m a . 641-642. Mientras que u n a intenc i ó n n o se t r a d u z c a en el orden d e la acción corporal.» 53 . la misericordia n o e s un sacrificio si no se la refiere a D i o s . Saint Augustin et le peché oríginel: NouvRevTheol. Y se ofreció según la forma de siervo. santa. de c a u s a : el acto espiritual no se acaba de verdad m á s q u e p o r el orden corporal y e n él. agradable a Dios. para que encendida en el fuego de su amor. para realizarlo. pierda la forma de la concupiscencia del siglo y se reforme sometida a la forma inconmutable!» 52 . con el que la Iglesia está asociada por giacia: «Resulta claro que toda la Ciudad redimida. gestos simbólicos de su humanidad e n favor nuestro q u e recibimos visible y corporalmente.

Aubier. texto q u e encierra u n a alusión a la o p o s i c i ó n entre A d á n . Su sacrificio encierra u n aspecto interior. la condición de esta gracia es la encarnación. su sacrificio es t a m b i é n s u v e r d a d e r a felicidad. es incapaz de ese sacrificio. de la que un c o m e n tarista h a p e d i d o d e c i r lleno de a s o m b r o q u e era «puro c r i s t i a n i s m o » 5 9 . El sacrificio histórico. 20: o. que q u i s o c o n q u i s t a r c o m o u n botín la igualdad c o n D i o s (Gen 3. Pero n o s c o n d u c e a ella. para darle por su gracia el deseo de pasar del mal al bien.298 JESUCRISTO. y Cristo q u e no reivindicó e s a igualdad. es el sacramento del sacrificio realizado por el Cristo total. 57.o. AGAESE. Lo h i z o en virtud de su e n c a r n a c i ó n . P o r q u e — p r o s i g u e A g u s t í n — « d e e s t a realidad quiso q u e fuera sacramento cotidiano el sacrificio de la I g l e sia. Mclangcs thcologiques. DE MONTCHEUIL. el signo. Por tanto. le ofrece toda la a s a m b l e a de los santos... su p a s o a Dios. Ella. tendremos que decir que no hay más que un solo sacrificio en el sentido total: el acto por el que la humanidad predestinada.c. Se evoca el sacrificio de Cristo e n referencia a Flp 2. alcanza a la Iglesia y se actualiza e n la eucaristía. del que h a b l a Agustín.. el a m o r al Padre y a sus h e r m a n o s . aprende p o r su m e d i o a ofrecerse a sí misma» 5 8 . La humanidad no puede «sacrificarse» más que si se le da la gracia. Aquí se lleva a cabo u n paso de la multiplicidad de los sacrificios a la unidad. s u m o sacerdote u n i v e r s a l de la h u m a n i d a d . Ésta e s h d o c t r i n a agustiniana del sacrificio... Se verifica aquí la relación fundamental e n t r e gracia y libertad: el sacrificio de Cristo n o s libera y n o s permite realizar n u e s t r o paso a Dios. h e c h o d e la multiplicid a d de sacrificios existenciales de t o d o s los h o m b r e s a través de las generaciones. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 299 E n unas c u a n t a s frases de particular densidad Agustín recoge todo el misterio sacrificial cristiano.. de M o n t c h e u i l . J e s ú s es personalmente sacrificio: «El es el oferente y él la oblación» 5 6 . Ese s a c r a m e n t o exterior instituido es el misterio eucarístico. y un aspecto exterior. La finalidad del sacrificio de los cristianos es la de n o ser m á s q u e u n s o l o cuerpo en Cristo p a r a a l a b a n z a del P a d r e .. autor de L'anthropologic dirétienne selon saint Augustin. El sacrificio realizado por Cristo en la cruz es el símbolo. el sacrificio no es posible sino porque Cristo está unido a la humanidad. El sentido de la historia d e los h o m b r e s es el paso de la h u m a n i d a d a D i o s . E n este sacramento... tal como las ve Dios. AGUSTÍN/tod. a l contrario.6-13. nos p e r m i t e realizarlo. Sólo Cristo p u d o realizar el sacrificio perfecto de ofrenda de sí m i s m o a D i o s p o r sus h e r m a n o s . 51-53. 58.5) y se negó p o r tanto a ofrecerse a D i o s e n sacrificio de a m o r y d e obediencia.. siendo c u e r p o de esa Cabeza. el d o n d e su c u e r p o en su pasión. Solamente la exterioridad de la cruz c o r r e r í a el riesgo de borrarse en nuestra memoria. c u m p l e el sacrificio de la C a b e z a que ofrece a todo el cuerpo eclesial. c. y facilitarle ese mismo paso. h a mostrado así en el sacrificio de Cristo el sacramento del sacrificio de la h u m a n i d a d entera: «Si tomamos las cosas desde el punto de vista de la historia humana en su conjunto. . París 1980. realizado una sola vez en un momento del tiempo y en un lugar determinado.672. pasa del pecado en que se encuentra a la consumación de la salvación. Cada u n a de las buenas acciones de un h o m b r e p u e d e ser considerada c o m o un sacrificio. pero en definitiva la existencia entera de un h o m bre constituye su sacrificio único. sino que se ofreció a sí m i s m o en la h u m i l d a d (traducción latina para A g u s t í n de la kénosis de Flp 2. París 1951. Si la divinización del h o m b r e e s s u v e r d a d e r a humanización. I g u a l m e n t e . del sacrificio que todos los hombres tienen que realizar» El t é r m i n o de s a c r a m e n t o se t o m a aquí en u n sentido analógico respecto a la eucaristía... q u e lo h a constituido m e d i a d o r y sacerdote y lo h a c o n d u c i d o a la muerte y resurrección. q u e parte de Cristo. en u n a página de espíritu p l e n a m e n t e agustiniano. E l sacrificio de Cristo no sustituye al nuestro.. si n o e s t u v i e r a s a c r a m e n t a l m e n t e s u b r a y a d a p o r u n s a c r a m e n t o exterior. Cristo no se ofrece solo al P a d r e . Fórmula de P. Centre Sévrci. 56. Pero el sacrificio de Cristo está ordenado al sacrificio de los h o m bres r e u n i d o s e n Iglesia. así c o m o la institución de la eucaristía.. Su sentido d e la grandeza de D i o s n o supone ningún a t e n t a d o c o n t r a la grandeza d e l hombre. «el s a c r a m e n t o del altar». Y. Sin el sacrificio d e Cristo. sacramento del único sacrificio. se p u e d e considerar a la h u m a n i d a d entera c o m o un solo sacrificio. abandonada a si misma. Ibid X.7) y el desprendim i e n t o de u n a o b e d i e n c i a q u e l l e g ó hasta la m u e r t e de c r u z . es su larga peregrinación de su p a s c u a hacia D i o s . Pues bien. 672. Pero según la realidad del misterio la m i s m a Iglesia es ofrecida p o r Cristo. la h u m a n i d a d no p u e d e pasar a D i o s . e n el plano visible de la celebración. e s la Iglesia l a que ofrece. 59. pero un signo eficaz. El sacrificio de Cristo se inscribe perfectamente e n la definición anterior: en su p e r s o n a encarnada.. Y. Pero la humanidad. en estas páginas he inspirado mi reflexión.

cosa fue en sumo grado acepta a Dios. y el hecho de haber soportado la pasión voluntariamente. Santo Tomás trata del sacrificio a la luz de la satisfacción —por eso el conjunto de su soteriología se recogerá a propósito de esta categoría 60 —. en atención a este bien que Dios halló en la naturaleza humana. que expresan la preocupación de santo Tomás por presentar su pensamiento bajo la forma de una «exposición reverencial» del gran maestro de la teología latina. para aplicársela luego al sacrificio de Cristo. 3.\. el sacrificio exterior significa el sacrificio interior del alma a Dios.. Salut et rédempüon chezS. corp. 61.infra. conviene que preguntemos a santo Tomás de Aquino. en 64. Los xtos exteriores de religión se ordenan a los interiores»66. que se deriva de 'hacer' algo 'sagrado'»65. ad 3: en Suma Teológica IX. el doctor escolástico aplica esta definición a Cristo: «Ahora bien. q. «Primera.480.. como un bien común de la Iglesia. 480. 3. EL ÚNICO MEDIADOR 301 El sacrificio de Cristo en santo Tomás de Aquino Pero se dirá: ¿esta hermosa doctrina del sacrificio se mantuvo en los siglos sucesivos? Para saberlo. Al tratar de la pasión de Cristo. 65. Santo Tomás había dado ya en la Suma Teológica esta definición ritual del sacrificio: «Hay sacrificio propiamente dicho cuando las cosas ofrecidas a Dios son sometidas a una acción cualquiera. se aplacó de todas las ofensas del género humano. a los sacrificios antiguos. 85. a. Glosando siempre a Agustín. Pero es menos afortunada por su referencia exclusiva a los ritos y podrá incitar a continuación a los teólogos a buscar una definición formal del sacrificio en los ritos de la historia de las religiones. tal como matar los animales. S.EL SACRIFICIO DE CRISTO 300 JESUCRISTO. en Suma Teológica XIII. SANTO TOMAS. 85. Pero su tonalidad es distinta. Nos ama desde siempre. Este texto remite al sacrificio existencial. La pasión de Cristo es causa de la reconciliación de los hombres con Dios de dos maneras: 60. Madrid 1955. S. q. en cuanto quita el pecado. 71. Th. ambigua por ser inmediata. No la traiciona. conserva su aspecto teocéntrico. en todo caso. B. a. No es otro el sentido de la palabra 'sacrificio'. Consciente como Agustín de que todo sacrificio tiene que tener una realidad exterior. SANTC TOMAS.. BAC. BAC. 3. ya que menciona el carácter teologal del sacrificio. el amor de Cristo que sufría fue a los ojos de Dios infinitamente más poderoso que la iniquidad de los que le mataron. a. uno de los teólogos más «oficiales» de la Iglesia. en Suma teológica XII.. la satisfacción. "se efreció a sí mismo en la pasión por nosotros". que corre el riesgo de ocultar en qué la novedad del sacrificio de Cristo hace «saltar» las prácticas antiguas.11-11. Thomas d'Aquin. Por otra parte. Aubier. 48. 5. lo cual constituye una referencia implícita al pecado y una alusión. Santo Tomás da la siguiente definición del sacricio: «Propiamente hablando. por el que los hombres son constituidos enemigos de Dios. comerlo o bendecirlo. a quien santo Tomás cita a continuación. El texto termina con otras dos citas de Agustín. dentro de un espíritu de fidelidad a la Escritura y a la tradición. De donde resulta claro que la pasión de Cristo fue un verdadero sacrificio» 2. en atención a un obsequio que se le hace. III. pero siente odio hacia el pecado. o. 108 66. Por otra parte. santo Tomás distingue cuatro modos de su eficacia: el mérito. El sabe que el sacrificio exterior no es sino la expresión de la realidad espiritual del sacrificio: «La ofrenda de sacrificio es significativa de algo. No cae. a la manera que el hombre. 71III. Segunda. mientras que aquí hemos pensado que había que hacer lo contrario. 48. corp. Esta definición no es falsa. Pero santo Tomás no lo explícita como lo había hecho san Agustín. por lo que respecta a aquellos que del modo arriba dicho se unen a Cristo paciente»64. corp. Como se ve. Ibid. en cuanto es la pasión de Cristo un sacrificio aceptísimo a Dios. 371-376. El carácter sacrificial de la pasión de Cristo proviene por tanto de dos elementos: «la ofrenda real de sí mismo y el amor»63. 2.. 91. 62. Esto no quiere decir que Dios empezara a amarnos en virtud de la reconciliación realizada por Cristo.CATAO. El efecto propio del sacrificio es el de aplacar a Dios. Pero santo Tomás no se queda en ello. Madrid 1955. condena la ofensa a él cometida. CS. según añade después el mismo santo. 104-105. para aplacarlo»61. partir el pan. 63. Esta definición se presenta como una interpretación de la de san Agustín. el orden en que sitúa los conceptos es distinto del que hemos adoptado para esta exposición. a. París 1965. Habrá en ello un error de método. se llama sacrificio una obra realizada en honor de Dios y a él debida... Ibid. q.. BAC. como proveniente de la mayor caridad. . Cristo.c. SANTO TOMAS. Pues fue tan grande el bien de padecer Cristo voluntariamente que. ya que no recoge el lado antropológico y pone en primer plano el aplacamiento de Dios. Ma drid 1955. el sacrificio y la redención.

el sacerdocio y el sacrificio se sitúan aquí en correlación directa. Este texto tan rico y matizado invoca en primer lugar la necesidad de una expresión visible del sacrificio. Es entonces cuando interviene la institución de la eucaristía»: «. hecho presente de forma continua. que la muchedumbre de los hijos de Israel inmolaba en memoria de la salida de Egipto. sobre el santo sacrificio de la misa. un sacrificio visible. como exige la naturaleza de los hombres. que pudiera consumar y llevar a perfección a todos los que habían de ser santificados (Heb 10. que había de ser inmolado (immolandum) por la Iglesia por ministerio de los sacerdotes bajo signos visibles.EL SACRIFICIO DE CRISTO 302 JESUCRISTO. 4. Sólo Cristo se ofreció en sacrificio67. 71.27). El término de re-presentación o los de actualización o perpetuación deben por tanto oponerse vigorosamente a la palabra renovación que.. en memoria de su tránsito de este mundo al Padre» (Dz938)70.. lejos de ofrecer un sacrificio. cometieron una «fechoría». en conformidad con las exigencias de la naturaleza humana que toda la economía de la encarnación intenta respetar. la unicidad del mismo. la ofrenda eucarística ha sido instituida para nuestro bien. 23ss). Sin embargo. XIII. la identidad del sacerdote y de la ofrenda. en la última Cena. Sabemos por otra parte la afinidad existente entre la idea de sacerdote y la de mediador. no es su repetición (repite la celebración de la Cena. 68.. sesión 221. 24) que los ofrecieran.» (Dz 938)m. ad 3: o. 48. 24. y mucho menos su «renovación». Ya hemos visto cómo interpreta la pasión de Cristo con los términos de mérito y de satisfacción. fue necesario. 481-482. según testimonio del apóstol Pablo. Concilio de Trento. que es algo muy distinto). 11). 69. En efecto. por desgracia. 70. instituyó una pascua nueva.. Vocabulaire sacriñciel et eucharístie: Ircnikon 53 (1980) 163-165. S. R. 267. por disponerlo así Dios. analizada anteriormente 68 . Padre de las misericordias. Porque. la Iglesia.como. La mediación de Cristo tenía que poder seguir ejerciéndose a través de signos visibles. J. les mandó con estas palabras: Haced esto en memoria mía.. La doctrina de Trento hace una lectura cultual de la pasión. q. 18. por el que se representara (repraesentaretuf) aquel suyo sangriento que había una sola vez de consumarse en la cruz. la noche que era entregado.c. para dejar a su esposa amada. La preocupación por esta importante articulación doctrinal ha dado origen a un desarrollo inspirado totalmente en la carta a los Hebreos: «Como quiera que en el primer Testamento. podría legítimamente trasponerse el comienzo de este texto diciendo: «Como no había de extinguirse su mediación por la muerte. hablando del «altar de la cruz» en un sentido metafórico. Como decía ya san Ireneo. era imposible decir en qué la eucaristía es sacrificio sin relacionarla con el único sacrificio de Cristo. La mediación. que era él mismo. a. Cf. Cf. había de ofrecerse una sola vez a sí mismo a Dios Padre en el altar de la cruz. ya que sólo se renueva lo que es viejo o caduco. celebrada la antigua pascua. y su memoria permaneciera hasta el fin de los siglos (1 Cor 11.. Th.. quedan desplazados algunos de sus acentos y la insistencia en la perspectiva ritual pudo abrir el camino a ciertos desvíos ulteriores. el concilio de Trento no recurre a la categoría de sacrificio. Herder. M. 14). Barcelona 1963. Ibid. en El magisterio de la Iglesia. III. Así pues. nuestro Señor Jesucristo. El término-clave que sirve para expresar la relación entre el sacrificio de la cruz con el sacrificio de la misa es el de representación del primero por el segundo.». La misa no se suma nunca con la cruz. y su eficacia saludable se aplicara para la remisión de los pecados. ellos. 1: trad. el Dios y Señor nuestro. es decir. El pensamiento de santo Tomás sigue siendo esencialmente fiel a la tradición agustiniana en la que se inscribe.. un crimen. 3. La doctrina sacrificial del concilio de Trento En la sesión sobre la justificación.. a fin de realizar para ellos la eterna redención. 259-267. que diariamente cometemos. La eficacia del sacrificio se relaciona sobre todo con la redención de los pecados. TILLARD. Así lo entendió y enseñó siempre la Iglesia. 1 Cor 11. (Le 22. Esta palabra debe tomarse en sentido fuerte: lo que se realizó una vez para siempre es re-presentado. sin embargo. supra.. con la interposición de la muerte. Cf. c. . Sal 109. 19. que surgiera otro sacerdote según el orden de Melquíscdec (Gen 14. a causa de la impotencia del sacerdocio levítico no se daba la consumación. consagrada al «santísimo sacrificio de la misa». Volvemos a encontrarnos con los grandes temas de la epístola: la oposición entre la impotencia de los sacrificios antiguos y el sacrificio perfecto de Cristo. no había de extinguirse su sacerdocio por la muerte (Heb 7. EL ÚNICO MEDIADOR 303 la confusión de algunos autores modernos a propósito de los verdugos de Cristo.. etc. se extendió a numerosos textos teológicos y hasta pastorales de los tiempos moder- 67. No ocurre evidentemente lo mismo en la doctrina de la sesión XXII de 1562. Heb 7.

Habrá que esperar mucho tiempo esta formulación tan sencilla. reunidos en Iglesia por la celebración eucarística. Cristo glorioso.. o quizás desconfía de ella debido a los que reducían la misa a ser tan sólo una «mera conmemoración»73. La institución de la eucaristía como memorial. Trento apela a la distinción entre el modo sangriento y el modo no sangriento de la inmolación.. citada igualmente por el concilio: «Haced esto en memoria mía». LEPIN. víctima de nuestra redención76. una sangrienta y otra no sangrienta. Pero la Iglesia tiene necesidad de que su única inmolación reciba una presencia y una visibilidad siempre y en todas partes.. Lo mismo que la pascua antigua celebraba la memoria de la salida de Egipto. Concilio de Trento. La Colombe. La re-presentación. Este mismo lenguaje se recoge y se hace más explícito en el capítulo siguiente de la doctrina: «Porque en este divino sacrificio. La conclusión de Lepin es muy clara: «En ningún momento de las deliberaciones conciliares se sugiere la idea de que la misa contenga una realidad cualquiera de inmolación. es el mismo que entonces se ofreció a sí mismo en la cruz siendo sólo distinta la manera de ofrecerse» (Dz 940)74. término que se encuentra en el texto citado: por medio de los sacerdotes la Iglesia inmola a Cristo bajo unos signos visibles en memoria de su paso al Padre. sentado a la derecha del Padre. en efecto. se dice. 3: o. que atraviesa toda la tradición viva. . J. L'idce du sacriñce de la Messe d'aprés les théologiens depuis ¡'origine jusqu'á nos jmirs. sino que en cada celebración presenta la única inmolación de Cristo. Para expresar la diferencia entre sacrificio de la misa y sacrificio de la cruz. R. M. Estas expresiones comentan la fórmula de la institución.304 JESUCRISTO. 162-163.. está ordenada a que la memoria del único sacrificio de la cruz se perpetúe hasta el final de los siglos. 27). EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 305 El término de re-presentación remite de hecho al concepto bíblico de memorial q u e connotan muchas de las expresiones de este párrafo de Trente. 77. ibid. Lepin había analizado las discusiones de los teólogos y de los padres conciliares sobre el sacrificio de la misa. bajo los signos sacramentales del pan y del vino (llamados una vez «símbolos») recuerda la pascua de Jesús a su Padre. Paiis 1957. MASURE.TILLARD . tit. para que éstos. a un simple recuerdo de ella. así como la afirmación de la identidad numérica del sacerdote y de la víctima en cada uno de ellos. Ibid. que en la misa se realiza. haciéndose así contemporánea de todos los hombres. M. Una sola y misma es. 271. can. el sacrificio de Cristo suscita sin cesar el de la Iglesia. en virtud de la presencia real de Cristo en el altar. la oblación y la representación conmemorativa de la inmolación pasada»77. la misa. La división en dos sesiones diferentes de estos dos aspectos de un único misterio se perpetúa en los manuales casi hasta nuestros días. Tillard. puedan ofrecer su existencia en sacrificio santo y agradable a Dios. Esta deficiencia le impidió articular en una unidad coherente el sacramento y el sacrificio en la eucaristía. 326. la Iglesia no «inmola» a Cristo. Ninguna huella de las teorías que habrían de surgir en los años siguientes. Beauchesne.. Paris 1926.. ibid. Le sacriñce du chef. Su principal preocupación era la de no reducir la eucaristía a una pura conmemoración de la cruz. y el que ahora se ofrece por el ministerio de los sacerdotes. 73. pregunta J. M. se contiene e incruentamente se inmola aquel mismo Cristo que una sola vez se ofreció a sí mismo cruentamente en el altar de la cruz (Heb 9. Así pues. 162. 2: o.. art. 313.c. Concilio de Trento. R. también es cierto que el empleo del verbo inmolar a propósito de la misa es ambiguo. En un libro reeditado varias veces E. illa et haeq pero sin que se vea muy bien cómo la segunda no pone en discusión el una vez para siempre de la primera»75..c. La idea del sacrificio de la misa aparece ligada prácticamente a tres elementos fundamentales: la consagración. Por inmolación no sangrienta hay que entender el acto sacramental que hace presente el sacrificio sangriento de la cruz. 268. constituye sin duda alguna la trama sobre la que se construye la doctrina tridentina»72. 74. 75. hecha presente de manera no sangrienta y en la que ella misma se ofrece en sacrificio. es decir. Ibid. la víctima. no tiene que inmolarse varias veces. Pero el concilio de Trento no sabe utilizar la categoría misma de memorial. y prosigue: «Se tiene la impresión de que hay dos oblaciones. cap. Si es perfectamente justa la preocupación de no poner en el mismo plano el único sacrificio de Cristo en la cruz y el sacrificio de 72. Estamos tocando aquí un punto delicado del vocabulario conciliar. Porque en la misa. «¿Puede decirse que es 'rehecho' sacramentalmente el sacrificio de la cruz?».. La última fórmula es decisiva: nos permite comprender de veras el texto conciliar. 76. Ningún teólogo y ningún padre pretendió encontrar allí algo más que una figura o un memorial de la inmolación que se había realizado en otro tiempo en la cruz. ha recogido todo este dossier y ha reaccionado sanamente en favor de una concepción verdaderamente sacramental del sacrificio de la misa. ¿Las actas del concilio permiten superar esta ambigüedad? En un estudio ya antiguo y que se ha hecho clásico. aunque el concilio lo haya formalmente perdido de vista. Porque habría que decir de la inmolación lo que el concilio dijo del mismo sacrificio: es re-presentada. que hoy se ha convertido en un bien común doctrinal: la eucaristía es el memorial sacramental del único sacrificio de la cruz. también la celebración eucarística. M.

Se da aquí un riesgo de desconversión que la historia posterior de la teología tendrá por desgracia que verificar. Sólo Cristo se ofreció una vez por todas como víctima. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 307 Llamando inmolación a la representación sacramental de la inmolación de Cristo. Igualmente. trasformando por amor en don de sí mismo el gesto criminal de sus verdugos. corp. 1. pero no está excluido que sean evenrualmente formuladas. Recogiendo otro texto de san Agustín. n. a propósito de la inmolación: «¿No fue inmolado Cristo en sí mismo una sola vez? ¿Y no es inmolado sacramentalmente. la semejanza sacramental es la razón de la trasferencia del término de inmolación de la cruz a la eucaristía. sin ambigüedad alguna. Lumen Gentium. Existe aquí un peligro de regresión de la idea de sacrificio hacia las figuras antiguas. obrando en nombre de Cristo y proclamando su misterio. no serían ni mucho menos sacramentos. no sólo en cada solemnidad de pascua. T7J. en Suma Teológica XIII. 79.306 JESUCRISTO. episc: PL 33. es imagen representativa de la pasión. 1128)»81. en virtud de esta semejanza. Porque si los sacramentos no tuvieran cierta semejanza con las cosas de las que son sacramentos. la mayoría de las veces reciben los nombres de las mismas cosas»7*. ofrecen sacramentalmente el sacrificio de Cristo».. el concilio forja una metáfora cuyo uso a propósito de los sacramentos ya había sido reconocido por san Agustín y santo Tomás. como se podía en otros tiempos inmolar a un animal. a. 1636 (1973) 667. la idea de inmolación. 844. en detrimento del don existencial de sí mismo que condujo a Cristo hasta la muerte. Epist. y así. que Cristo es realmente inmolado. 363. . CONGREGACIÓN DE LA FE. el único sacrificio del Nuevo Testamento. unen las oraciones de los fieles al sacrificio de su Cabeza y representan y aplican en el sacrificio de la misa. n. Declaración «Mysterium Ecclesiae» (24 junio 1973) n. cruenta o incruenta. 80. Por tanto. santo Tomás enuncia este mismo principio. 81. que se ofrece a sí mismo al Padre. ¿No se convierten entonces los sacerdotes del Nuevo Testamento en el sustitutivo de los verdugos del Señor? Nadie inmola a Cristo. Pues bien. mucho antes de los documentos tridentinos. Cath. Este rasgo de mentalidad está en el origen de la ambigüedad material de los textos de Trento sobre la inmolación. donde. en términos que llevan la huella de esas concepciones» 80 . BAC. 5. decimos: éste es Cicerón.III. que constituye la razón primordial de llamar «inmolación de Cristo» al sacramento de la eucaristía: «Porque dice san Agustín (a Simpliciano) que suelen las imágenes . cómo hemos de comprender las fórmulas de Trento sobre la inmolación y confirman la interpretación propuesta. Presbyterorum ordinis. la representación según la cual los sacerdotes inmolan a Cristo puede conducir a un corto-circuito perjudicial. en el culto o asamblea eucarística. incluso por el magisterio. si se os pregunta. La tercera plegaria eucarística se expresa también certeramente cuando hace decir al celebrante: «Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia y reconoce en ella la Víctima por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad». 5: «por la celebración de la misa. La importancia que da el concilio al vocabulario de la inmolación es sin embargo el signo de una evolución inquietante de la mentalidad teológica en su comprensión del sacrificio. El primero se explica de este modo. la incapacidad de los siglos siguientes para encontrar y formular el verdadero concepto de memorial llevará a la teología a desarrollar ciertas concepciones del sacrificio de la misa que aparecen hoy viciadas en su base. estos dos teólogos nos dicen. nombrarse con los nombres de quienes son imágenes. La celebración de este sacramento. una vez por todas. El lenguaje del Vaticano U aparta hoy para nosotros estas ambigüedades cuando dice: «(Los presbíteros) ejercen su oficio sagrado. sobre todo. Por su lucidez sobre el funcionamiento del lenguaje. sino incluso cada día en presencia del pueblo? No es un error contestar. Heb 9. Un funcionamiento peligroso de las imágenes corre entonces el peligro de hacer resurgir la noción de pacto sacrificial.. AGUSTÍN . a saber: el de Cristo. Aunque los teólogos y el concilio hayan sido incapaces de ponerse de acuerdo sobre una definición del sacrificio (que sigue estando ausente en estos textos). Es uno de los casos en que puede aplicarse lo que dice la Congregación de la fe sobre la enseñanza dogmática: «Las verdades que la Iglesia intenta realmente enseñar por sus fórmulas dogmáticas son sin duda distintas de las concepciones cambiantes propias de una época determinada. 28. 98 (23) ad Borní. de la víctima se convertía en el punto esencial. 5: Doc. al mirar una tabla o pintura en la pared. 83. q. hasta la venida del Señor. como hostia inmaculada (cf. SANTO TOMAS. que es verdadera inmolación»79.. Por ejemplo. VATICANO II. No solamente se 78. Ma- drid 1957. aquel Salustio. Amplificación y desvío sacrificiales en los tiempos modernos Después del concilio de Trento.

la gran obra de M. O. Las mejores opinan que el sacrificio no exige una «inmutación real» de la víctima y que la misa contiene por tanto solamente una figura de la inmolación de Cristo. desde finales del siglo XVI hasta comienzos del XX. 1582. totalmente vivo. de la íoi calh. art.. TILLARD. En el plano pastoral las teorías más sanguinarias tuvieron rienda suelta. O. LEBRETON. aniquilada. He aquí lo que escribía A. supra. L... muestra bien el corte que se da entre la afirmación tradicional de la eucaristía-sacrificio. Lapin clasifica estas diversas teorías en función de la definición del sacrificio sobre la que se basan. a pesar de algunos lamentables lapsus. «No poseen el instrumental conceptual que les permita mantener a la vez el ephapax radical de la oblación misma y su presencia perpetua bajo una forma sacramental. Beauchesne. En el mismo sentido. su forma. obispo de Brujas. Estas teorías se responden. Ya cité en nuestro florilegio sombrío el texto en que el padre Monsabré compara a los sacerdotes con los sacrificadores de la antigua ley. CitadoporM. Este artículo presenta un excelente informe histórico de esta cuestión. se corrigen unas a otras en refinamientos cada vez más sutiles. en este polvo. Las mejores de ellas. ait. y la multitud de teorías postridentinas que son un eco de la mentalidad sacrificial más o menos degradada e intentan dar cuenta de la realidad sacrificial propia de la misa leyendo de una manera o de otra en sus ritos la inmolación de una víctima. mons. Este lenguaje.. Citado Ibid.. París 1931. Lebreton sostenía que la «misa es un verdadero sacrificio. LEPIN. Tesniére en 1889 en un manual de adoración del Santísimo Sacramento: «Ved cómo la Víctima queda destruida. cf. Para remediar esta carencia. hablan un lenguaje cuyo realismo nos parece exagerado 82 . Por ejemplo Bérulle. Otros finalmente leen en la misa una «inmutación» que afecta al mismo Cristo. así como los documentos litúrgicos principales. en esta nada. Waffelaért. apol. 168-169. cit... art.. este estado se percibe en que su cuerpo puede ser verdaderamente comida y su sangre verdaderamente bebida» 86 . un verdadero anonadamiento?»85. de la Taillc. J. R. Cristo está personalmente entero. 84.. ausente del concilio de Trento y objetivamente falsa. estaba herida. en provecho de las palabras de «perpetuar» y «representar»88. de la renovación en la misa del sacrificio de la cruz. París 1910. En el plano teológico. de muerte sacramental. como un hombre degollado.308 JESUCRISTO. 598. Afortunadamente todavía quedaba otra corriente teológica que con J. La obra ya citada de M. bien en la consagración.. la extensión.. sino que quedan obnubiladas por la definicipon ritual de los sacrificios antiguos y no pueden comprender que puede haber verdadero sacrificio sin inmolación o destrucción actual. de la depresión. 82. Ser molido es perder la forma. sus miembros. Cf. Otros piensan que el sacrificio exige esta «inmutación real» y la hacen recaer sobre las especies del pan y del vino que quedan destruidas por el hecho de la conversión eucarística (transubstanciación). Bcauchesne. La mentalidad sacrificial de la época se expresa de forma análoga a propósito de la cruz y a propósito de /a misa. M. la insistencia dogmáticamente ambigua y teológicamente peligrosa en una «inmolación» de Cristo en la eucaristía contribuyó al desarrollo de la afirmación. que se había hecho demasiado clásico. de estado humillado bajo el pan y el vino.. Lepin. De augustissimo corporis et sanguinis Christi sacrificio atque sacramento. bajo las especies sacramentales. M. aquí está machacada. en particular las de la Escuela francesa del siglo XVII que tema un sentido agudo del sacrificio existencial inmanente a toda la vida de Cristo. t. fue intencionadamente corregido en los textos del Vaticano II y en los que dependen de él.. consumida. escribía: «Cristo. C. M. que va diseñando la idea del sacrificio de la misa desde los orígenes hasta nuestros días. C. ciL. .. 86. 595-596. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 309 olvidan de la especificidad del ser sacramental. porque representa realmente el sacrificio de la cruz y nos aplica sus frutos»87. 86. armados de cuchillo 84 . su vida humana? Todo ha sido molido. la organización. 1. La «inmutación» es un eufemismo por «inmolación». 466-467. se encuentra actualmente en un estado de víctima. TILLARD . 165. 85. bien en la comunión. 83. R. 88. Mysteríum fídei. ¿no es éste el colmo del rebajamiento. J. de espada mística que separa sin efusión de sangre el cuerpo y la sangre. En el Calvario. está puesto en una cierta apariencia de destrucción y de muerte. LEPIN. ¿Dónde está entonces su cuerpo. col. se inventan teorías pintorescas de inmolación no sangrienta. se entrecruzan. Cf. triturado. en Dict.. En 1907. J. reducido a unas migajas desapercibidas. Estamos muy lejos de la nobleza de la visión tomista y de la discreción del concilio»83. 87. que se formaliza hasta finales de la gran escolástica en la idea de «figuración sacramental». «Eucharistic». incluso las teorías que no retienen más que la «inmolación mística» siguen estando dominadas por la idea de que todo sacrificio tiene que contar con una destrucción.

espontáneamente. ¿Querrá Dios sacrificios humanos o el homenaje de nuestro suicidio? Nuestra relación coa él no se define en términos de vida. A. hecha por un ministro legítimo a Dios solo. cuya arbitrariedad se complace muchas veces en humillar a los mortales. Aceptar esta relación como constitutiva de nuestra existencia no es tan natural. sino en términos de muerte. si se trata de un ser inanimado. Pero el acontecimiento de Cristo no abolió en las conciencias el combate entre esta concepción evangélica y las tentaciones procedentes de los antiguos arquetipos. como si se tratara sobre todo de contentar a Dios «con sangre».. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 311 IV. Entonces el acto de ho- menaje del hombre a Dios que es el sacrificio tomaba sobre todo la forma de una destrucción. La verdad cristiana coincide aquí con la verdad del hombre y llega a su corazón. debido al sentido que descubre a su existencia. sino también la imagen que se hace de él. o que se inmola. t. implacable. Así pues. para aplacar su justicia» . desaprobando de ese modo los sacrificios humanos a los que tenia derechc»9'.. Es por el contrario a la luz de Cristo. En las sociedades tradicionales ese Dios enemigo se convertía en un Dios vengador y sumamente terrible. UN BALANCE: SACRIFICIO E IMAGEN DE DlOS En el cristianismo el sacrificio de Cristo.310 JESUCRISTO. exigente hasta el último céntimo. De la ambivalencia a la conversión El sacrificio encuentra eco en el hombre en una experiencia sumamente profunda. el hecho de poner libremente la vida en manos de Aquel que nos la ha dado» 90 . vengativa. considerado como revelación y norma de la verdad de todo sacrificio. Vitte. l . el sacrificio de la Iglesia y el sacrificio de cada uno de los fieles forman una gran unidad que había que tratar juntamente. (Dios) sustituyó a Isaac por un carnero.. Se concebía su justicia a imagen de la de los grandes que se ejerce en detrimento de los pequeños. de una privación y de un sufrimiento. La lucha por la conversión de la noción y de la realidad del sacrificio es debida a esta ambivalencia original. satisfeche de la obediencia ciega de su servidor. la palabra sacrillcio designa la ofrenda de una cosa sensible que se destruye. 90. 91. incluso teológico. El drama de la teología de los tiempos modernos es el de haber buscado su definición del sacrificio en el hecho religioso en general. fue necesaria una lenta pedagogía para purificar y convertir la noción de sacrificio y conducir a la verdad de Cristo. veamos por ejemplo la definición del sacrificio que da el canónigo Boulenger en un manual de enseñanza secundaria muy extendido en la primera mitad de este siglo. Para ver hasta qué punto esta regresión invadió las mentalidades a través de la catequesis. como es posible comprender y discernir los valores y los errores de los otros sacrificios. que se llevó a cabo superando radicalmente las representaciones y figuras anteriores. III. Evocando la orden dada a Abrahán de inmolar a su hijo Isaac. y a menudo de formas más o menos solapadas. La doctrine catholiqve. continúa entonces: «Pero. La ciencia de las religiones por una parte y la pedagogía veterotestamentaria por otra nos muestran ya victorias y derrotas. el autor ve en ella una justificación de sus ideas. En este combate la teología de los tiempos modernos conoció peligrosos repliegues. Ibid. Lyon-Paris 1930. BOULENGER. Estamos en pleno 89. a fin de comprender dentro de su marco el único sacrificio de Cristo. de una inmolación. si es un ser animado. El comentario añade: «La mejor manera para el hombre de expresar su dependencia y la de las demás criaturas es evidentemente la muerte voluntaria. el sacrificio eucarístico. El ritual exterior es aquí prioritario y la esencia del sacrificio se pone en la inmolación. E subrayado es mío. el hombre desea ir más allá de su estatuto de libertad creada y hacerse Dios. a fin de mostrar la coherencia del designio salvífico de Dios. en caso de pecado. para reconocer su dominio soberano y. Mediante el sacrificio el hombre reconoce el derecho soberano de Dios y sus situación de dependencia de Aquel que es a la vez su origen y su fin. Se comprendía su omnipotencia como la de los potentados políticos. sus arquetipos interiores están marcados a la vez por su deseo de Dios. inscrito en él a través de su creación. Con el sacrificio estamos en el corazón del misterio de Cristo y de la existencia cristiana Por eso es tan importante una comprensión auténtica del sacrificio y tan nocivo todo error. y por las consecuencias del pecado que no solamente pervierten sus relaciones con Dios. y que constituye un verdadero compendio de la teología de la época: «Tomado en un sentido estricto y teológico. Pero este hombre es pecador. es decir. Había allí una regresión que abría el camino a no pocas ambigüedades. Hoy este «enemigo» es negado muchas veces bajo la forma del ateísmo. desde su iniciativa hasta su realización última. Ibid. La relación de dependencia hace entonces de Dios un enemigo del hombre. proyectando en la conciencia divina sus actitudes pecadoras. 93.

. y hasta se debe. Es una tarea que nos corresponde hoy a nosotros. inaugurando la pascua de toda la humamidad hacia el Padre. de «la ofrenda amorosa de nuestra existencia». El peso de las pa hbras Pero se dirá: ¿por qué conservar la misma palabra de sacrificio para unos contenidos tan diferentes? El parasitismo periódico de la noción cristiana por parte de elementos no convertidos ¿no será una consecuencia del mantenimiento de una palabra demasiado marcada por su historia semántica para poder convertirse? ¿No decimos que el sacrificio de Cristo supera los sacrificios figurativos. nos impregnan y viven de su propia vida. El movimiento ascendente que se le pide al hombre. aunque mantenga ciertos contactos con ese arraigo humano y religioso. que él quiere dar al mundo para que el mundo se salve por él (cf. Sacrificio de Cristo y sacrificio cristiano La noción cristiana de sacrificio se inscribe en un mundo muy distinto. y pasa a Dios. Pero todas estas expresiones jamás podrán sustiuir a una palabra que tiene entre nosotros una presencia insoslayable. para su «felicidad». como demuestra la experiencia. aun cuando en su primer movimiento éste rechace el designio de Dios sobre él y no le ofrezca su «sacrificio». El acto de la creación es ya un gesto de kénosis de Dios. No es extraño que provoque un rechazo el fondo morboso que yace en el seno de estas representaciones. su unigénito. de «la preferencia absoluta que hay que dar a Dios». Ocurre con este término-clave lo mismo que con el conjunto de palabras del vocabulario religioso. Cumpliendo su misión en la obediencia y en el amor. la eliminación de este término en el lenguaje litúrgico o catequético no le impide seguir viviendo en las conciencias y corre el riesgo de caer en las peores perversiones. Esto es lo que quería recordar también este capítulo.1617). Por otra parte. o también de «existencia eucarística». hablar del «don de nosotros mismos a Dios y a los demás». No cabe duda de que se puede. homenaje existencia! de obediencia y de amor a Dios. Éste es el sacrificio que Dios espera del hombre para hacerle vivir. El sacrificio. de «paso a Dios». Dios no abandona a ese hombre. Hay que seguir el ejemplo de la revelación judeo-cristiana. La imagen de Dios es allí completamente distinta. Utilizó las palabras que subían del corazón del hombre y las fue lentamente convirtiendo y trasformando para revestirlas de un sentido nuevo.312 JESUCRISTO. Jn 3. Dios se constituye entonces un pueblo en el que podrá nacer su propio Hijo. El sacrificio de Cristo se convierte por generosidad de Dios en el sacrificio d e la Iglesia y en el de todo hombre de buena voluntad. EL ÚNICO MEDIADOR EL SACRIFICIO DE CRISTO 313 «corto-circuito». ontológicamente prioritario: el de Dios que desciende hacia el hombre para darse a él. El Dios de los cristianos no reivindica una paternidad vindicativa. se entrega al hombre en su propio Hijo y «aprende» de algún modo por el camino del sufrimiento a hacer de nosotros los hermanos de su Unigénito y sus propios hijos. se ofrece a su Padre «por nosotros». Esa fue la pedagogía de Dios con el hombre. Lo mismo ha hecho la Iglesia en su sabiduría tradicional. paga el precio que la perversidad de los hombres pecadores ha hecho necesario. ya que suscita un compañero libre. Libera la capacidad encadenada hasta entonces de la humanidad para darse definitivamente a Dios p o r medio del homenaje existencial de la obediencia y del amor. El término de sacrificio es una de esas palabras. los hace inútiles o trasforma la categoría misma de sacrificio? ¿No exigiría un sano realismo que renunciásemos definitivamente a esta palabra? Pero no se trata de forjar un lenguaje por decreto. es llevado por otro movimiento. Dentro de este movimiento de don de Dios al hombre es como el Hijo expresa y realiza el movimiento perfecto de retorno del hombre a Dios. hecha de acción de gracias y de deseo de comunión. que acepta no ser todo. Porque este don y este abandono de Dios a los hombres afectan al Padre como al Hijo y se traducen en el abandono del Hijo por el Padre en la cruz. Las palabras están ahí y tienen su peso. a fin de que se entregue a Dios. es querido para el bien del hombre. El obrar de otra manera habría conducido a abrir un abismo entre la fe cristiana y la experiencia humana.

«Sufrimiento impuesto o aceptado después de un pecado y considerado como un remedio o una purificación. . Si uno conwte una falta. por haberse asimilado el pecado a una enfeimedad o a una mancha del alma». El Nuevo Testamento recoge el vocabulario de la expiación o de la propiciación a propósito del sacrificio de Cristo. será menester abordar por sí mismo este tema especialmente delicado. se trata sobre todo en el sentido secular de sufrir un castigo1. ya que en él se concentran muchas tentaciones de regresión y de desconversión. la conciencia social considera 1. Si todavía se habla de expiar. La expiación va ligada a la necesidad de reconciliación entre el hombre que intenta reparar su pecado y Dios que tiene que devolverse su favor. I. Estudiaremos este dossier según un movimiento análogo al del capítulo anterior. que afectan tanto a la comprensión de la actitud religiosa del hombre como a la imagen correspondiente de Dios. Seguimos teniendo ante la vista una categoría bíblica importante. recogido en el Pctit ft>ftcrf.11 La expiación dolorosa y la propiciación El capítulo dedicado al sacrificio se ha esforzado en subrayar la dimensión positiva del mismo. La definición de la expiación se formula asi en el Dictionnairc philosophiquc de Lalanda. Así pues. Entre los sacrificios antiguos. eran numerosos los sacrificios ofrecidos en expiación por el pecado y la dimensión de la expiación afectaba más o menos a todo sacrificio. LA EXPIACIÓN EN LA CONCIENCIA CONTEMPORÁNEA Expiación: ni la palabra ni la idea están hoy de moda. Quizás se piense que no se ha dejado mucho sitio a la realidad humana del pecado.

Acuérdate de tus siervos Abrahán. P. para subrayar su gravedad especial. ya que desea «reparar» su falta. . Finitudy cu/pató/Aíad. que nos !. que tú has rescatado en tu grandeza y que las sacado de Egipto con mano poderosa. pero se sigue estando bajo el golpe de la realidad y no siempre se está a salvo de sus desbordamientos salvajes. de un «crimen inexpiable».316 JESUCRISTO. Se muestra singularmente ambigua. J. — ¿Es el castigo —dijo—.. ya que traduce la concepción de un Dios vengador y colérico que exige un sufrimiento expiatorio por parte del hombre pecador2 y que mantiene en él una actitud mágica que le empuja a buscar en un castigo oneroso una compensación objetiva al pecado cometido. Pero esta evolución de las ideas sigue sin calar en la gente ante la reacción social espontánea frente a una injusticia o un crimen: ¡cuántos hablan de vengarse. Madrid 1969. se titula «L'expiation». intercesión y perdón El pueblo de Israel pecó gravemente en el desierto dejándose llevar a la adoración de un becerro de oro. sin embargo. es una vez más de forma ambibalente: se rechaza esa idea. de buscar la justicia por su mano! Dentro de las relaciones humanas la idea de expiación sigue siendo vacilante de las conciencias. Semejante compensación sería en sí misma capaz de restablecerlo en una situación de amistad con un Dios aplacado. Dios de los ejércitos? (vv. a tu heredad. Si el castigo se limita a ser una pena objetiva. Taurus. De ahí tantos ritos sangrientos. En la palabra expiación siempre subyace una idea de venganza. La noción de expiación lleva también consigo la esperanza de poder actuar sobre la divinidad. en la medida en que le es posible.3). Sin embargo.. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 317 normal que reciba un castigo que sirva de compensación. por otro lado. el deseo de reparación y de purificación. Este conjunto de ideas y de conductas se presenta como la escuela de una concepción religiosa primitiva. Isaac y Jacob» (Dt 9. pero también de muchos errores y hasta de ciertas perversiones. se opina cada vez más que la pena tiene que ser medicinal y se admite cada vez menos que sea «vindicativa». La imagen que oculta ¿no es la de la mancha que hay que lavar a toda costa? «El sufrimiento es el precio que hay que pagar por la violación del orden —dice Paul Ricoeur a propósito de este tipo de conciencia—. dispuesta en caso necesario a autorizar desahogos salvajes. ya que habría quedado satisfecha su justicia. yo voy a subir al Señor: quizás llegue a expiar vuestro pecado» (Ex 32. Sin embargo. atestigua la historia de las religiones. En una circunstancia análoga Aarón hace un rito de expiación para detener la cólera .31-32). El Deuteronomio la expresa así: «Señor Yahvéh. ¿Qué ocurre en el plano religioso? Resulta entonces difícilmente justificable. 381-382). portadora de cierta verdad. Se hablará entonces de «castigo infligido en expiación de un crimen» o. muy célebre. las veces que aparece se muestra tan ligado al misterio pascual de Cristo que es imposible prescindir de ella: interviene siempre al final de una purificación y de una conversión tanto de la conducta humana de expiación como de la imagen de Dios que le corresponde. la expiación puede ser la expresión de un arrepentimiento y el medio de una rehabilitación. Víctor Hugo saca de esta idea del Dios vengador grandes efectos literarios en su colación Les Chátimcnls. Su intercesión consiste en una plegaria ardiente y repetida que pide el perdón (Ex 32. II. desde que se piensa en la razón de ser del castigo de un culpable. el sufrimiento debe dar "satisfacción" a la vindicta de la pureza»3. que esta concepción de la expiación ha sido totalmente barrida de las conciencias cristianas? La idea de expiación es un dato profundamente arraigado en la memoria humana y por esta razón no es posible marginarla. El Antiguo Testamento: expiación. aunque su realidad esté siempre allí. 26-27). de hacer que pague el culpable. Si la conciencia moderna se libera de ella.La tumba se llenó entonces de una luz extraña. no destruyas a tu pueblo. Es ésta. Allí se eicuentra el vocabulario que acabo de señalar: «El emperador se volvió hacia Dios. ¿no ha quedado ahogado en una falsa concepción del derecho y de la justicia? ¿Puede decirse. 62-66). Moisés dijo entonces: «Habéis cometido un gran pecado. el hombre glorioso ¡e puso a temblar: Napoleón comprendió que ex¡)iaba . Sin embargo. se da un matiz que diferencia el castigo y la expiación: el segundo término puede implicar la actitud moral del culpable que acepta la pena. RICOEUR . parecida a la claridad de Dios cuando se venga> (vv. si es raro en el Nuevo Testamento. de cambiar algo en ella y de granjearse su favor. Pero en el terreno social lo uno y lo otro se basan en la idea de una justicia cuyos derechos tienen que ser vengados. 272. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA El término de expiación es frecuente en la Biblia y. y a veces sacrificios humanos. cuya última pieza. Esta trasposición entre el hombre y Dios de la ley del talión —el sufrimiento en cambio del pecado— ¿no es una violencia contra la trascendencia del totalmente Otro? Su elemento de verdad. la idea que la revelación judeo-cristiana estaba llamada a convertir.

Es realmente un culto rendido a Dios. la actividad ritual del hombre adquiere por su parte el valor de una plegaria vivida y actuada. al mismo tiempo que se describe como el lugar del perdón. pues la sangre es la que expía por la vida» (Lev 17. St.21). pero a la que no se atribuye ninguna eficacia mágica. Es objeto de un mandamiento que expresa la voluntad trascendente de Dios de reconciliarse con su pueblo. A partir de estos ejemplos.16). por todas sus trasgresiones y pecados» (Lev 16. ya que el Señor se compromete a perdonar siempre. este rito es por entero un don de Dios. con la condición de que su pueblo exprese su arrepentimiento respetando sus prescripciones. es ante todo una fiesta de oración. 5. Expiation st intercession: Bíblica 40 (1959) 885-901.22: Núm 7. en la que se apoyaban dos querubines que la cubrían con sus alas. De esta forma intentaba asimilar el rito de expiación a una plegaria de intercesión5. tenía que realizarse el «rito de expiación sobre el santuario por las impurezas de los hijos de Israel. Hay aquí un juego de significaciones complejas: si el sumo sacerdote hace la expiación para cubrir los pecados. onerosa ciertamente por el tiempo y por los sacrificios rituales que exige. Para Filón. como una ley perpetua. Sin embargo. «dedicándose así los israelitas a hacerse favorables a Dios implorando el perdón de los pecados tanto voluntarios como involuntarios. haciendo que pase bajo su dominio algo que fuera primitivamente propiedad del hombre. art. Toda su actitud sugiere la plegaria y la súplica. cit. La tradición judía entendió también así las cosas: la fiesta de la expiación. Ha de hacerse anualmente por todo el pueblo. Los sacrificios de expiación ocupan un amplio espacio en el Levítico. el lugar que había escogido para estar presente entre su pueblo. la sangre de las víctimas es también un don de la creación. Esto vale igualmente para la sangre de los animales inmolados que sirve para la aspersión: «Porque la sangre es la vida de la carne y yo os he dado la sangre para que hagáis sobre el altar el rito de expiación por vuestras vidas. resumiendo el pensamiento de Filón. 89). La misma palabra de «propiciatorio» traduce muy bien esta evolución semántica. donde se describe con todo detalle «el gran día de las expiaciones» (caps. De esta forma. deprecan). y esperando los beneficios divinos no en virtud de sus méritos personales. Si por parte de Dios la expiación se presenta como un don ordenado a un perdón. La importancia del propiciatorio era considerable. la de los kippurim. se había convertido ya su significación profunda: á pesar de las apariencias. 16 y 17). Este «propiciatorio»6 era una plancha de oro puesta como una cubierta sobre el arca de la alianza. empuñando las armas de su propio misterio. 895-896. santo por encima de todos los demás. Llega a significar el lugar en que se implora a Yahvéh para quesea propicio 4. En hebreo kapporet. Es Dios el que da al hombre poder hacer algo para obtener su perdón. la oración y el incienso expiatorio» (Sab 18. como señalará más tarde expresamente el libro de la Sabiduría: «Un hombre irrepochable vino como adalid. No. En este lugar. Ibid. ST. La idea es a la vez la de cubrir (el propiciatorio üene forma de cubierta) y de borrar o expiar. es Dios el que de hecho los cubre perdonándoles. orare. de la que Dios permite al hombre que se sirva para expiar simbólicamente su pecado. expiar. el lugar de la presencia de Dios se designa como lugar de expiación. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 319 del Señor: «Se interpuso entre los muertos y los vivos» (Núm 11. . por un verbo que significa la oración (rogare. sino debido a la naturaleza benévola del que prefiere el perdón al castigo»7. de la misma raíz que kippur. El lugar de la expiación es el que Dios ha escogido para hacerse presente según su iniciativa personal. el rito de expiación no es ni mucho menos una acción que intente provocar un cambio en Dios. ya que en la Vulgata había traducido el término de kipper. San Jerónimo había percibido este vínculo. Así pues. S T . Su descripción minuciosa es una serie de indicaciones precisas. ese día de ayuno se pasa todo él rezando y suplicando desde la mañana a la noche. el lugar desde donde concedía su perdón. 7. La aspersión de la sangre le permite al hombre vivir una re-consagración de todo su ser a Dios y mantener su fidelidad en la alianza. Lejos de ser una invención humana. 6. No hay ningún intercambio y la ley del talión queda radicalmente superada. LYONNET . ya que representaba el lugar donde el Señor se había comunicado con Moisés (Ex 25. el esfuerzo y la actividad del hombre ocupan allí un lugar secundario.13). «El gran día de las expiaciones» es también «el gran día de los perdones». el sacerdote encargado de cumplir el rito penetraba detrás del velo de la Tienda de la reunión y rociaba el «propiciatorio» con la sangre de un toro o de un chivo inmolado en sacrificio. encerrando así un espacio vacío que servía de trono a la majestad divina. Lyonnet ha señalado bien la asociación tan estrecha que establece la Biblia entre la expiación y la intercesión4. LYONNET . destinada a aplacar la cólera divina con su pueblo. 886. como sugieren los acordes del verbo kipper.318 JESUCRISTO. Es la voluntad divina de salvación la que confiere al rito su eficacia. Entre otras ceremonias. de una intercesión fervorosa. Una lectura superficial de esta ceremonia podría hacer pensar que se trataba solamente de un ejemplo típico de liturgia sacrificial con inmolación de víctimas.11).

para interpretar el sentido de la muerte de Jesús.C. Así pues. Por eso Dios es capaz de «arrepentirse» y de «volverse del ardor de su cólera» (Jon 3. c. La cólera divina es la otra cara de su atención creadora.33. La cólera de Yahvéh No obstante en los textos evocados se menciona la cólera de Yahvéh. como expresión del arrepentimiento y del deseo de reparación de los pecados 8 . La cólera de Dios —escribe Paul Ricoeur— «no es ya la venganza de los tabús. Después del destierro. Jer 25. 8. hace franquear un nuevo umbral a la idea de expiación. La verdad de la cólera de Dios está en que el pecado le afecta y desencadena en él una pasión vehemente. que conserva su fidelidad a mil generaciones» (Ex 34. 9. El Siervo doliente de Yahvéh El cuarto poema del Siervo de Yahvéh. De l'Áncien au Nouveau Testament. en Rencontre Chrétiens et Jui&n. ni la resurrrección del caos primigenio. . como propiciación e intercesión. es quitar el obstáculo que impedía a Dios manifestarnos directamente su amor. sino que s e convierte en el sacrificio de una vida ofrecida en un amor generoso y libre por un amigo de Dios. pero severa igualmente con el pueblo elegido.15-38). en el segundo Isaías (cap. No es ni una reacción de violencia incontrolada. Por consiguiente. Por consiguiente.5). o. P. RICOEUR.. Se pasa así de la esfera de la venganza a la del amor. 10). E. 10. ya que no es más que el otro aspecto del celo de un amor santo. Mélanges P. Es una advertencia ordenada a la conversión de Israel. El Antiguo Testamento no vacila ante las descripciones terroríficas de esta cólera divina (Is 30. mas con eterna bondad de tí me apiado» (Is 54.Loi. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 321 a los hombres.). En un rapto de cólera oculté de ti mi rostro un instante. 321. La 'kapparah' daos le Judaisme. sino la cólera de la misma santidad. algunas de c u y a s expresiones. Esta cólera. El sacrificio de expiación no es ya un sacrificio ritual. tardo para la ira y lleno de lealtad y fidelidad. 13(1969)227. esa fuerza de destrucción que lo arrastra más allá de sus cálculos y de sus decisiones.. ¿Es compatible esta realidad de la cólera divina con el sentido de la expiación que acabamos de señalar? La cólera y la venganza divina tienen que comprenderse según el movimiento de revelación que convierte esa imagen de Dios hecha por el hombre pecador. ni la necesidad de vengarse. Es la dimensión divina del mal que produce el hombre. y ante todo a sus obras más preciosas. la cólera de Yahvéh no es un simple antropomorfismo: expresa todo el calor de sus sentimientos con el hombre. 350. Por eso se celebra a Dios como «un Dios clemente y misericordioso. GuiLLET. s i n citar siempre el texto. En el judaismo contamporáneo se pone también el acento en «el poder expiatorio de la oración». pero con inmensa piedad te recojo de nuevo. sino que sobre todo se personaliza. La expiación. Ex 20.27-33. el rostro de Dios» 9 . la del amor ofendido y la santidad pisoteada. Grelot. Esta ofrenda de sí mismo constituye la intercesión suprema. que tiene que «aplacarse» mediante la expiación y la intercesión. ese peso tremendo. lleva a Dios a vengarse (Dt 3. Desclée.9) y de apartarlo de su pueblo (Os 14. en Departement des Eludes tsbliques de l'I. para eso hará falta que se convierta esa misma cólera y se transforme en el dolor del "Siervo de Yahvéh" y el abajamiento del "Hijo del hombre". es manifiesto el alcance mesiánico d e su figura y el Nuevo Testamento se inspirará mucho en ella. colectiva o personal.7-8). «Es todo el peso de la seriedad y de la atención que Dios concede a su creación. abre el camino del perdón y de la reconciliación. La vie de la Parole. arrepentidos y convertidos.. Es volver a él. antes de que se comprenda o se adivine que la cólera de Dios no es más que la tristeza de su amor. 2 «Sin gracia ni belleza para atraer la mirada. Porque esta cólera entra en conflicto con la misericordia y cede siempre ante ella. n o sólo se espiritualiza más esta idea.P. 53). Jer 46. Sea cual fuere la identidad primera de e s e Siervo. En este texto se resume admirablemente el itinerario que vamos a seguir. será preciso comprender debidamente: 53. devastadora para las naciones. que causan dificultades.320 JESUCRISTO. sin aspecto digno de complacencia. (ed. la justicia. el profeta pondrá en labios de Yahvéh estas palabras dirigidas a Jerusalén: «Sólo por un momento te había abandonado. aplacar la cólera de Dios no es ofrecerle una compensación que cambie radicalmente su actitud para con nosotros. del ayuno y de la caridad. tan anciano como los ancianos dioses. Justice • Foi . conviene citar por extenso esta profecía.» 10 . GOUREVITCH..35.6-7). Indudablemente queda todavía mucho trecho por andar. J. Pero su cólera no es su justicia: la cólera revela el pecado del hombre. París 1987.

mientras nosotros lo creíamos azotado.. que constituye también su misterio: ese Siervo inocente y justo «ha sido traspasado por nuestros pecados. 8 Con violencia e injusticia fue apresado. y la voluntad del Señor se cumplirá gracias a él. Este don de sí mismo suscita el don de la reconciliación entre Dios y su pueblo. que lleva a cabo una trasferencia misteriosa: el peso de los pecados cae sobre el Siervo. 7). el castigo. Por su conocimiento mi Siervo justificará a muchos y cargará sobre sí las iniquidades de ellos. El profeta se siente entonces desconcertado ante la paradoja de la situación. triturado por nuestras iniquidades. que incluye a todo el pueblo. trasforma un pecado en una penitencia reparadora por los demás. ya que es conducido a la muerte «con violencia e injusticia» (v. 4 Con todo. El sufrimiento del justo resulta singularmente fecundo. sino en virtud de la actitud y de la manera de sufrir del Siervo. 7 Era maltratado. La identidad de los verdugos permanece en la sombra. 12). 5 y 11).322 JESUCRISTO. Ese destino no puede ser sino la consecuencia de un castigo justo». era despreciado y desestimado. Gracias a una de esas trasferencias que sólo e l amor es capaz de realizar. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 323 3 Despreciado. él. Si tú haces de su vida un sacrificio de expiación Casham). del hombre de la calle dinamos nosotros: «Debe haber sido castigado por Dios. se humilla. se hace u n a sola cosa por la doble voluntad del Siervo que lo ofrece y de Dios que lo acoge. El profeta señala la experiencia que realizan los espectadores. 10 Yahvéh quiso destrozarlo con padecimientos. 12 Por ello le daré en herencia multitudes. se convierte en el don personal de su vida por un acto de voluntad y de amor. sino que las asume y las «lleva»: se carga él mismo con ellas y se dotla bajo su peso. como cordero llevado al matadero. los que han matado al Siervo. por la que la injusta condena a muerte de un inocente. 12).. de su causa. ¿Cómo es posible este intercambio? Se basa en la sutil alquimia espiritual. no son los testigos. Aparece así ante Dios como el portador de l o s pecados de su pueblo. nuestros dolores los que le pesaban. Pero este sacrificio es existencial: el Siervo consiente en su destino. 11 Después de las penas de su alma. El Siervo se muestra así como el mediador de una salvación. no solamente recibe en s u cuerpo el peso de nuestras iniquidades. que demuestra una grandeza de ánimo y una belleza muy por encima de todo cuanto le ocurre. sino que «se vacia de su vida h a s t a la muerte» (v. verá la luz y quedará colmado. avezado al sufrimiento. de un mártir.. Pero se afirma con claridad la injusticia de su acción. Ciertamente. conoce una contradicción absoluta. en un primer tiempo se sienten inocentes de lo que está ocurriendo. Volvemos a encontrarnos con la triangulación de los actores: los hombres pecadores. 10). como oveja ante sus esquiladores. Son por tanto nuestros pecados y nuestras iniquidades las que lo han aplastado. En el seno de esta conversión de las apariencias en una realidad salvífica es donde surge la interpretación sacrificial y expiatoria: el crimen. cae sobre él. y no se resistía ni abría su boca. 8). precio de nuestra paz.. no abre la boca. es presentado como inocente y extraño a toda violencia. y gente innumerable recibirá como botín. No sólo se humilla c o m o cordero llevado al matadero (v. ¿quién se cuida? Fue arrancado de la tierra de los vivos. no habría la boca. que llevaba los pecados de muchos e intercedía por los malhechores». el don de la justificación de las multitudes. pues se vació de su vida hasta la muerte y fue contado entre los malhechores. no en virtud de su materialidad. prolongará sus días. muy ocupados en contemplar ese espectáculo extraño. desecho de la humanidad. y a causa de sus llagas hemos sido curados. Ante este acontecimiento dramático el profeta evoca la interpretación espontánea del hombre pecador. aceptando que se le cuente entre los malhechores (v. su paz y su justicia recaen sobre muchos ( w . triturado por nuestras iniquidades» (v. que no tiene nada que ver con un sacrificio. Este personaje misterioso. El castigo que nosotros nos merecemos por nuestras iniquidades ha caído sobre él. herido de muerte por los pecados de su pueblo. El Señor ha hecho recaer sobre él la perversidad de todos nosotros. portador-víctima que se convierte en portador- . 5 Ha sido traspasado por nuestros pecados. 5). eran nuestros sufrimientos los que llevaba. Pues bien. como uno ante el cual se oculta el rostro. verá descendencia. llamado por Yahvéh «mi Siervo». herido por Dios y humillado. no habrá que olvidar por tanto esta reflexión en el momento de interpretar la fórmula aparente- mente contraria que sigue: «Yahvéh quiso destrozarlo con padecimientos» (v. 6 . hombre de dolores. Pero no se trata de eso. el Siervo justo y Yahvéh. Sus sufrimientos lo han desfigurado hasta hacer repulsivo su aspecto. integrados a un «nosotros» colectivo muy amplio.

ya que el Siervo camina hacia la muerte. RICHARD . entre voluntad absoluta y voluntad permisiva. que esboza proféticamente la muerte y la resurrección de Jesús. 12. Todo ello es la expresión de una voluntad y de una iniciativa que permiten al Siervo llegar hasta el fondo de la ofrenda de sí mismo. Expíation. El misterio de núes tro mondo.. Salamanca 1 982. Lo que le agrada a Yahvéh es la grandeza de la ofrenda del Siervo aplastado por el sufrimiento. Porque su «voluntad» se cumplirá gracias al Siervo (v.. Este es el movimiento de sentido. Lo que sigue en el texto confirma este sentido y corrige. habla de expiación. si fuera necesario. 3. Por consiguiente. Probémosle con ultrajes y tormentos. no hay nada de vindicativo en el versículo metonímico.. Es portador hasta tal punto que el término castigo. 31. 14. cuando quiere expresar la actitud interior del Siervo. de salvación. según dice. Esta voluntad es que el Siervo vea la posteridad hasta la saciedad y la prolongación de sus días. La inocencia del Siervo hace que su sacrificio sea perfectamente puro: la alusión al cordero conducido al matadero puede ser una reminiscencia del cordero pascual. Cuando el redactor de este poema ve el cumplimiento exterior del sacrificio en el sufrimiento y en la muerte. pues. discreto presentimiento de una resurrección. 12). Presume de tener el conocimiento de Dios y se tiene por hijo del Señor. ¿qué es lo que ocurre con el mismo Yahvéh? El profeta le lace intervenir seriamente: interpreta de algún modo la escena desde su punto de vista y le hace incluso hablar. sino lo exterior y lo interior de un don de sí único para la reconciliación de los pecadores. ST . Le mystére de le Rédemption. 10). Llega incluso a decir: «Yahvéh quiso destrozarlo con padecimientos» (v.en Dict. ya que el justo sustituye a los pecadores para presentar ante Dios su vida en sacrificio de reconciliación. LYONNET . A. Girard ve en esta expresión el resabio. es la justificación de las muchedumbres y su botín de gentes innumerables (vv. Cf. Este sacrificio es definido como un sacrificio de expiación. La expiación y la intercesión no son solamente dos realidades concomitantes. RICHARD. La acoge y la escucha. L. cuya vinculación con la intercesión volvemos a encontrar. Pero la intención del texto no es ésta13. Puede leerse un paralelo complementario de este texto en el libro de la Sabiduría. Porque el Siervo no se acerca al altar con unos animales o con el incienso como Aarón. veamos su dulzura y pongamos a prueba su paciencia. R. la acción propia que corresponde a Yahvéh es la de la salvación y la vida. Sería un error leer en este texto la doctrina de la sustitución penal de los tiempos modernos. MEDEBIELLE. que dará pretexto a las interpretaciones en «corto-circuito». cit. 31. c . Sigúeme. L . EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 325 solidario. art. O. Cf. pues nos fastidia. 260. Dios está de acuerdo con la ofrenda de sí que le hace su Siervo. Como el lenguaje bíblico suele atribuir a Dios mismo lo que es obra de las causas segundas. toma un valor de sufrimiento reparador. 10).o. que normalmente sólo valdría para los pecadores. el pensamiento esencialmente religioso del profeta atribuye directamente a Dios todo lo que él hace que sirva a su designio de salvación»15. El intercambio basado en la solidaridad es el que se pone más de relieve en muchas expresiones. ¿hay que ver una sustitución? Hay toda una tradición interpretativa que va en este sentido12. así como su fecundidad. ¿No atribuye el Targum al Siervo el papel de sumo sacerdote en su función de intercesor?" En la trasferencia «mística» del pecado de los hombres sobre las espaldas del Siervo y en la trasferencia del castigo. Condenémoslo a una muerte infame. lo mismo que la elección del Padre concederá a Jesús llegar hasta el fondo de su pasión salvífica. C. se vacía de su vida hasta la muerte. vale también para él. Este castigo. La coincidencia en un solo ser de tanta justicia y de tanta injusticia es un grito que se lanza a la faz de Dios. que «no logra aún desprenderse por completo de los conceptos estructurados por la trascendencia violenta».. 6). lo mismo que ocurría en la metonimia del castigo. «No le pidamos al pensamiento semita que distinga metafísicamente entre causa primera y causa segunda. GIRARD. R . Bible Suppl. 13. se complace en ella y la ve con agrado. En efecto. Por ejemplo. 11-12). una llamada a su propia justicia justificante. 891-892. expresión de su kenosis absoluta. la imagen remitida a los hombres de la efectividad y de las consecuencias del pecado.. cuando los impíos desarrollan sus planes de persecución contra el justo: «Acechemos al justo. utiliza el término de intercesión (v. 12-20). aunque reconoce a este texto una extraordinaria belleza14.324 JESUCRISTO. habrá quien vele por él» (Sab 2. Letouzey et Ané. lo que constituye el verdadero objeto de la complacencia de Yahvéh. el texto no vacila en citar a Dios como el sujeto activo de la trasferencia de los pecados aceptada libremente por su Siervo (v. Esta fórmula es má bien una metonimia atrevida. Encierra una parte de verdad. Tanto en la exégesis como en la teología. a partir del momento en que éstas quedan recogidas en su misterioso designio 11. Tanto en un caso como en otro Dios se ve satisfecho. es decir. . 15. Paris 1938.

víctima inocente y muda de los pecadores. Para otros. Beauchesne. intercesor y «reconciliador». Los redactores del Nuevo Testamento. Nos dice con claridad quiénes son los responsables del sufrimiento y de la muerte. 4-5). Dios se mostró en él propicio a los hombres. se utilizaría este término simplemente para indicar que Cristo es en sí mismo el instrumento de la expiación por su propia sangre. Los exégetas discuten sobre la naturaleza exacta de la primera referencia. que leyeron el acontecimiento pascual a la luz de la ley y los profetas. Lo mismo que el propiciatorio era rociado con la sangre de las víctimas. Sea lo que fuere de este detalle. En definitiva. dado que la efusión de sangre no es del mismo orden. El Siervo doliente es una figura. Posteriormente los impíos comprueban que Dios ha puesto realmente su complacencia en aquel justo. Pablo fue el primero en decir que Jesús es expiación o propiciación: «Dios lo exhibió como instrumento de propiciación (hilastérion. París 1936. ¿de quién dice esto el profeta? ¿de él o de otro?» (Hech 8. el Siervo doliente deja de ser una figura para convertirse en una persona concreta. nuevo propiciatorio establecido por Dios y del que era figura el primero. ¡Cómo fue contado entre los hijos de Dios y participa de la suerte de los santos!» (Sab 5. se podría traducir también «instrumento de expiación») por su propia sangre mediante la fe» (Rom 3. que tuvimos su vida por locura y su fin por deshonra. El subrayado es mío. traduce: «Dios lo destinó para que sirviera de eipiación por su sangre por medio de la fe». 34). cuando aplicaron el poema del Siervo a la hazaña de Jesús. también el cuerpo de Cristo. La T. que tiene unos frutos eternos. En cierto sentido. el hecho es cierto: Cristo realizó por su muerte sangrienta la expiaciónpropiciación de todos los pecados. es él mismo su expiación: es su oficio esencial y como su definición»16. de Jesús» (Hech 8. Se trata de una imagen muy concentrada: Cristo es a la \ez la víctima cuya sangre se ofrece. en Jesús. El Nuevo Testamento: Cristo. 16. lugar de las aspersiones en el Levítico y (según Jeremías) a la ofrenda de su vida en expiación (asham) por el Siervo doliente. admirable pero misteriosa. que fue enterrado en el sepulcro de un rico y luego resucitó de entre los muertos. O. la referencia al propiciatorio cultual es mediata. Pero esta nueva economía de la sangre pasa por la fe y este versículo sigue inmediatamente a aquel otro que ya vimos. enviada al matadero como un cordero. Estas tres categorías se completan y esbozan el paso del movimiento descendente al movimiento ascendente de la mediación. Bonsirven—. que se significaba en la liturgia de las expiaciones. Estas palabras de los impíos muestran cómo la actitud del justo puede concentrar sobre sí el odio y la violencia. pero no todo está hecho todavía. literalmente «propiciatorio». el Cristo. le aplicaron el término de expiación de manera muy precisa. hilastérion en griego). En efecto. 35). la alusión al objeto cultual del templo es totalmente directa. Epltres de saint Jean. . todo está anunciado. les perdonó. para algunos. ante la cual todo creyente puede plantear la pregunta del eunuco de la reina Candaces a Felipe: «Por favor. se reveló y se cumplió plenamente el verdadero sentido de los sacrificios de expiación. Efectivamente. en donde se afirmaba la justificación por la gracia y la redención. Pablo resalta bien la iniciativa de Dios que «exhibió» a Cristo Jesús para realizar nuestra justificación. Esta pregunta era también la de los autores del Nuevo Testamento. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 327 «Necios nosotros. El término «propiciatorio» encierra a la vez una referencia a la cubierta del arca de la alianza (kapporet en hebreo. Esta fórmula abrupta está basada sin embargo en el lenguaje bíblico. es decir. se cubrió de su propia sangre derramada. nuestra expiación A la pregunta del eunuco de la reina Candaces Felipe respondió anunciándole «la buena nueva. 17. Esta correspondencia simbólica no borra evidentemente la diferencia radical en la naturaleza del sacrificio en una y otra parte. Reproduzco la traducción de la Biblia de Jerusalén. que podemos llamar una intercesión existencia!. el lugar santo de la presencia de Dios entre su pueblo y el lugar exclusivo del perdón divino. «El Salvador no se contenta con expiar nuestros pecados. En Cristo la ley y la profecía se unen para que se manifieste y se realice a nuestros ojos la expiación-intercesión definitiva.326 JESUCRISTO. con obtener su perdón —escribe P. 25)17. BONSIRVEN. Cristo es expiación porque es mediador. que se complace en identificar a Cristo con las grandes categorías de la salvación. con la profecía del Siervo doliente está dicho todo sobre la naturaleza y el valor salvífico de la expiación. Habría entonces una sobreimpvesión metafórica de dos imágenes. según una doble referencia a la liturgia del Levítico y a los poemas del Siervo doliente. todo viene de Dios. P. B.

1-28) y del Siervo doliente. debe establecerse una solidaridad de existencia y de destino entre el sacerdote y los pecadores. 17). a fin de expiar los pecados del pueblo y obtener su perdón. sino en que él nos ha amado a nosotros y ha enviado a su Hijo como víctima de propiciación (o expiación. En este contexto es donde interviene la evocación de Cristo. sumo sacerdote que entra una vez para siempre en el santuario con su propia sangre (cf. Cristo es considerado aquí en el ejercicio eterno de su propiciación. La carta a los Hebreos. es decir. Cristo. 1-7). por la reminiscencia del cordero pascual (Ex 12. mientras que la referencia al sacrificio histórico de Cristo es más precisa. para ser misericordioso y sumo sacerdote fiel en lo que toca a Dios. 1 Pe 1. Allí se encuentra lo que acabo de esbozar. 11-12)18. ofrecido en una actitud d e obediencia y de amor: 18. 10). mientras que la intercesión se hace sacrificio de la vida. para hacer eficaz esta ofrenda. El autor de la epístola no hace referencia a la profecía del Siervo doliente. 22). Esta misma identidad se expresaba de forma objetiva en las expresiones paulinas y j o ánicas: la ofrenda sacrificial de Jesús lo constituye como propiciatorio o propiciación eterna. sino cubierto con su propia sangre que nos obtiene una redención eterna. según su designio de perdón y de reconciliación. La inmolación redentora de Jesús ha hecho de él el sumo sacerdote capaz de expiar los pecados de su pueblo: «Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos. . que apela constantemente al lenguaje sacrificial. a aquel que será la expiación-propiciación definitivamente eficaz. La imagen que subyace a la lectura sacrificial. Cf. No se introduce ninguna distancia entre el acto y la intención. La comparación entre el culto antiguo y el culto nuevo da lugar a una larga descripción del Santo de los Santos y del propiciatorio (Heb 9. es un justo que expía por los pecadores.897-901. nuestro defensor o «nuestro abogado ante el Padre». ya que su sacrificio sangriento lo constituyó para siempre. 1). 288. llega hasta el santuario increado de Dios. Pero. Texto citado supra. La definición del sacerdote que da la epístola pone también un vínculo estrecho entre el sacerdocio y la ofrenda de «dones y sacrificios por los pecados» (Heb 5. 1). El propiciatorio estaba al otro lado de la cortina. Así. e t c . ha enviado a aquel que intercedería por nosotros con todo su ser en sacrificio de propiciación. . La iniciativa absoluta del amor de Dios se subraya más todavía. El carácter sacerdotal caracteriza a la misión expiadora de Cristo. lo mismo que el sumo sacerdote entraba en el santuario para rociar el propiciatorio con la sangre de las víctimas. y no sólo por los nuestros. pasando por la muerte de este mundo al Padre. 29) evoca igualmente la muerte expiatoria de Jesús. ya establecido por los textos del Antiguo Testamento y materializado por la casi sinonimia de la expiación y de la propiciación que traducen un solo término hebreo o griego. ST. 19. da a este tema toda su amplitud. 19-20). término que se traduce generalmente por «víctima de expiación (o de propiciación) por nuestros pecados. sino por los del mundo entero» (1 Jn 2. ya que es el «justo» por excelencia (1 Jn 2. no ya como «propiciatorio».LYONNET .cií. ahora está al otro lado de la resurrección. sino como «propiciación» o «expiación» (hilasmos). el signo y la garantía del perdón de los pecados y de la reconciliación de los hombres con Dios. art. En ambos casos el gesto de expiación es fruto de un compromiso personal.328 JESUCRISTO. 6. como el lugar personal de la mediación escuchada. Al final de la carta se recoge esta misma idea: «En esto consiste su amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios. Es el Padre el que nos da en Jesús. El Siervo era sin pecado: no tenía necesidad de expiar por él mismo.. hilasmos) por nuestros pecados» (1 Jn 4. hecha por la epístola. El vínculo entre expiación e intercesión. se establece también por la epístola como el más estrecho posible". en su gloria de resucitado. Porque Dios nos es eternamente «propicio». Heb 9. La designación de Jesús por Juan Bautista: «He ahí el Cordero de Dios. La evocación de los pecados del mundo entero recuerda el clima universalista de la profecía del Siervo doliente. no ya como portador de la sangre de cabritos y de toros. del acontecimiento pascual de Jesús es evidentemente la del sumo sacerdote que realiza el rito solemne de la fiesta de las expiaciones. que quita el pecado del mundo» (Jn 1. Este texto encierra las mismas referencias que el de Pablo. Puede incluso decirse que en Jesús las dos nociones se cruzan entre sí: la expiación es la oración espiritual plenamente escuchada en virtud de la autenticidad visible que adquiere. pero con el matiz de que se pone el acento en Cristo sacerdote que ofrece el sacrificio. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 329 La primera carta de Juan utiliza en dos ocasiones una expresión parecida: Cristo fue establecido. Pero no se puede dejar de observar que el a fortiori de su comparación se basa en cierto número de rasgos que estaban ya presentes en la profecía. La imagen del cordero inmolado sigue siendo un símbolo de Cristo hasta en su gloria (Ap 5. a fin de expiar (hilaskesthai) los pecados del pueblo» (Heb 2. hace de su propia vida una expiación vaciándose de su vida hasta la muerte (identidad del sacerdote y de la víctima).

3). Porque Cristo. como si Dios mismo viera en su Hijo a la persona responsable del pecado del mundo y al maldito que había de recibir los golpes rigurosos de su justicia vindicativa. En él la oración se hace carne. La sangre. Con tal evidentemente de que no se trate de u n suicidio. Rédcmption sacríScielle. 24). habiendo sido proclamado por Dios sumo sacerdote a semejanza de Melquisedec» (Heb 5. santificado y reconciliado para una alianza definitiva. su victoria sobre la muerte nos ha abierto el camino de acceso a la vida misma de Dios: Cristo nos ha justificado. 3. el justo». A través del velo desgarrado de su carne (cf. la sangre es dada por el Señor a su pueblo. 10). Heb 10. 128. TOBAC . 21 y Gálatas 3. Solidario d e un mundo humano infectado por el pecado. comparando la sangre de Jesús con la de Abel que gritaba desde la tierra hasta el Señor (Gen 4. aprendió por lo que sufrió la obediencia. Le probléme de la justifícation dans saint Paul. El lenguaje humano del amor no puede prescindir de nada de cuanto sea humano. Cristo. la sangre libremente derramada y dada por aquel que «soportó tal contradicción por parte de los pecadores» (Heb 12.330 JESUCRISTO. habiendo ofrecido ruegos y súplicas al que podia salvarlo de la muerte. y recuerda que no hay perdón sin derramamiento de sangre (Heb 9. 21. 20. la súplica dolorosa. ofrecido odiosamente a una divinidad vengadora. está lejos de ser considerado como la más alta La carta a los Hebreos desarrolla sin embargo toda una «retórica de la sangre». "Ya diagnosticada porE. cuyo destino mortal quedó marcado por el pecado. «mediador de una alianza nueva». «Tenemos a uno que abogue ante el Padre»: a Jesucristo. de A. De todo este conjunto de datos pertenecientes a la condición humana hizo Cristo la materia de su sacrificio. y 1. realizada una vez por todas por Jesús en los días de su carne mortal fue escuchada hasta tal punto que fundamenta la intercesión eterna del resucitado «que está siempre vivo para interceder en su favor» (Heb 7. 3) se convierte realmente en el lenguaje del amor más fuerte que la muerte. textecitado por L. 136 y 143. Además. supu. habiendo sido hecho perfecto. Ya hemos visto el cambio de sentido realizado en el Levítico sobre la sangre derramada: signo de la vida que pertenece al dominio soberano de Dios. o. puede convertirse en la expresión del don de la vida devuelto a Dios por el hombre en el amor. 2. 102-103. 2 Corintios 5. para que éste pueda expresar visiblemente su culto. sino de una ofrenda obediente de sí mismo que toma cuerpo en la totalidad del ser humano. he de repetir firmemente que Cristo no fue hecho ni pecador ni maldito a título personal. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 331 «En los días de su carne. No existe ninguna semejanza entre «el que no había conocido pecado» y el pecado. 20). Trad. Cf. 22). 1). con un grito poderoso y con lágrimas. c . El sacrificio de Cristo sigue siendo un sacrificio sangriento cuyo sentido debe comprenderse debidamente. 7-10)20. c . sacerdote nuevo según el Nuevo Testamento. En este sentido primero y muy real le hemos dado nosotros nuestro pecado. 22. 25). Pero esta significación es trascendida a su vez por la que ya se vislumbraba en la profecía del Siervo doliente. decía también la primera carta de Juan (2. Jesús acepta sí las consecuencias extremas d e la solidaridad que su encarnación le hizo asumir con nosotros. se hizo para todos los que le obedecen causa de salvación eterna. A esta necesidad se añadió la ignominia de una muerte sangrienta impuesta por mano de los pecadores. En el sacrificio de Jesús la oración. No se trata tampoco de un sacrificio huma- no. 136. VANHOYE. Tomando un cuerpo de hombre. que han hecho correr tanta tinta en los tiempos modernos y alimentado una concepción en cortocircuito del sacrificio y de la expiación. Ya he indicado el sentido de estos versículos a propósito del admirable intercambio a que da lugar la mediación de Cristo21. . o. ya que tomó «una carne semejante a la del pecado» (Rom 8. Sin volver ahora sobre la metonimia que hace afirmar la causa o la acción por el efecto 22 . Sacerdotes antiguos. en el sentido ritual d e la palabra. En su carne maltratada Cristo es la imagen viva del resultado del pecado de los hombres que desencadenaron su furor contra él. SABOURIN. Louvain 1908. tenía que encontrarse inevitablemente con el fracaso de la muerte. aunque fuera hijo. la súplica y la ofrenda doliente de su obediencia no forman más que una sola cosa. si quería hacer de su vida un amor que llegara hasta el fin. símbolo de la vida dada por Dios al hombre. 13 Este gran movimiento de la tradición bíblica que convierte la expiación en «intercesión existencial» nos muestra cómo hay que comprender los dos versículos tan duros. habiendo ofrecido y habiendo sido escuchado por su profundo respeto. Porque puede parecer extraño que el sacrificio pleno de la Nueva Alianza se haya realizado según una figura que. presenta «la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel» (Heb 12. en la historia de las religiones.

563. convierte este mal y este sufrimiento viviéndolos como una auténtica y fecunda penitencia. En el siglo II. sino que predijo lo que habíais de hacer vosotros y los a vosotros semejantes. Cuando hablaban de la muerte de Cristo. Ignacio escribe así a a los Efesios: «Soy vuestra víctima expiatoria y me ofrezco en sacrificio por vuestra Iglesia»26. Pero esta perspectiva principal no difuminaba en su espíritu la importancia del misterio pascual. son ellas las que él ha asumido. Madrid 1954. Pero no es maldito frente a Pablo ni frente a Dios. Sin tomar parte activa en nuestro pecado. O. rey y ungido»2 . Cristo «hecho pecado» habría sido hecho «sacrificio por el pecado». DDBBellarmin.13). Madrid 1985. él está enfermo de nuestras enfermedades. C. 25. La Cabeza sufre el mal de todo el cuerpo e inicia a ese cuerpo en la extirpación del pecado que es la penitencia. JUSTINO. Deva así los pecados del mundo. BAC. «Jesucristo ante Poncio Pilato rindió tan solemne testimonio [martyrésantos]» (1 Tim 6. . tanto los griegos como los latinos. Lo importante es ver con qué espíritu comprenden esta expiación. a fin de comunicarnos la bendición de Abrahán (3. Pablo razona a la manera de los judíos: Jesús es maldito frente a la ley. No es incompatible con la exégesis antigua más clásica. se inspiraban en el dossier bíblico que acabo de evocar y recogían espontáneamente su lenguaje. para quitarlos. Al ser crucificado. supone un intercambio salvífico en su Hijo de nuestro pecado y de su justicia. 24. Semejante interpretación coincide con toda una línea de pensamiento que va desde los padres hasta la edad media24. me contentaré con algunos ejemplos. En efecto.332 JESUCRISTO. 8. atribuida en definitiva a Dios. En lo esencial ocurre lo mismo con Gal 3. como un médico que cae víctima de la epidemia contra la que está luchando con el riesgo y el peligro de perder su vida. Guillet23. según una frase certera de J.13. Fijémonos aquí solamente en el testimonio patrístico y en la línea de la expiación reparadora. coincide ampliamente con el del sacrificio en los padres. que en su Diálogo con Trifón desarrolla una rica teología de la cru2: hace en cierto modo «el relato de la cruz». que le da al término de pecado un sentido sacrificial. J. Paris-Montréal. pero discutible en el plano exegético. En conjunto. Jesús Christ pénitcnt. más bien fortifica nuestra esperanza que pende de Cristo crucificado. IGNACIO D E ANTICXJUIA. La expiación de Cristo en los padres de la Iglesia Ya sabemos la importancia que tema para los padres la divinización del hombre. Toda esta acción. GUILLET.en Jésus-Christ dans notre monde. La expiación realizada por Jesús es finalmente la del mártir. considerada según la perspectiva descendente. en una perspectiva teológica y espiritual al mismo tiempo. E L TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN El tema de la expiación resulta más difícil de aislar en la tradición de la Iglesia que en la Escritura. in. En los tiempos modernos vuelve a aflorar bajo capa de la noción de reparación. En el seno de esta solidaridad. Volvamos a Justino. Los cristianos perseguidos que profesaban su fe con peligro de sus vidas ante los funcionarios del imperio romano se referían a esta actitud de Jesús. Porque «se hizo por nosotros penitente». afirman que la muerte de Jesús tiene un valor expiatorio universa] por los pecados de los hombres. Ad Ephes. por ignorar que Jesús existe antes de todo y es el "sacerdote eterno" de Dios. hecha de oración y de entrega de sí mismo: ésa es su expiación. La muerte de Jesús tiene la fecundidad del martirio: denuncia el mal y el pecado en el mismo momento en que intercede por los verdugos y les abre el camino de la conversión. pues no es que Dios maldiga a este crucificado. 135-136. En la Edad Media se confundirá más bien con la idea de satisfación que san Anselmo pondrá en la órbita soteriológica. SABOURIN. Recogían por su cuenta la concepción del judaismo tardío sobre la muerte expiadora del mártir. la del que muere por obra de los otros haciendo de su vida dada un testimonio de su propia misión y del designio salvífico del Padre. ya que ha sido colgado de la cruz. 65-77. Justino lo entendía precisamente así: «La verdad es que lo que se dice en la ley: "maldito todo el que está colgado de un madero". El siglo XIX hablará a la vez de «expiación vicaria» y de «satisfacción vicaria» tema que pertenece de hecho a la categoría de sustitución. es decir. L. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 333 sufrió pasivamente su contagio. Diálogo con Trifón 96. 23. 26. en donde se expresa con un vocabulario muy concreto.14). 472. un versículo que juega con la palabra maldición.1: Padres apostólicos. Cf.1: Padres apologistas griegos. se hizo solidario de la maldición que pesaba sobre nosotros. BAC. Como también aquí el dossier es inmenso.

el justo.. compadeciéndose de nuestra debilidad. y asocia el tema de la intercesión con el de la destrucción del pecado por la sangre de Cristo: «En efecto. VI.haciéndola desaparecer para que no encuentre huella alguna de los pecados borrados y "la clavó en la cruz". ORÍGENES. 2: o. creado a su imagen. Porque si bien es cierto que fue su Padre mismo quien hizo que sufriera todo lo que sufrió por amor del género humano. sintiendo piedad de nuestra raza. del que saco algunas expresiones. empezando por la profecía del Siervo doliente. ¿por qué vosotros habláis. puesto que "es el Salvador de todos los hombres. Verbi7. que por la oblación de su cuerpo hizo a Dios propicio con los hombres. Sólo el Verbo de Dios «era capaz de recrear todas las cosas. He aquí cómo comenta Orígenes el texto de Pablo sobre Cristo hecho propiciatorio (Rom 3. "si alguno peca. Comm. 115. 1970.. Por consiguiente. según el movimiento ascendente en el que se convierte en nuestro «embajador» ante el Padre: «Por eso el Verbo de Dios incorporal. que quita el pecado del mundo». Como lo hace J. incorruptible e inmaterial viene a nuestro mundo. no podía justificar a unos injustos. Los pecadores asesinos no son absolutamente el brazo secular de la venganza divina.. ve en ella el discernimiento de los dos mundos. JUSTINO. 8: PG 14. los exhibió públicamente. Porque Dios es justo y. Essai d'ótude historiqx. 30. 32. "una vez despojados los principados y las potestades.13. La visión de ¡a Croix dans Voeuvrc de sainl Justin 'philosoplw et martyi": Recherches Augustiniennes 19 (1984) 94-103. O. Si hay una sustitución por parte de Cristo. Lecoffre.. Paris 1905. 29... antiguo y nuevo: su universalidad le hace percibir una misteriosa correspondencia entre la cruz histórica y la cruz cósmica. de quien se dignó padecer todo eso por el designio del Padre?. .. sino también por los del mundo entero" (Jn 2. de sufrir por todos los hombres y de ser en nombre de todos un digno embajador ante el Padre»32 El autor describe entonces todo el movimiento de la salvación. principalmente de los creyentes" (1 Tim 4.. por eso quiso la intervención de un propiciador.. no sólo por los nuestros. 31. 471. y así manifestó su justicia. C.334 JESUCRISTO.1-2). c. 285: SC 157.. ORÍGENES. se trata de un servicio de solidaridad salvadora. no aceptando que la muerte reinara sobre nosotros. Comm. hasta su acción de restauración y divinización y finalmente su sacrificio doloroso.. RIVIERE. se trata de la maldición que pertenece a la tradición del pecado y a sus consecuencias.5: SC 199. Denuncia las interpretaciones erróneas que ven en Cristo a un maldito de Dios y confiesa con toda la fuerza de su fe el sentido cristiano de la expiación libre.25-26): «El apóstol añade algo más sublime diciendo: "Dios lo ha establecido propiciatorio por su sangre mediante la fe". in Johan. si fue voluntad del Padre del universo que su Cristo cargara por amor al género humano con las maldiciones de todos. pero seducido por el diablo. incorporándolos a su cortejo triunfal" (Col 2..14-15) en la cruz»31 El gran exégeta alejandrino se sitúa en línea recta con las afirmaciones paulinas y joánicas. un cuerpo 27. sabiendo que le había de resucitar después de crucificado y muerto. Le dogme de la rédemption. 1973. Cf. que él pone en relación con Gal 3.29: «He ahí el Cordero de Dios. III. entre la salvación y la creación27. Atanasio muestra que no convenía que Dios dejase perecer definitivamente al hombre. voluntaria y salvífica de Jesús. Y. 345-347. tomó para sí un cuerpo. in Rom. 95. En su Tratado sobre la encamación del Verbo. ya que "borró" con su sangre "el acta escrita contra nosotros" . es un error colocar a Justino entre los defensores de la «expiación penal»29. FÉDOU. 946a-c. Se advertirá en su texto una valoración justa del triángulo de los actores de la pasión: «Ahora bien. condescendiendo con nuestra corrupción. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados. para que por la fe en él fueran justificados los que no podían serlo por sus obras»30. De incarn. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 335 que sitúa en la encrucijada de las profecías y entre las dos parusías de Cristo. vosotros no obrasteis por cumplir un designio de Dios. Reflexiona a continuación sobre el simbolismo del propiciatorio y lo relaciona con la epístola a los Hebreos. lo mismo que al matar a los profetas no hicisteis una obra de piedad»28. ATANASIO DE ALEJANDRÍA. es decir. Cuando comenta el versículo de Jn 1. La maldición no viene de Dios: el Padre y el Hijo están de acuerdo en cumplir el mismo designio. M. 28. Al ver cómo se perdía la especie racional. desde la iniciativa de Dios y la bajada del Verbo entre nosotros. es decir. en cuanto justo. 289. Orígenes recoge un gran número de textos bíblicos que evocan el sacrificio de Cristo. En su exposición concede amplio espacio a la profecía del Siervo doliente. como de un maldito.10). tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo.

35. Se ofrece al Padre. ya que «ofrece su cuerpo a la muerte». Vive en su carne el carácter doloroso que el pecado ha conferido al don de sí. Ibid. es decir. Aubicr.supra. No ha de engañarnos la proximidad del tema de la deuda con el del sacrificio. 34. como de cordero sin tacha y sin mancilla" (1 Pe 1. alejó inmediatamente a la muerte de todos los otros cuerpos semejantes. 18-19). 346. queda definitivamente abolida. En este sentido el Verbo se sacrifica a sí mismo. es un acto de la •«filantropía» divina. a. ibid. 38. t. sin proyectar sobre él concepciones más tardías. Cí.. 142-151. Christus Víctor. Cirilo de Alejandría concede un lugar importante al tema de Cristo sumo sacerdote que ofrece al Padre el sacrificio sin mancha por la salvación de todos. sino que aceptó la que le reservaban los hombres. 1941. de los hombres y de la muerte.. Cf. Atanasio distingue perfectamente en el sacrificio doloroso de Cristo lo que es obra del pecado. pagando así su deuda con ella. buscó la ocasión de cumplir el sacrificio. para destruirla por completo cuando se enfrentó con ella» 35 . es el Señor en persona. La ley de la muerte y la ofrenda al Padre no deben identificarse entre sí. el Hijo incorruptible de Dios los revistió a todos gracias a la incorruptibilidad según la promesa de la resurrección»3 .. como desaparece la paja en el fuego. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 337 que no es diferente del nuestro. tan buen conocedor de la ley. Riviére lee en ellos la doctrina anselmiana de la satisfacción36. Lo presentó al Padre en un gesto de pura filantropía. En su controversia con Nestorio se muestra preocupado sobre todo de mostrar que el Verbo en persona es el sujeto del misterio de la cruz y realiza su sacrificio en su humanidad. RIVIERE.. 36. En efecto. . Th .. 104-105. Los vivificaría por medio de su muerte. Por eso Atanasio opina que no convenía que Cristo muriese de debilidad o de enfermedad. Pablo dará fe de este último punto cuando. Y unió a todos los hombres por medio de un cuerpo semejante al de ellos. 37. a la vez como sacerdote y como víctima: «No hay que concebir otro Hijo más que a él. Esa muerte nos libra a todos de la muerte: nos devuelve la incorruptibilidad y la vida. sino que «tenía que morir por todos». c.. sino por parte de los otros»34. "hemos sido rescatados de la conducta necia heredada de nuestros padres.por la gracia de la resurrección haría desaparecer a la muerte lejos de ellos.1: o. Rcdcmption. c . Ya hemos visto que para él todo se basa en la identidad única del mediador38. col. pagaba justamente nuestra deuda con su muerte. sino con una sangre preciosa... consecuencia del pecado. c.. Tiene incluso esta frase atrevida: «Puesto que tenía que sobrevenir la muerte. 68-72. 8. Ibid. el que nos ha salvado. Pero este sacrificio está también imbuido del movimiento ascendente según el cual Cristo presenta su cuerpo al Padre «con un gesto de pura filantropía». según la tentación del «corto-circuito». quedaría abrogada la ley que afectaba a la corrupción de los hombres.21. Como un sacrificio y una víctima pura de toda mancha ofreciendo a la muerte el cuerpo que había tomado para él. no por sí mismo. la divinización. vino a enfrentarse en combate singular con la muerte que pesa sobre los hombres y que ellos engendran sin cesar. Siendo el Verbo de Dios. que ofrecía su propio templo y su instrumento corporal en rescate por todos. escribe: "Sed imitadores de Dios como hijos queridos y vivid en el amor. puesto que todos morían en él. es decir.. no con algo caduco. superior a nosotros. Los textos de Atanasio han sido objeto de dos interpretaciones opuestas y excesivas tanto por parte de Riviére como de Aulen. G.. e¡ que dio su propia sangre en rescate por la vida de todos. 289-297.21. para liberar al hombre de la muerte.336 JESUCRISTO. 3. que se pagan a la muerte. . o.. J.. 33.enDict. Aulen no ve allí más que la expresión de la acción ininterrumpida que va de Dios al hombre37. En este hermoso texto Atanasio habla sucesivamente de la muerte según la perspectiva descendente y según la perspectiva ascendente. oro o plata. ID. Con este mismo espíritu Atanasio habla de deuda y de rescate.Cath. Así. La notion chrctienne de rédemption. como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma" (Ef 5. puesto que todos están sometidos a la corrupción de la muerte. Efectivamente. 345. «No abandonó el cuerpo por medio de una muerte que fuera natural —ya que como Vida no tema por qué morir—. La muerte de Cristo es la consecuencia querida de la encarnación. y lo que es obra de Dios. La ley de la muerte. del amor tan intenso que Dios tiene a los hombres. . Le dogme de ¡a rédenipüon. Cristo no paga ninguna deuda a Dios. 2). París 1949.6: o. Letouzey et Anc. sino que acepta y hasta quiere que el don de sí mismo a los hombres y al Padre lo lleve al enfrentamiento liberador y victorioso con la muerte. aceptando entregar su cuerpo a la muerte. La interpretación que aquí presentamos intenta respetar la articulación de los diferentes aspectos del texto. según la perspectiva tan común en los padres de la Iglesia. 13/2. AULEN. Lo entregó a la muerte por todos los hombres. o. 1937. Se hace así nuestro embajador.

ID. El alma amante cristiana se 44. esto es. 41. vida penitencial por excelencia. AGUSTÍN . 21 se inscribe en la dinámica del admirable intercambio: si Cristo fue hecho pecado y se convirtió en maldición. 945a. Cf. /i>KÍ. dentro del marco de una devoción muy tierna a la humanidad de Jesús. Rcparation en Dlct.720b: o. Su comentario de Gal 3. como en la argumentación que sigue. SC 97. ya que ninguna dinámica de reparación por los demás puede hacer olvidar a nadie que también él es pecador. la información tan rica que da T.. con que nos volveremos a encontrar a propósito de la satisfacción. mientras duermen sus discípulos. En otro lugar Cirilo parafrasea así 2 Cor 5. con la idea de la encarnación se da todo lo que hemos visto que se le infligió. de Spirít. porque él soportó la cruz. 21): PG 74. 761a-c.719d-720a: o. 46. la 2 Cor (5. col. Los excesos de ciertas teologías de la expiación en los tiempos modernos han quedado ya suficientemente subrayados en el «sombrío florilegio» del comienzo de este libro.475. desde que Cristo se hizo por nosotros "suave aroma". ni se habría hecho maldición sufriendo por nosotros en la cruz. la utilizaremos aquí. Citadopor E. crituras. Cirilo se mantiene lo más cerca posible de las afirmaciones bíblicas. ya que por una parte quería acabar con el pecado y por otra deseaba hacer vivir a la carne42. mostrando en él la naturaleza humana en posesión de una perfecta inocencia. Cf. al que le hizo nacer de la Virgen santa»41. Es demasiado abusivo incluirlo en la lista de defensores de la sustitución penal. murió él solo por todos»45.. si no se hubiera encarnado y hecho hombre. 47. 7. La motivación primera de la reparación es la ingratitud y el olvido de los hombres siempre pecadores ante el amor de Dios que llegó a entregar a su propio Hijo por nosotros en la muerte ignominiosa de la cruz44.323. 42. pero es verdad que este aspecto no está nunca ausente. En la Iglesia la expresión litúrgica del reproche de Dios a los hombres pecadores se encuentra en los improperios antiquísismos del viernes santo45. al hambre y al cansancio. GLOTIN . nosotros hemos obtenido por él y en él libre acceso ante Dios Padre que está en los cielos» . c.321. o. 40.. La escena bíblica que expresa mejor esta falta de respuesta de los hombres al amor de Cristo es la de la agonía. Expiación y reparación de amor La tradición eclesial ha visto desarrollarse continuamente a través de los siglos una vena espiritual muy distinta a partir de la idea de expiación. sujetándose por nosotros a un nacimiento humano como el nuestro. c. para que sea preciso volver a ellos.. cuando Jesús reza solo a su Padre en medio de una angustia mortal. Pero fue la Edad Media la que desarrolló por primera vez una mística reparadora. Beauchesne. c. Pero hemos de comprender bien que no fue hecho pecado en el mismo sentido con que se hizo carne. para que nos hiciera justos a los que hemos recibido la fe en él. La antigua vida monástica. el término de redamatio se encuentra en las Confesiones IV. Pero establece una diferencia entre el sacrificio de suave aroma que éste ofreció al Padre y que tiene que convertirse en la norma de nuestra existencia. dado que en virtud de la economía él se sometió al anonadamiento voluntario. no habría sido contado nunca entre los malhechores —y de hecho decimos que se hizo pecado—. 178. c. Christus unus. sin fijarse en la vergüenza. 8.. por ejemplo. 43. 13 y de 2 Cor 5. Comm. 369-413. 459.. 21: «(El Padre) quiso que el que nunca había pecado sufriera lo que tienen que sufrir los más grandes pecadores. 14. es debido a la kénosis voluntaria de su encarnación y para hacernos justos: «Así pues. 45.. el que valía por todos. en el art. y la necesidad de la sangre derramada. Cf. sino afligirnos y rezar por el mundo entero»47. En este texto. del precio pagado y hasta del rescate. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 339 Pues bien. CIRILO DE ALEJANDRÍA . ya que desde entonces tenemos acceso en él a Dios.. que él pone de algún modo en forma lógica para salvar la verdad de la encarnación y de la salvación. Ibid. 7.. El carácter propio de este movimiento espiritual es entregarse a la «reparación de amor» (en latín redamatio). No se trata en primer lugar de la reparación por los pecados cometidos personalmente.t 13.338 JESUCRISTO. es decir. Igualmente. Sabe que hemos sido rescatados con un alto precio. si no se hubiera hecho carne. Pasa con Cirilo como con Atanasio: el contexto de ideas y de representaciones a partir del cual hay que comprenderlo es el de las Es39. lbid. estaba también impregnada de esta preocupación por la redamatio: «No debemos ocuparnos solamente de nosotros mismos —dice por ejemplo Teodoro Studita—.. puesto que califica al Verbo de digno «rescate por la vida de todos»40. supra. in I Joh. ya que se trata de la sangre de Cristo. Ya Agustín había sentido la exigencia que impulsa a los cristianos a devolver amor por amor al que nos ha amado primero y hasta el fin46. . 378.766s: o. GLOTIN . París 1987. 1964. 13 y 9.

Los excesos de la Revolución francesa y sus secuelas. Un tema muy grave. largas adoraciones reparadoras (por ejemplo. cuyo nombre hace referencia a la mística de reparación. lo mismo que la caridad. Muchas de las escuelas de espiritualidad del siglo XVIII apelan a esta misma mística. Según esta perspectiva. pide más bien «consolar» con una reparación amorosa. hay un doble peligro: o no ver en él más que un mal definitivamente opaco. Le Coevi du Sauveur. las Cuarenta horas. un tema insoslayable. Estamos aquí en presencia de una expresión auténticamente cristiana y «convertida» de la expiación. en donde el amor y la intercesión ocupan el primer lugar. UN BALANCE: EL SUFRIMIENTO Y LA EXPIACIÓN EN NUESTRO TIEMPO La paradoja cristiana del sufrimiento La expiación. Se unió al culto eucarístico que propone. religiosa de la Visitación de Paray-le-Monial. la pérdida de influencia de la Iglesia en la sociedad movieron en el siglo XIX a los cristianos a multiplicar las formas de piedad expiatoria y reparadora. dentro del espíritu de la Contrarreforma. en particular con la instauración de la fiesta litúrgica del Sagrado Corazón. La contemplación de los misterios de la pasión alimentó esta actitud. y que el amaneramiento de su lenguaje y de sus imágenes hayan contribuido a su deterioro. Salvator . El que ama de verdad desea estar cerca del que sufre y sufrir con él. Quelques théses pour une théologie de la devotion au SacréCoeur. . de la coronación de espinas y de Cristo en la cruz tenían una gran importancia) y de su madre (con la imagen de la Dolorosa). El siglo XIX vio igualmente la fundación de numerosas congregaciones religiosas. en el sentido de un amor sediento de amor. En efecto. Más adelante veremos cómo la actitud dominante de la conciencia contemporánea es bastante diferente: el hombre que hoy sufre tiene necesidad de aplacarse y de consolarse con la contemplación del sufrimiento de Cristo. Pero adquiere en estos momentos un tinte dolorista y su pesimismo hostil ante la revolución de la sociedad moderna le confiere una dimensión política que le costará trabajo superar.340 JESUCRISTO. cuyo mensaje dio origen a la extensión litúrgica del culto al Sagrado Corazón en la Iglesia. tomó el relevo santa Margarita María de Alacoque. STIERLI. puede ser considerada (en el mundo del pecado y de la cruz) como la "forma" de todas las virtudes» 48 . el amor reparador integra en sí todos los actos de la vida cristiana. K. o bien sacralizarlo y caer a propósito del mismo 48. San Juan Eudes representó en ella un papel importante. En el siglo XVII se ve nacer la devoción al sagrado Corazón propiamente dicha. ya que se choca en él con la ambivalencia del sufrimiento. quiere hacerlo ahora el cristiano. 180. a fin de reparar la ingratitud de los hombres. El amor al crucificado se traducía por una parte en la oración y la adoración y por otra en las penitencias y maceraciones. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 341 sentía movida a asociarse a los sufrimientos de Jesús (las imágenes de la flagelación. contemplativas o activas. IV. que resume toda la espiritualidad reparadora en el símbolo del Corazón amoroso y traspasado de Jesús. Como se ve. Algunos grandes místicos (Matilde de Magdeburgo y Gertrudis de Helfta en el siglo XIII) se vieron favorecidos entonces con visiones del Corazón de Jesús. RAHNER. herido por la ingratitud y el olvido de los hombres. nos enfrenta una vez más con el carácter oneroso y doloroso de nuestra salvación. esta espiritualidad es una especie de contrapeso a los excesos de la teología que se dejaba seducir en la misma época por los aspectos más ambiguos de una expiación «desconvertida». orante y sufriente. aun convertida en intercesión y en reparación amorosa. sobre el que deberíamos dar la palabra a los que tienen más experiencia de ello. los progresos del ateísmo. Este mensaje pedía devolver amor por amor al Corazón de Jesús. K. La devoción al Sagrado Corazón se difundió ampliamente en la Iglesia universal. Solamente cabe lamentar que a veces se hayan colado ciertas ambigüedades doloristas en la práctica del sufrimiento voluntario y en la interpretación de su sentido. El tema de la reparación se extendió más a partir del siglo XVI. Los dominicos y los franciscanos predicaron sobre el «Tengo sed» de Jesús en la cruz. Mulhouse 1956. Porque el sufrimiento de Cristo da sentido al sufrimiento cristiano y por tanto fundamenta toda una teología y una espiritualidad. un tema especialmente delicado. Rahner llega incluso a decir: «La reparación. para reparar ciertas negaciones. No predica ya el aplacamiento de la cólera y de la justicia divina dispuesta a la venganza. Las llagas de san Francisco de Asís representan un don de la gracia que corresponde al deseo de ser conformado por amor a la pasión de Cristo. dado el lugar que ocupa en la vida de todos. el corazón del Hombre-Dios. en J. particularmente en santa Teresa de Jesús. que quieren expiar y reparar los pecados cometidos durante el Carnaval). Lo que no supieron hacer los discípulos en la hora de la agonía.

Pero ellas a su vez eliminan demasiado pronto el problema de la relación del sufrimiento con el pecado y lo consideran simplemente como algo «que forma parte del universo material en devenir que Dios quiso y quiere sin cesar» (p. Corre más 52. el sufrimiento es un escándalo opaco. París 1977. por si solo. Cath 1247 (1957) col. a pesar de que nunca disminuye su lucha cada vez más extensa y cada vez más victoriosa contra las causas del sufrimiento»?31. las guerras. las torturas. ni mucho menos lo desea por una especie de masoquismo morboso. las depresiones. ni se resigna ante él. en sí mismo no tiene ningún valor positivo.31-46) que exalta la solicitud ante todo sufrimiento. El hombre se ve enfrentado con los innumerables sufrimientos que le vienen de su relación con la naturaleza: el sufrimiento físico y moral. las persecuciones. Cuando se presenta a la experiencia de un ser humano. las pruebas y desdichas. Lo ataca con la fuerza del amor y lo convierte en «combustible» de la caridad . es esencialmente ambibalente. 53. el pasar de la una a la otra pide una conversión.-ST BRETÓN . Antes de ser misterio. Pero una respuesta semejante. con las injusticias y la violencia. Sea de ello lo que fuere. antes de apelar a la luz de la salvación. hay algo que se ha roto entre él y la naturaleza. con el subdesarrollo cultural. Nadie puede predecir que vaya a ser asumido por una libertad capaz de convertirlo. El sentido cristiano del sufrimiento humano: Ecclesia2162 (1984) 200-215. una relación exagerada que se establece entre el sufrimiento y el pecado y las diversas sacralizaciones del sufrimiento. s. reacciona vigorosamente contra la sacralización del sufrimiento y de la muerte en el cristianismo. 214). .. SCHELER. es decir. físico o moral. VARONE. sino que lo acoge en lo que tiene de irremediable. 1. Scuil. Cf. ¿Pero qué idea de Dios encierra esta perspectiva y por qué ese vínculo indestructible entre la desgracia y la felicidad. M. aparte de parecer muy misteriosa. 11-35.d. Cf. Así. París 1984.. por muy irrepresentable que sea.342 JESUCRISTO. se explican como una reacción unilateral contra la tendencia dolorista. aunque combatiéndolo. Pío XII . la parábola del buen samaritano (Le 10. el sufrimiento que viene de los hombres. «una de las fuerzas más poderosas de sufrimiento en el hombre>>. sino que puede tener también efectos perversos. Le sens de la soufrance. 50. Ibid. que nuestra relación con el mundo no es ya la que Dios había puesto en el origen dentro del orden de una creación en la que todo era bueno. 49. 25.. dice Max Scheler50. la angustia de la muerte. según la cual. JUAN PABLO II.. Esta es la actitud de Jesús. 325-340. El sufrimiento es un mal. la escena del juicio (Mt 25. Es preciso mantener este primer «momento». cuando curaba a los enfermos y devolvía a sus padres a sus hijos muertos. los campos de concentración o de exterminio.J. sería desesperante si no fuera la otra cara de un anuncio de salvación. Vers une théologie de la Croix. Esta es la enseñanza más común del evangelio con su regla de oro: el mandamiento del amor al prójimo. Clamart 1979. el sufrimiento tiene que ser combatido con todos los medios al alcance del hombre. El sufrimiento tiene dos caras. las violencias sufridas. Se puede sin embargo aceptar. Lo mismo ocurre con los sufrimientos ligados a una penuria extrema.. Algunos se empeñarían en no ver en el sufrimiento más que la otra cara de un mundo en crecimiento o el rostro inevitablemente sombrío de nuestra finitud. Si esto es así. capaz de provocar la rebeldía. de los más pequeños. como punto de partida. la Iglesia ha luchado siempre contra el sufrimiento de los enfermos. En este mismo espíritu. entre el sufrimiento y el amor? Parece ser que es imposible escaparse de la afirmación bíblica.. Problemas religiosos y morales de la analgesia: Doc. sino que es más bien puramente humillante y degradante» (p. Intentemos mantener juntos estos diferentes puntos de vista. por la in- tervención pecadora de la libertad original del hombre. ¿Por qué es preciso que «la civilización cree cada vez más sufrimientos y penas cada vez más profundas.. ¿Y por qué también esa suma incomprensible de sufrimientos en los que no tiene parte alguna la responsabilidad humana? ¿Por qué afecta ciegamente el sufrimiento a inocentes y culpables? Era la antigua pregunta de Job. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 343 en el corto-circuito tantas veces señalado en esta obra. Ce Dieu censé aimer ¡a soufrance. 29-37). la primera parte de la tesis 9: «El sufrimiento no es portador de valor en sí. que rechazaba las explicaciones demasiado fáciles del sufrimiento como castigo de los pecados personales. para darle así un valor salvífico49. El sufrimiento en cuanto sufrimiento es y sigue siendo un mal. 212-224. Hoy aprueba el progreso de la medicina que puede subrayar tanto los sufrimientos ligados al nacimiento como los de la muerte53. todo esfuerzo por querer explicarlo no conseguirá jamás acabar con los innumerables sufrimientos de los «por qué». Cerf. 27. La actitud cristiana frente a él es paradójica: no lo niega en plan de superioridad como el estoicismo pagano. Y no solamente el sufrimiento es un mal. de uno mismo o de los demás. POHIER Quandje dis Dieu. Es un escándalo. 215). e intenta darle un sentido positivo a la luz de la cruz de Cristo. Este primer dato no debe olvidarse jamás. la cuestión vuelve a plantearse: ¿por qué permite Dios ese peso inconmensurable de sufrimientos que pesa sobre la humanidad? Ante semejante situación siempre se busca a un «culpable»: la tradición intentaba sobre todo salvar la inocencia de Dios. las nueve tesis sobre el sufrimiento de F. 51. París. la actitud contemporánea tiende a disculpar al hombre52. Aubier. 183.

H. M. su horror y su belleza. En efecto. Por tanto. L'Acticm (1893). Uis von Balthasar en donde este tema es particularmente denso. París 1959. agria. Por consiguiente. el sufrimiento no puede producir en nosotros efectos felices sin nuestro concurso activo: «Es una prueba. A nosotros es a quienes corresponde en definitiva dar o no sentido al sufrimiento que se nos impone. Muy atinadamente también el cardenal de Lubac nos recuerda que «cuando uno sufre de veras. Seuil. Rompiendo el equilibrio de la vida indiferente. JUAN PABLO II. París 1975. . Se empeñó en hacerse solidario de todo sufrimiento humano. la supresión del dolor procura un relajamiento orgánico y psíquico.U. DE LUBAC. del orden de belleza que es propio de Dios. del sin-sentido y del escándalo del sufrimiento: «Habiendo sido probado en sufrimiento. 59. o. VARILLÜN. Paradoxes suivi de Nouvcaux Paradoxes. J. 56. facilita la oración y hace posible un don de sí más generoso»54. F. 381. Con un sentido lleno de humanidad. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 345 bien el peligro de destilar un veneno morboso. el titulo latino de la carta apostólica es «Salvifici dolcris». en la algofilia. SCHELER. 2. puede afianzarse y hacerse más viva si se atenúan sus sufrimientos. podemos "soportarlo". De nosotros depende cambiar en misterio el escándalo del sufrimiento. /WJ.. Salamanca 1975. Si el amor condujo a Jesús al corazón del sufrimiento humano. "tolerarlo".n. 54. endurece a los que no ablanda ni mejora. es decir. A través del sufrimiento su amor llega hasta el fondo de sí mismo. Sigúeme. Es un acontecimiento: el encuentro de Dios mismo. su manera de sufrir convirtió a su vez el sufrimiento en amor y en alimento del amor. ya que éstos agravan el estado de debilidad y de agotamiento físico.338. Es un acto de libertad divina que mantiene juntas las dos caras del sufrimiento. Lo que acabamos de decir muestra que no hay en ello nada automático. la cruz de Cristo es la única respuesta definitiva al sufrimiento. Cf. Blondel. Jesús ama sufriendo y sufre amando. puede ayudar a los que se ven probados» (Heb 2. M. La cruz no es un discurso ni una teoría. y esa bondad que se abre a la tristeza fecunda y a los gérmenes que aportan las grandes aguas de la prueba»57.3-4. El Dios crucificado. Porque es verdad que el que ha sabido atravesar el sufrimiento no es ya el mismo. 138. con el sufrimiento. Del arco tendido entre el amor y la kénosis surge la revelación de su gloria. París 1950. que forman parte integrante del mismo sufrimiento: «Podemos "abandonarnos" a un sufrimiento o resistirle. del Verbo hecho carne. La souBrance de Dieu. del sufrimiento que brota del odio y de la violencia. le hizo asumir libremente nuestra condición doliente. en un acto de don de sí mismo que es una «palabra existencial». ya que la manera de sufrir de Jesús es ya una trasfiguración y una victoria. Centurión.F. ponen trabas al impulso del alma y minan las fuerzas morales en vez de sostenerlas. En Jesús el sufrimiento ha pasado a ser una cuestión de Dios59. nos pone en la disyuntiva de tener que optar entre ese sentimiento personal que nos lleva a replegarnos en nosotros mismos ex- cluyendo violentamente toda intrusión. dándole un valor educativo y hasta salvífico58. ni mucho menos como un medio de salvación o de progreso espiritual. inocente o consecuencia del pecado. BLONDEL. siempre sufre mal»55. y quiso compartir la experiencia de la desgracia y de la obscuridad. en muchos moribundos. o simplemente sufrirlo.344 JESUCRISTO. 18). 27: p.. 55. El sufrimiento es una pregunta planteada a nuestra libertad. no puede considerarse a priori como un medio de humanización. Su horror. Como decía juiciosamente M. Por otra parte. Su amor filial al Padre y fraternal a los hombres lo condujo a la kénosis de la encarnación y de la cruz. podemos incluso gozarnos en él. ni mucho menos una justificación o una apología. Ante el sufrimiento nuestra libertad se ve obligada a tomar posiciones. son innumerables las maneras de sufrir. 212. desde la sensibilidad física elemental hasta la actitud humana y espiritual. MOLIMANN. y lo hará para bien o para mal. El combate de 57. o. c. no se puede provocarlo deliberadamente en los demás. porque se trata del sufrimiento del justo y del inocente. el más escandaloso de todos. que desfigura y humilla y que suscita la queja eterna de los hombres: ¿por qué? ¿por qué? Pero también su belleza. 58. ya que obliga a que se manifiesten las disposiciones secretas de la voluntad. vivió y superó. Hay además en nosotros toda una jerarquía de reacciones. con infinitos matices. Ésta es su respuesta. Pío XII hablaba así del sufrimiento de los moribundos: «El crecimiento del amor de Dios y del abandono a su voluntad no procede de los mismos sufrimientos que uno acepta. la obra de H. esta intención. Vive así el sufrimiento según los dos movimientos de su mediación. c. Pero no es su sufrimiento en cuanto tal el que nos salva: es el amor con que lo aceptó.. P. Cf. sino de la intención voluntaria sostenida por la gracia. Al contrario. Deteriora. Por su pasión y su cruz Jesús convirtió el sufrimiento. Pero ¿quién dará a nuestra libertad la fuerza de esta conversión? 3. Estos términos significan que se trata siempre de unos modos cambiantes del sentir o de un querer injertado en ese sentir»56. de engendrar la rebeldía y de deprimir la libertad.

La tradición espiritual le hará eco. Paris 1949. por ejemplo. sino que es la comunidad del amor de donde surge la comunidad de la cruz»62. como acabamos de decir. M. Cf. 34). ese amor que tiene como signo la paz y hasta el gozo.346 JESUCRISTO. hace del deseo de estar con Cristo el de participar en sus sufrimientos: «Ahora me alegro por los padecimientos que sufro por vosotros. Pablo revive lo que vivió Cristo. Legons sur le Clirisl. EL ÚNICO MEDIADOR LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 347 Jesús con la muerte es también un combate con el sufrimiento: Cristo fue educado por él. niegúese a sí mismo. seguir a Cristo en la pena para seguirle también en la gloria61. Lo único que cuenta en definitiva es el amor. Los evangelios ponen en labios de Jesús una invitación a seguirle hasta en el sufrimiento: «Si alguno quiere venir en pos de mí. 10). sin quejas ni recriminaciones. a sus ejercitantes. En Jesucristo el sufrimiento no es ni deseo malsano ni proeza triunfante. 63. a una muerte semejante a la de Cristo. «aun siendo Hijo. Pero en este mundo nadie puede seguir de verdad a Jesús sin participar de sus sufrimientos. esta entrada en el amor de Cristo y la participación amorosa en sus sufrimientos son dones de la gracia que nos permiten cambiar el sentido de todo lo que es obra de nuestra condición humana. .Y. procede de la exhortación. 60. El asceta mortifica sus miembros antaño pecadores y procura mantener el equilibrio siempre amenazado de su ser total. Por una metonimia de la que hemos de tener conciencia. que afectaba a una penitencia vivida como un record deportivo. Ejercicios espirítvales. fue para suprimirlo y a través de él pasar al mundo de la resurrección. es perdón para los verdugos. 61. anula su perversidad para sacar de él un bien. o. Max Scheler ha diagnosticado muy bien esta relación del amor a Cristo con el sufrimiento: «La exhortación a sufrir en la comunidad de la cruz. a través de una vida de sufrimientos y de debilidades. El sufrimiento de Dios. o. ese amor que hace discernir las cosas sin engaños. El sufrimiento le venía del pecado de los otros. que es la Iglesia» (Col 1. ya que. para guardar la primacía de la libertad espiritual sobre los impulsos inferiores. 141. pero en nosotros realiza la «purificación de nuestro amor»63. DE VIONTCHEUIL. tantas veces evocada a propósito de la pasión de Jesús. tome su cruz y sígame» (Me 8. a nosotros nos afecta también por causa de nuestro propio pecado. Pablo. 4. Ante el «acumularse incomparable de 62. es una acogida humilde y obediente. a amar con Cristo y en Cristo. más central. n. Pero hay que repetir además que el grado o la cantidad de sufrimientos o de privaciones no tiene importancia. La alquimia misteriosa que trueca el mal en bien. si se les lee en corto-circuito60. El sufrimiento no tema nada que purificar en él.DE MONTCHEUIL. 95. 66. con Cristo y en Cristo. cuanto a la «compasión» con que Dios viene hacia el hombre para asumir en sí todo el peso de su sufrimiento. El sufrimiento de Jesús ni justifica ni sacraliza el sufrimiento. La lucha contra el pecado pasa también por el sufrimiento. Esta metonimia pertenece al mensaje cristiano y ha atravesado la tradición. Los ascetas del pasado conocían la tentación del orgullo espiritual. Sin embargo. 24). después de la cruz. Él era inocente y nosotros somos pecadores. hay algo que nos separa del sufrimiento de Cristo. y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo. designa en adelante el amor que sufre. IGNACIO DE LOYOLA. ni hace de él un bien. sino hacia el «seguimiento de Jesús». Esta llamada no se dirige hacia el sufrimiento. El cristiano es invitado a sufrir con Cristo. Ese es el pathos de la cruz inaugurado por Pablo. San Ignacio propone. con lo que padeció experimentó la obediencia» (Heb 5. 135-147. c . 8). intercesión y propiciación. único consuelo para el suírimiento del hombre En el sufrimiento de Jesús nuestra época no atiende tanto a su aspecto reparador y expiatorio que va del hombre a Dios. Epi. Por eso en esta materia se impone la mayor discreción. Es aquí donde ocupa un lugar la ascesis y ciertas mortificaciones y hasta maceraciones que nos atestigua la tradición espiritual. en favor de su Cuerpo. el amor manifestado por el Cristo doliente y el amor que quiere estar con el Cristo doliente. que deseaba comulgar en los sufrimientos de Cristo y hacerse semejante a él en la muerte (Flp 2.c. Por tanto no es en la comunidad de la cruz donde se arraiga la comunidad del amor. Por eso. el término mismo de sufrimiento ha cambiado de sentido en el lenguaje cristiano. Como es lógico. Los textos espléndidos a que ha dado lugar pueden resultar insostenibles. vale también para el sufrimiento. Y. los ascetas de los tiempos modernos sufren más bien la tentación del masoquismo. Si lo tomó sobre sí. SCHELER. es oración desde lo más profundo del abandono. el cumplimiento de su ministerio y la justicia de su existencia provocan la contradicción y lo conducen. En efecto.

JUAN PABLO II. 68. supra. cuando se plantea concretamente ante el mal y el sufrimiento. la expiación. 66.. LEITES. MOLTMANN. resulta que en nuestro siglo no hay nada que llame tanto nuestra atención sobre Dios como sus derrotas en el mundo. El que Dios haya sido ofendido en el mundo. W. 26.. no se trata de las relaciones de Dios con nosotros (o sea. Es intercesión y desarraigo doloroso de toda la parte de pecado que hay en mí. Ibld 72. ya hemos podido apreciar la sensibilidad del hombre que sufre bajo la pluma de W. Es voluntad de reparación. 207. expulsado y muerto por el gas. la alegría infinita. la expiación no está al servicio de una justicia conmutativa o vindicativa. En todo el proceso de expiación. la elección indestructible y la vida divina» 68 . 65. Paris 1965. N. 139. 71. no exige ninguna compensación del peso del pecado por un peso de sufrimiento. EL ÚNICO MEDIADOR sufrimientos» 64 que caracteriza a nuestro tiempo. t. Va en provecho del hombre y para honor del hombre.LA EXPIACIÓN DOLOROSA Y LA PROPICIACIÓN 349 348 JESUCRISTO. sobre este fondo que ningún pecador puede olvidar. C. Lo que tienen en común los cristianos es la "participación en el sufrimiento de Dios en Jesucristo"»71. Detrás de mí oí a un detenido preguntando en voz baja: ¿Dónde está Dios? Unos instantes después todavía seguía preguntando: ¿dónde está Dios? ¿dónde está Dios? Entonces se me ocurrió esta idea: Está ahí. porque Dios ha sufrido como él. pero nosotros tenemos necesidad de reparar si tenemos por él un amor auténtico. Y el autor comenta: «lo que más me ayuda en el sufrimiento es el pensar que hay u n Dios que sufre como yo. que afecta a la cuestión misma de Dios.. El hombre se ve consolado en su sufrimiento. n. El hecho de que un Dios sufra como yo da dignidad a mi propio sufrimiento» 70 . Cf.. Cf. o. D. Al final de este largo recorrido por la expiación. 348-349. O. Sigúeme.. LEITES. alcanzada por la división del sufrimiento: la salvación llega «sólo estando en Dios mismo toda perdición. o sin proporción alguna con el pecado. la muerte absoluta. de la identificación de Dios con el sufrimiento y la muerte del hombre. Kasper 65 Esta percepción del sufrimiento. los enfermos y encarcelados. con los desnudos. sino para el hombre.31-46). sólo tiene respuesta a nivel cristológico y estaurológiCO» «Si para el siglo XX el sufrimiento fue "la roca del ateísmo". la expiación puede finalmente y sobre todo convertirse 66 . Intenta responderle y corresponderle. Citado por N. en su sentido «convertido». II. No es ni mucho menos un paso previo para el perdón de Dios. EDER. . Leites recoge esta anécdota: «Un antiguo detenido de Auschwitz contaba: "En una ocasión colgaron a dos hombres y a un muchacho. Es la actuación concreta y existencial de la conversión. 64. está orientada hacia Dios y ordenada a la reconciliación. Leites ha analizado bien esta percepción. la condena y el hundirse en la nada. Resistencia y sumisión. Salamanca 1965. 8: p. en donde Jesús se identifica con los que pasan hambre y sed. sino de nuestras relaciones con Dios» 72 . Este contraste llamativo expresa la conversión de todo el peso del sufrimiento humano en la dicha sin fin. Y la cruz misma es revelación de la Trinidad. o.. 192 67. También hemos encontrado esta sensibilidad en J. a fin de que el perdón sea efectivamente posible para mí aquí y ahora. Ceif. c. con los que son extranjeros. El Dios de Jesucristo. de su amor siempre inmutable). supra. tExpiation». citado por P. Por eso la pregunta que plantea a Dios no puede obtener respuesta más que en la cruz. Nos remite a la escena del juicio final (Mt 25. Salamancsa 1983. es la consecuencia del mal que me han hecho mis propios pecados. art. No es un castigo querido arbitrariamente por Dios. hemos de repetir sobre ella lo que Jreneo decía del sacrificio: Dios no lo necesita. Pero. Por tanto. colgado de esa horca"»69. En esta percepción de las cosas hay un acento auténticamente cristiano y un dato que pertenece al misterio de nuestra salvación. ajusticiado. 69. Moltmann a propósito de la justicia y de la justificación 67 . 152-153.. La cuestión de Dios. Le mcurtre de Jesús moyen de salud. Encyclopédie de la foi. En él el sufrimiento humano aparece ante todo como inocente. KASPER. Sigúeme.. NEUENZEIT. O. P. al contrario. La expiación: una necesidad del hombre «Dios no tiene necesidad de nuestra expiación. está basada en su voluntad de perdón. 271-272. es una llamada a la solidaridad divina con la miseria humana: «La cuestión de Dios es para el doliente la cuestión de la compasión de Dios —en el sentido literal de la palabra—. citado por N. Sin embargo. BOMHOEFFER. C. la maldición infinita. el abandono por su parte. es necesaria: no para Dios. J. con tal de que no hagamos de ello una exclusiva. ésa es la roca de la fe cristiana. sólo entonces representa este Dios la salvación eterna. Con su lucidez de testigo. c. 151-152 70.

Pero lo mismo que la categoría de expiación pudo verse afectada por la idea de una justicia vindicativa. Pero esta palabra está en la Escritura. Su influencia fue decisiva en la Edad Media y en los tiempos modernos. para poder distinguir su doctrina propia de las interpretaciones posteriores. Fue san Anselmo de Cantorbery el que colocó la satisfación en el centro de la doctrina de la salvación.350 JESUCRISTO. Cada uno recibe la posibilidad de interceder y de orar. Nos hace también capaces de asociarnos. En nuestro mundo cultural está aún lejos de haberse roto el engranaje de su desconversión. Por consiguiente. propiciación y expiación penitencial el pecado de los otros abatido sobre él. I. Su valor propio radica en que expresa que no puede haber reconciliación entre Dios y el hombre sin que este último intente reparar. ya que es obra del Inocente. En torno a él se organizó una teología de la redención y de la salvación que poma el acento en la mediación ascendente de Cristo. La expiación nos dice que la reconciliación pide de nosotros un esfuerzo. Este capítulo ha intentado ofrecer una contribución a esta tarea. el contenido que encierra comunica con ellas. resulta insoslayable para todo cristiano que desee leer la palabra de Dios y vivir de ella. en la medida que le sea posible. el mal que ha cometido. pero también de poner todo su sufrimiento al servicio del amor y de conferirle una fecundidad reparadora. La expiación personal de Jesús es paradójica. a pesar de que conserva un carácter específico que le viene de su origen jurídico. le dedicaremos especialmente a él este capítulo. Este término proviene de la tradición eclesial y conoció una gran fortuna en el occidente latino a partir de la Edad Media. esa conversión. que es esencial. pero también contribuye al honor y al bien del hombre. Así pues. es decir. Dicho esto. EL TESTIMONIO DE LA TRADICIÓN La entrada fe la satisfacción en la teología El término de satisfación viene del derecho romano. que convierte en intercesión. EL ÚNICO MEDIADOR en participación de la expiación amorosa de Cristo para la salvación del mundo. a la «intercesión existencia!» de Cristo por nuestra salvación. La enseñanza de este recorrido histórico y doctrinal nos permitirá trazar una especie de balance. Guarda relación con las ideas de sacrificio y de expiación. Lo primero que hay que señalar es que no expresa el pago total de una deuda o la . siempre tendremos que enfrentarnos a propósito de la expiación con un problema de vocabulario. un trabajo doloroso ejercido con nosotros mismos gracias a Cristo. En Jesús el hombre se vuelve hacia el Padre: Jesús da a todo ser humano la posibilidad de realizar ese cambio. La exégesis. aunque se retuvo de él una argumentación simplificada en la que volvía a introducirse sutilmente la idea de compensación. la catequesis y la predicación tienen todavía mucho que decir para devolverle su sentido cristiano. también la de satisfacción puede contagiarse con la idea de una justicia conmutativa. Cede sin duda alguna en honor de Dios. a través de todo lo que vivimos. En ella se cristaliza todo un mensaje de la revelación. Por esta razón ha dado lugar a las des-conversiones ya mencionadas. La satisfacción es una exigencia de verdad para la conversión del hombre. 12 La satisfacción Con la categoría de satisfacción tocamos ya un vocabulario que no pertenece a la Escritura. la teología.

una superación del mismo. 17?. tampoco hay ningún teólogo de la tradición que sea hoy un signo tan grande de contradicción. «Afligiendo la carne y el espíritu. esta oración de la liturgia mozárabe: «Te ofrecemos. distinguiendo bien entre lo que le toca en propiedad y su interpretación más o menos degradada en la escolástica. ID. 364. EpisL 72. 20) y «Sin causa me odian» (Sal 69. en la que coincide la 1. 17-23. París 1912. 3. lee igualmente la satisfacción dentro del carácter oneroso de la salvación. sin exponer lo mejor posible lo que él dijo y quiso decir. Padre soberano. por no decir elementos nocivos. Bouyera H.95. citado por por J. TERTULIANO. como después de él. en el que acusadores y defensores se cruzan sus argumentos 6 . VII. b . Se puede hablar de un proceso intentado contra san Anselmo.. 1036 s. Ambrosio indica: «Algunos piensan que estos dos salmos se dijeron de la persona de Cristo que satisfacía al Padre por nuestros pecados» 3 . esta (hostia inmaculada) por tu santa Iglesia. que necesariamente tenía que pagar a aquel a quien estábamos vendidos por nuestros pecados». la idea de satisfacción se aplicará corrientemente a la disciplina durante la cual la Iglesia le pide al pecador arrepentido que manifieste a lo largo del tiempo su conversión mediante una conducta penitencial rigurosa.352 JESUCRISTO. Te las tienes que ver con alguien que acepta una satisfacción y hasta la desea» 2 . que es uno de los testigos de la doctrina del rescate del demonio4.8: PL 16. L 4. volviendo el término de satisfacción a su uso penitencial. 1952. 2. 53: P 14. 5. para la purificación de las almas. Tertuliano utiliza esta palabra de pasada y sin insistir en ella. col. En su diálogo con Bosón. AMBROSIO . tanto antes del bautismo. trad. cd. En el derecho romano la satisfación tenía lugar con el pago de una deuda: el acreedor quedaba en paz con el deudor que había hecho lo que había podido. Satís-facere quiere decir hacer bastante. 1924. Biilleün de Litt. U. ecclés. Galonnicr. Tertuliano. 13. Introd. CORBIN. von Bal- . que opone particularmente L. No es mi intención pronunciar el juicio de absolución o de condena contra san Anselmo. Ambrosio. Importa ante todo situar la argumentación de Anselmo en el conjunto de las preocupaciones del autor. el interlocutor que presenta a Anselmo las objeciones hechas contra el dato cristiano de la encarnación redentora —objeciones que vienen por una parte de algunos cristianos que creen sin comprender. pero todavía puedes reconciliarte con él. alguna que otra vez. Férotin. et notes par M. XX 1: SC 35. satisfacernos por el pecado y al mismo tiempo nos fortalecemos de antemano contra las tentaciones» 1 . IV.5). pero sigue siendo raro y se pierde a continuación. por los pecados de los otros.RIVIERE. hi Ps.1245c-1246a: «El precio de nuestra liberación era la sangre del Señor Jesús. inserto a su vez en la cultura de su tiempo. Pourquoi un Dieu-homnie. para la curación de todos los enfermos. que introdujo en la soteriología ciertas ambigüedades. porque «satisface». abogado y jurista de formación. Corbin et A. Relacionando dos versículos de los salmos: «Muchos son los que sin causa me odian» (Sal 38. . 14: Se 316. que habrá «hecho ya bastante». Cuando esta donducta haya sido considerada «suficiente» para expresar un desarraigo real del pecado. «Lo has ofendido. y de otra de infieles que no creen ni comprenden—. para la satisfacción del mundo pecador. En las liturgias antiguas se utiliza el término de satisfacción a propósito de la intercesión de los santos e incluso. fue el primero que aplicó el término de satisfacción a la conducta penitencial del pecador. como penitente. que representó un papel muy impórtate en la creación de una lengua teológica cristiana en occidente. De bapt. a propósito del mismo sacrificio eucarístico. XXXVII enarraüo. Cristo sufre por unos pecados que no son los suyos. un cambio afectivo de vida y el deseo de reparar en lo posible el mal cometido. Hay que esperar a san Ambrosio para que se utilice el término de satisfacción a propósito de Cristo en la cruz. 6. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 353 compensación rigurosa del mal cometido. A continuación. Aulen. para el reposo o la indulgencia en favor de los fieles difuntos*5. la Iglesia reconciliará al pecador. 55. De Poenit. Cerf. Lettre sur l'Incarnation du Verbe. Líber mozarabicus sacra mentor um. Sur les premieres applications du terme «saásfactio» a l'oeuvre du Christ. 1984. después de las críticas de V. por ejemplo. en ANSELME DE C ANTORBERY. que había hecho bastante. Cf: H. San Anselmo: el horizonte del «Cur Deus homo?» Si ningún libro ha ejercido tanta influencia en la doctrina de la redención en occidente como el cur Deus homo? ¿Por qué un Dios hombre? de san Anselmo. Este paso del contexto penitencial al contexto eucarístico en estos documentos antiguos es muy interesante. Así. Anselmo intenta enfrentarse con una cuestión nueva que surge de la racionalidad humana.. intr. París 1988.

de la ira de Dios. BAC. que el q u e es t o d o p o d e r o s o h a g a u n a c o s a con tanto trabajo» (I. 23) d e la p r e d i c a c i ó n del M e s í a s crucificado. 8) 9 . En tiempos de A n s e l m o . Si los j u d í o s lo persiguieron h a s t a la m u e r t e . totalmente orden a d a a la restauración del m i s m o . 8) 8 . 9) 1 3 . Porque. 761-763. Por c o n s i g u i e n t e . del infierno y del poder del demonio. que por ella incurrió en la m u e r te» (I. la r a z ó n .. ANSELMO.. aunqve no descase su tormento» (I. 10)14. e s u n presupuesto q u e subyace a t o d a la reflexión de Anselmo. I. pues. ibid. 10. Sin e m b a r g o . 8. el P a d r e q u i e r e e s t a muerte en cuanto q u e es salvífica. ¿no parece esta e c o n o m í a o d i o s a e indigna de D i o s . 9. el Hijo no fue ni m u c h o m e n o s c o n d e n a d o p o r u n P a d r e q u e deseara la venganza.. 6) 7 . si no podía de otro modo. trad... Ibid. Si. Este capítulo tiene incluso cierto sabor a Ireneo. especialmente la última. en la q u e perseveró c o n tanta constancia. condenase a un inocente?.. quizás entonces hubiera sido necesario que demostrase su amor de ese modo. con razón se afirma que quiso que el Hijo sufriese la muerte tan piadosa y tan útilmente. ¿qué motivo hay para que haga y sufra cuanto decís para mostrar su amor?» (1. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 355 p r o b l e m á t i c a de los u n o s y de los otros. 3).. 13. 14. R e c o g e el famoso «es preciso» de la Escritura. J. Madrid 1952. es de allí de d o n d e parte san A n s e l m o . fue « s e n c i l l a m e n t e p o r q u e o b s e r v a b a de u n m o d o rectísimo l a verdad y la justicia en su vida y en sus palabras» (I. Ibid. Ibid. Lo que v a en contra de la r a z ó n es q u e «el Altísimo baje a tantas humillaciones. Pero este discurso tradicional p r o v o c a inmediatamente la pregunta y la objeción. en el c o m bate victorioso de Cristo sobre el d e m o n i o . a partir del cual el doctor del siglo II expresaba la c o h e r e n c i a interna d e l a e c o n o m í a de la salvación.. pero no quiso. 7. ¿por qué escogió Dios un medio tan difícil. Los dos buscan la restaur a c i ó n d e la n a t u r a l e z a h u m a n a . ¿dónde está su omnipotencia? Y si pudo.7í5. Así pues. es evidente que negáis su sabiduría. Jñ. La o b jeción se h a c e a ú n m á s incisiva cuando pregunta por qué el P a d r e infligió u n trato semejante al q u e designa como su Hijo a m a d o : «¿Qué justicia puede ser la que consiste en entregar a la muerte por los pecadores al hombre más justo de todos? ¿Qué hombre habría que no fuese juzgado digno de condenación si...713.161. Ibid. Ibid. sino que él m i s m o buscó la m u e r t e p a r a salvar a los h o m b r e s » (I. «Parece muy extraño que Dios se deleite o necesite de la sangre de un inocente. 11. pero como no es asi. de suerte que no quiera o pueda perdonar al culpable más que con esta muerte» (I. 8 ) " . Es interesante observar c ó m o el c o m i e n z o de su libro recoge la exposición clásica d e r i v a d a de los padres y centrada en la redención. por librar a un malhechor. libre es el hombre de pecados. . Si esto es verdad. ¿En n o m b r e de qué razones se p u e d e justificar o afirmar c o m o necesaria la e c o n o m í a de la salvac i ó n q u e condujo al Hijo de D i o s al suplicio de l a cruz? E n efecto. 12. si no quiso salvar al género humano más que de la manera que decís. P e r o P a b l o v e í a allí la revelación paradójica del poder y de la sabiduría d e Dios.. siendo así que estaba a su alcance u n medio más fácil? La voluntad o m n i p o t e n t e de Dios bastaba para la salvación del h o m b r e y el perdón de sus p e c a d o s : «La ira de Dios no es otra cosa más que la voluntad de castigar.354 JESUCRISTO. Porque si (Dios) no pudo salvar a los pecadores más que condenando a un justo. incluso la de los creyentes. Porque no se ha de juzgar hombre discreto aquel que sin motivo hiciese con gran trabajo lo que podía hacer fácilmente. «(Dios) no le forzó a la muerte contra su voluntad ni p e r m i t i ó que fuese muerto. P o r t a n t o . Resulta interesante recoger en la pluma de A n s e l m o unas objeciones tan « m o d e r n a s » . Alameda. pero a pesar de su carácter d o l o r o so: «Como al Padre le agradó la voluntad del Hijo y no le prohibió el querer o cumplir lo que quería. habiendo podido hacerlo con su sola voluntad. 9) 1 2 . ¿cómo defenderemos su sabiduría y su justicia?» (I. combate que le permite al h o m b r e vencer a su vez al que lo había vencido (cap. Por lo cual. Su respuesta no t i e n e n a d a de a m b i g ü e d a d y respeta perfectamente la triangulación de los actores del misterio de la cruz. sino por la obediencia de guardar la justicia.711. tanto del Padre c o m o del Hijo? Las objeciones hacen resurgir lo que Pablo llamaba «el escándalo p a r a los j u d í o s y la locura para los p a g a n o s » (1 Cor 1. la mediación descendente de Cristo. no quiere castigar los pecados de los hombres. Ibid. Jesús sufrió la muerte. L a objeción se repite bajo diversas formas. Este tipo d e respuesta sitúa c o m o punto de partida la liberalidad del a m o r de D i o s para con el h o m b r e y «la altura de su misericordia». «no por la obediencia de tener q u e a b a n d o n a r la v i d a . 755-757. insiste e intenta c o m p r e n d e r más. Obras completasl. 10) . Es que la repetición de las afirmaciones de la tradición anterior sobre este t e m a se p r e s e n t a c o m o u n a respuesta insuficiente.

Pero no habían formalizado la necesidad de la exigencia reparadora que plantea el perdón respecto al hombre. 1. 743. El perdón de Dios no puede bastar para la salvación de los hombres. lo cual lo relaciona con la noción 15. Pero Anselmo insertó igualmente en su problemática una reflexión capital para su argumentación futura. Ibid. Las autoridades políticas ejercen esta venganza en su nombre. Así pues. ¡bid. Esta grandeza aleja de Dios t o d o tipo de inconveniencia 20 . Anselmo está en las antípodas de todo voluntarismo divino: hay cierta forma de misericordia que no le conviene a Dios. El análisis se basa en una trasferencia analógica entre el orden de la justicia en el mundo y el orden de la justicia divina. o bien será puesto bajo su voluntad que castiga. es que había algo que la hacía necesaria tanto por parte de Dios como por parte del hombre. Dios recobrará así su honor de grado o por fuerza.)l. puesto que acarrearía una injusticia. mayor que su justicia. Ibid. o bien. si la iniciativa de amor de Dios en su Hijo pasó por esta extraña y escandalosa muerte de Cristo en la cruz. Y mientras no devuelve lo que ha quitado. La vuelta al orden exige por tanto que Dios reciba satisfacción del pecador. si quiere ser digno de este nombre. violado y robado. que exige la supresión del desorden causado por el pecado. Anselmo concentra su atención especulativa en este aspecto de necesidad. una satisfacción completa requiere estos dos elementos.. 20. 18. debe devolver más de lo que quitó» (I. quita a Dios lo que es suyo y le deshonra: y esto es precisamente el pecado. Al final de estas reflexiones interviene la fórmula tan conocida: «Es necesario que a todo pecado le siga la satisfacción o la pena» (I. de la situación del hombre pecador. Ibid. ¿No es contradictorio que Dios nos exija a nosotros perdonar sin contrapartida. 15)18. Así pues. porque es expresión de la misericordia de Dios. con ese distanciamiento que la fe toma frente a sí misma. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 357 Paradójicamente. Sería inútil pretender que una cosa es justa porque Dios la quie- San Anselmo: la argumentación de base Así pues.769. cf.. Si Dios no liberó a su Hijo. Primer tiempo: todo debe ir seguido de una satisfacción o de una pena. cuando son justas. es porque «el Padre no quería restaurar al género humano a no ser haciendo el hombre una cosa tan grande como era esa misma muerte» (I. Así pues. si éste se niega. mientras que él se niega a hacerlo? La respuesta de Anselmo no vacila ante el término de venganza (vindicta) que se considera aquí necesaria: «A nadie toca hacer venganza sino a él. que sea castigado. pero por vía de consecuencia esta necesidad viene también de abajo. 11)17. Y lo hace. el robo del honor de Dios.20. Los padres de la Iglesia tenían ciertamente el sentimiento de que en la salvación hay que respetar el honor y el bien del hombre. 809. 179. 9) 15 . Así pues. Prólogo. ni basta el que pague sólo lo que ha quitado.356 JESUCRISTO.H5. a fin de mostrar mejor que no puede haber salvación para el hombre sin Jesucristo. Anselmo intenta mostrar la necesidad de la economía de la encarnación redentora a partir de la necesidad de una reparación que viniera del hombre por la ofensa hecha a Dios. Habían señalado la dinámica ascendente del sacrificio y de la expiación. «con sola la razón» 16 . Por otra parte. Ibid. Anselmo se sirve incluso de la imagen del «pretium doloris». 12)' 9 . Toda esta argumentación. este postulado se plantea dentro de la fe. permanece en la culpa.115. como si no hubieran existido nunca Cristo y la fe cristiana. como se complace en repetir. esta respuesta satisfacía más a los modernos que a los contemporáneos de san Anselmo. que hace un uso repetido del dilema. que no habían tomado suficientemente en cuenta sus predecesores. es decir. 19. Porque ni él puede perderlo ni el hombre puede escaparse de Dios: o bien se someterá a Dios en la obediencia. jurídica de robo. 16. está dirigida por u n a cierta idea de la grandeza d e Dios. sino también un plus de compensación del perjuicio causado: «El que no da a Dios este honor debido. El pecado es analizado por Anselmo según la categoría del honor ofendido. si por parte de los hombres no venía algo a corresponder a ese perdón.. que es el Señor de todas las cosas» (I... a causa de la injuria inferida. pero la trasforma hablando a propósito de ese plus de algo que agrade a Dios. especialmente en la hora de la agom'a. . /bid. pecar es cometer de alguna manera un robo superior. 807. Bosón presenta una objeción muy comprensible. la reparación exige no solamente una restitución completa. Ante un argumento tan riguroso. y que por esa razón le concede al hombre el honor de querer que él cumpla una reparación en justicia. Semejante necesidad se deriva a la vez de arriba y de abajo: de arriba. sino que. 17.

. 24. con el corazón contrito y humillado.817. Ibid. Es como un hombre rico que no puede guardar en su tesoro una perla que un ladrón hubiera mancillado. Dios «se obligó en cierto modo espontáneamente a terminar la obra comenzada» (II. el hombre seguiría estando sin nada con que satisfacer. sino que es igualmente necesaria desde el punto de vista de Dios. Lo m i s m o que los padres habían construido esta cristología 27. Este tercer tiempo de la argumentación nos muestra que toda la intención de Anselmo se inscribe en definitiva en una gratuidad divina que no es otra cosa sino la gracia. ya que el pecado más pequeño tiene un valor infinito respecto a la majestad ofendida de Dios. Por otra parte. Cf.807. 28. I. 5fs. 22. De esta manera la compensación es comparada con una limpieza22. «Dios exige la satisfacción según la gravedad del pecado» (I. al contrario. Anselmo vuelve a orientar según la perspectiva de la satisfacción el antiguo dato doctrinal: el hombre caído en el pecado no puede encontrar la salvación por sus propias fuerzas. 21. el estudio dedicado a san Anselmo por H. Ibid.. se trata de una necesidad interior que se identifica con la gratuidad27... 783-784. es necesario que la ciudad celestial se complete con los hombres. se ve envuelta en este movimiento descendente de la iniciativa gratuita de Dios. pero de nada serviría que Dios satisfaciera en lugar del hombre. . 4. disminuida por el pecado de los ángeles. va en ello el arte y la armonía del designio divino. Segundo tiempo: el hombre pecador es radicalmente incapaz de satisfacer. es preciso que se realice el designio de Dios y que —se trata de un aspecto muy importante para Anselmo— la ciudad de Dios. con las abstinencias y diversos trabajos corporales. 3. Esta necesidad no es ni mucho menos una constricción que pese sobre Dios. Una estética 2. Como buen cristiano. 26. y esto no puede hacerse más que con la dicha satisfacción.U. ni debe darla mas que el hombre. con la misericordia de dar y perdonar y con la obediencia» (I. como consecuencia del primer pecado» (I. aunque no hayas pecado. Ibid. sólo Dios sería capaz de realizar una satisfacción digna de Dios. No solamente la satisfacción es una condición necesaria para la salvación del hombre. Tercer tiempo: ¡a satisfacción es necesaria para completar el designio de Dios sobre el hombre. Por otra parte. el orden de justicia que Dios persigue es un orden de belleza: no es posible que Dios soporte una deformidad en el seno de sus designios 21 . 6). que no puede aceptar haber creado al hombre «en vano» y renunciar a cumplir el designio emprendido con su criatura. la quiere porque es justa. sigúese que ha de darla necesariamente un hombre Dios» (II. Ya Ireneo había dicho que la obra de Dios no puede verse abocada a un fracaso. Gloria. 20)". ya que ninguno puede ofrecer a Dios por el pecado «algo mayor que todo lo que existe fuera d e Dios» (II. que ha sido creado con vistas a la bienaventuranza. que es superior a todo... Porque el que se somete libremente a la necesidad de hacer el bien. Madrid 1986. «siendo concebido y naciendo en pecado. SIS. ft/d. VON BALTHA SAR. lo hace gratuitamente. Ya tenemos reunidos todos los términos del problema Por una parte. Ibid. 19. y sin embargo es al hombre a quien le corresponde satisfacer. Estilos eclesiásticos. Por otra parte. Esta reflexión constituye un retorno a la perspectiva patrística: el hombre es parecido a uno que a pesar de las advertencias. como se ha demostrado.358 JESUCRISTO. La lógica de una reparación cuantitativa choca con la desproporción radical que existe entre el hombre y Dios.o. Así. ningún hombre puede satisfacer. en Obras completas. 21) 24 . al crear al hombre con su bondad. 6 f . Ibid. hubiera caído en una profunda fosa y no pudiera salir solo de ella 26 . c . 2. Por tanto. pueda completarse en la aportación de los hombres. La segunda razón está de hecho ordenada a la primera. 207-252. Ibld. suponiendo que todas esas obras de obediencia y de caridad no se debieran ya a Dios por el título de la creación. 29. Cf. La necesidad de la satisfacción. No te queda nada que puedas devolverle por el pecado. que no puede dar más que Dios. Cuarto tiempo: sólo un Dios-hombre puede cumplir la satisfacción que salva al hombre. es decir. 23. 22)".m. la solución que se impone es la siguiente: «Si pues. 805. Pues bien. Anselmo «deduce» la encarnación. Todo lo que tú le das a Dios viene de él y se lo debes ya todo. recobra la coherencia de los datos nuevos de la cristología tradicional. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 359 re. con su exigencia cuantitativa. Este argumento se refuerza con la consideración de la imposibilidad para el hombre de vencer al diablo y liberarse de su esclavitud. Pero Anselmo le replica enseguida: todo esto se lo debes ya a Dios. Bosón enumera todo lo que el hombre puede hacer para purgar su pecado: «Con la penitencia.B5. No puedes hacer nada. 25.813. lbid. Por tanto. Encuentro. A partir de esta conclusión.

Al final de su exposición. por el que se aparta entonces de esta afirmación todo lo que no conviene a Dios: ante la reflexión. puede hacerlo sin que sea «una cosa exigida y debida» 31 . En el discernimiento crítico que propongo. 837. el de la vía de eminencia o de trascendencia. De esta situación es de donde nace su capacidad para satisfacer: por una parte. Ibid. fuera de todo espíritu partidista. Anselmo ve también una conveniencia en la correspondencia antitética entre lo absoluto del pecado de Adán y lo absoluto de la satisfacción realizada por Cristo: «Si el hombre pecó por el placer. aunque no guarde prevenciones contra la argumentación de san Anselmo. teniendo en cuenta que aquel crimen se cometió por ignorancia. si lo quiere. la necesidad de las dos naturalezas en Cristo y de la unidad de su persona. Ibid. El lector moderno puede sentirse a disgusto ante el j u e g o repetido de los dilemas y el carácter aparentemente intemper a n t e de una lógica que anda buscando siempre una «razón necesar i a » . es decir. la lógica de la igualdadse integra siempre con una lóg i c a del plus. voy a intentar señalar los pros y los contras. 14)33. un plus finalmente en la gratui- 30. y que supone por ello una inadecuación inevitable con la realidad aludida. El prejuicio favorable que se debe a todo autor me impone comenzar por subrayar todo el aspecto positivo de su reflexión y por hacerle justicia ante ciertas acusaciones infundadas. por otra. por la satisfacción se entregue a él lo más que sea posible?» (II. Ibid. ¿no es justo que en la satisfacción ofrecida a Dios por el pecado encuentre la mayor pena posible en vencer al demonio y dar gloria a Dios? ¿No es razonable que el que por el pecado se separó de Dios lo más que pudo. 32. Esta muerte destruye incluso los pecados de los que hicieron morir a Cristo. aunque se trasponga analógicamente a él a partir de nuestro conocimiento de las cosas finitas. esta negación se presenta como la negación de una negación. »5l. ¿no es conveniente que satisfaga por el sacrificio? Y si tan fácilmente fue vencido por el demonio con la mayor facilidad y deshonró así a Dios pecando. Se descubre entonces que Dios se sitúa más allá de las oposiciones simples de nuestra lógica y que en él pueden coexistir dialécticamente ciertos contrarios. /Wd. El lector contemporáneo. voluntariamente. Su primer tiempo es la afirmación en Dios de un atributo que le conviene. ya que es Dios el que está en discusión. 11)32. Pero este acto de inteligencia de la fe recae sobre una lógica divina. El segundo tiempo es el de la negación.851. Anselmo es perfectamente consciente d e todo esto. ha muerto por nosotros» (II. siempre mayores y siempre más profundéis que las q u e nosotros podemos analizar. 849.. Por eso todo razonamiento sobre la encarnación redentora se ve atravesado también por el movimiento tradicional que condiciona el conocimiento de Dios. N o se ignora que las razones que se desarrollan de la mejor manera posible no son más que la cara visible del iceberg de las razones ocultas en Dios. 31. Anselmo escribe estas palabras de «satisfacción» por el resultado obtenido: «Es evidente por tanto que Cristo. a partir de esta nueva forma de exigencia soteriológica que es la satisfacción. Con este mismo espíritu «deduce» la alta conveniencia de la concepción original y analiza el valor ante Dios de la muerte de Jesús. por tanto. La argumentación de Anselmo se comprende realmente dentro de un proceso en el que la fe intenta comprender los datos de su propio misterio. con lo que «esa vida dada en expiación de los pecados prevalece sobre todos ellos» (II. Finalmente se subraya el valor ejemplar de la muerte de Cristo. un plus en la iniciativa de nuestra salvación. San Anselmo muestra entonces cómo esta muerte prevalece contra todos los pecados del mundo. Se llega así al tercer tiempo. corre el riesgo de sentirse herido por algunos acentos de su pensamiento. que jamás podemos alcanzar. como la negativa a poner algún límite en Dios. no está sometido a la ley de la muerte que no afecta al hombre más que en virtud de su pecado. Ibid. Pero si Cristo no está sometido a la muerte. 15)34. dentro de una perspectiva muy calcedoniana 30 . que siempre se escapa del orden de las razones humanas. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 361 Justicia para Anselmo con la ayuda del argumento soteriológico.. puede morir. 33. 859. la proporción exacta se pierde en la desproporción absoluta. porque se trata del don de una vida que «vale más que todos los pecados de los hombres».360 JESUCRISTO. que se enfrenta con esta coincidencia de contrarios. en nuestro autor. que afloran en el resumen que acabamos de hacer. al que creemos Dios y hombre. Cristo es sin pecado y. puede ofrecer a Dios «algo mayor que todo lo que no sea Dios» y. . también Anselmo muestra. Hay p o r su parte un plus en el orden de las razones. 1. Puede también inquietarse por la llamada a la equivalencia o a la proporción exacta entre el pecado y la satisfacción. 34. D e hecho.

pero esta reflexión interviene para rechazar el derecho a la venganza al hombre ofendido. para ser digna de Dios. corre el riesgo de verse llevado a la afirmación de tantos teólogos de los tiempos modernos. Anselmo busca lo que es más conveniente a Dios. Por eso precisamente coinciden el honor de Dios y el bien del hombre que ha de salvarse. cintrod. dando a los hombres en Jesucristo los medios para satisfacer. 52-57. dándole gracias de todo corazón. Una lectura inmediata parece oponerlas en el texto de Anselmo. su preocupación está constantemente puesta en la «reparación» del hombre o en su «restauración» 40 . Evidentemente. Anselmo continúa por otra parte la investigación patrística. ya que sin ella no podría hablarse seriamente de una salvación que recree al hombre. Es el que concibe y realiza la economía de la salvación. Corbin opina que los capítulos 8-10 del libro I «descartan radicalmente. que al Final de su «cristología trascendental» deduce de alguna manera el concepto de Cristo 37 . 37. 40./¿mí. La coincidencia trascendente de los contrarios en Dios se verifica particularmente en el caso de la misericordia y la justicia. Hcrder. para elevarnos a tan39. en su exégesis. Pues bien. alabamos y ensalzarnos su inefable y profunda misericordia. Pero semejante presupuesto requiere por parte del hombre un proceso de conversión constante. Por tanto. Cf. De este modo las «razones necesarias» se reducen a «razones de alta conveniencia». K. Por otra parte. 97. No se trata de una deducción absolutamente racional. así como el de sacrificio. Estamos tocando aquí la paradoja de la obra anselmiana respecto a las interpretaciones corrientes: en principio todo se inscribe en la dinámica descendente de la misericordia divina con el hombre. esta coincidencia desemboca en la economía «inaudita» de la encarnación redentora. 35. Pero Dios le da al hombre los medios y la facultad de cumplir con esta «prestación»: es en Jesucristo un don de la gracia de Dios. un razonamiento por el estilo sólo era posible porque ya conocía él a Cristo. se puede fácilmente liberar a Anselmo de toda sospecha de «pacto sacrificial» y de apelación a la justicia vindicativa. 36. incluye la justicia. 41. Ibid. al mismo tiempo para que sea respetado su honor y para que se logre su designio sobre el hombre. Cf. Dejando aparte el anacronismo. M. No cabe duda de que Anselmo escudriña con diligencia la necesidad y la exigencia de una satisfacción que venga del hombre. Es muy de lamentar que no se haya atendido suficientemente a este horizonte tradicional del pensamiento anselmiano. pueda agradar a Dios»41. Anselmo traspone simplemente la problemática que mantenía en la prueba de la existencia de Dios 36 . Rahner. ibid. 38. M.. 15. índice de palabras latinas. . Si uno se queda allí. Curso fundamental sobre la fe. El honor de Dios no tiene que comprenderse como el de un reyezuelo celoso de su reputación y dispuesto a sacrificarlo todo a su capricho. 2. porque nos libró prodigiosamente de tantos y tan merecidos males en que vivíamos. 42. El término de expiación está ausente de su obra 39 . pero por la que tiene que pasar. o. Barcelona 1979. la misma misericordia. El honor de Dios es su propia gloria en el sentido bíblico de la palabra 38 . se puede comparar su esfuerzo con el de K.. M. sino de un discernimiento de la inteligibilidad interna de la economía de la encarnación. Ibid. sino que. según san Anselmo. Este es el espíritu que permite aquel famoso «partiendo de la hipótesis de que no exista Jesucristo» 33 .362 JESUCRISTO. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 363 dad de un amor que derriba toda noción de equivalencia. Semejante ejercicio es el paso al límite de un discurso creyente. Mantiene sin duda que el derecho a castigar a los malvados es propio de Dios. 3. Corbin hace observar atinadamente que toda la obra se inscribe dentro de una inclusión que va de la misericordia a la misericordia. a pesar de sus afirmaciones expresas y de sus repetidas indicaciones de la victoria de Cristo sobre el demonio. Anselmo responde así a las objeciones de los infieles que ridiculizan la encarnación: «No hacemos a Dios ninguna injuria ni deshonor. Anselmo inscribe su reflexión en la perspectiva de lo que Dios tiene ante sí mismo la obligación de hacer. a la que supera sin duda. c. Al principio. Cf. a pesar de la comunicación semántica entre estos términos y el de satisfacción. O.. 247-253.. es su propio ser en su permanencia y en su fidelidad.743. toda idea de que una sangre inocente. Al obrar así. Tampoco se habla nunca de «rescate». al contrario. RAHNER. Estos dos objetivos no hacen más que uno solo. Cf. que opinan que la satisfacción de la justicia de Dios es un paso previo para el ejercicio de su misericordia. dejando bien asentado que se hace de Dios una idea que está más allá de todo ídolo. es el peso del amor divino. Anselmo ha aceptado las objeciones de Bosón sobre el placer que pudiera experimentar Dios ante la muerte de un inocente. aunque su esfuerzo racional se dirige a la solución de nuevas cuestiones. Dios no es el potentado que aguarda plácidamente la satisfacción del hombre pecador. 4. CORBIN. derramada por un sacrificio.. CORBIN.

en donde Anselmo habla de un inocente capaz de reconciliar con el rey a todos los que crean en sus consejos «a cambio de un servicio que han de prestar al rey en el día y según el modo establecido» 47 .887. O. un don que vaya más allá de todo lo que implica la deuda original de la criatura con Dios. y toda la eficacia de su muerte. intenta que el hombre sea «reparado» de verdad. Una misericordia que no tuviera en cuenta la justicia sería indigna de Dios. con el que Anselmo lo pone en alternativa con su célebre dilema. Entra en el de la gratuidad. 11). como a contrapelo.Ti. 47. participa de la dialéctica de la trascendencia. como un homenaje reparador. que son la justicia y la misericordia»'". Ibid. al afectar a las relaciones de lo finito con lo infinito. Esta paradoja no debe entenderse en el sentido del proverbio «quien bien te quiere. o. capaz de agradar a Dios. lbid. E n otras palabras. sino en el sentido propio de la trascendencia absoluta de Dios. Por otra parte. pero no en virtud de un castigo. ¡hid. Revela entonces que en Dios «la justicia o la no-misericordia es más misericordia que cualquier misericordia de hombrea5. de u n a deuda o de u n a expiación necesaria. es decir «contento» de ellas.. 48.. mientras que la satisfacción se ofrece con todo agrado.. /Wd.. La misericordia y el perdón no pueden ni olvidar la justicia de Dios ni desinteresarse del estado del hombre pecador hasta el punto de olvidarse de ponerlo otra vez en pie tal como lo había creado. Al fin de su obra concluye diciendo de la misericordia: «En cuanto a la misericordia de Dios. te hará llorar». ANSELMO. 44.364 JESUCRISTO. 46. la encontramos tan grande y tan conforme con la justicia. o de la circuminsesión mutua entre la justicia y la misericordia: por una parte. observemos en primer lugar que en su diálogo Bosón se manifiesta muchas veces «satisfecho» de las razones dadas por su maestro. c. Ibid.46. M. la satisfacción. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 365 tos y tan gratuitos bienes que habíamos perdido. las distorsiones y perversiones que lo alejaron de su origen. Este aspecto de las cosas se ha olvidado muchas veces. que a ü te parecía que iba a perecer cuando considerábamos la justicia de Dios y el pecado del hombre. Bonhoeffer. que no se puede pensar ni mayor ni más justa» (II. «El D i o s hombre muere ciertamente. y las encuentra convincentes.. no tuviera que atravesar. reside en el poder libre que tiene de "dar su vida" en la libre e n t r e g a 42. en el de la sobreabundancia y la supererogación que son propias del amor. 47. Corbin—. 4 5 . está por tanto convertida en la idea de un don gratuito. 49. Esta idea de complacencia se encuentra en un sentido más profundo en una parábola de la redención.751. Esta «complacencia» rompe con toda idea cuantitativa: lo esencial de la satisfacción está en el plus que el hombre tiene que ofrecer a Dios para satisfacerle. Para comprender bien la noción anselmiana de satisfacción.M'J (II. dispuesto a aventurarse por unas reflexiones en las que el enfrentamiento con el aspecto negativo de la misericordia da la impresión de aboliría. C. C. pero por otra es el don de una misericordia previa ordenada a una misericordia definitiva. una satisfacción infinita se sale del orden de la correspondencia cuantitativa entre el pecado y la reparación. Anselmo rechaza la «gracia barata» que denunciaba D. aun cuando parezca que ignora la justicia. . La noción de compensación por medio del «pretium doloris». Todo el razonamiento anselmiano pasa a través de esta exigencia interna a la misericordia. ANSELMO. bajo la llamada de la Palabra. La lógica anselmiana sitúa la «necesidad» de la muerte de J e s ú s en el corazón de este orden de gratuidad. Pero el trabajo del pensamiento se dirige hacia «la unión supereminente de los dos contrarios. Así pues. Jesús es el único h o m b r e que n o tiene por qué morir en virtud de la deuda del pecado. La misericordia de Dios quiere salvar a los pecadores a toda costa. 3)42.863. O. Por aquí se ve que el respeto a la justicia divina cede en respeto al bien del hombre. 20)43.. Dios pondría en su tesoro una perla manchada de barro. 4 3 . es la misericordia la que cumple su designio. Por tanto. El castigo es sufrido por constricción y no tiene ningún valor satisfactorio. La satisfacción es formalmente distinta del castigo. ya q u e la muerte no pertenece como tal a la naturaleza humana 49 . demostrándonos así un mayor amor y compasión» (I. La satisfacción del hombre es el resultado de esta tensión dialéctica. «Si finalmente el hombre —escribe M. Si no. que repusiera la creación desde su raíz»46.175. que menciona san Anselmo 48 . no sería posible ninguna salvación. el dilema anselmiano excluye toda consideración de la muerte de Cristo como un castigo impuesto por Dios. 5. incluso a costa de Cristo. pero no puede satisfacerse con un decreto extrínseco de amnistía. CORBIN. tiene que someterse a la justicia de Dios.

particularmente las referencias jurídicas. reconoce también que el texto del arzobispo de Cantorbery está impregnado de una ambigüedad que permite tanto una lectura recta como una lectura pervertida. Estando así presente al principio al mismo tiempo que la mala atención. hacia el norte de la trascendencia divina. que ha de ser compartido por el lector que quiera comprender rectamente su pensamiento. el acto pecador le roba por consiguiente algo suyo. O. M. en la denuncia de una atención que no sabe que es perversa fuera de esa Luz que la trasforma en una buena atención. es preciso que se haya planteado inversamente. 51. representa ese peso de amor más grande que todo cuanto pudiera pensarse. como lo único que permite plantear una mala escucha.366 JESUCRISTO. mientras no se apoye en contrario otra mayor»53. Es verdad que Anselmo ha sido leído de forma perversa. Es lo que nos sugiere el juego mismo del diálogo. . 13). mejor dicho. La importancia teológica que se da a la satisfacción está ligada a la aparición en la escena del honor medieval. El proceso de su reflexión está imbuido de un movimiento de «conversión continua» 51 . Por tanto. Corbin. ANSELMO. Lo subraya muy bien u n texto iluminador de M. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 367 que hace de sí mismo» 50 . 1. Ibid.CORBIN. 71. 52. justifica esta lectura positiva ¿Por qué entonces el Cur Deus homo ha dado lugar a ciertas interpretaciones corrientes que van a afectar gravemente a la imagen de Dios y dar origen a las reacciones y procesos que hemos visto? ¿No hay en esa obra ciertas ambigüedades que han dado pie a esa tradición interpretativa. Pero no es seguro que él mismo haya acabado perfectamente la conversión de sus propias razones. Estas consideraciones jurídicas p o n e n de relieve un concepto de la justicia de Dios que no es el de la Biblia. La cuestión es simplemente saber si las purificó suficientemente según la vía negativa y la vía de eminencia.105. no se le puede acusar a Anselmo de que se refiera a ciertas representaciones elocuentes de su época. Pero su muerte.10). cuyo presupuesto de simpatía por el pensamiento de Anselmo me ha servido de guía en lo que precede. En una época en que la inculturación está a la orden del día. tienen necesidad de conversión para poder aplicarse a este tema. capaz de contentar al Padre por encima de todo. El hombre corre siempre el peligro de hacer un ídolo de la idea misma de la perfección que atribuye a Dios. que se fue haciendo cada vez más pesada a lo largo de los siglos dando origen a una doctrina que se basa en unos contrasentidos objetivos? M. por así decirlo. Dios es un señor que ejerce su posesión y su dominio sobre todas las criaturas. en la contradicción. una perversa comprensión de la Biblia. Por otra parte.. Y entonces comienza a apreciarse el error de los acusadores de Anselmo: toman el Cur Deus homo como un tratado especulativo del que está ausente. Si. 53. Anselmo interpreta el pecado del hombre según la categoría del honor divino ofendido y robado. O. Hay aquí un antropomorfismo cultural. colocada en su raigambre patrística y comprendida según el movimiento de pensamiento que se orienta. libremente ofrecida por amor a los hombres y en la obediencia fiel al Padre.. denunciando al ídolo. es justo devolver a su teología toda la verdad de la conversión realizada. derogaríamos sus mismos principios si no le aplicásemos el criterio de que no hay que descartar una razón «por muy pequeña que sea. Todas las nociones utilizadas. a. inspirado en las relaciones feudales y en el derecho de la época. Todos los demás actos de obediencia y de amor de Cristo eran insuficientes. 50. C. lbJd.36. una conversión de la atención y de las nociones previas» . el sujeto que habla. ya que los debía a Dios en cuanto criatura. tienen que reconocer su unión supereminente. en un segundo tiempo. ya que sólo la Luz puede manifestar a las tinieblas como tinieblas. como la manecilla de una brújula. en vez de ver en él un diálogo durante el cual se va gestando. en la ambigüedad misma de ciertas proposiciones. puesto que él vio en el diálogo una búsqueda constante. «Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos» (Jn 15. Corbin: «Cada uno de los dos (Anselmo y Bosón) se apoya en uno de los registros de la Biblia —justicia o misericordia— sabiendo que estas denominaciones no pueden menos de ser entendidas en un primer tiempo más que a partir de la idea de perfección. Las ambigüedades de una conversión en proceso La obra de Anselmo.773 (1. que es siempre una comprensión unilateral. La buena atención no puede darse realmente más que después de la atención perversa o. la buena resulta consiguientemente como una ambigüedad. con dificultades. aunque sólo fuera a nivel de su discurso inmediato. La calidad de su empresa teológica y la intención de fe mística que la impregna nos impide por tanto l a crítica de algunas de sus razones. reductiva. en el primer tiempo una mala atención.

en unos momentos clave de la argumentación. ya que Dios tiene la iniciativa de justificar y de salvar. por consiguiente. el juicio tan severo de M.813 (I. ANSELMO. de robo y de restitución. que las acusaciones de "antropomorfismo'' y hasta de "mitología" se hayan podido formular contra el sistema anselmiano»54. 11). EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 369 aun cuando éste siga estando presente en los presupuestos.. La interpretación se ha olvidado del horizonte general de la reflexión y de sus presupuestos bíblicos y patrísticos. 185-186. La definición primera de la satisfacción56 introduce la idea de una compensación total y va más lejos de lo que pedían el derecho romano y la práctica penitencial de la antigua Iglesia. Estamos aquí en una línea divisoria en la que es difícil respetar la coincidencia de los contrarios. 21). invaden la economía de la salvación y amenazan a veces con reducirla a una especie de teología de biblioteca.. En todo caso. lbid. /£>«/. que las analogías emparejadas de dueño y esclavo. Pero esta razón no es más que un aspecto de la economía salvífica que dirige la encarnación del Verbo. Pero la ambigüedad está en que se plantea esta exigencia de reparación como l a de una compensación exactamente proporcionada y en situar allí. 55.. 56. en detrimento de los otros aspectos de la soteriología Quizás estemos aquí en el punto de partida todavía secreto de la gran deriva secular de la «des-conversión». para centrarse exclusivamente en la idea de satisfacción. Olvidar el movimiento de conversión que atraviesa el Cur Deus homo es condenarse a una lectura «pervertida» de dicha obra. esta muerte no-necesaria de Cristo se hace necesaria por parte de la salvación de los hombres que hay que procurar. ¿Pero no era fatal que la comprensión corriente de la obra lo redujera todo a la idea de compensación. aun cuando se quede fuera de la dinámica profunda de la obra: «Es de lamentar. 17). la razón de la incapacidad del hombre pecador para encontrar la salvación con sus propias fuerzas. . entendido en un orden de justicia conmutativa A partir de ellas es como se deduce principalmente la incapacidad del hombre de satisfacer. Perdonar a un pecador que no se convierte ni intenta reparar es una burla.. el Hijo y los hombres pecadores. ROQUES . 817 (II. 54. O. Roques. Por tanto. C. se lleva a cabo sobre una base demasiado estrecha Es perfectamente justo decir que el hombre pecador es incapaz de reparar ante Dios su propio pecado.SC 91. En loque se refiere a la necesidad de la muerte de Cristo.368 JESUCRISTO. sino que es el resultado d e una decisión de la Trinidad divina en su deseo de salvar al hombre. Sin embargo. que presiden al comercio de las cosas. Es verdad que en la dinámica del pensamiento anselmiano estos datos funcionan muy analógicamente y que la relación de lo finito con lo infinito les hace finalmente caer en el orden de lo cualitativo y de lo gratuito. para liberarse a sí mismo en su combate contra las fuerzas del mal. 2. el Hijo fue a la muerte libremente en el cumplimiento voluntario de su misión y ofreció su vida con un amor total y perfecto. Es verdad que Anselmo menciona también la incapacidad del hombre.. Dios no condena a la muerte a su Hijo ni quiere esta muerte en cuanto tal. hayan pesado duramente sobre el conjunto de las reflexiones del Cur Deus homo. París 1963. Introduction á Anselme de Canlorbcry. reconoce con claridad la triangulación de los actores que son el Padre.115 (I. Este silencio contribuye a centrar la atención solamente en la mediación ascendente de la satisfacción y a soslayar la prioridad de la mediación descendente. la muerte de Cristo no está sometida a ninguna necesidad que se impusiera a la voluntad divina57. Pero la gran perspectiva de la divinización del hombre está literariamente ausente de su obra. Estamos tocando también aquí la razón de la inversión de la problemática de la soteriología latina que diagnosticaba Aulen. Pourquoi Dieu s'est fait homme. de deuda y de pago. que sin embargo afirma Anselmo. aunque uno no esté conforme con ello. En el plano literario ocupan un amplio espacio las consideraciones cuantitativas: «Dios exige la satisfacción según la gravedad del pecado» 55 . Las leyes de la justicia conmutativa. y a que es l a única cosa supererogatoria que Cristo puede ofrecer al 57. Anselmo está mucho más allá de las caricaturas corrientes. ante todo y sobre todo. La verificación racional de la encarnación.. justifica.Cerf. sin que se respete cierto orden de justicia. M.. 3. Es verdad que un tratado no lo dice todo. la acción de los hombres es el mayor pecado que s e pueda imaginar.. es el aspecto de las cosas el que se ha retenido sobre todo en la obra. al menos parcialemnte. tan hondamente evocada para mostrar la incapacidad de satisfacer que tiene el hombre? Muchos lectores han percibido en estos razonamientos más bien la idea de necesidad que la de gratuidad. encadenado por el pecado y sometido al poder del demonio. . que comprende la restauración del hombre. Dan un lugar importante al tema del intercambio. Y se comprende. Esta insistencia. El mérito de la teología de Anselmo está en poner de manifiesto que no puede haber verdadero perdón ni verdadera misericordia..

211. Cf. Lo reconoce M. Cf. 79. se vuelven hacia él. 402426). San Bernardo combate vigorosamente a Abelardo.370 JESUCRISTO. esta muerte se arrostra y se sufre como algo inevitable en la manifestación del amor y en la realización de la salvación. o bien Dios es el Padre celestial dichoso de engendrar a su vida a unos hijos que. 63. Estas ideas acertadas se hacen en él exclusivas de cualquier otro aspecto y lo hacen considerar como un precursor de la teología liberal de los tiempos modernos. B. aunque sil recoger la argumentación anselmiana de la necesidad. o bien se pone el acento en la muerte. Igualmente. C. pero preocupantes por el mundo de representaciones que suscitan. La ambigüedad está ahí. exigiendo una satisfacción penosa y costosa. y a menudo dará paso a una mala interpretación. Sin duda hay aquí una reminiscencia de la fórmula joánica antes citada. dándole más valor que a la vida? En el orden de las razones anselmianas podríamos decir que la necesidad de la muerte de Cristo interviene prematuramente. se complace en el sufrimiento del hombre. L'actc sauveur du Christ. C . pero confesemos que la lectura «perversa». hacen intervenir un decreto divino. CATÍO . Como ha señalado C. 9) 59. o bien se atiende a la donación de vida. Es verdad que la entrega de la vida es en él preponderante. No se sabe si leyó la obra de san Anselmo 63 . Pero Anselmo insiste curiosamente en el hecho de que la vida de Cristo no bastaba para nuestra salvación. O dicho de otro modo. que no pertenece a los datos soteriológicos recogidos por Anselmo 60 . pero lo cierto es que pone de relieve la doctrina de la satisfacción. C. La tíicologic catholique de la redemption au X(e sicele. 8-12: o. . si no llegaba hasta la muerte. en lo que le agrada a un dios que se eleva sobre las ruinas del hombre. Aubier. Esta visión se olvida de mencionar que la necesidad de la muerte en cuanto muerte procede de la violencia y del pecado de los hombres. En efecto. En el punto central a donde Anselmo ha conducido ahora a su lector no tiene por qué extrañarnos una ambigüedad semejante»61. que corre el riesgo de dar pie a la interpretación del pecado sacrificial. 348 y 352-353. una expiación. Tilomas d'Aquin. que se aplica a Cristo. libremente. puede alimentarse en algunos textos. B. Paris 1965. infra. Le dogie de la redemption au debut du Moyen-Age. Semejante exigencia sería a la vez inútil. Abelardo no retiene de la pasión de Cristo más que la revelación del amor de Dios. Éstos parecen haber tropezado en el aspecto de «necesidad» que invocaba Anselmo. a costa de un crimen más grave que la desobediencia de Adán. a. P. M. Por parte del Padre como del Hijo. Anselmo nos da la posibilidad de quedarnos en una lectura recta. 60. la consideración de la muerte de Cristo guarda un silencio extraño sobre la resurrección. el justo y el inocente por excelencia. Anselmo comenta sin embargo la relación entre el sufrimiento y la gloria expresada en Flp 2. juzgándolo demasiado absoluto. 64. Corbin: «O bien Dios es el perfectísirao. Paris 1934. viene a justificar de alguna manera su paso por la muerte. O.. Anselmo ha asentado el principio de que «el Padre no quería que se restaurara el género humano a no ser haciendo el hombre una cosa tan grande como era esa misma muerte» 58 . dando así comienzo a una derivación jurídica de la teología de la salvación (Guillermo de Auxerre) 62 .214-221. Entretanto Abelardo (muerto en 1142) se había planteado cuestiones muy similares a las de Anselmo. que descrito la penctracim del pensamiento de Anselmo en los autores medievales (pp. 153-169. Santo Tomás no escoge entre la escuela de Abelardo y la de Anselmo. pero de forma más decidida a partir del siglo XII en la enseñanza de los teólogos escolásticos. 62. el Justiciero guardián del orden que. santo Tomás «no tiene ninguna "teoría" de la redención»6'1. injusta y cruel. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 371 Padre sin debérsela. Catáo llega a decir que 61. pero se servirá de la noción de satisfacción para dar cuenta de su valor salvífico.. resulta terriblemente tentadora. como se gozaría de su abajamiento perdonándole arbitrariamente con sólo su misericordia. 50. Según sus comentaristas más recientes. O. La idea de satisfacción se roza entonces peligrosamente con la de castigo. Salut el rtdeinlion chez S. Cf. RITIERE . raros sin duda en el tratado. Etapes d'unc cvolution.. cuyo ejemplo provoca por compensación el nuestro. 103. ¿No se da entonces el riesgo de sacralizar la muerte en cuanto muerte. Es un orden de justicia que exige la muerte. Esta tremenda ambigüedad. Cf. Este argumento. J. 767. o en corto-circuito. Ibid. conserva sin duda el valor de ejemplo de la pasión de Cristo. y por eso prefieren hablar de alta conveniencia (Alberto Magno). Otros. J. Ya cité anteriormente el que evoca una proporción antitética entre el placer del pecado y el sufrimiento de la satisfacción 59 . Paris 1985. por desgracia. El lugar de la satisfacción en la soteriología de santo Tomás La influencia de san Anselmo se ejerció primero lentamente en la Edad Media. Abelardo rechaza que Dios pueda exigir la satisfacción ofrecida por un inocente. RITIERE. GUILLON. 769 (I. Pero la interpretación atenderá sobre todo a las razones que plantean una exigencia de muerte para Cristo. pero para darles una respuesta muy distinta. CORBIN. 58. Vrin. I.

-Véanse los numerosos textos citados por B. Cf. Más lien. llxd 67. a. Se trata de la reparación del hombre mismo. su soteriología tiene la ventaja de tener en cuenta la riqueza de los elementos en juego. volver a poner al hombre en un estado de plena humanidad. 3. a. corp. q. I V . Ibid. O. El lenguaje de santo Tomás le concede amplio espacio al movimiento descendente de la redención. Héris. S. «ad humanac naturae rcparationcm» se traduce por «reparar el pecado» (p. era preciso que Jesucristo fuera Dios y hombre» 71 . C. un acto de la virtud de la justicia. el valor ejemplar y la divinización. aun cuando no está perfectamente unificada y aunque la idea de satisfacción esté ya cargada en él de ciertas ambigüedades. 2. 1. C . interviniendo en segundo lugar tras el mérito y arrastrando tras ella el sacrificio y hasta la redención. 2 y 4. C V M > . q. citado por B. Por tanto.): «La compensación de la ofensa implica cierta adecuación entre el que cometió la ofensa y el ofendido» 73 . La noción de satisfacción no conoce en él el lugar destacado que le concederá la teología posterior66. ayuda a comprender por qué el acto humano del Salvador fue humillación. 73. a. q 1. En efecto. Puesto que está ordenada al restablecimiento de la justicia. . en la colección «Revue des jeunes». la satisfacción es un acto de virtud. 33-34-35). Th. Le gustan las expresiones de «reparación del género humano» o «de la naturaleza humana». a.. n. Se ha reconocido aquí el argumento de Anselmo. C. sufrimiento y muerte en la cruz» 65 . 2-3. Cuando enumera las razones de la conveniencia de la encarnación para la reparación del género humano. 51-52 muestra acertadamente que la traducción de Ch-V. 46. 82. C. q. 72. 76. 66. C ATAO. q. reintroduce algunas ideas ausentes en el texto. y más concretamente todavía un acto de esa forma especial de la justicia que es la penitencia. . ti. Igualmente.372 JESUCRISTO. interpretando a su luz los otros textos. del orgullo y del pecado 68 . Esta reparación lleva consigo una destrucción del pecado 67 . 70.. 1. Th. i 15..q. IV. q. 74. esta reparación y esta liberación del hombre no pueden realizarse sin que éste reciba los medios de convertirse a Dios. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 373 «para él la satisfacción no es la noción maestra. o. Per eso la pasión de Cristo no pudo ser satisfactoria por parte de los que mataron a Cristo. Dios no tenía nada que satisfacer. 2. entre otras. 48. supone una recompensado por la ofensa hecha (término que suele traducirse por compensación. Cuando explícita su pensamiento. 86. III.le. q. citado por B. 1. «Todasatisfacción posterior tendrá su eficacia del amor que informa a s u intención»: Coms in Scnt. S. integrado dentro de una perspectiva mucho más amplia y afirmado como una razón de conveniencia. las cinco razones positivas que aduce pertenecen a la mediación descendente: el sostenimiento de nuestra fe. de nuestra esperanza y de nuestra caridad. por consiguiente. y entre la justicia y la misericordia en el que recibe la satisfacción. Reparar quiere decir en él restaurar.. 4. No encierra la idea de que la reparación sea un requisito previo para la misericordia de Dios. GUILLON. a. levantar de nuevo. «la justicia de Cristo hace eficazmente de contrapeso. Ibid. ¡bid. O.q. y no ante todo de la reparación de la ofensa hecha a Dios. la satisfacción no puede tener ningún 65. O. 75. por tanto. 2. 86. O. C ATAO. Liberó al hombre satisfaciendo por nosotros: «Un hombre simplemente hombre no podía satisfacer por la totalidad del género humano.. lbJd. Cristo tomó sobre sí la de penitente: emprendió el camino de la satisfacción. Pero en la exposición de la eficacia de la pasión de Cristo72 la satisfacción adquiere un gran relieve. Sin embargo. 56. 69. C. c . Es simplemente una buena analogía que.a. eficiente y ejemplar70. corp. por ejemplo. 71. «delere» se traduce por «expiar» (pp. 151. Contra Gentes III. La satisfacción en santo Tomás se mueve en una doble tensión. Pero la penitencia no es solamente la reparación de un orden de justicia lesionado. La compensación es más ontológica que jurídica. Su desarraigo del pecado no puede menos de ser penitente y la satisfacción es la expresión concreta de esta penitencia Al asumir nuestra condición humana. 5 3 .. Commin Scnt. Santo Tomás atribuye finalmente a la resurrección una doble causalidad. Es verdad que su pensamiento integra el conjunto de categorías trasmitidas por la tradición. 15. Cf. 1. 2. C. lo mismo ocurre con las cinco razones negativas que atañen a la liberación del hombre respecto a la esclavitud del diablo. q. a fin de encontrar de nuevo la comunión con él. 20). adhuc. q. Tonare este artículo como punto de referencia de mi exposición. 79-80. III. 1. ¡bid.. 1. «La ofensa sólo se borra por el amor» 7 6 . GUILLON. y por tanto pone un término a la no-justicia del hombre» 74 . el vocabulario de la liberación del género humano vuelve a aparecer en la cuestión consagrada a la pasión de Cristo69. Es la caridad la que cubre todos los pecados.2 y 3. del mal. santo Tomás no parece concebir la compensación ante todo como el pago de una deuda a Dios. a. entre la justicia y el amor en el que tiene que satisfacer. Pero sobre todo la satisfacción sólo tiene algún valor en la medida en que está imperada por el amor75. sino también una reconciliación en la amistad con Dios. Encierra por tanto un aspecto penal. 68..

Sería injusto leerlo con una lente anac r ó n i c a y encontrar allí la teología de la satisfacción de los t i e m p o s m o d e r n o s . La vehemencia del amor de Dios y del odio al pecado cometido eliminan la necesidad de una pena satisfactoria o purificadora» 77 . q. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 375 valor sin la caridad.. 83. es lo q u e la posteridad recogerá.. a la idea del rescate pagado a Dios 8 3 . Ibid. con lo q u e la r e d e n c i ó n se convierte pura y simplemente en satisfacción. o. n o hubiera obrado contra j u s t i c i a » 8 ' . Th.478. por la dignidad de la vida. P e r o Santo T o m á s i n d i c a con m u c h o acierto que el p o d e r del amor que a n i m a al pecador arrepentido p u e d e bastar por sí solo y hacer inútil cualquier otro a c t o de satisfacción: «Hay que considerar que en el momento en que el espíritu se aparta del pecado. la satisfacción no f u n c i o n a n u n c a en él c o m o u n paso previo p a r a el perdón. Th. q. la primera de las cuales es que el hombre c o n o ce así mejor el a m o r con que Dios lo a m a . 5.. c. sino a Dios. considerandum: citado por B. Entra en u n a intención de a m o r y d e misericordia.: o. . Ibid. tercero. corp P. c. 46. ¿Qué ocurre con la tensión entre la justicia y la misericordia? Para santo T o m á s no hay ninguna necesidad a priori. se integra dentro d e u n a v i s i ó n en la q u e predomina el amor. Introduce incluso la idea de un cierto precio. 2. a. Por tanto. de que la redención pase p o r la pasión de Cristo. c. c. H e intentado e x p o n e r de la m a n e r a m á s positivamente posible el p e n s a m i e n t o de s a n t o Tomás. q. 77. sino que además abre el c a m i n o . mas abundante satisfacción por los pecados del género humano» 79 .. el horror del pecado y la intensidad con que el espíritu se une a Dios pueden ser tan grandes que no quede ya ninguna obligación a la pena.. Así es c o m o en un hermoso texto santo T o m á s asocia la misericordia a la justicia personal de Cristo: «La liberación del hombre por la pasión de Cristo convenía tanto a la misericordia de Dios como a su justicia. A p e s a r de un real equilibrio de su p e n s a m i e n t o . «En la satisfacción se mira más al afecto del que ofrece que al valor de la oblación»: 5. III. III. si Dios «quisiera sin satisfacción a l g u n a librar al h o m b r e del pecado. lbid. 81. El m o d o d e l a encarnación redentora fue el m á s « c o n v e n i e n t e » p o r múltiples razones. E s e alguien es en adelante D i o s . corp. a.374 JESUCRISTO. segundo. porque mediante la pasión satisfizo por el pecado del género humano. c. o. 4.. corp. 48. 48. a. 48. Su sentido de la tradición y su preocupación p o r la síntesis le permitieron r e t e n e r los dos aspectos de la mediación. La caridad es la que inspira en el pecador el deseo de c u m p l i r una p e n a p o r el p e c a d o c o m e t i d o . Ahora bien. III. a. a. Esta exigencia del a m o r sigue e n pie. Convenía también a la misericordia. satisface por la ofensa el que devuelve al ofendido algo que él ama tanto o más cuanto el aborrece la ofensa. Por tanto. ad 3: o. 146. porque no pudiendo el hombre satisfacer por sí mismo el pecado de toda la naturaleza. que en satisfacción entregaba. Ibid.412. 78. la justicia no es u n a ley férrea q u e se i m p o n g a a D i o s . ni por parte de Dios ni p o r parte del h o m b r e . La tensión entre la justicia y el a m o r se resuelve en provecho del amor. E s t a temible inversión tendrá consecuencias tristes en el futuro. CATAO . L a necesidad viene ex supposiüone del designio de D i o s . en particular el de la c o m p e n s a c i ó n o a d e c u a ción de l a reparación a la falta.q. N o solamente la satisfacción reduce a ella m i s m a las d e m á s categorías soteriológicas. Synave traduce en la «Revue des Jcunes» pretiumpoT «rescate».. 173. e s t a teología está sordamente afectada por ciertos e s q u e m a s peligrosos.. que hay que pagar no al diablo. 88. Cristo padeciendo por amor y obediencia prestó a Dios un servicio mayor que el exigido para la recompensación de todas las ofensas del genero humano: primero. supra. 79. S i n e m b a r g o . 158. corp: en Suma Teológica XIII. y así fue el hombre liberado por la justicia de Cristo. 702. L. Th. c. ad 3: o. Lo cierto e s q u e lo que cuenta en la satisfacción es la calidad del s e n t i m i e n t o a m o r o s o m á s q u e la cantidad de lo q u e se hace 7 8 . y a que n o habría ofendido a nadie. que era la vida del Dios-hombre. por la grandeza de la caridad con la que padecía el sufrimiento. Cf. De manera que la pasión de Cristo no sólo fue suficiente. los teólogos de los t i e m p o s m o d e r 80. santo T o m á s es sin e m b a r g o el testigo de la inversión de la categoría descendente de r e d e n c i ó n en una categoría ascendente: y a lo vimos anteriormente 8 2 . se le concede todo el lugar d e b i d o a la resurrección de Cristo. III. 1. 2. RICHARD.. incluso d e s p u é s de haber obtenido el p e r d ó n de Dios. E s t a m a y o r misericordia n o impide q u e . por la generalidad de la pasión y la grandeza del dolor que sufrió.q. ha visto bien el peligro inmanente a este texto. En S. En todo caso. Le mysterc de la rédcniption. A la justicia. y p o r la inversión de la idea d e que h a y q u e pagar u n precio a alguien. Lo m i s m o que e n s a n Anselmo. o. 79. Y ésta fue mayor misericordia que si hubiese perdonado los pecados sin satisfacción alguna» .% 46. el secreto de la disposición divina e s el amor. a. Respeta el t r i á n g u l o de l o s actores de la pasión. Así p u e s . el o r d e n del amor hace explotar de algún m o d o la noción de c o m p e n s a c i ó n . 82. el texto citado de S.414. En el caso de Cristo la fuerza de la caridad del que soportó voluntariamente la muerte llevó a cabo una obra satisfactoria supereminente: «Propiamente hablando. 4. le dio Dios a su Hijo que satisfaciese. con las debidas matizaciones.

C. e inscribe la causa meritoria en la serie de causas que tienen siempre a Dios por sujeto. él «merece nuestra justificación» y por otra «satisface por nosotros al Padre».O.S. que éramos todavía enemigos. 32-33. su Unigénito muy amado. El concilio emplea también la categoría de mérito. CATAO. C(. de estima y de honor. El concilio de Trento: de la justifícación a la satisfacción El término de satisfacción hace su entrada en el lenguaje dogmático en el concilio de Trento. En Trento. cap. B. como se ha visto. por la excesiva caridad con que nos amó. Esta frase tan sobria no puede por tanto invocarse en apoyo de las teorías de los tiempos modernos en los que la satisfacción confiscaba todos los demás aspectos de la soteriología. la satisfacción está integrada en una doctrina amplia de la justificación. ibid. Los padres latinos emplearon la palabra mérito a partir del himno paulino de Flp 2. cuando éramos enemigos (Rom 5. es más bien cuestión del amor de Dios que reconcilia al hombre hecho «enemigo» por el pecado. 3: PL 35. Decreto sobre la justifícación. En ella se asocia el amor descendente del Hijo por nosotros. El paralelismo entre la justificación y la satisfacción es igualmente interesante: el primer término evoca lo que va de Dios al hombre y el segundo lo que va del hombre a Dios. cuando el crédito moral se convierte en justicia en una exigencia de retribución. pero el segundo movimiento se presenta como un retorno del primero. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 377 nos no sabrán captar la profundidad de una visión completa y se quedarán tan sólo con unos esquemas simplifícadores. c. dice Agustín 87 . 48. va introducida por la partícula: «por lo cual». Hemos de volver unos instantes a la sesión sobre la justificación. En las relaciones humanas el mérito evoca una proporción justa entre el valor de una acción personal y su retribución. nos mereció la justificación por su pasión santísima en el leño de la cruz y satisfizo por nosotros a Dios Padre»86. no podemos merecer ante Dios más que por el don de su gracia misericordiosa: «su bondad para con todos es tan grande —dice también el concilio de Trento— que quiere que sean merecimientos de ellos los que son dones de Él»89. ya estudiada y comentada 85 . Ih. Joh. por el contrario. Esta claridad aparente de las nociones contribuirá a fomentar la interpretación «sátisfaccionista» de la salvación. a medida que avanza. conserva esta categoría entre los modos de eficacia de la pasión: siendo Cabeza de la Iglesia. por una parte. en cierto formalismo84. pero puede también reducirse a una especie de derecho. CÍ. dentro de una perspectiva cada vez más «desconvertida». Por lo que se refiere a nosotros. con la ofrenda ascendente que ese mismo Hijo hace de sí mismo en su pasión. La autoridad del doctor angélico dará mayor peso a sus ideas. 10). en donde la glorificación de Cristo. «La humildad es el mérito de la gloria. del que Dios tiene la iniciativa. . B. de la redención y de la divinización. 1903. 7 (Dz 799). 230. in ev. a fin de ver en qué contexto y según qué movimiento introdujo el concilio la noción de satisfacción en el enunciado de la causa meritoria de la justificación: «La (causa) meritoria. El mérito va más allá del orden puramente jurídico: es cuestión de recompensa. 237. 85. 6-11.. Herder. c. Hom. a. esta satisfacción no viene a aplacar la justicia de un Padre irritado con nosotros. la gloria es la recompensa de la humildad». El concilio no da ninguna definición del término de satisfacción. 87. El mérito de Cristo se inscribe en una correspondencia amorosa entre el Padre y el Hijo: al sacrificio existencial del Hijo responde el don de la resurrección y el restablecimiento de la alianza plena entre Dios y los hombres. que viene tras el relato de su abajamiento hasta la muerte en la cruz. aunque funcione en sentido contrario al de la compensación satisfactoria. hay que interpretar el movimiento de la frase. en lo que se refiere a la soteriología. «en lugar nuestro». 88. Cristo mereció por su pasión la salvación para todos los miembros de su cuerpo 88 . l. CONCILIO DE TRENTO . Para comprender su sentido. 16: o. el cual. La escolástica medieval desarrolla una doctrina del mérito de Cristo en su pasión. en El magisterio de la Iglesia. 89. Catáo ha mostrado cómo el progreso del análisis de las categorías va cayendo así. AGUSTÍN . trad. 104.376 JESUCRISTO. Santo Tomás. nuestro Señor Jesucristo. Esta noción de mérito no debe deducirse de las consideraciones jurídicas que reintroducen inevitablemente el esquema de la retribución. 264-267. Por tanto.corp. El contexto sugiere igualmente que hay que dar al «por nosotros» el sentido de «en favor nuestro» más bien que el de 84. q. 86. Barcelona 1963. III. La vía de la eminencia purifica la noción de mérito de todo resabio de equivalencia jurídica. CONCILIO DE TRENTO. supra. Esta es la idea que se recoge en la afirmación conciliar. el uso que hace del mismo le confiere a esta palabra una autoridad dogmática para expresar un aspecto de la redención y de la salvación. a partir de Pedro Lombardo.

se entenderá cada vez más la satisfacción como una sustitución: éste será el tema de la «satisfacción vicaria» que trataremos en el capítulo siguiente. La vía de la eminencia nos orienta hacia la solución que asume las dos afirmaciones aparentemente contradictorias: Jies de Montcheuil: una revalorización de ¡a satisfacción Anteriormente recordé la crítica que Yves de Montcheuil hacía a la teoría de la satisfacción penal90. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 379 n. Si Cristo pagó nuestras deudas. DEMONTCHEUIL . Porque si la Iglesia habla sin duda de satisfacción en algunos de sus textos oficiales. Ya los hemos señalado suficientemente en el capítulo dedicado a la situación doctrinal. Porque también es propio de Dios. la teoría de la satisfacción vicaria no muestra el vínculo de ésta con la que nosotros tenemos que ofrecer. itsd 94. Esta «perversión» restaura la idea de «pacto sacrificial». 92. Esta purificación tendrá que ser necesariamente penosa. Y. Por otra parte. comprendida como un acto de justicia conmutativa. Además. El teólogo reaccionaba contra ciertas teorías que. Itíd . Los antropomorfismos bíblicos nos remiten a una realidad: Dios tiene entrañas que se conmueven ante el pecado del hombre. está demasiado arriba para exigir previamente la reparación de un daño que pudiera afectarle. La satisfacción. U N DISCERNIMIENTO NECESARIO Es inútil detallar ahora los excesos de la teología satisfactoria en los tiempos modernos. de Montcheuil era profundamente sana. 95. el inocente. bre. Hace él el primero. No sin cierta valentía. notablemente distintas por otra parte en uno y en otro. lo que tiene que hacer el hombre culpable para volver a Dios. Se pudo pensar que aludia a él una fórmula de la Humani gencris de Pío XII en 1950. Cf. purificados ante Dios»9 . interpretada como una respuesta a la exigencia de una justicia vindicativa. Es verdad que la afirmación repetida de que el pecado no alcanza a Dios merece una matización importante. se unió a la expiación. Algunos gérmenes parásitos de pensamiento. «Podemos comprender ahora el sentido de la pasión y de la muerte de Cristo. No lo exige tanto en nombre de una justicia como «en nombre de su santidad y de su amor». Dios quiere perdonar al hombre.. Este lenguaje adaptado a nosotros traduce la kénosis amorosa de Dios con nosotros. Ibid. es preciso que el cuerpo se pierda para ser hallado de nuevo purificado y trasfigurado»94. Pero hay un punto ciego en esta reacción justa. nos hace realizar en él nuestro retorno y no tenemos que hacer ya en nuestra existencia otra cosa sino unirnos a él o. ¿cómo se explica que nos quede todavía algo por hacer? Esta concepción implica igualmente una idea falsa de las relaciones del pecado con Dios. en contra de la intención y de la doctrina de san Anselmo y de santo Tomás. supra. Cf. voluntaria y misteriosamente. Verbo encarnado. 129. neutralizados en ellos por sus ideas teológicas pujantes. y nos obtiene de ese modo la fuerza de pasar por él en su seguimiento. «Pero en el fondo el pecado no causa efectivamente ningún perjuicio a Dios» 93 .378 JESUCRISTO. es celoso. y recordaba justamente la trascendencia absoluta y la «invulnerabilidad» de Dios. se mostraron cancerígenos. La reacción de Y. la vida de la gracia. él nos traza el camino por el que tendremos que pasar. para vernos arrastrados con él en su paso y encontrarnos con él. 96. Pero ya hemos visto lo que en la exposición de ambos podía dar lugar a esta lectura «perversa». rechaza las simplificaciones peligrosas de la teología de la época y presenta la redención como un misterio de amor. 93. Lefons sur le Christ. sin negar nada de lo que él es. mejor dicho. Pero lo que Dios no puede menos de exigirle al hombre es que destruya en sí mismo el pecado. texto citado supra. y a costa de resultar doctrinalmente sospechoso 91 . 91. pasa de la cólera al arrepentimiento. Cristo. es infinito en la medida en que destruye un valor infinito en el hombre. actúa como cabeza de la humanidad. vulnerable al pecado del hombre. en virtud de un antropomorfismo inconsciente. %. Dios está radicalmente por encima del orden inmediato de las relaciones de justicia entre los hombres. Epi.131. Las dos fueron consideradas como pasos previos para el aplacamiento de la justicia divina ofendida. veían en Dios a un compañero del mismo tipo que el hombre. hacerse por amor. el pecado no perjudica más que al hom- 90. dejarnos unir a él. ya que tiene que arrancar al hombre del pecado: «Llega a exigir el paso por la muerte. En realidad. nunca afirma que esta satisfacción haya sido exigida por la justicia de Dios. Dios no puede acoger al hombre en su presencia sin ponerse a purificarlo él mismo. y no como exigencias internas de la misericordia y de la iniciativa amorosa del perdón de Dios. Más aún. suponiendo que el pecado hace un daño real a Dios o que le afecta en su propio ser92. que hablaba del pecado como ofensa de Dios y de la satisfacción. París 1949. Primicia de la humanidad nueva.

manifestada en Jesucristo.. Ya se había puesto de relieve la categoría de redención. ¿No es en este sentido también una exigencia del amor en Dios? Pero lo mismo que no necesita de nuestro sacrificio. sino la consecuencia de la adhesión al pecado de aquellos a los que quería hacer Cuerpo suyo. Cath. Esta actitud de Dios no encierra evidentemente la exigencia de una justicia conmutativa o vindicativa. Estamos fuera de todo registro de equivalencia. emprendiendo la iniciativa del proceso que reconcilia al hombre con Dios. un libro como éste debía por consiguiente atenerse a él. Y como semejante justicia es inaccesible al hombre pecador. podemos seguir a Y. vivió el desgarramiento interior del desarraigo doloroso del pecado. Una vez añadida esta corrección. desde un punto de vista descendente. Por ser un bien y una necesidad en nosotros. ya que asumió libremente nuestra condición de hombres sometidos a las consecuencias del pecado. verdad de la satisfacción En definitiva. borrando la ofensa inferida contra el amor de Dios a nosotros. el don existencia] que hizo de sí mismo al Padre. dada su histo- 96. La de satisfacción muestra. Según la perspectiva de Agustín. El penitente queda reconciliado cuando ha hecho bastante. la satisfacción es también querida para nosotros por el amor de Dios. éste vive su pasión en cuanto que se ve personalmente afectado por el pecado de los suyos. . en un sentido. 5 (24 junio 1973: Doc. Esta es la lógica del amor. El contexto elimina la ambigüedad de la afirmación: «No se trata de una exigencia del amor de Dios». Pero es de los que se han hecho «menos aptos» para expresar la verdad doctrinal de la que eran portadores 97 . Por eso mismo tomó sobre sí la dimensión penitente de todo retomo del hombre a Dios en el amor. Solidario del cuerpo que él quería reunir en sí mismo. pero no es algo que preceda al perdón y lo condicione: es algo que lo sigue. ésta fue más bien para él un misterioso sufrimiento. 97. Él llevó el peso de nuestros pecados. la reparación del pecado. sino más bien de una necesidad de amor entre nosotros. Dios no puede menos de desear que la experimentemos. dicha obra no puede ser más que resultado de la justicia justificante de Dios.380 JESUCRISTO. Al obrar así. en que el Cuerpo hace subir a su Cabeza toda la violencia de su pecado. el aspecto oneroso del desarraigo liberador del pecado. la satisfacción tiene que comprenderse a la luz del sacrificio. que reza los salmos como si los dijera el mismo Cristo. Si el amor puede bastar para consumir toda satisfacción. Puesto que es una expresión del amor. En todo caso. /b/'d. de Montcheuil en su conclusión. Todo esto no pertenece al orden abstracto de una compensación en justicia. Subraya su carácter oneroso. a pesar de una frase ambigua: «La satisfacción es ciertamente. ¿Hemos de seguir empleando hoy el término de satisfacción? En el plano dogmático y teológico se trata de un término que no es posible eliminar. 1636 [1973] 667). mucho más el amor de Cristo. victoriosa en su combate contra el mal. aceptando vivir su paso a Dios bajo la forma de un retorno a Dios (perspectiva ascendente). No es que el Padre se complaciera en la muerte de su Hijo. así como el de la reparación dolososa del pecado. Pero del don de amor que Jesús había hecho de sí mismo hasta la muerte agrada y contenta al Padre más allá de todo sufrimiento. llevó a cabo una penitencia reparadora en dos sentidos: reparadora del hombre herido por el pecado. La satisfacción o la reparación es una necesidad que nace espontáneamente del amor penitente. se manifiesta por la iniciativa costosa de una justicia justificante. pero se ha hecho vulnerable. sino en un sentido perfectamente real. dado el apego del hombre al pecado. Declaración Mysterhm Ecclesiae n. tampoco Dios «necesita» de nuestra satisfacción. el aspecto oneroso de nuestro retorno a Dios con vistas a nuestra reconciliación y a nuestra comunión con él. ya que perdonarnos no es otra cosa más que querer ponernos en el camino del amor»96. en el que sería considerado como responsable de los pecados de los hombres y condenado a sufrir el castigo correspondiente. sigue normalmente a la voluntad del perdón de Dios que nos trasforma. restauradora de su integridad. No es una exigencia previa. Esta penitencia es totalmente original. no en un sentido jurídico. haciendo infinitamente «demasiado». desde un punto de vista ascendente. ejemplar para convertir la voluntad pecadora en voluntad arrepentida (perspectiva descendente). No se trata de una exigencia del aitior de Dios. La reparación. Esta justicia es la del amor. sino que expresa la preocupación de una justicia por cumplir. pero también reparadora respecto a Dios. ya que no es la consecuencia de su propio pecado. es decir. Cristo ha satisfecho por nosotros al Padre. Cristo «contentó» al Padre en el sentido más real de la palabra. 133-134.. La satisfacción marcó el sacrificio de Cristo. EL ÚNICO MEDIADOR LA SATISFACCIÓN 381 Dios es invulnerable.

6: Doc. la expiación y la sustitución: «sustitución expiatoria».. constituyendo una idea intermedia. a veces ambigua. En los tiempos modernos la teología de la satisfacción se vio atraída cada vez más por la idea de la sustitución: en el misterio de la cruz Cristo puede satisfacer porque sustituye a los hombres pecadores. la libertad de Jesús parecía sustituir a la de ellos en el retorno a Dios. «satisfacción vicaria». la traducción francesa dice sin ambages: Cristo «ejerce una acción única que. quod in Patris conspectu reatum culparum supera!». Un ejemplo de esta mentalidad que se alberga todavía en muchas mentes es el de los traductores de textos oficiales: la Comisión teológica internacional resumia así la doctrina anselmiana en su primer documento cristológico: Cristo «opus singulare. exige un duro esfuerzo de conversión. Realmente. D. La libertad de los hombres no tenía nada que ver con la muerte de Jesús. La lógica del esquema compensatorio. A veces. en donde se insinúa que no hay medida en común entre el acto de Cristo y el peso de los pecados cometidos. Hicieron incluso surgir ciertas fórmulas que casaban la satisfacción. Se fueron sucediendo numerosas teorías sobre el fundamento ontológico o jurídico de la satisfacción. «expiación vicaria». y. Incluso se vio en ello durante algún tiempo el nervio de toda la soteriología cristiana. tenía que justificar del mejor modo posible el hecho de que el justo cargue con la pena que normalmente se debe a los injustos. compensa la deuda de las culpas» (IV. En el plano pastoral hay otras palabras que pueden expresar lo que intentaba decir. tal como se entendía de la forma más corriente. como si les ahorrase la obligación de convertirse. hasta el punto de que los hombres no parecían tener ya parte alguna. Sin negar el elemento de verdad que existe en la idea de sutitución y que hunde sus raíces en el tema del intercambio. el concepto mismo de sustitución no puede sostenerse sin la idea de solidaridad entre el sustituto y la persona a la que sustituye. Cath. Esta articulación era el talón de Aquiles a la teología de la satisfacción. 1803 [1981J 229).382 JESUCRISTO. en ese extraño pacto sacrificial que estaba presente entre el Padre y el Hijo. Se aislaba y se erigía en clave de bóveda de todo el edificio una categoría secundaria. entre sustitu- . Se olvidaba la triangulación de los actores de la pasión. así como sobre la forma propia que tomaba. 13 De la sustitución a la solidaridad 98. por otra parte. a los ojos de Dios.. que afectaba cada vez más abiertamente a las ideas de satisfacción y de expiación. Así lo indicaba por otra parte el concepto de representación. es preciso reconocer que esta polarización caía cada vez más en el corto-circuito anteriormente denunciado. ni negativa ni positiva. EL ÚNICO MEDIADOR ria tan cargada y la mentalidad de la que es responsable98. el traductor lee una compensación. especialmente el término de reparación. tan sólo un decreto divino permitía comprender cómo podía afectarnos el acontecimiento del calvario. patravit.

pero no puede hacerlo válidamente más que en nombre de la solidaridad que le permite hacerlo verdaderamente presente. En la base de toda sustitución hay un elemento de identificación posible entre dos objetos o dos personas. Cristo viene a colocarse en el lugar en que estamos nosotros. Por eso la teología contemporánea insiste ahora en la solidaridad que Cristo estableció entre él y nosotros y relativiza la sustitución dentro de ese amplio movimiento que anima a la economía de la encarnación. Pero se comprende enseguida que semejante aspecto no debe aislarse ni absolutizarse. La sustitución de una persona por otra supone un conjunto homólogo de cualidades y una situación de solidaridad natural o funcional. en el caso de una herencia). a través del intercambio y de la solidaridad. el objeto sustituido puede encontrarse simplemente excluido de la máquina mencionada. su libertad no sustituye a la nuestra. El momento de la sustitución se inscribe en un movimiento que tiene como finalidad el restablecimiento de una relación de comunión entre Dios y nosotros. 128-130. lo que nuestra situación de pecadores nos impedía hacer. nos devuelve a nosotros mismos. Al obrar así. y más en general la fórmula frecuente del «por nosotros» interpretada en el sentido de «en lugar nuestro»'. Se reemplaza en un motor una pieza por otra pieza standar idéntica. han proyectado inconscientemente a menudo la mentalidad sacrificial y «sustitutiva» que les impregna. a fin de justificar o rechezar las afirmaciones que atribuyen a la Escritura. El «en lugar nuestro» está dirigido por el «en favor nuestro» y no tiene que hacernos olvidar nunca el «por causa de nosotros». un «Christ-Ersatz». En una palabra. los autores. decisivo sin duda. hay que reconocer que la idea de sustitución encuentra cierto arraigo en la Escritura. eso que los teólogos alemanes designan. Ct. Un elemento de verdad en la sustitución La categoría de sustitución no es bíblica. en sus argumentaciones soteriológicas. o en reemplazar una persona por otra en una función o una relación. habían invocado el doble principio de la solidaridad divina y de la solidaridad humana de Cristo. Así pues. mientras I. ya que los mismos textos sirven también para evocar la solidaridad. corrige la mirada que se dirigía a muchos textos de la Escritura y sigue las pisadas de los antiguos padres que. En este dossier encontramos algunos de los pasajes ya estudiados: la profecía del Siervo doliente (Is 53). .384 JESUCRISTO. con una palabra que nos trae tristes recuerdos. del sacrificio de Cristo. el representante sustituye al que es representado. sino que nos la da de nuevo. LA SUSTITUCIÓN La sustitución consiste en reemplazar un elemento por otro en un todo. Cristo no nos suplanta. Dicho esto. numerosos comentaristas han encontrado su realidad en diversos textos de la Escritura. Sin embargo. En efecto. conviene tener en cuenta con prudencia estos acordes complejos y a veces contradictorios en la aplicación de la idea de sustitución a la soteriología. exégetas y teólogos católicos y protestantes. Nos gustaría esbozar en este capítulo este movimiento de deriva de la teología de la sustitución y su corrección por la idea de solidaridad. 1. En todo caso. a no ser que el sustituyente actúe en su nombre como representante mandatario e intervenga en su favor. pero transitorio y parcial respecto al conjunto de ésta. la sustitución no interviene más que como un corto momento de su mediación. humana y visiblemente significada y realizada. a fin de realizar. 21. En su interpretación de estos textos y algunos otros. Así pues. Puede ser fraudulenta (sustituir a un niño por otro). a fin de restablecerlo en su función y en sus derechos. Por su parte. nos restablece en nuestra situación de compañeros de Dios. puede tratarse también de una suplencia para hacer un servicio. en nombre de la solidaridad que ha establecido con nosotros. y por tanto una comunicación en la misma naturaleza o en las mismas cualidades. En este sentido vino en nuestro lugar y ocupó nuestro sitio. nos representa. ya que Cristo realizó a través de una muerte que no merecía una redención de la que nosotros éramos incapaces. sería erróneo resumir el papel de Cristo respecto a nosotros en la salvación diciendo simplemente que nos sustituye ante Dios. los relatos de la pasión no conceden ningún lugar a la sustitución. La revaloración contemporánea del dossier muestra que está en baja notablemente la idea de sustitución. en beneficio de una lógica de la compensación que hace de Cristo un valor sustitutorio del hombre. puede expresar el deseo de suplantar a alguien. no nos excluye. los famosos versículos de Gal 3. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 385 ción y solidaridad. Al final. puede finalmente permitir una ventaja recibida en lugar del beneficiario normal (por ejemplo. A partir de esta solidaridad es como intenta comprender la universalidad. aunque nosotros no hayamos sido capaces de hacerlo nuestro mandatario.supn. y la persona puede quedar eliminada en el orden de las relaciones en que ha sido reemplazada. 13 y 2 Cor 5.

Jesús ha venido para realizar por nuestra salvación lo que no podíamos hacer por nosotros mismos: abrirnos el camino hacia el Reino y pedir que le sigamos. Madrid 1984. II. porque él se puso antes en mi lugar para abrime el camino» 2 . el católico corre fácilmente el peligro de dejarse engañar por una lectura material de los textos.. tiene lugar la asimilación del pecado y de los pecados. en la Éncyclopédie de la fo/. sino del aspecto metaempírico de su identificación con el género humano: «Cristo toma sobre sí el pecado del mundo y lo hace pasar a su propia vida. esta carne de pecado se hace la suya propia. hasta poder ser llamado justamente el maldito de Dios 5 . 84. Cié. 115-117. ya que el verdadero Dios se carga de ese falso-Dios y muere de ese modo pra curarnos de nuestro mal. el teólogo ruso Sergio Bulgakov lleva también hasta el extremo la afirmación de que Cristo asume el pecado universal.Al contrario. sino al servicio de la justificación por la fe. no puede menos de tener en cuenta el mal cometido. Rcdemption sacriñcielle. En el siglo XX. Cristologia dogmática. es el testigo de la sustitución en la culpabilidad. Es ante todo «para nosotros». Lutero. que resulta extraña al pensamiento de Lutero.. 7. donde lo negativo se cambia en positivo. L. Del siglo XVI al siglo XX en torno a la sustitución penal Este tema ya se señaló en las citas del sombrío florilegio. El elemento de verdad de la sustitución ha sido traducido muy bien por B. Ratzinger formaliza demasiado exclusivamente en torno a la idea de sustitución el conjunto doctrinal. que le exige inexorablemente beber el cáliz de su cólera contra el pecado y finalmente lo abandona bajo ese peso aplastante. Cf. 254. y por eso precisamente es justo.Cerf. Lo que aquí domina es el punto de vista personal. Cf. sin tener en cuenta el movimiento dialéctico que siempre supone la inversión de los puntos de vista. 5.. LAURET. Nos bastará indicar ahora el panorama de teorías que convergen todas ellas en la idea de que Cristo sufrió en lugar nuestro el castigo de nuestros pecados. Paris 1943.. La persona misma de Cristo se hace culpable de todos los pecados del mundo y muere como culpable. Estas ideas se recogerán también en el lado católico. R. 3. Agradezco a D. Une enquéte exégetique. En el siglo XIX. t. es difícil distinguir siempre entre la afirmación misma y ciertas metáforas o exageraciones oratorias. La blasfemia que constituye el pecado. de una realidad empírica. L. O. 276-277. en donde el hombre se hace falso-Dios a sus propios ojos. Yaoündé 1972. No se trata. que llega hasta la identificación con el viejo Adán. 78-86. Por otra parte. en Iniciación a la práctica de la teología. ¡nrra). Cornely va en este mismo sentido sin preocuparse por los superlativos 6 . . representados ampliamente en este dossier. citando L'Evangile de Jósus-Christ. La sustitución del pecador por el inocente hecho culpable no se pone entonces formalmente al servicio de una justicia penal. no tiene reparo en decir que Cristo asumió la persona de todos los pecadores y la culpabilidad de todos nuestros delitos. Pero Cristo se carga al propio tiempo él mismo con toda la cólera divina contra el pecado que llevaba consigo: «Bajado del cielo. 141. Aubier. De este modo. «Yo puedo seguir a Jesús —dice un catequista africano—.. Cristo se reviste de la «persona» de los pecadores y asume su papel. Paris 1961. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 387 que muchos teólogos de los tiempos modernos habían reducido la mediación a una sustitución muy cosificada. Dogmática I. en la perspectiva del intercambio entre el pecado y la justicia que tiene lugar entre Cristo y nosotros. el Hijo de Dios se aleja del Padre. En los reformadores. En la profundidad de la inhumanación. enviado al mundo por el Padre. aunque no tenga nada que ver con el pecado. Salmerón. Cf. según la lectura que Lutero hace de la Escritura. Porque hay numerosos matices y acentuaciones. B. 282.. que es la identificación del Hijo con todo el género humano por medio de la recepción de la esencia humana.. La verdad es que estas afirmaciones excesivas se inscriben también en un movimiento de solidaridad. en el nivel de los pecadores. marchar por el mismo camino que él. A través de su humanidad. 2. pero desconectadas del tema de la justificación por la fe y orientadas en la perspectiva de la satisfacción. SABOURIN. S. que había hecho de él uno de sus motivos privilegiados 3 . «Subsütution». el pecado queda destruido en su muerte. Lauret con la fórmula de «sustitución iniciática». Olivier las juiciosas indicaciones que me dio sobre el sentido que tiene la idea de sustitución en Lutero. Pero la justicia de Dios. 6. C.. bajo el peso del pecado del mundo. El justo. supra. D. tomando el pecado del mundo. Se aleja de la santidad para entrar en el pecado. Hay por tanto una violencia de Dios y hasta una venganza que ejercer sobre el pecado.SABOURIN. pero esta violencia es la del amor4. se su4. en el abajamiento. J. sin duda. queda aniquilado en la cruz. BOLLGAKOV . que tiene como centro el admirable intercambio y como dos focos las ideas de sustitución y de solidaridad (cf. Du Verbc ¡ncarné (Agnus Dei). que a menudo quedan corregidas mediante el rodeo prudente de un «como si». D. Paris 1967. teólogo jesuíta del concilio de Trento. por su aceptación de ellos como si fueran suyos propios» 7 . Cristiandad.386 JESUCRISTO. B.. art. se pone ante los ojos de Dios.

Porque los teólogos ya no tienen ante la vista la justicia justificante de Dios. como la pena capital por los pecados del mundo» 9 . en la que le está reservada una muerte inexorable y violenta. 252. noche de Getscmaní. t. lbid. al asumir nuestra condenación y nuestro castigo —para cumplir toda justicia— y al tomar nuestro sitio sufriendo en lugar nuestro»13. Volvemos a encontrarnos aquí con Calvino. CALVIN. Cí. Esta muerte es una «expiación representativa» en la que se desarrolla la inversión dialéctica entre el justo y los blasfemos. En los católicos éste es ya un hecho plenamente cumplido. J. c. ni el intercambio entre el pecado y la justicia que se produce entre los hombres y Cristo.. 9. Bossuet y Bourdaloue en el siglo XVII 16 . W.388 JESUCRISTO. se ha hecho su pecado. de la sustitución en el castigo. 74.Reuss. Le Rcdcmption mystére d'Alliancc. Labor ct Fidcs. Y realizó nuestra reconciliación con Dios en lo que hizo por nosotros.249. 13. Sigúeme. entre el que sufre el castigo para «expiar». dice quiénes son los 14. 5. p. punto por punto.. hemos sufrido lo que tenía que sucedemos. o. 11. Pannenberg ha intentado recuperar el tema de la dogmática protestante. ID . pero renovándolo mediante una doble llamada a los datos de la historia por una parte y a la realidad de la resurrección por otra. 286-287. 18. hasta el punto de que él ha reparado nuestros pecados» 11 . ¡bid. Labor ct Fidcs.supra. Cunitz-E. n.supra. Las sombrías teorías protestantes se prestaban sin duda al corto-circuito. 19. con los efectos oratorios del siglo XIX17 y con la teología escolástica de comienzos del siglo XX18. pero la dominante de su pensamiento considera que Cristo nos sustituye en la condenación: él es ante el Padre el gran acusado en nuestro nombre 10 .supra.»8. 17. Jesús recibe el castigo de nuestros pecados. En la interpretación de su pensamiento hay que tener en cuenta la dialéctica que se desarrolla a partir de la identidad del que juzga y del que es juzgado: «Ha llegado el momento de enunciar la proposición decisiva: sucedió que el Hijo de Dios ejecutó el justo juicio de Dios sobre nosotros. t. 8. Más recientemente. D.. el teólogo luterano W. D. Fundamentos de cristología. PANNENBERG . Bulgakov ve en este misterio el carácter asombroso del «sacrificio del amor salvador». B. La influencia indirecta de la reflexión protestante desempeñó su papel en esta evolución. Cí. Pero la confirmación divina de sus pretensiones. 15. El Hijo de Dios ejerció el juicio —iy es él el juez que fue juzgado. citado por J. Baum-E. 12. Cf. esto es. La tesis más corriente es la de la sustitución penal propiamente dicha. 1. vol. La doctrine de ¡a rccoticiliaíion. Enuncia de este modo su propia tesis: «La muerte de Jesús en cruz se ha manifestado a partir de su resurrección como el castigo sufrido en nuestro lugar para la existencia de la humanidad que ha ofendido a D¡os>¿9. y el que lo exige. GALOT. V. In Cor. K. Para él es capital el hecho de que la muerte de Jesús sea el resultado de un proceso condenatorio y de un juicio capital para él: «Nuestro proceso criminal ante Dios se ha trasferido a Jesucristo. Salamanca 1974. que generalmente están ausentes de las teorías de la sustitución. Genéve 1966. angustia mortal. Institution de ¡a religión chrétierme. CALVIN. Barth ha desarrollado con energía el tema del «juez juzgado en lugar nuestro» 12 . ofrecida por la resurrección..ed. ParisBrugcs 1965. 1. 16. 83-85. BARTH. Dogmatique. Ibid 10. .. G. pero puesto que fue así la voluntad de Dios. su juicio sobre nosotros tuvo lugar en la persona de su Hijo —de forma que él fue c! acusado.. Uisütution de ia religión c/irctienne. II. Pero esta fuerte insistencia en la sustitución se integra en Barth en el tema del intercambio entre el veredicto de condenación que golpeó a Jesús y el juicio de absolución reconciliadora que nos declara justos. Cf. el punto extremo de la kénosis de la encarnación por la que Cristo acepta «la prueba de la cólera de Dios y de la lejanía de Dios. 90-94. Gcncve 1955. 222. los hombres. t. I... 50. Él puede «hacerse responsable de nuestros pecados». Así pues. En nuestros días. 263. el juicio y la maldición que de allí se derivan para nosotros cayeron sobre él»14. Brunswigac 1893. ya que ahora todo pasa entre Jesús y su Padre. Cristo se expone a sí mismo «a la acusación y al veredicto que nosotros merecemos». y la acusación. compensar y «satisfacer». Sí. haciéndose él mismo ese juicio por nosotros. el condenado y el ajusticiado—. K. 303.235. IV. ¿No conduce el sentido místico de la paradoja en este caso a una idea de Dios muy discutible? Calvino está cerca de Lutero y opina igualmente que Cristo fue hecho pecador.. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 389 merge en esa noche del pecado.. 85-88. Pero el pensamiento se simplifica y se endurece peligrosamente. supra.. Porque Jesús fue condenado por haber blasfemado contra la ley. Cí. 82.. 17.. Ibid. Más adelante nos encontramos ya con Grotius 15 . porque «el pecado que cometemos nosotros. J. lo impone y lo hace lo más absoluto posible. 262-263. que se dejó juzgar!—.

390 JESUCRISTO. DUQUOC. Duquoc21. histítiition déla religión chrétieiwe. Algunas cuestiones relativas a la cristologia IV. ¡nps. 21. Expresé ya mis reticencias ante esa tesis extrema en RechScRel 59 (1971) 88-89. por su parte. la Comisión Teológica Internacional haya pronunciado recientemente un juicio claro en este sentido. después de tantas imprecisiones. Jesús sufrió «lo que ya sufren los condenados». Teniendo en cuenta las correcciones que la diversidad de interpretaciones aquí señaladas merece aportar. H. Dobmayer (+1805). Calvino. c . Del siglo XXal siglo XX la satisfacción vicaria 20. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 391 verdaderos blasfemos y quién es el justo. según la cual la muerte de Jesús contiene la nuestra y triunfa sobre ella20. y sin espíritu de amalgama. 3. RIVIERE Sur les premieres applications du lerme «satisfactio» a iocuvre du Cbist. ni siquiera simbólicamente. Salamanca 1972. IV: Bulletinde Littérature ecclésiastiquc. la pena de daño? Así pues. pero invoca a su Dios y confiesa de este modo que no está abandonado» 23 . Se trata de una teoría que presentan erróneamente varios autores. C. Jesús vivió por sustitución la muerte merecida por los blasfemos. Ibid 24. 28. 434. ya que Cristo no se vio afectado en nada por el pecado y su grito no es blasfemia. experimentó «el espanto y el horror de una conciencia desconcertada y saboreó la cólera eterna» 22 . el juicio injusto del que ha sido objeto no puede remitir. J. afirma que Jesús pasó por la experiencia de la «segunda muerte». Pero Lutero es también consciente de que éstas son afirmaciones paradójicas.. BOULGAKOV . «Grita que está abandonado de Dios. Madrid 1989. París 1902. La idea de sustitución en el castigo llegó hasta el fondo de ella misma con la doble perspectiva de la sustitución en la condenación y en el tormento del infierno. lo mismo que el intercambio entre la justicia y el pecado que se evoca en los famosos versículos paulinos. son efecto y consecuencia de los pecadores y del pecado. t. pero en el marco de una sistemática muy distinta que no recoge el tema de la sustitución puramente penal. Por eso es sano que. Recogiendo las ideas de Nicolás de Cusa. que se sepa. Clona. sino clamor inocente. Es verdad que intentaba dar cuenta de la paradoja absoluta del misterio de la cruz en donde la justicia justificante de Dios se enfrenta con la opacidad abismal del pecado. 1-2:WA 5. interpreta la bajada a los infiernos como un descendimiento al infierno. Jesús padeció la pena de la muerte infernal. Desde el siglo XLX otra corriente teológica desarrolló diversas teorías bajo el título común de «satisfacción vicaria». Su Padre le hizo sentir todo el rigor del anatema» 26 . del que sólo cabe lamentar que haga una alusión demasiado fácil y ligera a la teología protestante.C. Cristologia. La paradoja existe ciertamente. IV. V O N B ALTHASAR. Citade por J. 3. Por parte católica. c. o. Sigíleme. 326. LESETRE. Cu. En este terreno. sus sufrimientos y su desamparo. Cath. La fórmula técnica aparece por primera vez. 22. 26. o. 1803 (1981) 229. 598-608. «Jesucristo fue hecho por nosotros maldición. O. Pannenberg ha sido criticada por Ch. al juicio de Dios. 7. Nuevo Testamento. /Mí. pero opina que sufrió como castigo «lo equivalente de lo que debería haber sufrido la humanidad. H. Una estética teológica. de la que lo libró la resurrección 24 . CAI.VIN. Weimar 1892. Expresiones sacadas del Comm. 240-252.. piensa que la kénosis de Cristo llegó hasta d abandono escatológico por parte de Dios. Esta teoría toma sus debidas distancias respecto a la de la sustitución penal entendida en sentido estricto. es más bien el signo de la kénosis del que fue entregado en manos de los pecadores. 187-192. Notre-Seignmr Jésus-Christ dans son saini Évangile. en la pluma del lenedictino alemán M. Lesétre opinaba a comienzos de este siglo que.Doc. mereciendo el pecado el infierno. 268-269. 23. La palabra satisfacción ex27. expreso todas mis reservas personales ante la polarización de los teólogos de los tiempos modernos sobre la sustitución penal y la dramatización a la que se abrió el camino. D . Encuentro. 1924. los tormentos del ¡nfierno>rs.-Más recientemente. La teoría de W. Pero lo hacía a costa de una confusión inconsciente entre el furor del propio pecado y la cólera amorosa de Dios ante el pecado. 7.. Bulgakov marca un retroceso: se niega a afirmar que «Cristo hubiera sufrido los tormentos auténticos del infierno en lugar del hombre». 364. 2. Este mismo documento expresa el malestar de la Comisión ante los conceptos de «sustitución expiatoria» y de «expiación vicaria»: lbid. La exclusión de que fue objeto Jesús da origen a la «representación inclusiva». que es el sustituto (vicarius) de la humanidad culpable 28 . «No hay que pensar que Dios haya castigado o condenado a Cristo en lugar nuestro. 21. Ensayo dogmático. . U. la distancia misteriosa que se inscribió entre Jesús y su Padre. S. concretamente en la teología reformada» 27 . Esta toma de posición no ha encontrado todavía la publicidad que se merecía. COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL. y solamente de ellos. SABOURIN. H. Así pues. citado por L. Lutero ve en el desamparo de Cristo en la cruz y en sus palabras de abandono la expresión del tormento infernal: ¿acaso el abandono de Dios no es el tormento por excelencia del condenado. Pero Jesús no muere en cuanto castigado por Dios en el lugar nuestro. Cf. Se encuentra un presentimiento antiguo de esta expresión en un texto de la liturgia mozárabe que atribuye la redención al «oficio vicario» (vicario muñere) del Hijo.296. la del infierno propiamente dicho. 25. El Mesías. es decir. 529.

es aceptar los riesgos de una comunidad de destino con él. nuestras solidaridades nos definen de alguna manera. La dificultad que se plantea a propósito de esta teoría procede de la idea de compensación que no se reprueba expresamente en ella. Riviere matiza su formulación: «la idea fundamental implicada en estos términos pertenece a la fórmula de la fe católica»31. En su artículo «Rédemption» del Dictionnaire de Théologie Catholique. y comprendía un canon afirmando que la satisfacción vicaria no repugna a la justicia divina30. GUILLON. RIVIERE. la satisfacción ofrecida a la santidad de Dios. 29. 30. En la solidaridad vo32. El término de «vicario» expresa un aspecto concreto de la sustitución: Jesús toma sobre sí una tarea que nosotros no podíamos cumplir. Tournai 1959.C. Si Riviere desconfía del esquema de la justicia vindicativa y penal.C. 13/2. La Üiéologie catholique de la rédemption au XX siécle.C. I. J. la doctrina de la satisfacción vicaria fue la del gran historiador del dogma de la redención. en su deseo amoroso de perdonar los pecados de los hombres. la solidaridad indica muchas veces el acto de una opción voluntaria. no es así en lo que concierne al de la justicia conmutativa. Cf. 1982. 187-189. Etapes d'une éwlution. D.23. a pesar de su formulación un tanto suavizada. y francamente erróneo reducir a esta sistematización el misterio de la mediación salvífica de Cristo. «decretó como condición previa la vida y la muerte de su Hijo» . Ya hemos visto cómo esta posición. ya hemos visto en qué sentido. compartir sus sufrimientos. que identifica redención y satisfacción y reduce la mediación descendente a la ascendente: esta convicción fundamental pesa sobre las exégesis de los textos patrísticos que recoge sin embargo con una adecuada exigencia científica. como demuestran las expresiones mixtas de «sustitución expiatoria» o de «expiación vicaria». D. no se puede olvidar que en muchos autores sigue estando en comunicación con la sustitución penal. resultaba perniciosa. 33. Etude théologiqve. Mediador de Dios y de los hombres. J.392 JESUCRISTO. ofrece amplios extractos de este esquema. que arroja una sombra sobre el concepto positivo de reparación. La satisfacción vicaria es un acto de reparación moral. . Riviere. Para Riviere. París 1937. GUILLON. pero también vivir con él. en vez de abrirnos tan sólo el camino de nuestra propia satisfacción. por el que asumimos un vínculo con los que están originalmente alejados de nosotros. en especial los desfavorecidos de este mundo.21. Riviere sigue estando impregnado de la mentalidad teológica. Desclée. Se resalta fuertemente el amor de Cristo en su ministerio pascual. no ya el castigo. col.. 31.t. C. Finalmente. C. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 393 presa en ella. en nombre de los hermanos culpables. En efecto. L. Malevez al presentar hace poco la última obra de J. Hacerse solidario de un pueblo. O. sino la reparación de la ofensa hecha a Dios. sin tener la autoridad canónica que se atribuye a un término definido. LA REPRESENTACIÓN Y LA SOLIDARIDAD La experiencia de la solidaridad En nuestro mundo cultural. II. «el concepto de satisfactio vicaria. por el homenaje del Hombre-Dios»32. positiva o negativamente. Paris 1985. afirma que Dios. Riviere resumía así su teología de la redención: «La redención es la compensación. La solidaridad es una traducción moderna de la actitud del buen samaritano que se portó como prójimo del hombre maltratado por los bandidos (Le 10. Bajo su mejor forma. y falsea el equilibrio de la doctrina.T. L. ibid. Pero es muy exagerado canonizar dogmáticamente la teoría teológica de la satisfacción vicaria. defenderlo y ayudarle a salir de la miseria o de la opresión. el término de solidaridad es portador de una gran carga afectiva y remite a unas experiencias fuertes. de un ambiente de vida o de un grupo. Quizás el autor estaba en este juicio influido por el esquema del Vaticano I sobre la redención. RICHARD. 1921. Le dogme de la rédemption. 24. Supera con mucho el orden de las obligaciones derivadas del derecho o del hecho. que se inscribe en el horizonte sombrío de la pena y del castigo. En un mundo en que las relaciones colectivas tienen cada vez más peso.col. Sigue siendo la de Riviere. que no pertenece ni a Anselmo ni a Tomás de Aquino. J. cf. 36).P. Por otra parte.C. El lugar de la resurrección en el acontecimiento salvífico tampoco constituye en él una magnitud teológica. Esta tesis corre igualmente el peligro de hacer pensar que Cristo lo hizo todo en lugar nuestro. L. Letouzey et Ané. pertenece realmente a la fórmula católica del dogma redentor»29. Lecoffrc París 1931. los pobres. los débiles y los excluidos. MALEVEZ: NouvRevTheol 82 (1950) 217. Finalmente. Le Mystére de la Rédemption. soportar con él las injusticias de que es objeto.T. RIVIÍRE. Esta definición recoge el desafortunado término de compensación. No cabe duda de que el término de satisfacción pertenece al lenguaje y al misterio de nuestra salvación en Cristo. que se quedó en cartera y que insistía mucho en la satisfacción realizada por Cristo.

y luego por la lógica interna que une sustitución con solidaridad. como decía san Pablo que se hizo todo para todos. la una y la otra son como los dos focos de una misma eclipse. Pero Cristo toma sobre sí la solidaridad de nuestros sufrimientos y de nuestro destino marcado por el pecado. la de la sustitución. Muchos misioneros han vivido esta misma actitud a lo largo de los siglos en los países donde querían implantar el evangelio. el padre Yves de Montcheuil: hecho prisionero en la cueva de la Luiré en julio de 1944. DE MONTCHEUIL. que asume voluntariamente una solidaridad completa con la humanidad. El valor de esta solidaridad no es solamente ejemplar. judío con los judíos.. De lo contrario. . Este título de la solidaridad es necesario para que él pueda ser de verdad nuestro representante ante Dios. es capaz de cambiar el sentido de la solidaridad humana del mal en bien. nos remite una vez más a la solidaridad. Mélangcs tliéologiqucs. pero puede ser también el lazo. de Lubac. generosidad. La relación entre la sustitución y la solidaridad se basa siempre en el admirable intercambio. con los dos compañeros que hay que unir entre sí. por venir de otra parte. es lo que ocurrió durante la última guerra mundial con una persona ya citada por su obra teológica. primero por una reacción legítima contra una teología que absolutizaba indebidamente un concepto aislado y confiscaba de manera errónea en su propio beneficio todos los aspectos de nuestra salvación. Lo más significativo en este as- 34. Y. dicen unas veces sustitución y otras solidaridad. incluso en las consecuencias del pecado que lo une a ella para su desdicha. pero también entre una situación de sufrimiento y de injusticia y una actividad de promoción y de liberación. 8-9. En el orden que aquí nos ocupa. el Verbo de Dios se hizo solidario de toda la humanidad y la hizo solidaria de su divinidad. mismo en su movimiento de retorno al Padre. de naturaleza y de condición. Por muy conmovedora que sea. cuando el ataque del maquis de Vervors al que se había incorporado por razones espirituales y apostólicas. Jesús no ha venido solamente a compartir nuestro destino como un hombre entre los hombres. según el movimiento de la mediación ascendente. Desde entonces. respondió al oficial alemán que le interrogaba: «He venido de París expresamente para estar a su lado» 34 .394 JESUCRISTO. la Cabeza de ese gran cuerpo de la humanidad que él recapitula en sí La solidaridad en la Escritura Algunos textos bíblicos funcionan como si se tratara de un test de Rorschach: según las épocas y las lentes con que se leen. pero no puede ser ese representante. París 1951. La categoría histórica más reciente de la mediación ascendente. hay un intercambio entre unos patrimonios de valor (dignidad. Es verdad que la solidaridad puede detenerse en la defensa de unos intereses de grupo. Pero el sacrificio. el razonamiento subyacente al redescubrimiento de la solidaridad puede partir de la sustitución: Cristo no puede sustituir a los hombres pecadores para promover su retorno a Dios más que con la condición de ser legítimamente su representante ante Dios. pp.). la evangelización ha supuesto un compromiso de solidaridad del apóstol con los hombres a los que ha sido enviado. no se da una sustitución pura y simple. que es la del único mediador. Por eso. se la podría acusar de no conseguir otra cosa si no hacer un desgraciado más. a fin de trasformarla en solidaridad de justicia y de felicidad y de comunicarnos el beneficio de la solidaridad divina que es por origen la suya. esta solidaridad podría no cambiar en nada nuestra sustitución. no sólo de una camaradería cordial. Una buena prueba de ello es la frecuente aparición de esta palabra a lo largo de estas páginas. En definitiva. de reparación y de reconciliación. con los hombres. débil con los débiles (1 Cor 9. También hemos encontrado ya el orden solidario de las libertades. la persona sustituida se vería reducida a la nada. prólogo de H. Desde sus orígenes. La verdad de la sustitución supone la solidaridad. sinley con los sin-ley. muchos hombres han pagado con su vida su voluntad de solidaridad. Todo esto pertenece a la mediación descendente. si no ha asumido una solidaridad auténtica. la expiación dolorosa y la satisfacción suponen igualmente. Cf. En efecto. Los argumentos soteriológicos de nuestra divinización se basan en esta doble solidaridad. sino también de la amistad y simplemente del amor. Es el fruto de una libre decisión por parte del Hijo. 20-22). la solidaridad de condición y de destino asumida por Cristo con nosotros.. Aubier. Fue fusilado unos días más tarde. de darle un nuevo fundamento y de liberarla. La solidaridad de Cristo con nosotros no es la de un hecho original. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 395 luntaria. Solidaridad y salvación En todos los tiempos la idea de solidaridad ha estado asociada con la de salvación. Semejante solidaridad puede conducir a la muerte. La representación se presenta como el término medio entre la sustitución y la solidaridad. Por la encarnación.

SANQPHANO. 1 Cor 15. MEDEBIELLE. que se basa en los distintos aspectos simbólicos de la solidaridad de Cristo con nosotros. el gran movimiento de solidaridad que une a Cristo en nosotros y a nosotros con Cristo. Paris 1938. 5. 13. para comunicarnos su justicia (Gal 3. in evang. 2). EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 397 pecto. o. 17-18. 15. no hay más que un solo cuerpo al que está unida nuestra pluralidad. a mí me lo hicisteis» (Me 25. sobre Jn 1.. t. II. 18. c. fuente de la vida social. bajó a la casa de Zaqueo. A. para tomar sobre sí la maldición y el pecado. Cristo se hace pobre por nosotros (2 Cor 8. 29: PG 73. 21-22). había orientado la interpretación de la Escritura en el sentido de la solidaridad. 3. santificó los vínculos humanos. Glosando Ef 1. Médebielle en 1938 subrayaba en él. RICAHARD. en DicL Bibl. L. si uno murió por todos. gran exégeta de san Pablo. Comm. 2. 2 Cor 5. Esta solidaridad está al servicio de nuestra unión mística con Cristo. Richard dice por el contrario: «No se trata de una sustitución del pueblo culpable por el siervo fiel. Epjst. sepámoslo bien. 35. es el poema del Siervo doliente. Esta exégesis es cada vez más corriente en nuestros días. 4). Se ha visto igualmente cómo el tema de la solidaridad estaba subyaciendo en las argumentaciones soteriológicas de los padres. Ireneo desarrolla su propia teología de la recapitulación. 119. c. Ya a comienzos del siglo. En Cristo. Prat. 4. La solidaridad tiene su fuente en el movimiento descendente de la mediación de Cristo. cf. o. 119. 31. . Eligió la vida propia de un trabajador de su tiempo y de su tierra»37. «Expiation». RICHARD . habiendo sido probado en el sufrimiento. citado por L. tal como nos las refieren los evangelios. Esta solidaridad se pone al servicio del intercambio que tiene lugar entre él y nosotros: se identifica con nosotros para cambiar nuestra situación. A. La lectura teológica que hace Pablo del acontecimiento de Cristo nos remite a las actitudes de Jesús. Para Cirilo de Alejandría. Esta misma solidaridad le permite a Cristo. que «Cristo nos llevaba a todos. para trasformar nuestra pobreza en riqueza. 12-21. Pues. QRILO SE ALEJANDRÍA . Suppl. 192d. Del mismo modo. 19. hasta el punto de que morimos con él: «El amor de Cristo nos apremia al pensar que. Ef 1. De rico como era. s e g ú n san Agustín. «todos nosotros estábamos en el que murió y resucitó por causa de nosotros y para nosotros» 39 . en orden a expiar los pecados del pueblo. 37. 21). la carta a los Hebreos desarrolla largamente la idea de la solidaridad del sumo sacerdote que se ha hecho hermano de los hombres: «Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos. 3-11). En ella el orden de la salvación respeta el de la creación.. 9). para ser misericordioso y sumo sacerdote fiel en lo que toca a Dios. F. Asistió a las bodas de Cana.. San Cipriano nos dice. RICHARD. 23-30). 40). 15. pero él nos comunica el beneficio salvífico de su propia muerte. C. 32. con otros muchos. La reciprocidad de esta solidaridad se señala en la escena del juicio final: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños. la realidad de la solidaridad es inmanente a numerosos textos paulinos. todos por tanto murieron» (2 Cor 5. pero se realiza y se acaba según el movimiento ascendente que nos lleva al Padre como una sola familia y un solo cuerpo. La teología del bautismo es presentada por Pablo como una participación y una asimilación a su muerte y a su resurrección (Rom 6. 10. citado por L. O. en su riqueza pero también en su complejidad. Sometiéndose voluntariamente a las leyes de su patria. Éste es.. Gaudim et Spes. comió con publícanos y pecadores. 6-7).396 JESUCRISTO. de condición divina. sobre todo los de la familia. toma la condición de esclavo (Flp 2. Sin que aparezca la palabra. 3. Esta solidaridad tiene su último fundamento en el designio eterno de Dios que nos ha elegido en Cristo antes de la fundación del mundo (cf. 36. Joh.. puede ayudar a los que se ven probados» (Heb 2.63. en su doble dimensión humana y divina. 5. hablando de la eucaristía. Reveló el amor del Padre y la excelsa vocación del hombre evocando las relaciones más comunes de la vida social y sirviéndose del lenguaje y de las imágenes de la vida diaria corriente. con la que él se unificó»38. 2. que nos conduce a no formar más que un solo cuerpo con él (Col 1. como hemos visto. Letouzey ct Anc. sino de una solidaridad aceptada con vistas a la expiación y al perdón divino» 36 . Ef 1. La constitución Gaudiumet Spes del Vaticano 11 resume así la entrada de Jesús en la solidaridad múltiple con la comunidad humana: «El propio Verbo encarnado quiso participar de la vida social humana. L. La dialéctica de uno para todos y todos para uno vale en un sentido opuesto de nuestra solidaridad en Adán y de nuestra solidaridad en Cristo (Rom 5. Este intercambio afecta a la misma cruz: nosotros le comunicamos nuestra propia muerte. 98. 14). 39. Los padres de la Iglesia son en este punto los herederos espontáneos de la Escritura. 13. En 1959. 38. la expiación penal y la sustitución 35 . rezar los salmos en nombre de todos los que forman su cuerpo. 23. n.

. POUT une théologic intégrale de la rédeupúon: (Revuc Thomiste81/l (1981) 42. El tema de la solidaridad se presenta singularmente fecundo a la hora de darle a esto una respuesta. 42. 1. 42 (1978). U. 44. el hombre se encuentra con él corporalmente en vecindad con Dios. \ON BALTHASAR . Pero puesto que con Jesucristo viene Dios mismo. Salamanca 1972". Sigúeme. por su parte. t. Pero este primer aspecto de la mediación es inseparable del segundo. 46. muestra muy bien cómo la encarnación del Hijo de Dios fundamenta entre los hombres un nuevo orden de soli- d a r i d a d e n virtud m i s m a d e la p r o x i m i d a d c o n D i o s q u e inaugura p a r a c a d a u n o de ellos: «De hecho. Cf. es preciso «descubrir un punto de vista que sirva de fundamento al mismo tiempo a las dos relaciones: la inclusión de los hombres en Cristo y la necesidad del compromiso libre de cada hombre con Cristo»41.J. M. La manera con que acabo de definir la solidaridad. el de la «solidaridad humana» que Cristo estableció entre él y nosotros y que nos permite tener parte en la solidaridad divina. criticando ciertas t e o l o g í a s c o n t e m p o r á n e a s d e la salvación. KASPER. se cambia la situación de todos. 45. 252-253. En particular. es imposible dar cuenta del admirable intercambio —tan del gusto de Balthasar—. Vi. Ahora Jesucristo pertenece al destino ontológico del hombre. conciudadano. al entrar (Jesucristo) como Hijo de Dios corporalmentc en el mundo. Es «una vez por todas» (ephapax: Heb 7.398 JESUCRISTO. R e c i e n t e m e n t e . Precisamente en el cuerpo de Cristo se nos da y se nos ofrece corporalmente la salvación» 43 . Sigúeme. U. Y llegam o s así a la a f i r m a c i ó n clásica de santo T o m á s : « L a Cabeza y los m i e m b r o s son c o m o u n a sola persona física» 4 5 . compañero. Con la venida de Cristo se abrió a todo el mundo y a todos los hombres un nuevo kairós. Pero parece ser que sus a c u s a - ciones se refieren tan sólo a las reducciones del concepto de solidaridad a s u s aspectos más elementales y corrientes. Lo que está pidiendo una mayor reflexión en nuestros días es la antropología del cuerpo místico de Cristo. «eminente» y 308. tiene por ello un valor absoluto y por tanto universal. Le Christ daos sa mission de RédemjMr: Associaüon sacerdotale «Limen Genitum». 43. W. hay que dar cuenta. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 399 Solidaridad y universalidad de la salvación Uno de los aspectos de la contestación contemporánea se refiere. «En él no se trata tan sólo de su destino. Como dice atinadamente Ch. Nos parece insuficiente una respuesta que apele únicamente a la solidaridad divina y realmente resulta insuficiente cuando se piensa en la economía de la encarnación. 41. q. En esta solidaridad creadora de u n n u e v o c u e r p o . 1. a. como hemos visto. v o n Balthasar. opinaba que «hay q u e superar c i e r t a m e n t e el simple c o n c e p t o de solidaridad» 4 6 . Con el se cualificó de nuevo el espacio existencial de cada hombre y él mismo se hizo nuevo. el famoso «por nosotros» d e la E s critura toma t a m b i é n el sentido de « e n c a b e z a d o s p o r él» 44 . Jesús el Cristo. sino que funde entre los hombres una solidaridad nueva y los convoque a formar un solo «cuerpo» es un dato iluminador. 27) y tiene un alcance transhistórico. de la naturaleza y del funcionamiento de la solidaridad humana de Jesús y de lo que justifica la atribución a su humanidad particular de un carácter universal. NICOLÁS. 2. El hombre Jesús. 208. el movimiento original de la solidaridad asumida por el mediador nos pone en situación de «solidaridad divina». Cristo e s nuestra Cabeza. Por tanto. cohombre. una nueva posibilidad de salvación. n. Kasper. sin apelar a él. hemos de reconocer que está necesariamente implicado en los demás. III. 40. injertada en la solidaridad original d e creac i ó n y d e destino histórico. Con él se ha hecho nueva la situación de todos. vecino. se trata del destino de toda la humanidad» 40 . El hecho de que la humanidad de Cristo no solamente asuma la solidaridad humana. Es capaz de alcanzarnos a todos en virtud de la omnipotencia divina que. a . H. DUQUOC. Duquoc. W. por otra parte. Salamanca 1979 . L a reciprocidad entre solidaridad divina y solidaridad h u m a n a en C r i s t o f u n d a m e n t a p o r c o n s i g u i e n t e u n n u e v o tipo de s o l i d a r i d a d p a r a t o d a la h u m a n i d a d . El misterio pascual de la muerte y de la resurrección es un acto divino. porque en la humanidad única el ser de cada uno es determinado por el de todos. S. CH. en el que ya heñios encontrado la llamada al orden solidario de las libertades 42 . Por eso en la actualidad tenemos mayor curiosidad y somos más exigentes a propósito de los signos puestos en la existencia humana de Jesús de esta solidaridad propia de su humanidad. H. El título de Hijo del hombre nos orienta en este sentido. ad 1. Por una parte. 48. a la pretensión de universalidad de la acción salvífica de Jesús. supra. Sin pretender que este concepto sea suficiente por sí solo para dar cuenta de la totalidad de la salvación. estableció ya en Jesucristo un lazo de comunión con nosotros. Cristología. Ibid. debido al misterioso int e r c a m b i o que s e establece en la cruz. Cada hombre se define ahora por el hecho de que Jesucristo es su hermano.

la ejemplaridad y la causalidad representan a la vez su papel a través de un movimiento de reciprocidad. A través de esta relación es como un grupo humano encuentra su unidad.. Cristo asumió la naturaleza humana y el destino ligado a su condición. La intervención de Dios en nuestra historia por la encarnación utiliza esta estructura de las relaciones sociales en la historia humana. Se identificó con ella y se hizo solidario de ella. aquel que recibió toda soberanía y todo poder. de la humanidad universa]. Sean cuales sean sus poderes concretos. toda la humanidad se convierte en un solo ser en Cristo. arrastrarlo a la guerra. el del salvador y los salvados. ofrece en su nacimiento virginal el signo de que viene a reasumir a toda la humanidad para una creación nueva. Por su vida. Por una parte. y se hace efectivamente solidario. rey. El pueblo puede rebelarse contra él. ya que sigue viviendo en la memoria del pueblo después de haber asegurado su destino. Pero esta identidad del Único y de todos supone también el momento de 1¿ oposición. en el orden político. Esta relación está hecha de una dialéctica de identidad y de oposición. La identidad se expresa. La nueva solidaridad basada en Cristo viene a restaurar la imagen de Dios que es la humanidad y a traerle la salvación. Ch. Pero también el único puede convertirse en el defensor de su pueblo. Los textos bíblicos ilustran la dialéctica de la identidad y de la oposición a propósito de esta relación establecida entre Jesús y la humanidad.. Su título de Resucitado lo celebra como el Señor. emperador. «El Estado soy yo».) o políticamente. presidente de la república. El funcionamiento de la relación uno/todos permite comprender algo de cómo funciona humanamente la universalidad de Jesús. En el terreno del ideal tenemos al santo o al sabio. de honores especiales después de su muerte. Esta oposición puede funcionar en sentido positivo o negativo en el intercambio que sigue. jefe «carismático». La solidaridad de la relación uno/todos había dado origen a la proliferación del pecado. actúa como Cabeza y Jefe de esta humanidad (Col 1. Lo que hace uno concierne a todos. pero también la libertad de todos le afecta a él en la aceptación o en el rechazo. La humanidad era ya una en el designio creador de Dios. por ejemplo. y hasta de una apoteosis. el soberano simboliza en última instancia la unidad de su pueblo: lo representa y compromete su destino. judíos y paganos. decía Luís XIV. el del justo y los pecadores. entre él y el pueblo se produce un fenómeno de reflejo con la concentración de la vida de todos en uno solo. La lumanidad queda «incluida» en Cristo. En esta dialéctica de identidad y de oposición. dado el carácter trascendente que le confiere. Por este título es el nuevo Adán. a través del simbolismo del soberano. En esta oposición representan su papel las libertades.400 JESUCRISTO. de una solidaridad y de un destino nuevos. su propio cuerpo que es la Iglesia. matarlo físicamente (Carlos I de Inglaterra. El único puede convertirse en tirano de todos. 10). aquel en quien todo un pueblo se reconoce y sigue su ejemplo. oprimir a su pueblo. 18. lo que él decide les afecta a todos. fundador para todos de una unidad. El obrar de Cristo la compromete por entero en un destino nuevo. siendo esta oposición el lugar de un intercambio entre el que es único y todos los demás. Ef 1. El «todos» aquí considerado no es ya un pueblo entre los pueblos. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 401 única en su género. La salvación de todos por uno solo La perspectiva paulina de la salvación de todos realizada por uno solo se apoya en el esquema antropológico dé la relación uno/todos que pertenece a la historia de los grupos humanos. poniendo el acto decisivo de la recapitulación de todas las cosas bajo una sola Cabeza (Ef 1. Esta oposición se vive primero de modo negativo: si Jesús vive el «por nosotros» de una solidaridad absoluta. judíos y paganos. es obra de la «multitud» (hoi polloi) de los hombres. su cohesión. considerada tanto en el tiempo como en el espacio. como Gandhi. st q u e d a solo frente a todos y choca con el proyecto de muerte quees o b r a de todos. de Cristo con nosotros nos indica muy bien que interviene en todos los tiempos de la mediación. objeto de respeto y de orgullo durante su vida. Esta identidad remite sin embargo a una oposición: el único está frente a todos. hacer que dimita en unas elecciones. en su libertador. El Único muere por obra de todos. puesto que por el pecado de Adán todos habían recibido la condenación. Pero esta unidad había jugado para lo peor. en un sentido «carismático». 22) y da realidad visible a su intención de hacer de la humanidad un solo cuerpo. P e r o el conflicto se convierte en Jesús en un intercambio: uno solo da su vida por todos y su muerte da la vida y la justicia . Siendo el Hijo encarnado. La relación de la multiplicidad de los miembros con la unidad del grupo queda mediatizada por la relación de los miembros con una persona única que simboliza y hace efectiva dicha unidad. Según la perspectiva bíblica de la personalidad corporativa. de Gaulle pudo decir en 1940: «Francia soy yo» y dar progresivamente una efectividad a esta toma de conciencia. Pero no se hizo solamente un hombre entre los hombres. Es el héroe nacional. en su reagrupador. Luis XVI. bien en la acogida. de la que constituye un paso al límite. es decir. su muerte y su resurrección. bien en el rechazo.

Paiis 1974. en su particularidad concreta que comprende la muerte y la resurrección. Ratzingei". la muerte de todos es una liberación de la muerte del pecado y un retorno a la vida. JAUBERT. ya que se trata de «una existencia de uno para el olio». es imposible dar cuenta del cómo humano de la universalidad de Jesús abstrayendo de la Iglesia. cf. Pero el autor hace inicrvenir en la exposición de esta dialéctica «una multitud de sustituciones» que no se imponen. es preciso que el mensaje de esa salvación se les trasmita según las leyes humanas de la comunicación. «Este intercambio original entre Cristo. Delormc. U. evidentemente. tanto por parte de Dios como por parte del hombre.h}o l a dirección de J. Por eso mismo la relación uno/todos se convierte en el «una vez por todas». C[. J. Minisíéres etstructvre de l'Eglise. Les é¡xtrcs de Paul: le [ailmmniunautairc y B. y nosotros. ni tampoco un individuo simplemente particular. el análisis del concepto de «universal-concreto» en H. Dossicr excgctiquc et ré/lcxion thcologique. Jesús puede llamarse en sentido propio y único nuestro «universalconcreto» o nuestro «concreto-universal». Tal es el misterio de la Iglesia. los dos términos pueden atribuirse simultáneamente a Cristo. La libertad santa del Único ha convertido las libertades pecadoras. von Balthasar en G. es lo que ocurre con Cristo. Dios no es un individuo entre los demás. SESBOUE. 37). Sobe la dialéctica ministerial algunosAodos. Por eso la solidaridad de la salvación de todos realizada por uno solo no puede prescindir nunca de la libertad de cada uno. La cristologia di Hans Urs von Baltliasar. En contra de la ley lógica que quiere que lo universal sea abstracto y que lo concreto sea sólo particular. París 1971. En cuanto hombre-Dios. basado en la libertad santa y contagiosa de Cristo. U. bien sea fijando su oposición en un rechazo. ella n o es mediadora por sí misma. de «universal concreto». Hay que comprender debidamente el sentido de este ministerio en la Iglesia. 16-33 y 347-417. Como Verbo hecho carne en la historia. es la expresión de la totalidad de Dios para el mundo y de la totalidad del hombre ante Dios. la multitud» se prolonga aún más. En ella la relación uno/todos es simbolizada ministerial mente por la relación algunos/ todos: algunos se ponen al servicio de todos para obrar en nombre de Cristo-Cabeza en el triple ministerio de la palabra. 33-48. Las libertades de todos se ven urgidas a lo largo de la historia a dar su respuesta al acto cumplido por uno solo: lo harán. o bien acogiendo la solidaridad del intercambio total con Cristo. memorial q u e representa aquí y ahora el único acontecimiento de la salvación y con el que las «multitudes» están invitadas a comulgar. coopera con ella solamente sobre el fundamento d e su fe y de su respuesta al don absoluto de Dios. según una reflexión sugestiva d e J. Se establece un nuevo orden solidario de libertades. « e n la correlación entre la Iglesia y lo que no es Iglesia. von Balthasar. y que esa misma salvación se les haga presente y se les dé visiblemente. 47. que congrega por el don del Espíritu en el Cuerpo de Cristo a todos los que responden al anuncio de la salvación por medio de su fe. 48. Universalidad de Jesús y misterio de la Iglesia La lógica de la encarnación que nos trae la salvación por medio de la humanidad de Jesús se extiende al misterio de la Iglesia. A. La fíguca di Gcsü Cristo. Aubier. 49. El conflicto inexpiable se ha convertido en reconciliación absoluta. . Gregoriana. En efecto. 14). Univ. lleva en sí la universalidad de Dios y la universalidad de los hombres. La humanidad de Jesús asume en su originalidad concreta «lo umversalmente humano» 47 . la Iglesia no es fuente de la salvación. Más aún. en Le minislére et les minisíéres sehn le Nouvvau Tcstamnt. La relación uno/todos tiene que poder expresarse simbólicamente (en el sentido fuerte de la palabra) y vivirse hasta el Final de los tiempos. La vida de Jesús. Roma 1977. de los sacramentos y de la reunión del pueblo de Dios 48 . el Único. utilizado por H.402 JESUCRISTO. Así es como la universalidad de la mediación de Cristo realiza su efectividad. Seuil. como atestiguan la palabra del centurión al pie de la cruz. la recibe. es su concreción. RwziNGER. Le nouveau pcuple de Dita. Este servicio de la mediación alcanza su cima en la celebración de la eucaristía. se puede introducir el concepto de origen hegeliano. Estas afirmaciones están exigiendo una justificación. Porque el género humano es un cuerpo diacrónico y la humanidad propia de Jesús no podía ser concreta sin estar situada en un tiempo y en un lugar. EL ÚNICO MEDIADOR DE LA SUSTITUCIÓN A LA SOLIDARIDAD 403 a todos. 142. está puesta al servicio de la única mediación de Cristo. «si uno murió por todos. Para recapitular esta dialéctica de la relación uno/todos entre Cristo y nosotros. no es un elemento humano que pueda generalizarse. en cuanto que la hace instrumentalmente presente e n virtud del mandato que ha recibido. espressione visibile di Dio. Porque Cristo no es ni una ley general o una idea abstracta. la fe de los testigos del resucitado y el arrepentimiento de los destinatarios del discurso de Pentecostés (Hech 2. él es igualmente único. Pero para que las libertades humanas puedan convertirse y adherirse a la salvación traída por la libertad de Cristo. MARCHESI. Pero el término de muerte ha cambiado de sentido: la muerte de uno solo es el resultado del pecado de todos. todos por tanto murieron» (2 Cor 5. su obra no le añade nada.

incluso la gran mayoría de los hombres.404 JESUCRISTO. en la prolongación de la misión de Cristo. Así pues. en el lado de todos respecto a algunos (que pertenecen a su vez al cuerpo de todos). y la salvación de los dos grupos no se lleva a cabo más que en su correlación y en su subordinación común a la gran función vicaria de Jesucristo. que los comprende a los dos. el Único. es tan sólo porque la Iglesia existe como realidad misionera y dinámica. y los creyentes ante todo. y porque los que son llamados a la Iglesia cumplen con su tarea. pero también en el lado del pequeño número. Si unos hombres. A su vez la Iglesia se convierte en el mundo en el grupo de «unos» en relación con la multitud: «A ese pequeño grupo que es la Iglesia se le ha impuesto. Síntesis LA RECONCILIACIÓN 50. esto significa también que cada uno de los hombres. y dentro de la Iglesia. Ibid. la tarea de representar a la multitud. Lo que acabamos de decir bastará seguramente para comprender la discontinuidad y la continuidad que van de Cristo a la Iglesia con vistas a la universalidad de la salvación. que es la del pequeño número»50. se salva por la dialéctica del 'pequeño número' y de la 'multitud'. se salvan sin una plena pertenencia a la comunidad de los creyentes. EL ÚNJCO MEDIADOR entre los creyentes y los paganos». puesto al servicio de la multitud de los hombres. Todo se sostiene en teología: tratar de la salvación hasta el fin exigiría dedicar un capítulo al Espíritu y a la Iglesia. en esta representación por Cristo y en su prolongación. Pero si la humanidad. todo cristiano entra en los dos lados de esta dialéctica de la universalidad: en el lado de todos respecto a Cristo. . tienen su función irrenunciable en la economía de la salvación de la humanidad.

tan cercana al perdón? En efecto. En la Biblia. ¿Dónde colocar la de la reconciliación. política y planetaria. Por tanto. Había además otra razón para ello: la experiencia de la reconciliación es en la actualidad objeto de un redescubrimiento en la sociedad y en la Iglesia. Nuestra historia reciente ha conocido igualmente gestos simbólicos de reconciliación. ya que es a la vez unilateral y bilateral. Se . Por tanto. La iniciativa unilateral y gratuita de la reconciliación pertenece por este título a la mediación descendente. la alianza no se puede sostener sin el compromiso fiel de los hombres que son sus compañeros. en escala mundial. Esto se debe seguramente a que este mundo vive bajo el signo del conflicto. Pero hay también otro aspecto: no existe reconciliación efectiva sin la respuesta de aquel que es objeto del perdón. Este esquema interpersonal dice algo a nuestro mundo cultural. que Cristo ha asumido en su propia persona. la reconciliación pertenece a los dos lados de la mediación. En la Iglesia. o como el geste adoptado por Anouar e l Sadat frente al estado de Israel. social. La reconciliación pone en relación a dos compañeros. podríamos haber tratado de ella en la sección primera. De este modo la reconciliación es una categoría sintética que constituye una conjunción de todas las demás. el sacramento de la penitencia se llama ahora preferencialmente sacramento de la reconciliación. era conveniente terminar con ella. como el de Francia y Alemania después de más de un siglo de hostilidad. Ocurre con la reconciliación como con la alianza de Dios con la humanidad: todo viene de Dios en la alianza y. la reconciliación es ante todo un acto de Dios con el hombre: en ella Dios es sujeto y el hombre objeto. Por esta razón la reconciliación supone un movimiento ascendente del hombre hacia Dios. sin embargo. aunque no simétrica. en cuanto que recapitula a todas las otras y les da su iluminación definitiva. entre los que se da una cierta reciprocidad.14 La reconciliación y el perdón En el recorrido que hemos hecho se ha pasado revista a las categorías de la mediación descendente y luego a las de la ascendente.

En esta frase. Igualmente. dando en sí mismo muerte a la enemistad/Vino a anunciar la paz: paz a vosotros que estabais lejos [los paganos] y paz a los que estaban cerca [los judíos]» (Ef 2. que nos reconcilió consigo por Cristo» (2 Cor 5. ¡con cuánta más razón. no ya en nombre de una exigencia vindicativa. Entre dos compañeros. Pablo desarrolla toda una teología de la cruz. Siempre tenemos que reconciliarnos con los demás y con Dios. Este es el contexto en que tenemos que comprender tanto la justificación como el sacrificio. En la carta a los Romanos la temática era distinta: partiendo de la constatación de que la salvación había pasado del pueblo elegido a los paganos. ya que si se cierra en su rencor. por su parte. por medio de la cruz. reconocerlo como suyo y desaprobarlo. un parto bastante difícil. la reconciliación es una necesidad constante de nuestra existencia de hombres. no puede desinteresarse de su ofensor. El ofensor y el ofendido tienen cada uno tarea específica que realizar. y lo que la tradición llamará la satisfacción. Debe también verificar la autenticidad del arrepentimiento. personas o grupos. por eso. compromete formalmente a la reconciliación entre los judíos y los paganos. a costa de un esfuerzo doloroso. y reconciliar con Dios a ambos en un solo Cuerpo. En ese conflicto hay estructuralmente un ofensor y un ofendido. La reconciliación es una realidad antropológica llena de sentido: constituye un proceso humano con el que todos tenemos que enfrentarnos un día u otro. es decir. El trabajo del ofensor consiste en arrepentirse del mal que ha hecho. fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo. haciendo la paz. sino en virtud de la naturaleza misma del proceso que está en juego. un solo Hombre Nuevo. ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos?» (Rom 11. La interacción entre el arrepentimiento y el ofrecimiento del perdón se convierte entonces en una emulación en el amor que permite el encuentro del ofensor con el ofendido y. estando ya reconciliados. aparece hoy como el presupuesto de todos los demás y hace inclusión con la mediación realizada por Cristo. ¡con cuánta más razón. Este tema. fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo. I. la enemistad. de los dos. tras la destrucción del muro que los separaba: «Porque él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno.. somos el objeto y los beneficiarios de la reconciliación. además tiene que traducir esta conversión del corazón en un obrar nuevo que la haga pasar del interior al exterior. confesarlo. 10-11). en lo que se refiere a su salvación definitiva. Pablo afirma sin embargo que Dios no ha rechazado a Israel: «Si su reprobación [la de los j u díos] ha sido la reconciliación del mundo. el hombre tiene necesidad de la iniciativa gratuita de la reconciliación realizada por Jesucristo. 15). adquirida por la sangre de Cristo. bajo el signo de la reconciliación. puede acabar en esa sima del abrazo de paz que se dan. poniéndose al frente de todos los ofensores para conducirlos al Padre.. Por consiguiente. 14-17). que no ha constituido en la tradición eclesial una categoría notable de la soteriología. es fácil comprender que. EL ÚNICO MEDIADOR LA RECONCILIACIÓN Y EL PERDÓN 409 lee y se comprende toda la economía de la salvación como una gran epopeya de reconciliación entre Dios y el hombre. seremos salvos por su vida!» (Rom 5. El ofendido. Pero en el plano humano. 18). esto es. La cruz era el lugar en el que se desencadenó la enemistad y el odio. Dios es el sujeto y nosotros. Más aún. mostrar que por su parte el perdón está siempre a punto. Éste es el plano del proceso total. el proceso se dobla. ya que cada una de las partes tiene que vivir a la vez la tarea del ofensor y la del ofendido. Sean cuales fueren las formas que tome.408 JESUCRISTO. Si los errores están repartidos. la reconciliación de los hombres con Dios. fruto de la doble reconciliación de los judíos y de los p a ganos entre ellos y con Dios. se vuelve a su vez ofensor. derribando el muro que los separaba. seremos por él salvos de la cólera! Si cuando éramos enemigos. Incluso muchas veces tenemos necesidad de reconciliarnos con nosotros mismos. Para crear en sí mismo. esta iniciativa de gracia y de benevolencia divina se realiza a pesar de que nosotros somos pecadores y enemigos: «Si cuando éramos enemigos. por contagio mutuo. la reconciliación se lleva a cabo por medio de la muerte del Hijo en la cruz. los hombres. EL TESTIMONIO DE LA ESCRITURA La reconciliación realizada por ¡a cruz La enseñanza de san Pablo es aquí muy clara: la reconciliación es una iniciativa gratuita de Dios: «Todo proviene de Dios. que puede conocer múltiples condicionamientos y permanecer a veces bloqueado por alguna de las dos partes. una vez cumplidos el perdón y la reconciliación. sino que además tomó sobre sí los dos lados del proceso. . Pero no puede haber reconciliación con Dios sin reconciliación fraterna. ahora se convierte en el lugar de su muerte y del establecimiento de la paz. Le corresponde incluso dar el primer paso. aunque en nuestras divisiones humanas los errores están generalmente repartidos por ambas partes. se crea una situación de conflicto. toda reconciliación es ya una salvación. estando ya reconciliados. No solamente él dio el primer paso y todos los demás pasos necesarios para reconciliarnos.

Lo mismo que la reconciliación se llevó a cabo por la muerte de Cristo en la cruz. Ya en los evangelios. DUPONT. si no lo acogemos. «levantado de la tierra». la idea de un mundo reconciliado pasa en Pablo desde la perspectiva del mundo humano (2 Cor 5. 24. también la alianza se concluyó por la sangre derramada del Mediador. Bruges- hombre que vuelve hacia Dios. ya estamos reconciliados con Dios por Jesucristo (cf. os ha reconciliado ahora. 12). dans la ihéologic de saint Paul. 6. Estas fórmulas de dom Dupont son muy adecuadas para subrayar el aspecto unilateral de la iniciativa de Dios en la reconciliación. lo que Dios cambia no son sus propias disposiciones. lo que hay en latierray en los ciclos. En la cruz se encuentran los dos movimientos de la reconciliación. Jesús vive el trabajo doloroso de la reconciliación y. descendente y ascendente. ¿de que nos serviría este don gratuito. y como el 1. 19-22). se realiza en el acontecimiento del Hijo encarnado. Su cuerpo colgado en la vertical entre el cielo y la tierra vive el despedazamiento entre la santidad de Dios y el pecado de los hombres. En Jesús. Esta reciprocidad está simbolizada en la forma misma de la cruz. El lenguaje de la reconciliación responde al de la alianza. porque ésta es mi sangre de la alianza. así como nosotros perdonamos a nuestros deudores» (Mt 6. que en otro tiempo fuisteis extraños y enemigos. 18. siempre a propósito de la institución de la eucaristía (11. Pues bien.. Pero sus brazos despedazados se convierten en el don de un abrazo fraternal: los brazos de la cruz son un rasgo de unión horizontal que todos los hombres están invitados a captar. deja tu ofrenda allí. En él es absoluto el ofrecimiento de la reconciliación y por su parte la realización de la reconciliación se ha cumplido ya en Cristo. 22. lo que está en los cielos y lo que está en la tierra» (Ef 1. D. D. el testimonio del corpus paulino muestra que la reconciliación no constituye un cambio de actitud en Dios. 20). EL ÚNICO MEDIADOR LA RECONCILIACIÓN Y EL PERDÓN 411 Progresivamente. Igualmente. y vete primero a reconciliarte con tu hermano. de la reconciliación de Dios con el hombre y del hombre con Dios. pero. atrae a todos los hombres hacia sí (cf. Pero este palo vertical del suplicio se convierte en el rasgo de unión entre el cielo y la tierra. tiene por finalidad «hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza. Jesús invitaba a sus oyentes a reconciliarse: «Si al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo que reprocharte. el designio de reconciliación de Dios en su Hijo. 1819). Este mandato establece ante todo una solidaridad entre la reconciliación fraterna y h reconciliación con Dios.8). Pablo convierte en un conjuro solemne el mensaje cristiano de la reconciliación: «En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!» (2 Cor 5. asociado al mundo humano en el misterio de la cruz de Cristo. por vuestros pensamientos y malas obras. El mediador aceptó ser el supremo despedazado. Me 14. J. cf. y en la carta a Jos Hebreos (7. presente en los evangelios: «Bebed de él todos.410 JESUCRISTO. los dos aspectos de la reconciliación llegan a realizarse plenamente: el don de Dios y la respuesta libre del hombre. La etimología griega de la palabra «reconciliar» (katallassó. 23-24). a fin de hacerse el supremo reconciliador. que va a ser derramada por muchos para remisión de los pecados» (Mt 26.. que nos alcanza a pesar de la hostilidad de nuestro pecado: «Pues Dios tuvo a bien hacer residir en él toda la Plenitud y reconciliar en él y para él todas las cosas. en la cruz se juntan los dos movimientos. que se repite bajo otra forma en la enseñanza del Padrenuestro: «Perdónanos nuestras deudas.. tampoco son las disposiciones del hombre para con él. Lo que cambia es la situación del hombre respecto a Dios. y de todo el odio entre los hombres. La réconciliation Paris 1953. Su propia carne se ve despedazada entre el don absoluto de Dios al hombre y el rechazo del hombre pecador a Dios. 19) a la del mundo cósmico. 32). si . Pero deben ser completadas. 20). Jn 12. en donde Cristo sufre una doble ruptura que lo hace doblemente reconciliador. mediante la sangre de su cruz. Porque la reconciliación no es un acto de Dios solo. el horizontal y el vertical. 25). realizada por el único mediador. en quien tenemos «el perdón de los delitos» (Ef 1. en donde Jesús actúa a la vez como Hijo que viene a reconciliar a los hombres enemigos de Dios. delante del altar. purificando. 2 Cor 5. en la primera carta a los Corintios. B. El mensaje de la reconciliación La reconciliación cumplida en la cruz es una llamada viva a la reconciliación. Con sus brazos extendidos vive el despedazamiento del odio entre los judíos y los paganos. Le 22. 8. 7). 28. 10). «Para san Pablo. es la situación en que el hombre se encuentra respecto a él. Jesús sufre en su carne lo que le cuesta ser entre los hombres aquel que vive en la alianza con Dios hasta el fin. Dios ha restablecido unas relaciones pacíficas entre el mundo y él»1. luego vuelves y presentas tu ofrenda» (Mt 5. por medio de la muerte en su cuerpo de carne» (Col 1. Esta llamada pertenece al propio mensaje: sí. synallassó) remite a la idea de cambio: una situación o una persona «se vuelve otra». Y a vosotros.

La reconciliación del pecador con Dios pasa por el intercambio entre la palabra de la confesión y la palabra del perdón. Un salto en parte injusto. Barcelona. está puesto al servicio de la reconciliación. mentó o aspecto del cómo de esa reconciliación.. Dios en la obra de la reconciliación es el cumplimiento de la alianza entre Dios y el hombre»4. 4. EL ÚNICO MEDIADOR LA RECONCILIACIÓN Y EL PERDÓN 413 no dejamos paso en nosotros a la iniciativa de Dios? El poder de conversión de los corazones y de las libertades. Estos versículos contienen toda la teología del ministerio en la Iglesia. Enchiridion symbohrum. un ministro y un servidor. nos confió el ministerio de la reconciliación. un portavoz. se resume aquí bajo el signo de la reconciliación.. Porque la alianza es el presupuesto de la reconciliación. t. como si Dios os exhortara por medio de nosotros» (2 Cor 5. ya que el término de reconciliación no es una referencia importante de la dogmática y de la teología de la salvación hasta unas fechas bastante recientes. El apóstol es un embajador: no es más que un representante acreditado. 17. 807-879. DENZIIGER-SCHONMETZER. Dicho esto. aunque también es verdad que en los tiempos modernos. interrumpido por la muerte del autor. misterio de reconciliación K. vivida bajo el ministerio de la Iglesia. Somos. El fundamento es el ministerio confiado por Cristo. Este es el objeto del volumen IV. deñniúonum et declaraüonum de rebus Sdei et moru/n. Reconciliación. el reconciliador: «Jesucristo es Dios. Indican a la vez su fundamento y su contenido. Herdcr.. Labor et Fides. es legítimo este salto. Hcrder. entre nosotros y Cristo. Dios en cuanto hombre. porque la reconciliación ha constituido el horizonte englobante de todas las categorías estudiadas. que le da al apóstol la pretensión de hablar «en nombre de Cristo» y de ser la voz de Dios. que es lo que pone especialmente de relieve el tema de la reconciliación. la idea derivada de la expiación y de la satisfacción pudo hacer olvidar que la salvación proviene por entero de la iniciativa gratuita y amorosa de Dios. vol. IV. 3. Ese es el contexto que arroja su verdadera luz sobre el famoso versículo de 2 Cor 5. los hombres. lo mismo que la reconciliación es el cumplimiento de la alianza rota: n.ed. está el ministerio de la reconciliación: «Dios. La llamada a la reconciliación nos remite al carácter inevitablemente bilateral de ésta. t. Frciburg i. LA RECONCILIACIÓN. el ministerio de la salvación se recapitula en el ministerio de la reconciliación. La segunda razón de mi injusticia parcial es que el tema de la reconciliación ha seguido estando muy presente en la teología y en la práctica de la penitencia. En cuanto al contenido del ministerio eclesial. un horizonte tan familiar que de ordinario no deja de estar implícito. que ha hecho correr tanta tinta. que concluía con la liturgia solemne de la reconciliación de los penitentes. pues. BAÍTH. por eso es "Dios con nosotros". La doctrina de la reconciliación trata de la obra de Dios. K. Un papiro antiguo utiliza en 2 Cor 5. embajadores de Cristo. Barth ha sido sin duda el primero que ha tematizado la soteriología de su célebre Dogmática bajo el título de «La doctrina de la reconciliación». particularmente en la disciplina antigua. Entre el don de la reconciliación y la llamada a dejamos reconciliar con Dios. del pecado y de la justicia. excepto cuando se apela a los pasajes paulinos. Dogmatiqtie. 22. bajo la dirección de X. La doctrine de la réconciliation. . poniendo en nuestros labios la palabra de la reconciliación. NUEVO NOMBRE DE LA SALVACIÓN Al exponer a continuación la recuperación contemporánea del terna evangélico de la reconciliación. LEON-DUFOUR . La salvación. La llamada a la reconciliación precede inmediatamente a la afirmación del intercambio. que debía ir seguido de un volumen V dedicado a la escatología y titulado «La doctrina de la redención». 1. 32. 18-20).. El índice temático del DenzingeP y la ausencia de la palabra «reconciliación» en los grandes diccionarios teológicos clásicos son una ilustración patente de este hecho. la preocupación se centraba entonces en algún que otro mo- 2. daré un salto sobre el conjunto de la tradición. 19 el término de evangelio en vez de palabra (cf. 1. Vocabulario de Teología bíblica. por dos razones: primero. Br. Vuelto a nosotros a través del rostro de su Hijo crucificado. Genere 1966. 21. La larga historia del sacramento de la penitencia en la Iglesia ilustra de una forma variada los actos que pertenecen al aspecto bilateral de la reconciliación. art. Si la salvación es reconciliación. que interviene entre el penitente y el ministro de la Iglesia. Pero ha recibido la misión y la autoridad para anunciar la palabra eficaz del «evangelio de la reconciliación»2. Dios nos pide que nos volvamos a él para recobrar los vínculos de la comunión y de la paz. 1963.412 JESUCRISTO. que es el de la cruz..

En t o d a esta doctrina se concede también amplio espacio al Espíritu. e v o c a d o s j a p o r el Concilio de Trento con la a y u d a de la categoría d e la justificación. es el del pecado del h o m b r e .^42. En la visión de conjunto que K. El tercer aspecto de la reconciliación. Barth rechaza toda disociación entre la persona de Jesucristo y su obra. la edificación y la misión de la comunidad. de disolución. verdadero D i o s y verdadero h o m b r e . del lado de Dios. c o m o o b r a del Espíritu Santo. . 113-114. que engloba «tanto lo que pasa "por arriba". lbid. E s a la vez «el D i o s reconciliador y el h o m b r e reconciliado» 1 0 . la reconciliación posee un fundamento eterno e inquebrantable en la alianza que Dios quiso y estableció entre él y el hombre ya desde antes de la creación del mundo. realizada por el Siervo. que se desarrolla en v a rios t o m o s de la Dogmática. 6. supra. es uno» 9 . y a que «la realización sujetiva de la reconciliación realizada o b j e t i v a m e n t e en J e s u c r i s t o tiene l u g a r a n t e todo en ella (la i g l e s i a ) . y el h o m b r e q u e . el cumplimiento de la alianza se produce a costa de una victoria sobre un obstáculo que no solamente la pondría en discusión. el conocimiento de los tres momentos que marcan el cumplimiento de la reconciliación: la justificación. 129. EL ÚNICO MEDIADOR LA RECONCILIACIÓN Y EL