1

ANÁLISIS DEL PESO ESPECÍFICO Y POROSIDAD DE
MATERIALES POROSOS MEDIANTE PICNOMETRÍA DE
HELIO
Cristina de Santiago Buey (*) y Manuel Raya García(*)

(*) Laboratorio de Geotecnia del CEDEX
1. RESUMEN
La picnometría de gases es un método basado en el desplazamiento de volúmenes para medir
con gran precisión el volumen del esqueleto sólido de cualquier tipo de material. El objetivo de
este artículo es dar a conocer el método de la picnometría de gas, su fundamento físico y
funcionamiento, su aplicación en la determinación de pesos específicos o densidades, así
como la posibilidad de calcular diferentes tipos de porosidades a partir de los datos resultantes
de éste. A modo de ejemplo, se presentan los resultados de un estudio realizado sobre la
variación del peso específico de un material de elevada porosidad como son los agregados de
arcilla expandida, en función del tamaño de partícula al que se reduce durante la preparación
de muestras.
2. ABSTRACT

Gas pycnometry is a technique that uses the gas displacement method to provide high-
precision volume measurements and density calculations on a wide variety of materials. Inert
gases such as Helium are used as the displacement medium. Helium is an one-atomic inert gas
with a very small particle diameter and therefore it is suitable because its molecules can
penetrate more efectively into the structures, rapidly filling the tiniest pores of the sample. In this
study specific gravity values of lightweight expanded clay aggregates (LECA) were obtained
following the procedure ASTM D5550-94. These aggregates contain thousands of small, air-
filled micropores generated during their calcination and expansion. The aim of this study is to
analyse how isolated closed pores can have an influence in the resulting specific gravity value.
Results show that, at the pycnometer, samples with a certain percentage of isolated pores
present lower values than the true specific gravity. The difference between the real and the
obtained values allows to calculate the open and sealed porosity percentages (being the later
one undetectable by water or mercury inmersion).

3. INTRODUCCIÓN

En los últimos años se ha venido desarrollando con creciente intensidad el uso de la
picnometría de gas como técnica de determinación del peso específico de todo tipo de
materiales como rocas, suelos, cementos, hormigones, aceros, polímeros, materiales
refractarios, etc.

Los picnómetros de gas, al igual que el picnómetro de agua, se basan en el desplazamiento de
volúmenes, es decir, lo que realmente realizan estos aparatos es una medición muy precisa del
volumen real de un sólido, basada en el principio de Arquímedes. El picnómetro, tanto de agua
como de gas, es un recipiente de volumen estable que se llena con un fluido de densidad
conocida. Cuando posteriormente se introduce la muestra cuya densidad o peso específico se

2
quiere conocer, ésta desplaza un cierto volumen de fluido. El volumen de fluido desplazado,
generalmente determinado por la diferencia de peso del conjunto, equivale al volumen de la
muestra objeto de estudio. Conocida la masa o el peso de la muestra, es posible calcular su
densidad o su peso específico respectivamente.

La característica específica del picnómetro de gas es que funciona con gases ideales
potencialmente no reactivos con la superficie de las partículas sólidas. Por ello, esta técnica es
independiente de que la morfología de la muestra sea más o menos regular o irregular o se
encuentre en bloque o en polvo. Si, además de medir el volumen con la mayor precisión
posible se conoce su peso también con gran exactitud, es posible calcular su densidad real.

4. DENSIDAD, PESO ESPECÍFICO Y POROSIDAD DE LOS SÓLIDOS

Antes de analizar el fundamento físico de los picnómetros, es conveniente distinguir entre dos
conceptos muy similares relacionados con el grado de compacidad de los materiales: densidad
y peso específico. La densidad y el peso específico son magnitudes distintas, pero entre ellas
existe una íntima relación.

g
V
g M
V
P
·
·
µ ¸ = = = (1)

Donde ¸ es el peso especifico
P es el peso de la sustancia
M es la masa de la sustancia
V es el volumen que ocupa la sustancia
µ es la densidad de la sustancia
g es la aceleración de la gravedad: 9,81 m/s
2


4.1. Densidad

La densidad es una de las propiedades más características de los materiales. Se obtiene
dividiendo su masa entre el volumen que ocupa. Llamando M a la masa, y V al volumen, la
densidad (µ) vale:
V
M
= µ

Unidades: Aunque en el Sistema Internacional la unidad de densidad es el kg/m
3
, es muy
frecuente expresar la densidad en g/cm
3
, del sistema cegesimal.

4.2. Peso específico

El peso específico es el peso de una unidad de volumen. Representa la fuerza con que la
Tierra atrae a un volumen unidad de la misma sustancia considerada. Llamando P al peso y V
al volumen, el peso específico (¸) vale:
V
P
= ¸

Unidades: El peso específico tiene unidades de Fuerza/Volumen. Así, según el Sistema
Internacional la unidad de peso específico es el N/m
3
. Sin embargo se usan muy habitualmente
otras unidades como el kp/m
3
y el kp/dm
3
o incluso la dina/cm
3
, que corresponde al sistema


3
cegesimal. Bajo la gravedad de la Tierra el kilopondio equivale, desde el punto de vista
numérico, al kilogramo. Por esta razón, el peso específico de un sólido expresado en kp/m
3

tiene el mismo valor numérico que su densidad expresada en kg/m³.

Peso específico relativo de un sólido (¸
S
): Es la relación entre el peso al aire de un determinado
volumen de sólido y el peso al aire de un volumen equivalente de agua destilada a una
temperatura de 4ºC
1
. Al dividir ambos pesos con las mismas unidades, el peso específico
relativo es adimensional.


¿De qué parámetros depende el peso específico?


El peso específico de un material homogéneo, como pueda ser una partícula mineral pura,
depende de dos factores: la clase de átomos de que está compuesta y la manera como estén
empaquetados los átomos.

Así, entre los minerales con una misma estructura en los cuales es constante el
empaquetamiento, los elementos con mayor peso atómico presentan, por lo general, mayor
peso específico. En la siguiente tabla se ofrece un ejemplo con diferentes minerales
isoestructurales del grupo de los carbonatos.

Tabla 1: Variación del peso específico con el catión estructural (Klein & Hurlbut Jr., 1998)

Mineral Composición Peso atómico
del catión
Peso específico
del mineral
Aragonito CO
3
Ca 40,08 2,95
Estroncianita CO
3
Sr 87,62 3,76
Baritina CO
3
Ba 137,34 4,29
Cerusita CO
3
Pb 207,19 6,55

Por otro lado, la influencia del empaquetamiento de los átomos sobre el peso específico se
aprecia claramente en los compuestos polimorfos, en los que la composición permanece
constante pero varía el empaquetamiento de los átomos. Valga como ejemplo el caso del
diamante, de empaquetamiento mas denso y compacto, y el grafito (Tabla 2):


Tabla 2: Variación del peso específico con el tipo de empaquetamiento (Klein & Hurlbut Jr., 1998)

Diamante 3,5
Grafito 2,2

El peso específico de un material heterogéneo, como pueda ser un suelo, depende únicamente
del peso específico de las diferentes fases minerales que lo componen y de la proporción
relativa en la que éstas se encuentran. Dado que los minerales no metálicos más abundantes
en la corteza terrestre son el cuarzo (¸
S
= 2,65), el feldespato (¸
S
= 2,60-2,75) y la calcita (¸
S
=
2,72), los valores de peso específico en las muestras analizadas en geotecnia se encuentran
habitualmente en el rango de valores ¸
S
= 2,60 – 2,75 (Klein and Hurlbut Jr, 1998).


1
El agua destilada a una temperatura de 4ºC tiene una densidad de 1,000 g/cm
3
.

4
4.3. Densidad real, aparente y total

Desde un punto de vista físico, los materiales pueden ser considerados sistemas trifásicos,
constituidos por una fase sólida (las partículas que definen la fábrica), una fase líquida
(generalmente agua, ya sea gravitacional o asociada a las partículas mediante adsorción) y
una fase gaseosa (habitualmente aire con vapor de agua). Tanto la fase líquida como la fase
gaseosa ocupan huecos en el interior del material, que a su vez pueden ser accesibles o
inaccesibles (Figura 1).

Huecos accesibles (h
a
), también llamados abiertos, son los que están en comunicación con el
exterior.

Huecos inaccesibles (h
na
), también llamados cerrados, no están en comunicación con el
exterior. Los huecos no accesibles actúan disminuyendo la densidad aparente pero, al no estar
conectados con el exterior, es imposible detectarlos mediante ninguna técnica que implique la
penetración de un fluido en el interior de los mismos, como en los ensayos de inmersión en
agua o mercurio.



Desde el punto de vista del comportamiento del material
poroso, la porosidad cerrada influye en el descenso de
su densidad aparente y en la posible disminución de las
propiedades resistentes. Sin embargo, no es una
porosidad efectiva que participe activamente en la
conductividad hidráulica del material, ya que los poros
aislados no constituyen una posible trayectoria para la
percolación de fluidos.


Figura 1: Fase sólida, huecos accesibles
y huecos inaccesibles en un sólido poroso
(Fuente: Mayor, 1977)

En un sólido poroso como el de la figura 1 se pueden definir diferentes volúmenes:
considerando exclusivamente la fase sólida, el esqueleto formado por fase sólida más huecos
no accesibles en su interior, el conjunto de huecos accesibles y no accesibles, o el volumen
total de todas las fases existentes en el material.

En función del volumen que se considere, la densidad o peso específico resultantes serán muy
diferentes. Todas las definiciones que se expondrán a continuación pueden ser descritas en
términos de densidades o pesos específicos, simplemente cambiando la masa de las fórmulas
por el peso.

Se pueden distinguir tres densidades: Densidad aparente, densidad real y densidad del
esqueleto (Figura 2).




5


a) Densidad aparente (µ
ap
)

Si se considera el volumen total del material,
incluyendo el volumen de la fase sólida y los
huecos, tanto accesibles como inaccesibles, la
densidad determinada se denomina densidad
aparente.

hna ha s
ap
V V V
M
aparente Volumen
Masa
+ +
= = µ


b) Densidad real (µ)

Si se considera únicamente el volumen de la
fase sólida, la densidad determinada se
denomina densidad real. En este caso se
excluye el volumen de huecos, tanto
accesibles como inaccesibles.


s
V
M
real Volumen
Masa
= = µ

c) Densidad del esqueleto (µ
esq
)

En las técnicas de estudio de la porosidad que
implican la penetración de un fluido en el
interior de los poros, esta penetración tendrá
lugar exclusivamente en los poros accesibles,
dejando vacíos los inaccesibles. Se determina
de esta forma la densidad del esqueleto,
considerando el volumen de la fase sólida y
los poros internos aislados.

hna s
esq
V V
M
esqueleto Volumen
Masa
+
= = µ

Figura 2: Densidades de un sólido poroso: a) Densidad aparente, b) Densidad real, c) Densidad
del esqueleto (Fuente: Mayor, 1977)

4.4. Porosidad total, abierta y cerrada

A partir de los datos de densidad aparente (µ
ap
), real (µ) y del esqueleto (µ
esq
) de un material, o
sus correspondientes pesos específicos relativos (¸
ap
, ¸, ¸
esq
), es posible calcular la porosidad
total, abierta y cerrada, así como las relaciones entre ellas:

La porosidad total se determina a partir del peso específico real y el aparente, mediante la
siguiente ecuación:

6

¸
¸ ¸
ap
hna ha s
hna ha
t
hna ha
total
V V V
V V
V
V V
n
÷
=
+ +
+
=
+
= (2)

La porosidad abierta se deduce a partir del peso específico del esqueleto y el aparente:

esq
ap esq
hna ha s
ha
t
ha
abierta
V V V
V
V
V
n
¸
¸ ¸ ÷
=
+ +
= = (3)

La porosidad cerrada se calcula matemáticamente como la diferencia entre las dos anteriores:

abierta total cerrada
n n n ÷ = (4)



Por otro lado, se puede calcular la porosidad cerrada del esqueleto, relativa al conjunto de fase
sólida y huecos no accesibles que constituyen el esqueleto del material:

¸
¸ ¸
esq
hna s
hna
esqueleto
V V
V
n
÷
=
+
= (5)


La relación entre esta porosidad cerrada del esqueleto y la porosidad cerrada, referida al
volumen total de la muestra, es la siguiente:

esq
ap
esqueleto
hna ha s
hna
t
hna
cerrada
n
V V V
V
V
V
n
¸
¸
· =
+ +
= = (6)

5. PICNOMETRÍA DE HELIO VERSUS PICNOMETRÍA DE AGUA

Las propiedades que determinan el comportamiento de los materiales en un picnómetro, tanto
de agua como de gas, son su red porosa, superficie específica y tamaño de partícula, así como
los fenómenos de interacción que se producen entre la superficie de las mismas y el fluido del
picnómetro. Por ello, la diferencia fundamental entre el picnómetro de agua y el picnómetro de
gas radica en las propiedades físico-químicas de los dos fluidos utilizados: tamaño molecular,
energía de hidratación y capacidad de adsorción, fundamentalmente debidas a fuerzas de tipo
dipolo o van der Waals.

El diámetro molecular del agua es 0,276 nm (Hersh, 1961). Aunque el tamaño molecular es
muy ligeramente superior al del helio, su polaridad es notablemente superior. Además, la
penetración de las moléculas de agua en el interior de los poros más pequeños se complica y
ralentiza debido a la fuerte interacción que se produce entre éstas y la superficie de las
partículas. Una penetración incompleta en los poros de la muestra puede lleva a un valor
menor que su valor real, que puede incrementarse con el tiempo mediante sucesivas
mediciones en las cuales el agua va penetrando cada vez más. El tiempo necesario para la
completa penetración del agua en la muestra es mayor cuanto menor es el tamaño de partícula


7
y mayor el tamaño de la muestra analizada. En ocasiones resulta necesario recurrir a bombas
de vacío que fuercen al agua a penetrar en los poros de la muestra.

Finalmente, cabe destacar que el uso del picnómetro de agua no es recomendable en los
casos en que la muestra de suelo contiene cualquier tipo de materia soluble en agua o
minerales susceptibles de incorporar moléculas de agua en su estructura, modificándola, como
es el caso de materiales expansivos.

Los átomos de Helio son esféricos, de diámetro 0,20-0,23 nm (Hersh, 1961; Bond and
Spencer, 1958) y no presentan fuerzas de van der Waals, lo que se traduce en una
prácticamente nula capacidad de adsorción en la superficie de los sólidos (Franklin, 1949). En
consecuencia, los átomos de helio pueden penetrar en poros de tamaño inferior a los 0,3 nm
(Van Krevelan, 1961). Por ello, el helio es un gas apropiado para calcular el verdadero volumen
del esqueleto sólido de los suelos.
6. EL PICNÓMETRO DE GAS. TIPOS

Como ya se ha mencionado, los picnómetros de gas, al igual que los picnómetros de agua,
miden el volumen de los sólidos de una forma muy precisa, basándose en el desplazamiento
de volúmenes descrito en el principio de Arquímedes.

Fundamentalmente existen dos tipos de picnómetros de gas:

- El primer modelo de picnómetro introduce un volumen conocido de gas en el interior de
la célula o celda portamuestras. El incremento de presión es proporcional al volumen
del material objeto de estudio.

- El segundo tipo de picnómetro de gas mide la caída de presión producida cuando a un
gas sometido a una presión conocida en el interior de una cámara junto con la muestra
estudiada (cámara o célula portamuestras) se le permite fluir a otra cámara (cámara o
célula de expansión), ambas de volumen conocido. Esta caída de la presión es
proporcional al volumen de la muestra estudiada. Este modelo de picnómetro será
analizado más en detalle posteriormente ya que a este tipo corresponde el picnómetro
del Laboratorio de Geotecnia (Figura 3).







Figura 3: Picnómetro de Helio del Laboratorio
de Geotecnia










8
7. FUNCIONAMIENTO DE UN PICNÓMETRO DE GAS CON CÁMARA DE EXPANSIÓN

En la figura 4 se muestra un esquema del interior de un picnómetro de gas donde se reconocen
dos cámaras o células, la cámara portamuestras y la cámara de expansión, así como la válvula
que las comunica.




Figura 4: Esquema del picnómetro de Helio

Asumiendo que tanto la célula portamuestras (V
cel
) como la célula de expansión (V
exp
) se
encuentran a presión atmosférica (P
atm
) y temperatura ambiente (T
atm
), se cierra la válvula que
las conecta y se incrementa la presión de la célula portamuestras con la muestra en su interior
(V
m
) hasta un valor P
1
(134 kPa aproximadamente), permitiendo posteriormente que se
equilibre el sistema. Entonces se registra y calcula el volumen de la muestra a partir de la
ecuación de los gases ideales, ya que se conocen todas las variables de esta ecuación:

( )
atm cel m cel
RT n V V P = ÷ ·
1
(7)
De igual forma, para la célula de expansión:

atm atm
RT n V P
exp exp
· = (8)

Donde V
cel
es el volumen de la célula portamuestras
V
exp
es el volumen de la célula de expansión
V
m
es el volumen de la muestra
R es la Constante de Avogadro: 0,082 atm· L / K·mol
n
exp
es el número de moles de Helio en la célula de expansión
n
cel
es el número de moles de Helio en la célula portamuestras
T
atm
es la temperatura atmosférica
P
atm
es la presión atmosférica

Una vez equilibrado el sistema, se abre la válvula que conecta ambas cámaras, igualándose la
presión en ambas cámaras en un valor P
2
. La ecuación que expresa este fenómeno es:

atm atm cel m cel
RT n RT n V V V P
exp exp 2
) ( + = + ÷
( ) ( )
exp 1 exp 2
· · · V P V V P V V V P
atm m cel m cel
+ ÷ = + ÷
( ) ( )
exp 2 1 2
· )· ( V P P V V P P
atm m cel
÷ = ÷ ÷


9
exp
1 2
2
·V
P P
P P
V V
atm
m cel (
¸
(

¸

÷
÷
= ÷ (9)

Sumando y restando P
atm
en el denominador:


( ) ( )
exp
1 2
2
exp
1 2
2
V
P P P P
P P
V
P P P P
P P
V V
atm atm
atm
atm atm
atm
m cel
·
÷ ÷ ÷
÷
= ·
÷ + ÷
÷
= ÷ (10)


Dividiendo entre (P
atm
- P
2
) en numerador y denominador:

( ) ( )
1
) (
) (
2
1
exp
exp
2
1 2
2
2
÷
÷
÷
= ·
÷
÷ ÷ ÷
÷
÷
= ÷
atm
atm
atm
atm atm
atm
atm
m cel
P P
P P
V
V
P P
P P P P
P P
P P
V V (11)

donde

g atm
g atm
P P P
P P P
2 2
1 1
= ÷
= ÷


son las presiones manométricas referidas a la presión atmosférica. Entonces:
1
2
1
exp
÷
= ÷
g
g
m cel
P
P
V
V V

1
2
1
exp
÷
÷ =
g
g
cel m
P
P
V
V V Ecuación fundamental del picnómetro de gas (12)


8. DESCRIPCIÓN DEL PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL

El Helio es el gas idóneo para realizar este ensayo ya que es un gas noble que no interactúa
con las partículas del suelo y es capaz de penetrar en los poros más pequeños. Este tipo de
picnómetros requiere utilizar Helio de calidad certificada de al menos 99,995% de pureza. La
botella de Helio debe tener una presión mínima de 13,8 bar (1,38 MPa) y un regulador en el
rango 1-1,6 bar (100 – 160 kPa).

Las muestras que van a ser analizadas en el picnómetro deben ser representativas del total del
material. En general, cuanto mayor es la cantidad analizada mayor es la representatividad de la
muestra y más exacta es la medida del volumen. Como condición general, deberá llenarse la
celda portamuestras en torno a un 80-90% para dar unos resultados de precisión aceptable.

Existen numerosas normas relacionadas con la aplicación de la picnometría de Helio en la
determinación del peso específico o densidad de diferentes materiales. Dado el carácter

10
geológico de las muestras estudiadas en el Laboratorio de Geotecnia, se sigue el
procedimiento descrito en la norma ASTM D 5550-94: “Standard Test Method for Specific
Gravity of Soil Solids by Gas Pycnometer”, así como en las recomendaciones específicas de la
casa comercial del picnómetro utilizado.

8.1. Preparación de muestras

En la tabla 3 se enumera una serie de artículos y normas ASTM que utilizan el picnómetro de
Helio para la determinación del peso específico de diferentes materiales. Como se puede
observar, el tamaño de partícula con el que se recomienda trabajar en cada una de ellas es
muy variable. En concreto, la norma seguida en el Laboratorio de Geotecnia, en la que se
describe el método de picnometría de helio para el estudio de suelos (D 5550-94) no especifica
el tamiz ni el tamaño de partícula idóneo para este ensayo. Sin embargo recomienda, en caso
de no conocer la muestra, analizarla en estado inalterado y pulverizado y comparar ambos
resultados, aceptando como válido el máximo de los dos.

Tabla 3: Especificaciones sobre el tamaño de partícula en la determinación del peso específico
mediante picnómetro de Helio.

Antecedentes Tipo de muestra Tamiz ASTM Tamaño
Morris y Williams (1996) Residuos de carbón núm. 40 < 0.42 mm
ASTM C 604-98 Materiales refractarios núm. 325 < 45 µm
ASTM D 4892-89 Brea sólida núm. 30 < 600 µm
ASTM D 2638-91 Coque calcinado de petróleo núm. 200 < 75 µm
ASTM D 5550-94 Partículas de suelo sin especificar sin especificar


Es necesario secar la muestra en un horno o estufa a 110 ± 5ºC hasta pesada constante para
eliminar el agua higroscópica. Esta humedad produce una disminución relativa del valor del
peso específico obtenido en el ensayo, ya que el Helio no penetra en los poros que se
encuentran ocupados por agua. Dado que la técnica de medición de volumen es por
desplazamiento de gases, el aparato mide un volumen de muestra mayor que el real, es decir,
un peso específico menor del real.

Debe tenerse especial precaución con los minerales sensibles a la temperatura, como algunos
sulfatos o minerales arcillosos, ya que el calentamiento puede alterar su estructura. Éstos se
pueden secar a una temperatura menor, pero debe estudiarse el efecto de la misma en la
presencia de agua higroscópica en la muestra.

A continuación se debe enfriar la muestra en un desecador. El tiempo que la muestra
permanece en el desecador debe ser el mínimo posible, sobretodo si ésta es higroscópica. La
muestra nunca debe estar más caliente que la temperatura ambiente durante un análisis, ya
que la temperatura afecta fuertemente a los resultados. Por otro lado, la muestra nunca debe
estar expuesta al aire, incluso en el interior del desecador, más tiempo del imprescindible para
conseguir el equilibrio térmico, por el peligro potencial de determinados minerales de absorber
humedad ambiental, lo que provocaría cambios en la masa y el volumen.





11
8.2. Determinación del peso específico

Inmediatamente antes del análisis debe pesarse la muestra, registrando su masa (M
S
) en
gramos e introducirla en la celda portamuestras del picnómetro. Para ello es necesario contar
con una balanza analítica de 200 g de rango y 0,0001 g de precisión.

Una vez introducida en la celda portamuestras y antes de medir su volumen, es necesario
eliminar los gases que se encuentren en el interior de los poros de la muestra. Para ello,
existen dos formas de limpiar la célula de gases reactivos: mediante bomba de vacío o
mediante purgado con un gas inerte.

Las determinaciones deben repetirse al menos tres veces, siendo necesario hacerlo más veces
si los valores de ¸
s
difieren más de 0,03. Sin embargo el número de determinaciones que se
pueden realizar sucesivamente sin parada viene limitada por la generación de calor en el
transductor de presiones, ya que ello viola la premisa de que la temperatura es constante en la
célula portamuestras y provoca una deriva del valor medido de ¸
S
.

El peso específico relativo del suelo (¸
S
) se determina mediante la ecuación:

W
S
S
S
V
M
µ
¸ = (13)
donde:

M
S
: Masa de suelo medida antes de introducirlo en el picnómetro (gramos)
V
S
: Volumen de muestra (cm
3
)
µ
W
: Densidad del agua destilada a 4ºC (1 g/cm
3
)

El peso específico de los granos de suelo se expresa normalmente con dos decimales (al 0,01
más cercano), pero los picnómetros más precisos, junto con una balanza apropiada, pueden
facilitar datos que permitan redondearse al 0,005 más cercano o incluso mejor.

Una vez el análisis ha terminado, se recomienda medir de nuevo el peso de la muestra (M
S2
).
La comparación de los dos valores de pesos, inicial y final, sirve para comprobar el buen
funcionamiento del picnómetro. Si las dos medidas se diferencian en un valor mayor que la
precisión de la balanza, será necesario analizar el origen de tal diferencia y repetir el análisis.
Una ganancia de masa puede indicar que la muestra adsorbe agua, es decir, es higroscópica.
Ello provoca una disminución del peso específico. Por el contrario una pérdida de masa puede
indicar que parte de la muestra se ha perdido durante el análisis (puede ser arrastrada por el
flujo de gas), por un mal funcionamiento del picnómetro. En cualquier caso, se debe usar
siempre el valor más bajo de peso para el cálculo de la densidad.

9. PROCEDIMIENTOS DE CALIBRACIÓN

La calibración de cada tipo de picnómetro es diferente. Deben seguirse en todo momento las
indicaciones del fabricante. De cualquier modo, todos los picnómetros tienen dos
comprobaciones de la calibración en común:

- La primera requiere comprobar el volumen de la celda portamuestras vacía. El volumen
determinado debe encontrarse dentro del rango dado por el fabricante.

12

- Además, cada picnómetro debe ser suministrado con un volumen estándar de
calibración, de volumen conocido y certificado ± tolerancia del fabricante, que puede
introducirse en la celda portamuestras y analizarse. El volumen medido debe
encontrarse dentro del rango facilitado.

Es recomendable comprobar el cero del picnómetro y realizar una calibración cada día que se
vayan a realizar mediciones. De esta forma se asegura una mayor precisión en los valores
obtenidos. Si cualquier calibración cae fuera del rango de tolerancia facilitad por el fabricante,
será necesario buscar y solucionar el problema antes de continuar analizando muestras.

Adicionalmente, conviene realizar con una periodicidad mensual (aproximadamente, y en
función de la frecuencia de uso), una revisión del picnómetro un poco más elaborada. Ésta
consiste en introducir el volumen de calibración y realizar 99 medidas sucesivas del mismo. A
continuación es necesario hacer un análisis de las medidas, estudiando los valores obtenidos.
Para considerar correcto el funcionamiento del picnómetro debe cumplirse que de 99 medidas
consecutivas del volumen de calibración, el volumen medio obtenido debe ser el volumen
estándar utilizado con una cierta desviación permitida.

10. EL INFORME

Un informe completo de picnometría de Helio debería incluir:

- Identificación de la muestra, incluyendo nombre del proyecto, sondeo, profundidad, etc.
- Fecha del análisis y nombre del operario que lo realizó.
- Tipo de muestra: Inalterada o pulverizada
- Preparación de la muestra: sólido o polvo, tamizado (tamaño de tamiz)
- Temperatura a la que se secó la muestra y tiempo de secado.
- Masa de muestra inicial (M
S
) y final (M
S2
) en g (Ganancia o pérdida de peso)
- Volumen de la muestra medido por el picnómetro (cm
3
)
- Peso específico redondeado a 0,01

Las exigencias de repetibilidad y reproducibilidad de este método según la norma ASTM D-
5550-94 son:

Repetibilidad: No se considerarán valores repetidos por el mismo operador que difieran en
más de 0,02.

Reproducibilidad: No se considerarán los valores informados por dos laboratorios (la media
aritmética de los valores repetidos) que difieran más de 0,03.

11. UN CASO PRÁCTICO DE APLICACIÓN DEL PICNÓMETRO DE HELIO EN LA
DETERMINACIÓN DEL PESO ESPECÍFICO Y POROSIDADES DE UN MATERIAL
POROSO

Uno de los parámetros que puede afectar en mayor medida al valor del peso específico real
resultante es el tamaño de partícula del sólido estudiado. La influencia de este parámetro es
debida a la posible presencia de poros no accesibles en el interior del esqueleto sólido de la
muestra. Si el material no contiene poros aislados, el peso específico obtenido es
independiente del tamaño de partícula, como pueda ser el caso de una arena (Figura 4).


13

Si por el contrario el material contiene un cierto porcentaje de poros aislados, el peso
específico dependerá principalmente del tamaño de partícula, incrementándose al machacar y
tamizar sucesivamente por tamices de menor tamaño. En este caso, la porosidad calculada a
partir de los pesos específicos relativos determinados mediante la picnometría de Helio
(porosidad abierta) será inferior a la porosidad total, siendo la porosidad cerrada la diferencia
existente entre ambas. Ésta se detectará y cuantificará fácilmente a partir del valor de los pesos
específicos real, aparente y del esqueleto, según las fórmulas descritas anteriormente. En tales
casos, a medida que se machaca más la muestra y pasa por tamices de tamaños
sucesivamente menores, la porosidad cerrada va disminuyendo hasta anularse, siendo
finalmente la porosidad detectada (abierta) equivalente a la porosidad total.

Para demostrar este fenómeno se ha estudiado la variación del peso específico resultante en
función del tamaño de partícula en un sólido extremadamente poroso, como es la arcilla
expandida. La arcilla expandida es un material aislante de origen cerámico, con estructura
altamente porosa, derivada de su expansión a altas temperaturas. Su elevada resistencia
intrínseca la hace apta para su utilización tanto en morteros aislantes ultraligeros como en
hormigones ligeros de altas prestaciones.

Se presenta en forma de agregados de morfología
redondeada, a modo de pellas, de diámetro variable
dentro del rango 10-30 mm (Figura 5), de peso
específico aparente relativo (¸
ap
) = 0.55, medido
mediante el método de inmersión en mercurio y
considerado constante en todas las muestras
analizadas en el estudio.



Figura 5: Agregados de arcilla expandida





Estos agregados fueron fracturados a la mitad y posteriormente machacados y tamizados en
tamaños sucesivamente menores, hasta un tamaño inferior a 0,080 mm. En la figura 6 se
observa la variación del peso específico de este material en función del tamaño al que se
redujo durante la preparación de muestras. Se añade al gráfico, con el fin de comparar, el peso
específico de una arena machacada y tamizada por los mismos tamices. Como se puede
observar, la arena muestra un valor constante y estable, independientemente del tamaño de
muestra. Se deduce de este comportamiento que la arena no contiene poros aislados en el
interior de su esqueleto.



14


Figura 6: Peso específico de una arena y una arcilla expandida en función del tamaño de grano


Para realizar los cálculos de porosidad es necesario definir el peso específico real. En este
trabajo se ha considerado que por debajo de 80 µm no existen poros aislados en el interior del
esqueleto del material. Por esta razón, se considera a efectos prácticos que el peso específico
del esqueleto obtenido en la muestra machacada y tamizada por el tamiz UNE de 0,080 mm,
es el peso específico REAL, y se considerará constante para todas las muestras analizadas.

Con la premisa de estas dos constantes: peso específico aparente (¸
ap
= 0,55) y real (¸ = 2,64),
se resumen en la tabla 4 los valores de peso específico del esqueleto (¸
esq
) obtenido para cada
tamaño de partícula analizado. A partir de estos valores, y siguiendo las fórmulas anteriormente
expuestas, se calculan las porosidades total (n
t
), abierta (n
a
), cerrada (n
c
) y del esqueleto (n
esq
)
correspondientes a cada tamaño.


Tabla 4: Pesos específicos relativos determinados mediante picnometría de Helio y porosidades
calculadas a partir de éstos.

DATOS Agregado Mitad
agregado
< 5 mm < 2 mm < 0,63 mm < 0,08 mm
Peso específico real ¸ 2,64
Peso específico aparente ¸
ap
0,55
Peso específico del esqueleto ¸
esq
2,10 2,17 2,26 2,32 2,44 2,64
CÁLCULOS
Porosidad total (%) n
t
79,2 79,2 79,2 79,2 79,2 79,2
Porosidad abierta (%) n
a
73,8 74,7 75,7 76,3 77,5 79,2
Porosidad cerrada (%) n
c
5,4 4,5 3,5 2,9 1,7 0
Porosidad del esqueleto (%) n
esq
20,5 17,8 14,4 12,1 7,6 0

Como se puede observar en la tabla, dado que los pesos específicos real y aparente son
considerados constantes, también lo es la porosidad total de todas las muestras analizadas,
variando únicamente el porcentaje de porosidad abierta y cerrada. Representando esta
variación en función del tamaño de partícula se obtiene la siguiente figura (Figura 7).


15




Figura 7: Variación de la relación entre la porosidad abierta y la porosidad cerrada en función del
tamaño de grano


12. CONCLUSIONES

- La picnometría de gas se fundamenta en los mismos principios físicos de
desplazamiento de fluidos que el tradicional picnómetro de agua para la medida de
precisión de volúmenes. Esta técnica ofrece como valor añadido las propiedades
físico-químicas del Helio que, como gas noble, no interacciona con los sólidos
estudiados, permitiendo analizar materiales problemáticos por su reactividad con el
agua y resultando una medida más precisa y fiable.

- La preparación de muestras es un paso fundamental, que influye en gran medida en
los resultados obtenidos. Dentro de los parámetros determinantes se encuentra el
tamaño de partícula al que se reduce al material mediante machaqueo y tamizado.
Los resultados obtenidos parecen demostrar que si el material presenta poros
aislados y el tamaño de partícula no es lo suficientemente pequeño, el peso
específico resultante (del esqueleto) será inferior al real. La diferencia entre el peso
específico real y el peso específico del esqueleto ofrece una información muy
valiosa sobre la porosidad cerrada inaccesible al Helio.

- Estos resultados abren dos posibles reflexiones: en primer lugar, desde el punto de
vista de la metodología de preparación de muestras, es fundamental machacar y
tamizar las muestras en tamaños suficientemente pequeños como para asegurar
que no quedan poros cerrados en su interior que falseen los resultados. En segundo
lugar, la posibilidad de calcular la porosidad cerrada en los sólidos mediante

16
picnometría abre un amplio abanico de posibilidades de estudio de la porosidad,
mediante la aplicación de esta técnica aislada o en conjunción con otras técnicas
como la absorción de agua, la microscopía o la porosimetría de mercurio.

13. BIBLIOGRAFÍA


ASTM C-604–98: Standard Test Method for True Specific Gravity of Refractory Materials by
Gas-Comparison Pycnometer.

ASTM D-5965–96: Standard Test Methods for Specific Gravity of Coating Powders.

ASTM D-5550–94: Standard Test Method for Specific Gravity of Soil Solids by Gas Pycnometer

ASTM D-2638-91: Standard Test Method for Real Density of Calcined Petroleum Coke by
Helium Pycnometer

ASTM D-4892-89: Standard Test Method for Density of Solid Pitch (Helium Pycnometer
Method).

Bond, R.L. and Spencer, D.H.T., 1958. The ultrafine capillary structure of coals and carbonized
coals. Industrial Carbon and Graphite, papers read at the conference of the Society of Industrial
Chemistry, London, 24-26 Sept 1957, 29-40.

Franklin, R.E., 1949. A study of the fine structure of carbonaceous solids by measurements of
true and apparent densities. Transactions of the Faraday Society Vol. 45, 274-286.

Hersh, C.K., 1961. Molecular sieves. Reinhold, New York

Klein, C and Hurlbut Jr., C.S., 1998. Manual de mineralogía. Ed. Reverté. 4ª Edición.

Mayor González, G. 1997. Teoría y problemas de materiales de construcción. Serie de
compendios Schaum, Ed. McGraw-Hill, Cap. 1: Rocas, 1-19

Morris, P.H. and Williams, D.J. 1996. Comparison of gas and water pycnometry of coal mine
wastes. Geotechnical Testing Journal Vol. 19 (1), 95-97

Van Krevelan, D.W. (1961): “Coal” Elsevier, Amsterdam.






Sign up to vote on this title
UsefulNot useful