Jaques Ranciere

El odio a la democracia

Introducción, traducción y notas de Eduardo Pellejero

Indice Introducción x xx xx xx

De la democracia victoriosa a la democracia criminal La política o el pastor perdido Democracia, república, representación Las razones de un odio xx

Introducción Una joven que tiene a Francia en vilo por el relato de una agresión imaginaria; adolescentes que se niegan a quitarse el velo en la escuela; la Seguridad Social en déficit; Montesquieu, Voltaire y Baudelaire destronando a Racine y Corneille en los textos propuestos en el bachillerato; asalariados que se manifiestan por el mantenimiento de sus sistemas de jubilación; una gran escuela que crea una red de reclutamiento paralela; el desarrollo de la tele-realidad, el matrimonio homosexual y la procreación artificial. Inútil buscar lo que reúne acontecimientos de naturaleza tan discordante. Ya cien filósofos o sociólogos, politólogos o psicoanalistas, periodistas o escritores, nos han proporcionado, libro tras libro, artículo tras artículo, emisión tras emisión, la respuesta. Todos estos síntomas, dicen, traducen una misma enfermedad, todos los efectos tienen una sola causa. Eso que se llama democracia, es decir, el reino de los deseos ilimitados de los individuos de la sociedad moderna de masas. Hay que comprender lo que constituye la singularidad de esta denuncia. El odio a la democracia no es ciertamente una novedad. Es tan viejo como la democracia por una simple razón: la palabra misma es la expresión de un odio. En primer lugar, ha sido un insulto inventado, en la Grecia antigua, por los que veían la ruina de todo orden legítimo en el incalificable gobierno de la multitud. Ha sobrevivido como sinónimo de abominación para todos los que pensaban que el poder correspondía por derecho a los que estaban destinados por su nacimiento o llamados por sus competencias. Lo es todavía hoy para los que hacen de la ley divina revelada el único fundamento legítimo de la organización de las comunidades humanas. La violencia de este odio es ciertamente actual. No es, sin embargo, el objeto de este libro, por una simple razón: yo no tengo nada en común con los que la manifiestan, luego nada que discutir con ellos. Al lado de este odio a la democracia, la historia ha conocido las formas de su crítica. La crítica tiene derecho a una existencia, pero hay que asignarle sus límites. La crítica de la democracia ha conocido dos grandes formas históricas. Hubo el arte

de los legisladores aristócratas y eruditos que quisieron pactar con la democracia considerada como hecho incontornable. La redacción de la constitución de los Estados Unidos es el ejemplo clásico de este trabajo de composición de fuerzas y de equilibrio de los mecanismos institucionales, destinado a sacar del hecho democrático el mayor provecho posible, y a la vez contenerlo estrictamente para preservar dos bienes considerados como sinónimos: el gobierno de los mejores y la defensa del orden de la propiedad. El suceso de esta crítica en acto ha nutrido muy naturalmente el suceso de su contrario. El joven Marx no tuvo ningún problema para revelar el reino de la propiedad en el fundamento de la constitución republicana. Los legisladores republicanos no habían ocultado nada. Pero él supo fijar un tipo de pensamiento que no está agotado todavía: las leyes y las instituciones de la democracia formal son las apariencias bajo las cuales, y los instrumentos por los cuales, se ejerce el poder de la burguesía. La lucha contra estas apariencias deviene entonces la vía hacia una democracia «real», una democracia donde la libertad y la igualdad no estarían ya representadas en las instituciones de la ley y del Estado, sino encarnadas en las formas mismas de la vida material y de la experiencia sensible. El nuevo odio a la democracia que es el objeto de este libro no depende propiamente de ninguno de estos modelos, incluso si combina elementos tomados a los unos y los otros. Sus portavoces habitan todos en países que declaran ser democracias en sentido estricto. Ninguno de ellos reclama una democracia más real. Nos dicen, por el contrario, que esta ya lo es en demasía. Pero ninguno se compadece de las instituciones que pretenden encarnar el poder del pueblo ni propone medida alguna para restringir este poder. La mecánica de las instituciones, que apasiona a los contemporáneos de Montesquieu, de Madison o Tocqueville, no les interesa. Es del pueblo y de sus costumbres que se compadecen, no de las instituciones de su poder. La democracia no es para ellos una forma de gobierno corrompida, es una crisis de la civilización que afecta a la sociedad y, a través de esta, al Estado. De ahí todas esas contradanzas que, a primera vista, pueden parecer sorprendentes. Los mismos críticos que denuncian sin descanso esa América democrática de donde vendría todo el mal del respeto de las diferencias, del derecho

Esta tesis nos elucida también sobre el estado de nuestro mundo y sobre lo que en este se entiende por política. cuando moviliza a los individuos reblandecidos de la sociedad democrática con la energía de la guerra que defiende los valores de la civilización. Nos hemos habituados a escuchar que la democracia era el peor de los gobiernos con excepción de todos los demás. . El nuevo odio a la democracia puede entonces resumirse en una tesis simple: no hay más que una democracia buena. Es bueno. El gobierno democrático es malo. por el contrario. que quiere que todos sean iguales y que todas las diferencias sean respetadas. El doble discurso sobre la democracia no es nuevo. cuando se deja corromper por la sociedad democrática. Puede así ayudarnos a comprender positivamente el escándalo que pesa sobre la palabra democracia y a redescubrir lo esencial de su idea.de las minorías y de la affirmative action que minan nuestro universalismo republicano. nos dice. Las páginas que siguen buscarán analizar la formación y exponer las apuestas de esta tesis. que son los de la lucha de civilizaciones. Pero el nuevo sentimiento antidemocrático propone una versión más perturbadora de la fórmula. No se trata solamente de describir una forma de ideología contemporánea. son los primeros en aplaudir cuando la misma América emprende la propagación de su democracia a través del mundo por la fuerza de las armas. la que reprime la catástrofe de la civilización democrática. ciertamente.

pese a las protestas de los idealistas. que puede e incluso debe ser dada desde el exterior. las elecciones y la prensa libre. entonces. un diario que porta la bandera del liberalismo económico celebraba. Forma parte de una lógica que puede ser reconstituida a partir de sus miembros disjuntos: es porque la democracia no es el idilio del gobierno del pueblo por sí mismo.De la democracia victoriosa a la democracia criminal «La democracia nace en Medio-Oriente»: bajo este título. darle el desorden. por tanto. Triunfaba. La democracia triunfaba. . el poder de controlar el desorden democrático. decía básicamente. Hemos dado la libertad a los iraquianos. Esta declaración no es sólo una broma de circunstancia. sino. nos explicaba en primer lugar. argumentos más antiguos que evocaban 1 «Democracy stirs in the Middle East». pero había que comprender todo lo que su triunfo significaba: dar la democracia a un pueblo no es sólo darle los beneficios del Estado constitucional. si se sabía considerarla desde un punto de vista realista. entendiendo por superpotencia no simplemente un Estado que dispone de una potencia militar desproporcionada. separando sus beneficios prácticos de la utopía del gobierno del pueblo por sí mismo. por las armas de una superpotencia. el suceso de las elecciones en Irak y las manifestaciones anti-sirias de Beirut 1 . también. Ahora. Pero la lección dada a los idealistas nos comprometía también a ser realistas hasta el fin. hace algunos meses. porque es el desorden de las pasiones ávidas de satisfacción. así. para los que la democracia es el gobierno del pueblo por sí mismo y no puede. Es. The Economist. Triunfaba. la libertad es también la libertad de decir mal. más generalmente. Este elogio de la democracia victoriosa era acompañado solamente de comentarios que precisaban la naturaleza y los límites de esta democracia. Los comentarios que acompañan las expediciones destinadas a propagar la democracia en el mundo nos recuerdan. ser inducida desde el exterior por la fuerza de las armas. Recordamos la declaración del ministro americano de la Defensa a propósito de los saqueos que se siguieron a la caída de Saddam Hussein. 5/11 de marzo de 2005.

. significa el aumento irresistible de las demandas que hacen presión sobre los gobiernos. Así. Samuel P. Es la demostración que era hecha a lo largo de The Crisis of Democracy: lo que provoca la crisis del gobierno democrático no es otra cosa que la intensidad de la 2 Michel Crozier. la «crisis» de la democracia: la democracia. los argumentos que sostienen las campañas militares destinadas al desarrollo mundial de la democracia revelan la paradoja que encubre hoy el uso dominante de esta palabra. para poner en evidencia lo que se llamaba entonces la crisis de la democracia 2 . pese a los idealistas que protestan en el nombre del derecho de los pueblos a disponer de sí mismos. entraña la decadencia de la autoridad. el gobierno sin límite que se llama según los tiempos tiranía. Huntington. La comisión trilateral. a su manera un poco primitiva. fatal para la autoridad de la cosa pública como para la acción pragmática de los «policy-oriented intellectuals». 1975. expertos y hombres de asuntos de los Estados Unidos. «value-oriented intellectuals» que se nutrían una cultura de oposición y cultivaban un exceso de actividad democrática. Se cree a menudo que elaboró las ideas del futuro «nuevo orden mundial». La democracia nace. Ya hace treinta años. El buen gobierno democrático es el que es capaz de controlar un mal que se llama simplemente vida democrática. la relación acusaba el mismo género de idealistas. decían los periodistas. Pero esta oposición evidente recubre otra. recuerdan. aunque de un modo mucho menos triunfal. más íntima. hace treinta años. Por un lado. Parafrasean. que aprovechan la nueva libertad democrática para aumentar su bien en detrimento de la propiedad común.igualmente la irresistible expansión de la democracia. La democracia parece tener dos adversarios. en la Conferencia Trilateral. y torna a los individuos y a los grupos reacios a la disciplina y a los sacrificios requeridos por el interés común. los análisis presentados treinta años antes. uno de los grandes argumentos que establecían. se opone a un enemigo claramente identificado. había sido formada en 1972. en efecto. el gobierno de lo arbitrario. Jôji Watanaki. The Crisis of Democracy: report on the governability of democracies to the Trilateral Commission. New York University Press. La democracia nace en la estela de las armadas americanas. dictadura o totalitarismo. suerte de club de reflexión conjunta de hombres de Estado. Europa del Este y del Japón. pero el desorden nace con ella: los saqueadores de Bagdad.

Pero esta intensidad de la vida democrática se presentaba bajo un doble aspecto. es el reino del exceso. para desviarlas hacia la búsqueda de la prosperidad material. y era también algo malo. como forma de vida política y social. tenía un doble efecto: tornaba a los ciudadanos despreocupados del bien público y minaba la autoridad de los gobiernos encargados de responder a esta espiral de demandas que emanan de la sociedad. favorecer la búsqueda de la felicidad individual y las relaciones sociales. Consiste en orientar hacia otros fines las energías febriles que aparecen sobre la escena pública. el remedio para este exceso de vitalidad democrática es conocido desde Pisístrato. Constitución de Atenas. del que los Estados Unidos como otros Estados occidentales habían conocido. Y esto. era favorecer la vitalidad de una vida privada y de formas de interacción social que entrañaban una multiplicación de las aspiraciones y las demandas. La buena democracia debía ser entonces la forma de gobierno y de vida social apta para dominar el doble exceso de actividad colectiva o de retiro individual inherente a la vida democrática. si se cree en Aristóteles 3 . Tal es la forma ordinaria bajo la cual los expertos enuncian la paradoja democrática: la democracia. la «vida democrática» se identificaba con el principio anárquico que afirma un poder del pueblo. . Sin duda. la buena solución revelaba enseguida su reverso: disminuir las energías políticas excesivas. el saber de los expertos y el saber-hacer de los pragmáticos. en los años 1960 y 1970. cap. El enfrentamiento de la vitalidad democrática tomaba así la forma de un dilema simple de resumir: o bien la vida democrática significaba una larga participación popular en la discusión de los asuntos públicos. la felicidad privada y los lazos sociales. O bien significaba una forma de vida social que dirigía las energías hacia las satisfacciones individuales. seguramente. Por un lado. Este exceso significa la ruina del gobierno democrático y debe entonces ser 3 Aristóteles. XVI.vida democrática. Desgraciadamente. las consecuencias más extremas: la permanencia de una contestación militante que interviene sobre todos los aspectos de la actividad de los Estados y desafía todos los principios del buen gobierno: la autoridad de los poderes públicos. y era algo malo.

a ∗ Jean-Claude Milner: Filósofo francés nacido en 1941.reprimido por él. no puede tratarse por las armas del bricolaje gubernamental. Esta cuadratura del círculo excitó ayer la ingeniosidad de los artistas en constituciones. un libro aparecía en Francia que exponía bajo otra luz la cuestión de la democracia en Medio-Oriente. Le Périple structural. una solución pacífica del conflicto israelo-palestiniano. La Europa unida en la paz y la democracia habían sido hechas posibles después de 1945 por una sola razón: porque el territorio europeo se había encontrado. Se llamaba Las inclinaciones criminales de la Europa democrática. El autor. desenvolvía. una tesis tan simple como radical. hoy. Le Salaire de l’idéal (1997). sobre todo de este lado del Atlántico y sobre todo en nuestro país. Entre sus obras se destacan: Les penchants criminels de l'Europe démocratique (2003). la destrucción de Israel. estudió en Paris y en los Estados Unidos. Las democracias europeas proponían su paz para resolver el problema israelita. Los intelectuales tienen necesidad de otra moneda. ya casi no es estimado. Mientras que las armadas americanas trabajaban por la expansión democrática en Irak. Una paradoja empírica. que tratan de capturar en su principio. es decir. Para ellos se trata. Pero este género de arte. Pero la paz democrática europea no era nada más que el resultado de la exterminación de los Judíos de Europa. Ellos ven la consecuencia de un vicio original. por el suceso del genocidio nazi. El crimen presente de la democracia europea era pedir la paz a Medio-Oriente. Ahora. de desatar el equívoco del nombre. Jean-Claude Milner ∗ . en efecto. Los gobernantes se las arreglan bien sin él. de una perversión en el corazón mismo de la civilización. a través de un análisis sutil y apretado. es profesor de lingüística en la Universidad Paris VII. . de hacer de «democracia». ni el del bien capaz de curarlo. y es para ellos una legitimación suficiente del cuidado que se toman justamente en gobernarlas. sino el único nombre del mal que nos corrompe. esta paz no podía significar más que una cosa. despejado del único pueblo que era un obstáculo para la realización de su sueño. y De l’école (1984). para ellos. Figures et paradigmes (2002). Pero las virtudes del empirismo gubernamental prácticamente no pueden convencer más que a los que gobiernan. no ya el nombre común de un mal. donde están a la vez muy próximos del poder y excluidos de su ejercicio. Que las democracias sean «ingobernables» prueba sobradamente la necesidad que tienen de ser gobernadas. Existe-t-il une vie intellectuelle en France? (2002).

sino desde el punto de vista del paisaje común que esta argumentación singular permite reconstituir. de la reproducción sexuada y de la filiación. Le Seuil. Es. y prosigue la tarea proponiéndose someter el Estado judío a las condiciones de su paz. por las técnicas de manipulación genética y de inseminación artificial. 4 Nos referiremos para esto al libro maestro de Jean-Claude Milner. si el régimen nazi puede también ser considerado como un agente del triunfo europeo de la democracia. La Europa democrática. decía. en la opinión intelectual dominante. que ha sido siempre asunto de totalidades limitadas. Para llegar a sus fines. analizar la coherencia interna a partir del corazón del pensamiento de su autor. por el contrario. Esta voluntad de ir más allá de todo límite es a la vez servido y emblematizado por la invención moderna por excelencia. en dos décadas. La democracia europea es el modo de sociedad que sostiene esta voluntad. no según su extravagancia a la mirada del sentido común o su pertenencia al tejido conceptual del pensamiento del autor. ha nacido del genocidio. el pueblo portador del nombre judío. la invención técnica de la cámara de gas. la disolución de la política. que son las condiciones de la exterminación de los Judíos. de lo que nos deja entrever del desplazamiento sufrido por la palabra democracia. Yo tomaría aquí una tercera vía: considerar el núcleo de la argumentación. la técnica. los Judíos. articulada por la triplicidad lacaniana de lo simbólico. en efecto. Esta culmina hoy en la voluntad de deshacerse. Los nombres indistintos (Les noms indistincts.saber. lo imaginario y lo real 4 . preguntando. Hay varias maneras de considerar esta argumentación. por ejemplo. según Milner. de las leyes mismas de la división sexual. le hacía falta. La Europa sin fronteras es. concluía. . 1983). una teoría del nombre. Se pueden oponer a su radicalidad las razones del sentido común y de la exactitud histórica. O se puede. ser librada del pueblo cuyo principio mismo de existencia es el de la filiación y la transmisión. precisamente lo que ha aportado el genocidio de la sociedad democrática. el pueblo portador del nombre que significa este principio. así como puede apelarse a alguna regla de la razón o la teleología providencial de la historia. esto es. La democracia moderna significa la destrucción del límite político por la ley de ilimitación propia de la sociedad moderna.

el régimen nazi y su política racial toda especificidad. persiguiendo un ideal de autodestrucción. los derechos de los individuos y las formas constitucionales de la expresión colectiva: elecciones libres.Este desplazamiento se resume. Se glorificaba entonces a Israel por ser una democracia. El lenguaje dominante llamaba totalitarios a los Estados que negaban al mismo tiempo. Nazismo y comunismo eran percibidos como los dos paradigmas de este totalitarismo. Las declaraciones de los derechos del hombre representaban la constitución de esta relación de equilibrio entre la potencia reconocida de la colectividad y la libertad garantida de los individuos. Lo contrario de la democracia se llamaba entonces totalitarismo. Esta tesis marca la inversión de lo que estructuraba todavía. El nombre de totalitarismo quería significar el principio mismo de esta doble negación. fundados sobre dos conceptos que pretendían trascender la separación entre Estado y sociedad. los de raza y clase. y una humanidad que descuida este principio. en el libro de Milner. como la realización de la voluntad declarada por este Estado de suprimir una raza degenerada y portadora de degeneración. Se consideraba el genocidio judío. El libro de Milner ofrece el exacto reverso de esta creencia antes dominante: la virtud de Israel es. por la conjunción de dos tesis: la primera coloca en oposición radical el nombre de judío y el de democracia. El Estado nazi era considerado según el punto de vista que él mismo había afirmado. en adelante. la percepción dominante de la democracia. entonces. en nombre de la potencia de la colectividad. en el tiempo de la guerra de los Seis Días o la guerra del Sinaí. significar lo contrario del principio democrático. Judío y democrático están en oposición radical. el del Estado fundado sobre la raza. El Estado total era el Estado que suprimía la dualidad del Estado y de la sociedad. Hay en esto una razón muy simple: las prioridades que ayer eran . libertades de expresión y de asociación. la segunda hace de esta oposición una repartición entre dos humanidades: una humanidad fiel al principio de la filiación y de la transmisión. el concepto de totalitarismo ha perdido todo uso. extendiendo su esfera de ejercicio a la totalidad de la vida de una colectividad. Se entendía por esto una sociedad gobernada por un Estado que aseguraba a la vez la libertad de los individuos y la participación de la mayoría en la vida pública.

forjado por las necesidades de la guerra fría. Le choc des civilisations. El pensador americano de la «crisis de la democracia» puede todavía oponer. cuya preocupación dominante no era la expansión de la democracia. Lo que se denunciaba antes como principio estatal de la totalidad cerrada es denunciado ahora como principio social de ilimitación. han devenido simplemente las propiedades de la democracia. Odile Jacob.atribuidas al totalitarismo. de la cual resultarían sus obras: La Révolution française (1965). Si Hitler. delimitar el principio del nuevo discurso antidemocrático. El retrato que traza de la democracia está hecho de trazos que antes se atribuían al totalitarismo.S. Huntington. en un primer análisis. Pasa entonces por un proceso de desfiguración: como si el concepto de totalitarismo.R. Este principio llamado democracia deviene el principio englobante de la modernidad tomada como totalidad histórica y mundial. 1997. El terreno era el de la reconsideración de la herencia revolucionaria de la democracia. puede ser visto como el agente providencial de esta expansión es porque los anti-demócratas de hoy llaman democracia a la misma cosa que los celadores de la «democracia liberal» de ayer llamaban totalitarismo: la misma cosa al revés. a la que se opone sólo el nombre judío como principio de la tradición humana mantenida. El pensador francés del crimen democrático propone una versión radicalizada de la guerra de civilizaciones. la democracia occidental y cristiana a un Islam sinónimo de un Oriente despótico 5 . que opone democracia. concebida como una sociedad que devora al Estado. luego de tornarse inútil. a título de «choque de civilizaciones». Dictionnaire critique de la Révolution Française (1992) y Le Siècle . a la sola excepción judía. concebido como un Estado que devoraba a la sociedad. Paris. François Furet (1927-1997): Historiador francés. la democracia. Se ha señalado justamente el rol jugado por la obra de François Furet * . emprende una investigación sobre la revolución francesa en el C. permitiese todavía que sus trazos pudiesen ser desmantelados y recompuestos para rehacer el retrato de lo que era su supuesta contrapartida. cristianismo e Islam confundidos.N. Se puede entonces. Penser la Révolution française (1978). Pensar la Revolución 5 * Samuel P. Comenzó alrededor de los años ochenta por una primera operación que ponía en causa la oposición de los dos términos. Se pueden seguir las etapas de este proceso de desfiguración y de recomposición. entre 1956 y 1960.

Deducir el terror estalinista del terror revolucionario francés no era en sí algo nuevo. enseñaba Furet. sino. esta lectura predominante se enuncia así: la revolución es la consecuencia del pensamiento de las Luces y de su primer principio. . destruir la oposición que había estructurado la opinión dominante. También es conocido por su crítica del comunismo: Le Passé d'une illusion. que llama rigores totalitarios de la igualdad a la sensata república de las libertades individuales y de la representación parlamentar. La renovada denuncia de la democracia terrorista parecía entonces conducir a la refundación de una democracia liberal y pragmática. Iniciada por los teóricos de la contra-revolución al día siguiente de la Revolución francesa. Porque la crítica del Terror tiene doble fondo. Rompiendo las viejas solidariedades que habían tejido de l'avènement républicain (1993). retomada por los socialistas utópicos en la primera mitad del siglo XIX. su individualismo. Pero esta simple lectura olvida el doble aspecto de la operación. consagrada al fin del mismo siglo por la joven ciencia sociológica. fundada sobre la restricción del Estado y la defensa de las libertades individuales. al nivel más visible. Este análisis podía integrarse a la clásica oposición entre la democracia parlamentar y liberal. era una necesidad inherente a la esencia misma de la revolución democrática. La llamada crítica liberal. Ahora. Totalitarismo y democracia. este no era un desliz de la Revolución. la Revolución francesa ha sido terrorista. al contrario. Según esta perspectiva. por haberlos consagrado. y la democracia radical e igualitaria. que eleva el juicio de los individuos aislados al lugar de las estructuras y de las creencias colectivas. sino. no son dos opuestos verdaderos. ha estado desde el origen subordinada a otra crítica.francesa. Pero casi no se ha reparado en el doble aspecto que tenía de la operación. la doctrina «protestante». El reino del terror estalinista era anticipado en el reino del terror revolucionario. era consustancial a su proyecto. sacrificando los derechos de los individuos a la religión de lo colectivo y a la furia ciega de las muchedumbres. essai sur l'idée communiste au XXe siècle (1995). al contrario. publicada en 1978. para la que el pecado de la revolución no es su colectivismo. Remitir el Terror al corazón de la revolución democrática era. finalmente liberada de los fantasmas revolucionarios del cuerpo colectivo. no por haber desconocido los derechos de los individuos.

Un homme en trop. señalaba Furet. Póstumamente son publicados : Les sociétés de pensée et la Révolution en Bretagne. Era. Entre sus obras se destacan: Eléments d'une critique de la bureaucratie (1971). en respuesta a las críticas de Alphonse Aulard a la obra de Taine. Paris. Écrire à l'épreuve du politique (1992) y La Complication (1999). El Terror es la consecuencia rigurosa de esta disolución y de la voluntad de recrear. era consustancial a la Revolución misma. essai sur l'archipel du goulag de Soljénitsyne (1975). Copernic. se destaca por el estudio que consagra al terror durante el gobierno revolucionario de 1793-1794. no era solamente un realista partidario de la Acción francesa. No podía ser más que el artificio del Terror. Claude Lefort. según las palabras de François Furet. 7 Augustin Cochin. esforzándose por dar un cuerpo imaginario a una sociedad deshecha. Pero esta se fundaba todavía más sobre la obra que le proveía los materiales de su razonamiento. L'Invention démocratique (1981). El análisis de Furet se reclamaba de las tesis de Claude Lefort * sobre la democracia como poder desincorporado 6 . Les formes de l'histoire (1978). la tesis de Augustin Cochin que denunciaba el rol de las «sociedades de pensamiento» en el origen de la Revolución francesa 7 . porque toda la dramaturgia revolucionaria estaba fundada sobre la ignorancia de las realidades históricas profundas que la hacían posible. una revolución ya realizada. la de las instituciones y las costumbres. Paris. desde entonces.lentamente monarquía. Aulard. que es el fundamento real de las denuncias de «totalitarismo» Claude Lefort: Nacido en Paris en 1924. * . el exacto legatario de esta crítica de la revolución «idividualista». sobre el modo de la voluntad conciente. 1978. En 1909. Ignoraba que la verdadera revolución. 6 Cf. * Augustin Cochin (1876-1916): «Probablemente el más desconocido de los historiadores de la revolución francesa». ya estaba hecha en la profundidad de la sociedad y las ruedas de la máquina monárquica. Les Sociétés de pensée et la démocratie moderne. L’Invention démocratique: les limites de la domination totalitaire. esto es. un lazo que sólo las solidariedades naturales e históricas pueden tejer. publica. es profesor de filosofía y doctor en ciencias humanas. La Revolución. transmitida por la contra-revolución al pensamiento «liberal» y a la sociología republicana. se dedicó a explorar la relación que los filósofos contemporáneos traban con la democracia moderna y el totalitarismo. de hecho. mostraba. Esta es la doctrina que el libro de Furet apreciaba. no podía ser más que la ilusión de comenzar de nuevo. Especialista en Merleau-Ponty. 1981. La crise de l'histoire révolutionnaire : Taine et M. nobleza e Iglesia. El terror revolucionario. Fue uno de los fundadores de Socialisme et Barbarie (1948-1958). Fayard. la revolución protestante ha disuelto el lazo social y atomizado a los individuos. era también un espíritu nutrido por la ciencia sociológica durkehimiana. Augustin Cochin * . Les sociétés de pensée et la démocratie moderne y La Révolution et la libre pensée. por el artificio de las leyes y de las instituciones.

la victoria de las libertades individuales sobre la opresión estatal. porque son los derechos de este hombre desnudo que no tiene derechos. Por otro. a cuenta de la democracia militante y militar. la caída de este imperio fue saludada. ocurría lo contrario. Pero detrás del saludo obligado a los victoriosos derechos del hombre y a la democracia recuperada. Este doble aspecto de la crítica de la revolución permite comprender la formación antidemocrática contemporánea. Estos derechos «formales» habían sido el primer objetivo de la crítica marxista. Permite comprender la inversión del discurso sobre la democracia que sigue al hundimiento del imperio soviético. Se conoce el favor que ha ganado este análisis recientemente. haciendo del «estado de . como una victoria de la democracia sobre el totalitarismo. la defensa de los derechos de estos sin-derechos.revolucionario. tomando. Detrás de la reverencia a las Luces y a la tradición anglo-americana de la democracia liberal y los derechos del individuo. La crítica de los derechos del hombre recuperaba inmediatamente todos sus derechos. de los que se reclamaban los disidentes soviéticos o los obreros polacos. ha venido oportunamente a sostener las campañas humanitarias y libertadoras de Estados. caía igualmente en desuso. y el hundimiento de los regimenes edificados sobre la pretensión de promover una «democracia real» parecía marcar su revancha. ha inspirado el análisis de Giorgio Agamben. se reconoce la denuncia muy francesa de la revolución individualista que desgarra el cuerpo social. Por un lado. Por un lado. de sus países y de toda ciudadanía. a la mala democracia igualitaria y colectivista. la oposición de una buena democracia de los derechos del hombre y de las libertades individuales. simbolizada por los derechos del hombre. Podía declinarse a la manera de Hannah Arendt: los derechos del hombre son una ilusión. Son los derechos ilusorios de los hombres que los regimenes tiránicos han expulsado de sus casas. durante un período muy breve. En tanto que el concepto de totalitarismo ya no tenía uso. El liberalismo fijado por la intelligentsia francesa desde los años ochenta es una doctrina de doble fondo.

La sabiduría contemporánea entiende las cosas de otra manera. el profesor y el estudiante. el padre y el creyente. Todo está en saber quiénes son estos individuos egoístas. Escuchemos.. el instrumento. Paris. el abogado y su cliente. no es otra cosa que la realización de la exigencia febril de igualdad que trabaja los individuos democráticos y arruina la búsqueda del bien común encarnada en el Estado. «individuos egoístas» por «consumidores ávidos». se conforman cada vez más al modelo de las relaciones contractuales entre individuos iguales. que ponga en causa su propia soberanía.excepción» el contenido real de nuestra democracia 8 . de la que el Estado de los derechos del hombre era. el trabajador y el asistido. «Who is the subject of the Rights of Man?». Las relaciones que traba con los otros pierden su horizonte político o metafísico.) el 8 Cf. Rancière. Y. Acordémonos. y J. Marx entendía por esto los detentores de los medios de producción. basta una serie de ínfimos deslizamientos para dar a los individuos egoístas un rostro completamente diferente. Giorgio Agamben. esto es. Spring/Summer 2004. Remplacemos.. Le pouvoir souverain et la vie nue. 2/3. Homo Sacer I. por ejemplo. Y la generalización de las relaciones mercantiles. Seuil. incluyendo la del médico o la del abogado. la clase dominante. sobre el modelo de las relaciones fundamentalmente igualitarias que se establecen entre un prestatario de servicios y su cliente. Pero la crítica podía también declinarse a la manera de ese marxismo que la caída del imperio soviético y el debilitamiento de los movimientos de emancipación en Occidente ponía nuevamente a disposición para cualquier uso: los derechos del hombre son los derechos de los individuos egoístas de la sociedad burguesa. Identifiquemos estos consumidores ávidos a una especie social histórica. el «hombre democrático». la música de las frases que nos describen el triste estado en que nos pone el reino de lo que el autor llama la democracia providencial: «Las relaciones entre el enfermo y el médico. de las que los derechos del hombre son el emblema. en fin. de hecho. 1997. en primer lugar. South Atlantic Quarterly. lo que se nos acordará con gusto. 103. Todas las prácticas profesionales tienden a banalizarse (. de que la democracia es el régimen de la igualdad y podremos concluir: los individuos egoístas son los hombres democráticos. El hombre democrático se impacienta ante toda competencia. . según él.

del poeta. en las páginas del Manifiesto comunista: la burguesía «ha ahogado los temblores sagrados del éxtasis. del jurista. Esta larga lamentación pretende describirnos el estado de nuestro mundo tal como lo ha forjado el hombre democrático en sus diversas figuras: consumidor indiferente de medicamentos o de sacramentos. ha sido miembro de varias comisiones políticas desde 1987. 2002. que trata toda relación según un solo y mismo modelo: «las Dominique Schnapper*. Esta «descripción» de nuestro cotidiano del año 2002 ya ha sido hecha. sur l'idée moderne de nation (1994) y La démocratie providentielle. Pero. representante de minoría étnica exigiendo el reconocimiento de su identidad. Gallimard.. son tocadas por el agotamiento de la trascendencia colectiva. hace ciento y cincuenta años. feminista militante por las cuotas. Ha «despojado de su aureola todas las actividades que hasta aquí pasaban por venerables y que se consideraba con santo respeto. es una interpretación nueva. sindicalista a la búsqueda de obtener siempre más del Estado-providencia. La descripción de los fenómenos es la misma. El conjunto de los hechos tiene para él una sola causa: la impaciencia del hombre democrático. el padre un trabajador social y un distribuidor de sacramentos (. la música de estas frases que dicen describir nuestro mundo cotidiano en la época de los hipermercados y de la tele-realidad. del padre.) La dimensión de lo sagrado – la de la creencia religiosa. Dominique Schnapper: Socióloga francesa nacida en 1934 (hija de Raymond Aron). la de los valores humanistas o políticos– se debilita. 169-170. Las profesiones que instituían una forma. del sentimentalismo pequeño-burgués en las aguas heladas del cálculo egoísta.. quiere que sea religiosa o política» 9 . Paris. del entusiasmo caballeresco. tal cual. 9 * . Del médico. Ha hecho de la dignidad personal un simple valor de cambio. viene de más lejos.médico deviene progresivamente un asalariado de la Seguridad social. ha hecho asalariados a su servicio». a los valores colectivos. Entre sus obras se destacan: L'Italie Rouge et Noire (1971). la de la vida y la muerte. evidentemente. del sabio. Essai sur l'égalité contemporaine (2002). La Démocratie providentielle. ha substituido a las numerosos libertades tan caramente conquistadas la única e impiadosa libertad del comercio». Juifs et Israélites (1980). Lo que el sociólogo contemporáneo aporta de propio no son nuevos hechos. alumno que considera la Escuela como un supermercado donde el cliente es rey. pp. La Communauté des citoyens. incluso indirecta o modesta.

se reclama a menudo del análisis tocquevilleano de la democracia como igualdad de condiciones. subsumiendo bajo este concepto toda suerte de propiedades discordantes. ávido de consumir siempre más.relaciones fundamentalmente igualitarias que se establecen entre un prestatario de servicios y su cliente» 10 . Pero esta referencia supone en sí misma una reinterpretación muy simplista de La Democracia en América. volver a llevar la democracia a una forma de sociedad. y. Tocqueville entendía por «igualdad de condiciones» el fin de las antiguas sociedades. pasando por las luchas sindicales. sobre un solo plano. así identificada a la democracia. La ecuación democracia=ilimitación=sociedad. identificar esta forma de sociedad al reino del individuo igualitario. inherente a la lógica de la economía capitalista. . e identificar sin más cumplidos la igualdad democrática al «intercambio igual» de la prestación mercantil. en segundo lugar. «el hombre democrático». la cual reposa sobre la explotación brutal y desvergonzada. Y la cuestión de la democracia era antes que nada la de las formas institucionales propias para reglar 10 Ibid. y no el reino del individuo. en fin. El subrayado es mío. que sostiene la denuncia de los «crímenes» de la democracia. divididas en órdenes. lo sociológico y lo económico. la búsqueda de un crecimiento indefinido. presupone entonces una triple operación: hace falta. es posible transformar el reino de la explotación en reino de la igualdad. El texto revisto y corregido de Marx nos dice brevemente: la igualdad de los derechos del hombre traduce la «igualdad» de la relación de explotación que es el ideal acabado de los sueños del hombre democrático. Este rebatimiento de lo político. desde el gran consumo hasta las reivindicaciones de los derechos de la minorías. A partir de ahí. El texto original nos decía: la burguesía «ha sustituido las numerosas libertades tan caramente adquiridas por la única e impiadosa libertad del comercio»: la única igualdad que conoce es la igualdad mercantil. en primer lugar. poner a cuenta de la «sociedad individualista de masas». sobre la desigualdad fundamental de la relación entre el «prestatario» del servicio-trabajo y del «cliente» que compra su fuerza de trabajo. El texto modificado ha sustituido a «la burguesía» por otro sujeto.

Paris.esta nueva configuración. The Radical Right (1963). que evoca el riesgo de un nuevo despotismo. se le atribuye la primera conceptualización de la sociedad pos-industrial y el anuncio del «fin de la era de las ideologías». La reducción de su análisis de la democracia a la crítica de la sociedad de consumo ha podido pasar por algunos momentos interpretativos privilegiados 11 . y no esta tiranía de la opinión democrática con la que se nos llena hoy la cabeza. ∗ Christopher Lasch (1932-1994): Historiador norteamericano. Y hace falta todavía olvidar que Tocqueville temía el poder absoluto de un amo. Daniel Bell: Sociólogo y periodista norteamericano. y notablemente sobre la reconversión de la interpretación católica tradicionalista de Tocqueville en sociología posmoderna de la «sociedad de consumo». entre la sociedad democrática y su Estado. Entre sus obras se destacan: Marxian Socialism in America (1952). 2004. The Culture of Narcissism: Americam Life in an Age of Diminishing Expectations (1979). Con el desarrollo del consumo de masa. Tocqueville retrouvé. Era el tiempo en que comenzaban a propagarse en Francia los análisis pesimistas venidos del otro lado del Atlántico: las de los autores relacionados a la Trilateral o las de sociólogos como Christopher Lasch o Daniel Bell ∗ . The Minimal Self (1985) y The True and Only Heaven (1991). Genèse et enjeux du renouveau tocquevillien français. este último se encontraba 11 Sobre las vías diversas y muchas veces retorcidas que han llevado al neo-tocquevillismo contemporáneo. la política y la cultura. los años ochenta vieron desarrollarse en Francia una cierta literatura sociológica. ver Serge Audier. The End of Ideology (1960). Para hacer de Tocqueville el profeta del despotismo democrático y el pensador de la sociedad de consumo. disponiendo de un Estado centralizado. Pero es. Vrin. . Este último había puesto en causa el divorcio entre las esferas de la economía. Por una parte. que se opera a través de un intercambio reglado entre descripción sociológica y juicio filosófico. donde se refleja su interés por los pronósticos sociales. saludando la alianza sellada por las nuevas formas individuales de consumo y de comportamiento. The Coming of Post-Industrial Society (1973). a los que siguieron otros posteriores como Haven in a Heartless World (1977). The Cultural Contradictions of Capitalism (1976) y The Winding Passage (1980). el resultado de todo un proceso de eclipsamiento de la figura política de la democracia. En los años 60 publica dos libros de amplia circulación The New Radicalism in America (1965) y The Agony of the American Left (1969). The Reforming of General Education (1966). hecha a menudo por los filósofos. hace falta reducir sus dos gruesos libros a dos o tres párrafos de un solo capítulo del segundo libro. sobre todo. Los libros y artículos de Gilles Lipovetsky resumen bien la intención. Las etapas de este proceso pueden ser muy claramente discernidas. Asimismo fue editor del relatorio Toward the Year 2000 (1968). sobre una masa despolitizada.

Producía una adhesión más estrecha. 1983. Ya no había que temer.. Los apetitos sin restricción nacidos de esta cultura entraban en conflicto directo con los sacrificios necesarios para el interés común de la nación democrática 12 . era enterrar una crítica anterior de la sociedad de consumo. no ya solamente como un asunto de formas institucionales constrictivas. están emparentados cada vez más estrechamente con la sociedad personalizada del libre servicio. y las instituciones de la democracia fundadas sobre la regla común. contra las críticas venidas de América. Este hedonismo rompía con la tradición puritana que había sostenido conjuntamente el desarrollo de la industria capitalista y la igualdad política. fundadas sobre la búsqueda del placer individual. Paris. embajador en la India y presidente de la American Economic Association.) Los mismos que no se interesan más que por la dimensión privada de su vida siguen estando atados por los lazos tejidos por los procesos de personalización en el funcionamiento democrático de las sociedades. cuando los análisis pesimistas o críticos de la «era de la opulencia». era en realidad hacer una doble operación. fue candidato demócrata de McCarthy y McGovern.dominado por un valor supremo. Por un lado. Hay que notar que la demanda de un retorno a los valores puritanos estaba articulado todavía en Daniel Bell a una preocupación por la justicia social que ha desaparecido en los que han retomado su problemática en Francia. el aumento mismo del narcisismo consumista ponía en perfecta armonía la satisfacción individual y la regla colectiva. «A medida que el narcisismo crece. ∗ John Kenneth Galbraith: Economista canadiense nacido en 1908. Los análisis de Lipovetsky y de algunos otros entendían contradecir este pesimismo. Por el contrario. sino como «una segunda naturaleza. The Cultural Contradictions of Capitalism. una adhesión existencial de los individuos a una democracia vivida. un entorno. New York. 1976. su derecho a la información. analiza la forma en que la 12 . del test y de la libertad combinatoria (. conducidos por Frank Galbraith o David Riesman ∗ eran radicalizados sobre un modo marxista por Danil Bell. un divorcio entre las formas de consumo de masa. la «realización de sí». 13 Gilles Lipovetsky. Gallimard. 145146. escribía Lipovetsky. Heredero del viejo Institucionalismo Americano.. incluso de un modo cool. con su pluralismo de partidos.» 13 Pero rehabilitar así el «individualismo democrático». pp. la legitimidad democrática lo arrastra. L’Ère du vide: essais sur l’individualisme conteporain. decían. la que se conducía en los años 1960-1970. editor de la revista Fortune. Los regímenes democráticos. un ambiente». sus elecciones.

Al mismo tiempo. p. En la práctica. Este último denunciaba las ilusiones de una «personalización» enteramente sometida a las exigencias mercantiles y veía en las promesas del consumo la falsa igualdad que enmascaraba «la democracia ausente y la igualdad inalcanzable» 14 . A los alegres sociólogos postmodernos respondían entonces graves filósofos a la antigua. Ses mythes. La Societé de consommation. tal como la habían definido los Antiguos. identificaba positivamente democracia y consumo. era el arte de vivir en conjunto y la búsqueda del bien común. con Aristóteles. S. Era establecer positivamente que la democracia no era nada más que el reino del consumidor narcisista. Afirmaba la positividad de este «proceso de personalización» que Baudrillard había analizado como un engaño. 14 Jean Baudrillard. cuya notoriedad se debe a un libro de 1950. Paris. La nueva sociología del consumidor narcisista suprimía esta oposición de la igualdad representada y la igualdad ausente. . escrito en colaboración con Reuel Denney y Nathan Glazer. el sentido puro de una política liberada de las expectativas del consumidor democrático. The Lonely Crowd. que el principio mismo de esta búsqueda y de este arte era la clara distinción entre el dominio de los asuntos comunes y el reino egoísta y mezquino de la vida privada y de los intereses domésticos. Transformando al consumidor alienado de ayer en un narciso jugando libremente con los objetos y los signos del universo mercantil.P. 88. en adelante sometida a una forma de sociedad gobernada por la sola ley del individualismo consumista. 1970. Hannah Arendt y Leo Strauss. Entre sus obras se destacan: The Affluent Society (1958). ofrecía complacientemente esta democracia «rehabilitada» a una crítica más radical. Entre sus obras también se destacan: Faces in the Crowd (1952).P.. Contra esto. A Life in Our Times (1981) y The Good Society: the humane agenda (1996). era necesario restaurar. Refutar la discordancia entre individualismo de masa y gobierno democrático era demostrar un mal mucho más profundo. David Riesman: Sociólogo americano. ses structures. en el economía estadounidense se ha desarrollado tras la segunda guerra mundial.Jean Baudrillard. Los que recordaban que la política. obra donde analiza la alienación del individuo en la sociedad urbana. Sin duda recordamos el raudal de literatura que se desplegó.G. El retrato «sociológico» de la alegre democracia postmoderna señalaba entonces la ruina de la política. que variaba sus preferencias electorales como sus placeres íntimos. Abundance for What? (1964). este individuo consumidor se identifica muy naturalmente en la figura del asalariado que defiende egoístamente sus privilegios arcaicos.

y adaptando los contenidos de la enseñanza a los alumnos más desprovistos de herencia cultural. Se proponía. El conflicto de los sociólogos postmodernos y los filósofos a la antigua era establecido con mucha más facilidad. al abrigo de los muros que la separaban de la sociedad. pero que acaba con el mismo resultado. El teatro fue el conflicto sobre la Escuela. sólidamente fijada. en un dúo bien reglado por una revista irónicamente titulada El Debate * . hacerla más homogénea a la desigualdad social. la reducción de la democracia a un estado social. sacándola de la fortaleza donde se había encerrado al abrigo de la sociedad: cambiando las formas de la sociedad escolar. que venían a mancillar sus intereses egoístas. lo que cuenta es la identificación. Pero. .momento de las huelgas y de las manifestaciones del otoño de 1995. que se quería presentar como una alternativa a la tradición sartreana ilustrada por Les Temps modernes. una autodestrucción de la humanidad. Así es operada. La Escuela trabajaría por la igualdad en la estricta medida en que pudiese consagrarse. del fracaso de la institución escolar para dar oportunidades iguales a los hijos que descendían de las clases más humildes. entre el hombre democrático y el individuo consumista. sobre la puesta en evidencia de las desigualdades sociales ocultas bajo las formas aparentemente neutras de la transmisión escolar del saber. menos pacífico en su desenvolvimiento. entonces. esto es. en un primer momento. El contexto inicial de este conflicto era el de la cuestión del fracaso escolar. en la medida en que los antagonistas no hacían más que presentar. para remitir estos privilegiados a la conciencia de vivir en conjunto y a la gloria de la vida pública. es decir. Este segundo paso es dado por otro juego reglado entre filosofía y sociología. La llamada tesis republicana asumió exactamente lo contrario: tornar la Escuela más próxima de la sociedad. el que hace de la democracia así definida. La llamada tesis sociológica se apoyaba sobre los trabajos de Bourdieu y Passeron. Se trataba entonces de saber cómo se debía entender la igualdad en la Escuela o por la Escuela. a su tarea propia: distribuir * Le Débat: Revista francesa fundada en mayo de 1980 por el historiador Pierre Nora. sino una catástrofe antropológica. la misma ecuación leída en dos sentidos diferentes. las dos caras de la misma moneda. es decir. Resta comprender el segundo momento del proceso. tornar la Escuela más igualitaria. no ya solamente un estado social. más que estos usos circunstanciales.

Oeuvres Complètes. ligado a la explosión de la cultura del supermercado. se vio rectificarse la perspectiva y modificarse el paisaje. y el pueblo «católico». no es una contradicción. fue responsable por la ley que tornó la educación primaria gratuita. Al filo de las denuncias del inexorable aumento de la incultura. mucho más que de Jules Ferry. El núcleo duro de la tesis fue recubierto bajo la simple diferencia entre el universal republicano y las particularidades y desigualdades sociales. se inspiraba en Renan y en su visión de las elites eruditas. que devenía el representante por excelencia del hombre democrático. Rápidamente. sin embargo. Paris. utilizando para este fin igualitario la forma de la relación necesariamente noigualitaria entre el que sabe y el que aprende. obligatoria y secular. poniendo su trabajo y su fe al servicio de la gran obra de las catedrales. Y. el ser Jules François Camille Ferry (1832-1893): Político republicano francés. de la relación entre saberes. individualistas y esclarecidas.igualmente a todos. entonces. Se preocupaba. es decir. pp. testimonia esta ambigüedad. por sus propios medios. 15 La tésis de Renan está resumida en La Réforme intellectuelle et morale. el núcleo del pensamiento de las elites del siglo XIX. El debate parecía versar sobre lo que la potencia pública podía y debía hacer para remediar. las desigualdades sociales. La oposición de la doctrina republicana a la doctrina «sociológica» era. El debate parecía entonces plantearse sobre las formas de desigualdad y los medios de igualdad. de Guizot a Taine o Renan. 1. Calmann-Lévy. Que esta tesis esté acompañada en Renan por una nostalgia sensible por el pueblo católico medieval. 325-546. Porque el libro de Milner decía algo completamente distinto de lo que se quiso leer en la época. libertades y elites. tal es. sin consideración de origen o destino social. la raíz del mal iba a ser identificada: era seguramente el individualismo democrático. presidente de la cámara de Paris durante el cerco de 1870-1871. antes. Se preocupaba muy poco en poner lo universal al servicio de la igualdad. El enemigo que la Escuela republicana afrontaba no era ya la sociedad desigual a la cual debía arrancar al alumno. compacto y más creyente que sabio. Como miembro de gobiernos republicanos entre 1879 y 1885. garantes de las libertades en los países amenazados por el despotismo inherente al catolicismo 15 . era el alumno mismo. de hecho. reafirmar esta vocación. t. que era encarnada históricamente por la Escuela republicana de Jules Ferry ∗ . Pero el concepto de «elitismo republicano» permite cubrir el equívoco. es decir. de Jean Claude Milner. Hacía falta. Que el libro emblemático de esta tendencia haya sido De la Escuela. lo universal de los saberes. ∗ . Hace falta que las elites sean «protestantes». la oposición de una sociología a otra.

ya no es más que un trabajador ordinario. que tiene frente a él usuarios y se encuentra conducido a discutir de igual a igual con el alumno. igualdad. Para una versión más moderna. sino la desigualdad misma. en provecho del reino generalizado de la inmadurez. L’école. Paris. Para el desenvolvimiento de estos temas. nos advierte. septiembre/octubre de 1988. «L’École malade de l’égalité». semana a semana. democracia e inmadurez. Frente a él. sufría de un solo y único mal. la cultura. «Malaise dans la démocratie. 2002. y si algo sagrado persiste todavía es la santificación del individuo. El maestro republicano. transmisor a las almas vírgenes del saber universal que hace igual. del que los derechos del hombre eran la constitución. oponiendo vanamente las «sutilidades» y las «complejidades» de su pensamiento a la «alta muralla» de un mundo consagrado al reino monstruoso de la adolescencia..inmaduro. Es inútil entrar en los detalles de la inagotable literatura que. que acaba por instalarse como juez de su maestro» 16 . .. encarnada justamente en aquel al que tenía que enseñar. o. Le Débat. que la autoridad del profesor está arruinada: por esta avanzada de la igualdad. nº 51. testimoniando el fin de la cultura. del «hipermercado de los estilos de vida». nº 92. notablemente a L’Imparfait du présent. el «colegial que reclama contra Platón o Kant el derecho a su propia opinión» es el representante de la inexorable espiral de la democracia ebria de consumo. Y lo que era alcanzado a través de la autoridad del profesor no era ya lo universal del saber. a la entrevista del mismo autor con Marcel Gauchet. a través de los derechos del hombre y la democracia (. deviene entonces simplemente el representante de una humanidad adulta en vías de desaparición. desde hace algunos lustros ya. La Escuela. es el individuo que se ha erigido en valor absoluto. Le Débat. tomada como manifestación de una «trascendencia»: «Ya no hay lugar para ninguna forma de trascendencia. ver las obras completas de Maurice Dantec. de las nuevas 16 17 Jean-Louis Thiriet. el último testimonio de la civilización. más económicamente. de la que los nombres sinónimos son consumo. se diría enseguida. de la «clubmediterraneización del mundo» y de «la entrada de la existencia entera en la esfera del consumo» 17 . Gallimard. el lector curioso podrá reportarse a las obras completas de Alain Finkielkraut. la Igualdad. entonces.) Es por esto. Deviene el desengañado espectador de la gran catástrofe civilizacional. estilo neo-católico punk. a menos que lo sea del devenir-cultura de todo. noviembre/diciembre de 1996. l’individualismo». el joven consumidor ebrio de igualdad.

el alumno que opone las razones del Corán a las de la ciencia. la inestimable altitud del pensamiento y la insondable profundidad de la cultura de los que las profieren –demostración que mal podría operarse a veces por la vía directa. campaña publicitaria o de otro tipo–. verán su actitud atribuida al individuo democrático. Y la figura del consumidor democrático ebrio de igualdad podrá identificarse. el producto de un método que. 2004. 21 Lucien Karpik. Se sabe la importancia que la denuncia de la tiranía democrática ejercida por las víctimas tiene en la opinión dominante. o de las manifestaciones alter-mundistas de jóvenes iletrados. «ebrios de generosidad primaveral» 19 . Ver. conflicto religioso o racial. «Loft Story: une machine totalitaire». Le Monde. 164. Sobre el mismo tema –y el mismo tono–.. Les Martyrocrates: dérives et impostures de l’idéologie victimaire. 22-23 de agosto de 2004. cit. o fabulación de una joven. 2005. en nombre de la religión de sus padres. la fatal equivalencia «democrática» de todas las cosas es. más profundamente. Es así que la joven que. En efecto. L’Empire de la télé-réalité: comment accroître le «temps de cerveau humain disponible». cuya misión principal es favorecer el encuentro entre la oferta y la demanda de empleo. a contrario. no conoce más que una sola explicación. propos recueillis par Cécile Prieur. Paris. notablemente sobre este tema. al asalariado reivindicativo. Presses de la Renaissance. p. p. 200. Plon. colocar todos los fenómenos sobre un solo y mismo plano. para todo fenómeno –movimiento social. Estas denuncias incesantes del hundimiento democrático de todo pensamiento y de toda cultura no tienen sólo la ventaja de promover. que testimonian los efectos destructores de la igualdad de los usuarios. ver Damien Le Guay. rechaza levantar su velo. en razón de un culto de las víctimas «inseparable del desarrollo del individualismo democrático» 21 . en primer lugar. emisiones de tele-realidad que presentan el testimonio espantoso de un totalitarismo que Hitler no hubiese soñado 20 . «Être victime. op. creada en 1967 para organizar la intervención pública sobre el mercado de trabajo. efecto de moda. Gilles William Goldnagel. 19 de mayo de 2001. c’est chercher un responsable». Le Monde. Paris. 18 19 . * ANPE: Agencia Nacional Para el Empleo (Francia). 20 Jean-Jacques Delfour. desafiliado y separado de toda trascendencia. Permiten. o el que agrede físicamente a sus profesores o alumnos judíos. al desocupado que ocupa los locales de la ANPE * o al inmigrante ilegal rechazado en las salas de espera de los L’Imparfait du présent. inventando una agresión racista. remitiéndolos a una sola y misma causa.manifestaciones del «entusiasmo de la democracia» o del «veneno de la fraternidad» 18 : ocurrencias de chicos. según el humor y las necesidades de la causa. Ibid.

Marca así el dilema democrático. El discurso intelectual dominante reúne así el pensamiento de las elites censatarias∗ y eruditas del siglo XIX: la individualidad. Resume. se torna un desastre de la civilización si todos tienen acceso a la misma. La teoría del dilema oponía el buen gobierno democrático al doble exceso de la vida política democrática y del individualismo de masa. ∗ . los procesos atribuidos aquí al desenvolvimiento fatal de la ilimitación democrática. y de una humanidad pueril. La denuncia del «individualismo democrático» opera. El sufragio censatario estaba reservado a los que podían pagar (y pagaban) esta cuota. La relectura francesa suprime la tensión de los contrarios. Se identifica «Censatario» era quien pagaba la cuota para ser elector o elegible. económicamente. cuyo sueño de engendrarse de nuevo conduce a la autodestrucción. sean en general aquellos cuya capacidad de consumir es la más limitada. con más elegancia conceptual. demasiada gente que pretende el privilegio de la individualidad. de derechos de minorías. en términos marxistas del destino infeliz de una «burguesía asalariada» devenida inútil a la expansión capitalista. que excitan el mayor furor de nuestros ideólogos. Es este deslizamiento que registra. Las inclinaciones criminales de la Europa democrática. en efecto. la doble metamorfosis que. El tema de la «sociedad ilimitada» resume sintéticamente la abundante literatura que engloba.aeropuertos. donde el propio Jean-Claude Milner analiza. que es algo bueno para las elites. 22 Desde este punto de vista se leerá con provecho Le Salaire de l’Idéal: la thérorie des classes et de la culture au XXe siècle. No hay que sorprenderse de que los representantes de la pasión consumista. Le Seuil. el recubrimiento de las dos tesis: la tesis clásica de los propietarios (los pobres quieren siempre más) y las tesis de las elites refinadas: hay demasiados individuos. al mismo tiempo. fiel a la tradición que la instituye como tal. sobre todo. ha puesto a cuenta de la democracia la forma de homogeneidad social antes atribuida al totalitarismo y al movimiento ilimitado del crecimiento de sí propio de la lógica del Capital 22 . el adolescente que rechaza levantar su velo y la pareja homosexual que quiere tener hijos. Paris. 1997. La vida democrática deviene la vida apolítica del indiferenciado consumidor de mercaderías. al consumidor de hipermercado. en la figura de «el hombre democrático». Es así que la política entera es puesta a cuenta de una antropología que no conoce más que una sola oposición: la de una humanidad adulta. de industria cultural y de hijos producidos en laboratorio.

que atraviesa furtiva pero decididamente la demostración del crimen democrático: hoy el buen gobierno redescubre el nombre que tenía antes de que se atravesara en el camino el nombre de democracia. p. da también una figura concreta de la «trascendencia» tan extrañamente Jean-Claude Milner. por equívoco. Verdier. convierte en una configuración antropológica homogénea. Evidentemente. el nombre de democracia. Ayer se trataba de transmitir lo universal del saber y su potencia de igualdad. Ayer era cuestión de la igualdad social. del mismo golpe. un libro titulado El asesinato del pastor 24 . que se opone a la corrupción democrática. el nombre del gobierno que asegura la reproducción del rebaño humano protegiéndolo contra la exageración de sus apetitos de bienes individuales o de poder colectivo. El padre de familia que compromete a sus hijos en el «estudio fariseo» puede entonces tomar el lugar del profesor republicano. República es.pura y simplemente a la «sociedad moderna». a la que. no es indiferente que el denunciante más radical del crimen democrático haya sido veinte años antes el abanderado de la Escuela republicana y laica. Es por esto que puede adoptar otro nombre. Grasset-Verdier. alrededor de la cuestión de la educación que el sentido de algunas palabras –república. sustrayendo al hijo a la reproducción familiar del orden social. y lo que el nombre judío viene a resumir en Milner. ya no tiene necesidad de guardar. de hecho. Lo que hoy se trata de transmitir. Le Meurtre du pasteur: Critique de la vision politique du monde. Ayer se llamaba república. desde Platón. Pero república no es originalmente el nombre del gobierno de la ley. 23 . Es lo que explicitaba. 2002. Y el buen gobierno. 24 Benny Lévy. igualdad. que es el olvido del pastor 23 . Les Penchants criminels de l’Europe démocratique. del pueblo o de sus representantes. el principio de la división sexual y de la filiación. para salvar a la sociedad de la tendencia a la autodestrucción que comporta la sociedad democrática. Se llama gobierno pastoral. 2003. democracia. Hoy es sólo cuestión de procesos de transmisión. poco tiempo antes. sociedad– ha basculado. Es. El crimen democrático encuentra entonces su origen en una escena primitiva. Este libro tiene un merito incontestable: ilustrando la lógica de las unidades y las totalidades desenvolvida por el autor de Las inclinaciones criminales de la Europa democrática. es simplemente el principio del nacimiento. 32. Agradezco a Jean-Claude Milner las respuestas que dió a las observacines que le había dirigido sobre las tesis de este libro.

la potencia de la Voz. a este hombre indeterminado de los derechos del hombre. al mismo tiempo que le era dado al pastor humano. sino solamente sobre el cuidado del pastor divino que se ocupa de todas sus ovejas y de cada una de ellas. 313. Moisés. ha hecho el ocupante de un lugar vacío. * . p. es un «hombre-dios-muerto» que nos gobierna. cit. nos dice Benny Levy * . un ataque al lazo de la oveja a su padre y pastor divino. en la noche de fuego. Diaspora y Etre juif. Esta medida no puede fundarse sobre ninguna convención humana. de quien Claude Lefort. el oficio exclusivo de escuchar y explicitar las palabras. los males propios del «hombre democrático» y la repartición simple entre una humanidad fiel o infiel a la ley de la filiación. los Modernos han puesto al hombre-dios o al pueblo-rey. del individuo o del consumo 25 . junto con Sartre. En lugar de «La Voz-haciaMoisés». cuyo choque. fue sentido por todos los Hebreos. Y este no puede gobernar más que tornándose garante de las «pequeñas alegrías» que amonedan nuestro gran desamparo de huérfanos condenados a errar en el imperio del vacío. Benny Levy (1945-2003): Escritor y periodista francés. Liberation. 25 Le Meurtre du pasteur. Comprometido en la Unión de Estudiantes Comunistas (UEC). enseña. Desde entonces todo puede explicarse simplemente. La destreza de los individuos democráticos. lo que significa indiferentemente el reino de la democracia. El ataque a las leyes de la filiación es. Visage continu. Este se manifiesta por una potencia que faltará siempre a la palabra democrática. En el lugar de la Voz. En 1972 funda. Entre sus obras se destacan: L’Espoir maintenant. es la de los hombres que han perdido la medida por la cual lo Uno puede combinarse a lo múltiple y los unos unirse en un todos. y de organizar a su pueblo según su enseñanza.. op. deviene Pierre Victor en mayo del 68 y se inspira en el maoismo para fundar la izquierda proletaria (GP). el teórico de la democracia.reivindicada por los nuevos campeones de la Escuela republicana y laica. en primer lugar.

Es también verdad que se puede refutar la ruptura. y no teniendo para oponerles más que un «cuidado de sí» incapaz de franquear la distancia de los unos al todos. esta no ha nacido del ateísmo moderno. El «asesino del pastor». entonces. Ahora. es la política misma. . Bajo el nombre de democracia. el crimen político. los procesos-verbales de este adiós.La política del pastor perdido Hay que comprender. se lee fácilmente en los textos de Platón. simplemente. En el cuarto libro de las Leyes. el gobierno de su pueblo. habría puesto oro en el alma de los gobernantes. nos dice Benny Lévy. Acordemos con el representante de Dios: es verdad que la política se define en ruptura con el modelo del pastor que alimenta a su rebaño. reclamar. donde es evocado nuevamente el reino feliz del dios Cronos. que cortaron el lazo con el pastor divino e inscribieron. antes que nada. El crimen democrático contra el orden de la filiación humana es. que cortan las cabezas de los reyes para poder llenar cómodamente sus carritos en el supermercado. Pero Platón. plata en la de los guerreros. y en primer lugar los Griegos. están los Antiguos. y hierro en la de los artesanos. que evoca la edad en que el propio pastor divino gobernaba directamente el rebaño humano. bajo el doble nombre de filosofía y de política. para asegurar el orden de la comunidad. relegando el reino de Cronos y el pastor divino a la edad de las fábulas. es decir. la democracia no es. lo que está implícito. que sabía que ningún hombre puede comandar a los demás sin hincharse de desmesura e injusticia y había respondido al problema dando por jefes a las tribus humanas miembros de la raza superior de los daimones. contemporáneo a pesar suyo de estos hombres que pretenden que el poder pertenece al pueblo. para el pastor divino y los pastores humanos que interpretan su voz. En el Político. lo que es denunciado. la organización de una comunidad humana sin lazo con el Dios padre. al precio de paliar su ausencia con otra fábula. la de una «república» fundada sobre la «bella mentira» según la cual el dios. A este precio. habría refrendado el adiós. Antes que los modernos. que el mal viene de más lejos.

sino. bajo el ciudadano universal de la constitución democrática. Pero también se pueden poner las cosas al revés. lo que es reprimido de la política por este análisis que hace de la democracia un estado de desmesura y desamparo del que sólo un dios puede salvarnos. pero que. que en principio parecen oponerse.de hecho. una realidad inversa: la . más que «el imperio de la nada». Se tomará entonces el texto platónico bajo un ángulo diferente: no el adiós al pastor. sea cual sea la enfermedad a curar. En lenguaje moderno se dirá que. opuesta a la solicitud del médico o del pastor. pronunciado por Platón en el Político. Platón es el primero en inventar este modo de lectura sociológica que declaramos propio de la edad moderna. al pastor olvidado. por el contrario. la última figura de la separación política. En la inmutabilidad de la ley. al individuo egoísta de la sociedad democrática. hace falta reconocer al hombre real. La virtud del pastor o del médico se expresa de dos formas: en primer lugar su ciencia se opone al apetito del tirano. se articulan estrictamente el uno con el otro. esta interpretación que encierra. se puede rápidamente poner término a la discusión. que apela al retorno. la democracia es el reino de la ley abstracta. A la democracia. Este es el punto esencial. Pero esta universalidad de la ley es una apariencia engañosa. sino a la inversa. Platón hace dos reproches. Las leyes de la democracia pretenden al contrario valer para todos los casos. En este caso. sino el instrumento de su capricho. Son así semejantes a las órdenes que deja. porque se ejerce con el sólo provecho de los que cura. preguntarse porqué el retorno al pastor perdido viene a imponerse como la última consecuencia de un cierto análisis de la democracia como sociedad de individuos consumidores. es decir. Pero se opone también a las leyes de la ciudad democrática. no ya lo que la política reprime. bajo las apariencias de la democracia política. al contrario. Se buscará entonces. desde el fondo del desamparo. porque se adapta al caso presentado por cada oveja o cada paciente. Por un lado. su presencia obstinada en el corazón de la República. de una vez y para todos. un médico que sale de viaje. el hombre democrático no honra lo universal de la idea. su mantenimiento nostálgico. donde sirve de referencia para diseñar la oposición entre el buen gobierno y el gobierno democrático.

atropellan en la calle a los que no les ceden el paso 26 . el meteco y el extranjero devienen los iguales del ciudadano. derechos de las minorías. las mismas bestias son libres y los caballos y los asnos. . es un régimen político que no es [propiamente] uno. como se ve. La democracia. la expresión de la libertad de individuos que tienen por única ley las variaciones de su humor y de su placer.realidad de un estado social en el que quien gobierna es el hombre privado. nos dice Platón en el libro VIII de la República. paridad hombres-mujeres. igualdad del maestro y del alumno. La palabra democracia entonces no significa simplemente una mala forma de gobierno y de vida política. la ley democrática no es más que el capricho del pueblo. sorprendente. los jóvenes se igualan a los viejos y los viejos imitan a los jóvenes. que nada tienen que 26 La República. el triunfo de la igualdad democrática: reino del bazar y de su mercadería abigarrada. niños y animales. 562d-563d. Así. Significa propiamente un estilo de vida que se opone a todo gobierno ordenado de la comunidad. Es propiamente el reverso de todas las realizaciones que estructuran la sociedad humana: los gobernantes tienen el aire de gobernados y los gobernados de gobernantes. VIII. Uno puede encontrar esto divertido. en el alba del tercer milenio. No tiene una constitución. culto de la juventud. porque las tiene todas. egoísta. indiferentes al orden colectivo. un traje de arlequín tal como gustan los hombres cuya gran ocupación es el consumo de los placeres y de los derechos. pero es. No falta nada. de los Estados modernos. se burlan de él. el maestro teme y consiente a los alumnos que. concientes de su libertad y de su dignidad. las mujeres son iguales a los hombres. por su parte. ¿No se nos recuerda sin cesar que vivimos en la época de la técnica. La larga condena de las faltas del individualismo de masa en la época de las grandes superficies y de la telefonía móvil no hace más que agregar algunos accesorios modernos a la fábula platónica del indomable asno democrático. sobre todo. para Platón. Es un bazar para las constituciones. demisión de la autoridad. para la recensión de los males que nos vale. de las ciudades tentaculares y del mercado mundial. el padre se acostumbra a tratar a su hijo de igual a igual. Pero no es sólo el reino de los individuos que hacen todo a su manera.

que todas estas inversiones traducen una misma conmoción del orden natural. que tensiona conjurar una impropiedad que toca al principio mismo de la política. parece que todas son de la misma naturaleza. fundando el «buen» gobierno sobre su propia ausencia de fundamento. los alumnos como los profesores. Peo es para mostrarnos. que este orden existe y que la relación política también pertenece a esta naturaleza. no la forma de una sociedad reacia al buen gobierno y adaptada al malo. los esclavos como los amos. inmediatamente después. luego. Todo está al revés. El divertido retrato del desorden del hombre y de la sociedad democrática es una manera de poner las cosas en orden: si la . tomemos la lista de las conmociones que manifiestan la desmesura democrática: los gobernantes son como los gobernados. que la sociedad a la cual era apropiada tiene exactamente los mismos trazos que la nuestra. La divertida sociología de un pueblo de consumidores insatisfechos. conjura el presentimiento de un mal más profundo: que la innombrable democracia sea. Si todas las relaciones son invertidas al mismo tiempo. los animales como sus dueños. Pero si la democracia es esta cosa del pasado. Pero este desorden es tranquilizador. ¿Cómo comprender esta relación paradojal de una diferencia radical y de una perfecta similitud? Yo daría para explicarla la hipótesis siguiente: el retrato siempre apropiado del hombre democrático es el producto de una operación.ver con estas pequeñas aldeas griegas que fueron antaño los lugares de invención de la democracia? La conclusión que se nos invita a sacar es que la democracia es una forma política de otra época. sino el principio mismo de la política. Para comprenderlo. ciertamente. a la vez inaugural e indefinidamente renovada. los jóvenes como los viejos. en particular. se nos dice. que no puede convenir a la nuestra más que al precio de serios reajustes y. de calles obstruidas y de roles sociales invertidos. de adaptarse a la utopía del poder del pueblo. el principio que instaura la política. era apropiada a una forma de sociedad que ya no tiene nada que ver con la nuestra. ¿cómo comprender que la descripción de la ciudad democrática elaborada hace dos mil quinientos años por un enemigo de la democracia pueda valer como exacto retrato del hombre democrático en el tiempo del consumo de masa y de la red planetaria? La democracia griega.

en griego. Es lo que manifiesta. . si no del nacimiento. Estos títulos son siete.democracia invierte la relación del gobernante y del gobernado como invierte todas las demás relaciones. tanto en las ciudades como en las casas. de los viejos sobre los jóvenes. de un gobierno que es la exhibición en acto de la legitimidad de su principio. de lo que viene primero. la «ley de naturaleza» 27 Las Leyes. 690ª-690c. Habiendo admitido que hay en toda ciudad gobernantes y gobernados. lógicamente. es aquí que la revela. Es aquí que la democracia crea la confusión o. de los amos sobre los esclavos. Primero. Así se define el ideal de un gobierno que es la realización del principio por el cual el poder de gobernar comienza. propios para ser gobernados los que tienen las disposiciones complementarias a las primeras. Es la anticipación del derecho a mandar en el acto del comienzo y la verificación del poder de comenzar en el ejercicio del mandamiento. El arjé es el mandamiento de lo que comienza. asegura a contrario que esta relación es homogénea a las demás. Siguen dos principios más que se reclaman todavía de la naturaleza. una lista que se hace eco de la lista de las relaciones naturales perturbadas que presentaba en la República el retrato del hombre democrático. que significaba para los Griegos la unidad de ambos. en el tercer libro de las Leyes 27 . o de las personas bien nacidas sobre la generalidad de los hombres. Llamemos a este principio arjé. porque asegura antes que nada la continuidad entre el orden de la convención humana y la de la naturaleza. Hannah Arendt lo ha recordado. el que viene antes y el que viene después: un principio que asegura la continuidad entre el orden social y el orden del gobierno. el Ateniense se da a un inventario de los títulos para ocupar una u otra posición. Cuatro se presentan como diferencias que tocan al nacimiento: dominan naturalmente los que han nacido antes o son mejor nacidos. quiere decir a la vez comienzo y mandamiento. Arendt concluye. Son propios para gobernar los que tienen las disposiciones que los adaptan para este rol. y que hay entre el gobernante y el gobernado un principio de distinción tan cierto como la relación entre el que engendra y el que es engendrado. III. esta palabra. antes. hombres que ejercen el arjé y hombres que obedecen a su poder. Tal es el poder de los padres sobre los hijos.

nosotros consideramos como el más justo: el título de autoridad «amado de los dioses»: la elección del dios azar. que es el procedimiento democrático por el cual el pueblo de iguales decide la distribución de los lugares. efectivamente. Basta una tirada . un escándalo también para los hombres de Dios que quieren que seamos demócratas. la definen en continuidad con la naturaleza: continuidad por el intermedio de las relaciones familiares y sociales para los primeros. y ser entonces indefinidamente culpables. continuidad directa para los dos últimos. sobre el camino que quiere separar su excelencia propia del solo derecho de nacimiento. Todos estos títulos cumplen con las dos condiciones requeridas: primero. aunque se reclame todavía de la naturaleza. que comienza la política. sino. el tirar a la suerte. la autoridad de los sabios sobre los ignorantes. Pero es aquí también que encuentra. cuando invoca una naturaleza que no se confunde con la simple relación al padre de la tribu o al padre divino. simplemente. Los segundos buscan para este orden un principio superior: que gobierne no ya el que ha nacido antes o mejor. sin embargo. en deuda inexpiable respecto de este padre. de ningún sacrificio o sacrilegio. Ahora. el que es mejor. dice el Ateniense. que mostraba toda la indeterminación del término. Es aquí. para romper con el poder de la filiación. Los primeros fundan el orden de la ciudad sobre la ley de filiación. cuando el principio de gobierno se separa de la filiación. Es aquí que comienza la política. el «séptimo título» nos muestra que no hay necesidad.celebrada por Píndaro. un extraño objeto. a condición de que reconozcamos haber tenido que matar un padre o un pastor. Es precisamente el sexto título inventariado aquí: el poder que cumple la ley de la naturaleza bien entendido. un título que no es tal y que. El escándalo está aquí: un escándalo para las personas de bien que no pueden admitir que su nacimiento. concluía que no se podía entender bien este poder más que identificándolo a la virtud de los que saben. Este título genera seguramente controversia: ¿cómo definir el más fuerte? El Gorgias. su antigüedad o su ciencia vaya a inclinarse ante la ley de la suerte. el poder de los más fuertes sobre los menos fuertes. un séptimo título a ocupar los lugares de superior y de inferior. Segundo. definen una jerarquía de las posiciones.

Se puede también rechazar que el azar sea el principio democrático. No se trata aquí de un gran animal rugiente. Es el de una superioridad fundada sobre ningún otro principio más que el de la ausencia misma de superioridad. ¿Cómo podrían nuestras sociedades modernas. de los esclavos o de los animales. La democracia no es el capricho de los niños. hechas de tantos engranajes delicadamente imbricados. La desmesura democrática no tiene nada que ver con ninguna locura consumista. Así hacen nuestros modernos. expertos. en primer lugar. el del azar. en jugar alternativamente la diferencia o la similitud de los tiempos. El escándalo es simplemente este: entre los títulos para gobernar. es decir. . nos dicen. Democracia quiere decir. la simbiosis entre la elite de los elegidos del pueblo y la elite de los que nuestras escuelas han formado en el conocimiento del funcionamiento de las sociedades. hay uno que rompe la cadena. Parece claramente que estas imágenes son maneras de ocultar el fondo del problema.de dados. El tirar a la suerte. fundado nada más que sobre la ausencia de todo título para gobernar. de un asno feroz o de un individuo guiado por su capricho. Es el capricho del dios. de toda analogía con la convención humana del orden de la naturaleza. Ahí yace la confusión más profunda que presenta el nombre de la democracia. ignorando la ciencia de estos frágiles equilibrios? Nosotros hemos encontrado para la democracia principios y medios más apropiados: la representación del pueblo soberano por sus elegidos. Se puede excluir simplemente el título democrático puesto que es la contradicción de todo título para gobernar. ser gobernadas por hombres elegidos a la suerte. El escándalo es el de un título para gobernar enteramente desligado de toda analogía con los que ordenan las relaciones sociales. el de una naturaleza que se arruina a sí misma como principio de legitimidad. hemos visto. Es simplemente la pérdida de la medida según la cual la naturaleza daba su ley al artificio comunitario a través de las relaciones de autoridad que estructuran el cuerpo social. convenía a estos tiempos antiguos y a estas pequeñas aldeas económicamente poco desarrolladas. esto: un «gobierno» anárquico. Pero hay varias maneras de tratar esta paradoja. separar democracia y tirar a la suerte. un título que se refuta a sí mismo: el séptimo título es la ausencia de título.

al contrario. Flammarion. es porque el tirar a la suerte era el remedio a un mal a la vez mucho más grave y mucho más probable que el gobierno de los incompetentes: el gobierno de una cierta competencia. bajo uno de los gobiernos socialistas. Él pone. Hay en esto dos razones profundas. Paris. se tuvo la idea de tirar a la suerte los miembros de las comisiones universitarias encargadas de los concursos de reclutamiento. toda la ironía deseable en la evocación de este principio. Si el tirar a la suerte parece a nuestras «democracias» contrario a todo principio serio de selección de gobernantes es porque hemos olvidado al mismo tiempo lo que quería decir democracia y qué tipo de «naturaleza» pretendía contrariar el tirar a la suerte. Platón sabía que la suerte no se deja descartar tan fácilmente. una población limitada y compuesta por definición por individuos de igual capacidad científica. No solamente porque es un Ateniense. El tirar a la suerte constituyó desde entonces el objeto de un formidable trabajo de olvido29 . en efecto. si las repúblicas aristocráticas y los pensadores poco celosos de la igualdad le han concedido el derecho. la cuestión de la parte que hay que acordarle ha continuado viva en la reflexión sobre las instituciones republicanas y democráticas de la época de Platón a la de Montesquieu. 1996. Pero mantiene en la lista este título que no es tal. por cierto. Principes du gouvernement représentatif. que se propone el inventario.Pero la diferencia de tiempo y de escala no es el fondo del problema 28 . Si. Pero el tirar a la suerte jamás ha favorecido más a los incompetentes que a los competentes. el de hombres hábiles para tomar el poder por la intriga. Oponemos muy naturalmente la justicia de la representación y la competencia de los gobernantes a lo arbitrario y a los riesgos mortales de la incompetencia. tenido en Atenas por preferido de los dioses y supremamente justo. la habilidad de maniobra al servicio de los grupos de presión. ver Bernard Manin. Demás está decir que la tentativa no tuvo futuro. Una sola competencia era llevada a mal: la competencia no-igualitaria. Se tenía ahí. y no puede excluir de la investigación el principio que regla la organización de su ciudad. es porque estamos habituados a considerar como natural una idea que no lo era ciertamente para Platón y que no era más natural para los constituyentes franceses o americanos de hace dos siglos: que el primer título para seleccionar a los que son dignos de ocupar el poder es el hecho de desear ejercerlo. Si se ha tornado impensable para nosotros. La primera es que el procedimiento democrático del tirar a la suerte está de acuerdo con el principio del poder de los La demostración fue dada cuando. 29 Sobre este punto. 28 . Ningún argumento práctico se oponía a esta medida.

Sabemos. sin tener que matar a ningún rey ni a ningún pastor. hace falta que la democracia. que a los ojos de estos el filósofo tiene exactamente los vicios que predica de los demócratas. ahí donde hay política. Que los bien nacidos se diferencian de los mal nacidos. es el viejo que se hace el chico y enseña a los jóvenes a despreciar padres y educadores. Pero Platón sabe perfectamente lo que Aristóteles enunciará en la . Este también encarna la inversión de todas las relaciones de autoridad. ni el lugar a ocupar por los profesionales de la intriga? Pero cuando el filósofo se plantea la cuestión. de las desigualdades naturales y sociales. que las personas bien nacidas de la ciudad. ya haya propuesto la más lógica y la más intolerable de las respuestas: la condición para que un gobierno sea político es que esté fundado sobre la ausencia de título para gobernar. Si hay una categoría a excluir de la lista de los que están aptos para gobernar es. por otra parte. Seguramente son verdaderos títulos para gobernar puesto que definen una jerarquía natural entre gobernantes y gobernados. sin una parte de lo que contradice la identificación del ejercicio del gobierno al de un poder deseado y conquistado. El «título que no es tal» produce un efecto retroactivo sobre los otros. en todo caso. Resta saber qué gobierno fundan exactamente. es decir. la de los que conspiran para obtener el poder. es decir. una duda sobre el tipo de legitimidad que establecen. No hay gobierno justo sin una parte de azar. que es esencial: el buen gobierno es el gobierno de los que no desean gobernar. Y tal es la apuesta de la discusión platónica sobre el «gobierno del más fuerte».sabios sobre un punto. y llamadas por esto a dirigir. es decir. por el Gorgias. Tal es el principio paradojal que se plantea ahí donde el principio del gobierno está separado del de las diferencias naturales y sociales. el hombre que rompe con todas las tradiciones. Esta es la segunda razón por la cual Platón no puede eliminar de su lista el tirar a la suerte. ¿Cómo pensar la política si no puede ser ni la continuación de las diferencias. para que se la plantee. El filósofo rey tiene al menos un punto en común con el pueblo rey: hace falta algún azar divino que lo haga rey sin que lo haya querido. se transmiten de generación en generación. bien se puede admitir y llamar a su gobierno aristocracia.

de la edad. op. por un procedimiento contra-natura. Clístenes recompuso las tribus de Atenas agrupando artificialmente. los estudios o las escuelas. al contrario. El poder de los sabios sobre los ignorantes reina de una forma justa y legítima en las escuelas. La democracia no es la «ilimitación» moderna que destruiría la heterotopía necesaria a la política. . Les Penchants criminesl de l’Europe démocratique. donde la potencia de los bien nacidos que se reclamaban de un dios fundador de la tribu es denunciada por lo que es: la potencia de los propietarios. un poder que se llamará tecnocracia o epistemocracia. Se establecerá así una lista de los gobiernos fundados sobre un título para gobernar. solamente. quiere decir algo que se ajusta a todos los gobiernos de la paternidad. Si político quiere decir algo. de la riqueza. comienza ahí donde se denuncia el nacimiento. Haciendo esto. el problema es saber qué gobierno de la comunidad se puede deducir. Se lo calificará exactamente llamándolo gerontocracia. El poder de los ancianos sobre los jóvenes reina ciertamente en las familias y se puede imaginar un gobierno de la ciudad sobre su modelo. La política. Es. precisamente el gobierno político.Política: aquellos a que se llama los «mejores» en las ciudades son simplemente los más ricos. que es justamente esta ruptura la que realiza. La crítica de las «tendencias criminales» de la democracia tiene entonces razón sobre un punto: la democracia significa una ruptura en el orden de la filiación. las tribus.. la limitación primera del poder de las formas de autoridad que rigen el cuerpo social. y se puede instituir a su imagen. la potencia fundadora de esta heterotopía. las circunscripciones territoriales– geográficamente separados. y que proponen sus modelos para la edificación de las formas más amplias y más 30 Jean-Claude Milner. Olvida. suponiendo incluso que los títulos para gobernar no sean contestables. Porque. p. Pero un solo gobierno faltará en la lista. institutriz de la democracia ateniense. 81. los demos –es decir. que tienen curso en las familias. de la manera más literal. Y esto es ya lo que sacó a la luz la reforma de Clístenes. cit. Es exactamente esta disociación que la palabra democracia significa. lo que demanda: una heterotopía estructural del principio de gobierno y del principio de la sociedad 30 . de la fuerza o de la ciencia. de hecho. destruyó el poder indistinto de los aristócratas-propietarios-herederos del dios del lugar.

pero no puede hacerlo más que sobre la base del desorden mismo. que ha cortado el lazo entre los jefes de las tribus de la ciudad y los daimones servidores de Cronos. el tirar a la suerte de los gobernantes. o de los daimones enviados por Cronos para la dirección de las tribus. El poder del pueblo no es el de la población reunida. el poder de la riqueza. esto es. La democracia no es ni un tipo de constitución ni una forma de sociedad. si deben hacerse obedecer por los detentores de la fuerza y comprender por los ignorantes. a las cuales. Hay un orden natural de las cosas según el cual los hombres agrupados son gobernados por los que poseen los títulos para gobernar. y el gobierno del azar divino. un poder que viene del cielo. el único que resta es el título anárquico. sino también a los sabios y a los ignorantes. de su mayoría o de las clases trabajadoras. la superioridad en el nacimiento. hace falta algo más. Es simplemente el poder propio a los que no tienen más título para gobernar que para ser gobernados. Las sociedades son habitualmente gobernadas por una combinación de estas dos potencias. la otra que sostiene la organización de las actividades productivas y reproductivas de la sociedad. un título suplementario. Pero si los ancianos deben gobernar no sólo a los jóvenes. sino a los ricos y a los pobres. No es posible desembarazarse de este poder denunciando la tiranía de las mayorías. La historia ha conocido dos grandes títulos para gobernar a los hombres: uno que sostiene la filiación humana o divina. la democracia. común a los que poseen todos estos títulos pero también común a los que los poseen y a los que no los poseen. esto es. el título propio a los que no tienen más título para gobernar que para ser gobernados.complejas de comunidades humanas. Es esto. la estupidez del gran animal o la frivolidad de los individuos consumistas. Tal es el fondo del problema. Pero del cielo jamás han venido más que dos suertes de gobiernos: el gobierno de los tiempos míticos. Porque . Hace falta algo más. refuerzan la fuerza y la ciencia. esto es. en proporciones diversas. El filósofo quiere suprimir el desorden democrático para fundar la verdadera política. en primer lugar. lo que la democracia significa. si los sabios deben gobernar no sólo a los ignorantes. dice Platón. Ahora. el reino directo del pastor divino pastando el rebaño humano.

El escándalo de la democracia. 31 . Folio. Hay gente que gobierna porque es más vieja. su poder debe reposar sobre un título suplementar. Jaques Rancière. El poder de los mejores no puede en definitiva legitimarse más que por el poder de los iguales. que el gobierno de las sociedades no puede reposar en última instancia más que sobre su propia contingencia. no hay fuerza que se imponga sin tener que legitimarse. una igualdad irreductible. el poder de los ricos más que una plutocracia. No hay amo que no se adormezca y se arriesgue así a dejar escapar a su esclavo. para que la desigualdad pueda Cf. debe nada menos que tener en cuenta. si los ignorantes deben comprender que les es necesario obedecer a las órdenes de los sabios. Gallimard. a su vez. entonces. Es la lógica que yo he propuesto pensar bajo el término policía 31 ∗ . Paris.entonces hace falta desembarazarse de la política misma. Rousseau y todos los pensadores modernos del contrato y de la soberanía encuentran. mejor nacida. Y un poder político significa en última instancia el poder de los que no tienen razón natural para gobernar sobre los que no tienen razón natural para ser gobernados. más rica o más erudita. Esta no existe más que si hay un título suplementario a los que funcionan ordinariamente en las relaciones sociales. no hay hombre que no sea capaz de matar a otro. Politique et philosophie. 2004. el poder de los que no tienen ninguna propiedad que los predisponga a gobernar más que a ser gobernados. La igualdad no es una ficción. sino una técnica de gobierno propia del Estado (ver introducción). y Aux bords du politique. haciendo del gobernante un hombre sin propiedad que sólo un azar feliz ha llamado a este lugar. Pero si el poder de los viejos debe ser más que una gerontocracia. La Mésentente. a través de las cuestiones del consentimiento y de la legitimidad. que reconocer. Galilée. Es lo que Hobbes. 1995. todo superior la experimenta como la más banal de las realidades. donde define. Hay modelos de gobierno y prácticas de autoridad basadas sobre tal o cual distribución de los lugares y las competencias. es revelar que este título no puede ser más que la ausencia de título. Por el contrario. y del tirar a la suerte que constituye su esencia. no una institución o un mecanismo en el seno del estado. en su rechazo furioso o placentero de la democracia. ∗ Police: término que Rancière retoma de los trabajos de Foucault en torno a la gobernabilidad. Esta es la paradoja que Platón encuentra con el gobierno del azar y que. Debe devenir un poder político.

por poco que sea. desde que debe tener leyes que se impongan en tanto que leyes e instituciones que encarnen lo común de la comunidad. La sociedad no-igualitaria no puede funcionar más que gracias a una multitud de relaciones igualitarias. como se dice muchas veces.funcionar. Es esta intrincación. y que se reducen en última instancia al nacimiento y la riqueza. La riqueza apunta a su crecimiento indefinido. pero no tiene el poder de excederse a sí misma. pero no puede hacerlo más que al precio de saltar de la filiación humana a la filiación divina. No es apenas. Desde el momento en que la obediencia pasa por un principio de legitimidad. el poder del pueblo. Esto es lo que la política y la democracia aportan. y así. el mando debe suponer una igualdad entre el que manda y el que es mandado. que resuelve el problema. para tornarlo el fundamento mismo del poder común. un título que se agregue a aquellos por los cuales las sociedades pequeñas y grandes son «normalmente» regidas. No hay servicio que se ejecute. El nacimiento lo pretende. Para que haya política hace falta un título de excepción. Queda la excepción ordinaria. es una realidad sin cesar y por todas partes atestada. Pero . hablado «de igual a igual» con el que mandan o instruyen. que la igualdad de la ley esté ahí para corregir o atenuar la desigualdad de naturaleza. que no es el de la población o de su mayoría. pero al precio de suprimir la política. que el escándalo democrático viene a manifestar. no hay saber que se transmita. Es que la «naturaleza» misma se desdobla. Pero hace falta todavía que estos comprendan las órdenes de los sabios y el interés que hay en obedecerles. El gobierno político tiene entonces un fundamento. Funda entonces el gobierno de los pastores. de la igualdad en la desigualdad. sino el poder de no importa quién. la indiferencia de las capacidades para ocupar las posiciones de gobierno y de gobernado. no hay autoridad que se establezca sin que el amo o el maestro hayan. Se dirá que hay soldados y policías para esto. Los que se creen astutos y realistas pueden siempre decir que la igualdad no es más que el dulce sueño angélico de los imbéciles y de las almas sensibles. Infelizmente para ellos. que la desigualdad de naturaleza no se ejerce más que presuponiendo una igualdad de naturaleza que la secunda y contradice: imposible sino que los alumnos comprendan a los maestros y que los ignorantes obedezcan al gobierno de los sabios.

Es exactamente lo que significa la democracia. descubrirse fundado. . El gobierno de los Estados no es legítimo más que por ser político. ni un gobierno de la sociedad. Las quejas ordinarias sobre la democracia ingobernable reenvían en última instancia a esto: la democracia no es ni una sociedad a gobernar.este fundamento tiene también una contradicción: la política es el fundamento del poder de gobernar en la ausencia de fundamento. entendida como «ley de la suerte». es propiamente este ingobernable sobre el que todo gobierno debe. en última instancia. No es político más que por reposar sobre su propia ausencia de fundamento.

entonces. representación El escándalo democrático consiste simplemente en revelar esto: no habrá jamás. legitimando la acción de los gobernantes a partir de las leyes inherentes a la formación de las comunidades humanas. Es. se dice. Se puede entonces hacer jugar simplemente la diferencia temporal y la oposición de la realidad a la utopía. Pero describiendo la naturaleza previa a la sociedad. era buena para las ciudades griegas antiguas o los . La democracia directa. Hobbes mostraba también que es en vano buscar el origen de la comunidad política en una virtud innata de sociabilidad. La palabra democracia. destinada a sostener tal o cual principio de buen gobierno. La «sociedad democrática» nunca es más que una pintura fantástica. bajo el nombre de política. lo que separa el ejercicio del gobierno de la representación de la sociedad. un principio unitario de la comunidad. Y no hay propiamente hablando gobierno democrático. Se simplifica a menudo la cuestión reduciéndola a la oposición entre democracia directa y democracia representativa. Si la búsqueda del origen mezcla fácilmente el antes y el después es porque llega siempre después. no designa propiamente ni una forma de sociedad ni una forma de gobierno. también. hoy como ayer. La filosofía que busca el principio del buen gobierno o las razones por las cuales los hombres se dan gobiernos viene después de la democracia. república. Es lo que aparta al gobierno de sí mismo.Democracia. interrumpiendo la lógica sin edad según la cual las comunidades son gobernadas por los que tienen título para ejercer su autoridad sobre los que están predispuestos a sufrirla. apartando a la sociedad de sí misma. El «poder del pueblo» es entonces necesariamente heterotópico a la sociedad no-igualitaria como al gobierno oligárquico. entonces. Los gobiernos se ejercen siempre de la minoría a la mayoría. que pretende probar la insociabilidad natural de los hombres arguyendo las intrigas de la corte y la maledicencia de los salones. que viene por su vez después. están organizadas por el juego de las oligarquías. Las sociedades. Rousseau tiene razón en denunciar el círculo vicioso de Hobbes.

Le Sacre du citoyen: histoire du suffrage universal en France. A principios del siglo XIX. se exilió en 1803. Entre sus obras se destacan Adolphe (1816) y De la religion considérée dans sa source. Es. la expresión de un consentimiento que un poder superior demanda y que Benjamin Constant de Rebecque (1767-1830): Escritor e político francês. p. lo que se conseguía fácilmente reservando el derecho de elegir representantes a los mejores de la nación. los representantes franceses no veían dificultad alguna en reunir en la prefectura del cantón a la totalidad de los electores. donde se constituía la única elite política efectiva. sea porque un poder soberano les da una voz consultiva para la ocasión. Dicho de otra manera. contrario a Napoleão. regresando a Paris en 1814. 32 Citado por Pierre Rosanvallon. las órdenes y las posesiones que son siempre representados en primer lugar. son los estados ∗ . «Tel». Gallimard. constituye el único verdadero gobierno representativo. Essai sur la révolution.cantones suizos de la Edad Media. Para nuestras vastas naciones y para nuestras sociedades modernas sólo conviene la democracia representativa. p. 1985. Paris. 414. Paris. y los plebeyos. y que más tarde sería reemplazada por la noción de clase. Y la elección ya no es en sí una forma democrática por la cual el pueblo hace escuchar su voz. una representación de minorías que tienen título para ocuparse de los asuntos comunes. Los tres estados eran: el clérigo. En la historia de la representación. en el origen. la elite auto-seleccionada sobre el terreno de los que se sentían felices de tratar de la cosa pública 33 . No es una forma de adaptación de la democracia a los tiempos modernos y a los vastos espacios. bajo el Antiguo Regimen. Es. 1992. sea porque son considerados como dando título para ejercer el poder. la nobleza. altura en que propuso una monarquia constitucional. de pleno derecho. ∗ . Gallimard. a los que podían pagar una cuota de trescientos francos. en 1963. ver el verdadero poder del pueblo en la forma revolucionaria de los consejos. Bastaba para esto que los electores fuesen poco numerosos. ses formes et ses développements (1824–31).» 32 Y Hannah Arendt podía todavía. El argumento no es tan convincente como quisiera. 33 Hannah Arendt. la representación no ha sido jamás un sistema inventado para paliar el crecimiento de las poblaciones. es decir. decía entonces Benjamin Constant ∗ . donde la población de los hombres libres podía reunirse en un solo lugar. ∗ «Estados»: Término de finales del siglo XIV que denominaba una condición política y social en Francia. «La elección directa. defensor de la revolución. 281. coll. una forma oligárquica.

Principes du gouvernement représentatif. Los Padres Fundadores y muchos de sus émulos franceses veían en esto. 1995. esto es. La historia sangrienta de las luchas por la reforma electoral en Gran Bretaña es sin dudas el mejor testimonio. La democracia. La voluntad general no se divide y los diputados no representan más que a la nación en general. Es tan falso identificar democracia y representación como decir que una es la refutación de la otra. Lo que significa la democracia es precisamente esto: las formas jurídicopolíticas de las constituciones y las leyes estatales no reposan jamás sobre una sola y misma lógica. La «democracia representativa» puede parecer hoy un pleonasmo. Lo que se llama «democracia representativa». es muy reciente en la historia. Los discípulos de Rousseau. op. El sufragio universal no es para nada una consecuencia natural de la democracia.. . y que es más exacto llamar sistema parlamentar o. Presses de l’Université de Saint-Étienne. justamente. el lazo roto entre propiedades naturales y formas de 34 35 Ver arriba Rosanvallon. «régimen constitucional pluralista». dice John Adams. no significa nada más que «la noción de un pueblo que no tiene gobierno para nada». el poder que era obligada a reconocerle. citado por Bertlinde Laniel. cit. inicialmente fundada sobre el privilegio de las elites «naturales». La representación es en su origen el opuesto exacto de la democracia. como Raymond Aron. en nombre del pueblo. La evidencia que asimila la democracia a la forma del gobierno representativo. Esto no quiere decir que haga falta oponer las virtudes de la democracia directa a las mediaciones y a los desvíos de la representación. 65.verdaderamente no es tal más que si es unánime 34 . op. y desviada poco a poco de su función por las luchas democráticas. el medio para que la elite ejerciera de hecho. y Bernard Manin. resultante de la elección. no lo admiten más que al precio de rechazar lo que la palabra significa. Le Mot «democracy» et son histoire aux États-Unis de 1780 à 1856. Nadie lo ignora en el tiempo de las revoluciones americana y francesa. por su parte. cit. es una forma mixta: una forma constitucional del Estado. o reconducir las falsas apariencias de la democracia a la efectividad de una democracia real. La democracia no tiene consecuencias naturales precisamente porque es la división de la «naturaleza». Pero ya ha sido un oximorón. la representación de intereses particulares. complacientemente eclipsada por el idilio de una tradición inglesa de la democracia «liberal». p. pero que este no sabría ejercer sin arruinar el principio mismo de gobierno 35 .

Más acá. Ensanchar la esfera pública no quiere decir. a tornarla su asunto privado y. La democracia. desviada por el combate democrático y perpetuamente reconquistada por la oligarquía. a este poder de los incompetentes que funda y niega el poder de los competentes. La práctica espontánea de todo gobierno tiende a estrechar esta esfera pública. separados de la lógica de las relaciones de autoridad inmanentes a la reproducción del cuerpo social. a la elección del cuerpo electoral. que es una esfera de encuentro y de conflicto entre las dos lógicas opuestas de la policía y de la política. que propone sus candidatos. que es una lógica de indistinción de lo público y lo privado. porque las formas mismas que inscriben este poder resultan constantemente reapropiadas por el juego mismo de la máquina gubernamental. y a veces sus decisiones. desde que los gobiernos son obligados a figurarse como instancias de lo común de la comunidad. Esto no quiere decir que sea indiferente a su respecto.gobierno. la injerencia creciente del Estado en la sociedad. porque estas formas no pueden funcionar sin referirse. El sufragio universal es una forma mixta. Quiere decir luchar contra la repartición de lo público y lo privado que asegura la doble dominación de la oligarquía en el Estado y en la sociedad. para esto. en última instancia. nacida de la oligarquía. Más allá. La democracia no se identifica jamás con una forma jurídico-política. . entonces. Desde que el lazo con la naturaleza está cortado. lejos de ser una forma de vida de los individuos consagrados a su felicidad privada. existe una esfera pública. a esta igualdad que es necesaria al funcionamiento mismo de la máquina no-igualitaria. en la lógica «natural» de los títulos para gobernar. el proceso de ensanchamiento de esta esfera. es el proceso de lucha contra esta privatización. rechazar del lado de la vida privada las intervenciones y los lugares de intervención de los actores no-estatales. Quiere decir que el poder del pueblo está siempre más acá y más allá de estas formas. del gobierno natural de las competencias sociales y del gobierno de no importa quién. sin poder excluir jamás el riesgo de que el cuerpo electoral se comporte como una población de tirar a la suerte. como pretende el llamado discurso liberal.

sino sólo a la vida doméstica y reproductiva. sino. Presupone.Este ensanchamiento ha significado históricamente dos cosas: hacer reconocer la cualidad de iguales y de sujetos políticos a los que la ley estatal repelía hacia la vida privada de seres inferiores. de lo público y lo privado. Ha significado. y hacer reconocer el carácter público de tipos de espacio y de relaciones que eran dejadas a la discreción del poder de la riqueza. y de la elección. que es en realidad una apuesta política de igualdad o desigualdad. en primer lugar. Pero este ensanchamiento comprende también todas las luchas por la afirmación del carácter público de espacios. El «derecho al trabajo». sino un asunto público. una distribución de lo político y lo social. antes. para afirmar que no era ni la relación de un amo a un criado ni un simple contrato pasado según el caso entre dos individuos privados. como dato. luchas contra la lógica natural del sistema electoral. propio a una colectividad. de la discusión pública y de la regla legislativa. la representación de intereses dominantes. mujeres sometidas a la voluntad de sus esposos y encargadas del cuidado de la familia y de la vida doméstica. Pero esta designación es ambigua. y que dependía en consecuencia de formas de acción colectiva. monopolios efectivos de las candidaturas. en primer lugar. batallas sobre los sistemas de salud y de jubilación. porque su trabajo pertenecía a un amo o a un esposo: trabajadores asalariados largo tiempo asimilados a criados dependientes de sus amos e incapaces de una voluntad propia. porque no pertenecían a la «sociedad». luchas para incluir en el número de los electores y de los elegibles a todos los que la lógica policial excluía naturalmente: a todos los que no tenían título para participar en la vida pública. El conflicto sobre los salarios ha sido. fraudes electorales. un conflicto para desprivatizar la relación salarial. Ha significado. Esta última lucha ha sido descrita generalmente como movimiento social. consideradas como privadas. reivindicado por los movimientos obreros del siglo XIX significa esto en primer lugar: no la demanda de la asistencia de un «Estado-providencia» a la cual se ha querido asimilar. relaciones e instituciones. en efecto. un dispositivo destinado al consentimiento: candidaturas oficiales. la constitución del . que hace de la representación. en razón de sus lugares y de sus objetos: conflictos sobre el salario y las condiciones de trabajo. también.

de los que detentan los poderes inmanentes a la sociedad. Por un lado. la igualdad de los «hombres» y de los «ciudadanos» no concierne más que a su relación a la esfera jurídico-política constituida. la dominación se ejerce a través de una lógica de la distribución de las esferas que es en sí misma de doble competencia. y de lo privado. es también una esfera pública limitada. donde reina la libertad de cada uno. ahí mismo donde el pueblo es soberano. reservada al juego de las instituciones y al monopolio de los que las hacen andar. que pertenece a todos. Los Padres Fundadores americanos o los partidarios franceses del régimen censatario no han visto. de hecho. Es el imperio de la ley de crecimiento de la riqueza. ahí mismo donde es reconocida. la dominación. Es aquí que ha podido jugar la dualidad tan comentada del hombre y del ciudadano. es decir. de los intereses privados. no lo es más que en la acción de sus representantes y de sus gobernantes. privatizada. un doble movimiento de trasgresión de los límites. pretende separar el dominio de la cosa pública de los intereses privados de la sociedad. en el nombre de una lógica simple: si a la . Porque. y que. así. entonces.trabajo como estructura de la vida colectiva. en efecto. un movimiento para extender la igualdad del hombre público a otros dominios de la vida común. A este título declara que. Esta dualidad fue denunciada por los críticos. un movimiento también para reafirmar la pertenencia de todos y de no importa quién a esta esfera pública incesantemente privatizada. Estas dos esferas no están separadas en principio más que para estar mejor unidas bajo la ley oligárquica. Opera la distinción de lo público. arrancada al reino del derecho de los intereses privados e imponiendo límites al proceso naturalmente ilimitado del crecimiento de la riqueza. pasando por Marx y Hannah Arendt. Pero esta libertad de cada uno es la libertad. desde que se salió de la indistinción primera. El movimiento democrático es. En cuanto a la esfera pública pretendidamente purificada. y en particular a todos los que gobierna la ilimitación capitalista de la riqueza. ninguna malicia en identificar a la figura del propietario la del hombre público capaz de elevarse por encima de los intereses mezquinos de la vida económica y social. de Burke a Agamben.

cuya realidad consiste en los derechos del hombre. de reducir la dupla del hombre y del ciudadano a la pareja de la ilusión y la realidad. Lo que ambas refutan es que lo uno de la política no existe más que por el suplemento an-arquico representado por la palabra democracia. capaces de pagar la cuota censataria) y los ciudadanos pasivos. que no es un sujeto político. El «ciudadano» de las sociedades revolucionarias es el que niega la oposición constitucional de los ciudadanos activos (es decir. los sujetos políticos no se identifican ni con los «hombres» o los agrupamientos de poblaciones. quiera que estas identidades estén determinadas por las relaciones sociales o por las categorías jurídicas. los derechos de los que tienen derechos. O bien son los derechos de los hombres que pertenecen a una comunidad nacional. Pero el hombre desnudo. ni con las identidades definidas por textos constitucionales. ve en los derechos del ciudadano la constitución de una esfera ideal.política le hacen falta dos principios en lugar de uno solo. luego. sino el hombre propietario que impone la ley de sus intereses. Uno de los dos debe ser ilusorio. Pero el ciudadano de los textos constitucionales ya no es un sujeto político. no político. sino ambos en conjunto. heredada de Platón. una pura tautología. Se definen siempre por un intervalo entre identidades. que no es el hombre desnudo. que estos términos implican. el hombre sin pertenencia a una comunidad nacional constituida no tiene ningún derecho. Estas dos posiciones se encuentran en un punto esencial: la voluntad. al contrario. O bien son los derechos del hombre desnudo. Hombre y ciudadano son tales . es en razón de algún vicio o engaño. Los sujetos políticos existen en el intervalo entre diferentes nombres de sujetos. Justamente. Los derechos del hombre son vacíos o tautológicos. Se acordará fácilmente con Hannah Arendt que el hombre desnudo no tiene derecho más que a lo que le pertenece. Los derechos del hombre son entonces los derechos vacíos de los que no tienen ningún derecho. dicen Burke y Hannah Arendt. la ley de la riqueza. El obrero o el trabajador como sujeto político es el que se separa de la asignación al mundo privado. Son entonces los derechos de los ciudadanos de esta nación. Marx. la preocupación de que la política tenga un principio y nada más que uno. bajo la máscara del derecho igual de todos.

Es así que la dualidad del hombre y del ciudadano ha podido servir a la construcción de sujetos políticos. E. Este razonamiento es bizarramente introducido en el medio del enunciado de un * Olympe de Gouges (1745-1793): Pseudónimo de Marie Gouce. el ciudadano opone la regla de la igualdad fijada por la ley y por su principio a las desigualdades que caracterizan a los «hombres». . otra puesta en escena de la dualidad del hombre público y del hombre privado. Para que esta dualidad deje de identificarse a la oposición de la realidad y de la ilusión.nombres. lo que le valió la guillotina. a acceder a la vida política. sometidos a los poderes del nacimiento y de la riqueza. en el acceso al trabajo público. debe tener igualmente el de subir a la Tribuna». A pesar de ser partidaria de la misma. nombres de lo común. la referencia al «hombre» opone la capacidad igual de todas las privatizaciones de la ciudadanía: las que excluyen de la ciudadanía tal o cual parte de la población o las que excluyen tal o cual dominio de la vida colectiva del reino de la igualdad ciudadana. por esta razón. se prestan a una suplementación política. a poseer y controlar propiedades. inversamente. Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791). a un ejercicio que verifica a qué sujetos se aplican estos nombres y de qué potencia son portadores. entonces. cuya extensión y comprensión son igualmente litigiosas y que. a los individuos privados. Y la oposición de la «vida desnuda» a la existencia política es en sí misma politizable. que subvertía la declaración de Los derechos del hombre. Invierte la distribución de los términos y de los lugares. incluyendo la igualdad con el hombre en el derecho a voto. La acción política opone. Cada uno de estos términos. la misma dominación. jugando el hombre contra el ciudadano y el ciudadano contra el hombre. juega polémicamente el rol de lo universal que se opone a lo particular. a hablar en público de temas políticos. poniendo en escena y en causa la doble lógica de la dominación. escritora y activista feminista. que fue autora de más de treinta panfletos durante la Revolución Francesa. Como nombre político. a la lógica policial de separación de esferas. a formar parte del ejército. entonces. Su obra más conocida. se opuso a Robespierre y Marat. en las dos esferas. es decir. que separa al hombre público del individuo privado para asegurar mejor. otro uso del mismo texto jurídico. incluso a la igualdad fiscal así como el derecho a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico. Es lo que muestra el célebre silogismo introducido por Olympe de Gouges * en el artículo 10 de su Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana: «La mujer tiene el derecho de subir al patíbulo. defendía la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada. debe ser dividida de nuevo.

decide en el autobús . Perteneciendo a la vida doméstica.derecho de opinión de las mujeres. los derechos del hombre son los derechos del ciudadano. Demuestran así que tienen muchos derechos que se les niega. Pero el hombre desnudo no tiene derechos. Ellas son arbitrariamente privadas de los derechos de la Declaración atribuida sin distinción a los miembros de la nación francesa y de la especie humana. incluso fundamentales (. Olympe de Gouges y sus compañeros introducen una tercera posibilidad: los «derechos de la mujer y de la ciudadana» son los derechos de las que no tienen los derechos que ellas tienen y que tienen los derechos que ellas no tienen. al mundo de la particularidad. son entonces los derechos de los que no tienen ningún derecho. es decir. un derecho idéntico que no se afirma sin embargo más que en la forma de un suplemento. Haciendo esto. en las pinzas supuestas de esta tenaza lógica. los derechos de los que tienen derechos. Las mujeres pueden entonces reivindicar sus derechos de mujeres y de ciudadanas. si un poder revolucionario puede condenarlas. Pero esta misma bizarría marca bien la torsión de la relación entre vida y ciudadanía que funda la reivindicación de una pertenencia de las mujeres a la esfera de la opinión política. O bien. ellas refutan de hecho la demostración de Burke o de Hannah Arendt. ellas son extrañas a lo universal de la esfera ciudadana.. un día de diciembre de 1955 en Montgomery (Alabama). La joven negra que. dicen estos. es que su vida misma es política. el derecho de ciudadano(a)s que la ley les niega. o bien los derechos del ciudadano son los derechos del hombre. «Tener» y «no tener» son términos que se desdoblan. Pero también ejercen. en nombre de la repartición entre la esfera pública y la esfera privada. Y la política es la operación de este desdoblamiento. luego. calcado sobre el de los hombres («Nadie debe ser incomodado por sus opiniones. Olympe de Gouges invierte el argumento apoyándose sobre la tesis que hace del castigo el «derecho» del culpable: si las mujeres tienen «el derecho de subir al patíbulo». lo que es un absurdo. por su acción.) puesto que sus manifestaciones no perturban el orden público establecido por la ley»). La igualdad de la sentencia de muerte revoca la evidencia de la distinción entre vida doméstica y vida política.. Ahora. Ellas han sido excluidas del beneficio a los derechos del ciudadano. lo que es una tautología.

permanecer en su lugar. trabajando sobre el intervalo de las identidades. que no era el suyo. 1997. reconfiguran las distribuciones de lo privado y de lo público. sin cesar acompañado de una repartición del poder entre nacimiento. States Laws on Race and Color. El argumento confirma solamente lo que presupone: la separación entre los que están o no están «destinados» a ocuparse de la vida pública y de la distribución de lo público y lo privado. La democracia no puede identificarse jamás con la simple dominación de lo universal sobre lo particular. de un estado de las relaciones entre las formas sociales del poder de la riqueza y las formas de privatización estatal del poder de todos. por lo mismo. La democracia significa. El proceso democrático es el proceso de esta puesta en juego perpetua. decide que tenía. poniendo en escena la doble relación de exclusión e inclusión inscrita en la dualidad del ser humano y del ciudadano. Esto es lo que implica el proceso democrático: la acción de sujetos que. de esta invención de formas de subjetivación y de casos de verificación que contrarían la perpetua privatización de la vida pública. de lo universal y de lo particular. la impureza de la política. a propósito de este conflicto entre una persona privada y una empresa de transportes. University of Georgia Press. Y los Negros de Montgomery que decidieron. El proceso democrático debe entonces poner constantemente en juego lo universal bajo una forma polémica. A los que blanden con cualquier propósito el espantapájaros del «comunitarismo». nos remitimos a Pauli Murray ed. lo universal es sin cesar privatizado. esta lectura podrá dar una noción un poco más precisa de lo que la protección de una identidad comunitaria. en tanto ciudadana de los Estados Unidos. actuaban políticamente. según la lógica policial. puede significar. la recusa de la pretensión de los gobiernos Sobre las legislaciones raciales de los estados del Sur. riqueza y «competencia» que actúa en el Estado como en la sociedad.. en este sentido. 36 . el derecho que no tenía en tanto habitante de un Estado que prohibía este lugar a todo individuo que tuviese en la sangre un poco más de 1/16 de sangre «no caucásica» 36 . el boicot de la compañía. Esta privatización se efectúa a menudo en el nombre mismo de la pureza de la vida pública que se opone a las particularidades de la vida privada o del mundo social. Pero esta pretendida pureza de lo político no es más que la pureza de una distribución de los términos. estrictamente entendida. Porque.

Es así que. Esta reclama la estricta delimitación de las esferas de lo político y de lo social. Asignó. indiferente a las diferencias sociales. de lo político y de lo social. es decir. Es este desplazamiento. Incluir este exceso quiere decir dos cosas contradictorias: darle derecho. el que es rechazado por la llamada ideología republicana. e identifica la república al reino de la ley. que es asunto privado. Propagó la simple doctrina de una Escuela republicana y laica que distribuye a todos el mismo saber. sin considerar las diferencias sociales. entonces. trabajado por la tensión que implica la voluntad de incluir en las formas instituidas de lo político el exceso de la política. Pero la aparente paradoja muestra justamente el equívoco que estaba oculto en la referencia simple a una tradición republicana de la separación entre Estado y sociedad. indiferente a todas las particularidades. en los años ochenta. pero también suprimirlo. la transmisión de los saberes. La república así entendida parecía entonces postularse como el reino de la igualdad encarnada en la neutralidad de la institución estatal. que es asunto público. República es un término equívoco. Por . identificando las leyes del Estado a las costumbres de una sociedad. Podría sorprendernos que el principal teórico de esta escuela laica y republicana presente hoy como único obstáculo al suicidio de la humanidad democrática la ley de la filiación encarnada en el padre que incita a sus hijos al estudio de los textos sagrados de una religión. la invasión de la institución escolar por la sociedad y acusó a los sociólogos. argumentó su conflicto sobre la reforma de la Escuela. fijándolo en los textos y las formas de la institución comunitaria. y la educación. Si hay una «ilimitación» propia de la democracia es ahí que reside: no en la multiplicación exponencial de los individuos. inherente a la política misma.a encarnar un principio unitario de la vida pública y a circunscribir por este la comprensión y la extensión de esta vida pública. Postuló como dogma republicano la separación entre la instrucción. Porque la palabra república no puede significar simplemente el reino de la ley igual para todos. como causa de la «crisis de la Escuela». proponiendo reformas que consagraban la confusión de la educación y de la instrucción. sino en el movimiento que desplaza sin cesar los límites de lo público y de lo privado.

sino también costumbres republicanas. esta no es el reino de la igualdad por ley. de la igualdad «aritmética» entre unidades equivalentes. Porque la sociología no es justamente la crónica de la diversidad social. en este sentido. Implica siempre el trabajo de una educación que pone o repone la armonía entre las leyes y las costumbres. República y sociología son. el sistema de las formas institucionales y la disposición del cuerpo social. Es lo mismo que propone Platón: una comunidad cuyas leyes no sean fórmulas muertas. La tradición republicana. en este sentido. no remonta ni a Rousseau ni a Maquiavelo. un orden político que sea homogéneo al modo de vida de una sociedad. Es lo que propondrá la ciencia sociológica moderna al día siguiente de la Revolución francesa: remediar la división «protestante». la república moderna se identifica al reino de una ley que emana de una voluntad popular que incluye el exceso del demos. sino la respiración misma de la sociedad: los consejos dados por los sabios y el movimiento interiorizado desde el nacimiento por los cuerpos de los ciudadanos. Ahora. por el otro. Remonta propiamente a la politeia platónica. La república es entonces un régimen de homogeneidad entre las instituciones del Estado y las costumbres de la sociedad. al contrario. expresado por los coros danzantes de la ciudad. y unido por creencias comunes. oponiendo su principio vital interno a la abstracción de la ley. Es el reino de la igualdad geométrica que pone a los que valen más por encima de los que valen menos. la inclusión de este exceso demanda un principio regulador: a la república no le hacen falta apenas leyes. Es. La república así entendida no opone su unidad a la diversidad sociológica. del antiguo tejido social. sino la educación que dota a cada uno y a cada clase de la virtud propia a su lugar y a su función. Hay dos maneras de pensar esta . organizado por el poder del nacimiento. Su principio no es la ley escrita y semejante para todos. Pero.un lado. la visión del cuerpo social homogéneo. oponer a la dispersión democrática la reconstitución de un cuerpo social bien distribuido en sus funciones y jerarquías naturales. los dos nombres de un mismo proyecto: restaurar. La idea republicana no puede entonces definirse como limitación de la sociedad por el Estado. individualista. más allá de la división democrática.

cabe señalar que la apropiación de Ferry se debe en gran parte al esquema para un sistema de educación estatal que presenta en 1792. Porque ha sido un combate sobre dos frentes. más allá de la división revolucionaria y democrática. Identificando república y democracia como un orden social y político indivisible. Ferry reivindica. es una decisión tomada por una escuela abierta al exterior. el sistema mismo de las capacidades está deshecho y la ciencia debe reconstituir una armonía entre el Estado y la sociedad. Es el pensamiento que fundó la empresa educativa de la IIIª República francesa. ∗ . al tejido antiguo de la monarquía y de la religión. del grado más alto al más bajo. que constituiría las bases del que a la larga sería adoptado. Para otros. Y en el otro extremo de la cadena se cuenta con los ejemplos dados por una literatura latina despojada de vanas sutilidades filológicas para dar sus virtudes a la elite dirigente. suscribe al programa sociológico: rehacer el tejido social homogéneo que sucede. Pero este programa no coincide en nada con el proyecto de una separación entre Estado y sociedad. en el nombre de Condorcet ∗ y de la Revolución. una enseñanza que sea homogénea. el secundario y el superior. Las frases que introducen a los alumnos de la escuela primaria en el mundo de la lectura y de la escritura deben ser indisociables de las virtudes morales que fijan el uso. El programa de Jules Ferry reposa sobre una ecuación postulada entre la unidad de la ciencia y la unidad de la voluntad popular. Pero esta empresa no se reduce al simple modelo diseñado por los «republicanos» de nuestro tiempo. de donde apenas hace falta extraerla: la lógica del nacimiento y de la riqueza produce una elite de las «capacidades» que tiene el tiempo y los medios de esclarecerse e imponer la medida republicana de la anarquía democrática.educación. Así. La república naciente. donde la instrucción primera reposa sobre la ligereza Aunque la figura de Condorcet (1743-1794) es bien conocida. Algunos la ven ya operando en el cuerpo social. en efecto. su voluntad de suprimir las barreras entre el primario. Ha querido arrancar las elites y el pueblo al poder de la Iglesia católica y de la monarquía a la que esta servía. Es el pensamiento dominante de los Padres fundadores americanos. Es por esto que el entrelazamiento de la instrucción y de la educación le es esencial. Es también por esto que la Escuela republicana es en seguida repartida entre dos visiones opuestas. instrucción y educación.

Ferdinand Buisson. Suscita. en su época. Nietzsche et l'immoralisme. que Alfred Fouillée * describe en 1910. señala la radicalidad pedagógica del moderado Ferry. igualitarismo o individualismo. Entre sus obras se destacan: Existence et développement de la volonté. La Propriété sociale et la démocratie. Ahora.. esta «primarización» de la enseñanza secundaria. y por una enseñanza moderna que. del que los socialistas mismos adoptan a menudo los principios. Estos militan por una enseñanza que separe claramente las dos funciones de la Escuela pública: instruir el pueblo en lo que le es útil y formar una elite capaz de elevarse por encima del utilitarismo al cual están consagrados los hombres del pueblo38 . Colin.de las «lecciones de las cosas» antes que sobre la austeridad de las reglas de la gramática. la raíz de esta confusión contempla un vicio que tiene dos nombres equivalentes. 38 Cf. Para ellos.) no fuesen para nada solidarios de sus familias. hay que recordar que su esposa es la autora del best-seller de la literatura pedagógica republicana.. Note sur Nietzsche et Lange: « le retour éternel ». Alfred Fouillée. quisiera que los hijos (. * Alfred Fouillée (1838-1912): Filósofo francés. Colin. la hostilidad de los que ven la invasión de la república por la democracia. 1893-1898. Paris.. sin querer examinar la realidad material de sus competencias. Ver los Discours et opinions de Jules Ferry. la democracia «individualista». 1898. A. en su intervención en La Cérémonie de la Sorbonne en l’honneur de Jules Ferry du 20 décembre 1905. conduce la civilización a una avalancha de males. caído del cielo. la distribución de un saber debe siempre ser al mismo tiempo la impregnación de un «medio» y de un «cuerpo» que los acomoda a su destino social. 37 . de las que los tomos III y IV están consagrados a las leyes escolares. Se recordará mirando la campaña de los «republicanos» de los años 1980 que denunciaban la penetración de los institutores como «profesores de enseñanza general» en los colegios y deploraban. bueno para todo. abriendo las mismas salidas que la clásica. pero donde el lector de los diarios del año 2005 encontrará sin pena los efectos catastróficos de Mayo del 68. sin otras reglas que los azares de sus gustos.. Les Études classiques et la démocratie. Para medir la importancia de la figura de Fouillée en la época. Le tour de France de deux enfants. La «falsa democracia». citando especialmente su declaración en el Congreso pedagógico del 19 de abril de 1881: «A partir de ahora entre la enseñanza secundaria y la enseñanza primaria no hay más un abismo infranqueable. El mal absoluto es la confusión de los medios. de la liberación sexual y del reino del consumo de masa: «El individualismo absoluto. editadas por Paul Robiquet. A. ni en cuanto a lo personal ni en cuanto a los métodos». Le Socialisme et la sociologie réformiste. Paris. según ellos. en todo caso. que fuesen cada uno como un individuo X. sonaría muy mal a las oídos de muchos de nuestro «republicanos» 37 . Todo lo que puede volver a unir a los hombres entre ellos parece una cadena servil a la democracia individualista.

sin ancestros. Sería injusto confundir la república de Jules Ferry con la de Alfred Fouillée. La denuncia del «individualismo democrático» es simplemente el odio a la igualdad. Que el individualismo caiga en semejante desgracia ante personas que declaran por otra parte su más profundo disgusto por el colectivismo y el totalitarismo es un enigma fácil de resolver. démosles los mismos ejercicios geométricos. la colectividad jerarquizada de los cuerpos.) El individuo anónimo. por el cual una intelligentsia dominante se confirma como la elite calificada para dirigir a la tropa ciega. Gambetta. abramos a todos y a todas igualmente todas las carreras (. sin lazo de ninguna especie. en el lugar de todos los «espíritus colectivos».. quiera que se llame Thiers. No es la colectividad en general lo que defiende con tanta pasión el acusador del «individualismo democrático».» 39 Cómo la atomización de los individuos viene a significar el triunfo del número y de la fuerza podría permanecer oscuro para el lector. Y no es el individualismo lo que rechaza. sin medio. Es justo. en el lugar de todos los medios profesionales que habían creado. El individuo acabará por seguir estando solo consigo mismo. de la fuerza. Paris. o que se llame Vacher. Pero ahí está precisamente el gran subterfugio operado por el recurso al concepto de «individualismo». pp. 131-132. Pasteur. sin tradición. de los medios y de las «atmósferas» que acomodan los saberes a los rangos bajo la sabia dirección de una elite.. el que vota. La Démocratie politique et sociale en France. Este será el triunfo del individualismo atomista. es decir. histórico y geográfico. y por profesores diferentes? Pongámoslos a todos juntos en el mismo régimen y en el mismo ambiente científico. lazos de solidariedad y mantenido tradiciones de honor común. Taine. 1910. Es una cierta colectividad. he aquí –Taine lo había previsto– el hombre de la falsa democracia. reconocer que los «republicanos» de nuestra época están más 39 Alfred Fouillée. asexuado. . del número y de la astucia. y cuya voz cuenta por uno. a través del tiempo.«Esta comienza a rebelarse incluso contra la diferencia de los sexos y contra las obligaciones que esta diferencia entraña: ¿por qué educar a las mujeres de otro modo que a los hombres. y aparte. por el contrario. sino la posibilidad de que no importe quién reparta las prerrogativas.

Importa. de Platón a Jules Ferry. Esta ciencia real tiene un nombre desde Platón. Pero no hay ciencia de la justa medida entre igualdad y desigualdad. Y la hay menos que nunca cuando el conflicto estalla al desnudo entre la ilimitación capitalista de la riqueza y la ilimitación democrática de la política. Aristóteles ha hecho. Para medir la relación entre ambas distribuciones. comprender la tensión que habita la idea de república. Se llama ciencia política. de leyes y de costumbres que suprime el exceso democrático que homogeniza Estado y sociedad. una voluntad y una dirección común del Estado y de la sociedad. se ofrece muy naturalmente como la institución propia para realizar esta idea. hace falta una ciencia más. de la «desligación» y de la mezcla fatal de las condiciones y de los sexos producidos por la ruina de las órdenes y los cuerpos tradicionales. sobre todo. son herederos de la gran obsesión de la «desafiliación».próximos del segundo que del primero. de la plata y del hierro en las almas. Mucho más que de las Luces y del gran sueño de la educación inteligente e igualitaria del pueblo. Hay algunas especies de arreglos institucionales que permiten a los Estados y a los gobiernos presentar a los oligarcas y a los demócratas el rostro que cada uno desea ver. La distribución de los saberes no tiene eficacia social más que en la medida en que es también una (re)distribución de las posiciones. Pero no hay razones particulares para que la distribución de los saberes –matemática o latín. Y el gobierno de la ciencia está condenado a ser el gobierno de las «elites naturales» donde el poder social de las competencias científicas se combina con los poderes . La Escuela. La república quisiera ser la ciencia de la justa proporción. Pero cuando el dios falta a la buena repartición del oro. debería unificar los saberes y definir. esta ciencia falta también. en el cuarto libro de la Política. a partir de esta unidad. Tal como se la ha soñado. por la cual el Estado hace distribuir al mismo tiempo los elementos de la formación de los hombres y de los ciudadanos. Pero a esta ciencia le faltará siempre la única cosa necesaria para reglar el exceso constitutivo de la política: la determinación de la proporción justa entre igualdad y desigualdad. la teoría todavía insuperada de este arte. La república es la idea de un sistema de instituciones. ciencias naturales o filosofía– forme ciudadanos para la república más que consejeros para los príncipes o clérigos al servicio de Dios.

para sostener las decisiones de los gobiernos. la política misma. en lo esencial. Su defensa de la instrucción pública y de la pureza política vuelve entonces a ubicar la política en la esfera estatal.sociales del nacimiento y de la riqueza al precio de suscitar de nuevo el desorden democrático que desplaza la frontera de lo político. y para estigmatizar como infantilismo «populista» todo combate político contra este eclipsamiento. la ilimitación de la riqueza a cuenta del apetito devorador de los individuos democráticos. está. de hecho. ahí mismo donde signaban el eclipsamiento de lo político ante las exigencias de la ilimitación mundial del Capital. eclipsada por la ideología neo-republicana. Deshaciendo esta tensión inherente al proyecto republicano de una homogeneidad entre Estado y sociedad. Restaba entonces poner. . Las grandes proclamaciones republicanas del retorno a la política en los años noventa han servido. con ingenuidad o cinismo. y hacer de esta democracia devoradora la gran catástrofe por la cual la humanidad se destruye a sí misma. aunque tenga que pedir a los gestores del Estado que sigan las opiniones de la elite esclarecida.

llamado democracia? Pongamos las cosas en orden. cuya situación evidentemente no es desesperada. Todo Estado es oligárquico. no renovables. Démocratie et totalitarisme. Desde este punto de vista. Gallimard «Idées». prohibición a los funcionarios del Estados de ser representantes del pueblo. Más allá. en el seno de estas «democracias». como el fundamento igualitario necesario y necesariamente olvidado del Estado oligárquico. una intelligentsia dominante. de todas las desgracias humanas. y que no aspira demasiado a vivir bajo otras leyes. en sí mismo. un compromiso inestable. reducción al mínimo de las campañas y las despensas de campaña. en algún sentido. es más o menos corroída por su actividad. ¿Cómo comprender que. p. día tras día. y control de la ingerencia de las potencias 40 Raymond Aron. 1965.Las razones de un odio Podemos volver ahora a los términos de nuestro problema inicial: vivimos en sociedades y Estados que se llaman «democráticos» y se distinguen por este término de las sociedades gobernadas por Estados sin ley o por la ley religiosa. como la actividad pública que contraría la tendencia de todo Estado a acaparar la esfera común y a despolitizarla. la democracia no es una forma de Estado. las formas constitucionales y las prácticas gubernamentales oligárquicas pueden ser llamadas más o menos democráticas. no sea oligárquico» 40 . Pero la oligarquía da a la democracia más o menos lugar. Más acá. ¿Qué queremos decir exactamente cuando decimos vivir en democracias? Estrictamente entendida. El teórico de la oposición entre democracia y totalitarismo lo acepta fácilmente: «no se puede concebir régimen que. no acumulables. acuse. En este sentido. 134. Está siempre más acá y más allá de estas formas. Se toma habitualmente la existencia de un sistema representativo como criterio pertinente de la democracia. una resultante de fuerzas contrarias. a un solo mal. monopolio de los representantes del pueblo sobre la elaboración de las leyes. Tiende hacia la democracia en la medida en que se relaciona al poder de no importa quién. se pueden enumerar las reglas que definen el mínimo que permite declarar democrático a un sistema representativo: mandatos electorales cortos. Pero este sistema es. .

gobiernos que hacen las leyes por sí mismos. legislativas o ministeriales. las han examinado con atención. Se comprende que los críticos del «individualismo democrático» no tengan nada que reprochar a este sistema predatorio de la cosa y del bien público. basta hoy enumerarlos para suscitar la hilaridad. Semejantes reglas no tienen nada de extravagante y. muchos pensadores o legisladores. En resumen: el acaparamiento de la cosa pública por una sólida alianza de la oligarquía estatal y de la oligarquía económica. y de evitar lo que consideraban el peor de los gobiernos: el gobierno de los que aman el poder y son diestros en apoderarse de él. regionales. partidos financiados por el fraude en los contratos públicos. en Estados donde el poder de la oligarquía está limitado por el doble reconocimiento de la soberanía popular y de las libertades individuales. No vivimos en democracias. Los males de los que sufren nuestras «democracias» son antes que nada los males ligados al apetito insaciable de los oligarcas. bajo etiquetas intercambiables. como aseguran algunos autores que nos ven a todos sometidos a la ley de excepción del gobierno biopolítico.económicas en los procesos electorales. patrones de imperios mediáticos privados que se apoderan a través de sus funciones públicas del imperio de los medios públicos. Sin embargo. No vivimos tampoco en los campos de concentración. . es decir. ministros o colaboradores de ministros reubicados en empresas públicas o semi-públicas. que acumulan o alternan funciones municipales. la reproducción. de disociar la representación de la voluntad general de la de los intereses particulares. estas formas de consumo excesivo de los empleos públicos no dependen de la democracia. y que sujetan a la población por el lazo esencial de la representación. A justo título: lo que llamamos democracia es un funcionamiento estatal y gubernamental exactamente contrario: elegidos eternos. Las elecciones son libres. Vivimos en Estados de derecho oligárquicos. De hecho. como medio de asegurar el equilibrio de los poderes. Conocemos las ventajas de este tipo de Estados. hombres de negocios que invierten sumas colosales en la persecución de un mandato electoral. Aseguran. en el pasado. así como sus límites. en lo esencial. representantes del pueblo masivamente resultantes de una escuela de administración.

Tenemos una constitución admirablemente hecha para que nuestro país esté bien gobernado y feliz de serlo: el sistema llamado mayoritario elimina los partidos extremos y da a los «partidos de gobierno» el medio de gobernar alternativamente. Estas libertadas no son dones de los oligarcas. Por un lado. es decir. en suma.del mismo personal dominante. El gobierno apacible de la oligarquía desvía las pasiones democráticas hacia los placeres privados y las hace insensibles al bien común. esta alternancia satisface el gusto democrático del cambio. de reunión y de manifestación permiten la organización de una vida democrática. al precio de notables excepciones para todo lo que toca a la guardia de las fronteras y a la seguridad del territorio. La prensa es libre: quien quiera fundar. tienden a adoptar . todas las medidas exigidas para el bien común por lo imprevisto de las circunstancias y la previsión a largo término. Una «democracia» sería. Los derechos de asociación. Los espíritus optimistas deducen que el Estado oligárquico de derecho realiza este equilibrio feliz de los contrarios. por el cual. es decir. de una vida política independiente de la esfera estatal. a la mayor minoría. una oligarquía que da a la democracia suficiente espacio para alimentar su pasión. capaces de alcanzar al conjunto de la población. Permitir es evidentemente una palabra equívoca. y se lo puede asegurar sin arriesgar la vida. Los «derechos del hombre y del ciudadano» son los derechos de los que les dan realidad. sin ayuda de las potencias financieras. los malos gobiernos se acercan al imposible gobierno bueno. Por otro. Los espíritus pesimistas invierten el argumento. pero no será enviado para la cárcel. salvo en los asuntos de contratos públicos donde se confunde con los intereses de los partidos dominantes. experimentará serias dificultades. de donde salen también los expertos en gestión de la cosa común. según Aristóteles. lo que pasa en Francia. gobernar sin oposición durante cinco años y de tomar. Las libertades de los individuos son respetadas. pero generalmente no hay fraude en las urnas. como los miembros de los partidos de gobierno han hecho los mismos estudios en las mismas escuelas. La administración no es corrupta. dicen. Vean. permite así a la mayoría. un diario o una cadena de televisión. en la seguridad de la estabilidad. Han sido conquistadas por la acción democrática y no conservan su efectividad más que por esta acción.

O bien los individuos que la componen se desinteresan del bien público y se abstienen en las elecciones. todas las cosas buenas aquí abajo tienen su reverso: la multitud librada de la preocupación de gobernar es abandonada a sus pasiones privadas y egoístas. por los hechos. Lo que nos dice. Lo que causa esta parálisis es la contradicción entre dos . Y la pasión democrática que perjudica tanto a los «candidatos de gobierno» no es el capricho de consumidores. o bien las abordan apenas desde el punto de vista de sus intereses y de sus caprichos de consumidores. es simple y exacto: el admirable sistema que da a la mayor minoría el poder de gobernar sin problema y crea una mayoría y una oposición de acuerdo sobre las políticas a poner en acción tiende a una parálisis de la máquina oligárquica misma. el índice de una admirable constancia cívica en el número elevado de electores que siguen movilizándose para elegir entre los representantes equivalentes de una oligarquía de Estado que ha ostentado tantas pruebas de su mediocridad. Se podría objetar muchas cosas a este razonamiento. eligen en las elecciones tal o cual candidato que les gusta. a demandar las soluciones a los especialistas y a discutirlas con los representantes calificados de los grandes intereses sociales. El resultado es que los «candidatos de oposición» suman en las elecciones más voz que los «candidatos de gobierno». cuando no de su corrupción. En el nombre de sus intereses corporativistas inmediatos. haciendo primar la ciencia de los expertos sobre las pasiones de la multitud. en el nombre de su caprichos individuales. aquí como en todas partes. No es verdad que se asista a una irresistible progresión de la abstención. Habría que considerar. habituada a objetivar sin pasión los problemas a corto y largo plazo que encuentran las sociedades. en efecto.las mismas soluciones. sino simplemente el deseo de que la política signifique algo más que la elección entre oligarcas sustituibles. El inevitable argumento del «individualismo democrático» es contradecido. de la misma forma que eligen entre las distintas clases de panes que les ofrecen las panaderías modernas. Así se crea una cultura del consenso. Desgraciadamente. que repudia los conflictos antiguos. antes. oponen huelgas y manifestaciones a las medidas que apuntan a asegurar el porvenir de los sistemas de jubilación. Más vale tomar el argumento por su base.

Esta noción es muy ambigua en su principio como en su aplicación.principios de legitimidad. toca a los gobiernos preocupados con la gestión realista del presente y la previsión audaz del porvenir suprimir el freno que los . entonces. Y encuentra su aplicación en el sistema contradictorio de la representación. Hemos visto con qué dificultad este ilimitado daba el principio de gobierno. sean cuales sean nuestras opiniones y aspiraciones. de transformar en arjé el principio anárquico de la singularidad política –el gobierno de los que no tienen título para gobernar. como el debilitamiento de las luchas sociales y de los movimientos de emancipación. Es este equilibrio conflictivo que hoy está puesto en causa. nuestros Estados oligárquicos de derecho se refieren a un principio de soberanía popular. que no nos deja la elección de interpretarla y nos pide apenas respuestas adaptadas. tanto para bien como para mal. que reenviaba no sólo a opiniones. que son siempre prácticas de división del pueblo. La larga degeneración y el brutal hundimiento del sistema soviético. la ilimitación del movimiento de la riqueza es planteada como la realidad incontornable de nuestro mundo y de su porvenir. Si. de trazo de unión entre la lógica gubernamental y las prácticas políticas. el ilimitado poder de la riqueza. Según esta visión. Pero basta saber dividir en dos el problema para que pueda resolverse. La soberanía popular es una manera de incluir el exceso democrático. no hay más que una sola realidad. han permitido que se instale la visión consensual sostenida por la lógica del sistema oligárquico. representado por los parlamentarios o encarnado en el Estado. Fue sostenida y nutrida por la acción política extra-parlamentar o anti-parlamentar que hacía de la política un dominio de opciones contradictorias. Por un lado. de constitución de un pueblo suplementario en relación al que está inscrito en la constitución. Esta realidad se llama economía: en otras palabras. y esta solución pueda dar al gobierno oligárquico la ciencia real que hasta aquí había soñado en vano. en efecto. La ficción del «pueblo soberano». que son siempre las mismas. ha servido. Pero la contradicción jamás ha matado aquello que comporta la tensión de los contrarios como principio de su existencia. La vitalidad misma de nuestros parlamentos ayer fue sostenida y nutrida por los partidos obreros que denunciaban la mentira de la representación. sino a mundos opuestos.

imposible. y no de la elección popular. Sin duda.pensadores existentes en el seno de los Estados nacionales oponen a su libre desarrollo. someter la expansión ilimitada del capital a los límites de las naciones: en la conjugación de estas dos tareas se define la figura finalmente encontrada de la ciencia real. calcular el justo equilibrio entre el límite y lo ilimitado. como este desarrollo no tiene límites. al otro lado del pueblo de las divisiones y de las metamorfosis. esto es. por un lado. la división del pueblo. Es también el casamiento del principio de la riqueza y del principio de la ciencia que funda la legitimidad oligárquica nueva. entonces. es legitimada por la virtud de la elección popular. en la lógica consensual. Siempre será imposible encontrar la medida justa de igualdad y desigualdad. La autoridad de nuestros gobernantes. que la elección popular designe un oligarca de derecha o de izquierda. sobre esta base. porque se siguen del conocimiento del estado objetivo de las cosas que es asunto del saber especializado. Es lo que se llama modernización. . y no se ocupa de la suerte particular de tal o cual población o fracción de población sobre el territorio de tal o cual Estado. importa muy poco. Gobernantes y expertos juzgan posible. Ahora. sometiendo la incontrolable y ubicua potencia de la riqueza a los intereses de estas poblaciones. estas buenas soluciones se distinguen porque no tienen que ser elegidas. Pero. es atrapada entre dos sistemas de razones opuestas. Nuestros gobernantes se ponen como tarea esencial – al menos en el corto lapso de tiempo que les deja la batalla por adquirir y conservar el poder– administrar los efectos locales de la necesidad mundial sobre su población. por su capacidad de elegir buenas soluciones a los problemas de las sociedades. El principio de elección popular deviene desde entonces problemático. por otro. evitar el suplemento democrático. Es decir que la población concernida por esta gestión debe constituir una totalidad una y objetivable. al contrario. por el contrario. Esta no es una simple adaptación de los gobiernos a las duras realidades del mundo. Pero se corre el riesgo de que sean sometidas a esta elección las soluciones que dependen apenas de la ciencia de los expertos. Suprimir los límites nacionales por la expansión ilimitada del capital. toca a los gobiernos de estos Estados limitarlo.

La principal sorpresa de referendo fue esa: una mayoría de votantes juzgó. Lo hace. Se sabe lo que siguió. o el derecho laboral. es en razón de la ignorancia. La alianza oligárquica de la riqueza y de la ciencia reclama hoy todo el poder y excluye que el pueblo pueda todavía dividirse y desmultiplicarse. sino de la soberanía del pueblo. cuando las únicas soluciones que se imponen a los gobernantes y a los gobernados están sometidas a la elección imprevisible de estos últimos. que la cuestión era una verdadera cuestión. en el funcionamiento mismo del sistema electoral. Una palabra. contra el consenso oligárquico. por el contrario. Debía ser así. los oligarcas. no a la adhesión de la población. a una comunidad enraizada en el suelo. es en razón de los atrasados. al viejo principio del nacimiento y de la filiación. resume esta explicación: la de «populismo». en fin. de los movimientos identitarios y de los integrismos religiosos que apelan. la sangre y la religión de los ancestros. sobre todo. y que este podía responder tanto sí como no. Si el progreso no progresa. Bajo este término se quieren alinear todas las formas de secesión . En el espíritu de los que sostenían la cuestión del referendo. Lo hace también en la multiplicidad de los combates que niegan la necesidad económica mundial de la que se vale el orden consensual para poner en causa los sistemas de salud y de jubilación. en la medida en que la elite de los expertos del Estado era unánime al decir que la cuestión no se planteaba. por esta desgracia como por todos los problemas del consenso. el voto debía entenderse según el sentido primitivo de la «elección» en Occidente: como una aprobación dada por el pueblo reunido a los que están calificados para guiarlo. que no se trataba más que de proseguir la lógica de los acuerdos ya existentes y conformes a los intereses de todos. Lo hace en el desarrollo de los partidos de extrema derecha. Se sabe también que. Pero la división que es expulsada de los principios vuelve por todas partes. sus especialistas y sus ideólogos han encontrado la explicación: si la ciencia no llega a imponer su legitimidad. El reciente referendo europeo ha administrado la prueba. indefinidamente salmodiada por todos los intelectuales. que concernía.Ya ha pasado el tiempo en que la división del pueblo era suficientemente activa y la ciencia suficientemente modesta como para que los principios opuestos mantuviesen su coexistencia.

por relación al consenso dominante. Los partidarios más intransigentes del dejar-hacer integral sufren algunas . o el rechazo de las instituciones supra-estatales. gobernar sin política. la dificultad del gobierno de la ciencia para acomodarse a las manifestaciones de la democracia. se admite fácilmente. Este nombre oculta y revela al mismo tiempo el gran deseo de la oligarquía: gobernar sin pueblo. Y se quiere dar al conjunto así constituido un único principio: la ignorancia de los últimos. que dependan de una matemática especial. cuyo secreto declara poseer el gobierno experto. ¿cómo se opera exactamente en la ciencia real la combinación entre las dos voluntades de liquidación de la política. tocan el mismo punto sensible: ¿cuál es exactamente la necesidad en nombre de la cual se operan estas transformaciones? Que el crecimiento del capital y los intereses de los inversores tengan sus leyes. sea que conciernan a la afirmación democrática o a los fanatismos raciales o religiosos. sino de fe. en la diversidad de sus motivaciones y la incertidumbre de sus formulaciones. la resistencia a la adaptación de nuestros sistemas de protección y de providencia sociales a sus obligaciones. Que estas leyes entren en contradicción con los límites puestos por los sistemas nacionales de legislación social es igualmente claro. una prosperidad que amerita el sacrificio de estos sistemas de protección. e incluso de la forma mixta del sistema representativo. es decir. la crítica de la «mundialización». no es ya asunto de ciencia. sin división del pueblo. el apego al pasado. Y permite al gobierno esclarecido exorcizar la vieja aporía: ¿cómo la ciencia puede gobernar a los que no la entienden? Esta cuestión de siempre encuentra una más contemporánea: ¿cómo se determina exactamente esta medida. entre el bien que procura la ilimitación de la riqueza y el que procura su limitación? Es decir. y que prometan. ya sea el de los privilegios sociales. la que sostiene las exigencias de la ilimitación capitalista de la riqueza y la que sostiene la gestión oligárquica de los Estados-nación? Porque. Populismo es el nombre cómodo bajo el cual se disimula la contradicción exacerbada entre legitimidad popular y legitimidad esclarecida. para las generaciones futuras. ya el de los ideales revolucionarios o el de la religión de los ancestros. Pero que sean leyes ineluctables a las cuales es vano oponerse.

Sirven. es más difícil demostrar que la libre circulación de capitales. La derecha evangelista americana. Uno de los partidos favorables a su adopción creyó haber encontrado el eslogan justo: «El liberalismo. nuestros gobiernos se aplican a expulsar el suplemento democrático. Hace falta una ley. la fe histórica ha cambiado de campo. no tiene necesidad de constitución». ubicarlos en lugares que son no-lugares. Es que la fe histórica secunda su compulsión más profunda. Le basta que se lo deje operar. los Estados y sus expertos pueden entenderse tranquilamente entre sí. sobre la circulación libre e ilimitada de los capitales. decía la verdad: el «liberalismo». testimonia de otra manera. es decir. Y si se puede establecer por comparaciones estadísticas que algunas formas de flexibilización del derecho laboral crean a medio término más empleos de los que suprimen. Declarándose simples gestores de las recaídas locales de la necesidad histórica mundial. La «ignorancia» reprochada al pueblo es simplemente su falta de fe. Hoy parece el patrimonio de los gobiernos y de sus expertos. de la familia y de la sociedad. La derecha europea da una visión del mudo donde el mercado libre y la democracia irían a la par. que no dejan espacio a la invención democrática de lugares polémicos. El peso que toma sobre el mercado de la libre concurrencia y en el financiamiento de la deuda americana.veces para demostrar que la preservación de las fuentes naturales se reglará armoniosamente por el juego de la libre concurrencia. la compulsión natural al gobierno oligárquico: la compulsión a deshacerse del pueblo y de la política. nos recuerda oportunamente que las dos cosas son muy diferentes. 41 . antes. Así. Inventando instituciones supra-estatales que no son Estados en sí mismas. sometida a las desgracias que se conocen. para llamar a las cosas por su nombre. La «constitución europea». para la que un liberal es un izquierdista destructor de la religión. La izquierda europea la utiliza para evitar la palabra tabú de capitalismo. realizan el fin inmanente a su práctica misma: despolitizar los asuntos políticos. Infelizmente para él. para una China «comunista» que combina ventajosamente las ventajas de la libertad y las de su ausencia. Estas bodas místicas del capital y del bien común son inútiles al capital. ilustra muy bien esta lógica. que exigen una rentabilidad siempre más rápida. decía. es decir. el capitalismo no pide tanto 41 . sea la ley providencial que conducirá la humanidad entera hacia un porvenir mejor. De hecho. Para funcionar no tiene necesidad de que el orden constitucional se declare fundado sobre la «concurrencia no falseada». al fin perseguido por La palabra «liberalismo» se presta hoy a todas las confusiones.

luchando contra este Estado mítico. Se la presenta cómodamente como el fin de una situación de asistencia y el retorno a la responsabilidad de los individuos y a las iniciativas de la sociedad civil. La oposición simplista entre asistencia estatal e iniciativa individual sirve para ocultar las dos apuestas políticas del proceso y de los conflictos que suscita: la existencia de formas de organización 42 Cf. La liquidación del pretendido Estado-providencia no es el retrato del Estado. Es la redistribución. El mismo Estado que entra en lucha con las instituciones del Welfare State se moviliza para hacer reconectar el tubo de alimentación de una mujer en estado vegetativo persistente. más que la conjunción de dos necesidades propias: el crecimiento ilimitado de la riqueza y el crecimiento del poder oligárquico. las instituciones de providencia y de solidariedad nacidas de los combates obreros y democráticos. de otras capacidades para ocuparse de lo común. The Myth of the powerless State: goberning the Economy in a global Era. los reencuentran enseguida para cerrar sus fronteras a la libre circulación de los pobres del planeta a la búsqueda de trabajo.las oligarquías estatales: la constitución de espacios interestatales liberados de las servidumbres de la igualdad nacional y popular. Porque el supuesto debilitamiento de los Estados-nación en el espacio europeo o mundial es una perspectiva engañosa. de instituciones y de funcionamientos que se interponían entre ambas. La nueva repartición de los poderes entre capitalismo internacional y Estados nacionales tiende antes al refuerzo de los Estados que a su debilitamiento 42 . que las de las elites gubernamentales. . Y. Y la guerra declarada al «Estado providencia» testimonia una ambivalencia semejante. La necesidad histórica ineluctable no es. y administradas o coadministradas por los representantes de los contribuyentes. entre la lógica capitalista de la seguridad y la gestión estatal directa. El resultado es el refuerzo de un Estado que se torna directamente responsable de la salud y de la vida de los individuos. y del porvenir común. de hecho. se atacan precisamente las instituciones de solidariedad no estatales. Se finge tomar por dones abusivos de un Estado paternal y tentacular. Linda Weiss. Ithaca. Los mismos Estados que abdican de sus privilegios ante la exigencia de la libre circulación de los capitales. 1998. Polity Press. que eran también los lugares de formación y de ejercicio de otras competencias.

que siempre se arriesga a quedar confinado. de un conflicto particular de intereses en tal o cual punto de la sociedad. es decir. Este dato permanente pesa cuando es la oligarquía que tiene la iniciativa de los enfrentamientos. Un movimiento político es siempre un movimiento que confunde la distribución dada de lo individual y lo colectivo. también. Decir que un movimiento político es siempre un movimiento que desplaza las fronteras. de construir el espacio democrático de su convergencia de sentido y de acción.de la vida material de la sociedad que escapan a la lógica del provecho. cuando lo hace bajo su doble rostro de Estado soberano y de Estado «sin poder». de la capacidad de no importa quién para juzgar las relaciones entre individuos y colectividad. serán siempre acusados . a acabar de hecho en la mera defensa de los intereses de grupos particulares en combates singulares. pero se experimenta siempre la dificultad de ligar esta legitimidad a la de otros combates. presente y porvenir. Es por esto que la campaña que oponía el interés común al egoísmo retrógrado de corporaciones privilegiadas no alcanzó su fin. porque ponía en el centro la cuestión política fundamental: la de la competencia de los «incompetentes». y ha puesto de su lado esta necesidad de la historia que ayer daba un horizonte de esperanza común a los combates dispersos. Pero lo que molesta a la oligarquía también da problemas al combate democrático. Se sabe cómo estas apuestas estuvieron presentes durante las huelgas francesas del otoño de 1995. así como la frontera admitida de lo político y lo social. La oligarquía y sus especialistas no han dejado de experimentarlo en su empresa por fijar la distribución de los lugares y las competencias. el movimiento «social» mostraba ser un movimiento democrático. un sistema de legislación del trabajo. Más allá de los intereses particulares de las corporaciones en huelga y los cálculos presupuestarios del gobierno. Los que se baten por defender un servicio público. Se puede siempre argumentar la legitimidad de tal o cual combate. un régimen de indemnización del desempleo o un sistema de jubilaciones. tal como la letanía «republicana» sobre la distinción de lo político y lo social. y la existencia de lugares de discusión de los intereses colectivos que escapan al monopolio del gobierno esclarecido. universalista. que extrae la componente propiamente política.

en la novedad desconcertante del tiempo y las profundidades oscuras de la sociedad 43 . «La légende des intellectuels». reforzando este Estado del que demandan la preservación de la clausura. aportan el apoyo de su ciencia para la formación del consenso intelectual dominante. Lo hacen tanto Sobre la emergencia de esta figura y sobre la novedad en relación a la figura tradicional del intelectual portavoz de lo universal y de los oprimidos. de estos lugares extraterritoriales. ver D. Este partido está instalado desde entonces en esta posición. Rancière. se dirigieron febrilmente a la búsqueda de intérpretes de lo que pasaba. sin que el número de los espacios a ocupar bastase para satisfacer las ambiciones de unos. honrados en sus prestaciones. pero sin influencia sobre las decisiones de los gobernantes. Esta molestia de la oligarquía y estas dificultades de la democracia permiten comprender las manifestaciones intelectuales del furor antidemocrático. los que afirman que a partir de ahora el movimiento democrático desbordará este cuadro y oponen a estos combates defensivos la afirmación transnacional de las multitudes nómadas. humillados en sus ambiciones. cuyo lugar en los medios le da un poder en la interpretación diaria de los fenómenos contemporáneos.de dirigir un combate cerrado sobre el espacio nacional. donde existe un partido intelectual declarado como tal. Regularmente llamados para explicar a la opinión lo que pasa y lo que hay que pensar. Rancière. agitados por un movimiento cuya comprensión desafiaba los útiles intelectuales de los que se disponían. donde se asegura la alianza de las oligarquías estatales y las oligarquías financieras. sin que los otros viesen el interés mostrado por los gobernantes por sus tesis traducirse en medidas concretas. y en la formación de la opinión dominante. cuando los medios formadores de la opinión. Horlieu. nobles o bajas. vienen a militar por la constitución de estas instituciones interestatales. integrado a la gestión de la opinión dominante y omnipresente en los medios. 2003. Algunos se acomodan a esta función complementaria. y J. Les Scènes du peuple. en J. 43 . que es desconocido en otros lugares. Por el contrario. La llegada al poder de los socialistas en 1981 acrecentó una vez más el peso de estos intérpretes en la formación de la opinión. Se sabe cómo este poder se ha afirmado después del 68. Este furor está particularmente vivo en Francia.

más fácilmente en la medida en que, para esto, no tienen que renegar para nada ni de su ciencia ni de sus convicciones progresistas. La idea-fuerza del consenso es, en efecto, que el movimiento económico mundial testimonia una necesidad histórica a la cual hay que adaptarse, y que sólo pueden negar los representantes de intereses arcaicos y de ideologías anticuadas. Ahora, es también esto lo que funda su convicción y su fuerza. Ellos creen en el progreso. Tenían fe en el movimiento histórico cuando conducía a la revolución socialista mundial. Ahora tienen fe en el triunfo mundial del mercado. No es su culpa si la historia está engañada. También pueden reinvertir sin problema, en las condiciones de hoy, las lecciones aprendidas ayer. Probar que el movimiento de las cosas es racional, que el progreso es progresista y que sólo los atrasados se le oponen; mostrar, por otra parte, que la marcha hacia adelante del progreso no deja de rechazar hacia el pasado a los últimos que se ponen a retrasarla, estos principios de base de la explicación histórica marxista se aplican maravillosamente a las dificultades de la «modernización». Han legitimado el apoyo de una gran parte de la opinión intelectual en el gobierno de Juppé ∗ durante las huelgas del otoño de 1995 y ya no han dejado desde entonces de secundar la denuncia de los privilegios arcaicos que retardan la inevitable modernización que no deja de producir nuevos arcaísmos. El concepto-rey que anima esta denuncia, el de populismo, está tomado del mismo arsenal leninista. Permite interpretar todo movimiento de lucha contra la despolitización operada en nombre de la necesidad histórica, como manifestación de una fracción atrasada de la población o de una ideología superada. En tanto que haya atrasados, habrá necesidad de adelantados para explicar su atraso. Los progresistas sienten esta solidariedad, y su anti-democratismo se ve temperado. Otros se acomodan con menos facilidad a esta posición. La fe progresista es para ellos demasiado ingenua y el consenso demasiado sonriente. Han tomado, también, sus lecciones de marxismo. Pero su marxismo no era el de la fe en la historia y en el desarrollo de las fuerzas productivas. Era, en teoría, el de la crítica
Alain Juppé: Político francés de centro-derecha, ascendió al cargo de primer ministro en mayo de 1995 cuando Jacques Chirac fue electo presidente, cargo al que renunció en junio de 1997, tras la derrota electoral del RPR (Rassemblement pour la Republique).

que revela el revés de las cosas –la verdad de la estructura bajo la superficie de la ideología, o la explotación debajo de las apariencias del derecho y la democracia. Era, en práctica, el de las clases o mundos que se oponen y de la ruptura que divide la historia en dos. Por tanto, soportan mal que el marxismo haya contrariado sus esperanzas, que la historia, la malvada, la que no se interrumpe, imponga su reino. Al respecto del 68, que fue el último gran destello en Occidente, su entusiasmo se ha tornado resentimiento. No han renunciado, sin embargo, a la triple inspiración de la lectura de los signos, de la denuncia y de la ruptura. Sólo han desplazado la mira de la denuncia, y cambiado de ruptura temporal. En un sentido, siempre critican la misma cosa: el reino del consumo, ¿qué es si no el reino de la mercadería? El principio de ilimitación, ¿no es el del capitalismo? Pero el resentimiento hace girar la máquina al contrario, invierte la lógica de las causas y de los efectos. Antes, era un sistema global de dominación que explicaba los comportamientos individuales. Los buenos espíritus lamentaban entonces que el proletariado se dejase conducir por las seducciones del PMU * y de los electrodomésticos, como una víctima engañada por el sistema, que lo explotaba al mismo tiempo que lo alimentaba de sueños. Pero en la medida en que la ruptura marxista no consiguió cumplir lo que la denuncia exigía, esto se invierte: no son los individuos que son víctimas de un sistema global de dominación. Son ellos, por el contrario, los responsables, que hacen reinar la «tiranía democrática» del consumo. Las leyes del crecimiento del capital, el tipo de producción y de circulación de las mercaderías que ordenan, han devenido la simple consecuencia de los vicios de los que las consumen, y muy particularmente de los que tienen menos medios para consumirlas. La razón de que la ley del rédito capitalista reine sobre el mundo es que el hombre democrático es un ser desmesurado, devorador insaciable de mercaderías, de derechos del hombre y de espectáculos televisivos. Es verdad que los nuevos profetas no se quejan de este reino. No se quejan ni de los oligarcas financieros ni de las oligarquías estatales. Se quejan antes que nada de los que las denuncian. La cosa no se comprende fácilmente: denunciar un sistema económico o estatal es pedir que se los transforme.
PMU: Empresa creada en 1930 que tiene por actividad promover y comercializar las apuestas sobre las apuestas de caballos.
*

¿Pero quién puede pedir que se los transforme, a no ser estos hombres democráticos que reprochan a esos sistemas no dar lo suficiente para sus apetitos? Hace falta, entonces, ir hasta el fin de la lógica. No sólo los vicios del sistema son vicios de los individuos cuyas vidas rige. Sino que los más culpables, los representantes ejemplares del vicio son los que quieren cambiar este sistema, los que difunden la ilusión de su posible transformación, para ir todavía más lejos en su vicio. El consumidor democrático, insaciable por excelencia, es el que se opone al reino de las oligarquías financieras y estatales. Se reconoce el gran argumento de la reinterpretación de mayo del 68, indefinidamente repetido por los historiadores y los sociólogos e ilustrado por los novelistas de suceso: el movimiento del 68 no fue más que un movimiento de una juventud ávida de liberación sexual y de nuevas maneras de vivir. Como la juventud y el deseo de libertad, por definición, no saben lo que quieren ni lo que hacen, han producido lo contrario de lo que declaraban, pero la verdad de lo que perseguían: la renovación del capitalismo y la destrucción de todas las estructuras, familiares, escolares y demás, que se oponían al reino ilimitado del mercado, penetrando siempre más profundamente los reinos y los corazones de los individuos. Cuando toda la política es olvidada, la palabra democracia deviene a la vez el eufemismo que designa un síntoma de dominación que no se quiere llamar por su nombre, y el nombre del sujeto diabólico que viene a ocupar el lugar de este nombre suprimido: un sujeto compuesto, donde el individuo que sufre este sistema de dominación y el que lo denuncia están amalgamados. Es con sus trazos combinados que la polémica dibuja el retrato robot del hombre democrático: joven consumidor imbécil de palomitas de maíz, de tele-realidad, de sexo seguro, de seguridad social, de derecho a la diferencia y de ilusiones anti-capitalistas o alter-mundistas. Con él, los que levantan la denuncia tienen lo que necesitan: el culpable absoluto de un mal irremediable. No un pequeño culpable, sino un gran culpable, que causa no sólo el imperio del mercado, al que sus denunciadores se acomodan, sino la ruina de la civilización y de la humanidad.

Se instala entonces el reino de los pregoneros que amalgaman las nuevas formas de la publicidad de la mercadería y las manifestaciones de los que se oponen a las leyes, la tibieza del «respeto de la diferencia» y las nuevas formas del odio racial, el fanatismo religioso y la pérdida de lo sagrado. Todo, y su contrario, deviene la manifestación fatal de este individuo democrático que conduce a la humanidad a una pérdida que los pregoneros deploran, pero que deplorarían más todavía que no hubiese nada que deplorar. De este individuo maléfico se muestra a la vez que conduce a la tumba a la civilización de las Luces y que le da el tiro de gracia, que es comunitario y sin comunidad, que ha perdido el sentido de los valores familiares y el del sacrilegio. Se vuelve a pintar con los colores sulfurosos del infierno y de la blasfemia los viejos temas edificantes –el hombre no puede estar sin Dios, la libertad no es el libertinaje, la paz reblandece los caracteres, la voluntad de justicia conduce al terror. Unos reclaman, en el nombre de Sade, el retorno a los valores cristianos; otros, casan a Nietzsche, Léon Bloy y Guy Debord, para defender bajo una forma punk las posiciones evangelistas americanas; los adoradores de Céline se colocan en la primera línea de la caza a los antisemitas, por lo que entienden simplemente, los que no piensan como ellos. Algunos pregoneros se contentan con la reputación de lucidez amarga y de soledad indomable que se gana al repetir de memoria el refrán del «crimen cotidianamente cometido contra el pensamiento» 44 por el pequeño hombre o la pequeña mujer ávida de pequeños placeres. Para otros, estos son todavía pecados demasiado pequeños para poner a cuenta de la democracia. Les hacen falta verdaderos crímenes para atribuirle, o, antes, un solo crimen, el crimen absoluto. Les hace falta también una verdadera ruptura del curso de la historia, un destino de la modernidad que se realice en la ruptura. Es así que, cuando se produce el hundimiento del sistema soviético, la exterminación de los Judíos de Europa tomó el lugar de la Revolución social como acontecimiento divisor de la historia. Pero para que tomase este lugar, hacía falta librar de la responsabilidad a sus verdaderos autores. Ahí está, en efecto, la paradoja: para quien quiere hacer de la exterminación
Maurice Dantec, Le Théâtre des opérations: journal métaphysique et politique 2000-2001. Laboratoire de catastrophe générale, Folio Gallimard, 2003, p. 195.
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los derechos del hombre. están acomodados al estado de las cosas que existe en las «democracias». De la actual investigación sobre el embrión se deduce retrospectivamente la razón de la exterminación de los judíos. De esta exterminación se deduce que todo lo que se realiza en el nombre de la democracia no es más que la continuación infinita de un solo y mismo crimen. puesto que es una ideología reactiva. Y hacer de las cámaras de gas la encarnación de esta esencia de la técnica designada por Heidegger como el destino fatal de la modernidad basta para poner a Heidegger del lado «bueno». esto es. Para que el razonamiento funcione. modernidad y genocidio. la ideología nazi no es una causa adecuada. no resuelve el problema. el pueblo fiel a la fe de la filiación. a la sombra de una trascendencia reencontrada. La tesis de Erich Nolte. Los pregoneros quieren ligar directamente los cuatro términos: nazismo. del terrorismo totalitario. para permitirle realizar su sueño: la procreación artificial al servicio de una humanidad desexualizada. la mano invisible que trabaja por el triunfo de la humanidad democrática para librarla de su enemigo íntimo. pero no todavía para resolver el problema: se pueden usar medios modernos y racionales para servir fanatismos arcaicos. Los que sueñan con la restauración de un gobierno de las elites. democracia. democracia o socialismo. Pero hacer del nazismo la realización directa de la democracia es una demostración delicada.de los Judíos de Europa el acontecimiento central de la historia moderna. al término del proceso. hace falta entonces llegar a una solución radical: suprimir el término que impide que las piezas encajen. Este deviene. simplemente. Es verdad que esta denuncia de la democracia como crimen interminable contra la humanidad no tiene grandes consecuencias. incluso por medio del viejo argumento contra-revolucionario que ve en el «individualismo protestante» la causa de la democracia. por su vez heredero de la catástrofe democrática. que hace del genocidio nazi una reacción defensiva contra el genocidio del Goulag. sus imprecaciones contra la decadencia acaban . que se opone a la que parecía caracterizar entonces el movimiento moderno de la historia – racionalismo de las Luces. el nazismo. luego. Y como toman por blanco principal a los «pequeños hombres» que contestan este estado de cosas.

para sostener. un conjunto de maneras de ser y un sistema de valores. y el de las oligarquías económicas asimilando su imperio apenas a los apetitos de los «individuos democráticos». las campañas militares de la plutocracia evangelista. Por más radical que quiera ser su disensión. un tipo de orden estatal y una forma de vida social. Si las palabras sirven para confundir las cosas es porque la batalla por las palabras es indisociable de la batalla por las cosas. en el nombre de la civilización democrática.finalmente por sumarse a las amonestaciones de los progresistas para sostener a los gestores oligarcas que se ocupan de los humores rebeldes de estos pequeños hombres. como los asnos y los caballos obstruían las calles en la ciudad democrática de Platón. al contrario. y ofrecer a la empresa oligárquica su pundonor ideológico: hace falta luchar contra la democracia. que asimila. Dobla la confusión consensual haciendo de la palabra «democracia» un operador ideológico que despolitiza las cuestiones de la vida pública para tornarlos «fenómenos sociales». los fenómenos de acentuación de la desigualdad al triunfo funesto e irreversible de la «igualdad de las condiciones». sin reír. Oculta el dominio de las oligarquías estatales. Pero la confusión no es sólo un uso ilegítimo de palabras que bastaría rectificar. identificando la democracia a una forma de sociedad. La palabra democracia no ha sido forjada por algún sabio preocupado por distinguir con criterios objetivos las formas de gobierno y los tipos de sociedad. El discurso antidemocrático de los intelectuales de hoy da el último toque al olvido consensual de la democracia por el que trabajan la oligarquía estatal y la oligarquía económica. que obstruyen la vía del progreso. por más apocalípticos que sean sus discursos. Deja de apuntar en sus extremos la ambivalencia de la que se nutre el discurso oficial. Puede así atribuir. en un sentido. al mismo tiempo que niega las formas de dominación que estructuran la sociedad. El nuevo odio a la democracia no es. en una totalidad única. entonces. porque la democracia es el totalitarismo. inventada como término de . al mismo tiempo que denuncia con esta la corrupción democrática de la civilización. Fue. más que una de las formas de la confusión que afecta a este término. los pregoneros obedecen a la lógica del orden consensual: el que hace del significante democracia una noción indistinta.

Entender lo que la democracia significa es entender la batalla que se juega en esta palabra: no simplemente las tonalidades de cólera o desprecio que pueden proyectársele. esta condición paradojal de la política. 45 Para un buen florilegio de estos temas. sino precisamente la ausencia de título. prohibida en la vida pública. en medio de las manifestaciones de creciente desigualdad. triunfar en los tejidos baratos. 1860. que era el equivalente en el orden social de lo que es el caos en el orden de la naturaleza. Sirve para conjurar una anarquía o una indistinción más temible que la de las calles atestadas por chicos insolentes o asnos rebeldes: la indistinción primera del gobernante y el gobernado. la ausencia de título particular para el gobierno político de los hombres reunidos. 1867. la pintura al aire libre. sino. se indignan de los estragos de la igualdad. bajo la monarquía censataria o el Imperio autoritario. Veían a la democracia. usan un giro que no es nuevo. los nuevos modales de las jóvenes o los nuevos giros de los escritores 45 . las elites de una Francia legal. este punto donde toda legitimidad se confronta a su ausencia de legitimidad última. a la contingencia igualitaria que sostiene la propia contingencia no-igualitaria.indistinción. Cuando nuestros intelectuales. . La democracia es. Paris. ver la crítica de Madame Bovary por Armand de Pontmartin. no es la simple expresión de un humor aristocrático. En esto. que se da a ver cuando la evidencia del poder natural de los mejores o de los mejor nacidos se encuentra despojada de sus prestigios. Esta racionalización. más profundamente. El doblete de la democracia como forma de gobierno rígido y como forma de sociedad laxista es la forma originaria según la cual fue racionalizado el odio a la democracia con Platón. el remo. Paris. antes que nada. para afirmar que el poder de una asamblea de hombres iguales no podía ser más que la confusión de una turba informe y gritona. como vimos. los deslizamientos y retornos de sentido que autoriza o que pueden autorizarse al respecto. reducida a doscientos mil hombres o sometida a leyes y decretos que restringían todas las libertades individuales y públicas. se lamentaba gravemente del «torrente democrático» que arrastraba a la sociedad. los ómnibus. en Nouvelles Causeries du samedi. ver Vie et opinions de Frédéric Thomas Graindorge de Taine. no eran más innovadores. Sobre la «democracia en literatura». Ya en el siglo XIX.

ver resurgir bajo una nueva y radicalizada figura los poderes del nacimiento y la filiación. Entonces. se puede tranquilizar a los sociólogos de profesión o de humor que disertan sobre la inquietante situación de una democracia cada vez más desprovista de enemigos 46 . Poder estatal y poder de la riqueza se conjugan tendencialmente en una sola y misma gestión especializada de los flujos de dinero y de poblaciones. Bajo estas máscaras. Polity Press. las diatribas furiosas contra las campañas de Benetton o las emisiones de Loft Story ∗ en el tiempo de la Vª República fatigada. Este poder puede afirmarse al desnudo. Es también por esto que este odio se presenta siempre bajo un disfraz: el humor risueño contra los asnos y los caballos del tiempo de Platón. Apunta a la intolerable condición igualitaria de la desigualdad misma. lanzando una polémica semejante a la que tuvo lugar en todos los países donde este tipo de programas tuvo lugar. 1992. Especie de Big Brother (Gran Hermano). La Mélancolie démocratique: comment vivre sans ennemis?. Ulrich Beck. Esta figura de lo político y de la ciencia política está hoy detrás nuestro. La seudo-constitución europea testimonia a contrario: ya no estamos en la época de las sabias construcciones jurídicas destinadas a inscribir el irreductible «poder del pueblo» en las constituciones oligárquicas. en el terror ejercido por el islamismo radical contra una democracia identificada a los Estados oligárquicos de derecho. borrar el intolerable e indispensable fundamento de lo político en el «gobierno de no importa quien» es abrir otro campo de batalla. 46 Cf. ∗ . Pero reducir estos espacios. placenteras o desagradables. Democracy with-out enemies. sino el de los pueblos de Dios. riqueza o ciencia. Cambridge. Seuil. Y hoy más radicalmente que nunca. porque el poder social de la riqueza no tolera más trabas a su crecimiento ilimitado. Puede apoyar al Estado oligárquico en guerra Loft Story fue el primer reality-show de la televisión francesa. y porque sus resortes están cada día más estrechamente articulados a los resortes de la acción estatal. el odio tiene un objeto más serio. El «gobierno de no importa quien» está consagrado al odio interminable de todos los que tienen para presentar títulos para el gobierno de los hombres: nacimiento. Paris. 1998 y Pascal Bruckner. Se aplican conjuntamente para reducir los espacios de la política. No ya el poder de las monarquías y de las antiguas aristocracias. alcanzó un éxito de público inesperado. La democracia no está cerca de enfrentar la angustia de una comodidad semejante.Es por esto que la democracia no puede dejar de suscitar el odio.

Es lo que «socialismo» ha significado: una visión de la historia según la cual las formas capitalistas de producción y de intercambio formaban ya las condiciones materiales de una sociedad igualitaria y de su expansión mundial. A través del odio que manifiestan contra la democracia. Es la acción que sin cesar arranca a los gobiernos oligárquicos el monopolio de la vida pública. formarían una inteligencia colectiva. odio a la democracia asimilado al asesinato del pastor divino. su concentración en el universo de la comunicación formarían desde hoy una población nómada de «productores» de un nuevo tipo. pero que otros identifican sin más a la ley del pueblo instruido por Moisés en la palabra de Dios. Puede afirmarse en nosotros como salvaguarda. Es esta visión que sostiene todavía hoy la esperanza de un comunismo o de una democracia de las multitudes: las formas cada vez más inmateriales de la producción capitalista. Destrucción de la democracia en el nombre del Corán. hoy más que nunca. batirse contra la confusión de los poderes en una sola y misma ley de dominación. nos obligan a reencontrar la potencia singular que le es propia. por los evangelistas americanos. de afectos y de . o en su nombre y a través de las amalgamas a las cuales someten su noción. que obedecen a los mandamientos de la Biblia y se arman por la defensa de su propiedad. una potencia colectiva de pensamientos. La democracia no es ni esta forma de gobierno que permite a la oligarquía reinar en nombre del pueblo. expansión guerrera de la democracia identificada a la puesta en acción del Decálogo. que algunos dejan a su generalidad indeterminada.contra este terror. cuyos elementos estarían formados en el seno mismo de la sociedad actual. a la libertad de los padres de familia. y a la riqueza la omnipotencia sobre las vidas. Reencontrar la singularidad democrática es también tomar conciencia de su soledad. ni esta forma de sociedad que regla el poder de la mercadería. Todas estas figuras contemporáneas tienen al menos un mérito. de un principio de filiación. Es la potencia que debe. La exigencia democrática ha sido durante mucho tiempo sostenida o recubierta por la idea de una sociedad nueva. en nombre de una democracia asimilada. contra la perversión democrática.

La sociedad igual no es más que el conjunto de las relaciones igualitarias que se trazan aquí y ahora a través de actos singulares y precarios. No está confiada más que a la constancia de sus propios actos. Pero en los que saben compartir con no importa quien el poder igual de la inteligencia. 47 Cf. propia para hacer explotar las barreras del imperio 47 . La Découverte. La cosa tiene con qué suscitar el temor. Exils. luego. el coraje. 2000 y Multitude: guerre et démocratie à l’âge de l’empire. Michael Hardt y Antonio Negri. en los que están habituados a ejercer el magisterio del pensamiento. 2004. No está fundada en naturaleza alguna de las cosas ni garantizada por ninguna forma institucional. No está sostenida por ninguna necesidad histórica y no sustenta ninguna. Comprender lo que quiere decir democracia es renunciar a esta fe. Empire. puede suscitar. el odio. luego. La inteligencia colectiva producida por un sistema de dominación nunca es más que la inteligencia de este sistema. . Paris. Paris. la alegría. La sociedad desigual no carga en su flanco ninguna sociedad igual.movimientos de cuerpos. por el contrario. La democracia está desnuda en su relación al poder de la riqueza como al poder de la filiación que viene hoy a secundarla o desafiarla.

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