Ahora una pausa necesaria, después del agitado caminar del sentimiento y del conocimiento por ciertas regiones difíciles y escabrosas de nuestra tierra. No va a ser, sin embargo, ese descanso provocado por el fragmento literario de fatua delectación. Lejos de esto, Oscar Castro Z. nos va a revelar los secretos de un alma infantil, que capitaliza alegrías y angustias, a fuerza de ciego y lírico instinto, sobrevolando con sus anhelos los primeros contrafuertes de la vida. Descorrer los cortinajes que esconden la verdad de una existencia de niño, es tarea peligrosa para el novelista. No siempre esos cortinajes ya dominados ofrecen una visión clara, y es la intuición o el retorno a nues7

. Los que han admirado al prosista Oscar Castro Z.. Castro cumple sus 35 años con una obra . pues. una nueva etapa en su carrera literaria. se dedica.de la niñez dieron a luz en realidad humana." (novelas). Reconocer. Además.. resplandor.. con una perseverancia ejemplar que es también pasión artística. simplemente. "Llampo de Sangre" y "La Vida. (poemas). parece dominar enteramente esa lírica cábala que da poderes para reconquistar el mundo perdido de los primeros años. que. no es poco. es una sucesión de emotivos cuadros por los que atraviesa la mágica maravilla de una realidad eterna. diría Alone -. sorprende lo mismo por la humanidad que se alza de sus páginas como por el vigor de construcción novelesca que se evidencia en ella.tras propias emociones lo que permite reconstruir y entramar lo que las tierras . en sus chilenísimos libros de cuentos y novelas cortas: “Huellas en la Tierra " (1940) y " La Sombra de las Cumbres” (1944). y mantiene inéditas algunas obras como: "Lina y su Sombra". Será indispensable remitirse al recuerdo de sus obras poemáticas tales como "Camino en el Alba” y "Viaje del Alba a la Noche” (2). 8 para entender las virtudes que Castro manifiesta dentro de un terreno difícil como instrumento de creación. personajes y ambientes únicos o similares (1). Sin ser la suya una novela para niños. pequeña y simplísima novela. y algunos dramas. para muchos grises o negras . sin ser la culminación de su trayectoria. Oscar Castro Z. más aún. No es la infancia que nos describe una de aquellas infancias de mentirijillas que a menudo encontramos en los libros. los dominios de Oscar Castro Z. ni el novelista poeta. 9 . se confirman las integrales condiciones de escritor que ha revelado Castro.. imaginista. a explotar temas. (2) Ha publicado también: "Las Alas del Fénix" (romance). “Comarca del Jazmín”.la presente -. constructor de cuentos y novelas que muchos pueden llamar psicológicos. dentro de este género. (1) Premios " Municipal" y "Atenea". Castro logra mediante “Comarca del Jazmín” hacer suyos los predios del pasado y de siempre con una emoción que es sueño.. Historia en que la poesía es el hada. y. No siempre el poeta puede ser novelista... poeta y novelista. pasa a determinar el sentido de segura universalidad con que el escritor verifica su tarea. Criollista en mucho . con esta breve novela suya. trino y angustia. nos recuerda un poco a Andersen.Con un tesón de trabajo que tampoco es el de todos nuestros escritores. entonces..(l). tal vez no entiendan el paso que el novelista da hacia una zona en que no todos los escritores consiguen actuar con desenvoltura. Como tampoco el lírida puede complementar su labor con la del dramaturgo.azules para muchos.. Generalmente el escritor se especializa en un género. además de una significativa recomendación en el Concurso Literario del Cuarto Centenario de Santiago."neocriollista”. Con "Comarca del Jazmín" Oscar Castro Z.. estilista que hizo de la simplicidad y de la ágil metáfora los instrumentos de expresión. realiza. en el campo literario. La niñez que nos descubre vale (1) El caso del criollismo chileno es evidente.. cuyo contenido se caracteriza por un directo y a veces hasta cruel naturalismo. correspondientes al citado año. Premio Segundo Centenario de Rancagua. "Reconquista del Hombre".

destinados a epatar al lector. que aquí no se solaza con malabarismos. sino que se concreta en vida pura y humanidad ingenua atisbando con su inquietud la luz de la lucha futura. de su realismo encubierto por el talento creador. más o menos.y encanta en la medida misma de su verosimilitud. EDITORIAL CULTURA 10 .

Juanito ha estudiado mucho este juguete oscuro de la puerta.. Desearía sacarlo y ver qué tiene por dentro. El picaporte es como un pequeño animalito metálico y chirriante. fría. al soltarla suena y asoma. Tirándole la colita amarilla. Corchue-lo". y luego. Se le figura que en el interior de esta cajita debe existir 15 . Si. dice Juanito lentamente. como si gustase un helado invisible.1.JUANITO DESCUBRE EL MUNDO Corchuelo. descubrir el maravilloso resorte que produce aquel sonido. el picaporte esconde la lengua. haciendo jugar el picaporte de su pieza.

La leche es un mar blanco. el huerto verde y profundo. es el rumor del picaporte. Esto sucede cuando ya sus hermanos se han ido a la escuela. un trapo oscuro. Los instantes que su madre tarda en recorrer el espacio que media entre la puerta y el lecho. formando colores. ruda y malva. romero y albahaca. celeste. huidizas. cae otra corteza tostada. desaparecería el encanto y ya no conseguiría sentir esa zona que envuelve a su madre. un océano donde se libra un combate naval. La primera sensación que tiene Juanito cada mañana. Por eso. Soplan los tallos su flauta clara y fresca para encantarlo. tranquilo. y diciendo por última vez “cor-chue-lo”. Esta vez va en ganancia la bandera multicolor. despanzurrado tres días atrás para resolver el problema de su funcionamiento. Revuelan mariposas ama16 rillas.un organismo inédito. rojas. Si cediera a la tentación. cuando por toda la casa transita el silencio en las patas de Choclo. Pero el capitán de la otra nave es inteligente y ordena una temeraria maniobra. A Juanito le interesa que venza la primera. Para Juanito. país de humo y de oro. El niño echa en él. ¡Viva! El entusiasmo de Juanito no mide la po17 . Alzan las azucenas sus copas espesas de fragancia. “Cor-chuelo-lo”. Ha sacado ventajas la bandera negra. para romper su monotonía. el de la menta. son para él de dulce indecisión. Dos embarcaciones pelean. se dirige al comedor. El huerto llama cada mañana a Juanito. Todo un mosaico de aromas que flotan. un pedacito de pan que flota un momento y se apega a los bordes de la taza. sobre él. Se levantan ondas blancas y ambas embarcaciones se estremecen y chocan. el perfume del romero es azul. Y ya la taza es. Primer ataque. su presencia caliente y amiga. Una lleva una bandera de diez colores. Siempre despierta cuando la lengüeta metálica se esconde para que pueda girar la puerta. Viene entonces la madre para advertirle que su taza de leche se enfría. Entonces asoma la cabeza de su madre. Más allá queda la cocina. En torno de su madre hay un aura tibia que le besa el rostro antes de que los labios cariñosos lleguen a tocarlo. verdeamarillo el del cedrón. Allí hay una taza humeante y un trozo de pan de oscura corteza. Suenan sobre las tablas los pasos afelpados de sus babuchas caseras. Afuera se alarga el patio luminoso. espeso. al fondo. muy distinto del que tenía su payaso músico. y al fin está cerca de él. Este llamado lo separa de su juguete. Prefiere la suavidad de ese contacto invisible antes que la caricia misma. Por eso no levanta los párpados. sigue diciendo Juanito a cada rumor de picaporte. Junto a la primera. y él cierra los ojos con rapidez. flotan. Un segundo golpe de cuchara distancia más a los rivales. el gato negro y peludo. Y. levanta la cuchara y golpea suavemente el líquido. manchado por las hojas del parrón. Un tercero los hace juntarse de nuevo. Toronjil y cedrón. La otra.

caída la barba blanca sobre el pecho. Al final del huerto. argollas y otras mil baratijas cuyo nombre desconoce nuestro explorador. Y para que tengan agua de sobra. El pequeño lo ha investido de terribles poderes. es que los tigres están hambrientos y le han prendido fuego con los ojos. 0 en lagarto. Cuando hay incendio en la montaña. en el primer tiesto. el abuelo. suavísimo el paso. Debería enfrentarse resueltamente a su destino y no se siente capaz. tiestos llenos de objetos imprevistos. hay un reino encantado que muy pocas veces ha podido explorar. El pequeño se irrita. Pero qué importa. es necesario franquear una puerta que por fortuna está sin llave. Por supuesto que debe pasar un tiempo largo: cien años cuando menos. Entonces se van a la selva y rugen. Sí en ese momento viniera el gigante. no tendría el niño un mago bondadoso que lo hiciera desaparecer. en su silla de paja. Que sigan el combate en su interior. Como en el cuento de Alí Babá. sobre las tejas. impresos en fino papel de mariposas. los lagartos ¡qué rapidez tienen! ¡Y cuántos colores! Juanito conoce los lagartos. no lagartos verdaderos: lagartijas más bien. Y las manos de Juanito se hunden. Rugen como un volcán. Después las lagartijas crecen y se vuelven lagartos. Bajo la sombra del parrón. El gigante es su abuelo. porque las piedras no se mueven y son grises. En vano le manda mensajes el viento. Corcel apresurado. Los ha visto en las estampas de un libro grande que tiene su hermana. El niño pasa por frente a él en puntillas y atraviesa el huerto. En cambio. Con estas llamas se alumbran el camino de noche. dormita. hacía un punto que él bien conoce. Hay allí grandes tarros. Juanito sale al patio. Y echan llamas por los ojos. ábrete”. Tropiezan sus dedos con heterogéneas cosas: hebillas de hierro. Aquellas cosas deben tener un incalculable valor.tencía del cuarto golpe y la leche le salpica la cara. Claro. Coge a los dos rivales en su cuchara y los engulle. Juanito lo saca con cuidado y 19 . En vano alarga sus manos el romero para detenerlo. Algo más intenso lo lleva. láminas de metal. barricas desvencijadas. apegado a una tapia con grandes grietas. Con una sola inflexión de su voz. “Sésamo. frías. retenida la respiración. Baltasar. Mejor en lagarto. Aquí hay un artefacto raro que clava como un puercoespín. el gigante podría transformarlo en piedra. útiles de labranza. clavos de bronce de dorada cabeza. semillas de colores. Es decir. Deben ser iguales. Es un cuarto en que el anciano guarda sus tesoros. el corazón le late 18 tumultuoso en el pecho. por expresa prohibición del abuelo. Ahora Juanito tiene la obligación de examinar su tesoro antes que se despierte el gigante. y también en el huerto. También los gatos se convierten en tigres al hacerse más viejos. allá va un gran sorbo de leche. Pero no es hora de divagaciones. febriles.

no puede dejarlo allí. Mira al suelo: allí encuentra la raíz de un duraznero. palpa el objeto que lleva debajo y comprueba que el bulto no es demasiado visible. Siguen los dedos interminablemente y las notas se repiten. conseguirá mantener el sueño del gigante todo lo que sea necesario. Y en ellas le dijeron que se molía el trigo. Cuando sus miradas han alcanzado suficiente altura. desvaída. Repite la experiencia y el aparato deja oír otras notas más cálidas. Ha visto dos en la puerta grande de afuera. Es una ramita seca y recta. 21 . Más tarde. Con un signo de ella. Les bastaba dormir al dragón o vencer al gigante para que las piedras preciosas y las princesas les pertenecieran. ¿Para qué servirá? Se le ocurre que aquí deben moler el trigo en los molinos. Por lo menos un millón de pesos. Inicia Juanito el retorno con mil precauciones. dándose por vencido.lo analiza. en un nudo. en un brote reciente. se posan como pájaros en el corazón de Juanito. Es un objeto de metal amarillo con una especie de carretel erizado de púas. lentamente. balbuceante. con un hoyo al centro. El niño está deslumbrado. Se detienen en una ramita. y ya son los compases de una música fina. Si lo sorprenden. Aquello debe valer mucho. Entonces aquello debe servir para otra cosa. En el molino que él conoce hay unas piedras enormes. Prosigue su juego. Los héroes de los cuentos nunca tuvieran escrúpulos de conciencia. El trofeo le pertenece. Está dispuesto a dejarlo en su sitio. suave al tacto. Esta será su vara de virtud. Aquella empresa es demasiado grande para él. Lo descubrió él. Pero él tiene que llevárselo. Junto a este carretel hay muchas laminillas delgaditas. redondas. Juanito se entreabre la blusa y desliza el artefacto a ras de piel. temeroso de que tenga vida propia. en postura idéntica a la de antes. Tan estupenda empresa merece un premio: lo lleva consigo. Allí está Baltasar. las hace resbalar de súbito hacía la silla del abuelo. Convencido de que aquello es inofensivo. el gigante cerrará con llave la puerta y ya no habrá manera de cogerlo. Suben sus ojos por el tallo. se alejan. Debe defenderlo con su propia sangre si es preciso. Dos o tres notas agudas surgen de allí y se quedan vibrando en sus oídos. echa una ojeada a su blusa. y eso le resulta terrible. aunque tratando de conciliar éstas con su categoría de héroe. Y él ha pasado frente al gigante dormido sin despertarlo. Abandona el cuarto y no vuelve la cabeza de inmediato hacía el lugar en que está su enemigo. Siente su frío contacto y el cuerpo se le engranuja por el lado izquierdo. algunas de las cuales están quebradas como los dientes de una peineta. vuelven. Pero no. estudiando sus rugosidades. La emo20 ción lo paraliza por algunos momentos. Juanito lo da vueltas entre sus manos. cuando sus dedos hacen girar el rodillo. Coge entonces una ramita caída en el suelo y avanza mirándola. tendrá que restituir su tesoro. El niño se tranquiliza.

El dragón se ador23 . Inútilmente el picaporte estira y encoge su lengüecilla. no se fatiga nunca de dar vueltas al rodillo. tin. Ya no median sino unos pasos entre él y su abuelo.. Pero aquí está la puerta. Tin. avanza. Mas las púas tenaces prosiguen su tarea de vengadoras. el gigante se alzaría terrible y acusador ante él. Juanito se paraliza. la vara de virtud detenida en el aire.. Es un cilicio cuya tortura trata de evitar hundiendo cuanto puede la barriga. hace girar el rodillo. El pianito canta. Lo vigila con todos sus sentidos. con largos vestidos hechos de pétalos y de estrellas. Ya está junto a él. embelesado. Así cae sobre los árboles. y Pulgarcito y Blanca Nieves danzan al compás del pequeño instrumento. Tiene por lo menos una hora de libertad absoluta.. Aquella primera experiencia dice a Juanito que todo lo bello se consigue con dolor. tin. sobre el agua de las charcas. Entonces alza la ramita y dice como para sí mismo: “Duerme. quemante. tin. el objeto se mueve bajo su blusa y le martiriza la piel del vientre. tin.. Tin. Su madre está en la cocina. tan. Oye su respiración acompasada y no puede apartar los ojos de aquella figura durmiente. frente a él. Juanito mira la varilla con desconfianza y no vuelve a levantarla. Y el niño.. seguro de que si dejara de mirarlo. canta. pero se da por feliz de haber salvado de aquella aventura con tan escasas heridas. al ser levantada por la púa respectiva. tan.Avanza. pues. El abuelo sigue durmiendo. Tin. en ese instante. tin.. la sensación de su dentellada en el cuerpo. con mayor ligereza después. Entreabre los ojos cenicientos. duerme". Juanito recuerda la lluvia.. tin. aun es demasiado pequeño y la vida no ha tenido tiempo de endurecerlo. tan. Todavía siente. Junto a la cama entreabre su blusa y aparece el tesoro intacto. tan. Una hora suya que el pianito maravilloso llenará de melodías encantadas. Sin embargo. sin ver el mundo. tin.. Su vida entera. entrega su sonido clarísimo. viva. Bailan todas las princesas de los cuentos. bajo la sombra de sus cejas espesas. sobre las casas. El abuelo da una cabezada que le derriba la testa blanca hacia la derecha. Lentamente primero. Tin. Salió herido del combate con el dragón. El 22 la soporta heroicamente. Es como si lloviera música en gotas. Se queda contemplando el misterioso rodillo y luego se asegura de que nadie vendrá a interrumpirlo. Juanito tiene rasguñada la piel del vientre. Pero el abuelo torna otra vez a su sueño con renovada placidez. El niño no la ve: algo más grande acapara todo su interés. Tiene demasiado poder y su choque podría matar al gigante. La trayectoria desde donde se halla su abuelo hasta su pieza es una tortura para Juanito. y Caperucita. él no podrá aprovechar la lección. y el niño debe hacer esfuerzos para no lanzar un gemido. El Gato con Botas. tin. En ese momento. es una vibración como de frágil cristal a punto de romperse. Cada plaquita metálica.

25 .. pedrerías y flores.. como hay un solo Baltasar. -¿Ves? Mí voz la escuchan todos. acude Aladino a través del bosque haciendo bailar la sombra de los árboles con el azul. como sí tu ocupación única fuera adivinar mis movimientos. en un espacio inexistente. ¡Aaaah!. ¿no? -Tú lo has dicho: me llamo Juanito. ¡Uuuuuh! -. para escuchar la melodía. 2. Baila su corazón entre un huracán de mariposas. Es decir. El movimiento de los labios del otro coincide siempre con el de los suyos. -Sí estuvieras a este lado del espejo. La tuya no suena. Pero dicen cosas distintas. tan. llora el gigante. Tin.. tin. me oirías. la habitación. alguien que se le parece y que usurpa su personalidad. -Un día te romperé las narices. porque conozco todo lo que piensas. su hermano. -Entonces no eres más que un mono. tonto. -A ver qué cosa tan difícil ha de ser ésa. -Tú no puedes hacer una cosa que yo hago. -Eres estúpido. Ese espejo. tin. se entretiene en charlar con aquel doble suyo. Mientras tanto. Y se comprenden sin dificultad. Tin. Viene Simbad el Marino.. viene Alí Babá con sus cuarenta ladrones. A Juanito le nace. El mismo aparece viviendo al otro lado.mece.. tin. El espejo prolonga más Allá de la pared.... Porque Juanito no puede haber más que uno en el mundo. tan. dejándolo en ridículo. -¿Cómo que no? -No. el ogro terrible deja de perseguir a los niños. Un día lo sorprenderá con algo imprevisto. -Eso es lo que te imaginas tú. en ese mundo de penumbra y fulgor. Y tú nunca podrás sorprenderme. tin. -Exactamente. su abuelo. Por más que 24 el otro niño del reflejo haga sus mismos gestos y muecas. y un solo Javier. -Y tú. reflejo de su lámpara maravillosa. -Y haces todo lo que yo hago. él mismo no. grande del ropero que hay en la pieza de su madre. un alma musical y esplendorosa. Juanito desconfía de él. -Tú también te llamas Juanito.-EL HERMANO A Juanito le ha preocupado siempre la puerta fría y vertical del espejo. lentamente. -No puedes gritar.

Al fin el juego pareció cesar y la ventana cerró sus postigos.-No te atreves. el brillar de unos dientes blancos. Aquella palabra debe significar algo terrible y asqueroso a juzgar por el tono con que fue pronunciada. el hombre salió a la calle. Al hombre no podía distinguirlo bien porque casi siempre le daba la espalda. morenos. En la pieza de la madre hay un retrato de Javier. al norte. Es que la casa de enfrente está pintada de blanco y reverbera con el sol. Su enemigo se habrá quedado por ahí. Meses. -No puedes. Cierta mañana. Es un pasadizo penumbroso y fresco. El revolar de unos cabellos. -Ya verás. Tiene la clara impresión de sus pupilas fijas en su nuca. Ante él quedaba otra ventana: la de la casa fronteriza. Juanito abre la puerta y sale. En aquella casa vive Toño. Será divertido verlo llegar con retraso. te pegarían. tras haber bebido su taza de leche. Hasta ahora no ha tenido una sola falla. mamita?” "Porque su madre es una perdida". Nunca pudo conseguirlo. años tal vez. Pero ¿y si 27 . Lejos. que fue su amigo. El hombre era Javier. carnosos. El enemigo saca la lengua. jugaba con él en la tierra de la calle. “¿Porqué. Luego. Juanito saca la lengua. Es todo lo que de él queda en la casa. Hace tiempo. Y las carreras y las risas. confuso. Pero ya la tendrá. Ahora el niño cruza el pasadizo que desemboca en la calle. Quince minutos después. avergonzado. En los contrastes de luz y sombra de la pieza. Pasó muchos días escuchando las conversaciones de sus mayores para ver si de ellas surgía la explicación anhelada. para aparecer apenas él entre. Cuando se abre la puerta de calle. los ojos sienten como una herida luminosa. Juanito. “Tú no debes juntarte con ese chiquillo". frotándose los ojos. fuera del alcance de su mirada. El niño ahogó un grito. El aleteo de una mano que se crispaba sobre una cabeza. adonde vienen a dar todos los aromas del huerto. Porque aquel estúpido también debe dormir. Juanito sabe que no puede y da vuelta la espalda. Torna la cabeza con rapidez y encuentra la cara del otro. Por allí pudo ver a la madre de Toño que reía como una muchacha escapando de alguien que la perseguía por el cuarto. Juanito divisaba a trechos unos brazos desnudos. turbado. su hermano mayor. La madre dice que se fue. elucubraba conjeturas. Presiente que su enemigo lo está observando. De aquello hace muchos días. Una per26 dida. Bien puede ser. Pero un día la madre de Juanito puso repentino término a tales esparcimientos. Conoce ya todas sus tretas y no desconfía de encontrarlo dormido un día. ya la tendrá. Juanito se ubicó en el observatorio de la ventana para ver el desfile de las gentes y de sus propias cavilaciones.

Te manda un abrazo". "¡Ah!” Y tras una pausa: "¿Queda muy lejos el norte?" "Muy lejos”. Un palacio como el que decora la portada del libro de cuentos que le trajo su tía Julia de regalo. “¿Estás bien segura?" “Ayer escribió desde Tocopilla. ya crecido. de sus aventuras. a la vieja casa. "Soy yo. Tía Julia es joven. Pero Juanito. Tiene los ojos negros y grandes. Se fue a trabajar para mandarnos plata". quiere más a su hermano Javier. el perro juguetón y lanudo. "Soy rico. El infante siente su silencio por toda la casa y nota que todo es más triste. irá sacando sus tesoros: joyas. El niño quisiera ser su lugarteniente. Su madre tiene razón. Javier está pensativo. acariciando a Otelo. Te compraré un palacio para que vivamos”. Ella se pondrá a llorar de ternura. Retornará. vasos dorados. rosadas las mejillas. risueña. tras unos meses de ausencia. Desea emprender algo inaudito que lo acerque al prestigio del otro. Le gusta que ella le cuente historias. a pesar de todo. de sus estrecheces económicas. A veces ha procurado hablar de hombre a hombre con su hermano. ¡Es tan dulce su voz. hasta que un día amanece el sol de la voz amada. morena. soñando con distantes ciudades que lo lla29 . ¿no habrá matado a Javier la madre de Toño?” “No hijo: te dije que Javier estaba en el norte. su camarada de aventuras. y un ojo inmóvil y un perro con una cesta en el hocico. Aquí está la carta.”Más lejos”. retorna al hogar. El. El vagabundo habla de sus andanzas. "Mamá. Juanito abre los ojos y la boca para escucharlo. Es una perdida. la nariz levemente respingada. Después. cavando la tierra. aunque no lo diga por modestia. Javier está en el huerto. Si Juanito fuera mayor. con dos torres puntiagudas y muchas ventanas. entonces. telas recamadas de oro y plata. Javier está en el patio. Juanito sale de la cocina rumiando aquellas palabras de su madre. Pero el otro ríe y se queda pensativo. más huérfano y opaco. el cabello castaño. Así. se casaría con tía Julia. Cuando él sea grande. Este se le aparece como un héroe deslumbrante. tan acariciante su mirada! Tía Julia le enseñó a leer en un silabario que tiene un loro. cuando menos lo piensa Juanito. “Qué grande estás. monedas de extraños países. Es una perdida. se irá también. Javier desaparece. minas y princesas. Pero de noche debe convertirse en una bruja. Javier debe haber luchado con dragones de verdad. Todo subrayado con gestos aparatosos que tienen la virtud de crear un ambiente propicio al sueño y la fantasía. y qué buenmozo”. madre. Cuando el hermano. Su madre no lo reconocerá.”¡Ah!". madre: Juanito”. Será un palacio grande. “¿Más que el cerro de allí?”.la madre de Toño lo hubiera asesinado? Juanito comenzó a odiar a la vecina desde aquella mañana. A un país en donde haya tesoros. Más allá del norte. al borde ya de la despedida. 28 huele bien. Juanito.

surgían amplios potreros. el trémulo arrastrarse del río. pero éste le responde apenas. las montañas de sinuoso perfil. silencioso. Estaba seguro. Lloraba con igual desconsuelo que cuando le rompieron su flauta de colores. inútil. no te vayas!". Estaba seguro. Caminaron hasta donde el pueblo abría los brazos. Lloraba. Sin mirarlas. quedáronse inmóviles las dos bolitas de cristal que hacía rodar su mano. El hermano le acariciaba la cabellera revuelta. navegantes de un quieto y fresco mar. Nunca el niño se sintió más torpe ni más inútil que en ese anochecer. Y más allá. verdes. entre las piedras de la acera. el hermano se iría sin remedio al día siguiente. Allá. a sufrir por todos. Entraba la tarde con su cargamento de sedas y aromas. Hundió la cara en las almohadas y un sollozo terrible derrumbó toda su heroica resistencia.” “¿Qué hay. Nadie comprendía. Dos gotas de agua transparente con estrías azules. una sola vez el andariego pareció percibir este llamamiento desesperado. para recibir la invasión verde y dorada del campo. Cuando Javier se pone así. Juanito suspendió sus juegos. Allí se veía su cama. Juanito?” "Ya vamos a llegar". El se desespera. El pensativo bajó las pupilas y encontró la indecisión del pequeño.. Algo le ponía palabras tontas en la boca. Juanito veía con terror aproximarse la casa. estudiaba: 31 . al borde de un presentimiento. Pero algo se lo vedaba. resistiendo la invasión poderosa del llanto. penetró a su pieza. "Javier. pasó por el cuarto en donde sus hermanas hacían las tareas. Olga. violetas sobre un cielo malva. Era inútil. atravesó el patio. Estaban ambos en la puerta de calle. Frente al camino lleno de soledad permanecieron ambos en silencio. procuraba decir cosas sensatas. procesiones de álamos dorados por el otoño. El pequeño. Lloraba como si en medio de una fiesta lo hubieran mandado a la cama. Sus ojos iban como golondrinas rozando las cosas. A cada nuevo paso que daban. tortuosa. muy distante. A lo lejos. Afloraban temblorosas estrellas desnudas. hacia el horizonte. amarillas. Retornaron después lentamente. quieto. lisa. desea llorar. “Claro. “¿Andemos.. su hermana. Javier. Juanito?” “Andemos. gritarle: “¡Javier. Cantaban los grillos. el desconsuelo del niño era mayor. El lo sabía. Hubiera querido confesar a su hermano cuánto lo amaba. Estaba condenado.. En la pieza contigua. Si no conseguía expresar algo conmovedor en ese trecho. blanca. Juanito. cruzó el corredor. ahí está la casa”. Javier". Habla al hermano. La calle pobre se alargaba. sauces de triste actitud. lloraba como sí todos los suyos hubieran muerto. turbado de manera extra30 ña. Allí. el pequeño procura alejar los fantasmas. Una vez. Hubiera querido decirle que él comprendía..man. Javier parecía escuchar una lejana música.

. Bueno. "Javier. montañas. Pero esos son pájaros. El es hijo de un 33 . Anda al patio a jugar. . lo verdes pinos. El pequeño se calzaba sus botas de siete leguas para marcharse también. Después. praderas. Los cañaverales del silencio. cada vez más distante: -oscurece. Un país de bruma y olvido. A veces. Alfonso y Roberto. Las golondrinas se forman de viento. la voz de Javier.. Las lagartijas del huerto nacen solas: un día se encuentran palpitando sobre las tejas... Juanito.. Estoy muy ocupada. Mira.-Yo voy soñando caminos de la tarde. Al día siguiente. Juanito? -¿Dónde está mí papá? ¿Por qué no viene nunca a verme? -Te he dicho que a esta hora no me molestes. El niño sale. hecho de movedizas escamas. las aguas quietas del silencio. Y los gorriones nacen de un ramo de cascabeles. -¿Qué quieres. El niño entraba en el umbral del sueño. surgidas sin saber de dónde.meditando.. También existen las golondrinas y los gorriones. barcos alejándose. Un mundo azul.. 32 3~ESCARAMUZA MILITAR -MAMA. ¡Las colinas doradas. añir. Más allá. Y él es Juanito.. no importa. ¿Es que acaso Juanito no tendrá papá? Pero todos los niños lo tienen.. son cerca de las once y el almuerzo está todavía sin hacer. camino. muy posible. sin la voz de Javier acariciándola.. Después llegan tus hermanas y empiezan todos los apuros. cabizbajo... Comprende obscuramente que algo le oculta su madre... El padre de Toño es un hombrecillo delgado. son hijos del despachero de la esquina. Suena el viento en los álamos del río. la casa estaba huérfana. Su voz monótona iba cayendo con suavidad de mano piadosa sobre el desconsuelo de Juanito. insignificante. viejo. Javier". Siempre pretexta cosas urgentes cuando él trata de esclarecer tan delicado punto. Fueron sus últimas palabras antes de caer vencido. ¿Podrá uno nacer sin papá? Es posible. Allí aparecía otro mundo.

Pero ¿en qué estaba pensando? ¡Ah. Estaba de pie en la cubierta. El. El coge un azadón y cava en el suelo. ¡vaya que no! Sin embargo. -¡Ah! Entonces te perdono. Juanito sabe muchas cosas. Había una corneta amarilla con un cordón tricolor. Su padre tenía una espada de oro al cinto. A Juanito le permitirán trepar al trono -su padre debe tener un trono hecho de diamantes. Y nadie se dio cuenta. con una bandera azul y verde que colea como un pez en el viento. pero tuvo que llevarlo. despacito. tiene que ser así. lo conocerá de inmediato. mi padre es muy rico. ¿por qué mientes? -Es que como tú lo dices. con velas rojas. Juanito. Su madre cree que lo ha olvidado. Toda esa noche durmió sobresaltado. Trabaja en unas minas de diamante. -Sí. ¡Vaya si lo conocerá! -¿Verdad. nada más que por complacer a su madre. por ejemplo. cuando el sol invadía el mundo. Juanito estaba dispuesto a castigar el descaro de 35 . no darse cuenta de que es su madre la que coloca los regalos en sus zapatitos la noche de Pascua. Se llevará también a su madre y vivirán en un palacio con grandes alfombras y arañas de cristal en el techo. El la hizo tocar. Y él la ha visto. él se durmió. iba oculto entre unas cajas de conserva y sólo vino a salir a cubierta cuando el barco estaba en alta mar. Volveré a buscarte”. Se ríe al recordar aquella vez que se levantó para revisar los regalos. muy chico. Cuando termine de combatir retornará a buscarlo. ¡Qué larga. qué larga fue aquella noche! Cuando ya cantaban las diucas. -Mira. Juanito: no lo conozco. Sabía apenas caminar. El estaba muy chico.y allí se pondrá una corona chiquita y azul como un lirio. -Entonces. Otelo. -¡Pero tú no conoces a mí padre. Pero se engaña. Pero como es muy rico. su padre! Su padre es navegante. mentiroso! -Es verdad. mirando el océano inmenso que se alargaba claro hasta el fin. Juanito. Cuando el navegante retorne. que lo conoceré? El perro mueve la cola: -Lo conocerás. Otelo. él fingirá un asombro enorme. en la soledad de su pieza. aparentando dormir. Yo también lo sé. Juanito. bota los más feos y sólo guarda lo que tiene gran valor. Pero no lo hallarán desprevenido. Su madre está obligada a guardar silencio acerca de todo esto. prendedores. Su padre se enojó mucho. Y vino a despertar muy tarde. espiando la llegada del alba. dirigiendo sus ejércitos.príncipe que ahora anda por tierras lejanas. En el primer puerto lo dejó al cuidado de su madre: "Espérame. Marcha delante de todos. El príncipe ha conquistado ya muchos reinos. Finge. Salió cierta vez de su patria en un 34 barco enorme. collares. Piensan darle una gran sorpresa. Entonces comienzan a salir anillos.

El enemigo. Tú eres un simple soldado. ¡Cuerpo a tierra! La estrategia de Juanito pertenece a la más alta escuela. te pondré de cara a la pared y te daré cinco tiros por la espalda. El barullo es enloquecedor. ¿Ves enemigos? -. y el soldado Otelo. Juanito. Al frente de nosotros hay un bosque. Su comandante. que ha comprendido. -Sí. Vuelos enloquecidos.. ignorante de la maniobra. continúa cavando trincheras. Tiembla su erguida cresta y mira alternativamente con uno y otro ojo hacia el sitio en que se oculta el agresor. dominando todo aquel heroico tumulto. -Así me gusta. Claveles decapitados echan su rojo pregón al sol.. -¡Soldado Otelo. Cacareo general. trescientos muertos. alarmado. el héroe se in37 . -A ver. vámonos de exploración. Avanza con el vientre pegado a la hierba. Juanito coge un cañón viejo de agua potable y lo emplaza entre la ramazón de un arbusto. ¡Viva el capitán Juanito! Pero una columna enemiga se ha dado cuenta. la voz de la madre. Juanito. Sobre la tierra del huerto llueven hojas y pétalos. soldado Otelo. -¡Fuego! El cañón vomita proyectiles por docenas. en alto un trozo de escoba vieja. mi capitán.Otelo. De pronto. dices? Pues los destruiremos a todos. enceguecido. ¡Es tan bello perdonar! -Pero si vuelves a faltarme el respeto. un gallo de roja barbilla y espolones enhiestos. veinte. En el huerto hay unas cuantas gallinas escarbando. permanece inmóvil. tira estocadas certeras. Otelo. levanta la cabeza. -¡Por la izquierda. en vista de su humildad. resuelve perdonarlo. soldado Otelo! ¡Córtales la retirada! El ayudante. Pero. -Capitán Juanito. viene a proclamar un solemne armisticio. Debes aprender a respetar a tus superiores. arremete. -¿Cuatrocientos. por cen36 tenares. lleno de disciplina y coraje. No hay tiempo que perder. Diez. -Está bien. -¡¡Juanito!! Detenido en su avance formidable. a la carga! Se levanta como un relámpago y acomete a los indefensos bípedos. Los proyectiles se le han agotado al capitán Juanito. deshace las columnas contrarias con ladridos que parecen dísparos. El capitán entreabre con cuidado las ramas del romero y observa. -Capitán Juanito. Plumas que salpican el aire.

Juanito promete encerrarlo en el calabozo 38 por tres días. Marcha hacía la prisión. Yo sólo. porque entonces te daré unos azotes! Abatida la cabeza.. Tal vez impidió la retirada del ejército contrario. te han castigado. Tal vez. Yo debía castigarte. no. Vendrán con una banda militar y con un coche tirado por ocho caballos blancos. dos. valiente como yo”. Ha cometido un error de táctica y debe pagarlo. Quizás hirió a más de uno Juanito no pudo verlo porque estaba rodeado de enemigos que lo hostigaban con sus bayonetas. Juanito. ¿Nunca dejarás tranquila a tu pobre madre? ¡Qué malo.. El sabrá afrontar su destino. de todas maneras. -Un. Mereces una condecoración. delante de todos los regimientos formados. pero venciste en la batalla. Tu padre será el que te ponga la condecoración. lo fusilarán junto con su ayudante. Te apretará contra su pecho. -¡Y no te muevas de allí. diciendo: “Tengo un hijo. Pero. ¡Ni siquiera le pidió permiso para romper filas! El no. -Juanito. irá por tres días al calabozo. Levanta la frente y camina hacía tu calabozo. porque el soldado Otelo es un cobarde. No le tienes compasión a nadie. tal si un proyectil lo hubiera alcanzado por la espalda. Un. Las gallinas lo despiden con un cacareo rítmico y clamoroso. lamentando su cola que decora el hocico de Otelo. Pero la madre se contenta con mandarlo a su pieza. unos rosales que recién brotaban yacen abatidos contra la tierra blanda. Juanito!. El capitán ha dejado caer su espada. -¿Por qué habré tenido yo un hijo así. Un. dos. papá. El ayudante escapa aullando de manera completamente antimilitar. Ya vendrán a buscarte después. Otelo trata de escabullirse. qué perverso eres. por Dios. El enemigo está completamente deshecho. pero la señora le atiza un golpe formidable con la espada que Juanito abandonara en el suelo. Allí hay unos jazmines pisoteados.. para colocar en tu pecho la cruz de los héroes. ¡Pobre Otelo! Pero no lo compadezcas. Es decir. Se doblega dócilmente porque le habla un superior jerárquico. Una gallina negra cacarea ridículamente. 39 . dos. Más allá. Y tú le contarás la aventura con todos sus pormenores. Eres malvado. Pero contribuyó a la hazaña. Conseguirá con su padre que le den una cruz chiquita para ponérsela en el collar. Tuvo miedo al ver herido a su capitán. Juanito. Los ojos de la buena señora recorren con desolación infinita el campo de batalla. Juanito..moviliza. Dios mío?. en castigo por su indisciplina. Dos mil muertos y quinientos heridos. en alto su espada. Trescientos muertos y numerosos heridos. Juanito abandona el escenario de la sangrienta refriega. Tal vez hay que disculpar al soldado Otelo.

-¿Para quién son estos pájaros y estas jaulas? -Para los ricos. hay otras jaulas más. a menudo incomprensibles. En el barrio dicen que su mujer murió a los dos años de haberse casado y que desde entonces vive solo. en el corredor que da al patio. Amontonadas en un rincón. Pero a Juanito no le interesan en absoluto estos detalles de la vida de Alberto. el pajarero. Y de vez en cuando sacaría al bullicioso prisionero para sentir en sus manos la seda de sus plumas amarillas y negras. Mientras habla. como ha visto hacer al maestro Alberto.4. con un castillo. antes que nadie. silencioso. martillos. Porque -y éste es un secre41 . Se levantaría cada mañana. naturalmente. y entonces esto se da vuelta y el pájaro cae adentro. cada una pintada de distinto color. comederos y palitos muy pulidos para comodidad de los alados huéspedes que vendrán a vivir allí. Todas las paredes estarán llenas de jaulas con jilgueros. El hombre está siempre ante un pequeño banco lleno de listoncitos. maestro Alberto? (Todos. diucas y zorzales. moreno. Cuando sea como maestro Alberto. de ojos inteligentes. Adentro. alambres. El. una de las cuales ha sido arreglada para los menesteres de la industria. está vedado todo aquello que más ama. para Juanito. Ellos los compran y los ponen en sus casas. desearía tener un jilguero pintado dentro de su casita de alambres. porque él es pequeño. Juanito. ¿Ves? El jilguero o el 40 zorzal pisan aquí. Alberto es un hombre melodioso que sabe hablar de bellas cosas. porque les gusta sentir por la mañana el canto de los pájaros. -Del campo. en el barrio. se hará pajarero. Adentro tienen bebederos. Por eso el niño aprovecha cualquiera ocasión para llegarse hasta la casa del pajarero. menudos clavos. Para él. canarios. Salgo muy de alba con mis jaulas de torno y mis varillas de liga. Esto sucede. por su forma. le dicen maestro Alberto. Sin embargo. Le pondría agua y alpiste. Juanito no se atreve a preguntar el precio. se siente una algarabía de trinos. plídos y aleteos contra los barrotes de las jaulas. Ocupa dos piezas. claro está. de diversos tamaños. -¿De dónde saca tantos pájaros. el hombre prosigue la construcción de una gran jaula que Juanito compara. y Juanito lo trata de igual modo aunque le choque un tanto). para oírlo cantar. vive en la media cuadra. Tendrá una piececita blanca para él sólo y allí construirá jaulas de la mañana a la noche. Es un hombre de unos treinta y cinco años.-EL JILGUERO Alberto. sierras y virutas.

. Los irá dejando junto a él hasta que llenen la casa y no haya un solo rinconcito donde ponerlos. “Aquí no. en su sangre. -Juanito. Y ya está.Sí. y torna la cabeza.to. ¿dónde hay alpiste? -Aquí no. (Todos estos nombres son palabras escuchadas por ahí al azar y su significado es puramente melódico para el niño).. corre. entonces. Como poseído de una fiebre deslumbradora.él no venderá sus pájaros. Juanito quisiera explicar todo lo que significa para él la posesión de un jilguero. Y cada prisionero tendrá su nombre inconfundible.. Pero toda su actividad expresiva reside únicamente en sus pupilas y en sus manos. -¿Y. Juanito.. -¿Para. -¿Tuyo? -Sí. huye por la acera mal empedrada y penetra sin aliento en su casa. sólo sabe balbucear: . Camina hacia el corredor y retorna después con una pequeña jaula azul en cuyo interior revuela un jilguero negro y amarillo... presuroso.. llenando de agua el bebedero y buscando un lugar conveniente para ubicar su tesoro.. Y vuelve a repetir ansiosamente: -Sí. Lo venden en los almacenes. apretando contra el pecho el inesperado presente. Las palabras giran dentro de su pecho. "Clarísimo".. “Gandul". El niño no sabe nada.. va repitiendo a cada paso. -Este es para ti.. se incorpora. Un enorme temor. Y se encuentra de pronto frente a su madre que lo mira con gesto de acusación. nada más.. ¿0 crees que te lo van a regalar? 43 . ¿tú quisieras tener un jilguero? El pequeño levanta sus ojos maravillados hacía el maestro Alberto y tiembla como al borde de algo largamente esperado. Juanito? -Un jilguero. mí? 42 -Sí. ¡Cómo será de hermosa su vida entre tantos trinos! Juanito trabajará cantando. porque quedará muy lejos de mí cuarto". -Mamá. un jilguero mío". Es mío. una creciente angustia lo han paralizado. Alberto. “Un jilguero. Hay un momento de silencio.. camina.. Me lo dio. en su garganta. "Celestial" "Rocío”. “Aquí lo podrían botar los que pasaran”.. hay que comprarlo? -Claro. como quien navega en un río musical y puro. sí. Juanito. El niño. me lo acaba de dar el maestro Alberto. mamá... sí. detenido en su actividad febril. -¿Qué es eso. a punto de ponerla en una rama del parrón. No obstante. se queda con la jaula en alto. deslumbrante..

Le gusta verlo tan movedizo y tan brillante. disgustada de tanto ajetreo. a concluido por colocar la jaula fuera del alcance del rapaz. tendido entre el pasto. Los machos son más cantores. Al anochecer. -Sí. Se allega al hijo y sin dejar de mondar una papa observa al pajarillo. Si todavía le queda un poco de alpiste. mamita? ¿Se habrá muerto? -No. Yo he criado muchos jilgueros. El tiene que hacer algo antes. Entonces Juanito. -¿Y cuánto falta para que vuelvan las chiquillas? -Una hora y media. Es feo llamarlo así. tienes que prestarme dinero. extrañado ante la ignorancia de su madre. Juanito. -Cuando lleguen los niños del colegio mandaré a comprar señilla de cáñamo. ¡y no se morirá de hambre? ¡Yo no quiero que muera! -No. Es más barata que el alpiste.. -¿Por qué no canta el jilguero. Claro que tú se lo has botado al traerlo corriendo. Tiene los ojos como granito de maqui. . Y canta como si fuera a deshacerse en trinos. Otras veces se zambulle y aletea en el bebedero. El nunca le dará ese nombre y procurará que otros tampoco lo hagan. La madre. Y así trascurre el día. -¿Y no se caerá al bebedero cuando esté dormido? -¡Qué tonto eres! ¿Has visto tú que algún pájaro se haya caído de los árboles cuando está durmiendo? -No. niño? -¡No le hicimos cama! -¿A quién? -Al jilguero. Cuando yo sea grande te lo devolveré. La señora sonríe. -Claro. Pero entre los jilgueros hay machos y hembras. su oído está pendiente de los que ocurre afuera. temiendo que se ahogue. Una hora y media. ¿no le hará mal? -No. Mientras el pequeño se acuesta. junto a la pieza de Juanito. -Es macho – dictamina. -No. mamita: es jilguero. hijo.. ¡Cuánto tiempo! No. La ha puesto en un ciruelo del huerto. -¡Ah! Pero a Juanito no le gusta que su jilguero sea “macho”. y el niño.-Mamá. Hasta mañana. Está durmiendo. golpea los barrotes de la jaula para hacerlo salir del baño. Juanito va de aquí para allá con su pajarito. de pronto. -Entonces no hay por qué tener miedo. -No necesita. la madre ha puesto la jaula en el corredor. -¿Qué. También el tiene que dormir como tú. tonto. como entre nosotros hay hombres y mujeres. no. Juanito frunce las cejas. sigue cuidando el pajarillo. El negro de las alas es como de terciopelo y el amarillo como de naranja lavada. Durante todo el día. 44 -Mamita. 45 -Y. Duerme parado en un palito de la jaula. Ella se ríe entonces francamente. golpeándose la frente: -Mamita. -Pero.

mamá. Le han crecido dos alas amarillas y negras. El jilguero cuenta el mundo en su lenguaje de maravilla. soñolientos.-Hasta mañana. El cuarto se llena de pájaros que se posan en los cuadros. 47 . los primeros lirios azules. viene el alba. En el huerto de Juanito despliega su rosado velamen el almendro. Juanito se va también detrás de los pájaros. en el clavo que sostiene el calendario. para Juanito. sería preciso retornar a la infancia del sueño. y canta sobre las ramas floridas. Y ya los montes son de violeta mojada y las cosas de substancia casi divina. Cierra los ojos y los abre apenas ha salido su madre. Primero es un gris apenas perceptible que delinea con trazo inseguro los perfiles de la cordillera. Entonces los pájaros escapan por el techo. El mismo se disgrega. en las perillas del catre. cantan al borde de su velador. El niño se cansa de perseguirlos con los ojos y con la mente. Trina el jilguero en su idioma que sólo las flores y los niños comprenden. La luz anda pisando el color de las rosas. Luego. una temprana primavera de cristales y aguas. Para traducirlo. estrellas parpadeantes en el gran árbol del cielo. sostenido 46 por ellas. Entonces le amanece el corazón y surgen de su garganta limonera los más puros arpegios. Y es sólo un niño que atraviesa por el país sin sonido ni color en que habitan los ángeles. está fuera del tiempo. Los pájaros salen de los libros. En seguida se presiente el primer reflejo del sol. Después. Y tras un tiempo que. un viento de filo agudo se lleva las últimas sombras y sopla el lucero para avivar su fuego puro. Despiertan. Es primavera. Son estrellas. todavía sumergido. El jilguero despierta y mira el huerto. Cruza por encima del mundo. las alas se deshacen en polvo.

Desde las casas vecinas han salido a piruetear los primeros volantines. Surgía ante sus ojos una borrachera de colores. Ya no se divisaba la juntura de los colores. levantan sus banderas crepitantes e incendian de alegría el espacio. Lo aproximó a su pecho y el latido de su corazón hizo vibrar el papel. Juanito sintió miedo. sobre la tierra que pisan tus pies sin sentirla. Javier dejó oír su advertencia: -¿Listo? El niño movió la cabeza. (Sí. -Tenlo aquí. Cada crujido de la seda tensa. para alcanzarlo en cualquier momento. Y el viento. morados. -Cuando yo sea grande.. fresco. la voz de Javier estaba en el patio. Sigue pensando que tendrás un millón de volantines y que los hilos partirán de tus manos hasta donde los ojos no alcanzan).. -Salió tranquilito. vamos a encumbrar. La melodía del jilguero se le enrolla en el alma que gira como un trompo lanzado por las manos de Dios. Alza las manos y pulsa el arpa invisible del trino. Ven a tenérmelo un momento mientras yo voy a la pieza. Pero el hilo se puso tenso. des48 cribir sueltas curvas? Sencillo y fácil misterio que la mente del pequeño no sabe descifrar. Al despertar Juanito.Juanito ha venido a encontrar al jilguero desde su mundo sumergido y azul. y ya estaba el volantín erguido majestuosamente a quince metros del suelo. Saltan los ojos del niño por estos movibles peldaños y van por el azul ilustrándose de claridades y de vuelos. Pasó ante sus pupilas un relámpago luminoso -verde. Hubo un momento en que el juguete fue suyo por completo. Sintió en la yema de los dedos la suavidad de la seda y la tensión de los maderos. cada evolución de las livianas armazones de caña y papel dejan anchas estelas en su espíritu. azul-. Más allá los almendros escriben mensajes rosados. blanco. bajito. Pero es mejor que lo ignores entretanto..-EL VOLANTIN La primavera es para Juanito el más embrujado país. amarillos. un día se produjo lo inesperado. Pero él no tiene hilo ni dinero. . Pero se oía claramente el chasquido de la seda inflada por el viento. Hubiera querido decir a su hermano que lo guardasen como un tesoro o que lo elevasen solamente dentro del cuarto. 5. Sin embargo. sintiendo entre sus dedos el hilo tenso que va hasta los tirantes vibradores. Tu mundo estará aquí abajo. Es muy pequeño para poseer uno de aquellos embrujados juguetes. -Juanito. ¿Quién sostendrá los volantines en lo alto? ¿Quién los hará ascender. Sujeta la carretilla bien firme. cuando tú seas grande no tendrás tiempo de mirar el cielo donde piruetean los volantines. Verdes. bajito. -¡Ya! Abriéndose sus dedos menudos. Cuando te diga ¡ya! lo sueltas. miedo de que aquel volantín tan hermoso pudiera enredarse en los árboles o irse demasiado lejos. A Juanito le gusta el revoloteo incesante de estas encadenadas mariposas que habitan en un melodioso e inalcanzable clima.. He aquí que florecen los aromos y sus arañitas amarillas tejen una encantada y diáfana red en el aire. río puro en el cielo. Pero ya Javier extendía 49 resueltamente el hilo y ponía entre sus pequeñas manos el volantín. Y Javier sostenía entre las manos un volantín de cuatro colores y un carrete de hilo que deslumbraba de blanco. Javier iba desenrollando el hilo y el juguete tomaba altura y distancia. el viento largo. Desde el otro extremo del patio. azules. inclinarse. gárrula y jocunda como el crecer de un surtidor. Misterio que él quisiera conocer de cerca. Juanito.

Si se que51 . Juanito siente los dedos florecidos de viento y color. Fresca y azul. no. le humedece los nervios y el espíritu con una música fresca y azul. Y a lo largo del hilo van las palabras en un vaivén de ascensión y caída. quieto". en ese instante. no piensa. no te muevas”. Juanito es un armonio inmenso sujetando aquel hilo por donde trepan ángeles. El viento. Al cabo de unos instantes.Le temblaron las manos al tomar el comando del volantín. Entonces entre el juguete y el niño se establece un contacto afectivo. mientras los hombres pasan por las calles sin ver el volantín que conversa con Juanito para contarle el mundo y lo que está más allá del mundo. Juanito se atreve a tirar del hilo como ha visto hacer a su hermano. quie50 to. quieto. se puso a decir despacito: “No te muevas. El volantín responde con leves movimientos. Pero soplaba el viento y el volantín se removía. Es una pura sensación vibrando sobre la tierra. Gloriosa. El pequeño. Un claro regocijo baja desde los cielos inundándole el alma. se inclina hacia un lado y torna a remontarse quedamente. y apenas su hermano hubo penetrado en la casa. Entonces el pequeño tornaba a murmurar: “No. Es como si la estatura del niño hubiera crecido hasta ponerse por encima de todos los humanos. distante. la confianza va llegando poquito a poco. Sintió miedo de que el artefacto no quisiera obedecerle. En la iglesia ha empezado a trinar una campana. El volantín es una prolongación liviana de sí mismo. Por el hilo bajan hasta las manos infantiles las sensaciones de lo alto. junto con pulsar el hilo tenso. Sin embargo.

los árboles. en el espíritu de Juanito hay una conmoción inmensa. de repente. se tiende en los cojines del viento. blanco y azul! -Juanito. Es como si una mano fría le hubiera descuajado el corazón. Los hilos se han tocado en las alturas. agresivo. henchido de clamante súplica. abre la puerta de la calle. Se derrumba en los brazos del hermano.que se acerca. ajeno. pirata maldito!. como un caño sensible. mi volantín! 53 . abandonado. el niño podría diluirse en el viento.. gira sobre su cola. insultante. no es eso. cae trazando grandes olas delgadas. 52 La catástrofe ha sido tan grande. ¿Adónde estará ahora? ¿Adónde irá volando. el mundo. ronco. liberado de pronto. Ser una ola de plata que se expande junto con el tañer de la campana. cara al cielo. suelto. No desea oír nada. cállate. El volantín pirata -¡pirata. remonta sin control. Juanito. inútil. como un gallo que pregona su triunfo. corriendo. Compraremos otro. siniestro. Y él ya no puede más. La garganta del niño late angustiosamente. Pero ya es tarde. como los monstruos de los sueños. Se alzó desde la calle. todo se quiebra en sus pupilas. Es como sí el cielo se le hubiera derrumbado en el alma. ciegamente. gime. -¡Mamá! ¡Javier! Se le saltan las lágrimas.desciende ahora contoneándose.. roto. ya es tarde. roto?. El desea su propio volantín. Javier no quiere comprender. negro. silencioso. Y el volantín pirata se remonta crujiendo. Dios mío. a espaldas suyas. nada. "Compraremos otro". Mas. una sacudida imperceptible. No es eso. pierde altura. blanco y azul que se aquietó en sus manos y le arrancó armonías de la sangre. naranja. nada. Hay una leve vibración.. -¡¡Javier!! El grito crece.. y el cielo.. En un impulso abandona los brazos de su hermano.dara quieto. como si junto a él hubiesen roto un vidrio de un balazo. Y el grito. Hay otro volantín -verde. colgado del hilo que se anuda al corazón de Juanito. hace una venia desgarbada. sin rumor. y ahora el hilo extraño quiere tenderse encima del que sostienen sus manos. se le deshace en llanto: -¡Mi volantín. negra.. total. -Cállate. que Juanito no atina a comprender. Acude. como si quisiera esconderse de cuanto lo rodea. aquél verde. se clava como flecha y se oculta por fin tras los tejados. y el volantín del niño. El hilo. se lanza al corredor. cruza sin tino por el patio. ensaya zambullidas. hunde la cabeza en su pecho y allí gime. Javier. gime. ¡Cuánto debe sufrir su volantín verde.

Juanito". Y cuanto antes concluya de tragar el purgante.6-LA FIEBRE A Juanito le ha parecido siempre que en el mundo hay cosas tristes que los demás no comprenden. Sí. lápices de colores. ¿Por qué las personas mayores no entenderán? Pero se somete a cuanto diga su madre. solo no. hendiendo graciosamente las aguas. Terranova. Sus hermanos van al colegio. ¿qué lleva Javier entre las manos? Es su pianito de juguete. Holanda. Ya está. “Y ahora. Juanito piensa que le falta mucho para ser mayor y llora. como si el pecho fuera una caja de opresiones que es necesario descargar. Lo acompañan sus divagaciones. Su madre lo sorprende con los ojos mojados. Otelo. Pero hay otras cosas que acuden en tropel a su mente.. su insignificancia de niño solitario. A él sólo le permiten leer libros de cuentos. sin ir más lejos. Juanito”. seres invaden la pieza. Ella se marcha en puntillas. Está solo. Juanito piensa en todas las cosas tristes. Cosas. cuadernos. tan moradas y cenicientas. En esos momentos prefiere estar solo. objetos. el perro. eso que él lleva dentro. tienen libros. Como ese día su madre no lo ha dejado levantarse. Su madre no comprende. Y su hermano Javier diciéndole adiós desde un barco rojo. No es la fiebre.introduce su lengua en la ranura del marco. ¿Cómo pudo Javier descubrir su pianito de juguete? El hizo un hoyo profundo en el huerto para ocultarlo. a dormir. Su hermano le había dicho: “Ponte los zapatos. Es decir. Australia. Tienes que tomar un purgante”. un caballito blanco que vio corriendo por un potrero. Allí 55 . Después. Todo por un descuido. Eso. Cosas que llaman el llanto. Cierra los ojos. Pero él los llevaba en la mano mientras iban por cerca del canal. Hacen tareas por la noche y hablan de lejanos países. Pero. Ahí está el romero del huerto con sus mariposas. en aquel zapatito suyo que se fue por el agua como una roja embarcación. El zapatito se escabulló como un pez. patinó un momento por la hierba delgada de la orilla y cayó luego en la corriente. Eso que no puede contar a nadie. mamá. Y el agua y las nubes encendidas de la tarde. Y las ciruelas maduras. que traen el sollozo desde muy adentro. pequeño como una hoja. Por ejemplo. Cuando el picaporte –“cor-chue-lo”. capital La 54 Haya. Le toca la frente y dice: “Te ha subido la fiebre. mejor. Es triste ser pequeño. traídos por la evocación. A dormir. ¡Qué bonito era! Nunca fue más bonito su zapato que en el momento de perderlo. Luego. Desde un barco rojo que es su zapatito navegador. Está.. Es. Juanito levanta la cabeza.

Juanito los conoce bien. Sin embargo. Toda la pieza desaparece y Juanito se va por aquella puerta pura de la pared. Arriba vuelan palomas. Desde el fondo del marco sonríe. Huyen las gentes. ¿0 es el despachero de la esquina? Se le parece en los ojos. Pero permanece ahí colgada. refulgente. 57 . por dentro de los barrotes corre agua fresca. Hay ventanales de colores. Crecen también las espinas metálicas del rodillo. Los ojos de su abuelo. Y el ángel obedece. el Angel de la Guarda. dentro del rodillo. sobre un pequeño que pugna por coger una flor a la orilla de un estanque. Tal vez el gigante le robó los ojos al 56 despachero de la esquina.estará. Juanito pide al ángel que aparte al despachero y a la silla rota. Sí. Enfrente de él hay un cuadro de marco dorado. Estira la mano -¡qué pesada está su mano!. sonando para los gnomos. está brotando. Debe ser la silla que hay en el cuarto de su abuelo. y el hombre los vendió sin darse cuenta. En ella se sienta un gigante. El niño trata de pararlo con una aguja que le robó a su madre. A la silla del cuarto también. Y los dedos de Juanito han engrosado hasta convertirse en las patas de una silla. Abre mucho los ojos. con las pajas crecidas como barbas. La espada se aleja. Poco a poco pliega sus alas. Ahora se pone pesadamente en marcha. El niño lucha un momento para no caer de nuevo en el carrusel violento de la fiebre. aplastando las casas. Entonces ¿el despachero y la silla son una misma cosa? No puede ser. El rodillo crece. aprieta los puños para sentirse el cuerpo. Pero no suena. Pero el rodillo sigue avanzando. Le han crecido mucho. Y el pianito suena. El tiene que acabar con aquello. Esa silla desvencijada. Pero se lo impiden los barrotes de la ventana de su casa. como si fuera un campanario. Las pequeñas láminas de metal son ramajes finísimos que buscan altura. Le pinchan los dedos a Juanito. toda de oro. allí está: lo acaba de ver. La espada es un rayo de sol que entra por una hendedura de la ventana. rota. Queman las sienes de Juanito. Cogerá esa espada fulgente. Cuelga su cabeza al borde de una cama sucia y hay sangre en los ladrillos. Está inclinado. crece. Al hombre le han crecido las barbas. Son los mismos. ¡Si él pudiera dar vuelta el grifo de una golondrina! Hacer girar el grifo de una golondrina no es cosa fácil. la madre de Toño abraza a su hermano Javier. Tiene los ojos abiertos. Está brotando. Se derrumban los techos. Pero el despachero está muerto.y rasguña el aire. con sus dos alas muy abiertas -alas de viento-. y en el cuadro se abre un gran ventanal pintado de sol. Tras uno de esos ventanales. En realidad es un campanario. humedecido por el agua de riego. blanco. Hay que tener dedos de viento. ¿No tendrá vergüenza del Niño Jesús que la mira? Juanito quisiera cubrir los ojos del Niño Jesús. El niño abre los ojos. que cuelga del techo ante sus ojos. Claro: los ojos aquellos estaban en el saco de las bolitas de cristal. Los barrotes no están fríos. Sí.

El gato lo ha llenado todo con su cuerpo blando. pisando nubes de esponja. Y las abejas vuelan. como las hojas en la noche.-La fiebre. 60 Págs.. Una flor vestida de soledad. humea.. Pero no. Se hace una densa obscuridad. Allí está el polvo de sus alas. el sueño otros caminos. Tal vez el dominio milagroso de la infancia. Tal vez el zapatito conquistador del agua. Arriba hay un lucero grande. cuando Juanito retorna de su peregrinación a través del marco – “a través del ángel”-.ai! ¡Ju. Allí tiembla. Hace frío.. ahí están las tres de la tarde. Oscar Castro Z. temblando en su propia virginidad. u. Aquel lucero es. 54 61 . Tu-li-pa-lán. A Juanito le queda apenas entre los dedos una sedosa sensación.. 7 1. no. cuando Juanito puede levantarse.. Tu-li-pán. las mismas grises tres de la tarde clavadas como mariposas con el alfiler de un rayo de sol. El alba tiene olor de angustia. el corazón otras campanas. 40 5. La vida tendrá ya otras puertas. Muchos ojos asombrados se asoman a las ventanas.-Juanito descubre el mundo.. Si Juanito lo tocara. No obstante. No. Juanito va. El gato oprime las paredes.. Verano de 1940. ¡Miau! ¡A. se siente su presencia jadeante y cálida. a la iglesia cercana. fue el quien la cortó 58 y la ultrajó. Llaman las campanas a misa. el cigarrillo de Javier.. Pero ¿cuánto tiempo ha pasado? Años tal vez. respira blandamente. gaseoso. Pero ¿cómo es que la flor lo conoce? ¡Ah! Es la dalia que cortó y pisoteó porque su madre lo dejó sin postre el domingo. melodiosas en torno al aura de su aroma. Ayer era una cosa como un huevo verde-gris.! ¡Jua-ni-to! Es una flor que clama en el huerto.. Era un tulipán. 33 4. Una mariposa voló de sus manos. 48 6. Sí. Cuatro días más tarde. Allí se queda humeando.-Escaramuza militar. “¡Juanito!” Está acusándolo. Desde el humo nace de pronto un gato azul que sube sin rumor al tejado y empieza a devorar la luna. plegable.-El jilguero. algo a quedado atrás. Está amaneciendo. 24 3. Ese cigarrillo que vuela por los aires hasta caer en la tierra del patio.. muchos años. Por eso lo deja y prefiere sentir el perfume de tía Julia. Sí. Suena a gris en el canto de los pájaros.a–i.. Ahí está su pequeña cabeza en tierra. Juanito convalece mirando la tierra del huerto.. pidiendo justicia. Y la bomba humea.-El hermano. Es una bomba que va a reventar.. 15 2. Hoy es una flor.. Aquel lucero refulge en el pecho de tía Julia. Tal vez el pianito que sonaba en la fiesta del sueño. El alba.. Es el frío sonámbulo del alba. La luna que surgió del cañón de la cocina como una pompa ardida de jabón. ¡qué bien suenan las sílabas! Tu-li-pán. desnuda en el sol una flor que olvidó pa59 ra siempre la cárcel breve del cáliz caduco.! ¡U. se quemaría las manos. conducido por tía Julia. Ella lo lleva prendido con una cadenita de plata. de pronto..-El volantín.¡Qué liviano se siente! Puede caminar por escalas de cielo. Dalia. Es como un huerto de viento y sonido.