NOTAS PARA LA LECTURA Y EL ESTUDIO DE LA COLMENA

índice:
-La canción del autor teatral -LA NOVELA DE POSGUERRA (1939-1950) -EL REALISMO SOCIAL EN LA NOVELA (1951-1962) -LA SOCIEDAD ESPAÑOLA COMO TEMA NARRATIVO -LAS TÉCNICAS Y EL ESTILO -BALANCE DE LA NOVELA SOCIAL -CAMILO JOSÉ CELA Y LA COLMENA -DATOS BIOGRÁFICOS -IDEAS, ARTE -VARIEDAD DE SU OBRA -TRAYECTORIA NOVELÍSTICA. -LOS COMIENZOS -OTROS EXPERIMENTOS NARRATIVOS -LAS ÚLTIMAS NOVELAS -LA COLMENA -INTRODUCCIÓN -ESTRUCTURA Y CONTENIDO -PROTAGONISTA COLECTIVO -ALGUNOS ASPECTOS TÉCNICOS. PINTURA DE PERSONAJES Y DE AMBIENTES (AMBIENTE , ESPACIO, ESPACIALIZACIÓN) -LA ACTITUD DEL AUTOR Y EL PROBLEMA DEL REALISMO -SOBRE EL ESTILO -ALCANCE SOCIAL Y EXISTENCIAL DE LA COLMENA -CONCLUSIÓN APÉNDICE -LAS INQUIETUDES EXISTENCIALES EN EUROPA (HASTA 1939) -EL EXISTENCIALISMO LITERARIO -LIBROS DE CONSULTA

La canción del autor teatral (Fragmento)

Bertolt Brecht
Soy autor de teatro. Enseño lo que he visto. Y he visto mercados de hombres que comercian con el hombre. Esto es lo que yo enseño como autor de teatro. Cómo unos hombres hacen planes en sus guaridas preparando sus porras y hablando de dinero; cómo otros hombres esperan en las calles; cómo se urden trampas los unos a los otros, rebosantes de ilusiones; cómo se dan cita, cómo se ahorcan entre sí, cómo se aman, cómo defienden su presa, cómo devoran... Esto es lo que yo enseño. Cuento lo que se dicen. Lo que le dice la madre al hijo, lo que ordena el patrono al obrero, lo que contesta la mujer al marido. Palabras que imploran o que mandan, palabras que suplican o que humillan, que mienten o que muestran ignorancia. Os cuento todo eso. Veo caer la nieve, veo desencadenarse terremotos, veo alzarse montañas en medio del camino y desbordarse ríos. Pero la nieve lleva sombrero, las montañas bajan de automóviles y los ríos furiosos mandan escuadrones de policía.

LA NOVELA DE POSGUERRA (1939-1950)
• El ambiente de desorientación cultural de comienzos de la posguerra es muy acusado en el campo de la novela. Como dijimos, se ha roto con la tradición inmediata: quedan prohibidas las novelas sociales de preguerra, así como las obras de los exiliados. Por otra parte, dadas las dramáticas circunstancias, no puede servir de modelo la novela «deshumanizada» (Jarnés, etc.), ni resultan imitables novelistas como Miró, Pérez de Ayala o Ramón Gómez de la Serna. Retrocediendo más, sólo la obra de Baroja parece servir de ejemplo para ciertos narradores de la llamada generación del 36 (o de la guerra). Pero, junto al desolado realismo barojiano1, se cultivaron otras líneas: la novela psicológica, la poética y simbólica, etc. Es una época de búsqueda, de tanteos muy diversos (y no podremos entrar en muchos detalles).

• Algunos autores que habían publicado ya antes de la guerra, y que gozaron del favor oficial, hubieran podido servir de puente: así, García Serrano, Sánchez Mazas, etc.; pero sus aportaciones fueron escasas o no tuvieron eco. Otros, como Zunzunegui o Darío Fernández Flórez, alcanzarían cierta resonancia dentro de un realismo tradicional.
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Baroja, Pío (1872-1956), novelista español, considerado por la crítica el novelista español más importante del siglo XX. Nació en San Sebastián (País Vasco) y estudió Medicina en Madrid, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida. Su primera novela fue Vidas sombrías (1900), a la que siguió el mismo año La casa de Aizgorri. Esta novela forma parte de la primera de las trilogías de Baroja, Tierra vasca, que también incluye El mayorazgo de Labraz (1903), una de sus novelas más admiradas, y Zalacaín el aventurero (1909). Con Aventuras y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901), inició la trilogía La vida fantástica, expresión de su individualismo anarquista y su filosofía pesimista, integrada además por Camino de perfección (1902) y Paradox Rey (1906). La obra por la que se hizo más conocido fuera de España es la trilogía La lucha por la vida, una conmovedora descripción de los bajos fondos de Madrid, que forman La busca (1904), La mala hierba (1904) y Aurora roja (1905). Realizó viajes por España, Italia, Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Suiza, y en 1911 publicó El árbol de la ciencia, posiblemente su novela más perfecta. Entre 1913 y 1935 aparecieron los 22 volúmenes de una novela histórica, Memorias de un hombre de acción, basada en el conspirador Eugenio de Avinareta, uno de los antepasados del autor que vivió en el País Vasco en la época de las Guerras carlistas. Ingresó en la Real Academia Española en 1935, y pasó la Guerra Civil española en Francia, de donde regresó en 1940. A su regreso, se instaló en Madrid, donde llevó una vida alejada de cualquier actividad pública, hasta su muerte. Entre 1944 y 1948 aparecieron sus Memorias, subtituladas Desde la última vuelta del camino, de máximo interés para el estudio de su vida y su obra. Baroja publicó en total más de cien libros. Usando elementos de la tradición de la novela picaresca, Baroja eligió como protagonistas a marginados de la sociedad. Sus novelas están llenas de incidentes y personajes muy bien trazados, y destacan por la fluidez de sus diálogos y las descripciones impresionistas. Maestro del retrato realista, en especial cuando se centra en su País Vasco natal, tiene un estilo abrupto, vívido e impersonal, aunque se ha señalado que la aparente limitación de registros es una consecuencia de su deseo de exactitud y sobriedad. Ha influido mucho en los escritores españoles posteriores a él, como Camilo José Cela o Juan Benet, y en muchos extranjeros entre los que destaca Ernest Hemingway.

una nota frecuente en la novela de posguerra. la inadaptación. de histeria. Heidegger proclama que la esencia del hombre se reduce a su existencia. Zunzunegui. aunque con el contrapeso de una honda religiosidad. La sombra del ciprés es alargada (1947). de ilusiones fracasadas. Gironella.. de vacío. se revelan autores como Torrente Ballester.a una muchacha como ella que había ido a estudiar a Barcelona. cuando no sombrías. causó un fuerte impacto. 1927) y el francés Jean-Paul Sartre (El Ser y la Nada. De tristezas y de frustración hablaba también Delibes en su primera novela. en último término. recogida con un estilo desnudo y un tono desesperadamente triste. Y diversas miserias y angustias entrarán en las páginas de otros autores: Gironella. una estudiante de veintitrés años. sin razón. Pero la censura hace imposible cualquier intento de denuncia y limita los alcances del testimonio. • El reflejo amargo de la vida cotidiana es. en conjunto. lleva a la angustia existencial. Delibes. Es sintomática la abundancia de personajes marginales y desarraigados. caracterizada por un realismo exagerado. de C. Laforet (Premio Nadal). Sartre desarrollaría las causas de esa angustia e insistiría en lo absurdo de la existencia. y abocado a la muerte (el hombre es un “ser para la muerte”). (Pero entre esos años. pues. presidido -en sus manifesacioens más memorables-. por el alemán Martín Heidegger (Ser y tiempo. 3 El existencialismo es uno de los grandes movimientos filosóficos del siglo XX. la frustración. Malestar que. es social. De ahí que los grandes temas sean la soledad.).. con La familia de Pascual Duarte de Cela.. la muerte. Frente a las filosofías “esencialestas” ( las que hablan de la “esencia” del hombre y de las cosas). inauguró una corriente que se llamó tremendismo y que consistía en una selección de los aspectos más duros de la vida. Por eso. Todo ello revela el malestar del momento. . 1943). Ser hombre es un “estar en el mundo”. y que se trasluce en esas pinturas grises. donde vive con unos familiares en un ambiente sórdido de mezquindad. etc. sino también en novelas y dramas. Darío Fernández Flórez. Su enfoque se hace desde lo existencial3.. Su autora.. y 1945. como “arrojado ahí”. presentaba -sin el menor «tremendismo» 2 . con Nada de Carmen Laforet. En cuanto a Nada. o desorientados y angustiados (bastaría fijarse en los protagonistas de las novelas citadas). aún no puede hablarse de una 2 Corriente estética desarrollada en España durante el siglo XX entre escritores y artistas plásticos. Era una parcela irrespirable de la realidad cotidiana del momento. con su agria visión de la realidad.. ideas que expone no sólo en su obra filosófica. Asumir tal condición con “autenticidad”.• Dos fechas suelen señalarse como indicios de un nuevo arranque del género: 1942. sin cerrar los ojos. o poco después. De Cela nos ocupamos en los próximos epígrafes: ahora digamos sólo que su Pascual Duarte.

• Como balance.novela «social». al menos. Acaso ya fue bastante que la novela «echara a andar». Pero cierto malestar puede apreciarse incluso en autores conformistas. como Ignacio Agustí. como dice Martínez Cachero.). • A tales desazones escapan. Javier Mariño (1943). todo lo más. probarán incluso su capacidad de renovación y quedarán en la primera fila de nuestros novelistas: tal es el caso. de lo existencial. de Cela. no ocultaba inquietudes. sobre todo. que canta la victoria militar en novelas de estimables cualidades (La fiel infantería. Salvo excepciones como las anotadas y alguna más. domina la pobreza creadora. e. . Insistamos: más que los testimonios sobre la España de la época. Así. naturalmente. Delibes y Torrente. lo que resulta característico de los años 40 es la trasposición del malestar social a la esfera de lo personal. Y algunos de los autores surgidos entonces confirmarán su valía. pero tuvo que adoptar un final «triunfalista» por presiones ideológicas. los autores que podríamos llamar «triunfalistas» o. ha podido llamarse a algunas de estas obras novelas parasociales. conformistas o adictos al Régimen. Más complejo sería el caso de Torrente Ballester. quien no puede omitir notas disonantes al trazar el amplio cuadro de la burguesía catalana en Mariona Rebull (1944) y su continuación (otras cuatro novelas). un García Serrano. p. en cuya primera novela. no son muchas las novelas de aquellos años que siguen vivas.

el anhelo de cambios sociales. Caballero Bonald. Ana M. Sánchez Ferlosio. nacidos entre 1925 y 1931. Lo primero entraba ya en algunas novelas de los años 40. que Sobejano llama «año inaugural» de la novela social en el sentido más estricto. Matute. El conjunto de estos autores. la solidaridad con los humildes y los oprimidos.. Ante todo. Cuando se habla de novela social.. etc.EL REALISMO SOCIAL EN LA NOVELA (1951-1962) • De la angustia existencial pasamos a las inquietudes sociales. Al fin. • Entre ellos hay evidentes rasgos comunes.y 1962 -fecha de Tiempo de silencio de Martín Santos. etcétera). también de personaje colectivo pero con Barcelona como marco. Veamos algunas declaraciones elocuentes: . ha recibido denominaciones como generación del 55 (o del medio siglo. dos novelas de Delibes: El camino (1950) y Mi idolatrado hijo Sisí (1953). La colmena -que estudiaremos. Carmen Martín Gaite. ambas muestran con ojos críticos parcelas concretas de la realidad española: un pueblo castellano o una familia burguesa. • Para muchos críticos. con su despiadada visión de la sociedad madrileña. la disconformidad ante la sociedad española. igualmente como iniciadoras. la novela social -en uno u otro sentido.. este calificativo puede usarse en un sentido amplio (la sociedad como tema) o restringido (novela que denuncia la injusticia social desde una concepción dialéctica). • Así llegamos a 1954.. pero hemos de pasar a los 50 para que tal orientación se precise.es la precursora de la corriente.será la corriente dominante entre 1951 -fecha de La colmena.. Fernández Santos. Añádanse. En ese año y en los que inmediatamente le siguen se dan a conocer Aldecoa. Otra obra representativa de 1951 sería La noria de Luis Romero. Les seguirán otros como García Hortelano. Juan Goytisolo. Alfonso Grosso.

el crítico José María Castellet propugna el realismo social en La hora del lector (1957). en un deseo de mejorarla» (Ana M. Su manifestación extrema fue el conductismo. la conciencia de la sociedad. Y más combativo aún es Juan Goytisolo en dos trabajos de 1959 (el manifiesto Para una literatura nacional popular y el libro Problemas dela novela). más o menos despiadada según los casos. Manifiesto: escrito de una persona. Esta tendencia realista ha existido periódicamente a través de la historia en todas las artes. hacia el mundo concreto que nos ha tocado vivir» (Juan GOYTISOLO). debe comprometerse ante la injusticia social. Así. El mismo Goytisolo señaló que el pretendido objetivismo estaba 4 5 Tendencioso: que manifiesta una tendencia hacia un fin o idea determinado. procedente del behaviorism americano (behaviour =-conducta) y que consiste en limitarse a registrar la pura conducta externa de individuos o grupos.ª MATUTE). y a recoger sus palabras. reconoce que la novela se había puesto a desempeñar funciones que. como sabemos. «a la par que un documento de nuestro tiempo y un planteamiento de los problemas del hombre actual. en la práctica.. en países democráticos. debe herir. el término se restringe habitualmente al movimiento que comenzó a mediados del siglo XIX como reacción frente al romanticismo. El escritor debe ponerse al servicio de una voluntad de transformar la sociedad. supone el intento por describir el comportamiento humano y su entorno. como otros. 6 Realismo. sin aparente intervención del autor. • En lo concerniente a la orientación estética. . por decirlo de alguna manera.1 tenemos como denominador común una actitud crítica. Y pronto aparecerían ensayos que tienen valor de manifiestos5.«Creo que el grupo de jóvenes que empezamos a escribir a partir de 1950 [.La novela. sin embargo. El objetivismo. Insistamos en la influencia decisiva de Jean-Paul Sartre. Correspondían a la prensa o a la tribuna política. . es difícil establecer la frontera entre el objetivismo y el realismo crítico. sin comentarios ni interpretaciones (en seguida citaremos ejemplos).. De ahí que asuma un deber de denuncia que no podían cumplir otros medios de expresión más adecuados: Goytisolo. en arte y en literatura. se propone un testimonio escueto. con neto predominio de dos que no son sino el objetivismo y el realismo crítico. dentro del realismo6 dominante (que algunos críticos llaman neorrealismo) pueden señalarse varias actitudes o enfoques. o por representar figuras y objetos tal y como actúan o aparecen en la vida cotidiana.. Pero recordemos que. partido o agrupación dirigido a la opinión pública.

hacia técnicas objetivistas se inclinan Fernández Santos o Sánchez Ferlosio. Pavese. como Dos Passos. Faulkner. además. Steinbeck. a veces. como en los dos últimos. habría que añadir la presencia de un realismo lírico en una figura como Ana María Matute. . tiene ecos del realismo socialista. desde los clásicos a un Baroja. entre otros. mientras que Goytisolo.. Con estas orientaciones inciden ciertas influencias: las de los grandes novelistas norteamericanos.. Pero señalemos. por ejemplo... a las que luego aludiremos... el peso de la tradición realista española. por ejemplo. No podemos entrar aquí en pormenores (veremos algún detalle más adelante). (Y ello sin hablar de otras tendencias ajenas a la corriente realista. la de ciertos aspectos del «nouveau roman» francés. Aparte las diferencias ya indicadas entre diversas formas de realismo. etc.«embebido de intención». las técnicas y el estilo de esta corriente. las de italianos como Vittorini. López Salinas o Antonio Ferres.) Veamos a continuación algunos aspectos de la temática. serán partidarios de un realismo crítico que. Hemingway. • Lo dicho no debe dejar la impresión de que nos hallamos ante un grupo monolítico de narradores. En todo caso.

las relaciones laborales. la que interesa a novelistas como Juan Goytisolo (desde . algunas abordan un amplio panorama (como La colmena o La noria. 1956). • El mundo del trabajo. el tema más abundante. de los problemas personales a los sociales. Campesinos y obreros se mezclan en Central eléctrica de López Pacheco (1958). Preferentemente. los postulados expuestos conducen. pero predominan las que presentan ese mundo fronterizo a la ciudad que es el suburbio. Cuantitativamente. lo que nos permitirá -de paso. la sociedad deja de ser un puro «marco» para convertirse en el tema mismo del relato. ante todo. Repasemos los principales campos temáticos. • La dura vida del campo es. La piqueta de Antonio Ferres. o Dos días de setiembre de Caballero Bonald (1962). según la expresión de Gonzalo Sobejano.LA SOCIEDAD ESPAÑOLA COMO TEMA NARRATIVO En la temática.esta actitud de los novelistas «en busca del pueblo perdido». a desplazar el interés de lo individual a lo colectivo.citar algunos títulos que se hicieron más notorios. etc. 1954. hasta La zanja de Alfonso Grosso (1961). Hasta aquí. domina -en efecto. tal vez. desde Los bravos de Fernández Santos (1954) o ciertas novelas de Aldecoa (El fulgor y la sangre. Para Sastre. La mina es el título y el tema de una obra de López Salinas (1960). la persona debía verse «como formando parte del orden o del caos social». Así pues. se trata de novelas que muestran la aludida solidaridad con los humildes. ambas sobre el campo andaluz. • En el extremo opuesto se hallan las novelas de la burguesía. ya citadas). aparecen ya en las dos últimas novelas citadas. abúlica. Las mismas relaciones son abordadas en otros terrenos. con su miseria: La resaca de Goytisolo (1958). es la juventud desocupada. • Entre las novelas de tema urbano. Con el viento solano.

salvo algún caso. hacía una pintura crítica de la condición de la mujer en un ambiente burgués provinciano. tema bastante frecuente. Muchos de los aspectos mencionados se entrecruzarán en una novela como Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín-Santos. las novelas citadas recogen un tiempo estrictamente contemporáneo del momento en que fueron escritas. y Tormenta de verano. • Huelga decir que. 1959. quienes nos dan retratos implacables. . Carmen Martín Gaite. Por la edad de los autores de que ahora tratamos. se explica que las novelas más intensas de este sector sean las que presentan los lamentables efectos de la contienda sobre niños o adolescentes: Duelo en el Paraíso de Goytisolo (1955).Juegos de manos. 1962). en Entre visillos (1957). 1961) o a García Hortelano (Nuevas amistades. que tardaron en reaccionar varios años. Esta novela produjo una fuerte conmoción y no poco desconcierto en los novelistas españoles de la época. Muy distinto es el caso de aquellas que evocan la guerra civil. a La isla. Por su parte. o Primera memoria de Ana María Matute. 1954.

se rechaza la pura experimentación y el virtuosismo. relativamente poco abundantes y con un papel predominantemente funcional (presentación de ambientes). disposición y enlace de los distintos episodios. • La estructura del relato suele ser aparentemente sencilla. sus cultivadores no dejaron de aportar novedades. Sencillez y concisión se perciben asimismo en las descripciones. pioneras en esto. El Jarama. tras la sencillez se puede ocultar un esfuerzo considerable de construcción. Se prefiere la narración lineal. como Sobejano. Y ello obliga forzosamente al autor a una meditada concentración. en su conjunto. exagerado. Sin llegar a decir. • No menor esfuerzo constructivo descubre la preferencia muy característica por las novelas de personaje colectivo (siguiendo los modelos de Dos Passos o Sartre). Ello es. se antepone la eficacia de las formas a su belleza. Tras ellas. ha señalado una serie de obras cuya duración es de un día y aún menos (por ejemplo. desde luego. y a él se subordinan las técnicas elegidas. por ejemplo. pobreza técnica. Hay un punto que lo revela: la abundancia de novelas que concentran la acción en un corto espacio de tiempo. una vez más. Duelo en el Paraíso. La colmena y La noria fueron. y. ((TODAS ESTAS CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA NOVELA DE POSGUERRA APARECEN EN DISTINTOS GRADOS EN LA COLMENA)) • Sin embargo.LAS TÉCNICAS Y EL ESTILO Se ha reprochado a la novela social. Conviene matizar: lo que sucede es que el contenido tiene toda la prioridad..). que «el propósito de renovación es considerable». un amplio . en parte. Sanz Villanueva..

• Acabamos de aludir al diálogo.pululan por obras como Los bravos. Con todo -y dejando aparte la riqueza estilística de novelistas de más edad. un Fernández Santos. • Fuera de los diálogos.. ya sea de campesinos. obreros o señoritos burgueses. no se trate de una pura «objetividad»). debe señalarse la solidez del estilo de un Aldecoa. y los diálogos parecen recogidos con un magnetófono. tomado como síntesis de una clase o de un grupo. Sin embargo. etc. que se centraba en el análisis detenido de almas. más que como individuo dotado de psicología singular. como Cela y Delibes.número de personajes -aunque destaque alguno. darán pruebas más tarde de una potente lengua creadora. un Caballero Bonald o un Goytisolo. La mirada del novelista suele asemejarse a la de una cámara cinematográfica. es propia de la novela social la presencia del personaje representativo. en fin. Hemos dicho que estos enfoques se limitan a registrar lo puramente externo. En muchos casos.«una selección de hechos y detalles con significado representativo» (de ahí que. • A su vez. Y nunca se insistirá bastante en el empeño de los autores por recoger el habla viva. . El novelista no comenta: tal es lo que se ha llamado la «desaparición del autor». ese rechazo nos conduce a las técnicas derivadas del objetivismo y de su modalidad «conductista». Algunos de ellos. un empobrecimiento. diálogos.. Dos días de setiembre. desnudo. esta voluntad de sencillez supondrá. Pero en no pocas ocasiones el autor opera -como dice Gil Casado. Se dan en este terreno logros memorables. sin bucear en el interior de los personajes. Ello enlaza con un rasgo fundamental de esta corriente: el rechazo de la novela psicológica. el lenguaje adopta normalmente el estilo de la crónica. directa. y debe añadirse que ocupa un lugar preeminente en las novelas sociales: muchas de ellas son. que había quedado refrenada por los postulados del realismo. fundamentalmente. • Junto al personaje colectivo. o el denso lirismo de Ana María Matute-. efectivamente. añadamos que la labor de documentación puede ser muy exigente. a veces.

era el primer ejemplo de ello). compatible con las preocupaciones de renovación formal (Cela. . en ciertos casos. Pero. Con el tiempo. • La línea de novela existencial no se agota en este decenio: los problemas vitales y religiosos están. algunas espléndidas. No es poco para una década. «se avergüenzan de sus obras».. Y no debe olvidarse que -como indicaba Sobejano. al menos. en el primer plano de las obras de José Luis Castillo Puche.. no todo es realismo social en los años 50 y comienzos de los 60. Como señaló Fernando Morán. OTRAS TENDENCIAS. OTRAS FIGURAS En efecto. los denuestos contra el realismo social (se llegó a hablar de «escuela de la berza») fueron excesivos. además. «creen que su intento no alcanzó diana» (fue inútil) y «se acusan a sí mismos de simplificadores». Otras líneas y otros nombres merecerían una atención mayor de la que aquí podemos. Como también lo es que. cierto. Se olvidó que aquella corriente respondía -insistamos. incluso algunos de sus representantes serán sus más enérgicos detractores. Sin embargo. es indiscutible que nos quedan de aquella etapa. por ejemplo.a circunstancias muy precisas y a inquietudes encomiables. en parte. muchos llevaron el arte narrativo a una perceptible limitación.el propósito de testimonio y denuncia fue. como vamos a ver. Ello es.BALANCE DE LA NOVELA SOCIAL Pasado el cabo de 1960 comenzarán a advertirse signos de despego de aquella corriente. a un empobrecimiento. por el citado rechazo del «esteticismo». potente novelista que tampoco desatiende los aspectos sociales y que más tarde demostrará su capacidad de renovación formal. una docena de novelas valiosas.

intelectuales y técnicas. Pero bastará recordar que. además de unas originales y deliciosas novelas policíacas (las de Plinio). tras la que seguirá una trayectoria fecunda e innovadora. • En franca-reacción contra el realismo social. Imaginación. Carlos Rojas y otros autores intentaron constituir una «escuela metafísica» que se proponía ahondar en el conocimiento del hombre y de la «realidad universal». Dolores Medio. Tomás Salvador.. en el que se dan las mismas tendencias observadas hasta aquí.. admirable también por las calidades excepcionales de su estilo. Ángel María de Lera. Alguna afinidad mantuvo con dicha línea Antonio Prieto. compone su magna trilogía de Los gozos y las sombras. Alejandro Núñez Alonso. autor de ricas facetas humanas. . Junto a la novela. Su mayor desarrollo corresponderá ya al decenio siguiente. según apreciación unánime de la crítica. Ramiro Pinilla. • Y en diversas direcciones emprenden o prosiguen su labor novelistas como Elena Quiroga. observación y humor conviven en Francisco García Pavón. Hoy ocupa uno de los primeros puestos de nuestra narrativa. Fuera del horizonte de estas páginas queda «otra» novela española: la narrativa en el exilio. entre 1957 y 1962. Gironella. quien. es un notable autor de cuentos y un espléndido prosista. merece atención el cuento.• La independencia creadora mantuvo injustamente postergado en los años 50 a un espléndido novelista: Gonzalo Torrente Ballester.otorga un puesto singular a Álvaro Cunqueiro. • La inagotable imaginación -nada «de moda» por entonces.

pasó a estudiar Derecho. al leerlo. a través de su obra. Un largo reposo por enfermedad le permitió leer intesamente a los clásicos.CAMILO JOSÉ CELA Y LA COLMENA DATOS BIOGRÁFICOS Camilo José Cela Trulock nació en Iria Flavia. no podemos por menos de percibir una concepción de la vida que podría resumirse con estas palabras suyas: «La vida no es buena. se dedica por entero a la literatura. pero asistió también a clases (por ejemplo. Vive en Madrid y en Palma de Mallorca. en las proximidades de Padrón (La Coruña).. Restablecido. ante todo. a veces. de amor.» . La vida. un artista. el hombre tampoco lo es. presenta fugaces y luminosas ráfagas de simpatía. En 1957. en la que pronto alcanza un puesto singularísimo. ingresa en la Real Academia Española. Pero no nos engañemos. de sosiego e incluso también. Fue modesto funcionario en una oficina sindical (en la que escribió. Murió en 2002. su Pascual Duarte). ¿por qué no?. Antes de la guerra. Sin embargo. ARTE Cela es. y alentado por el éxito de su primera novela.. Quizá fuera más cómodo pensar lo contrario. las de Pedro Salinas) en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. inició estudios de Medicina. IDEAS. según parece. una ideología sistemática. Ha recibido el Premio Príncipe de Asturias en 1987 y el Premio Nobel en 1989. pero tampoco terminó la carrera. en 1916. Tras la guerra. Y tal vez sería improcedente buscar.

es la que reconoce. Unas veces recoge la realidad de forma directa. su léxico. La índole de esta estética deformante es ilustrada con la referencia a los espejos cóncavos que decoraban la fachada de un comercio en la llamada calle del Gato. define en la obra lo que es el esperpento: “nuestra tragedia no es una tragedia. debe añadirse su notable capacidad inventiva.. una inmensa compasión ante el dolor humano. El autor de La colmena es un espectador entre frío. etc. De la imposibilidad de la tragedia surge el “esperpento”. tan admirado por Cela. es un virtuoso en el manejo del idioma. VARIEDAD DE SU OBRA 7 Max Estrella. por ejemplo.” La tragedia es un género demasiado noble para el panorama que le rodea. • En su arte -y por encima de su variedad destaca siempre lo vigoroso de sus creaciones. vecina a la deformación quevedesca o al «esperpento»7 de Valle-Inclán. Si se mira al mismo nivel. diremos que. De ahí una considerable sabiduría que se extiende a múltiples registros: la dureza amarga. las frases transcritas nos explican que en su obra dominen el tono cruel y amargo. en todo momento.. En cualquier caso. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas. su estilo es el resultado de un ingente trabajo sobre nuestra lengua. resultarán como muñecos o peleles: “los dioses se convierten en personajes de sainete” (esta manera. los personajes son como “nuestros hermanos” (así en Shakespeare). burlón y desolado de la vida.” Es interesante par completar la visión del esperpento las declaraciones de Valle de 1928: “hay tres modos de ver el mundo artística o estéticamente: de rodillas. los despiadados zarpazos contra lo que haya de ruin o ridículo en el hombre y en la sociedad. Sintetizando. si los miramos desde arriba. Por último.. son absurdas. el tono lírico y hasta las experiencias más audaces de sus últimos libros. como el mismo Cela ha reconocido en alguna ocasión. Y concluye: “esta consideración es la que movió a dar un cambio en mi literatura y a escribir los esperpentos. Al estudiar La colmena insistiremos en sus formas de captación de la realidad. ora una agria repulsa. de una forma distorsionada. En todo caso. la realidad aparece enaltecida y los personajes se ven como héroes superiores (epopeyas y tragedias clásicas). Sin embargo. “muy española”. también nos depara abundantes resquicios por los que se ve una soterrada ternura. en pie o levantado en el aire”. rítmicas. reflejados en los espejos cóncavos. Otras -acaso las más-. Los héroes clásicos. la franca obscenidad. en un espejo cóncavo.Este concepto negativo del mundo nos recuerda inevitablemente el pesimismo existencial de un Baroja. como Baroja. dan el Esperpento.. el protagonista de Luces de Bohemia. “Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato. en Quevedo). Y. a la que opone ora un desenfadado vitalismo. el humor desgarrado. Aunque haya sido tildado de retórico y hasta de artificioso. cuando el autor mira desde abajo. . sus posibilidades expresivas.. Las imágenes más bellas..

que se hallan coleccionados en varios volúmenes (El gallego y su cuadrilla.). con cierta línea narrativa.. Tales obras son. Pisando la dudosa luz del día (no publicado hasta 1945). etcétera y cuentos recogidos en diversos volúmenes (Esas nubes que pasan. a veces. etc. Los rasgos ya aludidos de Cela -su manera de mirar y su estilo. herederas del fervor noventayochista por paisajes y gentes (a lo que añade Cela su sensibilidad y su desparpajo personales). El bonito crimen del carabinero.de sus novelas.aparecen en grado eminente en tales apuntes. Es éste «algo así como un agridulce bosquejo. simple descripción. 8 Carpetovetonismo: defensa de los español a ultranza. Cela inició su labor en 1936 con un libro de versos. en cierto modo. rechazando la influencia exterior. casi siempre. Nuevo retablo de don Cristobita. con una estilización cuyos antecedentes estarían en Quevedo o en Valle (y que tendría un paralelo en la pintura de un Goya o un Solana). El Cancionero de la Alcarria es otra obra lírica. han surgido libros inolvidables que van de Viaje a la Alcarria (1948) a Viaje al Pirineo de Lérida (1965). Citaremos sus diversos sectores. . El molino de viento.. entre caricatura y aguafuerte [. • Ha escrito novelas cortas (Timoteo el incomprendido. otras. Bajo esta definición se amparan textos muy particulares. a la vez. • A veces resulta difícil distinguir entre un cuento suyo y lo que él ha llamado «apunte carpetovetónico»8.). pasando por Del Miño al Bidasoa y Judíos. Sin embargo. pero. casi poéticamente.Su producción es muy extensa. Baraja de invenciones. etc. De sus múltiples «vagabundajes» por tierras de España. abrieron un camino que seguirían no pocos autores de la generación siguiente. • Su obra poética no ha merecido gran atención.] de un tipo o de un trozo de vida peculiares de un determinado mundo: lo que los geógrafos llaman. la España árida». para ocuparnos en seguida -con mayor extensión. moros y cristianos (por Ávila y Segovia) o Primer viaje andaluz. deseosos de dar testimonios críticos de la realidad española. • Los libros de viajes constituyen otro peculiar sector de su obra. Café de artistas.

y sólo una pequeña parte de sus títulos ha podido hallar cabida aquí. recogidos en libros como Mesa revuelta. a sus numerosos ensayos y artículos (en parte. finalmente. Insistimos: la extensión de su obra es considerable.• Aludiremos. a su delicioso libro de memorias titulado La cucaña. a su muy particular dedicación lexicográfica (Diccionario secreto). . Cuatro figuras del 98. Debemos pasar a ocuparnos de sus novelas. etc.). etc.

De tal manera que. Ha reivindicado el derecho del novelista a buscar nuevas estructuras. Pascual. es inverosímil. Pero hay más.TRAYECTORIA NOVELÍSTICA.a una distinta «técnica de novelar». Y ha ejercido tal derecho a lo largo de su trayectoria. criminal. hecho a base de «sumar acción sobre la acción y sangre sobre la sangre». diciendo en el prólogo a Mrs. La novela ilustra una concepción del hombre: criatura arrastrada por la doble presión de la herencia y del medio social. en conjunto. es «un infeliz que casi no tiene más remedio que ser. fue también -como sabemos.» . Caldwell: «Novela es todo aquello que. Se trata ya. editado en forma de libro. Cela ha afirmado en muchas ocasiones que la novela se resiste a encerrarse en una definición. una y otra vez. De algunas de sus novelas se ha preguntado incluso la crítica hasta qué punto pueden llamarse «novelas». en tales proporciones. se oculta una afirmación del carácter «abierto» del género y de sus posibilidades de metamorfosis. según Marañón. y entre paréntesis. de un experimento violento y amargo. LOS COMIENZOS • Lo primero que ha de señalarse es la sorprendente diversidad de construcción de sus novelas: cada una de ellas responde -como dijo Cela. La familia de Pascual Duarte (1942). Cela salió al paso de esta pregunta. Hubiera parecido imposible construir una novela creíble con tal cúmulo de atrocidades. si hay algo que define su trayectoria de novelista. como vamos a ver. » Tras esta perogrullada. admite debajo del título. y ha salido vencedor de una auténtica proeza literaria: la de dar verdad a lo que.el primer gran acontecimiento en la novelística de la posguerra. la palabra novela. en cierto modo. Pero el novelista parece haber estado jugando a un «más difícil todavía». sería la experimentación de formas narrativas. su primera novela.

fruto de sus profundas lecturas. Cela se revelaba ya como un hábil constructor del relato y un magistral prosista. de la que en seguida nos ocuparemos. sin duda. En suma. . Son 212 capítulos. con sus ilusiones y sus angustias. naturalmente. Caldwell habla con su hijo (1953). de La colmena (1951).un gran entusiasmo y dio origen. pero es más visible el pesimismo existencial del autor. que recoge las imaginarias cartas o las reflexiones que una mujer loca dirige a su hijo muerto. es muy distinta: «un experimento pacífico». OTROS EXPERIMENTOS NARRATIVOS • Pabellón de reposo (1945). raíces sociales concretas. en palabras de su autor. verdaderos poemas en prosa. desgranadas morosamente. En fin. de uña exuberante imaginación onírica. Nuevas andanzas y desventuras de Lazarillo de Tormes (1944). condenado de antemano. Obra literaria o artística que combina elementos de un autor. algo polarmente alejado de la desgarrada inmersión en la realidad social que parecía haber iniciado con La colmena. otro experimento. 9 10 Hado. no pasa de ser un hábil y grato «pastiche»10 de la novela picaresca. sobre él pesa una especie de fatum9 que convierte su vida en «un osario de esperanzas muertas». al llamado «tremendismo». sigue con Mrs. en general brevísimos. • Cela emprendió luego su obra más ambiciosa: se trata. destino: fuerza desconocida que determina lo que va a suceder. Todo ello tiene. como dijimos. La base es autobiográfica (Cela se oculta tras uno de los enfermos) y su sentido se mantiene en una línea existencial. Es decir. en un bello lenguaje poemático. Es una novela «de la inacción»: en ella se transcriben los monólogos de unos cuantos enfermos de un sanatorio antituberculoso. efímera moda. con esta primera novela. El Pascual Duarte suscitó -junto a notorias indignaciones. • Su tercera novela. su segunda novela. • Su trayectoria. el «anti-Pascual». estilo o época pretendiendo originalidad.El mismo protagonista confiesa sentirse «un hombre maldito».

violencia y. con las onomatopeyas. tipos monstruosos. la cohesión y la concreción del pensamiento directo. • Vísperas. No faltó quien tachara al autor de incorporarse. Los dos libros son muestras de un experimentalismo sumamente audaz. Ello es injusto: ya hemos estado viendo que la experimentación. técnica literaria empleada por primera vez a finales del siglo XIX para expresar tanto la realidad subjetiva como la objetiva.• Cela vuelve a la realidad con La catira (1955). 1962. subyuga el continuo juego con los efectos evocativos del léxico. festividad y octava de San Camilo del año 1936 en Madrid (título completo de la primera) es un largo e ininterrumpido monólogo interior11. a la línea vanguardista de autores más jóvenes. El monólogo interior engloba además las propias sensaciones de la mente en un marco más o menos formal: un flujo de pensamientos expresados internamente. a la que seguirá -en 1973. sólo se recoge lo más sórdido: rincones inmundos. En este caso. el monólogo interior carece de la unidad. del ambiente de aquellas fechas. Tobogán de hambrientos. Sin embargo. enmarcado en el Madrid de comienzos de la guerra. La fuerza con la que el novelista capta paisajes y tipos importa más que el trágico argumento. forzadamente. publica San Camilo 36. aunque algunos tacharon tal lenguaje de artificial. con los ritmos. que a veces se remonta para tratar de representar el estado preconsciente en el que la mente organiza las sensaciones. 11 . Pero lo que asombra es su capacidad lingüística: la obra está escrita en español de América (como el Tirano Banderas de Valle-Inclán) y. en 1969. como hace algún crítico. LAS ÚLTIMAS NOVELAS Casi quince años tardaría Cela en escribir otra novela (a no ser que incluyamos en este género. pero no se trata de la realidad española: es un canto a la mujer y a las tierras venezolanas. revelando los pensamientos. son propias de toda la trayectoria de Cela. Por fin. parecido al soliloquio. sentimientos y actos del personaje. uña obsesiva presencia del sexo en sus manifestaciones Monólogo interior. libro más emparentado con los «apuntes carpetovetónicos»). sobre todo. muchas veces sin una secuencia lógica (como ocurre en el pensamiento real) ni comentarios por parte del autor. la renovación constante.Oficio de tinieblas 5.

España.» El libro.. profundamente amargo. • Idéntica maestría estilística y aún mayor audacia hay en Cristo versus Arizona. Se trata de un largo monólogo. con un lenguaje de un ritmo magistral. que presenta un complejo mundo de su Galicia natal. El «narrador» es un tal Wendell L.y presidido por una desolada idea del mundo. máximas. salmodias de contenido diverso. el autor dice: «Naturalmente. sino la purga de mi corazón.. rivalizando con escritores más jóvenes en los caminos de la experimentación. de observaciones heterogéneas. Cela no ha dejado de renovarse. En suma. sin separación de párrafos. personaje de una mente deforme que va hilvanando en caótica asociación un magma de anécdotas.más crudas. sobre todo. Todo enmarcado en un brutal Oeste americano -con unos obsesivos ingredientes de sexo y violencia.194 párrafos de variables dimensiones (desde una línea a varias páginas) que son fragmentos narrativos. monólogos. angustia y auténtica náusea provocan voluntariamente al lector estas páginas. se compone de 1. sin puntos. de personajes (cientos). con un horizonte de pasiones y vivencias relacionadas con la guerra civil. esto no es una novela. que fluyen sin puntuación y con un ritmo poemático. Dolor. de 1988.. con una estructura sumamente suelta y. • Diez años después publica Mazurca para dos muertos (1983). Aunque también se subtitula novela. . servidas por uña prosa de incuestionable maestría. • Oficio de tinieblas 5 (el guarismo indica que es la quinta obra así titulada) resulta más audaz en la forma.

ya antes. tres novelas. en el caso de La colmena. En las páginas que siguen. En cambio.» Pero Cela siguió trabajando en la obra. en el verano del 48. . La colmena circuló pronto entre nosotros.LA COLMENA INTRODUCCIÓN Como se ha visto. G. En el caso de una novela de corte tradicional. Hoy queda como obra clave en la novelística española contemporánea. a la censura. Ya en los meses que siguieron a su aparición en Argentina. los críticos más serios (Dámaso Alonso. ante nuevas prohibiciones. etcétera) señalaron su importancia. muy distintas entre sí. Pese a que aún pasarían unos años hasta su publicación en España. y éstos constituyen. «la construcción». Ésta la rechazó diciendo: «La obra es francamente inmoral y a veces resulta pornográfica y en ocasiones irreverente. «los ambientes». Por fin. Gullón. pues se disuelve en las peripecias de los numerosos personajes.» Sin embargo. en 1946. Una advertencia previa. e incluso volvió sobre ella en los años 49 y 50. y lo medio rematé en Cebreros. resulta fácil organizar el estudio en apartados como «el argumento». antes de 1945. a la vez. La colmena será la primera y la única obra de tal ciclo. había presentado una primera versión. tales aspectos se superponen en buena medida: no hay argumento propiamente dicho. Castellet. más corta. resumiremos los principales problemas que la crítica ha planteado en torno a la obra. «Este libro -ha dicho el autor. Así pues. etc. en el año 1945. Ese año concibe una nueva serie novelesca a la que da el título de «Caminos inciertos». La colmena vio la luz en Buenos Aires en 1951. Cela había escrito. Bueno. tanto el ambiente como la esencia de la estructura de la obra. «los personajes».lo empecé en Madrid. tendrán no poco de convencionales los epígrafes que siguen.

se trata de una composición simultánea: varias secuencias transcurren en un mismo momento. en cierto modo. Y la suma de esas secuencias. aludiendo a su compleja organización. para reforzar el «tejido» . • La unidad de la novela viene. que sería el objetivo primordial del novelista: la vida de Madrid en 1942 ó 1943. se centra en un personaje (o en varios relacionados). gracias a un hábil montaje. a mí me costó mucho trabajo hacerla. de lo que acabamos de señalar: como se verá. si se hubiera narrado independientemente. • El resultado es un ir y venir de personajes. en general. ante todo.» Y en otro lugar. Cela afirma: «Su arquitectura es compleja. El capítulo VI y el «Final».que se presentan imbricados unos con otros.sería como un cuento. más breves: 12-15 páginas. Son vidas que transcurren paralelas o entrecruzadas. Pero hay más: esas vidas. separadas por un espacio en blanco y de longitud variable: a veces.ESTRUCTURA Y CONTENIDO En el prólogo a la primera edición de la obra. dijo que era «una novela reloj». Cada «secuencia». menos de una página. es como el conjunto de las «celdillas» de la «colmena». de esas piezas (213 en total). podría considerarse La colmena como una serie de cuentos -o de «apuntes carpetovetónicos». presentadas así. Cada capítulo está integrado por una serie de secuencias (llamémoslas así). • Desde el punto de vista más externo. la novela se compone de seis capítulos y un «Final» (o epílogo). La vida de cada uno -al menos las de aquellos que aparecen con más frecuencia. Los cinco primeros capítulos son de dimensiones muy semejantes: unas 50-60 páginas en la edición de Raquel Asún. A menudo. tejen un vivir colectivo. que el autor va tomando. dejando y volviendo a tomar en rápidos apuntes (es lo que también se ha llamado estructura caleidoscópica). el autor -establece múltiples relaciones entre los personajes. pocas veces más de 2 ó 3.

V: segundo día. por la tarde. IV: primer día. (TEMPORALIZACIÓN) • La cuestión del tiempo merece ser aclarada. Pero. éste: I. Su disposición es curiosa y se ha prestado a diversas interpretaciones. amanecer. IV. El orden cronológico de los capítulos sería pues. pues cronológicamente. Hoy se nos impone la interpretación dada por Sobejano en un artículo de 1978. se sitúa. a continuación del IV. La sintetizamos a continuación: Cap. III. pues. II: primer día.común. supone. al anochecer. la unidad se debe a la impresión dominante del ambiente social y moral. (Por lo demás.a la reducción espacial y temporal. II. tres o cuatro días después. dentro de este capítulo no siempre se ordenan las secuencias por orden cronológico. Cap. por la tarde. por la noche. V y Final. I: primer día. II. Lo que sí debemos subrayar es que . pues. Cap. Cap. Asún y D. enlaza con el cap. Cap. VI: segundo día. entre los Final: una mañana. Mayor complejidad. VI. y que siguen R. y desde luego. un salto atrás y enlaza con el cap. La colmena abarca poco más de dos días invernales del citado año 42 ó 43. además. capítulos II y III. En un esquema: No entraremos en detalles ni nos detendremos en dirimir algunos puntos aún confusos (remitimos a una lectura atenta). y -de modo muy especial. tarde y noche.) Cap. Gutiérrez en sus citados trabajos. III. III: segundo día.

con una convencional equivalencia entre "tiempo de la historia". y está dominada por el tema sexual. La narración corresponde a la noche del día primero. Lo primero que leemos en dicha viñeta es lo que Victorita le dijo a su novio «un día. Sólo después de tres páginas una regleta de . analepsis-. y "tiempo del discurso". computable en páginas o líneas. «las cosas van. Contribuye a tal resultado. medido en horas o minutos.. como dijo el autor. Aparte de que. lo que en la terminología de los análisis narratológicos es la analepsis y la prolepsis. la abundancia de escenas. entendiendo como tales los momentos en que predomina el diálogo de los personajes.se debe la impresión de laberinto o caos humano que produce la novela. en vez de tratar de «recomponerla» cómo un rompecabezas.. y en la técnica cinematográfica el flashback y el flash. Otro aspecto temporal importante es la existenci de saltos temporales hacia atrás o hacia adelante desde el presente narrativo. sino selectivamente tres jornadas incompletas.esta compleja estructura no es gratuita: a esta organización del tiempo -indisolublemente unida al entrecruzamiento de personajes. respectivamente. a través de los sueños o ensoñaciones de los protagonistas solitarios y de las relaciones de alcoba entre matrimonios. de novios o amantes. y luego una extensa escena en la que la joven es objeto de una propuesta erótica «una vez.. antes de que él se pusiera malo».». En ella. parejas ocasionales.. Y sin duda lo mejor es aceptarla así. la 133. el narrador retroceda frecuentemente en el tiempo para proporcionarnos el pasado de los personajes -es decir. ya durante la enfermedad del novio».forward. como van por la vida: atropellándose. confundiéndose. como veremos. en que la abordó en la calle «un señor muy bien vestido». nos sirve de magnífico ejemplo. además del espacio textual conferido a digresiones o descripciones. pues en el mismo número de páginas en que tantas novelas cuentan toda una vida del protagonista desarrolla -y no exhaustiva. Una de las secuencias del capítulo IV. La colmena posee un ritmo narrativo demorado.

la incertidumbre es elemento decisivo tanto de la estructura como de aquellas vidas. El autor. • Un último rasgo.» En realidad. y también sin desenlace. desordenadamente. como hemos dicho. La colmena se nos presenta como una estructura «abierta»: sin argumento. No sabemos qué será de los personajes más allá de la última página. dijo: «Ignoro si La colmena es una novela que se ciñe a los cánones del género o un montón de páginas por las que discurre.) . frente a la «novela cerrada». Y así. Todo queda inconcluso. Mucho menos comunes son las alteraciones de la secuencia temporal por su proyección hacia delante. con un argumento sólido y un final preciso. de acuerdo con un «plan» previo. que es el mismo momento que comparten con ella los personajes de las otras secuencias. la vida de una desordenada ciudad. Más bien me inclino a suponer que lo cierto sea esta segunda sospecha.puntos nos proyecta a la noche de Victorita. en cierta ocasión. de la estructura de La colmena es que ésta responde al modelo llamado «novela abierta». (Recuérdese que la obra se amparaba bajo el rótulo de «Caminos inciertos». y fundamental.

. y sus hijas. el prestamista. Pero ello es irónico: en realidad. Así. el guardia. aunque sin seguir exactamente ninguno de estos modelos. • Cela habla de «los ciento sesenta personajes que bullen -no corren. el impresor adinerado.. sus miedos. ese escritor no pasa de ser un pobre hombre. con doña Visi. ejemplo de mujer sacrificada por las estrecheces económicas. M. que se reúne con su novio en la casa de citas.por sus páginas. su marido. en particular. Pero muchos de esos nombres son simples alusiones.PROTAGONISTA COLECTIVO La novela llamada colectiva no era nueva. especialmente Julita. los músicos . Según el censo realizado por J. pululan el sablista. extraña mezcla de abnegación y de animalidad. 1945). Se dice que «no es uno de tantos. el señorito vividor. don Roberto. Destacan igualmente doña Rosa. la familia de los Moisés. el rijoso don Roque. criada de pobres. los personajes que alcanzan cierto relieve son «unos 45».. Asistimos a su desvalimiento.». Y. se recordará la serie de El ruedo ibérico de ValleInclán. sus mezquindades. Según E. hay todavía unos cuantos que destacan especialmente. el pedantón. la intemperante y despreciable dueña del café. Su precedente más citado era la obra del norteamericano John Dos Passos Manhattan Transfer (1925). 1928). serían 296 (además de 50 personas reales). condenada a la soledad. Caballero Bonald. el poeta joven y ridículo. ante todo. Parecida índole presentan novelas memorables de Thomas Mann (La montaña mágica. de Aldous Huxley (Contrapunto. En esta línea se sitúa La colmena. en el que se refuerza aquella sensación de incertidumbre propia de ésta novela «abierta». no es un hombre vulgar». de Sartre (La prórroga. Filo. beata y ciega para lo que le rodea. etc. en España.. sobre las gentes de Nueva York. la muchacha que se vende para llevarle medicamentos y comida a su novio tuberculoso. 1924). la hermana de Martín Marco. y su marido. la señorita Elvira. Dentro de éstos. Y él es. buscona marchita. el centro del capítulo final. el pobre pluriempleado. sus preocupaciones. que va dando tumbos por la vida. Victorita. o Petrita. Martín Marco. En torno. el médico oscuro. de Nora.

la alcahueta.. Y las mujeres de todas clases: las beatas. de baja talla moral. Digamos ahora que.miserables. muchos. la castañera.de «múltiples ruedas y piececitas que se precisan las unas a las otras para que aquello marche». Será tarea de la lectura prolongar esta lista y. las criaditas. está hecha -según Cela. La colmena. la casa de don Ibrahim. Abundan los despreciables (especialmente. entre los acomodados). Pocos se salvan de la vulgaridad.. En suma. la taberna de Celestino. sobre todo. Pablo Alfonso. a veces. dolientes y maltratados muñones de humanidad». a su vez. la familia de los Moisés. Y así sucesivamente. las dueñas de las casas de citas. Pero también hay figuras conmovedoras. al que ya hemos aludido: las relaciones que se van estableciendo entre los personajes. detenerse en todos cuantos personajes merezcan análisis. a menudo.. En otros casos. esa «novela reloj». acaso de todos ellos podría decirse lo que Laín Entralgo decía de otros personajes de Cela: que son «restos o promesas malogradas de hombre. en general. Son frecuentes los hipócritas. Pondremos algún ejemplo. Así. en torno a la cual se tejen otras relaciones. cada uno de éstos nos pone en contacto con otros. con la cual entramos en otro «mundillo». entre otros. un aspecto sumamente importante. en fin. criada de ambos. y con sus amigos Paco. apaleadas por la vida. con su hermana Filo y con el marido de ésta. la niña vendida a un viejo verde. etc. desvalidas. Pero. • Más adelante hablaremos del alcance social de esta poblada galería. . el gitanillo. Nunca se insistirá bastante en el inmenso esfuerzo y e singular dominio que revela el manejo de este protagonista colectivo. don Roberto. las prostitutas del más variado nivel. Martín Marco está relacionado. con Petrita. los personajes se relacionan por contigüidad espacial: el café de doña Rosa. Sin embargo. Ventura Aguado... • Hay. se trata de gentes mediocres y. con una chispita de nobleza. Ventura Aguado es el novio de Julita.. los ridículos.

acciones y costumbres de una persona. la fraseología14. 14 Modo de ordenar las frases propios de un escritor. PINTURA DE PERSONAJES Y DE AMBIENTES • Sobre la técnica de caracterización de los personajes. puestos oportunamente en boca de los personajes con fines caracterizadores. con la caricatura).sería una técnica consustancial a la condición alienada15 de esos peleles. de esos «muñones de humanidad». muchas veces. al limitarse a ver a los personajes «desde fuera». ha dicho Sobejano: «Las figuras se definen hablando y moviéndose [. como ejemplo.. Es notabilísima su intencionada utilización de frases hechas. Insistimos en que ese modo de visión no es exclusivo. Bueno llamó a La colmena «novela behaviorista»). En sus palabras se revela su crueldad o su hipocresía. Hay también -y continuamenteverdaderos retratos. la técnica dominante ( G. el léxico. sin duda. éstos se definen sobre todo por lo que dicen y por cómo lo dicen. demente. Y el autor cuida especialmente el tono. su capacidad de encontrar el rasgo característico (lindante. no es procedimiento exclusivo. En efecto. su ingenio. hablante o idioma. »Tal es. Sin embargo.. 15 Alienada: loca. ésta es precisamente la técnica que domina. Sin duda. etc. cómo hablan. el caso de Dorita. su desvalimiento o su ternura. Y debe destacarse siempre el arte del retrato de Cela: su vivacidad. Descripción del carácter.] Conocemos casi exclusivamente cómo se mueven. ridículos tópicos. . lo que hacen en determinado momento. en los comienzos del capítulo VI).. En el caso de personajes poco desarrollados. pero -en todo caso. giros pedantes.. Por fuera.. Algún crítico ha acusado a Cela de «superficialidad». vulgarismos. hechos de prosopografía12 y etopeya13. No pocas veces se nos da incluso una apretada síntesis de la vida pasada del personaje (como una miniatura de novela: véase.ALGUNOS ASPECTOS TÉCNICOS. sería más exacto hablar de una visión 12 13 Descripción exterior de una persona o animal. Pero es cierto que el diálogo ocupa un puesto eminente en la caracterización de los personajes.

. los anaqueles. Cuantitativamente. y los trazos descriptivos distinguen -con plena intención. o comercios. ciertas casas particulares). con enfoque semejante al que adoptaba ValleInclán en los esperpentos. las paredes. Vemos. sino de pinceladas impresionistas. notas sobre el mostrador. Y todo ello acaba por componer una imagen vivísima de la atmósfera. La misma técnica impresionista se aplica a otros ambientes (así. aunque nunca largas: la habitación de la casa de citas.encontramos descripciones relativamente detalladas. o casas de citas. pero el autor nos lleva también por calles. sobre todo. o pocos más. Madrid. aquí y allá. Pero. la misma melodía bailable). «desde el aire». Así. Un ejemplo eminente de ello puede verse en el capítulo IV: varias escenas paralelas (suena. humano: la suma de los personajes. Las técnicas de descripción (o de ambientación) son variadas.el ambiente confortable del ambiente modesto o pobre. muy dispersas. . que el espacio como factor constructivo no tiene menor importancia en La colmena que el tiempo al que objetiva y plasma en su fluir simultáneo. interesa también el marco en que se mueven. por descampados. pues. etc. A veces. y sitúa a los personajes. aunque menos que éstos. desarrollada en un pasaje específico). ESPACIO... pero se trata siempre de pinturas muy intencionadas. no puede hablarse de descripción propiamente dicha (es decir. algunas casas particulares.«desde arriba». Muchas veces. cuyo "alborotador latido" Martín Marco escucha de mañana al principio del capítulo VI. da veracidad al relato. a veces. lo descriptivo no abunda. los espejos. Dentro de una precisa «geografía urbana» -la del Madrid de la época-. el de doña Rosa).. basta un rasgo intencionado. destacan ciertos bares y cafés (especialmente. La colmena es en gran medida la epopeya de una entidad colectiva. el café de doña Rosa no se describe de una vez: Cela va desperdigando. por ejemplo. En algunas ocasiones -no abundantes. llegando incluso a disputarles el protagonismo de la novela. ESPACIALIZACIÓN) • El ambiente de La colmena es. la alcoba de Filo y Roberto. (AMBIENTE . transcurren en distintos dormitorios. El espacio autentifica. las mesas.

Victorita. . la casa de Roberto y Filo y el edificio donde se comete el asesinato de doña Margot. sujeto sólo a las leyes internas de la obra. haciendo que los personajes -con su especial condición sean «portadores de ambiente». a pesar de la estricta correspondencia de todos estos enclaves con el plano del Madrid real. Más arriba de Fuencarral. el café «La Delicia». cerca de la plaza de Chamberí.El Madrid de La colmena está diseñado en torno a un eje o arteria. en la calle Narváez. Y Cela en La colmena no ha pretendido tanto pintar un panorama de la gran ciudad como reflejar la vida que bulle en ella mediante la acumulación selectiva de personajes. Goya. regentado por la tiránica doña Rosa. en las proximidades del parque del Retiro. En Montera está el prostíbulo de doña Jesusa.y Fuencarral. el «Bar Aurora» de Celestino Ortiz y en la calle Ibiza. En esta última está el foco espacial que abre La colmena y conservará en ella un relevante papel. están. Junto a este polo nuclear Gran Vía-San Bernardo-ChamberíFuencarral hay que anotar otros tres de menor importancia. y en su contorno varias calles del barrio de Salamanca -Lista. Costanilla de los Ángeles y la Puerta del Sol. la Gran Vía. pero también la lechería de la alcahueta doña Ramona Bragado. es evidente que el espacio de la historia se transforma en el discurso en un espacio recreado. También parte de la citada calle la de Hartzenbusch. Cela consigue a veces que percibamos o imaginemos un escenario no descrito. Una de sus pupilas. En fin. vive y trabaja en la calle de la Madera. los cafés y figones de las calles Echegaray. Ayala. que desde Fuencarral baja en dirección a la Gran Vía. está la casa de citas de doña Celia. El círculo que comprende el espacio de La colmena se cierra por Atocha -la pensión de Ventura Aguado-. donde viven doña Visi y don Roque. San Bernardo -la librería de viejo de Rómulo y la tahona de don Ramón. Hacia el Este.sirven de escenario a la acción. Ahora bien. A ella confluyen dos calles paralelas en donde están algunos de los enclaves principales del espacio narrativo. punto de reunión de todas las clases sociales en busca del placer o la supervivencia. Prado.

«Digo esto.. sobre todo. se dirige incluso a los lectores con un «ya sabéis».». de un autor omnipresente con su vigorosa personalidad. los rumores. Pero.. acorde con un enfoque objetivista. mientras que algún otro (Martínez Cachero) lo sigue considerando presente y omnisciente. su pasado personal y familiar. La presencia del autor -además de como estilistase percibe asimismo ya en los rasgos humorísticos o lúdicos. sino que Cela cede la voz a un narrador que es quien nos refiere la obra y cuyas afirmaciones y visiones del mundo no tienen necesariamente por qué coincidir con las suyas.». su filiación. conoce el nombre de los personajes.además. En esta nueva modalidad se incluye Cela a sí mismo.. En La colmena no faltan las intervenciones del autor: «A mí no me parece.LA ACTITUD DEL AUTOR Y EL PROBLEMA DEL REALISMO • La actitud del autor frente a su materia es punto importante de la técnica novelística. que 16 Burla o ironía mordaz con la que se hiere o humilla a alguien. Estas apariciones del autor en el discurso no se deben asociar directamente como la presencia de Camilo José Cela (que es el autor empírico o escritor real) en el relato. Sobejano).. así como sobre la vida en general.. En los epígrafes dedicados anteriormente a la novela de posguerra vimos cómo al autor «omnisciente» de la novela tradicional se opone el «autor oculto». ya en el sarcasmo16 o en la aspereza con que desnuda a ciertos personajes. y en ello abundan ciertos críticos (Nora.. En La colmena existe lo que en narratología se denomina un “autor implícito”. son muy abundantes sus reflexiones sobre el comportamiento o la índole de los personajes (se encontrarán ejemplos fácilmente).». . ya en la dolorida ternura que le inspiran otros. «Ya dijimos. Se trata . En alguna ocasión. Precisémoslo.

(La truculencia es aquí. ¿Hasta qué punto puede calificarse de realista a La colmena? En la «Nota a la primera edición». También hay estilización deformante. en algún momento. lúdica. Pero ello. No quiere esto decir que las deformidades -y hasta monstruosidades. Cela dice que esta novela «no es otra cosa que un pálido reflejo. abundan en la crítica opiniones contrarias a las del autor. • Con ello se enlaza el problema del realismo. se dice que «le dieron un tiro en el macuto donde llevaba las bombas de mano y del que el pedazo más grande que se encontró no llegaba a los cuatro dedos». Las objeciones pueden reducirse a dos: a) b) Cela opera una selección de la realidad. Cela ha llevado a cabo una selección. entrañable y dolorosa realidad». parcial. en cierto modo. dijo Gullón). resulta legítimo. y no puede hablarse -pese a la apariencia de muchas páginas. que una humilde sombra de la cotidiana. áspera. Véanse dos ejemplos. además de ser casi forzoso en toda novela. Ambas afirmaciones merecen comentario.de «objetivismo» en sentido estricto.presentadas en la novela no se den en la realidad. también es cierto que «realidad» no es siempre «realismo».) . Y también ello es legítimo artísticamente (basta pensar en los tan citados Quevedo y Valle).circulan a su costa. (E insiste en ello en otros párrafos de esa misma «Nota». Nos referimos a la manera de presentarlas: acaso pueda hablarse. entre muchos: . sobre todo en la desoladora realidad española de 1942. es la acumulación de ciertos aspectos lo que puede constituir una limitación del realismo: aunque es bien sabido que «la realidad supera a la ficción». de «tremendismo». Si acaso.) Sin embargo.De un tal Santiaguiño. que debe leerse íntegra. Sin duda. y es. como en no pocas ocasiones. por ello. Cela realiza una estilización deformante (un «idealismo al revés».

- Se nos habla de Dorita. pero no así la última frase: esas palabras que hemos subrayado no han podido pasar por la mente de la desdichada madre. tras la lectura de la obra. casi todos los rasgos propios de la «esperpentización» (recuérdense) pueden encontrarse en La colmena: animalización. » (La anécdota bien puede ser real. en la provincia de Palencia... una noche. en unas cuevas que hay sobre el río Burejo. contrastes. mordacidad. Pues bien: «La criatura fue a morir. muñequización. La madre no dijo nada a nadie. De hecho. expulsada de su casa por haber tenido un hijo de soltera. a que se lo comieran las truchas. ¿es un testimonio objetivo o una especie de revulsivo? . el peculiar arte de Cela se nos aparece de nuevo con rasgos vecinos al esperpento. pero. le colgó unas piedras al cuello y lo tiró al río. por desgracia.) • En suma. No podemos entrar aquí en detalles. surgen estas preguntas: ¿Qué hay de realidad y qué de recreación personal en la obra? Lo que Cela nos ha ofrecido.

con intención desmitificadora). Debe advertirse. en contraste con la rapidez de las frases puramente narrativas. la risotada amarga. asimismo.de su magistral manejo del diálogo: variedad de registros. en las reflexiones o descripciones. el lirismo. la ironía demoledora. se advierte una variedad de tonos apenas menor: la frase brutal. Y ya hemos hablado de su arte del retrato o de la pintura de ambientes. o el desolado final del capítulo VI . hay pasajes tan auténticamente poéticos como los que hablan de los bancos callejeros o del amanecer. como ejemplo. su sabiduría lingüística es evidente. cierto retoricismo. en grado eminente. Para Zamora Vicente. acaso. Así. entre muchos otros. sea cual sea el tono que adopte. en su estilo. De ahí. Todo ello supone. Ello se advierte en algunos rasgos especialmente utilizados. En cualquier caso-insistamos-. la reflexión acongojada. Ya hemos dicho que Cela es un virtuoso en el manejo del idioma. . suplicante bestia cansada»). con unas características sartas de adjetivos («el gesto de la bestia ruin. etc. Así.. • En general. y -sobre todo. buscando paralelismos sintácticos y efectos rítmicos. una tendencia a la frase morosa. el especial gusto por las frases construidas con bimembraciones o plurimembraciones. la velada ternura. o el cuidado de la adjetivación. adaptación del habla a la índole de cada personaje (casi siempre.SOBRE EL ESTILO Esa presencia creadora del autor se manifiesta.. la primera página del libro (con la repetición de «doña Rosa»). por ejemplo. el uso de las repeticiones: véase. el estilo de Cela está cuidadosamente trabajado. «retórica» y «sencillez» son dos polos a que Cela atiende por igual. de la amorosa. junto a retratos tan cáusticos como los de doña Rosa o don Ibrahim. • Cuando es el autor quien habla. lenta. e inconfundibles.

propio -como vimos. El novelista no tiene que intervenir en la realidad que constituye la materia de su obra. esa temática puede abordarse con un enfoque social o con un enfoque existencial (o con ambos a la vez)..de una novela «social» en el sentido más restringido. Autor de entre otras: Sobre el amor. En torno a ello.. en fin. puesto que cualquier injerencia en ella puede significar una caída en la novela tendenciosa ideológica. y especialmente a las variadas peripecias de sus personajes. Según Sobejano. según el autor citado. el dinero. calificaba de «falsa» la «novela social» y se manifestaba ajeno a cualquier carga ideológica: «La trascendencia social de la novela -decía. Y todos estos temas confluirían. el recuerdo de la guerra. hay una constelación de temas o motivos dominantes: el hambre. El rojo y el negro. con reservas semejantes a las hechas sobre su objetividad y su realismo. lo que estos autores quieren decir es que no hay en Cela un enfoque dialéctico. el mismo Cela. . De hecho. su tema central sería «la incertidumbre de los destinos humanos».en cuanto a intención social» (y parecidas son las opiniones de Corrales Egea o Sanz Villanueva).ALCANCE SOCIAL Y EXISTENCIAL DE LA COLMENA Volviendo al contenido de la novela. sobre el sentido global de La colmena. La cartuja de Parma. Ahora bien. El novelista debe seguir el viejo precepto stendhaliano17 y pasear el espejo por el camino de la vida. Gil Casado piensa que «el enfoque es muy limitado . el sexo.es un hecho de orden natural que nada tiene que ver con la intencionalidad del escritor. en 1959. ¿Cuál es el enfoque de Cela? ¿Y cuál su alcance? • El alcance social de La colmena ha sido sometido a discusión. debemos preguntarnos.» 17 Stendhal: novelista y ensayista francés que figura entre los grandes maestros de la novela analítica. en una idea: la alienación. En definitiva.

En cuanto a lo segundo. entre otras). hay que destacar la extraordinaria frecuencia con que se habla de dinero o de comida.no juzgaba misión del novelista. si se quiere) ante la sociedad madrileña de la posguerra. el espectro de la persecución policial. estamos perdiditas»).. diversos escalones que van del «quiero y no puedo» hasta la pura miseria. la admiración por Hítler en algunos personajes. resultan claros los casos en que la degradación tiene concretas causas sociales (véase la historia de Purita. esa sociedad está en La colmena. . es notable que nadie parezca rebelarse (si bien hay conatos de rebeldía en Martín Marco o en ese personaje llamado Mauricio Segovia que «no puede aguantar las injusticias»). Vega el impresor. a los triunfadores (doña Rosa. o la de Victorita.ante una «masa alienada». apuntando al hambre y a la penuria económica. cuando no aliada con la hipocresía social («Los obreros -piensa [doña Visi]. la protesta desesperanzada del autor («Sé bien -ha dicho.relación con todo ello.). Y por debajo.Tales palabras son muy claras en cuanto a propósitos. Lo primero habrá quedado ya claro. si no. Y. Sus personajes pertenecen a un buen número de estratos sociales. aun deformada. Dentro de los temas sociales.no puede negarse que exista en La colmena un testimonio social (como han subrayado otros críticos: Nora. Son los avasalladores. aunque podrán matizarse con las observaciones antes hechas sobre la «intervención» del autor y la índole de su mirada selectiva. En cualquier caso -y aun teniendo en cuenta sus límites. Así..). rayana en beatería («Tiene que haber más moral. nos hallamos -como ha señalado Sobejano. Que esa protesta no se vierta en cauces concretos es algo que -como hemos visto..que La colmena es un grito en el desierto»). ha paseado su «espejo» (espejo deformante. Cela. hay una sátira de la moral conservadora. la queja. etc. tenemos a los ricos. Y. el prestamista. Las notas comunes al mundo de La colmena serían la insolidaridad y la impotencia.. que a menudo expresan un odioso desprecio a los demás. sin duda. En conjunto. los insolentes o los inconscientes.también tienen que comer. en . Castellet. Y entre las miserias morales. el señorito Pablo Alonso. Junto a ello. pues. Con lo social se enlazan alusiones políticas: la frecuencia con que se lanza el insulto de «rojo». aunque muchos son tan rojos que no se merecerían tanto desvelo»).

Como mamá. a menudo desposeídas incluso de la conciencia de su desgracia. A veces. Lo social existe como contenido ineludible. «ese sepulcro. no como actitud dialéctica ni como propósito explícito de reforma o de cambio. a la vez que restringen su alcance (o enfoque) social.. «juego». transitando sin norte. el enfoque y el alcance existenciales amplían el sentido de La colmena. vemos como «echadas» en la vida. seguir envejeciendo y después morir. por «caminos inciertos». la desesperanza se expresa en palabras tan amargas como éstas de Filo: «Ahora. » Nada más desolador que las reflexiones con que se cierra el capítulo VI.en la ciudad. Son vidas «inauténticas». Los personajes son criaturas a las que. en su desolada concepción del mundo. sin que cualquier cambio sea más que pura apariencia -ilusión.. zarandeadas por ella. Ante un nuevo día. esa colmena». cuyas miradas «jamás descubren horizontes nuevos». Y todo seguirá igual -«mañana eternamente repetida»-. esa cucaña. esperar que los hijos crezcan. ¿Cabe mayor pesimismo existencial? • En suma. Cela habla de esas gentes de la ciudad. La colmena posee un amplio alcance existencial. la pobre. sin embargo. salvo excepción. cuya raíz estaría precisamente en la desesperanza del autor. .• Junto a la significación social.

la protagonización colectiva. por sus valores propios. En fin. la reducción del espacio. Por lo que se refiere al plano técnico. . la obra es una de las cimas de su autor y. parece claro el lugar que ocupa La colmena en el desarrollo de la novela española contemporánea: estaría en el gozne entre lo existencial y lo social.CONCLUSIÓN Tras todo lo dicho. un título clave de la literatura española posterior a la guerra civil.» Su papel innovador y su influencia son indiscutibles. sin duda. iniciando así -en palabras de Castellet. cedamos una vez más la palabra a Gonzalo Sobejano: «Tres notas estructurales de La colmena pasaron pronto a la novela social de 1950 en adelante: la concentración del tiempo.«una nueva etapa en la novelística española». pero como obra claramente precursora de la novela social de los años 50.

el pensamiento angustiado sobre el vivir humano tiene viejas raíces (sin remontarnos más del XIX. El sentimiento de hallarse perdido en un mundo sin explicación es el centro de su . cuya cima sería Seis personajes en busca de autor (1921). • Pero es su compatriota Franz Kafka (18831924) quien nos dejó la más asombrosa e inquietante plasmación de las angustias del hombre contemporáneo. unida a su delicadísima sensibilidad. La crisis general del fin de siglo produce inequívocos brotes de un desarraigo vital que se agudizan con las secuelas de la guerra del 14. desde el Libro de horas (1905) a las Elegías de Duino (1923). Tomemos como muestra de ello a sólo tres grandes figuras. a partir de la Segunda Guerra Mundial. Schopenahuer o Kierkegaard). • Ya en el siglo XX. Sus personajes son criaturas anhelantes de ser. sobre todo. • Rainer María Rilke (1875-1924). • El italiano Luigi Pirandello (1867-1936) es uno de los más grandes dramaturgos del siglo. de plenitud. la literatura «existencial» se anticipa a las formulaciones filosóficas de Heidegger. en la desesperación de un romántico como Larra o en el intenso dramatismo de un Dostoyevski. es un desarraigado que había aprendido en Kierkegaard el sentido trágico de la vida. Y lo mismo ha de decirse de una literatura preocupada o angustiada por la condición humana: sin salirnos de los autores estudiados el pasado curso. Su íntima angustia. etc. pensemos en la «poesía metafísica» de Quevedo. escritor de lengua alemana nacido en Praga. pero perdidas en un mundo sin sentido y condenadas a la frustración. Sartre. dio una de las líricas más hondas de nuestro siglo. muy distintas: Pirandello. Rilke y Kafka.APÉNDICE LAS INQUIETUDES EXISTENCIALES EN EUROPA (HASTA 1939) Si el existencialismo propiamente dicho se desarrolla.

aun en medio de contradicciones y miserias. Algunos escritores. No menos angustiosa es El castillo. se ve procesado sin llegar a saber nunca por qué. un mundo que somete. Del último son estas significativas palabras: «Mi deber es inclinarme sobre la angustia de los hombres. . de la que he decidido curarlos. Es fácil percibir en estas tres «fábulas» significaciones simbólicas: estamos ante un mundo inhumano. en la que un tal Joseph K. los interrogantes sobre la condición humana seguían exigiendo respuestas. ni quién es el terrible señor que domina a las gentes del lugar. 1928) y el segundo con una mirada grave (La montaña mágica. así los alemanes Jünger y Hermann Hesse. • Durante los años 20 y 30. Montherlant y Saint-Exupéry. o los franceses Malraux. » Otros autores. inevitable. tampoco sabrá cuál era su misión. publicadas tras su muerte. como el inglés Aldous Huxley o el alemán Thomas Mann. se proponen mostrar las posibilidades de dignidad humana que se revelan en la acción o el sacrificio. Así. perdido en un laberinto de leyes y procedimientos enigmáticos.obra. novela cuyo protagonista despierta convertido en un enorme insecto. el primero. En 1914 inicia El proceso. condición monstruosa que tendrá que aceptar como algo absurdo y. Las dos últimas obras citadas. con un humor nihilista (Un mundo feliz. desde La metamorfosis (1913). regido por no se sabe quién. comenzada en 1921: un agrimensor llamado también K. 1924). contemplan escépticos el mundo. han ejercido una enorme influencia y hacen de Kafka un clarividente precursor de la angustia existencial y de la deshumanización contemporánea. a la vez. es contratado para trabajar en un castillo en el que nunca podrá entrar. condena o degrada al hombre.

su existencia es radicalmente trágica. Las manos sucias. • Jean-Paul Sartre (1905-1980) no es sólo el máximo filósofo existencialista francés: en novelas y dramas ha plasmado con singular fuerza literaria su concepción de la existencia. entonces. es ya una imagen física de la angustia ante un mundo inexplicable. Y en ese marco se desarrolla el existencialismo por antonomasia. Como Nietzsche. además. el hombre -en ese mundo. sino el insalvable desajuste entre ambos: el hombre es un «extranjero» en el mundo (El extranjero es el título de su primera novela. • Albert Camus (1913-1960) articula su pensamiento en torno a dos polos: el absurdo y la rebeldía.ha de escoger su camino. por eso. es consustancial al hombre la sed de absoluto. Tal es el punto de arranque de Sartre o de Camus. en dramas que muestran un alto sentido del patetismo teatral: así. el hombre seria una criatura absurda. La náusea (1938). es decir. El absurdo de la existencia se plasma. en obras teatrales como Calígula. Tales son algunos de los temas que Sartre desarrolla. Y la rebeldía ante el absurdo se encarna en diversos personajes o es analizada en el ensayo El hombre rebelde. estos filósofos gritan: «¡Dios ha muerto!». como muestra su mejor novela. Según Sartre. en particular. De ahí la angustia («El hombre está condenado a ser libre»). el existencialismo ateo. entre otros. ora la rebeldía contra el sufrimiento. cuyos protagonistas representan ora la lucidez ante lo absurdo. El título de su primera novela. «pasión» tan irreprimible como irrealizable. el mundo un caos y la vida carecería de sentido. Para él lo absurdo no es tanto el mundo o el hombre. El momento es especialmente propicio a las angustias. El diablo y Dios.EL EXISTENCIALISMO LITERARIO Llegamos así a la Segunda Guerra Mundial y a sus secuelas. por ejemplo. Las moscas. «el hombre es una pasión inútil». pero también un noble . el ansia de ser Dios. Pero Camus es también un humanista sensible a ciertos valores que dan grandeza trágica al hombre. pues todos los valores se han derrumbado tras «la muerte de Dios». Pero. pero. etc. es una alegoría de un mundo asediado por el dolor y la muerte. La peste (1947). 1942). sin tener criterios que le orienten.

por la hondura con que expresó «los problemas que en nuestro tiempo se plantean a la conciencia de los hombres». Camus recibió en 1957 el Premio Nobel. .sentido de solidaridad.

° 20). El volumen III abarca de 1939 a 1967. Domingo: Claves para la lectura de «La colmena» de Camilo José Cela. 1962 (col. BASANTA.LIBROS DE CONSULTA Sobre la novela española de posguerra. Sus tres partes -tituladas «Novela existencial». se consultarán los capítulos referentes a Cela en las obras sobre novela española contemporánea que indicamos al frente de la bibliografía. Ángel: 40 años de novela española. ZAMORA VICENTE. Ed. [Utilísima antología con excelente estudio preliminar. [Libro «histórico más que crítico».] Sobre Cela Ante todo. Madrid. Daimón. panorama muy documentado de las vicisitudes del género durante esos años. 3 vols. Madrid.: La novela española entre 1939 y 1980. NORA. . M. Gredos. 3. 2. [Muy útil para este curso. 2 vols. 65). Gredos. 1963 (Biblioteca Románica Hispánica.] 4. Gonzalo: Novela española de nuestro tiempo.] 3. recomendamos dos libros sobre el autor: 1. GUTIÉRREZ. Gredos. Madrid. Ed. Madrid. Por lo demás. seleccionamos sólo cuatro obras: 1. Fernando y Tusón. Alonso: Camilo José Cela (Acercamiento a un escritor). 50 y 60. Prensa Española. Estudios y ensayos. Anaya. Madrid. n. Paul: La novelística de Camilo José Cela. Ed. Ed.] 2. núm. Madrid. J. Castalia. Eugenio de: La novela española contemporánea. Madrid. Ed. [Excelente. ILIE. 5). Cincel. «Campo abierto». «Novela social» y «Novela estructural»-corresponden aproximadamente a los decenios 40. especialmente las de NORA y SOBEJANO (las páginas que este último dedica a La colmena son magistrales). MARTÍNEZ CACHERO. Vicente: Literatura del siglo XX.] Fuente: Lázaro. núm. [Estudio amplio y excelente. Ed. Eds. (Claves Daimón. SOBEJANO.

Analiza morfológicamente: “¡Qué tíos! -piensa-. 3. A doña Rosa lo que le gusta es arrastrar sus arrobas. 1. mejor: todo alimenta. su hijo tiene que expiar sus culpas en el garrote. es lo único importante. largas a veces como tiras de serpentinas. y lee novelas y folletines. Analiza sintácticamente: “El padre de Navarrete. Rasgos estilísticos destacables en el texto. amigo Navarrete.CONTROLES PARA TRABAJAR EN CLASE: 1________ NO PERDAMOS la perspectiva. sonriendo a los clientes. y bebe ojén. a los que odia en el fondo. llenos de basura. Fuma tabaco de noventa. Después tose y sonríe. para arriba y para abajo. por amor de Dios. Hay quien dice que a doña Rosa le brillan los ojillos cuando viene la primavera y las muchachas empiezan a andar de manga corta. por amor de Dios”. . en una banqueta baja. 4. parece que está siempre mudando la piel como un lagarto. tropezando a los clientes con su tremendo trasero. Doña Rosa va y viene por entre las mesas del café. con sus dientecillos renegridos. que era amigo del general don Miguel Primo de Rivera. le respondió: me es imposible. yo ya estoy harta de decirlo. desde que se levanta hasta que se acuesta. ¡hay que tener riñones! Doña Rosa tiene la cara llena de manchas. cuando está a solas. por entre las mesas. Doña Rosa dice con frecuencia leñe y nos ha merengao. se plantó de rodillas y le dijo: mi general. se sienta en la cocina. y alrededor de su café. y don Miguel. Ni con primavera ni sin ella. se plantó de rodillas y le dijo: mi general. Después vuelve a la realidad y se pasea otra vez. cuanto más sangrientos. indulte usted a mi hijo. lo fue a ver. -El padre de Navarrete. se distrae y se saca virutas de la cara. Cuando está pensativa. Cuando está de buenas. 5. lo fue a ver. indulte usted a mi hijo. sin más ni más. que era amigo del general don Miguel Primo de Rivera. aunque tenía un corazón de oro. el mundo es su café. Yo creo que todo eso son habladurías: doña Rosa no hubiera soltado jamás un buen amadeo de plata por nada de este mundo. Para doña Rosa. Entonces le gasta bromas a la gente y les cuenta el crimen de la calle de Bordadores! o el del expreso de Andalucía. 2. Relaciones léxico asociativas en relación a la descripción de doña Rosa. buenas copas de ojén. ¡Qué tíos! -piensa-. parece que está siempre mudando la piel”. todo lo demás. Resumen. ¡hay que tener riñones! Doña Rosa tiene la cara llena de manchas.

como los feroces. las rayitas que dibujó tiña que se pasó la mañana saltando a la pata coja. un edén algo sucio donde no se puede bailar. no lo sabes tú bien. Analiza morfológicamente: El solar de los viejos y las viejas de después de comer. casi con dureza. se oyen -viejos. desde la hora en que los niños y los matrimonio donde no caben evasiones ni subterfugios. donde no se pueden decir. -¿Tienes frío. es. los redondos. donde no se puede fumar el aromático. Esquema. con suavidad. Rasgos estilísticos destacables en el texto. fáciles ingeniosidades seguras. desvencijados. donde se ama noblemente. desde la hora de cerrar los portales. es. absolutamente seguras. camorristas. 4. que andan a pedrada limpia todo el santo día. Analiza sintácticamente: El solar mañanero de los niños alborotadores.los tranvías que pasan.2____________ Desde los solares de la plaza de toros. camino de las cocheras. que andan a pedrada limpia todo el santo día. los perfectos agujeros que cavó el niño que gastó avaramente sus horas muertas jugando a las bolas. que vienen a alimentarse de sol. desde la hora de cerrar los portales. los honestísimos amantes del antiguo testamento. Petrita? -No. como los lagartos. es. que vienen a alimentarse de sol. 3. con la carrocería destornillada y los frenos ásperos y violentos. camorristas. 1. El solar mañanero de los niños alborotadores. al oído. El solar de los viejos y las viejas de después de comer. 5. sobre el suelo tierno en el que quedan. a los acordes de algún recóndito. incómodo refugio de las parejas pobres y llenas de conformidad. renqueantes. ¡estoy tan bien a tu lado! -¿Me quieres mucho? -Mucho. Julio. donde todo el mundo sabe a lo que va. deleitoso cigarrillo del preludio. no muy lejanos. 2. casi ignorado aparatito de radio. ¡todavía!. Relaciones léxico asociativas en relación al mundo sexual. un edén algo sucio donde no se puede bailar. .

Cientos y cientos de bachilleres caen en el íntimo. 1. Y algunas docenas de muchachas esperan -¿qué esperan. Analiza morfológicamente: La noche se cierra.. Analiza sintácticamente: Miles de hombres se duermen abrazados a sus mujeres sin pensar en el duro. ¿Objetividad o subjetividad del narrador? . Dios mío?. 2. en el sublime y delicadísimo vicio solitario. al filo de la una y media o de las dos de la madrugada.. en el cruel día que quizás les espere.con la mente llena de dorados sueños. en el cruel día que quizás les espere.3____________ La noche se cierra. Resumen. sobre el extraño corazón de la ciudad. 3. sobre el extraño corazón de la ciudad. agazapado como un gato montés. dentro de tan pocas horas. al filo de la una y media o de las dos de la madrugada. ¿por qué las tienes tan engañadas?. Miles de hombres se duermen abrazados a sus mujeres sin pensar en el duro. agazapado como un gato montés.

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