León Grinberg y Rebeca Grinberg

Psicoanálisis de la migración y del exilio

El Libro de Bolsillo Alianza Editorial Madrid

Prefacio Este libro es el resultado de la experiencia de haber estudiado en forma directa, en consulta privada y hospitalaria, y en forma indirecta —a través de supervisiones e intercambios con colegas— las complejas vivencias transmitidas por numerosas personas que realizaron trasplantes migratorios en distintas direcciones: de Europa a América, de un país americano a otro, de un país europeo a otro, de América a Europa, y de muy variadas partes del mundo a Israel. Cada migración, su «porqué» y su «cómo», se inscriben en la historia de cada familia y de cada individuo. Nuestras observaciones psicoanalíticas fueron recogidas en tres países distintos en los que hemos trabajado: Argentina, nuestro país de origen, donde transcurrió la mayor parte de nuestra vida y nuestra formación; Israel, donde hemos permanecido varios períodos, por razones académicas, y España, nuestro actual país de residencia. En todos ellos hemos tenido ocasión de analizar las vicisitudes del proceso de migración, tanto en personas que la habían vivido como en otras que se preparaban para llevarla a cabo. A todas ellas nuestro profundo reconocimiento. Por cierto, no es ajeno a nuestro interés por el tema nuestra propia experiencia migratoria. LEÓN GRINBERG y REBECA GRINBERG. Madrid, 1982.

Introducción Viejas como el hombre, las migraciones humanas han sido encaradas desde muchos puntos de vista. Numerosos estudios han considerado las implicaciones históricas, demográficas, culturales, religiosas, políticas, ideológicas, sociológicas, económicas, etc., de las migraciones, implicaciones que son, sin duda, importantes y trascendentales. En los últimos años, el tema ha empezado a interesar también a los profesionales de la salud mental, en virtud del alto número de inmigrantes que consultaban por trastornos psíquicos y por problemas que podían tener una relación directa con la migración. En efecto, no se puede desestimar, aun cuando su evaluación sea difícil, la incidencia de una problemática psicológica particular, que afecta a la persona que migra y a su entorno (el antiguo y el nuevo) y se relaciona tanto con las motivaciones de la migración como con sus consecuencias. Llama la atención, por lo tanto, que este tema haya sido poco investigado desde la vertiente psicoanalítica; a pesar de que (o, tal vez, precisamente por ello) muchos de los pioneros del psicoanálisis sufrieron migraciones personales. Es nuestra intención ocuparnos en profundidad de estos fenómenos que forman parte de lo que, de ser sistematizados, podrían constituir una «psicopatología de la migración». Empezaremos por definir el alcance del término «migración» y los distintos tipos de desplazamientos geográficos incluidos en dicho término: cercanos y lejanos, temporarios y permanentes, voluntarios y forzados, etc. Estudiaremos también las motivaciones externas e internas, junto con las expectativas que influyen en la decisión de un individuo o un grupo a emigrar. Las situaciones externas influyen sustancialmente sobre las condiciones internas para afrontar la migración, el carácter que ésta adquiere, las consecuencias que puede desencadenar, y las formas de su posible elaboración. Recíprocamente, frente a las mismas circunstancias externas, la personalidad previa del sujeto, sus características psicológicas predominantes y su momento vital, determinarán que decida emigrar o no y, de hacerlo, la calidad de la migración que haga. Una situación de crisis personal (o colectiva) puede provocar una migración, la que, a su vez, puede originar nuevas crisis. Tomaremos en consideración también el interjuego de actitudes y reacciones emocionales que surgen, tanto en la persona que migra como en las que constituyen el entorno que abandona o el que lo recibe. En relación al primero, nos referiremos a los sentimientos del emigrante frente a su grupo de pertenencia (liberación, persecución, culpa, pérdida, etc.) y los de su grupo frente a él (pena, resentimiento, culpa, envidia, etc.). En cuanto al nuevo entorno, puede recibir al recién llegado como intruso, con rechazo y desconfianza, o con grados variables de aceptación y esperanza. El inmigrante, frente a ellos, pondrá en juego sus posibilidades de lo que se ha llamado «adaptación», «ajuste» o «integración». Sin desestimar estas categorías, intentaremos desarrollar, desde otra perspectiva, las calidades de vínculos que se pueden establecer entre el recién llegado y

Por otra parte. confusión e incomunicación. hasta cierto punto.el grupo receptor que. El esfuerzo que se requiere. La primera migración se remontaría. 1. nos muestra caras. para la comprensión de los mitos y para el descubrimiento de lo que en ellos se plantea. La migración en los mitos Los mitos poseen una riqueza singular que les es propia. en particular. Pueden ser comparados a un poliedro polifacético. el exilio configura uno de los problemas más serios de nuestro tiempo. tal como Bion la ha descrito. formarán parte de la «psicopatología de la migración» que hemos mencionado anteriormente. que dan lugar al duelo por los objetos abandonados y las partes perdidas del self. aunque no por ello menos importante. que marcan una diferencia fundamental en las vicisitudes y evolución del proceso migratorio: la imposición de la partida y la imposibilidad del retorno. en oportunidades. Por último. lo desconocido. y ansiedades confusionales por fracaso en la discriminación entre lo «viejo» y lo «nuevo». ansiedades depresivas. derivado de las luchas fratricidas y la violencia que convulsiona a muchos países del mundo actual. móvil que. junto con los mecanismos defensivos y síntomas a que pueden dar lugar. se puedan producir. Estos. lo nuevo. estarán influidas por las características de las relaciones objetales que ha tenido el individuo antes de la migración y por las de la comunidad que lo recibe. trasponiendo fronteras prefijadas al mismo tiempo que existe en él una tendencia a obstaculizar ese intento (prohibición). es análogo al esfuerzo necesario para el hallazgo del significado latente detrás del contenido manifiesto del material en la tarea analítica. pues. que origina dolor. Algunos mitos han trascendido con mucha fuerza en el campo del psicoanálisis. lo hacen mejor que los términos que se refieren específicamente al concepto que se trata de describir. en lo que a material primitivo se refiere. Podemos ver en ello el intento del hombre de «migrar» buscando elconocimiento donde quiera que esté. de Babel y de Edipo ofrecen la posibilidad de hacer más inteligibles los fenómenos de las partes de la personalidad que tienden al conocimiento y las que se oponen activamente a ese logro. estudiaremos el fenómeno de la migración en relación con los distintos tipos de ansiedades que puede despertar en el individuo: ansiedades persecutorias frente al cambio. Estas ansiedades. a veces. que podrá tener como desenlace una catástrofe verdadera o —por el contrario— una evolución exitosa y creativa. transformando la «migraciónbúsqueda» en «migración-exilio-expulsión-castigo». Sin duda. de acuerdo al ángulo desde el cual lo observaremos. Estas crisis constituyen una situación de «cambio catastrófico». nos referiremos a la incidencia de la migración en el sentimiento de identidad y en las crisis que. Destacamos las características específicas del exilio. y cuya evolución dependerá de la capacidad de elaboración de estas ansiedades y de los sentimientos de desarraigo y pérdida. Los mitos del Edén. a Adán y Eva. impulsados por la curiosidad . vértices o aristas diferentes. en ese sentido. Transmiten ciertas ideas de tal modo que. con el significado profundo de un «renacimiento» enriquecedor.

Este exilio impidió que la primera pareja humana pudiera llegar a la adquisición del conocimiento más profundo y vivencial. según él. «Parir con dolor»: el dolor del propio nacimiento. Estas son algunas de las experiencias «migratorias» por las que tendrá que pasar el hombre en su desarrollo evolutivo. «Conocieron el bien y el mal». con la exigencia más terrible: ofrecer lo más preciado.. «que era bueno para comer. Su nomadismo responde al llamado.. Esta migración respondía.. el que perdura a través del tiempo. Estos mitos proporcionan. que le permitiera ampliar el conocimiento del Universo (origen del cielo y de la tierra). rodeado de su tribu y rebaños.. a la necesidad de encontrar una divinidad más abstracta que la de los ídolos. fundador de pueblos.. perdiéndolo con todas sus gratificaciones y condiciones de seguridad y placer. sufrir por la pérdida de objeto (destete) y esforzarse por su reparación y recuperación. «y fueron abiertos los ojos de entrambos» . además. y este modelo de castigo y obstrucción para alcanzar el verdadero conocimiento. el afán de alejarse de los objetos originarios para conocer y crear. al igual que en el mito del Edén. Es precisamente esta imagen superyoica y prohibidora de Jehová. la tierra y las estrellas. que podría estar representado por el «árbol de la vida». En el mito de Edipo se encuentran también varias migraciones: su condena a muerte. la primera migración de la historia individual.. por lo tanto. «al oriente del huerto del Edén querubines con espadas encendidas que se revolvían a todos lados para guardar el camino del árbol de la vida». Pero.. para evitar el . del desprendimiento... para fundar un nuevo pueblo. lo que les valió la ex pulsión-exilio del Paraíso. enunciados que nos ayudan a comprender las dificultades que se presentan al individuo para tolerar el dolor de ese conocimiento verdadero que implica «no sólo el saber acerca de algo. con un real efecto de crecimiento y maduración mental. el que se repite en las narrativas de los mitos de Babel y Edipo. y «ganarse el pan con el sudor de la frente»: perder el suministro continuo e incondicional del cordón umbilical. es castigado por ese mismo Dios que lo incita. en efecto. tener que buscar el propio alimento (pecho). debe abandonar la ciudad de sus antepasados. agradable a los ojos y codiciable para alcanzar la sabiduría». ser uno mismo. alejándose progresivamente de su objeto original materno. Ur. creemos que representa.... donde se encontraba el árbol... Jehová puso. y la angustia del yo de quedar desamparado y librado a sus propias fuerzas. «Eva comió de su fruto y dio a su marido».. Abraham el patriarca. que le impulsa a emigrar en busca de una nueva tierra que le es prometida. el símbolo del nacimiento. de un Dios creador del cielo.. con el incremento de las ansiedades más primitivas (paranoides y depresivas) determinadas por la pérdida del objeto ideal. la vida del propio hijo al que el padre debía estar dispuesto a inmolar: el «sacrificio de Isaac». Retomando el mito del Edén. sino el ser ese algo». con la disociación consecutiva al mismo («supieron del bien y del mal»). se trasladaron a la zona prohibida del Paraíso. rompiendo sus vínculos con los ídolos venerados por sus habitantes. La Biblia dice textualmente que..(simbolizada por la serpiente). que sería «numeroso como las estrellas del cielo y las arenas del mar».. «después de echar al hombre y a la mujer del Paraíso».

y objeto de la rivalidad y los celos edípicos. así como en el del Edén. como lo son los vínculos de amor y odio (Bion. 1963). que. En la narrativa del mito. Tiresias simboliza un aspecto disociado del mismo Edipo. Al derrotar a la Esfinge. Corresponde a la historia de la horda primitiva en que las leyes del totemismo imponían la migración de la exogamia para evitar infringir los tabúes del parricidio y el incesto. Edipo siente que derrota a sus padres unidos. cuya posesión exclusiva se atribuye al padre-dios.cumplimiento del oráculo. abandonado por sus protectores y agobiado por sus pesares. investigación. aunque sin excluir la importancia de este último. entre una parte que reprime los impulsos de arrebatar al padre su bien más valorado y envidiado y otra que tiende a llevarlos a cabo. es quien intenta prevenir a Edipo para que no siga adelante con su. El enigma de la Esfinge sería una expresión de la curiosidad del hombre dirigida hacia sí mismo. fue elaborado por Freud y sus continuadores en la teoría del complejo de Edipo. en el del Edén y en el de Babel). odio. huyó de sus padres adoptivos dirigiéndose a Tebas. y sólo le fue dado verla desde lejos antes de morir. un aspecto de Edipo obstruye la determinación con que otra parte de él intenta proseguir la indagación. también ha sido enceguecido por ver la escena primaria prohibida. La segunda migración ocurrió cuando creyendo eludir el vaticinio del oráculo. a pesar de la enorme trascendencia del descubrimiento de un nuevo mundo. a pesar de las advertencias de Tiresias (esta curiosidad tiene el mismo status de pecado en el mito edípico. y se atrevió con la cima del Monte Sinaí para buscar el conocimiento de la Ley. en su fantasía. El mito de Edipo. En la teoría clásica la madre es considerada como posesión del padre. arrebata el conocimiento. exponiéndose al castigo y al exilio. fue castigado con la prohibición de pisar la Tierra Prometida. Colón murió pobre. La tercera es el exilio. En el otro enfoque del mito de Edipo. que simboliza la pareja combinada de los padres cuya unión da lugar a fantasías persecutorias muy arcaicas. Edipo logra el conocimiento venciendo a una imagen. acentuando especialmente su significado sexual. Moisés. relatado con maestría en la tragedia griega. curiosidad que está también expresada por la determinación con que Edipo llevó adelante su indagación del crimen. significativamente. podríamos mencionar los viajes de Colón como otro ejemplo ilustrativo de la fuerte tendencia en el ser humano de salir en búsqueda de lo desconocido. fue sustituida por una migración que lo alejó de sus padres reales y grupo de pertenencia original. a quienes. el que condujo el Exodo de un pueblo de esclavos hacia la libertad. celos y rivalidad. Aunque no se trate de un mito. Tiresias. que fueron desplazados en la teoría clásica por el énfasis otorgado al componente sexual del mismo. tan esencial en el ser humano. el conocimiento profundo es el objeto equivalente a la madre. Al desafiar el enigma de la Esfinge. Edipo vuelve a Tebas para indagar la verdad. Pero este mito fue estudiado también desde un ángulo que contempla otros elementos. sino de una realidad histórica. mitad humana y mitad animal. . Es el conflicto inherente a la naturaleza de todo ser humano. se enfoca el vínculo del conocimiento. Desde el ángulo a que hacemos referencia. y los sentimientos de amor. después del parricidio y el incesto. En este caso.

el impulso migratorio se expresa en el deseo de «llegar al cielo» para alcanzar el conocimiento de «otro mundo». Pero esta satisfacción está tan plagada de riesgos porque es sentida como prohibida por las fantasías que involucra. La prohibición del conocimiento profundo parece provenir de no poder sentirlo como símbolo. que surge de diversas maneras en los mitos y leyendas. Es relativamente frecuente que el inmigrante recurra al mecanismo de disociación. el aprendizaje del idioma. Análogamente. dolor y nostalgia. la incorporación de costumbres y normas.Julio Verne. este deseo es castigado con la confusión de lenguas y la destrucción de la capacidad de comunicación. que cada inmigrante lleva consigo en sus maletas. al llegar al «mundo nuevo». La ceguera de Edipo condensa el castigo de ambos pecados: pierde los ojos como instrumentos para la satisfacción de la curiosidad. tomando al pie de la letra la expresión bíblica de «conocer a una mujer» en el sentido de vincularse sexualmente a ella. Pero queremos destacar. las distintas reacciones emocionales y las fantasías que surgen de ambos. distinto del conocido. sino como si realmente fuera una relación sexual incestuosa.Parece existir una fantasía universal. la expulsión del vergel del Edén convierte el trabajo-parir-creación (con dolor de desprendimiento y alegrías de nacimiento) en trabajo-parir-castigo (con el dolor como maldición). Describiremos más adelante con detalle. en castigo y migración forzada.. sobre todo cuando se trata de una migración voluntaria. etc. por el otro. al analizar la calidad del vínculo existente entre el individuo que parte y el grupo que queda. el remordimiento y las ansiedades depresivas que se agudizan por la misma migración. procura gran poder. con el peligro de caer en una confusión que le dificulta la comunicación con los demás y consigo mismo. al mismo tiempo que atribuye todo lo desvalorizado y persecutorio al lugar y a las personas que ha dejado. idealizando —por ejemplo— todas las experiencias y aspectos nuevos correspondientes al ambiente que lo acaba de recibir. puede encontrar fuertes obstáculos internos para su integración al medio. en este mito. Podríamos aplicar el contenido de este mito a lo que puede sucederle a un inmigrante que. Precisamente. por ahora. la mezcla de sentimientos de ansiedad. junto con las expectativas e ilusiones esperanzadoras. tristeza. con el fin de protegerse de los efectos dolorosos de estas emociones. En el mito de la torre de Babel. distinto del conocido. pasando por los viajes fantásticos de . Esta disociación le sirve para evitar el duelo. utiliza la disociación para no tener que evocar —en forma desesperada— las pérdidas . por un lado. después de recorrer largos y difíciles caminos llenos de peligros. Pero. y como representantes simbólicos de los órganos sexuales que sufren la castración. a veces intolerables. El exilio convierte el movimiento de indagación. Este tema ha sido retomado en la literatura desde Las mil y una noches hasta la ciencia-ficción. la migración voluntaria. y también en cuentos infantiles de todas las épocas en que la satisfacción de la curiosidad. Pero estos estados confusionales pueden ser también el resultado del fracaso del mantenimiento de una disociación defensiva eficaz o de la búsqueda demasiado prematura de una integración que aún no puede darse.

sino a situaciones que se extienden durante períodos de tiempo más o menos largos. distinto. el término «traumatismo» suele reservarse para designar las consecuencias que sufre el organismo a causa de una agresión resultante de una violencia externa. no importa cuál de ellos represente una u otra de esas características. En un comienzo. aún sin efracción. El término «trauma» proviene etimológicamente del griego. en el caso de fracasar la disociación. 2. Otras veces. se tiende a negar la angustia y la culpa. y produce un colapso psíquico porque la mente se ve desbordada por la intensidad de los estímulos que lo desencadenan. con todas sus temidas consecuencias: ya no se sabe quién es el amigo y quién el enemigo. una intervención quirúrgica o un accidente inesperado. Lo que confería al . etc. ya que algunos autores consideran el trauma como un fenómeno agudo. sin embargo. las calles de su ciudad o pueblo. Freud (1895 y 1896) atribuyó la etiología de las neurosis a experiencias traumáticas pasadas. aconsejando como técnica específica de la cura la catarsis y la elaboración psíquica de dichas experiencias. hospitalizaciones o migraciones. se puede invertir el contenido de la disociación trastocándose los valores respectivos de ambas orillas: la que se ha abandonado es evocada con toda clase de virtudes magnificadas y añoradas. Por. ocurridas generalmente en la infancia.. Mediante la desvalorización de tales pérdidas y la denigración de lo familiar y conocido. que ocurre en un espacio de tiempo corto. de naturaleza física o psíquica. que se prolonga. los múltiples objetos cotidianos a los que ha estado ligado afectivamente. La migración como experiencia traumática y de crisis Pensamos que este título puede suscitar dudas. dónde se puede triunfar y dónde fracasar. El psicoanálisis ha trasladado al plano psíquico los significados inherentes a estos términos: choque violento y consecuencias sobre la personalidad. entonces. ya que un golpe intenso. creemos que el concepto de trauma debe ser referido no sólo a un hecho aislado y único (como. mientras que la orilla en la que se ha desembarcado queda revestida de defectos y connotaciones negativas y persecutorias: es el «desencanto de la tierra prometida».. un ataque sexual. como el castigo por el impulso migratorio. reclusiones en colegios o asilos. reforzadas por la exagerada admiración de lo nuevo y desconocido. la muerte súbita de un familiar.).. En cambio. etc. sentimientos casi inevitables —en cierta proporción— en toda experiencia migratoria.sufridas: los familiares queridos. por ejemplo. surge inexorablemente la ansiedad confusional. es considerado como trauma. cómo discriminar entre el amor y el odio. como de privaciones físicas y afectivas. designando una herida con efracción: este significado no es tomado en su uso en sentido estricto. Esta confusión puede llegar a ser vivida. y por influencia de ciertas circunstancias. Lo esencial es mantener la disociación: «lo bueno» en un extremo y «lo malo» en el otro. por el deseo de «conocer» un mundo nuevo. separaciones de los padres. entre la vida y la muerte. en el tiempo.que. cómo diferenciar lo útil de lo perjudicial. Sin descartar que la migración tiene una fase traumática aguda. los amigos de toda la vida.

Freud mismo ha señalado (1895) que el trauma puede ser causado por un acontecimiento importante o la sumación de numerosos acontecimientos traumáticos parciales. denominado también «shock trauma». Estas situaciones podrán manifestarse o no clínicamente desde el inicio del proceso de migración. La repetición de los sueños en los que el sujeto revive el accidente. El yo desencadena una «angustia-señal» procurando evitar verse desbordado por la «angustia automática» (catastrófica) quecaracteriza a la situación traumática en la cual el yo se hallaría indefenso (desamparo). etc. Es conveniente distinguir entre el traumatismo psíquico agudo. el conflicto psíquico que impedía al sujeto integrar en su personalidad consciente la experiencia que le había sobrevenido. Más aún. finalmente. pesadillas). ya que dependerá de la personalidad previa del sujeto y de numerosas circunstancias. Incluye. inclusive. dando lugar a trastornos duraderos en el funcionamiento del yo. sino que amenaza más radicalmente la integridad del sujeto. por el contrario. «múltiples». o en el de llegada al sitio nuevo. no es una experiencia traumática aislada. Posteriormente. la situación afectiva que dificultaba una reacción adecuada y. Este trata de movilizar todas las fuerzas disponibles a fin de establecer contracatexis y consolidar así las condiciones de funcionamiento del principio del placer. una constelación de factores determinantes de ansiedad y de pena. por ejemplo. aparte de toda referencia a la neurosis traumática propiamente dicha. Esta concepción lleva a establecer una simetría entre el peligro interno y el externo: el yo es atacado desde dentro como lo es desde afuera. Más adelante veremos cómo en las experiencias migratorias el individuo puede producir síntomas fóbicos u otras manifestaciones de ansiedad (insomnios. para evitar verse inundado por la masividad de la angustia catastrófica. o la tendencia a colocarse nuevamente en la situación traumática fue atribuida por él a lo que llamó «compulsión a la repetición». Es. de otros tipos de traumas. donde se radicará el individuo. (Moses. La reacción del individuo en el momento del acontecimiento traumático no es decisiva para determinar si el hecho será traumático en sus consecuencias. En Más allá del principio del placer (Freud. «acumulativos». el cambio en la estructura familiar y las condiciones de vida. lo que ese padre hubiera podido dar en el futuro. desconocido. el concepto de trauma adquirió para Freud (1926) un valor distinto. la muerte de un padre implica además la depresión de la madre. 1920) el trauma fue concebido como un exceso de excitaciones externas que superan la barrera protectora contra las mismas. descritos por algunos autores como traumas de «tensión». La existencia de las «neurosis de accidente» y «neurosis de guerra» atrajo más la atención de Freud sobre el trauma bajo la forma de «neurosis traumática». sino que ocurren en un conjunto. justamente. La migración. etc.acontecimiento su valor traumático eran determinadas circunstancias específicas: condiciones psicológicas especiales en las que se encontraba el sujeto en el momento del acontecimiento. «silenciosos». bastante general que haya lo que . como una manera de utilizar la angustia señal de un modo dosificado y controlado. El trauma no es una simple perturbación de la economía libidinal. que se manifiesta en el momento de la partida-separación del lugar de origen. 1978). las observaciones sobre experiencias traumáticas llevan a pensar que los traumas nunca se pueden aislar.

Este sentimiento de desamparo está basado originalmente en el modelo del trauma del nacimiento (O. Una situación de crisis. que a su vez pueden perpetuarse si están permanentemente expuestos a su repetición. en cuanto experiencia traumática. como en las situaciones de . con las consiguientes vivencias de angustia y desamparo. G. En las crisis de desarrollo hay momentos de deprivación y pérdida. Rank. con reacciones no siempre ruidosas y aparentes. Pollock (1967) señaló que las situaciones traumáticas deben ser vistas siguiendo tres líneas. precipitación y perpetuación». aún considerando las más devastadoras como las de los campos de concentración. si en la infancia se han sufrido situaciones importantes de carencia y separaciones. o bien su consecuencia. Las migraciones como situaciones de crisis Generalmente considerada como un cambio brusco y decisivo en el curso de un proceso. estudiadas en los sobrevivientes del holocausto y las reacciones ante el combate. Creemos que la calidad específica de la reacción frente a la experiencia traumática de la migración es el sentimiento de «desamparo». 1970). La predisposición conserva su importancia en la respuesta a situaciones traumáticas. que trae como consecuencia la amenaza. 1976) como una perturbación temporaria de los mecanismos de regulación de un individuo o de varios. la crisis ha sido definida (R. produciendo efectos de situación traumática crónica. Moses (1978) reafirma este hecho insistiendo en que siempre reaccionamos frente a los sucesos del presente en función de las experiencias del pasado infantil (particularmente las que se refieran a pérdidas de objeto. Thom. 1979). pero de efectos profundos y duraderos. entonces. podría entrar en la categoría de los así llamados traumatismos «acumulativos» y de «tensión». separaciones y sentimientos de culpabilidad). que la migración. pueden funcionar como predisponentes para que sucesos que no son traumáticos para otros puedan desencadenar respuestas en ellos. separación o arrancamiento (Kaes. 1961) y la pérdida de la madre protectora. con pérdida de los límites del yo. Toda crisis implica una idea de «ruptura». Es decir. Compara las situaciones traumáticas con las reacciones inmunológicas donde las sensibilizaciones sucesivas al mismo tipo de traumatismo conducen a una propensión a reaccionar de una manera más incontrolable. en las experiencias migratorias.podría llamarse un «período de latencia» variable entre los hechos traumáticos y sus efectos detectables. que en la historia de cada sujeto puede haber factores que sin ser traumáticos en sí mismos. Correspondería también a la experiencia de la pérdida del «objeto continente» (Bion. tomando en cuenta las «tres P»: «predisposición. Este riesgo es sentido con más intensidad. Creemos. individual o colectiva. puede ser la causa desencadenante de una experiencia migratoria. así como puede observarse muchas veces lo que hemos denominado «duelos postergados». de desintegración y disolución yoica. en situaciones extremas.

la aparición de una crisis. pues. crisis edípica. con su significado de «ruptura». para seleccionar personas destinadas a determinados trabajos a ser realizados en otro país. un niño deprivado es incapaz de jugar y muestra un empobrecimiento en su evolución en el campo cultural. parece demostrar que la herencia cultural no basta por sí sola para asegurar dicha continuidad. Dependerá de sus condiciones para elaborar esa deprivación y superarla. en el campesino que pasa a vivir a la ciudad. que no siempre se logra. Un inmigrante deprivado. El inmigrante necesita un «espacio potencial» que le sirva de «lugar de transición» y «tiempo de transición». tanto las de desarrollo como las que pueden sobrevenir por distintos motivos externos e internos. que exigen una reorganización ulterior. diremos que la migración es una experiencia potencialmente traumática caracterizada por una serie de acontecimientos traumáticos parciales y configura. La migración es una de las contingencias de la vida que exponen al individuo que la experimenta a pasar por estados de desorganización. Esto ocurre en el adolescente. Si se fracasa en la creación de ese «espacio potencial». que traen como consecuencia la pérdida de la capacidad de simbolización y la necesidad de recurrir a defensas más primitivas. se tomó en cuenta esta capacidad de reorganización rápida como indicador positivo. también sufre una disminución de su capacidad creativa. Winnicott considera «la herencia cultural» como una extensión del «espacio potencial» entre el individuo y su ambiente. En efecto. Si bien Winnicott (1971) sostenía que la continuidad de la existencia está asegurada por la herencia cultural. entrada en la vejez. una situación de . a la vez. en el inmigrante. Las crisis. evaluando la capacidad potencial para reorganizarse en un tiempo relativamente breve. crisis de la edad media de la vida. en una situación de stress. entre el yo y el no-yo. pubertad y adolescencia. entre el «adentro» (grupo de pertenencia) y el «afuera» (grupo de recepción). El uso del «espacio potencial» está. con la pérdida prolongada de objetos confiables en el ambiente. etc. Esta ruptura puede ser comparada a las ausencias prolongadas del objeto necesitado por el niño. entre el pasado y el porvenir. después de la desorganización transitoria ocasionada por la angustia. se produce la ruptura en la relación de continuidad del entorno y del self. Resumiendo. destete. son períodos de transición que representan para el individuo a la vez una ocasión de crecimiento como un peligro de aumento de la vulnerabilidad a la enfermedad mental. entre el país-objeto materno. el que pueda recuperar sus habilidades.nacimiento (crisis inaugural de la existencia). con toda la seriedad e implicaciones que éste tiene para los niños. Hasta cierto punto es posible prever éxitos o fracasos en una migración. supeditado a la formación de un «espacio entre dos». En experiencias realizadas. y el nuevo mundo externo: «espacio potencial» que otorgue la posibilidad de vivir la migración como «juego». sobre la base de entrevistas.

probablemente tuvo consecuencias históricas aún más importante: este flujo comenzó poco después de los viajes de Colón. o un profesor. La migración europea y africana hacia América del Norte y del Sur y Oceanía. ha sido dañado demasiado severamente por la experiencia traumática o la crisis que ha vivido o está viviendo. tienen enormes diferencias con las de un emigrante que huye de la miseria con la esperanza de encontrar un sitio que le permita salvarse y sobrevivir. e incluso cambiando frecuentemente de lugar de destino. seguían rumbos determinados. habría que definir el alcance de los términos que estamos utilizando y. Si el yo del emigrante. hacia sitios considerados o fantaseados como más acogedores. haber sido el disparador de la decisión de emigrar. no sólo superará la crisis. sino que. Para comenzar. por causas derivadas de la miseria. ésta tendrá una cualidad de «renacimiento» con desarrollo de su potencial creativo. religiosos. operaría también la fantasía inconsciente de búsqueda de una madre-tierra nutricia y protectora. En general. calculándose que más de sesenta millones de europeos se dirigieron hacia otros continentes. o bien la consecuencia de la migración. por su presdisposición o las condiciones de su migración. que coincidió con la caída del Imperio Romano. Más allá de los factores externos que justificaban estas migraciones. 3. A pesar de la disparidad de estas experiencias. por otra parte. si cuenta con capacidad de elaboración suficiente. por lo cual nos limitaremos a describir algunas de las situaciones que permitan establecer «modelos básicos» aplicables a otras. Una de las corrientes más antiguas con significación histórica fue la de las tribus nómadas de Europa y Asia Central hacia Occidente. Por el contrario. Condiciones políticas o religiosas adversas motivaron también migraciones forzadas y masivas. etc. junto con la necesidad de aportes humanos por parte de regiones poco pobladas. las guerras y las epidemias. en pequeños grupos o en grandes masas. el de «migración». que se desplazan ya sea en forma individual. por sus importantes consecuencias históricas. el término «migración» ha sido estrictamente aplicado para definir la movilidad geográfica de las personas. antes que nada. le costará recuperarse del estado de desorganización a que ha sido llevado y padecerá distintas formas de patología psíquica o física. frecuentemente idealizada. que vive lejos de su país de origen. . además.). el estudio más profundo de las mismas permitirá descubrir elementos comunes en algunas de las reacciones emocionales de los sujetos implicados en esas migraciones. políticos.crisis. por ejemplo. ¿Quiénes emigran? Los individuos que emigran y las condiciones de migración son de una variedad infinita imposible de abarcar. en cada época por motivos distintos (económicos. Estas grandes masas de gente que se desplazaban. Tenemos plena conciencia de que las vivencias de un diplomático. Quizá resulte útil recordar ciertas corrientes migratorias masivas. Esta crisis puede.

y desarrollar en él las actividades de la vida cotidiana. podría hablarse de «emigrantes voluntarios» y «emigrantes forzados». que les ayuda a enfrentarse con las inevitables vicisitudes presentes en las experiencias con el nuevo ambiente. Es importante también establecer una diferenciación entre los llamados «trabajadores extranjeros» y los «inmigrantes» propiamente dichos. para realizar estudios.La migración propiamente dicha. En los segundos. la vivencia de pérdida de todo lo que han dejado es mucho mayor porque sienten. se les denomina «migraciones interiores». o suponen. personas que trabajan temporariamente en un país que no es el propio. Por último. en el sentido amplio del término. ya que muchos de los emigrantes que parecen no estar obligados por causas externas a dejar su país lo hacen. que su separación de su lugar de origen y sus familias tiene una limitación temporal. que la ruptura de los vínculos tiene un carácter más definitivo. lo cual determinará una mayor intensidad en el sentimiento de «desarraigo» que sufre todo inmigrante. ideológicos o religiosos. pero con un matiz diferencial. desarraigo e intentos de adaptación. también podríamos considerar migración al traslado desde un pequeño pueblo a una gran ciudad. El término «trasplante» ha sido utilizado también como sinónimo de migración.). aunque luego pueda no ser así. «refugiados». sin embargo. ya que se lo suele aplicar a individuos que tienen que emigrar pero han estado muy «arraigados» en su medio original. De modo que. etc. bajar de la sierra al llano y aún. Calvo. la que da lugar a la calificación de las personas como «emigrantes» o «inmigrantes». 1977). en mayor o menor grado. que podrán ser exitosamente elaborados o desencadenar síntomas psicopatológicos. Saben. mudarse de casa. Este concepto constituye la base de las definiciones que encontramos en la mayor parte de los tratados recrea de la migración: «acción y efecto de pasar de un país a otro para establecerse en él». Los primeros son. «desplazados» o «deportados» por motivos políticos. Esta diferenciación es relativa. por un tiempo suficientemente prolongado como para que implique «vivir» en otro país. La distinción entre estas dos categorías de personas que abandonan su tierra natal va más allá de lo semántico. Los primeros «tienen el pensamiento más puesto en la vuelta que en la ida» (F. aunque no responda a la definición corriente. para ciertas personas. es decir. aunque tengan la posibilidad de retornar al país del cual provienen. Ya veremos más adelante cómo unos y otros deberán pasar por períodos de duelo. psicológicamente. pero tienen el proyecto cierto de volver a su país de origen en un plazo determinado. A los desplazamientos en el interior de un mismo país. que no tienen la posibilidad de volver a su lugar de origen. mientras que los segundos han decidido establecerse en el nuevo país en forma permanente. por temor a que las condiciones sociopolíticas o económicas de su sitio de . hay personas que se ven forzadas a vivir fuera de su país: configuran el gran capítulo de los «exiliados». que pueden ser más o menos definitivos o temporales (por razones de trabajo. o de una región a otra suficientemente distinta y distante. categorías sobre las que volveremos más adelante. Sin embargo. en líneas generales. es aquella en la cual el traslado se realiza de un país a otro. cambiar la vida de ciudad por la del campo.

Así. Muchos de los que emigran por este motivo suelen buscar sitios que. Así. A veces. tratando de precisar las características específicas de las personas que consideraban en mejores condiciones para emigrar. Ein onderzock naar enkele psychologische aspecten der emigrabiliteit» (Dess. sino también masivo. por motivos religiosos. los que generan intensos sentimientos de inseguridad. El original está en alemán: Menges. sus niveles de vida o posibilidades de subsistencia. la pérdida de acomodación a pautas prescritas en el ámbito social. en determinados países. sobre la base de la capacidad de dominar o superar la nostalgia (homesickness). paradójicamente. como ser el miedo a la pérdida de estructuras establecidas. de condiciones de vida y. Leiden: 5-Gravenhage. Menges (1959)1 define el concepto de «emigrabilidad» como la capacidad potencial del emigrante de adquirir en el nuevo ambiente. pueda integrarse en el nuevo contexto sin ser un elemento perturbado o perturbador dentro del mismo. ciertos cambios sociales importantes pueden determinar migraciones por «resistencia al cambio» y el temor a la amenaza de pérdida de valores. el peligro de caer víctima 1 En «Fitness for Emigration». 1959. Dada la magnitud del fenómeno migratorio. a Research on Some Psychological Aspects of Emigrability. En estos casos se podría hablar de «migraciones sedentarias». Menges plantea también «indicaciones y contraindicaciones» para la emigración. que afecta a un número tan elevado de individuos. por sus respectivos gobiernos. y debilitando. y estamos de acuerdo con él cuando afirma que por más que se revista a este fenómeno con explicaciones sociopolíticas o económicas. L. 1959). tal como lo señala F. con todas sus consecuencias. al mismo tiempo. el individuo no se atreve a enfrentar miedos primarios. Univ. Según él. entre 1947 y 1950. fundamentalmente. en última instancia. aunque puedan ser lejanos geográficamente. para recrear y mantener sin modificaciones lo familiar y conocido. la soledad. por ejemplo. previas al cambio. una cierta medida de equilibrio interno que es normal para él —siempre y cuando el nuevo ambiente lo haga razonablemente posible— y que. En estos casos. . no deja por ello de representar un serio problema personal para cada uno de los individuos afectados por esta experiencia. por ejemplo.: «Geschichtheid voor emigratie. Es irse de un sitio para poder seguir quedándose en lo mismo: es irse para no cambiar. o se expongan a situaciones ilegales que entrañan emigrar en condiciones de peligro. esto pasa a ser un componente más de la «forma de vida» de nuestro tiempo. ya que se busca rehuir lo nuevo o lo distinto. Calvo (1977). el sentimiento de pertenencia a un grupo social establecido. de las partes del self que ese cambio podría involucrar. lo que da lugar a que haya personas que se sientan «encerradas» en un país en el que no quisieran permanecer. que justifica que se lo estudie en particular. presentan condiciones y características similares a las del lugar de origen. diez millones de personas fueron obligadas a emigrar de Pakistán a la India y siete millones de la India a Pakistán. J. incrementando el aislamiento. en forma gradual y comparativamente rápido. No debemos olvidar que existen también «no-migraciones forzadas». Hubo autores que se dedicaron a la investigación de los aspectos psicológicos de la «emigrabilidad». por leyes que restringen la salida o entrada de emigrantes.residencia puedan deteriorarse en el futuro inmediato hasta un punto no tolerable para sus objetivos. Estas «migraciones forzadas» ocurren no sólo a nivel individual.

en dos grandes categorías: aquellos que necesitan estar siempre en contacto con gente y lugares conocidos. Se desprende. Etimológicamente. Los objetos humanos y físicos les significan una molestia. Se trataría en estos casos de algo más que el sentimiento de nostalgia. evitan toda clase de ataduras. En ese sentido. La estabilidad en la pareja matrimonial y en la vida familiar del emigrante constituye uno de los factores más favorables para poder realizar una migración adecuada. Necesitan objetos. para referirse a dos tipos opuestos de actitudes: una. Balint (1959) acuñó dos términos. así como la habilidad profesional y la satisfacción en el trabajo. En términos generales. ropas nuevas. que tienden al alejamiento mutuo y la dispersión. estos términos derivan de voces griegas que significan. que parecen «tragar» a sus miembros. y los que disfrutan cuando tienen la posibilidad de ir a lugares desconocidos e iniciar relaciones nuevas. y otra. los que presentan problemas personales y familiares. apiñados o «epileptoides». en lo que a su tendencia migratoria se refiere. Los ocnofílicos se caracterizan por su enorme apego a las personas. o los que tienen perturbaciones psíquicas acentuadas (como en el caso de las personalidades esquizoides por sus dificultades de integración. que los individuos pertenecientes al primer grupo son los más arraigados en sus sitios de origen y difícilmente los abandonarán. el de «ocnofilia» y «filobatismo». En las mismas condiciones se encuentran los que emigran por razones ideológicas. para buscar continuamente actividades nuevas. respectivamente: «aferrarse». por lo tanto. Los que sucumben ante la nostalgia suelen tener problemas infantiles no resueltos provenientes de una relación conflictiva con la madre. sobre todo. viajes y. y «caminar sobre los «dedos». ya que son menos dependientes de las circunstancias exteriores que les esperan en el lugar de destino. entre los que se observan enormes dificultades para la separación. Por el contrario. será difícil que emigren individuos pertenecientes a grupos familiares que se describen como aglutinados. tendiendo a una vida más independiente y a buscar placer en aventuras. una. a los sitios y a los objetos. por la sencilla razón de que no pueden vivir solos. emociones nuevas. con poca eficacia en su tarea laboral. con la tendencia a aferrarse a lo seguro y estable. las paranoicas o las profundamente depresivas). Los filobáticos. por el contrario. actitudes que pueden aplicarse también a situaciones y lugares.de la nostalgia se incrementa si el individuo ha tenido escaso éxito en su desarrollo mental hacia la individuación. Las características de los distintos tipos de grupo familiar también inciden favoreciendo o dificultando la posibilidad de migración de sus miembros. Así. tanto humanos como físicos. . podríamos clasificar a los individuos. y en lo que a la migración se refiere. la otra (como acróbata). suelen tener gran cantidad de amigos y es vitalmente importante para ellos estar siempre cerca de alguien (no necesariamente siempre la misma persona) que pueda brindar comprensión y ayuda. lugares y costumbres nuevas. los grupos familiares de tipo «esquizoide» parecen «vomitar» a sus miembros. estarían contraindicados para afrontar el impacto de una migración. Por el contrario. orientada hacia la búsqueda de experiencias nuevas y excitantes. y se apartan de ellos sin dolor ni pena. sino de una dependencia enfermiza del hogar.

en cualquiera de las categorías básicas a las que nos hemos referido. de manera de poder actuar en uno u otro sentido según se evalúen las circunstancias. tal como lo señala Winnicott (1958). junto con la confianza que ellos le proporcionan y la . a nuestro juicio. Ninguna de estas categorías constituye por sí misma y en forma aislada un índice de salud mental. respectivamente. una vez que ha quedado establecida la relación triangular. por ejemplo.salvo circunstancias que lo exijan perentoriamente. su patología. incrementa su capacidad de estar solo. Uno de estos riesgos es la soledad que. las zonas de seguridad se llaman «casa» u «hogar». y representan a la madre. los del segundo grupo serán los más proclives a emigrar en pos de horizontes desconocidos y nuevas experiencias. La relación del individuo con estos objetos internos. con ambos padres. hay quienes afirman que sólo tienden a migrar los que tienen un yo más fuerte y capacidad para enfrentar riesgos. la tolerancia frente a la ambivalencia de sus sentimientos y la posibilidad de identificarse con cada uno de sus padres. En otras palabras. Algunos señalan que son las personalidades paranoides e inseguras las que por sus temores de persecución buscan repetidamente sitios que consideran más seguros. Otros autores atribuyen otros caracteres a la personalidad pre-migratoria: hay quienes sostienen que la tendencia a migrar es mayor en las personalidades esquizoides. drogas o migraciones continuas e injustificadas de tipo maníaco. Esa mezcla de miedo. y es capaz de dominar sus celos y su odio. incluyen situaciones que despiertan cierto temor (por ejemplo. placer y confianza frente al peligro es componente de todos esos juegos. El individuo la adquiere en la niñez sobre la base de su habilidad para manejar sus sentimientos en su relación con la madre y. otros se destruyen por la búsqueda compulsiva y descontrolada de experiencias nuevas: empresas arriesgadas. Quizá lo deseable fuera lograr una buena integración de ambas. configuran. Por el contrario. por la velocidad) a las que el sujeto se expone voluntariamente sobre la base de cierta confianza de que ese miedo podrá ser tolerado y dominado. Inversamente. que parecen no tener sentimientos de «arraigo» en ningún sitio. Es posible. Las actitudes extremas. Esa capacidad implica la fusión de los impulsos agresivos y eróticos. el niño que se siente excluido frente a la pareja de sus padres en la escena primaria. En última instancia. Muchos juegos y diversiones. Para que esta capacidad se mantenga durante el curso de su evolución hasta la vida adulta será necesaria la existencia de objetos buenos instalados en la realidad psíquica del individuo. en distintos grados. podrían ser equiparadas a la agorafobia y claustrofobia. Buscan situaciones que cumplan tres condiciones fundamentales: que incluyan una meta que implique cierto riesgo. como los de los parques de atracciones. y que luego se retornará a la situación de seguridad. omnipotente) de que vencerán el peligro. y no atreverse a intentar irse a tiempo. La capacidad de estar solo es uno de los rasgos más importantes de madurez en el desarrollo emocional. que permitan la actuación voluntaria de exponerse a ese riesgo y la expectativa (a veces. que algunas de las víctimas del holocausto desencadenado por el nazismo lo hayan sido por su exagerada necesidad de aferrarse a lo conocido. sufrirá quien emigra. En los juegos infantiles. En cambio.

vinculada con todo lo que hemos expuesto y basada en la constitución e historia de cada individuo. etc. porque éstas acentúan. en un momento dado. L. durante cierto tiempo. que puede ponerse de manifiesto en función de circunstancias y motivaciones externas e internas. el individuo que ha adquirido esta capacidad se encuentra en mejores condiciones para enfrentarse tanto con la pérdida de los objetos familiares como con la inevitable exclusión que sufrirá durante los primeros tiempos de su instalación en el nuevo ambiente. la vivencia de «no pertenencia». que podrán proyectar en el mundo externo en el momento conveniente. En estos individuos habrá menor tendencia a las reacciones paranoides y mayor posibilidad para disponer de sus objetos internos buenos. pero sí pensamos que puede haber una mayor o menor predisposición a migrar. A esto se agrega la convicción en el sujeto de que ciertas partes disociadas y proyectadas del self no se recuperarán jamás.. Las personas en quienes el sentimiento de soledad con las características anteriormente mencionadas se da con marcada intensidad tendrán problemas. ni pueda sentirse perteneciendo a ninguna persona o grupo. experiencias. Volviendo a pensar en «¿quiénes emigran?». ya que los integrantes de la nueva comunidad mantienen lazos entre sí y comparten multitud de cosas (idioma. así como para mantener el sentimiento de la propia identidad. se re-editará la situación de frustración y exclusión infantiles experimentada con la pareja de sus padres. y «no se pertenece aún» al mundo al que se llega. 1971). tal como lo hemos desarrollado en otra obra (Grinberg.) relativas al nuevo país. En la experiencia migratoria. Para su vivencia. conocimientos de lo cotidiano. mediante el análisis de Marisa. M. y R. desencadenadas por circunstancias de la realidad externa: en este caso. La posibilidad de desarrollar un sentimiento de «pertenencia» parece ser un requisito indispensable para integrarse exitosamente en un país nuevo. constituirán la base primordial para que pueda tolerar las separaciones y la ausencia de estímulos y objetos externos conocidos.integración alcanzada. recuerdos. tratada por uno de nosotros (Rebeca Grinberg. 4. creemos que no existe un tipo de personalidad específica que condicione la tendencia migratoria. llevándolo a emigrar. «No se pertenece ya» al mundo que se deja. a las que él es aún ajeno. 1965). Klein (1963) se refiere al sentimiento de soledad basado en la vivencia de incompletud que deriva del fracaso de una integración personal plena. que se agudizarán en sus experiencias migratorias. Ello contribuye a que el individuo no se sienta en completa posesión de sí mismo. el fenómeno migratorio y su vinculación con los trastornos de las identificaciones introyectivas y proyectivas. . Análisis de una pre-migración (Parte A) I Este capítulo estará dedicado al estudio de las perturbaciones en el sentimiento de identidad.

omnipotencia e identificación proyectiva. en casi todas las definiciones sobre identidad. clima. El concepto de que el desarrollo y afianzamiento del sentimiento de identidad se basa en las identificaciones introyectivas asimiladas está presente. en gran parte. Citando a M. sí. en consecuencia. pero de tal magnitud que no sólo pone en evidencia. permanezcan estables y sirvan de soporte a las que están sufriendo los cambios. idioma. de migraciones previas de importancia en la vida de la paciente y la poca confianza que podía depositar en sus objetos. eran consecuencia. menos afectadas. La migración es un cambio. y muy especialmente la dificultad en establecer buenas identificaciones introyectivas. incluyendo los más significativos y valorados: personas. persecutorias y depresivas. a veces profesión y medio social o económico. lugares. de manera explicita o implícita. a su vez. que surgió durante su análisis. cambios que abarcan un gran espectro de las relaciones objetales externas. Y sabemos también que las identificaciones resultan del interjuego de los mecanismos de introyección y proyección. La pérdida de objetos es masiva. Es una conmoción que sacude toda la estructura psíquica.Estos trastornos. Siendo un cambio que afecta simultáneamente muchos vínculos. único. a su sentimiento de identidad. por supuesto más expuesta a sus consecuencias cuanto menos consolidada se encuentre. y la necesidad de recurrir a exteriorizaciones psicopáticas con actitudes maníacas. que por sus características ofrecían pocas garantías de estabilidad. es indudable que las condiciones en que se realiza la migración determinan el tipo . como así también están expuestos a la pérdida partes del self y los vínculos correspondientes a esos objetos. a todos los cuales están ligados recuerdos e intensos afectos. Las migraciones. cultura. agravadas en este caso particular por haber sido repetidas y no elaboradas. aunque controladas por mecanismos obsesivos. permitió ver la dificultad de elaborar los múltiples duelos que ésta suponía y la emergencia de ansiedades confusionales. etcétera. cada individuo sea distinto de los demás aunque con caracteres comunes a otros y. en consecuencia. caída en estados de regresión con incremento de los mecanismos de disociación. Klein (1955): «Un buen objeto establecido en forma segura da al yo un sentimiento de riqueza y abundancia. y es precondición para lograr un yo integrado y estable.» Esta estabilidad permite mantener la continuidad y mismidad que todos los autores consideran como características que definen la identidad y hace posible que. costumbres. Este es el punto de encuentro con nuestra preocupación: la migración. cosas. se disminuyen las posibilidades de que algunas partes del self. La perspectiva de una nueva migración... por contraste. quitaron estabilidad a su self y. Las alternativas normales del desarrollo de los individuos incluyen una permanente elaboración de los distintos cambios que constituyen el vivir: continuamente se ven enfrentados con la necesidad de sufrir y aceptar la pérdida de estadios anteriores elaborando esos duelos y de afrontar el temor a lo desconocido que se presentará en los estadios subsiguientes. la identidad. Por otra parte. sino también en riesgo.

Trató de mostrarse muy segura de sí . perdido o abandonado. llevan a configurar distintas fantasías inconscientes. En ciertos períodos caía en crisis melancólicas con fantasías de suicidio. tanto en relación con el propio país. Veremos cómo se dan estos fenómenos en un caso particular: Marisa y su migración. y entre éstos y la hermana en los frecuentes conflictos familiares. II Situación familiar Los motivos que trajeron a Marisa al análisis cuando tenía veinte años y en vísperas de su casamiento estaban estrechamente vinculados con sus dificultades en la introyección: anorexia. a la luz de los conceptos expuestos. a la que siguió una hermana a los dos años. definitiva y temporariamente. Queda entendido que se ha extractado del historial clínico exclusivamente el material atingente al tema. que finalmente había abandonado para instalar un estudio como abogado. El padre era de carácter violento. Y es infinita la cantidad de factores y situaciones que. Ella no sabía por qué medios el padre había obtenido su fortuna. pero siempre enferma físicamente. incrementando su desconfianza frente a sus objetos e impidiéndole saber qué era y qué tenía. muy seductora.de ansiedades que se movilizan predominantemente. las defensas que se erigen contra ellas y las posibilidades de elaboración. La madre había abandonado una carrera universitaria al nacer la paciente. temores hipocondríacos difusos aunque particularmente referidos al tracto oral-digestivo. amenazante o seductor. perseguidor o idealizado. como con el «otro país». dudas con respecto a su próximo matrimonio. en relación con el cual pueden predominar la culpa y ansiedades depresivas. La madre. El padre había pertenecido al servicio diplomático. de los vinculados con un abandono voluntario. parecía siempre «ocultar cosas». La paciente era aparentemente la persona más centrada de la familia. hija mayor. así como su intensidad. El clima de falsedad y engaño estaba permanentemente presente en la vida de Marisa. temor ante las relaciones sexuales y un estado de permanente angustia. en cada caso. III Reconstrucción sintética de su análisis hasta el período premigratorio Su primer contacto conmigo fue de naturaleza contrafóbica. con el consiguiente incremento de ansiedades paranoides. Son distintos en su contenido los duelos que haya que realizar por un país perdido como consecuencia de persecuciones. mediadora entre los padres.

identificada con una madre fálica. tal vez un rodete. y donde estaría concentrado también todo el poder del padre (doctor X). Sin embargo. me la enviaba para iniciar tratamiento. confundido con un pene. en su primera sesión. lo primero que me dijo. acribillándola a inyecciones. en cambio. un vientre embarazado o un pecho extremadamente lleno. La cabeza y el peinado aparecieron reiteradamente en su material durante el primer período de su análisis.misma en la entrevista. La relación conmigo como peluquera era una relación de a tres. comentando la entrevista. por intermedio del cuerpo. pero de aspecto masculino. asociado a frecuentes sueños en que el análisis era representado por una peluquería y en que yo. fue: «Me desilusioné al verla. de todos modos. alternativamente. Esta imagen me parece trascendental. la erotización del pensamiento y sobre-valoración de la inteligencia correspondería a una erotización de la relación con el pezón de ese pecho omnipotente (rodete). y que había acudido a él solamente para que le recomendara a alguien con quién tratarse. (Dificultades en el vínculo de integración espacial. Ella misma usaba rodete. pero demasiado manifiesto: recordó que quería casarse con el médico bueno. Había concurrido a aquella consulta alarmada por intensos ataque de ansiedad y miedo a enloquecer ante la inminencia de su casamiento. de su fantasía básica transferencial en que yo sería una madre con toda la omnipotencia del pensamiento. resultaba ser un médico cariñoso. pero al que los padres despidieron porque el médico «malo» ganaba la confianza de los padres. La imaginaba más masculina. En ese sentido. con quien había mantenido una entrevista. cuidaba o atacaba. El vínculo transferencial que se estableció desde las primeras sesiones (donde externalizó sobre mí diversos personajes de su infancia) señalaba una doble disociación: arriba-abajo (mente-cuerpo) y bueno-malo. Me informó escuetamente de los motivos por los cuales quería analizarse y que el doctor X. como uno que la había atendido alguna vez y le daba caramelos. dándole un carácter muy formal. aunque tenía una hija de su misma edad. en ocasiones. Yo. pero como una parte mía disociada. Representábamos dos imágenes de médicos de su infancia. Marisa manifestó que no había tenido intenciones de analizarse con el doctor X porque prefería una analista mujer. que luego comenzó a alternar con la de peluquera. además. un planteo edípico muy franco al vivirme como médico hombre.) La primera imagen que proyectó sobre mí fue la de médico. pues era la expresión. que simbolizaba. Quería analizarse con una mujer. la fantasía de analizarse con el doctor X. y a través de la cual realizaría. su abultada cabeza. . como peluquera. físicamente visible en la cabeza. en la que intervenía el doctor X. La situación traía. con traje sastre y pelo oscuro y recogido.» Pudimos ver luego que esperaba encontrar en mí la proyección de su propia imagen corporal. Colocó sobre el doctor X la imagen del médico agresivo que la había maltratado de niña.

Esta última estuvo representada por «la leche de bario» que era la leche mala que se le metía para «mirarla» desde adentro y delatarla. consecuencia de los conflictos de su lactancia. sus trastornos se agudizaron. predominando la anorexia y una constipación pertinaz. Estas fantasías se confirmaban por un acontecimiento muy traumático que surgió como un recuerdo un tanto confuso. ni acusaba recibo de interpretación alguna. como veremos luego. creándole la sensación de que «todo lo de afuera era malo». Esta modalidad de funcionamiento retentivo se evidenciaba en el trato que daba a las interpretaciones: no se refería nunca a algo que yo le hubiera dicho en la sesión. Un pecho que daba leche pero poco contacto afectivo. Pero no pudo eliminar la «leche opaca» que le dieron: hizo un cuadro grave de retención intestinal y hubo que extraerle el bolo fecal formado. del «adentro». síntomas que se mantenían al iniciarse su análisis. a la disociación entre el país de origen —leche buena— que se había visto obligada a abandonar y el país nuevo —leche mala— que asumía las características persecutorias. Recurrió. Lo que se estaba expresando realmente eran sus ansiedades persecutorias que trataba de mantener alejadas del vínculo transferencial. A los doce años. Pero no era ésa su primera situación de migración. Desde su infancia había sufrido una variada sintomatología oral-digestiva. una reacción melancólica frente a la pérdida del país. movilizadas en relación con la situación actual de casamiento y su terror durante el coito frente a los ataques sádicos del padre malo. Su lactancia también había transcurrido en otro país. por medio de la retención masoquista del bario. Surgía así su ansiedad y desconfianza frente al alimento.La aparición de ese material edípico era precoz y no correspondía a la situación real de la paciente. después de haberlas llevado a su casa y desmenuzado en lugar seguro. y del extremo control que debía ejercer sobre su esfínter para ponerse a cubierto de la posibilidad de que le sacaran sus contenidos por la fuerza. pero vivido como objeto parcial: pene-inyecciones que yo debía contrarrestar con un pene-caramelo. además. y a todo lo que la madre le podía meter dentro. Este episodio estaría denunciando. en última instancia. mostrando lo que había en su interior. profundamente. por razones familiares. porque su madre desconfiaba de los alimentos que se podrían obtener en el «otro país». Al surgir en las asociaciones «las enfermedades» por las cuales los médicos habían hecho irrupción en la vida de la paciente y se habían convertido en personajes que integraban el cuadro familiar. se pudo apreciar la extensión e intensidad de su angustia persecutoria en niveles más regresivos y esta vez en relación con el objeto materno. Pero esa leche que recibía iba acompañada de fantasías paranoicas de la madre a una edad en que necesitaba otro tipo de alimentos. como ahora su analista. En esa época no padecía anorexia y era un bebé rollizo. tal . sino hasta la sesión siguiente. lejos de mi presencia. en un período en que su padre empezó a desempeñar cargos en el extranjero y sufrió varios cambios de destino sucesivos que le creaban una situación de incertidumbre. y llevándola a una regresión con incremento de la idealización del pecho. Esta lactancia se prolongó hasta los dos años. y en uno de los países de tránsito tuvieron que tomarle radiografías del aparato digestivo.

porque esta elección objetal se hace más comprensible en posesión de los antecedentes que acabo de exponer. modista. ya que identificada proyectivamente con la madre. como la madre. era «extranjero» para su familia. Pudimos ver que sentía vergüenza porque la madre no era muy refinada a pesar de parecerlo. sintiéndose extranjera entre sus compañeras. pero despreciaba estas actividades. Era una elección de objeto basada. y en general tendía a fomentar sus preocupaciones hipocondríacas. haciéndose presentes. todas las dificultades que habían estado encubiertas en el área psíquica y en su relación con el mundo externo. ya que lo único valioso era ser inteligente y estudiar. Ricardo era de su misma nacionalidad. la madre condenaba su femineidad: ser mujer era ser enferma. etcétera. y que su propia anorexia estaba vinculada a su sadismo oral. contrastaba con el desprecio que manifestaba por su cuerpo. la directora de esa escuela era su profesora particular. sugiriéndole frecuentemente que visitara a distintos médicos porque suponía que pudiera padecer de una u otra enfermedad. porque era muy rica (le daba vergüenza mostrar su casa excesivamente ostentosa). a pesar de lo cual hacía las cosas que consideraba que una mujer «debe» hacer: ir a la peluquera. en una actitud paranoica. pero cuando surgió por primera vez en el análisis fue en conexión con situaciones de «asco» y «engaño». que no comía carne. era «diferente» porque era extranjera. Sin embargo. Al mismo tiempo. porque vivía a su madre como alguien para quien la carne era el pene del padre despreciado. La valoración de la «cabeza». que se tiñó a su vez con las mismas fantasías catastróficas de tener el interior atacado violentamente y robado. Pero vimos también que el no comer significaba de todos modos dañar. desconfiaba de los «hombres del otro país». Esto se puede deducir de algunos sueños que surgieron durante el análisis. con esta actitud. Por la época en que se trabajó este material. en algún sentido. recién entonces. ya que el padre estaba interesado en que aprendiera el idioma del país al que probablemente sería destinado. y para quienes el serlo era . en su propio país.vez por la depresión de la madre por la misma situación de migración. La madre se refería a su menstruación preguntándole si estaba «enferma». o porque no lo era donde todos lo eran (colegio). La madre parecía una figura poco significativa. por ser argentina. Ella se mostraba muy disgustada por ser mujer. porque gozaba de privilegios (la directora) o porque podía perder todos los privilegios al menor cambio político. siendo sus padres católicos practicantes. sede de la mente y de la tan preciada inteligencia. Y su asco e intolerancia frente a la comida e interpretaciones expresaba una fantasía oral con el pene. su constipación comenzó a mejorar y también lentamente su anorexia. La otra situación importante que gravitó en sus posibilidades de identificaciones introyectivas fue haber cursado parte de la escuela primaria en una institución de una colectividad extranjera a la que no pertenecía. pero lo había conocido en el extranjero. En síntesis. había elegido a alguien que. entre otras cosas. al mismo tiempo. No he hablado aún de su pareja. del que se defendía con una formación reactiva. El acontecimiento de la leche de bario se vinculó también para la paciente con la menarca. Desde ya. sádica y despreciativa.

Su vivencia era que nunca le habían cortado el cordón umbilical y no podía diferenciar lo que le habían dado y le era «propio» (identificación introyectiva o vínculos internos asimilados que forman parte del self y contribuyen al sentimiento de identidad). El análisis de todo este material permitió a Marisa afrontar el casamiento. apareciendo numerosas veces en sus sueños al comienzo de su análisis el temor a que la descubrieran o a que «se le notara en la cara». el padre transó y aceptó que se casara. se activaron sus mecanismos psicopáticos. sin crisis agudas de ansiedad. a pesar de sus quejas porque no le cortaban el cordón umbilical. Luego de la tormenta familiar desatada. de naturaleza paranoide. Casarse era para ella una nueva migración. sintiendo que yo siempre las reclamaría como mías. Pero. aunque su comunicación seguía siendo difícil. de lo que era «del otro». Estas relaciones la angustiaban en grado sumo. porque sentía que la ataba con ellos. Este tipo de conducta fue su respuesta a la «migración». Para ese entonces Marisa estaba más sólidamente instalada en el análisis. el nuevo estado. tomaba forma de miedo al empobrecimiento expresado en términos de dinero. eran el «otro país». Sólo podía diferenciarse estando «en contra». Quiero recalcar. y se llevaba las interpretaciones a casa para «rumiar». en las sesiones había silencios largos y pesados. Después de su casamiento En sus intentos de recuperar los vínculos con la familia que sentía perdidos al irse a vivir a otra casa. porque importa a los fines de este capítulo. la participación de las experiencias de migración en el incremento de las ansiedades persecutorias frente a las situaciones de cambio y adquisición de nuevos roles. En realidad. haciéndole sentir que toda su identidad tambaleaba: no era solamente que su cara pudiera delatarla.factor importante en su posición social. para su vivencia. ella era frígida. que tuviera otra cara (Ph. que habían iniciado compulsivamente a instancias de Marisa (contrafóbicamente). El comienzo de su actividad genital. En las relaciones sexuales. que todo aquello por lo que se sentía culpable quedara en descubierto. Tanto sus relaciones sexuales como su casamiento eran actos de aparente rebeldía contra el padre. algunos meses después de la fecha fijada primitivamente. Hacer algo sin su intervención y que. perdería a la familia. la angustiaba. sino que dejara de ser ella. la nueva casa. como intento de recuperar los objetos que corría el riesgo de perder y por los que no . comenzó entonces a abrumarla con regalos que ella no podía disfrutar. Vivía así también todas mis interpretaciones. que ponía en funcionamiento un nuevo aspecto de su identidad sexual. quedando «sola y pobre» a merced del marido (médico malo que pincha sádicamente y saca contenidos del cuerpo). Greenacre. la ansiedad predominante con respecto al casamiento. se había enamorado de un judío. 1958). sólo podía ser «contra él».

En ese sentido. aun cuando adoptaba una conducta muy confiada. seguida de un largo silencio. y para aplacarlos al mismo tiempo ofreciéndoles el hijo. Pero en la primera interrupción del análisis por vacaciones. Esta rivalidad estaba muy negada. Frente al temor a la pérdida de su rol intelectual y despreciando el de ser esposa. A menudo comenzaba con una frase de gran efecto como: «Me pasó algo tremendo. Comenzó a tener problemas con el estudio: no lograba concentrarse. En las sesiones trataba de provocar impacto y sorpresa.podía hacer el duelo. como para tentarlas. creándose una situación económica más difícil. 1) Le era urgente como reparación maníaca y tentativa de negar el vacío interior y consolidar su identidad instalada en el rol materno. 5) Era un medio de triunfar sobre el marido en la relación competitiva. encontró como salida el convertirse en madre. Provocaba peleas constantes con el marido por motivos fútiles. y entró en una situación de rivalidad insuperable con el marido. procurando crear suspenso y despertar mi interés... La fantasía del hijo Tener un hijo en forma inmediata calmaba angustias de distintas fuentes. Es fácil suponer que trataba de provocar sutilmente las situaciones de ese tipo que le permitían vivir. muy doloroso para una alumna que había sido brillante.». el hijo era también un medio para renovar la dependencia de los padres. Evidentemente. con lo cual tendía a manejar psicopáticamente la relación transferencial. ocultándome el hecho durante varias sesiones. para que yo me volviera muy dependiente de ella y de lo que contaría. 6) Por último. que seguía estudiando además de trabajar. La excitación que experimentaba cuando estaba metida en un lío de familia era sentida como sustituto de la excitación genital. se embarazó. además. 2) Anulaba el temor de que el marido la hubiera vaciado intelectual y económicamente sin asegurarse de que le diera algo a cambio. En estas situaciones su figura se agigantaba. la frigidez la angustiaba en cuanto la sentía como ausencia de una parte del cuerpo. cosa que sólo se descubría en el análisis. 4) Adscribía. decía: «Papá tendrá que mantenerlo y mamá que cuidarlo.» El análisis detallado de estas fantasías le permitió postergar un tanto la urgencia de embarazarse y retomar lentamente el estudio. a este hijo que vendría una fantasía mesiánica: él uniría a la pareja y le permitiría tener orgasmo. al mismo tiempo que negaba participación alguna en su génesis. dejando joyas y objetos valiosos al alcance de sus manos. mientras toda la persecución se desplazaba hacia los obreros que terminaban de decorar su casa y las muchachas que podían robarle cosas. porque yo tendré que estudiar. Durante el embarazo . con el significado de «vivir» junto con sus cosas. se hacía importante y se sentía «vivir». La psicopatía se ponía en marcha como defensa contra la depresión. llegando a aprobar algunas materias. 3) Disimulaba el fracaso que implicaban sus dificultades en el estudio. que no le permitía integrar su esquema corporal y su identidad: era una parte que no le pertenecía. mientras seguía siendo «razonable» con los padres y «componedora» en los altercados entre ellos. no podía tolerar la separación sin apelar a un recurso maníaco y lo vivió como robo.

tenían por función probar si me asustaba. se trataba de una actitud autista frente al mundo externo. aunque controlada. y en la transferencia sobre mí. En ese tiempo abandonó sus estudios. según ella. por la presencia constante de la madre persecutoria que amenazaba vaciarla. Al mismo tiempo buscaba la ayuda de su madre para el cuidado de la niña. donde formando con la niña una unidad simbiótica se apartaba de él. que hubiera podido temerse dados sus antecedentes. según aparecía en múltiples sueños. sólo se enojó con el partero por opinar que se lo habían sacado demasiado rápidamente. no le pertenecía. Las preocupaciones hipocondríacas pretendieron ocupar de nuevo el escenario de sus sesiones pero. despreciando la carrera que antes valorizaba tanto: podía prescindir de la «cabeza omnipotente» mientras poseía el «pecho omnipotente». alternando con la de una madre permisiva que la protegía de aquélla. que la representaba tanto a ella como a la hermana. de mil maneras. Imago ésta que se proyectaba en la transferencia. de la que no permitía participar al marido. con carácter definitivo.El tema central y permanente de su análisis fue su necesidad de defenderse de esa madre tan perseguidora que. Este tipo de ligamen con la hija iba más allá de lo que pudiera entenderse como la natural estrecha relación madre-hijo de los primeros períodos de la vida del niño. El parto transcurrió normalmente. Desde el primer momento mantuvo con ella un contacto de mucho amor. pero en el que se hacía difícil diferenciar el cuidado de la sobreprotección y negación de la separación. Limitó a un mínimo su contacto con el mundo externo y también su contacto sexual porque. y ante mi respuesta interpretativa desaparecieron rápidamente. El destete . en este momento. Reiteradamente aparecían «los hombres» y «los analistas» como «locos y ladrones» (la locura era robar) en los más variados contextos. Durante la lactancia Hubo un viraje: la imagen persecutoria de la madre fue desplazada sobre el padre y el marido. sin dejarla en sus manos. La maternidad no lograba llenarla. Pero le era muy difícil separarse de la niña que había nacido: la consideraba parte de su self y trataba de reforzar con ella su identidad. si yo era la madre. con la que estaba muy ligada. «no podía hacerle eso a la nena». En vez de un cuadro de retención del feto. pudiendo utilizar el entrenamiento adquirido para realizarlo sin dolor. En algunos sueños pudimos ver que esperaba tener una niña. según decía. adjudicándome en este período caracteres paternos. Lo más significativo era el tipo de relación que mantenía con la hija: una relación ideal e incondicional. trataría de arrebatarle el hijo.

según ella (identificada con el marido que estudiaba) para salvar la parte femenina. evitar la repetición de sus viejas técnicas hipocondríacas y psicopáticas. pudo comprender que en sus intentos de dejarse despedazar la mente para salvar el cuerpo. el pecho y el vientre. Pero Marisa estaba inconsolable: no podía elaborar la separación y vivía la pérdida del pecho (identificada con la nena destetada) como vaciamiento interno (pérdida de leche y menstruación) que la dejaba «muerta» y sin capacidad de reparar («con poco dinero»). y reta mar un contacto más positivo con el mundo externo. había comenzado su dentición y el pediatra había aconsejado ya un «cambio» de comida.» La hija contaba a la sazón siete meses. es decir. antes estaba duro y lleno. El hecho de que pudiera estudiar y mantener relaciones sexuales sin que resultaran actividades excluyentes fue consecuencia de la elaboración de las múltiples implicaciones de la situación expresada en los «sueños del destete». en el que revive el parto y el propio nacimiento). Los sueños de esta época fueron siniestros y reaparecían de distintas maneras fantasías de «descuartizamientos». Con usted siento como si también fuera el fin. y se quitó el rodete (falsa identidad-pecho omnipotente). Por otra parte. Pudo permitir que la muchacha cocinara la papilla para la nena y la atendiera en su ausencia sin ser presa de asco y fantasías de contagios y envenenamiento. partes de su identidad que se toleraban en sus respectivas funciones. . Mejoró su anorexia y su silueta adquirió forma. obteniendo buenas calificaciones pero. disminuyó su rivalidad con él y pudo volver a estudiar y presentarse a examen en varias materias. caído. sacrificar la parte estudiante masculina. La elaboración de este material marcó un momento muy importante en el análisis de Marisa. en esa situación de frustración y cambio. y ahora está blando. ya que después del parto había vuelto a quedar muy delgada. del cual pudiera introyectar alimentos que llenaran el vacío interior. ya que pudo. Así. empezaba a poder permitir que yo cocinara las interpretaciones y no temer comerlas aceptándolas como mías: esto significaba que la relación conmigo como depositaria de sus identificaciones proyectivas estaba lo suficientemente bien establecida como para que se vislumbrara la posibilidad de mi aceptación como pecho nutricio. volvió a interesarse por lo que estudiaba y a experimentar esa gratificación como más importante que las calificaciones. especialmente. estaba también sacrificando sus partes sexuales. como muerto (destete catastrófico. Es horrible verme el pecho así. porque tengo poco dinero. Sus relaciones con el marido sufrieron un profundo cambio y sus relaciones sexuales se hicieron más satisfactorias. Quisiera regalarle algo lindo pero no puedo. y al descuartizarlo estaba descuartizando simultáneamente su parte sexual ligada a él.Una sesión comenzó con un anuncio dramático: «Se me fue la leche y me apareció la menstruación. El mayor logro era poder estudiar sin enfermarse (vieja disociación mente-cuerpo) ni abandonar los roles de esposa y madre. porque el marido no era sólo estudiante: era su compañero sexual. Si podía permitir que la muchacha cocinara.

sin embargo. Sólo entonces podrían verse las motivaciones de la decisión. sucesivamente. con caracteres que amenazaban convertirla en catástrofe por reactivar sus migraciones previas. obtener un contrato muy codiciado y de alto grado de exigencia. Es decir. al principio como mera fantasía. ámbito familiar e idioma. La función del análisis en estas circunstancias fue la de apuntalar la capacidad de funcionamiento de las identificaciones introyectivas para evitar que se vaciara nuevamente por sus identificaciones proyectivas. y poder reconocer como propias sus pertenencias y sus decisiones. una serie de situaciones. Esta situación desencadenó nuevamente sus angustias en relación con su identidad y la vivencia de vacío ante la pérdida de los roles conocidos. como. En otras palabras. con un esbozo de integración.5. Cuando había podido llegar a desempeñar más de un rol significativo simultáneamente. La perspectiva de la migración actuó como amenaza de desintegración. El tema del contrato y de la eventual separación que traería aparejada fue surgiendo en el análisis. más aún. ahora que había retomado sus estudios con regularidad y en forma exitosa. Fue cuando su marido obtuvo un contrato ventajoso. es decir. estoy obligada a terminar la carrera». En otro plano. sin sentirlos excluyentes. por ejemplo. según ella. que finalmente tomó. hasta que se convirtió en una situación real en la que Marisa se sintió. Análisis de una pre-migración (Parte B) I El precario equilibrio que Marisa acababa de lograr fue severamente amenazado cuando se abrió para ella la perspectiva de una nueva migración. . recrudeció la rivalidad con el marido. y ser capaz de una flexibilidad y estabilidad suficientes como para desarrollar la vida cotidiana en el otro país. de pronto. que ofrecía posibilidades importantes para su futuro. él no se lo toleraba y pretendía acelerar su propia carrera y. vínculos. cuando decía: «ahora que puedo estudiar. En primer lugar. luego como un proyecto con dudosas posibilidades de realización. de acompañar al marido e irse: tanto las motivaciones que implicaban la actuación de mecanismos maníacos como las que contenían una tendencia reparatoria. Durante este desarrollo surgieron y fueron analizadas. llevarla a reintroyectar todas las partes propias proyectadas y dispersas. el marido era ella misma. la nueva situación la llevó a un incremento intenso de sus mecanismos esquizoides. implicaba la necesidad de elaborar un duelo por pérdidas múltiples y recuperar las cargas libidinales de objeto necesarias para establecer vínculos nuevos. que no se toleraba los recientes éxitos y buscaba un medio de fugarse de las crecientes responsabilidades que los logros traían aparejadas. pero en «otro país». Afrontar la migración entrañaba afrontar la pérdida simultánea de numerosos objetos. instalada.

en que sería matada y reemplazada por la hermana. Fantaseaba instalar un vientre en el «otro país». etcétera. no estudiaría más. como padres que queríamos echarla de la teta para tener otra hija. las fantasías giraban alrededor de intentos de volver a establecer una relación idealizada con el pecho o con el interior de la madre donde también estaba el pene. al mismo tiempo que se sometía a sus mandatos porque iría a vivir al país correspondiente al colegio al cual él la había enviado de niña. perdía su propia continuidad en el tiempo (vínculos de integración social y temporal). a quien vivía como pareja del marido. en el otro país tendría un hijo y se encerraría con él en una torre de marfil. Hizo una verdadera «fuga a la realidad» durante algunas semanas: desplegó gran actividad. . después de haber llegado a un punto en que todo parecía responder a sus necesidades de reaseguramiento. Estas fantasías llenaban una doble finalidad: expresaban su hostilidad contra el marido. significaba escapar de tener que enfrentarse con la fantasía de haberme despojado de todo lo valioso que me atribuía y verse expuesta al castigo y la retaliación.En la transferencia. huía hacia una situación regresiva maníaca donde se cargaba libidinosamente la imagen de un objeto interno idealizado. se pudo ver también que era un intento de independización violenta del padre. no necesitaría más relaciones sexuales. Frente a un incremento de la persecución. Pero en una sesión. y al mismo tiempo implicaba una negación de la vivencia de ser «sacada de adentro». habiendo podido elegir entre los lugares posibles de destino uno «que no fuera muy frío». contra el otro país y contra mí. miedo a la confusión y fantasías de muerte. Esto ilustra también un aspecto de sus dificultades con su identidad: no podía asumir totalmente ningún rol porque creía que automáticamente perdía todos los anteriores. con la vivencia de pérdida del rol en la familia y su lugar en el análisis. pero siempre involucrando peligro de muerte: la migración sería un «nacimiento catastrófico». Luego de las primeras sesiones en que se vio el impacto causado por la obtención del contrato y la certeza del viaje. demostrándole que no lo necesitaba. no saldría y no tendría necesidad de hablar el otro idioma. reaparecieron sus angustias con toda intensidad y la perspectiva de separación fantaseada como castración. intentó rearmar sus defensas. estudió intensamente y logró rendir un examen satisfactoriamente. como destete y como nacimiento. organizó planes para el futuro. no toleraba que la hermana quedara en casa porque «ocuparía su lugar» y la desplazaría totalmente. II En los meses que siguieron. que era sinónimo de muerte. Simultáneamente con ese deseo de independizarse. intercaló: «¿Sabe que a mi partero se le murió una paciente?» De ahí en más. porque la hermana quedaba «en el útero». Por otra parte. En un nivel más regresivo sentía que no podía dejar el pecho sin correr el riesgo de perder totalmente a su madre.

estableciendo un vínculo con alguien que representaba al padre con el que planeó instalar un negocio vivido como «fabuloso». Por eso sintió que tuvo que recurrir a la omnipotencia de sus pechos y pezones que le procuraran las gotas de leche en casos de extrema necesidad. que aparecía en sueños en que pandillas de delincuentes juveniles mataban a una mujer que tenía muchas botellas. en realidad. pero para el cual hubiera debido invertir todas sus pertenencias. Yo me turbé mucho y me salieron dos grandes gotas de leche de los pechos (silencio). y su desalojo de ese pecho por la gestación de una hermana que la sustituiría. después se tranquilizó. El percibió las miradas. dejándola librada a los peligros del otro país. a este respecto. cuando se asusta de la fantasía homosexual. regresiva y sádica conmigo. Al principio parecía nervioso y seco. A veces lo miro. pero anda buscando un socio. por lo que buscaba meterse en Z («si yo fuera él»).» . y aunque intentaba negar su angustia diciendo: «sin análisis igual hubiera salido». porque estoy muy ocupada estudiando y si yo no miro las cosas en casa no marchan. mientras con la mirada trataba de poner en él su parte hambrienta («busca un socio»). pienso que sin análisis me hubiera vuelto loca después del parto. Me da vergüenza contar algo así tan adolescente. buscó una salida por medio de la actuación. Intentaba también en esa fantasía ser como la madre de entonces. Al pensar en tener un nuevo hijo. su migración durante la lactancia y la actitud paranoica de la madre. Se mete en un lío con un hombre.» Estaba impresionada al ver el miedo que tenía de quedarse sola y muerta de hambre. con mercaderías de origen dudoso. recordaba su situación cuando había nacido su hija. y tiene los ojos claros como la nena y como usted. Este era un comienzo de sesión de esa época: «Estoy completamente loca. Parece que tiene de todo. agregaba a continuación: «A veces me asusto cuando pienso cómo estaba y hasta qué punto me sentía fuera del tiempo. La forma en que se estableció la relación con este hombre está plena de significados e ilustra sobre el funcionamiento de la identificación proyectiva. volviendo a vaciarse de todo lo logrado. Prosiguió: «En realidad se parece a papá. Inés ayer tenía hambre y la chica no le tenía la comida lista.» Ante el peligro que significaba esta regresión. Fue lo primero que me llamó la atención. ante la angustia de no saber cómo iba a ser. También quiso estar en posesión de un pene omnipotente para disponer de su eyaculación en todo momento. Pensé cómo me sentiría si yo fuera él.Recordaremos. en un negocio fantaseado como «comercio sexual». y empezó a lloriquear. así no más. Pero los riesgos que percibía en esta fantasía de regresión también eran graves. que la mantuvo al pecho para defenderla de la comida «envenenadora» del otro país. Hay otra cosa: estuve pensando en Z. Inés. no sé. El incremento de la ansiedad persecutoria determinado por la carencia (hambre-migración) era otro de los factores que inhibían la identificación introyectiva y hacían aumentar los mecanismos proyectivos. quedando la paciente encerrada con esa mujer.

La intensidad con que utilizaba ese mecanismo le hacía sentir que tambaleaba su identidad. antes de irse. . o un pene omnipotente. vivía el irse a otro país como escaparse de mí para casarse con el padre. las partes que se habían disociado de la relación transferencial eran su parte infantil femenina (la nena hambrienta) y la parte masculina (pene omnipotente). sino que pretendía controlar el tiempo futuro (vínculo temporal). en que una pandilla de adolescentes descuartizaba a la pareja combinada en el altillo. dejándome sola y sin pareja. por sus características que no puedo detallar aquí. casándose apresurada y contrafóbicamente. Para ello necesitaba tener pezones omnipotentes que dieran leche permanentemente evitando la menor frustración. Volvió a caer entonces. la nena que mataba a la mamá para separarla del papá. anulando la intolerable espera hasta que se fuera: Z era ya el «otro país». frente a la angustia de separación actual. reacciona con el modelo de respuesta catastrófica ante el destete. no solamente negaba el tiempo que había transcurrido. En el intento de acting out. una parte de su vida que había salteado. III Identidad femenina Su identidad femenina no podía sostenerse sobre la base de esas fantasías narcisistas y «hambrientas» que le impedían acercarse a la resolución normal de su Edipo positivo. en la confusión de sexos y la rivalidad con el marido y los hombres. Marisa no había podido superar esa etapa. idealizado para no temerlo («negocio fabuloso»). «escapar hacia atrás».Aunque parecía ser un acting-out edípico. En ese sentido. Mediante su regresión. sintiéndose enloquecer. en la que ocurre una regresión a fantasías sádico-orales y actuadas por múltiples partes disociadas: la pandilla de delincuentes. en la adolescencia estaba nuevamente presente la nena. Manifestaba así su necesidad de recuperar. como consecuencia del «hambre» desencadenada por la situación de migración. la nena de la pandilla. Antes había «escapado hacia adelante» (podríamos decir claustrofóbicamente). La relación con Z era. en otro plano intentaba realizar por su intermedio una fantasía de autoabastecimiento. ya que es la época de la vida en que se produce la mayor crisis de identidad. Vemos que. también un intento de regresar a ser adolescente y la nena de papá. en relación con los cambios corporales y cambios en la imagen de los padres de la infancia. Esta regresión a situaciones infantiles de disociación perversa y sádica recuerda sueños de la época del destete de la hija. No era extraño que necesitara volver justamente a la adolescencia. fóbicamente (agora-fóbicamente). además. que intentaba obtener metiéndose en un hombre por identificación proyectiva. ahora estaba asustada de las consecuencias que tenía que afrontar y quería.

localizados en una vagina hambrienta que ambicionaba tomar posesión del objeto («mío. y a la vez de su dependencia y hambre de mí. y se señalaba la vagina.. por su incapacidad de identificarse introyectivamente con un pecho de buena leche. el material que se repetía con matices de desesperación era la sensación de desubicación. sino que no había sentido contacto afectivo real: «en mamá todo parece falso». Pero ahora me trata como a una mantenida: no quiere que Ricardo lo sepa. ya que «todo lo que viene de mamá es falso» y que el padre hubiese estimulado preferentemente un tipo de relación perversa («la mantenida») o las tendencias infantiles masturbatorias («el estudio como distracción») hizo abortar sus posibilidades de consolidar su identidad femenina y su relación con los aspectos de la realidad en la que tenía que funcionar como tal. entre otras cosas. mío'. «no existir». pronuncia bien ahora. de no tener dónde estudiar. era vivido como que no la necesitaba y no me importaba que se fuera.. se sentía perdida y desamparada por quedarse sin la comida del análisis. la forma en que trató de protegerse frente a los sentimientos que le resultaban intolerables: dependencia y hambre. a que el pecho no hubiera dado leche. con el cual poder castrar al padre. tratando de retenerla. si no era viéndome muy necesitada de ella. ambulando por las calles. Este fracaso en su identidad femenina la llevaba al mantenimiento de un tipo de sexualidad infantil con características perversas. Pero quisiera destacar. que le costaba tolerar. El hecho de que yo no me opusiera activamente a su viaje. Le era muy difícil sentir que ella tenía algún valor para mí.«Papá me quiso dar dinero. revestida de esa imagen materna. y dice 'mío. Yo.. para aplacar o para autoabastecerse. porque «todos los bares estaban cerrados y no había ni un lugar donde sentarse». Entre otras cosas. sólo faltaría el abrigo de visón. Esto le significaba. mío») para quedarse con él. como así también . La vivencia de que «no le daban» no estaba referida a que no le dieran cosas materiales. sólo la atendía «por el dinero»: las heces omnipotentes que servían para atacar.» El hecho de que la madre no le hubiera servido para una buena identificación de su rol sexual maduro. y pensaba que si volviera yo no la reconocería: no existiría para mí. y dicho sentimiento constituía la expresión de su mayor ansiedad referida a la separación por su viaje.. El otro día dijo que papá era malo porque no le quería poner un caramelo ahí. sobre todo. que impregnaba sus fantasías edípicas. Últimamente estoy otra vez mal con Ricardo. para ella anticipo de la gran separación. Se hizo más manifiesto su rechazo a admitir su dependencia oral del análisis. Era lógico que la separación por las vacaciones le significara en esta ocasión enfrentarse con toda la ansiedad contenida en la migración. esta vez. El déficit de su identidad femenina la impulsaba a la fantasía de la posesión de un pene omnipotente puesto en el intelecto. La misma frustración edípica temprana le incrementaba sus impulsos oral-sádicos. algo que había constituido una realidad psíquica interna durante todo este período premigratorio: el «bar cerrado» interno aunque hubiera análisis. Ante la proximidad de la separación por las vacaciones de verano. Debe influir la nena: se despierta de noche y grita llamándolo. para conquistar. Los bares cerrados en la realidad (vacaciones del análisis) reflejaban.

Pero aun así. Pienso que necesitaba también invertir la situación.haber perdido su identidad. que la hacían entrar en confusión. ella deseaba sentirse la silla. y el original. intentaba controlar sádica y omnipotentemente a sus objetos. Ella creía «no ser nadie» que pudiera importar. con el significado de estar «dentro y fuera» a la vez. Pero. Bick (1965) dice que cuando el niño llora y la madre no acude se siente humillado y siente que no existe para la madre. Pero ¿qué ocurría? Dentro de ella esas figuras se mezclaban con aspectos diferentes de esos objetos totales y parciales. mamá y papá que sólo existían cuando ella se reflejaba en ellos. ya que entonces no podía discriminar lo bueno de lo malo. por otro lado. «Cada cosa que voy a decir. ya que cuando ella necesitaba mucho y no le daban. la fantasía básica era sentirse identificada con el «cristal». particularmente a través de referencias a «la nena». Era una pantalla-pecho permeable que le comía la identidad. pienso que es prestada de Ricardo. con lo cual intentaba negar omnipotentemente la separación. sentirse cristal constituía la expresión de su falta de identidad y el sentimiento de estar vacía de pertenencias propias. Esta situación se vio claramente en una sesión en que comentó que la hija había descubierto que en el cristal de la ventana se veían los muebles de la habitación y la calle. Analizando este material pudimos ver que. en quien podían reflejarse los demás objetos. recurrió nuevamente a introyecciones patológicas de «figuras fuertes» (yo. para poder controlar los dos objetos simultáneos: el «otro país». En última instancia. E. Por lo tanto. la pérdida y la situación traumática de la migración. nuevo. desconocido. devolvía una imagen confundida con lo que se veía por transparencia. con un serio trastorno de su identidad (locura) y con el peligro de que su buena relación conmigo (padre) se perdiera por sus ataques provenientes del sector identificado con sus objetos malos. poder estar en dos lugares a un mismo tiempo. no era una pantalla en la que se pudiera confiar. IV La «identidad de cristal» Después de las vacaciones su disociación reapareció en diversas formas. y que también la silla estaba «adentro» y «afuera» en la ventana. Así era cómo ella veía el rol del analista. por una parte. quien debía ser solamente eso: pantalla de los analizados sin existencia propia. sentirse muy omnipotente. desde dentro de las cuales por identificación proyectiva. es decir. de interés de él o influida por . yéndome de vacaciones). se sentía no existir.

sus ansiedades depresivas aparecieron con más fuerza. efectivamente. vaciándola. como también la parte que . El aspecto negado en este material es que «la señora» de la película imprimía un destino igual a todos sus maridos: los enriquecía («les daba suerte») y después se morían. exponiéndola nuevamente al vaciamiento.usted. todo era con «el dinero de papá». pero de tal modo que se le hacían intolerables y se intensificó su necesidad de recurrir nuevamente a la disociación e identificación proyectiva. además. junto con las pertenencias del departamento. por otra parte. pero era tanto el temor de matarme que no podía asumir ninguna responsabilidad por lo que ocurría en la relación. Este último período de su análisis fue importante porque marcó un acmé en su regresión. Ella se iba de la casa y dejaba al marido para que lo enseñara. Al hacer que el marido fuera quien mostraba el piso estaba disociando y proyectando en él el sufrimiento. dejando en un hermano la parte en que se sentía echada. todo lo negado en ella: tener cosas. Entonces me siento completamente vacía. tomándolo como hermano menor que tiene que sufrir ser echado de la casa. Adoptaría la forma de cualquiera.» El material de La señora y sus maridos demostró además la utilización que hacía de sus objetos como depositarios de todo lo no tolerado. Pudimos ver que. querer irse para tener más de algunas y sufrir por irse y perder otras. podría ser «la esposa de XX». «moverse» estaba también asociado profundamente para ella con el «movimiento intestinal». pero donde se le iba todo lo propio valorado. como lo era mamá: un cristal en el que no queda huella de lo reflejado. proyectaba en el marido. del que ella era simple intermediaria. A medida que se aproximaba la fecha de la partida. y sus tentativas de tomar este viaje como repetición de las migraciones anteriores en que había sido un elemento pasivo. sometido. Tampoco quería enfrentarse con todo aquello que pudiera provocarle dolor. Marisa tenía. Implicaba. Todo esto se hizo muy notorio cuando tuvo que empezar a tomar medidas concretas en relación con el viaje. transportado. vividos como aspectos concretos de su self. para no sufrir. ahora ella intentaba irse maníacamente. también la vivencia de haberme enriquecido (como al marido). en que no había decidido irse ni quedarse. podían quedar desparramados en el afuera. no quería ver qué era lo que tenía. me siento como si no fuera nadie. Para ello los fragmentaba (muchos maridos) como para repartir la peligrosidad de lo proyectado y disminuir el peligro de la introyección. el riesgo de «poner en movimiento» sus contenidos fecales que. Por otra parte. La interpretación de ese material se centró en señalarle que ésa era su actitud respecto de su situación interna: para no sufrir por lo que dejaba. Tenía que alquilar o vender su piso y no quería mostrarlo a la gente que venía a verlo. que implicaban «moverse» asumiendo algún grado de responsabilidad por sus movimientos. significaba «salir» de su constipación y de un aspecto de su parálisis interna. Recuerdo la película La señora y sus maridos. es decir. posiblemente porque la hermana debe haber nacido cuando la destetaron.

a lo que ella se oponía desesperada. no ver quién era ella ni ver a los otros. trató de mantener un manejo obsesivo de su disociación. y soñaba reiteradamente situaciones que implicaban quedarse en mi interior. la parte «peleadora». En esos días perdió también su libreta con los nombres y direcciones de «todo el mundo». Estos hermanos eran también los posibles analizados que ocuparían su sitio cuando se fuera. ajenos. ya era «en pedazos»: se vaciaba en cada cambio. rotulando a cada uno con los roles adjudicados. y en qué estado se encontraban sus partes proyectadas en los otros. Pero no podía evitar sus fuertes sentimientos de envidia frente a mí. aún amados.debía sufrir las ansiedades claustrofóbicas. Estaba lanzada a la búsqueda de sus partes dispersas y empezaba a traerlas a sesión. Muy sorprendida. y dijo: Siempre. entonces. pero que hablaban de su incapacidad para la acción: su «estar sentada. lo que le hacía suponer que ella. Si salía afuera. después de los primeros tiempos. como un recurso desesperado para saber qué rol tenía frente a él. Su falta de sentimiento de identidad «propia» encubría una fantasía omnipotente en que suponía «ser todos». Fluctuaba entre su necesidad de no nacer. Con todo. era el único rol admitido en ese momento. Eran maneras de masturbarse con los pensamientos.' Yo no entiendo. porque le eran desconocidos y además temía que se le mezclaran dentro. Una amiga me dijo que era cariñosa. todo. Se había enterado de que algunas personas de su conocimiento me habían solicitado análisis. «Ricardo me dijo algo que me dejó totalmente desorientada. volver a la utilización de sus mecanismos de disociación e identificación proyectiva mediante los cuales se proyectaba en muchos objetos. le pregunté cuándo. no podía reintroyectar esos aspectos propios. Sus mayores esfuerzos estaban dirigidos a «no ver» la realidad. indicándome a quién debía aceptar. Que me digan eso me conmueve. pedidos que no pude satisfacer. aspecto parcial de su identidad. Material ulterior hace pensar que los temía porque los suponía robados. Comenzó a preguntar a los demás cómo la veían. Esto le producía gran placer porque tenía en quién proyectar su vivencia de sentirse echada y se defendía de los celos hacia la persona que ocuparía sus horas. para no perderse totalmente en los objetos. incluso tratando de retener un aspecto suyo con el que se auto-definía: «Lo único que reconozco como mío son las peleas». y trataba de que el marido le hablara de ella. «no salir afuera». que la enloquecía. fantaseando que tenía que «pensar por todos». y entonces siento . identificada con la hermana que quedaba dentro de la madre y. por otra parte. perdía todo valor «propio» para mí. dijo que yo era apasionada. sin hacer nada y pensando todo. V En esta época el análisis se centró alrededor de algunos sueños-clave muy ricos que no puedo entrar a detallar. En uno de esos sueños yo aparecía como una profesora que quería limpiar los cristales de las ventanas de su casa. hasta sus últimas consecuencias». pero sintiendo que ella no podía contenerlas. al pensar que podía tener otros hijos.

porque si él sabía ¿por qué no me lo dijo antes?» Experimentaba resentimiento contra sus partes apasionadas y tiernas que querían volver. El pecho-espejo devuelve la imagen. ella llegaba al hotel-análisis. de parejas. que me quedaba mejor. como si la hubieran estado robando. El que denominamos. temporal y social). admitía con más facilidad ser tierna que apasionada. no sabía bien si sola o acompañada por una parte masculina que. Después iba otra vez al hotel con compañeras. pero pensaba que era de parejas. en la misma ventanilla. proyectando en mí su mirar escrutador. En la ventanilla de entrada. En la ventanilla había espejos y una se veía. las distintas parejas son las que formaba conmigo por medio de sus distintos roles. estaba incluida en su rodete-pene-pezón omnipotente. el conserje miraba muy fijamente y la catalogaba a una. y yo le decía que no. con la paciente. Sentía que cada vez que venía yo la observaba fijamente para «catalogar» con qué rol venía y cuál sería entonces su relación conmigo. Sueño de los espejos «Yo iba a un hotel con un hombre a solas.. en lugar de un conserje que la escruta y al que tiene que ocultar la verdad. porque les había dado algo sin darse cuenta. por haberse hecho extrañas. En la segunda parte. hay espejos donde ella puede verse.. y era un hotel dudoso. por horas. no sé.» De este sueño. En la primera parte. las extrañas para sí misma. tomaré sólo aquellos aspectos relacionados con los intentos de la paciente por conocer e integrar los distintos aspectos de su identidad (vínculos de integración espacial. Había también gente respetable y parejas raras.que tengo algo que ver con lo que pasa. por haber estado afuera tanto tiempo. como ése de la vuelta de su casa. el «sueño de los espejos» ilustra sobre el estado de su identidad en ese momento. Pero también siento bronca. para conocer los diferentes aspectos de su identidad: las figuras respetables y las «raras». habíamos visto. Pero uno de los aspectos más importantes del sueño correspondía a su tentativa de discriminar entre las diversas figuras introyectadas. en función de su curiosidad y necesidad de control. no la come como el pecho-transparente. las no aceptadas. estableciéndose una competencia entre las partes proyectadas para ser aceptadas nuevamente. En el espejo yo tenía el pelo corto como hace unos meses. Además. Yo quería que vieran que yo era una persona bien. que fue importante en este período. También vimos que el sueño en sus dos partes representaba dos momentos de su análisis. mis tíos. . El conserje me preguntaba si yo pensaba que el hotel era `hortera'. vemos que algunos aspectos son más fácilmente reintroyectados que otros. gente de mi familia. uno era profesor. y también contra sus objetos que -sabían de esas partes. y entre los espejos se veía una fila de mujeres como si fueran telefonistas. Al mismo tiempo. Me parece que me lo voy a cortar de nuevo. El hotel era el análisis donde en cada hora hay otra pareja analista-paciente.

Y después fui al dentista y es que me está saliendo la muela del juicio. no sé por qué no lo relacioné. Parece que para ser aceptada debe ser la nena sin dientes y sin juicio propio. pero ella pudo tomar la decisión. La dificultad de recibir y contener sus partes y el temor hacia esas partes hace que me pida que se las reúna y mantenga. ella es ella y muchas compañeras. es decir. en cambio. y por las pastillas ésas.» Encubre su crecimiento. y que todo ello reside en la fantasía de que los logros. Esto era importante en varios sentidos: 1) Tomar la decisión de «cuándo» irse implicaba también aceptar que estaba decidiendo irse. por otro lado. como si no tuviera nada que ver. de quedarse el tiempo que necesitara para terminar su carrera. expresando de las más diversas maneras su miedo a la desintegración como consecuencia de nuestra separación. VI Otro ejemplo de su dificultad para admitir sus logros se puede ver en este fragmento de material: «El lunes fue gracioso. estaba admitiendo otra parte de su identidad como «persona con intereses propios» o «profesional». . el crecimiento y los roles nuevos que consolidan la identidad significan adquirir muelas-juicio con los que se puede descuartizar a mamá y no poder recuperarla. identidad como «mujer en pareja». y le hablaba en cambio de ir a ver a un médico para consultar por masajes en el vientre. integrara sus distintos aspectos. 2) Que si decidió irse en el momento en que se graduara. Cortarse el pelo implicaba la aceptación de la pérdida de la fantasía omnipotente de «ser» la pareja y verse más guapa como mujer. como correspondiendo a la fantasía que su parte bebé sintiera: que la madre abre los brazos que la sostenían y la deja caer y hacerse añicos. No lo dice porque cree que crecer la separa de mí y que. que estaba aceptando una parte de su. Pero las telefonistas están entre los espejos. Y usted me interpretaba mi relación sexual como algo de comer y yo no decía nada. el estar enferma la une conmigo como ocurría con mamá. porque me dolían las muelas y creía que estaban enfermas y no se lo dije a usted. el marido tenía fecha fija para irse. En este material vemos que la dificultad de admitir sus logros y pertenencias va unida a la dificultad de adquirir nuevos roles porque implicaba perder la conexión con la madre. tratando de comunicar unos con otros. estaba decidiendo «cómo» irse. satisfaciendo la fantasía de estar enferma. que la angustiaba mucho. yo soy muchas telefonistas. Respondía a su necesidad de que yo tuviera una parte para reflejar cada parte de ella y. VII Ya estábamos en el último mes antes de su partida. situación que normalmente se elabora en la adolescencia. Esto implicaba reconocer la existencia del otro sexo y su necesidad de él.Pero el espejo está aún fragmentado: son muchos espejos.

«Es que además quería hablar con el auxiliar que me ayudó a preparar esta materia. que nunca se había preocupado por saber a nombre de quién estaba su piso. ni agradecer a mamá.. como no puede comunicarse conmigo para decirme que está contenta. «Sí. ni llamarla a usted. .» No me incluyó. papá se puso como si hubiera muerto alguien. pero que necesita que yo pueda comprender y aceptar su imposibilidad de agradecerme. pero después me ayudó bastante con la nena para que yo pudiera estudiar. Justamente ayer me llamó para decirme que se enteró por terceros de que a papá le está yendo bien y a ella no le dijo nada. que piensa que la ayudé a estudiar y concluir su carrera.» Le interpreté que estaba celosa del dinero de papá. con gran sorpresa. antes de irse. cuando empieza a rendir frutos no se lo dice. no puedo expresar el agradecimiento porque si digo eso ya no es cosa mía» (como si temiera aún vaciarse nuevamente). La iba a llamar por teléfono pero no lo hice: lo siento como un trámite más. había dejado en manos de personas poco responsables. «Papá vino a esperar al examen. Me doy cuenta de que la ubiqué con las personas a las que más les importa que me reciba.. Al principio estuvo muy contento. Descubrió. heces omnipotentes que parecían valer para papá más que las que ella podía producir. que no aparece en todo esto. Pedí una llamada por teléfono para avisarle a Ricardo y papá se empezó a poner nervioso. sino sólo para decirme que cumplió con un trámite. Pero pasa una cosa rara. y con quien la ayudó a lograrlo. pero en seguida empezó a arruinarlo. «La verdad es que mamá cambió mucho. no me comunicó que le estaba yendo bien: teme que yo esté enojada porque ahora que el análisis empieza a rendir frutos se va. o que mataba a alguien valioso. Finalmente dio la última materia de su carrera y se recibió. como papá no incluyó a mamá.» Le dije que la parte de ella sometida a papá y culpable ante él no le había permitido comunicarse con la parte de ella que valorizaba haberse recibido.» Le señalé la disociación entre lo que decía y su expresión y el tono de su voz. Llegó con la cara radiante y dijo: «Me recibí. buscó un escribano entre «sus» amistades para liquidar sus asuntos. Dijo que si yo fuera inteligente ahora no tocaba un libro más. sin ella no me hubiera podido recibir. Después vino mi tío y dijo que había un lío y tendrían que pagar mucho dinero. después de aguantar todos estos años de líos. Me dice que mi imagen dentro de ella cambió mucho. No sé por qué no incluí a mamá. después de la partida de Ricardo. «Ayer yo sentía que no podía hablarle al auxiliar.En los días en que quedó sola. y como estaba papá no pude. Antes se burlaba de mí diciendo que de lo único que me iba a recibir era de mamá. en lugar de utilizar las vinculaciones del padre. Tampoco está comunicada con mamá. cosa que yo no esperaba. e incluso alcanzó a arreglar algunas cosas que el marido. y que creía que por recibirse hacía perder ese dinero tan valioso a papá.

en quienes difícilmente podía confiar. La migración enfrentaba a Marisa con una nueva situación de nacimiento que. como hemos dicho y repetiremos. y por primera vez puse la mía. «Es increíble. En el impreso dice: profesión. La posesión de un vínculo con un «buen objeto interno. del pene y del interior de la madre. allá no seré nadie. por la frustración en la etapa genital temprana. es decir. cuyo historial infantil nos las muestra expuesta a experiencias de cambios traumáticos. había sido equiparado a muerte. Ahora que me recibí tengo más ganas de trabajar. . Sabemos que ésa no era la situación de Marisa. El hecho de que mi imagen como madre hubiera cambiado dentro de ella evitó que tuviera que recurrir a una total negación de sus logros. Es decir. estaría de nuevo ante un pecho que la ignoraría. en el «otro país» no sería nada.» Este sentimiento de «no ser nadie» reactivaba el que había experimentado frente al pecho. ese nacimiento implicaba para ella un vaciamiento de todos sus contenidos. establecido en forma segura» da al yo la capacidad de tolerar y elaborar esos cambios externos e internos. Pero esa sensación no me dura todo el tiempo.» Síntesis La migración.» Y cuando se refería al «otro país» decía: «Nadie me conocerá. me ofrecieron sacar una visa independiente para trabajar. aunque sus ansiedades persecutorias y depresivas no habían disminuido lo suficiente como para expresar agradecimiento sin sentir que perdía esos logros. que es lo máximo que puede ofrecerme en su lugar. y acepté. hacer algo y no ser siempre sólo una estudiante.aunque el reconocimiento de esa imposibilidad lleva implícito su deseo de agradecer. »A veces pienso que la separación con usted es espantosa y sufro por lo que no aproveché del análisis. y a la relación con objetos muy poco estables. después de la cual dejaría de ser. En las sesiones finales alternaron las fantasías y planes con respecto al futuro y la ansiedad por la separación. La tan repetida frase «partir es morir un poco» adquiría contornos dramáticos cuando Marisa decía: «Es como asistir a la propia muerte. en su inconsciente. y aun de enriquecerse con ellos. que pienso que es la fantasía inconsciente que subyace al temor a la pérdida de identidad. y otras pienso que aproveché bastante bien y la separación no es tan horrible. el retardo en el «cambio de comida» y las consiguientes fantasías de descuartizamiento del pecho. es una situación traumática múltiple que implica numerosos cambios de la realidad externa con la consiguiente repercusión en la realidad interna. en lugar de la familiar. me emocionó. La fantasía de nacimiento estaba cargada con todas las vivencias derivadas de su destete tardío y la represión en el uso de sus dientes. todos hablan del futuro y hacen planes en los que uno ya no cuenta.

3) introyección e identificación proyectiva ulterior en un pecho vaciado hasta el agotamiento. haya permitido al individuo sentirse «rico y lleno». y sin saber claramente por qué. razones económicas pueden explicar la necesidad de trasladarse a un ambiente que ofrezca condiciones más favorables para el desarrollo personal o de los hijos. nuevas experiencias. 4) actuación de los mismos respecto a una imagen de la madre vaciada por fantasías hostiles. 6. y los celos de la fase edípica temprana. o bien. como algo que «sorprende» al individuo mismo. consecuentemente. aunque estas razones existan. por ejemplo. el proyecto de viajar puede responder a un deseo largamente acariciado.. las posibilidades de desarrollar y perfeccionar estudios y profesiones pueden impulsar a muchas personas hacia otros países en los que hay mejores perspectivas para el logro de tales objetivos. Todo eso correspondía a la fantasía de un nacimiento catastrófico. que era lo que determinaba el carácter extremadamente persecutorio de la vivencia de migración. La posibilidad de que el abandono del propio país tenga un carácter de «nacimiento depresivo» y no «catastrófico» depende en cada caso de todo lo que. En otros casos. confirmadas por acontecimientos traumáticos reales. a lo largo de su evolución. así. a veces. el deseo de partir puede ser el resultado de una vivencia persecutoria de la que se . un sentimiento de identidad sólidamente establecido. 5) fantasías. tal vez considerado imposible de concretar y satisfecho sólo en múltiples fantasías. quizá lo considerado prohibido o lo idealizado. de haber sido vaciada vengativamente por la madre. como el caso de las familias que abandonan sus pequeños pueblos para dirigirse a las grandes ciudades. un objeto interno estable y seguro y. de origen interno. 2) dificultad de reintroyectar esas partes por sentirlas peligrosas y por la desconfianza de que el pecho pudiera disminuirles la peligrosidad. conflictivas o no. Es decir. ¿Partir?. destete. otras formas de cultura y filosofías de vida: responderían al afán de conocimiento y el deseo de descubrir lo lejano.. A veces puede tratarse de una búsqueda de nuevos horizontes. pueden ser utilizadas como racionalizaciones que permitan satisfacer otras necesidades. En otras personas. ¿Qué alimenta el deseo de partir? El deseo de partir puede surgir. le da paso y se hace receptivo a esa idea. Pero. como un pensamiento que pudo haber estado flotando sin haber encontrado cabida en su mente. movilizadas por la envidia. en un plano más profundo. En un momento dado.La fantasía de vaciamiento provenía de distintas fuentes: 1) fantasías de desparramo de sus partes por identificación proyectiva en las situaciones de separación: nacimiento. que expone siempre al riesgo del «nacimiento catastrófico». tal como lo desarrollamos en el capítulo de los mitos. En uno y otro caso puede haber razones externas que justifican y alimentan ese deseo. para poder hacer frente a las tremendas pérdidas que supone una migración. lo ignoto. tener suficientes pertenencias internas adquiridas por identificaciones introyectivas. 6) fantasías de que el pene la vaciara en la relación sexual. viaje.

y a recurrir a toda clase de justificaciones para la evitación del cambio. con inevitables fluctuaciones. a las que nos hemos referido en un capítulo anterior. Por lo tanto. Inexorablemente esto provoca sentimientos de ansiedad y depresión. debilitan el sentimiento de pertenencia a un grupo social establecido. Las actitudes «filobácticas» y «ocnofílicas». Sin embargo. existen circunstancias en que el sujeto puede no tolerar los cambios que se produzcan en su realidad circundante. Durante este proceso. y afrontar sus consecuencias. Esto puede hacer que tambalee su sentimiento acerca de la identidad del mundo externo y. se encuentran en distintas proporciones en todas las personas. una incursión en lo desconocido. ésta puede surgir no sólo como consecuencia de los conflictos internos del individuo. dando lugar a los conflictos de ambivalencia que el deseo de partir genera. Estos deseos no siempre llegan a concretarse en experiencias migratorias. sino también en estrecha relación con el mundo externo. y tienen razones externas o internas valederas para llevarla a cabo. Cuando predomina la angustia frente al cambio. Las personas que se sienten capaces de tolerar el cambio que una migración supone. la necesidad de adherirse a lo ya conocido. ello genera graves sentimientos de inseguridad. comprometerse con hechos futuros que no son previsibles. no sólo por las dificultades externas con que pueden tropezar. . el responsable de un grupo familiar tendrá que afrontar el hacerse cargo de una determinación que afecta también a otras personas de su entorno cercano. Por lo general. inevitablemente. no se trataría de un «dirigirse hacia» lo desconocido sentido como lo bueno o lo mejor. fundamentalmente. en mayor o menor grado. sino porque entran en conflicto con las tendencias a quedar aferrados a lo familiar y seguro que. el individuo tiene la sensación de que hay algo que permanece constante en él. incrementa el aislamiento y vivencia de soledad y. Por influencia de esta angustia ciertos individuos procuran evitar moverse hacia un mundo de realidades nuevas. El individuo se enfrenta con miedos primarios: miedo a la pérdida de estructuras ya establecidas y la pérdida de la acomodación a pautas prescritas en el ámbito social. que puede coincidir con deseos latentes de cada uno: se hará así depositario y ejecutor de las fantasías del grupo familiar. concomitantemente. de todos modos. hasta llegar finalmente a tomar la decisión de partir. el sentimiento de identidad del self. ya que el cambio implica. experimentado como malo o perjudicial. sino «escaparse de» lo conocido. La consecuencia puede ser una «angustia frente al cambio» que determine la necesidad de reasegurarse de que todo permanece igual. como lo hemos señalado antes. Las personas que dependen de él pueden sentir admiración y gratitud hacia quien asume tal responsabilidad.intenta huir. cualesquiera sean los cambios que ocurran a su alrededor. pasan. por un siempre difícil proceso de elaboración. existen en todos los individuos.

. Ahora es ella la que tiene dolor de cabeza y la que parece haber estado expuesta al frío de la lejana ciudad (dejando de lado. su casa. Yo estaba con D.. todos habrán cambiado. ¡Los demás no valemos nada! . y una cosa aquí.» El padre era vivido como el que la privaba de todas las cosas que tendría que dejar. pero ayer hice algo que hace siempre él y que después soñé. Mis padres decidieron que nos vamos del país a fin de año. No podía compartir sus sentimientos: le parecía que los demás eran indiferentes a su sufrimiento. cuyo padre ha decidido que la familia emigre. de las personas que de él dependen. pero no es visto ni tenido en cuenta. Y aun así. ¡Le tengo una rabia a papá! Todo gira alrededor de él.. allí tendrá que empezar todo de nuevo. por razones inherentes a su profesión. Piensan alquilar la casa.. decían: sí. el país materno. latente o manifiesta.. En ocasiones será blanco de la hostilidad... tengo una rabia. S y J (amigos). A la sesión siguiente llegó muy acatarrada.Pero también el que toma la decisión tendrá que afrontar los reproches y las quejas de los que se van con él. Compré confitura de frambuesa. la escondí entre la verdura para que no esté tan a la vista. que ve y oye. impotencia. como si ella no le hiciera falta a nadie.» «¡Pero eso de irnos! ¡No se lo voy a perdonar a papá! Dentro de dos años seré mayor de edad.. sí.. por el momento.. Refiere que hubo una tormenta de nieve en la ciudad donde en estos momentos está el padre.. pero como a todos en casa les gusta y se la comen en un día. lo dulce. Es un consuelo: como tener «una inversión en el extranjero'. la comida infantil. y su sitio en el análisis que sería alquilado a «otros». Y soñé que abría la nevera de mi casa. los otros significados de la tormenta y el frío). He aquí material de análisis de una adolescente. su presente y su futuro. ¡Bah!. dice que él sufre. así que no le podemos ni protestar. ella se bloqueaba. Y yo les decía: ¿se dan cuenta que me voy? Y ellos no me hacían caso. lo apetecido. el análisis..» Su vivencia era la de estar muerta para los demás y para su analista. No . tiene jaquecas. viendo que la vida seguía. no quiero ser mi papá. guardándolo todo para él. «Cuando vuelva.. y si ellos no vuelven yo me vuelvo. «Ay. Y se desesperaba pensando que nadie podía comprender la intensidad de su dolor. frente a cualquier contrariedad o desilusión que pueda sobrevenir. y tuve unos sueños!. Sentía que algo se había roto en su comunicación con los otros: estaba ya como en «otro» mundo. Al señalárselo. de Inglaterra.. responde: «Ah. pero si le demostraban su pena... «¡Ah. ¿Te imaginas lo que es volver y que otra gente ocupe tu casa?» El consuelo de tener algo bueno en el extranjero era muy precario frente a la vivencia de pérdida masiva de todas sus cosas.. Ellos conversaban. defiende a papá. es cierto.. Se sentía como un supuesto fantasma. Mamá está triste. Las personas dependientes podrán experimentar depresión.. Hubo algo bueno: recibía carta de N.» «.. pero seguían hablando de sus cosas. resentimiento o deseos de venganza. Resulta claro que se está identificando con el que siente su agresor y del que su destino depende. ya que su decisión les afecta en su proyecto de vida y atañe a su pasado. y mi papá había escondido los chocolates en cajas para que no se notaran. Ella aquí tiene su posición consolidada.

dos situaciones «tipo»: la de quien «decide» emigrar y asume la responsabilidad de hacer emigrar a su familia y la de quien. le envidian. 1978). llegando a consternarle.» El que decide emigrar necesita apoyo para concretar esta decisión. «Las relaciones con nuestros amigos han cambiado. En realidad. aun cuando proyectara volver. solo.» «. al regresar de un corto viaje preparatorio para su migración. «La amistad se hace de cosas que se comparten: y aquí todos seguirán compartiendo cosas que yo no compartiré. ya que este período presenta las características de ser una situación en que el individuo está en «el filo de una navaja» (Grinberg. parientes.. Algunos se enfadan porque nos vamos y dicen que somos atolondrados. otros manifiestan que irnos está bien para nosotros. y sus gentes.» Comprobaba la inevitabilidad de las pérdidas. de cielos siempre grises.. La sorpresa al volver a mi ciudad fue que no era tan oscura como yo la recordaba. pasando con facilidad y bruscamente por sentimientos contradictorios. viendo a la gente indispensable. etc. incluso. me resultaban hostiles. sin moverse ni cambiar hasta mi regreso para que yo encuentre todo igual. y hacer frente al enojo y críticas de los que se quedan. el mundo de personas que le rodea comienza a dividirse en función de la actitud que ha asumido ante sus planes de marcharse: los que lo aplauden y alientan e. Un fragmento clínico ilustrará lo dicho: pertenece a un paciente que consideraba a Roma la ciudad más bella del mundo. y los que se deprimen y angustian. me sentía atemorizado.. ni había tanta contaminación como pensaba: me sorprendió su aire límpido y su cielo azul. magnificando sus defectos. tendiendo —a la vez— a exagerar los encantos del nuevo lugar. ¡Qué raro!. los objetos que serán abandonados: amigos. hasta ahora. Así decía: «Mientras estuve en Roma. Siento lo que pasa. encerrado en mí mismo: salía sólo lo indispensable.».. especialmente lo noto si veo que los otros se ablandan demasiado: mis amigas lloran y yo estoy dura. no tiene poder de decisión y es «obligada» a emigrar. Los sentimientos que despierta el partir son considerablemente modificados por la vivencia de .» Hemos descrito y ejemplificado. los que le objetan y descalifican.quedarán petrificados.. El ambiente. la ciudad que tanto me gustaba me parecía fea y oscura.. cultura milenaria. como la adolescente. en general.. Pero tales emociones y fantasías pueden invertirse rápidamente. donde la contaminación no dejaba ver el sol. en la búsqueda de justificaciones que refuercen los motivos para partir. empieza a teñirse de variados colores en relación con sus proyectos: el sitio que se piensa abandonar puede ser denigrado. hasta volver. pero estoy endurecida. pero ellos prefieren quedarse. y la línea divisoria pasa por la aceptación o no de la migración. Hasta pensaba antes de entrar en la cafetería si el camarero no me miraría con mala cara. a pesar de su oposición. ¿por qué no para nosotros? Los únicos con los que nos sentimos cómodos son los que también se van o querrían irse. Por supuesto. esos sentimientos se alternaban peligrosamente. que siempre me parecieron amables. Esto nos hace dudar: si el país es bastante bueno para ellos. Yo allí viviré como 'en suspenso'. vecinos. su ciudad de origen era sentida como sucia. amedrentado. Sin embargo.. colegas. tesoros artísticos de valor incalculable y poblada por la gente más cordial. de cielos azules.

tener la posibilidad de retorno o no tenerla. Dejaba todo atrás.». sería útil aclarar que hay personas que. Tuve que apelar a todas mis fuerzas para no estallar en llanto. Bion (1970) ha señalado que existen individuos con tanta intolerancia al dolor o la frustración que por no poder padecer dolor tampoco pueden sentir placer.. o por la excitación y las ilusiones puestas en el traslado. no lo pueden sufrir. las que tienen una posibilidad de duración indefinida y las consideradas «definitivas». Muy duro. Podía verlos como en una foto o en una película. se quejaba amargamente de que sus padres no hubieran intentado por todos los medios impedir su partida. Otra manera de contrarrestar el dolor del desprendimiento es vivirlo maníacamente.» Cuando el dolor psíquico no es tolerado como un sufrimiento depresivo. como un sentirse «echado del hogar» y «no querido». Un arrancón terriblemente doloroso. pero no podría abrazarlos por largo tiempo.. La naturaleza de ese dolor resulta difícil de definir Aunque está vinculado con sentimientos de pérdida. Pese a todas las matizaciones y variedades posibles. yendo al encuentro de un futuro.. Las personas suelen experimentarlo como algo casi físico. no es lo que llamaríamos depresión y tampoco propiamente ansiedad.. entre ellos. a veces. mi vida entera. profundamente. convertida en un desierto. Esto hace grandes diferencias entre las migraciones deseadas y las forzosas. si lo hay.. que la excluían como rival y se quedaban cerca del padre. por el cual la partida es vivida. aunque haya sido el resultado de la propia iniciativa. Estas defensas maníacas suelen surgir cuando al dolor de la separación se agregan fuertes sentimientos de culpa por abandonar a los que quedan: a veces. y le parecía que hasta se alegraban de su alejamiento. las «temporarias» con fecha prefijada de retorno. cuando parten .. preocupaciones de orden burocrático y contingente. negando la pena y experimentando sentimientos de triunfo sobre los que se quedan. o expuestos a peligros o penurias. En ocasiones. Aunque nos hemos referido al dolor psíquico. sabría cómo sería. aunque lo experimenten. incapaces. este dolor está enmascarado por cuestiones de momento. sabiendo que por todos lados el destino era incierto. La fantasía persecutoria parecía estar referida más específicamente a su madre y hermanas. sobre todo en las circunstancias particulares de separación o de perturbación del equilibrio previo en que ese dolor surge. y ver partir a otros también duele y. aunque incluya elementos de angustia. mucho. familiares muertos o en situaciones de riesgo y desamparo. puede llegar a transformarse en un sentimiento persecutorio. a los que se siente limitados. como desarrollaremos más adelante. una mujer joven que había emigrado con su marido y sus hijos. que durante años fue mi orgullo. Una paciente (de uno de nosotros) expresaba así su recuerdo de la partida: «Partir fue tremendo. partir duele. mirándonos desde el otro lado de un cristal. «No podía borrar de mi retina los rostros de los familiares y amigos en el aeropuerto. que sólo Dios. otras veces es agudamente sentido. mis seres más queridos y mi casa. desde donde ya no los podía oír ni tocar. y aun así sentía que el corazón me sangraba al dejar todo lo que había sido mi pasado. a pesar de saber que no es hipocondríaco ni psicosomático: está como en el límite entre lo mental y lo físico. Lo que queremos destacar es que el tipo de dolor experimentado por estas personas. Así.

Esta evitación del dolor puede estar al servicio de la actividad llamada «vínculo —K» (menos K): des-conocer. Significa ir más allá del «saber» acerca de la realidad. «Ser» un emigrante es. En la medida en que el individuo pueda ir elaborando la experiencia de su migración a lo largo del tiempo. (Debiera haber una forma transitiva del verbo ser para usarse expresamente en relación con dicha realidad. derivado de la inicial de la palabra inglesa knowledge. de la «posesión de un conocimiento» utilizado para evitar la experiencia dolorosa. Este particular matiz está expresado por el sentimiento doloroso que puede discernirse en la pregunta: «¿Cómo puede X (el sujeto) conocer algo?» Es necesario distinguir la «adquisición de un conocimiento». no sólo sabrá que emigra. Propone seleccionar tres de estas emociones: amor (love: L). la envidia y la voracidad constituyen los factores predominantes: en este caso. El vínculo K. Implica asumir plena y profundamente la verdad y la responsabilidad absolutas inherentes a esa condición.) Denomina a esto «devenir 0». están relacionadas una con la otra (Bion. En otras palabras: «la experiencia de ese dolor aún no es congoja. ya que no se lo vivencia como preocupación y responsabilidad por la pérdida de los objetos. pues. muy distinto a «saber» que se emigra. en la que la negación. el infinito. Las . Bion (1970) agrega que son las «transformaciones en 0» las que se relacionan efectivamente con el cambio. del período esquizo-paranoide. no habrá descubrimiento. o bien «ser uno mismo su propia verdad». es el que relaciona a un sujeto que busca conocer un objeto y un objeto que se presta a ser conocido. Hay emociones básicas que están siempre presentes cuando hablamos de un vínculo. no es el que corresponde al dolor psíquico peculiar de la posición depresiva. aunque puede contener la semilla de la capacidad para sentirla» (Betty Joseph. La naturaleza de ese dolor es más primitiva y menosconsciente. pudiendo integrar los aspectos y sentimientos negados y disociados. Por lo mismo. como resultado de la modificación del dolor (en cuyo caso el conocimiento obtenido [K] servirá para nuevas experiencias de descubrimiento). con el crecimiento. Esta realidad psíquica no puede ser conocida: sólo puede ser «sida». como las emociones intrínsecas más importantes en el vínculo entre dos objetos. diremos que considera el término «vínculo» como una experiencia emocional en que dos personas. esa transformación es tan temida y resistida. La transformación en «0» es algo así como «ser lo que se es». Puede representar también al individuo que busca por introspección conocer la verdad acerca de sí mismo. sino mucho más vivencial («el devenir 0». «0» representa la realidad última incognoscible. sino que «será» un emigrante. o dos partes de una persona. la verdad absoluta contenida en cualquier objeto y que es propia de éste. la búsqueda de la verdad y el logro del insight. como lo ha llamado Bion). habrá «crecido» lo suficiente como para poder «padecer» su dolor: equivaldría a lo que en el lenguaje popular se denominan «dolores de crecimiento». Esta última situación suele encontrarse en las personas en las que predominan las defensas maníacas y la omnipotencia. Para quienes no están suficientemente familiarizados con las ideas de Bion. odio (hate: H) y conocimiento (knowledge: K). Tendrá entonces un mayor conocimiento de las experiencias que ha vivido.para realizar una migración. porque implica un retorno a la utilización de mecanismos más regresivos. y en las que queda excluido el verdadero aprendizaje por la experiencia emocional. 1978). 1962). aprendizaje ni desarrollo posible. No será sólo un conocimiento intelectual (vínculo K).

Los que se quedan Las reacciones de las personas que se quedan cuando otras emigran y la naturaleza de sus sentimientos dependen de la calidad e intensidad de los vínculos que los unen a los que parten. el término duelo significa «dolor» y también «desafío o combate entre dos». Pensamos que la diferencia entre la evolución normal y patológica de un duelo se debe a la existencia de dos tipos de culpa: la culpa persecutoria y la culpa depresiva. la culpa depresiva se . las relaciones con los demás. o el alejamiento se prevé como definitivo. y también para quien se queda. Si se trata de familiares muy allegados. Lo es para quien se va. para los demás. sus actitudes. en particular. para quedarse tan sólo en el «saber» y no en el «ser» emigrantes. como también al enorme esfuerzo psíquico que implica recuperar el ligamen con la realidad y el «combate» librado por desligarse de los aspectos persecutorios del objeto perdido y asimilar los aspectos positivos y bondadosos. al partir. todas las funciones del yo. Ello explica la necesidad de recurrir a múltiples operaciones defensivas. Las dos acepciones del término duelo son específicamente aplicables a los que emigran. Se sentirán invadidos por la pena y por sentimientos depresivos. como si realmente se hubiera ido a «otro mundo». presentan somatizaciones o desembocan en cuadros melancólicos u otras formas de psicosis. Grinberg. Ya lo hemos visto en la adolescente del capítulo anterior. por el sufrimiento que les ocasiona. Ambas acepciones pueden aplicarse tanto al sufrimiento provocado por la pérdida de objeto y de partes del self proyectadas en el mismo. ya que experimentan «dolor» por lo que dejan y afrontan un «desafío» ante lo que les espera. 1963). que «se quedaba» mientras su hermano emigraba a un país muy lejano y sin propósito de volver. siempre se cumple algo de lo que la sabiduría popular ha volcado en la conocida expresión: «partir es morir un poco». 7. Etimológicamente. La culpa persecutoria determinará la aparición de duelos patológicos que. Después de llorar varios días y noches luego de su partida. El concepto de duelo implica todo un proceso dinámico complejo que involucra a la personalidad total del individuo y abarca. El duelo con que responden a la separación puede ser equiparado al duelo producido por la muerte de un ser querido. no exentos de hostilidad hacia el que se va. resultará inevitable que experimenten vivencias de pérdida y abandono. Nos fue dable observar el caso de otra adolescente. Esta equiparación inconsciente del partir con el morir puede ser muy intensa. defensas y. de un modo consciente o inconsciente. que sentía morirse.realizaciones de este tipo pertenecen a un estado mental y emocional difíciles de soportar. quedó atónita cuando recibió la primera carta: en su desesperación había considerado imposible toda forma de comunicación con él. sí las circunstancias del que emigra hacen difícil pensar en un pronto retorno. En cambio. En mayor o menor grado. Los sentimientos de dolor y culpa correspondientes a la pérdida de partes del self previamente proyectados en el objeto suelen convertirse en factores que agravan o perturban la elaboración del duelo (L. A veces esta separación es vivida como muerte. frecuentemente.

según las motivaciones que determinen esa partida. por la mezcla de ansiedades depresivas y persecutorias inherentes a las mismas. por ejemplo. Hemos hablado de la satisfacción latente que puede experimentar el grupo por depositar en el que emigra la responsabilidad colectiva. Alguno de ellos abiertamente dijo: «Si yo pudiera. a través del que lo realiza. pueden no sólo experimentar la pérdida del hijo como si se tratara de su muerte. expiándolas a través de todo lo que pierda al irse.» Es frecuente que el que parte se haga depositario de las proyecciones de distintas clases de fantasías de su grupo. el pesar de la partida es ampliamente compensado por el alivio de saber al hijo a salvo de persecuciones y peligros. el mismo paciente comentaba las reacciones de envidia y hostilidad manifiestas o encubiertas expresadas por otros colegas al enterarse de sus proyectos. por ejemplo. En tales condiciones. se suele escuchar: «era bueno que alguno de nosotros pudiera ir». El amigo se puso pálido y con voz entrecortada por la emoción y la angustia dijo: «¡Qué agujero!» Con este término sintetizaba los sentimientos de pérdida y vacío que le había producido la inesperada noticia. «nos beneficiaremos todos». los padres podrán sentir esa partida con ambivalencia. Así como ocurre en el que parte. Los padres de un hijo que emigra. pero además esa satisfacción puede ser experimentada porque se sientan liberados de un rival. El contenido de esas fantasías puede corresponder al deseo de emigrar de algunos de ellos. Un paciente de uno de nosotros relataba el fuerte impacto que le produjo la respuesta de uno de sus amigos y compañeros más apreciados. etcétera. En otros casos. el que se va puede ser sentido como «chivo emisario» de todo lo indeseable o temido. Estas situaciones pueden ser patéticas y desgarradoras. si la migración del hijo es forzada. y debe partir perentoriamente para salvar su libertad o incluso la vida. frente al cual sentían fuerte competitividad. que cargará con las culpas de los demás. sin embargo. y que les deja el campo libre. Los que se quedan. quedarán liberados y podrán seguir gozando de las cosas que tengan. aún más. Los miembros del grupo de pertenencia del que emigra pasarán por estados emocionales diversos que pueden desplegarse en todo un espectro. responsabilizan al hijo de ser el causante de su dolor y de despojarles de las expectativas y gratificaciones que podían esperar de él y.manifiesta por la preocupación. la pena y una tendencia reparatoria auténtica que permite una mejor elaboración del duelo. sino que pueden temer también la proximidad de su propia muerte sin volver a verle. las condiciones y el contexto ambiental del que se queda. que intentan satisfacerse por identificación proyectiva. En contraste con esa experiencia. en la medida en que predominen conflictos de rivalidad generacional u hostilidad proveniente de otras fuentes. estos sentimientos se invierten. por circunstancias político-ideológicas. también me iría. arrebatarles tiempo de vida. y el vínculo afectivo que los une. Desde luego. al comunicarle su decisión de partir por unos años al extranjero. también los que se quedan y sufren la partida del que emigra . En la fantasía. en cambio. por haber obtenido una beca para el perfeccionamiento en su profesión. Otras veces.

En algunos casos. empujados por la miseria. como España. «en la era del jet todo está muy cerca». Algunos de estos niños dejados por sus padres desarrollan síntomas claramente vinculados con esta situación. pasando por momentos de desorganización. en . pero a veces por largos años. un padre que sufre un infarto frente a la partida del hijo) pueden constituir el medio defensivo para mantener el control del objeto ausente en el cuerpo. darán la posibilidad de un verdadero crecimiento y evolución de la personalidad. con autorreproches. pero no sólo para los que emigran. hay una interacción. como Alemania o Suiza. «nos escribiremos mucho». Estas defensas pueden ser de tipo maníaco. Pensamos que la migración puede constituir un «cambio catastrófico» en la medida en que ciertas estructuras se transforman en otras. Otras veces son de índole paranoide: los que se quedan se sienten traicionados por los que se van. con una serie de consecuencias que atañen al individuo y a su entorno. Estas vicisitudes. para volver «indianos». sino para algunos de los que se quedan. reaccionan con enojo o ira. los síntomas comienzan poco después del abandono de los padres. atribuyéndose la responsabilidad directa o indirecta por perder al que se va. La identificación melancólica con el que se ausenta es similar a la que tiene lugar en los procesos de duelo por la muerte de alguien ambivalentemente querido. iban a «hacer la América». No falta tampoco la reacción melancólica. etcétera. la experiencia puede terminar en catástrofe. Muchos de los que no lo lograban ya no volvían. a través de los cambios. a cargo de familiares que permanecen en el país de origen a la espera del regreso de sus padres. dolor y frustración. a veces. Esta situación ocurre con bastante frecuencia en países con fuerte tasa de emigración. habiendo hecho fortuna. procurando negar o subestimar la importancia de la separación. Los síntomas hipocondríacos y las somatizaciones que aparecen a poco de la partida de alguien muy significativo para el sujeto (por ejemplo. En las últimas décadas. Como vimos. según expresión corriente. Los padres. en lugar del «cambio catastrófico». les acusan de ligereza o falta de responsabilidad y consideración hacia quienes habían compartido con ellos muchas experiencias vitales. Sabemos que entre «los que se quedan» hay seres que por su particular y estrecha relación con los que emigran constituyen un caso especial: los hijos de emigrantes que no emigran con sus padres. «nos veremos pronto». sino que se quedan en forma temporaria.utilizan distintos procesos defensivos para contrarrestar el dolor que les embarga. Se desprende de lo dicho hasta ahora que la decisión de partir en una migración no es un hecho aislado que incumbe exclusivamente al sujeto que lo decide. por no enfrentar el fracaso de sus ilusiones. doloroso pero evolutivo. No siempre sucede así. una vez elaboradas y superadas. ya que. los países de atracción para este tipo de migración fueron los que en Europa gozaban de mayor desarrollo. diciendo cosas como: «nos mantendremos en contacto».

aprender). . estaban trabajando en Alemania en el momento en que su madre quedó embarazada. En algunos dibujos incluye un perro. dolores que ceden con analgésicos corrientes y hasta con placebo. Olvida dibujar a los padres: los agrega luego. Además. abuelas con grandes pechos. es un comportamiento que hace recordar al de los niños que se lastiman en ausencia de los padres. del hombre lobo y de Drácula que le quiere morder. vómitos. éstos habían sido internalizados como objetos persecutorios y dañinos que atacan su interior. y Javier regresa a su hogar. en otro nivel y por proyección. o bien que es policía y mata ladrones. En sus pesadillas no sólo es un policía que se defiende de los ladrones. También desde el regreso de los padres tiene frecuentes pesadillas: sueña con Drácula o un hombre lobo que le va a morder. primos. son elocuentes. sentía como que le habían robado los cuidados directos y el sostén parental de los primeros años. Pero Javier no se integra realmente en su familia. Comenta que la familia «no le salió muy bien». y también porque reaparecen como objetos a los que va dirigido el llanto. vómitos y adelgazamiento). En otros dibujos los padres aparecen sin cara. que «el padre le salió torcido». en un rincón y «ocupados trabajando».otros. a los que se consideraba con derecho: no habían sido artífices ni testigos de sus primeros logros (comer. hablar. que no lo ha sufrido. en los que representa a su familia. Sus dibujos. Acosa a su madre con quejas acerca de dolores abdominales. la hermana jugando con tacitas y él jugando con una pelota. su nacimiento interfería seriamente en los proyectos de sus padres. Aunque paradojal. los pediatras le envían a una consulta de tipo psicológico. A los siete años. por lo que se dificultó su alimentación (dolores abdominales. Dos años después. su resentimiento por el abandono y la envidia a su hermana. Estos logros fueron luego atacados por su propio resentimiento y fantasías de venganza cuando sus padres volvieron. y lo dejó al cuidado de los abuelos. pero como el niño más pequeño de la familia. su locomoción (dolor en la pierna) y su escolaridad (hablar. produciéndole dolor y vaciamiento.. No deseado.. Tal es el caso de Javier. del que dice que «ya ha muerto pero es el que siempre le defendió». los padres deciden retornar. sólo cuando él se coloca como un niño pequeño aferrado a su madre les agrega los rasgos del rostro. tíos. estos personajes representan sus propios deseos voraces con incremento de su sadismo oral. como acusación. de pequeño tamaño. que «tiene todavía muchos más pero no le caben». Sus síntomas demuestran que debido a la frustración y la carencia afectiva sufrida por el abandono de sus padres. como resultado de la frustración. y a causa de un nuevo embarazo del que nace una niña. pero sólo lloran y se quejan cuando éstos vuelven: como expresión de reproche. La madre volvió a España sólo para dar a luz. hay multitud de parientes: abuelos. aparecen como reacción frente al retorno de los mismos. españoles. se manifiesta de múltiples maneras. cuyos padres. caminar). por el contrario. sino que también. anginas y dolor en una pierna. después de cinco de exploraciones infructuosas.

Su hermana juega con un muñeco «a la mamá». Esta expresión no ha perdido vigencia. A través de los dibujos se puede apreciar la utilización de las defensas maníacas como intento de compensar la falta de los padres: aparecen sustituyéndolos multitud de personajes familiares. Se comprende que olvide en un primer momento dibujar a sus padres. Los emigrantes en el barco o avión que los conduce hacia un mundo aún irreal para ellos no saben. como lo decimos en otro lugar. valga la conocida expresión: «hermanos de barco». lo que se ve confirmado patéticamente en la imagen de la hermana que juega a «la mamá» con un muñeco sólo «adherido» superficialmente a ella. en varias ocasiones: él. . jugando siempre con una pelota. sólo compartido por sus compañeros de viaje que. en un barco sacudido por las tempestades. se la ha comparado a la de un emigrante que. los padres son figuras sin rostro. pero «no sostenido». pretendiendo con ello desvalorizarlos. y sólo adquieren rasgos definidos cuando él se incluye en la escena como un niño pequeño pudiendo aferrarse a la madre. Los emigrantes en el barco. aunque actualmente se pueda emigrar en avión. 8. pero con una pierna separada del cuerpo. la referencia al perro «que ya ha muerto pero fue el que siempre le ha defendido» puede aludir a un aspecto de sí mismo. por la falta de atención parental. el «desmembrado» del grupo. pero tiene al muñeco como apoyado sobre el tórax. como él no fue sostenido por la madre: es impresionante la actitud indiferente y de falta de sostén. que siente que sus padres no han cumplido con la función que les correspondería para con él.Y tal vez lo más significativo es la forma en que se representa repetidamente a sí mismo y a su hermana. en su sentido profundo. ese largo tránsito de la infancia a la adultez. las abuelas que lo han criado tienen grandes pechos. sin sostener al crío. se dirigen hacia un mundo que no pueden visualizar aún en forma realista. pueden llegar a convertirse en una nueva familia. en forma conmovedora. va haciendo lentamente su camino hacia el Nuevo Mundo. Llegar Para dar una idea de lo tormentosa y agitada que puede ser la adolescencia. En la misma línea. Lejos de toda costa. Y cuando los dibuja lo hace reduciendo su tamaño. con su capacidad de auto-defensa extinguida (muerta). Esta vivencia reaparece en el dibujo de «el miembro separado» (la pierna que le duele). Cuando comenta que su familia «no le salió bien» al dibujarlos o que «el padre le salió torcido» está diciendo. viven en un estado irreal. mostrando con ello que durante mucho tiempo no lo tuvieron para él. negando la importancia que tienen en su vida. mientras ella está con los brazos caídos a los lados del cuerpo. como el «miembro» separado del cuerpo familiar. así como ellos «olvidaron» llevarle consigo. para contrastarlos con las tacitas-pechos pequeños de la hermana alimentada por la madre. habiendo dejado atrás el mundo que conocían. En otros momentos. que interpretamos como su sentimiento de ser el «desmembrado» de la familia.

Hasta entonces. pudo comprar muebles más sólidos y fuertes: camas y sillas que la contuvieran en forma más firme y con posibilidades de durabilidad. que sentía que todo se había vuelto provisorio. toda la serie de pérdidas sufridas en la migración: parte de sus pertenencias más valoradas. había instalado su casa en el nuevo país con profusión de cojines.» La pérdida del baúl condensa.hasta haberlo vivido. cuando el barco en el que viaja como emigrante entra en el puerto de Nueva York y se prepara a descender con su baúl al hombro. en el análisis de esa paciente. Karl. telas. Las vivencias de inseguridad que experimentan los inmigrantes recién llegados están determinadas no sólo por las incertidumbres y ansiedades frente a lo desconocido. por ir en busca de un paraguas olvidado en la confusión y ajetreo del desembarco. Fue mucho después cuando.» Pero su euforia se transforma bien pronto en desazón al comprobar. la . el significado de algo que había pasado desapercibido para ella anteriormente. colchones en el suelo. mullidos y cálidos de los que había necesitado rodearse. adaptados a una vida nómade. aun después de llegados a tierra firme. al punto de que esa vigilancia casi le había costado el sueño. mujer. Describe la emoción que embarga a su joven protagonista. en su medio interno y externo. para contener su vivencia de orfandad y desamparo. El «mareo» del viaje no desaparecerá fácilmente. antes de que sientan esa tierra como «realmente firme». descubrió sólo después de años de análisis lo dolorosa que le había resultado una migración que había realizado de jovencita. etcétera. o «de gitanos». «Si hubiera reconocido todo lo penoso que era. la desaparición de su baúl. como hemos dicho. no hubiera podido realizarla o me hubiera hundido. simbólicamente. a veces. sino también por la inevitable regresión que esas ansiedades conllevan. como nunca se pierde el acento de la lengua-natal. si ahora se lo dejaba robar tan fácilmente. «No podía entender por qué durante el viaje había vigilado el baúl con tanto celo. La descripción evocaba una tienda de beduinos. tapices en las paredes. de poder aprovechar con eficacia los recursos de que disponen y constituyen su «bagaje». que había dejado por unos instantes al lado de un desconocido. que hacía mucho venía observando. en otro nivel representa. habiendo encontrado a través de su análisis. La experiencia migratoria la había transformado en una niña pequeña abandonada e insegura. pero constituida por elementos fácilmente transportables. «La estatua de la Libertad. momentos después. que pasará mucho tiempo.» En ocasión de la compra de unos muebles se pudo ver también. todo tenía que ser trasladable junto con ella. Las almohadas y cojines fueron los pechos blandos. en un nivel. que puede estar ricamente adornada y alfombrada. por lo tanto. se le apareció como envuelta en una luz solar que repentinamente se hubiera vuelto más fuerte. ya que nadie garantizaba que no tuviera que volver a mudarse y. Es esa regresión la que les hace sentirse en situación de desamparo e inhibidos. aparentemente por razones económicas y apoyada en cierta moda. Una paciente. La migración es un proceso tan largo que tal vez no termine nunca. con ánimo alegre y ligero. Kafka relata esta situación de manera harto elocuente y conmovedora en su novela América (1977). un sostén más estable.

» Ya páginas antes hay una leve alusión a lo que podemos entender como la percepción de la regresión que se va acentuando a medida que los personajes se acercan a su lugar de destino. viendo pasar por esas calles tanta gente como nunca vi. Una experiencia similar fue relatada por un joven paciente que recuerda que al llegar al nuevo país donde pensaba ejercer su actividad profesional olvidó nada menos que su diploma que lo acreditaba como tal. y de los caseríos. elemento que constituía su mayor patrimonio.. y de la cuadrilla. Frente a ello es. «Andaba yo ya un poco achucharrado y me dio por pensar. que emigra de España a Chile: «Atracamos en Buenos Aires. Lorenzo comenta: «retrasamos otra media hora los relojes. lo que yo digo es que a este paso. y le dije a la Anita que qué harían en ese momento los viejos. necesario alguien «conocido» o que se haga prontamente conocido. en el nuevo medio. o de un sustituto. aunque pudo recuperarlo días después. que explican la tendencia de todo ser recién nacido a acercarse a otro ser vivo que potencialmente le pueda proporcionar «contacto» y protección. en el maletero de un taxi.» . En estas condiciones. que experimenta el niño cuando queda solo. parecen quedar fijados al primero que encuentran. para ajustarlos al meridiano que atraviesan. Poco antes de llegar. recoge esta vivencia intensa y apabullante de encontrarse frente a lo nuevo y desconocido. Durante la travesía en barco han tenido que ir retrasando de a poco sus relojes. me dio por pensar que esto era peor que estar en el desierto. De hecho. como una pena de todo. el individuo necesita imperiosamente que alguien. Lorenzo. que así desfilasen delante de mis narices cinco millones de tipos no encontraría una jeta conocida y. persona o grupo. Un modelo que se acerca a la idea que estamos exponiendo es el del imprinting proporcionado por los etólogos. pronto me veo otra vez de calzones cortos». Empecé a acordarme de casa. La necesidad de una figura confiable que se haga cargo o neutralice las ansiedades y temores frente a lo nuevo y desconocido que siente el inmigrante se puede comparar con la búsqueda desesperada del rostro conocido de la madre. aunque sea de otra especie. que qué hora sería allá. Bowly (1960) se basó en ese modelo etológico para desarrollar su teoría del «apego»... que no podía parar. cuando hace decir a su protagonista... entonces. pues. . testimonio literario que marca un hito en la actual estilística española. que estudia el vínculo del niño con figuras confiables que calman la angustia de separación. Miguel Delibes. El «desconocido» que roba el baúl al personaje de Kafka representa todo «lo desconocido» que desorganiza y confunde al recién llegado: lo que lo «esquizofreniza». para seguir en tren a Santiago. pero que ofrece disponibilidad para la satisfacción de esas necesidades. asuma funciones de «maternaje» y «continencia» que le permitan sobrevivir y reorganizarse.pérdida transitoria de sus capacidades yoicas.. y de su propia identidad debido al impacto del llegar.. en su Diario de un emigrante. y se me puso una cosa así..

que calma las ansiedades. Nos estamos refiriendo. magnificando sus cualidades positivas y subestimando lo abandonado. según la naturaleza de las relaciones objetales previas que. «devorado» por un mundo desconocido y hostil. con insomnio o sueños agitados con contenidos persecutorios. por ejemplo. Así. que suelen ser fugaces y transitorias. aumenta el nivel de ambigüedad y contradicción implícitos en las informaciones que recibe. transitoriamente inhibidos por la ansiedad de separación de las situaciones conocidas y el impacto del encuentro con las situaciones nuevas. Sus reacciones tendrán un contenido persecutorio de mayor o menor grado. este mecanismo fracasa y las mismas fantasías inconscientes se expresan en forma opuesta. los pacientes refieren que «nunca se han sentido mejor y que hacía años que no dormían tan a gusto». tal como lo señalan L. ya internalizadas. al ofrecer «contacto» y «continencia». para él. por no tener bien discriminado aún lo viejo de lo nuevo. como del recién nacido. Si predomina la calidad conflictiva en sus vínculos objetales internos dará lugar — muy probablemente—a una regresión más profunda con incremento de la utilización de mecanismos y defensas más primitivas. Una de las consecuencias es que el inmigrante pueda sentirse «invadido» por los. de tipo esquizo-paranoide: disociaciones más acentuadas. Achard y J. En otras ocasiones. Tal idealización lleva a estados hipomaníacos. Tengamos presente que los nuevos códigos de comunicación que deberá incorporar el recién llegado. Galeano (1982). así como cualquier contrariedad puede hacerle sentirse rechazado por el nuevo hogar. La sensibilidad del recién llegado. o cualquier gestión que se resuelva favorablemente. «caóticos mensajes» que le llegan. que le son prácticamente desconocidos o mal entendidos en sus primeros contactos. . La tendencia más manifiesta inicialmente es la de idealizar el país nuevo. En el mismo sentido. La disociación tiene por objeto contrarrestar tanto las ansiedades persecutorias como las depresivas. que manifieste cordialidad y empatía. La necesidad de sentirse bien acogido es tal que cualquier persona que le demuestre algún interés. A veces. esa figura es siempre representante de una madre interna con características protectoras. idealizaciones compensatorias de ciertos aspectos parciales. negaciones marcadas frente a situaciones displacenteras. determinando trastornos del dormir. como así también evitar la amenaza de los sentimientos de confusión. en algunos casos. puedan ser reactivados en su función protectora. el dormir prolongado refleja una depresión que expresa una fantasía profunda de huir de la vida. le hace sentirse querido. etcétera. a las primeras impresiones. es grande.En la teoría de las relaciones objetales. el inmigrante necesita encontrar en el mundo externo personas que los representen: algo así como «padrinos» o padres sustitutos. y a vivencias de bienestar psíquico y corporal. que impactan de un modo singular al inmigrante. Ese «dormir tan a gusto» puede ser la defensa ante la experiencia de disgusto por encontrarse en circunstancias difíciles. P. naturalmente. para que los objetos internos buenos. condicionarán la intensidad paranoide de sus respuestas frente a las inevitables frustraciones con las que tropezará en su camino. frente a las cuales el dormir es un refugio. o bien. uso frecuente y masivo de identificaciones proyectívas.

y eso es importante. es el que suele persistir. el rechazo del pecho considerado malo (carne). es el ambiente no-humano. exigiendo. correspondiente al sitio donde el juego empieza con los primeros objetos que son «no-yo» y «no-madre».En esa regresión a niveles más primitivos de funcionamiento mental. Puede ocurrir. el producto de mayor consumo en ese país. además. a menudo acompañado por añoranzas y deseos de reencuentro. Otras veces. y menciona el concepto de Winnicott del «espacio transicional» que puede extenderse para incluir el mundo «no humano». Las toneladas de cartas que algunos inmigrantes escriben y reciben de su viejo mundo al principio de su llegada al nuevo van disminuyendo paulatinamente. no modificado. como objeto de añoranza y símbolo de lo propio. y en la medida en que se va comprometiendo más con su nueva forma de vida y los seres que le rodean. John Denford (1981) cita a Searls. tanto los que se han ido como los que se han quedado. que llega a constituir una parte significativa del sentimiento de identidad. un niño hijo de inmigrantes en Argentina se negaba sistemáticamente a comer carne. En los primeros tiempos de su traslado el individuo tiene la mente más ocupada con la gente y los lugares que ha dejado. y ha sido revestido con un intenso contenido emocional. constituyéndose en un indicador de ese distanciamiento mutuo. En otras ocasiones. la pérdida y la deprivación de ese ambiente no-humano y esos objetos materiales especialmente . reduciendo su dieta exclusivamente a leche y huevos. generoso e inagotable. en este caso. que considera al mundo «no-humano» como «un lugar para experimentación y alivio de tensión». Los seres humanos van cambiando. Este ambiente no-humano. en especial el que ha sido el entorno natural y específico del individuo. por su influencia y repercusión ulterior. Correlativamente. Gradualmente. Es claro. base de su alimentación en su tierra natal. desconocido y «persecutorio». que el inmigrante experimente un particular rechazo por los platos típicos del nuevo país y recurra con añoranza a buscar aquellos otros que representen las características de su tierra. del mismo modo que van cambiando los hábitos. que pasa a tener una significación de particular relevancia. y la búsqueda del conocido e «idealizado» (leche y huevos «de su país»). empieza a distanciarse en el recuerdo de sus parientes y viejos amigos. que hubieran sido importados de allí. Para Denford. recreando así un «pecho idealizado». el comer se realiza en soledad y toma la forma de un «comer compulsivo». el inmigrante recurre al comer para calmar la ansiedad. constituyendo una especie de ritos recordatorios. Lo que no cambia. entonces. Una mujer argentina que había emigrado a los Estados Unidos insistía —en los primeros períodos de su migración— en que sólo comería «empanadas y churrascos» para no perder así su identidad. las emociones suelen expresarse en relación con elementos tan primordiales como la comida. las formas de vida y el lenguaje (aunque se trate del mismo idioma). Estas comidas suelen celebrarse en compañía de connacionales. con el que intenta llenar el vacío determinado por las diversas pérdidas sufridas en el trasplante. como búsqueda frenética de recuperación de los objetos perdidos. ya que simboliza el vínculo más temprano y estructurante que se ha tenido con la madre o con su pecho.

no parecían míos. pero fuertemente investidos en el plano emocional. aunque lo hayamos mencionado antes someramente.. no parecía yo. independientemente de su utilidad: muebles viejos que se destartalan por el camino. Fuertemente impactante ha sido el cambio radical experimentado por una paciente emigrada al recibir sus muebles. su sentimiento de identidad grupal. Bion aplicó este modelo para mostrar las distintas posibilidades de evolución que puede tener una idea nueva. Al comenzar una sesión dijo: «Desde que llegué. en relación con el grupo establecido (establishment) que la recibe. pueden cumplir esta función altamente significativa para el sentimiento de identidad. Pero hace unos días vuelvo a tener sueños como los de siempre. de un momento. Los que reciben Un factor de enorme importancia que puede gravitar en el destino de una migración es la reacción de los miembros de la comunidad receptora frente a la llegada del inmigrante. En lo referente a este punto. no los reconocía. porque pensamos que puede ilustrar de manera clara las diferentes vicisitudes que suelen producirse en la interacción entre el inmigrante y el grupo humano que lo recibe. que con su presencia modifica la estructura de un grupo. la comunidad receptora puede sentir amenazada su identidad cultural. Por lo tanto. y pudiera desestabilizar la organización existente. también para los nativos será una difícil tarea «metabolizar» e incorporar la presencia del «extraño». religiosa. Aun pequeños adornos o cacharros de escaso valor. sus creencias y.. el reencuentro fue emocionante. pone en cuestionamiento algunas de sus pautas de conducta moral. en general. . desempeña un rol muy importante en la evolución de estos inmigrantes. política o científica. No sólo el que emigra siente en peligro su propia identidad: también. aunque en distinta medida.valorados del viejo entorno. Lo que no está tan reconocido es el hecho de que la comunidad autóctona también sufra el impacto de la llegada del «nuevo». nunca había tenido sueños así. Originalmente. Cada objeto traía el recuerdo de una situación. Esto explica por qué muchos emigrantes tratan de llevar consigo todas sus pertenencias. que demoraron más tiempo que ella en llegar. de un pasado. Esto ha sido siempre reconocido así. o el individuo que la sustenta. la pureza de su idioma. Este modelo es igualmente aplicable al cúmulo de reacciones emocionales que surge entre el individuo que decide emigrar y las personas que se quedan en su país y de las que nos hemos ocupado en un capítulo anterior.» 9. nos parece atingente desarrollar aquí. ropas que ya no usan o aparatos que no funcionan. Creo que es desde el día en que recibí mis muebles: volví a sentirme entre `mis' cosas. mis sueños eran totalmente locos. Me siento más yo. La calidad de estas reacciones influye de distintas maneras en la evolución de su asentamiento y adaptación. tan importante como la pérdida y deprivación de la presencia de las personas queridas. el modelo sugerido por Bion (1970) de la relación «contenido-continente (♂↔♀).

2 Conjunción constante es un concepto tomado de Hume. Veamos ahora lo que puede ocurrir en el grupo receptor. Por de pronto. depresivas. Si el recién llegado irrumpe sin previo aviso. Antes de ampliar lo expuesto en forma más detallada. por su fuerza disruptiva. paranoides. y que permita su integración y evolución con mutuo beneficio. .Esta interacción dinámica entre el individuo o la idea nueva (el inmigrante) y su entorno (el país que lo recibe) configuraría —en términos de Bion— un «cambio catastrófico». del inmigrante al llegar al nuevo país: maníacas. En otras palabras. sino a una verdadera catástrofe. será importante el hecho de que éste haya participado de algún modo en la llegada del inmigrante. de todo tipo. la estructura del grupo en que se manifiesta y la de sus componentes. en mayor o menor grado. Ya hemos tenido oportunidad de referirnos a las diferentes reacciones. podrá despertar una reacción inicial de «ponerse en guardia» como preparándose para rechazar cualquier posible ataque hasta conocer sus intenciones. Este. Sus extremos serían la aceptación entusiasta o el rechazo absoluto. impidiendo su evolución. confusionales. por lo menos. no habrá hostilidad manifiesta. sin duda más fructífera. En tal caso. con todo su bagaje y sus características específicas. una vez superados y elaborados. el inmigrante. y se refiere al hecho de que ciertos datos de observación aparecen regularmente unidos. de cómo se configura la interacción entre el «contenido» y el «continente». desorganización y frustración. con una fuerza potencialmente disruptiva que puede violentar. puede amenazar destruir el «continente». El que ocurra una u otra de estas contingencias dependerá. La tercera posibilidad. diremos que la expresión «cambio catastrófico» se refiere a un conjunto de hechos que se encuentran ligados entre sí por una «conjunción constante»2. por exceso de rigidez o de temor. sea por haberlo invitado activamente o por haber sido informado previamente y aceptado su llegada. La migración constituye un «cambio catastrófico» en la medida en que ciertas estructuras se transforman en otras a través de los cambios. representa la «idea nueva-contenido» (♂) que encuentra en el «continente-grupo receptor» (♀) diversas tendencias como respuesta. la subversión del sistema y la invariancia: esta última se refiere a aquello que permite reconocer en la nueva estructura aspectos de la anterior. especialmente si se le considera agresivo o amenazador para el grupo. en gran parte. Estos momentos. es que ambos puedan funcionar con la suficiente flexibilidad para que el «continente» acepte un «contenido» no destructivo. darán la posibilidad de un verdadero crecimiento y evolución enriquecida de la personalidad. la recepción será positiva o. Entre estos hechos se pueden mencionar la violencia. El «contenido». Pero la migración puede tener también consecuencias que no correspondan al «cambio catastrófico». puede ahogar al «contenido». pasando por momentos de dolor.

. No se puede descartar que. por desgracia. adquisiciones y bienes. Otras veces se refieren en sus conversaciones. y el recién llegado puede ser vivido persecutoriamente como un intruso que intenta despojar a los locales de sus legítimos derechos a disfrutar de su trabajo. con la situación real. y está siempre ahí. en su presencia y sin aclaraciones. «. lo que usted dice y piensa. Esto puede originar complejos círculos viciosos. si le rehúsan ese reconocimiento y su presencia despierta rechazo. Uno por cuya causa se tienen siempre líos. En cambio.. no intentando entender ni hacerse entender por el extranjero. La vivencia persecutoria de los pobladores es tan fuerte que necesitan deshumanizar y «cosificar» al inmigrante. celos y envidia ante las capacidades y poderes atribuidos al «invasor».. uno que resulta supernumerario. . la actitud del inmigrante. después de haber intentado anular su existencia misma. a veces. con incremento de la persecución y del odio en el inmigrante que no encuentra la acogida esperada y necesitada. en algunos casos. negando su condición de persona (de «alguien» lo transforma en «algo»). de la que el forastero está. es usted. en su novela El castillo. en formas sutiles. agrimensor supuestamente contratado para trabajar en el castillo. Kafka. como para confirmar que es imposible lograr la comprensión del medio. que no existe. por supuesto. el inmigrante vivirá a los nativos como enemigos irreconciliables. no es usted nada.Desde luego. no es usted de la aldea. Por ejemplo. algo: un forastero. ambos inaccesibles para el inmigrante. y acaso no podrá serlo nunca. en el fragmento transcrito. Esto dependerá de su historia previa y la posibilidad de proyectar sobre el ambiente buenos vínculos con sus objetos internos. Esta ignorancia no puede ser enmendada de golpe. sino acentuando las diferencias lingüísticas. sin embargo. Pero. a hechos y personajes que forman parte de su propia historia y tradición. En casos extremos puede dar lugar a reacciones xenofóbicas intensas con marcada hostilidad. la presencia del inmigrante incrementa las ansiedades paranoides del grupo receptor. Aun los que manifiestan protegerle e intentan ayudarle le dicen: «No es usted del castillo. molestando.» Muchas veces ocurre que se refuerzan las fantasías de rivalidad.» «. Acaba de llegar y quiere saber más que yo que he vivido siempre aquí. utilizando giros locales o bien un lenguaje especialmente refinado y culto. excluido. Estos interlocutores usan la lengua como defensa frente al nuevo. mentalmente. el ataque a la identidad del recién llegado: los lugareños reaccionan ante el que no es de allí considerando que no es «nada». describe la animosidad de los pobladores de una aldea frente a la llegada del protagonista. le estalla a uno la cabeza de escucharle y comparar. La hostilidad puede manifestarse. El inmigrante puede acercarse a los demás si éstos demuestran un respeto por la dignidad y autenticidad de su existencia.» Es notable. su personalidad y su conducta podrán reforzar o modificar estas expectativas y las primeras impresiones. aunque luego admiten que es «algo»: «un forastero que molesta». Es tremendamente ignorante respecto de las condiciones del lugar..

que puede padecer la comunidad. inconscientemente. de una imagen omnipotente e idealizada. ofreciéndole toda la colaboración que necesita para su instalación en el medio. Sus dificultades idiomáticas y de adaptación a la nueva situación le habían llevado a aceptar un trabajo sumamente desvalorizado. como una moratoria necesaria para elaborar el cambio operado en su vida. como el recién llegado nunca puede satisfacer tales expectativas. pudo superar el momento agudo de su crisis depresiva y enfrentar su situación con una disposición interna más favorable. de mayor o menor gravedad. Así.No son infrecuentes las denominaciones despectivas de los extranjeros. y hacer uso de una «moratoria» que la sociedad puede concederles. y en los que pueden condensarse la envidia por sobreestimación y el desprecio para defenderse de aquélla. Esta ayuda es inapreciable. Pero. el grupo puede reaccionar más tarde con desilusión y hostilidad. en breve psicoterapia. visto y considerado todo lo que hemos dicho de la regresión de los inmigrantes y de su necesidad temporaria de figuras maternas o paternas de las que ya no necesitaban en su país de origen. están especialmente interesados en la inmigración. que viven como una infantilización humillante. Cuando se pudo lograr que esta persona entendiera y tolerara su estado regresivo. prestan la máxima atención a crear buenas condiciones de holding. por generaciones. sintiéndose defraudado y creando dificultades ulteriores al extranjero. antes de entrar en pleno funcionamiento en las nuevas condiciones. por ejemplo. en Israel tienen institucionalizadas las funciones de continencia a través de «Centros de absorción de inmigrantes». y son conscientes de la importancia de satisfacer las necesidades de los que llegan a un país nuevo. Había sido un prestigioso arquitecto en su país. algunas personas o grupos de connacionales ya establecidos en el nuevo país pueden cumplir la función de recibir y acoger a los nuevos. a veces. el grupo receptor reacciona muy positivamente a la llegada del inmigrante. aprenden el nuevo idioma y están bajo la guía de personas que funcionan como «tutores» hasta que aprenden los nuevos códigos y pautas con que tendrán que manejarse. no siempre es fácil para el recién llegado aceptar esta ayuda: es doloroso admitir tal necesidad. Así y todo. con motes que se perpetúan. a quien ha revestido. que contrastaba enormemente con su posición profesional y social anterior. En otros casos. por sus condiciones socioeconómicas. todo lo cual desencadenó una profunda depresión que motivó la consulta. a un hombre maduro cuyo sufrimiento resultaba patético. Tuvimos ocasión de tratar. que «debería poder» solucionar o ayudar a resolver los problemas intrincados. donde los recién llegados conviven durante varios meses con otras personas que están en su misma situación. En otras ocasiones. En estos casos se lo considera como una especie de líder «mesiánico» y se lo trata con la máxima cordialidad y benevolencia. Ello le permitió encontrar también en el afuera respuestas más favorables a . Algunos países que. así como con su capacidad intelectual. Para algunas personas resulta intolerable aceptar su regresión. y había emigrado por razones familiares.

durabilidad y evolución. como si representaran simbólicamente a los dos padres frente a los cuales resurgen la ambivalencia y los conflictos de lealtades. Tales fantasías tendentes a facilitar la adaptación sobre la base de lo familiar. o que tiene el mismo idioma. confusional y depresivo. A veces es vivido como si se tratara de padres divorciados con fantasías de haber establecido una alianza con uno de ellos en contra del otro. en formas leves. aunque sea semejante. 10. deciden en esta etapa un retorno precipitado. Estas angustias están presentes como una constante en todo proceso migratorio. homologando las calles de una ciudad nueva con las similares de la ciudad natal. Las ansiedades depresivas están determinadas por las experiencias masivas de pérdida de todo lo que se ha dejado. creyendo reencontrar rostros conocidos en los desconocidos transeúntes. el desconocimiento del idioma. más sólida y segura. Las angustias paranoides pueden llegar a tener el carácter de verdadero pánico por su intensidad frente a las exigencias. vivienda. Esto puede acentuarse en los casos en que se emigra a un país de características similares al propio. considerando como unidades de medida trayectos conocidos y frecuentados en el pasado. lo cual induce a negar que. sin caer en los extremos de idealización ni de persecución. los idiomas. pueden provocar —paradójicamente— un retorno de lo persecutorio. entonces. midiendo las distancias. Esto obliga a un trabajo de duelo. los recuerdos y las vivencias actuales. Evolución del proceso migratorio: integración al medio Las angustias que pueden surgir poco después del período inicial de una migración son de tipo persecutorio. los puntos de referencia. incapaces de superar tales exigencias. En ocasiones. Estos estados de confusión pueden surgir también por los intentos defensivos contra las ansiedades persecutorias frente a lo desconocido. . búsqueda de trabajo. la migración puede hacer revivir la situación triangular edípica entre los dos países. pero con grandes variaciones en cuanto a intensidad. etcétera. el de lo que parece ser y no es. el de lo «muerto-vivo».sus necesidades y encontrar un «sitio» más adecuado para él en la nueva sociedad. los lugares. con las que se tiene que enfrentar: la soledad. vividas por el inmigrante como abrumadoras. si sus condiciones de emigración lo permiten. La angustia confusional surge por la dificultad de diferenciar los sentimientos dirigidos a los dos focos primordiales de intereses y conflictos: el país y la gente que se ha dejado y el ámbito nuevo al que se acaba de llegar. se trata de otro país. Ocurren. etcétera. Hay momentos en que la confusión se incrementa porque se superponen y mezclan las culturas. o por temor al fracaso. la interacción entre el recién llegado y el grupo local puede ser suficientemente equilibrada. cuando se pretende transformar precisamente lo desconocido en algo familiar. Algunas personas. por ejemplo. otorgándole el carácter de lo «siniestro» a las personas y a las cosas. como para permitir un proceso de mutuo conocimiento que favorecerá la integración paulatina entre ambos que será. Finalmente. con el temor de no poder recuperarlo jamás.

Cuanto más difiera el grupo nuevo del grupo al que ha pertenecido. donde nunca se ve la puesta de sol sobre el mar. adjudicándosele estar incluido en confabulaciones tendentes a dañar o perjudicar específicamente al sujeto. «como debe ser» (como en Chile). espiando sin poder participar. con un vaso de vino en la mano y un fondo musical de carnavalitos y chamamés. «el shock cultural es una crisis autolimitante». con vivencias de «despojo» y vaciamiento de todos los contenidos. Tal como lo señala Garza-Guerrero (1974).como ya hemos dicho. en mérito a un pretendido «realismo». pertenencias y capacidades. expresarlo y elaborarlo. sentirlo. tratando de olvidar el propio. o puede constituir potencialmente puntos de partida para trastornos psíquicos más o menos serios. parecen estar condenados a mirar la vida como algo que transcurre siempre en un «jardín de al lado». ajeno. De José Donoso. al menos temporariamente. sino la intención de señalar que la situación de migración favorece la eclosión de la patología latente en algunos individuos particularmente lábiles. a parte de su individualidad para poder integrarse al ambiente que lo recibe. por el contrario. a veces. se debe diferenciar la elaboración patológica de la migración. Estas renuncias o pérdidas producen. allí y aquí. entonces. Los que no alcanzan a integrarse y se refugian detrás de la «empalizada» que contiene sus recuerdos y afectos lejanos. Otros. inevitablemente. los distintos tipos de angustia pueden dar lugar a verdaderos estados psicóticos. En los casos que evolucionan patológicamente. adquiere características patológicas. procesos de duelo conflictivos. la crisis en la relación con su pareja y consigo mismo. se aferran tenazmente a sus propias costumbres e idioma. mientras en tono amargo y burlesco. Hemos mencionado situaciones extremas: ello no implica una generalización. En términos de Ticho (1971). mayor será su renuncia. duelo que es siempre difícil y que. dando lugar a grupos cerrados que funcionan como verdaderos ghetos. como desarrollaremos luego. con su capacidad creadora y con su momento vital. enfermedad depresiva y desadaptaciones sociales crónicas. el padecimiento que implica el tener que desprenderse. Algunas personas reaccionan con una sobreadaptación maníaca. Es el más común de los cuadros psiquiátricos de los registrados entre los inmigrantes hospitalizados. especialmente cuando el sujeto no tiene posibilidades de reconocerlo. No hay duda de que el inmigrante tiene que renunciar. En la paranoia con francos delirios persecutorios todo el entorno se transforma en hostil y peligroso. Es de imaginar. con el mantenimiento de uno de los rasgos de su identidad. sino también a la desorientación en el tiempo y en el espacio. ya que chocan con el empeño de cada individuo por asegurar su ser distinto de los demás: es decir. buscando relacionarse en forma exclusiva con sus connacionales. identificándose rápidamente con los hábitos y modalidades de funcionamiento de las gentes del nuevo país. dicen que no se pueden tomar en serio países que están «mal orientados». con su crisis de identidad no resuelta. aunque . particularmente referida al antes y ahora. Las melancolías profundas involucran un sentimiento intenso de empobrecimiento yoico. de la elaboración sana con las vicisitudes de la identidad derivadas del shock cultural. mencionaremos sólo una escena en que un grupo de exiliados prepara «el asado» ritual a orillas del Mediterráneo. que en su novela El jardín de al lado (1981) da cuenta de una encrucijada en que varias crisis se dan cita: la del desarraigo como latinoamericano residente en España. La psicosis confusional puede llevar no sólo a la pérdida del sentimiento de identidad.

como se había manifestado en el material de las últimas sesiones previas al sueño. Finalmente. Otro de los grandes problemas con que se encuentra el inmigrante es la dificultad de encontrar «su lugar». no se sabe bien cómo. El tema del «sitio». los recuerdos y sentimientos referidos a las primeras relaciones de objeto están ligados a él y lo impregnan de significados especiales. se alivia porque el reencuentro con «el saber quién es» contrarresta su temor a un colapso depresivo. no concede importancia. Su sentimiento de soledad y aislamiento aumenta su depresión frente a sus pérdidas. En el camino deja su bolso y su abrigo en una tienda. y todo le parece fácil y agradable. Sólo logra rescatar su amenazado y tambaleante sentimiento de identidad. difícil de lograr. ya que no cuenta con el apoyo de su medio sociofamiliar habitual. ocurrido al poco tiempo de su migración. muestra la vivencia de pérdida de sus objetos y de partes del propio self con un claro contenido depresivo. (Está claro que obviamos todas las implicaciones transferenciales. porque en el bolso están sus documentos de identidad. Se apresura a volver para recogerlas. luego ve a la tía pero de lejos y ésta se entretiene conversando con otras personas y deja a la paciente excluida. Todas las vivencias infantiles. El escenario del sueño tiene elementos de su ciudad de origen y del lugar actual de residencia. Es entonces cuando emerge el sentimiento depresivo por la pérdida de sus pertenencias. pero las tiendas ya han cerrado y sus cosas han desaparecido. De pronto se da cuenta de que el sitio donde dejó sus cosas no le queda de camino. que intenta recuperar. Se alivia. dentro de la nueva comunidad. Sueña que va al encuentro de una tía suya (que pertenecía a la parte idealizada de su familia y tuvo relación con los motivos de su migración).) . a lo que deja. al principio. Pero pronto surge la frustración. El sueño de una paciente. la lengua materna. que puedan acompañarle en su duelo. Tan fundamental nos parece. «el inmigrante ha de realizar un esfuerzo agotador para soportar sin hundirse devastadores sentimientos. recuperando la posición social y el status profesional que tenía en su país nativo. que dedicamos a este tópico un capítulo aparte. y se siente excluida. Por el contrario. en quien había depositado tantas expectativas. pensando recogerlos al regresar. dice Calvo (1977). el dolor por lo perdido. recupera su bolso pero no el abrigo. Esto puede ser vivido como el equivalente de una castración psíquica. En el camino migratorio va dejando despreocupadamente sus pertenencias. para poder referirnos a él extensamente. Todo parecía muy fácil y agradable. nunca llega a ser tan investido libidinosamente como cuando se vive en un país que tiene un idioma distinto. La tía idealizada a cuyo encuentro iba la paciente representa el país idealizado al que acaba de llegar. de símbolos muy valorados que caracterizan a su grupo nativo. «su sitio».más no sea parcialmente. Nadie lo conoce y el sentirse una persona anónima aumenta su inseguridad interna. El idioma propio. aparece en numerosos sueños de inmigrantes. Pero luego todo se torna difícil: no encuentra a la tía. por estar fuera de contexto. Por predominio de sus mecanismos maníacos. entre ellos su cultura y su lenguaje. hay mucha gente en la calle. y aunque se sienta desamparada y sin abrigo. a la vez que se exigirá otro esfuerzo de igual intensidad para seguir respondiendo adecuadamente a las demandas presentes». porque no se siente bien recibida por la tía —país idealizado-madre sustituta—.

Pero lo que le impactó más del sueño fue que. De sus asociaciones pudo desprenderse que el sueño expresaba sus intentos de elaborar las pérdidas sufridas al emigrar. La paciente se preguntaba. se daba cuenta de que era ella quien tenía que asumir la responsabilidad de enterrar a «su muerto». en el centro del parque que rodeaba al chalet había un ataúd apoyado sobre un caballete y cubierto con un paño que contenía el cadáver de su padre. Intentaba recuperarlo en el sueño aunque compartiéndolo con sus nuevos propietarios. tiempo después de haber emigrado. Cree que finalmente decidía llevarlo en su coche. como solían hacerlo en el verano. y pensar que el muerto sí era suyo y tenía que ocuparse de enterrarlo. La idea de contratar un «coche especial» con mayor espacio era un pedido implícito al analista para que le ayudara a contenerlo. Oscilaba entre pensar que no había motivo para que fuera ella quien se hiciera cargo del entierro. que condensaba todas las demás pérdidas que ocupaban ahora el centro de sus preocupaciones. muerto años antes. Los dueños actuales no estaban y ellos conservaban su antigua llave. Instalaron la mesa en el jardín. no enterrado aún (por no haber terminado de elaborar su duelo) y proyectar la responsabilidad en los nuevos ocupantes del chalet. Tampoco sabía si tendría que contratar un coche especial o cabría en su propio coche. y cuando se disponían a comer e ir a la piscina llegaron los dueños y aceptaron como natural que ellos estuvieran allí y compartieran la comida. En el análisis de otra mujer. Sabía que lo había vendido al emigrar. Lo expresaba diciendo: «Ya que se quedaron con la casa. hubiera dejado de pertenecerle. se pudo apreciar la fluctuación entre ambos tipos de culpa en el siguiente sueño: Estaba con su marido e hijos en un chalet que había sido de su propiedad en su país. No se resignaba a admitir que ese chalet. a pesar de la complejidad y mezcla de sentimientos.» Pero. La inclusión del ataúd con el cadáver del padre en el centro del parque indicaba que la migración había reactivado el duelo por su muerte. que se queden también con los muertos. en el sueño. la impulsaba a intentar negar la obligación de hacerse cargo de ese muerto que era suyo. impregnado de tanta historia vivida y tantos afectos de la paciente. No quería que los niños quitaran el paño para ver su interior. En toda pérdida objetal ocurre simultáneamente una pérdida de partes del self que desencadenan . La culpa persecutoria que sentía en parte. por haber abandonado el país y a su padre muerto. aunque dudaba de su capacidad (espacio interno) para llevarlo a cabo. extrañamente. El resentimiento irracional que experimentaba contra ellos por poseer ahora algo que había sido tan querido para ella hacía que justificara la delegación de dicha responsabilidad. si tendría que enterrarlo o dejarlo a cargo de los nuevos dueños de la casa. porque el chalet ya no le pertenecía. Le sorprendía que hubieran comprado el chalet con «el ataúd en el jardín». tanto de tipo persecutorio como depresivo.Durante el proceso de duelo las personas se ven enfrentadas con sus sentimientos de culpa.

. Es entonces cuando pueden aparecer trastornos psicosomáticos de naturaleza diversa: síntomas digestivos (no se puede «digerir» la experiencia migratoria. es lo que podríamos denominar la «hipocondría del dinero». . ya que lo hemos detectado en personas que. Estos constituyen los síntomas frecuentes del segundo o tercer año de la migración. caen bruscamente en un estado de tristeza profunda y apatía que les obliga. hábitos y demandas del nuevo lugar a poco de su llegada. aprenden el idioma. exponiéndole a experiencias de dolor. provocando su debilitamiento. desperdigando cosas. a veces. Hemos denominado a este cuadro el síndrome de la «depresión postergada». en su país. paradójicamente. al parecer. En otros casos. que se expresa como temor a la miseria y desamparo. daño y pérdidas parciales que producen respuestas depresivas. el esfuerzo de superación a nivel emocional se paga con el precio del desplazamiento del conflicto a nivel corporal. pero en las que el cambio ha promovido vivencias de inseguridad interna e inestabilidad. Ya no sé si están todas allí: algunas se las dieron a mis hermanas o a unos amigos. en lugar de síntomas somáticos. Puede haber propensión a accidentes. se observan fantasías y temores hipocondríacos. síntomas circulatorios (el ambiente y sus exigencias producen «opresión» en las arterias y en el corazón). Ahora quisiera recoger lo que pueda. instalan su casa junto con su familia y hasta alcanzan éxitos en sus relaciones profesionales y sociales en sus primeros dos o tres años de permanencia.un proceso de duelo por el self. Este síntoma está muy vinculado a la situación de migración. cuando podrían disfrutar de todo el esfuerzo realizado y los éxitos logrados. a abandonar su trabajo y su conexión con el ambiente externo. que surge. A lo largo del desarrollo se presentan muchas situaciones que amenazan la integridad del self. El anhelo de complementarse a través de la recuperación de los aspectos que se sienten perdidos constituye una de las expresiones más definitorias dentro del cuadro de la elaboración del duelo por sí mismo. Consiguen trabajo. síntomas respiratorios (el nuevo medio «ahoga»). la «nueva comida»). que acompaña al duelo por la pérdida de objeto. de observación corriente entre los inmigrantes. de la migración al asentamiento. etc. cuando se han agotado las defensas maníacas utilizadas durante ese período para el logro y mantenimiento de esa adaptación forzada. del desorden al orden. Los mismos mecanismos de defensa utilizados por el yo contra la angustia se convierten. Otras veces. a veces. En ocasiones. Un paciente espontáneamente lo expresó de este modo: «¡Cuánto tiempo llevan las transiciones! Estoy pasando del descuido al cuidado. Y es entonces que. No sé qué pedirle que me traiga de mis cosas que quedaron en su casa cuando me fui. tenían poca preocupación por el dinero. úlcera gástrica.. esa «depresión postergada» puede ser sustituida por una manifestación somática del tipo de infarto de miocardio. Mi hermano vendrá a visitarme. en un estado de aparente equilibrio psíquico y físico. como tentativas de suicidio encubiertas.» Quisiéramos destacar un síntoma peculiar que hemos podido observar en muchos inmigrantes que logran una rápida adaptación a las características.. Otro hecho. etc. Tengo la impresión de haber ido por la vida con una maleta abierta.. Toda preocupación por el estado del yo implica automáticamente una preocupación por el sentimiento de identidad. en factores atentatorios contra su estructura e integración. como dijimos.

La mayor o menor gravedad de todos estos trastornos desencadenados por la migración dependerá, en buena medida, del hecho de que el que emigra lo haga solo, en grupo o acompañado de su pareja o familia. Las migraciones de jóvenes que lo hacen sin sus familias, si son dirigidas por alguna institución, suelen ser organizadas en grupos, ya que los que se ocupan de ellos saben por experiencia cuánto alivia los malos momentos el poder compartirlos con otros, a pesar de las tensiones que en los grupos puedan suscitarse. Los vínculos de pareja o familia sólidos y estables ayudarán a afrontar y tolerar, en mejores condiciones, los avatares de las experiencias de cambio y elaborar los duelos respectivos. Si, por el contrario, estos vínculos son muy conflictivos, la situación de migración agudizará los conflictos y será el disparador de rupturas matrimoniales, o de problemas entre padres e hijos. Una de las manifestaciones más corrientes de este tipo de conflictos suele ser la disparidad entre la aceptación y el rechazo del nuevo país por parte de los distintos miembros del grupo familiar: unos se adaptan con más facilidad que los otros, tienen éxito, hacen amigos, mientras otros quedan resentidos, desvalorizados, quieren volver a su país, etc. Por otra parte, en toda migración se producen rupturas en las líneas de parentesco más amplio, con repercusiones variadas según las estructuras de las respectivas familias, pero siempre existentes. Berenstein (1981) sostiene que las personas componentes del sistema familiar están ligadas —sin saberlo— por una estructura inconsciente, donde se encuentra como matriz de significado la compleja relación entre la familia conyugal y la familia materna. Ocasionalmente, surgen individuos que, por sus cualidades, se rebelan contra la estructura familiar o social de diversas maneras. Si la decisión de emigrar se realiza en función de esta rebeldía, en contra del deseo o interés de la estructura familiar, esta motivación puede tener incidencia en su ulterior evolución. Tal decisión, manifiestamente liberadora, puede —latentemente— tener el significado de convertir al sujeto en mediador en la contradicción entre la familia conyugal y la familia materna. Quizá, profundamente, el que decide emigrar busque detentar la función paterna de establecer un nuevo contexto. Su objetivo sería crear un nuevo sistema, diferente de la familia materna, que le permita afirmar su exogamia de un modo más rotundo. Su migración puede ser vivida como el equivalente de' un «acto heroico» que le significa la conquista de su independencia, junto con un sentimiento de triunfo sobre su padre y su madre abandonados, o bien la concretización de una fantasía de orfandad. En ambas situaciones extremas surgirán complicaciones en el proceso evolutivo de la migración debidas al sentimiento de culpa en el primer caso y la intensidad de la vivencia de desamparo en el segundo. Quisiéramos destacar la enorme importancia del trabajo, como factor organizador y estabilizador de la vida psíquica, especialmente si es un trabajo para el cual el sujeto tiene habilidad y del que obtiene satisfacción. En lo más inmediato y manifiesto, reafirma la autoestima del inmigrante al permitirle solventar sus gastos y reasumir una de sus funciones de adultez, después del período regresivo de la llegada. Por otra parte, le hace sentir que tiene un «sitio» en la nueva sociedad. Finalmente, trabajar significa, profundamente, poner en juego la capacidad creativa, con contenidos reparatorios para el propio self y los objetos abandonados o perdidos.

En general, si la personalidad previa del inmigrante ha sido suficientemente sana, las motivaciones de la migración racionales (aunque siempre haya motivaciones irracionales simultáneas), las condiciones en que se ha realizado adecuadas y el nuevo medio razonablemente acogedor, el individuo se irá comprometiendo gradualmente con su nueva forma de vida. Si su situación emocional le permite ser realista, sin recurrir a negaciones o disociaciones extremas, aceptando las limitaciones, será capaz de aprender lo nuevo de la experiencia y valorar los aspectos positivos del nuevo país, lo que le posibilitará un enriquecimiento psicológico y un ajuste real al medio. El «trabajo de elaboración» de los duelos es un largo proceso que se inicia en el momento mismo de la pérdida, y en el que el yo adquiere un papel fundamental. Incluye los distintos aspectos que hemos señalado: el duelo por el objeto y el duelo por las partes del self perdidas, procesos que creemos se realizan simultáneamente. A partir de las primeras reacciones de shock como resultado del brusco desequilibrio experimentado al tomar conciencia de la pérdida masiva de los objetos valorados, el yo intenta reorganizarse por medio de la elaboración paulatina de tales pérdidas. El proceso de elaboración es la resultante dinámica de un movimiento dialéctico entre regresión y progresión. Se trata, por cierto, de un tipo de regresión útil, como la descrita por Winnicott (1955) para lograr reemplazar el «falso self» por el self verdadero. Esta regresión es favorecida si el individuo acepta ese estado como transitorio. La elaboración involucra a la personalidad total del individuo, incluyendo todas sus funciones yoicas, para realizar el enorme esfuerzo psíquico de aceptar las pérdidas y recuperar el ligamen afectivo con la realidad, superando las negaciones y los efectos de los múltiples mecanismos defensivos utilizados. La elaboración onírica interviene activamente mediante la producción de sueños que, en un primer período, son del tipo de «sueños evacuativos» (Grinberg et al., 1967), repetidos, como ocurre en las neurosis traumáticas con la finalidad de descargar la angustia y la culpa; luego, estos sueños se irán transformando, e irán adquiriendo una calidad cada vez más elaborativa, con elementos que representarán recuerdos del pasado y de las relaciones con los objetos amados. Todo ello llevará a una mayor reintegración del yo. El proceso de elaboración, cuando sigue cauces normales, determinará un aumento de la capacidad creativa y de la función sintética del yo. Si el yo logra elaborar en forma positiva su depresión y se siente con impulsos reparatorios y constructivos hacia sí mismo, podrá estar en mejores condiciones para experimentar y aplicar sus tendencias reparatorias hacia los objetos. De esta manera, puede comprenderse más cabalmente el proceso de integración simultáneo que ocurre tanto en la esfera del objeto total como del self total. En última instancia, será este proceso de integración del self, por el resultado exitoso de la elaboración del duelo por sí mismo y por los objetos, lo que permitirá el afianzamiento progresivo del propio sentimiento de identidad, como veremos más adelante. Poco a poco, y en la medida en que haya podido elaborar los duelos que la migración implica, pasará a sentirse parte integrante del nuevo medio, llegando a vivir como propias sus características particulares, como el idioma, las costumbres, la cultura, manteniendo a la vez una relación positiva y estable con su antiguo país, con su cultura e idioma, sin tener que rechazarlo para aceptar y ser aceptado por el nuevo. La integración, siempre lenta y trabajosa, será la

resultante de pasos sucesivos y complementarios. Recapitulando, y sin que eso signifique que el proceso recorra siempre los mismos caminos, podríamos decir que el proceso migratorio pasa por varias etapas. 1) En la primera priman sentimientos de intenso dolor por todo lo abandonado o perdido, el temor a lo desconocido, y vivencias muy profundas de soledad, carencia y desamparo. Las ansiedades paranoides, confusionales y depresivas ocupan la escena alternadamente, produciendo momentos de verdadera desorganización. Esta primera etapa puede ser seguida o sustituida por un estado maníaco, en que el inmigrante minimiza la trascendencia del cambio que se opera en su vida o, por el contrario, magnifica las ventajas del cambio. 2) Después de un tiempo variable, aflora la nostalgia y la pena por el mundo perdido; el inmigrante empieza a reconocer los sentimientos antes disociados o negados por demasiado intolerables, y a poder «padecer» su dolor (dolores de crecimiento), al tiempo que se hace más accesible a la incorporación lenta y progresiva de los elementos de la nueva cultura. La interacción entre su mundo interno y externo se hace más fluida. 3) Recuperación del placer de pensar, desear, y de la capacidad de hacer proyectos de futuro, en relación con el cual el pasado es vivenciado como «pasado», y no como «paraíso perdido» al que se aspira continuamente a volver y sin que interfiera en la posibilidad de vivir plenamente el presente. En esta época se podría considerar que se ha realizado la elaboración del duelo por el país de origen, hasta donde es posible hacerlo, ya que tal vez sea un proceso que, totalmente, no se termina nunca. Esta elaboración facilita la integración de la cultura nativa con la cultura nueva, sin tener que renunciar a ninguna de ellas. Por lo tanto, promueve un enriquecimiento del yo con la consolidación de, podríamos decir, un «sentimiento de identidad remodelado». 11. Migración y lenguaje Ya que el cambio de idioma es uno de los problemas más importantes que tiene que afrontar el inmigrante, merece que le dediquemos particular atención. Por lo tanto, procuraremos exponer en el presente capítulo algunas consideraciones generales sobre la esencia del lenguaje y su marcada influencia en la evolución del ser humano desde su más temprana infancia, en el desarrollo de su sentimiento de identidad y, muy especialmente, en sus vínculos comunicativos con sus semejantes. Por lenguaje entendemos un producto continuo, uniforme, de signos y significados que desempeñan una función real en el habla humana. Las características del lenguaje contienen una Weltanschaung definida que determina la manera en que percibimos y aprehendemos la realidad. El lenguaje «crea» la imagen que nos hacemos de la realidad, a la vez que nos impone esa imagen. Para Schaff (1969), se trata de un producto social, en vinculación genética y funcional con el conjunto de las actividades prácticas del hombre en la sociedad; es, para él, uno de los elementos más tradicionales de la cultura, el más resistente a las mutaciones. (El subrayado es nuestro.)

Ello explicaría, a nuestro entender, las enormes dificultades del inmigrante para «mutar» su idioma, producto de la cultura que ha «mamado» y que le ha servido desde que era pequeño para «crear» y asimilar la imagen del mundo que le rodeaba. En el nuevo ambiente al que ha llegado deberá aprender —con mucho esfuerzo— un lenguaje nuevo que le ayude a percibir la realidad específica que le rodea y a comunicarse con los seres que forman parte de esa realidad. Se ha dicho (Benveniste, 1969) que todas las lenguas comparten ciertas categorías expresivas que parecen ajustarse a un modelo invariable. Entre ellas hay dos categorías fundamentales que se destacan en el discurso, necesariamente conjuntas: son las de la persona y la del tiempo. Todo ser humano se determina en su individualidad como «yo mismo» con respecto a «tú» y a «él». El hablante se refiere siempre mediante el mismo indicador, «yo», a sí mismo, al que habla. Ahora bien, ese acto del discurso que enuncia al «yo» aparecerá, cada vez que se lo reproduce, como el mismo acto para el oyente; pero respecto de quién lo enuncia, se trata en cada ocasión de un nuevo acto, en el que se efectúa la inserción del locutor en un nuevo instante del tiempo y en una textura diferente de circunstancias y discursos. Siempre que el pronombre «yo» aparece en un enunciado donde evoca —explícitamente o no— el pronombre «tú», se renueva una experiencia humana y se pone de manifiesto el instrumento lingüístico. Aun suponiendo que el inmigrante se encuentre en un país donde se habla su propio idioma (pero que nunca puede ser el mismo), su acto de discurso tendrá lugar en un instante particularmente distinto de su tiempo y en una textura de circunstancias significativamente diferente. La experiencia humana, producto del diálogo entre su «yo» y el «tú» desconocido, tendrá características nuevas y hasta cierto punto alienadas para él, que podrían convertirse en una amenaza para su sentimiento de identidad. Esta amenaza se pueden concretar aún más, si su instrumento lingüístico familiar tiene que ser sustituido por otro extraño para lograr aprehender la nueva realidad que le rodea e intentar establecer la comunicación con sus pobladores. Si es siempre interesante estudiar los diversos enfoques con los que se puede plantear la comunicación humana, lo es mucho más si esa comunicación ocurre en un contexto tan especial como aquel en que los protagonistas son un inmigrante y un nativo. No nos referimos a la comunicación aislada que puede darse en un momento determinado, sino a todo el proceso comunicativo (con sus inevitables equívocos y distorsiones, no siempre atribuibles a la imperfección en el manejo del nuevo idioma, sino también al estado emocional de los que dialogan) que se va desarrollando paulatinamente en la toma de contacto entre ambas partes. Si consideramos el origen del impulso epistemofílico en la primera época de la vida, comprobaremos que el niño pequeño se encuentra oprimido por una multitud de preguntas y problemas para los que su intelecto no está todavía capacitado. El reproche típico que el niño puede hacer contra su madre es, principalmente, que «ella no contesta esas preguntas» y que, del mismo modo que no ha satisfecho totalmente sus deseos orales, tampoco satisface en forma completa su deseo de saber. Este «reproche» juega una parte importante tanto en el desarrollo del carácter del niño como en el de sus impulsos epistemofílicos. Hasta dónde retrocede esta acusación puede verse en otro reproche, íntimamente asociado al primero, que el niño hace habitualmente: el

y que quedan comprometidos así en el circuito comunicativo. Para Morris (1962). La semántica estudia la relación entre los significantes y los significados intercambiados (o atribuidos respectivamente) entre el emisor y el receptor. junto con el concepto de «aparato psíquico» de Freud considerado desde el punto de vista de las funciones de comunicación y simbolización. En síntesis: la manera que cada individuo tiene de transmitir información a un . ya sea que aparezcan aislados o combinados. Las opciones que cada uno de ellos hace al seleccionar y estructurar determinadas señales del código verbal para transmitir los ingredientes verbales de los mensajes comprenden el campo de la sintaxis. la semiótica es la ciencia que estudia la teoría de los signos y que está subdividida en tres áreas: semántica. tenderá a reproducir las reacciones de rabia que originariamente sintió.) La pragmática enfoca la relación que mantienen receptor y emisor con las señales que reciben. El odio que se puede llegar a sentir por la gente que habla otra lengua y la dificultad experimentada para aprender una lengua extranjera parecen derivar de cuán intensas hayan sido estas primeras desilusiones. pensamos que puede ser de interés presentar una breve síntesis de algunos de los conceptos principales elaborados por distintos autores. Chomskyy Ruesch. Entre los psicoanalistas. por ejemplo. Podría hablar de tal manera que no fuera posible comprenderle y. Prieto. en estos casos. sintáctica y pragmática. No podrá transformar en lenguaje articulado las preguntas que querrá formular y no podrá comprender ninguna respuesta que se le dé en palabras. Sin embargo. el niño liga una extraordinaria cantidad de afecto a estos dos reproches. Jakobson. Esta segunda queja debe referirse a una época anterior a la de la adquisición del lenguaje. al mismo tiempo. (Esto ocurre «si y sólo si» existe un campo común de experiencia entre ambos integrantes del diálogo. elaboró un modelo operativo que puede llegar a evaluar una situación de diálogo (el diálogo psicoanalítico) con la finalidad de estructurar una estrategia de complementariedad entre el terapeuta y el paciente.de que «no pudo entender lo que los mayores estaban diciendo o las palabras que usaban». en quienes se basó Liberman para desarrollar sus teorías. Si el resentimiento es muy intenso. los conocimientos proporcionados por la lingüística en general. La temática de este libro no nos permite extendernos en el desarrollo de estos puntos. para el abordaje de los procesos de Peed-back en el circuito de interacción comunicativa. en una eventual migración podría llegar a tener serias dificultades en su comunicación con los nativos. Además. en los que se pueden apreciar las modificaciones mutuas o recíprocas entre el emisor y el receptor de los mensajes intercambiados. Apoyándose en las ideas de los lingüistas modernos. la fuente más profunda de los trastornos de este impulso. entre otros. tal como lo señaló Melanie Klein (1932). y por los teóricos de la comunicación en particular. creemos. De ahí que resulte útil también aplicar. como Morris. al ser incapaz de entender las palabras que se le dirijan. Liberman (1971) ha sido uno de los que más se dedicaron a este tipo de investigaciones de la comunicación humana y de las relaciones entre las personas que emiten mensajes («fuentes») y las personas que los reciben («destinos»). y con los mensajes que transmiten a través de las señales que emiten. La desilusión a la cual está condenado el despertar del impulso epistemofílico en los estadios tempranos del desarrollo es.

o susceptible de ser decodificado. Convendría aclarar. A partir de la lingüística estructural se desarrolló la semiología estructural que estudia el comportamiento de los signos. Para ser operante. El mensaje requiere un código que sea común —en todo o al menos en parte— a la fuente y al destinatario. entonces. distinguió seis factores y seis funciones que pueden adquirir predominio en todo acto de comunicación verbal: «la fuente envía un mensaje al destinatario.interlocutor constituye la sintaxis. Cuando el peatón ve la luz roja del semáforo. signo y estructura. el mensaje . «interrogación» u «orden»: el emisor es el que suministra una señal. como práctica. Prieto (1967). Cuando relaciona el concepto color rojo con el concepto de peligro. el signo es una entidad psíquica bifásica constituida por un significante (el color rojo en el ejemplo mencionado) y un significado (el peligro). La noción de estructura en lingüística surgió luego que de Saussure diferenciara la lengua. ejemplo desarrollado por Prieto. significado. mensaje.= signo S rojo -------peligro señal concreta mensaje concreto Para obtener una estructura. como sistema lógico. Al comparar la luz roja que ha visto con otras luces rojas vistas en oportunidades anteriores. el peatón está recurriendo al color rojo como un concepto o como un significante (que es una clase de señales). La semiología es la ciencia que se ocupa de todos los sistemas de signos (o símbolos) gracias a los cuales los hombres se comunican entre sí. por su parte. recibe el mensaje de la señal como un peligro concreto. que se ha ocupado especialmente de la semiótica. Usaremos el ejemplo del semáforo tal como es visto por el peatón. por ejemplo: señal. el mensaje requiere ante todo un contexto al cual remite. el que la produce. que puede ser verbal. La semiótica es el resultado de la aplicación particular de la semiología a un tipo específico de signos en un campo determinado. Cuando ve venir un coche a velocidad. dentro del lenguaje. tendremos el significado (clase de mensajes). Ahora bien. manifiesta que transmitir un mensaje quiere decir establecer alguna de las relaciones sociales denominadas «información». transformado y encodificado en forma verbal. Finalmente. debemos relacionar dos signos (como mínimo) cuyas características sean opuestas y complementarias: signo 1 ---------rojo peligro signo 2 ----------verde no peligro Jakobson (1961). el sentido de algunos de los términos empleados como. contexto que hace que el destinatario esté en condiciones de aprehender el mensaje. dando lugar así a lo que se llama un «acto sémico». significante. porque nos parece muy ilustrativo. decimos que percibe una señal. el fondo de dicha información es la semántica y la conducta que acompaña a esta información es la pragmática. del habla. es decir. S --.

En su mayor parte. inventando la lengua a medida que se expresa. la interpretación semántica de un conjunto indefinido de frases reales expresadas u oídas». por el principio de la «unidad en la multiplicidad» que rige a la forma musical. Frente al estado de desintegración en que el niño se siente cuando cree haber agredido y perdido a su madre. o redescubriéndola a medida que la oye hablar a su alrededor. El grito y el llanto son intentos de librarse de algo malo y se convierten en llamados a un objeto que libre de la necesidad. le hace sentirse nuevamente unido consigo mismo y con su madre. hubiese asimilado a su propia sustancia pensante un código genético que determine. como intentos de librarse de algo que abruma. enfatiza Chomsky. cada hablante de una lengua ha aprendido e internalizado una gramática generativa que expresa su conocimiento de esa lengua. por efecto de un estímulo inmediato». Esto no significa que tiene consciencia de las reglas de la gramática ni que sus afirmaciones acerca de su conocimiento intuitivo de la lengua sean necesariamente exactas. a su vez. en forma explícita y bien definida. pensamos que el niño que aprende a hablar se apoya en un código genético o desarrolla una gramática generativa que le permite «inventar» la lengua a medida que empieza a expresarla o la «redescubre» a medida que la oye hablar a su alrededor. la carencia. Evidentemente. Al comenzar a integrar la figura de la madre como buena y mala empieza también a organizar los sonidos: comienza el laleo . Choinsky afirma que la generación actual se está preocupando por el aspecto «creador» del lenguaje. cuando el niño grita es la primera vez que escucha su voz. En cuanto a la «gramática generativa» de Chomsky (1965). así como lo envuelve una piel que mantiene unidos sus contenidos. un canal físico y una conexión psicológica entre fuente y destino. que el lactante reconoce desde las primeras semanas. cualquier gramática generativa interesante tratará los procesos mentales que están mucho más allá del nivel de consciencia real o aun potencial. Esto lo llevó a considerar que «todo sucede como si el sujeto que habla. la frustración y el dolor. Por algo en el folklore de todas las culturas las canciones de cuna ocupan tan importante lugar. es como leche que entra por el oído. A su vez. Siguiendo estos conceptos de Chomsky. Anzieu (1976) habla de una «envoltura sonora» que rodea al niño desde el comienzo de la vida. la música. más aún. contacto que permite establecer la comunicación». asigna a las oraciones descripciones estructurales. Dicho «aspecto creador» exterioriza «una proliferación ilimitada de formas y una independencia de expresión con relación a la acción puramente refleja. surge antes que la palabra y reaparece cuando el monto de ansiedad se hace incontrolable. El grito y el llanto están ligados a todas las experiencias de separación.requiere un contacto. es bastante evidente que los informes y puntos de vista del hablante acerca de su conducta y capacidad pueden estar equivocados. Racker (1952) habla de las cualidades específicas de la música que hacen posible que signifique para el inconsciente lo que significa: puede funcionar como una defensa y es un medio para la superación de la depresión frente a la vivencia de la pérdida de la madre. se refiere a un sistema de reglas que. La voz de la madre. enlace y unión entre partes diversas. paraliza la simbolización y no se puede expresar en palabras.

ante la imposición de su madre. tampoco las lenguas borradas desaparecen por completo: dejan huellas en el inconsciente. El argumento refiere las peripecias de un niño que no quiere estudiar y.» La palabra «mamá» es la palabra mágica. sociocultural. Colette. En un trabajo de psicoanálisis aplicado. sólo se precisó para él cuando aprendió a leer y a escribir. A su conjuro todos los animales y entes inanimados vuelven a recuperar sus formas anteriores. y logra que reaparezca a su conjuro. Melanie Klein (1929) se refiere al contenido de la ópera de Ravel. saca la lengua. con profunda captación psicológica. las huellas de las antiguas lenguas «olvidadas» del niño Sigmund Freud. Afirma que el hablar es un medio para retener la relación con la madre y también para separarse de ella. le sirvieron para connotar viejos recuerdos. además. como están excluidos de las relaciones sexuales de la pareja parental. que emigró de Freiberg a Viena. Esta situación se acentúa en los casos en que los padres tienen una lengua «secreta». Su verdadera lengua materna. Así. otras veces. Los niños a quienes la vida o los padres plantean problemas demasiado difíciles para su edad. Palabra que adquirirá un valor mágico. y porque en sus conversaciones los padres usaban. sobre libreto de Colette. los códigos superpuestos se enmarañan y producen trastornos de la escritura y del aprendizaje escolar. todos los objetos animados e inanimados que él atacó lo persiguen y acosan por todos lados. lingüístico. tanto en las situaciones de multilingüismo como en aquellas donde un cambio de residencia provoca una modificación importante del medio afectivo. si . llamada La palabra mágica. El niño ha aprendido a amar y cree en el amor. una lengua de pertenencia y. ¿Por qué Freud se convirtió en un genio y no en un disléxico? Con frecuencia.que se transformará en palabra. Acto seguido. Al mismo tiempo esa lengua es la que los adultos usan para entenderse entre sí. siendo objeto de celos. ya que con ella el niño recrea el objeto que nombra y creía perdido. de modo que —agrega— la relación del niño con el pecho materno influye decisivamente en su relación ulterior con la lengua materna. una lengua de referencia: idish y alemán. La pesadilla cesa en el momento en que una ardilla del jardín cae y el niño espontáneamente saca un pañuelo y ata la pata lastimada del animal. amenazándole. por ser la de su verdadera madre y por haber sido ella la que se la enseñó. Freud aprendió a hablar varias lenguas porque tuvo varias «madres». Las palabras pueden ser vividas como leche. A continuación murmura: «Mamá. aquélla lo pone en penitencia. pronuncia la palabra «mágica» reparadora. con no darle torta a la hora del té. de la que los niños están excluidos. odio y apasionado deseo por parte del infante que no logra comprenderla más que imperfectamente. Así como los recuerdos reprimidos nunca son olvidados por completo. a veces. correspondientes a la época en que esas lenguas vivían. Melanie Klein interpreta este material en relación a las angustias provocadas por las fantasías de ataques sádicos del niño contra su madre y la superación de dichas angustias mediante la simpatía y la piedad. después de curar a la ardilla. por ejemplo. da lugar a que el cambio se opere cuando el niño. Greenson (1950) también ha enfatizado la relación entre el lenguaje y la madre. Frente a esta frustración oral el niño se rebela: rompe todo lo que tiene a su alcance y ataca al gato y a otros animales.

«Era éste el idioma vernáculo. En ese sentido habría . a causa de su brillantez. para hacerse amar todavía más. La lengua absuelta. con la misma entonación. Todos los acontecimientos de los primeros años fueron en ladino.Repetía para mí las frases que les había oído a ellos. al sonido del alemán.» . Los acontecimientos especialmente dramáticos. «Mis padres tenían un idioma propio que yo no comprendía: hablaban en alemán.» Aunque sus padres hablaban entre ellos alemán.. Nacido en Bulgaria. a la que quedé indisolublemente unido. ni cuándo.. desarrollan con mayor rapidez una inteligencia más viva: necesitan comprender prematuramente. Sostiene que el medio propiamente humano no es biológico ni social: es lingüístico. la lengua de su feliz época escolar en Viena. y los peores terrores se me han grabado en ladino. alimenté un profundo resentimiento contra mi madre.» «.. y nunca lo he olvidado. respondiendo así a su secreto con el mío. Sin embargo. Elías Canetti (premio Nobel de Literatura 1981) describe magistralmente esta situación en su autobiografía. defendiendo la pronunciación correcta del río «Desaguadero». «al desafiar la autoridad de un profesor de geografía. se me tradujo esto o aquello. después de la muerte de mi padre. ella misma me enseñó el alemán. Sin embargo. Para Lacan (1953). de padres sefardíes. en su mayor parte. como si fueran conjuros mágicos. Austria y Suiza. se trata más bien de una traducción en el inconsciente. «El alemán fue para mí una tardía lengua materna. casi todo. años más tarde.. muertes u homicidios.» «Ellos no sospechaban nada. que sostenía que debía decirse «río Desagadero». en su mayor parte.» A pesar de ello. su infancia y juventud transcurrieron entre Bulgaria. No logro explicar cómo no guardé rencor a mi padre por ello. están ligados a palabras que en aquel entonces no conocía. lo olvidé rápidamente. Inglaterra. idioma que no le estaba permitido entender. por otra parte. en su época de rebeldía adolescente volvió a reivindicar el español explícitamente como su lengua materna. Se ponían extraordinariamente joviales y contentos y yo vinculaba este cambio..». es porque creemos que ilustra con toda la fuerza de la pluma privilegiada de ese poeta la trascendencia y el peso que contienen las vivencias infantiles ligadas a la lengua en la historia de cada ser. el lenguaje preexiste a la aparición del sujeto y también lo engendra.. hablaban al niño en ladino. dentro de mí. Si nos hemos detenido en este texto. de manera exacta e indeleble. «Es por esto que tenía buenos motivos para sentirme excluido cuando mis padres empezaban a hablar en su lengua. Pero me cuidaba mucho de que mis padres no se apercibieran de nada. Yo creía que se trataba de cosas maravillosas que sólo podían expresarse en esa lengua. Sólo puedo decir que tengo presentes aquellos años con toda frescura y todo su vigor: han sido mi alimento durante más de sesenta años. en contra de la opinión del profesor.son amados de una manera que favorece su narcisismo y valora su omnipotencia imaginaria. El resto. pero uno de los deseos más intensos que recuerdo de aquella época era el de llegar a entender su lengua secreta. Las campesinas de casa sólo hablaban búlgaro y debo haberlo aprendido con ellas. No sé cómo. alemán. que notaba perfectamente. se me han traducido. y en especial todo lo búlgaro. Pero no es como en las traducciones literarias de los libros en que se realiza un trasvase de una lengua a otra. como los cuentos. pero al abandonar Bulgaria a los seis años. al alemán. por una parte para dominar conflictos externos cuyos contragolpes los alcanzan y amenazan su integridad psíquica y. castellano antiguo. eliminando el sonido de la ‘u’». que desapareció por vez primera cuando.

sino una forma «orgánica» como un germen innato que se despliega del interior y que adquiere progresivamente el pleno desarrollo de sus particularidades. Suministra un punto de apoyo para la propia identidad. es la estructura sincrónica del material del lenguaje. ante todo. de órgano del pensamiento. La metáfora y la metonimia son asimiladas a la condensación y al desplazamiento respectivamente. Los niños de corta edad. en que el lenguaje hace posible instaurar el orden del mundo. sirve. Creemos que el inmigrante. de la conciencia y de la reflexión. El lenguaje determina el conocimiento del mundo. las vivencias descritas por Canetti podrían corresponder a los recién llegados a un país que ante la lengua extraña reaccionan con celos. Para Lacan. vinculados por una estructura. La primera red. la del significado. El significado es el sentimiento común a todos de una experiencia referida en el discurso. la del significante. lo va introduciendo como individuo en la sociedad. El significante posee una autonomía con respecto al significado. en general. . ya que este último destaca que el lenguaje no es una forma «mecánica» impuesta del exterior al sujeto. que es la que reemplaza un término por otro sobre la base de un lazo de proximidad. de conexión de sentido entre los dos términos. «inventando» la lengua a medida que se expresa o redescubriéndola a medida que la oye hablar a su alrededor. la metáfora constituye el principal agente de esa autonomía relativa. es un sistema generativo de reglas y de principios que ofrecen unos medios finitos para unas posibilidades infinitas. Uno de los aportes más importantes de Lacan es el de la valoración otorgada a los conceptos de significante y significado. no comprendido. el adulto tiende a incorporar el vocabulario y la gramática en forma racional.una aproximación entre sus ideas y las de Chomsky. poco a poco. Nos preguntamos en qué medida el inmigrante adulto es capaz de funcionar como el niño que aprende a hablar. es el conjunto diacrónico de los discursos. parecen superar con más facilidad el problema de la incorporación del nuevo idioma no sólo por su mayor receptividad a las imitaciones e identificaciones. que son dos de los mecanismos más característicos del funcionamiento del inconsciente. tiene más dificultades que el niño para identificarse con el medio y dejarse impregnar por el nuevo idioma. El significante y el significado son dos relaciones que no se recubren la una a la otra. odio y desesperado deseo de adquirirla para poder ser partícipes de ese mundo inicialmente vedado. «la música» del idioma. como lo hace el niño. la entonación y el ritmo. Chomsky insiste. pero no el acento. Al intentar aprenderlo. de los demás y de uno mismo. mientras que la segunda red. dotando al espíritu y a la mente de una autonomía sobre lo vivido. Esta posibilidad del lenguaje de significar otra cosa distinta de lo que concretamente dice determina su autonomía con respecto al sentido. pero otorga igual importancia a la figura de la metonimia. hijos de inmigrantes. En ese sentido. además. es el soporte material del discurso. El despertar de la conciencia en el niño se irá incrementando en la medida en que progresa su aprendizaje del lenguaje que. Frente al idioma nuevo. sino también por su intenso anhelo de no ser «los diferentes» en la escuela o en la calle. es decir. Lacan define el significante como el conjunto de los elementos materiales del lenguaje. el inmigrante puede llegar a sentir el mismo tipo de exclusión que siente el niño ante el idioma no comprendido utilizado por sus padres y vivido como «lenguaje secreto».

Meltzer (1973) también se refiere a «los límites del lenguaje» y cita. el aspecto correspondiente a . Sin embargo. solía decir que «en alemán. Cuando consideramos lo que sucede en nosotros. por el contrario.A menudo esto trae como consecuencia un conflicto entre padres e hijos. A veces surgen sentimientos de vergüenza al utilizar expresiones idiomáticas. vividos como persecutorios. ya que es vivido como penetrar en el «lenguaje secreto» de los nativos. vinculadas a defensas disociativas: sostienen que su lengua materna es la única auténtica y la que mejor puede expresar las experiencias vitales. que intenta establecer el límite entre lo que se puede decir (lo que se puede representar en un «juego lingüístico») y lo que sólo se puede mostrar. al sentirse aquéllos superados y criticados por sus hijos. cuando significamos (y no sólo decimos) palabras.» Pero las personas suelen padecer muy fuertes impedimentos en este campo. por ejemplo. la palabra orinal huele a orina». despreciando el segundo idioma como pobre e insuficiente. dejando abierta la posibilidad de desplazar dicho límite mediante el invento de nuevos juegos lingüísticos. es como sentirse forzado a la regresión de la creación del idioma. el progreso en el desarrollo del nuevo idioma se detiene en cierto punto límite. Esta reacción puede deberse a la culpa por no mantener la fidelidad al idioma de los padres. de otra manera. Así. E. Como si por así decirlo estuvieran conectadas con algo en nosotros. que se avergüenzan de ellos por su deficiente manejo del idioma. variable para cada uno. el lenguaje no es más que un juego mediante el cual el hombre intenta superar su posición solipsista en el mundo. otros no pueden decir lo que significan. quiero significar algo con esto. además de provenir de un talento específico para ello. Otros individuos. tenemos la impresión de que algo va unido a estas palabras que. Una paciente. Para Wittgenstein. carecerían de sentido. Una vez superada esta etapa. el hablante se plantearía lo siguiente: «No sólo digo esto. algunas personas muestran una llamativa facilidad para incorporar un nuevo lenguaje que. En otros casos puede tratarse de una huida del lenguaje y objetos primitivos. su alienación con respecto a los otros seres humanos y su desconocimiento de la naturaleza. puede responder a motivaciones defensivas. ya que el lenguaje nativo está más ligado a fantasías y sentimientos más primitivos. algunos lo incorporan rápidamente por sobrecompensación maníaca frente a las angustias de la nueva situación. de origen austríaco. Stengel (1939) señala que cuando se aprende otro idioma. en ese sentido. en algunos casos. Según él. Pero también existe un temor inconsciente al efecto mágico del lenguaje: el inmigrante se resiste a usar ciertas expresiones como un paciente puede resistirse a analizar sus sueños. a Wittgenstein. «Algunos no pueden significar lo que dicen. que siempre sigue teniendo algo de misterioso para el extranjero. durante una migración. y mucho más los inmigrantes por las difíciles circunstancias en que se encuentran. que corresponde a una transacción entre la imposición del medio y las resistencias internas. experimentan intensas resistencias ante el aprendizaje de la nueva lengua.

significar está tan empobrecido que resulta imposible distinguirlo del sinsentido y, en otros, es tan superficial que resulta inútil, y así sucesivamente.» El contexto histórico de cada uno es tan importante que el «juego lingüístico» suele ser único para su propio contexto e ininteligible para quienes están fuera de ese marco. Ya hemos señalado que los nuevos códigos de comunicación con los que se debe enfrentar el recién llegado pertenecen a un contexto tan diferente al suyo que aumenta el nivel de ambigüedad y contradicción en las informaciones que recibe. Tanto es así que, aun en los países donde se usa el mismo idioma, una determinada palabra o expresión que es de uso corriente y contenido anodino en uno de ellos puede tener un significado sexual, procaz o despreciativo en el otro. En consecuencia, en la comunicación que el inmigrante establece con sus interlocutores nativos se producirán, inevitablemente, alteraciones en el campo semántico y sintáctico (confusiones y malentendidos entre los significantes y significados respectivos, y uso inadecuado en las estructuras verbales) que repercutirán en el sector pragmático a través de su conducta y reacciones frente a los mensajes que emite y recibe del otro participante del diálogo. Por lo tanto, y mientras esta situación perdura, puede sentirse «alienado» dentro de su entorno. Algunos, al usar el nuevo idioma se sienten «disfrazados», y como habiendo perdido el idioma que sienten «auténtico» en ellos. Pero cuando este estado de cosas se supera, el inmigrante siente que puede contener al nuevo idioma sin que éste desplace a su lengua materna: siente que dentro de sí hace lugar, espacio, para más cosas distintas que lo enriquecen y con lo que puede enriquecer a otros. 12. Importancia de la edad en la experiencia migratoria Las experiencias migratorias, si bien producen su impacto en cualquier etapa de la vida, serán asimiladas de distinta manera en función de la edad en que se produzcan: no será igual para los adolescentes y adultos jóvenes con un largo futuro por vivir que para personas maduras con mucha historia vivida. Cuando intentamos determinar de qué modos influye la migración en los niños, nos encontramos con problemas más complejos aún que los que se presentan en los adultos, dado que a todas las variables previas y las que hemos considerado que modifican las condiciones, efectos y evolución del proceso migratorio en cualquier persona, se agregan las inherentes a la edad y estadio evolutivo del niño. En algunos aspectos podríamos pensar que cuenta con algunas ventajas para vivir la migración como una situación menos traumática que los adultos: dado que su entorno está reducido a pocas personas (variable según su edad, por supuesto), si ellas migran con él: padre, madre, hermanos, el traslado se realiza como acompañado de una capa protectora, de una envoltura que lo contiene. Por otra parte, es más hábil para imitar, para dejarse impregnar por impresiones nuevas, está más abierto al aprendizaje y, por lo tanto, más capaz de asimilar un nuevo lenguaje, costumbres, etc.

Pero, por el contrario, sufre también carencias especiales. No ha participado en la decisión de emigrar, generalmente no entiende las motivaciones que los adultos pueden haber tenido para ello, aun en el caso en que le hayan dado explicaciones, cosa que no siempre ocurre (dependiendo del tipo de comunicación familiar y de su edad). Al mismo tiempo, si bien hemos dicho que si migra con su entorno inmediato éste obra como un amortiguador de estímulos, no podemos olvidar que ese entorno inmediato está muy sacudido, justamente, por la experiencia migratoria. Hay personas que habiendo sufrido migraciones siendo bebés, ponen de manifiesto las consecuencias de esa situación durante toda su vida. Así, en el tratamiento analítico de un hombre que padecía fobias alimenticias se pudo descubrir que a la edad de pocos meses sus padres habían realizado una migración temporaria a Marruecos, por razones de trabajo. La madre, europea, desarrolló una intensa aversión y desconfianza frente a ese país al que no había querido trasladarse, rechazando todo lo que de él proviniera aduciendo sus caracteres de primitivismo y malas condiciones higiénicas. Intentando proteger a su bebé de toda contaminación, no le dio de comer, en dos años, más que «comida envasada» que traía de «su país». Es fácil suponer la multitud de derivaciones a que estos hechos pudieron dar lugar en la vida de esta persona. Algo similar habíamos visto en el historial que describimos en detalle en los capítulos 4 y 5. Marisa, que había hecho su primera migración con la familia a los pocos meses de edad, sufrió con ello la pérdida de la conexión afectiva con su madre, que si bien la cuidaba y, más aún, prolongó exageradamente su lactancia, no podía prestarle suficiente atención por su intensa depresión. Se intensificó así un vínculo simbiótico (sólo la leche de la madre era «confiable») al tiempo que la distancia afectiva crecía («la madre siempre estaba pensando en otra cosa o estaba en otra parte: en otro país»). E. Erikson (1959) considera de crucial importancia y primera tarea del yo el establecimiento firme de pautas permanentes para la solución del conflicto entre la «confianza básica» versus la «desconfianza básica». Considera que la cantidad de confianza que se deriva de las primeras experiencias infantiles no parece depender de las cantidades absolutas de alimento o demostraciones de afecto, sino más bien de la cualidad de la relación maternal, que interactuará con la potencialidad del niño para recibirla. Piensa que las madres crean un sentimiento de confianza en sus niños combinando el cuidado sensitivo de las necesidades individuales del recién nacido con un sentimiento firme de confianza personal, dentro del marco de su estilo de vida cultural. Esto es, justamente, lo que a las madres emigradas o inmigrantes les falta; en mayor grado aún, si son madres exiliadas: su sentimiento de confianza personal está en crisis. Si nos atenemos a todo lo que en este libro hemos expuesto, toda la época previa a la migración, aunque con características diferentes si la migración es voluntaria o forzada, es una época convulsionada por dudas, temores, penas: a veces el niño presencia agrias discusiones familiares, otras veces comparte con los padres situaciones de angustia o pánico, o se convierte en blanco de agresión de los padres, que descargan sobre él la angustia que no logran contener, y otras, en fin, es olvidado por los padres ensimismados como pueden estar en su propia problemática, sus dificultades o su depresión.

A todo esto se agregarán, como en los adultos, los conflictos previos no resueltos, el tipo de relación que cada niño ha sido capaz de establecer con sus objetos internos, y las fantasías inconscientes operantes en el momento en que la migración se produce. Una vez llegados al país nuevo, el niño sufrirá su propio duelo y, dependiente como es, el de sus familiares, ya que, como hemos dicho, el marco familiar le protege, pero es un marco en crisis. Algunos niños pequeños que emigran acusan muy intensamente la ausencia de personas del entorno más amplio: amiguitos, colegio, maestros, abuelos, tíos, vecinos, así como el entorno no humano: la casa, juguetes, parques, etcétera. A veces, incapaces de manifestar pena, la expresan como rabia. Así, un niño de seis años, hablando de un amiguito, dijo de pronto: «¡Qué mierda que Enrique no vino con nosotros!»; y a continuación agregó: «¿Por qué mi papá no tiene trabajo?» Asociaba de este modo sus dos principales fuentes de ansiedad: reconocer todo lo que había perdido, y que sus padres no se habían recuperado aún de la regresión desencadenada por la migración, como para ayudarle, o servirle como modelo de identificación; también había perdido al padre, transitoriamente, en las funciones que siempre había desempeñado para él. A pesar de todo, si los conflictos previos no han sido muy serios, y la relación con los objetos externos e internos suficientemente buenos, el niño se integrará al nuevo ambiente, aunque con las inevitables vicisitudes penosas inherentes a la migración: encuentro con el nuevo medio, colegio, compañeros, pautas culturales extrañas, ser «el nuevo», «el diferente», etcétera. En caso contrario, mostrará su desajuste en formas diversas según su edad: se apegará exageradamente a la madre, manifestará fobias, recurrirá al aislamiento, rechazará el colegio, inhibirá sus capacidades y tendrá dificultades para el aprendizaje, se sentirá perseguido por la burla o el desprecio de sus compañeros porque habla o viste de otro modo o porque no comprende los códigos de comunicación o de conducta; puede tratar de invertir esos roles volviéndose despreciativo, irónico, crítico o muy agresivo. En otros casos presentará síntomas más directamente expresados con el cuerpo, que serán indicios de su regresión y depresión: inapetencia o voracidad, pesadillas y trastornos del sueño, masturbación compulsiva, enuresis, encopresis, modificaciones en el esquema corporal y propensión a enfermedades o accidentes (traumatofilia) en los que tenderá a repetir lo que para él fueron situaciones traumáticas o actuará micro-suicidios melancólicos. Algunos ejemplos clínicos podrán ilustrar estas situaciones que, en cada caso, tienen características propias. Así, Graciela, que emigró con sus padres a los dos años y medio, de una república centroamericana a España, lo hizo bajo la presión de circunstancias muy adversas: un brusco y violento cambio político puso la vida de la familia en peligro, y en la necesidad de exiliarse. Durante el período inmediatamente previo a la emigración la ansiedad del grupo alcanzó las más altas cotas: el padre partió antes, precipitadamente; la madre, que estaba embarazada, abortó; todos estaban angustiados y agresivos, incluso los parientes y amigos, con mucha dificultad de tolerarse mutuamente. Graciela había sido hasta ese momento una niña con algunos problemas: sus antecedentes más

que atribuía al «otro».significativos habían sido su nacimiento por cesárea. y dibujó la bandera de su país. La consciencia de su diferencia con los demás la agobiaba. en otros momentos. como se puso de manifiesto en la primera entrevista terapéutica. ya que no podía hacerlo con su orina de noche. ya que hizo tres juegos. la operación gravísima y urgente de la madre por cálculos vesiculares en el postparto y su negativa a abandonar el pecho y pasar a alimentación sólida cuando estuvo en edad de hacerlo. muy rica. intentaba engañar por miedo a ser engañada. Aludía ya. Acompañaba su trabajo con comentarios . sin embargo. no mojar la cama o separarse de su madre para ir a la escuela. especialmente en la casa. pero. Le costaba mucho esfuerzo integrarse con sus compañeros. que condensaban claramente sus angustias. y no fue posible ponerlo en marcha nuevamente. no aceptaba exigencias corrientes como. ya que. En este aspecto. la enfatizaba con «orgullo». a excesivas «exigencias» para su corta edad. Estos se quejaban también de que era muy «exigente». en cambio. Al mismo tiempo trataba así de mantener dominado al que podía considerar un interlocutor persecutorio. Utilizaba defensivamente su «ser diferente». pero desde su llegada al nuevo país hacía un uso particular de él: en ocasiones era muy regresivo. te lo digo». ella podía retener y controlar cosas. en un principio. En primer lugar construyó una casa. lo que había motivado frecuentes cambios de los mismos. su evolución no había sufrido un retroceso pero se inhibió su progreso. Su lenguaje. Lo que quedaba claro en el discurso de los padres era que se sentían culpables de haber sometido a Graciela. ya que ocultaba información en forma provocativa. para fantasear tener al interlocutor dominado y a su merced. se había desarrollado. intentaba asumir una actitud despreciativa y frustradora a través de engaños. por ejemplo. aunque utilizaban reiteradamente este calificativo para las distintas guarderías y colegios a los que había concurrido. Mostraba mucha desconfianza ante quien pudiera entrar por esas puertas. tanto en su país de origen como en el de migración. a sus preocupaciones acerca de su identidad que necesitaba reafirmar en un sitio extraño. con estas breves palabras y desde el primer momento. y el hecho de que se mantuvieran abiertas o cerradas. con los padres. como una melodía con variaciones. decía que los niños se reían de su manera de dibujar. Hablaré en otro idioma». lo que hizo que a los cinco años los padres consultaran por la persistencia de su enuresis nocturna. repitiendo un tema central en varias formas distintas. Este proceso de aprendizaje se detuvo con el exilio. En esa construcción lo que resultaba muy conflictivo era la colocación de las puertas. por miedo a quedar expuesta a la utilización hostil de su información. pero aún no por las no ches. y los problemas en relación con la comunicación (idioma) que deseaba y temía. así como. haciendo gala de ello. más aún. Ahora ella. en algunas áreas. La entrevista terapéutica fue. por otra parte. Había logrado recientemente controlar su orina de día. por el contrario. En la época en que emigraron Graciela estaba adquiriendo su control de esfínteres. por la fuerza de múltiples y poderosas circunstancias. Retenía la información porque quería demostrar a los demás y a ella misma que. en que se presentó diciendo: «Soy centroamericana. diciendo: «Si quiero.

en este caso. en su fantasía. de los que no había forma de defenderse. pero anulando su peligrosidad y la culpa. En el segundo juego se repite el mismo tema. o la unión de padre y madre vividos como malos en vez de los ansiados padres buenos. Luego el lobo tiene sed. en que el cazador (padrecirujano) tuvo que sacarla (operando) de una madre que. tanto con una puerta trasera como con una lateral. en que siempre acechaba el peligro de que la casa fuera invadida por enemigos poderosos. Está claro que estaba expresando. pero depositando todas las figuras temidas en un personaje mítico infantil: el lobo. pero el problema con las puertas reaparecía. y ser un malo». Al pedirle aclaración acerca de quién era de su banda dijo: «Mi papá. se la había comido y no quería dejarla salir. Por otra parte. El cazador lo abre. etc. Relata el encuentro con el lobo «que la engaña. el miedo a ser víctima de engaños). poder contener más orina y más angustia. así como para calmar su excitación. Continuamente su temor se centra en que algún enemigo quisiera entrar fingiéndose amigo: el engaño podría ser que entrara la madre en vez del padre. haciéndole creer que es la buena abuelita». Después de esto pide agua para beber. El engaño es el leit motiv de las fantasías de Graciela: quiere «cerrar» todo «para que no entren los . pero por quien teme ser «engañada». su deseo y desconfianza hacia él. ante quien quiere dejar abierta la puerta para que entre. pero ellos le preparan una olla de agua hirviendo en la que el lobo se quema. pero ellos saben que los quiere comer» (nuevamente. y el peso de las piedras le hace ahogarse. «pero se la come». receptiva. salva a la niña y llena al lobo de «piedras». pues. el lobo «dice que es la madre. Al mismo tiempo satisface la fantasía de recibir al lobo en su olla (al pene del padre en su genital). que podían engañar. a su papá y a su mamá.» Vemos en este planteamiento su ambivalencia frente al padre. forzar y dañar o matar a ella. va a beber al río. además. el padre en vez de la madre. «porque puede decir: soy de tu banda. que trataba reiteradamente de cerrar con mucha dificultad. Hasta la sustitución por las piedras parece vincularse a los cálculos de los que la madre tuvo que ser operada después de su nacimiento y la pusieron al borde de la muerte.. ella se siente identificada con el lobo que se quema de sed y pide agua para beber después del cuento en que lo queman. la puerta abierta. Continuó agrandando la casa para que cupieran más personajes.. El cuento de Caperucita parece el relato de su nacimiento por cesárea. varias funciones en relación con sus fantasías inconscientes: la salva del lobo que teme se la quiera comer. a través de sus fantasías y su cuerpo. mientras la dramatiza con los juguetes: el lobo los persigue y ellos se escapan. La tercera dramatización es la del cuento de Caperucita: «la madre le da una cestita con comida para la abuelita». como intentando crecer. El lobo intenta entrar en la casa por la chimenea. experiencias de terror vividas antes del exilio. Cuenta la historia de los tres cerditos. se convierte en un esfínter abierto que echa orina descontroladamente.del tipo siguiente: «es para que no entre nadie». (quema con la orina como agua caliente) y la salva de morirse ahogada por dentro con lo que ella misma desea beber como lobo (y de lo que desea comer e inhibe). La enuresis cumple.

cuya migración fue más tranquila y voluntariamente decidida por sus padres. Pero sus padres le exigían ser inglés. lo fueron . miedo. había algunos «otros» que hablaban castellano. o la salida descontrolada: la enuresis. Y. Durante estos frecuentes viajes motivados por sus propias añoranzas. Rony era hijo de ingleses. y a todo lo que podía hacerla entrar en un adentro falso (en un lobo-abuelita que es también un enemigo que se presenta como amigo). rabia (como la madre que aborta). pero si se cierra teme no poder escapar y que otros se la coman. según la ley europea era inglés. se abre de tal modo que pierde el control sobre sus contenidos: orina. En la casa se hablaba sólo inglés aunque. La migración produjo un fuerte incremento de la ansiedad paranoide que se manifestó por su miedo al engaño: miedo a todo lo que pudiera entrar de afuera y ser falso en el nuevo país (desconocido y posiblemente enemigo que se presenta como amigo). penes en la vagina (se dibujaba con una imagen masculina). y prevaleció. a menos que quedara «encerrado en casa». comidas sólidas (que se negaba a masticar). porque a pesar de su desconfianza. adonde la mandó la mamá». tenía miedo de ir a jugar al parque. Por lo tanto. Estas fantasías inconscientes que se expresan en el juego explican el significado de sus síntomas. difíciles de elaborar para cualquier niño por su temprana edad. Comentaremos un segundo caso. de ser engañada y matada. Estos acontecimientos. sin poder ni siquiera salir a jugar al parque. sentido como muy real. pero cargaba con el peso de ser la segunda migración en dos generaciones sucesiva. agresión). De recién nacido sufrió múltiples separaciones de su madre a causa de enfermedades de ésta que le exigían estar ingresada en clínicas u hospitales. en que el país bueno se transformó en malo (se fue súbitamente}. y según la americana. el de Rony.malos (engañando) diciendo que son de la banda del papá» y «abrir» para poder escaparse «del lobo que (engañando) dice que es la abuelita. y su defensa frente al terror. Su tratamiento fue posible. notables. mientras el medio le incluiría como argentino. y las modificaciones logradas. y la madre buena se transformó en mala cuando fue desbordada por la angustia (aborto. La intensa desconfianza frente a lo nuevo y el país de migración (como frente al analista) se basaba en sus experiencias infantiles. pese al miedo a los engaños. lobo que se la quiere comer y encerrar en su panza. En síntesis: frente a su intensa angustia claustroagorafóbica no puede renunciar a la enuresis que. Tiene miedo a que le entren cosas malas: ideas en la cabeza (nuevo idioma). de momento. que habían emigrado a Argentina de pequeños. es su posibilidad de «salida». El había nacido en Buenos Aires. enfermedades que se alternaban luego con ausencias por largos viajes. inevitablemente. argentino. Frente a todo ello la defensa podía ser el encierro: «hablo otro idioma». su deseo de «beber» de la verdad era muy grande. sus padres le habían dejado a cargo de abuelos y parientes. efectivamente. Por lo tanto.

los padres decidieron emigrar a España. como un bebé.más para Rony. La migración implicaba pues. su vivencia de vaciarse y de deshacerse en pedazos. dado que el niño se expresaba muy mal en castellano. que se instalaron sobre los conflictos previos: estableció una relación casi simbiótica con la madre. vividas como pérdidas corporales.» Buscaba recuperar así algo de lo conocido y perdido. sus miedos se agudizaron provocándole reiteradas pesadillas y su temor a caer por el «agujero» del inodoro que se había manifestado en ocasión del aprendizaje de control de esfínteres. pues. a las que ahora se agregaba una nueva. en la que rechazaba todos los alimentos que se le ofrecían y sólo quería leche. Acosado por su angustia y basándose en su experiencia anterior. a los cuatro años. Desarrollo. una pérdida equivalente a la pérdida de la madre en cada una de las experiencias sufridas cuando era muy pequeño. lo que las hacía más persecutorias. podía también perder sus genitales. La encopresis era su forma de expresar su angustia. porque nunca se había sentido «contenido» por una madre. encerrados en su grupo de connacionales. tías. fue incorporando el castellano y estaba logrando ciertas mejorías cuando. buscaron ayuda terapéutica pero. que incrementaban su angustia de castración. que veía complicada su vivencia de ser abandonado por los padres con el hecho de tener muchos cuidadores sustitutos: abuelas y nurses que hablaban inglés y empleadas de hogar que no lo hablaban. le enviaron a un terapeuta de origen inglés. Esto estaba. para el niño. el miedo a su repetición y la confusión entre sus dos culturas que no podía integrar. la otra cultura: si perdía las heces. una serie de miedos y una aguda ansiedad de separación: cuando los padres volvían. que «se le escapaba». acorde con la norma de conducta de los padres. derivó en encopresis. pidiendo que d tratamiento se desarrollara en inglés. a su vez. que empezó en inglés. Su análisis. Pensamos que sus síntomas expresaban su dificultad para hacer los duelos por los reiterados abandonos precoces y las pérdidas recientes. nurses y empleadas diversas. Esta decisión repercutió fuertemente en Rony: antes de la partida y de tener que interrumpir su análisis el niño hizo una regresión. vinculado a intensos sentimientos de culpa. La migración agravó sus síntomas y produjo nuevos. ni sobre el país y con él las personas que había perdido. diciendo: «Quiero a un doctor Harry. Siempre había tenido «muchos pedazos» de madre: abuelas. cuando tenía tres años. que me quitaba los miedos. su depresión. no podía permitir que salieran de noche ni que la madre le dejara por algunas horas. ni sobre sus que no podía «contener». No podía mantener el control ni sobre su madre. En . En el fondo seguía siendo una manera de impedir que se integrara en el país en que había nacido y vivía. que le hacían atribuir estas pérdidas a haber infringido prohibiciones de acercarse también a la otra lengua. el niño pidió ser llevado a un psicoanalista. su impotencia. En tal situación.

aunque sabemos que todo es siempre más complejo. y utilizar sus capacidades para adquirir conocimientos en forma brillante y libre de trabas. diciendo que le hubiera gustado quedarse en Buenos Aires. puede llegar a ser un soltar fuerzas destructivas. podrían relacionarse con la etapa de maduración anal-muscular en que se encontraban en la época del gran impacto que produjo la migración en sus vidas. alejarse o acercarse afirmando la propia autonomía y control. el niño necesita experimentar con sus objetos. Sería tentador vincular las distintas respuestas a la situación de migración en distintas edades. . sus deseos más primitivos se expresaban en ese idioma. coincidió con una visita a Buenos Aires. aplicando dos modalidades: retener y soltar. por el contrario. pudo ya verbalizar sus afectos. del prójimo o del yo. así también como las prohibiciones más severas: «las malas palabras en inglés no se dicen». Tiempo después. ser una forma de cuidar a los objetos. antes de lograr la regulación de sus evacuaciones. Sin embargo. o un relajado permitir. Dichas actitudes no son buenas ni malas: su valor depende de si sus implicaciones hostiles se vuelven en contra de un enemigo. Era un niño inteligente. con personajes desconocidos y asustantes. Ya hemos visto cuán ricos de significados eran las patologías derivadas de la experiencia migratoria en los casos expuestos. Soltar. así como sus miedos. Los fracasos en la capacidad de soltar o retener a voluntad. España. cuando ya no necesitaba utilizar el cuerpo para expresar sus sentimientos. retener puede llegar a ser una restricción cruel. después de muchas vicisitudes. agrediendo y vaciándose. aunque con características y matizaciones diversas. superar los derivados de su migración. o puede. los temas que surgían con más frecuencia vinculados con su migración se referían a los movimientos de confusión-discriminación de sus idiomas (como intercalar giros en inglés en momentos de gran tensión emocional). la del país natal y la del de residencia. Por lo tanto.el nuevo país temía que la dispersión de personajes sería aún mayor. en general. ya que son tan numerosas las variables que hacen diferente cada caso. los síntomas desarrollados por Graciela y Rony. e integrar dentro de sí la cultura de los padres. dejar ser. sus conflictos básicos pueden desembocar en actitudes benignas u hostiles. A esa edad. Inglaterra y «todos los países en que se habla inglés» que eran todos «suyos». A medida que pudo elaborar sus conflictos primitivos. a su vez. con el desarrollo epigenético tan bien expuesto por Erikson. Como ocurre con cada una de dichas modalidades. nuevamente la dispersión: no tenía ninguna patria definida o muy numerosas. pero que también le daría pena no volver a Madrid. Su encopresis remitió. fue capaz de incluirse en el medio con menos temor y menos arrogancia. A lo largo de su tratamiento. En cierta época dibujaba lo que llamaba «mapas» como para situar los países: Argentina. generan vergüenza y duda. siendo llamativo que el comienzo del período de «retención» que le siguió.

desnudez. Se refiere específicamente a la situación de estar expuesto y consciente de ser mirado. y obtener logros con sus capacidades e instrumentos. los capaces y los incapaces?. por el contrario. qué vale? Los celos y la rivalidad edípicas. La madre. Los niños se pueden sentir muy excluidos y pensar que los padres sólo se ocupan de sus propias cosas (mutuas o de cada uno). emigra por seguir al padre. Esto era particularmente observable en el caso de Graciela. el niño es testigo de las discrepancias que surgen entre los padres en cuanto a la decisión de emigrar. es la hermana de la vergüenza. ¿quiénes valen. ocurre algo tan trascendente como una migración. Esta superficie del revés del cuerpo. imperfección. o puede vaciar sin pedir consentimiento. de las complicidades de los códigos culturales. luchando contra la vergüenza y la duda de no poder. Aquel que está avergonzado quisiera forzar al mundo a que no lo mire. y sustituye el deseo de hacer bebés por el de hacer cosas. La duda. sin tener en consideración el daño del niño. Se sienten expuestos a situaciones que les crean sentimientos de vergüenza: sentirse «diferentes» e incapaces de competir con niños de su edad (hermanos-rivales) en el uso del idioma. La vergüenza es un sentimiento que se ve fácilmente absorbido por la culpa. en la fantasía inconsciente de la niña. pero los niños resultan siempre «exiliados»: no eligen partir y no pueden elegir volver. emigra para ofrecer seguridad o bienestar a la madre. de la propia incompletud. sin tener en cuenta el sufrimiento de la niña: la hostilidad y la culpa pueden llegar a ser muy intensas frente a ambos progenitores aunque sus manifestaciones.La vergüenza y la duda tempranas. renuncia a su deseo de ser apresuradamente papá o mamá. y siente intensa rabia por no poder lograrlo. y considerarse a sí mismo condenado a la . a que no se dé cuenta de su estado. como hemos visto. Y las consiguientes dudas: ¿quiénes son los buenos y los malos. Es ser consciente. es de suponer que la vive como una situación «forzada» por los mayores. con su inevitable cortejo de secuelas: el fracaso. cuando el niño está tratando de afirmar su autonomía y capacidad de control. según el predominio de la fantasía edípica positiva o negativa. «un trasero»). La observación clínica muestra que se vincula con la conciencia de tener una parte delantera y una trasera (concretamente. dice Erikson. Si. es la posibilidad de que el niño se sienta inadecuado o inferior. en la fantasía inconsciente del niño. Si pierde la fe en su capacidad y su situación entre sus compañeros. en este estadio. puede afectar las formas más variadas. se agudizan también en la experiencia migratoria. Aprende a trabajar y producir. el padre. De allí puede provenir siempre una amenaza: algo o alguien puede introducirse y dominar. Al llegar al período de latencia. con la consiguiente culpa y temor ante el excluido. a través del otro. justamente. El peligro. de los lenguajes secretos. Sin embargo. el niño normalmente se aleja de sus objetos iniciales de amor y de odio. sentimientos que la migración acentúa. con sus focos libidinales en los esfínteres y en las nalgas. y sin embargo puede ser dominada por la voluntad de otro. más aún si ésta es endeble por conflictos previos. tiene caracteres propios. la ansiedad de castración y la culpa. Otras veces. que él no decide en absoluto. Los padres pueden ser emigrantes voluntarios o forzados. no puede ser vista por el niño. puede hacer regresiones en la solución de su conflicto edípico. minan la confianza básica adquirida. Uno siente que es visto no estando en las condiciones en que hubiera deseado ser visto. En tales casos puede hacer alianzas con uno u otro de los padres.

y una ayuda terapéutica que alivió el intenso sufrimiento que se escondía detrás de su indiferencia aparente. en ese sentido. La actitud tolerante y comprensiva de sus padres y maestros. que no se reconociera en el idioma. He crecido y he ido al colegio en Francia. fabricar o forzar un sitio propio. La adolescencia —¿qué duda cabe?— es la mejor y la peor de las edades para todo: también para la migración. No molestaba en clase. Esto se explicaría si se tiene en cuenta que. se introduce un evento como la migración. hostilidad. si se realiza solitariamente o con la familia. algunos de los cuales tienen tanto peso como para cambiar totalmente de signo la situación. en sus tradiciones.mediocridad o la mutilación. sufrir los «ritos de iniciación». hay que tener en cuenta muchos factores.». Mis raíces están en París. declaró. La familia funciona como grupo protector si la migración fue deseada o si se trata de un exilio compartido. somatizaciones. Hay estudios estadísticos sobre la salud mental de los emigrados y refugiados. con compañeros franceses. El jardín de al lado. en el capítulo 6. ya que coloca al niño en una escuela que no es solamente una sociedad más amplia que la familia. de J. Del mismo modo nos parece ilustrativo un fragmento de una novela que ya hemos citado. Las cosas transcurren de muy distinta manera si esa migración es deseada o no. De ahí que en la latencia los efectos de la migración se hagan notorios predominantemente en el medio escolar. en ese período de la vida en que el problema central es la búsqueda y consolidación del sentimiento de identidad.. Hemos tenido ocasión de estudiar el caso de un niño inmigrante en edad escolar. como siempre. pero no se interesaba por lo que allí ocurría. por el contrario. mantenía dentro del libro abierto una revista en el idioma de su país. permitieron que la situación cambiara radicalmente en el año siguiente. «.. que era mucho. pero. lo que más le indignaba. el caso de una adolescente. que durante un ano se negó a atender las explicaciones de su maestra: durante las clases. Pudo desarrollar su talento. joven que ha sido llevado a emigrar con sus padres y ahora se defiende de ser forzado a retornar con ellos. luchando contra condiciones en un todo adversas: ser el «nuevo». en su familia. En boca de uno de sus personajes.. asegurando que deseaban volver porque no quería que perdiera sus raíces. así como el más querido por sus compañeros. Tengo dieciséis. y más aún el exilio. era que sus padres lo tomaran a él como pretexto para volver a Chile. sino un ámbito en que tendrá que encontrar. Ya hemos comentado. El desarrollo de algunos niños se ve interrumpido cuando la vida de familia no los ha preparado para la vida en la escuela... Pero. hasta convertirse en el más brillante de su clase. en la escuela. La migración. ¿pero por qué no lo pensaron antes?— por las cosas chilenas. que perturba grandemente el sentimiento de identidad. muchas veces crueles y humillantes. Hay chicos chilenos que no son como yo y se interesan por las . el «intruso». que leía asiduamente. viviendo como viven los franceses de mi edad. sentir que los conocimientos que puede tener «no valen» en el medio en el que está y en cambio carece de los que podrían valer. y cuál sea la relación con ésta. pone el autor la siguiente protesta: «.. Donoso (1981). acentúa este peligro. con las inevitables repercusiones en el familiar: reproches. de los que puede desprenderse que la mayor morbilidad se observa en las personas que emigran entre los veinte y los treinta años. puede funcionar como grupo coercitivo si es quien ha obligado al joven a una migración indeseada pero cuya dependencia de los padres le obliga a aceptar. que se desinteresara —como efectivamente se había llegado a desinteresar. Hace siete años que salí de Chile.

La migración o el exilio durante la adultez. la adolescencia es también la edad en que es posible emprender una migración como parte de la aventura de vivir. que le proporcionan seguridad.». El anciano.. que funcionan como grupo de pertenencia.» También es frecuente la situación opuesta: la del joven que emigra solo. agravado por tratarse de migraciones «forzosas». que incluyen un amplio espectro: desde los vanos intentos de obtener un rejuvenecimiento ilusorio. para reunirse con lo suyo. en general. culpas y responsabilidades frente a los que del emigrante dependen: los hijos y. Muchas de las migraciones de la edad madura. Por el contrario.. sobre este punto aquí. con la creencia ilusoria de que bastará cambiar de sitio para lograrlo.cosas de allá. por lo tanto. buscando descubrir nuevas verdades dentro y fuera de sí mismo o la realización de grandes ideales. en general. Es dejar lo hecho en otro lugar. Por último. Migración e identidad . Sólo recordaremos que incluye no sólo las dificultades personales que esta experiencia acarrea. su infelicidad es muy grande: se siente regresivamente dependiente como un niño. Si estos sueños incluyen la aventura de una migración. y ayudan a afianzar el tan necesitado sentimiento de identidad. es aquella de la que con más detalle nos ocupamos a lo largo de este libro: no insistiremos. solidaridad. Ya lo decía Freud en una carta a Marta: «. pero es como un preludio y aceptación de la propia muerte. también se puede emigrar en la vejez. También en este caso este partir tiene mucho de morir. tiene mucha más historia vivida que por vivir. descubrir nuevos intereses o permitir la evolución de nuevas posibilidades creativas.. todos hemos sido nobles caballeros que pasábamos por el mundo prisioneros de un sueño. realizar un deseo siempre postergado. 13. Si emigra por circunstancias adversas o por seguir a los hijos. lo vivido.. la delincuencia o la droga. Para ello ninguna época de la vida más propicia. ésta tiene mayores probabilidades de llegar a buen término si se realiza junto con otros. es siempre mucho más lo que pierde que lo que puede adquirir. La migración en la vejez tiene dificultades y significados específicos. como decimos en otro sitio. por no quedar solo. colaboración y continencia. la perversión. podemos prever un resultado desastroso: la falta de continencia y sostén podrá precipitarlo en la psicosis.. El pronóstico de estos casos es variable: si ha sido un intento de huir de sí mismo. Supongo que será porque sienten más sinceridad en las posiciones de sus padres. la siguiente generación. sin las expectativas y potencialidades del niño para crecer y lograr cosas nuevas. Si siempre partir es morir un poco. joven o madura. En este caso suele ser voluntaria: es volver para morir. hasta la necesidad de hacer aún «algo nuevo»: desarrollar una capacidad hasta entonces latente. abandonando a la familia o huyendo de ella. siempre destinados al fracaso. El otro tipo de migración del anciano es una re-emigración a su tierra natal si ha vivido lejos de ella. no desea migrar: le cuesta mucho dejar sus cosas. aunque es menos frecuente. en este caso lo es mucho. sino los temores.. pueden ser tentativas de superar la crisis de la edad media de la vida.

) para mantener la experiencia del «sentirse a sí mismo». del mismo modo el adulto. debe repetir constantemente la experiencia de «encontrarse a sí mismo» y «sentirse a sí mismo». . temporal y social. al comentar esta afirmación de Freud. Fue cuando trató de explicar en un discurso su vínculo con el judaísmo y habló de «oscuras fuerzas emocionales». sostuvo que. Implica mantener la estabilidad a través de circunstancias diversas y de todas las transformaciones y cambios del vivir. la música de su tierra. y una clara conciencia de una identidad interior que no está basada en raza o religión sino en una aptitud. En nuestro libro Identidad y cambio (1971) hemos planteado el concepto de que el sentimiento de identidad es el resultado de un proceso de interacción continua entre tres vínculos de integración: espacial. porque nos parece fundamental la idea de que el sentimiento de identidad se desarrolla basado en los vínculos con otros. en su lucha por la autopreservación. y no por el uso de identificaciones proyectivas maníacas que darían lugar a pseudoidentidades y un falso self. Erikson (1956). Freud (1926) utilizó una sola vez el término identidad en toda su obra y lo hizo con una connotación psicosocial. común a un grupo. que fue el que introdujo el término «identidad» en la literatura psicoanalítica. recuerdos y sueños en cuyo contenido manifiesto resurgen aspectos del país de origen. Freud se refiere. Volveremos sobre este punto. así como el niño descubre los objetos y su propio self. que eran «tanto más poderosas cuanto menos se las podía expresar con palabras. como el de la migración. necesita aferrarse a distintos elementos de su ambiente nativo (objetos familiares. pees. Precisamente Víctor Tausk (1919). pueden convertirse en factores desencadenantes de amenazas al sentimiento de identidad. por el funcionamiento de identificaciones introyectivas auténticas. Hemos podido estudiar estos vínculos en nuestro campo específico de trabajo: la experiencia de la relación paciente-analista en el tratamiento psicoanalítico. a algo medular del interior del individuo que tiene que ver con un aspecto esencial de la coherencia interna de un grupo. en su lucha por su autopreservación. El inmigrante. etc. Acontecimientos que implican cambios importantes en la vida de un individuo. deduce que el término identidad expresa «una relación entre un individuo y su grupo» con la connotación de una persistente mismidad y un persistente compartir cierto carácter esencial con otros.Sabemos que la capacidad del individuo de seguir sintiéndose el mismo en la sucesión de cambios forma la base de la experiencia emocional de la identidad. Pero ¿cuál es el límite de cambio tolerable sin que la identidad se dañe irreparablemente? La consolidación del sentimiento de identidad depende principalmente de la internalización de relaciones objetales que han sido asimiladas en el yo. Tal como lo hicimos entonces. a vivir en oposición y a estar libre de prejuicios que coartarían el uso del intelecto» (la bastardilla es nuestra).

partes disociadas de su yo. subyacentes a la falta de relación entre distintos niveles de regresión yoica. determinados roles o bien identificaciones con distintos objetos que funcionan independientemente unos de otros. integradas. que afectan a las otras formas clínicas de neurosis y psicosis. Al hablar de «pedazos de identidad». en mayor o menor grado. ya que de ahí se podrán extraer inferencias acerca de cómo se configura la identidad y cómo se producen sus perturbaciones en el desarrollo del individuo. fundamentalmente. propias de la esquizoidía. Si bien es cierto que con la imagen que acabamos de describir nos referimos más bien a las características de la identidad dispersa. ese continente será el crisol donde tendrán lugar las complejas operaciones que sufrirán esos «pedazos» hasta poder ser integrados. configurando la identidad rígida y poco plástica por un lado. más regresivamente. Precisamente. y cuya intensidad impide al yo estar en condiciones de organizarse y estabilizarse adecuadamente. a través de sus experiencias de cambio. mediante la relación transferencial. La puesta en marcha del proceso que conduce a la adquisición o maduración del sentimiento de identidad coincide con el comienzo mismo del proceso analítico. . hasta cierto punto desvinculados entre sí. El sentimiento de identidad expresa en el nivel pre-consciente y consciente una serie de fantasías inconscientes que. opuesta a la excesivamente débil y fragmentaria. creemos que la noción de continente es igualmente válida para los otros tipos de perturbación de la identidad. usamos una metáfora que creemos que describe las fantasías inconscientes de ciertos pacientes. por la necesidad de depositarios que se hagan cargo de las angustias persecutorias y depresivas que el paciente no puede tolerar. por el otro. en su relación con la sociedad y. Los cuadros obsesivos y los esquizoides marcarían los extremos de una gama de trastornos de la identidad. constituyen lo que podríamos llamar la «fantasía inconsciente del self». Partimos del supuesto de que los pacientes que llegan al análisis tienen su identidad afectada. creemos que uno de los motivos conscientes o inconscientes por el que acuden al análisis es la necesidad de consolidar su sentimiento de identidad. Quisiéramos aportar otra imagen plástica que nos parece ilustrativa para la comprensión del significado de la situación analítica y de su encuadre. Es importante también considerar las relaciones objetales y los mecanismos de identificación que operan en el escenario del proceso analítico. Al mismo tiempo. como límite y continente: es la que representa al analista como «brazos» y. como «islotes». pues el mismo encuadre analítico provee de un «continente» que sirve de contención y límite para las proyecciones que vehiculizan «pedazos de identidad». como una «piel» que contiene todas las partes del bebé-paciente. por los conflictos que los aquejan.presentaremos aquí una síntesis de las complejas vicisitudes que subyacen a la adquisición del sentimiento de identidad en el proceso analítico. Las relaciones objetales son trascendentales en la formación de la identidad.

Estas vivencias pueden provenir del conflicto entre el deseo de confundirse con los otros para no sentirse marginado ni «distinto». . junto con la labor interpretativa. Las personas en esta situación se preguntan frecuentemente: «¿dónde estoy?». dos tipos de sentimientos. de grado variable. Tiende a la diferenciación self . En casos extremos puede haber un extrañamiento de la propia persona. El vínculo de integración temporal une las distintas representaciones del self en el tiempo.no self: sentimiento de «individuación». lo que dará lugar a que el proceso de elaboración contribuya a la consolidación del sentimiento de identidad. y el deseo de diferenciarse para seguir sintiéndose «él mismo». como suele ocurrir al despertar. El vínculo de integración social implica relaciones entre aspectos del self y aspectos de los objetos. y posibilitan el sentimiento de «pertenencia». dos culturas. en nuestra opinión. en estado de duermevela. estableciendo una continuidad entre ellas y otorgando la base al sentimiento de «mismidad». Es la función continente del analista. y también el desprendimiento de aquellos aspectos regresivos que bloquean el camino para el establecimiento de los aspectos adultos. Creemos que la migración afecta a estos tres vínculos de una manera general pero.También son importantes por ser fuentes de elementos de identificación. «¿qué estoy haciendo aquí?». o momentos de despersonalización o desrealización. como si no hubieran podido juntar armónicamente los distintos «pedazos» de su identidad. Las distintas partes del self no podrían integrarse a lote. debe entenderse que funcionan simultáneamente e interactuando entre sí. el sujeto podrá integrarse socialmente con las personas de su entorno de una manera real y discriminada. Sobre la base de estos conceptos expondremos la importancia de cada uno de los tres vínculos que. Si bien en mérito a la claridad hemos descrito separadamente cada uno de estos vínculos. conflicto que puede originar momentos confusionales por la mezcla entre los dos deseos. El vínculo de integración espacial comprende la relación de las distintas partes del self entre sí. puede predominar la perturbación de uno de ellos sobre los otros. que llegan a producir estados de pánico. incluso el self corporal. manteniendo su cohesión y permitiendo la comparación y el contrate con los objetos. según los casos y momentos. Por la acción de este proceso se podrá aceptar la pérdida de las partes infantiles del self. sobre la base de estas integraciones temporales y espaciales. en los primeros tiempos después de una migración suelen producirse estados de desorganización. así como sirven de puntos de referencia indispensables para la diferenciación. que se establecen mediante los mecanismos de identificación proyectiva e introyectiva. Así. en que pueden reactivarse en el recién llegado ansiedades muy primitivas. forman la base del sentimiento de identidad. como temor a ser «devorado» por la nueva cultura o bien a ser «despedazado». necesarias en la construcción de la identidad.

de un grupo de amistades. Dijimos ya que el inmigrante necesita traer consigo objetos familiares que le sean afectivamente significativos. Existen los que podríamos llamar «inmigrantes privilegiados». no tiene historia. su continuidad con su propio pasado. necesarios en un comienzo para reafirmar el sentimiento de identidad. El arte y la artesanía. tradiciones. y para ese entorno el sujeto es «un desconocido». todo ser humano hace de sus orígenes. que corresponde al sentimiento de individuación. que lo hace constar en su libro Psicoanálisis de la estructura familiar. Se trataría de una búsqueda que. tan caros al inmigrante. para sentirse acompañado por ellos y reconocer. de las raíces de su identidad y de sus identificaciones originarias. Estos objetos. de los que hemos hablado. aceptando lo pasado como tal. a través de narraciones familiares. se expresa a través de continuos lapsus en que se denominan sitios o personajes actuales con nombres correspondientes a otros del pasado. etc. nadie conocerá a mi familia. de un grupo de actividad política. aunque no necesariamente esta búsqueda sea realizada mediante una migración. consciente o inconscientemente. No siempre la migración ejerce sólo una función desestabilizadora sobre el sentimiento de identidad.» El trastorno de este vínculo suscita vivencias de «no pertenencia» a ningún grupo humano que le confirme su existencia. a partir de cierta época de la vida. Del destino a la significación (1981).En los trastornos que hemos descrito está afectado predominantemente el vínculo espacial. El inmigrante (salvo condiciones de emigración muy especiales) ha perdido muchos de los roles que desempeñaba en su comunidad. que por sus trabajos anteriores y su . El trastorno en el vínculo temporal puede manifestarse por la mezcla de los recuerdos con situaciones actuales. la migración puede ser decidida. como una manera de intentar afianzar el sentimiento de identidad. Es corriente que las casas de los inmigrantes estén profusamente ornamentadas con objetos típicos de su cultura de origen. han sido revestidos de profundos significados emocionales que representan las raíces remotas y anheladas. El vínculo social del sentimiento de identidad es el más manifiestamente afectado por la migración. hermano.). En algunos casos. a través del contacto más directo con los lugares que constituyen la cuna de los ancestros. Hemos comentado esta reflexión con Isidoro Berenstein. a través de ellos. todo es desconocido. las pinturas o pequeñas piezas de adorno familiares. Como decía la paciente Marisa: «En el nuevo país nadie me conocerá. no tiene recuerdos propios. de un grupo de trabajo o profesional. evidencian la existencia de un pasado (en esa tierra donde el que emigró dejó su biografía) y hacen presente relaciones con personas ausentes que le ayudan a sobrellevar el sentir que en el sitio en que está no tiene raíces. Y en el entorno todo es nuevo. lecturas. la música folklórica. ya que justamente los mayores cambios ocurren en relación con el entorno. padre. etc. tienen por objeto afianzar los tres vínculos de su sentimiento de identidad: acentúan la diferenciación con los lugareños. no tiene abuelos (abolengo). involucran el peligro de ocupar todo el «espacio» (físico-psíquico) que podría impedir la incorporación de «lo nuevo». Estos lugares. En sus formas leyes. tanto como miembro de un grupo familiar (hijo. no seré nadie.

. en el seno del yo. es tan fluida que probablemente cada uno de nosotros la atraviesa varias veces en el curso de un mismo día». personal de servicios diplomáticos. Freud ya había señalado (1907) que «. la migración pondrá a prueba la estabilidad psíquica y emocional. reservando el término Verdragnung (represión) para el afecto. sobre todo en aquellos en los que se ocupa del tema del `fetichismo' (Freud. el grupo de antes y el grupo actual. puede producir «estallidos» de locura o caídas lentas e inexorables en ella. puede precipitar el predominio del funcionamiento de los mecanismos psicóticos latentes dando lugar al surgimiento de verdaderos estados psicóticos. y del de la 'escisión del Yo en el proceso defensivo' (Freud.trayectoria son previamente conocidos en el país de inmigración: escritores.. de funcionamientos contradictorios. Sólo la buena relación con los objetos internos. etcétera. Experiencia migratoria y psicosis La separación entre la estructura neurótica y la psicótica de la personalidad no es tan estricta como se suponía. 14.la frontera entre los estados anímicos llamados normales y los patológicos es. 1927). profesionales.. ya que destaca la coexistencia. que dará lugar a la reorganización y consolidación del sentimiento de identidad. todo transcurre con mayor facilidad. el mantenimiento del status profesional en la misma categoría que en el país de origen y el participar del mismo medio social. convencional. El realizar el mismo tipo de trabajo. Freud nos muestra el clivaje irreductible que afecta al yo en el ejercicio del papel esencial que asume en el conflicto: por un lado. La experiencia migratoria constituye una crisis inevitable que. en mejores condiciones y ambiente más acogedor. eyitar el displacer. en lo que resta. los dos tiempos. dio lugar a que algunos autores desarrollaran el concepto —que resultó tan fecundo para la comprensión de los cuadros psicopatológicos— del 'clivaje' del yo. En varios de sus trabajos. como ocurre también con personas que emigran contratadas por empresas. afianzan el sentimiento de identidad. reconocer las exigencias de la realidad y. y. Utilizó el término alemán Verleügnung (renegación o rechazo). sin duda. por el otro. En estos casos. Una crisis individual o colectiva. pero no difiere de ésta en su esencia. artistas. la aceptación de las pérdidas y la elaboración de los duelos permitirá integrar de manera discriminada los dos países. que implica la ruptura del equilibrio existente entre los conflictos y las defensas. El no tener acuciantes problemas económicos inmediatos contribuye a disminuir la angustia y permite una mejor adecuación al medio. que aplica al repudio de la realidad displacentera. la manifestación anormal de la mente constituye sólo una exageración de la manifestación normal. en ocasiones. Ello constituye un pilar muy importante en el progreso de la investigación psicoanalítica de las psicosis. en parte. Pero aun así. Pensamos que uno de los grandes méritos de este planteamiento es el de su aplicación al campo de las psicosis. 1938). que corresponderá a alguien que sigue siendo el mismo a pesar de los cambios y remodelaciones.

el daño psicótico que se produce puede llegar a ser irreparable. Este «espacio potencial» que. en un temor al derrumbe del self y de la organización del yo. Winnicott se ha referido también (1970) al «temor al derrumbe» que acomete a muchos individuos y que está relacionado con su experiencia pasada y con las características ambientales. pero si la ausencia o la separación aumenta y llega a convertirse a X + Y + Z. por otra parte. apartarse físicamente de la madre y volver a ella en busca de reabastecimiento emocional con la confianza de recuperarla. con el peligro de una caída sin límites en un estado de desintegración. se empobrece su capacidad para jugar o para crear y surge. como lo enfatiza Winnicott. La patología de la fase de «separación-individuación» descrita por M. la tendencia a formar un «falso self». El desarrollo normal permite al niño. y que ejerce una gravitación fundamental para la futura salud psíquica y física del individuo. Consiste. la reacción de angustia puede llegar a ser muy intensa. la predisposición a la psicosis se facilita. el niño podrá tolerarlo y no habrá mayores consecuencias. profundamente. Winnicott (1971) destacó también la importancia del «ambiente facilitador». podemos destacar la experiencia traumática de separación y la pérdida de objetos significativos para el niño en etapas tempranas de su desarrollo. Este se siente. más bien. El inmigrante puede ser comparado. El inmigrante puede llegar a experimentar ese temor al derrumbe precisamente cuando siente la pérdida de sustentación en el nuevo ambiente. con suficiente autonomía. Seguramente se trata del temor a un derrumbe ya experimentado. o se producen separaciones prolongadas. sustentación y de relación objetal. aunque el niño aún se puede recuperar. Winnicott describe. Para Winnicott sería erróneo considerar la enfermedad psicótica como un derrumbe. el proceso de maduración del individuo no se ha desarrollado adecuadamente por un trastorno del `medio facilitador' que ha fracasado en sus funciones de integración. Si se le priva de la posibilidad de crear dicho espacio. en el mayor desamparo y con un sentimiento desesperado de «caída en el vacío». Pero si esa madre funciona con una continencia insuficiente para el niño. con pérdida de sus objetos significativos y la carencia de una «madre» que pueda . constituido predominantemente por una «madre suficientemente buena». se trataría. como la pérdida de la madre o sustitutos. para el desarrollo normal del bebé. Es lo que le permite la creación del «espacio transicional» que utiliza el niño para sus juegos y despliegue de sus fantasías. o bien el fracaso o la incapacidad de la madre para mitigar las angustias del niño.Entre los factores esenciales que se encuentran en el origen de la organización psicótica. de una organización defensiva vinculada a un padecimiento primitivo inenarrable. según Winnicott. metafóricamente. entonces. si el tiempo de separación se prolonga a X + Y. al niño que sufre una separación prolongada de X + Y. defensivamente. En tales casos. surge tan sólo en relación con un sentimiento de confianza por parte del niño. El temor al derrumbe se puede manifestar como un temor a la muerte o un temor al vacío. un modelo gráfico que plantea las consecuencias de las experiencias de separación: si el tiempo de ausencia de la madre es de un monto X. es el origen de la experiencia cultural (como acervo común de la humanidad). Mahler (1971) resulta de gran importancia para comprender la emergencia y evolución de un estado psicótico.

Describe la «psicosis blanca» caracterizada por un espacio vacío que los pensamientos tratan de llenar pero que nunca llenan completamente. . Según él. El delirio constituye una actividad de hipersignificación. determinan que las partes psicóticas de la personalidad se abran paso hacia la superficie produciendo una psicosis aguda. Green (1975). La falta de comunicación. Toda organización psicótica es anticonflictual y antiambivalente. todos los mecanismos defensivos colaboran para desembarazarse del conflicto. Racamier (1978) ha estudiado también las paradojas en el esquizofrénico. se agrava en la difícil experiencia migratoria en que el sujeto debe enfrentarse con un idioma extraño y con hábitos y modalidades de relación poco familiares. en cambio. Se produce entonces la situación correspondiente al modelo X + Y + Z que hemos señalado anteriormente. la comunicación paradójica. se encuentran en la etiología de la esquizofrenia. Vacían de significado y de sentido a los estímulos que reciben. Racamier llama «inanización» a la acción psíquica por la cual el paciente esquizofrénico se vacía de significado y de sentido. en cambio. con sus respuestas «locas». por su parte. En la psicosis blanca. sería una reacción al contexto «comunicacional» o. Según estos autores. define la psicosis como un conflicto entre la pulsión y el pensamiento. la separación de los objetos continentes conocidos. Hay una eyección masiva de partes de la psique en el objeto que da lugar a una relación de dependencia narcisista con éste. «nocomunicacional» que el individuo no puede mantener y en el que se encuentra atrapado en un sistema de paradojas. 1956) ha descrito la 'comunicación paradójica' que se establece cuando una persona da a otra indicaciones conflictivas o mensajes de 'doble vínculo'. mejor dicho.hacerse cargo de sus ansiedades. se encuentra el vacío que se opone al peligro del exceso de significación. denunciar que se le coloca en una situación imposible o responder dando a entender que no responde a la otra persona. hacer imposible el trabajo mental y poner al Yo «fuera de combate». En esas circunstancias. Diferencia la «locura» de la esquizofrenia. uno de los factores primordiales en la génesis de las psicosis. Esta psicosis. lo 'blanco' invade el espacio psíquico y produce como una corriente de aire que arrastra todo. En ciertos tipos de esquizofrenia se produce una «licuefacción psíquica» en la que el Yo vuela en pedazos. Haley y Weakland. ya que el país al que ha llegado le resulta extraño y no siempre puede ofrecer las condiciones de continencia y de apoyo que había esperado o idealizado en sus expectativas previas. sino una estrategia activa para enturbiar el espíritu y los afectos. a la vez. habría dos polos esenciales en la psicosis: el delirio y la depresión. El Grupo de Palo Alto (Bateson. El pensamiento en blanco tiene relación con el concepto de la pérdida de objeto. Jackson. una defensa contra la catástrofe. sino que quedan «espacios en blanco». la respuesta del receptor puede ser la de finalizar la relación. denominando paradojas no sólo a las formaciones psíquicas que unen dos proposiciones inconciliables. a la que se añade la incomunicación con el ambiente que le rodea y que le constriñe el «espacio potencial» o «transicional» que necesitaba para crear sus «juegos» y vínculos objetales. es una catástrofe y. La esquizofrenia. destacando que la locura no es una psicosis propiamente dicha. Las fantasías surgen después para llenar el yacío intolerable. basada en las paradojas de Russel. No hay fantasías en ese espacio. donde el pensamiento está atacado por la pulsión. sino a aquellas que tienden a invalidar percepciones pertinentes presentándolas como locas. en la depresión. y «omnipotencia inanitaria» a la tendencia de vaciar al objeto de esos contenidos.

llevar a manifestaciones transitorias o más duraderas de psicosis.Green se acerca aquí al concepto de Bion del «terror sin nombre». Se trata de un fenómeno consistente en la evacuación. en casos extremos. El intento del paciente psicótico de usar estas partículas para pensar lo lleva a confundir objetos reales con pensamientos primitivos. manteniéndose el contacto con la realidad. la alucinación es otro de los síntomas clínicos que caracterizan la personalidad psicótica. En el paciente psicótico hay también un permanente ataque a todo vínculo. casi matemáticas. independiente e incontrolada. lo más probable es que se esté refiriendo a una alucinación y no a un fenómeno onírico. que se manifiestan como odio a la realidad. la «personalidad psicótica» utiliza la disociación y la identificación proyectiva patológicas en sus ataques contra la realidad externa e interna. en el lenguaje y en el efecto que tiene sobre el observador. aspectos del propio self y de los objetos externos e internos aparezcan fragmentados y transformados en pequeñas partículas que son proyectadas con violencia. Precisamente. al vínculo con la realidad externa e interna y a los aparatos que perciben dichas realidades. Estas partículas. en el mundo externo. en cambio. pone en marcha mecanismos tendientes a modificarla. sólo puede yuxtaponerlas o aglomerarlas. De lo que queda del desastre psicótico. denominadas «objetos bizarros». Esta evasión puede comprometer el contacto con la realidad y. Recurre a la acción en ocasiones en que debiera usar el pensamiento. y trata —entonces— a dichos objetos de acuerdo con las leyes del funcionamiento mental. Cuando el individuo psicótico manifiesta haber tenido un sueño. Si la intolerancia a la frustración es muy grande. ya que carece del aparato de consciencia que constituye la llave para salir y escapar del encierro. y utiliza el pensamiento omnipotente frente a aquellos problemas cuya solución depende de una acción. El psicótico se siente encerrado en el mundo de«objetos bizarros' y es incapaz de escapar. Bion (1957) postuló la coexistencia de una «personalidad psicótica» y de una «personalidad nopsicótica o neurótica». la personalidad tiende a evadir toda frustración utilizando mecanismos evacuativos. sino a una modalidad de funcionamiento mental cuyas manifestaciones se evidencian en la conducta. Debido al incremento de los impulsos agresivos. Una mayor tolerancia a la frustración. pero no puede formar símbolos. amenazando peligrosamente desde afuera. . No puede soñar por ausencia o déficit de la función alfa (que es aquella que puede transformar las sensaciones y emociones primitivas en elementos alfa disponibles para constituir pensamientos de vigilia. Entre las características más destacadas que configuran la «personalidad psicótica» podemos mencionar la intolerancia a la frustración junto con el predominio de los impulsos agresivos. el psicótico tiende a relaciones aparentemente lógicas. temor a una aniquilación inminente. tanto externa como interna. de partes escindidas de la personalidad y de los objetos internos a través de los órganos de los sentidos. le sorprende que obedezcan a las leyes de la naturaleza. intentará reconstruir su lenguaje. como veremos más adelante. tampoco puede sintetizar ni combinar las palabras. especialmente la identificación proyectiva patológica. pensamientos oníricos y recuerdos). se ataca al vínculo con el objeto. Como consecuencia de estos ataques. y relaciones objetales prematuras que se instalan con tenacidad pero que son —a la vez— precarias y frágiles. a los vínculos entre las distintas partes del self. pero nunca emocionalmente razonables. determinando que las principales actividades mentales. son experimentadas como poseyendo vida propia. El concepto de «personalidad psicótica» no equivale a un diagnóstico psiquiátrico.

y complementariamente al otro. el déficit en la función alfa para transformar los datos de las experiencias sensoriales y emocionales en elementos alfa susceptibles de crear los pensamientos. incluyendo los fenómenos psicóticos. dado que fracasa la experiencia emocional derivada de la percepción de que el yo y el otro se perciben a sí mismos. como zona intermedia adecuada. La psicosis puede deberse. a menudo. en estas situaciones. Provoca en el interlocutor perplejidad y extrañamiento por la alteración en el vínculo. En caso contrario tendrá una mayor disposición para caer en estados patológicos. que sólo pueden ser evacuados por medio de la identificación proyectiva patológica. transformándolas en ansiedades más soportables. con ruptura del contexto lingüístico y semántico. En el psicótico se ha movilizado un objeto descontextualizador que produce confusión en el yo y borramiento de los índices de realidad e indiscriminación mundo interno . Parecería que. A esta capacidad de la madre de estar receptiva y continente de las proyecciones-necesidades del niño se la llama capacidad de reverie (ensoñación). De lo resumido hasta ahora acerca de los enfoques de distintos autores sobre la psicosis se destaca un elemento primordial en común. La patología que puede llegar a padecer el inmigrante es variada. la integración entre su mundo interno y la vida exterior. consecuencia del fracaso en la continencia por parte de la madre o sustitutos de las proyecciones del niño. en ello interviene. el inmigrante sufre estas experiencias de pérdida y de falta de objetos continentes protectores.mundo externo. pues. Esta disociación e identificación proyectivas deficientes suelen ser. por lo que está más expuesto a caer en estados de descompensación psíquica. Con su madurez e intuición. Hay un sentimiento de desamparo acompañado. frecuentemente. además. captar y ser captado. En otras palabras. Le suele fracasar la posibilidad de aprovechar la esencia misma de dicho espacio para poder llegar a la experiencia de ilusión que le hubiera favorecido la actitud imaginativa y creativa para asimilarse al mundo extraño que le rodea. su niño estará en mejores condiciones de tolerar frustraciones y separaciones. su «espacio transicional» no se hubiera desarrollado lo suficiente para facilitar. cargada de violencia. el funcionamiento psicótico está caracterizado por una manifestación disruptiva. a la incapacidad del niño para disociar y proyectar adecuadamente. Para Berenstein (1982).Bion destacó la importancia de la relación entre la madre y el bebé a través del concepto «continente-contenido». Habrá una mayor vulnerabilidad hacia el padecimiento psicótico por no haber podido mitigar el impacto de los datos sensoriales y emocionales. del impacto de una separación emocionalmente significativa en el desencadenamiento de una psicosis. la migración tiende a poner en funcionamiento la parte psicótica de la personalidad sobre la base de puntos disposicionales. Ello producirá. sueños y recuerdos. En suma. la madre logra convertir exitosamente el hambre en satisfacción. Hay una alteración en la posibilidad de entender y ser entendido. dando a conocer qué y cómo se perciben. con formación de diferentes . también. la ruptura del contexto y la comunicación. o de sustituto materno. Si una madre ha funcionado con buen reverie. que es el de la importancia de la pérdida del objeto. Entonces se producirá un predominio de los elementos beta. del vacío o de la ausencia de madre. Como lo hemos señalado anteriormente. con capacidad de continencia. por el temor a la aniquilación y al vacío. y cuyo efecto es una disolución del sentido de realidad. La madre funciona como un «continente» afectivo de las sensaciones y angustias («contenido») del niño. la soledad en compañía y el miedo de estar muriendo en tranquilidad.

La paciente es una mujer de treinta años. los síntomas psicóticos disminuían y hasta desaparecían por completo para volver a resurgir en el momento en que cedía la psoriasis. Sufrió mucho la separación y las pérdidas ocasionadas por la migración. en una oportunidad. Transcribiremos seguidamente una sesión del tratamiento de un caso clínico —supervisado por uno de nosotros— a modo de ilustración de los conceptos que hemos presentado. seguramente. con dos hijos. como estímulos extraños y agresivos que no pueden ser asimilados. en las interrupciones de los fines de semana o en las vacaciones. casada. Su estado se agravó por la aparición de serios episodios de despersonalización y desrealización. etc. para ellos. Para dar una idea más detallada de la índole de su patología borderline. Uno de ellos desarrolló un delirio paranoico grave por el cual se sentía víctima de una confabulación que se había organizado específicamente contra él. Estaba convencido que lo habían elegido para obligarle a asesinar al presidente de los Estados Unidos. la experiencia migratoria produjo una psicosis maníaco-depresiva que. la calidad e intensidad de su sentimiento de soledad y desamparos. y que luego él mismo sería eliminado para que no delatara a los que estaban en la conspiración. Creía que.cuadros clínicos de mayor o menor gravedad. Poco a poco fue cayendo en una depresión profunda que se intensificaba en los períodos de separación de la pareja. en su recuerdo. no se pudo adaptar a las nuevas condiciones de vida y se quejaba continuamente porque nada de lo que le rodeaba era comparable a lo que había dejado que. algunos de ellos bastante prolongados. y en la que participaban todos los colegas y el personal del Instituto donde practicaba su especialidad. donde siguen residiendo sus padres y a los que ha tenido que abandonar cuando emigró a este país por razones profesionales de su marido. según el estado previo de la personalidad. En ciertos casos. sufrieron crisis psicóticas agudas. . aparecía muy idealizado. Hemos conocido casos de becarios y de algunos profesionales españoles y latinoamericanos que emigraron por razones de estudio e investigación y que. transcribiremos un fragmento de una sesión en que se podrá apreciar la dramática reacción alucinatoria de la paciente cuando su marido la llamó por teléfono. La misma intolerancia a la separación se manifestaba durante el tratamiento. Solía recurrir entonces a la utilización de rígidos mecanismos obsesivos para contrarrestar su angustia. ya que su marido solía viajar al exterior con cierta frecuencia. además de los ciclos de excitación eufórica y de depresión melancólica. habían pensado en él por su condición de extranjero recién llegado que no conocía cómo acceder a las instancias adecuadas para protegerle de la trama criminal en la que querían involucrarlo. oriunda de un país latinoamericano. desde el extranjero para informarle que postergaría su regreso en un día. En el caso de otro profesional. Solía interpretar algunos de los diálogos que intercambiaban sus colegas en inglés (idioma que dominaba poco) como la confirmación inequívoca de su fantasía delirante. la desintegración psíquica se produce al poco tiempo de la llegada al país que los recibe por no poder tolerar las nuevas condiciones y características ambientales: actúan. directamente vinculada con su experiencia migratoria. a los pocos meses de residencia en la nueva comunidad. alternaba con períodos en que le brotaba una psoriasis generalizada. Hubo una evolución muy particular y significativa en este cuadro psicótico: cada vez que se manifestaban las placas psoriásicas por todo el cuerpo. la complejidad de las circunstancias que le acosan.

. y temiendo desintegrarse por la ausencia de F...» Analista: «R.Paciente: «Me siento muy mal. Anoche me acosté muy deprimida. pero tuve mucho miedo. después que se fue lloré mucho y empecé a acomodar y a ordenar todas las cosas de mi casa. Pensé que le pudo haber ocurrido algún accidente en el camino al aeropuerto. Tuvo que recurrir a la evocación de su analista como objeto continente y a la utilización de las mantas como una especie de «piel» protectora e integradora. Pedí la lista de pasajeros y no estaba. pequeña. por teléfono y me dijo que llegaría recién el miércoles a mediodía y no el martes como estaba previsto. Luego traté de tranquilizarme y convencerme que no le había sucedido nada.. pero aún no estaba dormida. tuve una visión. necesitó pensar en mí para buscar un contacto cercano y sentirse entera. Me doy cuenta que yo siempre planifico los detalles con anterioridad. tendencia a la despersonalización. intensos sentimientos depresivos. tales personalidades hubieran podido seguir viviendo en un estado de cierta normalidad. bajaron todos los pasajeros menos él.» Analista: «Tiene necesidad de planificar para llenar el vacío de la ausencia de F. Me pareció ver a R. cuando llamó ayer me asusté. que se estaba desintegrando. me disgustó que se haya roto toda la planificación que tenía preparada: ir temprano a la peluquería. Ayer llamó F. (su hijo) al colegio. son relativamente frecuentes en individuos que han migrado pero que se caracterizaban por poseer personalidades lábiles con mecanismos psicóticos latentes. etcétera. actitudes paranoides. como respuesta a la experiencia traumática de su migración. recuerdo que cuando mi madre vino a visitarme hace un tiempo. cuando escuché lo que me decía le contesté: ¡Qué lejos estás! Además. a predominio melancoloide. me asusté mucho. desesperanza e impotencia. Fue algo raro. Me asusté. la representaba a usted. reactivó en la paciente el trauma y la angustia por las pérdidas desencadenadas por la experiencia migratoria. Hemos podido observar que estos fenómenos psicóticos denominados borderline por su constelación polisintomática. Por eso.. luego lo conseguí. sensación de vacuidad interna. Cuando llegué a casa encontré un telegrama atrasado en el que me explicaba por qué no había podido viajar. por el aplazamiento de su regreso. me sentí triste y tuve miedo cuando supe que él estaba tan lejos.» Paciente: «Sí. pero pensé que cuando lo viera me vengaría. No fue un sueño. luego buscar a R. perturbaciones psicosomáticas. a pesar de su precariedad. con angustia difusa. y así no sentirse tan lejos de él ni tan sola. Es posible que de no haber pasado por la experiencia migratoria. aunque proyectada en la imagen de su hijo menor. Lo fui a esperar al aeropuerto: llegó el avión. Yo lo tenía todo tan arreglado y planificado para ir a buscarlo con los niños. En otra ocasión pasó algo parecido. provocando el surgimiento de una fantasía alucinatoria de desintegración. Hemos mencionado este ejemplo por tratarse de una paciente que reaccionó con un cuadro de tipo fronterizo. especialmente las cosas que ella había usado. Quería borrar la imagen. sobre todo si ésta fue acompañada por circunstancias poco favorables. al principio no pude. Pero la experiencia . Cuando escuché su voz me pareció muy lejana. No entiendo para qué me sirve planificar tanto.. La planificación es un sustituto que la acompaña. y salir juntos para el aeropuerto para esperar a F. Fue algo espantoso. sentía agitación y taquicardia.. intolerancia a la frustración y a las separaciones. La ruptura de sus defensas obsesivas contribuyó a la emergencia de la alucinación.. Pensé en usted para tranquilizarme y me envolví con las mantas.» La ausencia del marido y la fantasía de su pérdida definitiva. manteniendo un equilibrio psicofísico. cuando estaba por dormirme. deshaciéndose en pedazos..

Una explicación acerca del porqué aparecen estos padecimientos «postergados» puede residir en el hecho de que surgen cuando se pierde la fantasía de la migración transitoria. la de los que habían salido clandestinamente de países que tenían prohibida la emigración. En general. de que la pérdida y el desprendimiento son definitivos e irreversibles. etc. funciona en estas personas como un «gatillador» que ataca el frágil equilibrio mental. Sin embargo. hasta que al cabo de un par de años se produce el desmoronamiento y se instala el cuadro psicótico predominantemente en forma de un estado depresivo o fronterizo «postergado» (aunque también puede asumir otras formas clínicas). exceptuando los que partían con el propósito de «hacer la América» (como solía decirse) y volver como «indianos» enriquecidos y prósperos. es la posibilidad o imposibilidad de retorno al propio país. la vivencia es de que las «puertas están abiertas» para un eventual regreso. Esto marca el carácter de la migración. luego. infarto de miocardio. para envidia de parientes y vecinos. o bien como una enfermedad somática (úlcera gástrica. cáncer. pasando por todas las alternativas que tuvo que vivir antes de decidirse a partir. la de los que huían del exterminio en tiempos del nazismo y es. el caso de los exiliados y refugiados políticos. En otros casos hay un primer período aparentemente libre de conflictos y trastornos. Los que no pueden volver Si hay algún hecho que puede establecer una diferencia fundamental en las vicisitudes y evolución del proceso migratorio. independientemente de que el becario o el que emigra con un contrato de uno o dos años decida luego establecerse permanentemente en el país de migración. la situación está definida desde el primer momento: una vez emprendido el camino del éxodo no hay alternativa. a emprender la aventura. Pero la enorme diferencia estriba en el saber que es posible volver. si el inmigrante «forzado». plagarse de dudas y ambivalencias: tanto pueden inducirle a huir frente a cualquier contrariedad o frustración.migratoria. con todas sus vicisitudes. y se va adquiriendo paulatinamente la convicción profunda. y no tenían ni con qué volver. en todo tiempo. desencadenando la aparición de los síntomas mencionados. logrado a expensas de procesos defensivos largamente controlados. En el primer caso. con la esperanza de un pronto retorno. por lo tanto. Esto es así.) que equivaldría a lo que podríamos denominar una «psicosis del cuerpo». logra reorganizarse y . como tentarle a quedarse y echar raíces si encuentra algo suficientemente atractivo. El camino puede. y para algunos desgarradora. o el que partió con un proyecto de radicación definitiva decida volver. Esa era la situación de la mayor parte de los inmigrantes de Europa en América en el siglo pasado y principios de éste. era la situación de los que huían de la miseria y las persecuciones. no hay más opciones. 15. En el segundo caso. disminuye la opresión de la ansiedad claustrofóbica y el que emigra no se siente en un «callejón sin salida»: puede disfrutar de la experiencia. a pesar de estas condiciones.

y en la que sentía que podía quedar atrapado y sin salida. el segundo estaba formado por inmigrantes orientales. aunque cada grupo presentaba problemas muy específicos en relación con su posibilidad de integración al nuevo país. Entre los componentes del primer grupo se encontraba una cantidad apreciable de inmigrantes que habían sufrido la persecución nazi. Toda esta conducta estaba al servicio.» Esta frase. que fue luego denominada como «el síndrome del sobreviviente». a muchos de ellos. tendía con sus actuaciones a fabricarse una y otra vez situaciones en las que siempre parecía estar a punto de quedar «entrampado». de la compulsión repetitiva. nivel intelectual e historia se refería. que culminaban en el temor claustrofóbico a «no poder salir» y no poder salvarse. con la posibilidad de un retorno que hubieran. Los elementos comunes en la historia traumática de estas . que se había vuelto tremendamente peligroso en un momento dado. oriundos del norte de África y países asiáticos. salvándose siempre cuando ya parecía imposible. pero se actualizaba cada vez que se encontraba en una situación que no podía controlar. mientras otros familiares y amigos fueron exterminados. tratado extensamente en la literatura psicoanalítica de los últimos años. el no poder plantearse la alternativa de volver canaliza todos los esfuerzos en dirección a la integración en el nuevo medio. pero también era utilizada defensivamente. En este sentido. Por otra parte. dio lugar a una patología específica. y muchos de ellos habían sido confinados y torturados junto con familiares en campos de concentración. Hemos dicho que cada migración. folklore. El primero estaba constituido por inmigrantes de países europeos. a su vez constituida por inmigrantes anteriores. resumía elocuentemente las ansiedades que tuvo que padecer durante un período dramático y prolongado de su existencia. como por milagro. Solía decir. Precisamente. En relación a estas huellas tan variadas y complejas. en el término de relativamente pocos años. llevado a cabo de haber sido factible. En este caso. por sus características propias. poco antes del comienzo de la guerra. que formaba parte del código familiar. de un país europeo. la integración a las condiciones del país que los acogía era lo suficientemente dura y difícil como para haber hecho fantasear. que ha tenido que recibir y contener oleadas de una cantidad considerable de inmigrantes en proporción a la población estable. De estas corrientes migratorias hubo dos grupos principales. cada vez que se refería a una situación conflictiva o de urgencia: «Parece que estuvieran por retirar la planchada del último barco que sale para América. que sobrevivieron los horrores de la guerra y los campos de concentración nazis. siendo muy pequeño. Aunque estos y otros numerosos grupos de inmigrantes judíos habían elegido Israel como el país donde podrían vivir con libertad.discriminar hacia quienes van dirigidos sus amores y sus odios. Había entre ellos notables diferencias en lo que a su cultura. derivada de la experiencia traumática infantil. lenguaje. el pánico a «quedar encerrado» estaba referido a su país de origen. deja marcado al sujeto que la ha vivido. En estas circunstancias. el haber podido salvarse. nos parece un ejemplo ilustrativo el de un paciente que había emigrado con sus padres. tal vez sea útil considerar como modelo de estudio a un país como Israel. en parte. Ambos grupos poseían como característica común la imposibilidad de retorno a sus comunidades de origen. aunque cada uno de ellos con problemas de muy distinta naturaleza. tal vez. para «recrear el milagro de la salvación». también podrá investir afectivamente al país que lo ha recibido. costumbres. pese a las inevitables dificultades. seguridad y dignidad.

el no-campo de concentración. despojado de todo tipo de defensas. trastornos psicóticos. agregaríamos. estos sentimientos de «culpa persecutoria» (Grinberg. ver torturar a otros. y su marido es ingeniero. fobias. pérdida del hogar y todas sus pertenencias. tendencia al aislamiento. Algunos autores han señalado las serias alteraciones yoicas que presentan estos pacientes. o terror. y explica el masoquismo del yo. haber sufrido humillaciones y tratos discriminatorios. padecimientos físicos y psíquicos (torturas. con problemas de identidad. «adaptada» a la nueva realidad. acusando a los demás de su tragedia y sintiéndose acreedores perpetuos de quienes no pudieron o «no quisieron» ayudarles. estar a punto de morir de inanición). manifestaciones psicosomáticas y. seguido de otro en que surgen los síntomas: ansiedad. el lugar donde se puede ser tratado con dignidad y respeto. Kijac y Funtowicz (1981) señalan la coexistencia simultánea de dos aspectos del yo: una parte del mismo continúa «viviendo» en el campo de concentración. y ya establecidos en los países a los que habían logrado emigrar. pesadillas. Algunos ocultan deliberadamente el recuerdo de estas experiencias. que nunca se debe llegar a conocer. estupor. a veces. Después de su liberación. que comprende un primer período de «supernormalidad». por el hecho de haber sobrevivido. . Ella había estado confinada. está casada y tiene cuatro hijos. La relación entre ambos aspectos es de equilibrio inestable y el yo actual es continuamente invadido por el yo fijado a la situación pasada. trastornos del dormir. y donde se pueden obtener gratificaciones que la culpa impide aceptar. se podía observar el síndrome propiamente dicho. También hay quienes se regodean masoquistamente en revividos a través de la repetición reiterativa y detallada del relato de sus sufrimientos. 1963) aumentan la severidad del superyo. en un campo de concentración nazi. confinándolas y transformándolas en un «baluarte' secreto. tratada en Israel. La culpa provendría de los sentimientos ambivalentes por la pérdida de los seres queridos. trabajar. el de los vivos. Estamos de acuerdo con Niederland (1968) cuando opina que para entender la patogénesis de este cuadro es necesario focalizar la atención en el sentimiento de culpa y descubrir todos sus posibles disfraces.personas están constituidos por la pérdida de seres queridos. ya que significa para estas personas la integración al «otro mundo». de origen austríaco. Frente a todo ello solían reaccionar con apatía extrema (pérdida de interés en vivir) o con estados de despersonalización. hacer proyectos. la otra parte. Presentaremos a continuación un caso clínico: una persona aquejada del síndrome que acabamos de describir. etc. La paciente. se comporta «como si» fuera capaz de amar. Sin duda. como si tuvieran necesidad de mantenerlas rechazadas y disociadas de los demás y de sí mismos. ataques a la autoestima y al sentimiento de identidad. perturbaciones de la memoria. junto con su familia. En estas condiciones es fácil comprender que la integración al país de migración se ve enormemente perturbada. dando lugar al síndrome del que hablamos. intensificada porque no pudieron evitar sus sufrimientos y su muerte y. Otros reaccionan en forma más paranoica. Trabaja como enfermera en un hospital de Tel Aviv. estados depresivos crónicos. tiene cuarenta y dos años. En el tratamiento de estos pacientes suelen aparecer distintas tendencias en relación a las experiencias traumáticas sufridas.

Lo admiraba. Necesitaba una figura fuerte (que buscaba en el analista) que la respaldara y sostuviera. celos.Su padre y una hermana menor murieron allí. por identificación proyectiva. En una oportunidad trajo un recuerdo de su padre. Esa culpa determinó que lo idealizara. Ella misma se identificaba también con los aspectos intelectuales de su padre. La veía severa y arbitraria. y que pedía ayuda para poder discriminar sus sentimientos de amor. rabia y culpa. con fantasías de muerte respecto de ellos. justamente en aquello que le criticaba: repitiendo su infidelidad (ya que fantaseaba que su madre había tenido relaciones con su amante aun antes de la muerte del padre). era una parte de ella misma. por considerar que ese hombre estaba muy solo. En otro nivel. y solía venir a las sesiones trayendo libros que leía durante el viaje. así como la de la hermana. Su debilidad tenía también por objeto negar la fortaleza de haber sobrevivido. remarcando sólo sus aspectos positivos. desamparada y necesitada de afecto. Estaba claro el significado de la fantasía transferencial: el temor . En las primeras sesiones relató una aventura amorosa que había vivido con un amigo del marido durante varias semanas. cuando fueron detenidos por los nazis. a padecer accesos depresivos y a tener dificultades en el trato con la gente. con lo cual su sentimiento de culpa frente al padre se incrementaba. la pudieran tumbar en cualquier momento. Se sintió luego muy culpable. ella. En otro período se refirió a sus fuertes sentimientos agresivos. pero había un fallo en los frenos y temía que no pudieran detenerse. En ese preciso instante pareció que la bolsa se hizo tan pesada que lo tumbó para atrás. especialmente con la jefa de enfermeras —claro sustituto materno—. y le contó el episodio a su marido. especialmente los de culpa. Le sorprendió mucho que su madre. Empezó a sentirse desamparada. como la celadora del campo de concentración. su elección de pareja había seguido esa línea edípica positiva. su madre y un hermano mayor se salvaron. por su cultura: era un lector apasionado. desde su llegada al país. Ella también se sentía tan debilitada como el padre. había proyectado su propio sentimiento de soledad en ese amigo. en que le veía cargando una bolsa con objetos. Por una parte. después de un primer tiempo de euforia. paciente y tolerante con sus caprichos. esa persona representaba una imagen del padre cuya muerte. pero admitió sentir también odio —a veces— contra su madre. dirigidos especialmente contra su suegra y su jefa. además. Significativamente. cariñosos y tolerantes. comenzara a vivir con otro hombre. la había dejado con mucha culpa. La paciente. ya que su marido era también culto. Dijo que se había entregado. movida por la pena. Todo ello la hacía sentirse ansiosa y deprimida a la vez. con quien peleaba frecuentemente. quien no le dio mucha importancia. con el temor de que la carga de sus afectos. Este suceso condensaba distintos significados. su marido y sus hijos. no se había sentido bien. En un sueño de esa época se ve viajando en una bicicleta-tándem con otra persona: tenían que cruzar un puente. al poco tiempo de su liberación. Pero también se identificaba con su madre. El analista le interpretó básicamente su confusión. y necesitaba gratificarlo y brindarle cariño ya que.

Implícitamente. en vez de enfadarse. ya que una y otra vez resurgía el temor de que esas fantasías destruyeran a los seres que amaba sin poder controlarlo. En otro sueño veía a una prima de su marido que era demente e incontinente: le practicaban un cateterismo y al retirar la sonda la orina salpicaba a todos y también a ella. por haber sobrevivido con tales fantasías.de no poder controlar los impulsos amorosos ni los agresivos que pudieran surgir en el tratamiento (tándem) y que tampoco el analista. en la época en que estaban obligadas a usar una estrella de David en el pecho para identificarse como judías. las disculpó diciendo que no era tan grave y que. Había muchas tiendas con carteles que indicaban la entrada prohibida a los judíos. Pero luego se sintieron culpables porque no eran kasher (no estaban preparadas según el ritual judío). provocándole mucho rechazo. Sentían hambre. aun a costa de infringir ciertas prohibiciones. para sobrevivir. Su desesperación aumentaba cuando no podía mantener el odio disociado y dirigido sólo hacia las figuras aceptadas como malas. Junto con la culpa por la ambivalencia de sus sentimientos frente a los seres queridos perdidos (como cuando recordaba haberse sorprendido cantando cuando murió la hermanita) y por haber sobrevivido junto con su madre. le permitían repararse. comprendiendo que la necesitaba para sobrevivir. y por añadidura era un día de ayuno religioso. sino que se dirigía también hacia las personas amadas. había intentos reparatorios de la figura del padre que. que se reactivaban en la relación transferencial. Se acercaron al escaparate de una de esas tiendas. Buscaba. un padre bueno que justificara su supervivencia y la de su madre. se justificaba que lo hubieran hecho: le había permitido autorrepararse. pero que necesitaba que el analista le diera. También el tratamiento era vivido como comida «no kasher». Así. Estas fantasías se alternaban con sueños repetitivos de contenidos agresivos que. Recordó un episodio en que ella y su hermana iban caminando por las calles de su ciudad. en el suelo había trozos de algodón quemados por los disparos: alguien los juntaba para hacer nuevas municiones. donde se fabricaban pequeñas tartas a la vista del público. éste. constituían la «ropa sucia» que sentía que tenía que lavar para poder recién embarcarse en el avión que simbolizaba su migración. ella sentía que podría haber inducido la eyaculación precoz de su marido: que los «pedazos de algodón desparramados» podrían representar el semen desparramado y perdido . en un sueño veía a miembros de una organización terrorista disparando sus armas. del mismo modo. de alguna manera. pudiera ayudarla en ese sentido. Cuando contaron al padre lo sucedido. incestuosas y masturbatorias de su adolescencia. a su vez. «viajando» con ella. En la interpretación se le mostró que en los sueños aparecían sus fantasías sexuales sádicas y que. en la situación en que se encontraban. Aportó un sueño en que veía que su hija tenía que terminar de lavar «la ropa sucia» antes de tomar el avión. en quien criticaba su propia supervivencia. pedía ayuda al analista para «lavar» una culpa que no podía terminar de lavar. La persona que las hacía se compadeció de ellas y les dio dos tartas: se las comieron. Este sueño trajo asociaciones relativas a sus fantasías eróticas. para lograr la cual tuvieron que recurrir a conductas o fantasías sexuales «no kasher» o no aceptadas socialmente. Asoció con simbolismos sexuales y dijo que su marido estaba pasando por un período de eyaculación precoz que la dejaba resentida y frustrada. conjuntamente.

en que había sido objeto del mayor despojo e inducida al mayor desamparo. dejaba de tener cualidad para transformarse en cantidad. potenciados por la trágica experiencia del campo de concentración. así como su insomnio (por miedo a soñar) y sus cefaleas. No obstante ello. el de recién nacido. porque sus conflictos básicos. mejoró. que crea un estado de desamparo y pone en riesgo el sentimiento de identidad. aquellas que le habían permitido salir de la situación de desamparo inicial. A esto se añade el ataque a la identidad del sujeto. La fantasía básica subyacente a sus sentimientos de culpa era que para poder sobrevivir tenía que matar o dejar morir a los demás. frente a los cuales los objetos protectores son débiles o impotentes. el desamparo no sólo está relacionado con el afuera. Berenstein (1981) señala que el Holocausto fue una manifestación de agresión social masiva. como también su relación con la gente. Estas personas. es vivida como un acto agresivo. Esto le hace sentirse fijado a una situación de extrema impotencia. integrarse bien con quienes los acogen. Sus intentos reparatorios se frustraban una y otra vez: soñaba que quería a alguien que se moría o que lo quería después que se había muerto.por su propia incontinencia y descontrol de sentimientos (parte demente y con descontrol de esfínteres). sino con el adentro. No podrán. que «mata» la potencia del marido (y de su analista). se siente desamparado no sólo por las agresiones sufridas y que teme se repitan. pues. donde no se siente querido ni protegido. y por la identificación con el agresor: culpa que le deja inerme frente a las represalias de los objetos internos. Agregaríamos que. como es la migración. a nivel sexual y afectivo. persistían. En otras palabras. como hemos dicho repetidamente. sino por el enorme sentimiento de culpa determinado por la ambivalencia frente a los que murieron. se le quitaba el nombre: dejaba de ser alguien para transformarse en un número: uno más. en su incapacidad psíquica y motora y frente a sus propios impulsos agresivos. en estas condiciones. el que en estas condiciones no sucumbe. La mayor agresión que puede infligirse a un ser humano es reducirlo a la situación de desamparo que. lleva al aniquilamiento. despojándolo de sus identificaciones. le quedaba mucho camino por recorrer. ¿cómo pueden vivir su migración? Toda situación actual. al menos . El desamparo es inducido por la presencia de objetos atacantes terriblemente poderosos. en su grado extremo. sino cuando hayan superado. su relación de pareja. que hará temer la repetición de lo sufrido. Durante el curso de su breve tratamiento esta paciente obtuvo mejorías sintomáticas apreciables: sus depresiones disminuyeron. cuyos efectos perdurarán durante generaciones en los agredidos y en los agresores. el «sobreviviente». Cuando al prisionero ya no le quedaba nada de que pudiera ser despojado.

transformándolo de honesto ciudadano. no hace amistades. miente en el trabajo. mientras su mujer es buena pero basta y analfabeta. En primer lugar da cuenta de cómo la situación sufrida por el protagonista ha «dado vuelta» literalmente su mundo. es de suponer cuánto más intensa y desgarradoramente todo ello ha de ser sufrido en las situaciones de exilio. también ha perdido su derecho a existir. los Estados Unidos. Una campesina polaca. En la misma ciudad donde vive encuentra una antigua amante. quedan tan inevitablemente alterados que su estado mental es como si perteneciera a otro planeta. cada bocado que lleva a la boca es comparado a «lo de antes». etc. con la que tiene mucho en común: su pasado. y recuperado. da nombres falsos para que no se descubra la existencia de la amante ante unos. Parece ser. Confunde sus sentimientos entre ambas mujeres y vive continuamente perseguido: miente a ambas. deja de trabajar y habla de «estar por volverse loco». El autor describe con gran maestría. de Bashevis Singer (premio Nobel de Literatura 1978). pero cada cosa que ve. una historia de amor (1972). no exenta de humor. le salva la vida escondiéndolo en un granero. La situación dramática llega a su culminación cuando reaparece su ex-esposa. cualquiera sea su naturaleza. El exilio: una migración específica Si a lo largo de todo este libro analizamos las complejas y dolorosas emociones involucradas en todas las experiencias migratorias. como se ha dicho. a la que había dado por muerta en los campos de concentración. que había sido sirvienta de la familia. su familia. lo que es sentido como «culpa por vivir». Los roles previos se invierten. Vive en aislamiento. como el Holocausto. Pero la confusión y la paranoia le hacen imposible la integración en la pareja y en el país. en la que repite actos y gestos de la época en que vivía en clandestinidad. por el mero hecho de ser judío. o la explosión atómica de Hiroshima. una novela que es una joya en su género: Enemigos. se oculta. . nivel intelectual. y el penoso y duro trabajo necesario para elaborarlas. culto y estudioso. estaba escondido y temía ser descubierto. haciendo intolerable la ya deteriorada situación y precipitando el trágico final. de la que depende en un estado cada vez más regresivo. en «delincuente» para las nuevas leyes. La culpa latente durante todo el proceso se corporiza en ella. su posición social.parcialmente. como «muerto-vivo» que le aterroriza. Se vuelve cada vez más confuso. cultura. no quiere que en el barrio sepan quién es. pues. Después de haber sido privado sucesivamente de su trabajo. que los sobrevivientes de situaciones de hecatombe. sus bienes. y su vida pasa a estar totalmente controlada por esta mujer. al menos parcialmente. De la vasta literatura desarrollada sobre este tema no quisiéramos dejar de mencionar. aunque sólo fuera como muestra. la Polonia idealizada de su infancia. Comienza entonces a llevar una doble vida. 16. Finalmente escapan juntos a América y se instalan como pareja. mientras que con el país actual y su mujer actual revive el temor y la desconfianza de la Polonia nazi. la confianza básica en el ser humano. las peripecias de la vida de un sobreviviente del nazismo en su país de migración. No deja de bendecir y expresar su agradecimiento al país como a la mujer. ni la de la mujer de la que se avergüenza ante otros.

A todas sus angustias se añade la provocada por la carencia de la despedida. según Sánchez Ferlosio (1983). generalmente impuesto por motivos políticos. sino que se extiende también al «no volverse a ver». mientras persistan las causas que determinaron su alejamiento. la despedida es lo que surge al instante como el primer asidero a lo que uno se aferra con el alma entera para la comprensión y aceptación de la tragedia. una verdadera condena. intentará subsanar la falta de despedida desde cualquier teléfono para calmar su ansiedad a través del recíproco «menos mal que te encuentro» y «menos mal que me has llamado». entre la presencia y la ausencia. se asocia con el destierro que antiguamente los atenienses imponían a algunos de sus ciudadanos. sirve para la «protección del límite». todos los seres amados de quienes no han podido despedirse y a quienes temen «no volver a ver jamás» quedan transformados en «muertos» de quienes no pueden separarse satisfactoriamente. durante el viaje.Arrancado de cuajo de su hogar y de su medio. en sentido riguroso. En nuestros días. o han tenido que huir para asegurar su supervivencia. Aunque el término «exilio' es usado en forma amplia para los alejamientos forzosos y comprende a los que fueron denominados también «trasplantados». entre los problemas derivados de las luchas fratricidas y la violencia que . A los exiliados les falta generalmente este rito protector de la despedida. porque lo primero que la conciencia necesita es saber por dónde anda. La despedida pone un marco protector al límite que traspasa la partida. El rito pone marcas virtuales a lo inaprensible: esas marcas son índices localizadores y orientadores que esbozan un horizonte en cada trance. Las voces del ido y del quedado sosegarán sus almas con el efecto de una reparación. un castigo duro. Cuando efectivamente ocurre la desgracia. se encuentran impedidos de volver a su patria. El rito es el aparato de marcas que. Para su vivencia profunda. etc. Y sienten también que ellos mismos quedan como «muertos» para los demás. entre otras cosas. fresco aún el dolor de la derrota y el desgarro por lo perdido. «desplazados». En ese límite se crea de pronto la tensión de la confianza de «volverse a ver». junto con el temor de no «volverse a ver». La partida para un viaje es el límite que divide el estado de unión del estado de separación entre el que se va y el que se queda. dónde está. lo cual hace que experimenten su partida como un atravesar la frontera entre el reino de los muertos y el de los vivos. y que evaluaban en toda su significación.. La despedida es. «despatriados». el exiliado tiene que partir sin alcanzar casi a despedirse de sus familiares y amigos. han sido forzadas a abandonarlo por razones políticas o ideológicas. El viajero que se va sin despedirse no deja de estar aguijoneado por un impaciente estado de desasosiego y de aprensión. ya que la consideraban una pena grave. un acto ritual que. Las personas exiliadas están obligadas a vivir lejos de su país. deslinda con toda nitidez lo que de tiempo inmemorial se llaman el mundo de los vivos y el mundo de los muertos. Estos son los aspectos específicos del exilio que marcan una diferencia fundamental en las vicisitudes y evolución del proceso migratorio: la imposición de la partida y la imposibilidad del retorno. En la mayoría de los casos tienen que partir en forma precipitada y abrupta. La protección no sólo se refiere a la esperanza de «volverse a ver». Por lo tanto. Muchas veces.

Para hacer frente a sus múltiples problemas pueden utilizar como defensa la negación del tiempo presente. a los que quedaron. A veces ocurre como con los niños de orfelinato que. Y así. pero armas peligrosas y destructivas si son ellos los que dominan. frustrados. por absurdo que resulte. ya que no pueden reproducir en las nuevas condiciones lo que constituía el eje de sus vidas. descolocados: les cuesta. sino huyendo o expulsados «de» algo. que queda como «prensado» entre la vida anterior mitificada y convertida en «lo único valioso». En forma similar. enfrentar una realidad distinta de la soñada y empezar a construir una vida cotidiana». Muchos de estos jóvenes que arriesgan la vida por una convicción política deben aprender el coraje más gris. odio que. mientras que sus familiares v amigos fueron torturados y exterminados en las cámaras de gas. es sentido como el causante de los males que sufre el exiliado. cultura. pueden reaccionar con rechazo ante todo lo que ofrece el país nuevo y no está en función del propio: costumbres. Este estado de ánimo es campo fértil para el escepticismo. de asumir una derrota. Se sienten entonces inseguros. se vengan en los nuevos padres de las carencias sufridas: en el fondo. En tales casos. no se posee un ánimo a prueba de desencantos. porque recién ahora tienen quien les escuche. a veces. sin embargo. etc. representada por la ilusión de poder volver al país de origen: ilusión tanto más idealizada cuanto mayor sea la imposibilidad de realizarla. cuando no la desesperación. puesto que segrega de la vida nacional a un importante sector de la población. Además de atacar la propia cordura pueden destruir las fuentes de esperanza y ayuda. idioma. Muchos de ellos pueden padecer el «síndrome del sobreviviente». No vienen «hacia» algo. a los que murieron. que ha sido estudiado en los prisioneros de los campos de concentración nazis que pudieron salvar sus vidas. aún más que a otros inmigrantes. ya que dicha integración puede ser sentida como «traición»: a la causa. la desilusión. La situación de los exiliados en el nuevo país es compleja. obligándole a insertarse en situaciones no buscadas y. amargados. más modesto. acogidos con admiración y simpatía. y la vida futura. Este rechazo enmascara tanto la culpa por los que quedaron como el rencor y el odio contra el propio país que los ha expulsado. los exiliados pueden sentirse abrumados por la culpa que experimentan frente a los compañeros que han visto caer a su lado o cuyos terribles gritos han escuchado desde las celdas contiguas.convulsiona a muchos países del mundo actual. al ser puestos en hogares adoptivos. por sus sentimientos de culpa. si el odio del . con nostalgia sin fin. Pero los sentimientos de odio son armas de doble filo: estímulos vitales si pueden ser controlados y dosificados con prudencia. resentidos. trabajo. M. encontrar un sitio en la nueva sociedad. Integrarse y romper la «sacralización» con que algunos viven el exilio es sentido también como la pérdida de una identidad que los definía. Benedetti (1982). Esto también pesa en contra de sus posibilidades de integración al nuevo medio. mientras se idealiza el hogar. por lo mismo. En los primeros tiempos de su exilio pueden sentirse como héroes. En palabras de un escritor exiliado. ansiosos. el país que acoge. el exilio es uno de los más serios. dolorosas y frustrantes. en vez de ser vivido como sitio «salvador». o como renegados. «a veces se tiene un valor a prueba de balas y. se proyecta sobre el país nuevo.

volviéndose demasiado exigentes ante el medio. En ese sentido. Esta es una situación que pone a punto de ruptura a muchas parejas. nuestros cuerpos comienzan a acostumbrarse. en forma masoquista. se sentían «exiliados».». recíprocamente. en ciertos casos. Lo dice también Benedetti: «.. siéndoles difícil asumir otra identidad que la de «exiliado». porque estar en la cárcel era estar condenados a estar fuera del país. por sentirse empobrecidos y fracasados. Algunos exiliados. por haber antepuesto otros intereses. nuestros cuerpos comienzan a buscar estabilidad después de años precarios. para sobrevivir. Esa incapacidad de dar es consecuencia del estado de regresión y dependencia iniciales en toda migración. que estuvieron presas durante años. contra quienes lo han recibido: por ejemplo. Otras personas. puede llegar a hacerles sentir como despersonalizados.. porque se sienten privados de estar en el único sitio en el que quisieran estar: su país.exiliado se dirige. no pueden brindarse como modelos de identificación. por supuesto. exponiéndolos a un futuro incierto y difícil. A veces se manifiesta por intensa avidez oral y la dificultad de espera: necesidad perentoria de obtener lo que necesitan de un modo inmediato. y que nuestros ojos no reconozcan las calles y los árboles. o bien ser proyectados sobre la pareja dando lugar a mutuas acusaciones de haber desprotegido a los hijos. al que convierten en blanco de todo tipo de críticas y en el que proyectan la incapacidad de dar. Las tensiones del exilio inciden en la vida familiar creando nuevos conflictos o reactivando los ya existentes. La necesidad de ejercer. al prójimo más próximo. distante. Aun en el mejor de los casos. indecisos. También en este ámbito los sentimientos de culpa por haber involucrado a los familiares en un destino tan duro puede ser causa de intenso sufrimiento.como el exilio aplana y tritura. el «tal vez . la situación —por lo impuesta y no elegida— resulta dolorosa y sigue siendo una «condena». a alguien hay que achacarle la culpa de toda la frustración. Pero tal vez la peor condena de todas es ver cómo nuestro país se retira.» En estas condiciones.. los más variados oficios que no eran los suyos. para tratar de recuperar su nivel social o profesional anterior. La falta de estabilidad. el sentirse como «de paso» (con ilusiones de pronto retorno). indescifrable. se machaca al contiguo. que consideraron prioritarios e impostergables. Estamos condenados a mirar a los abuelos morirse lentamente por correo. a una tierra que no han escogido de su libre albedrío. sienten que no pudieron ocuparse de las necesidades de sus niños: antes. la degradación social de muchos de ellos aumenta la inseguridad y la persecución. y a los sobrinos nacer por repentinos telefonazos. pero que parece presentarse con mayor intensidad y mantenerse mayor tiempo entre los exiliados. se nos va como una marea extraña. que ya hemos desarrollado en otro capítulo. y ahora. de toda la angustia y. nos parecen elocuentes las palabras de un periodista exiliado: «Estamos condenados a que nuestros hijos se críen en un idioma que no es el suyo. explica la carencia de interés. ayudar y proteger que experimentan frente a los suyos. que habían desarrollado una intensa militancia política en su país. cuando no a rupturas definitivas. Ciertos exiliados han expresado que todo el vasto mundo al que pueden acceder no es más que una cárcel. y presenciar cómo. en contra de su voluntad y tal vez para siempre.. dependiendo excesivamente de otros en contraste con su independencia anterior.

y concluyó en el abandono violento de todo lo que había constituido mi manera de vivir. más aún. más bien. que nos proporciona un relato elocuente y conmovedor de su experiencia personal. Esta metáfora revela la preocupación del individuo acerca del sitio donde ha de terminar sus días. dramáticas.para siempre» tiene connotaciones trágicas: expresa la angustia ante lo que el ser humano siente como inexorable. cuando después de haberse cerrado las puertas del avión se retrasó su despegue por alrededor de veinte minutos. no dejaron mucho lugar para pensar en el futuro ni recapacitar en el pasado o el presente manteniéndome. Posteriormente. Esta preocupación suele aparecer. reaccionando a ellos sólo en cuanto representaban la posibilidad de un peligro inmediato para mi vida. si bien me permitieron hacer adaptaciones parciales y pasajeras a las circunstancias. irremediable. En las fantasías primitivas se alude a la muerte con la expresión «reunirse con los antepasados».. se me lleyó a abordar un avión (en el cual encontré a otro de los amenazados).. como fantasía inconsciente de retorno al claustro materno. indicando —de este modo— el deseo de volver a la tierra de los ancestros. Sus reflexiones sinceras. brutalmente torturado y finalmente asesinado. mi amigo y yo nos sentimos sobrecogidos por un miedo y una angustia que. «morir en tierra extraña». »En el transcurso de ese tiempo. si esa migración es un exilio. es sentido como más muerte: como la imposibilidad de ese retorno fantaseado. Deseamos incluir en este capítulo el testimonio de un profesional exiliado de un país centroamericano.. Morir lejos. sentimientos y reflexiones que. «. como la muerte. claras y profundas hablan por sí mismas y nos ahorran todo comentario ulterior. nos enteramos de que nuestro temor no fue del todo . en el material de los pacientes que han vivido una migración. en una situación de irrealidad casi disociativa en la cual funcionaba como un observador un tanto pasivo de los hechos. El hecho ocurrió dos días después de que un amigo y colega fuera secuestrado. bajo tu cielo quiero morir un día con tu consuelo. se halló la manera de hacerme salir del país. Por mencionar sólo alguna. Mi esposa llegó un día a mi despacho portadora de un mensaje singular: una persona amiga y sumamente confiable había sido informada de que mi nombre estaba entre los primeros de una lista de profesores universitarios que deberían ser asesinados por orden de las fuerzas gubernamentales de mi país. viví una mezcla intensa de hechos. manifiesta o latentemente. no tenían más base que nuestras sospechas y desconfianza. »La información precipitó una vertiginosa carrera de varias horas de duración durante las cuales se buscó dónde esconderme. recordamos aquella emotiva estrofa: Lejana tierra mía. Los ejemplos son abundantes en la literatura y en las canciones populares y folklóricas.. Por ejemplo. en el momento..

veíamos una prolongación de nuestros países. En todo caso. «Dos días después. «Si bien la elección del país en el que busqué refugio fue. que demostraba cuán ansiosos y atemorizados habíamos estado viviendo. y mis planes eran permanecer en él por el resto de mi vida. Inicialmente hubo reflexiones nostálgicas con respecto a lo que dejábamos y a nuestra suerte. ni depende totalmente de mí decidir mi retorno. con quienes nos identificábamos un tanto envidiosamente como para compensar la incertidumbre de nuestro propio porvenir. el encuentro casual con otro colega que viajaba por razones de placer fue suficiente para acallar por un rato nuestras congojas con una larga plática de trivialidades. «Pienso que emigrar es más que simplemente moverse de un lugar a otro. pero parece que también tratamos de negar la pérdida al fijar nuestra sede en las oficinas de una Organización Internacional. «He emigrado dos veces y en las dos ocasiones lo he hecho al mismo país. me reuní con otros compañeros en la misma situación. en realidad. Sin embargo. me di cuenta de que debía hacer algo para sobrevivir y principié a buscar trabajo. En ambas oportunidades sabía que mi partida sería por un tiempo prolongado. lo hice voluntariamente buscando determinadas metas. Por otro lado. esta vez no quería dejar mi país. la de la ciudad donde fijé mi residencia para trabajar estaba vinculada con mi historia personal previa y con un duelo pendiente. «Pero la ilusión tenía que ceder ante la lenta e inexorable toma de conciencia de la realidad y así. encontrar trabajo me permitía comenzar a planear la reunión con mi familia. de alguna manera. en la cual. fortuita. Ello me brindó la oportunidad de intentar una recuperación. en parte. Con esto se inició una cadena de temores acerca de su seguridad. pero la causa de esta segunda partida fue por . es. Con ellos compartí el inicio de la elaboración de nuestro duelo a través de constantes y largas discusiones de posibles soluciones que parecían prometer el menor número de cambios y la pronta recuperación de lo perdido. Esta decisión fue importante porque con ella di el primer paso hacia una posible solución de los problemas. y también pensamientos acerca del futuro de quienes luchaban abajo. nuestras preocupaciones volvieron cuando llegamos a la ciudad que era nuestro punto de destino.infundado. pero esta vez no estoy seguro de su duración. lo que no se puede discutir es que emigrar es un acto que afecta profundamente al individuo. «Ya en ella. ya que el retraso se debió a un intento de última hora por sacarnos del aparato. después de vagar mental y físicamente en busca del pasado. que se corre el riesgo de no tratarlo como un todo con manifestaciones cuantitativas distintas. «El viaje. Cuando vine por primera vez. Luego. nos hizo vivir una transición emotiva que principió con una sensación de alivio y fue seguida rápidamente por las primeras manifestaciones de una toma de conciencia de la realidad del exilio. que en sí fue normal. nuestro pensamiento se concentró en llegar al apartamento y llamar a nuestro país para informar que habíamos llegado sin novedad y enterarnos de cómo habían quedado nuestros familiares y amigos. aparte de pequeños incidentes como estar pendientes de los automóviles que nos seguían. un fenómeno tan complejo que puede ser enfocado desde tantos y tan diferentes ángulos. a quienes le rodean y al ambiente común de una manera mutuamente determinante.

Y aquí. en el tiempo.» Vemos que. junto con resistencia y aceptación de la nueva cultura. más recursos defensivos.. Yo diría que hay que empezar por apoderarse de las calles. las convulsiones políticas de muchos países latinoamericanos trajeron a España nuevos exiliados. determina la forma como reaccionamos a la separación. Del sol y. la calidad de todo esto ha variado en grado. recordaremos que la guerra civil española llevó a las costas de América grandes cantidades de exiliados: exiliados forzosos y también exiliados voluntarios. Todo esto me ayudó a hacer los ajustes necesarios para vivir en una sociedad que. «En ambas he sufrido crisis de identidad. en su esencia. y para tolerar y elaborar la culpa por los que se quedaron o murieron. ya citada: «. y he idealizado la vieja y sus objetos tanto como le he hecho con lo que he esperado que los nuevos me pudieran dar. lo que buscamos en esa situación de pérdida es seguridad que. echaba eso de menos. alguien que pueda contener sus angustias. culpa y también satisfacciones. Del cielo. era similar a la mía. sólo entonces la calle deja de mirarlo a uno como a un extraño. al mismo tiempo que llevar al que se ha quedado "muerto" en nuestra mente. porque al des-idealizar mi quehacer pude aceptar aspectos "malos" en mi cultura e incorporar aspectos "buenos" de la nueva sin renunciar completamente a previas identificaciones. lo que es más importante. pese a lo dramático de la situación. dentro del contexto. Resumiendo. .. . De las esquinas. por supuesto. Era el desaliento. tienen la posibilidad de encontrar un medio acogedor que los reciba. mayor capacidad para tolerar el dolor y la frustración. pérdida con intentos de recuperación. de admitir el cambio de situación y. como quizá corresponda a mis sesenta y siete años. siempre había hecho el mismo camino para volver a casa. Separarse es morir en la mente del otro. Al principio yo andaba con un bastón. la posibilidad de muerte se hace presente y comienza una lucha por evitarla. Sin embargo. Y así con todo. tienen también mayor capacidad de espera. conceptualización y objetivos. de la sombra. por otra parte. Por no citar más que los vinculados a nuestros lugares de residencia original y actual. La resolución de ese conflicto de vida y muerte que. hacer el duelo por todo lo perdido. «Uno de los principales problemas de la separación tiene que ver con vivir y morir como proceso en constante movimiento dialéctico. Casi imposible. Si. he sentido cólera.» Los ejemplos de los que pudieron son numerosos. «Hice frente al problema de conservar mi identidad al mismo tiempo que luchaba por cambiarla. En todo caso...motivos de supervivencia. Cuando uno llega a percibir que una calle no le es extranjera. Así lo expresa un personaje de la novela de Benedetti Primavera con una esquina rota. pueden lograr reorganizarse y realizar un trabajo creativo en el nuevo ámbito.Ya sé que a esta edad es difícil adaptarse. De los cafés. tristeza. lentamente. produciendo contradicciones acordes con la combinación sumamente dinámica de los factores internos y externos. En la última década. Allá. es manejado de acuerdo con factores psicodinámicos y sociales individuales. invirtiendo la dirección de la corriente migratoria. los que tienen una personalidad más fuerte y equilibrada. Pero no era cosa de la edad. quiere decir también supervivencia. cuando la separación ocurre. Y sin embargo. La gente no comprende ese tipo de nostalgias. voluntarios o forzosos...

económico y cultural se hallaba a años luz del de los abuelos y. pudieron «aprender de la experiencia» y. Tanto el comer como las otras funciones del aparato digestivo eran temas principalísimos de conversación y resulta fácil descubrir detrás de ello temores hipocondríacos relacionados con las ansiedades persecutorias. con profesionales cuyas historias presentaban características similares. . trágicamente desaparecida hace poco tiempo. Todo lo referente a la alimentación adquiría una importancia extraordinaria. en forma resumida. a la vez que aportaría una visión complementaria. curaron sus heridas y se nutrieron de lo nuevo y diferente que ese mundo les ofreció. inclusive del de los propios padres. de Dellarossa en su trabajo El profesional en tanto descendiente de inmigrantes (1977). a la patología de tales vínculos. a veces. la idealización ocupó un lugar prevalente con características regresivas. actores y escritores. entre ellos no pocos poetas y científicos. Su origen se remonta. preferimos exponer en esta ocasión. Los países de inmigración como Argentina ofrecen la posibilidad de presenciar cambios muy llamativos desde una generación a la otra. a los vínculos afectivos tempranos del individuo o. Cualquier acontecimiento se festejaba con una comida y la mesa. centrándose principalmente en la oralidad. que ocupaba el lugar más importante de la casa. Segunda generación de inmigrantes Hemos pensado que sería útil. Pero para desarrollar este tópico. En los grupos migratorios a los que se refiere este trabajo. y. músicos. producir una obra que trascendió largamente las fronteras de su país de adopción. pintores y catedráticos. presentar un estudio del impacto de la experiencia migratoria no sólo en quienes la vivieron en forma personal y directa. sufrieron —de una u otra manera— las consecuencias de los duelos postergados o elaborados patológicamente por sus padres. Todos los psicoanalistas hemos tenido oportunidad de entrar en contacto. Se trataba preferentemente de médicos cuyo nivel social. aunque nacidos y radicados en el país de adopción. mejor dicho.Tanto en una como en otra orilla muchos rehicieron sus vidas. en el curso de pocos años. el material clínico descrito por la doctora Giuliana S. 17. obviamente. porque deseamos —de este modo— rendir un homenaje a una colega y amiga muy querida. a través de entrevistas o tratamientos. era el centro de unión de los vínculos familiares. Hemos hablado de los mecanismos defensivos utilizados por los inmigrantes para contrarrestar las angustias y conflictos determinados por la nueva experiencia que deben enfrentar. Los más dotados. muy especialmente. sino también en los hijos de estos inmigrantes que. con todas sus interesantes implicaciones y complejas vicisitudes. por la pérdida del objeto idealizado tierra-madre-pecho que alimenta. enriquecidos con lo vivido y sufrido. Lo hacemos así por una doble motivación: el ejemplo clínico es sumamente ilustrativo de conceptos que hemos expuesto en este libro y de criterios que hemos compartido con la autora.

que han identificado proyectivamente en él sus aspectos más valorados. enfermo con anterioridad. Si el núcleo familiar estaba bien integrado y emocionalmente maduro. la migración se habrá elaborado en su momento. según el caso. como lo hemos descrito en otro capítulo. Estos son los casos en que. el núcleo familiar. pero para los inmigrantes. en cambio. pero el duelo no elaborado pesa sobre sus integrantes y uno de los miembros de la generación siguiente será necesariamente el depositario del mismo.Estos inmigrantes eran mayoritariamente de origen humilde y pasaron penurias económicas en los primeros tiempos de su vida en el nuevo país. Dentro de este marco familiar. tener un hijo médico significa que un miembro de la familia esté capacitado para hacerse cargo de las mismas y controlarlas. en cuanto el trabajo de duelo implica un retiro de interés del mundo externo y. siguiera estudios universitarios. En tales circunstancias. esta postergación es operativa. su patología se hace manifiesta o se incrementa. las secuelas del trasplante por la migración. el duelo se posterga. reemplazan los mecanismos de defensa neuróticos y psicóticos. ya que la mayoría de ellos no hubiera tenido acceso a estudios superiores en su país de origen. el hijo médico representa el logro de aspectos idealizados del país actual. en mayor o menor medida. Hay casos en que el duelo se posterga tanto que se delega en la segunda generación. heredero del brujo tribal. donde ésta. pero a éstos se agregarán. emigra. en parte. junto con los procesos reparatorios y la creatividad. ¿Cuál puede ser la reacción de ese hijo ante un destino que lo diferencia tanto de su núcleo familiar? Por un lado. con la ayuda económica del padre y los hermanos mayores. si no todos. dificulta la acción. en las dificultades reales contra las que se lucha activamente. la vocación de médico adquiere el significado de una sublimación lograda. aparente cierto nivel de salud mental. Por otra parte. Sucede entonces que la familia original que emigró mantiene un equilibrio más o menos estable en apariencia. al halo de magia que aún rodea la imagen de este profesional. Las ansiedades persecutorias se colocan exclusivamente en el mundo externo. pesarán sobre él sus propios conflictos neuróticos como para cualquier ser humano. más específicamente. Pero después de los difíciles comienzos. el hijo que logra sobresalir cuenta tanto con el apoyo de sus objetos externos reales. La elección preferencial de la carrera de médico se debe. siendo la carrera de medicina la preferida. Generalmente era el menor el que lograba cumplir este deseo. y en la medida en que las condiciones de vida mejoraban iba surgiendo el deseo y la posibilidad de que alguno de los hijos. . Es frecuente que en un primer momento la familia mantenga cierta cohesión ante la situación de emergencia y mientras ocupa en la acción y la lucha por sobrevivir todos sus recursos. Dentro de ciertos límites. en consecuencia. Los miembros de esta familia habrán salido de la prueba con los vínculos afectivos reforzados por la experiencia compartida. como con la aprobación de sus objetos buenos internos. Cuando. en relación con las ansiedades hipocondríacas mencionadas.

hubiese recibido un legado o ganado un premio en la lotería. de los cuales él era el tercero. al salir de las sesiones entraba compulsivamente en el bar más cercano. A poco de empezar el tratamiento fue surgiendo que su vida era un caos en todas las áreas. sin mucha suerte. El paciente se quejaba de que era «delgada» y «no le gustaba comer». para pagar las cuales pedía una y otra vez préstamos a bancos u otras instituciones crediticias. el triunfo. a consecuencia de lo cual apenas veía a su familia. lejos de tener un sentido gratificador hacia los objetos primarios externos y de reparación de su imagen interna dañada. prefería dedicarse a los tres hijos que tenían. Estaba casado con una mujer que. de manos descuidadas y ropa gastada y desaliñada. Su manera de hablar era ostentosamente vulgar y las expresiones populares que usaba crecían de tono cuando se enojaba. también de ascendencia polaca. al referirse a su infancia. durante un tiempo.Si dentro de este cuadro familiar uno de los hijos llega a seguir la ambicionada carrera de médico. Se trata de un médico gastroenterólogo. Fue el único que llegó a ser profesional. es probable que se trate de una pseudovocación originada por impulsos reparatorios de características maníacas. La madre. la recordaba siempre abrumada por las tareas de la casa y la crianza de sus cuatro hijos. pudiendo realizar otras actividades. Temía que su mujer se cansara de la vida que llevaban y se separara de él. tan cuidadoso de su apariencia. lo cual obviamente a él le complacía. en situación de dependencia. por todo lo cual resultaba una sorpresa enterarse que sabía muchísimo de música clásica y de literatura. Todo lo que había emprendido había fracasado hasta que se resignó a aceptar un empleo mediocre pero seguro. Para hacer frente al pago de todas sus letras trabajaba un número increíble de horas diarias. El padre. Por no citar más que una. significa un ataque destructivo contra los mismos. con todo el corolario de ansiedades persecutorias retaliativas. mientras que él mismo solía comer desaforadamente y. Cada vez que conseguía un nuevo crédito se sentía eufórico como si. donde comía hasta hartarse. El paciente. que había llegado al país de pequeño. Nada en él respondía a la imagen convencional del profesional argentino. El paciente es descrito como un hombre de facciones toscas. en vez de haber contraído una obligación más. hijo de inmigrantes polacos de condición muy humilde. La autora expone un historial clínico que avala esta última hipótesis. había intentado varios negocios en diferentes lugares de provincia. con lo cual no hacía más que incrementar sus obligaciones mensuales. nos referiremos a su situación económica: vivía sumido en un mar de deudas. mientras que sus hermanos eran simples obreros con escasa instrucción. A esta adicción a los préstamos se sumaba el hecho de que pronto se veía compelido a hacer gastos . El abuelo paterno había sido herrero y tanto el padre del paciente como el paciente mismo conocían perfectamente el oficio. aparecía como una mujer amargada e hipocondríaca. En este caso. y su hermana mayor se había casado con un hombre de la misma condición.

De más está decir que se atrasó en varias ocasiones en el pago de los honorarios a su analista. él. De un día para el otro cambiaba el coche porque se le ofrecía «una ocasión que no podía desperdiciar». no le pedía opinión como médico. en este hombre. el material era repetitivo y la analista se sentía frustrada. por lo cual en una oportunidad estuvo a punto de interrumpir su tratamiento. Entonces. por lo cual trasladó una vez más a la familia a un lugar de provincia pero. «porque quería darle lo mejor». La sesión había transcurrido sin mayores alternativas. a quienes casi nunca veía. dejando al paciente con los abuelos paternos durante casi dos años. en el pago de algunas de sus obligaciones bancarias hasta que recibía una carta conminatoria. El padre iba a emprender una nueva aventura comercial. les podía facilitar. En consecuencia se atrasaba. como médico. siempre les daba el dinero sabiendo que no lo devolverían ni él se atrevería a reclamarlo. a una pseudo-vocación determinada por la necesidad de reparar maníacamente a sus objetos internos vaciados y dañados. para lo cual exhibía su condición de médico como garantía de integridad. Otras veces dejaba de pagar los aranceles del colegio de sus hijos. Tanto a través de estos datos como de otro material de análisis se veía claramente que el paciente se había convertido en el objeto idealizado del grupo familiar y blanco de sus ataques envidiosos. frecuentemente dinero o un aval que él. por su parte. igual. podía obtener a precios reducidos. aunque el fin de semana anterior se hubiese quedado sin salir porque no tenía dinero encima como para ir al cine. Ser médico respondía.desmedidos y superfluos. por alguna razón que nunca pudo ser debidamente aclarada. hasta que lo citaban de la administración del mismo. por ejemplo. habiendo intentado . A pesar de sus propias dificultades económicas y del mal vínculo que los unía. siempre quejosa y enfermiza. Por lo general conseguía alguna prórroga. Con sus padres lo unía un vínculo ambivalente de sometimiento. quien se había estado quejando que ni ella ni los niños tenían un par de zapatos decentes. o bien se encaprichaba en comprarle una alhaja a su mujer. Este acontecimiento fue calificado por él de «abandono» y durante gran parte del análisis apareció como el principal factor desencadenante de su neurosis. que con sus hermanos. decidieron llevar consigo a los hermanos. éstos le buscaban cuando necesitaban algo. sino muestras de medicamentos ofrecidos como propaganda por los laboratorios o bien los que. corría a hablar con algún gerente para convencerlo de que esperara antes de tomar medidas legales. Durante su tercer año de tratamiento ocurrió un episodio que echó cierta luz sobre el funcionamiento de su enmarañado mundo interno. que había elegido privado y caro. El episodio central Como el hecho más traumático de su infancia relató algo que había acontecido cuando tenía unos cinco años de edad. Por lo general. Por su parte la madre. culpa y agresión. se sentía obligado a apaciguar continuamente al grupo familiar por sus propios logros. con su título de médico. lleno de angustia y maldiciendo.

Si bien había sido insólito ver llorar así a un hombre con su físico y sus modales. ensaladas. Después los tíos salían. Esto habría sido el equivalente de recibir una patada. Toda la familia se reunía a «tomar mate» (bebida típica argentina) antes de empezar las tareas del día. La abuela no era una gran cocinera. pero teniendo en cuenta su historia personal y su manera de manejar los procesos defensivos. El efecto de esta interpretación fue inesperadamente dramático. que por primera vez se daba cuenta que siempre había sentido miedo de demostrar cariño. Esta vez. y así finalizó la sesión. Había una huerta al lado de la casa con verduras. pero todo lo que hacía lo hacía bien. se asoció inevitablemente con el episodio del «abandono» de los padres cuando éstos se fueron de Buenos Aires y lo dejaron en la casa de los abuelos. El dicho de la familia era que a pesar de la pobreza había que comer bien y evocó con fruición los empanados. los huevos fritos y los pimientos que preparaba la abuela.» A raíz de esta ocurrencia el aburrimiento de la terapeuta se disipó de inmediato. Cuando pudo hablar otra vez expresó. Describió la modesta vivienda de chapa y madera de los abuelos. Este comienzo no parecía muy consecuente con el final de la sesión anterior. en la que había que lavarse en el patio abierto con enrejado de madera. sino porque estaban todos reunidos y se llevaban bien. El paciente se echó a sollozar como un niño. él contestó: «Estaba pensando qué haría usted si yo ahora al levantarme le diera una patada. había percibido un sentimiento muy cálido y afectuoso hacia su analista. sufrir también a los que lo rodeaban. El descubrir su miedo a querer. en cambio. Agregó: «Todo era de excelente calidad y se comía todo el día. no menos sorpresivo fue lo que ocurrió a continuación. pero también se quedó suficientemente desconcertada como para limitarse a señalar que debía haber algún motivo por el cual alguien deseara patear al otro. dándole una patada en su fantasía. la analista invirtió el orden de los elementos y le interpretó que había percibido esos sentimientos cariñosos al llegar a la sesión el día anterior. y que no respondiera como él lo deseaba. y recordó el viento helado que se filtraba allí por la mañana. y reconoció que eso había sido muy doloroso para él y que seguramente había hecho.comprender el material sin conseguirlo. Al preguntarle el motivo de ese silencio. aunque de carácter hosco. y que los había ocultado hablando de cosas indiferentes hasta el final de la hora. y todo venía fresco a la mesa. sólo que en esta ocasión el relato fue completamente diferente de las innumerables veces anteriores en que había mencionado el hecho. por lo cual él se había adelantado al supuesto rechazo.» . entre palabrotas y maldiciones. Ya sobre el final de la hora el paciente se quedó repentinamente en silencio. Yo era el único niño y todos me mimaban. Nunca sentí hambre y la sensación de calor no era por la estufa. lo buscaba a él para jugar a las cartas. por miedo a que ella lo descubriera necesitado de cariño. La calefacción consistía en una olla con cenizas y carbón colocada en el centro de la habitación. Al día siguiente el paciente llegó de muy buen humor y comunicó inmediatamente que el día anterior. Solamente después de hacerlo pudo reconocer sus sentimientos cariñosos. Hasta ahora el énfasis estaba puesto en el mal trato que había significado esa inexplicable discriminación familiar. cuando salía del consultorio. la evocación fue nostálgica y las imágenes aparecieron coloridas y llenas de ternura. la abuela se ponía a cocinar y el abuelo.

especialmente los vinculados a la oralidad. Pero la experiencia buena real fue deformada maníacamente porque coexistía con el abandono de los padres. Ulteriormente cambió de profesión. protegiéndolo mediante la transformación en lo contrario de toda su carga afectiva. La analista representaba la imagen de la madre abandonante. lo protegía de sus sentimientos de culpa por haber gozado del cariño anhelado durante ese lapso breve pero significativo. por lo cual recurría a los préstamos que lo llenaban de euforia en cuanto parecían confirmar la existencia del objeto ideal dispuesto a satisfacer incondicionalmente su voracidad. El paciente tenía poca capacidad para discriminar entre lo bueno real y lo idealizado en la fantasía. Después de este episodio en el análisis pudo empezar a reconocer que las deudas eran con sus objetos internos dañados. Con su trabajo profesional no alcanzaba a satisfacer sus necesidades económicas. identificados proyectivamente en el padre melancólico. . La transformación de la misma en su contrario. más sano pero más tardío. Su estancia en la casa de los abuelos fue sin duda una buena experiencia. en las diferentes áreas de su vida. gracias a haber logrado trasplantar con ellos aspectos idealizados de su país de origen. y que ni los bancos ni las instituciones crediticias ni la analista eran objetos incondicionales e inagotables cuya obligación fuera la de compensar todas sus frustraciones. No hay duda que percibió la sensación de «abandono» al dejar la casa de los abuelos y no al llegar allí y debió haber deseado fervientemente quedarse a vivir con ellos. mientras que la pizzería era la abuela idealizada. fuera de su familia original. como hemos visto. La buena experiencia real vivida con los abuelos en los comienzos de la latencia estimuló seguramente su desarrollo intelectual. de que arreglando de una vez por todas sus finanzas podría disminuir considerablemente su ritmo de trabajo. y adaptar los mismos a las costumbres locales («tomaban mate todos juntos»). para su familia y por supuesto también para sus pacientes. sacó la conclusión. por lo cual perdió algunos kilos de peso y su aspecto mejoró bastante. Lo mismo había ocurrido en la transferencia. bastante obvia por cierto. Las dos cosas se confundían y para defenderse recurría a una disociación que se manifestaba. A raíz del análisis de esta situación empezó también a controlarse en la comida. En el caso presentado los abuelos parecieron tolerar la migración e hicieron una pseudoadaptación manteniendo cierta cohesión. con el beneficio consiguiente para él mismo. realizando otra actividad más satisfactoria para él. Esto explicaba algunas de las contradicciones de su personalidad. lo que confirmaba que la medicina era una pseudovocación en él. en la fantasía de la patada. suprimió las visitas compulsivas a bares y pizzerías. pero seguramente era también un recuerdo idealizado. Conclusiones Hemos visto que los principales núcleos de identificación de este paciente habían sido dos: el de su familia original más conflictivo y el de la familia del abuelo.Luego de este relato se hizo claro que el paciente había mantenido celosamente aislado este recuerdo. Cuando comprendió que un préstamo es un contrato entre dos partes adultas y que a él le correspondía devolver con creces (intereses) lo que recibía. en la madre hipocondríaca y en sus hermanos menos aventajados.

el paciente había venido a sesión con el pullover colocado al revés.La disociación recayó sobre el padre del paciente. sino un hogar. Más adelante se pudo entender que había sido un intento de negar maníacamente la confusión de valores que regía su mundo interno como consecuencia del collage de identificaciones entre su familia primaria y la de sus abuelos. con fines no médicos (avales. no importa cuán burdamente se notaran las costuras por fuera. rebajas). Hacer todo eso demanda mucho esfuerzo psíquico. hace sentir que se tiene dentro de sí una fuerza. como la experiencia infantil con los abuelos que idealizó y ocultaba culposamente. Si lo sucio estaba por dentro. si bien logró asumir el rol del hijo que triunfa. En cuanto al paciente. entran poco a poco a formar parte de la . Pero poder hacerlo. la migración exige recrear cosas básicas. Las adquisiciones externas son los correlatos de las adquisiciones internas. en vez de identificar proyectivamente en él aspectos buenos y valiosos. trabajando más para cubrir sus deudas que para curar a sus enfermos. En este contexto cobraba significación un episodio que en su momento no había sido tan claro: en una oportunidad. cada uno explotaba su condición de médico en provecho propio. denigrando sus conocimientos como tal. de nuevos sentimientos: el nuevo país. pero fracasando sistemáticamente. de nuevas experiencias. instalar nuevamente una casa que no sea una tienda de campaña. A través de este caso se puede ver uno de los posibles efectos de la migración en los descendientes de inmigrantes que se destacan del medio familiar. Así transformaba algo sucio en limpio (a los ojos de los demás). al fracasar. Así. En efecto. El mismo denigraba su profesión cuando la exhibía para conseguir créditos o prórrogas. nadie se enteraría y todos deberían creer in que el quería mostrar. volver a contar con un entorno de amigos. una capacidad de desear. una capacidad de amar. aceptación de muchos cambios en poco tiempo. una capacidad de construir. pero el paciente le explicó que no se trataba de un error. y sin poder darse el sitio que le hubiera correspondido en su medio. que se creían hechas de una vez y para siempre: volver a crear un ámbito de trabajo. la analista pensó que se trataba de un acto fallido. fundamentales. la nueva sociedad. mientras enfatizaba su papel de víctima inocente (limpia) acentuando su resentimiento por el abandono de sus padres. establecer relaciones afectivas con nuevas gentes. quien intentó elaborar el duelo en un nivel melancólico. lo hizo a través de mecanismos maníacos y psicopáticos que. y muchas cosas más. y cada día es diferente y en el que hay que recrear lo que ayer desapareció. renuncias. La familia reaccionó acorde al propio nivel de enfermedad. lo sumían en la confusión. cuando el duelo del trasplante no ha sido elaborado por la generación que ha emigrado. 18. Los que pueden volver Aunque la vida implica un devenir continuo. sino que del lado derecho estaba muy sucio. repitió la migración yendo a buscar trabajo de una provincia a otra.

se va cargando de significados y recuerdos. Cada rincón de la ciudad donde vive le va siendo familiar. sin conseguirlo. Pero es frecuente que. No estamos hablando. simultáneamente. en efecto. va siendo querido: esto le hace sentirse más rico. En sus primeras sesiones llegaba demasiado tarde o demasiado temprano: lo asoció con lo que llamaba «su lealtad» y su deseo de cumplir con lo que suponía que los demás esperaban de él. y quería encontrar la forma de liberarse de . Con posterioridad surgió en el análisis que se sentía culpable del suicidio de una hermana que había quedado en su país de origen. se sintió identificado con él. cada vez más. descubriéndose que había vivido su migración como «un accidente» que le hacía sentirse oprimido.propia vida como lo fue el país de origen. En otro nivel. y le costaba encontrar la medida justa en el trato con los demás y con el analista en la transferencia en ese momento. no se decidía a aceptarlo para no ser «desleal» con los colegas de la institución en la que se encontraba trabajando. El terapeuta le interpretó que su problema con el tiempo debía representar un símbolo de su vínculo con la gente: que pecaba por exceso o por defecto. en otros momentos. o de la intolerancia intensa a estar lejos del hogar (homesickness). su propia fantasía de retorno sobre el terapeuta. Se pudo ver que. había notado su dificultad en saber cómo comportarse para ser aceptado por los nativos. y que lo mismo ocurre a los demás respecto de él. Toda esta problemática coincidió con el ofrecimiento que había recibido de ocupar un cargo muy importante en «otra» institución y aunque las ventajas referentes al tipo de trabajo y la remuneración le entusiasmaban. que nunca será «uno de ellos». hay más personas y cosas a quienes querer. al comenzar su terapia con un analista también argentino. los nativos: que puede compartir con la gente que le rodea muchas cosas pero no otras. A raíz de que su hijo sufriera un accidente de moto por el que tuvieron que escayolarlo y se quejara de no aguantar el yeso. Un paciente argentino. correspondía a una formación reactiva tendiente a contrarrestar su propio desprecio y rechazo por los demás. en este momento. que surgen con carácter torturante como consecuencia de la desadaptación. así como. buscando recuperar el «arraigo» perdido. inconscientemente. por haberlo abandonado. lo que él llamaba «lealtad» implicaba su sometimiento para aplacar a los que temía como perseguidores. decidiendo que debía conducirse con «lealtad». El paciente admitió que eso le ocurría desde que había llegado al nuevo país. Y es por entonces que suelen comenzar a rondar por la mente fantasías de retorno al propio país. de los deseos obsesivos y compulsivos de retorno. Su vivencia era la de ser «pobre» en el extranjero y «rico» en su país. el inmigrante va perteneciendo cada vez más al nuevo entorno y éste le pertenece. se ya asociando con situaciones vividas. por haberla abandonado y no haber contestado «a tiempo» sus cartas. a su vez. esa culpa correspondía a un sentimiento de «deslealtad» con su país. le ofreció durante la entrevista inicial pagar sus honorarios cuando ambos estuvieran de regreso en Buenos Aires. proyectando. descubra que su integración tiene un límite. además. más pleno.

durante el cual. profesores invitados. entre otros tópicos. Por otra parte. Tiempo después pasó por un período depresivo bastante intenso. que hemos podido observar que muchas personas en estas condiciones. situación que contrastaba con la proposición maníaca formulada en la primera entrevista. . Tienen algo en común con las migraciones corrientes. Tanto gravita este hecho. por ejemplo. Significativamente. el temor al fracaso en los objetivos fijados. la existencia de un plazo conocido para el reencuentro con los objetos y partes propias abandonadas sosiega el ánimo porque establece un límite en el tiempo de alejamiento. Las partes propias proyectadas en ellos y que impregnan los objetos abandonados se sienten a buen recaudo y no expuestas a la desesperación. El saber que el retorno no sólo es posible sino seguro. con esta vivencia tranquilizadora que calma las ansiedades persecutorias y el temor a la pérdida del sentimiento de identidad. la idea de regresar a su patria y retomar contacto con familiares.«su escayola». amigos y colegas de otra época no era vivido como un volver hacia lo conocido de su pasado. representantes de empresas. al sobrepasar «la mitad» del tiempo prefijado para su permanencia en el extranjero. Migraciones temporarias Muy distintas son las migraciones que tienen «retorno previsto» desde el inicio: los becarios. especialmente. hace que toda la experiencia pueda ser vivida como una aventura o un viaje excitante hacia lo desconocido. etc. Se pudo analizar su proyección sobre ella de sus propias fantasías de retorno. La nueva situación provoca inevitables angustias por la pérdida de todo lo conocido y. no obstante las partes del self expuestas al cambio. fijar un plazo de estadía limitado a cierto número de años y luego concretar el regreso. el individuo puede vivir este cambio en forma gozosa. pero muchos aspectos que las diferencian profundamente. «volviendo a casa» (no importa cuánto haya sido ese tiempo en términos absolutos). Por lo tanto. Decía que se sentía en el «otoño» de su vida y con grandes dudas acerca de su capacidad para empezar algo nuevo en su propio país. permitiéndole estar abierto a todo nuevo descubrimiento. empiezan a sentirse en camino de regreso. sino como un ir hacia lo desconocido de una nueva experiencia. pero no se siente «desarraigado». pero hay un elemento básico que convierte esta migración en algo diferente. se refirió a su sentimiento de culpa ante su mujer por no saber cómo satisfacerla y contrarrestar las permanentes añoranzas y los fuertes deseos de regresar a la Argentina que ella manifestaba con mucha frecuencia. Pensamos que el sentirlo de esa manera está vinculado con la convicción interna de que las propias «raíces» están a salvo: el sujeto puede estar lejos de su país y de sus seres queridos y familiares. conocimiento o experiencia. Sabe de dónde es y dónde están sus objetos. complicadas por su gran ambivalencia para tomar una decisión firme en ese sentido como.

Yo siempre me despido con toda facilidad. Un paciente. son fuente de secreto placer y compensan las vivencias de desarraigo que subsisten. que el «poder volver» modifica aún más. ¿Acaso yo no estoy sin árboles. Pero esta vez me sentía como un niño pequeño que va el primer día a la escuela y no quiere ir. una persona que había residido temporariamente en varios países contaba que tenía la vivencia de haber dejado cosas olvidadas en todos los lugares donde había estado. para terminar descubriendo que los había poseído en otra ciudad. Benedetti. Para mí.» Estos o parecidos sentimientos expresa el poeta en doloridos versos: «Eso dicen: que al cabo de nueve años. y me voy. Ya hemos hablado de cómo la edad modifica las vivencias en relación con las migraciones. ya no están?» (M. consciente o inconsciente. de volver a ver mi ciudad. todo ha cambiado allá. Repetidamente le ocurría que creía tener a su disposición determinados materiales para su trabajo. dolor y pánico. pueden realizarse parcialmente a través de viajes esporádicos. Pensaba que ahí todos tienen lo que yo no tengo: una familia. buena o mala. pero que existe. y yo no soy quién para ponerlo en duda. Cada una de estas posibilidades está preñada de implicaciones posibles y puede dar lugar a sentimientos muy complejos y variados. pueden sufrir diversos destinos: quedar como proyectos pospuestos para el futuro pero que.» »Estoy como si recién ahora sintiera lo que no sentí cuando emigré: rabia. sino porque. pero también me aterroriza. el despedirme de mi hermano me costó mucho. Pensé en el proyecto. quiere quedarse en casa. entre tanto.A pesar de todo.» «Lo peor es que sentía que 'no soy de ningún sitio'. y recordaba lugares donde he vivido. y pueden concretarse en un retorno más permanente. según dicen. pero no los tenía consigo en su ciudad natal. Las fantasías de retorno Las fantasías de volver. tantas veces imaginado.) Los viajes de visita Los viajes de «visita» al propio país (¿se podrían llamar de otra manera?). no sólo porque son más fuertes y flexibles ante los cambios. emigran con mucha más liviandad y soltura que las personas de más edad. El deseo . Me alivia reconocerlo. digo: 'hasta pronto'. La ciudad donde vivo ahora me daba rabia y miedo. Me di cuenta de muchas cosas de las que no me había apercibido cuando ocurrieron. con la mamá. presentes en toda migración. 'la ciudad que era' ya no está. lo que se ha terminado. y sin memoria de esos árboles que. Los jóvenes. tienen la vivencia. significan una confrontación. además. en general. aun cuando no impliquen un tanteo de las posibilidades de volver. manifestó: «Esta vez. al volver de unas vacaciones durante las cuales se había encontrado con uno de sus hermanos. de visita. de que «no queman las naves»: de que hay padres que permanecen en su sitio y adonde siempre pueden volver. pero me daban pánico: ahí están mis muertos. Dicen que la avenida está sin árboles. mis ausentes.

al mismo tiempo que sienten que es como si no se hubieran ido nunca. unánimemente. ella y su marido. que aún nos quieren. también el grupo parecía manifestar extrañeza ante el hecho de que la hostilidad inconsciente que pudieron haber sentido por el abandono no dañó irreparablemente a los que se fueron: no los mató. en que el emigrante que regresa es acusado de algo. transformándose sólo en un producto de nuestra imaginación. pero conlleva el gran temor al desencuentro. Por último. «resplandecientes». sino con alivio. . Es posible que el reencuentro con los amigos. colocando inconscientemente en los emigrantes el rol de «chivo emisario» que. pero por lo cual es castigado o rechazado. Pero más que la multitud de invitaciones y las grandes recepciones que se hicieron en su honor. como si fuera un tiempo extraterrestre: como si pensaran que hubieran sido diez o veinte los años de ausencia. el ver que todos «estaban». la cálida y cariñosa acogida. es enviado al «desierto» con la proyección de la culpa colectiva para que deambule cargado con ella. es la necesidad de comprobar que lo que se ha dejado sigue estando. como en los antiguos mitos. y creemos que lo más importante. actual o remoto. Por eso. ¿habéis resucitado?» Las visitas de regreso despiertan también otras vivencias: algunas personas se sienten muy disociadas. o se despedace en trozos diminutos (splitting). los viajes de visita están precedidos de sueños de contenidos persecutorios. después de varios años de ausencia. ni siquiera los enfermó ni envejeció cuanto creían. etc. le había sorprendido que todos. como «relucientes». elogiaran su buen aspecto: habían utilizado adjetivos poco corrientes. de saber cómo hubieran sido las cosas si no hubieran sido como fueron. es como si se quisiera y pudiera penetrar en lo incognoscible. Esto también explicaría las extrañezas inconscientes: «¿no habéis cumplido con el rol implícitamente asignado?. Para algunos integrantes del grupo la partida pudo haber sido sentida no con hostilidad. para que los restantes miembros del grupo puedan permanecer en casa (en el país). los que hemos dejado nos han perdonado por haberlos abandonado. allí: que no todo ha desaparecido. efectivamente. Por otra parte.manifiesto es el reencuentro con todo lo abandonado. liberados de sus culpas. percibiendo que todo ha cambiado mucho y nada es igual. En otro plano. Una persona contaba con gran emoción los agasajos de que habían sido objeto. indefinido. Parecería que el «tiempo» en que los que emigraron estuvieron lejos hubiera sido un «tiempo distinto». el «estar en casa» les hiciera tener un aspecto muy feliz. en su visita a su ciudad natal. que no nos han olvidado. y a través de ello ratificarse o rectificarse en cuanto a haber tomado la decisión de partir. Pero pensamos también que debían estarse expresando fantasías grupales en relación con «los que se fueron». que los demás registraban. mientras que para los emigrantes hubieran sido tres o cuatro (como era en realidad). ¿estáis contentos y relucientes?» El adjetivo «relucientes» puede vincularse con el mito de la resurrección y su halo de «resplandor». la sorpresa significaría también: «¿no estáis muertos?. muchas veces. Y que allí.

Un paciente que había regresado a su país de visita. como podría ser ver el mundo después de haber muerto. durante las visitas. Si estos duelos. que pueden ser vividas por algunas personas como consecuencia de haber sido «despojadas» de sus pertenencias y «echadas» de su casa. La casa que fue del emigrante ya no lo es más: otras gentes viven en ella. por entero. 19. pero que no ha podido recoger y llevar consigo). tanto para los que han emigrado voluntariamente como para los que sufrieron el exilio. también las hay de comprobación de pérdidas. se sienten reasegurados al saber que tienen un nuevo sitio que es suyo. Aun para aquellos que desearon ardientemente. un sentimiento de extrañeza. Todo ello provoca. además de dolor y celos. su sitio de trabajo también está ocupado por otros: las cosas que amó y fueron suyas están desperdigadas (como partes de su propio self escindido y disperso. así como hay vivencias de recuperación de cosas. lo que había guardado como aparato de lujo. Inevitablemente. Cuando el cambio de las circunstancias los enfrenta con la posibilidad del . decidir volver es difícil. aunque se hayan ido voluntariamente. ni el que se ha ido está igual. 'último modelo' en su momento. Ese mismo paciente recordó un único sueño de esos días: «Cuando todo había sido despachado ya. pero se me hacía muy difícil clasificar qué tirar y qué llevar: los valores de las cosas habían cambiado. ¿Retornar? La decisión de retornar no es fácil. por los demás y por sí mismo.En algunos despierta deseos de quedarse ya para siempre y otros. auténticas. ahora era obsoleto. de raíces tan profundas que hacen a la identidad misma del sujeto.» Partir es también «partirse». comentaba luego: «Fui a retirar lo que quedó.» Lo mismo ocurre con algunos afectos y relaciones personales: algunos han perdido actualidad y otros conservan un valor inalterable. El sueño parecería aludir a lo imposible que resulta partir completo. con el reencuentro con todo lo que habían dejado atrás. Salvo aquellas relaciones muy fuertes y sólidas. con las cosas nobles. no sabía qué hacer con él: no podía ni dejarlo ni llevarlo. pero que ahora es su ancla en la realidad. aunque sea lejos. encontré un paquete olvidado. Es llamativo ese doble significado del término. pero también para terminar de llevarse efectos personales que no había trasladado en su migración. durante las visitas suele haber una reorganización de los valores y los vínculos: se puede sentir más extraño a aquel con quien antes se compartían más cosas y sentir muy cercano al que antes no lo era tanto. por el contrario. con todas las partículas de su ser. golpeados por la nostalgia que incesantemente les traía imágenes queridas de su gente y de su tierra y que soñaban. pueden ser re-elaborados. día y noche. En general. ni lo que ha quedado sigue igual. pensamos que la experiencia de la visita es valiosa.

Mis hijos han hecho su vida allí. libertad: tener la posibilidad de elegir. con alta vulnerabilidad personal y familiar. Nunca creí que sucedería esto. sin embargo. Los unos se negaron a deshacer maletas. el de origen y el de su residencia actual. Le gustaba la idea de recuperar la familia y gentes conocidas. la euforia desapareció y fue seguida de un largo y doloroso proceso. Fue interpretado como actuación del miedo a «no ver bien» lo que tenía por delante. Una paciente de uno de nosotros. Poco a poco. había vivido varios años lejos de su país.regreso y el poder concretar la ilusión —tanto tiempo acariciada— de reintegrarse a los suyos. cuando un cambio político favorable en su patria creó condiciones aptas para el regreso. la piel salvada justo a tiempo. los otros echaron edredón de plomo sobre la memoria y se dedicaron a dibujar la supervivencia. Al día siguiente tuyo un sueño en el que entraban ladrones en su casa: no robaban dinero. Reproduciremos un fragmento de su artículo: «. miedo a equivocarse. le preguntaron: «¿Qué piensas hacer. después del cambio político ocurrido en el mismo. de pronto. hagan lo que hagan. muchos son los que dudan y vacilan. la migración del retorno resulta tan difícilmente elaborable como la emigración primitiva. para cumplir con unos compromisos profesionales. Unos y otros se enfrentan ahora con el desgarro del desexilio. y a la «herida del regreso». Porque incluso aquellos que van a quedarse tienen que despedirse otra vez de parte de su entorno: los que ahora se vuelven. etcétera. Había logrado superar muchas dificultades y hacerse una situación cómoda y satisfactoria. Algunos proyectan su propia ambivalencia en sus familiares. me ha costado demasiado. plagado de dudas. Porque incluso aquellos que juraron no amar la tierra que no era suya.» La periodista española Maruja Torres. a comprar nuevos objetos con qué amueblar el futuro. finalmente. Días después de haber tomado. Al principio. viajando en cuanto pueda.. siento que no soy de aquí ni de allí. otros con el horror todavía prendido en sus gargantas. volverán a ser lo que fueron en el país donde nacieron. en base a su talento y perseverancia. como en el caso de un famoso actor para quien el exilio había sido muy duro pero que. vuelves definitivamente?» Y su respuesta fue: «No estoy seguro. que incluía ambos países. después de mucha lucha. a exponerse a un daño. Veremos cómo funciona la situación aquí. Las primeras reacciones que surgieron fueron de mu. En su primer viaje de regreso a su país de origen. No puedo abandonarlo todo. había alcanzado el éxito. tuyo un traspié en que «no yio» unos escalones al salir de un bar y se cayó. muchos creyeron que no iba a durar. que guardaron al mismo tiempo la vida y la culpa de seguir viviendo y que nunca.. Al fin y al cabo. De momento voy a seguir así. Para mí es terrible. Resultaba obvio comprobar que se había . de donde había tenido que huir precipitadamente. La herida del regreso atraviesa a esos hombres y mujeres que llegaron a España huyendo de atrocidades. al entrevistar a intelectuales argentinos exiliados que se planteaban dudas sobre la posibilidad de volver a su país. una patria más amplia. cha euforia y la yiyencia inapreciable de haber ganado espacio.» No hay duda que. la decisión de volver. a darse tregua en una tierra extraña que debían conquistar. se refería al desgarro del desexilio. sino una «vieja y graciosa tablita de quesos. flaquean al despedirse de quienes han ido queriendo a lo largo de esos años. en ocasiones. muy usada pero querida». que había comprado al poco tiempo de llegar al país de donde ahora habría de marcharse. ya son adolescentes y tendré que consultarles. Sentía tener. cerraron los ojos al ayer inmediato y se dispusieron a ablandarse a la vida.

a veces. de imágenes en común. no se mueve. Hay una regresión a un estado infantil con inhibición de la capacidad de pensar: «la nena está tonta».. se trata también de un «parto» que. una gripe con mucha fiebre la postró en cama una semana. sin muebles. de pretéritos compartidos. Estoy enferma: me vino la gripe cuando empecé a hacer los paquetes para mandar. nunca mejor expresada que en el tango aquél. Estoy sin los compañeros de trabajo. Entonces lo había perdido a él: ahora pierdo todo.. lo que predomina en el que vuelve es la ansiedad por el cambio que le espera. Ya ni el idioma le sonará como el mismo: habrá cambiado la jerga coloquial. Con mi marido hay peleas continuas.. yo adivino el parpadeo / de las luces que a lo lejos / van marcando mi retorno.. La nena está tonta: no entiende nada. que el retorno le significa un duelo tanto o más difícil que el de la muerte de un ser querido. tengo miedo del encuentro / con el pasado que vuelve / a enfrentarse con mi vida.. que dice: «. le harán sentirse un extraño. ilusionado. No me puedo mover. Al volver a su país el emigrante llega. los hábitos y las modas. Sobrestimé mis fuerzas. los chicos terribles. siente que llevar a cabo la decisión resulta tan doloroso como un parto difícil. Me arrepiento de la decisión.. en forma elocuente.. las relaciones y los afectos. en el mismo estado en que se encontraban al separarse de ellos. como detenidos en el sueño de la «Bella Durmiente». para el que piensa en el retorno.. Un duelo que rebasa su continencia emocional y necesita extenderse al cuerpo. Naturalmente. Cuando estaba ya empacando sus cosas.» La paciente expresa. Al retomar sus sesiones..... Pero la realidad que enfrenta suele ser distinta.. .. Se siente invadida por la fantasía de desintegración y parálisis: «estoy rota». La gran desazón y temor ante el encuentro/desencuentro. La comprobación de los cambios en las personas y las cosas.. sino sentirse vaciada de sus contenidos. no sé si al contemplarte al regresar / sabré reír o llorar». los sobrentendidos que iban montados sobre tantas palabras de significados implícitos. Tengo fiebre. guiños de complicidad entre iniciados: todos los idiomas que caben en un solo idioma. sin casa. implica la esperanza de un nuevo nacimiento.. para ella. No siempre está claro.encariñado con el país que la había recibido y donde había adquirido cosas. no tengo con quién dejar al perro. Otras veces. Aun sabiendo que no es posible. Esto es peor que un parto. espera encontrar todo. Estoy rota.. aguardando su aparición. y tener que dejarlo le significaba no sólo un duelo que la apenaba. como víctima de un atraco. su material era patético: «Este retorno me está costando más que la muerte de N (persona muy allegada a ella). somatizando su sufrimiento. Un duelo en el que siente perder todas sus pertenencias y aspectos valorados de su propio self. las casas y las calles. con expectativas de recuperación de todo lo añorado. Toda la familia mal. personas y objetos.. En otro nivel. que el retorno es una nueva migración. no me puedo mover».

lo que toda experiencia migratoria debería lograr: enriquecer el acervo cultural. una vez retornados a su tierra. las vacaciones de verano. muy cambiados por el paso del tiempo. insólitas. siempre que pueden vuelven por vacaciones. techos agrietados. Su objetivo es tratar de que estas personas recuperen una lengua olvidada y no olviden una lengua aprendida. los idos y los quedados. en una antigua y espaciosa casona de la familia. Es como si yo me hubiese preguntado: ¿pero dónde estuve yo durante todo este tiempo en que ustedes. latentemente. «Llegué a Roma y me fui de inmediato al barrio donde yo había vivido. novedosas. Me emocionaba —y asustaba— mucho la idea de volver a ver tantos rostros conocidos. pero lógicamente los apellidos de los inquilinos en la entrada de los edificios eran desconocidos en su gran mayoría. ¡Usted no lo creerá. acorde a una realidad diferente. Navegan dramáticamente entre dos culturas y dos lenguas.. tal cual los había dejado tantos años atrás!» «. aunque no lo son tanto. Es decir. Tanto es esto así. es que habrá nuevas añoranzas y nuevos duelos. pero en una habitación de esa casa. Son raras. que llamábamos stanzone. quedan tan impregnados de la cultura y costumbres del país en el que han permanecido años y han desarrollado satisfactoriamente una parte significativa de su vida. que son considerados «cuasi» extranjeros en su lugar de origen. habéis quedado aquí? La sensación es de no poder creer bien lo que . Conservan allí amigos y actividades. Algunos retornos son particularmente difíciles. «Mi reencuentro con tíos y primos fue muy grato. de niño.. remover escombros. Allí está también la tumba de mi madre. Y luego volver a plantar. aun a través de la siguiente generación. «El primer contacto fue un viaje de visita. encontré mis juegos de muchachito. conflictiva que se acentúa particularmente en sus hijos. Se dan casos que parecen paradójicos. como un legado que ofrecen a sus hijos. Y de lo que no hay duda. La geografía del lugar estaba casi intacta.Las vivencias que se experimentan en esos momentos son muy especiales. Sirvan para ejemplificar los complejos sentimientos y extrañas vivencias de un retorno estos párrafos de una carta de un joven profesional que. mis juguetes. Habrá que reconstruirlo casi todo. Y reconstruir: aunque seguramente se necesitará una casa diferente. La añoranza por la tierra adoptiva puede ser tan intensa que también ellos se sienten más identificados con ese país que con el propio. como es el caso de los emigrados españoles que han sido «trabajadores extranjeros» en otros países europeos. que tendrán que convertirse ahora en los que reciban a los que vuelven. y hasta envían a sus hijos a colegios vinculados con aquel país para conservar el ligamen con el mismo. Ni unos ni otros.». habiendo emigrado de niño con su padre y hermanos —de Italia a Argentina—decidió volver a su país natal.. cultivan el idioma y su cultura. como una casa después de una tormenta: quitar árboles caídos... algunos de los cuales hemos tenido ocasión de observar.Inevitablemente surgen nuevos conflictos emocionales entre los que retornan y los que permanecieron en el país de origen. que se han creado instituciones específicamente dedicadas a ayudar a la reinserción de los que denominan «emigrantes retornados». aunque seguramente no se conseguirán las mismas semillas. Se trata de emigrantes que. Tal vez lo que me causó mayor emoción entre todos los reencuentros fue ir a un pueblito donde pasaba. hay mutuos reproches por el abandono. ¿Encontraría algo de mi pasado aún conservado? ¿Me resultaría posible establecer un puente de unión entre el pasado y el presente?». son los mismos: todos han sufrido los impactos de la separación y.. Hacía veintitrés años que no volvía a mi patria.

» «. de ida o de retorno. mis hermanos. a partir de los primeros momentos de la vida.. reflexiones. Y ahora lo vivía y lo tocaba. se pierden irremediablemente cosas valiosas — como no puede dejar de ocurrir—. Visité ciudades que había conocido sólo en los libros del colegio... aunque no imaginaba que sería tan pronto. mantener vivos y activos los vínculos construidos a lo largo de tantos años. in vivo.. un capítulo con una descripción somera de cómo se producen estas «migraciones». trabajar sobre algún tema con un colega argentino: en una palabra..» .. Lo único que me faltaba era el insomnio para completar el cuadro clínico. "Ahí estás" le decía a la Torre. entonces..» . La percepción del tiempo sufre un gran impacto y uno queda como confundido. ¿Podré lograrlo o serán cosas que se dice uno mismo para poder separarse?. Y no sabía hasta qué punto podría enfrentar esta separación.. sufrimientos y pérdidas. Ahora me estoy instalando. Aunque en toda migración. mantener algún contacto científico. decidí el retorno a Italia. pensamientos.» «. Siena o Venecia. pude dedicarme a disfrutar de las bellezas de Italia. Fantaseo mucho con hacer viajes a Buenos Aires. y "aquí estoy yo. entraban en conflicto —y todavía el conflicto subsiste— por el hecho de que mis amigos. el individuo adquiere una cierta experiencia migratoria a lo largo de su vida. Me quedó el deseo de volver algún día.. quedarían en Argentina y yo tendría que separarme de ellos. otras quedarán en la incógnita. en este lugar.. «Habiendo sobrevivido al choque del reencuentro. vivirla y metabolizarla.» Creemos que este material ilustra bien la problemática que hemos desarrollado.Cuando la situación en Argentina se hizo tan difícil.uno está viendo: de sorpresa o extrañamiento. mis colegas. abarcando objetos y afectos del viejo y del nuevo. podríamos decir que el desarrollo mismo de la vida del ser humano puede ser visto como una sucesión de «migraciones». Pisa. abatido. me sonreía solo de contento. la calidad de sus . adquirido. perdí el apetito y adelgacé varios kilos. No se imagina usted la satisfacción de subir a la Torre di Pisa o el Campanile di Giotto. Algo en lo que pienso mucho es cómo lograr mantener una unión entre todo lo vivido.. se siente también que el mundo se ha ensanchado y enriquecido... pisando las calles de Firenze. Y entonces sufrí una depresión bárbara: una depresión como hacía años no experimentaba. el contenido de sus fantasías inconscientes. Y también de dolor y pena y nostalgia. sentimientos. Más de una vez.. estaba allí. 20. incorporado y aprovechado en la Argentina con lo que adquirí anteriormente en Italia y ahora nuevamente me tocará vivir.. ¡te estoy viendo!" Italia era —curiosamente— algo familiar y desconocido a la vez. después de muchas dudas. mediante las cuales se va alejando progresivamente de sus primeros objetos. Pienso que fue en esos días que se concretó la decisión en mi interior. «Entiendo que motivaciones profundas para esta determinación han habido otras: algunas puedo llegar a percibirlas. Me sentía tristísimo.. con todas sus vicisitudes... El desarrollo humano como experiencia migratoria A modo de metáfora. En otras palabras. Muchas ideas. Nos pareció conveniente incluir.» «.

Sobre la base de lo dicho podríamos establecer la analogía de lo que ocurre en el inmigrante.emociones y. vivida como propia. de ser «la primera migración» en la vida de cada persona. Hasta que no se hayan introyectado las funciones de contención es imposible que aparezca la vivencia de un «espacio» dentro del self y se ponen de manifiesto todas las confusiones relativas a la identidad. Sólo el pezón en la boca. . sobre todo. Las estructuras de supervivencia quedan deterioradas en las personas. posee un carácter muy primario. El tener que abandonar el claustro materno. la necesidad de encontrar un objeto continente lleva a la desesperada búsqueda de un objeto susceptible de ser vivenciado como algo que una las diversas partes de la personalidad. que es uno de los sustentos del sentimiento de identidad. Como consecuencia de esta primera separación surgen en el niño pequeño distintos tipos de ansiedades. La relación con el objeto materno a través del contacto corporal dará origen a la noción de esquema corporal o imagen corporal. permite elaborar la pérdida. En el estado infantil de no-integración. Lo que Bick destaca especialmente es que la piel del bebé y sus objetos primarios constituyen factores de cohesión de las partes de la personalidad que se vivencian como desunidas. por lo tanto. perdiendo el suministro incondicional y continuo del cordón umbilical es vivido por el niño como una experiencia traumática y persecutoria que. que lo pueda contener. por parte del aparato psíquico. con un objeto adecuado que le sirva de holding y «continente» y al que intentará «apegarse». Los etólogos describen ciertas estructuras para la supervivencia que se desarrollan gracias a la respuesta específica (contacto) de otros individuos de la especie. Anzieu (1976) destaca también la importancia de una «envoltura sonora» que rodea al niño como una piel auditivo-fónica y cuya función contribuye a la adquisición de la capacidad de significar primero y simbolizar después. La «función psicológica» de la piel. Bowlby (1960) ha insistido en la propensión innata existente en los infantes de entablar contacto con otro ser humano y «apegarse» a él. Bick. D. El nacimiento tendría el significado. la naturaleza de los vínculos establecidos con los primeros objetos significativos. depende inicialmente de la introyección de un objeto externo confiable. entre las cuales la más aterrorizante es la angustia de poder desintegrarse o desparramarse totalmente. como contención de las partes del self. si hay ausencia o fallo en la recepción del ambiente. Esta necesidad. le impone frustraciones y la necesidad de buscar su alimento con su propio esfuerzo. entre otras cosas. y cuyas manifestaciones hemos presentado en los capítulos precedentes. logran calmar el terror a deshacerse en pedazos. el cual. Creemos que ello ayudará a aclarar mejor la influencia trascendental que la historia infantil y adolescente de cada persona que emigra tendrá en el tipo de migración que realice. 1968). en el nuevo ambiente en el que pasa a vivir. que después de separarse de su país —claustro materno— necesita entrar en contacto. Siente que le falta «algo» como una «piel». justamente. o unos brazos que lo sostengan estrechamente (E. «como un tapón para una botella». a la que considera independiente de la búsqueda de alimento. La pérdida de la experiencia de estar «dentro» del vientre materno se mitiga con un buen contacto físico. En la misma línea.

Desde el primer desprendimiento. Si la madre tiene buena capacidad de sostén. a través de otras zonas corporales que puedan brindar satisfacción. las dos fases cruciales en la formación de la identidad son las de «separación-individuación». y llevará al sometimiento pasivo antes que a la asunción de una identidad sexual. desencadena un estado de duelo. . El destete. sin trastornos ulteriores. y luego de los padres. incluso. Al «migrar» de objeto. En el transcurso de los primeros períodos de la vida se produce una importante diferenciación entre el propio cuerpo y los objetos externos a él. La carencia de un holding materno adecuado. Si la relación con la madre ha sido negativa. se transfiere al pene la calidad de relación objetal que se ha mantenido con el primer objeto. percibido como límite entre el yo y el mundo. Como consecuencia de todas sus experiencias. y el padre real no es capaz de modificar esa imagen. en el que se libidiniza la superficie del cuerpo. sin integrarlo en un conjunto. capaz de recibir las proyecciones del bebé y la insatisfacción oral. y poco a poco lo va individualizando: al principio.La constitución progresiva del «otro» como objeto de la experiencia. el niño podrá efectuar las distintas «migraciones» evolutivas sobre una base firme. sino cómo ha podido separarse. del pecho al pene. el niño pasará por otras etapas de separación. a una futura sintomatología de «desarraigo» y la búsqueda ilusoria de otra madre-tierra. reforzada por las experiencias locomotoras. El sentimiento de la propia identidad se incrementará a través del contacto corporal placentero con la madre. del cuerpo y del pecho de la madre. entre otras posibilidades. y aun las migraciones propiamente dichas que le pudieran acaecer o pudiera decidir a lo largo de su vida. temporarias o definitivas. importa no solamente cómo el niño ha podido «despedirse» del pecho. que implica el nacer. después de cada mamada. hasta el logro de la individuación. y con otro objeto: el pene del padre. pueden dar origen. el niño ya no trata a su propio cuerpo como a un extraño. es necesaria para que el niño pueda convertirse también progresivamente en un objeto respecto de sí mismo. esta línea evolutiva se desarrolla en la dirección de la obtención de una cada vez mayor capacidad para alejarse y diferenciarse de la madre. luego cobra conciencia del carácter total de su cuerpo. que el niño trata de elaborar intentando recrear un vínculo de otra manera. a la vez que el «otro» llega también a ser para él un objeto total. Como podemos ver. y la fase de la «resolución de la identificación bisexual» en la etapa fálica. primera experiencia de pérdida definitiva después del nacimiento. o padre-ambiente. como continentes idealizados. el pene será vivido como perseguidor y castrador. Mahler (1971). y con cuya inclusión se inicia la relación triangular con los padres. Para M. que sustituirá en la fantasía al pecho de la madre. En este sentido.

celos o envidia. como alguien distinto de la madre y de sí mismo. que son sus productos y representan partes de sí mismo. que le ayuda en su vivencia de poder recrear simbólicamente. en cualquiera de los casos. casa. ya que aseguran la permanencia y estabilidad del self a través del tiempo. En ese sentido. Cuando la «migración» es motivada inconscientemente por el temor a las consecuencias de fuertes impulsos agresivos hacia los seres cercanos. Se es más capaz de separarse. tiende a fracasar. De manera análoga. cualesquiera sean las racionalizaciones que la justifiquen. y en gran medida. aunque pueda encubrirlos con mecanismos maníacos. que lo llevarán de fracaso en fracaso. También es más fácil emigrar. En cambio. que hacen sentir al niño cada vez más independiente y dueño de sí mismo.En otras palabras. y aceptar en forma definitiva la presencia del padre. Ferrer (1958) se refiere particularmente a los estados maníacos que encubren los duelos vinculados con la migración en un estudio psicoanalítico sobre el barón de Munchhausen. es uno de los sustentos más importantes del sentimiento de identidad. su decisión estará garantizada por razones valederas y más ajustadas a la realidad. a los objetos amados. un lenguaje. en una búsqueda incesante y siempre insatisfecha de objetos maternos idealizados. Al mismo tiempo. para volver a unirse. el inmigrante necesita poder confiar en sus funciones yoicas. Si bien el emigrante transfiere sobre el sitio de migración el bagaje de su historia pasada. el individuo sentirá una mayor libertad interior para optar entre quedarse o emigrar (si se presentan circunstancias que lo justifiquen). La posibilidad de adquirir también el control de sus esfínteres le permite tolerar con menos angustia la pérdida de sus heces y orina. el descubrimiento de los genitales otorga la convicción de tener un instrumento para los reencuentros.). su evolución ulterior no dependerá solamente de ello. encontrarse con los otros. sino también. Cuando el niño se pone de pie y aprende a caminar. si la madre ha fracasado en su función de reverie o continencia. alejarse. investimiento de una cultura. y existen dudas acerca de la propia capacidad de reparación. pero poder juntarse. de la calidad del ambiente receptor. ámbito de trabajo. como el pecho de la madre que siente haber atacado y perdido. la migración. si durante la primera infancia la madre ha funcionado como un buen «continente». etc. Este «ser distinto» implica «estar separado». a los que puede temer desear destruir por avidez. para garantizar el mantenimiento de su integridad en el . un paisaje. S. progresa en su adquisición del lenguaje. puede alejarse de sus objetos. y especialmente en su capacidad de recrear lo perdido (familia. especialmente las que acompañan a la dentición. el sujeto podrá sentirse compelido a quedar «pegado» y sometido a su objeto materno o sustituto. si se sabe que se puede volver. La confianza creciente en las capacidades yoicas. con la palabra. porque descubre que tiene la capacidad de recrearlos. o bien intentará compulsiva y repetidamente a irse de un país a otro. si se siente también tener los medios para retornar. La crisis del destete plantea la inexorable necesidad de abandonar la relación exclusiva con ella. y puede volver a acercarse a ellos y comprobar que siguen existiendo a pesar de haberlos atacado en sus fantasías. amigos.

futuro. juega también con su cuerpo: al cerrar y abrir los ojos. Se interesa también por todos los juegos que pueden involucrar otras formas de retener o fabricar cosas. El camino hacia la independencia es largo. No en vano los primeros juegos tendrán como significado básico uniones y separaciones. sino para elaborar las que le resulten dolorosas o traumáticas. los juegos se hacen más variados y ricos. El conflicto edípico obliga a un nuevo alejamiento de los primeros objetos de amor. Hacia el final del primer año. el de esconderse. interesa señalar que aprenden a dibujar. Es el momento en que llega a la «posición depresiva». sea para siempre. ahora que la ha reconocido como una persona total y percibe su ambivalencia hacia ella. hace desaparecer y aparecer el mundo. En la línea que venimos desarrollando. heredero de instrumentos musicales primitivos constituidos por calabazas huecas y semillas en su interior. tierra y arena con las que gusta jugar en esa época. el niño descubre que hay sustancias que salen de su cuerpo y se caen. comprobando que puede volver a fabricar o modelar cosas con ellas. surge entre los cuatro y seis meses. El primer juguete universal es el sonajero: es el juguete que sirve para hacer aparecer y desaparecer el sonido. como productos de su cuerpo. los juegos predominantes consisten en meter unas cosas dentro de otras y sacarlas. Más aún. Se interesan por la limpieza y el orden. y es capaz de entablar nuevas formas de relación con los mismos objetos u otros nuevos. acercamientos y alejamientos. teme que la desaparición de su madre. para luchar contra la angustia de pérdida. el desarrollo lleva esa dirección. Cada paso podrá ser llevado a cabo si el niño es capaz de hacer el duelo por cada tipo de relación objetal abandonada o perdida. Después de los tres años. al empezar a caminar. que mantendrán su interés a través del tiempo. como en su momento lo fue el hablar. que es una forma de recrear y retener las imágenes fugitivas. etc. se pierden: estas sustancias tienen para él mucho significado y suele representarlas por agua. dominado por sus fantasías. o el de hacer aparecer y desaparecer cosas. los novios. en la cual trata de elaborar la necesidad de desprenderse del pecho y de la relación única con la madre. Sin embargo. En este sentido. y está jalonado de obstáculos. pérdidas y recuperaciones. En el segundo año. Así como juega con las cosas. que vinculan con la fecundidad: las muñecas y animales. para poder pasar a una relación que incluye al padre. cuando el bebé se tapa y destapa la cara con las sabanitas. Los deseos edípicos se canalizan en juegos en que asumen roles del papá y la mamá. El primer juego. el juego será un medio inapreciable que el niño utilizará no sólo para repetir situaciones placenteras. el doctor. y les gusta escuchar los cuentos repetidos siempre igual. explorar orificios o llenar recipientes de objetos pequeños. equivalente a .

con la primera eyaculación o la primera regla. por la pérdida del cuerpo infantil y por la pérdida de los padres con su significado infantil. y que refuerzan la represión de las fantasías edípicas y la masturbación. Siente que tal vez ya no ascienda más en los logros obtenidos. ante la posibilidad real de consumar la fantasía edípica. la definitiva renuncia a la fantasía de lograr a la madre (o padre) como objeto sexual. tal vez. Jacques. en la que puede manifestarse una abundante y variada patología. La adolescencia es. objetos y pautas de socialización. su capacidad de funcionamiento y su salud (temores hipocondríacos). y hacen de la adolescencia una etapa muy conflictiya. comprende que ha dejado de crecer y comienza a envejecer. 1966) presenta ansiedades y fantasías específicas aunque variadas. el período de la vida en que es más notoria la necesidad del alejamiento de los padres de la infancia e iniciar la búsqueda exogámica. como la escuela. más fuertes y definitivos. y empieza a tener conciencia de la inevitabilidad de la propia muerte. Los juegos de esta época tendrán características distintas: son juegos «con reglas» que representan prohibiciones. a veces con características desestructurantes. cada situación nueva trascendente le sacude y promueve nuevas crisis: contraer matrimonio. Este período de la vida en que se desencadena la llamada «crisis de la edad media de la vida» (E. Estas «migraciones» no son en absoluto fáciles. inicialmente centrada en el cuerpo de la madre y el propio. donde también encuentra expresión el deseo de competir. por la emergencia de la parte psicótica de la personalidad. se desplaza más y más hacia campos más vastos del conocimiento: el aprendizaje escolar. como en los deportes y juegos de ingenio. por consiguiente al sexo que no se tiene. como el de la pérdida de la relación oral con la madre. Se hace forzoso abandonar el interés por la pareja parental y salir al encuentro de nuevos ámbitos. manteniendo en forma permanente el sentimiento de identidad logrado. Todo eso hará necesaria la elaboración de una serie de duelos por todas las renuncias. la curiosidad. a su vez. que ahora es revivida en la pérdida de los primeros dientes. reeditan viejos duelos. como las que al niño se le imponen. Sin embargo. por el progresivo alejamiento del grupo relacional primario. y no necesitando ya de nuevas «migraciones». más responsabilidades en el trabajo. asumir nuevos roles o adoptar nuevas posturas ideológicas son algunas de las contingencias que implican nuevos alejamientos de los objetos primitivos. a la espera de los que crecerán en su reemplazo. supone la definitiva renuncia a la fantasía de bisexualidad y. Al mismo tiempo. Pueden estar referidas al propio cuerpo.la migración exogámica que en la horda primitiva imponían las leyes del totemismo para evitar infringir los tabúes del incesto y el parricidio. La nueva etapa de consolidación de la separación-individuación y del sentimiento de identidad se obtendrá «migrando» a un mundo más lejano: el de la exogamia. Podría pensarse que al llegar a la madurez el individuo se estabiliza. Las nuevas pérdidas que los cambios del llamado «período de latencia» suponen. y el pasaje a nuevas formas de vínculo. Cuando el individuo siente que ha llegado al punto medio de la vida. nuevos conocimientos. buscando nuevas figuras idealizadas sustitutivas de la pareja parental y grupos de pertenencia cada vez más propios. La reafirmación de la identidad sexual. decidir tener hijos. Esto implica. pueden estar vinculadas con .

así como sus resultados. de evolución propiamente dicha. puede también unirse a otros. en forma temporaria o definitiva. por lo ambicionado y no alcanzado. a no poder mantener o incrementar los ingresos. a su turno. y la yejez es un proceso en descenso. Las expresiones «tierra de adopción» o «país adoptivo» son muy frecuentemente usadas en las referencias a personas cuya vida y actividades transcurren. La vejez implica una nueva crisis evolutiva. 21. por lo que se tuvo y perdió. este proceso permite la separación progresiva de la madre. para «llegar a sentirse un ser separado y distinto de otros». Esta línea se dirige al logro y mantenimiento del estado de separación-individuación. la disminución total o parcial de la capacidad y oportunidades de trabajo y el recrudecimiento de los temores frente a la muerte. la separación progresiva de los hijos. por las razones que fueren. involutivo. El individuo se enfrenta con un duelo por diferentes pérdidas: por los años de juventud que quedaron atrás y no se recuperarán por las posibilidades frustradas. el objetivo es mantener el sentimiento de identidad logrado. y el consiguiente sentimiento de identidad. el prestigio alcanzado. La adopción y la cesión: migraciones especiales «Su padre no era su padre. el status social. amistades que trataban de mantener. las gentes solían denominar a las amistades que establecían durante la travesía como «hermanos de barco». que tiene una tierra natal en la que no está y desarrolla su vida actual en otra. coloca al niño adoptivo en una situación que tiene muchos puntos de contacto con la del inmigrante. fuera de su país de origen. En la edad adulta y la vejez. En las épocas en que las grandes masas migratorias se trasladaban en barcos. «poder seguir siendo un ser separado y distinto de otros». etc.. y su madre no era su madre. A pesar de que la niñez es un proceso de ascenso. sin obstaculizar su necesaria «migración» evolutiva. que se caracteriza por las ansiedades determinadas por las limitaciones agravadas por enfermedades. hay una línea evolutiva continua que se puede seguir en todos los períodos de transición de un estadio a otro. El hecho de haber tenido unos padres que ya no se tienen. según cuáles fueren estas razones. en un intento de reconstruir una «familia» de hermanos en el . y convivir con otros que no lo han sido desde siempre. por paradójico que resulte denominarla así.» THOMAS MANN: Las Tablas de la Ley. por lo tanto.una inquietud económica: temor al descalabro financiero. por el tiempo perdido. los camino que tomará la elaboración de este cambio podrán ser muy diversos. Por cierto que. Durante la niñez y adolescencia. y que.. permitiendo.

Pero quisiéramos estudiarlo desde otra perspectiva. además de haber «migrado» de unos padres a otros. En primer lugar. acerca del cual hay mucho escrito. siempre apasionante. a lo que puede seguir ulteriormente la indiferencia y frialdad de una institución impersonal. así como personas en trance de emigrar o migradas. aunque podemos imaginarla dolorosa de una u otra manera: vividos como una carga indeseable. a la inevitable adjudicación de cualidades idealizadas o persecutorias a los objetos perdidos (padres. como ya hemos dicho en un trabajo anterior sobre el tema. Esta circunstancia hace que la problemática del niño. de niños adoptados. adopción y migración. como acostumbramos llamarlas). nacionales o culturales. no siempre es fácil saber en qué condiciones transcurrió el principio de la vida de estos niños hasta su adopción. Por otra parte. ha sido escasamente tratado en la literatura psicoanalítica. la curiosidad y anhelo de saber acerca de los primitivos padres. es el haber tenido ocasión de supervisar el tratamiento de algunos casos en el que ambos problemas (adopción y migración) coexisten. que por razones de trabajo se han establecido hace años en España. al frecuente engaño acerca de ese hecho que se convierte en un «secreto de familia». en todos los casos que hemos podido observar en análisis. Lo que ha renovado nuestro interés por este tópico. De todos modos. sirviendo al mismo tiempo de puente hacia lo nuevo. y el difícil trabajo de duelo por su pérdida y por la vivencia inevitable de haber sido no querido. entretejiendo sus conflictivas. alternando su distribución según los momentos.nuevo país y buscando connacionales que les hicieran sentir unidos a lo conocido y perdido. supervisiones y entrevistas diagnósticas («horas de juego». que lo son propios. sus padres adoptivos son venezolanos. salvo excepciones. pero acentuando lo que ambas situaciones tienen en común. o de una familia a otra. el niño no ha cambiado de padres voluntariamente ni ha intervenido en esa decisión. el niño adoptivo tiene problemas específicos. o tratados con la desesperación de quien tendrá que perderlos para siempre. puede darse de múltiples formas. se tiña de matices particulares. para lo cual es necesario contar con el sostén (holding) del nuevo entorno. No así el de la adopción. pero en los casos a que nos referiremos. y la han adoptado al . nuevos «padres» que reciban al sujeto y lo acepten. A ello se agregan los conflictos derivados de la edad y forma en que se haya realizado la adopción. proveniente del hecho de ser adoptivo. se trata de padres que han emigrado de su país de origen. desde los más variados enfoques. el momento del esclarecimiento o el descubrimiento de la verdad. Marisol Un ejemplo ilustrativo es el caso de Marisol. de alto nivel intelectual. patria) y a los nuevos (adoptivos). abandonado. como intento inconsciente de «afincarse» a través del hijo. La combinación de estos acontecimientos. Todo ello se vincula con la fantasía inconsciente de estar enfrentando un nuevo nacimiento. cedido. Estos sentimientos y fantasías aparecen una y mil veces. como el agregar determinados caracteres geográficos. y que han adoptado luego un niño en el nuevo país. El problema de la migración.

porque presentaba problemas de conducta. por el engaño sufrido. con la «doble» actitud de «nada importa nada» . en forma provocativa y como expresión de hostilidad. todo el rencor por el abandono de sus padres naturales fue volcado sobre los adoptivos. ya que estaban «presentes» para recibirlo. luego «provocaba» para que la humillaran y la marginaran. únicamente. «eran las únicas en las que confiaban». Podemos suponer que su reacción no se debió solamente al conocimiento de su situación o a la confirmación de algo que ya podía intuir. Su reacción inmediata parece haber sido de intensa depresión.poco tiempo de llegar. y una psicoanalista española podría parecer la madre verdadera. Esto se expresa como el temor a «perder el cariño de los niños». metiéndose en la cama y manteniéndose en estado regresivo durante veinticuatro horas. especialmente contra la madre. En estas condiciones. quedando disociados y negados todos los aspectos dolorosos de la cesión previa. según cuenta la madre. y finalmente abandonaba (o se hacía abandonar). y por el engaño que persistía escondido en la información misma. con una psiconalista latinamericana porque. recomenzando el ciclo con un «nuevo» grupo de amigas. Sus padres acudieron a la consulta psicoanalítica cuando la niña tenía doce años. etc. «mensajera de la mala noticia». sino que condensaba el dolor y la protesta por el abandono de que había sido objeto. por la idea de haber obtenido la hija de «otra madre» y también de «otro país». por temor a que se enterara por otras vías. aceptaron tratar a la niña con una profesional española. «perder su confianza». en que se comportó como un bebé. decían. Los padres idealizados ausentes se transformaron en padres malos presentes. pero en el pedido mismo podían detectarse sus fantasías conscientes e inconscientes acerca del eventual tratamiento. ya que la relación de adopción le fue descrita como plenamente «maravillosa».» A pesar de esto. como que algo en ella hubiera cambiado: comenzó a ser «desagradable» con la gente y a contar a todos que era adoptiva. Las características especiales del caso de Marisol hacían que estas fantasías de robo se acentuaran en una doble dirección. Los psicoanalistas de niños se enfrentan continuamente en su relación con los padres de los niñospacientes con la fantasía inconsciente. muy mala relación con la madre y conflictos repetitivos con las amigas a las que empezaba seduciendo. El temor a la retaliación fue expresado a través del pedido de los padres de tratarla. Los padres eran conscientes de que la niña necesitaba tratarse. como dramatizando una fantasía inconsciente de renacer. de haber robado los hijos a la propia madre. y el temor a ser despojados de ellos por él o la psicoanalista (representando a la madre). La han obtenido en una institución donde no se hace constar la identidad de los padres que allí la han depositado y la han informado de su condición a los siete años. Marisol comenzó su análisis. contando ella dos meses de edad. que siempre al principio era «maravilloso». por otra parte universal. Pero la madre agregó: «Nosotros queremos volver a nuestro país dentro de unos años. Por otra parte. Pero cuando volvió a su estado habitual parecía.

Cuando peleaba con las amigas. y podía ser suavizado con un «tal vez». sino sufrir un accidente por la irresponsabilidad de un hombre que maneja un potente aparato —pene—«como un loco». La «novela familiar» puede adquirir un grado mayor de convicción en los niños adoptivos. estar herida. y tal vez «robada». ni siquiera las mamás importaban: siempre «hay otras». reforzaba la fantasía opuesta. con fantasías acerca de los riesgos de ser mujer: no sólo no tener pene. aunque sólo lo pensaba algunas veces. Así fue surgiendo que tenía miedo a perder «todo». por otra parte. Era una niña inteligente y vivaz. Pareciera decir que las pérdidas no importaban. pobre.. y que. «muy pocas veces». Marisol empezó a menstruar. Así como se mostraba maníaca y omnipotente en relación con las amigas. Pero. ser tratada de «gitana» despertaba la sospecha de que ésta podía haber sido su primitiva condición. En este caso. a las interpretaciones de su analista. en función de los mitos que adjudican a los gitanos la costumbre de robar niños. Estas ideas llegaron a su conciencia tiempo más tarde. en el afuera. desplazado a los pequeños detalles.y «todo importa terriblemente». mientras. podrían quitarle todo». Una de las constantes de los primeros tiempos de su análisis era la de dar respuestas dobles. ésta se centraba en la existencia de las dos madres. que en su primera entrevista declaró que «a ella no le ocurría nada. de que había sido . por el elemento de realidad histórica de sus vidas: el desconocimiento de su verdadero origen. las personas no importaban. contenida en su «novela familiar». como pudo ocurrirle a su madre desconocida. En cambio. con su padre también desconocido. y sólo después de cierto tiempo «descubrió» que también debió haber habido «otro» padre. que solamente se peleaba con las amigas. o algo semejante. nómada. No nos detendremos en las fantasías edípicas y angustías de castración contenidas en estos sueños. pero que ella podía solucionarlo: ya tenía otras». le producían accidentes que la dejaban inválida». el «no» dejó de ser tan repetitivo. situaciones nimias de frustración despertaban en ella reacciones violentas y «terribles». sin preocuparse por las consecuencias. el insulto que más la hería era que le dijeran «gitana». de aspecto refinado y agradable. se le ocurría que «si sus padres quisieran. pero sí queremos señalar el hecho de que sus asociaciones indicaban que su particular constelación familiar daba pie a la personificación de los padres buenos y malos en personajes que acompañaron a la menarca. para en seguida pasar a traer material que inconscientemente confirmaba o ampliaba lo interpretado. que implicaba ser sucia. que coincidía con la percepción de su marginación: abandono y desamparo inicial. al tiempo que traía sueños en que «hombres que conducían coches como locos. ya que cuando comenzó a reconocer que el hecho de ser adoptiva traía una problemática particular a su vida. De a poco. El objetivo era eludir todo sentimiento de pérdida y duelo. Lo primero que decía siempre era «no». cualquiera que fuesen. A poco de iniciar el análisis. negaba toda importancia al hecho de ser adoptiva. su relación con el padre era idílica y con la madre de enorme tensión. etc.

y muy en particular. Parecía temer que por ser considerada «mala» podría ser «desadoptada». Había también serpientes. alguien les había insinuado que podía ser hija de alguien «importante y de buena familia». Siempre creía tener que «elegir» entre dos amigas. su material en la sesión siguiente giró alrededor de peleas con la madre y con una amiga. habiendo expresado en la entrevista inicial. justificaba ese abandono atribuyéndolo a que podía haber ocurrido por haberse enfermado. que aunque no sabían quiénes habían sido los padres de la niña. arrojaba a la madre carnívora. por ejemplo. siendo su fantasía de ser mala haber «quemado la olla» de la madre adoptiva. Vemos en este sueño el retorno de lo reprimido: a pesar de tratar de mejorar la imagen de su madre. le había traído un pecho del cual luego la había despojado. para mejorar la imagen de ese objeto materno internalizado. y una vez le había suspendido una sesión). ya que dijo que las madres se pueden comer a las crías. ésta resurge con características devoradoras. aunque ya dijimos que profundamente parecía aferrarse a la necesidad de justificarla (como justificaba siempre a la analista). Protestaba porque esa madre. De alguna manera. se la había vuelto a llevar y. proyectando en la madre adoptiva y la analista (porque no la atendía fuera de las horas convenidas. porque «cocinar es mucho trabajo». defendiéndose intensamente de reconocer sus sentimientos en la transferencia. por primera vez asoció este acontecimiento consigo misma y expresó algún sentimiento hacia sus primitivos padres. Expresaba así su indignación por la falta de la sesión anterior. Dijo: «Me lo pudieron haber hecho a mí: mejor que me dejaron vivir.efectivamente «robada». pero a su vez este episodio le significaba la reedición de la experiencia traumática infantil de haber sido abandonada por su madre. Lo más difícil para Marisol era mantener «un sitio propio» en un grupo. En las sesiones siguientes decía que la madre la acusaba repetidamente de haberle «quemado la olla». para vivir a esa madre como menos agresiva y persecutoria. aunque en su fantasía. sus padres adoptivos compartían estas fantasías. la vivencia de que su madre natural le había «echado en cara» haber . su dependencia y necesidad. y sentía siempre que si aceptaba a una traicionaba a la otra. no la trajo más. de padres poderosos y encumbrados. y como si le hubiera robado los bebés buenos que. porque habiendo traído una pelota para jugar en el colegio.» Se sentía mala y terrible. con la justificación de haberse enfermado. A continuación contó que su hamster tuyo crías y el padre propuso ahogarlas. por haberla privado de cosas. Otras veces sentía que su madre le reprochaba tener que «darle de comer». Estaba muy furiosa con la amiga. en la que habían cocinado algo. Sin embargo. y su defensa es tener que identificarse con los agresores. al igual que su amiga. Se sentía nuevamente «de sobra» en todos los grupos. como si fuera responsable de la esterilidad de esta madre que siente estropeado su órgano procreador y alimenticio.» Pero tuyo un sueño terrible: «Una gata negra estaba en un foso y comía rápidamente carne. Yo tenía un bebé y lo tiraba. en su sueño. En esta sesión Marisol contó que había llorado. Con su analista mantenía relaciones que podríamos considerar correctas y cordiales. en una ocasión en que la analista tuyo que suspenderle una sesión. y sentirse «perteneciendo» a él.

. pero no. mayor confusión y mayores dificultades para la adquisición del sentimiento de identidad. sino que metía. «odia las instituciones como los colegios internos». y «la hacía pasar por tonta». Sin embargo. de conductas corrientes en la pubertad. «rechazar» y «hacerse rechazar» como le sucedió.. ¿Que nombre le habría puesto su madre española? ¿Le habría puesto alguno? ¿Cómo se llamaría su madre natural? Su edad era objeto de nuevas dudas: en un determinado día festejaban su cumpleaños. y ni se daban cuenta de que estaban con la madre. que puede formar parte. se centraba en «no pasar por tonta» y tratar de «que los otros queden como tontos». «entrometerse» y «entrometer a otros en su vida como ocurrió en su historia.. Llegó a darse cuenta de que había tratado de que la echaran del colegio. a terceros en todas sus relaciones. Todo ello implicaba mayores dudas. Pero. Sin embargo. primos cumplen una función necesaria en la distribución de los afectos. Todo esto. se acentuaban en Marisol. por consiguiente. a los que luego acusaba de «entrometerse». dónde y cómo la habían adoptado los actuales? A veces llegó a admitir estar triste cuando se sentía no querida. Tuvo que regalarlos. país de origen de la niña. que hacía que no tuvieran en esta tierra. La rivalidad. familia adoptiva para ofrecerla. del pueblo donde habían vivido cuando era pequeña. pero en este caso afirmaba la pertenencia a una madre venezolana. Otras veces mentía acerca de su edad. ya que le habían dicho que la adoptaron apenas nació y no sabía que pasó un tiempo intermedio en una institución.nacido y que le había resultado «mucho trabajo» criarla. se pudo ver que no sólo «provocaba» situaciones en que la rechazaban. sino respondida con un «no sé. estuvieron demasiado poco tiempo con la madre: dos meses.» Una de sus frecuentes quejas era que su madre adoptiva «era una entrometida».» Parecería expresar con ello la percepción inconsciente de que fue adoptada a los dos meses. con la de migración de sus padres adoptivos. ¿Sería ése el día en que realmente había nacido? ¿Cuándo y por qué sus padres la habían cedido? ¿Cuándo. a veces lo pienso. En realidad. la secuencia asociativa trajo nuevamente al escenario a los hamsters. se inventan. es evidente que los abuelos. también sin saber por qué. y expresó nostalgia por «la casa de su infancia». en mayor o menor medida. Sin embargo.. y como siguió sintiéndose. en este caso. Su nombre (tan caro y significativo en la fantasía inconsciente propia y ajena acerca de la identidad) era el de su madre adoptiva. que era la de la niña. curiosamente. que necesitaba «engañar» como fue engañada. tíos. demasiado poco tiempo con la madre: dos meses. . Este hecho era acorde con las costumbres españolas. así como dijo: «Fue como yo.». Estaban con los ojos cerrados. La interpretación de esta vivencia fue la primera que no fue automáticamente rechazada con un «no».. sino el de otra. a través de distintas anécdotas cotidianas. sin darse cuenta. como adoptivos «en segundo grado» y que. de modo que si no existen. y donde había gentes a los que llamaba «tíos» y «padrinos». llamando por teléfono sin dar su nombre. A veces armaba intrigas entre las compañeras. «tomar por tontos» a los otros como se sintió al no haber sabido acerca de su origen hasta los siete años. resultan ser. tanto con la madre como con las chicas. agregando: «Fue como yo. Aquí se potencia su problemática de adopción..

su semen. sin embargo. los dos problemas se intrincaban porque sus padres naturales estaban . viviéndola como alguien que se «entrometió». y hacer cualquier cosa con ello. como son los hijos. y hacer el duelo por su país de origen. haber tenido otros padres a los que había perdido. perdido. llena de sangre. abandonadas o incapaces. como si le hubiera quitado su verdadera mamá. que al final «no la aguantan». Sentía que no podía «durar» mucho con las personas. siendo estéril. el inmigrante necesita no sólo «ser adoptado» por un nuevo país. admitir que su padre no era ideal. Sólo a través de un largo proceso. dolorosamente. se puso a llorar y fue a besar a su madre. menos «duraderos». casa que el padre le había regalado. la casa. sino llegar a poder «adoptarlo». recién al cabo de un arduo camino. Apenas lo hubo dicho se arrepintió. Una y otra vez. Decía que otros hacen cosas tan malas como ella. Después de este episodio surgió mucho material referido a distintas personas que «no podían agradecer la ayuda recibida ni los regalos recibidos». que permitió la elaboración de todas estas fantasías en la relación transferencial. volvía el tema de «no ser aceptada». a su vez. porque «tienen padres de verdad». admitiendo al mismo tiempo. porque usaba agresivamente su carencia como un «secreto» con el que intentaba mostrarse superior a los otros. piensa que hay hombres que embarazan a las mujeres que tienen que dar los hijos y son muy desgraciadas: sintió pena por esa madre que no conoció. En el caso de Marisol. Marisol se alarmó cuando se enteró de que su madre tenía intenciones de vender la casa del pueblo aquél. Otras veces. y nadie la quería llevar». de distintas maneras. pudo.son más precarios. y la otra no pudiendo agradecer y retener «los regalos del padre». Piensa que su madre natural la cedió y el padre no se opuso. muy confusa y desesperada. Tanto era el odio por haberse sentido desposeídas. como ella y como sus dos madres: la una no pudiendo «agradecer» el embarazo. que pesaba tanto en su vida: el sentir no haber sido aceptada por sus padres le impedía aceptar a la madre que sí la había aceptado. En uno de los frecuentes altercados con su madre le dijo «por qué no había elegido a otra niña para adoptar y la hubiera dejado a ella en paz». que pueden desprenderse de lo que los hombres les dan. que finalmente la rechazaban. Expresó su ansiedad frente al poder de las madres. y aprender a tolerar el terror a ser «demasiado pesada» para la analista y ser «echada» del análisis porque la analista «no la aguantara». pudo mejorar la relación con su madre. De manera similar. «adoptarlos» y «agradecer lo que de ellos había recibido». conservándola. Es decir. que nadie se ocupó de ella. pero «duran» en su relación con los otros. Recordó un «accidente terrible»: «una niña embestida por un camión. y «aceptar» a ambos a pesar de sus defectos (lo que implicaba también poder ser aceptada a pesar de su hostilidad y resentimiento).

imaginando que alguno de aquellos hombres o de aquellas mujeres podían ser su padre o su madre. «locamente». Pero la particularidad del caso era que los padres adoptivos de Josef eran oriundos de Europa. y como tal. la diferencia de aspecto con sus padres era tan notoria que nadie le creía cuando decía su apellido. enjuto y moreno). no hacía más que atacar. decía Josef. dejando pistas. Esto hacía que éstos. «el hijo de la sirvienta». había constituido una «migración» no sólo de padres. directos e indirectos: promovía escándalos. como para poner en aprietos a su padre. hubieran usado a la niña. etc. desvalorizar y ridiculizar a la analista. y se imaginaba a sí mismo como futuro líder de sus reivindicaciones. cultos. Pero negaba maníacamente el dolor que profundamente sentía cuando en las sesiones surgían fantasías en que sus padres copulaban. como sentía haber sido robado y privado de sus padres verdaderos. inconscientemente. Gustaba de andar por los barrios bajos. y complicando más aún la ya de por sí conflictiva situación. Josef Relataremos brevemente el caso de un chico adoptivo. que fue llevado a análisis a los catorce años. como él decía. el mayor conflicto se expresaba con el progenitor del mismo sexo. etc. Se sentía. Como en el caso de Marisol. a su vez. que se expresaba en continuos enfrentamientos con el padre. Todo el odio reprimido contra los padres que lo abandonaron era proyectado contra los que lo habían recibido y criado. ricos y rubios. especialmente al principio. sin preocuparse por «el renacuajo» que nacería. en mi relación con mi padre?». del que se sentía hija. se hacía echar de los colegios y robaba. entre gente de la peor ralea. que el mayor reproche contra su padre . que no toleraba. Les compadecía. entre otras cosas. Josef era israelí. de alta posición social. «¿Qué tiene que hacer este hombre en casa?. ser hijo de inmigrantes es lo corriente. invirtiendo a ese nivel sus respectivos roles. Sólo tiempo después se pudo ver. los celos edípicos tomaban caracteres casi delirantes: «¿Por qué se «entromete' mi madre. pero sus padres adoptivos eran a su vez «hijos adoptivos» de la tierra de su hija. La adopción. al que podrían regalar o tirar al vertedero de desperdicios. cuando él se va de viaje estamos mucho mejor». pero en cuya historia personal gravitaron otros factores.representados también por su país. pensando que les habían «robado» el hijo por ser pobres. sino de ambiente y clase social. «que no sabe lo que es la vida». a pesar de no haber sido engañado acerca del hecho de ser adoptivo. como madre adoptiva. mientras todo en él delataba su origen norafricano (de clase social baja. con el que quería y no podía identificarse. «burguesa». según él. «intelectual». «que roba el dinero a los padres». Aun siendo un muchacho guapo y de buen físico. decía Marisol. En Israel. En sus sesiones. Desde luego el tratamiento de Josef era muy difícil. algunos de los cuales también estaban vinculados con «migraciones». por problemas de conducta más serios e importantes que los de Marisol. para él. vivida como «cómplice de su padre». Les robaba a ellos. cultivaba un permanente resentimiento..

como padres adoptivos. que les hagan difícil la convivencia.. No es casual que los dos casos que hemos escogido como ejemplos. y por sí mismos. La conflictiva edípica que se reactualiza tiene para ellos más posibilidades de realización. a veces durante largos años. Pero las motivaciones inconscientes que subyacen a aquellas razones. Y eso era parte de su «novela familiar»: le fascinaba la idea de que pudiera ser hijo natural de su padre y otra mujer. Otras veces priman las razones económicas: familias numerosas que no pueden mantener a todos sus hijos. derecho a retractarse hasta seis meses después. por la pérdida del propio cuerpo infantil y los padres de la infancia. sin embargo. sin saberlo. son los sentimientos de culpabilidad de muchas madres ante sus propias madres (o hermanas sin hijos) que les hace imposible asumir su propia maternidad. sino también el duelo por los «otros» padres que no han conocido. por razones culturales y socioeconómicos: la cesión. disminuyendo su sentimiento de carencia y desamparo. siempre difícil. de los hijos a otros miembros de la familia. No olvidemos que el mismo Edipo fue. que renuncian a su paternidad. o haber sido cedido en la infancia. lo es más aún para los niños adoptivos. de la que tiene. hijo adoptivo. pero no pudo salvarlo de la tragedia derivada de las condiciones de su nacimiento. temporaria o permanente. los niños sólo pueden ser adoptados legalmente. fue sustituida por destierro (migración) y ulterior adopción. que funcionan entonces. con lo cual recuperaba en la fantasía por lo menos a uno de los padres. sean casos de púberes. Pensamos que esta edad. La adopción le salvó la vida. de hecho. en los hechos. Intentan así aplacar a estas figuras temidas. no ser su padre real. y calmar su culpa persecutoria. aparece con cierta frecuencia tanto en la consulta privada como en los servicios hospitalarios. que tal vez sea más común que en otros lugares. abandonados por ellos. En algunos países. donde generalmente no es . o padres que emigran en busca de trabajo o mejores condiciones de vida que dejan sus hijos en casa de familiares. en la mayor parte de los casos. físicas o psíquicas. los deseos incestuosos lo son y no lo son.adoptivo era. y mató al padre que le condenó a una muerte que. Los motivos manifiestos suelen ser: enfermedades de los padres o del niño. Este fenómeno de ceder hijos. mediando una cesión firmada por la madre. o «aconsejable» un cambio de ambiente. como un acto de sacrificio que apaciguara la ira de dioses primitivos. porque nos han parecido más ricos e interesantes. La cesión Toda adopción ya precedida de una cesión explícita o implícita. a los que han idealizado y odiado. En España es dable observar un fenómeno. por parte de los padres. y la lucha por la adquisición del sentimiento de identidad es más dolorosa y más cruenta: no sólo tienen que hacer el duelo por la pérdida del objeto edípico amado. y a las cuales suelen ceder sus hijos..

sino que surge al profundizar en la historia del paciente y las consecuencias de ello derivadas. con momentos de gran ansiedad que hacen pensar en psicosis puerperal (ideas de matar al hijo. presentará problemas de conducta: riñas. y ante la incapacidad de atender a su bebé. fantasías de suicidio. es posible hacer el camino de retorno. y ser más transitoria o duradera. y por tanto la sexualidad y la maternidad. Su cuadro clínico es el de una depresión aguda. se repite en muchos otros: una madre dominante y agresiva. Desarrolla una situación regresiva. R. y los doctores J. que sufre habitualmente el niño adoptado. su madre se hace cargo de él. Corominas. compararlas continuamente. caprichos. La cesión puede producirse a edades variadas en la vida del niño. Frecuentemente desplazará y descargará su hostilidad y resentimiento contra las personas con las que convive. Acosta han publicado una investigación sobre las motivaciones de estos hechos que coinciden con lo anteriormente expuesto. Este caso. después de un cierto tiempo. del sentimiento de abandono por parte de sus padres. etc. parece responder a un mecanismo que. con gran rivalidad con las hijas. dado que ambas familias (como el país de origen y el de «adopción») son conocidas para el niño y. El niño cedido no sufre el engaño. . Rallo. En la sección de Psiquiatría Infantil de la Fundación Jiménez Díaz se presenta habitualmente abundante casuística de este tipo. las cosas se complican aún más para el pequeño. vómitos. ni lucha contra el fantasma de orígenes desconocidos. ensalzando a la «otra» familia y tratando de «provocar» rivalidades entre ellas.). en algunos casos. enuresis. y de enfrentar dentro de sí a una familia con la otra. en esta problemática hay un padre débil. ausente. etc.considerado problema ni motivo de consulta. robos. especialmente uno en que fue dable observar. sin embargo. o utilizan al niño para dirimir sus conflictos personales. Samanes y F. e idealizar a una en detrimento de la otra. que muestra una situación límite y extremadamente clara. induciendo en la hija un grado tal de dependencia y sometimiento que culmina en la cesión del hijo. de haber sido «diferente» de sus hermanos (si los tiene) o de otros niños. idealizando a las ausentes. ¿Cuáles son sus efectos? ¿Podemos pensarla también como una migración específica? Creemos que sí. o bien reaccionará con su cuerpo: anorexia. Como se puede ver. rabietas. En estas condiciones. en formas más encubiertas. con visible satisfacción. y tal vez más particularmente que la adopción propiamente dicha. intrigando. que culpabiliza todo deseo de adultez e independencia. de vivirse como «expulsado» de su casa o«escapado» de ella. de acuerdo a sus circunstancias. mintiendo. Protestará con los múltiples recursos que un niño posee para hacerlo. M. sus rivalidades. una de las cuales está embarazada. atacará a su entorno con sus quejas o críticas. Tampoco podrá evitar la vivencia de tener una doble pertenencia y una doble lealtad. que no puede hacer frente a la madre. Lo sintetizaré en pocas palabras: una mujer de mediana edad consulta por una segunda depresión reactiva a la muerte de un hijo de catorce años y se muestra al mismo tiempo muy agresiva y culpabilizante con sus hijas mujeres. Si ambas familias responden a la provocación. Poco tiempo después acude a la consulta la hija que estaba embarazada y ha dado a luz un hijo. el proceso de la cesión en el momento mismo en que estaba ocurriendo. Describen varios ejemplos muy claros. y la culpa por la cesión (en los padres por haber abandonado al niño y en los adoptivos por fantasear haberlo robado). a lo largo de varias entrevistas. No se verá libre. deseos de que desapareciera.

de sus éxitos y sus derrotas. fue nombrado «profesor invitado» en la Universidad de Viena. . un año antes de su muerte. 19. haciendo y rehaciendo sus teorías. no nos extrañará que cuando vuelve con sus padres pase por una etapa en que se dedique a descargar su rabia contra ellos y añore el hogar adoptivo perdido. al sitio del que habían tenido que huir. nos es singularmente valioso contar con una carta. que evocaron en un panel. Aunque parezca paradójico. que ilustran los distintos tipos de migración que a lo largo del texto hemos desarrollado. Todos eran «sobrevivientes» de una catástrofe histórica y habían realizado una migración sin retorno. Sólo algunos de estos psicoanalistas pioneros tuvieron la fortuna de poder volver alguna vez. muchos años más tarde. puede asumir características tan variadas como variadas sean las personalidades de esas gentes. con todas las pérdidas. si bien no fue su cuna. donde a lo largo de los años fue descubriendo el inconsciente y construyendo. Rudolf Ekstein. Un grupo de ellos se reunió. la multiplicidad de motivaciones involucradas en ese regreso y las circunstancias en que se realiza.que se desconcierta y confunde. La vuelta de los emigrantes al hogar-país de origen. para dictar clases de su especialidad durante varios cursos académicos. temores y esperanzas que le son inherentes. que transcribiremos más adelante. de sus cavilaciones. que hemos sintetizado: migración que marcó los derroteros de su trabajo y producción ulterior. después de haber sido cedido por éstos. su casa de la calle Bergasse. no es el mismo que si no se hubiera ido. seguramente nunca pensó tener que huir: «cárcel de la que tuve que ser liberado pero que seguía amando demasiado». Como psicoanalistas. tuvo que abandonar su amada Viena. y que revela algo del sentir de Sigmund Freud cuando. al cabo de casi cuarenta años de exilio. el tiempo de ausencia. es una nueva migración. Muchos psicoanalistas de su época le siguieron o precedieron en el obligado camino del exilio en ese tiempo de hecatombe. en un Congreso en Filadelfia. Reproduciremos algunos párrafos de la carta que nos hizo llegar en esa oportunidad. testigo del quehacer de toda su vida. amó y sufrió. con todos los honores. y el sitio al que vuelven tampoco es el mismo. El hijo que vuelve al hogar de los padres. Así. cuando se produce. radicado en California. Los que vuelven no son los mismos que se fueron. ni los demás son los mismos. de éxito o fracaso en los logros que se buscaron en la migración. Testimonios Hemos creído oportuno terminar este libro con el aporte de algunos testimonios de experiencias personales. Ciudad de la que. donde vivió. Pero lo insoslayable es que ningún retorno es solamente retorno.

lo que mis amigos han vivido al margen de mí. que formó parte del «grupo de los miércoles». incluimos la carta de un amigo. para reestablecerse en él. Todo sigue irreal. desde su exilio en Londres Fue dirigida a Max Eitingon. Nos trajimos a Paula (la criada de toda la vida). seis años después de haber emigrado. al llegar a la Gare de l'Est. aunque mesurada. y nosotros nos tuvimos que quedar hasta el 3 de junio. psicoterapeuta y escritor. a través de una descripción vívida y genuina.. esa vieja alteridad que nunca ha dejado de habitar mis venas.. ahora «desconocido» por los cambios ocurridos tanto en la realidad externa como en el mundo interno: la alegría ante la recuperación de lo que sentía perdido y el desencanto ante esa realidad «que dejó de ser lo que era».El «retorno imposible» se expresa en forma patética. ya en Dover. y a continuación cruzamos el puente sobre el Rhiny ¡quedamos en libertad! La acogida que nos dispensaron en París.. Para compensar te escribo la primera carta desde la nueva casa. y esto podría ser la realización maravillosa de un deseo onírico. la historia que me pertenece y la que siento ajena. Primera carta de Sigmund Freud. en su famosa correspondencia con Hermann Hesse. lo proscrito y lo entrañable. Para referirnos a migraciones más actuales e ilustrando lo que hemos llamado «viajes de visita». en el estilo inimitable de Thomas Mann. si no hubiéramos encontrado a Minna gravemente enferma y con una fiebre muy alta al llegar. uno de sus primeros discípulos. Cruzamos el canal en ferry y. y las dificultades del viaje cristalizaron en una dolorosa fatiga cardíaca. Algunas de sus frases constituyen —a nuestro juicio—una lograda síntesis de los aspectos esenciales de las vivencias que impregnan al protagonista de la experiencia migratoria: «. había de acompañarnos con su familia. Desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche estuvimos en casa de Marie (princesa Marie Bonaparte). A cambio de ello siente haber ensanchado su universo y ser algo más «ciudadano del mundo». .. Dorothy fue la primera.. En Kehl pudimos ahorrarnos de milagro la tediosa inspección aduanera. que se superó a sí misma prodigándonos tiernos cuidados y atenciones. sábado y víspera de Pentecostés. Probablemente sabrás que no todos partimos al mismo tiempo. Martín el 14. .. psiquiatra.. tenía fecha 6-6-1938. que describe en forma elocuente y conmovedora el tremendo impacto emocional que le significó su primera visita a la Argentina.El doctor Schur. . nuestro médico de cabecera. No sabemos aún cómo saldrá de ésta.. fue calurosa y un tanto agitada por la presencia de periodistas y fotógrafos.. Estas reflexiones muestran. Finalmente. de la cual reproduciremos un fragmento. Me cuidó muy bien. nos devolvió parte de nuestro dinero y se negó a permitir que continuarámos viaje sin unas cuantas terracotas griegas. como en un sueño. y decía así: No he sido pródigo en noticias durante estas últimas semanas. transcribimos las sentidas reflexiones de un emigrante que retorna a su país de origen después de doce años de ausencia. Mathilde y Robert el 24. el profundo temor al reencuentro con el propio país. la inevitable depresión por la pérdida de una etapa de la vida y el duelo por el descubrimiento de que «ya nunca podrá uno reintegrarse total y absolutamente». todo ello. hacen de esta experiencia una especie de animal bifronte con una mirada dirigida a lo que fue mío y otra fascinada por lo que ya dejó de serlo y sigue siéndolo».. el deseo siempre joven y la conciencia de una realidad que me trasciende. Minna la siguió el 5 de mayo... pero a última hora tuvo la mala suerte de tener que operarse de apendicitis y hubimos de conformarnos con la protección de un pedíatra que encontró Anna.

Recuerdos afectuosos para ti y para Mirra. Naturalmente...pudimos contemplar por primera vez el mar. Creo que el barullo suscitado por nuestra llegada se prolongará durante algún tiempo. Se me olvidaba consignar que Ernst y mi sobrino Harry salieron a París a recibirnos. a las que no puedo tener acceso si no es con una silla de mano. lo que tú quieras. …se mezcla con el descontento originado por las peculiaridades del ambiente extraño.. Pronto estuvimos en la estación Victoria. Desde mi ventana no contemplo sino el verdor. yo amaba grandemente la prisión de la que me han liberado. Las habitaciones superiores. Por otra parte.. que han sido dispuestos especialmente para nosotros —Martha y yo— y que son lo suficientemente bonitos y confortables. No es por accidente el que me limite a narrar en esta carta únicamente las cosas que veo a mi alrededor. a pesar de todo. La atmósfera de estos días es difícil de captar.. La recepción que Londres nos reservaba fue cordialísima y los periódicos más serios han publicado breves y amables líneas de bienvenida. la expectativa feliz de una nueva vida se ve ensombrecida por la pregunta: ¿cuánto tiempo seguirá siendo capaz de trabajar este fatigado corazón? Con la enferma en la habitación de arriba. Tuyo. FREUD. En el piso bajo hay una alcoba.. al pie de Primerose Hill. En Londres nos hemos hecho populares de la noche a la mañana. te diré que cae muy al norte.el dolor de mi corazón se convierte en una inconfundible depresión. un despacho y un comedor. pero no podremos permanecer aquí más que unos cuantos meses y tendremos que alquilar otra casa para cuando recibamos nuestros propios muebles. Jones nos esperaba en Victoria y nos llevó en coche.. son magníficas. La mansión está amueblada muy elegantemente. Aquí no abren las cartas. Quisiéramos citar brevemente los comentarios de algunos de ellos. . más acá de Regents Park. es la casa del doctor Freud! Nos inundan con flores. Lo deleitoso de cuanto nos rodea. se suma un porcentaje excesivo de tristeza. según me han dicho.. Es como si viviéramos en Grinzing y el Gauleiter Bürckel acabara de mudarse a la casa de enfrente. que se inicia en un delicioso jardincillo rodeado de árboles. fue Ernst quien escogió la casa y los muebles. enclavada en el 30 de Elsworthy Road. por no decir indescriptible. y desarrollaron una actividad trascendente en el campo científico en su país de adopción. El gerente del banco me dice: Lo sé todo acerca de usted.. y el chófer que trae a Anna a casa exclama: ¡Anda. pues.» (El subrayado es nuestro. atravesando la bella ciudad de Londres. donde las autoridades de inmigración nos dieron prioridad. que resumieron así su testimonio: . hasta nuestra nueva casa. Ahora ya puedes escribirme otra vez y. Por si conoces Londres.) Panel de psicoanalistas pioneros sobre su experiencia migratoria Este panel se celebró en la década del 70 en Filadelfia. Al sentimiento de triunfo que experimentamos al vernos en libertad. con la presencia de muchos psicoanalistas pioneros de origen europeo que llegaron a los Estados Unidos en la década de los años 30 al 40..

Por ejemplo, Margaret Mahler enfatizó que el proceso de migración fue uno de los factores más poderosos que la impulsaron a integrar y comunicar a otros sus ricas y variadas experiencias ganadas en los años de su formación y al comienzo de su madurez en Europa. Agregó que al llegar, en el otoño de 1938, intensificó sus actividades por los que habían quedado atrás, procurando al principio evadir el dolor de la separación y la distancia insalvable de los seres queridos y de todo lo que había sido considerado seguro y familiar. Se entregó entonces a las nuevas perspectivas y a un nuevo comienzo de su vida. Resulta significativo que mencionara su inmediata amistad, entre otras personas, con Margaret Ribble, con quien trabajó en un proyecto que investigaba la alta mortalidad de los bebés internados que eran privados del contacto familiar, en franco contraste con las instituciones donde se internaban los bebés, aún gravemente enfermos, con sus madres y donde se recuperaban al cabo de cierto tiempo. Parecería señalar que la migración podría resultar altamente peligrosa si no había una «madre» en el nuevo lugar que se hiciera cargo del «bebé enfermo-recién llegado». Spitz destacó, por su parte, que para él el cambio de país implicó la necesidad de detenerse, hasta poder encontrar otra vez la manera de continuar con sus trabajos. Para Teresa Benedek, no se debía considerar sólo el problema del inmigrante, sino también las condiciones de trabajo y el medio que lo había recibido. En ese sentido, ella había tenido la suerte de haber sido invitada en 1936 por el Instituto de Chicago, y que tanto los directivos como los colegas y los estudiantes la aceptaron con una confianza alentadora. En la misma línea, Peter Bloss acentuó también la importancia que había tenido en su experiencia personal el haberse encontrado con lo que denominó uno de los «grandes elementos mitológicos del pasado», que era la condición de «frontera abierta» de América. Esa «frontera abierta» daba a cada persona, por lo menos potencialmente, la oportunidad de empezar la vida de nuevo y de hacer lo que uno quisiera de uno mismo. Rudolf Ekstein afirmó que el objetivo principal que le guió durante su proceso migratorio fue tratar de convertir una catástrofe en un hecho positivo, cosa que logró, pero no sin tener que sufrir mucho y superar muchos obstáculos. Uno de los aspectos más frustrantes de su vida durante largo tiempo fue tener que valerse del inglés aprendido en la escuela para comunicarse con la gente, enseñar, escribir y tratar a los pacientes. Según él, pasaron muchos años antes de que todo lo aprendido en alemán (historia, psicología clásica, filosofía, literatura, psicoanálisis) retornara a él para poder expresarlo en el nuevo idioma. Realizó el esfuerzo de identificarse con el nuevo país y de combatir —a la vez— las identificaciones con cosas conocidas pero inaceptables. Le llevó mucho tiempo superar las frustraciones de tener que abandonar cosas propias, como ser su propia educación y su idioma, que ahora le eran odiadas porque el alemán se había convertido en símbolo del hitlerismo, para ir hacia lo nuevo que aún no había adquirido del todo. Pero lo logró, llegando a producir en el nuevo país su obra más fructífera. Finalmente, Bruno Betelheim que, como sabemos, pasó un tiempo en un campo de concentración, señaló muy elocuentemente el contraste que implicó para él pasar directamente desde el campo de concentración al ambiente de libertad americano. Lamentó que sólo los que venían de sufrir situaciones muy tiránicas podían apreciar lo que supone la libertad.

Fragmento de una carta de Rudolf Ekstein (1977) «Queridos amigos León y Rebe: ...Quiero comunicarles que a partir de 1978, desde mediados de abril a fines de junio, seré Profesor Invitado en la Universidad de Viena, donde hace tanto tiempo, antes de la invasión, recibí mi doctorado. Se imaginan cuánto significa ello para mí. Es una emoción inenarrable el solo pensar en volver a la Viena de ahora. Es otra Viena que aquella de la cual emigré en 1938, así como Madrid es ahora otro Madrid. ¡Qué emoción la de encontrarme con amigos que fueron perseguidos entonces, y que trataron luego de encaminar el país a una atmósfera de libertad! ¡Qué agradable sería si pudieran viajar a Viena y ser nuestros invitados! No se imaginan (aunque seguramente, sí) el placer que sería para mí mostrarles mi querida ciudad, palmo a palmo, recorriendo sus calles que evocan recuerdos imborrables y me devuelven trozos de mi historia...» Fragmento de una carta de Thomas Mann a Hermann Hesse (fechada en Chicago, el 2 de enero de 1941) «Querido Hermann Hesse: ...Nunca olvidaré la primera vez que, tras el cambio de régimen, la imposibilidad de retornar a la patria y él consiguiente desarraigo, estuvimos en su casa: ¡cuánta envidia, pero también cuánto alivio y consuelo me produjo entonces su existencia! Ha transcurrido mucho tiempo y hemos aprendido a considerar el episodio como algo de otra época; sin embargo, también hemos vivido, trabajado y luchado, y a la pregunta por Suiza va unida, desde luego, la de si algún día volveremos a verla, a ella y a Europa. Sabe Dios si las energías vitales y la capacidad de resistencia habrán de permitírnoslo. Me temo —si «temer' es la palabra adecuada— que será un proceso largo y difícil el que ahora se ha puesto en marcha, y que cuando las aguas se retiren quedará una Europa tan irreconocible que apenas podremos hablar, aunque físicamente sea posible, de retorno a la patria. Por lo demás, es casi seguro que este continente, que aún sueña en parte con el aislamiento y la conservación de su way of life, se verá envuelto muy pronto en el mecanismo de los cambios y transformaciones. ¿Cómo podría ser de otro modo? Todos formamos un solo cuerpo y no estamos tan alejados unos de otros como parece; cosa que, por otro lado, no deja de ser un consuelo y un estímulo... Su THOMAS MANN.» (El subrayado es nuestro.) Impresiones de una primera visita al país del que se ha emigrado

Buenos Aires, septiembre/82 «Queridos Rebe y León: Se imaginan ustedes qué tránsito de emociones me están recorriendo en estos días de reencuentro —después de seis años— con nuestro país (ese país que tantas veces es sólo Buenos Aires y que tantas otras, para mí, es sólo una ciudad del río azul, Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, mi país). Decía Elías Canetti que en la ebriedad los pueblos son uno y el mismo pueblo. Reconozco que este reencuentro pone ebrio al más pintado. Y en esa particular ebriedad, donde lo vivido, la nostalgia, lo permanente y siempre nuevo, las paredes reconocidas y las calles familiares, lo que mis amigos han vivido al margen de mí, lo proscripto y lo entrañable, la historia que me pertenece y la que siento ajena, el deseo siempre joven y la conciencia de una realidad que me trasciende, esa vieja alteridad que nunca ha dejado de habitar mis venas, todo ello, queridos Rebe y León, hacen de esta experiencia una especie de animal bifronte con una mirada dirigida a lo que fue mío y otra fascinada por lo que ya dejó de serlo y sigue siéndolo. En esta borrachera se imaginarán que no estoy en condiciones ideales para objetivar (y en ese caso servir a los demás) porque a mi congénita incapacidad para enunciar fácilmente lo verdadero se suma esta vez el riesgo constante de enunciar, apresuradamente, una mentira. Por ello, aunque reprimiendo lo que nace espontáneamente de mi conciencia y de mi esternón, trato de hacerme cargo de la más cálida discreción ante la palabra decisiva. En este aspecto tengo tanto que aprender de Roberto Arlt como de Klossowski: una palabra decisiva es siempre transitoria. Metafísica mediante. Sería bueno aunque quizá menos significativo poder contarles los encuentros con amigos, las nuevas anécdotas que califican esta nueva realidad, la imaginación enorme con que ellos (los que se quedaron) van delineando esa realidad y haciéndose cargo de su necesidad de vida y de ilusión, la lucha cotidiana que han sabido (¿en situaciones así se sabe?) llevar adelante para salvaguardar el derecho a la esperanza, la historia de todos los días con su monto de incertidumbre y temor ante el futuro (y el dolor por el presente) que han ido dibujando en las mismas calles donde yo, hace algunos años nomás, compartía la vicisitud de ser argentino. Y quizá sea esto una sensación microdelirante, pero siento en este momento que, años y distancia de por medio, un mismo cuerpo nos encuadra y una misma y honda nostalgia nos sucede: lo que pudo haber sido. Quizá en esa melopea algo quejosa esté una parte de nuestro reconocimiento. Naturalmente, la realidad tiene sus propias y a veces ásperas leyes y no consiente fácilmente ciertas vibraciones viscerales. Pero creo que es importante decirles a ustedes que no soy aquí un extranjero despistado y que, a la vez, no soy un protagonista frontal de esta historia. Soy —¡vaya que me asusta el verbo!— una parte, una provincia, de este país mental que tanto me moviliza emocionalmente. ¿Cómo explicarles esta disyuntiva, quizá esta contradicción, donde la conciencia no debilita el deseo y la alteridad no imposibilita la integración? Recuerdo aquello de Cioran: después del psicoanálisis nadie podrá volver a ser inocente. Y no obstante, pese a haber vivido este psicoanálisis límite de la emigración y de la distancia con lo querido, siento que mi inocencia aún subsiste, allí donde una lágrima pesa más que una conciencia y un estremecimiento habla más que todas las palabras. En ese nivel, queridos Rebe y León, este viaje es absolutamente conmovedor. Y no obstante, no quisiera dejar en ustedes una impresión equívoca: quizá sirvan estos versos que no hace mucho pergeñé para una letra de tango: el exilio es de bolitas hoy canicas diplomadas el exilio es de pebeta

Ahora bien: una vez realizado el retorno pude sentir una enorme alegría por el reencuentro con tantas cosas que creía perdidas y que tantas veces añoré. como si de una nueva migración se tratara. Pero a esta altura de los acontecimientos los términos se han invertido: el país de origen se ha hecho extranjero. a su vez. la frontera que limita con la familia extraña y desconocida. Porque el nuevo país. aunque sea el propio. evita al sujeto ansiedades. en gran medida es ahora algo desconocido por los cambios ocurridos. tanto en la realidad externa como en el mundo interno del sujeto. ARNOLDO. el miedo a las nuevas emociones que experimentaría en relación con el país que dejaba y. Por supuesto que uno quisiera . Creo que la visión que Freud da del problema en Duelo y melancolía. puede ser razonable si se pone el acento en «lo conocido» que. El refrán que asegura que «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer». Un fuerte abrazo: el de siempre. y el temor y la ansiedad que lo anticipan. es el centro de la problemática. pero ustedes saben que al fin de cuentas. mientras que el país al que se emigró se ha hecho familiar. aun en mis momentos de nostalgia o más aún en ellos. en plena calle Corrientes al 1500. No sé si me explico. el presentimiento de que todo ello requeriría una enorme tarea de duelo y reacomodación de los vínculos con los objetos: tanto con los del nuevo país como con los del que dejaba. Pensarlos a ustedes en este momento allá es saber que a mi regreso charlaremos largo y eso ya es bueno. De manera que es explicable la resistencia a iniciar la experiencia. extraño para uno. El país propio es la ampliación máxima de la familia propia y. cuando habla de cómo el sujeto en duelo vive totalmente absorbido por la pérdida. aquí. independientemente de que sea bueno o malo. Pero quizá no destacó suficientemente el esfuerzo que demanda la nueva situación a enfrentar. sabe. sentí enormes resistencias a regresar a mi país de origen. reajustes y experiencias que. vieja calma. frente al Teatro Libertador San Martín. bolitas remite a lo vivido e integrado en muchos años de existencia.» Reflexiones de un emigrante que vuelve En primer lugar tengo que empezar por señalar que. emociones. Creo que ellas se debían al temor del reencuentro: no saber cómo sentiría la nueva situación. hoy es verso de Gerardo: estás en todo y todo en mí.hoy gallego frenesí el exilio es de tu orsai viejo Manzi. después de vivir doce años en el extranjero. un poeta obstinado me galopa la sangre. a pesar de las muchas razones que lo hacían oportuno. Releo estas líneas y seguramente tienen más de luz que de claridad. bueno o malo. En este mismo momento. en resumen. van a demandar de él mucho trabajo y dedicación. y canicas a una realidad que hoy por hoy me pertenece y me alimenta.

sin embargo. Ahora.readquirirlas sin duelo alguno. no se había mantenido congelado. pero a la que.por las cosas «que ya no eran como antes». Estas experiencias. no deberían revestir aquí especial significación y. al final de la emigración. la etapa. curiosidad y hasta exaltación. había dos cuestiones insoslayables. el proyecto implícito. De manera que. precisamente por eso. estimula miles de expectativas. en cuanto comunes a la adolescencia y juventud de toda persona. y algunas cosas de las que había disfrutado en el pasado ya no me decían. mi experiencia. creo que la tienen debido al carácter tan recortado de la experiencia. aunque fuera con mejor o peor fortuna y resultados. parecía tener muy clara la diferencia entre las cosas malas que había dejado. porque yo había cambiado: yo tampoco había permanecido congelado. aunque no hubieran cambiado. por ejemplo. todo ello invita al balance y a la comparación. e incluso su realización. con muchos logros. deben darse por concluidos. por lo menos en los hechos externos: tal día empieza. A la distancia. cuando estaba lejos. deben terminar con sentimientos depresivos. así como las buenas que añoraba. y tal día acaba. viejo-nuevo. había que dar por concluida. sin embargo. lo chocante era contrastar esta serie de sentimientos conscientes con la existencia de otros que. síntomas físicos diversos. «éste soy al irme» y «éste soy al volver». tenía que considerar como depresivos: tales eran. por diversas razones. me gustaran o no. el tiempo. no podía ya repetir las experiencias que habían sido placenteras. la emigración en sí misma. lo que se hace evidente y fuertemente depresivo es que la emigración. Sin embargo. Esto me obligaba a enfrentar estos cambios y el duelo —muy intenso-. el país había cambiado mucho durante mi ausencia y. Por un lado. había situaciones compensatorias. etcétera. en mi conciencia predominaban los sentimientos de alegría. había añorado muchas veces la posibilidad de hacer experiencias que. Sin embargo. ya que. De manera que en el reencuentro con ellas no tuve decepciones: mi visión desde la lejanía era bastante adecuada a la realidad. al contento que experimentaba conscientemente. la familia y los amigos que uno dejó y ahora . No fue ésa. entre tanto. Lo mismo vale para el país y el entorno. y también proyectos más o menos realistas que. por el choque con una realidad que. un extraño cansancio. Creo que todo ello era expresión de una depresión latente y profunda que no podía llegar a la conciencia debido. episodios de insomnio o somnolencia. pudo haber sido idealizada. Desde estas llamadas corporales se podía reconocer la existencia de la pérdida de los objetos dejados en el país abandonado. muy arraigadas en todo ser humano. durante la emigración. Es frecuente el desencanto que muchas personas en esta condición experimentan. En cambio. Pienso que fantasías del -tipo «una-nueva-vida». de regreso. ha concluido sin recuperación posible. Creo que esto puede ser válido para el final de toda migración con retorno porque necesariamente un cambio de país. En segundo lugar había cosas con las que. Pero. no había podido realizar. en general. para bien y para mal. cuando estaba en mi país. resultaba interesante poder ponerlas en práctica. algunas maníacas e irreales. precisamente. pero también —y esto me parece muy importante— la pérdida de toda una etapa de mi vida.

A modo de epilogo Está claro que «uno nunca vuelve. uno puede llegar a sentirse algo más «ciudadano del mundo». El incremento de los temores a encontrarse con un hogar-país. una actitud crítica y distante. ya nunca podrá reintegrarse total y absolutamente a su país de origen. El hecho más relevante e irreversible del regreso. aunque uno lo desee. de forma implacable. no desean éxito al que un día los abandonó por un sitio que consideró más apetecible o seguro. como decía. desde fuera y desde dentro.reencuentra después de largo tiempo. lo cual acarrea la pérdida inmediata de protección y amparo. si se ha hecho una elección. los demás también acusan constantemente los cambios que se han producido en uno. siempre su relación con todo quedará mediatizada por la experiencia migratoria. las transformaciones. el paso del tiempo. sino de ingratitud: uno puede sentirse egoísta y expuesto a diversas formas de castigo. bodas. donde los cambios. que recupera al padre. . ya que. nacimientos. nunca falta el sentimiento de culpa ante el país y sus gentes. El retorno reactiva la fantasía de ser «el hijo pródigo». enfermedades y muertes que han ocurrido día a día. A cambio de ello. No es posible una pronta adaptación. Este mirar las cosas desde una nueva perspectiva consume también mucho tiempo y energías. entre ellas la amenaza de fracaso. aparecen como cambios súbitos y todos a un tiempo. Por su parte. de por vida. Como no podía ser menos. y han sido vividos minuto a minuto. poblado de figuras resentidas y reprochadoras que. En mayor o menor grado. por haber osado vivir independientemente de ellos. lo cual explica que la reintegración tenga que hacerse a lo largo de los años y quizá no llegue nunca a ser total. pero a través de alguna forma de fracaso. Se experimentan de nuevo los sentimientos de la primera emigración: los objetos abandonados amenazan con distintas formas de retaliación y castigo. para el que retorna de una emigración. Las experiencias y costumbres del país y la sociedad a la que uno emigró le impedirán ya para siempre poder participar espontáneamente de muchos fenómenos y experiencias ante las cuales mantendrá. es constatar que. siempre va». Si se prefirió un país a otro. las arrugas. puede dificultar la ya difícil tarea de reinserción. las canas. uno participará del sentimiento penoso de no ser de ningún sitio. por haberlos abandonado. a mi parecer. ello implica simultáneamente el abandono de objetos queridos junto con otras cosas que no se han querido. Ello se acompaña no sólo de sentimientos de culpa.

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Capítulo 18. Los que se quedan Capítulo 8. Los que pueden volver Capítulo 19. Segunda generación de inmigrantes. Los que reciben Capítulo 10. London. La adopción y la cesión: migraciones especiales Testimonios A modo de epílogo Bibliografía .o (1971): Playing and Reality. La migración como experiencia traumática y de crisis Capitulo 3. Experiencia migratoria y psicosis Capítulo 15. Granica Editor. Análisis de una pre-migración (Parte A) Capítulo 5. Indice Introducción Capítulo 1. El desarrollo humano como experiencia migratoria Capítulo 21. Migración e identidad Capítulo 14. Llegar Capítulo 9. Análisis de una pre-migración (Parte B) Capítulo 6. ¿Partir? Capítulo 7. ¿Quiénes emigran? Capítulo 4. El exilio: una migración específica Capítulo 17. Tavistock Publications (Realidad y juego. Buenos Aires. 1972). Migración y lenguaje Capítulo 12. La migración en los mitos Capítulo 2. Importancia de la edad en la experiencia migratoria Capítulo 13. Los que no pueden volver Capítulo 16. ¿Retornar? Capítulo 20. Evolución del proceso migratorio: integración al medio Capítulo 11.

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