Hace Mucho Tiempo....

El mundo del cine se vio preocupado por la llegada de la televisión, el medio de entretenimiento que prometía diversión sin necesidad de salir de casa. Para contrarrestar esta amenaza los estudios de Hollywood probaron nuevos métodos de presentación de las películas. Sonido estereofónico, proyección en pantallas gigantes o pantallas anchas fueron algunas de las tácticas que dieron vida al CinemaScope, VistaVision y varias técnicas de filmación que prometían una experiencia única.
PELICULA 1 PELICULA 2 PELICULA 3

ESTAS IMAGENES SON ILUSTRATIVAS, TITANIC NO FUE FILMADA EN CINERAMA.

Entre ellas se encontraba el Cinerama, un proceso que permitía tener una imagen que ocupaba el campo visual de la gente gracias a la filmación que requería de tres cámaras de 35 milímetros, que luego eran convertidas a tres impresiones de mismo milimetraje para ser exhibidas en una pantalla curva que rodeaba al publico. Una cuarta película magnética contenía siete pistas de sonido.

CINERAMA
Revista dedicada al cine de aventura, acción, ciencia ficción, fantasía y humor.

Sigue las novedades de la revista y el mundo del cine en: Consigue los numeros anteriores en:

www.facebook.com/revistacinerama www.cine-rama.co.nr

4

TITANIC 3D
“El Titanic era el buque de los sueños. Y lo fue. Vaya si lo fue…” En 1997 se inició la singladura de la película Titanic, dirigida por James Cameron, y que se convertiría en una de las historias de amor más grandes y sobrecogedoras del cine. Su viaje inaugural fue un fenómeno internacional, tan grande como su nombre, logrando un récord de nominaciones a los premios de la Academia, 11 Oscar y recaudando más de 1.800 millones de dólares. El próximo 6 de abril de 2012, justamente un siglo después del histórico hundimiento del buque y 15 años después del estreno de la película, Titanic regresa a los cines en versión 3D de última generación. Desde su estreno, Titanic es famosa por transportar al público al pasado, justo en medio del R.M.S Titanic, con todo su esplendor y gloria, para ser testigos de un amor prohibido entremezclado con la épica colisión del buque, la arrogancia del ser humano, las fuerzas de la naturaleza y el destino. Ahora, la última tecnología disponible en la conversión a 3D ha permitido al director ganador de un Oscar James Cameron ofrecer al público la más impactante y dinámica experiencia cinematográfica de Titanic que se pueda imaginar. El proceso artístico de revisualizar Titanic en tres dimensiones ha sido completamente supervisado por Cameron, junto a su socio productor desde hace muchos años, Jon Landau, y durante el cual ambos han impulsado a la empresa de conversión Stereo D a alcanzar alturas visuales nunca alcanzadas. Cameron los guió en la utilización de las últimas herramientas visuales, no sólo para intensificar la incansable carrera por la supervivencia relatada en la película, si no para revelar el poder del 3D para convertir las emociones que brotan de la película en sensaciones aún más personales. “El 3D enriquece todos los momentos de tensión, así como los más emotivos”, resume Cameron. “Más que nunca tienes la sensación de estar allí, en medio de todos los peligros que Jack y Rose deben superar. Las 3D impulsan la experiencia a un nivel superior”. Aunque el atractivo universal de las temáticas que trata Titanic (como el esplendor, las raíces del desastre, o la forma en que el amor transciende los prejuicios, la sociedad y el tiempo) siguen siendo las mismas, los productores creen que la conversión a 3D aportará una nueva brisa que puede atraer a un amplio abanico de público, incluyendo a la generación del siglo XXI que no ha tenido la oportunidad de verla en la pantalla grande.

5

tecnología nos permite ahora llevar la película hasta su máxima personificación, de una forma que jamás habríamos imaginado en 1997, y tanto para Jim como para mí es muy reconfortante. “ Casi de forma inmediata, Titanic se convirtió en un fenómeno cultural, rompiendo récords de taquilla (que se mantuvieron hasta que la película Avatar del propio Cameron los pulverizaron de nuevo), y sus momentos más icónicos quedaron grabados en el imaginario popular. Quizás fue la forma en que el buque parecía convertirse en un microcosmos de la vida humana, un lugar donde los conflictos y los peligros nunca cesan, aunque tampoco desaparecen el coraje, la inventiva y la esperanza del ser humano. Puede que fuera por la innata belleza de la conexión entre Jack y Rose, en la que ni las convenciones sociales ni el poder de la naturaleza logran interponerse. O puede que fuese el exquisito detalle de la producción lo que arrastrase a los espectadores a un mundo nunca antes visto y que resultaba tan profundamente real. Sea cual sea el origen de su magia, Titanic consiguió vida propia. Los jóvenes y prometedores actores que interpretaban a los desventurados amantes, Leonardo DiCaprio y Kate Winslet se convirtieron en estrellas, con carreras en Hollywood repletas de premios y papeles estelares. Mientras tanto, Cameron siguió investigando en la envoltura cinematográfica, obteniendo como resultado el éxito mayúsculo de Avatar, que ofrecía todo el potencial del 3D al mundo, y mostrando su capacidad para crear nuevos mundos al tiempo que atrae al público hacia el interior de la estructura de las historias, potencial que llevaba mucho tiempo siendo objeto de debate. Como el director más claramente asociado con el logro del 3D, parecía natural que regresase en busca de su éxito más legendario ahora que el 3D ha alcanzado la madurez. Lo que resul-

“Los temas tratados por Titanic siguen siendo tan relevantes como hace 15 años”, señala Landau. “Creo que aquéllos que han visto la película se sentirán transportados de una nueva forma, pero también están quienes descubrirán la película por primera vez, los que no habían nacido cuando se estrenó en 1997. Tanto la audiencia más madura como los jóvenes descubrirán algo nuevo”. Añade: “Si rodásemos Titanic ahora, seguro que utilizaríamos el 3D. Por supuesto, no podemos retroceder en el tiempo. Pero la

6

7

8

ta sorprendente es que el objetivo original de los productores -forjar una experiencia lo más real posible para el público- no ha cambiado, sólo las herramientas lo han hecho. De hecho, las mismas palabras que Cameron escribió en 1997 para su discurso de director siguen siendo válidas para la conversión a 3D de 2012: “Mi meta al realizar esta película era mostrar no sólo la dramática muerte del famosísimo buque, sino su breve y gloriosa vida al mismo tiempo. Capturar la belleza, la exuberancia, el optimismo y la esperanza del Titanic, sus pasajeros y tripulación y, mientras mostramos la oscura faz del ser humano que subyace en la tragedia, celebrar al mismo tiempo el potencial ilimitado del alma humana. Titanic no es sólo un relato con moraleja, sino un mito,

una parábola o metáfora de los males que oprimen al género humano. Es así mismo una historia de fe, coraje, sacrificio y sobre todo, amor”. Paramount Pictures y Twentieth Century Fox presentan una producción de Lightstorm Entertainment, el filme de James Cameron, Titanic, protagonizado por Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates, Frances Fisher, Bernard Hill, Jonathan Hyde, Danny Nucci, David Warner y Bill Paxton. Escrita y dirigida por James Cameron, la película está producida por Cameron y Jon Landau. Productor ejecutivo: Rae Sanchini.

LA HISTORIA
La historia de amor y repleta de acción de Titanic transcurre durante el viaje inaugural del desventurado R.M.S. Titanic, probablemente el barco más famoso de la historia. En 1912, el Titanic se convirtió en el objeto móvil más grande jamás construido, el orgullo de la empresa de buques de vapor para pasajeros White Star Line. Iba a ser el más lujoso y avanzado trasatlántico de su época, el “buque de los sueños” definitivo para cruzar el mar antes de la era de la aviación, aunque finalmente sólo condujese a la muerte a más de 1.500 personas en las heladas aguas del Atlántico Norte, el 15 de abril hace 100 años. El viaje de la película sobre el Titanic comienza en el lugar donde moran sus restos, a casi 5 km bajo la superficie del Océano Atlántico. Allí, un ambicioso cazador de tesoros (Bill Paxton) ha logrado sondear los tesoros del trasatlántico, logrando izar a superficie una historia nunca relatada. Las trágicas ruinas dejan paso al fastuoso ambiente del buque en el momento en que se prepara para su viaje inaugural desde Inglaterra. Entre los miles de personas que desean un hermoso viaje, el destino elije a dos jóvenes almas para lanzarles al desafío de alimentar una pasión que cambiará sus vidas para siempre. Rose DeWitt Bukater (interpretada por la ganadora de un Oscar Kate Winslet) es una joven de 17 años y familia de clase alta norteamericana que sufre las estrictas expectativas de la sociedad eduardiana y que se enamora del joven viajero de tercera clase y espíritu libre Jack Dawson (ganador de un Globo de Oro y nominado a los Oscar Leonardo DiCaprio). Una vez que abre sus ojos antes el mundo que existe más allá de su celda de oro, el amor prohibido entre Rose y Jack inicia un gran misterio que sigue sin resolución hasta la época actual. Nada en la tierra puede interponerse, ni siquiera el impensable hundimiento del Titanic.

9

LA CONVERSIÓN A 3D
Para James Cameron, la idea de volcar sus logros cinematográficos en Titanic al mundo del 3D no es una decisión de último minuto. Al contrario, Cameron lleva a la cabeza de la tecnología 3D más de 10 años, y está considerado un visionario en lo relativo a contar historias multidimensionales. En ese aspecto, la conversión de Titanic es sencillamente el siguiente paso en su exploración del 3D, como una oda a un filme que siempre deseó que fuese la máxima experiencia inmersiva. Cameron comenzó a explorar el uso creativo del 3D en 2001, lanzando una serie de aclamados documentales que empezó con Ghost of the Abyss (Misterios del Titanic). Posteriormente se lanzó al atrevido nuevo territorio de Avatar, una película que muchos consideran que revolucionó el cine por primera vez en este siglo. Mientras tanto, Cameron creaba sus propios sistemas y técnicas que ampliarían el potencial de este formato. En 2011, Cameron fundó el grupo Cameron-Pace junto a Vince Pace para acelerar el crecimiento mundial del 3D a través de todas las plataformas de entretenimiento. Su sistema de cámara “Fusion Camera” se ha convertido en el principal sistema de cámara estereoscópica del mundo.

10

11

12

“Siempre tuve la sensación de que la tecnología que veíamos a lo lejos nos iba a permitir un sorprendente futuro del 3D”, explica Cameron, “Y siempre creí que el mejor uso del 3D era involucrar más al espectador, atraparlo en la pantalla para compartir el momento con los personajes”. Ése ha sido el objetivo tras la conversión de Titanic, ofrecer al público adentrarse un paso más allá dentro del corazón de este clásico relato de catástrofes y amor mítico. El hecho de que fuéramos capaces de hacerlo justo para coincidir con el 100 aniversario del naufragio del mítico buque ha sido especialmente emotivo. “Siempre sentí que Titanic debe estar en

la gran pantalla, y la conversión es una manera de volver a llevarla a las salas, evocando la vida en el buque con mayor fuerza emocional”, nos comenta Cameron. Añade: “Titanic es mi creación, así que realmente deseaba arremangarme y estar involucrado en cada paso de la conversión. Ofrecer la película en este nuevo formato, en el 100 aniversario del hundimiento tenía todo el sentido para mí, coincidiendo con la madurez del proceso de conversión a 3D. Estoy emocionado por llevar la película de nuevo a los cines, donde todos esos sentimientos de amor, pérdida y profundos sentimientos pueden ser compartidos por el público de la sala.

13

Cameron está enamorado del cine desde hace mucho tiempo, aunque también de la ciencia y la exploración. Ambas temáticas se aúnan a lo largo de su carrera y legado, formando además buena parte de la producción original de Titanic. La conversión a 3D se convirtió en una extensión de lo que habíamos establecido para Titanic en su comienzo: Utilizar la mejor tecnología para hacer la película tan palpablemente real como pudiera serlo una imagen proyectada. Ahora estábamos preparados para concentrar su experiencia en el desafío que supone convertir una película 2D para que parezca que se ha diseñado para 3D desde su comienzo. Se reunió con el productor Jon Landau para asumir una tarea que resultó ser tan creativa como técnica. Landau puntualiza que Cameron y él hablaron de Titanic en 3D hace ya algunos años. “Una vez nos sentimos intrigados por el 3D, casi de inmediato empezamos a hablar de revisar Titanic algún día”, recuerda el productor. “Pensábamos en una nueva generación que nunca tuvo la oportunidad de experimentar la película en la gran pantalla”. Cameron y Landau estaban convencidos de que Titanic estaba preparada para el 3D, pero la pregunta era si el 3D estaba preparado para aplicarse a la singular mezcla de Titanic de espectáculo e intimidad. Pruebas ante-

riores con la empresa Stereo D –líder especializado en la conversión de 2D a 3D- sugerían que podían satisfacerse las altas expectativas de James Cameron. “Quería asegurarme de que la conversión podría hacerse de forma convincente y sin compromisos”, añade Cameron. “Deseaba que se tuviese la sensación de que originalmente habíamos rodado Titanic con cámaras estereoscópicas. Tenía que acercarse al estándar máximo. Realizamos pruebas con las escenas multitudinarias de gente corriendo por el barco, para ver si podíamos capturar esa complejidad. Sabíamos que Titanic era adecuado para el 3D, pero ahora veíamos que el 3D había madurado hasta este punto”. Resultaba obvio que la inmensidad del barco, el tumulto de su colisión con el inadvertido iceberg y la lucha épica de los pasajeros mientras se hunde en aguas heladas se enriquecería de vida y suspenso gracias al uso del 3D. Pero Cameron estaba interesado en cómo el 3D podía potenciar algo más: la inefable pasión de la historia. Si hay algo que forma el ADN de todas las películas de Cameron, desde Aliens, El Regreso a Terminator, o Avatar, no es sólo su fuerza visual e inclinación por explorar mundos fronterizos, si no un cierto tipo de anhelo romántico. “Mis películas pueden incorporar acción feroz, pero en el centro de cada una de ellas hay historias de amor”, observa el director al repasar su carrera hasta la fecha. El mejor ejemplo de la fascinación de Cameron por el amor proviene de Titanic, así que era esencial para él que la conversión añadiese tanto o más a los momentos íntimos de la película como a la acción. Vio la oportunidad de profundizar sobre cómo el 3D no sólo puede usarse para generar mundos de ensueño, sino también para surcar las emociones del ser humano. “El 3D no sólo mejora los entornos y la acción de forma espectacular, sino que mejora las interacciones humanas”, señala el director. “Los mo-

14

15

16

mentos más íntimos tienen más fuerza porque te sientes como si estuvieras allí, junto al personaje y su pasión, miedo o esperanza. Creo que es algo que Hollywood ha pasado por alto de forma generalizada. El 3D a menudo se percibe como la fina capa de glaseado que se pone a las películas animadas o de acción. Pero el 3D tiene también la habilidad de pegar duro en las emociones”. Landau añade: “El 3D es en realidad perfecto para las muchas escenas de Titanic que no tienen acción. Atrapa a la audiencia y convierte la película en una experiencia más voyeurista. Mi esperan-

za es que la conversión de Titanic ayudará a los realizadores a darse cuenta de que el 3D es tan adecuado para las películas dramáticas como lo es el color. Desde la oportunidad de sentir como si estuvieras cenando en la mesa junto a Kate y Leo, a volar junto a ellos en la proa, el público se sorprenderá de cómo se sienten envueltos por la historia de forma más potente que nunca”. El proceso de conversión comienza con el escaneado de un master digital perfecto de 4K de resolución, a partir del negativo original de 35mm, que elimina cualquier imperfección visual. Sólo

17

ese paso ya fue emocionante para los realizadores. “Si has visto el master en 2D, aún te parece más impresionante, diría, que cuando fue estrenada en 1997”, señala Cameron. La copia cristalina inició un proceso de un año en el cual alrededor de 300 artistas informáticos invirtieron más de 750.000 horas para “esculpir” la fotografía original en información digital en 3 dimensiones llena de profundidad de campo. “Convertir una película a 3D no es como agitar una varita mágica”, explica Cameron. “No existe una aplicación misteriosa que pueda convertir las cosas en 3D si no existe información tridimensional desde el momento original de cada fotografía. Tuvimos que crearlo todo. Cientos de artistas trabajaron sin descanso para contornear cada objeto de cada fotograma, hasta las caras de cada personaje”. Cameron colaboró estrechamente con el fundador de Stereo D, William Sherak, para inspirar al equipo sobre la excelencia visual. Sherak comprendió la misión. “Era muy sencillo: fijar el estándar perfecto con la mejor conversión a 3D jamás realizada”, resume. “La tecnología ha alcanzado un punto en el que somos capaces de ofrecer lo que James Cameron desea, con un nivel de calidad con el que puede estar satisfecho. Quería la sensación de que el público fuese parte de la película, no sólo un testigo más”. Eso significaba no conformarse con un “pasable”. “Creo que es la conversión más detallada que hemos hecho nunca”, afirma Sherak. “Trabajamos alrededor de 295.000 fotogramas individuales, y cada uno de ellos tenía que tener la misma complejidad y profundidad”. El proceso exigía tiempo, pero sobre todo, inspiración artística. “Se necesita a verdaderos artistas en el trabajo”, explica Sherak.

“Cada fotograma tiene que enfocarse como una pieza de arte y necesita una visión creativa para ver cómo vamos a añadir profundidad al mismo”. Desde el inicio al fin, el equipo estuvo motivado con Cameron al timón. “No se diferenciaba en nada a como sería si estuviera la película como la primera vez”, observa Sherak. “Sabía exactamente lo que quería y mostraba tanta pasión sobre ello, que el grupo de artistas deseaba fervientemente hacerlo lo mejor posible para él. Consigue sacar todo eso de las personas”. Y Sherak continúa: “Cameron se acerca al 3D como una herramienta real. No utiliza trucos, porque cuando tienes una historia tan buena, no hay necesidad de trucos. Creo que esta película se convierte especialmente bien porque como realizador, percibe la profundidad mucho mejor que los demás. Incluso en 2D, sus películas parecen tener profundidad. Recuerdo cuando vi Titanic por primera vez, y aquella famosa toma amplia del barco, te parecía que era real. Aquello era lo que la tecnología le permitía hacer en su momento, y esto es lo que la tecnología le permite hacer ahora”. En las trincheras, junto a Cameron y Sherak, se encontraban los dos supervisores visuales, Mike Hedayati y Yoichiro Aoki, que trabajaban con los equipos de roto artistas, artistas de profundidad y artistas de pintura. “Es genial trabajar con Jim”, comenta Hedayati, “y siempre sincero sobre lo que podíamos hacer mejor. Realmente nos exigía. Antiguamente puede que un artista trabajase en una toma durante 2 días, pero en Titanic 3D, un artista pasaba 2 ó 3 semanas en una sola toma, haciendo que llegase a buen puerto”. Aoki comenta que al principio el equipo estaba sobrecogido por el master digital. “Antes de comenzar estábamos muy nerviosos, pero cuando echamos un vistazo al master digital, y el color

18

19

20

y la iluminación eran tan bonitos”, comenta. “Eso nos ayudó a convertirla a 3D porque teníamos muchas pistas a partir del 2D”. Pronto, los nervios de Aoki se tornaron en profunda satisfacción. “Creo que existe una sensación para con la versión en 3D de Titanic que no podrías experimentar de otra forma”, concluye. “Se trata de una película que hizo historia, y creo que ahora lo estamos haciendo de nuevo”. Una de las cosas esenciales para Cameron durante la producción original permanece siendo clave en la conversión: la sensación de vida dentro del barco, ejemplificada como nada por las espectaculares tomas amplias del buque en el mar. “Se trata de un universo por sí mismo y, al

igual que en Avatar, vives dentro de ese mundo durante el tiempo que dura la película”, comenta Cameron. “Siempre quise devolver el buque a la vida en toda su majestuosidad, pero con la sensación de ese halo oscuro que pende sobre él. Se convierte en una metáfora de cómo la tecnología puede crear las cosas más bellas, y aún así fallarnos cuando no vemos los peligros que nos acechan”. Trabajar con las amplias tomas del buque fue, sin embargo, un verdadero desafío para el equipo. “Normalmente desearíamos dar a esas tomas una profundidad extrema, pero eso provoca el efecto secundario de miniaturizar ligeramente la escena”, explica Hedayati. “Jim era muy sensible ante el tema, y tuvo que contenernos para que pareciese más natural y cercano a la vida real. “

21

Al mismo tiempo, los artistas se centraban atentamente en las escenas de uno a uno. “Teníamos mucho cuidado con los primeros planos”, comenta Sherak. “Una de las cosas que destaca a Stereo D es nuestra habilidad para esculpir caras de forma que parezcan reales. Y por supuesto, cuando más te acercas a las caras, más tienes que esculpirlas”. Y abunda Yoichiro Aoki: “Sientes el 3D aún más en las escenas íntimas, y si la conversión no es buena, ahí es donde se notará”. Para Cameron, quizás la mayor emoción de la conversión a 3D provino de la oportunidad de ofrecer para su película una segunda oportunidad frente al público. Es muy consciente de que la película significará algo distinto en 2012, cuando regrese a los cines, que cuando se estrenó en 1997, y eso le intriga.

“Titanic tendrá un significado muy distinto para alguien que la vio por primera vez hace 15 años. Puede que la persona se haya casado, incluso que tengan hijos, y probablemente verán la vida y el amor bajo otra perspectiva”, reflexiona. “Para ellos, la historia puede que sea menos romántica y más sobre nuestro sentido del deber, o sobre para qué estamos en este mundo. Pero si eres un chaval de 8 años que la ve por primera vez, entonces tratará de lo genial que era el barco, y la carrera por la supervivencia; si eres un adolescente que experimenta sus primeras emociones románticas, sentirás que trata de ti. Lo bueno de Titanic por tanto es que tiene algún significado para todas las edades”.

Inspiración
En los inicios del siglo XX, el encanto de una creación naviera maravillosa llamada Titanic atrajo a un amplio espectro de personas, cada una con sus propias razones para formar parte de su viaje inaugural. Tanto para prominentes industriales como emigrantes esperanzados, el Titanic era un símbolo del progreso del hombre hacia una era de modernidad. Declarado como “insumergible”, su preciado cargamento de más de 2.200 personas inició el viaje desde Southampton, Inglaterra, hacia Nueva York, compartiendo una sensación de expectación, sobrecogimiento y optimismo. . . aunque no sabían que navegaban hacia una inquietante catástrofe histórica. Nacería un poderoso mito alrededor del Titanic, con leyendas de valentía y cobardía surgidos a partir de numerosos poemas, música, películas, novelas y relatos históricos. Tras décadas de investigación, los restos del Titanic fueron hallados por una expedición dirigida por el Dr. Robert Ballard en 1985, descansando en 2 enormes piezas a una profundidad de 3.772 metros bajo la superficie del océano, generando innumerables controversias y fascinación hasta nuestros días. Fue el descomunal espectro submarino lo que primero inspiró la imaginación de James Cameron, y su visión de una historia de amor envuelta por el destino del barco. Imaginó a dos personas de mundos diferentes que chocan en un barco diseñado físicamente para evitar que se encontraran. Cuando el pasajero de tercera clase Jack Dawson y la pasajera de primera clase Rose DeWitt Bukater se conocen, asumen un riesgo máximo: desafiar las opresivas convenciones de su época y enamorarse. “La tragedia del Titanic ha alcanzado una calidad casi mítica en nuestra imaginación colectiva”, comentó Cameron en 1997. “Pero el paso del tiempo le ha robado su cara humana y vitalidad. Espero que la relación de Rose y Jack sea una especie de pararrayos emocional, por ejemplo, que permita a los espectadores centrar su mente y sus corazones en hacer que la historia vuelva a la vida”.

22

23

24

Reparto
Con una imagen tan clara de quiénes eran Jack y Rose, Cameron buscó un par de actores que pudieran introducir vida a unos personajes tan dinámicos. Finalmente elegiría a dos jóvenes estrellas en ascenso, ambos nominados a los Oscar antes de llegar a los 21 años, Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, que proseguirían hasta convertirse en los principales actores de su generación. DiCaprio ha conseguido desde entonces dos nominaciones a los Oscar y el Globo de Oro por la película de Martin Scorsese El Aviador. Winslet recibió su segunda nominación al Oscar por Titanic, y continuó recibiendo numerosas nominaciones, hasta ganar el Oscar por su papel en El Lector. También ha logrado un Emmy y un premio Globo de Oro, por la miniserie de la HBO Mildred Pierce. “La suerte jugó un papel importante en la elección de Leo”, recordaba entonces Cameron. “Sentí que a la gente le gustaría. Posee una gran vitalidad en pantalla. Leo tiene ese tipo de presencia afilada y de supervivencia que resulta genial. En cuanto a Kate, su rostro, su voz y ojos aportaban tanta luminosidad que supe enseguida que el público salvaría la distancia gracias a ella, y era muy importante porque iba a ser un viaje infernal y ella es la persona con la que realizas el viaje”. Ahora, en 2012, Cameron está muy contento con las elecciones que hizo entonces. “Kate y Leo no eran estrellas cuando los seleccionamos”, dice el director. “Estábamos dándoles una oportunidad. Pero la película tuvo éxito en parte porque el público se creyó y apreciaba su trabajo. Interpretaban tan bien juntos, y eso pude apreciarlo desde el primer momento”. En 1997, Winslet explicaba así su atracción por Rose. “Se trata de una chica llena de vida”, dijo. “Tiene mucho que dar y

25

DiCaprio sintió una afinidad similar por Jack Dawson, un joven artista luchador que gana su billete de tercera clase para el Titanic en un afortunado lance de póquer. “Jack es una especie de vagabundo”, comentaba DiCaprio entonces, “que agarra con fuerza las oportunidades que la vida le presenta. Con una temprana edad creo que ya se da cuenta de lo corta que es la vida, y eso afecta de lleno a su personalidad”. Seducida por el alma artística de Jack, Rose al principio no encuentra la fuerza necesaria para liberarse de su compromiso con el acaudalado Caledon Hockley, interpretado por Billy Zane. Estaba atrapada por la confusión de la época. “El mundo de 1912 estaba en un precipicio”, señala Zane. “Tenemos el nacimiento de una nueva era, personificado por Jack, que es como el recordatorio del espíritu pionero. Cal representa una sensibilidad más imperial, viciada y en declive. Cal es una persona que te encanta odiar. Sabe muy claramente hacia dónde va la relación que tiene. La relación de Cal con Rose se basa en la apariencia pública. Ella es un trofeo, un adorno, y ahí radica la raíz del problema”. Interpretando al moderno pirata Brock Lovett, que vagabundea por los restos del Titanic en busca de premios tenemos a Bill Paxton, que ya había trabajado junto a Cameron en Aliens: El Regreso, Terminator y Mentiras Verdaderas. “Lovett es el personaje que te adentra en la historia”, describía Paxton. “Conoce todos los detalles técnicos del fatal desenlace del buque, pero nunca ha conectado con el drama humano que se desató aquella noche”. El núcleo emocional del drama cobra vida a través de la interpretación de la desaparecida Gloria Stuart, que interpreta a Rose en la época actual. “Jim ordenó la historia para trasladar al público moderno hasta el Titanic a través de su personaje”,

un corazón abierto. Quiere explorar el mundo pero sabe que es algo que no va a ocurrir. Cuando la vemos por primera vez, apreciamos su resignación y desesperación. Entonces conoce a Jack Dawson y surge un amor sorprendente, basado totalmente en la confianza y la comunicación”. Aunque aborda el Titanic pensando que se encamina a un destino de partidos de polo, cotillones y demás suntuosidad de su clase privilegiada, todas las barreras entre clases se difuminan cuando se da cuenta de que Jack la conoce mejor que ninguna otra persona. “Jack es la primera persona, el primer hombre sin duda, que muestra interés por ella, sus deseos y sus sueños”, comentó Winslet. “La historia te lleva a un punto donde harías cualquier cosa por detener el hundimiento del barco para que ellos terminasen juntos”.

26

27

28

explica Paxton. “Entrevistó a unas cuantas mujeres para ese papel, pero Gloria tenía cierto aire travieso. Su irreverencia era como la del personaje de Rose”. Stuart, que falleció en 2010, a la edad de 87 años, había iniciado su carrera artística en los años 30, pero la segunda Guerra Mundial propició su retiro. No fue hasta mediados de los 80 cuando Stuart regresaría a las pantallas, bailando junto a Peter O’Toole en las escenas iniciales de Mi año favorito. Luego vino Titanic. Stuart dijo en aquel momento: “Tras todos mis años y todas mis películas, ésta es la guinda del pastel”. Stuart recordaba que Cameron obtuvo la inspiración de Rose tras conocer a la famosa artista Beatrice Wood, conocida por su vitalidad. Fue el propio Paxton quien sugirió a Cameron que debería entrevistar a Wood, en aquel momento de 102 años. Finalmente, Stuart encontró paralelismos entre su personaje y el de Wood que fueron muy inspiradores. “Seguía trabajando y era muy alegre”, recordaba Stuart en 1997. “Muy colorista. Al igual que Beatrice, Rose es una mujer que sobrevivió. Sabía lo que quería a una edad muy temprana. No deseaba el tipo de vida que su madre tenía pensada para ella”. Para Stuart, Rose ofrecía un profundo mensaje en sus momentos en pantalla. “La lección más importante es que debes vivir una vida buena y productiva”, decía Stuart. “Sé generoso y abierto. Las cosas materiales no compensan a la larga. Lo que cuenta al final es la riqueza de tus relaciones con las personas. Sólo la vida es inestimable”.

29

30

Autenticidad histórica
Los realizadores de Titanic pasaron más de cinco años investigando el buque, tanto su vida como la pérdida del mismo, para asegurarse de que, dentro del drama, fueran capaces de ofrecer al público todos los fascinantes detalles, grandes y pequeños que completan la gloria del barco y su pérdida. “Queríamos contar una historia ficticia desde dentro de un entorno totalmente riguroso y preciso”, explicaba Cameron en 1997. “Si se sabe a ciencia cierta que algo tuvo lugar, no lo cambiaremos. Asimismo, no hay nada de lo que contamos que no hubiera podido pasar. Nuestros personajes ficticios nadan entre los pilares de la historia, de forma que podrían haber estado allí realmente. Toda la precisión y los efectos visuales tienen un único propósito: colocar al espectador sobre el Titanic. Se trata de una experiencia inmersiva”. Su determinación para crear el relato definitivo de este evento histórico lo ejemplifica la participación desde el principio de los expertos en el Titanic Don Lynch y el conocido artista Ken Marschall, autores de Titanic: An Illustrated History, que se involucraron como consultores de la película. “Jim quedó muy impresionado por el trabajo artístico de Ken y deseaba darle vida en la pantalla”, decía Lynch. Nos sentamos para ver el tratamiento que quería hacer Jim, revisando página a página en busca de precisión física e histórica. Jim quería saber, por ejemplo, si un personaje podía estar en la pista de racquetball en un momento dado, y al lado de la piscina un minuto después. Quería que toda la acción fuese posible, incluso si sólo los aficionados más entusiastas del Titanic pudieran detectar el error”. Marschall y Lynch han dedicado años a estudiar archivos y fotografías, y también pudieron aportar muestras y fotos de mobiliario y telas a partir de su colección personal proveniente del buque hermano del Titanic, el Olympic. Tras ver por primera vez el estudio del barco ya completo, Marschall dijo que sintió una oleada de intensa emoción. “Era como volver en el tiempo”, dijo. “Ver la cubierta White Star tal y como lucía en abril de 1912 fue tan impresionante como el propio barco. Las luces colgando de los pequeños castilletes, con la cocina para pasaje a su lado. Simplemente verlo reconstruido en tres dimensiones por primera vez, te dejaba boquiabierto. He pasado mi vida imaginando cómo sería pasear por las cubiertas del barco. Y de repente estaba allí. No hay palabras”.

31

Inmersiones profundas
La búsqueda de la autenticidad también llevó a Cameron y su equipo a grandes profundidades bajo el océano, hasta los restos mismos, que insistió en capturar en una serie de inmersiones tecnológicamente complejas. Los realizadores contrataron un navío científico ruso, el Keldysh, que transportaba dos de los únicos cinco sumergibles tripulados (Mir 1 y Mir 2) capaces de alcanzar la profundidad necesaria. Antes de realizar una serie de 12 inmersiones en el lugar del naufragio, debían resolverse varios problemas técnicos y logísticos. Aunque habían existido intentos anteriores por filmar los restos, las cámaras habían estado limitadas tanto en movimiento como en alcance. Así que el primer desafío era diseñar la tecnología necesaria para liberar la cámara, poder moverla por fuera del submarino y hacia dentro de un entorno traicionero y de temperaturas heladas, con presiones superiores a 6.000 libras por pulgada cuadrada (413 bares). “Nadie había llevado una cámara a tanta profundidad”, comentó Cameron. “La fuerza de aplastamiento del agua haría implosionar cualquier carcasa de cámara normal. Quería tenerla fuera, en el agua, sujeta al sumergible, pero capaz de girar e inclinarse de forma natural, así como utilizar lentes de gran angular para sacar el máximo partido a las tomas. Así que tuvimos que crear un sistema de cámara”. Michael Cameron desempeño un papel fundamental en ese esfuerzo de ingeniería. Trabajaron con Panavision y varias empresas de tecnología de inmersión, modificando una cámara normal de 35 mm para encajar en una carcasa de titanio diseñada a medida sobre una plataforma especialmente diseñada para el movimiento y controlada de forma remota. También se diseñó un sistema personalizado de iluminación, así como un “ROV” (vehículo operado por control remoto, por sus siglas en inglés), que pudiera moverse dentro de los restos, todos ellos diseñados bajo la supervisión de Michael Cameron. A causa del limitado volumen de las carcasas de titanio para cámaras, sólo podía llevar un rollo de 150 m de películas, y recargar quedaba descartado. Cada tripulación de tres personas debía soportar el peligroso viaje de dos horas y media (en cada sentido) dentro de una esfera de apenas 2,10 metros de diámetro. La eficiencia era un factor clave. Usando un modelo de los restos que estaba basado en un mosaico de fotos de anteriores expediciones del Titanic, Cameron y su equipo celebraron varias sesiones de planificación a bordo del Keldysh para concebir la estrategia óptima a la hora de capturar las mejores imágenes. “Disponíamos de una pequeña zona de previsualización en la que usábamos una pequeña videocámara”, explica Cameron, “y la montamos sobre un sumergible en miniatura con luces de fibra óptica que se correspondían con la luz que estábamos usando. Realizábamos ensayos en seco, rodando con humo, y hacía que los pilotos de submarino rusos movieran sus miniaturas de la misma forma que se moverían con los vehículos, para que comprendieran las tomas”.

32

33

34

interiores. Literalmente veíamos cosas que nadie había visto desde 1912, desde que se hundió. Integramos esas imágenes en la estructura de la película, y esa realidad tiene un profundo impacto en el poder emotivo de la misma”. Tras las inmersiones en los restos del Titanic, Cameron llevó los rollos de película al departamento de arte para comenzar la construcción de los modelos usados en la película. El director pidió al diseñador de producción Peter Lamont que recrease varios detalles que había visto dentro del barco, incluyendo por ejemplo un hogar de bronce que Cameron había fotografiado en una fantasmagórica suite, restaurada claro a la gloria de 1912. La experiencia no tenía precio, tanto por su impacto emocional como por los datos específicos revelados. Recuerda a este respecto Cameron, “Fui como director, así que cuando hicimos nuestra primera inmersión, fue “Toma 1, toma 2, toma 3”. Teníamos una programación que seguir. No fue hasta la tercera o cuarta inmersión cuando me deje llevar emocionalmente, el sobrecogimiento y el misterio de estar a casi 4.000 metros de profundidad en el Atlántico, viendo las tristes ruinas de aquel gran barco”. “Pudimos retornar con una enorme recolección de imágenes de cine y vídeo”, continúa Cameron. “Enviamos el vehículo remoto y exploramos los En julio de 1996, la segunda parte del viaje de la película se iniciaba en Escondido, California. Fue allí, en un tanque para filmación donde Cameron rodó los interiores recreados del naufragio, repleto de auténticos marcos de ventanas, maderos de puertas, luminarias colgando de cables, incluso las placas de latón de las puertas de la recepción de Primera Clase, que decían “PULL”. “Cuando ves el interior y el exterior del Titanic en esta película”, señalaba Cameron, “es tan cercano a la realidad como meterte en una máquina del tiempo y estar en el barco”.

El buque
Entre los momentos más asombrosos de Titanic tenemos las transiciones desde el presente al pasado, mientras una Rose Calvert de 101 años rememora su formidable relato. Con monitores de vídeo mostrando el destrozado navío al fondo, Rose pinta su propia vívida imagen de un día de abril de 1912. Lentamente, la ruina del Titanic se restaura de manera espectacular en pantalla hasta su regia gloria en Southampton. La creación de aquel buque se convertiría en una de las tareas más complejas de la cinematografía moderna. La magia se llevó a cabo en Rosarito Beach, Baja California, EE. UU., donde los esfuerzos combinados de un enorme equipo de artistas, artesanos e ingenieros crearon un set de rodaje exterior de 235 m de longitud del Titanic así como el tanque de 28.000 m2 con 64.000 m3 de agua de mar en el que se hundiría. La decisión de construir el mayor tanque de rodaje del mundo en Rosarito se tomó tras una búsqueda global. “Ningún emplazamiento del mundo po-

35

dría contener la escala de nuestra producción y las instalaciones secundarias necesarias para filmar las escenas que Jim Cameron había previsto”, comenta Jon Landau. “Para poder dar soporte al alcance del film, así como poder facilitar la producción de interiores y exteriores, era más eficaz construirlo todo en un mismo lugar”. La construcción de los estudios Fox Baja comenzó el 30 de mayo de 1996, sobre una parcela de playa de 40 acres. La instalación contaba con un tanque exterior de 64.000 m3 de capacidad, un tanque interior de 19.000 m3 alojado en un estudio cinematográfico de 3.000 m2 y tres estudios adicionales. Tras unos escasos 100 días, se inició el rodaje principal. Y surgiendo de forma majestuosa frente a la hermosa línea costera mexicana, el escenario de Titanic se elevaba 13,5 metros desde la línea de flotación hasta el suelo de la cubierta, con sus cuatro características chimeneas elevándose otros 16 metros frente al horizonte.

El hundimiento
Puede que Rose DeWitt Bukater y Jack Dawson logren mantener su romance a flote a pesar de todas las fuerzas sociales en contra, pero incluso su devoción no puede detener el inevitable destino de su barco. Recrear la tragedia del Titanic sería uno de los aspectos más físicamente desafiantes de la épica producción, especialmente cuando Cameron deseaba alcanzar un único objetivo: filmar estas secuencias como si él estuviera realmente allí, en la escena del inimaginable accidente. “El Titanic no se hundió sin más”, explicaba el productor ejecutivo Rae Sanchini. “Literalmente se partió en dos en la superficie, con más de 75 m de popa elevándose fuera del agua, y en determi-

36

37

38

nado momento, colocada casi perpendicular a la superficie del océano. El viaje inaugural del “buque de los sueños” terminó en una pesadilla más allá de lo imaginable… En ese sentido marcó el final de una era de inocencia, confianza inquebrantable en el progreso y la tecnología, desafiando la aceptación pasiva de clase como definición de los derechos de nacimiento”. Para capturar todo esto, Cameron cuenta que el equipo de producción tuvo que “construir un número de sets de rodaje en ángulos diferentes porque el barco cambiaba de ángulo de forma constante con el paso del tiempo. Para prepararlo, celebramos una serie de enormes sesiones de previsualización durante un mes y medio. Construimos un modelo de estudio del barco y lo recorrimos con una videocámara. Aprendimos la geografía del Titanic, y qué ángulos le daban el aspecto más imponente y más hermoso”. Para el rodaje de las horas finales del Titanic se usaron los enormes tanques, siguiendo las estrictas medidas de seguridad impuestas por la complicada ingeniería. El salón de baile de primera clase y la gran escalera de tres pisos se construyeron sobre una plataforma hidráulica asentada sobre un tanque de 10 metros de profundidad, en el estudio 2, diseñado para poder inclinarse e inundarse con 19.000 m3 de agua marina filtrada. El diseñador de producción Peter Lamont, ganador de un Oscar por Titanic, asumió la monumental tarea como un desafío irresistible para su aclamada carrera. Como comienzo, logró obtener de los navieros Harland & Wolff copias de los planos originales del Titanic, así como los propios cuadernos de Thomas Andrew con observaciones sobre características del diseño del barco. Fue la primera vez que dicho material se entregaba desde el hundimiento del Titanic.

39

Durante el transcurso de su investigación, Lamont descubrió que el fabricante del alfombrado original del comedor y la sala de recepción de la cubierta D seguía en el negocio. La empresa, BMK Stoddard, en Inglaterra, todavía tenía el patrón archivado y pudo reproducir los tintes. De inmediato, producción generó un pedido, añadiendo otro elemento de realidad. El diseño iba mucho más allá de la inmensidad. “Durante casi un año”, recuerda Lamont, “tuvimos sets y mobiliario en construcción en México, Los Ángeles y Londres, con programas de entrega para envíos a una instalación que todavía estaba sin construir. La cantidad de elementos que reprodujimos de forma auténtica -sillas de cubierta, lámparas de mesa, ventanas emplomadas, cristalería y vajillas de la White Star, equipaje, chalecos salvavidas, accesorios navales- sumaban miles de elementos, porque parte del objetivo de la dirección artística era recrear el tamaño de todo: titánico. La construcción del estudio exterior de rodaje de 235 m fue tan complejo, en cierta forma, como construir el objeto en realidad, sólo que en una décima parte del tiempo”. Dado que era el primer viaje del Titanic, los interiores apenas habían sido fotografiados. Aún así, gracias a una exhaustiva investigación y la ayuda de los consultores Don Lynch y Ken Marschall, el departamento de Lamont pudo recrear fielmente la opulencia del famoso salón de gala de primera clase, la sala de recepción, la sala de fumadores de primera clase, la cubierta de paseo, el Café Palm Court, el gimnasio y varios camarotes de lujo (incluyendo la suite estilo imperial de Cal y Rose), basándose en fotos de referencia del buque hermano del Titanic, el Olympic, y las escasas fotos interiores que existían del Titanic. Se cuidó con igual detalle la recreación de los mucho más espartanos lugares bajo las cubiertas de primera clase, incluyendo los camarotes y literas de tercera clase, la sala general, la sala Mar-

40

41

42

coni de telegrafía, la infernal caldera y las salas de máquinas, así como la zona de carga, donde se almacenaban los objetos de los ricos (incluyendo un precioso Renault castaño y negro). Todo combinado, el barco sólo era un 10 % más pequeño que el Titanic real, provocando el asombro de todos los involucrados. “Nos llevó un buen rato comprender lo enorme que era realmente el Titanic”, comentó Cameron. “Era gigantesco, 268 metros de eslora. Más de 48.000 toneladas de desplazamiento, pero el peso físico del acero, era casi de 60.000 toneladas. Aquella cosa era un monstruo”. Para generar la ilusión de que el Titanic estaba en el mar, el estudio de rodaje y el tanque se construyeron estratégicamente delante del horizonte infinito de la línea costera. Dadas las enormes dimensiones del barco, Cameron utilizó con asiduidad la grúa Akela, una de las cámaras-grúas más grandes del mundo, con un alcance de 25 metros, y en la que utilizó sus conocimientos de ingeniería para manipular. “Construimos una enorme grúa de torre con casi 60 m de alcance”, señala Cameron, “y pusimos su carril al lado del buque, en el tanque de agua. Podíamos ir por encima de las chimeneas y alcanzar cualquier punto del barco de punta a punta en un plazo de cinco minutos”. Se podía ver al propio Cameron suspendido bien por encima del set de rodaje, utilizando una cámara con estabilidad mediante giroscopio y montada sobre la cesta de la grúa. Esto permitiría a Cameron y el director de fotografía Russel Carpenter, que también obtuvo un Oscar por Titanic, una mayor flexibilidad. “Podíamos estabilizar la imagen lo suficiente”, comentó el director, “y usarla para tomas de efectos visuales así como para grandes tomas de recursos. Se convirtió en una herramienta muy importante”. Durante el receso de 3 semanas de Navidad, el set de rodaje se recolocó en un ángulo del 6 % mediante un complejo sistema de gatos hidráulicos, para simular una inundación más avanzada. Para las últimas etapas del desastre, el buque se separó en 2 piezas, la mitad delantera hundiéndose en unos 12 metros de agua gracias a potentes bombas hidráulicas. Uno de los más escalofriantes hechos del hundimiento real es que apenas había botes salvavidas para la mitad de los pasajeros a bordo, y el error de la tripulación para completar la capacidad de los mismos hizo que sólo una tercera parte de los pasajeros consiguiera salvarse. Para la película, el equipo de producción fue capaz de aplicar una capa de realismo a la tan técnicamente compleja como sobrecogedora escena. Los pescantes de los botes salvavidas –el mecanismo de poleas necesario para descenderlos– fue construido por la misma empresa que fabricó los pescantes del Titanic. “La Wellan Davit Company”, explica Cameron, “construyó nuestros pescantes según sus planos originales. Literalmente disponíamos de los mismos mecanismos que se usaron en el Titanic para hacer descender los botes salvavidas”.

43

En las primeras horas del 15 de abril de 1912, la proa inundada del Titanic elevó la popa hasta casi posición vertical, donde se mantuvo durante unos minutos antes de hundirse como un ascensor en la profundidad del negro océano. Para recrear este momento, la sección de popa del set de rodaje, o “cubierta de popa” se recolocó sobre una plataforma inclinada especial, básicamente un balancín gigante construido al borde de un tanque. Durante toda la producción, los realizadores se encontraron con la brutal fuerza del agua. “Siempre que intentábamos trabajar

con el agua, nos frustraba su peso y potencia”, decía Cameron. “Es una de las cosas interesantes del desastre del Titanic. Pensaban que eran los señores del mar. Pensaban que habían dominado la naturaleza. Pero la naturaleza nunca será dominada. Hemos intentado montar sobre ella, pero nunca podremos someterla completamente. Pensaban que podían pavimentar el mundo y navegar con sus inmensos buques de metal por el océano con total impunidad. Estaban equivocados”.

Diseño de época
El realismo de Titanic se extendió mucho más que al barco, ya que los realizadores mantuvieron el mismo esfuerzo incesante para garantizar que el vestuario y las maneras fueran tan fidedignas con la época como su entorno. Bajo un edificio tan lago como un campo de fútbol, un equipo internacional de gran talento compuesto por artistas de vestuario, peluqueros y maquilladores se encargaron de los más de 1.000 extras así como del reparto principal. El trabajo de capturar la moda de la era victoriana, justo antes del cambio liberador que se avecinaba recayó en la diseñadora de vestuario Deborah Lynn Scott, que obtuvo un Oscar por Titanic y volvió a trabajar con Cameron en Avatar. Scott se lanzó a investigar un periodo en el que el armario, quizás más que nunca, reflejaba el status de la persona. “Se trataba de una era de gran formalidad”, diría Scott en 1997. “La gente adinerada cambiaba de vestuario cuatro o cinco veces al día. Sus ropas eran tan elaboradas que las doncellas personales y los ayudantes de cámara eran imprescindibles… Aunque todavía usaban corsé, el aspecto robusto victoriano estaba desfasado, la nueva silueta era más delgada y más juvenil”. La jefa maquilladora Tina Earnshaw complementó el vestuario de Scott con una paleta de colores de época. “Tras el look sin maquillaje de los victorianos, la elite del periodo eduardiano estaba encantada de llevar maquillaje. Muy sutil, claro, un poco de polvo, un poco de sombra alrededor de los ojos, pintalabios a base de fresa y un toque de rojo”, comentó. La investigación de Earnshaw se extendió a los efectos del frío extremo, cuando supo que las lágrimas se congelan y el pelo mojado se parte como carámbanos. El jefe peluquero Simon Thompson también aportó material de investigación y finalmente compró 450 pelucas y cientos de extensiones para el enorme reparto. En su investigación, Thompson descubrió un exquisito peine de tortuga, que dispara los intensos recuerdos de Rose Calvert sobre el pasado. La entrenadora de dialectos Susan Hegarty trabajó codo con codo con el reparto para reflejar tanto los acentos de la alta sociedad como los de los emigrantes. El entrenador de etiqueta y coreógrafo Lynne Hockney se aseguró de que los actores absorbieran las maneras y costumbres de comportamiento de la época.

44

45

46

“El periodo eduardiano generó cientos de manuales de etiqueta”, indicó Hockney. “Desde la ropa al lenguaje corporal, pasando por su conversación, existen normas estrictas que seguir”. Para Leonardo DiCaprio fue un gran cambio de ritmo. Mientras él estudiaba el comportamiento de un caballero hasta en detalles como sujetar un tenedor, DiCaprio buscó un compromiso más realista para una interpretación memorable. “Trabajé con el entrenador de etiqueta a medias”, comentó. “Me di cuenta de que para hacer que Jack fuera el personaje que es, casi necesita ignorar esas cosas… La comunicación entre hombres y mujeres era diferente entonces. Jack hace caso omiso de todo eso, y por ese motivo Rose se interesa por él”. Para redondear el personaje de Jack como un artista bohemio de su época, tenemos el estilo de dibujo, mostrado en el bosquejo de Rose que completa la noche del hundimiento, y que más tarde se recupera de entre los objetos del naufragio. Como explicaba

Cameron, “Cuando el departamento artístico no pudo encontrar a ningún artista que pudiera completar el bosquejo tal y como lo había imaginado, decidí dibujarlo yo mismo a partir de fotografías de Kate”.

La banda sonora
Otra de las capas que participaron en el sonoro éxito de Titanic fue su música, con las expresivas composiciones de James Horner, que le valieron un Oscar a la mejor música original, y su banda sonora, que rápidamente se convirtió en uno de los discos más vendidos de todos los tiempos. Además, la canción “My Heart Will Go On”, interpretada por la superestrella Celine Dion y escrita por Horner y Will Jennings, obtuvo el Oscar a la mejor canción y se sumó de forma indeleble al recuerdo de la película. Horner colaboró estrechamente con Cameron para crear algo que se abstuviera de las convenciones sentimentales, pero que capturase los cambios de tiempo, la crudeza de la historia de amor y la doble temática del orgullo desmedido y el valor sin límites. Con una mezcla de sintetizadores, coros vocales y orquesta, Horner no sólo fusionó la conexión emocional entre Rose y Jack, sino también entre su historia y el público de todo el mundo. “Supe desde los primeros compases de piano que James tocó para mí que íbamos a tener una gran banda sonora”, recuerda Cameron en 2012. “Le dije, quiero que me escribas dos grandes temas, y él se fue y visionó pruebas de rodaje, y más pruebas, hasta comprender el núcleo de la película. Se marchó y no volví a saber nada durante un mes o así… luego me invitó a su estudio, y tocó los temas. Sentí que iba a llorar, simplemente por la belleza de la música y cuán perfectamente había capturado los sentimientos de Titanic”.

47

Y continúa Cameron: “Tocó el tema para cuando el barco deja Southampton, lleno de optimismo, y luego el tema romántico y más trágico de Rose, para luego tocarme un tercer tema que posteriormente se convertiría en la canción de Celine Dion. Cuando terminó de tocar los tres temas –lo que probablemente llevó unos 15 minutos– dije, “No sé si ésta será una buena o una mala película, pero seguro que va a tener una gran banda sonora”. Todavía quedaba mucho por hacer –encajar la música con la imagen, modular todas las atmósferas y emociones– pero desde ese punto, James y yo teníamos un colaboración cada vez más estrecha, lo que fue muy gratificante para ambos”.

Cameron recuerda que al principio era escéptico respecto a usar una canción para los títulos de crédito. Más tarde escuchó a Celine Dion cantar “My Heart Will Go On”. “En la segunda estrofa estaba tan conmovido por la altura que alcanzaba, la fuerza de su voz”, recuerda. “No sabía quién era Celine Dion pero me encantaba la canción. Más tarde, la canción alcanzó vida propia. Si has visto la película, y escuchas la canción mientras compras o conduces, te hace recordar todas esas emociones”. Así lo resume Jon Landau: “La música de Titanic está indisolublemente vinculada al éxito de la película. Es el latido emocional de la película”.

LA FASCINACIÓN QUE NO CESA
Titanic 3D marca la tercera vez en la historia que el buque cautiva al mundo. La primera vez fue en 1912, tras construirse en Belfast, y partir con una oleada sin precedentes de publicidad mundial. El Titanic salió del muelle de Southampton a mediodía del miércoles 10 de abril de 1912, parando en Cherburgo, Francia, donde la “insumergible” Molly Brown y John Jacob Astor, el más acaudalado de sus pasajeros, subieron al barco, para posteriormente realizar su última parada en Queenstown, en la costa sur de Irlanda. Desde Queenstown, con 2.223 personas a bordo, surcó el océano a toda máquina con destino a Nueva York. A pesar de los diversos avisos sobre hielo en su ruta, el buque golpeó un iceberg a las 11:40 pm del 14 de abril. A las 02:30 de la madrugada del 15 de abril, alcanzó el fondo marino partido en dos bajo el Atlántico Norte. Al igual que otros muchos desastres épicos, hoy día sabemos que no existió una única causa, sino una acumulación de errores humanos: errores de navegación, lagunas de comunicación, fallos en procedimientos de emergencia y botes salvavidas, privilegios de la clase superior, un frío extremo, oscuridad total por luna nueva, pura física, incredulidad y negación, todo ello con el resultado del fallecimiento de 1.500 hombres, mujeres y niños. Un siglo después la fascinación no ha disminuido un ápice, incluso ha aumentado, generando una leyenda que nos recuerda en nuestro tiempo los pe-

48

49

50

ligros de los avances tecnológicos. Cameron apunta que sigue despertando un encanto atemporal. “El Titanic fue la primera gran llamada de atención del siglo XX”, continúa el director. “La tecnología seguía ofreciendo una continua dieta de milagros que mejoraban la vida durante los últimos 20 años: el automóvil, la grabación sonora, la comunicación por radio, el avión, el cine. Todo

explotaba con nuevas posibilidades, todo iba a ser grande y maravilloso gracias a la espiral ascendente sin fin del progreso. Y, de repente, 1.500 personas mueren en lo que se había anunciado como el mejor, más seguro y más lujoso navío jamás construido. Nuestro mal llamado control sobre la naturaleza había sido refutado y hundido para siempre”.

Datos curiosos del R.M.S. Titanic
• • • • • • • • • • R.M.S. significa Royal Mail Steamer, o buque de vapor del correo real. El Titanic era el segundo de los tres transatlánticos construidos por White Star Line para surcar el Atlántico. El Titanic medía 268 metros, más largo que el rascacielos más alto de Nueva York en aquella época. Sólo el timón, con más de 101 toneladas, era más pesado que la Santa María de Cristobal Colón. Se almacenaban unas 45 toneladas de carne a bordo del Titanic. Sólo había botes salvavidas para la mitad de los pasajeros del Titanic. La velocidad máxima del Titanic era de 23 nudos (42,6 km/h). El pasaje más caro de primera clase costaba 3.100 $, mientras que el billete de tercera costaba 32 $. La construcción del Titanic costó 7,5 millones de $ en el año 1912. Poco después de zarpar el 10 de abril de 1912, el Titanic casi colisiona con el buque New York al salir del puerto, despertando preocupación sobre la seguridad y maniobrabilidad del navío.

51

• • • • • • • • • • • • • •

El salón de primera clase se diseñó inspirado en el Palacio de Versalles. El Titanic recibió varios mensajes de otros barcos relativos a icebergs en las proximidades. El Titanic tenía 16 compartimentos estancos para reducir el riesgo de hundimiento. El iceberg rasgó el 5 y el 16, suficiente para provocar su hundimiento en las heladas aguas. Las mujeres y niños de la primera y segunda clase tuvieron prioridad a la hora de entrar en los botes salvavidas. El primer bote que se lanzó tenía capacidad para 65 personas, aunque sólo iban 28. Según se iba hundiendo, la banda de música tocaba en cubierta en un esfuerzo para calmar a los pasajeros que esperaban el rescate. La tripulación bloqueó las salidas de la tercera clase para evitar que los hombres llegasen a la cubierta. De los botes salvavidas lanzados al agua antes del hundimiento del Titanic, sólo uno regresó para recoger a más pasajeros. El Titanic se partió en dos poco antes de hundirse completamente en el mar. Incluso mientras se hundía, muchos pasajeros se negaban a creer que el super transatlántico pudiera naufragar. Tras el choque con el iceberg, la gente estaba en las cubiertas jugando con trozos de hielo. Se detectó un barco misterioso no muy lejos del Titanic, y que nunca respondió a sus mensajes de socorro, alejándose en la noche. El transatlántico Carpatia, en respuesta a los avisos de socorro del Titanic, llegó casi dos horas después de su hundimiento. El 60 %, es decir 199 personas de primera clase consiguieron salvarse, mientras que sólo 174 pasajeros de tercera (el 25 %) lograron sobrevivir. Sólo el 32 % de todas las personas a bordo logró sobrevivir.

52

53

Dirección: James Cameron Elenco: Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates, Frances Fisher, Bernard Hill, Jonathan Hyde, Danny Nucci, David Warner, Bill Paxton Calificación: Mayores de 12 años Web: www.titanicmovie.com 54

MY HEART WILL GO ON
Every night in my dreams I see you, I feel you That is how I know you go on. Far across the distance and spaces between us You have come to show you go on. Near, far, wherever you are, I believe that the heart does go on. Once more, you open the door And you´re here in my heart, And my heart will go on and on. Love can touch us one time and last for a lifetime, And never let go till we´re gone. Love was when I loved you, one true time I hold to. In my life we´ll always go on. Near, far, wherever you are, I believe that the heart does go on. Once more, you open the door And you´re here in my heart, And my heart will go on and on. You´re here, there´s nothing I fear, And I know that my heart will go on. We´ll stay forever this way, You are safe in my heart, And my heart will go on and on. escrita por James Horner y Will Jennings

55

PROXIMO NUMERO
LOS VENGADORES El Capitán América, El Hombre de Hierro, El Hombre Increíble y Thor encabezan el equipo de superhéroes que conforman a Los Vengadores en esta gran producción de Marvel Studios.

Revista Cinerama es una creación de JP Diseños 2006 - 2012 Revista distribuida gratuitamente por la web facebook.com/revistacinerama www.cine-rama.co.nr

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful