Amendola La Ciudad Postmoderna

THE LffiRARY OF THE

UNIVERSITY OF
NORTH CAROLINA
AT CHAPEL IIlLL
ENDOWED BY THE
DIALECTIC AND PHILANTHROPIC
SOCIETIES
La Ciudad Postmoderna
PRESENTACIÓN DE LA COLECCIÓN
La coLección "Intersecciones. Arte y Arquitectura" ofrece un conpmto
de títulos caracterzzados por eL gran aLcance de Los temas afrontados.
Respondiendo. en todo caso, a un pLanteamzento de rzgl.¿rosa Investzgación,
las propuestas editorIales se identificarán por fa stgnificattva zmplicación de
diversos ámbitos de la cultura. De este modo. arte, arqUitectura, urbanzsmo,
estética, historta. serán campos del saber que se mterrelactonarán actIvamente
en el interIOr de Las temáticas conszderadas, superando fas estériles barreras
disczplinares. Profundizando en aspectos fundamentales de La actualidad (sea
en el sector de la prayeetación y producción, como en eL de Los estudios críti-
cos), ia coLección pretende sugertr problemáticas y cuesttones vivas que atañen
de igual manera al mundo profestonal y unlVersitarto.
La Ciudad
Postmoderna
MAGIA y MIEDO DE LA
METRÓPOLIS CONTEMPORÁNEA
GIANDOMENICO AMENDOLA
CELESTE EDICIONES
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Colección: INTERSECCIONES. ARTE y ARQUITECTURA
Director: Antomo Pizza
Título angmal: La cuta postmodema. Mag1c e paUTe del/a metropoLi
contemt)Qranea. Giandomemco Amendola.
© 1997. Gius. Laterza & Figli Spa, Roma-Bar!
Esta obra ha sido publicada con el permtso de EULAMA
Ltterarv Agencc, Roma.
Copynght de esta edidón:
© 2000, Celeste EdicIones
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2
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Traducción: Mansa Garcfa Vergaray y Paolo SusterslC
Ilustración de la cubierta:
© 1998, Paolo Susterslc. Times Square. Nueva York
ISBN: 84-8211-239-2
Depósito legal: MA.418-2000
QLledan ngurosamente prohibidas,
Sin la automación cscma de los titulares
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total o pmeta! de esta obra por cualquier
medio o procedimiento, comprendidos la
reprografía v el tratamlento mformático,
v la clis[ribución de ejemplares de ella
mediante alquiler ü prestamo públicos.
Impresión: Fareso, S. A.
impreso en Espail.a - Pnnred in Spam
"" .no hablo de la cIUdad SlllO de aquello en lo que a
través de ella nos hemos convertldo"
(parafraseando a Ramer María Rilke, del Diarzo
Florentmo)
", .. YO encuentro bella a toda cIUdad"
Walcer Ben}amlO, Passagenarbezt, Konvolut N.
A Giovanna,
AncoUlO y Francesco
Índice
INTRODUCCIÓN
"Cityscapes" y "Mindscapes"
I. LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO
11
OB]ETO DE DESEO ................................................. 19
La hUIda de la cmdad ................................................. 19
La cIUdad nueva ......................................................... 28
Imágenes y metáforas de cmdades .............................. 33
II. EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO
Y EL MITO DE LA CIUDAD ................................... 45
Los grandes mItos urbanos ......................................... 52
La cmdad y la hIper-realidad ..... ... ..... ....... ..... ... .... ...... 57
El reenCantamIento del mundo..... ..... ..... ....... ....... ...... 60
III. LA CIUDAD POSTMODERNA ......................... 67
La cmdad-bncolage .................................................... 72
El neo barroco ................ .......... ..... ........ .... ..... ....... ...... 80
El cIUdadano postmoderno .... ... ....... ............ ....... ..... ... 88
IV. LA CIUDAD POROSA......................................... 97
Los nIchos urbanos y los deseos .. ..... ... ....... ..... ....... ...... 102
El "Fuali" ...... ..... ..... .......... ... .......... ....... ..... ....... ..... ..... 105
La luz y la noche......................................................... 109
V. LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES XIII. EL MULTICULTURALISMO
DE LA CIUDAD NUEVA ......................................... . 119 y EL PROBLEMA DEL OTRO.................................. 277
El placer y la belleza: el hedolllsmo de masas ............. .
El derecho a la belleza ............................................... .
Los arqultectos "superstar" ........................................ .
El reencantamlento urbano ........................................ .
El pnmado de la Razón Estéttca ................................ .
126
132
I
136
142
I
I
147
,
I
XIV CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD.. 285
El market111g urbano .... .............. ................ ................ 292
Las estrategias de la apanencIa .................................... 298
Los Ángeles: el market111g a través de un siglo ............... 303
VI. LA CIUDAD DE LA SIMULACIÓN .................. .. 155
Xv. LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA
VivIr" como si" ......................................................... . 16J:
CIUDAD BLINDADA ............................................... 309
La Ha de los exclUidos ................................................ 312
VII. LA NUEVA SOCIEDAD MEDIÁTICA - Los graffitts ................................................................. 313
y EL PRINCIPIO DE LA REALIDAD .................... .. 167
La cmdad y el miedo .................................................. 316
La múslCa y el relato de la cmdad .............................. .
Realidad, Imag111ación e hIper-realidad ...................... .
VIII. EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑO.
Los pasaJes y el fldneur ............................................... .
Los grandes almacenes .............................................. ..
El Crystal Palace ...................................................... ..
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I
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I
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185
f
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I
202
I
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Las estrategIas de defensa ........................................... 325
La otra cmdad . ............ ........ .................. .............. ....... 336
La pesadilla ele las comunidades-fortaleza ...... ............. 341
BIBLIOGRAFÍA ......................... , ....... " .................... .
349
ÍNDICE ANALÍTICO ...............................................
367
IX. LA CIUDAD COMO PARQUE TEMÁTICO .... . 211
La cmelad-delino ...................................................... .. 222
Puertas y aeropuertos ................................................ . 228
X. LA CIUDAD MUSEO VIVIENTE ...................... .. 233
Los nuevos "tableaux vlvanrs" .... o ••••••••• o •• " o •• " ............ . 245
XI. LOS SHOPPING MALLS: DEL FLANEUR
ALBUYER ............................................... ................ . 251
El zClppmg de los lugares ............................................ . 257
XII. MERCADOS, ÁGORAS Y ACRÓPOLIS .......... .. 265
La Ciudad de aue acondicIOnado 270
A 9
I-
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I
I
INTRODUCCIÓN
UCityscapes" y uMindscapes'!
Hablar de cIUdad posrmoderna en Italia puede parecer un dis-
curso académIco y lepno. Algunas realidades urbanas como
Nueva York, Los Ángeles, Tokyo, o en menor medida
Londres, generalmente consideradas como las expresú:mes y
los símbolos de la nueva fase de la hIstona de la CIUdad, pue-
den parecer ajenas y poco aprovechables respecto a nuestra
situación. Algunas arquItecturas o escenas urbanas partICU-
larmente "diferenres" .. de los shoppmgs malls a los theme parks,
son conSIderadas lD1ágenes de ciudades verídicas e Inquie-
tanres pero específicas y lejanas o, a menudo, nada más que
"amerIcanadas"
Las Imágenes postmodernas de esras metrópolis corren el nes-
go de ser tratadas como apuntes de un carné de vIaje o foto-
gramas de películas ya vistas, tal vez Interesantes y estunu-
lantes, pero carentes de interés 1l1mediato. También el hecho
de conSIderarlas como una antICIpaCIón -para bIen o para
mal- de un probable futuro prÓXImo encuentra a menudo
amplias reSIstenCIas en nombre de su profunda y esenCIal diver-
SIdad respecto a la escena Italiana.
Aménca parece, cuando se habla de CIUdad, lejana y difereme.
Ya se trare de la Aménca metropolitana de los rascaCIelos moder-
nos, postmodernos o tardomodernos, ya de aquélla de las peque-
ñas CIUdades de las mam streers, SIempre Iguales, o de las grandes
aglomeraCIOnes de las edge artes y de las galaxIas periféncas, la
11
LA CIUDAD POSTMODERNA
realidad urbana estadounIdense se cousldera, en general, muy
específica y distante de la europea. El palsa)e urbano Italiano,
en espeCIal, parece radicalmente diferente del norteamencano
y hasta del inglés, que es el palsa)e europeo que con mayor rapI-
dez tIende a homologarse con el estadoufildense.
El distanClamlento de la expeneoCla urbana de estos países
parece posible con mayor razón, al enfrentarse a la llamada ClLl-
dad postmoderna, sobre todo SI la postmodernldad hace
referencia a las formas fíSIcas arquitectónicas y urbanísticas de
la CIudad antes que a su vida y a su cultura SI, en otros térmi-t
nos, se asume como ente no de JUIcio el hardware urbano ,más
que su software.
En Italia, la oleada postmoderna es consIderada leJana, tam-
bién porque el postmoderno constrUIdo es más escasO que en
otras partes. Los motlvos son muchos y sólo en parte atribui-
bles a un supuesto gusto antl-postmoderno de los arqUltectos
italianos. Si esto es CIerto, lo es sólo en parte, y es a su vez resul-
tado de otros EacIotes entre los cuales cobra importancia la reSlS-
renCla a los cambIOS de nuestras CIudades.
También en Italia, la arqUltecrura contemporánea relevan-
re es, en general, escasa. La lucha contra la novedad es cons-
tante V resulta difícil convencer a un concejal de urbanIsmo o
a una comIsión ediliCIa entera para aceptar camblOs radicales
en el panorama urbano consolidado. Intentad Imagmarlo:
Moore que propone algo SImilar a Piazza d'Italia al ayuntarlllento
de Roma o J ohnson que discute el remate chippendale de su ras-
caCIelos AT&T con la comIsión ediliCIa de Turín. Hay que pre-
guntarse SI 1mblese SIdo posible un Beaubourg Pom Pldou en
Italia, puesto que sólo la propuesta de urilizar en la cubIerta de
un auditorio un marerial "nuevo" -por no estar contemplado
en las cItculares mmlstenales- ha podido bloquear el proyec-
to y colocar al arquitecto, en este caso a Piano, en el centro de
vlOlentas polémIcas.
12 f
l
INTRODUCCION
También el mIedo, al fi1enOS declarado, de que lo "nuevo"
no sea comprendido y que los cmdadanos puedan disentIt y
retItar su consenso, contribuye a reafirmar la extendida pos-
tura conservadora en matena de formas de la cmdad por par-
te de los admmlstradores, apoyados, más alla de las apanen-
CIas, por una buena parte del mundo de los proyectlstas. Como
últIn1a opción de reSIstenCIa en contra de todo cambIO queda
sIempre un posible recurso al referéndum por medio del cual
los cmdadanos están dispuestos a rechazar las torres de Boflll
en BolonIa o cualquier otra cosa que parezca perturbar el atys-
cape consolidado.
El motIVO puede ser también, como constantemente se sos-
tIene, el carácter valioso y delicado de la cmdad Italiana que
no soportaría traumas provocados por InserCIones deInasIado
atrevIdas. Aún esta argumentación puede conSIderarse legí-
tIma aunque haya que preguntarse cómo la CIudad francesa
-yen especIal la cmdad más cmdad de las cmdades france-
sas, París- ha logrado acoger, s1l1letales cnslS de rechazo, los
grandes monumentos arquitectónicos y urbanístIcos de la
moderfildad y de la postmoderfildad, y los ha 1l1sertado, car-
gándolos de slgniflcados, en el gran texto del espaclO cons-
tnudo de la capItal.
A menudo se nene la Impresión de que todo el camblO arqlll-
tectónICO se reduce en Italia al discurso sobre el can1blO, que
el discurso arqUItectónICo prevalece sobre la práctica y que la
arqllltecmra de papel gana a la de pIedra, realizando así, de una
forma perversa, la profecía de Hugo. La Srrada Novlsslma de
la Bienal de Veneoa corre el nesgo de ser, por lo pronto, SI no
el únICO, al menos el más Importante monumento post moderno
del atyscape Italiano.
Un factor ulterior de --resistenCIa a lo postmoderno se sitúa
en la convlCción extendida de que la calidad de la VIda cotI-
diana en Italia no necesita de un doble ImaginarlO para ca m-
13
LA CIUDAD POSTMODERNA
pensar las desiluslOnes y que la relación de la gente con la rea-
lidad, clUdad mclUida, no es capaz de produclf por reacción
una demanda de sueño y de evasión sufiCIente para trastocar
el eltyseape.
En esta argumentación, para nada nueva, hay un elemento
Importante y fundamentado, constItUido por la relación dife-
rente que de 10 cotIdiano nuestra cultura tIene con el Juego. A
diferenCIa de los países de habla alemana, y en menor medida
de Estados UOldos, Italia, hasta hace pocos años, no ha teOldo
parques de diversión urbanos permanentes comparables al
Prates de Viena o a Coney Island. El "Paese del balocchj" de
Pinocho es el ÚOlCO espaclO fíSICO urbano permanente con el
que los Italianos tIenen CIerta familiandad. El esfuerzo está din-
gldo al máXImo a dilatar el lotStr en el tIempo -lDventando
. puentes y festlvldades- más que en el espaclO. Probablemente
porque la clUdad italiana está todavía demaSIado empapada de
espíntu barroco para tener neceSIdad de un espaclO de ficción
estructurado y separado de 10 cotIdiano.
También el mundo de 10sshoPPtng nzalls, típICO de la metró-
polis postmoderna, parece leJano, puesto que los pocos eJem-
plos realizados en Italia se sItúan en su mayor parte en la pen-
ferIa y no han causado Impacto en el ImagInario colectivo.
Además, su público parece estar aún mayontanamente formado
por jóvenes.
Las grandes galerías Italianas -monumentales acorazados
en proceso de desguace, las últlmas de la glonosa tradición eu-
ropea- no dan señales de revIvIr los grandes esplendores
umbertlanos '. La de Roma está deSIerta y blindada para eVI-
tar la posible creación de dormitorios nocturnos que InqUIe-
tarían a los cercanos palaclOs del poder; la Galería U mberto I
de Nápoles ha sldo finalmente rehabilitada, graCIas a los cam-
peonatos mundiales de fútbol y a la reunión del G 7, pero es
sólo un espléndido cascarón sm VIda; la de Milán reSIste, colo-
14
L
INTRODUCCION
cada en el polígono de oro de la clUdad más nca de Italia, pero
está volVIendo. a pesar suyo, a su carácter ongmano de calle
cubIerta, calle entre las calles, en apnetos por 10 tanto, como
todas las otras calles Italianas, por la transformación de la red
comerCIal y el CIerre de los restaurantes y los bares de prestI-
glO que depn lugar a tIendas con alta facturación y productos
de consumo maSIVO.
Las calles hlstóncas todavía parecen salir ganando en Italia
sobre los grandes shopptng nzalls urbanos, aunque la contmua
competencIa contra un enemigo inVIsible, pero siempre pre-
parado para entrar en Juego, las obliga cada vez más, sobre todo
a las ll1ás famosas, a actuar contlnualllente sobre su imagen,
buscando asumlf por antICIpado, graoas aluces,decorados y
sOOldos, el aspecto que un mall competIdor podría asumu.
No obstante, en Italia también se adVIerte un camblO en el
, clima de las clUdades, y sobre todo en la relación que las per-
sonas tienen con ellas. Esta sensación no se explica solamente
por el desarrollo de algunas tendenCIas que, aunque con valo-
res todavía redUCIdos, observan el creCllUlento de los shopPing
ma!!s y de las áreas urbanas temátIcas en este país) Junto a un
. 111cremento de la proyectación de programas de evasión y la
creoente demanda de arqUitecturas defenSIvas.
Un síntoma de la bomologación 1l1ternaclOnal es el elly mar-
ketmg, que comienza a afirmarse también en Italia aunque sólo
en algunos casos se presenta explícitamente como tal, mien-
tras que se Implementa cada vez más con etiquetas diferentes
y más tradiCIOnales.
Ni slqUiera se trata de un efecto de los pnmeros edificlOs
que entran, de alguna Illanera, en los cánones, por su natura-
leza flexibles y hasta 111determ111ados, del postmoderno.
El verdadero problema es que no sIempre las cosas son C01110
sostenía Baudela¡re, qluen escribía que: "la forme d'une ville
change plus vlte que le coeur d'un mortal" " es decll', que la
15
LA CIUDAD POSTMODERNA
forma fíSICa de la c!Udad cambla más rápIdamente que el alma
de su gente. Por el contrarlO, el alma parece estar camblando
mucho más ráp,damente que el espaclO constrllldo de la C!U-
dad.
Las argui tectutas postmodernas son en general pocas en los
países como Esrados UOldos, Canadá, Gran Bretaña, AlemaOla,
Japón, o Brasil, donde su difusión ha sIdo relatIvamente mayor.
El Impacto del ambIente construIdo postmodemo tanto sobre
el citysi."ape como sobre el Imaginano colectivo, COIDO se verá
más adelante, es por lo general mayor de lo que la conSIsten·
Cla cuantitativa de las nuevas formas pueda hacernos pensar.
Son más bIen las nuevas culturas. los sueños, los deseos y los
miedos de su gente, la variedad de las nuevas tribus urbanas,
la nueva demanda de cmdad, las que connotan a la cmdad post-
moderna. Es en ellntenOr de eSIe segmentado y a menudo coo-
tradictono escenariO donde la nueva Cludad fíSIca adqUIere rele-
vanCia y nuevos Significados.
Las arqUItecturas postmodernas no son la CIudad postlTIO-
cierna: en ésta. aquéllas constituyen Importantes emergencias
y señales y se pueden conSIderar como su preCIpItado y metá-
fora. Son sólo un aspecto de la postmOderOldad.
Si el cttyscape, el panorama fíSICO de la cmdad, es todavía
sólo en parte postmodemo, su nundscape, el panorama del alma
y de las culturas de la cmdad, ya está profundamente mar-
cado por el nuevo estadio. Por este motIVO, el Impacto del
postmoderno sobre el gentus toa de la Ciudad es eVIdente para
todos, y se puede lOlnediatamente respirar el nuevo cliIna en
la metrópolis contemporánea lOdependiente de las formas
arqUItectónIcas.
En el panorama fíSICO de la cmdad Italiana, en su cztyscape,
el postmoderno es todavía raro. Sin embargo, la CIudad está ya
más presente de lo que se cree en nuestros deseos y en nuestas
almas. La postmoderoIdad ya está marcando el nundscape de la
16
INTRODUCClON
Cludad aunque de ll1anera fragn1entada y lacerada a través de
los sueños, los mIedos, los gustos V los consumos de la gente.
La c!Udad nueva toma forma aun antes que en las arqUltectu-
ras, en las culIuras, en los valores, en los estilos de VIda. Con
los pIes estamos wdavía en la escena fíSIca de la cmdad habI-
tual, y con la cabeza, en la cmdad mediátlca de la hIpetreali-
dad y del ImaglOaflo.
La Cludad nueva italiana tIende, aunque lentao1ente por la
VISCOSIdad de las normas y de las praXIS consolidadas, a trans-
formarse en un patcbwork de estilos y de IdentIdades baJO el
empuje de una nueva demanda SOCIal en la que aparecen nue-
vos elelnentos COIDO belleza, seguridad, SIgnificación, variedad,
que se agregan a los tradiclOnales. El deseo se vlOcula a la nece-
SIdad como cntetlO de legIt11nación de una demanda de
cmdad que se desmembra por la vanedad de sUjetos que se pre-
sentan con lntenclOoes, lenguajes y proyectos nuevos en las esce-
na urbana. Comienza a emerger en el proyecto una atención
nueva y mayor con respecto a la gente, que pide ser conSIde-
rada por lo que es y no pedagógIcamente por lo que tendría
que ser.
La Ciudad nueva postmoderna empIeza así a ton1ar forn1a
también en Italia. De te fabula narratUJc
NOTAS
I El período de esplendor de las galerías en It<tlia corresponde con la
relatIva prosperidad que el pafs VIvió durante el remado de Umberto 1.
(N. del T.)
Se refiere al poema de Ch. Baudelalre, LXXXIX Le Cygne de Les FleNts du
mal. "la forme d'une ville change plus vlte, hélas! que le coleur d'un mor-
ral." "Cambia de una cmelad la forma, ¡ay!. más depnsa que el corazón del
hombre." (Ed casto Las Flores del Mal, Madrid, Cátedra, 1991. Edic. bilin-
güe de A. VefJat y 1. Martínez de Merlo, p. 341 l. (N. del T.)
17
!

i
I
r
'1
1. LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO
OBJETO DE DESEO
La hUlda de la ciudad
Hace aproxImadamente treinta y CInco años, InICIando La czu-
dad en la historIa, Lewls Mumford se preguntaba si las "las nece-
SIdades y los deseos que han movIdo a los hombres a VIVH en
cmdades pueden recuperar, en un nIvel aún más elevado, roda
lo que Jerusalén, Atenas o FlorenCIa otrora pareCIeron prome-
ter" 'Se preguntaba Mumford también SI, por el contrano, el
hombre defil11do por él como "post-hlstónco" no habría sen-
tIdo ya necesIdad de la cmdad. Y preCIsamente Mumford, ena-'
morado por excelencIa de la cmdad de la gente, hecha por y
para la gente. es qUlen antICIpa de alguna manera las hIpóte-
SIS y las profecías de gran éxito en los últImos años. concer-
nientes a la crIsis InCipIente de la cIudad.
En diferentes verSlQnes y desde distllltos puntos de vIsta,
culturales e IdeológIcos, las reorías sobre el fin de la cmdad
han tenIdo todas una gran audienCIa a partIr de los años ochen-
ta. Los daros demográficos. unívocos y comunes a todos los
grandes países llldusrnalizados, señalando una constante pér-
dida de población por parte de las grandes cmdades han decre-
tado el final de aquel proceso de urbal11zación que desde al
menos dos sIglos parecía irreversible y connatural a la misma
modernIzación. La hUlda de la cmdad ha sIdo consIderada,
19
LA CIUDAD POSTMODERNA
también en el sentldo común, el pnnClplO del fin de la
VICISItud de la clUdad, comenzada hace trelOta sIglos con el
naCImIento de las pnmeras grandes ClvilizaclOnes urbanas del
,Medio Onente. Aplastada por difundidas y macroscópIcas
patologías y por el creClente deseo de la gente de una vIda
me¡or, la Cludad ha sIdo pnmero abandonada por una parte
de su poblacIón y después declarada moribunda por los espe-
,(lalistas. Hasta algunos de los enamorados a ultranza de la CIU-
dad han confirmado su proplO ligamen con la metrópolis, atn-
buyéndole nuevas mOtlvaClOnes con el pnvileglO de poder ser
los testIgos directos del fin de una época hlstónca y con la OSQ1-
fa fasCInación que ejerce cualquIer gran catástrofe. El síndro-
me del pasa¡ero del Titanlc, fasclOado por el éxtasIs de un final
glorlOso, ha Impactado a un buen número de neoyorqulOos de
finales de los años setenta. Ha SIdo una de las manifestaclO-
nes extremas de una extendida postura de escepticismo con
respecto a las posibilidades de la metrópolis de recuperarse de
una CtiSIS finanCIera, consIderada irreversible, y de la reacción
colectlva allOtolerable empeoramIentO de la calidad de vIda
que ha aumentado en Incrementos y rltmos exponencIales. La
, cmdad parecía haber agotado su empu¡e ll1novador y haber
perdido la capaCldad de relOVelltarse, opnmlda también por
aquella que parecía una cnSlS estructural de proyecto y por la
creCIente Indiferencia de operadores económICOS, profeSlOna-
les, intelectuales, sectores urbanos por excelencia, que eran los
" pnmeros en abandonarla.
La CIvilización urbana, luego de haber tnunfado y de haber
i transformado de hecho todo el mundo en cmdad, parecía pró-
; Xlma a su fin también por las posibilidades ofreCldas por las
, nuevas tecnologías, capaces de liberar a los hombres de los
, vínculos espaciales, introduciéndolos en las autopistas elec-
trónIcas. La VIsión apocalíptICa de la muerte de la cmdad ha
dado la impresión de prevalecer tan1bién graClas a los errores
20
LA CIUDAD: OSCURO y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
y a los abusos comendos, en nombre del creCln11ento a toda
, costa, frente a una realidad complep y frágil como la cmdad.
Las prevlSlones sobre la disolución de la CIudad y sobre la
ctIsis de la civilización urbana, en su forma conoClda, no se han
cumplido. En el mOlnento de su CflSlS más Intensa, la Cludad
parece haber encontrado nuevamente la antIgua capacidad de
cj ..relnventarse y renacer, Muchos definen esta nueva realidad
urbana en formación como la ciudad postmoderna, no por rea-
les conVICCIOnes smo porque, probablemente, no hay mejor
medio para describlt una sItuación muy flUlda e mClerta que
reCurnr al contraste con un pasado bIen conoCldo y definIdo.
Lo que, lOdependientemente de las etIquetas, parece amplia-
mente compartIdo, es que esta nueva cmdad es bIen diferente
del pasado y que marca, por el contrano, un cambIO epocal de
la escena metropolitana.
La difundida y ambIvalente sensación de la muerte y del rena-
CImIento de la clUdad no es fruto de lOformacIOnes lOcomple-
tas o de la mezcla, por otra parte frecuente, de deseos, mIedos
y realidades. Ésta refle¡a en las conClenClas lOdivlduales el nue-
vo panorama urbano en el que coeXisten fenómenos que sólo
un cuarto de siglo atrás parecían Incompatibles entre sí, como
por ejemplo, el creCImIento vertlglOoso de los suburbIOS y de
las "no cmdades" y la reafirmación de la cmdad con su centro
de luces y atracción. Hace sólo VelOte años, los sociólogos des-
cribían las metrópolis ameflcanas V 'europeas -las "CIudades"
por excelenCIa para sociólogos, geógrafos y planificadores-
Involucradas en una auténtica lucha por la sobrevIvel1Cla para
reSIStlr a la "amenaza de estrangulamIento por parte de los
C-' 2.
ubur
bIOS" 2 y a la extendida actltud antmrbana de la clase
media sobre todo norteamericana.
"SolUCIOnaremos el problema de la cmdad abandonándola" .'
escribía Henry Ford en su autobIOgrafía, expresando con clan-
21
LA CIUDAD POSTMODERNA
dad una postura de hostilidad y de desconfianza con respecto a
la cmdad muy popular en Estados UnIdos desde Jefferson y James
hasta Dewey y Addams. En los mIsmos años, SIn embargo, empe-
zaban a manifesrarse los signos de una próxima revancha de la
Ciudad. Los hombres de negoClos, antes que los académicos, eran
qUIenes percibían tempestIvamente las señales de una posible
Inversión de esta tendencia. Los operadores inmobiliarios. antI-
CIpándose a sociólogos y geógrafos, anotaban -en pleno sueño
suburbano- entre finales de los años CIncuenta y los sesenta:
"Hay un retorno a la cIUdad por parte de las clases más altas de
habItantes. Se trata de gente que tIene en general 45 años O más,
ya ha cnado sus hijos, ha alcanzado el máxImo nIve! de la ren-
ta. la casa de los suburbios es demasIado grande para las nuevas
eXIgenCIas, está cansada de desplazarse. Se trata de una persona
que. con tal de encontrar en las zonas centrales condiclOnes de
VIda adecuadas, puede ser recondUCIda a la cmdad -en gran
númeto- haCIa una VIda que es Imposible de consegUIr en los
suburbIOS". La nueva tendenCIa es sobre todo cualitatIva, pues-
to que, como adVIerten SIempre los operadores de! sector, "por
cada diez personas que abandonan la cmdad por los suburbIOs,
es posible hacer retornar gente con un poder adqUISItIVO diez
veces mayor"
El escenano que se ha formado en los últImos años ha afir-
mado y desmentIdo ambas preVISIOnes. Afirmado porque se han
: verificado tantO el abandono generalizado de la CIUdad como
, la vuelta a la CIUdad de nueva población: desmentIdo porque,
, por un lado, no han ganado los suburbIOS entendidos de for-
ma tradiclOnal SIno una ciudad extendida, y por otro, qUIen
ha regresado a la CIUdad lo ha hecho en nombre de una CIUdad
que, por muchos e ImpOrtantes aspectos, es nueva con respec-
to al pasado.
La hUIda de la cmdad ha contInuado y se ha Intensificado
ultenormente en los últImos tIempos. Son SIempre los Estados
22
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
UnIdos qUIenes permIten percibIr, amplificada, la tendenCIa.
En el momento de las eleccIOnes presIdenCIales de 1992, la
mayoría de la población estadounIdense vIvía en los suburbIOS.
Por pnmera vez en términos numéricos, los USA eran pues
un país donde la CIUdad, tal cama se la define en la tradición,
pasaba a ser "mmoría" Un dato Importante, no detectable
obviamente en las esradísClcas electorales, es el abandono de la
cmdad no sólo por parte de las personas fíSIcas smo también
de las Jurídicas. QUIenes escapan de la CIUdad, en efecto, son
no sólo un número cada vez mayor de familias empUjadas por
los costes y los peligros creCIentes de la cmdad tradicIOnal, smo
también las empresas. Se van de la metrópolis mcluso las
empresas para consegUir una mayor economía debIda a la
localización y encontrar condiCIOnes ambIentales capaces de
atraer V satIsfacer a empleados y clientes.
Una vez abandonado el centro de la CIUdad, las empresas se
han desplazado pnmero a la perifena y después, puesto que las
comUlllcaClO11es viajan en las aUtopistas electrónicas a la velo-
CIdad de la luz, y que por lo tanto CIen millas más o menos son
Irrelevantes, directamente al verde del campo. Las empresas
están SigUIendo a sus propIOS empleados que Viven fuera de la
cmdad o se han desplazado limItándose a conectar telemátI-
camente cuotas cada vez mayores de personal, buscando oca-
SlOnes semanales de encuentro fíSICO para no hacer perder a sus
empleados el clima empresanal.
La distanCIa parece Irrelevante para el rraba¡ador que se des-
plaza electrónlCanlente -the etectronzc com17Utter-, así cmuo lo
es para qUIen hace el teie-shoppzng, e! tefe-banking, el tele-chec-
kup, o accede a la pay-per-vtew telwmon. Los cntenos de cone-
xión y de accesibilidad tIenden a sustItUIr a los de distanCIa,
el concepto de red se conVierte en central para redefinlr analí-
tIcamente el terrItono. Parafraseando a Winsron Churchill,
gluen afirmó en el faInoso discurso de Inauguración del PalaclO
23
LA CIUDAD POSTMODERNA
del Parlamento, reconstruIdo después de la guerra "nosotros
creaInas nuestros edif1CIOs y nuestros edificiOs nos crean a noso-
tros". William Mitchell puede afitmat en un conOCIdo ensayo
"nosotros cteaInoS nuestros networks y nuestros networks nos
crean a nosotros" -\
El éxIto de un ptoceso que es slmultáneamente de desurba-
DIzación y de deslocalización es un nuevo escenano cerntana!
constltuldo por un extendido tejido urbano, tendenClalmente
sm solución de contmmdad, que envuelve cmdades grandes y
pequeñas, pueblos, trozos de campiña y metrópolis en una IÓgl- .'
ca de absoluta deregu/atzon. En ellDterlOr de este contznzltlm urba-
no, que 01 slqmera es posible definIr resldualmente como subur-
blO, brilla sm embargo nuevamente y con mayor mtensldad la
luz de la Cludad, renovado centrO de gravitación de una gala-
XIa territorIal de rasgos Y pnnClpios organlzatlvoS inéditos.
Sería un grave error Intentar dar cuenta de las transforma-
ClOnes del tejido urbano y de las nuevas formas de expenencla
urbana, como si la cmdad estuVIese constltulda sólo por la cm-
dad entendida en sentIdo [[adiCIOnal o como SI la hUida de la
Cludad estUViese ya compensada por su incrementada capaCl-
dad de atracción. La novedad del escenano urbano actual no
se da únIcamente por la diferente relación delTIográfica entre
la cmdad tradiCIOnal y el tejido urbano extendido en el cual
está lnn1ersa. El prInCIpal calnblO es cualitatIvo e lnteresa tan-
to a la CIudad tradiclOnal como al conttnuum urbano. Ambos
merecen el calificatlvo de nuevos: nueva es la cmdad que vuel-
ve a adqumr nueva centralidad y puede, con razón, proponer-
se como metáfora práctICa y slmbólica de la p()stmoderDldad
-así como la cmdad del ochOCIentos y delnoveClentos había
SIdo la metáfora de la modernldad-; nuevo es el territona
metropolitano -hablar de terntono metropolitano o de cm-
dad reglOnal es recluccio111sta SI bien útil para dar cuenta en
prunera aproxImación de la gran transformación-,que sería
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
mejor defin1r ya no como reSIduo o perifena de la Ciudad tra-
diclOnal o "no cIudad". SlllO más b1en como CIudad nueva.
En los Estados UnIdos, sobre todo, y también en Europa, el
escenaflO urbano Identificado por esta otra Cludad nueva y
extendida es ya vlsible y, presumiblemente, se consolidará en
el futuro próxilno extendiéndose también a orras áreas como
LatInoaménca y el Pacific Rim asiátlCo,
Protagonistas del nuevo panoralna son las._edgecittes \ las Ctu-'
dades de margen, que const1tuyen una parte conSIstente de la nue-
va realidad urbana: en USA son más de dOSCIentas y represen-
tan los dos tercios del espaC10 de oficinas con respecto al total
naclOnal. El nombre de edge elty, aún slendo el más utilizado,
no da plenamente cuenta de la nueva realidad: su carácter dis-
tintivo y "nuevo" no reside sólo en el hecho de que éstas se
encuentran al "margen" de la clUdad tradiClonal smo también
en la relación constItutiva con las nuevas tecnologías y en la
diversldad estructural de sus modalidades orgaDlZatlvas. La
gama de las posibles denommaCIOnes utilizadas expresa bIen
la novedad: Outer Citzes, Technopo/es, TeehnoburbJ, Sifieon
Landscapes, Postsuburbia, Metrap/ex, 100 Mi!es City. Algunos geó-'
grafos, como Sop por ejemplo, son más radicales y hablan de
un "tercer espaclO" a la Baudrillard y proponen como nombre
aquel fuertemente mdetermmado de Exópolis. 6 Es en esta.s
nuevas realidades que la Idea tradiclOnal de cmdad se trans-
forma. Sus límltes fÍslcos -las murallas, las puertas, los cam-
pos cultlvados- se disuelven y con ellos la propla Idea de líml-
te y la tradiCIOnal distmción entre dentro y fuera. Tampoco el
enralzado y difundido concepto de suburblO -que presupo-
ne un centro urbano SItuado de forma tradiCIOnal en la vleJa
C1udad nuclear- es ya adecuado para describ1r esra nueva rea-
lidad. Al norte de Baltlmore, por ejemplo, ya no hay suburblOS
SIDO una verdadera nueva CIudad extendida cuyo centro es
Towson; al noroeste de ChlCago los suburbIOS han desaparecldo
25
LA CIUDAD POSTMODERNA
para COnStltUlr una cmdad de margen alrededor de Shaumberg.
Algunas áreas merropolitanas tienen más de una edge aly: Nue-
va York tlene cuatro, Washmgton D.C. tres, PhiladelphJa dos.
La relación de la cmdad y de sus funclOnes con e! espaClo es
• radicalmente redefi111da en las edge ctltes. Las distanClas son eli-
mmadas graClas a las redes telemátlCas y a las autoplstas e!ec-
tró111cas o compnmldas por medio de los transportes tradi-
clOnales de alta veloCldad. La sede central de la Sears está a caSl
cuarenta millas del Loop de ChlCago. la de la Chrysler a la mlS-
ma distancla del centro de Detr01t. Los bancos han dado un .
salto aún mayor puesto que gran parte de sus oficmas centta-
les de soporte a la Citybank de Nueva York están en Sourh
Dakota. El vJa¡ero que en Londres llama al número de aten-
ción de! cliente de la Bntlsh Airways para consegUlr mforma-
ción sobre los vuelos naClonales recibe Sln saberlo la respues-
ta desde una cenrralita en Bombay -mglés claro y sueldos
baJos-, mientras las reservas internacionales accesibles en
USA con el número gratm to 800 para la cadena mternaclOnal
de hoteles Best Western son enviadas, de manera mVlsible para
e! cliente, a Anzona donde responden de forma lmpecable las
huéspedes de la cárcel femenma del Estado. '
La edge aly y sus redes se expanden a slmple vIsta no sólo de
manera virtual en el sino también en el mundo físICO
de las mercancías y de las personas. El mercado pasa progresIva-
mente de urbano a reglOnal, a naClonal, y finalmente a Interna-
Clona!' La zona de Dartford en Kent (Gran Bretaña), consIderada
tradiclOnalmente poco más que un inhóspito y deSierto paiSaje
lunar, se ha convertido en poco tiempo, graCIas a su red de gran-
des autopIStas, M2, M20 y M25, en una de las más Importantes
edge attes bnránlcas. Allí se está construyendo un shoppzng center,
el Bluewater -anunClado como el más grande de Europa- con
un aparcamIento para 13.000 coches. En las IntenclOnes de los
promotores la cercana estación de Ebbsfleet de la línea ferrov!a-
26
LA CIUDAD. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
na rápida -Eurostar- que corre baJO la Mancha, pennltlrá a
los habItantes de Col0111a en Alema111a, alcanzar en sólo dos horas
e! shoppzng mal! de Bluewater y hacer la compra en Gran Bretaña
--donde graClas al camblO favorable los preClos son media-
namente más baJos- regresando a su casa por la noche. 8
Surgldas por Implüso de los especuladores como apéndices
urbanos en áreas donde el Costo de los terrenos era menor y
mayores los factores naturales de atracción, estas ciudades se
han afirmado graCIas al hecho de poder ofrecer algo distInto
con respecto a la metrópolis. En estas "cmdades extra urbanas"
la VIda es S111 duda placenrera y presenta menos problemas que
en la gran cmdad tradiclOna!. La ec!ge Ca)! ofrece verde y alre
limplO. proxlmldad a la ofic111a gran parte de las'
empresas están abandonando la cmdad tradiclOnal para segmr
a sus empleados, garantiza un lugar de trabajO rodeado por el
verde, escuelas nuevas y efiCIentes, y sobre todo una comunI-
dad que en general es sOClalmente homogénea y está hecha a
Imagen y semejanza del resldenre. Esta nueva cmdad está, en
efecto, constrUlda en gran parte para la cultura y las eXIgen-
CIas de sus habItantes, que tIenen la sensación no sólo de poder
rener "la Cludad a domIcilio"; graClas a la proXImIdad físlCa y
VIrtual de todo lo que puedan necesltar, S1110 de poder tenerla
también a su medida. Ellos pueden, en efecto, elegu todo según
gusto y posibilidades económlCas. desde el estilo de la vIvIen-
da unifamiliar hasta el tIpO de veCInos. Esta caracterísIlca de
"resldenCla a medida" denva de las modalidades CaSI aluvlO-
nales que marcan el naClmlenro de esta cmdad. 9 N o es la
cmdad, en efecto. la que ha sldo "fundada", S1110 sus partes. La
CIudad extendida nace a postenOfl, como suma de partes naCI-
das en momentos dist111tos, por obra de actores (promotores
111mobiliarlOs) diferentes, con IntenclOnes diferentes, para
poblaclOnes (o clientes) diferentes.
27
LA CIUDAD POSTMODERNA
La condición pnmera para la fundación de un área residen-
cial es la eX1stenCIa de un adecuado sIstema de comunicaclO-
nes, por carretera, en general, o ferrovIanas. Las artenas extra
urbanas de gran comunIcación, construIdas Inicialmente para
permltir el desplazamiento hacia la gran ciUdad, se han con-
vertIdo progresIvamente en las matn streets de la nueva Ciudad
extendida. Alrededor de este entramado de interconeXlOnes han
surgido partes de CiUdad diferenciadas entre sí por el poder
adquisitiVO de sus habitantes, por las formas arqUltectÓ1l1cas
y los estilos de Vida, por la orga1l1zación de los espaclOs y.la
regulación de los accesos a las islas residenClales. El con,epto
clave es preClsamente el El térm1110 no es casual pues-
to que se trata de auténticas islas Integradas a distanC1a al cir-
CUltO de las autopistas. Esta isla o ensenada en los fluJos de las
COD1uDlcaciones -la iand hay-o conectada a las Infraestruc-
turas y "anclada" mediante éstas a un sIstema más vasto, es la
unidad de base de estas parcelaclOnes. La arquitectura se sus-
tituye por el Jardín como sistema de conexión-separación. El
resultado es una CiUdad no sólo extensa -the spraw! ha Sido el
pnmer nombre de la CiUdad de margen- S1110 también seg-
¡nentada, donde la diversIdad entre las varias unIdades no sólo
es fuerte y vIsible SIno que es adelnás enfatIzada como pnnCl-
plO organizador de la nueva cmdad.
La cIudad nueva
El camblO epocal que está dando Vida a la cmdad nueva C011-
temporánea no atañe sólo al terntono urbanizado S1DO también
a la forma y la identidad misma de la cmdad tradiclOnal. Es
, precisamente el proceso de abandono de las metrópolis el que
crea sImultáneamente las edge Ctties y las condiciones para las
rransfonnaClones de las Éstas, a partir ele
los años setenta, cambian profundamente. Con gran rapidez la
28
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
economía de los serv1cios se lnlpone y contribuye a cambIar
estructuralmente el mercado del trabajO metropolitano y el
cttyscape. Cuotas cada vez mayores de población son expulsa-
das de los procesos productiVOs pnmero y de las áreas centra-
les urbanas después. Sólo en Nueva York cada año, de diez a
cuarenta mil familias abandonan por desalOjO o por decisión
"autónoma" sus resldenClas para alejarse de las áreas nlás cén-
mcas. El espaclO depdo libre en la CiUdad tradiclOnal por la
población y por las empresas que se han trasladado a las edges
ctttes constItuye un valioso recurso para la construcción de la
cmdad nueva en las formas de la cmdad tradiclOnal. La libe-
ración de las vIejas áreas industnales de empresas contam1-
nantes, el desuso de escuelas e lndustnas, el abandono de VIe-
jas zonas res1denClales, contribuyen a crear las premisas espa-
Clales (y las oportunidades especulativas) para la creaClón de la
cmdad nueva en la cáscara física de aquélla tradiclOnal. En los
111terSticlOS y encima de los despoJos de la Vieja cmdad, admi-
1l1stradores muniClpales y agentes 111mobilianos crean la
dad postmoderna de la imagen, de la diferenClación sOClal y
del espectáculo. U na cmdad nueva con una población también
nueva. los VIeJOS edificlOs son rehabilitados, restaurados y lan-
zados en el mercado para un público dotado de un capital finan-
Clero y cultural adecuado a una residenCla y serViClOS de tipO
supenor. No se recuperan sólo las casas 111dividualmente: son
áreas enteras el objeto de las intervenclOnes de recuperación y
de puesta en valor. Es la gentrificc¡úór/. térmmo que 111dica el
recanlblO de la población de un área lnediante la introducción
de grupos sociales superlOres atraídos por Interven ClOnes de
recuperación, tanto lnmobilianas como urbanas. Para la nue- I
va población que afluye se construye a medida un trozo de cm-
'- El autor usa la transposición italiana del tér01100 mglés gentrifút:tlLOIt, que
hemos mantenido como gentrificación en la traducción castellana. (N. deL T.)
29
LA CIUDAD POSTMODERNA
dad, hasta una cIUdad en mmlatura completa y confortable, con
una atmósfera parrlcular sacada del pasado o de modelos idea-
les. Lo importante es que esté de moda -trendy es la expre-
sión cornente también en ltaliano- y que sobre todo tenga
la capaCIdad de confenr status a sus habitantes. Bares, restau-
rantes, mobiliano urbano se conV1erten en elementos Impor-
tantes en la construcción del nuevo entornO urbano. Los VIe-
JOS edificlOs -Iofts, brownstones y rowhouses- son conservados
y hasta se enfanzan como envoltonos. Las ViejaS tipologías edi-
liCias -los lofts de Nueva York son un ejemplo sobradamen,'
te conoCldo- se conVIerten, oportunamente, en iconos de que-
va esrilo de Vida, el urbano mfluyente.
Las áreas gentrificadas son constfludas como Islas de blenes-
tar en una escena urbana a menudo reducida a un mar de fUI-
nas físlCas y económlCas. En esta búsqueda de novedad y diver-
Sidad se pueden hasta cambiar los nombres de las calles. En el
Lower Easr Side de Nueva York, en nombre de la gentrificación
y con el obJenvo de enfatizar la diversidad del área con respecto
de las colindantes -para conSUUlr una lSla-, en lugar de los
números se han usado letras para denominar las calles, por lo
cual la zona entera ha Sido rebautizada Alphaber Town. En la
acción de regeneración y relllvención de la Cludad las luces se
enCIenden para iluminar también los lugares tradiClonalmen-
te considerados grises y opacos, los cinturones Industnales, las
áreas ponuanas y las ferrOViarIas.
Los lugares canómcos de la coketown: fábncas en desuso, docks,
depósItos, son transformados en espaClos de entretenImIento y
de Simulación. Los ClOes mulnsalas toman el lugar de las máqUl-
nas en las fábncas Inutilizadas, tIendas y restaurantes sustItU-
yen las mercancías en los depÓSitos. El waterfront de Londres a
Boston, de Génova a Nueva York se conVierte en el corazón de
la Cludad nueva, de la Cludad VIva las VeIntICuatro horas SIn Inte-
rrupción, día y noche. Mientras en la ciudad Industrial tradi-
30
<::\
o;'
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
clOnalla fábnca VIvía a tres turnos anulando la diferenCla entre
día y noche. y la cmdad seguía el ntmo natural de la luz y de
la oscundad, en la merrópolis de las veinticuatro horas la rela-
ción se ha InvertIdo. La CIudad se apresta a VIvir SIn Interrup-
Clones mientras los nempos del trabajO y la producción -fun-
damentalmente tercIarizada- tienden a contraerse.
En la ciudad nueva contemporánea cambla la lóglCa Inter-
na de la organIzación de los y primero Incluso, aque-
lla que afecta a las modalidades del proplO creClmlento urba-
,no. En los años setenta se ha termlOado el período de la expan-
sión urbana, cuando se opInaba que el crecimIento de la ClU-
dad consistía en su expansión física y en la creación de nuevaJ
partes según prlOclplOs de raclOnalidad yespeClalización.
Termmada la fase de la expansión, a partlf de los años ochenta,
la cmdad ha tomado el cammo del creClmlento a través de la trans-
formación de lo eXistente. Ha comenzado la época, aún Vigente,
de la reutilización y de la puesta en valor de Viejas partes de la cm-
dad según pnnClplOs diferentes de los del pasado: valotlzación de
las diverSidades. recuperación de los restunonlOS del pasado, bús-
queda del gentus loC! y de las bases espaClales de la ldenndad de los
habitantes, ligamen de lo bello con la funclOnalidad.
En la lógica de la reutilización y de la transformación de lo
eXistente, la cmdad collage, palimpsesto, áVida, bella. ha toma-
do el lugar, al menos en las mtenClones de los proyecrlstas, de
la CIUdad moderna, funClona!. sm adornos (no frills Clly), raclO-
nal, homogénea, culta. Aliado del urban plannzng dommador
mcuestlOnable de las décadas precedentes el urban destgn ha
tomado SIgnificativamente lugar en las aCClOnes para la crea-
ción de la cmdad nueva.
La nueva acción de transformación de la CIudad valorando,
excluyendo, enfatIzando, recreando, se produce construyendo
un cuento y una Imagen de la ciudad -una trama o una red
narrativa- en la cual los epIsodios singulares -los llamados
31
LA CIUDAD POSTMODERNA
oasIs urbanos- adqlueren sentido y sobre todo valor. BaJo esta
presión la cmdad sedivlde y sedesdibuja. Nacen vanas cmdades
con destmos separados, y lo que estaba presente sólo tenden-
CIalmente en la ciudad tradicIOnal, CIudad contemporá-
nea se vuelve eV1dente y se enfatiza.'-LPor una parte está el
tro presentado y vIvIdo cada vez más como el corazón y el motor
de la cmdad contemporánea, entre onínca y sImulada, entre
concreta e Instrumental a la dura competenCIa en el mercado
global. Es la qudad del deseo que produce y soporta lmáge-
'0 ,
nes y otra parte, está la cmdad resIdual que no
tIene la fuerza para produCIr una imagen diferente de sí mIS-
ma. Es la cmdad de las perifenas y de loslpargmados, los resI-
duos de la coketown sm tiempo. Es la no cmdad, o mejor dicho,
la cmdad de los no lugares.
La diVIsión es sanCIonada en algunos países, Incluso por sIglas
y asoclaClones. U na de ellas es TCM -town centre managemertt-
10
El concepto de town centre nzanagenzent aparece por pnmera vez
en Gran Bretaña en 1980 para meticar la eXlgenCla de proyec-
tar y gestionar como entIdad únIca el centro urbano como fac-
tor de "fuerza competltlva o de debilidad de una cmdad par-
ticular" Se opma que, reforzándose, el centro urbano pueda
desarrollar in1portantes y benéficas ,(unCIones para la CIudad

entera y desde ésta a todo el terntorio!En pnmer lugar, el cen-
uo urbano puede contrarrestar la tendencIa centrífuga de la CIU-
dad y de sus partes haCla la corona urbana -las edge czttes-.
con los nuevos polos de atracción comerCiales y
de gestión. En segundo lugar, éste constuuye el motor de la
capaCldad competltlva de la cmdad en el mercado global en lo
que se refiere a la atracción de personas, empresas y capitales.
En fin, el centro urbano es la base, el punto de paruda y ven-
ficación de la formación de la Imagen de la cmdad. Puesto que,
en tanto factor de creación de la 1magen de la CIudad, el cen-
tro representa a la Cludad entera, el éXIto de una CIudad resi-
32
LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
de Justamente en la capaCldad de su centro urbano de propo-
nerse como el precIpitado de los aspectos pOSltlVOS de la cm-
dad entera.
Si la cmdad está VIva, pues, a pesar de la m!lexión demo-
gráfica y de la hemorragia de empresas, esto se debe a las muta-
cIones profundas que ha sufndo y que la han modificado más
aún de lo que la natural InerCIa de la masa urbana pueda reve-
lar. La cmdad de la producción empIeza a ser superada, aun-
que lentamente, a parnr de los años setenta.
Ayer, la cmdad de la producción 1l1dustnal era gns y opre-
SIva, sustanCialmente indiferente a su prop1a ilnagen externa
puesto que estaba onentada al control de sus funclOnes inter-
nas. Hoy, la cmdad nueva contemporánea vIve de las transac-
ClOnes y de los 1l1tercamblOs SImbólicos más que de la pro-
ducción de bIenes. Ésta se orienta haCIa el ex tenor ya las Il1ter-
coneXlOnes y tIene su capItal más valioso en la Imagen y en la
atracción. La demanda y las eXIgencias de tunstas, huéspedes,
curlOSOS y Visitantes -los llalnados etty users- tIenen para los
adminIstradores igual importanCIa que las de los resIdentes o
los empleados.
Se consolida, sobre todo a partlr de la segunda mitad de los
años setenta, la llamada synzbo/ic econonzy de la cmdad. Este tipO
de economía no es ciertamente nuevo y es también antenor al
SIglo xx; lo que es nuevo "a partlf de 1970 es la slmblOsls de
Imagen y producto, el obJetIVO y la escala de la venta de las Imá-
genes a nIvel naclOnal y también global y el papel de la econo-
mía SImbólica cuando se habla y se representa a la ciudad" II
Imágenes y metáforas de cmdades
La lógIca de la cmdad de las transaCClOnes SImbólicas 1l1Clde
en el tejido hlstónco de la clUdad. Hasta hace poco más de Ve1l1-
te años, Londres, París y Nueva York, eran cmdades de obJe-
33
LA CIUDAD POSTMODERNA
ros y cosas, y los nombres de los lugares evocaban a menudo
las mercancías que se lOtercamblaban en ellos: en Londres, pes-
cado en Billingsgate y carne en Smlthfield; en París, carne en
la Villette y hortalizas en Les Halles en Nueva York, vestImenta
en el Garment Disttlct y pescado y carne en Downtown. En
esos lugares hoy en veZ de las mercancías hay anonas, cen-
tros de acumulación e lotercamblO de lnfonnaclOnes, nudos
I de redes de transaCCIOnes sImbólicas. La gran cmdad es roda-
I vía cllldad mercado pero en ella en lugar de bIenes y mercancías
, se lorercambmll cada vez más lnformaclOnes y símbolos.
lntercamblO de fíSICO se convierte en electrónico, las nuevas
transaCCIOnes urbanas están basadas sobre bits ligeros más que
, sobre átomos pesados.
Si es Clerro, como escribía BaudelaHe en El Cisne que, "la
forma de una cmdad cambIa más rápIdo que el corazón de un
mortal"; o que por el contrarlO, es la mente y el corazón de la
gente las que camblan con mayor rapIdez que los espacIOS fíSI-
cos de la Cludad, es una cuesüón aún abierta. Lo que es indu-
dable es que el cambIO es de tal enndad en ambos frentes que
transforma algunos de los rasgos fundamemales de la cmdad
hlstÓtlCa, defiOlda moderna, resultado de los procesos de 111dus-
tnalización y urbanización.
Con respecto al pasado 111c1uso reCiente, la forma, la orgaOlza-
ción, la cultura, la Imagen de la Ciudad nueva contemporánea son
diferentes. De la mIsma manera es diferente la mente de qUlen
habita, Vive y usa la CIudad nueva. La mutación de la CIudad no
es sólo esuuctural S100 que es en pnmer lugar cultural. Junto a
la cmdad económIca y fíSIca está cambIando la cllldad de la gen-
te; el habltame de la cmdad nueva parece genétlcameme dife-
rente no sólo del cmdadano de la Roma cláSIca, de la FlorenCia
renacentIsta, del París del SIglo XIX, S1110 también de aquél de
Londres V de ChlCago de hace sólo cmcuenta años, mucho más
de lo que ti lenguaje y las etlquetas formales revelan. Es el fenó-
34
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
meno Ciudad, como cODJunto de formas físicas. económICas, cul-
turales, espirituales, el que se presenta C01110 Inédito. Son muchos
los lOvestlgadores que se preguntan SI frente a la rapIdez del cam-
blO tanto estructural (0010 cultural, no está superada la misma
noción tradiclOnal de cmdad. Habermas, por ejemplo, adVIerte
cómo "nuestro concepto de CIudad está estrechamente relacIOoado
a nuestro modo de VIda. Ahora nuestro modo de VIda ha evolu-
Cionado a una veloCldad tal que el concepro de cmdad que hemos
heredado no se puede ya desarrollar en SImbIosIs con él" "
La cmdad es ahora diferente e ltreconocible. La ,mdad len-
en la cual los Significantes arquitectónICOS se corres-
ponden con preCIsión a los SIgnificados-función, dep progre-
SIvamente paso a la escaparme donde el Signo deVIene
autorreferenclal, donde domlOa la metáfora, donde las funclO-
nes más complejas y al mIsmo tlempo más descarnadas tlen-
den a ser ltreconocibles y no localiza bIes en los lugares Ima-
gen. UnlOdicador relevante lo constltuye la dificultad del len-
guaje para proporclOnar los lOstrumentos capaces de describ,r
la nueva cmdad. Tokio, Los Ángeles o Sao Paulo, ya no encuen-
tran referenCias deSCrIptiVas en el pasado: para relatar estas CiU-
dades son necesanas ahora más que nunca las metáforas, V es
necesano Inventarlas. En el esfuerzo por ponerse al día, algu-
nas de las metáforas tradiclOnales muestran sus proplOS límI-
tes y el marco hlstónco ya superado al cual hacen referencia.
Si en el pasado una de las metáforas más difundidas para des-
cribIr la cmdad era aquélla de la máquma, hoy SI se qUIere man-
tenerla, es necesarlO actualizarla IntrodUCiendo conceptos
como la modulación de las partes y los SIstemas de retroacción
y control. Tokio, por e¡emplo, ya no es aSImilada a una máqLu-
na, por evolucionada que sea, SIDO a su software que se expan-
de por el agregado de sub-rutInas,
También la metáfora más antlgua, aquélla rejuveneCida por el
humanislTIO, de la ciudad conSIderada COll10 un cuerpo hUluano,
35
LA CIUDAD POSTMODERNA
parece inadecuada precisamente por la referenCIa normatIva con-
tenIda en ella. Si se pretende asumir como metáfora a un siste-
ma V1v1ente, éste ya no puede ser el humano. Los Ángeles se aS1-
mila a una galax1a o a una región --que, mIrándolo b1en, es lo
más anotétlCo que eX1ste respecto a la concentración y a la den-
S1dad real y s1mbólica de la cmdad h1srónca- O a una ameba.
Si antes París y luego Nueva York han s1do las cmdades por
excelenCIa -las cap1tales del modermsmo y de la moderOl-
dad-, Los Ángeles, presentada tradiCIonalmente como "CIen
perifenas en busca de una cmdad" por el contrano, s1empré
ha s1do v1sta como una no-cmdad. Sólo hoy, en un clima de gran
transformación epoca!, Los Ángeles emp1eza a asumIr una 1den-
udad autónoma y ya no construida sólo por contraste, sino en
pOSltlvo: es la cmdad posrmoderna por excelenCIa. Los Ánge-
les, "arquitectura Instantánea en un paisaJe urbano Instantá-
neo". 1) es, para usar las palabras de Kenneth Frampton, el pun-
to de partIda para una nueva modermdad.
Es una cmdad que presupone también un nuevo tIpO de usua-
na y un habnante al que se p1den nuevas capaCIdades Y fun-
Clones. Escribe uno de los lnás atentos analistas de la metró-
polis californIana, Banham: "Así como las ant1guas genera-
cIOnes de lOtelecruales lOgleses aprendieron el Italiano para
poder leer a Dante en versión onglOa!, así yo he aprendido a
condUCIr para leer a Los Ángeles" "
La dificultad de aprehender unItanamente la cmdad y com-
prenderla es común a Investlgadores Y habltantes. En CIerta
medida los pnmeros no hacen nada más que expresar el males-
tar generalizado de los segundos. Aquello que Lyotard llama
la CtIS1S Y la 1l1credulidad haCIa los metarrelatos afecta también
a la cmdad y a los esquemas lOterpretat1vOs unificadores. El
recurso cada vez lnás frecuente a las disciplinas de frontera y a
expertos, como los escrItores, por ejemplo, consIderados capa-
ces de síntes1s pre-CIentÍficas, es una señal de la profunda trans-
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
formación de la CIudad y de la InsuficienCIa de los Il1suumen-
tos analítIcos y descrIptivos rradicIOnales.
La reflexión más reCIente sobre la CIudad extendiendo la "con-
cepción de la expenenCla urbana dellOdiv1duo más allá de la
del' actor económ1co racional', del 'contribuyente .. del under-
dass subalterno o del cliente SlO techo", se ha ab1erto no sólo
a los sociólogos S1no también a pS1cólogos, geógrafos cultura-
les, antropólogos. Las estanterías de las librerías que en los paí-
ses anglosa¡ones guardan los llamados c,,/tuya! studies acogen
cada vez más nlunerosos libros sobre la CIudad, sus expenen-
Clas, sus Imágenes, sus modas, sus sonIdos, sus culturas. Sobre
el tema han Intervenido con Insólita atención los filósofos, tra-
diCIOnalmente Indiferentes a las cuestiones urbanas, SI se excep-
túa alguna rara, valiosa y ya leJana contribución como las de
Hannah Arendt, Jean Paul Sartre o Enza PaCl.
Luego de más de tres cuartos de s1g10 de desCludo, se han
vuelto a escuchar los escritores, que sobre todo en FranCIa y en
Gran Bretaña en el s1g10 XIX y en Estados UOldos en el s1g10 XX,
habían s1do los más fiables y lúc1dos 10térpretes de la expe-
nencia metropolitana. El reconOCImiento de muchos InvestI-
gadores -desde Barthes a Bailly- a los escntores por haber
SIdo capaces de hacer una lectura de la CIudad más eficaz que
la de los sociólogos, econom1stas y otros espeCIalistas, no hace
nada más que relnitlf a la práccica constante y extendida, e
lntenrar SIntetIzar en una palabra o una In1agen el sentIdo y la
1dent1dad general de un lugar. Mientras que son SIempre los
economIstas, urbanIstas, sociólogos y arquItectos los que pro-
porcIOnan los instrulnentos necesarios para los análiSIS y los
proyectos, para VIVIr y comunICar la Cludad en lo cotIdiano pare-
cen más útiles escritores y poetas a los cuales la gente, aun
inconscientemente, hace referencia.
Imágenes y metáforas -tomadas de CalvU1o, Borges y BeJ[ow,
S10 0lv1dar las páglOas de los literatos de la gran tradición urba-
37
LA CIUDAD POSTMODERNA
na, de Baudelaue y Balzac hasta Dickens y Joyce- ya son 111S-
Humenras de uso tan c01l1ún por parte de los espeClalistas que ya
no eXIste ensayo de sOClología, antropología, diseño urbano que
110 lleve al menos una Clta -ntual o no- de Las Ciudades inVI-
sibles de Calvmo. El objeto mIsmo de la reflexión ya no perece ser
tanto la cIudad en sí -la llamada estructura urbana- sino más
bIen, la expertencla urbana. La cultura de la cmdad, la pSlCología
de sus actores, la antropología de sus grupos -las llamadas trI-
bus urbanas, efímeras y perdurables relaClonadas a la moda y al
gusto- son los temas domInantes actuales.
El deseo de ver a la cmdad unltanamente a menudo preVa-
lece, o por lo menos precede, al de vlvula. Este antiguo y difun-
dido deseo de apoderarse vIsual y cognltlvamente de la clUdad
encuentra, SIn embargo, cada vez D1enos respuestas. La cnSIS de
la Ciudad parece ser también una CrISIS de ImagInación de la ciu-
dad. Se tiene la Impresión de que los VIeJOS paradigmas han lle-
gádo al límIte de ruprura después de décadas de adapraclOnes
contlnuas. Por otra parte, el orden urbano no se puede encon-
trar fácilmente, no sólo por falta de puntos de VIsta o por la difi-
culmd de aleJatse del objeto. Es, para usar un concepto de
Sennen, la CtlSIS del oJo: ranto el oJo culto del cIentífico como
el sImple pero experto del cmdadano. También en el plano pura-
mente expenenclal no eXIsten medios comprobados y fiables
para unificar a la CIudad en su sentido e Imagen.
Ya no eXIsten VlSlQneS o proyectos totalizadores como la torre.
el panorama, la Vlsra a vuelo de pájaro, el cuadro de los paIsajis-
tas o las Imágenes de los pIntores renacentIstas. Los lOstrumentos
tradiClonales se demuestran madecuados. La gran metrópolis con-
temporánea escapa a la VIsión global, se sustrae a la posibilidad
de ser aprehendida por elmdivlduo graClas a una torre, una coli-
na o sImplemente a la labor de un pIntor. Cuando la construcción
del conjunto es posible graClas a nuevas tecnologías como las fotos
de smélites el resultado es a menudo Inutilizable: una mancha cro-
38
LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO on JETO DE DESEO
mátlcamente sugerente pero carente de cualquIer sIgnificado. Por
otra parte, eXIste la práctIca de VIVlt la cmdad desde abaJO, la expe-
nenCla elemental del peatón, que CIego frente a la complejidad
urbana que pernlanece opaca a su mIrada, expenmenta la CIudad
SlO disponer por otra parte de mstturnentos adecuados para su com-
prensión totalizadora.
EXIste, constantemente, un salto entre extensión V comple-
jización de la cmdad y limItadas posibilidades de verla y expe-
nmentarla en su totalidad. Este salto se hace tanto más rele-
vante y grave cuanto más se amplía la diferenCIa entre el deseo
de las personas de apoderarse conceptualmente de la clUdad y
el constante sustraerse de la CIudad, variada, vasta e incoherente,
a cualquIer Intento de apropiación analítIca o VIsual.
La CIudad nueva contemporánea, que por su parte intenta
presentarse como Ciudad del sueño, tIene dificultades precisa-
mente para adqulflr una de las cualidades mdicadas por Freud
para la constltución y la expenmentación del sueño: la pOSI-
bilidad de ser reprmntada. Porque la representabilidad es la
menos obVIa de las cualidades, sobre todo para las grandes cm-
dades, para establecer una nueva relación con las
personas y su ImagInario constItuye uno de los objetivos de la
Ciudad nueva postmoderna.
El problema de la opaCldad de la clUdad y de la dificultad
de efectuar una síntesIS de la expenenCIa urbana dotada de sen-
tldo propIO es central en la reflexión actual y se percibe de
manera generalizada. Los teótlcos de la valoración a ultranza
de la tradición y de la recuperación del pasado pretenden como
pnmer paso de su proyecto de restauración urbana restItUIr ima-
gmabilidad y representabilidad a la clUdad. Es por tanto nece-
sana la recuperación de Un pnnClplO de coherencia -un cen-
tro analítico y organizatlvo- que permIta la reconstrucción
de la realidad urbana y, antes aún, su Imagen totalizadora. El
líder reconOCIdo de este mOVlllllento, el prínCIpe Carlos de
39
LA CIUDAD POSTMODERNA
Gales, afirma, maugurando uno de los cursos para jóvenes y
nostálgIcos arquItectos promoCIonados por él: "La cmdad ne-
ne que ser una obra de arre colectlva, su plano y su morfolo-
gía claros y aSImilables",", La edad de oro de la cmdad en esta
perspectIva no puede más que ser la armonlOsa y coherente del
RenaClmlento o del mundo clásICO, que en el Imagmano colec-
tlVO y en el de Lean Kner y colegas, representa la edad de oro
de la expenenCIa urbana,
Lo que ba entrado en cnSlS es la cmdad-concepto. el mode-
lo de cmdad que, tradiClOnalmente presente en los discursos
polítICOS, urbanístlcos. arqUltectónICos o filosóficos, sepone
como enteno de onentación y, sobre todo, de referencia para
D1edir eventuales diferenClas. De esta manera es posible resu-
mir la Cludad en una vIsión de conjunto, abrazarla toda y esta-
blecer lo que cabe en el modelo y lo que en camblO, se aleja de
éL Es la presencIa de este modelo optatIVo y perfecto -que
de alo-una lnanera da al observador una posIción superIor, caSI
b
de divIl1ldad- la que permIte hablar de males o enfermeda-
des de la cmdad, de bIen y mal, de fislOlóglco y patológICO, En
su lugar se abre cammo la Idea de la czudad-por-lo-que-es. llena
de confuslOnes, diversIdades, deSVIaCIones, activIdades. Una CiU-
dad carente de puntOS de VIsta o de control desde los cuales
unificarla y gestlOnarla,
Respecto al nuevo escenano urbano. madura y se difunde una
postura de mayor realismo frente al pasado. Se tiene c o n c ~ e n ­
(la del error, de denvación raclOnal V raclOoalista, de contun-
dir la complejidad urbana con caos Y de haber elimmado o
mtentado elimmar en nombre del restableClmlento del orden
la nqueza y la vanedad de la cmdad real. Hay que tomar la
(mdad por lo que es, recomIenda Jane Jacobs, Afirmando que
los arqUItectos tendrían que aprender de la Mam Street y de
Disneyland. Robert Ventufl exalta la pop culture de Las Vegas
y de lo cotldiano, Michael Graves no se limIta a proyectar el
40
LA CIUDAD, OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
Swan Hotel en Disneyworld de Orlando, donde las formas fan-
tástlCas de los dibUJOS anl1uados adqUIeren dimenSIOnes monu-
mentales más a medida de los adultos que de los niños, En
Burbank, CalifornIa, el Team Disney Building, diseñado tam-
bién por Graves V situado en la zona de los negocios, tIene en
su fachada como gIgantescas cariátIdes, de caSI seIS metros de
altura, los SIete enanItos, El bazar de estilos formales y de VIda
de la ciudad nueva contemporánea es presentado no sólo CGIUO
el rasgo característICo de la nueva experiencia urbana SIDO en
tanto gran recurso colectivo. La nueva lnetrópolis postmoder-
na es una Cludad donde los procesos viVIentes y la actuación
autónoma y no preVIsible de sus actores confieren nuevas, calll-
biantes V a menudo opacas raclOnalidades. Es una ciudad ver-
dadera, densa. en la que las Identldades no son 1l1mediatamente
perceptibles, La cmdad de lo cotIdiano. constrUIda por las prác-
ticas, por los pasos y los humores de la gente, se inserta en la
malla raclOnal optlmlzada y legible de la cmdad-concepto
desordenándola, y tornándola verdadera, La expenenCIa urba-
na deVIene así "una experienC1a espaC1al, antropológica, poé-
tICa y mítiCa" 15
La cnSlS de la cmdad-concepto colllClde con el naufraglO de
la esperanza -de Prometeo y de Descartes- de crear una ciu-
dad perfecta a Imagen y semejanza del sueño del modelo del
hombre moderno, Aunque en el léXICO de los urbanIstas, de
los admllllstradores y de los cmdadanos la expresión "cmdad
a medida humana" es de las más frecuentes, ésta parece haber
perdido gran parte del sentIdo originario aún luantenlendo una
lllnegable capaCIdad sugestIva, Mirándolo detenldamenre, en
efecto, un modelo generalizable y compartIdo de hombre para
tomar como modelo no eXIste, La pregunta que es legítlmo
hacerse, una vez naufragada la ilusión clentificlsta de aferrar-
se a neceSIdades Clertas y ObjetIvables es "¿cuál es la medida
de la medida humana'"
LA CIUDAD POSTMODERNA
NOTAS
! "¿ Desaparecerá la cmdad o el planeta entero se convertlrá en una vasta col-
mena humana? (lo que sería otro modo de desapanción). Las necesidades V
- los deseos que han movido a los hombres a VIVIr en cmdades, ¿pueden recu-
perar, en un 11lvel aún más elevado, todo lo que Jerusalén, Atenas o FlorenCia
otrora pareCIeron prometer? ¿Hay una opción Viva a mitad de camino entre
Necrópolis y Utopia, es decH, la posibilidad de edificar un tipo nuevo de
cwdad que, liberada de contradicClOnes wrernas, pOSit1vamente ennquezca
y promueva el desarrollo humano?" L. Mumford, The City In History, Nueva
York, Hardcourt, Brace and World, 1961; tr. cast.: La ctndad en la historta.
SifJ orígenes, transformaCiOnes y perspectiVas, Buenos Aires, Ed. Infimto, 1919,
p,9,
A. Srrauss, Images ofthe Amerzcan City, New BrunswICk, TranSaCtlOns Books.
1976,p, 247
Cit. en R. Williams. The Count¡'j' and the City, Londres, The Hogan Press,
1973, p, 201.
W, J. MiechelL City 01 Bits, Cambeidge, MIT Peess, 1995, p, 49,
J. Garrau. Edge City, Nueva York. Doubleday, 1991.
6 E. W. SOJa, Third Space:Journeys to Los Angeles and other Real-and-Imagmed
Plt:tCes.londres, Blackwell, 1996.
P. HalL Cltm of PeoPle and Cittes of Bits, en: "Demos" 9, 1996, p. 25.
H P. Barker, Livmg on the Edge, en: "The Guardian", 8 de octubre de 1996.
9 La edge cay no ha creado sólo una cmdad nueva S1110 también un léxico ade-
cuado a esta realidad. Garrau , oIJ. ett., ha recogido las palabras del nuevo mun-
do metropolitano en un nco Ciossary ola New F1'ontzer. De éste aprendemos
que "Kits of Parts" se refiere a "un número limIfado de elementos proyec-
tuales repetidos al IOf10ltO en el área con la esperanza que dicha repetICión
confiera identidad al proyecto". En la cmdad construida a medida el pro-
blema de la capacidad de la residenCIa de comunICar la Imagen SOCial de su
habitante deViene central. En la edge czty nace así un nuevo rérmmo. mtra-
ducible. Signage, creado por la contracción de szgns (signos) y szgnature (fir-
ma). Es un sIgno de identidad SOClal muy espeClal: es una "expresión de un
gran gUSto. Nunca es ilummada desde el intenar Como un letrero de la Gulf
o del Holiday Ion. Su más alta expresión ha sido por un período la madera
grabada. Hoy también el Cl'lstal y la piedra grabados están muy presentes"
Garrau,op. m., pp. 452 y 457.
lO AssoClanon ofTown Centre Maoagement (ed.), Resereh Study: Tbe effectt-
veness ofTown Centre lvfanagtment .. Londres. ATCM, 1994.
H S. Zukin, Tbe Cultures ofCitzes, Londres, BlackwelL 1995, p. 8. El creCi-
mIento en 1994 de los empleados en el sector -por defiOlción urbano-
42
,
1",'
j"
LA CIUDAD: OSCURO y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO
del entertamment and recreatton ha sido en Estado Un'd e
. 1 OS apenas lIllerlOr al
regIstrado por la sal11dad, y seIS veces mayor que el del de hecho en uno de
sectores Impulsores de la economía metropolitana.
C.lt. en P. Ansay; R. Schoonbrodt, (ed.) Penser la vdie: chotx de textes f;hi-
lojJhtqttes, Bruselas. AAM EditlOns, 1989, p. 359.
11 R. Banham, Los Angeles. The architecttlre Df Fo/.lY Ecologtes Londres, The
PengulO Press, 1971, p. 4. I
14 Ibídem.
1'\ M. De Certeau, The Practzee o.f Everyda.y Li-f"e, (Tl', Amel', A
B /, de rtsdefmre),
erkeley, UmverSlty ofCalifornm Press, 1984, p. 93.
41
n. EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO
DE LA CIUDAD
Los estudiosos más atentos han advertIdo mmediatamente que
aun cuando la cIudad estaba eVldentenlente en criSIS yaumen-
taba la tendenCIa a la desurbanIzación y, sobre todo en los
Estados UnIdos. a la ampliación de las nuevas Ciudades de mar-
gen, la cmdad seguía estando ahí, y por CIertos aspectos. sobre
todo en el decenIO pasado, mostraba una centralidad en el hon-
zanre cultural contenlporáneo comparable por su Importancia
y su capaCIdad de motlvación a aquélla asumIda por la cmdad
en la segunda mitad del sIglo pasado. Incluso en los suburbIOS,
o en los que antes eran llamados aSÍ, en contInua expansión, se
encuentra hoy la Imagen de la cmdad.
La monotonía de la realidad y la banalidad creCIente de los subur-
bIOS, la Implacable obvIedad de las formas de la perifena no logran
elimmar a la CIUdad de la Imag111ación colectIva. Paradójicamente,
la condición ffilS1na de la existenCIa del creCImIentO de la CIudad
de margen es la presenCIa fuerte y seductora de una CIUdad no sólo
CIrcunscnpta y definIda S1110 más bIen concentrada. Según el New
York Post. un conOCIdo periódico vespertmo vendido normalmente
en las estaClones ferrovIanas a los trabajadores que realizan el tra-
yecto que va desde Manhattan hasta los suburbIOS u otras CIUda-
des de margen, sus lectores "tienen un auténtICo y vIsceral nexo
con la CIUdad, que da lugar a un estilo de VIda dinámIco, 11lde-
pendientemente de donde éstos VIvan" ,
LA CIUDAD POSTMODERNA
Es preClsamente en este desajuste entre realidad y posibI-
lidad, entre el ser y la Imagen, donde naCe la atracción de la
cmdad y su encanto. Nace y se refuerza la otra cmdad (todo
mIto urbano se refleja en su proplO doble) de las luces y de
los eventos, donde la dimensión de la posibilidad prevalece
sobre la de su contlngenCla. En la otra cmdad es posible des-
doblarse Y proyectarse; el doble de sí que cada uno construye
se conVierte, aun cuando sea temporalmente, en real. Los coat-
tt y los borgatart de Roma, los banlietlsards' de París se vuel-
can al centro el sábado por la tarde atraídos por la Cludad y
por su mIto hecho de luces y de ocaSlOnes. Inmersos en la fan-
tasmagoría de las mercancías y de la imágenes Intentan con
voracidad y SIn éxito consumIr la CIudad. AtraViesan la CIU-
dad SlO verla, como tropas de ocupación, fuertes, áVIdos, pre-
potentes pero Incapaces de verla. ASisten a una representación
ya un sueño en el cual no son admitidos. que a la vez los atrae
y los excluye. Su compacto desfilar recuerda las columnas de
pf1SlOneros, de venCIdos.
La cmdad parece haberse tornado más vIva y central que nun-
ca, estableciendo con la gente una relación ambigua de fasCl-
nación y de mIedo, de InvItación Y prohibIción, de atracción
y repulsión. Sus proplOS habItantes la abandonan pero la bus-
can, la temen pero la sueñan. Huyen a los suburbIOs, pero la
desean. Atracción y repulsión l11arcan esta nueva centralidad
de la Cludad que es al misn10 tIen1po práctIca y sImbólica, con-
creta y onínca.
Walter Ben¡amlO nos ha proporclOnado, con una antlClpación
de tres cuartos de s1g10, los Instrumentos pata captar la CIU-
dad nueva a la que nos enfrentamos hoy y para llegar a leer e,n
el fragmento nrbano a la sOCledad entera en su totalidad. El
Térmll10s que desIgnan en diferentes lugares. comO Roma o París, a
los habitames de las perifeflas (N. de! T.)
46
EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
también ha antICIpado, en su propIa eXperIenCIa personal, la
difícil y ambIgua relación del hombre contemporáneo con su
cmdad. Benjamln tIene con la cmdad una relación absoluta-
mente contemporánea, fuerte y extenuante: la aIna y la odia,
la encuentra embnagante y repulsIva. Lugar de embnaguez y
de IntOXIcación, de excitación, la Ciudad es todo y lo contrarlO
de todo: ella no es nunca aquello que pretende ser; ella es mIto:
es sobre todo sueño, y su arquitectura es "onínca"
La relación de Walter BenpmlO con la cmdad antlClpa en
su tortuosa slmpliCldad aquélla contemporánea de amor y odio
haoa una realidad que cansa, espanta y desenamora, pero al mlS-
mo tIempo une y seduce. El moderno ciudadano, suburbano
por cálculo y Ctty user por pasión, traslada su propIa resldenCla
fuera de la cmdad pero al mIsmo tlempo es más que nunca atraí-
do por la cmdad y por sus luces. Su tormentosa relación es la
mejor y la más fiel expresión de la cmdad nueva contemporá-
nea capaz de atraer y repeler a la vez.
Una vez más, las más eficaces son las palabras de BenJam1l1
que en el Konvolut N. de sus Passagenarbett escribe: "yo encuen-
tro a toda cmdad bella"
PreClsamente en la plenltud de una cnSlS conSIderada epo-
cal, cuando todos la daban por desal1UClada, la cmdad entra en
lo que ha SIdo definIdo en muchos ámbItos como el nuevo
RenaCImIento Urbano. El Impulso haoa un nuevo y probable"
capítulo de grandeza provIene de una demanda extendida e
lOtensa de cmdad. No es una demanda de servlClOs o de fun-
CIones, de cualidades SIngulares o prestaCIones instrull1entales,
sino una demanda de Ciudad en cuanto tal, entendida como bIen
preCIado lOdivlsible y no sustItuible. El requenmlento de cm-
dad es tan extenso y perentono como ambIguo y calnbiante.
El VIeJO objeto de la demanda de cmdad defiOldo por el movI-
mIento moderno sobre la base de neceSIdades y de prestaclO-
nes de respuesta, lnuestra, VIstO a la distanCla, su naturaleza
47
: !:
LA CIUDAD POSTMODERNA
Ingenuamente esquemát1Ca. La gente pIde hoya la CIudad, Jun-
to a prestaclOnes V funclOnes como en el pasado, también algo
más, aunque éste permanezca todavía mdefinIdo. Es dificil defi-
nIr en qué conslste la nueva y esperada expenenCIa urbana.
El deseo de cmdad es fuerte, pero el objeto del deseo es oscu-
ro, evanescente V, sobre todo, en continua redefiolCión. Es nece-
sano por lo tanto, lOterrogarse en qué conslste este oscuro obJe-
to del deseo llamado cmdad o expenenCla urbana. Intentando
disecClonar V desmembrar el deseo surge una espeCle de cm-
dad hecha de sueños constrlllda tomando un poco de aqufv
otro poco de allá, hecha por los medias V por la hIStona,.por la
famasÍa V el cálculo. Tiene un poco del Nueva York cmema-
tográfico, un poco del París belle épaque, un poco de cmdad rena-
centIsra Italiana, un poco de Howard y de cmdad Jardín, un
poco de JaneJacobs V del GreenwIch Village, un poco de Walrer
BenJamm V de los pasaJes pansmos, V un poco de la Zemrh de
BabbIt de Sinclau Lewls, un poco de merrópolis tentacular V
un poco de cmdad media europea. La diversIdad de las fuen-
tes V de las mspuaclOnes no se anula en el conjunto finaL En
la vanedad de la cmdad nueva, además, las diversIdades deben
enfatIzar la propIa IdentIdad. La cmdad se descubre cada vez
más IconIzada. La cmdad nueva en tanto objeto de deseo y de
consumo debe hacer VIsible, exaltándolas, las propIaS cualida-
des V las referenCIas SImbólicas V práctIcas, Éstas deben ser
mmediaramente reconocibles por todos.
Las operaCIones de ecleCtlC1SmO SImbólico realizadas sobre
el Ring de Viena a finales del SIglo pasado son bIen conoCldas:
la unIversidad era clásica, el ayuntamiento gÓtICO, el teatro
barroco, para comunIcar Inmediatamente, mediante la CHa, la
Intención del edificlO y su destino. Esta acción de lCoolzación
es retomada V ampliada por la cmdad contemporánea. La onen-
ración del pos [modero o de recuperar el sentIdo y el SIgnifica-
do [anta de la cultura popular como de la alta V legítIma ha
48
',¿
El NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
exasperado la lógica del leono o de la forma arquitectónICa capaz
de comunICar mmediatamente a una pluralidad de públicos el
destino y la intención de lo consrrulclo. Los lConas parecen C011-
vertirse en Indispensables para vivu la ciudad: la biblioteca es
proyectada como Icono de la biblioteca, el ayuntamIento es el
Kono del ayuntalniento, el teatro el icono del teatro, el rasca-
CIelOS de las grandes corporaclOnes es el Icono de las gran-
des corporaCIones. En este sentIdo, en el intento de convef-
tuse en fácil y accesible a todos -frtendly user para usar una
expresión del léXICO de los PC- la cmdad se conVIerte en
un gran desktop.
La CIudad electrónIca e icónIca de Internet reenvía a la CIU-
dad real. Ésta. a su vez, en su nueva lconIcldad tiende a ase-
meJarse a la pantalla de la cmdad vutuaL
Incluso los SImples cmdadanos Intentan expresar sus proplOS
deseos explicItando una teoría propIa de la cmdad Ideal, una
suerte de "Theory of a Good City Form" a lo KevlD Lynch. Un
productor discográfico de San Diego (CaliforDla) ha escrIto a
una media docena de periódicos locales para describIr el lugar
Ideal adonde desearia trasladarse: "esta cmdad Ideal debería
tener VIeJas casas elegantes y palaCIOS; debería tener una mam
street flanqueada por árboles, con tIenclas V acrivldades econó-
mICas que los reSidentes sabrían mantener con VIda; debería
haber un parque para los conCIertos estIvales donde los anCIa-
nos podrían encontrarse para pasar el tIempo IntercambIando
los chlslnes locales; cuatro estaciones (S10 exceso de ninguna);
V -posiblemente- todo esto debería estar a una hora o dos
de rransporte de las diverslOnes de una gran cmdad" 2
Los urbanIstas, Incluso los más fan10sos, no se expresan de
manera diferente. "Aquí en Ron1a hay veces -en efecto cada
día- que prefenría tomar el coche e 1f a hacer compras en un
supermercado antes que 11' a hacerlas en los pequeños comer-
ClOS. Lo Ideal sería tener un buen suburbIO amencano cercano
49
LA CIUDAD POSTMODERNA
a una densa cmdad Italiana. En este caso se tendría lo mejor
de ambos mundos", escribe, por ejemplo, Colin Rowe'. El sue-
ño de muchos amen canos -urbanIstas lncluldos- es VIVir en
una cIudad con suburbIOs y serVICIOS norteamerICanos y con el
núcleo de la cIudad constltludo por el centro hIstónco de una
cmdadItaliana. La pesadilla probablemente sería, como en un
vIeJo chISte, una periferIa Italiana y un centro de Ciudad no[-
tealnencana.
El modelo de referenCia no es ya el racIOnal o carteSIano, ni
el orgánIco natural, S100 que es más que nunca el sueño, o IneJor, /
un mundo de 1ll1ágenes hecho de sueños, deseos, ill1t9S,
recuerdos. Este mundo, por el hecho de ser ImagInado, es más
atractivo, atrapante y real que cualquIer otro modelo. Es un
sueño compuesro, hecho de novedad pero rambién de elemenros
reClclados del pasado. El vocabulano con el cual este sueño está
constrUldo es el de la nosralgla y del pasado, pero también aquél
de los media y la ficción. N o son sueños sOClalmenre lOdiferenres
V neutrales: aun en la extrema variedad que los distingue son
los sueños de estratos específicos y clases sOClales de las cuales
expresan los estilos de vlda, los deseos, las aspuaclOnes. Es ram-
bién a través de estos sueños que los sectores sOCIales más fuer-
tes dejan su propla marca en los espaclOs urbanos y disputan
el uso de la clUdad a otros sectores soclales más débiles. No a
codos les es concedido, en efecto, soñar, y sobre codo, constnurse
un mundo que refleje tales sueños.
En la Cludad nueva hay de roda: el retorno al pasado, la pues-
ta en control del presenre y obvlamente del futuro, la utopía
y el realismo. Ciudad slgnifica hoy un retorno al ongen mcluso
mítICO. Es el redescubnn1Iento de la CIudad comunltana
centrada en la dimensión pública y en la valonzación de las rela-
ClOnes cara a cara. La propIa tecnología es a menudo repensa-
da como lOstrumenro de regreso a un pasado que sólo ella parece
capaz de acrualizar. Las Infobahnen, o las znformatton highways,
JO
El NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
hacen posible la aldea elecrrónJCa: Internet o los cables de fibra
óptJca crean una vecmdad vutual donde -libre de la cons-
rncción físlca y de los ligámenes con el espaclO- el hombre
parece poder redescubrir los auténtICOS valores con1unltanos
y reabnr los canales de comunIcación Interpersonal. Internet
se propone como elmstrumenro para redescubnr al hombre y
la comuOldad.
High-tech, comunitarismo, neo-romantICismo, se funden retó-
nca pero persuaslvamente en la práct1Ca extendida de Internet.
El preClpJtado de esta mezcla de comporramlenros se da en los
Inrerner Café donde coeXlsren, al parecer s11lergétJcamente, las
relaclOnes cara a cara y aquéllas a distanCla del cyberespaclO.
Hay qll1en escribe que en el bar de la esqu11la, la aldea global
vlrtual y aquella arra, limJtada y fÍSJca, se rocan. QUlzá es sólo
una iLUSIón que ayuda a v1vir.
En más de un senndo, el esfuerzo por recrear la clUdad es de
tIpO reconstItutlvo. No parece stn embargo correcto decir que
se trara de reproponer un vleJo modelo: los elemenros Oenen
ya Clerramente un oempo, pero el conjunto y la lóglca de la
combInación son nuevos. La nueva Ciudad contemporánea es
a la vez la VIeja CIudad románt1ca, la tDedieval orgánIca y no
planificada, la metrópolis ulrramoderna de los carteles de neón
y la lnventada por los Juegos de slmulación del ordenador. Son
ensambladas y compatibilizadas Siena y Disneylandia, la Ville
Radieuse y Arcosantl, Sirte y Wnght, Ventun y Kner.
Cualqll1era puede con un PC y un Joftware de sesenta dólares
-como SimCity de la califorOlana Maxls, "The ulr1mare cJty
sllDulator"- inventar y dar vida a una Cludad. Puede escoger
las formas arquItectónIcas, los esquen1as urbanísticos, los
Olveles de calidad de vlda, los tJpos de economía, los regíme-
nes POlítICOS. La fantasía no tIene lín1lteS en tanto es posible
coger y comblOar, es rilas y modelos de épocas diferenres -des-
de la antIgua ROLDa, al n1edioevo y a la transn10dernldad- y
51
LA CIUDAD POSTMODERNA
hasta de mundos fantástIcos o mediátIcos. Las lOstruCClOnes nos
recuerdan que podemos crear con la liberrad de un dios pero
debemos hacer las cuentas con la realidad: en la slmlüación el
factor límIte de cada lOvenCIón urbana está constltUldo por el
agrado de los cmdadanos. Sólo puede eXIstIr aquello que es pla-
centero.
La cmdad real puede también ser objeto de sImulación como
la SimCity del Juego. En el Envuonmental Simulatlon Center
de la New School for SOCIal Research de New York es posible
para los profesionales, Cludadanos o admInIstradores, simular
cualqUler posible transformación fíSIca de la cmdad. GraCIas a
una base de datos digItalizada que contIene todas las lOfor-
maClOnes posibles sobte la qUlnta parte de todo lo construIdo
en Manhattan, es posible, con el CAD, ver y explorar cualqUler
hlpótesls de camblO urbano lOventando n posibles Nueva York,
con n posibles estilos, n posibles tIpOS de población, n posibles
upos de volumetría, n posibles colores o matenales. El resul-
tado de la SImulación es extraordinario dado que, como dice
en el número de abril de 1997 Wired. la revIsta de la cyber-
cultura por excelenCIa, "es posible navegar sobre la cmdad digI-
tal como volar en un helicóptero" y, agrega Michael Kwarrler,
el Inventor del sistema: "cuando comIenzas a reconocer los edi-
fiCIOS, el paIsaje urbano te llega allOterlOr"
Los grandes mitos urbanos
El sIgno de este nuevo estadio está formado también por el
'retorno de los grandes mItos urbanos. Regresa la cmdad mito.
No Importa la valenCIa posltlva o negativa del mito cmdad.
La fuerza y la fasclOación enorme que ejerce la cmdad perma-
nece, cualqUlera sea el sentimIento que ésta pueda lOspuar. En
este sentido, es Walter Benjamin guien, una vez más, mues-
tra la naturaleza de la relación del mIto con la cmdad. Ésta es
52
EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
el campo mltopoétlco por excelencIa, el lugar que difunde el
mIto e Impregna además la VIda cotidiana. Mientras que para
Adorno el héroe de la modermdad es Ulyses, para BenpmlO
las figuras modernas del mito son Teseo y Orfeo. Estos perso-
naJes bIen pueden constltuu metáforas urbanas. El pnmero ha
desafiado allaberlOto, la cmdad-laberlOto, para matar al mons-
truo, el segundo al Hades, la cmdad-lOfierno, para reencon-
trar el amor. Los dos héroes del mIto son para Benpm111 los
modelos de desafío para la superVIvenCIa en la cmdad con-
temporánea,
4
La referenCIa constante es el mito de París que ha SIdo cIer-
tamente el mayor y el más duradero de los mItos urbanos de
los tIempos modernos. Hasta Rousseau, uno de los pocos que
ha logrado sustraerse a este mito -qmzá por su hostilidad a
la gran cmdad en cuanto tal- lo refuerza lOdirectamente. En
las Confeszones. narrando su desilusión al haber encontrado en
París casas pequeñas y SUCIas habItadas por una población
andrajosa en lugar de palaCIOS suntuosos, el filósofo describe,
quizá Sin advertirlo, un gran sueño. Su desilusión presupone
expectativas y sueños Igualmente grandes.
Rousseau es, no obstante, sólo una excepción que no llega a
arañar la fuerza del mIto de París, que, con diversas modula-
ClOnes, ha atravesado tresCIentos años: desde el grand siecle has-
ta hoy. La extraordinana duración de este mito y su constan-
te actualidad se basan en su complejidad y ambIvalenCIa. El
mlto de París no se funda sólo en su esplendor o su grandeza,
como por ejemplo el de San Petersburgo, cuya belleza es pro-
yectada autocráticamente desde lo alto para ser el monumen-
to de un reIno. Para viVIr esta belleza monumental y humani-
zarla, Gogol y DostOlevsk! están lOcluso obligados a soñar tal
realidad estétlCa 111vertiéndola. París, en cambIO, deriva su
encanto de los orígenes ambIguos, de las raíces profundas en
un tiempo oscuro. Como todos los grandes mItos, el de París
LA CIUDAD POSTMODERNA
es ffilstenoso, comple10 y en buena medida lrraclOnal. Es en
este sentido el mIto urbano por excelencia.
La modernIdad del mIto de París, que es el arqueupo de los
mItos urbanos modernos, es la copresenCla del paraíso y del
mfierno, de la etermdad y de la conungenCla, de la constanCla
y de la lmprevlsibilidad, de la belleza y de lo horrible, de la París
pulsante Y coloreada de Balzac y de la nocturna e 111qUletante
de Restif de la Bretonne. "Jerusalén de un mundo lalCo" , y "un
bazar donde toda cosa tIene su preCIO" (Balzac), París tlene
slml.lltáneamente presentes, en tensión recíproca, la Cludad car-
tesIana Y fundada de Versalles, hecha sólo de luces y certezas, y
aquélla mforme y VIva, desordenada e ImprevIsible, plena de
sombras y de sorpresas, de la Vle)a París del rey Ennque. Las
dos Cludades se confrontan y se alimentan redprocamente.
Gracias a estas cualidades y ambigüedades, París, en tanto CIU-
dad-personaje, logra conqUlsrar un papel central en la litera-
tura francesa y, mediante ésta, el de protagonista absoluta en
ellmag111auo colectivo de al menos tres épocas diferentes: des-
de LUlS XIV a la revolución, desde Napoleón nI a la Be!!e po-
que, hasta la segunda posrguerra. y hasta hoy.
Verdaderamente diferente con respecto al de París, capItal del
Imag111ano colecrlvo no sólo del SIglo XIX, el mIto de Nueva York
ha actuado profundamente en la cultura colectiva de generaClones
enteras. Por muchos aspectos la metrópolis amerIcana se COD-
VIerte en la Ciudad moderna por excelenCla, el epítome de la
moderOldad como lo era París, o en menor medida, Londres.
Su fasclOación radica en la vanedad y en la lmprevlsibilidad,
en la capaCldad de sorprender sIempre a todos. Nueva York es
la shock ezty por excelenCla. Peter Be(ger en su In Prcme ofNew
York habla de esta cualidad como la magIa de la cmdad, don-
de "todo puede suceder y puede suceder preClsamente ahora
ffilS1TIO" 0, para usar palabras de otro enamorado -también
un tanto desiluslOnado- de Nueva York, Theodore Drelser,
54
EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
"la glona de la cmdad es su vanedad. Su drama se encuenrra
en sus extremos"
Algunas de las defi111clOnes utilizadas hoy para todas las gran-
des cmdades han naCldo a propÓSitO de Nueva York: cmdad es
"el lugar donde un niño encuentra sIempre aquello que qUle-
re ser de grande" (LoUls Kahn) o "donde se encuentra una cosa
mIentras se está buscando orra" (Hannerz).
Uno de los escntores a caballo del SIglo conSIderados neoyor-
qumos por excelenCla, O. Henry (pseudó111mo de William
Sydney Porter) la definió "Bagdad on the Subway", donde no se
puede más que estar orgulloso de ser parre del espectáculo. El
mIsmo O. Henry escribe de uno de sus personales: "Paseaba con
el corazón henchIdo al pensar que era un cmdadano de la gran
Gotham (Nueva York), que formando parte de su placer y de su
magnificenCla, partlClpaba de su glona y de su prestlglO" 6
En cuanro cmdad exrrema y epítome de la modernIdad,
Nueva York no puede más que fascmar, de manera 111mediata
y no racionaL incluso a qUIenes no deberían sentir su atracción.
Lewls Mumford supera a rodos en esta allténflca y comra-
dictona pasión por Nueva York desde el momento en que son
conoCldas sus preferenClas por las cmdades pequeñas respecto
a las metrópolis. Sin embargo, Incluso en un personaje no metro-
politano puede saltar, en condiclOnes extremas, la chIspa de la
pasión. El relato del enamoramIento de Mumford por Nueva
York tiene tonos sensuales e iniciátlcOS. El encuentro se pro-
duce con la CIudad en su conjunto -con el espírItu de la CiU-
dad- y no con lugares 111divlduales. Sucede al atravesar el puen-
te de Brooklyn. Aquí, con un admaable recurso lirerano,
Mumford describe la cmdad que se le presema con su fuerza y
su belleza -las palabras son suyas- haciéndole desaparecer las
lOcertldumbres de la adolescenCla. No se trata sólo del fulgu-
rante enamoramIento, S100 de la autocelebración de un autén-
tICO rito de pasaje a través de la relación directa con el mIto.
55
LA CIUDAD POSTMODERNA
La experiencia del encuentro se convIerte en el relato de
MUlnford en una suerte de expenencia mÍstlca V totalizadora
de comunión entre el yo y el mundo. "Hela aquí mI cmdad,
11lmensa, potente, lDundada de energía y de luz [ ... ] Y aquí yo,
que teSplfo el vIento de marzo, abrevando en la cmdad y el cIe-
lo, capaces en su lDmensldad de contenerme [ ... ] El mundo
entero en aquel momento se abrió de par en par ante mí, desa-
fiándome y atrapándome, pIdiendo algo de mí que se necesI-
taría lnás de una Vida para dar, pero haClendo emerger toda mi
energía [ ... ] Ante aquella ImprOVisada revelación de poder y,
de belleza todas las confusIOnes de la adolescenCIa se desvane-
CIeron y yo golpee las pIedras del puente con una nueva fe que
lne venía no sólo de !nl Yo, SI110 de la energía colectiva con la
que 01e estaba enfrentando y las aleuras a las que era llevado
[ ... ]. No puedo esperar reproduclf la exaltación de aquel
momento: la maravilla era como la de un orgasmo en el cuer-
po de quien se ama, era como SI una Vida entera hubIese (00-
dUCldo a aquel momento culminando en él. [ ... ]. Desde enton-
ces he buscado aquel mOmento más de una vez sobre el Puente
de Brooklyn; pero la exacta c011lCldenCla del tiempo y de la luz,
del estado de á1l1mo y de la disponibilidad intenor no han regre-
sado Jamás. Aquella expenenCla permanece únIca: una mlta-
da rápIda y fugaz sobre las enormes excepclOnales posibilida-
des que la VIda puede reservarle al hombre" ,
Nueva York tiene una relación particular con los Estados
UOldos, en tanto aún sIendo una vanante extraña, Irregular,
exagerada y por muchíslmos aspectos diferente - paradójica-
mente Nueva York es la menos representatIva de la CIudades
norteamencanas- se ha convertIdo rápIdamente en el símbolo.
El mIto, de esta manera, se deslocaliza y entra en la cultura y
en el lluag11lano colectIVO. La difusión y la consolidación del
mito de Nueva York, que ha teOldo lugar a parrlf del fin de la
guerra CIvil y sobre todo en los últlmos años del SIglo pasado
EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
para desarrollarse durante las décadas de los velOte y los trelO-
ta, son tesnffiOlllOS del nacimIento de un lenguaje nuevo con
el cual la CIudad ha comenzado a representarse a sí 111isma. Serán
creadas y difundidas en la expenenCla cotIdiana palabras nue-
vas para lOdicar hechos y personajes, atmósferas V culturas que
por su novedad no logran ser C01TIUDlCadas adecuadamente con
los viejos léXICOS.
Para relatarse a sí mIsma y alimentar el propio lnIto, Nueva
York crea este nuevo lenguaje graCias a la Invención y a las ll1iles
de 11lteraCClones de lo cotIdiano metropolitano, de la calle, de
¡as subculturas locales. Estas palabras dan voz a expenenClas
nuevas: el fldneur del SIglo XX adqUlere un lenguaje proplO que,
graClas a la capaCIdad de difusión y de amplificación de los
media, se conVIerte en lenguaje general urbano y, por consi-
gUlente, unIversal. El léXICO, los personajes, las práctIcas
sociales y las modas de la Gran Manzana se imponen en todo
el mundo conVIrtiéndose en léXICO, personaJes, práctlcas SOCla-
les y modas metropolitanas tout eourt.
ExpreslOnes como skid rows, mean JtreetJ, JkyLine se conVIer-
ten ahora, de ser típIcas neoyorqu111os, en parte del lenguaje
común contemporáneo. GraCIas a su eficaCia y al uso de las
metáforas, la novedad urbana se conv1erte en patrimonlO cog-
nosCltlvo e Imágenes de todos: the Jtreets} es la expresión que
mclica tout court la VIda pública de la cmdad, urban jungte, ean-
yons, diffi habitadas por diff dwel!ers y cave dwe!!ers, skycrapers
se refieren no sólo y no ya a Nueva York S1110 a cualqUler metró-
polis norteamencana o, lengua n1ediante, del mundo. ¡;
La cmdad y la hIper-realidad
El mIto urbano se alimenta continuamente del mundo de los
media. Sobre todo, desde el cme, que, forma de arte y de narra-
ción urbana por excelenCia, ha contribtudo a construIr los mItos
LA CIUDAD POSTMODERNA
de Nueva York, San FranClsco, París, Berlín. La "slllfonía urba-
na" de los años velllte -Manhattan de Sheeler y Strand y Beríín
de Ruttmann- nos dan un pnmer cuadro Clnematográfico
-conSClente- de la CIudad como in1agen y comO mito.
En la función de crear el mito de la clUdad, el ClOe -y hoy
aún más la televlsión- desarrolla un papellOSUStItuible y muy
supenor -no sólo por las dimenslOnes del público- a la eJer-
Clda por los libros y los plOtores.
En torno a la clUdad ha eXIstIdo sIempre un espacto narrado
creado en el pasado por escntores y hoy por la producción C111e.-
matográfica, televlS1va, más allá de, obvIamente, aquélla ¡ite-
rana. Las Imágenes proveOlentes de la literatura, del ClOe y de
la televIsión, de los periódicos, forman en toro o a nosotros otra
clUdad, una clUdad narrada.
En el pasado, la cmdad narrada creada por los escntores era
reduClda Y limItada. Las narraClOnes de Balzac. Dickens,
Stendhal, Restif de la Bretonne proveían Imágenes extraordi-
nanas capaces de ilumlOar ángulos oscuros e lOexplorados de
la CIudad. El relato se refería sin embargo a un número en suma
limitado, en el tIempo Y en el espaclO, de expenenClas urba-
nas, V estaba, sobre todo, dingldo a un público restnngldo,
loconmensurablemente pequeño 51 se equIpara al que actual-
mente es lOvestIdo por el flUJO compacto de las lOformaclOnes
y de los estímulos mediáticos. Hoy, CIoe, televlsión, libros,
periódicos, crean y recrean cotIdianamente una Cludad narra-
da SlO resIduos y tendenClalmente totalizadora. No hay prác-
tlcalnente más urbana que no haya sido también
narrada.
Cine, literatura, foeografía, tebeos (Nueva York es la
Metrópolis de Superman y la Gotham City de Batman) hacen
de Nueva York el mito urbano moderno por exceleoCla. '7 La
cmdad narrada se superpone perfectamente a la real ofreClen-
do respecto a ésta n1ayor preCIsión Y plenitud. La n1ejOr mane-
58
EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
ra de conocer Nueva York es hoy probablemente, la de 11' al
CIne. En la nueva relación entre CIudad narrada y ciudad real,
entre Imaginación y expenencia, se sitúa uno de los trazos dis-
tIntIvOS de la ciudad nueva conteInporánea.
La cmelad industnal, la capItal de los Estados-nación, la cm-
dad de la urbanIzación IntenSIva, la clUdad del ochoClentos y
del noveClentos, que ha SIdo campo pnvileglado y metáfora
mdiscutible de la modernIzación, es distante y diferente ele la
cmdad nueva contemporánea más de lo que digan las palabras
y los conceptos. Sobre la clUdad contemporánea han actuado,
hasta cambIarla radicalmente, las grandes transformaclOnes de
nuestra época concerOlentes al consumo, a las Imágenes, a las
modalidades productIvas, al papel de la subJetIvIdad. Todo esto
ha transformado radicalmente la ciudad contemporánea que,
SIn embargo, aún mantIene intactos la envoltura física y el apa-
rato lingüístICO del pasado reClente para representarse.
El límIte entre realidad e Imágenes hoy se torna débil- admI-
tIendo que éste tenga aún algún valor- Ciudad vIVIda, cmdad
Imaglllada y cmdad deseada tIenden a fundirse. Se va haCla la
desapanción de los límItes entre realidad e ImaglOación, y a la
prevalenCla de la segunda sobre la pnmera en nombre de un
mayor realismo. La cmdad definIda como real tIende a aseme-
jarse cada vez más a la ImagInada. El entena de adecuación y
de confrontación se conVIerte en el ImagInarlO que la llarnada
Cllldad real está obligada a perseguH contlllUamente. La com-
paración entre los lugares, aunque sean reales, sucede en una rea-
lidad onírica. Sueños, modas, mitos, iluslOnes, deseos en tanto
elementos constItutIVOS del modelo ImagInano se conVIerten por
esto mIsmo en factores potentes en la definICión de la CIudad real
que es un Intento de actuación de la hIper-realidad.
TambIén el mundo de la hIper-realidad tIene sus capItales.
Hay propIas, nuevas y onglOales y, sobre todo, hay muchas.
Orange County, el más californIano de todos los condados, el
59
LA CIUDAD POSTMODERNA
condado de Disneyland y de la Crystal Cathedral de J ohnson
y de muchas empresas del high-tech. es una de estas cmdades
SImulacro. Es un ejemplo paradigmátIco de Postsuburbia o cm-
dad real-cmd-tmagzned donde es Imposible distmgmr entre lo
real y lo ilnaglnano. N o es, mIrándolo bIen, nI sIqulera una
copIa carente de ongma!. Es una de las COplaS fieles de algo
que, o no ha eXIstido Jamás, o ya no eXIste. En Orange County
el presente se construye mnando haCla el futuro, extrayéndo-
lo del pasado y del mundo Imagmano.
Orange County entera recoge el teStlmOnlO del modelo cul-
tural y urbanístlco del futuro, la cmdad extendida e hlperreal
por excelenCia. El futuro es, o Intenta ser, Orange COUl1ty con
su realidad seductora, 111anlpulada e ilUSOrIa.
El reencantamlento del mundo
La Cludad nueva actúa sobre sí mIsma y sobre su propIa Ima-
gen para agradar. Con mtenclOnalidad y VIsibilidad muy supe-
nares a las de la edad barroca, la cmdad hace de la seducción
un prlilClplO de orgamzación y de desarrollo.
Así como "el proyecto del postmodermsmo es el reencanta-
IUlento del mundo". el proyecto de la cmdad nueva contem-
poránea se convierte en el reencantarmento de la expenencia urba-
na. Ésta es tanto más SIgnificatIva en tanto que es la reacción
a los liltentos de seculanzación y de funclOnalización de la cm-
dad llevados a cabo por más de medio SIglo de mOVImIento
moderno en nombre de la ClenCla y de la raclOnalidad. El resul-
tado de aquellos liltentos de seculanzación ha SIdo, en gran
medida, la pérdida de Identidad de los espaclOs urbanos y su
tendenclal homologaClón en nombre de la raclOnalidad pro-
yecmal en la llamada "dictadura del cubo". En una escena urba-
na marcada por la banalización ambIental y por la escasez de
SIgnificados, gran parte del esfuerzo proyectual actual está en
60
EL NUEVO RENACIMlENTO URBANO y EL MITO DE LA CIUDAD
contratendenCla orIentado a crear lugares dotados de SIgnifi-
cados y, por tanto, ligados al contexto, a la ocasión, a los gru-
pos y a su IdentIdad. La arquitectura de la cmdad nueva post-
moderna no intenta ya ser con10 en el pasado una obra de arte
consumada por la colectlvidad con distracción.
Si para el mOVllllJento moderno el esfuerzo se dingía a
homogeneIzar, para el postmodernIsmo es diferenCIar, si el cri-
tena ayer era la raclOnalidad, hoyes la Identidad, SI ayer era
el unIversalismo, hoyes el partlculansmo, S1 ayer era la fun-
ción, hoyes el placer. En la cmdad 11ldustnal tradiclOnal los
pnnClplOs organIzadores 11ldiscutibles eran efiCIenCIa, fun-
clOnalidad y monumenralidad. Hoy, el pnnClplO del placer sus-
tituye al ochocentlsta de la utilidad y el moderno novecen-
tlSta de la funclOnalidad. La cmdad expenmenta VIsiblemen-
te lo que Bauman, refiriéndose expliCltamente a Sennett V a
Lasch, llama la afirmaCIón del pnnclplO de confort respecro
al de realidad.
El arqUltecto no se propone ya educar, reformar o morali-
zar, sino agradar. La alternatIva no es entre argll1tectura y revo-
lución, para usar la expresión de Le Corbusler, SIno entre- arqUI-
tectura y tedio. Si lo moderno era calVInIsta y pedagógICo, lo
postmoderno es hedonIsta y demagógIco. Si la cmdad moder-
na debía ser efiClente, la post moderna debe ser encantada.
La separación con respecto a la forma y a la cultura de la C!U-
dad moderna-tradiclOnal no podría ser mayor. La necesIdad del
hombre calv11llsta cede el paso al deseo. No eXIste ya one best
way; la verdad o la unICIdad de la elección no se puede obte-
ner nI SIqUIera en nombre de la Ciencia o de la verdad como
pretendIa el mOVImIento moderno. La vanedad deviene un
ImperatIvo proyectua!. Por lo demás, ¿como podría ser VIStO
de otro modo SI la arqUltectura debe refleJar la realidad con
todas sus incoherenCIas V variedades, SI nada más en Londres
los niños de las escuelas hablan 172 lenguas diferentes?
61
LA CIUDAD POSTMODERNA
Durante todo el sIglo XIX, un sIglo largo cuya lógIca se
extIende hasta la mitad del sIglo XX, la cmdad crece y se desa-
rrolla en torno al pnnClplO de utilidad. La cmdad se transfor-
ma destnpada por vías férreas y artenas v1ales, sometida a una
mcreíble sobrecarga demográfica, a la demanda de autocele-
bración del nuevo dommlO burgués. El tttyscape se carga de SIg-
nificado V de símbolos y el clLldadano está obligado a perse-
gUlf, con esquemas culturales e Instrumentos cogn1tIVOS 110
slelnpre adecuados, una escena urbana en continuo y profun-
do camblO. Dickens advIerte en 1861 en un paseo por la ribe"
ra del Támesls que ve otra ciudad y Baudelaire, n1ás o menos
en los mIsmos años, en París, la otra gran capItal del sIglo, afir-
ma en versos que la forma de la cmdad cambla más ráp'do que
el corazón de la gente.
La expresión CoketDwn, eficazmente acuñada por Charles
Dickens en Hard Times. -y retomada por LeWIS Mumford-
expresa, mdependientemente de la referencia al hollín de las
fábncas, el pnnClplO de ucilidad económIca, como pnnClplO
orgamzador de la realidad urbana. En la clLldad definIda por
la utilidad V la razón mstrumental, la realidad gns y dura,
ImpueSta por las férreas leves de la producción V de la econo-
mía, genera en la gente una creClente demanda de imagIna-
ción. La dureza de lo cotldiano es aceptada en nombre del pnn-
OplO de utilidad V es soportada graoas a la posibilidad de
encontrar salvación en la imagInación.
La gran poesía utbana de Baudelaue nació preosameme del
reconoomlento de la meluctabilidad de la nueva realidad V, pot
lo tanto, de la necesIdad de que la ImagInación encontrase vías
propias de expresión y de comunicación al intenar de un esce-
nano urbano que era asumIdo por descontado.
Hoy, dismmuye la tradiclOnal antmomla -típIca del ocho-
CIentos- entre Cludad soñada y Cludad real. Cuanto más dura
e Insoportable se revelaba la CIudad IndustrIal más necesarIa
62
EL NUEYO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
era la fuga a la fantasía. En la cm dad postmoderna la lfreduc-
tible tensión estructural entre realidad e imaginación se redu-
ce V tIende a disolverse: los límItes se vuelven mClertos y los
proplOs conceptos tlenden a confundirse. En la clLldad nueva
contemporánea la difícil relación entre realidad e ImagInación
es superada con la producción de escenarios urbanos de sueño
V de deseo a los cuales las personas de la cmdad pueden acce-
der SIn solución de continuidad de la experienCia cotidiana.
En la cmdad contemporánea de la fiCCIón y de la cultura
mediátIca tienden a debilitarse hasta a anularse las Contra-
dicclOnes de concepción de la cmdad que desde la antlgüe-
dad ha SIgnado la expenenCla urbana: "Babil0111a, O sea la cm-
dad como corrupción" y "Jerusalén, o sea la cmdad como per-
fección". Es hasta problemátIco trazar, Con los Instrumentos
de la étIca postmoderna, una distInción preCIsa entre los dos
modelos.
La CIudad se convierte progreslvalnente en refleXIva y es
cada vez mas conSCIente de la capaC1dad de actuar sobre sí ~ 1 I S ­
ma: no sólo sobre el espaclO construIdo V sobre el esquema
otganlZatlVO S1110 también sobre el software, sobre su cultu-
ra, sobre la atmósfera. La Cludad nueVa contelnporánea
llltenta ser una Ciudad que refleja, que organIza y torna exau-
dibles los deseos. La cmdad, al aprestarse a competIr en el mer-
cado global, no tIende únIcamente a marcar las diferencias
cada vez más débiles respecto a otras ciudades, y a fortalecer
las Idenudades que el proceso de globalización/homogenel_
zación ha hecho ligeras V sutiles. El obJetlvo es también recrear
el encanto de la Cludad. La C1udad es, en muchas ocaSIOnes
más bien el campo de realización de la Imaginación de 1 0 ~ "
deseos colectIvos.
Este aspecto onírICO no sería SIn en1bargo sufiCIente para dar
cuenta de la complejidad, de la ambIgüedad y del carácter
ambIvalente y contradictorIo de la CIudad nueva contemporá-
63
LA CIUDAD POSTMODERNA
nea. La ciudad permite soñar, pero no toda la CIudad tIene esta
capaCIdad ill todos los cilldadanos tienen la posibilidad de expe-
nmentar una cotidianidad que de alguna manera se asemeje a
sus sueños. El espacIO urbarro es cada vez más distóplco y pola-
nzado: la ciudad una vez más se divide entre los que tIenen y
los que no tlerren. Aquellos que no tienen pueden convertlfse
err la pesadilla de los que tienen. "Las cIUdades -dice Marco
Polo a Kublai Kahu en las Ciudades invisibles de Calvmo- estárr
hechas de deseos y de mIedo". "el símbolo cIUdad", agrega sIem-
pre Calvl110 reseñando un ensayo de Frye 10, es leído lnmedia.,..
tameme "como proyección de los temores y los deseos del hom-
bre conten1poráneo"
Es el temor de que el sueño sea asaltado, que los exclUI-
dos, los dropottts Irrumpan en la fantasmagoría de los deseos
y en los oasIS de segundad y atenten contra la segundad del
sueño.
La cIUdad nueva contemporánea del sueño y de las Imáge-
nes puede por tamo convertlfse en una de pesadilla. Detrás de
una realidad brillante y cautIvante que transfiere a las masas
la estrategIa de la fantasmagoría de las mercancías que los pasa-
Jes pansmos del ochoCIentos habían dedicado sólo a una elite,
están otra vez los exclUIdos. Se agranda cada vez más la dife-
renCIa entre una cIUdad renovada, brillante, empaquetada, Ima-
gmable, mercantilizada, deshlstonzada, vendible y gozable y
aquella abandonada, real, careme de capaCIdad de Imagmación
y vlvibilidad. La cIUdad nueva es frecuentemente urra CIudad
voodoo" donde el desarrollo es fictICIO, y es una cIUdad que
esconde detrás de las fachadas la degradación. Tras los escena-
nos espectaculares de la Cludad postlTIoderna de la sImulación
y de las ilUSIOnes, están aquellos que, exclUIdos de la repre-
sentación y del sueño, deben VIVir una Cludad real y dura, direc-
ta y áspera continuación de la cIUdad mdustnal, de la coketown
ochocentlsta.
64
EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD
NOTAS
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f NI If W '. . , p. . n ong
o ,!!e, ale Whltman, otro gran y célebre enamorado de la cIUdad eSCrI-
be: Esta es la :1Udad V yo soy lUlO de los clUdadanos,l Todo lo que l ~ mte-
[esa ~ los demas .. me mteresa a mí: la política, las guerras, / los mercados
los dIanos, las escuelas, I Elmtendente y el cancela ios bancos las t t·c '
losvapo I c'b' /1' . , ,a Has,
res. as fa rIcas, os tItulas, los fondos los bienes Inmueble
ble r t· C· ' s y mue-
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pp. 299-316. . .
65
1:

l'
In. LA CIUDAD POSTMODERNA
Aun cuando el conceptO de postmoderno -"que de un com-
plicado neologlsmo se ha convettldo en un cliché abandonado
S1ll haber logrado la digll1dad del concepto'" -' pueda parecer
aproxlmatlvo. hay que reconocerle el ménto de haber constl-
tUldo uno de los pnnClpales 1llstrumentos para reflexlOnar sobre
las grandes transformaclOnes sOClales y culturales que estamos
V1Vlendo. En espeClal, su gran utilidad tanto analítlca como
comunicatIva, está en haber permitido relacIOnar sIgnificatI-
vamente las grandes transfornlaciones del espaclO construIdo,
de la clUdad y de la expenenCla urbana con los grandes cam-
blOS soclales y culturales de la sOCledad contemporánea. El hecho
de que se trate de un concepto en COntInua expansión -en ten-
denCla todo es postmoderno y todo puede, slempre en tenden-
Cla, ser consIderado postmoderno- representa una ventaja y
representa también el valioso éXltO del desarrollo cont1llUO de
la reflexión sobre la eXperIenCIa urbana contemporánea. En pocos
años se ha produCldo una COnt1llua ampliación del aparato teó-
tlco disponible para comprender el gran camblO de la supera-
ción de la moderll1dad, conslderada como las columnas de
Hércules de la expenenCla y del pensamlento pOS1t1vo.
Conceptos como, por ejemplo, sobrecarga de estímulos,
hlper-realidad, cultura de superfiCle, estetlzación de lo cotl-
diano, Ifonía de las formas, se han convertIdo en instrumen-
67
LA CIUDAD POSTMODERNA
tos de uso corriente para definIr realidades y expenenClas Iné-
ditas baJo muchos puntos de vIsta. Además. y no casualmen-
te. el campo de naCImIento, o mejor qUIzás, de vIsibilidad, del
post moderno ha sIdo la cmdad, o más exactamente, la atqUl-
teceura de la Cludad nueva.
Es en la cmdad que se condensa, se pteCIpIta y se hace VISI-
ble la gran transformación contemporánea. También en este
sentIdo es posible hablar de centralidad de la cmdad. La cm-
dad contemporánea es más postmoderna de lo que dice su arqlil-
teemra o el diseño difundido en ella.
La arqliltectura postmoderna propIamente dicha es muy limI-
tada. Su presenCIa es modesta y además polanzada: es vlSlble
en las gtandes cmdades, en la arqmtectura de los servIClOS y del
OClO, se dinge a un público generalmente pudIente.
ésta se polanza también geográficamente en Nortean1enca. En
Europa, la arquItectura postmoderna marca de forma aprec;a-
ble sólo a algunas grandes cmdades como, por ejemplo, BerilO,
Frankfurt, Lyon, Barcelona. En las cmdades Italianas, por el con-
erario la arquitectura y las emergenClas postmodernas o tat-
se pueden contar con los dedos de dos manos. Están
presentes de forma marglOal y, sobre todo, nlOguna de ellas ha
conseguIdo convertirse en monumento de la contemporaneIdad,
como ha pasado en otros países europeos.
También el postmoderno está creCIendo por de su
propIa moda y ha produCIdo su propIa vulganzaclOn. SlO
embargo, ésta no ha conseguido todavía una crítica de
presenCIa capaz de modificar la Imagen y el skyltne de la cm-
dad contemporánea, como hIZO el raclOnalismo en salame.Dte
un cuarto de sIglo. El postmoderno no ha gozado de la dIfu-
sión lnaSlva del movImiento moderno, que por su parte ha con-
seguIdo. en nombre de la globalización culmral y de la eco-
nomía de la producción, Imponer la vulganzación de la llamada
dictadura del cubo.
68
LA ClUDAD POSTMODERNA
El habItar postmoderno es refendo a la cmdad, más que a
los edificios en sí. La argllltectura es el sector donde, con n1ás
arraIgo, se ha manifestado el postmoderoo y, sobre todo, donde
de fenómeno específico de reflexión y elaboración cultural se
ha convertido en fenómeno de la cultura de masas y de la expe-
nencia cotidiana metropolitana: esto debIdo al clüna cultu-
ral, a la gen te de la cmdad y a Sus modas y al contexto gene-
ral-urbano- en el que el edificlO slOgular se coloca. El pl'O-
plO edificlO postmoderno cobra ImpOrtancIa, remmendo a
códigos InterpretatIvos y a reservas simbólicas y estilísticas par-
tlCulares, por el hecho de Insertarse en un escenano general
definible como postmoderno.
Por cierto, la presenCla físIca no es, sobre todo en -Europa,
proporclOnal a la ImportanCIa que el postmoderno ha alcan-
zado no sólo en el debate entre los espeClalistas del sector, SIno
también dentro de la mIsma CUltura de masas. Sin embargo,
lo que permIte hablar del postmoderno como tendenCIa de fon-
do de la Cludad nueva contemporánea es el clima cultural gene-
ral prodUCIdo también por las aCtltudes VIsibles de las masas,
por los comportamIentos y los estilos de vIda. Hay que partlt
de estas grandes transformaclOnes para dar un sentIdo a la
arquitectura postmoderna que es sólo un momento de con-
cteción y VIsibilidad del gran camblO en curso.
Entre las grandes transformaclOnes culturales, In1portan-
tes para connotar el marco general, están la desaparIción, ten-
denctal, de la frontera entre cultura alta y cultura popular, la
asunción de la cotldiallldad como campo pnvilegtado de for-
mación del sentIdo y la contInua Introducción de elementos
de lo cotidiano en todos los sectores, antaño conSIderados
domlOlO exclUSIVO de la cultura alta o legínma, de la plOtU-
ra a la mÚSIca y sobre todo a la arqll1tectura. Aquí la ense-
ñanza de Las Vegas V de sus letreros de neón es constante y
relevante.
69
LA CIUDAD POSTMODERNA
EclectICismo no significa libertad y vanedad sólo en la elec-
ción de los estilos, SIlla de los mIsmos nIveles de cultura -popu-
lar y alta-o En esta mezcla de estilos, formas, expenenCla, Matn
Street deviene el modelo msuperable del cautIvante U1l1verso
pop, que, declara Ventun, IS almost al! rzght' El eclectiCIsmo
enfatIzado y ensordecedor de la calle se pone como un constante
modelo de referencia.
Si el utba1l1smo humanista a la Mumford asumía como pará-
metro de referencia al hombre. escrIto con la H mayúscula, en
el clima postmoderno la referencia es la gente. La g de gente
en este caso es minúscula. La diferenCla no es de léXICO, 51110
sustanCIal. El parámetro Hombre denva directamente de la tra-
dición de los modelos normativos y unIversales del huma1l1s-
mo; el parámetro gente hace referenCia a la gente por lo que
es y no por lo que tendría que ser. La referenCIa no es una abs-
U'acta opción étiCa O polítIca, sino que se convIerte en preCIsa
referenCIa a gustos, culturas, deseos. Es la referenCIa a la gen-
te tal (OlnO es hoy en SUS actIvIdades cotIdianas. Y es en nom-
bre de esta pnmacía de la gente común y del hoy que Robert
Vemun declara prefenr lo cotIdiano y el pop e mVlta a apren-
der de Las Vegas o LevIttown y a tomar como ejemplo para la
CIUdad de lo cotIdiano a Disneylandia. El New York Times del
22 de octubre de 1972 puede tItular Mickey Mause Teaches the
Archztects una entrevista en la que Ventun afirma, entre arras
cosas. "Disneyworld está más cercana a lo que la gente qU1ere
de lo que nunca han Sido capaces de estar los arqUltectos", pro-
clamando además que: "Disneylandia es la utopía sImbólica
arnencana" 2
La CIUdad no sólo hace posible smo vIsible al postmoderno
que se propone como cultura metropolitana por excelenCIa. Es
la CIUdad que hace concreta la mtersección y la hibndación de
Todo está SIempre muY bIen (N. del T.)
70
LA CIUDAD POSTMODERNA
10 local con lo supranaclOnal. la contextualización del localis-
mo y la des contextualización de la cita mediátlCa, el cruce entre
la diversidad y lo posible. Sólo la formación difundida de valo-
res comunItanos contribuye a establecer el necesario puente
comUnICatIVo entre la gente y la cultura alta. La cmdad re11l-
terpreta explícItamente su propIO papel como CIUdad post-
moderna eventual y escenográfica, CIUdad de los deseos y de la
producción, de la hiper-realidad y de la sImulación, CIUdad de
la comunIcación necesana y problemátICa y CIUdad que lleva
siempre en sí la posibilidad de ser otra con respecto a lo que es.
La CIUdad tIende a condensarse alrededor del papel enfatI-
zado de la Ville Lumiere y a legltlmar sus propIas políticas,
como por ejemplo el programa francés Banlieues '89, como InS-
trumentos onentados a restltUI[ el efecto CIUdad a rodas sus par-
tes y perifenas. ConSIderando la extensIón y, por ende, la fun-
damental mdetermmación del concepto de postmodernIsmo
-rápidamente pasado, como se ha escrIto repetIdamente, del
estatuto de oscuro neologIsmo al de despOJO retónco Slll haber
llegado nunca al nIvel de verdadero concepto- se hace enton-
ces necesano recurrir a reductores hermenéutIcoS, incluso cuan-
do se le emplea en un terreno específico como el de la cmdad
y su expenenCIa.
U no de ellos es proporcIOnado por Hassan, qU1en mclica algu-
nas de las característIcas báSIcas de la expenenCla postmoder-
na. Sin embargo, el esquema que SIgue es en parte apócrifo,
puesto que algunas característIcas del postmoderno propues-
tas en la versión ongInana han SIdo eliminadas, y otras, por el
contrano, añadidas para calibrar meJor este Instrumento al aná-
liSIS urbano de la mutación postmoderna.
Ir de la urbana postmo-
¡
!derna son. lndetermInaCIon (amblguedad, IndetermInación y
/Fractura:); fragmentación (la ruptura de los metarrelatos, la
valoracIOn de las dIferenCIas, la fragmentación, el patchwork y
71
LA CIUDAD POSTMODERNA
el bncolage proyectual); decanonIzación (deslegltlmación
maSIva de los códigos y las convenCIOnes. de los metalengua-
Jes, la demIstificación y el "parnCldio" de masas, subversión
y revuelta); CflSIS del yo y falta de profundidad (la Identldad
como problema y la difusión de Identldades ligeras y cam-
bIantes); hedonIsmo y búsqueda de la belleza (sustltución del
pnnClplO de utilidad con el de placer, afirmación de la belle-
za como valor difundido); valoración de lo Impresentable y de
lo no represem:able; Honía, hibndación; parodia, travestismo.
pasnches (la reducción del pasado al presente y la reproposI-
ción de la eqUltemporalidad heIdeggenana en clave lfÓnICa y
postmoderna); carnavalización (la vIda como Juego, el antifaz
y la fiesca); protagonIsmo y partICIpación (la clUdad como work
In progress abIerto a los SIgnificados de cada uno); subJetIvIs-
mo (la pnmacía de la consttucción IndivIdual, el indivIduo par-
tIdano de sí mismo, coexlstenCla de diversas h1pótesIS, Inclu-
so en conflicto, del mundo); casualidad y estocástIca (caída de
la prevIsibilidad Y de la predetermmación, pnmacía de la casua-
lidad y de la probabilidad). '
La cIUdad-brIcolage
La ciudad nueva contemporánea se escapa, graCias a su nueva
y estructural mdetermmación o ambIgüedad, a los Intentos de
comprensión y de mterpretación totalizadores, tanto de los
expertos, como de sus habItantes. No sólo son débiles los mode-
los de referenCla necesanos para descubnr un eventual orden
escondido, smo que éstos son sobre todo múltIples, no SIem-
pre coherentes y a menudo vanables y efímeros. Los modelos
totalizadores del pasado, fundamentados en la raclOnalidad
fuerte y en órdenes preestableCIdos enseñan v1siblemente su
cnsls y, Junto a ella, la debilidad de los proyectos urbanos basa-
dos en ellos. La desconfianza haCla los metarrelatos denunCIa-
J2
LA CIUDAD POSTMODERNA
da por Lyotard (el cual emplea COmo ejemplo pertl11ente la
metáfora urbana usada por Wittgenstem para ilustrar las diver-
sas provmCIas de sIgnificado ') abarca también a los modelos
totalizadores y omnicomprenslvos de Cludad. Lo contIngente,
lo fragmentarlO, lo relatIvo, lo temporal deVIenen, aunque sólo
murmuradas, palabras clave de la nueva planificación urbana.
La cIUdad fundada en lógIcas de centralidad espactal, SIm-
bólica y cultural cede el paso a la cmdad-collage o a la clUdad-
bncolage. Es el advel11m¡ento de la que con una categoría den-
vada de la epIstemología del pensamIento débil podría llamarse
ciudad débil. Fracturas y diferenCJas ya no constituyen una pato-
logía, una pausa o una excepción. La mIsma malla ortogonal
se vuelve a proponer como Instrumento, no para anular a la
naturaleza y normalizar abstractamente el mundo. Ésta devIe-
ne el medio para ensamblar las diversIdades -para conectar-
las conservando y amplificando las diferenCJas- en n combl-
naClOnes diferentes. Si el modelo de la arqultectura moderna
podía ser en CIerta medida Versalles, en tanto proyecto totali-
zador, tendenCJalmente S111 resIduos, el modelo hlStÓflCO de la
cmdad postmoderna es Villa Adnana, con su vanedad de estI-
los y CItas. Nace una cmdad que posibilita aquellas percepclOnes
compuestas. cuya producción y adquisIción pensaba Walter
Benjamln, que eran característlcas del CIne, único medio posi-
ble para la narración urbana.
La portada del bOl11to libro catálogo de He111flch Klotz
Postmodern Vistans' donde aparece unagouache de Zoe Zenghelis
-The City ofthe Capttve Globe-- tomada de Delirzous New York
de Rem Koolhaas es paradigmátICa. Es la Imagen de Nueva
York, clUdad postmoderna por excelencIa, ciudad collage
hecha de fragmentos, de trozos de estilos, de formas y de cul-
turas. Meltzng pot de razas, etl11as y de yaCJmIentos de culturas
y de sueños, de localismo y de globalización,patchwork de jiro-
nes de cultura alta y de los medios de comunIcación maSIVOS
73
LA CIUDAD POSTMODERNA
sacados del Partenón y Disneylandia, CIAM y Las Vegas, Mies
van der Rohe y Johnson, Lichtenstem y Mondnan. La Big City
representa un conttnuum donde hay "ReliglOnes en nuoas, arquI-
tectura durante el proceso de autoproducción, Plan VOlsm de
Le Corbusier, el gabmete de Doctor Caligan, el Hotel Waldorf
Astona, un homenaje a Mies van der Rohe, el ángel arqUltec-
tómco de Dalí, el Ministeno de la Industna Pesada de Ivan
Leomdov, la tribuna para Lemn de El Lissitzky, modelos arqUl-
tectómcos de Malevich, el RCA Building, el Rockefeller
Center, Trylon y un homenaje a Superstudio" 6 "En la malla
(. .. ) hay todos los edificiOS prototipO de este Siglo: Bauhaus,
Arquitectura revoluclOnaria, ExpreslOll1smo, Surrealismo y con
ellos todos los signos de la pre-mdustnalización, torres de barro,
y de la naturaleza, árboles y estanques" 7
La Cludad se presenta COlno "slsten1a anárquico y arcaICO de
signos y de símbolos" 8 un empano de estilos, una enCiclope-
dia de culturas y de lenguajes, un sistema esqLllzofrémco orgá-
nlCO y operante. La CIudad es al 1111smo tiempo escenaflO y
protagonIsta de este meltzng PO! cultural y sígnico. Ya no eXiS-
ten agentes considerados capaces de ordenar Jerárquican1ente
símbolos, valores, culturas. La des legitimación de los códigos
culturales es uu fenómeno de masa Incesante, incluso también
porque se autolegltima C01110 crítica práctica a la tradición. Las
llamadas prácticas de demistificaCión se proponen ellas miS-
lllas, paradójicamente, COITIO práctIcas que fundamentan a la
nueva fonTIa sOClal. En nombre de la guerra a la totalidad se
activan y enfatIzan todas las diferenClas posibles.
Se puede tener una Idea SIntética y sufiClentemente preClsa
de la cmdad postmoderna observando una de las téclllcas pre-
fendas de la arqUltectura postmoderna, la cita.
El uso sapIente y no limItado de la cita proporclOna posibI-
lidades 1!1creíbles -como por otra parte bien había 1!1[Llldo
Walter Ben]alTI111 que pretendió, con resultados desastrosos para
74
LA CIUDAD POSTMODERNA
su carrera académIca, escribu Su teSIS de libre docenCia ensan1-
blando explíCitamente Citas.
La cmdad hecha de un col/age de citas es de las más suge-
rentes y cautlvantes y es, probablemente, con sus Incoheren-
cias y tenSIOnes, también de las tTIás estimulantes. En tenden-
Cia, la cmdad -siglllendo la lógiCa de la Villa Adnana- se pre-
senta como el concentrado del universo conocible. La Cludad
del ochoClentos elTIpleaba las citas para conseguIr legItimación
y sentido. Todos los edificiOS del Ring de Viena están repletos
de intenciones legItImadoras: la varIedad ecléctICa de estilos
5lfVe antes de todo para hacer Inmediatamente comunicable la
destInación de uso del edificIO, graClas a la referenCIa a mode-
los consolidados de masas (admlt1endo que la expresión "de
masas" tUViese algún sentido en la Viena fin de siecle). El tea-
tro de la ópera no podía no ser barroco, el ayuntamIento góti-
co, el parlamento y la universidad claSiCistas. Por medio de la
cita estilística la reconocibilidad y la colocación en el sistema
de los Significados y de las funCiOnes urbanas estaban asegu-
radas. La burguesía V1enesa, vencedora ya sobre la anstocraCIa
y las castas militares, construía su hegemonía social y cultu-
ral convirtiendo a Viena en gran escenano de su triunfo, tam-
bién graCias a un sabiO y equilibrado empleo de los 1!1sttu-
mentas de la moderlllzación y de la tradición (personificadas
por Camilla Sitte, partidano de la tradición y de la plaza cama
Gesanztkunstwerk, la obra de arte total wagnenana, y por Otto
Wagner, profeta de la modernidad y apologista de la calle y
del flUJO del tráfico). La construcción de un ligamen actiVO y
pOSltlVO con el pasado y con la tradición representaba un
momento fundamental de dicha asunción de poder.
En la CIudad contemporánea, en sus formas, y todavía más
en su Vida, el presente se dilata y se libera por una parte en el
pasado y por otra en el futuro. El pasado se recupera y presen-
ta como un lTIOmento de presente eterno, hecho de epIsodios.
75
LA CIUDAD POSTMODERNA
76
LA CIUDAD POSTMODERNA
A la 1zqUierda, en el proyecto de 1926 de un distflto de los negocios
ideado por Cornelius Van Eesteren para París, la malla ortogonal per-
m1te clonar allllfimto, en la lóglca racIOnalista, formas Siempre Igua-
les. En la acuarela de Zoe Zenghelis -The City of the Capttve Globe- de
1976, está, por el canrtano, toda la cmelad nueva contemporánea. Es la
imagen de Nueva York, metrópolis postmoderna por excelencIa, Clll-
dad-collage, hecha de fragmentos, tr020S ele estilos, de formas y de cul-
turas. Meltmg pot de razas, de etmas y de yaCImIentos ele culturas y de
sueños, de localismo V globalización, /Jatchwork de jirones de cultura alta
y cultura de los mass media.
LA CIUDAD POSTMODERNA
El presente contInuo tiene la ventaJa de poder ser contInua-
mente modelado y orgamzado: el pasado, reduCido a epIsodio
del presente, p,erde todo poder. Ya no es amenazador o SIm-
plemente embarazoso porque pnede ser elim111ado, re-contex-
tualizado, re-sIgnificado. La dimensión temporal es fragmen-
tada y reduClda a epIsodios autosufiClentes, cada uno de ellos
capaces de contener en sí el pasado y el futuro que necesIta.
las operaClones InqUIetantes de reescntura de la hlscona lle-
vadas a cabo por el Minlsteno de la Verdad en ei Londres del
Gran Hermano de 1984 de George Orwell, devIenen hasta
lilcomprensibles y carentes de utilidad en un mundo en el que
el pasado, entendido como hlstona, es elimlilado. La cIta post-
moderna es, pues, diferente de la clásIca, en tanto que no se
limita a utilizar el pasado como fuente de legltlmación y reper-
torlO de sentIdo, SlilO que suve para elimlilar el salto entre pre-
sente y pasado anulando, de hecho, en la expenenCla cotidia-
na el factor tIempo.
La CIudad nueva postmoderna se encamina a convertlrse en
represen ración de un presente que conSIgue actualizar al pasa-
do. Las citas Insertadas sin solución de contInuIdad en el teji-
do y en la expenencia urbana crean una realidad donde tiem-
po y espaclO son compnmldos y pnvados de SIgnificado: en la
ClLldad nueva todo es presente y contemporáneo, puesro que
ya no eXIsten el pasado y la distanCla. o El resulrado es un bIen
Integrado sIstema de fragmentos donde ya no hay presente y
pasado, SlilO una sen e de presentes de edades diferentes, todos
autónomos pero InterrelaCIonados en tanto están dirigIdos a una
misma audiencia fragmentada y cambiante.
Escenas y formas procedentes del pasado o de países le¡anos
adqllleren, en esra sOCledad Slil tiempo, la actualidad y la 111me-
diatez del presente y de lo prÓXImo, exactameme como el bom-
bardeo en el Golfo PérSICO o la ceremoma olímpIca nos llegan,
expenmentables en tlempo real en el salón de estar de nues-
78
LA CIUDAD POSTMODERNA
tras casas, en directo. Todo es emulslOnado y homologado en
el presente y en lo 111mediato de la clLldad postmoderrra S111
t1:m
p
o: cnas V estilos arquitectónICOS, informaclOnes perlO-
dlStICas y senes teleVIsIvas, CNN y mllllsenes, news y fictzon,
pasado y presente, prÓXImo y lelano.
La hIper-realidad nI slqlllera tiene un lugar al cual hacer
referenCIa, puesto que está en continua expansión. Ella nos
alcanza a través de los media y las InformaclOnes que corren en
los cables, por el éter o por medio de los sarélites. Cada men-
sale es hoy digitalizado y es compatible con los demás. Una
comunIcación entre ordenadores, un progran1a de televisión
de aira definIción, un fax o una llamada telefónIca, el proyec-
ro de un edificlO, una sene televlS1va, todo es en bits y con-
fluye en el depósIto mfinlto de las mformaclOnes disponibles
que pueden ser manipuladas y devueltas en forn1as cada vez
nuevas, Invasoras e InteraCtivas.
En la CIudad nueva contemporánea la enornle nqueza pro-
porclOnada por las combmaclOnes posibles de las citas es pues-
ta en valor. Usando la cna de una CIta se puede dar vida a una
ejemplar cadena de CItas, a un smfín de espelos Y refleJos. El
discurso sobre la cllldad se llena, como la cmdad mIsma, de
cortinas de espejos que multiplican la realidad almfilllto. Las
paredes de espejos reflectantes que postmodernlzan a la orto-
doxia ortogonal del rascacIelos raclOnalista y la Incesante repe-
tición de las cnas producen la sensación de la constante POSI-
bilidad de recreación del palimpsesto urbano y, al mIsmo tIem-
po, ofuscan la diferenCla entre lo verdadero y la Imagen. La Clll-
dad se llena de espejos que multiplican la Imagen al 11lfinIto.
El París de finales del sIglo XIX y pnnclplOs de sIglo XX podía
ser c.onslderado por BenJamm como una cmdad de espejos por
el c\tma de fantasmagoría difundida que la empapaba -la cm-
dad como un gran y fastuoso salón de baile-o La cllldad nue-
va conteInporánea, en camblO, convierte el espejo en InStru-
79
LA CIUDAD POSTMODERNA
mento de relativizacióny confusión de la realidad. La ilusión
creada por los espejOS y por ellllcesante repewse de Citas pro-
duce un sentIdo ya no precano, sino permanente de superfi-
cialidad (contrapuesto al tradiciOnal valor de profundidad) y
la sensación de una constante posibilidad de recrear y reloventar
la realidad. En este Juego de espejos también lo verdadero se
transforma en escenatlo. La CIudad histónca está camIno de COD-
vertirse en imagen de sí misma. En Boston, Copley Square se
puede reflejar allllfinito en las paredes de espejos de la Hankock
Tower: sus monumentos hIstóncos se convlerten nuevamente
en imágenes de monumentos.
El neo barroco
En el plano de las formas, no eXisten cntenos generales y com-
partidos capaces de filuar y homogeneizar las aCClOnes.
También el Juego y la parodia son aceptados como expreslO-
nes de la libre creatiVidad llldividual y homologados a otras
prácticas y formas urbanas. La lfonía se Incorpora en gran par-
te de los edifiCIos post111odernos como enteno Interpretativo
añadido. ]enks introduce a este propÓSitO la noción de double
codeo y el doble cnteno de posible lectura de un mismo edifi-
CiO. La doble posibilidad de lectura tiene la función de "comu-
nicar tanto con el público como con la elite" lO. El faffiDso ras-
caCielos de Manhattan proyectado por Philip ]ohnson para la
AT &T. conSiderado como uno de los monumentos del post-
moderno, es rematado por un ViStoSO fnso chiPpendale. Dicho
detalle puede y tiene toda la ll1tención de ser lllterpretado más
como una referenCia al pasado, y actuar pues como efiCaz fac-
tor de comunicación de masas, evocando tranquilizantes
ambIenteS familiares sacados de un pasado de tartas de man-
zana. mecedoras y valores "Old Amenca". Al mismo tiempo,
para el público más res[nngido de los entendidos. el de las per-
80
LA CIUDAD POSTMODERNA
sonas cultas y de los expertos, la CIta de Johnson constItuye un
elemento de IfonÍa y autoltonÍa.
Lo mismo vale para la Piazza d'Italia, pastiche de Citas clá-
Sicas y mediátiCas, construida por Moore en Nueva Orleans para
homenajear, con un lenguaje estereotipado accesible a todos,
a la comUnidad italiana y a su histona (en homenaje al peso
local de los SiCilianos, la isla ocupa un lugar céntnco en la pla-
za y está fuera de escala con respecto al resto de Italia). Al miS-
mo tIempo, eXIste un segundo código para acceder CQI11UillCa-
tlvamente a la plaza: aquél lfónICO que permIte que Piazza
d'Italia sea un proyecto destacado también en el mundo de los
arquitectos V de sus revlstas.
Se difunde en los estratos de la población culturalmente más
preparadas, la CODClenCla de VIVIr permanenten1ente en una zona
de frontera entre realidad e ilUSión cuya eXistenCia es posible
sólo graCIas a una actitud mental de contInua autOltonÍa V auto-
encantamiento. "Contextualismo, hI5toncI51110, búsqueda de
la CiUdad, regiOnalismo, anti-unIversalismo, pluralismo, colla-
ge, autoreferenClalidad, reflexiVIdad, atención a la iInagen, al
decoro, a la escenografía, superfiCialidad, falta de profundidad,
efímero, fragmentación, populismo, falta de política, carácter
comerCial, pérdida de la fe e ltonía" parecen ser los elementos
-diversamente combInados entre sí pero constantes en la nue-
va ciudad- que acentúan cada vez más su carácter de escena.
La CiUdad panorama se transforma en clUdad espectáculo. Todo
es espectáculo, todo tIene que convertIrse en espectáculo para
que la CiUdad pueda representar y hacer expenmentable el sue-
ño y el deseo.
La CiUdad contemporánea es cada vez más una CiUdad narra-
da donde la frontera, hasta hoy impreSCindible, entre la CiUdad
y su relato tiende a perderse. GraCias a la colaboración de los
media, el mundo real se transforma en un espectáculo pern1a-
nente en el que se elimInan las barreras entre actor y especta-
81
LA CIUDAD POSTMODERNA
dor. entre SImulación y realidad, entre hlstona y ficción, La SOCle-
dad barroca y su cmdad eran la expresión de la SOCIedad de la
representación: plazas, fachadas, perspectlvas, todas hacían
referenCla a una concepción escenográfica de la realidad y su fun-
ción era, antes de todo, sorprender. La gran representación barro-
ca, donde la cmdad y sus partes son escena y donde las perso-
nas son en parte -la lnenOf- actores, y en la mayor hacen de
espectadores, tIende a producIr el temor y la admIración nece-
sanos para la legltlmación de! poder, sea éste el del prínCIpe o
de la IgleSIa. Sin embargo, las diStInCIones entre actores y espec-
tadores eran firmes y, sobre todo, entre ficción y realidad.
Todo el mundo es teatro, "Gran teatro del mundo" era una
manera de declf frecuente en e! SIglo barroco -Junto con e!
de Calderón de la Barca Let vtda es sueño- y expresaba bIen la
tendenCIa a la simulación y a la representación permanente de
la SOCIedad de la época. Sobre todo la de la Corte. En la cultu-
ra de la escena de la época era, SIn embargo, muy firme el pnn-
ClplO de realidad. Era Justamente esto lo que permItía la eXlS-
tenCla de la SImulación. El Ieatro tenía unos lín1lteS espaclO-
temporales bIen defimdos. Para la representación, fuese teatral
o sOClal, habían lugares y tIempos delimItados y preCISOS. Afuera
de ellos seguía VIgente el prmCIplO de realidad donde la disI-
lnulación permanecía bIen por lnerCla ntual o bIen como estra-
tegw de supervivenCia contra los potentes (Della disJirnuLazto-
ne onestcf" era el título de un pequeño tratado educativo eSCfl-
ro en el SIglo XVII por Torquato Acce[ro para formar a los hijos
de la nobleza. Texro aluslVamente redescubIerto por Benedetto
Croce en 1928, durante el faSCIsmo, para mdicar e! cammo de
una opOSIción, por lo menos del alma).
Nace -en la época post-barroca- la cmdad-escena de
Goffman. En esta cmdad, a diferenCIa de la cmdad barroca clá-
SIca, la representación y la escena ya no son mon1entos excep-
clOnales y puntuales de una temporada del año -el carnaval
82
LA CIUDAD POSTMODERNA
El skyfine del mundo metropolitano en la publicidad estadounidense.
Los símbolos más conocidos de la cmdad norteamerIcana COnstituyen,
en su conjunto, el condensado lllmediatamente comprensible ele la nue-
va cmdad-mundo.
o las fiestas- . de un lugar -Piazza di Spagna o Largo del
GesuitI-. En la época barroca es, sobre todo, Clerta y bIen ViSI-
ble la distmción entre sUjetos que tlenen la fuerza SOCIal y los
recursos necesanos para ser protagonIstas y los destInados a
tener el papel paSIVO y mudo de espectadores. Serán necesanas
las grandes revoluclOnes burguesas y la cnSlS del Ancten Régtrne
para que pueda 1l1IClarse la reaslgnación de los papeles de actor
y espectador en la escena urbana a nuevos actores sOClales. Es
sólo en el París de la gran revolución '89 que el tercer y el cuar-
to estado empIezan a asumu un papel de protagonIstas en la
escena urbana, aSIgnando a los VIeJOS estratos anstócratas domI-
names papeles, trágICOS y subordinados, todos escntos de ante-
mano. Hoy, la cmdad nueva postmoderna se fundamenta en
un pacto colectIVO de SImulación -un pacto sobre la mentI-
ra, en palabras de Umberto Eco.
El espectáculo ya no se limIta a momentos determ1l1ados o
lugares cerrados, se ha capilanzado en lo cotldiano de la Clll-
dad y en la trama de los espaclOS y de los tlempos de la expe-
neOCla metropolitana.
83
LA CIUDAD POSTMODERNA
El AT&T Building de Manhattan, de Philip ]ohnson, es uno de los sím-
bolos de la arqUltectura postmoderna. Su remate chippendaLe, aun
haClendo un guiño IrÓnICO a los expertos, se propone enViar mensajes
comprensibles y tranquilizadores al gran público al que intenta Impo-
ner su presenCia.
84
LA CIUDAD POSTMODEllNA
La cmdad de Goffman devIene toda una escena y es hasta
difícil hablar de distorsión de la realidad, puesto que falta un
parámetro de validación al cual hacer referenCIa. Así como el
tradiclOnal problema de la teleVIsión, que, como un Gran
Hermano, deSvHtuaría al mundo, ya no es actual. El mundo
se redibuJa cada vez más a medida de la televIsión y del mun-
do de los media en el Intento de hacerlo parecerse al Imaglna-
no. No sólo las fronteras entre lo que es real y lo que ha lle-
gado a serlo san lábiles y no perceptibles, smo que su mISma
eXlstenCla es cuestlOnable. En Metropo!is de Fntz Lang, obra
maestra de la ClenCla-ficción urbana de la modermdad, el Robot
puede ImItar al ser humano, pero la diferenCIa entre los dos
está clara y al final, la revelación de las verdaderas IdentIdades
resuelve la SItuación. Lo verdadero permanece verdadero y lo
falso retrocede a su papel de falso. En Blade Runner de Ridley
SCOtt, ejemplo paradigmátICO de la ClenCla-ficción urbana de
la postmodemidad, la distinción entre la persona y el replicante
es débil y se SItúa en los límItes de la absoluta mcapaCldad de
discnmmar. Sobre todo, cuando al final de la película la ver-
dadera naturaleza del replicante se desvela, ella se revela Irre-
levante. Es la distmción entre real e llTIagmano que se difu-
mIna. La lDIsma expresión "representación" se pIerde en la
conClenCla del indiVIduo que no ViVe un sueño o una Sl111ula-
(ión, sino más bien una situación real, poniendo en práctIca
comportamIentos reales. El hecho de que la realidad haya SIdo
modelada para reproduclt un sueño, que las pIedras SImulen a
una Imagen °un deseo, es una cuestión secundana.
El sueño de la tecnología contemporánea -afirma Virilio-
es el de recrear a los mdivldl10s de las Imágenes. La realidad es
conSIderada y aceptada como tal sólo si se parece al Imag1l1a-
no. ExpreslOnes y conceptos consolidados en el uso común a par-
t1t de los años sesenta, como, por ejemplo, "distorsión de la rea-
lidad", pIerden gran parte de su SIgnificado ong1l1ano y, de todas
8,
LA CIUDAD POSTMODERNA
Charles Maare ha proyectado en Nueva Orleans la Piazza d'Italia.
Realizada como tributo a la población italiana de la cmdad, la plaza resu-
me los aspectos pOSItlVOS de la 1magen de Italia para comulllcarlos al
gran público mediante consolidados y eficaces estereotipos. Como home-
naje al peso de la comunidad siciliana de Nueva Orleans. Sicilia está pues-
ta en el centro ele la plaza y, por ende, del mundo.
formas, se revelan en buena medida obsoletos. Si la realidad se
construye V organ1za cada vez más sobre la base de lo lmaglna-
no, que tlene en el mundo de los media su proplO y pnnClpal
motor genétlco, ¿cómo puede ser distorslOnada por la televl-
sión que es su modelo pnnClpal' Lo cotldiano imlta al mundo
de la televlsión proponiéndose como un espectáculo contlllUO,
86
LA CIUDAD POSTMODERNA
Metrópolis, la película de 1926 de Fntz Lang, es codavía en ellmagma-
no colectIvo símbolo y metáfora de la moderOldad.
87
LA CIUDAD POSTMODERNA
caSI como los epIsodios de un serial, con héroes, golpes de esce-
na, iluslOnes y desiluslOnes. En la cmdad contemporánea el
espectáculo deVIene el pnnClplO orgaOlzador de la vIda, nO como
momento excepclOnal, 5100 como dimensión de la expeneoCla
cotIdiana. En la metrópolis de la SImulación y de la ficción posr-
moderna y en la cmelad mediátIca, tiende a debilitarse hasta anu-
larse la contraposición entre "el mito de la Ciudad como
corrupción" y "el mito de la cmdad como perfección", que des-
de la antigüedad ha marcado la culrura urbana y las concepclOnes
de la cmdad. ¿Qué sentido tendría, en efecto, poner el proble-
ma del paraíso y del mfierno en la escena?
El clUdadano posrmoderno
En esta vanedad de esrilos y en este bazar de SIgnos y de arqm-
tecturas entran corno parte integrante las personas, que, en
dicha lógIca, establecen un contznuum analítICO y constItutIVO
con el ambIente constrmdo. Graffitl, vestuano, sOOldos son las
nuevaS huellas que un "explorador de la sOClalidad" puede
segulf para hallar los nuevos ordenes Simbólicos y sus crista-
lizacwnes espaCIales.
En un mundo en el que no sólo la realidad es transformada
en Imágenes, smo donde también los fragmentos de tiempo son
convertldos en presentes perperuos y contemporáneos a sí mIS-
mos, vagan las tribus postmodernas -para usar las expreslOoes
de Maffesoli- uOldas por Impulsos emorIVOS temporales, pero
no por ello menos firmes, identificadas y auroidentificadas con
los Signos de la moda que las unifican y separan de los demás. 11
Son las tribus urbanas, agregaclOnes basadas en modas y en
factores de agregación antaño conSiderados secundarlOs; efí-
meras, pero no por ello menos firmes. Su presenCIa es fuerte y
Visible en las grandes CIudades que, en cuanto "terreno nutn-
tlVQ de la moda", son su ambIente natural. Aquí, en un esce-
8S
LA CIUDAD POSTMODERNA
nano en el que las ViejaS afinidades ocupaclOnales, ideológi-
cas, espaCIales se debilitan hasta desaparecer, las tribus urba-
nas representan a las nuevas tramas de sOClalidad e Identifica-
ción. Más que las determinantes productivas, en la Ciudad con-
temporánea son las modas, para emplear la famosa expresión
de Simmel, las que funclOnan como puentes para umr y exclu1t ..
para agregar y contraponer.
El VieJO refrán alemán, tan quendo por Max Weber, Stadtluft
Macht Frez, el aHe de la cmdad le hace a uno libre, asume un
nuevo sentido en la cmdad contemporánea. Representa la POSi-
bilidad de construme identidades y agregaclOnes nuevas, libres
de vínculos predeterminados de carácter económico, SOCial,
político o terntonal. Las diversidades SOCIales y culturales se
conVierten de factor de disgregación en elemento de reorga-
l1lZaClÓn y de cohesión de la nueva SOCIedad. Los segmentos y
los fragmentos de la cllldad nueva postmoderna se recompo-
lleD en un escenarlO flexible y cambiante. U o concepto (OlUO
el de mtegración, por ejemplo, conSiderado tradiclOnalmente
como una piedra angular de los aparatos teóricos de la SOCIO-
logía y de aquellos prácticos de las políticas SOCiales, muestra
toda su madecuación. En su lugar aparecen conceptos más fle-
xibles y apropiados de matnz SistémIca como el de control de
las van edades.
La vanedad Cultural, étmca, SOCIal de la gente que abarrota
Manhattan, la babel de idiomas, colores, traJes, sOl11dos de esta
población en mOVimiento acelerado refleJa la vanedad arqU1-
tectómca de la malla neoyorquma. La muchedumbre de las tn-
bus postmodernas se conVierte en un edificzo móvil 12, edificio
entre otros edificlOs de la cmdad postmoderna. Las tribus urba-
nas representan el resultado de la fragmentación y de la par-
celación del tejido SOCIal según curvas V lógiCas nuevas y a
menudo imprevisibles V deJan rastros fíSiCOS, espaCiales y com-
89
LA CIUDAD POSTMODERNA
portamentales de su presenCla. Su IdentIdad representa el éXI-
to de un proceso de bncolage hecho de Intentos, expenmen-
tos, recuperaCiones del pasado e Invenciones de lo nuevo.
En este panorama de diversIdad, cobra fuerza e ImportanCIa
el mdivlduo: "elllldivlduo postmoderno es militante de sí mIS-
mo" y la cmdad nueva expresa bastante claramente el difícil
problema de la IdentIdad del hombre contemporáneo. n
En la llamada sOCIedad de masas se ha creado, paradójicamente,
el mayor grado de libertad y de vanedad mdivldual que Jamás
ha eXIstIdo. El mundo postmoderno se compone de una plura-
lidad de agentes creadores de sentIdo y sIgnificados, cada uno
de los cuales se autolegltlma y se autolimlta precIsando su ámbI-
to de acción e mfluenCIa. También por lo que se refiere a la Iden-
tIdad, que tradiCIonalmente ha SIdo consIderada por defimción
el remo -por lo menos en tendenCla- de lo estable, de lo dura-
deto y de lo ptofundo, la perspectIva cambIa. Las palabras cla-
ve de la nueva IdentIdad son: temporal, limItado, superfiClal.
El reto de la modermdad conSIstía en la realización de una
IdentIdad adecuada a su proyecto, y de constrUlrla de manera
firme y estable, es deClr, capaz de arraIgarse en el mundo. En
la sOCIedad post moderna el cometIdo del cmdadano postmo-
derno es muy distmto. El actual escenano mutable y efímero
eXIge que las IdentIdades se puedan formar, adqult1r y trans-
formar con la mIsma rapIdez con la cual se cambIa de traje. En
un mundo en el que los productos físICOS y SImbólicos, mer-
cancías e Imágenes, se realizan de cara a una rápIda obsoles-
cencia, también la IdentIdad nene que llevar lllscnto en su códi-
go genétICO la temporalidad. La IdentIdad tIene que ser fleXI-
ble y cambIanre, más que esrable, y la volatilidad y la ligere-
za se conVIerten en sus más valiosos requISltOS. Hace falta, en
efecto, poder cambIar contmuamente la propIa IdentIdad para
enfrentarse con provecho a las miles de escenas y representa-
CIones de la actualidad.
90
LA CIUDAD POSTMODERNA
Si eXIste un objeto que puede ll1etafóncamente evocar a dicha
nueva IdentIdad débil pero eficaz, éste es el vídeo, en el cual
es posible escriblf, borrar y volver a escrib,r. Su mayor valor es
pues el de poder ser reescrito. El mundo -del cual la Cludad
es campo de visibilidad y metáfora- es, y es ViVIdo, (OIUO un
conjunto de epIsodios que se pueden aSImilar en el zappzng expe-
nencial de cada uno, en n maneras diferentes.
La heterogeneIdad, el fortaleCImIento del yo y la homoge-
neIzación de los grandes modelos transnacionales no están en
contraste entre sí. la contradicción entre el fortalecimiento del
yo y de la difusión de modelos culturales estandanzados es sólo
aparente. Es el naCImIento del zndivldualismo de masa, funda-
mentado en el pnncipIO cada vez 111ás extendido de" que cada
uno rlene que VIVlf su VIda en el pleno respeto a su IdentIdad.
Cada uno nene derecho a ser lo que es y, sobre rodo, de ser lo
que ha deCldido ser. Se afirma Un mdivldualismo étICO que sos-
tIene y refuerza -atribuyéndoles un valor moral absoluto-
identIdades y diferenCIas.
Elmdivlduo, en su esfuerzo de autoproyección y de auto rea-
lización, reencuentra el "sentIdo dellllgar". Más que nunca él
neCesIta el espaClO como Instrumento y campo de la autorrea-
Ezación. Cada uno es militante de sí 1111smo y cada uno pue-
de ConSttulf su Imaglllano personalizado. El modelo rernro-
nal es el californIano del paISaje hecho de fragmentos y de
nIChos donde cada cual puede ConstrUlr su proplO sueño y don-
de la tIpología domlllante es la de las day-dream houses, que,
como en los sueños, son el reIno de la subjetIvIdad no cues-
tlOnable. La cmdad nueva es el campo genétICO de este Indi-
vidualislno de masa, que se organIza y se estructura recurriendo
a los mmensos repertonos culturales disponibles.
Ya no es posible marcar diferenCIas entre aIra y baja cultu-
ra, entre buen y mal gusto, entre pop y elitIsta, enrre perma-
nente V transltono. Desaparece la distinción entre cultura alta
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LA CIUDAD POSTMODERNA
y popular, mIentras la producción de masas conSUlne de for-
Iua voraz e Incesante todas las reservas de estilos disponibles.
La mlsma cultura alta es reconduClda al estatuto de subcultu-
ra, democrátlcameote homologada a las demás subculturas de
lo posible urbano.
Recursos provementes de la cultura alta y de aquélla pop,
de la hlstona y de los media, de los museos y de las soap operas,
de las culturas de las mlOorías y de las opulentas de las modas,
afluyen a la Cludad para alimentar a la gran escena urbana. Todo
es posible y, sobre todo, todo es compatible en la Cludad con-
teluporánea y en su cultura, donde el arte mIsmo se convier-
te, antes que todo, en aconteCImIento.
La expenenCla urbana está marcada por una sobredisponibili-
dad de recursos culturales. Bauman afirma, en línea con
Baudrillard, la existeoCIa de una "cultura del exceso" 1 caracten-
zada por la superabundanCla de los slgnificados y por la faita de
autondades capaces de Juzgar y JerarqUlzar. La disponibilidad de
los productos culturales se demuestra muy supenor que la capa-
Cldad de aSlmilación de cualquler mlembro de la sOCledad.
En una situación de extravío del Individuo. en preseoCla de
una cantldad de productos culturales frente a los cuales el sUJe-
to es lOcapaz de una verdadera aSlmilación, hoy cualqulera
podría declf, c!tando a Picasso: "Yo no busco, encuentro". Hay
que volver a pensar y reformular el proplO concepto de cmdad
como escena de una forma más flexible.
Deseo de placer, búsqueda de la distlnción sooal, aVldez de
consumo, afirmación de ldentldad representan lmpulsos pode-
rosos, entre sí cOlnpleluentanos y sloérgicos que onentao el
COluportarnlento de las nuevas tribus que fluyen en la escena
urbana. El nuevo protagoOlsta es una versión lOédita y flmda
del vlejofldneur, caractenzado por la acentuación de su carác-
ter de explorador urbano, del consumldor V1StOSO y del hom-
bre goffn1anlaoo SIempre en escena, empeñado en maxImIzar
92
LA CIUDAD POSTMODERNA
en la representación, con papeles diferentes cada vez, las ven-
taJas de su eXlstenC1a. De esta representación, la C1udad es al
mIsmo tIempo escena, Instrumento, puesta en Juego, resulta-
do. El desplazamlento del acento sobre el lndivlduo aumenta
el carácter de collage de la cmdad contemporánea. Los deseos,
los lmpulsos, las paslOnes, los lntereses lOmediatos de la gen-
te se transfieren sobre ella, en su organIzación, en sus espaclOs
yen sus formas. Todos estos factores se reflejan caSI SIn media-
ciones, pasando por alto a los profeslOnales, cuyo papel de árbl-
tras y técnIcos se ha convertIdo en aquél n1ás discreto de Intér-
pretes Y sugendores, y pasando por alto la 16glca de los planes
totalizan tes, entrada en cnsis en los años sesenta,
Hoy son cada vez más nUlnerosos los urbanIstas que
defienden un planeamlento fundamentado en las demandas
expresadas por la gente. Sin embargo, para asumlr a la deman-
da COlno cnteno de adecuación y de evaluación, hay que supe-
rar el que para la Cultura urbanísnca contemoránea todavía pue-
de ser conslderado como un desfiladero tanto teónco como
práctlco: el problema de las neceSIdades y el estatuto de los
deseos. Es urgente poner aliado del concepto de neceSIdad el
de deseo, con 19ual dignldad y peso en la onentación de la refle-
xión y de la praxls.
los deseos devIenen así un nuevo criteno de elección ponIen-
do en cnS1S aquel otro, ya consolidado, de las necesldades. En
el pasado, la cultura y la profeslón urbanístlcas han tenldo como
pnnto de referenoa fundaclOnal al concepto de necesldad, mIen-
tras que han relegado la categoría del deseo a la dimensión, con-
slderada fundamentalmente rrrelevante, de la subJenvldad, de
lo efímero y de lo secundarlO. Ellmperatlvo, lmpuesto por los
hechos, de proyec tar wzth people zn mznd, es declf, te111endo a la
gente como referenCla, lmpone el hecho de hacer cuentas con
los deseos, ponlendo entre paréntesIs las necesldades. Todo ello
93
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LA CIUDAD POSTMODERNA
conlleva la puesta en discusión de la lógica constrictiva pero ase-
guradora de los estándates rígidos y antoteferenclales -pro-
ducto de la que Illich define como "necesana locura de los están-
dares"- para dar cabida a las demandas de las personas verda-
deras, a una demanda (volátiL camblante, no mediada, frag-
mentada, pero na por ello menos imperatIva) en la que ya no
es posible separar las necesIdades de los deseos.
Una vez asumida la demanda de la gente como punto de par-
uda los deseos ya no son eludibles, puesto que representan un
aspe'cto fundamental de la demanda mIsma. Su legmmación
denva del sUJero mIsmo que los expresa Y no, como por m)lcho
tIempo se ha lntentado, por la naturaleza de las necesidades en
estado latente, de necesIdades en formación, de necesIdades no
generalizables, de necesIdades accesonas. Dicho de otra forma,
los deseos ya no deben, para ser conSIderados legítImos, ser pre-
sentados (Oll10 una categoría partlcular de necesidades.
La diferenCia entre necesidades y deseos se encuentra en el
hecho de que las pnmeras están conceptualmente centradas en
la respuesta, mientras que los segundos se centran en la deman-
da. La necesIdad presupone la posibilidad de que se le dé una
respuesta Y que, entonces, sea posible satIsfacerla; el deseo no
presupone Y no Implica la propia satIsfacción. Su lóglCa es la
de la petición y no de la satIsfacción como sucede con la neceSI-
dad. Mientras que "la necesIdad tIene unos objetos, el deseo no
los tIene. La satisfacción de la neceSIdad es tangible, medible,
se puede evaluar C .. l. Nada de roda esto sucede con el deseo. Ni
satisfacción, ni pausas, 5100 una búsqueda SIn fin V Sin objeto
real" [.j Además, tratando tanto analíncamente como práctlCa-
mente a la neceSIdad, el sUjeto relevante es qUlen se hace cargo
ele la aferra (la neceSIdad le satIsface)', en el caSO del deseo el sUJe-
to relevante es el que formula la demanda (el deseo se expresa).
Si en la Ciudad son necesanas acciones V estructuras para satlS-
facer las neceSIdades, la Cludad en sí na puede más que ser obJe-
94
LA CIUDAD POSTMODERNA
to de deseo. Muchas argulIecturas conten1poráneas se pueden
conSIderar no sólo eafilO sÍmbolos de las asplraclOoes y de las
creCientes expectativas, sino también como monumentos
levantados al y sobre el deseo. "La arquitectura SImbólica satIs-
fuce el deseo", afirmaJenks. El deseo produce una arqUltectu-
ra capaz tanto de satisfacerlo (admItIendo que eso sea posible
de una forma definlt1va) como de legItImarlo.
El desafío para proyecnstas y admlOIstradores parece ser hoy
el de crear una cmdad según los deseos, una cmdad que refle-
Je la Idea que la gente se ha hecho de la cmdad. Más que la
cmdad en sí importa el feeling, el /ook and feel de la cmdad.
NOTAS
1 1. Hassan, The Culture ofPostmoderrmm, "Theory, Culture and SOClery"
IL3,1985,p.1!9.
, Cit. en D. Harvey, The Condit¡on ofPostmodermty, Londres, Blackwell,
1990; trad. cast. La condición de la POJt11loderni&ld: mvestzgacióiJ sobre el ortgen
del cambio ml/urat, Buenos Aires, Amorrareu, 1998.
Hassan, The Citl/tlre cit. pp. 196-199.
.¡ "Se puede considerar nuestro lenguaje como a llna VIeja clUdad: un l<Lbe-
ntno de callejas y de pia1.uelas, casas nuevas y VIeJas, y casas ampliadas en
épocas reCIenteS, yeso rodeado de bastantes barl"lOs nuevos, de calles rectI-
líneas bordeadas de casas uniformes" Cit en: J.F. Lyotard, La conditlOn
Postmoderne, París, EditlOns de Minult, 1979; tLcast.: La Condició'n /Jostmo-
derna, Madrid, Cátedra, 1984, p. 77.
H. Klor1. <ed.), Post1l2odern Visions, Nueva York, AbbevilJe Press, 1985
R. Koolbaas, CIt. en: K10e1., Post1l2odern VislOJlS, CIt. p. 206
Klotz (ed.), Postmodern VislOns, Cle. p. 207
Harvey, The Condition ofPostmodermty, CIt. p. 83
9 G. Amendola, "Modero and postmodern Architectures", en IREe (edit.),
Arrhitectlll'e et Société, lallsanne, Ecoie Polytec11l1lque Fédérale, 1988, pp. 32-48.
lO C. ]enks, Post-Moderntsm: the New Classmsm m Art and Architect1lre
York, Rizzoli, 1987. Gastan Bachelard ya había analizado la
btlldad, presente en algunas clases de objetas de comunICación de ser lei-
dos en dos maneras distlOtas, ambas legítimas, gwclas a la presencia de dos
lllveles epIstemológICOS -ntvea1lX elJtStemotogzques.
95
LA CIUDAD POSTMODEl\NA
11 M. Maffesoli, Le temps des tribtts. Le dédin de f'individuafisme les
, P , lT l' ks eck 1988' tr. cast.: El ttempo de tas tnúm. El dech-
tes de masse, an$,:\.. lOe l. , 90
ve del individualismo en las soctedades de masas. Barcelona, 19 .
¡¿ P. Sansot, Méll101re collectzve et perduranre lIrbatnes, Les Anuales de la
recherche Urbame" 42,1989, pp. 5-10. S H II
Z. Bauman, Prom Pilgmn to Tourzst --01" a Short Story en 1'8-;6'
P.Gay (ed.) Qttesttons of Cultural Jdentlty, Sage, PP,; .
¡.¡ Y. Chalas, Les /ogzqttes de l'habiter: besom, dwl" et nostalgze d etre, Espaces
er Sociétés", 68,1992, p. 155.
I
1,
IV. LA CIUDAD POROSA
Las pnmeras víctimas unportantes de la nueva escena urbana
son, entre otras, los grandes planes totalizadores basados en los
pnnCIpIOs fuenes de orden V racionalidad Interpretados como
Instrumento ordenador global del creC1111lento V de la vlda de
la clUdad. La diEcultad de gestlonarlos V adaptarlos a realida-
des en continuo movimIento, su estructural Imperfección, que
denva en pnmer lugar de la IncapaCJdad de abarcar la galaxJa
de las necesldades V de las demandas, aun las no verbalizadas,
la duda sobre la existenCIa de Intereses y racionalidades unI-
versales atacados por la predomInancia de intereses particula-
res, son algunos de los factores que en pocos años han hecho
decaer los lntentOs de fundar/refundar la clUdad o poner orden
pawendo de cntenos claros generalizables V unJversales,
La expenencJa urbana ha perdido su carácter tradiclOnal de
proceso dotado de fin, reductible a un modelo de raCJonalidad
fuerte para convertltse en discontlnua, fragmentan a, episódica
e incoherente. ImpreslOnes parCIales o superfiCIales, parcialmente
aSImiladas y vIVIdas, son hoy consIderadas como norma, mIen-
tras la narración lineal deITIUestra su Incompatibilidad con el
nuevo escenarlO. la CIudad contemporánea, a menudo naCIda
como clUdad fundada o modelada raclOnalmente, nene poco que
ver con las IntenclOnes de partJda. Ella muestra claramente, en
camblO, ser el resultado de un proceso largo V contradictono
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LA CIUDAD POSTMODERNA
con SUletOS diferentes, lllStltUClOnrues y no lllStltuclOnales, colec-
tIVOS e mdivIduales, ganadores y perdedores. Es el resultado de
"procesos sm sUJera" de diferentes IntenclOnalidades, de efec-
tos perversos y contralnnutlvoS, de neceSIdades y deseos, de Inte-
reses y pulslOnes, de recuerdos y proyectos. Se funden también
lenguajes y formas tanto por la eXIstenCla de una pluralidad de
Idiomas Y de culturas ya no bomologables. como por el hecbo
de que, en palabras de BenJamm, "cada clUdad sueña el sIglo
suceSIVO con el lenguaJe del precedente"
La cmdad expresa todavía y con relatIva clandad, la orgam-
zación en clases de la sOCledad y hace perceptibles las d¡feren-
Clas de renta y de prestIglO. La estratificación sOClal Y las rela-
Clones de fuerza aún slendo todavía v1sibles, son Sln embargo
mucbo más opacas que en el pasado, SI exceptuamos los extre-
mos de la escala sOClal. El Isomorfismo espaClo/soCledad es aún
muy claro en los extremos (en la llamada lógICa de la U): los muy
ncos y los muy pobres son vIsibles espaClalmente.la ClUdad enfa-
tlza y organIza al ll11smo tIempo su condición sOClal. En la con-
caVIdad de la U las diferenClas sOClales Y de status se empastan
con las de los estilos de VIda y las modas, transformándose de
becbo en nreconocibles. Las agregaclOnes temporales de las trl-
bus urbanas oscurecen hasta anularlas las estratificaClones de cla-
se y las sustituyen como factor determInante en la organIzación
práctICa y sImbólica de los espaclOs de la ClUdad.
No sólo la relación espaClo/soCledad es opaca smo que es, en
gran medida. ImpreVIsible. El status SOCIal determma cada vez
menos las actItudes y las expenencias, mientras aumentan los
"comportamIentOS sOClales discreclOnales" y la posibilidad de
desarrollar experiencias en unIversos sIgnificat1vos no necesa-
rIamente relaCIonados con el contexto económICO y cultural de
pertenenCla.
La clUdad collage o bncolage, el tejido urbano diseñado como
unpatchwork. la discontlilUldad estilístlca y lingüÍstlca del espa-
98
LA CIUDAD POROSA
ClO constrUIdo, no son sólo el resultado de la ctIsis de los mode-
los V las práctIcas urbanas totalizan tes y de la segmentación
SOCIal y cultural de la metrópolis contemporánea. No se trata
sólo de aceptar lo eXIstente y declarar, como bace Bob Ventun,
la Imposibilidad de la búsqueda de un orden urbano, puesto
que desorden e lncoherenCla son elelnentos estructurales de la
expenenCIa del hombre contemporáneo. ' Segmentación, colla-
ge. bibndaclOnes, no son sólo sufndos SlilO lilcluso buscados.
Un ejemplo de la ruptura mtenclOnal de la predetermmación
en la CIudad fíSICa es el Parque de la Villette proyectado por
B. TscbumI en París. Las Fo/lies de TscbumI son un ejemplo
enfátICO de arqUItectura y de Cludad casual, abIerta, Indeter-
mmable. Aquí prevalece una relación no predetermlilada o car-
teSIana entre los elementos. La lógICa es la de la casualidad com-
posltlva. El proyecto del parque, afirma TscbumI, elim1lla "la
presunción de una causalidad predeterm1llada entre programa,
arqUItectura y SIgnificado"
Si se puede encontrar un modelo éste sería el del Jazz que, como
anotaba Eisensteln, es la única metáfora eficaz de la CIudad con-
temporánea al baber SUStItUldo el canovacclO' por el P!ot. 2 Esta
capaCIdad de representación de la clUdad nueva contemporánea
y de su mundo fragmentano y discontInuo es compartIda Ian-
ta por el Jazz como por el cme. conSIderado tradiclOnalmente,
desde BenJamm en adelante, como el arte urbano por excelen-
CIa por su capaCldad de retratar lo efímero, lo segmentado, lo
eventual, lo espontáneo de la clUdad.
No sólo la coberencIa y el orden del SIstema están en Juego,
smo también la eXIstenCIa mIsma de las reglas que preSIden al
, En el lenguaje de la comedia del arre este térmInO se aplica a un guión
que servía de pauta para una forma de comeJia de los SIglos XVI-XVIII cuyo
diálogo era ImproVIsado por los actores, mIentras el térmll10 lOglés Not lOcii-
ca el argumenro de una obra eSCflta. (N. de! T.)
99
LA CIUDAD POSTMODERNA
fUllClOnalDlentü del slstelna Cludad V de esquemas Interpreta-
tiVOS ullltaflOS.
Somos a menudo engullidos, como dice Anthony Vidler en
The Architectural U n c a n n y ~ , en una lóglCa pareCIda a la de AliCIa
cuando en el país de las maravillas Juega al croquet con la Rema.
AliCIa sabe en qué consiste el Juego que son Jugando, pero se
da cuenta cambién que las reglas no son fijas smo que cambian
de contInuo y que sobre todo cambIan de continuo y rápIda-
mente las herramientas del Juego: los flamencos que Slfven
como bate, y los lirones como bolas. La confusión es rotal. El
sueño tiende a transformarse en pesadilla. Los Signos p;erden
sus referentes, sus orígenes son olVidados y confundidos. La cm-
dad se rransforma así en un labennro, aunque susceptible de
orden, como sostlene Deleuze. Es un labennto no necesana-
mente morral, aunque puede llegar a serlo, y donde, sm embar-
go, es posible Jugar como en los labenntos del Jardín italiano
del sereClentos, Intentando calDIllOS diversos e Inventandol relD-
ventando los papeles.
La ciudad nueva contemporánea no predetermInada exalta
la posibilidad de lo impreViSto Y pone en valor el topos del Via-
Je. La cmdad como viaje y como aventura aparece progresiva-
m.ente en la narración urbana. literaria o Clnemacográfica. El
nuevo Ulyses es ti habitante de la cmdad, su aventura es urba-
na. La grandeza y la modermdad de J oyce no esrá en el Hme-
rano que su protagomsta recorre el fatídico 14 de Juma. Cada
tUrIsta es capaz de rehacer el lDlSD10 camIno, puesto que en
Dublín es posible comprar en cada esquma un mapa con los
itmeranos JOyCIanos. La posibilidad de personificarse en
Leopold Bloom y experimentar eventualmente sus sensaCIones
constltuye hoy uno de los elementos de atracción turístiCa más
fuertes de la capItal irlandesa, Junto con el negoclO de la recons-
ttucción de los árboles genealógICOS para los turistas ameflca-
nos de ascendenCla Irlandesa.
IDO
LA CIUDAD POROSA
La modermdad del Ulyses-Bloom reSide en el conVerflr el
paseo en una acción abierta de construcción de una relación con
la cllldad y con e! mundo. La imprevisibilidad en la elección
del recorndo es el pnnClplO organizador de una odisea que es
al.mismo flempo urbana y humana. Elega después de
Wmdmtll Lane Si pasar delante de la oficma de correos, o Si
después de la casa de! pescador deba esrar Lime Streer, no cons-
tHuye para Leopold Bloom una neceSidad smo una eleCCión
imprevisible y conrmgenre. 4 Una vez conchudo el paseo pier-
de cualqUler Significado. Mienrras se desarrolla, por el conrrano,
el paseo de Bloom tiene los caracteres de la imprevisibilidad
y de la casualidad. La subJeflvidad escribe la cllldad y empa-
renta a Bloom con el flaneur, con gUlen comparte connngen-
Cla e mdetermlllación. El jlaneur no es sólo algUlen que no está
en casa y está en el umbral de la cllldad, él es empUjado por el
deseo, por la cunosidad, por los objetos, por las mercancías y
su trayectona urbana es gobernada como la del Bloom-Ulyses
por las cornentes y la casualidad.
La ciudad no se constituye sólo por el espaCIO de la función,
de la preVisión y de la causalidad, smo también por aquél de
la casualidad, del azar y de la indetermInación. En el paseo se
revela la posibilidad de explorar la cllldad en numerosas direc-
CIOnes, encontrando cada vez nuevos SIgnificados, épocas, sÍn1-
bolos, proyectos colectivos y personales. El paseo es lllsrrumento
y meráfora moderna de reconstrucción y de uso subjetiVO y
"abierro" de la CIudad en contraposición a la visión de conjunto
orgánIca de la ciudad lnedieval y a la raCIOnal y carteSiana de
la cllldad moderna mdustnal.
Hoy, las Ciencias SOCIales mUan con atención los itmerarIos para
reconsrtult la relación de los habItantes con la ciudad y sus espa-
CIOs menores. Los trazados se registran, se reconstruyen y se repro-
ducen. El resultado es útil S111 duda para comprender el uso con-
crero de la cllldad. Sin embargo, se Pierde algo importante: la sub-
101
LA CIUDAD POSTMODERNA
]etlvldad ImprevIsible de la elección del paso sIgUIente. Los Itl-
neranos, en efecto, una vez reconstru1dos, fijados, narrados, p1er-
den su esenCIa que está en el acto del andar. La divIl11dad, dice
Virgilio, se puede reconocer por sus pasos (Enelda. I. 405). Cada
uno puede convertirse en divinIdad al construIrse una Cludad a su
Imagen y semejanza, una cl11dad hecha a medida de sus proplOS
deseos. Cada uno puede crearse una expenenCla urbana personaL
Los nIchos ur banos y los deseos
En 1924, Walter Benjamm en un espléndido y poco conOCIdo
ensayo sobre Nápoles analizaba su porosIdad y su aparente Irra-
clOnalidad.' Estaba ImpreslOnado por su carácter de escena per-
manente, por la cercanía de personajes, por así deea, urbano-
modernos y por figuras mágICas y monstruosas como el men-
digo, ei hechICero y el ladrón. Benjamm comprendía que no se
trataba de algo pmtoresco SlOO de un aspecto fundamental de
la condición urbana vel11dera. Indescifrabilidad y polisemia del
espacIo construIdo, subjetiVIdad y teatralidad eran aspectos de
la vIda de la Nápoles de los años velOte que forzaban a superar
la lógIca de la postal o la alemana y goeth¡ana de la mediterra-
neldad solar. Para BenJamm,la cIUdad era teatro,labennto, pn-
sión, rUlilas, monumento. En una fase histÓrICa en la que, por
ejemplo en Chlcago, urbanIstas, sociólogos, mvestlgadores de
vanas espeCIalidades buscaban por un lado pnnCIplOs analíti-
cos y organizadores tendientes a la homogeneIzación en nom-
bre de la modernIdad, y por otro, cntenos práctlcos totalizan-
tes -los grandes planes- para unificar las diversIdades de la
cmelad; BenjamlO percibía en su expenencla napolitana dos
aspectos fundamentales de la metrópolis moderna, también en
su versión partenopea: su rasgo no defil11tlvo y su poroSIdad.
Nápoles enseñaba a Benjamln -con una antiCIpación de
tres cuartos de slglo- cómo la palabra definzttvo no encuen-
102
LA CIUDAD POROSA
tra espaClo en la CIudad contemporánea, que está en COntI-
nuo movImIento y no puede alcanzar un estado de equilibno
estable, tanto por el hecho de que esto no es posible en una
realidad en continuo camblO como, sobre todo, porque no
eXlste un modelo de referencJa al cual homologarse. La seg-
mentación no es un estado transItono, una especie de moder-
nIzación Imperfecta; ella es un dato estructural de la metró-
polis contemporánea, un resultado de la mIsma modernlza-
ción y de su después. Es la porOSidad de la CIUdad, de la que
Nápoles es un ejemplo. No eXIsten límites claros entre un
fenómeno y otro, entre un nlvel y el suceSIvo. La realidad urba-
na está marcada por este continuo contaglO
e hlbndación de Imágenes, de expenenClas, de códigos, de
culturas. Lo pnvado Irrumpe en lo público y éste a su vez,
define y empapa a lo pnvado. Falta también una frontera cla-
ra entre sagrado y profano, entre noble y vulgar. BenJam11l
comprendía todo esto en los años ve11lte, cuando Park, al otro
lado del océano, sostenía que Chlcago, la megalópolis de las
llanuras del Nuevo Mundo era una deSVIación -determ11la-
da por la escala y qUIzá por la Inmadurez de los adm11llstra-
dores- de la CIudad perfecta y ordenada. El modelo de Park
y de todos los ecólogos SOCIales de Chlcago era, calv11llsta e
11lgenuamente, la República de Platón. La metrópolis con-
temporánea demuestra, por el contrano, cómo el modelo no
puede extra)Yse de la expenenCla y de la reflexión cláSIca o
/i-Iústraa1c,fÚ desde el punto de vIsta organlzatlvo y formal nI
desde el cultural. La CIUdad contemporánea, desde SIempre
considerada como la SínteSIS y la encarnación de la raCIona-
lidad, es el campo donde raCIOnalidades diversas, y también
las negacIOnes de dichas raclOnalidades, como la magia y la
superstIción, coeXIsten.
DiverSIdades y pluralidad de raclOnalidades colocadas en un
amplio espectro constItuyen datos reconocidos como estructu-
103
LA CIUDAD POSTMODERNA
mies de la nueva escena urbana. Son demasiados hoy los que Viven
en los lDrerstiCloS no unificados por la supuesta racionalidad urba-
na, los que, como los diferentes, los pobres, los exclUldos, los
111Imgrantes, no han pactado su propIO consenso según las reglas
de la expenenCla y de la Interpretación de la metrópolis con-
temporánea. Son demasIados y demasIado v111culados -subJe-
Clva u obJeClvamente- a su propia diversIdad para garannzar
el comrol y la predicabilidad a la expenenCla urbana.
El dato fundamental de la cmdad es la Imprevlsibilidad. Las
distanClas en cmdades como Londres y Nueva York, como en ia
Nápoles de BenJam111 no son medibles sólo y tanto en millas o
en kilómetros como en el salto entre lo conoCIdo y lo descono-
cIdo, entre la segundad y el peligro. La metrópolis es demasIa-
do grande y diversificada, demasIado unprevlsible y elusIva, para
poder ser afrontada y controlada con los medios tradiclOnales.
La magIa vuelve a tener un espaClo y se propone nuevamente
como una técnIca útil para la supervIvenCIa urbana. "La cmdad
en la que VIVO es una en la cual los vagabundos y los derrotados
son los verdaderos representantes del lugar, donde nge la
superstIción y donde la gente tIene que VIVU 111terpretando los
sIgnos y las superfiCles del propIo ambIente en térm1110s de códi
c
gas pnvados, caSI mágIcos" 6 Las palabras de 50ft City de Raban,
el ensayo conSIderado como uno de los manifiestos de la cmdad
nueva, parecen aquéllas del ensayo de Benpm111.
De modo partlCular, la poroSIdad permIte a cada uno exca-
var su proplO DICho y abnrse un camino de acceso a la expenenCla
urbana. En la CIudad nueva contemporánea si se tIene dinero y
know how SIempre cabe la posibilidad de defi111rse un O1cho don-
de constrUlrse la propia cmdad. Si excavarse su proplO 111cho fíSI-
co en el espaClo construIdo presupone la disponibilidad de recur-
sos económICOS, un n1cho vHtual constituIdo por la IdentIdad
es a fin de cuentas económICO. Si el sUleto no consIgue tener
acceso a un 111cho fíSlCO protegIdo como pueden serlo las VI Vlen-
104
LA CIUDAD POROSA
das en los enclaves residenCIales blindados, COIno veremos más
adelante, SIempre pueden protegerse en un 111cho VIrtual. Con
una espeCIe de zappzng, la persona elige lugares, estilos, unáge-
nes, códigos, ángulos y los combina en una expenenC1a perso-
nal. La cmdad nueva ofrece todo a todos, espacIOS y sobre todo,
IdentIdades, que disponibles en gran número -a medida o lis-
tas y pret-d-porter- exceden cualqluer demanda.
El "Fuali"
A cada uno stt CIudad, a cada uno la ciudad de sus deseos. Hoy poro-
SIdades, nIchos individuales y elecciones subjetivas tienen
numerosos can11ll0S para expresarse, tan1bién en el plano con-
ceptual. Hiper-realidad, realidad vlftual, de s contextualización
Indican los caminos gracIas a los cuales cada uno puede ID1a-
ginar, desear, (Onstrulf y experImentar su propia ciudad per-
sonal. Lo que antes sólo era patrImOnIO de eSCrItores -la pre-
senCIa de otra cmdad escondida en los pliegues o en el subsue-
lo de la cllldad eXlstente- hoy está baJO los oJos y la eXperIenCIa
de todos. .
La cmdad contemporánea real tIene su doble en la subJetI-
VIdad del actor que construye una cmdad propIa, absolutamente
personal pero no por ello menos vetdadera y menos cmdad,
hecha de mneratlOs, gustos, redes de relaCIOnes, Imágenes,
deseos y práCtIcas. Los nuevos espaclOS de la cllldad postmo-
derna -centros comerCiales, parques temátIcos, áreas de gen-
trificación- son nuevas Disney landias capaces de atraer y fas-
CInar a la gente 1l1duciéndolas al sueño y al consumo. Al mIS-
mo tIempo son espaCIOS donde, más que en otros lugares, la
CIUdad puede, por su capaCIdad de disponer de una amplia gama
de códigos y de lenguajes, InterCeptar la pluralidad de los pro-
yectos de autorrealización y la varIedad de los deseos de una
SOCIedad tan diferencIada y fragmentada como la comempo-
105
LA CIUDAD POSTMODERNA
ránea. La cIUdad produce así su propia ldentIdad y la de sus
actores captando expenencIas y deseos.
La Disney Development Company, el poderoso brazo mmo-
biliano de la Disney, ha realizado directamente una clUdad de
este tlpO valonzando la enorme capacldad del grupo de estl-
mular los sueños y, prevlO pago, satlsfacerlos. En Flonda ha
naCIdo una nueva clUdad, CelebratlOn, que, como reza e! folle-
to publiCltarlO, ha sido proyectada para ser "una casa nueva y
a la ant1gua, [ ... ] que recuerda a las Imágenes de Norman
Rockwell" Las casas, slgue diCIendo el texto, "recordarán 'la
graCIa. el estilo y el carácter de los tradiclOnales barnos del sur
constrmdos antes de los años cuarenta. El reviva! gnego pue-
de mezclarse con los estilos Georglano y Regency a lo largo de
una típIca calle amerIcana [ ... } casas de estilo mediterráneo o
del campo ftancés darán un espíntu cosmopolita [ ... ]. Todo en
armonía con la naturaleza" 7
El esfuerzo cotIdiano se dinge a reencantar la ClUdad y a con-
vertlf una complejidad opaca yen blanco y negro, en una repre-
sentación sensual y Dca de colores e ImprevIstos.
Los Intentos de Imponer un orden totalizador a la clUdad en
nombre de la efiCIenCIa, de la necesIdad o de modelos Unlver-
sales, fracasa estrellándose contra estos dobles y contra su capa-
CIdad de volverse reales y expenmentables en la porosIdad
urbana. Cada uno es capaz de apropiarse de! mnndo urbano y
de subjetivlzarlo, gracias a vestlmentas, sonIdos, comporta-
mIentos; consegUlmos expandir el tIempo del juego y de la
noche, -que antaño era el tIempo del disfraz o del carnaval-
duranIe el día entero. Con esto demostramos a los demás, pero
sobre todo a nosotros mIsmos -el público más Importante de
la sOCIedad del espectáculo es el del yo- que somos capaces
de controlar nuestro tlelnpo y nuestro cuerpo. De esta mane··
ta, "la compensación por el extravío en una realidad unIversal
es buscada en la segundad del código" 3
106
LA CIUDAD POROSA
Cada uno puede trazar -cual nuevo Ulyses- su propla
estrategIa urbana de SUpervlvenCla. El nuevo Odiseo urbano
Impulsado por los deseos y la CUnosldad, se mueve en la C 1 L l ~
dad COmo en una burbuja de subjetIvldad proreglda -¿en VIa-
je haCla Itaca con e! walkman?-para que su exploración acon-
tezca como le ha enseñado el jfdneur decimonónlCo, su ante-
pasado directo, S111 el peligro de ser contam111ado o rasguñado
por la cmdad y sus gentes.
El automóvil, sobre todo el de la más reClente alta tecnolo-
gía, es por defilllcjón descontextualizante y por esto burbuja
protegIda por excelenCla e 111strumento pnnClpal del vIaje del
Ulyses metropolitano. GraCIas a suspenSlOnes perfectas, alre
acondiclOnado y radio, el coche es capaz de aIslar perfectamente
del lugar y del mundo a su habitante.
La cáscara del automóvil insonotlzada, amortiguada, clima-
tIzada, relajante, mediátlca, interconectada -con teléfono
móvil y hasta fax- es la reproducción, on the road, del Hotel
Sheraton o del Hilton, que permiten al tunsta o al hombre de
negoclOs amerIcano sentirse SIempre en su casa, desde Bombay
a Roma, desde Madnd a Singapur o Lusaka.
En un panorama urbano y ternronal donde todo es homo-
logado, y los letreros, marcas, formas arqUltectólllcas, colores
y sonIdos, se suceden sIempre Iguales, se arnesga perder el sen-
tIdo de la especifiCldad del lugar y con ello la expenencIa del
vIaje. Desplazándose, por ejemplo. en CalifornIa de Los Ange-
les a San Diego, pero los ejemplos podrían ser muchos, se tie-
ne la sensación de estar sIempre en el mIsmo lugar. El senudo
del recorndo sólo es dado por e! camblO de los programas de
modulación de frecuenCla en FM aun permaneClendo S111tonl-
zados en la mIsma longitud de onda. Suena el rap: estamos en
Malibú; es rock: tIene que ser Velllce.
Todo está condiclOnado y protegIdo en la confortable bur-
bUja del vIajero metropolitano. En el coche-burbUja se puede
107
LA CIUDAD POSTMODERNA
cruzar por el verano el Infierno urbano del Bronx permane-
CIendo en el fresco condicIOnado del habltáculo, escuchando
los conClertos de flauta de Mozart, mVHtiendo en la bolsa O
"leyendo" grabadas en una Clnta, las poesías metropolitanas de
Baudelalre. El coche se convIerte en una nave espaCIal, una cáp-
sula de segundad mdiferente a las vanaClones ambIentales. El
nesgo es, úmcamente, el de perder el cammo, parar y baJar del
coche.
9
En este punto, como en La hoguera de las vamdades de
Tom Wolfe, una de las novelas más preCIsas en las descnpcIO-
nes de la metrópolis postmoderna, se entra en la "cmdad otra"
en la cual el sueño na ha consegmdo plasmar la realidad y don-
de no eXlsten vías de escape para la hIper-realidad. Se entra en
la cllldad verdadera de los drop-outs y de las pesadillas.
La lucha contra lo desconoCldo y el peligro es contmua para
el hombre metropolitano contemporáneo. Terczopelo azul, After
Hours, y la ya CItada Hoguera de las vanzdades son películas que
materializan el temor difundido a que la burbUJa protectora
se rompa y que nos haga caer en un mundo desconoCldo y peli-
groso donde todo puede suceder. Lo desconoCIdo está al ace-
cho por todas partes.
Ya no eXIsten barreras confiables -como aquéllas constI-
tuIdas práctlCa y SImbólicamente por las murallas- capaces
de proteger la cmdad, remo de lo controlable y lo reglamen-
tado, de la lfrupción del mundo exterlOr salvaJe e ImprevIs-
to. Hoy, ellírnlte se hace lllClerto, lo Ignoto se Ins1núa en la
clUdada través de la presenCIa del otro Y de lo extraño, de cul-
turas 110 comprensibles y homologabJes, de raclOl1alidades dife-
rentes y de no raclOl1alidades. Lo Ig110tO no flene límItes fijos
en el espaclO u r b a n o ~ puede expandirse, retraerse, InSlnuarse
en las rendijas de lo cOfldiano.
Es el Fuali. El Fuali es, para los gourmentché de Burkma Faso,
lo que es leJano, lo Ignoro, lo no habltado por los hombres; es
un espaclO -fíSlCO y virtual al mIsmo nempo- que se expan-
108
LA CIUDAD POROSA
de continuamente eroslOnando el D1undo de las segundades y
de la preVIsibilidad controlada. 10 Por la noche, sobre todo, el
Fuali avanza: llega del deSIerto haCIa las tiendas y se mSll1úa
mqllletante e ll1controlable en los espaclOs libres del pueblo.
En la cllldad, lo Ignoto -lo no domestIcado y malllpulado-
se 1nslnúa como el Fuali en los lDterstlClOs de lo cotidiano, en
los umbrales de lo posible. Su ublClill presencIa es advertIda
en la CIudad nueva como una amenaza pennanente y como tal
hay que exorclZarla. La burbUja protegIda es, por lo tanto, la
condición mIsma de la eXlstenCla del hombre metropolitano.
La Impermeabilidad a la multItud delfláneur o la llldiferenCla
pSlcológlCa del hombre cortlcal de Simme! ya no son sufiClentes
para garantizar la segundad, ya no bastan superfiClalidad e llldi-
ferenc¡a haCla el mundo para defenderse del mundo; es nece-
sano constrUIrse un mundo a medida y viVIrlo "como si"
La luz y la noche
Desde hace aproXImadamente dos SIglos la clUdad moderna utI-
liza la luz artifiCIal para representarse, además de aumentar la
segundad de las calles y para reduclf en lo posible los efectos
del día y de la noche sobre su funclOnamlento. Hasta la segun-
da mItad del SIglo XVIII, de noche las cmdades se detenían y
las calles se convertían en tierra de nadie. Alguna antorcha
alumbraba, con efectos poco más que SImbólicos, solamente los
lugares más Importantes. Era posible como máXImo, sólo en
las grandes capItales como París, pagando Clnco centavos cada
cuarto de hora hacerse acompañar por UD mIembro de la
Compañía de los Faroleros lllStltLuda en 1662 por bus XIV,
el Rey Sol, y COnStrulfse así una pequeña burbUja de VIsibili-
dad y segundad.
E! alumbrado slstemátlCo de las calles se hace posible, sólo
haCla la mItad de! slg10 XVIII, con la apanción de las pnmeras
109
LA CIUDAD POSTMODERNA
lámparas a reverberación. Desde entonces la lucha a la OSCUrl-
dad no controlable se ha convertido en una constante de! desa-
rrollo de la cmdad. "Hay que sacudir la noche, de otro modo
ella nos roe", escribe Stendhal.
GraClas al Impulso de las nuevas lOvenClones la cmdad se ha
encendido rápIdamente: las antorchas y las lámparas de aceI-
te hasta el sIglo XVIII, después las lámparas de gas y luego con
creClente rapidez las Innovaciones de la luz eléctnca con las lám-
paras a carbón y de arco voltaIco, las lOcandescentes de Edison
de 1890 y finalmente las de descarga (de neón).
La hlstona de la difusión de la luz arrifiClal en la cmdad está
v1l1culada en gran medida no sólo al empleo práctico y SIste-
mático del alumbrado callejero, SlOO también a su capaCldad
de crear nnevas Imágenes de la cmdad y de aumentar así su fuer-
za de sedncción.
Las lámparas de gas lOtroduCldas de manera maSIva a parta
de 1830 no sólo desarrollan nna Importante Y práctica función
de alumbrado público, SlOO que consrltuyen, además, un lOdis-
cutible sIgno de modernIdad. Las capnales europeas se claSI-
fican en la época también según su consumo de gas: en 1867,
según la Parts GUlde, la lista está encabezada por Londres, segUI-
da por Berlín, París, Bruselas y, más alejadas, FlorenCla y
Madnd. En 1869, el alumbrado público de París no sólo supe-
raba ya las 51.000 lámparas de gas SlOO que empleaba -como
subrayan las guías de la cmdad y los periódicos de la época-
aparatos fotométricos para optimizar las lostalaClOnes.
La difusión del alumbrado a gas permItía efectos absolu-
tamente nuevos sobre la Imagen de la cIudad graCIas ~ la
mayor potencIa y estabilidad de esta fuente lumlOosa. Esta
era capaz no sólo de ilumlOar e! entorno lOmediato del tran-
seúnte -como se pedía a las lámparas de acelte- SlOO que,
por su mayor potenCla y capaCldad de alumbrar, también
podía crear espacIO lumlOOSO urbano VIsible a distanCla. Con
110
LA CIUDAD POROSA
la lámpara de gas, capaz por pnmera vez de ilumlOar la cm-
dad y no sólo pequeños espacIOS puntuales, nace la Idea de
Ville Lumiere que lOdica, contemporáneamente, la cmdad
vlvible SlO solución de contlOuldad rambién por la noche gra-
CIas al alumbrado artificIal y la cmdad que, graClas a sus luces,
deViene espectáculo y aconteCImIento.
Junto con la difusión de las lámparas de gas se desarrolla la
lOdusrna de las farolas que en FrancIa alcanza dimenSIOnes y
cualidades absolutamente desracadas, haCIendo del mobiliano
urbano, can un SIglo de antIClpación respecto a las tendenCIas
actuales, una ocasión SIstemátIca de negoclOs. Los nombres de
algunas de estas empresas -como por ejemplo Val d'Osne o
Salin- se harán famosas en pocos años. Mientras que el pICO
de gas es Igual para todos, las farolas diferencIan a los barrios
(hoy en París eXIsten 150 tIpOS diferentes de ellas). Los barnos
céntncos se dotan de farolas en forma de candelero que forman
parte de la Imagen de París desde hace un SIglo, la perifena y
los nuevos arrondiJements por el contrario, son eqUipados con
farolas de base cuadrada, escuetos y menos potentes. La cuali-
dad de la ilumlOación se conVIerte así en factor de VIsibilidad
de la estratificación de los espacIOS de la cmdad.
Las lámparas de gas, aun sIendo poco práctIcas por e! volu-
men de las lOstalacIOnes y los nesgas de lOcendios, confieren
un clandad difusa y una atmósfera mágIca a las calles gracIas
a una luz suave, vanable y ambIgua empleada todavía hoy en
algunos barnos hlstóncos para e! goce de los tllnstas.
La luz eléctnca, cuando aparece con las lámparas de carbón
y de arco VoltaICO no encuentra un éXIto Inmediato porgue se
la consIdera demaSIado lumll10sa y fría: funclOnal pues, pero
carente de encanto. Cuando en 1877 r:Avenue de r:Opera se
üumll1a con luz eléctrICa, el público queda admaado pero frío.
Trop Manche escriben los pans1l10S a los periódicos. Postdamer
Platz, la prunera plaza de Berlín alumbrada eléctrlcamente, es
111
LA CIUDAD POSTMODEl\NA
representada en el famoso cuadro de Carl Saltzman como un
campo oscuro e lDdiferenClado, en el que pnman puntos de
extrelua luminosIdad, blancos y fríos y carentes de relación con
la calle y la vlda. Los pnmeros verdaderos usuanos de la nueva
ll2
LA CIUDAD POROSA
Por la noche la ilurnmación permIte constnur una llnagen llltnganre y
seductora de la (melad. Chlcago en una postal de los años vemte y hoy.
luz eléctnca fueron las obras ViarIas -como las falTIOSaS de la
Rue Rivoli en París- antes que las calles mlsmas.
La verdadera Ville Lumiere nace cuando la cmdad se ilu-
mlDa por energía eléctrica, después que Edison, haoa 1880,
lDventara la lámpara mcandescente, nuestra bombilla. El éXl-
to es Inmediato y se extiende gracIas al costo relatlvanlente
baJO de las lDstalaclOnes, la facilidad de gestión y, sobre todo,
la ductilidad y la versatilidad de la lámpara. La afirmación defi-
nItIva de la lámpara de Edison C01110 herranl1enta insustItUI-
ble para la vlda de la cmdad colDclde con la Exposlción
UOlversal de París de 1900. Es el trmnfo del modernlsmo y
de la luz eléctnca: la lámpara lDcandescente permite por pn-
mera vez presentar en escena -al térrlll110 del ballet
Excefszor- una lmagen plausible y coherente con ellmagmano
111
LA CIUDAD POSTMODERNA
colectIvo de la Diosa Razón del sIglo de las luces y de la Diosa
CienCla del sIglo slgUlente.
Con ocasión de la ExposIción UOlversal de 1900, la cmdad
no sólo será ilum1nada como el día, podríalllos declf teniendo
en cuenta la época, sIno que será reescnta y transfigurada por
el uso de la ilumJ11aciónnocturna. La lámpara. de la que se pue-
den controlar a placer tiempos, ntmos, colores, se conVlerte en
un Instrumento de escntura/reescntura del texto-ciudad, la luz
se conVlerte en s1gno.
La luz eléctnca deVIene SJ11ÓOlmo de Cludad. La luz transfi-
gura la noche; es la noche ilumJ11ada que crea la sensación de
cmdad. Ltlmiere de la Ville, City Ltghts, luces de la cmdad son
expreslOnes que por su capaCldad evocadora y metafónca han
servldo para connotar épocas, situaciones, obras de arte.
En el período de entreguerras, la evolución del alumbrado
urbano da un salto adelante también graClas al neón y al uso
IntensIvo de la luz artifioal que redefine la Jerarquía de los espa-
GaS urbanos. favoreClendo los procesos de polanzaClón.
También la arqUltectura sufre los efectos de la nueva luz que,
empleada de forma maSIva. convIerte a las fachadas en menos
Importantes que su envoltOrIO lumInoso o puede transformar
adVIerte Bob al edificlO en SImple soporte
de mensajes y anunCiOS lumInosos. las ordenanzas mUllIClpa-
les de Nueva York, por ejemplo, Imponen, ya en los años veJ11-
te. que en los palaclOs de Times Square, lOdependientemente
de la presenCla de anunclOS publicltanos de neón. se deban ilu-
mlDar por lo menos 40 metros de su superfiCle externa.
La luz permIte reconstruu un mapa de la cmdad propor-
Clonando a los espacIOs seguridad o lnsegundad, atracción o
repulsión, énfaSIS o diSImulación. El juego de la ilumJ11ación
puede dar a un lugar segundad o sensación de J11segundad. U na
Isla ilun1lnada en el mar oscuro de la CIudad se conVIerte natu-
ralmente en un Imán uresIstible. la ilumInación, SIn embar-
114
LA CIUDAD POROSA
go. no ha servIdo sólo para asegurar funclOnes Inmediatamen-
te 111strumentales garantIzando a la cmdad, también por la
noche, segundad, accesibilidad, posibilidad de uso. Ella per-
mIte a la CIudad, graCIas al control de la vanable luz, la crea-
ción de una Imagen propia mejor y sugerente. La luz, enfati-
zando y escondiendo. puede 111cluso reescribu a la cmdad. 11
Por la noche, el alumbrado contribuye a la Imagen urbana
también de otra forma, más sutil. creando o modificando sen-
saClones: la cmdad se transforma en atmósfera. En Beacon Hill
en Bastan o en el Marals en París, las farolas de gas o los can-
deleros Con su luz suave confieren no sólo la Imagen de la h1s-
tonCldad S1110 también aquélla de la 111determlOación del
recuerdo. Crean una CIudad diferente graCIas al acentuado con-
traste con la cmdad moderna. En la cmdad del recuerdo el tiem-
po se vuelve más lento. la luz no deslumbra, las expenencias
en la ambIgüedad de las medias luces son ultenormente sub-
Jetlv1zadas. la veloCldad se apaga.
Nace en FranCla una nueva profesión, la de los conceptetlrJ-ltlrnie-
re. que firman grandes obras de alumbrado urbano conVIr-
tiéndose, por lo menos en su propia cmdad, en personajes tan
famosos como los arquitectos de los monumentos a los cuales
ellos dan nueva VIda nocturna: LoUls Clau hace brillar el Grand
Arche de la Defensa, Yann Kersale los docks de Sa111t Nazaue
y Claude Engle la pltámlde de Pel en el Grand Louvre. lean-Michel
Jarre orgaOlza en París yen Houston conClertos urbanos de luces
redibuJando y transformando en acontecImIentos y espectáculo
a los edificlOs modernos y a las grandes torres de los distntos
finanCleros. El resultado es extraordinano aunque 111qUletan-
te, por el eíeeto 111creíblemente homologante que este tIpO de
operaclOnes produce en el sky!ine urbano.
También la ilumlOación111tenor de las ofic111as constltuye par-
te Integrante del cttyscape nocturno de la metrópolis: en el Jky/i-
ne de Nueva York - ·skyline metropolitano moderno por exce-
ll5
LA CIUDAD POSTMODERNA
lenCla- la luz 111Cerna de los rascacielos deVIene factor constl-
tutlVO de la Imagen de la cmdad pública, perdiendo de hecho roda
capaCldad de evocar ámbitos domésticos o en roda caso pnvados,
corno sucedía en la tradición literana V figurativa romántIca.
Enla moderna metrópolis nocturna -la 24-hours-ctty-, es
deClr, la ctty-around-the-clock, en la cual la vIda fluye entre horas
punta pero no se detIene Jamás-la ilum1nación no sólo tIene
la [unción de mantener sIempre VIVO el efeceo de la cmdad acn-
va y deSpIerta, y permItIrle VIVIr unificando día y noche. Junto
al sIstema de ilum1l1ación func10nal que debe permitIr la pro ..
ducción, la crrculación y la VIda de la cmdad, hay un sIstema
de alumbrado que podríamos llamar pedagógICO, que aprove-
chando la noche, comunIca mediante la red de los monumen-
tos, de los símbolos y de los recorndos, la h,stona de la cmdad.
Léger obruvo consenso cuando en 1937 propuso emplear a
30.000 desocupados para limplar los palac10s de París (pro-
puesta por otra parte sllnilar a la más reCIente de Malraux, pn-
mer m1l11srro de Cultura en la FranCIa de la postguerra) de ilu-
m1nar la CIudad en un Juego de luces que tuviese ongen en la
Torre Eiffel con acompañamIento musIcal. u La propuesta se
ha perdido en los años reapareCiendo en ocasión de grandes cele-
brac1Ones, como por ejemplo el blCentenano de la RevolucIón
en París en 1989.
La Idea de Jons et lurniere rut1l1ano se ha difundido y conso-
lidado y, por lo tanro, ya no eXIste gran cmdad que no use a la
noche y la capaCldad de enfatlzación/desenfanzación ofrecIda
por el alumbrado público para construlf una unagen cautIva-
dora y totalizadora de sí mIsma o para reescribH su hlstona.
Por la noche, más que nunca, la cmdad se convIerte en un
texro que es posible escribrr y reescribIr mampulando lllte-
rruptores y reóstatos. Las luces permiten resaltar o hacer desa-
parecer - a través de un monumento O de una zona - un acon-
tecimIento, una época o un aspecto de las vIClsitudes de la ClU-
116
LA CIUDAD POROSA
Con la luz, exaltando V ocultando, se puede l11cluso reescriblf la Cludad
V la hlstona, como en Berlín en los años treInta.
dad. Por medio de la luces de la cmdad es posible reescrib,r
orwellianamente capítulos enteros de hIstoria.
En la oscundad el Juego de las luces permite a la cmdad enfa-
tIzar y desenfanzar o, hasta Incluso, dar existencia o hacer desa-
parecer algunas de sus partes. Con un golpe de lllterruptor pue-
den desaparecer barnos enteros depndo a los demás la posibI-
lidad de convertrrse por contraste en la Cludad entera. El lllte-
rruptor puede, ilum1l1ando y subrayando monumentos,
edifíc1Os, espac10S y recorndos, desatacar momentos y prota-
gonIstas de la h,stona de la cmdad. Puede también hacerlos
desaparecer en la noche desplazándolos del papel de monu-
mentos al de presenCIas físicas SIn sentIdo.
Los bateux-mouche narran y relnventan la histOrIa de FranCIa
para los tunstas, entregando una de las más bellas arte nas ele
117
LA CIUDAD PDSTMODERNA
París, el Sena, a la banalización del lmagmano turístlCO. Un
sablO uso de luz para los peatones en la riberas de Lyon puede
crear, en camblO, una Imagen hlstónca cmdad de las
artICulada Y no groseramente autocelebratlva.
NOTAS
, R. VentUf/, Compiexttzy and Contradiettan In Architectttre, Nueva York,
MOMA, 1966; tr. cast.: Comptejidad y Contradicción en Arq1!ltectura. Barcelona,
G. Gili. 1972.
"La moderna escena urbana, espeClalmeme la de una gran clUdad por
la noche, es sm duda el eqUivalente plástICo del jazz [ ... ]. El mar nocturno
de la publicidad lumInosa elirnma cualqUler sentido de la perspectIva, de
profundidad realista [ ... J. Estas luces tienden a elimll1ar el semido del espa-
CIO real mezclando todo en un plano de puntos lumInosos de colores y líneas
de neón que se mueven sobre un CIelo de terCIopelo negro", Eisenste11l, Cit.
en Boyer. M. c., The City of Co/tectzve Memory. !ts Histoncat Imagery and
Archúect1,¡ral Entertamments, Cambridge (Mass.), MIT Press, 1994, p. 50.
A. Vidler, The Architectural Uncanny. Cambridge (Mass.), MIT Press,
1992
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Gibson, K. (eds.) Postmodern CItzes and Spaces. Cambridge, Blackwell.
1995.pp.99-
11
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11 A. Cauquelin, La vi/te la nmt. París, PUF, 1977-
12 M. C. Boyer, The Great Frame-Up, FantastzcAppearances m ContemjJorary
Sra/la! potitzes, en H, Liggett, D. C. Perry (eds.), Spatzal Practlces, Londres,
Sage.1995.
118
V. LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES
DE LA CIUDAD NUEVA
Es probable que la expresión RenaCImIento Urbano sea exce-
SIVa o desvlante, como lo son por otra parte la gran mayoría
de las aproxlmaclOnes hlstóncas de este tIpO. Ella logra, SlO
embargo, dar cuenta con sufiCIente preCIsión de dos aspectos
de la sItuación urbana contemporánea: uno cultural y el otro
esrrucrural. En pnmer lugar, se manifiesta una creClente cen-
tralidad de la expenencm urbana y una mayor presenCla de la
cmdad en la conClenCIa del hombre contemporáneo. La cmdad
se transforma profundamente y se predispone a ser mucho más
que en el pasado una expenenCla totalizadora para su gente!
También para los que no vIven en la cmdad, el hOrlzonte cul-
tural y hasta el término respecto al cuallnedirse lo constltuye
la cmdad. El mundo entero, finalmente, tIende a ser cmdad.
Por otra parte está la rapIdez del camblO, que está transfor-
mando con IntenSIdad V ritmos Increíbles a la ciudad con-
temporánea de una forma mucho más profunda de cuanto se
había dado en el pasado. En efecto, ya ha conclUldo, sobre todo
en Europa, la fase de la expansión de la Cludad basada en la adi-
ción suceSIva de pIezas a lo ya eXIstente. Aun declarándose 1OS-
puada en los pnnClplOs de la moderDlzacÍón y del camblO a
toda costa, la política de la expansión se ha del11ostrado la más
conservadora de las estrategias urbanas, puesto que limitán-
dose a añadir lo nuevo a lo VIEIO, evnaba el nodo de la rege-
119
LA CIUDAD POSTMODERNA
neración y) por lo tanto, de la reproyectación de la cIudad
eXIstente.
Ho\-\ la CIudad nueva crece encima y dentro de la VIeja de la
cual, en la lóglCa de la reutilización, toma progresIvamente el
lugar. La transformación es profunda aunque a menudo las for-
111as fís1Cas de la Cludad preexistente permanecen Invanables y asu-
men a veces el papel de Simples "contenedores". El camblO es real
porque la cmdad que toma vida en las formas y en los espaClos
de la V1eJa es creada tomando como referencia la nueva aunque
an1blgua demanda de CIudad expresada por la gente.
La Cludad nueva contemporánea ha adqut[1do el don de la
reflexiv1dad: actúa sobre sí mIsma con la plena collClenCla de
poder ser obJeto de su propia acción. Junto con este fenóme-
no crece también el convencimlento del fin del sueño delniúr-
glCO del 1110Vl1111ento moderno. La nueva ilustración proyec-
tual saca su propia fuerza de la conClenCia de sus proplOs lími-
tes representados, en esce caso, más que por los reCursos eco-
nÓlTIlCOS o las compatibilidades polítlcas, por la gente, por sus
culturas, por sus estilos y hábitos de vIda, por sus deseos.
La lógica según la cual se desarrolla esta gran transforma-
ción es compleja, el espectro de sus actores es amplio, las vana-
bles en Juego son muchas. La forma de la cmdad ya no Sigue
pnontanamente sólo a la función (f01"17Z follows functtonl como
había proclamado el movilnlento moderno; la fuerza del sue-
ño y del deseo no resulta mfenor en la modelación de la cm-
dad nueva a la fuerza del beneficlO y de la renta diferenClal. Las
necesIdades resIdenClales -por otra pane cada veZ más com-
pleps y Inenos clasificables y estandanzadas- no son las úni-
cas que preSlOnan, SIno también los deseos relaclOnados direc-
ta o mdirectamente a la cmdad y al hábirat. Por una parte, la
den1anda se fraglnenta, se desmembra, y se sub)etIviza, eInpu-
Jada por los deseos con toda su fluidez y diferenClación. Por
otra, interVlenen con un peso supenor con respecto al pasado,
120
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
elementos nuevos de la v1da urbana, como el espectáculo y la
simulación, el miedo, la distmción o la búsqueda de la dife-
renClación sOClal.
Algunos de los factores que actúan hoy sobre la forma y sobre
la orgamzación de la cmdad son en gran medida aquéllos con-
sabidos: por eJemplo, el mercado mmobiliarlO, las eXigenClas
de valonzación de capital yel consumo de masas. Estos facto-
res tradiCIOnales, en contacto con los prinClpios organIzadores
"nuevos" de la cmdad postmoderna, asumen, sm embargo, lÓgi-
cas y camInos por muchos aspectos inéditos. El mercado inmo-
biliario, cuyo Impulso SIgue SIendo Importante, se Inscribe asu-
miendo nuevas modalidades en el Jeroglífico urbano donde
dominan deseos y necesidades, mIedos y aspiraCIOnes. Se esta-
blecen slnergías y nuevas adaptaciones en función de las que
el capital es forzado a adoptar es[rategias y vocabularlOS msó-
litos en la búsqueda de nuevos espaclOs, por ejemplo, haClen-
do hmcapié mucho más que en e! pasado en factores como el
arte o la nostalgia. Las estrategras de valonzación mmobilia-
na recurren de una manera Increíblemente más fuerte que en
el pasado a Instrumentos como el gusto o la distinción social.
Sin embargo, en el trasfondo permanecen bien presentes, aun-
que a veces opacos, la lÓgica del mercado y las estrategias de
las grandes corporaClones.
Sigue Siendo la mano mvzsible sillithrana la que dibuJa, mVi-
sible pero preCisa, la cmdad.los mterstlClOs, las áreas, las emer-
genClas, los recorndos. Por debajo de! aparente caos formal y
estrucmral de la metrópolis contemporánea está todavía la lógi-
ca de la acun1ulación y de la aSimetría de las relaCIOnes SOCIa-
les. El "panorama media, tanto Simbólica como matenalmente,
entre la diferenClación soclO-espacial del capltal de! mercado
y la homogeneidad soclO-espacral sugenda por e! lugar" , El
nuevo estadio del In1aglnarIO refuerza y, sobre todo, es refor-
zado por la lóglCa de la competencia.
121
LA CIUDAD POSTMODERNA
Lo que se ha definIdo como Place marketzng o la llamada hert-
tage mdustry se conVierte en una estrategia central en la loca-
lización del espaclO urbano y en la formación del valor lllmo-
biliano.
2
La especulación redescubre la demanda de distlllción
SOClal como enteno de promoción Inmobiliana, dejando a sus
espaldas los sueños, por otra parte nunca realizados, de la CIU-
dad 19ualitana. La nostalgIa, la búsqueda de la diversIdad, el
vecmdatlo tradiclOnal y su capaCldad de proporClonar IdentI-
dades prefabncadas, la revalonzación de las formas cláslCas del
habitar se conVierten en critenos de elección y de valoración
de las áreas urbanas.
Las aCCIones de recuperación y de gentrificación de áreas de
las tnner etltes en los Estados U nIdos (de QUlllcy Market en Bos-
ton a Inner Harbor en Baltlmore, de los lofts de Soho en Nueva
York, la lista no tiene fin) suceden actuando preCIsamente sobre
estos valores típIcamente postmodernos. En Europa no hace fai-
ta "inventar" áreas hlstónCas, SIllO que se trata sólo de revalo-
nzar el corazón antiguo de las ciudades y de hacer reconoCl-
bies las ventaJas resldenClales y los efectos distmtlvos de clase
(del Marals de París a Brera en Milán o al Ghetto en Roma).
La moda y el gusto se convIerten en factores centrales de la
movilidad resldenoa!. BaJo la presión de las acclOnes de mar-
ketmg y de las "operaclOnes nostalgIa", en las vanas formas
que éstas puedan aSllffiU, las ciudades devienen Simulacros de
sí mIsmas y adqUleren rasgos mágICOS y escenográficos. En e!
esfuerzo de colocar en el mercado a los nuevOS "poblados urba-
nos", modelados como "teatros de la memorIa" para la clase
SOCIal que se propone convertlf su propia relación con el espa-
ClO en un factor de distmción, el pnnClpw de exclUSIvIdad se
utiliza como instrumento de motivación. De una forma que
sólo en e! plano lingüístlco puede parecer paradójica, la POSI-
bilidad de VIVlf en una experiencia exclusiva se ofrece como
producto de masas. "ResldenClas exclusIvas para pocos elegl-
122
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
dos" se pr01nueven con maSivas campañas televisIvas de la mIS-
ma manera que vacaciones Vtp en las Islas del jet set Interna-
Clonal se venden como paquetes con todo incluido en los
grandes almacenes.
La Idea de que la cllldad esté constltLuda por pueblos no es
nueva. La fascmación de Nueva York reSIde según muchos, y
sobre todo según sus habitantes, en los contrastes y en ser un
yacimIento sedimentado de muchas cmdades, por lo menos trein-
ta según algunas guías, y de muchas épocas. No sólo Richard
Sennet en La conciencta deL oJo, SIno también un taxista neoyor-
qumo conduClendo del aeropuerto JFK haCla los hoteles de! rmd-
town en Manhattan es capaz de entretener a un cliente sobre las
distintas mlcrocludades, o mundos, que está atravesando.
Jenks afirma que Los Angeles está compuesta por al menos
28 mlcrocllldades; Peter Hall sostiene una tesIS análoga a pro-
pÓSltO de Londres, compuesta por pueblos nuevos, por forma
orbana y por población, que con sus especifiCldades han toma-
do el lugar de aquellos de los cuales queda aún rastro en la ropo-
mffiIa y en los nombres de las estaCIOnes de tnetro. Las islas
urbanas de París SIempre se han considerado como realidades
no homologables hasta dotadas de subjetiVIdades y comporta-
mientos políticos diferentes entres si. como den1uestran des-
de hace al menos dos sIglos las grandes revoluclOnes -la de
í 789 y la sucesIva de la Comuna- en las que los barrlOs-pue-
bIas urbanos no han SIdo sólo escena Sino hasta actores colec-
tivos en los conflictos SOCiales.
En esta perspectiva, la Cludad tiende a desaparecer para dejar
lugar a los barnos en tanto unIdades constitutIvas dotadas no
sólo y no taoto de funclOnalidad como de "nqueza sImbólica".
donde todavía queda la posibilidad de una real comunIcación
hOflzontal entre sus habitantes.
Hoy, e! proceso de fragmentación urbana es acentuado por
la difusión y el afianzamiento de las subculturas -étnIcas
. ,
123
LA CIUDAD POSTMODERNA
generacionales, sociales, etc.- de base territonal y por las acclO-
nes de gentrificación o de regeneración económIca de barrlOs o
de unIdades menores.
La posibilidad de definIr la Idenudad sOClal mediante una
connotación terntonal es una constante de la expenenCIa urba-
na: vivir en Trastevere o en Panoli en Roma, en el VII
Arrondissemeot de París, en el Upper East Side de Nueva York
o en Belgravla en Londres, es sOClalmeote Importaote hasta el
punto de representar la meta de una vIda entera. La referencia
al bartlo sIempre ha constltUldo un atajo connotatIvo desde el
momento que la dirección Incluye no sólo el poder adqUlslt!-
vo y el status, SIDO también el estilo de vida general.
La elección de habItar en el bartlo "justo", dotado de ade-
cuada capaCIdad de distinción representa un paso Importante
en las estrategias de construcción de la Identldad de una fami-
lia. Hoy, en el gran mercado de los estilos y en la dura com-
petenCla por el status la Imagen sOClal de sí está dada en ptl-
mer lugar y en gran medida por el dónde se vIve y por los luga-
res de la CIudad que se frecuentan.
Como bIen saben los promotores lDmobilianos y los exper-
tos en gentrificación. la capaCldad distlDuva del dónde, que a
ll1enudo se Juega en térrn1110S de gusto, adqluere un peso cada
vez mayor entre los factores de motivación de la elección resi-
dencwl. El valor del lDmueble en cuanto lDdicador del poder
adqUlsltlvo de! sUjeto no es sufiCleote para definll' el llamado
rzght address, es decH, la dirección Justa, capaz de comUDlcar
bIen e! Jtatus sOClal. El lugar de la cmdad que se ha consegUl-
do hacer proplO, habitándolo, expresa una compleja combma-
clón de capital económIco (poder adqlllSltlVO y patnmoDlo),
capital cultural (competenClas, experttse. gusto), capItal sOClal
(relaclOnes lDterpersonales, grupo de pertenenCla y posibilidad
de ser aceptados). La optlmlzación de los resultados se puede
conseglllf también lOtercambIando capital económico con capi-
124
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
tal sImbólico (el antlguo lOtercamblO de dinero a camblO de
ptesnglO) o bIen, el sImbólico con el económIco (una resIden-
Cia con el aura de la hlstona y de pedigree presnglOso puede
alcanzar en el mercado lnmobiliano valores muy supenores a
los deducibles por los cntenos tradicionales de valoración).
El bamo tlene una grifa y cualifica sOClalmente comunICando
antes que todo la relación que el habitante establece con la cm-
dad. El térmlDo yuppte. bIen conoCldo en los afias ochenta, de
los cuales este personaJe ha sIdo el envIdiado y denostado prota-
gonlsta, tlene una capaCIdad connotatlva no tanto por young y
profeSSlonal que componen el acróDlmo S1110 por urbano El yup-
pte es ellDdivlduo metropolitano por exce!enCla. Es qUIen sabe,
qUlen puede, qlllen tIene los medios, para apreClar a la cmdad
y vIvIrla al máxImo. Su opuesto es el yttffie. el fracasado metro-
politano (laf está por failure. fracaso), que en la dura lucha por
el éxito ha sIdo engullido en la margll1alidad fíSIca y sooal de
la cmdad. . .
City livmg at tts best. es una de las consIgnas promoclOnales
más difundidas en las gentrificaaones de Nueva York o Chlcago.
La cmdad en sí, tal como es ImaglDada y deseada por la gente
o por sectores pamculares de la población, es el pnnClpal fac-
tor de distlDción y de distanClal111eoto sOClal. En la publiCldad
la referenCla al "estar en la cmdad" es constante. El plus, Indi-
Cat1vo del capltal tanto económico conlO cultural, está constl-
tUldo por la posibilidad de VIVIr la cmdad SIn tener que cargar
con sus molestias y paslv1dades. En estas nuevas zonas reslden-
clales, ya se trate de los lofts del Sollo y Tribeca en Manhattan
o de los apartameotos restaurados de Brera o de los Navlgli en
Milán, se compra no sólo la VIVIenda SlDO la cmdad y el esta-
ruto de C1udadano del centro. Lo que connota sOC1almente es la
oposición a la perifena o a la condición suburbana.
Los términos más desprecianvos del nuevo léxico urbano
hacen referencia a una condición de exclusión de la C1udad. Los
125
,1
ii
,
il
:1
11
b,
LA CIUDAD POSTMODERNA
habItantes de los barnos periféflcos, borgatarl, coattt, o ban-
lieusarels, son los nuevos paganos.
El placer y la belleza: el hedonIsmo de masas
La presión maSlva de los promotores lnmobiliarlOs y del nego-
CIO de la gentrificación es ayudada por el fin del calvlmsmo ascé-
tlCO y profétIco que de alguna manera estaba presupuesto en
el mOVImIento moderno. Si hasta los años sesenta dom1naba
la eXIgenCIa de hacer funclOnal a la cIUdad orgamzándola y
raclOnalizándola, hoy prevalece el Impulso a hacerla v1vible
y atractiva. Un nuevo hedonlsmo, esta vez de masas, Invade a
la cmdad contemporánea. Probablemente, el sueño del Cándido
de Voltalfe de VIVlf en el mejor de los mundos posibles, hoy,
para ser actual, tendría que re formularse en el VIVlt en el "más
bello de los mundos posibles". Agradar, agradar a todos y a toda
costa, parece convernrse cada día más en el ImperatIvo cate-
gótico de nuestro tiempo. Si fuera posible, y SI todas las vatla-
bles estuvlesen baJo control. el mundo contemporáneo se some-
tería a sí m1smo -a partlf de la Cludad y de sus espaclOs- a
una cura de belleza intenslva. El resultado sería LID escenarlO
hl per-estético.
Todo para leglt1marse Clene que gustar: seduCIr es un 1mpe-
rat1vo que afecta tanto a las personas como a los objetos. Un
cuerpo y un coche, un traJe y un teatro, un palaClO y una máqUI-
na de escribH, un pruTIer lTIlllistro y una modelo, todos, aun-
que con códigos y cntenos diferentes, tienen antes que todo
que agradar. Al máxl1no SI no cons1guen ser bellos, tIenen que
ser Interesantes.
Hasta naranjas, ton1ates, manzanas, sólo tienen un merca-
do SI son bellos: las vanedades aun sabrosas pero carentes de
appeal estértco no tIenen futuro. Las manzanas tIenen que ser
bellas como las de Blancallleves, las nances bellas como las del
126
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
actor o la actnz de éXIto, el mInistro bello como un actor o has-
ta y directamente ser actor.
Si la belleza es obJero, pnnClpal y constante, de una deman-
da colectIva, a ésta no le queda más que convertll"se en un
importante cnteno de valoración de la Cludad y de sus partes.
Atraer y seducIr al consum1dor es esencIal. También la cIUdad
según la lóg1ca del mercado, rtene que seducH. Tiene que g u s ~
tar. Por esto, si "las fachadas de los palaclOs se hacen más bellas,
las tiendas más eXCltantes, las nances más bellas", ¿por qué la
Cludad y sus partes tendrían que sustraerse a tal eXIgencia, pues-
tO que su éXIto depende en gran medida de este factor? Se des-
cubren hasta los efectos patógenos de la belleza exceS1va. Lo
que puede suceder a un turista partIcularmente sensible
expuesto por demas1ado rtempo a los estímulos de las cIUda-
des bellas, qUIzá demaSIado bellas, como FlorenCIa y VenecIa,
afirman reconocidos pSiqUIatras, es tener senos disturbIOS de
comportam1ento. Es el llamado "síndrome de Stendhal", des-
ctJtO y regIstrado por pocos pS1qUIatras pero evocado y COmen-
tado por una legión de ensaY1stas. .
Agradar es un Imperativo en una cmdad que en proceso de
des Industrialización se parece cada vez más a un bazar donde
tOdo, desde b1enes y serVlClOS a los valores y a las formas, es
objeto de consumo y como tal tIene que llamar la atención, sus-
otar el Interés y defenderse de los nesgos de la obsolescenCIa.
También las formas arquItectónIcas se hacen necesarialnen-
te seductoras y Cautlvantes para atraer al consumidor, sobre todo
SI en ellas se venden bIenes y servlClOS. Si el eclificlO acoge 111S-
tltucIOnes, que necesitan de consenso, él también tIene que
encantar y SUSCltar admuación. Los slgnature buildings (Jos edi-
fiClOS firmados con la grifa del gran arquItecto de éxIto) de las
grandes corporaclOnes -AT &T, City C01p, Bank of Amenca,
Mondadon, etc.- Clenen que producu admuación, respeto y
confianza. Son auténtICOS trophy builidings, edifiCIOS trofeo.
127
LA CIUDAD POSTMODERNA
La gran marca pone a punto una política de la imagen que
pasa también a través de las formas de su espaClo construIdo. Al
arquitecro de renombre se le confía, entre sus cometIdos pro-
yectuales, aquél estratégIco de comUOlcar la Imagen de la empre-
sa y los mensajes presentes en ella a través de los edificIOs de la
dirección general. de las sucursales, de los puntos de venta. La
relación estétIca con el consumIdor es el pnmer paso lOdispen-
sable para la creación de la brand loyalty, la fidelidad a la firma.
La arqUItectura postmoderna parece creada a propÓSIto para
cumplir con este cometIdo; ella ha nacIdo, por lo demás, de la
lógICa de los mensajes publiCltanos y de la expenenCla otor-
gada por la MalO Street. Para las polítIcas de la Imagen cor-
porativa no hay nada mejor que un estilo que ponga en el pn-
n1er lugar la eXIgenCia de comuniCarse eficazmente C011 el públi-
co haCiendo referenCia a sus códigos. Esto se realiza aumentando
la relación del proyecto con el ambIente -la contextualiza-
ción- e 1l1sertando elementos dotados de fuertes capaCIdades
de evocación que despierten recuerdos y actIven vocabularios
de SIgnificados pertlOentes (por eJemplo, el remate chzppenda-
le del rascaCIelos del AT&T de Johnson en Nueva York).
La estrategIa es, como SIempre, la consabIda, barroca, de la
formaCIón del consenso actuando sobre la sorpresa y el salto
entre el pequeño (CIUdadano, aCCIODIsra u otro) y el grande (el
tamaño del edificIO y el poder de la corpotación). La búsque-
da de lo grandioso, de lo lOsólito, del vértIgo es común al barro-
co y al neo barroco de la CIUdad nueva. Lo que es diferente es
la competenCia cada vez más Intensa entre marcas, arquitec-
turas, Imágenes, símbolos, para captat la atención de un hom-
bre metropolitano sometido a un continuo e insistente bom-
bardeo de SIgnos, colores y sOOldos. Además, captar la aten-
ción no es sufiClenIe: también para un edificio o un estilo es
necesaria, exactamente como para cualquier mensaje publiCl-
tano, ser recordado.
128
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
La atención de la gente es hoy un bien escaso, que exacta-
mente como la demanda, es estructuralmente Infenor a la ofer-
ta de esrÍmulos. La arqUItectura "de firma" tIene que llamar
la atención y al mIsmo tIempo ser familiar, sorprender e lOS-
pItar confianza. Edward M. Block, sentor vzce preszdent de la
AT&T, afirma, a propÓSIto del rascaCIelos proyectado por
Johnson para su SOCIedad -el famoso de Manhattan en gra-
Olto rosa con el fnso chippendale-. "la últIma cosa que
queremos en el mundo es ser trendy" 4
No sólo en las redes de venta directa S100 también en las cade-
nas de tIendas en franqUICIa, todo tIene que ser lOmediatamente
reconocible y reconducible a la firma: los uniformes de los
empleados, las frases de blenveDIda, el logotIpo de los pro-
ductos, la decoración del locaL Se establece así una relación fuer-
te y de recíproca reafirmación entre la corporación y su arqUI-
tecto: entre AT&T y Philip Johnson, entre General Food y
KevlO Rache, entre los Hoteles H yatt y Portman.
Las corporaCIOnes productoras de bIenes y serVICIOS de
amplio consumo encargan a los grandes arqUItectos no sólo las
sedes admln1stratIVas y comerCIales urbanas SIno también cada
,
vez más a menudo, las fábncas. Diseño y proyecto arqUltectó-
mco tIenen que contener y comunicar las señas y la identidad
del productor. Para la Ferran ya no es sufiCIente que el gran
diseñador firme el coche: el arquItecto de renombre, Renzo
Piano, es llamado para rediseñar la propIa fábnca de Maranello.
La cita, también baJO la forma de la autoClta, es utilizada cada
vez más para establecer una comuOlcación eficaz con el públi-
co. El edificIO resldenClal o de servICIOS, el banco, el hotel, el
gran almacén de una cadena naCIOnal, reproponen modelos
arqUItectónicos y estilístICOS cláSICOS y experimentados para
comUOlcar al público de lOmediato y con eficaCIa su IdentIdad
y su función. El obJetIVO de la CIta es el consabIdo de comunI-
car lOmediatamente el "quién es" del edificio y sus cualidades.
129
[i,
¡'
J,
LA CIUDAD POSTMODERNA
En la cmdad contemporánea es problemátIco hacer uso del
pasado para legmmarse, convmiéndolo en una garantía de la
cualidad del éXIto del presente. A menudo, en efecto, el pasa-
do h1stónco -SI exceptuamos algunos estereotIpos bIen defi-
llldos- es mC1erto, y no es seguro que el público de masas dis-
ponga de códigos adecuados para entenderlo y establecer los
nexos con el presente. En sustItución del pasado histónco se
usa por lo tanto el pasado próxImo, del que se supone que cada
cual nene expenenCla: Manhattan corre el nesgo de convertlfse
en una Cludad de gralllto rosa por las contmuas Cltas/im1taclOnes
del AT&T Building de Johnson consttu1do, efectIvamente, en
gralllto rosa. No sólo los ImItadores Cltan y aluden a los Hoteles
Hyatt de Portman, conSIderados ejemplos de un postmoder-
de éxito Sino que el m1smo Portman tIene el éxito de
Portman sólo SI repropone lo que la gente espera de Portman.
También la ofiClna tIene que ser seductora, no sólo al exte-
rior, para atraer a los clientes y encantar al público, sino tam-
bién en elmtenor. Éste tIene que gustar también a qlllen tra-
bala. El problema ya no es el tradiclOnal y raClonalista de con-
vertlt en ergonómICOS y funclOnales a los despachos para aumen-
tar la productIVIdad de los empleados. Hoy, el desafío lo
constItuye el pnnClplO de confort que no se acaba fuera de la
empresa. La cultura del placer Invade también los lugares de
trabajo.
Pretender que la oficma seafunny, divertIda, es todavía por
(lerto exceSIVO, pero esperarse que se parezca cada vez menos
a un despacho es ya una tendenoa. Es el caso de muchas SOCle-
dades de la City de Londres, que en preVIsión de creoentes difi-
cultades de contratación de personal calificado, conSIderando
el lllenar número de jóvenes con alta espeCIalización que ha
entrado en el mercado laboral en la segunda mItad de los años
noventa, encargan a los arquitectos la realización de ofiClnas
capaces de "gustar" a los futuros managers.'
!JO
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
"Gustar para arraer" es Uno de los factores, y no el menor,
que empuJa.a Un número cada vez mayor de empresas a hUIr
de la gran cmdad y localizarse en las áreas verdes de las edge
cztzes, o en zonas de alto valor ambiental y paisajístico como
Silicon Valley en CalifornIa o la Tecnoclty de Soph1a Ant1polis,
el salón de VIS Iras del high-tech francés realizada a espaldas de
la Cosra Azul.
La expresión coketown, "cmdad de carbón", de Dickens y
Mumford, para mdicar la cmdad llldustrlal, capItalista, gns
y humeante, ya no tiene razón de eXIstIr. La CIudad COnten1-
poránea, basada en una economía s1mbólica, en la gestión y en
el intercamblO está onentada hao a el extenor. Ella debe, antes
que nada, gustar para atraer personas y capItales y para estI-
mular al consumo. La coketown, por el COntrarlO, era, -como escri-
bía Dickens en Hard Times, "una cmdad de ladrillos roJos, es
deor, de ladrillo que habría sIdo roJo SI el humo y la cenIza lo
hubiesen consentIdo; como no era así. la ciudad te-nía un extra-
ño color rojinegro, pareCldo al que usan los salvajes para emba-
durnarse la cara" 6 También el panorama humano hacía a la
coketown plana y poco atractIva: "Contenía la cmdad vanas calles
anchas, todas muy pareCldas, además de muchas calles estre-
chas, que se parecían entre sí todavía más que las grandes; esta-
ban habItadas por gentes que también se parecían entre sí, que
entraban y salían de sus casas a IdéntIcas horas, levantando en
el suelo IdéntIcos rUIdos de pasos, que se encamInaban haCIa
idéntIca ocupación y para las que cada día era IdéntIco al de
ayer y al de mañana y cada año era una repetición del antenor
y del slgUlente" ,
La gran emergenCla del Londres vlCtonano de Dickens era
la fábnca. El dom1nlO de la mdustna sobre la sOCledad ovil no
era sólo cultural, político o económICO, SIno tan1bién fíSICO y
El edificlO-fábnca constItuía el pIVote de la orga-
mzaClon y de la Imagen del cotIdiano urbano. En la época se
131
LA CIUDAD POSTMODERNA
podía escribIr con tranquilidad que la escuela se parecía a las
oficmas, las oficmas al hospItal, el hospItal al cuartel, y que
todos se parecían a la fábflca, Hoy, en la oudad postmdustnal.
onentada haCIa el extenor y basada en las transacciones SIm-
bólicas, los lugares de trabajo tIenden a parecerse cada vez más
a los del OC10,
En la cmdad nueva, la opulenta que se proyecta para gus-
tar, la uOlversldad se parece al hospItal, el hospItal a la ofio-
na, la ofiona a la plaza, y todos se parecen al shopptng mall,
El derecho a la belleza
Por vanas partes se habla expresamente del derecho a la belleza
como componente central del derecho a la CIUdad, En nombre
del pnnCIplO de la Igualdad urbana se pIde no sólo una cmdad
más bella, smo una belleza urbana accesible a todos y aprove-
chable por todos con mdependenCIa de los recursos econÓmICOS
y culturales y del área de resldenoa de cada uno. El arqll1tec-
to Roland Castro, abre el pnmer número de Lumieres de la Vd!e,
reVIsta de cultura urbana naoda en torno al proyecto guber-
namental Banlieues '89, Con el editonal Du drott éi la ville au
elrott d la beauté afirmando que "el derecho a la belleza para
codos, más allá del derecho a la VIVIenda, es el SIgno de la VIda
urbana democrát1ca" 8
ConsecuenCIa del derecho a la belleza es la eXlgenC1a de poder,
de alguna manera, hacer de la belleza un objeto de normaliza-
ción pOSItIva. ¿Es posible, se han preguntado vanos Junstas
franceses, una esthétique décrétée? ¿Se pueden aumentar las pOSI-
bilidades -POt otra parte ya conSIstentes en aquel ordena-
Imemo Jurídico- de garantIzar la belleza de las oudades y
de sus partes Jurídicalnente y sanClOnar, como hace poco ha
hecho el tribunal admmlsuatlvo de Niza, el pnnoplO de nuts-
sanee esthétique? La puesta en luego no es sólo reónca y acadé-
132
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
mIca, puesto que para algunos la belleza de la cmdad puede
ser también Un mstrumento para apaoguar conflictos: "la belle-
za tiene la capaCldad de suavizar la Ifa y calmar los ánImos; la
belleza puede elevar el espíntu, En una cmdad donde la feal-
dad y la austendad (stern) son fuertes, la lntroducción de la belle-
za hace bIen a los oJos, a la atmósfera V a la salud". Es una afir-
mación ContenIda en la afortunada sene de teleVIsión produ-
CIda por el mglés Channel Four en 1988 y dedicada a las Cittes
(it to live In. Michel Maffesoli afirma, desde Otro pUnto de VIS-
ta, que "la belleza compartida can los demás es la base de la
orgaOlzación de la techné V de la polis" 9
Muchos factores contribuyen a lo que se ha definIdo como
la Revancha de las Musas, entre ellos, una concepción de la belle-
za urbana conSIderablemente diferente de la del pasado. El
hedonismo urbano no es CIertamente algo nuevo. Éste es
ampliamente conOCido, y está presente ya en el seteCIentos,
cuando el tema del placer y del deseo era argumento del deba-
te por parte de iiteratos y filósofos y cuando Founer podía teo-
fizar una diferente V más Intensa relación eiltre deseo y CIU-
dad, denunCIando el error de qUIenes no habían tenIdo el valor
de desear lo sufiCIente.
Carl Schorske en la representación de la Vienna Jin-de-siecle
describe Una difundida GeJülhlskultur. Una cultura de los sen-
timIentos, amoral y anclada al placer, al deseo, a lo l11mediato,
El hedonIsmo contemporáneo no consolida sólo una presenoa
marcada en los dos SIglos anterIores SIDO que se convierte, a
parm de finales de los años sesenta, en una tendenCIa, V lue-
go, a partir de los años ochenta, en un fenómeno de masa legI-
timado cultural mente. El nuevo hedonisll1o urbano sustituye
en su din1ensión de masas al hedonIsmo de salón tradiclOnal
asumIendo rasgos absolutamente Inéditos. 10 El hedonIsmo se
presenta COrno Un corolano del IndiVidualismo domInante y
un reconOCIdo pnnclplO de onentación de la conducta tanto
133
LA CIUDAD POSTMODERNA
mdividual comO colectiva. El concepto de feliCldad se amplía,
y el derecho a perseguIrla ya no parece ser una mera afirma-
ción de pnnClplO presente en la Constitución de los Estados
U nidos. La novedad actual consiste en las dimenslOnes de masas
del que se define como hedomsmo urbano, Y por sU normali-
zación y compatibilización con el sIstema económ1Co del con-
sumo.
La demanda de belleza es bien distmta del pasado nO sólo
por su difusión generalizada smO también por que se configu-
ra comO resultado visible Y colectivO de una sOCiedad en la que'
domma el pnnClplO de placer. Hay que entender la demanda
de belleza como un aspecto partlcular de una demanda más
general: aquélla de placer. El estetlClSmO de masas a su vez,
como aspecto del hedomsmo de masas. ,
El creCimiento generalizado del nivel de vida, los estlmulos
extendidos e imperatlvos al consumo, la utupción de la moda
en cada mterstlCiO de lo cOtldiano, la contmua lucha entre cla-
ses, gtupOS Y personas para la distmción sOCial, el fortaleCi-
miento de los modelos personales basados en el bienestar y en
la forma física, el énfasis en el tiempo libre y en el lowr. hacen
del hed01l1smo de masas no sólo en una postura difundida smo
también legítlma. El mdividuo fortalece su proplO yo y recla-
ma no sólo la posibilidad de sacar placer de lo cotldiano smO
también de constltUlfse -sólo o junto con los que consIdera
sus símiles y pares- como úmco árbitro de sus proplOs gus-
tos Y de sus proplOS comportamientOs. El mdividuo aspua y
cree ser no sólo mapelable arbiter elegantlarum smO también úm-
co Juez de su propia étlca. .
Un ultenor factor de novedad con respecto a la tradiCional
actitud estetlzante de las almas bellas, tanro de denvación
románClca como idealista, eS la estrecha relación entre la bús-
queda de lo bello Y la de placer contemdas en la actual deman-
da de cmdad. Ya son numerosos los mvestlgadores -desde
LOS PRINClPIOs ORGANIZADOREs DE LA CIUDAD NUEVA
Richard Sennet a Chnstopher Lasch- que han sostenido con
diferentes argumentaciones y puntos de vIsta la cnSlS de la
sOCiedad puntana de la que, en diferente medida, es expresión
la arqUItectura moderna y raclOnalista y el auge de una nueva
cultura fundamentada en el narCISIsmo o en el hedonIsmo Indi-
vidual. La sOCiedad basada en los prmClplOs, aun cuando sean
reformulados de la ética protestante y de la ideología de la pres-
tación, es sustltUlda por otra edulcorada, soft, en la que el pnn-
CiplO de realidad cede el paso al pnnCiplO de comodidad.
En la cmdad, en sus formas, en la orgal11zación de sus espa-
ClOS, en su vida cotidiana se hace Visible la prevalenCia del pnn-
ClplO de placer sobre los de la utilidad y la realidad. Es la cm-
dad de los años del Prozac, del fármaco que permite fluctuar
sonnentes en un mundo donde problemas y ansiedades se han
disuelto o simplemente aparrado. En la dialéctlca estructural
eXistente en la cmdad entre desorden y orden, entre estética y
fnnción, parecen prevalecer los pnmeros polos.
La expenenCla urbana, la práctiCa de los consumos y de las
representaclOnes, sus escenanos construidos para encantar, son
llamados a actuar como instrumentos de compensación y de
reequilibrlO con respecto a un mundo considerado aún dema-
Siado plano y basado en la lógiCa moderno-msrrumental. La CiU-
dad se ha otorgado la tarea de hacer Visible el mundo según
los cánones de la comunicación mediátlca contemporánea: todo
tiene que ser accesible, simultáneo, cautIvador. La ciudad nue-
va postmoderna se propone como.factor y campo del reencan-
tamiento de la sOCledad postmoderna. El placer -y con él la
belleza como una de las fuentes pnnClpales del placer mismo-
se conVierte en uno de los n1ayores prinCIpIOs organlzadores de
esta CIudad IntencIOnalmente mágica y seductora.
La ciudad tiene que agradar. ACCIOnes urbanísticas, 1nter-
venciones arquitectónICas y ambientales son reseñados en perió-
dicos y reVistas con la miSma puntualidad desrmada a la Últi-
135
LA CIUDAD POSTMODERNA
ma película o al disco de éXito. Los prem.los de arqllltectura
asumen en la Información de masas el mlsmo énfasIs de las
estrellas Michelin otorgadas a los restaurantes famosos. Se esta-
blece un contmuum entre cmdad, expenenCla personal y el esce-
nano doméstIco o laboral donde los elementos "diseñados", y
por lo tanto estéticamente relevantes, son cada vez más nume-
rosos. La cafetera, el sacacorchos, el bolígrafo, el reloJ, los grifos,
la lámpara, son objetos de arte: tIenen lntenclOnalidad artístlca
y como tal son vIvIdos y comunIcados. Como objetos artístIcos
son también acontecim1entos que merecen atención colectlva, ~
Hasta una máquIna de hacer macarrones puede ser proyectada
por un arquItecto de renombre, el mIsmo que firma el descapo-
table de éxlto. El segmento de mercado, por otra parte, es el
mismo.
La cmdad no puede más que confirmar y amp lificar esta ten-
d e n C a a la que ha proporclOnado reglas, valores, cntenos,
mItos. En la cmdad nueva todo es espectáculo y todo es arte.
Todo es distmción. El éXIto comeroal extendido y rápIdo con-
segUldo en el RenaCImIento por Brunelleschl, descnto por
Vasan, se puede comparar sólo en parte al que hoy puede obte-
ner uo profeslOnal de éXItO y es de todas formas míOlmo en rela-
ción a la fama de los grandes arquItectos de nuestra época.
Los arquitectos "superstar"
Los arqUltectos, abandonada la bata blanca de los cIentíficos y
el sayo de los predicadores, se han coovertldo eo los nuevos
sacerdotes del culto hedol11sta de masas. El cnteno totalmen-
te televIsIvo del Índice de audienCia se difunde como pnoCl-
pío de elección proyect:ual y como eficaz medium comunIcatI-
vo en las reunIOnes entre dientes y proyectIstas. En una SOCIe-
dad dommada por las Imágenes y polanzada sobte la expenenCla
urbana crece la VIsibilidad del arqUlteCto cuya función pnnCl-
136
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEYA
pal, como advIerte el gran arqUltecto fraocés ]eao Nouvel, es
preClsamente la de ptoduclt y manlpulat Imágenes. La Com-
prensión y la fruICión de la cmdad nueva contemporánea depen-
den en gran medIda de las modalidades según las cuales se orga-
nIzan las secuenCIas de 1mágenes del "texto" CIudad.
A com1enzos de los años ochenta. la arquItectura no sólo se
COOVlerte en moda S1110 que sale del muodo de los debates cul-
turales y de los espeCIalistas y se convierte en notiCIa. Para todos.
La estetlzación de la experiencia urbana es visible también en
la difusión de las seCClOnes dedicadas al sector. Time dedica su
portada a Philip ]ohnson que, vestldo de Conde Dtácula, muer-
de una maqueta del tascaclelos AT &T, mIentras que la mayor
parte de la prensa cotidiana norteamencana, también en áreas
consIderadas tradiclOoalmente "prOV11lClanas" desde el punto
de vIsta cultural, como Dallas o Seattle, maugura seCClOnes fijas
de arqUItectura.
Las reVIstas de arquItectura se han convertIdo en un nego-
ClO por su capacIdad de acercatse al gran público. No le ha SOt-
prendido a nadie, pues, el hecho de que el AlA -Ametlcan
lnstlture of Archltects- en 1989 haya vendido su reVISta
Architecture a un editot comercIal, el mIsmo, por otra parte, que
publica Hollywood Reporter. PersooaJes como Paul Goldbetger
o Ada LOUlse Huxtable, CtÍtlCOS de arqultectura del New York
Times sao muy conOCldos en Estados UnIdos y son definIdos
Como trend makers. Los volúnlenes que recogen sus notas y recen-
SlOnes tIene o tlradas muy ImpOrtantes. El discutible panfleto
de Tom Wolfe Prom Bauhaus to Our House (('Quién teme al
Bauhaus feroz?), eSCtlto a comIenzos de la Era de Reagan, en
contra de los raclOnalistas europeos, y en defensa de la cultu-
ta arqUltectó111ca relaClonada al lugar y a las ttadiclOnes, ha tenI-
do, a pesat de su modesto espesor cultural, un éXIto de best Jeller
y ha SIdo leido en su edición paperback por auténticas lnasas de
yuppzes o aspuaotes a tales. Por aquellos mIsmos lectores que
137
LA CIUDAD POSTMODERNA
el autor ha convertido en protagon1stas en su novela sIguIen-
te, La hoguera de las vanidades.
los arquItectOS son auténtICaS star -starchitects-: crean ten-
denClas y sobre todo son capaces de otorgar preStlglO y valor
añadido a qUlen entre en contacto con su trabaja. La dura com-
petencia de mercado entre las empresas se suve t a m ~ i é n d.e" la
arqLlltecmra. La firma del arqUltecto es un sIgno de dIstInClon.
Ada LOUlse Huxtable ha defimdo stgnature architect al arqUl-
tecto de éXIto cuya firma confiete valor y preStlgIo al rascacIelos
de la empresa. Por lo tanto es mdispensable que la firma sea-
vIsible y apreClada. El arqUltecto de fama nene que enfatlzar
su propIa marca, aun a costa de banalizarse, para ser reconoCl-
do mmediatamente por todos.
El hecho de VIVIr en ambIenteS y escenatlos doméstlcos, urba-
nos y laborales, cada vez más "diseñados" desde la cafetera a la
ducha, de la plaza al rascaClelos, del escntono al teléfono, con-
vIerte en "normal" a la presenCla artístlca, pero, al mIsmo tIem-
po, hace de la marca un relevante factor de distlnción. La fir-
ma aumenta el valor del producto, ya se trate de una butaca o
de un rascaClelOS. Lo más Importante es el hecho de que el esta-
tuto de objeto dotado de valor artístICO, estétlCamente relevante.
sea reconocible. Se establece un pacto de mutuo respaldo -y
de compliCldad- entre el objeto, que graCIas al reconocImIento
por parte de los entendidos adqUlere un aura distll1tlva, y los
entendidos que reciben un crédito también distll1tIvo por su
capaCldad de reconocer un objeto estéticamente relevante.
La grifa del gran arqUltecto añade vIsibilidad Y valor a los
edifiCIos o a los sofás, de la mIsma manera que la de los gran-
des modistoS a los vaqueros, a las corbatas y a los perfumes.
U na cafetera de AlessI recibe un enorme valor añadido por la
firma de Graves y al mIsmo tlempo aumenta la notofledad
-a nIvel 111aSlVO- de Graves e Indirectamente aumenta la
capacIdad de vender de sus J'tgnature building" cuyo reconoCl-
138
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
mIento por parte del gran público está caSI garantIzado. La
notonedad paga: el hecho de que algunos de los proplOS edi-
ficlOS aparecIesen baJO los créditos de la sene televlSlva Miaml
Vice ha hecho crecer de forma exponencIal los mgresos del des-
pacho MiamI ArqUltectól11ca.
De la capaCldad para colocar en el centro de la atención popu-
lar el problema "arqUItectura en la cmdad" ha sacado partIdo
mcluso Carlos de Inglaterra, qUlen, escoltado por su fiel con-
seJero Krier, se ha enfrentado a los arquitectos en su mismo
terreno, el del gusto y de la cualidad estétlca de la expenenCla
urbana, atacándoles con fuerza respecto a algunos proyectos de
renovación moderna en Londres. De tal manera ha consegUI-
do ganarse los tItulares "senos" de los periódicos antes de tras-
ladarse a la prensa rosa InternaclOnal. A partlf de su pnmer dis-
curso en la cena de gala del RIBA -el Royal Instltute of
Brltlsh Archltects- de 1984, el PrínCIpe de Gales ha llevado
las artillerías reales --el royal firepower- al Great Debate mglés
sobre arqUItectura. 11 Desde entonces, el suyo ha SIdo un creJ-
cenda de ataques contra las obras de los arqUltectos culpables
de haber provocado, según la real opmión, más daños en
Londres que los bombardeos de la Luftwaffe. Algunas arqUl-
tecturas modernas han SIdo tachadas por Carlos de "mons-
truosos forúnculos" y contrapuestos negatIvamente a la belle-
za de la tradición y de la clasICldad. Estas pOSIClOnes, aunque
cntlCadas por la mayor parte de los expertos -CrítICOS, inves-
tlgadores y arqUltectos- y tachadas de fantaslOsas y arbItra-
nas, han regalado al prínClpe heredero una audienCIa mespe-
rada y una amplia notonedad. Entre los que le han proporclO-
nado una ayuda consistente están-además algunos operadores
mmobiliarlOS que han sacado un enorme partIdo del apoyo dado
a sus proyectos por Carlos. La renovación a través del aumen-
to de volumetría en Paternos ter Square, cerca de la catedral de
Samt Paul en Londres, y el enorme conjunto de oficmas en
l39
LA CIUDAD POSTMODERNA
Rive[slde, Richmond, proyectado pot Qmnlan Terty, han teCl-
bldo graCIas a los elOglOS desaforados del PrínClpe de Gales una
acopda de metcado de otro modo mcomprensible.
La cIUdad encarga un plan general a Kenzo Tange, un estadio
a Piano, un museo a Botta, o a Gae Aulentl, no tanto por la cua-
lidad del producto en sí. smo pot el valot añadido de la grifa y
por el efecto de vIsibilidad garantIZado pot la firma. El tunsta
y el cIUdadano medio pueden Ignorar quién sea el barón de
Haussmann, peto saben que en París la pIrámIde del Louvre es
de Pel, el Beaubourg de Piano, el Museo de Orsay de Gae AulentL
El folleto de una agenCla de vIajes presentaba hace un tlemp9 un
viaje con todo mclmdo a Japón, subrayando la posibilidad que
los clientes tenían de aterrizar en el aeropuetto de Osaka "últi-
ma gemal realización del gtan arqmtecto Renzo Piano"
Hoy sería Impensable el fin de Loms Khan, muerto de un
mfatto en la Penn StatlOn de N ueva York, y dejado por un día
entero en la Margue. Mientras que el análogo destmo de Roland
Barthes, atropellado pot un coche delante del College de France
y abandonado por 24 hotas en el tanatono se Justifica pot el
hecho de que el gtan mattre él penser no tuVIese consIgo su docu-
mentación, en el caso de Khan que llevaba consIgo los documen-
tos que permJtían su Identificación, se debió al hecho de que
nadie -policías o médicos- sabía quién era Loms Khan, el
mayot arqUltecto amencano de la época. Ninguno de los gran-
des y famosos atqUltectos contemporáneos llegados al tango de
star de los cuales el público traga con aVIdez blOgrafías y proe-
zas permaneceria abandonado, desconocido, en el tanatono como
Khan. Un [epottaJe en exclUSIva estatía slempte al acecho.
La ClUdad contemporánea actúa coma una pgantesca pan-
talla en la cual desde hace aproximadamente vemte años se pro-
yectan gustOS, modas, sonidos, Imágenes, culturas Y contra-
culturas, " .. .la CIUdad es sm duda el lugar donde se ofrece en
espectáculo la expresión' de Imágenes más desenfrenada" " La
140
LOS PI\INCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
ciudad se conVIerte -Incluso lntenclOnadamente- en el pre-
ClpJtado y en la Imagen de todos los deseos de la SOCIedad, y
como tal es al mIsmo tIempo, objeto y campo del deseo.
"Placer" es la palabra clave del nuevo arch-talk. Los testl-
momos no faltan: "el placer de saber que un millón de place-
res están disponibles; es este potenCIal de placeres que repre-
senta para mí el· placer de la clUdad exasperado" (Rem
Koolhaas); "el placer de la CIUdad es una libertad de elección
ilimJtada" (Lean Kner); "el placer de la CIUdad es, SImplemente,
la VIda en sí" (J ean N ouve!). "
La obra de arte vuelve a embellecer la escena urbana de una
forma nueva con respecto al pasado. La validez del obJeto se
valora no tanto en relación a abstractos pnncipios estétICOS SIno
según el más práctICO, aunque difícilmente formalizable, de la
frUlClón. La mserción de la obra de arte en la clUdad -cual-
qUIera sea- es valorada y hasta enfatIzada en tanto evento V
abre una discusión amplia que Interesa a un número cada vez
mayor de CIUdadanos.
Todos consideran que poseen los Instrumentos culturales e
lilcluso el derecho de expresar su propIa opmión. Los medios
para otorgarse una mínima y aceptable competencia en el sec-
tor están ya largamente diíundidos y transmltldos por los
medios, lncluso los no espeClalizados. Se difunde la práctJca de
preguntar al "CIUdadano común" sobre temas estétlCos y sobre
las lntervenClOnes de embe1leclmlento de la clLldad; en conse-
cuenCIa crece rápidamente la legitimación de cllalgtuera para
intervenir sobre cualgtuer cosa.
El nuevo objeto artístlCo urbano se valora y Juzga según dos
illveles distlntos y no alternatIvos: de una forma tradiCIonal (en
función de los cnterlOS de la crítlCa de arte y el gusto) y / o "esta-
dístIcas" (el efecto artístlCo sobre el espaclO y la mtensldad de la
relación entre el obJeto artístICO y la gente). De tal manera el
valor artístico es transfendo del monumento al usuano. La be1le-
141
',,1
LA CIUDAD POSTMODERNA
za y el valor estétICo de la presencia artístICa n1uestran claramente
la prevalenCla del JUIClO enfátiCamente subjetivo de la gente que
gana al de las agencIas o de los actores tradiclOnalmente leg1t1-
mados para fOrmularlo (por ejemplo, los crítiCOS, museos, con-
servadores de patnmoQ1o), Un ejemplo paradigmátiCo puede ser
el del Tilted Arc de Serra colocado ante el Federal Building de
Nueva York que fue qU1tado no por el hecho de ser cons1dera-
do de baja calidad o estét1camente "fuera de lugar", Slno por ser
rechazado por la mayoría de los hab1tantes de la zona que lo con-
slderaban como un fuctor de mV1vibilidad y alienación,
El reencantam1ento urbano
La introducción de elementos artístIcoS en el tejido urbano es
uno de los elementos que se cons1deran más valiosos en las
aCClOnes de gentrificación o de lucha contra la margmalidad urba-
na. Cons1derada como expresión de la cmdad y capaz por lo
tanto de actuar pOSItIVamente en la creación del "efecto ciu-
dad" , la obra de arte urbano se ha utilizado de una forma maS1-
va por ejemplo en FranCla en los años ochenta yen los países
escandinavos en la década anlerior, como Instrumento de cua-
lificación Irecalificación de las nuevas partes de la CIUdad.
El arte es usado para reforzar la 1magen del Estado o de la
admm1stración mUQ1Clpal, de los mecenas públicos o de los pn-
vados. como en el caso de la gran empresa que dona un monu-
mento a la ctudad o lo v1ncula a su Imagen mediante aproxl-
lnaCIones o mserClOnes. espaClales.
En el ámb1to de la Delegación de las Artes Plást1cas en el
Mimsteno de Cultura francés hay una oficma espeCIal que se
hace responsable de la 1magen pública del Estado. El hecho de
por sí no es nuevo, lo que parece nuevo es la reflexión, la
conC1enC1a de poder actuar de una forma preordenada en dicha
dirección con una intenclOnalidad explícIta. 14
142
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
Banlieues '89. el programa ideado y ding1do por Roland Castro,
se onentaba a restltuir a las periferias francesas, VIejas y nuevas,
la forma y el alma de la cmdad a partlr de la atribución de una
belleza ausente mediante intervencIOnes arquItectónicas, 15
Monumentos, nuevas formas arqUIteCtónIcas, mobiliano
urbano, obras de arte se han Introducido para reconstrUlf la ciu-
dad ausente en la plana banalidad funclOnal de los HLM
(Habitatton a Loyer Modéré. las v1v1endas de protección ofic1al
francesas), V1eJas y nuevas. y en las perifenas h1stóncas degra-
dadas. En algunas grandes Cludades amencanas se pers1gue el
ObJet1VO de la "belleza urbana" mcluso con las modalidades del
mtercamb10, comunes en los Estados Un1dos. Es sab1do cómo
en Manhattan los pequeños espaclOS públicos eqUIpados con ban-
cos y fuentes a los p1es de los rascaClelos, han sldo realizados por
las sOCledades mmobilianas sobre su proplO suelo y con su pro-
plO dmero. Los prop1etarios a camblO han recib1do del aYunta-
m1ento la posibilidad de COnstrulf alguna planta más respecto
a las ordenanzas exlStentes. Sigu1endo la m1sma lóg1ca, en Seattle
o en San Francisco la adIlllnlstración municipal concede una boni-
ficación de volumetría a cambIO de IntervenCIones estétICas de
espeClal calidad en el edificlO. En San FranClsco, por ejemplo, se
ha otorgado a una constructora un bonificación de 45.000 p1es
cuadrados más con respecto a las prescnpclOnes del plan gene-
ral a cuenta de que se añadiesen al conjunto sItuado en la cén-
tnca Zona de UnlOn Square, "ornamentos venecianos en oro y
grantto" que acentuasen la atmósfera decó de la calle. 16
En Nueva York, la lóg1ca del1ntercamblO ding1do a la meJo-
ra de la cualtdad estét1ca de la Cludad se aplica mediante la
tntroducción de los TDR, Trasferable Development Rights. Los
"derechos transferibles" permlten al prop1etano desplazar las
potenClahdades de construcción altura,
de un edifiClo digno de protección y recuperación por sus cali-
dades estétICas o por su ImpOrtanCia hlstónca, a otro edificlO
14')
LA CIUDAD POSTMODERNA
dellTIISmO propletano situado en una zona con índice de cons-
uucción menor. Los TDR se han convertido así en un eficaz
lllstrumento de protección y de recalificación de Manhattan,
permmendo por ejemplo, con saClSfacción de todos, salvar la
Grand Central -la gran estación de Manhattan, verdadera
puerta de entrada a la cmdad- con sus oros V bronces esplen-
dorosos, del destIno común a muchas estaciones histórIcas de
ser derribadas y reconstrmdas según parámetros de mayor apro-
vechamIento y rentabilidad del solar.
Las motlvaClOnes de las aCClOnes tendientes a IntroduClr OG1":
SlOnes de expenenCla artístIca en la cmdad, más allá de las den-
vaClOnes de la estncta conexión eX1stente en la tradición euro-
pea entre cmdad, belleza y arte, son diferentes y no alternatI-
vas entre sí. Para aconsejar la Incroducción del obJeto artíst1Co
en el panoraIna urbano eXIste en pnmer lugar la eXlgenCla de
ll1sertar un elemento artístico diferente, "Inonstruoso" en el sen-
tldo clásICO del térmlllo, en la pobreza funclOnal de la cmdad
haClendo hlOcapié también en la capaCldad de la presenCla artís-
tica de generar un fuerte y extendido efecto connotativo. 17
Es la búsqueda de "elementos de calor en un panorama frío,
de texrura en un tejido arqultectónlco banalmente liso". La obra
de arre así Interpretada constituye un factor de ruptura y de
discontinuIdad y, por lo tanto, un elemento relevante para la
representabilidad de la cmdad. El obJetIVO es el de reforzar el
In1aglnano urbano a través de la experienCla artístICa.
Se busca así", hoy, realizar el reencantamIento de la Cludad y
de sus partes reconsCltuyendo el valor estétICO urbano y fun-
dándolo, como sugería Simmel, en la tensión entre pluralidad
y unldad. Siempre según Simmel, la forma estétIca d.e la cm-
dad se puede comprender por analogía al paISaje y al rostro que
"logra perfectamente f. .. ] prOdUC1[ con un n1ínImo de lTIodi-
ficaClones de los detalles la máXIma modificación en la expre-
sión del conjunto" >8 La vanedad y la discontlmudad se con-
144
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
Jean Dubuffet, GrujJo de matro di'boles, Chase Manhattan Plaza, Nueva
York. El arte puede hacer VIsible al espacio urbano y enfatIzar así la pre-
senCla y el papel del banco promotor.
145
LA CIUDAD POSTMODERNA
VIerten en factores relevantes de la nueva belleza que, a dife-
rencia del monumentalismo precedente, ya no neceslta recu-
rnr a un orden únICO superlOr de valores smo que se leg1t1ma
en un politeísmo cultural y estétIcO.
En segundo lugar, la obra de arte o el aconteClmIento esté-
tICO rompen con la obvIedad del espaclO y lo smgulanzan trans-
formándolo en objeto VIsible de manera que la gente lo perCl-
bao Es posible de tal forma para los habItantes tomar distan-
Clas con la clUdad y romper con los hábItos rutmanos que los
vuelven Clegos. El cmdadano romano ya no percibe los monu- .
mentos de su cmdad, a menos que éstos se pongan en discu-
sión. Esto vale tanto para el ataque destructivO de la especu-
lación como en mayor medida para Chnsto que empaqueta a
las murallas aurelianas. El habitante de París reflexlOna sobre
los Jardines del PalaIs Royal y su relevanCla en el uso práctico
y SImbólico de la cmdad sólo cuando Buren coloca allí sus dis-
cutibles columnas. La ruptura de la contmLudad permIte la
Identificación de un escenano SIempre en los límItes de lo ObVlO,
muy distante de los extremos de la escala que tiene en un extre-
mo lo bellíSImo y en el otro lo horrible.
El tercer motIVO de la utilidad del arte público en la cmdad
es tocalmente tradiclOnal y expresa la IntenclOnalidad del poder
de comu111car SImbólicamente el pasado con el lenguaje del
mlto y a través de éste, celebrar el presente. El arte público se
conVierte así, en una lógica absolucamence tradicional de monu-
lnentalismo y de tnunfalislno, en lllSC[umenCQ capaz de hacer
VIsible el pasado.
El monumentalísmo encendido como comunIcación de lo
permaneute y lo firme, retrato ofiClal de la sOCledad y de su
SIstema de poder, tiene que encontrar nuevas modalidades para
InscribIrse en el nuevo escenano fíSICO y cultural de la Cludad.
Hoy, la cmdad refleja menos monumentalismo y más espec-
táculo: lo que ella CQmunlCa, o trata de comunIcar, es vlvibi-
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
lidad y capaCIdad de satlsfacer sueños y deseos. Esta Imagen
se superpone S111 borrarla a la de la ciudad ordenada y efiClente,
capaz de satisfacer las neceSIdades.
Los lugares urbanos reencantados para el goce de habitan-
tes, tunstas, y especuladores Inmobiliarios, los teatros de la
memona montados en la cáscara de los barrios hIstóncos, el
marco POSitIVO de los 111dicadores de la calidad de VIda son pre-
sentados y viVIdos como los verdaderos monumentos de la nue-
va CIudad y de sus nuevos habitantes.
El París del bIcentenarlO de la Revolución es un ejemplo
extraordinarlO de la coherenCla del arte urbano antIguo y
moderno en el contexto de un únICO discurso celebratIvo.
París se ha convertido de tal modo en un texto cuya lectu-
ra, facilitada por nodos y emergenClas y accesible a todos, narra
una hIstona que, S1l1 solución de cont1l1uIdad, liga los trIun-
fos y los esplendores del SIglo XVIII a su nueva mIsión entre
los pueblos proclamada por Mitterrand. La nueva catedral de
Evry, SIgnificatIvamente pensada y realizada por un arquitec-
to, Mano Botta, y por un gran hIstoflador como Georges Duby,
tiene la función, 111 SIqUIera demaSIado dislmulada, de esta-
blecer en la línea de la grandeza una relación entre pasado y
presente, ambos igualmente grandes.
El primado de la Razón Estética
Las aCClOnes tendentes a embellecer la cmdad han SIdo tam-
bién facilitadas por el nuevo clima cultural y por la tenden-
CIa difundida de IntrodUCIr valores artístICOS en la expenen-
Cla urbana, 1l1cluso y sobre todo la cotIdiana. Un aspecto rele-
vante de la sOCledad postmoderna que la c1l1dad hace VIsible
-en su creClente capaCIdad de amplificar y de enfatizar ten-
denCIas y fenómenos sOCIales-- es la estetzzación de la vida coti-
diana. Por estetzzación de la expertencza urbana podemos enten-
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LA CIUDAD POSTMODERNA
der diversas cosas no alternativas entre sÍ. Desde el punto de
ViSta de la proyectación, el de la producción de la cmdad, este-
tlzación puede refenrse a la cultura escenográfica y a la [en-
denClal reducción de la cmdad a escena. Desde el punto de ViS-
ta del cmdadano, el de la frUlClón de la cmdad, se puede refe-
nr en camblO a la praxis consolidada y difundida de expen-
mentar los lugares de manera inmediata y superficial, SlO
ejercer, a menudo, control crítIco alguno.
En la estetización de la vIda cotidiana eX1ste una fuerte pro-
pensión a alelarse de la cmdad, así como del paisale, para ,Us-
frutar de ellos UOltana y estéticamente y se amplifica el extra-
ordinano y antiClpador hábito delfláneur de ViVir lo descono-
Cldo, lo extraño, lo otro, haClendo cOlDCldir la superfiCle con el
conteOldo. El fláneur. y con él el nuevo hombre metropolita-
no consiguen ViVir haClendo proplO el pnnClplO del "como si"
Viven lo Otro "como sí" la imagen de éste correspondiera a la
realidad. Lo Otro es lo que aparenta. Estetización de la Vida coti-
diana significa por lo tanto también lDteractuar con lo Otro
"como si" "Como si" su Imagen correspondiese a la realidad,
"como si" lo Otro sólo fuese imagen o mejor dicho no fuese nada
más que imagen.
La (reClente distanCia entre el yo y lo Otro. es al mismo tiem-
po causa y efecto de la transformación de lo Otro en objeto esté-
tiCO. EspaclOs cada vez mayores de nuestra actiVidad y de la de
los demás, se sustraen al jUIClO moral. Lo Otro se conVIerte en
objeto de valoración estétIca y ya no moral. La estética se enca-
mIna así a sustitu1r a la étICa tanto en la planificación urbana
como en las relaclOnes lOterpersonales. ElimlDado cualqUier JUi-
CiO moral, al haberse convertido en arbarano por la multipli-
cación de los códigos de valoración, puestos entre paréntesIS
los conceptos de coherenCia o de solidez arrollados por la supre-
iluda de lo efímero y de lo fragmentano, convertidos en OpF
nables los cntenos de JUiClO relaclOnados a las prestaCiones, el
148
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
encuentro con lo Otro no puede ser más que de tIpo estético.
Para la Razón Estética el "como si" COlOClde con la realidad.
La afirmación de la cmdad del sueño puede conllevar la desa-
parición, o la desestImación, de la ciudad real; puede significar
la transformación de la cuestión urbana en problema estético y
la reducción del desarrollo a la imagen del desarrollo. La alte-
ndad distraída del fláneur y la expenencIa urbana son como un
juego de superfiCIes reflectantes o de actores que se envían uno
a otro sus proplas lmágenes SIn retener prácticamente nada.
Los nuevos edificlOs con las paredes de espejos pueden ser
-en prosecución directa de los espejos de los pasajes parlSl-
nos- el coherente escenano de una modalidad metropolita-
na de lDteracción difundida. Aumenta también nuestra capa-
cidad de conSIderar ausentes a los presentes graCIas a una extra-
ordinana y consolidada capaCidad de atención no focalizada.
La distracción se conVIerte en una cualidad que es, desde el pun-
to de Vista subJetiVO, confortable y, desde el estructural y públi-
co, productiva.
Un significado más general de la estetnación de fa vzda cotz-
diana COnsiste en el hacer de la cmdad una expenenCla estéti-
ca. La metrópolis contemporánea VIve como criSIS la creCIen-
te diSOCIación entre formas de sOClalización y formas estétIcas
derivadas del hecho de no ser ya una obra de arte colectiVa.
Dicha fractura no elimIna la estetIzación de la VIda cotldiana
pero, transfiriéudola al campo elusiVO y cambiante de la sub-
jetiVidad, la conVierte en problemática.
El arte lo es todo y la expenenCia artística está por doqUler;
',', el arte está por doqLuer y todo puede ser arte. En un mundo
el contemporáneo marcado por la saturación de Signos e
im,ág'om$ cada expenenCia es, en tendenCia, convertible en expe-
'.:' nencia artíStlca. El resultado es un escenario metropolitano
, de un estetiCismo difLlOdido basado en los deseos,
las sensaciones y en la lnmediatez.
149
LA CIUDAD POSTMODERNA
Los SIgnos y las Imágenes Saturan a lo cotidiano recurnendo
al Inagotable depósIto de la cultura de masas y transfinendo a
la expenenCIa del hombre metropolitano los SIgnos y el reper-
tono del pasado, de lo lejano, de lo ImagInarlO, de lo trIVIal.
Todo se conVIerte en cultura y el gusto se eleva a cnteno orga-
Olzador de un mundo del que Bourdieu y Goffman son los prIn-
CIpales Intérpretes. Cuando lo SOCIal es consIderado como una
representación y la cIUdad como escenano, la cualidad de apa-
r e n t a J ~ tanto de la escena como del actor, se convierten en deCI-
SiVOS y el enteno estét1Co es consIderado pnontano a los fines
de la valoración. Todo o caSI todo, deVIene problema estétIco.
La estétlca nueva no es casual o SIn sentido. La cualidad esté-
tIca, caídos los critenos universales de JUIcio y venidos a menos
los agentes reconOCIdos como capaces de establecer Jerarquías
y estatutos, fluctúa Impulsada por valoraciones subJetIvas. En
la denva del relatIVISmO la cualidad estétlca de objetos o com-
portalulentos se encuentra poteoClalmente en cualquIer sitIO,
y su emergenCIa depende de la acción de los sUjetos que la con-
fieren.
Ha SIdo escnto -según una VIsión propIa de la alta cultura
que tiende a consIderar Inferiores todas las otras experienCIas.
cultura pop, de masas y mediátIca, etc.,- que el Kitsch man,
nuevo Rey Midas a la Inversa, tIene la capaCIdad con su toque
de convertir todo en kitsch, mcluso lo que no lo es. 19 En (lerto
sentIdo se puede afirmar que este personaje tIende SImplemente
a maxImIzar el resultado de su esfuerzo: su obJetIvo es el de
lograr el placer SIn esfuerzo. La defiOlción puede ser valiosa SI
se extlende y se aplica al hombre metropolitano, al cual se le
puede reconocer la capaCIdad de convertIr en objeto estétlca-
mente válido cualqUier cosa que lo rodee y de elevar a experiencia
mentaria de ser v1vIda a cualquier expenencia. Es en síntesis,
la mIrada del hombre metropolitano la que crea el nuevo encan-
tamIento urbano a través de la estetlzación de lo cotIdiano.
150
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
El naCImIento de nuevos objetos artístIcos no depende de sus
capacidades Intrínsecas de su "ser" artÍst1Cos, 5100 de las aCCIones
de SIgnificación cultural llevadas a cabo por los actores socIales.
La famosa lata de sopa Campbell, el más ObVIO de los fragmen-
tos de la obvledad cotIdiana, se conVIerte en objeto artístICO SI es
aIslado y slOgulanzado por Andy Warhol. Caen las diferenCIas
entre cultura alta y cultura de lo cotIdiano -todo es cultura-
pero, al mismo tIempo, la relación con la cultura se transfonna
en un fuctor de selección y de distancIamIento SOCIal. El gusto
deVIene concepto y palabra clave no sólo para SIgnificar la CtISIS
de los cnterios de objetivación de valores, compOrtamIentos, cua-
lidades, SlOO también para hacer de ellos, como ha enseñado
Bourdieu, poderosos factores de distlOción SOCIal.
Talnbién la arqUItectura y las formas urbanas se conVIerten en
objeto de la competenCIa del gusto y, para serlo cabalmente,
deben adqumr el estatuto de objetos o de expenenCIas estétIcas.
Los Alpes o las montañas se han convertIdo en objetos artístI-
cos -bellos- sólo en el ochOCIentos, y por obra de un segmento,
el dotado de mayor capItal cultural, de una específica clase SOCIal
que había hecho de este tIpO de vIajes una práCtICa distlOtIVa.
También la CIUdad, y con ella las partes menos obVIaS, las VIejaS
zonas todustnales, los barnos populares, las áreas lodustnales y
populares desde el Marals de París al Trastevere en Roma, al Soho
en Nueva York, han SIdo elevadas a obJeto estétICamente rele-
vante por una clase social a través de sus práctICas.
La relación de prOXImIdad Con el arte y con los artistas ha
disparado los valores lOmobilianos de las zonas antaño bohe-
mIas, Como la Rive Gauche de París, Tribeca en Nueva York,
o Brera en Milán. El gusto por Su capaCIdad de distInción socwl
confiere un valor añadido enorme al 10ft de Nueva York -ante-
norn1ente espacio de las manufacturas ligeras urbanas-o
transformado en un pnmer momento en estudio -habItación
de baJO costo para los artIstas y luego, precisamente graCIas a
151
LA CIUDAD POSTMODERNA
la allttre dist111t1Va proveniente de esta población bohemm, en
v1v1enda trendy para yuppteS- o a la casa firmada por el gran
arqclltecto, aun cuando sea discutible, de moda.
Una de las operaclOoes nlás reClentes y de nlayor éxito mediá-
t1CO de la valonzación de partes de Cludad abandonadas teali-
zadas en París en los años noventa es la del Viaduc des Arts.
El V1eJO y por largo t1empo 1nutilizado tramo elevado del
ferrocarril que lleva a la Gare de Lyon ha sldo recuperado para
acoger balltlques de artesanía artísttea. BaJo los arcos del V1elO
v1aducto ferrov1ano hábiles artesanos producen y venden oble-
tos preClosos destmados a adinerados entendidos: tap1cerías y
brocados, encuadernaclOnes en p1el, platerías, tallas en made-
ra. El aura del arte y la íuerte potenetalidad distmt1va de los
objetos, destinados a sectores ricos, tanto en capital econólni-
co como en cap1tal cultutal, se han convert1do en p,votes de
una eficaz acción de gentrificación ding1da a recalificar el área
colindante de la Opera de la Bastille.
En la clUdad postmoderna la nueva estratificación soetal prt-
vilegla y eleva a cuantos tienen las competeoClas para entender
y apreetar con respecto a los que no las t1enen. El título de con-
nozsseur. aplicado lOdiferentemente a la arqUltectura, a la COCl-
na, a la ropa, es un elemento Importante de la comunIcación
publiettana a la hora de ding1rse al consum1dor. La consolida-
da alltlnOlTIla de Ene Frornm entre ser y tener se encamIna a ser
resuelta por el prevalecer del aparentar sobre ambos polos.
El nesgo ya no es el de la problemat1zación estétlca de la ClU-
dad, puesto que en la edad moderna, se trate tanto del París
de Haussmann o de la Roma de Mussolin1, slempre ha eX1st1-
do la tendenCla a conferIr una apanenCIa estétlCa a los proble-
mas sOClales. El peligro que hay que eV1tar es el de disolver a
los problemas soc1ales de la clLldad en problemas estétteos y
de hacer de las aCClOnes y de las polít1cas de nzake up y de beauty-
flCtlllOn los sucedáneos de las políticas urbanas en su conjunto.
LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA
NOTAS
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153
VI. LA CIUDAD DE LA SIMULACIÓN
Rousseau fue, probablemente, el más antIUrbano de los filó-
sofos europeos. También como pedagogo, recomendaba que su
Emite no andUViese por las calles y no se expusiese a la CIUdad
más de lo necesario, porque ésta rápIda e Inevitablemente lo
corrompería. Sin embargo, en su hostilidad de fondo haCia la
CIUdad, Roussau nene el ménto de haber entendido con gran
lucidez -aunque para ponerla en entredicho- la naturaleza
profunda de la CIUdad de su tiempo que, barroca, era aquélla
de la Ciudad-teatro, de la ciudad-escena de una VIda VIvida CQ1no
representación. Rousseau estaba en contra del teatro porque
temía que pudiese convertuse en modelo para la Ciudad y esta-
ba en contra de la CIUdad puesto que ésta, en el máXimo esplen-
dor de la época barroca, representaba el más grande y fascmante
de los teatros. Para el filósofo del Contrato, CIUdad es slllónl-
mo de sl1TIulación teatral y la expenenCIa urbanfl se distingue
por los disfraces que cada uno lleva puestos. Por estas razones,
Roussaeu detestaba a París y amaba, en can1bio, a la pequeña,
austera y calvinista Ginebra, que. según sus IntencIOnes, tenía
que permanecer intacta y alejada del disfraz de la metrópolis.
Para Rousseau la escena urbana no era, en efecto, sólo una cues-
tión estétIca; el problema era étICO. La presencIa de un teatro
hubiese representado un peligro para la población de Ginebra
y por lo tanto se debía mantener la prohibición de constrLllr-
I
1'.
LA CIUDAD POSTMODERNA
lo. Firme en sus posIcIOnes, Rousseau rechazó cualquIer inten-
ca de IntroducIr el espeCtáculo en su ciudad, enfrentándose
duramente con D'Alembert, partldarlO de que Ginebra por fin
tuviese un teatro, porque éste hubIese facilitado el creCImIen-
to cultural de los cmdadanos.
Rousseau temía al teatro no como forma literana, SIno como
modalidad -transferible- de relaCIOnes sOClales. L ~ Cludad
Ideal tenía que ser, para e! filósofo. la matenalización de una
comumdad transparente y límpIda. S111 zonas de sombra y de
ficclOnes. El sueño de Rousseau era el de! 111divlduo capaz
de "ver" desde cualqUIer punto a toda la sOCledad y, graClas
a una Información completa, de formar discurSlvamente a la
voluntad colectIva. La lógIca de! teatro y de los disfraces esta-
ba, eVIdentemente, en las antípodas con respecto a este sue-
ño, con el dom1111O de la ficción y del disfraz sobre lo real,
con la pnmacía de lo posible sobre lo real. El escenano es,
por defimción, e! lugar menos adecuado para la creaClón de
una verdadera ágora.
U n hilo grueso y eVIdente ara a la metrópolis contemporá-
nea con la cmdad europea del seIscIentos y del seteClentos y
está constltUldo por el pnnClplO de la "representación urba-
na". La lóglCa de la cmdad-teatro, donde los habItantes son acto-
res y espectadores, público y escena es todavía hoy, después de
tres SIglos, uno de los factores pnnclpales que definen la for-
Ina de la CIudad OCCidental, tanto a nIvel macroestructural como
en lo cotidiano y en los mlcrocomportamlentos 111divlduales.
En efecto, entre las muchas definlClones que se dan para 111di-
car al postmoderno, S111 la pretensión de agotar los térm1110s
de la descnpción, está también aquélla de neobarroco. Del barro-
co la Ciudad nueva contemporánea retomaría, según dicha inter-
pretación, además de algunos aspectos polítlcos como el papel
central del Estado y de su gestión fiscal -analogías por otra
parte muy op111ables-la centralidad de la ficción y de la repre-
156
LA CIUDAD DE LA SIMULACION
sentación en la experiencia cotidiana y, por ende, la unportancla
de la escena urbana. La voluntad de sorprender, propia del
monumentalismo del barroco-neobarroco, establecería una rela-
ción entre las volutas de Bernl111 y la arquItectura de Portman,
entre las grandes basílicas romanas y los edifiClos proyectados
tanto para reZar -con 111dependenCla de la religión profesada-
como para sorprender, co;n0 la Chrystal Cathedral de Johnson
en Orange County (Los Angeles), entre la escena de Piazza di
Spagna en Roma y Piazza d'Italia en Nueva Orleans.
La cmdad nueva del espectáculo y de la slmulación es la des-
cendiente directa de la cmdad barroca, de la cmdad disfraza-
da, de la cmdad de la fiesta y de las paradas; ella tIene que
atraer e Imitar a un mundo que es báSIcamente espectáculo.
Los escenanos de la Simulación de la CIudad contemporánea,
sus montajes cinematográficos, den van también de forma
explícita, del escenaflO urbano barroco que con su arquitec-
tura se proponía dar a cada cual la Impresión de VIVir ya en
un troC! ro de paraíso.
La funClón de la escena es la de realzar la representaClón y
los actores: la parte domIna sobre el conJunto, y el urbanlsll1o,
en pnmer lugar, tiene que realzar a la arqultectura. Tanto en
la CIudad banoca como en la neo barroca, la escenografía está
en deuda con la arqUltectura y al revés. La cmdad en el perío-
do barroco es transformada en teatro y "los edificlOS Son usa-
dos como escenanos populares" En el París de LUlS XIV,
Mansart construye sólo las fachadas de Place Vend6me, y lue-
go los partJculares se preocuparán, según reglas preestableCl-
das, de la construcción de los edificlOs. Lo mlsmo pasa baJO LUlS
XV con Gabnel, que proyecta sólo las dos fachadas que enmar-
can a la Rue Royale. ' Las fachadas postmodernas, clensas de
sIgnos y referenClas, y la difusión del fafadisme, la predOlTI1-
nancia de los letreros sobre el edificio, la cita continua que la
cmdad hace de sí 1ll1sma y de sus transcursos, e! Juego de espe-
157
i.
LA CIUDAD POSTMODERNA
JOS que tlende a transformarla en un mundo caleldoscóPICO y
autorreferenciaL S011 todos herederos directos de la gran tra-
dición barroca.
La cmdad nueva contemporánea denva directamente de la
cmdad-espectáculo barroca enseñando, sm embargo, una
Importante mutación genétICa: se aleja de ella por la progre-
SIva pérdida de la distmción, en el espectáculo urbano, entre
actores Y público, entre representación y realidad. Todo esto
es la consecuencia de la expansión de la ciudad-espectáculo, 0,
dicho de otra manera, por la progresIva espectaculanzación de
toda la Cludad en la que habitantes Y VISltantes se convIerten
al mIsmo tIempo en actores y espectadores.
El papel central de la gente -que es contemporáneamente
protagonista y aconteClmiento- en la escena urbana no es Cler-
tamente nuevo con respeto a los SIglos barrocos. La cmdad se
ofrece y se ofrecía como espectáculo a la gente Y la gente a su
vez se ofrece y se ofrecía como espectáculo a la cmdad. La cm-
dad era Y es espectáculo en sí mIsma. Las grandes calles de
la Roma y del París barrocos no podían sIquIera pensarse sm la
gente: los mdivlduos, los grupos, los cortejos con sus trajes,
los colores, los SOnIdos, las palabras. Mumford anotaba cómO
en el barroco las estatuas llegan a ser tan sensuales como las
personas, mIentras que las personas se mscriben en la lógICa
del palsale urbano como estatuas. También en la CIUdad nue-
va postmoderna, en la Cludad neo barroca de la sImulación Y
del Imagmano, la gente es parte mtegrante de la escena urba-
na en la que aSUlne SIn solución de continuidad, los distIntos
papeles de actor, público y fondo. .
Hoy también, en contmUldad con la cmdad europea del SIglo
XVII y del Siglo XVIII, la gran protagonIsta de la Cllldad es
la muchedumbre que, exactamente como en la época barroca
y en cualidad de edificIO móvil. se conVlerre en su parre 1l1te-
grante.
158
LA CIUDAD DE LA SIMULACIÓN
Lo que la CIUdad barroca ya ofrecía y que la neobarroca ofre-
ce de forma enormemente más extendida, general y totaliza-
dora no es sImplemente una escenografía urbana; lo que ella
matenaliza es la representación urbana completa de bastIdo-
res, actores, hlstotla. De este espectáculo, el habitante es al mIS-
mo tIempo espectador y actor; la gente crea y construye el acon-
teCImIento urbano y al mIsmo tlempo es espectadora del
aconteClmIento por el cual es atraída. Los nuevos shopptng malls
urbanos, las áreas hIstóncas temátICas. los [estival markets, las
calles o las zonas enteras "característIcas" -de la Rive Gauche
en París a Trastevere en Roma, del ViIlage de Nueva York a la
que un tIempo era Carnaby Street en Londres- tlenen su
mayor factor de atracción en la gente que los anIma con actI-
tudes, traJes y comportamIentos conSIderados coherentes con
respecto al·ambIente. La fuerza de estas representaciones está
en el camblO contInuo de los inconSCIentes actores que dan VIda
a la escena.
La gran diferenCIa con respeto a la CIUdad barroca está C011S-
tltUlda por el trasfondo. En la sOCIedad barroca, de la cmdad
a la sOCIedad de la Corte, espectáculo y sImulación son los pr111-
ClplOS orga111zadores u111versalmente reconoCldos. Lo que per-
mite el funclOnamiento del aparato escénico con toda su pesa-
da maqu111ana, tambiénlingüÍstlca, es el pr1l1CIplO del "entre
bastIdores" Sin back-yard no eXIste front-yard, recuerda
Goffman. Sin bastIdores, teatro y representación no pueden
eXIstJt. El actor puede subIr al palco y reCItar su parte siempre
y cuando eXIsta un área, fíSIca O VIrtual, en la que pueda des-
cansar S111 disfraces. Es el área pomposamente definIda del yo
verdadero y de la autenoCldad.
Enla sOCledad barroca toda la cmdad gravIta alrededor de los
espacios de representación a partIr de los cuales asume su iden-
tidad de cmdad-teatro. Sin embargo, estos lugares o momen-
tos están bIen definIdos en el tlempo y en el espaclO. Carnaval
159
LA CIUDAD POSTMODERNA
es carnaval, la Corte es la Corte. las plazas-escena son las pla-
zas-escena, el paseo es el paseo. Detrás de estos períodos y ámbI-
tos fíSICOS está la llamada cotIdianIdad, donde la peluca y el dis-
fraz se qUltan y donde la disImulación, para emplear la expre-
sión de Torcuatü Accetto¡ ya no se puede considerar "honesta"_
La cultura teatral de la edad barroca, que msplfa a la época ente-
ra, tlene bIen claro el llamado problema de la cuarta pared: el
límIte entre la escena Y el público, entre ficción y realidad.
Tendrán que pasar dos sIglos para que los Sezs Personajes de
Pirandello pongan en duda dicho pnnClplO preguntándose cuál
es vetdaderamente la representación y cuál la realidad.
En la clUdad nueva, proyectada para mterceptar a los deseos
también antIClpándolos, los límItes entre escena y platea se des-
dibuJan y los espaclOs son todos, en tendencIa, limmales.
La frontera entre escena y realidad resulta ImpreClsa sobre
roda en la conClenCla de los actores, y también la separación
entre actores y público, entre escena y antescena se percibe como
mClerta. El hombre metropolitano VIve pasando de una repre-
sentación a otra. Cada Situación nueva, -el trabajo, la fami-
lia, el tIempo libre, la polítIca, el eros- reqmere papeles y com-
portamIentos diferentes. Hoy, para sobreVIVIr y alcanzar sus
objetivos, el IndivIduo tIene que saber reCItar cada vez nuevos
papeles, según las eXlgenClas de las diferentes SItuaClones. Su
repertono tlene que ser amplio, sus dotes más valiosas son la
ductilidad, la superfiClalidad, la autOlronía. El héroe de la ClU-
dad nueva es el actor. Él tIene que saber tomar distanClas de sí
mIsmo y mantener el control-alejado y autorreflexlvo- de
su comportamIento sOClal. Si así no fuera, cada cambIO de antI-
faz podría llevar a la pérdida de un jirón de pIel.
La cIUdad ha sIdo y es, al mIsmo tIempo, espeJo, disfraz y s¡mu-
Idcro. De forma y en medida vanable en las diferentes eO'Dea>,
la cmdad ha asumIdo como metáfora de su relación con el mun- .
160
LA CIUDAD DE LA SIMULACION
do en prin1er lugar al espejo en cuanto que lQstrulUento capaz
-de refle¡ar- fieln1ente, aunque sea con sus
ca dIgas y lenguajes, la realidad. La cmdad era y es el espejo de
su mundo; se ha dicho también que es la cmdad la que hace
VISIble la estructura SOCIal. las relaclOnes de poder y de clase,
los confllCtos y las práctlcas SOCIales, la proyectualidad y la cul-
tura. La clUdad ha SIdo y es también disfraz por su capaCIdad
de ocultar, dIslmLllar, InVentar y marcar una separación entre
Imagen y realidad. La polémIca de Rousseau se centraba pues
en el potenClal de corrupción de la cmdad-disfraz.
En la cmdad neobarroca contemporánea, el límIte entre una
máscara fictICIa y una realidad "verdadera" se diluye. El actor
SOCIal, el hombre n1etropolitano, vive con el antifaz puesto y
tiene tantas lnás posibilidades de superVIvenCia CUantas lnás
máscaras sepa utilizar para subIr a los diferentes e Incoheren-
tes escenanos de la VIda. El mundo urbano le proporclOna cada
vez nuevas posibilidades de representación que resultan tanto
más atrayentes cuanto más gtatificantes y totalizadoras. La esce-
na es real puesto que imita al ImagInarlO. el mundo es real por-
gue es el deseado; la distInción en la representación sOCJal urba-
na entre plot y canOVdCClo tIende a desaparecer. En la hlper-rea-
[¡dad se pIerde no tanto la realidad como el concepto mIsmo
de realidad. La realidad es más teal cuando ImIta y reproduce
al Imagll1arlO. La Imagll1ación precede a la realidad, el mapa
al terntono, el SIgno al objeto, Imitando allmaglnano la CIU-
C dad se convierte en ciudad-sitnulacro.
Vivir "como si"
clave para comprender algunos de los p1'lnClpales camblOs
la cmdad y de la SOCIedad es el concepto de experteneza .
. Cada aspecto de la cmdad tIene que convertIrse en una expe-
flenCIa actIva que pueda ser promOVIda, deseada o adquinda
161
LA CIUDAD POSTMODERNA
como tal. Un café, Disneylandia, una plaza, la cmdad mIsma
se proponen como experienClas globales, más que como SIm-
ples lugares. En la base de esta Idea penetrante de expenenCla
hay una concepción según la cual lo que hace "grande" a un
lugar es su capaCldad de transformarnos por el hecho de atra-
vesarlo y de produclf una expenenCla después de la cual ya no
somos los mIsmos. 2 La Idea, desarrollada con respecto a los
grandes lugares de la Clvilización -catedrales, espaclOs hls-
tóncos y míticos, parajes naturales definIdos romántIcamente
sublimes- ha sIdo mmediatamente captada por proyectIstas'
y promotores lnmobilianos para valonzar las nuevas áreas de
encanto de la cmdad. Puesto que lo que se vende no es el lugar,
SIlla la expenencia que éste proporciona, cada lugar de la CUI-
dad nueva contemporánea puede ser proyectado y presenrado
para crear expenenClas. las "expenenClas" se están convirtlendo
en un refuglO colectIvo. Un restaurante es una expenenCla gas-
tronómica, un museo una expenenCla en la hIstoria, una CIU-
dad puede pues llegar a convertirse en una expenencla de cm-
dad. El obJetIVO explíClto de esta arqmtectura es la realización
de lugares capaces de crear expenenCla. John Erde, el arqm-
tecto estadounIdense conSIderado como el Inventor Y maestro
del shoppmg mall de la últIma generación, describe su actIvI-
dad como "expenentlal placemakmg" Según este pnnClplO,
destacado también en los folletos promoClonales de su despa-
cho en Las Vegas, Erde ha transformado Frermont Street en
"Frermont Street Expenence" y ha realizado en Fukoka, en
Japón, Canal City Hakata. Ésta es una extraordinana y futu-
nsta catedral urbana, presentada como el modelo de la clUdad
del tercer milenlO, donde se mezclan shopptng nzalls, espaClos
de encuentro y de diversión: es, en sínteSIS, un experzenttal Pla-
ce capaz de "inspIrar e mvolucrar al espintu del hombte"
Todo se vuelve apetecible y vendible en nombre de la capa-
odad de convertIrse en expenenCla. la diversión se conjuga con
162
LA CIUDAD DE LA SIMULAClON
la expenencia en formas nuevas cada vez, conVIrtiéndola en
attactlva, deseable y, por lo tanto, vendible.
Todos los ambIentes tienen que rezumar expenenCla, tienen
que brillar de expenenClas adqUIribles y sIgnificatIvas. Hasta
las estaclOnes -South StatlOn en Bastan, Union StatlOn en
Washlllgton, Penn SratlOn en Nueva York- se ptesentan y
promueven como "un mundo de expenenClas con coneXlOnes
ferrovianas" ~
En la cllldad contemporánea los nuevos y compartidos pnn-
ClplOS orgalllzadores son aquéllos, lllterdependientes, de la Ima-
gen y del Juego. El Juego gratifica y exalta, no tIene ottas teglas
que las suyas ptOplas y entre ellas se encuentra la fundamen-
tal, la Grundnot'llZ, según la que un Juego es un Juego del que
se puede entrat y salit a voluntad.
Baudrillard afirma, haCIendo suya la teSIS de Rem Koolhaas,
que Manhattan es la copIa, multiplicada y exaspetada, de las
ptlmeras expenmentaclOnes de la cllldades del Juego y de la
ficción realizadas a comIenzos de SIglo en la cllldad balneana
-hoy desapareClda- de Coney Island. La cual a su vez tenía
como modelo a las cllldades termales emopeas de Spa y Bath,
ptOtotlpOS [unttonal and [icttonal de cllldades de la diversión y
de la ficción. '
En la SOCIedad contemporánea parece realizarse la afinnaóón
de Schiller para qmen el hombre "juega sólo allí donde es hom-
bte en el pleno sentldo de la palabra y sólo allí es enteramen-
te hombre, donde Juega". No sólo pues, la cllldad "es un espec-
táculo en el que el valor de la divetsión pnma sobre cualqUIer
otro valor), SIno que es una realidad en la que el hecho mlsn10
de estar juntos puede convertIrse en un Juego. La CIudad está
a punto de convertirse en un slsteITIa de escenanos y de carTI-
pos de Juego donde cada cual puede Jugat y comportarse "como
si". Es posible sublf al escenano, entrar en un papel, actuat en
consecuenCla "como si", salir de la escena o volver a elnpezar
163
LA CIUDAD POST MODERNA
el juego. Nada, vIccoria o fracaso, es definitIvo o irrevocable.
Cada partIdo o espectáculo es un acontecimIento en sí ffiIsnlO:
un nuevo lanzamiento de dados, un guión nuevo. las expe-
nenCIas IndivIduales no son necesarIamente acumulables des-
de el momento en que Juegos y representaclOnes no pueden
sunlarse.
"Todos somos jugadores, El ¡7áneur urbano es un jugador VIa-
jero, Él lleva conSIgo su juego a cualqUier lugar, Su juego es un
solitano: así él puede disfrutar hasta el final de todos los pla-
ceres del juego SlQ los vínculos de compañe,os egoístas o.Celo-
sos, \. .. ) El juego es conSCiente de sí mIsmo como juego" 6
Puesto que "la ptox1midad es rética no lQterfiere con la dis-
tanCla sOClal". es posible hacer enttat en el juego también al
extranjero porque es sólo con la imagen del extranjero, con el
slll1ulacro del otro que elfláneur contemporáneo entra en con-
tacto. A este otro se atribuye un relieve sólo estétIco y tem-
poral como el juego en el que es llamado a participar.
Elf1áneur contemporáneo es al mismo tiempo Homo Aestetu'Us,
Horno Ludens y, sobre todo. Hombte Consumidor, Él está dis-
puesto a adqumr y gastar la eXperienCia de la que es protago-
nista S111 que ésta consiga marcarlo o afectarle realmente. La
contradicción entre un concepto, el de experienCIa, que pre-
supone una implicación profunda y una práctica de juego y de
representación que hace referenCia en camblO a la superficia-
lidad y a la 1l1diferenCia. eXIste y expresa Sin embargo las moda-
lidades inéditas según las cuales la gente Vive la Cludad nueva
contemporánea.
El uso IuaSlVO del térm1no experiencia no es sólo cuestión
termlQOlóg1ca o efecto de difusión de un lenguaje alramente
lIupactante, propia de la publiCldad moderna. smo que
te a unos conceptos preClsos. El térmIno expenencia cubre
Significados nuevos y tranquilizadores las escenas de la cHm,w,
nueva y evoca de forma explícita la implicación ptofunda
164
LA CIUDAD DE LA SIMULACIÓN
SUjeto en la representaci6n SOCIal la d
pap, el no es, en efecto por d fi '." e un actor que recita un
, e InICian una
Se Interpreta, la exper . expenenCla: el papel
. IenCla se VIve. Se ab l-
SuperaCión de la Idea d re e camIno hacia la
e escena COlno 111 fi
CIente de la VIda. omento de InIdo y cans-
En este empleo apatentemente ma' ,
ceptos se de) a entrever el e' prop1ado de termmos y eon-
, araeter pl"Ofun 1 d 1
tacu,lo neobartoea prod 'd e o e a emdad-espee_
, UC! o POt la pt
lImite entte VIda y , , agreSIva superación del
repreSentaelOn E 1 l' ,
la cmdad pOstmodern " s a OglCa totalIzadora de
, a COntenlporanea en V·· d l
to mas ConSCientes somo d 1 d' f lltu e e la cll.:l.l cuan-
s e 1S taz o d 1 d' f
vamos V camb1an10s tanto' e Os 1S races que Ue-
, mas necesan
sobre la cual recitar a nos resulta la escena
nuestro papel La e
sentación social aume ti·' onClencm de la repre-
n a a necesidad de 1 f'
do adecuados a dieh a escena 1SlCa y el fon-
a representación
La demanda de 1 d '
a CIU ad-escena es f(
del hombre mettopolit' en el 'Onda, demanda
ano Postmoderno d d
mo: persona-disfraz. e po er ser él lnlS-
NOTAS
, T, Flamand Aa: "I! '11
p' ,al'eravlea!'écran,elrNi < •
Centre Georges Pompido
u
, 1994 . ney, F. (ee\.) VtJlons Urbames,
El verdadero lugar urbano es el ,pp. 8-13 ...
ya n,O seremos los que habíam 'd que nos modiftca; alejándonos de él
p. os 51 o al entrar" P S
aI1S, KllOcksleck, 1984 p 32 ' . ansor, Poétiqlte de la Ville
Ww " ", '
. elsch, AesthetlclzatlOu Process" Th
1, p. 2. ' eory, Cttttt<reandSoctety, XIII,
J. L'Amer¡q1le, 01t la /Jensée de!'
et urbanzte, París, EditlOl1S Espnt 1991 espace, en AA.VV., Citoyenneté
'Z. Bauman, POJtmodernE h" ,pp. 155-164.
6 Ibídem., p. 172. t tes, Londres, Blackwell, 1993, p. 169.
165
VII. LA NUEVA SOCIEDAD MEDIÁYICA YEL
PRINCIPIO DE LA REALIDAD
El relato de la cmdad nace y Vlve con la cmdad: ésre le da fuer-
zas a la cmdad y recibe fuerzas de ella. Es lmpensable una cm-
dad sm su relaro -es como nna persona sm sombra- pero el
relato es diferenre respecro a la cmdad aun cuando es analín-
camente difícil y prácncamenre lmposible corrar esra relación.
La lmagen de la cmdad nace con la literarura y con la pala-
bra escnta: Gilgamesh y La ¡Hada, Yebas de las Cien Puertas
y Babilonla. ' La lmagen precede a la cmdad y media entre la
relación que tlenen con ella las personas, tanto vIaJeros como
cmdadanos. Es la lmagen de la cmdad la que atrae a los Vla)e-
ros haCla la Yebas de las Cien Puertas, a Goethe haCla Roma
lmpldiéndole dormu por la emoClón y el frenesí, a Marco Polo
haCla las cmdades de Katal con sus cúpulas de oro o al peque-
ño Remy de Sin familia que camma haCla un París que lmagl-
na esplendoroso de oros, mármoles y sedas.
Según Proust, en la Recherche, el nombre precede a la expe-
nencia directa del país ll11smo por lo cual FlorencIa y VeneCla
son nombres cargados de sueño antes aún de ser cIudades rea-
les. En la Recherche, Venecia es un nombre, eXlste como cmdad
sólo graclas al relato que nos hace el narrador. Cuando final-
mente ésre arriba, queda desiluslOnado: la realidad es muy poca
cosa respecto a la lmagen que se había constrU1do de ella.
También en Muerte en Venecia, de Yhomas Mann, hay una
167
i
LA CIUDAD POSTMODERNA
VeneCIa mítica y narrada y una ciudad real. la maloliente, des-
compuesta y enfermIza, que el protagonIsta Aschenbach
encuentra escogIendo monr con ella.
La tesis es compartlda 1ncluso por arquitectos V urbanIstas.
Ricardo Bofil! afirma también que la reptesentación que nos
haCelTIOS de una cIudad precede a la expenenCla mIsma de la CIU-
dad.2 "Dickens --escribe por su patte Kev111 Lynch en [mage o/
the Ctty (La tmagen de la rzudadJ-ha contribmdo a crear el Londres
que viVImos en la mISma medida que los constructores."
El proplO VIajero se pregunta a menudo sobre el grado de
realidad de la cmdad que VIsIta porque es conSClente de encon-
uar una mezcla de realidad e unag111acÍón, un preClpltado de
expectatlvas y de expenenCIas.
Las guías de VIaJe, desde aquéllas rapsódicas y épIcas de la
antIgüedad hasta las que desde fines del SIglo XVJII COlTI1en-
zan a convertlfSe en Instrumentos del VIajerO que emprende el
Gran Tour para adqumr una educación sentimental o la madu-
rez del gentleman, hasta aquellas contemporáneas, desde la
Baedeker a la Michelin, no son otra cosa que el puente entre
la Imagen de la tealidad y la expenenCla próxIma concteta. Son
"v1sIOnes literarIas de las Ciudades que presentan" "
Para los p1l1tores del Gran Tour del seteClentos, coma
Canaletto y Pan1111, el límIte entre realidad y fantasía, entre la
Ciudad y su relato tIende a perderse. La Cludad real eS repte-
sentada por las "V1staS", la verosímil e lmag1l1ana por los "capn-
chos". En la propIa expenenCla del caballero 1l1glés en vIaje por
Italia, SIn embargo, la distInción entre VIstaS Y capnchos, entre
la Roma real y aquélla constrmda por los relatos de ortoS vla-
letos Y por sus deseos, tIende a palidecer y a disolverse. La duda
eXIstía y eXIste; pero" ¿estamos seguros de que sea Importan-
te distinguir entre las Imágenes provenIentes de un pasado real
(SI este térm¡no posee algún SIgnificado) Y aquellas que algu-
~ • ~ )" <1
nos espín tus han creado para nuestra tasClnaClon.
168
LA NUEVA SOCIEDAD MEDIÁ TICA y EL PRINCIPIO DE REALIDAD
La músIca y.el relato de la CIUdad
El relato de la CIUdad sea natrado, escnto, cantado·o dibup-
do, ha SIdo sIempre fiel a la cmdad y a su espíntu. No hay dife-
renCIas relevantes entre la ¡ntencÍón del telato y las posibili-
dades técl1lcas disponibles. Probablemente con un CIerto retra-
so pero de maneta bastante tempestiva y coherente, la habili-
dad de relatar la cmdad ha SIdo sIempre adecuada a la cmdad
mIsma tal como ha SIdo percibIda por la cultura de la época.
Hay momentos, entre ellos el SIglo XIX, el SIglo urbano por
excelenCla, en los cuales, SIn embargo, la aceleración urbana es
tal que el relato no tiene la capaCldad de mantener el tItmo de
la Cludad y sus transformacIOnes.
En el SIglo XIX, los conflictos políticos, culturales y de cla-
se, tenslOnan la forma y la Identidad de la cmdad donde se Jue-
ga la mano declSlva para la creación de la Europa contempo-
ránea. En la cmdad se deCldirá en una sene de partidos, quié-
nes serán los venCIdos y quiénes los vencedores. Los vencIdos
serán muchos, el vencedor uno sólo: la burguesía, que a través
de este largo SIglo saldrá radicalmente transformada y hege-
mónICa.
Los años que van desde la Revolución Francesa al InicIO del
SIglo XX son los años de la CIudad, si bIen son diferentes entre
sí sólo si se conftonta la pnmera parte del SIglo, marcada POt
las grandes tevoluclOnes burguesas y por las luchas por la for-
mación de los últimos Estados-nación eutopeos, con la segun-
da mItad del SIglo.
La segunda mnad está marcada por la cmdad mdustnal y
por las grandes metrópolis de la hegemonía burguesa, donde
coexisten los monumentos arqUItectónIcoS y urbanos de cele-
bración del nuevo dom¡n1O SOCIal y la desesperación de las nue-
vas perifenas 1l1dustrJales. Detrás de las grandes y orgullosas
rachadas de las metrópolis burguesas, Engels, descubnendo los
169
LA CIUDAD POSTMODERNA
barnos obreros degradados y Sin esperanza, blen ocultos por
los bastldores arquItectónICOS Y los filtros culturales, describe
la condición obrera en Inglaterra y analiza las condiCIones habI-
taclOnales planteando la Wohnungsfrage, la cuestión de la
v1v1enda. Dickens, Zola, Doré, sólo por CItar algunos nombres,
representan con la novela y con el dibUJO la tragedia humana
de las periferIas del proletarIado de los harapIentos de Londres
o de París. Describen la segunda nación de la que habla Disraeli
que respecto a la primera es estridente, disonante, así como en
una obra del mIsmo período, Mr. Hyde es especularmente el
opuesto del Doctor J eky 11. '
BaudelaIre, el poeta urbano por excelenCla, se enfrenta a la
m1sma realidad en la que coeXIsten monumentos, ngueza Y
pobreza. Con el CInIsmo de la gran poesía, él se limIta a darla
por descontada. Su gran Invención es encontrar la fasClnación
y la poesía también en los CIelos gnses de humo y de carbón.
U nlCamente los músicos del ochOClentoS parecen Incapaces de
reflejar la CiUdad de su proplO slg10 dando así VIda a la para-
dOJa del SIglo de la mÚSICa que corre paralela y distante del SIglo
de la CiUdad.
Mientras la CiUdad había sldo hasta el seteCIentos el objeto,
y sobre todo, la escena de la mÚSIca barroca, en el siglo SIgUIen-
te ésta desaparece también como slmple referenCIa mus1cal. De
la expenenCla urbana no hay huella nI descnptIva, nI evocatl-
va, 01 connotativa en el exuberante slnfonismo ochocentlsta.
En la ópera línca la CiUdad aparece como SImple CIta h1StÓtl-
ca en obras como los Maestros Cantores de Nuremberg de Wagner,
o reduClda en Verdi a incenores bien cerrados al extenor. En
la cametÍstlCa, la postura antlurbana del romantiClSmo aleJa a
la mÚSIca de la CiUdad, haCIa el campo que atraVIesa con el
Winterretse. La Cludad está ausente. La contribución de la músi-
ca deClmonóm.ica al relato urbano es ineXIstente. ¿Cómo
podría ser de otra manera dada la contradicción entre una músl-
170
LA NUEVA SOCIEDAD MEDIA TlCA y EL PRINCIPIO DE REALIDAD
c.a que tIene en la armonía su pnnCIpio fundamental y una rea-
lIdad como la urbana del ochOCIentos que, como se la qUIera con-
sIderar, es difícil de representar pnvada de sus elementos áspe-
ros, desesperados y de las mconciliables tenSIOnes SOCiales?
La realidad de una c1lldad que crece magnífica pero con altí-
Simos costos humanos está a los oJos de todos. La narrativa ha
produCldo sobre la metrópolis del 51g10 XIX págl11as extraor-
dmanas que, a menudo liberadas de artificlOs, son más pre-
CIsas en las descnpclOnes que las del propIO Engels. La Ima-
gen de los s/um' londinenses del DaVid Copperfie!d de Dickens
es no sólo lnás víVIda SIno más rica en detalles e lnformaclO-
nes que la clásica y pIOnera InvestIgación que en los mIsmos
años Charles Booth conducía sobre la pobreza en la cap1tal del
Impeno.
También la literatura debe crearse Instrumentos adecuados
para representar una realidad epocalmente nueva. Un medio
recurrente para afrontar y allnIsmo tiempo distanCiarse de los
horrores de la CiUdad en la literatura del'sIglo, desde Dickens
al Disraeli de Sybif, es la categoría de lo pmtoresco. De esta
manera es posible mItar, SIn quedar petrificados, los horrores
de la c1lldad V1ctonana, la pnmera shock clty verdadera de la
edad moderna.
La mús1ca encuentra, en camblO, l11superables dificultades
para constrUIr el relato de semejante c1lldad sm poseer aún los
mstrumentos téCDlCOS para describu la disonanCia de fondo.
Será la mÚSICa del SIglo XX la que retome el relato de la C1ll-
dad cuando sea capaz de dar cuenta, qUIzá con retraso respec-
to a la pl11tura, del movIm1ento, del desorden, de la 1mprev1-
sIbIlIdad, de la cacofonía, de las disonanCias de la metrópolis
mdusttlal. La mús1ca volverá a relatar la c1lldad cuando sea
• Barnos baJOS. (N. del Y.)
171
LA CIUDAD POSTMODERNA
capaz, para retomar las palabras de Anton Webern, de "apren-
der a ver los ab1smos, allí donde son lugares comunes" ,
La nueva Cludad es la Viena de 1913, descnta por Musil en
el Hombre Stn atributos: "centenares de sonIdos se sucedían uno
a otrO, confundiéndose en un prolongado rmdo metálico del
que destacaban diversos sones, unos agudos claros, otros ron-
cos, que discordaban la armonía pero la restablecían al desa-
parecer. Por este rmdo hub1era deduCIdo cualqmera, después
de largos años de ausenCia, SlO previa descnpción y con los oJos
cerrados, que se encontraba en la capital del Impeno, en la cm-
dad res1dencial de Viena. A las cmdades se las conoce, como a
las personas, en el andar. Mirando de lejOS y SlO fijarse en por-
menores, lo podían haber revelado 19ualmente el mOV1m1en-
to de las calles" "
la columna sonora de la experiencia urbana actual no está
tanto en la disonanCIa, percib1da por Malher y desarrollada por
StravlOsky, o en las cacofonías de John Cage, como en la rap1-
dez, en la fragmentanedad, en la Ub1cu1dad de sus somdos,
v1deoc!ips, publiCldad, jingles, breves y transeúntes. La
penetración y la constancia de la nueva columna sonora metro-
politana genera una nueva estética urbana también en el plano
mustea!. La polifonía de la cmdad nueva contemporánea no es
sólo una eficaz metáfora SlOO que reenvía a sus somdos y
n1ediante éstos a la estructura del relato metropolitano que la .
música contemporánea es capaz de construir.
Realidad, 1magmación e hIper-realidad
La relación entre 1magen y cmdad puede ser tan estrecha que
torne lOdistinguibles los dos elementos constitut1voS del
blOomlO, por lo cual, al salir de un museo de Amsterdam,
Venecla O Madnd, se t1ene a menudo la 1mpresión de que la
cmdad 1m1ta y reproduce los cuadros recién V1StoS. Por la poten-
172
LA NUEYA SOC1EDAD MED1ATlCA y EL PRlNClP10 DE REALlDAD
Cla de las Imágenes transmItldas por los media uno se SIente en
c,asa la pnmera vez que llega a cmdades como Nueva York, Los
Angeles, Roma y Obviamente París. Ya Se ha V1StO todo de
Nueva York antes lOcluso de haber puesto un p1e en ella.
La Imagen urbana mediatIzada es tan penetrante que cons-
tituye un potente e incontrastable factor de sOCIalización anti-
c1patona. Viajamos atraídos por estas 1mágenes de cmdad y de
lugares, frecuentemente sólo para encontrar en la
la confirmación de la 1magen conoetda y para poder narrar noso-
tros mIsmos un relato de CIudad ya eSCrIto.
Cine pnmero, y telev1sión después, han hecho del relato de
la cmdad su proplO objeto pnnetpa!. Al crear la 1magen de la
cmdad, el ClOe -y hoy más aún la telev1sión- desarrolla un
papellOsustltuible. Su fuerza no está sólo en el público que es
enormemente más amplio que el que han podido lograr las 1má-
genes tranSm1t1das por un libro o por un cuadro. La fuerza del
ClOe denva de la capac1dad de recrear una 1magen global en
diferentes planos de defin1ción y de diversos grados de apre-
hensión. Benjamin comprendió claramente cómo el Clne era
la pnmera autént1ca posibilidad artísttea para describ1r la rea-
lidad completamente particular de la cmdad moderna marca-
da por la veloc1dad, van edad, camblO, mult1plietdad de pun-
tos de v1sta. No se trata sólo ele monumentos lOdiV1duales, edi-
fietos o espaclOs, S1110 sobre todo de atmósfera, del mood metro-
politano, del gentus loC! que el relato etnematográfico es capaz
de organIzar y de transmitIr por primera vez completamente.
La 1magen de la gran metrópolis contemporánea es de tal
modo difundida y familiar que a menudo nos preguntamos,
como hace Baudrillard, Sl Nueva York eX1stía antes del ClOe.
0, lOcluso, si Nueva York no 1m1ta también la prop1a 1magen
cmematográfica, así como ya se ha dicho, hacen las grandes cm-
dades h1stóncas con respecto a las v1stas conten1das en los pro-
plOS museos.
173
LA CIUDAD POSTMODERNA
VivImos hoy en un mundo mediátlCo en el cual d01uIna no
tanto y no sólo la cIUdad smo más bien su Imagen. Esto no pue-
de dejar de hacer más estrecha y más cruClal que nunca la rela-
ción entre la ciudad y su Imagen, pero al mismo tIempo, más
alnblgua. La CIudad VIve una relación nueva con su relato, ya sea
por la creClente conoenCla de la posibilidad de poder acruar sobre
sí misma, y sobre su propia Imagen, ya sea por la posibilidad,
de la que es conSCIente, de poder crear y recrear esta imagen recu-
rnendo, de manera plausible, a un repertono práctIcamente Ina-
gotable de símbolos, expenenClas, Imágenes, estilos, modas.
La cIUdad vive desde el Siglo XIX graDas a una espeCle de
realidad secundarla, donde se iluslOna y nos iluslOnamos, una
realidad escenográfica y mall1pulada pero no por esto menos
real. Hoy, la realidad secundan a es produClda y estrucrurada
por el lllagotable reperrono de los media y por la teleVisión.
La TV y la realidad secundan a urbana son el máglCo nexo de
la nueva sOCledad mediátlca, el glutmunz nzundi alquímico, los
fundamentos de la comUll1dad de consumidores, de las nuevas
tribus urbanas y mediátlcas, can Iguales y tan funosamente Inte-
resadas en construIr su propia diversIdad.
La lógica de la producción senal mediátlCa se afirma tam-
bién en la CIUdad en la cual los temas domlllantes y de éXHo
serán contInuamente retomados creando para el Cludadano
espectador y consumIdor ambIentes y escenanos ordinarios,
seguros y listos para usar. También la CIUdad vive su propia eta-
pa de senalidad tranquilizadora y cautlvante. South Street
Seaport en Nueva York, Qll1ncy Market en Bosron, Harbor
Place en Baltlmore, Fisherman's Wharf o Ghlrardelli Square
en San FranClsco, Covent Garden en Londres, La Villette en
París, son epIsodios de una mIsma serie. Las diferenClas entre
los lugares son menores que sus semejanzas.
Así como hay El Padrmo, pnmera, segunda y tercera par-
te, etc., Rocky 1, I!, lI!, o Ghostbuster 1, I!, etc., hay QUlllCY
LA NUEVA SOCIEDAD MEDlATICA y EL PRINCIPIO DE REALIDAD
Market I, QUlllCY Market n, etc. La Harborplace de Baltlmore
ha SIdo transportada con modificaCiones n11nlmas a
Southampton, donde ha Sido rebautlzada como Ocean Village
aunque sería más correcto llamarla Harborplace n. Parque
temátICO y festiva! market constItuyen las verSIOnes urbanas de
las soap operas siempre Iguales y diferentes, Iguales como esque-
ma pero diferentes para poder encontrar la vanedad de gus-
tos, de los estilos de Vida y del poder adqUls1t1vo dellllmen-
so y vanado público teleVISIVo.
En buena medida, tanto en la CIUdad como delante de la
TV, el espectador sabe ya, con buena aproxlmaClón, lo que le
espera tras la esquma. El déja-vu es un lllgrediente llldispen-
sable de la CIUdad dellmag111ano. En muchos casos lo ."ya VIS-
to" no es fictlClO smo real. Éste denva no de la otra Vida ni
del lllconsClente S1110 del lllfinlto repertono de la cultura
mediátIca de la cual cada uno está, a n1enudo inconsciente-
mente, Impregnado.
La reserva de símbolos, marcas, Imágenes, estilos, es mago-
tableo Reproducciones, SImulaCIOnes o SImples CItas no tlenen
límite. Esta reserva se alimenta del mundo, la hlstona, la fan-
tasía y la propia CIUdad. Países y culturas lepnas, baJO la for-
ma de CIta culta y de exotlslno banal constItuyen un reperto-
no Inagotable para la creación de escenarIOS urbanos faSCInan-
tes y tranquilizadores a la vez. Igual función es cumplida por
la hIstOrIa que permIte, esrereotIpada e IconIzada, recrear para
el público culto los "teatros de la memona" y para aquél menos
sofistICado representaciones culturalmenre qUIzá lnenos trI-
viales pero no menos sugestivas, como las numerosas
Disneylandias y los parques temátlcos de la cllldad cotidiana.
El mundo de los nzedia. alimentado cont1l1uamente por los
mItos y los estilos -que sobre todo la teleVIsión, crea, vuelve
obsoletos y renueva cotldianan1ente-, hace fluir hacia el gran
motor que construye la realidad e hiper-realidad de la cmdad
175
LA CIUDAD POSTMODERNA
nueva, los contenIdos y el nexo onínco que conVIerten allma-
gl11ano pnmero en plausible y luego en real.
El preCIpItado de la arqUltectura onínca y de los espaclOs de
la blrperrealidad lo constItuyen los hoteles, mundo por defi-
nIción sin raíces y realizado para satisfacer los deseos antes que
las uecesldades. Es en los hoteles que hIstóricamente se ha expe-
nmentado la posibilidad de consttulr la burbuja mágIca del
deseo.
Ya en 1907, Henry James, en una vIsita a Palm Beach, des-
cribía los hoteles como stage sets decorados a Imitación de los
faraones y de Borroll11oi, como fantasías pnvadas ofreCidas en
uso y Visión a los otros para que los compartan como espaclO
límIte entre artifiCio y naturaleza. Los comentarlOS, también
de James, sobre la relación entre el inteoor y el extenor del
Waldorf As tona de Nueva York (considerado en la época, 1905,
como el templo del lUjo, del gusto y de la distl11ción del nue-
vo mundo) -el caráctet mágico de la entrada y elmgteso en
el mundo de las aspuaclOnes y los deseos-, no son diferentes
a los de Jameson, uno de los grandes crítICos de las formas cul-
turales de la postmoderOldad, sobre el Bonaventure Hotel de
Los Ángeles, una de las catedrales del postmOderOlsmo y de la
ilusión.
Hoy, los hoteles de Graves en Orlando, en torno a
Disneylandia, lnecliao en una acción de hibrIdación cruzada
entre la naturaleza de la Flonda y la cultura de Min111e y Mickey.
El deseo y el estereotipo en los que estos espaCIos están l11Spl-
rados, no son sOCIalmente Indiferentes SIlla que hacen referen-
CIa a los modelos, los gustos y la cultura de la clase media. En
Miaml, el FontalOebleau Hotel --que Goldfinger y James
Bond han hecho famoso, y que ha Sido definido por su propio
creador, Morns Lapldus, como "un fabuloso escenano de
Clne"- no es un capricho kitsch o una de las locuras de un pro-
yect1sta extravagante, S1no que responde a una demanda pre-
176
I
I
11
I
i
i
¡.
LA NUEVA SOCIEDAD MEDIATICA y EL PIUNCIPIO DE REALIDAD
Clsa del mercado. Y Lap,dus, el proyectlsta, qUlen con la cla-
ndad que sólo puede derIvar de un gran Cin1S1l10 profesIOnal,
explica: "Hay personas que soliCitan un escenano. Éstos desean
un fondo, exactamente como la gente en el Seagram Building'
ha adquIfldo un status socIal porgue estaba sentada ante este
Impecable fondo hlstónco que nadie podría poner en discusión.
éstos han adquirIdo así un status instantáneo" 7 Una vez m á ~
es el proyectIsta qUlen explica qué significa crear un ambien-
te que para ser un sueiío no debe reproduCIr la realidad S100 la
Idea que la gente tiene de la realidad. "Yo me he esforzado por
crear un sentIdo de opulenCla y de excitación y de 'ProvInCIa
Francesa'" "He creado un francés que no es francés. He crea-
do COlulnnas acanaladas que no Son contelnporáneas. Tanlpoco
son francesas. Le he mostrado una foto (al clienre) y le he dicho:
mue. ésta es una columna francesa, una VIeJa columna france-
sa, ¿la qUlere'" "Oh no, no." Le he mostrado una de mIS colum-
nas acanaladas, "'Ahora sí que está coglendo el espín/u' ha Sido
su respuesta" 8
Los grandes hoteles de últllna generación son los monu-
mentos a la hiper-realidad y el sueño. Es posible recrear y hacer
vlvible para los tuflstas el mundo de la Roma lmpenal, el de
Versalles, de los palaclOs de la antigua Tebas. El Luxar, lUJOSO
hotel de 1.900 habltaClOneS en el Souther Stnp de Las Vegas,
tiene en su interior una puálnide de crIstal, una excavación
arqueológlCa en plena regla, completo de hallazgos a lo
Indiana J ones, un museo, una Nefertlti Lounge y una plSCll1a
con Juegos de agua de estilo Nilo antIguo que ha costado ella
sola, según los folletos tUríStICOS, 35 millones de dólares.
, El vestíbulo del Seagram Building, proyectado por Mies van del' Rohe
en Nueva York, representa con bronces y maderas doradas, en una esceno-
grafía en las antfpodas del espíritu esenCla! del edificlO, el mundo y su des-
cubnmlemo. (N, de! A. J
LA CIUDAD POSTMODEI\NA
Mitos y sueños en los que lospHarse para atraer clientela no
VIenen solamente de la antIgüedad: también la modernIdad pro-
duce sus proplOs mitos. El 3 de enero de 1997 ha sIdo lDau-
gurado en el StflP de Las Vegas, que se encamlDa a ser la capl-
[allDsuperable de este tIpO de arquItectura, el New York New
York, un megahotel proyectado por Joel Bergman, con 2.900
habnaClOnes que ha costado 460 millones de dólares. El hotel
reproduce a escala edificlOs, fragmentos y atmósfera de Nueva
York, o mejor, de la Imagen que la gente tlene de Nueva York.
No hay elemento relevante del mno clDematográfico d e ~
Nueva York que no haya sIdo recreado en el hotel: la Estatua
de la Libertad, el Emplfe State Building, algunos ras caCle los
y las fachadas del Lower East Side, los bares y las dinette noc-
turnas, los carteles de Times Square, los taXIS e incluso -en
los pasillos que parecen calles-las salidas de vapor. "Consttult
temaS tocalizantes significa que el Clne se conVIerte en arqUI-
tecrura y VIceversa" escribe a propósIto del New York New
York Hotel, un crítlCo de arqmtectura. 9
La ciudad postmoderna Imita allmaglnano y reproduce en
la realidad no sólo el pasado, el mundo o el mundo de los
medios de comuoIcación, SIDO también a sí mIsma. En el New
York Battery Park. realizado sobre un borde del Hudson River,
ha SIdo creado un moVle set Imag111ano que recrea Nueva York
ll1ezclando libremente, según la 1ll1agen romántIca de la
metrópolis creada por Woddy Allen en Manhattan, las reSI-
denCiaS de Gramercy Parl" los aSIentoS y las lámparas del
Central Park y las VIstas panorámIcas de la Brooklyn Helghts
Promenade.
La cmdacl hIper-real debe ser absolutamente falsa para poder
ser mejor que cualqLller cmdad eXIstente. La llamada realidad
tiende cada vez o1ás a ser hOll101ogada al imagInano. Ellmpul-
so al exceso ya la metáfora está también en función del carác-
ter banal del paisaje urbano de los años sesenta. Para la ciu-
178
LA NUEVA SOCITIDAD MEDIATICA y EL PRINCIPIO DE REALIDAD
El plano de Ghuardelli Square, la fábnca de chocolate de San FranCISCO
transformada en uno de los más concurridos centros comerCiales de
Estados Unidos. Descendiente de los pasajes parislOos, el shoppmg mall
postmoderno emplea, para encantar al ViSItante, las tecnologfas más avan-
zadas y los símbolos del lenguaje del mundo de los media.
dad, que desea ser un país de maravillastendenclalmente tota-
lizador, no hay un mundo Ideal, exterlOr o real, al cual refe-
nrse. Los sImulacros vIVibles de la nueva cmdad del Juego y
de la simulación no tIenen, en tendenCIa, nada respecto a los
que ser Juzgados y medidos desde el momento en que son cada
vez menos las personas que rlenen la posibilidad de entrar en
contacto con 10 real.
La expeflencla urbana es filtrada por la Imagen de los medios
de comul11cación, donde vldeoclip V crónIca, ficción e Imáge-
nes reales, los deseos y la realidad se empastan con la expenenCla
personal del sUjeto en una únIca V totalizadora e lOdistlOgUI-
ble Imagen. En la cmdad y en la expeflenCla postmoderna las
emOClOnes pueden presclOdir de la expeflenCla, las expectatl-
vas del pasado, los símbolos de sus sIgnificados. La estétIca y
la cita se organizan, como en un luego, en un entrecruzamiento
sin fin de otas, como una sene de espeJos, sin nInguna preo-
cupación por la realidad. Si se admIte que esta úluma pueda
179
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LA CIUDAD POSTMODERNA
ser defimda y tenga algún sentido. El resultado final de esta
¡nutación cultural es la Cludad virtual o analóglCa, la CIudad-red
hecha de puntos de conexión, de islas de Significado y de expe-
rIenClas.
Las estrategias comerClales basadas en la nostalg¡a y la recu-
peración del pasado Junto a la arqUitectura hecha de Cltas y de
revzvals tienden a anular en la escena urbana la dist1nción entre
ayer y hoy, entre presente Y pasado. Los medias actúan sobre el
sentIdo del espaclO y de la distanCla, por lo cual el sUjeto espec-
tador uende a aSIstIr a un espectáculo -del cual se SIente par-
te Viva- donde todo, en umdad de tIempo Y lugar, se desa-
rrolla sllTIulcáneamente Y en el mlS1ll0 sltlO.
Se consolida la cmdad constitUida como un conJ1111to de luga-
res donde se concentran objetos e Imágenes que SImulan con
la fuerza lmpenosa de la sugestión mediátlCa una cmdad soña-
da y tranquilizadora. Es un mundo donde lo que no es agra-
dable, consumible, previsible o deseado, no tIene sltlo.
Comprendet la cmdad, y a través de ésta, captar el mundo, es
cada vez más difícil que en el pasado. El nesgo es de profun-
dizar en ellmagmano perdiendo el sentIdo de toda otra reali-
dad. Los más vulnerables son los sUjetos más expuestos al bom-
bardeo de los medios de comumcación, que disponen de meno-
res posibilidades de expenenClas de tlpO diferente.
Los niños, por ejemplo, han SIdo de los pnmeros sUjetos que
sufren la profunda mutación cultural post moderna. Pasando
gran parte de su propIa eXlstenCla frente al televlsor, han SIdo
los prllneros en entrar en el mundo del ImagInano cortando
O debilitando las raíces con la tealidad. Para ellos, antes que
para otros, vale la advertenCla expresada por Baudrillard según
la cual la realidad -la hlper-realidad- es verosímil sólo SI
se asemeJa al lmagmano, Y no VIceversa, El proceso de fuga
en lo real-lmaglnarlO es cada vez más acelerado en cuanto cada
vez más rápIdamente -y sobre todo más rápidamente que nm-
180
LA NUEVA SOC1EDAD MEDIA TICA y EL PRINCIPIO DE REALIDAD
gún Otro- el niño va perdiendo contacto con la CIudad real
fuente constante de peligro, para encerrarse en la Casa. Aquí:
en la casa, la relación Con el mundo y Sll (híper) realidad está
asegurado por los medios. La distmción entre sueño y reali-
dad tIende a dismInUIr para anularse en una secuenCia de llná-
genes. Por esto, el niño, IndiVIdualista y mediátlco, entra en
cnS1S con el proplO concepto de espaclO. Las relaclOnes con los
grupos de los pares se sustItuyen, en tendencia, por la rela-
ción exclUSIva con el teleVIsor; la varIedad de los encuentros
en la cmdad por la vanedad del zappzng y de la oferra desme-
surada de los medios, el peligro de las calles por las lmágenes
del peligro. W
La CUltura urbana postmoderna se conVIerte, sobre todo para
el niño, en una CUltura donde la cmdad verdadera tIende a desa-
parecer para representarse COmo Imagen y cultura de sí ffilSll1.a.
NOTAS
I B. Pike, The lmage oi the City zn Modern Literattlre, Prmceton, Pnoceton
UOlverSlty Press, 1981.
, R. Bofill, N. V éron, L'architecture des vil/es, Parfs, EditlOns Odile Jacob
1995. '
, J. Roudaut, Les Vil/es lmagmazres dans la littératttre frallfatSe, París, Haner,
1990, p 23.
4 P. SansO(, Mémotre ro"ecltve el perdurance urbames, en "Les Annales de la
Recherche Urbame". 42,1989, p. 5.
) Q. Princlpe, MaMer, Milán) Rl.lscol11, 1983, p. 416.
~ R. Musil, Der Mann ohm Eigenschaften, Berlín, Rowohlt, 1931; tr. Case.:
El hombre Sin atributos, Barcelona, Selx BarraL 1983, T. 1, pp. 11-12.
, J. Cook, H. Klotz, Conversattons wzth Architects, Nueva York, Praeger,
1973, p. 173.
o lb., p. 156.
9 Anó11lmo, New York. New York: so good they made tt tWlce, en "BIue Pnnt"
134, die. 1996, p. 22. .
10 G. Amendola, Il bambino mvtsible e la ntta l1nmagmarza, en "PaesagglO
. 3, 1995, pp. 11-14.
181
VIII. EL NACIMIENTO DE LA CIUDADES SUEÑO
La cllldad nueva postmoderna está paulatma pero mexorable-
mente sustItuyendo a la cllldad mdustnal desarrollada en el
ochoClentos que ha llegado con diversas mutaclOnes hasta nues-
tros días. La cmdad de la ligereza y de la ilUSIón está sustitu-
yendo a la coketown dura e msrrumental. El placer parece con-
vertlrse cada día en más 1mportante que el funcIOnar.
Después de aprox1madameme dos s1glos, pnnClplOs de orga-
nIzación y personajes nuevos se asoman a la escena de la expe-
nencia urbana. El Hamo Aestetzcus V el Hamo Ludens se colocan
aliado del Homo OeconomtcttS, llevándolo a segundo plano. Cada
vez más se tiene la sensación de asistIr al nacllniento de un lllUl1-
do nuevo y de una CIudad, talnbién nueva, que ÚQlCalnente con
dificultad logran encontrar cab1da no sólo en las formas smo
también en las palabras y los conceptos. La mutación está SI11
duda marcada por la época pero de alguna manera ya estaba
presente -como era natural- en la cIudad preexIstente,
Las modalidades más eV1dentes con las que la cmdad nueva
postmoderna se afirma y se aleja de las expenenc1as preceden-
tes, -los espaclOs de consumo y de la s1mulación, los lugares
de la hIper-realidad y los terntonos de la m1rada, como los shop-
pzng malls, los parques remátlcos, las 11111l1merables
Disneylandias- ya t1enen precedentes y formas ongmanas en
la cmdad del s1g10 XIX. También el hombre metropolitano
18')
LA CIUDAD lJOSTMODERNA
actual, cortICal, mutable, curioso e indiferente, dispuesto a sus-
ntuir la razón ética con la razón estética tiene un antepasado
y una forma pnmordial, una Ur/orm, en el fláneur.
La metrópolis europea de la segunda mItad del ochOClentos
lleva claros rasgos del dommlO de la fábnca. La mdustna se
sItúa como prmC1plO fuene de organIzación de la sOCledad y
de su cultura, de las formas de la cmdad y de su arqUItectura.
En estos años, la fábnca y la cmdad establecen wcluso en el
Imaginario colectivo una relación destinada a durar hasta hoy.
Para este imagInario la fábnca es el motor de la modernIdad;
la cmdad, su metáfora.
En la novela Conzngsby, BenJamlll Disraeli describe con énfa-
SIS y admIración a Manchester hablando de "fábncas ilumI-
nadas con más ventanas que los palaclOs Italianos y con hume-
antes chimeneas más altas que los obeliscos Italianos" _ En la
mIsma cmdad -verdadera cmdad-fábnca- también el
arquItecto berlinés Karl Fnednch Schwkel se melina delan-
te de las fábncas exaltándolas como "los milagros de la nue-
va época"
Es la fábnca la que da el carácter a la cmdad y regula, a tra-
vés de mediaclOnes también opacas, su creCimIento y clima
hun1ano. la nueva burguesía tnunfante y las masas produci-
das por la acción conjunta de la mdustnalización y de la urba-
nlZación actúan con intenSidad y visibilidad creCientes en la
cmdad planteando eVIdentes problemas de mtegración y auto-
rrepresentación.
Sin embargo, la cmdad no es sólo la proyección de la fábnca
y de sus relaclOnes de producción. Las eXIgencias funCIonales y
sImbólicas de la mstrumentalidad y del dommlO son funda-
mentales, pero no las únIcas en marcar la expenenoa urbana.
El productor y el Cludadano son los dos papeles prmclpales
con respeto a los cuales se orgalllza la cmdad a partlt del ocho-
Clentos.
184
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
Los pasajes y elfláneur
Consumo, movilidad sOClal y sueño se conVIerten, alimentán-
dose unos a otros, en factores dec1sivos de la producción de la
cmdad moderna y, ulterlOrmente reforzados y modificados, de
la postmoderna, También las exigencias de producción, acu-
mulación, legitimación y control son claramente vIsibles, y a
menudo hasta enfatizadas. Tanto en el urbanismo como e ~ la
arqUIteCtura, las eX1gencias funcionales y simbólicas relaClo-
nadas can estos pnnClplOS organIzadores son atentalnente res-
petadas. La cmdad del ochOCIentos no tIene sólo como emer-
genClas a los monumentos de la economía -la fábrica- y los
de la polítIca y el consenso, el parlamenta y los ayuntamIen-
tos. En el mIsmo período nacen, convutiéndose rápIdamente
en monumentos y símbolos en la Imagen de la nueva c1udad,
los espaclOs del nuevo consumo, de la evasión y del tIempo libre.
La cmdad se proyecta en el futuro y sueña, baClendo referen-
cia al repertono sImbólico y comunIcatIvo eX1stente, las formas
del sueño son las provenientes de su pasado, porque, como escri-
be BenJamm en los Passagen-Werk, retomando a Michelet: "cada
época sueña a la suceSIva con la forma de la precedente" .
la tecnología da en el s1g1o XIX la sensación, real, de que es
posible controlar los factores tradiclOnalmente rígIdos del espa-
ClO y del trempo y, en consecuencia, de que el mundo es peque-
ño y al alcance de la mano. U na vuelta al mundo en ochenta
días es posible, declara el personaje de Verne, desafiando a los
amIgos del Reform Club en el Londres vlCtonano. La novela
es de 1873 y ba SIdo probablememe mspltada por un viaje ver-
dadero alrededor del mundo realizado tres años antes por un
hombre de negoclOs de Bastan en poco más de ochenta días.
Son los años del Canal de Suez, del Ferrocarril Transcontlllental
AmerlCano, de la Trans-Indian Penmsular Railroad. Sólo
tremta años más tarde, en una conferenCla oficlal en Pekín, los
185
LA CIUDAD POSTMODERNA
responsables de los ferrocarriles europeos y asiáticos afirman
que -escamas en 1902- es posible dae la vuelta al mundo
en 40 días-o Los transportes excitan el Imaglnano colectivo V
conVierten a los personajes de Verne, Fogg y Passepartout, en
los héroes de las nuevas aventuras posibilitadas por la tecno-
logía. Una nueva emergenCia, después de la fábnca, ennque-
ce práctica y simbólicamente la metrópolis deClmonómca: la
estación ferroviana, monumento al progreso, a la economía, a
la máqlllna y a las comunIcaClones.
Las estaClOnes S011 ellnás Importante Y unlversal de los mom.)..:
mentos al poder de un país y al papel de las metrópolis capi-
tales. Mucho más que los grandes palaCios del poder, los par-
ques o los modernos bulevares, las estaclOnes ferrovJanas hablan
a las masas de poder, tecnología, riqueza, Ingenio con un len-
guaJe eficaz y elemental hecho de hIerro, cnstal y símbolos tra-
diClOnales. Las estaCiones en París, Londres, San Petersburgo
o Berlín son las nuevas puertas de la cmdad y los símbolos prác-
[lCOS de la cIudad-mundo, de las grandes capItales europeas (es
a finales del ochoCientos que e! térm11l0 Weltstadt, acuñado con
un espín tu diferente por Goethe para Roma, adqUlere el SIg-
nificado actual).
Otras presenClas se abren también paso en el panorama urba-
no del SIglo XIX. Aparecen los pasajes, los grandes almacenes,
los crystal palaces en sus vanas verSiOnes naclOnales: los espaCIos
del consumo, del OClO, de! sueño. También en este caso las gran-
des cmdades-mundo Y las tecnologías son las proragomstas. La
gran ll1etrópolis deCimonónica se declara capaz de reasumu el
mundo y de ofrecerlo al consumo Y a la cutlosldad de sus habI-
tantes. Los pasajes, los grandes almacenes, las exposlClones UQ1-
versales, son los lugares donde, a diferentes escalas, el mundo
y la histona enteros se ofrecen al consumo y a la admuación.
"QUien se aburre en Londres se aburre en el mundo" , decla-
ra e! Doctor Johnson. Para ver el mundo es sufiClente, para
186
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
Las Galerías del Palals Royal de Paris, abIertas en 1784 eran la /
SIS dellu}o y del de roda una época. El éxlto
Y
t
· a en lads pnmeras gUlas de París se recomendaba su VISIta como SI se'
ratase e un mooume P
d d
otO. royectadas como espacIOS del sueño y ver-
a eras CIudad en la cmelad 1 l'
P 1/
' as ga enas son los antepasados de los ShOh-
mg 17la J postmodernos. P
187
i
I
'1
LA CIUDAD POSTMODERNA
qUlen na puede permmrse el Grand Tour a Europa o las expe-
diclOnes de ultramar orgaOlzadas por la Royal SOClety, H a
Londres y vIsitar el Crysral Palace. Es preClsamente en aque-
lla ocasión que parece baber naCldo el pnmer viaje de Lelcester
a Londres organIzado en ferrocarril por Thomas Cook, padre
de todos los agentes de vla1
e
.
El uso del hIerro Y la disponibilidad del vldno en grandes
losas 1
untO
con las nuevas tecnologías de ilumtnación y cale-
facción posibilitan la construcción de los nuevoS templos del
consumo y de la evasión. Las mercancías que llenan las estan-
terías y los escapaJates de los pasajes Y de los nuevoS grandes
almacenes panstnos o los objetos que bacen del Crystal Palace
londinense la verdadera catedral de la potenCla lmpenal de la
Ingla[erra Vlctonana, presuponen tamO la fáhnca como la esra-
ción elimInando SI11 embargo efectos negatIvOS Y preSel1C1aS
FunClonan como la gran mansión en el campo
Inglés del seteClentos que había sIdo proyecrada de forma tal
que desde las estanCIas de los dueños no se VIesen los campos
labrados Y el trabajo de los hombres.
Los nuevos espaclOs del consumo y del OCIO son los nuevos y
duraderos monumentos a un nuevo mundo que la Cludad hace
vIsible. Parece realizarse la promesa de la nqueza colecflva que
Smlth veía prÓXIma, y prÓXima parece también la satisfacción de
cualqUler deseo. Founer, el mayor teónco del sIglo por lo que a
los deseos se refiere. escribe. con gran lUCIdez sobre el pasaje pan-
sino: "la pnmera vez que lo velS, pensáis entrar en un lugar encan-
tado. Aquí podéis encontrar cualqUler cosa que se os ocu.;ra desear
---espectáculos. edi[¡Clos espléndidos, paseos. moda- La mer-
cancía se sublima en la fanwsmagoría y el consumo deVIene, des-
de este ffi01nentO, parte integrante del lmaginario colectIVO.
Es en este período y en sus nuevos espacios del consumo V
del sueño que hay que muar para entender la sOCledad con-
temporánea. La arcade o el shopptng mal! como los conocemos
188
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
hoy y los parques tenlátlCos son el producto final de suceSIVOS
y eficaces en la cepa origInana constitLuda por los espa-
ClOS de evaSlOn y consumo de la CIudad del ochOClentOS. En esta
espeCIe de árbol genealógICO el pnmer lugar es ocupado por
los pasajes y las arcadas franceses de finales del sereoentos y
del ochoClenros (elJardins du Palals Royal es de 1780) con pro-
ductos de lUJO para unos clienres de la elite. el gran almacén
y las exposlCl0nes unlversales. la pnmera de las cuales. el Crystal
Palace, se ha convertido en un Icono de toda una época.
Pumeras en senndo absoluto son las galerías del Palals
Royal, realizadas en París entre 1780 y 1784 por el duque de
Chartres como especulación lnmobiliana, para dar aliento a un
presupuesto personal sIempre en cnS1S finanCIera. El modelo del
proyecro elegIdo por el duque. un convenCldo anglófilo, era repre-
sentado no tanto por las tIendas londinenses, conoCldas y enVI-
diadas en todo el conrmeore, smo por Barh, la cmdad del OClO
V de la diversión por excelenCla; una cmdad realizada para gus-
tar y hacer olVIdar los amnes del mundo. Batb es. mcluso más
que Spa -cuyo nombre en los países de habla l11g1esa se ha con-
vertIdo en SInónimo común de termas- el ejemplo clásico de
la Cludad termal europea. la pnmera clUdad creada explíClta-
meore para la diversión y el consumo y para ofrecer a la noble-
za -sobre todo a la del campo- y a la burguesía rampante un
espaclO de evasión y aucorrepresentaciÓn. Por estas características
Bath es el verdadero modelo de las galerías del Palals Royal que,
desde el comIenzo. se proponen como cmdad en la clUdad.
Sínresls delluJ,o y del esplendor. espaClos de luces y espejos que
mwtlpllCaban habdmenre su superfiCIe, los paJdjes franceses pn-
mero y alemanes e ingleses después, han sido definidos con razón
los palats y los hOtels consrtUldos por la burguesía para sus pro-
plOS ntos enC1111a de las rumas de los palats y hóteÚ del AnClen Régtme.
Seba escnto a menudo que los cafés de los pasajes represe oran
el munfo de la "moderna democracla" puesto que cualqUler
l89
LA ClUDAD POSTMODERNA
trabaJadot por el preClo de un café podía muarse en espe)os que
ni sIquIera LUlS XIV poseía. La afirmación es sugerente pero
exces1va, porque no se trata de demacraCla. El cuarto Estado,
el pueblo, no nene nada que ver con los pasajes: como mucho
podrá muar con la narIZ pegada a los cnstales y "con los 010S
de los pobres". como en e! pequeño poema en prosa de
Baudelalte, a los burgueses tomando el café.
El flaneur, protagoOlsta mcuestlOnable de los pasajes, es el bur-
gués, En el París de los pasa)es y de los gtandes bulevares nace
el flaneur que hace de la cmdad, convertida en lugar de aven-
tura por excelencia, no tanto su casa, porque no tiene casa; como
su escenano. nuevo héroe de la cmdad moderna, V1ve
en la llluchedumbre sin sufnria, es capaz de VIVIr el instante
fugaz, extranjero y Cludadano al m1smo tiempo, cruza la C1U-
dad S111 cammos preestableCldos pero es capaz de hallar Slg111-
ficado en sus proplaS huellas. El flaneur VIve como el Hanzo Ludem
de HUlzmga pot el Juego e11 cuanto tal sm pteocuparse por el
resultado y pracIlca, ávido de estímulos y expeneoClas, la que
Balzac llama "gastronomía del 0)0" Lo que tanto Baudela1re
C0111.0 BeoJamlo renían claro era que el ¡!éineur necesitaba una
cmdad partlcular, formas urbanas partlculares, lln clima partl-
cnlar. Sin el flánettr no eXIstuían las arcadas pansinas y SIn las
arcadas no eX1Stlría el flaneur. se ha anotado con razón. El flá-
neur no se podría pensat sm los grandes bulevares y las grandes
aceras donde se puede correr haCia un destlno y, al m1smo tiem-
po, detenerse; él sería inImagInable SIn los pasaJes; sería impo-
sible div1sarlo en llna cmdad que fuese lOca paz de ponerse ella
m1sma como ob) eto y campo de! íuego magotable que es la expe-
nenCla urbana entendida como continuo e Inextinguible des-
cubrin1Iento. Este nuevo protagonista urbano presupone una
cmdad específica, cuya v1da y forma sólo son capaces de pro-
dUClr aquellos estímulos que él busca. Elfláneur, dicho de otra
manera, no sería 1maglOable SlO eí París ·'Cap1tal del Siglo XIX"
190
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADTIS SUEÑOS
Los pasajes pansinos conSCltuyen el verdadero arquetIpo de
los shappzng matls actuales, no por la mezcla de teatros, "en-
das, testaurames, paseos, escaparates Oas tlendas de los pasa-
)es fueron las ptlmetas en llnportar a FranCla las grandes lunas
de ctlstal produCldas en Inglaterra), cafés que en ellos encuen-
tran acog1da, SlOO por su función de esplendorosa ágora de la
nueva Europa urbana y burguesa.
Importantes en este sentIdo son los cafés, corazón de la
!lustrada y prerrevolucionaria, naCidos como lugar de
fOtmaclOn de la opmión pública -la Offent!ichkett de Ha-
betmas- de la burguesía. Los cafés, que la burguesía había
lOventado en contraposlCión con los salones de la nobleza, cons-
t1tuyen en la Ciudad ilustrada los espaclOs del razonar -el razo-
meren kantlano (un térmmo ttaducible qUlzás sólo con el gol-
donlano andar ragtonando)- y del comunIcar, la lectura colec-
t1va comentada de los periódicos, Fue a la salida de los cafés
del Palals Royal que un Joven abogado, Camille Desmoulins,
arengó a la multnud e! 12 de )ulio de 1789, lOcltándola a tomat
las armas en COntta del rég1men. Sólo dos días después la
Bastilla fue tomada. De la m1sma manera, fue también en un
café. el Procope, que Danton v1vió los momentos prlOClpales
de su toma de poder y de su ttáglCa detrota.
Las galetías del PalalS Royal eran la síntes1s del lu)o y de!
consumo de toda una época. Las galerías, cuyo éxlto fue abru-
mador, son desctnas ya en 17 87 -mmediatamente después
de su estreno- en la guía de París de Th1ery como una "espe-
CIe de fena permanente" y se recomendaba su VIsIta Como si se
tratase de un monumento. En Cartas de Un VlajerO rUJO,
Katamzm en 1790 esctibía: "Todo lo que se puede encontrar
en París (también 10 glle no se puede encontrar) ... Se encuen-
tra en el Pala1s Royal" ,
El oflgen de su éX1to estaba en la 1dea de realizar una cmdad en
la Cludad, una Ciudad hecha stn embargo, a Imagen y semejanza
191
LA CIUDAD POSTMODERNA
Una Imagen actual de uno de los pasajes pansmos. Es también
a sus pasajes que París se mereció el título de Capital del siglo XIX. os
pasajes son un espaCiO mágIco donde dornlOa el deseo. objetos en
los escaparates, en el juego de espejos V luces, Pierden de
cancía y se conVIerten, en palabras de Ben)arnm, en fantasmagona
Los fJassages auténtiCa arquuectura onínca, son el terntOrlO por
lencla elel {!amur, el prorago111sta l11cliscutible de la escena metrapa ¡-
tana del ochOCIentos.
192
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
de una clase social para que ésta celebrase sus fastos y se autorre-
presentase sin el peso y el nesgo -ya entonces conslstente- de
la Cludad real. Era zn nuce la Idea de poder realizar un espacIO públi-
CO, V prIvado al mIsmo tiempo, puesto que era accesible y con-
trolable, enteramente dedicado al OCIO y al conSUlDO, donde era
además posible sublimar y mitificar al consumo, alejándolo de la
neceSIdad, como pedían las nuevas clases acomodadas,
DescribIendo en 1841 las formas de su clUdad Ideal y en
espeCIal al "PalacIO de la Armonía", Charles Foufler recurre
al modelo parlSlno de la galería: "Las calles-galería son un
medio de comunicación intenor que por sí solo sería sufiCIente
para menospreCIar los palacIOS y las bellas clUdades de la
CivilizacIón. Quién hava VIsto las calles-galería de una
Falange, consIderará al más bello de los palacIOS CIvilizados
como un lugar de exiiio, una morada de Idiotas que en 3.000
años de estudio sobre la arquitectura, todavía no han apren-
dido a alOJar, sana y cómodamente, puesto que sólo han sIdo
capaces de especular sobre el lUJO SImple, s1l1Idea alguna del
lUJO compuesto o colectIVO" ,
Después de los del Palals Royal, hasra 1860, se consrruyen
en París alrededor de CIncuenra pasajes. NaCIdo sImplemenre
como conexión cubIerta y aCflstalada entre dos calles, calle enrre
calles pues, el pasaJe se conVIerte rápIdamente en el salón de
la CIUdad, Son, como dirá Kahn, "calles que qUlSleran ser edi-
fiCIOS", En un París donde todavía no han apareCIdo las gran-
des aceras de los bulevares hausn1annianos anln1ados por la gen-
te y los cafés, los pasajes son el úwco espaCIO donde parar, encon-
trarse y moverse es posible y deseable. El pasear se hace más
confortable graCIas a las nuevas tecnologías (la ilummación de
gas, las cubiertas aCflstaladas y hasta la calefacción; el Pasaje
]elllffroy, el pnmero con calefacción, es conSIderado por los pan-
. smos como la maravilla del SIglo), más deseable por su con-
cenrración de comercIOs (modistas, sastres, cafés, librerías, Joye-
193
'1':
'!
!'i:
11,'
LA CIUDAD POSTMODERNA
rías), más eXCItante por la gente (el tout-Paris). Los pasajes son
los salones de la nueva burguesía pansma que sale de los cafés
donde, entre razonzeren y periódicos, había preparado la
Revolución y ahora conqmsta la cmdad creándose espaCIos a
medida de sus eXIgenCIas prácticas y sImbólicas.
Progreslvameme, el pasaje p,erde su carácter de calle entre
calles para convertHse, en palabras de un Importante docu-
mento de la época como es la Nuova Guzda di Parzgz de
Galignan1
4
, no tanto en una "cosa Intermedia entre la calle y
el inrenor" como en "una CIudad, un mundo en mlnlatq,ra"_
Ningún monumento de la cmdad moderna ha estImulado tan-
to la Imagmación de una época como el pasaje. Los nombres
de algunos de ellos, como el BOls. des Panoramas, Delorme,
Véro-Dodat entran mmediatamente en el mIto de París y son
consIderados como lugares para V1sltar en todas las guías turís-
ticas de la segunda mItad del ochoCIentos. Cada pasaje tiene
su escntor que le conVIerte en protag0111sta: Victor Hugo y el
Pasale du Saumon, Heme y la Galene Vivlenne, André Breton
y la Galene de l'Opera, Balzac y la galena del BOls, Edmond
Texler y el Passage J ouffroy, Zola y las galerías Varietétés y
Samt-Marc. '
Los pasajes son un espaclO mágICO donde domma el deseo.
Los objetos en los escaparates, en el Juego de los espejos y de
las luces, pierden su caráCler de mercancía y se conVlerten, para
usar las palabras de Benlamm, en "fantasmagoría"' Los pasa-
les son los espaCIOS del sueño y la suya es una "arqmtectura oní-
flca". La CIudad real está cada vez menos presente.
Algunos de los pasales, los pnmeros, mantIenen su natu-
raleza de calle entre las calles, acogIendo a una muchedum-
bre vanada y no controlada. Son todavía un trozo de cmdad
también por lo que se refiere a su negatIvIdad, como el peli-
gro, el exceSlVO haCInamIento, la presencia molesta de "otros"
no deseables. Si embargo, con el paso del oempo, la cmdad
194
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
real se aleja y es SusL1tulda por la transfiguración de la CIU-
dad. Los pasajes se convierten en un espaclO espeCIal capaz
de encantar y seducir. En sus escaparates los objetos asumen
un carácter "fantasnlagónco" y VIven una v1da nlágica., por
enCIma del valor de uso y de mtercamblO. No sólo los oble-
tos, SIno también las personas deVIenen mágIcas en un lugar
mágICO.
En los pasajes, el lugar llega a ser el gran factor de atracción,
su gente y su espectáculo. Se SIentan así las bases del que será
el mundo totalizador de los shoppzng rnalls contemporáneos. En
la nueva cmdad europea se descubre la fuerza, también eco-
nóm1Ca. del deseo y la paradójica solidez de lo efímero. Son por
otra parte los mIsmos años en los que los economIstas cláSICOS
argumentaban sobre el posible enOrme valor de una burbUja
de Jabón SI ésta no hubIese SIdo tan efímera y SI hubIese SIdo
la únIca en el mundo.
El obJetIVO económIco de los pasajes, que -hay que recor-
darlo- desde los comIenzos nleron obra de especuladores pn-
vados, es el de sacar partIdo de un espaclO urbano que repro-
duzca el deseo de espaclO urbano del fl!ineur. La ll1Vención
empresarial conSIste en realizar y vender una experienCia urba-
na que la cmdad ya no parece capaz de produclt naturalmen-
te. Elflaneur, protoopo del Homo Aesthetzcus y del Horno Ludens,
desea encontrarse con personas pareCIdas a él y Junto con ellas
dar VIda a una representación en la que pueda ser actor y espec-
radar al mIsmo uempo. Para ello neceSIta una calle que no sea
sólo un medio de conexión, un mero espaclO de paso, SIno un
espacio exclUSIVO que plasluar, en el que VIVIr en una inmer-
sión toral. Para que esta representación -que para el flaneur
es la vida mIsma- pueda tener éxitO, es necesario por una par-
te elimmar los aspectos negauvos de la cmdad -empezando
por su creCIente peligrosldad- y por arra, reafirmar y subra-
yar los elementos pOSltlvos.
195
LA CIUDAD POSTMODERNA
Los grandes allnacenes
Cuna del consumo moderno y forma onglnana de los espacios
contemporáneos del sueño y de la sImulación, los pasajes tepre-
sentan uno de los dos polos que, lilteractuando, transforman
profundamente a la cmdad-fábnca. El otro polo es el gran alma-
cén que, a diferenCla del pasaje, donde el consumo se conVIer-
te en mIto y la mercancía sufre la metamorfosIs de la fantas-
magoría, a s ~ m e en sí m1smo la tarea de conciliar los consumos
con los proyectos de movilidad sOClal de una nueva clase ascen-
dente, la burguesía.
Desde esta lóglCa, el objeto adqUlere nuevos sIgnificados como
elemento constItuyente de un estilo de vIda: lo que se adqUle-
re no es sólo mercancía, SlilO un lugar en la sOCledad. En París,
que de este SIglo es la lilcuestlonable capItal, a partIr de 1852
nacen uno tras otro el Bon Marché en 1864 -en el que Zola
se lilsplró para su Au bonheur des dames-, Le Pnntemps y la Belle
]ardiniere en 1866 y la Samantalile en 1869. También los gran-
des almacenes se conVlerten de tnmediato en nuevas emergen-
Clas de la ciudad moderna. en monumentos a sus iluslOnes y
deseos. El térm1l10 que rápIdamente y por más de medio SIglo
se emplearía para dar énfasis a su carácter de monumento es ~ l
de PalaClo o Catedral del ComerclO. El título se confirió en París
al Bon Marché y al Pnntemps y, C1l1cuenta años más tarde, en
1913, al rascaClelos neogótlco de Woolworth en Manhattan que
el día de su 1l1auguración fue ilum1l1ado a distancIa, desde la
Casa Blanca, por el preSIdente Wilson. También en este caso
los periódicos ensalzan el palaclO del gran almacén como "The
Cachedral of Commerce"
El efecto que los grandes almacenes tuVIeron sobre la VIda;
de la cmdad desde el comIenzo fue lilcreíble, supenor .
muchos aspectos al éxIto de los pasajes, que seguían SIendo,
con todo su esplendor, Islas de sueños para pocos elegIdos. El
196
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
flaneur. protag0111sta de los pasajes, SIgue SIendo una figura
extraordinana, pero absolutamente ffilDOntana, Su Imagen,
difundiéndose se degradó hasta convertirse en S1l1ÓnlmO de snob
y de dandy. Los pasajes mIsmos term1l1aron su momento, bre-
ve pero extraordinarIO, allll1clO del SIglo XX con la última muta-
ción monumental que prodUjO las grandes galerías de Milán,
Roma y Nápoles. La Pnmera Guetra Mundial matcó el fin de
una época y, con ella, de los pasajes.
Los grandes almacenes, por el contrario, han tenido un des-
tIno bIen dist111to. Del Bon Matché de París estaban llenos los
periódicos de la época y a mediados del ochoClentos, graClas tam-
bién a la contribución de Eiffcí, éste se conVIrtió rápIdamente
en una c1Lldad en la Cludad. En Nueva York, más o menos en los
mIsmos años, Macy's con sus dos millones de pIes cuadrados, que
lo convirtIeron en el almacén n1ás grande del mundo, mereció
en los periódicos la definlCión de "milagro en la calle 34"
Los grandes almacenes presentan una oferta de mercancías
nunca antes VIsta por van edad y cantídad, capaz no sólo de cap-
tar a cualqUIer deseo, SIno también de crearlo y convertIrlo en
demanda. Ellos además, acogen también salas de té y salones
para hacer frente a una demanda de sOCJabilidad distintIva de
las nuevas clases burguesas. Ningún Insttumento del pasado
había SIdo capaz de estImulat de una forma tan eficaz y seduc-
tota a la vanIdad de las masas.
Los grandes almacenes marcaton el fin de un mundo y e! naCl-
mIento de la sOCJedad del consumo de masas. La tevolución que
ellos operaron con tespecto al VIeJO SIstema de venta es radical.
El consumo de masas y la 111troducción del pteclO fijo elim111an
o reducen al mínImo la personalización de! trato y el papel del
vendedor con sus técnlCas fabula tonas. El factor de motIvaCÍón
de la compra -la capaCIdad seductora- tIene que ser 111cor-
porada al objeto y al "discurso" exposltlVO montado por e! gran
. almacén. En los pasajes, la mercancía seduce llevando al com-
197
LA CIUDAD POSTMODERNA
o de los más sIgnificativos monumentOS
Un gran almacén del sIglo XIX, un d d rna Los grandes almacenes
. d de la Duda IDO e . .
a las ilUSiOnes V a los eseos F ~ ta por vanedad V canttdad, capaz
e d [canClas lamas ViS 1
P
resentan una Q{erta .e me b·' de crearlo Y convertlf o en
d o SlÜO tam len
no sólo de captar cualqtuer ese, b" las de té y salones para respon-
, cogen tatn len sa
demanda. Ellos, adem
as
, a d' de las nuevas claseS burguesas.
b T dad lsrmnva r
der a la demanda de sOCIa 1 1. 1 ado de estimular de una 10r-
Ningún msrrumento había Sido c ~ p a z en e ~
ma tan eficaz V seductora a la vamdad de ID .
198
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
prador a un mundo onÍnco en el que dOll11nan fantasmagoría e
ilusiones. En los grandes ahnacenes, los objetos tienen que con-
vencer también raclOnalmente y encontrar, legItimándolos, a los
deseos V aspIraciones de las nuevas clases SOCIales emergentes.
El público al que se dingen los grandes almacenes son las nue-
vas clases medias urbanas que se proponen adqulflr un esrilo de
VIda adecuado no sólo a su nuevo poder adqUlslflvo, Sll10, sobre
todo, a la que consIderan ser su nueva pOSIción soc1al. las nue-
vas clases rampantes no poseen Sll1 embargo la comperenCla y el
gusto del fláneur y de los frecuentadores de los pasajes; necesI-
tan una guía que les acompañe en los labenntos del consumo y
consejos para orientarse en una oferta ya entonces excesiva.
La gran fuerza y la base del éXIto de los grandes almacenes
no reSIde sólo en la multiplicación de la oferta y en su con-
centración en un Úl1ICO lugar. Si se hubIese tratado sólo de esto
el Bon Marché y sus descendientes no hubIesen tenIdo una VIda
tan larga. La verdadera ll1vención del gran almacén moderno
consiste en multIplicar desmesuradamente la elección pero, al
m1smo tiempo, en ofrecer al cliente ctlterIQS de orientación a
la hora de deCIdir las compras. El exceso y la vanedad de la ofer-
ta pueden paralizar al comprador sobre todo cuando se entra
en los campos arnesgados y volubles de la moda y del gusto.
En el gran almacén, el exceso de oferta exalta al consumIdor
pero no lo asusta puesto que, ocultos pero VIsibles para qluen
los busque y los entienda, eXIsten señales para reduclf el nes-
go V la complejidad de las eleCCIOnes.
La lógICa exposltlva del gran almacén establece conexIOnes y
relaclOnes entre productos distIntos y entre éstos y las asplra-
Clones, los deseos, las estrategias SOCIales de los consun1idores.
El Bon Marché o Macys, en sus versIOnes antiguas O contem-
poráneas, ofrecen n10delos coherentes en los que ropa, decora-
dos, tiempo libre, son pIezas que se ajustan perfectamente para
constltUlr tlpOS SOCIales bIen defil1ldos. Los grandes almacenes,
199
LA CIUDAD POSTMODERNA
en efecto, 110 tienen solamente que atraer y sedUCH, encantar y
motlvar, Slno también 111SpUar confianza y guiar. Ellos consti-
tuyen una escuela de estilo y un modelo de referenCIa para las
nuevas clases sOCiales en ascenso. Por un lado, ellos estlmulan
el deseo también con la fuerza de un ambIente expresamente
proyectado para crear atmósferas y evocar el hIJO, y, por otra par-
te, s1empre permiten encontrar, gracias a su enorme vanedad,
un objeto capaz de ajustarse al deseo específico de! cliente, a la
Imagen de sí mIsmo y la ldenudad SOCIal que éste pretende rea-
lizar. Jerarquías de valores y de e!ecclOnes, modelos y estilos ,de
vIda, critenos de autorrepresentación V de autoevaluación están
presentes en el gran almacén de una forma disimulada pero siem-
pre muy clara para ayudar al aturdido cliente y poner orden en
el mundo confuso de las pulslOnes y los deseos,
La prolongada permanenCIa en e! mundo lmag111ano y real
de los objetos permite 111renonzarlo y V1V1t con él, De esta
manera es posible, soñando, sOClalizarse de antemano con los
es rilas de vIda y con las ldenudades SOCIales adoptadas, El gran
almacén hace posible todo esto al ofrecer objetos ya contex-
rualizados, Lo que se propone al cliente no es tanto un obJe-
to s111gular, S1110 un estilo de vIda que se pueda expenmentar
a través de la ropa, de la alimentación, el mobiliano,
El gran 111vento que convIerte al gran almacén en la verda-
dera nueva catedral de la cmdad del consumo es e! diseño de
los espaclOs temáticos homogéneos para estilos de vIda graCIas
a los cuales el comprador puede, proyectándose en estos esce-
nanas SOCIales SImulados, ImagInarse a sí mismo como p r o t a ~ '
gonista de una escena de vIda cotIdiana vestido de acuerdo con
los 111tenores, los cosmétiCOS, la vajilla, la comIda,
El gran almacén -verdadero protagonista de tantas
culas de los años treInta, centrados en el sueño de promoción ,.
sOClal ele la pequeña burguesía- es e! templo de los deseos, el
lugar donde todo parece posible,
200
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
La Galería Vittono Ema-
nuele II de 1vElán, en una
Imagen de comIenzos de
sIglo, es !a últuna versión
monumental de los pasajes
europeos. En la galería, la
calle se convIerte en esce-
nano en el cual desfilan,
para ver y hacerse ver) los
personajes de la representa-
ción urbana. StelOberg se
propone representar en la
galería un cuadro de la vida
Italiana.
20l
,
'1,1
'i;
LA CIUDAD POSTMODERNA
También el mundo se vuelve accesible desde los estantes del
gran almacén. Hoyes posible adquirIr promoclOnes turístlcas
en caSl todos los grandes almacenes del mundo; ayer, cuando
el VIaje era poco frecuente, difícil e lllaccesible al gran públi-
co, el mundo era llevado a casa. Wanamaker construyó en
Nueva York, en su almacén, una Imttación de la Rue de la Patx
a tamaño caSI naturaL donde se podían realizar compras de lUJo
S111 tener que cruzar el océano "un consuelo para los ametlca-
nos que no podían ir a París"
Una vez 111ás, es Ben1am1n qUten tnterpreta el gran alma-
cén como el gran terntono, el últuno, donde el flanezzr pue-
de VIVU en el medio de la muchedumbre, saboreando sus
humores y deseos, Slll ser contagIado. Y Slll embargo, al mIS-
mo tIempo, es en esta nueva realidad que se Intuye el fin ya
próxImo delflaneur, que se ha convertIdo en consumIdor. En
el gran almacén Au Bon Marché, el flaneur, de héroe y sím-
bolo de la libertad de la gran clUdad se convIerte en víctima
del consumIsmo: persegUldo por los estímulos de las mer-
cancías pIerde su arma más valiosa: la eapaCldad de distaOClarse
críticamente del mundo.
El Crystal Palace
Las ferias mundiales son contemporáneas a los pasajes y ¡un-
toS representan los antecedentes de los parques temátIcos,
de los grandes almacenes, de Disneylandia. Son los antepa-
sados de los nuevos espaclOs públicos de la clLldad contem-
poránea, puesto que son, desde su naCIm1ento, el condensa-
do de todas las posibilidades bnndadas por la té cm ca y por
la fantasía para satlsfacer no tanto a las neceSIdades, SIno a
los deseos de la gente.
Son auténtIcas Fenas de los Sueños en las que los sueños se
hacen posibles, reales y expenmentables por la tecnología y el
202
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
poder económICO. Las grandes exposlclOnes de mediados del
ochoClentos cama el Crystal Palace en Londres y la ExposIción
MundIal de París Inventaron nuevas escalas, enormes y desco-
munales, para los espaclOs de evasión; experimentaron-la posi-
bilidad de hacer del ambIente constrUldo una vanable com-
pletamente manIpulable capaz de despertar emOClOnes de
masas; crearon imanes capaces de atraer con contInuidad al
público haCIa la CIudad desde amplios ámbItos terntoflales tam-
bién aJenos a las regiones circundantes.
Las fenas mundiales, las exposlclOnes unIversales, y hoy de
alguna forma rambién las Olimpíadas, representan 111tentos
para hacer accesible la Imagen del mundo a los senudos y a la
percepción de las masas. Las exposIclOnes unIversales son las
fenas de la nueva "clLldad mundo" BaudelaHe, escribIendo,
c ~ m o otros grandes autores de la época, entre ellos el ProplO
V,ctor Hugo, un ensayo sobre la ExposIción de París de 1855,
perc,lbe las característICas de la "muada cosmopolita" que per-
ffiItla a los VISItantes verlo todo con la condición de pasar por
alto las diverSIdades.
En la exposición unIversal, y más tarde en los parques temá-
ucos, en los shoppzng TlZalls y en la mIsma clLldad postmoder-
na, sólo la contempoflzación de todo lo presente, objetos, Imá-
genes, sonIdos, permite alflaneur-consumldor ver y poder expe-
nmentar todo al mIsmo tIempo. Lo cual es posible sólo a con-
dición de zambullirse en un presente y en una 111mediatez
dilatados donde re111a el pnnCIplO, neo o tardo anstotélico, de
la unIdad de tIempo, espaclO y acción.
El verdadero Icono de estos espaclOs de la técnIca y del estu-
por es el Crystal Pala ce de Londres que, vISItado por seIS millo-
nes de personas que habían pagado su entrada en pocas sema-
nas, ha SIdo consIderado por más de un CUarto de SIglo algo
más que la décIma maravilla del mundo y el símbolo por exce-
lenCIa del "SIglo maravilloso". El PalaclO era el objeto de mayor
203
LA CIUDAD POSTMODERNA
estupor del londres v1Ctoriano. Se admIraban de su tamaño y
ligereza; moder01dad y fantasía.
El Times de la época expresa la sorpresa Y la admIración de
los londinenses por esta extraordinana construcción realizada
en pocas semanas -éste también un milagro de la récnica-
en Hyde Parle. Su presenCIa qUIta el alienro, escribe el perió-
dico,como "un espléndido fantasma, que el calor del sol del
mediodía podría disolver, una ráfaga de VIento reduCIr en mil
pedazos, la O1ebla de Londres borrar" 6
A algunos de los críucos más atentOS no se les escapó la carac"'"
terÍstlca que le ha convertido en fundador de todos los shoppmg
ma!/J y parques temátICos contemporáneos: su capaCIdad casi hIp-
nótIca de encantar01ento de las masas. En una carta dinglda a
su padre en la pnmavera de 1851, Charlotte Bronte escribe: "Ayer
fUI por segunda vez al Crystal Palace [ ... ] Es un lugar maravI-
lloso -amplio, extraño, nuevo e Imposible de describlf- [ ... ]
La muchedumbre que llena los grandes pasillos parece contro-
lada y dommada por alguna mVlsible mfluenCla. El día en que
fUI allí, entre las treinta mil almas que lo poblaban, no ha SIdo
posible escuchar 01 sIqUIera un solo rUIdo fuerte, nmgún movI-
mIentO llTegular; la marea humana se mueve tranquila, con un
rUIdo profundo, un murmullo como el del mar oído de leJos" ,
La relación de la multItud con el mundo encantado del
Crystai Palace descnta por Charlotte Bronte no es diferente de
la regIstrada por Flaubert, que también se sentía mcómodo en
las exposIciones unIversales por el "delirio" que eran capaces
de provocar en la gente. También Zola percibe la novedad PSI-
cológICa de la relación que los grandes almacenes establecen
con el cliente, sometido a una masa tan grande de estímulos
contmuos y diversificados de compra que le llevan al borde de
la neurOSIS. Es en los espaClos del consumo donde empIeza a
tomar forma aquel hombre metropolitano, desctlto medio SIglo
después por Simmel y Wirth, forzado a la mdiferenCla y a la
204
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
superfiCIalidad para defenderse de los estÍmulos excesIvos a los
cuales es sometido.
La ExpOSICión Mundial de Londres de 1851 con su Crystal
Palace encendió la unagmación colectiva no sólo de los 1l1g1e-
ses, SIno de todo el contlnence. El turismo organIzado de masas
de los trenes espeCIales nace en esta ocasión, imágenes del
Crystal Palace, catedral de cuento de lladas levantada para cele-
brar las capaCIdades técnicas del hombre y de sus sueños, son
reproduCIdas en miles de coplas para convertirse en uno de los
pnmeras afiches de la moderna CIvilización 1l1dustrlal.
Las exposICIOnes de París de 1889 y 1890 consolidan y expan-
den este mIto y devIenen parte mtegrante del nuevo panora-
ma urbano en el que deJan 1mportantes rastros que van más
allá de los monumentos slOgulares como el Grand Palals, el
Trocadera y la Torre Eiffel, símbolo tanto de la Fena Mundial
como del centenano de la Revolución Francesa. El carácter tota-
lizador de estas expenenClas de cuento es claramente percep-
tible y no casualmente Sigfnd Giedion lo define con la cate-
goría wagneriana de Gesamtkunstwerk, la obra de ane total.
Nace la 1l1dustna del OCIO y del entretenImIento. Junto con
la fábnca, la ExpOSICión InternacIOnal es la demostración de
potencia de la nueva burguesía dominante que es capaz no sólo
de ilum1nar a la sociedad -tanto con la razón como con las
bombillas- smo también de dar VIda a los sueños.
las fenas universales son la promesa concreta de un paraíso
a punto de llegar que -sin aventuras revolUClOnanas-la bur-
guesía con su Ciencia iba poniendo en escena para todos. las
fenas se proponen dispensar conocImIento y feliCIdad al mIs-
mo tiempo (cosas, por otra parte, perfectamente compatibles
en la Ideología burguesa de la época).
El Crystal Palace es un mundo artifiCIal en el que uno se pue-
de zambullir con la sensación de alejarse de Londres, que de
todas formas está allí. Lo que Paxton había realizado no era una
205
Jj
,
1
'1
i
,
LA CIUDAD POSTMODERNA
fe na en el sentldo tradiclOnal del término, SIno un mundo en
mInIatura perfectamente semejante a la ldea que los Ingleses
de la época tenían de los terntonos de ultramar y del menos
conocido y más importante de todos los terntOflOS leJanos, la
fábnca. En la exposlción londinense hay de todo: las moder-
nas máquInas para el traramlento del algodón (el título exac-
to de la exposlCión es, en efecto, The Great ExhibltlOO of the
Industry of All NatlOns), palmeras y esculturas de tlgres y de
amazonas, telescopios y ambientes que reproducen una corte
medieval. A escala reduCida 0, en Clertas casos, a tamaño natu-
ral, se repasan lugares o capítulos de la hlStona: desde el fron-
tóo de! templo gnego a la casa romana, al palaclO renacentls-
ta. Es un Grand Tour para las masas. Para éstas hay también
-extraordioana antlClpacióo del kitsch del slglo suceS1VO-
nna Venus de Milo esculplda eo la mantequilla.
La tendenCla a recrear e! mundo entero en la cmdad y ofre-
cerlo, reduCldo a lcono, a la mlrada de los Vlsltantes, llegará a
la cumbre, para la época, en la Exposltlon U O1verselle de París
206
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
El Crystal Palace proyectado Dor Joseph Paxton para la Gran
ExposIción Mundial de Londres de 1851. Es para los londinenses una
mágIca burbuja de hIerro y cfIstal en cuyo rntenor se concentra el mun-
do entero. Es un Grand Tour para las masas. Charlotte Brome lo des-
cribe: "Ayer fu! por segunda vez al Crysral Palace c. .. ] Es un lugar mara-
villoso -amplio, extraño, nuevo e Imposible de describu- [.o.] La
muchedumbre que llena los grandes pasillos parece controlada y domI-
nada por alguna lOvIsible mfluenCla. El día en que fUl allí, entre las
trelOta mil almas que lo poblaban, no ha sido posible escuchar 111
siqUIera un solo ruido fuerte, nI algún mOVImIento lrregular; la marea
humana se mueve uanquila, con un ruido profundo, un murmullo
como el del mar oído de lelOS"
de 1889. Aquí, 28 millones de personas pudieron disfrutar de
la ilusióo de ver las maravillas de! mundo S111 moverse de la capl-
tal francesa. A la sombra de la cúpula tranquilizadora de Les
Invalides y de la forma celebratlva pero 111usual de la Torre Eiffel,
se habían coostrUldo, para celebrar el ingenlO y la CleOCla de hom-
bre, pagodas 111dias, uoa aldea del Senegal, palaclOs de la In-
dochIna. Por un precio relativamente baJO los VISItantes tenían
la posibilidad de pasear por las callejuelas de El CalCO y de adml-
rar una reconstrucción de la Bastilla destnuda un s1gl0 antes.
207
LA CIUDAD POSTMODERNA
Una casa histórica ideal. construida baJo la supervisión de 01arles
Garnler, reunía para el delerte del público, construcClones
etruscas, galo-romanas, árabes. Con estOS precedentes, habría qtll-
zá que reconsIderar Y reducn el alcance de las quejas de los
ceses por la consrrucción de Eurodisney en las atueras de Pans.
El Crysral Palace de 1851 es, también desde el punto de VIS-
ta arquitectónICO, mucho más lllllovador de lo que expresa su
forma, que sIgue sIendo la del palaClo tradiclOnal, del gran con-
tenedor de plama Y forma usuales destmado a acoger Y valon-
zar centenares de objetos. Es más moderno en su conjunto de
cuanto lo sea por el uso de específicas técnIcas constructIvas o
de matenales determmados, como el hIerro y el cnstal.
El uso de un matenal relativamente nuevo como el cristal
representa una Innovación relevante y sobre todo de gran
Impacto pSIcológIco. Su combmación con las estructuras
metálicas consigue exCitar al imaglnanO colectlvo Y (rearuna
arqUltecrura pSIcológIcamente nueva. De golpe, la arqUlteC-
rum parece abandonar la tradiclOnal solidez de la pIedra y del
honnlgón para convertltse en una cáscara de cnstal
por un entramado metálico. Es una burbUJa tIene la [¡ge-
reza y la lum1110sldad del sueño y es tanto mas val !Osa y sor-
prendente puesto que ha brotado del hollín de la coke {l/y Y la
sólida pesadez de la sOCledad Vlctonana.
Lo que ha convemdo al Crystal Palace en
to capaz de rendir más honor a su promotor po)¡tlCO -elpnn-
clpe Alberro (exlsre una consIstente tradición de la famlha real
bntánlCa de ocuparse de arquitectUra con vanos grados de com-
petenCla)- que a su arqUlrecro -Joseph Paxron- es la mez-
cla de rradición (la forma palaClo) y de 111novación (el vldno como
matenal y el efecro de la rransparenCla) que JuntOS tIenen la capa-
Cldad de estImular Y dar confianza. "Su esfuerzo (de Paxton)
cometido era el de deClr cosas nuevas con el lenguaje que los
arqultecros ya tenían a disposlCión, el lenguaje que la mayor
208
EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑOS
parte del público era capaz de entender" " También por este
explícito esfuerzo comunlcatlvo y por el uso que hace del len-
guaje, de los símbolos y de los códigos consolidados, el Crystal
Palace es conSIderado una lmpottante referencra para la actual
generación de centros comercIales y parques telnátlCos.
En el proceso de modernIzación, cuanto mayor es la distan-
Cla del pasado, tanto más necesarlO resulta el hecho de remI-
tirse a él como recurso para comunICar y asegurar. Las prune-
ras bombillas parecen velas, los pnmeros vagones ferrovranos
coches de caballos, los automóviles landó. Las fábncas evocan
a los castillos, las estaclOnes ferrovlanas del ochocientos recuer-
dan un poco de todo. El campanano de San Marcos ha SIdo por
mucho tIempo uno de los modelos lnás comunes para los ras-
caCIelos norteamericanos, Junto con las torres gótIcas difundi-
das en Manhattan entre los dos SIglos.
NOTAS
W. BenJamm, Passagen- Werk, Frankfurt a. M., Suhrkamp Verlag, 1982:
tr. 1r.: Pangt, ca/Jitale de! XIX secolo, Tormo, Einaudi, 1986, p. 6.
, D. Girouard, Cittes & People, New Haven, Yale Umverslty Press, 1985,
p.204.
C. Founer, Teorza dei qttattro lJlovt1Jtentt ed aÜn scrLttL, selección de los
textos e mtrodución de 1. Calvll1o, Tormo, Einaudi, 1979, p. 239. Tr. cast.:
Teoría de los matro rnovmuentos y de los destmos generales, Barcelona, Barral
EJicores, 1974.
; P. J ukes, A Shotlt tn the Street, Berkeley, Ul11Verslty of Califorma Press,
1990, p. 69.
, P. De Monean, Guide Lit/iratredes Pmsages de Pans, París, Hermé, 1996.
6 Cit. en C. Pagetti (ed.), If jJalazzo di cmtal/o, Milán, Mondadon, 1991, p. 6
Cit. en S. Ewen, Al! Const/.7lUng lmages: The jJolitm ofStyle m Contem/Jorarv
Cttlture, Nueva York, Baste Books, 1988, p. 164.
,; R. A. M. Stern, The Postlllodern Conttnttmn, en W. J. Lillyman (eel.),
Critical A1Thitecture and ContemjJora1y C,,!tun, Oxford, Oxford Umverslty Press,
1994, p. 52.
209
IX. LA CIUDAD COMO PARQUE TEMÁTICO
Disneylandia no es Clertamente el prototipo de la Cludad nue-
va del fin del milenio, su espíritu está Sin embargo presente
en la cmdad nueva de nuestros días. Es la cmdad la que se está
convHtlendo en Disneylandia. haClendo propiaS y metaboli-
zando sus extraordinanas Innovaciones.
"La Disney es el laboratorlo urbano amerIcano". ha escnto
un perlOdista del Village Votce. La defi111ción no es arbltrana o
exceSIva Visto que los parques Disney, ya en la Intención de sus
fundadores, intentaban ser -aunque sea de una forma son-
nente- expenmentos sOClales y urbanístIcos. El proplO nom-
bre de Disneyworld para el parque de Orlando en Flonda ha
sido una segunda opción luego de haber sIdo propuesto en un
pnmer momento el nombre de "WaltoPIa". El nombre fue des-
tartado no por demasiado amblCloso -éste es un problema que
no ha rozado pmás a los hombres de la Disney CorporatlOn-
SIQO porque habría acentuado el caráctet utÓpICO del lugar y
entraría en contradicción con el acról11mo que se ha adoptado
ahora EPCOT: Expenmental Prototype Commul11ty of
Tomorrow, protonpo expenmental de la comunIdad del futu-
ro. que, en camblO. enfatIzaba el aspecto real y propOSltlVO del
parqne.
Pocas etiquetas han sido tan Importantes y tan rápIdamen-
te olvidadas COll10 ésta. La sIgla es reduCida hoy en el uso a un
211
LA CIUDAD POSTMODERNA
El mercado londinense de Covent Garden tal C01110 era.
mútil acrómmo, un Juego de letras sm sIgnificado como tan-
tos otros. Ésta, SI11 embargo, indicaba una Intención bIen pre-
cisa y una v1sión del mundo igualmente clara y lÚc1da.
Demasiado, quizá, para poder ser posterIormente enfatizada.
Robert Ventun, el profeta de la arqUltectura que refleja lo
eXIstente y que expresa cultura y modas de! hombre contem-
poráneo, señalaba desde los pnmeros momentos el valor abso-
luto de Disneylandia al proponer las nuevas formas y, sobre
todo, el espíntu de la cmdad amencana del futuro. La cmdad
contemporánea postmoderna hecha mano a la filosofía de
Disneylandia y busca proponerse como un mundo donde cual-',:
qUIera puede encontrar su proplO sueño y sumerguse en él.
poder extraordinano de las diversas Disneylandias en el
clo, desde la pnmera realizada en 1955 en Anahean, en el área
212
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMATICO
de Los Ángeles en CalifornIa, hasta las más reCIentes francesas
o Japonesas, no es sólo el de haber creado una tIerra de ilusión,
un parque de diverslOnes para adultos y niños vasto como una
clUdad. Reduclf Disneylandia a una versión high-tech de Caney
¡sland o del Prater de Viena sería una eqUlvocación.
Dineylandia es un modelo perfecto e msuperado no por su
carácter de extraordinarlO y grandioso parque de Juegos, smo
por su lógIca totalizadora basada en la prevIsibilidad, en la
coherenCIa y la comprensibilidad graCIas a las gramátICas y los
códigos provenIentes del consolidado mundo de los rnedict y
dellmagmano que permIten a la pluralidad de los públicos,
de la cual se compone la llamada ll1asa, VlVIr la expenenCIa
del parque.
Dineylandia es una experiencIa total que C01l1bina SIn solu-
ción de contIOLudad higb-tech y pop culture, mItos de la tradi-
ción y del umverso mediátlco, fábulas e hlstona. Es un mun-
do de sueños en el cual cada uno puede encontrar su proplO
sueño personal. Están Fantasyland, con las fábulas y
FrontIerland con los plOneros y los mdios, están la explora-
ción espaClal y la Isla mexlstente de Peter Pan, la alta tecno-
logía de los robots y la Mam Street verdadera, en escala real.
El hilo conductor que liga los diversos escenarIOs es e! carác-
ter Idealizado: representan un mundo que en alguna manera
y medida ha eXIstIdo, al menos en nuestros recuerdos, en don-
de ha SIdo y es posible ser felices. Toda Disneylandia rezuma
recuerdos de segundad y de relaClones I11terpersonales con-
fiables. El adulto en Disneylandia se zambulle en la Mam
Street -realizada según e! modelo de aquella verdadera de
Marceline en Missoun presente en los recuerdos mfantiles
de Walt Disney- convertIda en Icono por excelenCla de la
pequeña cmdad amencana, o sobre las orillas de los grandes
ríos donde navega el show boat, para reencontrar la segundad
el calor de un útero protector.
213
, .
LA CIUDAD POSTMODERNA
El secreto de este mundo está en no dejar pasos temporales
O fíSICOS que permitan atlsbar tras los baStldores y que puedan
de esta manera dejar vIsibles elementos que desmIentan la
representación. Los acontecimientos deben sucederse rápida-
mente y sin descanso para no dejar al v1sitante el tIempo de
reflexlOnar. Nada que no sea el parque debe ser vIsible desde
ellntenor del parque. La ilusión es total y no deja espaclO algu-
no al vIsItante. Éste. atravesando la entrada del parque (gran
emergencIa arqUltectólllca cargada de símbolos para enfatIzar
el nto de mgreso en un mnndo difereme) dela Califorllla y entra
a Disneylandia, del a FranCla y entra en Eurodisney.' En el mnn-
do nuevo, entra en contacto durante la Vls1ta con una media
de 73 empleados -en el léxIco de Disney los empleados son
llamados cast memberJ, figurantes-o. los cuales tIenen la ún1ca
tarea de confortarlo y Jugar con él. 2 El vIsitante de Disneylandia
es la versión actualizada del flaneur adaptado a un mundo pre-
fabncado: elflaneur del Segundo Impeno veía sólo aquello que
muaba. el nuevo flaneur ve sólo lo que le hacen muar. En
Eurodisney todo está preorgalllzado, hasta las memonas que
constrUlr: los lugares más lmporrantes para recordar. o mejor,
para fotografiar, están marcados con preClsión: "Pomt Photo"
Defilllrla nna "Chernobyl cultural" parece excesIvo. no obstante
Eurodisney es mqUletante por su capaCldad totalizadora de nna
expenenCla global.
La CIudad nueva pone en coherenCIa, estétIca y exiscencial,
su patchwork escenográfico y se encamina, lenta
blemente, en la dirección marcada por Disneylandla. La dlS-
tlnción entre sueño y realidad tIende a dismiml1t no sólo en
Disneylandia smo en la cmdad entera.
Las formas urbanas tIenden a reproduClr la lóglCa de los mun-
dos hIper-reales segmentados. diferentes pero mtercomUlll-
cantes. Nace en los Esrados Ullldos un nuevo adletlvo:
Disneyfied .. Larry Ford, en snlibro CiNes and Buildings,
214
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMÁTICO
El Covent Garden en la actualidad, recreado como un espacIO noscúlgI-
co y estImulante para atraer a turIStas y consumidores.
seña el mapa de una gran cIudad conten1poránea con10 si fue-
se una nueva enésin1a versión de una creación Disney: The
Central City as Disneyland. 'Los vIeJos barnos gentrificados y reno-
vados se conVIerten en Gentryland; la unIversidad,
Learnmgland; los grandes almacenes, Shopland; los comerclOS
y los restaurantes de moda, Yuppleland; el centro de los nego-
ClOS. Busmessland; las zonas abandonadas recuperadas y con-
vertIdas en zonas turístIcas "típIcas" son Advencureland; los
mercados abIertos, Festlvalland. La lista contmúa y toma cuer-
po la Imagen de la cmdad nueva contemporánea construIda
como sIstema de mundos manípulados y prefabtlcados cuya
veraCIdad está en asemeprse a un modelo Ideal.
Los bamos de negoclOs deben asemejarse a la Idea que la gen-
te se ha hecho de Wall Streer. así como el modelo de la mUjer
sexy termIna por ser el travestIdo. Éste, en efecto, se constru-
ye y se presenta no en canto mUjer smo como puro objeto del
deseo del macho. Sin los vínculos dados por la naturaleza y cons-
215
LA CIUDAD POSTMODERNA
truyéndose artificialmente, el travestido intercepta e Interpreta,
extremando como todos los sueños, los deseos masculinos. De
tal manera éste Interpreta la atracción sexual de la hIper-rea-
lidad e Impone a la realidad -a la mUJer- ImItar al lmagl-
nano o sea, al travestIdo.
El hilo conductor de esta transformación profunda de la cm-
dad es el consumo: de mercancías, serv1Cios y expenencias. La ciu-
dad toda se convIerte en shoppzng mall, ya sea llevándolo al cen-
tro urbano --espeClalizado, diversificado, nco de Imag!Dano--
recreando así la cmdad en el lntenor del shoppzng mall-, ya sea
convIrtiéndose ella mIsma en shoppzng tMll escenográfico. Nacen
los festlvals markets, las áreas comerClales temátICas y coordinadas
recortadas en los nichos hlstóncos de la Cludad. VieJOS mercados
como ei Covent Garden de Londres, monumentos cargados de
111Scona como Faneuil Hall en Bastan, vIeJOs fábncas como la
Firatdelli o la Levi's en San FranClsco, los docks portuanos en
Londres y las fábncas de café en Lisboa, las estaclOnes de Bastan,
Wash!Dgton y Baltlmore, se transforman y se adecuan a la nue-
va demanda. Toda la cmdad hlstónca se transforma en un par-
que temátICO dedicado a su majestad el consumIdor. Las amblen-
taClOnes y las referenClas, por ejemplo, a la cmdad de Colón, a la
tIerra de Dante, a la Bronte Country, a los peregnnos del Mayflower
se conVierten en otros tantos estímulos para la venta.
Las nuevas áreas fasc!Dan y atraen gran público graClas a una
extraordinana mezcla de VIeJOS y nuevos !Dgrediemes. Su estra-
tegIa es el Visual merchandising que logra, como escribe el New
York Times, "transformar el gran almacén, aburndo y hecho para
las familias, en un parque de diverslOnes vutual l ... } en parte
almacén, en parte teatro, en parte centro para la educación per-
lnanente" )
A cada uno le está penn1tIdo viajar con la Imaginación: el
tIempo y el espaclO pIerden de hecho todo poder real o Slgl11-
ficado en la escena postmoderna. La cmdad se suve de una rela-
216
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMÁTICO
El Hyatt Regency de San FranCISCO, el bisnIeto postmoderno de los
Waldorf Astona y de los Grand Hotel de la belle époq/Je, es un sofistIca-
do monumento al sueño y a los deseos. Es el modelo 111discucible de toda
una generación de hoteles de lUJO.
ción SImplificada e lcónlca con la hlstorra por lo que la Ma111
Street evoca en el imagInano colectIVO un período bIen preci-
so, aun cuando sea vago cronológicamente; las forn1as de la CIU-
dad de New England remIten a los padres peregnnos y a la
identIdad profunda e 111contam111ada de la nueva nación, el
MislSSlpl debe hacer recordar los años precedentes a la Guerra
de Secesión pero también Scarlett O'Hata, Lo que el viento se lle-
vó, y el mUSIcal Show Boat de Kern y Hammerste111.
Este upo de coneXlOnes SImplificadas e 111mediatas funclO-
na sobre todo en USA, donde la hlstorra en la cultura de masas
está ligada a Imágenes, a anécdotas plctórrcas -postales y cua-
217
; J
;'1
LA CIUDAD POSTMODERNA
dros, películas y periódicos ilustrados- - adqumdas de mane-
ra mtensa y compacta por todos los niños desde los pnmeros
años. Resulta fácil por tanto, pudiendo contar con códigos Inter-
pretatlvos difundidos y unívocos, reconstrUIr espectáculos VIVOS
prácticamente en cualgluer paree.
En Boston, Faneuil Hall es uno de los lugares sagrados de la
IndependenCIa amencana. Aquí se reunían los patnotas para
organIzar la revolución. Todavía hoyes una de las paradas de!
Freedom Trail, el cammo de la libertad, sIgUIendo el cual tutlS-
tas y escolares pueden VIsitar los lugares donde ha naCIdo la
nación (Bnnker Hill, la casa de Paul Revere, e! muelle de los
fardos de té, ete.). Faneuil Hall y su vecmo, el ex mercado de
Qumcy Market, son hoy el más concurndo festIva! market de los
Estados UnIdos. Hay de todo: restaurantes exótICOS, comerCIOs
de lUJO y tIendas de gadget. qui/ts y patchworks de New England.
mimos y músicos ambulantes, un museo de la revolución y, sobre
todo, una atmósfera mcteíble donde se funden el espín tu de los
shopptng maUs. de Disneyland. de! libro de hlstona, de la mazn
Jtreet y del parque de arraCClOnes. Se encuentran, contIguos y
smérglcos, 10 verdadero y 10 hlstónco -Faneuil Hall- y 10 artI-
fiCIal y 10 recuperado -Qumcy Market-. Los hilos monva-
dores son diferentes pero el efecto de atracción es el mismo.
Qumcy Market tlene un número de VISItantes anual tal que
puede competH con Disneylandia y la SOCIedad que 10 posee y
lo gestlOna nene una facturación de multInaCIOnal. En un artí-
culo entusIasta, caSI apologétICO sobre Faneuil Hall publicado
en Urban Destgn lnternatzona! de 1979, eran detalladas las seIS
cualidades que crearon la capaCIdad de atracción y el éxito del
festzva! nzarket donde "la VIda real se convIerte en tearro"
218
La gente y la actlvidad son esenciales [ ... } la anImación mI-
Clal atrae a la gente desde el extenor, que a su vez atrae más
gente que, en fin, crea condiclOnes adecuadas y satisfactorias
para la mteracción sOClal.
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMATICO
La utilidad real: El Mercado ofrece bIenes y serVIClOS que sus-
tanClalmente se refieren a neceSIdades cotidianas.
Un ambIente real [ .. .]. Un gran esfuerzo ha sido cumplidc para
evitar la pretensión y el catácter falso tan extendido en el estilo
pseudoamencano de la proyectación comercml estadounidense.
La novedad y el camblO son esenCIales [ ... ] las representaClO-
nes teatrales en la calle, las exhiblclOnes y las actividades de
temporada mtensifican el clima de contmuo camblO pero no
son, al final, Importantes como las penetrantes y ligeras evo-
IUClOnes del día, de la noche, de las estaclOnes, de la gente.
Son esenCiales el placer estétIco y el sentIdo de la calidad { ... ] hay
un lmpacto de los estÍmulos de las mercancías y de la gente en
todos los sentidos. Hay también lin placer que denva del espa-
CIO construido y de sus elementOs, VIeJOS y nuevos: el ntmo de
las fachadas, el diseño de las calles, las lnces centelleantes; los árbo-
les frondosos { ... ] En un mundo de productos de segunda mano
y de baja calidad, la gente reaCClona positivamente a la calidad
porque ésta expresa una mversión de tIempo, dinero y atención.
Les dicen que hay algUlen que se preocupa de todo esto.
Un SIgnificado gem.uoo en el contexto urbano [ ... ]. No obs-
tante, su propIedad pnvada no es un enclave pnvado [ ... ] ha
sido proyectado para reforzar la vitalidad de la ciudad recons-
tItuyendo el centro y respondiendo a sus vanas y numerosas
necesidades a escala íntIma y personal. 6
Gracias a esta receta, James Rouse se ha convertido en el n1ás
famoso operador 1l1mobiliarlO de Aménca. Son suyos, además
de QU1l1cy Market, los festIva! markets más Importantes, South
Street Seaport en New York City y Harborplace en Baltlmore;
están inspirados en sus modelos decenas de otros lugares de este
tipo presentes en todas las pnnClpales Cludades amen canas e
lllglesas. Expreswnes como quzncificatzon y rousefication se con-
Vlerten ya en térmInos de uso común.
La creación de zonas peatonales en los centros históncos y
las polítlcas de revitalización de las calles (clausura al tráfico,
219
LA CIUDAD POSTMODERNA
ParK
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"Midtown"
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El mapa de una gran clUdad contemporánea redibu1ada por Larrv Ford como
SI se tratase de una nueva y ulterior versión de una creación de Disney: The
central City as Disneyland. Los VIeJOS barnos gentrificadoJ y renovados se con-
v1erten en Genttyland, la unIVersidad, LearnlOgland; los grandes almace-
nes, Shopland; los comercIOS y restaurantes de moda, Yuppleland; el cen-
tro de los negocIOS, BuslOessland: las áreas abandonadas, recuperadas y con-
vertidas en zonas turíst1Cas "típiCas", Adventureland; los mercados al aIre
libre, FestlValland. Toma cuerpo la Imagen de la Cludad nueva contempo-
ránea constLUida como SIstema de mundos marllpulados y ptefabriCados, cuya
realidad reside en el parecerse a un modelo lmag1l1ano.
220
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMÁTICO
mobiliario urbano, realización de eventos culturales, itnple-
mentación de SIstemas locales de segundad), la difusión de áreas
de festzval rnarket según el modelo Rouse, el uso especracular
y el "encantamIento" de áreas tradicionalmente conSIderadas
sólo funCIonales, como las estaciones de tren, son otros tantos
epIsodios de una esrrategla de transformación de la CIUdad en
un gran parque de evasión y conSUlno.
La filosofía del shopptng mal! se ha extendido a toda la ClU-
dad: desde los grandes hoteles a los aeropuertos y los
museos. No se trata sólo de la arquitectura hotelera, la más
sensible a los deseos de la clientela para la cual debe crear
un mundo que sea a la vez estImulante y que InspHe con-
fianza. Un ejemplo que vale para todos son los vestíbulos
postmodernos de la cadena lllternaclQnal de los Hoteles
Hyatt proyectados por Fortman como plazas encantadas con
fuentes, vegetación, comerClQS, cafés al aHe libre sobre los
que se ason1an, sobre enormes galerías Internas, las ocho-
CIentas o mil habitaciones.
También los museos -n1ás adecuado a la nueva realidad sería
definIrlos espaCIOS museales- serán proyectados como espa-
cios seductores y parocipatlvos. Nacen así la nueva National
Gallerv of Art de Wash1l1gton, proyectada por I.M. PeI y, eJem-
plo paradigmátIco, la Villette de París. Se multIplican y se
expanden las áreas límItes donde sucede la fusión V la conta-
mlllación entre cultura alta y cultura baja, entre h¡stona y fic-
ción, entre arte V comercio, entre realidad y fantasía.
El Museum Mile de Nueva York sobre la QUInta Avelllda,
el Kilómetro de la Moda en Milán, el Golden Mile de tIendas
h1l1dúes en LelCester en Midlands y las áreas SImilares en un
gran número de CIudades no son Inás que áreas limlnales telná-
ocas donde la atracción está constituIda por la desapanción del
límIte entre arte y consumo, entre moda y ane, entre folklore
y vida cotIdiana.
221
LA CIUDAD POSTMODERNA
La naturaleza y la finalidad de los festIva! centers urbanos son
fácilmente deducibles del conjunto de pnnClplOs ya codifica-
dos -según los mayores espeClalistas del sector- en los cua-
les deben estar lllsplfados. '
-Los festIVal centers deben estar colocados en un área de alta
vIsibilidad y fuerte carga SImbólica.
-Los festIva! centers deben tener una fuerte relación de tIpO
sunbiótlCo con otros centros de actiVIdad del núcleo urbano,
C01110 hoteles V centrOs de congresos, palacios para ofiCInas,
zonas reVItalizadas.
-Los festIva! renters deben enfatIzar la gran vanedad de la vIda
urbana.
-Los festzva! centers deben ser lugares lll1stenosos e ImpreVI-
sibles con un sentIdo de 10 mágICO y de la aventura.
-Los festIva! renters deben dar un sentIdo de apertura y de liga-
men con el1llundo extenor.
-Los festIva! centers deberían proporclOnar un sentIdo de liga-
men pSIcológICO con la hlstona de la cmdad y con la arqUl-
tectura del pasado.
La clUdad-delirio
El telTltono urbano debe ser vibranteS, sobrecargado de sIgnos
y de estÍmulos para atraer y estImular continuamente al VISI-
tante, para aturdir alfldneur. Se vIve en un exceso de signos,
de culturas, de opclOnes. EXIste SIn embargo la angustIa y la
desesperación de qmenes están en la Imposibilidad de escoger:
los marglllales, los drojJ-outs, los exc1mdos del consumo y por
lo tanto del mundo. Para éstos todo parece dado y escflto antI-
CIpadamente ll11entraS que para los otros. a los que las condi-
CIones SOCIales y el poder adqmsltIvo confieren amplios már-
genes de opción y de discreclOnalidad, el anSIa denva pnncI-
palnlente del temor de equivocarse en la elección. La ciudad
222
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMATICO
de la complejidad se llena de señales y de sugerencIas para no
equivocarse: desde el obJeto de decoración al bien de consu-
mo, a la pareja, al estilo de la VIda, a los lt111eranos. El pnmer
objetivo de la publiCldad es sobre todo tranquilizar a qmen ya
ha comprado.
La sobrecarga de estÍlnulos que hasta hace menos de CIncuenta
años era considerada patológIca 0, al menos, como un mal ine-
VItable, hoyes consIderada un factor de atracción de la expe-
nenCla urbana. El nuevo hombre metropolitano está preCIsa-
mente cómodo en el delirlO y en la fantasmagoría de la cmdad
contemporánea VIVIda cada vez más como escena y bazar. La pro-
pIa estructura de los sentImIentos y de las sensaciones es modi-
ficada. Nace un nuevo tIpO de arquitectura, la pathecture, que
deberá SUmln¡strar a la construcción los sentimIentos que hacen
a la CIUdad 9 y así en el P1'01ect for Public Spaces desarrollado
en Nueva York en 1975 aparecen los space therapzsts.
En un mundo ya saturado de sIgnos, los SIgnificados más que
ocultarse tIenden a desaparecer y a devenIr lfrelevantes. MTV
y los vldeoclips teleVISIVos son el ejemplo paradigmátICO de la
realidad collage de la CIUdad sÍgnlca contemporánea que pro-
duce y quema imágenes a menudo SIn relevanCla o capaCldad
alguna.
El estress no es sólo patología de la CIudad nueva S1110 que es
a la vez componente y cualidad. La clUdad-delino -DefirzotlJ
New York, el título SIgnificatIVO del manifiesto urbanístico de
Rem Koolhaas- es conSIderada un atributo pOSIt1VO, un fac-
tor de atracción. Se multiplican los lugares como Times
Square en Manhattan, cuyo papel no es según Mumford "sIm-
plemente el del ágora S1110 el de la acrópolis" donde produc-
tores y consumIdores de la cultura popular se encuentran poten-
ciándose recíprocamente.
En la tran1a y en las formas de la CIudad nueva, la constan-
te y ambIgua relación entre tradición y deseo de lo nuevo es
223
LA CIUDAD POSTMODERNA
central. Coexisten en cuanto elelnentos constitutiVOS del citys-
cape contemporáneo, los "despolos lTIodernlstas de una SOCIe-
dad más Justa" y los "retazos reconfecClonados de sueños des-
vaneCIdos" Las calles se convIerten, en un (lerto sentido, en
réplicas -relOventadas- de la Strada Novlsslma de la Bienal
de VeneCIa. La cultura contemporánea) y con ella la Cludad,
tIenden a perder la distInción entre presente y pasado. La rea-
lidad se fragmenta y se disgrega en Imágenes, el tIempo es tam-
bién reduCldo a fragmentos, a momentos de un presente SIem-
pre actual. El nexo de esta cmdad nueva y del conttnuum que
se establece entre la gente, las práctIcas, las culturas y el espa-
clO constnudo está dado por la SOCIedad de la Imagen y del con-
sumo en el cual estamos todos Inmersos. La InerCia de los edi-
fICIOS es compensada por la fluIdez y la ductilidad del equIpa-
mIento.
En Su caos aparente, la Ciudad contemporánea muestra cla-
ramente los Signos de empresarización y de la Intervención
111asiva de las grandes sOCledades. Son éstas más que la mano
lOvlsible de un anónImo mercado las que marCan el desarrollo
y la forma de la metrópolis contemporánea.
La presenCIa de las grandes SOCIedades debe ser vIsible, e
lOc1uso enfatIzada. En línea con una consolidada tradición
amencana, los rascaClelos se presentan SImultáneamente
como monumento a la corporación y como monumento cívi-
co. El rascaCIelos como símbolo de la gran empresa funde dos
tradicIOnes diferentes: la torre cíVIca -no por casualidad el
campanarIO de San Marcos ha SIdo uno de los modelos más
cornentes en los pnmetos vemte años del sIglo- y el edifi-
ClO de ofiClnas.
Los rascaCIelos, szgnature building por excelenCIa, no sólo mar-
can el skyline urbano SlOO que además modifican la relación
entre espaCIO prIvado y espacIO público, creando nuevos espa-
CIOS públicos en sus vestíbulos y en las corporate plazas. La VIda
224
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMATlCO
de las metrópolis se desplaza haCIa el InterlOr de los espaclOs
organizados V admInIstrados por las grandes corporaclOnes.
Nueva York y Chlcago esrán llenas de rascaCIelos cuyos vestí-
bulos se destll1an a espacIO público y están decorados cama un
Jardín. En Manhattan, los halls de los edificIOS de la Chemlcal
Bank, de la IBM, de la Sony -sólo por CItar algunos- son
confortables plazas cubIertas -con palmeras, bancos, fuentes
y múslca- donde es posible, baJO la mIrada atenta y discreta
de las telecámaras de CIrCUItO cerrado de VIgilanCIa, pasar algu-
na hota de relax.
Los nuevos grandes espaClos del Imaglnano V de la nueVa VIda
colectiva de la CIudad post moderna son cada vez más a menu-
do espaCIOS creados y eqlllpados por las grandes sOCIedades.
Entre los mas reCIentes está el Winter Garden del arqUItECto
César Pelli con sus hoteles seculares en el área de Bartery Park,
presentado por el New York Times como "el salón de Nueva
York" Estos espacIOS no son sólo manifesracIOnes del mece-
nazgo desmreresado de las grandes empresas o mamemos de
s ~ a b i a s estrategias de construcción de la 1magen empresanal.
Estos son frecuente y banalmente eJemplos de la nueva polí-
tIca de las grandes lOmobiliatIas, como la famosa Olympla &
York, que utilizan los llamados oaSIS relUCIentes de los rasca-
cielos como instrumento de atracción para conuarrestar la
coyuntura desfavorable del sector. Los esfuerzos ele embelleCI-
mIento de los atrios con fuentes, cafés, espaclOS de entreten1-
mIento y la puesra a dispOSICión de los CIUdadanos de las "pla-
zas" así obtenIdas han aumentado con relación a la creClente
CflSIS lOmobiliar¡a de las grandes metrópolis estadoul11denses,
canadienses y bntá01cas que han VIsto un exceso de oferta de
espaClOS para oficinas y el fracaso de muchas iniciatIvas aun
presrlgIOsas y de marca como Canary Wharf en Londres.
, En la estrategia de encantamIento de los espaclOS de nego-
.. ClOS, conSIderados tradiCIOnalmente como los lugares de la
225
LA CIUDAD POSTMODERNA
raclOnalidad y de la Instrumentalidad (una vieja broma de los
años 30 era "incluso una flor debe ser tonta SI pretende crecer
en Wall Street") aumentan las tentativas de reconstrucción de
clmbientes sImulacro. El hall del edificlO de ofiCInas se conVierte
en un parque exótiCO. una plaza Italiana. un castillo Inglés de
1500, un Jardín Japonés. El espín tu de estas aCClOnes se reve-
la extraordinarIamente semejante al del prínCIpe renacentIsta
Italiano que manifestaba su proplO poder a través de la capa-
CIdad de recrear artifiCIalmente la naturaleza en los Jardines.
Incluso las zonas residenCIales. aquéllas más costosas, bus-
can transfigurarse Intentando realizar un ambIente histónco y
geográfico adecuado -según las IntenCIones de los promoto-
res- para servir de escena para las estrategias de autorrepre-
sentación sOCIal de los residentes. Muchas áreas de la California
mendionalo del Connectlcut están consteladas por zonas reSI-
denCIales que Intentan recrear formas y atmósferas de los pue-
blos del Midi francés. de los barnos Tudor. de los barnos mexI-
canos de CInCO estrellas. O. simplemente, veClndanos que se
pueden parecer a los ya míticos del Village de Nueva York. de
la Rive Gauche de París o de la Roma de Trastevere.
La utopía culturalisra de J ane J acobs --alimentada por su expe-
nenCla del Village y el Lower Eastslde de New York City- basa-
da en las calles Vivas Y pIntorescas, que son ammadas e Irrepeti-
bles por la vanedad étmca y por la denSidad de relaCIones huma-
nas. ha Sido convertida en fracaso por los procesos de metropoli-
zación. La autora ha Sido obligada a emigrar a Toronto en búsqueda
de un bamo y de una CIUdad ideales y a dedicar su último libro a'
las direcClones que han marcado este peregnnaJe. !O Hoy, ue:'f'LK>
de veInte años de olvldo, su perspectiva parece retomar el alien-
to, pero en una lógica diferente e Imprevisible en muchos aspec-
tos. Sus ldeas han "venCIdo" en el tmagmario real de los proyectos
de reVitalización de los centros urbanos donde se difunden las ten-
tativas de reprodUCIr la íorma y el espíritu de "sus" calles.
226
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMATICO
los malls no escapan a la regla de aportar lffiltaclO11es que
restituyan, posiblemente mejorados y potenClados, los angl-
nales. El West Edmonton Mal!. el shoppzng rnall del GUIness
de los récords. ofrece, por ejemplo. a los propIOS Visitantes. fuen-
tes Idénticas a las de Versalles y un campo de golf de nueve
hoyos que es -según lo que se describe en las guías-la COpia
exacta de la famosa y costosa 1nstalación, y por tanto 1nalcan-
zable a la mayoría. Implantada en Pebble Beach en California.
Lo que se promete son reproducclOnes que tengan no sólo el
look and fiel de los ong1l1ales sino que sean hasta mejores 1l1clu-
so que los modelos en cuanto no son agredidos o detenorados
por el tiempo ni profanados por la multitud. El mundo así crea-
do se genera directamente de las Ideas que la gente tiene de él,
y es por lo tanto absolutamente perfecto. Tanto que haría pali-
decer a Hegel.
Tamb)én las calles comerCIales han camblado nototlamente
con los años y el trIUnfo de las franqUICIas: Benetton.
MacDonald. El Charro. para los jóvenes con tantas amblClO-
nes como poco dinero. Le Must de Cartler y Pinelder. Armanl.
Magli, para la población adinerada son presenCIas constantes
en todo el Norte del planeta con el resultado que las calles de
la CUIdad tienden a parecerse en cualqUIer parte.
Sin darnos cuenta podemos vIvir en la CIUdad de la corpo-
ración creyendo, en camblO, que paseamos en un sueño. ViVIr
en el COndOm1l11O para yupples. Ir de vacaClOnes al Club
Mediterranée, llevar a los hijos, y a nosotros mismos, a
Disneylandia. hacer compras en QU1l1cy Market en Boston o
en el Covent Garden de Londres, nos permite dar Vida a nues-
tros deseos y lograr estar en el número de pnvileglados que
pueden realizar y VIVlt sus proplOs sueños. La ilusión es tal que
nos hace olVIdar el carácter COll1erClal de estos an1blentes aní-
ncos y las condiclOnes de sUjetos manipulados que asumimos
en su Intenor.
227
LA CIUDAD POSTMODERNA
Puertas y aeropuertos
Cada época ha constrUldo un SIsrema de lugares públicos urba-
nos -las puertas-, coherenres entre sí. dotados de fuerte eapa-
Cldad imagloauva y sImbólica desunada a marcar los límItes
encre el adentro y el afuera de la cmdad.
Aún hoy, las Cludades S011 representadas en relación a las
lnodalidades con las que se muestran a los que se aprestan a
lOgresar en ellas. Nueva York, San FranCISco, San Petersburgo,
Nápoles, tlenen su proplO punco de encuentro Y acogIda sobre
el mar y es sobre el mar que ofrecen la síntesIs mejor de su
propia aUIorrepresentacióo. Los grandes Viajeros del setecientoS
y del ochoClentos, entre ellos Giacomo Casanova y Goethe,
recomIendan entrar a Roma de día y por la puerta de la Piazza
del Popolo, porque este lugar es capaz de ennquecer, mejor
que cualqUler otro, el pnmer encuentro con la cmdad y hacer-
lo memorable: Londres, París, Milán y Berlín tIenen, aún hoy,
su propIa puerta más slgnificanva en las estaclOnes de ferro-
carril; Los Angeles, admItIendo que haya un lugar-puerta, o
un punco de lOgreso (el problema de los no-lugares es que no
tlenen umbrales), ofrece mejor que nlOgún otro lugar 'para su
pumer encuentro el LAX, el aeropuerto de Los Angeles
Iaternanonal.
A la cmdad hlsrórIca se eurraba desde afuera; su Impacto con
el exrerIor y con el exrranJero estaba constltLudo por la puer-
ta constnuda pnmero como elemento del S1stema murano de
defensa y luego coma elemento práctICO y SImbólico de rela-
ción activa con el extenor. Con el advenimIento del ferrocarrIl
la puerta de la cmdad es la estación central de la clLldad. Las
estaCIOnes ferroVIarIas, "catedrales del SIglo XIX". edificlOs y
ll10numentos urbanos por excelenCia, han sido por mucho tIem-
po los símbolos práctICOS de la C1lldad de la que se convertían
en espeJo. Vicrona StatlOn, Kings Cross, Gare de Lyon, Grand
228
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMATICO
Central y PennsVlvania StatlOll son nombres que por más de
un siglo han evocado tanto a los vIajeros como a los reSIden-
tes Londres, París o Nueva York.
Los aeropuertos han heredado de las estaclOnes del SIglo XIX
el papel de puerta y de espejo de la c1lldad de la cual Intentan
en CIerta medida recrear su espíritu y su lógIca constItutiva,
mclll1da la del sueño y la evasión del consumo.
En la actualidad, los aeropuertos asumen el papel de puer-
tas pero al mlsmo tIempo se presentan como CIudades con-
densadas, una de las vanantes posibles de la moderna cllldad
nómada. los aeropuertos contemporáneos expresan tanto la uni-
versalidad -yen pnmer lugar la forma de mercado homolo-
gada y es tan danzada- como la especifiCIdad de la c1lldad. Cada
aeropuerto se esfuerza en resumir la Imagen de la CIudad y su
gemus ton.
Los VIeJOS aeropuertos tendían al anOllUnato limitándose a
buscar una IdentIdad propIa en la s1l1gular emergenCla monu-
mental. La torre de control de Chlcago o de Bosron, o la del
LAX con forma de pólipo, Los Angeles InternatlOnal, la ter-
mmal con forma de alas de gavlOra proyectada por Saarmen para
la TWA en el aeropuerto de Kennedy de Nueva York. La fuer-
te emergencia SImbólica intentaba contrarrestar, presupo-
niéndola, la pobreza del aeropuerto, uno de los no-lugares por
excelenCla de nuestros tIempos.
El aeropuerto de las últImas generaCIones se propone! en cam-
blO, como lugar dotado de fuertes potenClalidades tanto prác-
ticas como simbólicas. Éste es capaz, al menos en las lnten-
Clones, de dar una Imagen del país. El futunsra Charles de
. Gaulle en ROIssy con las Clntas rransportadoras dentro de los
tubos de perspex a lo Metrópolis o el nuevo y COntIguo De Gaul!e
II con esración del TGV 111corporada -como Lyon- son el
primer contacto con FranCla, mIentras que el de Riad proyec-
tado por SkIdmore, OW111gS y Merril! es una obra maestra de
229
i

f
k
LA CIUDAD POSTMODERNA
comunicación de la imagen de un país que busca con dificul-
tad encontrar una identIdad en equilibrlO entre la cultura islá-
m1ca y la lTIodermzación oCCldental.
Se multiplican los esfuerzos de los arquitectos por pro-
yectar aeropuertos que -aun en sus grandes y dislJaratadas
escalas- creen un an1blente falniliar y estimulante para los
pasajeros y que, sobre todo, se presenten cada vez más como
parte de una Cludad a la que se unen SIn solución de contl-
nUldad. Esto vale mcluso para el esquema de base del aero-
puerto que debe hacer referencia a la planta urbana -SI ésta
es considerada relevante en la formación de la Imagen de la
cmdad-. La nueva escala Stapleton de Denver en Colorado,
considerado CQIDO un ejemplo de últlma generación de aero-
puertos -consecutiva a las alemanas de Múnrch y
Frankfurt- es proyectado sobre la propia malla de la ClU-
dad hasta el punto de ser considerado "el barno aeropor-
tuano" 11
También desde el punto de vista de la expenenCla y del cli-
ma general, los aeropuertos son consIderados hoy prolonga-
ClOnes de la cmdad, mcluso porque son a menudo proyectados
(mTIO extenslOnes, extraordinanas por la efiCIenC1a y la fasC1-
nación seductora, de los shopptng mal! urbanos. Aeropuertos
como Gatwlch en Londres, SChlphol en Amsterdam, Shannon
en Irlanda se hacen la competenCla recíproca enfatizando los
proplOS duty free y, sobre todo, los shoppzng malls 1l1remos.
Verdaderos "paraísos para el viajero" donde se encuentran
"cOlnerClos que por ellos mlsmos valen un vlale"
La lóglCa de escenano cmematográfico de los shopptng nzalls
urbanos es [epropuesta en los aeropuertos: en Garwlch, está el
GatwlCh Village Inn con paredes de encma -qUlzás falsas-,
mIentras la única verdadera mejora aportada en los últimos años
al aeropuerto de FiumlCll10 en Roma son los nuevos espadas
COlnerClales bautlzados, obviamente, La Piazzetta.
230
LA CIUDAD COMO PARQUE TEMA nco
NOTAS
, P. Rodaway, Explorzng the sub}"t In Hyper-reality, en Pile, S ..
Thnft, LN.(eds.) Mapptng the subJect- Geog,'aphies of cultural transfor-
matton, ondres, Routledge 1995 l)P 241-266 "L . ,.
J r J . "'. a artlculaclOl1 de
a e aClOl1 entre e.l yo y el otro en los parques de Disney es extraña-
mente de VIeJO estilo [ } Es f d '
". un amenralmence paSIva y reqlHere sólo
un mmlmo de esfuerzo creatIVO de parte del mdividuo Se d
aooear tres c . pue en
ar;ctenstlcas: el YO Y el Otro son puestos en relación en
de relereoCla: nostálgIcas -sobre todo referencias 1l1fantl-
les a fabulas y a fancaslas El d 1 -
l
e, E _ -. a u [Q se u,ne almno al parcIClpar en
a lantaSta n segundo lugar e
d D' . , s una expenenCla SOCIal-los parques
f: e .t
soev
son para la mUltItud, para los grupos V para las
amI laS-o la efIcaCIa de la suspensión de las dudas se refuerza 01'
el hecho que no se está sólo en la fantasía. La "realid d" d l P
na se confIrma p 1 d a e a esce-
1
or os recuer os y las expenenclas compartidas En
tercer ugar el yo y el ot f . .
.' ro se con roncan no dIrectamente SlllO de
paSIva y todo. hedolllsta. Disney es felicidad y diver-
S100. La Idea de DIsneYlandia es SImple: ser un lugar donde 1
te encontrar feliCIdad V conoCImiento" (p. 263) a gen-
, S.Znklll. TheCulturesofCitzes, Londres, BlackwelJ, 1995,1'. 71.
y' kAi¡· Hpuxtable, The Unreal Amertca: Architectureand ILuJton, Nueva
or, le ree Pross, 1997, 1'.35.
" L.R. Ford, Cittes and BuildingJ, Baltlmore The J ¡ H 1
UnlverSlty Press, 1994, p. 91. ,o lOS op (111S
e ' B. Maltland, Shoppzng Malú: Plannzng and Destgn Londres
onstruCtlOn Press, 1985, 1'.66. "
6 ld., p. 69.
, Pord,op. Ctt., p. 120.
" lb., p. 274.
U 9 E.V. W}lter, Ptaceways: a theory 01 !he human envtronment The
OIvefSltyo Norrh Carolina Press, Chapell Hill 1988 '153
D W J. Systems ofSurlJtval, Nueva York, Book/i992·
Al
ebdlcadAo A 1,112 Monroe Avenue, 555Hudson Street and 69
aoy venue
" D: Sudjic, The 100 Mille Cily, Londres, Deutsch 1992 l' 163
fesoh, Aux creux des apparences, CIt., p. 140. ' ,. .
231
X. LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
Afirmar que la belleza de lo nuevo y de lo transJ[ono uene que
vIncularse con la belleza sólida y "eterna" del pasado de la cm-
dad no es sufiCIente pata explicar la Importancia adqumda por
la relación con la hIstoria, que se ha convertido en uno de los
elementos clave de la Idenudad de la cmdad contemporánea.
Según Goethe, cada Instante, acto o pensamIento recapitu-
la en la ve1ez a los actos, pensamIentos e Instantes preceden-
tes; el presente puede recapItular todo el pasado. En la cmdad
cada parte o aspecto, cada lugar o red de lugares es el resulta-
do de toda la hlstona precedente. Viva la cmdad SIgnifica pues
establecer una relación, conSClente o InconSCiente, crÍtlCa o paSI-
va, con el pasado. Si faltase esta relación, los habitantes de la
cmdad no podrían eVItar de conSIderar al pasado como una espe-
cIe de país extran¡ero.
La Incorporación y la utilización del pasado son un aspec-
to constante de la Ciudad moderna, SIempre suspendida entre
realismo y utopía, entre mercancía y sueño, entre praxis e Ulla-
ginano. La memona está encapsulada en el espacIO y tIene
neceSIdad de él. La ciudad sIgue SIendo el libro pnnClpal en
el que la hlstona pueda ser escnta y, sobre todo, leída; el libro
Impreso no l1a consegUldo todavía matar al libro de pIedra
como Victor Hugo había profetIzado en Notre-Dame de Pal'ts:
"Cea tuera Cela". "Éste matará a aquélla. El libro matará al
2.'13
LA CIUDAD POSTMODERNA
edificlO" "A las lerras de piedra de Orfeo suceden las lerras
de plomo de Gutenberg", profetizaba Hugo temiendo por el
desrino de París, "una crónlca en piedra"
Los caracteres móviles de Gutenberg se han afirmado V a su
vez están amenazados por los bIts ligeros y ommpresentes de!
saber acumulado y difundido telemátIcamente. Sin embargo,
la cmdad Sigue siendo el más completo de los libros de hISto-
na, aunque e! más complejo y difíciL porque ella no es sólo
una biblioteca cruzada, por ejemplo, por e! Sena O una sene de
libros que se pueden consultar en una lectura secuenCIal, pági-
na por pág111a, La cmdad es una reserva de conocImIento y de
posibilidades que nadie puede pensar agorar u organIzar defi-
01(lVa y unIversalmente; si es un libro de hlstona, ella es hoy
aSImilable a la noción del hipertexto que permIte a cada uno
la construcción de un partIcular ![lnerano cognItIvo.
Desde estas premIsas, no es fácil canstn.UI una relación actl-
va y consciente con la hlstona a través de la CIudad. La CIudad
es un texto cuya lecrura resulta difícil por la complejidad de
los mensajes, por la polisemia de las partes, por las distllltas
habilidades V los diferentes códigos de los potencIales lecto-
res. La lenura es difícil porgue las imágenes a través de las cua-
les la C1udad se hace VIvir V se comunlCa resultan, como todas
las "grandes Imágenes" complelas e Intoncadas. Ellas tienen
tanto una histOrIa como una prehlstona; son una mezcla de
memona y de leyenda, escribe Bachelard.
Desde la cmdad del RenaClmlento en adelante los arqLl1tec-
toS se han encargado de la creación de los llamados "teatros de
la Iuen10na" El obJetIvo era V es el de crear en la CIudad un
discurso capaz de conectar sIgnificativamente puntos, trazados,
luonumentos para constn.ur una realidad ajustada a una Ima-
gen detern1Inada. El esfuerzo de reconstruIr en el InteriOr de
la CIudad un texto capaz de narrar o recopilar de forma unita-
na la histona, ha sIdo una constante de la práctIca urbanísti-
23-í:
LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
ca desde e! SIglo XVI hasta la Segunda Guerra Mundial y nues-
tros días.
La Roma de Sisto V con su red de obeliscos, la de MussolinI
con la enfatlZación de los Foros Impenales, el Londres redise-
ñado por Wren y los hlstonadores de la Royal SOClety, el París
de! Segundo ImperIO trazado por Haussmann y el de las gran-
des obras mItterandianas con ocasión del blCentenano de la
Revolución: son todos eJemplos que, aun en sus obvias yevi-
dentes diferenCIas, ponen de manifiesto la intención d ~ con-
vertir a la ciudad entera en un "teatro de la n1emona". El obJe-
tiVO es el de sentar las bases para que e! texto urbano trans-
mIta con 11lmediatez V facilidad un pasado hlstónco conSIde-
rado valioso para la Identidad y la leg1f1mación del presente.
La función actual de los teatros de la memoria, que, adeIuás
de segulf eXIstiendo, nunca han estado tan difundidos como
hoy en día, es múltiple, puesto que tIenen que 11lformar, exal-
tar, 11lspuar confianza, sorprender. Los tab!eaux vlvants de la
segunda mitad de! Siglo XIX, sobre todo en París, eran un medio
para hacer soñar y también tranquilizar al hombre metropoli-
tano trastornado por la nueva cmdad de la 1l1dustnalización y
e! desarrollo. Al mIsmo tlempo, estos teatros de la memo na
tenían que acrecentar, con modalidades típIcas de la época
barroca, la admuación por el poder que a través de la CIudad
se exhibe a sí miSlUO V a la riqueza que es capaz de prodUCIr.
Constante es el uso de la hIStOna para legitImar el presen-
te, tanto en la forma más Simple de la Clta formal de los estl-
los, como en aquélla más difícil V eficaz de la conexión SIgnI-
ficativa de! pasado y del presente en un texto únICo.
La CIudad capital no es sólo un monumento a sí mlS1ua y al
propiO reIno, SIno también un lnsttlUUento para recapitular en
un únICO discurso const1tuIdo por recorridos, monumentos y
perspectlvas una totalidad capaz de mezclar presente y pasa-
do. Es el caso del Gran París de! blcentenarlO que Mitterand
235
LA CIUDAD POSTMODERNA
ba puesto en escena, coberentemente con la gran tradición fran-
cesa de la cmdad capital constrUIda como discurso, relaCIonando
practIca y sImbólicamente los nudos y los recorndos de la
FranCIa del AnClen Régtme, de la Revolución y de la ModernIdad.
SigUIendo un hilo roJo que va de la monarquía a Napoleón I,
Napoleón In y De Gaulle, el estado francés ha desarrollado una
estrategia para reconstruir un relato a través de la CIudad, en cuyo
l11arco las nuevas intervenClOnes arquItectónICas y urbanísticas
----de la pIrámIde del Louvre de Pel al Grand Arche de la Défense
o a la Villette- adqUIeren un nuevo efecto narrativo.
En la cmdad contemporánea, la relación con el pasapo y la
memona se plantea desde nuevas formas, a partlf de las moda-
lidades específicas con las cuales la cultura utiliza tanto a la
tradición como a la bIS tona. La relación de la cllldad postmo-
cierna con la historia y la tradición tanto fíSICa -la CIudad cons-
truida, sus arqultecturas y sus partes- como cultural -SIg-
nos, códigos comunICatIvoS e Interpretativos, esquemas de sen-
tIdo, etc.- es doble y corresponde a grandes rasgos con la dis-
tinción que plantea Giddens al discutlf el problema del papel
y del uso de la tradición en la SOCIedad post-tradicIOnal.
. El pnmer tipO de relación que se tIene con el pasado es fun-
damentalmente mstrumental puesto que el pasado, tanto el de
la memona bIOgráfica como el de la hlstona escnta, consoli-
dado y compartIdo, puede desarrollar en el presente una fun-
ción SOCIal actlva. Se trata, por ejemplo, de la llamada defen-
sa discurSIva de la tradición en nombre de las relevantes fun-
CIOnes que ésta todavía puede desarrollar en el presente como
amplia reserva de consenso y de sentldo.
En grupos SOCIales grandes y pequeños, es relevante y en
constante aumento el recurso al pasado como reserva eficaz y
rIca en medios para construn y mantener la propIa IdentIdad.
En este caso, el uso de la tradición y de la hIstona es un ele-
mento clave en relación a la constante aceleración del camblO
236
LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
ya los frecuentes ITIOlTIentos de cflsis SOCIal y cultural. A ITIenu-
do se trata de una estrategia defenSIva que permIte a los gru-
pos contrarrestar por un lado calTIbIOS y ctIsis y mantener por
otro su Identidad en un esceuano de fuerte competenCia SOCIal.
En el marco urbano, la defensa frente a aCCIOnes de renova-
ción y de "modernización" del veClndarIO -considerado como
comunIdad espaCIal o poblado urbano- ha SIdo un ejemplo
cláSICO de dicha estrategia. Este contexto ha sido protegido, con
IntenSIdad y argumentaCIOnes a veces anacrónICas, C01110 estruc-
tura capaz de proporcIOnar modalidades adecuadas de mterac-
cÍón lnterpersonal, de soporte expresivo e instrumental al Indi-
víduo, a la familia y a los grupos afectados par procesos de exclu-
sión y marginalización.
En la cmdad postmoderna, la defensa y la utilización de la tra-
dición constItuyen fi10mentos centrales en las estrategIas de comu-
llIcación. la tradición es, en efecto, un enorme y diferenciado
reperrono del que es posible abastecerse de esquemas de senndo
y de SIgnificado necesanos para hacer más eficaz a una comunI-
cación que el movimIento moderno había vuelto escueta. El
empleo de motIVOS tradiCIonales, populares y hasta estereotIpos
por parte de algunos arquItectos postmodernos --como por eJem-
plo ]ohnson, Graves, Moare, Ventun- refleja, por lo menos en
la superfiCJe, esta recuperación discurSIva de la tradición.
El pasaje a una fase de cultura postmoderna o supramediá-
tICa fortalece un uso de la tradición Interpretada como despo-
JO o ruma del pasado. Como consecuenCJa de la cnSIS de las
estructuras tradiCIOnales, los sIgnos, los objetos, los compor-
tamIentos y hasta las expreSIOnes verbales del pasado se con-
vIerten en rumas y hábitos; parecen perder toda validez y sIg-
nificado. Su nueva ImportanCIa deriva únicamente de su capa-
CIdad de SIgnificar la pertenenCIa al pasado y de reproducH y
evocar a la hIstona. la tradición a la cual pertenecían se ha ago-
tado y su significado es el de un museo VIVIente.
237
LA CIUDAD POSTMODERNA
ReduCldo a un resto o a Simple teStlmOnlO, el pasado histó-
neo puede convertlrse, en la Cludad-espectáculo) en un ele-
mento escenográfico para montar uno de los vanos escenarIOS
de los teatros de la memotla contemporáneos, recursos ya clá-
SICOS para atraer a los VIsItantes. Para llamar la atención de los
tumtas ya no es sufiClente el "aquí durmió Garibaldi" o el "aquí
comió Washmgton". Hace falta dar a la gente la sensación de
dormir, comer, ViVlt como Garibaldi o Washmgton.
El pnmer ejemplo de una cmdad recuperada sólo para ser
un tearro de la histona es Williambsburg en Virgmia, una
pequeña cmdad colo mal del Siglo XVIII que los amen canos esrán
acostumbrados a aSOClar, desde los años del coleglO, con los
nombres de George Washmgton y Thomas ]efferson e, mdi-
rectamente, con la Declaración de Independencia. GraClas a la
generosa mrervención de ]ohn D. Rockefeller, Williamsburg
ha sldo enteramente recuperada y "resucitada" con una opera-
ción que empezó a mediados de los años vemte y duró caSi dos
décadas. El resulrado del proyecto es fascmante y discutible al
mismo tlempo. Alrededor de noventa edifiClos del
Williamsburg actual son los auténtiCOS del Siglo XVIII, res-
taurados; sin embargo, otros tantos son los construidos "comO"
hubieran Sido" Si no hubiesen pasado dos Siglos. El resultado
es una porción de histona v1vIda como auténtica por las más
de qUlmenras mil personas que la ViSitan cada año fotogra-
fiándose delante del Capitolio -reconstrUldo en base a dibu-
JOS de la época- y cenando en la taberna colomal donde mÚSi-
cos tocan canelOnes reconstruIdas, así por lo menos explican
los guías, a partlt de los manusctltos del Btlt1sh Museum. Para
hacer frente a las quejas de algunos crítiCOS que denunClaban
la falsificación arqultectómca y al mismo tiempo pata no deSI-
luslOnar al publico, en Williambsburg se ha mventado el con-
cepto de authenttc reproducttOns, reproducclOnes auténtiCas. ; La
experIenCIa es del tipO "inmersión total". Durante toda la VISI-
238
LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
ta no hay nada en Williamsburg que pueda hacer pensar al
turista en la ficción o en la representación: la basura es Inme-
dlaramente elln1inada, cualqUIer anuncio que pueda recordar
a la contemporaneIdad ha SIdo prohibIdo, los coches y los auto-
cares no son visibles desde la CIudad, hasta los guías se can1-
bIan de contInuo e Instruyen para evitar que su explicación
parezca demasiado profeSIOnal y aprendida de memona. Por
el contrarIo, es Importante que "su palabras no expresen rutI-
na, smo que denven de la cultura general y de la comprensión
del pasado histónco de la cmdad" ,
La Plymouth PlantatIOn en Plymouth, Massaclmssets, imI-
ta y reproduce para el goce de los tunstas un pueblo de la Nueva
Inglaterra de 1600. Aquí, la atmósfera auténtIca no es dada
sólo por las casas, el vestuarlO, las herramientas de trabajo, la
comIda, que son los de los padres peregnnos, smo también por
los reSidentes que hablan, por supuesto en público, en el 111g1és
de la época ..
Estas plantaCIOnes -tableaux Vlva7tts de finales del SIglo
XX- son espectáculos que tlenen que ser atractIVOS, creí-
bles y seguros. La SImulación no tiene, en efecto, que lller-
mar a los ImperatIVOS hIgiéniCOS y de limpIeza contempo-
ráneos -comIdas de la época, pero en bolsItas esterilizadas,
peregnnos que sltven pavo y 111aÍz con los guantes desecha-
bles prescntos por los reglamencos SaIl1tanos del estado de
Massachussets- absolutamente alejados de los de la época.
La lógIca es la de la hIstona reescnta y domestIcada que no
presume proporCionar sentIdo y SIgnificado a las expenen-
Clas cocidlanas. Es, una vez más, Disneylandia.
Los reatros hIstóncos pueden ser reconstruidos recuperando,
revalonzando y an1mando a los vieJOS restos del pasado o hasta
recreándolos. Tan1poco los lllodernos tableauxmvcmts pueden esca-
par a la lógIca de la hIper-realidad en función de la cual la rea-
lidad es conSIderada verdadera sólo si imIta al imagmano. El pro-
LA CIUDAD POSTMODERNA
blema manZODmllO de lo verdadero y de lo verosímil es aquí inver-
ndo) puesto que no es la novela hlstónCa la que tlene que C011-
segUlr la verosimilitud smo la realidad. La realidad histónca tie-
ne que ser verosímil en su lntento de ImItar a la novela.
Donde la hlstona no eXIste, o no es demasiado eVIdente, se
la puede crear y las vieJas tradiclOnes locales se recuperan o has-
ta se mventan. Donde no hay nada de nada -sólo muy pocos
historIadores probablemente conocen a la exacta ubicación del
antiguo pueblo de una clUdad californiana y por lo tanto ren-
dría poco sentido reconstrult un centro histórico-la sIr;nula-
ción tiene plena libertad. Se reconsttuye la histona s.egún los
modelos proporclOnados por las mvestigaclOnes o, mucho más
a menudo, por la ficción histónca.
El mundo esrá lleno de monumentos espaCiales verdaderos
dedicados a personajes imagmarios: desde la casa de Sherlock
Holmes en Baker Streer en Londres, a los numerosos castillos
de Drácula en Rumania, desde las págmas de Joyce "recons-
ttuidas" en Dublín, a las de Molnár en Budapest, y las de
Dickens en Londres.
SignificatiVO puede set el caso de George Orwell y de su The
Road lo Wigan Pier, a menudo citado como ejemplo de la nue-
va relación de nuestra cultura con la historia 4, El cuento, publi-
cado en 1937, narraba el Viaje de Orwell a Wigan pero era la
ocasión para describrr Wigan como ejemplo de un área des-
truida por la mdustnalización, hasra como reStlmonlO fíSiCO
de los males de la mdustna. En esta ocasión, Orwell se lamen-
taba del hecho de que el muelle de Wigan, usado para descar-
gar el carbón en las barcazas, ya no eXistiera. A deCit verdad.
el muelle había Sido destruido mucho antes de que Orwell vol-
Viese a Wigan. Sin embargo, en 1980 el muelle ha Sido recons-
truido. los VieJOS almacenes de la zona portuana limpiados y
recuperados y toda la zona. renovada, ha Sido declarada herzta-
ge centre, zona histónca proregida.
240
LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
HaCiendo referenCia a es rilas y ripologías de comienzos del
siglo, más que a los años trelota, la zona ofrece hoy al visitante
una expertenaa de la época descnta por Orwell. El mismo Orwell,
que ha tenido el ménto de hacer famoso al muelle de Wigan. es
parte integrante del espectáculo, puesto que los rurmas pueden
beber una p111ta de buena cerveZa en el Orwell Pub.'
Todo vale para crear el sueño. Amplias zonas de Monterrey
-una pequeña clUdad californiana al sur de San FranCiSCO-
han SIdo refonnadas para recrear la atmósfera descnta por
SrelObeck en Cannery Row, ambientada preCisamente en
Monterrey. Desde 198410s guías H1Vitan a los tunstas a segUir
las pistas de StelObeck y subrayan cómo la cmdad Sigue man-
teniendo el mIsmo encanto y todavÍa mantIene las mismas for-
mas. aunque éstas hayan SIdo enteraInente reconstruIdas.
ViViendas, hoteles, restaurantes -por supuesto de pescado-
tiendas con nombres para nada ambiguos como "StelObeck's
Lady" crean el sueño. En perfecto estilo Cannery Row.6
En la clUdad posrmoderna. fragmentada e 111coherente, don-
de dom111a la forma collage o patchwork, la histona puede desa-
rrollar también otra función fundamental: puede proporclOnar
al Cludadano una respuesta a su continua y frustrada búsque-
da de totalidad. En efecto, la cmdad contemporánea tiene difi-
cultades para dar respuestas adecuadas a las demandas de sín-
tesIS y unificación a causa de una segmentación que es propIa
lOcluso antes que de la cmdad, de la SOCiedad postmoderna, de
la cual constituye uno de los pnnClplOs organIzadores. La ciu-
dad se presenta como un conjunto fragmentarlO de fonnas
arquitectónIcas. de expenencIas culturales y de estilos de VIda
que es práctICamente Imposible unificar u ordenar. Es una vane-
dad que llega hasta la escala del lOdividuo, que hace de ella
pnnciplO de comportamiento e identidad.
La extrema vanedad de la metrópolis conten1poránea ImpI-
de cualquier 111tento de SínteSIS unltana. La hIstOrIa, por el (011-
241
LA CIUDAD POSTMODERNA
trano, en tanto que pasado, unifica y -S1 se la hace accesible
a vanas lecturas- proporCIOna a cada cual la posibilidad de
expenmentarla con modalidades prop1as.
La Cludad se conViene en museo y alegoría de la hlstona de
sí lnisma. Gran parte de las llltervenClOnes de reVitalización
temátIca o de recreación de escenarios históncos -en los que
confluyen elementos de la h1stona alta y s1gnificauva y ele-
mentos de lo cotldiano como en Faneuil Hall y QUlllCY Market
en Boston- representan procesos de ffilniatunzación de la his-
tona que no difieren -exceptuando las IntenCIOnes totalmente
diferentes- de los, monumentales V trIunfales, regímenes
totalitanos. En la actualidad, en los nuevos tableaux vzvants de
las operaCIOnes grandes o pequeñas de renovación urbana roda.
diseño, faunas, colores, sonidos, materIales, mobiliano urba-
no, códigos constructivoS y proyectuales, genera un Sistema
narratIVO que Integra lugares y recuerdos, significados, actIvI-
dades e imágenes. El Intento es el de recrear un teatro de la
hIstona lo n1ás posible elocuente y verosímil.
La calle re imagInada es hoy una espeCIe de mInIatuflzación
de las expenenClas. Como afirma CanetCl en referencIa a Speer.
el gran arqUltecto de Hitler. la voluntad de ml11Iatunzar a la
hIstona puede asumIr también formas monstruosas. Es sufi-
Clente perder el senudo de las proporclOnes.
E jemplos de una relación diferente con la hIStona marcada
por la fuerte presenCla de la lóg1ca del espectáculo, los pro-
porClona el nuevo tipO de Interacción entre Cludad y n1useo y
la consIgUIente transformación de partes de CIudad en expe-
nenCIaS de tIpO museístlCO.
Hoy, las c!Udades se proponen cada vez más como expe-
tIenClas museístIcas de Inmersión total. En el SIglo XIX, para
los tnnstas del Grand Tour Italia era un museo didáct1co, hoy,
la relación con el pasado se vuelve a fundamentar en la expe-
LA CIUDAD COMO MUSEO VIvIENTE
riencIa. En la C1udad nueva conteInporánea el VIeJO y tradiclOnal
modelo del museo lOterpretado como tealidad cerrada y sepa-
rada, lugat de conservación y de defensa de lo excepClonal, pare-
ce destInado a la desapanción. El museo adqUIere las ca¡"acte-
rístlcas de un espacIO de frontera donde se vuelve InCIerto el
límite entre lo real e ImagInano, entre presente y pasado, entre
funCIOnal y lúdico, entre naturaleza y artificIO.
Una nueva relación entre museo y CIudad se establece con
referencia a dos rasgos distIntIvos del escenano cultural: por
una parte, la contaminación y la tendenCIal confusión entre arte
y consumo, por otra, la afirmación y consolidación de la deman-
da de expenenCla por parte del hombre metropolitano. El pn-
mer factor lleva al museo a ampliar su objeto y a establecer una
continUIdad con el mundo exterior; el segundo, a convertH. en
tendenCIa. la CIudad O sus partes en un únICO y gran museo.
La contamInación entre arte y consumo de masas, posibili-
tado por la estetlzacÍón de la v1da cot1diana y por el consumo
distlOt1VO de masas, ha s1do facilitada también por SltUaClOnes
contingentes. Museos y grandes InstItUCIOnes culturales, pri-
meto en Estados Ullldos y después en Eutopa, se han V1StO apre-
tados entre la reducción de las 1ntervenClOnes públicas y el cte-
C1mlento, cualitat1vo y cuant1tat1vo, de la demanda del públi-
co. La búsqueda de lOdispensables tecursos adiCIOnales ha
Impuesto a los museos la valorización y monetanzación de todas
sus potenCIalidades. lOcluso las de 1magen, en el momento de
su Ingreso en el mercado.
Por ello, además de 1ntensificar la búsqueda ftenétlca de pro-
motores y mecenas. el museo urbano contemporáneo se ve for-
zado a recorrer los camInos de los aconteCImIentos artístICOS,
rentables y de gran Impacto, y de las continuas lnvenCIOnes pro-
moclOnales para atraer al público. Con tal de l11crementar sus
lllgresos, el Mettopolitan Museum de Nueva Yotk cede sus espa-
cios a las grandes corporaCIOnes para sus recepciones, ofreCIen-
243
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LA CIUDAD POSTMODERNA
do, Junto con los canapés, el esuelneClffilentü del aura del arte
y, más aún, un efecto de distmción y de preStlglO que no admI-
te comparaclOnes. La fÍ1erza del museo en el mercado resIde toda-
vía en la dist1l1ción que, aunque debilitada, las clases medias
en partIcular sIguen percibIendo entre alta y baja cultura.
El Museum ofModern Art en Manhattan -el MoMa- aco-
ge desfiles de moda, mIentras que, pocas calles más al norte,
el gran almacén Blooffilogdale monta exposICIOnes de arte.
como Seibu en Tobo; en el MoMa se exponen objetos de dise-
ño firmados por Sapper, Graves, Rossl Y los mIsmos obJetos,
JuntO con los muebles de Wnght y los cubIertos de Moore, están
a la venta en la t1enda del mIsmO museo donde, con un poco
de suerte y prestando atención a la edición domlDlcal del New
York Times, es posible adquH1r sillas de Ventutl, lámparas de
Graves o tazas de Stern a preClos de ocasión. En el nuevo Louvre,
uno de los arquetipos del museo cláSICO europeo reproyectado
por I. M. Pel, Junto a las usuales tiendas de "productos
museaJes" se han colocado también las boutlques de las gran-
des firmas como Chanel e Yves Samt-Laurent, conSIderadas
coherentes -por la calidad de su diseño- con el aura artís-
tica de la gran Institución.
El arte 011SffiO se ha convertido en atracción turístiCa y en
obJeto de consumo. En todas partes, a excepción de Italia, gran
parte de los Ingresos de los museos, prOVIene, más allá del pre-
CIO de las entradas, del facturado de los comercIOS internos, los
restaurantes o del alquiler de los espaclOs para grandes ocas 10-
nes que pueden mclUlr desde los desfiles de moda a las gran-
des recepclOnes de las empresas o de particulares (en el
Metropolitan de Nueva York los "benefactores" del museo pue-
den alquilar las sajas también para recepClones pnvadas con-
Slgmendo, eVIdentemente, el máxImo de la distmción. La lógI-
ca que ha aconsejado devolver al antiguo esplendor algunas de
las salas dd Museo NaclOnal de Nápoles en ocasión de una cena
244
LA CIUDAD COMO MUSEO VIvIENTE
del G7 no parece diferente en sustanCla). Los grandes almace-
nes BloomlOgdale y Lafayette, por su parte, alternan exposl-
ClOnes de arte y de costumbres a la presentación de nuevos pro-
ductos.
El carácter de frontera de estos espaclOs es marcado talnbién
por la calidad de los envoltonos arqUltectónlcos. Los grandes
almacenes compiten con los museos en busca de la firma del
arqUltecto de renombre y por lo tanto SI Botta proyecta el
Museo de Arte Moderno de San FranClsco, Jean Nouvel firma
los Pnntemps de Berlín. En esms espaclOs frontenzos -de
los department stores a los parques temáticos, y de los museoS a
los Rouse P!aces- se expenmenta la creciente confusión entre
rultllra alta y popular, entre mercancía y obra de arte, entre rea-
lidad y ficClón.
Los nuevos "tableaux Vlvants"
El obJetIVO del museo contemporáneo no es tanto el de pro-
porCIonar conOClffilentü, 5100 experienCIa. Los pnmeros museos
californianos definIdos postmodernos eran de hecho COplaS del
VIeJO y canónICO museo-colección europeo filtrado a través de
la cultura mediátlca. El Paul Getty Museum de Malibú, cer-
ca de Los Ángeles es, en efecto, un museo normal europeo mon-
rada en el lOtenor de una COpla de la Villa di PapH1, directa-
mente accesible desde el aparcamIento, en obsequlO a la cul-
tura del automóvil de CaliforDla mendional. Los nuevos
museos se alejan de los tradiclOnales no tanto por sus formas,
SIno por su espÍfltu, porque tIenden a crear atmósferas histó-
rIcas en las que el VIsitante puede sumergIrse. Museo "nuevo"
es, por ejemplo, el Edo Museo de Toloo, donde se reconstru-
ye, SIglo tras SIglo, tanto en 011niatura como en talnaño natu-
ral, en escala 1: 1, la VIda condiana de la capItal Japonesa des-
de los tiempos en los que todavía se llamaba Edo. El mIsmo
245
LA CIUDAD POSTMODERNA
modelo es segUIdo por los mil museos de lo cotidiano o de las
tradiclOnes populares esparCldos en el mundo que mIran más
a Disneylandia que al Louvre o al Prado.
El obJetivo de tales museos es el de proporclOnar una expe-
nenCIa de Inmersión total en el pasado. Los medios son lnúl-
tiples: de los tradiclOnales como los tab!eaux vzvants a los algo
más kitsch pero de éxito al estilo belén Viviente con actores que
reCHan la hlstona, comO pasa en los castillOs irlandeses o en el
New England, en las Plymourh PlantatlOns, donde el ambien-
te de los padres peregnnos es reconstrUIdo por comparsas que
hablan un arcaICO Inglés shakespeariano.
La última moda es la de la expenenCia histónca con efectos
espeCiales al estilo Jurasslc Park y, más aún, el museo vurual
en el cual graClas a las nuevas tecnologías mult1media, a las
pantallas y a los cascas Simuladores es posible pasear por
Pompeya antes de la erupción del VesublO o pasar un día de
caza de Jabalíes con los lDdios de las grandes praderas antes de
la construcción del ferrocarril uanscontlnental americano. El
éxito de los museos del nuevo tipO es eilorme Y en creClmIen-
to debido también a la posibilidad de transfenr roda el museo
a domiCilio en CD Rom o con Internet. La palabra clave de esta
educación/juego es Edutaznment, un nuevo concepto obteOldo
llDiendo las palabras educatton y entertaznment. También las gran-
des unIversIdades contribuyen, en nombre de la divulgación
Científica, a la tendenCia al museO hollywoodiano. La UOlver-
Sidad de CaliforOla en Berkeley ha montado en su museo un
"teatro de la CienCia" proVIStO de un volcán y un pueblo de la
Nueva GUlDea donde con efectos clDematográficos se SImula
un terremoto. Muy pareCido, dicen los VISitantes, a lo que des-
de hace años se SlIve a los tunstas en los UnIversal Studios de
Hollywood.
La nueva oleada, sin embargo, no consigue elimInar al VIe-
JO Illuseo con[enedor, austero y elitista. Su presenCIa es por el
246
LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
contrano necesana para legItImar a los illuseos seduccores de
la últIma generación.
En el ImagInarIO colecnvo la alta cultura es todavía conSI-
derada difícil e maccesible. La modalidad de frUlción de la cul-
tura alta sedimentada en el contexto urbano -monUInentos,
lugares y sobre todo rnuseos- es todavía de tIpO báSIcamente
didáctIco. La cultura consIderada baJa y popular es, por el con-
trano, consumIda en la lógica de la diversión y del OCIO. Sin
embargo, la cultura popular difundida no se puede pensar S111
la cultura alta que, por el solo hecho de eXIStir, la legwma.
Los Bastan Pops, por eJemplo, los divulgadores por exce-
lenCla de la mÚSiCa cláSiCa de fácil audición -los clamca! hits-
tIenen éxito porque eXiste, al lado, la Boston Symphony
Orchestra con su ngor InterpretatIvo. El secreto conSIste en dar
al gran público, mIentras escucha los Boston Pops, la ilusión
de ser capaces de aprecIar a la Boston Symphony Orchestra y
de enrrar así en el grupo elitista de los cultores expertos de
mÚSIca al tao
Sin embargo, la creación de los nuevos teatros urbanos de la
hlstona, los tableaux vtvants contemporáneos, es un c01netldo
nada sencillo por la dificultad de encontrar un aprovechable
punto de equilibno entre las eXIgencias de rentabilidad y las
del espectáculo. El pasado hlstónco es un recurso que vale has-
ta el momento en que proporclOna beneficlOs. Un eJemplo SIg-
nificativo es el del neoyorqluno Sourh Street Seaporc, en la
Lower Manhattan.
Creado en 1983 por la conOCIda Rouse Corporatlon -la mIS-
ma que ha l11ventado QUl11cy Market en Boston y con éste el
género de los festlval markets-, SOllth Street Seaport ha SlelO
aclamado no sólo como un eficaz Imán para atraer personas y
dinero en la anugua zona del illercado del pescado de Nueva
York, SIno también C01110 un lntento de recrear el genzus loo de
la zona. En el aera de constItución del [estIval market, obra de
LA CIUDAD POSTMODERNA
la Rouse Corporatl0n Junto con el Ayuntamiento y el Seaport
Museum -uno de los benefiClanos finanCleros de la opera-
ción- se escribe: "Se supone que habrá un razonable número
de comerclOS dest1llados a la promoción de las actividades y de
los prodnctos marítimos y relaclOnados con e! mar" , Sin
embargo, constatado el escaso éxito finanClero del proyecto,
estas tiendas han cerrado progresivamente depndo espaclO a
cadenas naclOnales como Banana Republic y Brookstone.
Hasta Capltan Hook"s, una tienda de brtc-a-brac con conchas,
dientes de tiburón, scrzmsbatu verdaderos y falsos -verdadero
goce del público domlOguero- ha s1do desahuClado por la
sOCledad 1llmobiliana que tiene la propiedad de la zona. En el
debate ab1erto en el New York Times con respecto al desahuclO
y replicando las acusaClOnes de persegulf ú01camente la ren-
tabilidad, Sin preocuparse por el genzus loct, la Rouse
CorporatlOn ha contestado de una forma algo dura, pero no
carente de sentIdo: "Nuestro Intento es el de conservar la inte-
gndad y las sensaClOnes de! Nueva York del s1g10 XIX. Pero
nuestro público es, y mucho, parte del siglo xx" "En otros tér-
lUInas: también los sueños tienen que estar en el mercado.
Otro nesgo es representado por la banalización y por e! sen-
ndo de déja-vu. El público busca contemporáneamente la nove-
dad que lo estimule y la repetición que le 1llSplre confianza.
El modelo Ideal para los teatros urbanos de la hlstona y para
las áreas temáticas -theme parks, etc.- es Inevitablemente la
sene de telev1sión cuyo éXIto, cuando lo hay, es proporclOna-
do por las muchas cOmb1llaClOneS posibles -los plots- de los
elementos constantes de la sene, personajes y atmósfera. Es sufi-
(lente que la constancia de los persona]es prevalezca sobre la
mutabilidad de las comb1llaClones para que la sene fracase.
El Place markettng neceSIta, para una meJor comerCIalización
del lugar, de las posibilidades de su reconOCimiento 1llmedia-
to. El gemus loez tiene que ser enfanzado y comu01cado hasta
248
LA CIUDAD COMO MUSEO VIVIENTE
convertirlo en cifra y firma de aquel lugar y de la expenenCIa
que uno se espera que produzca. El Place marketmg neceSIta hacer
referencia a SIgnos, símbolos y lenguajes conlunes y constan-
tes. Por lo tanto, el nesgo de la repetlClón y la banalización es
grande.
En las aCClOnes de marketl1lg y en el recurso al repertono
hlstónco, filtrado por los medios y e! kitsch de los estereoClpos,
muchas pequeñas CIudades Inglesas han recurndo a los catá-
logos de los mismos proveedores de farolas, pavimentación,
mobiliano urbano. Ya desde el tlpO de alumbrado, de las letras
negro y oro de los rótulos y del estilo general del mobiliarlO
urbano, perfectanlente vIctonano, es posible reconocer de lnIne-
diato las zonas de Gran Bretaña que, beneficiándose de las
finanClaclOnes del programa estatal City Challenge, están l1lVO-
lucradas en acciones de regeneración urbana.
NOTAS
, A. 1. Huxtable, The Unreal Amerzca: Architec/ltre and Ulrmon, Nueva
York, The Free Press, 1997, pp. 18-19 .. Ada LOUlse Huxtable, Illfluyeme
critica de arqlutecrura del New York Times recuerda Oportunamente que
Williamsburg no ha sido considerado sólo un objeto rurísnco para el gran
público, S1110 que ha obtenido reconOCImIento también por algunos profe-
slonales. En un programa teleVISIVO, Leon Kner y Roben A.M.Stern, cono-
cidos arqUItectos postmodernos, desde un coche de caballos, han ilustrado
al público la belleza y el SIgnificado de las "reproduccIOoes autéotlcas" de
Williamsburg.
M. Middleron, Man Made /he Town, Londres, The Bodley Head, 1987,
p. 196. Sin embargo, Williamsburg ha ido más allá de la ~ I m p 1 e recons-
trucción de la hlsrona amencana. En ella se ha realizado también un nuevo
"museo", el Busch Park, con el lema: "Este año puedes VISItar Inglaterra,
FranCIa, AlemaOla e Iralia Slll moverre de los USA". Con este fin se han rea-
lizado cuatro pueblos "típicos" -Banbury Cross, AqUlta1l1e, Rhinefield y
San Marco- reconstruidos fielmente a partlf de los nombres, sobre la idea
que el público medio estadounidense nene de la Europa histónca.
249
LA CIUDAD POSTMODERNA
El elenco de 10$ museos-espectáculo de este tipO crece a diano. En York
(Gran Bretaña) el Jorvik Centre ofrece una tnmersión en la York vikinga del
SiglO déClmo; en Inveraray (EscoCla) es posible ViVir la expenenCIa de una
améntlca pnsión del Siglo XIX; en Durham (Gran Bretaña) el Beamish Open-
atr Museum ofrece al VISitante la posibilidad de VIVir en una pequeña ClU-
dad Inglesa de 1910-1920 completa de tranvías y tiendas con mercancías
de la época.
A. Giddens, Livmg tn a Post-Traditzonal Soaety, en Beck, D., Giddens,
A., lash, S. (ed.), Re{textVe Modet7ltzatzon, Stanford, Stanford U ntVerslty Press,
1994, p. 102.
, Otro museo al aire libre que con eficaCla hollvwoodiana recrea la vida
de las fábncas y de las casas de la Inglaterra mdustnal del ochOCIentos es el e
Ironbridge Ml1seum en los alrededores de Telford.
ti E. Relpb, The Modern Urban Landscape, Baltllnore, TheJohns Hopkins
UDlVerSlty Press, 1987.
/ M.e. Boyer, The City of Collecttve Mtmory. lis Histor¡cai lmagery and
A1TbitectfJml Entertam1llents, Cambridge (Mass.), MIT Press, 1994, p. 158.
¡; D. MartlD, "South Street Seaporr:Jusc anothel' Mall ?", New York Times.
17 de octubre de 1993.
2)0
XI. LOS SHOPPING MALLS: DEL FLANEUR AL BUYER
El esfuerzo por recrear el espacJO público ha hecho que en las
clUdades ameneanas las calles se hayan vaClado y se haya for-
mado otra cmdad hecha expresamente para el consumo. Los
skyways y los mdoor malles son una clUdad en la cmdad, artifi-
CIal y des localizada, protegIda y acondicJOnada. Aquí, todo el
mundo está compnmldo: están presentes y contlguas todas la
COClnas naClonales, las grandes lnarcas se forman en parada en
el podio de lo superfluo y del despilfarro VIstoso, utilidad e lOU-
dlidad se confunden estimulando al consulnldor y dándole la
sensación de estar alejado de la necesIdad.
En el panorama fíSICO y cultural, sobre el cttyscape y el rmnds-
cape de la CIudad contemporánea la nueva gran presenCIa está
constltUlda por el shoppmg mal!. En el GUlnness de los récords,
hay ya una sección dedicada a los shoppmg ¡na lis y a sus cifras:
no sólo está en Juego una primacía abstracta entre los centros
comerClales por establecer quién tiene más aparcamientos o
más comerclOS, SIno también la primacía de la Cludad que los
contrene.
El récord del West Edmonton MaU en Alberta, Canadá, fue
reseñado aún antes que en las reVIstas de arquitectura, en el
Glllnness: caSI 50 hectáreas de superfiCle, 800 comerClOS, 11
grandes almacenes, 110 restaurantes, un hotel ele 360 habI-
taCIOnes, 20 cmes, una IgleSIa, 13 ntght clubs, el aparcamlen-
251
LA CIUDAD POSTMODERNA
to Inás grande y el parque de diverslOnes cubIerto más gran-
de del mundo, etc. Todo en un estilo que mezcla -al más puro
estilo de Hollywood-la atmósfeta de los bulevares y los pasa-
Jes pans1110s del ochoCIentos, de Bourbon Stteet en Nueva
Otleands, los grandes almacenes de Lafayette y un centro
comercIal suburbano del Midwest. Con el Impulso de un éXI-
to excepcIOnal. los propletanos han proyectado otro, The Mall
of Amenca, cetca de Minneapolis, con ttes grandes hoteles,
un centro de congresos y un centro de diverSIOnes constItuI-
do por Camp Snoopy.
Otras pnmacías son más sutiles y están menos ligadas a la
cantIdad. En Orange County, en el área de Los Ángeles, una
de las tres zonas más ncas de los Estados UnIdos y defimda
como la capItal de la postmodermdad, el shopptng mall South
Coast Plaza es el n10numento a los consumidores de la cnIdad
extendida y al enorme poder adqUISItIVO de su población. Su
naturaleza de nuevo monumento y de centro de una Cludad sin
centro no esrá dada por los doscIentoS comerCIOS y tIendas de
marca (desde CartIer a Tiffany), por los diez mil aparcamIen-
tos, por la venta en medio millón de dólares s1110 por las escul-
turas de Moore, Calder, Miró, por la arqUItectura de pIedra y
de agua de Idamu Noguchl. Es un monumento a la expenen-
CIa estétIca v al gusto de la población más nca del mundo. Es
la Idea de una CIUdad, de un paraíso en el sentIdo etImOlógI-
co del térm1110 que es un Jardín cerrado, hecho a medida para
el mundo pudiente postmoderno.
Tanto en la Cludad tradicional concentrada como en la exten-
dida -la edge ezty- el centro comerCIal se convIerte en uno
de los focos mayores de la práctIca y del Imag111ano colectIvo.
En la cttlt movze de terror de 1978, Datun 01 the Dead, de George
A. Romero, los zombies salidos de las tumbas se dan CIta en un
shopptng mall porque "es el lugar que todos conocen bIen" y pot-
que sIgnifica "volver a casa"
252
LOS SHOPPING MALLS, DEL FI.JiNEUR AL BUYER
El shopptng matl nace como una 111vención del mundo subur-
bano en cuanto SUStItuto de la Ciudad para qluenes vIvían al
matgen de la propIa cmdad. En los suburbIOS dormItOrIo don-
de no había nada de vida SOCIal, el mall constItuía también la
plaza, el espacIO público 111dispensable para crear una comu-
nIdad. Las pnmeras arqUItecturas y denom111acIOnes (Plaza es
el más frecuente de los nombres usados por los shopptng malls
de los años sesenta y setenta) 111dican la Plaza y el Mercado como
constantes arquetIpos y modelos de referenCIa.
En muchos suburbIOS norteamerIcanos S111 el shoppmg rnall no
habría nI SIquIera un centro. En 1994, la Corte Suprema del
estado de Nueva Jersey admItió la libertad de discurso y de
repartIr octavillas en los shoppmg mall, 111C!diendo sobre su natu-
raleza de áreas absolutamente prIvadas, porque "los shopptng cen-
ters suburbanos han sustituIdo de hecho las áreas de negoclOs
del centro como centros de actIVIdad comercIal y SOCIal" ,
En los años setenta ha entrado en ctIsis el modelo reSIden-
CIal suburbano burgués medio de Levlttown. El BabbIt del tra-
Je grIS ha SIdo suplantado en el Imag111arIO colecflvo por el yttppze
rampante. En consecuenCIa, dism111uye la difusión del gran mct/t
suburbano porque ya no garantIza a los Inversores -const1-
tUIdos sobre todo por fondos de pensión- los beneficIOS de
los dos decenIOS precedentes. Para contrarrestar la tendencIa
negatIva y atraer nuevamente a los clientes, los shopptng malls
se colman cada vez más de elementos urbanos. La ciudad no
es ya el 111fierno que hay que olVIdar S1110 que vuelve a ser un
valor pOSItIVO. Estilos, SIgnos, Imágenes de la CIUdad saturan
los shoPPtngs malls suburbanos mIentras que los nuevos, crea-
dos en el centro de la CIudad se convierten en monumentos a
la nueva demanda de cIUdad.
Los shopptng malls, de ser 111strumentos de los suburbIOS en
la competenCla con la Cludad, se convierten de los años seten-
o ta en adelante en el medio de la CIUdad para competIr con los
253
LA CIUDAD POSTMODERNA
suburblOs. Rápldamente, de área comeroal blen limrtada y de
conglomerado organlZado de tIendas, el centro comerCIal se con-
vlerte en crudad en la crudad, conectando y englobando par-
tes y uniéndolas con galerías) pasarelas y puentes aéreos.
Los shoppzng ma!ls urbanos camblan rápldamente conVlr-
riéndose en teatros y fortalezas a la vez. Sin forzamlento algu-
no se puede descubnr en la últlma generación de los shoppzng
malls urbanos una tendenCIa a convertlrse no tanto en una CIU-
dad en la clLldad S1l10 en una clLldadela fortificada dentro de la
clLldad. Descendientes direcros del corredor vasanano floren"
t1l10 que, pasando sobre el PontevecchlO, unía por eXlgencla
defenslva a los UffiZl con la Fortezza, las nuevas galerías comer-
Clales crean en la ciudad itineranos protegIdos, capaces de man-
tener alejados a los diferentes y los 1l1deseables. Las galerías son
cada vez más largas y forman los nervIOS, como en el caso de
Boston, de gran parte del centro nrbano.
Portman, entrevlstado a propósrto del Peachtree Center de
Atlanta que rápldameute ha engullido un pedazo de clLldad
(16 edificlOs están conectados al gran cilindro de alum1l1lO que
alberga al Marnott Hotel), ha afirmado cándidamente que no
se "puede dejar la crudad a los pobres" y que por esto él pre-
tendía "constnuf una ciudad que se convIrtiera en la moderna
VeneCla. Las calles allá abajO son como los canales para los coches,
D11entras estos puentes son limplOs, seguros, controlados cli-
mátlcamente. Aquí la gente puede pasear a cualqUler hora" ,
Cuando Portman habla de la gente se refiere a un segmen-
to partlcular de la población, al sector medio adinerado o asplc
rante a tal en busca no tanto de cOfi1prar un objeto cuanto de
adqumr a través de las compras una ldentldad sooal. El gran
almacén o el shoppmg mal! evocan y hacen accesible a este sec-
tor el gran V nco empano de las ldentldades que en versión
prét-a-pofter serán ofreCIdas en un número lnfinlto de vanaCIO-
nes al pueblo metropolitano contemporáneo.
254
LOS SHOPPING MALL5, DEI. FLANEUR Al. BUYER
Es para ellos que el centro comerclal o las otras áreas prote-
gldas están realizando un verdadero aparthezd espaoal graCJas
al cual, aún en la convlcción de expenmentar la CIudad en su
complejidad, se V1Ve sólo en un segmento homogéneo y filtrado
de clUdad.
El gran lmpulso a la creación de la clUdad de las ventas, a
la clUdad en la cludad, ha sldo proporclOnado por el difundi-
do comportamlento antlUrbano de comlenzos del slglo XIX: la
ciudad era cada vez lnás sentIda como invivible, sucia, peli-
grosa. Las posibilidades de fuga eran dos: haCla el extenor y
hacla el campo donde surgltía la clUdad-Jardín V haCJa el cora-
zón mlsmo de la clUdad, oportunamente delim1tado, bonifi-
cado, rediseñado, acondiClonado. Relmag1l1ado.
Aprovechando las expenenclas de los pasajes, de los gran-
des almacenes V de Disneylandia, el shoppzng mal! se presenta
hoy como el ejemplo de la clUdad ideal del Juego y del sueño,
una isla mágIca en una ciudad real, VIvida cada vez más como
1l1hÓsplta V hostil. La vanedad humana, lo lmprevlsto V la
atmósfera de las calles han sldo filtrados, limplados, atenua-
dos y repropuestos y en la nueva CIU-
dad analóglca con alte acondioonado del shoppzng mal!.
Grandes tlendas, arcadas y shoppzng mal!, calles comercrales
decoradas por V para las tlendas, crean un mundo artificral pero
no por esto menos real Incluso más que el COtI-
diano. La mayor realidad denva paradójicamente del hecho de
que éstos son el resultado artificral de un proceso de mampu-
lación slmbólica. Su fuerza seductora está en la fuerza de la hlpe-
rrealidad graClas a la cual ellmag1l1arlO es la fuente de leg1tl-
mación y de plausibilidad de lo real y no a la 1l1versa. El shop-
pzng mal! no es pura lmag1l1ación: es lmagmaclón real en cuan-
to expenencia construida con los fragmentos de la vida urbana
real. Éste es un sueño real que reconstruye
la esencla, o la que es conslderada como tal, de la calle V de la
255
I
i
LA CIUDAD POSTMODERNA
CIudad. Hace expenmentable la cmdad deseada y soñada y ale-
la las pesadillas urbanas (lo ImpreVIsto, la vlOlenCIa, la conta-
lTIlnación, los "orros" no deseados).
La Idea de ntilizat la "calle de la cmdad" como tema um-
ficador de los espaclOs exposltlVOS de los grandes almacenes
se ha propagado en todos los Estados U mdos a partlf de la
mltad de los años setenta. Los sótanos de Macy's en Nueva
York, la reconOClda catedral de los grandes almacenes, han
sIdo transformados en 1976 en The Cellar: la reproducción
de una calle, pavImentada con ladrillos, con boutIques, tlell'-
das de productos raros y delicatessen, vajilla, anunclOS) y obvIa-
mente, en homenale a la generación tampante del baby-boom,
vltam11las. Siempre en Nueva York, Bloommgdale, el gran
cometClO que está dingldo a ClertOs estratos urbanos pudien-
tes, ha dispuesto dos calles en sUlnterlOr. La pnmera, B-way.
Es la calle pans11la de la moda -así como no ha eXIstIdo
Jamás en París pero, en camblO, es soñada por millones de
amerlcanQS- con uendas de grandes firmas y un paVImen-
to de mármol blanco y negro: la otra llamada Mam Course
está diseñada con escaparates y reproducclOnes de entradas
de comerClOS tradicionales y está dedicada a diseñadores y
eventos pattlculares. Pata aumentar el efecto de cmdad las
dos calles -la B-way y la Mam Course- se entrecruzan en
la mIsma planta ..
Las protagolllstas de las calles artificlales del shopptng mall
son marcas famosas y grifas de ptestlglO, lo mejor de cada sec-
tor comerCIal como Bloommgdale, Tiffuny, Lady Godiva,
Armanl, Doubleday, Legal Sea Food o Brookstore y Sharper
Image. Son los templos del despilfarro VIStOSO y de los gadget,
donde la alta tecnología cumple el milagro de convertltSe en
absolutamente Inútil. Inmerso en la atmósfera de una Cludad
soñada y ttanquilizadora, el consumIdor flaneur puede pro-
yectarse en las adqulslclO11es.
256
LOS SHOPPlNG MALLS, DEL FLANEUR AL BUYER
El zapping de los lugares
Un pnnclpio que la Ciudad utiliza, tomándolo direccamente
de la expenenCIa de Disneylandia y, sobre todo, de la teleVI-
sión, es el de la compresIón de los lugares y de la expenenCla.
Cada uno puede en la Ciudad nueva contemporánea praCtIcar
el zapptng expenenCIal, y pasar rápIda e instantánean1ente de
un lugar a otro, Aquí SIn embargo. la teleVIsión -como en
muchas películas de clenCla-ficción_ se abte y perm1[e al
espectador convertIrse en actor él ffilSlTIO, realizando el VIeJO
sueño de AliCla de saltar al espejo y atravesarlo. Una vez supe-
rado el espeJo, las distanCias fíSIcas e hIstóricas se conVIerten
en lfrelevantes en la cmdad o en el shoppzng mall tanto como
en el cme. Una San Gimmlano completa de plazas y ladrillos
OrIgInales ha sido recreada en uno de los centros c¿o1erclales
en Arizona, permItIendo Incluso una sene de aCClOnes UTIlta-
tlvas por las cuales se le han dedicado calles y locales de la cm-
dad eXIstente fuera del centro comerCial a la antIgua Toscana
y a Italia en general -utilizando a] ulio César, Rigoletto y
Garibaldi.
Los shoppmg malls son más de trel11ta mil en Norteaménca,
diferentes en dimenslOnes y tIpologías (mal! de bamo, de cm-
dad, teglOnal e l11terreglOnal) en relaClón al ámbno de cober-
tura y constituyen más del 50 % de los compras al m1l111to de
USA y de Canadá. Sin embargo, su lmpOttanCla no está dada
sólo por su 11lcreíble difusión.
El shopptng mal! es central por su tendenCla a destrulf la cm-
dad real -la calle Slmulada COn aIre acondiclOnado SUStituye
a la real- y por proponetse COmo modelo Ideal de cualqlUer
espaclO público de la cmdad. Si el shoppzng mal! nace como ImI-
tación, domestlCada y ptoteglda, de las calles de la cmdad real,
hoy en la ciudad nueva de la híper-realidad, el sl1llulacro con
aIre acondiclOnado de la calle representa a la cmdad Ideal. La
257
¡,:
LA CIUDAD POSTMODERNA
calle es agradable sólo SI se aseme] a a la de un shoppmg nzall.
La famosa Oxford Street de Londres ha bajado al puesto 11
de la clasificación naclOnal de la rentabilidad por metro cua-
drado de los eJerClclOs comerClales, sobrepasada por los shop-
pzng malls de las edge eztzes lOglesas como Metrocentre,
Meadowhall, Lakeslde y Merryhill (los pnmeros cuatro de la
clasificación). Para contrarrestar la tendencia y afrontar la CrI-
SIS, los propletanos de los famosos comerclOS de Oxford Street
han deCldido transformar la calle en uno de los shoppzng nzalts
urbanos, "pnvatlzándola" con una policía propIa, una cober-
tura transparente, un mobiliano urbano seductor e "hlperlon-
dinense" y la lOstalación de condiClonadores.
El shopptng mall es la calle de la nueva aldea global: aguí es
posible comprar, en Londres, París, Bastan, Sao Paulo, Ciudad
de MéXICO, los mismos objetos de las mIsmas marcas, escuchar
la mIsma músICa, aSlstH a la mIsma película. El shoppmg nzall
es diferente al resto de la clUdad -merece un viaje para encon-
trar la diferenCla- pero es Igual en todas partes, lOdepen-
dientemente de la ClUdad. QUlen conoce QUlOCY Market en
Bastan reconocerá inmediatamente las otras creaciones de la
mIsma sOCledad promotora, la Rouse CorporatlOn, la U O1on
StatlOn en S. LoUls o South Street Seaport en Manhattan.
Si los mIsmos sueños son diferentes para cada clase SOCIal, los
shoppmg ma!! no pueden ser Iguales. Las diverSIdades reflejan no
las clUdades O países SlOO la cultura, los hábItos de clase, el poder
adgulSltlvo de su público. Las diferenClas entre Covent Garden
de Londres, Les Halles de París y Río-Sul de Río de ]aneuo, no
están en su carácter naCIonal SIno que denvan de su público:
artIstas y radical-chics para el pnmero, marglOales y banlieusards,
para el segundo, clase media adinerada para el tercero.
Los Jhoppmg malls vIven un éXIto gue está constrUldo sobre
su capaCldad de atracción y su fuerza de repulsión de la ClU-
dad verdadera -no slmulada- gue los Clrcunda. El shoppmg
258
LOS SHOPPING !HilLLS, DEL PLllNEUR AL BUYER
mal! 110 es otra COsa que un simulacro de CIudad depurado de
sus aspectos negatIVOS. Todo es Inanlpulado y controlado: el
clima, la ilumlOación, la limpIeza, la gente. En el precIO de las
mercancías -medianamente lnás alto que en el extenor en
cuanto debe Incorporar los altos arrendamlentos_ está inclui-
da la posibilidad de pasear SIO los peligros de la CIUdad.
El secreto del éXIto es la creación de un espaclO variable, esti-
mulante y agolpado de gentes, como un espaCIo público pero segu-
ro como un espacIO pnvado. Los shoppmg mall son un condensa-
do de las respuestas posibles a la nueva demanda de urbanIdad:
a qlllen puede permj[írse!o ofrecen centralidad, socJalidad, des-
cubnmlento, vanedad y belleza. Los shoppmg malles son un cam-
po pnvilegJado de la "estétlCa de la contemporaneIdad"" y el tern-
tono de las estrategIas de Identidad y de autorrepresentación del
hombre metropolitano, e! espacIO protegIdo para el encuentro y
la SOCIalización, un ámbj[O de van edad y de novedad.
El acto de comprar se conVIerte en los malls contemporá-
neos en eXperIenCIa, más que en práctIca de adqUISIción. El
consumo se presenta como el instrumento, el únICO quizás,
capaz de dar una respuesta al malestar de la CIUdad y de la
SOCiedad contemporánea y de satisfacer al nuevo una
mezcla de Hamo OeconornzcUJ, Hamo Aesthetzcus y HoflZo Ludens.
Es en los shoppmg ma!!s, surgIdos de una proyectación totali-
zadora, donde convergen e! argUltecto, el pSIcólogo, y el hom-
bre de marketmg, gue el oscuro objeto de! deseo actual de ClU-
dad se manifiesta.
Paradójicamente, este panóptIco comerClal, el más artinClal
y mampulado de todos los espaclOs urbanos y probablemente
el n1ás totalizador, se coloca en el ImagInaDO colectIVO COlno
ejemplo concreto y expenmeotable de "una CIUdad a medida
del hombre", a medida del deseo de luces, de vanedad, con-
sumos, SOCIalización, aventura, segundad del CIudadano metro-
politano contemporáneo,
259
,.
I
1:
i'
i
i
!
I
LA CIUDAD POSTMODERNA
La destrucción de la calle acontece e1imlOando la Vida que se
desarrolla en ella y matando al espífltu de Balzac. La destruc-
ción de los comerclQS tradicionales es una consecuencia de la
muerte de la calle. En el shoppzng mal! el lugar de Balzac es reto-
mado por un oscuro pero lOfluyente señor de nombre Gruen,
ellOventor -parece- de la forma moderna de este tipO de espa-
CIOS comerciales. En el shopptng mall nada es dejado al azar: todo
es proyectado para lograr el llamado Gruen Transfer que repre-
senta el momen to en que el destinatton buyer se transforma en
zmpulse shopper. Es decir, cuando qUlen ha entrado en un sho/J-
pmg mal! para comprar un disco o un par de zapatos se dela lle-
var, está listo para comprar de todo siguiendo el Impulso del
momento. El Gruen Transfer es el límite a través del cual la hete-
rodirección del consumldor es total y el shoppzng mal! se revela
como la más efICaz V persuasiva de las rostltUClOneS totales.
La duración media de la permanenCla en los shoppzng mal! ha
pasado de veInte lninutos en los años sesenta -que corres-
ponden el tIempo medio de la permanenCia en un comerclO a
las tres horas actuales- duración media. en cambIO. de un lar-
go paseo urbano. El tiempo no basta nunca desde el momen-
to en que el shoppzng mall es un mundo entero que contiene todo.
es una Cludad en la Cludad. un mundo en el mundo.
Mundo en el mundo. el shoppmg mall es un umverso total don-
de hay de todo; donde es posible VIVlf. El mall-mundo permIte
a Paul Mazursky reconstrUlr en 1991 la umdad aflStotélica del
tiempo, de espaclO, y de acción en el [¡[me Scenes from a Mal! caD
Woody Allen y Bette Midler. El escenano es uno de los shoppzng
malles postmodernos de Los Ángeles que, por ser absolutamen-
te descontextualizado e hlperreal, puede bIen ser el icono y metá-
fora del proplO contexto califorl11ano. Todos los sucesos entre
peleas, confesIOnes, reconciliaciOnes de una adinerada pareja de
mediana edad de Los Ángeles, se desarrollan en pocas horas, las
de un paseo de una tarde de compras en la Cludad; la cmdad es, .
260
LOS SHOPPlNG MALLS, DEL FLANEUR AL BUYER
S10 embargo. la SImulada y contraída del mal!. La película la exal-
ta cItando y parodiando. en contraluz. a París. la clUdad de los
amantes por excelenCIa. El 1Oterlocutor fastidioso del protago-
l11sta es un Pierrot, pagado por la dirección del centro para entre-
tener a los clientes. que parodia al muna Serrault-Baptlste que
10terpreta Pierrot en Les Enfants du Paradis de Carné. En el fil-
me. de Mazursky el escenano es la calle Simulada del mall, en la
obra maestra de Carné era la Avenue du Temple de París.
Los shoppzng malls alternan sabIamente corredores para pasear y
moverse con espaclOs para detenerse y contemplar. Innumerables
son los puntos de vIsta. COnt1OUOS los efectos de refracción de los
espeJos. El rnall permJte al yo alienado de la sOCledad consumIsta
-siempre en equilibno entre el deseo creClente y la posibilidad
limitada, oscilante entre el inlpulso al sueño y a la fantasnlagoría
de los objetos, y la conCienCIa y el desencanto de lo cotidiano--
recomponerse, aunque sea provIslOnalnlente.
Hay una suspensión del tiempo y del espaclO, un distanCIa-
mIento del clima e 1Ocluso de la realidad. Hayal mIsmo tiem-
po, una sobrecarga de sonIdos e Islas de calma. En el shopptng rnall
se SUmIll1stra una aparente sobredosIs -absolutamente exage-
rada- de comunicación visual y de estímulos sonoros. Se trata,
SIn embargo. de una cantIdad de estímulos optimIzada corres-
pondiente a la dOSIS necesana para llamar la atención del hom-
bre metropolitano cotidianamente bombardeado por mIdas
ensordecedores de la Civilización de los media y del consumo.
En el bombardeo sensonal se alternan sIempre momentos
de suspensión relapnte y entre éstos, se InSertan, 1mperiosos,
los estímulos a la compra. EXIsten tan1bién áreas de descanso
y detenImIento -las ensenadas 10dispensables en el flUJO del
tráfico- y los oaSIS de calma y de silenclO. Ahí se está impre-
vista y agradablemente aIslado de los ruidos (la mÚSIca es dis-
creta, en general barroca, o en el período de NaVIdad. de villan-
CICOS; se sIente el agua de las fuentes, que abundan en los malls
261
LA CIUDAD POSTMODERNA
también por eXlgenClas técnIcas de acondiCIonamlento); se está
protegIdo del clima. de la tensión y del tráfico del extenor. uno
se mueve en una suspensión no sólo físICa SlllO también PSICO-
lógIca y del JUICIO.
Es mcluso posible dar sólo una vuelta en e! shoppzng mal! y mIrar
el entorno por CUrIosldad, pero se arnesga a permanecer al mar-
gen de la ilusión yana gozar de la expenenCIa mágICa del lugar
en cuanto e! milagro del atravesamlento del espejo se da sólo en
e! consumo. Es a través del cousumo que cada uno puede hacer
propIO un trozo del sueño y hacerlo concreto Y VIVIdo.
El shoppzng mal! incluso en e! nombre presupone la calle y el
flanettr. Es un mundo constrUIdo a Imagen y semeJanza del fla-
rleUr; aquel n10derno, de su cultura y de sus hábitos. Es un mun-
do donde lo que el flanettr estaba obligado a mventar. mten-
taro Imagmar y crear está ya realizado. El shopptng mal! es un
mundo en e! que cualqUIera puede convertltse en flanettr y don-
de, entonces, cualquIera puede encontrar, SIn nesgos, la CIU-
dad del descubrImIento y de la aventura. Es un mundo que es
V1VIdo "como si" y del cual nos poclen10S sentlf protagonistas
y artífices. Un mundo del cual se han elimmado las Impure-
zas del mundo leJano pero real.
Es un espacio aparentelnente abIerto sobre el mundo, pero en
la realidad cerrado y autosufiCIente. capaz de filtrar y domestI-
car el extenor plegándolo a los propIOspnnCIpIOs étICOS. estétI-
cos y funCIonales. Es un espaCIo-mundo total. realizado por una
proyectación demiúrglCa y tendenClalmente totalizan te que ha
aprendido sm teconocerlo el arte de ma11lpular el comportamIento.
El shoppzng mal! es el tesultado de una proyectación tenden-
Clalmente totalizadora, que tIene como obJet1vo único el de esti-
mular el consumo ponIendo baJO control estímulos, pulsiones,
deseos, comportamIentos. la nueva verdadera proyectación
total-capaz de conStrUlr un sueño que tenga la capaCIdad de
ejercer efectos reales sobre la gente- ha nacIdo finalmente lue-
262
LOS SHOPPING MALLS, DEL FLANEUR AL HUYER
go de tres cuartos de sIglo de Intentos por parte de los arqLl1-
tectos del lTIOVImIento moderno.
El shopptng mal! es el efiCIente y brillante panÓptICO del fin
del milenIO proyectado para dar cabIda a los sueños y vender-
los en porcIOnes. El sueño demiúrglCo de generaCIonesde atqLll-
tectos de controlar el compOrtalTIIento humano mediante el
proyecto y el espacIO constrLlldo parece, en el shoppmg mal! con-
temporáneo, próximo a cumplirse.
El espacIO público. en tanto espaCIo polifuncIOnal destmado a
una pluralidad de usuarIOs. ha SIelO en gran parte vacIado de su
IdentIdad tradiCIonal. Antes que una nueva ágora es, para usar una
conocida expresión de Walzer, I(a smgle mmded space" '), es deCIr, un
espaCIo monofuncIOnal en el que toelo empuja al consumo y don-
de está admlt1do un íl11ICO huésped verdadero: el consumIdor. Los
otros, los Indeseables, son mantenIdos a distanCIa. la vanedad
humana es fictiCIa y es proyectada en la mesa de dibUJO. El otro,
e! extranjero, partICIpa en el Juego del mundo de! shoppzng mal!
pero sólo como Imagen V figurante. Éste se realiza con la mISlTIa
lógICa del tlranosauno delJurasslc Park de turno; es verosímil. has-
ta qLllzás más que el verdadero, pero absolutamente mocuo (pue-
de enloquecet sólo en la pesadilla cmematográfica).
NOTAS
I W. Rybczynski, City Life-Urban Expectatton.¡ In a New World, Nueva
York. Scribner, 1995, p. 216.
, Cit. en D.R. Judd, The Rúe of the New Walfed Citm, en Liggett, H.,
Perry, D.C. ~ e d . ) Spattal P,'acttces, Londres, Sage, 1995, p. 153.
B. Maltland, ShopPing Mal/s: Planntng and Des¡gn, Londres, ConStrucclon
Press, 1985.
. R. Ferrerra Freltas, Cmten ComerctalJx: ítes ¡Jrbames de la Post-moderntté
París, L'Harmattan, 1996, p. 63. '
, M. Walzer, PleaSJIres and cosfs of Ifrbamty, en "Dissem", otoño, 1986,
pp. 470-475.
261
XII. MERCADOS, ÁGORAS Y ACRÓPOLIS
En un famoso verso de la Antígorla de Sófocles se dice: "Una cm-
dad que pertenezca a un solo hombre no es una cmdad". Son las
palabras que mejor expresan el sentIdo de la dimensión pública
de la cmdad V de su Identidad profunda. La cmdad moderna nace
alrededor de los lugares públicos a partIr de aquellos pequeños cafés
Inventados en el seteCIentos por la burguesía como espacio .del
razonamIento y de formación de la opmión pública. Plazas, calles,
mercados, teatros constituyen la dimensión pública y la esenCia
mIsma de la cmdad burguesa del ochoClentos. La cnSIS de los espa-
CIOS públicos de la cmdad contemporánea, disecados y red UCldos
a SImulacros de una dinlensión ya desapareCIda, son al mIsmo tienl-
po causa y efecto de la cnSIS del hombre metropolitano.
La cmdad nace como espaCIO público que da sentIdo y pau-
tas a lo pnvado; rambién los edificlOs definen, sImul(ánea-
mente, el espaclO público -los bastIdores de la VIda pública-
y contienen al privado. La cUIdad acoge, estructura y legitIma
a las diversIdades proporclOnando espaclOS públicos capaces de
lllterceptarlas y actualizarlas, además de poner a las diverSIda-
des mISmas en contacto pnmero fíSICO V después en red comu-
ll1catlva. Las diversidades constltuyen para todos los otros indis-
pensables para los proyectos de IdentIdad.
Las partes nuevas periféncas de las CIudades, apareCIdas por
doqUler después de los años cmcuenta, son en buena medida
265
LA CIUDAD POSTMODERNA
aglomeraClOnes de espacIOs pnvados realizados con la conv1C-
ción de poder construir a la Cludad como slmple SUllla de casaS.
Carentes de una dimensión pública, estas perifenas han per-
dido no sólo el espintu de la cIudad, SIDO también su identi-
dad. "When you get there, there zsn't any there there" (Cuando vas
allí, no eXiste nmgún allí, allí) escribía Gertrude SteiO a pro-
pÓSitO de Oakland, la gran nada urbana en la bahía de San
FranCISCO. No había nada, había sólo casas.
En la Cludad contemporánea la escasez estructural de los espa-
ClOS públicos parece iOcluso mayor de lo real, debido a la .cre-
CIente demanda colectiva de una cmdad fundada de nuevo en
la dimensión pública.
En la actualidad, la literatura sobre el espaclO público está
constltluda en gran parte por una reflexión acerca de la pérdida
de la dimenSión pública de la vida urbana y de las formas arqUi-
tectóniCas de esta ctiSiS. Todos añoramos el espaciO público por-
que advertimos la falta del ágora y del espaCiO de los aconreCi-
lllientos y con ellos notamos la ausenCla de la Interacción y de
la vanedad que los espaclOs del mercado y de las representaclOnes
sOClales perol1ten. Gran parte de las acciones de revItalización
de la Ciudad y de sus partes conSIsten en la recreación fís1Ca o
cultural de los espaclOs públicos como lugares fundadores de la
expenenCia urbana. El programa francés Banlieues '89 está basa-
do en la reconstrucción -aunque demasiado yellllnentemeo-
te arqunectóll1ca- de la dimensión pública de la CIudad en las
perifenas SlO alma de las metrópolis.
Muchos urbamstas amen canos -defimdos por Brill los
"euro-urbanIstas" 1_ Intentan revitalizar los espaclOs públicos
de la cmdad haCiendo referenCia a Europa y a su expenenCia. El
modelo asumido por la mayor parte de estas aCClOnes de rege-
neración de los espaCIOS públicos es la plaza Inedieval o rena-
centista italiana. El uso generalizado en los Estados Umdos del
térmlOO Plaza en lugar de Square, los elementos de mobiliano
266
MERCADOS, ÁGORAS Y ACRÓPOLIS
urbano tomados de los modelos toscanos, hasta los ladrillos y
los mármoles pretenden evocar aquella que se consIdera como
la época dorada de la cmdad de la gente. Piazza del Campo de
S1ena es, junto con el campanario de San Marco -una repro-
ducción que no falta, lOcluso en el templo de la CLlltura cali-
forniana, el campus de la UniverSidad de California en
Berkeley- probablemente uno de los modelos tipológicos de
alto contenido Simbólico más utilizados en los Estados Unidos.
La Piazza del Campo entera ha Sido reprodUCida también -con
eVidentes funclOnes simbólicas y comunlCatlvas- en escala algo
más redUCIda con respecto al onglnal en e11nterior del ayun-
tamiento de Copenhague, donde suve de vestíbulo.
El problema actual conSiste en cómo comblOar el espaclO
público con el centro comerCial y la práctica de las compras.
Dicho de otra forma, el nudo atañe a las posibilidades de crear
o recrear un ágora en el que pueda renacer el hombre público
de la metrópolis de fin de milenlO haCiendo hlOcapié en una
act1vldad, por definlCión heterodirig1da, como el consumo.
En un ensayo muy conoCido y difundido, Michael Walzer
adv1erte sobre los nesgos de los espaCIOS creados tenIendo en
mente un solo t1pO de usuario y una sola destInación de uso
(Jos smgle-mmded spaces) que constituyen la negación del espa-
ClO público, el cual, por el contrano, es un espaclO dedicado a
más usuarios y funciones. ProdUCIr espaclOS cada vez más mono-
funclOnales y homogéneos como los shopptng =¿ls --<¡ue en sus-
tanCIa SIguen s1endo desunados a una sola categoría de perso-
nas aún cuando parecen dirigidos a una pluralidad de llSua-
nos-lleva a un real empobreCimiento de la cmdad o, por lo
menos, a su transformación profunda en algo que, por el domi-
mo absoluto de lo pnvado, tiene muy poco que ver con la cm-
dad cláSica y la urbamdad.
La creación del ágora a menudo se revela solamente como
un puro pretexto: el verdadero objetivo es la creación de las
267
LA CIUDAD POSTMODERNA
condiciones urbanas -los espaCIos públicos o sus Slffiulacros-
para la reaparición del fldneur y para su conversión en consu-
mIdor. Para consegUIrlo se emplean todas las tecnologías y el
know how hoy disponibles. Los ImperatIvos funClonales del con-
sumo de masas establecen extraordinarias e lnusuales SInergiaS
entre proyecto arquitectón1CO V nuevas tecnologías, El empleo
proyectual de los recursos más avanzados de la lOvestlgación
tecnológIca es análogo al deClffionónlco cuando, para crear los
paraísos artifiClales de los pasajes se empleaban todos los recur-
sos que la ClenCIa y la técnICa eran capaces de proporclOnar, des-
cubnendo nuevos usos para el hIerro, el cnstaL la luz y eL color.
Las nuevas tecnologías de acondicionam1ento y de ilum1na-
ción y el know how del cme y de la teleVIsión -debIdo tam-
bién a la receptIVidad cultural y al fuerte deseo de sueño del
hombre metropolitano contemporáneo- han perm1tldo lle-
var haCIa nuevas fronteras las enseñanzas y la herenCIa proyec-
tual de los grandes almacenes pansmos. Hoy eXiste la posibi-
lidad de a!Slarse completamente del clima y por lo tanto, Si en
el gélido Minnesota los días de compras son poco más que 120
al año, en los centros comerCIales de Minneapolis Siempre es
pnmavera, los Jardines cubiertos ostentan orquídeas y mag-
nolias y las fuentes no se congelan nunca.
En el proyecto totalizador basado en el sofistlcado empleo
de los recursos más reCIentes de la tecnología hay algo más con
respeto a la expenencIa del ochOClentos: el empleo de las téc-
nicas extraídas de la pSicología y del marketlOg.
En el shoppzng mal! contemporáneo, verdadera lDst¡tución
total de nuestros años, todo ha sido escnto y preVIsto de ante-
mano. También lo lmprevlsIo y la sorpresa\ que, como elemento
fundamental de la expenenCla de la calle y de la cmdad, son
enfátIcamente reproduCldos, son programados.
InVisible desde el ex tenor, una sabia dirección se encarga de
hacer desaparecer del todo el límite entre shoppzng y diversión.
268
MERCADOS, ÁGORAS Y ACI\OPOLlS
El secreto conSIste en volver lúdica y divertIda la expenenCla
de las compras en función del pnnClplO de que el mundo es
un Juego y de que en el mundo no hay nada más que Juegos.
Inmersos en la ficción del centro comerCIal se eotra en tiendas
Old Amenca de una antigua matn street y allí se encuentran,
en estanterías y toneles "de la época" lnercancías reales para
comprar. Se compra COlUO 51 se estUVIese Jugando, también gra-
Cias a la vHtualidad absoluta de la tafJeta de crédito, cada vez
más coloreada y cómplice, que hace perder el sentldo del dine-
ro, alejando temporalmente sus vínculos.
Con cntenos análogos a los del set clDematográfico holly-
woodiano y según los modelos consolidados de los parques
temát1cos. el centro comerCIal es proyectado como UD ambIen-
te total e Imaglnano. Las referenClas pueden ser los sueños, la
cultura popular, el mundo de los media. Por eJemplo, en uno
de los más grandes centros comerCiales lDgleses, el Metrocentre,
situado en el noreste del país, se encuentra el Kingdom ofKing
WiZ, el conOCido rey medieval de los tebeos, y un foro roma-
no en mIniatura donde se puede consumIr c01111da rápIda con
nombres vagaInente latinos.
En el contexto de una escenografía que reproduce un 111un-
do de pura fantasía n1ediátlca o un período hlstónco, tam-
bién filtrado por los medios y por la cultura de masas, todo
está estudiado para que el cliente se SIenta al mIsmo tietnpo
espectador y parte del espectáculo. En su Viaje en el tiempo
o en el vuelo en el reIno de la fantasía, el v1sitante no tiene
que olVIdarse nunca de que es un consun1idor. Y por lo tan-
to está sometIdo a una serie de estímulos, discretos y cohe-
rentes con el ambiente, dingidos a maXimizar la predispOSi-
ción a la compra.
En Navidad, el centro comerCial alcanza el máXImo de la per-
fección creando una escena seductora y amanerada, una postal
en la que es posible penetrar. Se presenta como un condensa-
,;'
LA CIUDAD POSTMODERNA
do del mundo de la pequeña CIudad de la mam slreel y de los
dibUJOS de Rockwell en Estados Umdos o de las ilustraclOnes
de Chrtstmas Carol de Dickens en Gran Bretaña, de los aromas
de canela y sldra, de la tarta de manzana y de la alta tecnología.
La paradOja final de estos mundos cerrados en sí mlsmos e
Inventados es que ellos no sólo se conVIerten en reales. SIno que
llegan a representar hasta el térmmo de referenCIa --el estan-
dar- con respeto al cual se Juzgan los orros mundos de la expe-
nenCla cotldiana. La clUdadlmagmana delshoppmg ma!! urba-
no es la cmdad ldeal a la que hacer referenCla. ParaíraseandO'a
Weber, Bauman afirma: "El fldneur qUlsO Jugar su Juego a su
antoJo: nosotros estamos obligados a Jugarlo. ( ... ) Para
Baudelaue o BenJamm el abandonarse a la fantasía tendría que
apoyarse en los hombros del/ldneur como una ligera capa. Sin
embargo, el destmo qUlSO que esta ligera capa se convUflera
en una ¡aula" 2
La ciudad del aire acondiclOnado
En la lóglca del contraste, los shoppmg ma!!s suburbanos, los pn-
meros en ser realizados, han creado 110 sólo ocasiones de com-
pra, smo también la cmdad y su alre allí donde no eXlstían,
"El centro comerClal cerrado (Ihe enclosed ma!!) ha proporclO-
nado centralidad espaClal, dimensión pública y densldad
humana, todos los elementos que falraban en los suburblOs en
expansión" 'Dicho en otros térmInos, han creado un efecto-
CIudad una vez eliminados los aspectos negatiVOS -reales e
lmagmados- de la expenenCla urbana. "El hecho de recons-
trulr la cmdad en una forma segura, limpla y controlada ha pro-
porclOnado al ma!! una lmportanCla todavía mayor como cen-
tro sOClal de la comumdad"
El ma!! de la slmulación absoluta y del sueño -al estilo
Disneyland, anflguo lmpeno II old lown- eXlste, pero repre-
270
MERCADOS, AGORAS y ACROPOLIS
senta sólo una mínIma V menguante parte del fenóo1eno. Es
la ciudad SImulada -el escenarlO urbano_ el modelo lnás
difundido al que hacen referenCla los centros comerClales, y en
especial los norteamericanos e ingleses.
El resultado es el concentrado de una cmdad real, como podría
ser en una sltuación de pleno control proyecrual y tecnológICO.
Todo está acondiclOnado y Optlmlzado, el alre, la luz, la gente,
los somdos. Hasta las fuentes desarrollau un papel lmpOrtan-
te: ayudan al acondiCIonamiento, evitan el sonIdo del silenclO
absoluto, están acordadas para perm1t1r los colOqulOs, estable-
cen una relación también emotIva entre los VIsitantes y el mall,
con el lanzamiento de monedas, como en la Fontana -di Trevl.
NaCIdo como mercado, el centro comerCIal, en sus diferen-
tes configuracIOnes, entre las cuales pueden figurar también
las áteas urbanas temátIcas y los festzva! markets, se ha conver-
tldo en la práctlca y en ellmaglnano colectlvo en ágora y por
ende en acrópolis. El modelo más difundido de mall es, en efec-
to, el de la galería, constante también en el n01nbre de Houston
a Whae Plams y Glendale, de la cmdad ldeal de la alta tec-
nología y del deseo de la cmdad en la Cllldad. El ob¡etlvo pro-
yectual del modelo galería o del realista metropolitano es el de
cOnsegUIr, mediante una altÍsüna concentración de comerclOS,
el efecto-Cludad.
Lo ImpOrtante es consegUIr un efecto CIudad Incluso exas-
perado. El Del Amo Mall en Los Angeles County, por eJem-
plo, tiene Como prinCIpal eleInento de atracción a nueve gran-
des almacenes, una cantidad absolutamente exceSIva, puesto
que nI sIqlllera una gran CIudad propone una concentración
slmilar. Sin embargo, el resultado es pOS1t1VO porque los clien-
tes san estImulados y eXCItados por el hecho de encontrarse en
una ciudad al cuadrado.
La cmdad real, fuera del centro comercJaI, es mdispensable
sólo para que Slrva como contraste. Elshoppmg 11Zall recibe estí-
27i
LA CIUDAD POSTMODERNA
ll1l11os desde el ex tenor (posturas, modas, predisposIción a la
cOll1pra de detern1inados bIenes o marcas, etc.) pero éstos no
provIenen de la Ciudad SIlla más bien del mundo ll1etaespaClal
y decontexcualizado de los medios. Se puede también simular
la cmdad, de una forma estereotipada, para aumentar la ilu-
sión y seduclf a los más nostálgiCOS.
La CIudad puede lOcluso crear su propIO SImulacro en su inte-
nar. El proyecto asume como modelo y como marco a la ciu-
dad eXistente pero la vuelve más esenCial y bella. El Herald
Center, en la calle 34 de Nueva York ha quendo recrear' la
atmósfera de las calles comerCiales de esta misma cmdad atn-
bnyendo a las vanas seCCiones del malllos nombres -más cono-
cidos y evocadores- de sus zonas más famosas, y por lo taD-
to el departamento de ropa casual se llama Greenwich Village,
ffilenuas que las prendas de lUJO de las firmas europeas se ven-
den en la planta de Madison Avenue.
El .rhopptng mall es un mundo llltrovertido. Con sus super-
fiCles en hormIgón VIsto y su Clene Inexpresivo y liso desa-
lienta a qUIen se queda al extenor como un castillo medie-
val. Una vez dentro -al reparo de los peligros exteriOres-
la atmósfera cambia y el cliente puede relajarse, mlfar a su alre-
dedor y sonteír. El objetiVO proyeccual, la SOCiabilidad, se
alcanzan rambién y sobre todo graClas a una subrayada atmós-
fera de segundad,
En el centro comerClal todo es controlado, monltoreado y
hecho visible. Los imprescll1dibles ascensores de cnstal,
enfatizados y destrUidos en centenares ele películas, se pro-
yectan transparentes no tanto para permltlt a los usuarios la
Visión del panorama del mal!, S1110 para elim111ar cualqUier
nncón que, no controlado a distanCia, pueda ser peligroso para
los clientes.
En el centro comerCial el modernofldrteur tiene la impre-
sión de encontrar la segundad gracias a un COlTIporcamIen-
272
MERCADOS, AGORAS y ACRÓPOLIS
to distinto de los otros usuaflOS. Los "demás" son también
elementos y actores del escenario de la Ciudad que Inspira
segundad. En el Juego de ilUSiOnes, del cual los cenrros
comerCiales son verdaderas obras ITIaestras, los sofistIcados
aparatos de seguridad actIva y pasiva, cán1aras de vídeo, sen-
sores, Vigilantes, son inVisibles y, más aún, alejados de la
atención del VISItante. Éste es conSCiente de la segundad que
le protege -tanto nlayor SI es comparada con la de la CiU-
dad violenta que está al exterlOr- pero tiende a atribuirla
a las característIcas de los otros usuarios. Por esta razón, los
gestores de los centros comerciales dedican un extremo CUI-
dado a filtrar el público alejando de mil maneras a los que
puedan constItuir no tanto un peligro para el Sistema, SI110
representar una potenCial señal de peligro para los VIS1tal1-
tes-consumIdores.
El control del moderno panóptIco queda asegurado por los
medios de segundad activa y por los filtros más sofisticados,
que, con la ayuda de leyes y reglamentos muniCipales -a veces
interpretados ITIUy libremente COITIO en FranCia y Gran
Bretaña- los convierten en un espaClo aparenteITIente públi-
co pero de control totalmente pnvado. "Hay que pagar para
tener una VIda pública" denunCIa el arquitecto americano
Charles Moare. 4 La Imagen pública tiende a SUStirUlf el es pacto
público, La posibilidad de un control de los accesos es la con-
dición mISITIa de la eXIstenCia y del éxIto de los centros C0111er-
Ciales y por lo tanto cualqUier medio vale para alejar al públi-
co 111deseado, desde los normalizados y rígidos de la reserva del
derecho de admisión (en Gran Bretaña y en los centros comer-
Ciales más selectos de Estados Unidos un traje conSiderado sos-
pechoso es sufiCiente para hacer efectiva la prohibición) hasca
los de la disuasión discreta como la intenCIOnada indiferenCIa
de los dependientes. En la realidad, estos nuevos espaciOS públi-
cos de la cmdad se ngen sobre la negación elel pnnCipiO de la
i
"
:¡1
r
LA CIUDAD POSTMODERNA
accesibilidad generalizada, tradicIOnalmente consIderado como
pnnClpIO de base y constltutlVo del espacIO público de la cm-
dad oCCldental. El prlOClpIO de base y constItutIVO es la segu-
ndad, que hay que persegUlr a toda costa, so pena de la caída
de las ventas.
Sin embargo, a veces la calle real vence a la artificIal, las
tIendas de Balzac se toman una revancha sobre las de la
Rouse CorporatIOn. Un ejemplo clásIco de fracaso de un
centro comerClal-el mayor de la Europa contlnental- es
el Forum de Les Halles de París. El mercado de Halles, el
"VIentre de París" de Zola, SIempre ha SIdo un hIto no tan-
to y no sólo en el panoranla fíSiCO de París, Sino más bien
en la dimensión lmaglnana y práctica de sus habitantes,
atraídos por su extraordinana cotIdianIdad y por los con-
trastes pintorescos y literanos. Lugar por excelenCla del
mundo nocrurno y marglOal, nco de fislcldad e lOmedia-
tez, espacIO confuso y acelerado, no filtrado e ImprevIsI-
ble, las Halles han SIdo por mucho tIempo el otro París, la
"Cludad otra" que Siempre ha SIdo un componente impor-
tante del mIto de París.
Les Halles fueron derribadas en 1971, después de haber SIdo
vacIadas dos años antes, en la noche entre el 4 y el 5 de mar-
zo de 1969, delante de una multltud silenCIOsa de habItantes
del barno, de trabajadores y de lOteJectuales. El aconteClmlento
fue celebrado como el fin de una época por toda la prensa pan-
SlOa y la destrucción de Les Halles se convlftió rápIdamente
en metáfora de una gran transformación Y de un conflicto entre
clases, de la lucha entre modernización y tradición, entre la
caballería y los lOdios de la película Non toceare la donna bian-
ca de Marco Ferren. En 1979, los VIeJOS almacenes de hIerro
fueron sustituIdos por el Forull, un cráter monstruoso de
70.000 metros cuadrados en cuatro l1lveles, con plaza, estación
de la RER -la red de transporte rápIdo urbano- y del metro,
274
MERCADOS, AGOllAS y ACRÓPOLIS
más de dosC1entos CIncuenta locales comerCiales, grandes
almacenes, CInes.
Desde el punto de VIsta teórICO había todo lo necesano para
crear la más gigantesca y actIva arcade urbana de Europa, un
nuevo espaclO público, monumento entre los lllonumentos del
nuevo gran París. Para convertirla en la más unportante ctrca-
de de Europa parecía disponible también un público excep-
clOnal, potenCIalmente formado por el millón de personas que
clrcula en sus estaclOnes de RER y metro -uno de los mayo-
res nudos de Interconexión de la red de transporte del área
metropolitana de París- y por las Clen mil personas que cada
hora en los días laborables -el doble en los festlvos- fre-
cuentan el centro comerCial. A pesar de todo esto, el Fonl1ll
ha fracasado como centro comerCIal puesto que no ha conse-
gUIdo convertirse en un lugar. Se ha convertIdo, por el con-
trano, en no-lugar.'
La multItud de los miles de VISItantes es literalmente bom-
beada haCIa adelante sm nmguna posibilidad de detenerse. El
proyecto, más bIen, evita explíCItamente el detenImIento del
flUJO: faltan bancos y lugares de descanso, la policía -SIem-
pre presente graClas al sIstema de cámaras de vídeo de CltCUI-
to cerrado- elimIna rápIdamente cualquier aglomeración
de personas que pueda detener el tráfico. El reposo es objeto de
consumo y de pago -bares, restaurantes, CInes- y detener-
se es posible sólo en las grandes superfiCles como FNAC. El
fidneur se SIente perdido y enjaulado. Lo que en efecto se repro-
duce en esta blpermoderl1ldad no es la plaza S1110 la calle de
comunIcación, no es la tIenda SIno la cadena de compras de la
estación de serVICIO de las autopIstas. El Forum es el ejemplo
más eVldenre del no-lugar hlpermoderno, aplastado por la fuer-
za de atracción de la superfiCIe donde existe una dimensión
pública todavía VIva y pulsante, donde todavía habIta el espí-
ntu de Balzac y donde, a la postre, eXIste la cmdad.
275
LA CIUDAD POSTMODERNA
NOTAS
I M.Brill. Trans(ormat1on, Noslalgza and 1//¡tston tIl. Public Lije and Pub/ir
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VartatlOilJ on a Theme Park, Nueva York, Noonday Pres, 1992, p. 2:>.
C. Moore, You Have fa Pay lor the Pub/ie Li(e, "Perspecta: the Ya1e
Arcbieectural]ouroal" 9110, 1965, pp. 57-65. . '.
) P .-F. large. D. Pnvat, Le Forum des Halles,.'e non-lzeu des non-tteux; en.
AA. VV. Lieux et non -liellx de l'i1llagmazre, París, Malson des Cultures du
Monde, 1994, pp. 63-67
276
XIII. EL MULTICULTURALISMO y EL PROBLEMA
DEL OTRO
El problema de los espacIOS públicos es la transposlCión urba-
nística y arquitectónica de aquél más general de la regenera-
ción de la esfera pública debilitada de la SOCIedad contempo-
ránea. La cuestión no es sólo la creación de una dimensión espa-
cial colectiva, extenor a las viVIendas, donde las personas pue-
dan enconrrarse. Si se trarase sólo de esto, el problema de la
cnS1S de la dimensión pública de la expenenCla urbana
moderna no eXIstIría. Realizar expenenCIas que puedan, y qUI-
zás deban, ser viVIdas por muchas personas SImultáneamente
es lmportante pero no snfiClente. De los shopptng mal/J a los
grandes almacenes, de los auditonos de los suburblOs a los
cafés, eXlsten en la cllldad ámbltos donde es posible encon-
trar otra gente, de manera discreCIonal y no vInculada por el
trabaJo.
Los espaclOs públicos de la cllldad nneva no pueden ser sólo
los artifiClales de representación y consumo del shopptng nzall,
proyectados preCIsamente para SImular la van edad y para aco-
ger la homogeneldad. El problema es, en camblO, el de con-
trarrestar la tendenCIa a crear las honlogeneldades fortificadas
y confiables gne están rransformando a la cllldad contempo-
ránea en un archlpiélago de ls1as, defendidas culrural y prác-
tlCalnente, entre las cuales el CIudadano atenlonzado puede
navegar a rravés de camlOOS proregldos.
277
LA CIUDAD POSTMODERNA
El espaCIO público permlre, contemporáneamente, exposición
---espacIO de representación- V copresenCla ---espaClo de SOCla-
lización-. La dimensión pública se refiere CIertamente a aque-
llo que es vIsible por todos pero, como anota Hannah Arendt
en La condición humana, es "el mundo que es común a todos y
distInto al espaclO que cada uno ocupa pnvadamente" y "pone
en relación y separa a los hombres al mIsmo tIempo" ; Es en la
cmdad pública que, para usar una expresión de BenjamIn, se
tienden puentes para (anecrar a las personas y se CIerran puer-
tas para separarlas.
La Cludad contemporánea muestra, frecuentemente, ser el
resultado de un "multlculturalismo mal negoClado". El aspec-
to de la expenencia urbana que está hoy mayontanamente en
CtISIS es preCIsamente el de la copresenCla por lo cual, especu-
larmente, uno de los contenIdos pnnclpales de la nueva
demanda de cmdad conCIerne a la posibilidad de encuentro con
los otros. El nudo que hace difícil, y al mIsmo tiempo absolu-
ramente central, la cuestión de la esfera pública urbana es que
ésta no Implica sólo la relación con los selneJantes SIno, sobre
todo, con aquellos que son diferentes a nosotros. El nudo es
nuestra relación con el otro, con aquel que la cultura urbana
tradicionalmente etIqueta como extranjero, sea éste el VIaJero,
el outSider, el refugIado, el mercader y hasta el esclavo. Todos
aquéllos, portadores de una cultura diferente, han SIempre Juga-
do un rol deClsIvo y cruClal en la hIstona y en el creClmiento
de la cmdad que se ha desarrollado preCIsamenre graClas a la
presenCla declslva de los otros.
La Cludad misma, hIstóncamente, nace y se forma en rela-
ción a lo extranjero. El pnmer gran mIto urbano de la huma-
nIdad es el bíblico de la Torre de Babel. La Inrerpretación "canó-
nIca" del relato es muy conOCIda y está centrada en el pecado
de orgullo -en el hybrtJ- de los hombres, los cuales, cons-
truyendo una torre hasta el Clelo, quedan desafiar a Dios, y en
278
EL MULTICULTURALISMO y EL PROBLEMA DEL OTRO
el castigo que Dios -que en el ViejO Testamento era particu-
larmente sensible y vengatlvo- les conmlnó por esta afrenta.
El castigo fue la confusión de las lenguas, Babel preCIsamente,
el caos. El resultado es aquel que hasta los niños conocen bien:
una torre inconclusa. De este relato es posible talnbién otra lec-
tura, Igualmente plausible. Puestos entre parénteSIS la ofensa
y el pecado de orgullo, es necesarIO mlfar con n1ayor atención
la naturaleza del castigo. Para castigar la hybrzs, el señor reali-
zó la desmregración de lo que se había convertido en un pue-
blo únIco e mregrado aun estando formado por tribus y grupos
diversos ("Hela, que éste es un solo pueblo ... " GéneSIS 11,6).
Una población que con "ladrillos en lugar de pIedras, y con
betún en lugar de ¡nortero", había deCldido fundar una CIudad:
"y dijeron: venId, hagamos una cmdad ... "(Génesls, 11,3-4).
Una vez mezcladas las lenguas, en el lugar del pueblo únI-
co apareció un conjunto de grupos, diferentes e Incapaces de
comunicarse y de lnteractuar entre ellos preClsalnente por la
divetsldad lingüístIca. Lo que hIZO el Dios del GéneSIS fue trans-
formar las diverSIdades presentes en un pueblo, de un recurso
a una lnaldición, marcando así el pasaje de una condición de
cooperación a una de conflicto. Las lenguas se confundieron,
los conflictos se propagaron, los hombres no lograron más
comU111carse, la SOCIedad se deSIntegró y la gran torre, símbo-
lo de un pueblo entero faInoso por sus nquezas y su fuerza, se
convlrrió en una fluna. La n1etáfora de la torre destrozada por
mcomplera representa el final de un proceso conflictiVO acu-
mulatlvo emanado de la presenCIa de diverSIdades Incapaces de
aceptarse recíprocamente. Babel (y Babilonia) serán desde aho-
ra consideradas como sinónu110 de confusión.
La hlstona de la Torre de Babel, relnterpretada cOlno lnetá-
fora de la maldición urbana, deVIene actual y slgnificatIva y
expresa bIen el problema de la metrópolis multiétnlca con-
temporánea que constituye el preCIpitado y el sÍlnbolo de nues-
27':)
LA CIUDAD POSTMODERNA
tra sOCledad urbana. ¿ Fundada en la diversidad étnica, raClal
y cultural, la ciudad contemporánea puede hacer, y a menudo
hace, de esta vanedad precisamente su mayor recurso de desa-
rrollo y de creClm1ento. Es el concepto de Clvltas augescens, pre-
sente en el derecho romano del slg10 n, qne se desarrolla gra-
C1as a su capaCldad de acoger e mtegrar "peregnnos, ene1TI1gos
y vencidos"
El reConOCl1TI1ento y el respeto del otro y de la divers1dad no
denvan sólo de una opción ét1Ca SiDO que constituyen para nues-
tra sociedad un imperativo funclOnal categónco. ¿Cómb
podría, en efecto, Incluso úniCamente sobrev1va una sOCJedad
basada en la divers1dad Sl las propiaS divers1dades no fuesen
puestas culturalmente en condiciones de coexistir? La alter-
nativa, de cualqUler modo que se la qU1era Justificar, es sólo el
conflicto y hasra la desmtegración Y la parális1s de la sOCledad.
Volv1endo aún por un momento a la capac1dad metafónca de
la anécdota de la Torre de Babel, se destaca aquel rasgo que es
el más actual: la estrecha cont1güidad de los destinos h1stón-
cOS de una cmdad que t1ene delante de sí dos futuros diferen-
tes según que las diversidades internas sean ViVidas como recur-
sO o como maldición.
U na relaClón de t1pO susranClal y pOS1t1VO con lo otro no ha
sldo Jamás fácil en la cmdad moderaa. "Los extranjeros llevan
dentro lo que está fuera: y al hacer esto parece que ellos per-
turban la consonancia entre distanCla fíSIca y distanCla psíquica
[ ... ) el conflicto de coordinación entre vecmdad moral y topO-
lógIca, el estar juntos de los amIgos y la distanCla de los ene-
m1gos" i El extranjero, el otro, en generaL sobre todo en las cul-
turas débiles o que se consideran tales, alarma en tanto Inues-
tra cómo el intenor de la sociedad es penetrable, sus límItes
son evanescentes Y el nosorros -cultural, pS1cológlCO y fiS1-
co- puede ser puesto en todo momento en discusión. Cuanto
más el orden y la col1erenCla sean el obJetlvo y ellnStfUnlentO
280
EL MULTlCULTURALISMO y EL PROBLEMA DEl OTRO
del desarrollo de la cmdad, tanto más el diferente es hostili-
zado en cuanto representa la anlenaza viVIente para este orden.
Para atemonzar no es necesario que el otro haga alguna cosa,
es sufiClente que sea v1sible en su divers1dad. La posibilidad
de neutralizar su presenCla considerándola sólo estétIcamen-
te. reduciendo así al otro o al extranJero a su Imagen, no es
SIempre practIcable en cuanto su presenCla está muy exten-
dida y radicada. El extranjero V1ve perennemente dentro de
nosotros y dentro de la cmdad, por lo cual tenemos m1edo y
neceSIdad al m1smo tIempo. La CIudad nueva contemporáne;,
en tanto cmdad de las diferenc1as que t1ene neces1dad de la
toleranCla y del diálogo, es probablemente aquella en la cual
el nudo de la relación con el otro se ha convertido en absolu-
tamen te cen tral.
En las nuevas cmdad-mundo de la globalizaClón la van edad
COnstItuye incluso el prinCIplO organIzatlvo báSICO. La ciudad-
mundo es una Ciudad donde se concentran y son resuInidos en
una nueva coherenCIa todas las experienCIas posibles y donde
a cada persona y grupo le es dado constrUIrse un m u ~ d o pro-
plO, uno de los miles que la complejidad postmoderaa ha hecho
plausibles y verosímiles.
Las nuevas cap1tales del mercado global---como Nueva York,
Londres, Tokyo, Sao Paulo- son, contemporáneamente, cada
vez más ncas y potentes y más pobres y desesperadas. En ellas
-lugares pnnClpales de las funclOnes de mando, coordinación
y acumulaClón del mercado global- se radica y es alimenta-
do el proceso de la globalización cultural que tiende a embes-
tu todo el planeta. En la prop1a Cludad-mundo se concentra
también el máx1mo de la divers1dad, de la van edad cultural,
de las distanClas soCtales. En pocos lugares como en las cap1-
tales de la nqueza mundial coeX1sren con tanta aspereza el mun-
do de los ncos y el mundo de los pobres. Entre las metáforas
tradiCIonales de la ciudad, la que con mayor ftecuencla recu-
281
li
i
11
F
LA CIUDAD POSTMODERNA
rre hoyes el bazar. La creClente vanedad de razas, etotas, len-
guas, géneros, culturas y valores hacen de la Cludad nueva past-
moderoa un cflsol tal que hace palidecer el recuerdo del mel-
tmg pot norteamericano y de su sueño multiétnlCo. Las imáge-
nes inqulelantes del futuro prÓXImo de nuestra sOCledad no son
aquellas totalitanas -como 1984 de Orwell, el Mundo Feliz
de Huxley, o Metrópolis de Ffltz Lang-, son hoy, antes bIen,
aquellas ambIguas, mqUletantes, multiétmcas, hIper mediales
y vlOlentas de Los Ángeles de Blade Runner o de la Detroit v
la Nueva Yotk de decenas de películas de clenCla-ficción, Ayer,
el mayor peligro ---amplificado y exorClzado en los filmes-pesa-
dilla de la ClenCla-ficción- pareda set el dommlO del hom-
bre sobre el hombre, hoy e! terror es el de la Imposibilidad de
conVlVlf con el otro, el nesgo próximo venIdero de una SOCie-
dad hobbesIana deflvado de! rechazo del otrO y del diferente.
Ya no eXisten barreras sociales 01 geográficas que manten-
gan alejadas y separadas a las divetsldades. Las dimenslOnes glo-
bales de la sOCledad contemporánea, la estrecha mtegración,
tanto práctIca como simbólica, ya sea naClonal como s u p r a n ~ ­
Clonal, la fortíSIma movilidad de las poblaClones y de los mdl-
vlduos, la integración mediátlca de la comun1CaCiOnes y de las
imágenes crean un mundo marcado SImultáneamente, c?mo
,amás lo había estado en e! pasado, por la proxImIdad y la dlver-
;ldad. La proxImIdad fíSIca y mediátlca aleja toda posibilidad
de difenr el problema del otro o de resolver tales presenClas
con estrategias fundamentalmente reeóricas.
Ya no nos podemos refugiar detrás de la antigua convICción
según la cual la diversIdad, con el tIempo, crea la toleranCla.
Esta Idea, tan 111genua como 111fundada, basada un poco en
Darw111 y otro poco en Baden Powell, el fundador de los boy
seouts. no nge como prueban los hechos. La diversIdad puede
CIertamente crear la tolerancIa pero puede, al mIsmo tIempo.
generar y legmmar la IntoleranCla. Las grandes oleadas mlgra-
282
EL MULTlCUL'l'URALlSMO y EL PROBl.EMA DEL OTRO
torIas y el rechazo de los recién llegados a aSImilarse al cuadro
dominante renuncIando a la propia IdentIdad, el florecunien-
to de la diversIdad nueva de las "ttibus urbanas". el 111Jivl-
dualismo orgulloso que, sobre la base de las masas, conduce
en tendencia a que cada uno sea "militante de sí mIsmo"·1 son
factores que reqUleren modalidades útiles de COnVlvenCla en la
vanedad y, SImultáneamente, la dificultan.
Indicador del desmembramIento sOClal y cultural de la
metrópolis contemporánea no es sólo la Babel de las lenguas,
S100 también aquélla, "Clertamente menor", de la mutable topo-
nImia determInada por las nuevas y vIeps comunidades étnI-
cas o culturales que, "al COnSttUlr la propia IdentIdad", buscan
también deJat una matca de la propIa diversidad en el espaclO
urbano a partIr de las denomlOaclOnes de los lugares.
La metrópolis postmoderna es la cmdad de la diversIdad por
excelenCla. No sorprende que algUlen avance la propuesta de
transformar los tres pnnClplOS, bIseculares ya, de la conviven-
CIa moderna -libertad. Igualdad, fraternldad- en libertad, diver-
sIdad, tolerancIa. El nesgo es de todas maneras el habItual.
denul1Clado muchas veces por Lévi-Strauss, el de razonar
como si estuviésen10s aún en el SIglo XVIII. Incluso SI es preCl-
samente en el SIglo de Kant y de Locke que fueron lOVestIga-
dos, como ha hecho Habermas, los pnnClplOs fundadores para
la conVIvenCla en la Cludad nueva.
La Idea 10c1Gana de la toleranCla entendida como dote del
Estado se tevela hoy, en el cflsol cultural de la metrópolis mul-
tiétnlCa, Insuficiente, y tIende a cambIar en una concepción de
la toleranCla entendida como VIrtud lOdivldual difundida. La
propuesta de Kant, contenIda en la Carta sobre la paz ul1tver-
sal, de 1795, sobre el reconoClmlento al extranjero de un dere-
cho a la consideración y a la presenCla. en cuanto CIudadano
del mundo, es relevante. Este derecho puede convertirse, con10
propone Hannah Arendt, en "un Besucbrecbt, un derecho de VISI-
. LA CIUDAD POSTMODERNA
ta, el derecho que Clene todo hombre de proponerse como
miembro de la sOCledad" )
La cmdad nueva y cosmopolita debe poder contar con una
convivencia con el extranjero basada no sobre la razón estéti-
ca y sobre la apanenCla, S1110 sobre la declaración de la posible
no comprensión del ouo: conVIVO contigo también SI no te com-
prendo. De tal modo es la lluag111ación una de las virtudes car-
dinales de la clLldad nueva, que ha de colocarse como una cate-
goría fundante de la toleranCla: es la capaCldad-voluntad de
uu
a
gl0a
r
al mundo V a sí mIsmo con los oJos del otro.
La solidandad y la toleranCla son expresIOnes del "reconoCl-
imento de la relevanCla y de la validez de la diferenCla del otrO
que se expresa en la voluntad de compr01l1eterse en el diálo-
go" r, La tole ranCla es elll1strumento que penulte hacer de la
diversidad urbana un recurso, así como es su ausenCIa la que
hace de la eXlStenCla del "otro" un peligro. La pesadilla urba-
na por exceleoCla.
NOTAS
! H. Arendt, The Ritman ConditlOn. Chicago, The UOlverslty Press, 1958;
te. case La Condición Hmnana, Barcelona, Paidós Ibénca, 1998.
. B. Menes Kahan, Cosmo/Jotitan Cttltllre. The gilt-edged dream of a toterant
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, Z. Bauman, "Moderl1lty and Ambívalel1ce", en Theory, mit1lre and Soaety
VII, 2-3, 1990, p. 150.
, G. Lipovetsky, Espaee pnvée, espace Pllblir a l' áge postmoderne, en AA.VV,
Citoyennetl et lIr(;antté, Parfs, EditlOOS Espnt, 1991, p. 116.
~ , 1. Joseph (ed.) Prendj'e pLace- espace Imlbit et mtture dramattqtte. Censy-la
Salle. Ediuons Recl1erches-Plan Urbam, 1995.
(, Z. Baumao, Intmlattons uf Postmodermty, Londres, Routleclge, 1992, p.
XXI.
28-4
XlV. CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
La narración de la CIUdad -Homero y Troya, Sófocles y
Tebas- ha nacido con la CIUdad. La narración de la CIUdad,
como nos recuerdan eSCrItores e hIstOrIadores, no es lo misn10
que la CIUdad, pero no hay CIUdad SI11 relato sobre sí misma.
También la historia de la ciudad está estrechan1ente VIncula-
da a la de su narración, aun no sIendo la mlsn1a cosa.
Una CIudad sin In1agen es, también para el sentido con1ún,
una increíble paradOja puesto que es a través de su Imagen que
la CIudad vive V encuentra a los hombres, según Arnold
Toynbee: "La imagen de la cllldad es como la imagen de los
cuerpos, un esqllelua necesano para radicarse en el mundo" I
Es la Imagen que lleva al VIajerO a elegir un itinerarIO más
que otro, que lleva al hombre de negoclOs a I11vertlt en
Frankfurt más que en Amberes o Amsterdam, que lleva a la
gran corporación a desplazar su cuartel general de ChlCago a
Bastan, etc. Cada ciudad. V sobre [Odo las más In1porrantes,
tiene una imagen consolidada. Ciudad del arte, cllldad bella,
cllldad ordenada, cmdad efiClente, CIUdad mágica, cllldad nca,
Cludad vibranre son cualidades a menudo tan arraIgadas en el
llnagInarIO colectIVO que marcan el destino de la CIudad.
La narración de la CIudad precede a la ciudad real y n1arca a
menudo las modalidades según las cuales el Viajero se encuen-
tra con la cmdad. Siempre es la imagen la que define el futu-
285
LA CIUDAD POSTMODERNA
ro de la cIUdad. En la narración de Marco Polo de Calvmo la
lmagen que precede a la Ciudad convIerte a la eXIstenCIa m1S-
ma de la cmdad en un hecho secundarlO. No son las obras de
arte, su número y su cualidad las que hacen de una cmdad una
CIUdad del arte. Es la representación colectIva consolidada la
que crea la Imagen, la que convIerte, por ejemplo, a FlorenCIa
en Cludad del arte, a VeneCIa en una CIudad romántica, a Nueva
York en una cUIdad pulsan te, a Asís en una cIudad mÍstlCa.
"Ningún SIgnificado parrlcular tendría que relaCIOnarse al
nombre de una cmdad" sostIene Roberr Musil en El hombre Sin
atribtttos. Sin embargo. las cosas son distmras y los nombres de
las cmdades están empapados de SIgnificados y evocan mItos,
bis tonas y personales. Verona se ha convertido en una CIudad
romántIca por excelenCIa no tanto por los paseos a orillas del
río o por la VIsta desde CastelvecchlO, S100 por la hlstona de
J ulieta y Romeo. ¿Qué otra cosa habría Impulsado a un quí-
mICO de un laboratono alemán a llamar Veronal al potente bar-
blrúnco que acababa de prodUCIr. SI no el recuerdo del Lzebestod
shakespeanano y de su escena urbana?":>
Calvmo escribe en el ensayo La c,udad pensada: la medida
de tos espactos: "En cuanto a los estereotlpos como el pIno en
pnmer plano y el Ves UbIO en el fondo, nuestros sarcasmos
son mevItables, pero tal vez no haya que ver en ellos sola-
mente un producto de la . cultura de masas': un país empIe-
za a estar presente en la memona cuando a cada nombre se
vIncula una Imagen, que como tal no qluere deC1f nada más
que ese nombre. con el lado arbItrano y el lado algo de lo
motIvado o mO[jvador que cada nombre lleva conSIgo. Las
Torres Inclinadas o las Moles Antonelianas no son nada más
que Siglas lcónIcas y sintéticas, emblemas o alegorías. Lo
Imporrante es que Slfvan para distlngulf y no para confun-
dir y acharar como el gondolero que canta O sale mIO en un
filme de LubItsch"
286
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
La Imagen o narración de la Cludad es una mezcla de ele-
mentos construIdos y casuales. Su fuerza está también en el
hecho de que la CIUdad refleja perfectamente en su Imagen la
amblvalenCla entre amor y odio, atracción y repulsión que ella
mIsma genera. U na parre de la dificulrad y de la ambIgüedad
de nuestra relación con la CIUdad denva del hecho de que ella
representa el carácter estructuralmente no resuelto de los con-
fliCtos de nuestra experienCIa contemporánea. También la lllez-
cla de presente y pasado que eXlsre en cada CIUdad, mc\uso en
la rllás llloderna, fascina e inquieta porque hace referenCIa a la
relación que cada uno mantIene con el pasado. ranto el propIO
como el colectIVO. Roma. cmdad ererna y cmdad de la hlsro-
na por definIción, es empleada por Freud COIllO n1etáfora para
explicar la persIstencia de lo antIguo en lo moderno.
El problema de hacer a la cmdad más bella y atractIva ha
SIdo SIempre una consrante en la hlsrona de la cmdad. Dinglda
a convertlt la CIudad en un n10numento a sí mIsma, al prínCI-
pe o a su gente y a transformar la urbs en monumento a la ctVt-
tas, la estrategIa de en1belleCImIento de la CIudad se ha decla-
rado explíCIramente ya a finales del ochOCIentos y ha SIdo din-
gIda a prodUCIr consenso y a arraer empresas y capItales. El City
Beatitiful Movement tenía un doble destmatano: la población de
la CIudad y, más aún, los Inversores externos.
los encantos de una CIUdad, las hlsronas y las leyendas repre-
sentan una parte importante de sus aCClOnes de auto-represen-
tación. También el naCImIento y la difusión de la posral, el más
menospreCIado y extendido 1nstrumento del marketIng urba-
no, se remonta a la época del Ciry Beautiful Movement. Su gran
afirmación se debe a la ExpOSIción InternaCIOnal de París de
1889 y a la Fena Mundial de Chlcago de 1893. La posral es
un ejemplo extraordinano de síntesis comun1CatIva dirigIda a
rransmlflr el carácrer grandioso y arrÍsrlco de la cmdad (monu-
mentos y monumentalidad), su VIda (las calles llenas de tráfi-
287
LA CIUDAD POSTMODERNA
co, la V1da nocturna, los paseos), la naturaleza (ongInal o pro-
yectada), los tipOS humanos Y los personajes. A través de las
postales cada Cludad intenta dar la Imagen de sí que más le agra-
da para que cada cual pueda encontrar la lnás adecuada para
comunIcar sintétlcamente un tIpO particular de expenenCla
urbana.
Para el ex[ranjero y el tUrista una Imagen SIntética de la ClU-
dad es mdispensable. dado que le permIte orgamzar de una for-
ma selectiva la percepción y ver la Cludad aLln dispomendo de
poco tIempo, de pocos puntos de observación o de pocas aper-
turas para entrar en la lógIca de la Cludad. •
Afirmar que Nueva York es una cmdad frenétIca y cosmo-
polita, que Los Ángeles es te macular, que San FranCISCO es lle-
na de alegría de vIda Y cosmopolita. que París es una mezcla
msuperable de modernIdad Y de hlstona o que es una biblio-
teca cruzada por el Sena -esre últImo es uno de los tantos este-
reotlpOS creados por autores destacados, en este casO Walter
Ben]affiln- no SIgnifica sólo confirmar lugares comunes SIDO
dot;r de herramIentas elementales e Indispensables al visitan-
te para leer y VIVl[ la cmdad.
En estas unágenes estereotIpadas se enClerran indicaClones
prescriptlvas sobre cómo organIZar el encuentro, la lectura Y el
uso de la cmdad. El hecho de que de cada cmdad. y sobre todo
de aquéllas dotadas de ncas bibliografías, eXIstan diversas Imá-
genes, diferentes por espesor Y época, por estrucruras y conte-
mdos, por públicos de referenCla, por cualidad y co
m
pleJ1dad,
por grado de profundización, no cambia el problema.
Una Imagen fácil de sínteSIS de París, con función prescnp-
t1va, es la que Hugo construye tanto en sus novelas CQ1na, de
una forma profeslOnalmente explíClta, en la Pans Cuzde,
redactada en ocasión de la EXpOSIción Umversal de 1867.
Igualmeme Imagen fácil es la banal izada Y rápIda de las peque-
ñas guías a la venta en los aeropuertos.
288
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
la Ciudad VIve en el llnaglnano colectIVO a rravés de sus
-Tour Eiffel y Notre-Dame, la Estatua de la
Iberrad y el Empue State Building- y a través de "n
, aves,
cupulas, teatros y templos". los que Wordsworth defi-
Ola como los monumentos de lo cotIdiano.
, El problema de la reducción de la cmdad a palabras no es
teCQ1CO y no afecta a la habilidad metafónca de qUIen la
propone. La redUCClOn es tan 1l1dispensable como difícil por-
que la cmdad se presta cada vez menos a ser comprendida en
su globalidad por sus habitantes. Para éstos, la cmdad no es
un laben,Dto como para los extranjeros y los VISItantes, sino que
es todav1a un concepto abstracto.
La capaCIdad de la,cmdad de proporclOnar una Imagen unI-
tana y slntetlca de 51 mIsma, que evoque algo Importante, es
fundamental. Las Imágenes de sínteSIS de una cmdad pueden
constrUIrse extendiendo un detennlnado aspecto o una función
o convHtlendo en eternas las característlcas de una detern11-
nada época hlstónca que así se vuelve pennanente. El clilna
cultural extraordinano de la Viena de la Secesión se ha con-
venIdo en SIgno que Identifica a Viena en cuanto cal, con lnde-
del hecho de que haga referenCIa a un período hIS-
tonca bIen definIdo. También Karl Kraus puede refenrse a cua-
hdades caSI naturales de su cmdad escribIendo: "Las calles de
Viena están pavimentadas con la cultura, las calles de otras ciu-
dades con macadam". La metáfora que da unIdad a la cmdad
comparándola a una mUjer o a una planta o a cualgluer otra
IdentIdad es un comprobado recurso retónco que permIte
comunlCar, aún a costa de la banalizacÍón, una realidad tan com-
pleja como la cmdad. De aquí los mItos y las categorías, como
el napolttano; el bostoniano, la pansIna. 4
_ Los eJemplos de sínteSIS con1unicatIva basada en la capaCI-
dad de un atributo para connotar a toda la cmdad de Impre-
SlOnes, son constantes en toda la histona de la representación
289
LA CIUDAD POSTMODERNA
urbana. Para los antIguos, Atenas y sus habltantes eran velo-
ces mIentras que Esparta y los espartanos, lentos. En L'autre
monde o les élals el Emptres de la lune (1650) de Cyrano de Bergerac
se describen cIUdades sedentanas y móviles, mIentras que Le
ctllá invtsibifi (Las cIUdades 1l1vlsibles) de Italo Calv1l10 es una
1l1superable obra maestra por su descnpción de las cualidades
antropomórficas de c1l1dades.
En la actualidad, como consecuencia de una mayor atención
del sentIdo común y de las más sofisticadas consIgnas de los
expertos del markeltng urbano, parece banal definu a Milán
COlno dinám1Ca, a París sensual o romántica, -(¿quién haría
un VIaje de novIOS a Düsseldorf n-, Praga mágICa, Boston ele-
gante, Estambul mlstenosa, Bolonla opulenta, Nueva York
adrenalímca, Viena culta y refinada. Por no hablar de Veneoa ...
Estas Imágenes, por descontadas y qUlzás banales que sean,
resultan 1l1dispensables para el conoomlento y el control PSICO-
lÓgICO de la CIUdad tanto por parre de sus habItantes como de
los VIsItantes V de los extranjeros.
Una vez más es París, verdadera protagonista y no sólo telón
de fondo o escenarIO de 1l1numerables relatos urbanos, litera-
rIOS V c1l1ematográficos, el ejemplo de una Imagen urbana con
fuertes capacIdades de evocación. Es el París de Carné y Prévert
de la cult movte Les enfanls du Paradis. Cuando Lemaltre-
Brasseur encuenr:ra a Garance-Arletty pronullCla las famosas
palabras que confieren a la CIUdad el papel de protagonIsta abso-
luta "Pans est grand, vous savez 1 -Pans es tour peot pour
ceux gui s"alment carnme nous ¿'un aussi grand amour !". (¡París
es grande, usted lo sabe
j
¡París es muy pequeña para aquellos
que se aman como nosouos, con un amor tan grande!)
En las Imágenes de lo cotIdiano V en las literanas París
es una sola, antropomórfica e Identificable. Ella no es sólo
la Cludad románnca para los amantes, SIno que -como exal-
tación del mundo y de sus posibilidades- matena!iza el
290
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
desafío permanente para qUIen quiera abrirse call1Ino en la
vIda.
1
En espeoal para los que VIenen del campo, París es el sue-
ño y el pasaje obligado para el que qlllera ascender socialmente
y encontrar su SItIO. En la Comedia humana de Balzac
Rastignac desafía a un París-persona y mIrándola,
como al adversano en un duelo, pronunCla la frase que, pasan-
do de escritor en escntor, ha marcado una época: "A nous deux,
Pans"
También escntores como Dickens, consIderados realistas por
excelencIa, recurren a la ficción de hacer pasar por contempo-
ránea a una cmdad ya VIeJa de algunas décadas para hacer h1l1-
capié en el estereotIpo. De esta forma se establece una tensión
entre presente V pasado. 6
La gran y verdadera acción de la literatura en la creación de
la Imagen de la CIUdad no es sólo la de mventar, relatándolas,
a las ciudades que no eXIsten, sino de volver lllágicas a ciuda-
des reales transfigurándolas como, por ejemplo, Breton o Balzac
han hecho con París. En ROJO y negro, Stendhal opone a la
Besanc;on real una Verrieres ImagInarIa, pero no por ello menos
verdadera, que se describe conlO en una guía turístICa. El mIS-
mo París es más el reflejO de los deseos y de los sentImIentos
de Julien que de su realidad. .
la CIudad, confiando tanta parte de su destino a su Imagen
ya la atracción que graoas a ella puede ejercer sobre la gente,
tIene que enfrentarse también con el problema de la desilusión.
La Imagen puede enfatIzar o mcluso exagerar, pero no puede
mentIr u ocultar. En el escenano de la c0111petencia entre las
CIUdades en el mercado global, y con unos CIUdadanos que se
han vuelto muy parsimoniosos en conceder su consenso, ya 110
es posible proponer el sueño -como el del protagonisra de Sin
famitia con respero a París- de una cllldad con árboles de oro,
calles con palacIOS de mármol y personas vestIdas de seda, y
291
LA CIUDAD POSTMODERNA
presentar luego una realidad degradada. La desilusión produ-
oría efectos devastadores.
Por lo tanto, la ciudad tiene que actuar contemporáneamente
sobre su propia Imagen y sobre la realidad que dicha Imagen
presupone y enfatIza. Se reafirma la reflexión de la la
difundida conClenCIa de la cmdad de poder acmar sobre SI mls-
nla y su 1ll1agen.
El marketltlg urbano
En un contexto de inIensa COlnpetencla urbana en el mercado
global, la Imagen deVIene estratégIca en la lucha para atraer
capitales, personas, empresas, y ellmaglnano es un factor deCl-
SIVO para "vender" la cmdad y sus partes. La cmdad debe presen-
tarse SI no como Ideal, por lo menos como la mejor posible para
vIvir, para producir, para competir. Con este tiene
que seducH, convencer tanto emoclOnalmente como dlscursl-
vamente: tiene que darse una 1magen plausible y adecuada en
función de un oblenvo de mercado (el papel que la cmdad se
propone desarrollar), un obJetIVO sOCIal Ca quién se y
tIene que enseñar su pasado y sus potenCIalIdades (con que argu-
1nentaClOnes).
Detrás de las Imágenes de sínteSIS de algunas cmdades hay
novelas, poetas, notas de VIaJe, cuadros, postales, películas,
peculiandades IdiomátIcas. Algunas cmdades han (en Ido la
suerte de encontrar condiClones e Intérpretes para la creaClOn
de una imagen; otras no la han tenIdo. La casualidad es un lujo
que la CIudad contemporánea en lncesante competenCla con las
demás no puede permmrse.
Si antes eran necesarios siglos o décadas para consegulr que
VIajeros, trovadores, artistas, embajadores construyeran una,"
Imagen de CIudad V la enraIzasen en la cultura colectIva, y eran
necesanos muchos años para convertH a París en la cap1tal del
292
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
SIglo XIX Y en la Cludad de las luces y del placer por excelen-
hoy todo esto p:lede y tiene que hacerse en un tiempo bre-
vls,Imo. En la actualIdad, las Imágenes, tanto ¡as tóplCas y esque-
matIcas creadas por la retótIca cotIdiana para representar en el
uso colectIvo una realidad tan difícil de abarcar, como las com-
plejaS y fascinantes creadas por escntores, p1l1tores y grandes
vIaJeros, no se pueden deJar al azar. La Imagen de la clUdad es
una vanable que hay que tener baJO control y manIpular en
tIempos brevíSImos y por lo tanto lo que antaño se deJaba a
VIaJeros y escntores, hoyes confiado a los hombres del mar-
ketIng y de los media. El relato sobre la cmdad y de la cmdad
adqUIere la lóglCa y la esttuctura narratIva de la publiCIdad.
ConSClente de su papel refleXIvo y alcanzada la capaCIdad de
dIstanCIarse críticamente de si misma, la CIudad postn10derna
busca, como el hombre-actor de Goffinan, el control de la
Impresión que produce en los demás.
La clUdad, en palabras de] ukes, es tmage-consctous. La ClU-
dad contemporánea elige actuar sobre los demás a través de su
Imagen, consIderada por un lado determ1l1ante y por Otro con-
trolable y manIpulable.
En el folleto de presentación de la conferenCIa sobre
Remakmg Cittes, organIzada en Pittsburgh en 1988 por el
Amencan InstItute of ArchItects y por el Royal InstItute of
Bntlsh Archltects, se puede leer: "La gente y los negoclOs ya
no están relaclOnados a los lugares (. .. ) Los negoclOs y los llldi-
vlduos -cada vez más libres de SItuarse donde y cuando les
parezca más Oportul1o- eligen a las CIudades con las mejo-
res características y las mayores ventajas" ?
La creciente competencia entre las CIudades para atraer a per-
sonas Jurídicas y fíSIcas es uno de los pnnClpales factores de
redefinlción de la geografía urbana de los COnt1l1entes. En la
actualidad, empresas, capItales y personas están mucho menos
v1l1culados por el espaclO que en el pasado. Se desplazan cada
29.3
LA CIUDAD POSTMODERNA
vez con mayor facilidad. atraídos por la convenienCla de los mer-
cados por las ventajas lofraestructurales, por las
nuevas economías de localización. Factores como la calidad de
vIda, que hasta hace pocos años parecían secundarios y, de algu-
na manera, de exclusiva pertenencia Individual, pueden lnfhut
de manera determlDanre en las grandes deClslOnes de relocali-
zación de las empresas.
Las clasificaciOnes de las cmdades no son sólo objeto de cuno-
sldad para los lectores de los domlOlcales de los petiódicos. SlDO
cntenos efectIvos para la localización/relocalización de las
empresas. Calidad de vIda e ImaglDación se convIerten en tac-
toteS cruClales de motlvaciÓn.para la venta de la cmdad. Seattle.
en el estado de Washington, ha vuelto a entrar en la carrera
del desatrollo no sólo graClas a la presenCla de Microsofr y de
las grandes empresas vInculadas a ésta. SInO también graClas a
una polínca que a partlt de comIenzos de los años setenta ha
promovIdo el desarrollo de las attes Y gtaClas a una lDtensa
acción de markenng que ha promovIdo la Imagen de la cm-
dad coma quality ollife capttal, capItal de la calidad de vIda.
En los últimos diez años, Seattle ha consegUldo Imponer la Ima-
gen de "cmdad donde se vIve bIen" también con la ayuda
de numerosíslmas películas que la han teOldo como escena y, de
hecho. como protagoOls
ta
.
Glasgow ha tomado el mIsmO camlDO logrando salir. a fina-
les de los años ochenra. del atolladero de la Cf1SIS l11dustnal gra-
(las también a la creación de una Intensa, difundida, y sobre
codo, provechosa actIvidad cultural Y a una incesante acción
promoclOnal: Glasgow tS miles better ha SIdo una de las consIg-
nas de mayor éXito de las acciones de marketing urbano en el
panorama lnternaclOoal. En los años sesenta y setenta la CIU-
dad escocesa era consIderada como un ejemplo cláSICO de una
cnsls estructural determlDada por el colapso del vIeJo aparato
!Ddustnal y por el creClmlentO descontrolado de la V101enCla
294
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
urbana. En aquella época no había reportaJe televislvo sobre la
v101encIa y los sLums que no empezase con l1nágenes y entre-
vIstas desde Glasgow. La deCIsión. tomada en 1987. de noml-
narla "capItal europea de la cultura" para el 1990. ha marca-
do el camblO de rumbo. Antes, una InCISIva campaña prOlTIO-
clOnal dingIda haCla el !Dtenor para devolver la confianza a sus
habItantes y después la acción publiCltana dinglda haCla el
extenor. El efecto de la campaña ha SIdo sorprendente puesto
que Glasgow. tradiclOnalmente vIsta como el ejemplo más trá-
gIco de la profunda cnSIS de la coketown bntánlca. es conSIde-
rada hoy en toda Europa como la cmdad a ImJtar por SUlOno-
vadara política de recuperación económIca fundamentada en
la cultura.
La Cludad escocesa es conSiderada generaln1ente como un
ejemplo de desarrollo económIco consegUldo a través de polí-
tICas culturales y promoclOnales. En 1990, en Glasgow han
teOldo lugar 13.000 aconteClmlentos culturales segUldos por
nueve millones de espectadores: había más gente --en su mayo-
ría del lugar- en el concierto de Pavarotti que en los parti-
dos de fútbol del Glasgow Rangers.
La nueva Cludad postmoderna confía su notorIedad también
a su capaCldad de produClr aconteClmlentos. Ella mIsma tIende
a convertIrse en aconteCImIento. La CIudad-aconteCImiento, se tra-
te de Nueva York. París O Milán. es la Cludad donde los acon-
tecImIentos son lo cotidiano y donde cada cosa y cada cual-la
Cludad ffilsma- pueden convertlrse en aconteCllTIlento,
La exposIción de Van Gogh en París no es una ocasión cul-
tural, SIno un acontecimIento memorable, y con10 tal hay que
celebrarlo, Por esta razón, la exposIción atrae como un imán
lOcluso a las muchas personas que, de paso por Amsterdam.
no han entrado nunca en el museo Van Gogh, Sería reducIlvo
tachar de comportamIento lOcoherente o ImItativo el hecho de
vIajar de Nápoles a VeneCla para ver la exposICión sobre los
295
¡
r
I
¡
LA CIUDAD POSTMODERNA
Gnegos montada en el Palazzo Grassl aún no habiendo VISI-
tado nunca el Museo NaCIonal para admirar las colecclOnes de
la Magna GreCIa. Lo que atrae no es Van Gogh, SinO el aconte-
rzmzento Van Gogh. no es la exposiCión sobre los Gnegos, S100
el acontecmuento exposición sobre ¿os Griegos en Europa.
La Cludad-acontecimIento es la verdadera Cludad-mundo, una
cmdad en el centro de los muchÍSImos mundos de los que el
mundo contemporáneo está formado. (Cada mundo tlene su
centro más o menos contemporáneo: allá donde
se halla el centro del mundo de los jóvenes, las o1!mpladaso
el campeonato del Mundo de fútbol constlcuyen el centro del
mundo deportivo, la exposición de Vermeer en La Haya o la
de Braque en Nueva York desplazan haCIa sí el centro del mun-
do del arte, ete.) ,
La Cludad-aconteCImIento es también la puerta a traves de
la cual todos pueden acceder al mundo de los medios y de la
visibilidad. Para las personas, tomar parte en aconteCIm1entos
memorables y visibles en todo el mundo representa ser, de algu-
na manera, parte del mundo, SUbH al escenano con el aconte-
Clmiento, convertirse ellos m1smos en acontecImiento.
La estrategia barroca del espectáculo se trasforma cuando
emm en contacto con la polítlca de la visibilidad medlátlca.
No sólo el público es, como en los siglos barrocos, parte mte-
grante del espectáculo urbano, SinO que ser público en un gran
aconteCImiento otorga un status absolutamente pnvüeglado y
deseado: el de la visibilidad mediáuca.
Se eXiste sólo SI se es visible. Cuando la cámara hace una pano-
rámICa sobre e! público en el medio de un gran conCIerto rock
o de un espectáculo en directo, éste se convierte de
en protagonista: aplaude. se mueve. levanta los brazos. El
co se conVIerte también en protagonIsta. Es el momento magl-
co en el que cualquiera se conVIerte en aconteCImiento, se SIen-
te protagonista del mundo mediátlcO. La Cludad-aconteCl-
296
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
mIento atrae en cuanto puerta para entrar en los sucesos y, a
través de éstos. en el mundo de la Visibilidad.
Empeñada en el terreno de! marketing, de lagentrificación y
de las rransfonnaclOnes urbanas, la CIudad vuelve a encontrar
su propia reflexIvidad y la capacidad de transformarse. La CIU-
dad nueva pOstmoderna puede actuar sobre sí 1111sma sólo orga-
nIzando Su oferta en relación a la nueva demanda de ciudad.
Es necesano, para vencer a la competenCIa, que la CIudad
adqUiera las características deseadas por e! "mercado" (habi-
tantes, tunstas, empresanos, etc.), Hay que convencer para
seducH y atraer a la gente, hacer que se quede, que vuelva.
Atlanta en Georgla es el clásiCO ejemplo de Una CIUdad cuya
Imagen se ha construido sobre "casI nada" y ha SIdo obtenIda
mediante una sabia acción de IngenIería mediátIca. La caren-
CIa de un Sustrato -natural o hIstórico_ sobre el cual cons-
trUIr la Imagen ha quedado eVIdente ya desde el con11enzo de
las acciones de autorrepresentación de la Cludad, que acentua-
ban el alma más que el lugar: "The Adama Sptrlt", el espíl'ltu
de Atlanta.
La CIudad no tenia práctIcan1ente pasado, si exceptuamos
aquél, en buena medida ll1Ventado y fictlclO, de la guerra de
secesión filtrado y mediatlzado por Lo que el vmeto se llevó (uno
de los pocos lnonun1entos de la nUeva Atlanta es uThe Dump"¡
la casa, por SUpuesto reconstruIda, donde se dice que la
Mitchell esctibló la conoCida novela).
En la competenCIa ll1ternaclOnal para la adjudicación de los
Juegos OlímpiCOS de 1996, se presentó a Atlanta como la pró-
XIma CIudad-mundo, Una world dass ez!y, el nuevo modelo de
CIudad InternacIOnaL En pruner fugar era necesano crear una
Imagen de la Ciudad y del aCOntecln1Iento capaz de atraer los
capitales y los promotores -se trataba de unos Juegos que se
tenían que finanCIar COn dinero privado- y en un segundo
momento se trataba de crear la escenografía urbana de los Jue-
2')7
LA CIUDAD POSTMODERNA
gas para dejar un recuerdo "pOSitIVO Y útil" en turistas, VISI-
tantes y, más aún, espectadores televisivos. 8
Atlanta ya estaba aCO"stumbrada a este tIpO de aCClOnes de
marketwg. Un personaje ya famoso en la crómca, SI no se qUIe-
re deClr en la h1stona reClente de la cmdad, es Joel Babb1t, direc-
tor del marketwg y de las comun1caClOnes de la cmdad entre
1991 y 1993. Babb1t -cuyo nombre, Igual al del conoCldo
personaje de SinclaH Lew1s, es una extraordinana y burlesca
cowCldenCla- es famoso para haber wtentado vender todo lo
vendible y promoclOnar todo lo promoclOnable. "N osorros
tenemos, como la mayor parte de las cmdades, miles de bIe-
nes que no producen nada y que por el contrano se pueden
transformar en recursos capaces de generar beneficlOs. Por eJem-
plo, no sacamos nI un duro del hecho de llamar Piedmont Park
al mayor parque de la cmdad" , ¿Por qué entonces, se ha pre-
guntado Babb1t, no llamar a la avenIda pnnC1pal Coca-Cola
Bulevard en lugar del banal Board Srreet '
Pertenecen al período de Babb1t conSIgnas como Atlanta:
Home ofthe Amerzcan Dream y Atlanta: What the World is Comzng
To. (Atlanta: casa del sueño amencano, Y Atlanta: a lo que el
mundo está llegando.) Probablemente menos realizables, pero
19ualn1ente sugerentes han SIdo otras Ideas suyas como l,a de
un globo de una milla de ancho en órbIta alrededor de la TIerra
con los símbolos de las grandes corporaclOnes.
Las estrategIas de la aparIenCIa
Urbanlsmo y comunIcación tienden a fundirse, cada transfor-
¡nación urbana capaz de aSUll11r un (lerto SIgnificado vendible
es enfatIzada y la wauguración de sectores prestlglOsos de la
CIudad se conVIerte en un acontecimIento mediátlCo. Vuelve,
puesta a punto y controlada, la estrategia típICa, aunque n ~
exclUSIvamente barroca, de la in1agen de la ciudad construIda
298
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
por el príncipe del momento como artIculación de la relación
entre el CIudadano y la hIstOrIa.
Cada vez más, con una estrategIa definIda "de la apariencia"
se tIende a crear una ciudad 11naginaria que preceda, esté por
enClma y se adhIera a la cllldad real y matenal. Se trata de crear
o va lanzar el capital-Imagen de una cmdad.
Con esta lógICa, el pnmer obJetlvo es crear una cllldad que
sea, antes de todo, Imag111able. Para establecer una relación
seductora fuerte y estable entre ésta y la gente es necesarlO que
la cmdad posea la cualidad de la representabilidad que según
Freud es uno de los componentes báslCos del sueño.
En estas Imágenes las tenslOnes y las incoherencIas tIenen que
mInImIzarse, a menos que no se quiera subrayar la CIudad de los
contrastes. La clUdad real que VIve de la rensión entre los polos
de lo pnvado y de lo público, de las paradas y del tránsito, de lo
convergente y de lo divergente, del presente y del pasado, de
lo funclOnal y de lo accesono, de lo vago y de lo preClso, desa-
parece. De la polifonía y fragmentación de la cllldad Contem-
poránea, no coordinada ni homogénea, surge y reaparece una CIU-
dad todavía fragmentada pero capaz de ser aprendida y com-
prendida. Así ésta puede llegar a ser expenmentable mediante
la únIca clave interpretativa proporclOnada por la imagen.
En el esfuerzo de sedUCIr cada clUdad se conVIerte, potenCIal-
mente, en una cllldad turístICa. Los espaClOS de la cmdad se pro-
yectan cada vez más a menudo como lugares tUrístICOS también
para los habItantes, lugares de OClO y de evasión. Todo en tendenCla
se conVIerte en tunsmo y todos pueden ser tunstas en su propIa
clUdad. El centro se conV1erre en meta del vIaje y de la mU"ada turís-
tica también para los que VIven en la perifena. El obJetlvo es el de
hacer de cada cmdadano un tunsta en su propIa cmdad, propor-
CIOnando a todos la necesana tourtst gaze, la mirada turístICa. 10
Los creCIentes flujos del tunsmo aumentan el carácter lnter-
oaclOnal y cosmopolita de la cmdad nueva postmoderna. Al m1S-
299
LA CIUDAD POSTMODERNA
mo tiempo, el habitante tIene la sensación de que su espaclO
condiano le ha sido sustraído y que los nuevos actores -los
tUrlstas- le disputan su uso como tropas de ocupación.
Vender la cIUdad conlleva el vender muchas cIUdades dis-
tintas a públicos diferentes. Una es la cIUdad que hay que ven-
der a los empresarlOs, otra a los 1ntelectuales y a los investi-
gadores, y otra aún a los habltantes. Las vle¡as estrateglas ya
no son sufiCIentes: la 1magen representada a menudo no es cohe-
rente con los objetlvos de la cIUdad, con el pape! que ella mten-
ra desarrollar, con e! secror de mercado que se propone cubrn,
con e! blanco al que se dinge. No se puede esperar que cuen-
tos de viajeros, imágenes de pintores, descnpciones de litera-
tos creen con los tiempos largos de la 111Stona lmágenes con-
V1ncentes y adecuadas. La Cludad, reflexivamente consciente
de sí mlsma, tiene que produClr y hacer clrcular las imágenes de
sí mIsma a través de las cuales tiene que exista y competIr en
el universo mediátlco. Hace falta, además, construH imágenes
eficaces en una realidad ya saturada de estímulos. de slgnos y
de Imágenes. Para destacar en el rUIdo del universo mediático
la comunlcación urbana también nene que ser ruidosa y
emplear los códigos más difundidos. Las lmágenes se llevan
al extremo, el lenguaje es exagerado, los modelos hacen
referenCla al mundo de la publiCldad y de los media.
¿ y por qué no utilizar la publiCldad para promoclOnar las
Ciudades puesto que una reClente encuesta realizada entre los
jóvenes de once países ha revelado que mlentras sólo e! 40%
de los entrev1Stados conocía el símbolo de las NaclOnes UOldas,
el de la Coca Cola resultaba familiar al 80%?
Destinatarios de Imágenes a través de las cuales VIVlf la CIU-
dad son, en pnmer lugar, los habltantes. La lmagen, en efecto,
es cruClal para construlr el proyecto de la cmdad futura y mOVl-
lizar las energías y el consenso de los cmdadanos. En Italia es
ejemplar el caso de Nápoles. donde en los últlmOs dos años los
300
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
Indicadores económ1Cos y sociales lnás ImpOrtantes no han cam-
biado nI en una déCIma, y SIn embargo en los habitantes ha
madurado la convIcción de VIVir una época de extraordinario
renaCimIento para su ciudad: el llamado RenaCimiento
Napolitano. En la población ha vuelto e! orgullo de ser napo-
lItanos graCIas a la extraordinana capaCidad de la unagen para
movilizar las emOCIOnes y restablecer nuevas relaclOnes POSI-
tivas entre la población y el espacio urbano.
Los destmatanos de las lmágenes promoclOnales de la ClU-
dad son una población vanada. formada por empresarlOs y
managers, POlítICOS, perIOdistas, tunstas e Intelectuales. A este
público heterogéneo, a menudo portador de culturas y códi-
gos de comunICación diferentes y en contraste entre sí, la CIU-
dad nene que comUOlcar lo que es y lo que puede ofrecer. Tiene
que enseñar su constancia, sus propias raíces y el cambio. Las
estrategIas pueden ser distintas: en un extremo se encuentran
los moderntstes. que apuntan a la competenCla, a la modernldad,
al dinamlsmo, a la mternaclOnalidad y al espíntu empresanal;
en el otro los patrzJJZonzales, que enfatIzan los monumentos, las
culturas locales, las tradicIOnes y los valores paIsajístICOS. 11
Se juega en el doble plano de la necesldad de ldenudad por
parte de los habltantes y de la demanda de prestaclOnes espe-
cíficas. El pasado, tradiclOnal repertono de lmágenes, es reto-
rnado, elaborado y actualizado para estar a la altura del unl-
verso mediático y de los destInatarIOS. Sin embargo, se corre
el nesgo de que las peculiandades de las CIUdades desaparez-
can, puestas entre las manos profeslOnales de los hombres de
la publiCldad. Una tendenCla mqUletante es representada no
tanto por e! hecho de que el trazo experto de! diseñador sus-
tItuya a los vieJOS escudos munICIpales, cuanto por la crecien-
te homologación a los modelos comerClales consolidados y que,
por lo tanto, el nuevo símbolo de la cmdad de Nimes se parez-
ca de forma lmpreslOnante al de Lacoste.
lOl
LA CIUDAD POSTMODERNA
Generalidad y especificIdad son mezcladas sabiamente por
los expertos de marketmg y de comumcación publiCltana. En
progresión, la Imagen mediátIca adqUiere una autonomía pro-
pia con respeto a la ciudad real, vivIda y concreta y constItu-
ye el modelo de referenCla, tanto de la acción proyectual sobre
la cmdad como del crIteno de IU1C10 de los habItantes.
El estilo de vIda Interpretado como síntesIs del Impulso al
camblO y a la permanenCla entra en Juego cada vez más como
uno de los factores constItuyentes de la Imagen. La acción de
recreación de la h,stona, llevada a cabo según los modelos pre_"
concebIdos y dorados de gran poder evocatlvo graClas a los SIS-
temas de códigos consolidados y compartIdos por el mercado,
no se limIta a reproduClr épocas lejanas y consolidadas. En la
Cludad nueva postmoderna es frecuente la creación de una Ima-
gen que resuma, enfatIzados y mitificados, los rasgos esencia-
les y "distmtIvos" de la cmdad en su contemporaneIdad. Las
campañas para vender Nueva York o París proponen Imáge-
nes y modelos de los que son generalmente consIderados perío-
dos áureos de la cmdad. Los años de entreguerras se han asu-
mIdo como época dorada de Nueva York en las aCClones de pro-
moción de la nueva urbamzación de Battery Park, realizada en
el terreno ganado al mar, del World Trade Center. La Belle Épo-
que es, desde SIempre, la Imagen adecuada para vender París.
También la luz entra como mgrediente en la Imagen -según
la difundida lóglCa de la gastronomía del oJo- y las llamas
de las farolas de Beacon Hill o del Marals "ayudan" el tLlnsta
a entrar en el espíntu del lugar y a quedar fascmado.
La cmdad se vende también como recuerdo y gadget. Londres
ha SIdo la pnmera en vender COpiaS de las placas de sus calles,
luego han llegado Nueva York y París. Todas las cmdades, dota-
das de Imágenes consolidadas o "de culto" han comerClalizado,
con resultados diferentes, objetos capaces de reflejar dicha Ima-
gen. Provlmendo de partes o lugares de la cmdad que se consl-
302
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
deran míticos, los recuerdos han adquirido su aura; también 10
Cotldiano urbano puede beneficIarse de los efectos de la Imagen
y convemrse en reliqUia. En la Grand Central Termmal de Nueva
York -la mayor de las estaclOnes ferrovlanas de la cmdad- se
ha abIerto una rIenda --el TranSlt Museum Gift Shop- que ven-
de todo tlpO de objetos que recuerdan al famoso merro de Nueva
York: ge,melos hechos con fichas de VIaJe, relOjes que en lugar
de los numeros llevan los símbolos de las líneas más famosas.
Los Angeles: el market1l1g a u'avés de un siglo
Los Angeles es un ejemplo eficaz de cómo se puede constrUir, refle-
xIvamente y de una forma acelerada, la Imagen de una cmdad en
el marco de una estrategia global de marketzng urbano, desarro-
llada a partIr de la Identificación de la característlca de la deman-
da y de la pn:disposlCión de una oferta adecuada sobre esta base.
Hoy, Los Angeles es una de las prmClpales cmdades del pla-
neta y es conSIderada como la heredera de París, Londres y Nueva
York, como metáfora práctlCa de la sOCledad de nuestro tlempo.
En el documento del Los Angeles 2000 Comm1ttee, redac-
tado en 1988, el plan para el Los Angeles del 2000 es presen-
tado como ellllstrumenro para convertir a la metrópolis cali-
formana en una cmdad mundo, world crossroads aty, y permI-
ta a sus CIudadanos realizar su sueño, el Los Angeles dream, con-
SIderado como una vanante específica y progreSIva del Amerzcan
dream. Y, S111 embargo, hace tan sólo un SIglo Los Angeles no
tenía nada que pudiese hacer pensar en un gran desarrollo, pues-
[Q que los puertos Importantes de CalifornIa se encontraban
en San Diego al sur y en San FranCiSCO en el norte. El marke-
t11lg urbano ha hecho posible lo que las condiclOnes geográfi-
cas y l a ~ dirección del con1erclO parecían excluH.
Los Angeles ha SIdo objeto de la más larga -ha durado alrede-
dor de un SIglo-- e Incesante can1paña publiCItana de la hlstona.
3D)
LA CIUDAD POSTMODERNA
I 1 Los
Anueles en la Feria de Taranta de 1930.
El estane! promOCIOna e e b d
UI
'0'1) de marketlOg urbano durante caSI un sIglo ha conve,rtl o a
na aec _ I .' lts Una
- cIuclad agrícola calitof111ana en una accua megapo .
una pequeoa
de las cmdades-mundo por excelenCIa.
")04
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
En 1890, cuando se creó la Cámara de C01nerClO, comenzó una
masIva acción pron1oclOnal dirigIda a consrfLUf la llnagen de la CiU-
dad con el mejor clima del mundo, una espeCle de tierra goetbJa-
na donde no florece el limón, sino el naranJo. Puesto que, (0010
escribió un perIodista en 1891, "SI se hace colgar una naranJa dora-
da delante de los oJos de un bombre del Norre, se le puede llevar
a cualqlller parte", en los Ángeles se montaron fenas de CÍ[f1COS que
se envIaban a rodos los Estados UnIdos, empezando por ChlcagO.
En 1893, en la Fena mundial de ChICago, Los Ángeles mon-
tó, con centenares de millares de naranjas -casi medio
millón- la Orange Tower, una espeCle de Columna Trapna
de naranjas. un gIgantesco lnapalllundi y una enonne can1pa-
na, todos de naranjas. Prensas espeCializadas, exposlClOnes ItI-
neranres, libros crearon el mIto de la tIerra del sol: "The Land
01 Sunshine: Soztthern Caiilornta"
Los periódicos de finales del sIglo XIX hablaron de una mIgra-
ción maSIva de los fríos esrados del Norte y del Este haCIa
CalifornIa, una espeCle de nueva carrera del oro que transfor-
mó una pequeña cIudad en la que llegaría a ser la gran nlega-
lópolis de la cosra oeste.
La imagen de Los Ángeles precedía a la cIudad mIsnla. Los
promotores lnmobilianos, los hombres de negoclOS, los polí-
tICOS y lnás aún la C,:1mara de ConlercIO actuaban con inteli-
genCIa y tempestivIdad interpretando -en la mejor lógIca del
markeung urbano- deseos y mIedos de la gente. Por eJem-
plo, cuando en 1906 San FranCISCo fue destrUlda por el [erre-
moto, la acción promocIOnal de Los Ángeles se ennqueció con
referenCIas a la segundad geológIca de la CalifornIa mendio-
naL En 1910 se rodó la pnmera película.
Las Imágenes transnlICldas por los media eran las del paraí-
so terrestre: si las grandes Cludades del Este eran corruptas, frías,
Impersonales y duras, Los Ángeles era presentada como ama-
ble y cálida. "Un paraíso terrestre de masas para millones de
LA CIUDAD POSTMODERNA
Adanes y Evas con su casa unifamiliar." 12 La Imagen de la famI-
lia de los nuevos plOneros, rodeados por una naturaleza nada
hostil smo más bIen amIga, y por unos vecmos sonnenres, de
una Cludad donde el Jardín de casa y el clima allanan las dife-
renClas sOClales, conqLllstó en pocos años a los Estados UnIdos.
Vivlf en Los Ángeles era en aquel momento como VIVIr en un
sueño, medio sIglo después se convertltía en una pesadilla.
El sueño amencano de la casa aIslada y de! jardín requería espa-
ClOS enormes. y con ellos, apenas la mdustna y la tecnología lo
hlCleron posible, una difusión S111 precedenres del automóvil..
El Jardín de! Edén de la era mdustrlal que se encammaba haCla
el consumo de masas tenía también petróleo en el subsuelo.
La polución 111vadió el paraíso y los más ncos conslgUleron eVI-
tarla refugiándose en las colinas, donde los menos favorecidos no
pudieron llegar. La Better City o e! Earthly Paradise se convlt-
tió en una megalópolis que para sobrevlvlt se transformó en lo
contrano de su proplO sueño. Los Ángeles se ha convemdo así
en el más extraordinano [o!!age de sueños y mIedos. de realida-
des, de mItos y etmas nunca realizado en la hlStona del hombre:
'106
"una World City compleJa y cosmopolica como cualqUIer otra
cIudad del pasado, una cmdad en la que era posible encon-
trar práct1camente todo a condición de saberlo buscar, una
cmdad que VIerte basura en el aIre en plena libertad, así como
lo había hecho Manchester con los ríos, una cIUdad de edi-
fiClOS salvajes, maravillosos, banales, una cIudad de s!ums
hecha de bungalows en ¡ardines cubiertos de basura, una (lU-
dad meXIcana, una cIUdad negra, una cIUdad japonesa, una
cIUdad de pozos de petróleo y de galerías de arce, de sur! y
de atardeceres, de palmeras y de PepsI-Cola, la Cludad de
Philip Marlawe y de Charlie Chaplin. de Mickey Mause y
de Frank Lloyd W nght, una Cludad de exCéntflCOs, profe-
sores, gangsters, gurús, millonaflos, bella gente ordinaria. una
Jerusalén fallida, una BabilOnIa de bala densIdad" li
CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD
NOTAS
1 Cir. en J. Roudaut, Les Vi/les lInagmatl'es dans la literature franccme, París
Ha'ler. 1990, p. 32. - .
R. Ferras, V¡ffe-jJaraÍfre, étre J IJart, Mompellier, Reclus, 1990, p. 95.
. 1. CalvlllO, La atta /Jensata; la IlZtmra degli sjJazl, en; CoffeZtone di saMia,
Garzantt, luego en; Saggt, vol r, Milán, Mondadon, 1995, p.
518, tL casto Coleccton de arena, Madrid, Siruela, 1998, p. 131.
4 Sobre la Imagen de París que toma literalmente cuerpo en el mIto de
sus mU1eres, véase; M. Nesbit, In the absenee of the jJarisienne .. " en; B. Colom111a
(ed.) Sexuality & Spaee, Pnncetoll, Pnnceton Papers on Architecture, 1992,
PP'. TLcat.; Sexuafitat t espat, Barcelona, EdiCIOnes UPC, 1998.
, El Pans del ochoClemos se transforma en el imagmano COlectIvo, bala
..doble Impulso de la revolución romántICa y de la urbanIzación, COnVli"-
en persona: "Las calles de París tienen cualidades humanas y con
su fISIOnomía graban en nosotros ciertas ideas de tas cuales no podemos
defendernos ... Por 10 tanto L .. ) hay en París algunas calles tan deshonradas
como puede serlo un hombre culpable de lOfamIa; y eXIsten calles nobles, y
calles sImplemente honradas, y jóvenes calles sobre cuya moralidad el públi-
co todavía no se ha pronunCIado; hay calles aseslOas, calles más VIe1as de lo
vIeJa.que pueda estat una vIe1a madre noble, calles estImables, calles sIem-
pre lImpIas, calles SIempre SUCIas, calles obreras, calles trabajadoras mer-
cantiles." (Balzac, Ferraglts, 1833) ,
6 F.S, SChwarzbach, Difkem and the City, Londres, The Achlone Press-
UDlversIty ofLondon, 1979.
! Cit. en: M.e. Boyer, The Great Frame-tip, Fantasfte Appearances In
Conternporary Spattal POfÚlCS, en: H, Liggett, D.e. Perry (ed.), Spattal
P1'aetlees, Londres, Sage, 1995, p. 87.
e. Rurhelser, lmagmeermg Atlanta- the politm of /JIace In the elty of dre-
ams, Londres-Nueva York, Verso, 1996.
9 M.e. Boyer, CyberCitm. Nueva York, Pnnceton Architectural Press
1996, p. 148. .
11) J. Urry, The Yo;,trlst Gaze, Londres. Sage, 1990.
11 A. Mons, Imagerte Urbaine. une symbofique diffide, "Les Annales de la
Recherche Urbame" 42, 1989, p. 38,
12 D. Girouard, CitteS & Peo/JIe, New Haven, Yale Unlverslty Press 1985
p.370. . , ,
" Ibídem. p, 375.
307
;:
,';"
¡ xv. LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD
BLINDADA
Los lugares del sueño y del encantamIento no son, obvIamen-
te, toda la clUdad pero nenen la fuerza creCIente de proponer-
se como la clUdad mejor, la clUdad de las posibilidades y del
deseo. Aliado de la clUdad en la cual cada uno desea aunque
sea por poco tIempo zambullirse, está la clUdad real. Aquella
que la tradición Vlctonana definía como la "otra cIUdad", escon-
dida pero real, está siempre presente, aun cuando no sea ViSI-
ble, Y amenaza a la de los sueños. Si no eX1stIese la segunda CIU-
dad, por otra parte, la CIUdad recreada y optImIzada no tendría
razón de eXlstlt. La nueva CIUdad dellmagInano y de las Imá-
genes se sItúa aliado de la real frecuentemente desagradable.
La CIUdad del deseo estratifica y clasifica de manera nueva,
pero no por esto menos contundente que en el pasado. Si los
Impulsos fundamentales son los de la tendenCIa a satIsfacer el
deseo y la adqUIsIción de status, la CIudad nueva postmoderna
organIza y jerarquiza espacIOS y poblacIOnes en relación a su
capacIdad/posibilidad de satIsfacer los deseos. Si la tendencIa
es en dirección del encantalnlento y la creación de sueños expe-
nmentables, el crlteno de estratificación está dado, en conse-
cuenCIa, por la posibilidad de acceso a los mundos encantados
de la CIUdad nueva.
Las (radiclOnales categorías neomarXIanas de r.efebvre son
ampliadas con las Interrogantes no sólo sobre quién controla
309

LA CIUDAD POSTMODERNA
la cmdad y quién ha sIdo expropiado por la propia cmelad smo
mcluso quién se ha apoderado de las Imágenes de la cmdad y
de los medios para prodUClrla, quién es capaz de crear los sue-
ños y de ViVIrlOS Y quién en cambio no lo es.
La cmdad se ha orgamzado sIempre en partes y ha hecho de
la accesibilidad a estas partes un cnteno, SI no absorbente, al
menos fuerte, de selección y de discnmmaCÍón. En la sOCledad
marcada y estratificada sobre la base de la exclusión, devIene
central y cruClalla posibilidad de acceder a otrOS espaClos don-
de se crean los sueños y la experiencia del Imaglnano urbano.
De la pareja explotados Y explotadores se ha pasado a la de
mclUldos y exclUldos: "hemos pasado de una sOCledad integrada
construIda sobre la oposlción entre dominantes y domInados
a una SOCledad marcada por la distanCla entre los que están den-
tro y los que están fuera, una sOCledad defimda por sus fron-
teras" L
-- ta residenCia en la Ciudad pertenece ya a los vértices opues-
tos por la escala soctal: por una parte, las nuevas clases SOCla-
les pudientes, portadoras de un estilo de vIda VIStoSO y demos-
tratIVO y consumidores voraces e infatigables de bIenes, valo-
res, modas; por otra, los have not, "los que no tlenen", los e.1'<:lUl-
,dos, los sectores sOClales más débiles.
" Los dos extremos de la escala sOCIal se encuentran en la ClU-
dad contemporánea sm que eXIsta el amortlguador de la clase
media, que ha hUldo a los suburblOs, para diVIdirlos. La nue-
va V exasperada polanzación sOClal de la Cludad torna cada vez
más cruClal el problema de las relaclOnes con la otra cmdad y
con su gente.
La sOCledad burguesa del segundo ochoClentos -la mIsma
de La condición de la e/aje obrera en Inglaterra de 1844 de Engels
y de la novela v1Ctonana- esrá rígIdamente diVIdida en cla-
ses que, como el mismo BaudelaHe describe en su en
prosa" Los oJos de los pobres, aún cuando sólo por casuahdad se
310
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
encuentran, se muan con curiosIdad, permanecIendo, SIn
embargo, recíprocamente desconocidos y alejados. La relación
delflaneur moderno con los excluidos, ya no es aquélla de sor-
presa pero, a fin de cuentas, empátlca de los oJos de los pobres
de Baudelaue. A la CUflosldad hoy se le agrega el temor y el
malestar. El París del ftdneur con las demoliclOnes haussman-
nlanas ponía a los otros, los Inarglnales y exclludos, ante la vis-
ta; la cmdad de los Jhoppzng mallJ contemporánea debe en cam-
blO El lQtento es de conceder a qLl1en puede per-
mltlrselo, como los dueños en la película Metrópolis de Fntz
Lang o como el Joven Engels en Manchester, V1Vlf SlQ ver a "los
otros" y a su cmdad.
Baudelalre no se ha preguntado Jamás por el problema de
los límltes espaClales y de la duración de la expenencla delfld-
neur que mantlene con la cmdad una relación de tIpO total. El
ftdneur de Baudelalfe y de Balzac es una guía vIvIente de la ClLl-
dad: no hay calle, comerclO, evento urbano que no conOZca y
que le sea vedado. No hay, además, momento en que esta rela--
ción partIcular de apropIación-Inmersión con la CIudad se Inte-
rrumpa.
Hoy, la relación que el f!aneur de masas tIene con la ciudad
nueva posttnoderna es diferente. Si ayer, sólo una n1Ílllma, Inf.i-
nltesunal parte de la población metropolirana estaba conSfl-
tLuda por el ftdneur, hoy cada uno se sIente o asplfa a ser un flá-
nuer: el dueño de la cmdad. En los hechos, SlQ embargo, la POSI-
bilidad de dommar la expenenCla urbana y de V1VU la cmdad
como un Juego conttnuo pertenece sólo a unos pocos, para los
otros, hay pequeñas expeflenClas, limnadas en el tlempo y en
el espacIO, cuya extensión está en [unción del poder adqlusitr-
va de cada uno.
Sólo una parte de los habitantes puede colocarse establemente
en la cmdad, aquélla con la e mayúscula del encantamIento y
delunaglnano, para los otros, para los más, todo esto está nega-
l.A CIUDAD POSTMODERNA
do: tIenen la posibilidad de vIvIrla sólo por un tIempo limita-
do. Para éstos está la cmdad dura de la cotIdianidad. lDacceSI-
ble y esenClal, notonamente marcada por los pnnClplOs de la
instrumenralidad y del valor. Es la ciudad donde la simulación
y la representación tIenen poco espaClo, y donde, en un esce-
nano de superv1vencia, contlnúa desarrollándose en la escena
la tragedia de la pobreza, por nueva o vieja que sea.
La Ira de los exclUldos
La cmdad espectáculo, del gusto y de la estetlzación de masas.
está basada en la sOCial y su reconOCImIento, pues-
to que un factor Importante del impulso haCla los cousumos dis-
creCIonales está representado por su capaCIdad de distlogUUllOS
de los demás. El valor de un bien o de una expenenCla está dado,
en gran medida, por la ilusión de promoción sOCla1. Todo, o CasI
todo, puede convertirse en símbolo de status.
El filo sutil sobre el cual VIve, en equilibno. la cmdad nueva
post moderna 10 constItuye el hecho de que, por una parte, ella
nene necesidad de una difundida conClenCla de la deSIgualdad
para prOlDover los consumos distintIVOS y, por otra, Invalidar u
ocultar los efectos, sobre todo extremos, de estas desigualdades.
. QUIen está exclUido del sueño puede constHUlt, en efecto, un
peligro para la propia eXlstenCla del sueño. La burbUja encan-
tada puede ser rota y el sueño transformarse en una pesadilla.
En una transmisión del Channel 4 lllglés se afirma
que:"ParanOla, v101enCla, contan1inación están devorando el
allna de Aménca, confinándola al intenor de la protección de
la casa, de los sistemas de segundad pnvados, de los códigos
de lflgreso. de las fortalezas. de los accesos controlados por la
VigilanCIa de vídeo" ,
El m1edo es, Junro con la ansIedad, la otra cara de la cultu-
ra del deseo de la cmdad contemporánea. Lewls Mumford, lflc1u-
3 J 2
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
so, hablada de paranoia y hoy la expresión cornente es
€ " la Ciudad es objeto y deseo de repul-
SlOn en tanto puede ser s1multáneamente percibIda como área
segura o de nesgo.
, La cmdad, que debería ser el producto más alto de la raClOna-
lidad humana, se descubre vulnerable más que nunca al mIedo
ya las oleadas de IOtensa emotlVldad. Las tribus urbanas se for-
man frecuentemente también COIno reacción emotiva al peligro.
El temor extendido de la cmdad es ya uno de los tÓpiCOS clá-
SICOS del clOe. Películas como Assau!t on Precznt 13 y Escape from
New York, ambas dingldas por Jolm Carpenter, o Towermg
Inferno son ejemplos de manual de la desapanClón de los límI-
tes entre realidad y ficción y de la asunción de la vlOlenCla y
del pelIgro como característica metahlstónca de la expenen-
Cla metropolitana.
Tres películas, todas de 1991, sobre Los Ángeles -LA Story,
Grand Canyon. y Boyz'n the Hood- expresan con eficaCIa las
diversas modalidades con las cuales los habltantes vIven la pro-
Pla cmdad. Las tres películas dan lmágenes diferentes y sólo
contradictonas de la metrópolis californ1ana.
Cmdad de las maravillas, de la fancasía, de los sueños
DisneYland cotIdiana para adultos: LA Story; cmdad en
do de asedio, obseSIOnada por el peligro y por la búsqueda de
segundad a toda COsta: Boyz'n the Hood; cmdad de la Contra-
pOSICión y de los conflictos, Jerusalén y Babilonia: Grand
Canyon.
Los graffitis
Símbolo y metáfora del miedo metropolitano son los grafjitlS. La
lucha de las adm101S traClones comunales de las grandes cmdades
estadounIdenses contra los graffitlS ha SIdo defimda por más de
un cronIsta como la guerra más larga y ruInosa Jamás combati-
313
LA CIUDAD POSTMODERNA
da por los amencanos. Sólo en la cmdad de Nueva York la Ciry
TranSIt Authonty ha teOldo que limpIar y replOtar en Clnco años
más de 6.000 coches de la metropolitana SlO poder reclamar por
esto la victona en la lucha contra los autores de los graffitzs, los
cuales, cuando la VigilanCIa se hace demasIado intensa en las esta-
ClOnes, salen a la superfiCle y plOtan todo lo que se les pone a titO
con una cunosa preferenCIa por los camIOnes de la basura.
No obstante, en 1971 todo comenzó Casi como una broma cuan-
do nn desconoCldo cnbrió con su propia firma coloreada -TAKI
183- los muros de Nueva York. El New York Times logró des-
cnbnr al autor de los escntos -un Clerto Demetrlus, de 17 ¡iños-
y, dedicándole media páglOa, lo convmió en un héroe de la cnl-
tura underground metropolitana. El éXito de los graffitts fúe lOme-
diato y contaglOso. Las estaClones y los vagones de la metropoli-
tana cubneron en poco menos de dos años de dibUJOS cada vez
más coloreados y compleJOS, mientras que con la creación de la
UGA (United Graffiti Artists), los artículos dd Wall Street Journat
y las exposiclOnes en las galerías del Soho, los graffitts recibían el
estatuto de obras de arte.
Al mismo tiempo, los graffitts comenzaron a ser hostiliza-
dos por gran parte de la población en cuanto eran Interpreta-
dos como contra-control del rerntono y "fuga de demoniOs"
del lOfierno de las perifenas y de los stums. Ya en 1972,la reac-
ción de los adm1nIstradores de la Ciudad es vlOlenta- y va más
allá de las cnestlOnes de los daños provocados por las plOtueas
de la propiedad pública. El presidente de City Council de
Nueva York afirma: "Losgraffitts contamlDan la Vista y la men-
te y pueden convertltSe en una de las peores formas de conta-
mI-nación que deberemos combatir" _ 4
N arman Mailer guió una ctuzada en 1974 no tanto para dar
digl1ldad artístiCa a los graffitts SlOO para exaltar su función de
Signo de la revuelta de la población de los stums, contra la pobre-
za y la carenCla de significado de la arquitectura moderna y de
314
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
una CiUdad marcada por los "horrores de los altos edificiOs"
El propiO :t:-!orman Mailer, sm embargo, en su ensayo The Fatt
ofGraffitt. se da cuenta del miedo y del horror que "el emplea-
do Civilizado" el {Igood vot¡ng c¡tizen" de Nueva York puede
sentit delante de los graffittS percibidos como una "puerta abier-
ta" por la cual puede urumpu roda la ViOlenCia del mundo. '
"Los graffitIJ hacen emerger el extraño problema de un ¡;''l'-
I1)P-ll que, comparado con otros, es relativamente modesto pero
cuyos efectos agregados sobre millones de personas son con-
tundentes.En particular, en la situación de Nueva York los gra!-
fitts conrnbuyen a crear una sensación de l11capaCldad del
gobierno, de incontrolabilidad de la cnmmalidad Juvenil, y,
en consecuenCIa, una condición de molestia y de temor.
lnfracclOnes menores se unen en algo que alcanza que Impac-
ta a cualqLller pasajero del Metro" escribe el auronzado Nathan
Glazer en Public Interest, aclarando que "[el viajero que Viene
a trabajar desde las afueras] es COlltllluamente agredido no sólo
por la eVidenCia de que cada vagón de la metropolitana ha Sido
vandalizado, S100 por la COOClenCla de que el ambIente en el
que debe pasar una hora o más al día es incontrolable e incon-
trolado y que cualqUiera puede mvadirlo y hacerle todos los
daños que le vengan a la mente" 6
Para gran parte de los habitantes de la metrópolis amen cana
los graffitts son la prueba eVidente de la no asi-
milable que puede ser, en relación a los Contextos ya las expenenClas
llldividuales, el joven marglOal y rebelde, el inmigrante del mun-
do pllltoresco pero pnmitlVO del Caribe, el habitante del gueto.
Los graffitts, considerados a la par de la ViOlenCia como un mal epi-
démiCO (el New York Daily News ya en 1973 titulaba The Great
Graffiti Plague), COnstituyen un elemento de desorden en el orden
cie la CiUdad y como tales -arte o no--- combatidos.
El Ciudadano buen volante. (N. del T.)
315
LA CIUDAD POSTMODERNA
La ciUdad y el miedo
El cnmen, y más aún el miedo al cnmen, Impulsan a la forti-
ficación fíSIca y electrómca del terntono, al punto de que un
tetclO de todas las nuevas comuilldades de CalifornIa mendional
están protegIdas electrómcamente. Más que la vlOlenCla, uno
de los nuevos pnnClplOs de orgaillzación de la gran cmdad con-
temporánea es el temor a la vzolencta. Es el miedo del hombte
metropolitano de poder ser agredido en su petsona y en sus bIe-
nes, en cualqUier parte y en cualqUier momento.
La violenCIa no es ciertan1ente nueva en la Cludad moderna.
Damel Defoe escribía en 1730 al alcalde de Londres: "Toda la
Cludad, monseñor, está alarmada y a disgusto [ ... ]. Los ciu-
dadanos no se Sienten ya seguros 01 en sus propias casas, ni igual-
mente auavesando las calles, pues son atracados, insultados,
molestados [ ... } y tales delitos suceden baJO vuestra Junsdicción
como Jamás antes había sucedido (al menos no con tallntensi-
dad) y si no se desea permitU que continúen, es necesano para
ponerles flll llamar al EjérClto y no a los magIstrados" ,
Es sufiCIente con hOjear las novelas lllg1esas y francesas del
SIglo XVIII Y XIX para recoger Imágenes de cmdades plenas,
mucho más que hoy, de ladrones, asaltantes y bribones. Los
Informes de los prefectos de policía de París o de sus eqUlva-
lentes londinenses del SIglo pasado describen con aprensión las
bandas de .1ovencíslffios CUffil0ales, los niños abandonados y
los street childrens" con expreSIOnes en muchos aspectos SImI-
lares a las usadas hoy para los menznhoJ da rua.
Anota justamente Chesnals en su amplia Histolfe de fa vlofence
en GeCldent de 1800 ¿¡ nous JOurs" cómo hoy la cmdad es mfiillta-
mente menos azarosa de cuando era necesano armarse para atra-
vesarla y cuando en algunos barnos no era ni Slquiera posible para
"" Los niños de la calle. (N. del T. )
316
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
un extraño poner un pIe. Igual In1presión se recoge de la sene
hIstónca de las estadísticas que dan cuenta del desarrollo de la
cnm1llalidad en los mayores países OCCIdentales. Es sufiClente, sm
embargo, escuchar las protestas y los temores de los habItantes
de las grandes cmdades para darse cuema de la eXlstenCla de un
mIedo extendido que ha aumentado Con tasas y ntmos absolu-
tamente supenores a los de la vlOlenCla real-por lo demás con-
SIstente- que está presente en la escena urbana conteInporánea.
Es este extendido teInOt, a veces extraordinario por su lOten-
sIdad y radicación, el que permite comprender formas urba-
nas y arquItectónIcas, compOrtamIentos y posturas adaptatI-
vas, asumIdas por aquel flane"r espantado que es el hombre
metropolitano conten1poráneo. Los elementos que juegan a
favor de la difusión del gran mIedo urbano son muchos y, por
su entrelazamIento sinérglco y acul11ulaCIvo, SOI1 talnbién difí-
cilmente alslables.
Hay por lo menos tres factores domInantes en la alin1enta-
ción de círculo ViCIOSO del mledo urbano: la persecución con-
tlnua de las creCIentes promesas Y expectatIvas de segundad
por una parte y la realidad 11lsegura por otra; la decadenCla de
los cntenos tradiclOnales reguladores de la distribución espa-
Clo-temporal de la vlOlenCla y la afirmación en su lugar del pnn-
CiplO de UblCUIdad y causalidad absoluta por los cuales la VIO-
lencia asume en la ciudad contemporánea una naturaleza ten-
denClalmente estocástlCa; la n1ezcla de la violencla verdadera
y de la representada y/o reconstruIda en el mundo de los media
V del ImaglnarIO, donde vIOlenCla e lmágenes de VIOlencia se
suman en un empaste Indiscernible. Este últlmo factor asume
un partlcular peso en el unIverso urbano contemporáneo en el
cual no hay ya nmguna apreCiable distmción entre real e ima-
gmarlO y donde antes bIen, según la lógIca postmoderna ana-
lizada por Baudrillard, lo real es conSIderado real sólo SI se parece
al Imaginario.
317
LA CIUDAD POSTMODERNA
El Cludadano metropolitano es bombardeado por señales de
peligro. Su mIedo es alimentado por los media, leyendas
metropolitanas, crómcas, relatos y, en pequeña medida, por
expenenClas personales. El cmdadano atemoflzado busca
VIVlf en una burbuja protectora allllterlOr de una cmdad que
desea Igualmente protegIda. Va en coche de la casa blindada
al shoppzng mal! o al/estIval market vIgilado, de aquí a la ofiCl-
na donde cada mOVImIento es vIgilado Y grabado, al club
exclusIvo O al restaurante donde cada lllgreso es filtrado por
las telecámaras. Cuando está en la casa busca tener a distan-
Cla la vlOlenCla del mundo extenor -de la cmdad no domes-
tIcada- blindando tanto la VIVIenda como la propIa vIda. El
mundo es f¡[trado en lo pnvado por la teleVIsión y por la capa-
Cldad selectlva del mando a distanCla que permIte constrUlr
un unIverso mediát1co proplO mezclando y comblllando las
enormes posibilidades ofreCldas por centenares de canales de
cable, satélitales y normales. Con el mando a distancla y los
palimpsestos personales que puede constnur, el cmdadano ate-
morizado se ilusiona con poder recrear "el mundo real" para
apoyar los proplOS sueños y para confirmar el cuadro SOCIal de
referenCla. Pese a los filtros pSIcológICOS Y electró1l1cOS, VlO-
lenCla y peligro contlllúan sIn embargo alcanzándolo. Desde
las pantallas televlsivas irrumpen constantelnente escenas de
un mundo plausible y terrorífico. Es ¡[relevante que la famI-
lia bárbaramente masacrada VIVIese en DetrOlt, que el niño rap-
tado por un desconoCldo fuese de Frankfurt, que el comerClO
saqueado por la población de color en la revuelta fuese de Los
Ángeles o de Londres. Las escenas truculentas de las seflales
de teleVIsión no son diferentes a las que la CNN relata alive
de un epIsodio análogo que realmente ha aconteCldo. Todo es
real. todo da mIedo. La cmdad real, fuera de la casa, está conS-
tltUlda, en la representación del cmdadano metropolitano, por
un empaste v101entü Y terrorífico de verdad y de ficción, de
318
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLlNDADA
"'T""¡
--;- --'!
, .
N. E JG H B
J "T"
El mIedo generalizado es uno de los prInCIpIOS orgamzadores de la ClU-
dad contemporánea. En la ilustración de un manual de autodefensa per-
sonallas para controlar la seguridad del vecllldano. La pre-
senCIa de graffitls es conSIderada una señal de peligro.
319
LA CIUDAD POSTMODERNA
lo cercano y lo lejano, de expenenCIas V de crónIcas, de pre-
seme y de pasado. Todo se convIerte así en plausible y POSI-
ble, no porque haya sucedido, o podría plausiblemente suce-
der, S100 porque ha sIdo visco.
Incluso qUlen nos debería defender puede -en la lógICa de
CaperucIta ROJa y de la abuelallobo malo- revelarse como un
peligro. Es ésta la explicación del éXItO de películas como The
Guardian, de 1984, (el VIgilame del veClndano transformán-
dose en carceleto y verdugo de qLuen habría debIdo proteger)
o de aquéllos más numerosos donde el malo de ruma es un poli"
da. Las VlvenClas, verdaderas, como las de los policías saqglli-
nanos de la uUno bianca"''''* apasionan como senales teleV1sivas.
Todos son lDdicadores SIgnificatIvoS de un mIedo que hace tIem-
po ha superado en las metrópolis a los Olveles de vIgilanCla.
La CIudad contemporánea muestra ya claramente los SIgnos
de este mIedo difundido en la orgaOlzación y en las modali-
dades de uso de los espaclOs, en las formas arquitectónlCas, en
la cultura y en los comportamientos cotIdianos. Antes que nada
cambla el espaclO pnvado, que, cada vez con mayor atención
e lDversión, es defendido con diferentes Olveles de VIsibilidad
V de énfasls. La casa urbana se está convlttiendo, práctica y sim-
bólicamente, en una pequeña fortaleza blindada. Los SIstemas
de segundad actIva y paSIva, las pólizas de seguros, los serVI-
CIOS de vigilanCIa tradiclOnales o telemáncos, regIstran cre-
CIentes y sustanClOsas gananCIas.
La situación es tal que ImIta, qlllZá InconSCIentemente, el
modelo de control de la casa Japonesa que, carente de hecho
de muros, está totalmente expuesta a los nesgas de incendio
y de robos por lo que debe ser constantememe proregIda. Esta
Se hace refereoClu a unos eplsodios reales de vlQlencIa acontecidos en
Italia, cuyos autores resultaron ser policías que actuaban preferentemente
en un coche Fiat Uno de color blanco. (N. del T.)
320
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
función es confiada a la mUJer, entre cuyas tareas aSume un peso
absolutameme cemral, el de la vIgilanCla y de la defensa.
El pnncIplO del mIedo aparece en la escena urbana con-
temporánea, Incluso SImbólicamente, baJO la forma del edifi-
clO-fortal:z
a
. El Renalssance Ceoter de DetroIt atrae al públi-
co por su Imagen, enfatIzada, de Isla ilumInada y
defendIda capaz de proteger a los habItantes de una de las CIU-
dades más peligrosas de Norteaménca.
Las arqUl tectillaS blindadas de Frank Gehry en la californIa men-
dional son améntlcas obras maestras del Defendible Space"""" de la CIU-
dad norteamencana. En el centro urbano amurallado de Cochlti Lake
en Nuevo MexlCO o en la Loyola Law School de Los Angeles, pro-
yectadas por Gehry no es difícil encontrar lOmediatas y eVIdentes
referenCIas a un consulado amencano de máxima seguridad reali-
zado SIempre por el IIl1smo arqUItecto en una capital n1edionental.
GarItas, muros fortificados, uso de matenales "Illenes", separación
enfatIzada entre lntenor y extenor producen el efecto de fOrtaleza
con respecto a un mundo urbano considerado hostil.
El propIO símbolo unificador nac10nal del gobierno, cons-
tItLudo en USA por la oficlOa postal, es difereote en el gueto
que en el resto de la CIUdad. Mieotras "las ofiCInas postales debe-
rían parecer amIgables, Identificables, efiClentes desde un pun-
to de VIsta estilístIco, tíPICOS Corno edific10s locales, no debe-
rían parecer fábncas" -según lo que sostenía Progremve
Architecture en 1989- en el gueto se asemejan a fortalezas. Son
auténtIcas fortalezas. 10
La característIca constante de estos Sistemas no es sólo su
eficaCla práctIca S1110 la fuerte VIsibilidad. Su presenCla mar-
ca, -. y debe marcar- la ruptura del contmuum del espac10
publIco y reptesentar el límIte entre espac10 ptlvado de gru-
po Y espacIO público. Es relatIVamente poco ImpOrtante que
""0 EspacIO defendible. (N. del T.)
LA CIUDAD POSTMODERNA
el espac10 pnvado sea wdivldual o de grupo, puesto que el dato
fundamental es que ya no es público. El límIte entre el espa-
C10 pnvado V el público debe ser muy claro: Alice Coleman
en una reCIente Investigación sostIene que la VIOlenCia crilni-
nal V el vandalismo aumentan preClsamente donde no está cla-
ro este límite. II
El control Interno de los edific10s está asegurado por la repro-
posIción del modelo cláSICO del panóprlco que se ha vuelto par-
tlcularmente efiClente por la electróQlca moderna V por los cos-
tosos servlClos de policía " (el cuerpo de policía pnvada del gran
almacén Macv's en Nueva York tIene el mIsmo número de efec-
tlvOS que el de una cmdad pequeña). El poder y los mecaQlS-
mos de VIgilancia tIenden, contemporáneamente, a aumentar
la propIa eficaCIa V a ocultarse. Por una parte, hay una pro-
veCtación onentada al control V a la defensa -conoClda en USA
como E/S, Envlronmental Secuntv- .. que refuerza comporta-
mientos de los habitantes tendentes a la contInua VIgilancia
del espac10 de los grupos, por otra parte, para contrarrestar el
mIedo, se da la difUSIón de comportamIentos "prudentes" en
el uso del espac10 urbano. 13
Lo que Impulsa a esta pnVatlZaClÓn defensIva del espac10 es
la conClenCla de que la cnmwalidad no pertenece sólo a los gue-
tos SIno que ésta puede ser creada en cualguIer momento en el
creCImIento de la CIudad. El instant s!um, el gueto instantáneo,
puede formarse en cualquIer momento ya sea en zonas de nue-
va expansión como en los barnos existentes. la crónIca urba-
na está llena de luchas entre residentes que protestan o se ma01-
fiestan, Incluso v101entamente, para eVItar el stum instantáneo
del proplO barno convertIdo en cuartelo blanco (a menudo
ambas cosas) de la cnmmalidad.
Aparecen y se difunden comportamlentos y posturas ade-
cuadas al temIdo clima de peligro. Incluso SI se afirma como
dommante el pnnClplO de la Imprevlsibilidad V de penetrabI-
322
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
lidad del nesgo -"cualqUlera, en cualqUler lugar y en cual-
qUIer son COntlnualnente rediseñados los mapas
del pehgro urbano para permmr al flaneur atemol"lzado metro-
politano reducH apreClableInente el nesgo. las guías tUristl-
cas proveen a los vIajeros de InstrucClOnes detalladas sobre zonas
de la cmdad que debe eVItar mdicando las condiclOnes V hora-
nos para atravesarlas. Para los lugareños las mformaclOnes sobre
la geografía del peligro son deducibles de la crónICa negra don-
de, muy eVIdentemente, se mdican lugares V horanos de los
crín1enes.
Independientemente de las mformaclOnes preventlvas, el
hombre metropolitano ha desarrollado una nueva capaCldad de
reconocer las señales de peligro, sea real o presumible. U na vez
que se está en posesión del código y de la motlvación para estar
atento, el espaclO de la cmdad es capaz de enVIar señales te m-
pestlvas de peligro. El hombre metropolitano dispone de un
earty warnzng system que, reacClonando inmediatamente a las
señales ópticas y sonoras, incluso leves, es capaz de actlvar tem-
pestIvamente las defensas. El habItante de Nueva York o de
Londres sabe perciblt mmediatamenre por el estado de los por-
tales o de las lámparas de alumbrado, la veloCldad de los taXIS
o la expresión de los paseantes, por las mlcroseñales presentes
en los muros de las casas y los escaparates de los cOluerclOs SI
ha superado uno de los tantos límItes mVlsibles presentes en
la V ha entrado en un netghbourhood de nesgo.
Los Angeles, V Londres está SIgUIendo su cammo, es el pro-
totlpo de la clUdad segmentada en parques temátICOS, clUda-
delas fortificadas, áreas de sueño y de pesadilla, Zonas high-
tech y vernáculas. Su habitante sabe, o cree, encontrar las seña-
les de peligro en los graffitts urbanos o en las reverberaclOnes
de los sonIdos de las diferentes etnIas, en el aumento del rui-
do del tráfico V de los aparatos de mÚSIca, en el estado de las
verjas o de las cabmas telefómcas. Estos conOClmlentos de la
323
LA CIUDAD POSTMODERNA
de los más difundidos en Estados Unidos, se
En el 1111Smo manual, uno sidera
r
potenCIalmente
mdican las tIpologías de personas que hay que COO
d
peligrosas y a las cuales negar el acceso al veclil arto.
lvenda urbana tienen la función de redu-
escuela de la superv '11 latente Y fundamen-
r sobre todo aque a
Clr el pe Igro pero, . d d d 1 ~ o m b r e metropolitano dándo-
tal, de aplacar la anSle a e
le segundad. Incluso mecanismos bien
P
q
uilizar InterVIenen
ara tran d" ón de las expectativas o de
d amo los de IsmlilUCl S
conoCl os c. t de los aconteClmlentos. e
reclasificación I redlmenslOnamlen o . , qUIzás fatalis-
va difundiendo, antes que nada, la aceptaClon,
324
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
ta, de una CIerta dosis de nesgo en la vida en CIudad según el
pnnClplO de que con el peligro es necesano aprender a conVI-
VIr. Es, por lo tanto, no sólo normal SlilO obligatorlO poner en
acción algunos elementales comportamIentos defenSIVOs. Llevar
Joyas o un Rolex de oro dando un paseo a pIe luego de las Clll-
co de la tarde, o llevar conSIgo demaSIado dinero es conSIde-
rado un comportamIento arnesgado en todas las grandes CiU-
dades del mundo, SI se exceptúa, acaso, Ginebra.
Para un estudiante de la ColumbIa Ulllverslty en New York
City salir de noche a Mornlilg Helgts, en la zona de la unI-
verSIdad con una chaqueta de pIel es un desafío a la suerte y al
buen sentIdo, como escalar a mano limpla la Estatua de la
Libertad o el Emplre State Building.
ConSIderar algunos ataques menores a la persona o, sobreto-
do, a los bienes 51 no como eventos fiS101óglCOS al n1enos a la
manera de pequeños rnstldios cotldianos es necesano para
aumentar la capaCJdad de adaptación a un ambIente estructu-
ralmente hostil. El hurto, la rapIña, la rotura del vidno del coche
tIenden a no ser ya considerados crímenes sino más bien even-
tos fastIdiosos e mevJtables. Cada vez más a menudo, sobre todo
en las clUdades Italianas, gnegas o latInoamencanas, estos peque-
ños delitos callejeros, cuando carecen de mayores consecuenCiaS
sobre la persona, son de becho descnmmalizados por la propIa
víctima que renunCIa a denunCIar y se limita a maldeCIr.
Las estrategIas de defensa
La reacción de la gente ante la cnSlS de la segundad urbana
varía también en funCJón de la mterpreración social del fenó-
meno. En USA, una de las explicaclOnes "polítIcas" más exten-
didas -mc!uso en ausenCla de escasas pruebas atendibles para
sostenerlo- es la de la cnSlS de los pnl1ClplOs de los Padres
Fundadores. Según esta mterpretación, se conSIdera como cen-
LA CIUDAD POSTMODERNA
tral eotre las causas de la difusión de la violenC1a urbana el
debilitamtento de los medios de contraste tradiClonales, entre
ellos el control del tertltono por parte del grupo de pertenenCla
y el derecho del cmdadano a la autoturela, mcluslve armada.
En Europa, en camblO, donde la protección del cmdadano ha
SIdo, en la Edad Moderna, sIempre consIderada una prerro-
gatIva del Esrado, sólo de manera absoluramente excepclOnal
e1erCltable por el llldivldno, la cnsls de la segundad urbana
es vIv1da mayoritanan1ente como resultado de la cnsis global
del Estado (Italia y España), o como el resultado de la ruptu-
ra de los equilibnos garantIzados por el pacto sOClal entre
Ciudadanos a causa de la fuerte presencia de reSIdentes no Clu-
dadanos, los lllmlgrantes, que no aceptan las reglas del 1uego
(FranCla).
las terapüis propuestas varían, por lo tanto, en relación a
la modalidad con la cual la lllsegundad urbana es tratada.
Mientras en Europa continental las respuestas han SIdo más
de tipO mstltuclOnal (políticas de reforzamlento de la policía
también a través de su mayor radicación en el territOrIO urba-
no -por ejemplo la policía de los barnos en Francla-; revI-
sión de las leyes sobre la ClUdadanía y la lllmlgración, etc.),
en los Estados U111dos, y en parte en Gran Bretaña, donde pre-
valece el comportamIento conservador, las estrategias han s1do
diferentes.
En USA la respuesra conSIderada, al menos en oplllión masI-
va, más adecuada es el mante111mlento del derecho del ClU-
dadano, garantizado por la Constitución, a armarse Y defender-
se por sí mismo. la eXIgenC1a de la autotutela en SltuaCIOnes
de creciente peligro es una de las argumentaclOnes más fuer-
tes dellohbyzng por la potente NatlOnal Rifle AssoClatlOn que
ha logrado hasta hoy bloquear cualqUler llltento seno de liml-
rar la difusión de las armas. El otro medio conSIderado aún hoy
en la cultura de masas norceamencana fundamental para con-
326
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
En Berverly Hills, en la entrada de un condomlOlO se seña-
la, factor de dIsuasión para los malinrenclOnados, la presencIa de
guar las armados Hoy 1 t
.d " .. . '" a oc ava parte de los amencanos VIve en áreas
reSI enctales bllOdadas y protegidas de una forma análoga.
tener la VIOlenCIa urbana es la posibilidad, pnmero Jurídica e
111cluso t b" ,
am len practIca, de que los habItantes defiendan su
propIO vec111dano.
El resultado, de estas dos Illlclatlvas ha SIdo, pues, por una
parre la dlfuslOn de las armas y por otra el .
, , progreSiVO proce-
so de pnvat¡zación del espacIO público que, en menos de un
cuarto de SIglo, ha transformado radicalmente a la cllldad esta-
dounIdense. Según este proceso, se ha logrado una difusión
127
LA CIUDAD POSTMODERNA
mcreíble de vecmdanos y de barnos pnvatlzados y fortifica-
dos por los habltames.
Los espaCIos residenClales de la ciudad norteamencana han
sIdo rápIdamente transformados por una proyectación onen-
tada al control y a la defensa y por los comportamIentos de los
habItantes tendentes a la contlDua VIgilanCIa del proplO espa-
C10. Los ciudadanos han contratado con las admInIstraciones
comunales el permIso para cercar el veclOdano y parrullarlo con
la propIa policía, ofreCIendo a camblO encargarse de los gastos
de limpIeza e ilumlOación. Esta práctIca se ha extendido como
una lnancha de acelte en las zonas suburbanas de las g ~ a n d e s
Ciudades americanas, creando un panoralna fragmentado en el
cual se ha dispersado, en los hechos, la dimensión pública de
la cIUdad.
La segundad se ha convertIdo de atributo público e lOdivlsible
en un pnvileglO lOdivldual o de grupo ligado al poder adqUIsm-
vo de cada uno. El vecmdano, que parecía dingIrSe en los Estados
Umdos a un Impatable declive baJO los golpes de los servIClOS ofre-
CIdos a las familias, de la movilidad resIdenCIal, de la pnvatIza-
ción familiar, del domlOlO de la teleVIsión, ha resurgIdo en nom-
bre de las eXIgenCIas defensIVas. El Nelghborhood Watch, los
Nelghborhood Cnme PreventIon Groups constItuyen ya un dato
constante en lo cotIdiano de la Aménca suburbana. 14
El llamado pueblo urbano ---del cual Jane Jacobs ha sIdo la
pnmera gran teónca- de las aceras vivIdas, donde nadie está
Jamás solo y cada uno se comporta mIrando al veCIno, debe par-
te de su éXIto y de su nueva vItalidad a la capaCIdad que le es
atribUlda de bnndar segundad a los habItantes.
Los espaclOs públicos urbanos han SIdo agredidos y drástI-
camente reduCIdos por este proceso de pnvatlzación y de blin-
daJe del espaCIo. El resultado del proceso de pnvatIzación reSI-
denCIal es la tendenclal disolución de la CIUdad pública y su
Sustltución por un slstema de ámbItos privados.
328
LOS EXCLUIDOS DEl SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
El SIstema defenSIVO de la CIudad v101enta va evoluclOnan-
do y se va estructurando de manera tal que el nesgo se con-
vierte, tendenctalmente, en InterstIClal. Sólo se es atacado en
las fisuras de las áreas defendidas, en los 111tervalos tempora-
les cuando las precauclOnes se deSCUIdan, en los huecos de los
blindaJes. Es, por lo tanto, necesano permanecer lo más POSI-
ble en el tntenor de las áreas protegtdas, constrUIr conedores
defendidos para pasar de un fuerte urbano al otro, llevar tro-
Zos cada vez más grandes e Importantes de Cludad al tnterIOr
de las zonas protegIdas.
En Houston es posible trasladarse de una oficlOa a la otra
del centro de negoclOs a través de una red de pasajes subterrá-
neos -una nueva galería high-tech vasanana- de aproxiIna-
damente seIS millas. En la City de Londres y en el nuevo barno
de negoclOs de los Docklands, SIstemas de VIgilanCIa electró-
nica envuelven toda el área en una red de control que es capaz
de señalar y de segUIr a cualqUIera que 11ltente penetrar en el
Intenor del rerntono S111 código de acceso o regIstro.
El 50 % de los admlOlstradores de TCM (Town Centre
Management) en Gran Bretaña ha contestado, en un reClente
sondeo, que utiliza SIstemas de circuito cerrado para controlar
los comportatnientos de los que frecuentan las áreas del cen-
tro. Una vez identificado el crimtnal, el Inolesto o, a menudo
SImplemente el IntruSO, que podría crear problemas, lOtervle-
ne la policía que, amparada en los reglamentos comunales, hace
así que la mayor parte de las áreas centrales lOglesas sean ges-
tlOnadas como terntorios pnvados.
Los comercios estadounIdenses, cada vez más a menudo, son
verdaderas forralezas, sobre todo luego de los tumultos de Los
Angeles, cuando decenas de ellos han SIdo quemados. No sólo
disponen de puertas antlchoque y de señales de alarmas, SlOO
que la madera de las bOlserte es falsa y se ha sustItuIdo por mate-
naltgnífugo, las vldneras están blindadas, el consumtdor-visl-
329
,
(.
LA CIUDAD POSTMODERNA
tante-lntrusO es contlnuamente v1gilado por la TV y su 1ll1a-
gen es regIstrada y transn1ltlda si es necesano a los arch1vos de
la policía. La tlenda funClona cual termmal de aquel gIgantesco
panóptICo en que se están convHtlendo los Estados Umdos.
Los nuevos parques, como el recuperado y revalonzado
Bryant Park en Nueva York, han mcorporado "un código de
Inclusión y de exclusión". InvIrtlendo así una tendenCIa, con-
solidada desde Olmsred en adelante, de hacer de los parques
áreas de espaClo democratIzado -esto en Olmsted era explí-
CIto-- y así aSIgnar al gran parque merropolitano como el Central'
Park un papel de educación de las clases sOCIales !Dfenores pues-
taS en contacto con las supenores. Luego de que en los años
setenta, sobre todo en las grandes cmdades, baja el Impulso
del creC1ente número de los Sln techo, los parques se conV1r-
tieron en dormltonos públicos -el remo por antonomasJa de
los otros y de la divefS1dad- el péndulo ha comenzado a H en
otra dirección. Como muestran, por ejemplo, las políucas de
parques en Los Ángeles y en la cmdad de Nueva York.
EXIsten en los Estados Unidos, ya consolidadas, ClllCO estra-
tegIas diferentes para mantener alejados a los !Ddeseables de
los espacIOs públicos de la cmdad y en particular de los par-
ques y de los arrlOS de los hoteles de lUJO. Nueva York y, sobre
roda, Los Ángeles ofrecen una abundanCIa de ejemplos de todos
los mérodos para rransformar la accesibilidad generalizada, pro-
pIa de los espacIOs públicos, en accesibilidad selectIva. Las pnn-
Clpales tIpologías del espacIO público selectIvo son:
a) el espacIO defendido por la !Dvlsibilidad (Stealthy space):
un espaClo que, camuflado O escondido, es difícil de
encontrar. El mgreso de un jardín o de un hotel puede
ser cubierto por un qUlOsCO de periódicos e, incluso, estar
colocado en el inrenar de un gran almacén como a veces
ocurre en Los Ángeles:
330
;,
1
J.
:-;j
-;',1
\
i
j.
S
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
b) el espacIO defendido por ellabef1nro: las vías de acceso son
complicadas y a veces son los callejones S!D salida los que
envían al Visitante no IniCIado y, de alguna manera, casual
al punto de partida, Es el caso, frecuente en Califor111a
mendional, de Jardines y de áreas eqUlpadas que, sItua-
das a una cara más elevada, son VIsibles desde la calle S111
c)
d)
e)
que sean 111dicados los cam1110S para acceder a ellas;
el espaClO blindado: cerrado por barreras tanto prácticas
como simbólicas, conlO redes, vefJas o puertas enfátIca-
mente VIgiladas, que desanl111an al visltante no motIva-
do. Es milizado por museos al aIre libre o por parques
con esculturas como el Hancock Park de Los Ángeles;
el espaclO incómodo: ocuparlo puede ser una auténtica
empresa por los medios de disuasión colocados en éL Es
la estrategia prefenda para los lugares como parques y
yestíblllos, donde los S111 casa pueden dormIr o estacIO-
narse; para tenerlos aleJados son utilizados regaderas auto-
mátIcas, aSientos Incómodos, Imprevistos camblOs tér-
mICOS y lumínicos, etc.;
el espaclO que provoca ansiedad: una vigilancia continua
y enfatIzada da al VIsitante la desagradable sensación de
estar sIempre baJO control. El hecho de que sea una tele-
cámara ligada a una cenrral de policía o un VIgilante es
secundano: lo Imponante es generar en el huésped inde-
seado una sensación de "El Gran Hermano te VIgila" 1)
Las estrategias pueden, pues, camblar: de aquéllas dmas y
repulSivas a aquéllas más suaves y disuaSivas basadas en la atrac-
ción de nuevas clases de usuanos -empleados en pausa de tra-
bajO, familias y nlños- que, baJO la atenta supervIsión de poli-
cía pública y pnvada, contrarresten y marginen las presenCIas
peligrosas sobre todo de los vendedores de drogas (Barrery 1'ark
en Manhattan),
331
LA CIUDAD POSTMODERNA
Las arquitecturas defensivas, las nuevas fortalezas urbanas,
no constituyen SIn embargo el mayor factor de transformación
de la cmdad contemporánea lilduCldo por el mIedo exrendi-
do. El verdadero elemento de cambIO lo constItuye la pnvatI-
zación del espacIO en nombre de su defensa y de su resulrado
más macroscópICO constituido por el naClffilento de una nue-
va cmdad; la cmdad defendida o analógIca en el Intenor de la
conSIderada peligrosa. >6
La cmdad VIrtual es hija y síntesIs de los pasajes panslilos,
del Crysrai Palace vIctonano y de las exposlClones ul11versales;
de las galerías Italianas realizadas entre los sIglos, d.e los
shoppmg mal!s suburbanos norteamencanos. Esta es la denva-
ción directa del espacIO urbano proyectado y eqUIpado para el
cOlnerclO, en el cual la mercancía asume una dimensión fan-
tasmagónca y donde el contexto es más Importante que los bIe-
nes que son presentados en él.
Si pasajes y galerías son los antepasados, los padres directos
del gran mal! urbano que se va extendiendo, englobando par-
tes cada vez mayores de cmdad son: Disneylandia, el mundo
de los media y de la ficción y los grandes centros comerCIales
suburbanos. El resultado es un área protegIda liltema a la cm-
dad donde es recreada la cmdad. Esta cmdad en mlillatura, rea-
lizada graClas a los prodigIos de la electrÓ01Ca y a la habilidad
de los hombres de marketlilg y del espectáculo, no tIene como
modelo la cmdad real SlilO aquélla, Igualmente atrapante, pre-
sente en los deseos y en los sueños y, en sus contrarios, el mIe-
do y las pesadillas.
El gran shopptng mal! urbano crea un espacIO donde es POSI-
ble pasear durante horas al reparo de la Intempene, de los pelI-
gros, de la vlOlencIa, lnirando escaparates, escuchando
ca, yendo al (loe o al restaurante, VIendo -Jugar a los nIDOS o
patInar. Elecrró01ca, técnIca de acondiCIOnamIento amblen:al,
SIstemas de vlgilanCla actIva y paSIva, estrategIas escenograft-
332
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA ClUDAD BLINDADA
cas de ongen teleVISIVO recrean la CIudad ideal hecha de vane-
dad y de encuentros, de luces y de expenenclas. Una cmdad
soñada, carente por lo tanto de las negativldades urbanas entre
las cuales la pnnclpal es el peligro.
Incluso cuando el centro comercial se InSerta sin aparente solu-
ción de contmUIdad en el rejido urbano --<::amo Qumcy Market
en Boston o South Street Seaport en Nueva York- cuando se
superpone a espaCIOS fi1l1CIOnales partIculares y operantes como las
estaClones ferrovIanas -Washmgton, BaltImore o Boston-
cuando se desarrolla en un juego de enlaces y de nudos
un SIstema Integrado de caminos en el conjunto urbano como
Boston o Minneapolis, no cambia su naturaleza de fondo de ClU-
dad proregida, al lntenor de la cmdad hostil y v101enta.
Los shopptng malls urbanos de la últIma generación son pro-
yectados por motIvos de segundad en la lógICa V según el esque-
ma del panóptIco benthamlano. La pnmera que nace en el cen-
tro del mal! es, en consecuenCIa, la central de segundad desde
la cual se controla VIsualmente y operatlvamente todo el SIS-
tema; luego, como una mancha de aceite, se crea el mal!.
El hecho de que la segundad deba ser una condición preli-
mmar e msustltuible en todo gran edificIO metropolitano es ya,
en los Estados U nIdos y en Gran Bretaña, un dato ObVIO hasta
para los niños. ReClentemente, el juego para PC SimTower, pro-
dUCldo por la mIsma sOCledad de SimCity, ha tenIdo un gran
éxito. Con él es posible SImular la construcción de un rascaCIe-
los multlusO con VIviendas, hoteles, ofiCInas y centro comercial.
Al jugador se le pIde que realice un palacIO que puede alcan-
zar las dimenSIOnes del Worid Trade Center de Nueva York defi-
mendo un bUSiness plan. tIempos de obra y de eqUlpamlenco, polí-
ticas comerCiales y de marketmg. Elmversor mmobiliano Vlt-
rual es consultado rambién para optImIzar la elección de los tIpOS
de comerClOS o de ofiClnas para albergar y la cualidad de los ves-
ríbulos y de los jardines. También en la torre VIrtual está pre-
333
r
!I'.····
.'
:";
.,
LA CIUDAD POSTMODERNA
sente el miedo: 51 no se realiza rápIdamente en el centro del com-
pleJo la central de control y de segundad, los mquilinos -per-
sonas y empresas- huyen y la sociedad mmobiliana qUlebra,
En SimTower un sofistlcado algontmo establece, además, una
relación entre cantidad de vigilanCla y nivel de las rentas, por
lo cual cuanto mayor es el número de las centrales de control
más ventajosa resulta la Inversión inmobiliana.
La simulación refleja fielmente la realidad. U na cuota con-
Sisrente del alquiler que los comerCiantes pagan a los promo-
tores del shoppmg mal! es, en efecto, expresamente imputada a
los gastos de segundad que, a su vez, son considerados direc-
ramente mfluyentes en la capaCldad del mal! para atraer a los
VIsItantes, mantenerlos y motIvarlos al consumo.
El asesmato, acaeCldo en Gran Bretaña en 1993, de James
Bulger, un niño de dos años, obra de dos adolescentes, ha con-
moclOnado a la opmión pública no sólo por la feroCldad del deli-
to y por la edad de los protag0111stas smo rambién por el lugar
-el shopptng mal!- donde ha ocumdo el rapto. La reacción
vlOlenta de la multitud que ha intentado -cosa msólita en el
Remo U 111do-linchar a los dos jóvenes asesmos antes del JUi-
ClO se explica no sólo por la crueldad del cnmen smo también
porque ha sucedido en un lugar considerado el lugar seguro
por excelenCla. Ha Sido para muchos mgleses como Si hubie-
sen Sido agredidos en el salón de su propia casa.
Luego del cnmen y de la detención de los dos asesmos gra-
cias a las tomas de las cámaras de televisión de Clrculto cerra-
do del centro comerClal, se ha dado en Gran Bretaña un boom
de las instalaclOnes electrónicas de segundad, no sólo en los
centros comerClales smo rambién en todos los lugares públi-
cos que hay que considerar proregidos.
La lógiCa del panóptico electró111co puesra a punto en los shop-
ptng mal! ha Sido rransfenda al centro urbano que, una vez más,
para sobreViVir debe imitar al shoppzng mal!. Cada semana son
334
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
mstalados en Gran Breraña 500 slStemas urbanos de vigilan-
Cia teleVisiva (150.000 están ya funClonando) no tanto para eVi-
tar la v101enCla como para tranquilizar a los resIdentes. las CiU-
dades hacen explícitamente de la segundad del proplO centro
un factor de preStlglO y de atracción, por lo cual toda la nación
ha Sido mformada cuando en 1994 Glasgow ha puesto baJO con-
trol sus calles céntncas con 32 telecámaras. " Un par de barno
"pobres" han intentado, se ignora con qué resultados, el e f e c ~
to placebo, Instalando cámaras fictIcias COn las luces rOjas que
se encIenden Intermitentemente.
La lógica de la clUdad analóglCa y v1ttual, real e imagmana
al mIsmo tIempo, reconstruida como expenenCIa tendenoal-
mente totalizadora alintenor de la clUdad real se extiende tam-
bién a las zonas consideradas tradicionalmente Inseguras y vio-
lentas. El nesgo, una vez transformado en Imagen del nesgo, pue-
de convertltse en un elemento de atracción. Los Skid Rows, nom-
bre que mdica ya genéncamente a las zonas de mala fama de las
ciudades norteamericanas, renovadas y reorganIzadas como
ZOnas de entretenImIento son una de las nuevas áreas de atrac-
ción de la Cludad espectáculo. El barno francés de Nueva Orleans
o los waterfronts de San FranClsco y Nueva York COnstituyen eJem-
plos de la v1ttualización del peligro urbano realizado por los ope-
radores 111mobdianos para la valonzación de las zonas degradadas.
los Slod Rows const1tuyen en la nueva CIudad vIrtual o ana-
lógica el eqUlvalente de la disneyana Adventure Land, así como
los cafés y los edificlOs históncos son presentados de nuevo como
Historyland y así suceSivamente. Todas estas áreas, diferentes
por su lógIca proyectual y por sus destInaclOlles, tIenen en
COmún su capaCldad de atraer gente -resIdentes o VISltantes-
graClas a su habilidad para soñar o para hacernos sentir segu-
ros. la Cludad nueva postmoderna VIve y se desarrolla gracias
a la capaCldad de ser contemporáneamente CUtdad, vanada y estI-
mulante, y casa, segura y confiable.
335
LA CIUDAD POSTMODERNA
La otra Ciudad
Vuelve, reforzado por el mIedo extendido, el problema de la
otra cIudad; la clUdad oculta e maccesible, la shock ezty.
En el sIglo XIX la otra cmdad, que ocultada en los baJOS fon-
dos o en tos subterráneos, coex1ste con la prllnera, se conVIer-
te en un topos literano y polítICO. Oculta por los basndores
arqUItectónICOS y por barreras urbanístlCas, éSIa es Inv1sible para
los habItantes de la cmdad. Los pansmos de Baudelalre, por
ejemplo, descubren la otra Cludad cuando las demoliClones de
Haussmann la sacan a la superfiCle. Ocultada por la conClen-
Cla y por la cultura urbana, hay una segunda cmdad, la
"Segunda Nación" de Disraeli, donde vIven los otros, la Gen/e
del abismo para usar el título del libro del Jack London de 1903.
La tragedia de la pobreza en Londres y en las otras cmda-
des europeas del ochoClentos es tal que son necesanos filtros
lllc1uso conceptuales y lingüísticos para afrontarla. Una de las
categorías más usadas para tratar aunque sólo analíncamente
a la desesperada metrópolis Vlctonana es la de 10 "sublime".
en el sentIdo romántlCO del térmtno, considerada como un Ins-
trumento capaz de dar cuenca de "una expenenCla tal que
detIene la razón y puede ser afrontada sólo con una compren-
sión", y de produClr una mIrada que trasClenda la razón mIs-
ma. Otro usa, también difundido a partlt del mIsmo perío-
do, es el de la categoría de 10 "pmtoresco", útil tanto en el aná-
liSIS como en la expenencia para consIderar y distanClar los
horrores urbanos de los pobres y de las dos naClones. Lo "pm-
toresco" es ampliamente usado por Disraeli en Sybil y, sobre
todo, por Dickens, en la descnpción de los slunz de la coketown
Vlctonana.
Muchos escntores franceses del sIglo XIX, como D'Aglemont,
utilizaban para describIr al otro París, la cmdad prOhibIda de
los baJOS fondos, la metáfora del mundo salvaje e mexplorado.
336
LOS EXCLUlDOS DEL SUENO Y LA CIUDAD BLINDAOA
Su referenCla y el cliché prefendo para comprender la clUdad
de los otros era explícitamente James Fenlffiore Cooper, cano-
Cldo sobre todo por ser el autor de El Ú !tuno de los Mohicanos.
Dumas escribía Los Mohicanos de París transfinendo la floresta
de la frontera amencana a las calles de París.
Los baJOS fondos del Londres V1Ctonano, descntos por las
novelas de Dickens o por las planchas de Doré, o aquellos pan-
sinos de Hugo son la otra cIudad donde se concentra todo lo
diferente y donde se albergan, en una relación conSIderada 111di-
soluble, mcluso por muchos estudiosos POSltlVlstas de la épo-
ca, pobreza y cnmen, depravación y degradación. Es en esta
segunda cllldad que habItan los demonlOs de la conClenCla
111quleta de la metrópolis ochOcentlsta: el Doctor Jekyll debe
convertlrse en Mr. Hyde para V1Sltar la cllldad escondida, que
constituye el campo Ideal para la v101encia V la transgresión.
También en 1984, el tema de las dos cllldades que coeX1S-
ten SIn COll1UlllCarse está presente en la cultura polftlca ame-
ncana. Con ocasión de la elección del alcalde de Nueva York,
el problema de la otra cllldad, de la "segunda nación", es afron-
tado expresamente como el nudo cruClal para la VIda de la Gran
Manzana. Es, paradójicamente, Justo la presenCla de la otra Clll-
dad la que exalta la umcldad y el carácter colectivo y ablerto
de la pnmera cllldad, la oficial. Por lo cual, anota Sydney
Schauberg en el New York Times, ésta es pata Nueva York "la
más difícil y la más maravillosa de las épocas"
La gran cmdad europea, cuyos barnos a menudo llevan aún
los nombres de los vIeJos poblados O de las vleps comunIda-
des que la han formado conglomerándose, muestra su natura-
leza compuesta. Esto no ha significado la creación de áreas ptl-
vadas de grupos defendidas y defendibles por los proplOS habI-
tantes. EXlsten diferenClas y vanedad, coexlsten el gueto y el
centro urbano, hasta eXIste la posibilidad de que su habltante
pueda asumIr en un barno diferente el papel de extranjero o
337
LA CIUDAD POSTMODERNA
de Viajar como Ulyses en una odisea urbana. Sin embargo. la
cIudad ha permaneCldo Slempre únIca graClas a una sólida con-
cepción de centralidad de la dimensión pública de la expenenCla
urbana. El anflguo refrán alemán. muchas veces CItado por Max
Weber. "el alte de la clUdad nos hace libres"., se refiere a las
característtcas de permIsIvIdad, apertura, Incertidumbre Y alea-
tonedad que la ClUdad puede expresar sólo graCIas a una base
de segundad coleCflva.
La gran cIudad norteamencana ha tenIdo, en cambIO, una
hlstona diferente respecto a la europea. El meltmg pot de las dife-
renCIas érmcas y una esfera pública en general más débil han
contribUido para crear una ClUdad fragmentada y hecha de áreas
cuya defensa ha SIdo, a menudo. confiada o dejada a los ClU-
dadanos. El derecho/deber del ClUdadano de defender, meluso
con el -uso de la vlOlencia Y de las armas, a sí m1smo y a sus
proplOs bIenes puede ser conSiderado uno de los elementos fuer-
tes de la cultura de masas nüneametlcana.
La cnsls de la legalidad de la gran cmdad amencana ha SIdo.
de lnanera creciente, Interpretada, por las masas, en con se-
cuenCla, como CflSlS de los mecanismos de conuol y de auto-
tutela de los CIudadanos. Una teSIS análoga, en cuanto a su resul-
tado, de una tendenCia política Ciertamente nO de derecha es
sostemda por Jane Jacobs que en el volumen que ha marcado
por lo lnenOS los últl1110S veInte años de acción, de planifica-
ción y de recuperación de las mner ctttes estadounIdenses, The
Decldand Lije ofGreat American Cittes. afuma que "la paz públi-
ca de la CIUdad -la paz de las aceras y de las calles- no es
mantel11da pnnClpalmenre por la policía; aun cuando ésra sea
necesafla. Es n1antenIda por una intrIncada, casI Inconsclente,
red de controles voluntanos Y constantes entre las lDIsmas per-
sonas Y aplicadas y l1echas eficaces por la propIa gente"
Incluso el Village. el área de Nueva York al que se refería J ane
J acobs para su cruzada contra el urbanismo func10nalista moder-
330
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
no y para proponer la recuperación del veCIndano y de la VIda
cotidiana ----OrIentando al menos a dos generaclOnes de urbanistas
de todo el mundo-, ha tel11do su reverso. Sus calles han SIdo
conSIderadas tradiCIonalmente por los estudiosos y, aun cuando
sea en mucho menor medida, por los neOyorqUlnos, como un área
segura graCIas al control de los reSIdentes y de la multItud; hoy
también ellas, asediadas por ladrones y por los pushers de
WashIngton Square, se están conVIrtIendo en peligrosas.
También en los llamados "pueblos urbanos" como el Village
de Nueva York. el Marals de París, O Trastevere de Roma. cuyos
veclndanos ya no son homogéneos. donde la población está seg-
mentada y donde es frecuente la presenCJa de los "extranJeros",
los reSIdentes están obligados a adqumr conocimIentos y cuali-
dades partICulares para sobreVIvir. Los habItantes de las áreas mix-
tas donde coexIsten. a causa de los rápIdos pero discontlnuOS pro-
cesos de gentrificación y de la alternancIa de las modas, poblaclOnes
diversas constitUIdas por Intelectuales, estudiantes, clases medias
blancas y de color, drop-outs, yuppzes y yuffies. deben hacer
referenCIa a SIstemas de normas y criterIOS capaces de clasificar
con rapIdez SItuaCIones de peligro o SImplemente de divetsldad,
y de distlngUlr al extranjero peligroso de aquél lnofensIvo.
Los habItantes crean un SIstema de normas, unastreet etzquette
J
para lograr captar las señales de peligro y poner en acción com-
portamIentos capaces de esquivarlo, o al menos de reducirlo.
Si esta suerte de "educación callejera" confiere el mÍmmo de
lnSrtumentos lndispensables para vIvIr y comprender la calle
y su fauna, para VIVU en pleno la calle cada vez más homolo-
gada es necesana una suerte de aruculada sabIduría callejera,
street wzsdorn, capaz de permitir adaptaCIOnes cognOSCItIvas y
comportamentales cada vez más tempestivas y precisas. 18
En 1991 una encuesta de oplnión del New York Times reveló
que más de la mIrad de los entreVIstados estaba examlnando la
posibilidad de de¡ar la Gran Manzana por el alto costo de VIda,
339
LA CIUDAD POSTMODERNA
la contamlOación ambiental y, sobre todo, por la v101enCla exten-
dida. El mIedo a la cmdad está convmiéndose en tal que para
tener éXIto, la vtrtualización del espaclO público debe ser
ultenormente defendida. La cmdad real y desagradable ha de serul-
tenormente distanClada y esterilizada. El Marnott Hotel de
Nueva York, por ejemplo, ha trasladado el vestíbulo, con
comerClOS, bares y fuentes, al séptImo pISO del edifiClo para dis-
tanClarlo y protegerlo de los lOdeseables de Times Square. La
atmósfera famosa y máglCa del corazón de Broadway ha SIdo
recreada melar en la planta supenor con los folletos de los tea"
tros, carteles con fuerte capaCldad evocatlva e lOtr1gantes .. ban-
das sonoras. Análoga lógica ha Sido seglllda por uno de los edi-
fiClos de Manhattan de última generación -la Zeckendorf
Tower- que para evJtar lOtruslOnes por parte del público con-
Siderado de nesgo del cercano U O1on Square Park -zona de ven-
ta del crack- ha elimlOado la gran y mual entrada de cnstal a
favor de un portal discreto y bien diSImulado sobre la Calle 15.
El problema de la defensa de los espaclOs y de la purifica-
ción O virtualización del espaclO está modificando también
algunas de las tlpologías ediliClas consolidadas desde los años
sesenta en adelante. Es el caso de los vestíbulos de los rasca-
Clelos norteamencanos que las grandes corporaclOnes, prople-
tanas u ocupantes de los edificlOs, como IBM, Sony, AT &T,
CitlCorp, Chemlcal Bank destlOan a espaclOs para uso públi-
co. CUidados en sus mínllllos detalles y proyectados para crear
un confortable ambiente de reposo -con fuentes, plantas,
arqul tecturas que evocan una plaza europea y anImados con
conClertOs y pequeños espectáculos- estos espaclOs ban SIdo
defi01dos como los salones de la cmdad, los nuevos espaclOs
públicos de la metrópolis. Los grandes atrlos de los rascaCle-
los no son solamente símbolos de preStlglO SlOO que sobre todo
son los teatros en los que la gran corporación escenifica una
representación sOClal de poder, de nqueza y de segundad.
340
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
Estos espaclOS eqUIpados son explíclta y permanentemente
destlOados al público (una placa con un árbol verde indica en
Nueva York su destlno) si bien con fuertes limJtaclOnes en cuan-
to que el propletano puede negar el lOgres o a personas no desea-
das, Impedir reunlOnes o lOcluso determinados comporta-
mientos -como el reparto de octavillas comerClales o polítI-
cas- consideradas no gratos. Los vestÍbulos, además, están
constantemente baJO el control de la policía pnvada y de SIS-
temas de teleVIsión de ClrCUltO cerrado. El obJetlvo pnmano
es una vez más la segundad y el control del otro.
La pesadilla de las comumdades-fortaleza
El conceptO de comunIdad constltuye uno de los puntos fir-
mes, aunque controvertldos, de la reflexión soclOlóglca sobre
la cmdad. A partlt del siglo XIX la referenCla a la comuOldad
en el análiSIS urbano se ha dado en negativo y por contraste
para analizar la modernización, la gran transformación que ha
cortado transversalmente la forma fís!Ca de la cmdad y las con-
diclOnes pSIcológiCas de su gente.
Ya en el SIglo XIX y en los pnmeros años del SIglo XX el pro-
blema ha SIdo el de la comunIdad como antídoto de la "cttyas
paved solitude" -para usar la conoClda y eficaz expresión de
Hawthorne- y cura para el hombre metropolitano abandona-
do a sí mIsmo en una cmdad hostil o lOdiferente, cuya verda-
dera ldentldad, ocultada por la multItud, es la de los espaclOs
silenclOSOs y deSiertos de las Plazas de Italia de De Chmco. "
En los decenlOs suceSIVOS, la comuDldad ha Sido enfocada n05-
tálglcamente como un mundo perdido que permlte, por opo-
s!Ción, analizar la realidad urbana actual fragmentada y diver-
sificada y reconstItUirla, baJO la forma de las utopías regresI-
vas y restauradoras del veClodano, o en las Igualmente retón-
cas de la pequeña cmdad. La Idea de comunidad nene SlO
141
LA CIUDAD POSTMODERNA
embargo en sí el germen del peligro y de la mtoleranCla como
ha demostrado también la predilección que por este concepto
han teOldo los grandes regímenes totalitanos del sIglo xx.
La utopía de la cmdad jardín de Ebenezer Howard es bIen cono-
CIda. Menos conoCldo es el destmo que ha teOldo cuando. atra-
vesando el océano, se ha casado con la Ideología estadounIdense
de la defensa a ulrranza de la propIedad pnvada casa es el
castillo de cada cmdadano-- y ha dado vIda a la que McKenzle
llama la Przvatopía. 20 La comuOldad sonnente se ha transforma-
do en la comuOldad purificada y blindada. U na pesadilla, pro"
bablemente, para el propIO Howard SI hubIese podido yerlo.
Así como el cercado y los enclosures del campo mglés han mar-
cado el naCImIento de la cmdad mdustnal moderna hacIa la
cual han aflUIdo los expulsados por el campo. hoy se aSIste a
un nuevo tlpO de vallado "epocal" .la de lo urbano-resIdenCIal.
Una vez más el fenómeno se visualiza lneJor en los Estados
U mdos. Las dos sIglas que en USA marcan y organIzan la seg-
mentación urbana son e! CID y el BID. Los CID
Intetest son una "comunIdad en la cual los resIdentes
poseen o disponen de áreas o de eqUIpamIentos comunes" y "que
Implica derechos y obligaCIOnes recíprocas garantIzadas y hechas
cumplir por un órgano de gobIerno pnvado" 21 CID es una etI-
queta que cubre new towns enteras, complejos resldenClales o par-
celaciones de casas unifamiliares, los condomInIOS y las casas de
apartamentos cooperanvos. La otra SIgla. que con el CID marca
la segmentación de la nueva cmdad es BID (Busmess
Improvement Distnct). Los BID han SIdo creados por pnmera
vez en 1983 en el Estado de Nueva York, segllldo lDmediatamente
por el de Nueva Jersey, para controlar las calles comerCIales con
polítlCas de relanzamlento, limpIeza. segundad. reglamentación.
El éXIto ha SIdo lDmediato. así como el consenso político: "Es una
forma de gobIerno local hecha a medida" declara enfátlCamente
en 1994 el alcalde republicano GiuliaOl.
22
342
LOS EXCLUIDOS OEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINOAOA
Las aSOCIaCIones de prOpIetanos que controlan act!van1ente
la Vida de la propia área se han convertido de unos pocos ll1illa-
res a decenas de millares y constIruyen. según dice la mayor par-
te de los expertos. el modelo habltaClonal mayontano en las áreas
metropolitanas norteamencanas. En 1964 las aSOCIaCIOnes de
este tIpo eran menos de 500. en 1970 alrededor de 10.000, en
1975.20.000 Y en 1992 eran 150.000 y controlaban aproXI-
madamente a 32 millones de amencanos. Un amencano de cada
ocho, pues, VIve en un CID. Según prevlSlones consideradas aten-
dibles, en el 2000 serán en los Estados UnIdos 225.000 las aso-
Clacwnes de prOpIetarIOS de VIVIendas. 2.'1
Esto sucede sobre todo en los suburbIOS donde VIve mayon-
tarramente el estrato medio anclado a algunas certezas Indiscu-
tibles como la de la propIedad. asumida como cnteno funda-
mental y regulador de la VIda colectlva, y de la confianza en la
segundad que puede vel11r de una comunIdad sOClalmente homo-
génea. purificada y fortificada o walled communzttes.
El suburbIO pnvatlzado puede redUCIr al mínImo la Inter-
vención de! gobIerno confiando a los propletanos los gastos y
el CUIdado de las polítlcas escolares. los servIcIOS públicos y, sobre
todo, la segundad. Un área pública es conservada como SImu-
lacro ves, no obstante, controlada, vutualizada y dOll1estlcada.
El suburbIO es el lugar donde, graClas a las enormes posibilida-
des normatIVas del CID, la realidad es plasmada para garantlzar segu-
rídad, homogeneldad sOClal. GraCIas a estas posibilidades nace una
nueva uropía según la cual los clLldadanos pueden fijar las reglas
---convertIda5 en valor Vl11CUlal1te y a las cuales atenerse e 111-
cluso las reglas que definen la admIsión a este mundo pnvado. Por
lo general. las normas que regulan el CID son fijadas por el cons-
tructor ----que las usa como cnterio para hacer apetecible la
y, menos frecuentemente. por la libre deCISión de los habltantes.
EXIste, y es ampliamente practlCada.la posibilidad de admI-
tIr a los residentes según un ctlterio de edad, sexo, raza. V etnIa.
¡
t
LA CIUDAD POSTMODERNA
Normas ngurosas regulan estilos de vida y tipologías atqUi-
tectónicas, comportamIentos, acceso y característICas de los hués-
pedes. Las normas pueden fijat edad de los residentes, horarlOs
de VIsItas, presenC1a de niños, estilos y colores de la casa, tipOS
de toldos externos." Es una sutil forma de limpieza y purifi-
cación étnlCa que tiende sImultáneamente a crear una comu-
mdad sOClal y culturalmente homogénea y a separarla, defen-
diéndola, del mundo hostil. Los habitantes de los suburblOS y
de las islas residenCiales de la edge Ctty están de tal modo habi-
tuados a las condiClones de homogeneidad al intenot de los pro"
plOS segmentos blindados de Cludad, que ya no saben ViVir. con
lo que es difetente. Su sueño -realizado en los CID-- es un um-
verso que se reproduzca por cooptación y que, así, se regenere,
Sin incertidumbres e ImpreVIstos, SIempre igual a sí mismo.
El subutblO mtenta transformarse en un country club, exclu-
SiVO y deseable.
Este sueño es tealizable mcluso Si puede ptesentar altos cos-
tos. Es el caso, por ejemplo, del Cobb County, donde se encuen-
tra la cmdad de Manetta, mmediatamente al notte de Atlanta,
que tiene mayontanamente población de colot. El condado, que
por lo demás toma el nombte de uno de los fundadores de la John
Birch Society, la asoClaóón raCIsta y extremista semejante al Ku
Klux Klan con la cual comparte Casi todo salvo las capuchas, con-
dena formalmente la homosexualidad y presctibe a los cmdada-
nos tener armas y munlClOnes en casa. Es uno de los condados
más neos y con las tasas de expansión más altas de Estados
U mdos, al punto que ha deCldido no conectatse al Sistema de
transportes tápidos del área mettopolitana de Aclanta (MAR-
TA) para eVitat exceSivas relaclOnes con su población de color,
"incluso al pteClO de llenar de Pirañas el Chattahoochee", ha afit-
mado uno de los admmistradotes del Cobb County."
EfiClentes Sistemas de defensa garantizan la comumdad pun-
ficada y a sus habiCantes. A veces, pata ptotegerlos, se busca
344
LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA
hacet mVisibles las ViViendas (las llamadas stealth houses, que
toman el nombre de los bombarderos amen canos InvIsibles al
radar) haciéndolas menos apetecibles y agredibles. Mientras que
desde el exterior estas casas parecen bloques de cemento anó-
nimos y pobres con acabados esenClales -Incluso los costosí-
Simos blindajes de las puertas y ventanas están camuflados baJO
banales bastidores de madera-, superada la puerta de acceso,
según el esquema de la casa árabe lllttovettida, la nqueza de
los propietanos se despliega con toda su eVidenCla.
También a nIvel vIsual, las nuevas comunidades blindadas
manifiestan y enfatizan su propia naturaleza de islas defendidas,
engiendo verjas y muros. El blindaje es enfanzado postenormente
por la diverSidad atqUitectónica del Sistema tesidenClal respec-
to del extenor: la idea es que la comunidad es una Isla en un mun-
do hostil y que ella es pteservada y defendida porque tepresen-
ta algo úmco. Su legitimación, en la ideología comente, está en
la calidad de los valotes que contiene y en los que se lllsplfa.
El espín tu de la comunidad es el del antiguo Sueño
Amencano, expresado por las formas arquitectónicas y POt
las imágenes de la gente, por lo cual son muchíSimas en los
Estados Unidos las zonas tesidenciales proyectadas y eqUI-
padas, llldependientemente del Estado y de la latitud como
. ,
cmdades de New England, tomadas directamente de un dibu-
JO de Notman Rockwell. Ciudades nuevas, destmadas a una
clase media alta, como Seaside en Flonda o Kentlands en
Maryland, proyectada por Andres Duany y Elizabeth Plater-
Zyberk, se conVierten tápidamente en objetos de sueño y a
imitat por millones de amencanos. Han Sido, en efecto, dise-
ñadas tomando como modelo no al pasado histónco smo al
sueño de la comumdad perfecta y de una época idealizada y
relmaglnada.
Para garantizar este sueño están los Sistemas de segundad
de alta tecnología y, sobre todo, una cultura cada vez más
345
LA CIUDAD POSTMODERNA
pnvada, que enfatIzada por la diversIdad de las formas arqUl-
tectón¡cas y protegIda por las normas que ella mIsma se ha
dado, logra tener alejado a lo otro y con él a la Idea mIsma
de cmdad.
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de las posturas: por una parre los defensores de los graffitts cOilrsiderados como
expresión arrístlCa (Cooper, G., Sargeot, D .. Pazntzng lhe Londres,
Phaidon 1979) y por otra aquéllos, cada vez más, que lo estudIan en rela-
ción al y al temor que generan (Coffield, F., Vandalism & Graffiti,
Londres, Calouste Gulbenkian Foundatlon, 1991)· Los graffitzs son tematl-
zados como comuOlcación política en momentOS particulares de efervescen-
cm histónca como el mayo francés o en ocasión de las mani[estaclOnes Juve-
niles -culturales o slmbólicas- en el muro de Berín (R. Hildebrandt, Die
MauerSlmcbt, Berlín, Verlag Haus am Checkpomt Charlie, 1990).
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11 A. Coleman, U/ojJta on Tnai: Viszon and Reality tn Planned Hozmng,
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12 Sobre el problema de la relación entre forma urbana y cnml11altdad
la literatura es ya extensa. Seili'llamos: M. DavIs, City ofQuartz, Londres, Verso,
1990; rut.: La cttta di quar"ZO, Roma, Manifesto Libn, 1993 ; O. Newman,
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1'; Cfr. S. Flusry, Building Paranoza, en EIlin, N. (ed.), Anhitecture o/Fear.
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16 Trevor Bobby, Underground and Overhead: Building the AnalogoltS City,
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lU E.Mckenzle, PrivatojJla -Homeower Assoctattom and the Rise ofResidenttai
Przvate Government, New Haven, Yale UlllverSlCY Press, 1994.L8.s ideas de
Howard se han arraIgado en Estados U nidos más que en otras parees graCias
al extendido comportamIento antmrbano y al fuerte Impulso a la
ción del espacIO público. El Gramercy Park en pleno Manhatcan es aún hoy
ob1eto de cunosidad por parte de los tllnstas europeos por su naturaleza de
parque urbano pnvado, cuyaS llaves están en posesión de los propletanOs de
los apartamentos que se encuentran sobre la plaza. El 1ardín es, en efecto,
desde 1831, una propIedad en condom1111O.
21 D.R.]udd, The Rúe oftheNew Walled Cities, en Liggec, H., Perry, D.e.
(eds.) Spattal Practtces, Londres, Sage, 1995, p. 135.
22 Cit. en S. Zukin, The Cultures ofCities. Londres, Blackwell, 1995, p. 35.
n Mckenzle, op.ctt., p. 11.
14 Las vanedades de normas que regulan la vida en los CID S011 amplí-
SImas. En Ashland, en Massachussets, a un veterano de Vietnám le ha sido
prohibido exponer la bandera amen cana en nombre de la prohibición ele
manifestar en el vecl11dano las ideas políticas propias. La deCisión de los adml-
Dlsuadores del CID ha sido revocada sólo después de que la histona apare-
ciera en los periódicos. En Monroe, Nueva]ersey, un cOndOmlDlO (asocIación
de propIetanos de VIviendas) ha llevado a JUICIO a una pareja casada porque
la mU1er de 45 años era tres años más Joven de lo que preveían las normas
del CID. El condonuDlo ha ganado la causa y la pareja ha tenido que ven-
der la casa y trasladarse. Mckenzle, ofJ. Cit., p. 15-17.
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366
j
'1
ÍNDICE ANALÍTICO
AceeHo, T., 82, 160
Addams, J.Q., 22
Adorno, Th. W., 53
Aeropuerto:
Chacles De Gaulle (ROlSSY
PatÍs), 229
GatwICk (Londres), 230
]FK Airport (Nueva
York), 123
LAX, Los Angeles
InternatlOnal, 229
Riyadh,229
SChlphol (Amscerdam), 230
Shannon (Irlanda), 230
Stapleton (Denver), 230
TW A termmal, ]FK I
Aitport (Nueva York), 229
After Honrs, 108
Alberto, PríncIpe, 208
Alicia en el país de las maravillas, 100
Allen, I.L., 65
Allen, W., 178, 260
Altman, l., 276
Amencan Insntute of
Atchlteets, 137, 293
Anahelm,212
Anderson, B., 347
Ansay, p" 43
Arttígona, 265
AqUltaine, 249
ArcoSantl, 51
Arendt, H., 37, 278, 283, 289
Ashihata, Y., 346
Ashland,347
Assault on Preonet 13, 313
Atenas, 92
AT&T Building, 12.80, 127,
130,137
Aulentl, G., 140
AutopIstas eleccrórucas, 20, 23, 50
Avenue de rOpéta, 111
Avenue du Temple, 261
Babblt, J., 298
Babilollla, 63, 136,279
Bachelard, G., 96, 234
Baden Powell, R.S.S., 282
Baedeker, guía .. 168
Bailly, R., 37
Ballet BxcelslOr, 113
Balzac, H., 37, 54, 58, 190.
260,274291,311,307
Banbury Cross, 249
Banl1am, R., 36, 43
Bank of Amenca, 127
Banlieues '89, 143, 266
.167
LA CIUDAD POSTMODERNA
Barker, P., 42
Barehes, R., 37, 140
Barnos:
Alphabet Town, 30
Belgtavla, 124
Brera, 122, 125. 151
Bronx, 108
Ghetto di Roma, 122
Greenwlch Village, 48,159,
272. 338
MaraIs, 115,122,151,302,
339
Panoli, 124
Rive Gauche, 151, 159,226
VII Arrondissemem, 124
SoBo, 122, 125, 151
Trastevere, 124, 125, 151,
159,226,339
Tribeca, 125, 151
Bateaux-mouche, 117
Bath, 163
Baudelalre, Ch., 15, 18, 34, 38,
62,108,170,190,203,270,
310,311,336
Baudrillard, ]., 25, 92, 165,
173,180,317
Bauhaus,74
Bauman, Z., 61, 92, 96, 165,
270,276
Bayley, S., 153
Beacon Hil!, 115, 302
Beaubourg Pompldou, 12, 140
Beck, U., 250
Bellow, S., 37
Ben)amm, W., 46, 47, 48,52,
73,74,79,98,99,102,104,
118, 173, 190, 194, 202,
209,270,278,288
368
Berger, P., 54
Bergman,]., 178
BerlllnI,IS7
BeSllchrecht, 283
BianchIlll, F., 153
BicentenarIo de la Revolución
Francesa, 147
BID, Busmess Improvement
Distrlcr, 342
Billingsgate, 34
Blade Runner. 85,282
Block, E., 129
Bloom, L., 100, 101
Body-Gendrot, S., 346
Bofill, R., 13, 168
Booth, Ch., 171
Borges,]. L., 37
BorromI01, F., 176
Bostan Simphony Orchescm, 247
Botta, M., 140, 147, 245
Bourbon Street, 252
Bourdieu, P., 15 O
Boyer. M.C., 118, 250, 307
Breron, A., 194,291
Brill, M., 266, 276
Bromé, C., 204
Brooklyo) puente de, 5 S
BrunelleschI, F., 136
Bulger,].,324
Burbank (Califorllla), 41
Buren, D., 146
Café Procope, 191
Cage,]., 172
Calder, A., 252
Calinescu, M., 153
Calvmo, L, 37, 64, 65, 209,
286,290,306
Camp Snoopy, 252
Canaletro, 168
Canary Wharf, 225
Cándido, 126
Canem, E., 242
Cannery Row, 241
Cantal-Dupare, M., 153
Carlos de Inglaterra, PrinCIpe
de Gales, 39, 140
Carnaby Sueet, 159
Carné, M., 261, 290
Carpenter,].,313
Carta sobre La paz universaL, 283
Casanova, G., 228
Castro, R., 132, 143, 153
Cauquelin, A., 118
CelebratlOn City, 106
Chalas, Y., 96
Chambers, L, 118
Channe! Fom, 133,312
Chaplin, Ch., 306
Chemlcal Bank. 225, 340
ChesnaIs,].,316
Chesnay, D.-C., 346
Chrlstmas Carol, 270
Chnsto, 146
Churchill, W., 23
Ciam, 74
CID, Common Interest
Distnct, 342, 343, 347
Citlcorp Building, 127, 340
Ciudades InVIsibles (Lasj, 38, 64,
290
City Beauriful Movement, 287
City Challenge, 249
City Translt AnrhotIty, 314
City Users, 33,47
Clan, L" 11 S
INDICE ANALíTICO
Cobb County, 344
Coffield, F., 346
Coketown, 30, 32, 62, 64, 131,
183,295
Coleman, A., 322, 346
College de France, 140
ColomIna, B., 307
Columbia Ull1Vetsl(y, 325
Comedia humana, 291
Compañía de los Faroleros, 109
Coney ¡sland, 14, 163,213
Conzngsby, 184
Conaenaa del Ojo, 123
Conde Dtácula, 137, 240
Cook,]., 181
Cook, Tb., 188
Cooper, G., 346
Cooper,].F., 337
Copley Square, 80
Corporate plaza, 224
Crawford, M., 276
Cresswell, T., 346
Croce, B., 86
Crow, D., 153
Crystal Cathedtal, 60
Crystal Palace, 186-189, 202-
205,208-209,332
Cultural Studies, 37
Cybercultura, 52
C ybereSpaclO, 51
CyrallO de Bergerac, 290
D'Aglemont, 336
D'Alembere,].,IS6
Dalí, S., 74
DarwIn, Ch., 282
DaVId Copperfield, 171
DavIS, M., 346
369
LA CIUDAD POSTMODERNA
Dawn of Ihe Dead, 252
De Certeau, M., 42
De Clllneo, G., 341
Defoe, D., 316
De Gaulle, Ch" 229. 236
De La Barca, C" 82
DeJeuze. G" 100
Demetnus,314
De Monean, p" 209
Descartes, R" 41
Desmoulins, c.. 191
DeweY,J" 22
Dickens, Ch., 38, 58. 62.131,
153, 168, 170-171. 240,
270,291,307,336-337
Disney, 106,211,215,231
Disney, Walt. 213
Disney Development
Company, 106
Disneylandia, 51, 60. 70. 74,
105, 162, 175. 183, 202,
211, 218, 227, 239, 246,
255,332
Disneywodd, 40. 70, 211
Disraeli, B" 170, 184,336
Donald, J" 65
Doré, G" 170,337
Dosc01ewskl, P., 53
Drmer, Th" 54
Duany, A., 345
Duby, G., 147, 153
Duffy, F., 153
Dumas, A" 337
Durham, 153,250
Eco, U" 83
Edge Cltm. 11, 26-29, 32, 42,
131, 252, 258, 344
370
Edison, Th., 110, 113
Edutamement, 246
Eiffel (Torre de), 116, 197,205,
289
Eisenstem, S" 99, 118
Ellin, N., 64. 347
Emplfe State Building, 178,
289, 325
Engels, F., 169, 171, 310-311
Engle, c., 115
Envlronmental SimulatlOg
Center, 52
EPCOT (Expenmental
Prototype Cornmulluy of
Tomorrow), 211
Erde, J., 162
Escapefrom New York. 313
Estatua de la libertad, 325
Estaciones ferrovianas:
Ebbsfleet, 26
Gare de Lyon, 152,228
Grand Central TermlOal,
144,229,303
King's Cross. 228
Pennsylvanw StatlOll, 163,
229
Sourh StatlOn, 163
Umon StatlOll. 163
Victona StatlOll, 228
ExposIción unIversal,
EXpOSlCión Umversal de 1867,
288
ExposIción U 111versal de París de
1889,205,207.287
Fena Mundial de Chlcago de
1893,287,305
ExposIción Ul1lversal de 1900,
113-114
ExpreSlOlllsmo, 74
Eurodisney, 208, 214
Evry, catedral de, 147
Ewen, S., 209
Exopolis, 25
Fa<;adisme, 157
Federal Building, 142
Ferran, 129
Ferras, R., 306
FerreHa Freltas, R., 263
Ferren, M., 274
Ferrocarril TranscontlOental
Ameneano, 185,246
FestlvalMarket, 159, 175,2l6-
221,247,318
Fillion, O., 153
Flamand, T., 165
Flaubert, G., 204
FlorenCIa, 19, 34, 110, 127,
167,286
Flusty, S., 347
FNAC,275
Follies, 99
Ford, H., 21
Ford, L., 214
Ford, L.-R" 231
Foros Impenales, 235
Founer, Ch" 133, 188, 193,
209
Frampton, K., 36
Freedom Trail, 218
Fremont Srreet. 162
Freud, S., 39, 287, 299
Fromm, E., 152
Frye, N.H., 64
Fuafi. 105, 106, 109
Fukuoka, 162
ÍNDICE ANAlíTICO
Gabrrel,}., 157
Galerías y pasajes:
de BOls, 194
de rOpera, 194
Delorrme, 194
del Palals Royal, 189, 191
des Panoramas, 194
du Saumon, 194
] ouffroy, 194
Sarnt-Marc, 194
Umberto 1, 14, 17
Variétés, 194
Véro-Dodat, 194
Vivienne, 194
Garment Distnct, 34
Garaler, Ch., 208
Garrau, J, 42
Gay, P., 65, 96
Gef¡lhlskultur. 13 3
Gehry, F., 321
GéneSIS, 279
GenlUJ loCt, 16,31,173,229,247
Gente del abismo, 336
Gentrificación, 29, 30,105,122,
124-142,152,297,339
Gesamlkunstwerk, 205
Gibson, K., !l8
Giddens, A., 236, 250
Giedion, S., 205
Gilgamesh, 167
Gilloch, G., 64
Girouard, D., 209, 307
Glazer, N., 315
Goethe, ].W., 167, 186, 228,
233
Goffman, E., 82, 85, 92, 150,
159,293
Gogol, N., 53
371
LA CIUDAD POSTMODERNA
Goldberger. p" 13 7
Golden Nile (Leleescer), 221
Gotham City, 58
Gourmentehé, 108
Graham, S., 346, 347
Gran Arco de la Défense, 236
Gtan Hermano, 78, 331
Gran almacén:
Belle Jardiniére, 196
Bloommgdale, 244, 245, 256
Bon Marché, 296, 299, 202
Lafayette, 245, 252
Maey's, 197, 199,256,322
Pnmemps (Berlín), 245
Pnntemps (París), 196
SamantalOe, 196
Seibu, 244
Woolworth, 196
Grand Palals, 205
Grand Tour, 188,206,242
Graves, M" 40, 41. U8, 176,
237,244
Gruen, V" 260
Gruen Transfer, 260
Habermas,]., 35,191,283
Hall, P., 123
Hall, S" 65
Halles, Forum de Les, 274-275
Halles, mercados de Les, 258, 274
Hankoek Towet, 80
Hannetz, U" 55
Harvey, D., 65, 95
I-Iassan, l., 71, 95
Haussmann, G.E., 140, 152,
235,311,336
Hawthorne, H., 341
Heme, H" 194
?72
Henty, 0" 55
Hildebrandt, R., 346
Hitler, A" 242
HLM,143
Hoguera de las vantdades, La, 108
HombreJtnatributos, El, 172,181,
286
Homero, 285
Hotel:
Bonaventure. 176
Fontamebleau, 176
Hilron, 107
Holiday Inn, 42
Hyatt, 129, 130,221
Luxor, 177
Mamort, 254, 340
New York New York, 178
Sheraton, 107
Swan,40
Waidorf Astona, 74, 176
Howard, E., 48, 342, 347
Hugo, V., 13, 194, 203, 233,
283,337
HUlZlnga,J" 190
Huxley, A., 282
Huxtable, A.L., íl8, 137, 138,
231,249
IBM Building, 225, 340
lIlada, La. 167
Illieh, I.. 94
Internet, 49, 51, 246
Interner Café, 51
Inveraray,250
IREC,95
!taca, 107
Jaeobs, ]., 40, 48, 226, 328,
338,231
.1
James, H., 176
Jameson, F., 176
Jarre,J. M., 1I5
Jefferson, T., 22, 238
Jenks, c., 65, 80, 95,123,153
J ohn Bireh SOClety, 344
Jo11nson, P., 12, 60, 80, 128,
137,157
Joseph, l., 284
Joyee, J., 38, 100, 240
Judd, D.R., 263, 347
Jukes, P., 209, 293
Kahn, L., 55, 193
Kanr, E., 191,283
Karamzm, N.M" 191
KaSlllltZ, P., 347
Kentlands, 345
Kersalé, Y., 1I5
Kingdom of King Wiz, 269
Kitsch-man, 150
Klotz, B., 73, 95,181
Koolhaas, R" 73, 95, 141, 163,
223
Kraus, K., 289
Kner, L., 40, 5í, 139, 141,249
Kwartler, M" 52
Land bay, 28
Lang, F., 85, 282, 311
Lang, P., 346
Lapeyronne, D., 346
Lapidus, M., 176-177
Large, P. F., 276
Largo del GeSUltl, 83
Laseh, Ch., 135
Lash, S., 61
LA Story, 313
INOICE ANALlTICO
Leehte, J., 118
Le Corbusler, 61, 74
Lefebvre, H., 309
Léger, F" 1I6
Lenin,74
Leol1ldov, l., 74
Les Enjants duParadis, 261,290
Lévl-Strauss, c., 283
Levlttown, 70, 253
LewlS, S" 48, 298
LichtensrelO, R .. 74
Liggett, H., 118,263,307,347
Lillyman, W]., 209
Lime Street, 101
Lipovetsky, G., 153, 284
Lissmky, El, 74
Lo que el VIento se llevó, 217
Locke, J" 283
Loft, 30,122,125,151
London,].,336
Loop, 26
Lower East Side, 30, 178,226
Loyola Law Sello01 (L.A.), 321
LubltSeh, E., 286
LUlS XIV, 54, 109, 157, 190
Lyneh, K" 49, 168
Lyon, D., 346
Lyotard,]. F., 36, 73, 95
MaeCannell, D., l! 8
Maeehla, G., 65
Madison Avenue, 272
Maestros cantores de Nurenzberg¡ 170
Maffesoli, M., 88, 96, 133, 153
Mahler, G., 181
Mailer, N" 314, 346
MalO Srreet, 11,28,40,49,70,
128,213,217,269
373
': i
J
, ;t
¡1
"j
t: :
LA CIUDAD POSTMODERNA
Maltland, B., 231, 263
Malevlch, K., 74
Malraux, A., 116
Manhattan, 45, 52, 80, 123,
129, 130, 143, 163, 196,
209,340,347
Manhattan, 58
Mann, S., 347
Mann, T., 167
Mansart, 157
Marceline (Missouri), 213
Marlowe, P., 306
MARTA,344
Marvlll, S., 346
Mazursky, P., 260
McKenzle, R.D., 342
Menes Kahan, B., 284
Metrópolis, 85,282,311
Miaml Arqultecrómca, 139
Miami Vice, 139
Michelin, guía, 136, 168
Mickey Mouse, 70, 176,306
Middleton, M., 249
MitusterlO de la Cultura
(FranCIa), 142
Miró, J, 252
Mitche11, W., 24, 42, 297
Mitterrand, F., 147,235
Mo11ard, c., 153
Molnár, F., 240
Mundofdiz, 282
Mondnan, P., 74
Mons, A., 307
Moore, ch., 12, 81, 237. 244,
273,276
Moore, H., 252
Motnmg HelghIS, 325
il1tterte en Venecia, 167
374
Mozart, W.A., 108
Mumford, L., 19, 42, 55, 62,
70,131,158,223,312
Muro de Berlín, 346
Museos:
Brltlsh Museum, 238
Edo Museum (Tokyo), 245
Grand Louvre, 140,236,
246
Metropolitan Museum,
243
Museo de Arte Moderno
(San FrancIsco), 245
Museo d'Orsay, 140
Museo NazlOoale
(Nápoles), 244
Museo Van Gogh
(Amsrerdam),295
Museum of Modero Art
(MOMA), 244
NatlOnal Ga11ery of Art
(Washmgton),221
Palazzo Grassl (VeneC1a),
296
Panl Gerty Museum
(Malibú), 245
Museum Mile (N.Y.), 221
MusiL R., 172, 181, 286
Mussolim, B., 152,235
Napoleón, 236
Napoleón 1I1, 54, 236
NatlOnal Rifle AssOCIatlOn, 326
Nelghborhood Warch, 328
Nesblt, M., 307
Newman, O., 347
New School for SOCIal Research,
52
New York Posr, 45
New York Times, 70, 137,216,
225, 244., 248, 314. 337,
339,249
Niney, F., 165
Noguchl, 1., 252
Non toccare la donna bianca, 274
Notre-Dame de Pam, 233,289
Nouvel,J, 137, 141,245
Olmsred, J., 330
Olympla & York CorporatlOn,
225
Opera Bastille, 152
Orange County, 59, 157,252
Orfeo, 53, 234
Orwell, G., 78, 240, 282
PacI, E., 37
Pacific Rim, 25
Pagettl, c., 209
Palals Royal, 146, 191-193
Palm Beach, 176
PanÓptIco, 259, 263, 273, 322,
330, 333, 334
Parques y museos al aIre libre:
Batrery Park, 178, 225,
302,331
Beamlsh Open-alr, 250
Museum,
Bryant Park, 330
Busch Park, 249
Central Park, 178,330
Gramercy Park, 178, 347
Hancock Park, 331
Hyde Park, 204
lronbndge Muswm, 250
Jorvik Centre, 249
lNDICE ANALÍTICO
Jurasslc Park, 246, 263
Parc de la Villerte, 34, 99,
174,221,236
Parques de diverslOoes, 14
Prater,213
UOlOO Square Park, 143,
340
Pam Gutde, 110,288
Park, R., 103
Paternoster Square, 139
Pathecture, 223
Paul-Lévy, F., 118
Paxton, J, 205, 208
Peachrree Center de Atlanra, 254
Pebble Beach, 227
Pel, LM., 115, 140,221,236,
244
Pe11i, c., 225
Perry, D.C., 118,263,307,347
Piano, R., 12, 129, 140
Piazza del Campo, 267
Piazza del Popolo, 228
Piazza d'ltalia, 81
Piazza di Spagna, 83, 157
Picasso, P., 92
Pike, B., 181,347
Pile, S., 231
PirámIde del Louvre, 115, 140
Pirande11o, L., 160
Pla" marketmg, 122,248
Place Vendóme, 157
Plan VOISlO, 74
Plater-Zyberk, E., 345
Plimourh PlantatlOn, 239, 246
POI' Culture, 40, 213
Porter, W.S., 55
Poreman,]., 129, 130, 157,254
PostJttúurúia! 25,60
.)75
LA CIUDAD POSTMODERNA
Potsdamer Platz, 111
Prévert, J, 290
PnnClpe, Q" 181
PrIvat, n, 276
PnvatopIa, 347
Prousr, M" 167
Raban, J, 104, 118
RCA Building, 74
Reagan Era, 137
Recherche, 167
Relph, E" 250
Remy,J,153
Renalssance Center (Derrott),
321
Restif de la Brecanne, 54, 58
Revere, p" 218
RhlOefield, 249
Right addren, 124
Ring (Vienna), 48, 75
Riverslde, 140
Roche, K., 129
Rockefeller, JD" 238
Rockefeller Center, 94
RockwelL, N., 106,275,345
Rodaway, p" 231
ROJo y Negro, 291
Romeca, G,A" 252
ROSSl, A" 244
Roudauc, J, 181. 306
Rouse,JJ, 219, 221, 247
Rouse CorporatlOo, 247, 248,
258, 274
Rousseau,J, 53, 155,156, 161
Rowe, e, 50
Royal InStlcute ofBntlsh
Archltects (RIBA), 139, 293
Rue de la Palx, 202
Rue de Rivoli, 113
Rue Royale, 157
Ruchelser, e, 307
Ruttmann, W" 58
Rybczynsb, W" 263
Saannen, E" 229
SalOt-Nazalre, 115
Salin, 111
Salrzman, e, 112
San Marco, campanano, 209,
224,267
Sansot, p" 96,165,181
Sapper, R" 244
Sargent, D" 346
Sartre, J P" 37
Seenes Irom a Mall, 260
Schauberg, S" 337
Sehiller, F" 163
SchlOkel, F" 184
Schoonbrodr, R" 42
Schwarzbach, F,S" 307
Scon, R" 85
Seagram Building, 177
Seaslde, 345
Searrle, 137, 143,294
Segaud, M" 118
Sets personajes en busca de autor,
160
Sennett, R" 38, 61. 123, 135
Serra, R" 142
Sheeler, e, 58
Sherlock Holmes, 240
ShopplOg mall,
Bluewater, 26, 27
Canal City Hakata, 162
Del Amo Mall, 271
Herald Center, 272
Lakeslde,258
Meadowhall,258
Merryhill, 258
Merrocentre, 258
Peachrcee Cenrer, 254
Rio,Sul,258
South Coast Plaza, 252
The Mall of Amenca, 252
UnlOn StatlOn, 163, 258
West Edmonton Mall, 227,
251
Schorske, e, 133
Short, JR" 153
Signage, 42
Signaturebuilding, 42,127,138,
224
Sillicon Valley, 131
SimCity, 51,52,333
Simmel, G" 89,109, 144, 153,
204
SimTower, 333,334
Sinlamilia, 167,291
Sisro V, 235
Sirte, e, 51, 75
Skidmore, OWlOgs y Merrill, 229
Skid Rows, 57, 335
Smlthfíeld, 34
Soap,operas, 92, 175
Sófocles, 265
Soft City, 104
SOla, E,W" 25, 42
Song 01 myse/f, 65
Sony, 225, 340
Sorbn, M" 276, 347
Spa, 163, 189
Spaee Theraptst, 223
Speer, A" 242
ÍNDICE ANALlTICO
Sprawl,28
Sre1O" G" 266
SrelObeck, G" 241
Stendhal, RB" 58, 110, 127,
291
Sreern, A" 244
Strada Novlsslma (Bienal de
VeneCIa), 13, 224
Strand, p" 58
Strauss, A" 42
SrravlOski, 1., 172
Srnp (Las Vegas), 177,178
Slldjic, D" 231
Supersrudio,74
Surrealismo,74
Sybil, 336
Tableaux Vlvants, 235, 239.
242,245,246,348
Tange, K" 140
Taylor, W,R" 65
TCM (Town Centre
Management), 32, 329
TDR (Transferable
Development Rights),
143,144
Team Disney Bufiding, 41
Tecnocny de SophIa Antlpolis,
131
Telford, 250
Teretopelo Azul, 108
Teseo,53
Texlet, E" 194
The Cellar, 256
The Guardian, 42, 320
Parques temátICOS:
Covent Garden, 174, 216,
227,258
377
LA CIUDAD POSTMODERNA
Faneuil Hall, 216, 218, 242
Fisherman's Wharf, 174
Gl11fardelli Square, 174
Harborplaee, 175, 219
QUlney Market, 122, 174,
218,227,242,247,258,
333
South Street Seaport, 174,
219, 247-48, 258, 333
Thrifr, N" 231
Tiempos difíciles, 62, 131, 153
Tilted Are, 142
Times, 204
Times Square, 178, 223, 340
Torre de Babel, 278-280, 283
Towerzng Inferno, 318
Towson,25
Toynbee, A., 285
Trans-Indian Pemnsular
Railroad, 185
Translt Museum Gift Shop, 303
Trevl, fontana di, 271
Tribus urbanas, 16,38,88,92-
98,174,279,283,313
Troeadero, 205
Trylon,74
Tsehuml, B., 99
Unlted Graffítl Amsts, UGA,
314
U111versal Srudios (Hollywood),
246
Umverslty of CalifornIa
(Berkeley), 246, 267
Urry,].,307
Val d'Osne, 111
Van der Rohe, M., 74,177
378
Vasao, G" 136
Venruo, R., 40, 51,70,99,114,
118,212,237,244
Verdi, G" 170
Vergara, C]., 346
Verne,]., 185-186
Verón, N., 181
vestíbulos, 221, 224, 225, 331,
333, 340-341
Viadue des Arts, 152
Vidler, A" 100, 118
Villa Adoana, 73, 75
Villa dei Papl[j, 245
Ville Radieuse, 51
Virgilio, 102
Virilio, p" 85
Voltalre, 126
Voodoo,64
Wagner, O., 75
Wagner, R., 170
Wall Street, 215, 226, 314
Walter, E.V" 231
Walzer, M" 263, 267
Wanamaker, 202
Warhol, A" 151
Washll1gton Square, 339
Waterfront, 30, 335
Watson, S" 118
Weber, M" 89, 270, 338
Webern, A., 172
Welseh, W., 165
Whltman, W., 65
Wigan Pier, 240
Williams, R., 42
Williamsburg (Virgll1la), 238,
249
Wilson, T.W., 196
:1
Windmill Lane, 101
Winter Garden, 225
\Vinterretse, 170
Wirtgenstem, L., 73
Wohnungsfrage, 170
Wolfe, T,,108, 137
Wordsworth, W., 289
Worid Trade Cenrer, 320, 333
Wren, Ch., 235
Woghr, F.L., S!' 244, 306
York, 249
ZeckendorfTower,340
Zenghelis, Z., 73
Ze111th,48
Zola, E., 170, 194, 196, 204,
274
Zube, E.H" 276
Zuk1l1, S., 42, 64,153,231,347
INDlCE ANALITICO
379

J

\\.J\

/\ él Ir) )[5
//1J'.

(J

La Ciudad Postmoderna
MAGIA y MIEDO DE LA

METRÓPOLIS CONTEMPORÁNEA

GIANDOMENICO AMENDOLA

PRESENTACIÓN DE LA COLECCIÓN

La coLección "Intersecciones. Arte y Arquitectura" ofrece un conpmto de títulos caracterzzados por eL gran aLcance de Los temas afrontados. Respondiendo. en todo caso, a un pLanteamzento de rzgl.¿rosa Investzgación, las propuestas editorIales se identificarán por fa stgnificattva zmplicación de diversos ámbitos de la cultura. De este modo. arte, arqUitectura, urbanzsmo, estética, historta. serán campos del saber que se mterrelactonarán actIvamente en el interIOr de Las temáticas conszderadas, superando fas estériles barreras disczplinares. Profundizando en aspectos fundamentales de La actualidad (sea en el sector de la prayeetación y producción, como en eL de Los estudios críticos), ia coLección pretende sugertr problemáticas y cuesttones vivas que atañen de igual manera al mundo profestonal y unlVersitarto.

CELESTE EDICIONES

Colección: INTERSECCIONES. ARTE y ARQUITECTURA
Director: Antomo Pizza

Título angmal: La cuta postmodema. Mag1c e paUTe del/a metropoLi contemt)Qranea. Giandomemco Amendola.

© 1997. Gius. Laterza & Figli Spa, Roma-Bar!
Esta obra ha sido publicada con el permtso de EULAMA Ltterarv Agencc, Roma.

"" .no hablo de la cIUdad SlllO de aquello en lo que a través de ella nos hemos convertldo" (parafraseando a Ramer María Rilke, del Diarzo Florentmo)
", .. YO

Copynght de esta edidón:

© 2000, Celeste EdicIones Fernando VI, 8, 1. 2 28004 Madrid Tel.: 913100599/902118298. Fax: 91310 04 59
E~mail:

celeste@fedecali.es www.celesteediclones.com

encuentro bella a toda cIUdad"

Walcer Ben}amlO, Passagenarbezt, Konvolut N.
Traducción: Mansa Garcfa Vergaray y Paolo SusterslC Ilustración de la cubierta:

© 1998, Paolo Susterslc. Times Square. Nueva York
ISBN: 84-8211-239-2 Depósito legal: MA.418-2000
QLledan ngurosamente prohibidas,
Sin

A Giovanna, AncoUlO y Francesco

la automación cscma de los titulares del «Copynght», balo las sanciones
establecidas en las leves, la reproducción

total o pmeta! de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía v el tratamlento mformático, v la clis[ribución de ejemplares de ella mediante alquiler ü prestamo públicos.

Impresión: Fareso, S. A.

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........... .......................... ... ................ ......... ........... La cmdad y la hIper-realidad .............................. ...... . 45 52 57 60 III.. El cIUdadano postmoderno ........... .............. ........... LA CIUDAD POROSA..................................... Imágenes y metáforas de cmdades ... .... Los nIchos urbanos y los deseos ................... LA CIUDAD POSTMODERNA ... .. .................... .... ...... .. EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD ......................... .. ...... El neo barroco ...... .............. . ............................ .... LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO 11 OB]ETO DE DESEO ............... ... ................... El reenCantamIento del mundo...... ......................... .......... ...................................... La hUIda de la cmdad ............................................ ............................................... ..... ..... 19 19 28 33 II. ... .... ....... . 97 102 105 109 .......... El "Fuali" ........Índice INTRODUCCIÓN "Cityscapes" y "Mindscapes" I.................... ... . 67 72 80 88 IV. La luz y la noche... ...... La cmdad-bncolage ........... Los grandes mItos urbanos ......... La cIUdad nueva ................ ...... ............................... ............. ... ........

....... ......... ......... Los pasaJes y el fldneur ...... ........ 233 Los nuevos "tableaux vlvanrs" ...................... ................ 167 La múslCa y el relato de la cmdad .............. El placer y la belleza: el hedolllsmo de masas ........... El pnmado de la Razón Estéttca .. LA CIUDAD MUSEO VIVIENTE ....... Las estrategias de la apanencIa .......................... ...................... LA CIUDAD DE LA SIMULACIÓN .. . El Crystal Palace ...................................... ..................... o • • • • • • • • • o •• " o •• " ................................ 211 La cmelad-delino ...................... ... BIBLIOGRAFÍA ..... 222 Puertas y aeropuertos ......................... ...... 245 XI.............................. I 285 292 298 303 309 312 313 316 325 336 341 349 367 VI........................V.... 169 Realidad................................. La cmdad y el miedo ... Los arqultectos "superstar" ... .... IX..... ..................... 172 VIII................... El reencantamlento urbano ....................... ............ LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA ............... ....................................... Xv.. ................... Las estrategIas de defensa ..... ....................... ..................................... ..... ..................... ÁGORAS Y ACRÓPOLIS . El derecho a la belleza ........ . Los Ángeles: el market111g a través de un siglo .. 16J: VII............ LA NUEVA SOCIEDAD MEDIÁTICA y EL PRINCIPIO DE LA REALIDAD ........ 257 XII.. El market111g urbano ........ .......................... I I I .... La Ha de los exclUidos ...... La otra cmdad ........ .. .. La pesadilla ele las comunidades-fortaleza . Imag111ación e hIper-realidad .............................. ................................... ............................................................................................................................................. LA CIUDAD COMO PARQUE TEMÁTICO ......... ........ ............................... .......... .... ....... EL NACIMIENTO DE LAS CIUDADES SUEÑO..................................... .... EL MULTICULTURALISMO y EL PROBLEMA DEL OTRO..... MERCADOS.......... .... ............................. .................. 251 El zClppmg de los lugares ...... LOS SHOPPING MALLS: DEL FLANEUR ALBUYER .... " ................Los graffitts ........ Los grandes almacenes ....... ............................... 277 XIV CONSTRUIR LA IMAGEN DE LA CIUDAD.............................. 155 VivIr" como si" .... 119 126 132 136 142 147 XIII.. ............................................ 265 La Ciudad de aue acondicIOnado A 270 9 ........ 228 X........................................ LOS EXCLUIDOS DEL SUEÑO Y LA CIUDAD BLINDADA ................... ......................... I 183 185 196 202 I I I ! f ÍNDICE ANALÍTICO .....

tal vez Interesantes y estunulantes. Algunas realidades urbanas como Nueva York. También el hecho de conSIderarlas como una antICIpaCIón -para bIen o para mal. ya de aquélla de las pequeñas CIUdades de las mam streers. Tokyo. pueden parecer ajenas y poco aprovechables respecto a nuestra situación. lejana y difereme. generalmente consideradas como las expresú:mes y los símbolos de la nueva fase de la hIstona de la CIUdad. SIempre Iguales. postmodernos o tardomodernos.INTRODUCCIÓN UCityscapes" y uMindscapes '! Hablar de cIUdad posrmoderna en Italia puede parecer un discurso académIco y lepno. Los Ángeles.· t r I r I- Las Imágenes postmodernas de esras metrópolis corren el nesgo de ser tratadas como apuntes de un carné de vIaje o fotogramas de películas ya vistas. son conSIderadas lD1ágenes de ciudades verídicas e Inquietanres pero específicas y lejanas o. de los shoppmgs malls a los theme parks. cuando se habla de CIUdad. Ya se trare de la Aménca metropolitana de los rascaCIelos modernos. Aménca parece. a menudo.de un probable futuro prÓXImo encuentra a menudo amplias reSIstenCIas en nombre de su profunda y esenCIal diverSIdad respecto a la escena Italiana. nada más que "amerIcanadas" I r•f'. pero carentes de interés 1l1mediato. o en menor medida Londres. la 11 . Algunas arquItecturas o escenas urbanas partICUlarmente "diferenres" . o de las grandes aglomeraCIOnes de las edge artes y de las galaxIas periféncas.

por lo pronto. Hay que preguntarse SI 1mblese SIdo posible un Beaubourg Pom Pldou en Italia. La lucha contra la novedad es constante V resulta difícil convencer a un concejal de urbanIsmo o a una comIsión ediliCIa entera para aceptar camblOs radicales en el panorama urbano consolidado. cargándolos de slgniflcados. de que lo "nuevo" no sea comprendido y que los cmdadanos puedan disentIt y retItar su consenso. la oleada postmoderna es consIderada leJana. SI no el únICO. de una forma perversa. escasa. A menudo se nene la Impresión de que todo el camblO arqllltectónICO se reduce en Italia al discurso sobre el can1blO. El distanClamlento de la expeneoCla urbana de estos países parece posible con mayor razón. 12 También el mIedo.LA CIUDAD POSTMODERNA INTRODUCCION realidad urbana estadounIdense se cousldera. en otros térmi-t nos. en general. Aún esta argumentación puede conSIderarse legítIma aunque haya que preguntarse cómo la CIudad francesa -yen especIal la cmdad más cmdad de las cmdades francesas. muy específica y distante de la europea. Un factor ulterior de --resistenCIa a lo postmoderno se sitúa en la convlCción extendida de que la calidad de la VIda cotIdiana en Italia no necesita de un doble ImaginarlO para ca mf 13 l . En Italia. la arqUltecrura contemporánea relevanre es. más alla de las apanenCIas. en el gran texto del espaclO constnudo de la capItal. que el discurso arqUItectónICo prevalece sobre la práctica y que la arqllltecmra de papel gana a la de pIedra. Los motlvos son muchos y sólo en parte atribuibles a un supuesto gusto antl-postmoderno de los arqUltectos italianos. por una buena parte del mundo de los proyectlstas. apoyados. al menos el más Importante monumento post moderno del atyscape Italiano. También en Italia. El palsa)e urbano Italiano. puesto que sólo la propuesta de urilizar en la cubIerta de un auditorio un marerial "nuevo" -por no estar contemplado en las cItculares mmlstenales.ha logrado acoger. la profecía de Hugo. en espeCIal. París. y los ha 1l1sertado. también porque el postmoderno constrUIdo es más escasO que en otras partes. Si esto es CIerto. sobre todo SI la postmodernldad hace referencia a las formas fíSIcas arquitectónicas y urbanísticas de la CIudad antes que a su vida y a su cultura SI. y es a su vez resultado de otros EacIotes entre los cuales cobra importancia la reSlSrenCla a los cambIOS de nuestras CIudades. los grandes monumentos arquitectónicos y urbanístIcos de la moderfildad y de la postmoderfildad. como constantemente se sostIene. Como últIn1a opción de reSIstenCIa en contra de todo cambIO queda sIempre un posible recurso al referéndum por medio del cual los cmdadanos están dispuestos a rechazar las torres de Boflll en BolonIa o cualquier otra cosa que parezca perturbar el atyscape consolidado. realizando así. al enfrentarse a la llamada ClLldad postmoderna.ha podido bloquear el proyecto y colocar al arquitecto. s1l1letales cnslS de rechazo. el carácter valioso y delicado de la cmdad Italiana que no soportaría traumas provocados por InserCIones deInasIado atrevIdas. en este caso a Piano. en el centro de vlOlentas polémIcas.más que su software. Intentad Imagmarlo: Moore que propone algo SImilar a Piazza d'Italia al ayuntarlllento de Roma o J ohnson que discute el remate chippendale de su rascaCIelos AT&T con la comIsión ediliCIa de Turín. El motIVO puede ser también. se asume como ente no de JUIcio el hardware urbano . al fi1enOS declarado. en general. parece radicalmente diferente del norteamencano y hasta del inglés. que es el palsa)e europeo que con mayor rapIdez tIende a homologarse con el estadoufildense. contribuye a reafirmar la extendida postura conservadora en matena de formas de la cmdad por parte de los admmlstradores. lo es sólo en parte. La Srrada Novlsslma de la Bienal de Veneoa corre el nesgo de ser.

colo14 L cada en el polígono de oro de la clUdad más nca de Italia. su público parece estar aún mayontanamente formado por jóvenes. hasta hace pocos años. puentes y festlvldades. pero es sólo un espléndido cascarón sm VIda. la de Milán reSIste.más que en el espaclO. no ha teOldo parques de diversión urbanos permanentes comparables al Prates de Viena o a Coney Island.LA CIUDAD POSTMODERNA INTRODUCCION pensar las desiluslOnes y que la relación de la gente con la realidad. del postmoderno. La de Roma está deSIerta y blindada para eVItar la posible creación de dormitorios nocturnos que InqUIetarían a los cercanos palaclOs del poder. El "Paese del balocchj" de Pinocho es el ÚOlCO espaclO fíSICO urbano permanente con el que los Italianos tIenen CIerta familiandad. Italia. típICO de la metrópolis postmoderna. por la transformación de la red comerCIal y el CIerre de los restaurantes y los bares de prestIglO que depn lugar a tIendas con alta facturación y productos de consumo maSIVO. de alguna Illanera. buscando asumlf por antICIpado. a pesar suyo. la Galería U mberto I de Nápoles ha sldo finalmente rehabilitada. a actuar contlnualllente sobre su imagen. en Italia también se adVIerte un camblO en el . clUdad mclUida. También el mundo de 10sshoPPtng nzalls. En esta argumentación. por su naturaleza flexibles y hasta 111determ111ados. hay un elemento Importante y fundamentado. parece leJano. pero siempre preparado para entrar en Juego. No obstante. para nada nueva. y sobre todo en la relación que las personas tienen con ellas. aunque con valores todavía redUCIdos. no es capaz de produclf por reacción una demanda de sueño y de evasión sufiCIente para trastocar el eltyseape. qluen escribía que: "la forme d'une ville change plus vlte que le coeur d'un mortal" " es decll'. las últlmas de la glonosa tradición europea. que comienza a afirmarse también en Italia aunque sólo en algunos casos se presenta explícitamente como tal. calle entre las calles. A diferenCIa de los países de habla alemana. graoas aluces. observan el creCllUlento de los shopPing ma!!s y de las áreas urbanas temátIcas en este país) Junto a un .no dan señales de revIvIr los grandes esplendores umbertlanos '.decorados y sOOldos. constItUido por la relación diferente que de 10 cotIdiano nuestra cultura tIene con el Juego. clima de las clUdades. mientras que se Implementa cada vez más con etiquetas diferentes y más tradiCIOnales. en apnetos por 10 tanto. El esfuerzo está dingldo al máXImo a dilatar el lotStr en el tIempo -lDventando . Las calles hlstóncas todavía parecen salir ganando en Italia sobre los grandes shopptng nzalls urbanos. el aspecto que un mall competIdor podría asumu. 111cremento de la proyectación de programas de evasión y la creoente demanda de arqUitecturas defenSIvas. Ni slqUiera se trata de un efecto de los pnmeros edificlOs que entran. a su carácter ongmano de calle cubIerta. Probablemente porque la clUdad italiana está todavía demaSIado empapada de espíntu barroco para tener neceSIdad de un espaclO de ficción estructurado y separado de 10 cotIdiano. las obliga cada vez más. como todas las otras calles Italianas. Un síntoma de la bomologación 1l1ternaclOnal es el elly marketmg. en los cánones. Las grandes galerías Italianas -monumentales acorazados en proceso de desguace. y en menor medida de Estados UOldos. Esta sensación no se explica solamente por el desarrollo de algunas tendenCIas que. sobre todo a las ll1ás famosas. que la 15 . El verdadero problema es que no sIempre las cosas son C01110 sostenía Baudela¡re. puesto que los pocos eJemplos realizados en Italia se sItúan en su mayor parte en la penferIa y no han causado Impacto en el ImagInario colectivo. Además. graCIas a los campeonatos mundiales de fútbol y a la reunión del G 7. aunque la contmua competencIa contra un enemigo inVIsible. pero está volVIendo.

(N. y se puede lOlnediatamente respirar el nuevo cliIna en la metrópolis contemporánea lOdependiente de las formas arqUItectónIcas. el postmoderno es todavía raro. Son sólo un aspecto de la postmOderOldad. La Cludad nueva italiana tIende." "Cambia de una cmelad la forma. Edic. Por el contrarlO. es por lo general mayor de lo que la conSIsten· Cla cuantitativa de las nuevas formas pueda hacernos pensar. en las culIuras. en su cztyscape. que pide ser conSIderada por lo que es y no pedagógIcamente por lo que tendría que ser. El Impacto del ambIente construIdo postmodemo tanto sobre el citysi. los mIedos. VefJat y 1. y con la cabeza. las que connotan a la cmdad postmoderna. más depnsa que el corazón del hombre. hélas! que le coleur d'un morral. "la forme d'une ville change plus vlte. variedad. SIgnificación. Japón. La Ciudad nueva postmoderna empIeza así a ton1ar forn1a también en Italia.LA CIUDAD POSTMODERNA INTRODUCClON forma fíSICa de la c!Udad cambla más rápIdamente que el alma de su gente. Gran Bretaña. la CIudad está ya más presente de lo que se cree en nuestros deseos y en nuestas almas. donde su difusión ha sIdo relatIvamente mayor. Es en ellntenOr de eSIe segmentado y a menudo cootradictono escenariO donde la nueva Cludad fíSIca adqUIere relevanCia y nuevos Significados. aunque lentao1ente por la VISCOSIdad de las normas y de las praXIS consolidadas. Sin embargo. En el panorama fíSICO de la cmdad Italiana. Comienza a emerger en el proyecto una atención nueva y mayor con respecto a la gente. Baudelalre. del T. lenguajes y proyectos nuevos en las escena urbana. De te fabula narratUJc NOTAS I El período de esplendor de las galerías en It<tlia corresponde con la relatIva prosperidad que el pafs VIvió durante el remado de Umberto 1. COIDO se verá más adelante. del T. AlemaOla. aquéllas constituyen Importantes emergencias y señales y se pueden conSIderar como su preCIpItado y metáfora. Por este motIVO. a transformarse en un patcbwork de estilos y de IdentIdades baJO el empuje de una nueva demanda SOCIal en la que aparecen nuevos elelnentos COIDO belleza."ape como sobre el Imaginano colectivo. LXXXIX Le Cygne de Les FleNts du mal. ya está profundamente marcado por el nuevo estadio. Madrid. El deseo se vlOcula a la neceSIdad como cntetlO de legIt11nación de una demanda de cmdad que se desmembra por la vanedad de sUjetos que se pre- sentan con lntenclOoes.) Se refiere al poema de Ch. es todavía sólo en parte postmodemo. en los valores. o Brasil. 1991. bilingüe de A. su nundscape. el Impacto del postmoderno sobre el gentus toa de la Ciudad es eVIdente para todos. que se agregan a los tradiclOnales. Si el cttyscape. Las arqUItecturas postmodernas no son la CIudad postlTIOcierna: en ésta.) 17 . seguridad.damente que el espaclO constrllldo de la C!Udad. 341 l. Martínez de Merlo. el panorama fíSICO de la cmdad. Son más bIen las nuevas culturas. La postmoderoIdad ya está marcando el nundscape de la 16 Cludad aunque de ll1anera fragn1entada y lacerada a través de los sueños. ¡ay!. la variedad de las nuevas tribus urbanas. en los estilos de VIda. los deseos y los miedos de su gente. los sueños. Las argui tectutas postmodernas son en general pocas en los países como Esrados UOldos. los gustos V los consumos de la gente. la nueva demanda de cmdad." (Ed casto Las Flores del Mal. en la cmdad mediátlca de la hIpetrealidad y del ImaglOaflo. Canadá. el panorama del alma y de las culturas de la cmdad. p. Con los pIes estamos wdavía en la escena fíSIca de la cmdad habItual. Cátedra. (N. el alma parece estar camblando mucho más ráp. La c!Udad nueva toma forma aun antes que en las arqUltecturas.

19 . las reorías sobre el fin de la cmdad han tenIdo todas una gran audienCIa a partIr de los años ochen- ta. LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO La hUlda de la ciudad Hace aproxImadamente treinta y CInco años. Los daros demográficos. señalando una constante pérdida de población por parte de las grandes cmdades han decretado el final de aquel proceso de urbal11zación que desde al menos dos sIglos parecía irreversible y connatural a la misma modernIzación. hecha por y para la gente. ena-' morado por excelencIa de la cmdad de la gente. en un nIvel aún más elevado. el hombre defil11do por él como "post-hlstónco" no habría sentIdo ya necesIdad de la cmdad. unívocos y comunes a todos los grandes países llldusrnalizados.1. Lewls Mumford se preguntaba si las "las nece- ! I r '1 i l· SIdades y los deseos que han movIdo a los hombres a VIVH en cmdades pueden recuperar. InICIando La czudad en la historIa. En diferentes verSlQnes y desde distllltos puntos de vIsta. culturales e IdeológIcos. La hUlda de la cmdad ha sIdo consIderada. roda lo que Jerusalén. Atenas o FlorenCIa otrora pareCIeron prometer" 'Se preguntaba Mumford también SI. por el contrano. Y preCIsamente Mumford. concernientes a la crIsis InCipIente de la cIudad. es qUlen antICIpa de alguna manera las hIpóteSIS y las profecías de gran éxito en los últImos años.

consIderada irreversible. Muchos definen esta nueva realidad dad han confirmado su proplO ligamen con la metrópolis. opnmlda también por aquella que parecía una cnSlS estructural de proyecto y por la creCIente Indiferencia de operadores económICOS. por el contrano. el pnnClplO del fin de la VICISItud de la clUdad. por otra parte frecuente. expresando con clan21 . La VIsión apocalíptICa de la muerte de la cmdad ha dado la impresión de prevalecer tan1bién graClas a los errores 20 "SolUCIOnaremos el problema de la cmdad abandonándola" . costa. no hay mejor medio para describlt una sItuación muy flUlda e mClerta que reCurnr al contraste con un pasado bIen conoCldo y definIdo. atnbuyéndole nuevas mOtlvaClOnes con el pnvileglO de poder ser los testIgos directos del fin de una época hlstónca y con la OSQ1fa fasCInación que ejerce cualquIer gran catástrofe. comenzada hace trelOta sIglos con el naCImIento de las pnmeras grandes ClvilizaclOnes urbanas del . colectlva allOtolerable empeoramIentO de la calidad de vIda que ha aumentado en Incrementos y rltmos exponencIales.relnventarse y renacer. Lo que. no se han cumplido. intelectuales. introduciéndolos en las autopistas elec- por ejemplo. Las prevlSlones sobre la disolución de la CIudad y sobre la ctIsis de la civilización urbana.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD: OSCURO y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO también en el sentldo común. Aplastada por difundidas y macroscópIcas patologías y por el creClente deseo de la gente de una vIda me¡or. La CIvilización urbana. sectores urbanos por excelencia. la Cludad parece haber encontrado nuevamente la antIgua capacidad de cj.Medio Onente. no por rea- me del pasa¡ero del Titanlc. de deseos. en su forma conoClda. En el mOlnento de su CflSlS más Intensa. que eran los " pnmeros en abandonarla. ha Impactado a un buen número de neoyorqulOos de finales de los años setenta. probablemente.' escribía Henry Ford en su autobIOgrafía. Hace sólo VelOte años. parecía pró. frente a una realidad complep y frágil como la cmdad. Hasta algunos de los enamorados a ultranza de la CIU- y a los abusos comendos. Ha SIdo una de las manifestaclOnes extremas de una extendida postura de escepticismo con respecto a las posibilidades de la metrópolis de recuperarse de una CtiSIS finanCIera. y de la reacción les conVICCIOnes smo porque. nuevas tecnologías. es que esta nueva cmdad es bIen diferente del pasado y que marca. un cambIO epocal de la escena metropolitana. lOdependientemente de las etIquetas. El síndro- urbana en formación como la ciudad postmoderna. mIedos y realidades. fasclOado por el éxtasIs de un final glorlOso. luego de haber tnunfado y de haber i transformado de hecho todo el mundo en cmdad. capaces de liberar a los hombres de los . trónIcas. Xlma a su fin también por las posibilidades ofreCldas por las . cmdad parecía haber agotado su empu¡e ll1novador y haber perdido la capaCldad de relOVelltarse. como les. la Cludad ha sIdo pnmero abandonada por una parte de su poblacIón y después declarada moribunda por los espe. profeSlOna- La difundida y ambIvalente sensación de la muerte y del renaCImIento de la clUdad no es fruto de lOformacIOnes lOcompletas o de la mezcla. el creCImIento vertlglOoso de los suburbIOS y de las "no cmdades" y la reafirmación de la cmdad con su centro de luces y atracción. geógrafos y planificadoresInvolucradas en una auténtica lucha por la sobrevIvel1Cla para reSIStlr a la "amenaza de estrangulamIento por parte de los C-' 2. Ésta refle¡a en las conClenClas lOdivlduales el nuevo panorama urbano en el que coeXisten fenómenos que sólo un cuarto de siglo atrás parecían Incompatibles entre sí.ubur bIOS" 2 y a la extendida actltud antmrbana de la clase media sobre todo norteamericana. La . parece ampliamente compartIdo..(lalistas. vínculos espaciales. en nombre del creCln11ento a toda . los sociólogos describían las metrópolis ameflcanas V 'europeas -las "CIudades" por excelenCIa para sociólogos.

Afirmado porque se han : verificado tantO el abandono generalizado de la CIUdad como . es posible hacer retornar gente con un poder adqUISItIVO diez veces mayor" El escenano que se ha formado en los últImos años ha afirmado y desmentIdo ambas preVISIOnes. Se trata de una persona que. antI- UnIdos qUIenes permIten percibIr. Una vez abandonado el centro de la CIUdad. Los cntenos de conexión y de accesibilidad tIenden a sustItUIr a los de distanCIa. los USA eran pues un país donde la CIUdad. por muchos e ImpOrtantes aspectos. es nueva con respec- to al pasado. Las empresas están SigUIendo a sus propIOS empleados que Viven fuera de la cmdad o se han desplazado limItándose a conectar telemátIcamente cuotas cada vez mayores de personal. La distanCIa parece Irrelevante para el rraba¡ador que se desplaza electrónlCanlente -the etectronzc com17Utter-. empezaban a manifesrarse los signos de una próxima revancha de la Ciudad. son no sólo un número cada vez mayor de familias empUjadas por los costes y los peligros creCIentes de la cmdad tradicIOnal. smo también las empresas. así cmuo lo es para qUIen hace el teie-shoppzng.haCIa una VIda que es Imposible de consegUIr en los suburbIOS". La hUIda de la cmdad ha contInuado y se ha Intensificado ultenormente en los últImos tIempos. Son SIempre los Estados 22 cmdad no sólo por parte de las personas fíSIcas smo también de las Jurídicas. el tele-checkup. ya ha cnado sus hijos. SIn embargo. las empresas se han desplazado pnmero a la perifena y después. Se van de la metrópolis mcluso las empresas para consegUir una mayor economía debIda a la localización y encontrar condiCIOnes ambIentales capaces de atraer V satIsfacer a empleados y clientes.entre finales de los años CIncuenta y los sesenta: "Hay un retorno a la cIUdad por parte de las clases más altas de habItantes. amplificada. anotaban -en pleno sueño suburbano. o accede a la pay-per-vtew telwmon. está cansada de desplazarse. "por cada diez personas que abandonan la cmdad por los suburbIOs. . puesto que las comUlllcaClO11es viajan en las aUtopistas electrónicas a la veloCIdad de la luz. antes que los académicos. la vuelta a la CIUdad de nueva población: desmentIdo porque. eran qUIenes percibían tempestIvamente las señales de una posible Inversión de esta tendencia. y por otro. Los operadores inmobiliarios. Se trata de gente que tIene en general 45 años Omás. En los mIsmos años. Por pnmera vez en términos numéricos. puede ser recondUCIda a la cmdad -en gran númeto. el concepto de red se conVierte en central para redefinlr analítIcamente el terrItono. directamente al verde del campo. puesto que. En el momento de las eleccIOnes presIdenCIales de 1992. qUIen ha regresado a la CIUdad lo ha hecho en nombre de una CIUdad que. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO dad una postura de hostilidad y de desconfianza con respecto a la cmdad muy popular en Estados UnIdos desde Jefferson y James hasta Dewey y Addams. con tal de encontrar en las zonas centrales condiclOnes de VIda adecuadas. tal cama se la define en la tradición. gluen afirmó en el faInoso discurso de Inauguración del PalaclO 23 . no han ganado los suburbIOS entendidos de forma tradiclOnal SIno una ciudad extendida. por un lado. como adVIerten SIempre los operadores de! sector. QUIenes escapan de la CIUdad.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. la mayoría de la población estadounIdense vIvía en los suburbIOS. no detectable obviamente en las esradísClcas electorales. ha alcanzado el máxImo nIve! de la renta. pasaba a ser "mmoría" Un dato Importante. es el abandono de la CIpándose a sociólogos y geógrafos. y que por lo tanto CIen millas más o menos son Irrelevantes. buscando ocaSlOnes semanales de encuentro fíSICO para no hacer perder a sus empleados el clima empresanal. e! tefe-banking. en efecto. Parafraseando a Winsron Churchill. La nueva tendenCIa es sobre todo cualitatIva. la tendenCIa. la casa de los suburbios es demasIado grande para las nuevas eXIgenCIas. Los hombres de negoClos.

En ellDterlOr de este contznzltlm urbano.' ca de absoluta deregu/atzon. 100 Mi!es City. presumiblemente. las puertas. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO del Parlamento. William Mitchell puede afitmat en un conOCIdo ensayo "nosotros cteaInoS nuestros networks y nuestros networks nos crean a nosotros" -\ En los Estados UnIdos. tendenClalmente sm solución de contmmdad. Protagonistas del nuevo panoralna son las. que envuelve cmdades grandes y pequeñas. tros".s nuevas realidades que la Idea tradiclOnal de cmdad se transforma. Sifieon Landscapes. renovado centrO de gravitación de una galaXIa territorIal de rasgos Y pnnClpios organlzatlvoS inéditos. se consolidará en el futuro próxilno extendiéndose también a orras áreas como LatInoaménca y el Pacific Rim asiátlCo. el escenaflO urbano Identificado por esta otra Cludad nueva y El éxIto de un ptoceso que es slmultáneamente de desurbaDIzación y de deslocalización es un nuevo escenano cerntana! constltuldo por un extendido tejido urbano. aún slendo el más utilizado. al noroeste de ChlCago los suburbIOS han desaparecldo 25 . El prInCIpal calnblO es cualitatIvo e lnteresa tanto a la CIudad tradiclOnal como al conttnuum urbano. proponerse como metáfora práctICa y slmbólica de la p()stmoderDldad -así como la cmdad del ochOCIentos y delnoveClentos había SIdo la metáfora de la modernldad-. Metrap/ex. ya no hay suburblOS SIDO una verdadera nueva CIudad extendida cuyo centro es Towson. sobre todo.que sería extendida es ya vlsible y. Ambos merecen el calificatlvo de nuevos: nueva es la cmdad que vuelve a adqumr nueva centralidad y puede. Tampoco el enralzado y difundido concepto de suburblO -que presupone un centro urbano SItuado de forma tradiCIOnal en la vleJa C1udad nuclear. son más radicales y hablan de un "tercer espaclO" a la Baudrillard y proponen como nombre aquel fuertemente mdetermmado de Exópolis. La novedad del escenano urbano actual no se da únIcamente por la diferente relación delTIográfica entre la cmdad tradiCIOnal y el tejido urbano extendido en el cual está lnn1ersa.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. El nombre de edge elty. Postsuburbia. como Sop por ejemplo. Algunos geó-' grafos._edgecittes \ las Ctu-' dades de margen. que const1tuyen una parte conSIstente de la nueva realidad urbana: en USA son más de dOSCIentas y representan los dos tercios del espaC10 de oficinas con respecto al total naclOnal. los campos cultlvados.. SlllO más b1en como CIudad nueva. Al norte de Baltlmore. TeehnoburbJ.se disuelven y con ellos la propla Idea de límlte y la tradiCIOnal distmción entre dentro y fuera. como si la cmdad estuVIese constltulda sólo por la cmdad entendida en sentIdo [[adiCIOnal o como SI la hUida de la Cludad estUViese ya compensada por su incrementada capaCldad de atracción. Sería un grave error Intentar dar cuenta de las transformaClOnes del tejido urbano y de las nuevas formas de expenencla urbana. que 01 slqmera es posible definIr resldualmente como suburblO. Technopo/es. reconstruIdo después de la guerra "nosotros creaInas nuestros edif1CIOs y nuestros edificiOs nos crean a noso- mejor defin1r ya no como reSIduo o perifena de la Ciudad tradiclOnal o "no cIudad". nuevo es el territona metropolitano -hablar de terntono metropolitano o de cmdad reglOnal es recluccio111sta SI bien útil para dar cuenta en prunera aproxImación de la gran transformación-. por ejemplo.es ya adecuado para describ1r esra nueva realidad. Sus límltes fÍslcos -las murallas. pueblos. y también en Europa. brilla sm embargo nuevamente y con mayor mtensldad la luz de la Cludad. La gama de las posibles denommaCIOnes utilizadas expresa bIen la novedad: Outer Citzes. 6 Es en esta. no da plenamente cuenta de la nueva realidad: su carácter distintivo y "nuevo" no reside sólo en el hecho de que éstas se encuentran al "margen" de la clUdad tradiClonal smo también en la relación constItutiva con las nuevas tecnologías y en la diversldad estructural de sus modalidades orgaDlZatlvas. con razón. trozos de campiña y metrópolis en una IÓgl.

escuelas nuevas y efiCIentes. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO para COnStltUlr una cmdad de margen alrededor de Shaumberg.000 coches. como suma de partes naCIdas en momentos dist111tos. en efecto. y finalmente a InternaClona!' La zona de Dartford en Kent (Gran Bretaña). garantiza un lugar de trabajO rodeado por el verde. a Anzona donde responden de forma lmpecable las huéspedes de la cárcel femenma del Estado. Ellos pueden. En estas "cmdades extra urbanas" la VIda es S111 duda placenrera y presenta menos problemas que en la gran cmdad tradiclOna!.que corre baJO la Mancha. El mercado pasa progresIvamente de urbano a reglOnal. S1110 de poder tenerla también a su medida. el Bluewater -anunClado como el más grande de Europa. S1110 sus partes. La relación de la cmdad y de sus funclOnes con e! espaClo es • radicalmente redefi111da en las edge ctltes. PhiladelphJa dos. elegu todo según gusto y posibilidades económlCas.O. en efecto. La sede central de la Sears está a caSl cuarenta millas del Loop de ChlCago. proxlmldad a la ofic111a pu~stoque gran parte de las' empresas están abandonando la cmdad tradiclOnal para segmr a sus empleados. estas ciudades se han afirmado graCIas al hecho de poder ofrecer algo distInto con respecto a la metrópolis. desde el estilo de la vIvIenda unifamiliar hasta el tIpO de veCInos. El vJa¡ero que en Londres llama al número de atención de! cliente de la Bntlsh Airways para consegUlr mformación sobre los vuelos naClonales recibe Sln saberlo la respuesta desde una cenrralita en Bombay -mglés claro y sueldos baJos-. a naClonal. por obra de actores (promotores 111mobiliarlOs) diferentes. en efecto.regresando a su casa por la noche. Esta nueva cmdad está. Esta caracterísIlca de "resldenCla a medida" denva de las modalidades CaSI aluvlOnales que marcan el naClmlenro de esta cmdad. graClas a la proXImIdad físlCa y VIrtual de todo lo que puedan necesltar. Allí se está construyendo un shoppzng center. 27 . 8 des autopIStas.con un aparcamIento para 13.C. M20 y M25. de manera mVlsible para e! cliente. graCIas a su red de gran- na rápida -Eurostar. Las distanClas son elimmadas graClas a las redes telemátlCas y a las autoplstas e!ectró111cas o compnmldas por medio de los transportes tradiclOnales de alta veloCldad. y sobre todo una comunIdad que en general es sOClalmente homogénea y está hecha a Imagen y semejanza del resldenre. salto aún mayor puesto que gran parte de sus oficmas centtales de soporte a la Citybank de Nueva York están en Sourh Dakota. Washmgton D. La CIudad extendida nace a postenOfl. en una de las más Importantes edge attes bnránlcas. la de la Chrysler a la mlSma distancla del centro de Detr01t. 9 N o es la cmdad. tres. la que ha sldo "fundada". se ha convertido en poco tiempo. sino también en el mundo físICO de las mercancías y de las personas. pennltlrá a los habItantes de Col0111a en Alema111a. mientras las reservas internacionales accesibles en USA con el número gratm to 800 para la cadena mternaclOnal de hoteles Best Western son enviadas. En las IntenclOnes de los promotores la cercana estación de Ebbsfleet de la línea ferrov!a26 Surgldas por Implüso de los especuladores como apéndices urbanos en áreas donde el Costo de los terrenos era menor y mayores los factores naturales de atracción. para poblaclOnes (o clientes) diferentes. Los bancos han dado un . consIderada tradiclOnalmente poco más que un inhóspito y deSierto paiSaje lunar. que tIenen la sensación no sólo de poder rener "la Cludad a domIcilio". ' La edge aly y sus redes se expanden a slmple vIsta no sólo de manera virtual en el ciberesp~~t. La ec!ge Ca)! ofrece verde y alre limplO. alcanzar en sólo dos horas e! shoppzng mal! de Bluewater y hacer la compra en Gran Bretaña --donde graClas al camblO favorable los preClos son medianamente más baJos. M2.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. constrUlda en gran parte para la cultura y las eXIgenCIas de sus habItantes. Algunas áreas merropolitanas tienen más de una edge aly: Nueva York tlene cuatro. con IntenclOnes diferentes.

térmmo que 111dica el recanlblO de la población de un área lnediante la introducción de grupos sociales superlOres atraídos por Interven ClOnes de recuperación. donde la diversIdad entre las varias unIdades no sólo es fuerte y vIsible SIno que es adelnás enfatIzada como pnnClplO organizador de la nueva cmdad. Es la gentrificc¡úór/.epto clave es preClsamente el de~i. se han convertIdo progresIvamente en las matn streets de la nueva Ciudad extendida. Sólo en Nueva York cada año.S1110 también seg¡nentada. U na cmdad nueva con una población también nueva. es la unidad de base de estas parcelaclOnes. el abandono de VIejas zonas res1denClales. El espaclO depdo libre en la CiUdad tradiclOnal por la población y por las empresas que se han trasladado a las edges ctttes constItuye un valioso recurso para la construcción de la cmdad nueva en las formas de la cmdad tradiclOnal. en general. No se recuperan sólo las casas 111dividualmente: son áreas enteras el objeto de las intervenclOnes de recuperación y de puesta en valor.El autor usa la transposición italiana del tér01100 mglés gentrifút:tlLOIt.±~.la regulación de los accesos a las islas residenClales. La liberación de las vIejas áreas industnales de empresas contam1nantes. La arquitectura se sustituye por el Jardín como sistema de conexión-separación. contribuyen a crear las premisas espaClales (y las oportunidades especulativas) para la creaClón de la cmdad nueva en la cáscara física de aquélla tradiclOnal.) I 29 . por carretera. construIdas Inicialmente para permltir el desplazamiento hacia la gran ciUdad. deL T. tanto lnmobilianas como urbanas. Las artenas extra urbanas de gran comunIcación. Con gran rapidez la 28 economía de los serv1cios se lnlpone y contribuye a cambIar estructuralmente el mercado del trabajO metropolitano y el cttyscape. de la diferenClación sOClal y del espectáculo. En los 111terSticlOS y encima de los despoJos de la Vieja cmdad. (N. El resultado es una CiUdad no sólo extensa -the spraw! ha Sido el pnmer nombre de la CiUdad de margen. los VIeJOS edificlOs son rehabilitados. de diez a cuarenta mil familias abandonan por desalOjO o por decisión "autónoma" sus resldenClas para alejarse de las áreas nlás cénmcas. El con. cambian profundamente. admi1l1stradores muniClpales y agentes 111mobilianos crean la cm~ dad postmoderna de la imagen.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. Esta isla o ensenada en los fluJos de las COD1uDlcaciones -la iand hay-o conectada a las Infraestructuras y "anclada" mediante éstas a un sIstema más vasto. Éstas. por las formas arqUltectÓ1l1cas y los estilos de Vida. precisamente el proceso de abandono de las metrópolis el que crea sImultáneamente las edge Ctties y las condiciones para las rransfonnaClones de las Cl~dade~··existentes. por la orga1l1zación de los espaclOs y. que hemos mantenido como gentrificación en la traducción castellana. El térm1110 no es casual puesto que se trata de auténticas islas Integradas a distanC1a al cirCUltO de las autopistas. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO La condición pnmera para la fundación de un área residencial es la eX1stenCIa de un adecuado sIstema de comunicaclOnes. Para la nueva población que afluye se construye a medida un trozo de cm'. o ferrovIanas. el desuso de escuelas e lndustnas. Es . Cuotas cada vez mayores de población son expulsadas de los procesos productiVOs pnmero y de las áreas centrales urbanas después. La cIudad nueva El camblO epocal que está dando Vida a la cmdad nueva C011temporánea no atañe sólo al terntono urbanizado S1DO también a la forma y la identidad misma de la cmdad tradiclOnal. Alrededor de este entramado de interconeXlOnes han surgido partes de CiUdad diferenciadas entre sí por el poder adquisitiVO de sus habitantes. a partir ele los años setenta. restaurados y lanzados en el mercado para un público dotado de un capital finanClero y cultural adecuado a una residenCla y serViClOS de tipO supenor.

palimpsesto. se produce construyendo un cuento y una Imagen de la ciudad -una trama o una red narrativa. de Génova a Nueva York se conVierte en el corazón de la Cludad nueva.se conVIerten. de la Cludad VIva las VeIntICuatro horas SIn Interrupción. en lugar de los números se han usado letras para denominar las calles. búsqueda del gentus loC! y de las bases espaClales de la ldenndad de los habitantes. Los ClOes mulnsalas toman el lugar de las máqUlnas en las fábncas Inutilizadas. Los lugares canómcos de la coketown: fábncas en desuso. ha tomado el lugar.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. La CIudad se apresta a VIvir SIn InterrupClones mientras los nempos del trabajO y la producción -fundamentalmente tercIarizada.tienden a contraerse. Ha comenzado la época. Los VIeJOS edificlOs -Iofts. restaurantes. a partlf de los años ochenta. la cmdad ha tomado el cammo del creClmlento a través de la transformación de lo eXistente.' clOnalla fábnca VIvía a tres turnos anulando la diferenCla entre día y noche. Mientras en la ciudad Industrial tradi30 o. Bares. en nombre de la gentrificación y con el obJenvo de enfatizar la diversidad del área con respecto de las colindantes -para conSUUlr una lSla-. En la acción de regeneración y relllvención de la Cludad las luces se enCIenden para iluminar también los lugares tradiClonalmente considerados grises y opacos. día y noche. Las ViejaS tipologías ediliCias -los lofts de Nueva York son un ejemplo sobradamen. y la cmdad seguía el ntmo natural de la luz y de la oscundad. ligamen de lo bello con la funclOnalidad. tIendas y restaurantes sustItUyen las mercancías en los depÓSitos. oportunamente.y que sobre todo tenga la capaCIdad de confenr status a sus habitantes. homogénea. las áreas ponuanas y las ferrOViarIas. bella. La nueva acción de transformación de la CIudad valorando. de la CIUdad moderna. Las áreas gentrificadas son constfludas como Islas de blenes~) tar en una escena urbana a menudo reducida a un mar de fUInas físlCas y económlCas. culta. Aliado del urban plannzng dommador mcuestlOnable de las décadas precedentes el urban destgn ha tomado SIgnificativamente lugar en las aCClOnes para la creación de la cmdad nueva. en la merrópolis de las veinticuatro horas la relación se ha InvertIdo. con una atmósfera parrlcular sacada del pasado o de modelos ideales. por lo cual la zona entera ha Sido rebautizada Alphaber Town. aquella que afecta a las modalidades del proplO creClmlento urba.en la cual los epIsodios singulares -los llamados 31 . de la reutilización y de la puesta en valor de Viejas partes de la cmdad según pnnClplOs diferentes de los del pasado: valotlzación de las diverSidades. enfatIzando. En la ciudad nueva contemporánea cambla la lóglCa Inter<::\ na de la organIzación de los ~~paclOs. cuando se opInaba que el crecimIento de la ClUdad consistía en su expansión física y en la creación de nuevaJ partes según prlOclplOs de raclOnalidad yespeClalización. brownstones y rowhouses. En el Lower Easr Side de Nueva York. hasta una cIUdad en mmlatura completa y confortable. los cinturones Industnales. en iconos de queva esrilo de Vida. la cmdad collage. Lo importante es que esté de moda -trendy es la expresión cornente también en ltaliano. recuperación de los restunonlOS del pasado. depósItos. El waterfront de Londres a Boston. excluyendo. el urbano mfluyente. son transformados en espaClos de entretenImIento y de Simulación. al menos en las mtenClones de los proyecrlstas.son conservados y hasta se enfanzan como envoltonos. recreando. mobiliano urbano se conV1erten en elementos Importantes en la construcción del nuevo entornO urbano. funClona!. Termmada la fase de la expansión. aún Vigente. raclOnal. En los años setenta se ha termlOado el período de la expansión urbana. sm adornos (no frills Clly). docks. y primero Incluso. En esta búsqueda de novedad y diverSidad se pueden hasta cambiar los nombres de las calles.no. áVida.' te conoCldo. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO dad. En la lógica de la reutilización y de la transformación de lo eXistente.

París y Nueva York.~{lla CIudad contemporánea se vuelve eV1dente y se enfatiza. La diVIsión es sanCIonada en algunos países. el cenuo urbano puede contrarrestar la tendencIa centrífuga de la CIUdad y de sus partes haCla la corona urbana -las edge czttes-. entre concreta e Instrumental a la dura competenCIa en el mercado global. de Justamente en la capaCldad de su centro urbano de proponerse como el precIpitado de los aspectos pOSltlVOS de la cmdad entera. BaJo esta presión la cmdad sedivlde y sedesdibuja. curlOSOS y Visitantes -los llalnados etty users. pues.adqlueren sentido y sobre todo valor.10 El concepto de town centre nzanagenzent aparece por pnmera vez en Gran Bretaña en 1980 para meticar la eXlgenCla de proyectar y gestionar como entIdad únIca el centro urbano como factor de "fuerza competltlva o de debilidad de una cmdad particular" Se opma que. a pesar de la m!lexión demográfica y de la hemorragia de empresas. Nacen vanas cmdades con destmos separados. En segundo lugar. o mejor dicho. Puesto que.~. en tanto factor de creación de la 1magen de la CIudad. Londres.tIenen para los adminIstradores igual importanCIa que las de los resIdentes o los empleados. U na de ellas es TCM -town centre managemertt. Ayer. el centro urbano es la base. Es la no cmdad. aunque lentamente. Hasta hace poco más de Ve1l1te años. el obJetIVO y la escala de la venta de las Imágenes a nIvel naclOnal y también global y el papel de la economía SImbólica cuando se habla y se representa a la ciudad" II Imágenes y metáforas de cmdades La lógIca de la cmdad de las transaCClOnes SImbólicas 1l1Clde en el tejido hlstónco de la clUdad. Hoy. entre onínca y sImulada. el punto de paruda y venficación de la formación de la Imagen de la cmdad. huéspedes. el éXIto de una CIudad resi'0 . reforzándose. comp1tien~o con los nuevos polos de atracción comerCiales y de gestión. La demanda y las eXIgencias de tunstas. En fin. a parnr de los años setenta. éste constuuye el motor de la capaCldad competltlva de la cmdad en el mercado global en lo que se refiere a la atracción de personas. esto se debe a las mutacIones profundas que ha sufndo y que la han modificado más aún de lo que la natural InerCIa de la masa urbana pueda revelar. la cmdad nueva contemporánea vIve de las transacClOnes y de los 1l1tercamblOs SImbólicos más que de la producción de bIenes. Es la cmdad de las perifenas y de loslpargmados. La cmdad de la producción empIeza a ser superada. el centro representa a la Cludad entera.'-LPor una parte está el ~. Ésta se orienta haCIa el ex tenor ya las Il1terconeXlOnes y tIene su capItal más valioso en la Imagen y en la atracción.(unCIones para la CIudad d· entera y desde ésta a todo el terntorio!En pnmer lugar. el centro urbano pueda desarrollar in1portantes y benéficas . eran cmdades de obJe33 32 .9_.­ tro presentado y vIvIdo cada vez más como el corazón y el motor de la cmdad contemporánea. Se consolida. Este tipO de economía no es ciertamente nuevo y es también antenor al SIglo xx. está la cmdad resIdual que no tIene la fuerza para produCIr una imagen diferente de sí mISma. la llamada synzbo/ic econonzy de la cmdad.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO oasIs urbanos. sustanCialmente indiferente a su prop1a ilnagen externa puesto que estaba onentada al control de sus funclOnes internas. sobre todo a partlr de la segunda mitad de los años setenta. . Es la qudad del deseo que produce y soporta lmágenes y realidad~·l'or otra parte. lo que es nuevo "a partlf de 1970 es la slmblOsls de Imagen y producto. Incluso por sIglas y asoclaClones. la cmdad de los no lugares. la cmdad de la producción 1l1dustnal era gns y opreSIva. empresas y capitales. y lo que estaba presente sólo tendenCIalmente en la ciudad tradicIOnal. los resIduos de la coketown sm tiempo. Si la cmdad está VIva.

r la nueva cmdad. ya no encuentran referenCias deSCrIptiVas en el pasado: para relatar estas CiUdades son necesanas ahora más que nunca las metáforas. no está superada la misma noción tradiclOnal de cmdad. UnlOdicador relevante lo constltuye la dificultad del lenguaje para proporclOnar los lOstrumentos capaces de describ. Si es Clerro. y los nombres de los lugares evocaban a menudo las mercancías que se lOtercamblaban en ellos: en Londres. se lorercambmll cada vez más lnformaclOnes y símbolos.~iudad escaparme donde el Signo deVIene autorreferenclal. por evolucionada que sea. como escribía BaudelaHe en El Cisne que. de la ciudad conSIderada COll10 un cuerpo hUluano. es la mente y el corazón de la gente las que camblan con mayor rapIdez que los espacIOS fíSIcos de la Cludad. por e¡emplo. "la forma de una cmdad cambIa más rápIdo que el corazón de un mortal". económICas. del París del SIglo XIX. Con respecto al pasado 111c1uso reCiente. en la cual los Significantes arquitectónICOS se corresponden con preCIsión a los SIgnificados-función. la forma. nudos I de redes de transaCCIOnes sImbólicas. donde las funclOnes más complejas y al mIsmo tlempo más descarnadas tlenden a ser ltreconocibles y no localiza bIes en los lugares Imagen. Lo que es indudable es que el cambIO es de tal enndad en ambos frentes que transforma algunos de los rasgos fundamemales de la cmdad hlstÓtlCa. donde domlOa la metáfora. mucho más de lo que ti lenguaje y las etlquetas formales revelan. es una cuesüón aún abierta. de la FlorenCia renacentIsta. Vive y usa la CIudad nueva. carne en la Villette y hortalizas en Les Halles en Nueva York. adVIerte cómo "nuestro concepto de CIudad está estrechamente relacIOoado diferentes.mdad leng~ale. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO ros y cosas. Si en el pasado una de las metáforas más difundidas para describIr la cmdad era aquélla de la máquma. la cultura. la orgaOlzación. Ahora nuestro modo de VIda ha evoluCionado a una veloCldad tal que el concepro de cmdad que hemos heredado no se puede ya desarrollar en SImbIosIs con él" " La cmdad es ahora diferente e ltreconocible. vestImenta en el Garment Disttlct y pescado y carne en Downtown. como cODJunto de formas físicas. dep progreSIvamente paso a la . ya no es aSImilada a una máqLuna. V es necesano Inventarlas. por ejemplo. algunas de las metáforas tradiclOnales muestran sus proplOS límItes y el marco hlstónco ya superado al cual hacen referencia. La . Junto a la cmdad económIca y fíSIca está cambIando la cllldad de la gente. Habermas. pescado en Billingsgate y carne en Smlthfield. En el esfuerzo por ponerse al día. Los Ángeles o Sao Paulo. SIDO a su software que se expande por el agregado de sub-rutInas. Son muchos los lOvestlgadores que se preguntan SI frente a la rapIdez del camblO tanto estructural (0010 cultural. resultado de los procesos de 111dustnalización y urbanización. el habltame de la cmdad nueva parece genétlcameme diferente no sólo del cmdadano de la Roma cláSIca. En esos lugares hoy en veZ de las mercancías hay anonas.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. las nuevas transaCCIOnes urbanas están basadas sobre bits ligeros más que . 35 . Tokio. También la metáfora más antlgua. defiOlda moderna. culturales. en París. sobre átomos pesados. hoy SI se qUIere mantenerla. es necesarlO actualizarla IntrodUCiendo conceptos como la modulación de las partes y los SIstemas de retroacción y control. centros de acumulación e lotercamblO de lnfonnaclOnes. la Imagen de la Ciudad nueva contemporánea son meno Ciudad. o que por el contrarlO. aquélla rejuveneCida por el humanislTIO. Tokio. el que se presenta C01110 Inédito. De la mIsma manera es diferente la mente de qUlen habita. La mutación de la CIudad no es sólo esuuctural S100 que es en pnmer lugar cultural. espirituales. ~l lntercamblO de fíSICO se convierte en electrónico. S1110 también de aquél de Londres V de ChlCago de hace sólo cmcuenta años. Es el fenó34 a nuestro modo de VIda. La gran cmdad es rodaI vía cllldad mercado pero en ella en lugar de bIenes y mercancías .

así yo he aprendido a condUCIr para leer a Los Ángeles" " La dificultad de aprehender unItanamente la cmdad y comprenderla es común a Investlgadores Y habltantes. se ha ab1erto no sólo a los sociólogos S1no también a pS1cólogos. es una señal de la profunda trans- S10 0lv1dar las páglOas de los literatos de la gran tradición urba37 . aun inconscientemente. antropólogos. consIderados capa- ces de síntes1s pre-CIentÍficas. para VIVIr y comunICar la Cludad en lo cotIdiano parecen más útiles escritores y poetas a los cuales la gente. sino en cepción de la expenenCla urbana dellOdiv1duo más allá de la del' actor económ1co racional'. Es una cmdad que presupone también un nuevo tIpO de usuana y un habnante al que se p1den nuevas capaCIdades Y funClones. como los escrItores. Los Ángeles. sus expenenClas. en un clima de gran transformación epoca!.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. habían s1do los más fiables y lúc1dos 10térpretes de la expenencia metropolitana. e lntenrar SIntetIzar en una palabra o una In1agen el sentIdo y la 1dent1dad general de un lugar. Mientras que son SIempre los economIstas. Sobre el tema han Intervenido con Insólita atención los filósofos. El recurso cada vez lnás frecuente a las disciplinas de frontera y a expertos. El reconOCImiento de muchos InvestI- gadores -desde Barthes a Bailly. La reflexión más reCIente sobre la CIudad extendiendo la "con- S1dad real y s1mbólica de la cmdad h1srónca. sus culturas.O a una ameba. éste ya no puede ser el humano. Si se pretende asumir como metáfora a un siste- ma V1v1ente. presentada tradiCIonalmente como "CIen perifenas en busca de una cmdad" por el contrano. por ejemplo. del 'contribuyente . tradiCIOnalmente Indiferentes a las cuestiones urbanas. Los Ángeles se aS1mila a una galax1a o a una región --que./tuya! studies acogen cada vez más nlunerosos libros sobre la CIudad. Aquello que Lyotard llama la CtIS1S Y la 1l1credulidad haCIa los metarrelatos afecta también a la cmdad y a los esquemas lOterpretat1vOs unificadores. Imágenes y metáforas -tomadas de CalvU1o. para usar las palabras de Kenneth Frampton. tar generalizado de los segundos. SI se exceptúa alguna rara. mIrándolo b1en. sociólogos y arquItectos los que proporcIOnan los instrulnentos necesarios para los análiSIS y los proyectos. Las estanterías de las librerías que en los países anglosa¡ones guardan los llamados c. Escribe uno de los lnás atentos analistas de la metrópolis californIana. sus modas. Borges y BeJ[ow. geógrafos culturales. del underdass subalterno o del cliente SlO techo". "arquitectura Instantánea en un paisaJe urbano Instantá- neo".a los escntores por haber SIdo capaces de hacer una lectura de la CIudad más eficaz que la de los sociólogos. Luego de más de tres cuartos de s1g10 de desCludo. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO parece inadecuada precisamente por la referenCIa normatIva contenIda en ella. Los Ángeles emp1eza a asumIr una 1denudad autónoma y ya no construida sólo por contraste. sus sonIdos. Si antes París y luego Nueva York han s1do las cmdades por excelenCIa -las cap1tales del modermsmo y de la moderOldad-. En CIerta medida los pnmeros no hacen nada más que expresar el males- Hannah Arendt. Sólo hoy. se han vuelto a escuchar los escritores. sus Imágenes.. el punto de partIda para una nueva modermdad. s1empré ha s1do v1sta como una no-cmdad. que sobre todo en FranCIa y en Gran Bretaña en el s1g10 XIX y en Estados UOldos en el s1g10 XX. Banham: "Así como las ant1guas generacIOnes de lOtelecruales lOgleses aprendieron el Italiano para poder leer a Dante en versión onglOa!. urbanIstas. hace referencia. es lo más anotétlCo que eX1ste respecto a la concentración y a la den- formación de la CIudad y de la InsuficienCIa de los Il1suumentos analítIcos y descrIptivos rradicIOnales. Jean Paul Sartre o Enza PaCl. Los Ángeles. 1) es. econom1stas y otros espeCIalistas. no hace nada más que relnitlf a la práccica constante y extendida. valiosa y ya leJana contribución como las de pOSltlvo: es la cmdad posrmoderna por excelenCIa.

~e~o. El problema de la opaCldad de la clUdad y de la dificultad de efectuar una síntesIS de la expenenCIa urbana dotada de sen- tldo propIO es central en la reflexión actual y se percibe de manera generalizada. el prínCIpe Carlos de 39 . vasta e incoherente. la antropología de sus grupos -las llamadas trIbus urbanas. el orden urbano no se puede encon- trar fácilmente.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD: OSCURO Y CONTRADICTORIO onJETO DE DESEO na. un salto entre extensión V comple- jización de la cmdad y limItadas posibilidades de verla y expenmentarla en su totalidad.que permIta la reconstrucción del conjunto es posible graClas a nuevas tecnologías como las fotos de smélites el resultado es a menudo Inutilizable: una mancha cro38 de la realidad urbana y. El deseo de ver a la cmdad unltanamente a menudo preValece. la expenenCla elemental del peatón. Por otra parte. Es por tanto necesana la recuperación de Un pnnClplO de coherencia -un centro analítico y organizatlvo. se sustrae a la posibilidad de ser aprehendida por elmdivlduo graClas a una torre. el cuadro de los paIsajistas o las Imágenes de los pIntores renacentIstas. tIene dificultades precisa- dad. Este salto se hace tanto más relevante y grave cuanto más se amplía la diferenCIa entre el deseo de las personas de apoderarse conceptualmente de la clUdad y el constante sustraerse de la CIudad. Es. una colina o sImplemente a la labor de un pIntor. su Imagen totalizadora. eXIste la práctIca de VIVlt la cmdad desde abaJO. Se tiene la Impresión de que los VIeJOS paradigmas han llegádo al límIte de ruprura después de décadas de adapraclOnes contlnuas. que por su parte intenta presentarse como Ciudad del sueño. Este antiguo y difundido deseo de apoderarse vIsual y cognltlvamente de la clUdad encuentra. la expertencla urbana. El objeto mIsmo de la reflexión ya no perece ser tanto la cIudad en sí -la llamada estructura urbana. EXIste.sino más bIen. constantemente. Los teótlcos de la valoración a ultranza el panorama. efímeras y perdurables relaClonadas a la moda y al gusto. Por no eXIste ensayo de sOClología. Ya no eXIsten VlSlQneS o proyectos totalizadores como la torre. La CIudad nueva contemporánea.º_stItuIrla para establecer una nueva relación con las personas y su ImagInario constItuye uno de los objetivos de la Ciudad nueva postmoderna. no sólo por falta de puntos de VIsta o por la dificulmd de aleJatse del objeto. SIn embargo. la pSlCología de sus actores. al de vlvula.son los temas domInantes actuales. mente para adqulflr una de las cualidades mdicadas por Freud para la constltución y la expenmentación del sueño: la pOSIbilidad de ser reprmntada. La gran metrópolis con- de la tradición y de la recuperación del pasado pretenden como pnmer paso de su proyecto de restauración urbana restItUIr ima- temporánea escapa a la VIsión global. Porque la representabilidad es la menos obVIa de las cualidades. La cultura de la cmdad. Cuando la construcción gmabilidad y representabilidad a la clUdad. variada. para usar un concepto de Sennen. La cnSIS de la Ciudad parece ser también una CrISIS de ImagInación de la ciu- otra parte. diseño urbano que 110 lleve al menos una Clta -ntual o no. la CtlSIS del oJo: ranto el oJo culto del cIentífico como el sImple pero experto del cmdadano. antropología. la Vlsra a vuelo de pájaro. a cualquIer Intento de apropiación analítIca o VIsual. o por lo menos precede.ya son 111SHumenras de uso tan c01l1ún por parte de los espeClalistas que ya mátlcamente sugerente pero carente de cualquIer sIgnificado. antes aún. expenmenta la CIudad SlO disponer por otra parte de mstturnentos adecuados para su comprensión totalizadora. sobre todo para las grandes cmdades.de Las Ciudades inVIsibles de Calvmo. que CIego frente a la complejidad urbana que pernlanece opaca a su mIrada. cada vez D1enos respuestas. de Baudelaue y Balzac hasta Dickens y Joyce. Los lOstrumentos tradiClonales se demuestran madecuados. El líder reconOCIdo de este mOVlllllento. También en el plano puramente expenenclal no eXIsten medios comprobados y fiables para unificar a la CIudad en su sentido e Imagen.

la que permIte hablar de males o enfermedades de la cmdad. abrazarla toda y esta- altura. poétICa y mítiCa" 15 La cnSlS de la cmdad-concepto colllClde con el naufraglO de la esperanza -de Prometeo y de Descartes. donde las formas fantástlCas de los dibUJOS anl1uados adqUIeren dimenSIOnes monu- mentales más a medida de los adultos que de los niños. calllbiantes V a menudo opacas raclOnalidades. diseñado también por Graves V situado en la zona de los negocios. afirma.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD. un modelo generalizable y compartIdo de hombre para tomar como modelo no eXIste. el Team Disney Building. una vez naufragada la ilusión clentificlsta de aferrar- se a neceSIdades Clertas y ObjetIvables es "¿cuál es la medida de la medida humana'" . Mirándolo detenldamenre. Se tiene conc~en­ (la del error.". madura y se difunde una postura de mayor realismo frente al pasado. La nueva lnetrópolis postmoderna es una Cludad donde los procesos viVIentes y la actuación autónoma y no preVIsible de sus actores confieren nuevas. Una CiU- dadera. OSCURO Y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO Gales. que en el Imagmano colec- Swan Hotel en Disneyworld de Orlando. en la que las Identldades no son 1l1mediatamente perceptibles. tIene en su fachada como gIgantescas cariátIdes. llena de confuslOnes. Robert Ventufl exalta la pop culture de Las Vegas y de lo cotldiano. Es una ciudad ver- blecer lo que cabe en el modelo y lo que en camblO. sobre todo. Respecto al nuevo escenano urbano. La pregunta que es legítlmo hacerse. de referencia para D1edir eventuales diferenClas. diversIdades. La expenenCIa urbana deVIene así "una experienC1a espaC1al. En su lugar se abre cammo la Idea de la czudad-por-lo-que-es. Michael Graves no se limIta a proyectar el 40 lllnegable capaCIdad sugestIva. de los admllllstradores y de los cmdadanos la expresión "cmdad a medida humana" es de las más frecuentes. ésta parece haber perdido gran parte del sentIdo originario aún luantenlendo una dir la complejidad urbana con caos Y de haber elimmado o mtentado elimmar en nombre del restableClmlento del orden la nqueza y la vanedad de la cmdad real. de caSI seIS metros de tlVO y en el de Lean Kner y colegas. Afirmando que los arqUItectos tendrían que aprender de la Mam Street y de Disneyland. de bIen y mal. el modelo de cmdad que. De esta manera es posible resumir la Cludad en una vIsión de conjunto.de crear una ciu- dad carente de puntOS de VIsta o de control desde los cuales unificarla y gestlOnarla. sepone como enteno de onentación y. La cmdad de lo cotIdiano. La edad de oro de la cmdad en esta perspectIva no puede más que ser la armonlOsa y coherente del RenaClmlento o del mundo clásICO. activIdades. de fislOlóglco y patológICO. constrUIda por las prácticas. se aleja de éL Es la presencIa de este modelo optatIVo y perfecto -que de alo-una lnanera da al observador una posIción superIor. de contun- dad perfecta a Imagen y semejanza del sueño del modelo del hombre moderno. su plano y su morfología claros y aSImilables". CalifornIa. deSVIaCIones. por los pasos y los humores de la gente. En Burbank. densa. y tornándola verdadera. en efecto. El bazar de estilos formales y de VIda de la ciudad nueva contemporánea es presentado no sólo CGIUO el rasgo característICo de la nueva experiencia urbana SIDO en tanto gran recurso colectivo. caSI b de divIl1ldad. Lo que ba entrado en cnSlS es la cmdad-concepto. Aunque en el léXICO de los urbanIstas. de denvación raclOnal V raclOoalista. representa la edad de oro de la expenenCIa urbana. los SIete enanItos. Hay que tomar la (mdad por lo que es. antropológica. urbanístlcos. arqUltectónICos o filosóficos. se inserta en la malla raclOnal optlmlzada y legible de la cmdad-concepto desordenándola. maugurando uno de los cursos para jóvenes y nostálgIcos arquItectos promoCIonados por él: "La cmdad nene que ser una obra de arre colectlva. recomIenda Jane Jacobs. tradiClOnalmente presente en los discursos polítICOS.

recreatton ha sido en Estado Un'd OS apenas lIllerlOr al e 1 regIstrado por la sal11dad. Hardcourt. Los Angeles. erkeley. Ed. 201. MIT Peess. transformaCiOnes y perspectiVas. ett. De Certeau. p. J. J. lO AssoClanon ofTown Centre Maoagement (ed.los deseos que han movido a los hombres a VIVIr en cmdades. Livmg on the Edge. mtraducible. P. pOSit1vamente ennquezca y promueva el desarrollo humano?" L.) Penser la vdie: chotx de textes f. tr. 8. Third Space:Journeys to Los Angeles and other Real-and-Imagmed Plt:tCes. HalL Cltm of PeoPle and Cittes of Bits. Buenos Aires. C.. 8 de octubre de 1996. Doubleday. Images ofthe Amerzcan City. 1961. ¿pueden recuperar. 1984. creado por la contracción de szgns (signos) y szgnature (firma). Blackwell. R. 1976. (Tl'. Zukin. 1989.y Li-f"e. 1919. SifJ orígenes. 93. en: "Demos" 9. Signage. A. Garrau . El creCimIento en 1994 de los empleados en el sector -por defiOlción urbano- .lt. Hoy también el Cl'lstal y la piedra grabados están muy presentes" Garrau. Brace and World.f Everyda. en un 11lvel aún más elevado.hilojJhtqttes. 49..' j" 42 41 . Barker. 6 E. Srrauss. del entertamment and. p. 25. en P.lY Ecologtes Londres. Amel'. The Count¡'j' and the City.. Nueva York. UmverSlty ofCalifornm Press. BlackwelL 1995.9. 11 R. pp. 1994. MiechelL City 01 Bits. 1'\ B M. en R.: La ctndad en la historta. The Practzee o. oIJ. Es un sIgno de identidad SOClal muy espeClal: es una "expresión de un gran gUSto. 359. En la edge czty nace así un nuevo rérmmo. 1996. Cambeidge. de A rtsdefmre). 1973. p. y seIS veces mayor que el del de hecho en uno de :~s ~randes sectores Impulsores de la economía metropolitana. Mumford. Resereh Study: Tbe effecttveness ofTown Centre lvfanagtment . W. I 14 Ibídem. H S.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD: OSCURO y CONTRADICTORIO OBJETO DE DESEO NOTAS ! "¿ Desaparecerá la cmdad o el planeta entero se convertlrá en una vasta col- mena humana? (lo que sería otro modo de desapanción). Las necesidades V . /. Atenas o FlorenCia otrora pareCIeron prometer? ¿Hay una opción Viva a mitad de camino entre Necrópolis y Utopia. Su más alta expresión ha sido por un período la madera grabada. W. ATCM. The PengulO Press. En la cmdad construida a medida el problema de la capacidad de la residenCIa de comunICar la Imagen SOCial de su habitante deViene central.p. New BrunswICk. Banham. SOJa. Infimto. Nunca es ilummada desde el intenar Como un letrero de la Gulf o del Holiday Ion. Londres. p. Edge City. la posibilidad de edificar un tipo nuevo de cwdad que. TranSaCtlOns Books. 247 Cit. (ed. todo lo que Jerusalén. H P. Londres. m. p. The City In History. ha recogido las palabras del nuevo mundo metropolitano en un nco Ciossary ola New F1'ontzer. Londres.londres. 1971. 1991. Tbe Cultures ofCitzes.op. De éste aprendemos que "Kits of Parts" se refiere a "un número limIfado de elementos proyectuales repetidos al IOf10ltO en el área con la esperanza que dicha repetICión confiera identidad al proyecto". Schoonbrodt. p. 9 La edge cay no ha creado sólo una cmdad nueva S1110 también un léxico adecuado a esta realidad. cast. p. AAM EditlOns. Garrau. es decH. 4. en: "The Guardian". liberada de contradicClOnes wrernas. Bruselas. 1". 1995. Nueva York. Ansay.). The Hogan Press. Williams. 452 y 457. 1996. p. The architecttlre Df Fo/.

que da lugar a un estilo de VIda dinámIco. mostraba una centralidad en el honzanre cultural contenlporáneo comparable por su Importancia y su capaCIdad de motlvación a aquélla asumIda por la cmdad en la segunda mitad del sIglo pasado. Según el New York Post. en contInua expansión. Incluso en los suburbIOS. Paradójicamente. y por CIertos aspectos. se encuentra hoy la Imagen de la cmdad. sobre todo en los Estados UnIdos. sus lectores "tienen un auténtICo y vIsceral nexo con la CIUdad. la condición ffilS1na de la existenCIa del creCImIentO de la CIudad de margen es la presenCIa fuerte y seductora de una CIUdad no sólo CIrcunscnpta y definIda S1110 más bIen concentrada. a la ampliación de las nuevas Ciudades de margen. o en los que antes eran llamados aSÍ.n. sobre todo en el decenIO pasado. la Implacable obvIedad de las formas de la perifena no logran elimmar a la CIUdad de la Imag111ación colectIva. un conOCIdo periódico vespertmo vendido normalmente en las estaClones ferrovIanas a los trabajadores que realizan el trayecto que va desde Manhattan hasta los suburbIOS u otras CIUdades de margen. . EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD Los estudiosos más atentos han advertIdo mmediatamente que aun cuando la cIudad estaba eVldentenlente en criSIS yaumentaba la tendenCIa a la desurbanIzación y. La monotonía de la realidad y la banalidad creCIente de los suburbIOS. 11ldependientemente de donde éstos VIvan" . la cmdad seguía estando ahí.

suburbano por cálculo y Ctty user por pasión. El requenmlento de cmdad es tan extenso y perentono como ambIguo y calnbiante. AtraViesan la CIUdad SlO verla. en real. Sus proplOS habItantes la abandonan pero la buscan. cuando todos la daban por desal1UClada. Walter Ben¡amlO nos ha proporclOnado. ella es mIto: es sobre todo sueño. traslada su propIa resldenCla fuera de la cmdad pero al mIsmo tlempo es más que nunca atraído por la cmdad y por sus luces. el doble de sí que cada uno construye se conVierte. pero al mlSmo tIempo une y seduce. El moderno ciudadano. la temen pero la sueñan. El Impulso haoa un nuevo y probable" capítulo de grandeza provIene de una demanda extendida e lOtensa de cmdad. Los coattt y los borgatart de Roma. la encuentra embnagante y repulsIva. Una vez más. con una antlClpación de tres cuartos de s1g10.) también ha antICIpado. Su compacto desfilar recuerda las columnas de pf1SlOneros. estableciendo con la gente una relación ambigua de fasClnación y de mIedo.n el fragmento nrbano a la sOCledad entera en su totalidad. Su tormentosa relación es la mejor y la más fiel expresión de la cmdad nueva contemporánea capaz de atraer y repeler a la vez. la difícil y ambIgua relación del hombre contemporáneo con su cmdad. entre el ser y la Imagen.LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD Es preClsamente en este desajuste entre realidad y posibIlidad. sino una demanda de Ciudad en cuanto tal. de sus Passagenarbett escribe: "yo encuentro a toda cmdad bella" PreClsamente en la plenltud de una cnSlS conSIderada epocal. El Térmll10s que desIgnan en diferentes lugares. fuerte y extenuante: la aIna y la odia. los Instrumentos pata captar la CIUdad nueva a la que nos enfrentamos hoy y para llegar a leer e. lnuestra. pero la desean. fuertes. Benjamln tIene con la cmdad una relación absolutamente contemporánea. Huyen a los suburbIOs. La cmdad parece haberse tornado más vIva y central que nunca. las más eficaces son las palabras de BenJam1l1 que en el Konvolut N. áVIdos. la Ciudad es todo y lo contrarlO de todo: ella no es nunca aquello que pretende ser. como tropas de ocupación. Lugar de embnaguez y de IntOXIcación. prepotentes pero Incapaces de verla. donde la dimensión de la posibilidad prevalece sobre la de su contlngenCla. Atracción y repulsión l11arcan esta nueva centralidad de la Cludad que es al misn10 tIen1po práctIca y sImbólica. de excitación. Inmersos en la fantasmagoría de las mercancías y de la imágenes Intentan con voracidad y SIn éxito consumIr la CIudad. El VIeJO objeto de la demanda de cmdad defiOldo por el movImIento moderno sobre la base de neceSIdades y de prestaclOnes de respuesta. en su propIa eXperIenCIa personal. entendida como bIen preCIado lOdivlsible y no sustItuible. espanta y desenamora. y su arquitectura es "onínca" La relación de Walter BenpmlO con la cmdad antlClpa en su tortuosa slmpliCldad aquélla contemporánea de amor y odio haoa una realidad que cansa. comO Roma o París. Nace y se refuerza la otra cmdad (todo mIto urbano se refleja en su proplO doble) de las luces y de los eventos. donde naCe la atracción de la cmdad y su encanto. de atracción y repulsión. de! T. su naturaleza 47 : !: 46 . la cmdad entra en lo que ha SIdo definIdo en muchos ámbItos como el nuevo RenaCImIento Urbano. aun cuando sea temporalmente. No es una demanda de servlClOs o de funCIones. En la otra cmdad es posible desdoblarse Y proyectarse. que a la vez los atrae y los excluye. concreta y onínca. de venCIdos. de InvItación Y prohibIción. los banlietlsards' de París se vuelcan al centro el sábado por la tarde atraídos por la Cludad y por su mIto hecho de luces y de ocaSlOnes. de cualidades SIngulares o prestaCIones instrull1entales. ASisten a una representación ya un sueño en el cual no son admitidos. a los habitames de las perifeflas (N. VIstO a la distanCla.

debería tener una mam street flanqueada por árboles. un poco de merrópolis tentacular V un poco de cmdad media europea. un poco de JaneJacobs Vdel GreenwIch Village. un poco del París belle épaque. el ayuntamiento gÓtICO. Éstas deben ser mmediaramente reconocibles por todos. en el intento de conveftuse en fácil y accesible a todos -frtendly user para usar una expresión del léXICO de los PC. "Aquí en Ron1a hay veces -en efecto cada día. mediante la CHa. sobre todo.la cmdad se conVIerte en un gran desktop. en continua redefiolCión.todo esto debería estar a una hora o dos de rransporte de las diverslOnes de una gran cmdad" 2 Los urbanIstas. Las operaCIones de ecleCtlC1SmO SImbólico realizadas sobre el Ring de Viena a finales del SIglo pasado son bIen conoCldas: la unIversidad era clásica. Jun- exasperado la lógica del leono o de la forma arquitectónICa capaz to a prestaclOnes V funclOnes como en el pasado. en su nueva lconIcldad tiende a asemeJarse a la pantalla de la cmdad vutuaL Incluso los SImples cmdadanos Intentan expresar sus proplOS deseos explicItando una teoría propIa de la cmdad Ideal. el teatro el icono del teatro. En este sentIdo. La CIudad electrónIca e icónIca de Internet reenvía a la CIUdad real. de comunICar mmediatamente a una pluralidad de públicos el destino y la intención de lo consrrulclo. un poco de Howard y de cmdad Jardín. evanescente V. Es necesano por lo tanto. aunque éste permanezca todavía mdefinIdo. las diversIdades deben enfatIzar la propIa IdentIdad. Un productor discográfico de San Diego (CaliforDla) ha escrIto a una media docena de periódicos locales para describIr el lugar Ideal adonde desearia trasladarse: "esta cmdad Ideal debería tener VIeJas casas elegantes y palaCIOS. además. exaltándolas. un poco de Walrer BenJamm V de los pasaJes pansmos. con tIenclas V acrivldades económICas que los reSidentes sabrían mantener con VIda. Incluso los más fan10sos.LA CIUDAD POSTMODERNA El NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD Ingenuamente esquemát1Ca. Tiene un poco del Nueva York cmematográfico. Ésta. no se expresan de manera diferente. cuatro estaciones (S10 exceso de ninguna).que prefenría tomar el coche e 1f a hacer compras en un supermercado antes que 11' a hacerlas en los pequeños comerClOS. La diversIdad de las fuentes V de las mspuaclOnes no se anula en el conjunto finaL En la vanedad de la cmdad nueva. el teatro barroco. La gente pIde hoya la CIudad. lOterrogarse en qué conslste este oscuro obJe- to del deseo llamado cmdad o expenenCla urbana. la Intención del edificlO y su destino. para comunIcar Inmediatamente. también algo más. V -posiblemente. Los lConas parecen C011vertirse en Indispensables para vivu la ciudad: la biblioteca es El deseo de cmdad es fuerte.¿ proyectada como Icono de la biblioteca. Lo Ideal sería tener un buen suburbIO amencano cercano 49 . a su vez. La onenración del pos [modero o de recuperar el sentIdo y el SIgnificado [anta de la cultura popular como de la alta V legítIma ha 48 '. Es dificil definIr en qué conslste la nueva y esperada expenenCIa urbana. hecha por los medias V por la hIStona. La cmdad se descubre cada vez más IconIzada. las propIaS cualidades V las referenCIas SImbólicas V práctIcas. Esta acción de lCoolzación es retomada Vampliada por la cmdad contemporánea. La cmdad nueva en tanto objeto de deseo y de consumo debe hacer VIsible.. el ayuntamIento es el Kono del ayuntalniento. debería haber un parque para los conCIertos estIvales donde los anCIanos podrían encontrarse para pasar el tIempo IntercambIando los chlslnes locales. V un poco de la Zemrh de BabbIt de Sinclau Lewls.por la famasÍa V el cálculo. un poco de cmdad renacentIsra Italiana. pero el objeto del deseo es oscuro. el rascaCIelOS de las grandes corporaclOnes es el Icono de las grandes corporaCIones. una suerte de "Theory of a Good City Form" a lo KevlD Lynch. Intentando disecClonar V desmembrar el deseo surge una espeCle de cmdad hecha de sueños constrlllda tomando un poco de aqufv otro poco de allá.

por ejemplo. como en un vIeJo chISte. escribe.LA CIUDAD POSTMODERNA El NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD a una densa cmdad Italiana. No a codos les es concedido. Sirte y Wnght.el hombre parece poder redescubrir los auténtICOS valores con1unltanos y reabnr los canales de comunIcación Interpersonal. La propIa tecnología es a menudo repensada como lOstrumenro de regreso a un pasado que sólo ella parece capaz de acrualizar. o las znformatton highways. La nueva Ciudad contemporánea es a la vez la VIeja CIudad románt1ca. neo-romantICismo. atrapante y real que cualquIer otro modelo. Ciudad slgnifica hoy un retorno al ongen mcluso mítICO. Este mundo. deseos. es más atractivo. Las Infobahnen. En este caso se tendría lo mejor de ambos mundos". Es rambién a través de estos sueños que los sectores sOCIales más fuertes dejan su propla marca en los espaclOs urbanos y disputan el uso de la clUdad a otros sectores soclales más débiles. al parecer s11lergétJcamente. las relaclOnes cara a cara y aquéllas a distanCla del cyberespaclO. Ventun y Kner. la utopía y el realismo. los regímenes POlítICOS. los deseos. al n1edioevo y a la transn10dernldad.inventar y dar vida a una Cludad. recuerdos. o IneJor. las aspuaclOnes. En la Cludad nueva hay de roda: el retorno al pasado. La pesadilla probablemente sería. Es el redescubnn1Iento de la CIudad comunltana centrada en la dimensión pública y en la valonzación de las relaClOnes cara a cara.es VIVir en una cIudad con suburbIOs y serVICIOS norteamerICanos y con el núcleo de la cIudad constltludo por el centro hIstónco de una cmdadItaliana. soñar. Son ensambladas y compatibilizadas Siena y Disneylandia. Cualqll1era puede con un PC y un Joftware de sesenta dólares -como SimCity de la califorOlana Maxls. constnurse un mundo que refleje tales sueños. High-tech. la puesta en control del presenre y obvlamente del futuro. N o son sueños sOClalmenre lOdiferenres V neutrales: aun en la extrema variedad que los distingue son los sueños de estratos específicos y clases sOClales de las cuales expresan los estilos de vlda. y sobre codo. QUlzá es sólo una iLUSIón que ayuda a v1vir. es rilas y modelos de épocas diferenres -desde la antIgua ROLDa. pero el conjunto y la lóglca de la combInación son nuevos. Hay qll1en escribe que en el bar de la esqu11la. ni el orgánIco natural. los Olveles de calidad de vlda. limJtada y fÍSJca. los esquen1as urbanísticos. El vocabulano con el cual este sueño está constrUldo es el de la nosralgla y del pasado. S100 que es más que nunca el sueño. en efecto. por el hecho de ser ImagInado. / un mundo de 1ll1ágenes hecho de sueños. No parece stn embargo correcto decir que se trara de reproponer un vleJo modelo: los elemenros Oenen ya Clerramente un oempo. se rocan. JO hacen posible la aldea elecrrónJCa: Internet o los cables de fibra óptJca crean una vecmdad vutual donde -libre de la consrncción físlca y de los ligámenes con el espaclO. la aldea global vlrtual y aquella arra. En más de un senndo. La fantasía no tIene lín1lteS en tanto es posible coger y comblOar. hecho de novedad pero rambién de elemenros reClclados del pasado. El modelo de referenCia no es ya el racIOnal o carteSIano. Colin Rowe'. una periferIa Italiana y un centro de Ciudad no[tealnencana. ill1t9S. la Ville Radieuse y Arcosantl.y 51 . El sueño de muchos amen canos -urbanIstas lncluldos. Internet se propone como elmstrumenro para redescubnr al hombre y la comuOldad. pero también aquél de los media y la ficción. comunitarismo. los tJpos de economía. la metrópolis ulrramoderna de los carteles de neón y la lnventada por los Juegos de slmulación del ordenador. Es un sueño compuesro. el esfuerzo por recrear la clUdad es de tIpO reconstItutlvo. El preClpJtado de esta mezcla de comporramlenros se da en los Inrerner Café donde coeXlsren. se funden retónca pero persuaslvamente en la práct1Ca extendida de Internet. "The ulr1mare cJty sllDulator". la tDedieval orgánIca y no planificada. Puede escoger las formas arquItectónIcas.

Sólo puede eXIstIr aquello que es placentero. Regresa la cmdad mito. ver y explorar cualqUler hlpótesls de camblO urbano lOventando n posibles Nueva York. una vez más. narrando su desilusión al haber encontrado en París casas pequeñas y SUCIas habItadas por una población andrajosa en lugar de palaCIOS suntuosos. para matar al monstruo. París. ha atravesado tresCIentos años: desde el grand siecle hasta hoy. 4 La referenCIa constante es el mito de París que ha SIdo cIertamente el mayor y el más duradero de los mItos urbanos de los tIempos modernos. el paIsaje urbano te llega allOterlOr" Los grandes mitos urbanos El sIgno de este nuevo estadio está formado también por el 'retorno de los grandes mItos urbanos. simular cualqUler posible transformación fíSIca de la cmdad. Como todos los grandes mItos. "es posible navegar sobre la cmdad digItal como volar en un helicóptero" y. cualqUlera sea el sentimIento que ésta pueda lOspuar. El mlto de París no se funda sólo en su esplendor o su grandeza. quizá Sin advertirlo. es posible. Gogol y DostOlevsk! están lOcluso obligados a soñar tal realidad estétlCa 111vertiéndola. n posibles colores o matenales. n posibles tIpOS de población. n posibles upos de volumetría. en cambIO. Ésta es 52 el campo mltopoétlco por excelencIa. que. Rousseau es. Estos personaJes bIen pueden constltuu metáforas urbanas.lo refuerza lOdirectamente. de las raíces profundas en un tiempo oscuro. con diversas modulaClOnes. Mientras que para Adorno el héroe de la modermdad es Ulyses. muestra la naturaleza de la relación del mIto con la cmdad. el lugar que difunde el mIto e Impregna además la VIda cotidiana. En este sentido. Para viVIr esta belleza monumental y humanizarla. como dice en el número de abril de 1997 Wired. con n posibles estilos. agrega Michael Kwarrler. un gran sueño. Cludadanos o admInIstradores. La fuerza y la fasclOación enorme que ejerce la cmdad permanece. como por ejemplo el de San Petersburgo. La extraordinana duración de este mito y su constante actualidad se basan en su complejidad y ambIvalenCIa. En las Confeszones. deriva su encanto de los orígenes ambIguos. la revIsta de la cybercultura por excelenCIa. Los dos héroes del mIto son para Benpm111 los modelos de desafío para la superVIvenCIa en la cmdad contemporánea. la cmdad-lOfierno. sólo una excepción que no llega a arañar la fuerza del mIto de París. En el Envuonmental Simulatlon Center de la New School for SOCIal Research de New York es posible para los profesionales. es Walter Benjamin guien. el de París . uno de los pocos que ha logrado sustraerse a este mito -qmzá por su hostilidad a la gran cmdad en cuanto tal. para BenpmlO las figuras modernas del mito son Teseo y Orfeo. para reencontrar el amor. No Importa la valenCIa posltlva o negativa del mito cmdad. El resultado de la SImulación es extraordinario dado que. la cmdad-laberlOto. el Inventor del sistema: "cuando comIenzas a reconocer los edifiCIOS. La cmdad real puede también ser objeto de sImulación como la SimCity del Juego. el segundo al Hades. Su desilusión presupone expectativas y sueños Igualmente grandes. El pnmero ha desafiado allaberlOto. Las lOstruCClOnes nos recuerdan que podemos crear con la liberrad de un dios pero debemos hacer las cuentas con la realidad: en la slmlüación el factor límIte de cada lOvenCIón urbana está constltUldo por el agrado de los cmdadanos. con el CAD.LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD hasta de mundos fantástIcos o mediátIcos. no obstante. el filósofo describe. cuya belleza es proyectada autocráticamente desde lo alto para ser el monumento de un reIno. Hasta Rousseau. GraCIas a una base de datos digItalizada que contIene todas las lOformaClOnes posibles sobte la qUlnta parte de todo lo construIdo en Manhattan.

la Cludad cartesIana Y fundada de Versalles. donde "todo puede suceder y puede suceder preClsamente ahora ffilS1TIO" 0. 55 . en condiclOnes extremas. Es en "la glona de la cmdad es su vanedad. desde Napoleón nI a la Be!!e poque. en tanto CIU- dad-personaje. con un admaable recurso lirerano. mediante ésta. Nueva York no puede más que fascmar.de Nueva York. capItal del Imag111ano colecrlvo no sólo del SIglo XIX. Theodore Drelser. Londres. plena de sombras y de sorpresas. Aquí. S100 de la autocelebración de un auténtICO rito de pasaje a través de la relación directa con el mIto. el epítome de la Algunas de las defi111clOnes utilizadas hoy para todas las grandes cmdades han naCldo a propÓSitO de Nueva York: cmdad es "el lugar donde un niño encuentra sIempre aquello que qUlere ser de grande" (LoUls Kahn) o "donde se encuentra una cosa mIentras se está buscando orra" (Hannerz). Gracias a estas cualidades y ambigüedades. 54 politano puede saltar. de la Vle)a París del rey Ennque. Nueva York es la shock ezty por excelenCla. Peter Be(ger en su In Prcme ofNew York habla de esta cualidad como la magIa de la cmdad. de la constanCla y de la lmprevlsibilidad. hecha sólo de luces y certezas. Henry (pseudó111mo de William Sydney Porter) la definió "Bagdad on the Subway".LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD es ffilstenoso. París. El encuentro se produce con la CIudad en su conjunto -con el espírItu de la CiUdad. Lewls Mumford supera a rodos en esta allténflca y comradictona pasión por Nueva York desde el momento en que son conoCldas sus preferenClas por las cmdades pequeñas respecto a las metrópolis. La modernIdad del mIto de París. Sucede al atravesar el puente de Brooklyn. el mIto de Nueva York ha actuado profundamente en la cultura colectiva de generaClones enteras. de la etermdad y de la conungenCla. Por muchos aspectos la metrópolis amerIcana se CODVIerte en la Ciudad moderna por excelenCla. El mIsmo O. la chIspa de la pasión. es la copresenCla del paraíso y del mfierno. y aquélla mforme y VIva. Henry escribe de uno de sus personales: "Paseaba con el corazón henchIdo al pensar que era un cmdadano de la gran Gotham (Nueva York). que formando parte de su placer y de su magnificenCla. Las dos Cludades se confrontan y se alimentan redprocamente. Su fasclOación radica en la vanedad y en la lmprevlsibilidad. O. de manera 111mediata y no racionaL incluso a qUIenes no deberían sentir su atracción. comple10 y en buena medida lrraclOnal. Su drama se encuenrra en sus extremos" este sentido el mIto urbano por excelencia. o en menor medida. en tensión recíproca. de la belleza y de lo horrible. partlClpaba de su glona y de su prestlglO" 6 En cuanro cmdad exrrema y epítome de la modernIdad. el de protagonista absoluta en ellmag111auo colectivo de al menos tres épocas diferentes: desde LUlS XIV a la revolución. que es el arqueupo de los mItos urbanos modernos. Incluso en un personaje no metro- moderOldad como lo era París. y "un bazar donde toda cosa tIene su preCIO" (Balzac). desordenada e ImprevIsible. y hasta hoy. para usar palabras de otro enamorado -también un tanto desiluslOnado. de la París pulsante Y coloreada de Balzac y de la nocturna e 111qUletante de Restif de la Bretonne. hasta la segunda posrguerra. donde no se puede más que estar orgulloso de ser parre del espectáculo. Verdaderamente diferente con respecto al de París. logra conqUlsrar un papel central en la literatura francesa y. "Jerusalén de un mundo lalCo" . Uno de los escntores a caballo del SIglo conSIderados neoyorqumos por excelenCla. París tlene slml.haciéndole desaparecer las lOcertldumbres de la adolescenCla. El relato del enamoramIento de Mumford por Nueva York tiene tonos sensuales e iniciátlcOS. No se trata sólo del fulgurante enamoramIento.y no con lugares 111divlduales. Sin embargo. en la capaCldad de sorprender sIempre a todos. Mumford describe la cmdad que se le presema con su fuerza y su belleza -las palabras son suyas.lltáneamente presentes.

que. [ . mean JtreetJ. ha contribtudo a construIr los mItos .. ] Y aquí yo. en tanto aún sIendo una vanante extraña. ] El mundo entero en aquel momento se abrió de par en par ante mí. ] Ante aquella ImprOVisada revelación de poder y. capaces en su lDmensldad de contenerme [ . skycrapers se refieren no sólo y no ya a Nueva York S1110 a cualqUler metrópolis norteamencana o. de ¡as subculturas locales. se conVIerte en lenguaje general urbano y. SI110 de la energía colectiva con la que 01e estaba enfrentando y las aleuras a las que era llevado [ . La difusión y la consolidación del mito de Nueva York. La cmdad y la hIper-realidad El mIto urbano se alimenta continuamente del mundo de los media. era como SI una Vida entera hubIese (00dUCldo a aquel momento culminando en él. unIversal. en parte del lenguaje común contemporáneo.. del estado de á1l1mo y de la disponibilidad intenor no han regresado Jamás. lDundada de energía y de luz [ . desde el cme. eanyons. se deslocaliza y entra en la cultura y en el lluag11lano colectIVO.. abrevando en la cmdad y el cIelo. lengua n1ediante. de esta manera. No puedo esperar reproduclf la exaltación de aquel momento: la maravilla era como la de un orgasmo en el cuerpo de quien se ama. las práctIcas sociales y las modas de la Gran Manzana se imponen en todo el mundo conVIrtiéndose en léXICO.. del mundo. pero la exacta c011lCldenCla del tiempo y de la luz. 11lmensa. El mIto. de la calle. "Hela aquí mI cmdad. Sobre todo. ExpreslOnes como skid rows..paradójicamente Nueva York es la menos representatIva de la CIudades norteamencanas.se ha convertIdo rápIdamente en el símbolo. Aquella expenenCla permanece únIca: una mltada rápIda y fugaz sobre las enormes excepclOnales posibilidades que la VIda puede reservarle al hombre" . que ha teOldo lugar a parrlf del fin de la guerra CIvil y sobre todo en los últlmos años del SIglo pasado para desarrollarse durante las décadas de los velOte y los trelOta. potente. Nueva York crea este nuevo lenguaje graCias a la Invención y a las ll1iles de 11lteraCClones de lo cotIdiano metropolitano. Para relatarse a sí mIsma y alimentar el propio lnIto.. personaJes. pero haClendo emerger toda mi energía [ . JkyLine se conVIerten ahora. Irregular. graClas a la capaCIdad de difusión y de amplificación de los media. GraCIas a su eficaCia y al uso de las metáforas.. ]. El léXICO. desafiándome y atrapándome. exagerada y por muchíslmos aspectos diferente . Serán creadas y difundidas en la expenenCla cotIdiana palabras nuevas para lOdicar hechos y personajes. de belleza todas las confusIOnes de la adolescenCIa se desvaneCIeron y yo golpee las pIedras del puente con una nueva fe que lne venía no sólo de !nl Yo... atmósferas Vculturas que por su novedad no logran ser C01TIUDlCadas adecuadamente con los viejos léXICOS. Estas palabras dan voz a expenenClas nuevas: el fldneur del SIglo XX adqUlere un lenguaje proplO que. Nueva York tiene una relación particular con los Estados UOldos. pIdiendo algo de mí que se necesItaría lnás de una Vida para dar. práctlcas SOClales y modas metropolitanas tout eourt.LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD La experiencia del encuentro se convIerte en el relato de MUlnford en una suerte de expenencia mÍstlca V totalizadora de comunión entre el yo y el mundo. la novedad urbana se conv1erte en patrimonlO cognosCltlvo e Imágenes de todos: the Jtreets} es la expresión que mclica tout court la VIda pública de la cmdad. urban jungte. son tesnffiOlllOS del nacimIento de un lenguaje nuevo con el cual la CIudad ha comenzado a representarse a sí 111isma. los personajes. Desde entonces he buscado aquel mOmento más de una vez sobre el Puente de Brooklyn. por consigUlente. que teSplfo el vIento de marzo. ]. ¡. forma de arte y de narración urbana por excelenCia. diffi habitadas por diff dwel!ers y cave dwe!!ers.. de ser típIcas neoyorqu111os.

En la función de crear el mito de la clUdad. el ClOe -y hoy aún más la televlsión.desarrolla un papellOSUStItuible y muy supenor -no sólo por las dimenslOnes del público. Restif de la Bretonne proveían Imágenes extraordinanas capaces de ilumlOar ángulos oscuros e lOexplorados de la CIudad. La comparación entre los lugares. foeografía. al papel de la subJetIvIdad. Berlín. Sueños. San FranClsco. loconmensurablemente pequeño 51 se equIpara al que actual- rato lingüístICO del pasado reClente para representarse. dingldo a un público restnngldo. Se va haCla la desapanción de los límItes entre realidad e ImaglOación. se sitúa uno de los trazos distIntIvOS de la ciudad nueva conteInporánea.LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD de Nueva York. Todo esto ha transformado radicalmente la ciudad contemporánea que. aquélla ¡iterana. La cmdad definIda como real tIende a asemejarse cada vez más a la ImagInada.Ciudad vIVIda. Hoy. Dickens. periódicos. No hay práctlcalnente más ~xpenenC1a urbana que no haya sido también narrada. la clUdad del ochoClentos y del noveClentos. Cine. la cmdad de la urbanIzación IntenSIva. La n1ejOr mane- que es un Intento de actuación de la hIper-realidad. La "slllfonía urbana" de los años velllte ~ -Manhattan de Sheeler y Strand y Beríín de Ruttmann. Las narraClOnes de Balzac. televlS1va. es distante y diferente ele la cmdad nueva contemporánea más de lo que digan las palabras y los conceptos. Sobre la clUdad contemporánea han actuado. tebeos (Nueva York es la Metrópolis de Superman y la Gotham City de Batman) hacen de Nueva York el mito urbano moderno por exceleoCla. V estaba. aunque sean reales. mitos. a las Imágenes. aún mantIene intactos la envoltura física y el apa- limitado. hay muchas. SIn embargo. '7 La cmdad narrada se superpone perfectamente a la real ofreClendo respecto a ésta n1ayor preCIsión Y plenitud. la de 11' al CIne. a las modalidades productIvas. hasta cambIarla radicalmente. la capItal de los Estados-nación. El límIte entre realidad e Imágenes hoy se torna débil. de los periódicos. de expenenClas urbanas.de la CIudad como in1agen y comO mito. En la nueva relación entre CIudad narrada y ciudad real. que ha SIdo campo pnvileglado y metáfora mdiscutible de la modernIzación. TambIén el mundo de la hIper-realidad tIene sus capItales. las grandes transformaclOnes de nuestra época concerOlentes al consumo. y a la prevalenCla de la segunda sobre la pnmera en nombre de un mayor realismo. París. deseos en tanto elementos constItutIVOS del modelo ImagInano se conVIerten por esto mIsmo en factores potentes en la definICión de la CIudad real da SlO resIduos y tendenClalmente totalizadora. Orange County. La cmelad industnal. televlsión. forman en toro o a nosotros otra clUdad. El entena de adecuación y de confrontación se conVIerte en el ImagInarlO que la llarnada mente es lOvestIdo por el flUJO compacto de las lOformaclOnes y de los estímulos mediáticos. obvIamente. literatura. sucede en una realidad onírica. Hay propIas. crean y recrean cotIdianamente una Cludad narra- Cllldad real está obligada a perseguH contlllUamente.admItIendo que éste tenga aún algún valor.a la eJerClda por los libros y los plOtores. CIoe.nos dan un pnmer cuadro Clnematográfico -conSClente. el más californIano de todos los condados. del ClOe y de la televIsión. Stendhal.matográfica. el 59 58 . iluslOnes. más allá de. cmdad Imaglllada y cmdad deseada tIenden a fundirse. una clUdad narrada. En torno a la clUdad ha eXIstIdo sIempre un espacto narrado creado en el pasado por escntores y hoy por la producción C111e. nuevas y onglOales y. Las Imágenes proveOlentes de la literatura. libros. sobre todo. El relato se refería sin embargo a un número en suma ra de conocer Nueva York es hoy probablemente. modas. sobre todo. en el tIempo Y en el espaclO. En el pasado. entre Imaginación y expenencia. la cmdad narrada creada por los escntores era reduClda Y limItada.

En la cmdad 11ldustnal tradiclOnal los pnnClplOs organIzadores 11ldiscutibles eran efiCIenCIa. Si lo moderno era calVInIsta y pedagógICo. Si para el mOVllllJento moderno el esfuerzo se dingía a homogeneIzar. El futuro es. Es un ejemplo paradigmátIco de Postsuburbia o cmdad real-cmd-tmagzned donde es Imposible distmgmr entre lo real y lo ilnaglnano. La alternatIva no es entre argll1tectura y revolución.LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMlENTO URBANO y EL MITO DE LA CIUDAD condado de Disneyland y de la Crystal Cathedral de J ohnson y de muchas empresas del high-tech. si el cri- tena ayer era la raclOnalidad. el pnnClplO del placer sustituye al ochocentlsta de la utilidad y el moderno novecentlSta de la funclOnalidad.arqUI- tectura y tedio. Es una de las COplaS fieles de algo que. La arquitectura de la cmdad nueva postmoderna no intenta ya ser con10 en el pasado una obra de arte consumada por la colectlvidad con distracción. En una escena urbana marcada por la banalización ambIental y por la escasez de SIgnificados. la pérdida de Identidad de los espaclOs urbanos y su tendenclal homologaClón en nombre de la raclOnalidad proyecmal en la llamada "dictadura del cubo". SI nada más en Londres los niños de las escuelas hablan 172 lenguas diferentes? 61 . o ya no eXIste. llama la afirmaCIón del pnnclplO de confort respecro al de realidad. contratendenCla orIentado a crear lugares dotados de SIgnificados y. hoyes la Identidad. hoyes el placer. a los gru- pos y a su IdentIdad. refiriéndose expliCltamente a Sennett V a El reencantamlento del mundo La Cludad nueva actúa sobre sí mIsma y sobre su propIa Imagen para agradar. la post moderna debe ser encantada. lo postmoderno es hedonIsta y demagógIco. La separación con respecto a la forma y a la cultura de la C!Udad moderna-tradiclOnal no podría ser mayor. SI ayer era el unIversalismo. El arqUltecto no se propone ya educar. gran parte del esfuerzo proyectual actual está en 60 Lasch. La necesIdad del hombre calv11llsta cede el paso al deseo. SIno entre. en gran medida. Así como "el proyecto del postmodermsmo es el reencantaIUlento del mundo". funclOnalidad y monumenralidad. 111anlpulada e ilUSOrIa. Con mtenclOnalidad y VIsibilidad muy supenares a las de la edad barroca. nI sIqulera una copIa carente de ongma!. reformar o moralizar. ¿como podría ser VIStO de otro modo SI la arqUltectura debe refleJar la realidad con todas sus incoherenCIas V variedades. S1 ayer era la función. ligados al contexto. el proyecto de la cmdad nueva contemporánea se convierte en el reencantarmento de la expenencia urbana. por tanto. hoyes el partlculansmo. para el postmodernIsmo es diferenCIar. N o es. Orange COUl1ty con su realidad seductora. o no ha eXIstido Jamás. La cmdad expenmenta VIsiblemente lo que Bauman. es una de estas cmdades SImulacro. la verdad o la unICIdad de la elección no se puede obtener nI SIqUIera en nombre de la Ciencia o de la verdad como pretendIa el mOVImIento moderno. El resultado de aquellos liltentos de seculanzación ha SIdo. la cmdad extendida e hlperreal por excelenCia. Por lo demás. Ésta es tanto más SIgnificatIva en tanto que es la reacción a los liltentos de seculanzación y de funclOnalización de la cmdad llevados a cabo por más de medio SIglo de mOVImIento moderno en nombre de la ClenCla y de la raclOnalidad. No eXIste ya one best way. para usar la expresión de Le Corbusler. o Intenta ser. extrayéndolo del pasado y del mundo Imagmano. mIrándolo bIen. En Orange County el presente se construye mnando haCla el futuro. Hoy. sino agradar. Si la cmdad moderna debía ser efiClente. a la ocasión. Orange County entera recoge el teStlmOnlO del modelo cultural y urbanístlco del futuro. La vanedad deviene un ImperatIvo proyectua!. la cmdad hace de la seducción un prlilClplO de orgamzación y de desarrollo.

la cmdad crece y se desarrolla en torno al pnnClplO de utilidad. Es hasta problemátIco trazar. En la cmdad contemporánea de la fiCCIón y de la cultura mediátIca tienden a debilitarse hasta a anularse las ContradicclOnes de concepción de la cmdad que desde la antlgüedad ha SIgnado la expenenCla urbana: "Babil0111a. una escena urbana en continuo y profundo camblO. de la necesIdad de que la ImagInación encontrase vías propias de expresión y de comunicación al intenar de un escenano urbano que era asumIdo por descontado. con esquemas culturales e Instrumentos cogn1tIVOS 110 slelnpre adecuados. Hoy. genera en la gente una creClente demanda de imagInación. pot lo tanto. La cmdad. que organIza y torna exaudibles los deseos. y a fortalecer las Idenudades que el proceso de globalización/homogenel_ zación ha hecho ligeras V sutiles. En la cm dad postmoderna la lfreductible tensión estructural entre realidad e imaginación se reduce V tIende a disolverse: los límItes se vuelven mClertos y los proplOs conceptos tlenden a confundirse. no tIende únIcamente a marcar las diferencias cada vez más débiles respecto a otras ciudades. un sIglo largo cuya lógIca se extIende hasta la mitad del sIglo XX. eficazmente acuñada por Charles Dickens en Hard Times. sobre su cultura. ImpueSta por las férreas leves de la producción V de la economía. La CIudad se convierte progreslvalnente en refleXIva y es cada vez mas conSCIente de la capaC1dad de actuar sobre sí ~1IS­ ma: no sólo sobre el espaclO construIdo V sobre el esquema otganlZatlVO S1110 también sobre el software. mdependientemente de la referencia al hollín de las fábncas. En la clLldad nueva contemporánea la difícil relación entre realidad e ImagInación es superada con la producción de escenarios urbanos de sueño V de deseo a los cuales las personas de la cmdad pueden acceder SIn solución de continuidad de la experienCia cotidiana. La dureza de lo cotldiano es aceptada en nombre del pnnOplO de utilidad V es soportada graoas a la posibilidad de encontrar salvación en la imagInación. En la clLldad definIda por la utilidad V la razón mstrumental. el pnnClplO de ucilidad económIca. La gran poesía utbana de Baudelaue nació preosameme del reconoomlento de la meluctabilidad de la nueva realidad V. El tttyscape se carga de SIgnificado V de símbolos y el clLldadano está obligado a persegUlf. Cuanto más dura e Insoportable se revelaba la CIudad IndustrIal más necesarIa 62 era la fuga a la fantasía. la otra gran capItal del sIglo. como pnnClplO orgamzador de la realidad urbana. La cmdad se transforma destnpada por vías férreas y artenas v1ales. La expresión CoketDwn. la realidad gns y dura.LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEYO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD Durante todo el sIglo XIX.entre Cludad soñada y Cludad real. n1ás o menos en los mIsmos años. de la ambIgüedad y del carácter ambIvalente y contradictorIo de la CIudad nueva contemporá- 63 . La Cludad nueVa contelnporánea llltenta ser una Ciudad que refleja. Dickens advIerte en 1861 en un paseo por la ribe" ra del Támesls que ve otra ciudad y Baudelaire. dismmuye la tradiclOnal antmomla -típIca del ochoCIentos. al aprestarse a competIr en el mercado global. una distInción preCIsa entre los dos modelos. El obJetlvo es también recrear el encanto de la Cludad. O sea la cmdad como corrupción" y "Jerusalén. -y retomada por LeWIS Mumfordexpresa. en París. afirma en versos que la forma de la cmdad cambla más ráp'do que el corazón de la gente. Este aspecto onírICO no sería SIn en1bargo sufiCIente para dar cuenta de la complejidad. sometida a una mcreíble sobrecarga demográfica. Con los Instrumentos de la étIca postmoderna. o sea la cmdad como perfección". sobre la atmósfera. en muchas ocaSIOnes más bien el campo de realización de la Imaginación de 10~" deseos colectIvos. a la demanda de autocelebración del nuevo dommlO burgués. La C1udad es.

1: 1¡ LA CIUDAD POSTMODERNA EL NUEVO RENACIMIENTO URBANO Y EL MITO DE LA CIUDAD l' nea. Macchia. careme de capaCIdad de Imagmación y vlvibilidad. . Tormo. The PO-fl-modern Reader. los fondos los bienes Inmueble ble r t· C· ' s y mues. en J. . New York UOIVerSltv Press 1996 I P 43-59.li~. Se agranda cada vez más la diferenCIa entre una cIUdad renovada. las escuelas. S. cast. Londres. es leído lnmedia. .In UOV1. Postmode!"/t Urbanzsm.' en S. EI.. I Elmtendente y el cancela ios bancos las t t·c ' losvapo I c'b' /1' . Tras los escenanos espectaculares de la Cludad postlTIoderna de la sImulación y de las ilUSIOnes. N . 1990. MarSl'1'10. Barcelona. 5 . Nueva York 0 xrord UnlverSlty Press. ' 6 G:. Donald.l Todo lo que l~ mte[esa ~ los demas . 1996. "Las cIUdades -dice Marco Polo a Kublai Kahu en las Ciudades invisibles de Calvmo. El espacIO urbarro es cada vez más distóplco y polanzado: la ciudad una vez más se divide entre los que tIenen y los que no tlerren. están aquellos que.) Ql/estlOns o( ClJlturalldentlly Londres Sage 1996 170 E S ' f NI If W ' . Cambridge Pol!ty Press. 1. p. res. \eds. están otra vez los exclUIdos. cast. eJ '" . The Condítton of POJttllodemtty: An Enqmry mto the Orz 'ins of CII/tural Change. . pp. .estárr hechas de deseos y de mIedo". Cambridge (Mass. H Sketches fram Life: The Autobiography of LeWlS Mllfllford· The arly Years. agrega sIempre Calvl110 reseñando un ensayo de Frye 10. . n ong ~ l. The Citizen and Ihe Man About Town. "el símbolo cIUdad". Versal. Nueva York. . Acaclemy Edinons 1992' pp. a Has.. me mteresa a mí: la política. los dropottts Irrumpan en la fantasmagoría de los deseos y en los oasIS de segundad y atenten contra la segundad del sueño. Oxford Ul11VerSlty Press 1992· tr. . pero no toda la CIudad tIene esta capaCIdad ill todos los cilldadanos tienen la posibilidad de expenmentar una cotidianidad que de alguna manera se asemeje a sus sueños. Taylor. de la coketown ochocentlsta. La ciudad permite soñar. ~it. 1994 . . Imagmable. tameme "como proyección de los temores y los deseos del hombre conten1poráneo" Es el temor de que el sueño sea asaltado. empaquetada. Mumford. in /Jurstttt ofGotham... 64 NOTAS .. 1. / los mercados los dIanos. mercantilizada. enks (ed. Cic. otro gran y célebre enamorado de la cIUdad eSCrIbe: Esta es la :1Udad V yo soy lUlO de los clUdadanos. 124] s. en Hall. q W. Círculo de Lectore' 1997 p. 1982.: anto a mí mtsmo.: El nuta de PaJ'Ís Bafeelaoa. . Detrás de una realidad brillante y cautIvante que transfiere a las masas la estrategIa de la fantasmagoría de las mercancías que los pasaJes pansmos del ochoCIentos habían dedicado sólo a una elite. ale Whltman. as fa rIcas. directa y áspera continuación de la cIUdad mdustnal. brillante. que los exclUIdos. Calvlno.!!e. 130. deshlstonzada. o . . Gay P. La ¡etterattlra come proteztone del desíderzo en "L'b . AD. en King. 11 D. 1965. las guerras.). • J ." . The Cíty m Slang. Culture and Comnzerce m New York. Gilloch. vendible y gozable y aquella abandonada.-Zukin. . 299-316. (eJ. Space and Symbols In an Age ofDec!ine... La cIUdad nueva es frecuentemente urra CIudad voodoo" donde el desarrollo es fictICIO. . 136. Nueva York. Londres Blackwell 1989' y lb Th C d" g. ' G.) Re-P¡esentmg the aty. . . 1969. Aquellos que no tienen pueden convertlfse err la pesadilla de los que tienen. real. N . Nueva York.. 1993. La cIUdad nueva contemporánea del sueño y de las Imágenes puede por tamo convertlfse en una de pesadilla. Allen. Harvey. w 1 . y es una cIUdad que esconde detrás de las fachadas la degradación.lt Padova. ¡bId - • p.. BlackwelL 1996 CIt.· 65 . 242-251. e on lItan ofP ostmoderntty en . tr. 1l lIuto di Par¡gt. deben VIVir una Cludad real y dura. Dial Press. exclUIdos de la representación y del sueño.!.R. . os tItulas. p.New York Lifeand Poputar S/Jeech. Myth and MetrojJOlú: Watter Ben¡amm and lhe City.).

En espeClal.representa una ventaja y representa también el valioso éXltO del desarrollo cont1llUO de la reflexión sobre la eXperIenCIa urbana contemporánea. hay que reconocerle el ménto de haber constltUldo uno de los pnnClpales 1llstrumentos para reflexlOnar sobre las grandes transformaclOnes sOClales y culturales que estamos V1Vlendo. slempre en tendenCla. En pocos años se ha produCldo una COnt1llua ampliación del aparato teótlco disponible para comprender el gran camblO de la superación de la moderll1dad. Ifonía de las formas. estetlzación de lo cotldiano. hlper-realidad. El hecho de que se trate de un concepto en COntInua expansión -en tendenCla todo es postmoderno y todo puede. sobrecarga de estímulos. está en haber permitido relacIOnar sIgnificatIvamente las grandes transfornlaciones del espaclO construIdo. de la clUdad y de la expenenCla urbana con los grandes camblOS soclales y culturales de la sOCledad contemporánea. conslderada como las columnas de Hércules de la expenenCla y del pensamlento pOS1t1vo.In. se han convertIdo en instrumen67 . por ejemplo. cultura de superfiCle.' pueda parecer aproxlmatlvo. LA CIUDAD POSTMODERNA Aun cuando el conceptO de postmoderno -"que de un complicado neologlsmo se ha convettldo en un cliché abandonado S1ll haber logrado la digll1dad del concepto'" . ser consIderado postmoderno. Conceptos como. su gran utilidad tanto analítlca como comunicatIva.

más que a los edificios en sí. Su presenCIa es modesta y además polanzada: es vlSlble en las gtandes cmdades. tendenctal. la atqUlteceura de la Cludad nueva. El postmoderno no ha gozado de la dIfusión lnaSlva del movImiento moderno. la como ha pasado en otros países europeos.able sólo a algunas grandes cmdades como. ~demas. por los comportamIentos y los estilos de vIda. sobre todo. Por cierto. Es en la cmdad que se condensa. en la arqmtectura de los servIClOS y del OClO. en nombre de la globalización culmral y de la economía de la producción. La argllltectura es el sector donde. se ha manifestado el postmoderoo y. antaño conSIderados seguIdo. por el con- también dentro de la mIsma CUltura de masas. remmendo a códigos InterpretatIvos y a reservas simbólicas y estilísticas partlCulares. se pteCIpIta y se hace VISIble la gran transformación contemporánea. ésta no ha conseguido todavía una m~sa crítica de presenCIa capaz de modificar la Imagen y el skyltne de la cmdad contemporánea. Aquí la enseñanza de Las Vegas V de sus letreros de neón es constante y relevante. del post moderno ha sIdo la cmdad. sobre todo en -Europa. con n1ás arraIgo. por el hecho de Insertarse en un escenano general definible como postmoderno. están la desaparIción. sobre todo. y no casualmen- te. 69 . como hIZO el raclOnalismo en salame. SlO embargo. BerilO. de la plOtUra a la mÚSIca y sobre todo a la arqll1tectura. El pl'OplO edificlO postmoderno cobra ImpOrtancIa. proporclOnal a la ImportanCIa que el postmoderno ha alcanzado no sólo en el debate entre los espeClalistas del sector. Están presentes de forma marglOal y. In1portantes para connotar el marco general. También en este sentIdo es posible hablar de centralidad de la cmdad. la presenCla físIca no es. por ejemplo. Frankfurt. También el postmoderno está creCIendo por enclm~ de su propIa moda y ha produCIdo su propIa vulganzaclOn. lo que permIte hablar del postmoderno como tendenCIa de fondo de la Cludad nueva contemporánea es el clima cultural gene- domo~lernas se pueden contar con los dedos de dos manos. Entre las grandes transformaclOnes culturales. SIno Europa. que por su parte ha con- asunción de la cotldiallldad como campo pnvilegtado de formación del sentIdo y la contInua Introducción de elementos de lo cotidiano en todos los sectores. En las cmdades Italianas.Dte un cuarto de sIglo. el campo de naCImIento. o mejor qUIzás. La cmdad contemporánea es más postmoderna de lo que dice su arqlilteemra o el diseño difundido en ella. se dinge a un público generalmente pudIente. 68 domlOlO exclUSIVO de la cultura alta o legínma. donde de fenómeno específico de reflexión y elaboración cultural se ha convertido en fenómeno de la cultura de masas y de la expenencia cotidiana metropolitana: esto debIdo al clüna cultu- ral.LA CIUDAD POSTMODERNA LA ClUDAD POSTMODERNA tos de uso corriente para definIr realidades y expenenClas Inéditas baJo muchos puntos de vIsta. Sin embargo. Hay que partlt de estas grandes transformaclOnes para dar un sentIdo a la arquitectura postmoderna que es sólo un momento de concteción y VIsibilidad del gran camblO en curso. Lyon. Imponer la vulganzación de la llamada dictadura del cubo. a la gen te de la cmdad y a Sus modas y al contexto general-urbano. nlOguna de ellas ha conseguIdo convertirse en monumento de la contemporaneIdad. En El habItar postmoderno es refendo a la cmdad. la arquItectura postmoderna marca de forma aprec. La arqliltectura postmoderna propIamente dicha es muy limItada. o más exactamente. ésta se polanza también geográficamente en Nortean1enca. erario la arquitectura y las emergenClas postmodernas o tat- ral prodUCIdo también por las aCtltudes VIsibles de las masas. Barcelona. de vIsibilidad. de la frontera entre cultura alta y cultura popular. Además.en el que el edificlO slOgular se coloca.

del T. La referenCIa no es una absU'acta opción étiCa O polítIca. el esquema que SIgue es en parte apócrifo. CIUdad de la comunIcación necesana y problemátICa y CIUdad que lleva siempre en sí la posibilidad de ser otra con respecto a lo que es. en el clima postmoderno la referencia es la gente. declara Ventun. "Disneyworld está más cercana a lo que la gente qU1ere de lo que nunca han Sido capaces de estar los arqUltectos". expenenCla. La CIUdad tIende a condensarse alrededor del papel enfatIzado de la Ville Lumiere y a legltlmar sus propIas políticas. de la hiper-realidad y de la sImulación. que. el parámetro gente hace referenCia a la gente por lo que es y no por lo que tendría que ser.r~stlCas consta~:es de la e~~eriencla urbana postmo!derna son. La cmdad re11lterpreta explícItamente su propIO papel como CIUdad postmoderna eventual y escenográfica. como por ejemplo el programa francés Banlieues '89. la contextualización del localismo y la des contextualización de la cita mediátlCa. incluso cuando se le emplea en un terreno específico como el de la cmdad y su expenenCIa.se hace entonces necesano recurrir a reductores hermenéutIcoS. del estatuto de oscuro neologIsmo al de despOJO retónco Slll haber llegado nunca al nIvel de verdadero concepto. como InStrumentos onentados a restltUI[ el efecto CIUdad a rodas sus partes y perifenas. IS almost al! rzght' El eclectiCIsmo enfatIzado y ensordecedor de la calle se pone como un constante modelo de referencia. lndetermInaCIon (amblguedad. sino que se convIerte en preCIsa referenCIa a gustos.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA EclectICismo no significa libertad y vanedad sólo en la elección de los estilos. escrIto con la H mayúscula. como se ha escrIto repetIdamente. por ende. la fragmentación. deseos. y otras. entre arras cosas. añadidas para calibrar meJor este Instrumento al análiSIS urbano de la mutación postmoderna. 51110 sustanCIal. Matn Street deviene el modelo msuperable del cautIvante U1l1verso pop. Y es en nombre de esta pnmacía de la gente común y del hoy que Robert Vemun declara prefenr lo cotIdiano y el pop e mVlta a aprender de Las Vegas o LevIttown y a tomar como ejemplo para la CIUdad de lo cotIdiano a Disneylandia. fragmentación (la ruptura de los metarrelatos. La g de gente en este caso es minúscula. Sólo la formación difundida de valores comunItanos contribuye a establecer el necesario puente comUnICatIVo entre la gente y la cultura alta. la valoracIOn de las dIferenCIas. ConSIderando la extensIón y. formas. Caracte. el patchwork y Ir 71 70 .) 10 local con lo supranaclOnal. qU1en mclica algunas de las característIcas báSIcas de la expenenCla postmoderna. la fundamental mdetermmación del concepto de postmodernIsmo -rápidamente pasado. puesto que algunas característIcas del postmoderno propuestas en la versión ongInana han SIdo eliminadas. IndetermInación y ¡ /Fractura:). SIlla de los mIsmos nIveles de cultura -popular y alta-o En esta mezcla de estilos. Sin embargo. el cruce entre la diversidad y lo posible. culturas. CIUdad de los deseos y de la producción. por el contrano. El parámetro Hombre denva directamente de la tradición de los modelos normativos y unIversales del huma1l1smo. Es la CIUdad que hace concreta la mtersección y la hibndación de Todo está SIempre muY bIen (N. U no de ellos es proporcIOnado por Hassan. El New York Times del 22 de octubre de 1972 puede tItular Mickey Mause Teaches the Archztects una entrevista en la que Ventun afirma. Es la referenCIa a la gente tal (OlnO es hoy en SUS actIvIdades cotIdianas. Si el utba1l1smo humanista a la Mumford asumía como parámetro de referencia al hombre. proclamando además que: "Disneylandia es la utopía sImbólica arnencana" 2 La CIUdad no sólo hace posible smo vIsible al postmoderno que se propone como cultura metropolitana por excelenCIa. La diferenCla no es de léXICO.

Nace una cmdad que posibilita aquellas percepclOnes compuestas. el antifaz y la fiesca). valoración de lo Impresentable y de lo no represem:able. CflSIS del yo y falta de profundidad (la Identldad como problema y la difusión de Identldades ligeras y cambIantes).patchwork de jirones de cultura alta y de los medios de comunIcación maSIVOS 73 . de localismo y de globalización. etl11as y de yaCJmIentos de culturas y de sueños. parodia. del mundo). subversión y revuelta). la demIstificación y el "parnCldio" de masas. lo relatIvo. SImbólica y cultural cede el paso a la cmdad-collage o a la clUdadbncolage. ciudad collage hecha de fragmentos. No sólo son débiles los modelos de referenCla necesanos para descubnr un eventual orden escondido. el modelo hlStÓflCO de la cmdad postmoderna es Villa Adnana. que eran característlcas del CIne. lo temporal deVIenen. hedonIsmo y búsqueda de la belleza (sustltución del pnnClplO de utilidad con el de placer. tendenCJalmente S111 resIduos. clUdad postmoderna por excelencIa. pnmacía de la casualidad y de la probabilidad).LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA el bncolage proyectual). una pausa o una excepción. palabras clave de la nueva planificación urbana. La portada del bOl11to libro catálogo de He111flch Klotz Postmodern Vistans' donde aparece unagouache de Zoe Zenghelis -The City ofthe Capttve Globe-. La desconfianza haCla los metarrelatos denunCIaJ2 da por Lyotard (el cual emplea COmo ejemplo pertl11ente la metáfora urbana usada por Wittgenstem para ilustrar las diversas provmCIas de sIgnificado ') abarca también a los modelos totalizadores y omnicomprenslvos de Cludad. Meltzng pot de razas. tanto de los expertos. hibndación.en n comblnaClOnes diferentes. Incluso en conflicto. con su vanedad de estIlos y CItas. travestismo. de trozos de estilos. Fracturas y diferenCJas ya no constituyen una patología. único medio posible para la narración urbana. a los Intentos de comprensión y de mterpretación totalizadores. Ésta devIene el medio para ensamblar las diversIdades -para conectarlas conservando y amplificando las diferenCJas. La cIUdad fundada en lógIcas de centralidad espactal. La mIsma malla ortogonal se vuelve a proponer como Instrumento. Honía. Los modelos totalizadores del pasado. lo fragmentarlO. graCias a su nueva y estructural mdetermmación o ambIgüedad. subJetIvIsmo (la pnmacía de la consttucción IndivIdual. cuya producción y adquisIción pensaba Walter Benjamln. Es la Imagen de Nueva York. en tanto proyecto totalizador. como de sus habItantes. protagonIsmo y partICIpación (la clUdad como work In progress abIerto a los SIgnificados de cada uno). Si el modelo de la arqultectura moderna podía ser en CIerta medida Versalles. aunque sólo murmuradas. la debilidad de los proyectos urbanos basados en ellos. de los metalenguaJes. Junto a ella. de formas y de culturas. el indivIduo partIdano de sí mismo. no para anular a la naturaleza y normalizar abstractamente el mundo. decanonIzación (deslegltlmación maSIva de los códigos y las convenCIOnes.tomada de Delirzous New York de Rem Koolhaas es paradigmátICa. smo que éstos son sobre todo múltIples. pasnches (la reducción del pasado al presente y la reproposIción de la eqUltemporalidad heIdeggenana en clave lfÓnICa y postmoderna). fundamentados en la raclOnalidad fuerte y en órdenes preestableCIdos enseñan v1siblemente su cnsls y. carnavalización (la vIda como Juego. coexlstenCla de diversas h1pótesIS. no SIempre coherentes y a menudo vanables y efímeros. casualidad y estocástIca (caída de la prevIsibilidad Y de la predetermmación. Lo contIngente. ' La cIUdad-brIcolage La ciudad nueva contemporánea se escapa. afirmación de la belleza como valor difundido). Es el advel11m¡ento de la que con una categoría denvada de la epIstemología del pensamIento débil podría llamarse ciudad débil.

torres de barro. Lichtenstem y Mondnan.. de la cmdad postmoderna observando una de las téclllcas prefendas de la arqUltectura postmoderna. culturas. escribu Su teSIS de libre docenCia ensan1- blando explíCitamente Citas. arquItectura durante el proceso de autoproducción. construía su hegemonía social y cultural convirtiendo a Viena en gran escenano de su triunfo. el RCA Building. un sistema esqLllzofrémco orgánlCO y operante. también de las tTIás estimulantes. el parlamento y la universidad claSiCistas. La des legitimación de los códigos culturales es uu fenómeno de masa Incesante. La Cludad del ochoClentos elTIpleaba las citas para conseguIr legItimación y sentido. En tenden- Cia. La CIudad es al 1111smo tiempo escenaflO y protagonIsta de este meltzng PO! cultural y sígnico. Trylon y un homenaje a Superstudio" 6 "En la malla (. Se puede tener una Idea SIntética y sufiClentemente preClsa lllas. y todavía más en su Vida. el Ministeno de la Industna Pesada de Ivan Leomdov. valores. partidano de la tradición y de la plaza cama Gesanztkunstwerk. Mies van der Rohe y Johnson. graClas a la referenCIa a mode- ellos todos los signos de la pre-mdustnalización. Plan VOlsm de Le Corbusier. Arquitectura revoluclOnaria. modelos arqUltectómcos de Malevich. Por medio de la cita estilística la reconocibilidad y la colocación en el sistema signos y de símbolos" 8 un empano de estilos. profeta de la modernidad y apologista de la calle y del flUJO del tráfico). un homenaje a Mies van der Rohe. la cmdad -siglllendo la lógiCa de la Villa Adnana. La burguesía V1enesa. probablemente. en sus formas. el Rockefeller Center. con sus Incoherencias y tenSIOnes.se presenta como el concentrado del universo conocible. COITIO práctIcas que fundamentan a la nueva fonTIa sOClal. vencedora ya sobre la anstocraCIa y las castas militares. 75 . el ángel arqUltectómco de Dalí. .LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA sacados del Partenón y Disneylandia. En nombre de la guerra a la totalidad se activan y enfatIzan todas las diferenClas posibles. el gabmete de Doctor Caligan. Ya no eXiSten agentes considerados capaces de ordenar Jerárquican1ente de los Significados y de las funCiOnes urbanas estaban aseguradas. la cita. una enCiclopedia de culturas y de lenguajes. Las llamadas prácticas de demistificaCión se proponen ellas miSparadójicamente. El teatro de la ópera no podía no ser barroco. ExpreslOll1smo. y por Otto Wagner. Todos los edificiOS del Ring de Viena están repletos de intenciones legItImadoras: la varIedad ecléctICa de estilos 5lfVe antes de todo para hacer Inmediatamente comunicable la destInación de uso del edificIO. CIAM y Las Vegas. el Hotel Waldorf Astona. con resultados desastrosos para 74 bién graCias a un sabiO y equilibrado empleo de los 1!1sttumentas de la moderlllzación y de la tradición (personificadas por Camilla Sitte. En la CIudad contemporánea. el presente se dilata y se libera por una parte en el pasado y por otra en el futuro. y de la naturaleza. La construcción de un ligamen actiVO y pOSltlVO con el pasado y con la tradición representaba un momento fundamental de dicha asunción de poder. tam- símbolos. La cmdad hecha de un col/age de citas es de las más sugerentes y cautlvantes y es. la tribuna para Lemn de El Lissitzky. ) hay todos los edificiOS prototipO de este Siglo: Bauhaus. El pasado se recupera y presenta como un lTIOmento de presente eterno. el ayuntamIento gótico. incluso también porque se autolegltima C01110 crítica práctica a la tradición. árboles y estanques" 7 La Cludad se presenta COlno "slsten1a anárquico y arcaICO de los consolidados de masas (admlt1endo que la expresión "de masas" tUViese algún sentido en la Viena fin de siecle). hecho de epIsodios. la obra de arte total wagnenana. La Big City representa un conttnuum donde hay "ReliglOnes en nuoas. El uso sapIente y no limItado de la cita proporclOna posibI- lidades 1!1creíbles -como por otra parte bien había 1!1[Llldo Walter Ben]alTI111 que pretendió. Surrealismo y con su carrera académIca.

76 . de formas y de culturas.de 1976. la malla ortogonal perm1te clonar allllfimto. de etmas y de yaCImIentos ele culturas y de sueños. metrópolis postmoderna por excelencIa. está. En la acuarela de Zoe Zenghelis -The City of the Capttve Globe.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA A la 1zqUierda. formas Siempre Iguales. tr020S ele estilos. en la lóglca racIOnalista. Es la imagen de Nueva York. en el proyecto de 1926 de un distflto de los negocios ideado por Cornelius Van Eesteren para París. hecha de fragmentos. de localismo V globalización. /Jatchwork de jirones de cultura alta y cultura de los mass media. por el canrtano. Cllldad-collage. Meltmg pot de razas. toda la cmelad nueva contemporánea.

entendido como hlstona. en la expenenCla cotidiana el factor tIempo. La Cllldad se llena de espejos que multiplican la Imagen al 11lfinIto. La hIper-realidad nI slqlllera tiene un lugar al cual hacer referenCIa. Invasoras e InteraCtivas. Las citas Insertadas sin solución de contInuIdad en el tejido y en la expenencia urbana crean una realidad donde tiem- tras casas. En la CIudad nueva contemporánea la enornle nqueza pro- porclOnada por las combmaclOnes posibles de las citas es puesta en valor. una sene televlS1va. CNN y mllllsenes. informaclOnes perlOdlStICas y senes teleVIsIvas. como la cmdad mIsma. por el éter o por medio de los sarélites. en tanto que no se limita a utilizar el pasado como fuente de legltlmación y repertorlO de sentIdo. o El resulrado es un bIen Integrado sIstema de fragmentos donde ya no hay presente y pasado. todos autónomos pero InterrelaCIonados en tanto están dirigIdos a una ejemplar cadena de CItas. expenmentables en tlempo real en el salón de estar de nues78 bilidad de recreación del palimpsesto urbano y.erde todo poder. La cIta postmoderna es. en esra sOCledad Slil tiempo. cada uno de ellos capaces de contener en sí el pasado y el futuro que necesIta. es elimlilado. en directo. prÓXImo y lelano. reduCido a epIsodio del presente. news y fictzon.onslderado por BenJamm como una cmdad de espejos por el c\tma de fantasmagoría difundida que la empapaba -la cmdad como un gran y fastuoso salón de baile-o La cllldad nueva conteInporánea. p. Todo es emulslOnado y homologado en el presente y en lo 111mediato de la clLldad postmoderrra S111 t1:mp o: cnas V estilos arquitectónICOS. de cortinas de espejos que multiplican la realidad almfilllto. diferente de la clásIca. las operaClones InqUIetantes de reescntura de la hlscona llevadas a cabo por el Minlsteno de la Verdad en ei Londres del Gran Hermano de 1984 de George Orwell. la actualidad y la 111mediatez del presente y de lo prÓXImo. de hecho. Una comunIcación entre ordenadores. convierte el espejo en InStru- 79 . puesro que ya no eXIsten el pasado y la distanCla. exactameme como el bombardeo en el Golfo PérSICO o la ceremoma olímpIca nos llegan. re-sIgnificado. Escenas y formas procedentes del pasado o de países le¡anos adqllleren. devIenen hasta lilcomprensibles y carentes de utilidad en un mundo en el que el pasado. puesto que está en continua expansión. Las paredes de espejos reflectantes que postmodernlzan a la ortodoxia ortogonal del rascacIelos raclOnalista y la Incesante repetición de las cnas producen la sensación de la constante POSI- misma audiencia fragmentada y cambiante. ofuscan la diferenCla entre lo verdadero y la Imagen. Usando la cna de una CIta se puede dar vida a una po y espaclO son compnmldos y pnvados de SIgnificado: en la ClLldad nueva todo es presente y contemporáneo.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA El presente contInuo tiene la ventaJa de poder ser contInua- mente modelado y orgamzado: el pasado. Cada mensale es hoy digitalizado y es compatible con los demás. todo es en bits y confluye en el depósIto mfinlto de las mformaclOnes disponibles que pueden ser manipuladas y devueltas en forn1as cada vez nuevas. al mIsmo tIempo. re-contextualizado. El discurso sobre la cllldad se llena. el proyecro de un edificlO. La dimensión temporal es fragmentada y reduClda a epIsodios autosufiClentes. El París de finales del sIglo XIX y pnnclplOs de sIglo XX podía ser c. SlilO una sen e de presentes de edades diferentes. pasado y presente. Ya no es amenazador o SImplemente embarazoso porque pnede ser elim111ado. SlilO que suve para elimlilar el salto entre presente y pasado anulando. a un smfín de espelos Y refleJos. en camblO. un fax o una llamada telefónIca. pues. Ella nos alcanza a través de los media y las InformaclOnes que corren en los cables. La CIudad nueva postmoderna se encamina a convertlrse en represen ración de un presente que conSIgue actualizar al pasado. un progran1a de televisión de aira definIción.

LA CIUDAD POSTMODERNA

LA CIUDAD POSTMODERNA

mento de relativizacióny confusión de la realidad. La ilusión creada por los espejOS y por ellllcesante repewse de Citas produce un sentIdo ya no precano, sino permanente de superficialidad (contrapuesto al tradiciOnal valor de profundidad) y la sensación de una constante posibilidad de recrear y reloventar la realidad. En este Juego de espejos también lo verdadero se transforma en escenatlo. La CIudad histónca está camIno de CODvertirse en imagen de sí misma. En Boston, Copley Square se puede reflejar allllfinito en las paredes de espejos de la Hankock Tower: sus monumentos hIstóncos se convlerten nuevamente en imágenes de monumentos. El neo barroco En el plano de las formas, no eXisten cntenos generales y compartidos capaces de filuar y homogeneizar las aCClOnes. También el Juego y la parodia son aceptados como expreslOnes de la libre creatiVidad llldividual y homologados a otras prácticas y formas urbanas. La lfonía se Incorpora en gran parte de los edifiCIos post111odernos como enteno Interpretativo añadido. ]enks introduce a este propÓSitO la noción de double codeo y el doble cnteno de posible lectura de un mismo edifiCiO. La doble posibilidad de lectura tiene la función de "comunicar tanto con el público como con la elite" lO. El faffiDso rascaCielos de Manhattan proyectado por Philip ]ohnson para la AT &T. conSiderado como uno de los monumentos del postmoderno, es rematado por un ViStoSO fnso chiPpendale. Dicho detalle puede y tiene toda la ll1tención de ser lllterpretado más como una referenCia al pasado, y actuar pues como efiCaz factor de comunicación de masas, evocando tranquilizantes ambIenteS familiares sacados de un pasado de tartas de manzana. mecedoras y valores "Old Amenca". Al mismo tiempo, para el público más res[nngido de los entendidos. el de las per80

sonas cultas y de los expertos, la CIta de Johnson constItuye un elemento de IfonÍa y autoltonÍa.

Lo mismo vale para la Piazza d'Italia, pastiche de Citas cláSicas y mediátiCas, construida por Moore en Nueva Orleans para homenajear, con un lenguaje estereotipado accesible a todos, a la comUnidad italiana y a su histona (en homenaje al peso local de los SiCilianos, la isla ocupa un lugar céntnco en la plaza y está fuera de escala con respecto al resto de Italia). Al miSmo tIempo, eXIste un segundo código para acceder CQI11UillCatlvamente a la plaza: aquél lfónICO que permIte que Piazza d'Italia sea un proyecto destacado también en el mundo de los arquitectos V de sus revlstas. Se difunde en los estratos de la población culturalmente más
preparadas, la CODClenCla de VIVIr permanenten1ente en una zona

de frontera entre realidad e ilUSión cuya eXistenCia es posible sólo graCIas a una actitud mental de contInua autOltonÍa V autoencantamiento. "Contextualismo, hI5toncI51110, búsqueda de la CiUdad, regiOnalismo, anti-unIversalismo, pluralismo, collage, autoreferenClalidad, reflexiVIdad, atención a la iInagen, al decoro, a la escenografía, superfiCialidad, falta de profundidad, efímero, fragmentación, populismo, falta de política, carácter comerCial, pérdida de la fe e ltonía" parecen ser los elementos -diversamente combInados entre sí pero constantes en la nueva ciudad- que acentúan cada vez más su carácter de escena. La CiUdad panorama se transforma en clUdad espectáculo. Todo es espectáculo, todo tIene que convertIrse en espectáculo para que la CiUdad pueda representar y hacer expenmentable el sueño y el deseo. La CiUdad contemporánea es cada vez más una CiUdad narrada donde la frontera, hasta hoy impreSCindible, entre la CiUdad y su relato tiende a perderse. GraCias a la colaboración de los media, el mundo real se transforma en un espectáculo pern1anente en el que se elimInan las barreras entre actor y especta81

LA CIUDAD POSTMODERNA

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dor. entre SImulación y realidad, entre hlstona y ficción, La SOCledad barroca y su cmdad eran la expresión de la SOCIedad de la representación: plazas, fachadas, perspectlvas, todas hacían referenCla a una concepción escenográfica de la realidad y su función era, antes de todo, sorprender. La gran representación barroca, donde la cmdad y sus partes son escena y donde las personas son en parte -la lnenOf- actores, y en la mayor hacen de espectadores, tIende a producIr el temor y la admIración necesanos para la legltlmación de! poder, sea éste el del prínCIpe o de la IgleSIa. Sin embargo, las diStInCIones entre actores y espectadores eran firmes y, sobre todo, entre ficción y realidad. Todo el mundo es teatro, "Gran teatro del mundo" era una manera de declf frecuente en e! SIglo barroco -Junto con e! de Calderón de la Barca Let vtda es sueño- y expresaba bIen la tendenCIa a la simulación y a la representación permanente de la SOCIedad de la época. Sobre todo la de la Corte. En la cultura de la escena de la época era, SIn embargo, muy firme el pnnClplO de realidad. Era Justamente esto lo que permItía la eXlStenCla de la SImulación. El Ieatro tenía unos lín1lteS espaclOtemporales bIen defimdos. Para la representación, fuese teatral o sOClal, habían lugares y tIempos delimItados y preCISOS. Afuera de ellos seguía VIgente el prmCIplO de realidad donde la disIlnulación permanecía bIen por lnerCla ntual o bIen como estrategw de supervivenCia contra los potentes (Della disJirnuLaztone onestcf" era el título de un pequeño tratado educativo eSCflro en el SIglo XVII por Torquato Acce[ro para formar a los hijos de la nobleza. Texro aluslVamente redescubIerto por Benedetto Croce en 1928, durante el faSCIsmo, para mdicar e! cammo de una opOSIción, por lo menos del alma). Nace -en la época post-barroca- la cmdad-escena de Goffman. En esta cmdad, a diferenCIa de la cmdad barroca cláSIca, la representación y la escena ya no son mon1entos excepclOnales y puntuales de una temporada del año -el carnaval
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El skyfine del mundo metropolitano en la publicidad estadounidense. Los símbolos más conocidos de la cmdad norteamerIcana COnstituyen, en su conjunto, el condensado lllmediatamente comprensible ele la nueva cmdad-mundo.

o las fiestas- . de un lugar -Piazza di Spagna o Largo del GesuitI-. En la época barroca es, sobre todo, Clerta y bIen ViSIble la distmción entre sUjetos que tlenen la fuerza SOCIal y los recursos necesanos para ser protagonIstas y los destInados a tener el papel paSIVO y mudo de espectadores. Serán necesanas las grandes revoluclOnes burguesas y la cnSlS del Ancten Régtrne para que pueda 1l1IClarse la reaslgnación de los papeles de actor y espectador en la escena urbana a nuevos actores sOClales. Es sólo en el París de la gran revolución '89 que el tercer y el cuarto estado empIezan a asumu un papel de protagonIstas en la escena urbana, aSIgnando a los VIeJOS estratos anstócratas domInames papeles, trágICOS y subordinados, todos escntos de antemano. Hoy, la cmdad nueva postmoderna se fundamenta en un pacto colectIVO de SImulación -un pacto sobre la mentIra, en palabras de Umberto Eco. El espectáculo ya no se limIta a momentos determ1l1ados o lugares cerrados, se ha capilanzado en lo cotldiano de la Cllldad y en la trama de los espaclOS y de los tlempos de la expeneOCla metropolitana.

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El AT&T Building de Manhattan, de Philip ]ohnson, es uno de los símbolos de la arqUltectura postmoderna. Su remate chippendaLe, aun haClendo un guiño IrÓnICO a los expertos, se propone enViar mensajes comprensibles y tranquilizadores al gran público al que intenta Imponer su presenCia.

La cmdad de Goffman devIene toda una escena y es hasta difícil hablar de distorsión de la realidad, puesto que falta un parámetro de validación al cual hacer referenCIa. Así como el tradiclOnal problema de la teleVIsión, que, como un Gran Hermano, deSvHtuaría al mundo, ya no es actual. El mundo se redibuJa cada vez más a medida de la televIsión y del mundo de los media en el Intento de hacerlo parecerse al Imaglnano. No sólo las fronteras entre lo que es real y lo que ha llegado a serlo san lábiles y no perceptibles, smo que su mISma eXlstenCla es cuestlOnable. En Metropo!is de Fntz Lang, obra maestra de la ClenCla-ficción urbana de la modermdad, el Robot puede ImItar al ser humano, pero la diferenCIa entre los dos está clara y al final, la revelación de las verdaderas IdentIdades resuelve la SItuación. Lo verdadero permanece verdadero y lo falso retrocede a su papel de falso. En Blade Runner de Ridley SCOtt, ejemplo paradigmátICO de la ClenCla-ficción urbana de la postmodemidad, la distinción entre la persona y el replicante es débil y se SItúa en los límItes de la absoluta mcapaCldad de discnmmar. Sobre todo, cuando al final de la película la verdadera naturaleza del replicante se desvela, ella se revela Irrelevante. Es la distmción entre real e llTIagmano que se difumIna. La lDIsma expresión "representación" se pIerde en la conClenCla del indiVIduo que no ViVe un sueño o una Sl111ula(ión, sino más bien una situación real, poniendo en práctIca comportamIentos reales. El hecho de que la realidad haya SIdo modelada para reproduclt un sueño, que las pIedras SImulen a una Imagen un deseo, es una cuestión secundana. El sueño de la tecnología contemporánea -afirma Virilioes el de recrear a los mdivldl10s de las Imágenes. La realidad es conSIderada y aceptada como tal sólo si se parece al Imag1l1ano. ExpreslOnes y conceptos consolidados en el uso común a part1t de los años sesenta, como, por ejemplo, "distorsión de la realidad", pIerden gran parte de su SIgnificado ong1l1ano y, de todas

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la película de 1926 de Fntz Lang. Como homenaje al peso de la comunidad siciliana de Nueva Orleans. Si la realidad se construye V organ1za cada vez más sobre la base de lo lmaglnano.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA Charles Maare ha proyectado en Nueva Orleans la Piazza d'Italia. formas. Sicilia está puesta en el centro ele la plaza y. ¿cómo puede ser distorslOnada por la televlsión que es su modelo pnnClpal' Lo cotldiano imlta al mundo de la televlsión proponiéndose como un espectáculo contlllUO. por ende. del mundo. que tlene en el mundo de los media su proplO y pnnClpal motor genétlco. 86 Metrópolis. se revelan en buena medida obsoletos. la plaza resume los aspectos pOSItlVOS de la 1magen de Italia para comulllcarlos al gran público mediante consolidados y eficaces estereotipos. 87 . es codavía en ellmagmano colectIvo símbolo y metáfora de la moderOldad. Realizada como tributo a la población italiana de la cmdad.

Graffitl. las tribus urbanas representan a las nuevas tramas de sOClalidad e Identificación. SOCIal de la gente que abarrota Manhattan. tan quendo por Max Weber. sOOldos son las nuevaS huellas que un "explorador de la sOClalidad" puede segulf para hallar los nuevos ordenes Simbólicos y sus cristalizacwnes espaCIales. agregaclOnes basadas en modas y en factores de agregación antaño conSiderados secundarlOs. golpes de esce- na. traJes. espaCIales se debilitan hasta desaparecer. El VieJO refrán alemán. nO como momento excepclOnal. Los segmentos y los fragmentos de la cllldad nueva postmoderna se recompolleD en un escenarlO flexible y cambiante. tiende a debilitarse hasta anularse la contraposición entre "el mito de la Ciudad como corrupción" y "el mito de la cmdad como perfección". en dicha lógIca. para emplear la famosa expresión de Simmel. En un mundo en el que no sólo la realidad es transformada en Imágenes. en un esce8S . la babel de idiomas. en efecto. sOl11dos de esta población en mOVimiento acelerado refleJa la vanedad arqU1tectómca de la malla neoyorquma. espaCiales y com89 de Maffesoli. que. para agregar y contraponer. ¿Qué sentido tendría. 11 Son las tribus urbanas. político o terntonal. U o concepto (OlUO el de mtegración. Las tribus urbanas representan el resultado de la fragmentación y de la parcelación del tejido SOCIal según curvas V lógiCas nuevas y a menudo imprevisibles V deJan rastros fíSiCOS. edificio entre otros edificlOs de la cmdad postmoderna. en cuanto "terreno nutntlVQ de la moda". poner el problema del paraíso y del mfierno en la escena? El clUdadano posrmoderno En esta vanedad de esrilos y en este bazar de SIgnos y de arqmtecturas entran corno parte integrante las personas. La muchedumbre de las tnbus postmodernas se conVierte en un edificzo móvil 12. las que funclOnan como puentes para umr y exclu1t . ideológicas.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA caSI como los epIsodios de un serial. SOCial. La vanedad Cultural. que desde la antigüedad ha marcado la culrura urbana y las concepclOnes de la cmdad. identificadas y auroidentificadas con los Signos de la moda que las unifican y separan de los demás. conSiderado tradiclOnalmente como una piedra angular de los aparatos teóricos de la SOCIOlogía y de aquellos prácticos de las políticas SOCiales. Las diversidades SOCIales y culturales se conVierten de factor de disgregación en elemento de reorgal1lZaClÓn y de cohesión de la nueva SOCIedad. 5100 como dimensión de la expeneoCla cotIdiana. asume un nuevo sentido en la cmdad contemporánea. Su presenCIa es fuerte y Visible en las grandes CIudades que. Stadtluft Macht Frez. muestra toda su madecuación. En la cmdad contemporánea el espectáculo deVIene el pnnClplO orgaOlzador de la vIda. Representa la POSibilidad de construme identidades y agregaclOnes nuevas. En la metrópolis de la SImulación y de la ficción posrmoderna y en la cmelad mediátIca.uOldas por Impulsos emorIVOS temporales. en la Ciudad con- temporánea son las modas. colores. smo donde también los fragmentos de tiempo son convertldos en presentes perperuos y contemporáneos a sí mISmos. efímeras. el aHe de la cmdad le hace a uno libre. Más que las determinantes productivas. vestuano. establecen un contznuum analítICO y constItutIVO con el ambIente constrmdo. libres de vínculos predeterminados de carácter económico. pero no por ello menos firmes. con héroes. iluslOnes y desiluslOnes. son su ambIente natural. étmca. En su lugar aparecen conceptos más flexibles y apropiados de matnz SistémIca como el de control de las van edades. vagan las tribus postmodernas -para usar las expreslOoes nano en el que las ViejaS afinidades ocupaclOnales. por ejemplo. Aquí. pero no por ello menos firmes.

y la volatilidad y la ligereza se conVIerten en sus más valiosos requISltOS. de ser lo que ha deCldido ser. En un mundo en el que los productos físICOS y SImbólicos. Su mayor valor es pues el de poder ser reescrito. Las palabras clave de la nueva IdentIdad son: temporal. paradójicamente. Es el naCImIento del zndivldualismo de masa. y es ViVIdo. sobre rodo. en el cual es posible escriblf. (OIUO un conjunto de epIsodios que se pueden aSImilar en el zappzng expenencial de cada uno. y de constrUlrla de manera firme y estable. limItado. son el reIno de la subjetIvIdad no cuestlOnable. La IdentIdad tIene que ser fleXIble y cambIanre. se realizan de cara a una rápIda obsolescencia. más que esrable.r. entre buen y mal gusto. éste es el vídeo. que. Desaparece la distinción entre cultura alta 91 . enrre permanente V transltono. que se organIza y se estructura recurriendo 1 i! :1 :. La cmdad nueva es el campo genétICO de este Individualislno de masa. borrar y volver a escrib. como en los sueños. expenmentos. El mundo postmoderno se compone de una pluralidad de agentes creadores de sentIdo y sIgnificados. también la IdentIdad nene que llevar lllscnto en su código genétICO la temporalidad. n En la llamada sOCIedad de masas se ha creado. el fortaleCImIento del yo y la homogeneIzación de los grandes modelos transnacionales no están en contraste entre sí.es. Cada uno nene derecho a ser lo que es y. El actual escenano mutable y efímero eXIge que las IdentIdades se puedan formar. la perspectIva cambIa. capaz de arraIgarse en el mundo.I . en n maneras diferentes. Más que nunca él neCesIta el espaClO como Instrumento y campo de la autorreaEzación. Se afirma Un mdivldualismo étICO que sostIene y refuerza -atribuyéndoles un valor moral absolutoidentIdades y diferenCIas. cobra fuerza e ImportanCIa el mdivlduo: "elllldivlduo postmoderno es militante de sí mISmo" y la cmdad nueva expresa bastante claramente el difícil problema de la IdentIdad del hombre contemporáneo. LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POSTMODERNA I '1 ! portamentales de su presenCla. fundamentado en el pnncipIO cada vez 111ás extendido de" que cada uno rlene que VIVlf su VIda en el pleno respeto a su IdentIdad. mercancías e Imágenes. reencuentra el "sentIdo dellllgar". 1i I 1I :'1 a los mmensos repertonos culturales disponibles. adqult1r y transformar con la mIsma rapIdez con la cual se cambIa de traje. en su esfuerzo de autoproyección y de auto realización. es deClr. Ya no es posible marcar diferenCIas entre aIra y baja cultura.de lo estable. El reto de la modermdad conSIstía en la realización de una IdentIdad adecuada a su proyecto. que tradiCIonalmente ha SIdo consIderada por defimción el remo -por lo menos en tendenCla. superfiClal. En la sOCIedad post moderna el cometIdo del cmdadano postmoderno es muy distmto. Hace falta. de lo duradeto y de lo ptofundo. Su IdentIdad representa el éXIto de un proceso de bncolage hecho de Intentos. El mundo -del cual la Cludad es campo de visibilidad y metáfora. El modelo rernronal es el californIano del paISaje hecho de fragmentos y de nIChos donde cada cual puede ConstrUlr su proplO sueño y donde la tIpología domlllante es la de las day-dream houses. en efecto. la contradicción entre el fortalecimiento del yo y de la difusión de modelos culturales estandanzados es sólo aparente. También por lo que se refiere a la IdentIdad. La heterogeneIdad. En este panorama de diversIdad. Cada uno es militante de sí 1111smo y cada uno puede ConSttulf su Imaglllano personalizado. recuperaCiones del pasado e Invenciones de lo nuevo. 90 Si eXIste un objeto que puede ll1etafóncamente evocar a dicha nueva IdentIdad débil pero eficaz. el mayor grado de libertad y de vanedad mdivldual que Jamás ha eXIstIdo. Elmdivlduo. poder cambIar contmuamente la propIa IdentIdad para enfrentarse con provecho a las miles de escenas y representaCIones de la actualidad. cada uno de los cuales se autolegltlma y se autolimlta precIsando su ámbIto de acción e mfluenCIa. entre pop y elitIsta.

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y popular, mIentras la producción de masas conSUlne de forIua voraz e Incesante todas las reservas de estilos disponibles. La mlsma cultura alta es reconduClda al estatuto de subcultura, democrátlcameote homologada a las demás subculturas de lo posible urbano. Recursos provementes de la cultura alta y de aquélla pop, de la hlstona y de los media, de los museos y de las soap operas, de las culturas de las mlOorías y de las opulentas de las modas, afluyen a la Cludad para alimentar a la gran escena urbana. Todo es posible y, sobre todo, todo es compatible en la Cludad conteluporánea y en su cultura, donde el arte mIsmo se convierte, antes que todo, en aconteCImIento. La expenenCla urbana está marcada por una sobredisponibilidad de recursos culturales. Bauman afirma, en línea con Baudrillard, la existeoCIa de una "cultura del exceso" caractenzada por la superabundanCla de los slgnificados y por la faita de autondades capaces de Juzgar y JerarqUlzar. La disponibilidad de los productos culturales se demuestra muy supenor que la capaCldad de aSlmilación de cualquler mlembro de la sOCledad. En una situación de extravío del Individuo. en preseoCla de una cantldad de productos culturales frente a los cuales el sUJeto es lOcapaz de una verdadera aSlmilación, hoy cualqulera podría declf, c!tando a Picasso: "Yo no busco, encuentro". Hay que volver a pensar y reformular el proplO concepto de cmdad como escena de una forma más flexible. Deseo de placer, búsqueda de la distlnción sooal, aVldez de consumo, afirmación de ldentldad representan lmpulsos poderosos, entre sí cOlnpleluentanos y sloérgicos que onentao el COluportarnlento de las nuevas tribus que fluyen en la escena urbana. El nuevo protagoOlsta es una versión lOédita y flmda del vlejofldneur, caractenzado por la acentuación de su carácter de explorador urbano, del consumldor V1StOSO y del hombre goffn1anlaoo SIempre en escena, empeñado en maxImIzar
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en la representación, con papeles diferentes cada vez, las ventaJas de su eXlstenC1a. De esta representación, la C1udad es al mIsmo tIempo escena, Instrumento, puesta en Juego, resultado. El desplazamlento del acento sobre el lndivlduo aumenta el carácter de collage de la cmdad contemporánea. Los deseos, los lmpulsos, las paslOnes, los lntereses lOmediatos de la gente se transfieren sobre ella, en su organIzación, en sus espaclOs yen sus formas. Todos estos factores se reflejan caSI SIn mediaciones, pasando por alto a los profeslOnales, cuyo papel de árbltras y técnIcos se ha convertIdo en aquél n1ás discreto de Intérpretes Y sugendores, y pasando por alto la 16glca de los planes totalizan tes, entrada en cnsis en los años sesenta, Hoy son cada vez más nUlnerosos los urbanIstas que defienden un planeamlento fundamentado en las demandas expresadas por la gente. Sin embargo, para asumlr a la demanda COlno cnteno de adecuación y de evaluación, hay que superar el que para la Cultura urbanísnca contemoránea todavía puede ser conslderado como un desfiladero tanto teónco como práctlco: el problema de las neceSIdades y el estatuto de los deseos. Es urgente poner aliado del concepto de neceSIdad el de deseo, con 19ual dignldad y peso en la onentación de la reflexión y de la praxls. los deseos devIenen así un nuevo criteno de elección ponIendo en cnS1S aquel otro, ya consolidado, de las necesldades. En el pasado, la cultura y la profeslón urbanístlcas han tenldo como pnnto de referenoa fundaclOnal al concepto de necesldad, mIentras que han relegado la categoría del deseo a la dimensión, conslderada fundamentalmente rrrelevante, de la subJenvldad, de lo efímero y de lo secundarlO. Ellmperatlvo, lmpuesto por los hechos, de proyec tar wzth people zn mznd, es declf, te111endo a la gente como referenCla, lmpone el hecho de hacer cuentas con los deseos, ponlendo entre paréntesIs las necesldades. Todo ello

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LA CIUDAD POSTMODERNA

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conlleva la puesta en discusión de la lógica constrictiva pero aseguradora de los estándates rígidos y antoteferenclales -producto de la que Illich define como "necesana locura de los estándares"- para dar cabida a las demandas de las personas verdaderas, a una demanda (volátiL camblante, no mediada, fragmentada, pero na por ello menos imperatIva) en la que ya no es posible separar las necesIdades de los deseos. Una vez asumida la demanda de la gente como punto de paruda los deseos ya no son eludibles, puesto que representan un aspe'cto fundamental de la demanda mIsma. Su legmmación denva del sUJero mIsmo que los expresa Y no, como por m)lcho tIempo se ha lntentado, por la naturaleza de las necesidades en estado latente, de necesIdades en formación, de necesIdades no generalizables, de necesIdades accesonas. Dicho de otra forma, los deseos ya no deben, para ser conSIderados legítImos, ser presentados (Oll10 una categoría partlcular de necesidades. La diferenCia entre necesidades y deseos se encuentra en el hecho de que las pnmeras están conceptualmente centradas en la respuesta, mientras que los segundos se centran en la demanda. La necesIdad presupone la posibilidad de que se le dé una respuesta Y que, entonces, sea posible satIsfacerla; el deseo no presupone Y no Implica la propia satIsfacción. Su lóglCa es la de la petición y no de la satIsfacción como sucede con la neceSIdad. Mientras que "la necesIdad tIene unos objetos, el deseo no los tIene. La satisfacción de la neceSIdad es tangible, medible, se puede evaluar C .. l. Nada de roda esto sucede con el deseo. Ni satisfacción, ni pausas, 5100 una búsqueda SIn fin V Sin objeto real" Además, tratando tanto analíncamente como práctlCamente a la neceSIdad, el sUjeto relevante es qUlen se hace cargo ele la aferra (la neceSIdad le satIsface)', en el caSO del deseo el sUJeto relevante es el que formula la demanda (el deseo se expresa). Si en la Ciudad son necesanas acciones V estructuras para satlSfacer las neceSIdades, la Cludad en sí na puede más que ser obJe[.j

to de deseo. Muchas argulIecturas conten1poráneas se pueden conSIderar no sólo eafilO sÍmbolos de las asplraclOoes y de las creCientes expectativas, sino también como monumentos levantados al y sobre el deseo. "La arquitectura SImbólica satIsfuce el deseo", afirmaJenks. El deseo produce una arqUltectura capaz tanto de satisfacerlo (admItIendo que eso sea posible de una forma definlt1va) como de legItImarlo. El desafío para proyecnstas y admlOIstradores parece ser hoy el de crear una cmdad según los deseos, una cmdad que refleJe la Idea que la gente se ha hecho de la cmdad. Más que la cmdad en sí importa el feeling, el /ook and feel de la cmdad.

NOTAS
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1. Hassan, The Culture ofPostmoderrmm, "Theory, Culture and SOClery"

IL3,1985,p.1!9.
, Cit. en D. Harvey, The Condit¡on ofPostmodermty, Londres, Blackwell, 1990; trad. cast. La condición de la POJt11loderni&ld: mvestzgacióiJ sobre el ortgen del cambio ml/urat, Buenos Aires, Amorrareu, 1998. Hassan, The Citl/tlre ~fPostmodermJm, cit. pp. 196-199. .¡ "Se puede considerar nuestro lenguaje como a llna VIeja clUdad: un l<Lbentno de callejas y de pia1.uelas, casas nuevas y VIeJas, y casas ampliadas en épocas reCIenteS, yeso rodeado de bastantes barl"lOs nuevos, de calles rectIlíneas bordeadas de casas uniformes" Cit en: J.F. Lyotard, La conditlOn Postmoderne, París, EditlOns de Minult, 1979; tLcast.: La Condició'n /Jostmoderna, Madrid, Cátedra, 1984, p. 77. H. Klor1. <ed.), Post1l2odern Visions, Nueva York, AbbevilJe Press, 1985 R. Koolbaas, CIt. en: K10e1., Post1l2odern VislOJlS, CIt. p. 206 Klotz (ed.), Postmodern VislOns, Cle. p. 207 Harvey, The Condition ofPostmodermty, CIt. p. 83 9 G. Amendola, "Modero and postmodern Architectures", en IREe (edit.), Arrhitectlll'e et Société, lallsanne, Ecoie Polytec11l1lque Fédérale, 1988, pp. 32-48. lO C. ]enks, Post-Moderntsm: the New Classmsm m Art and Architect1lre ~~eva York, Rizzoli, 1987. Gastan Bachelard ya había analizado la POSI~ btlldad, presente en algunas clases de objetas de comunICación de ser leidos en dos maneras distlOtas, ambas legítimas, gwclas a la presencia de dos lllveles epIstemológICOS -ntvea1lX elJtStemotogzques.

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M. Maffesoli, Le temps des tribtts. Le dédin de f'individuafisme .~ans les JOci~, P , lT l' ks eck 1988' tr. cast.: El ttempo de tas tnúm. El dechtes de masse, an$,:\.. lOe l . , 90 ve del individualismo en las soctedades de masas. Barcelona, ~:ana, 19 . ¡¿ P. Sansot, Méll101re collectzve et perduranre lIrbatnes, Les Anuales de la
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IV. LA CIUDAD POROSA

recherche Urbame" 42,1989, pp. 5-10. S H II l~ Z. Bauman, Prom Pilgmn to Tourzst --01" a Short Story ofI~enttty, en 1'8-;6' P.Gay (ed.) Qttesttons of Cultural Jdentlty, Lond~~s, Sage, 199~: PP,; . ¡.¡ Y. Chalas, Les /ogzqttes de l'habiter: besom, dwl" et nostalgze d etre, Espaces er Sociétés", 68,1992, p. 155.

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Las pnmeras víctimas unportantes de la nueva escena urbana son, entre otras, los grandes planes totalizadores basados en los pnnCIpIOs fuenes de orden V racionalidad Interpretados como Instrumento ordenador global del creC1111lento V de la vlda de la clUdad. La diEcultad de gestlonarlos V adaptarlos a realidades en continuo movimIento, su estructural Imperfección, que denva en pnmer lugar de la IncapaCJdad de abarcar la galaxJa de las necesldades V de las demandas, aun las no verbalizadas, la duda sobre la existenCIa de Intereses y racionalidades unIversales atacados por la predomInancia de intereses particulares, son algunos de los factores que en pocos años han hecho decaer los lntentOs de fundar/refundar la clUdad o poner orden pawendo de cntenos claros generalizables V unJversales, La expenencJa urbana ha perdido su carácter tradiclOnal de proceso dotado de fin, reductible a un modelo de raCJonalidad fuerte para convertltse en discontlnua, fragmentan a, episódica e incoherente. ImpreslOnes parCIales o superfiCIales, parcialmente aSImiladas y vIVIdas, son hoy consIderadas como norma, mIentras la narración lineal deITIUestra su Incompatibilidad con el nuevo escenarlO. la CIudad contemporánea, a menudo naCIda como clUdad fundada o modelada raclOnalmente, nene poco que ver con las IntenclOnes de partJda. Ella muestra claramente, en camblO, ser el resultado de un proceso largo V contradictono
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SI exceptuamos los extremos de la escala sOClal. de Intereses y pulslOnes. de! T. de efectos perversos y contralnnutlvoS. lo eventual. El proyecto del parque. 2 Esta I I ! I l jj '1I II práctICa y sImbólica de los espaclOs de la ClUdad. mientras aumentan los "comportamIentOS sOClales discreclOnales" y la posibilidad de desarrollar experiencias en unIversos sIgnificat1vos no necesarIamente relaCIonados con el contexto económICO y cultural de pertenenCla. (N. TscbumI en París. la orgamzación en clases de la sOCledad y hace perceptibles las d¡ferenClas de renta y de prestIglO. El status SOCIal determma cada vez menos las actItudes y las expenencias. Es el resultado de "procesos sm sUJera" de diferentes IntenclOnalidades. transformándose de becbo en nreconocibles. de recuerdos y proyectos. El Isomorfismo espaClo/soCledad es aún muy claro en los extremos (en la llamada lógICa de la U): los muy ncos y los muy pobres son vIsibles espaClalmente. Aquí prevalece una relación no predetermlilada o carteSIana entre los elementos. es la única metáfora eficaz de la CIudad contemporánea al baber SUStItUldo el canovacclO' por el P!ot. No se trata sólo de aceptar lo eXIstente y declarar. de neceSIdades y deseos. ' Segmentación. Se funden también lenguajes y formas tanto por la eXIstenCla de una pluralidad de Idiomas Y de culturas ya no bomologables. La lógICa es la de la casualidad composltlva. lllStltUClOnrues y no lllStltuclOnales. como el arte urbano por excelenCIa por su capaCldad de retratar lo efímero. smo también la eXIstenCIa mIsma de las reglas que preSIden al . no son sólo sufndos SlilO lilcluso buscados. desde BenJamm en adelante. ganadores y perdedores. lo segmentado.) I ! 99 !J . la discontlilUldad estilístlca y lingüÍstlca del espa98 capaCIdad de representación de la clUdad nueva contemporánea y de su mundo fragmentano y discontInuo es compartIda Ianta por el Jazz como por el cme. ImpreVIsible. el tejido urbano diseñado como unpatchwork. elim1lla "la presunción de una causalidad predeterm1llada entre programa. Un ejemplo de la ruptura mtenclOnal de la predetermmación en la CIudad fíSICa es el Parque de la Villette proyectado por B. lo espontáneo de la clUdad. No sólo la coberencIa y el orden del SIstema están en Juego. afirma TscbumI. collage.la ClUdad enfatlza y organIza al ll11smo tIempo su condición sOClal. Las Fo/lies de TscbumI son un ejemplo enfátICO de arqUItectura y de Cludad casual. como por el hecbo de que. bibndaclOnes. puesto que desorden e lncoherenCla son elelnentos estructurales de la expenenCIa del hombre contemporáneo.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA con SUletOS diferentes. son Sln embargo mucbo más opacas que en el pasado. Indetermmable. como anotaba Eisensteln. mIentras el térmll10 lOglés Not lOciica el argumenro de una obra eSCflta. en palabras de BenJamm. colec- tIVOS e mdivIduales. en gran medida. arqUItectura y SIgnificado" Si se puede encontrar un modelo éste sería el del Jazz que. como bace Bob Ventun. En el lenguaje de la comedia del arre este térmInO se aplica a un guión que servía de pauta para una forma de comeJia de los SIglos XVI-XVIII cuyo diálogo era ImproVIsado por los actores. La clUdad collage o bncolage. conSIderado tradiclOnalmente. La estratificación sOClal Y las relaClones de fuerza aún slendo todavía v1sibles. Las agregaclOnes temporales de las trlbus urbanas oscurecen hasta anularlas las estratificaClones de clase y las sustituyen como factor determInante en la organIzación I ClO constrUIdo. "cada clUdad sueña el sIglo suceSIVO con el lenguaJe del precedente" La cmdad expresa todavía y con relatIva clandad. abIerta. la Imposibilidad de la búsqueda de un orden urbano. No sólo la relación espaClo/soCledad es opaca smo que es. En la concaVIdad de la U las diferenClas sOClales Y de status se empastan con las de los estilos de VIda y las modas. no son sólo el resultado de la ctIsis de los modelos V las práctIcas urbanas totalizan tes y de la segmentación SOCIal y cultural de la metrópolis contemporánea.

por la cunosidad. Hoy. como sostlene Deleuze. por el conrrano. épocas. La posibilidad de personificarse en Leopold Bloom y experimentar eventualmente sus sensaCIones constltuye hoy uno de los elementos de atracción turístiCa más fuertes de la capItal irlandesa. por los objetos. IDO bolos. El resultado es útil S111 duda para comprender el uso concrero de la cllldad. él es empUjado por el deseo. La subJeflvidad escribe la cllldad y emparenta a Bloom con el flaneur. se reconstruyen y se repro- ducen. sm embargo. La modermdad del Ulyses-Bloom reSide en el conVerflr el paseo en una acción abierta de construcción de una relación con Somos a menudo engullidos. Sin embargo.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA fUllClOnalDlentü del slstelna Cludad V de esquemas InterpretatiVOS ullltaflOS. o Si después de la casa de! pescador deba esrar Lime Streer. y donde. El jlaneur no es sólo algUlen que no está en casa y está en el umbral de la cllldad. Es un labennto no necesanamente morral. encontrando cada vez nuevos SIgnificados. no constHuye para Leopold Bloom una neceSidad smo una eleCCión imprevisible y conrmgenre. El paseo es lllsrrumento y meráfora moderna de reconstrucción y de uso subjetiVO y "abierro" de la CIudad en contraposición a la visión de conjunto orgánIca de la ciudad lnedieval y a la raCIOnal y carteSiana de la cllldad moderna mdustnal. El Cla e mdetermlllación. pero se da cuenta cambién que las reglas no son fijas smo que cambian de contInuo y que sobre todo cambIan de continuo y rápIdamente las herramientas del Juego: los flamencos que Slfven como bate. Elega después de Wmdmtll Lane Si pasar delante de la oficma de correos.mismo flempo urbana y humana. Intentando calDIllOS diversos e Inventandol relD- la cllldad y con e! mundo. el paseo de Bloom tiene los caracteres de la imprevisibilidad y de la casualidad. La confusión es rotal. es posible Jugar como en los labenntos del Jardín italiano del sereClentos. sus orígenes son olVidados y confundidos. Junto con el negoclO de la reconsttucción de los árboles genealógICOS para los turistas ameflcanos de ascendenCla Irlandesa. Mienrras se desarrolla. en una lóglCa pareCIda a la de AliCIa cuando en el país de las maravillas Juega al croquet con la Rema. 4 Una vez conchudo el paseo pierde cualqUler Significado. La imprevisibilidad en la elección del recorndo es el pnnClplO organizador de una odisea que es al. En el paseo se revela la posibilidad de explorar la cllldad en numerosas direcCIOnes. con gUlen comparte connngen- ventando los papeles. del azar y de la indetermInación. aunque susceptible de orden. se Pierde algo importante: la sub101 .ente en la narración urbana. El sueño tiende a transformarse en pesadilla.erden sus referentes. puesto que en Dublín es posible comprar en cada esquma un mapa con los itmeranos JOyCIanos. de la preVisión y de la causalidad. por las mercancías y su trayectona urbana es gobernada como la del Bloom-Ulyses por las cornentes y la casualidad. Los Signos p. AliCIa sabe en qué consiste el Juego que son Jugando. La grandeza y la modermdad de Joyce no esrá en el Hmerano que su protagomsta recorre el fatídico 14 de Juma. La cmdad como viaje y como aventura aparece progresivam. La cmdad se rransforma así en un labennro. sÍn1- nuevo Ulyses es ti habitante de la cmdad. proyectos colectivos y personales. las Ciencias SOCIales mUan con atención los itmerarIos para reconsrtult la relación de los habItantes con la ciudad y sus espaCIOs menores. La ciudad no se constituye sólo por el espaCIO de la función. como dice Anthony Vidler en The Architectural Uncanny~. smo también por aquél de la casualidad. aunque puede llegar a serlo. Cada tUrIsta es capaz de rehacer el lDlSD10 camIno. Los trazados se registran. La ciudad nueva contemporánea no predetermInada exalta la posibilidad de lo impreViSto Y pone en valor el topos del ViaJe. literaria o Clnemacográfica. su aventura es urbana. y los lirones como bolas.

cómo la palabra definzttvo no encuen102 tra espaClo en la CIudad contemporánea. No eXIsten límites claros entre un fenómeno y otro. cntenos práctlcos totalizantes -los grandes planes. al otro lado del océano. por el contrano. la República de Platón. por la cercanía de personajes. y por otro. subjetiVIdad y teatralidad eran aspectos de la vIda de la Nápoles de los años velOte que forzaban a superar la lógIca de la postal o la alemana y goeth¡ana de la mediterraneldad solar. la megalópolis de las llanuras del Nuevo Mundo era una deSVIación -determ11lada por la escala y qUIzá por la Inmadurez de los adm11llstradores. Cada uno puede crearse una expenenCla urbana personaL Los nIchos ur banos y los deseos En 1924. por ejemplo en Chlcago. que está en COntInuo movImIento y no puede alcanzar un estado de equilibno estable. La segmentación no es un estado transItono. entre un nlvel y el suceSIvo. Cada uno puede convertirse en divinIdad al construIrse una Cludad a su Imagen y semejanza. Indescifrabilidad y polisemia del espacIo construIdo. En una fase histÓrICa en la que. monumento. La metrópolis contemporánea demuestra. como la magia y la superstIción. La realidad urbana ~ontemporánea está marcada por este continuo contaglO e hlbndación de Imágenes. una cl11dad hecha a medida de sus proplOS deseos.la cIUdad era teatro. sobre todo. rUlilas. urbanomodernos y por figuras mágICas y monstruosas como el mendigo.fÚ desde el punto de vIsta organlzatlvo y formal nI desde el cultural. mvestlgadores de vanas espeCIalidades buscaban por un lado pnnCIplOs analíticos y organizadores tendientes a la homogeneIzación en nombre de la modernIdad. entre noble y vulgar. una vez reconstru1dos. de la que Nápoles es un ejemplo. La CIUdad contemporánea. Benjamm comprendía que no se trataba de algo pmtoresco SlOO de un aspecto fundamental de la condición urbana vel11dera. calv11llsta e 11lgenuamente. Falta también una frontera clara entre sagrado y profano.' Estaba ImpreslOnado por su carácter de escena permanente. dice Virgilio. de culturas. sostenía que Chlcago. La divIl11dad. Los Itlneranos. porque no eXlste un modelo de referencJa al cual homologarse. fijados. en efecto. Nápoles enseñaba a Benjamln -con una antiCIpación de tres cuartos de slglo. Para BenJamm. tanto por el hecho de que esto no es posible en una realidad en continuo camblO como. y también las negacIOnes de dichas raclOnalidades. Es la porOSidad de la CIUdad. BenjamlO percibía en su expenencla napolitana dos aspectos fundamentales de la metrópolis moderna. de expenenClas. BenJam11l comprendía todo esto en los años ve11lte. Lo pnvado Irrumpe en lo público y éste a su vez. pnsión. por así deea. también en su versión partenopea: su rasgo no defil11tlvo y su poroSIdad. El modelo de Park y de todos los ecólogos SOCIales de Chlcago era. sociólogos. cuando Park. es el campo donde raCIOnalidades diversas. urbanIstas. de códigos. DiverSIdades y pluralidad de raclOnalidades colocadas en un amplio espectro constItuyen datos reconocidos como estructu103 . I. desde SIempre considerada como la SínteSIS y la encarnación de la raCIonalidad. coeXIsten.labennto. Walter Benjamm en un espléndido y poco conOCIdo ensayo sobre Nápoles analizaba su porosIdad y su aparente IrraclOnalidad. ella es un dato estructural de la metrópolis contemporánea. cómo el modelo no puede extra)Yse de la expenenCla y de la reflexión cláSIca o /i-Iústraa1c. 405). se puede reconocer por sus pasos (Enelda. p1erden su esenCIa que está en el acto del andar.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA ]etlvldad ImprevIsible de la elección del paso sIgUIente.para unificar las diversIdades de la cmelad.de la CIudad perfecta y ordenada. narrados. una especie de modernIzación Imperfecta. un resultado de la mIsma modernlzación y de su después. define y empapa a lo pnvado. ei hechICero y el ladrón.

no han pactado su propIO consenso según las reglas de la expenenCla y de la Interpretación de la metrópolis contemporánea.exceden cualqluer demanda. Imágenes. que disponibles en gran número . los pobres. gustos. unágenes. caSI mágIcos" 6 Las palabras de 50ft City de Raban. un n1cho vHtual constituIdo por la IdentIdad es a fin de cuentas económICO. "La cmdad en la que VIVO es una en la cual los vagabundos y los derrotados son los verdaderos representantes del lugar. redes de relaCIOnes. Hoy poroSIdades. . estilos. de scontextualización Indican los caminos gracIas a los cuales cada uno puede ID1aginar.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA mies de la nueva escena urbana. Lo que antes sólo era patrImOnIO de eSCrItores -la presenCIa de otra cmdad escondida en los pliegues o en el subsuelo de la cllldad eXlstente. para poder ser afrontada y controlada con los medios tradiclOnales.a su propia diversIdad para garannzar adelante. la persona elige lugares. La cmdad nueva ofrece todo a todos. el ensayo conSIderado como uno de los manifiestos de la cmdad nueva. la poroSIdad permIte a cada uno excavar su proplO DICho y abnrse un camino de acceso a la expenenCla urbana. En la CIudad nueva contemporánea si se tIene dinero y El "Fuali" A cada uno stt CIudad. Son demasiados hoy los que Viven en los lDrerstiCloS no unificados por la supuesta racionalidad urba- das en los enclaves residenCIales blindados. los que. know how SIempre cabe la posibilidad de defi111rse un O1cho donde constrUlrse la propia cmdad. desear. COIno veremos más na. el comrol y la predicabilidad a la expenenCla urbana. El dato fundamental de la cmdad es la Imprevlsibilidad. De modo partlCular. Los nuevos espaclOS de la cllldad postmoderna -centros comerCiales. parecen aquéllas del ensayo de Benpm111. entre la segundad y el peligro.hoy está baJO los oJos y la eXperIenCIa de todos. deseos y práCtIcas. Si el sUleto no consIgue tener acceso a un 111cho fíSlCO protegIdo como pueden serlo las VI Vlen104 La cmdad contemporánea real tIene su doble en la subJetIVIdad del actor que construye una cmdad propIa. IdentIdades. Son demasIados y demasIado v111culados -subJeClva u obJeClvamente. tan1bién en el plano conceptual. más que en otros lugares. La magIa vuelve a tener un espaClo y se propone nuevamente como una técnIca útil para la supervIvenCIa urbana. Al mISmo tIempo son espaCIOS donde. (Onstrulf y experImentar su propia ciudad personal. Las distanClas en cmdades como Londres y Nueva York. por su capaCIdad de disponer de una amplia gama de códigos y de lenguajes. los 111Imgrantes. espacIOS y sobre todo. absolutamente personal pero no por ello menos vetdadera y menos cmdad. donde nge la superstIción y donde la gente tIene que VIVU 111terpretando los sIgnos y las superfiCles del propIo ambIente en térm1110s de códi c gas pnvados. los exclUldos. Hiper-realidad. Con una espeCIe de zappzng. demasIado unprevlsible y elusIva. nIchos individuales y elecciones subjetivas tienen numerosos can11ll0S para expresarse. SIempre pueden protegerse en un 111cho VIrtual.a medida o listas y pret-d-porter. áreas de gentrificación. InterCeptar la pluralidad de los proyectos de autorrealización y la varIedad de los deseos de una SOCIedad tan diferencIada y fragmentada como la comempo- 105 . la CIUdad puede. parques temátIcos. a cada uno la ciudad de sus deseos. realidad vlftual. ángulos y los combina en una expenenC1a personal. como los diferentes. La metrópolis es demasIado grande y diversificada. códigos. como en ia Nápoles de BenJam111 no son medibles sólo y tanto en millas o en kilómetros como en el salto entre lo conoCIdo y lo desconocIdo. hecha de mneratlOs.son nuevas Disney landias capaces de atraer y fasCInar a la gente 1l1duciéndolas al sueño y al consumo. Si excavarse su proplO 111cho fíSIco en el espaClo construIdo presupone la disponibilidad de recursos económICOS.

. amortiguada. ha sido proyectada para ser "una casa nueva y a la ant1gua. Cada uno es capaz de apropiarse de! mnndo urbano y de subjetivlzarlo.. colores y sonIdos. ha realizado directamente una clUdad de este tlpO valonzando la enorme capacldad del grupo de estlmular los sueños y. climatIzada. S111 el peligro de ser contam111ado o rasguñado por la cmdad y sus gentes. La Disney Development Company. } casas de estilo mediterráneo o del campo ftancés darán un espíntu cosmopolita [ . on the road. La cáscara del automóvil insonotlzada. desde Madnd a Singapur o Lusaka. Suena el rap: estamos en Malibú. sobre todo el de la más reClente alta tecnología. del Hotel graCIa. De esta mane·· ta. consegUlmos expandir el tIempo del juego y de la noche. se suceden sIempre Iguales. mediátlca. Con esto demostramos a los demás. pero sobre todo a nosotros mIsmos -el público más Importante de la sOCIedad del espectáculo es el del yo. se mueve en la C1Ll~ dad COmo en una burbuja de subjetIvldad proreglda -¿en VIaje haCla Itaca con e! walkman?-para que su exploración acontezca como le ha enseñado el jfdneur decimonónlCo. el coche es capaz de aIslar perfectamente del lugar y del mundo a su habitante. el estilo y el carácter de los tradiclOnales barnos del sur constrmdos antes de los años cuarenta. satlsfacerlos. en una representación sensual y Dca de colores e ImprevIstos.. sonIdos. es rock: tIene que ser Velllce. de la necesIdad o de modelos Unlversales. Los Intentos de Imponer un orden totalizador a la clUdad en nombre de la efiCIenCIa. El reviva! gnego puede mezclarse con los estilos Georglano y Regency a lo largo de una típIca calle amerIcana [ . formas arqUltectólllcas. Todo está condiclOnado y protegIdo en la confortable burbUja del vIajero metropolitano. y los letreros. slgue diCIendo el texto. en CalifornIa de Los Angeles a San Diego. Desplazándose. fracasa estrellándose contra estos dobles y contra su capa- Sheraton o del Hilton. prevlO pago. su antepasado directo.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA ránea.que somos capaces de controlar nuestro tlelnpo y nuestro cuerpo. alre acondiclOnado y radio. En Flonda ha naCIdo una nueva clUdad. relajante. que permiten al tunsta o al hombre de negoclOs amerIcano sentirse SIempre en su casa. Todo en armonía con la naturaleza" 7 El esfuerzo cotIdiano se dinge a reencantar la ClUdad y a convertlf una complejidad opaca yen blanco y negro. En el coche-burbUja se puede 107 . CelebratlOn. El senudo del recorndo sólo es dado por e! camblO de los programas de modulación de frecuenCla en FM aun permaneClendo S111tonlzados en la mIsma longitud de onda. comporta- mIentos. -que antaño era el tIempo del disfraz o del carnavalduranIe el día entero.. El automóvil. gracias a vestlmentas. se tiene la sensación de estar sIempre en el mIsmo lugar. marcas. GraCIas a suspenSlOnes perfectas. La cIUdad produce así su propia ldentIdad y la de sus actores captando expenencIas y deseos. ] que recuerda a las Imágenes de Norman Rockwell" Las casas. pero los ejemplos podrían ser muchos. ]. El nuevo Odiseo urbano Impulsado por los deseos y la CUnosldad.es la reproducción.. que.. se arnesga perder el sentIdo de la especifiCldad del lugar y con ello la expenencIa del vIaje. "la compensación por el extravío en una realidad unIversal es buscada en la segundad del código" 106 3 a Roma. como reza e! folleto publiCltarlO. interconectada -con teléfono móvil y hasta fax. [ . En un panorama urbano y ternronal donde todo es homologado. desde Bombay CIdad de volverse reales y expenmentables en la porosIdad urbana. es por defilllcjón descontextualizante y por esto burbuja protegIda por excelenCla e 111strumento pnnClpal del vIaje del Ulyses metropolitano. "recordarán 'la Cada uno puede trazar -cual nuevo Ulyses.su propla estrategIa urbana de SUpervlvenCla. por ejemplo. el poderoso brazo mmobiliano de la Disney.

Es el Fuali. Alguna antorcha clUdada través de la presenCIa del otro Y de lo extraño.capaces de proteger la cmdad. Lo desconoCIdo está al acecho por todas partes.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA cruzar por el verano el Infierno urbano del Bronx permane- de continuamente eroslOnando el D1undo de las segundades y CIendo en el fresco condicIOnado del habltáculo. Se entra en la cllldad verdadera de los drop-outs y de las pesadillas. Era posible como máXImo. lo Ignoto -lo no domestIcado y malllpuladose 1nslnúa como el Fuali en los lDterstlClOs de lo cotidiano. de raclOl1alidades diferentes y de no raclOl1alidades.que se expan108 Compañía de los Faroleros lllStltLuda en 1662 por bus XIV. solamente los lugares más Importantes. el Rey Sol. La lucha contra lo desconoCldo y el peligro es contmua para el hombre metropolitano contemporáneo. lo que es leJano. Ya no eXIsten barreras confiables -como aquéllas constItuIdas práctlCa y SImbólicamente por las murallas. E! alumbrado slstemátlCo de las calles se hace posible. la condición mIsma de la eXlstenCla del hombre metropolitano. y la ya CItada Hoguera de las vanzdades son películas que materializan el temor difundido a que la burbUJa protectora se rompa y que nos haga caer en un mundo desconoCldo y peligroso donde todo puede suceder. se entra en la "cmdad otra" en la cual el sueño na ha consegmdo plasmar la realidad y donde no eXlsten vías de escape para la hIper-realidad. lo Ignoro. Terczopelo azul. remo de lo controlable y lo reglamentado. Lo Ig110tO no flene límItes fijos en el espaclO urbano~ alumbraba. las poesías metropolitanas de Baudelalre. pagando Clnco centavos cada cuarto de hora hacerse acompañar por UD mIembro de la puede expandirse. sólo en las grandes capItales como París. y COnStrulfse así una pequeña burbUja de VIsibilidad y segundad. ellírnlte se hace lllClerto. parar y baJar del coche. una de las novelas más preCIsas en las descnpcIOnes de la metrópolis postmoderna. El nesgo es. además de aumentar la segundad de las calles y para reduclf en lo posible los efectos del día y de la noche sobre su funclOnamlento. es un espaclO -fíSlCO y virtual al mIsmo nempo. el de perder el cammo. por lo tanto. como en La hoguera de las vamdades de Tom Wolfe. El coche se convIerte en una nave espaCIal. de culturas 110 comprensibles y homologabJes. una cápsula de segundad mdiferente a las vanaClones ambIentales. en los umbrales de lo posible. 10 Por la noche. para los gourmentché de Burkma Faso. En la cllldad. El Fuali es. InSlnuarse en las rendijas de lo cOfldiano. sólo haCla la mItad de! slg10 XVIII. La Impermeabilidad a la multItud delfláneur o la llldiferenCla pSlcológlCa del hombre cortlcal de Simme! ya no son sufiClentes para garantizar la segundad. retraerse. con la apanción de las pnmeras 109 . sobre todo. el Fuali avanza: llega del deSIerto haCIa las tiendas y se mSll1úa mqllletante e ll1controlable en los espaclOs libres del pueblo. Hoy. úmcamente. lo Ignoto se Ins1núa en la de la preVIsibilidad controlada. de noche las cmdades se detenían y las calles se convertían en tierra de nadie. Su ublClill presencIa es advertIda en la CIudad nueva como una amenaza pennanente y como tal hay que exorclZarla. lo no habltado por los hombres. de la lfrupción del mundo exterlOr salvaJe e ImprevIsto. es necesano constrUIrse un mundo a medida y viVIrlo "como si" La luz y la noche Desde hace aproXImadamente dos SIglos la clUdad moderna utIliza la luz artifiCIal para representarse. con efectos poco más que SImbólicos. 9 En este punto. mVHtiendo en la bolsa O "leyendo" grabadas en una Clnta. La burbUja protegIda es. escuchando los conClertos de flauta de Mozart. ya no bastan superfiClalidad e llldiferenc¡a haCla el mundo para defenderse del mundo. Hasta la segunda mItad del SIglo XVIII. After Hours.

el alumbrado público de París no sólo superaba ya las 51. pero carente de encanto.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA lámparas a reverberación. La cualidad de la ilumlOación se conVIerte así en factor de VIsibilidad de la estratificación de los espacIOS de la cmdad. Bruselas y. París. la perifena y los nuevos arrondiJements por el contrario. Los nombres de La difusión del alumbrado a gas permItía efectos absolutamente nuevos sobre la Imagen de la cIudad graCIas ~ la mayor potencIa y estabilidad de esta fuente lumlOosa. cuando aparece con las lámparas de carbón y de arco VoltaICO no encuentra un éXIto Inmediato porgue se la consIdera demaSIado lumll10sa y fría: funclOnal pues. es 111 . las farolas diferencIan a los barrios (hoy en París eXIsten 150 tIpOS diferentes de ellas). vanable y ambIgua empleada todavía hoy en algunos barnos hlstóncos para e! goce de los tllnstas. Postdamer Platz. can un SIglo de antIClpación respecto a las tendenCIas actuales. escribe Stendhal. graClas a sus luces. una ocasión SIstemátIca de negoclOs.se harán famosas en pocos años. Cuando en 1877 r:Avenue de r:Opera se üumll1a con luz eléctrICa. Las capnales europeas se claSIfican en la época también según su consumo de gas: en 1867. la prunera plaza de Berlín alumbrada eléctrlcamente. más alejadas. FlorenCla y Madnd. Las lámparas de gas. el público queda admaado pero frío. haCIendo del mobiliano urbano. escuetos y menos potentes. nace la Idea de Ville Lumiere que lOdica. la lámpara de gas. La hlstona de la difusión de la luz arrifiClal en la cmdad está v1l1culada en gran medida no sólo al empleo práctico y SIstemático del alumbrado callejero. Los barnos céntncos se dotan de farolas en forma de candelero que forman parte de la Imagen de París desde hace un SIglo. Mientras que el pICO de gas es Igual para todos. segUIda por Berlín. Desde entonces la lucha a la OSCUrl- dad no controlable se ha convertido en una constante de! desarrollo de la cmdad. Trop Manche escriben los pans1l10S a los periódicos. aun sIendo poco práctIcas por e! volumen de las lOstalacIOnes y los nesgas de lOcendios. además. "Hay que sacudir la noche. deViene espectáculo y aconteCImIento. las lOcandescentes de Edison de 1890 y finalmente las de descarga (de neón). GraClas al Impulso de las nuevas lOvenClones la cmdad se ha encendido rápIdamente: las antorchas y las lámparas de aceIte hasta el sIglo XVIII. SlOO también a su capaCldad de crear nnevas Imágenes de la cmdad y de aumentar así su fuerza de sedncción. Esta era capaz no sólo de ilumlOar e! entorno lOmediato del transeúnte -como se pedía a las lámparas de acelte. contemporáneamente.SlOO que. La luz eléctnca. después las lámparas de gas y luego con creClente rapidez las Innovaciones de la luz eléctnca con las lám- paras a carbón y de arco voltaIco. SlOO que consrltuyen. son eqUipados con farolas de base cuadrada. Las lámparas de gas lOtroduCldas de manera maSIva a parta de 1830 no sólo desarrollan nna Importante Y práctica función de alumbrado público. la lista está encabezada por Londres. Con 110 algunas de estas empresas -como por ejemplo Val d'Osne o Salin. Junto con la difusión de las lámparas de gas se desarrolla la lOdusrna de las farolas que en FrancIa alcanza dimenSIOnes y cualidades absolutamente desracadas. confieren un clandad difusa y una atmósfera mágIca a las calles gracIas a una luz suave. de otro modo ella nos roe". capaz por pnmera vez de ilumlOar la cmdad y no sólo pequeños espacIOS puntuales. también podía crear espacIO lumlOOSO urbano VIsible a distanCla. la cmdad vlvible SlO solución de contlOuldad rambién por la noche graCIas al alumbrado artificIal y la cmdad que. según la Parts GUlde.000 lámparas de gas SlOO que empleaba -como subrayan las guías de la cmdad y los periódicos de la épocaaparatos fotométricos para optimizar las lostalaClOnes. En 1869. un lOdiscutible sIgno de modernIdad. por su mayor potenCla y capaCldad de alumbrar.

en el que pnman puntos de extrelua luminosIdad. representada en el famoso cuadro de Carl Saltzman como un campo oscuro e lDdiferenClado. La afirmación definItIva de la lámpara de Edison C01110 herranl1enta insustItUIble para la vlda de la cmdad colDclde con la Exposlción UOlversal de París de 1900. La verdadera Ville Lumiere nace cuando la cmdad se ilumlDa por energía eléctrica. Los pnmeros verdaderos usuanos de la nueva ll2 luz eléctnca fueron las obras ViarIas -como las falTIOSaS de la Rue Rivoli en París. lDventara la lámpara mcandescente. después que Edison. la facilidad de gestión y.una lmagen plausible y coherente con ellmagmano 111 . El éXlto es Inmediato y se extiende gracIas al costo relatlvanlente baJO de las lDstalaclOnes.antes que las calles mlsmas.LA CIUDAD POSTMODEl\NA LA CIUDAD POROSA Por la noche la ilurnmación permIte constnur una llnagen llltnganre y seductora de la (melad. Es el trmnfo del modernlsmo y de la luz eléctnca: la lámpara lDcandescente permite por pnmera vez presentar en escena -al térrlll110 del ballet Excefszor. la ductilidad y la versatilidad de la lámpara. nuestra bombilla. Chlcago en una postal de los años vemte y hoy. sobre todo. blancos y fríos y carentes de relación con la calle y la vlda. haoa 1880.

·skyline metropolitano moderno por excell5 . Ltlmiere de la Ville. colores. que firman grandes obras de alumbrado urbano conVIrtiéndose. 11 Por la noche. Crean una CIudad diferente graCIas al acentuado con- traste con la cmdad moderna. atracción o repulsión. obras de arte. Con ocasión de la ExposIción UOlversal de 1900. la cmdad no sólo será ilum1nada como el día. por ejemplo. de la que se pueden controlar a placer tiempos. las expenencias en la ambIgüedad de las medias luces son ultenormente subJetlv1zadas. La lámpara. ya en los años veJ11te. empleada de forma maSIva. la ilumInación. City Ltghts. sIno que será reescnta y transfigurada por el uso de la ilumJ11aciónnocturna. en personajes tan famosos como los arquitectos de los monumentos a los cuales adVIerte Bob Ventun~ al edificlO en SImple soporte de mensajes y anunCiOS lumInosos. se conVlerte en un Instrumento de escntura/reescntura del texto-ciudad. no ha servIdo sólo para asegurar funclOnes Inmediatamen- te 111strumentales garantIzando a la cmdad. es la noche ilumJ11ada que crea la sensación de cmdad. que en los palaclOs de Times Square. se deban ilumlDar por lo menos 40 metros de su superfiCle externa. la veloCldad se apaga. graCIas al control de la vanable luz. La luz. el alumbrado contribuye a la Imagen urbana también de otra forma. Nace en FranCla una nueva profesión. Imponen. enfatizando y escondiendo. luces de la cmdad son expreslOnes que por su capaCldad evocadora y metafónca han servldo para connotar épocas. En Beacon Hill en Bastan o en el Marals en París. La luz permIte reconstruu un mapa de la cmdad proporClonando a los espacIOs seguridad o lnsegundad.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA colectIvo de la Diosa Razón del sIglo de las luces y de la Diosa CienCla del sIglo slgUlente. El juego de la ilumJ11ación puede dar a un lugar segundad o sensación de J11segundad. podríalllos declf teniendo go. creando o modificando sensaClones: la cmdad se transforma en atmósfera. El resultado es extraordinano aunque 111qUletante. También la ilumlOación111tenor de las ofic111as constltuye parte Integrante del cttyscape nocturno de la metrópolis: en el Jky/ine de Nueva York . SIn embar114 ellos dan nueva VIda nocturna: LoUls Clau hace brillar el Grand Arche de la Defensa. puede 111cluso reescribu a la cmdad. Yann Kersale los docks de Sa111t Nazaue y Claude Engle la pltámlde de Pel en el Grand Louvre. lean-Michel Jarre orgaOlza en París yen Houston conClertos urbanos de luces redibuJando y transformando en acontecImIentos y espectáculo a los edificlOs modernos y a las grandes torres de los distntos finanCleros. La luz eléctnca deVIene SJ11ÓOlmo de Cludad. énfaSIS o diSImulación. ntmos. U na Isla ilun1lnada en el mar oscuro de la CIudad se conVIerte naturalmente en un Imán uresIstible. por lo menos en su propia cmdad. también por la noche. la crea- en cuenta la época. las ordenanzas mUllIClpales de Nueva York. posibilidad de uso. más sutil. accesibilidad. la evolución del alumbrado urbano da un salto adelante también graClas al neón y al uso IntensIvo de la luz artifioal que redefine la Jerarquía de los espaGaS urbanos. La luz transfigura la noche. la luz se conVlerte en s1gno. Ella permIte a la CIudad. la de los conceptetlrJ-ltlrniere. la luz no deslumbra. por el eíeeto 111creíblemente homologante que este tIpO de operaclOnes produce en el sky!ine urbano. segundad. También la arqUltectura sufre los efectos de la nueva luz que. lOdependientemente de la presenCla de anunclOS publicltanos de neón. situaciones. En el período de entreguerras. favoreClendo los procesos de polanzaClón. En la cmdad del recuerdo el tiempo se vuelve más lento. las farolas de gas o los candeleros Con su luz suave confieren no sólo la Imagen de la h1stonCldad S1110 también aquélla de la 111determlOación del recuerdo. convIerte a las fachadas en menos Importantes que su envoltOrIO lumInoso o puede transformar ~como ción de una Imagen propia mejor y sugerente.

espac10S y recorndos. la h. Con un golpe de lllterruptor pueden desaparecer barnos enteros depndo a los demás la posibIlidad de convertrrse por contraste en la Cludad entera.a través de un monumento Ode una zona . de los símbolos y de los recorndos. una época o un aspecto de las vIClsitudes de la ClU116 Con la luz. pnmer m1l11srro de Cultura en la FranCIa de la postguerra) de ilum1nar la CIudad en un Juego de luces que tuviese ongen en la Torre Eiffel con acompañamIento musIcal. más que nunca. ducción. Por medio de la luces de la cmdad es posible reescrib.LA CIUDAD POSTMODERNA LA CIUDAD POROSA lenCla. hay un sIstema de alumbrado que podríamos llamar pedagógICO. comunIca mediante la red de los monumentos..la luz 111Cerna de los rascacielos deVIene factor constltutlVO de la Imagen de la cmdad pública. corno sucedía en la tradición literana V figurativa romántIca. en la cual la vIda fluye entre horas punta pero no se detIene Jamás-la ilum1nación no sólo tIene la [unción de mantener sIempre VIVO el efeceo de la cmdad acnva y deSpIerta. como en Berlín en los años treInta. la ctty-around-the-clock. La Idea de Jons et lurniere rut1l1ano se ha difundido y consolidado y. perdiendo de hecho roda capaCldad de evocar ámbitos domésticos o en roda caso pnvados. ilum1l1ando y subrayando monumentos. Puede también hacerlos desaparecer en la noche desplazándolos del papel de monumentos al de presenCIas físicas SIn sentIdo.r orwellianamente capítulos enteros de hIstoria. dad.un acontecimIento.stona de la cmdad.000 desocupados para limplar los palac10s de París (propuesta por otra parte sllnilar a la más reCIente de Malraux. dar existencia o hacer desaparecer algunas de sus partes. Léger obruvo consenso cuando en 1937 propuso emplear a 30. la cmdad se convIerte en un texro que es posible escribrr y reescribIr mampulando lllterruptores y reóstatos. El lllterruptor puede. desatacar momentos y protagonIstas de la h. Enla moderna metrópolis nocturna -la 24-hours-ctty-. que aprovechando la noche. ya no eXIste gran cmdad que no use a la noche y la capaCldad de enfatlzación/desenfanzación ofrecIda por el alumbrado público para construlf una unagen cautIvadora y totalizadora de sí mIsma o para reescribH su hlstona. Las luces permiten resaltar o hacer desaparecer . y permItIrle VIVIr unificando día y noche. hasta Incluso. Por la noche. En la oscundad el Juego de las luces permite a la cmdad enfatIzar y desenfanzar o. por lo tanro. Junto al sIstema de ilum1l1ación func10nal que debe permitIr la pro. entregando una de las más bellas arte nas ele 117 . u La propuesta se ha perdido en los años reapareCiendo en ocasión de grandes celebrac1Ones. es deClr. como por ejemplo el blCentenano de la RevolucIón en París en 1989. la crrculación y la VIda de la cmdad. edifíc1Os. Los bateux-mouche narran y relnventan la histOrIa de FranCIa para los tunstas. exaltando V ocultando. se puede l11cluso reescriblf la Cludad V la hlstona.stona de la cmdad.

The Great Frame-Up. 9 D. LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES DE LA CIUDAD NUEVA NOTAS . Perry (eds. como lo son por otra parte la gran mayoría de las aproxlmaclOnes hlstóncas de este tIpO. c. de profundidad realista [ . global change. (eds. M.pp. Londres. p.. espeClalmeme la de una gran clUdad por la noche. 1983. ]. !ts Histoncat Imagery and Archúect1. Soft City. G. 1994. 1992 Es probable que la expresión RenaCImIento Urbano sea exceSIVa o desvlante. Raban. 1925. D. lO F. '.. . 50. que está transformando con IntenSIdad V ritmos Increíbles a la ciudad contemporánea de una forma mucho más profunda de cuanto se había dado en el pasado. Liggett. Aun declarándose 1OSpuada en los pnnClplOs de la moderDlzacÍón y del camblO a toda costa. 1988. FantastzcAppearances m ContemjJorary Sra/la! potitzes. tIende a ser cmdad. París.). sobre todo en Europa. Sontag. Nueva 1 1992 York. The City of Co/tectzve Memory. Cit. Ben]amm. S. S. la fase de la expansión de la Cludad basada en la adición suceSIva de pIezas a lo ya eXIstente. R.: Comptejidad y Contradicción en Arq1!ltectura. PUF. MOMA. W. .¡ral Entertamments. 11 A. El mar nocturno de la publicidad lumInosa elirnma cualqUler sentido de la perspectIva. MIT Press. ya ha conclUldo. SlO embargo. Vidler. dar cuenta con sufiCIente preCIsión de dos aspectos de la sItuación urbana contemporánea: uno cultural y el otro esrrucrural.99. 43. Bird. C.). Cambridge (Mass. p. En pnmer lugar. Verso. CurtlS.) Postmodern CItzes and Spaces. Routledge.. A. puesto que limitándose a añadir lo nuevo a lo VIEIO. La cmdad se transforma profundamente y se predispone a ser mucho más que en el pasado una expenenCla totalizadora para su gente! También para los que no vIven en la cmdad. cast. L. K. 1972. 197712 M. a la banalización del lmagmano turístlCO. el hOrlzonte cultural y hasta el término respecto al cuallnedirse lo constltuye la cmdad. "La moderna escena urbana. Paul-Lévy. B. The Architectural Uncanny. Un sablO uso de luz para los peatones en la riberas de Lyon puede crear. en Boyer. Sage. 1995. La vi/te la nmt.. (eds. el Sena.l Londres.. finalmente.11 1. en]. se manifiesta una creClente centralidad de la expenencm urbana y una mayor presenCla de la cmdad en la conClenCIa del hombre contemporáneo. 1997 ~ 1. es sm duda el eqUivalente plástICo del jazz [ . Chambers. MIT Press. Centre Georges Pompidou. Mac CannelL Empty Meetmg Grounds: the TOlmst. la política de la expansión se ha del11ostrado la más conservadora de las estrategias urbanas. Londres. (eds. Londres. Gibson.1995.LA CIUDAD PDSTMODERNA París. Por otra parte está la rapIdez del camblO. Cambridge. Segaud. tr. Huxtable. Spatzal Practlces.. en camblO. Ella logra. VentUf/. Gili. V. Cambridge (Mass. Routledge. 1993. Boyer. Wrttmgs. El mundo entero. J. Compiexttzy and Contradiettan In Architectttre.). (Not) Belongmg m