You are on page 1of 1

INTRODUCCIÓN

Por el interés que pueda presentar para nuestros destinatarios, reproducimos a continuación nuestro comentario al artículo: “¿PARA QUÉ SIRVE UN ANALISTA DE INTELIGENCIA?“, publicado el 29 FEB 12, en el blog SEGURINT de D. José María Blanco Navarro, un blog dedicado al mundo de la Inteligencia y la Seguridad.

DESARROLLO
—¿Para qué sirve un analista de Inteligencia? —Para nada, si no se utiliza o explota por parte de sus destinatarios ese “conocimiento” que el analista haya producido tras finalizar el proceso de Inteligencia. La ambigüedad semántica del verbo „apoyar‟ en cualquier toma de decisiones, a veces invita erróneamente a pensar que el analista simplemente “ayuda”, pero en realidad significa más bien que la toma de decisiones se debe “basar” en esa inteligencia producida. A veces me pregunto si en cualquier ámbito de Inteligencia, más que incidir en la formación de los analistas, no habría que hacer hincapié también en “formar” a los respectivos destinatarios, para que aprendan a UTILIZAR (con mayúsculas) esa Inteligencia. Junto a los cursos de “Analista de Inteligencia”, lo que personalmente echo de menos sería algo así como un “Máster de Destinatario y Usuario de Inteligencia”, donde se adquiera esa competencia. A lo que sospecho, cualquier curso de “liderazgo”, ya sea en los ámbitos económico, político o militar, probablemente tampoco contemple esta asignatura pendiente de la “Utilización de la Inteligencia” en sus respectivos temarios. Quizá no sea el mejor de los símiles, pero ¿de qué me sirve una gallina que picoteando cualquier cosa me produzca unos estupendos huevos, para que a su vez un cocinero los utilice elaborando una deliciosa tortilla española, si al final el cliente no se come el plato servido? No es sólo el analista el que no me serviría para nada, sino incluso los oportunos órganos de obtención, gestión, análisis e interpretación que le aportan esa información para elaborar un producto final de Inteligencia.

CONCLUSIÓN
En conclusión, mi respuesta a la cuestión que usted se plantea en el título de su entrada sería la siguiente: Cuando nuestros “clientes” no saben, no quieren o simplemente no pueden “comer bien”, un Analista de Inteligencia no nos sirve para nada.