L

LLI
II B
BBR
RRO
OOd
ddo
oot
tt.
..c
cco
oom
mm
Tomado de: http://perso.wanadoo.es/ddragon/

Sun Tzu
El Arte de la Guerra

El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a
Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos
quinientos mil años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos,
en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada,
ni hay un solo consejo que hoy no sea útil. Pero la obra del general Sun Tzu no es
únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema
de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de
confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las
raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”,
nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre le hombre prudente y el ignorante”.


Indice
Introducción: Sun Tzu y el "Arte de la Guerra"
1. Sobre la evaluación
2. Sobre la iniciación de las acciones
3. Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota
4. Sobre la medida en la disposición de los medios
5. Sobre la firmeza
6. Sobre lo lleno y lo vacío
7. Sobre el enfrentamiento directo e indirecto
8. Sobre los nueve cambios
9. Sobre la distribución de los medios
10. Sobre la topología
11. Sobre las clases de terreno
12. Sobre el arte de atacar por el fuego
13. sobre la concordia y la discordia

I N T R O D U C C I O N
Sun Tzu, El Arte de la Guerra

Sun Tzu fué un general chino que vivió alrededor del siglo V antes de Cristo. La
colección de ensayos sobre el arte de la guerra atribuida a Sun Tzu es el tratado más
antiguo que se conoce sobre el tema. A pesar de su antigüedad los consejos de Sun Tzu
siguen manteniendo vigencia.

El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a
Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos
mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos,
en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada,
ni hay un solo consejo que hoy no sea útil. Pero la obra del general Sun Tzu no es
únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema
de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de
confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las
raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”,
nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre le hombre prudente y el ignorante”.

La obra de Sun Tzu llegó por primera vez a Europa en el periodo anterior a la Revolución
Francesa, en forma de una breve traducción realizada por el sacerdote jesuita J. J. M.
Amiot. En las diversas traducciones que se han hecho desde entonces, se nombra
ocasionalmente al autor como Sun Wu o Sun Tzi

El núcleo de la filosofía de Sun Tzu sobre la guerra descansa en estos dos principios:

Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño. El supremo Arte de la Guerra es
someter al enemigo sin luchar.

Las ideas de Sun Tzu se extendieron por el resto de Asia hasta llegar a Japón. Los
japoneses adoptaron rápidamente estas enseñanzas y, posiblemente, añadieron algunas de
su propia cosecha. Hay constancia de que el principal libro japonés sobre el tema, "El
libro de los Cinco Anillos", está influido por la filosofía de Sun Tzu, ya que su autor,
Miyamoto Mushashi, estudió el tratado de "El Arte de la Guerra" durante su formación
como Samurai.

Habitualmente se hace referencia a las culturas orientales como culturas de estrategia y
no es pequeña la influencia de Sun Tzu en este desarrollo cultural. Hoy en día, la filosofía
del arte de la guerra ha ido más allá de los límites estrictamente militares, aplicándose a
los negocios, los deportes, la diplomacia e incluso el comportamiento personal. Por
ejemplo, muchas frases clave de los manuales modernos de gestión de empresas, son
prácticamente citas literales de la obra de Sun Tzu (cambiando, por ejemplo, ejercito por
empresa, o armamento por recursos, sin ir más lejos). Las ideas siguen siendo
completamente válidas a pesar de los 25 siglos transcurridos desde que se escribieron.




C A P I T U L O I
Sobre la evaluación

Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la
vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es
forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar
prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo
que nos es mas querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros.

Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones
entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la
guerra.

El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el
cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina.

La doctrina significa aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante,
de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro.
El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el día, el frío y el calor, días despejados
o lluviosos, y el cambio de las estaciones.
El terreno implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse,
y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto influencia las posibilidades de
supervivencia.
El mando ha de tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y
disciplina.
Por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército, las
graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros, y la
provisión de material militar al ejército.

Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los
domina, vence; aquel que no, sale derrotado. Por lo tanto, al trazar los planes, han de
compararse los siguiente siet e factores, valorando cada uno con el mayor cuidado:
¿Qué dirigente es más sabio y capaz?
¿Qué comandante posee el mayor talento?
¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno?
¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones?
¿Qué tropas son más fuertes?
¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas?
¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa?
Mediante el estudio de estos siete factores, seré capaz de adivinar cual de los dos bandos
saldrá victorioso y cual será derrotado.
El general que siga mi consejo, es seguro que vencerá. Ese general ha de ser mantenido al
mando. Aquel que ignore mi consejo, ciertamente será derrotado. Ese debe ser destituido.

Tras prestar atención a mi consejo y planes, el general debe crear una situación que
contribuya a su cumplimiento. Por situación quiero decir que debe tomar en
consideración la situación del campo, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso.

El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de
aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca
del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca.
Poner cebos para atraer al enemigo.
Golpear al enemigo cuando está desordenado. Prepararse contra él cuando está seguro en
todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es más fuerte. Si tu oponente tiene un
temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egoísmo.
Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta
desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo
cuando no está preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la
victoria para el estratega.

Ahora, si las estimaciones realizadas antes de la batalla indican victoria, es porque los
cálculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son más favorables que
las condiciones del enemigo; si indican derrota, es porque muestran que las condiciones
favorables para la batalla son menores. Con una evaluación cuidadosa, uno puede vencer;
sin ella, no puede. Muchas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza
cálculos en absoluto.

Gracias a este método, se puede examinar la situación, y el resultado aparece claramente.

C A P I T U L O II

Sobre la iniciación de las acciones

Una vez comenzada la batalla, aunque estés ganando, de continuar por mucho tiempo,
desanimará a tus tropas y embotará tu espada. Si estás sitiando una ciudad, agotarás tus
fuerzas. Si mantienes a tu ejército durante mucho tiempo en campaña, tus suministros se
agotarán.
Las armas son instrumentos de mala suerte; emplearlas por mucho tiempo producirá
calamidades. Como se ha dicho: "Los que a hierro matan, a hierro mueren." Cuando tus
tropas están desanimadas, tu espada embotada, agotadas tus fuerzas y tus suministros son
escasos, hasta los tuyos se aprovecharán de tu debilidad para sublevarse. Entonces,
aunque tengas consejeros sabios, al final no podrás hacer que las cosas salgan bien.
Por esta causa, he oído hablar de operaciones militares que han sido torpes y repentinas,
pero nunca he visto a ningún experto en el arte de la guerra que mantuviese la campaña
por mucho tiempo. Nunca es beneficioso para un país dejar que una operación
militar se prolongue por mucho tiempo.
Como se dice comúnmente, sé rápido como el trueno que retumba antes de que hayas
podido taparte los oídos, veloz como el relámpago que relumbra antes de haber podido
pestañear.
Por lo tanto, los que no son totalmente conscientes de la desventaja de servirse de las
armas no pueden ser totalmente conscientes de las ventajas de utilizarlas.
Los que utilizan los medios militares con pericia no activan a sus tropas dos veces, ni
proporcionan alimentos en tres ocasiones, con un mismo objetivo.
Esto quiere decir que no se debe movilizar al pueblo más de una vez por campaña, y que
inmediatamente después de alcanzar la victoria no se debe regresar al propio país para
hacer una segunda movilización. Al principio esto significa proporcionar alimentos (para
las propias tropas), pero después se quitan los alimentos al enemigo.
Si tomas los suministros de armas de tu propio país, pero quitas los alimentos al enemigo,
puedes estar bien abastecido de armamento y de provisiones.
Cuando un país se empobrece a causa de las operaciones militares, se debe al transporte
de provisiones desde un lugar distante. Si las transportas desde un lugar distante, el
pueblo se empobrecerá.
Los que habitan cerca de donde está el ejército pueden vender sus cosechas a precios
elevados, pero se acaba de este modo el bienestar de la mayoría de la población.
Cuando se transportan las provisiones muy lejos, la gente se arruina a causa del alto
costo. En los mercados cercanos al ejército, los precios de las mercancías se aumentan.
Por lo tanto, las largas campañas militares constituyen una lacra para el país.
Cuando se agotan los recursos, los impuestos se recaudan bajo presión. Cuando el poder
y los recursos se han agotado, se arruina el propio país. Se priva al pueblo de gran parte
de su presupuesto, mientras que los gastos del gobierno para armamentos se elevan.
Los habitantes constituyen la base de un país, los alimentos son la felicidad del pueblo. El
príncipe debe respetar este hecho y ser sobrio y austero en sus gastos públicos.
En consecuencia, un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus
alimentos. Cada porción de alimentos tomados al enemigo equivale a veinte que te
suministras a ti mismo.
Así pues, lo que arrasa al enemigo es la imprudencia, y la motivación de los tuyos en
asumir los beneficios de los adversarios.
Cuando recompenses a tus hombres con los beneficios que ostentaban los adversarios los
harás luchar por propia iniciativa, y así podrás tomar el poder y la influencia que tenía el
enemigo. Es por esto par lo que se dice que donde hay grandes recompensas hay hombres
valientes.
Por consiguiente, en una batalla de carros, recompensa primero al que tome al menos diez
carros.
Si recompensas a todo el mundo, no habrá suficiente para todos, así pues, ofrece una
recompensa a un soldado para animar a todos los demás. Cambia sus colores (de los
soldados enemigos hechos prisioneros), utilízalos mezclados con los tuyos. Trata bien a
los soldados y préstales atención. Los soldados prisioneros deben ser bien tratados, para
conseguir que en el futuro luchen para ti. A esto se llama vencer al adversario e
incrementar por añadidura tus propias fuerzas.
Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a
donde vayas.
Así pues, lo más importante en una operación militar es la victoria y no la
persistencia. Esta última no es beneficiosa. Un ejército es como el fuego: si no lo apagas,
se consumirá por sí mismo.
Por lo tanto, sabemos que el que está a la cabeza del ejército está a cargo de las vidas de
los habitantes y de la seguridad de la nación.

C A P I T U L O III
Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota

Como regla general, es mejor conservar a un enemigo intacto que destruirlo. Capturar
a sus soldados para conquistarlos y dominas a sus jefes.
Un General decía: "Practica las artes marciales, calcula la fuerza de tus adversarios, haz
que pierdan su ánimo y dirección, de manera que aunque el ejército enemigo esté intacto
sea inservible: esto es ganar sin violencia. Si destruyes al ejército enemigo y matas a sus
generales, asaltas sus defensas disparando, reúnes a una muchedumbre y usurpas un
territorio, todo esto es ganar por la fuerza."
Por esto, los que ganan todas las batallas no son realmente profesionales; los que
consiguen que se rindan impotentes los ejércitos ajenos sin luchar son los mejores
maestros del Arte de la Guerra.
Los guerreros superiores atacan mientras los enemigos están proyectando sus planes.
Luego deshacen sus alianzas.
Por eso, un gran emperador decía: "El que lucha por la victoria frente a espadas desnudas
no es un buen general." La peor táctica es atacar a una ciudad. Asediar, acorralar a una
ciudad sólo se lleva a cabo como último recurso.
Emplea no menos de tres meses en preparar tus artefactos y otros tres para coordinar los
recursos para tu asedio. Nunca se debe atacar por cólera y con prisas. Es aconsejable
tomarse tiempo en la planificación y coordinación del plan.
Por lo tanto, un verdadero maestro de las artes marciales vence a otras fuerzas enemigas
sin batalla, conquista otras ciudades sin asediarlas y destruye a otros ejércitos sin emplear
mucho tiempo.
Un maestro experto en las artes marciales deshace los planes de los enemigos, estropea
sus relaciones y alianzas, le corta los suministros o bloquea su camino, venciendo
mediante estas tácticas sin necesidad de luchar.
Es imprescindible luchar contra todas las facciones enemigas para obtener una victoria
completa, de manera que su ejército no quede acuartelado y el beneficio sea total. Esta es
la ley del asedio estratégico.
La victoria completa se produce cuando el ejército no lucha, la ciudad no es
asediada, la destrucción no se prolonga durante mucho tiempo, y en cada caso el
enemigo es vencido por el empleo de la estrategia.
Así pues, la regla de la utilización de la fuerza es la siguiente: si tus fuerzas son diez
veces superiores a las del adversario, rodéalo; si son cinco veces superiores, atácalo; si
son dos veces superiores, divídelo.
Si tus fuerzas son iguales en número, lucha si te es posible. Si tus fuerzas son inferiores,
manténte continuamente en guardia, pues el más pequeño fallo te acarrearía las peores
consecuencias. Trata de mantenerte al abrigo y evita en lo posible un enfrentamiento
abierto con él; la prudencia y la firmeza de un pequeño número de personas pueden llegar
a cansar y a dominar incluso a numerosos ejércitos.
Este consejo se aplica en los casos en que todos los factores son equivalentes. Si tus
fuerzas están en orden mientras que las suyas están inmersas en el caos, si tú y tus fuerzas
están con ánimo y ellos desmoralizados, entonces, aunque sean más numerosos, puedes
entrar en batalla. Si tus soldados, tus fuerzas, tu estrategia y tu valor son menores que las
de tu adversario, entonces debes retirarte y buscar una salida.
En consecuencia, si el bando más pequeño es obstinado, cae prisionero del bando más
grande.
Esto quiere decir que si un pequeño ejército no hace una valoración adecuada de su poder
y se atreve a enemistarse con una gran potencia, por mucho que su defensa sea firme,
inevitablemente se convertirá en conquistado. "Si no puedes ser fuerte, pero tampoco
sabes ser débil, serás derrotado." Los generales son servidores del Pueblo. Cuando su
servicio es completo, el Pueblo es fuerte. Cuando su servicio es defectuoso, el Pueblo es
débil.
Así pues, existen tres maneras en las que un Príncipe lleva al ejército al desastre. Cuando
un Príncipe, ignorando los hechos, ordena avanzar a sus ejércitos o retirarse cuando no
deben hacerlo; a esto se le llama inmovilizar al ejército. Cuando un Príncipe ignora los
asuntos militares, pero comparte en pie de igualdad el mando del ejército, los soldados
acaban confusos. Cuando el Príncipe ignora cómo llevar a cabo las maniobras militares,
pero comparte por igual su dirección, los soldados están vacilantes. Una vez que los
ejércitos están confusos y vacilantes, empiezan los problemas procedentes de los
adversarios. A esto se le llama perder la victoria por trastornar el aspecto militar.
Si intentas utilizar los métodos de un gobierno civil para dirigir una operación militar, la
operación será confusa.
Triunfan aquellos que:
Saben cuándo luchar y cuándo no
Saben discernir cuándo utilizar muchas o pocas tropas.
Tienen tropas cuyos rangos superiores e inferiores tienen el mismo objetivo.
Se enfrentan con preparativos a enemigos desprevenidos.
Tienen generales competentes y no limitados por sus gobiernos civiles.
Estas cinco son las maneras de conocer al futuro vencedor.
Hablar de que el Príncipe sea el que da las órdenes en todo es como el General solicitarle
permiso al Príncipe para poder apagar un fuego: para cuando sea autorizado, ya no
quedan sino cenizas.
Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si
no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás
otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada
batalla.

C A P I T U L O IV
Sobre la medida en la disposición de los medios

Antiguamente, los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer
lugar, y después aguardaban para descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios.
Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabili-
dad del adversario significa conocer a los demás.
La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario.
Por esto, los guerreros expertos pueden ser invencibles, pero no pueden hacer que sus
adversarios sean vulnerables.
Si los adversarios no tienen orden de batalla sobre el que informarse, ni negligencias o
fallos de los que aprovecharse, ¿cómo puedes vencerlos aunque estén bien pertrechados?
Por esto es por lo que se dice que la victoria puede ser percibida, pero no fabricada.
La invencibilidad es una cuestión de defensa, la vulnerabilidad, una cuestión de ataque.
Mientras no hayas observado vulnerabilidades en el orden de batalla de los adversarios,
oculta tu propia formación de ataque, y prepárate para ser invencible, con la finalidad de
preservarte. Cuando los adversarios tienen órdenes de batalla vulnerables, es el momento
de salir a atacarlos.
La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia.
Los expertos en defensa se esconden en las profundidades de la tierra; los expertos en
maniobras de ataque se esconden en las más elevadas alturas del cielo. De esta manera
pueden protegerse y lograr la victoria total.
En situaciones de defensa, acalláis las voces y borráis las huellas, escondidos como
fantasmas y espíritus bajo tierra, invisibles para todo el mundo. En situaciones de ataque,
vuestro movimiento es rápido y vuestro grito fulgurante, veloz como el trueno y el
relámpago, para los que no se puede uno preparar, aunque vengan del cielo.
Prever la victoria cuando cualquiera la puede conocer no constituye verdadera destreza.
Todo el mundo elogia la victoria ganada en batalla, pero esa victoria no es realmente tan
buena.
Todo el mundo elogia la victoria en la batalla, pero lo verdaderamente deseable es poder
ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz
de alcanzar la victoria donde no existe forma.
No se requiere mucha fuerza para levantar un cabello, no es necesario tener una vista
aguda para ver el sol y la luna, ni se necesita tener mucho oído para escuchar el retumbar
del trueno.
Lo que todo el mundo conoce no se llama sabiduría; la victoria sobre los demás obtenida
por medio de la batalla no se considera una buena victoria.
En la antigüedad, los que eran conocidos como buenos guerreros vencían cuando era fácil
vencer.
Si sólo eres capaz de asegurar la victoria tras enfrentarte a un adversario en un conflicto
armado, esa victoria es una dura victoria. Si eres capaz de ver lo sutil y de darte cue nta
de lo oculto, irrumpiendo antes del orden de batalla, la victoria así obtenida es un
victoria fácil.
En consecuencia, las victorias de los buenos guerreros no destacan por su inteligencia o
su bravura. Así pues, las victorias que ganan en batalla no son debidas a la suerte. Sus
victorias no son casualidades, sino que son debidas a haberse situado previamente en
posición de poder ganar con seguridad, imponiéndose sobre los que ya han perdido de
antemano.
La gran sabiduría no es algo obvio, el mérito grande no se anuncia. Cuando eres capaz de
ver lo sutil, es fácil ganar; ¿qué tiene esto que ver con la inteligencia o la bravura?
Cuando se resuelven los problemas antes de que surjan, ¿quién llama a esto inteligencia?
Cuando hay victoria sin batalla, ¿quién habla de bravura?
Así pues, los buenos guerreros toman posición en un terreno en el que no pueden perder,
y no pasan por alto las condiciones que hacen a su adversario proclive a la derrota.
En consecuencia, un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un
ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después.
Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no tienen planes
premeditados.
Los que utilizan bien las armas cultivan el Camino y observan las leyes. Así pueden
gobernar prevaleciendo sobre los corruptos.
Servirse de la armonía para desvanecer la oposición, no atacar un ejército inocente, no
hacer prisioneros o tomar botín par donde pasa el ejército, no cortar los árboles ni
contaminar los pozos, limpiar y purificar los templos de las ciudades y montañas del
camino que atraviesas, no repetir los errores de una civilización decadente, a todo esto se
llama el Camino y sus leyes.
Cuando el ejército está estrictamente disciplinado, hasta el punto en que los soldados
morirían antes que desobedecer las órdenes, y las recompensas y los castigos merecen
confianza y están bien establecidos, cuando los jefes y oficiales son capaces de actuar de
esta forma, pueden vencer a un Príncipe enemigo corrupto.
Las reglas militares son cinco: medición, valoración, cálculo, comparación y victoria. El
terreno da lugar a las mediciones, éstas dan lugar a las valoraciones, las valoraciones a
los cálculos, éstos a las comparaciones, y las comparaciones dan lugar a las victorias.
Mediante las comparaciones de las dimensiones puedes conocer dónde se haya la victoria
o la derrota.
En consecuencia, un ejército victorioso es como un kilo comparado con un gramo; un
ejército derrotado es como un gramo comparado con un kilo.
Cuando el que gana consigue que su pueblo vaya a la batalla como si estuviera dirigiendo
una gran corriente de agua hacia un cañón profundo, esto es una cuestión de orden de
batalla.
Cuando el agua se acumula en un cañón profundo, nadie puede medir su cantidad, lo
mismo que nuestra defensa no muestra su forma. Cuando se suelta el agua, se precipita
hacia abajo como un torrente, de manera tan irresistible como nuestro propio ataque.

C A P I T U L O V
Sobre la firmeza

La fuerza es la energía acumulada o la que se percibe. Esto es muy cambiante. Los
expertos son capaces de vencer al enemigo creando una percepción favorable en ellos, así
obtener la victoria sin necesidad de ejercer su fuerza.
Gobernar sobre muchas personas como si fueran poco es una cuestión de dividir las en
grupos o sectores: es organización. Batallar contra un gran número de tropas como si
fueran pocas es una cuestión de demostrar la fuerza, símbolos y señales.
Se refiere a lograr una percepción de fuerza y poder en la oposición. En el campo de
batalla se refiere a las formaciones y banderas utilizadas para desplegar las tropas y
coordinar sus movimientos.
Lograr que el ejército sea capaz de combatir contra el adversario sin ser derrotado es una
cuestión de emplear métodos ortodoxos o heterodoxos.
La ortodoxia y la heterodoxia no es algo fijo, sino que se utilizan como un ciclo. Un
emperador que fue un famoso guerrero y administrador, hablaba de manipular las
percepciones de los adversarios sobre lo que es ortodoxo y heterodoxo, y después atacar
inesperadamente, combinando ambos métodos hasta convertirlo en uno, volviéndose así
indefinible para el enemigo.
Que el efecto de las fuerzas sea como el de piedras arrojadas sobre huevos, es una
cuestión de lleno y vacío.
Cuando induces a los adversarios a atacarte en tu territorio, su fuerza siempre está vacía
(en desventaja); mientras que no compitas en lo que son los mejores, tu fuerza siempre
estará llena. Atacar con lo vacío contra lo lleno es como arrojar piedras sobre huevos: de
seguro se rompen.
Cuando se entabla una batalla de manera directa, la victoria se gana por sorpresa.
El ataque directo es ortodoxo. El ataque indirecto es heterodoxo.
Sólo hay dos clases de ataques en la batalla: el extraordinario por sorpresa y el directo
ordinario, pero sus variantes son innumerables. Lo ortodoxo y lo heterodoxo se originan
recíprocamente, como un círculo sin comienzo ni fin; ¿quién podría agotarlos?
Cuando la velocidad del agua que fluye alcanza el punto en el que puede mover las
piedras, ésta es la fuerza directa. Cuando la velocidad y maniobrabilidad del halcón es tal
que puede atacar y matar, esto es precisión. Lo mismo ocurre con los guerreros expertos:
su fuerza es rápida, su precisión certera. Su fuerza es como disparar una catapulta, su
precisión es dar en el objetivo previsto y causar el efecto esperado.
El desorden llega del orden, la cobardía surge del valor, la debilidad brota de la fuerza.
Si quieres fingir desorden para convencer a tus adversarios y distraerlos, primero tienes
que organizar el orden, porque sólo entonces puedes crear un desorden artificial. Si
quieres fingir cobardía para conocer la estrategia de los adversarios, primero tienes que
ser extremadamente valiente, porque sólo entonces puedes actuar como tímido de manera
artificial. Si quieres fingir debilidad para inducir la arrogancia en tus enemigos, primero
has de ser extremadamente fuerte porque sólo entonces puedes pretender ser débil.
El orden y el desorden son una cuestión de organización; la cobardía es una cuestión
valentía y la de ímpetu; la fuerza y la debilidad son una cuestión de la formación en la
batalla.
Cuando un ejército tiene la fuerza del ímpetu (percepción), incluso el tímido se vuelve
valiente, cuando pierde la fuerza del ímpetu, incluso el valiente se convierte en tímido.
Nada está fijado en las leyes de la guerra: éstas se desarrollan sobre la base del ímpetu.
Con astucia se puede anticipar y lograr que los adversarios se convenzan a sí mismos
cómo proceder y moverse; les ayuda a caminar por el camino que les traza. Hace moverse
a los enemigos con la perspectiva del triunfo, para que caigan en la emboscada.
Los buenos guerreros buscan la efectividad en la batalla a partir de la fuerza del ímpetu
(percepción) y no dependen sólo de la fuerza de sus soldados. Son capaces de escoger a
la mejor gente, desplegarlos adecuadamente y dejar que la fuerza del ímpetu logre sus
objetivos.
Cuando hay entusiasmo, convicción, orden, organización, recursos, compromiso de los
soldados, tienes la fuerza del ímpetu, y el tímido es valeroso. Así es posible asignar a los
soldados por sus capacidades, habilidades y encomendarle deberes y responsabilidades
adecuadas. El valiente puede luchar, el cuidadoso puede hacer de centinela, y el
inteligente puede estudiar, analizar y comunicar. Cada cual es útil.
Hacer que los soldados luchen permitiendo que la fuerza del ímpetu haga su trabajo es
como hacer rodar rocas. Las rocas permanecen inmóviles cuando están en un lugar plano,
pero ruedan en un plano inclinado; se quedan fijas cuando son cuadradas, pero giran si
son redondas. Por lo tanto, cuando se conduce a los hombres a la batalla con astucia, el
impulso es como rocas redondas que se precipitan montaña abajo: ésta es la fuerza que
produce la victoria.

C A P I T U L O VI
Sobre lo lleno y lo vacío

Los que anticipan, se preparan y llegan primero al campo de batalla y esperan al
adversario están en posición descansada; los que llegan los últimos al campo de batalla,
los que improvisan y entablan la lucha quedan agotados.
Los buenos guerreros hacen que los adversarios vengan a ellos, y de ningún modo se
dejan atraer fuera de su fortaleza.
Si haces que los adversarios vengan a ti para combatir, su fuerza estará siempre vacía. Si
no sales a combatir, tu fuerza estará siempre llena. Este es el arte de vaciar a los demás y
de llenarte a ti mismo.
Lo que impulsa a los adversarios a venir hacia ti por propia decisión es la perspectiva de
ganar. Lo que desanima a los adversarios de ir hacia ti es la probabilidad de sufrir daños.
Cuando los adversarios están en posición favorable, debes cansarlos. Cuando están bien
alimentados, cortar los suministros. Cuando están descansando, hacer que se pongan en
movimiento.
Ataca inesperadamente, haciendo que los adversarios se agoten corriendo para salvar sus
vidas. Interrumpe sus provisiones, arrasa sus campos y corta sus vías de
aprovisionamiento. Aparece en lugares críticos y ataca donde menos se lo esperen,
haciendo que tengan que acudir al rescate.
Aparece donde no puedan ir, se dirige hacia donde menos se lo esperen. Para desplazarte
cientos de kilómetros sin cansancio, atraviesa tierras despobladas.
Atacar un espacio abierto no significa sólo un espacio en el que el enemigo no tiene
defensa. Mientras su defensa no sea estricta - el lugar no esté bien guardado -, los
enemigos se desperdigarán ante ti, como si estuvieras atravesando un territorio
despoblado.
Para tomar infaliblemente lo que atacas, ataca donde no haya defensa. Para mantener una
defensa infaliblemente segura, defiende donde no haya ataque.
Así, en el caso de los que son expertos en el ataque, sus enemigos no saben por dónde
atacar.
Cuando se cumplen las instrucciones, las personas son sinceramente leales y
comprometidas, los planes y preparativos para la defensa implantados con firmeza,
siendo tan sutil y reservado que no se revelan las estrategias de ninguna forma, y los
adversarios se sienten inseguros, y su inteligencia no les sirve para nada.
Sé extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente
misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podrás dirigir
el destino de tus adversarios.
Para avanzar sin encontrar resistencia, arremete por sus puntos débiles. Para retirarte de
manera esquiva, sé más rápido que ellos.
Las situaciones militares se basan en la velocidad: llega como el viento, muévete como el
relámpago, y los adversarios no podrán vencerte.
Por lo tanto, cuando quieras entrar en batalla, incluso si el adversario está atrincherado en
una posición defensiva, no podrá evitar luchar si atacas en el lugar en el que debe acudir
irremediablemente al rescate.
Cuando no quieras entrar en batalla, incluso si trazas una línea en el terreno que quieres
conservar, el adversario no puede combatir contigo porque le das una falsa pista.
Esto significa que cuando los adversarios llegan para atacarte, no luchas con ellos,
sino que estableces un cambio estratégico para confundirlos y llenarlos de
incertidumbre.
Por consiguiente, cuando induces a otros a efectuar una formación, mientras que tú
mismo permaneces sin forma, estás concentrado, mientras que tu adversario está
dividido.
Haz que los adversarios vean como extraordinario lo que es ordinario para ti; haz
que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti. Esto es inducir al enemigo a
efectuar una formación. Una vez vista la formación del adversario, concentras tus tropas
contra él. Como tu formación no está a la vista, el adversario dividirá seguramente sus
fuerzas.
Cuando estás concentrado formando una sola fuerza, mientras que el enemigo está
dividido en diez, estás atacando a una concentración de uno contra diez, así que tus
fuerzas superan a las suyas.
Si puedes atacar a unos pocos soldados con muchos, diezmarás el número de tus
adversarios.
Cuando estás fuertemente atrincherado, te has hecho fuerte tras buenas barricadas, y no
dejas filtrar ninguna información sobre tus fuerzas, sal afuera sin formación precisa, ataca
y conquista de manera incontenible.
No han de conocer dónde piensas librar la batalla, porque cuando no se conoce, el
enemigo destaca muchos puestos de vigilancia, y en el momento en el que se establecen
numerosos puestos sólo tienes que combatir contra pequeñas unidades.
Así pues, cuando su vanguardia está preparada, su retaguardia es defectuosa, y cuando su
retaguardia está preparada, su vanguardia presenta puntos débiles.
Las preparaciones de su ala derecha significarán carencia en su ala izquierda. Las
preparaciones por todas partes significará ser vulnerable por todas partes.
Esto significa que cuando las tropas están de guardia en muchos lugares, están
forzosamente desperdigadas en pequeñas unidades.
Cuando se dispone de pocos soldados se está a la defensiva contra el adversario el que
dispone de muchos hace que el enemigo tenga que defenderse.
Cuantas más defensas induces a adoptar a tu enemigo, más debilitado quedará.
Así, si conoces el lugar y la fecha de la batalla, puedes acudir a ella aunque estés a mil
kilómetros de distancia. Si no conoces el lugar y la fecha de la batalla, entonces tu flanco
izquierdo no puede salvar al derecho, tu vanguardia no puede salvar a tu retaguardia, y tu
retaguardia no puede salvar a tu vanguardia, ni siquiera en un territorio de unas pocas
docenas de kilómetros.
Si tienes muchas más tropas que los demás, ¿cómo puede ayudarte este factor para
obtener la victoria?
Si no conoces el lugar y la fecha de la batalla, aunque tus tropas sean más numerosas que
las de ellos, ¿cómo puedes saber si vas a ganar o a perder?
Así pues, se dice que la victoria puede ser creada.
Si haces que los adversarios no sepan el lugar y la fecha de la batalla, siempre puedes
vencer.
Incluso si los enemigos son numerosos, puede hacerse que no entren en combate.
Por tanto, haz tu valoración sobre ellos para averiguar sus planes, y determinar qué
estrategia puede tener éxito y cuál no. Incítalos a la acción para descubrir cuál es el
esquema general de sus movimientos y descansa.
Haz algo por o en contra de ellos para su atención, de manera que puedas de ellos para
atraer descubrir sus hábitos de comportamiento de ataque y de defensa.
Indúcelos a adoptar formaciones específicas, para conocer sus puntos flacos.
Esto significa utilizar muchos métodos para confundir y perturbar al enemigo con el
objetivo de observar sus formas de respuesta hacia ti; después de haberlas observado,
actúas en consecuencia, de manera que puedes saber qué clase de situaciones significan
vida y cuáles significan muerte.
Pruébalos para averiguar sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Por lo tanto, el punto
final de la formación de un ejército es llegar a la no forma. Cuando no tienes forma, los
informadores no pueden descubrir nada, ya que la información no puede crear una
estrategia.
Una vez que no tienes forma perceptible, no dejas huellas que puedan ser seguidas, los
informadores no encuentran ninguna gr ieta por donde mirar y los que están a cargo de la
planificación no pueden establecer ningún plan realizable.
La victoria sobre multitudes mediante formaciones precisas debe ser desconocida par las
multitudes. Todo el mundo conoce la forma mediante la que resultó vencedor, pero
nadie conoce la forma mediante la que aseguró la victoria.
En consecuencia, la victoria en la guerra no es repetitiva, sino que adapta su forma
continuamente.
Determinar los cambios apropiados, significa no repetir las estrategias previas para
obtener la victoria. Para lograrla, puedo adaptarme desde el principio a cualquier
formación que los adversarios puedan adoptar.
Las formaciones son como el agua: la naturaleza del agua es evitar lo alto e ir hacia
abajo; la naturaleza de los ejércitos es evitar lo lleno y atacar lo vacío; el flujo del agua
está determinado par la tierra; la victoria viene determinada por el adversario.
Así pues, un ejército no tiene formación constante, lo mismo que el agua no tiene forma
constante: se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose
según el enemigo.

C A P I T U L O VII
Sobre el enfrentamiento directo e indirecto

La regla ordinaria para el uso del ejército es que el mando del ejército reciba órdenes de
las autoridades civiles y después reúne y concentra a las tropas, acuartelándolas juntas.
Nada es más difícil que la lucha armada.
Luchar con otros cara a cara para conseguir ventajas es lo más arduo del mundo.
La dificultad de la lucha armada es hacer cercanas las distancias largas y convertir
los problemas en ventajas.
Mientras que das la apariencia de estar muy lejos, empiezas tu camino y llegas antes que
el enemigo.
Por lo tanto, haces que su ruta sea larga, atrayéndole con la esperanza de ganar. Cuando
emprendes la marcha después que los otros y llegas antes que ellos, conoces la estrategia
de hacer que las distancias sean cercanas.
Sírvete de una unidad especial para engañar al enemigo atrayéndole a una falsa
persecución, haciéndole creer que el grueso de tus fuerzas está muy lejos; entonces,
lanzas una fuerza de ataque sorpresa que llega antes, aunque emprendió el camino
después.
Por consiguiente, la lucha armada puede ser provechosa y puede ser peligrosa.
Para el experto es provechosa, para el inexperto peligrosa.
Movilizar a todo el ejército para el combate en aras de obtener alguna ventaja tomaría
mucho tiempo, pero combatir por una ventaja con un ejército incompleto tendría como
resultado una falta de recursos.
Si te movilizas rápidamente y sin parar día y noche, recorriendo el doble de la distancia
habitual, y si luchas por obtener alguna ventaja a miles de kilómetros, tus jefes militares
serán hechos prisioneros. Los soldados que sean fuertes llegarán allí primero, los más
cansados llegarán después - como regla ge neral, sólo lo conseguirá uno de cada diez.
Cuando la ruta es larga las tropas se cansan; si han gastado su fuerza en la movilización,
llegan agotadas mientras que sus adversarios están frescos; así pues, es seguro que serán
atacadas.
Combatir por una vent aja a cincuenta kilómetros de distancia frustrará los planes del
mando, y, como regla general, sólo la mitad de los soldados lo harán.
Si se combate por obtener una ventaja a treinta kilómetros de distancia, sólo dos de cada
tres soldados los recorrerán.
Así pues, un ejército perece si no está equipado, si no tiene provisiones o si no tiene
dinero.
Estas tres cosas son necesarias: no puedes combatir para ganar con un ejército no
equipado, o sin provisiones, lo que el dinero facilita.
Por tanto, si ignoras los planes de tus rivales, no puedes hacer alianzas precisas.
A menos que conozcas las montañas y los bosques, los desfiladeros y los pasos, y la
condición de los pantanos, no puedes maniobrar con una fuerza armada. A menos que
utilices guías locales, no puedes aprovecharte de las ventajas del terreno.
Sólo cuando conoces cada detalle de la condición del terreno puedes maniobrar y
guerrear.
Por consiguiente, una fuerza militar se usa según la estrategia prevista, se moviliza
mediante la esperanza de recompensa, y se adapta mediante la división y la combinación.
Una fuerza militar se establece mediante la estrategia en el sentido de que distraes al
enemigo para que no pueda conocer cuál es tu situación real y no pueda imponer su
supremacía. Se moviliza mediante la esperanza de recompensa, en el sentido de que entra
en acción cuando ve la posibilidad de obtener una ventaja. Dividir y volver a hacer
combinaciones de tropas se hace para confundir al adversario y observar cómo reacciona
frente a ti; de esta manera puedes adaptarte para obtener la victoria.
Por eso, cuando una fuerza militar se mueve con rapidez es como el viento; cuando va
lentamente es como el bosque; es voraz como el fuego e inmóvil como las montañas.
Es rápida como el viento en el sentido que llega sin avisar y desaparece como el
relámpago. Es como un bosque porque tiene un orden. Es voraz como el fuego que
devasta una planicie sin dejar tras sí ni una brizna de hierba. Es inmóvil como una
montaña cuando se acuartela.
Es tan difícil de conocer como la oscuridad; su movimiento es como un trueno que
retumba.
Para ocupar un lugar, divide a tus tropas. Para expandir tu territorio, divide los beneficios.
La regla general de las operaciones militares es desproveer de alimentos al enemigo todo
lo que se pueda. Sin embargo, en localidades donde la gente no tiene mucho, es necesario
dividir a las tropas en grupos más pequeños para que puedan tomar en diversas partes lo
que necesitan, ya que sólo así tendrán suficiente.
En cuanto a dividir el botín, significa que es necesario repartirlo entre las tropas para
guardar lo que ha sido ganado, no dejando que el enemigo lo recupere.
Actúa después de haber hecho una estimación. Gana el que conoce primero la medida de
lo que está lejos y lo que está cerca: ésta es la regla general de la lucha armada.
El primero que hace el movimiento es el "invitado", el último es el "anfitrión". El
"invitado" lo tiene difícil, el "anfitrión lo tiene fácil". Cerca y lejos significan
desplazamiento: el cansancio, el hambre y el frío sur gen del desplazamiento.
Un antiguo libro que trata de asuntos militares dice: "Las palabras no son escuchadas, par
eso se hacen los símbolos y los tambores. Las banderas y los estandartes se hacen a causa
de la ausencia de visibilidad." Símbolos, tambores, banderas y estandartes se utilizan para
concentrar y unificar los oídos y los ojos de los soldados. Una vez que están unificados,
el valiente no puede actuar solo, ni el tímido puede retirarse solo: ésta es la regla general
del empleo de un grupo.
Unificar los oídos y los ojos de los soldados significa hacer que miren y escuchen al
unísono de manera que no caigan en la confusión y el desorden. La señales se utilizan
para indicar direcciones e impedir que los individuos vayan a donde se les antoje.
Así pues, en batallas nocturnas, utiliza fuegos y tambores, y en batallas diurnas sírvete de
banderas y estandartes, para manipular los oídos y los ojos de los soldados.
Utiliza muchas señales para confundir las percepciones del enemigo y hacerle temer tu
temible poder militar.
De esta forma, haces desaparecer la energía de sus ejércitos y desmoralizas a sus
generales.
En primer lugar, has de ser capaz de mantenerte firme en tu propio corazón; sólo
entonces puedes desmoralizar a los generales enemigos. Por esto, la tradición afirma que
los habitantes de otros tiempos tenían la firmeza para desmoralizar, y la antigua ley de los
que conducían carros de combate decía que cuando la mente original es firme, la energía
fresca es victoriosa.
De este modo, la energía de la mañana está llena de ardor, la del mediodía decae y la
energía de la noche se retira; en consecuencia, los expertos en el manejo de las armas
prefieren la energía entusiasta, atacan la decadente y la que se bate en retirada. Son ellos
los que dominan la energía.
Cualquier débil en el mundo se dispone a combatir en un minuto si se siente animado,
pero cuando se trata realmente de tomar las armas y de entrar en batalla, es poseído por la
energía; cuando esta energía se desvanece, se detendrá, estará asustado y se arrepentirá de
haber comenzado. La razón por la que esa clase de ejércitos miran por encima del
hombro a enemigos fuertes, lo mismo que miran a las doncellas vírgenes, es porque se
están aprovechando de su agresividad, estimulada por cualquier causa.
Utilizar el orden para enfrentarse al desorden, utilizar la calma para enfrentarse con los
que se agitan, esto es dominar el corazón.
A menos que tu corazón esté totalmente abierto y tu mente en orden, no puedes esperar
ser capaz de adaptarte a responder sin límites, a manejar los acontecimientos de manera
infalible, a enfrentarte a dificultades graves e inesperadas sin turbarte, dirigiendo cada
cosa sin confusión.
Dominar la fuerza es esperar a los que vienen de lejos, aguardar con toda comodidad a
los que se han fatigado, y con el estómago saciado a los hambrientos.
Esto es lo que se quiere decir cuando se habla de atraer a otros hacia donde estás, al
tiempo que evitas ser inducido a ir hacia donde están ellos.
Evitar la confrontación contra formaciones de combate bien ordenadas y no atacar
grandes batallones constituye el dominio de la adaptación.
Por tanto, la regla general de las operaciones militares es no enfrentarse a una gran
montaña ni oponerse al enemigo de espaldas a ésta.
Esto significa que si los adversarios están en un terreno elevado, no debes atacarles
cuesta arriba, y que cuando efectúan una carga cuesta abajo, no debes hacerles frente.
No persigas a los enemigos cuando finjan una retirada, ni ataques tropas expertas.
Si los adversarios huyen de repente antes de agotar su energía, seguramente hay
emboscadas esperándote para atacar a tus tropas; en este caso, debes retener a tus
oficiales para que no se lancen en su persecución.
No consumas la comida de sus soldados.
Si el enemigo abandona de repente sus provisiones, éstas han de ser probadas antes de ser
comidas, por si están envenenadas.
No detengas a ningún ejército que esté en camino a su país.
Bajo estas circunstancias, un adversario luchará hasta la muerte. Hay que dejarle una
salida a un ejército rodeado.
Muéstrales una manera de salvar la vida para que no estén dispuestos a luchar hasta la
muerte, y así podrás aprovecharte para atacarles.
No presiones a un enemigo desesperado.
Un animal agotado seguirá luchando, pues esa es la ley de la naturaleza.
Estas son las leyes de las operaciones militares.

C A P I T U L O VIII

Sobre los nueve cambios

Por lo general, las operaciones militares están bajo el del gobernante civil para dirigir al
ejército.
El General no debe levantar su campamento en un terreno difícil. Deja que se establezcan
relaciones diplomáticas en las fronteras. No permanezcas en un territorio árido ni aislado.
Cuando te halles en un terreno cerrado, prepara alguna estrategia y muévete. Cuando te
halles en un terreno mortal, lucha.
Terreno cerrado significa que existen lugares escarpados que te rodean por todas partes,
de manera que el enemigo tiene movilidad, que puede llegar e irse con libertad, pero a ti
te es difícil salir y volver.
Cada ruta debe ser estudiada para que sea la mejor. Hay rutas que no debes usar, ejércitos
que no han de ser atacados, ciudades que no deben ser rodeadas, terrenos sobre los que no
se debe combatir, y órdenes de gobernantes civiles que no deben ser obedecidas.
En consecuencia, los generales que conocen las variables posibles para aprovecharse
del terreno sabe cómo manejar las fuerzas armadas. Si los generales no saben cómo
adaptarse de manera ventajosa, aunque conozcan la condición del terreno, no pueden
aprovecharse de él.
Si están al mando de ejércitos, pero ignoran las artes de la total adaptabilidad, aunque
conozcan el objetivo a lograr, no pueden hacer que los soldados luchen por él.
Si eres capaz de ajustar la campaña cambiar conforme al ímpetu de las fuerzas, entonces
la ventaja no cambia, y los únicos que son perjudicados son los enemigos. Por esta razón,
no existe una estructura permanente. Si puedes comprender totalmente este principio,
puedes hacer que los soldados actúen en la mejor forma posible.
Por lo tanto, las consideraciones de la persona inteligente siempre incluyen el analizar
objetivamente el beneficio y el daño. Cuando considera el beneficio, su acción se
expande; cuando considera el daño, sus problemas pueden resolverse.
El beneficio y el daño son interdependientes, y los sabios los tienen en cuenta.
Por ello, lo que retiene a los adversarios es el daño, lo que les mantiene ocupados es la
acción, y lo que les motiva es el beneficio.
Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar. Pero antes
de lograrlo, tienes que realizar previamente tu propia labor. Esa labor consiste en
desarrollar un ejército fuerte, un pueblo próspero, una sociedad armoniosa y una manera
ordenada de vivir.
Así pues, la norma general de las operaciones militares consiste en no contar con que el
enemigo no acuda, sino confiar en tener los medios de enfrentarte a él; no contar con que
el adversario no ataque, sino confiar en poseer lo que no puede ser atacado.
Si puedes recordar siempre el peligro cuando estás a salvo y el caos en tiempos de orden,
permanece atento al peligro y al caos mientras no tengan todavía forma, y evítalos antes
de que se presenten; ésta es la mejor estrategia de todas.
Por esto, existen cinco rasgos que son peligrosos en los generales. Los que están
dispuestos a morir, pueden perder la vida; los que quieren preservar la vida, pueden ser
hechos prisioneros; los que son dados a los apasionamientos irracionales, pueden ser
ridiculizados; los que son muy puritanos, pueden ser deshonrados; los que son
compasivos, pueden ser turbados.
Si te presentas en un lugar que con toda seguridad los enemigos se precipitarán a
defender, las personas compasivas se apresurarán invariablemente a rescatar a sus
habitantes, causándose a sí mismos problemas y cansancio.
Estos son cinco rasgos que constituyen defectos en los generales y que son desastrosos
para las operaciones militares.
Los buenos generales son de otra manera: se comprometen hasta la muerte, pero no se
aferran a la esperanza de sobrevivir; actúan de acuerdo con los acontecimientos, en forma
racional y realista, sin dejarse llevar por las emociones ni estar sujetos a quedar
confundidos. Cuando ven una buena oportunidad, son como tigres, en caso contrario
cierran sus puertas. Su acción y su no acción son cuestiones de estrategia, y no pueden ser
complacidos ni enfadados.

C A P I T U L O IX
Sobre la distribución de los medios

Las maniobras militares son el resultado de los planes y las estrategias en la manera
más ventajosa para ganar. Determinan la movilidad y efectividad de las tropas.
Si vas a colocar tu ejército en posición de observar al enemigo, atraviesa rápido las
montañas y vigílalos desde un valle.
Considera el efecto de la luz y manténte en la posición más elevada del valle. Cuando
combatas en una montaña, ataca desde arriba hacia abajo y no al revés.
Combate estando cuesta abajo y nunca cuesta arriba. Evita que el agua divida tus fuerzas,
aléjate de las condiciones desfavorables lo antes que te sea posible. No te enfrentes a los
enemigos dentro del agua; es conveniente dejar que pasen la mitad de sus tropas y en ese
momento dividirlas y atacarlas.
No te sitúes río abajo. No camines en contra de la corriente, ni en contra del viento.
Si acampas en la ribera de un río, tus ejércitos pueden ser sorprendidos de noche,
empujados a ahogarse o se les puede colocar veneno en la corriente. Tus barcas no deben
ser amarradas corriente abajo, para impedir que el enemigo aproveche la corriente
lanzando sus barcas contra ti. Si atraviesas pantanos, hazlo rápidamente. Si te encuentras
frente a un ejército en media de un pantano, permanece cerca de sus plantas acuáticas o
respaldado por los árboles.
En una llanura, toma posiciones desde las que sea fácil maniobrar, manteniendo las
elevaciones del terreno detrás y a tu derecha, estando las partes más bajas delante y las
más altos detrás.
Generalmente, un ejército prefiere un terreno elevado y evita un terreno bajo, aprecia la
luz y detesta la oscuridad.
Los terrenos elevados son estimulantes, y por lo tanto, la gente se halla a gusto en ellos,
además son convenientes para adquirir la fuerza del ímpetu. Los terrenos bajos son
húmedos, lo cual provoca enfermedades y dificulta el combate.
Cuida de la salud física de tus soldados con los mejores recursos disponibles.
Cuando no existe la enfermedad en un ejército, se dice que éste es invencible.
Donde haya montículos y terraplenes, sitúate en su lado soleado, manteniéndolos siempre
a tu derecha y detrás.
Colocarse en la mejor parte del terreno es ventajoso para una fuerza militar.
La ventaja en una operación militar consiste en aprovecharse de todos los factores
beneficiosos del terreno.
Cuando llueve río arriba y la corriente trae consigo la espuma, si quieres cruzarlo, espera
a que escampe.
Siempre que un terreno presente barrancos infranqueables, lugares cerrados, trampas,
riesgos, grietas y prisiones naturales, debes abandonarlo rápidamente y no acercarte a él.
En lo que a mí concierne, siempre me mantengo alejado de estos accidentes del terreno,
de manera que los adversarios estén más cerca que yo de ellos; doy la cara a estos
accidentes, de manera que queden a espaldas del enemigo.
Entonces estás en situación ventajosa, y él tiene condiciones desfavorables.
Cuando un ejército se está desplazando, si atraviesa territorios montañosos con muchas
corrientes de agua y pozos, o pantanos cubiertos de juncos, o bosques vírgenes llenos de
árboles y vegetación, es imprescindible escudriñarlos totalmente y con cuidado, ya que
estos lugares ayudan a las emboscadas y a los espías.
Es esencial bajar del caballo y escudriñar el terreno, por si existen tropas escondidas para
tenderte una emboscada. También podría ser que hubiera espías al acecho observándote y
escuchando tus instrucciones y movimientos.
Cuando el enemigo está cerca, pero permanece en calma, quiere decir que se halla en una
posición fuerte. Cuando está lejos pero intenta provocar hostilidades, quiere que avances.
Si, además, su posición es accesible, eso quiere decir que le es favorable.
Si un adversario no conserva la posición que le es favorable por las condiciones del
terreno y se sitúa en otro lugar conveniente, debe ser porque existe alguna ventaja táctica
para obrar de esta manera.
Si se mueven los árboles, es que el enemigo se está acercando. Si hay obstáculos entre los
matorrales, es que has tomado un mal camino.
La idea de poner muchos obstáculos entre la maleza es hacerte pensar que existen tropas
emboscadas escondidas en medio de ella.
Si los pájaros alzan el vuelo, hay tropas emboscadas en el lugar. Si los animales están
asustados, existen tropas atacantes. Si se elevan columnas de polvo altas y espesas, hay
carros que se están acercando; si son bajas y anchas, se acercan soldados a pie.
Humaredas esparcidas significan que se está cortando leña. Pequeñas polvaredas que van
y vienen indican que hay que levantar el campamento.
Si los emisarios del enemigo pronuncian palabras humildes mientras que éste
incrementa sus preparativos de guerra, esto quiere decir que va a avanzar. Cuando
se pronuncian palabras altisonantes y se avanza ostentosamente, es señal de que el
enemigo se va a retirar.
Si sus emisarios vienen con palabras humildes, envía espías para observar al enemigo y
comprobarás que está aumentando sus preparativos de guerra.
Cuando los carros ligeros salen en primer lugar y se sitúan en los flancos, están
estableciendo un frente de batalla.
Si los emisarios llegan pidiendo la paz sin firmar un tratado, significa que están tramando
algún complot.
Si el enemigo dispone rápidamente a sus carros en filas de combate, es que está
esperando refuerzos.
No se precipitarán para un encuentro ordinario si no entienden que les ayudará, o debe
haber una fuerza que se halla a distancia y que es esperada en un determinado momento
para unir sus tropas y atacarte. Conviene anticipar, prepararse inmediatamente para esta
eventualidad.
Si la mitad de sus tropas avanza y la otra mitad retrocede, es que el enemigo piensa
atraerte a una trampa.
El enemigo está fingiendo en este caso confusión y desorden para incitarte a que avances.
Si los soldados enemigos se apoyan unos en otros, es que están hambrientos.
Si los aguadores beben en primer lugar, es que las tropas están sedientas.
Si el enemigo ve una ventaja pero no la aprovecha, es que está cansado.
Si los pájaros se reúnen en el campo enemigo, es que el lugar está vacío.
Si hay pájaros sobrevolando una ciudad, el ejército ha huido.
Si se producen llamadas nocturnas, es que los soldados enemigos están atemorizados.
Tienen miedo y están inquietos, y por eso se llaman unos a otros.
Si el ejército no tiene disciplina, esto quiere decir que el general no es tomado en serio.
Si los estandartes se mueven, es que está sumido en la confusión.
Las señales se utilizan para unificar el grupo; así pues, si se desplaza de acá para allá sin
orden ni concierto, significa que sus filas están confusas.
Si sus emisarios muestran irritación, significa que están cansados.
Si matan sus caballos para obtener carne, es que los soldados carecen de alimentos;
cuando no tienen marmitas y no vuelven a su campamento, son enemigos completament e
desesperados.
Si se producen murmuraciones, faltas de disciplina y los soldados hablan mucho entre sí,
quiere decir que se ha perdido la lealtad de la tropa.
Las murmuraciones describen la expresión de los verdaderos sentimientos; las faltas de
disciplina indican problemas con los superiores. Cuando el mando ha perdido la lealtad
de las tropas, los soldados se hablan con franqueza entre sí sobre los problemas con sus
superiores.
Si se otorgan numerosas recompensas, es que el enemigo se halla en un callejón sin
salida; cuando se ordenan demasiados castigos, es que el enemigo está desesperado.
Cuando la fuerza de su ímpetu está agotada, otorgan constantes recompensas para tener
contentos a los soldados, para evitar que se rebelen en masa. Cuando los soldados están
tan agotados que no pueden cumplir las órdenes, son castigados una y otra vez para
restablecer la autoridad.
Ser violento al principio y terminar después temiendo a los propios soldados es el colmo
de la ineptitud.
Los emisarios que acuden con actitud conciliatoria indican que el enemigo quiere una
tregua.
Si las tropas enemigas se enfrentan a ti con ardor, pero demoran el momento de entrar en
combate sin abandonar no obstante el terreno, has de observarlos cuidadosamente.
Están preparando un ataque por sorpresa.
En asuntos militares, no es necesariamente más beneficioso ser superior en fuerzas, sólo
evitar actuar con violencia innecesaria; es suficiente con consolidar tu poder, hacer
estimaciones sobre el enemigo y conseguir reunir tropas; eso es todo.
El enemigo que actúa aisladamente, que carece de estrategia y que toma a la ligera a
sus adversarios, inevitablemente acabará siendo derrotado.
Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque, sino que confías
exclusivamente en l a fuerza de tus soldados, y tomas a la ligera a tus adversarios sin
valorar su condición, con toda seguridad caerás prisionero.
Si se castiga a los soldados antes de haber conseguido que sean leales al mando, no
obedecerán, y si no obedecen, serán difíciles de emplear.
Tampoco podrán ser empleados si no se lleva a cabo ningún castigo, incluso después de
haber obtenido su lealtad.
Cuando existe un sentimiento subterráneo de aprecio y confianza, y los corazones de los
soldados están ya vinculados al mando, si se relaja la disciplina, los soldados se volverán
arrogantes y será imposible emplearlos.
Por lo tanto, dirígelos mediante el arte civilizado y unifícalos mediante las artes
marciales; esto significa una victoria continua.
Arte civilizado significa humanidad, y artes marciales significan reglamentos. Mándalos
con humanidad y benevolencia, unifícalos de manera estricta y firme. Cuando la
benevolencia y la firmeza son evidentes, es posible estar seguro de la victoria.
Cuando las órdenes se dan de manera clara, sencilla y consecuente a las tropas, éstas
las aceptan. Cuando las órdenes son confusas, contradictorias y cambiantes las
tropas no las aceptan o no las entienden.
Cuando las órdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe
una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo.

C A P I T U L O X

Sobre la topología

Algunos terrenos son fáciles, otros difíciles, algunos neutros, otros estrechos,
accidentados o abiertos.

Cuando el terreno sea accesible, sé el primero en establecer tu posición, eligiendo las
alturas soleadas; una posición que sea adecuada para transportar los suministros; así
tendrás ventaja cuando libres la batalla.

Cuando estés en un terreno difícil de salir, estás limitado. En este terreno, si tu enemigo
no está preparado, puedes vencer si sigues adelante, pero si el enemigo está preparado y
sigues adelante, tendrás muchas dificultades para volver de nuevo a él, lo cual jugará en
contra tuya.

Cuando es un terreno desfavorable para ambos bandos, se dice que es un terreno neutro.
En un terreno neutro, incluso si el adversario te ofrece una ventaja, no te aproveches de
ella: retírate, induciendo a salir a la mitad de las tropas enemigas, y entonces cae sobre él
aprovechándote de esta condición favorable.

En un terreno estrecho, si eres el primero en llegar, debes ocuparlo totalmente y esperar
al adversario. Si él llega antes, no lo persigas si bloquea los desfiladeros. Persíguelo sólo
si no los bloquea.
En terreno accidentado, si eres el primero en llegar, debes ocupar sus puntos altos y
soleados y esperar al adversario. Si éste los ha ocupado antes, retírate y no lo persigas.
En un terreno abierto, la fuerza del ímpetu se encuentra igualada, y es difícil provocarle
a combatir de manera desventajosa para él.
Entender estas seis clases de terreno es la responsabilidad principal del general, y es
imprescindible considerarlos.
Éstas son las configuraciones del terreno; los generales que las ignoran salen derrotados.
Así pues, entre las tropas están las que huyen, la que se retraen, las que se derrumban, las
que se rebelan y las que son derrotadas. Ninguna de estas circunstancias constituyen
desastres naturales, sino que son debidas a los errores de los generales.
Las tropas que tienen el mismo ímpetu, pero que atacan en proporción de uno contra diez,
salen derrotadas. Los que tienen tropas fuertes pero cuyos oficiales son débiles, quedan
retraídos.
Los que tienen soldados débiles al mando de oficiales fuertes, se verán en apuros. Cuando
los oficiales superiores están encolerizados y son violentos, y se enfrentan al enemigo por
su cuenta y por despecho, y cuando los generales ignoran sus capacidades, el ejército se
desmoronará.
Como norma general, para poder vencer al enemigo, todo el mando militar debe tener una
sola intención y todas las fuerzas militares deben cooperar.
Cuando los generales son débiles y carecen de autoridad, cuando las órdenes no son
claras, cuando oficiales y soldados no tienen solidez y las formaciones son anárquicas, se
produce revuelta.
Los generales que son derrotados son aquellos que son incapaces de calibrar a los
adversarios, entran en combate con fuerzas superiores en número o mejor equipadas, y no
seleccionan a sus tropas según los niveles de preparación de las mismas.
Si empleas soldados sin seleccionar a los preparados de los no preparados, a los arrojados
y a los timoratos, te estás buscando tu propia derrota.
Estas son las seis maneras de ser derrotado. La comprensión de estas situaciones es la
responsabilidad suprema de los generales y deben ser consideradas.
La primera es no calibrar el número de fuerzas; la segunda, la ausencia de un sistema
claro de recompensas y castigos; la tercera, la insuficiencia de entrenamiento; la cuarta
es la pasión irracional; la quinta es la ineficacia de la ley del orden; y la sexta es el fallo
de no seleccionar a los soldados fuertes y resueltos.
La configuración del terreno puede ser un apoyo para el ejército; para los jefes militares,
el curso de la acción adecuada es calibrar al adversario para asegurar la victoria y calcular
los riesgos y las distancias. Salen vencedores los que libran batallas conociendo estos
elementos; salen derrotados los que luchan ignorándolos.
Por lo tanto, cuando las leyes de la guerra señalan una victoria segura es claramente
apropiado entablar batalla, incluso si el gobierno ha dada órdenes de no atacar. Si
las leyes de la guerra no indican una victoria segura, es adecuado no entrar en
batalla, aunque el gobierno haya dada la orden de atacar. De este modo se avanza sin
pretender la gloria, se ordena la retirada sin evitar la responsabilidad, con el único
propósito de proteger a la población y en beneficio también del gobierno; así se rinde un
servicio valioso a la nación.
Avanzar y retirarse en contra de las órdenes del gobierno no se hace por interés personal,
sino para salvaguardar las vidas de la población y en auténtico beneficio del gobierno.
Servidores de esta talla son muy útiles para un pueblo.
Mira por tus soldados como miras por un recién nacido; así estarán dispuestos a seguirte
hasta los valles más profundos; cuida de tus soldados como cuidas de tus queridos hijos,
y morirán gustosamente contigo.
Pero si eres tan amable con ellos que no los puedes utilizar, si eres tan indulgente que no
les puedes dar órdenes, tan informal que no puedes disciplinarlos, tus soldados serán
como niños mimados y, por lo tanto, inservibles.
Las recompensas no deben utilizarse solas, ni debe confiarse solamente en los castigos.
En caso contrario, las tropas, como niños mimosos, se acostumbran a disfrutar o a quedar
resentidas por todo. Esto es dañino y los vuelve inservibles.
Si sabes que tus soldados son capaces de atacar, pero ignoras si el enemigo es
invulnerable a un ataque, tienes sólo la mitad de posibilidades de ganar. Si sabes que tu
enemigo es vulnerable a un ataque, pero ignoras si tus soldados son capaces de atacar,
sólo tienes la mitad de posibilidades de ganar. Si sabes que el enemigo es vulnerable a un
ataque, y tus soldados pueden llevarlo a cabo, pero ignoras si la condición del terreno es
favorable para la batalla, tienes la mitad de probabilidades de vencer.
Por lo tanto, los que conocen las artes marciales no pierden el tiempo cuando efectúan sus
movimientos, ni se agotan cuando atacan. Debido a esto se dice que cuando te conoces a
ti mismo y conoces a los demás, la victoria no es un peligro; cuando conoces el cielo y la
tierra, la victoria es inagotable.

C A P I T U L O XI

Sobre las nueve clases de terreno

Conforme a las leyes de las operaciones militares, existen nueve clases de terreno. Si
intereses locales luchan entre sí en su propio territorio, a éste se le llama terreno de
dispersión.
Cuando los soldados están apegados a su casa y combaten cerca de su hogar, pueden ser
dispersados con facilidad.
Cuando penetras en un territorio ajeno, pero no lo haces en profundidad, a éste se le llama
territorio ligero.
Esto significa que los soldados pueden regresar fácilmente.
El territorio que puede resultarte ventajoso si lo tomas, y ventajoso al enemigo si es él
quien lo conquista, se llama terreno clave .
Un terreno de lucha inevitable es cualquier enclave defensivo o paso estratégico.
Un territorio igualmente accesible para ti y para los demás se llama terreno de
comunicación.
El territorio que está rodeado por tres territorios rivales y es el primero en proporcionar
libre acceso a él a todo el mundo se llama terreno de intersección.
El terreno de intersección es aquel en el que convergen las principales vías de
comunicación uniéndolas entre sí: sé el primero en ocuparlo, y la gente tendrá que
ponerse de tu lado. Si lo obtienes, te encuentras seguro; si lo pierdes, corres peligro.
Cuando penetras en profundidad en un territorio ajeno, y dejas detrás muchas ciudades y
pueblos, a este terreno se le llama difícil.
Es un terreno del que es difícil regresar.
Cuando atraviesas montañas boscosas, desfiladeros abruptos u otros accidentes difíciles
de atravesar, a esto se le llama terreno desfavorable.
Cuando el acceso es estrecho y la salida es tortuosa, de manera que una pequeña unidad
enemiga puede atacarte, aunque tus tropas sean más numerosas, a éste se le llama terreno
cercado.
Si eres capaz de una gran adaptación, puedes atravesar este territorio.
Si sólo puedes sobrevivir en un territorio luchando con rapidez, y si es fácil morir si no lo
haces, a éste se le llama terreno mortal.
Las tropas que se encuentran en un terreno mortal están en la misma situación que si se
encontraran en una barca que se hunde o en una casa ardiendo.
Así pues, no combatas en un terreno de dispersión, no te detengas en un terreno ligero, no
ataques en un terreno clave (ocupado por el enemigo), no dejes que tus tropas sean
divididas en un terreno de comunicación. En terrenos de intersección, establece
comunicaciones; en terrenos difíciles, entra aprovisionado; en terrenos desfavorables,
continúa marchando; en terrenos cercados, haz planes; en terrenos mortales, lucha.
En un terreno de dispersión, los soldados pueden huir. Un terreno ligero es cuando los
soldados han penetrado en territorio enemigo, pero todavía no tienen las espaldas
cubiertas: por eso, sus mentes no están realmente concentradas y no están listos para la
batalla. No es ventajoso atacar al enemigo en un terreno clave; lo que es ventajoso es
llegar el primero a él. No debe permitirse que quede aislado el terreno de comunicación,
para poder servirse de las rutas de suministros. En terrenos de intersección, estarás a
salvo si estableces alianzas; si las pierdes, te encontrarás en peligro. En terrenos difíciles,
entrar aprovisionado significa reunir todo lo necesario para estar allí mucho tiempo. En
terrenos desfavorables, ya que no puedes atrincherarte en ello, debes apresurarte a salir.
En terrenos cercados, introduce tácticas sorpresivas.
Si las tropas caen en un terreno mortal, todo el mundo luchará de manera espontánea. Por
esto se dice: "Sitúa a las tropas en un terreno mortal y sobrevivirán."
Los que eran antes considerados como expertos en el arte de la guerra eran capaces de
hacer que el enemigo perdiera contacto entre su vanguardia y su retaguardia, la confianza
entre las grandes y las pequeñas unidades, el interés recíproco par el bienestar de los
diferentes rangos, el apoyo mutuo entre gobernantes y gobernados, el alistamiento de
soldados y la coherencia de sus ejércitos. Estos expertos entraban en acción cuando les
era ventajoso, y se retenían en caso contrario.
Introducían cambios para confundir al enemigo, atacándolos aquí y allá, aterrorizándolos
y sembrando en ellos la confusión, de tal manera que no les daban tiempo para hacer
planes.
Se podría preguntar cómo enfrentarse a fuerzas enemigas numerosas y bien organizadas
que se dirigen hacia ti. La respuesta es quitarles en primer lugar algo que aprecien, y
después te escucharán.
La rapidez de acción es el factor esencial de la condición de la fuerza militar,
aprovechándose de los errores de los adversarios, desplazándose por caminos que no
esperan y atacando cuando no están en guardia.
Esto significa que para aprovecharse de la falta de preparación, de visión y de cautela de
los adversarios, es necesario actuar con rapidez, y que si dudas, esos errores no te
servirán de nada.
En una invasión, por regla general, cuanto más se adentran los invasores en el territorio
ajeno, más fuertes se hacen, hasta el punto de que el gobierno nativo no puede ya
expulsarlos.
Escoge campos fértiles, y las tropas tendrán suficiente para comer. Cuida de su salud y
evita el cansancio, consolida su energía, aumenta su fuerza. Que los movimientos de tus
tropas y la preparación de tus planes sean insondables.
Consolida la energía más entusiasta de tus tropas, ahorra las fuerzas sobrantes, mantén en
secreto tus formaciones y tus planes, permaneciendo insondable para los enemigos, y
espera a que se produzca un punto vulnerable para avanzar.
Sitúa a tus tropas en un punto que no tenga salida, de manera que tengan que morir antes
de poder escapar. Porque, ¿ante la posibilidad de la muerte, qué no estarán dispuestas a
hacer? Los guerreros dan entonces lo mejor de sus fuerzas. Cuando se hallan ante un
grave peligro, pierden el miedo. Cuando no hay ningún sitio a donde ir, permanecen
firmes; cuando están totalmente implicados en un terreno, se aferran a él. Si no tienen
otra opción, lucharán hasta el final.
Por esta razón, los soldados están vigilantes sin tener que ser estimulados, se alistan sin
tener que ser llamados a filas, son amistosos sin necesidad de promesas, y se puede
confiar en ellos sin necesidad de órdenes.
Esto significa que cuando los combatientes se encuentran en peligro de muerte, sea cual
sea su rango, todos tienen el mismo objetivo, y, por lo tanto, están alerta sin necesidad de
ser estimulados, tienen buena voluntad de manera espontánea y sin necesidad de recibir
órdenes, y puede confiarse de manera natural en ellos sin promesas ni necesidad de
jerarquía.
Prohibe los augurios para evitar las dudas, y los soldados nunca te abandonarán. Si tus
soldados no tienen riquezas, no es porque las desdeñen. Si no tienen más longevidad, no
es porque no quieran vivir más tiempo. El día en que se da la orden de marcha, los
soldados lloran.
Así pues, una operación militar preparada con pericia debe ser como una serpiente veloz
que contraataca con su cola cuando alguien le ataca por la cabeza, contraataca con la
cabeza cuando alguien le ataca por la cola y contraataca con cabeza y cola, cuando
alguien le ataca por el medio.
Esta imagen representa el método de una línea de batalla que responde velozmente
cuando es atacada. Un manual de ocho formaciones clásicas de batalla dice: "Haz del
frente la retaguardia, haz de la retaguardia el frente, con cuatro cabezas y ocho colas. Haz
que la cabeza esté en todas partes, y cuando el enemigo arremeta por el centro, cabeza y
cola acudirán al rescate."
Puede preguntarse la cuestión de si es posible hacer que una fuerza militar sea como una
serpiente rápida. La respuesta es afirmativa. Incluso las personas que se tienen antipatía,
encontrándose en el mismo barco, se ayudarán entre sí en caso de peligro de zozobrar.
Es la fuerza de la situación la que hace que esto suceda.
Por esto, no basta con depositar la confianza en caballos atados y ruedas fijadas.
Se atan los caballos para formar una línea de combate estable, y se fijan las ruedas para
hacer que los carros no se puedan mover. Pero aun así, esto no es suficientemente seguro
ni se puede confiar en ello. Es necesario permitir que haya variantes a los cambios que se
hacen, poniendo a los soldados en situaciones mortales, de manera que combatan de
forma espontánea y se ayuden unos a otros codo con codo: éste es el camino de la
seguridad y de la obtención de una victoria cierta.
La mejor organización es hacer que se exprese el valor y mantenerlo constante. Tener
éxito tanto con tropas débiles como con tropas aguerridas se basa en la configuración de
las circunstancias.
Si obtienes la ventaja del terreno, puedes vencer a los adversarios, incluso con tropas
ligeras y débiles; ¿cuánto más te sería posible si tienes tropas poderosas y aguerridas? Lo
que hace posible la victoria a ambas clases de tropas es las circunstancias del terreno.
Por lo tanto, los expertos en operaciones militares logran la cooperación de la tropa, de
tal manera que dirigir un grupo es como dirigir a un solo individuo que no tiene más que
una sola opción.
Corresponde al general ser tranquilo, reservado, justo y metódico.
Sus planes son tranquilos y absolutamente secretos para que nadie pueda descubrirlos. Su
mando es justo y metódico, así que nadie se atreve a tomarlo a la ligera.
Puede mantener a sus soldados sin información y en completa ignorancia de sus planes.
Cambia sus acciones y revisa sus planes, de manera que nadie pueda reconocerlos.
Cambia de lugar su emplazamiento y se desplaza por caminos sinuosos, de manera que
nadie pueda anticiparse.
Puedes ganar cuando nadie puede entender en ningún momento cuáles son tus
intenciones.
Dice un Gran Hombre: "El principal engaño que se valora en las operaciones militares no
se dirige sólo a los enemigos, sino que empieza por las propias tropas, para hacer que le
sigan a uno sin saber adónde van." Cuando un general fija una meta a sus tropas, es como
el que sube a un lugar elevado y después retira la escalera. Cuando un general se adentra
muy en el interior del territorio enemigo, está poniendo a prueba todo su potencial.
Ha hecho quemar las naves a sus tropas y destruir sus casas; así las conduce como un
rebaño y todos ignoran hacia dónde se encaminan.
Incumbe a los generales reunir a los ejércitos y ponerlos en situaciones peligrosas.
También han de examinar las adaptaciones a los diferentes terrenos, las ventajas de
concentrarse o dispersarse, y las pautas de los sentimientos y situaciones humanas.
Cuando se habla de ventajas y de desventajas de la concentración y de la dispersión,
quiere decir que las pautas de los comportamientos humanos cambian según los
diferentes tipos de terreno.
En general, la pauta general de los invasores es unirse cuando están en el corazón del
territorio enemigo, pero tienden a dispersarse cuando están en las franjas fronterizas.
Cuando dejas tu territorio y atraviesas la frontera en una operación militar, te hallas en un
terreno aislado.
Cuando es accesible desde todos los puntos, es un terreno de comunicación.
Cuando te adentras en profundidad, estás en un terreno difícil. Cuando penetras poco,
estás en un terreno ligero.
Cuando a tus espaldas se hallen espesuras infranqueables y delante pasajes estrechos,
estás en un terreno cercado.
Cuando no haya ningún sitio a donde ir, se trata de un terreno mortal.
Así pues, en un terreno de dispersión, yo unificaría las mentes de los soldados. En un
terreno ligero, las mantendría en contacto. En un terreno clave, les haría apresurarse para
tomarlo. En un terreno de intersección, prestaría atención a la defensa. En un terreno de
comunicación, establecería sólidas alianzas. En un terreno difícil, aseguraría suministros
continuados. En un terreno desfavorable, urgiría a mis tropas a salir rápidamente de él.
En un terreno cercado, cerraría las entradas. En un terreno mortal, indicaría a mis tropas
que no existe ninguna posibilidad de sobrevivir.
Por esto, la psicología de los soldados consiste en resistir cuando se ven rodeados,
luchar cuando no se puede evitar, y obedecer en casos extremos.
Hasta que los soldados no se ven rodeados, no tienen la determinación de resistir al
enemigo hasta alcanzar la victoria. Cuando están desesperados, presentan una defensa
unificada.
Por ello, los que ignoran los planes enemigos no pueden preparar alianzas.
Los que ignoran las circunstancias del terreno no pueden hacer maniobrar a sus fuerzas.
Los que no utilizan guías locales no pueden aprovecharse del terreno. Los militares de un
gobierno eficaz deben conocer todos estos factores.
Cuando el ejército de un gobierno eficaz ataca a un gran territorio, el pueblo no se puede
unir. Cuando su poder sobrepasa a los adversarios, es imposible hacer alianzas.
Si puedes averiguar los planes de tus adversarios, aprovéchate del terreno y haz
maniobrar al enemigo de manera que se encuentre indefenso; en este caso, ni siquiera un
gran territorio puede reunir suficientes tropas para detenerte.
Por lo tanto, si no luchas por obtener alianzas, ni aumentas el poder de ningún país, pero
extiendes tu influencia personal amenazando a los adversarios, todo ello hace que el país
y las ciudades enemigas sean vulnerables.
Otorga recompensas que no estén reguladas y da órdenes desacostumbradas.
Considera la ventaja de otorgar recompensas que no tengan precedentes, observa cómo el
enemigo hace promesas sin tener en cuenta los códigos establecidos.
Maneja las tropas como si fueran una sola persona. Empléalas en tareas reales, pero no
les hables. Motívalas con recompensas, pero no les comentes los perjuicios posibles.
Emplea a tus soldados sólo en combatir, sin comunicarles tu estrategia. Déjales conocer
los beneficios que les esperan, pero no les hables de los daños potenciales. Si la verdad se
filtra, tu estrategia puede hundirse. Si los soldados empiezan a preocuparse, se volverán
vacilantes y temerosos.
Colócalos en una situación de posible exterminio, y entonces lucharán para vivir. Ponles
en peligro de muerte, y entonces sobrevivirán. Cuando las tropas afrontan peligros, son
capaces de luchar para obtener la victoria.
Así pues, la tarea de una operación militar es fingir acomodarse a las intenciones del
enemigo. Si te concentras totalmente en éste, puedes matar a su general aunque estés a
kilómetros de distancia. A esto se llama cumplir el objetivo con pericia.
Al principio te acomodas a sus intenciones, después matas a sus generales: ésta es la
pericia en el cumplimiento del objetivo.
Así, el día en que se declara la guerra, se cierran las fronteras, se rompen los
salvoconductos y se impide el paso de emisarios.
Los asuntos se deciden rigurosamente desde que se comienza a planificar y establecer la
estrategia desde la casa o cuartel general.
El rigor en los cuarteles generales en la fase de planificación se refiere al mantenimiento
del secreto.
Cuando el enemigo ofrece oportunidades, aprovéchalas inmediatamente.
Entérate primero de lo que pretende, y después anticípate a él. Mantén la disciplina y
adáptate al enemigo, para determinar el resultado de la guerra. Así, al principio eres como
una doncella y el enemigo abre sus puertas; entonces, tú eres como una liebre suelta, y el
enemigo no podrá expulsarte.

C A P I T U L O XII

Sobre el arte de atacar por el fuego

Existen cinc o clases de ataques mediante el fuego: quemar a las personas , quemar los
suministros, quemar el equipo, quemar los almacenes y quemar las armas.
El uso del fuego tiene que tener una base, y exige ciertos medios. Existen momentos
adecuados para encender fuegos, concretamente cuando el tiempo es seco y ventoso.
Normalmente, en ataques mediante el fuego es imprescindible seguir los cambios
producidos por éste. Cuando el fuego está dentro del campamento enemigo, prepárate
rápidamente desde fuera. Si los soldados se mantienen en calma cuando el fuego se ha
declarado, espera y no ataques. Cuando el fuego alcance su punto álgido, síguelo, si
puedes; si no, espera.
En general, el fuego se utiliza para sembrar la confusión en el enemigo y así poder
atacarle.
Cuando el fuego puede ser prendido en campo abierto, no esperes a hacerlo en su interior;
hazlo cuando sea oportuno.
Cuando el fuego sea atizado par el viento, no ataques en dirección contraria a éste.
No es eficaz luchar contra el ímpetu del fuego, porque el enemigo luchará en este caso
hasta la muerte.
Si ha soplado el viento durante el día, a la noche amainará.
Un viento diurno cesará al anochecer; un viento nocturno cesará al amanecer.
Los ejércitos han de saber que existen variantes de las cinco clases de ataques mediante el
fuego, y adaptarse a éstas de manera racional.
No basta saber cómo atacar a los demás con el fuego, es necesario saber cómo impedir
que los demás te ataquen a ti.
Así pues, la utilización del fuego para apoyar un ataque significa claridad, y la utilización
del agua para apoyar un ataque significa fuerza. El agua puede incomunicar, pero no
puede arrasar.
El agua puede utilizarse para dividir a un ejército enemigo, de manera que su fuerza se
desuna y la tuya se fortalezca.
Ganar combatiendo o llevar a cabo un asedio victorioso sin recompensar a los que han
hecho méritos trae mala fortuna y se hace merecedor de ser llamado avaro. Por eso se
dice que un gobierno esclarecido lo tiene en cuenta y que un buen mando militar
recompensa el mérito. No moviliza a sus tropas cuando no hay ventajas que obtener, ni
actúa cuando no hay nada que ganar, ni luchan cuando no existe peligro.
Las armas son instrumentos de mal augurio, y la guerra es un asunto peligroso. Es
indispensable impedir una derrota desastrosa, y por lo tanto, no vale la pena movilizar un
ejército por razones insignificantes: Las armas sólo deben utilizarse cuando no existe otro
remedio.
Un gobierno no debe movilizar un ejército por ira, y los jefes militares no deben
provocar la guerra por cólera.
Actúa cuando sea beneficioso; en caso contrario, desiste. La ira puede convertirse en
alegría, y la cólera puede convertirse en placer, pero un pueblo destruido no puede
hacérsele renacer, y la muerte no puede convertirse en vida. En consecuencia, un
gobierno esclarecido presta atención a todo esto, y un buen mando militar lo tiene en
cuenta. Ésta es la manera de mantener a la nación a salvo y de conservar intacto a su
ejército.

C A P I T U L O XIII

Sobre la concordia y la discordia

Una Operaciónmilitar significa un gran esfuerzo para el pueblo, y la guerra puede durar
muchos años para obtener una victoria de un día. Así pues, fallar en conocer la situación
de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la
oposición es extremadamente inhumano, y no es típico de un buen jefe militar, de un
consejero de gobierno, ni de un gobernante victorioso. Por lo tanto, lo que posibilita a un
gobierno inteligente y a un mando militar sabio vencer a los demás y lograr triunfos
extraordinarios con esa información esencial.
La información previa no puede obtenerse de fantasmas ni espíritus, ni se puede tener
por analogía, ni descubrir mediante cálculos. Debe obtenerse de personas; personas que
conozcan la situación del adversario.
Existen cinco clases de espías: el espía nativo, el espía interno, el doble agente, el espía
liquidable, y el espía flotante. Cuando están activos todos ellos, nadie conoce sus rutas: a
esto se le llama genio organizativo, y se aplica al gobernante.
Los espías nativos se contratan entre los habitantes de una localidad. Los espías internos
se contratan entre los funcionarios enemigos. Los agentes dobles se contratan entre los
espías enemigos. Los espías liquidables transmiten falsos datos a los espías enemigos.
Los espías flotantes vuelven para traer sus informes.
Entre los funcionarios del régimen enemigo, se hallan aquéllos con los que se puede
establecer contacto y a los que se puede sobornar para averiguar la situación de su país y
descubrir cualquier plan que se trame contra ti, también pueden ser utilizados para crear
desavenencias y desarmonía.
En consecuencia, nadie en las fuerzas armadas es tratado con tanta familiaridad como los
espías, ni a nadie se le otorgan recompensas tan grandes como a ellos, ni hay asunto más
secreto que el espionaje.
Si no se trata bien a los espías, pueden convertirse en renegados y trabajar para el
enemigo.
No se pueden utilizar a los espías sin sagacidad y conocimiento; no puede uno servirse de
espías sin humanidad y justicia, no se puede obtener la verdad de los espías sin sutileza.
Ciertamente, es un asunto muy delicado. Los espías son útiles en todas partes.
Cada asunto requiere un conocimiento previo.
Si algún asunto de espionaje es divulgado antes de que el espía haya informado, éste y el
que lo haya divulgado deben eliminarse.
Siempre que quieras atacar a un ejército, asediar una ciudad o atacar a una persona, has
de conocer previamente la identidad de los generales que la defienden, de sus aliados, sus
visitantes, sus centinelas y de sus criados; así pues, haz que tus espías averigüen todo
sobre ellos.
Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los
servidores del enemigo, y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades.
Debes buscar a agentes enemigos que hayan venido a espiarte, sobornarlos e inducirlos a
pasarse a tu lado, para poder utilizarlos como agentes dobles. Con la información
obtenida de esta manera, puedes encontrar espías nativos y espías internos para
contratarlos. Con la información obtenida de éstos, puedes fabricar información falsa
sirviéndote de espías liquidables. Con la información así obtenida, puedes hacer que los
espías flotantes actúen según los planes previstos.
Es esencial para un gobernante conocer las cinco clases de espionaje, y este conocimiento
depende de los agentes dobles; así pues, éstos deben ser bien tratados.
Así, sólo un gobernante brillante o un general sabio que pueda utilizar a los más
inteligentes para el espionaje, puede estar seguro de la victoria. El espionaje es esencial
para las operaciones militares, y los ejércitos dependen de él para llevar a cabo sus
acciones.
No será ventajoso para el ejército actuar sin conocer la situación del enemigo, y
conocer la situación del enemigo no es posible sin el espionaje.
FIN

Sun Tzu fué un general chino que vivió alrededor del siglo V antes de Cristo. La colección de ensayos sobre el arte de la guerra atribuida a Sun Tzu es el tratado más antiguo que se conoce sobre el tema. A pesar de su antigüedad los consejos de Sun Tzu siguen manteniendo vigencia. El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea útil. Pero la obra del general Sun Tzu no es únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”, nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre le hombre prudente y el ignorante”. La obra de Sun Tzu llegó por primera vez a Europa en el periodo anterior a la Revolución Francesa, en forma de una breve traducción realizada por el sacerdote jesuita J. J. M. Amiot. En las diversas traducciones que se han hecho desde entonces, se nombra ocasionalmente al autor como Sun Wu o Sun Tzi El núcleo de la filosofía de Sun Tzu sobre la guerra descansa en estos dos principios: Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño. El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar. Las ideas de Sun Tzu se extendieron por el resto de Asia hasta llegar a Japón. Los japoneses adoptaron rápidamente estas enseñanzas y, posiblemente, añadieron algunas de su propia cosecha. Hay constancia de que el principal libro japonés sobre el tema, "El libro de los Cinco Anillos", está influido por la filosofía de Sun Tzu, ya que su autor, Miyamoto Mushashi, estudió el tratado de "El Arte de la Guerra" durante su formación como Samurai. Habitualmente se hace referencia a las culturas orientales como culturas de estrategia y no es pequeña la influencia de Sun Tzu en este desarrollo cultural. Hoy en día, la filosofía del arte de la guerra ha ido más allá de los límites estrictamente militares, aplicándose a los negocios, los deportes, la diplomacia e incluso el comportamiento personal. Por ejemplo, muchas frases clave de los manuales modernos de gestión de empresas, son prácticamente citas literales de la obra de Sun Tzu (cambiando, por ejemplo, ejercito por empresa, o armamento por recursos, sin ir más lejos). Las ideas siguen siendo completamente válidas a pesar de los 25 siglos transcurridos desde que se escribieron.

CAPITULO I Sobre la evaluación
Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es mas querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros. Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra. El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina. La doctrina significa aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante, de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro. El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el día, el frío y el calor, días despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones. El terreno implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto influencia las posibilidades de supervivencia. El mando ha de tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina. Por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército, las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros, y la provisión de material militar al ejército. Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado. Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguiente siet e factores, valorando cada uno con el mayor cuidado: ¿Qué dirigente es más sabio y capaz? ¿Qué comandante posee el mayor talento?

¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno? ¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instru cciones? ¿Qué tropas son más fuertes? ¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas? ¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa? Mediante el estudio de estos siete factores, seré capaz de adivinar cual de los dos bandos saldrá victorioso y cual será derrotado. El general que siga mi consejo, es seguro que vencerá. Ese general ha de ser mantenido al mando. Aquel que ignore mi consejo, ciertamente será derrotado. Ese debe ser destituido. Tras prestar atención a mi consejo y planes, el general debe crear una situación que contribuya a su cumplimiento. Por situación quiero decir que debe tomar en consideración la situación del campo, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso. El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo. Golpear al enemigo cuando está desordenado. Prepararse contra él cuando está seguro en todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es más fuerte. Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egoísmo. Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no está preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las c laves de la victoria para el estratega. Ahora, si las estimaciones realizadas antes de la batalla indican victoria, es porque los cálculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son más favorables que las condiciones del enemigo; si indican derrota, es porque muestran que las condiciones favorables para la batalla son menores. Con una evaluación cuidadosa, uno puede vencer; sin ella, no puede. Muchas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza cálculos en absoluto. Gracias a este método, se puede examinar la situación, y el resultado aparece claramente.

y que inmediatamente después de alcanzar la victoria no se debe regresar al propio país para hacer una segunda movilización. ni proporcionan alimentos en tres ocasiones. aunque tengas consejeros sabios. Entonces. Las armas son instrumentos de mala suerte. Si estás sitiando una ciudad. pero después se quitan los alimentos al enemigo. Como se dice comúnmente. al final no podrás hacer que las cosas salgan bien. he oído hablar de operaciones militares que han sido torpes y repentinas. . los que no son totalmente conscientes de la desventaja de servirse de las armas no pueden ser totalmente conscientes de las ventajas de utilizarlas. a hierro mueren. agotarás tus fuerzas. veloz como el relámpago que relumbra antes de haber podido pestañear. Esto quiere decir que no se debe movilizar al pueblo más de una vez por campaña. agotadas tus fuerzas y tus suministros son escasos. tus suministros se agotarán. pero nunca he visto a ningún experto en el arte de la guerra que mantuviese la campaña por mucho tiempo. aunque estés ganando. Si mantienes a tu ejército durante mucho tiempo en campaña. con un mismo objetivo. Al principio esto significa proporcionar alimentos (para las propias tropas).C A P I T U L O II Sobre la iniciación de las acciones Una vez comenzada la batalla. sé rápido como el trueno que retumba antes de que hayas podido taparte los oídos. se debe al transporte de provisiones desde un lugar distante. Si las transportas desde un lugar distante. Como se ha dicho: "Los que a hierro matan. puedes estar bien abastecido de armamento y de provisiones. Si tomas los suministros de armas de tu propio país. el pueblo se empobrecerá. Nunca es beneficioso para un país dejar que una operación militar se prolongue por mucho tiempo. tu espada embotada. de continuar por mucho tiempo. hasta los tuyos se aprovecharán de tu debilidad para sublevarse. Por lo tanto. Cuando un país se empobrece a causa de las operaciones militares. Por esta causa. Los que utilizan los medios militares con pericia no activan a sus tropas dos veces. emplearlas por mucho tiempo producirá calamidades. desanimará a tus tropas y embotará tu espada. pero quitas los alimentos al enemigo." Cuando tus tropas están desanimadas.

y la motivación de los tuyos en asumir los beneficios de los adversarios. El príncipe debe respetar este hecho y ser sobrio y austero en sus gastos públicos. Un ejército es como el fuego: si no lo apagas. Cuando recompenses a tus hombres con los beneficios que ostentaban los adversarios los harás luchar por propia iniciativa. Por consiguiente. Cada porción de alimentos tomados al enemigo equivale a veinte que te suministras a ti mismo. sabemos que el que está a la cabeza del ejército está a cargo de las vidas de los habitantes y de la seguridad de la nación. lo que arrasa al enemigo es la imprudencia. y así podrás tomar el poder y la influencia que tenía el enemigo. Es por esto par lo que se dice que donde hay grandes recompensas hay hombres valientes. Cuando el poder y los recursos se han agotado. Esta última no es beneficiosa. ofrece una recompensa a un soldado para animar a todos los demás. Así pues. Si recompensas a todo el mundo. los alimentos son la felicidad del pueblo. En consecuencia.Los que habitan cerca de donde está el ejército pueden vender sus cosechas a precios elevados. los impuestos se recaudan bajo presión. un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus alimentos. Cambia sus colores (de los soldados enemigos hechos prisioneros). En los mercados cercanos al ejército. Si utilizas al enemigo para derro tar al enemigo. Los habitantes constituyen la base de un país. en una batalla de carros. utilízalos mezclados con los tuyos. así pues. no habrá suficiente para todos. Por lo tanto. Los soldados prisioneros deben ser bien tratados. las largas campañas militares constituyen una lacra para el país. se consumirá por sí mismo. serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas. la gente se arruina a causa del alto costo. A esto se llama vencer al adversario e incrementar por añadidura tus propias fuerzas. lo más importante en una operación militar es la victoria y no la persistencia. recompensa primero al que tome al menos diez carros. Se priva al pueblo de gran parte de su presupuesto. los precios de las mercancías se aumentan. Por lo tanto. mientras que los gastos del gobierno para armamentos se elevan. para conseguir que en el futuro luchen para ti. Trata bien a los soldados y préstales atención. Así pues. . se arruina el propio país. Cuando se agotan los recursos. pero se acaba de este modo el bienestar de la mayoría de la población. Cuando se transportan las provisiones muy lejos.

Un maestro experto en las artes marciales deshace los planes de los enemigos. un verdadero maestro de las artes marciales vence a otras fuerzas enemigas sin batalla. calcula la fuerza de tus adversarios. haz que pierdan su ánimo y dirección. un gran emperador decía: "El que lucha por la victoria frente a espadas desnudas no es un buen general. venciendo mediante estas tácticas sin necesidad de luchar. conquista otras ciudades sin asediarlas y destruye a otros ejércitos sin emplear mucho tiempo. Capturar a sus soldados para conquistarlos y dominas a sus jefes." La peor táctica es atacar a una ciudad. Nunca se debe atacar por cólera y con prisas. todo esto es ganar por la fuerza. es mejor conservar a un enemigo intacto que destruirlo." Por esto. reúnes a una muchedumbre y usurpas un territorio. de manera que su ejército no quede acuartelado y el beneficio sea total. asaltas sus defensas disparando. estropea sus relaciones y alianzas. los que ganan todas las batallas no son realmente profesionales. Asediar. los que consiguen que se rindan impotentes los ejércitos ajenos sin luchar son los mejores maestros del Arte de la Guerra. acorralar a una ciudad sólo se lleva a cabo como último recurso. Esta es la ley del asedio estratégico. Es aconsejable tomarse tiempo en la planificación y coordinación del plan. le corta los suministros o bloquea su camino.C A P I T U L O III Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota Como regla general. Por lo tanto. Por eso. Si destruyes al ejército enemigo y matas a sus generales. de manera que aunque el ejército enemigo esté intacto sea inservible: esto es ganar sin violencia. Es imprescindible luchar contra todas las facciones enemigas para obtener una victoria completa. Un General decía: "Practica las artes marciales. Luego deshacen sus alianzas. Los guerreros superiores atacan mientras los enemigos están proyectando sus planes. . Emplea no menos de tres meses en preparar tus artefactos y otros tres para coordinar los recursos para tu asedio.

tu estrategia y tu valor son menores que las de tu adversario. Así pues. Este consejo se aplica en los casos en que todos los factores son equivalentes. Si tus fuerzas son iguales en número. si el bando más pequeño es obstinado. entonces debes retirarte y buscar una salida. manténte continuamente en guardia.La victoria completa se produce cuando el ejército no lucha. la regla de la utilización de la fuerza es la siguiente: si tus fuerzas son diez veces superiores a las del adversario. Si tus fuerzas son inferiores. si son cinco veces superiores. entonces. puedes entrar en batalla. aunque sean más numerosos. y en c ada caso el enemigo es vencido por el empleo de la estrategia. pero tampoco sabes ser débil. el Pueblo es fuerte. la operación será confusa. atácalo. ordena avanzar a sus ejércitos o retirarse cuando no deben hacerlo. empiezan los problemas procedentes de los adversarios. la ciudad no es asediada. pero comparte por igual su dirección. Si tus fuerzas están en orden mientras que las suyas están inmersas en el caos. la destrucción no se prolonga durante mucho tiempo. a esto se le llama inmovilizar al ejército. los soldados están vacilantes. si tú y tus fuerzas están con ánimo y ellos desmoralizados. ignorando los hechos. Esto quiere decir que si un pequeño ejército no hace una valoración adecuada de su poder y se atreve a enemistarse con una gran potencia. "Si no puedes ser fuerte. En consecuencia. Trata de mantenerte al abrigo y evita en lo posible un enfrentamiento abierto con él. pues el más pequeño fallo te acarrearía las peores consecuencias. tus fuerzas." Los generales son servidores del Pueblo. Si tus soldados. Cuando el Príncipe ignora cómo llevar a cabo las maniobras militares. Cuando un Príncipe. serás derrotado. Cuando su servicio es defectuoso. divídelo. A esto se le llama perder la victoria por trastornar el aspecto militar. cae prisionero del bando más grande. existen tres maneras en las que un Príncipe lleva al ejército al desastre. Si intentas utilizar los métodos de un gobierno civil para dirigir una operación militar. Cuando un Príncipe ignora los asuntos militares. los soldados acaban confusos. lucha si te es posible. Una vez que los ejércitos están confusos y vacilantes. rodéalo. pero comparte en pie de igualdad el mando del ejército. C uando su servicio es completo. por mucho que su defensa sea firme. la prudencia y la firmeza de un pequeño número de personas pueden llegar a cansar y a dominar incluso a numerosos ejércitos. Triunfan aquellos que: Saben cuándo luchar y cuándo no . el Pueblo es débil. Así pues. inevitablemente se convertirá en conquistado. si son dos veces superiores.

La invencibilidad es una cuestión de defensa. oculta tu propia formación de ataque. Se enfrentan con preparativos a enemigos desprevenidos. con la finalidad de . Por esto. Si los adversarios no tienen orden de batalla sobre el que informarse. si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo.Saben discernir cuándo utilizar muchas o pocas tropas. Hablar de que el Príncipe sea el que da las órdenes en todo es como el General solicitarle permiso al Príncipe para poder apagar un fuego: para cuando sea autorizado. y prepárate para ser invencible. y después aguardaban para descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios. ¿cómo puedes vencerlos aunque estén bien pertrechados? Por esto es por lo que se dice que la victoria puede ser percibida. pero no fabricada. Tienen tropas cuyos rangos superiores e inferiores tienen el mismo objetivo. ni en cien batallas correrás peligro. La invencibilidad está en uno mismo. C A P I T U L O IV Sobre la medida en la disposición de los medios Antiguamente. Mientras no hayas observado vulnerabilidades en el orden de batalla de los adversarios. la vulnerabilidad. una cuestión de ataque. ni negligencias o fallos de los que aprovecharse. Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo. Tienen generales competentes y no limitados por sus gobiernos civiles. Estas cinco son las maneras de conocer al futuro vencedor. aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás. correrás peligro en cada batalla. pero te conoces a ti mismo. la vulnerabilidad en el adversario. los guerreros expertos pueden ser invencibles. Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo. pero no pueden hacer que sus adversarios sean vulnerables. perderás una batalla y ganarás otra. ya no quedan sino cenizas. los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer lugar. si no conoces a los demás.

pero esa victoria no es realmente tan buena. escondidos como fantasmas y espíritus bajo tierra. aunque vengan del cielo. los que eran conocidos como buenos guerreros vencían cuando era fácil vencer. irrumpiendo antes del orden de batalla. En consecuencia. el ataque para tiempos de abundancia. para los que no se puede uno preparar. ¿qué tiene esto que ver con la inteligencia o la bravura? . Cuando los adversarios tienen órdenes de batalla vulnerables. En situaciones de ataque. De esta manera pueden protegerse y lograr la victoria total. ni se necesita tener mucho oído para escuchar el retumbar del trueno. el mérito grande no se anuncia. No se requiere mucha fuerza para levantar un cabello. es el momento de salir a atacarlos. Cuando eres capaz de ver lo sutil. Si eres capaz de ver lo sutil y de darte cue nta de lo oculto. hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.preservarte. La defensa es para tiempos de escasez. pero lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto. Todo el mundo elogia la victoria en la batalla. acalláis las voces y borráis las huellas. las victorias de los buenos guerreros no destacan por su inteligencia o su bravura. Sus victorias no son casualidades. Si sólo eres capaz de asegurar la victoria tras enfrentarte a un adversario en un conflicto armado. En situaciones de defensa. vuestro movimiento es rápido y vuestro grito fulgurante. invisibles para todo el mundo. la victoria así obtenida es un victoria fácil. La gran sabiduría no es algo obvio. Todo el mundo elogia la victoria ganada en batalla. no es necesario tener una vista aguda para ver el sol y la luna. las victorias que ganan en batalla no son debidas a la suerte. Prever la victoria cuando cualquiera la puede conocer no constituye verdadera destreza. En la antigüedad. Así pues. Lo que todo el mundo conoce no se llama sabiduría. los expertos en maniobras de ataque se esconden en las más elevadas alturas del cielo. veloz como el trueno y el relámpago. sino que son debidas a haberse situado previamente en posición de poder ganar con seguridad. imponiéndose sobre los que ya han perdido de antemano. esa victoria es una dura victoria. la victoria sobre los demás obtenida por medio de la batalla no se considera una buena victoria. es fácil ganar. Los expertos en defensa se esconden en las profundidades de la tierra.

nadie puede medir su cantidad. Mediante las comparaciones de las dimensiones puedes conocer dónde se haya la victoria o la derrota. Los que utilizan bien las armas cultivan el Camino y observan las leyes. éstos a las comparaciones. ¿quién habla de bravura? Así pues. Cuando se suelta el agua. se precipita hacia abajo como un torrente. éstas dan lugar a las valoraciones. El terreno da lugar a las mediciones. y no pasan por alto las condiciones que hacen a su adversario proclive a la derrota. . Cuando el agua se acumula en un cañón profundo. un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después. no hacer prisioneros o tomar botín par donde pasa el ejército. Cuando el ejército está estrictamente disciplinado. lo mismo que nuestra defensa no muestra su forma. Así pueden gobernar prevaleciendo sobre los corruptos. En consecuencia. cálculo. esto es una cuestión de orden de batalla. lmpiar y purificar los templos de las ciudades y montañas del i camino que atraviesas. valoración. un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después. no repetir los errores de una civilización decadente. un ejército victorioso es como un kilo comparado con un gramo. cuando los jefes y oficiales son capaces de actuar de esta forma. y las recompensas y los castigos merecen confianza y están bien establecidos. no atacar un ejército inocente. ¿quién llama a esto inteligencia? Cuando hay victoria sin batalla. de manera tan irresistible como nuestro propio ataque. los buenos guerreros toman posición en un terreno en el que no pueden perder. no cortar los árboles ni contaminar los pozos.Cuando se resuelven los problemas antes de que surjan. las valoraciones a los cálculos. y las comparaciones dan lugar a las victorias. un ejército derrotado es como un gramo comparado con un kilo. comparación y victoria. pueden vencer a un Príncipe enemigo corrupto. Cuando el que gana consigue que su pueblo vaya a la batalla como si estuviera dirigiendo una gran corriente de agua hacia un cañón profundo. Servirse de la armonía para desvanecer la oposición. Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no tienen planes premeditados. Las reglas militares son cinco: medición. hasta el punto en que los soldados morirían antes que desobedecer las órdenes. a todo esto se llama el Camino y sus leyes. En consecuencia.

pero sus variantes son innumerables. Cuando induces a los adversarios a atacarte en tu territorio. Lo ortodoxo y lo heterodoxo se originan recíprocamente. sino que se utilizan como un ciclo. En el campo de batalla se refiere a las formaciones y banderas utilizadas para desplegar las tropas y coordinar sus movimientos. tu fuerza siempre estará llena. Los expertos son capaces de vencer al enemigo creando una percepción favorable en ellos. La ortodoxia y la heterodoxia no es algo fijo. Que el efecto de las fuerzas sea como el de piedras arrojadas sobre huevos. Lo mismo ocurre con los guerreros expertos: . combinando ambos métodos hasta convertirlo en uno. y después atacar inesperadamente.CAPITULOV Sobre la firmeza La fuerza es la energía acumulada o la que se percibe. Atacar con lo vacío contra lo lleno es como arrojar piedras sobre huevos: de seguro se rompen. es una cuestión de lleno y vacío. mientras que no compitas en lo que son los mejores. la victoria se gana por sorpresa. Gobernar sobre muchas personas como si fueran poco es una cuestión de dividir las en grupos o sectores: es organización. Lograr que el ejército sea capaz de combatir contra el adversario sin ser derrotado es una cuestión de emplear métodos ortodoxos o heterodoxos. Sólo hay dos clases de ataques en la batalla: el extraordinario por sorpresa y el directo ordinario. El ataque directo es ortodoxo. volviéndose así indefinible para el enemigo. El ataque indirecto es heterodoxo. como un círculo sin comienzo ni fin. su fuerza siempre está vacía (en desventaja). ésta es la fuerza directa. Batallar contra un gran número de tropas como si fueran pocas es una cuestión de demostrar la fuerza. Cuando se entabla una batalla de manera directa. Un emperador que fue un famoso guerrero y administrador. símbolos y señales. esto es precisión. Cuando la velocidad y maniobrabilidad del halcón es tal que puede atacar y matar. hablaba de manipular las percepciones de los adversarios sobre lo que es ortodoxo y heterodoxo. ¿quién podría agotarlos? Cuando la velocidad del agua que fluye alcanza el punto en el que puede mover las piedras. Se refiere a lograr una percepción de fuerza y poder en la oposición. así obtener la victoria sin necesidad de ejercer su fuerza. Esto es muy cambiante.

el cuidadoso puede hacer de centinela. Si quieres fingir cobardía para conocer la estrategia de los adversarios. Cuando un ejército tiene la fuerza del ímpetu (percepción). orden.su fuerza es rápida. tienes la fuerza del ímpetu. El orden y el desorden son una cuestión de organización. habilidades y encomendarle deberes y responsabilidades adecuadas. analizar y comunicar. primero tienes que ser extremadamente valiente. y el tímido es valeroso. su precisión es dar en el objetivo previsto y causar el efecto esperado. organización. la debilidad brota de la fuerza. Si quieres fingir debilidad para inducir la arrogancia en tus enemigos. Cada cual es útil. compromiso de los soldados. la fuerza y la debilidad son una cuestión de la formación en la batalla. para que caigan en la emboscada. Su fuerza es como disparar una catapulta. Hacer que los soldados luchen permitiendo que la fuerza del ímpetu haga su trabajo es como hacer rodar rocas. incluso el valiente se convierte en tímido. . El valiente puede luchar. convicción. El desorden llega del orden. Con astucia se puede anticipar y lograr que los adversarios se convenzan a sí mismos cómo proceder y moverse. Cuando hay entusiasmo. la cobardía es una cuestión valentía y la de ímpetu. primero tienes que organizar el orden. Si quieres fingir desorden para convencer a tus adversarios y distraerlos. cuando se conduce a los hombres a la batalla con astucia. y el inteligente puede estudiar. porque sólo entonces puedes actuar como tímido de manera artificial. Las rocas permanecen inmóviles cuando están en un lugar plano. Por lo tanto. pero giran si son redondas. el impulso es como rocas redondas que se precipitan montaña abajo: ésta es la fuerza que produce la victoria. recursos. se quedan fijas cuando son cuadradas. su precisión certera. pero ruedan en un plano inclinado. les ayuda a caminar por el camino que les traza. desplegarlos adecuadamente y dejar que la fuerza del ímpetu logre sus objetivos. primero has de ser extremadamente fuerte porque sólo entonces puedes pretender ser débil. incluso el tímido se vuelve valiente. Nada está fijado en las leyes de la guerra: éstas se desarrollan sobre la base del ímpetu. porque sólo entonces puedes crear un desorden artificial. Así es posible asignar a los soldados por sus capacidades. cuando pierde la fuerza del ímpetu. Los buenos guerreros buscan la efectividad en la batalla a partir de la fuerza del ímpetu (percepción) y no dependen sólo de la fuerza de sus soldados. Hace moverse a los enemigos con la perspectiva del triunfo. Son capaces de escoger a la mejor gente. la cobardía surge del valor.

Cuando están bien alimentados. como si estuvieras atravesando un territorio despoblado. debes cansarlos. Aparece en lugares críticos y ataca donde menos se lo esperen. Interrumpe sus provisiones. . haciendo que los adversarios se agoten corriendo para salvar sus vidas. tu fuerza estará siempre llena. ataca donde no haya defensa. Este es el arte de vaciar a los demás y de llenarte a ti mismo. las personas son sinceramente leales y comprometidas. Así. Ataca inesperadamente. Lo que impulsa a los adversarios a venir hacia ti por propia decisión es la perspectiva de ganar. Para desplazarte cientos de kilómetros sin cansancio. Lo que desanima a los adversarios de ir hacia ti es la probabilidad de sufrir daños. hacer que se pongan en movimiento. los que llegan los últimos al campo de batalla. Los buenos guerreros hacen que los adversarios vengan a ellos. defiende donde no haya ataque. Mientras su defensa no sea estricta . arrasa sus campos y corta sus vías de aprovisionamiento. Aparece donde no puedan ir. los enemigos se desperdigarán ante ti. atraviesa tierras despobladas. y de ningún modo se dejan atraer fuera de su fortaleza. Si haces que los adversarios vengan a ti para combatir. Cuando están descansando. los planes y preparativos para la defensa implantados con firmeza. Si no sales a combatir. su fuerza estará siempre vacía. haciendo que tengan que acudir al rescate. se preparan y llegan primero al campo de batalla y esperan al adversario están en posición descansada. Atacar un espacio abierto no significa sólo un espacio en el que el enemigo no tiene defensa. Cuando los adversarios están en posición favorable. sus enemigos no saben por dónde atacar. Para tomar infaliblemente lo que atacas. se dirige hacia donde menos se lo esperen. Para mantener una defensa infaliblemente segura. Cuando se cumplen las instrucciones.C A P I T U L O VI Sobre lo lleno y lo vacío Los que anticipan. cortar los suministros. los que improvisan y entablan la lucha quedan agotados. en el caso de los que son expertos en el ataque.el lugar no esté bien guardado -.

hasta el punto de ser silencioso. y los adversarios no podrán vencerte. Si puedes atacar a unos pocos soldados con muchos. Las situaciones militares se basan en la velocidad: llega como el viento. mientras que tú mismo permaneces sin forma. Esto es inducir al enemigo a efectuar una formación. te has hecho fuerte tras buenas barricadas. Haz que los adversarios vean como extraordinario lo que es ordinario para ti. Por lo tanto. sé más rápido que ellos. Cuando estás concentrado formando una sola fuerza. y no dejas filtrar ninguna información sobre tus fuerzas. cuando quieras entrar en batalla. y los adversarios se sienten inseguros. discreto. arremete por sus puntos débiles. Para avanzar sin encontrar resistencia. sino que estableces un cambio estratégico para confundirlos y llenarlos de incertidumbre. Como tu formación no está a la vista. De esta manera podrás dirigir el destino de tus adversarios. y su inteligencia no les sirve para nada. Cuando no quieras entrar en batalla. estás concentrado.siendo tan sutil y reservado que no se revelan las estrategias de ninguna forma. Sé completamente misterioso y confidencial. sal afuera sin formación precisa. . mientras que tu adversario está dividido. incluso si trazas una línea en el terreno que quieres conservar. no luchas con ellos. diezmarás el número de tus adversarios. Sé extremadamente sutil. haz que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti. no podrá evitar luchar si atacas en el lugar en el que debe acudir irremediablemente al rescate. estás atacando a una concentración de uno contra diez. hasta el punto de no tener forma. ataca y conquista de manera incontenible. mientras que el enemigo está dividido en diez. el adversario no puede combatir contigo porque le das una falsa pista. muévete como el relámpago. así que tus fuerzas superan a las suyas. Cuando estás fuertemente atrincherado. concentras tus tropas contra él. Una vez vista la formación del adversario. incluso si el adversario está atrincherado en una posición defensiva. cuando induces a otros a efectuar una formación. Para retirarte de manera esquiva. Esto significa que cuando los adversarios llegan para atacarte. el adversario dividirá seguramente sus fuerzas. Por consiguiente.

y en el momento en el que se establecen numerosos puestos sólo tienes que combatir contra pequeñas unidades. para conocer sus puntos flacos. si conoces el lugar y la fecha de la batalla. el enemigo destaca muchos puestos de vigilancia. Haz algo por o en contra de ellos para su atención. de manera que puedas de ellos para atraer descubrir sus hábitos de comportamiento de ataque y de defensa. Por tanto.No han de conocer dónde piensas librar la batalla. puede hacerse que no entren en combate. Cuando se dispone de pocos soldados se está a la defensiva contra el adversario el que dispone de muchos hace que el enemigo tenga que defenderse. Incítalos a la acción para descubrir cuál es el esquema general de sus movimientos y descansa. Si no conoces el lugar y la fecha de la batalla. Cuantas más defensas induces a adoptar a tu enemigo. su retaguardia es defectuosa. ¿cómo puedes saber si vas a ganar o a perder? Así pues. Si haces que los adversarios no sepan el lugar y la fecha de la batalla. porque cuando no se conoce. ni siquiera en un territorio de unas pocas docenas de kilómetros. más debilitado quedará. Las preparaciones de su ala derecha significarán carencia en su ala izquierda. se dice que la victoria puede ser creada. entonces tu flanco izquierdo no puede salvar al derecho. y determinar qué estrategia puede tener éxito y cuál no. su vanguardia presenta puntos débiles. Esto significa que cuando las tropas están de guardia en muchos lugares. Indúcelos a adoptar formaciones específicas. Las preparaciones por todas partes significará ser vulnerable por todas partes. Así pues. puedes acudir a ella aunque estés a mil kilómetros de distancia. haz tu valoración sobre ellos para averiguar sus planes. . cuando su vanguardia está preparada. Si tienes muchas más tropas que los demás. ¿cómo puede ayudarte este factor para obtener la victoria? Si no conoces el lugar y la fecha de la batalla. tu vanguardia no puede salvar a tu retaguardia. y tu retaguardia no puede salvar a tu vanguardia. están forzosamente desperdigadas en pequeñas unidades. Así. aunque tus tropas sean más numerosas que las de ellos. Incluso si los enemigos son numerosos. y cuando su retaguardia está preparada. siempre puedes vencer.

el punto final de la formación de un ejército es llegar a la no forma. Nada es más difícil que la lucha armada. la naturaleza de los ejércitos es evitar lo lleno y atacar lo vacío. un ejército no tiene formación constante. actúas en consecuencia. la victoria viene determinada por el adversario. pero nadie conoce la forma mediante la que aseguró la victoria. Cuando no tienes forma. Una vez que no tienes forma perceptible.Esto significa utilizar muchos métodos para confundir y perturbar al enemigo con el objetivo de observar sus formas de respuesta hacia ti. Todo el mundo conoce la forma mediante la que resultó vencedor. Pruébalos para averiguar sus puntos fuertes y sus puntos débiles. En consecuencia. después de haberlas observado. significa no repetir las estrategias previas para obtener la victoria. Las formaciones son como el agua: la naturaleza del agua es evitar lo alto e ir hacia abajo. Luchar con otros cara a cara para conseguir ventajas es lo más arduo del mundo. C A P I T U L O VII Sobre el enfrentamiento directo e indirecto La regla ordinaria para el uso del ejército es que el mando del ejército reciba órdenes de las autoridades civiles y después reúne y concentra a las tropas. Determinar los cambios apropiados. lo mismo que el agua no tiene forma constante: se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose según el enemigo. . Para lograrla. de manera que puedes saber qué clase de situaciones significan vida y cuáles significan muerte. los informadores no pueden descubrir nada. ya que la información no puede crear una estrategia. sino que adapta su forma continuamente. Por lo tanto. la victoria en la guerra no es repetitiva. acuartelándolas juntas. puedo adaptarme desde el principio a cualquier formación que los adversarios puedan adoptar. los informadores no encuentran ninguna gr ieta por donde mirar y los que están a cargo de la planificación no pueden establecer ningún plan realizable. Así pues. el flujo del agua está determinado par la tierra. La victoria sobre multitudes mediante formaciones precisas debe ser desconocida par las multitudes. no dejas huellas que puedan ser seguidas.

sólo dos de cada tres soldados los recorrerán. no puedes hacer alianzas precisas. entonces. haces que su ruta sea larga. Así pues. Cuando emprendes la marcha después que los otros y llegas antes que ellos. para el inexperto peligrosa. Por lo tanto. y.La dificultad de la lucha armada es hacer cercanas las distancias largas y convertir los problemas en ventajas. Para el experto es provechosa. Si se combate por obtener una ventaja a treinta kilómetros de distancia. o sin provisiones. lo que el dinero facilita. empiezas tu camino y llegas antes que el enemigo. pero combatir por una ventaja con un ejército incompleto tendría como resultado una falta de recursos. Los soldados que sean fuertes llegarán allí primero. si han gastado su fuerza en la movilización. si no tiene provisiones o si no tiene dinero. la lucha armada puede ser provechosa y puede ser peligrosa. Combatir por una ventaja a cincuenta kilómetros de distancia frustrará los planes del mando. Sírvete de una unidad especial para engañar al enemigo atrayéndole a una falsa persecución. Por tanto. Movilizar a todo el ejército para el combate en aras de obtener alguna ventaja tomaría mucho tiempo. tus jefes militares serán hechos prisioneros. y si luchas por obtener alguna ventaja a miles de kilómetros. es seguro que serán atacadas. como regla general. aunque emprendió el camino después. sólo la mitad de los soldados lo harán. Cuando la ruta es larga las tropas se cansan. si ignoras los planes de tus rivales. Si te movilizas rápidamente y sin parar día y noche.como regla ge neral. un ejército perece si no está equipado. . Por consiguiente. sólo lo conseguirá uno de cada diez. conoces la estrategia de hacer que las distancias sean cercanas. llegan agotadas mientras que sus adversarios están frescos. haciéndole creer que el grueso de tus fuerzas está muy lejos. los más cansados llegarán después . Mientras que das la apariencia de estar muy lejos. Estas tres cosas son necesarias: no puedes combatir para ganar con un ejército no equipado. lanzas una fuerza de ataque sorpresa que llega antes. recorriendo el doble de la distancia habitual. atrayéndole con la esperanza de ganar. así pues.

Por eso. Dividir y volver a hacer combinaciones de tropas se hace para confundir al adversario y observar cómo reacciona frente a ti. ya que sólo así tendrán suficiente. significa que es necesario repartirlo entre las tropas para guardar lo que ha sido ganado. Una fuerza militar se establece mediante la estrategia en el sentido de que distraes al enemigo para que no pueda conocer cuál es tu situación real y no pueda imponer su supremacía. divide a tus tropas. Es rápida como el viento en el sentido que llega sin avisar y desaparece como el relámpago. divide los beneficios. y la condición de los pantanos. La regla general de las operaciones militares es desproveer de alimentos al enemigo todo lo que se pueda. de esta manera puedes adaptarte para obtener la victoria. . Gana el que conoce primero la medida de lo que está lejos y lo que está cerca: ésta es la regla general de la lucha armada. Para expandir tu territorio. Sin embargo. el último es el "anfitrión". Cerca y lejos significan desplazamiento: el cansancio. Es inmóvil como una montaña cuando se acuartela. el hambre y el frío sur gen del desplazamiento. Es tan difícil de conocer como la oscuridad. Es como un bosque porque tiene un orden. es voraz como el fuego e inmóvil como las montañas. El "invitado" lo tiene difícil. en localidades donde la gente no tiene mucho. en el sentido de que entra en acción cuando ve la posibilidad de obtener una ventaja. no puedes aprovecharte de las ventajas del terreno.A menos que conozcas las montañas y los bosques. y se adapta mediante la división y la combinación. los desfiladeros y los pasos. Sólo cuando conoces cada detalle de la condición del terreno puedes maniobrar y guerrear. cuando va lentamente es como el bosque. Por consiguiente. Actúa después de haber hecho una estimación. El primero que hace el movimiento es el "invitado". el "anfitrión lo tiene fácil". no puedes maniobrar con una fuerza armada. se moviliza mediante la esperanza de recompensa. Para ocupar un lugar. su movimiento es como un trueno que retumba. Se moviliza mediante la esperanza de recompensa. no dejando que el enemigo lo recupere. Es voraz como el fuego que devasta una planicie sin dejar tras sí ni una brizna de hierba. una fuerza militar se usa según la estrategia prevista. es necesario dividir a las tropas en grupos más pequeños para que puedan tomar en diversas partes lo que necesitan. A menos que utilices guías locales. cuando una fuerza militar se mueve con rapidez es como el viento. En cuanto a dividir el botín.

los expertos en el manejo de las armas prefieren la energía entusiasta. ni el tímido puede retirarse solo: ésta es la regla general del empleo de un grupo. esto es dominar el corazón. en consecuencia. a enfrentarte a dificultades graves e inesperadas sin turbarte. Unificar los oídos y los ojos de los soldados significa hacer que miren y escuchen al unísono de manera que no caigan en la confusión y el desorden. Así pues. En primer lugar. y la antigua ley de los que conducían carros de combate decía que cuando la mente original es firme. haces desaparecer la energía de sus ejércitos y desmoralizas a sus generales. Por esto. es porque se están aprovechando de su agresividad. se detendrá. la del mediodía decae y la energía de la noche se retira. para manipular los oídos y los ojos de los soldados. Utilizar el orden para enfrentarse al desorden. Cualquier débil en el mundo se dispone a combatir en un minuto si se siente animado. utilizar la calma para enfrentarse con los que se agitan. . dirigiendo cada cosa sin confusión. Las banderas y los estandartes se hacen a causa de la ausencia de visibilidad. a manejar los acontecimientos de manera infalible. en batallas nocturnas. lo mismo que miran a las doncellas vírgenes." Símbolos. De este modo.Un antiguo libro que trata de asuntos militares dice: "Las palabras no son escuchadas. par eso se hacen los símbolos y los tambores. Utiliza muchas señales para confundir las percepciones del enemigo y hacerle temer tu temible poder militar. sólo entonces puedes desmoralizar a los generales enemigos. estará asustado y se arrepentirá de haber comenzado. es poseído por la energía. atacan la decadente y la que se bate en retirada. el valiente no puede actuar solo. La señales se utilizan para indicar direcciones e impedir que los individuos vayan a donde se les antoje. y en batallas diurnas sírvete de banderas y estandartes. estimulada por cualquier causa. utiliza fuegos y tambores. De esta forma. la tradición afirma que los habitantes de otros tiempos tenían la firmeza para desmoralizar. la energía de la mañana está llena de ardor. cuando esta energía se desvanece. banderas y estandartes se utilizan para concentrar y unificar los oídos y los ojos de los soldados. la energía fresca es victoriosa. tambores. pero cuando se trata realmente de tomar las armas y de entrar en batalla. La razón por la que esa clase de ejércitos miran por encima del hombro a enemigos fuertes. no puedes esperar ser capaz de adaptarte a responder sin límites. A menos que tu corazón esté totalmente abierto y tu mente en orden. has de ser capaz de mantenerte firme en tu propio corazón. Una vez que están unificados. Son ellos los que dominan la energía.

y que cuando efectúan una carga cuesta abajo. No consumas la comida de sus soldados. Un animal agotado seguirá luchando. C A P I T U L O VIII . un adversario luchará hasta la muerte. por si están envenenadas. No presiones a un enemigo desesperado. pues esa es la ley de la naturaleza. Bajo estas circunstancias. Hay que dejarle una salida a un ejército rodeado. al tiempo que evitas ser inducido a ir hacia donde están ellos. debes retener a tus oficiales para que no se lancen en su persecución. Por tanto. éstas han de ser probadas antes de ser comidas. ni ataques tropas expertas. y con el estómago saciado a los hambrientos. Esto es lo que se quiere decir cuando se habla de atraer a otros hacia donde estás.Dominar la fuerza es esperar a los que vienen de lejos. Si los adversarios huyen de repente antes de agotar su energía. No persigas a los enemigos cuando finjan una retirada. seguramente hay emboscadas esperándote para atacar a tus tropas. no debes atacarles cuesta arriba. Evitar la confrontación contra formaciones de combate bien ordenadas y no atacar grandes batallones constituye el dominio de la adaptación. no debes hacerles frente. y así podrás aprovecharte para atacarles. la regla general de las operaciones militares es no enfrentarse a una gran montaña ni oponerse al enemigo de espaldas a ésta. en este caso. Muéstrales una manera de salvar la vida para que no estén dispuestos a luchar hasta la muerte. No detengas a ningún ejército que esté en camino a su país. Estas son las leyes de las operaciones militares. Si el enemigo abandona de repente sus provisiones. aguardar con toda comodidad a los que se han fatigado. Esto significa que si lo s adversarios están en un terreno elevado.

lucha. ciudades que no deben ser rodeadas. de manera que el enemigo tiene movilidad. . cuando considera el daño. Cuando te halles en un terreno cerrado. No permanezcas en un territorio árido ni aislado. lo que retiene a los adversarios es el daño. los generales que conocen las variables posibles para aprovecharse del terreno sabe cómo manejar las fuerzas armadas. Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar. Deja que se establezcan relaciones diplomáticas en las fronteras. Por ello. El beneficio y el daño son interdependientes. y los únicos que son perjudicados son los enemigos. terrenos sobre los que no se debe combatir. las consideraciones de la persona inteligente siempre incluyen el analizar objetivamente el beneficio y el daño. Si están al mando de ejércitos. y los sabios los tienen en cuenta. Terreno cerrado significa que existen lugares escarpados que te rodean por todas partes. una sociedad armoniosa y una manera ordenada de vivir. aunque conozcan el objetivo a lograr. puedes hacer que los soldados actúen en la mejor forma posible. las operaciones militares están bajo el del gobernante civil para dirigir al ejército. lo que les mantiene ocupados es la acción. El General no debe levantar su campamento en un terreno difícil. pero ignoran las artes de la total adaptabilidad. Si eres capaz de ajustar la campaña cambiar conforme al ímpetu de las fuerzas.Sobre los nueve cambios Por lo general. aunque conozcan la condición del terreno. sus problemas pueden resolverse. pero a ti te es difícil salir y volver. En consecuencia. Por esta razón. que puede llegar e irse con libertad. Esa labor consiste en desarrollar un ejército fuerte. Si los generales no saben cómo adaptarse de manera ventajosa. Pero antes de lograrlo. Cada ruta debe ser estudiada para que sea la mejor. no pueden hacer que los soldados luchen por él. tienes que realizar previamente tu propia labor. prepara alguna estrategia y muévete. Cuando considera el beneficio. no pueden aprovecharse de él. y órdenes de gobernantes civiles que no deben ser obedecidas. entonces la ventaja no cambia. Cuando te halles en un terreno mortal. su acción se expande. Por lo tanto. un pueblo próspero. Hay rutas que no debes usar. ejércitos que no han de ser atacados. Si puedes comprender totalmente este principio. no existe una estructura permanente. y lo que les motiva es el beneficio.

son como tigres. no contar con que el adversario no ataque. y no pueden ser complacidos ni enfadados. Estos son cinco rasgos que constituyen defectos en los generales y que son desastrosos para las operaciones militares. los que son compasivos. C A P I T U L O IX Sobre la distribución de los medios Las maniobras militares son el resultado de los planes y las estrategias en la manera más ventajosa para ganar. sino confiar en poseer lo que no puede ser atacado. ataca desde arriba hacia abajo y no al revés. las personas compasivas se apresurarán invariablemente a rescatar a sus habitantes. ésta es la mejor estrategia de todas. existen cinco rasgos que son peligrosos en los generales. y evítalos antes de que se presenten. Por esto.Así pues. causándose a sí mismos problemas y cansancio. pueden perder la vida. Si te presentas en un lugar que con toda seguridad los enemigos se precipitarán a defender. Los buenos generales son de otra manera: se comprometen hasta la muerte. pero no se aferran a la esperanza de sobrevivir. sino confiar en tener los medios de enfrentarte a él. Considera el efecto de la luz y manténte en la posición más elevada del valle. pueden ser deshonrados. Determinan la movilidad y efectividad de las tropas. sin dejarse llevar por las emociones ni estar sujetos a quedar confundidos. Cuando combatas en una montaña. la norma general de las operaciones militares consiste en no contar con que el enemigo no acuda. en forma racional y realista. pueden ser hechos prisioneros. los que son muy puritanos. atraviesa rápido las montañas y vigílalos desde un valle. actúan de acuerdo con los acontecimientos. . en caso contrario cierran sus puertas. los que son dados a los apasionamientos irracionales. pueden ser turbados. Si puedes recordar siempre el peligro cuando estás a salvo y el caos en tiempos de orden. pueden ser ridiculizados. permanece atento al peligro y al caos mientras no tengan todavía forma. Su acción y su no acción son cuestiones de estrategia. Cuando ven una buena oportunidad. Si vas a colocar tu ejército en posición de observar al enemigo. Los que están dispuestos a morir. los que quieren preservar la vida.

Cuando llueve río arriba y la corriente trae consigo la espuma. Colocarse en la mejor parte del terreno es ventajoso para una fuerza militar. espera a que escampe. Si atraviesas pantanos. hazlo rápidamente. La ventaja en una operación militar consiste en aprovecharse de todos los factores beneficiosos del terreno. aléjate de las condiciones desfavorables lo antes que te sea posible. toma posiciones desde las que sea fácil maniobrar. siempre me mantengo alejado de estos accidentes del terreno. Los terrenos elevados son estimulantes. Cuida de la salud física de tus soldados con los mejores recursos disponibles. Si acampas en la ribera de un río. No te sitúes río abajo. para impedir que el enemigo aproveche la corriente lanzando sus barcas contra ti. ni en contra del viento.Combate estando cuesta abajo y nunca cuesta arriba. En una llanura. sitúate en su lado soleado. Generalmente. un ejército prefiere un terreno elevado y evita un terreno bajo. manteniendo las elevaciones del terreno detrás y a tu derecha. Siempre que un terreno presente barrancos infranqueables. de manera que los adversarios estén más cerca que yo de ellos. además son convenientes para adquirir la fuerza del ímpetu. y por lo tanto. Tus barcas no deben ser amarradas corriente abajo. tus ejércitos pueden ser sorprendidos de noche. grietas y prisiones naturales. No camines en contra de la corriente. Cuando no existe la enfermedad en un ejército. Si te encuentras frente a un ejército en media de un pantano. empujados a ahogarse o se les puede colocar veneno en la corriente. lo cual provoca enfermedades y dificulta el combate. si quieres cruzarlo. No te enfrentes a los enemigos dentro del agua. En lo que a mí concierne. se dice que éste es invencible. . riesgos. de manera que queden a espaldas del enemigo. permanece cerca de sus plantas acuáticas o respaldado por los árboles. es conveniente dejar que pasen la mitad de sus tropas y en ese momento dividirlas y atacarlas. manteniéndolos siempre a tu derecha y detrás. la gente se halla a gusto en ellos. debes abandonarlo rápidamente y no acercarte a él. Evita que el agua divida tus fuerzas. lugares cerrados. doy la cara a estos accidentes. Los terrenos bajos son húmedos. estando las partes más bajas delante y las más altos detrás. aprecia la luz y detesta la oscuridad. Donde haya montículos y terraplenes. trampas.

debe ser porque existe alguna ventaja táctica para obrar de esta manera. También podría ser que hubiera espías al acecho observándote y escuchando tus instrucciones y movimientos. existen tropas atacantes. es que el enemigo se está acercando. Si se elevan columnas de polvo altas y espesas. Si se mueven los árboles. Es esencial bajar del caballo y escudriñar el terreno. Si los animales están asustados. Pequeñas polvaredas que van y vienen indican que hay que levantar el campamento. ya que estos lugares ayudan a las emboscadas y a los espías. o pantanos cubiertos de juncos. significa que están tramando algún complot. Cuando los carros ligeros salen en primer lugar y se sitúan en los flancos. esto quiere decir que va a avanzar. Cuando el enemigo está cerca. por si existen tropas escondidas para tenderte una emboscada. Si sus emisarios vienen con palabras humildes. Si un adversario no conserva la posición que le es favorable por las condiciones del terreno y se sitúa en otro lugar conveniente. su posición es accesible. hay carros que se están acercando. es que has tomado un mal camino. Cuando se pronuncian palabras altisonantes y se avanza ostentosamente. Si hay obstáculos entre los matorrales. y él tiene condiciones desfavorables. envía espías para observar al enemigo y comprobarás que está aumentando sus preparativos de guerra. Cuando está lejos pero intenta provocar hostilidades. hay tropas emboscadas en el lugar. Si los emisarios del enemigo pronuncian palabras humildes mientras que éste incrementa sus preparativos de guerra. eso quiere decir que le es favorable. además. Si. quiere decir que se halla en una posición fuerte.Entonces estás en situación ventajosa. Si los pájaros alzan el vuelo. o bosques vírgenes llenos de árboles y vegetación. Si los emisarios llegan pidiendo la paz sin firmar un tratado. se acercan soldados a pie. si son bajas y anchas. es imprescindible escudriñarlos totalmente y con cuidado. . Humaredas esparcidas significan que se está cortando leña. están estableciendo un frente de batalla. quiere que avances. pero permanece en calma. Cuando un ejército se está desplazando. es señal de que el enemigo se va a retirar. si atraviesa territorios montañosos con muchas corrientes de agua y pozos. La idea de poner muchos obstáculos entre la maleza es hacerte pensar que existen tropas emboscadas escondidas en medio de ella.

es que el lugar está vacío. Conviene anticipar. Si hay pájaros sobrevolando una ciudad. los soldados se hablan con franqueza entre sí sobre los problemas con sus superiores. Si los estandartes se mueven. las faltas de disciplina indican problemas con los superiores. así pues. son enemigos completament e desesperados. el ejército ha huido. Si matan sus caballos para obtener carne. prepararse inmediatamente para esta eventualidad. Tienen miedo y están inquietos. significa que están cansados. Las murmuraciones describen la expresión de los verdaderos sentimientos. Si los aguadores beben en primer lugar. Si el ejército no tiene disciplina. faltas de disciplina y los soldados hablan mucho entre sí. Si la mitad de sus tropas avanza y la otra mitad retrocede. No se precipitarán para un encuentro ordinario si no entienden que les ayudará. es que los soldados carecen de alimentos. quiere decir que se ha perdido la lealtad de la tropa. es que están hambrientos. Si se producen murmuraciones. Si se producen llamadas nocturnas. Si los soldados enemigos se apoyan unos en otros. cuando no tienen marmitas y no vuelven a su campamento. es que los soldados enemigos están atemorizados. es que las tropas están sedientas. si se desplaza de acá para allá sin orden ni concierto. . Las señales se utilizan para unificar el grupo. es que está cansado. Cuando el mando ha perdido la lealtad de las tropas.Si el enemigo dispone rápidamente a sus carros en filas de combate. El enemigo está fingiendo en este caso confusión y desorden para incitarte a que avances. significa que sus filas están confusas. Si sus emisarios muestran irritación. y por eso se llaman unos a otros. Si el enemigo ve una ventaja pero no la aprovecha. es que el enemigo piensa atraerte a una trampa. es que está sumido en la confusión. es que está esperando refuerzos. Si los pájaros se reúnen en el campo enemigo. esto quiere decir que el general no es tomado en serio. o debe haber una fuerza que se halla a distancia y que es esperada en un determinado momento para unir sus tropas y atacarte.

Tampoco podrán ser empleados si no se lleva a cabo ningún castigo. incluso después de haber obtenido su lealtad. dirígelos mediante el arte civilizado y unifícalos mediante las artes marciales. que carece de estrategia y que toma a la ligera a sus adversarios. y los corazones de los soldados están ya vinculados al mando. sino que confías exclusivamente en a fuerza de tus soldados. Mándalos con humanidad y benevolencia. para evitar que se rebelen en masa. son castigados una y otra vez para restablecer la autoridad. Cuando la fuerza de su ímpetu está agotada. has de observarlos cuidadosamente. sólo evitar actuar con violencia innecesaria. . Cuando existe un sentimiento subterráneo de aprecio y confianza. Cuando los soldados están tan agotados que no pueden cumplir las órdenes. Están preparando un ataque por sorpresa. Si se castiga a los soldados antes de haber conseguido que sean leales al mando. Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque. si se relaja la disciplina. no es necesariamente más beneficioso ser superior en fuerzas. esto significa una victoria continua. es posible estar seguro de la victoria. pero demoran el momento de entrar en combate sin abandonar no obstante el terreno. y artes marciales significan reglamentos. es que el enemigo se halla en un callejón sin salida. no obedecerán. Si las tropas enemigas se enfrentan a ti con ardor. El enemigo que actúa aisladamente. los soldados se volverán arrogantes y será imposible emplearlos. y tomas a la ligera a tus adversarios sin l valorar su condición. Por lo tanto. Arte civilizado significa humanidad. inevitablemente acabará siendo derrotado. es que el enemigo está desesperado. Los emisarios que acuden con actitud conciliatoria indican que el enemigo quiere una tregua. eso es todo. unifícalos de manera estricta y firme. cuando se ordenan demasiados castigos. otorgan constantes recompensas para tener contentos a los soldados. es suficiente con consolidar tu poder. hacer estimaciones sobre el enemigo y conseguir reunir tropas. Cuando la benevolencia y la firmeza son evidentes. y si no obedecen. serán difíciles de emplear. con toda seguridad caerás prisionero.Si se otorgan numerosas recompensas. En asuntos militares. Ser violento al principio y terminar después temiendo a los propios soldados es el colmo de la ineptitud.

otros estrechos. así tendrás ventaja cuando libres la batalla. lo cual jugará en contra tuya. Cuando estés en un terreno difícil de salir. sencillas. existe una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo. incluso si el adversario te ofrece una ventaja. justas.Cuando las órdenes se dan de manera clara. retírate y no lo persigas. no lo persigas si bloquea los desfiladeros. puedes vencer si sigues adelante. tendrás muchas dificultades para volver de nuevo a él. induciendo a salir a la mitad de las tropas enemigas. algunos neutros. Si él llega antes. si eres el primero en llegar. éstas las aceptan. Si éste los ha ocupado antes. sencilla y consecuente a las tropas. Cuando el terreno sea accesible. y entonces cae sobre él aprovechándote de esta condición favorable. debes ocuparlo totalmente y esperar al adversario. eligiendo las alturas soleadas. si tu enemigo no está preparado. debes ocupar sus puntos altos y soleados y esperar al adversario. estás limitado. otros difíciles. y es difícil provocarle a combatir de manera desventajosa para él. En un terreno estrecho. accidentados o abiertos. se dice que es un terreno neutro. Cuando las órdenes son razonables. si eres el primero en llegar. no te aproveches de ella: retírate. contradictorias y cambiantes las tropas no las aceptan o no las entienden. En este terreno. En un terreno abierto. claras y consecuentes. CAPITULO X Sobre la topología Algunos terrenos son fáciles. una posición que sea adecuada para transportar los suministros. Persíguelo sólo si no los bloquea. En terreno accidentado. . pero si el enemigo está preparado y sigues adelante. Cuando es un terreno desfavorable para ambos bandos. Cuando las órdenes son confusas. En un terreno neutro. sé el primero en establece r tu posición. la fuerza del ímpetu se encuentra igualada.

entran en combate con fuerzas superiores en número o mejor equipadas. la quinta es la ineficacia de la ley del orden. entre las tropas están las que huyen. Estas son las seis maneras de ser derrotado. Ninguna de estas circunstancias constituyen desastres naturales. Si empleas soldados sin seleccionar a los preparados de los no preparados. Así pues. y la sexta es el fallo de no seleccionar a los soldados fuertes y resueltos. La comprensión de estas situaciones es la responsabilidad suprema de los generales y deben ser consideradas. la insuficiencia de entrenamiento. y se enfrentan al enemigo por su cuenta y por despecho. se verán en apuros. todo el mando militar debe tener una sola intención y todas las fuerzas militares deben cooperar. te estás buscando tu propia derrota. Los que tienen tropas fuertes pero cuyos oficiales son débiles. la tercera. pero que atacan en proporción de uno contra diez. salen derrotados los que luchan ignorándolos. Como norma general. la cuarta es la pasión irracional. y cuando los generales ignoran sus capacidades. y no seleccionan a sus tropas según los niveles de preparación de las mismas. se produce revuelta. la ausencia de un sistema claro de recompensas y castigos. Los generales que son derrotados son aquellos que son incapaces de calibrar a los adversarios. Salen vencedores los que libran batallas conociendo estos elementos. Las tropas que tienen el mismo ímpetu. la que se retraen. las que se derrumban. sino que son debidas a los errores de los generales. La primera es no calibrar el número de fuerzas. Cuando los oficiales superiores están enco lerizados y son violentos. Éstas son las configuraciones del terreno. las que se rebelan y las que son derrotadas. salen derrotadas. a los arrojados y a los timoratos.Entender estas seis clases de terreno es la responsabilidad principal del general. cuando las órdenes no son claras. La configuración del terreno puede ser un apoyo para el ejército. la segunda. Los que tienen soldados débiles al mando de oficiales fuertes. los generales que las ignoran salen derrotados. el curso de la acción adecuada es calibrar al adversario para asegurar la victoria y calcular los riesgos y las distancias. y es imprescindible considerarlos. para poder vencer al enemigo. cuando oficiales y soldados no tienen solidez y las formaciones son anárquicas. . el ejército se desmoronará. quedan retraídos. Cuando los generales son débiles y carecen de autoridad. para los jefes militares.

Por lo tanto.Por lo tanto. C A P I T U L O XI Sobre las nueve clases de terreno Conforme a las leyes de las operaciones militares. Mira por tus soldados como miras por un recién nacido. Las recompensas no deben utilizarse solas. así se rinde un servicio valioso a la nación. inservibles. Servidores de esta talla son muy útiles para un pueblo. pero ignoras si tus soldados son capaces de atacar. Avanzar y retirarse en contra de las órdenes del gobierno no se hace por interés personal. la victoria no es un peligro. Si las leyes de la guerra no indican una victoria segura. pero ignoras si la condición del terreno es favorable para la batalla. existen nueve clases de terreno. así estarán dispuestos a seguirte hasta los valles más profundos. Pero si eres tan amable con ellos que no los puedes utilizar. En caso contrario. tienes sólo la mitad de posibilidades de ganar. cuida de tus soldados como cuidas de tus queridos hijos. tienes la mitad de probabilidades de vencer. por lo tanto. como niños mimosos. ni se agotan cuando atacan. se acostumbran a disfrutar o a quedar resentidas por todo. sólo tienes la mitad de posibilidades de ganar. Si . tus soldados serán como niños mimados y. Si sabes que tus soldados son capaces de atacar. con el único propósito de proteger a la población y en beneficio también del gobierno. incluso si el gobierno ha dada órdenes de no atacar. la victoria es inagotable. se ordena la retirada sin evitar la responsabilidad. De este modo se avanza sin pretender la gloria. los que conocen las artes marciales no pierden el tiempo cuando efectúan sus movimientos. sino para salvaguardar las vidas de la población y en auténtico beneficio del gobierno. y tus soldados pueden llevarlo a cabo. cuando las leyes de la guerra señalan una victoria segura es claramente apropiado entablar batalla. Esto es dañino y los vuelve inservibles. ni debe confiarse solamente en los castigos. aunque el gobierno haya dada la orden de atacar. es adecuado no entrar en batalla. tan informal que no puedes disciplinarlos. Si sabes que tu enemigo es vulnerable a un ataque. las tropas. y morirán gustosamente contigo. Debido a esto se dice que cuando te conoces a ti mismo y conoces a los demás. Si sabes que el enemigo es vulnerable a un ataque. si eres tan indulgente que no les puedes dar órdenes. pero ignoras si el enemigo es invulnerable a un ataque. cuando conoces el cielo y la tierra.

El terreno de intersección es aquel en el que convergen las principales vías de comunicación uniéndolas entre sí: sé el primero en ocuparlo. de manera que una pequeña unidad enemiga puede atacarte. pero no lo haces en profundidad. Esto significa que los soldados pueden regresar fácilmente. Un territorio igualmente accesible para ti y para los demás se llama terreno de comunicación. corres peligro. a éste se le llama territorio ligero. Un terreno de lucha inevitable es cualquier enclave defensivo o paso estratégico. . a éste se le llama terreno cercado. Cuando atraviesas montañas boscosas. a este terreno se le llama difícil. pueden ser dispersados con facilidad. te encuentras seguro. Cuando los soldados están apegados a su casa y combaten cerca de su hogar. El territorio que puede resultarte ventajoso si lo tomas. si lo pierdes. Es un terreno del que es difícil regresar. Cuando el acceso es estrecho y la salida es tortuosa. y la gente tendrá que ponerse de tu lado. se llama terreno clave . El territorio que está rodeado por tres territorios rivales y es el primero en proporcionar libre acceso a él a todo el mundo se llama terreno de intersección. Las tropas que se encuentran en un terreno mortal están en la misma situación que si se encontraran en una barca que se hunde o en una casa ardiendo. puedes atravesar este territorio. aunque tus tropas sean más numerosas. a esto se le llama terreno desfavorable. a éste se le llama terreno de dispersión. y dejas detrás muchas ciudades y pueblos. desfiladeros abruptos u otros accidentes difíciles de atravesar. Cuando penetras en un territorio ajeno. Si eres capaz de una gran adaptación. Si sólo puedes sobrevivir en un territorio luchando con rapidez. Si lo obtienes.intereses locales luchan entre sí en su propio territorio. Cuando penetras en profundidad en un territorio ajeno. y si es fácil morir si no lo haces. a éste se le llama terreno mortal. y ventajoso al enemigo si es él quien lo conquista.

estarás a salvo si estableces alianzas. no dejes que tus tropas sean divididas en un terreno de comunicación. de tal manera que no les daban tiempo para hacer planes. debes apresurarte a salir. sus mentes no están realmente concentradas y no están listos para la batalla. aprovechándose de los errores de los adversarios. Se podría preguntar cómo enfrentarse a fuerzas enemigas numerosas y bien organizadas que se dirigen hacia ti. continúa marchando. En terrenos cercados. en terrenos mortales. Un terreno ligero es cuando los soldados han penetrado en territorio enemigo. y se retenían en caso contrario.Así pues. no combatas en un terreno de dispersión. desplazándose por caminos que no esperan y atacando cuando no están en guardia. La respuesta es quitarles en primer lugar algo que aprecien. . más fuertes se hacen. no te detengas en un terreno ligero. y que si dudas. En terrenos difíciles. Esto significa que para aprovecharse de la falta de preparación. en terrenos cercados. esos errores no te servirán de nada. la confianza entre las grandes y las pequeñas unidades. y después te escucharán. atacándolos aquí y allá. hasta el punto de que el gobierno nativo no puede ya expulsarlos. si las pierdes. para poder servirse de las rutas de suministros. el interés recíproco par el bienestar de los diferentes rangos. el alistamiento de soldados y la coherencia de sus ejércitos. es necesario actuar con rapidez. cuanto más se adentran los invasores en el territorio ajeno. no ataques en un terreno clave (ocupado por el enemigo). En una invasión. Introducían cambios para confundir al enemigo. En terrenos de intersección. aterrorizándolos y sembrando en ellos la confusión. el apoyo mutuo entre gobernantes y gobernados. en terrenos desfavorables. en terrenos difíciles. En terrenos desfavorables. por regla general. establece comunicaciones. ya que no puedes atrincherarte en ello. Estos expertos entraban en acción cuando les era ventajoso. los soldados pueden huir. Si las tropas caen en un terreno mortal. introduce tácticas sorpresivas. En terrenos de intersección. entrar aprovisionado significa reunir todo lo necesario para estar allí mucho tiempo. de visión y de cautela de los adversarios. No es ventajoso atacar al enemigo en un terreno clave. te encontrarás en peligro. lo que es ventajoso es llegar el primero a él. pero todavía no tienen las espaldas cubiertas: por eso. todo el mundo luchará de ma nera espontánea. Por esto se dice: "Sitúa a las tropas en un terreno mortal y sobrevivirán. haz planes. No debe permitirse que quede aislado el terreno de comunicación. La rapidez de acción es el factor esencial de la condición de la fuerza militar. En un terreno de dispersión." Los que eran antes considerados como expertos en el arte de la guerra eran capaces de hacer que el enemigo perdiera contacto entre su vanguardia y su retaguardia. lucha. entra aprovisionado.

Cuando se hallan ante un grave peligro. Cuando no hay ningún sitio a donde ir. Un manual de ocho formaciones clásicas de batalla dice: "Haz del frente la retaguardia. La respuesta es afirmativa. qué no estarán dispuestas a hacer? Los guerreros dan entonces lo mejor de sus fuerzas. y espera a que se produzca un punto vulnerable para avanzar. una operación militar preparada con pericia debe ser como una serpiente veloz que contraataca con su cola cuando alguien le ataca por la cabeza. encontrándose en el mismo barco. haz de la retaguardia el frente. y se puede confiar en ellos sin necesidad de órdenes.Escoge campos fértiles. consolida su energía. Por esta razón. Esta imagen representa el método de una línea de batalla que responde velozmente cuando es atacada. Haz que la cabeza esté en todas partes. sea cual sea su rango. y las tropas tendrán suficiente para comer. aumenta su fuerza." Puede preguntarse la cuestión de si es posible hacer que una fuerza militar sea como una serpiente rápida. contraataca con la cabeza cuando alguien le ataca por la cola y contraataca con cabeza y c ola. se alistan sin tener que ser llamados a filas. todos tienen el mismo objetivo. Porque. Prohibe l s augurios para evitar las dudas. permanecen firmes. cabeza y cola acudirán al rescate. Cuida de su salud y evita el cansancio. ¿ante la posibilidad de la muerte. Si no tienen más longevidad. Es la fuerza de la situación la que hace que esto suceda. son amistosos sin necesidad de promesas. y cuando el enemigo arremeta por el centro. ahorra las fuerzas sobrantes. Incluso las personas que se tienen antipatía. . no es porque no quieran vivir más tiempo. Esto significa que cuando los combatientes se encuentran en peligro de muerte. cuando alguien le ataca por el medio. Que los movimientos de tus tropas y la preparación de tus planes sean insondables. los soldados están vigilantes sin tener que ser estimulados. y los soldados nunca te abandonarán. El día en que se da la orden de marcha. lucharán hasta el final. no es porque las desdeñen. pierden el miedo. mantén en secreto tus formaciones y tus planes. de manera que tengan que morir antes de poder escapar. y. por lo tanto. permaneciendo insondable para los enemigos. y puede confiarse de manera natural en ellos sin promesas ni necesidad de jerarquía. cuando están totalmente implicados en un terreno. Así pues. los soldados lloran. están alerta sin necesidad de ser estimulados. Si tus o soldados no tienen riquezas. Sitúa a tus tropas en un punto que no tenga salida. tienen buena voluntad de manera espontánea y sin necesidad de recibir órdenes. con cuatro cabezas y ocho colas. Consolida la energía más entusiasta de tus tropas. se aferran a él. Si no tienen otra opción. se ayudarán entre sí en caso de peligro de zozobrar.

Por esto. de manera que nadie pueda anticiparse. puedes vencer a los adversarios. de tal manera que dirigir un grupo es como dirigir a un solo individuo que no tiene más que una sola opción. así las conduce como un rebaño y todos ignoran hacia dónde se encaminan. Tener éxito tanto con tropas débiles como con tropas aguerridas se basa en la configuración de las circunstancias. Si obtienes la ventaja del terreno. Su mando es justo y metódico. Ha hecho quemar las naves a sus tropas y destruir sus casas. Corresponde al general ser tranquilo. Cambia sus acciones y revisa sus planes. Puedes ganar cuando nadie puede entender en ningún momento cuáles son tus intenciones. Cuando un general se adentra muy en el interior del territorio enemigo." Cuando un general fija una meta a sus tropas. de manera que combatan de forma espontánea y se ayuden unos a otros codo con codo: éste es el camino de la seguridad y de la obtención de una victoria cierta. está poniendo a prueba todo su potencial. La mejor organización es hacer que se exprese el valor y mantenerlo constante. esto no es suficientemente seguro ni se puede confiar en ello. Dice un Gran Hombre: "El principal engaño que se valora en las operaciones militares no se dirige sólo a los enemigos. Es necesario permitir que haya variantes a los cambios que se hacen. y se fijan las ruedas para hacer que los carros no se puedan mover. Pero aun así. Cambia de lugar su emplazamiento y se desplaza por caminos sinuosos. Puede mantener a sus soldados sin información y en completa ignorancia de sus planes. de manera que nadie pueda reconocerlos. . incluso con tropas ligeras y débiles. Se atan los caballos para formar una línea de combate estable. sino que empieza por las propias tropas. justo y metódico. no basta con depositar la confianza en caballos atados y ruedas fijadas. Sus planes son tranquilos y absolutamente secretos para que nadie pueda descubrirlos. reservado. así que nadie se atreve a tomarlo a la ligera. poniendo a los soldados en situaciones mortales. ¿cuánto más te sería posible si tienes tropas poderosas y aguerridas? Lo que hace posible la victoria a ambas clases de tropas es las circunstancias del terreno. es como el que sube a un lugar elevado y después retira la escalera. los expertos en operaciones militares logran la cooperación de la tropa. para hacer que le sigan a uno sin saber adónde van. Por lo tanto.

. y obedecer en casos extremos. En un terreno desfavorable. en un terreno de dispersión. y las pautas de los sentimientos y situaciones humanas. pero tienden a dispersarse cuando están en las franjas fronterizas. En un terreno de comunicación. Los que no utilizan guías locales no pueden aprovecharse del terreno. Cuando se habla de ventajas y de desventajas de la concentración y de la dispersión. quiere decir que las pautas de los comportamientos humanos cambian según los diferentes tipos de terreno. el pueblo no se puede unir. urgiría a mis tropas a salir rápidamente de él. se trata de un terreno mortal. Los que ignoran las circunstancias del terreno no pueden hacer maniobrar a sus fuerzas. Los militares de un gobierno eficaz deben conocer todos estos factores. las ventajas de concentrarse o dispersarse.Incumbe a los generales reunir a los ejércitos y ponerlos en situaciones peligrosas. En un terreno ligero. Cuando el ejército de un gobierno eficaz ataca a un gran territorio. te hallas en un terreno aislado. estás en un terreno cercado. En un terreno mortal. aseguraría suministros continuados. la psicología de los soldados consiste en resistir cuando se ven rodeados. les haría apresurarse para tomarlo. es imposible hacer alianzas. En general. Por ello. Cuando su poder sobrepasa a los adversarios. En un terreno de intersección. En un terreno clave. es un terreno de comunicación. presentan una defensa unificada. Cuando a tus espaldas se hallen espesuras infranqueables y delante pasajes estrechos. prestaría atención a la defensa. luchar cuando no se puede evitar. Así pues. los que ignoran los planes enemigos no pueden preparar alianzas. Cuando te adentras en profundidad. cerraría las entradas. También han de examinar las adaptaciones a los diferentes terrenos. yo unificaría las mentes de los soldados. la pauta general de los invasores es unirse cuando están en el corazón del territorio enemigo. establecería sólidas alianzas. indicaría a mis tropas que no existe ninguna posibilidad de sobrevivir. Por esto. Hasta que los soldados no se ven rodeados. En un terreno difícil. Cuando no haya ningún sitio a donde ir. las man tendría en contacto. Cuando están desesperados. Cuando es accesible desde todos los puntos. Cuando penetras poco. estás en un terreno difícil. En un terreno cercado. Cuando dejas tu territorio y atraviesas la frontera en una operación militar. estás en un terreno ligero. no tienen la determinación de resistir al enemigo hasta alcanzar la victoria.

Empléalas en tareas reales. Si te concentras totalmente en éste. Ponles en peligro de muerte. Así. se cierran las fronteras. Colócalos en una situación de posible exterminio. y después anticípate a él. y entonces lucharán para vivir. sin comunicarles tu estrategia. para determinar el resultado de la guerra. Déjales conocer los beneficios que les esperan. pero no les hables. ni aumentas el poder de ningún país. Si la verdad se filtra. la tarea de una operación militar es fingir acomodarse a las intenciones del enemigo. Entérate primero de lo que pretende. Cuando las tropas afrontan peligros. Al principio te acomodas a sus intenciones. al principio eres como . Otorga recompensas que no estén reguladas y da órdenes desacostumbradas.Si puedes averiguar los planes de tus adversarios. A esto se llama cumplir el objetivo con pericia. todo ello hace que el país y las ciudades enemigas sean vulnerables. pero extiendes tu influencia personal amenazando a los adversarios. Si los soldados empiezan a preocuparse. El rigor en los cuarteles generales en la fase de planificación se refiere al mantenimiento del secreto. Así pues. y entonces sobrevivirán. Emplea a tus soldados sólo en combatir. son capaces de luchar para obtener la victoria. pero no les comentes los perjuicios posibles. tu estrategia puede hundirse. aprovéchate del terreno y haz maniobrar al enemigo de manera que se encuentre indefenso. pero no les hables de los daños potenciales. en este caso. ni siquiera un gran territorio puede reunir suficientes tropas para detenerte. aprovéchalas inmediatamente. si no luchas por obtener alianzas. el día en que se declara la guerra. Mantén la disciplina y adáptate al enemigo. se volverán vacilantes y temerosos. observa cómo el enemigo hace promesas sin tener en cuenta los códigos establecidos. Los asuntos se deciden rigurosamente desde que se comienza a planificar y establecer la estrategia desde la casa o cuartel general. después matas a sus generales: ésta es la pericia en el cumplimiento del objetivo. Maneja las tropas como si fueran una sola persona. Considera la ventaja de otorgar recompensas que no tengan precedentes. se rompen los salvoconductos y se impide el paso de emisarios. puedes matar a su general aunque estés a kilómetros de distancia. Por lo tanto. Cuando el enemigo ofrece oportunidades. Motívalas con recompensas. Así.

hazlo cuando sea oportuno. concretamente cuando el tiempo es seco y ventoso.una doncella y el enemigo abre sus puertas. y adaptarse a éstas de manera racional. Cuando el fuego alcance su punto álgido. si puedes. porque el enemigo luchará en este caso hasta la muerte. Cuando el fuego está dentro del campamento enemigo. quemar el equipo. Si ha soplado el viento durante el día. Un viento diurno cesará al anochecer. es necesario saber cómo impedir que los demás te ataquen a ti. entonces. prepárate rápidamente desde fuera. Los ejércitos han de saber que existen variantes de las cinco clases de ataq ues mediante el fuego. no esperes a hacerlo en su interior. Cuando el fuego puede ser prendido en campo abierto. tú eres como una liebre suelta. si no. a la noche amainará. y el enemigo no podrá expulsarte. quemar los suministros. Existen momentos adecuados para encender fuegos. El uso del fuego tiene que tener una base. Cuando el fuego sea atizado par el viento. síguelo. espera. C A P I T U L O XII Sobre el arte de atacar por el fuego Existen cinc o clases de ataques mediante el fuego: quemar a las personas . Si los soldados se mantienen en calma cuando el fuego se ha declarado. espera y no ataques. en ataques mediante el fuego es imprescindible seguir los cambios producidos por éste. un viento nocturno cesará al amanecer. . En general. y exige ciertos medios. Normalmente. quemar los almacenes y quemar las armas. No es eficaz luchar contra el ímpetu del fuego. el fuego se utiliza para sembrar la confusión en el enemigo y así poder atacarle. No basta saber cómo atacar a los demás con el fuego. no ataques en dirección contraria a éste.

pero un pueblo destruido no puede hacérsele renacer. lo que posibilita a un gobierno inteligente y a un mando militar sabio vencer a los demás y lograr triunfos extraordinarios con esa información esencial. C A P I T U L O XIII Sobre la concordia y la discordia Una Operación militar significa un gran esfuerzo para el pueblo. Ésta es la manera de mantener a la nación a salvo y de conservar intacto a su ejército. pero no puede arrasar. Ganar combatiendo o llevar a cabo un asedio victorioso sin recompensar a los que han hecho méritos trae mala fortuna y se hace merecedor de ser llamado avaro. la utilización del fuego para apoyar un ataque significa claridad. En consecuencia. y la guerra es un asunto peligroso. desiste. y la cólera puede convertirse en placer. Por lo tanto. de manera que su fuerza se desuna y la tuya se fortalezca. y los jefes militares no deben provocar la guerra por cólera.Así pues. Actúa cuando sea beneficioso. ni luchan cuando no existe peligro. Por eso se dice que un gobierno esclarecido lo tiene en cuenta y que un buen mando militar recompensa el mérito. y no es típico de un buen jefe militar. Es indispensable impedir una derrota desastrosa. fallar en conocer la situación de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la oposición es extremadamente inhumano. El agua puede utilizarse para dividir a un ejército enemigo. de un consejero de gobierno. Las armas son instrumentos de mal augurio. . y un buen mando militar lo tiene en cuenta. en caso contrario. no vale la pena movilizar un ejército por razones insignificantes: Las armas sólo deben utilizarse cuando no existe otro remedio. No m oviliza a sus tropas cuando no hay ventajas que obtener. y la guerra puede durar muchos años para obtener una victoria de un día. El agua puede incomunicar. y la muerte no puede convertirse en vida. un gobierno esclarecido presta atención a todo esto. La ira puede convertirse en alegría. ni actúa cuando no hay nada que ganar. y por lo tanto. ni de un gobernante victorioso. y la utilización del agua para apoyar un ataque significa fuerza. Así pues. Un gobierno no debe movilizar un ejército por ira.

es un asunto muy delicado. Los espías liquidables transmiten falsos datos a los espías enemigos. Cuando están activos todos ellos. Debes buscar a agentes enemigos que hayan venido a espiarte. de sus aliados. ni a nadie se le otorgan recompensas tan grandes como a ellos. Si algún asunto de espionaje es divulgado antes de que el espía haya informado. ni descubrir mediante cálculos. éste y el que lo haya divulgado deben eliminarse. el espía liquidable. también pueden ser utilizados para crear desavenencias y desarmonía. y el espía flotante. puedes fabricar información falsa . Con la información obtenida de esta manera. puedes encontrar espías nativos y espías internos para contratarlos. no puede uno servirse de espías sin humanidad y justicia. No se pueden utilizar a los espías sin sagacidad y conocimiento. y se aplica al gobernante. Cada asunto requiere un conocimiento previo. el espía interno. Existen cinco clases de espías: el espía nativo. para poder utilizarlos como agentes dobles.La información previa no puede obtenerse de fantasmas ni espíritus. sus centinelas y de sus criados. ni hay asunto más secreto que el espionaje. el doble agente. has de conocer previamente la identidad de los generales que la defienden. En consecuencia. Ciertamente. debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo. Siempre que vayas a atacar y a combatir. Entre los funcionarios del régimen enemigo. Los agentes dobles se contratan entre los espías enemigos. Los espías son útiles en todas partes. sobornarlos e inducirlos a pasarse a tu lado. y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades. Debe obtenerse de personas. así pues. Siempre que quieras atacar a un ejército. no se puede obtener la verdad de los espías sin sutileza. pueden convertirse en renegados y trabajar para el enemigo. Si no se trata bien a los espías. sus visitantes. nadie conoce sus rutas: a esto se le llama genio organizativo. haz que tus espías averigüen todo sobre ellos. Los espías internos se contratan entre los funcionarios enemigos. Con la información obtenida de éstos. asediar una ciudad o atacar a una persona. nadie en las fuerzas armadas es tratado con tanta familiaridad como los espías. ni se puede tener por analogía. Los espías nativos se contratan entre los habitantes de una localidad. Los espías flotantes vuelven para traer sus informes. personas que conozcan la situación del adversario. se hallan aquéllos con los que se puede establecer contacto y a los que se puede sobornar para averiguar la situación de su país y descubrir cualquier plan que se trame contra ti.

y los ejércitos dependen de él para llevar a cabo sus acciones. así pues. y este conocimiento depende de los agentes dobles. Es esencial para un gobernante conocer las cinco clases de espionaje. éstos deben ser bien tratados. puede estar seguro de la victoria. Con la información así obtenida.sirviéndote de espías liquidables. FIN . sólo un gobernante brillante o un general sabio que pueda utilizar a los más inteligentes para el espionaje. No será ventajoso para el ejército actuar sin conocer la situación del enemigo. puedes hacer que los espías flotantes actúen según los planes previstos. El espionaje es esencial para las operaciones militares. y conocer la situación del enemigo no es posible sin el espionaje. Así.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful