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laAZAROSA
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i existe un film realmente mítico, una película que resuma por sí sola la época dorada el «gran Hollywood», que ilustre el por qué de la fascinación que el cine ha ejercido sobre varias generaciones de espectadores, ésta es sin duda alguna Lo que el viento se llevó. Aureolada por el prestigio de diez Oscars y de su clamoroso triunfo en todos los puntos del globo en que ha sido estrenada, la película de David O. Selznick, puesto que de un film «de productor» se trata, ha conocido numerosas reposiciones, coronadas invariablemente por el fervor popular. De todas ellas, sin embargo, me atrevería a asegurar que la última ha superado todas las previsiones. Inmensas colas se han formado a diario para asistir a las dos únicas sesiones que la duración del film permitía. En pleno verano, con la mayoría de los cines más vacíos (todavía) que en invierno, Lo que el viento se llevó ha arrastrado una vez más a las multitudes. ¿Cuál es el secreto de su éxito? Numerosos sociólogos ocasionales han arriesgado diversas hipótesis. Una de las más difundidas atribuye la generalizada adhesión que Escarlata O’Hara despierta en el público, especialmente, femenino, a la similar situación de posguerra (mundial o civil, en el caso de nuestro país) que atravesaba Europa en el momento de su estreno, a principios de los años 50. Hecho que posibilitó la identificación de la mayoría de los espectadores/as con el famoso juramento de la protagonista: «A Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre». Probablemente algo de cierto haya en ello, pero de poco sirve para explicar la multitudinaria acogida que nuevamente ha despertado el film, cuarenta años después de su realización. ¿Cansancio del cine actual, cada vez más abocado a callejones sin salida? ¿Consecuencia de una sensibilidad «retro» que va más allá de la moda pasajera y consiguiente revalorización del «star-systern»: aun matizado por el lógico distanciamiento que impone el paso del tiempo, del que es buen ejemplo la cómplice ovación que acompaña día tras día la primera aparición de Rhett Butler–Clark Gable en la pantalla? ¿O, simplemente, el incuestionable placer de visionar un film con verdadero sentido del espectáculo, en el que los diferentes componentes -guión, decorados, vestuario, música, interpretación- consiguen un equilibrio que hoy nos parece poco menos que modélico y absolutamente perdido?

HISTORIA Rafael Miret Jorba

A pesar de que los máximos dirigentes de la productora. En cuanto a Talullah Bankhead fue rechazada por considerarla demasiado mayor (tenía 36 años) para las escenas iniciales en que la protagonista celebra su dieciséis cumpleaños. quien adquirió los derechos de la obra por la entonces fabulosa suma de 50. de gran influencia en la opinión pública. Por su parte. Katherine Hepburn y Tallulah Bankhead).. quien si bien contaba con el carácter y la decisión necesarias. Carol Lombard. condición indispensable para «su» Escarlata. Al parecer. no exenta de motivos publicitarios. se presentaron al estudio centenares de actrices y se hicieron multitud de pruebas. Jennie. Después de lanzar al efecto una campaña de prensa. Igualmente desfilaron para la obtención del codiciado papel: Lana Turner. impulsado probablemente por la fama de éste como director de actrices. Sin haberse decidido todavía quién sería la estrella. Selznick contrató de inmediato para la dirección de la película que certeramente intuía que había de ratificar su naciente empresa a George Cukor (de quien había producido anteriormente Cena a las ocho y David Copperfield para MGM y Hollywood al desnudo. E. visionada hace tiempo por televisión. éste se negó a desplazarse a Hollywood. Paulette Godard (ante cuya posibilidad manifestaron su oposición diversas asociaciones femeninas americanas. le parecía a Selznick escasamente atractiva. con 26 años frente a los 38 de Clark Gable. encargó la realización de los decorados a William Cameron Menzies y Lyle Wheeler (1) y del vestuario a Walter Plunkett. la Metro participaría en la producción con 1. posteriormente eliminada al obtener el Oscar de la Academia por su interpretación.000 dólares. Para reducirlo. Susan Hayward. ninguna convencía a Selznick. era la elección de la protagonista femenina.. sin embargo. Maureen O’Sullivan y Lionel Barrymore. amén que movido por una «política de calidad». El tercer hombre. Habiéndose confiado el guión a Sidney Howard. Joan Bennet e incluso Olivia de Havilland. puesto que tanto MGM como RKO o Warner Bros consideraban un riesgo excesivo y una hazaña poco menos que imposible el llevarlo a la pantalla. igualmente por una cuestión de prestigio. Vivien Leigh. se vio reflejado en el inicial cartel anunciador del film al ir precedido su nombre de la apostilla «and presenting». De algunas de estas pruebas se conserva aún la copia. lo que había impulsado a varios productores a interesarse por ella. que habría sido el complemento ideal del film de tener los programadores un poco más de imaginación. destruyendo con ellas antiguos decorados del estudio con la doble finalidad de utilizarlos por última vez y de limpiar los grandes platós que el guión requería. pidiendo el papel masculino para Errol Flynn. Miriam Hopkins. al igual que el propio Gable. Selznick se negó a admitir a ninguno de los dos y Gable tuvo que aceptar un tanto a la fuerza un papel que no le apetecía (su contrato le impedía rechazar cualquiera de los que la firma del león le propusiera). recibiendo a cambio los derechos de distribución y un porcentaje sobre los beneficios. William Cameron Menzies comenzó a rodar las escenas del incendio de Atlanta. como era deseo de Selznick. Duelo al sol (protagonizados los dos últimos por Jennifer Jones. productora que proponía a Selznick unas condiciones similares a las que posteriormente éste firmaría con MGM. Recuerda y El proceso Paradine. También pensó en Clark Gable para el papel de Rhett Butler. que encarnaría el papel de la dulce Melania. Aspectos que en la versión cinematográfica quedarían disimulados por la singular interpretación de Vivien Leigh. P.250. sorprendentemente un joven productor independiente. o sea con la tercera parte aproximadamente. después de haber sido rechazado por su hermana Joan Fontaine. Bette Davis estaba unida por contrato con Wamer Bros. fue precisamente la noche del «incendio» cuando le fue presentado Selznick. Lucille Ball. Hombre meticuloso. y se limitó a remitir una primera versión dialogada del texto original que significaba unas seis horas de película.000. Selznick contrató a Scott Fitzgerald. el rodaje se inició el 26 de enero de 1939 y duró hasta el 27 de junio del mismo año. heredada sin duda de su pasado en la Metro. exigente e iracundo. la coquetería. Los problemas. de origen inglés pero nacida en la India. Selznick. por quien su autora manifestaba una notoria adversidad. la Selznick International Pictures. Loretta Young. y según cuenta la propia Vivien Leigh. actor que juzgaba muy mediocre. en pleno rodaje de Cumbres borrascosas. la Davis era la actriz que mejor se adaptaba al personaje creado por Margaret Mitchell. era conocida por el público americano únicamente por su actuación en el segundo papel femenino de Un yanqui en Oxford (Jack Conway. que había trabajado como jefe de producción de MGM y RKO.000 dólares sobre un presupuesto total de 3. Garret y poste- . creían que el actor más adecuado podía ser Gary Cooper o Ronald Colman. la RKO proponía a Katherine Hepburn. a la sazón su esposa) y la trilogía Hitchcock Rebeca. no estaban terminados: no habían hecho más que comenzar. cuya apariencia ingenua refuerza la pureza de sus sentimientos y hace disculpables muchos de sus excesos. Jean Arthur. producción MGM rodada en Inglaterra y protagonizada por Robert Taylor. Selznick. quien concertó con ella una prueba de rodaje como había hecho con las anteriores aspirantes. Norma Shearer. de la que habían de salir films tan notables como El jardín de Alá. David O. siendo el motivo de su estancia en Hollywood el haber ido a reunirse con Laurence Olivier. estableció en 1936 su propia productora. De las tres candidatas iniciales (Bette Davis. entrando en tratos con MGM. Probablemente. con quien Gable tenía un contrato en exclusiva. Olivier H. Fue.La novela de Margaret Mitchell «Lo que el viento se llevó» era a finales de los años 30 uno de los libros más vendidos de los EE.700. la vanidad y la falta de escrúpulos con tal de conseguir sus propósitos. Pero este interés no sobrepasó nunca los primeros contactos. acumulando en ella la codicia. Estación Termini. Finalmente el proyecto con Bette Davis se desechó también al negarse ella a aceptar como pareja a Errol Flynn. y tardó más de un año en estarlo. Cabe señalar que el relativo «descubrimiento» de Vivien Leigh. Lo que no estaba decidido todavía. debido a su ilícita unión sentimental con Charles Chaplin). 1937). Una vez elegida la protagonista. Doble sacrificio y Las cuatro hermanitas para RKO). en la cumbre de su fama. Además de Gable.UU.

que comprende la mayoría de las escenas entre Escarlata y Rhett y de Rhett en solitario). Vivien Leigh siguió entrevistándose secretamente con Cukor para pedirle consejo sobre algunos aspectos de su personaje). El diablo burlado). Adiós Mr. que igualmente se vio forzado a abandonar el film a las tres semanas de iniciado. cuyo tema principal Tara. y también por culpa de ciertos roces entre el autor de La dama de las camelias y Clark Gable. el compositor más acreditado del momento y con el que había trabajado anteriormente. Chips. con 26 años frente a los 38 de Clark Gable. quienes fueron sucesivamente despedidos a causa de sus desavenencias con el productor. ‘Cabe señalar que el relativo descubrimiento de Vivien Leigh. Una noche en la Ópera. se vio reflejado en el cartel inicial anunciador del film al ir precedido su nombre de la apostilla and presenting. quien abandonó el rodaje en abril. Las durísimas condiciones de trabajo (16 horas diarias) y las exigencias cada vez mayores de Selznick repercutieron también en Fleming. director «oficial» del film. George Cukor. decisión adoptada no sin disgusto de Vivien Leigh y Olivia de Havilland. a consecuencia del descontento de Selznick que creía ver en su atención por los detalles una incapacidad para dar al conjunto el aliento épico que requería. sin menosprecio de otros igualmente conseguidos. aún teniendo en cuenta que muchas de ellas fueron estrechamente supervisadas por el propio Selznick quien además se encargó personalmente de la famosa escena de la estación de Atlanta.riormente a Ben Hecht. en la cumbre de su fama. que fue reemplazado por Ernest Haller. Algo similar ocurrió con el director. El orgullo de los yanquis. víctima de una crisis nerviosa. a quien se debe una banda sonora especialmente afortunada. resuelta por medio de una grúa de 40 metros de altura que permitió el gigantesco travelling que encuadra a 25. el cual intervino también en la redacción definitiva del guión.000 figurantes. Finalmente. Los cambios alcanzaron asimismo al inicial director de fotografía Lee Garmes. Aunque sólo sea a título de curiosidad y atendiendo al hecho de que Victor Fleming. Selznick eligió para la música a Max Steiner. que confiaban más en él que en su sucesor Victor Fleming (según parece. transcribo a continuación la clasificación establecida por Michèle Ruby (3) de las secuencias realizadas por los restantes directores. la mitad de los cuales eran simples maniquíes. posteriormente eliminada al obtener el Oscar de la Academia’ . siendo sustituido por el prolífico e irregular Sam Wood (Tú eres mío. forma parte ya de la historia del cine (2). fue únicamente responsable de la mitad del rodaje (parte sin embargo nada desdeñable.

con el título de «Scarlett». el regreso de Escarlata a Tara. se traspasó el sonido estereofónico a seis pistas magnéticas. había conseguido recaudar por Navidad de aquel mismo año un millón de dólares. aumentando el grano hasta lo inadmisible. en Arte y Ensayo. del film que deterioraba por vez primera los cuidados encuadres de Ernest Haller. y puesto que la grabación original con las voces separadas de la música se había perdido. el magnífico plano en que aparece Tara al fondo del paisaje contemplado por Escarlata y su padre. parte de la secuencia en que las mujeres esperan cosiendo la llegada de sus maridos que han ido a «limpiar» el monte de nordistas rezagados. sorprendidos por India Wilkes. Afortunadamente. el baile de «caridad» para recoger fondos para la causa confederada. estrenándose simultáneamente en Madrid (Palacio de la Música) y en Barcelona (Windsor) el día 17 de noviembre. conseguida mediante la conjunción de tres negativos monocromos -rojo. a la vez que obligaba a efectuar diversos reencuadramientos (algo parecido a lo que sucede con las películas en Cinemascope pasadas por TV) y a realizar panorámicas verticales que «barrieran» la totalidad del plano. Rodado lógicamente en 35 mm. La brillante nitidez del primitivo Technicolor de Natalie Kalmus. Si tenemos en cuenta que hace un par de años se estrenó en París. cuyo formato cortaba prácticamente la mitad de la imagen y estropeaba todavía más el color. el episodio del matrimonio de Escarlata con Frank Kennedy.. con una copia en 70 mm. el encuentro de Melania y Escarlata con Belle Watling en las escaleras de la iglesia. a base de siluetas. este espectáculo conoció un nuevo montaje estrenado en el Drury Lane Theater de Londres. cuando Lo que el viento se llevó inauguró el Festival de Cannes. con la totalidad del material rodado. año en que también se dio a conocer en España. Sin embargo. la copia que actual-mente se exhibe en España es una recuperación de la primitiva. el nacimiento del hijo de Melania. empezó a sufrir alteraciones desde el momento en que Selznick vendió sus derechos a MGM en 1944.de nitrato. lo que significaba una duración de unas cuatro horas. Wiliam C. Su creciente popularidad a través de los años motivó que a finales de los 60 se exhibiera en Tokio un montaje especial. se producía el relanzamiento panorámico . Escarlata viendo subir la escalera y entrar en la habitación a Melania y Ashley. una versión subtitulada cedida por MGM de una copia en Technicolor del año 1952 ¿Podemos esperar alguna vez una proyección en condiciones similares en nuestro país? Los 75. la visita de Rhett a Escarlata con el sombrero traído de París. Por lo que se refiere a la banda sonora. la conversación de Melania y Mammy después de la muerte de Bonnie Blue.Pertenecen a. Melania y Escarlata espe-rando las listas de los soldados desaparecidos y trabajando en el hospital.. con June Ritchie y Harve Presnell en los primeros papeles. cuya inferior calidad apagó la luminosidad original de las imágenes. el aniversario de Ashley. incluyendo el mismo doblaje. definitivamente reducidas a 225 minutos. (no existía ningún otro formato en aquella época).500.000 metros de película impresionados en un principio fueron reducidos a unos 6. y más tarde «exportado» a Los Angeles y Broadway. George Cukor: la escena de Mammy atando el corsé a Escarlata. Sam Wood: el abrazo furtivo de Escarlata y Ashley en el aserradero.. pero manteniendo igualmente las deficiencias de color y proyección panorámica. las aventuras del film no terminaron tampoco con su estreno. Un nuevo y definitivo atropello fue consumado en 1968. Posteriormen-te. que alcanzaba una duración de ocho horas. se perdió para siempre a partir de 1950 con el nuevo tiraje de copias en Metrocolor. donde no fue presentado hasta 1949 en Italia y 1950 en Francia. Fue igualmente en Japón donde la novela de la Mitchell subió por primera vez a los escenarios en versión musical de Harold Rome y bajo la dirección de Joe Layton. en 1972. Menzies: el desconcierto de Escarlata perdida por las calles de Atlanta durante el ataque enemigo y el incendio de la ciudad. la muerte del desertor yanqui de un certero disparo de Escarlata. manteniendo en esta ocasión el título literario original. predominando los tonos apagados y el color ladrillo. Estrenando el film el 14 de diciembre de 1939 en Atlanta en medio del entusiasmo popular (el Gobernador de Georgia lo declaró día festivo). Pero aún faltaban bastantes años para que viera la luz en Europa. verde y azul. En 1954. al mismo tiempo que se le adaptaba una nueva banda sonora estereofónica.

se yergue surreal hacia la noche y el infinito. la pareja perfecta de Ashley. dos formas de vida y de cultura se contraponen. del temor a la esperanza. aunque dicha causa fuera tan vidriosa como la supervivencia de las grandes oligarquías agrarias y el mantenimiento de la esclavitud. con un travelling de acercamiento. su extremada bondad. donde el problema racial no llega a enfocarse de frente. los personajes negativos del film de Fleming son más atractivos que los positivos. o si se prefiere la señora de Winter. maridos de Escarlata). Griffith con el nombre de El nacimiento de una noción (1915). como el incendio de Atlanta. En la misma línea. la iluminación y el vestuario. sorprendente canto a la instauración del Ku-Klux-Klan (de ahí el título original) en la inmediata posguerra. a lo que él responde. Es una escena idéntica a la que Joan Fontaine. Simultáneamente al paso del entusiasmo orgulloso del Sur al desastre y a la miseria. la magnífica encarnación -más que interpretación. Ambas parten de una situación de posguerra y se proponen ante todo «hacerse un porvenir». existen varias coincidencias entre ambas películas. lágrimas. para mayor lucimiento de la pareja protagonista). la «moderna» heroína de folletín inventada por Rainer W. representan las dos caras de un mismo tipo: el hombre del sur. Se trata. constituye la historia de un país -los EE. como el de la separación de Rhett y Escarlata tras el incendio o el del desafiante juramento de la protagonista al final de la primera parte. nacida en Atlanta.. el personaje de Escarlata es el que posee un mayor relieve psicológico. representa también el espíritu de un país para el cual el éxito social y el triunfo económico son los máximos objetivos. las escaleras de Lo que el viento se llevó son el marco idóneo para realzar las acciones y los sentimientos de los protagonistas. Y por último ambas verán frustradas sus ilusiones -lo que cuestiona decisivamente el sentido del proceso seguido hasta entonces-. destrozada después de la guerra. Epopeya fracasada a causa de la desigualdad de fuerzas y de la deficiente preparación militar por parte del Sur. vislumbra en sueños su antiguo palacio de Manderley. hasta la famosa réplica final. No deja de ser sorprendente. Selznick). paciencia y discreción se vuelven en cierto modo en contra de ella (¿por voluntad del guión?) hasta hacerla parecer un tanto empalagosa. al desvanecerse la falsa imagen que se había formado de su «gran amar» Escarlata O’Hara. la majestuosa escalinata doble de Los Doce Robles que. únicamente. cuando Escarlata intenta inútilmente retenerlo suplicándole: «Si tú te vas. En cuanto a Melania Hamilton. por su reivindicación de una lucha heroica por una causa perdida. ¿qué va a ser de mí?». como Rhett lo es de Escarlata. apasionada y ambiciosa. después de una violenta discusión entre ambos. que en el de Fleming. en contrapartida. perdiendo el hijo que esperaba y. por culpa del azar en el caso de María Braun. sino por formar parte de la leyenda del cine. sin cuestionarse en ningún momento la vergüenza de su condición social. O. de la escritora georgiana. dándose por supuesto que los esclavos son fieles y nobles (Mammy) o miedosos. . dicho de otra manera. Creo que la música tiene razón: es necesario volver a Tara. A él pertenece la certera descripción del Sur como una tierra de «algodón. de mirarlo con otros ojos. Sin duda. De la alegría al dolor. que consiguió la desarticulación de los Estados rebeldes y la implantación del abolicionismo. ya que ni una sola toma fue rodada en Georgia. para acabar llorando su derrota echada sobre los peldaños. odio. mágico y espectral. sin embargo. Curiosamente.en una epopeya y en un melodrama. No en vano 24 años separan una y otra realización. contraria a la abolición de la esclavitud propugnada por Abraham Lincoln. Efectivamente. y sus comentarios mordaces a los manejos de la protagonista no desagradarían al propio Oscar Wilde.para comprender la abismal diferencia existente entre este tipo de melodrama histórico y. la caída de un imperio y del sistema de valores que lo sustentaba. uno de los principales méritos de Lo que el viento se llevó reside en el procedimiento por medio del cual su folletinesco fondo literario llega a convertirse -a pesar de o gracias a las múltiples vicisitudes enumeradas en el capítulo anterior. los operísticos fondos rojos. adquiere el valor de una epopeya. tal vez lo que aproxima más este film a los de Sirk sea la certera utilización de las grandes escaleras. Rhett Butler y Ashley Wilkes. un personaje tan conflictivo como el de la protagonista consigue la identificación y las simpatías del público. incluso las más injustificables. 225 Lo que el viento). que como es sabido constituyen un elemento dramático de primer orden. hasta el punto de erigirse en la «conciencia crítica» de los mismos. ¿Invalida. la tristeza de su ruina posterior. más allá de su personaje específico.con dos mansiones situadas fuera del tiempo y de la realidad. y especialmente algunas de sus secuencias épicas. el europeo. y como se ha dicho anteriormente. la triunfal subida de Rhett con Escarlata en brazos. espléndidos bailes. Soleada y vivaz la primera. que intentó autorresignarse de la derrota creando una particular mitología de los pasados «tiempos felices». seductor y cínico el primero (aunque finalmente llegue a perder la máscara defensiva de su aplomo a causa de los celos de su mujer y de la muerte de su hija). esta segunda concepción cualquier tipo de interés? Todo lo contrario. que un prototipo tan clásico como el de Escarlata mantenga evidentes concomitancias con el de María Braun. Incluso existen numerosos parecidos entre la reconstrucción de las «haciendas» de Alemania y Tara ¿Es Lo que el viento se llevó un simple «melo» fastuoso (si es que ello tiene algo de simple) o un esquema de análisis social más penetrante de lo que a simple vista parece? Mientras estoy escribiendo estas líneas suena en el tocadiscos la evocadora música compuesta por Max Steiner para el film. De su peculiar función son buen ejemplo: la primera aparición de Rhett Butler. y Lo que el viento se llevó. Véase sino: la magnificencia de Tara y. (4). La nostalgia sudista por el «antiguo régimen» se manifestaría cinematográficamente en la adaptación de sendos novelones: «The Clansman». Del conjunto de los cuatro. observada por Escarlata y su padre de espaldas al espectador. Pero. la fuerza dramática de la huida de Atlanta (donde la habilidad de la puesta en escena oculta a tres de los cinco personajes que ocupan la carreta descubierta. En este aspecto. Ambas permanecen fieles a un quimérico amor (Hermann Braun y Ashley Wilkes) que justifica todas sus decisiones. sino especialmente por su carácter elegíaco con respecto al bando vencido. no sólo por su condición de grandes superproducciones con una duración muy superior a la estándar (165 minutos El nacimiento. El papel de Escarlata O’Hara. como es necesario visitar de nuevo Manderley. como pocas veces también han sido mejor empleados los escenarios. representante en última instancia del fracaso de su clase social en la misma medida que Rhett lo es de su supervivencia y triunfo.UU. Desde decirle que «no tiene corazón pero ese es uno de sus principales atractivos». cuando en realidad carece de principios y no se detiene ante nada ni ante nadie con el fin de ver satisfechas sus ambiciones. muerte y aman». del esplendor a la miseria. dubitativo y en el fondo acomodaticio el segundo. muchachas encantadoras. remiten por su nervio y dinamismo a los mejores films de King Vidor (hecho al que puede que no sea ajeno que Selznick fuera también el productor de Duelo al sol) y por su planteamiento dramático e inteligente utilización de los decorados. del mundo mágico del sueño. que mantuvo su título original en la transposición al cine. Lo que el viento se llevó. la Guerra de Secesión (1861-1865) que enfrentó a los Estados del Norte contra la Confederación Sudista. lógicamente «american styl». Las notas iluminan en mi mente el momento. Aventurero.que casi carece de ella. grandes campos de algodón y esclavos felices de serlo. cuyo máximo representante sería Luchino Visconti. oscura y amenazadora la segunda. displicente: «Francamente querida. o por la común visualización de determinados acontecimientos.de Vivien Leigh limó muchas de las aristas de la Escarlata creada por la Mitchell. Sin abandonar el modelo de Sirk y al igual como sucede en algunos de sus melodramas -como es el caso de Escrito sobre el viento-. escrito por el reverendo Thomas Dixon y llevado a la pantalla por David W. mientras el de Rhett resulta el más lúcido a la hora de enjuiciar los hechos que tienen lugar a su alrededor. Si bien las similitudes «situacionales» son evidentes entre. Ambas realizan su escalada social a través de su encuentro con diferentes hombres (amantes de María. violencia.RETURN TO TARA Con frecuencia se ha repetido que la colonización del Oeste. pero similares ambas no sólo por haber sido diseñadas por el mismo «arquitecto» (Lyle Wheeler) o por pertenecer al mismo «propietario» (David O. eso no me importa». El último tema del disco se llama «Return to Tara». Dos reencuentros -recientemente aconsejados por Pere Gimferrer desde las páginas de un periódico barcelonés. el asesinato del soldado yanqui de un tiro en la frente. es sustituido en el caso de Fleming por la vitalidad y la acción. Más allá del mero hecho cinematográfico. como grupo defensivo de la población blanca contra la violencia y la brutalidad innatas de las gentes de color. Conviene subrayar este factor -su americanismo. Margaret Mitchell. Aspecto este último mucho más explícito en el film de Griffith. la ocultación de Escarlata para escuchar sin ser vista la conversación de Melania con sus amigas. Senso o El gatopardo y Lo que el viento se llevó (la pasión amorosa como razón primordial de vivir. esclavos y arrogancia». pongamos por caso. embusteros e irresponsa- bles (Prissy). se produce la transformación de la jovencita coqueta y caprichosa en mujer adulta. Fassbinder. por su parte. Epopeya victoriosa para el Norte. En cualquier caso. su subida y bajada de las mismas llamando desesperadamente a Rhett. en las escenas finales. la caída de Escarlata por la escalera. de un sistema patriarcal y caballeresco compuesto de mansiones blancas. por supuesto artificiales. existen pocas películas más llenas de «vida» que Lo que el viento se llevó. Sensible. Rhett. desde este punto de vista. a Douglas Sirk. de quien parece ilustrar una de sus más famosas sentencias: «El cine es sangre. de los sueños. reflejada en el «western». de la memoria colectiva del espectador. en que un parpadeo de la luna entre las nubes descubre a los ojos de Escarlata la imagen de Tara en ruinas. la nostalgia por un tiempo «barrido por el viento»). o el antológico plano de la hacienda de Tara. el trasfondo intelectual y aristocrático de Visconti que hace de sus películas selectas obras de arte.

La descripción pormenorizada del rodaje de Lo que el viento se llevó ha sido recogida por Roland Flamini en el libro «Scarlett. Collier Books. Existe también una versión francesa con el título «Le fabuleux tournage d’Autant en emporte le vent». Rhett. Rebeca. posición de la cámara.».(1) William Cameron Menzies es el «Productor Designer» del film. Montréal. En cuanto a Lyle Wheeler figura como «Art Director». 47. and a Cast of Thousands». 1977.. París. Editions L’Etincelle. no me importa un ardite». en clara correspondencia con el subtitulaje francés del film: «Ma chere.». mai-juin 1978. han sido objeto de atención en el estudio de Joan Padrol dedicado al músico vienés. (4) Esta réplica. (2) La obra de Max Steiner en general y su partitura para Lo que el viento se llevó en particular. aparecido en «Dirigido por. como presumiblemente el resto de los diálogos.. plano a plano) utilizado durante el rodaje. je m’en fous». . Nº 71. p. están un tanto suavizados. Pinky.-. etc. y a él se debe también el «story-board» (bosquejo gráfico de las diferentes secuencias. Nº 66.. la edición catalana de la misma lo resuelve con un contundente: «Estimada meva. función consistente en coordinar los diferentes elementos que componen la puesta en escena -decorados. siendo el responsable del diseño de las lujosas mansiones estilo colonial en las que se desarrolla la acción. 55. Nº 3. entre otros títulos relevantes. (3) «Films/Portraits». p. así como la dirección de las secuencias que se detallan en el texto. Bus-Stop y Picnic. Sobre la labor de Menzies véase «Dirigido por.. 1977. tant me fot». Ana y el rey de Siam. Mientras la versión española de la novela recurre a un castizo: «Querida mía. New York. p. Wheeler es también el decorador de El prisionero de Zenda. 36 Y Nº 67. luces.

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