Un purificador de aire debería ser tan necesario en las grandes ciudades y áreas con mala o nula ventilación, como

ahora sentimos o consideramos necesario un televisor, la radio o a una computadora pero, desgraciadamente, no hay una cultura al respecto en nuestro país, en parte, por desinformación y en parte, por ?falta de acceso? o publicación de la misma. Los purificadores de aire están diseñados para reducir la concentración de contaminantes en el hogar y/o cualquier otro lugar cerrado, además de ser benéficos para quienes sufren de alergias o asma, al ser un auxiliar en el tratamiento y recuperación de éstas y otras diversas enfermedades. Los beneficios que se obtienen con la adquisición de un purificador de aire son muy diversos, pero se traducen en una sola expresión: SALUD; y si tenemos salud, lo demás se da por añadidura. Sin embargo, así como beneficios, existen toda una serie de mitos al respecto y, debido a que en ningún momento se nos ha informado con claridad al respecto, es que surgen ideas erradas sobre los purificadores de aire. A continuación, he aquí algunos ejemplos de los mitos y preguntas más frecuentes que podemos tener acerca de los purificadores de aire.

¿Qué es un purificador de aire? Un purificador de aire, es un equipo que nos ayuda a mejorar la calidad del aire que respiramos en interiores, ya sea en una oficina, una casa habitación, un restaurante, un gimnasio o cualquier otro lugar cerrado que cuente con poca o mala ventilación, o con una generación elevada de contaminantes (olores, polvo, humo de todo tipo, bacterias, etc.). Este equipo, limpia el aire mediante un conjunto de filtros que lleva en su interior y, en el mejor de los casos, si cuenta con ionizador, equilibra las cargas eléctricas en el ambiente, creando un entorno más agradable y menos propenso a la proliferación de cadenas de contagio.

MITO: Para qué quiero un purificador de aire, si no estoy enfermo. VERDAD: Si bien es cierto que los purificadores de aire son auxiliares en el tratamiento de diversas enfermedades respiratorias como el asma y las alergias, o en terapias de recuperación, como las de transplantes de médula ósea, también es cierto que no necesariamente tenemos que estar enfermos para usarlos, ya que, si usamos un purificador de aire antes de enfermarnos, estamos previniendo cualquier tipo de enfermedad, al estar respirando un aire de mejor calidad que el que normalmente tenemos en nuestras casas o centros de trabajo.