El arte de la fuga Kotecki no podía… ¿Qué no podía?… Kotecki no podía dejarse tomar por el imperativo pedagógico.

Kotecki no podía encantarse por la poesía obligada. No podía convencerse de las buenas razones expuestas por su profesor. Pero Kotecki ejercía un poder: se resistía a ser formateado, se revelaba a ser fabricado a imagen y semejanza del Otro. No obstante él percibía que crecía el nopodermiento. Y tan errado no estaba; su poder lo “protegía” del Otro, pero ese poder no desplegaba toda su potencia de creación y afirmación subjetiva. Poder de evitación, aún no poder de creación. Todo lo que vive tiene un poder, decía Nietzsche. De lo que se trata es de descifrar los poderes en juego, sus cualidades, sus potencias, sus efectos, sus aberturas o sus cancelaciones. Sus tonos e intensidades, su capacidad de restringir o abrir. Los juegos de activación y desactivación a los que da lugar. Hasta aquí una parábola sugerente sobre el poder. Todo lo que vive guarda un poder; pero no todos los poderes revisten las mismas cualidades ni los mismos efectos. Está el poder de la culpa: Kotecki, tengo mujer e hijos tenga piedad de ellos. El poder del imperativo, nacido de la certeza moral: es indudable que la gran poesía debe admirarnos. Y qué efectos producen? En principio la reacción y rechazo de Kotecki. Kotecki grita su nopodermiento, pero en su grito podemos escuchar que “miente” acerca de su no poder. Kotecki no puede desoir su deseo, no puede soslayar su malestar. Kotecki puede expresar su negativa, puede reaccionar y hasta atemorizar al gran profesor presa del miedo de deshacer sus débiles fuerzas frente al estallido eventual del resto de la clase. No obstante este poder parece no explotar toda la potencia de Kotecki. Frente al aplastamiento escolar emerge otro poder el de la huida. Comprendí que debía huir si no quería ser devorado por las extravagancias que me asechaban. Es innegable que en la huida hay un poder, poder escapar de una situación que agobia. La pregunta es qué horizonte de transformación subjetiva promete el poder de la huida. De pronto la huida se ve entorpecida por un movimiento del dedo en el zapato de uno de los personajes. Y el poder de la huida se frena… Huir no solo significa huir de la escuela sino huir de si mismo: Oh huir de mí del mocoso en que me convirtiera decía Pimko admitiendo su mutación circunstancial de adulto a niño. ¿Cómo huir de lo que se es? ¿Dónde encontrar una base de apoyo? ¿Cómo huir de la subjetividad pedagógica? ¿Qué es ser maestro sin este apoyo certero y configurante? Kotecki advierte en un detalle imperceptible, silencioso que no es necesaria la épica para recuperar un poder, para abandonar el poder de la queja, el poder del imperativo, el poder de la culpa, el poder del eterno padecimiento. Kopeida despojado de los poderes aplastantes estaba revestido de un poder más sutil… El

ni el que se va ni el que se queda puede armar otro juego. Su intuición hace que el personaje se sume a una fuga con Pinocho. de establecer el más mínimo territorio o lazo. Territorio que seguramente en algún momento también se saturará pero mientras tanto funciona como refugio. tiene la potencia de armar nuevos territorios. En ese instante. No la determinación. opaco. Kotecki percibió una línea de fuga…línea de fuga que sólo se expresa más allá de los poderes reactivos o confrontativos. generando mayor confusión de la que ya tenía. Cuando la huida se hace fuga Suely Rolnik en “Amor.es si es posible devenir vida en el medio. 1 [1] Guattari y Rolnik “Micropolítica. No se porque pero sentí que debía confiar en el y lo seguí” apela a la intuición. Líneas de fuga que permiten imaginar la creación de nuevos territorios.podía esquivar la escuela. Cada uno de ellos hace puerto en la figura del otro sin poder salir de la simbiosis que provoca este doble juego. sino la potencia. Están atrapados en un territorio eterno y padeciente. Cuando Graciela en el foro escribe “Comprendí que debía huir ¿Cómo? ¿Dónde? No lo sabia. que no es otra cosa que la capacidad para capturar los signos de algo que aún permanece indeterminado. las líneas de fuga2[2] son aquellas que permiten salir de un territorio saturado de sentido. Y la pregunta que se impone entre ambas imágenes extremas –la de la simbiosis del tejido/viaje y la del viaje sin tejido alguno. imagen de la infancia como exploración. cartografías del deseo” en biblioteca está el link para acceder al libro completo. Pasión que se consume en cada pasión pasajera hasta diluirse por completo. imagen que se impone en los relatos que se fueron produciendo en este foro. cerrado. Pero a diferencia del movimiento huida que no arma nada excepto el ya no estar. apareció Pinocho y me dijo huyamos juntos. En contraposición con esa imagen nos habla de “máquinas célibes” como figura de la huida sin retorno alguno. 2 [2] Ver “Rizoma” de Deleuze . según hemos trabajado en la clase 2. Un siempre irse para volver y un siempre estar para añorar. La fuga. la de aquellos que se diluyen en una pura pasión incapaz de hacer cuerpo en nada. En esta imagen Rolnik ve un modo de estar que más que contrapuesto aparece como complementario porque ninguno. O dicho de otro modo: fugar en lugar de huir. territorios de deseo y una nueva suavidad”1[1] nos presente a Penélope y Ulises como las dos caras de un espejo: la de la eterna permanencia y la del eterno retorno/huida. Para Deleuze. amparo para lo vital. aquella escuela. la fuga es en pos de un nuevo territorio. Son las que permiten desterritorializar.

Silvia Duschatzky Mayo 2007 .el poder de la fuga es un poder afirmativo. 3. Gabriela Farrán.la creación no es equivalente a grandes obras. No se trata simplemente de producir lo que no había sino de que esa producción exprese nuevas sensibilidades. reformas totalizadoras ni grandilocuentes proyectos. un poder de la creación de nuevos territorios 2.la creación descansa en una observación sutil de las cosas y en una imaginación que organice nuevos trazados teniendo en cuenta la potencia de la situación. nuevas experiencias de vínculo. nuevas formas de percibir-nos y conectarnos con lo vital. La pregunta por la creación no es la pregunta por la originalidad ni la novedad.¿Qué nos queda por pensar? A modo de rápido punteo 1. La creación tiene efectos prácticos y se deja sentir en la cualidad de las relaciones que somos capaces de generar.

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