"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

se decía que había un causante de todo. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. La abrió con ansias.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. En la oscuridad. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. A la mañana siguiente. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. Quería gritar para pedir auxilio. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. dejando su característico olor a azufre. en un sector llamado Chaupi. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. amenazante. a cambio de diez bolas. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. Entre las latas retorcidas. sudaba frío. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. Vico se desplomó más pálido de lo que era. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. Un ser del más allá. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. a un lado del maligno. pero no halló las bolas de colores increíbles. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. En un principio. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. en la otra. Vico ganó nuevamente. El muchacho empezó a reanimarse. a la altura del paramo. con los pelos de punta. pero sentía que una mano le tapaba la boca. El espanto le nubló la vista. Aterrado. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. Vico retrocedió a la quebrada. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. La abuela pidió auxilio. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. . los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. Otra vez era la abuela. Duende. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. y gritó en forma amenazante: «Duende. En uno de estos. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. a fin de esquivarla. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. Instintivamente. vio una figura como una aparición bendita. antes del control de policía. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. adonde le guiaba el demonio. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. había faltado poco para que le cargara el Duende. un paquete de cigarrillos. los vidrios rotos y la agonía de la gente. El terror recorría su cuerpo. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi.

Entre la neblina y la lluvia. en el otro sentido. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. meses atrás. El grupo regresaba a Riobamba cuando. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . o por lo menos de hace muchos años. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. entre los comerciantes de vacunos. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. plantaron una cruz en el lugar. A lo lejos. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. Este hombre. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. un policía retuvo la licencia de la chica. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. la silueta del hombre se perdió. le resulto familiar. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. se iba al cementerio. . llamado Don Mariano. continúo siguiéndolo. de una familia pudiente de la ciudad. pero aquella persona. picado por la curiosidad. La joven novia bajó del auto. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza.Ella no se percato de ningún peligro. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. murió un anciano que vendía un puerco. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. en dirección contraria al pueblo. Aturdido y confundido. en la feria de animales de Guamote. Avanzando a paso ligero. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. diviso al desconocido alejándose por allí. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. en el control de Chaupi. el se había marchado ya. Sin dudar un segundo. despedazándola. como si fuese un conocido de toda la vida. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. La chica. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. Desde entonces. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. vi que la mujer seguía parada en la vía. abriéndose paso en dirección al desconocido. dando una larga vuelta. Yo solamente gire el volante. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. No se trataba de nadie del pueblo. Al final de la ceremonia. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. Al año de su fallecimiento. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. se accedía a la parte delantera de la plaza. Se supo después que. entre las convulsiones de la agonía. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias.

El toro se arrojó contra él. tras reflexionar en los hechos. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. que estaba totalmente repleto. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. Don Mariano murió en ese momento. con cierta ansiedad y temor. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. el miedo lo tenía paralizado. Por el contrario. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. lo embistió y lo levantó por los aires.No se crea –comento otro. . Apretando las mandíbulas. El cuerpo cayó destrozado. recogiendo algunos puñados mas de tierra. don Mariano se detuvo para encararlo. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. Se diferenciaba por el costal. . En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. todos habían salido a las labores del campo. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. el extraño había desaparecido. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . aunque se hallaba de espaldas. dicen que cuando el fin de uno está cerca. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. mirándolo con la misma expresión de tristeza. llego a la conclusión de que era un delincuente. infundiéndose de valor. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. Don Mariano temblaba. con el costal a rastras. se sorprendió pues aquel hombre. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. Cada vez mas intrigado. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. repleto ya. El terror causado por aquel aparecido. persignándose –. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. Para el anciano. Asustado. siempre recogiendo puñados de tierra. caminando a unos cien metros tras suyo. tenía la mirada aterrada. Pero el no reaccionó. aunque como era andariego. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. No había nadie. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. Cuando el aparecido llegó a sus pies. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. pero no tuvo repuesta alguna. como si viniera siguiéndole los pasos. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. de pronto. como surgido de la nada. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos.

nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. jugaba con los niños y con los pájaros. que significaba “espuma de mar”. Sumida en profunda meditación. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. como la noche se cumple tras el día. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. Y en trance vaticinaba guerras. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. Sus dientecillos parecían perlas. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. que se asentó en las orillas del río Guayas. Vagaba libremente por llanos y lomas. Rodeados en torno a ella. además. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. acercándolo al oído. Pero a más de su renombre para la guerra. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. embarcada en una pequeña nave de madera. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. enviada a ellos como deidad protectora. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Se llamaba Posorja. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. El color de su piel imitaba el de las nubes. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. Poseía una apariencia sobrenatural. Tras pronunciar este augurio. Sin embargo. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. entraba en pueblos y cabañas. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. Tras ser recogida por los huancavilcas. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno.

nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. De inmediato. Si realmente deseas salvarla. incluso después de la vida. que aparecerá cada cien años. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. La joven encantada gimió. la cámara se pobló de gritos y lamentos. enfermo gravemente. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. de forma milagrosa. Tras siglos de encierro y obscuridad. un teniente español. Hasta que un día la hija del cacique. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. Desesperado. la ambición del cacique era insaciable. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. plata y mármol. brujo maldito. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. La arremetida resultó inútil. Pero tú. cara bonita –dijo el español–. patrona de su localidad natal. la acompañarás al otro mundo. Presa del pánico. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. Pese a los fabulosos tesoros. el cielo se volvió negro. En un instante. una joven de incomparable belleza. en la época de la fundación de Guayaquil. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. Hasta que tu hija. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. Agradecido por la salvación. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. Hace mucho tiempo. apareció la figura furiosa del cacique. Al instante. Denominado antiguamente Cerrito Verde. escaló hasta la cima del cerro. pero ahora me urgen más los tesoros. el chamán se deshizo en humo. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. Si la elegía. Como por arte de magia. Gracias. ella sería fiel y cariñosa para siempre.

contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. Ya no le importaban las naranjas. solo para comerlas allí. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. Con el pasar de los años. Sin embargo. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. Loco de contento. no esperó para referirles lo sucedido. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. que de nuevo se echó a andar en círculos. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. Tomó dos y. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. Con la ropa a lomo de mula. en efecto. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. totalmente diferente del que había ascendido. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. En este punto. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. Enseguida. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. Una vez allí. Mientras avanzaba detrás de la bestia. ovos y cactus. Entonces. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. Al anochecer. Consentía que las personas tomaran las naranjas. pero mientras más andaba. muerto del cansancio. Al próximo día. Preocupado. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. A más de esta increíble abundancia. las más dulces que jamás nadie hay probado. en Manabí. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. Mientras lo escuchaban. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. al solitario y receloso habitante de la ladera. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. sino salir de aquel lugar. El paraje era extraño. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. esquivando dificultosamente la vegetación. las mujeres miraban a lo lejos. Lo cierto es que en una ocasión. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. trató de hallar el camino a los manantiales. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. Perdido en un inmenso paraje. cosecho lo que pudo en un costal.

especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. En cierta ocasión. Las palabras salían de su boca. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. aparece al amanecer una gallina de oro. Entre el ruido y la confusión dorada. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. la que serviría de corral. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. la fortuna tenía forma de alas. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. Sin embargo. Espantadas. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. y al instante se percató de algo extraño. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. Allí entraron a toda velocidad. pero nadie podía oírlas. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . A eso de las cinco de la mañana. que no cesaron sino después de una semana. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. los hombres escondidos veían con incredulidad. ¡Quien quiera fortuna. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. picos y patas de oro. tratando de desviarse hacia la maleza. igual que el agua del estero.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. a pocos pasos. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. dorada y resplandeciente como una luna llena. Allí. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. Alguien dio la señal y empezó la cacería. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa.

Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales.. En la laguna. etc. el tronco fue cortado completamente. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. abejorros. Arrepentido del embuste. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. que proveería de comida a todos. Al salir del bosque. padecían de hambre. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. Cuando descendió. hormigas. aves e insectos de la selva. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. ardillas. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. picar y raspar. halcones. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. Por esto el árbol no caía. como son hasta ahora. se pusieron de inmediato a morder. arrancadas seguramente de un pez muy grande. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. Al comprender que su amigo los había engañado. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. tucanes. humanos y animales. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. Al final de nueve días y nueve noches. pero no lograron nada.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. pero el árbol no cayó. ratones. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. Afectados por la escasez. Guatusas. aves y animales. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. sino en la copa. pájaros carpinteros. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. Allí se erguía un descomunal árbol. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. El árbol se precipitó estruendosamente.

EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. Inundados hasta más no poder. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. parece oírse un llanto mineral. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. Debido a su procedencia volcánica. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. en cambio. separada tristemente de la piedra hembra. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. la piedra hembra. Desde aquella ocasión. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. Valiéndose del empuje de la corriente. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. desbordó las aguas de su cauce normal. Un día del mes de julio. A la media noche. palos y ramas. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. cientos de kilómetros abajo del río Napo. parecía que había llegado el fin del mundo. cargada de lodo. Mangla. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. Por su parte. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. En los días de sol.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. en uno de los afluentes del río Napo. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. La creciente. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. eran de un color rojo tostado. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. conversaban animadamente de sus sueños y deseas.

aprovechando un descuido. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. – No importa que me maten – decía mientras moría–. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. Ve a traerla del río. Un día. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . En la tercera ida. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. – Toma. Ordenaron a un joven que las echara la rio. Pero allí también habitaban los diablos. que se comían a los tucanes. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. pero la mujer pidió otra. Por temor. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. Logramos escapar. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. Mis cenizas se convertirán en alas. En eso. por favor. El diablo no tardó en llegar. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. – Ayúdenme. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. que desde entonces molestan a los humanos. que lloraban de hambre. De inmediato. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. pero viene siguiéndonos. Pero este sintió curiosidad y las abrió.

El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. http://www. El poseedor del peine. río subterráneo o lo que quiera decirse. cuando a veces a la luz de la luna. calmo su furia. con riesgos donde podía hasta perder la vida. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. muchas veces. una “hazaña heroica”. de carácter histórico-literario. la temperatura bajó.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. sentada en una enorme piedra.visitaecuador. ya bagazos. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. pues tenía que vérselas. era una época de transición. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. realizaba. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. o por lo menos su farol. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. esto es. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. por decirlos así. pero la melodía se escuchaba.com/andes. Antiguamente. lo mismo que su pelo. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. vientos. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. . La viuda alegra. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. entre la imaginación primitiva. Peces. cuando la lógica no había empezado a trabajar. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. Y en San Lorenzo. Un día. truenos y relámpagos eran una. y la época en que ya entraba. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. un joven quiso cogerla. su faz demacrada. o sea en la investigación histórica y social. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. Su peine es de oro. hasta entrar en su aposento.

desconcertada.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. por esta gracia. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. pero como era el siglo XVIII. en fin.. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. el que parecía lagartija vieja. significa que no. qué rabia. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. parecía el viento mismo. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. Pues bien. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. según los vecinos de Riobamba. regresara al lugar de donde había venido. allá por 1751. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. qué digo. hasta que lo sacaron a la calle. No contento con ello. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. ese mismo. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. y la gente. para que el mal que aquel hombre tenía dentro.llovió sangre sobre Riobamba. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. Se trataba de un hombre alto. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. quiere decir que sí. ¿por qué?. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba.. Era pues. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. nadie lo sabía. sus cuentos fantásticos. cómo chismear con tan poca información. y si cae de lado. mejor aún. enjuto (o sea flaco). cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y.. Pues bien. pero sobre todo no parecía de este mundo. si cae cruz. Si fue cierto o no. No decía. ante la sorpresa de todos. De pronto. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. déjame decirte que la lagartija vieja.. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . le daba una que otra monedita o algún plato de comida. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. corría como el viento. que. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento.. qué pena. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. sí. macilento (es decir con cara de ya me muero). sonrió. Presidente de Quito. tan pronto tuvo noticia del suceso. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. y de inmediato pasaban a otro tema. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. por el amor de Dios”. la señorita Abigail.. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra.el hombre entró a la iglesia de rodillas. Claro. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. Don Lope Diez de Armendáriz. satisfecho. porque a pesar de su apariencia. o “¿Habrá por ventura un real?”. pero. el caballo de un santo. ¿de qué lado dormía?. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. decían las vecinas. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. y que unos días más tarde -jura doña Clementina.. así empezaba mi tía abuela. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. como los demás mendigos: “una caridad. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. es porque es hora de salir a jugar..

se sintió tan poderoso. saliéndole al paso a aquel hombre que. “Ahora van a ver. pero a otras personas les daba asco. Una noche. o quizá para no ver a nadie. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. ante aquel súbito milagro. lejos. se derrumbaba. Se fue al campo. un fantasma que no asustaba a nadie. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. dizque Sarabia se llama”. Y ahora. el hombre desapareció. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. pedían en voz alta los más crueles. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. para alivio de muchos. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. paralizado. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. temblaban y obedecían. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. de la noche a la mañana. Tal vez.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. Compró los servicios de los jefes de policía. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. buenas noches y a la cama.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. vio una mancha blanca cruzando los escombros. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. de los jueces. “ojalá se muriera de una vez”. Y bien. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. muy lejos. decían otros. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. pues era un alma triste y solitaria. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. a veces. para morir. decía a todos. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. de pronto. muchos años. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. las acequias se salían de su cauce. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. Un día. Nadie podía negarse a un pedido suyo. de años enteros. Era oro. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. para que nadie lo viera. se enlodaba. pero mi abuelita me contó que una noche. decían. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. “ahí viene el desgraciado ese. dijo. pequeño y encorvado. “Miren”. tan por encima de todo y de todos. tan invencible. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. El hombre solo observaba y callaba. se incendiaba. Ella asegura que era un fantasma. incluso a los que le servían. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. Todos le temían como al mismísimo demonio. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. otros agregaban. boquiabierto. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. el oro más puro jamás visto. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. resplandeciendo con la luz del amanecer.

Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. que se levantaba en el corazón de Quito. bizcochos de maqueño. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. Piénsalo bien. aquel metal significaba conquista. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. la Madre Tierra. y ahí. enloquecieron de gusto a los recién llegados. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. un panecillo de miga blanca y apretada. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. . al generoso Inti de la vida y el calor. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. gloria. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). el 21 de junio de cada año. acompañados de vino tinto. tienes que decir que eres pobre. la gran fiesta del Sol. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. llegas por fin a la morada de la anciana. Pues bien. en el corazón del cerro. y una tortilla de maíz. más un puñado de perlas. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. empanadas de morocho. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. se encuentra el Templo del Sol. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. humitas de sal y de dulce.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. Por eso. festejaban el Inti Raymi. pues si escoges la primera mesa. Imagínate. tortas de choclo. ¡no!. sobre su cima. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. desde hace siglos. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. fortuna. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. no. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. páreme la mano. poder sin límites. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. un sabroso pedazo de pan. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. tierras. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. en una ronda de alegría. que has ido a dar ahí por accidente. Para los españoles en cambio. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. este sitio era conocido como el Yavirac. tortillas de quinua. Muertos de nostalgia. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. por un momento. nobleza. yuca asada. los indios anteriores a los incas. era igual que un pan. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. chigüiles de maíz. Así.

si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. .. déjame decirte algo. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. Un hombre de traje gris los vio llegar. ¿Etsa?. Escoge bien. Sólo quedaba la paloma Yápankam. Cuando Etsa creció. Yo no te contaré nunca. chambiras y pitajayas. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. mote y choclos tiernos. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. a menos. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. Fue así como. cómo. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. ¿Entendido? Y ahora. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. y que te quede muy. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. pero el tipo no lo dejó explicar nada. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. se miraron largamente. ¿no ves que es nombre de mujer?. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. en cierta ocasión. Ahí. durante mucho tiempo.. — ¿Qué quieres. le hizo creer que su padre era él. porque es probable que suceda también al revés. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. en el idioma de los shuar.. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac.. Ampam trató de explicarle que Etsa. —Pero. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. igual que.. todos los días. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. pero una mañana. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—.Y es probable también que. —No —dijo Etsa—. Ah. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. pero muy claro. el valiente Sol. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. este silencio es terrible. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás.. el generoso Sol de sus antepasados. así insistas.. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. al amanecer. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. —Ya. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad.. por favor. posada sobre las ramas de una malitagua. quería decir Sol. ¿y cómo quieres ponerle. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. cuando apenas empezaba su cacería. claro está.

mi Sol. se conviertieron en amigos. donde a medida que avanzaban. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. con velas largas apagadas. de pronto. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. Etsa se negó a creer lo que le decía. y regasen la sementería de papas de la familia. muy noche. ante el desconcierto del empleado que. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. por don Martín (papa de Carlos). se deshizo en un largo lamento. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. Siguiéndole.. y cuando seas grande. que ahora estaba chillando como Yampuna. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". que su voz altanera había cambiado. Tú eres. sacasen agua de la asequia. He aquí el horror. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. tú siempre serás Etsa. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. entonces. Al principio. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. al poco rato. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. Con los nervios de punta. el Sol del futuro. sintió que algo se había transformado dentro de él. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. muertos de miedo. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. con una sonrisa dibujada en los labios. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. el papagayo de las selvas amazónicas. levantándolo sobre sus fuertes brazos. Entonces. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. la cual estaba a punto de echarse a perder. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero.. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. Ya en la noche. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. se desplomaron al instante. manoteando sobre el escritorio. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. los dos amigos. . afilados dientes de lobo. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. Unos cuerpos flotantes encapuchados. a los cuales cierto día se les fue encomendado. Manuel y Carlos. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. casi transparente. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. le dijo: —Etsa. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. hijo. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. muchacho. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. que tocaba una especie de tambor. —¿Cómo? —quiso saber Etsa.

Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. de doña fantasma. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. Pues bien. deme una miradita”. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. Después del incidente. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. es decir. mas la pesadilla no había llegado a su fin. Carlos y Manuel despertaron. El Descomulgado. su taconeo. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. tachándoles así de vagos. en la ciudad. aprovechando el desconcierto. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. bella damita. de pronto. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. o “la seguiré. el silencio se hacía más silencioso. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. corría desesperado a su casa. Entonces. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. señorita”. En efecto. El Mate. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. si ustedes quieren. Martín no les creyó ni una palabra. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y.Minutos después. una hermosa barbilla partida en dos. solo que no eran simples velas. pero la marca de aquella noche de terror. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. dichas velas eran huesos fríos de muerto. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. sin que supiera cómo. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. por lo general. sus contoneos. o “me parece que se ha caído usted del cielo. hicieron todo intento por calmarlos. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. Por supuesto. llenos de horror. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. la dama era destapada por la mano del audaz. Llevaban consigo. En aquel oscuro lugar. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. que ya para entonces eran muchas. . la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. cogidos de la mano. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. la Encrucijada. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra.

le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. cada vez más audaces y atrevidos. y en esmeraldas otra. mientras los tripulantes la escuchan embobados. pero a diferencia de los demás. en busca de un pachanguero. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. al mismo tiempo. que se levantó de la cama sudando. porque les daba temor pero. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. resplandor de luna y silencio. Para terminar esta apasionante historia. me parece que un viernes santo. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. quedó atada a la tierra. el mar estaba revuelto y rugía como nunca.todavía se desliza por las playas. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. Mi abuelo no pudo aguantar más. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. Aprovechando el momento. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. la vio. Confieso que salí con un poco de temor.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. Y eso le cortó la respiración. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). no podían dormir. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. que la voz de las sirenas. jumo y coquetón. muchos años. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. se escuchaba un canto dulce. De pronto. dijo mi abuelo. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. Al final. pero que otros. una voz hecha de viento. Al fin viniste.conocida como La Viudita. sí. Una vez fuera. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. Mi emoción lo decía todo. cada vez que llegaba la Semana Santa. . de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. Mi abuelo. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. con una botella de aguardiente en la mano. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. apartando unos matorrales. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. te he estado esperando desde antes de que nacieras. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. Hace muchos. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. le dijo. Al parecer. hecha de luz de luna. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. Como todos en el pueblo. esos seres mitad mujeres y mitad peces. Arriba. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. en medio de las tinieblas escuché un canto. La joven dejó de cantar y le sonrió. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. Hacía frío. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. Abajo. dijo mi abuelo Ulises. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. fue una de esas noches.

los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. tendrás tu recompensa. por todos lados aparecieron cientos. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. no habrías podido. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. quizá herido. Eso sí no tengas miedo. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. Sonrió. Sí. en vez de tranquilizarlo. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. Allí. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. al igual que ellas era capaz de estrellar. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. pero estaba decidido. atada. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. eres un cobarde. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. lloraba desesperado un ni. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. Sí. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. en tanto el viento. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que.Mi abuelo se estremeció. pero nada más. Atrás venía la muchacha. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. Lo levantó con mucho cuidado. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y.110. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. Mi abuelo temblaba. así. A tientas quiso salir de In quebrada. tal vez abandonado. Y es que arriba no había ni una estrella. muy fuertemente. arrastrando consigo a la muchacha. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. boca arriba. Más oscura de lo que puedes imaginar. cada vez más fuerte. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. y llevarme contigo hacia la ciudad. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. De pronto. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. en actitud de ataque. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. vuelve. No solo que era tarde para huir. en la quebrada. Para colmo. suceda lo que suceda no me sueltes”. en un segundo. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. listo. abajo. no le importaba ayudar a nadie. Aunque a José. la vida de cualquier hombre. esquivando las piedras y los árboles normales. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. ni un cachito de luna. Mi abuelo no pudo más. . sonriendo como si nada. contra las rocas. con los bolsillos llenos de dinero. sino que no quería huir. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. le hacía temer lo peor. sintió que el destino y él se habían encontrado. por lo general. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. Tienes que atarme. Ahora. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. un llanto. sospechosa. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. vuelve acá. nada de nada para alumbrar el camino. Esa sonrisa extraña. le dijo fuerte.

al otro lado de la línea oyó: (hola. qué raro suena. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. consultando diccionarios llenos de polvo. dijo con voz de trueno la criatura. incluso. Ahora imagínate al escritor. repitió aún más fuerte. ¿Había soñado?. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. escribiendo a mano -y a veces con el pie. muy bien arreglado. “Dientes tengo”. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. excelentes colores. porque eres egoísta. José no pudo más. Le dolía todo el cuerpo entumecido.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal.. que -por si acaso.). “solo fue un sueño. balbuceó muerto de miedo José. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. lo juro. rumbo al Museo de la Ciudad. “Pero. Mira. María Dolores. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor.. sintió que las piernas se le doblaban. despeinado y sin afeitarse. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta.. a que no adivinas quién soy). manejando a la velocidad de la luz. de abandonarlo en el suelo. voy a decir siempre la verdad. dijo. De inmediato lo llevó por un largo corredor.. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo).. Tan pronto llegó a la puerta. volvió a decir María Dolores.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. nada más que eso”. déjate de hacer bromas).. no voy a pelear con nadie. corrió y corrió desesperado. José no podía creer lo que estaba pasando. mira. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”.. dijo la voz al otro lado (soy yo. sin mirar atrás. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda.. “Dientes tengo y te voy a matar”. Imagínatelo en medio de libros y papeles. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. “No”.. y no por miedo al Huiña Güilli. El escritor miró hacia arriba. lo juro. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. una historia realmente muy interesante. pero en ese momento. preguntó sacándose los gruesos lentes. La Bruja Maruja (Nooo).. viraron a la izquierda. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. avaro y tonto”. pero. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. ¿qué había pasado en realidad?. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. dijo María Dolores.. una pesadilla.. lo juro. es de fantasmas. tu amiga del Museo de la Ciudad. y antes que eso.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. no te muevas. José entonces corrió. Barba Roja en pantuflas (ya. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. voy a ser generoso. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. dijo por fin. . pero no pudo.. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. dijo frunciendo la nariz. Trató de lanzarlo a la quebrada. por qué”. el Hospital de La Misericordia. mejor que él en bondad y paciencia. te tengo una sorpresa.. le dijo. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo.. se levantó.. se preguntó mientras se levantaba. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto.

Ay. un día el Hospital se convirtió en Museo. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. al finalizar la jornada. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. aunque a lo lejos. y se alejó casi trotando. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. aliviaba su sufrimiento. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. es decir. y lo miró a los ojos con tristeza. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. para sorpresa de todos. que por el delantal que llevaba. sin esperar por la sorprendida María Dolores. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. escriba! El escritor se despertó de un salto. Sí. qué crees. la aplanamos bien. le dijo. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. Por fin. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital.. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. de alguna extraña manera. preguntó el escritor con cara de desesperación. esto es. es hora de que duermas. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. luego de dos meses. cuando el Museo estaba completamente vacío.Está ahí. por favor. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. ha llegado otra vez la epidemia. dijo el anciano. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. ayer pusimos arena en esta urna. sobre la arena. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. mi niño. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. Esa noche no pudo dormir bien. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. mamá. le dijo. no te acerques a los enfermos. podría haber sido la cocinera del hospital. o no quieren abandonar el lugar”. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. Eres como una luz para todos nosotros. era como si él no existiera. y. La mujer. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. Ven. pero continuó abrazando al anciano. que Dios se apiade de nuestras almas. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas.. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. este siguió deambulando por los corredores del hospital. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. mirando fijamente al niño. o de niña. De pronto. que te puedes contagiar. Pasó el tiempo. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. seguía recordándolo. . ¿Y?. le dijo. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. muy a lo lejos. sudando. voces detrás de las paredes donde no había nadie. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. Oyó que alguien decía: la epidemia. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. luego la sellamos con este vidrio grueso. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. Escriba.. se acercó y tomó al niño en sus brazos. Ven Manuel.. ¡por favor. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. contestó el niño. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. el anciano pareció empeorar de su dolencia. se apoyó en la pileta de piedra. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. María Dolores dijo: escucha bien. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. Cuando ambos se alejaron. pero nadie lo tomaba en cuenta. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. sobre la arena que estaba dentro. Ya veo. Mientras veía la escena. luego cerramos la puerta con llave y. o tal vez de niña.

No se le ocurría escribir nada más. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. que quedaba a veinte minutos. una mano con unas uñas largas y negras. La pareja mantenía una buena relación. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. La mujer que pasaba el se sentía cansado. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. mareado de repente. oscureció por completo. él le prohibió volver a ayudar a nadie. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. todo era apariencia porque Polibio. envuelto de pañales. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. Vivían en San José de Chimbo. A la mitad del trayecto. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. Pero esto tampoco era sencillo. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. Estuvieron allí hasta las seis y media. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. Ella prometió no hacerlo. más tarde. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". Ambos se miraron. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. de manera extraña. Al parecer. que se había casado por interés. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. pidió a su esposa que esperara un momento. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. el guagua pesaba. Polibio apenas si podía sostenerlo. Sin embargo. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. al tiempo que se descubrió la cabeza. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. y sonrió. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. con la caída del sol. Sorprendidos. Sin embargo. Polibio no esperaba una respuesta. dijo. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. Una tarde. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. cantón ubicado a una hora de Guaranda. En el camino. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. pero le pareció que era suficiente. que lloraba delante de una mata de sigses. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. “La arena del tiempo”. emprendieron el regreso a su casa. Se detuvo desfallecido. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. se volvió sombrío y egoísta. . Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. como un animalito. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. Como un milagro. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado.

Pero. yo dientes tengo!. y había salido cuando escuchó los gritos. La pareja vivía en la absoluta pobreza. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. ¡Dientes tengo! ¡Ve. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. . Al percatarse de la presencia del demonio. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. Sin la influencia de su esposo. escondido entre los matorrales. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. El viejo que no era otro que el urcuyaya. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. vio unas luces al fondo. Al levantar la vista. También se hizo muy devota. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. madre de la niña bautizada. Según la creencia de los campesinos.Polibio se horrorizó al distinguir. como no es bautizado. quien murió en el instante. se aproximó. La mujer era la sirvienta. que se oía como si el engendro estuviese adelante. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. se convierte en el Guaguanco. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. con formas diabólicas. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. no sabía cuánto faltaba para su casa. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. Estaba aterrada. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. repitió el engendro infernal. se encontró a un anciano. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. Un día por las contraposiciones amorosas. Aun así. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. ella seguía corriendo. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. Cuando iba de camino volviendo a su choza. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. una mujer se acercaba con un niño en brazos. Entonces. entre la oscuridad.

Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. Y también lo consideran una deidad protectora. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. De pronto. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. pero no ocurrió nada. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. estando un poco tomado. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. Para ello. tres varones y tres mujeres. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. bebida y flores. igual que los días anteriores. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. la otra guacamaya logró huir. Allí había manjares servidos. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Curaba cualquier tipo de enfermedad. en un bautizo. Una vez. Cuando la inundación cesó. frente al valle. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Ante el avance de las aguas.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron.

El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. Se valió de un engaño para lograrlo. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. y empezó a comer el maíz. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza.Mira como muerde el freno de plata. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie.contesto Pautis y corrió a su casa. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. Apúrate. pues se contaba que. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. tenia cuidado de no pasar aquella hora. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. EL español siguió al muchacho sorprendido. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. frente a una cueva. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. En la casa. llamado Pautis. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. -Maravilla. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. Una mañana en que bajaba del monte. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. hijo del cacique. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español.

esta la laguna de yambo. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. Se cree también que la laguna está encantada. Luego aborda a las mujeres dormidas. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. llevando una piedra imán en un mate. luego de sumirlas en un trance hipnótico. donde ocurrió el descarrilamiento.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. LA gente lo llamaba tren negro. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. Ellos se volvieron parte de la leyenda. por ser el de la procreación. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. por lo que pronto fallece. que dormían fatigados. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. Los pasjeros. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. se los abandona en los cardos y luego se los quema. A estos niños se los entierra en los cementerios. pero sin esqueleto. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. y se hundió en las aguas sin fondo. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. muere en el acto. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. Para los crédulos naturales. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. cerca de salcedo. que había mucho lodo por las lluvias. Los hijos del Tintín que sobreviven.

plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. la obligo a levantarse y la acompaño.eran revisados por el farolero. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. Más arriba. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. Eran una suerte de correos de la época. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. en cambio. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. acaso a inicios de siglo. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. Al llegar. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. nogales e higos. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. la ciudad. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. donde destacaba el añoso Ceibo. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. que viajaban abiertas los brazos. parecía una maqueta parda llena de tejados. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. estaba sola. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. . Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó.sus ramas habían caminado una cuadra entera. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. por los cielos estrellados de Imbabura. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Más arriba. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. en las noches de luna. aún. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. Su ropa se veía y se le veía con frío. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada.

extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. El tiempo pasó. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. Claro que estuvo en Mira y. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. al parecer. Su único delito. acaso. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. justificara una parranda de tres días. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. en cambio. sin Dios ni Santa María". en cambio. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Algunos las tenían localizadas. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. Nuestro personaje se emocionó. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas.de artilugios malévolos. -Tienes que repetir esta fórmula. con Dios y Santa María". un conocido galeno de Ibarra. Pero. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. Es posible. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. que es uno de los ingredientes del tardón. sirvió para que Juan José Mejía. de viga en viga. con cintas y encajes. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. Aunque pidió discreción. que van en escoba. .el famoso tardón. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. Dicho esto. Obviamente. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. Más. Una tarde. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. en un remolino de carcajadas. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. podría decirse.. Creyó reconocerlo. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Sus familiares estaban desesperados. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. que el Congreso ha sido disuelto. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea.. de inicios de siglo. Por eso los políticos de turno o las autoridades. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. a diferencia de lo que se cree de las brujas. le sucedió a Rafael Miranda. le dijo la encantadora. con un olor imperceptible a aguardiente. Otros.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. Y eso. le brindaron como a muchos. Otra historia. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. en medio de un prado.hubieran llegado desgastadas. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. Tras decir "de villa en villa. de viga en viga.

Don Juan se detuvo. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. Los sollozos salían de detrás de un árbol. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. que ha empezado a brotar sus hojas. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. del parque Pedro Moncayo. Encontraron los cadáveres unos días después. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. Al rato. El hombre. Era noche de luna. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. amigo de las parrandas. La luz provenía de un mechero. Decidido a averiguar de quien se trataba. cubierta con una chalina negra. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. en noches de luna llena.Con suerte. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. Era la figura de una mujer. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. cuando los quejidos se escucharon con claridad. Al llegar ante el hombre aterrado. sus dos pequeños cayeron al agua. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río.

que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. las que permiten ver dos cadáveres. la princesa s enamoró de un español. Antes de acatar esa última voluntad. los cuerpos son de la princesa dauli. Y afirman que si uno reza un Ave María. La maldición del cacique se había cumplido. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. y de su criatura recién nacida. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. pronunció una plegaria. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. impulsado por una fuerza sobre natural. Según la leyenda. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. se convirtió a la religión católica y se caso con él. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. que yace en sus brazos. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. Mina. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. como última voluntad. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores.

los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. donde se estableció la Casa de la Moneda. buscando monedas falsas. No se sabe en realidad como fue la muerte. durante la noche de difuntos. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. se dice. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. Según una historia que cuentan los viejos. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. sino también porque. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. por esta razón. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. en una construcción de estilo colonial. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia.

hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. cada vez era más seguido y más fuerte. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. Olegario muy asustado huyo por a Huigra. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. sacarle las tripas al cadáver. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. Cuando todos se fueron aplico su idea. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. ella era muy curiosa y juguetona. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver.

El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería.blogspot. a cambio de su alma.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. http://mama-puma. De ahí que en las noches más oscuras. En vísperas de su muerte. llamado Genio. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.com/2009/02/leyenda-de-bolivar.html . un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio. los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente.

Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. . ante los ojos sorprendidos de Nuse. para llevárselas a sus hijos. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. pero la debilidad acababa con la vida de todos. era el unkuch. totalmente agotados y muertos de hambre. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. Finalmente. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. Sin más. los árboles y a las aguas. pero lo complementan con la caza y la pesca. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. sino toda clase de alimentos”. son polígamos. —respondió Nuse. Zamora y Nangaritza. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. Su principal alimento es la yuca. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. ¡oh! diosa Nunkui. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. no sólo el unkuch. Tienen una cultura rica en leyendas. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. Nuse. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. grandes árboles crecían vertiginosamente. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. lleno de paisajes y rincones hermosos. Como toda cultura bien formada. Todos buscaban la hierba. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. pero una extraña sensación la invadía. la dueña y soberana de la vegetación. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. pues dos demonios se lo robaron”. tengo un preciado obsequio. allí habitan los shuar. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. todo a su alrededor cambió. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. estaba segura de que alguien la observaba. extraños trozos blancos flotaban. —Muchas gracias. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. creen en seres superiores que conviven con el hombre. es decir los hombres poseen varias esposas. casi ninguna planta crecía en ese lugar. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. siempre y cuando las puedan mantener.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. mientras la madre entraba en desesperación. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. pese a ello. retrocedió asustada. en los valles del Upano. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. Así en segundos. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo.

lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. en la cumbre. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. Y se abalanzó sobre las frutas. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. era el estómago de Kowi. la carne y las golosinas que allí se hallaban. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. la vegetación crecería majestuosa. en el territorio de los shuar. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. Salieron a buscar algo que comer. Cuando llegaron. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. los alimentó y retornó a su pueblo. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. pero sólo hallaron hierbas duras. por ello les pondremos Rumi y Kowi. a veces sobre los árboles. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. cansados de tanto buscar y de comer. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. llena de emoción. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. luego suspiró. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. pero también los saboreaba. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. le anunció que allá también. encontraron una caverna que les serviría como refugio. la pequeña. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. una niña y un niño. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. mira Kowi. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. En cuanto pasó la lluvia. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. dime que no es un sueño!. entonces. carnes. pero nada había. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. no importa cuánto. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. su cumbre crece hacia el cielo. . Se sentaron en silencio por varias horas. todo estaba abrazado por las aguas. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. Nuse descubrió que. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. —¡Magia. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. allí.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. los devoraba. otras nadando. lodo y raíces. Nuse buscó a sus hijos. -¡Quiero comer!. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. frutas. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. pidiendo alimento. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. entonces. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. tal como lo había prometido la diosa y la niña.

amarillo y verde. se sentaron junto a una cascada. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. Después de varias semanas de caminata. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. los guacamayos regresaron. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . pero tampoco se parecían a los de ningún animal. Los niños empezaron a reír suavecito. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. así que acordaron un pacto. -Tal vez si les pedimos perdón. y con ellas también se había ido su comida. pues cuando lo intentaban las aves volaban. Otra vez. Pasaron las horas. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. con gran rumor de plumas. llenas de verdes árboles y millones de seres que. en donde la magia de los dioses se obraría. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. Estaban nerviosos e impacientes. con el calorcito.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. ahora ya jóvenes. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. pero no querían perder a los loros. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. Algo maravilloso ocurrió allí. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. al no tener manos. Al día siguiente. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. el sol empezó a calentar las rocas y. volvían a crear sus hogares. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. ellos producían gritos y risas. Rumi y Kowi. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. y mientras se acercaban los niños. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. no eran gritos de personas. era fascinante verlas tan hermosas. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. a los niños les dio sueño. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron.

y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. tortugas gigantes. algarrobos. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. y a la otra Nina Chumbi. albatros y pinzones por millares. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. helechos y manglares. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. fragatas. interminable sueño azul. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. rabijucos. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. les dijo. piqueros. cormoranes. Por eso. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. Visiblemente inquieta. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. le contó su angustia. exclamó. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. graznando y chillando de alegría. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. exclamó la sirenita. delfines. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. “Hay que hacer algo por este mar”. retozando por todas partes. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. Formó entonces dos estelas de agua. pulpos. El dios de los océanos se la quedó viendo. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. . El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. “Este pobre mar es tan perezoso”. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. gallaretas. Antes de partir. o Isla de Afuera. garzas. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. excepto a su. Trató de escuchar algún sonido. como acurrucado en sí mismo. más allá empieza el mar de la nada”. en la Mamacocha (o madre de los lagos). emocionados. por pequeño que fuera. orquídeas. anonadado. seguía dormido. pelícanos.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. tiburones. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. “Pero hay que hacer algo. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. fue a dar aviso a sus compañeras. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. flamencos. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. resignado. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. dijo este. o Isla de Fuego. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. El mar. Tiempo después. la una fría y la otra caliente. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. indiferente a todo. musgos. pero resultó en vano. mantarrayas. en tanto. mientras tanto. todo está como muerto”. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. Pese a todo. iguanas. le dijo el dios de los océanos. pingüinos. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. “Ya has dormido más de la cuenta.ballena. y sobre ellos. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. el dormilón estaba asombrado. “Debemos regresar. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que.

Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. mientras tanto. a la vez que depositaban allí su correspondencia. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. Cowley y Eaton. con el transcurso del tiempo. Para empezar. algunos marineros. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. Y en efecto. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. Desde entonces. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. a nombre del turismo y otras ambiciones. Sin embargo. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. Sin embargo. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. Desembarcó con su delirante amigo. en medio de las aguas agitadas. Dampier. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. e intentó llevarlo a su casa. Al igual que sus compañeros de aventura. Wajer. Al final de sus años. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. Por otra parte. balleneros y piratas. que gritaba sin ton ni son por el muelle. Decidido a revelar el escondite.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. obispo de Panamá. Allí mismo. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. los piratas entre ellos. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. y en las noches. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. Cuando tenía apuros económicos. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. Al ver esto. conocida hoy como la Bahía del Correo. Poco tiempo después. Cook. En este lugar. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. a finales del siglo XVIII. en el transcurso del trayecto. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. nadie sabe de dónde vino. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía.

quince. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. Luego. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. Se postró de rodillas. la planta creció rápidamente.. sin comprender lo que le esperaba. Prevenido sobre este hecho.. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. En efecto. veinte. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. incontrolable hasta la actualidad. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. El patrón mostraba la crueldad de siempre. Según la leyenda. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. 104 y tu planta será una peste. diez. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. Pero por si esto fuera poco. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. Cinco. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores.. Entre ellos. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. El navío transportaba esclavos. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba.. El patrón fue asesinado en su propia casa. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. Y exigía más. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. Furiosa e incontenible. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. 102 al año cargó sus primeros frutos. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. provisiones del continente y una planta de guayaba. hoy conocida como isla San Cristóbal. El patrón contaba los latigazos. Entonces ocurrió la desgracia.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. cuando fue atado al poste de los suplicios. El patrón sonreía.

Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. Según la leyenda. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. Al ver lo que iba a suceder. musgos. Pero ya que lo hiciste pasar. Una tarde. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Lo tenía todo en abundancia: cultivos. no obstante. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. más o menos a la medianoche. pero extremadamente avaro.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. un peón sintió pena por el pobre forastero y. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. no siempre fue así. ubicado cerca de Otavalo. sabes bien que nunca doy posada a nadie. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. Con toda humildad. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. corrió a la entrada. el forastero llamó al interior. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. Debido a la fertilidad del suelo. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. agarra tus cosas y huye de la hacienda. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. lirios de agua. totoras. De la noche a la mañana. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. Entonces. pero nada pudieron hacer. al caer la noche. deja que duerma en el corredor. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. etc. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. buen hombre. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. el dueño era un hombre extremadamente rico. Luego de agradecerle. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. Más tarde. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. Sin embargo. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos.

Tras la catequización. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. Exigen un pago a cambio del agua. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Cumplido el pago. volvieron por donde habían venido. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. los nativos consultaron a cuatro chamanes. Un tiempo después. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. sus guías espirituales. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. sajinos o pavas del monte. Mientras tanto. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. precedidos por el más anciano del grupo. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. Los poderosos brujos. pero nadie los caza ni persigue. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. conviene alejarse pues allí viven los diablos. La lluvia arreció con fuerza. Una noche oscura y lluviosa. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. Al día siguiente. maldiciones y silbidos. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. guatusas. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. se vio un sajino por las orillas del río. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. Se adentró en sus senderos y no regresó más. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. Los animales de la selva enmudecieron. gritos. Atemorizados. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. Según ellos. Pocos han podido escapar de este llamado. Nadie más asistió al ritual. unas de color negro donde vivían los diablos. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. Preocupados por las desapariciones. en especial en las horas de la noche. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. por las tardes. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. a finales del siglo XIX. el Cerro de Brea donde viven los diablos. Toda la noche se escucharon insultos. Sin embargo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. Así pasaron varias semanas. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. El caudal del río creció. Jamás se supo nada del cazador. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro.

cuando necesites comida. le dices «ahora canta» y ella te la dará. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. la pequeña cantaba «Qui-trai. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Agradecida. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. se puso a cantar Nunkui. maní. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. camote. Después de un tiempo.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. y enseguida los productos crecían y maduraban. Qui-trai. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. plátano y maní. Qui-trai. Todo era felicidad. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. —Ven. Esperanzada en hallar comida. Por más que trabajo. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. la tierra no carga.. Nunkui había desaparecido por completo. Se acercó esperanzada. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. Con paciencia. Al instante. caña. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. Mientras lloraba. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. Los pequeños empezaron a jugar y. por travesura. mujer —le dijo—. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. plátano. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. Como era costumbre. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. ven. Allí había de todo: yuca. llevaba a la niña a la chacra. Qui-trai». Cuando la mujer regresó. De ahí en adelante. pero volvió a cosechar una canasta. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Qui-trai». otras lo heredaban de una rucu mama. Tras avanzar un buen trecho. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. Mientras ella sembraba. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. se puso a cosechar la yuca. madurada ya la planta. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. vio una gran chacra al frente de una casa. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. cuando en eso apareció la dueña. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. la madre de la chacra. Ella había aprendido el «Qui-trai. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. se echó a caminar aguas arriba. De pronto. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. En la chacra. la que en realidad era Nunkui. Qui-trai. voy a regalártela. Nunca más se escuchó su canto. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. «Qui-trai. plátano y maní.. Había pasado más la mediodía. Sin embargo. la mujer se fue a sacarla. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad.

calma el dolor y trae el bien a las personas. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. Las chozas. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. sin derramar una sola lágrima. no le importa nada —comentaban unos. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. quemaduras. una mujer anciana. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . En eso. AI final. Iba a continuar su camino. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. úlceras. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. atrapada en la savia de la madera. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. que traerá el bien a los demás. Todo el daño que nos has causado por no llorar. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. el alma de Sañi. Jamás serás abuela ni madre. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. Afligidas por la destrucción. la más sabia de la comunidad. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. Al final. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. no quiso ayudar a la joven madre. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. para que su alma se conmoviera. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. se le presentó la anciana: —Por favor. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. desde hoy lo pagarás con tu llanto. La conocían por eso como La que nunca llora. Un día nublado. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. Cuando llegó el invierno. Sañi se convirtió en un árbol. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. las chacras y los animales fueron arrasados. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. Sólo Sañi se mantenía indiferente. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. etc. Al escuchar las palabras de la anciana. Casi al instante. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. mientras La que nunca llora caminaba por la selva.

por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. también conocida como Sumpa. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). En 1736. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. el malvado Otoya. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. la pieza pesaba cinco libras. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. siempre les había hecho la vida muy difícil. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. y vaya que la necesitaban pues su rey. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. las asaron y las devoraron en un dos por tres. asustados por tal visión. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. su apetito era feroz y qué decir de su sed. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. las pelaron. claro. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. Quedaron entonces solos los gigantes. No podían creer lo que sus ojos veían. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes.

en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. a pocos kilómetros de Vilca. por el que zigzaguea.bamba. en cuya excavación -dice. y no está muy lejos de ella. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. a 30 kms. encendida la codicia por el pérfido Satanás. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. cubiertas de faiques. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. sucediendo. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. muy codiciadas porque. chirimoyos. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. desde hace siglos. que nunca paga bien a sus devotos. En una de esas plataformas. . a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. algarrobos. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. Se dice. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. el río Catamayo. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. para que haga la excavación pertinente. en agosto de 1877. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. siendo así que este enemigo malo. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. El Gobernador José Miguel Carrión. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. se les llama gentiles. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. da cuenta de varias empresas al respecto. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. por ser anteriores a la evangelización. ¡fatal desgracia!. los buenos lojanos. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. en una quipa o caracol. De la ciudad de Loja. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. también. como una gran cascabel. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. y que éstos enviaron a un Hermano lego. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. en un paisaje primaveral de clima delicioso.

se portaba indiferente incluso con sus iguales. como representantes de Dios en la tierra. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. que tenía sus puntos de misántropo. que seguramente . a la altura del fortín prehistórico del Pucará. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. No queriendo tener trato alguno de vecindad. borceguíes de piel. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. Don Pedro de Valdivieso. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. en segundo lugar. quién nació gallina”. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. bien aderezado de armas y caballos. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. tales fueron. en cambio. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. en primer lugar. Resentido el pueblo por estos dos motivos. En los comienzos de este siglo XX. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. y. un Capitán Romero. india ni judía. llamado Ernesto Witt. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. Aseguraba. el siglo XVIII. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. porque era fama que. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. contando hasta morir su singular hallazgo. hijodalgo de solar conocido. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. resultaba ser bravo como un león. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. por lo que se aisló de ellos. y andaba empeñado. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. continuó viviendo cómodamente en Loja. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. medias de seda filipina. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. que no habían rendido culto a la fea codicia. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. Romero. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. golilla de tafetán. Por otra parte. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. sin resultado positivo alguno. gregüescos de paño negro a la rodilla. no digamos del pueblo.

el vagabundo caritativo. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. unos zapatones burdos. veían salir de éste en la noche. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. Era imposible abordarlo para conocerlo. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. impenetrables como las rocas. Tenía la benéfica costumbre. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. porque los dos personajes habían sido una sola persona. en tercer lugar. a las viviendas de las personas indigentes. porque los vecinos. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. ampulosa. diría Juan Pueblo. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. por alguna falta gravísima. este sí caritativo. en cuarto lugar. con el asombro de los concurrentes. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. debió haberse establecido en Loja. y. que vivía de por vida encerrado en su palacete.era un invertido. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. un individuo estrafalario. Quizás viudo o separado de su mujer. y por ensalzar al caprichoso limosnero. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. si los favorecidos trataban de identificarle. Fernando Jurado. “Lo uno por lo otro”. en su deambular de las noches. y caminaba apoyado en un grosero bordón. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. había que acatar los designios insondables de la Providencia. egoísta y avaro. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. pues. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. por la cual le bendecía la gente. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). Vestía ropa tosca. que seguramente se trataba de un excomulgado. de acercarse sigilosamente. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. indiferente al dolor ajeno. y entrar en la madrugada. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. . hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. según piensa el Dr. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. alivio de la miseria de los demás.

que el pulpito. por tal motivo. que las tallas de San Agustín. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. burilado con finura. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. en los que lucían pupilas perforadoras. y que la campana. en especial. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. . impecable pantalón rematado en zapatos de charol. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. contorneado. dirigiendo sonrisas boba. Por razón del emplazamiento del templo. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. y en cuyo rostro. y. así como las láminas de plata en las columnas. macaneando con los demás asistentes. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. que era el encanto del vecindario. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. confundido en el revuelo de telas finas. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. a los padres de la hembra. rumbo a la corriente del Zamora. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. no correspondidas. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. tenía un timbre sonoro. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. soñando en los ausentes trenzados. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. y robando a escondidas besitos a su adorada.liconas. plumas y diamantes de las damas. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. cantarino. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. apellidada “Agustina de la Consolación”. enmarcado por una cabellera de azabache. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. al hidalgo y a su noble consorte. y. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. En la casa preindicada les hacía compañía. en la actual calle Azuay de Loja. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos.

la casa en que se desarrolló este drama. pero. Pasado el evento de la sublevación indígena. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono.Y fue que. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. sin fuerzas para vencerlas. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. le pareció petrificada. en el atónito vecindario. retornó el Capitán a Loja. ¡oh terror desconcertante!. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. del baño bienhechor de su sonrisa. . ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. en busca de la caricia de su mirada. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. empero éste. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. buscó una explicación en el inmediato vecindario. mas. insensible como una estatua. ¡Enardecido al máximo por su amor. y. ¡oh sorpresa!. ignorante de lo acontecido con su adorada. se arremolinó para colmarle de reproches. con el amor acrecido por la separación y la distancia. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto.

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