"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. sudaba frío. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. Vico se desplomó más pálido de lo que era. En un principio. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. . Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. a cambio de diez bolas. Vico retrocedió a la quebrada. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. había faltado poco para que le cargara el Duende. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. pero no halló las bolas de colores increíbles. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. Entre las latas retorcidas. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. En la oscuridad. El espanto le nubló la vista. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. se decía que había un causante de todo. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. a la altura del paramo. a un lado del maligno. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. En uno de estos. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. Duende. dejando su característico olor a azufre. los vidrios rotos y la agonía de la gente. La abrió con ansias. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. un paquete de cigarrillos. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. Otra vez era la abuela. amenazante. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. El muchacho empezó a reanimarse. El terror recorría su cuerpo. vio una figura como una aparición bendita. a fin de esquivarla. Instintivamente. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. adonde le guiaba el demonio. Quería gritar para pedir auxilio. pero sentía que una mano le tapaba la boca. Aterrado.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. con los pelos de punta. y gritó en forma amenazante: «Duende. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. La abuela pidió auxilio. A la mañana siguiente. antes del control de policía. Vico ganó nuevamente. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. Un ser del más allá. en la otra. en un sector llamado Chaupi. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse.

como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. abriéndose paso en dirección al desconocido. en dirección contraria al pueblo. continúo siguiéndolo. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. plantaron una cruz en el lugar. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. de una familia pudiente de la ciudad. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. Avanzando a paso ligero. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . el se había marchado ya. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. se accedía a la parte delantera de la plaza. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. El grupo regresaba a Riobamba cuando.Ella no se percato de ningún peligro. La joven novia bajó del auto. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. entre las convulsiones de la agonía. picado por la curiosidad. Al final de la ceremonia. entre los comerciantes de vacunos. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. un policía retuvo la licencia de la chica. vi que la mujer seguía parada en la vía. Este hombre. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. Yo solamente gire el volante. en el control de Chaupi. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. Sin dudar un segundo. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. murió un anciano que vendía un puerco. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. llamado Don Mariano. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. Al año de su fallecimiento. meses atrás. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. Aturdido y confundido. despedazándola. Desde entonces. diviso al desconocido alejándose por allí. La chica. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. le resulto familiar. como si fuese un conocido de toda la vida. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. en el otro sentido. pero aquella persona. Entre la neblina y la lluvia. la silueta del hombre se perdió. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. No se trataba de nadie del pueblo. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. A lo lejos. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. se iba al cementerio. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. en la feria de animales de Guamote. o por lo menos de hace muchos años. Se supo después que. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. . Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. dando una larga vuelta.

Cuando el aparecido llegó a sus pies. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. recogiendo algunos puñados mas de tierra. Don Mariano murió en ese momento. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. dicen que cuando el fin de uno está cerca. Apretando las mandíbulas. don Mariano se detuvo para encararlo. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. infundiéndose de valor. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. .¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. El toro se arrojó contra él. con el costal a rastras. todos habían salido a las labores del campo. se sorprendió pues aquel hombre. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. caminando a unos cien metros tras suyo. pero no tuvo repuesta alguna. Pero el no reaccionó. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. tras reflexionar en los hechos. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. Don Mariano temblaba. repleto ya. con cierta ansiedad y temor. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. El terror causado por aquel aparecido. que estaba totalmente repleto. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. llego a la conclusión de que era un delincuente. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. persignándose –. No había nadie. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. aunque como era andariego. Cada vez mas intrigado. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza.No se crea –comento otro. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. tenía la mirada aterrada. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. Se diferenciaba por el costal. como si viniera siguiéndole los pasos. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. el extraño había desaparecido. En ese momento se escucharon alaridos de los perros.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. el miedo lo tenía paralizado. lo embistió y lo levantó por los aires. mirándolo con la misma expresión de tristeza. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. de pronto. aunque se hallaba de espaldas. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. como surgido de la nada. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. Asustado. El cuerpo cayó destrozado. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. . siempre recogiendo puñados de tierra. Para el anciano. Por el contrario.

Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. Vagaba libremente por llanos y lomas. como la noche se cumple tras el día. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Sin embargo. El color de su piel imitaba el de las nubes. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. embarcada en una pequeña nave de madera. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Pero a más de su renombre para la guerra. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. Poseía una apariencia sobrenatural. que significaba “espuma de mar”. enviada a ellos como deidad protectora. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. entraba en pueblos y cabañas. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. Sus dientecillos parecían perlas. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. Tras ser recogida por los huancavilcas. además. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. acercándolo al oído. Y en trance vaticinaba guerras. Sumida en profunda meditación. Rodeados en torno a ella. Se llamaba Posorja. que se asentó en las orillas del río Guayas. Tras pronunciar este augurio. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. jugaba con los niños y con los pájaros. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca.

Pero tú. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. Agradecido por la salvación. una joven de incomparable belleza. Denominado antiguamente Cerrito Verde. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. ella sería fiel y cariñosa para siempre. el cielo se volvió negro. Al instante. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. La arremetida resultó inútil. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. En un instante. el chamán se deshizo en humo. Tras siglos de encierro y obscuridad. La joven encantada gimió. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. Gracias. en la época de la fundación de Guayaquil. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. Hasta que un día la hija del cacique. Si realmente deseas salvarla. enfermo gravemente. apareció la figura furiosa del cacique. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. cara bonita –dijo el español–. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. Si la elegía.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. escaló hasta la cima del cerro. De inmediato. la acompañarás al otro mundo. un teniente español. Hasta que tu hija. Presa del pánico. Hace mucho tiempo. Como por arte de magia. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. de forma milagrosa. brujo maldito. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. la ambición del cacique era insaciable. la cámara se pobló de gritos y lamentos. patrona de su localidad natal. pero ahora me urgen más los tesoros. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. que aparecerá cada cien años. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. plata y mármol. Desesperado. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. incluso después de la vida. Pese a los fabulosos tesoros.

que de nuevo se echó a andar en círculos. trató de hallar el camino a los manantiales. las mujeres miraban a lo lejos. Consentía que las personas tomaran las naranjas. El paraje era extraño. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. Sin embargo. no esperó para referirles lo sucedido. las más dulces que jamás nadie hay probado. Mientras lo escuchaban. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. A más de esta increíble abundancia. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. Perdido en un inmenso paraje. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. pero mientras más andaba. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. al solitario y receloso habitante de la ladera. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. esquivando dificultosamente la vegetación. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. en Manabí. Preocupado. Loco de contento. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. ovos y cactus. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. Entonces. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. sino salir de aquel lugar. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. Ya no le importaban las naranjas. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. Al próximo día. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. Al anochecer.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Tomó dos y. cosecho lo que pudo en un costal. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. Con el pasar de los años. totalmente diferente del que había ascendido. Lo cierto es que en una ocasión. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. muerto del cansancio. Mientras avanzaba detrás de la bestia. solo para comerlas allí. Enseguida. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. En este punto. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. Una vez allí. en efecto. Con la ropa a lomo de mula.

pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. aparece al amanecer una gallina de oro. A eso de las cinco de la mañana. tratando de desviarse hacia la maleza. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. Entre el ruido y la confusión dorada. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. En cierta ocasión. la que serviría de corral. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. pero nadie podía oírlas. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. Alguien dio la señal y empezó la cacería. la fortuna tenía forma de alas. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. igual que el agua del estero. dorada y resplandeciente como una luna llena. Sin embargo. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. Allí entraron a toda velocidad. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. los hombres escondidos veían con incredulidad. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. Las palabras salían de su boca. ¡Quien quiera fortuna. Allí. picos y patas de oro. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. y al instante se percató de algo extraño. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. Espantadas. que no cesaron sino después de una semana. a pocos pasos. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana.

Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. hormigas.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. Allí se erguía un descomunal árbol. tucanes. picar y raspar. ardillas. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. padecían de hambre. arrancadas seguramente de un pez muy grande. abejorros. se pusieron de inmediato a morder. aves e insectos de la selva. halcones. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. sino en la copa. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. Arrepentido del embuste. Afectados por la escasez. que proveería de comida a todos.. El árbol se precipitó estruendosamente. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. Cuando descendió. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. humanos y animales. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. Al comprender que su amigo los había engañado. aves y animales. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. Al final de nueve días y nueve noches. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. pájaros carpinteros. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. Al salir del bosque. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. Por esto el árbol no caía. como son hasta ahora. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. ratones. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. En la laguna. pero no lograron nada. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. etc. el tronco fue cortado completamente. pero el árbol no cayó. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. Guatusas. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos.

Por su parte.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. cargada de lodo. la piedra hembra. La creciente. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. Debido a su procedencia volcánica. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. Mangla. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. En los días de sol. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. palos y ramas. desbordó las aguas de su cauce normal. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. Desde aquella ocasión. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. separada tristemente de la piedra hembra. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. A la media noche. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. parecía que había llegado el fin del mundo. parece oírse un llanto mineral. Inundados hasta más no poder. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. Valiéndose del empuje de la corriente. Un día del mes de julio. en uno de los afluentes del río Napo. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. cientos de kilómetros abajo del río Napo. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. en cambio. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. eran de un color rojo tostado.

– Toma. En eso. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. pero viene siguiéndonos. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. que lloraban de hambre. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. que desde entonces molestan a los humanos. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. El diablo no tardó en llegar. Ve a traerla del río. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. Logramos escapar. De inmediato. por favor. Pero allí también habitaban los diablos. que se comían a los tucanes. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. – No importa que me maten – decía mientras moría–. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. aprovechando un descuido. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. En la tercera ida. Por temor. Mis cenizas se convertirán en alas. pero la mujer pidió otra. Pero este sintió curiosidad y las abrió. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Un día. Ordenaron a un joven que las echara la rio. – Ayúdenme. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos.

un joven quiso cogerla. era una época de transición.visitaecuador. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. Y en San Lorenzo. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. o por lo menos su farol. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. vientos. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. cuando la lógica no había empezado a trabajar. Antiguamente. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda.com/andes. truenos y relámpagos eran una. la temperatura bajó. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. La viuda alegra. por decirlos así. Peces. realizaba. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. cuando a veces a la luz de la luna. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. Un día. lo mismo que su pelo. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. entre la imaginación primitiva. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. El poseedor del peine. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. una “hazaña heroica”. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. .php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. y la época en que ya entraba. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. o sea en la investigación histórica y social. ya bagazos. esto es. http://www. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. pues tenía que vérselas. calmo su furia. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. pero la melodía se escuchaba. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. sentada en una enorme piedra. su faz demacrada. río subterráneo o lo que quiera decirse. Su peine es de oro. con riesgos donde podía hasta perder la vida. muchas veces. de carácter histórico-literario. hasta entrar en su aposento. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”.

decían las vecinas. y la gente. allá por 1751. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. así empezaba mi tía abuela. el caballo de un santo. o “¿Habrá por ventura un real?”. si cae cruz. la señorita Abigail. pero sobre todo no parecía de este mundo. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. sí. el que parecía lagartija vieja.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. y si cae de lado. sus cuentos fantásticos.. porque a pesar de su apariencia.. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . para que el mal que aquel hombre tenía dentro. es porque es hora de salir a jugar. ¿por qué?. por esta gracia. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. pero. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. según los vecinos de Riobamba. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. hasta que lo sacaron a la calle. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. Pues bien. No contento con ello. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. corría como el viento. qué pena. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco.. quiere decir que sí. enjuto (o sea flaco).. qué digo. y de inmediato pasaban a otro tema. ¿de qué lado dormía?. Presidente de Quito. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. Don Lope Diez de Armendáriz. déjame decirte que la lagartija vieja.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. qué rabia. macilento (es decir con cara de ya me muero).. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. en fin. tan pronto tuvo noticia del suceso. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. que. nadie lo sabía.el hombre entró a la iglesia de rodillas. pero como era el siglo XVIII. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. Se trataba de un hombre alto. Si fue cierto o no. Pues bien. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. satisfecho. sonrió. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo.. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. significa que no. ante la sorpresa de todos. como los demás mendigos: “una caridad. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. parecía el viento mismo. Claro. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. desconcertada. Era pues. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. regresara al lugar de donde había venido. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. No decía. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo.. por el amor de Dios”. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos.llovió sangre sobre Riobamba. mejor aún. cómo chismear con tan poca información. y que unos días más tarde -jura doña Clementina. ese mismo. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas.. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. De pronto.

se derrumbaba. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. Nadie podía negarse a un pedido suyo. para alivio de muchos. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. se incendiaba. Ella asegura que era un fantasma. o quizá para no ver a nadie. paralizado. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. decía a todos. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. resplandeciendo con la luz del amanecer. dijo. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. pero mi abuelita me contó que una noche. boquiabierto. un fantasma que no asustaba a nadie. “Miren”. se sintió tan poderoso. ante aquel súbito milagro. buenas noches y a la cama. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. dizque Sarabia se llama”. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. tan por encima de todo y de todos. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. “ojalá se muriera de una vez”. vio una mancha blanca cruzando los escombros. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. Un día. Era oro. las acequias se salían de su cauce. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. pequeño y encorvado. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . incluso a los que le servían. de la noche a la mañana. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. el oro más puro jamás visto. decían otros. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. Una noche. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. “Ahora van a ver. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. otros agregaban. Compró los servicios de los jefes de policía. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. a veces. muy lejos. de los jueces. temblaban y obedecían. el hombre desapareció. se enlodaba. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. muchos años. Y ahora. “ahí viene el desgraciado ese. para que nadie lo viera. tan invencible. Y bien. pues era un alma triste y solitaria. pero a otras personas les daba asco. Se fue al campo. El hombre solo observaba y callaba. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. de pronto. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. pedían en voz alta los más crueles. decían. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. Todos le temían como al mismísimo demonio. Tal vez. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. saliéndole al paso a aquel hombre que. lejos. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. para morir. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. de años enteros.

y ahí. . y luego de salvarte de los peligros que te esperan. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. y una tortilla de maíz. tortas de choclo. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. Imagínate. el 21 de junio de cada año. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. gloria. sobre su cima. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. en una ronda de alegría. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. enloquecieron de gusto a los recién llegados. Piénsalo bien. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. al generoso Inti de la vida y el calor. un sabroso pedazo de pan. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. fortuna. aquel metal significaba conquista. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. no. Muertos de nostalgia. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. tienes que decir que eres pobre. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. chigüiles de maíz. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. yuca asada. la gran fiesta del Sol. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. poder sin límites.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. humitas de sal y de dulce. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. Así. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. pues si escoges la primera mesa. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. festejaban el Inti Raymi. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. que has ido a dar ahí por accidente. empanadas de morocho. Pues bien. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. que se levantaba en el corazón de Quito. acompañados de vino tinto. en el corazón del cerro. este sitio era conocido como el Yavirac. tierras. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. se encuentra el Templo del Sol. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. tortillas de quinua. nobleza. desde hace siglos. los indios anteriores a los incas. más un puñado de perlas. Para los españoles en cambio. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. la Madre Tierra. llegas por fin a la morada de la anciana. Por eso. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. era igual que un pan. un panecillo de miga blanca y apretada. páreme la mano. ¡no!. bizcochos de maqueño. por un momento. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible.

al amanecer. Sólo quedaba la paloma Yápankam. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. ¿no ves que es nombre de mujer?. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. — ¿Qué quieres. Escoge bien. Un hombre de traje gris los vio llegar. . el valiente Sol. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. ¿Etsa?.. en el idioma de los shuar. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. igual que. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. claro está. en cierta ocasión. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. este silencio es terrible. el generoso Sol de sus antepasados. pero el tipo no lo dejó explicar nada. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. pero una mañana. ¿Entendido? Y ahora.. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. —Pero. chambiras y pitajayas. mote y choclos tiernos. ¿y cómo quieres ponerle. —No —dijo Etsa—. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. déjame decirte algo. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva.. todos los días. durante mucho tiempo. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. Fue así como. porque es probable que suceda también al revés... le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo.. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac.. a menos. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo. cuando apenas empezaba su cacería. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre.. y que te quede muy. le hizo creer que su padre era él. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. Yo no te contaré nunca. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. Ampam trató de explicarle que Etsa. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. así insistas. posada sobre las ramas de una malitagua. Ah. Cuando Etsa creció. se miraron largamente. cómo. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. Ahí. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. pero muy claro.Y es probable también que. —Ya. por favor. quería decir Sol.

un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. la cual estaba a punto de echarse a perder. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. que su voz altanera había cambiado. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. . desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". Unos cuerpos flotantes encapuchados. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. le dijo: —Etsa. que ahora estaba chillando como Yampuna. se deshizo en un largo lamento. Etsa se negó a creer lo que le decía. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. con una sonrisa dibujada en los labios. donde a medida que avanzaban. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. ante el desconcierto del empleado que. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán".. por don Martín (papa de Carlos). —¿Cómo? —quiso saber Etsa. Ya en la noche. los dos amigos. se conviertieron en amigos. al poco rato. a los cuales cierto día se les fue encomendado. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. con velas largas apagadas. se desplomaron al instante. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. de pronto. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. el Sol del futuro.. entonces. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. muy noche. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. Con los nervios de punta. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. Siguiéndole.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. Al principio. el papagayo de las selvas amazónicas. y cuando seas grande. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. tú siempre serás Etsa. levantándolo sobre sus fuertes brazos. afilados dientes de lobo. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. Entonces. sacasen agua de la asequia. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. sintió que algo se había transformado dentro de él. hijo. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". He aquí el horror. muertos de miedo. manoteando sobre el escritorio. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. que tocaba una especie de tambor. y regasen la sementería de papas de la familia. Tú eres. mi Sol. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. casi transparente. muchacho. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. Manuel y Carlos. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino.

si ustedes quieren. de doña fantasma. . unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. llenos de horror. hicieron todo intento por calmarlos. tachándoles así de vagos. En efecto. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. en la ciudad. que ya para entonces eran muchas. dichas velas eran huesos fríos de muerto. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. la dama era destapada por la mano del audaz. o “la seguiré. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. aprovechando el desconcierto. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. su taconeo. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. Martín no les creyó ni una palabra. por lo general. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. señorita”. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. solo que no eran simples velas. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. es decir. Carlos y Manuel despertaron. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. Después del incidente. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. Por supuesto. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. bella damita. sin que supiera cómo. El Descomulgado. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). la Encrucijada. deme una miradita”. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. o “me parece que se ha caído usted del cielo. El Mate. sus contoneos. Pues bien. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados.Minutos después. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. de pronto. corría desesperado a su casa. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. En aquel oscuro lugar. mas la pesadilla no había llegado a su fin. Llevaban consigo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. una hermosa barbilla partida en dos. pero la marca de aquella noche de terror. el silencio se hacía más silencioso. cogidos de la mano. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. Entonces.

Abajo. Mi abuelo. al mismo tiempo. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. y en esmeraldas otra. en busca de un pachanguero. . mientras los tripulantes la escuchan embobados. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. pero a diferencia de los demás. dijo mi abuelo. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. De pronto. Confieso que salí con un poco de temor. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar.conocida como La Viudita. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. Aprovechando el momento. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. Para terminar esta apasionante historia. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). resplandor de luna y silencio. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. cada vez que llegaba la Semana Santa. muchos años. dijo mi abuelo Ulises. Y eso le cortó la respiración. jumo y coquetón. Al fin viniste. Arriba. una voz hecha de viento. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. La joven dejó de cantar y le sonrió.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. sí. Mi abuelo no pudo aguantar más. Una vez fuera. pero que otros. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. Hace muchos. con una botella de aguardiente en la mano. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. porque les daba temor pero. Hacía frío. Al parecer. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. hecha de luz de luna. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. le dijo. Como todos en el pueblo. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. quedó atada a la tierra. la vio. esos seres mitad mujeres y mitad peces. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. te he estado esperando desde antes de que nacieras. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. apartando unos matorrales. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. no podían dormir. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. que la voz de las sirenas. se escuchaba un canto dulce. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. me parece que un viernes santo. en medio de las tinieblas escuché un canto. cada vez más audaces y atrevidos.todavía se desliza por las playas. fue una de esas noches. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. Al final. Mi emoción lo decía todo. que se levantó de la cama sudando. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches.

no le importaba ayudar a nadie. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. Lo levantó con mucho cuidado. en vez de tranquilizarlo. en actitud de ataque. eres un cobarde. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. Y es que arriba no había ni una estrella. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. cada vez más fuerte. suceda lo que suceda no me sueltes”. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. tal vez abandonado. al igual que ellas era capaz de estrellar. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. por todos lados aparecieron cientos. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. quizá herido. Tienes que atarme. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. así. en un segundo. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. abajo. en la quebrada.Mi abuelo se estremeció. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. lloraba desesperado un ni. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que.110. nada de nada para alumbrar el camino. contra las rocas. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. vuelve acá. sospechosa. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. De pronto. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. Allí. un llanto. sonriendo como si nada. Atrás venía la muchacha. sintió que el destino y él se habían encontrado. la vida de cualquier hombre. arrastrando consigo a la muchacha. A tientas quiso salir de In quebrada. no habrías podido. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. pero nada más. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. Aunque a José. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. listo. Ahora. pero estaba decidido. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. le dijo fuerte. Mi abuelo no pudo más. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. con los bolsillos llenos de dinero. Para colmo. vuelve. y llevarme contigo hacia la ciudad. sino que no quería huir. Esa sonrisa extraña. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. le hacía temer lo peor. esquivando las piedras y los árboles normales. en tanto el viento. Sí. atada. boca arriba. Más oscura de lo que puedes imaginar. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. tendrás tu recompensa. Eso sí no tengas miedo. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. Mi abuelo temblaba. por lo general. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. muy fuertemente. ni un cachito de luna. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. . mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. Sonrió. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. Sí. No solo que era tarde para huir. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano.

sintió que las piernas se le doblaban. es de fantasmas. repitió aún más fuerte. viraron a la izquierda. “Pero. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. una historia realmente muy interesante. “solo fue un sueño. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. “No”.. escribiendo a mano -y a veces con el pie. María Dolores. José entonces corrió. dijo por fin. corrió y corrió desesperado.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. no voy a pelear con nadie. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. el Hospital de La Misericordia.. Barba Roja en pantuflas (ya. nada más que eso”. Mira.... Le dolía todo el cuerpo entumecido. pero. te tengo una sorpresa.. dijo frunciendo la nariz. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. déjate de hacer bromas). Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. ¿Había soñado?. De inmediato lo llevó por un largo corredor. dijo con voz de trueno la criatura. manejando a la velocidad de la luz. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”.. lo juro. ¿qué había pasado en realidad?. dijo la voz al otro lado (soy yo. Ahora imagínate al escritor. Tan pronto llegó a la puerta. voy a ser generoso. se levantó. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. porque eres egoísta.. no te muevas. rumbo al Museo de la Ciudad.. y no por miedo al Huiña Güilli. de abandonarlo en el suelo. preguntó sacándose los gruesos lentes. consultando diccionarios llenos de polvo.. porque nunca las ayudas cuando te lo piden.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. José no pudo más.. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. despeinado y sin afeitarse. volvió a decir María Dolores. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. dijo María Dolores. El escritor miró hacia arriba. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. José no podía creer lo que estaba pasando. le dijo. avaro y tonto”. mejor que él en bondad y paciencia.. lo juro. La Bruja Maruja (Nooo). voy a decir siempre la verdad. por qué”. excelentes colores. y antes que eso. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. mira.). LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas. qué raro suena. pero en ese momento. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo... una pesadilla. muy bien arreglado. incluso. a que no adivinas quién soy). “Dientes tengo y te voy a matar”. balbuceó muerto de miedo José. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. sin mirar atrás. Imagínatelo en medio de libros y papeles.. “Dientes tengo”. . dijo. Trató de lanzarlo a la quebrada. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. tu amiga del Museo de la Ciudad. que -por si acaso.. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. lo juro. pero no pudo.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. al otro lado de la línea oyó: (hola. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. se preguntó mientras se levantaba.

podría haber sido la cocinera del hospital. Cuando ambos se alejaron. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. mi niño. el anciano pareció empeorar de su dolencia. que Dios se apiade de nuestras almas. de alguna extraña manera. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. luego cerramos la puerta con llave y.. . María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. o no quieren abandonar el lugar”. sudando. muy a lo lejos. ha llegado otra vez la epidemia. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. Eres como una luz para todos nosotros. Ya veo. Esa noche no pudo dormir bien. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. escriba! El escritor se despertó de un salto. ¿Y?. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. es hora de que duermas. mamá. ayer pusimos arena en esta urna. aliviaba su sufrimiento. Ven Manuel. aunque a lo lejos. Escriba. Pasó el tiempo. Oyó que alguien decía: la epidemia. mirando fijamente al niño. y. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. luego la sellamos con este vidrio grueso. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. dijo el anciano. Ven. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. y lo miró a los ojos con tristeza.Está ahí. sobre la arena que estaba dentro. le dijo. este siguió deambulando por los corredores del hospital. Por fin. al finalizar la jornada. o de niña. le dijo. para sorpresa de todos. luego de dos meses. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. que por el delantal que llevaba. pero continuó abrazando al anciano. y se alejó casi trotando. qué crees. seguía recordándolo. esto es. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. la aplanamos bien. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. ¡por favor. Sí. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. Ay. que te puedes contagiar. pero nadie lo tomaba en cuenta. preguntó el escritor con cara de desesperación. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”.. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. La mujer. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos.. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. o tal vez de niña. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. un día el Hospital se convirtió en Museo. Mientras veía la escena. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño.. no te acerques a los enfermos. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. sobre la arena. De pronto. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. cuando el Museo estaba completamente vacío. es decir. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. se apoyó en la pileta de piedra. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. sin esperar por la sorprendida María Dolores. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. voces detrás de las paredes donde no había nadie. María Dolores dijo: escucha bien. se acercó y tomó al niño en sus brazos. contestó el niño. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. era como si él no existiera. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. le dijo. por favor. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama.

Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. Vivían en San José de Chimbo. pero le pareció que era suficiente. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. . hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. pidió a su esposa que esperara un momento. No se le ocurría escribir nada más. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. dijo. Como un milagro. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. como un animalito. emprendieron el regreso a su casa. La mujer que pasaba el se sentía cansado. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. Pero esto tampoco era sencillo. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. que lloraba delante de una mata de sigses. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. Se detuvo desfallecido. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. En el camino. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. que se había casado por interés. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. Al parecer. al tiempo que se descubrió la cabeza. oscureció por completo.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. Sin embargo. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. Sin embargo. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. él le prohibió volver a ayudar a nadie. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. A la mitad del trayecto. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. Una tarde. el guagua pesaba. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. Estuvieron allí hasta las seis y media. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. Polibio no esperaba una respuesta. “La arena del tiempo”. más tarde. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. envuelto de pañales. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. que quedaba a veinte minutos. con la caída del sol. Ambos se miraron. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. una mano con unas uñas largas y negras. Polibio apenas si podía sostenerlo. cantón ubicado a una hora de Guaranda. todo era apariencia porque Polibio. mareado de repente. y sonrió. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. se volvió sombrío y egoísta. La pareja mantenía una buena relación. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. Sorprendidos. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". de manera extraña. Ella prometió no hacerlo.

le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. entre la oscuridad. . escaparon y se casaron en una comunidad vecina. Al levantar la vista. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. ella seguía corriendo. vio unas luces al fondo. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. con formas diabólicas. Un día por las contraposiciones amorosas. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. no sabía cuánto faltaba para su casa. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. se convierte en el Guaguanco. La mujer era la sirvienta. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. Estaba aterrada. ¡Dientes tengo! ¡Ve. Aun así. También se hizo muy devota. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. Pero. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. se encontró a un anciano. se aproximó. como no es bautizado. escondido entre los matorrales. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. una mujer se acercaba con un niño en brazos. Cuando iba de camino volviendo a su choza. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. y había salido cuando escuchó los gritos. yo dientes tengo!. quien murió en el instante. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. La pareja vivía en la absoluta pobreza. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. Según la creencia de los campesinos. que se oía como si el engendro estuviese adelante. Al percatarse de la presencia del demonio. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre.Polibio se horrorizó al distinguir. Sin la influencia de su esposo. Entonces. repitió el engendro infernal. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. El viejo que no era otro que el urcuyaya. madre de la niña bautizada. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha.

pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. Allí había manjares servidos. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. igual que los días anteriores. estando un poco tomado. Y también lo consideran una deidad protectora. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. De pronto. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. frente al valle. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. bebida y flores. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. Para ello. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. tres varones y tres mujeres. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. Cuando la inundación cesó. Ante el avance de las aguas. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. en un bautizo. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. pero no ocurrió nada. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . la otra guacamaya logró huir. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. Una vez.

Se valió de un engaño para lograrlo. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. llamado Pautis. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro.Mira como muerde el freno de plata. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. -Maravilla. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. y empezó a comer el maíz. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. tenia cuidado de no pasar aquella hora. Una mañana en que bajaba del monte. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. hijo del cacique. EL español siguió al muchacho sorprendido. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. En la casa. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. pues se contaba que. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla.contesto Pautis y corrió a su casa. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. frente a una cueva. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. Apúrate.

por lo que pronto fallece. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. por ser el de la procreación. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. luego de sumirlas en un trance hipnótico.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. Los hijos del Tintín que sobreviven. cerca de salcedo. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. esta la laguna de yambo. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. que había mucho lodo por las lluvias. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. muere en el acto. Para los crédulos naturales. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. Luego aborda a las mujeres dormidas. se los abandona en los cardos y luego se los quema. y se hundió en las aguas sin fondo. A estos niños se los entierra en los cementerios. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. Ellos se volvieron parte de la leyenda. donde ocurrió el descarrilamiento. Los pasjeros. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. que dormían fatigados. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. pero sin esqueleto. Se cree también que la laguna está encantada. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. llevando una piedra imán en un mate. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . LA gente lo llamaba tren negro.

Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto.eran revisados por el farolero. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. Más arriba. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. nogales e higos. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. Su ropa se veía y se le veía con frío. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. parecía una maqueta parda llena de tejados. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. acaso a inicios de siglo. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. Más arriba. estaba sola. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo.sus ramas habían caminado una cuadra entera. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. donde destacaba el añoso Ceibo. en cambio. la obligo a levantarse y la acompaño. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. en las noches de luna. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. Eran una suerte de correos de la época. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. . la ciudad. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. Al llegar. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. que viajaban abiertas los brazos. aún. por los cielos estrellados de Imbabura. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal.

Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. de inicios de siglo. El tiempo pasó. que el Congreso ha sido disuelto. Y eso.de artilugios malévolos. un conocido galeno de Ibarra. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. justificara una parranda de tres días. sirvió para que Juan José Mejía. en cambio. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. Pero. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. que van en escoba. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. de viga en viga. Una tarde. con cintas y encajes. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón.hubieran llegado desgastadas.. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. Obviamente.el famoso tardón. Es posible. podría decirse. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". en un remolino de carcajadas. con Dios y Santa María". Creyó reconocerlo. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. sin Dios ni Santa María". con un olor imperceptible a aguardiente. Nuestro personaje se emocionó. Algunos las tenían localizadas. Otros. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. en medio de un prado.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. en cambio. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. de viga en viga. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. acaso. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. . Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. Tras decir "de villa en villa. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Dicho esto. Aunque pidió discreción. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. Por eso los políticos de turno o las autoridades. Claro que estuvo en Mira y. que es uno de los ingredientes del tardón. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. a diferencia de lo que se cree de las brujas. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. le dijo la encantadora. le sucedió a Rafael Miranda. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Más. Otra historia. Sus familiares estaban desesperados. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco.. -Tienes que repetir esta fórmula. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. Su único delito. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. al parecer. le brindaron como a muchos.

Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. Don Juan se detuvo. Al rato. Era la figura de una mujer. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. que ha empezado a brotar sus hojas. en noches de luna llena. cubierta con una chalina negra. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. Era noche de luna.Con suerte. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. Al llegar ante el hombre aterrado. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. cuando los quejidos se escucharon con claridad. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. El hombre. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. sus dos pequeños cayeron al agua. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. amigo de las parrandas. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. del parque Pedro Moncayo. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. Encontraron los cadáveres unos días después. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. Los sollozos salían de detrás de un árbol. Decidido a averiguar de quien se trataba. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. La luz provenía de un mechero.

la princesa s enamoró de un español. Mina. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. impulsado por una fuerza sobre natural. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. que yace en sus brazos. La maldición del cacique se había cumplido. como última voluntad. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. Y afirman que si uno reza un Ave María. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pronunció una plegaria. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Según la leyenda. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. las que permiten ver dos cadáveres. Antes de acatar esa última voluntad. y de su criatura recién nacida. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. se convirtió a la religión católica y se caso con él. los cuerpos son de la princesa dauli.

Según una historia que cuentan los viejos.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. en una construcción de estilo colonial. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. No se sabe en realidad como fue la muerte. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. sino también porque. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. donde se estableció la Casa de la Moneda. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. se dice. por esta razón. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . durante la noche de difuntos. buscando monedas falsas. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba.

pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Olegario muy asustado huyo por a Huigra. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. ella era muy curiosa y juguetona. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. Cuando todos se fueron aplico su idea. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. sacarle las tripas al cadáver. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. cada vez era más seguido y más fuerte. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin.

los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. De ahí que en las noches más oscuras.com/2009/02/leyenda-de-bolivar. En vísperas de su muerte. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. a cambio de su alma.blogspot. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. http://mama-puma. llamado Genio.html . el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.

los árboles y a las aguas. Su principal alimento es la yuca. Como toda cultura bien formada. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. en los valles del Upano. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. totalmente agotados y muertos de hambre. mientras la madre entraba en desesperación. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. para llevárselas a sus hijos. Así en segundos. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. la dueña y soberana de la vegetación. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. pero una extraña sensación la invadía. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. pero la debilidad acababa con la vida de todos. grandes árboles crecían vertiginosamente. era el unkuch. extraños trozos blancos flotaban. Tienen una cultura rica en leyendas. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. todo a su alrededor cambió. no sólo el unkuch. Sin más. casi ninguna planta crecía en ese lugar. pero lo complementan con la caza y la pesca. lleno de paisajes y rincones hermosos. Todos buscaban la hierba. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. .EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. creen en seres superiores que conviven con el hombre. pese a ello. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. allí habitan los shuar. es decir los hombres poseen varias esposas. ante los ojos sorprendidos de Nuse. —respondió Nuse. estaba segura de que alguien la observaba. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. Nuse. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. Zamora y Nangaritza. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. ¡oh! diosa Nunkui. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. son polígamos. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. sino toda clase de alimentos”. —Muchas gracias. tengo un preciado obsequio. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. retrocedió asustada. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. pues dos demonios se lo robaron”. siempre y cuando las puedan mantener. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. Finalmente.

pero también los saboreaba. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. los alimentó y retornó a su pueblo. carnes. Nuse descubrió que. Nuse buscó a sus hijos. en la cumbre. la carne y las golosinas que allí se hallaban. dime que no es un sueño!. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. los devoraba. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. tal como lo había prometido la diosa y la niña. -¡Quiero comer!.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. frutas. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. Y se abalanzó sobre las frutas. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. —¡Magia. no importa cuánto. cansados de tanto buscar y de comer. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. pidiendo alimento. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. Cuando llegaron. encontraron una caverna que les serviría como refugio. a veces sobre los árboles. mira Kowi. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. pero nada había. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. luego suspiró. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. En cuanto pasó la lluvia. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. su cumbre crece hacia el cielo. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. Se sentaron en silencio por varias horas. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. la vegetación crecería majestuosa. una niña y un niño. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. Salieron a buscar algo que comer. allí. era el estómago de Kowi. la pequeña. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. lodo y raíces. pero sólo hallaron hierbas duras. llena de emoción. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. . entonces. le anunció que allá también. entonces. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. otras nadando. en el territorio de los shuar. por ello les pondremos Rumi y Kowi. todo estaba abrazado por las aguas.

pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. los guacamayos regresaron. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. llenas de verdes árboles y millones de seres que. con gran rumor de plumas. y con ellas también se había ido su comida. así que acordaron un pacto. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. y mientras se acercaban los niños. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. volvían a crear sus hogares. con el calorcito. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. Estaban nerviosos e impacientes. a los niños les dio sueño. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. se sentaron junto a una cascada. Algo maravilloso ocurrió allí. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. Los niños empezaron a reír suavecito.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. al no tener manos. pero no querían perder a los loros. amarillo y verde. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. pues cuando lo intentaban las aves volaban. Después de varias semanas de caminata. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. -Tal vez si les pedimos perdón. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. en donde la magia de los dioses se obraría. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. Otra vez. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. era fascinante verlas tan hermosas. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. Pasaron las horas. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. ahora ya jóvenes. Rumi y Kowi. no eran gritos de personas. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. Al día siguiente. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. el sol empezó a calentar las rocas y. ellos producían gritos y risas.

pulpos. o Isla de Fuego. el dormilón estaba asombrado. orquídeas. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. y sobre ellos. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. . más allá empieza el mar de la nada”. cormoranes. mientras tanto. flamencos. Tiempo después. pingüinos. Por eso. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. y a la otra Nina Chumbi. retozando por todas partes. “Hay que hacer algo por este mar”. Antes de partir. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. albatros y pinzones por millares. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. pero resultó en vano. graznando y chillando de alegría. resignado. helechos y manglares. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. fragatas. indiferente a todo. fue a dar aviso a sus compañeras. “Este pobre mar es tan perezoso”. les dijo. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. le dijo el dios de los océanos. la una fría y la otra caliente. musgos. “Debemos regresar. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. seguía dormido. Trató de escuchar algún sonido. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. como acurrucado en sí mismo. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. El mar. gallaretas. todo está como muerto”. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. rabijucos. tortugas gigantes. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. por pequeño que fuera. exclamó la sirenita. dijo este. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. piqueros. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. le contó su angustia.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. anonadado. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. garzas. o Isla de Afuera. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. en tanto. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. emocionados. Visiblemente inquieta. pelícanos. “Ya has dormido más de la cuenta. Formó entonces dos estelas de agua. Pese a todo. exclamó. delfines. tiburones. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. mantarrayas. excepto a su. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora.ballena. El dios de los océanos se la quedó viendo. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. iguanas. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. “Pero hay que hacer algo. interminable sueño azul. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. algarrobos. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. en la Mamacocha (o madre de los lagos).

que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. En este lugar. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. los piratas entre ellos. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. Cook. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. Al igual que sus compañeros de aventura. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. algunos marineros. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. Desembarcó con su delirante amigo. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. en medio de las aguas agitadas. nadie sabe de dónde vino. a la vez que depositaban allí su correspondencia. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. Al ver esto. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Desde entonces. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. que gritaba sin ton ni son por el muelle. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. balleneros y piratas. Sin embargo. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. Allí mismo. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. Wajer. y en las noches. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. a finales del siglo XVIII. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. obispo de Panamá. con el transcurso del tiempo. Dampier. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Al final de sus años. Decidido a revelar el escondite. e intentó llevarlo a su casa. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. mientras tanto. Por otra parte. Sin embargo. Poco tiempo después. Para empezar. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. Cuando tenía apuros económicos. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. Y en efecto. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. conocida hoy como la Bahía del Correo. Cowley y Eaton. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. en el transcurso del trayecto. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. a nombre del turismo y otras ambiciones. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente.

104 y tu planta será una peste. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. El patrón contaba los latigazos. 102 al año cargó sus primeros frutos. El navío transportaba esclavos. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. quince. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) .. Se postró de rodillas. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. Pero por si esto fuera poco. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. En efecto. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. hoy conocida como isla San Cristóbal. Prevenido sobre este hecho.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. cuando fue atado al poste de los suplicios. Y exigía más. incontrolable hasta la actualidad. diez. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. El patrón sonreía. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado.. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida.. veinte. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. sin comprender lo que le esperaba. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. Según la leyenda. provisiones del continente y una planta de guayaba. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. Luego. Cinco. la planta creció rápidamente. Entre ellos. El patrón fue asesinado en su propia casa. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. Entonces ocurrió la desgracia. El patrón mostraba la crueldad de siempre. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos.. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. Furiosa e incontenible.

Pero ya que lo hiciste pasar. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. Lo tenía todo en abundancia: cultivos. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. no siempre fue así. Según la leyenda. musgos. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. pero nada pudieron hacer. totoras. el forastero llamó al interior. Más tarde. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. buen hombre. Luego de agradecerle. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. el dueño era un hombre extremadamente rico. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. ubicado cerca de Otavalo. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. un peón sintió pena por el pobre forastero y. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. no obstante. etc. Debido a la fertilidad del suelo. corrió a la entrada. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. deja que duerma en el corredor. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. más o menos a la medianoche. agarra tus cosas y huye de la hacienda. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. De la noche a la mañana. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. Con toda humildad. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. al caer la noche. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. sabes bien que nunca doy posada a nadie. Sin embargo. lirios de agua. Al ver lo que iba a suceder. Entonces. pero extremadamente avaro. Una tarde. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños.

A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. pero nadie los caza ni persigue. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. Según ellos. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. Cumplido el pago. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. Los poderosos brujos. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. Toda la noche se escucharon insultos. Sin embargo. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. Tras la catequización. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. gritos. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. Se adentró en sus senderos y no regresó más. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Los animales de la selva enmudecieron. Jamás se supo nada del cazador. Exigen un pago a cambio del agua. La lluvia arreció con fuerza. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. guatusas. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. sajinos o pavas del monte. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. en especial en las horas de la noche. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. sus guías espirituales. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. Preocupados por las desapariciones. El caudal del río creció. unas de color negro donde vivían los diablos. conviene alejarse pues allí viven los diablos. Atemorizados.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. Pocos han podido escapar de este llamado. el Cerro de Brea donde viven los diablos. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. Así pasaron varias semanas. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. Al día siguiente. precedidos por el más anciano del grupo. se vio un sajino por las orillas del río. maldiciones y silbidos. por las tardes. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. Nadie más asistió al ritual. Mientras tanto. a finales del siglo XIX. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. los nativos consultaron a cuatro chamanes. volvieron por donde habían venido. Un tiempo después. Una noche oscura y lluviosa. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas.

maní. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. la mujer se fue a sacarla. vio una gran chacra al frente de una casa. voy a regalártela. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. Esperanzada en hallar comida. se puso a cosechar la yuca. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. llevaba a la niña a la chacra. cuando necesites comida. por travesura. mujer —le dijo—. cuando en eso apareció la dueña. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. —Ven. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. Con paciencia. la pequeña cantaba «Qui-trai. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. se echó a caminar aguas arriba. se puso a cantar Nunkui. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. plátano y maní. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Había pasado más la mediodía. otras lo heredaban de una rucu mama. ven. la tierra no carga. De pronto. Tras avanzar un buen trecho. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra.. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. Después de un tiempo. Al instante. Todo era felicidad. Qui-trai. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. plátano. «Qui-trai. la madre de la chacra. Por más que trabajo. De ahí en adelante. la que en realidad era Nunkui. Mientras lloraba. camote. madurada ya la planta. Cuando la mujer regresó. Se acercó esperanzada. plátano y maní. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. le dices «ahora canta» y ella te la dará. Los pequeños empezaron a jugar y. Qui-trai. Qui-trai». Sin embargo. caña. y enseguida los productos crecían y maduraban. Ella había aprendido el «Qui-trai. Como era costumbre. pero volvió a cosechar una canasta.. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. Nunca más se escuchó su canto. Qui-trai».LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. Agradecida. En la chacra. Qui-trai. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. Nunkui había desaparecido por completo. Mientras ella sembraba. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. Allí había de todo: yuca.

Jamás serás abuela ni madre. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. Un día nublado. etc. las chacras y los animales fueron arrasados. una mujer anciana. En eso. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. calma el dolor y trae el bien a las personas. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. Cuando llegó el invierno. úlceras. Iba a continuar su camino. para que su alma se conmoviera. La conocían por eso como La que nunca llora. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. Al escuchar las palabras de la anciana. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. sin derramar una sola lágrima. Sólo Sañi se mantenía indiferente. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. AI final. atrapada en la savia de la madera. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. Afligidas por la destrucción. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. que traerá el bien a los demás. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. no le importa nada —comentaban unos. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. se le presentó la anciana: —Por favor.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. no quiso ayudar a la joven madre. quemaduras. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. Casi al instante. Todo el daño que nos has causado por no llorar. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. Sañi se convirtió en un árbol. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. la más sabia de la comunidad. Las chozas. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. Al final. el alma de Sañi. desde hoy lo pagarás con tu llanto. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa.

LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. su apetito era feroz y qué decir de su sed. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. la pieza pesaba cinco libras. el malvado Otoya. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. y vaya que la necesitaban pues su rey. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. En 1736. asustados por tal visión. No podían creer lo que sus ojos veían. siempre les había hecho la vida muy difícil. también conocida como Sumpa. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. Quedaron entonces solos los gigantes. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). las pelaron. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. claro. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. las asaron y las devoraron en un dos por tres. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) .

que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. en cuya excavación -dice. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. para que haga la excavación pertinente. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates. por el que zigzaguea. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. también. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. En una de esas plataformas. chirimoyos. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. . el río Catamayo. a pocos kilómetros de Vilca. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. y no está muy lejos de ella. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas.bamba. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. Se dice. ¡fatal desgracia!.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. muy codiciadas porque. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. El Gobernador José Miguel Carrión. a 30 kms. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. los buenos lojanos. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. sucediendo.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. da cuenta de varias empresas al respecto. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. en agosto de 1877. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. y que éstos enviaron a un Hermano lego. por ser anteriores a la evangelización. en una quipa o caracol. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. cubiertas de faiques. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. que nunca paga bien a sus devotos. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. De la ciudad de Loja. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. se les llama gentiles. encendida la codicia por el pérfido Satanás. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. siendo así que este enemigo malo. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. algarrobos. en un paisaje primaveral de clima delicioso. como una gran cascabel. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. desde hace siglos. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol.

llegando al punto de divulgarlos sin piedad. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. Por otra parte. resultaba ser bravo como un león. Don Pedro de Valdivieso. golilla de tafetán. no digamos del pueblo. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. como representantes de Dios en la tierra. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. borceguíes de piel. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. porque era fama que. hijodalgo de solar conocido. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. En los comienzos de este siglo XX. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. Resentido el pueblo por estos dos motivos. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. medias de seda filipina. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. tales fueron. un Capitán Romero. contando hasta morir su singular hallazgo. Romero. y. el siglo XVIII. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. llamado Ernesto Witt. que no habían rendido culto a la fea codicia. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. Aseguraba. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. se portaba indiferente incluso con sus iguales. india ni judía. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. por lo que se aisló de ellos. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. bien aderezado de armas y caballos. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. que seguramente . y andaba empeñado. sin resultado positivo alguno. quién nació gallina”. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). en primer lugar. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. en segundo lugar.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. gregüescos de paño negro a la rodilla. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. en cambio. continuó viviendo cómodamente en Loja. No queriendo tener trato alguno de vecindad. que tenía sus puntos de misántropo. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas.

impenetrables como las rocas. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. por la cual le bendecía la gente. y entrar en la madrugada. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. en cuarto lugar. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. debió haberse establecido en Loja. y. si los favorecidos trataban de identificarle. diría Juan Pueblo. a las viviendas de las personas indigentes. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. Era imposible abordarlo para conocerlo. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. egoísta y avaro. porque los dos personajes habían sido una sola persona. según piensa el Dr. en tercer lugar. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. veían salir de éste en la noche. con el asombro de los concurrentes. un individuo estrafalario. este sí caritativo. que seguramente se trataba de un excomulgado. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. . Tenía la benéfica costumbre. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. alivio de la miseria de los demás. pues. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. en su deambular de las noches. y por ensalzar al caprichoso limosnero. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. indiferente al dolor ajeno. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. “Lo uno por lo otro”.era un invertido. de acercarse sigilosamente. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. el vagabundo caritativo. Fernando Jurado. Vestía ropa tosca. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. que vivía de por vida encerrado en su palacete. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. porque los vecinos. Quizás viudo o separado de su mujer. y caminaba apoyado en un grosero bordón. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. por alguna falta gravísima. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. unos zapatones burdos. había que acatar los designios insondables de la Providencia. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. ampulosa. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general.

liconas. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. no correspondidas. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. al hidalgo y a su noble consorte. plumas y diamantes de las damas. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. tenía un timbre sonoro. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. por tal motivo. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. y que la campana. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. dirigiendo sonrisas boba. apellidada “Agustina de la Consolación”. confundido en el revuelo de telas finas. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. enmarcado por una cabellera de azabache. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. en especial. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. que el pulpito. que las tallas de San Agustín. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. y robando a escondidas besitos a su adorada. Por razón del emplazamiento del templo. cantarino. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. soñando en los ausentes trenzados. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. rumbo a la corriente del Zamora. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. macaneando con los demás asistentes. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. En la casa preindicada les hacía compañía. en la actual calle Azuay de Loja. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. en los que lucían pupilas perforadoras. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. que era el encanto del vecindario. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. a los padres de la hembra. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. burilado con finura. . y en cuyo rostro. y. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. y. así como las láminas de plata en las columnas. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. contorneado. impecable pantalón rematado en zapatos de charol.

¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. buscó una explicación en el inmediato vecindario. ¡oh sorpresa!. ¡oh terror desconcertante!. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. en busca de la caricia de su mirada. ¡Enardecido al máximo por su amor. empero éste. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. . la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. mas. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. la casa en que se desarrolló este drama. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. pero. en el atónito vecindario. le pareció petrificada. retornó el Capitán a Loja. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. con el amor acrecido por la separación y la distancia. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. se arremolinó para colmarle de reproches. ignorante de lo acontecido con su adorada. insensible como una estatua. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. Pasado el evento de la sublevación indígena. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. del baño bienhechor de su sonrisa. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán.Y fue que. y. sin fuerzas para vencerlas. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares.

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