"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

El espanto le nubló la vista. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. En un principio. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. con los pelos de punta. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. El terror recorría su cuerpo. dejando su característico olor a azufre. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. Entre las latas retorcidas. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. sudaba frío. A la mañana siguiente. había faltado poco para que le cargara el Duende. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. se decía que había un causante de todo. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. En la oscuridad. en la otra. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. La abuela pidió auxilio. Duende. Instintivamente. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. . los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. Vico ganó nuevamente. Vico retrocedió a la quebrada. a fin de esquivarla. En uno de estos. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. a un lado del maligno. un paquete de cigarrillos. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. El muchacho empezó a reanimarse. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. vio una figura como una aparición bendita. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. y gritó en forma amenazante: «Duende. a cambio de diez bolas. Aterrado. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. La abrió con ansias. antes del control de policía. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. adonde le guiaba el demonio. Otra vez era la abuela. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. en un sector llamado Chaupi. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. Quería gritar para pedir auxilio. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. Vico se desplomó más pálido de lo que era. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. a la altura del paramo. pero no halló las bolas de colores increíbles. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. amenazante. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. los vidrios rotos y la agonía de la gente. Un ser del más allá. pero sentía que una mano le tapaba la boca. de algún modo aquel muchacho lo había engañado.

A lo lejos. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. se accedía a la parte delantera de la plaza. entre los comerciantes de vacunos. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. plantaron una cruz en el lugar. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. El grupo regresaba a Riobamba cuando. en el control de Chaupi. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. le resulto familiar. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. La joven novia bajó del auto. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. vi que la mujer seguía parada en la vía. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. meses atrás. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. Al final de la ceremonia. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. No se trataba de nadie del pueblo. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. . Yo solamente gire el volante. se iba al cementerio. como si fuese un conocido de toda la vida. dando una larga vuelta. o por lo menos de hace muchos años. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. el se había marchado ya. pero aquella persona. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. despedazándola. Sin dudar un segundo. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. Avanzando a paso ligero. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando.Ella no se percato de ningún peligro. murió un anciano que vendía un puerco. Entre la neblina y la lluvia. continúo siguiéndolo. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . en el otro sentido. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. un policía retuvo la licencia de la chica. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. picado por la curiosidad. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. diviso al desconocido alejándose por allí. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. Desde entonces. abriéndose paso en dirección al desconocido. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. Este hombre. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. en la feria de animales de Guamote. entre las convulsiones de la agonía. Aturdido y confundido. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. llamado Don Mariano. en dirección contraria al pueblo. la silueta del hombre se perdió. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. Al año de su fallecimiento. La chica. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. Se supo después que. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. de una familia pudiente de la ciudad. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento.

No había nadie. recogiendo algunos puñados mas de tierra. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. Don Mariano temblaba. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. como si viniera siguiéndole los pasos. siempre recogiendo puñados de tierra. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. Apretando las mandíbulas. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Don Mariano murió en ese momento. . . Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. llego a la conclusión de que era un delincuente. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. repleto ya. El toro se arrojó contra él. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. lo embistió y lo levantó por los aires. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. que estaba totalmente repleto. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. aunque como era andariego. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. el miedo lo tenía paralizado. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. Se diferenciaba por el costal. El cuerpo cayó destrozado. infundiéndose de valor.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. Pero el no reaccionó. con el costal a rastras. se sorprendió pues aquel hombre. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. de pronto. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. dicen que cuando el fin de uno está cerca. Cada vez mas intrigado. Cuando el aparecido llegó a sus pies. con cierta ansiedad y temor. Por el contrario. mirándolo con la misma expresión de tristeza. tras reflexionar en los hechos. como surgido de la nada. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. tenía la mirada aterrada. don Mariano se detuvo para encararlo. todos habían salido a las labores del campo. aunque se hallaba de espaldas. pero no tuvo repuesta alguna. Para el anciano. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba.No se crea –comento otro.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. El terror causado por aquel aparecido. caminando a unos cien metros tras suyo. el extraño había desaparecido. persignándose –. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. Asustado.

Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. además. Y en trance vaticinaba guerras. que se asentó en las orillas del río Guayas. enviada a ellos como deidad protectora. Poseía una apariencia sobrenatural. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. como la noche se cumple tras el día. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. Vagaba libremente por llanos y lomas. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. Pero a más de su renombre para la guerra. jugaba con los niños y con los pájaros. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Tras ser recogida por los huancavilcas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Se llamaba Posorja. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. El color de su piel imitaba el de las nubes. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Tras pronunciar este augurio. entraba en pueblos y cabañas. Sin embargo. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. Sumida en profunda meditación. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. acercándolo al oído. Rodeados en torno a ella. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. Sus dientecillos parecían perlas. embarcada en una pequeña nave de madera. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. que significaba “espuma de mar”. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz.

Al instante. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. Tras siglos de encierro y obscuridad. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. una joven de incomparable belleza. patrona de su localidad natal. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. Como por arte de magia. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. De inmediato. plata y mármol. incluso después de la vida. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. Agradecido por la salvación. ella sería fiel y cariñosa para siempre. Pero tú. Hace mucho tiempo. cara bonita –dijo el español–. apareció la figura furiosa del cacique. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. que aparecerá cada cien años. un teniente español. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. la ambición del cacique era insaciable. La joven encantada gimió.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. enfermo gravemente. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. la cámara se pobló de gritos y lamentos. la acompañarás al otro mundo. Si la elegía. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. Denominado antiguamente Cerrito Verde. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. En un instante. Presa del pánico. en la época de la fundación de Guayaquil. Gracias. pero ahora me urgen más los tesoros. Desesperado. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. el cielo se volvió negro. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. el chamán se deshizo en humo. Hasta que un día la hija del cacique. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. La arremetida resultó inútil. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. Si realmente deseas salvarla. Hasta que tu hija. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. escaló hasta la cima del cerro. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . brujo maldito. de forma milagrosa. Pese a los fabulosos tesoros.

el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. Mientras avanzaba detrás de la bestia. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. al solitario y receloso habitante de la ladera. Ya no le importaban las naranjas. Entonces. Con la ropa a lomo de mula. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. Preocupado.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. El paraje era extraño. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. A más de esta increíble abundancia. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. las mujeres miraban a lo lejos. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. Loco de contento. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. solo para comerlas allí. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. Enseguida. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. Sin embargo. no esperó para referirles lo sucedido. Con el pasar de los años. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. pero mientras más andaba. Al anochecer. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. las más dulces que jamás nadie hay probado. Una vez allí. Consentía que las personas tomaran las naranjas. sino salir de aquel lugar. cosecho lo que pudo en un costal. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. Lo cierto es que en una ocasión. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. en Manabí. ovos y cactus. muerto del cansancio. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. trató de hallar el camino a los manantiales. Mientras lo escuchaban. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. En este punto. en efecto. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. Perdido en un inmenso paraje. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. Tomó dos y. que de nuevo se echó a andar en círculos. Al próximo día. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. totalmente diferente del que había ascendido. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. esquivando dificultosamente la vegetación. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso.

– ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. a pocos pasos. ¡Quien quiera fortuna. Las palabras salían de su boca. dorada y resplandeciente como una luna llena. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. picos y patas de oro. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. A eso de las cinco de la mañana. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. igual que el agua del estero. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. y al instante se percató de algo extraño. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. Alguien dio la señal y empezó la cacería. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . pero nadie podía oírlas. tratando de desviarse hacia la maleza. Espantadas. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. Allí entraron a toda velocidad. aparece al amanecer una gallina de oro. Entre el ruido y la confusión dorada. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. que no cesaron sino después de una semana. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. Allí. la que serviría de corral. los hombres escondidos veían con incredulidad. Sin embargo. En cierta ocasión. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. la fortuna tenía forma de alas. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto.

Arrepentido del embuste. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. el tronco fue cortado completamente. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. pero el árbol no cayó. hormigas. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. Guatusas. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. halcones. se pusieron de inmediato a morder. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. Por esto el árbol no caía. En la laguna. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. padecían de hambre. sino en la copa. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. Al comprender que su amigo los había engañado. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. Al salir del bosque. Afectados por la escasez. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. Al final de nueve días y nueve noches. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. ardillas. abejorros. El árbol se precipitó estruendosamente. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. arrancadas seguramente de un pez muy grande. aves e insectos de la selva. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. ratones. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. humanos y animales. etc. pájaros carpinteros. aves y animales. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. Allí se erguía un descomunal árbol. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. que proveería de comida a todos. Cuando descendió. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. picar y raspar. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. pero no lograron nada.. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. como son hasta ahora. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . tucanes.

parecía que había llegado el fin del mundo. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . la piedra hembra. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. Inundados hasta más no poder. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. parece oírse un llanto mineral. En los días de sol. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. cargada de lodo. en cambio. Desde aquella ocasión. A la media noche. desbordó las aguas de su cauce normal. Valiéndose del empuje de la corriente. Por su parte. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. en uno de los afluentes del río Napo. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. Un día del mes de julio. cientos de kilómetros abajo del río Napo. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. La creciente. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. separada tristemente de la piedra hembra. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. Mangla. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. Debido a su procedencia volcánica. palos y ramas. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. eran de un color rojo tostado.

ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. aprovechando un descuido. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. que se comían a los tucanes. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. Un día. Pero allí también habitaban los diablos. pero viene siguiéndonos. En la tercera ida. De inmediato. – No importa que me maten – decía mientras moría–. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. Ve a traerla del río. Por temor. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. por favor. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. El diablo no tardó en llegar. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. En eso. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. que desde entonces molestan a los humanos. Logramos escapar. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. Pero este sintió curiosidad y las abrió. Ordenaron a un joven que las echara la rio.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. – Toma. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. pero la mujer pidió otra. que lloraban de hambre. – Ayúdenme. Mis cenizas se convertirán en alas.

El poseedor del peine. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. por decirlos así. esto es. era una época de transición. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. cuya compañía y hasta cierto punto custodia.visitaecuador. o sea en la investigación histórica y social. un joven quiso cogerla. o por lo menos su farol. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. pero la melodía se escuchaba. río subterráneo o lo que quiera decirse. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. realizaba. su faz demacrada. la temperatura bajó. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. y la época en que ya entraba. Y en San Lorenzo. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. una “hazaña heroica”. muchas veces. cuando la lógica no había empezado a trabajar.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. sentada en una enorme piedra. ya bagazos. Un día. pues tenía que vérselas. entre la imaginación primitiva. La viuda alegra. Antiguamente. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. lo mismo que su pelo. cuando a veces a la luz de la luna. http://www. calmo su furia. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. Peces. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. hasta entrar en su aposento. con riesgos donde podía hasta perder la vida. vientos. de carácter histórico-literario. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. truenos y relámpagos eran una. Su peine es de oro.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda.com/andes. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. . Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado.

sonrió. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba.. ante la sorpresa de todos. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. y si cae de lado. macilento (es decir con cara de ya me muero). regresara al lugar de donde había venido. qué pena. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. De pronto. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. si cae cruz. hasta que lo sacaron a la calle. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. decían las vecinas. Era pues. Presidente de Quito. corría como el viento. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. la señorita Abigail.. quiere decir que sí. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba.llovió sangre sobre Riobamba. según los vecinos de Riobamba. significa que no. enjuto (o sea flaco).. No contento con ello. mejor aún. nadie lo sabía. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. por esta gracia. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. satisfecho. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. y de inmediato pasaban a otro tema. ¿de qué lado dormía?. Pues bien. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. pero sobre todo no parecía de este mundo. déjame decirte que la lagartija vieja. pero. ese mismo. sus cuentos fantásticos. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. ¿por qué?. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. porque a pesar de su apariencia. el caballo de un santo. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. y que sin duda eso explicaba muchas cosas.. así empezaba mi tía abuela. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”.. pero como era el siglo XVIII. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora.. No decía. el que parecía lagartija vieja. Se trataba de un hombre alto. por el amor de Dios”. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. allá por 1751. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño.. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. y la gente. en fin. Si fue cierto o no. desconcertada. como los demás mendigos: “una caridad. qué digo. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. qué rabia. sí. que. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios.el hombre entró a la iglesia de rodillas. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. cómo chismear con tan poca información. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. Pues bien. o “¿Habrá por ventura un real?”. es porque es hora de salir a jugar.. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. Claro. parecía el viento mismo. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. Don Lope Diez de Armendáriz. tan pronto tuvo noticia del suceso. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. y que unos días más tarde -jura doña Clementina.

Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. Compró los servicios de los jefes de policía. Un día. boquiabierto.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. tan invencible. Todos le temían como al mismísimo demonio. se incendiaba. para que nadie lo viera. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . pues era un alma triste y solitaria. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. Nadie podía negarse a un pedido suyo. Tal vez. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. decían otros. de pronto. muchos años. el hombre desapareció. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. decían. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. se derrumbaba. “Ahora van a ver. otros agregaban. paralizado. decía a todos. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. se enlodaba. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. para alivio de muchos. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. temblaban y obedecían. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. de la noche a la mañana. para morir.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. las acequias se salían de su cauce. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. Y ahora. dizque Sarabia se llama”. pequeño y encorvado. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. muy lejos. de años enteros. se sintió tan poderoso. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. de los jueces. un fantasma que no asustaba a nadie. resplandeciendo con la luz del amanecer. Y bien. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. el oro más puro jamás visto. Era oro. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. lejos. Una noche. Ella asegura que era un fantasma. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. ante aquel súbito milagro. “Miren”. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. Se fue al campo. pero a otras personas les daba asco. a veces. vio una mancha blanca cruzando los escombros. incluso a los que le servían. dijo. “ahí viene el desgraciado ese. “ojalá se muriera de una vez”. o quizá para no ver a nadie. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. pero mi abuelita me contó que una noche. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. saliéndole al paso a aquel hombre que. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. El hombre solo observaba y callaba. tan por encima de todo y de todos. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. buenas noches y a la cama. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. pedían en voz alta los más crueles. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”.

la gran fiesta del Sol. por un momento. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. páreme la mano. tortillas de quinua. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. Así. tierras. gloria. que se levantaba en el corazón de Quito. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. Para los españoles en cambio. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. . al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. festejaban el Inti Raymi. ¡no!. en el corazón del cerro. Piénsalo bien. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. desde hace siglos. chigüiles de maíz. tortas de choclo. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. aquel metal significaba conquista.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. más un puñado de perlas. bizcochos de maqueño. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). enloquecieron de gusto a los recién llegados. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. este sitio era conocido como el Yavirac. el 21 de junio de cada año. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. en una ronda de alegría. no. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. empanadas de morocho. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. los indios anteriores a los incas. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. poder sin límites. yuca asada. Imagínate. nobleza. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. fortuna. Pues bien. Por eso. al generoso Inti de la vida y el calor. era igual que un pan. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. pues si escoges la primera mesa. Muertos de nostalgia. tienes que decir que eres pobre. llegas por fin a la morada de la anciana. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. se encuentra el Templo del Sol. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. humitas de sal y de dulce. y una tortilla de maíz. un panecillo de miga blanca y apretada. que has ido a dar ahí por accidente. sobre su cima. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. y ahí. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. un sabroso pedazo de pan. la Madre Tierra. acompañados de vino tinto. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia.

déjame decirte algo. Ahí. chambiras y pitajayas. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. igual que. a menos. —No —dijo Etsa—. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. por favor. el valiente Sol. . al amanecer. Yo no te contaré nunca. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. este silencio es terrible. Fue así como. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva... porque es probable que suceda también al revés. Cuando Etsa creció. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. cómo.. cuando apenas empezaba su cacería. el generoso Sol de sus antepasados. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. —Ya. quería decir Sol.. indio? Habla rápido que no tengo tiempo.. pero el tipo no lo dejó explicar nada. ¿Etsa?. Ah. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. y que te quede muy. se miraron largamente. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies.. durante mucho tiempo. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. —Pero. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. ¿no ves que es nombre de mujer?. — ¿Qué quieres. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. Un hombre de traje gris los vio llegar.Y es probable también que. Escoge bien. ¿y cómo quieres ponerle. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. en cierta ocasión. Sólo quedaba la paloma Yápankam. claro está. en el idioma de los shuar. pero muy claro. mote y choclos tiernos. posada sobre las ramas de una malitagua. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. pero una mañana. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. ¿Entendido? Y ahora.. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. Ampam trató de explicarle que Etsa. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo.. le hizo creer que su padre era él. todos los días. así insistas.

se deshizo en un largo lamento. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. casi transparente. manoteando sobre el escritorio. afilados dientes de lobo. le dijo: —Etsa. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. a los cuales cierto día se les fue encomendado. que su voz altanera había cambiado. muy noche. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. ante el desconcierto del empleado que. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. . golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. Al principio. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. y cuando seas grande. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. con una sonrisa dibujada en los labios. entonces. al poco rato.. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. levantándolo sobre sus fuertes brazos. que tocaba una especie de tambor. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. He aquí el horror. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. se conviertieron en amigos. con velas largas apagadas. Etsa se negó a creer lo que le decía. Manuel y Carlos. el Sol del futuro. sintió que algo se había transformado dentro de él. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. que ahora estaba chillando como Yampuna. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. donde a medida que avanzaban. y regasen la sementería de papas de la familia. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. el papagayo de las selvas amazónicas. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. Con los nervios de punta. sacasen agua de la asequia.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. muchacho. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. por don Martín (papa de Carlos). muertos de miedo. Entonces. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. Siguiéndole. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza.. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. los dos amigos. hijo. se desplomaron al instante. Unos cuerpos flotantes encapuchados. tú siempre serás Etsa. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. Ya en la noche. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. de pronto. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. Tú eres. mi Sol. la cual estaba a punto de echarse a perder.

Pues bien. que ya para entonces eran muchas. es decir. Martín no les creyó ni una palabra. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. . la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. cogidos de la mano. aprovechando el desconcierto. si ustedes quieren. Entonces. En aquel oscuro lugar. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. por lo general. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey.Minutos después. corría desesperado a su casa. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. la dama era destapada por la mano del audaz. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. Carlos y Manuel despertaron. Después del incidente. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. la Encrucijada. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). El Descomulgado. pero la marca de aquella noche de terror. en la ciudad. llenos de horror. o “me parece que se ha caído usted del cielo. deme una miradita”. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. solo que no eran simples velas. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. señorita”. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. sin que supiera cómo. hicieron todo intento por calmarlos. el silencio se hacía más silencioso. Por supuesto. El Mate. dichas velas eran huesos fríos de muerto. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. o “la seguiré. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. bella damita. En efecto. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. una hermosa barbilla partida en dos. de doña fantasma. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. mas la pesadilla no había llegado a su fin. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. sus contoneos. Llevaban consigo. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. tachándoles así de vagos. de pronto. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. su taconeo. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto.

Confieso que salí con un poco de temor. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. Hacía frío. Mi abuelo. esos seres mitad mujeres y mitad peces. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. La joven dejó de cantar y le sonrió. porque les daba temor pero. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. cada vez más audaces y atrevidos.conocida como La Viudita. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. Al parecer. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. en busca de un pachanguero. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. cada vez que llegaba la Semana Santa. Aprovechando el momento. . venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. apartando unos matorrales. dijo mi abuelo. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. Y eso le cortó la respiración. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. dijo mi abuelo Ulises. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. Al fin viniste.todavía se desliza por las playas. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. sí. Mi emoción lo decía todo. Mi abuelo no pudo aguantar más. y en esmeraldas otra. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. Para terminar esta apasionante historia.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. Arriba. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. que se levantó de la cama sudando. Hace muchos. Abajo. quedó atada a la tierra. le dijo. no podían dormir. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. al mismo tiempo. jumo y coquetón. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. se escuchaba un canto dulce. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. fue una de esas noches. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. De pronto. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. pero que otros. resplandor de luna y silencio. Al final. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. Como todos en el pueblo. mientras los tripulantes la escuchan embobados. te he estado esperando desde antes de que nacieras. una voz hecha de viento. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. muchos años. pero a diferencia de los demás. la vio. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. hecha de luz de luna. me parece que un viernes santo. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. en medio de las tinieblas escuché un canto. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. Una vez fuera. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. con una botella de aguardiente en la mano. que la voz de las sirenas. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años.

en tanto el viento. Allí. Y es que arriba no había ni una estrella. Esa sonrisa extraña. vuelve.Mi abuelo se estremeció. esquivando las piedras y los árboles normales. le hacía temer lo peor. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. Sí. Aunque a José. un llanto. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. muy fuertemente. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. Atrás venía la muchacha. Para colmo. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. en actitud de ataque. atada. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. vuelve acá. en vez de tranquilizarlo. Mi abuelo no pudo más. listo. sospechosa. abajo. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. contra las rocas. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. por todos lados aparecieron cientos. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. A tientas quiso salir de In quebrada. por lo general. nada de nada para alumbrar el camino. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. pero estaba decidido. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. en la quebrada. lloraba desesperado un ni. arrastrando consigo a la muchacha.110. ni un cachito de luna. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. sonriendo como si nada. no le importaba ayudar a nadie. la vida de cualquier hombre. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. sino que no quería huir. le dijo fuerte. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. así. No solo que era tarde para huir. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. al igual que ellas era capaz de estrellar. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. tal vez abandonado. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. Sonrió. . eres un cobarde. Tienes que atarme. Ahora. Sí. tendrás tu recompensa. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. De pronto. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. suceda lo que suceda no me sueltes”. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. boca arriba. cada vez más fuerte. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. Mi abuelo temblaba. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. no habrías podido. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. Eso sí no tengas miedo. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. y llevarme contigo hacia la ciudad. quizá herido. en un segundo. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. pero nada más. Lo levantó con mucho cuidado. Más oscura de lo que puedes imaginar. con los bolsillos llenos de dinero. sintió que el destino y él se habían encontrado.

corrió y corrió desesperado. dijo frunciendo la nariz. escribiendo a mano -y a veces con el pie. de abandonarlo en el suelo. nada más que eso”. mejor que él en bondad y paciencia. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. “No”.). dijo la voz al otro lado (soy yo. por qué”. José entonces corrió. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. voy a decir siempre la verdad. se preguntó mientras se levantaba. déjate de hacer bromas). Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. ¿Había soñado?. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). lo juro. volvió a decir María Dolores. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. “Dientes tengo”. lo juro. Trató de lanzarlo a la quebrada. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. dijo María Dolores. viraron a la izquierda. preguntó sacándose los gruesos lentes... despeinado y sin afeitarse. dijo. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. ¿qué había pasado en realidad?. el Hospital de La Misericordia. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. le dijo.. no voy a pelear con nadie. al otro lado de la línea oyó: (hola. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. avaro y tonto”. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. porque eres egoísta. es de fantasmas. sintió que las piernas se le doblaban.. qué raro suena. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. dijo por fin. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. lo juro. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. Barba Roja en pantuflas (ya.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. Le dolía todo el cuerpo entumecido.. muy bien arreglado. “Dientes tengo y te voy a matar”. tu amiga del Museo de la Ciudad.. manejando a la velocidad de la luz. balbuceó muerto de miedo José.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. Ahora imagínate al escritor. María Dolores... LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas.. una historia realmente muy interesante. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta.. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. Mira. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. José no pudo más. pero no pudo. y no por miedo al Huiña Güilli. pero en ese momento. rumbo al Museo de la Ciudad. incluso. José no podía creer lo que estaba pasando. De inmediato lo llevó por un largo corredor. excelentes colores.. dijo con voz de trueno la criatura. que -por si acaso. una pesadilla. “Porque eres una peste con las personas del pueblo.. consultando diccionarios llenos de polvo. se levantó.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. La Bruja Maruja (Nooo). y antes que eso.. Imagínatelo en medio de libros y papeles. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. El escritor miró hacia arriba. . entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. no te muevas. sin mirar atrás. a que no adivinas quién soy). “solo fue un sueño.. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. “Pero.. repitió aún más fuerte. Tan pronto llegó a la puerta.. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. voy a ser generoso. mira. pero. te tengo una sorpresa.

muy a lo lejos. de alguna extraña manera. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. la aplanamos bien. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. mamá. sin esperar por la sorprendida María Dolores. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. Esa noche no pudo dormir bien. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. qué crees. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. al finalizar la jornada. dijo el anciano. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. preguntó el escritor con cara de desesperación. voces detrás de las paredes donde no había nadie. esto es. se acercó y tomó al niño en sus brazos. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. cuando el Museo estaba completamente vacío. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. que por el delantal que llevaba. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel.. Cuando ambos se alejaron. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. pero continuó abrazando al anciano. podría haber sido la cocinera del hospital. que Dios se apiade de nuestras almas. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. Por fin. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. Ya veo. luego cerramos la puerta con llave y. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. aunque a lo lejos. o de niña. es decir. no te acerques a los enfermos. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. o no quieren abandonar el lugar”. por favor. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. luego la sellamos con este vidrio grueso. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. que te puedes contagiar. mirando fijamente al niño. ¿Y?.. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. . es hora de que duermas.. María Dolores dijo: escucha bien.Está ahí. pero nadie lo tomaba en cuenta. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. y. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. Escriba. Ay. mi niño. le dijo. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. Ven. escriba! El escritor se despertó de un salto. para sorpresa de todos. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. De pronto. Pasó el tiempo. ha llegado otra vez la epidemia. Mientras veía la escena.. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. aliviaba su sufrimiento. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. Ven Manuel. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. ayer pusimos arena en esta urna. y lo miró a los ojos con tristeza. sobre la arena. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. o tal vez de niña. era como si él no existiera. luego de dos meses. ¡por favor. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. le dijo. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. sobre la arena que estaba dentro. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. se apoyó en la pileta de piedra. Eres como una luz para todos nosotros. seguía recordándolo. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. sudando. Oyó que alguien decía: la epidemia. un día el Hospital se convirtió en Museo. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. le dijo. el anciano pareció empeorar de su dolencia. Sí. contestó el niño. La mujer. este siguió deambulando por los corredores del hospital. y se alejó casi trotando.

de manera extraña. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. pero le pareció que era suficiente. se volvió sombrío y egoísta. envuelto de pañales. oscureció por completo. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. él le prohibió volver a ayudar a nadie. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. que quedaba a veinte minutos. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. más tarde. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. con la caída del sol. cantón ubicado a una hora de Guaranda. A la mitad del trayecto. Ambos se miraron. “La arena del tiempo”. La mujer que pasaba el se sentía cansado. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. pidió a su esposa que esperara un momento. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. Pero esto tampoco era sencillo. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. que lloraba delante de una mata de sigses.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. emprendieron el regreso a su casa. Se detuvo desfallecido. y sonrió. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. todo era apariencia porque Polibio. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. No se le ocurría escribir nada más. una mano con unas uñas largas y negras. que se había casado por interés. al tiempo que se descubrió la cabeza. el guagua pesaba. Como un milagro. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. Sin embargo. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. Al parecer. En el camino. Vivían en San José de Chimbo. Sin embargo. Estuvieron allí hasta las seis y media. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. dijo. como un animalito. Una tarde. Polibio apenas si podía sostenerlo. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. . Sorprendidos. Ella prometió no hacerlo. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. Polibio no esperaba una respuesta. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. La pareja mantenía una buena relación. mareado de repente.

Polibio se horrorizó al distinguir. se aproximó. El viejo que no era otro que el urcuyaya. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. una mujer se acercaba con un niño en brazos. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. Sin la influencia de su esposo. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. La mujer era la sirvienta. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. con formas diabólicas. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. madre de la niña bautizada. repitió el engendro infernal. Estaba aterrada. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. . en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. La pareja vivía en la absoluta pobreza. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. Pero. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. como no es bautizado. se convierte en el Guaguanco. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. Al percatarse de la presencia del demonio. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. se encontró a un anciano. Un día por las contraposiciones amorosas. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. que se oía como si el engendro estuviese adelante. Aun así. También se hizo muy devota. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. Según la creencia de los campesinos. y había salido cuando escuchó los gritos. vio unas luces al fondo. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. quien murió en el instante. Entonces. escondido entre los matorrales. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. Cuando iba de camino volviendo a su choza. Al levantar la vista. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. yo dientes tengo!. ella seguía corriendo. ¡Dientes tengo! ¡Ve. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. entre la oscuridad. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. no sabía cuánto faltaba para su casa.

en un bautizo. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. estando un poco tomado. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. Allí había manjares servidos. tres varones y tres mujeres. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. la otra guacamaya logró huir. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. Una vez. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Ante el avance de las aguas. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. frente al valle. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. pero no ocurrió nada. igual que los días anteriores. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. De pronto. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. Cuando la inundación cesó. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. Y también lo consideran una deidad protectora. bebida y flores. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. Para ello. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa.

vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. En la casa. tenia cuidado de no pasar aquella hora. llamado Pautis. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. y empezó a comer el maíz. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . -Maravilla. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. frente a una cueva. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza.contesto Pautis y corrió a su casa. pues se contaba que. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera.Mira como muerde el freno de plata. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. Una mañana en que bajaba del monte. hijo del cacique. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. Apúrate. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. Se valió de un engaño para lograrlo. EL español siguió al muchacho sorprendido. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-.

se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. por lo que pronto fallece. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. Los hijos del Tintín que sobreviven. A estos niños se los entierra en los cementerios. pero sin esqueleto. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. se los abandona en los cardos y luego se los quema. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. muere en el acto. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. Ellos se volvieron parte de la leyenda. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. que dormían fatigados. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. Para los crédulos naturales. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. luego de sumirlas en un trance hipnótico.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. Los pasjeros. cerca de salcedo. por ser el de la procreación. esta la laguna de yambo. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio. LA gente lo llamaba tren negro. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. Luego aborda a las mujeres dormidas. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. donde ocurrió el descarrilamiento. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. llevando una piedra imán en un mate. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. que había mucho lodo por las lluvias. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. Se cree también que la laguna está encantada. y se hundió en las aguas sin fondo.

se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. Más arriba. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. Más arriba.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. nogales e higos. Su ropa se veía y se le veía con frío. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto.eran revisados por el farolero. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. por los cielos estrellados de Imbabura. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. la obligo a levantarse y la acompaño. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. donde destacaba el añoso Ceibo. . Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. acaso a inicios de siglo. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. Eran una suerte de correos de la época. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. en cambio. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. Al llegar. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. en las noches de luna. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira.sus ramas habían caminado una cuadra entera. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. la ciudad. que viajaban abiertas los brazos. estaba sola. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. aún. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. parecía una maqueta parda llena de tejados.

llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. en cambio. sin Dios ni Santa María". que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. que van en escoba.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. Otros. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. en cambio. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Dicho esto. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. -Tienes que repetir esta fórmula. Sus familiares estaban desesperados. que el Congreso ha sido disuelto. al parecer. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. de inicios de siglo. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. Obviamente. Pero. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. le brindaron como a muchos. Algunos las tenían localizadas. podría decirse. Más. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. de viga en viga. Y eso. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. Claro que estuvo en Mira y. sirvió para que Juan José Mejía.. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. Creyó reconocerlo. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. le sucedió a Rafael Miranda. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. a diferencia de lo que se cree de las brujas. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. con Dios y Santa María". Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. acaso. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. que es uno de los ingredientes del tardón. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad.el famoso tardón.. en un remolino de carcajadas. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama.de artilugios malévolos. con cintas y encajes. justificara una parranda de tres días. en medio de un prado. El tiempo pasó. Aunque pidió discreción. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. . un conocido galeno de Ibarra. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. Nuestro personaje se emocionó. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. Su único delito. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. con un olor imperceptible a aguardiente. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. Tras decir "de villa en villa.hubieran llegado desgastadas. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. Por eso los políticos de turno o las autoridades. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. le dijo la encantadora. Otra historia. de viga en viga. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. Es posible. Una tarde.

Decidido a averiguar de quien se trataba. La luz provenía de un mechero. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. Era noche de luna. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. Don Juan se detuvo. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. El hombre. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. en noches de luna llena. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Al rato. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. que ha empezado a brotar sus hojas. del parque Pedro Moncayo. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. Era la figura de una mujer.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. cuando los quejidos se escucharon con claridad. sus dos pequeños cayeron al agua. Los sollozos salían de detrás de un árbol. Al llegar ante el hombre aterrado. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. Encontraron los cadáveres unos días después. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. cubierta con una chalina negra.Con suerte. amigo de las parrandas.

la princesa s enamoró de un español. los cuerpos son de la princesa dauli. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. Mina. que yace en sus brazos. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Y afirman que si uno reza un Ave María. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. se convirtió a la religión católica y se caso con él. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. pronunció una plegaria. y de su criatura recién nacida. las que permiten ver dos cadáveres. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . como última voluntad. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. impulsado por una fuerza sobre natural. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. Según la leyenda. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. La maldición del cacique se había cumplido.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. Antes de acatar esa última voluntad.

CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . en una construcción de estilo colonial. donde se estableció la Casa de la Moneda. por esta razón. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. buscando monedas falsas. se dice. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. durante la noche de difuntos. sino también porque. Según una historia que cuentan los viejos. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. No se sabe en realidad como fue la muerte. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo.

Olegario muy asustado huyo por a Huigra. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. sacarle las tripas al cadáver. ella era muy curiosa y juguetona. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . cada vez era más seguido y más fuerte. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. Cuando todos se fueron aplico su idea. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear.

llamado Genio.blogspot.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. En vísperas de su muerte. http://mama-puma. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador. los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. De ahí que en las noches más oscuras.com/2009/02/leyenda-de-bolivar.html . un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio. a cambio de su alma.

pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. tengo un preciado obsequio. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. mientras la madre entraba en desesperación. pero una extraña sensación la invadía. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. Todos buscaban la hierba. —respondió Nuse. estaba segura de que alguien la observaba. ¡oh! diosa Nunkui. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. ante los ojos sorprendidos de Nuse. Sin más. los árboles y a las aguas. . allí habitan los shuar. preocupada por sus hijos tuvo que regresar.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. pero la debilidad acababa con la vida de todos. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. son polígamos. es decir los hombres poseen varias esposas. lleno de paisajes y rincones hermosos. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. no sólo el unkuch. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. retrocedió asustada. pues dos demonios se lo robaron”. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. era el unkuch. grandes árboles crecían vertiginosamente. —Muchas gracias. la dueña y soberana de la vegetación. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. Finalmente. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. pese a ello. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. Tienen una cultura rica en leyendas. creen en seres superiores que conviven con el hombre. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. pero lo complementan con la caza y la pesca. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. Su principal alimento es la yuca. siempre y cuando las puedan mantener. Así en segundos. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. totalmente agotados y muertos de hambre. Nuse. extraños trozos blancos flotaban. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. Zamora y Nangaritza. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. casi ninguna planta crecía en ese lugar. para llevárselas a sus hijos. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. Como toda cultura bien formada. sino toda clase de alimentos”. todo a su alrededor cambió. en los valles del Upano.

hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. tal como lo había prometido la diosa y la niña. los devoraba. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. en el territorio de los shuar. frutas. carnes. los alimentó y retornó a su pueblo. por ello les pondremos Rumi y Kowi. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. luego suspiró.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. una niña y un niño. mira Kowi. su cumbre crece hacia el cielo. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. pero sólo hallaron hierbas duras. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. entonces. Salieron a buscar algo que comer. era el estómago de Kowi. a veces sobre los árboles. la pequeña. allí. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. la vegetación crecería majestuosa. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. la carne y las golosinas que allí se hallaban. -¡Quiero comer!. dime que no es un sueño!. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. —¡Magia. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. otras nadando. todo estaba abrazado por las aguas. pidiendo alimento. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. cansados de tanto buscar y de comer. en la cumbre. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. Y se abalanzó sobre las frutas. En cuanto pasó la lluvia. no importa cuánto. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. Nuse descubrió que. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. Se sentaron en silencio por varias horas. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. le anunció que allá también. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. llena de emoción. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. entonces. Cuando llegaron. . encontraron una caverna que les serviría como refugio. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. lodo y raíces. pero nada había. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. Nuse buscó a sus hijos. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. pero también los saboreaba. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos.

el sol empezó a calentar las rocas y. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. se sentaron junto a una cascada. Rumi y Kowi. y mientras se acercaban los niños. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. Algo maravilloso ocurrió allí. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. ellos producían gritos y risas. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. ahora ya jóvenes. amarillo y verde. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. Pasaron las horas. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. y con ellas también se había ido su comida. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. -Tal vez si les pedimos perdón.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. Otra vez. llenas de verdes árboles y millones de seres que. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. Los niños empezaron a reír suavecito. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. con el calorcito. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. volvían a crear sus hogares. a los niños les dio sueño. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. Estaban nerviosos e impacientes. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. no eran gritos de personas. era fascinante verlas tan hermosas. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. Al día siguiente. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. pero no querían perder a los loros. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. al no tener manos. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. con gran rumor de plumas. pues cuando lo intentaban las aves volaban. en donde la magia de los dioses se obraría. los guacamayos regresaron. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. Después de varias semanas de caminata. así que acordaron un pacto.

de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. flamencos. exclamó. indiferente a todo. y a la otra Nina Chumbi. “Ya has dormido más de la cuenta. Formó entonces dos estelas de agua. Antes de partir. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. exclamó la sirenita. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. delfines. pingüinos. el dormilón estaba asombrado. orquídeas. tortugas gigantes. mantarrayas. albatros y pinzones por millares. fragatas. piqueros. El dios de los océanos se la quedó viendo. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. rabijucos. por pequeño que fuera. y sobre ellos.ballena. fue a dar aviso a sus compañeras. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. “Pero hay que hacer algo. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. pulpos. retozando por todas partes. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. “Este pobre mar es tan perezoso”. anonadado. o Isla de Afuera. tiburones. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. o Isla de Fuego. más allá empieza el mar de la nada”. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. musgos. iguanas. . y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. seguía dormido. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. “Debemos regresar. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. helechos y manglares. le dijo el dios de los océanos. Pese a todo. como acurrucado en sí mismo. en la Mamacocha (o madre de los lagos). emocionados. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. Por eso. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. algarrobos. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. Trató de escuchar algún sonido. Visiblemente inquieta. “Hay que hacer algo por este mar”. gallaretas. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. Tiempo después. El mar. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. resignado. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. la una fría y la otra caliente. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. les dijo. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. graznando y chillando de alegría. garzas. pelícanos. dijo este. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. interminable sueño azul. cormoranes. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. excepto a su. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. pero resultó en vano. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. en tanto. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. mientras tanto. todo está como muerto”. le contó su angustia.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio.

a la vez que depositaban allí su correspondencia. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. en el transcurso del trayecto. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. conocida hoy como la Bahía del Correo. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. Al ver esto. e intentó llevarlo a su casa. con el transcurso del tiempo. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. a nombre del turismo y otras ambiciones. algunos marineros. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. Por otra parte. mientras tanto. Poco tiempo después. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. Decidido a revelar el escondite. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. los piratas entre ellos. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. Para empezar. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. Y en efecto. Al final de sus años. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. que gritaba sin ton ni son por el muelle. Cowley y Eaton. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. Desde entonces. en medio de las aguas agitadas. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. Allí mismo. Cook. nadie sabe de dónde vino. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. Cuando tenía apuros económicos. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. Desembarcó con su delirante amigo. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. a finales del siglo XVIII. y en las noches. En este lugar. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. Wajer. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. Sin embargo. Dampier. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. obispo de Panamá. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. Al igual que sus compañeros de aventura. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. balleneros y piratas. Sin embargo.

quince. El patrón contaba los latigazos. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. El patrón sonreía. diez. El patrón fue asesinado en su propia casa. la planta creció rápidamente. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Luego. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. Según la leyenda. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado.. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. Y exigía más. cuando fue atado al poste de los suplicios. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo.. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. Cinco. Prevenido sobre este hecho. Entonces ocurrió la desgracia.. veinte. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. En efecto. Se postró de rodillas. El patrón mostraba la crueldad de siempre. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. Entre ellos. 102 al año cargó sus primeros frutos. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. hoy conocida como isla San Cristóbal. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. Pero por si esto fuera poco. sin comprender lo que le esperaba. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. 104 y tu planta será una peste. El navío transportaba esclavos. provisiones del continente y una planta de guayaba. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. incontrolable hasta la actualidad. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. Furiosa e incontenible..

que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. Pero ya que lo hiciste pasar. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. corrió a la entrada. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. el forastero llamó al interior. al caer la noche. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. no obstante. pero nada pudieron hacer. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Lo tenía todo en abundancia: cultivos.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. lirios de agua. deja que duerma en el corredor. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. Sin embargo. Más tarde. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. el dueño era un hombre extremadamente rico. no siempre fue así. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. De la noche a la mañana. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. Debido a la fertilidad del suelo. Entonces. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. ubicado cerca de Otavalo. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. pero extremadamente avaro. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. etc. Una tarde. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. totoras. Con toda humildad. Al ver lo que iba a suceder. sabes bien que nunca doy posada a nadie. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. un peón sintió pena por el pobre forastero y. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. más o menos a la medianoche. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. buen hombre. Luego de agradecerle. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. agarra tus cosas y huye de la hacienda. Según la leyenda. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. musgos. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar.

se vio un sajino por las orillas del río. sajinos o pavas del monte. a finales del siglo XIX. Un tiempo después. El caudal del río creció. Exigen un pago a cambio del agua. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. Los poderosos brujos. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. sus guías espirituales. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. Atemorizados. Tras la catequización. Se adentró en sus senderos y no regresó más. pero nadie los caza ni persigue. Según ellos. Pocos han podido escapar de este llamado. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. precedidos por el más anciano del grupo. gritos. Jamás se supo nada del cazador. por las tardes. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Nadie más asistió al ritual. Cumplido el pago. Los animales de la selva enmudecieron. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. volvieron por donde habían venido.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. Una noche oscura y lluviosa. en especial en las horas de la noche. Sin embargo. unas de color negro donde vivían los diablos. Preocupados por las desapariciones. el Cerro de Brea donde viven los diablos. guatusas. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. los nativos consultaron a cuatro chamanes. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. Mientras tanto. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. La lluvia arreció con fuerza. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. Toda la noche se escucharon insultos. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. Así pasaron varias semanas. conviene alejarse pues allí viven los diablos. Al día siguiente. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. maldiciones y silbidos. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar.

. cuando necesites comida. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. En la chacra. Cuando la mujer regresó. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. Después de un tiempo. llevaba a la niña a la chacra. Al instante. Esperanzada en hallar comida. De ahí en adelante. —Ven. se echó a caminar aguas arriba. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. otras lo heredaban de una rucu mama. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. plátano y maní. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. cuando en eso apareció la dueña. Qui-trai. Con paciencia. «Qui-trai. Los pequeños empezaron a jugar y. por travesura. Qui-trai». la pequeña cantaba «Qui-trai. Había pasado más la mediodía. plátano. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. la tierra no carga. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. Mientras lloraba. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. mujer —le dijo—. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. Como era costumbre. plátano y maní. Sin embargo. Nunca más se escuchó su canto. De pronto. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. se puso a cantar Nunkui. se puso a cosechar la yuca. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Qui-trai. Ella había aprendido el «Qui-trai. madurada ya la planta. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. vio una gran chacra al frente de una casa. Qui-trai. Nunkui había desaparecido por completo. la que en realidad era Nunkui. Qui-trai». voy a regalártela. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre.. la mujer se fue a sacarla. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. Se acercó esperanzada. le dices «ahora canta» y ella te la dará. caña. Agradecida. maní. y enseguida los productos crecían y maduraban. Por más que trabajo. Todo era felicidad. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. camote. pero volvió a cosechar una canasta. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Tras avanzar un buen trecho. Mientras ella sembraba. la madre de la chacra. ven. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. Allí había de todo: yuca.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva.

ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. desde hoy lo pagarás con tu llanto. Las chozas. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. Jamás serás abuela ni madre. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. que traerá el bien a los demás. etc. atrapada en la savia de la madera. Sañi se convirtió en un árbol. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. no le importa nada —comentaban unos. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. La conocían por eso como La que nunca llora. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. Cuando llegó el invierno. Casi al instante. una mujer anciana. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. AI final. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. el alma de Sañi.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. Un día nublado. para que su alma se conmoviera. no quiso ayudar a la joven madre. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. Sólo Sañi se mantenía indiferente. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Las lágrimas de este árbol curan infecciones. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. las chacras y los animales fueron arrasados. calma el dolor y trae el bien a las personas. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. se le presentó la anciana: —Por favor. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. En eso. quemaduras. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. la más sabia de la comunidad. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. Al escuchar las palabras de la anciana. Afligidas por la destrucción. úlceras. Todo el daño que nos has causado por no llorar. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. sin derramar una sola lágrima. Al final. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. Iba a continuar su camino.

por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. En 1736. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). hasta que se enamoraron de las sumpeñas.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. su apetito era feroz y qué decir de su sed. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. y vaya que la necesitaban pues su rey. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. asustados por tal visión. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. también conocida como Sumpa. Quedaron entonces solos los gigantes. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. No podían creer lo que sus ojos veían. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. la pieza pesaba cinco libras. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. el malvado Otoya. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. las pelaron. siempre les había hecho la vida muy difícil. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. las asaron y las devoraron en un dos por tres. claro. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado.

sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. El Gobernador José Miguel Carrión. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. en un paisaje primaveral de clima delicioso. y no está muy lejos de ella. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. en agosto de 1877. se les llama gentiles. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. como una gran cascabel. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. algarrobos. ¡fatal desgracia!.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. por ser anteriores a la evangelización. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. En una de esas plataformas. en una quipa o caracol. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. Se dice. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. los buenos lojanos. que nunca paga bien a sus devotos. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. el río Catamayo. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates. por el que zigzaguea. y que éstos enviaron a un Hermano lego. a 30 kms. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. también. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. siendo así que este enemigo malo. chirimoyos. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. encendida la codicia por el pérfido Satanás. muy codiciadas porque. para que haga la excavación pertinente. a pocos kilómetros de Vilca. desde hace siglos. sucediendo. como “antes” no había bancos para depositar el dinero.bamba. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. da cuenta de varias empresas al respecto. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. cubiertas de faiques. en cuya excavación -dice. De la ciudad de Loja. . neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”.

en primer lugar. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. quién nació gallina”. llamado Ernesto Witt. un Capitán Romero. porque era fama que. en cambio. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. Resentido el pueblo por estos dos motivos. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. que tenía sus puntos de misántropo. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. se portaba indiferente incluso con sus iguales. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. bien aderezado de armas y caballos. borceguíes de piel. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. como representantes de Dios en la tierra. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. Don Pedro de Valdivieso. Aseguraba. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. continuó viviendo cómodamente en Loja. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. gregüescos de paño negro a la rodilla. golilla de tafetán. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. hijodalgo de solar conocido. india ni judía. el siglo XVIII. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. medias de seda filipina. y. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. En los comienzos de este siglo XX. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. tales fueron. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. sin resultado positivo alguno. por lo que se aisló de ellos. resultaba ser bravo como un león. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. que no habían rendido culto a la fea codicia. Por otra parte. Romero. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. y andaba empeñado. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. No queriendo tener trato alguno de vecindad. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. que seguramente . que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. contando hasta morir su singular hallazgo. en segundo lugar. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. no digamos del pueblo. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero.

porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. que seguramente se trataba de un excomulgado. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. y por ensalzar al caprichoso limosnero. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. porque los dos personajes habían sido una sola persona. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. impenetrables como las rocas. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. en su deambular de las noches. alivio de la miseria de los demás. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. Era imposible abordarlo para conocerlo. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. Fernando Jurado. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. . en cuarto lugar. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. veían salir de éste en la noche. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. en tercer lugar. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. y. el vagabundo caritativo. un individuo estrafalario. ampulosa. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. Tenía la benéfica costumbre. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. unos zapatones burdos. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. según piensa el Dr. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. por alguna falta gravísima. con el asombro de los concurrentes. este sí caritativo. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. “Lo uno por lo otro”. Quizás viudo o separado de su mujer. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos.era un invertido. que vivía de por vida encerrado en su palacete. por la cual le bendecía la gente. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. debió haberse establecido en Loja. egoísta y avaro. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. y entrar en la madrugada. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). de acercarse sigilosamente. si los favorecidos trataban de identificarle. a las viviendas de las personas indigentes. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. porque los vecinos. diría Juan Pueblo. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. había que acatar los designios insondables de la Providencia. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. y caminaba apoyado en un grosero bordón. indiferente al dolor ajeno. pues. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. Vestía ropa tosca.

soñando en los ausentes trenzados. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. plumas y diamantes de las damas. y en cuyo rostro. al hidalgo y a su noble consorte. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. en especial. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. en los que lucían pupilas perforadoras. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. rumbo a la corriente del Zamora. en la actual calle Azuay de Loja. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. macaneando con los demás asistentes. Por razón del emplazamiento del templo. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. y que la campana. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. En la casa preindicada les hacía compañía. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. así como las láminas de plata en las columnas. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. apellidada “Agustina de la Consolación”. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. confundido en el revuelo de telas finas. dirigiendo sonrisas boba. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. por tal motivo.liconas. no correspondidas. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. y robando a escondidas besitos a su adorada. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. y. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. burilado con finura. y. . como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. que el pulpito. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. a los padres de la hembra. enmarcado por una cabellera de azabache. tenía un timbre sonoro. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. que era el encanto del vecindario. que las tallas de San Agustín. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. cantarino. contorneado.

agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. del baño bienhechor de su sonrisa. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. ¡Enardecido al máximo por su amor. se arremolinó para colmarle de reproches. con el amor acrecido por la separación y la distancia. retornó el Capitán a Loja. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. ignorante de lo acontecido con su adorada. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. le pareció petrificada. . escuchándole lo que el populacho creía desatinos. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada.Y fue que. ¡oh sorpresa!. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. la casa en que se desarrolló este drama. insensible como una estatua. en busca de la caricia de su mirada. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. en el atónito vecindario. empero éste. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. mas. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. Pasado el evento de la sublevación indígena. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. y. sin fuerzas para vencerlas. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. ¡oh terror desconcertante!. buscó una explicación en el inmediato vecindario. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. pero. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver.