"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. Un ser del más allá. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. La abrió con ansias. . vio una figura como una aparición bendita. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. dejando su característico olor a azufre. antes del control de policía. en la otra. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. en un sector llamado Chaupi. un paquete de cigarrillos. Entre las latas retorcidas. se decía que había un causante de todo. adonde le guiaba el demonio. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. Otra vez era la abuela. Vico retrocedió a la quebrada. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. Duende. había faltado poco para que le cargara el Duende. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. Aterrado. pero sentía que una mano le tapaba la boca. amenazante. a un lado del maligno. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. Vico ganó nuevamente. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. con los pelos de punta. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. a fin de esquivarla. a la altura del paramo. La abuela pidió auxilio. En uno de estos.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. Instintivamente. En un principio. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. En la oscuridad. y gritó en forma amenazante: «Duende. El espanto le nubló la vista. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. los vidrios rotos y la agonía de la gente. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. a cambio de diez bolas. sudaba frío. Quería gritar para pedir auxilio. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. El terror recorría su cuerpo. pero no halló las bolas de colores increíbles. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. A la mañana siguiente. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. Vico se desplomó más pálido de lo que era. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. El muchacho empezó a reanimarse.

Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. vi que la mujer seguía parada en la vía. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. La chica. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. Aturdido y confundido. . abriéndose paso en dirección al desconocido. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. pero aquella persona. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. Se supo después que. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . meses atrás. como si fuese un conocido de toda la vida. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. Yo solamente gire el volante. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. No se trataba de nadie del pueblo. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. en el control de Chaupi. diviso al desconocido alejándose por allí. El grupo regresaba a Riobamba cuando. Avanzando a paso ligero. La joven novia bajó del auto. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. en el otro sentido. en la feria de animales de Guamote. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. de una familia pudiente de la ciudad. picado por la curiosidad. un policía retuvo la licencia de la chica. entre las convulsiones de la agonía. Al año de su fallecimiento. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. llamado Don Mariano. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. se accedía a la parte delantera de la plaza. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. Desde entonces. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. se iba al cementerio. dando una larga vuelta. Sin dudar un segundo. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. en dirección contraria al pueblo. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. le resulto familiar. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. plantaron una cruz en el lugar. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. Este hombre. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. el se había marchado ya. entre los comerciantes de vacunos. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. murió un anciano que vendía un puerco. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. la silueta del hombre se perdió. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. A lo lejos. o por lo menos de hace muchos años.Ella no se percato de ningún peligro. continúo siguiéndolo. Al final de la ceremonia. Entre la neblina y la lluvia. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. despedazándola.

con el costal a rastras. . El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. Apretando las mandíbulas. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. mirándolo con la misma expresión de tristeza. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. tras reflexionar en los hechos. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. con cierta ansiedad y temor. tenía la mirada aterrada. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. repleto ya. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. infundiéndose de valor. pero no tuvo repuesta alguna. el miedo lo tenía paralizado. aunque como era andariego. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba.No se crea –comento otro. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. El toro se arrojó contra él. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Asustado. llego a la conclusión de que era un delincuente. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. persignándose –. Cuando el aparecido llegó a sus pies. siempre recogiendo puñados de tierra. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. como si viniera siguiéndole los pasos. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. que estaba totalmente repleto. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. El cuerpo cayó destrozado. Por el contrario. el extraño había desaparecido.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. lo embistió y lo levantó por los aires. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. don Mariano se detuvo para encararlo. Se diferenciaba por el costal. recogiendo algunos puñados mas de tierra. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. Don Mariano temblaba. . se sorprendió pues aquel hombre. caminando a unos cien metros tras suyo. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. No había nadie. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. Don Mariano murió en ese momento. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . todos habían salido a las labores del campo. aunque se hallaba de espaldas. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. de pronto. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. El terror causado por aquel aparecido. Para el anciano. como surgido de la nada. Cada vez mas intrigado. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. dicen que cuando el fin de uno está cerca. Pero el no reaccionó. años le ha de llevar recoger todos sus pasos.

Rodeados en torno a ella. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. que se asentó en las orillas del río Guayas.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Sin embargo. además. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. jugaba con los niños y con los pájaros. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Poseía una apariencia sobrenatural. Tras ser recogida por los huancavilcas. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. embarcada en una pequeña nave de madera. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Se llamaba Posorja. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. entraba en pueblos y cabañas. acercándolo al oído. Sumida en profunda meditación. Y en trance vaticinaba guerras. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. Tras pronunciar este augurio. Pero a más de su renombre para la guerra. enviada a ellos como deidad protectora. como la noche se cumple tras el día. Vagaba libremente por llanos y lomas. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. El color de su piel imitaba el de las nubes. Sus dientecillos parecían perlas. que significaba “espuma de mar”. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca.

el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. brujo maldito. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. el cielo se volvió negro. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. un teniente español.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. el chamán se deshizo en humo. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. pero ahora me urgen más los tesoros. Tras siglos de encierro y obscuridad. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. que aparecerá cada cien años. plata y mármol. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. escaló hasta la cima del cerro. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. Hace mucho tiempo. ella sería fiel y cariñosa para siempre. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. apareció la figura furiosa del cacique. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . la cámara se pobló de gritos y lamentos. incluso después de la vida. Si la elegía. La arremetida resultó inútil. De inmediato. Desesperado. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. Como por arte de magia. la acompañarás al otro mundo. Hasta que tu hija. cara bonita –dijo el español–. Al instante. en la época de la fundación de Guayaquil. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. En un instante. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. La joven encantada gimió. la ambición del cacique era insaciable. una joven de incomparable belleza. Presa del pánico. enfermo gravemente. Gracias. Hasta que un día la hija del cacique. Denominado antiguamente Cerrito Verde. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. Si realmente deseas salvarla. Pese a los fabulosos tesoros. Pero tú. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. de forma milagrosa. Agradecido por la salvación. patrona de su localidad natal.

las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. Ya no le importaban las naranjas. cosecho lo que pudo en un costal. Con la ropa a lomo de mula.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. Una vez allí. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. totalmente diferente del que había ascendido. en efecto. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. solo para comerlas allí. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. las mujeres miraban a lo lejos. las más dulces que jamás nadie hay probado. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. Loco de contento. Tomó dos y. no esperó para referirles lo sucedido. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. Perdido en un inmenso paraje. Preocupado. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. El paraje era extraño. Mientras lo escuchaban. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. Entonces. A más de esta increíble abundancia. muerto del cansancio. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. Mientras avanzaba detrás de la bestia. Con el pasar de los años. Consentía que las personas tomaran las naranjas. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. Al anochecer. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. Enseguida. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. esquivando dificultosamente la vegetación. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. en Manabí. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. sino salir de aquel lugar. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. ovos y cactus. Lo cierto es que en una ocasión. trató de hallar el camino a los manantiales. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. que de nuevo se echó a andar en círculos. Sin embargo. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. pero mientras más andaba. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. al solitario y receloso habitante de la ladera. Al próximo día. En este punto. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos.

¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. y al instante se percató de algo extraño. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. A eso de las cinco de la mañana. dorada y resplandeciente como una luna llena. pero nadie podía oírlas. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. la fortuna tenía forma de alas. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. Entre el ruido y la confusión dorada. ¡Quien quiera fortuna.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. que no cesaron sino después de una semana. la que serviría de corral. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. tratando de desviarse hacia la maleza. Allí entraron a toda velocidad. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. Allí. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. Espantadas. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. los hombres escondidos veían con incredulidad. picos y patas de oro. aparece al amanecer una gallina de oro. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. igual que el agua del estero. En cierta ocasión. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. Alguien dio la señal y empezó la cacería. Las palabras salían de su boca. a pocos pasos. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. Sin embargo.

Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. Al comprender que su amigo los había engañado. que proveería de comida a todos. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. tucanes. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. pero no lograron nada.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. Arrepentido del embuste. abejorros. En la laguna. se pusieron de inmediato a morder. aves e insectos de la selva. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. pájaros carpinteros. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. El árbol se precipitó estruendosamente. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. picar y raspar. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. humanos y animales. sino en la copa. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . aves y animales. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. Al final de nueve días y nueve noches. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. etc. ardillas. como son hasta ahora. Allí se erguía un descomunal árbol. Cuando descendió. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. Afectados por la escasez. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. el tronco fue cortado completamente. padecían de hambre. halcones. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores.. hormigas. ratones. arrancadas seguramente de un pez muy grande. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. Guatusas. Por esto el árbol no caía. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. Al salir del bosque. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. pero el árbol no cayó. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales.

A la media noche. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. desbordó las aguas de su cauce normal. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. Por su parte. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. eran de un color rojo tostado. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. Inundados hasta más no poder. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. cargada de lodo. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. Debido a su procedencia volcánica. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. La creciente. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. en cambio. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. en uno de los afluentes del río Napo. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. cientos de kilómetros abajo del río Napo. palos y ramas. Mangla. Un día del mes de julio. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. Desde aquella ocasión. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. En los días de sol. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. Valiéndose del empuje de la corriente. parecía que había llegado el fin del mundo. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. separada tristemente de la piedra hembra. parece oírse un llanto mineral. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. la piedra hembra. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . conversaban animadamente de sus sueños y deseas.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos.

que lloraban de hambre. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. – Toma. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. – Ayúdenme. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. que se comían a los tucanes. De inmediato. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. que desde entonces molestan a los humanos. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. pero viene siguiéndonos. El diablo no tardó en llegar. Ve a traerla del río. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. aprovechando un descuido. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. Pero este sintió curiosidad y las abrió. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. pero la mujer pidió otra. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. Mis cenizas se convertirán en alas. por favor. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. Un día. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. Ordenaron a un joven que las echara la rio. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. Logramos escapar. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. – No importa que me maten – decía mientras moría–.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. En la tercera ida. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. Pero allí también habitaban los diablos. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. Por temor. En eso. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Luego recogieron leña y le prendieron fuego.

com/andes. muchas veces. http://www. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. esto es. una “hazaña heroica”. truenos y relámpagos eran una. pero la melodía se escuchaba. era una época de transición. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. Peces. pues tenía que vérselas. río subterráneo o lo que quiera decirse. por decirlos así. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. ya bagazos.visitaecuador. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. El poseedor del peine. entre la imaginación primitiva. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. sentada en una enorme piedra. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. la temperatura bajó. lo mismo que su pelo. o sea en la investigación histórica y social.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. Antiguamente. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. Su peine es de oro. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. calmo su furia. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. un joven quiso cogerla. cuando a veces a la luz de la luna. realizaba. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. con riesgos donde podía hasta perder la vida. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. hasta entrar en su aposento. Y en San Lorenzo. Un día. vientos. y la época en que ya entraba. cuando la lógica no había empezado a trabajar. La viuda alegra. su faz demacrada. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. . o por lo menos su farol. de carácter histórico-literario.

significa que no. así empezaba mi tía abuela. pero sobre todo no parecía de este mundo. ese mismo. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. cómo chismear con tan poca información. o “¿Habrá por ventura un real?”. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. en fin. No contento con ello. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. pero como era el siglo XVIII. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento.. ¿por qué?.. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. por esta gracia. regresara al lugar de donde había venido. porque a pesar de su apariencia. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. qué rabia. es porque es hora de salir a jugar. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) .llovió sangre sobre Riobamba. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. quiere decir que sí. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. y si cae de lado. que. qué pena. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. Don Lope Diez de Armendáriz. corría como el viento. por el amor de Dios”.. Pues bien. tan pronto tuvo noticia del suceso. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. mejor aún. y la gente.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. sus cuentos fantásticos. Era pues. y que sin duda eso explicaba muchas cosas.. Se trataba de un hombre alto. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. déjame decirte que la lagartija vieja. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. hasta que lo sacaron a la calle. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. nadie lo sabía. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios. decían las vecinas. Presidente de Quito. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. y de inmediato pasaban a otro tema. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. De pronto.. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. qué digo. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. y que unos días más tarde -jura doña Clementina. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba.. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. allá por 1751. Claro.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. Si fue cierto o no. macilento (es decir con cara de ya me muero). No decía. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. pero. desconcertada.. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. si cae cruz.el hombre entró a la iglesia de rodillas. según los vecinos de Riobamba. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. parecía el viento mismo. el que parecía lagartija vieja. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. Pues bien. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. enjuto (o sea flaco). como los demás mendigos: “una caridad. ¿de qué lado dormía?. para que el mal que aquel hombre tenía dentro.. el caballo de un santo. ante la sorpresa de todos. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. la señorita Abigail. sonrió. sí. satisfecho. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores.

otros agregaban. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. decían. se enlodaba. Era oro. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. las acequias se salían de su cauce. “Miren”. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. dizque Sarabia se llama”. pero a otras personas les daba asco. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. Y bien. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. tan invencible. de años enteros. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. muy lejos. el hombre desapareció. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. un fantasma que no asustaba a nadie. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. para alivio de muchos. pequeño y encorvado. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. de la noche a la mañana. Un día. temblaban y obedecían. “ojalá se muriera de una vez”. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. Tal vez. pues era un alma triste y solitaria. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. Una noche. decían otros. de los jueces. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. incluso a los que le servían. pedían en voz alta los más crueles. a veces. para morir. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. de pronto. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. buenas noches y a la cama. ante aquel súbito milagro. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. resplandeciendo con la luz del amanecer. pero mi abuelita me contó que una noche. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. dijo. Compró los servicios de los jefes de policía. decía a todos. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. vio una mancha blanca cruzando los escombros. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. el oro más puro jamás visto. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. lejos. saliéndole al paso a aquel hombre que. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. se derrumbaba. “ahí viene el desgraciado ese. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. Nadie podía negarse a un pedido suyo. Ella asegura que era un fantasma. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. paralizado. muchos años. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. tan por encima de todo y de todos. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. o quizá para no ver a nadie. Y ahora. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. boquiabierto. Se fue al campo. para que nadie lo viera. El hombre solo observaba y callaba. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. se incendiaba. “Ahora van a ver. se sintió tan poderoso. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. Todos le temían como al mismísimo demonio. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y.

todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. un panecillo de miga blanca y apretada. fortuna. que has ido a dar ahí por accidente. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. poder sin límites. tierras. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. y una tortilla de maíz. tortas de choclo. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. páreme la mano. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. tienes que decir que eres pobre. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. los indios anteriores a los incas. Muertos de nostalgia. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. empanadas de morocho. el 21 de junio de cada año. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. chigüiles de maíz. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. por un momento. tortillas de quinua. ¡no!. Por eso. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. festejaban el Inti Raymi. la gran fiesta del Sol. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. aquel metal significaba conquista. Así. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. desde hace siglos. en una ronda de alegría. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. Para los españoles en cambio. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. pues si escoges la primera mesa. más un puñado de perlas. . es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). humitas de sal y de dulce. y ahí. sobre su cima. que se levantaba en el corazón de Quito. enloquecieron de gusto a los recién llegados. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. en el corazón del cerro. un sabroso pedazo de pan. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. era igual que un pan. nobleza. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. bizcochos de maqueño. se encuentra el Templo del Sol. llegas por fin a la morada de la anciana. la Madre Tierra. Pues bien. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. Piénsalo bien. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. este sitio era conocido como el Yavirac. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. al generoso Inti de la vida y el calor. Imagínate. yuca asada. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. acompañados de vino tinto. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. gloria. no.

—Pero. Ahí. pero una mañana. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. en el idioma de los shuar. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam.. déjame decirte algo. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. Un hombre de traje gris los vio llegar. pero muy claro.Y es probable también que. —No —dijo Etsa—. igual que. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. entre gigantescos matapalos y frondosos copales.. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac. a menos. al amanecer. todos los días. por favor.. durante mucho tiempo. cómo. Sólo quedaba la paloma Yápankam. ¿Etsa?. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. y que te quede muy. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. así insistas. quería decir Sol. mote y choclos tiernos. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. Yo no te contaré nunca. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. el generoso Sol de sus antepasados.. —Ya. posada sobre las ramas de una malitagua. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. el valiente Sol. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros.. ¿y cómo quieres ponerle. claro está. le hizo creer que su padre era él. se miraron largamente. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana.. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. ¿Entendido? Y ahora. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. en cierta ocasión. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa.. chambiras y pitajayas. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. Escoge bien. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. Ah. este silencio es terrible. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. Cuando Etsa creció. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. . Fue así como. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad.. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo. cuando apenas empezaba su cacería. pero el tipo no lo dejó explicar nada. porque es probable que suceda también al revés. ¿no ves que es nombre de mujer?. — ¿Qué quieres. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. Ampam trató de explicarle que Etsa.

Entonces.. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. donde a medida que avanzaban. hijo. entonces. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. con velas largas apagadas. sacasen agua de la asequia. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. Siguiéndole. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. Unos cuerpos flotantes encapuchados. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. se deshizo en un largo lamento. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. . le dijo: —No importa lo que diga este hombre. levantándolo sobre sus fuertes brazos. Manuel y Carlos. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. se conviertieron en amigos. muy noche. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. Ya en la noche. muchacho. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. Etsa se negó a creer lo que le decía.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. que su voz altanera había cambiado. Al principio. Con los nervios de punta. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. con una sonrisa dibujada en los labios. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. manoteando sobre el escritorio. y regasen la sementería de papas de la familia. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. los dos amigos. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. ante el desconcierto del empleado que. mi Sol. al poco rato. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. por don Martín (papa de Carlos). le dijo: —Etsa. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". el Sol del futuro. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. sintió que algo se había transformado dentro de él.. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. muertos de miedo. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. que tocaba una especie de tambor. He aquí el horror. y cuando seas grande. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. casi transparente. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. se desplomaron al instante. a los cuales cierto día se les fue encomendado. Tú eres. de pronto. que ahora estaba chillando como Yampuna. tú siempre serás Etsa. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. el papagayo de las selvas amazónicas. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. la cual estaba a punto de echarse a perder. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. afilados dientes de lobo. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente.

Después de ciertas discusiones entre dichas familias. Por supuesto. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. corría desesperado a su casa. de pronto. pero la marca de aquella noche de terror. su taconeo. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). la Encrucijada. . nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. bella damita. o “la seguiré. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. En aquel oscuro lugar. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. En efecto. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. Después del incidente. el silencio se hacía más silencioso. mas la pesadilla no había llegado a su fin. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. solo que no eran simples velas. que ya para entonces eran muchas. dichas velas eran huesos fríos de muerto. de doña fantasma. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. si ustedes quieren. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. es decir. Carlos y Manuel despertaron. una hermosa barbilla partida en dos. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. deme una miradita”. Entonces. Pues bien. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. o “me parece que se ha caído usted del cielo. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. sin que supiera cómo. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. en la ciudad. El Mate. cogidos de la mano. por lo general. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. aprovechando el desconcierto. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. tachándoles así de vagos. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. Llevaban consigo. El Descomulgado. Martín no les creyó ni una palabra. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. llenos de horror. la dama era destapada por la mano del audaz. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. hicieron todo intento por calmarlos.Minutos después. sus contoneos. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. señorita”.

mientras afuera aullaba el viento de la marejada. me parece que un viernes santo. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. resplandor de luna y silencio.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. pero a diferencia de los demás. le dijo. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. se escuchaba un canto dulce. Como todos en el pueblo. una voz hecha de viento. no podían dormir. Hace muchos. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. Mi abuelo no pudo aguantar más. dijo mi abuelo. mientras los tripulantes la escuchan embobados. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. Al fin viniste. fue una de esas noches. al mismo tiempo. Mi abuelo. Y eso le cortó la respiración. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. en medio de las tinieblas escuché un canto.conocida como La Viudita. Al final. que la voz de las sirenas. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo.todavía se desliza por las playas. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. muchos años. Arriba. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. Hacía frío. cada vez más audaces y atrevidos. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. La joven dejó de cantar y le sonrió. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. De pronto. sí. dijo mi abuelo Ulises. la vio. jumo y coquetón. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. quedó atada a la tierra. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. . porque les daba temor pero. cada vez que llegaba la Semana Santa. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. pero que otros. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. te he estado esperando desde antes de que nacieras. hecha de luz de luna. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. Al parecer. con una botella de aguardiente en la mano. que se levantó de la cama sudando. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. apartando unos matorrales. Mi emoción lo decía todo. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. Aprovechando el momento. Confieso que salí con un poco de temor. Para terminar esta apasionante historia. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. y en esmeraldas otra. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. Una vez fuera. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. Abajo. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). en busca de un pachanguero. esos seres mitad mujeres y mitad peces. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche.

soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. Y es que arriba no había ni una estrella. esquivando las piedras y los árboles normales. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. y llevarme contigo hacia la ciudad. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. Lo levantó con mucho cuidado. boca arriba. con los bolsillos llenos de dinero. sino que no quería huir. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. le dijo fuerte. por lo general. atada. Allí. Mi abuelo temblaba. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. tal vez abandonado. en la quebrada.110. Atrás venía la muchacha. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. en actitud de ataque. Aunque a José. Mi abuelo no pudo más. sospechosa. listo. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. De pronto. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. no le importaba ayudar a nadie. un llanto. Más oscura de lo que puedes imaginar. muy fuertemente. contra las rocas. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. vuelve acá. Sí. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. . Tienes que atarme. lloraba desesperado un ni. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. en tanto el viento. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. ni un cachito de luna. en vez de tranquilizarlo. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. le hacía temer lo peor. abajo. quizá herido. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. en un segundo. Sí. por todos lados aparecieron cientos. suceda lo que suceda no me sueltes”. cada vez más fuerte. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. Ahora. Para colmo. sonriendo como si nada. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. no habrías podido. la vida de cualquier hombre. eres un cobarde. No solo que era tarde para huir. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna.Mi abuelo se estremeció. sintió que el destino y él se habían encontrado. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. Sonrió. tendrás tu recompensa. arrastrando consigo a la muchacha. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. así. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. nada de nada para alumbrar el camino. pero nada más. vuelve. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. Eso sí no tengas miedo. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. A tientas quiso salir de In quebrada. pero estaba decidido. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. al igual que ellas era capaz de estrellar. Esa sonrisa extraña. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas.

es de fantasmas. qué raro suena.. al otro lado de la línea oyó: (hola. ¿Había soñado?. “Pero. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. incluso. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. lo juro. sin mirar atrás. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. pero.. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. excelentes colores... lo juro. escribiendo a mano -y a veces con el pie. El escritor miró hacia arriba. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. “solo fue un sueño. “No”. ¿qué había pasado en realidad?. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. dijo frunciendo la nariz.. José no pudo más. se levantó. Imagínatelo en medio de libros y papeles..los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. no te muevas. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. dijo con voz de trueno la criatura.. rumbo al Museo de la Ciudad.. dijo por fin. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. Trató de lanzarlo a la quebrada. mejor que él en bondad y paciencia. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. lo juro. De inmediato lo llevó por un largo corredor.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. José no podía creer lo que estaba pasando. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. nada más que eso”. La Bruja Maruja (Nooo). María Dolores. Le dolía todo el cuerpo entumecido. déjate de hacer bromas). Tan pronto llegó a la puerta. a que no adivinas quién soy).unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”.. una pesadilla. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó.. dijo. preguntó sacándose los gruesos lentes. Barba Roja en pantuflas (ya. una historia realmente muy interesante. tu amiga del Museo de la Ciudad. voy a ser generoso. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. y no por miedo al Huiña Güilli. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. se preguntó mientras se levantaba. . sintió que las piernas se le doblaban. el Hospital de La Misericordia.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. “Dientes tengo y te voy a matar”. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. balbuceó muerto de miedo José.. avaro y tonto”. pero no pudo. Ahora imagínate al escritor. por qué”. José entonces corrió. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. corrió y corrió desesperado. despeinado y sin afeitarse. y antes que eso.. viraron a la izquierda. pero en ese momento. repitió aún más fuerte. manejando a la velocidad de la luz.. que -por si acaso. porque eres egoísta. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). Mira. voy a decir siempre la verdad.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. consultando diccionarios llenos de polvo. dijo María Dolores. “Dientes tengo”. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. mira.. no voy a pelear con nadie. te tengo una sorpresa. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal.). porque nunca las ayudas cuando te lo piden. de abandonarlo en el suelo. muy bien arreglado. volvió a decir María Dolores. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?... le dijo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. dijo la voz al otro lado (soy yo. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan.

pero nadie lo tomaba en cuenta. era como si él no existiera. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. ayer pusimos arena en esta urna. por favor. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. De pronto. . consolando a los enfermos con su presencia luminosa. escriba! El escritor se despertó de un salto. mamá. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. seguía recordándolo. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. o no quieren abandonar el lugar”. muy a lo lejos. Pasó el tiempo. La mujer. voces detrás de las paredes donde no había nadie. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. Sí. aunque a lo lejos. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. de alguna extraña manera. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. no te acerques a los enfermos. este siguió deambulando por los corredores del hospital. para sorpresa de todos. qué crees. Oyó que alguien decía: la epidemia. se apoyó en la pileta de piedra. ha llegado otra vez la epidemia. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. podría haber sido la cocinera del hospital. mirando fijamente al niño. le dijo. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. que te puedes contagiar. Mientras veía la escena. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. la aplanamos bien. es decir. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. contestó el niño. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. dijo el anciano. Ay. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. un día el Hospital se convirtió en Museo. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. mi niño. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. Esa noche no pudo dormir bien. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. luego la sellamos con este vidrio grueso. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. Ven. Por fin. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. el anciano pareció empeorar de su dolencia. ¿Y?. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. cuando el Museo estaba completamente vacío.. sin esperar por la sorprendida María Dolores. que Dios se apiade de nuestras almas.. esto es. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. y. al finalizar la jornada. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. le dijo. sobre la arena que estaba dentro. sudando. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores.. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. o tal vez de niña. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. que por el delantal que llevaba. es hora de que duermas. Ven Manuel. Cuando ambos se alejaron.Está ahí.. sobre la arena. luego de dos meses. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. Escriba. le dijo. Ya veo. pero continuó abrazando al anciano. aliviaba su sufrimiento. ¡por favor. Eres como una luz para todos nosotros. y lo miró a los ojos con tristeza. luego cerramos la puerta con llave y. se acercó y tomó al niño en sus brazos. preguntó el escritor con cara de desesperación. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. María Dolores dijo: escucha bien. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. o de niña. y se alejó casi trotando. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común.

Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. como un animalito. Como un milagro. Ambos se miraron. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. oscureció por completo. que se había casado por interés. de manera extraña. todo era apariencia porque Polibio. Sorprendidos. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. La pareja mantenía una buena relación. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. el guagua pesaba. al tiempo que se descubrió la cabeza. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. Polibio no esperaba una respuesta. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. . pidió a su esposa que esperara un momento. A la mitad del trayecto. con la caída del sol.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. se volvió sombrío y egoísta. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. Estuvieron allí hasta las seis y media. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". pero le pareció que era suficiente. y sonrió. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. cantón ubicado a una hora de Guaranda. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. Sin embargo. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. Una tarde. La mujer que pasaba el se sentía cansado. dijo. Ella prometió no hacerlo. Al parecer. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. Pero esto tampoco era sencillo. Vivían en San José de Chimbo. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. “La arena del tiempo”. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. No se le ocurría escribir nada más. él le prohibió volver a ayudar a nadie. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. En el camino. una mano con unas uñas largas y negras. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. que quedaba a veinte minutos. más tarde. Polibio apenas si podía sostenerlo. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. Se detuvo desfallecido. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. emprendieron el regreso a su casa. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. envuelto de pañales. que lloraba delante de una mata de sigses. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. mareado de repente. Sin embargo.

Estaba aterrada. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. se aproximó. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda.Polibio se horrorizó al distinguir. También se hizo muy devota. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. ella seguía corriendo. vio unas luces al fondo. Según la creencia de los campesinos. escondido entre los matorrales. repitió el engendro infernal. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. La mujer era la sirvienta. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. Al levantar la vista. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. madre de la niña bautizada. Un día por las contraposiciones amorosas. La pareja vivía en la absoluta pobreza. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. Cuando iba de camino volviendo a su choza. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. Pero. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. como no es bautizado. no sabía cuánto faltaba para su casa. una mujer se acercaba con un niño en brazos. Aun así. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. con formas diabólicas. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. Sin la influencia de su esposo. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. Al percatarse de la presencia del demonio. se encontró a un anciano. quien murió en el instante. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. ¡Dientes tengo! ¡Ve. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. se convierte en el Guaguanco. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. El viejo que no era otro que el urcuyaya. yo dientes tengo!. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. que se oía como si el engendro estuviese adelante. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. entre la oscuridad. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. . y había salido cuando escuchó los gritos. Entonces. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón.

pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. en un bautizo. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. Y también lo consideran una deidad protectora. De pronto. frente al valle. pero no ocurrió nada. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Para ello. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. bebida y flores. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. tres varones y tres mujeres. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Cuando la inundación cesó. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Allí había manjares servidos. igual que los días anteriores. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. Una vez. estando un poco tomado. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . la otra guacamaya logró huir. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. Ante el avance de las aguas. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos.

hijo del cacique. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. pues se contaba que. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría.Mira como muerde el freno de plata. Una mañana en que bajaba del monte. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. Apúrate. tenia cuidado de no pasar aquella hora. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. En la casa. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. y empezó a comer el maíz. Se valió de un engaño para lograrlo. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. llamado Pautis. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado.contesto Pautis y corrió a su casa. frente a una cueva. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. -Maravilla. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. EL español siguió al muchacho sorprendido. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica.

que dormían fatigados. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. Los pasjeros. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. Luego aborda a las mujeres dormidas. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. que había mucho lodo por las lluvias. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. cerca de salcedo. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. muere en el acto. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. Ellos se volvieron parte de la leyenda. llevando una piedra imán en un mate. A estos niños se los entierra en los cementerios. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. Los hijos del Tintín que sobreviven. y se hundió en las aguas sin fondo. LA gente lo llamaba tren negro. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. por lo que pronto fallece. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. pero sin esqueleto. por ser el de la procreación. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. donde ocurrió el descarrilamiento. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. Para los crédulos naturales. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. luego de sumirlas en un trance hipnótico. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. esta la laguna de yambo. Se cree también que la laguna está encantada. se los abandona en los cardos y luego se los quema. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres.

Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. nogales e higos. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. acaso a inicios de siglo. Más arriba. Al llegar. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. Más arriba. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. aún. parecía una maqueta parda llena de tejados. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. la obligo a levantarse y la acompaño. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. Su ropa se veía y se le veía con frío. Eran una suerte de correos de la época. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. . el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. que viajaban abiertas los brazos. estaba sola. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. por los cielos estrellados de Imbabura. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía.eran revisados por el farolero. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. la ciudad.sus ramas habían caminado una cuadra entera. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. donde destacaba el añoso Ceibo. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. en cambio. en las noches de luna. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían.

Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. le sucedió a Rafael Miranda. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. Y eso. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. con cintas y encajes. Nuestro personaje se emocionó. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. un conocido galeno de Ibarra. en cambio. de viga en viga. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. sirvió para que Juan José Mejía. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. de viga en viga.hubieran llegado desgastadas. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. . -Tienes que repetir esta fórmula. al parecer. Sus familiares estaban desesperados. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos.. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. que van en escoba. Por eso los políticos de turno o las autoridades. acaso. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. que es uno de los ingredientes del tardón. Creyó reconocerlo. que el Congreso ha sido disuelto. Pero. le dijo la encantadora. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. Dicho esto. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. en medio de un prado. Es posible. Una tarde. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. Claro que estuvo en Mira y. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas.. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. de inicios de siglo. Algunos las tenían localizadas. a diferencia de lo que se cree de las brujas. Otra historia. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. con Dios y Santa María". Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. Obviamente. El tiempo pasó. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Su único delito. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera.el famoso tardón.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. sin Dios ni Santa María". en un remolino de carcajadas. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. le brindaron como a muchos. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. podría decirse. justificara una parranda de tres días.de artilugios malévolos. Aunque pidió discreción. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Otros. en cambio. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. con un olor imperceptible a aguardiente. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. Tras decir "de villa en villa. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". Más.

Era noche de luna. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. Era la figura de una mujer. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. Decidido a averiguar de quien se trataba. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. El hombre. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. sus dos pequeños cayeron al agua. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. Al rato. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. cuando los quejidos se escucharon con claridad. que ha empezado a brotar sus hojas. cubierta con una chalina negra. Encontraron los cadáveres unos días después. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. Al llegar ante el hombre aterrado. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido.Con suerte. La luz provenía de un mechero. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. del parque Pedro Moncayo. amigo de las parrandas. Don Juan se detuvo. Los sollozos salían de detrás de un árbol. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. en noches de luna llena. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan.

Antes de acatar esa última voluntad. Mina. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. La maldición del cacique se había cumplido. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. la princesa s enamoró de un español. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. que yace en sus brazos. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. y de su criatura recién nacida. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. pronunció una plegaria. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. Según la leyenda. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. se convirtió a la religión católica y se caso con él. Y afirman que si uno reza un Ave María. los cuerpos son de la princesa dauli. como última voluntad. impulsado por una fuerza sobre natural. las que permiten ver dos cadáveres. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río.

Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. se dice. donde se estableció la Casa de la Moneda. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. buscando monedas falsas. en una construcción de estilo colonial. Según una historia que cuentan los viejos. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. durante la noche de difuntos. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. sino también porque. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. por esta razón. No se sabe en realidad como fue la muerte. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo.

hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. cada vez era más seguido y más fuerte. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. sacarle las tripas al cadáver. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. ella era muy curiosa y juguetona. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Olegario muy asustado huyo por a Huigra.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. Cuando todos se fueron aplico su idea. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió.

De ahí que en las noches más oscuras. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio. llamado Genio. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.blogspot. a cambio de su alma.com/2009/02/leyenda-de-bolivar. En vísperas de su muerte.html . El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. http://mama-puma. los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente.

La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. Todos buscaban la hierba. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. tengo un preciado obsequio. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. totalmente agotados y muertos de hambre. los árboles y a las aguas. en los valles del Upano. pero una extraña sensación la invadía. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. son polígamos. es decir los hombres poseen varias esposas. Tienen una cultura rica en leyendas. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. Nuse. era el unkuch. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. Como toda cultura bien formada. estaba segura de que alguien la observaba. pese a ello. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. todo a su alrededor cambió. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. . Su principal alimento es la yuca. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. Sin más. siempre y cuando las puedan mantener. no sólo el unkuch. —respondió Nuse. la dueña y soberana de la vegetación. Así en segundos. ¡oh! diosa Nunkui. —Muchas gracias. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. Finalmente. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. grandes árboles crecían vertiginosamente.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. pero lo complementan con la caza y la pesca. mientras la madre entraba en desesperación. extraños trozos blancos flotaban. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. pues dos demonios se lo robaron”. Zamora y Nangaritza. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. pero la debilidad acababa con la vida de todos. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. ante los ojos sorprendidos de Nuse. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. lleno de paisajes y rincones hermosos. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. creen en seres superiores que conviven con el hombre. retrocedió asustada. sino toda clase de alimentos”. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. allí habitan los shuar. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. para llevárselas a sus hijos. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. casi ninguna planta crecía en ese lugar. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia.

encontraron una caverna que les serviría como refugio. otras nadando. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. le anunció que allá también. por ello les pondremos Rumi y Kowi. todo estaba abrazado por las aguas. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. Nuse buscó a sus hijos. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. la carne y las golosinas que allí se hallaban. la vegetación crecería majestuosa. Y se abalanzó sobre las frutas. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. Cuando llegaron. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. Nuse descubrió que. luego suspiró. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. en la cumbre. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. mira Kowi. los alimentó y retornó a su pueblo. pidiendo alimento. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. En cuanto pasó la lluvia. dime que no es un sueño!. Salieron a buscar algo que comer. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. entonces. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. allí. una niña y un niño. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. frutas. . Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. entonces. carnes. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. la pequeña. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. lodo y raíces. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. pero sólo hallaron hierbas duras. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. -¡Quiero comer!. era el estómago de Kowi. no importa cuánto. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. cansados de tanto buscar y de comer. a veces sobre los árboles. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. pero también los saboreaba. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. en el territorio de los shuar. pero nada había. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. llena de emoción. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. tal como lo había prometido la diosa y la niña. su cumbre crece hacia el cielo. —¡Magia. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. Se sentaron en silencio por varias horas. los devoraba. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación.

Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. el sol empezó a calentar las rocas y. era fascinante verlas tan hermosas. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. con gran rumor de plumas. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. así que acordaron un pacto. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. volvían a crear sus hogares. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. llenas de verdes árboles y millones de seres que. ellos producían gritos y risas. con el calorcito. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. Estaban nerviosos e impacientes. al no tener manos. pues cuando lo intentaban las aves volaban. ahora ya jóvenes. Otra vez.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. y con ellas también se había ido su comida. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . en donde la magia de los dioses se obraría. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. los guacamayos regresaron. Los niños empezaron a reír suavecito. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. Después de varias semanas de caminata. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. -Tal vez si les pedimos perdón. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. pero no querían perder a los loros. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. y mientras se acercaban los niños. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. amarillo y verde. se sentaron junto a una cascada. no eran gritos de personas. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. Pasaron las horas. Algo maravilloso ocurrió allí. a los niños les dio sueño. Rumi y Kowi. Al día siguiente.

piqueros. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. excepto a su. gallaretas. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. en tanto. en la Mamacocha (o madre de los lagos). musgos. cormoranes. iguanas. flamencos. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. mantarrayas. tiburones. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. Antes de partir. helechos y manglares. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. le dijo el dios de los océanos. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. como acurrucado en sí mismo. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. o Isla de Fuego. pulpos. y sobre ellos. Visiblemente inquieta. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. seguía dormido. exclamó la sirenita. más allá empieza el mar de la nada”. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. algarrobos. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. interminable sueño azul. anonadado. indiferente a todo. mientras tanto. exclamó. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. todo está como muerto”. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. la una fría y la otra caliente. emocionados. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. . por pequeño que fuera. “Este pobre mar es tan perezoso”. o Isla de Afuera. le contó su angustia. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. El mar. Tiempo después. rabijucos. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. dijo este. Pese a todo. orquídeas. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. fue a dar aviso a sus compañeras. Formó entonces dos estelas de agua. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. pelícanos. resignado. retozando por todas partes. Trató de escuchar algún sonido. Por eso. les dijo.ballena. graznando y chillando de alegría. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. garzas. y a la otra Nina Chumbi. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. albatros y pinzones por millares. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. fragatas. “Hay que hacer algo por este mar”. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. tortugas gigantes. “Pero hay que hacer algo. pingüinos.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. el dormilón estaba asombrado. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. “Ya has dormido más de la cuenta. El dios de los océanos se la quedó viendo. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. “Debemos regresar. delfines. pero resultó en vano.

LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. e intentó llevarlo a su casa. Cook. nadie sabe de dónde vino. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Wajer. Para empezar. en medio de las aguas agitadas. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . en el transcurso del trayecto. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. Sin embargo. Al igual que sus compañeros de aventura. mientras tanto. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. y en las noches. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. a finales del siglo XVIII. conocida hoy como la Bahía del Correo. con el transcurso del tiempo. Cuando tenía apuros económicos. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. los piratas entre ellos. obispo de Panamá. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. Y en efecto. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. Al final de sus años. balleneros y piratas. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. a nombre del turismo y otras ambiciones. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. Decidido a revelar el escondite. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. Dampier. Poco tiempo después. Por otra parte. En este lugar. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. algunos marineros. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. Sin embargo. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. a la vez que depositaban allí su correspondencia. Cowley y Eaton.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. Desembarcó con su delirante amigo. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. Desde entonces. Allí mismo. Al ver esto. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. que gritaba sin ton ni son por el muelle.

VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo. sin comprender lo que le esperaba.. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. provisiones del continente y una planta de guayaba. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. Y exigía más. El patrón sonreía. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. incontrolable hasta la actualidad. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. diez. El patrón mostraba la crueldad de siempre. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. Se postró de rodillas. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. El navío transportaba esclavos. Furiosa e incontenible. cuando fue atado al poste de los suplicios. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar.. Entre ellos. la planta creció rápidamente. veinte. Luego. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. quince. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—.. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. hoy conocida como isla San Cristóbal. El patrón fue asesinado en su propia casa. 102 al año cargó sus primeros frutos. Cinco. El patrón contaba los latigazos. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. 104 y tu planta será una peste. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo.. Pero por si esto fuera poco. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. Según la leyenda. Prevenido sobre este hecho. En efecto. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. Entonces ocurrió la desgracia. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida.

el dueño era un hombre extremadamente rico. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. sabes bien que nunca doy posada a nadie. Luego de agradecerle. deja que duerma en el corredor. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. Más tarde. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. pero extremadamente avaro. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. De la noche a la mañana. más o menos a la medianoche. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. Una tarde. no siempre fue así. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. musgos. etc. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. buen hombre. totoras. Debido a la fertilidad del suelo. no obstante. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. pero nada pudieron hacer. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Lo tenía todo en abundancia: cultivos. Entonces. el forastero llamó al interior. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. un peón sintió pena por el pobre forastero y. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. Al ver lo que iba a suceder. ubicado cerca de Otavalo. Pero ya que lo hiciste pasar. lirios de agua. Con toda humildad. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. corrió a la entrada. al caer la noche. Según la leyenda. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. agarra tus cosas y huye de la hacienda.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. Sin embargo. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura.

EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. Tras la catequización. La lluvia arreció con fuerza. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. Se adentró en sus senderos y no regresó más. unas de color negro donde vivían los diablos. Exigen un pago a cambio del agua. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. en especial en las horas de la noche. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. pero nadie los caza ni persigue. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. Los poderosos brujos. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. Según ellos. el Cerro de Brea donde viven los diablos. se vio un sajino por las orillas del río. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. guatusas. Sin embargo. los nativos consultaron a cuatro chamanes. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. sus guías espirituales. sajinos o pavas del monte. Preocupados por las desapariciones. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Pocos han podido escapar de este llamado. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. Un tiempo después. a finales del siglo XIX. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. Así pasaron varias semanas. gritos. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. precedidos por el más anciano del grupo. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. Toda la noche se escucharon insultos. Atemorizados. por las tardes. Al día siguiente. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Nadie más asistió al ritual. volvieron por donde habían venido. Jamás se supo nada del cazador. maldiciones y silbidos. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. Los animales de la selva enmudecieron. El caudal del río creció. Una noche oscura y lluviosa. Mientras tanto. conviene alejarse pues allí viven los diablos. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. Cumplido el pago.

Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. la que en realidad era Nunkui. Qui-trai. Como era costumbre. Se acercó esperanzada. ven. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. Nunca más se escuchó su canto. Al instante. En la chacra. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. Mientras lloraba. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. Allí había de todo: yuca. Los pequeños empezaron a jugar y. Nunkui había desaparecido por completo. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. Con paciencia. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. Cuando la mujer regresó. le dices «ahora canta» y ella te la dará. se puso a cantar Nunkui. Qui-trai». Todo era felicidad. la madre de la chacra. caña. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. «Qui-trai. cuando necesites comida. Después de un tiempo. se puso a cosechar la yuca. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí.. Sin embargo. por travesura. pero volvió a cosechar una canasta. llevaba a la niña a la chacra. plátano y maní. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. plátano y maní. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. —Ven. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. la mujer se fue a sacarla. la pequeña cantaba «Qui-trai. Qui-trai». vio una gran chacra al frente de una casa. Había pasado más la mediodía. Por más que trabajo. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. se echó a caminar aguas arriba. maní. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. Ella había aprendido el «Qui-trai. De pronto. la tierra no carga. y enseguida los productos crecían y maduraban. Qui-trai. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. otras lo heredaban de una rucu mama. voy a regalártela.. Agradecida. camote. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. De ahí en adelante. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. Qui-trai. mujer —le dijo—.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. madurada ya la planta. Tras avanzar un buen trecho. Mientras ella sembraba. plátano. Esperanzada en hallar comida. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. cuando en eso apareció la dueña. La mujer volvió feliz a su choza con la niña.

Las chozas. las chacras y los animales fueron arrasados. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. para que su alma se conmoviera. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. desde hoy lo pagarás con tu llanto. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. AI final. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. Al escuchar las palabras de la anciana. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. Un día nublado. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. una mujer anciana. atrapada en la savia de la madera. Al final. sin derramar una sola lágrima. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. Iba a continuar su camino. la más sabia de la comunidad. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. En eso. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. Afligidas por la destrucción. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. Todo el daño que nos has causado por no llorar. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. no le importa nada —comentaban unos. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. úlceras. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. quemaduras. La conocían por eso como La que nunca llora. Sólo Sañi se mantenía indiferente. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. que traerá el bien a los demás. calma el dolor y trae el bien a las personas. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. etc. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . el alma de Sañi. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. Jamás serás abuela ni madre. Cuando llegó el invierno. Casi al instante. se le presentó la anciana: —Por favor. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. Sañi se convirtió en un árbol. no quiso ayudar a la joven madre.

mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. claro. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. el malvado Otoya. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. la pieza pesaba cinco libras. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . y vaya que la necesitaban pues su rey. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. las asaron y las devoraron en un dos por tres. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. En 1736. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. también conocida como Sumpa. su apetito era feroz y qué decir de su sed. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. No podían creer lo que sus ojos veían. Quedaron entonces solos los gigantes. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. asustados por tal visión.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. siempre les había hecho la vida muy difícil. las pelaron.

de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. chirimoyos. siendo así que este enemigo malo. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. El Gobernador José Miguel Carrión. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. algarrobos. desde hace siglos. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. da cuenta de varias empresas al respecto. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. por el que zigzaguea. En una de esas plataformas. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates. que nunca paga bien a sus devotos. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. De la ciudad de Loja.bamba. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. en cuya excavación -dice. encendida la codicia por el pérfido Satanás. en un paisaje primaveral de clima delicioso. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. y que los enterraron en el valle de Piscobamba.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. por ser anteriores a la evangelización. los buenos lojanos. muy codiciadas porque. en una quipa o caracol. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. sucediendo. ¡fatal desgracia!. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. como una gran cascabel. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. a pocos kilómetros de Vilca. en agosto de 1877. Se dice. y no está muy lejos de ella. a 30 kms. cubiertas de faiques.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. se les llama gentiles. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. para que haga la excavación pertinente. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. . también. y que éstos enviaron a un Hermano lego. el río Catamayo.

decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. llamado Ernesto Witt. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. golilla de tafetán. como representantes de Dios en la tierra. un Capitán Romero. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. india ni judía. borceguíes de piel. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. En los comienzos de este siglo XX. Por otra parte. tales fueron. en segundo lugar. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. y. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. No queriendo tener trato alguno de vecindad. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. gregüescos de paño negro a la rodilla. que no habían rendido culto a la fea codicia. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. contando hasta morir su singular hallazgo. no digamos del pueblo. hijodalgo de solar conocido. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. en primer lugar. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. bien aderezado de armas y caballos. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. medias de seda filipina. Don Pedro de Valdivieso. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. Romero. quién nació gallina”. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. resultaba ser bravo como un león. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. porque era fama que. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. Resentido el pueblo por estos dos motivos. se portaba indiferente incluso con sus iguales. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. continuó viviendo cómodamente en Loja. que seguramente . dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. sin resultado positivo alguno. el siglo XVIII. y andaba empeñado. Aseguraba. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. que tenía sus puntos de misántropo. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. por lo que se aisló de ellos. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. en cambio. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle.

por la cual le bendecía la gente. y entrar en la madrugada. Tenía la benéfica costumbre. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. porque los vecinos. Vestía ropa tosca. pues. en cuarto lugar. y caminaba apoyado en un grosero bordón. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. egoísta y avaro. ampulosa. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. un individuo estrafalario. Quizás viudo o separado de su mujer. había que acatar los designios insondables de la Providencia. Era imposible abordarlo para conocerlo. en su deambular de las noches. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. de acercarse sigilosamente. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. diría Juan Pueblo. y por ensalzar al caprichoso limosnero. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. indiferente al dolor ajeno. este sí caritativo. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. en tercer lugar. “Lo uno por lo otro”. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. veían salir de éste en la noche. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. con el asombro de los concurrentes. unos zapatones burdos. debió haberse establecido en Loja. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. . un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. que vivía de por vida encerrado en su palacete. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. si los favorecidos trataban de identificarle. y. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. Fernando Jurado. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. alivio de la miseria de los demás. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. el vagabundo caritativo. según piensa el Dr. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial.era un invertido. impenetrables como las rocas. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. a las viviendas de las personas indigentes. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). por alguna falta gravísima. que seguramente se trataba de un excomulgado. porque los dos personajes habían sido una sola persona. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres.

tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. enmarcado por una cabellera de azabache. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. soñando en los ausentes trenzados. que las tallas de San Agustín. por tal motivo. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. en los que lucían pupilas perforadoras. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. tenía un timbre sonoro. apellidada “Agustina de la Consolación”. plumas y diamantes de las damas. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. al hidalgo y a su noble consorte. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. y. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. . que era el encanto del vecindario. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. así como las láminas de plata en las columnas. no correspondidas. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. que el pulpito. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. En la casa preindicada les hacía compañía. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. macaneando con los demás asistentes. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. y robando a escondidas besitos a su adorada. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”.liconas. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. dirigiendo sonrisas boba. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. confundido en el revuelo de telas finas. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. rumbo a la corriente del Zamora. Por razón del emplazamiento del templo. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. en especial. cantarino. burilado con finura. a los padres de la hembra. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. y. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. contorneado. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. en la actual calle Azuay de Loja. y en cuyo rostro. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. y que la campana.

nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. se arremolinó para colmarle de reproches. retornó el Capitán a Loja. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. . la casa en que se desarrolló este drama. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. pero. con el amor acrecido por la separación y la distancia. en el atónito vecindario. ignorante de lo acontecido con su adorada. mas. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. buscó una explicación en el inmediato vecindario. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. y. insensible como una estatua. ¡oh terror desconcertante!. en busca de la caricia de su mirada. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. le pareció petrificada. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. del baño bienhechor de su sonrisa. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición.Y fue que. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. empero éste. ¡oh sorpresa!. sin fuerzas para vencerlas. Pasado el evento de la sublevación indígena. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. ¡Enardecido al máximo por su amor.

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