"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. había faltado poco para que le cargara el Duende. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. y gritó en forma amenazante: «Duende. El terror recorría su cuerpo. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. Otra vez era la abuela. La abuela pidió auxilio. antes del control de policía. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. Un ser del más allá. pero no halló las bolas de colores increíbles. un paquete de cigarrillos. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. El muchacho empezó a reanimarse. sudaba frío. Instintivamente. a la altura del paramo. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. Vico retrocedió a la quebrada. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. En un principio. En la oscuridad. Entre las latas retorcidas. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. pero sentía que una mano le tapaba la boca. vio una figura como una aparición bendita. A la mañana siguiente. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. dejando su característico olor a azufre. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. adonde le guiaba el demonio. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. en la otra. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. Aterrado. con los pelos de punta. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. En uno de estos. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. La abrió con ansias. en un sector llamado Chaupi. . Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. los vidrios rotos y la agonía de la gente. Vico se desplomó más pálido de lo que era. a fin de esquivarla. a un lado del maligno. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. a cambio de diez bolas. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. El espanto le nubló la vista. Vico ganó nuevamente. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. amenazante. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. Duende. Quería gritar para pedir auxilio. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. se decía que había un causante de todo.

Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. Avanzando a paso ligero. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. la silueta del hombre se perdió. diviso al desconocido alejándose por allí. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. en el otro sentido. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. La joven novia bajó del auto. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. Entre la neblina y la lluvia. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. pero aquella persona. entre las convulsiones de la agonía. picado por la curiosidad. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. Aturdido y confundido. A lo lejos. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. en dirección contraria al pueblo. continúo siguiéndolo. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. Se supo después que. entre los comerciantes de vacunos. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. Al final de la ceremonia. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. despedazándola. se accedía a la parte delantera de la plaza. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. No se trataba de nadie del pueblo. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. como si fuese un conocido de toda la vida. Sin dudar un segundo. llamado Don Mariano. Este hombre. le resulto familiar. La chica. en la feria de animales de Guamote. el se había marchado ya. Desde entonces. vi que la mujer seguía parada en la vía.Ella no se percato de ningún peligro. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. Al año de su fallecimiento. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. dando una larga vuelta. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. meses atrás. plantaron una cruz en el lugar. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. murió un anciano que vendía un puerco. o por lo menos de hace muchos años. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. de una familia pudiente de la ciudad. Yo solamente gire el volante. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. en el control de Chaupi. . El grupo regresaba a Riobamba cuando. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . abriéndose paso en dirección al desconocido. un policía retuvo la licencia de la chica. se iba al cementerio.

Don Mariano temblaba. recogiendo algunos puñados mas de tierra.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. aunque como era andariego. Pero el no reaccionó. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos.No se crea –comento otro. como si viniera siguiéndole los pasos. Apretando las mandíbulas. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. aunque se hallaba de espaldas. llego a la conclusión de que era un delincuente. tenía la mirada aterrada. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. El cuerpo cayó destrozado. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. No había nadie. . fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. Para el anciano. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. Se diferenciaba por el costal. el miedo lo tenía paralizado. . Por el contrario. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. el extraño había desaparecido. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. El terror causado por aquel aparecido. Cada vez mas intrigado. infundiéndose de valor. caminando a unos cien metros tras suyo. como surgido de la nada. Asustado. se sorprendió pues aquel hombre. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. pero no tuvo repuesta alguna. siempre recogiendo puñados de tierra. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. Cuando el aparecido llegó a sus pies. con el costal a rastras.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. que estaba totalmente repleto. Don Mariano murió en ese momento. El toro se arrojó contra él. repleto ya. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. dicen que cuando el fin de uno está cerca. de pronto. don Mariano se detuvo para encararlo. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. tras reflexionar en los hechos. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. lo embistió y lo levantó por los aires. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. todos habían salido a las labores del campo. mirándolo con la misma expresión de tristeza. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. con cierta ansiedad y temor. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. persignándose –. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste.

Sus dientecillos parecían perlas. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. embarcada en una pequeña nave de madera. El color de su piel imitaba el de las nubes. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. Y en trance vaticinaba guerras. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. que significaba “espuma de mar”. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. Se llamaba Posorja. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Poseía una apariencia sobrenatural. Sumida en profunda meditación.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Vagaba libremente por llanos y lomas. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. Tras ser recogida por los huancavilcas. que se asentó en las orillas del río Guayas. Pero a más de su renombre para la guerra. enviada a ellos como deidad protectora. acercándolo al oído. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. Sin embargo. entraba en pueblos y cabañas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. Rodeados en torno a ella. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. Tras pronunciar este augurio. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. jugaba con los niños y con los pájaros. como la noche se cumple tras el día. además.

Si la elegía. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. la acompañarás al otro mundo. Tras siglos de encierro y obscuridad. Presa del pánico. el cielo se volvió negro. Pero tú. la ambición del cacique era insaciable. De inmediato. el chamán se deshizo en humo. Hasta que tu hija. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. Pese a los fabulosos tesoros. apareció la figura furiosa del cacique. Al instante. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. en la época de la fundación de Guayaquil. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Como por arte de magia. que aparecerá cada cien años. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. enfermo gravemente. La joven encantada gimió. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. Agradecido por la salvación. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. La arremetida resultó inútil. una joven de incomparable belleza. patrona de su localidad natal. un teniente español. En un instante. Si realmente deseas salvarla. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. Denominado antiguamente Cerrito Verde. brujo maldito. Hace mucho tiempo. Desesperado. pero ahora me urgen más los tesoros. plata y mármol. escaló hasta la cima del cerro. de forma milagrosa. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. Gracias. Hasta que un día la hija del cacique. la cámara se pobló de gritos y lamentos. ella sería fiel y cariñosa para siempre. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. cara bonita –dijo el español–. incluso después de la vida.

las mujeres miraban a lo lejos. Lo cierto es que en una ocasión. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. cosecho lo que pudo en un costal. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. esquivando dificultosamente la vegetación. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. Entonces. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. Con el pasar de los años. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. solo para comerlas allí. Al anochecer. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. que de nuevo se echó a andar en círculos. Sin embargo. en efecto. Perdido en un inmenso paraje. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. Preocupado. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. A más de esta increíble abundancia. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. Enseguida. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. muerto del cansancio. ovos y cactus. Mientras avanzaba detrás de la bestia. Loco de contento. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. Mientras lo escuchaban. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. Tomó dos y. Al próximo día. trató de hallar el camino a los manantiales. sino salir de aquel lugar. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. pero mientras más andaba. totalmente diferente del que había ascendido. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. Con la ropa a lomo de mula. no esperó para referirles lo sucedido. El paraje era extraño. en Manabí. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. al solitario y receloso habitante de la ladera. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. Consentía que las personas tomaran las naranjas. las más dulces que jamás nadie hay probado. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. Una vez allí. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. Ya no le importaban las naranjas. En este punto. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) .

seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . la fortuna tenía forma de alas. En cierta ocasión. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. a pocos pasos. y al instante se percató de algo extraño. Sin embargo. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. Allí entraron a toda velocidad. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. dorada y resplandeciente como una luna llena. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. Allí. Espantadas. los hombres escondidos veían con incredulidad. Las palabras salían de su boca. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. A eso de las cinco de la mañana. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. tratando de desviarse hacia la maleza. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. que no cesaron sino después de una semana. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. ¡Quien quiera fortuna. picos y patas de oro. Alguien dio la señal y empezó la cacería. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. pero nadie podía oírlas. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. la que serviría de corral. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. aparece al amanecer una gallina de oro. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. Entre el ruido y la confusión dorada. igual que el agua del estero. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros.

Cuando descendió. tucanes. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. el tronco fue cortado completamente. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. halcones. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. El árbol se precipitó estruendosamente. sino en la copa. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. Al final de nueve días y nueve noches. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. Arrepentido del embuste. aves e insectos de la selva. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. ratones. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. como son hasta ahora. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. En la laguna. que proveería de comida a todos. pero no lograron nada. pero el árbol no cayó. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. ardillas. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. arrancadas seguramente de un pez muy grande. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. pájaros carpinteros. humanos y animales. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. Por esto el árbol no caía. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. padecían de hambre. etc. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. se pusieron de inmediato a morder. picar y raspar. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. Afectados por la escasez. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo.. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. Al comprender que su amigo los había engañado. aves y animales. hormigas. Guatusas. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. Allí se erguía un descomunal árbol. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. Al salir del bosque. abejorros. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol.

Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. Inundados hasta más no poder. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. separada tristemente de la piedra hembra. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. cargada de lodo. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . cientos de kilómetros abajo del río Napo. parece oírse un llanto mineral. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. eran de un color rojo tostado. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. Valiéndose del empuje de la corriente. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. Desde aquella ocasión. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. desbordó las aguas de su cauce normal. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. Mangla. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. en cambio. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. En los días de sol. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. A la media noche. Debido a su procedencia volcánica. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. La creciente. en uno de los afluentes del río Napo. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. Por su parte. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. Un día del mes de julio. palos y ramas. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. parecía que había llegado el fin del mundo. la piedra hembra. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones.

que lloraban de hambre.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. En la tercera ida. por favor. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . que se comían a los tucanes. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. Por temor. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. Mis cenizas se convertirán en alas. pero viene siguiéndonos. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Un día. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. Pero este sintió curiosidad y las abrió. – Ayúdenme. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. Logramos escapar. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. En eso. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. Ordenaron a un joven que las echara la rio. – Toma. Pero allí también habitaban los diablos. aprovechando un descuido. – No importa que me maten – decía mientras moría–. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. pero la mujer pidió otra. De inmediato. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. que desde entonces molestan a los humanos. El diablo no tardó en llegar. Ve a traerla del río. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse.

pero la melodía se escuchaba. un joven quiso cogerla. era una época de transición. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos.visitaecuador. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. cuando la lógica no había empezado a trabajar. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. ya bagazos. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. entre la imaginación primitiva. http://www. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. esto es. la temperatura bajó. Peces. cuando a veces a la luz de la luna. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. y la época en que ya entraba. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. . de carácter histórico-literario.com/andes. realizaba. por decirlos así. hasta entrar en su aposento. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. Un día. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. con riesgos donde podía hasta perder la vida. una “hazaña heroica”. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. Su peine es de oro. lo mismo que su pelo. o sea en la investigación histórica y social. La viuda alegra. Y en San Lorenzo. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. su faz demacrada. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. pues tenía que vérselas.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. calmo su furia. El poseedor del peine. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. sentada en una enorme piedra. muchas veces. Antiguamente. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. vientos. río subterráneo o lo que quiera decirse. o por lo menos su farol. truenos y relámpagos eran una.

mejor aún. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso.. ese mismo. ¿por qué?. sí. Se trataba de un hombre alto. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño.el hombre entró a la iglesia de rodillas. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. y que sin duda eso explicaba muchas cosas.. enjuto (o sea flaco). el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. Era pues. pero como era el siglo XVIII.. corría como el viento. Claro. hasta que lo sacaron a la calle. ante la sorpresa de todos. así empezaba mi tía abuela. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. ¿de qué lado dormía?. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. si cae cruz. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. De pronto. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. desconcertada. es porque es hora de salir a jugar. según los vecinos de Riobamba. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. No contento con ello. y si cae de lado. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . regresara al lugar de donde había venido. el que parecía lagartija vieja. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. y de inmediato pasaban a otro tema. cómo chismear con tan poca información. Don Lope Diez de Armendáriz. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos.. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. macilento (es decir con cara de ya me muero). si eso hubiera pasado en nuestros tiempos... sus cuentos fantásticos. déjame decirte que la lagartija vieja. o “¿Habrá por ventura un real?”. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y.. satisfecho. qué digo. pero. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. porque a pesar de su apariencia. en fin. parecía el viento mismo. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. qué rabia. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. tan pronto tuvo noticia del suceso. sonrió.. significa que no. qué pena. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. Pues bien. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. allá por 1751. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. Si fue cierto o no. Pues bien. como los demás mendigos: “una caridad. Presidente de Quito. decían las vecinas. por esta gracia. y la gente. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. No decía. pero sobre todo no parecía de este mundo. y que unos días más tarde -jura doña Clementina. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios.llovió sangre sobre Riobamba. que. la señorita Abigail. el caballo de un santo. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. quiere decir que sí. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. por el amor de Dios”.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. nadie lo sabía.

de pronto. pero a otras personas les daba asco. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. El hombre solo observaba y callaba. Se fue al campo. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. pues era un alma triste y solitaria. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. decían. Nadie podía negarse a un pedido suyo. resplandeciendo con la luz del amanecer. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. para que nadie lo viera. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. “ojalá se muriera de una vez”. pequeño y encorvado. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. Y ahora. de años enteros. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. Un día. tan invencible. vio una mancha blanca cruzando los escombros. Y bien. el hombre desapareció. muchos años. se sintió tan poderoso. a veces. temblaban y obedecían. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. el oro más puro jamás visto. dijo. de la noche a la mañana. “Ahora van a ver. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. pedían en voz alta los más crueles. Todos le temían como al mismísimo demonio. o quizá para no ver a nadie. pero mi abuelita me contó que una noche. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. muy lejos. Compró los servicios de los jefes de policía.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. un fantasma que no asustaba a nadie. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. tan por encima de todo y de todos. lejos. se enlodaba. buenas noches y a la cama. dizque Sarabia se llama”. saliéndole al paso a aquel hombre que. boquiabierto. incluso a los que le servían. Tal vez. Una noche. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. decían otros. otros agregaban. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. de los jueces. las acequias se salían de su cauce. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. Ella asegura que era un fantasma. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. para alivio de muchos. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. se derrumbaba. paralizado. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. “Miren”. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. para morir. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. se incendiaba. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. decía a todos. ante aquel súbito milagro. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. Era oro. “ahí viene el desgraciado ese. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. de los alcaldes y de los políticos más influyentes.

pues si escoges la primera mesa. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. al generoso Inti de la vida y el calor. y ahí. la Madre Tierra. nobleza. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. ¡no!. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. tortas de choclo. no. Para los españoles en cambio. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. Muertos de nostalgia. en el corazón del cerro. Así. tienes que decir que eres pobre. por un momento. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. tortillas de quinua. se encuentra el Templo del Sol. enloquecieron de gusto a los recién llegados. un panecillo de miga blanca y apretada. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. Por eso. Pues bien. yuca asada. Piénsalo bien. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). y luego de salvarte de los peligros que te esperan. gloria. sobre su cima. festejaban el Inti Raymi. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. chigüiles de maíz. desde hace siglos. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. y una tortilla de maíz. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. era igual que un pan. bizcochos de maqueño. el 21 de junio de cada año. aquel metal significaba conquista. en una ronda de alegría. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. llegas por fin a la morada de la anciana. que has ido a dar ahí por accidente. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. la gran fiesta del Sol. este sitio era conocido como el Yavirac. humitas de sal y de dulce. acompañados de vino tinto. fortuna. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. los indios anteriores a los incas. te hará escoger entre una enorme piedra de oro.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. empanadas de morocho. . más un puñado de perlas. páreme la mano. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. tierras. que se levantaba en el corazón de Quito. un sabroso pedazo de pan. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. Imagínate. poder sin límites. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte.

El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. Escoge bien. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa.Y es probable también que. Sólo quedaba la paloma Yápankam. al amanecer. posada sobre las ramas de una malitagua.. —Ya. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. Yo no te contaré nunca. quería decir Sol. ¿Etsa?. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac. se miraron largamente. igual que. durante mucho tiempo. a menos. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. Fue así como. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. todos los días. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. en cierta ocasión. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. y que te quede muy. porque es probable que suceda también al revés. pero el tipo no lo dejó explicar nada. Cuando Etsa creció. el valiente Sol. el generoso Sol de sus antepasados. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana.. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. así insistas. . —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. Un hombre de traje gris los vio llegar. chambiras y pitajayas. —No —dijo Etsa—. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. pero una mañana. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. Ahí. déjame decirte algo. cuando apenas empezaba su cacería. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. ¿y cómo quieres ponerle. ¿no ves que es nombre de mujer?. le hizo creer que su padre era él. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. pero muy claro. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. — ¿Qué quieres... —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. claro está. por favor. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. este silencio es terrible. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. mote y choclos tiernos. ¿Entendido? Y ahora.. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. Ampam trató de explicarle que Etsa. cómo. en el idioma de los shuar... —Pero. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no.. Ah. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros.

Unos cuerpos flotantes encapuchados. . golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. Entonces. el Sol del futuro. se conviertieron en amigos. manoteando sobre el escritorio. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. que su voz altanera había cambiado. hijo. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. ante el desconcierto del empleado que. muchacho. que ahora estaba chillando como Yampuna. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. mi Sol. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza.. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. muy noche. la cual estaba a punto de echarse a perder. por don Martín (papa de Carlos). que tocaba una especie de tambor. al poco rato. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. y cuando seas grande. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". con una sonrisa dibujada en los labios. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. y regasen la sementería de papas de la familia. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. Al principio. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas.. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. se desplomaron al instante. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". Con los nervios de punta. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. muertos de miedo. Manuel y Carlos. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. Etsa se negó a creer lo que le decía. donde a medida que avanzaban. entonces. Tú eres. tú siempre serás Etsa. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. el papagayo de las selvas amazónicas. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. casi transparente. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. Siguiéndole. He aquí el horror. se deshizo en un largo lamento. Ya en la noche. de pronto. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. a los cuales cierto día se les fue encomendado. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. con velas largas apagadas. le dijo: —Etsa. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. levantándolo sobre sus fuertes brazos. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. afilados dientes de lobo. sintió que algo se había transformado dentro de él. sacasen agua de la asequia. los dos amigos.

que ya para entonces eran muchas. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. Entonces. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. Carlos y Manuel despertaron. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. El Descomulgado. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). o “me parece que se ha caído usted del cielo. Después del incidente. Martín no les creyó ni una palabra. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. es decir. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. sus contoneos. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. En aquel oscuro lugar. mas la pesadilla no había llegado a su fin. una hermosa barbilla partida en dos. si ustedes quieren. tachándoles así de vagos. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. sin que supiera cómo. cogidos de la mano. su taconeo. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. Por supuesto. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. por lo general. corría desesperado a su casa. . En efecto. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. pero la marca de aquella noche de terror. Llevaban consigo.Minutos después. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. dichas velas eran huesos fríos de muerto. en la ciudad. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. El Mate. Pues bien. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. llenos de horror. o “la seguiré. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. la dama era destapada por la mano del audaz. aprovechando el desconcierto. deme una miradita”. señorita”. la Encrucijada. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. hicieron todo intento por calmarlos. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. de doña fantasma. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. de pronto. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. bella damita. solo que no eran simples velas. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. el silencio se hacía más silencioso. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o.

cada vez que llegaba la Semana Santa. jumo y coquetón. Para terminar esta apasionante historia. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. Al parecer. pero que otros. te he estado esperando desde antes de que nacieras.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. . y en esmeraldas otra. mientras los tripulantes la escuchan embobados. De pronto.conocida como La Viudita. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. Hacía frío. fue una de esas noches. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. que se levantó de la cama sudando. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. que la voz de las sirenas. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. porque les daba temor pero. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. Al fin viniste. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. Hace muchos. cada vez más audaces y atrevidos. pero a diferencia de los demás. muchos años. esos seres mitad mujeres y mitad peces.todavía se desliza por las playas. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. Mi emoción lo decía todo. le dijo. Confieso que salí con un poco de temor. la vio. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. dijo mi abuelo. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. quedó atada a la tierra. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. hecha de luz de luna. se escuchaba un canto dulce. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. en medio de las tinieblas escuché un canto. dijo mi abuelo Ulises. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. Y eso le cortó la respiración. Abajo. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. una voz hecha de viento. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. me parece que un viernes santo. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. resplandor de luna y silencio. sí. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. con una botella de aguardiente en la mano. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. en busca de un pachanguero. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. apartando unos matorrales. Al final. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. Arriba. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. La joven dejó de cantar y le sonrió. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. Aprovechando el momento. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. Como todos en el pueblo. Mi abuelo no pudo aguantar más. al mismo tiempo. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). Una vez fuera. Mi abuelo. no podían dormir.

en tanto el viento. en la quebrada. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás.Mi abuelo se estremeció. por lo general. Más oscura de lo que puedes imaginar. Ahora. Sonrió. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. al igual que ellas era capaz de estrellar. pero nada más. Y es que arriba no había ni una estrella. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. suceda lo que suceda no me sueltes”. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. arrastrando consigo a la muchacha. sonriendo como si nada. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. eres un cobarde. con los bolsillos llenos de dinero. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. sospechosa. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. y llevarme contigo hacia la ciudad. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. Lo levantó con mucho cuidado. vuelve acá. no habrías podido. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. A tientas quiso salir de In quebrada. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. boca arriba. muy fuertemente. un llanto. Mi abuelo no pudo más. así. abajo.110. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. Sí. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. tendrás tu recompensa. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. en un segundo. De pronto. no le importaba ayudar a nadie. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. nada de nada para alumbrar el camino. esquivando las piedras y los árboles normales. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. sino que no quería huir. Tienes que atarme. listo. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. Esa sonrisa extraña. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. le dijo fuerte. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. Allí. vuelve. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. Eso sí no tengas miedo. quizá herido. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. en actitud de ataque. le hacía temer lo peor. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. No solo que era tarde para huir. pero estaba decidido. ni un cachito de luna. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. por todos lados aparecieron cientos. Para colmo. en vez de tranquilizarlo. contra las rocas. atada. tal vez abandonado. Atrás venía la muchacha. Mi abuelo temblaba. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. cada vez más fuerte. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. . miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. sintió que el destino y él se habían encontrado. Sí. lloraba desesperado un ni. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. la vida de cualquier hombre. Aunque a José.

tu amiga del Museo de la Ciudad. viraron a la izquierda. Tan pronto llegó a la puerta. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. José no podía creer lo que estaba pasando. manejando a la velocidad de la luz. qué raro suena. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. Imagínatelo en medio de libros y papeles. pero en ese momento. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. despeinado y sin afeitarse. balbuceó muerto de miedo José. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. preguntó sacándose los gruesos lentes. nada más que eso”. una pesadilla. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. José no pudo más. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. déjate de hacer bromas). te tengo una sorpresa. excelentes colores. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. Le dolía todo el cuerpo entumecido. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo.. escribiendo a mano -y a veces con el pie. . mira. lo juro. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas.. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. repitió aún más fuerte. pero. sin mirar atrás. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. voy a decir siempre la verdad. incluso. corrió y corrió desesperado. al otro lado de la línea oyó: (hola.. y no por miedo al Huiña Güilli. La Bruja Maruja (Nooo). dijo la voz al otro lado (soy yo. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”.. de abandonarlo en el suelo. muy bien arreglado. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. “No”. le dijo.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”.. mejor que él en bondad y paciencia.. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto.. volvió a decir María Dolores. avaro y tonto”. no voy a pelear con nadie.. De inmediato lo llevó por un largo corredor.). lo juro. porque eres egoísta. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. ¿qué había pasado en realidad?. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. Ahora imagínate al escritor. rumbo al Museo de la Ciudad. Mira. dijo con voz de trueno la criatura. dijo María Dolores. “Pero. dijo. “solo fue un sueño. lo juro. “Dientes tengo y te voy a matar”.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. dijo frunciendo la nariz. a que no adivinas quién soy). cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. se levantó.. no te muevas. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario.. ¿Había soñado?. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. por qué”.. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. se preguntó mientras se levantaba. sintió que las piernas se le doblaban. una historia realmente muy interesante. Trató de lanzarlo a la quebrada. Barba Roja en pantuflas (ya. voy a ser generoso.. y antes que eso.. es de fantasmas. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. que -por si acaso.. pero no pudo. El escritor miró hacia arriba. consultando diccionarios llenos de polvo.. María Dolores. el Hospital de La Misericordia. José entonces corrió.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio.. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). dijo por fin. “Dientes tengo”.

escriba! El escritor se despertó de un salto. le dijo. para sorpresa de todos.. al finalizar la jornada. mirando fijamente al niño. Ya veo. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. Cuando ambos se alejaron. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. aunque a lo lejos. Ay. sudando. de alguna extraña manera. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. le dijo. María Dolores dijo: escucha bien. le dijo. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. voces detrás de las paredes donde no había nadie. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. La mujer. Ven Manuel. se apoyó en la pileta de piedra. esto es. Por fin. mamá.. pero nadie lo tomaba en cuenta. Esa noche no pudo dormir bien. mi niño. este siguió deambulando por los corredores del hospital. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. que Dios se apiade de nuestras almas. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. ¡por favor. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. es hora de que duermas.. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. Escriba. Ven. ayer pusimos arena en esta urna. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. un día el Hospital se convirtió en Museo. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. cuando el Museo estaba completamente vacío. . El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. y. que te puedes contagiar. ha llegado otra vez la epidemia. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. es decir. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. y se alejó casi trotando. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. o de niña. era como si él no existiera. preguntó el escritor con cara de desesperación. o tal vez de niña. seguía recordándolo. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. no te acerques a los enfermos. se acercó y tomó al niño en sus brazos. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. y lo miró a los ojos con tristeza. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. luego de dos meses. Pasó el tiempo. por favor. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. muy a lo lejos. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. la aplanamos bien. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. podría haber sido la cocinera del hospital. luego la sellamos con este vidrio grueso. pero continuó abrazando al anciano. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. aliviaba su sufrimiento.. contestó el niño. qué crees. o no quieren abandonar el lugar”. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. ¿Y?. que por el delantal que llevaba. sin esperar por la sorprendida María Dolores. dijo el escritor con cierto temblor en la voz.Está ahí. Sí. Oyó que alguien decía: la epidemia. De pronto. sobre la arena que estaba dentro. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. Eres como una luz para todos nosotros. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. el anciano pareció empeorar de su dolencia. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. luego cerramos la puerta con llave y. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. Mientras veía la escena. sobre la arena. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. dijo el anciano. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él.

oscureció por completo. pero le pareció que era suficiente. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. Al parecer. Sorprendidos. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. Ella prometió no hacerlo. Se detuvo desfallecido. el guagua pesaba. . que lloraba delante de una mata de sigses. al tiempo que se descubrió la cabeza. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. dijo. como un animalito. con la caída del sol. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. No se le ocurría escribir nada más. emprendieron el regreso a su casa. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. La mujer que pasaba el se sentía cansado. se intentaron con curiosidad entre los matorrales.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. pidió a su esposa que esperara un momento. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. Una tarde. “La arena del tiempo”. Polibio no esperaba una respuesta. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. Ambos se miraron. más tarde. y sonrió. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. que quedaba a veinte minutos. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. En el camino. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. mareado de repente. una mano con unas uñas largas y negras. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". Como un milagro. Sin embargo. Pero esto tampoco era sencillo. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. que se había casado por interés. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. Estuvieron allí hasta las seis y media. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. Vivían en San José de Chimbo. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. Polibio apenas si podía sostenerlo. La pareja mantenía una buena relación. envuelto de pañales. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. todo era apariencia porque Polibio. de manera extraña. se volvió sombrío y egoísta. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. Sin embargo. A la mitad del trayecto. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. él le prohibió volver a ayudar a nadie. cantón ubicado a una hora de Guaranda. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura.

le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. . la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. repitió el engendro infernal. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. El viejo que no era otro que el urcuyaya. También se hizo muy devota. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. Un día por las contraposiciones amorosas. como no es bautizado. escondido entre los matorrales. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. Cuando iba de camino volviendo a su choza. Según la creencia de los campesinos. Sin la influencia de su esposo. que se oía como si el engendro estuviese adelante. se convierte en el Guaguanco. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. yo dientes tengo!. Al percatarse de la presencia del demonio. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. Estaba aterrada. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. vio unas luces al fondo. no sabía cuánto faltaba para su casa. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve.Polibio se horrorizó al distinguir. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. Aun así. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. con formas diabólicas. entre la oscuridad. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. quien murió en el instante. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. ¡Dientes tengo! ¡Ve. se encontró a un anciano. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. ella seguía corriendo. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. Al levantar la vista. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. La mujer era la sirvienta. y había salido cuando escuchó los gritos. La pareja vivía en la absoluta pobreza. Pero. Entonces. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. se aproximó. una mujer se acercaba con un niño en brazos. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. madre de la niña bautizada.

Una vez. frente al valle. Para ello. estando un poco tomado. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Ante el avance de las aguas. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Y también lo consideran una deidad protectora. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. bebida y flores. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Allí había manjares servidos. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. tres varones y tres mujeres. Cuando la inundación cesó. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. igual que los días anteriores. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. la otra guacamaya logró huir. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. pero no ocurrió nada. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. en un bautizo.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. De pronto.

El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. tenia cuidado de no pasar aquella hora. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. pues se contaba que. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. llamado Pautis. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. Se valió de un engaño para lograrlo. frente a una cueva. Apúrate. EL español siguió al muchacho sorprendido. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. Una mañana en que bajaba del monte. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. -Maravilla. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . y empezó a comer el maíz. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro.EL COME ORO En tiempos de la conquista española.Mira como muerde el freno de plata. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. En la casa. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español.contesto Pautis y corrió a su casa. hijo del cacique. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría.

Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. pero sin esqueleto. luego de sumirlas en un trance hipnótico. se los abandona en los cardos y luego se los quema. llevando una piedra imán en un mate. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. Se cree también que la laguna está encantada. por lo que pronto fallece. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. Los pasjeros. Luego aborda a las mujeres dormidas. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. que dormían fatigados. donde ocurrió el descarrilamiento. que había mucho lodo por las lluvias. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. Para los crédulos naturales. Los hijos del Tintín que sobreviven. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. LA gente lo llamaba tren negro. y se hundió en las aguas sin fondo. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. por ser el de la procreación. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. esta la laguna de yambo. Ellos se volvieron parte de la leyenda. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. cerca de salcedo. A estos niños se los entierra en los cementerios. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. muere en el acto.

pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. Su ropa se veía y se le veía con frío. donde destacaba el añoso Ceibo. Más arriba. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. la obligo a levantarse y la acompaño. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda.sus ramas habían caminado una cuadra entera. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. en las noches de luna.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. Al llegar. parecía una maqueta parda llena de tejados. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. en cambio. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. nogales e higos. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. la ciudad. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. acaso a inicios de siglo. aún. por los cielos estrellados de Imbabura. estaba sola. que viajaban abiertas los brazos. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. Más arriba. Eran una suerte de correos de la época. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. .eran revisados por el farolero. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced.

que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Una tarde. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. Aunque pidió discreción. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Dicho esto. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. en cambio.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. sin Dios ni Santa María". Sus familiares estaban desesperados. Otros. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. podría decirse. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. que el Congreso ha sido disuelto. un conocido galeno de Ibarra. de viga en viga. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga.el famoso tardón. al parecer. desplomase cuan largo era en el patio de la casa.hubieran llegado desgastadas. de viga en viga. con cintas y encajes.de artilugios malévolos. Más. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. le sucedió a Rafael Miranda. que es uno de los ingredientes del tardón. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. con un olor imperceptible a aguardiente. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. en un remolino de carcajadas. Otra historia. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. a diferencia de lo que se cree de las brujas. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. Por eso los políticos de turno o las autoridades. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. acaso. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Nuestro personaje se emocionó. -Tienes que repetir esta fórmula. Claro que estuvo en Mira y. justificara una parranda de tres días. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. que van en escoba. en medio de un prado. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". Es posible. Creyó reconocerlo. sirvió para que Juan José Mejía.. Pero. de inicios de siglo. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. Algunos las tenían localizadas. en cambio. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. . Su único delito. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. le brindaron como a muchos. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto.. con Dios y Santa María". Obviamente. Y eso. El tiempo pasó. le dijo la encantadora. Tras decir "de villa en villa. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. Por eso cuando pasaban por encima de las casas.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas.

Era la figura de una mujer. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. El hombre. Decidido a averiguar de quien se trataba. amigo de las parrandas. del parque Pedro Moncayo. La luz provenía de un mechero. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. Al rato. Encontraron los cadáveres unos días después. en noches de luna llena. cuando los quejidos se escucharon con claridad. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. Don Juan se detuvo. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. Era noche de luna. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. sus dos pequeños cayeron al agua. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. cubierta con una chalina negra. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Los sollozos salían de detrás de un árbol. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. que ha empezado a brotar sus hojas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) .Con suerte. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. Al llegar ante el hombre aterrado.

la princesa s enamoró de un español. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Y afirman que si uno reza un Ave María. y de su criatura recién nacida. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. La maldición del cacique se había cumplido. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. Mina. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. Según la leyenda. las que permiten ver dos cadáveres. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. Antes de acatar esa última voluntad. pronunció una plegaria. que yace en sus brazos. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. los cuerpos son de la princesa dauli. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. como última voluntad. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. se convirtió a la religión católica y se caso con él. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . impulsado por una fuerza sobre natural. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió.

durante la noche de difuntos. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. se dice. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. sino también porque. buscando monedas falsas. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. No se sabe en realidad como fue la muerte. donde se estableció la Casa de la Moneda. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. por esta razón. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. en una construcción de estilo colonial. Según una historia que cuentan los viejos.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo.

Cuando todos se fueron aplico su idea. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. sacarle las tripas al cadáver. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. cada vez era más seguido y más fuerte. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. ella era muy curiosa y juguetona. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. Olegario muy asustado huyo por a Huigra. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin.

BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio. llamado Genio. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador. a cambio de su alma.blogspot. http://mama-puma. De ahí que en las noches más oscuras.com/2009/02/leyenda-de-bolivar.html . En vísperas de su muerte. los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo.

no sólo el unkuch.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. todo a su alrededor cambió. Zamora y Nangaritza. Como toda cultura bien formada. Su principal alimento es la yuca. ante los ojos sorprendidos de Nuse. Finalmente. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. extraños trozos blancos flotaban. sino toda clase de alimentos”. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. pese a ello. Así en segundos. tengo un preciado obsequio. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. siempre y cuando las puedan mantener. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. Tienen una cultura rica en leyendas. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. —Muchas gracias. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. en los valles del Upano. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. Todos buscaban la hierba. Nuse. Sin más. estaba segura de que alguien la observaba. son polígamos. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. mientras la madre entraba en desesperación. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. pero una extraña sensación la invadía. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. creen en seres superiores que conviven con el hombre. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. casi ninguna planta crecía en ese lugar. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. ¡oh! diosa Nunkui. . para llevárselas a sus hijos. era el unkuch. totalmente agotados y muertos de hambre. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. retrocedió asustada. pues dos demonios se lo robaron”. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. los árboles y a las aguas. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. pero lo complementan con la caza y la pesca. —respondió Nuse. lleno de paisajes y rincones hermosos. pero la debilidad acababa con la vida de todos. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. la dueña y soberana de la vegetación. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. grandes árboles crecían vertiginosamente. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. es decir los hombres poseen varias esposas. allí habitan los shuar. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu.

menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. no importa cuánto. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. Se sentaron en silencio por varias horas. su cumbre crece hacia el cielo. entonces. en el territorio de los shuar. Nuse descubrió que. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. . Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. la vegetación crecería majestuosa. la carne y las golosinas que allí se hallaban. pero sólo hallaron hierbas duras. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. encontraron una caverna que les serviría como refugio. Salieron a buscar algo que comer. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. pero nada había. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. por ello les pondremos Rumi y Kowi. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. pero también los saboreaba. Nuse buscó a sus hijos. a veces sobre los árboles. tal como lo había prometido la diosa y la niña. le anunció que allá también. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. dime que no es un sueño!. los devoraba. otras nadando. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. -¡Quiero comer!. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. llena de emoción. era el estómago de Kowi. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. una niña y un niño. pidiendo alimento. la pequeña.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. todo estaba abrazado por las aguas. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. allí. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. los alimentó y retornó a su pueblo. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. Cuando llegaron. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. En cuanto pasó la lluvia. cansados de tanto buscar y de comer. lodo y raíces. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. luego suspiró. frutas. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. Y se abalanzó sobre las frutas. en la cumbre. entonces. carnes. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. mira Kowi. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. —¡Magia. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas.

y mientras se acercaban los niños. no eran gritos de personas. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. a los niños les dio sueño. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. al no tener manos. así que acordaron un pacto. era fascinante verlas tan hermosas. volvían a crear sus hogares. llenas de verdes árboles y millones de seres que. ellos producían gritos y risas. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. y con ellas también se había ido su comida. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. pues cuando lo intentaban las aves volaban. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . ahora ya jóvenes. Al día siguiente. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. amarillo y verde. Los niños empezaron a reír suavecito. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. Otra vez. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. en donde la magia de los dioses se obraría.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. con el calorcito. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. con gran rumor de plumas. -Tal vez si les pedimos perdón. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. Rumi y Kowi. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. Pasaron las horas. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. los guacamayos regresaron. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. el sol empezó a calentar las rocas y. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. Después de varias semanas de caminata. Algo maravilloso ocurrió allí. se sentaron junto a una cascada. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. Estaban nerviosos e impacientes. pero no querían perder a los loros. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares.

Pese a todo. El mar. fue a dar aviso a sus compañeras. mientras tanto. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. le dijo el dios de los océanos. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. le contó su angustia. y sobre ellos. orquídeas. Trató de escuchar algún sonido. o Isla de Fuego. dijo este. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. exclamó. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. Por eso. flamencos. interminable sueño azul.ballena. albatros y pinzones por millares. en tanto. El dios de los océanos se la quedó viendo. “Este pobre mar es tan perezoso”. Tiempo después. fragatas. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. tortugas gigantes. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. gallaretas. garzas. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. tiburones. resignado. retozando por todas partes. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. el dormilón estaba asombrado. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. pingüinos. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. pero resultó en vano. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. mantarrayas. helechos y manglares. todo está como muerto”. algarrobos. o Isla de Afuera. más allá empieza el mar de la nada”. la una fría y la otra caliente. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. graznando y chillando de alegría. pulpos. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. exclamó la sirenita. pelícanos. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. Visiblemente inquieta. rabijucos. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. les dijo. seguía dormido. emocionados. “Pero hay que hacer algo. anonadado. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. en la Mamacocha (o madre de los lagos). Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. Formó entonces dos estelas de agua. piqueros. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. “Debemos regresar.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. cormoranes. por pequeño que fuera. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. y a la otra Nina Chumbi. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. como acurrucado en sí mismo. “Ya has dormido más de la cuenta. musgos. . excepto a su. Antes de partir. “Hay que hacer algo por este mar”. indiferente a todo. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. iguanas. delfines.

el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. nadie sabe de dónde vino. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. Para empezar. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Al final de sus años. con el transcurso del tiempo. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. balleneros y piratas. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. Sin embargo. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. Desembarcó con su delirante amigo. conocida hoy como la Bahía del Correo. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. en medio de las aguas agitadas. Poco tiempo después.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. Cuando tenía apuros económicos. algunos marineros. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. Wajer. que gritaba sin ton ni son por el muelle. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. Decidido a revelar el escondite. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. Sin embargo. Cook. a la vez que depositaban allí su correspondencia. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. Al ver esto. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. Allí mismo. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. Al igual que sus compañeros de aventura. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. Dampier. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. y en las noches. obispo de Panamá. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. a nombre del turismo y otras ambiciones. En este lugar. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. Desde entonces. e intentó llevarlo a su casa. Y en efecto. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. en el transcurso del trayecto. a finales del siglo XVIII. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. Cowley y Eaton. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. mientras tanto. Por otra parte. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. los piratas entre ellos. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana.

Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. incontrolable hasta la actualidad. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. Según la leyenda. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. Pero por si esto fuera poco. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. El navío transportaba esclavos. Cinco. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. Prevenido sobre este hecho. En efecto.. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. Se postró de rodillas.. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver.. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. Luego. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. provisiones del continente y una planta de guayaba. quince. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. hoy conocida como isla San Cristóbal. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. la planta creció rápidamente. Entre ellos. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo. diez. El patrón mostraba la crueldad de siempre. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. 102 al año cargó sus primeros frutos.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer.. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. 104 y tu planta será una peste. veinte. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. El patrón sonreía. El patrón fue asesinado en su propia casa. cuando fue atado al poste de los suplicios. Entonces ocurrió la desgracia. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. Furiosa e incontenible. Y exigía más. El patrón contaba los latigazos. sin comprender lo que le esperaba.

Según la leyenda. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. Más tarde. no siempre fue así. Sin embargo. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. deja que duerma en el corredor. agarra tus cosas y huye de la hacienda. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Lo tenía todo en abundancia: cultivos. Al ver lo que iba a suceder. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. no obstante. al caer la noche. etc. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. Con toda humildad. un peón sintió pena por el pobre forastero y. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. Debido a la fertilidad del suelo. Luego de agradecerle. el forastero llamó al interior. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. Una tarde. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. totoras. pero extremadamente avaro. pero nada pudieron hacer. Entonces. musgos. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. lirios de agua. más o menos a la medianoche. sabes bien que nunca doy posada a nadie. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. ubicado cerca de Otavalo. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. De la noche a la mañana. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. Pero ya que lo hiciste pasar. el dueño era un hombre extremadamente rico.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. buen hombre. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. corrió a la entrada.

Una noche oscura y lluviosa. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. maldiciones y silbidos. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. por las tardes. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. Un tiempo después. sajinos o pavas del monte. Atemorizados. El caudal del río creció. Los animales de la selva enmudecieron. Pocos han podido escapar de este llamado. Toda la noche se escucharon insultos. Los poderosos brujos. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. Cumplido el pago. gritos. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. Nadie más asistió al ritual. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. Preocupados por las desapariciones. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. a finales del siglo XIX. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. sus guías espirituales. guatusas. en especial en las horas de la noche. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. el Cerro de Brea donde viven los diablos. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. Se adentró en sus senderos y no regresó más. precedidos por el más anciano del grupo. conviene alejarse pues allí viven los diablos. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. unas de color negro donde vivían los diablos. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. pero nadie los caza ni persigue. Tras la catequización. Sin embargo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. se vio un sajino por las orillas del río. La lluvia arreció con fuerza. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. Según ellos. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. Jamás se supo nada del cazador. los nativos consultaron a cuatro chamanes. volvieron por donde habían venido. Así pasaron varias semanas. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. Al día siguiente. Exigen un pago a cambio del agua. Mientras tanto. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco.

caña. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. se puso a cosechar la yuca.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. la mujer se fue a sacarla. Sin embargo. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. la tierra no carga. plátano y maní. la pequeña cantaba «Qui-trai. la que en realidad era Nunkui. botaron ceniza a los ojos de Nunkui.. plátano y maní. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. Qui-trai. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. ven. por travesura. vio una gran chacra al frente de una casa. Esperanzada en hallar comida. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. se puso a cantar Nunkui. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Qui-trai. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. y enseguida los productos crecían y maduraban. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. la madre de la chacra. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. llevaba a la niña a la chacra. Mientras ella sembraba. Ella había aprendido el «Qui-trai. plátano. Nunkui había desaparecido por completo. —Ven. camote. Qui-trai». el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. Cuando la mujer regresó. Se acercó esperanzada. se echó a caminar aguas arriba. Había pasado más la mediodía. Por más que trabajo.. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. Agradecida. En la chacra. De ahí en adelante. cuando en eso apareció la dueña. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. Allí había de todo: yuca. otras lo heredaban de una rucu mama. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. Tras avanzar un buen trecho. Después de un tiempo. voy a regalártela. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. Todo era felicidad. Qui-trai». Como era costumbre. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. Nunca más se escuchó su canto. «Qui-trai. Qui-trai. Con paciencia. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. De pronto. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. pero volvió a cosechar una canasta. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. cuando necesites comida. madurada ya la planta. maní. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. mujer —le dijo—. le dices «ahora canta» y ella te la dará. Mientras lloraba. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. Los pequeños empezaron a jugar y. Al instante. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra.

la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. Cuando llegó el invierno. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. Las chozas. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. Al final. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. Un día nublado. para que su alma se conmoviera. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. atrapada en la savia de la madera. Sólo Sañi se mantenía indiferente. se le presentó la anciana: —Por favor. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. la más sabia de la comunidad. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. En eso. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. AI final. el alma de Sañi. una mujer anciana. Al escuchar las palabras de la anciana. úlceras. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. Afligidas por la destrucción. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. calma el dolor y trae el bien a las personas. Iba a continuar su camino. sin derramar una sola lágrima. Casi al instante. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. no quiso ayudar a la joven madre. que traerá el bien a los demás. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. desde hoy lo pagarás con tu llanto. quemaduras. La conocían por eso como La que nunca llora. Todo el daño que nos has causado por no llorar. las chacras y los animales fueron arrasados. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. no le importa nada —comentaban unos. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. Jamás serás abuela ni madre.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. Sañi se convirtió en un árbol. etc. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra.

las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. asustados por tal visión. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. claro. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . siempre les había hecho la vida muy difícil. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. No podían creer lo que sus ojos veían. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. y vaya que la necesitaban pues su rey. el malvado Otoya. las pelaron. su apetito era feroz y qué decir de su sed. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. Quedaron entonces solos los gigantes. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. las asaron y las devoraron en un dos por tres. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. también conocida como Sumpa. la pieza pesaba cinco libras. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. En 1736. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban).

solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. por ser anteriores a la evangelización. para que haga la excavación pertinente. en agosto de 1877. Abundan en Loja los adivinos y los médiums.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. . sucediendo. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. ¡fatal desgracia!.bamba. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. chirimoyos. siendo así que este enemigo malo. algarrobos. En una de esas plataformas. cubiertas de faiques. encendida la codicia por el pérfido Satanás. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. El Gobernador José Miguel Carrión. a 30 kms. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. el río Catamayo. se les llama gentiles. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. que nunca paga bien a sus devotos.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. desde hace siglos. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. en una quipa o caracol. en cuya excavación -dice. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. y no está muy lejos de ella. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. en un paisaje primaveral de clima delicioso. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. los buenos lojanos. Se dice. a pocos kilómetros de Vilca. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. por el que zigzaguea. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. da cuenta de varias empresas al respecto. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. como una gran cascabel. y que éstos enviaron a un Hermano lego. muy codiciadas porque. De la ciudad de Loja. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. también. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso.

hijodalgo de solar conocido. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. por lo que se aisló de ellos. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. que seguramente . a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. borceguíes de piel. quién nació gallina”. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. en cambio. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente).¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. Don Pedro de Valdivieso. y andaba empeñado. y. un Capitán Romero. golilla de tafetán. tales fueron. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. No queriendo tener trato alguno de vecindad. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. resultaba ser bravo como un león. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. como representantes de Dios en la tierra. porque era fama que. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. que tenía sus puntos de misántropo. En los comienzos de este siglo XX. contando hasta morir su singular hallazgo. en segundo lugar. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. india ni judía. Por otra parte. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. el siglo XVIII. continuó viviendo cómodamente en Loja. Romero. gregüescos de paño negro a la rodilla. Aseguraba. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. no digamos del pueblo. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. llamado Ernesto Witt. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. en primer lugar. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. medias de seda filipina. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. Resentido el pueblo por estos dos motivos. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. sin resultado positivo alguno. bien aderezado de armas y caballos. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. se portaba indiferente incluso con sus iguales. que no habían rendido culto a la fea codicia.

Fernando Jurado. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto.era un invertido. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. pues. ampulosa. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. con el asombro de los concurrentes. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. Quizás viudo o separado de su mujer. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. unos zapatones burdos. Tenía la benéfica costumbre. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. y caminaba apoyado en un grosero bordón. en cuarto lugar. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. un individuo estrafalario. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. y entrar en la madrugada. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. que vivía de por vida encerrado en su palacete. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. egoísta y avaro. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. debió haberse establecido en Loja. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. y por ensalzar al caprichoso limosnero. y. por la cual le bendecía la gente. . Vestía ropa tosca. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. a las viviendas de las personas indigentes. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. porque los vecinos. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. Era imposible abordarlo para conocerlo. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). si los favorecidos trataban de identificarle. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. por alguna falta gravísima. alivio de la miseria de los demás. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. que seguramente se trataba de un excomulgado. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. según piensa el Dr. indiferente al dolor ajeno. porque los dos personajes habían sido una sola persona. de acercarse sigilosamente. en tercer lugar. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. había que acatar los designios insondables de la Providencia. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. veían salir de éste en la noche. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. “Lo uno por lo otro”. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. en su deambular de las noches. este sí caritativo. el vagabundo caritativo. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. diría Juan Pueblo. impenetrables como las rocas. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad.

para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. por tal motivo. en los que lucían pupilas perforadoras. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. dirigiendo sonrisas boba. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. macaneando con los demás asistentes. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. confundido en el revuelo de telas finas. enmarcado por una cabellera de azabache. que era el encanto del vecindario. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. en la actual calle Azuay de Loja. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. rumbo a la corriente del Zamora. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. al hidalgo y a su noble consorte. apellidada “Agustina de la Consolación”. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. Por razón del emplazamiento del templo. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. y robando a escondidas besitos a su adorada. tenía un timbre sonoro. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. y que la campana. que el pulpito. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. a los padres de la hembra. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. y en cuyo rostro. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. contorneado. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. y. en especial. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. y. En la casa preindicada les hacía compañía. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. burilado con finura. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas.liconas. así como las láminas de plata en las columnas. que las tallas de San Agustín. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. cantarino. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. plumas y diamantes de las damas. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. no correspondidas. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. soñando en los ausentes trenzados. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. . Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras.

contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. le pareció petrificada. Pasado el evento de la sublevación indígena. la casa en que se desarrolló este drama. y. ¡oh sorpresa!. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. pero. .Y fue que. del baño bienhechor de su sonrisa. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. buscó una explicación en el inmediato vecindario. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. ignorante de lo acontecido con su adorada. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. en busca de la caricia de su mirada. ¡oh terror desconcertante!. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. ¡Enardecido al máximo por su amor. empero éste. retornó el Capitán a Loja. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. mas. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. insensible como una estatua. se arremolinó para colmarle de reproches. sin fuerzas para vencerlas. con el amor acrecido por la separación y la distancia. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. en el atónito vecindario.

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