La Revolución Francesa, 1789-1799

Una nueva Historia

Peter McPhee
Editorial Crítica

Barcelona, 2003

Este material se utiliza con fines exclusivamente didácticas

ÍNDICE
Introducción ............................................................................................................................................ 7 I. Francia durante la década de 1780 a 1789 ........................................................................................ 11 II. La crisis del Antiguo Régimen ........................................................................................................ 33 III. La revolución de 1789 .................................................................................................................... 63 IV La reconstrucción de Francia, 1789-1791 ....................................................................................... 79 V Una segunda revolución, 1792 ....................................................................................................... 107 VI. La revolución pendiente de un hilo, 1793 .................................................................................... 131 VII. El Terror: ¿defensa revolucionaria o paranoia? .......................................................................... 157 VIII. Concluyendo la revolución, 1795-1799 ..................................................................................... 183 IX. La trascendencia de la revolución ................................................................................................ 211 Mapas 1. Mapa físico de Francia ................................................................................................................... 243 2. La Francia prerrevolucionaria ........................................................................................................ 244 3. Los departamentos de la Francia revolucionaria ............................................................................ 245 4. París revolucionario ........................................................................................................................ 246 5. La «Vendée militaire» .................................................................................................................... 247 6. Número de condenas ala pena capital dictadas por departamento .................................................. 248 Cronología .......................................................................................................................................... 249 Apéndice: el calendario revolucionario .............................................................................................. 257 Guía bibliográfica ............................................................................................................................... 259 Índice alfabético ................................................................................................................................. 265

CAPÍTULO I. FRANCIA DURANTE LA DÉCADA DE 1780 A 1789
La característica más importante de la Francia del siglo XVIII era la de ser una sociedad esencialmente rural. La población que habitaba en pueblos y granjas era diez veces mayor que la actual. En 1780 Francia tenía probablemente una población de 28 millones de habitantes: si nos atenemos a la definición de comunidad urbana como aquélla en la que conviven más de 2.000 personas, entonces tan sólo dos personas de cada diez vivían en un centro urbano en el siglo XVIII. La inmensa mayoría estaba repartida en 38.000 comunidades rurales o parroquias con una media de 600 residentes aproximadamente. Si echamos un vistazo a dos de ellas descubriremos algunas de las características principales de aquel lejano mundo. El diminuto pueblo de Menucourt era típico de la región de Vexin, al norte de París. Estaba situado entre los recodos de los ríos Sena y Oise, a unos pocos kilómetros al oeste de la ciudad más cercana, Pontoise, y a 35 tortuosos kilómetros de París. Era un pueblo pequeño: había tan sólo 280 habitantes en sus 70 hogares (pero había experimentado un fuerte crecimiento desde los 38 hogares de 1711). El «seigneur» o señor del pueblo era Jean Marie Chassepot de Beaumont, que contaba 76 años en 1789. En 1785 había solicitado y obtenido del rey el permiso y autoridad para establecer un livre terrier (libro de becerro) para sistematizar los considerables impuestos feudales que los aldeanos se negaban a reconocer. La granja productora de cereales dominaba económicamente el pueblo del mismo modo que el castillo dominaba las míseras viviendas de los aldeanos. Los campos cultivados ocupaban el 58 por ciento de las 352 hectáreas de la superficie de la minúscula parroquia, el bosque cubría otro 26 por ciento. Algunos habitantes se dedicaban al cultivo de la vid o trabajaban la madera de los castaños que había al sur del pueblo convirtiéndola en toneles de vino y postes, otros extraían piedra para las nuevas construcciones en Ruán y París. Esta actividad mercantil se complementaba con una economía de subsistencia basada en el cultivo de pequeñas parcelas de vegetales y árboles frutales (nueces, manzanas, peras, ciruelas, cerezas), en la recolección de castañas y setas en el bosque, y en la leche y la carne de 200 ovejas y 50 o 60 vacas. Al igual que en todos los pueblos de Francia, la gente ejercía varias profesiones a la vez: por ejemplo, Pierre Huard regentaba la posada local y vendía vino a granel, pero al mismo tiempo era el albañil del pueblo.1 Sin embargo, el pueblo de Gabian, 20 kilómetros al norte de Béziers, cerca de la costa mediterránea del Languedoc, era totalmente distinto en todos los aspectos. En efecto, gran parte de sus habitantes no podrían haberse comunicado con sus conciudadanos de Menucourt porque, al igual que la inmensa mayoría de la gente del Languedoc, hablaban occitano en su vida cotidiana. Gabian era un pueblo importante, con un constante suministro de agua de manantial, y desde el año 988 su señor había sido el obispo de Béziers. Entre los tributos que debían pagarle figuraban 100 setiers (un setier eran aproximadamente unos 85 litros) de cebada, 28 setiers de trigo, 880 botellas de aceite de oliva, 18 pollos, 4 libras de cera de abeja, 4 perdices, y un conejo. Teniendo en cuenta el antiguo papel de Gabian como mercado situado entre las montañas y la costa, tenía también que pagar 1 libra de pimienta, 2 onzas de nuez moscada, y 2 onzas de clavo. Había asimismo otros dos señores que ejercían derechos menores sobre los productos de dicha población. Como en Menucourt, Gabian se caracterizaba por la diversidad de su economía multicultural, puesto que sus 770 habitantes cultivaban gran parte de los productos que necesitaban en las 1.540 hectáreas del pueblo. Mientras que Menucourt estaba vinculado a mercados más amplios debido a su industria maderera y sus canteras, la economía efectiva de Gabian estaba basada en el cultivo extensivo de viñedos y en la lana de 1.000 ovejas que pacían en las pedregosas colinas que rodeaban el pueblo. Una veintena de tejedores trabajaban la lana de las ovejas para los mercaderes de la ciudad textil de Bédarieux en el norte.2 Durante mucho tiempo la monarquía había tratado de imponer una uniformidad lingüística en poblaciones como Gabian obligando a los sacerdotes y a los abogados a utilizar el francés. Sin embargo, la mayoría de los súbditos del rey no usaba el francés en la vida cotidiana, al contrario, podría decirse que la lengua que casi todos los franceses oían regularmente era el latín, los domingos por la mañana. A lo largo y ancho del país el francés sólo era la lengua cotidiana de aquellos que trabajaban en la administración, en el comercio y en los distintos oficios. Los miembros del clero también la utilizaban, aunque solían predicar en los dialectos o lenguas locales. Varios millones de habitantes del Languedoc hablaban variantes del occitano, el flamenco se hablaba en el noreste y el alemán en Lorena. Había también minorías de vascos, catalanes y celtas. Estas «hablas» locales –o, dicho peyorativamente, «patois»– variaban considerablemente dentro de cada región. Incluso en la Ĭle-de-France en torno a París había diferencias sutiles en el francés hablado de
Denise, Maurice y Robert Bréant, Menucourt: Un village du Vexin français pendant la Révolution 1789-1799 (Menucourt, 1989). 2 Peter McPhee, Une communauté languedocienne dans I'histoire: Gabian 1760 1960 (Nimes, 2001), cap. 1
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una zona a otra. Cuando el Abbé Albert, de Embrun al sur de los Alpes, viajó a través de la Auvernia, descubrió que:
Nunca fui capaz de hacerme entender por los campesinos con quienes me tropezaba por el camino. Les hablaba en francés, les hablaba en mi patois nativo, incluso en latín, pero todo en vano. Cuando por fin me harté de hablarles sin que me entendieran una sola palabra, empezaron ellos a hablar en una lengua ininteligible para mí3

Las dos características más importantes que los habitantes de la Francia del siglo XVIII tenían en común eran que todos ellos eran súbditos del rey, y que el 97 por ciento de ellos eran católicos. En la década de 1780 Francia era una sociedad en la que el sentido más profundo de la identidad de la gente estaba vinculado a su propia provincia o pays. Las culturas regionales y las lenguas y dialectos minoritarios estaban sustentados por estrategias económicas que trataban de acomodarse a las necesidades domésticas dentro de un mercado regional o microrregional. La economía rural era esencialmente una economía campesina: es decir, una producción agraria basada en el hogar y orientada esencialmente a la subsistencia. Este complejo sistema multicultural pretendía en la medida de lo posible cubrir las necesidades de consumo de los hogares, incluyendo el vestir. Nicolas Restif de la Bretonne, nacido en 1734 en el pueblo de Sacy, en el límite entre las provincias de Borgoña y Champaña, nos ofrece una visión de este mundo. Restif, que se trasladó a Paris y se hizo famoso por sus irreverentes historias en Le Paysan perverti (1775), escribió sobre sus recuerdos de Sacy en La Vie de mon père (1779). En ella rememora el ventajoso y feliz matrimonio que Marguerite, una pariente suya, estaba a punto de contraer con Covinn, «un fornido payaso, un patán, el gran embustero del pueblo»:
Marguerite poseía tierras cultivables por un valor aproximado de 120 libras, y las de Covin valían 600 libras, unas eran cultivables, otras viñedos y otras eran prados; había seis partes de cada tipo, seis de trigo, seis de avena o cebada, y seis en barbecho ... en cuanto a la mujer, obtenía los beneficios de lo que hilaba, la lana de siete u ocho ovejas, los huevos de una docena de gallinas, y la mantequilla y el queso que elaboraba con la leche de una vaca ... Covin era también tejedor, y su mujer hacía algún trabajo doméstico; por consiguiente, debió de considerarse harto afortunada.

La gente de la ciudad se refería a la población rural con el término de paysans, esto es, «gente del campo». Sin embargo, este sencillo vocablo –al igual que su equivalente español «campesino»– oculta las complejidades de la sociedad rural que se revelarían en los distintos comportamientos de aquella población durante la revolución. Los braceros constituían la mitad de la población en áreas como la Ĭle-de-France en torno a París, dedicadas a la agricultura a gran escala. No obstante, en la mayoría de las regiones el grueso de la población estaba compuesto por minifundistas, agricultores arrendatarios o aparceros, dependiendo también muchos de ellos de la práctica de un oficio o de un trabajo remunerado. En todas las comunidades rurales había una minoría de hacendados, a menudo apodados coqs du village, que eran importantes granjeros arrendatarios (fermiers) o terratenientes (laboureurs). En los pueblos más grandes había una minoría de personas –-sacerdotes, letrados, artesanos, trabajadores textiles– que no eran en absoluto campesinos, pero que en general poseían alguna parcela de tierra, como es el caso del huerto del cura. El campesinado constituía aproximadamente cuatro quintas partes del «tercer estado» o de los «plebeyos», pero a lo largo y ancho del país poseía tan sólo un 40 por ciento de la totalidad de las tierras. Esto variaba desde un 17 por ciento en la región del Mauges en el oeste de Francia hasta un 64 por ciento en Auvernia. Por muy paradójico que pueda parecer, la Francia rural era al mismo tiempo el centro de gran parte de los productos manufacturados. La industria textil en especial dependía ampliamente del trabajo a tiempo parcial de las mujeres en las zonas rurales de Normandía, Velay y Picardía. Esta clase de industria rural estaba relacionada con las especialidades regionales ubicadas en las ciudades de la provincia, como por ejemplo la de guantes de piel de carnero en Millau, la de cintas en St-Étienne, encajes en Le Puy y seda en Lyon. Existe un estudio reciente sobre la industria rural realizado por Liana Vardi que se centra en Montigny, una comunidad de unas 600 personas en 1780 situada en la región septentrional de Cambrésis,

Fernand Braudel, La identidad de Francia, Gedisa, Barcelona, 1993. (En la traducción inglesa –Londres, 1988– corresponde a las pp. 91-97.) Daniel Roche, France in the Enlightenment, trad. Arthur Goldhammer (Cambridge, Mass., 1998), caps. 1-2, 6, pp. 488-491.

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Marsella. Sobre la Francia rural en general. y las comunicaciones entre la capital Versalles y el resto del territorio solían ser lentas e inseguras. Sin embargo. Un mundo rural en el que los hogares se enfrascaban en una estrategia ocupacional altamente compleja para asegurar su propia subsistencia sólo podía esperar el inevitable bajo rendimiento de las cosechas de cereales cultivadas en un suelo inadecuado o agotado. para los campesinos eran mucho más importantes las pequeñas ciudades o bourgs de los alrededores. En los barrios occidentales de la ciudad. Tampoco las tierras secas y pedregosas de un pueblo sureño como Gabian resultaban más aptas para el cultivo de los cereales que el suelo húmedo y arcilloso de Normandía: no obstante. las más. donde la población estaba segregada verticalmente en edificios de viviendas: a menudo. las mejoras en las carreteras realizadas después de 1750 hicieron posible que ninguna ciudad de Francia estuviera a más de quince días de la capital.000 habitantes (París era claramente la más grande. Gran parte de la Francia rural era un lugar de continuo trabajo manual realizado por los labradores. France in the Enlightenment. que hipotecaron las pequeñas propiedades familiares para unirse a la fiebre de ser ricos. las diligencias. judiciales. mercaderes-tejedores de lugares como Montigny. por lo que las pequeñas y grandes ciudades sufrían problemas crónicos por la falta de suministro de alimentos y por la limitada demanda rural de sus mercancías y servicios. Montigny fue un caso excepcional. alcanzaba tan sólo un tercio de aquel número. muchas comunidades rurales disponían de unos reducidos «excedentes» que podían ser vendidos a las grandes ciudades. que viajaban 90 kilómetros al día. mensuales o anuales constituían una ocasión para celebrar tanto los rituales colectivos de sus culturas locales como para intercambiar productos. principalmente para recaudar los impuestos aduaneros sobre las mercancías importadas a la ciudad. Tenía ocho ciudades de más de 50. pero en la mayoría de ellas imperaba el trabajo artesanal para cubrir las necesidades de la propia población urbana y sus alrededores. cuyas ferias semanales. The Land and the Loom: Peasants and Profit in Northern France 1680-1800 (Durham. grandes terratenientes y arrendatarios monopolizaron las tierras. The Peasantry in the French Revolution (Cambridge. Los intermediarios. A lo largo del siglo XVIII. Eran capitales de provincia: sólo una de cada cuarenta personas vivía en París.000 personas.000 habitantes. 1988). NC. especializándose en el cultivo del maíz. la industria textil proporcionaba a los granjeros un incentivo para aumentar sustancialmente el rendimiento de sus cosechas con el objeto de alimentar a una población cada vez mayor. Las comunidades rurales consumían gran parte de lo que producían –y viceversa–. P M. su población. Nantes. constituida esencialmente por terratenientes y arrendatarios de subsistencia. Algunas de estas industrias. mientras que los medianos y pequeños campesinos se vieron obligados a hilar y tejer lino para escapar de la pobreza y el hambre. cada uno con su característica mezcla de población inmigrante y su comercio. aunque sólo el 20 por ciento de los franceses vivía en comunidades urbanas. Paris estaba circundada por una muralla. eclesiásticas y políticas. donde la fábrica de papel pintado Réveillon daba empleo a 350 personas y el cervecero Santerre disponía de 800 obreros.000 y 40. cap. podían trasladar en cinco días a sus viajeros de París a Lyon. desempeñaron un papel fundamental.-Antoine. estaban en el faubourg St. Ruán y Toulouse) y otras setenta cuya población oscilaba entre los 10. No obstante. importantes. Como muchas otras ciudades. 4 5 . en ambos lugares se dedicó una gran extensión de tierras al cultivo de cereales para cubrir las necesidades locales. Por consiguiente. la industria de la construcción estaba en pleno auge puesto que las clases acomodadas levantaban imponentes residencias lejos de los abarrotados barrios medievales del centro de la ciudad. Sin embargo. burgueses acaudalados o incluso nobles ocupaban el primer y segundo piso encima de las tiendas y puestos Liana Vardi. En todas estas ciudades grandes y pequeñas había ejemplos de fabricación a gran escala implicada en un marco comercial internacional. 4. 1. Jones. en un contexto europeo Francia destacaba por la cantidad y el tamaño de sus ciudades. La estructura ocupacional de Paris era la típica de una gran ciudad: todavía predominaba la habilidosa producción artesanal a pesar de la emergencia de numerosas industrias a gran escala. Estas personas continuaron siendo rurales en sus relaciones y estrategias económicas mientras que por otro lado hacían gala de un notable entusiasmo y capacidad emprendedora. El tamaño y la topografía del país eran un constante impedimento para la rápida transmisión de instrucciones. Lille. Burdeos. cap.que pasó a formar parte de Francia en 16774 A principios del siglo XVIII. la segunda ciudad más grande de Francia con 145. leyes y mercancías (véase mapa 1). véanse Roche. No obstante. En el interior de las murallas había numerosos faubourgs o suburbios. A su vez. En Montigny una industria rural floreciente aunque vulnerable era aquella en que los mercaderes «sacaban y mostraban» los productos hilados y tejidos a los distintos hogares de la población. con aproximadamente unas 700. muchos parisinos seguían viviendo en las congestionadas calles de los barrios céntricos próximos al río. y una amplia gama de funciones administrativas. Sin embargo. a continuación le seguían Lyon.000 residentes. 1993).

como en el caso de la imprenta. Marie Evans (Berkeley. cap.500 monjas) y 1. el comercio de esclavos representaba entre el 20 y el 25 por ciento del tráfico del puerto en la década de los años 1780. trad. sus tiempos de aprendiz de vidriero antes de la revolución. en un ambiente rebelde de compagnons que disfrutaban con travesuras obscenas. Sin embargo. donde la población creció de 67. En 1785 había 143 barcos participando activamente en el tráfico de esclavos: 48 eran de Nantes. 37 de ambos puertos. recordaba. Ménétra proclamaba también haber leído el Contrato social. desde 1707. 1993).. hermandades ilegales pero toleradas de trabajadores que servían para proteger las rutinas laborales y los salarios y proporcionaban una válvula de escape para el ocio y la agresividad tras trabajar de 14 a 16 horas diarias. los artesanos. Niederbronn y Anzin. Power. daban empleo a unas tres o cuatro personas.000 monjes y a 2. el floreciente comercio con las colonias del Caribe fue desarrollando un sector económico capitalista en el ámbito de la construcción de buques y del tratamiento de las mercancías coloniales. y en el que los obreros cualificados se identificaban por su profesión y también por su situación de amos u obreros. Una cuarta parte de las propiedades de la ciudad estaban en manos de la Iglesias5 En París predominaban los pequeños talleres y las tiendas de venta al por menor: había miles de pequeñas empresas que. ya avanzada su vida. Sin embargo. 1986).000 a 110. café y tabaco. Neighbourhood and Community in Paris. estos barcos de esclavos realizaron más de 3. especialmente en los puertos del Atlántico. y varios de Marsella. 13 de Burdeos. la introducción de nuevas máquinas suponía una amenaza para las destrezas de los oficiales y aprendices.-Malo y Dunkerque. donde trabajaban 4. A continuación. sexo ocasional. Arlette Farge. e incluso se vanagloriaba de haber conocido a su autor6 En las ciudades de provincias predominaban las industrias específicas. Este código establecía leyes para el «correcto» tratamiento de las propiedades de los dueños de esclavos. 5 6 . de La Rochela y de El Havre. Éste era un mundo en el que los pequeños patronos y los asalariados estaban unidos por un profundo conocimiento mutuo y del oficio. Norteamérica y África. 342-346. The People of Paris: An Essay on Popular Culture in the Eighteenth Century. Era un comercio triangular entre Europa. Jacques-Louis Ménétra. 1987). en Burdeos entre el 8 y el 15 por ciento y en La Rochela alcanzó hasta el 58 por ciento en 1786. Lyon y Marsella se caracterizaban por ser abarrotados centros medievales donde la mayoría de familias no ocupaba más de una o dos habitaciones: muchas de las rutinas asociadas con la comida y el ocio eran actividades públicas. en 1781 se introdujo un sistema de livrets. A lo largo del siglo. Calif.000 blancos de acuerdo con las normas del Código Negro de 1685. 465.000 empleados. y violencia ritual con otras hermandades. construidos para este propósito. o cartillas de los obreros. como en el caso de Burdeos. mientras que negaba a los esclavos cualquier derecho legal o familiar: los hijos de los esclavos pertenecían a su propietario. En 1776 los asalariados cualificados se alegraron ante la perspectiva de la abolición de los gremios y de la oportunidad de poder establecer sus propios talleres. Entre los numerosos estudios sobre Paris.000 habitantes entre 1750 y 1790. Uno de estos trabajadores. que habían obtenido su título presentando su obra maestra (chef d’oeuvre) al finalizar su tour de France a través de centros provinciales especializados en su oficio. Allí. el 42 por ciento de Daniel Roche. Mass. Los hombres que desempeñaban oficios cualificados encontraban solidaridad en las compagnonnages. En Nantes. trad. Fragile Lives: Violence. véase David Garrioch. como promedio. 1986). pero el proyecto fue suspendido. que afianzaba la posición de los maestros en detrimento de los empleados díscolos. mientras los criados.200 clérigos de parroquia. 1740-1790 (Cambridge. Los contemporáneos se referían a los obreros de París con el término de «canalla» (menu peuple): no eran una clase trabajadora. Journal of My Life. que trasportaban cargamento humano desde la costa oeste de África a colonias como Santo Domingo. and Solidarity in Eighteenth Century Paris. En torno a las grandes fundiciones de hierro y minas de carbón surgieron nuevos centros urbanos más pequeños como Le Creusot. pp. que exportaba a Inglaterra vinos y licores procedentes de puertos como el de Burdeos e importaba productos coloniales como azúcar. En algunas industrias. Los historiadores han documentado el uso que las mujeres trabajadoras hacían de las calles y de otros espacios públicos para zanjar disputas domésticas y asuntos relativos a los alquileres y a los precios de la comida. Un sector de este comercio utilizaba ingentes cantidades de barcos de esclavos. 20. Roche. los desengaños que se producían entre los obreros y sus maestros eran harto evidentes en aquellos oficios en los que resultaba difícil acceder a la maestría.de trabajo. No obstante. Al igual que en las comunidades rurales. la Iglesia católica era una presencia constante: en París había 140 conventos y monasterios (que albergaban a 1. St. Carol Shelton (Cambridge.. En los oficios en que se requería una cierta especialización. 6 Jacques-Louis Ménétra.300 viajes. como la textil en Ruán y Elbeuf. Emilio y La nueva Eloísa de Rousseau. Las grandes ciudades como París. France in the Enlightenment. y los pobres habitaban los pisos superiores y el desván. trad. una jerarquía de maestros controlaba el ingreso de oficiales.000 esclavos trabajaban en una economía de plantaciones controlada por 31. Las relaciones sociales se centraban en el vecindario y el puesto de trabajo tanto como en la familia. Arthur Goldhammer (Nueva York.

En muchas zonas la tensión por el suministro de alimentos agravaba la sospecha de que las grandes ciudades no eran más que parásitos que se aprovechaban del esfuerzo rural. 1700-1860 (Cambridge. los rangos inferiores estaba ocupados por la clase media. el servicio doméstico en las familias burguesas constituía una fuente importante de empleo para las mujeres jóvenes del campo. La Traite rochelaise (París. and Community in lateAncien Regime French Society (University Park. con tan sólo unos 670 empleados. En contrapartida. la mitad de los niños que nacían Jean-Michel Deveau. Judith Miller. bien en las áreas rurales donde los campesinos se asociaban para evitar que las pocas existencias fueran enviadas al mercado. Class. En lo relativo a la Iglesia en el siglo XVIII véase también Roche. y las inversiones en propiedades. 1998). también aumentaba la tensión entre la población urbana. los burgueses eran dueños de extensas propiedades rurales de las que obtenían rentas de los campesinos y granjeros. uno de cada cinco señores terratenientes en el área de Le Mans era de origen burgués. Esto explica lo que los historiadores han denominado «equilibrio demográfico». en la que las mujeres cuidaban del ganado y producían tejidos. en este proceso creaban empleo para la gente de las ciudades y prometían caridad para los pobres. No obstante. Roche.. En los años ochenta.5 aproximadamente). a menudo durante varios años. la administración real. En tiempos normales los asalariados urbanos gastaban del 40 al 60 por ciento de sus ingresos sólo en pan. Este vínculo a menudo se quebraba debido a las demandas encontradas de los consumidores urbanos y rurales. 1993). Aproximadamente el 15 por ciento de la propiedad rural estaba en manos de aquellos burgueses. Pa. como el derecho y otras profesiones. Las muchachas menos afortunadas trabajaban como prostitutas o en talleres de caridad. una tercera parte de aquellos niños moría mientras estaba con el ama de cría (caso contrario es el de la madre del vidriero Jacques-Louis Ménétra.5 de cada cien personas) quedaban igualadas por elevadas tasas de mortalidad (3. Los bebés tenían más posibilidades de sobrevivir en el campo que en la ciudad. Provisioning Paris: Merchants and Millers in the Grain and Flour Trade during the Eighteenth Century (Ithaca. 27. en todo el país. Sin embargo. y los segmentos más pobres de la comunidad rural. Veintidós de los años que van desde 1765 hasta 1789 estuvieron marcados por disturbios debidos a la escasez de comida. la relación más importante que se estableció entre la Francia rural y la urbana fue la del suministro de alimentos. En las ciudades de provincias especialmente. en el que tasas muy altas de natalidad (sobre el 4. Para los burgueses que contaban con sustanciales rentas no había inversiones más atractivas ni más respetables que los bonos del Estado. Entre los importantes estudios sobre el comercio de cereales destacan Steven Kaplan. donde era menos probable que las parejas evitasen la concepción mediante el coitus interruptus. cap. The Grain Trade in Northern France. Los hombres abandonaban lo que se ha denominado una sociedad «matricéntrica». Este último en particular ofrecía la posibilidad de acceder a un estatus social e incluso a un matrimonio dentro de la nobleza. que dependía por completo del pan barato. o las tierras y el señorío. seguros pero de bajo rendimiento. La Francia del siglo XVIII se caracterizaba por los múltiples vínculos que existían entre la ciudad y el campo. Cynthia Bouton. The Flour War: Gender. la mayoría de las familias de clase media obtenían sus ingresos y su posición a través de actividades más tradicionales. Cuando en los años de escasez subían los precios. especialmente de cereales. las mujeres parían una vez cada veinte meses. Mientras que la nobleza se apoderaba de los puestos más prestigiosos de la administración.los mismos procedente de Nantes: este comercio fue esencial para el gran auge económico de los puertos del Atlántico en el siglo XVIII7 No obstante. Mastering the Market: the State and 1989). bien en los barrios populares urbanos donde las mujeres en particular trataban de imponer una taxation populaire para mantener los precios al nivel acostumbrado. France in the Enlightenment. 1984). obras públicas y gobierno. Había también otra clase de comercio humano que afectaba a varios miles de hombres de las tierras altas con una prolongada «temporada baja» en invierno que tenían que emigrar hacia las ciudades en determinados períodos estacionales o durante años en busca de trabajo. Los hombres y las mujeres se casaban tarde: normalmente entre los 26 y 29 años y los 24 y 27 respectivamente. 5. 8 7 7 . La administración real en Versalles era muy reducida. 24. amenazada por los comerciantes locales que trataban de exportar los cereales a mercados urbanos más lucrativos. 1990).8 La Francia del siglo XVIII era un país de pobreza masiva en el que la mayoría de gente se encontraba indefensa ante una mala cosecha. En las zonas más devotas sobre todo. pp. NY. que murió mientras él se encontraba al cuidado de su nodriza en el campo). pero aún así. Otro vínculo importante entre el campo y la ciudad era la costumbre que tenían las mujeres trabajadoras de ciudades como Lyon y Paris de enviar a sus bebés a las zonas rurales para ser criados. pero en toda la red de pueblos y ciudades de provincias daba empleo a miles de personas en tribunales. Sin embargo. puesto que la Iglesia y la nobleza obtenían sus riquezas del campo y consumían de forma ostentosa en la ciudad.

que proporcionaba comida y refugio a cientos de mujeres agotadas por sus incesantes labores de encaje. el primer estado poseía aproximadamente el 10 por ciento de las tierras de Francia. 8 .000 monjas) de distintas órdenes religiosas y un clero «secular» compuesto por 59. pertenecían a órdenes religiosas. A pesar de ello. aunque tan sólo un hombre de cada diez y una mujer de cada cincuenta fuera capaz de leer la Biblia.5 por ciento podía hacerlo de forma que permitiese suponer un cierto grado de alfabetización. Aunque los salarios mínimos anuales de los sacerdotes y vicarios se incrementaron hasta 750 y 300 libras respectivamente en 1786. que éste complementaba con las costas que se recaudaban por servicios especiales como matrimonios y misas celebradas por las almas de los difuntos. las dos órdenes privilegiadas y la monarquía recaudaban como promedio de un cuarto a un tercio del producto de los campesinos. por ejemplo. pero la Francia rural era esencialmente una sociedad oral. en lo que se ha descrito como diminutas teocracias. Incluso en estos casos la educación tenía una. Había también otras clases de clero «seglar». En las grandes y pequeñas ciudades de provincias. cocineros y mozos de la limpieza dependíann de ellos. y el reclutamiento de monjes descendió en un tercio en las dos décadas posteriores a 1770. tributos de señorío y el diezmo. En Gabian. la vulnerabilidad de esta población creciente no era simplemente una función de la eterna amenaza de las malas cosechas. Después de 1750. marginal: en la devota parroquia occidental de Lucs-Vendée sólo el 21 por ciento de los novios podían firmar en el registro de matrimonio. En el área occidental los feligreses y el clero decidían todos los asuntos locales después de la misa. como consejero en momentos de necesidad. monjas y monjes de órdenes «abiertas» pululaban por doquier: 600 de los 12.000 libras al año. Los 169. la Iglesia constituía una importante fuente de empleo local para el servicio doméstico. del mismo modo que los abogados que trabajaban en los cincuenta y tres tribunales de la Iglesia procesando a los morosos que no pagaban el diezmo o el arriendo de sus inmensas propiedades. el clero de parroquia. Aquí. por ejemplo. a lo largo y ancho de la Francia rural. En términos sociales. la Iglesia era altamente jerárquica.000 habitantes de Chartres. como patrono y como portador de noticias del mundo exterior.000 sacerdotes o curés y 20.6 por ciento de la población. para artesanos cualificados y abogados que cubrían las necesidades de los 600 miembros del clero residentes en una ciudad de 34. de las que obtenía 130 millones de libras anuales en concepto de arriendos y tributos. En muchas ciudades provinciales. y seis casas en el campo en los alrededores de Angers.importancia. el párroco ofrecía unos rudimentos de enseñanza. doce graneros y lagares. cuarenta y seis granjas. La abadía benedictina de Ronceray poseía cinco fincas. la esperanza de vida de aquellos que sobrevivían a la infancia se situaba alrededor de los 50 años. En total. una prolongada serie de buenas cosechas alteró el equilibrio demográfico: la población aumentó de unos 24. seis molinos. la nobleza. En las zonas en que el hábitat estaba muy disperso. Aunque no resultase extraña la ancianidad –en 1783 fueron enterrados tres octogenarios y dos nonagenarios–. estos sueldos les proporcionaban mayor holgura y confort del que disfrutaban la mayoría de sus feligreses. Las órdenes femeninas eran más fuertes.500 monjes y 55. sustentaba los costes de los tres pilares de autoridad y privilegio en la Francia del siglo XVIII: la Iglesia.500 miembros del clero (el primer estado del reino) constituían el 0. especialmente. los habitantes de las granjas y caseríos más remotos tan sólo se sentían parte de la comunidad en la misa de los domingos. alcanzando incluso el 40 por ciento en Cambrésis. que proporcionaban a la ciudad 27. A pesar de todo. que le proporcionaba unos ingresos de 150 millones de libras al año. como en todas partes. por ejemplo. y de las vastas extensiones de tierras propiedad de las órdenes religiosas y de las catedrales. el clero de parroquia era el centro de la comunidad: como fuente de consuelo espiritual e inspiración. mediante impuestos. Durante los meses de invierno.500 vicarios o vicaires) que atendían a las necesidades espirituales de la sociedad laica. como administrador de caridad. y únicamente el 1.000 habitantes: funcionarios. La población rural. Según su vocación estaban divididos en un clero «regular» de 88.000 libras anuales. hubo 253 muertes en la década de 1780 a 1790.500 personas (39. La Iglesia obtenía su riqueza principalmente del diezmo (normalmente el 8 o el 10 por ciento) que imponía a los productos agrícolas en el momento de la recolección. y la monarquía. Los puestos más lucrativos como los de responsables de órdenes religiosas (a menudo desempeñados in absentia) y como los de obispos y arzobispos estaban en manos de la nobleza: el arzobispo de Estrasburgo tenía una paga de 450. La mayoría de los parisinos sabía por lo menos leer. Con ello se pagaba en muchas diócesis una portion congrue (porción congrua) o salario al clero de parroquia. Juntas. como sucedía en algunos lugares del Macizo Central o en el oeste. carpinteros. de las que 134 eran niños menores de cinco años.5 millones a 28 millones en la década de los ochenta.500 miembros (26. poseía tres cuartos de las propiedades urbanas. la Iglesia era también uno de los principales propietarios: en Angers. En la década de 1780 a 1789 muchas órdenes religiosas masculinas estaban en vías de desaparición: Luis XV había clausurado 458 casas religiosas (en las que sólo había 509 miembros) antes de su muerte en 1774. como la de las Hermanas de la Caridad en Bayeux.morían de enfermedades infantiles y malnutrición antes de cumplir los cinco años.

los niveles tanto de religiosidad (la observancia externa de las prácticas religiosas. 46 de esta última obra analiza la postura de los protestantes y de los judíos. Los nobles de provincias más pobres (hobereaux) con sus pequeñas propiedades en el campo tenían muy poco en común con los miles de cortesanos de Versalles o con los magistrados de los parlamentos (parlements) y los administradores superiores. y el extraordinario estudio de John McManners. en cuanto a orden. (Oxford. cada vez más numerosos en 1700. tenían una guarnición del ejército y un señor católico (los caballeros de Malta) para recordarles diariamente su sometimiento. incendios . los feligreses más devotos solían ser viejos. en el Condado Venesino y en Alsacia. aproximadamente un 0. cap.000 protestantes en ciertas zonas del este y del Macizo Central. aunque su estatus de nobleza fuera mucho más antiguo que el de aquellos que habían comprado un título o habían sido ennoblecidos por sus servicios administrativos (noblesse de robe o nobleza de toga). Dentro 9 Ralph Gibson. A Social History of French Catholicism 1789-1914 (Londres. al igual que los aproximadamente 700. Los recuerdos de las guerras religiosas y de la intolerancia que siguió a la revocación del Edicto de Nantes en 1685 estaban muy arraigados: los habitantes de Poñt-deMontvert. La nobleza.. si se hace por propia y libre voluntad. punzantes dolores de gota. 2 vols. y al sur del Macizo Central.2 y el 10. Su rango en el seno del ejército se vio reforzado por el reglamento Ségur de 1781 que exigía cuatro generaciones de nobleza para los oficiales del ejército. a lo largo de los Pirineos. informaban exhaustivamente a los pecadores acerca de los castigos que les aguardaban una vez excluidos: Crueles hambrunas. aunque geográficamente separadas. fiebres ardientes. inundaciones.. privilegios y rango. dientes de tigres y leones. regiones caracterizadas por un reclutamiento clerical masivo de muchachos procedentes de familias locales bien integradas en sus comunidades y culturas. plomo derretido . no obstante. En todas partes.9 Los puestos de élite en el seno de la Iglesia católica estaban en manos de los miembros del segundo estado o nobleza. Predicadores como el padre Bridaine. es intrínsecamente malo y casi siempre un pecado mortal.000 personas nobles. conservaban un fuerte sentido de identidad en Burdeos. Church and Society in the Eighteenth-Century France. y el acceso exclusivo a una serie de puestos oficiales.1 por ciento en todo el país) y por la disminución de la vocación sacerdotal (la cantidad de nuevos religiosos decreció en un 23 por ciento durante los años 17491789). al igual que el primer estado. a pesar de que las comunidades judías. la parrilla al rojo vivo. la nobleza se caracterizaba por una gran diversidad interna. Por supuesto. y por consiguiente motivo de exclusión del Reino de Dios».4 por ciento de la población. aceite hirviendo.. La teología a la que estaban sometidosse caracterizaba por una desconfianza «tridentina» respecto a los placeres mundanos. sangrientas guerras. France in the Enlightenment.. El catolicismo era más fuerte en el oeste y en Bretaña. El ingreso de un hijo en una academia militar y la promesa de una carrera como oficial era el trato de favor de que disponían los nobles de provincias para conservar su estatus y seguridad económica. facilitando con ello la tarea de los sacerdotes de atender a todas las necesidades de la parroquia. 40.La Iglesia católica gozaba de monopolio en el culto público. mujeres y del ámbito rural. el estatus que acompañaba a la insignia de eminencia. en la zona occidental las pagas de los sacerdotes estaban muy por encima del mínimo requerido. gozaba de varias fuentes de riqueza y poder corporativo: privilegios señoriales y fiscales. Yves-Michel Marchais.. 1998). la rueda. ésta era una de las partes del país donde el diezmo se pagaba al clero local en vez de hacerlo a la diócesis. Por otro lado. la cruz. además. Los historiadores nunca han llegado a ponerse de acuerdo sobre el número de nobles que había en Francia en el siglo XVIII. todas las torturas sufridas por los mártires: afiladas espadas. huesos rotos . convulsiones epilépticas. Cálculos recientes sugieren que no había más de 25.. El cap. el curé de la devota parroquia de Lachapelle-du-Gênet en el oeste. por el énfasis en la autoridad sacerdotal y por una poderosa imaginería de los castigos que aguardaban más allá de la tumba a los que mostraban una moral laxa. en parte debido a la cantidad de plebeyos que reclamaban el estatus de nobleza en un intento por obtener posición. que estaban más allá del alcance de la riqueza. insoportables dolores de muelas. predicaba que «Todo aquello que pueda calificarse de acto impuro o de acción ilícita de la carne.000 personas en total. en el corazón de la región de los Camisards protestantes.000 familias nobles o 125. el declive de la fe en determinadas áreas puede deducirse por el número cada vez mayor de novias que quedaban embarazadas (que oscilaba entre el 6. No obstante. Sin embargo. el potro. 9 . 11. veterano de 256 misiones. mientras que el 97 por ciento de los franceses eran nominalmente católicos. la esencia de la espiritualidad está fuera del alcance del historiador. como la asistencia a la misa de Pascua) como de espiritualidad (la importancia que los individuos otorgaban a tales prácticas) variaba a lo largo del país. peines de hierro.

en el día de la festividad del santo patrón del pueblo de Sausses en 1768. en la vecina región de Lauragais. como la riqueza. desde los mendigos hasta los financieros más acaudalados. Era una visión esencialmente estática o fija del orden social que no se correspondía con otros aspectos del valor personal. La Maison du père: Famille et village en Haute-Provence aux XVIIe XVIIIe siècles (París. France in the Enlightenment.de la élite de la nobleza (les Grands). con gran boato y vanidad». sobre la prensa de las uvas y las aceitunas. En Provenza. Se ha calculado que el valor de estos tributos constituía el 70 por ciento de los ingresos de los nobles en Rouergue (donde el champart se llevaba un cuarto de la producción del campesinado). pero también estaban divididos internamente por las diferencias de estatus y riqueza. A la cabeza de toda forma de privilegio –legal. mientras que. ocupacional o regional– se encontraba siempre la élite noble de los dos primeros estados u órdenes. censive o tasque) que se recolectaban en las tierras pertenecientes al seigneurie. de luchar o de trabajar. «la gente había tocado tambores. 11 Alain Collomp. 10 10 . The House of Saulx-Tavanes: Versailles and Burgundy 1700-1830 (Baltimore. La solución a la paradoja de cómo una sociedad esencialmente campesina podía mantener a tantas ciudades importantes se encuentra en las funciones que estos centros provinciales desempeñaban en el siglo XVIII.12. hay repetidos ejemplos de animosidad del campesinado que desesperaban a los miembros de la élite. no obstante. impuestos económicos sobre la transmisión de tierras e incluso sobre matrimonios. p. El tercer estado. disparado mosquetes y bailado todo el día y parte de la noche. alcanzaba tan sólo el 8 por ciento. en la que el privilegio era parte integral de la jerarquía social. al sur. de aquellos que habían sido presentados formalmente en la corte había que distinguir entre los que tenían permiso para sentarse en un escabel en presencia de la reina y los que podían montar en su carruaje. de la riqueza y de la identidad individual. el 99 por ciento de la población. fiscal. Es decir. 286. En esta región. En cierto modo las ciudades del interior dependían del campo. incluía a todos los plebeyos. Sin embargo. como el monopolio (banalité) sobre el horno del pueblo. diezmos y pagos recaudados por la élite de los dos primeros estados del reino se gastaban en los centros urbanos. se exigía que las comunidades locales respetasen las muertes que pudiesen producirse en la familia del señor evitando cualquier fiesta pública durante un año. continuaban ejerciendo sus numerosas prerrogativas que reforzaban la posición subordinada de la comunidad. Estas antiguas familias nobles e inmensamente ricas en la cima del poder compartían una concepción de la autoridad política y social que manifestaban a través de un ostentoso exhibicionismo en sus atuendos. Los habitantes del campo habían nacido en un mundo marcado por manifestaciones físicas y materiales del origen de la autoridad y del estatus. El más importante de estos derechos era la percepción sistemática de un tributo sobre las mayores cosechas (champart. por ejemplo. esto representaba entre una doceava y una sexta parte. arriendos. llevando armas en público. o nombrando a los funcionarios del pueblo. en sus moradas y en el consumo de lujos. ya fuera reservando un banco en la Iglesia parroquial.11 La Francia del siglo XVIII era una sociedad corporativa. Los dos primeros estados estaban unidos internamente por los privilegios inherentes a su estado y por su visión de sus funciones sociales e identidad. pero en algunas zonas de Bretaña y de la Francia central ascendía incluso a un cuarto de la recolección. A todo esto había que añadir otros derechos fundamentales. lo que todos los nobles tenían en común era el interés personal por acceder al sumamente complejo sistema de estatus y jerarquía en el que se obtenían privilegios materiales y promociones10 La mayoría de nobles obtenían de la tierra una parte significativa de su riqueza. donde poseía el 46 por ciento del área total en 1754. A pesar de que en la década de 1780 los señores ya no residían en sus finas como solían hacerlo a principios de siglo. La parroquia y el castillo dominaban el entorno edificado y recordaban a los plebeyos su obligación de trabajar y someterse. cap. Un brillante estudio local nos lo brinda Robert Forster. 1977). el cabildo de la catedral de Cambrai obtenía dinero de sus propiedades sitas en pueblos como Montigny. por ejemplo. Al mismo tiempo era también el señor del pueblo. y sobre el molino. No podemos saber hasta qué punto la deferencia que exigían era un sincero reconocimiento de su eminencia. Aunque el segundo estado poseía en total aproximadamente un tercio de las tierras de Francia. ejercía derechos señoriales sobre el resto del territorio. puesto que el grueso de los tributos de señorío. las personas formaban parte de grupos sociales surgidos de una concepción medieval del mundo en el que la gente tenía la obligación de rezar. 1983). un afligido noble se lamentaba de que. y la exigencia de trabajo no remunerado por parte de la comunidad en las tierras del señor en la época de recolección. a pesar de que aquélla era una región en la que el régimen feudal tenía un peso relativamente escaso. las fronteras familiares y de riqueza estaban fracturadas por intrincadas jerarquías de posición y prerrogativas. Véase Roche. Por ejemplo.

287-299. todos los aspectos de las estructuras institucionales de la vida pública –la administración. La residencia del rey en Versalles fue la manifestación física de poder más imponente en la Francia del siglo XVIII. Hufton. las relaciones entre las órdenes privilegiadas y el monarca –el tercer pilar de la sociedad francesa– estaban basadas en la dependencia mutua y la negociación. Una parte esencial de la misma establecía que Luis era rey de Francia por la gracia de Dios. Sin embargo. no tenían. Éstas variaban enormemente en tamaño y raramente coincidían con el territorio que cubrían las archidiócesis. Sin embargo. El impuesto directo más importante. la gabelle (la gabela) sobre el consumo de la sal. para venderla clandestinamente y obtener ganancias con este producto de primera necesidad. y que él solo se hacía responsable ante Dios del bienestar de sus súbditos. la burocracia estatal era a la vez reducida en tamaño y limitada en sus funciones al orden interno. el Languedoc y la Borgoña. Olwen Hufton describe grupos de mujeres ostensiblemente embarazadas haciendo contrabando de sal en Bretaña. 7. un recargo impuesto en 1749. 12 11 .12 En cuanto a la administración. el rey aceptaba que estuviesen en la cúspide de todas las instituciones. El rey era el jefe del ejecutivo: nombraba a los ministros. La constitución por la que el rey gobernaba Francia era consuetudinaria. Los compromisos históricos a los que los monarcas franceses habían tenido que sucumbir para garantizar la aquiescencia de las provincias recién adquiridas a lo largo de los siglos se manifestaban en los complicados acuerdos relativos a los impuestos en todo el país. no escrita. el reino incluía un extenso enclave –Aviñón y el Condado Venesino– que continuó perteneciendo al papado desde su exilio allí en el siglo XIV. 1500-1800 (Nueva York. y al comercio. la monarquía había reconocido ya tiempo atrás su estatus privilegiado a través. reclamaban una cierta autonomía en la distribución de los impuestos que otras zonas. A cambio. En efecto. 9 (1975). normalmente no más del 3 por ciento de sus ingresos. a las zonas que mayores impuestos pagaban. Algunas de las généralités (generalidades). The Prospect before Her: A History of Women in Western Europe. No obstante. Asimismo. la zona en que los impuestos eran más bajos. habían ido asumiendo paulatinamente el derecho a hacer algo más que revisar su corrección jurídica. los poderes que los principales administradores del rey (intendants) podían ejercer variaban considerablemente. fue el único miembro del consejo de ministros de Luis XVI que no era noble. El linaje real era católico y se transmitía solamente a través de los hijos mayores (ley sálica). El precio pagado por la monarquía por la expansión de sus territorios desde el siglo XI había sido el reconocimiento de «derechos» y «privilegios» especiales para las nuevas «provincias». la Iglesia católica disfrutaba del monopolio del culto público y del código moral. cap. Y lo que es más importante. Roche. esp. y tenía la potestad de declarar la guerra y la paz. 1996). 1-22. desde el sistema judicial hasta su propia administración. Las cincuenta y ocho provincias de la Francia del siglo XVIII estaban agrupadas a efectos administrativos en 33 généralités (véase mapa 2). pp. que gozaba de una cierta autonomía respecto de Roma. pp. Había tan sólo seis ministros. cap. France in the Enlightenment. variaba de más de 60 libras por cada 72 litros hasta sólo 1 libra y 10 céntimos. Gran parte de la recaudación de impuestos se «cosechaba» en los fermiers-généraux privados. El principal impuesto indirecto. desde la Iglesia hasta las fuerzas armadas. Las diócesis se alineaban en tamaño y riqueza desde la archidiócesis de Paris hasta los «évêchés crottés» u «obispados Olwen Hufton. la taille (la talla). variaba según las provincias y algunas ciudades habían comprado el modo de escabullirse por completo. por ejemplo. de la justicia y de la Casa Real. los pays d’élection (países de elección). las contribuciones y la Iglesia– llevaban el sello del privilegio y reconocimiento histórico a lo largo de los siete siglos de expansión territorial de la monarquía. en reciprocidad a la obediencia y respeto de sus semejantes de la nobleza. la ley. a la guerra y a la armada. «Women and the Family Economy in Eighteenth-Century France». por decisión del sínodo gobernante. es decir. Además. Jacques Necker. 4. Los nobles estaban generalmente exentos del pago directo de contribuciones salvo del modesto vingtiéme (vigésimo). los parlamentos insistían en que sus «advertencias» podían también defender a los súbditos de las violaciones de sus privilegios y derechos a menos que el rey decidiese utilizar la sesión para imponer su voluntad. al tener los parlamentos la responsabilidad de certificar los decretos del rey. pero a su vez dependía de la buena voluntad del personal de la Iglesia para mantener la legitimidad de su régimen. conocidas como pays d’état (países de Estado). El rey era el jefe de la Iglesia galicana. mientras que los otros se ocupaban de las finanzas. a la política exterior. como la Bretaña. un banquero de Ginebra que fue ministro de finanzas durante el periodo de 1777-1781 y ministro de Estado desde 1788. las palabras clave eran excepción y exención.El primer y segundo estado constituían corporaciones privilegiadas: es decir. dedicándose tres de ellos a los asuntos exteriores. las costumbres y medidas. diplomáticos y altos funcionarios. de códigos legales distintos para sus miembros y de la exención del pago de impuestos. La Iglesia pagaba tan sólo una contribución voluntaria (don gratuit) al Estado. French Historical Studies. y llevándola hacia el este.

pero seguía habiendo aduanas entre dicha unión y el resto del país. Efectivamente. por supuesto. El sistema punitivo que Voltaire y otros condenaban era una manifestación de la necesidad que tenía el régimen de ejercer el control sobre su inmenso y diverso reino mediante la intimidación y el temor. En Corbiéres había diez volúmenes distintos para los que se utilizaba el término setier (normalmente. Los límites de estas instituciones no eran fijos: por ejemplo. con excepción de tres pueblos catalanes en su frontera sur. Todos los ámbitos de la vida pública en la Francia del siglo XVIII estaban caracterizados por la diversidad regional y la excepcionalidad. Una abrupta crisis política haría aflorar estas tensiones y problemas. los pueblos vecinos administrados por Perpiñán pertenecían a diferentes diócesis.16 hectáreas en las tierras bajas hasta 0. Los castigos públicos eran severos y a menudo espectaculares. un monje capuchino apartado del sacerdocio acusado de agredir sexualmente a un muchacho y apuñalar a su víctima diecisiete veces fue quebrado en la rueda y quemado vivo en París. de pesos y medidas –las medidas de tamaño y volumen no estaban unificadas en todo el reino– y las aduanas internas suponían obstáculos insalvables. exenciones y lealtades. especialmente en el sur durante el exilio del papado a Aviñón en el siglo XIV.enlodados». Además. judiciales y contributivos entre los departamentos de Carcasona. El Parlamento de Paris ejercía su poder sobre medio país. A ambos lados de esta división había decenas de códigos de leyes locales. condenado por el supuesto asesinato de su hijo para evitar su Conversión al catolicismo. el 19 por ciento de los casos comparecidos ante el tribunal prebostal de Toulouse entre 1773 y 1790 acabaron en ejecución pública (alcanzando incluso el 30. Narbona. especialmente en el famoso caso de la tortura y ejecución en 1762 del protestante de Toulouse Jean Calas. y la constante resistencia de las culturas locales. Para las provincias orientales era más fácil comerciar con Prusia que con París.7 por ciento en 1783) y otros tantos en cadena perpetua en prisiones navales. la región estaba dividida a efectos administrativos. 12 . La región de Corbiéres perteneciente al Languedoc nos proporciona un interesante ejemplo de esta complejidad institucional y de las limitaciones con las que se encontraba la monarquía al tratar de ejercer control sobre la vida diaria. En 1783. Voltaire y otros reformistas hicieron campaña en contra de lo que consideraban la intolerancia y crueldad del sistema judicial. Aunque la protesta fuera endémica –tanto en forma de disturbios por la comida como de quejas sobre los atrevimientos de los privilegiados–. casi siempre se desarrollaba dentro del sistema: es decir. Normalmente. Sin embargo. Sin embargo. unos 85 litros). Limoux y Perpiñán. el centro de administración. y no menos de cincuenta medidas para definir un área: la sétérée abarcaba desde 0. y dos mendigos de Auvernia fueron también despedazados en la rueda en 1778 por haber amenazado a su víctima con una espada y un rifle. En 1664 casi todo el norte de Francia había formado una unión de aduanas. Los nobles y las ciudades imponían sus propios peajes (péages) a los productos que se trasladaban por ríos y canales. Dificultades financieras profundamente arraigadas pondrían a prueba la capacidad de la élite para responder a los imperativos de cambio. Las estructuras institucionales de la monarquía y los poderes corporativos. No obstante. mientras que el conseil souverain de Aras tenía sólo una pequeña jurisdicción local. contra las amenazas a una forma idealizada en la que se suponía que el sistema había funcionado anteriormente. la archidiócesis y la capital judicial tenían sede en distintas ciudades dentro de la misma provincia.51 en las tierras altas. eclesiásticos. para la mayoría de los contemporáneos la monarquía de Luis XVI parecía el más estable y poderoso de todos los regímenes. reconocimiento tácito de la responsabilidad que tenía el rey ante Dios de procurar el bienestar de su pueblo. durante los motines populares más generalizados en los años previos a 1789 –la «guerra de la harina» en el norte de Francia en 1775– los amotinados gritaban que estaban bajando el precio del pan a los acostumbrados 2 céntimos la libra «en nombre del rey». El mapa de las fronteras administrativas y eclesiásticas de Francia no coincidía con el de los parlamentos (parlements y conseils souverains). de la Iglesia y la nobleza estaban siempre implicadas mediante prácticas locales. En total. Los que se dedicaban al comercio y a los distintos oficios se quejaban de las dificultades que en su trabajó les creaba la multiplicidad de jurisdicciones y códigos legales. También la multiplicidad de sistemas monetarios. una serie de cambios a largo plazo en la sociedad francesa comenzaron a minar algunos de los pilares fundamentales de la autoridad y a amenazar el orden social basado en los privilegios y las corporaciones. en la década de 1780. Aquélla era una zona geográficamente bien delimitada cuyas 129 parroquias hablaban todas occitano. pequeños obispados que no eran más que el producto de acuerdos políticos de siglos anteriores. rebasando todas estas fronteras aún había otra antigua división entre la ley escrita o romana del sur y la ley consuetudinaria del norte. aunque no siempre entre las provincias fronterizas y el resto de Europa. tanto el clero como la nobleza tenían también sus propios códigos específicos.

1 13 . el lenguaje. de los que 3. 25-113.CAPÍTULO II. y por T. 1980). socavaban la exclusividad de su orden. «Prólogo» a Mona Ozouf. el adinerado propietario de una fábrica textil de Grenoble. and Social Change: Why there was no Middle-Class Consciousness in Prerevolutionary France». 1994. Alan Sheridan (Cambridge. 1. en contraste con lo que su reputación suponía entonces y ahora.000 libras anuales– era aproximadamente el mismo que el que podría haber obtenido de haber llevado a cabo otras alternativas de inversión. Journal of Modern History. 2. Otros historiadores han tildado de «infructuosas» y «zanjadas» las cuestiones acerca de los orígenes sociales y económicos de la revolución y afirman que sus orígenes y naturaleza pueden observarse mejor a través de un análisis de la «cultura política». tratando de responder a la cuestión de si los miembros más ricos de la burguesía estaban integrados en las clases gobernantes. 199-229. que también poseía una plantación de azúcar en Santo Domingo. Sarah Maza. esto es.700 conferían nobleza a quienes los ostentaban. aunque la burguesía más acomodada pusiera todas sus esperanzas y fortunas en lograr el ingreso en la nobleza. Mass. encontraban apropiado e incluso deseable añadir un prefijo o sufijo noble a su apellido plebeyo: de Robespierre. No obstante. R. los nobles que emulaban a la burguesía tratando de parecer «progresistas» y se unían. según palabras de Lynn Hunt. El rendimiento de sus señoríos –37. 1987). y los reyes ennoblecieron de entre los financieros y fabricantes más brillantes a individuos como el emigrante bávaro Christophe-Philippe Oberkampf. (Oxford. 1989). trad. Los términos de dicho debate se han planteado a menudo de forma harto simplificada. De ser así. podría resultar mucho más esclarecedor el considerar a la élite de la burguesía como un grupo que buscaba ingresar en el mundo de la aristocracia trastornándolo al mismo tiempo sin darse cuenta. Barcelona. 1947). del papel de los «símbolos. «Luxury. trad. unida a lo largo y ancho de todo el país por los cargos que desempeñaban y por intereses socioeconómicos similares. ix-x. Algunos de estos jóvenes burgueses ambiciosos que acabarían estando a la vanguardia de la iniciativa militante contra los nobles después de 1789. pp. (En la traducción inglesa –Londres. cerca de Versalles.) Su teoría es rebatida por William Doyle. que los burgueses no se definían a sí mismos como parte integrante de una «clase» con intereses y puntos de vista similares. ¿no podría argumentarse que no había ninguna crisis antigua ni profundamente arraigada en el seno de esta sociedad?. Por ejemplo. pues éstos les aportaban riqueza y a la vez un puesto en aquella sociedad. es decir. Sin embargo. hay que señalar que los distintos grupos profesionales que conformaban la burguesía no se definían a sí mismos como miembros de una «clase» compacta. pp. nunca dejaban de ser «intrusos»: sus reivindicaciones por alcanzar prestigio no sólo se basaban en sus distintos logros. sino que su mismo éxito resultaba subversivo para la raison d’être del estatus de nobleza. y el ritual al inventar y transmitir una tradición de acción revolucionaria»2 Efectivamente. No es de sorprender que intentasen abrirse camino en un mundo que nunca habrían imaginado que pudiese terminar. The Coming of the French Revolution.000 cargos venales. Origins of the French Revolution. Los diccionarios de la época definían el término burgués por lo que no era –ni noble ni obrero manual– o utilizando «burgués» como término despectivo. 69 (1997). LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN Una de las cuestiones largamente debatidas por los historiadores es la de si la burguesía del siglo XVIII tenía «conciencia de clase»: es decir. donde construyó una nueva fábrica textil. 2 Lynn Hunt. a las logias masónicas. A su vez. Por otro lado. The French Revolution: Aristocrats versus Bourgeois? (Londres. La clásica formulación marxista de los orígenes de la crisis de 1789 se encuentra en Georges Lefebvre. y en Soboul. C. R. Palmer (Princeton. pagó un millón de libras por varios señoríos y el inmenso castillo de Vizille en 1780. Brissot de Warville. y Danton. si la Revolución Francesa fue obra de una burguesía decidida a derrocar los órdenes privilegiados acelerando con ello la transición del feudalismo al capitalismo de acuerdo con el modelo marxista de desarrollo histórico. Entre los objetos más codiciados por los burgueses figuraban unos 70. Los burgueses más acaudalados trataban de comprar cargos y títulos nobles.1 Los nobles desempeñaron un papel activo en el cambio agrícola y minero. por ejemplo. Festivals and the French Revolution. William Doyle plantea el argumento de que los nobles y burgueses adinerados formaban una élite de no tables en su obra. algunos historiadores han puesto en tela de juicio la idoneidad de términos como «clase» y «conciencia de clase» en la Francia del siglo XVIII. cap. que había establecido una fábrica de tejidos estampados en Jouy. Morality. 1989– corresponde a las pp. W Blanning. Crítica. 1988). The Oxford History of the French Revolution (Oxford. La Revolución Francesa. ¿que la revolución tan sólo esgrimía causas recientes y por ello relativamente insignificantes? Hay pruebas evidentes a favor de este razonamiento. Claude Périer.ª ed. David Garrioch comienza su estudio de «la formación de la burguesía parisina» afirmando que «no había burguesía parisina alguna en el siglo XVIII».

que se elaboraban en cuarenta y cuatro ciudades y leían unas 200. Las décadas posteriores a 1750 se revelaron como una época de «revolución en el vestir». 1991).3 En el mundo cada vez más comercial de finales del siglo XVIII. las causes célèbres que ha estudiado a través de la publicación de informes judiciales de tiradas de hasta 20. y en The Culture of Clothing: Dress and Fashion in the «Ancient Regime». 9-11.4 Coincidiendo con la articulación de estos valores y con el gradual. The Formation of the Parisian Bourgeosie 1690-1830 (Cambridge. no han dado este paso para recuperar las viejas interpretaciones marxistas de la vida cultural e intelectual como «reflejos» de la estructura económica. Los historiadores.000 en 1700 a aproximadamente 2. como Sarah Maza nos muestra. 13-40. y «Luxury. con su creencia en el valor medicinal de la suciedad y la orina. La expansión limitada pero totalmente visible de la empresa capitalista en la industria. se produjo una serie de desafios intelectuales a las formas políticas y religiosas establecidas. En dichas páginas abundaba el uso de términos como «opinión pública». American Historical Review. y los teóricos sociales e historiadores permanecen divididos acerca de la naturaleza de dicha relación. sí había sin lugar a dudas una enérgica crítica de los órdenes privilegiados y de las supuestamente anticuadas reivindicaciones de las funciones sociales en las que se sustentaban. y «nación» en comentarios políticos. sino más bien para comprender los significados que la gente de la época otorgaba a su mundo a través de su conducta y también de sus palabras. una sociedad ordenada de privilegios corporativos y de reivindicaciones de autoridad por parte de la aristocracia y de la Iglesia.3 millones en 1780.). Calif. sociales y culturales– estaba socavando las bases de la autoridad social y política en la segunda mitad del siglo XVIII. de los objetos materiales y prácticas de la vida económica. Morality. caps. se fue haciendo perceptiblemente cada vez más «patriótico». Sarah Maza.No obstante. «Bourgeois Revolution Revivified: 1789 and Social Change». and Social Change». 1993). 1994). pp.. Lo que todo ello sugiere es que. 19. Georges Vigarello. caps. 1. Jones ha estudiado las diferentes expresiones de este cambio de valores en las revistas de la época. en Colin Lucas (ed. 5. y por sus virtudes íntimas de simplicidad en sus viviendas y modales. y opuesto a los valores de la ciudadanía. 4 Colin Jones. «ciudadano». En los años ochenta. los nobles discutían acerca de si la abolición de las leyes de dérogeance (degradación) para permitir su ingreso en el comercio resucitaría la «utilidad» de la nobleza a ojos de los plebeyos. El contenido de los anuncios y de las hojas de noticias denominadas Affiches. vinculada al negocio colonial. Lo limpio y lo sucio: la higiene del cuerpo desde la Edad Media. que los historiadores denominan «Ilustración». decencia y sólida riqueza se expresaban a través del vestir en todos los grupos sociales.000 en los años 1780 demuestran un frecuente y poderoso rechazo de un mundo aristocrático tradicional que aparece descrito como violento. 1996). Incluso entre la pequeña burguesía se iba gestando una clara «cultura de consumo». trad. Colín Jones ha calculado que el número de burgueses aumentó de unos 700. según palabras de Daniel Roche. Mass. the Bourgeois Public Sphere. que abogaban por la limpieza de las calles y la circulación del aire: la densa mezcla de sudor y perfume que despedían los cortesanos con sus pelucas era tan insoportable como el «hedor» de los campesinos y de los pobres en las ciudades. haciendo comidas menos copiosas y más regulares. generaba formas de riqueza y valores contrarios a las bases institucionales del absolutismo. y «The Great Chain of Buying: Medical Advertisement. 101 (1996). No obstante. 3 14 .000 personas. relojes y sombrillas. Los burgueses también se distinguían de los nobles y artesanos por su cuisine bourgeoise (cocina burguesa). en la que los valores de respetabilidad. patente en el gusto por los escritórios. (Madrid. Rewriting the French Revolution (Oxford. aunque entre la burguesía no había conciencia de clase con un programa político. prolongado e irregular cambio económico. 1991). salieron al mercado el Journal de santé y otras publicaciones periódicas dedicadas a la higiene y a la salud. racionalidad y utilidad. es decir. Jean Birrell (Cambridge. pero especialmente entre las clases «medias». y sobre todo en el comercio. ¿no es eso indicativo de mayores cambios en la sociedad francesa? Recientemente los historiadores han vuelto al estudio de lo que ellos llaman «cultura material» de la Francia del siglo XVIII. and the Origins of the French Revolution». Private Lives and Public Affairs: The Causes Célebres of Prerevolutionary France (Berkeley. p. para los David Garrioch. Roche trata el tema del desarrollo de una cultura comercial y de consumo de forma harto atractiva en France in the Enlightenment. espejos. ello no equivale a decir que no hubiera crítica de la nobleza: al contrario. Si los cambios se manifestaban en la forma en que se expresaba el debate público en los años previos a 1789. especialmente los marxistas.. feudal e inmoral. en la agricultura de las tierras del interior de París. 17. La relación entre el cambio económico y la vida intelectual se encuentra en el seno de la historia social de las ideas. y al mismo tiempo podía leerse en un anuncio en el Affiche de Toulouse de diciembre de 1788 sobre «les véritables pastilles à la Neckre (sic)»: gotas patrióticas para la tos «para el bien público». De ello se desprende que una serie de cambios interrelacionados – económicos.

Barcelona. otros insisten en que el interés prerrevolucionario se centraba en su novela romántica. esta misma barrera que es tan impresionante y a la vez la más respetada.5 Esta visión de la Ilustración ha sido rebatida por otros historiadores que hacen hincapié en el interés que muchos nobles mostraban por la filosofía. Al suprimir obstáculos a la libertad económica – gremios y controles en el comercio de los cereales– y fomentar las «mejoras» agrícolas y los cercados. Al igual que la Ilustración no fue una cruzada intelectual unificada que socavara por sí sola los supuestos fundamentales del Antiguo Régimen. como la expresión de los valores y frustraciones de la clase media. y con ella se modificaron las ideologías. El primer ataque contra la superstición fue violento. Además. sus valores sobrevivieron entre los «richeristas».6 Sin embargo. Si hacia 1730 la policía calculaba que el respaldo a las críticas jansenistas de las jerarquías eclesiásticas ascendía a tres cuartos de la población en los vecindarios más populares de París. Desde el momento en que lanzaron. no dudaron en dirigirlas a continuación contra el poder terrenal. ya es imposible detenerlo. 7 John Lough. 18. Dale Van Kley insiste en la importancia del legado religioso de las nociones protestantes y jansenistas de libertad política y los desafíos a la jerarquía eclesiástica. Condillac. mientras que una generación de historiadores intelectuales veteranos tendía a mirar retrospectivamente desde la revolución a las ideas que parecían haberla inspirado.haber sido las consecuencias a largo plazo?. (En la traducción inglesa –Londres.que los orígenes de la revolución están inextricablemente unidos al importante cambio económico experimentado. 11.) En The Enlightenment (Cambridge. Los orígenes intelectuales de la revolución hay que buscarlos en los ideales filosóficos que la clase media había estado planteando desde el siglo XVII . 1560-1791 (New Haven. La cuerda que sujeta y reprime a la humanidad está formada por dos ramales: uno de ellos no puede ceder sin que el otro se rompa. se volvieron hacia los monarcas ilustrados como la mejor manera de garantizar la liberalización de la vida pública. seguidores de un canónigo jurista del siglo XVII que aseguraba que Cristo no había nombrado «obispos» solamente a los doce apóstoles.7 Para muchos filósofos esta crítica quedaba restringida por la aceptación del valor social de los sacerdotes de parroquia como guardianes del orden público y de la moralidad.podrían. France in the Enlightenment. En palabras de Diderot en 1771: Cada siglo tiene su propio espíritu característico. ¿cuáles. Roche. Raynal y Turgot. 5 15 . Semejante liberalización propiciaría necesariamente el desencadenamiento de la creatividad en la vida económica: para los «fisiócratas» como Turgot y Quesnay.miradas amenazadoras contra la celestial majestad. Algunos de los filósofos más prominentes fueron prelados: Mably. Dichas libertades habían de ser sólo para los europeos: con escasas excepciones. para Albert Soboul. la Ilustración era en efecto la ideología de la burguesía: La base económica de la sociedad estaba cambiando. es Albert Soboul. No es de extrañar que los objetivos principales de la literatura crítica fueran el absolutismo real y la teocracia. entre otros. The Religious Origins of the French Revolution: From Calvin to the Civil Constitution. También los intelectuales.. 1989– corresponde a las pp. An Introduction to Eighteenth-Century France (Londres. los filósofos desde Voltaire hasta Helvetius racionalizaron la esclavitud en las plantaciones justificándola como el destino natural de los pueblos inferiores. Una vez que el pueblo se ha atrevido de alguna manera a atacar la barrera de la religión. cap. El espíritu del nuestro parece ser la libertad. la riqueza económica que se crearía sustentaría el «progreso» de las libertades civiles. France in the Enlightenment. La vibrante vida intelectual de la segunda mitad de siglo era producto de aquella sociedad. sino también a los setenta y dos discípulos o «sacerdotes» mencionados en Lucas. En 1716-1789 el volumen de comercio a través de los grandes puertos se multiplicó por cuatro. caps.. 1960). A pesar de la supresión del jansenismo a lo largo del siglo. desenfrenado. su conciencia de clase se había visto reforzada por las actitudes exclusivistas de la nobleza y por el contraste entre su avance en asuntos económicos e intelectuales y su declive en el campo de la responsabilidad cívica. 67-74. había una conexión fundamental entre los temas principales de la nueva filosofía y la sociedad a la que ponía en tela de juicio. Dale Van Kley. resignados por lo que consideraban la ignorancia y superstición de las masas. La Revolución Francesa. 1996). tampoco la Iglesia católica fue un monolito que sustentara siempre el poder de la monarquía. que escribió en 1962. Crítica. 6 Roche. 317. como el Contrato social de Rousseau. laissez-passer). Por su parte. 20. 1994. La nueva Eloísa. han interpretado la Ilustración como un síntoma de una sociedad en crisis. 1995) de Dorinda Outram encontramos una lúcida argumentación sobre el tema. Por consiguiente. el progreso del mundo residía en liberar la iniciativa y el comercio (laissez-faire.

Pero ¿cuál era la incidencia social de sus lectores? Los historiadores se han acercado a valorar los cambios culturales de los años setenta y ochenta.. 200. pp. con valores cambiantes.. Helvetius y Holbach competían con títulos como Vénus dans le cloître. Inventarios de propiedades realizados en París en 1700 evidenciaron que los libros estaban en manos de un 13 por ciento de asalariados. superior por virtud de sus opiniones. mediante el análisis del comercio suizo clandestino de libros. 1991.. precisamente en el ámbito de la historia social de la Ilustración. L’Amour de Charlot et Toinette empezaba con una descripción de la reina masturbándose y de sus intrigas amorosas con su cuñado. 159. su genio y su empresa. añade su fortuna a la riqueza del Estado . Robert Darnton. no porque las obras de los intelectuales de la Ilustración se hubiesen filtrado hasta el pueblo. como Toulouse. y en la película de 1997 Ridicule 9 8 16 . estaba económicamente dominada por 300 grandes familias de comerciantes que constituían la fuerza que apoyaba a la Ilustración y al mismo tiempo representaban el crecimiento económico. Besangon y Troyes. arriesgaba la cárcel para obtener beneficios de las demandas del público.000 ejemplares entre 1776 y 1789. Roche. libreros. Marsella. France in the Enlightenment.. Las amistades peligrosas. distintas capas de la sociedad urbana una mezcla socialmente explosiva de filosofía y obscenidad: las mejores obras de Rousseau. a la vez que ridiculizaba al rey: Es de sobra sabido que el pobre Señor tres o cuatro veces condenado . sino en respuesta a lo que éste consideraba el gobierno arbitrario de la monarquía. Barcelona. esgrime Arlette Farge. no es más gruesa que una brizna de paja siempre blanda y siempre encorvada . la clase obrera de París se implicó mucho más en los debates públicos. Incluso en las ciudades de provincias dominadas por los órdenes privilegiados.. 1982). vendedores ambulantes y arrieros. pues toda una amplia red de personas. un 32 por ciento de magistrados y un 26 por ciento de nobles de espada: en la segunda mitad de siglo. de 1782.9 El tono irreverente aunque moralista de dichas publicaciones y canciones hacía mofa de la Iglesia. En un régimen de fuerte censura.decir. ou la religieuse en chemise. El tono subversivo de estos libros y panfletos era imitado en las canciones populares. por absoluta impotencia no puede satisfacer a Antoinette. A partir de 1750.000 habitantes en 1789. socavando al mismo tiempo la mística de aquellos que habían nacido para gobernar y su capacidad para hacerlo. Los orígenes culturales de la Revolución Francesa se analizan de forma convincente en la versión cinematográfica de 1989 de la novela de Choderlos de Lacios. La Ilustración no fue simplemente un movimiento cultural con conciencia propia: se vivió de manera inconsciente. 8 En estos términos la Ilustración aparece como una ideología de clase. Partiendo de la premisa de que la edición es una actividad comercial múltiple. es aquel que. cuyo estatus no es incompatible con la más rancia nobleza o los más nobles sentimientos. The Literary Background of the Old Regime (Cambridge. la Enciclopedia y la osadía de la literatura clandestina encontraron un mercado hambriento. en parte debido al tráfico de esclavos. France in the Enlightenment... impresores. Una de ellas dijo en 1775: El comerciante al que me refiero. las cifras eran del 35. La chusma de la más baja ralea. y La Fille de joie. y sus hijos en 1781 y 1785. con 120. lo que quería el público lector. creyéndose parte del tercer estado. ya no respeta a la alta nobleza». Un empleado del departamento encargado de regular el comercio de libros acudió a su superior para pedirle que impusiese una censura más severa: «Observo que las canciones que se venden en la calle para entretenimiento del populacho les instruyen en el sistema de la libertad. las ediciones pirata baratas de la Enciclopedia entraban de contrabando en el país procedentes de Suiza y se llegaron a vender unos 25. de la nobleza y de la propia familia real por su decadencia e impotencia. 58 y 53 por ciento Roche. Mass. Planeta. 671. pp. Los catálogos suizos ofrecían a los lectores de las. Poco importaba que la hija de Luis hubiese nacido en 1778. existía al mismo tiempo un comercio sumergido de libros prohibidos que resulta harto revelador. De esta desgracia estamos seguros puesto que su «cerilla». 167. A pesar de que las autoridades del Estado toleraban el comercio de ediciones baratas de obras como la Enciclopedia o la Biblia. creció en un 2 o 3 por ciento anual. Robert Darnton ha intentado descubrir.

1994). Lidia Cochrane (Cambridge. 11 En lo relativo a los «espacios» de la vida en sociedad. France in the Enlightenment. los términos de «ciudadano». la Ilustración tenía que ser entendida como la expresión intelectual de la cultura política democrática. 1991). Living the Enlighten ment: Freemasonry and Politics in the Eighteenth-Century Europe (Oxford. Rosemary Morris (Oxford. 278. 1988). había una escuela primaria para cada 1. cap.200 personas. Jack Censer y Jeremy Popkin (eds. NY. 1994). Sin embargo. pp. rápido y elocuente». así como una serie de mapas y panfletos. que escribió en la década de los sesenta de nuestro siglo en el contexto de la historia reciente de su país y de los emergentes conocimientos de la Rusia de Stalin. trad. pero para Garrioch ilustra más bien los valores e intereses cambiantes entre la burguesía para quien la Ilustración era «una forma de vida». había unos 210. Jean Auffray. Mucho antes de 1789. 199. que atraían también a los soldados. ha comparado los testamentos de dos acaudalados curtidores. A su muerte en 1734 dejó Nicolas Bouillerot 73 libros. véase Thomas E. France in the Enlightenment. Subversive Words: Public Opinion in Eighteenth Century France. Joan B. 669. 1. Calif. todos ellos de religión. p. Dena Goodman arguye que la francmasonería fue un espacio masculino opuesto al mundo de los salones parisinos donde las mujeres desempeñaban un papel fundamental en la creación de espacios feminizados y en los que se ejercía el libre pensamiento. en claro enfrentamiento con el viejo discurso de «órdenes». Pintura y sociedad en el París del siglo XVIII (Nerea. que murió en 1792. y la mayoría de hombres y mujeres sabía leer. 12 En el mundo del arte existía también la misma relación compleja entre el público lector y el escritor. ilustrada por la acogida que el público dispensó a la obra de David El juramento de los Horacios en 1785. 1988). Dena Goodman. constituían del 30 al 35 por ciento de las logias. y «corporaciones». trad. 13 Emmet Kennedy.11 La verdadera importancia de la Ilustración. encontraremos una lúcida exposición del uso que los historiadores han hecho de Habermas. «contrato social» y «voluntad general» ya circulaban por la sociedad francesa. vidas de santos y magia. p. Women and the Public Sphere in theAge of the French Revolution (Ithaca. Roger Chartier duda de la práctica de la lectura en voz alta en Cultural History. por ejemplo. «nación». Para Habermas. The Republic of Letters: A Cultural History of the French Enlightenment (Ithaca. Por ejemplo. Este tema halló resonancia entre la audiencia de la clase media educada en los clásicos. La expansión de la francamasonería era en parte la expresión de una cultura burguesa característica fuera de las normas de la élite aristocrática.. Aunque parece que se produjo una secularización del tipo de información contenida en los Garrioch. pues. Between Practices and Representations. Landes. entre los que había obras de historia y clásicos en latín. el mundo privilegiado de las academias aristocráticas era mucho más abierto.respectivamente.-Marcel. Los hombres de negocios. France in the Enlightenment. NY. era menos rico pero dejó 500 libros. El inquieto mundo de la literatura en la década de los ochenta era esencialmente un fenómeno urbano: en París. Arlette Farge. de Maza. a los funcionarios públicos y a los hombres que ejercían profesiones liberales. Roche. 1987).10 Otra aproximación a la Ilustración se inspira fundamentalmente en el trabajo del sociólogo alemán Jürgen Habermas. a diferencia de las corporaciones. Jacob. A Cultural History of the French Revolution (New Haven. El autor de Sur la peinture (1782) atacaba la pintura convencional y la decadencia de la élite social. exhortando a los críticos de arte a comprometerse «en consideraciones de carácter moral y político». y un reino de libertad estaba emergiendo a través de un consumo de productos cada vez más intenso. los almanaques populares de festivales y estaciones. y Roche.000 miembros en 600 logias en la década de 1780. con su exaltación de la conducta cívica percibida como virtuosa. 1989). las logias masónicas de librepensadores eran una forma de sociabilidad masculina y burguesa que proliferó abundantemente después de 1760: a pesar de los mandamientos de varios papas (que no evitaron que 400 sacerdotes se unieran a ellas). En las zonas rurales. sociedades eruditas y logias masónicas: «En algunos aspectos la ruptura con el pasado ya se había producido: la censura no conseguía nada. cap.). 38-47. 12 Roche. que ofrecían a los pobres del campo un escape a su miseria cotidiana para adentrarse en un mundo medieval de maravillas sobrenaturales. Formation of the Parisian Bourgeoisie. 7. En Paris. cap. 13. 1989). Obviamente. Daniel Roche hace hincapié en la importancia de la «crisis cultural» evidente en una nueva «esfera pública de razón crítica» en los salones de París. Margaret C. el 74 por ciento de los francmasones procedían del tercer estado. 10 17 . el historiador del faubourg St. la principal fuente de palabras impresas que los pocos alfabetizados podían leer de vez en cuando en voz alta en las reuniones nocturnas (veillées) era la Biblia. es la de ser el síntoma de una crisis de autoridad y parte de un discurso político mucho más amplio. En la Introducción de Private Lives and PublicAffairs. Press and Politics in Pre-Revolutionary France (Berkeley. «propiedades».13 Esta última la constituían ediciones rústicas y baratas producidas en cantidades masivas. y la Bibliothéque bleue. Historiadores recientes han desarrollado las nociones de Habermas sobre cultura política y espacio público yendo más allá de la historia de la élite intelectual hasta los «espacios» en los que las ideas se articularon y defendieron. Madrid. Crow. excluidos de las academias de los nobles. David Garrioch. esto podría no ser más que un ejemplo de los gustos literarios de dos individuos.

el sistema de señoríos se fue convirtiendo en poco más que una estafa. no son más que un enorme montón de escoria. Calif. cosa que más tarde se denominó «reacción feudal». con su tono arrogante». 18 . un hombre llevó a su cuñado a los tribunales en los años previos a la revolución por haber dicho «que se comportaba como un señor. Gradualmente.. por lo menos. En Borgoña. 53-58. Forster. también los productores rurales se vieron sacudidos por la triplicación de los arriendos de las tierras propiedad de la Iglesia en los años ochenta y por las malas cosechas de 1788.15 Los campesinos no se sometían incondicionalmente al poder de aquellos a quienes habían aprendido a respetar. tenemos evidencias de la «mentalidad» que Olwen Hufton y Georges Fournier nos describen. Aquellos que los sacerdotes. The House of Saulx-Tavanes. 554-572. Madrid. Histoire de la France rurale (París. mientras que los arriendos se duplicaron para que los nobles pudieran pagar sus deudas. Jones. del curé. no sólo no os descubriríais la cabeza cuando pasáis por delante de ellos. nobles y personas acomodadas del lugar describían como «libertinos» y «sediciosos» eran en una abrumadora mayoría jóvenes campesinos. 2. y de los funcionarios locales. vol. pp. nunca por encima del 5 por ciento de sus ganancias. en otros extremos del país no era en absoluto así. esp. por ejemplo. Algunos historiadores que argumentan que el feudalismo ya había dejado efectivamente de existir a finales del siglo XVIII tienen razón sólo en la medida en que el concepto de noblesse oblige parecía haber perdido toda validez frente a señores ausentes que obtenían su superávit de un campesinado reticente. Un funcionario de Hacienda que viajaba por el suroeste de Francia quedó asombrado al ver que había nobles que imponían «derechos y tributos desconocidos u olvidados». de jóvenes que con frecuencia rebaten la autoridad del señor. no hay prueba alguna de que los temas de lectura vendidos en el campo por los colporteurs (buhoneros) estuvieran imbuidos de preceptos «ilustrados». la familia de Saulx-Tavanes en Borgoña utilizó su ascenso al ducado para doblar todos sus tributos durante un año. Hay abundantes pruebas de nobles que empleaban abogados feudistas para controlar o forzar la exacción de los tributos como medio de aumentar los ingresos en tiempos de inflación.. que raramente estaban presentes en la comunidad. Luego le dijo a un herrero: «Si todos hicierais lo que hago yo. En 1786. y Emmanuel Le Roy Ladurie. Todas estas circunstancias juntas explican la escalada de conflictos en el campo: unas tres cuartas partes de las 4. Este resentimiento hacia los señoríos hizo que las comunidades rurales se uniesen en contra de sus señores. En Montigny (véase capítulo I). Examinemos algunos ejemplos de la región de Corbiéres en el Languedoc. No obstante.14 Esto concuerda con las tesis de Tocqueville de una ingerencia estatal cada vez mayor y más poderosa que convertía a la nobleza en un colectivo «disfuncional» socavando la justificación teórica de sus privilegios. En la localidad cercana de Termes. porque por lo que a mí respecta. La interpretación social de la Revolución Francesa (Narcea. Los tributos de señorío no podían ya legitimarse como el precio que tenían que pagar los no privilegiados para el alivio de los pobres. 15 El argumento de que el «feudalismo» estaba muerto lo plantea de forma contundente Alfred Cobban. el discurso mediante el que los pueblos ponían en tela de juicio los derechos de señorío estaba salpicado de nociones de ciudadanía y de llamamientos a la utilidad social y a la razón. en Georges Duby y Armand Wallon (eds. la Francia rural estaba en crisis en la década de 1780. resucitando así una práctica que no se usaba desde el siglo XIII.». y las tres cuartas partes de los incidentes en que estaban implicados tenían que ver con su negativa a mostrar «signos de sumisión». al sudeste de Carcasona. Peasant and King in Burgundy: Agrarian Foundations of French Absolutism (Berkeley. cap. como una talla extraordinaria que un noble magistrado del Parlamento de Toulouse hacía pagar cada vez que compraba tierras.almanaques. y las malas cosechas de 1785 y 1788 doblaron los precios. pp. casi todas en forma de disturbios a causa de la comida y en contra de los señoríos. 1976. Sus inversiones en la mejora de las granjas. el tratado de libre comercio con Inglaterra en 1786 fue un duro revés para la industria textil. disminuyeron hasta desaparecer a finales de la década de los ochenta.). La respuesta de los señores a este desafío a su autoridad y riqueza –desde arriba y desde abajo– hizo que parecieran especialmente agresivos. jóvenes . 2. en 1999 se publicó una segunda edición en inglés con una introducción a cargo de Gwynne Lewis). exhibiendo una terquedad que las autoridades tachaban de «espíritu republicano». En 1780 un joven de Tuchan se 14 Hilton L. Peasantry. ladrones.. 1987). Root. o la protección y la ayuda de sus señores. nunca me he descubierto la cabeza ni nunca en mi vida lo haré. en especial. 1975). sino que ni siquiera los reconoceríais como señores. Si en el Rosellón y la Bretaña el régimen señorial era relativamente permisivo y bastante discreto. Un jornalero de Albas comentó a sus compañeros mientras pasaba su señor: «Si hicierais lo que hago yo pronto pondríamos en su sitio a esta clase de señoritos».400 protestas colectivas registradas en los años 1720-1788 se produjeron después de 1765. En las tierras bajas del Languedoc. Esta reacción se produjo en el contexto de una prolongada inflación en la que el precio de los cereales sobrepasó el de los salarios de los labradores. como ocurría en zonas del centro de Francia o del Languedoc.

las cambiantes estructuras económicas y culturales de la sociedad francesa provocaron respuestas conflictivas a las demandas de ayuda de Luis XVI. Démocratie et vie municipale en Languedoc dumilieu du XVIIIe au début du XIXe siècle. Armand Bazin de Bezons advirtió a sus superiores en Versalles que: desde hace algún tiempo el espíritu de rebelión y la falta de respeto por los mayores se ha vuelto intolerable . esta vez. y de la abolición de las aduanas internas. Obviamente. Los sucesivos intentos de los ministros reales por convencer a las Asambleas de Notables de que eliminasen los privilegios fiscales del segundo estado fracasaron debido a la insistencia de aquélla en que sólo una asamblea de representantes de los tres órdenes como los Estados Generales podía aceptar dicha innovación.. provocando la ingerencia francesa a su favor y haciendo estallar una crisis financiera. Nobles and Murder in the Corbiéres. Al inicio. 1994). En aquellos tiempos los miembros de la élite sabían también que las relaciones sociales estaban cambiando. tiene la cara de ir a buscar a aquel hombre en su propio salón. 3 (1978). hacia finales de su prolongado y activo periodo como obispo de Carcasona. Olwen Hufton. 281-302. «Attitudes towards Authority in Eighteenth-Century Languedoc». París el que se negó a registrar un impuesto territorial uniforme. y la Asamblea fue disuelta a finales de mayo.. La tensión entre la corona y la aristocracia Peter McPhee. resulta comprensible que un hombre en semejante posición lamente el desmoronamiento de las pautas de comportamiento idealizadas. Social History. Sus propuestas fracasaron principalmente a causa del impuesto territorial. Cuando después de 1783 el Estado real se tambaleó en una crisis financiera. Os dejo que imaginéis lo que allí sucederá. en febrero de 1787. la palabra «libertad». Georges Fournier. 2 vols. más numerosa y más critica y de un campesinado claramente descontento de los conceptos aristocráticos de propiedad.16 Georges Fournier distingue signos claros de creciente fricción en el Languedoc en el seno de las comunidades rurales y entre ellas y sus señores en la segunda mitad del siglo XVIII. el mantenimiento de una corte y una burocracia en expansión. 1780-1830 (Oxford. jerarquía y orden social. no hay remedio alguno para ello porque la gente cree que es libre. en julio. Calonne trató de convencer a una asamblea de 144 «Notables». pp. tampoco logró convencer a los Notables con propuestas similares. (Toulouse. Tras la dimisión de Calonne en abril. fue el Parlamento de. pero hay indicios de que no estaba equivocado respecto a la erosión del respeto y la deferencia. segundo. de la reducción de la talla y la gabela.. La advertencia de Bazin de Bezons fue escrita el mismo año en que las colonias norteamericanas de Gran Bretaña declararon su independencia. Revolution and Environment in Southern France: Peasants. de la que sólo diez miembros no eran nobles. Es posible que el triunfo de la guerra de la independencia sufragada por Estados Unidos apaciguara de alguna manera las humillaciones sufridas por Francia a manos de Inglaterra en la India. no obstante. 36-39. su sucesor Loménie de Brienne. acusándole de ir «detrás de las faldas» y aludiendo a una de sus conquistas: Regardas lo al front sen ba trouba aquel homme jusquos dins souns saloun. arzobispo de Toulouse. Los antiguos resentimientos hacia el sistema de señoríos se vieron agravados por la consistencia con que el rígido y aristocrático Parlamento de Toulouse defendió los derechos de los señores contra sus comunidades por el acceso a las accidentadas laderas (garrigues) utilizadas como pastos para las ovejas. conocida incluso en las más recónditas montañas. por las reiteradas presiones del gobierno real que redujeron la autonomía de la nobleza y. Bous daisi a pensa se que naribara Mírala. ofreciendo concesiones como el establecimiento de asambleas en todas las provincias a cambio de la introducción de un impuesto territorial universal. Espero que esta impunidad no nos lleve al final a cosechar frutos amargos para el gobierno. Los costes de la guerra cada vez mayores. La arraigada hostilidad de gran parte de la nobleza respecto a la reforma fiscal y social se generó a causa de dos antiguos factores: primero. 16 19 . En 1776. por el desafío de una burguesía más rica.mofó del señor del lugar con una canción harto provocadora en occitano. dos veces las rentas del Estado. 1999). Canadá y el Caribe. la guerra había costado más de mil millones de libras. se ha convertido en una irrefrenable licencia . y el pago de los intereses de una enorme deuda obligaron a la monarquía a buscar el modo de reducir la inmunidad de la nobleza en lo relativo a los impuestos y la capacidad de los parlamentos de resistirse a los decretos reales.. Brienne prosiguió con su amplio programa de reformas.

Por último. Young. Coincidiendo con el agravamiento de la crisis entre la corona y los parlamentos en septiembre de 1787. anotó en su diario que: Nantes está tan inflamada por la causa de la libertad como cualquier otra ciudad de Francia. y forma con ella una unidad. Incluso los más arraigados intereses de la nobleza fueron redactados en el lenguaje de los filósofos: el Parlamento de Toulouse aseguraba que «los derechos naturales de los municipios. Que el rey tan sólo es responsable ante Dios por el ejercicio de su poder supremo. les recordó. En mayo. Que la nación tiene sumo interés en que los derechos de su gobernante permanezcan invariables. En septiembre de 1788. La resistencia de los parlamentos se expresaba mediante la exigencia de la convocatoria de los Estados Generales. La suposición de que la intervención francesa para respaldar a los patriotas era inminente quedó desmentida cuando el gobierno anunció que los militares no estaban preparados. las conversaciones de las que fui testimonio muestran el importante cambio que se ha efectuado en las mentes de los franceses. El propio interés oculto tras las nobles invocaciones a la «ley natural». esta contundente afirmación de los principios de la monarquía francesa no intimidó a los súbditos más eminentes del rey ni hizo que se sometieran. vol. E128e de septiembre regresó a París en medio de un gran bullicio popular. ratifican que el poder soberano de su reino pertenece sólo al rey. y los vínculos verticales de dependencia económica fomentaron la alianza entre la gente obrera urbana y los parlamentos locales en 1788. Luis decidió. universalmente aceptados por la nación. Cuando en junio de 1788 el Parlamento de Grenoble fue desterrado por su desafío al golpe ministerial propinado al poder judicial de la nobleza. Que el vínculo que une al rey y a la nación es indisoluble por naturaleza. El principio de una contribución universal quedó arrinconado. En la actualidad el antiguo castillo de Périer en Vizille alberga el museo de la Revolución Francesa 18 17 20 . depende de él y no es compartido con nadie. las tropas reales fueron expulsadas de la ciudad por una rebelión popular el llamado «Día de las tejas». pp. y Lamoignon y Brienne dimitieron. 96-97. Aquel mismo mes. 19 de noviembre de 1787. Este antiguo presidente del Parlamento recordó a sus pares la preeminencia de Luis XVI rechazando su demanda de convocar los Estados Generales: Estos principios. «Cuando nuestro rey estableció los parlamentos». Éstos. agudo observador. 1. son alienables. por lo tanto no creo posible que el presente gobierno pueda durar ni medio siglo más en su puesto a menos que los más preclaros y eminentes talentos lleven el timón. Lamoignon. y no el de fomentar en sus organismos un poder que desafiase la autoridad real. »17 No obstante. Toulouse y Grenoble. Que el rey es el gobernante soberano de la nación. 1969). los llamamientos a la autonomía provincial en centros provinciales como Burdeos. 265-269. con el exilio del Parlamento a Troyes. Rennes. Arthur Young. Lamoignon publicó seis edictos encaminados a socavar el poder político y judicial de los parlamentos. que se habían reunido por última vez en 1614. comunes a todos los hombres. un cuerpo consultivo compuesto por representantes de los tres estados. De una reunión de notables locales en julio de 1788 en el recientemente adquirido castillo de Claude Périer en Vizille surgió otro llamamiento para que se convocasen los Estados Generales. a los «derechos inalienables» y a la «nación» demostró que semejante alianza no podía ser duradera. tan eternos como la naturaleza que los conforma». pero esta vez para que el tercer estado tuviera representación doble respecto a los otros órdenes en reconocimiento a su importancia en la vida de la nación.llegó a su punto álgido en agosto. «éstos querían nombrar funcionarios cuyo deber fuera el de administrar justicia y mantener los edictos del reino. En noviembre de 1787. después de todo. pronunció un discurso en una sesión real del Parlamento de París. el garde des sceaux o ministro de Justicia. imprescindibles. señores. Sin embargo. convocar los Estados Generales en mayo de 1789. Travels in France during the years 1787-1788-1789 (Nueva York. pp. Este lenguaje de oposición a la realeza. que el poder legislativo reside en la persona del soberano. Que los intereses y deberes recíprocos del rey y de sus súbditos garantizan la perpetuidad de dicha unión. son los principios inalienables de la monarquía francesa. seriel. el agrónomo inglés Arthur Young se encontraba en el puerto atlántico de Nantes justo seis semanas después de que Luis XVI anunciase la convocatoria de los Estados Generales. llegaron noticias de que el día 13 tropas prusianas habían cruzado la frontera para prestar apoyo a la princesa Hohenzollern de Orange contra el partido «patriótico» de la República Holandesa.18 Archives parlementaires. provocando sublevaciones en París y en los centros provinciales. el apoyo popular y de la élite al Parlamento fue de tal calibre que el rey se vio forzado a restaurarlo.

pero no se pronunció en cuanto a la forma de llevar a cabo las votaciones. Journal ofModern History. Esta guerra de palabras se vio estimulada por la indecisión de Luis respecto a los procedimientos que había que seguir en Versalles. y tenían nociones acerca de las constituciones públicas de los últimos dos o tres años». como en 1614. 1990). y consentirán en soportar las cargas públicas en perfecta igualdad. los dos órdenes del Estado enfrentan opiniones. «Social Categories. 487-489 22 . estaba dispuesto a consentir una mayor representación del tercer estado. A Rethoric of Bourgeois Revolution: The Abbé Sieyès and «What is the Third Estate?» (Durham. France in the Enlightenment.519 panfletos sobre cuestiones políticas entre mayo y diciembre de 1788 y durante los primeros cuatro meses de 1789 dichos panfletos fueron seguidos por una avalancha de 2. serie 1. Smith. El zapatero remendón parisino Joseph Charon recordaba en sus memorias que antes de los disturbios de agosto y septiembre de 1788. El considerable dinamismo del debate en los meses anteriores a mayo de 1789 se debió en parte a la suspensión de la censura en la prensa. por la generosidad de sus sentimientos. Crítica. el Parlamento de Paris decretó que se seguiría la tradición en este asunto. Emmanuel Sieyès. Sieyès hizo una enérgica declaración de la capacidad de los plebeyos. No obstante. Soboul. 25-26. pero su hermano más pequeño. 20 19 21 . los restos de barbarie . 12 de diciembre de 1788.20 El hermano menor de Luis. reconociendo en el tercero ciudadanos que le son gratos. 1994). el debate se ha convertido en una guerra entre el tercer estado y los otros dos órdenes». Revolutionary News: The Press in France (Londres. Se calcula que se distribuyeron unos 1. Doyle. pues aseguraba que no se podían confiar Roche. Ningún relato evoca de forma tan efectiva la dinámica social que sustenta la política como el de Soboul. un sacerdote de cuarenta años de origen burgués. Sieyès no era ningún demócrata.639 títulos. 21 Archives parlementaires. escribió el panfleto más significativo de cuantos difundió.. el rey vacilaba ante la cuestión política crucial de si los tres órdenes debían reunirse por separado. deben permanecer tan invariables como su constitución.Nantes era un bullicioso puerto de 90. comentaba: «el debate público ha cambiado por completo en su énfasis: ahora el Rey. Barcelona. la supresión de los derechos feudales ya ha sido planteada. Para contrastar con mayor detalle las historias políticas de 1788-1792 véase también. (En la traducción inglesa –Londres. pp. Además.. Dividido entre la lealtad hacia el orden corporativo establecido de rango y privilegio y las exigencias de la crisis fiscal. Simon Schama. el conde de Provenza. titulado ¿Qué es el tercer estado?22 Al censurar la obsesión de la nobleza con sus «odiosos privilegios». En septiembre..Emmanuel Sieyès. un periodista suizo. Ciudadanos: Crónica de la Revolución Francesa (Buenos Aires..21 En aquellos mismos días. derechos que. 339-374. a aquellas prerrogativas que tengan un interés financiero. Los comerciantes con los que Young conversaba le habían convencido de los derechos de los que tenían «talento» a participar de forma plena en la vida pública. La Revolución Francesa. 1994. 1. pronto será atacado el derecho a la propiedad. Mallet du Pan. pp. entonces los dos primeros órdenes.) Jeremy Popkin. and the Origins of the French Revolution: The Debate over noblesse commçante». 1989– corresponde a la p.19 La convocatoria de los Estados Generales facilitó la manifestación de las tensiones en todos los niveles de la sociedad francesa y reveló divisiones sociales que desafiaban la idea de una sociedad de «órdenes». Madrid. NC. pp. la desigualdad de riquezas será objeto de reforma. los derechos de. el conde de Artois. 669-672. que el tercer estado deje de atacar los derechos de los dos primeros órdenes. el despotismo y la Constitución son sólo cuestiones secundarias. y los «príncipes de sangre» pusieron de manifiesto su contumacia y temor en una «memoria» dirigida a Luis en diciembre: ¿Quién puede predecir dónde terminará la temeridad de opiniones? Los derechos del trono han sido cuestionados. el entusiasmo de aquéllos por la reforma revela hasta qué punto la crisis de la Francia absolutista iba más allá de la fricción entre la nobleza y el monarca. al igual que la abolición de un sistema de opresión. En enero de 1789.. la gente adquiría y dispensaba un conocimiento e ilustración tales que en vano se hubieran podido buscar en años anteriores . 1990). Oxford History of the French Revolution.. vol. William Sewell. Por lo tanto. Véase también Jay M. que se limite a buscar la reducción de los impuestos con los que se ve agravado. the Language of Patriotism. pp. 120. continuación. la decisión de Luis el 5 de diciembre de duplicar el número de representantes del tercer estado sólo sirvió para desvelar la cuestión crucial del poder político. el fermento político había descendido «desde los hombres de mundo de los más altos rangos a las clases más bajas á través de distintos canales . renunciarán. Esta conciencia política tampoco se limitaba a las élites.000 habitantes que había experimentado un rápido crecimiento gracias al comercio colonial con el Caribe a lo largo del siglo XVIII. 1973). ¿Qué es el tercer estado? (Aguilar. o en una cámara común. no menos antiguos qué la monarquía. 72 (2000).

los campesinos de una docena de pueblos se juntaban en cuadrillas para apoderarse de la caza del conde d’Oisy. Entre ésta y unos pocos privilegios odiosos. ¿qué es el tercer estado? Todo. El panfleto de Sieyès se nutría del lenguaje del patriotismo: que la nobleza era demasiado egoísta para comprometerse en un proceso de «regeneración» nacional y por lo tanto podía ser excluida del cuerpo político.000 desempleados en París y la mitad de los telares o más estaban parados en las ciudades textiles cómo Amiens. Generales. Especialmente las parroquias y las asambleas de los gremios. que la reunión de los Estados Generales en mayo iba a ser la primera de un ciclo regular. No obstante.. Lille. había informes de oposición al sistema señorial en muchas regiones del norte. se pidió a todos los habitantes de Francia que formulasen propuestas para la reforma de la vida pública y para elegir a los diputados de los Estados.. especialmente en lo relativo a las leyes de la caza y a sus restricciones. en particular en lo que se refiere a las circunscripciones judiciales.. pero un todo encadenado y oprimido. En primer lugar. seguido de las devastadoras granizadas en el mes de julio que arrasaron las cosechas en la cuenca de París. 2. Los contrastes más agudos de los 22 . no lejos de Menucourt (véase capítulo I). que los nobles y el clero renunciarían a su inmunidad contributiva. Si se eliminasen los órdenes privilegiados. asumiendo evidentemente que el clero estaba también dividido entre la élite noble y los párrocos plebeyos. Los cahiers de los tres estados mostraban acuerdos similares en cuanto a la necesidad de una reforma judicial: en que las leyes deberían ser uniformes en toda la sociedad y entre las distintas regiones. ¿Qué ha sido hasta ahora en el orden político? –nada. se atrevería a decir que el tercer estado no contiene todo lo necesario para formar una nación completa? Es un hombre fuerte y robusto que todavía tiene un brazo encadenado. y en que las leyes fueran más humanas. La respuesta a la crisis en el suministro de alimentos adoptó las formas «tradicionales» de acciones colectivas por parte de los consumidores para rebajar por la fuerza el precio del pan. Troyes y Ruán. y las reuniones del clero y los nobles se enfrascaron en la elaboración de sus «listas de quejas» para guiar a sus diputados en el consejo que debían ofrecer al rey.. pero su desafio expresaba una intransigencia radical: Hemos de plantearnos tres cuestiones. Por lo menos en la superficie.abusos en el seno de su jerarquía y mejorar la suerte del clero de parroquia. En las propiedades del príncipe de Conti cerca de Pontoise. Sin embargo. es decir a las senescalías o bailías (sénéchaussée o bailliage). de incertidumbre política y de caos fiscal constituyó el momento decisivo de fricción social en la politización de las masas. también había consenso en que la Iglesia necesitaba urgentes reformas para controlar los. las ventajas del libre comercio interno y las facilidades de transporte y comercio fueron ampliamente aceptadas. En segundo lugar. los cahiers (cuadernos) de los tres órdenes muestran un considerable nivel de coincidencia. ¿Qué sería sin el orden privilegiado? Todo. La confección de estos cahiers de doléances (cuadernos de quejas. Por lo tanto. ¿Quién. Lyon. divisiones insalvables socavarían las posibilidades de una reforma consensuada. los campesinos y los granjeros ponían trampas a los conejos desafiando el privilegio señorial. el temor de ver reformados sus abusos inspira más miedo en los aristócratas que el deseo de libertad que sienten. El desapacible invierno de 1788-1789. pero un todo libre y próspero . ¿Qué es lo que pide? –ser algo . 1. la nación no perdería. Carcasona. Hoy temen a los Estados Generales a los que un día convocaron con tanto fervor. 3. parecía que entre muchos de los nobles. en diversos asuntos fundamentales de orden social y poder político. en que la administración de justicia debería ser más expeditiva y menos costosa. eligen estos últimos . Si no hay razón para dudar de la sinceridad de las repetidas expresiones de gratitud y devoción hacia el rey. En tercer lugar. Aquel invierno supuso también una extrema penuria en las ciudades: los contemporáneos hablan de 80. Hay que destacar también que Sieyès aludía tan sólo a un orden privilegiado. pues. Por último. En Artois. sino que estaría mejor. sus ministros en cambio fueron duramente censurados por su ineficacia fiscal y sus poderes arbitrarios. o por lo menos en parte.. ¿Qué es el tercer estado? –todo. los cahiers de los tres órdenes daban por sentado que la monarquía absoluta estaba moribunda. Se le exigió al rey que hiciese público el nivel de endeudamiento del Estado y que cediese a los Estados Generales (llamados también «asamblea de la nación») el control sobre los gastos y los impuestos. sacerdotes y burgueses había ya una aceptación general de los principios básicos de igualdad fiscal. no contribuyó a que los campesinos pudieran pagar sus impuestos.. En la primavera de 1789. a pesar de las expresiones de gratitud y lealtad hacia el rey indudablemente sinceras. o libros de reclamaciones) en el contexto de una crisis de subsistencia.responsabilidades políticas ni a las mujeres ni a los pobres.

por la igualdad contributiva. El primer estado de Bourgés apeló a «Su Majestad» «para que ordenase que todos aquellos que mediante sus escritos tratasen de divulgar el veneno de la incredulidad. por la apertura de puestos –incluyendo la jerarquía eclesiástica– a «hombres de talento».. The French Revolution (Londres.). el clero era comprensiblemente hostil a la cesión de su monopolio de credo religioso y moralidad pública. 56-63. Artículo 4. Incluso los burgueses de las ciudades pequeñas hablaban abiertamente de una nueva sociedad caracterizada por «profesiones abiertas a los talentos».. especialmente las relativas a la talla. Province du Berry. La mayor parte de la clase obrera era demasiado pobre como para reunir los requisitos mínimos de propiedad necesarios para poder participar: en París sólo uno de cada cinco hombres mayores de veinticinco 23 Cahiers de dóléances du bailliage de Bourges et des bailliages secondaires de Vierzon et d’Henrichment pour les États-Généraux de 1789 (Bourges. en encuentros de mujeres dedicadas al comercio. en la parroquia de Levet. Para los funcionarios orgullosos. los derechos de señorío y privilegios de la nobleza eran demasiado importantes para ser negociables. cuyo constante deseo era el de que se deliberase allí por órdenes». la nobleza buscaba un papel político de mayor envergadura para sí misma en el seno de una monarquía constitucional limitada. siendo plebeyos de nacimiento. a diferencia del tercer estado. había una serie de asuntos en los que no había acuerdo alguno. De hecho. fuesen considerados enemigos de la Iglesia y del Estado y por ello severamente castigados. tales pretensiones resultaban ofensivas y degradantes. la burguesía y los nobles de provincias. 23 . los sacerdotes de parroquia imaginaban asimismo un orden social rejuvenecido bajo los auspicios de un monopolio católico de credo y moralidad. el segundo estado de la provincia de Berry reunido en Bourges expresó su satisfacción por el hecho de que «el espíritu de unidad y acuerdo.. una reunión de cuatro granjeros y treinta jornaleros decidió: Artículo 1. los del clero revelan una genuina tensión entre el clero de parroquia y los cabildos catedralicios y monasterios de las ciudades. Así.. de atacar a la religión y sus misterios. 24 Paul Beik (ed. sentían inquietantes simpatías por las necesidades de los pobres.. y de ahí surgió la intransigencia de la mayoría de los 270 nobles diputados elegidos para Versalles. Por ejemplo. se ha puesto de manifiesto por igual en sus cahiers. Cahiers. y por las peticiones de contribución universal. pp. Artículo 9. Un mecanismo retórico típico de los nobles de toda Francia era el de hacer declaraciones grandilocuentes argumentando que estaban dispuestos a unirse al tercer estado en el programa de reformas aceptando deberes comunes. En general. soportadas totalmente por la clase más desfavorecida del tercer estado . por las libertades liberales. La cuestión de la votación por cabeza en la asamblea de los Estados Generales fue la única que dividió al tercer estado de los otros dos órdenes. Que queden abolidas todas las exenciones. de protección de las exenciones de los nobles y renovada autonomía política. etc. en las asambleas parroquiales y. para los profesionales y terratenientes. États Généraux 1789. y por la abolición de los privilegios. con un sistema de representación que garantizase la estabilidad del orden social concediendo sólo un papel restringido a la élite del tercer estado. Mientras que los cahiers de los nobles fueron aprobados por consenso.23 En calidad de miembros de una corporación. No obstante. El clero de Troyes insistía en la tradicional distinción de los tres órdenes que debían reunirse por separado. donde había nada menos que diecisiete eclesiásticos y nueve personas laicas que reclamaban derechos señoriales. la disciplina y los dogmas. Sin embargo. Para los nobles provinciales. Ante la insistencia de los aldeanos para que se suprimiesen los tributos de señorío o que por lo menos fuesen amortizables. por el estímulo empresarial.cahiers residían en las visiones del mundo tan encontradas que sostenían el campesinado. 1971). por ejemplo. Que el tercer estado vote por cabeza en la asamblea de los Estados Generales . el hospedaje de soldados. 18 kilómetros al sur de Bourges. la nobleza reafirmaba su creencia en un orden social idealizado de jerarquía y dependencia mutua. cuerpo privilegiado. pero hacia una excepción fundamental en lo relativo a la contribución: en este tema exigían que una asamblea común adoptase un impuesto «que fuese asumido proporcionalmente por todos los individuos de los tres órdenes»24 Los cahiers de la canalla (menu peuple) urbana se elaboraron en las reuniones de maestros artesanos. que se prohibiese de nuevo e inmediatamente a los editores la publicación de libros contrarios a la religión». pero al mismo tiempo añadían cláusulas sutiles y matizadas que negaban de forma efectiva la generosidad inicial. reconociendo los sacrificios que los nobles guerreros habían hecho por Francia. Que la justicia señorial sea abolida y que aquellos que estén reclamados por la justicia puedan apelar ante el juez real más próximo. 1910). muy ocasionalmente. Archives parlementaires. opinión que quedaba reflejada en la repetida insistencia en los cahiers a nivel de baillage que los diputados del tercer estado no deberían reunirse por separado. la capitación. que siempre había reinado entre los tres órdenes. Aseguraba que «la religión católica apostólica y romana es la única religión verdadera». La nobleza respondió con una visión utópica de una jerarquía reforzada de órdenes sociales y obligaciones.

and Legislators in the French Revolution (Filadelfia.años era elegible. «No llamemos egoístas a los ricos capitalistas: son nuestros hermanos». en Charles-Louis Chassin. pidiendo protección contra la mecanización y la competencia. Sus análisis demuestran que en 1789 los campesinos estaban mucho más preocupados por las cargas materiales que por las simbólicas. Hoy en día que todo el mundo puede vender flores y hacer ramos. pero manifestaron una clara divergencia en lo relativo a regulación económica. éstos no hacen otra cosa que perjudicarse unos a otros . Lords. 1988).25 La autenticidad de los 40. una análisis de 389 cahiers parroquiales realizado por Peter Jones muestra que los tributos señoriales y las banalités se criticaban de forma explícita en el 40. 2. French Historical Studies. A pesar de todo.). Un argumento semejante se esgrimía elocuentemente en uno de los escasos cahiers de mujeres. 4 vols. pp. mucho antes de 1789 la administración y conservación de los bosques era objeto de fuertes tensiones debido a la creciente presión por el crecimiento de la población y de los precios de la madera. al igual que los de los campesinos. así como por las actitudes comerciales de los propietarios de los recursos forestales. tal como se ponía de manifiesto en el artículo ampliamente repetido de los cahiers parroquiales en la zona de Amont. admitían los sombrereros y peleteros de Ruán.. el 64 por ciento de los 666 cahiers a nivel de distrito en toda Francia clamaban por la abolición de los tributos de señorio. constituyen una fuente incomparable para los historiadores. Les Elections et les cahiers de Paris en 1789. dejando a un lado otras quejas harto comunes sobre los derechos de caza y las cortes señoriales. Auxerre y Sens. en el este de Francia. de los que 748 proceden de comunidades rurales. 534-537 26 Sobre las limitaciones de la utilidad de los cuadernos. véase Jones.. los modestos beneficios quedan divididos hasta tal punto que ya no procuran el sustento . 25-29. Inevitablemente. pp. especialmente de la madera. que Jeffry Kaplow (ed. pp. los cahiers compuestos por la burguesía urbana a nivel de circunscripción (bailía) eliminaron muchas de las quejas rurales por considerarlas demasiado provincianas y estrechas de miras. se consideraban interdependientes dentro del régimen señorial. p. «"The misguided greed of peasants"? Popular Attitudes to the En vironment in the Revolution of 1789». Richard Cobb y Colín Jones (eds. así «no habrá competencia ni problemas en los mercados». Cabe señalar el fuerte contraste del 84 por ciento de los cahiers de los nobles.112 cahiers. Peasantry. sin embargo. las tensiones acerca del control de los recursos provocaban permanentes fricciones. 27 Peter McPhee. El cahier del pueblo de Normandía. pp. que ni siquiera mencionaban el tema26 En el campo. Vatimesnil. 24 (2001).) Voices of the French Revolution (Topsfield.. es decir. Tal como nos muestra Andrée Corvol. France on the Eve ofRevolution (NuevaYork. antes de exigir la «supresión de la maquinaria». la proliferación de industrias extractivas alimentadas con madera constituían el foco de la ira del campesinado. Al no aumentar el número de consumidores de forma proporcional al de los productores. 1971). éstas buscan los recursos de que carecen en el libertinaje y la depravación más vergonzosa. En los distritos de Troyes. el de las floristas parisinas. 161167. John Markoff. que se lamentaba de los efectos de la falta de regulación en su oficio: La multitud de vendedoras está lejos de producir los efectos beneficiosos que al parecer deberíamos esperar de la competencia. 1888-1889). La hostilidad hacia las exacciones señoriales solía ir acompañada de fuertes críticas relativas al diezmo. y puesto que la profesión ya no puede alimentar a tantas vendedoras.. revelaron una coincidencia de intereses con la burguesía en cuestiones fiscales.27 Los cahiers redactados en las asambleas parroquiales se preocupaban por la conservación de los recursos.. «Doléances particuliéres des marchandes bouquetiéres fleuristes chapeliéres en fleurs de la Ville et faubourgs de Paris». Los cahiers de los artesanos. The Abolition of Feudalism: Peasants. como la exhibición pública de armas y los bancos reservados en las iglesias. aunque frecuentemente se ampliaban y adaptaban a las necesidades locales. 247-269 25 24 . suplicaba también a «Su Majestad por el bien del pueblo la abolición de las máquinas de hilar porque causan un gran daño a la gente pobre». que ignoraban por completo las trampas del estatus señorial. 42. Especialmente en la Francia oriental. judiciales y políticas. (París. y tachaban de contrarias al entorno local las excesivas demandas de la industria de la zona y de los señores. Los cahiers de los campesinos variaban en extensión desde muchas páginas de detalladas críticas y sugerencias hasta tres únicas frases escritas en una mezcla de francés y catalán en los diminutos pueblos de Serrabone en las pedregosas estribaciones de los Pirineos. pp. que poco les abrumaban en términos materiales. el 36 y el 27 por ciento de los mismos respectivamente. y control en el comercio de cereales.000 cahiers de doléances rurales como muestra de las actitudes populares ha sido a menudo cuestionado: el número de aquellos que participaron en su confección no sólo variaba considerablemente. 1996). 58-67. vol. Mass. John Markoff y Gilbert Shapiro han realizado un análisis cuantitativo de una muestra de 1. sino que en muchos casos circulaban cahiers modelo por el campo y las ciudades. a los tributos y a las prácticas de la Iglesia.

establecidas para investigar las peticiones de nobleza. Decretos reales de 1764. para un carro o para un arado. informando debidamente a las autoridades. Durante largo tiempo los historiadores han debatido si realmente había causas profundamente arraigadas de fricción política que emergieron en 1788. Abolition of Feudalism. 49. los económicamente dependientes se daban perfecta cuenta de los costes que podía representar el hablar francamente acerca de los privilegios de los nobles. Gilbert Shapiro y John Markoff. Así. así como las más antiguas cuyos propietarios no poseen un bosque lo suficientemente grande como para mantenerlas en funcionamiento durante seis meses al año».. En sus críticas apuntaban no sólo a sus semejantes campesinos. pero de la que tiene gran necesidad para su casa. unidos como terratenientes. inversores e incluso por su implicación en la industria y agricultura orientada a la obtención de beneficios. Otros mostraban su descontento a causa de las aguas residuales de las minas. Voices of the French Revolution.insistía en que «todas las forjas. Aunque el decreto estipulaba que el Código forestal de Colbert de 1669 seguía en vigor y prohibía la deforestación de terrenos boscosos. Tal como afirma Markoff. riqueza y rango. es condenado y doblegado por su señor por el valor de un árbol entero. márgenes fluviales y laderas. cap. Revolution and Environment. sin embargo. No obstante. y las exigencias a los privilegios corporativos eran ya irreconciliables cuando los diputados llegaron a Versalles. 1766 y 1770 ofrecían exenciones de todos los impuestos estatales y diezmos durante quince años por tierra desbrozada. sino debido al contexto cambiante de la política nacional y local una vez reunidos los Estados Generales. fundiciones y hornos establecidos en la provincia del Franco Condado en los últimos treinta años sean destruidas. El cuaderno está reproducido en Cobb y Jones (eds. y si había líneas claras de antagonismo social. algunas asambleas parroquiales se atrevieron a criticar abiertamente el diezmo y el sistema señorial. Algunos insisten en que el conflicto político era reciente y evitable. véase Markoff. 6. En las comunidades rurales. Las exigencias de los campesinos acerca de cómo debía ser el mundo –que previamente había existido en el reino de la imaginación– se convirtieron más tarde en el foco de una acción organizada. Mientras que el ennoblecimiento era la ambición de los burgueses más adinerados. no sólo por las circunstancias en que fueron redactados. cargo. Sin embargo. En cualquier caso. las parroquias se lamentaban amargamente de la erosión que causaba semejante desbrozo. 28 25 . las recherches de noblesse del segundo estado. los cahiers son una guía imperfecta de lo que a continuación había de suceder en el campo. Muchos cahiers rurales hacían hincapié en que la monarquía estimulaba la deforestación de las tierras. mientras guardaba silencio en cuanto a la forma de llevar a cabo la votación en Versalles. 40. el cahier de la localidad de St. Revolutionary Demands: A Content Analysis of the Cahiers de Doléances of 1789 (Stanford. Si todo el mundo tuviera derecho a plantar y cortar para sus necesidades. funcionarios. guardaban minuciosamente los límites. Calif. desde Quincé y otras parroquias cerca de Angers se articulaba la demanda de que se exigiese a los grandes terratenientes y señores la replantación de árboles en determinados sectores de las landes. sólo sirvió para poner de manifiesto la importancia del poder político. las escasas líneas remitidas por la pequeña comunidad de Périllos expresaban sti hostilidad sin reservas al sistema señorial que permitía que su señor les tratase «como esclavos». sin poder vender. Desde Bretaña.). no sobre si quería una revolución. 1998). el sistema señorial. Y dentro del segundo McPhee.-Barthélemy insistía en que se exigiese la reforestación a todo aquel que talase árboles «siguiendo el prudente ejemplo de los ingleses». y señalan la coexistencia de nobles y acaudalados burgueses en una élite de notables. sino también a los señores que eran demasiado mezquinos o negligentes como para replantar las zonas defórestadas. el pueblo estaba siendo consultado sobre propuestas de reforma. y un acuerdo general sobre una serie de abusos específicos en el seno del aparato del Estado y de la Iglesia. no se perderla tanto bosque. la parroquia de Plozévet expresaba un punto de vista frecuentemente repetido: El pobre vasallo que tiene la desgracia de cortar la rama de un árbol de poco valor. «cuyo pozo negro y sumidero: desaguan en los ríos que riegan los campos o en los que bebe el ganado» provocando enfermedades en los animales y matando a los peces. Existía el compromiso compartido por los tres órdenes de la necesidad de cambio. Para un análisis detallado de los cuadernos rurales. En el extremo sur del país. lo más notorio era que los nobles y los plebeyos no podían llegar a ningún acuerdo sobre los procedimientos de voto en los Estados Generales. en el seno de esta élite noble y burguesa había una clase dominante de nobles con títulos heredados que gozaba de los más altos escalafones de privilegio. las divisiones acerca de las cuestiones fundamentales del poder político.28 De todas formas. La decisión de Luis del 5 de diciembre de duplicar el número de representantes del tercer estado.

Brissot de Warville. Thomas Jefferson y John Adams –representantes de un gobierno republicano elegido por el pueblo– indica lo profunda que era la crisis de confianza en las estructuras jurídicas del Antiguo Régimen. Nombres fraudulentos como de Robespierre. 407 26 .29 Mientras que los más altos escalafones de la nobleza y la burguesía estaban fundidos en una élite de notables. Los intentos de reforma institucional posteriores a 1774 fracasaron siempre en los escollos de esta intransigencia y en la incapacidad del rey de dirigir los cambios básicos hacia un sistema en cuya cúspide se encontraba él mismo. La discusión sobre las disposiciones específicas para la convocatoria de los Estados Generales había servido para centrar con dramática claridad las imágenes de la nobleza.estado había. 29 Roche. y Danton no engañaban a nadie. el grueso del segundo estado no estaba dispuesto a ceder sus privilegios en aras de un nuevo orden social de igualdad de derechos y obligaciones. alimentaban concepciones opuestas sobre las bases de la autoridad política y social entre los plebeyos. . Desde 1750 los cambios sociales habían ido agravando las tensiones entre esta élite y la menos eminente mayoría de las órdenes privilegiadas mientras que. una «cascada de desprecio» hacia aquellos que descendían en su estatus. en palabras de un contemporáneo. por otro lado. la burguesía y el campesinado de una Francia regenerada. France in the Enlightenment. El trato de celebridad que recibieron en París e incluso en Versalles Benjamín Franklin.

8 al 82. solamente 51 de los 176 obispos fueron escogidos delegados. En 10 relativo a las elecciones de 1789... mientras que el tercer estado vestiría uniformemente trajes. 208 de los 303 elegidos pertenecían al bajo clero. mientras que los monasterios tendrían tan sólo un representante y los cabildos catedralicios tendrían uno por cada diez canónigos.» Su alegato fue escuchado: cuando el clero se reunió para elegir a sus diputados a principios de 1789. aparecerá en plena Francia. que concluía con una adaptación del Credo de los Apóstoles: Creo en la igualdad que Dios Todopoderoso. véase Malcom Crook. 1996).200 diputados de los tres estados se reunieron en Versalles a finales de abril de 1789. y que otros que ejercían su actividad en la Sociedad Reformista de los Treinta en Paris. 58.1 Por supuesto. La mayoría de los 282 diputados nobles pertenecían a los más altos rangos de la aristocracia.5 por ciento y Artois. desde donde juzgará al tercer estado y a la nobleza. en el poder legislativo del Pueblo. cap. 1789-1799 (Cambridge. pero eran menos reformistas que Lafayette. LA REVOLUCIÓN DE 1789 Más de 1. las reuniones de contribuyentes masculinos mayores de 25 años del tercer estado debían elegir dos delegados por los 100 primeros hogares y uno más por cada centenar extra. Una rara excepción en las filas de la clase media fue Michel Gérard.6 al 97. p. 1789). y se sentará a la diestra de la Nación. Creo en el Rey. hombres de fortuna y reputación en la región. que pronto resucitará.). el primer y segundo habrían de vestir el atuendo apropiado a su rango particular dentro del orden al que pertenecían. que a su vez votaban a los diputados de la circunscripción. Un rasgo que había de convertirse en una característica común del periodo revolucionario era que en las comunidades más pequeñas con un mayor sentido de la solidaridad los niveles de participación eran más elevados. Talleyrand. y descendió a los infiemos. que sufrió bajo Brienne y Lamoignon. English Witnesses of the French Revolution (Oxford. Amén. sea cual fuere el caso. La participación fue significativa en todas partes. En las pequeñas parroquias rurales. p. «en doce siglos por lo menos no hemos teñido una oportunidad tan favorable como ésta . 1988). de un opúsculo de siete páginas titulado Ave et le crédo du tiers-état. un campesino de la zona de Rennes que apareció en Versalles con su indumentaria de trabajo. exclamaba un párroco de la Lorena. a su vez. Tan sólo 100 de aquellos diputados burgueses procedían del comercio o la industria. p. que abarcaba del 13. Mirabeau. fue crucificada. No obstante. en cuyas parroquias oscilaba entre el 10 y el 88 por ciento. en la resurrección de nuestros derechos y en la vida eterna.. creador del cielo y de la tierra. 2 1 27 . los delegados tenían que elegir diputados por cada una de las 234 circunscripciones electorales. «Como sacerdotes tenemos derechos». en la Asamblea de los Estados Generales. Aileen Ribeiro. 1. La formulación de los cahiers de doléances en el mes de marzo se había completado con la elección de diputados de los tres estados para los Estados Generales que habían de reunirse en Versalles el 4 de mayo de 1789. en la más justa distribución de los impuestos. calzas y capas de tela negra: en palabras de un doctor inglés que a la sazón vivía en París. hasta Béziers donde iba del 4.2 por ciento. Para el tercer estado había un sistema indirecto de elecciones mediante el cual las parroquias y los gremios elegían delegados. aprovechémosla. y al mismo tiempo ejercía una mayor presión sobre la nobleza. Una vez en Versalles. hijo de un sastre. Fashion in the French Revolution (Londres.CAPÍTULO III. Elections in the French Revolution: An Apprenticeship in Democracy. que eran lo suficientemente ricos y mundanos para comprender la importancia de ceder por lo menos en los privilegios fiscales. Los sacerdotes se apresuraron a sacar el máximo partido de la decisión de Luis de favorecer al clero de parroquia en la elección de los delegados del primer estado: para elegir a sus diputados en las asambleas tenían que votar individualmente. comentaba un diputado. 46. M. muerta y sepultada. «peor incluso que 11 clase más baja de togados en las universidades inglesas». «Una ley ridícula y extraña se ha impuesto a nuestra llegada». Thompson (ed. pero variaba sustancialmente desde la alta Normandía. «por parte del gran maestro de puerilidades de la corte»2 Dejando Ave et le crédo du tiers-état (s. ha establecido entre los hombres: creo en la libertad que fue concebida por el coraje y nacida de la magnanimidad. J. el «Ave» muestra hasta qué punto los intentos por articular un nuevo orden simbólico estaban en deuda con el lenguaje eclesiástico. Esto garantizaba que prácticamente todos los 646 diputados del tercer estado fueran abogados. Las expectativas de los constituyentes eran ilimitadas como se desprende de la publicación por parte de un sedicente roturier (plebeyo) de Anjou. Esta decisión respondía a las propias convicciones religiosas de Luis. 1938). Condorcet. funcionarios y hombres acaudalados. en el oeste de Francia. Henri Grégoire. resulta difícil discernir con certeza si el autor estaba siendo deliberadamente satírico y sacrílego o si creía genuinamente que la reforma ilustrada era el evangelio de Dios.

hasta que se haya elaborado la constitución del reino y consolidado en una base firme.3 Hubo sólo una voz discordante. se vieron alentados en sus demandas por disidentes de los órdenes privilegiados. en cualquier sitio donde se reúnan sus miembros. una observación hecha a la ligera sobre los salarios por parte del acaudalado fabricante Réveillon en una reunión del tercer estado el 23 de abril había provocado una rebelión en el faubourg St.constancia de su estatus inferior en la jerarquía de aquella sociedad corporativa desde la misma inauguración de los Estados Generales. desde el mes de abril la canalla había demostrado su convicción de que la revuelta de los diputados burgueses se hacía en nombre del pueblo. regenerar el orden público y mantener los verdaderos principios de la monarquía. el tercer estado se mantuvo inamovible y su resolución se vio reforzada por la llegada a la Asamblea. 4 Dale Van Kley.. a pesar de su aparente victoria. El 13 de junio tres sacerdotes de Poitou se unieron al tercer estado. el 11 de julio. 1. a 18 kilómetros de Versalles y crisol del entusiasmo revolucionario. nada podrá impedir que continúe sus deliberaciones en cualquier emplazamiento en el que se vea obligada a establecerse. pp. el duque de Orleáns. seguidos de otros seis. y que una vez efectuado el mencionado juramento. vol. The Religious Origins of the French Revolution (New Haven. que vinculaba la Gazette prerrevolucionaria al Moniteur «patriótico». La resolución de los diputados del tercer estado se vio respaldada por el constante goteo a sus filas de nobles liberales y de muchos párrocos reformistas que dominaban numéricamente la representación del primer estado. al cabo de seis semanas. y por último. al día siguiente.. Se trataba de una solidaridad que. En efecto. El 27 de junio Luis pareció capitular y ordenó a los diputados que quedaban que se uniesen a sus colegas de la Asamblea.».-Antoine durante la cual. la nobleza abogaba por ello (por 188 votos a 46) al igual que el clero. bajo la presidencia del astrónomo Jean-Sylvan Bailly. y. El resultado inmediato fue el de los procedimientos de votación: mientras que los diputados del tercer estado se negaban a votar por separado. elegido por Castelnaudary. 89. El Abbé Barbotin escribió a un sacerdote compañero suyo: Al llegar aquí todavía me sentía inclinado a creer que los obispos eran también pastores. la de Martin Dauch. El motivo clave de su decisión fue su enojo por el abismo que les separaba de sus compañeros episcopales. Sin embargo. París. n. Los miembros de la Asamblea se salvaron de una destitución sumaria gracias a la acción colectiva de la clase obrera parisina. por un estrecho margen de votos (134 a 114). Gazette nationale ou le Moniteur universel. de cuarenta y siete nobles liberales conducidos por el primo de Luis. 1996). Luis trató de suavizar aquel desafio proponiendo una modesta reforma contributiva que mantenía un sistema de órdenes separados sin alterar los señoríos. 3 28 . dos días después. éstos constituirán la Asamblea Nacional. El voto que el 19 de junio dieron 149 diputados del clero de unirse al tercer estado. Tres días más tarde. el trinquete del Juego de Pelota. contra 137. A pesar de que les estaba vetado por sexo o pobreza participar en la formulación de los cuadernos o en la elección de los diputados. y de reunirse cada vez que las circunstancias lo exijan. que sólo se preocupan de sus propios intereses y están dispuestos a desplumar –incluso a devorar si es necesario– a su propio rebaño antes que apacentarlo4 El 23 de junio. fue sitiado por 20. Por último. el único ministro que no procedía de la nobleza. era el propietario de este periódico.. Su reedición en la década de 1840 resulta una inestimable fuente para los debates parlamentarios. tras ser excluidos de la sala de sesiones por cierre. El nombre de Asamblea Nacional es el único adecuado . en la zona sur. cada uno de los miembros ratificará esta inquebrantable resolución con su firma. fue lo que liberó a la política del punto muerto en que se encontraba. había de alentarles en la organización de un desafío revolucionario al absolutismo y a los privilegios. mayoritariamente de provincias y acaudalados. en un acto de desafio simbólico. aquellos hombres. Queda decidido que todos los miembros de esta Asamblea pronunciarán ahora el solemne juramento de no separarse nunca. la aquiescencia de Luis a la demanda de la nobleza de que la votación se efectuase en tres cámaras separadas agravó el ultraje de los diputados burgueses. los diputados burgueses y sus aliados no tardaron en ser desafiados por un contraataque de la corte. No obstante.000 mercenarios y. pero todo lo que veo me obliga a pensar que no son más que mercenarios. editor de la Encyclopédie.° 10. Luis destituyó a Jacques Necker. p. Sin embargo. juraron su «inamovible resolución» de continuar sus deliberaciones donde fuera necesario: Habiendo sido convocada la Asamblea Nacional para elaborar la constitución del reino. 20-24 de junio de 1789. incluyendo a Grégoire. políticos maquiavélicos. los diputados se trasladaron a un local interior próximo. Charles Panckoucke. 349.. no tardaron en mostrar una actitud común. El día 17 los diputados del tercer estado insistieron en sus pretensiones y proclamaron que «la interpretación y presentación de la voluntad general les pertenecía a ellos .

el acto de una turba demasiado George Rudé. Sobre el asalto a la Bastilla. y 76 soldados. no obstante. véase ibid.6 La triunfal toma de la Bastilla el 14 de julio tuvo importantes consecuencias revolucionarias. Lafayette. Entre los oradores en torno a los que los parisinos se arremolinaban en busca de noticias e inspiración se encontraba Camille Desmoulins. La acción colectiva del pueblo de París había sido decisiva en el triunfo del tercer estado y de la Asamblea Nacional. De Launay. ordenó a sus 100 soldados que disparasen a la turba. 1959). el conde de Artois. las sospechas del pueblo de que la nobleza trataba de doblegarlo mediante el hambre quedaron confirmadas cuando se descubrieron reservas de trigo allí almacenadas. y Jacques Godechot. En términos políticos. 28 zapateros remendones. El librero parisino Sébastien Hardy. comerciantes. como se les llamó después. que se asumió mayoritariamente como consecuencia de una retención deliberada de las existencias por parte de los nobles terratenientes. y 6 jardineros.000 parisinos armados pusieron sitio a la fortaleza. Aquel mismo día. artesanos y asalariados de unos treinta oficios distintos. 1970). el asalto a la Bastilla planteó también a los revolucionarios un dilema acuciante y espinoso. ¿Fue éste un comprensible –e incluso justificable– acto de venganza popular ejercido en la persona cuya decisión de defender a toda costa la prisión había provocado la muerte de un centenar de asaltantes? ¿Fue acaso un momento de locura profundamente lamentable y retrógrado. con un saldo de 98 muertos y 73 heridos. se oyeron gritos de “¡Larga vida al tercer estado! ¡Libertad! ¡No cederemos!” (véase mapa 4). Numerosos panfletos manifestaban la irá de la canalla ante su exclusión del proceso político. Sin embargo. que fue sustituido por el favorito de la reina. abandonó Francia asqueado por el desmoronamiento del respeto propiciado por el tercer estado. Días después. el hermano más pequeño de Luis. porque disponía de existencias de armas y pólvora y porque esta poderosa fortaleza dominaba los barrios populares del este de París. 6 5 29 . y se enfrentaron a las tropas reales. Jean Stewart (Londres. era también un imponente símbolo de la autoridad arbitraria de la monarquía. viendo que la multitud se abría camino a la fuerza hacia el patio. no quiso rendirse y. el marqués de Launay. cuyos diarios constituyen una incomparable fuente de información acerca de los primeros meses de la revolución. The Crowd in the French Revolution (Oxford. incluyendo fabricantes. La abadía de Saint-Lazare fue registrada en busca de armas. Maximilien Robespierre. El resto pertenecían a la canalla: tenderos. 4. a quien estaban ansiosos por derrocar». y a seis soldados de sus tropas. El control de París por parte de los miembros burgueses del tercer estado quedó institucionalizado mediante un nuevo gobierno municipal a cargo de Bailly y una milicia civil burguesa dirigida por el héroe francés de la guerra americana de la Independencia. The Taking of the Bastille: July 14th. escribió que el pueblo aseguraba «que los príncipes estaban acumulando trigo deliberadamente para poner la zancadilla a M. 41 cerrajeros. unos 5. 9 sastres. algunos de los participantes en la exultante multitud que tomó la Bastilla respondieron violentamente matando al gobernador de la fortaleza. cap. sita en el faubourg St. Luis aceptó formalmente lo ocurrido entrando en París para anunciar la retirada de sus tropas y llamando de nuevo a Necker para devolverle el cargo. 10 peluqueros que también confeccionaban pelucas. a quien había conocido durante su época escolar en el Collége Louis-le-Grand en la década de 1770.imitando a Sieyés. 46. Durante los cuatro días posteriores al 12 de julio. el cervecero Santerre. cuarenta de las cincuenta y cuatro aduanas que circundaban París fueron destruidas. A primera hora de la mañana del 17 de julio.5 La destitución de Necker. trad. Un goteo constante de cortesanos descontentos se uniría a su emigrada corte en Turín. ¿Quiénes fueron los que tomaron la Bastilla? Se hicieron varias listas oficiales de los vencedores de la Bastilla. el barón de Breteuil. amigo del diputado del tercer estado por Arras. 7 canteros.. Los insurrectos se apoderaron de las armas y munición que había en las armerías y en el hospital militar de los Inválidos. Lafayette añadiría el blanco de la bandera borbónica al rojo y el azul de la ciudad de París: acababa de nacer la revolucionaria escarapela tricolor. 11 vinateros. El 14 de julio. Antoine. Entre ellos había 49 carpinteros. había quizá una veintena de burgueses. p. 48 ebanistas. incluyendo una elaborada por su secretario Stanislas Maillard. Sólo accedió a la rendición cuando dos destacamentos de Gardes Françaises se unieron a los sublevados y situaron su cañón frente a la entrada principal. Necker. El objetivo final era la fortaleza de la Bastilla. salvó a la Asamblea Nacional y legitimó un brusco cambio de poder. La revuelta fue sofocada por las tropas a costa de varios centenares de vidas.. De los 662 supervivientes que figuraban en la lista. supuso la señal de partida de la acción popular. Además. Una escalada en los precios de las barras de pan de cuatro libras de 8 a 14 céntimos sustentó este malestar. 1789. el gobernador.

).. había escarnecido el horror causado por la violencia para condonarla y alentarla: «mientras fingía sentirse estremecido por la extrema violencia que estaba describiendo. ¡Oh Dios! ¡El bárbaro! arranca el corazón [de Berthier] de sus entrañas todavía palpitantes . fue apresado cuando trataba de huir de la ciudad.. Louis Bertier de Sauvigny. 1971). al parecer en merecido castigo por presunta conspiración para empeorar el largo periodo de hambruna que atravesaron los parisinos en 1788-1789.. Supuestamente Foulon había declarado que si los pobres estaban hambrientos que comieran paja. en Provenza. y presagiar por fin el triunfo de la justicia y la libertad. debió de pensar que aquel incidente sería único. Él y su suegro Joseph Foulon. 7 30 . y hacen que la Naturaleza se estremezca. Elysée Loustallot consideraba el asesinato de Launay repugnante pero legítimo: Por primera vez. Les Révolutions de Paris.. pp. al igual que vosotros. Una excelente colección de artículos de periódico nos la brinda J. El vacío de autoridad causado por la caída del Estado borbónico se cubrió temporalmente en los pueblos y ciudades pequeñas por milicias populares y consejos. de Launai fue atravesado por innumerables estocadas. no olvidéis que estos castigos ultrajan a la humanidad. 18-25. 17-19. 446. The Press in the French Revolution (Melbourne. los arrancaron de manos de sus conquistadores y los pisotearon uno tras otro.. esperanza y temor. monstruos y delincuencia . n. Simon Schama insiste en que esta violencia punitiva estaba en el corazón de la revolución desde el principio. Paralelamente a la revolución municipal. Las noticias de este desafío sin precedentes al poder del Estado y a la nobleza llegaron a un campesinado en plena efervescencia. el gobernador real de París desde 1776. como en Reims. por otro lado.. fueron apaleados hasta la muerte y decapitados.. tributos y diezmo. ¡Qué horrible visión! ¡Tiranos.. su prosa se revolcaba en ella». El día 22.. se respiraba en el campo un ambiente de conflicto. la toma de la Bastilla tuvo otra consecuencia todavía de mayor envergadura. Un hombre .. como sucedió en Troyes. la antítesis de todo aquello que la revolución debía significar? En la primera edición de uno de los nuevos periódicos que se apresuraron a informar acerca de los recientes acontecimientos sin precedentes. en su tercer viaje por Francia. un joven abogado de Burdeos.° 1. Este glorioso día debe sorprender a nuestros enemigos. en las que los nobles se retiraban o eran obligados a marcharse por la fuerza. percibo cómo os afligen el alma estas espantosas escenas. y su cabeza clavada en la punta de una lanza. una explícita alusión a los sentimientos inhumanos de aquel bárbaro .. el poder judicial no tenía fuerza alguna para hacer cumplir la ley. 18-25 de julio de 1789. Gilchrist y W J. El afligido reportaje de Loustallot plantea argumentos difíciles de justificar. desde Paris hasta la más remota y diminuta aldea. y en la cuenca de París.. que se convertiría en el periodista revolucionario más importante y admirado. Tras la decapitación de Foulon. Esta toma de poder fue acompañada en todas partes por un rechazo generalizado de las reivindicaciones del Estado. pp. pero pensad cuán ignominioso es vivir como un esclavo . 12-18 de julio de 1789. Les Révolutions de París. y que los líderes de la clase media eran cómplices de tales barbaridades. la primavera y verano de 1789 supusieron el desmoronamiento total y sin precedentes de siglos de gobierno de la realeza. Loustallot. El informe de Loustallot acerca de aquel día «terrible y aterrador» estaba ahora marcado por la angustia y la desesperación. Tenía un puñado de heno en la boca. al confraternizar abiertamente las tropas con los civiles.° 2. o se habían apoderado de las reservas de comida. y sus cabezas exhibidas por todo París. su sangre manaba por todas partes . Murray (eds. el pueblo que estaba tan ansioso de venganza no permitió ni a de Launai. Según Schama. estoy conmocionado por todo lo sucedido.. n. Citizens. Arthur Young. la augusta y sagrada libertad ha penetrado finalmente en esta morada de horrores [la Bastilla]. en Cambrésis y Hainaut en el noreste. ¡la venganza de un pueblo comprensiblemente furioso! . decapitado.7 La toma de la Bastilla fue tan sólo el ejemplo más espectacular de conquista popular del poder local. los campesinos se habían negado a pagar los impuestos o los tributos señoriales. Schama. de los señores y de la Iglesia. o en las que nuevos hombres accedían al poder. pero lo peor estaba aún por llegar. Desde diciembre de 1788. contemplad este terrible y espeluznante espectáculo! ¡Temblad y ved cómo se os trata! . ni a los demás funcionarios llegar al tribunal de la ciudad.. que exigían el pago de los impuestos. Sin embargo.habituada a los castigos espectaculares impuestos por la monarquía a la violenta sociedad que la revolución pretendía reformar? ¿O bien se trató de un acto de barbarie totalmente imperdonable. En los centros provinciales se produjeron «revoluciones municipales».. Conciudadanos. En toda Francia. en el Franco Condado.. que había sustituido a Necker en su ministerio. en este temible refugio de despotismo. Loustallot.

Justo cuando estaba a punto de terminar mi carta. dijo que su marido no tenía más que un pedazo de tierra. y un pobre caballo. en un ambiente de pánico exacerbado. al preguntarle yo las razones de su lamento. todos los demás son amortizables. habían robado los títulos de arrendamiento y concesiones de señorío. el mayordomo del duque de Montmorency escribió a su señor en Versalles que: El populacho. abnegación y extrema excitación. No hay razonamiento que valga: este populacho desenfrenado tan sólo atiende a su propia furia . y de la servidumbre personal. una serie de nobles montaron la tribuna de la Asamblea para responder al gran miedo renunciando a sus privilegios y aboliendo los tributos feudales. Annales historiques de la Révolution franVaise (1955). Aquellos derechos que no sean abolidos por este decreto seguirán siendo recaudados hasta nuevo acuerdo. pero Dios nos favorecerá. diseminándose de pueblo en pueblo a varios kilómetros por hora. La Asamblea Nacional aniquila por completo el régimen feudal y decreta la abolición sin indemnización de los derechos y deberes. unidos a los vasallos de la marquesa de Longaunay.8 El miedo a la venganza de los aristócratas sustituyó tales esperanzas a medida que llegaban noticias de la Bastilla: ¿acaso las pandillas de mendigos que merodeaban por los campos de cereales eran agentes de los vengativos señores? La esperanza. que fue abolida en su totalidad. una pobre mujer se unió a mi y comenzó a quejarse de aquellos tiempos que estábamos viviendo. culpando a los señores del reino de los altos precios del trigo. derivados de manos muertas reales o personales. una vaca. No obstante. y derruido sus palomares: a continuación le dejaron una nota informándola del robo con la firma La Nación9 La noche del 4 de agosto. Al no materializarse las represalias de los nobles. Se eligieron también otros objetos a los que dirigir el odio: en Alsacia se ejerció la violencia contra los judíos.plasmó las desesperadas ilusiones depositadas en la Asamblea Nacional. Travels in France during the Years 1787-1788-1789 (Nueva York. una semana más tarde. para aliviar a mi yegua. pero ella aseguró tener sólo veintiocho.. 1992). éste fue un caso poco frecuente de violencia personal en aquellos días. hicieron distinciones entre «servidumbre personal». y cuatro franchares de avena. tanto feudales como censuales. Quedaron también suprimidos los tribunales señoriales: en el futuro. y de lo triste que era el país. las milicias de los pueblos apuntaron con sus armas al mismo sistema señorial. Barcelona. apuñalado hasta causarle la muerte y decapitado.. Esta mujer. los palomares. un pollo y una libra a otro señor. la justicia iba a ser administrada desinteresadamente de acuerdo con un conjunto de leyes uniformes. Así pues. un funcionario que se había burlado de una multitud que se quejaba de los precios de la comida fue arrastrado desde su escondrijo en el chapitel de una iglesia. la Asamblea abolió por completo la servidumbre. 161-162. The Ideology of the Great Fear: The Soissonnais in 1789 (Baltimore. Al igual que la canalla de París. ataca ferozmente todo lo que les pertenece. en St. car les tailles et les droits nous écrasent. 31 . 8 9 Arthur Young. sin embargo. el temor y el hambre convirtieron el campo en un polvorín al que imaginarias visiones de «bandidos» prendieron fuego. su figura encorvada y su rostro ajado y endurecido por el arduo trabajo. pp. aparentaba unos sesenta o setenta años. y el precio y la manera de amortizarlos serán establecidos por la Asamblea Nacional. y el trabajo no remunerado. El pánico se extendió a partir de unas pocas chispas aisladas causando incendios de violentos rumores. La revuelta rural constituye el tema del estudio clásico de 1932 de Georges Lefebvre. El gran pánico de 1789: la Revolución Francesa y los campesinos (Paidós.. En las afueras del norte de París. Existe un estudio reciente de Clay Ramsay. obligando a los señores o a sus agentes a entregar los archivos feudales para ser quemados en la plaza del pueblo. los privilegios señoriales y reales de caza. Ahora decían que algunas personas importantes iban a hacer algo por los pobres. los campesinos adoptaron el lenguaje de la revuelta burguesa para sus propios fines. Esta revuelta tan extraordinaria se dio a conocer con el nombre de «gran pánico». pero ella no sabía quién ni cómo. Denis. me enteré de que aproximadamente trescientos bandidos procedentes de todos los rincones. 1969). al conversar con una mujer campesina en la Lorena el 12 de julio: Mientras subía a pie por una empinada colina. además de las gravosas tallas y otros impuestos . e invadiendo todas las regiones a excepción de Bretaña y el este. 1986).. y «derechos de propiedad» (tributos de señorío pagaderos en cosechas) por los que los campesinos tenían que pagar una indemnización antes de dejar de pagar definitivamente: Artículo 1. vista no de muy lejos. así como de aquellos que los representan. el 2 de agosto. y sin embargo tenían que pagar un franchar (42 libras) de trigo y tres pollos por el arriendo a un señor.

¿Seguirán los hombres insistiendo en querer hacernos víctimas de su orgullo e injusticia?10 Los Decretos de Agosto tuvieron también gran importancia por otra razón: porque estaban basados en la presunción de que a partir de aquel momento todos los individuos de Francia gozarían de los mismos derechos y estarían sujetos a las mismas leyes: la edad de los privilegios y excepciones había terminado: Artículo X .. pp.° 44.. los esclavos y las mujeres gozarían también de igualdad política y legal. Más tarde. La libertad consiste en el completo y pleno uso de dichas facultades. 11-14 de agosto de 1789. Nos han dicho que se está hablando de liberar a los negros. la Asamblea votó una Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. 332-333... serían sustituidos por modos más equitativos de financiar al Estado y a la Iglesia. condados.12 «Cahier des doléances et réclamations des femmes par Mme. todo hombre recibe facultades de la naturaleza. Es decir. se consideró político excluir cláusulas de un borrador inicial que trataba de explicar los límites de la igualdad de forma más directa: II.). y que en lo sucesivo «las distinciones sociales se basarían solamente en la utilidad general». 2 de septiembre de 1791. pp. pp. 362-363.El diezmo. 12 Moniteur universel... La sociedad está basada en la necesidad de mantener la igualdad de derechos en plena desigualdad de medios. Así pues. principalidades. En sí misma la Declaración era un documento extraordinario. señorial y corporativa de la Francia del siglo XVIII. vol. que se hagan cargo del servicio postal. 1981).. una región situada al norte de Paris: Ya sea por razón o por necesidad. B. VI. V. Por consiguiente.. y silenciaba el modo en que se pretendía garantizar el ejercicio del propio talento a aquellos que carecían de educación o propiedades. pero mientras tanto habría que continuar pagando... 20 de agosto de 1789. al igual que los impuestos estatales existentes. Para garantizar su propia conservación y encontrar el bienestar. la desigualdad se encuentra en la propia naturaleza. que aren los campos. así como los Decretos de Agosto. mientras proclamaba la universalidad de derechos y la igualdad cívica de todos los ciudadanos. nº 40. se establecía la esencia del liberalismo. 151-152. 1789». Aquélla iba a ser una tierra en la que todos serían iguales ante la ley. no dejaba por ello de ser ambigua en su redacción y en sus silencios. que cultiven el suelo. vol. Eran también una proclamación revolucionaria de los principios de una nueva edad dorada. En su lugar. los hombres permiten que las mujeres compartan su trabajo. está recuperando sus derechos . que «la libertad consiste en poder hacer todo lo que no dañe a otro».. pp. y estarían sujetos a las mismas responsabilidades públicas: era una invitación a convertirse en ciudadanos de una nación en vez de súbditos de un rey. la Declaración garantizaba los derechos de libre expresión y asociación. The French idea of Freedom: The Old Regime and the Declaration of Rights of 1789 (Stanford. tras concienzudos y largos debates. y de religión y opinión. Lo fundamental de dicha Declaración era la insistencia en que «la ignorancia. Aun siendo universal en su lenguaje y rebosante de optimismo. ya sean financieros o de cualquier otro tipo. la Declaración era ambigua respecto a si los desposeídos. n. el 27 de agosto. 1. limitados tan sólo –y de forma más bien ambigua– por «la ley». Los Decretos de Agosto y la Declaración de los Derechos del Hombre representaban el fin de la estructura absolutista. y serán absorbidos dentro de los derechos comunes de todos los franceses11 La Declaración. Por consiguiente. afirmaba de forma explícita que todas las carreras y cargos estarían abiertas al talento. La desigualdad entre los hombres nace de ello. 2. otras emprenden largos y arduos viajes por motivos comerciales . el pueblo. 47-59. todos los privilegios especiales de las provincias. 11 Moniteur universel.. quedan abolidos sin indemnizaciones. En Dale Van Kley (ed. B. Esta cuestión se había planteado ya en la primavera de 1789 en un cahiers de mujeres del País de Caux. Pero la naturaleza no ha dotado a todos los hombres de los mismos medios para ejercer sus derechos. el olvido o el menosprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las desventuras públicas». Archives parlementaires. en Cahiers des doléances des femmes et autres textes (París. la Asamblea rechazó la sugerencia por parte de los nobles de que se incluyese junto a esta declaración una declaración de deberes para que el pueblo llano no abusase de sus libertades. cantones. una de las más poderosas afirmaciones de liberalismo y de gobierno representativo. Calif. ciudades y comunidades de: habitantes. 1994) encontramos una detallada reflexión sobre la Declaración. casi tan esclavizado como ellos. 10 32 .

no tardó en hacerse evidente que las mujeres sólo se contentarían si la familia real regresaba a Paris. ambos documentos se encontraron con el rechazo de Luis. Una vez en Versalles. que estableció una relación entre los imperativos de garantizar el suministro de pan a precio razonable y el destino de los decretos revolucionarios clave: acudió con las demás mujeres a la sala de la Asamblea Nacional. Washington. Mientras que en Inglaterra muchos empezaron a sentirse incómodos con los informes acerca de los brutales derramamientos de sangre o cuando la Asamblea Nacional desestimó sin dilación la posibilidad de emular el sistema británico de dos cámaras. Poetas como Wordsworth. esta vez fueron las mujeres de los mercados quienes la abanderaron: en palabras del observador librero Hardy. Kant y Herder) en la celebración de lo que se interpretaba como un momento ejemplar de liberación en la historia del espíritu europeo. el pueblo empezó ahora a referirse al antiguo régimen. y la corte totalmente desorganizada. vol. la victoria del verano de 1789 parecía de nuevo discutible. el 13 de octubre: «La revolución que se ha llevado a cabo en Francia es de tan 13 14 Rudé. Otras se vanagloriaban de haber traído consigo a la familia real tildándolos de «el panadero y su esposa. tras haber exigido algunas de aquellas mujeres panes de 4 libras a 8 céntimos.Puesto que tanto los Decretos de Agosto como la Declaración constituían un conjunto profundamente revolucionario de principios fundamentales de un nuevo orden. (París. Por segunda vez. Anne-Josephe Terwagne. llevando consigo los decretos que les fueron entregados en la Asamblea Nacional. Cobb y Jones (eds. otros muchos mostraron abiertamente su entusiasmo. la gente estaba impresionada por los dramáticos sucesos de aquel verano. No obstante. donde irrumpieron en tropel. sólo los reyes de Suecia y de España y Catalina de Rusia se mantuvieron decididamente hostiles desde el inicio. depuis la réunion des États-Généraux jusqu'au Consulat. entre sus líderes espontáneos figuraba Maillard. Coleridge.). 32 vols. 1789. 7. entre el populacho europeo general el respaldo a la revolución era mayoritario. elegido presidente de Estados Unidos seis meses antes. que se hizo famosa con el nombre de Théroigne de Méricourt. que obligó a su reacio comandante Lafayette a «acaudillarlas». «estas mujeres dijeron a voces que los hombres no sabían de qué iba todo aquello y que ellas querían intervenir en el curso de los acontecimientos». Hegel. Así lo hizo el día 6 y la Asamblea siguió sus pasos. Sin embargo. una encargada de la limpieza de 42 años. Los Estados Generales habían sido convocados para ofrecerle consejo sobre el estado de su reino: ¿acaso la aceptación de la existencia de una «Asamblea Nacional» le obligaba a aceptar las decisiones de esta última? Además. seule histoire authentique et inaltérée de la Révolution française. y como misionero de la libertad a su patriarca». Voices of the French Revolution. Una vez sancionados los decretos clave.13 El 5 de octubre. Southey y Blake se unieron a sus semejantes alemanes e italianos en el mundo artístico y filosófico (Beethoven. A su vez. Pocos fueron los que no se entusiasmaron con los acontecimientos: entre las cabezas coronadas de Europa. escribió a su enviado en Francia. 544. Convencida de que ahora la revolución era completa y estaba asegurada. 2. como ayudante de campo a mi general. La Asamblea Nacional debía de nuevo su existencia y su éxito a la intervención armada del pueblo de Paris. y el aprendiz del panadero».. Entre los cientos de participantes y observadores entrevistados se encontraba Madelaine Glain. No obstante. y carne por el mismo precio. y para dar cuenta de la magnitud de lo conseguido. que inmediatamente consintió en sancionar los decretos. Una delegación se presentó ante el rey. las mujeres invadieron la Asamblea.88 33 . iban cantando «cancioncillas vulgares que al parecer mostraban poco respeto por la reina». el triunfo de la revolución parecía asegurado. Más tarde fueron secundadas por la Guardia Nacional.000 mujeres emprendieron la marcha hacia Versalles. a medida que la crisis empeoraba y se multiplicaba la evidencia de un desprecio manifiesto por la revolución por parte de los oficiales del ejército. Aquél fue un momento decisivo en la revolución de 1789. p. 1847). la Asamblea ordenó una investigación acerca de los «delitos» del 5 al 6 de octubre.14 Con esto las mujeres explicitaban públicamente la antigua creencia de la responsabilidad real ante Dios de proveer comida. Crowd in the French Revolution. y de que el pueblo llano de París nunca más volvería a ejercer semejante poder. regresó al Ayuntamiento de Paris con el señor Maillard y otras dos mujeres. Otros quizá sintieran cierta satisfacción al ver humillada por su propio pueblo a una de las mayores potencias de Europa. aunque también había unos pocos «contrarrevolucionarios» como Edmund Burke. con su Cámara de los Lores. y una mujer de Luxemburgo. 69 y cap. Lafayette mandó un juego de llaves de la Bastilla a George Washington en calidad de «tributo que debo como hijo a mi padre adoptivo.. Burns. 5. Fichte. un héroe del 14 de julio. El alcalde Bailly recordó que cuando las mujeres regresaron a París el día 6. el gobernador Morris. la canalla de París intervino para salvaguardar una revolución que había hecho suya. En toda Europa. p. la testigo . p. Réimpression de l’ Ancien Moniteur.

La revolución de los diputados burgueses había triunfado sólo por la intervención activa de la clase obrera de París. Por otro lado. [yo] pronostico. esta nación será la más feliz y poderosa de Europa». Si termina como . el hecho de que Luis consintiera en cambiar a regañadientes. Y a esta tarea se dedicaron.. Junto con el potente sentido de euforia y unidad en aquel otoño de 1789 se abría paso la conciencia de cómo se había alcanzado la revolución y la magnitud de lo que quedaba por hacer. 34 . la declaración revolucionaria de los principios del nuevo régimen presuponía la remodelación de todos los aspectos de la vida social.maravillosa índole que la mente apenas puede reconocer el hecho.. los recelos de los diputados se pusieron de manifiesto en la proclamación temporal de la ley marcial el 21 de octubre. Pero lo más importante de todo. quedó parcialmente disfrazado por la invención de que su obstinación se debía únicamente a la maligna influencia de la corte.

La caída de Robespierre fue universalmente aplaudida. La expresión «el sistema del Terror» fue utilizada por primera vez dos días después por Barère.C. Durante su estancia en prisión cambió el nombre de Camille. su nombre la había convertido en sospechosa en la fatídica primavera de 1794. que finalmente quedó abolido en mayo de 1795. Fue también uno de los muchos militantes que pensaban que el fin del Terror aportaría una nueva libertad a la iniciativa popular y la aplicación de la Constitución de 1793. Las historias del Terror –es decir. por lo tanto. unos doscientos clubes jacobinos provinciales manifestaron ruidosamente sus quejas por las inesperadas repercusiones. p. Rose era una mujer de 31 años. Los termidorianos eran hombres duros. y no estaban dispuestos a que la experiencia se repitiese. Antes. Babeuf fue encarcelado a comienzos de 1793 por falsificar registros de propiedad con el objetivo de repartir las tierras entre los pobres. Rose de Beauharnais fue liberada de la prisión de Les Carmes.. había sido prorrevolucionaria. al mismo tiempo que se llevaba a cabo la ejecución de Fouquier-Tinville. Francia. con la caída de Robespierre. aquellos que trataban de culpar a Robespierre de los excesos del Terror. que había sido la espina dorsal de la vida política de la burguesía patriótica durante la revolución. el nuevo régimen del Directorio representaba aquello que todos anhelaban: la garantía de los logros revolucionarios y la contención de la política popular. en las ciudades de provincias los militantes fueron asesinados. que había adoptado tiempo atrás. los jacobinos activos y los sans-culottes fueron arrestados. que. no resultaba sencillo volver a los principios y al optimismo de 1789: la Revolución había perdido su inocencia. En primer lugar. pero luego fue juzgado. gozan ahora del fruto de vuestras sublimes obras. recorriendo con alegría el sendero de la virtud . y ejecutado el 5 Termidor. Así pues. liberados de los errores a los que el terrorismo les había conducido. no obstante. 35 . Los regímenes postermidorianos tendrían todos ellos dos objetivos fundamentales. Junto con la restricción de los objetivos del tribunal revolucionario. y habiendo roto el cetro de hierro bajo el que el sinvergüenza de Robespierre los tenía sometidos. En París. por el de Gracchus. Revolution and Environment. suprimiendo obviamente las fuentes de inestabilidad encarnadas por los jacobinos y los sans-culottes. en enero de 1795 el comité de vigilancia de Lagrasse (departamento del Aude) celebró el fin del Terror en una alocución dirigida a la Convención: La Revolución del 9 Termidor . y el destino envió al patíbulo a infinidad de sufridos y honrados ciudadanos confundidos entre los cupables . 1795-1799 Diez días después de la caída de Robespierre el 9 Termidor. y los hombres que ahora gobernaban Francia eran curtidos pragmatistas. en enero de 1795: 1 McPhee. y se sentía cómoda cuando se dirigían a ella tratándola de tú y de ciudadana. El talante vengativo de esta reacción social quedó reflejado en una canción de Souriguiéres y Gaveaux «Le Réveil du peuple» («El despertar del pueblo»). A pesar de ello. y el club jacobino. Obviamente. serian republicanos. Este «Terror blanco» fue una respuesta punitiva de las élites políticas y sociales frente a los controles y miedos que habían padecido. entre ellos François-Noël Babeuf (véase capítulo IV).CAPÍTULO VIII. pero por encima de todo estaba la necesidad de terminar la revolución. feliz y triunfante.. 120. Otros que celebraron el levantamiento de las restricciones a la libertad estaban tan amargados por sus experiencias que dieron rienda suelta a un periodo de crueles represalias. Para los más acomodados de toda Francia.. acusado de conspiración con el enemigo. Su marido Alexandre no tuvo tanta suerte: había dimitido del ejército en agosto de 1793. Gracchus Babeuf se movió con presteza y fundó el Tribun du peuple en el que hacía públicas las demandas de los sans-culottes. fiscal en el año II. a menudo habían sido sus instrumentos o cómplices de ellos. la justificación de la guerra expresada por los antiguos líderes Brissot y Vergniaud –de que se trataba de una guerra defensiva contra la tiránica agresión que acabaría convirtiéndose en una guerra de liberación a la que se unirían los europeos oprimidos– evolucionaría desembocando finalmente en una guerra de expansión territorial en nombre de «la grande nation».. ha sido testigo del renacimiento de la calma y la serenidad en los corazones de los franceses. muchos de ellos antiguos girondinos que habían sobrevivido al Terror ejerciendo una silenciosa oposición. Al cabo de un mes de la caída de Robespierre. de la propia Revolución– suelen terminar.1 Sin embargo. En segundo lugar. hija del propietario de una plantación de azúcar en la isla caribeña de la Martinica. Entre los otros «sospechosos» liberados después de Termidor se contaban numerosos sans-culottes.. fue clausurado en noviembre. CONCLUYENDO LA REVOLUCIÓN. es libre. pues simbolizaba el final de las ejecuciones a gran escala. se dio rienda suelta a una violenta reacción social.. un reformista agrario romano del siglo II a. hombres sanguinarios mataban a víctimas inocentes por envidia.

ahora el régimen ofrecía subsidios a sus partidarios literarios. 5.Pueblo francés. 1993). p. trad. Mason. la historia de la industria editorial lleva el sello de la economía política del período. De forma similar a la historia de la prensa y de la pintura. que dio marcha atrás al compromiso jacobino de una Alan Forrest. Baldick (Londres 1965). en Burdeos la jeunesse dorée realista se deleitaba llevando la escarapela blanca y golpeando a los sans-culottes con los que se tropezaba por la calle. 1789-1810 (Berkeley y Los Angeles. también de facto el fin de tuteo como forma política de tratamiento. El punto de vista social de los antiguos girondinos y hombres de la «Llanura» que ahora dominaban la Convención se hizo patente en su política educativa. 3 Carla Hesse. Originalmente «emancipados» de los controles del gremio privilegiado de editores parisinos. especialmente bailes en los que los más adinerados mostraban su antipatía por el Terror y simbolizaban sus recientes temores presentándose con el cuello afeitado y con finas cintas rojas en torno a la garganta. The Thermidorians. a devolver a todos estos bebedores de sangre humana a los monstruos de Ténaro! ¡Guerra a todos los agentes del crimen! ¡Perseguidles hasta la muerte! ¡Compartid el horror que me invade! ¡Que no escapen! En Burdeos esta canción se hizo popular entre los monárquicos. pueblo soberano.4 A pesar de la ley del 2 Pradial II (21 de mayo de 1795). 1991). una multitud de jóvenes invadió el Grand Théatre para abuchear y silbar la obra anticlerical Jean Calas. Ending the Terror: The French Revolution after Robespierre (Cambridge. The Gilded Youth of Thermidor. no obstante. Los árboles de la libertad plantados durante el Terror no tuvieron oportunidad de alcanzar la madurez. ¿Qué es esta primitiva lentitud? ¡Apresúrate. Aquellos años vieron. cuando el gobierno se percató de que su sangriento llamamiento a la venganza servía de tapadera al resurgimiento monárquico. y es buena muestra de la educación clásica de la clase media parisina. James Cookson (Montreal. 4 Francois Gendron. según la cual tan sólo se permitía la escarapela tricolor como signo de afiliación política. Reaparecieron las prostitutas en el Palais-Royal solicitando a sus ricos clientes. La revolución cultural del año II había terminado. Los acomodados empezaron a utilizar tímidamente el tratamiento de «Monsieur» y «Madame» en vez de «Ciudadano». ¿puedes contemplar sin estremecerte de horror cómo sostiene el crimen sus banderas de carnicería y terror? Tú sufres mientras una espantosa horda de asesinos y bandidos ensucia con su feroz aliento la tierra de los vivos. 1994). La mejor visión de conjunto del período termidoriano sigue siendo la de Georges Lefebvre. Publishing and Cultural Politics in Revolutionary Paris. 334. A mediados de 1795. R. 1789-1799 (Oxford. The Revolution in Provincial France: Aquitaine. de los nombres revolucionarios e incluso de las décadas en muchas zonas: Las viejas formas de comunicación volvieron a instalarse: en 1795 el número de nuevas novelas se duplicó –en gran parte relatos sentimentales y de misterio– mientras que la cantidad de nuevas canciones políticas descendió de 701 a 137. los autores pudieron tratar otra vez con los editores como agentes de libre contrato. los autores habían disfrutado de unos años de libertad de expresión sin precedentes desde 1789 hasta que la tenaz política del Terror les puso freno. Singing the French Revolution. abogaba por una política deliberada de inculcación de los auténticos valores culturales y políticos3 Los hijos de los adinerados manifestaban un desprecio por la indumentaria «mediocre» de los jacobinos desfilando como muscadins y merveilleuses. y aquella jeunesse dorée (juventud dorada) patrullaba las calles buscando la ocasión de tomar venganza fisica de los sans-culottes. exigiendo que los actores cantasen «Le Réveil du peuple». Con el derrocamiento del Terror en julio de 1794. La referencia a Ténaro alude a un cabo en el Peloponeso. pueblo fraternal. que Carla Hesse describe como el «Termidor cultural».2 La canción fue prohibida un año más tarde. El informe de Grégoire del 17 Vendimiario III (5 de octubre de 1794). La liberación de las restricciones sociales y económicas en la exhibición de la riqueza permitieron el resurgimiento del consumo ostentoso. Véase también Bronislaw Baczko. cap. trad. que comenzaban a resurgir. 1996). 2 36 .

Van Heck. es más. Los termidorianos estaban más interesados en la educación de élite. de los Cónyuges.. En el período inmediatamente posterior al levantamiento de Pradial. en Blois. abolidas en agosto de 1793 por ser corporativas y elitistas. el mensajero de la prisión de La Force durante el Terror. poco después de Termidor. de la Ancianidad.700 fueron despojados de todos los derechos civiles. 96. Estas fiestas oficiales carecían del respaldo popular.. Sobre estas journées. paradigma del movimiento de los sans-culottes. y de la Agricultura. Festivals and the French Revolution. y de privación económica.6 El fracaso de la insurreción de mayo de 1795 dio rienda suelta a una reacción de gran alcance. Bertaud. están hartos de pasarse las noches a las puertas de los panaderos . Cange les dio parte de su dinero fingiendo que lo enviaba el prisionero. ahora había que reconocer actos de virtud opuestos. Philip Dawson (ed. exigiendo al mismo tiempo la «abolición del gobierno revolucionario». 10. a menos que respetasen al instante el toque de queda. Crowd in the French Revolution. Conmovido por la miseria de la familia de un prisionero a la que tuvo que llevar un mensaje. En enero de 1796. Esto coincidió con un invierno muy riguroso: el Sena se congeló y el suelo se endureció hasta medio metro de profundidad. los sans-culottes llevaron a cabo un último y desesperado intento de recuperar la iniciativa. a pesar del vigor de la reacción política contra el Terror. se enteró de que Cange estaba criando a seis hijos. 37 . Sin embargo. En abril de 1795. cap. En septiembre de 1794. y que solamente hubiese una escuela en cada cantón en vez de una en cada comuna. Army of the French Revolution. Sólo después del Terror descubrió éste. Las mujeres desempeñaron un importante papel en estas insurrecciones. y el Directorio recurrió a la obligatoriedad para imponer su particular marca al republicanismo. volvieron a funcionar como el Institut de France. y 1. En este contexto de reacción política y social.000 jacobinos y sans-culottes fueron arrestados. algunas fiestas más espontáneas dieron la vuelta a la tortilla contra los jacobinos: en Beaumont-de-Périgord el 26 Termidor V (13 de agosto de 1797) unos jóvenes quemaron «un hombre de paja al que pusieron el nombre de Robespierre».escolarización universal y gratuita. p. En octubre de 1795.). 12. cuando los sans-culottes y algunos soldados aprovecharon el sexto 5 6 Ozouf. el autor de Emigrados en tierras australes (véase capítulo V). y luego hizo otro tanto con el preso. El de Legrand fue uno de los varios retratos hechos a Cange y. Más de 4. cap. NJ. reunido ya con su familia. comandante de la Sección de la cité. se creó la Escuela Central de Obras Públicas (que en septiembre de 1795 se convirtió en Escuela Politécnica) vinculada a ingenierías especializadas y a las escuelas militares. las Fiestas de la Juventud. mi decreto gubernamental exigía que se cantase la «Marsellesa» en todos los teatros antes de subir el telón. que están en prisión desde el 9 Termidor». que se enseñase a las chicas «habilidades útiles» en escuelas separadas. las academias del antiguo régimen. que reemplazaron a las fiestas jacobinas de la Razón y la Naturaleza. serían reducidas por las fuerzas armadas. el régimen seguía siendo una república en guerra con la vieja Europa. advirtió a la Convención: «Los ciudadanos en nombre de quienes hablo reclaman la Constitución de 1793. The French Revolution (Englewood Cliffs. Una mezcla similar de conservadurismo social y republicanismo invadió las fiestas oficiales del Directorio. en la conmemoración del 10 de agosto de 1792 en el año VI se quemó también una efigie de Robespierre. Exigimos la libertad de varios miles de padres de familias patriotas. el nivel general de precios estaba en torno a un 750 por ciento por encima de los niveles de 1790. Los levantamientos de Germinal y Pradial del año III (abril y mayo de 1795) buscaban el retorno efectivo a las promesas de otoño de 1793. el fin de los precios fijos en diciembre de 1794 desencadenó una desenfrenada inflación. la verdad sobre lo sucedido. Mientras que la eliminación de los controles económicos permitió la vengativa exhibición de riquezas. 1967). En el Salón de París de 1796 se presentó una pintura de Pierre-Nicolas Legrand titulada «Una acción piadosa nunca se olvida». a saber. pp.5 De este modo Robespierre sirvió para personificar las sangrientas imágenes del Terror tanto para los republicanos moderados como para los realistas. Una de las grandes virtudes de Cange era que tres de los seis hijos que estaba criando eran de un cuñado muerto en el frente. 152-153. una de ellas era de Marin Gamas. Con la consigna de «Pan y Constitución de 1793» clavada en sus gorros. véase Rudé. Bajo el Terror se conmemoraba el heroico sacrificio de niños como Bara y Viala. como mínimo ocho obras teatrales contaban esta conmovedora historia. La ley Daunou del 3 Brumario IV (25 de octubre de 1795) preveía también que se pagase a los maestros con los salarios de los alumnos. Se trataba de la conmemoración de Joseph Cange. Se establecieron campos de prisioneros en las Seychelles y en la Guayana. la Convención decretó de forma contradictoria que las mujeres habíann abusado de la consideración que los hombres sentían «por la debilidad de su sexo» y que. los insurgentes reclamaban la supresión de la juventud dorada y la liberación de los presos jacobinos y de los sans-culottes. A excepción del «Día de los collares negros» en julio de 1795. Esporádicamente.

véase Maurice Hutt.aniversario de la toma de la Bastilla para vengarse de la juventud dorada. pp. 81. todavía más recalcitrante.° 281. La vida política quedaba limitada al mero acto de votar: se prohibieron las peticiones. electos por los Ancianos de una lista presentada por los Quinientos. las «Compañías de Jesús y el Sol» señalaban a los jacobinos.7 La determinación con la que la Convención resolvió responder a los desafíos tanto populares como realistas quedó claramente expresada en sus acuerdos constitucionales. esta clase de hombres sólo se encuentra entre aquellos que. the Princes and the British Government in the 1790s. 572-612.). aproximadamente la mitad de las cifras de 1791. El objetivo era evitar que se produjesen cambios políticos abruptos: tan sólo un tercio del Consejo de los Quinientos sería elegido cada vez. 1965). El hermano pequeño del conde de Provenza.. como si la revolución de 1789 no se hubiese producido nunca. los mejores son los que tienen mayor educación. p. y uno de los miembros del ejecutivo de cinco Directores. La igualdad es una circunstancia en la que la ley es la misma para todos . la producción. 92.. 1951). los colegios electorales estaban limitados a los 30.9 Para los termidorianos quedaba claro que sólo aquellos que tuvieran una participación adecuada en la sociedad podían acceder al gobierno. educados. En cualquier caso. Si se concediesen derechos políticos ilimitados a hombres sin hacienda. medida que garantizaba la estabilidad de la revolución. el Consejo de los Ancianos (hombres mayores de 40 años casados o viudos) aprobaría la legislación. n. 2 vols. intentó a finales de 1975 que fuerzas británicas penetrasen en Bretaña bajo su mando. asumió el título de Luis XVIII. Mientras que la Constitución de 1795 concedía el derecho de voto a todos los contribuyentes de sexo masculino. edad. los clubes políticos e incluso las manifestaciones pacíficas. En efecto. 453-455. Semejante ambiente alentó las esperanzas de los realistas. 7 38 . si no de una restauración del antiguo régimen. sería Sobre las relaciones internas y externas de la contrarrevolución. The Underground War against Revolutionary France: The Missions of fI illiam Wickham. provocarían disturbios. ahora llamado Luis XVII. la declaración de Luis ofreció esperanzas solamente a los más intransigentes monárquicos que soñaban con un retorno al antiguo régimen. El presidente de la Convención. 1794-1800 (Oxford. A Documentary Survey of the French Revolution (Nueva York. siendo propietarios. 25. Fue un personaje decisivo en la elaboración de la Constitución del año III (agosto de 1795). por lo menos de una monarquía constitucional. víctima de la escrófula en junio de 1795. o contribuirían a su creación sin temor a las consecuencias... Boissy d’Anglas. y los que más interés tienen en defender las leyes. es decir. son fieles a las tierras en las que está ubicada su propiedad . tal como había planeado. Tras la muerte en prisión del delfin. 1965). todo tipo de trabajo. Republic or Restoration in France? 1794-1797: The Politics of French Royalism (Manchester. French Revolution. En el sur del país. educación y sexo. 8 Moniteur universel. aludía a la restauración de los tres estados y a la posición de la Iglesia católica. vol. Teniendo en cuenta el profundo odio que los republicanos y monárquicos sentían los unos por los otros en 1795. el conde d’Artois. Chouannerie and CounterRevolution: Puisaye.. pues ahora no podía siquiera plantearse un retorno a la democracia igualitaria de la Constitución de 1793. El 25 de junio hizo pública desde Verona una declaración en la que aseguraba que no se volvería a la Constitución de 1791. 8. que restringía la participación en las asambleas electorales por razones de riqueza. su tío. Los derechos sociales prometidos en la Constitución de 1793 fueron eliminados. 1983). El cultivo de la tierra. William Fryer. (Cambridge.. y el significado del término igualdad quedaba ahora mermado en una sociedad en la que la propiedad era la base del orden social: 4. es harto dudoso que se produjera un retorno a una variante de la Constitución de 1791 sin una derrota militar y otra guerra civil. pero no consiguió ponerse en contacto con Charette. dejó muy clara la agenda política de la Convención el 5 Messidor III (23 de junio 1795): Deberíamos estar gobernados por los mejores de entre nosotros. pp. de mediana edad y casados. el movimiento popular parisino quedó silenciado.. y el orden social entero dependen del mantenimiento de la propiedad . En palabras de Boissy d’Anglas: «Hemos vivido seis largos siglos en sólo seis años». Harvey Mitchell. líder de la Vendée. el conde de Provenza. y si tuvieran que ocupar su puesto en la asamblea legislativa.. pp. 11 Messidor III [29 de junio de 17951. 9 John Hall Stewart (ed. salvo raras excepciones.000 más ricos de entre estos últimos. impondrían o permitirían que se recaudasen impuestos fatales para el comercio y la agricultura . Soboul.8 Los diputados que ahora dominaban la Convención buscaban un acuerdo político que estabilizase la revolución y terminase con las revueltas populares. los hombres adinerados.

Una sección de votantes de Limoges se quejó de que «Estamos profundamente consternados al ver cómo los ricos suplantan todas las demás categorías de ciudadanos». y la mayoría de las veces protestantes. El golpe Crook. Peasantry.sustituido anualmente. «Themes in Southern Violence after 9 Thermidor». y también la creencia de que con la liberación de la creatividad humana todos podían aspirar al ejercicio «activo» de sus capacidades. «notables de poca monta dominaban cantones desalmados». había diferencias entre la Constitución de 1791 y la de 1795. puede decirse que esta constitución marcó el inicio del siglo XIX. y al restringir dicho proceso a la participación electoral. y en el liberalismo político y económico. la política del Directorio hizo que prendieran las ya ardientes animadversiones y desembocaran en ataques directos a personas y propiedades de los jacobinos o a agentes locales del nuevo régimen. La Constitución se presentó al electorado: aproximadamente 1. no son más que mandatarios de la sección que los ha elegido y ésta puede destituirlos si lo considera necesario». La insurrección realista el 13 Vendimiario IV (5 de octubre de 1795) pretendía capitalizar la antipatía popular hacia la Ley de los Dos Tercios. McPhee. esta Constitución era un retorno a las disposiciones de la Constitución de 1791: Francia iba a ser regida nuevamente por un gobierno parlamentario y representativo basado en requisitos de propiedad y en la salvaguardia de las libertades civiles y económicas. el Directorio trataba de crear un régimen republicano basado en la «capacidad» y en la intervención en la sociedad. 152-194. en Lewis y Lucas (eds. al hacer hincapié en los derechos y responsabilidades individuales. La consolidación electoral de las comunas en municipalidades a nivel cantonal todavía agrandó más la distancia entre el pueblo rural y el Directorio: en palabras de Fournier. tras acudir a Napoleón Bonaparte para que clausurase por la fuerza el Club del Panteón de París que había agrupado a 3. Los hombres de 1795 añadieron a su constitución una declaración de «deberes».000 en contra.10 En lo fundamental. 124-128. quedaba la incertidumbre de si después de seis años de conflicto. Sólo 208.300. sólo el 15 por ciento de los 30. refiriéndose al Languedoc.. Colin Lucas. Aquí y en el oeste. Un posterior decreto exigía que dos tercios de la nueva legislatura fueran elegidos por hombres de la Convención. p. Obviamente. pp.000 electores acudieron a las urnas (y eligieron casi exclusivamente a monárquicos). Reactions to the French Revolution (Oxford. Richard Cobb. Se manifestó enojo porque el precio del orden social consistía en limitar la democracia.000 se molestaron en votar a favor del decreto de los Dos Tercios. pp. Esta combinación de estrecha base social e inestabilidad interna hizo que el régimen oscilase formando alianzas políticas entre la derecha y la izquierda con el objetivo de ampliar su aceptación y se vio obligado a recurrir a una represión draconiana de la oposición y al uso de la fuerza militar. exhortando a respetar la ley. Este forzado abandono de la vida política formal por parte de campesinos y artesanos no representó ninguna interrupción en la política popular. una cifra considerablemente inferior a la obtenida en 1793. unos 2.). pp. se celebraban con frecuencia elecciones parciales al Consejo de los Quinientos y la autoridad ejecutiva era rotatoria. la familia y la propiedad. Revolution and Environment. de participación popular y de sacrificio. La república no paga a ninguna». 1972). Los votantes de Triel (Seine-et-Oise) insistían en que «Los diputados no debían llamarse Representantes de la Nación . El más amplio electorado para las elecciones locales a menudo boicoteaba las votaciones como signo de su oposición a la república burguesa. las exclusiones y limitaciones impuestas por aquellos escarmentados republicanos pragmáticos conseguirían alcanzar la estabilidad en contra del descontento de la clase trabajadora urbana y rural y de los realistas. 136. Las políticas populares del campo son analizadas por Lewis. De ahí que el régimen declarase que la defensa de la Constitución de 1793 fuese considerada un delito y en marzo de 1796 coartó drásticamente la libertad de prensa y de asociación. después de duros enfrentamientos que finalmente arrojaron un saldo de varios centenares de muertos. A estas alturas el optimismo de 1789-1791 se había esfumado. El régimen del Directorio era republicano. 3. y las divisiones religiosas habían de resolverse separando a la Iglesia y al Estado: «No se puede obligar a nadie a contribuir a los gastos de una religión. la de negarse a participar: en las elecciones parciales de octubre de 1795. 11 10 39 . no monárquico. pp. Para evitar un ejecutivo fuerte con tintes jacobinos. Elections in the French Revolution. Second Vendée. cap. En el sur.11 Al excluir del proceso político a los monárquicos y a los pobres. la Constitución marca el fin de la revolución. bajo Napoleón Bonaparte. No obstante. Jones.000 hombres votaron aa favor y 50. Beyond the Terror.000 jacobinos fueron asesinados por bandas del «Terror blanco»: las víctimas solían ser acaudalados compradores de propiedades nacionalizadas. pero fue sofocada por el ejército. En este sentido..000 jacobinos. Por otro lado. 19-62. La impopularidad del régimen y el cinismo con el que se había excluido a la inmensa mayoría del pueblo quitándole voz política efectiva dio paso a una resistencia de distinta índole. 240-247.

Otros protestaron eludiendo la movilización o animando a los demás a hacer lo mismo. 1989). Baptiste Chain. en un contexto de ruina económica debida a las constantes guerras y a la abolición de la esclavitud. a pesar de su enorme resentimiento hacia la república burguesa. Peticionarios de Chablis (Yonne) reivindicaban que «deseamos ser católicos y republicanos. y en las ciudades provinciales (Bayeux. El comercio comenzó a resurgir lentamente: en 1796 llegaban a puerto 99 barcos. Normandía y el suroeste) donde habían emigrado una proporción muy elevada de sacerdotes. En muchas zonas el clero constitucional no fue capaz de vencer el resentimiento local ante la partida de los «buenos curas» y en cualquier caso eran muy pocos para poder asistir a las necesidades espirituales: en 1796. En 1795. y podemos ser ambas cosas». la mayoría mujeres entre los 15 y los 75 años de edad. haya muchos ejemplos en La Rochela de personas que defendían abiertamente en aquellos días el retorno de la monarquía. Para los hombres del Directorio. La Révolution française en Haut-Poitou et pays Charentais (Toulouse. La Rochela estaba tan empobrecida que el municipio tuvo que suspender el servicio de diligencia y correo por falta de dinero para comprar comida para los caballos. Una petición de novecientos «católicos y republicanos» procedente del distrito de Bousbecque en el departamento del Nord exigía la reapertura de su iglesia en marzo de 1795 e incluía una amenazadora referencia a la Constitución de 1793: 12 Archives Départamentales de la Charente-Maritime. entre los cuales había que. no es de extrañar que. Jean-Marie Augustin. el cura de Menucourt. a los 75 años de edad. Arles. sois unos cobardes si os marcháis. Éstos son los hombres por quienes vais a luchar. se negaron a colaborar con los realistas. pero no es menos significativo por lo que reveló en cuanto a las diferencias regionales y de género. un cartel en La Rochela advertía: Reclutas. que había renunciado al sacerdocio en enero de 1794. La mayoría de clérigos no sólo se había negado o retractado de un juramento de lealtad a la Constitución Civil del Clero de 1791. La Iglesia se mantendría con los donativos de sus feligreses. algodón y azúcar de los Estados Unidos.12 El Directorio había heredado un enorme problema religioso. incluso a las más bárbaras. por ejemplo. comparados con los 25 que lo hacían en 1792. pero que sea para exterminar a un gobierno que resulta odioso a todas las potencias europeas. Otros lamentaban la desaparición de las costumbres de la vida prerrevolucionaria. de 29 años. pero sólo a condición de que prestasen juramento civil. uníos. En 1796.000 parroquias de Francia. y alcanzó su máximo exponente en ciertas áreas rurales (zonas del oeste. Thomas Duboscq (véase capítulo VI). No había una correlación necesaria entre este anhelo de ritos religiosos familiares y la antipatía a la república: en los departamentos de Yonne y del Nord. Mende.fracasó también porque los parisinos de la clase trabajadora. el problema religioso era ante todo un problema de orden público: receloso del «fanatismo» pero consciente del anhelo generalizado por la reconstitución de una comunidad espiritual. No obstante. los devotos insistían en que eran republicanos que ejercían las garantías constitucionales de libertad religiosa. En 1798. para luchar por quién? Por hombres sedientos de vuestra sangre y vuestros huesos. y el régimen prosiguió con la separación de la Iglesia y el Estado prevista por la Convención. La observancia religiosa era una cuestión totalmente privada: se prohibieron las campanas y los signos externos de religiosidad. tabaco. se negaron a trabajar porque era domingo. Ruán y Toulouse) donde el colapso de las instituciones del antiguo régimen había dejado a las mujeres especialmente vulnerables al desempleo y a la destitución. Sí. Sin embargo. fueron arrestadas tras la celebración de una misa ilegal dicha por un vendedor de zuecos. empleadas en una hilandería en el hospicio de La Rochela. El 7 BrumarioVII (28 de octubre de 1798) veinticinco muchachas de edades comprendidas entre los 16 y los 20 años. el 11 Pradial III (30 de mayo de 1795) el régimen permitió la reapertura de las iglesias cerradas durante el Terror y accedió a que los sacerdotes emigrados regresasen mediante el decreto del 7 Fructidor IV (24 de agosto de 1796). el gran resurgimiento de la religiosidad popular fue ante todo labor de las mujeres.contar el transporte de maíz. 40 . Este renacimiento muestra la extendida resistencia de la fe religiosa. Por ejemplo. sino que el posterior exilio. Sin embargo. ¿Podéis tolerar que se arrebate a vuestras madres y a vuestros padres los brazoscon vuestra partida al campo de la gloria. aquellos años fueron decisivos para la construcción desde abajo de un nuevo catolicismo. o incluso la del mismísimo antiguo régimen. encarcelamiento o ejecución de dichos sacerdotes había favorecido la creación de un ejército clerical amargado y vengativo en las fronteras de Francia. una turba furiosa de mujeres invadió la catedral –convertida en un «templo de la razón» durante el Terror– y arrojó un busto de Rousseau al suelo al grito de «¡Cuando el Señor estaba aquí teníamos pan!». cuarenta y cuatro personas. Aquel mismo año.000 sacerdotes para las 40. en otros lugares muchos obreros llegaron a lamentar la desaparecida unión del trono y el altar. en Bayeux en abril de 1796. había tan sólo unos 15. se trasladó a la cercana localidad de Vaux para reanudar sus funciones de sacerdote y permaneció allí hasta su muerte en 1825. Sin embargo.

Los años más duros del Directorio se caracterizaron por fuertes tensiones ocasionadas por el resurgimiento religioso y la desorganización eclesiástica. hacia 796. el Directorio intentó intimidar en 1798 a los sacerdotes «desleales» para que se pasasen a la clandestinidad. a 60 kilómetros hacia el noreste. 146. La economía política del régimen excluía a la gran masa del pueblo. sin tener apenas impacto en la religiosidad que era menos general pero más intensa que en la década anterior. Las mujeres. NY. a pesar de que los ejércitos jacobinos habían logrado expulsar a las tropas contrarrevolucionarias del suelo francés. lo mismo que aquellos que las habían comprado como propiedad nacional. Construida en un campo que atravesaba la frontera junto al río Muga. pp.. la Iglesia católica había sido irrevocablemente expoliada de sus riquezas territoriales.-Laurent y que hoy en día se conserva en los archivos de la parroquia: Peter McPhee. fecha en que se celebró la bendición de la pequeña capilla de Sant-Cornélis. Reclaiming the Sacred: Lay Religion and Popular Politics in Revolutionary France (Ithaca.-Laurent-de-Cerdans (véase capítulo VI) de manos de los españoles en mayo de 1794. en Lewis y Lucas (eds. French History. El cura Joseph Sicre ya había abandonado Saint-Laurent el 24 de septiembre de 1792 en lo que él denominó «las circunstancias calamitosas de la Iglesia de la França».Declaramos que . «The Reconstruction of a Church 1796-1801». la preocupación fundamental del régimen era la constante presencia en suelo extranjero de gran número de emigrados y los anuncios electorales desconcertantes que aseguraban que los hombres elegibles para luego votar a los diputados estaban abiertos políticamente a un retorno de la monarquía. «Women in Revolution». Era harto conocido en aquellas lindes: llevó a cabo 124 bodas y 281 bautizos de gente de otros pueblos del Vallespir e incluso de las distantes tierras bajas de los alrededores de Perpiñán. personas laicas venerables decían «misas blancas» mientras las comadronas bautizaban a los recién nacidos. a muchos de ellos los traían sus padres el mismo día de su nacimiento. por las deserciones del ejército y los intentos de eludir la movilización.13 En todas partes encontró el pueblo diferentes maneras de mantener las prácticas religiosas. de sus privilegios. De este modo se extendió una religiosidad distinta según el sexo. 13-14. manifestaron una religiosidad populista. 21-52.. se produjo una emigación masiva de laurentinos que habían luchado contra la república. y la ciudad escapó por los pelos de la destrucción fisica. desde el 11 de septiembre de 1796. Beyond the Terror. «Counter Revolution in the Pyrenees». Recordad que la insurrección es un deber para el pueblo cuando sus derechos son violados. Sicre bautizó a 331 laurentinos. Suzanne Desan. y el calendario republicano legitimaba por sí mismo una actitud hacia el domingo como la de un día cualquiera. y las arcas vacías de la iglesia se llenaron de reliquias rescatadas y de venerados objetos de devoción. 14 Estas cifras se han obtenido de un registro que Sicre trajo consigo a St. profunda y autosuficiente. pp. encontraremos otro. La economía política del Directorio. Pues. French Revolution.14 Sin embargo. de su monopolio y de gran parte de su autoridad social. 162. que tenían sus orígenes en los conflictos religiosos y políticos desde 1790 y en las exigencias de la guerra desde 1792. los hombres en general no estaban dispuestos con tanta vehemencia a volver a la Iglesia: los chicos nacidos después de 1785 no habían asistido a las escuelas parroquiales. y si lo hace. por la abstención política y la violenta venganza por la devastadora política del año II. aunque probablemente regresó a su parroquia con el ejército invasor español en 17931794. Fueran cuales fueren las razones de la religiosidad femenina. recelosas a menudo del clero constitucional y hartas de esperar a que los sacerdotes emigrados venciesen sus escrúpulos. Olwen Hufton. como era habitual antes de la revolución.). 13 41 . 7 (1993). y Olwen Hufton. 7 (1989). caps. Sobre la Iglesia bajo el Directorio son útiles los estudios generales de McManners. No obstante. que ya se vislumbraba antes de la revolución. Hasta su regreso a Saint-Laurent en diciembre de 1800. centenares de miles de jóvenes habían servido en unidades militares laicas. que unificaba y al mismo tiempo agravaba otras antipatías hacia la república burguesa. y celebró 158 casamientos en los que por lo menos uno de los cónyuges era laurentino. French Politics and Society. volvió a desempeñar un papel fundamental en las vidas de sus feligreses. Las autoridades locales se vieron obligadas a reabrir las iglesias. la guerra –y con ella el problema de los emigrados– continuaba. los domingos volvieron a ser el día de descanso en lugar de las décadas. Conmocionado por la extendida y a menudo violenta reacción de las devotas mujeres de la autoridad cívica de las representantes locales del régimen. 65-81. Junto a la inquietud por el resurgimiento del catolicismo. pp. sustentaba dichas tensiones entrecruzadas. a partir de entonces y hasta 1796 sus movimientos se desconocen. que en aquel lugar no es más que un arroyo. Cuando los ejércitos jacobinos tomaron de nuevo St. Celebraremos nuestros misterios divinos en nuestra iglesia el 1 de germinal si nuestro sacerdote no huye. la capilla se convertiría en un lugar sagrado para cientos de lauiéntinos que caminaban durante hora y media por los abruptos senderos de los Pirineos para casarse o para bautizar a un bebé. 1990).

Definitivamente comprometido con una economía de laissez-faire. p. 132. En octubre de 1795. llegó la codiciosa furia del desbrozo. el agrónomo jacobino y antiguo cura Coupé de l’Oise argumentaba que el sur de Francia estaba ahora tan desnudo como otras zonas de la costa mediterránea. el régimen trataba de imponer el individualismo agrario y los derechos de propiedad privada. los lugareños explican la razón: antes las laderas de las colinas y las cimas estaban cubiertas de bosques. Los efectos sociales de estos nuevos tributos sobre la riqueza fueron más que una compensación por la reintroducción de impuestos indirectos sobre los productos de primera necesidad. Ahora el Directorio se pronunciaba legislando a favor de los derechos del propietario individual de la propiedad privada en bosques y en tierras recolectadas o no cultivadas. los viñedos y los olivos sufren heladas. Conocidas desde el siglo XV como «bacanales» (de las «fiestas de Baco»). el uso de tierras no cultivadas. liquidar impuestos y pagar arriendos. desde España hasta el Cercano Oriente. y derechos de acceso a través de tierras privadas. su valor había descendido al 0. Histoire et sociétés rurales.En una economía todavía en pie de guerra. aunque tuvieron muy poco impacto en la tala ilegal de árboles. el poder adquisitivo de los asignados cayó hasta un 0.. Con cientos de miles de hombres todavía en el frente. Sin embargo. En una serie de informes. ya no ofrece más que áridas montañas en su gran parte»: En lo que abarca la memoria. 11 (1999). en el este del departamento del Oise.16 El Directorio. se despachó a toda prisa en el Directorio una medida provisional suspendiendo la ejecución del decreto del 10 de junio de 1793 que dividía las tierras comunales entre los habitantes. Revolution and Environment. sin embargo. y el bienestar volvió otra vez a estar en manos de la caridad privada. a pesar de las súplicas de los hospitales de que necesitaban ayuda estatal porque habían perdido el derecho prerrevolucionario a recaudar tributos en las comunidades locales. Las dificultades de los asalariados creadas por el desenfrenado aumento de precios se vieron agravadas por la mala cosecha de otoño de 1795. los ejidos. Informó que el Narbonense. 16 McPhee. todo se ha talado sin miramientos. 153-186. El Directorio revocó también la política de la Convención de hospitales nacionalizados y la responsabilidad estatal del bienestar. En 1794-1795 se aprobaron cuarenta y cinco leyes y cincuenta decretos relativos a los bosques. introdujo de nuevo los controles del antiguo 15 Jacques Bernet. en febrero siguiente. cuando se abandonó el papel moneda. aunque no necesariamente para sus homólogos rurales. que. las cosechas de agosto de 1795 se vieron interrumpidas por huelgas provocadas por los recolectores itinerantes que reclamaban pagas mayores. la gente cree que el clima ha cambiado. seguida de un riguroso invierno. La filosofía del régimen de apelar a responsabilidad individual aumentó las antipatías de clase de manera mucho más acuciante que en ningún otro periodo de la revolución. mueren en lugares donde antes solían florecer. Desde 1789 ningún gobierno se había atrevido a enfrentarse abiertamente a la antigua red de controles municipales sobre los recursos forestales.. Aquellos fueron años muy duros para los asalariados urbanos. y favorecía la venta de las tierras comunales en subasta. «al que los romanos denominaban su provincia y también Italia. estas huelgas a menudo violentas de los recolectores muestran la importancia del cultivo comercial del trigo en la cuenca parisina. la recolección del grano sobrante después de la cosecha. La desaparición de los controles sobre los precios y los salarios se hizo sentir de formas distintas en el campo. Hacia 1795 lbs desbrozos y las talas eran tan evidentes. 42 . en el año V se responsabilizó de la administarción a los consejos de los hospitales. El 21 Pradial IV (9 de junio 1796). la gente ha destruido las condiciones fisicas que mantenían la temperatura de la región. recaudados a las puertas de las ciudades. matorrales y follaje . El régimen continuó aplicando las principales formas revolucionarias de impuestos –sobre las tierras y las riquezas personales–. no obtuvo mejores resultados que la república jacobina en la resolución del tema de las tierras comunitarias y de los desbrozos. pp. que se convirtieron en cuestión de importancia nacional.25 por ciento. en marcado contraste con esta actitud de laissez-faire. el abandono del control de precios en diciembre de 1794 provocó una inflación masiva. En Attichy. los jornaleros pudieron aprovecharse de la escasez de mano de obra en tiempo de recolección para conseguir salarios más altos. Los grandes granjeros pudieron sacar provecho de los precios que se pagaban por sus productos para comprar tierras. pero les añadió un impuesto de actividades empresariales y otro sobre puertas y ventanas. provocó la gran crisis de subsistencia de 1795-1796 intensificando la inestabilidad de las respuestas populares al Directorio. Fue aquella la peor cosecha del siglo.75 por ciento de su valor nominal. especialmente en el sur. «Les Gréves de moissonneurs ou "bacchanals" dans les campagnes d’Île-de-France et de Picardie au XVIIIe siécle».15 Los campesinos que habían suscrito préstamos para adquirir otra parcela de terreno durante la venta de las tierras de los emigrados en 1793-1794 se beneficiaron también de la inflación galopante para devolver el capital.

el 13 Germinal del año V (2 de abril de 1797). se reflejaban en la producción literaria. Tras el intervalo del Terror. 18 La investigación sobre la «producción cultural» está convenientemente tabulada en Colin Jones. entre éstos había 174 nuevas novelas. pero también había gran número de novelas de tono específicamente religioso. que estaban empeñados en la redistribución pero no en la socialización de la propiedad privada. 1989). se celebraba un juicio. Hacia 1799. origen de todos nuestros problemas»: «cortemos el mal de raíz si queremos gozar de calma interior». sus seguidores estaban unidos más por su oposición al Directorio que por un comunismo revolucionario. editor del boletín oficial para anuncios e informaciones parlamentarias. último recurso. como siempre. 234-239. tenía 800 empleados. 1970). Su «Conspiración de los Iguales» es extraordinaria por la atracción que su radicalismo político y social ejerció en los soldados. Charles Panckoucke. 1967). en Lewis y Lucas (eds. y quizá también del trabajo. simbolizados por la construcción de una nueva Bolsa en la capital. Gracchus Babeuf 1760-1797 (Stanford. las comunidades. pp. cap. En cambio. no era la república como tal lo que rechazaban. Rose. en Vendôme. Colin Jones. Sin embargo. 72-73. en 1796-1797 los viajeros estaban aterrorizados por la «bande d’Orgéres».régimen sobre la prostitución. de las jóvenes emigrantes a París y a otras ciudades. No obstante. 43 . militar. J.). en la frontera mediterránea con España. desde la simple negativa a obedecer hasta complicados programas de cambio radical. Por ejemplo. 53-91. programa que en cualquier caso no atraía demasiado a los sans-culottes. y trad. una gran multitud de mujeres que regresaba de misa de un pueblecito vecino increpó al funcionario de un almacén de cereales ubicado en una antigua capilla dominica exigiendo a la vez pan y la reapertura de la capilla. en comparación con las 99 de 1788 y las 16 de 1794.18 A causa de su política religiosa. los individuos y los movimientos clandestinos utilizaban un amplio abanico de formas ilegales de protesta. «Picking up the Pieces: The Politics and the Personnel of Social Welfare from the Convention to the Consulate». The Longman Companion to the French Revolution (Londres. educativo o moralizante. una banda 17 Richard Cobb. pero fue visceral en todas partes. no había conexiones de organización ni ideológicas –como no fuera el odio por el régimen y sus partidarios burgueses– entre la oposición en 1795-1799: conspiradores realistas y terroristas «blancos». No obstante. A. Festivals and the French Revolution. Las prostitutas fueron declaradas proscritas. pp. el Directorio había apartado a una gran cántidad de personas ya excluidas de las formas legales de manifestar sus quejas. 1989).. La respuesta popular frente a esta «república burguesa» varió enormemente en forma y contenido político. Scott (ed. sino más bien la política de clases de su élite que se perpetuaba a sí misma. no se impusieron controles a los clientes. La ideología y las estrategias de Babeuf son fundamentales en la historia del socialismo y del comunismo.). Eran en su mayoría historias de amor pastoril. The Police and the People: French Popular Protest 1789-1820 (Oxford. De cualquier forma. En la pequeña ciudad de Colliure.20 El propio desarrollo intelectual de Babeuf desde 1794 en el contexto parisino de miseria económica y represión política le había llevado a defender la toma del poder por la fuerza para imponer la democracia política de la Constitución de 1793 y la colectivización de los medios de producción. pp. Algunos de los desafíos más inquietantes para el régimen no tenían connotaciones políticas claras.17 Los valores culturales dominantes en aquellos años. y desertores del ejército. The Defense of Gracchus Babeuf before the High Court of Vendôme (Amherst. R. 5 19 20 Peter McPhee. mujeres trabajadoras y jacobinos. la publicación de nuevos libros alcanzó los niveles prerrevolucionarios de 815 títulos en 1799. Collioure 1780-1815: The French Revolution in a Mediterranean Community (Melbourne. véase Ozouf. Donald Sutherland concluye que en aquellos años gran parte del pueblo francés estaba enfrascado en una forma u otra de rebelión contra la república. mujeres protestando por Cristo y reclamando pan. cientos de kilómetros al norte. Calif. Gracchus Babeuf junto con 48 partidarios suyos fueron acusados de haber conspirado para derrocar mediante la violencia a un gobierno legítimo. 260-262. económica y social. 1978). A finales de la década de 1790 había tres veces más editores e impresores que en la década anterior.. había que culpar al «fanatismo. B. en Beauce. el número de nuevos periódicos disminuyó a 42 (de 226 en 1790 y 78 en 1793) y el de canciones políticas descendió a 90 en 1799 y a 25 en 1800 (de 701 en 1794). Beyond the Terror. Acerca de los cambios en las festividades. La ciudad estaba profundamente dividida por el cisma religioso (los diez sacerdotes y monjes de Colliure habían emigrado) y por la ocupación durante seis meses del ejército español en 179419 Durante el mismo mes en que las mujeres de Colliure exigían la reapertura de la capilla. Según Jacques Xinxet. babuvistas y jacobinos. el Moniteur universel. alcalde y notario local. al sur de Paris. intrigas sentimentales y de misterio. pp. Mass. El programa se impondría mediante un periodo supuestamente breve de dictadura a manos de un pequeño grupo de revolucionarios. pero se les exigía que dieran parte a la policía y que trabajasen en burdeles cerrados y discretos para controlar la difusión de la sífilis y hacer más «respetables» las calles.

19 Fructidor VI / 5 de septiembre de 1798). 92-120. Aquellas regiones en las que el dominio del Estado monárquico antes de 1789 había sido débil (como ciertas zonas del Macizo Central. La falta de los suministros esenciales provocó motines en Bélgica. 1760-1800. pero otras fuentes de antipatía hacia un régimen que movilizaba para la guerra a los jóvenes de tierras distantes mientras negaba al pueblo los medios para reconstruir la religión y la economía en líneas populistas. véase Bertaud. los tratados de paz del Directorio con Prusia (abril de 1795) y España (julio de 1795). como la de febrero de 1798 que dotaba de poder a los oficiales para expulsar a los extranjeros de los puertos.). en Lewis y Lucas (eds.21 Historias sobre las humillaciones y violaciones de las víctimas perpetradas por la banda y sus consiguientes orgías horrorizaban a la buena sociedad (al igual que las de los «chauffeurs» [calentadores] del sur. pp. Cobb. cap. Nationality and Citizenship in Revolutionary France: The Treatment of Foreigners. resultó imposible de erradicar. 1792-1802 (Oxford. y también porque introducía un sistema de «suplencias» mediante el cual los reclutas adinerados podían comprar un sustituto entre los pobres que habían salido exentos en el sorteo. pp. W.23 Además.). formado básicamente por reclutas. ésta seguía cobrándose un desmesurado precio: 250. La resistencia al reclutamiento a menudo se traducía en un conjunto de negativas que evidenciaban antipatías religiosas y étnicas: en Bretaña y en el oeste la chouannerie. junto con la extensión de la guerra con Gran Bretaña en Irlanda y Egipto. 1965). Holanda e Italia. vol. las hostilidades se reanudaron en Italia en 1798: Esto. 2000). The Age of the Democratic Revolution: A Political History of Europe and America. 24 Alan Forrest.organizada y violenta compuesta por unos 150 hombres y mujeres de todas las edades cuyas 95 incursiones acabaron en 75 asesinatos. Bretaña y el oeste) o que habían sido incorporadas al Estado más recientemente (los Pirineos y zonas del sureste). T. cap. llamados así porque asaban los pies de sus víctimas para obtener información). En ocasiones incluso hubo intentos La violencia ha sido estudiada por Sutherland en France 1789-1815. La aceptación general de los «ilustrados» extranjeros en 1792 dio paso bajo el Terror a la vigilancia y la sospecha: ahora una serie de leyes. Los mismos hombres que en 1792 habían defendido la guerra de liberación revolucionaria como solución a la animosidad extranjera y a la división interna ahora dirigían los asuntos exteriores de forma esencialmente pragmática y expansionista. priorizaba los derechos de estado por encima de los derechos de libre entrada y asilo. Dicha ley intensificó sobremanera el resentimiento hacia el servicio militar que desde 1793 había estado latente o manifiesto porque incrementaba el número de jóvenes sanos sacados de la reserva y del trabajo en sus hogares para luchar en suelo extranjero y a menudo lejano. «From Beggary to Brigandage: The Wanderers in the Beauce during the French Revolution». Palmer. 1789-1799 (Oxford. el conflicto con Gran Bretaña y Austria proseguía: mientras se firmaba una paz con este último país en Campo-Formio el 27 Vendimiario VI (18 de octubre de 1797). Cuando por fin fueron arrestados en 1798. una potente mezcla de realismo y bandolerismo.22 A pesar de la suerte cambiante de la guerra. y llevó a los oficiales a hacer la vista gorda ante los robos de sus tropas.todavia perduraban. New Perspectives on the French Revolution (Nueva York.000 en 1797 comparado con los 732. Beyond the Terror.000 en agosto de 1794). 22 Sobre el ejército bajo el Directorio. y el tratado comercial y naval firmado con ésta última en agosto de 1796. Army of the French Revolution. la insumisión (la negativa de los reclutas a servir en el ejército) se hizo endémica. en Jeffry Kaplow (ed. veintidós miembros de la banda fueron ejectuados. La cuestión de lo «liberadores» que fueron los ejércitos franceses divide a los historiadores: véanse Robert R. C. la mayoría de heridas y enfermedades en hospitales inmundos. frecuentemente con la aprobación tácita de la comunidad: los insumisos seguían viviendo y trabajando como antes y sólo desaparecían cuando se presentaba la policía. La arista más afilada de la privación económica se suavizó de alguna manera gracias a varias cosechas abundantes y a un retorno a la moneda metálica en 1798. 10-11. convenció al Directorio de que las levas irregulares tenían que ser reemplazadas por un reclutamiento anual de hombres solteros de edades comprendidas entre los 20 y los 25 años (la ley Jourdan. 5. estaba ahora dirigido por oficiales nombrados desde arriba para poder recompensar la pericia técnica y para purgar a los jacobinos y a los simpatizantes de los realistas. Un ejército más reducido (382. se sintieron particularmente ofendidas por la profunda intrusión de las exacciones del Estado. 2 (Princeton. cap. Los jóvenes trataban también de eludir la movilización mediante automutilaciones o matrimonios de conveniencia. «Conscription and Crime in Rural France during the Directory and Consulate». Michell Vovelle. Con la creación de repúblicas «hermanas» en los Países Bajos en 1795. Mientras qué los jacobinos de 1793-1794 habían insistido en la incompatibilidad de la nueva Francia con la vieja Europa. 21 44 . estos tratados marcaron la transición de una guerra de supervivencia revolucionaria a otra de expansión y negociación. fueron redactados en términos que asumían la coexistencia de Estados soberanos.000 soldados murieron en 1794-1795. 8. 1964).24 En las zonas alejadas de París. 287-304. French Revolution in Germany: Occupation and Resistance in the Rhineland. Reactions. 1983) 23 Michael Rapport. Blanning.

Una primera invasión francesa en diciembre de 1796 se vio frustrada por una tormenta. como sucedió la noche del 5 Nivoso VII (Navidades de 1799). Con la esperanza de desviar la atención de la marina británica el Directorio se comprometió con los patriotas irlandeses. La Revolución Francesa y las guerras que ésta desencadenó ofrecieron a Napoleón y a otros jóvenes soldados ambiciosos la oportunidad de un rápido ascenso: en 1793. Las poblaciones locales no siempre estaban convencidas de que el comportamiento de las tropas expresase respetuo mutuo.25 No obstante. Ninguno de los dos era físicamente atractivo: ambos eran bajitos cuando la estatura suponía un signo de bellezas y la mala dentadura de Rose (un legado de su afición por la caña de azúcar en su infancia) era tan notoria como la palidez enfermiza de Napoleón. Ambos estaban al margen de las complicadas jerarquías de la sociedad aristocrática de la Francia prerrevolucionaria: la hija de un noble sin rango y sin dinero que había llevado con torpeza la administración de sus esclavos en una plantación de azúcar en la Martinica. En 1798 un segundo intento de respaldar una insurrección irlandesa –y de incapacitar a los británicos– fracasó miserablemente tras algunos éxitos iniciales. era partidario de los jacobinos. resultante de la anulación de las elecciones de 177 diputados por parte de los directores después del llamamiento a filas del 17-18 Fructidor V (3-4 de septiembre de 1797).-Girons (Ariége) fue destruido por el fuego y con él los registros civiles del distrito. En abril. «Napoléon» (como él mismo afrancesó su nombre) nació en una familia de la pequeña nobleza corsa en 1769.de desbaratar la burocracia militar destruyendo los registros de nacimiento. un país con una población seis veces mayor. los incendios provocados y demás formas de destrucción de la propiedad se utilizaban para intimidar a los funcionarios y obligarlos a intervenir. En cuestión de semanas unos 30. Hacia 1798. Napoleon Comes to Power: Democracy and Dictatorship in Revolutionary France. En 1795 la viuda Rose de Beauharnais conoció a un joven y brillante oficial del ejercito aunque de rudos modales. la orilla izquierda del Rin fue incorporada a las «fronteras naturales» de lo que a partir de entonces se denominaría «la grande nation». Pero los dos podían ser encantadores. A continuación. que tras las elecciones había regresado con esperanzas. el estudioso y ardiente corso Napoleone Buonaparte que se había sentido desesperadamente incómodo en su academia militar francesa. 1995). The Rise of Napoleon Bonaparte (Nueva York. muchas zonas del oeste. En las zonas rurales. Napoleon and Josephine: An Improbable Marriage (Londres. excepto con Inglaterra. p. con desastrosas consecuencias. las esperanzas de sus miembros se habían depositado en la ayuda de los franceses para asegurar su independencia de Gran Bretaña. 1795-1804 (Cardiff. y Robert Asprey. Varios años de política exterior plagada de triunfos condujeron al Directorio a desastrosas guerras de anexión territorial. el muchacho meditabundo. 1998). Dos relatos accesibles sobre el ascenso de Napoleón nos los brindan Malcolm Crook. El Directorio se vio obligado dos veces a proteger el régimen contra las resurgentes fuerzas políticas contrarias. del Macizo Central y de los Pirineos eran prácticamente ingobernables. En julio de 1793 publicó el «Souper de Beaucaire» en el que exclamaba: «¡Marat y Robespierre! ¡Éstos son mis santos!». la misma cifra que en el año del Terror en Francia. su aplaudida reconquista del puerto de Tolón de manos de los británicos lo catapultó del rango de capitán al de general de brigada. nación contra la que se envió a Napoleón a luchar en Egipto en mayo de 1798. 45 . en tiempos del Directorio ya se había deshecho de aquella retórica revolucionaria. Su 25 Evangeline Bruce. el 22 Floreal VI (11 de mayo de 1798) se organizó un golpe de Estado para evitar el resurgimiento del jacobinismo: esta vez se impidió que 127 diputados ocupasen sus asientos. así como por una desmesurada ambición. En este ambiente de cinismo e inestabilidad política una extraordinaria pareja acaparaba incesantemente la atención. Las elecciones de 1797 arrojaron una mayoría de realistas de diferentes matices. le dio la emoción del poder. que había recibido de la Convención una generosa compensación como «patriota jacobino corso» tras la revuelta de la isla. 2000). Desde la fundación de la organización no sectaria de los «Irlandeses Unidos» en Belfast en 1791. y estaban unidos por la pasión y un afecto genuino. 97. Se produjo una nueva oleada de represión contra el clero refractario. cuando el ayuntamiento de St. En aquella época Bonaparte. y se concentraba en el poder militar. La resistencia era más efectiva cuando gozaba del apoyo general de la comunidad. La Paz de Campo Formio condujo la guerra comenzada en 1792 a una paz temporal. irascible y diminuto reaccionaba con inflexible ambición y ocasionales arrebatos violentos a las mofas de sus iguales por su acento y nombre. Enviado a la escuela militar en Francia cuando tenía 10 años. las amenazas. donde los funcionarios y el menguante número de partidarios del régimen se dedicaban a la agricultura.000 irlandeses murieron en matazas por represalias. Josephine (como él empezó a llamarla) le proporcionó el encanto de la elegancia de la vieja nobleza a cambio él. El Directorio estableció «repúblicas hermanas» en Suiza (enero de 1798) y en los Estados Pontificios (febrero).

dos de los arquitectos del cambio revolucionario en 1789-1791. la igualdad y la libertad» terminaría con la incertidumbre: Los poderes que ésta instituye serán fuertes y estables. Singing the French Revolution. tal como debe ser para garantizar los derechos de los ciudadanos y los intereses del Estado.562 votaron «no». El 24 Frimario (15 de diciembre). a continuación. Sieyés y Talleyrand. El resentimiento económico y el masivo incumplimiento por parte del pueblo de las exigencias del Estado alcanzó su punto álgido en el verano de 1799. A travers deux siécles. entonces presidente de los Quinientos. convencido de la locura del llamamiento a la reforma secular del primer estado en 1789 y de la ardiente 26 De Mason. Le Caveau era una pequeña sociedad gastronómica fundada en París en 1726 cuyos miembros contribuían con la creación de canciones de «vaudeville» ligeramente satíricas así como sufragando el coste de sus comidas. En el plebiscito sobre la Constitución del año VII el hermano menor de Napoleón. Un decreto del 29 Vendimiario IX (20 de octubre de 1800) permitió el regreso de los emigrados que no se hubiesen alzado en armas. Sin embargo.26 A pesar de la buena cosecha de 1798. recuperó Córcega para la república después de veintiocho meses de ser el Reino Anglo-Corso.000 de comienzos de la década. 1996). Brigitte Level. y las virtudes de Néstor. De Europa. cuando se produjeron levantamientos realistas a gran escala pero sin coordinación alguna en el suroeste alrededor de Toulouse y un resurgimiento de la chouannerie en el oeste en el mes de octubre. 46 .). 199. la Revolución se ha establecido sobre los principios que la iniciaron: ahora ha terminado27 El pronunciamiento se llevó a cabo por esperanza más que por confianza: muchos jacobinos de provincias compartían el agravio de los diputados de que una legislatura republicana hubiese sido dispersada por el ejército. El 1819 Brumario VIII (9-10 de noviembre). 780. En aquel entonces. esta vez dirigido con éxito por Napoleón. la economía francesa estaba por los suelos: el Bas-Rhin tenía solamente 146 maestros tejedores. y el pacificador. casi dobló el número de «síes» desde un millón seiscientos mil a más de tres millones. los cónsules (Bonaparte. que se habían sentado en la «Llanura» durante el Terror) anunciaron que una nueva constitución basada en «los sagrados derechos de la propiedad. muchas de las canciones se caracterizaban por sus temas nacionalistas y en 1797 una de ellas elogiaba al joven Napoleón: Salve al caudillo de nuestros soldados. Gloria al gran guerrero. En esta acción estuvo apoyado por su hermano. p. conduce a los franceses al combate o refrena su coraje. el 6 Floreal X (26 de abril de 1802) se abría el camino al retorno de todos los demás exiliados. Ello posibilitó la vuelta del grueso del clero refractario. Esto y los éxitos iniciales de la segunda coalición formada entre Rusia. El ascenso de Napoleón en la reputación popular se pone de manifiesto en las canciones de la época. que. el anticlericalismo y la represión de los supuestamente liberadores ejércitos franceses provocaba el descontento y la. Documentary Survey. y Fouché. supuestamente tan sólo 1. p. los furiosos miembros de los Quinientos fueron expulsados por las tropas y una década de gobierno parlamentario llegó a su fin.800 de 1790. En 1796 Le Caveau resurgió con el nombre de Diners du Vaudeville y adoptó una constitución que excluía la política de las contribuciones de sus miembros. los Basses-Pyrénées tenían sólo 1. al cabo de unos pocos años Napoleón había logrado reducir las principales causas de inestabilidad. el oficial del ejército que había dispersado a los realistas insurgentes en 1795 y que ahora abandonaba a sus destrozadas tropas en Egipto.200 personas empleadas en la industria de la lana en comparación con las 6. un antiguo sacerdote de la Vendée convertido en descristianizador en 1793. 27 Stewart (ed. Ciudadanos. Sieyés y Ducos. que sin haber cumplido los treinta. valiente y sabio al mismo tiempo.posición se vio reforzada cuando. Le Caveau: Société bachique et chantante 1726-1939 (París. en activo en comparación con los 1. Austria e Inglaterra proporcionaron el pretexto militar para un cuarto desafio al Directorio. Lucien. insurrección en todas las «repúblicas hermanas». a finales de 1796. conjuga el valor de Aquiles. el vencedor. Sin embargo. las requisiciones.

47 . tras diez años de merecido castigo divino. celebrado formalmente en una misa de Pascua en Notre-Dame de Paris en 1802. Efectivamente. la revolución había tocado a su fin. La soleada calma del verano de 1802 creó las perfectas condiciones para el plebiscito sobre la nueva Constitución del año X. de que un catolicismo purificado llevase a cabo la recristianización de Francia.necesidad. por la que Napoleón se convirtió en Cónsul vitalicio. El 15 de julio de 1801 se firmó un concordato con el papado. El fin (aunque temporal) de la guerra brindó a los desertores la oportunidad de ser amnistiados y los emigrados y sacerdotes que habían regresado fueron reincorporados a sus comunidades en un clima de reconciliación. El 21 Pluvioso IX (9 de febrero de 1801) se firmó con Austria el Tratado de Lunéville y el 5 Germinal X (25 de marzo de 1802) se selló con Gran Bretaña la Paz de Amiens.