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Kant Fmc Cap i y II

Kant Fmc Cap i y II

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Paso de la eticidad a la moralidad

Legislación Legislador Ley Objeto legislado

Aristóteles Polis // Ethos Reflejo de los valores compartidos Acciones del individuo Instancias diferenciadas

Kant Individuo en tanto que racional Razón universal en el individuo Individuo en tanto que empírico

SUJETO

¿Relativismo?

¡NO! Se trata de encontrar FORMAS UNIVERSALMENTE VÁLIDAS pero DESDE EL SUJETO MISMO

Aristóteles  Sentimientos e inclinaciones personales son tomados en cuenta al momento de pensar la moral. La moralidad requerirá controlar estas inclinaciones y emplearlas de forma adecuada para actuar moralmente (virtud) Modernidad: Kant  Solo la razón se fundamenta a sí misma, no una autoridad exterior. Por lo tanto, las distinciones morales se remiten a nuestra capacidad de decisión racional. La razón no implica sentimientos, implica pensamiento lógico. Consideraciones previas  Dualismo cartesiano

Separación moderna entre mente y cuerpo res cogitans vs. res extensa  Imposición de la razón sobre la materia

Cogito sum
(yo pienso)

Solo la razón puede ser el criterio de verdad.

Proyecto crítico kantiano  crítica de toda filosofía dogmática Sin embargo, para algunos el proyecto de la modernidad resulta demasiado ambicioso. El proyecto racionalista se entrampa en una disputa sin fin con los empiristas por la necesidad de dar fundamentos certeros para la ciencia y el conocimiento. Kant cuestiona este dogmatismo racionalista, que no se pregunta acerca de si es posible para la razón humana abordar los objetos que ocupan primordialmente a la metafísica y así yerra al confiar ciegamente en la razón. Por ello, Kant desarrolla su proyecto crítico (crítica trascendental de la razón). Para él, es necesario distinguir los ámbitos en los cuales la razón pueda legítimamente hacer uso de sus estructuras para responder las preguntas que naturalmente se plantea, es decir, para conocer1. Solo de esta manera la filosofía –y, en general, todo el conocimiento al que la razón dé lugar- podrá adquirir el carácter de la ciencia. El giro copernicano: Kant propone enfocar el proceso de conocimiento de una manera distinta. El sujeto cognoscente no es más un sujeto pasivo sobre el cual llega el objeto para dejar una impresión fidedigna. Para Kant, el sujeto cognoscente es un actor; posee un rol activo en el proceso de conocimiento. Es así que adecúa los objetos que conoce a las categorías que su razón posee. De esta manera, nosotros no podemos conocer los objetos de otro modo fuera de aquel en el que estos se nos muestran, es decir, solo podemos conocerlos a través de sus apariencias y no las cosas-en-sí o como son en sí mismas. Tenemos, entonces… Mundo de fenómenos Apariencias Empírico Cognoscible Cosas en sí Trascendental Incognoscible Dios Alma Libertad

La respuesta kantiana será que para la razón es posible abordar únicamente aquellos objetos de los cuales se tiene experiencia. Sin embargo, esto deja fuera del ámbito del conocimiento las preguntas más urgentes que se plantea la razón, que son acerca de Dios, el alma y el mundo, objetos de estudio de la metafísica trascendente. La renuncia del proyecto kantiano de conocer los objetos de la metafísica mediante la razón salva la posibilidad de la ciencia y traslada al ámbito moral dichos objetos. Así, para la moral, no será necesario demostrar la posibilidad de la existencia de Dios, el alma o la libertad, sino que serán pensados como presupuestos necesarios para que la razón realice su objeto.

1

Conocer para Kant significa poder demostrar la posibilidad de la existencia del objeto que se conoce. Esta demostración puede ser hecha a través de la experiencia o bien a partir de principios a priori propuestos por la razón. (CRP – Segundo prólogo)

  

La moralidad demanda la libertad misma, que no se realiza en el ámbito de la naturaleza, regido por la causalidad. Nociones: razón, libertad, crítica, responsabilidad Último fundamento de la razón: autonomía, libertad en tanto auto-legislación La metafísica de las costumbres solo puede fundarse en una crítica de la razón pura práctica; es la parte a priori de su ética.

Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres (1785) Preparación para la fundamentación CRP Antinomia (contradicción) de la Razón Pura Mundo fenoménico Causalidad Aquí no hay primera causa Mundo nouménico Libertad Acción espontánea que inicia por sí misma una serie de fenómenos

Si la libertad es posible, la ciencia no puede tener la última palabra Libertad trascendental =/= concepto psicológico de libertad  experiencias Función y sentido del concepto en el ámbito de la acción Afirmación de la libertad  espontaneidad Libertad que permite la imputabilidad de la acción al sujeto que la realiza Acción espontánea  sujeto como principio único de la sucesión de fenómenos que se desencadenan de esta Acción libre: primera como causa, no temporalmente (a diferencia de la ciencia) Objetivo de la FMC: "la búsqueda y el establecimiento del principio supremo de la moralidad" (60)  Deducción del principio a priori de la racionalidad práctica Ley moral o idea del deber (expresado en el imperativo categórico), postulado de la razón, en ella reside. Fundamento de la moral debe ser idea de moralidad UNIVERSALMENTE VÁLIDA  Por ello, no puede ser extraída empíricamente. Capítulo 1: Tránsito del conocimiento moral común al filosófico Tres proposiciones de la moralidad 1. La buena voluntad actúa desde el deber y no desde la inclinación. Buena voluntad:

-

Es lo único que puede ser bueno en sí mismo Fin de la razón  Buena voluntad, no felicidad (para esto hubiese bastado el instinto) La razón nos es dada con una capacidad práctica, esto es, tiene influjo sobre la voluntad Valor supremo  Hacer el bien por deber y no por inclinación 4 tipos acciones o Acción contra el deber  No se discute, pues, a todas luces, no es moral. o Acción conforme al deber  Por inclinación futura, no inmediata. Fin egoísta  Por inclinación inmediata. Coincide exteriormente con el deber. Acción sin reflexión o Acción por mor del deber  Máxima con contenido moral, motivada por el reconocimiento de la necesidad del deber. Acción con reflexión

2. El valor moral reside en la máxima, no en el propósito. Máxima: principio del querer, principio de acuerdo al cual el sujeto actúa, metas subjetivas En ella, en este principio de la voluntad, reside el valor moral. Distinguir:  El principio a priori, que es formal.  El móvil a posteriori, que es material. El principio y el actuar son dos cosas distintas, relacionadas, pero distintas. 3. El deber significa que una acción es necesaria por respeto hacia la ley. Respeto: Sentimiento producido por un CONCEPTO RACIONAL. Representación de un valor que quebranta mi amor propio  Objetos  inclinaciones  Inclinaciones  Se dan por naturaleza. Generan aprobación o amor.  Ley práctica  único objeto de RESPETO y MANDATO porque excluye la inclinación natural del cálculo de elección. Distinguir:  Máxima: principio subjetivo del querer  Ley práctica: principio objetivo, aunque, para los seres racionales, puede servir de principio subjetivo mediante su representación a través del imperativo categórico. Así, la máxima busca del cumplimiento de esa ley, aun a pesar de las propias inclinaciones. La buena voluntad actúa únicamente por representación de la ley. Como he despojado a la voluntad de todos los acicates que pudieran surgirle a partir del cumplimiento de cualquier ley, no queda nada salvo la legitimidad universal de las acciones en general, que debe servir como único para la

voluntad, es decir, yo nunca debo proceder de otro modo salvo que pueda querer también ver convertida en ley universal a mi máxima. (76) Consecuencias de la autonomía de la razón práctica:  Independencia de la voluntad respecto al bien del objeto de la acción  La ley no puede mandar cosas concretas, sino solo la aceptación de la razón pura como único motivo del obrar.  Independencia de la voluntad respecto a un fin exterior a la razón  Independencia que la moral ha de mantener respecto a toda propensión natural (inclinaciones) Capítulo 2: Tránsito de la filosofía moral popular a una metafísica de las costumbres Identificación de lo moral y lo racional La razón busca prescribir lo que debe ser, aun a costa de nunca haberse dado en el mundo. Carácter racional de la moralidad --> válido para todo ser racional Para ello, la voluntad debe ser determinada por fundamentos a priori “La voluntad es una capacidad de elegir solo aquello que la razón reconoce, independientemente de la inclinación, como prácticamente necesario, o sea, como bueno.” (p. 91) Representación de principio objetivo --> apremiante para la voluntad --> mandato de la voluntad -> imperativo Imperativo --> deber ser --> lo bueno = válido para todo ser racional por causas objetivas Por causas subjetivas --> agradable Voluntad divina y voluntad santa --> no hay disparidad entre la modalidad subjetiva y la objetiva, es decir, el querer siempre coincide con la ley. Imperativo Expresa la relación de la ley objetiva del querer con la imperfección del ser racional humano por ser habitante de dos mundos (el de los fenómenos y el nouménico). Un imperativo es un mandato de la razón que representa una acción posible como buena, adecuada. Los imperativos encierran, entonces, una relación de la voluntad consigo misma, una relación entre la voluntad y su principio. Tabla de los imperativos (pp. 94-101)

IMPERATIVOS HIPOTÉTICOS
La acción es buena para algún propósito posible o real. Son proposiciones analíticas, según Kant, y por ello no presentan mayor problema.

Si el propósito es posible, es un principio problemático-práctico.

Reglas de la habilidad o imperativos técnicos: la cuestión no es si el fin es razonable y bueno, sino solamente lo que uno ha de hacer para conseguirlo. Consejos de la prudencia o imperativos pragmáticos: se trata de la capacidad para elegir los medios relativos al mayor bienestar propio.

Ejemplo del médico o del envenenador

Si es propósito es real, es un principio asertóricopráctico.

Hay un fin que puede considerarse real para todo ser racional: ser feliz.

IMPERATIVO CATEGÓRICO
La acción es buena en sí misma. Es una proposición sintética a priori, según Kant. Por eso, hay que analizarla.

Es un principio apodíctico-práctico, incondicionalmente válido.

Mandato o ley de la moralidad, es el imperativo propiamente moral. Conllevan una objetiva necesidad incondicionada: no se ve limitado por ninguna condición, es absolutamente necesario.

Ejemplos: mandato de la prohibición de - mentir - suicidio - ocio - egoísmo

Imperativo Categórico “Finalmente, hay un imperativo que, sin colocar como condición del fundamento ningún otro propósito a conseguir mediante cierto proceder, manda este proceder inmediatamente. Este imperativo es categórico. No concierne a la materia de la acción y a lo que debe resultar de ella, sino a la forma y al principio de donde se sigue la propia acción y lo esencialmente bueno de la misma consiste en la intención, sea cual fuere su éxito. Este imperativo puede ser llamado el de la moralidad.” (A43; Kant 2002: 96) Acción buena en sí misma. Forma y principio de la acción importantes, no la materia (efectos). Bueno --> INTENCIÓN, sin importar cuán exitosa sea. Imperativo de la moralidad ¿Cómo son posibles esos imperativos? I. Hipotéticos técnicos  Proposición analítica. No generan mayor problema. Si quiero el fin, también quiero el medio.

I. Hipotéticos pragmáticos  Proposición analítica. Problema: imposibilidad para determinar el contenido del concepto del fin. ¿Qué es la felicidad? Felicidad: ideal de la imaginación, no de la razón. Por lo tanto, fundamentos empíricos. Los seres finitos no pueden hacerse una idea clara de lo que realmente quieren. Para saberlo, se requiere omnisciencia. Por lo tanto, inalcanzable. Por eso, consejos de la prudencia y no imperativos propiamente. I. Categórico  Proposición sintético-práctica a priori. No hay ejemplos de esto propiamente porque circunscriben a circunstancias. “Cuando pienso un imperativo hipotético, no sé de antemano lo que contendrá, hasta que se me da la condición. Sin embargo, al pensar un imperativo categórico, sé al instante lo que contiene. Pues como este imperativo, aparte de la ley, sólo contiene la necesidad de la máxima de ser conforme a esa ley, pero como la ley no entraña condición alguna a la que se vea limitada, no queda nada más salvo la universalidad de una ley en general, universalidad a la que debe ser conforme la máxima de la acción y esta conformidad es lo único que el imperativo representa propiamente como necesario. [Formulación universal del imperativo categórico] Así pues, el imperativo categórico es único y, sin duda, es éste: obra sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en una ley universal.” (A51-52; Kant 2002: 103-104). Ley moral  mandato incondicionado Primera formulación: "Obra como si la máxima de tu acción pudiera convertirse por tu voluntad en una ley universal de la naturaleza"      Obra / Actúa sólo según / de manera tal aquella máxima / la máxima de tu voluntad al mismo tiempo / siempre ley universal / legislación universal = = = = = sé causa racional formalismo tus reglas de conducta universalidad/necesidad legislador/sociedad racional

 Obra / Actúa racionalmente = universalmente = libremente = bien

El imperativo establece una relación entre la voluntad y su principio. Cuando el imperativo es categórico, no hay condición posible que limite el poder (la obligación) de este mandato. Máxima  Principio subjetivo. Para que sea moral, debe poder pensarse sin contradicción como ley universal.

Ley práctica  Principio objetivo, válido para todo ser racional, relacionado con el deber Primera formulación  test de la moralidad. Sirve para poder evaluar la moralidad de mi máxima, evaluación que recae únicamente en la capacidad racional del agente y en nadie más. El imperativo nunca dicta ningún contenido. Hacerlo significaría una contradicción. Relaciona a priori la voluntad y su principio, relación conceptual, no contingente. Segunda formulación: "Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio." (p. 116) Carácter a priori: no será posible derivarlo de ningún elemento de la naturaleza humana (ello lo restringiría a la condición humana, lo convertiría en antropología, y no sería válido para todo ser racional) ni de ejemplos empíricos. Se trata de leyes objetivo-prácticas. La razón debe determinar a la voluntad de manera puramente a priori. "La voluntad es pensada como una capacidad para que uno se auto-determine a obrar conforme a la representación de ciertas leyes [primera formulación del imperativo categórico]. Y una facultad así sólo puede encontrarse entre los seres racionales. Ahora bien, fin es lo que le sirve a la voluntad como fundamento objetivo de su autodeterminación y, cuando dicho fin es dado por la mera razón, ha de valer igualmente para todo ser racional." (p.113) Distinción: 1) Móvil: Fundamento subjetivo del deseo. Fines subjetivos apoyados sobre estos móviles. Principios prácticos materiales. Fines materiales arbitrarios y relativos. Fundamento de los imperativos hipotéticos. Motivo: Fundamento objetivo del querer. Fines objetivos válidos para todo ser racional. Principios prácticos formales. Fundamento  algo que sea de valor absoluto, un fin en sí mismo.

2)

Para dar validez a (2), todo ser racional debe ser un fin en sí mismo. Seres solo de la naturaleza  irracionales, medios para fines. Cosas, su existencia no depende de mi voluntad. Seres racionales  Personas, objetos de respeto. No son meros fines subjetivos. En la dignidad de su condición de seres racionales, se sustenta la condición de persona. El ser racional es lo único que carece de precio, ya sea monetario o afectivo, y, por lo tanto, no es capaz de ser cambiado por absolutamente nada. Se trata de un fin en sí mismo. Así, naturaleza racional: fin en sí misma => Fundamento

ACCIÓN INSTRUMENTAL (imperativos hipotéticos) ACCIÓN MORAL (se hace abstracción de todo fin subjetivo)

}

Móvil

 Voluntad (como medio)

 Fin subjetivo (fin material, relativo)

}

Motivo (válido para todo ser racional)

 Voluntad que se autodetermina

 Fin objetivo

Tercera formulación: “De aquí se sigue ahora el tercer principio práctico de la voluntad, como suprema condición de la concordancia de la voluntad con la razón práctica universal, la idea de la voluntad de cualquier ser racional como voluntad que legisla universalmente. Conforme a este principio quedan reprobadas todas las máximas que no puedan compadecerse con la propia legislación universal de la voluntad. Así pues, no se trata tan sólo de que la voluntad quede sometida a la ley, sino que se somete a ella como autolegisladora y justamente por ello ha de comenzar a considerársele sometida a la ley (de la cual ella misma puede considerarse como autora).” (A70-71; Kant 2002: 119) Voluntad del ser racional: Universalmente LEGISLADORA. No se somete a ley de forma pasiva, se autolegisla. No se funda en el interés. Principio de la autonomía = autolegislación. Noción de dignidad propia de los seres racionales. Heteronomía: todo lo que no sea determinado por una voluntad racional autolegisladora (tradición, religión, etc.). Fundamentos subjetivos/empíricos interiores  sentimiento físico o sentimiento moral. Fundamentos subjetivos/empíricos exteriores  educación o constitución civil Reino de los fines: conjunción sistemática de los seres racionales por leyes objetivas comunes (ideal regulativo) Máximas, tres elementos: 1. Forma: Universalidad, máximas como leyes universales 2. Materia: Relacionada con el fin. El ser racional sirve como condición restrictiva para todo fin relativo y arbitrario 3. Concordancia con el reino de los fines Así, regresamos al punto de partida, la buena voluntad: “Es absolutamente buena la voluntad que no puede ser mala y cuya máxima nunca puede autocontradecirse cuando es convertida en una ley universal. Este principio supone también por tanto una ley suprema: ‘Obra siempre según aquella máxima cuya universalidad como ley puedas querer a la vez’; esta es la única condición bajo la que una voluntad nunca puede estar en

contradicción consigo misma, y tal imperativo es categórico. Como la validez de la voluntad en cuanto ley universal para acciones posibles guarda analogía con la concatenación universal de la existencia de las cosas según leyes universales, que es lo formal de la naturaleza en general, entonces el imperativo categórico puede expresarse también así: Obra según máximas que al mismo tiempo puedan tenerse a sí mismas como leyes universales de la naturaleza. Así está constituida por lo tanto la fórmula de la buena voluntad.” (p. 127) Con las tres formulaciones del imperativo categórico, cerramos el círculo de la moralidad: 1) La voluntad es buena (en sí misma) cuando su máxima puede ser universalizable  imperativo de la moralidad 2) La voluntad quiere ser buena porque ella (el ser racional) es un fin en sí misma y exige el mismo respeto y dignidad para consigo misma como el que ella profesa para los demás  imperativo de la humanidad 3) La voluntad puede ser buena porque es autónoma: porque ella misma, al actuar racionalmente, es autora de la ley; se somete a una ley de la cual ella misma es autora  imperativo de la voluntad La autonomía de la voluntad le demuestra al ser humano que, en el campo práctico, no necesitamos de garantías divinas o terrenales. El ser humano es capaz de pensar por sí mismo y darse a sí mismo la ley: la ley emana de nosotros, y por ello nuestro sometimiento es voluntario.

"Moralidad es, por tanto, la relación de las acciones con la autonomía de la voluntad, esto es, con la legislación universal posible gracias a sus máximas. La acción que puede compadecerse con la autonomía de la voluntad es lícita y la que no concuerde con ella es ilícita. La voluntad cuyas máximas coinciden necesariamente con las leyes de la autonomía es una voluntad santa y absolutamente buena. La dependencia de una voluntad que no es absolutamente buena respecto del principio de autonomía (el apremio moral) supone la obligación. (…) La necesidad objetiva de una acción por obligación se llama deber." (pp. 130-131)

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