SOBRE LA GENESIS DE LA TONTERIA Por Max Horkheimer La antena del caracol es el símbolo de la inteligencia; de creerse a Mefisto, con su antena

, el caracol siente también los olores. Ante un obstáculo animal la retira rápidamente. La antena se retrae en su cuerpo, guardián y protector. Reunida con el todo, sólo se arriesga tímidamente a volver a ser autónoma. ¿Quiere ello decir que el peligro está entonces siempre presente? La antena desaparece otra vez y se oculta un lapso aún más considerable antes de emprender una nueva tentativa. Los sentidos del caracol dependen de los músculos y los músculos se reblandecen cuando se entraba su movimiento. La herida física paraliza el cuerpo; el miedo, por su parte, paraliza el espíritu. Los animales más desarrollados existen gracias a una mayor libertad. Su existencia es testimonio de que un buen día las antenas, que ya no se siguieron contrayendo, han sido dirigidas en nuevas direcciones. Cada especie conmemora en sí un número incalculable de otras que fracasaron desde su primer intento de vivir; sucumbieron al miedo cuando apenas comenzaba a dirigirse una antena en el sentido de su génesis. En esta forma las posibilidades de existencia fueron ahogadas por la resistencia inmediata de la naturaleza circundante; al continuar dentro de esa oposición, el miedo llevó a los órganos a perecer. En toda mirada animal en donde se ve brillar la curiosidad apunta una nueva forma viviente que podría surgir de la especie ya constituida, a la cual pertenece el individuo. Pero no es solamente el vaciado exterior lo que lo mantiene bajo la protección del ser antiguo. La fuerza uqe esa mirada encuentra y la repele es aquella, de una ancianidad milenaria, que desde siempre fija al ser en su estado y, gracias a una resistencia siempre renovada, le impide franquearlos primeros pasos. Una mirada que vacila, se apaga fácilmente. Cierto que tiene que estar sometida por la buena voluntad, una frágil esperanza la anima. Pero le falta energía y constancia. Frente a esa dirección de la que ha sido arrojado para siempre, el animal se vuelve tímido. Tonto.

Th. las cuales. pero en el punto en donde el deseo fue vulnerado queda una cicatriz imperceptible.La tontería es un estigma. La repetición equivale. en el sentido de la maldad. pueden hacer tonto en el sentido de la anomalía. los aspectos fallidos del individuo. a una voluntad lúdica semejante a la del perro que salta sin parar contra la puerta que no sabe cómo abrir hasta renunciar finalmente si el picaporte está colocado muy arriba. Pero también obedece. en el momento de despertar. cuando producen un cáncer interno. Pueden engendrar caracteres duros y trabajadores. la atención puede dirigirse en otro sentido. cuando simplemente se estancan. En “Dialéctica del Iluminismo” de Horkheimer. Puede estar relacionada con una facultad entre otras o con todas la facultades prácticas o teóricas. Las interminables preguntas que plantea un niño ya son el signo de un dolor secreto. los niveles intelectuales de la humanidad. M. o al del neurótico que repite la reacción de defensa después de haber fracasado una primera vez. en parte. la terquedad y el fanatismo. en su petrificación. parecido al del león yendo y viniendo en su jaula. La violencia sufrida convierte en mala la buena voluntad. Tales cicatrices producen deformaciones. al prohibir la lagrimas o los juegos demasiado audaces. un pequeño endurecimiento. Ese refrenamiento conlleva la vana repetición de tentativas torpes y desorganizadas. en lugar de ser alentado. / 1944 . Las especies de la serie animal. testimonian que todo ser vivo está sometido a la misma ley. Toda tontería parcial en un hombre señala hacia un punto en donde. Y no sólo al prohibir una pregunta se pueden imprimir tales cicatrices sino también al impedir la imitación. en parte. todo ello indica esas estaciones en donde se ha fijado la esperanza. Si se paralizan las repeticiones en el niño o se las frena en forma muy brutal. de una primera pregunta a la que no halla respuesta y no sabe cómo formular en términos convenientes. y de ahora en adelante la epidermis se torna allí inerte. a un impulso desesperado. la ceguera y la impotencia. y Adorno. el juego de los músculos fue frenado. Se dice que el niño ha enriquecido sus experiencias.

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