2 EET Una aterradora profecia de los dias finales del mundo, que ha comenzado a manijestarse ya en la actualidad. ‘DAVID WiLKERSON — La mision de Editorial Vida es proporcionar los recursos necesarios para alcanzar a las personas para Jesucristo y para ayudarles a crecer en su fe. ISBN 0-8297-0608-9 ~ . Categoria: Profecta woo Este libro fue publicado en inglés con el titulo The Vision por Pyramid Publications, para Fleming H. Revell Company. © por David Wilkerson Youth Crusade © 1975 por Editorial Vida Deerfield, Florida 33442-8134 Reservados todos los derechos Cubierta disefiada por David Bonilla Printed in the United States of America 98 99 00 01 02 03 * 23 22 21 20.19 -;Antes de leer este libro, lea por favor, e & < \ “ P ‘Jas tres declaraciones siguientes! 1, Todo el mensaje de este libro ha de ser datado a partir de abril de 1973. Muchas de las pre- dicciones de esta visién se han cumplido ya, algunas se verificarén en un futuro préximo y otras, en afios venideros. Por favor, no lea este libro con la expectacién de que todas las calamidades mencio nadas ocurran de la noche a Ja mafiana, Yo creo, y lo tengo por cierto, que la. mayor parte de esta visién se cumpliré durante nuestra generacié6n. “2. No pretendo, en lo que respecta a esta visién, en- dosar ninguna posicién doctrinal concerniente a La Gran Tribulacién. Cuando hablo de persecucién de eristianos, no me estoy réfiriendo a la Tribulacién. Rehuso a que se me implique en controversia algu- na sobre cudndo ser&n evacuados de esta tierra los eristianos al retorno de Cristo. Esta visién no es una declaracién doctrinal. 8. Rechazo la idea de que esta visién sea un mensaje para “traficar miedo”. Algunos sugeriraén que esta vision s6lo ayudaré a provocar algunas de las ea- . lamidades descritas, y que “usted obtiene lo que predica”. Discrepo totalmente. Esa légica sugeriria que Noé provocé e} diluvio advirtiendo que el mis- mo, vendria. He compartido mi visién, y nunca la volveré a defender con esta declaracién. Su mensaje sélo puede ser ecomprobado por el tiempo y log even- tos. Dios seré el juez y nada de lo que digan mis amigos o enemigos puede detenerme en mi deter- minacién de advertir a los lectores que estas cosas son verdaderas. DAVID WILKERSON