Todas las historias que leemos o vemos comienzan en algún punto y terminan en otro, por lo menos esas historias

que vemos plasmadas en novelas o adaptadas en guiones de películas, si bien puede estipularse un origen antes de la trama narrada y un final que eventualmente siempre continua, la parte principal, la más atrapante, la que le da vida a las diferentes historias, siempre son las contadas y las que son consideradas que pueden valer más la pena que otras. En este caso no hay historia, ni multiples historias, ni paralelismos, alternancias, pasajes, no hay nada; hay simplemente un vacio desde el cual alguien, en este caso el protagoinsta de esta historia que se me ha permitido contar hubiera deseado que se cuente. Esta novela o cuento o relato fue hallado en un baldío abandonado en Barcelona, cerca de parc Guell, lugar adonde voy bastante seguido en busca de inspiración, en busca de “aire”, del oxigeno que le de vida a la monotonía ciudadana, casualmente ese día decidí no tomar ningún tren sino volver caminando, y así fue que al tiempo que descubría unos muros pintados con graffitti (soy aficionado del Art Street) me deparé con un estuche de cuero en cuyo interior prolijamente encuadernados se encontraba la novela que aqui transcribo. Cumpliendo la voluntad consignada en el papel adjunto del manuscrito, aqui publico la historia. Barcelona, Junio de 2012

1 – CANTE GERAL

Al general de generales y al poeta de poetas.Oh caquique antiguo dueño. tu oro. te presentaremos al Dios verdadero este Dios te salvará del fuego eterno De la culpa que tienes y que no sabes Si es que le adoras y nos tomas como sus auténticos herederos Verás entonces sí tu alma brillar de nuevo Si te niegas pues aceptar al dios verdadero . Y nuevo siervo del Dios nuestro Danos tus tierras. Uno tenía el mapa. el otro los instrumentos. ] al único entre muchos y al destacado batallón de Granada. Vedeos pues trastabillando y gimiendo Pidiendo e implorando más poder. explotando y engañando al hermano para congraciarte con la Reina. la rueca emparejó su madeja Y no formais parte de esta nueva sucia sociedad siniestra. Fuéronse pues en busca de tales riquezas Embarcáronse en la nao. Una vez en tierra se dirigieron al Cacique sabio. caballeros despojados y harapientas altezas Ya no hay vueltas atrás. al tesoro escondido. Pasaron dos meses y llegaron Previo motin de por medio Al destino tan ansiado. tus mujeres y riquezas que te haremos dueño del cielo. Y el señor de los siervos todo esto disponía. El menos tonto hacía seguír el rumbo dispuesto El dueño de las naos en palacio dormía. el Rey y su bajeza. Altos del Moconá – 1635 Jimenez Fernandez Calavera Chillo Al dios de los poetas e ilusos me dirijo con voz funesta. un tercero las naos y un último los siervos. don Toledo (así lo han rebautizado) Y en estos términos le decían: . El más habil dirigió las coordenadas para destino. Cuenta una historia que cuatro ladrones juntáronse Y en busca de un tesoro oculto fueron. Crees que hoy por ser buenos se os salvará de vuelta? Pues bien sabedlo. gloria y oro robando. permítanme evocar a un celebre e ilustre guerrero que ha permanecido oculto en las sombras y ha sabido habilemente con absoluta destreza planear y ejecutar una única gran gesta conquistando para su tierra el ideal soñado por esta. zarparon mar adentro.

. a ti y a tus guerreros E igualmente todo lo que era de tu pueblo será nuestro.Pues él hará con que te matemos.