Meditaciones Misterios Luminosos

Primer Misterio Luminoso: El Bautismo de Jesús en el rio Jordán por Juan el Bautista. (Mt 3, 1317; Mc 1, 9-11; Lc 4, 21-22; Jn 1, 29-34) Al cumplir los 30 años Jesús decide comenzar su vida pública. Para hacerlo, Él acude al desierto donde Juan el Bautista. Entonces Jesús se acerca, para hacer algo asombroso, ser bautizado por Juan. El mismo Dios, creador del cielo y de la tierra, pide ser bautizado por Juan. ¡Cuan grande es tu humildad Señor! Segundo Misterio Luminoso: El milagro de Jesús en las Bodas de Caná. (Jn 2, 1-12) María acude a una boda en Caná de Galilea, y junto a ella asisten Jesús y sus discípulos. En la boda se termina el vino. Entonces María, siempre preocupada de los demás, va donde Jesús y por su intercesión consigue que Jesús realice su primer milagro público: Jesús por intercesión de María convierte el agua en vino.

Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios y la invitación a la Conversión. Después de que Jesús vive 30 años con María su madre y nuestra madre, comienza a anunciar la Buena Nueva, y nos muestra el camino hacia el Reino de Dios, hacia el cielo preparado para todos los hombres. Aquel cielo indescriptible: “Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni ningún hombre es capaz de imaginar lo que Dios tiene preparado para los que le aman.” (1Cor 2, 9

Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración de Jesús en el monte Tabor. (Mt 17, 1-9) Jesús toma a tres de sus discípulos, Pedro, Santiago y Juan, y los lleva a lo alto del monte. Ahí Jesús se Transfigura mostrándoles su divinidad; Su rostro brilló como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. (Mt 17, 2) Es que nada, absolutamente nada, se compara con estar con Dios. Todo lo demás parece pequeño ante su grandeza. Quinto Misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía. (Mt 16, 17-19; Mc 14, 12-25; Lc 22, 723) Antes de comenzar su dolorosa pasión, Jesús realiza uno de sus más grandes milagros de Amor, y mientras exclama: “Este es mi cuerpo…”, “Esta es mi sangre…” Él cumple su promesa de que estará con nosotros hasta el fin del mundo. (Mt 28, 20) Jesús se queda en un pedazo de pan para acompañarnos todos los días y para alimentarnos con su gracia.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful