La Cofradía de la Virgen de Arantzazu, que fue fundada hace 400 años, ha renacido del olvido y ya tiene nueva existencia

desde el 12 de Febrero del presente año mediante escritura pública, aunque su activación oficial será en noviembre próximo con un amplio programa conmemorativo que incluye la siembra en Lima de un retoño del Gernikako Arbola, y otras actividades conmemorativas del Cuatricentenario. La refundación de la Cofradía, en la forma moderna de un Centro Vasco (Euskal Etxea) se llevó a cabo con la presencia de prestigiosos empresarios de origen vasco en el Club Nacional de Lima. Los propósitos básicos son rendir homenaje a quienes en el Siglo 17 fundaron en Lima la Cofradía cuatricentenaria, que funcionó hasta el año 1865 en que el gobierno peruano de turno la cerró y transfirió sus bienes a una Beneficencia Pública. Esta activación, con propósito especial de festejar el Cuatricentenario con la edición de un libro conmemorativo, un foro histórico-cultural con la presencia de connotados miembros del mundo vasco latinoamericano, y otros homenajes, se proyecta también con un homenaje al periodista peruano-vasco Francisco Igartua Rovira, quien fue quien dio los pasos iniciales para revivir la Cofradía de Lima. Igartua, en el II Congreso Mundial de las Comunidades Vascas, dio a conocer un documento con la historia de la fundación de la Cofradía de Lima, cuyos Estatutos había rescatado, los mismos que dijo habían servido para la fundación de otras cofradías similares en otras partes del mundo donde existían comunidades vascas. La mención de Igartua abrió el camino para que un dedicado grupo de sus amigos personales, y colaboradores, rescatara no solo su legado periodístico cultural sino también esta especial historia de la Cofradía de la Virgen de Arantzazu, que hoy revive al cabo de cuatrocientos años de silencio.