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Pastoral Juvenil

“San Miguel Arcángel”


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Proyecto

XTO Joven
FORMACION Y ACOMPAÑAMIENTO PARA LA
VIDA JUVENIL ORGANICA DESDE UNA PASTORAL
DE JUVENTUD
2008

Parroquia, San Miguel Arcángel, Sonzacate.

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Introducción

Un proyecto es la idea de algo que se quiere hacer y de cómo llevarlo a cabo.


Que hayamos elaborado un proyecto significa que nos hemos detenido a reflexionar para
saber qué es lo que tenemos claro, qué es eso que queremos realizar y cómo vamos a
hacerlo. Este documento es fruto de esa reflexión.

¿A qué responde este proyecto “Xto Joven”?


La creación de este proyecto está ligada estrechamente a la historia reciente de la Pastoral
Juvenil en nuestra parroquia y al desafío que la juventud presenta para la evangelización.
En la aventura de analizar la realidad de los jóvenes de nuestra parroquia y sus necesidades.
Nos hacíamos la siguiente pregunta: ¿estamos respondiendo a las necesidades que
plantean los animadores y los grupos de jóvenes?
Caímos en la cuenta de que no estábamos atendiendo bien a las demandas que nos
presentaban.
Se organizaban muchas actividades, pero éstas no daban una respuesta adecuada.
Utilizando diversos instrumentos (documentos, Talleres, convivencias etc...)
 El “protagonismo juvenil” en nuestra Iglesia y una buena formación en muchos de
nuestros animadores, también algunas lagunas y necesidades aún no bien cubiertas.
 Un proceso orgánico en referencia a la Iniciación Cristiana (sacramentos),
comunidades cristianas “inmediatas” en el proceso evangelizador del joven
 Mayor coordinación y unidad de criterios.
 Recuperación de la interioridad que lleva al compromiso
 Especial atención a los jóvenes de las zonas rurales

Este es el gran desafío que se nos ofrece especialmente a todos los que nos dedicamos a la
pastoral con jóvenes.

¿Qué pretende?
Este proyecto pretende:
 Convertir la pastoral juvenil en “Pastoral de Juventud” con Clave Vocacional.
 Animar los diferentes grupos y movimientos juveniles de nuestra parroquia.
 Coordinar esfuerzos. En pro de nuestras comunidades y parroquia.
 Ofrecer unas líneas de acción pastoral más definidas y apostar por ellas con nuevas
enseñanzas para nuevos animadores.

De ningún modo pretende uniformar todo el pensamiento y actuación de la pastoral con


jóvenes, sino ofrecer medios para caminar juntos, respetando los carismas y características
propios de cada grupo. Eso sí, entre todos tenemos que impulsar una Pastoral de Juventud
que forme jóvenes maduros en su fe y en su compromiso cristiano. Por este motivo, desde
una conciencia eclesial, este documento pretende también orientar la formación de
animadores para la Pastoral de Juventud.

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No hemos pretendido hacer un documento normativo u organizativo, pero sí formativo y de
orientación. En él se ha intentado recoger los frutos de la experiencia y la reflexión de todos
los que hemos colaborado en su proceso de redacción.

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EL PROYECTO INTEGRA TRES ÁREAS
El seguimiento de Jesús es activo, necesita de una formación continua, da lugar a una
vivencia de fe que se enriquece al compartirse, y lleva al joven a aportar una visión
transformadora y cargada de esperanza a su vida.
Hay unas necesidades en la evangelización y pastoral del joven a las que el grupo debe
proporcionar una respuesta. Desde este proyecto, que es integral, se ofrece esta respuesta
mediante tres áreas que deben ser contempladas por igual:

Formación:
La formación hace posible al joven cristiano crecer progresivamente en la fe con una base
sólida de conocimientos que le posibilitan dar razones de aquel en quien cree por quien
actúa.

Acción ó logistica:
La acción nos hace participes en la construcción del Reino de Dios, lo cual implica estar
abiertos y atentos a las necesidades de los hombres y mujeres, haciendo presente el Espíritu
de Dios en nuestro entorno cotidiano desde nuestras comunidades y grupos cercanos.

Espiritualidad ó acompañamiento:
La espiritualidad implica vivir y hacer crecer una relación personal con Dios. Esta
experiencia de Dios nos conduce a una vida plena y llena de sentido.
A continuación se presenta una descripción para cada una de las áreas que incluye las ideas
más importantes, y un resumen de cómo aplicarlas en los grupos.
La relación entre las áreas es muy estrecha, y aunque se hace una descripción
independiente en la práctica son difíciles de separar.

1.1 Formación

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La formación hace posible al joven cristiano crecer progresivamente en la fe con una base
sólida de conocimientos que le posibilitan dar razones de Aquel en quien cree y actúa con
un sentido no solamente cristiano sino ante todo humano.
La formación ayudará a ser críticos y constructores del Reino de Dios en nuestra sociedad
actual y a ser capaces de discernir con libertad las opciones que se nos presentan mediante
los contenidos adecuados se debe llevar a cabo una formación integral para la maduración
humana, buscando reforzar todas las capacidades para crecer y relacionarse.
El punto de partida es la propia realidad del joven, su vida y su experiencia de Dios. La
formación debe estimular en el joven el deseo de búsqueda y conocimiento y llevarlo hacia
la elección de un ideal de vida. (Vocación).
Los contenidos deben tener como centro a Jesús y su Buena Noticia Liberadora y
Transformadora, teniendo en cuenta la maduración integral del joven y los aspectos de su
entorno e interés.
Para el grupo la formación supone llevar a cabo la formación integral de los miembros del
grupo, mediante las acciones formativas que propicien la reflexión, el compartir... y que
provoquen una revisión de vida y cuidar la formación permanente de los coordinadores.
Para la aplicación del proyecto Xto Joven, se dispone de un completo plan de
contenidos para cada una de las etapas.

1.2 Acción ó Logistica


Cada uno ha recibido su don, ponedlo al servicio 1 Pe 4, 10.
La acción nos hace participes en la construcción del Reino de Dios, lo cual implica estar
abiertos y atentos a las necesidades de los hombres y mujeres, haciendo presente el Espíritu
de Dios en nuestro entorno.
Debemos educar en el amor como opción, descubriendo el sentido de la gratuidad y
responsabilizándonos de nuestro tiempo.
La acción nos debe llevar por un lado a tomar una clara opción por los pobres y
abandonados y por otro a impregnar nuestra vida del sentido o actitud evangelizadora.
La acción incluye el desarrollo de las aptitudes personales del joven y del grupo en su
conjunto, sobretodo la capacidad de relación con los demás.
Para el grupo la acción supone:

 Realizar actividades que aprovechen el tiempo libre de los jóvenes (culturales,


sociales, deportivas y convivencias, talleres de aire libre...)

 Llevar a cabo en nuestra sociedad acciones de solidaridad, colaboración y


promoción de los jóvenes u otras realidades como las vocacionales.

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 Crear espacios donde el joven tenga un ámbito propicio para el encuentro,
relación y convivencia, estar presentes como grupo de jóvenes en las
instituciones sociales y religiosas y educativas, participar y animar la vida de la
parroquia y sus grupos juveniles.

1.3 Espiritualidad ó acompañamiento


"Dios no ha dejado de darse a conocer" Hch 14,17
La espiritualidad implica vivir y hacer crecer una relación personal con Dios. Esta
Experiencia de Dios nos conduce a una vida plena y llena de sentido.
Queremos abrir los ojos a las huellas de Dios en nuestra vida, nuestra historia y todos los
ambientes que vivimos.
Una espiritualidad fundamentada en el evangelio y vivida desde las relaciones
Interpersonales, nos llevará a ser consecuentes con nuestra fe y a basar la vida en los
valores evangélicos del amor a uno mismo y a los demás, la confianza, el compartir...
La oración junto con la vivencia y celebración comunitaria de la fe, manifestada
Fundamentalmente en los sacramentos, serán el mejor medio para fomentar la relación y el
conocimiento de Dios, de forma que éste vaya cobrando cada vez más importancia en la
vida del joven.

Para el grupo la espiritualidad acompañada desde la fraternidad supone:

 Cultivar, actitudes / capacidades como el silencio, la escucha, el asombro, la


confianza, la observación, la reflexión... y la acción, que nos permitan abrirnos a un
sentido trascendente de la vida, educar y potenciar la oración, como trato de amistad
con Dios, tanto personal como en grupo.

 Hacer participar de la celebración comunitaria y de fe, en concreto, en los


sacramentos.

2. El proyecto se estructura en etapas progresivas.


El joven experimenta un crecimiento personal, una serie de cambios en su madurez
espiritual, en su capacidad para asimilar la formación que recibe y en su disposición al
comprometerse y ofrecer su tiempo.
Teniendo en cuenta este crecimiento progresivo e integral, que debe darse a lo largo de la
vida del cristiano, jóvenes se organiza por razones pedagógicas en tres etapas establecidas
atendiendo a la edad y evolución del joven:

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La existencia de unas etapas en el proyecto debe complementarse con el esfuerzo de
personalizar las acciones teniendo en cuenta a todos los miembros del grupo (lo que se
conoce como "atención a la diversidad").
A continuación vamos a describir las etapas teniendo en cuenta el siguiente esquema:
1. Resumen de la etapa.

2. Perfil del destinatario.


3. Objetivos.
4. Aspectos importantes del proceso en esta etapa.
5. Resumen de contenidos.
En el proyecto se tratarán los puntos metodológicos fundamentales de cada etapa. Además,
en los anexos finales se describirán algunos aspectos para posibilitar su Aplicación concreta
en la pastoral de la parroquia, Estos aspectos son:

 Transición de la pastoral de infancia (PRE-Juvenil) a la de juvenil Pastoral en el


entorno de la catequesis de Sacramentos.

 Grupos de posconfirmación y Continuidad desde la mayoría de edad al joven adulto


¿Hasta dónde llega el grupo? Cómo evitar que el grupo se acomode.

 Adaptación del proyecto a los jóvenes que no se incorporan desde la etapa de


Iniciación.

2.1 Iniciación (13,15/ 15,16 años)


"¿Dónde vives? Venid y lo veréis" Jn 1, 38-39
Es una etapa para promover una maduración humana y de fe acorde a la realidad Personal
del joven que le lleve a personalizar la experiencia de Dios.
El joven, sabe que está dentro de un proceso, se descubre como discípulo de Jesús, ve que
es hora de tomar decisiones y se decide a participar en un camino de fe dentro de un grupo
juvenil.

2.1.1 Destinatarios
El perfil del destinatario puede ser el del joven adolescente, hasta ahora "alejado" de la vida
de la parroquia o bien que desde niño ha seguido un itinerario en su educación en la fe
dentro de la catequesis parroquial o movimientos de infancia.
Los jóvenes que comienzan pueden o no estar confirmados, además es posible incorporar
en este proceso los contenidos de la catequesis para la preparación a la confirmación, como
se describirá más adelante.

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2.1.2 Objetivos
 Descubrir el sentido de la propia vida y reconocerse como persona; ser
inteligente y libre.

 Avanzar en la formación de nuestra fe y asimilar que mi fe en Jesús es


razonable.

 Encontrar el sentido comunitario de la fe y vivirlo en comunidad de iglesia

 Reconocer al otro como persona y al grupo como punto de encuentro con Jesús.

 Crecer en cuanto a responsabilidad de mis obligaciones como cristiano y a hacer


buen uso de mi tiempo.

 Conocer que la fe se expresa; celebración y oración en la comunidad cristiana

 Descubrir y desarrollar la propia interioridad e introducirse en la oración


personal
A continuación se desarrolla cada uno de los objetivos para concretar su significado.
1. Descubrir el sentido de la propia vida y reconocerse como persona; ser
inteligente y libre.
a) Adquirir una concepción positiva de mi mismo
b) Reconocerme: ¿quién soy yo?
c) Trazar el perfil de uno mismo; me defino (tiempo, estudios, familia, amigos,
sexualidad...)
d) Descubrir y desarrollar mis capacidades mediante actividades concretas.
e) Reconocer y asumir mis limitaciones.
f) Reconocer la dimensión espiritual que todo ser humano posee.
2. Avanzar en la formación de nuestra fe y asimilar que mi fe en Jesús es
razonable.
a) Buscar las cuestiones que me interrogan como cristiano.
b) Profundizar en los contenidos básicos de la fe.
c) Buscar los cauces que dan respuesta y pongan nombre a mi relación personal con
Dios.
3. Encontrar el sentido comunitario de la fe y vivirlo en Iglesia y comunidad.

a) Reconocer al otro como persona y al grupo como punto de encuentro con Jesús.

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b) Asumir que vivimos en continua relación
c) Aprender a valorar las capacidades de los demás; El otro me aporta y me enriquece.

d) Descubrir el sentido de la escucha, Aprender a dialogar; descubrir la importancia de


la tolerancia, respeto al otro.
e) Descubrir en el grupo un espacio para la amistad y convivencia
f) Sentir que mi grupo es Iglesia.

g) Crecer en cuanto a responsabilidad de mis obligaciones como cristiano y hacer


buen uso de mi tiempo y forma parte social activa en las comunidades.
h) Asimilar los valores que se deducen del Evangelio.

a) Reconocer la propuesta de Jesús de Nazaret


b) Adoptar un compromiso gradual y estable en mi vida
c) Descubrir que Jesús abarca todas las dimensiones de mi vida
4. Reconocer que Jesús de Nazaret no me deja impasible sino que transforma mi
vida
a) Analizar desde nuestra fe en Jesucristo temas de actualidad para crear opinión
b) Aprender a hacer buen uso de nuestro tiempo, tanto en nuestro provecho, como en
el de los demás
c) Desarrollar una actitud de acogida hacia los nuevos miembros del grupo.
d) Conocer que la fe se expresa; celebración y oración en la comunidad cristiana.
e) Descubrir y desarrollar la propia interioridad e introducirse en la oración personal
5. Descubrir la importancia de la oración en grupo
a) Iniciar una formación sobre el sentido y la historia de los sacramentos: Acercarnos a
los Sacramentos para vivirlos, llenarlos de sentido desde nuestra realidad.
b) Descubrir que creer en Jesús es algo que se comparte; sentido de la celebración.
c) Descubrir que creer en Jesús es fruto de un encuentro personal; la oración
d) Reconocer a la comunidad cristiana como el lugar de crecimiento e impulsora del
seguimiento de Jesús.

2.1.3 Aspectos importantes del proceso

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Los objetivos que se han presentado han de ser aplicados durante la etapa teniendo en
cuenta la realidad y el proceso que sigue el grupo. Es el educador quien debe procurar una
correcta planificación.
A continuación se ofrece como ayuda una breve descripción del proceso "tipo" a seguir por
el grupo.
Es importante iniciar el grupo potenciando las relaciones interpersonales (valores de la
confianza, el compartir, etc.) centrándonos en reconocer al otro como persona y al grupo
como punto de encuentro con Jesús. Unido a esto y para ayudar en el conocimiento mutuo,
conviene plantearse también al comienzo el objetivo de descubrir, el sentido de la propia
vida y reconocerse como persona; ser inteligente y libre. Todo ello puede
complementarse desde un sentido trascendente trabajando el descubrir la propia interioridad
y exterioridad.
Una vez establecida la base del grupo, puede potenciarse más el avanzar en la formación de
nuestra fe, descubrir que ser cristiano es seguir a Jesús (ser discípulo) y que por nuestro
Bautismo somos cristianos con todas las consecuencias, por lo que es necesario crecer en
cuanto a responsabilidad de mis obligaciones.
A medida que se lleva a cabo una formación que nos ayuda a hacer razonable nuestra fe, es
importante continuar desarrollando la propia interioridad.
Todo el proceso debe completarse no olvidando el sentido comunitario de la fe y su
expresión, celebración y oración en la comunidad.

2.1.4 Resumen de los contenidos


Los principales centros de atención de esta etapa serán:

 Nuestro ser persona y nuestra sociedad.

 Jesús: su persona, actitudes y entorno.

 El grupo: unidad, fraternidad, disponibilidad, perdón, comunicación de


sentimientos, respeto.

 La Iglesia: Formación y práctica de los sacramentos.

 La Biblia: familiarización con la Biblia utilizando citas del Evangelio u otros relatos
bíblicos en relación con los temas tratados.

 Acción Social desde la Doctrina de La Iglesia según Documentos Eclesiales.


2.2 Profundización:( 17,18/19 años en adelante)
"Auméntanos la fe" Lc 17,5

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Es una etapa para profundizar sobre la propia vida en una época de cambios (en el estudio o
trabajo) y nuevas responsabilidades. Es un momento de discernimiento personal, para
profundizar, o revisar la fe de la Iglesia y nuestra vivencia de los sacramentos.
El joven reconoce que su fe en Jesús le lleva a un ideal de vida de acuerdo con el
Evangelio. Asume que forma parte de un grupo en el que tiene una responsabilidad y que
este grupo le ayuda a integrar su fe y su vida y de él.

2.2.1 Destinatarios
Los destinatarios son los jóvenes que han concluido la etapa anterior, quedando también
abierta a jóvenes que siendo mayores de edad quieren incorporarse y no han participado
hasta ahora en la pastoral de la parroquia o lo han hecho en otros movimientos.
El perfil del joven destinatario de esta etapa debería corresponderse con lo establecido
como fin en la etapa anterior: ha adquirido cierta madurez y experiencia de Dios, sabe que
está dentro de un proceso y quiere vivirlo dentro del grupo como discípulo de Jesús.

2.2.2 Objetivos
1. Descubrir mis propias capacidades para ponerlas al servicio de los demás
2. Elaborar una síntesis adecuada de los contenidos básicos de la fe en Jesús
3. Descubrir que Jesús une al grupo y nos exige un estilo de vida
4. Adoptar actitudes de servicio y de entrega en el lugar dónde se vive

5. Habituarnos a la oración y a la reflexión personal acercarnos en profundidad a los


sacramentos para participar en ellos activamente.
A continuación se desarrolla cada uno de los objetivos para concretar su significado.

1. Descubrir mis propias capacidades para ponerlas al servicio de los demás


 Asumir la propuesta de Jesús como una propuesta personal,

 Descubrir el sentido de la gratuidad y aceptar la responsabilidad personal que Dios


pide.

 Adquirir una libertad real de elegir y de ser capaz de realizar esfuerzo por los
demás.

2. Elaborar una síntesis adecuada de los contenidos básicos de la fe en Jesús


 Profundizar en los aspectos formativos de nuestra fe

 Contrastar desde nuestra fe en Jesucristo temas de actualidad que nos ayuden a


definirnos

 Avanzar en el estudio y reflexión de la Biblia.

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 Aprender a escuchar la palabra de Dios.

 Iniciarse en una dinámica de revisión de vida desde el Evangelio

3. Descubrir que Jesús une al grupo y nos exige un estilo de vida


 Iniciarse en la experiencia de comunidad en el grupo

 Reconocer al grupo como parte de la iglesia dónde crecer como seguidores de Jesús.

 Promover el encuentro con Dios que se hace presente en la Iglesia.

 El grupo es parte importante de la Iglesia.

 Descubrir que la comunión con Dios y con la Iglesia les lanza a una misión
evangelizadora en la Iglesia y en la sociedad.

4. Adoptar actitudes de servicio y de entrega en el lugar dónde se vive


 Hacer presente el espíritu del joven cristiano en la sociedad.

 Ser evangelizadores de otros jóvenes é Integración nuclear a la comunidad

5. Habituarnos a la oración y a la reflexión personal


 Acercarnos en profundidad a los sacramentos para participar en ellos activamente

 Profundizar la vivencia de la fe en comunidad., descubrir el sentido más vivencial


en los sacramentos.

 Vivir la comunión con los demás cristianos, valores de la comunidad y de la Iglesia.

 La oración es fuente de compromisos.

2.2.3 Proceso
Los objetivos que se han presentado han de ser aplicados durante la etapa teniendo en
cuenta la realidad y el proceso que sigue el grupo.
Es el educador quien debe procurar una correcta planificación.
A continuación se ofrece como ayuda una breve descripción del proceso "tipo" a seguir por
el grupo.
Es importante desde el principio trabajar que Jesús une al grupo y realizar una revisión en
profundidad de fe.

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Debe potenciarse la corresponsabilidad de todos los miembros del grupo en su marcha y la
identidad cristiana y eclesial del mismo. En paralelo se debe profundizar a nivel personal en
Jesús para descubrir que nos exige un estilo de vida.
Sobre esta base se realiza el trabajo centrado en descubrir las propias capacidades para
llegar a ponerlas al servicio de los demás tomando compromisos.
Es el momento de asumir el proyecto de Jesús, de aceptar que debemos implicarnos,
mostrando la realidad pastoral de la parroquia, las necesidades de nuestra sociedad,
pasamos a descubrir qué podemos hacer tanto a nivel personal como de grupo.
Durante toda la etapa no descuidamos el acompañamiento de la vida espiritual del joven: la
oración, la reflexión y los sacramentos.
Son fundamentales las experiencias fuertes como por ejemplo la Pascua, peregrinaciones,
etc. Cuando el crecimiento lleva detrás una espiritualidad estamos garantizando un proyecto
a largo plazo.

2.2.4 Resumen de los contenidos


Los principales centros de atención de esta etapa serán:
Las verdades de nuestra fe. El credo.

Relectura y profundización de los sacramentos.

Tiempos litúrgicos y vida social en comunidad con contenido eclesial y documental


En este documento se tratará el tema de la integración de jóvenes que no han seguido todo
el proceso, además esta etapa puede integrar a jóvenes que tienen un compromiso en la
parroquia.

2.3 Compromiso: de (20 años en adelante)


"Quédate junto a nosotros" Lc 24, 29
Etapa para que el joven adulto crezca en un deseo de compromiso y confianza en Dios, para
llevar a Dios a cada rincón de nuestra vida y relaciones.
Los grupos de compromiso o comunidades jóvenes cristianas, actúan como grupos de
referencia o formación continua para aquellos que están comprometidos en tareas de trabajo
en comunidades eclesiales de base, de caridad o de palabra dentro de la parroquia o en otros
ambientes.
Además son un elemento clave en un movimiento al actuar como modelo de los grupos de
las otras etapas, prontos para asumir compromisos de liderazgos con preparación
consecutiva.

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Formando parte de un grupo cristiano, el joven se siente interpelado por la realidad que le
rodea y esta dispuesto ha comprometerse con la sociedad y la comunidad. Las
Bienaventuranzas y en general, la Palabra de Dios son un medio para no dejar de
profundizar y convertirse.

2.3.1 Destinatarios
Los destinatarios son los jóvenes que han concluido la etapa anterior, además un grupo de
esta etapa está abierto para aquellos jóvenes que buscan un grupo de referencia y están
interesados por edad e inquietud o para jóvenes que han permanecido alejados de la vida de
la Iglesia y quieren hacer un esfuerzo para adaptarse a la dinámica del grupo.
El perfil del joven destinatario de esta etapa debería corresponderse con lo establecido
como fin en la etapa anterior: ha asumido que el evangelio establece un ideal para su vida y
está dispuesto a responsabilizarse en la marcha de un grupo donde se apoya en la tarea de
integrar su fe y su vida.

2.3.2 Objetivos
1. Elaborar un proyecto personal de vida de acuerdo con el Evangelio
2. Lograr una síntesis adecuada de los contenidos básicos de nuestra fe
3. Analizar los aspectos fundamentales de la comunidad cristiana
4. Adoptar un compromiso activo en la Iglesia y en ambientes donde hay necesidad
5. Llevar la oración a la vida y la vida a la oración. Participar activamente en la
celebración de los sacramentos desde una realidad grupal, comunitaria y eclesial.

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A continuación se desarrolla cada uno de los objetivos para concretar su significado.

1. Elaborar un proyecto personal de vida de acuerdo con el Evangelio.


Habituarse a la lectura y revisión de la Palabra de Dios

2. Lograr una síntesis adecuada de los contenidos básicos de nuestra fe.


Dedicar un tiempo especial a la formación de tipo teológica: sacramentos, liturgia, Biblia...

3. Analizar los aspectos fundamentales de la comunidad cristiana


o Familiarizarse con los textos de los Hechos de los Apóstoles y descubrir el
verdadero sentido de la comunidad
o Desarrollar en el grupo la realidad eclesial donde progresar en el seguimiento de
Jesús.
o Encauzar a los jóvenes para el paso del grupo a una comunidad cristiana de
jóvenes.

4. Adoptar un compromiso activo en la Iglesia y en ambientes donde hay


necesidad, Iniciarse en la toma de opciones y compromisos en orden a la
transformación de la sociedad.
o Asumir que creer en Jesús conduce a implicarse totalmente allí donde hay
sufrimiento.
o Integrarse en la comunidad parroquial asumiendo compromisos desde la
dimensión de la "caridad" y “acción social”.
o Desarrollar la sensibilidad ante la situación de sufrimiento, dolor y pobreza que
existe en las colonias, donde camina el grupo, y en la sociedad.
o Alcanzar una presencia consciente y responsable en la vida pública, en
actividades sociales, políticas, sindicales y culturales en la que actuar como
cristiano activo.
o Vivir la evangelización como misión y servicio a los demás.

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5. Llevar la oración a la vida y la vida a la oración
Participar activamente en la celebración de los sacramentos desde una realidad Grupal,
comunitaria y eclesial

2.2.3 Proceso
Los objetivos que se han presentado han de ser aplicados durante la etapa teniendo en
cuenta la realidad y el proceso que sigue el grupo.
A continuación se ofrece como ayuda una breve descripción del proceso "tipo" a seguir por
el grupo en el camino de afianzarse como una comunidad joven cristiana.
La etapa debe comenzar con la trabajando los contenidos de fe para ayudarnos para
elaborar y concretar el Proyecto Personal de vida cristiana.
Aceptando el seguimiento de Jesús en toda su radicalidad, desde el grupo, los jóvenes
deben adoptar un compromiso activo en la Iglesia y en los ambientes donde haya
necesidad.
La formación debe incluir también al grupo, la iglesia y la comunidad cristiana, de la cual
es necesario analizar, desde un punto de vista vivencial, sus aspectos fundamentales.
La meta es el establecimiento del grupo como comunidad cristiana que sigue la
metodología de revisión de vida entorno a temas de profundización desde la fe que lleven a
poner la Palabra de Dios como centro.
Fomentar la participación en foros y talleres en los cuales se retomen aspectos, sociales,
culturales y religiosos para poder retener parte de la memoria histórica.
La creación de metodologías y pedagogías aplicables destinadas a la formación humana y
académicas, apropiada para la enseñanza y acompañamiento en los grupos y comunidades.

2.2.4 Resumen de los contenidos


1. Los principales centros de atención de esta etapa serán:
2. Las Bienaventuranzas como propuesta que Jesús hace a cada uno para ser dichosos /
felices.
3. El Padrenuestro de hoy
4. Textos importantes en el magisterio de la Iglesia.
5. Estudio y reflexión de la Biblia.

6. Grandes maestros de la Espiritualidad encarnada en la acción social-espiritual


(Mons. Romero, Madre teresa de Calcuta, Juan Pablo II)…

7. Pedagogías aplicadas por los nuevos guías espirituales y sociales de nuestra doctrina
social latinoamericana.

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3. Las ideas fuerza o valores de referencia para los grupos.
Materialización de una identidad concreta.
En la descripción de la identidad contamos con una serie de puntos de referencia o ideas
fuerza que surgiendo directamente del objetivo general dan consistencia a todo el trabajo en
el área o en la etapa que sea.
Estas ideas son:

 La Comunidad eclesial, La vida comunitaria en el grupo

 La Palabra de Dios

 La Convocatoria de otros jóvenes

 La opción por los pobres

 El grupo fuente de esperanza

 La fuerza evangelizadora

 Vocación y camino a la santidad.


3.1 La Comunidad Eclesial. La vida comunitaria en el grupo.
El grupo ofrece la oportunidad de vivir la fe de forma comunitaria como discípulo de Jesús.
El proyecto Xto Joven, cuida de forma especial el descubrimiento del joven del sentido
comunitario de la fe y su vivencia eclesial:
o En el punto El grupo es comunidad de fe se recogen las características más
importantes para que el grupo forme una comunidad cristiana en el seno de la
parroquia.
o Los objetivos de las etapas dan mucha importancia a la búsqueda y construcción de
la comunidad cristiana, dentro de los cuales es fundamental la tarea del educador
para procurar unas relaciones en el grupo basadas en el amor, la confianza, el
compartir...

3.2 La Palabra de Dios


La Palabra de Dios es viva y eficaz. Heb 4, 12
La palabra de los profetas es lámpara que alumbra en la oscuridad. 2 Pe 1,19
En el proyecto Xto Joven, la Palabra de Dios es el fundamento dentro del proceso de
revisión de vida, la base en los contenidos formativos y la fuente para la oración.

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La metodología del proyecto, está basada en la revisión de vida, partir de la propia realidad
para volver a ella una vez haya sido reflexionada y contrastada. En este proceso la Palabra
de Dios permitirá mantener una actitud transformadora, centrada en Jesús y la Buena
Noticia.
Además del empleo de la Biblia y documentos eclesiales en la orientación de los
contenidos formativos y de la espiritualidad en las actividades del grupo, el proyecto da
también mucha importancia a que el joven adquiera suficiente familiaridad y conocimiento
para poder también hacer un uso personal.

3.3 La convocatoria de otros jóvenes


El anuncio del evangelio forma parte de la misión del cristiano, esta realidad debe motivar
las acciones tanto personales como de grupo. El grupo es un medio importante de
evangelización juvenil, por servir como punto de convocatoria y atracción para muchos
jóvenes.
La existencia del grupo supone una ventaja a la hora de la evangelización de otros jóvenes
y desde él se deben promover convocatorias anuales, para que jóvenes de edades e
inquietudes similares conozcan de su existencia y puedan acercarse al mismo.
El grupo debe implicarse en la pastoral juvenil de su parroquia, barrio o pueblo, debe estar
abierto a la realidad que rodea al joven, tanto dentro de la parroquia como fuera de ella.
El joven puede ser un excelente evangelizador de otro joven, cuando por su ilusión e
invitación animan a participar a amigos ò conocidos (evangelización comprometida)
Los grupos de compromiso deben estar especialmente atentos a las necesidades de las otras
etapas, ya que desde su mayor capacidad y experiencia son ideales para ser ejemplo y
motivación de los jóvenes de menor edad que comienzan en las otras etapas.

3.4 La opción por los pobres


¿No eligió Dios a los pobres según el mundo? Santi 2, 5
Una opción por el evangelio debe conducirnos a una opción por la pobreza y por los
pobres.
La realidad social del joven que se enfrenta a una globalización de mercado donde los
valores cristianos están más comprometidos, para revalorizar un estado social, político más
justo y sincero, que estén más con la realidad de los más desposeído(as) y adoptar un
apostura que exija y practique.
Debemos ser capaces de volver continuamente a los valores esenciales del evangelio, en
concreto la pobreza tal y como es presentada en las bienaventuranzas.
La opción por la pobreza debe ayudarnos a reconocer todo lo que tenemos y somos y a
reflexionar y profundizar sobre nuestra sociedad y el sentido de nuestra vida.

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Los objetivos de las etapas buscan una concienciación y formación progresiva que nos lleve
a una entrega y compromisos claro por los demás.

3.5 El grupo fuente de esperanza


El grupo debe ser consciente de la realidad que viven los jóvenes y la necesidad de sembrar
esperanza en sus vidas.
El grupo debe ser capaz de transmitir una sana alegría que genere esperanza. Nuestra fe,
debe llevarnos a aprender a mirar a un Dios que quiere nuestra felicidad y alegría, a Jesús
que nos invita a no tener miedo y a estar alegres. Vivir el evangelio debe llevar al grupo a
ser dinámico, a convertirse en un elemento dinamizador de su entorno y futuros guías.

3.6 La fuerza evangelizadora.


El grupo al recibir la orientación pedagógica espiritual y la congruencia de la vida
comunitaria en el ambiente social se deberá sentir atraído por la fuerza de hacer participar
ha aquellos que no han recibido la buena nueva por lo que optara por ser evangelizador de
esa nueva transformadora y liberadora.

3.7 Vocación y camino a la santidad.


La realidad del joven se vuelve orgánica, optando como camino una santidad de vida
apartir de la llamada de Dios a través de la vocación, que descubrirá en el proceso de
acompañamiento que llevara durante el descubrimiento del llamado, desde ser miembro de
un grupo hasta ser fuente de evangelización, con una convicción a dar respuesta del
llamado a esa vocación finalizarla en un estado de vida comprometido.

4.1 Aspectos generales de la metodología Xto Joven.


Xto Joven, sigue una metodología basada en el trabajo en pequeños grupos que se
concreta mediante reuniones semanales de grupos y otras actividades programadas.
Tanto las reuniones semanales como el resto de actividades cubren las tres áreas
(formación, acción y espiritualidad) descritas en el proyecto.
En el fondo de toda actividad del proyecto se encuentra la dinámica de revisión de vida
apartir de la propia realidad para que una vez que haya sido reflexionada, contrastada y
compartida, volver a ella con una actitud transformadora.
Debe tenerse en cuenta la situación de todos los miembros del grupo, la existencia de unas
etapas progresivas debe complementarse con el esfuerzo de personalizar las acciones (lo
que se conoce como "atención a la diversidad").
La metodología y dinámica del grupo potencia la corresponsabilidad de todos los miembros
del grupo, de acuerdo a sus posibilidades y bajo la responsabilidad del animador, han de
preparar, ambientar, decidir, realizar y evaluar las diversas acciones que se realicen;
reflexionar juntos y asumir las consecuencias.
El proyecto parte de la base de la coeducación de chicos y chicas.

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Los esfuerzos deben tener en cuenta que hay que situar a Jesús como centro del grupo, el
grupo debe ser un propagador de la alegría de la Buena Noticia.
Ver, Juzgar y Actuar Pilares de desarrollo para la reflexión grupal.

4.2 La programación del grupo de la Pastoral Juvenil


Es importante realizar una programación mensual con los objetivos generales y la
planificación de reuniones con una distribución de los contenidos.
La programación es una guía que debe ser flexible según la marcha del grupo.
Los objetivos de curso se establecen a partir de:
1) La realidad del grupo y los objetivos del proyecto en cada etapa.
2) Los objetivos de Jóvenes para el curso, y de la parroquia, en el caso de
que los haya.
3) La planificación de las reuniones será de cada grupo (etapa), incluyendo las
reuniones, fechas, etc.
4) La planificación debe considerar:

 Los objetivos que se han establecido para el curso o trimestre (de acuerdo a
los objetivos de las etapas)

 Los contenidos propuestos en el proyecto que marcan la pauta sobre cómo


debe ser esta programación anual.

 Los tiempos litúrgicos.


Las diferentes etapas si la hubiera, para planificar las actividades conjuntas, la planificación
debe incluir:
a. Al menos una reunión al trimestre dedicada a la oración de grupo.
b. Actividades conjuntas de todas las etapas.
c. El grupo necesita que la planificación incluya actividades que
rompan la rutina de las reuniones periódicas y lo fortalezcan. Se trata
de acciones que deben ser programadas de forma que no detengan la
marcha anual sino que supongan un aliciente:
d. Al menos una convivencia al comienzo del curso y otra convivencia
o campamento, retiro al final.
e. El grupo debe realizar si es posible una convocatoria invitando a
otros jóvenes al menos una vez cada curso.

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El proyecto expuesto pretende ser integral e integrador, el grupo necesita realizar
actividades recreativas, culturales, de tiempo libre, etc. como medio para alcanzar sus
objetivos.

4.3 Las reuniones de grupo


Las reuniones deben procurar un ambiente familiar, es muy importante cuidar el lugar, el
comienzo de la reunión, etc. (sobre todo en las primeras etapas.)
La oración debe establecerse como un momento de la reunión, al comienzo como parte de
la motivación o al final como resumen.
La dinámica de la revisión de vida debe estar siempre presente en la marcha de las
reuniones. Progresivamente debe irse aplicando cada vez más en profundidad, desde la
etapa de Iniciación para que los jóvenes se habitúen y la hagan propia.
En la etapa de Iniciación es el educador quien debe velar porque se den a lo largo de
la reunión los siguientes momentos:

 Conocer: comenzar conociendo la realidad.

 Introducción del tema con una dinámica o juego.

 Compartir: Entrando en una reflexión personal a partir de situaciones conocidas.

 Proponer: A partir de comparar experiencias y de dar una formación concreta, se


buscan argumentos e ideas que ayuden a avanzar y mejorar.

 En la etapa de Profundización es el momento para introducir de forma explícita la


dinámica de revisión de vida, proponemos la siguiente estructura:

 (Ver)Vida: Revisión sobre aspectos concretos que nos afecten

 (Juzgar)La Palabra: Desde la Palabra y la formación tratamos de iluminar y


reflexionar

 (Actuar)Mirada Nueva: Volvemos sobre nuestra vida buscando una


transformación en esta etapa los temas a tratar pueden alargarse por más de una
reunión si se ve conveniente, distribuyendo durante las mismas los momentos de
vida, palabra y mirada nueva que nos lleven a realizar la acción.
En la etapa de Compromiso se plantea una metodología de revisión de vida en varias
reuniones: en primer lugar una de formación, seguida por una de reflexión y acabando con
otra de oración.

 Formación: Incluyendo la reflexión sobre nuestra Vida y la formación sobre la


Palabra.

 Reflexión: Desde donde se debe profundizar y sacar consecuencias posibilitando


una mirada Nueva

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 Oración: Reunión completa dedicada a la oración o celebración de la eucaristía.

4.4 Aspectos metodológicos importantes de las etapas


4.4.1 Iniciación
Es posible que para muchos miembros del grupo sea la primera experiencia continuada de
reuniones entorno a la reflexión y el compartir, es muy importante una correcta preparación
de las mismas. Algunos aspectos a tener en cuenta son:

 Favorecer la escucha en las reuniones.

 Entablar debates que susciten el compartir opiniones.

 Invitar a personas que puedan ofrecer diferentes puntos de vista.

 En las reuniones la oración debe ir ganando un lugar al comienzo o al final.


A medida que sea posible iniciar en la corresponsabilidad tanto en la planificación y
preparación como en la evaluación. El educador debe promover la participación de los
miembros del grupo siempre dentro de los objetivos y sin caer en la improvisación.
Es fundamental cuidar el inicio del curso:

• Comenzar con una actividad (campo de trabajo, una convivencia, campamento...)


que motive para el primer año.

 Comenzar conociendo y dando a conocer la realidad de cada joven: Dinámicas para


el propio conocimiento y que ayudan a la interioridad, dinámicas para el
conocimiento de los miembros del grupo, actividades que favorezcan el encuentro,
la amistad y el compartir en el grupo.

 En cuanto a las actividades: En las convivencias se deben favorecer momentos para


educar al silencio y a la reflexión personal.

 Aprovechar los tiempos litúrgicos para estimular la vivencia sacramental:


celebración de la Eucaristía participativas y claramente explicadas. Celebración de
un acto penitencial en Adviento o Cuaresma.

 Actividades de compromiso hacia los demás en momentos señalados, Navidad,


Visitar enfermos, visitas a ancianos... Estas actividades deben estar correctamente
motivadas pero no convertirse en el objetivo del grupo, son un momento
importante, pero sin romper la marcha del curso.
Es fundamental en esta etapa el contacto y relación con otros jóvenes:
Encuentros con jóvenes de otros grupos: Encuentro deportivos, Vigilias, Momentos de
oración, Peregrinaciones...

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Contacto con los jóvenes las etapas posteriores: jóvenes de mayor edad con clara identidad
cristiana que están siguiendo también un proceso de crecimiento en la fe.

4.4.2 Profundización
 Introducir explícitamente la dinámica de revisión de vida en las reuniones.

 Emplear textos bíblicos que nos ayuden a adentrarnos en la Escritura

 Dedicar reuniones específicas a la oración.

 Realizar convivencias que motiven las relaciones interpersonales con el fin de compartir nuestro "ser
cristianos"

 Fomentar los tiempos de desierto (retiros) y de Convivencias.

 Colaborar con jóvenes de otros grupos en la preparación de encuentros parroquiales y diocesanos,


vicariales.

 Animar la participación activa en nuestra parroquia, por ejemplo en Caritas, catequesis, de


confirmación, Vocacionales... No descuidar la dimensión vicarial y diocesana. Proyección social etc.

 Compromiso en alguna tarea de voluntariado en la parroquia.

4.4.3 Compromiso
El propio grupo de compromiso ha de concretar y responsabilizarse del itinerario en esta
tercera etapa ser parte activa de nuestra parroquia.

 Realizar retiros y ejercicios espirituales periódicos.

 Convivencias en los tiempos litúrgicos importantes que favorezcan el encuentro


y el compartir.

 Realizar actividades concretas evangelizadoras y de compromiso social; Estos


compromisos pueden ser en la parroquia, colonias o en la misma vida cotidiana:
trabajo, familia, estudio, amigos...

 Promover una formación organizada de los miembros, por ejemplo:


Vocaciones Sacerdotales y Religiosas, Matrimonial y Soltería Consagrada.

 Establecer un tiempo de oración personal y de grupo.

 Misión Evangelizadora a jóvenes.

 Formación de animadores y animadores de juventud y vocacional.

CONCLUSION:

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Lograr una pastoral orgánica que integre las fuerzas de Iglesia dedicadas a la Pastoral de
Juventud y valore la multiplicidad de carismas que la enriquecen y haga converger la
acción de todas las pastorales, en particular de la vocacional y misionera, en proyectos
comunes dirigidos a la formación de los jóvenes.
El gran desafío de la pastoral juvenil es mirar el contexto social, económico, político,
cultural y religioso, no de una manera fragmentaria, sino en forma global (P 15).
(Civilización del amor Pág. 7)

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