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TERAPIA FÍSICA

MAESTRO L.R. RICARDO HORACIO POOT TRUJEQUE

ALUMNO E.P.T.F. JIMMY CRISTIAN JAIME GUILLEN

¿CUAL ES EL ORIGEN, PRESENTE Y FUTURO DE LA TERAPIA FÍSICA?

¿Cual es el origen, presente y futuro de la Terapia Física?
INTRODUCCIÓN La palabra Fisioterapia proviene del griego physis que significa Naturaleza y therapehia que significa Tratamiento. Esto quiere decir etimológicamente que la Fisioterapia es “Tratamiento por la Naturaleza”, aunque hoy en día se reconoce más como “Tratamiento por Agentes Físicos”. El cambio del sentido etimológico se consolida a partir de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en 1958 define a la Fisioterapia como “el arte y la ciencia del tratamiento por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad”. Esta definición es importante en la historia de la Fisioterapia ya que hace mención al ejercicio terapéutico por lo que incorpora un elemento fundamental que tiene el fisioterapeuta y que es el ejercicio desde una concepción terapéutica por medio del movimiento. En el contexto internacional la Fisioterapia se ha desarrollado y es entendida de manera muy diferente. Hay muchos lugares del mundo donde para la misma profesión se utilizan diferentes términos. Tenemos además de la Fisioterapia, a la Kinesiología y la Terapia Física como nombres alternos de una misma profesión a partir de la que se van consolidando carreras con similitudes en cada uno de los países y que poco a poco si las comparamos en las evolución a lo largo de los años, se van uniendo y enriqueciendo entre sí.

ORIGENES En la historia de la humanidad existen numerosos antecedentes del uso de agentes físicos con fines terapéuticos. Desde el hombre primitivo encontramos referencias a tratamientos basados en agentes físicos para combatir la enfermedad y que debido a la concepción de la misma (enfermedad) estaban asociados en un principio a rituales mágicos y religiosos. En la Antigua Mesopotamia la casta sacerdotal “Asu” era la encargada de realizar el tratamiento mediante agentes físicos y también mediante la Fitoterapia (terapéutica por medio de las plantas). A su vez en el Antiguo Egipto esta función recaía en los sanadores laicos llamados “Sinu” . En la América Precolombina, los Aztecas desarrollaron métodos terapéuticos en el agua por medio de “baños de vapor” llamados temazcalli y los Mayas realizaban “baños de sudor” denominados zumpulche. Se puede afirmar que un punto de referencia importante para el desarrollo de la Fisioterapia lo constituye el florecimiento de la cultura helénica encontrando en Grecia un enfoque más racional para entender la salud, la enfermedad y el tratamiento, dejando de lado al empirismo en el que se había basado hasta entonces todo acto terapéutico. Hombres como Hipócrates, Herodio y Aristóteles entre otros, sin dudas ponen las piedras fundamentales de la profesión.

La filosofía terapéutica de Hipócrates era la de impulsar las fuerzas de autocuración del cuerpo e incorpora al movimiento como agente terapéutico (kinesioterapia), además de desarrollar métodos gimnásticos para fortalecer las extremidades superiores e inferiores y prepararlas para la caza, el deporte y la guerra. Estos últimos métodos fueron luego perfeccionados por Herodio en su tratado “Ars Gimnástica”. Así empezamos a ver como desde sus orígenes la Fisioterapia y la Kinesioterapia se han desarrollado en forma paralela. A su vez Aristóteles también realiza diversos estudios en el campo del movimiento del cuerpo del hombre y muy específicamente de la marcha humana. Además realiza experiencias en el campo de la Electroterapia mediante descargas eléctricas del pez torpedo (tremieglia), utilizándolo para los ataques de gota. Toda esta herencia terapéutica del mundo helénico fue posteriormente perfeccionada por la Civilización Romana, consolidando conceptos básicos de la Masoterapia, la Hidrokinesiterapia, la Poleoterapia y los Ejercicios Terapéuticos. En la Edad Media, mientras en el mundo musulmán médicos como Maimónides, Averroes y Avicena, describen en sus textos diversos Agentes Físicos como masajes, tracciones, ejercicios y manipulaciones para afecciones reumáticas y de columna vertebral, en Europa la consolidación del cristianismo pone su mirada en el cultivo del espíritu y el más allá, dejando de lado la cultura de la salud. De todas formas se unen los llamados cirujanos-barberos y sanitario-boticarios para la atención de las personas hasta que en 1215 una ley que es aprobada en varios países europeos, prohíbe la práctica de la cirugía (de la voz griega kier=mano) a los médicos. Así los médicos que principalmente utilizaban la Botánica y tenían acceso a la Universidad son considerados los sanadores de clases altas e influyentes y los cirujanos-barberos sin formación Universitaria, atendían a las clases más humildes. Un importante grupo de estos cirujanos evolucionará con el tiempo hasta desarrollar la Cirugía actual, la cual muchos siglos después vuelve a integrarse con la medicina. Sin embargo otro grupo de esos primeros cirujanos-barberos se inclinaron por los Agentes Físicos con fines terapéuticos manteniendo la tradición en la edad media. Así podemos afirmar que Cirujanos y Fisioterapeutas tienen históricamente un tronco común. En el Renacimiento se renueva en Europa el interés por los clásicos y las grandes obras del pasado son releídas y estudiadas, no quedando la Fisioterapia ajena a esta corriente. En la edad moderna el significativo avance de la ciencia amplía el horizonte de la medicina y en la Fisioterapia comienzan a aparecer nombres que desarrollan técnicas específicas que utilizamos hoy en día. Así P. Henrik Ling funda en Estocolmo en 1813 el Instituto Real de Gimnasia redactando su gran obra “Principios Generales de la Gimnasia” y desarrolla a su vez la práctica y enseñanza del llamado “Masaje Sueco”. Dos alumnos suyos Liedbeck y Georgil, publican tras la muerte de Ling su obra y es precisamente Georgil quien en 1847 creó el término Kinesiterapia. Por su parte en EEUU se desarrolla la Terapia Manipulativa Articular por medio de Andrew Taylor Still (Osteopatía) y Daniel David Palmer (Quiropraxia). También se deben destacar el gran impulso de la Hidroterapia y Balneoterapia que dan Sebastián Kneipp y Vincent Priessnitz y los estudios de Gustav Zander en el terreno de la Mecanoterapia. A principios del siglo XX se impulsa en hospitales de Londres el tratamiento de patologías respiratorias por medio de Agentes Físicos poniendo las bases de la fisioterapia respiratoria. A mediados del siglo XX tras las Guerras Mundiales y varias epidemias como la Poliomielitis, es cuando se toma conciencia entre la comunidad médica de la

necesidad de la profesionalización en el mundo de la Fisioterapia con lo cual se crean las primeras carreras con título universitario de especialista en la materia: Kinesiólogo, Fisioterapeuta y Terapista Físico. Toda esta referencia de los orígenes de la terapia física puede resultar tediosa pero me parece que es importante conocer el pasado para interpretar mejor el presente y poder, ver hacia donde será el futuro de la terapia física, en definitiva con una mirada “internacional” donde los logros de unos en el pasado puedan ser objetivos para alcanzar en el presente de otros y así buscar enriquecernos y crecer de verdad. Teniendo en cuenta la apertura de Internet y otros medios masivos de comunicación sería importante que la gente conozca los diferentes términos referente a la terapia física y que los Fisioterapeutas, Kinesiólogos y Terapistas Físicos, tomen conciencia de esta problemática e intenten unificar a nivel Internacional la terminología de la profesión. En el mundo, al mencionar la palabra médico, abogado, psicólogo, arquitecto u odontólogo sabemos a que se refieren, en cambio todavía no está un único término que englobe en toda su amplitud la labor del Fisioterapeuta y que lógicamente mucho tiene de Kinesiología y de Terapia Física. Ante tanta confusión es bueno conocer algo de los orígenes y entender el actual estado de la terapia física para pensar acerca del futuro de la misma. Es lógico entender que si desde sus orígenes la Fisioterapia se ha ido desarrollando de manera diferente en cada lugar del planeta, su momento actual es también distinto de acuerdo al sitio donde nos encontremos. La Fisioterapia fue y es hoy en día una punto de referencia del proceso de Rehabilitación Física de múltiples alteraciones del ser humano. Podemos entonces afirmar que en cualquier parte del mundo en que nos encontremos la Fisioterapia se ocupa de la rehabilitación física de las personas ya sea por trastornos neurológicos, traumatológicos, músculo-esqueléticos y reumatológicos entre otros. Pero no solamente se ocupa de la rehabilitación ya que a su vez la Fisioterapia tiene acceso al nivel Asistencial de la salud de las personas. En las últimas décadas se han desarrollado numerosas técnicas específicas. Podemos afirmar que es hoy en día el Fisioterapeuta , Kinesiólogo o Terapista Físico el encargado de valorar, planificar y aplicar medidas terapéuticas propias de su profesión en las siguientes especialidades médicas entre otras: Neurología, Pediatría, Gerontología, Terapia Intensiva, Obstetricia y Ginecología, Vascular, Reumatología, Cardiología, Neumonología, Traumatología y Ortopedia, Deportismo, Clínica Médica y Oncología. Por lo mismo podemos decir que en la actualidad la Fisioterapia está presente prácticamente en todas las especialidades médicas y que su aporte es vital para la atención y rehabilitación de las personas que requieran de sus servicios. Poco a poco la terapia física va incorporando nueva tecnología y claro esta que el desarrollo tecnológico comienza a ampliar las posibilidades terapéuticas en los diferentes cuadros patológicos que requieren de la atención del terapista físico. Así es como llegamos a ocuparnos por el futuro de la terapia física que dependerá, básicamente, de los terapeutas físicos. Se debe pensar que a futuro la terapia física debe continuar desarrollando nuevas técnicas superando a las actuales y continuar mejorando con ayuda de la tecnología. Hoy en día estamos en un lugar privilegiado, tenemos más conocimientos, más tecnología y mayor comunicación global. Si hasta aquí la terapia física se ha dedicado a

los puntos de atención y rehabilitación de las personas, es tiempo que empecemos a desarrollar estrategias para la prevención de las enfermedades. Un futuro no escrito esta delante de nosotros, y corresponde a estas generaciones escribir en el papel del tiempo la pauta a seguir para las próximas.

Jimmy Cristian Jaime Guillén

QUE ES Y QUE LLEVA UN ENSAYO

El ensayo es un género literario dentro del más general de la didáctica. Definición y origen del ensayo El ensayo consiste en la interpretación de un tema —humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, por tomar algunos ejemplos—, sin que sea necesariamente obligado usar un aparato documental, y el cual es de manera libre, asistemática y con voluntad de estilo. Se trata de un acto de habla perlocutivo. El ensayo es el tipo de estructura más utilizada en el mundo en las últimas centurias para la expresión del pensamiento. Un ensayo es una obra literaria breve, de reflexion subjetiva, en la que el autor trata de una manera personal, no exhaustiva, y en la que muestra —de forma más o menos explícita— cierta voluntad de estilo. Esto último propone crear una obra literaria, no simplemente informativa. Sólo en la edad contemporánea ha llegado a alcanzar una posición central. En la actualidad está definido como género literario, debido al lenguaje muchas veces poético y cuidado que usan los autores, pero en realidad, el ensayo no siempre podrá clasificarse como tal. En ocasiones se reduce a una serie de divagaciones y elucubraciones, la mayoría de las veces de aspecto crítico, en las cuales el autor expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado o, incluso, sin tema alguno. Ortega y Gasset lo definió como «la ciencia sin la prueba explícita». Alfonso Reyes, por otra parte, afirmó que «el ensayo es la literatura en su función ancilar» —es decir, como esclava o subalterna de algo superior—, y también lo definió como «el Centauro de los géneros». El crítico Eduardo Gómez de Baquero —más conocido como Andrenio— afirmó en 1917 que «el ensayo está en la frontera de dos reinos: el de la didáctica y el de la poesía, y hace excursiones del uno al otro». Y por su parte Eugenio D'Ors lo definió como la «poetización del saber». Su origen se encuentra en el género epidíctico de la antigua oratoria grecorromana, y ya Menandro el Rétor, aludiendo al mismo bajo el nombre de «charla», expuso algunas de sus características en sus Discursos sobre el género epidíctico: • • • • Tema libre (elogio, vituperio, exhortación). Estilo sencillo, natural, amistoso. Subjetividad (la charla es personal y expresa estados de ánimo). Se mezclan elementos (citas, proverbios, anécdotas, recuerdos personales).

• • • • •

Sin orden preestablecido (se divaga), es asistemático. Extensión variable. Va dirigido a un público amplio. Conciencia artística. Libertad temática y de construcción.

El ensayo, a diferencia del texto informativo, no posee una estructura definida ni sistematizada o compartimentada en apartados o lecciones, por lo que ya desde el Renacimiento se consideró un género más abierto que el medieval tractatus o que la suma, y se considera distinto a él también por su voluntad artística de estilo y su subjetividad, ya que no pretende informar, sino persuadir o convencer. Utiliza la modalidad discursiva expositivo-argumentativa y un tipo de «razonamientos blandos» que han sido estudiados por Chaïm Perelman y Lucie Ollbrechts-Tyteca en su Tratado de la argumentación. A esto convendría añadir que en el ensayo existe además, como bien ha apreciado el crítico Juan Marichal, una «voluntad de estilo», una impresión subjetiva que es también de orden formal. Otros géneros didácticos emparentados con el ensayo son: • • • • • • El discurso (en el sentido de «discurrir» sobre un tema concreto). La disertación. El artículo de prensa. Los géneros renacentistas y humanísticos del Diálogo, en sus variantes Platónica, Ciceroniana y Lucianesca. La epístola. La miscelánea.

Estructura La estructura del ensayo es sumamente flexible, ya que toda sistematización es ajena a su propósito esencial, que es deleitar mediante la exposición de un punto de vista que no pretende agotar un tema, como sí haría (y sistemáticamente) el género literario meramente expositivo del tratado; por eso estas indicaciones son meramente orientativas.

Introducción Es la que expresa el tema y el objetivo del ensayo; explica el contenido y los subtemas o capítulos que abarca, así como los criterios que se aplican en el texto, es el 10% del ensayo y abarca más o menos 6 renglones. Esta parte constituye la presentación del tema sobre el que el autor va a desarrollar su propio punto de vista, así como de las razones por las cuales considera importante aproximarse a dicho tema. Además, esta parte puede presentar el problema que plantea al tema al cual vamos a abocar nuestros conocimientos, reflexiones, lecturas y experiencias. Si este se plantea, entonces el objetivo del ensayo será presentar nuestro punto de vista sobre dicho problema (su posible explicación y sus posibles soluciones). La mayoría de las veces, sin embargo, el ensayo plantea un tema bastante genérico como para adentrarse en él con toda la libertad del que divaga con sus opiniones y creencias, pero paseando a través de un territorio desconocido. Desarrollo Contiene la exposición y análisis del mismo, se plantean las ideas propias y se sustentan con información de las fuentes necesarias: libros, revistas, Internet , entrevistas y otras. Constituye el 80% del ensayo. En él va todo el tema desarrollado, utilizando la estructura interna: 60% de síntesis, 10% de resumen y 10% de comentario. Se sostiene la tesis, ya probada en el contenido, y se profundiza más sobre la misma, ya sea ofreciendo contestaciones sobre algo o dejando preguntas finales que motiven al lector a reflexionar. Conclusión En este apartado el autor expresa sus propias ideas sobre el tema, se permite dar algunas sugerencias de solución, cerrar las ideas que se trabajaron en el desarrollo del tema y proponer líneas de análisis para posteriores escritos. Esta última parte mantiene cierto paralelismo con la introducción por la referencia directa a la tesis del ensayista, con la diferencia de que en la conclusión la tesis debe ser profundizada, a la luz de los planteamientos expuestos en el desarrollo. Lógica en el ensayo La lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo que parece: depende principalmente de la organización de las ideas y de la presentación. Para lograr convencer al lector hay que proceder de modo organizado desde las explicaciones formales hasta la evidencia concreta, es decir, de los hechos a las conclusiones. Para lograr esto el escritor puede utilizar dos tipos de razonamiento: la lógica inductiva o la lógica deductiva. De acuerdo con la lógica inductiva el escritor comienza el ensayo mostrando ejemplos concretos para luego deducir de ellos las afirmaciones generales. Para tener éxito, no sólo debe elegir bien sus ejemplos sino que también debe presentar una

explicación clara al final del ensayo. La ventaja de este método es que el lector participa activamente en el proceso de razonamiento y por ello es más fácil convencerle. De acuerdo con la lógica deductiva el escritor comienza el ensayo mostrando afirmaciones generales, las cuales documenta progresivamente por medio de ejemplos bien concretos. Para tener éxito, el escritor debe explicar la tesis con gran claridad y, a continuación, debe utilizar transiciones para que los lectores sigan la lógica/argumentación desarrollada en la tesis. La ventaja de este método es que si el lector admite la afirmación general y los argumentos están bien construidos generalmente aceptará las conclusiones. Es la que expresa el tema y el objetivo del ensayo; explica el contenido y los subtemas o capítulos que abarca, así como los criterios que se aplican en el texto, es el 10% del ensayo y abarca más o menos 6 renglones. Esta parte constituye la presentación del tema sobre el que el autor va a desarrollar su propio punto de vista, así como de las razones por las cuales considera importante aproximarse a dicho tema. Además, esta parte puede presentar el problema que plantea al tema al cual vamos a abocar nuestros conocimientos, reflexiones, lecturas y experiencias. Si este se plantea, entonces el objetivo del ensayo será presentar nuestro punto de vista sobre dicho problema (su posible explicación y sus posibles soluciones). La mayoría de las veces, sin embargo, el ensayo plantea un tema bastante genérico como para adentrarse en él con toda la libertad del que divaga con sus opiniones y creencias, pero paseando a través de un territorio desconocido. Desarrollo Contiene la exposición y análisis del mismo, se plantean las ideas propias y se sustentan con información de las fuentes necesarias: libros, revistas, Internet, entrevistas y otras. Constituye el 80% del ensayo. En él va todo el tema desarrollado, utilizando la estructura interna: 60% de síntesis, 10% de resumen y 10% de comentario. Se sostiene la tesis, ya probada en el contenido, y se profundiza más sobre la misma, ya sea ofreciendo contestaciones sobre algo o dejando preguntas finales que motiven al lector a reflexionar. Conclusión En este apartado el autor expresa sus propias ideas sobre el tema, se permite dar algunas sugerencias de solución, cerrar las ideas que se trabajaron en el desarrollo del tema y proponer líneas de análisis para posteriores escritos. Esta última parte mantiene cierto paralelismo con la introducción por la referencia directa a la tesis del ensayista, con la diferencia de que en la conclusión la tesis debe ser profundizada, a la luz de los planteamientos expuestos en el desarrollo.

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