ANTONIO SANGENÍS Sargento Mayor de Ingenieros, profesor de la Academia del Cuerpo, llegó a Zaragoza para participar de la resistencia española

frente al francés, y viéndole inspeccionar con detalle las defensas de la ciudad, fue a parar a la cárcel acusado de traición. Afortunadamente se aclaró la confusión y fue puesto en libertad y nombrado Jefe de Ingenieros de la plaza. Se encargó de diseñar las defensas del Segundo Sitio, fortificando conventos, murallas, etc. organizando la defensa casa por casa mediante un sistema de apertura de aspilleras, y creando trincheras y pasos cubiertos para el traslado de tropas allí donde hiciere falta. Partidario de la resistencia sin cuartel, fue muerto por una bala de cañón francés mientras inspeccionaba en la batería de Palafox (calle Asalto) los trabajos de los franceses en el Convento de San José el 12 de enero de 1809. Sangenís, como todos los ingenieros militares de la época, era un militar de altísima preparación técnica, destacando por encima de los demás cuerpos de ejército. Su preparación era equiparable a la de los militares francesas, lo cual es decir mucho en su favor. Tanto es así que cuando Sangenís muere, y rendida la ciudad, una de las primeras órdenes que reciben los franceses es hacerse con los esquemas, dibujos y estudios que Sangenís había preparado para la defensa de la ciudad.