CONDESA DE BURETA Mª Consolación de Azlor y Villavicencio.

Casó a los 16 años con el que sería Conde de Bureta, de donde le viene el título. Enviudó a los 27: tenía entonces dos hijos. Vivía en Zaragoza en la calle Nueva del Mercado, en las cercanías de la Torre Nueva. Pertenecía a la nobleza más destacada e ilustrada de la época. En su casa se organizó una tertulia, una costumbre dieciochesca en la que varias personas se reunían en una casa para comentar asuntos de interés político, cultural, etc. Fueron las principales difusoras de las ideas ilustradas y racionalistas. Solían hacerse entre gentes de alcurnia, aunque se extendieron rápidamente entre las clases medias. Su hermana Pilar vivía en la Corte, y la tenía muy informada de todos los acontecimientos y alteraciones que se vivían en Madrid. Durante los sitios fue consejera y amiga de Palafox, organizó la defensa de su zona con sus propios medios, trabajando ella misma en las barricadas, distribuyendo armas, vituallas, etc., como una más de las defensoras: esto la hizo muy popular. Formó junto con otras vecinas desalojadas de sus casas por los bombardeos un "Batallón de amazonas" que se ocupaba de los heridos, de apagar incendios y del abastecimiento de los que luchaban. Colgó de uno de los balcones de su casa una horca con un pelele representando a Napoleón. Durante el 2º Sitio enfermó mientras defendía las murallas. En 1808 se había casado con Pedro Mª Ric, otro destacado defensor y uno de los que se vio obligado a firmar la Capitulación de la ciudad, con el que tuvo otro hijo. A pesar de ello se negó a aceptar a los franceses como hicieron la mayoría de gentes de clase alta. En una cena que dio en su casa las autoridades francesas tuvieron que soportar la presencia de un retrato de Fernando VII (el rey por el que combatían los españoles). Finalmente pudo abandonar la ciudad con permiso del Mariscal Lannes, iniciando un viaje por el España libre de franceses que le llevará finalmente a Cádiz, donde pasarán graves apuros económicos. La Condesa de Bureta fue un personaje notable. Totalmente convencida de los privilegios de la nobleza y de los derechos absolutistas del rey mantuvo sus ideas con firmeza y valentía. La guerra minó su salud. Murió muy joven, de sobreparto, en 1814.