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ARlEL CIENCIA POL1TICA
AREND LUPHART
LAS DEMOCRACIAS
CON'fEMPORÁNEAS
Un estudio comparativo
La edición española ha contado
con las aportaciones de
THOMAS C. BRUNEAU, P. NIKIFORAS DIAMANDOUROS
y RICHARD GUNTHER
Prólogo de
JUAN BOTELlA
Universidad Autónoma de B/lJ'CeJona
EDITORIAL ARIEL, S. A.
BARCELONA
/1

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. .a.:.J: c. ..Q.; <L

22 AREND LlJPHART
EL
NUEVE ELEMENTOS DE LA
_.LQ".!!sencial del modelo Westminster es el dominjo de la
El modelo puede ser contemplado coIiiola"soÍüci6n
al dilema de lo que en nuestra definición de demo­
craCia se entiende por «el pueblo». el
y los intereses de quién debe represéD.tarese goóh!rno cuando
la gente no está de acuerdo y las preferencias divergen? Una
respuesta es: mayoríaqel pueblo. Su gran mérito consiste
en que cualquier otra respuesta, como el requisito de unani­
midad o una mayoría cualificada, supone el dominio de la mi­
noría '-:0 por lo menos un veto de la minoría- y que el go­
bierno de la mayoría, y de acuerdo con los deseos de ésta, se
acerca más al ideal democrático que el gobierno de una mino­
ría que representa a una minoría. La respuesta alternativa al
dilema es: tan! ,gen com\) sea asible. Esto es lo esencial
del model9. e'cansen. ; comó veremos con e e en el
próximo cap' e instituciones pretenden una
amplia participación en el gobierno y un amplio acuerdo so­
bre los fines que el gobierno debe perseguir.
El término modelo Westminster se utilizará en este libro
al igual que modelo mayoritario para referirse a un modelo
general de democracia. Puede también ser utilizado más es·
trictamente para designar las principales características de las
instituciones parlamentarias y gubernamentales británicas,
dado que el Parlamento de la Gran Bretaña se encuentra en
el palacio de Westminster, en Londres. La versión británica
del modelo Westminster es a la vez el original y el ejemplo
más conocido de este modelo. También es admirado por do­
quier. Richard Rose señala que «con la confianza nacida del
aislamiento continental, los americanos han acabado por creer
que sus instituciones -la presidencia, el Congreso y el Tri­
bunal Supremo- son el prototipo de lo que debería ser adop­
tado en cualquier otra parte»,4 pero los pOll.ólogos america­
nos, en particular los del campo de la política comparada,
tendieron siempre a mantener el sistema británico de gobier­
no por lo menos en tan alta estima.
s
Un famoso politicólogo que admiró fervientemente el mo­
delo Westminster fue el presidente Woodrow Wilson. En sus
4. Richard Rose: .A Model Democracy?, editado por Richard Rose, ed., Les·
sons from America: An Exploration, Nueva York, Wiley, 1974, p. 131.
5. Dennis Kavanagh: .An American Science of British Potities., Polítical Stu·
dies 22, n.O 3, septiembre de 1974, pp. 251·270.
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS
23
primeros escritos llegó hasta el punto de urgir la abolición del
gobierno presidencialista y la adopción del gobierno parla­
mentario de estilo británico en los Estados Unidos. Tales ideas
han sido sostenidas por muchos otros observadores no britá·
nicos de la política británica, y muchos rasgos del modelo de
Westminster han sido exportados a otros países como Canadá,
Nuev<i Zelanda y a la mayor parte de las colonias
británicas de Asia y Africa después de su independencia. Wil­
son se refería al gobierno parlamentario, según el modelo
Westminster, como «la moda universal».6 _.__

e .g1.u" Con rasg?s e.sIs­
tema. p partIcularmente de su funcIOnam1en­
todiirmieefperíodo de.Í94S·a 1970 y que, deliberadamente,
se describen en términos para añadir, más
tarde, las necesarias matizaciones. ,fY .
<, .' flr" '. /
+:' ª.e n soloX V
'arti . ta. . or a oso go­
o bnt me es e g¡¡inete,':Noqnalmente'estácompuesto SI
por de escaños en
la·Cámara de los Comune!!,...Po formando la minoría pátte'del­
los gabinetes de coalición. Dado
que en el bipartiqista lQLdos_p_<\¡:tidos prin­
cipales son casi igualmente oderosos, el . ue gana Ías-eíeCcio­
nes no re resenta or lo eneral más que a una re UCl a
mona, mlen ras que la minada es amplia.
Por latanto, el gabinete británico de un parhdo y esmera
mayoría es la perfecta encarnación del principio de predomi­
nio de la mayoría: ejerce un inmenso poder político para go­
bernar como representanteyen-beneficlo'de una. mayoría que
aplasta"iifes proporciones, mientrás queuila amplia
minoría cl:uedaexcIUlda del 'poder y condenad<:. al papel de
oposición.
-, ,J.
A .
Q) Walter Ba- .
gehot, a propósito del ya clásico perdurar de la Constitución'
inglesa, publicada por primera vez 1867"manifiesta.que...«1!l
esk4cha.unión, casi cgJ!ll'leta fusión de. los eJec:qJivo,
la explicac1ó'ñ'Ci3:'ve d'efeñca'l füñCiOiiá.1ñieüw' .,.
6. Woodrow Wilson: cCornmittee or Cabinet Governmenb, Overland
citado por Walter Uppmann en su introducción a la obra de Woodrow Wilson
Congressional Government: A Study in American Politics, Nueva York, Meridían
Books, 1956, p. 13.

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22 AREND LlJPHART
EL
NUEVE ELEMENTOS DE LA
_.LQ".!!sencial del modelo Westminster es el dominjo de la
El modelo puede ser contemplado coIiiola"soÍüci6n
al dilema de lo que en nuestra definición de demo­
craCia se entiende por «el pueblo». el
y los intereses de quién debe represéD.tarese goóh!rno cuando
la gente no está de acuerdo y las preferencias divergen? Una
respuesta es: mayoríaqel pueblo. Su gran mérito consiste
en que cualquier otra respuesta, como el requisito de unani­
midad o una mayoría cualificada, supone el dominio de la mi­
noría '-:0 por lo menos un veto de la minoría- y que el go­
bierno de la mayoría, y de acuerdo con los deseos de ésta, se
acerca más al ideal democrático que el gobierno de una mino­
ría que representa a una minoría. La respuesta alternativa al
dilema es: tan! ,gen com\) sea asible. Esto es lo esencial
del model9. e'cansen. ; comó veremos con e e en el
próximo cap' e instituciones pretenden una
amplia participación en el gobierno y un amplio acuerdo so­
bre los fines que el gobierno debe perseguir.
El término modelo Westminster se utilizará en este libro
al igual que modelo mayoritario para referirse a un modelo
general de democracia. Puede también ser utilizado más es·
trictamente para designar las principales características de las
instituciones parlamentarias y gubernamentales británicas,
dado que el Parlamento de la Gran Bretaña se encuentra en
el palacio de Westminster, en Londres. La versión británica
del modelo Westminster es a la vez el original y el ejemplo
más conocido de este modelo. También es admirado por do­
quier. Richard Rose señala que «con la confianza nacida del
aislamiento continental, los americanos han acabado por creer
que sus instituciones -la presidencia, el Congreso y el Tri­
bunal Supremo- son el prototipo de lo que debería ser adop­
tado en cualquier otra parte»,4 pero los pOll.ólogos america­
nos, en particular los del campo de la política comparada,
tendieron siempre a mantener el sistema británico de gobier­
no por lo menos en tan alta estima.
s
Un famoso politicólogo que admiró fervientemente el mo­
delo Westminster fue el presidente Woodrow Wilson. En sus
4. Richard Rose: .A Model Democracy?, editado por Richard Rose, ed., Les·
sons from America: An Exploration, Nueva York, Wiley, 1974, p. 131.
5. Dennis Kavanagh: .An American Science of British Potities., Polítical Stu·
dies 22, n.O 3, septiembre de 1974, pp. 251·270.
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS
23
primeros escritos llegó hasta el punto de urgir la abolición del
gobierno presidencialista y la adopción del gobierno parla­
mentario de estilo británico en los Estados Unidos. Tales ideas
han sido sostenidas por muchos otros observadores no britá·
nicos de la política británica, y muchos rasgos del modelo de
Westminster han sido exportados a otros países como Canadá,
Nuev<i Zelanda y a la mayor parte de las colonias
británicas de Asia y Africa después de su independencia. Wil­
son se refería al gobierno parlamentario, según el modelo
Westminster, como «la moda universal».6 _.__

e .g1.u" Con rasg?s e.sIs­
tema. p partIcularmente de su funcIOnam1en­
todiirmieefperíodo de.Í94S·a 1970 y que, deliberadamente,
se describen en términos para añadir, más
tarde, las necesarias matizaciones. ,fY .
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o bnt me es e g¡¡inete,':Noqnalmente'estácompuesto SI
por de escaños en
la·Cámara de los Comune!!,...Po formando la minoría pátte'del­
los gabinetes de coalición. Dado
que en el bipartiqista lQLdos_p_<\¡:tidos prin­
cipales son casi igualmente oderosos, el . ue gana Ías-eíeCcio­
nes no re resenta or lo eneral más que a una re UCl a
mona, mlen ras que la minada es amplia.
Por latanto, el gabinete británico de un parhdo y esmera
mayoría es la perfecta encarnación del principio de predomi­
nio de la mayoría: ejerce un inmenso poder político para go­
bernar como representanteyen-beneficlo'de una. mayoría que
aplasta"iifes proporciones, mientrás queuila amplia
minoría cl:uedaexcIUlda del 'poder y condenad<:. al papel de
oposición.
-, ,J.
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Q) Walter Ba- .
gehot, a propósito del ya clásico perdurar de la Constitución'
inglesa, publicada por primera vez 1867"manifiesta.que...«1!l
esk4cha.unión, casi cgJ!ll'leta fusión de. los eJec:qJivo,
la explicac1ó'ñ'Ci3:'ve d'efeñca'l füñCiOiiá.1ñieüw' .,.
6. Woodrow Wilson: cCornmittee or Cabinet Governmenb, Overland
citado por Walter Uppmann en su introducción a la obra de Woodrow Wilson
Congressional Government: A Study in American Politics, Nueva York, Meridían
Books, 1956, p. 13.
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LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS 25
AREND LIJPHART
24
y de 1974 a 1979; Y los conservadores, de 1951 a 1964, de
La Gl"an,B:I:etañ.¡¡. tiene
manifestación más p:rfecta de de la SlP( (rete re resentante únicth(uninominales),?e acuerdo con el mé­
que slgmfica que el
.del Raglam6nto -a dIré! ún;
sistema presidencialista, eJemplificado por los Estados Uni- .
dos, donde el Ejecutivo presidencial no puede ser destituido
por el Legislativo (excepto por impeachment).
(E.D . la Cámara de los
'p9:rqtre puede votar en su contra y destituirlo.
,sin embargo, la relación se invierte a causa de que e nete
está cóiisút . or lQS í eres de u artido n,
mayoritario en la Cámara de los Comunes, normainieñféapo­
yaao por la mayoóaae'ésta y qüe pueél:e"ee-:R..fu!r, en mantener ,
sus funciOl'lesy conseguir que sus proyectos lég;islati,yos se
aprueben. El gabinete. domina claramente al
J . . . ,
. británico
consta .. de los por
POPllla,f, Y1trde"It(s. se cSiñpgm . ,
S\
de la noSIeza it¡lI:ia. Su relacIón es(asimétri;
el oder le isl tivo ertenece
mara de los'Comune El,., .",er que ostept¡¡. a, amara
de os ores e ' retrasar la legislación: plJ.ede que
un mes y todos los ..r,o­
verSion
más pura del modelo Westminster estana caracterIzada 'Por el
unicameralismo, porque una cáma:a única, dominada I?or un
partido mayoritario y por un gabme.te. monocolor
embargo, Gran Bretana se aprOXIma mucho a este ideal, de
lo que es una muestra el. que en de cad,a día,
por "Parlamento» se entienda caSi excluSIvamente la Camara
de los Comunes.
también
.. ,."._........ "", ,_"".e - _, _·ep._ •
4. ..§jpa.rtidismQ,.
f,
dos graQdes)ormaciones,
J otros partidos, en particuÚtI'"el LIberal, que ISpU­
tan elecciones y ganan escaños en la Cámara de los Comunes;
pero no son lo suficientemente grandes como para resultar
<=j'
vencedores absolutos. El grueso de los escaños es captado
por los dos mayores partidos, que son los que forman los ga­
binetes: el Partido Laboralista de 1945 a 1951, de 1964 a 1970
7, Walter Bagehot: The English Constitution. Londres. World's Classks, 1955.
página 9.
1970 a 1974 y de 1979 en adelante.
G principal di­
ferencia políticamente significativa que dIvide a los británicos
sus . cipales partidos es el desacuerdo. sobre política
socioeconó ica: en el espéctro izquierda-derecha, el la...bons­
las preferencias del centro-1zquierda y el Parti­
do Conservador, las del centro.-derecha. Esta diferencia se
refleja también en las pautas d.ea:Poyo de los votantes a los
partido.s en las elecciones a la Cámara de los Comunes: los vo­
tantes de la clase trabafadora tienden a dar sus papeletas a
los candidato.s laboristas, mientras que lo.s votantes de la cla­
se media se inclinan por los conservadores. Ha-tE0r supuesto
otras pero éstas en la
composicion e la Cámara de los Comunes y del gabinete'":P"o.r
ejemplo, Ta'Sdírerencias -religu)Sas'tmtre protestantes y católi­
cos ya no son políticamente relevantes; las diferencias étnicas
y regionales, en particular los sentimientos nacionales escoce­
ses, tienen mayor importancia, pero 'no. 'representan una ame­
naza se.r,iapara la hegemonía de rdos es partido.s"""La
s?c' ..' <. .s altamente ho.mogéne¡;\ la dim.(!n::;iún \,./
'tódoeconÓmica'es la única so. re a' nnCl ales par
abierta y c
, ,. i!f:t:eK--", _ ..... .... __ .._ .
6. Sis.terr;a electoral de mayoría re,{ativa. Los 650 miem- , \ '
bros de la Camara de los Comunes son el'egidos E2r distritos'
t0domayontano,"a 'que en ran retana a menudo se alude
el sistema del, «primero que llega»: el ganador es el
candidato con mayona de votos o, si no hay mayoría con la
minoría mayor de los mismos. '
7, C¿.Jll?ierno unitario t centrgUzado. Los gobiernos
les en eran Bretáffá. cumplen una importante serie de funcio­
nes, pero s fruto del obierno central y sus poderes no. es­
, ----......-. __ .---
tángarantizados constitucionalmente como en un SIstema fe­
deral). Además, dependen en materia financiera del gobierno
centraL Este sistema unitario. y centrahzaao 'implIca "que no
hay áreas geográficas ni funcionales claramente delimitadas,
de las que estén excluidos la mayoría parlamentaria y el ga­
bine te. (
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y de 1974 a 1979; Y los conservadores, de 1951 a 1964, de
La Gl"an,B:I:etañ.¡¡. tiene
manifestación más p:rfecta de de la SlP( (rete re resentante únicth(uninominales),?e acuerdo con el mé­
que slgmfica que el
.del Raglam6nto -a dIré! ún;
sistema presidencialista, eJemplificado por los Estados Uni- .
dos, donde el Ejecutivo presidencial no puede ser destituido
por el Legislativo (excepto por impeachment).
(E.D . la Cámara de los
'p9:rqtre puede votar en su contra y destituirlo.
,sin embargo, la relación se invierte a causa de que e nete
está cóiisút . or lQS í eres de u artido n,
mayoritario en la Cámara de los Comunes, normainieñféapo­
yaao por la mayoóaae'ésta y qüe pueél:e"ee-:R..fu!r, en mantener ,
sus funciOl'lesy conseguir que sus proyectos lég;islati,yos se
aprueben. El gabinete. domina claramente al
J . . . ,
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de la noSIeza it¡lI:ia. Su relacIón es(asimétri;
el oder le isl tivo ertenece
mara de los'Comune El,., .",er que ostept¡¡. a, amara
de os ores e ' retrasar la legislación: plJ.ede que
un mes y todos los ..r,o­
verSion
más pura del modelo Westminster estana caracterIzada 'Por el
unicameralismo, porque una cáma:a única, dominada I?or un
partido mayoritario y por un gabme.te. monocolor
embargo, Gran Bretana se aprOXIma mucho a este ideal, de
lo que es una muestra el. que en de cad,a día,
por "Parlamento» se entienda caSi excluSIvamente la Camara
de los Comunes.
también
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dos graQdes)ormaciones,
J otros partidos, en particuÚtI'"el LIberal, que ISpU­
tan elecciones y ganan escaños en la Cámara de los Comunes;
pero no son lo suficientemente grandes como para resultar
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vencedores absolutos. El grueso de los escaños es captado
por los dos mayores partidos, que son los que forman los ga­
binetes: el Partido Laboralista de 1945 a 1951, de 1964 a 1970
7, Walter Bagehot: The English Constitution. Londres. World's Classks, 1955.
página 9.
1970 a 1974 y de 1979 en adelante.
G principal di­
ferencia políticamente significativa que dIvide a los británicos
sus . cipales partidos es el desacuerdo. sobre política
socioeconó ica: en el espéctro izquierda-derecha, el la...bons­
las preferencias del centro-1zquierda y el Parti­
do Conservador, las del centro.-derecha. Esta diferencia se
refleja también en las pautas d.ea:Poyo de los votantes a los
partido.s en las elecciones a la Cámara de los Comunes: los vo­
tantes de la clase trabafadora tienden a dar sus papeletas a
los candidato.s laboristas, mientras que lo.s votantes de la cla­
se media se inclinan por los conservadores. Ha-tE0r supuesto
otras pero éstas en la
composicion e la Cámara de los Comunes y del gabinete'":P"o.r
ejemplo, Ta'Sdírerencias -religu)Sas'tmtre protestantes y católi­
cos ya no son políticamente relevantes; las diferencias étnicas
y regionales, en particular los sentimientos nacionales escoce­
ses, tienen mayor importancia, pero 'no. 'representan una ame­
naza se.r,iapara la hegemonía de rdos es partido.s"""La
s?c' ..' <. .s altamente ho.mogéne¡;\ la dim.(!n::;iún \,./
'tódoeconÓmica'es la única so. re a' nnCl ales par
abierta y c
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6. Sis.terr;a electoral de mayoría re,{ativa. Los 650 miem- , \ '
bros de la Camara de los Comunes son el'egidos E2r distritos'
t0domayontano,"a 'que en ran retana a menudo se alude
el sistema del, «primero que llega»: el ganador es el
candidato con mayona de votos o, si no hay mayoría con la
minoría mayor de los mismos. '
7, C¿.Jll?ierno unitario t centrgUzado. Los gobiernos
les en eran Bretáffá. cumplen una importante serie de funcio­
nes, pero s fruto del obierno central y sus poderes no. es­
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tángarantizados constitucionalmente como en un SIstema fe­
deral). Además, dependen en materia financiera del gobierno
centraL Este sistema unitario. y centrahzaao 'implIca "que no
hay áreas geográficas ni funcionales claramente delimitadas,
de las que estén excluidos la mayoría parlamentaria y el ga­
bine te. (
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AREND LIJPHART 26
8.. Constitu i ita soberanía arlamentaria.
Gran Bretaña tiene una Constitución no escrita, en e sentido
de que no hay un solo document<fque especifique la compo­
sición y poderes de las instituciones gubernamentales, ni tam­
poco de los derechos de los ciudadanos. En lugar de ello, és­
tos están definidos en una serie de leyes básicas, costumbres
y Normalmente, el Parlamento
reglas constitucionales, pero no está formalmente atado por
ellas. Incluso las leyes de status especial y
puede cambiarlas ell;'a:rlamento de> la misma forma que
eualesquiera l¡l.. potestad.. de.
cSl..!!!rol juris 'ccÍonaldela
to es a aUtoridad última o so erana.. La soberanía parIameñ='
t<i'ria coristituye un ingrediente vital del mayoritarismo del
modelo Westminster, porque significa que no hay restriccio­
nes formales al poder de la mayoría en la. Cámara de los Co­
munes. '
9. Democracia exclusivamente representativa. La
nía parlamentaria también sigmHca que!com0.10do el pºde:r
concentrado cual. actúa
en € no ha<{lugal'-:paFa-::ñingy:n:"ere­
mento.' •... , .. pa­
labras de un experto constltuclOna , « os re eren' os son aje­
nos a la práctica constitucional británica».8 Soberanía parla­
mentaria. y soberanía. popular resultan incompatibles, y.la
'británica es, por lo tanto, .una deinocracia exclusivamente re­
presentativa.
J:)ESVIACIONES BRITÁNICAS DEL MODELO DE WESTMINSTER
Las nueve características del modelo Westminster consti­
tuyen el modelo mayoritario perfecto. Pero el poder de la
mayoría no debe exagerarse. En Gran Bretaña, el dominio de.
esa mayorí¡tJ1Q,entraña.. no ha)dimitacloñes
forináles. al poder tanto,.. lÍmite,s
a 10 que 'de'los--CQIDunes

pti;et:i!....... .
-s0t:t. vJotam5, .y-.las . .mmoHa.s. . ... En laCáma:-.
8. D. C. M, Yardley: .The Effectiveness al. the Westminster Model of Consti·,
tution., editado por George W, Keeton y Georg Schwarzenberger: Year Book of
World Affairs 1971, Londres. Stevens and Sons, 1977. p. 348.
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS
27
1'a de los Comunes a la minoría se la trata con respeto, y es
también costumbre que al líder de la oposición le consulte el
gabinete sobre cuestiones particularmente importantes o de­
licadas. La democracia británica, aunque mayoritaria, es tole.
rante y cívica.
Debe también subrayarse que la política británica sólo
funcionó de conformidad con el modelo Westminster durante
los veinticinco años que van de 1945 a 1970. Desde 1918, cuan­
do el acceso de las mujeres al sufragio (aunque no todavía en
las mismas condiciones que los hombres) marcó el inicio de
un sistema totalmente democrático, hasta 1945, y 4enueve.
"en a partir de 1970 ha habido significativas desvia­
(, modelo Westminster de democracia ma)iOritaria
'coñ' respecto a casi todas las características -nueve- que lo
definen.
1. Concentración de poder ejecutivo: gabinetes de un solo
p(J.r:tido y estricta mayoría. Como escribe David Butler, «la
norma británica es el gobierno monocolor. Políticos y trata.
distas en política sugieren que, en todas salvo excepcionales
circunstancias, un partido tendrá una mayoría parlamentaria
y llevará los asuntos de la nación», pero «un gobierno mo­
nocolor definido con toda claridad ha sido mucho menos fre­
cuente de lo que muchos puedan suponen.
9
De hecho, gabi­
netes monocolores mayoritarios se han mantenido apenas duo
rante un 60 % del tiempo transcurrido entre 1918.y-19-8IJ.-La.
l11
a
yor parte de las de la norma de
dos o más' partidos y' gabinet.esde' minoría__ ,tuviéron lligár"
1918 y 1945. El ejemplo más reciente dé un claro y ex.
plícito fue el de 1940-1945 formado en
tiempo de guerra pOr los conservadores, que tenían la mayo­
ría parlamentaría,'junto con los Partidos Labor!s1ayLiberal,
bajo el primer ministro conservador WinstontChurchifI>Hubo
dos gabinetes laboristas de minoría durante los años setenta.
En las elecciones'parlamentarias de marzo de 1974, el Partido
Laborista ganó una mayoría, aunque no absoluta, de los es­
. caños y formó un gobierno de minoría dependiente de todos
los demás partidos no coaligados para derrotarlo. Nuevas
elecciones tuvieron lugar en octubre del mismo año, en las
que el laborismo consiguió una clara aunque reducida mayo­
ría de los escaños; pero esta mayoría fue erosionada por de­
9. David Butler: .Conclusion., editado por David Butler, Coalitions in Brilish
Polities. Nueva York, St, Martín's Press, 1978, p, 112,
J
'1\
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AREND LIJPHART 26
8.. Constitu i ita soberanía arlamentaria.
Gran Bretaña tiene una Constitución no escrita, en e sentido
de que no hay un solo document<fque especifique la compo­
sición y poderes de las instituciones gubernamentales, ni tam­
poco de los derechos de los ciudadanos. En lugar de ello, és­
tos están definidos en una serie de leyes básicas, costumbres
y Normalmente, el Parlamento
reglas constitucionales, pero no está formalmente atado por
ellas. Incluso las leyes de status especial y
puede cambiarlas ell;'a:rlamento de> la misma forma que
eualesquiera l¡l.. potestad.. de.
cSl..!!!rol juris 'ccÍonaldela
to es a aUtoridad última o so erana.. La soberanía parIameñ='
t<i'ria coristituye un ingrediente vital del mayoritarismo del
modelo Westminster, porque significa que no hay restriccio­
nes formales al poder de la mayoría en la. Cámara de los Co­
munes. '
9. Democracia exclusivamente representativa. La
nía parlamentaria también sigmHca que!com0.10do el pºde:r
concentrado cual. actúa
en € no ha<{lugal'-:paFa-::ñingy:n:"ere­
mento.' •... , .. pa­
labras de un experto constltuclOna , « os re eren' os son aje­
nos a la práctica constitucional británica».8 Soberanía parla­
mentaria. y soberanía. popular resultan incompatibles, y.la
'británica es, por lo tanto, .una deinocracia exclusivamente re­
presentativa.
J:)ESVIACIONES BRITÁNICAS DEL MODELO DE WESTMINSTER
Las nueve características del modelo Westminster consti­
tuyen el modelo mayoritario perfecto. Pero el poder de la
mayoría no debe exagerarse. En Gran Bretaña, el dominio de.
esa mayorí¡tJ1Q,entraña.. no ha)dimitacloñes
forináles. al poder tanto,.. lÍmite,s
a 10 que 'de'los--CQIDunes

pti;et:i!....... .
-s0t:t. vJotam5, .y-.las . .mmoHa.s. . ... En laCáma:-.
8. D. C. M, Yardley: .The Effectiveness al. the Westminster Model of Consti·,
tution., editado por George W, Keeton y Georg Schwarzenberger: Year Book of
World Affairs 1971, Londres. Stevens and Sons, 1977. p. 348.
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS
27
1'a de los Comunes a la minoría se la trata con respeto, y es
también costumbre que al líder de la oposición le consulte el
gabinete sobre cuestiones particularmente importantes o de­
licadas. La democracia británica, aunque mayoritaria, es tole.
rante y cívica.
Debe también subrayarse que la política británica sólo
funcionó de conformidad con el modelo Westminster durante
los veinticinco años que van de 1945 a 1970. Desde 1918, cuan­
do el acceso de las mujeres al sufragio (aunque no todavía en
las mismas condiciones que los hombres) marcó el inicio de
un sistema totalmente democrático, hasta 1945, y 4enueve.
"en a partir de 1970 ha habido significativas desvia­
(, modelo Westminster de democracia ma)iOritaria
'coñ' respecto a casi todas las características -nueve- que lo
definen.
1. Concentración de poder ejecutivo: gabinetes de un solo
p(J.r:tido y estricta mayoría. Como escribe David Butler, «la
norma británica es el gobierno monocolor. Políticos y trata.
distas en política sugieren que, en todas salvo excepcionales
circunstancias, un partido tendrá una mayoría parlamentaria
y llevará los asuntos de la nación», pero «un gobierno mo­
nocolor definido con toda claridad ha sido mucho menos fre­
cuente de lo que muchos puedan suponen.
9
De hecho, gabi­
netes monocolores mayoritarios se han mantenido apenas duo
rante un 60 % del tiempo transcurrido entre 1918.y-19-8IJ.-La.
l11
a
yor parte de las de la norma de
dos o más' partidos y' gabinet.esde' minoría__ ,tuviéron lligár"
1918 y 1945. El ejemplo más reciente dé un claro y ex.
plícito fue el de 1940-1945 formado en
tiempo de guerra pOr los conservadores, que tenían la mayo­
ría parlamentaría,'junto con los Partidos Labor!s1ayLiberal,
bajo el primer ministro conservador WinstontChurchifI>Hubo
dos gabinetes laboristas de minoría durante los años setenta.
En las elecciones'parlamentarias de marzo de 1974, el Partido
Laborista ganó una mayoría, aunque no absoluta, de los es­
. caños y formó un gobierno de minoría dependiente de todos
los demás partidos no coaligados para derrotarlo. Nuevas
elecciones tuvieron lugar en octubre del mismo año, en las
que el laborismo consiguió una clara aunque reducida mayo­
ría de los escaños; pero esta mayoría fue erosionada por de­
9. David Butler: .Conclusion., editado por David Butler, Coalitions in Brilish
Polities. Nueva York, St, Martín's Press, 1978, p, 112,
bitualmente muy distanciados en sus perspectivas políticas,
porque han tendido a permanecer próximos al centro político.
Mantener un partido excluido del poder puede no ser demo­
crático en base al criterio de «gobierno del pueblo», pero si
el interés y la voluntad de los votantes están razonablemente
bien servidos por la política del otro partido en el gobierno,
entonces el sistema se aproxima a la definición de democracia
como «gobierno para el pueblo».
En sociedades menos homogéneas, ninguna de las dos con­
diciones funciona. La política defendida por los principales
partidos tiende a diverger en el más alto grado, y las lealta­
des de los votantes son frecuentemente más rígidas, reducien­
do así la oportunidad de que los grandes partidos se alternen:
en el ejercicio del gobierno. Especialmente en sociedades plu­
rales -aquellas que, por motivos religiosos, ideológicos, lin-··
güísticos, culturales, étnicos o raciales están profundamente
divididas en subsociedades virtualmente separadas, con sus
propios partidos ·políticos, grupos de presión y medios de co­
municación- se carece de la flexibilidad necesaria a una de­
mocracia mayoritaria. En estas condiciones, el dominio de la
mayoría no sólo no es democrático sino también peligroso,
porque las minorías que ven continuamente denegado su ac­
. ceso al poder se sentirán excluidas y discriminadas del mismo
y perderán su lealtad al régimen. Por ejemplo, en la sociedad
plural de Irlanda del Norte, dividida en una mayoría protes­
tante y una minoría católica, el dominio de la mayoría signi­
ficó que el Partido Unionista, protestante, ganara todas las
elecciones y formara todos los gobiernos entre 1921 y 1972.
Las multitudinarias protestas católicas de finales de los se­
senta abocaron a una guerra civil católico-protestante que
sólo pudo ...co or la intervención militar británica
/Y la del gobiern directo desde Lonqres.
./. En pluralds, or lo tanto, norma de la ma­
, mayoría y contienda civil antes
I que Lo· que estas sociedades necesitan es un ré­
39 LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS
AREND LlJPHART
38
ta británico durante trece años (1951-1964), el Partido Nacio­
gimen democrático que acentúe el consenso que incluye más
nal de Nueva Zelanda durante catorce (1935-1949), Y el labo­
bien que excluye, en lugar de la oposición, y que intente opti­
rismo neozelandés durante doce años (1960-1972).
mizar la amplitud de la mayoría gobernante en vez de darse
Incluso durante estos prolongados períodos de exclusión
por satisfecho con una estricta mayoría, esto es, la democra­
del poder, se puede aducir plausiblemente que democracia y
cia de consenso.
norma de la mayoría no estaban en conflicto, a causa de la
presencia de una segunda condición, cual es el hecho de que
Gran Bretaña y Nueva Zelanda sean sociedades relativamente
DE ELEMENTOS ÜMJTADORES
DE LA MAYORÍA .
homogéneas Y que sus mayores partidos no hayan estado ha­
El modelo de democracia de consenso puede ser descrito
en función de ocho elementos que destacan en agudo contras­
tecolFf::rnc:arn 'sticas mayoritarias del modelo Westmins­
te( y. a nos servirán de ejemplos .ilustrativos. En
el ·or vimos que Gran Bretaña y Nueva Zelanda
son buenas aunque no perfectas ilustraciones del modelo
Westminster. La misma precaución debe tenerse con los casos
de Bélgica y Suiza: ejemplifican muy bien el modelo de con­
senso, aunque no perfectamente.
1. ¡Participación ene[ poder ejecutivo: grandes coalicio­
.:
"" :Bn con la tendenCIa modeló
a-e ncentrar e:r poder ejecutiVO en gabmetes de un partIdo y
estricta m _'a, el principio del consenso conSiste en permi­
tir a todos os partidos im ortantes compartir en una amplia 6-­
coallcion . oer ejecutIvo: jecuüvo naClOna SUIZO de
sieleIDie:rrfbros, ei Conse) eral, depara un excelente ejem­
plo de semejante coalición: los tres grandes Partidos -Cris­
tianodemócrata, Socialdemócrata y Liberal-, cada uno de los
cuales tiene alrededor de un cuarto de los escaños de la Cá­
mara Baja del legislativo, y el Partido del Pueblo Suizo, con
un octavo aproximadamente de los escaños, comparten pro- (l?I.
porc· ente 10s­ según la
na a fórmula mágica 2.;2 : 2 : 1, eS1ableci$ en 1959. Un
que los,gw,p-os 'estén repre­
sentados en proporción aproximada a sus dimensiones: cuatro
o cinco germanoparlantes, uno o dos
"Ql.e.P..tGmente, un italoparlante. Ambos criterios sori,reg1as in­
pero estrictamente obedecidas. ..
,.... La Constitución belga depara un ejemplo de requisito for­
mal para que el Ejecutivo incluya representantes de los gran­
des grupos lingüísticos. Ya durante muchos años había sido
costumbre formar gabinetes con aproximadamente igual nú­
mero de ministros representando a la mayoría flamenca y a
40 AREND LIJPHART
la minoría valona. Una de las enmiendas constitucionales
adoptadas en 1970 lo convirtió en una regla formal: "Con la
posible excepción del primer ministro, el gabinete se compo­
ne de un número igual de ministros francoparlantes y flamen­
coparlantes.» 2 Dicha regla no se aplica a la composición pór
partidos del gabinete, aunque desde 1954 todos los gabinetes
belgas hayan sido coaliciones de dos o más partidos con algo
más que una estricta mayoría de escaños en el Legislativo.
I
2. !Sepqr.t;lción formal e informal de podere$. En Suiza la
relación entre el y el Legislativo se parece más al
modelo presidencialista norteamericano que al sistema parla­

que, a.tinque el Consejo Federal sea ele ido or el Le islatiYo':!
pa¿,a a se m 'era:. <!'. -'QS .. del"
Consejo son elegldos mdlVldualmMte por un plazo fijo de
cuatro años Y, según la Constitución, el Legislativo no Gruede
llevar a cabo un voto de censura durante este periodo. 1 una
mocIón del gobIerno es derrotada por el Parlamento, no hace
falta que dimitan ní el miembro del Consejo Federal que pa­
trocinó la moción ni aquél en bloque.» 3 E!ta separación for­
mal de poderes hace más inde endientes al Ejecutivo al
l"egIs atlvo, y su relación es mucho más equl i ra a que en el
caso gabinete-Parlamento en Gran Bretaña y Nueva Zelanda,
donde el gabinete predomina claramente.
Su.i+9 es poqexoso
Bélgica tiene una forma parlamentaria de gobierno en la
que el gabinete depende de la confianza del Legislativo, como
en Gran Bretaña. No obstante, los gabinetes belgas, en gran
medida porque a menudo constituyen amplias y poco com­
pactas coaliciones, no tienen en absoluto la posición predomi­
nante de sus equivalentes británicos, y tienden a mantener
una auténtica relación de toma y daca con el Parlamento.
Los ministros belgas no tienen por qué ser, aunque habitual­
mente lo sean, miembros del Legislativo. El hecho de que los
gobiernos belgas tengan con frecuencia corta vida, confirma
su relativamente débil posición: durante la década de los
setenta los gabinetes fueron encabezados por cinco primeros
ministros diferentes. Aunque Bélgica tiene un sistema parla­
mentario sin una separación formal de poderes, sus relaciones
2. Articulo 86B.
3. Jürg Steíner: Amicable Agreemenl versus Majorily Rule: Contlicl Resolulion
in Switzerland, Chapel Hill, University of North Carolina Press, 1914, p. 43.

2 C·<=,h..
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eg¡s atIvo
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. ..
tanto
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en
S
Bos­
r
l LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS
{
Ejecutivo-regíslativo I?ueden considerarse como una
paración 0.. cí.ón .. .. informal de POd& .......
. r (
)'<, 3. fJicameralismo e uilibrado re resentación de la mi­
' .. La"plincipal justificación)?aFa--i:nstituir un
. lca eral en vez de e,s
tativ' . '_,.: ,.",:, . ,"" ª @.t:.!!"J?q,rnfl!a
os condiciones deben cumplirse para que es a
sentatividad de la minoría tenga sentido: la Cámara Alta debe
ser elegida con arreglo a diferentes principios que la Cámara
Baja y debe tener poder real; idealmente, al menos,
como la Cámara Baja. Ambas condiciones se dan en el siste­
ma s.uizo: el :NCl,EiqI1¡;tl,ellla Cámara ;eajay represen­
ta al pueblo SUIZO, y el ConseJ,q Estad.o ,e;;
o Federal, GOña:'e están representados los. pie de
estneta Igualdad. Por tanto, los pequeños canlones están re­
presentados en mayor medida en la última que en la primera.
Por otro ladó, sus respectivos poderes pueden resumirse así:
los
(':j1inguno es superior a1'otto." 4 ,El. blcamerarr5mo suizo es emi- .-k
nentemente eqUIÍlbrado y Slmetnco.
Las dos cámaras parlamentarias belgas -la Cámara de
y el Senado tienen tambIén poderesvrrtuar X
iguales. Una mInoría de señadores es elegIda Indirec­
cooptada por los consejos provinciales, pero
conjunto la composición del Senado y la de la Cámara no
difieren mucho. Es probable, sin embargo, que la próxima fase
de la reforma constitucional en Bélgica remodele completa­
mente-el Senado y haga de él el órgano representativo de las
comunidades lingüísticas y las regiones,
4. pluripartidistas.¡ Tanto Su.iza,.cOlJl9. BéJgjc.a
tienen SIstemas pluripartIdlstas én que ninguno de los parti­
dos se acercaru"fañgü-'ae'rnayorí'tañO:"En"hrs-eleeei-0nes'de
en el Consejo Na­
cional suizo, pero el grueso de éstos -169 sobre 200- fue
acaparado por los cuatro lQ§lyores partidos representados en
el Consejo Federal.De.Sl.\.izª,»uede decirse, por lo tanto, que
tiene un sistema de cuatro partidos.
Hasta mediados de 'los años SeSenta Bélgica se caracterizó
por un sistema de tres partidos compuesto de dos grandes
4. George Arthur COdding, Jr,: The Federal Governmenl ot Switzerland,
ton, Houghton Mifflin, 1%1, p. 7Z.
40 AREND LIJPHART
la minoría valona. Una de las enmiendas constitucionales
adoptadas en 1970 lo convirtió en una regla formal: "Con la
posible excepción del primer ministro, el gabinete se compo­
ne de un número igual de ministros francoparlantes y flamen­
coparlantes.» 2 Dicha regla no se aplica a la composición pór
partidos del gabinete, aunque desde 1954 todos los gabinetes
belgas hayan sido coaliciones de dos o más partidos con algo
más que una estricta mayoría de escaños en el Legislativo.
I
2. !Sepqr.t;lción formal e informal de podere$. En Suiza la
relación entre el y el Legislativo se parece más al
modelo presidencialista norteamericano que al sistema parla­

que, a.tinque el Consejo Federal sea ele ido or el Le islatiYo':!
pa¿,a a se m 'era:. <!'. -'QS .. del"
Consejo son elegldos mdlVldualmMte por un plazo fijo de
cuatro años Y, según la Constitución, el Legislativo no Gruede
llevar a cabo un voto de censura durante este periodo. 1 una
mocIón del gobIerno es derrotada por el Parlamento, no hace
falta que dimitan ní el miembro del Consejo Federal que pa­
trocinó la moción ni aquél en bloque.» 3 E!ta separación for­
mal de poderes hace más inde endientes al Ejecutivo al
l"egIs atlvo, y su relación es mucho más equl i ra a que en el
caso gabinete-Parlamento en Gran Bretaña y Nueva Zelanda,
donde el gabinete predomina claramente.
Su.i+9 es poqexoso
Bélgica tiene una forma parlamentaria de gobierno en la
que el gabinete depende de la confianza del Legislativo, como
en Gran Bretaña. No obstante, los gabinetes belgas, en gran
medida porque a menudo constituyen amplias y poco com­
pactas coaliciones, no tienen en absoluto la posición predomi­
nante de sus equivalentes británicos, y tienden a mantener
una auténtica relación de toma y daca con el Parlamento.
Los ministros belgas no tienen por qué ser, aunque habitual­
mente lo sean, miembros del Legislativo. El hecho de que los
gobiernos belgas tengan con frecuencia corta vida, confirma
su relativamente débil posición: durante la década de los
setenta los gabinetes fueron encabezados por cinco primeros
ministros diferentes. Aunque Bélgica tiene un sistema parla­
mentario sin una separación formal de poderes, sus relaciones
2. Articulo 86B.
3. Jürg Steíner: Amicable Agreemenl versus Majorily Rule: Contlicl Resolulion
in Switzerland, Chapel Hill, University of North Carolina Press, 1914, p. 43.

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Ejecutivo-regíslativo I?ueden considerarse como una
paración 0.. cí.ón .. .. informal de POd& .......
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)'<, 3. fJicameralismo e uilibrado re resentación de la mi­
' .. La"plincipal justificación)?aFa--i:nstituir un
. lca eral en vez de e,s
tativ' . '_,.: ,.",:, . ,"" ª @.t:.!!"J?q,rnfl!a
os condiciones deben cumplirse para que es a
sentatividad de la minoría tenga sentido: la Cámara Alta debe
ser elegida con arreglo a diferentes principios que la Cámara
Baja y debe tener poder real; idealmente, al menos,
como la Cámara Baja. Ambas condiciones se dan en el siste­
ma s.uizo: el :NCl,EiqI1¡;tl,ellla Cámara ;eajay represen­
ta al pueblo SUIZO, y el ConseJ,q Estad.o ,e;;
o Federal, GOña:'e están representados los. pie de
estneta Igualdad. Por tanto, los pequeños canlones están re­
presentados en mayor medida en la última que en la primera.
Por otro ladó, sus respectivos poderes pueden resumirse así:
los
(':j1inguno es superior a1'otto." 4 ,El. blcamerarr5mo suizo es emi- .-k
nentemente eqUIÍlbrado y Slmetnco.
Las dos cámaras parlamentarias belgas -la Cámara de
y el Senado tienen tambIén poderesvrrtuar X
iguales. Una mInoría de señadores es elegIda Indirec­
cooptada por los consejos provinciales, pero
conjunto la composición del Senado y la de la Cámara no
difieren mucho. Es probable, sin embargo, que la próxima fase
de la reforma constitucional en Bélgica remodele completa­
mente-el Senado y haga de él el órgano representativo de las
comunidades lingüísticas y las regiones,
4. pluripartidistas.¡ Tanto Su.iza,.cOlJl9. BéJgjc.a
tienen SIstemas pluripartIdlstas én que ninguno de los parti­
dos se acercaru"fañgü-'ae'rnayorí'tañO:"En"hrs-eleeei-0nes'de
en el Consejo Na­
cional suizo, pero el grueso de éstos -169 sobre 200- fue
acaparado por los cuatro lQ§lyores partidos representados en
el Consejo Federal.De.Sl.\.izª,»uede decirse, por lo tanto, que
tiene un sistema de cuatro partidos.
Hasta mediados de 'los años SeSenta Bélgica se caracterizó
por un sistema de tres partidos compuesto de dos grandes
4. George Arthur COdding, Jr,: The Federal Governmenl ot Switzerland,
ton, Houghton Mifflin, 1%1, p. 7Z.
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AREND LIJPRART
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS 43
paciones, que fueron los tres partidos dominantes en Bélgica,
como creando otros pocos partidos de menor entidad.
6
proporsi-el1'lp
Gt la aparle n.e SIstemas mu tIpartido en SUIza y Belglca es
MquesÚs-.§i§iemasdeÍeCtÓÍ;ales, proporcionales, no han impedi­ 5'
do que las divisiones en el sistema de paffidos sean un reflejo
de las divisiones sociales.
7
A diferencia del sistema mayorita­
rio del modelo Westminster, que tiende a sobrerrepresentar a
los grandes partidos y a infrarrepresentar a los pequeños, el
objetivo básico de la representación proporcional es el de
trib '. los escaños arlamentarios entre los artidos ropor­
cionalmente a los votos que reciben. Tanto el Consejo acIO­
narSUizo como1as 60S MifíaI as -de Bélgica se erigen por re­
proporcional. = -
__...7. y tederalísmo territorial y no territo-.
es . . . 1 1
re eT gobierno gopiernos cantonaIe§;"
Aunque el gobierno central se ha hecho bastante poderoso, el
federalismo suizo aún puede considerarse descentralizado en
tanto los cantones sigan llevando a cabo una amplia variedad .....
de importantes tareas. El federalismo es el método mejor cO_
fC
,
nocido, pero no el único, de otorgar autonomía a diferentes
grupos de una sociedad. En los sistemas federales estos gru­
pos constituyen entidades territorialmente organizadas como
estados, provincias, cantones, etc. La autonomía puede tam­
bién asentarse sobre bases no territoriales, lo que tiene espe­
cial relevanCIa en socIed'ácles plUrales' en las que las distintas
subsociedades dife.!,enchiaas n"Q. estan conczn­
traMs" . "'"

dice: «Hay un co se' O cultural ara la comunidad cultural ,
francesa constituido por los miembros e grup co
frances de ambas Cámaras (la de Representantes y el Sena­
do», y un consejo culturol para la comunidad cultural fla­
menca integrado por los miembros del grupo lingilistiéo
flamenco de ambas Cámaras.» 8 Estos dos consejos culturales

7. Véase Gerhard Lehmbruch: Praporzdemokratie: Polí/isches System und po.
li/ische Ku/tur in der Schweiz und in Os/erreích, Tübingen, Mohr, 1967. Véase
también Jürg Steíner: • The PrincipIes of Majority and Proportionality., en Conso·
cÚl/ional Democro.cy: Poli/ical Accomoda/ion in Segmented Socie/ies, editado por
Kenneth D. McRae, Toranto, McClelland and Stewart, 1974, pp. 98-106.
8. Artículo 59B. sección 1.
_Cristianodemócrata y Socialista- y del Liberal, de dimen­
siones medianas. Desde entonces, sin embargo, estos grandes
partidos se han cuarteado por fisuras lingüísticas Y algunos
nuevos partidos lingüísticos han alcanzado preeminencia.
creando un sistema de por lo menos ocho formaciones. Esta
cantidad sólo incluye los partidos «importantes»; en las elec­
ciones de 1978 y 1981, alrededor de una docena de partidos
logró escaños en la Cámara de Representantes.
5. : Sistema de partidos multidimensional. La apanclOn
de sistemas mtiItipaftidó el1 Suita Y BeIgIca' puede explicar­
se en función de dos factores. El primero es que, a diferencia
¡ie.:G -a y Nueva Zelanda, Suiza y Bélgica son socie­
€ divididas por causas varias. Esta
CI S se refleja e . - .·ensiom:ll
de sus sistemas de partidos. E Suiz la fis '.a reli osa
ra los princ a mente, a Q os por
católicos EracUeantl:!S';" de los y liberales,
que Qbtieñeñ'su mayor apoyo de protestanteS Y tm católi­
co q1Íe nunca o raraPlente acuden a:-íi""ígJ.eSia. La fisura
so .. E!con mic;¡' separa aún más a los socialdemócratas, res­
palda s principalmente por la clase trabajadora, de los libe­
rales, que tienen un mayor soporte de la clase media. El
tido del Pueblo Suizo es especialmente fuerte :ntre ..
cultores protestantes. El tercer foco de separacIón,
no es causa de una mayor división en el sÍstema, auriqile-fus
tres grandes partidos sean alianzas relativamente flexibles de
formaciones cantonales y la fisura lin .. 'stica constituya un
relevante factor diferencial dentr:e os partidos.
5
De igual modo, en la católica Bélgi la fisura religiosa
separa a p"!-.tl!g.os socialc , resentantes del más
fiel catolicismo, de los socialistas y liberales, que representan
a los católicos poco o n¡{Qaprachdiñfes. Socialistas y libera­
les están separados por diferencias de clase. Al contrario que
en Suiza, la fisura lingiliSJ:il;¡lLen Bélgica ha causado ulteriores
rupturas, tañtO' atv'idiendo en partidos distintos y más peque­
ños, franco flamencoparlantes a las tres mencionadas agru­
5. Henry H. Kerr, Jr.! Switzerland: Social Cleavages and Par/ísan Conflic/,
Sage Professíonal Papers in Contemporary political Sociology, vol. 1, n.· 06-002,
Londres, Sage, 1974, pp. 7·14.
6. André.Paul Frogníer! .Party Preference Spaces and Voting Change in Bel·
gium., editado por Ian Budge, Ivor Crewe y Dennis PacHe, en Party Iden/ificadon
and Beyond: Representations af Vo/ing and Par/y Competi/ion, Londres, Wiley,
1976, pp. 189·202.
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AREND LIJPRART
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS 43
paciones, que fueron los tres partidos dominantes en Bélgica,
como creando otros pocos partidos de menor entidad.
6
proporsi-el1'lp
Gt la aparle n.e SIstemas mu tIpartido en SUIza y Belglca es
MquesÚs-.§i§iemasdeÍeCtÓÍ;ales, proporcionales, no han impedi­ 5'
do que las divisiones en el sistema de paffidos sean un reflejo
de las divisiones sociales.
7
A diferencia del sistema mayorita­
rio del modelo Westminster, que tiende a sobrerrepresentar a
los grandes partidos y a infrarrepresentar a los pequeños, el
objetivo básico de la representación proporcional es el de
trib '. los escaños arlamentarios entre los artidos ropor­
cionalmente a los votos que reciben. Tanto el Consejo acIO­
narSUizo como1as 60S MifíaI as -de Bélgica se erigen por re­
proporcional. = -
__...7. y tederalísmo territorial y no territo-.
es . . . 1 1
re eT gobierno gopiernos cantonaIe§;"
Aunque el gobierno central se ha hecho bastante poderoso, el
federalismo suizo aún puede considerarse descentralizado en
tanto los cantones sigan llevando a cabo una amplia variedad .....
de importantes tareas. El federalismo es el método mejor cO_
fC
,
nocido, pero no el único, de otorgar autonomía a diferentes
grupos de una sociedad. En los sistemas federales estos gru­
pos constituyen entidades territorialmente organizadas como
estados, provincias, cantones, etc. La autonomía puede tam­
bién asentarse sobre bases no territoriales, lo que tiene espe­
cial relevanCIa en socIed'ácles plUrales' en las que las distintas
subsociedades dife.!,enchiaas n"Q. estan conczn­
traMs" . "'"

dice: «Hay un co se' O cultural ara la comunidad cultural ,
francesa constituido por los miembros e grup co
frances de ambas Cámaras (la de Representantes y el Sena­
do», y un consejo culturol para la comunidad cultural fla­
menca integrado por los miembros del grupo lingilistiéo
flamenco de ambas Cámaras.» 8 Estos dos consejos culturales

7. Véase Gerhard Lehmbruch: Praporzdemokratie: Polí/isches System und po.
li/ische Ku/tur in der Schweiz und in Os/erreích, Tübingen, Mohr, 1967. Véase
también Jürg Steíner: • The PrincipIes of Majority and Proportionality., en Conso·
cÚl/ional Democro.cy: Poli/ical Accomoda/ion in Segmented Socie/ies, editado por
Kenneth D. McRae, Toranto, McClelland and Stewart, 1974, pp. 98-106.
8. Artículo 59B. sección 1.
_Cristianodemócrata y Socialista- y del Liberal, de dimen­
siones medianas. Desde entonces, sin embargo, estos grandes
partidos se han cuarteado por fisuras lingüísticas Y algunos
nuevos partidos lingüísticos han alcanzado preeminencia.
creando un sistema de por lo menos ocho formaciones. Esta
cantidad sólo incluye los partidos «importantes»; en las elec­
ciones de 1978 y 1981, alrededor de una docena de partidos
logró escaños en la Cámara de Representantes.
5. : Sistema de partidos multidimensional. La apanclOn
de sistemas mtiItipaftidó el1 Suita Y BeIgIca' puede explicar­
se en función de dos factores. El primero es que, a diferencia
¡ie.:G -a y Nueva Zelanda, Suiza y Bélgica son socie­
€ divididas por causas varias. Esta
CI S se refleja e . - .·ensiom:ll
de sus sistemas de partidos. E Suiz la fis '.a reli osa
ra los princ a mente, a Q os por
católicos EracUeantl:!S';" de los y liberales,
que Qbtieñeñ'su mayor apoyo de protestanteS Y tm católi­
co q1Íe nunca o raraPlente acuden a:-íi""ígJ.eSia. La fisura
so .. E!con mic;¡' separa aún más a los socialdemócratas, res­
palda s principalmente por la clase trabajadora, de los libe­
rales, que tienen un mayor soporte de la clase media. El
tido del Pueblo Suizo es especialmente fuerte :ntre ..
cultores protestantes. El tercer foco de separacIón,
no es causa de una mayor división en el sÍstema, auriqile-fus
tres grandes partidos sean alianzas relativamente flexibles de
formaciones cantonales y la fisura lin .. 'stica constituya un
relevante factor diferencial dentr:e os partidos.
5
De igual modo, en la católica Bélgi la fisura religiosa
separa a p"!-.tl!g.os socialc , resentantes del más
fiel catolicismo, de los socialistas y liberales, que representan
a los católicos poco o n¡{Qaprachdiñfes. Socialistas y libera­
les están separados por diferencias de clase. Al contrario que
en Suiza, la fisura lingiliSJ:il;¡lLen Bélgica ha causado ulteriores
rupturas, tañtO' atv'idiendo en partidos distintos y más peque­
ños, franco flamencoparlantes a las tres mencionadas agru­
5. Henry H. Kerr, Jr.! Switzerland: Social Cleavages and Par/ísan Conflic/,
Sage Professíonal Papers in Contemporary political Sociology, vol. 1, n.· 06-002,
Londres, Sage, 1974, pp. 7·14.
6. André.Paul Frogníer! .Party Preference Spaces and Voting Change in Bel·
gium., editado por Ian Budge, Ivor Crewe y Dennis PacHe, en Party Iden/ificadon
and Beyond: Representations af Vo/ing and Par/y Competi/ion, Londres, Wiley,
1976, pp. 189·202.
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AREND LIJPRART
actúan como legislativos, con la potestad de legislar sobre
cüeStlOnes cultUIal@S Ye"(['ucacionales para unas comunidades
que sólo dennmas eri: términos territoriales. El
consejo cultural flamenco legisla para el flamencoparlante
Flandes (la parte norte de Bélgica excepto Bruselas, la capi­
tal, que está rodeada por territorio flamenco) Y para la mino­
ría de flamencoparlantes de la bilingüe Bruselas. El consejo
cultural francés actúa como Legislativo para la francoparlante
Valonia (la parte sur del país) y para la mayoría francopar­
lante de Bruselas. Esta combinación no se ajusta a la defini­
ción de federalismo' territorial convencional, pero también
está claro que Bélgica ya no es un Estado unitario. Un ex­
perto constitucional belga señala que las enmiendas consti­
tucionales de 1970 transformaron el Estado unitario belga en
«un Estado comunal».9
00; /' '
7"
./
8.'
,
Constitución escrita y veto ...'" ......-. -­
gica como tIenen una onstl UClOn rita: un úñícO
documento que reúne las reglas 6as1cas ae gofilerno. A dife­
rencia de la Constitución no escrita de Gran Bretaña y Nys.¡:
estas escritas sólo pued::n sertm?,-,;
\ dIflcad '. ma o" fic En el caso SUlZO,
'in la aprobación en referéndum no sólo de la
mayoría de los votantes de toda la también de
, la mayoría en una mayoría de los cantones. El último requi·
sito proporciona una especiar protección a los cantones más
y, cuando está u o OSlclOn a una mo­
c@ de "'enmienda e o eqUlva e a un veto e
la mmorÍa. . .
\ 't . LaConstitución belga sólo puede ser cambiada por una
mayoría de dos tercios en sendas cámaras del Legislativo.
Esta norma también entraña un veto de la minoría si ésta, o
una coalición de minorías, controla al menos un tercio de los
votos de la Cámara. Además, las reformas constitucionales de
1970 introdujeron un veto de la minoría para cuestíones no
constitucionales con objeto de proteger a la minoría franco-
parlante contra la mayoría flamencoparlante. Cualquier pro­
yecto de ley que afecte la autonomía cultural de los grupos
lingüísticos requiere no sólo la aprobación por mayoría de
dos tercios en sendas cámaras, sino también mayorías de cada
grupo lingüístico, lo que constituye un buen ejemplo del prin­
9, Robert Senelle. The Reform of lhe Belgia/1 Stale, Bruselas, Ministerio de
Asuntos Exteriores, 1978, p, 139, Hay también un conseí
o
cultural para la reducida
. minoría de hnhla alemana de la Bélgica oriental.
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS 4S
cipio de «mayoría coincidente» de John C. Calhoun. Con res­
pecto a los otros proyectos no presupuestarios, la minoría
francoparlante de cada cámara puede, de sentir que sus inte­
reses vitales están amenazados, apelar al gabinete, compuesto
por igual número de miembros de los dos grupos lingüísticos.
Los ocho elementos de la democracia de consenso tienen
por objeto moderar la regla de la mayoría mediante la exi­
gencia o fomento de la participación en el poder de la mayo­
ría y la minoría (grandes coaliciones), la dispersión del poder
(entre Ejt!cutivo y Legislativo, dos cámaras legislativas y va­
rios partidos minoritarios); una equitativa distribución del
poder (representación proporcional); la delegación de poderes
(a grupos organizados territorial o no territorialmente); y un
límite formal al poder (gracias al veto de la minoría).
:q¡¡MOCRACIA DIRECTA, MAYORlTARISMO y CONSENSO
, La novena característica del modelo Westminster, tratada
en el capítulo anterior, corresponde a un sistema democrá­
tico exclusivamente representativo y del cual están ausentes
los mecanismos de democracia directa, especialmente el re·
. feréndum. Suiza presenta un agudo contraste porque ha lle­
vado «la teoría y práctica del referéndum hasta un punto no
alcanzado todavía por ninguna otra nación».lO Sin embargo,
. no por eso debemos llegar a la conclusión de que la democra­
cia directa sea una característica del modelo de consenso. Los
otros ejemplos principales que hemos elegido revelan en se­
guida que éste no es el caso: la mayoritaria Nueva Zelanda
hace uso del referéndum con cierta frecuencia, mientras que
en la consensual Bélgica, lo mismo que en el Reino Unido,
"h:l:ga.r hasta hoy un referéndum nacional. La
..un rasgo. del. modelo .de
Estos dos modelos 'sonproplOs
de la emocracia represeritai'iva.
Puede' argmnentarse, por supuesto, que los referendos son
básicamente mayoritarios en sus efectos, porque suelen deci­
dirse por mayoría popular simple, en pro o en contra. Pueden
incluso considerarse más mayoritarios que la democracia re­
presentativa tipo Westminster, dado que las asambleas electas
ofrecen a las minorías oportunidades de plantear su caso en
10. David Butler y Austin Ranney: .Practice., en Referendums: A Comparatille
S/udy of Praclíce and Theory, editado por David Butler y Austin Ranney, Wash·
ington D. C .. American Enterprise Institute. 1978. p_ 5 .
44
,¡ ,"
( J
AREND LIJPRART
actúan como legislativos, con la potestad de legislar sobre
cüeStlOnes cultUIal@S Ye"(['ucacionales para unas comunidades
que sólo dennmas eri: términos territoriales. El
consejo cultural flamenco legisla para el flamencoparlante
Flandes (la parte norte de Bélgica excepto Bruselas, la capi­
tal, que está rodeada por territorio flamenco) Y para la mino­
ría de flamencoparlantes de la bilingüe Bruselas. El consejo
cultural francés actúa como Legislativo para la francoparlante
Valonia (la parte sur del país) y para la mayoría francopar­
lante de Bruselas. Esta combinación no se ajusta a la defini­
ción de federalismo' territorial convencional, pero también
está claro que Bélgica ya no es un Estado unitario. Un ex­
perto constitucional belga señala que las enmiendas consti­
tucionales de 1970 transformaron el Estado unitario belga en
«un Estado comunal».9
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,
Constitución escrita y veto ...'" ......-. -­
gica como tIenen una onstl UClOn rita: un úñícO
documento que reúne las reglas 6as1cas ae gofilerno. A dife­
rencia de la Constitución no escrita de Gran Bretaña y Nys.¡:
estas escritas sólo pued::n sertm?,-,;
\ dIflcad '. ma o" fic En el caso SUlZO,
'in la aprobación en referéndum no sólo de la
mayoría de los votantes de toda la también de
, la mayoría en una mayoría de los cantones. El último requi·
sito proporciona una especiar protección a los cantones más
y, cuando está u o OSlclOn a una mo­
c@ de "'enmienda e o eqUlva e a un veto e
la mmorÍa. . .
\ 't . LaConstitución belga sólo puede ser cambiada por una
mayoría de dos tercios en sendas cámaras del Legislativo.
Esta norma también entraña un veto de la minoría si ésta, o
una coalición de minorías, controla al menos un tercio de los
votos de la Cámara. Además, las reformas constitucionales de
1970 introdujeron un veto de la minoría para cuestíones no
constitucionales con objeto de proteger a la minoría franco-
parlante contra la mayoría flamencoparlante. Cualquier pro­
yecto de ley que afecte la autonomía cultural de los grupos
lingüísticos requiere no sólo la aprobación por mayoría de
dos tercios en sendas cámaras, sino también mayorías de cada
grupo lingüístico, lo que constituye un buen ejemplo del prin­
9, Robert Senelle. The Reform of lhe Belgia/1 Stale, Bruselas, Ministerio de
Asuntos Exteriores, 1978, p, 139, Hay también un conseí
o
cultural para la reducida
. minoría de hnhla alemana de la Bélgica oriental.
LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS 4S
cipio de «mayoría coincidente» de John C. Calhoun. Con res­
pecto a los otros proyectos no presupuestarios, la minoría
francoparlante de cada cámara puede, de sentir que sus inte­
reses vitales están amenazados, apelar al gabinete, compuesto
por igual número de miembros de los dos grupos lingüísticos.
Los ocho elementos de la democracia de consenso tienen
por objeto moderar la regla de la mayoría mediante la exi­
gencia o fomento de la participación en el poder de la mayo­
ría y la minoría (grandes coaliciones), la dispersión del poder
(entre Ejt!cutivo y Legislativo, dos cámaras legislativas y va­
rios partidos minoritarios); una equitativa distribución del
poder (representación proporcional); la delegación de poderes
(a grupos organizados territorial o no territorialmente); y un
límite formal al poder (gracias al veto de la minoría).
:q¡¡MOCRACIA DIRECTA, MAYORlTARISMO y CONSENSO
, La novena característica del modelo Westminster, tratada
en el capítulo anterior, corresponde a un sistema democrá­
tico exclusivamente representativo y del cual están ausentes
los mecanismos de democracia directa, especialmente el re·
. feréndum. Suiza presenta un agudo contraste porque ha lle­
vado «la teoría y práctica del referéndum hasta un punto no
alcanzado todavía por ninguna otra nación».lO Sin embargo,
. no por eso debemos llegar a la conclusión de que la democra­
cia directa sea una característica del modelo de consenso. Los
otros ejemplos principales que hemos elegido revelan en se­
guida que éste no es el caso: la mayoritaria Nueva Zelanda
hace uso del referéndum con cierta frecuencia, mientras que
en la consensual Bélgica, lo mismo que en el Reino Unido,
"h:l:ga.r hasta hoy un referéndum nacional. La
..un rasgo. del. modelo .de
Estos dos modelos 'sonproplOs
de la emocracia represeritai'iva.
Puede' argmnentarse, por supuesto, que los referendos son
básicamente mayoritarios en sus efectos, porque suelen deci­
dirse por mayoría popular simple, en pro o en contra. Pueden
incluso considerarse más mayoritarios que la democracia re­
presentativa tipo Westminster, dado que las asambleas electas
ofrecen a las minorías oportunidades de plantear su caso en
10. David Butler y Austin Ranney: .Practice., en Referendums: A Comparatille
S/udy of Praclíce and Theory, editado por David Butler y Austin Ranney, Wash·
ington D. C .. American Enterprise Institute. 1978. p_ 5 .

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