La Gerencia Social La Gerencia Social se ubica en la intersección de tres áreas: desarrollo social, políticas públicas y gerencia pública.

Los aportes de estas tres disciplinas al desarrollo de la Gerencia Social hacen de éste un enfoque integral y con un amplio espectro de posibilidades para lograr los mejores resultados en el ámbito de los programas y las políticas sociales en nuestra región. Sacando el mejor provecho de cada una de estas disciplinas se avanzará en la articulación de todos los actores relacionados con el proceso de diseño, implementación y ejecución de políticas sociales, promoviendo la participación ciudadana y garantizando los resultados esperados de estos programas. Uno de los grandes retos de la Gerencia Social está orientado a fomentar una sociedad activamente participativa y protagónica cuyos esfuerzos enriquezcan la acción estatal y la creación de valor público. Además del aporte de estas tres disciplinas, resulta interesante articular las iniciativas privadas siempre que éstas estén en sintonía con los objetivos de las políticas públicas. El enfoque de la Gerencia Social-INDES En enfoque de Gerencia Social-INDES ofrece una alternativa al mecanismo tradicional de diseño, implementación y evaluación de las políticas y programas sociales. Bajo el enfoque tradicional, eran excluidos ciertos grupos sociales, generalmente aquellos que constituyen la población objetivo de estas políticas, razón por la cual el impacto de estos programas no era el esperado. Adicionalmente, el enfoque economicista y tecnocrático en el diseño de estas políticas, donde sólo interesan las evaluaciones costo-beneficio en términos monetarios, dejando de lado las necesidades reales y las especificidades de cada sociedad ha contribuido también a la separación entre objetivos económicos y sociales. El gran aporte de este enfoque es la búsqueda de eficiencia y eficacia en las políticas y programas sociales sujetos a parámetros internacionales, pero desarrollados a partir de las especificidades socioculturales, económicas y políticas de los países de la región. Las premisas de la Gerencia Social Las premisas de la Gerencia Social-INDES se constituyen en la base para el desarrollo de políticas sociales incluyentes y eficientes. La exclusión de determinados grupos sociales del diseño, implementación y evaluación de las políticas sociales ha llevado a una situación en la cual estas políticas van por un lado y las necesidades reales de la población objetivo por otro; de esta forma, el impacto que ellas generan no es el esperado. Este nuevo enfoque permite una cohesión de las fases y actores involucrados en este proceso con el fin de crear políticas y programas pertinentes y efectivos. 1

De igual forma, permite articular y complementar los objetivos de crecimiento económico con los de desarrollo social equitativo, permitiendo el logro de niveles de crecimiento económico sostenible directamente relacionados con mejoras en las condiciones de vida de la totalidad de la población. Así, la Gerencia Social no puede estar desarticulada de la realidad y necesidades de la población, aunque es cierto se requiere de una base política y técnica; las tres disciplinas que en ella confluyen permiten que desde un marco cercano a la realidad se generen políticas públicas viables e incluyentes en todas sus etapas de desarrollo. Principios de la Gerencia Social La gran limitación para el éxito de las políticas sociales en países como los nuestros es la falta o ausencia total de articulación entre los objetivos económicos y los sociales. De un lado está, como objetivo prioritario, el logro de niveles de crecimiento elevados y sostenibles en el tiempo; y de otro lado, la reducción de los niveles de pobreza, desigualdad y exclusión al interior de la sociedad; como si estos objetivos fueran mutuamente excluyentes. La articulación de estas dos dimensiones permitirá avanzar en la mejora de las condiciones de vida de nuestros habitantes, logrando que los beneficios del crecimiento económico contribuyan a reducir la pobreza y la desigualdad y sacando a tantas personas de la denominada “trampa de pobreza”, situación de la cual no podrán salir sin la implementación de políticas y programas sociales que vayan más allá del simple asistencialismo. Si no se alcanza este equilibro, el trabajo desde la Gerencia Social es inútil, o por lo menos, no alcanzaría grados de eficiencia aceptables. Los elevados niveles de pobreza, de exclusión social y cultural, de exclusión con respecto al aprovisionamiento de bienes y servicios básicos, obligan a cualquier política a que se plantee desde una consideración real y sensata de las poblaciones beneficiarias del mismo.

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