Horacio Aige

VAMOS, AMOR

Vamos, amor, por el pequeño espacio de vacío
que desesperadamente va y viene
de cada uno de nosotros a cada uno de nosotros.
Después, el mundo, orbicularmente atroz,
hará girar su terrible conspiración de muerte.
La línea que une también desune
y no es acaso otra cosa que un gran viento
sobre la arena vocal que sobre el agua canta.
Mientras,
vos, cuando ya nada comprendo
muy bien sabes lo que siento.
Entonces, más arriba de vos y de mí
todas las clausuras devienen por instantes
insólitas alternancias;
el punto más alto del tiempo
atrapando al pensamiento que huye
que cae y que canta
sobre aquellas rocas primitivas y extrañas
por donde los extensos días furiosamente cabalgan.
Así, una y otra vez,
la naturaleza tiembla de cara al acantilado
y nuestros ojos expectantes son implacables.
Alucinado, cada imaginario gira enloquecidamente,
ahora, cuando adentro y afuera, todo es
un continuo ir y venir de la irrealidad a la realidad.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful