AUTISMO y PSICOANÁLISIS

(BIOLOGÍA y PSIQUISMO ESTRUCTURA y FUNCIONAMIENTO)

Fecha: Santiago 13 de junio del 2012 Cátedra: Psicología Clínica Infantil Carrera: Psicología Vespertino Universidad ARCIS Docente: Albana Paganini Estudiantes: Miguel Torres Marianela Hurtado Lautaro Ferrada 1

Índice

1. Introducción 2. Definiciones previas 3. Reseña histórica sobre el autismo 4. Relaciones entre biología y psicología 5. Autismo y psicosis 6. Conclusiones 7. Resumen bibliográfico 8. Anexos

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1.- Introducción Un primer objetivo de este trabajo será exponer, en relación con el autismo, la tensión existente entre la visión causal psicológica y la visión causal biológica. En el contexto de esta primera perspectiva, nos referiremos a la mirada psicoanalítica inicial, aquella que dominaba en la pimera mitad del siglo pasado. A continuación expondremos, en el contexto de la segunda perspectiva, las investigaciones de Simon Baron-Cohen, especialista en autismo, quien afirma que existe relación entre la exposición fetal temprana a la testosterona y el tipo de cerebro (S-E)1 que a partir de esa exposición se deriva. La pregunta –que no aspiramos a responder sino sólo a entregar elementos para su indagación– que sintetiza esta primera puesta en tensión es ¿Cuánto incide lo biológico y cuánto lo psicológico? Lógicamente, no existe una respuesta única a esta interrogante ya que, dependiendo de cada caso o situación, podrán develarse distintos grados de incidencia de ambas causales. Un segundo objetivo será profundizar en el diagnóstico del autismo desde la mirada psicoanalítica más actual que, habiendo salvado los obstáculos y, diríamos inclusive, los prejuicios descritos anteriormente, consigue profundizar la mirada, confluyendo en miradas más complejas y más certeramente descriptoras del autismo, entendiendo que el fenómeno es más bien reciente y que, en consecuencia, hay muchas preguntas cuyas respuestas siguen en construcción. Desde la mirada más clásica, entendemos que, por ejemplo, se pone en tensión un segundo aspecto relacionado con la visión estructural de la personalidad que, en principio, considera al autismo una psicosis. La problemática aquí consiste en que, con frecuencia, el autismo parece desbordar el cerco que impone la definición estructural, ya que suele ocurrir que personas autistas consiguen insertarse e interrelacionar en sociedad, como es el caso de la emblemática Temple Grandin. El contrapunto que problematiza la dicotomía: estructura y funcionamiento. La pregunta que sintetiza esta segunda puesta en tensión es ¿Qué privilegiar a la hora del diagnóstico y con qué fundamento? 2.- Definiciones previas El espectro autista o autístico2, es un conjunto de síndromes del desarrollo y el comportamiento, que resultan de ciertas combinaciones de rasgos autistas, entre los cuales y en la parte más baja y más grave del espectro, se encuentra el autismo de bajo funcionamiento o autismo de Kanner, que se
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Simon Baron-Cohen plantea la existencia de un cerebro E (de empático), más propiamente femenino, y de un cerebro S (de sistémico), más propiamente masculino. Es justamente este planteamiento el aspecto más polémico de su teoría. 2 Extracto de Wikipedia (Click aquí)

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caracteriza por profundas discapacidades en varias áreas. En la parte más alta y por lo tanto, menos grave del espectro, nos encontramos con el autismo de alto funcionamiento y el síndrome de Asperger. En el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales 3 (DSM-IV) y en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud 4 (CIE-10), los trastornos del espectro autista (TEA), se clasifican como trastornos generalizados del desarrollo (TGD), en contraposición a los desórdenes del desarrollo específicos, tales como la dislexia, la agrafia, la discalculia o la dispraxia. Los savants, también están considerados dentro del espectro autista. El 50% de ellos tiene algún tipo de retardo metal no relacionado con el autismo, y el 50% restante, suele ser autista y de entre ellos, 6 de cada 7 son hombres 5. De entre algunas de las características de los savants y de los autistas y en el contexto de este trabajo, referiremos brevemente el contrapunto entre las habilidades mentales específicas v/s la discapacidad emocional, propia de ellos, y la marcada dificultad empática y/o endopática que de esta última se deriva. El NINDS6, define el autismo como: La enfermedad más común dentro del grupo de trastornos del desarrollo, conocido como trastornos del espectro autista. El autismo se caracteriza por una escasa interacción social, problemas en la comunicación verbal y no verbal, actividades e intereses gravemente limitados, inusuales y repetitivos. Los expertos estiman que tres a seis de cada mil niños (En USA), padecerán de autismo. Los varones tienen cuatro veces más probabilidad de padecerlo que las mujeres. Síndrome del sabio o The Savant Syndrome: El individuo afectado por este estado patológico, se distingue por un conjunto de síntomas y signos muy particulares, generalmente discapacidades físicas, mentales o motrices; en contraste posee una sorprendente habilidad o habilidades mentales específicas, propias de superdotados intelectuales o superiores. 7 Savant es un término francés para virtuosos de las artes. 3.- Reseña histórica sobre el autismo Según afirma Michael J. Dougherty8, en su artículo “The Genetics of Autism”, 9 los savant conocidos a lo largo de la historia son muy escasos, ellos suman cerca de 200. El Autismo Infantil, en cambio,
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DSM-IV: Texto en PDF (Click aquí.) CIE-10:Texto en PDF. (Click aquí.) 5 No todos los savants son autistas, muchos están relacionados con retrasos mentales de diverso tipo no relacionados con el autismo. Sin embargo, los “autistas sabios” o savants, suponen uno de los enigmas psicológicos y cognitivos más interesantes. El término francés idiot savant, muy utilizado durante décadas, ha dado paso a este otro de “sabio autista”, que se considera más adecuado, desde que en 1978 lo promocionara el doctor Bernard Rimland. 6 NINDS: National Institute of Neurological Disorders and Stroke. (Ver aqui) 7 Fuente Wikipedia: Ver aquí. 8 Michael J. Dougherty, Ph.D., trabaja para el Departamento de Biología del Hampden Sydney College en Virginia. Él ha publicado artículos de investigación y educación y ha sido coautor de varios libros de texto en biología general y molecular y en genética del comportamiento. Sus intereses incluyen la genética del comportamiento, la estructura de las proteínas, la educación en ciencias y el entendimiento del público sobre la ciencia. (Ver aquí) 9 Artículo en inglés de Dougherty, pinchar aquí.

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afecta a 1 de cada 70010 niños y, de entre ellos, tres de cada cuatro son niños varones. Dougherty comenta, en el mismo artículo, que hasta hace unos años, el Autismo: “era atribuido casi exclusivamente a eventos ambientales como, por ejemplo, la indiferencia o falta de emoción en los padres, o daños cerebrales. De hecho, el primero en definir el Autismo o Síndrome de Kanner, fue Leo Kanner 11 en 1943, y las explicaciones que daba al fenómeno eran de carácter estrictamente emocional 12. Kanner y L. Eisenberg, hablaban de “La frigidez emocional habitual de la familia del autista”. Apasionado seguidor de las causas emocionales del autismo, fue también el psicólogo Bruno Bettelheim, quien escribió “La Fortaleza Vacía”13, libro en que desplegaba sus ideas sobre el autismo. Betteleheim afirmaba con radicalidad extrema, en referencia al autismo: "Toda mi vida, he trabajado con niños cuyas vidas han sido destruidas debido a que sus madres los odiaron". En esta cruzada del argumento emocional, también se sumó parte del mundo psicoanalista y es quizás, la aparente consistencia de las ideas planteadas hasta ese momento, sumado al entusiasta énfasis de la creciente asimilación en la comunidad científica, de la visión del ser humano desde la perspectiva psicoanalítica iniciada en aquellos años, la que dio como resultado que no hubiese estudios significativos respecto del autismo que cuestionasen ese juicio sino hasta casi 20 años después. En los 60, surgieron tesis que centraban las investigaciones en aspectos cognitivos, aunque no eran estas razones suficientes para conseguir explicar las alteraciones sociales del autismo ya que, en individuos no autistas con similares falencias de lenguaje, por ejemplo, no ocurrían dichas anomalías sociales (Baron-Cohen, S. 1990). En rigor, la polémica aún no decanta a completitud, y quizás la metáfora extrema de esta situación sea la cruzada del Dr. Bernard Rimbland 14, que argumenta que la creciente cifra de autistas puede tener origen en la aplicación masiva de la vacuna DPT (Difteria, Tétanos, y Tosferina), con lo que aumenta la complejidad explicativa de esta enfermedad. De ahí la importancia de los últimos estudios y descubrimientos entre los cuales destaca el de Simon BaronCohen. Estudios científicos modernos en el marco de la Genética del Comportamiento, fundados en base estadística, han concluido características hereditarias en este síndrome. Afirma Dougherty: “La Genética del Comportamiento, busca explicar las diferencias en el comportamiento humano, incluyendo características de la personalidad, habilidades cognitivas y desórdenes mentales, por medio de la búsqueda de genes que influencian comportamientos específicos.”15

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En Wikipedia, se afirma que la frecuencia es de 1 autista por cada 10.000 personas, aunque relativizan la cifra, en dependencia del criterio diagnóstico utilizado. (Ver wikipedia). Otro estudio realizado en EE.UU., afirma que uno de cada 150 niños norteamericanos de 8 años de edad, presenta alguna forma de trastorno del espectro autista, cifra que muestra un aumento respecto de estudios anteriores. (Ver artículo) 11 Ver breve biografia. 12 Criterios emocionales de Leo Kanner: (Ver aqui) 13 A juzgar por la reseña que acompaña al libro, aún hay quienes creen exclusiva la naturaleza emocional del autismo. (Ver reseña de “La Fortaleza vacía”) 14 Psicólogo -y padre de Mark Rimbland, niño autista- Ver artículo (En español) 15 En el mismo artículo, Dougherty ejemplifica con la fenilketonuria (PKU) o fenilcetonuria, las relaciones entre comportamiento y genética.

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En relación con el argumento estadístico, afirma Stephen Scherer: 16 "Hay una concordancia de alrededor del 90 por ciento [del autismo] entre los gemelos idénticos y esa es una contribución genética significativa."17 En el presente, y gracias a las enormes expectativas científicas que ha despertado el completar el mapa del genoma humano el año 2000, se continúan profundizando estudios genéticos ya no sólo estadísticos, sino directamente genéticos18, al nivel del genoma. En cuanto al argumento genómico, el mismo Scherer informa: “...encontramos varias regiones del genoma, sobre todo en una región del cromosoma 11, que parecen estar altamente asociadas al desarrollo del autismo,... Aunque las investigaciones anteriores habían sugerido que el cromosoma 11 era un punto álgido potencial para el ADN relacionado con el autismo, este estudio fortalece esa noción notablemente.” En la actualidad, parece aumentar el consenso respecto de la importancia de lo biológico en el autismo y, desde similar perspectiva, Simon Baron-Cohen, desde las Ciencias Cognitivas 19, ha llegado a la conclusión experimental de que existe una relación entre la exposición temprana del feto a altos niveles de testosterona, y algunos fenómenos también relacionados con el autismo y el síndrome de los savants que aproximan aspectos biológicos y psíquicos, cuestión en que profundizaremos a continuación. Por otro lado: “Hans Asperger, un médico austriaco, publicó un informe en alemán, en el que describió a cuatro muchachos que, a pesar de tener habilidades verbales y cognitivas aparentemente adecuadas, demostraban problemas de interacción social y conductas autistas más superficiales (Asperger, 1944, como cita Frith, 1991). El retraso mental no era prominente en estos pacientes y demostraban déficits más superficiales, una forma de alto funcionamiento del autismo. El trabajo de Asperger se publicó en alemán y su contribución no fue principalmente reconocida hasta los años ochenta cuando su trabajo fue traducido por Lorna Wing (1981). (…)

Kanner y Asperger reconocieron independientemente que, en contraste con la esquizofrenia de Bleuler, las dificultades entablando relaciones afectivas con otros parecían estar presentes desde el principio, entre sus pacientes. Al contrario del "autismo" de la esquizofrenia, donde la pérdida de contacto con el mundo externo era progresiva, los pacientes de Kanner y Asperger exhibieron esta dificultad temprano en su vida y con un curso crónico y consecuente, en lugar de progresivo. ” (Toquero R. 199X)20
En la actualidad se considera que una diferencia fundamental del trastorno autista respecto del síndrome de Asperger, es que en el trastorno de Asperger no se observa retraso en el desarrollo del lenguaje, no existiendo una perturbación clínicamente significativa en su adquisición. No hay retardo, por ejemplo, en la edad de aparición de las primeras palabras y frases, aunque pueden existir
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Scherer, experto genetista, es también profesor de La Universidad de Toronto. (Ver referencia) Ver artículo: “Importante estudio genético...” 18 Ver artículos: “Importante estudio genético...” y “Bases genéticas del autismo”. 19 Ciencias Cognitivas: Conjunto de disciplinas que surgen de la convergencia transdisciplinaria de investigaciones científicas y tecnológicas, en torno a los fenómenos funcionales y emergentes, dados a partir de las actividades neurofisiológicas del encéfalo y del sistema nervioso, incorporados, y que típicamente se les denomina como: mente y comportamiento. (Más en extenso en Wikipedia) 20 Ver artículo. (Centre Londres)

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particularidades cualitativas (por ejemplo gramaticales) que llamen la atención, así como una preservación generalizada de la inteligencia. Aunque la edad de aparición y detección más frecuente se sitúa en la infancia temprana, muchas de las características del trastorno se hacen notorias en fases más tardías del desarrollo, cuando las habilidades de contacto social comienzan a desempeñar un papel más central en la vida del sujeto. El síndrome es incurable, puesto que no hay nada que curar en sí. 4.- Relaciones entre biología y psicología En la breve síntesis histórica anterior, ya hemos visto algunos elementos que relacionan biología y psicología, no obstante, profundizaremos este aspecto al desplegar los últimos y polémicos descubrimientos de Simon Baron-Cohen y su equipo de investigación. Las conclusiones a que llega Simon Baron-Cohen, si bien han sido criticadas por diversos miembros de la comunidad científica, como es costumbre que ocurra, no dejan de ser dignas de consideración. Procedemos aquí a sintetizarlas21. Simon Baron-Cohen y su equipo de investigadores, concluyeron que los fetos expuestos a elevados niveles de testosterona en el útero, suelen presentar rasgos propiamente autistas. Baron-Cohen complementa esta conclusión con la tesis de que existe un tipo de cerebro E (de Empatía) más típicamente femenino, y un cerebro S (de Sistema) más típicamente masculino. La alta exposición a la testosterona tendría el efecto de masculinizar el cerebro del feto expuesto, con la consecuencia de exagerar las características de este cerebro S, propio de quienes padecen enfermedades del espectro autista. La hipertrofia de estas características, daría como resultado, por ejemplo, el surgimiento de los savants, personas que desde este punto de vista, tendrían habilidades intelectuales que serían expresión de un cerebro S ultra masculinizado y, como contrapartida, tendrían una notoria pérdida de habilidades emocionales empáticas. Es a esta casi ausencia total de empatía emocional a la que Simon BaronCohen propone denominar “ceguera de la mente”. Las palabras autobiográficas que Temple Grandin escribe en “Thinking in Pictures”, permiten hacerse una idea cabal respecto de la tremenda dificultad que para una persona afectada de alguna de las enfermedades del espectro autista tiene, no digamos el poder empatizar, que exige una sintonía emocional con otro, sino el hecho menos exigente de poder endoempatizar, o sea, imaginarse lo que hay en la mente del otro, habilidad que algunos también llaman “teoría de la mente”: “Pienso en imágenes. Las palabras son como un segundo idioma para mí... Quienes piensan básicamente por medio del lenguaje, suelen encontrar que este fenómeno es difícil de entender... Valoro mi aptitud para pensar visualmente, y no querría perderla por nada en el mundo... Cuando yo era niña y adolescente, creía que todos pensaban en imágenes. No tenía idea de que mis procesos eran diferentes... En los comienzos de mi carrera, tendía a pelearme con otros ingenieros en las plantas de faena. No entendía cómo podían ser tan tontos de no ver los errores de los diseños hasta que los equipos estaban instalados. Ahora me doy cuenta de que no eran tontos, sino de que carecían de capacidad para visualizar... No fue hasta que fui a la universidad que me di cuenta de que algunas personas son totalmente verbales y sólo piensan en palabras...” 22 Simon Baron-Cohen plantea que hasta aquí ha reinado un visión andrógina del cerebro, en que no se precisan diferencias entre cerebro femenino y masculino. Los estudios actuales, sin embargo, muestran que sí existen diferencias funcionales entre uno y otro, aunque concuerda en que no son diferencias que permitan afirmar que uno es superior al otro. Ejemplifica con el hecho de que, hay estudios que muestran que sólo el cerebro masculino activa el hipotálamo cuando se dispone a la agresividad o al sexo, en cambio, el cerebro femenino no ocupa la misma ruta. Además, comparativamente, el hipotálamo es más grande en el cerebro masculino que en el femenino. También, afirma Baron-Cohen,
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Ver artículo (en español). El original de Baron-Cohen, nos ha sido imposible ubicarlo sin pagar por él. Extracto de “Thinking in Pictures” de Temple Grandin; Capítulo 1: “El autismo y el pensamiento visual”.

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frente a un cálculo matemático, se ha podido establecer que la ruta que activa el cerebro femenino, es diferente a la que sigue el cerebro masculino, no obstante, ambos llegan a resultados similares al mismo tiempo. Simon Baron-Cohen, si bien constata la tendencia general que hay entre cerebro E, como característica femenina, y cerebro S, como característica masculina, precisa que no es posible ser axiomático al respecto, Temple Grandin es fiel muestra de ello. En su condición de mujer, tiene un cerebro marcadamente S. Los argumentos esgrimidos por Baron-Cohen, apuntan a reforzar su idea de categorizar los tipos de cerebro S y E como criterio clasificador. Es justamente este aspecto uno de los que más ha sido criticado a Simon Baron-Cohen. Hay quienes afirman, que esa clasificación no es sólida científicamente hablando y es fácilmente rebatible. El experimento que llevó a cabo el equipo investigativo de Baron-Cohen, consistió en: “analizar las concentraciones de testosterona en el líquido amniótico a las que estuvieron expuestos 235 fetos. Tras su nacimiento, les sometieron a varios tests -completados por sus madres- encaminados a detectar ciertos rasgos autistas con la esperanza de hallar algún vínculo entre ambos fenómenos. Los resultados de esta investigación, publicada en 'British Journal of Psychology', indican que cuanto mayor es el nivel de testosterona en el saco vitelino, mayor es la probabilidad de que el feto tenga más adelante rasgos autistas, como déficit en la sociabilidad y en las habilidades verbales o falta de empatía. Baron-Cohen y sus colegas analizaron ciertos comportamientos de los participantes, que eran demasiado pequeños para superar los tests durante las primeras etapas del desarrollo. Así, observaron el contacto visual con sus madres y su vocabulario. Los bebés varones con mayores niveles de testosterona solían mirar menos a sus madres, su vocabulario era menos rico al año y medio de vida y con cuatro eran menos sociables y tenían menos interés por el mundo que les rodeaba.”23 Son estas consecuencias experimentales las que Simon Baron-Cohen extrapola a la relación entre pérdida de habilidades sociales y masculinización hipertrófica cerebral, o amplio dominancia del cerebro S, característica de algunos autistas y, particularmente, de los savants. Darold Treffert24 refuerza esta idea afirmando: “En el feto humano, el hemisferio izquierdo completa su desarrollo después del derecho, de esta manera, está expuesto durante mucho más tiempo a cualquier cosa que pueda dañarlo. Resulta que la testosterona, causa lesiones en el tejido neuronal de algunas personas y en el feto masculino, mientras desarrolla características sexuales secundarias, los niveles de testosterona pueden llegar a ser tan altos como en el del hombre adulto”. Según Treffert, en el feto de los savants, el nivel de testosterona alcanza el mismo nivel que en los adultos, es decir que es muy alto. El hemisferio derecho se desarrolla primero que el izquierdo, luego, el daño que la excesiva exposición a la testosterona produce, afecta al hemisferio izquierdo, que está aún en proceso de consolidación. De ese modo, el hemisferio derecho ya maduro, se desarrolla más, compensando con esto al vulnerado hemisferio izquierdo. Esto liberaría a los savants de la tiranía del hemisferio izquierdo que enfatiza el lenguaje y el pensamiento lógico, haciendo que reine el hemisferio derecho, cuyo énfasis es el pensamiento creativo, las artes, las matemáticas y las habilidades musicales. El resultado, es que los savants saben cosas que nunca aprendieron, pero esas habilidades acaban siendo fragmentarias.
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Extraído de El Mundo. Psiquiatra y autor Del libro “Gente extraordinaria”. (Reseña del libro). Ver acerca de Darold Treffert.

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5.- Autismo y psicosis Lacan propone tres estructuras de personalidad caracterizadas por un mecanismo de defensa específico, estas serían: Estructura Neurosis Perversión Psicosis Mecanismo de defensa Represión Renegación Forclusión

De entre ellas, la que nos convoca por su relación con el autismo es la psicosis, cuyo mecanismo de defensa, la forclusión, pasamos a explicar. En el diccionario de La Planche leemos: “Forclusión: Alemán: Verwerfung. (…) Concepto elaborado por Jacques Lacan para designar un mecanismo específico de la psicosis por el cual se produce el rechazo de un significante fundamental, expulsado afuera del universo simbólico del sujeto. Cuando se produce este rechazo, el significante está forcluido. No está integrado en el inconsciente, como en la represión, y retorna en forma alucinatoria en lo real del sujeto.” La forclusión es entonces un mecanismo de defensa más radical que la represión, en el sentido de que implica un radical distanciamiento de la realidad. Es esta característica la que impide al psicótico una adecuada interacción social porque, digámoslo así, el psicótico habita un mundo paralelo creado por su imaginación, que no coincide con el de la realidad, o sea, con el de las otras personas con quienes pudiese socializar. De este manera, si el autismo se entiende como una forma de psicosis, quienes lo porten no debieran poder funcionar adecuadamente en la interrelación social. No obstante, la realidad indica que hay autistas que sí consiguen insertarse en dinámicas sociales, ya sea porque algunos de ellos tienen un autismo de poca profundidad, ya sea porque han recibido una adecuada estimulación que les ha permitido desarrollar el potencial que guardan, tal es el caso de Temple Grandin. M. Mahler (1897-1985) planteaba que el autismo constituía una defensa psicótica ante una fallida simbiosis madre-bebé. ¿Cómo llega Mahler a esta conclusión? “Ayudándose de una técnica modificada de análisis infantil, fueron tratados (27 niños psicóticos de) entre 1 año y medio y 5 años. Analizadas sus historias de vida, aparecían dos períodos evolutivos con alteraciones afectivas: el primero alrededor del primer año de vida extrauterina, en donde se evidenciaba la falta de una expectativa confiada en el bebé para ser gratificado de la enorme hambre afectiva que siente por su madre. Por el contrario, en el segundo, situado entre los 2-5 años, se manifestaba la insuficiencia por parte del niño para contrarrestar la abrumadora predisposición que aqueja a la ansiedad, aún cuando ya se ha apercibido narcisísticamente de la figura materna, lo que, junto al creciente desafío de la realidad externa y los conflictos psicosexuales en esos años, hacía que la separación emocional de la simbiosos con la madre abocara en el factor desencadenante inmediato de la retirada psicótica de la realidad.” (Balbuena F. 2009) De esta manera es que se relaciona psicosis con autismo, en la medida en que habría una fuga de la realidad comparable con la esquizofrenia, en que el autismoestá presente. 6.- Conclusiones En la medida en que más avanza la ciencia, la tendencia a la transdisciplinariedad aumenta progresivamente, pero esta complementariedad creciente no ha sido gratuita, sino más bien e históricamente, fruto del permanente debate y conflicto que constituye todo proceso de desarrollo

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científico. El desarrollo de las visiones del autismo que, en sus inicios, pretendió explicarlo sólo desde una perspectiva psicologista, anulando la significación de aspectos biológicos, da clara cuenta de este juego de contradicciones. Impactante es constatar la infinita diversidad de formas de ver el mundo que los seres humanos tenemos. Temple Grandin es un caso excepcional, esos rasgos de visualización que ella valora enormemente, a nuestros ojos, pero no a los suyos, los ha pagado caro, para Temple, el amor de pareja es un concepto incomprensible y una vivencia completamente ajena, ella puede atisbar sólo desde muy lejos lo que para muchos de nosotros constituye un factor crucial entre aquellos que le otorgan sentido a la vida. Pese a todo, Temple ha sabido darle sentido a la suya propia. ¿Cuánta sabiduría hay en ella, cuánta en nosotros? Un aspecto particularmente polémico del trabajo de Simon Baron-Cohen es que sugiere haber dado con un método que permitiría anticipar, previo al nacimiento, si un bebé tiene alta probabilidad de contraer autismo. La repercusión ética de esta situación que también alcanza a los futuros descubrimientos genéticos en proceso investigativo actual, consiste en que esta información podría ser utilizada, en el peor de los casos, para impedir el nacimiento de un niño con probabilidad de no ser “normal”. Un caso menos extremo sería el que, en un futuro próximo, pudiese permitirse el nacimiento del bebé previa modificación de los rasgos genéticos que determinan esta enfermedad. La pregunta que surge es ¿Qué derecho tenemos para decidir la vida o el tipo de ser humano que queremos en nuestro mundo? ¿Acaso los niños down, los asperguer, los autistas, los savant, no tienen también mucho qué enseñarnos y aportar a la diversidad necesaria para la construcción de un mundo en que, pese a haber no poca inteligencia en él, lo que parece hacer peligrar su equilibrio es justamente la consistencia ética de quienes lo dirigen? Quizás nuevamente, las palabras de Temple Grandin 25, la famosa savant que revolucionó el diseño de la infraestructura en la industria ganadera, nos ayuden a dilucidar esta contradicción: “Hoy Einstein sería considerado un autista, él habló a partir de los 3 años, no era muy sociable, jugaba solo con bloques. Este es un comportamiento autista típico. Si no considerásemos a las personas con psicosis psicológicas, a los autistas y a los que sufren del síndrome de Asperguer, no tendríamos científicos, no estaríamos en esta casa, no tendríamos luz eléctrica. Las personas con inclinaciones sociales, no se dedican a tareas de ingeniería. Poca genética dará un científico brillante, pero demasiada, nos dará una persona sin comunicación y con desempeño bajo. La primera flecha de piedra hecha por el hombre, no fue hecha por los que se sentaban en torno al fuego, sino por los diferentes, por los Asperguers o autistas, que pensaban en cómo se podía cortar la piedra.” 7.- Resumen bibliográfico 1.- Baron-Cohen, S. (1990). Autismo: Un trastorno cognitivo específico de “Ceguera de la Mente”. Artículo publicado en Internacional Review of Psichology , p81-90. (Bajar) 2.- Baron-Cohen, S. “The Essential Difference”. (Reseña) (Entrevista) 3.- Dougherty, Michael J.: Artículo “The Genetics of Autism”. (Abrir) 4.- Grandin, T. Thinking in Pictures; Cap. 1: El autismo y el pensamiento visual. (Abrir) 5.- Grandin, T. “Una Visión del Autismo desde su Interior”. (Abrir) 6.- Grandin, T. Artículos varios. (Seleccionar aquí) 7.- Documentales en video sobre savants:  Temple Grandin: http://www.dailymotion.com/video/x72vt5_temple-grandin-sindrome-de-asperger_school  Trehin y Mouet: http://www.dailymotion.com/related/x72vt5/video/x76a7o_trehin-y-mouet-asperger_school?hmz=746162  Christopher Taylor: http://www.dailymotion.com/video/x94qzh_chris-taylor-savant-poliglota_school
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Ver video documental.

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 Daniel
sinesteta_school

Tammet:

http://www.dailymotion.com/relevance/search/savants/video/x7i76m_daniel-tammet-savant-

 Matt Savage: http://www.dailymotion.com/related/x72vt5/video/x78o82_savants-matt-savage_school?hmz=746162  Marilyn: http://es.wikipedia.org/wiki/Marilyn_vos_Savant
8.- Anexos Alucinación negativa: Designa la falta de percepción de un objeto presente en el campo del sujeto, después de la hipnosis. Negación: (Verneinung): (Freud) Mecanismo verbal mediante el cual lo reprimido es reconocido de manera negativa por el sujeto, sin ser no obstante aceptado: "No es mi padre". Renegación: (Verleugnung): (Freud) Negativa del sujeto a reconocer la realidad de una percepción negativa: por ejemplo, la ausencia de pene en la mujer.

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