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Universidad Metropolitana Gerry Avella #200906090 Desarrollo del Proceso Histórico Iberoamericano y Venezolano II ANÁLISIS DE UNA FUENTE PRIMARIA

23/05/12

1- El “Memorial de Agravios” de Camilo Torres es una Representación del Cabildo de Santa Fe a la Suprema Junta Central de España en el que se clama por la igualdad de representantes del mundo americano-español con respecto al europeo-español. No obstante, leída con la debida pausa y reflexión, podemos encontrar diversas ideas que responden a ese “discurso de lo criollo”. Redactado en 1809, el memorial puede ser visto desde dos ópticas; en primer lugar, como una acumulación del pensamiento referente al malestar generado a partir de las reformas borbónicas (molestia que se suscita desde su implantación y toma vuelo en toda la segunda mitad del SXVIII), y en segundo lugar, también puede verse como uno de los documentos que preludian a la independencia de la “América Española”, afirmación que hacemos debido al “ingenuo” comentario que hace Torres cuando habla de las bondades del nuevo reino de Granada que reza: “…todo constituye al nuevo reino de Granada en digno lugar de ocupar uno de los primeros y más brillantes lugares en la escala de las provincias de España, y de que se gloríe ella de llamar integrante, al que sin su dependencia seria un Estado poderoso en el mundo.”(Torres p.22) Afirmaciones como la anterior nos hacen posibles afirmar que ese “discurso de lo criollo” se encuentra presente en el documento. La autonomía político-administrativa y económica es el primer elemento que con mayor insistencia resalta en el documento, si bien el mismo no hace una declaración abierta a la Independencia como tal, es un elemento de suma importancia dentro el sentimiento criollo. Tal autonomía, es un anhelo de los criollos luego de la imposición que significaron las reformas borbónicas. De hecho la consigna predominante desde los comuneros de Nueva Granada como los subsiguientes era “Viva el Rey y muera el mal gobierno”, en ese sentido, don Camilo Torres afirma: “…un gobierno a dos o tres mil leguas de distancia… es preciso que vacile y que guiado por principios inadaptables a la enorme diferencia de las circunstancias, produzca verdaderos y mas funestos males que los que intenta remediar.” Torres clama por la igualdad y equidad de representación americano-española ante la Suprema Junta Central, los intereses de la América Española también se encuentran en juego, ¿cómo iba a ser posible que no existiera tal representación?, el mismo se pregunta: “¿de dónde han venido los males de España, sino de la absoluta arbitrariedad de los que mandan?”

El sentimiento de los criollos con respecto a este punto era muy claro. Ellos se sentían parte integrante de la Monarquía Española (salvo algunos movimientos pre-independentistas como pueden ser el de Gual y España en Venezuela y en cierta forma el de Tupac Amaru en Perú). Los criollos lo que realmente querían eran ciertas libertades políticas y económicas que les permitiesen surgir dentro de sus provincias, lo cual nos lleva al segundo elemento. El regionalismo y el resentimiento a Españoles-Europeos fueron valores que se reflejaron a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, y es un punto que brilla dentro de la Representación de Torres. Se marcan en primer lugar las diferencias que existen entre los blancos criollos, que nos dice Lynch que será uno de los determinantes de la división políticoadministrativa post independencia. Camilo Torres afirma cuando alega por la igual representación, que “Es preciso tener presente que cada Virreinato de América se compone de muchas provincias, que algunas de ellas valen más por sí solas que los reinos de España.” Y más adelante nos dice, en el mismo orden de ideas, que “…Lo que es bueno para una provincia, no puede serlo para otra, y para el reino en general.” Es decir, no solo existe un “discurso de lo criollo” también existen diferencias notables dentro de los criollos mismos. Se esboza también ese resentimiento que existe hacia los españoles mandados desde la península para formar gobierno. Torres realiza todo un argumento en el que sostiene finalmente que: “Los males de las Américas no son para ellos, que no los sienten; disfrutan solo de sus ventajas y sus comodidades. Un mal camino de les allana provisionalmente para su tránsito; no lo han de pasar por segunda vez, así nada les importa que el infeliz labrador que arrastra sus frutos sobre sus hombros lo riegue con su sudor y su sangre… El, en fin, ignora los bienes y los males del pueblo que rige, y en donde sólo se apresura a atesorar riquezas para trasplantarlas al suelo que lo vio nacer.” Vemos que con afirmaciones como estas, aunque todos son españoles de una monarquía integrante, que existe una clara definición y división con respecto a la visión criolla de quienes son los españoles americanos y los europeos. Los criollos por su parte si tienen pleno interés en el devenir de la tierra que los vio nacer y prosperar, los criollos sienten a las diversas provincias como suyas; como comentamos anteriormente, existen diferencias muy marcadas entre unas y otras provincias. Dentro de ese “discurso de lo criollo”, también pudimos identificar el interés que tienen los españoles-americanos por la difusión de ideas político-económicas que se desarrollan en Europa y el resto del mundo entre los americanos y además el interés por establecer, como dice Lynch (p. 33) la consciencia del pasado histórico de la patria. Aunque no con

mucho ahínco y no muy extensamente, Camilo Torres hace un llamado sucinto a lo que es “el vehículo de las luces y el conductor más seguro que las puede difundir”: La imprenta. La prohibición de la imprenta en las Américas es un punto que genera desasosiego entre los criollos, por lo cual también nos atrevemos a decir que es parte del discurso. Los criollos también desean estar al día con los conocimientos generados en el extranjero; en ese sentido la libertad de pensamiento y la necesidad de luces es algo que empieza a germinar en estos criollos, algunos de los cuales se encontraban bien apertrechados de libros del extranjero; no obstante aboga Torres, por la difusión masiva de los mismos entre los criollos, elemento colindante y conjunto con el primero expuesto. Nuestro último elemento es uno que transcurre a lo largo de todo el “memorial de agravios” aunque no expresamente dicho, Camilo Torres arguye por diversos motivos que el mundo español y el americano-español son integrantes de una misma monarquía, iguales en una balanza. A pesar de que conoce cuál es la situación de España y cuál es la de las provincias americanas y realiza reclamos exigentes, su pretensión no es la independencia. Tal cosa puede ser por diversas razones, pero algo aparece tanto en Lynch como en Pino Iturrieta, es que los criollos no quieren perder su hegemonía social, su control sobre las otras “castas”, es parte del “discurso de lo criollo” el hecho de que queremos estar en condición de igualdad con los peninsulares, sin embargo también queremos preservar la dependencia a fines de evitar el inicio de una guerra racial, incluso con la situación en la que se encuentra España, todavía es preciso para preservar tales privilegios que se mantenga la unión.