P. 1
Jacques Ranciere- El Uso de Las Distinciones

Jacques Ranciere- El Uso de Las Distinciones

4.5

|Views: 1,612|Likes:
Published by caminador

More info:

Published by: caminador on Jan 09, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF or read online from Scribd
See more
See less

08/10/2013

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.

net

Página 1 de 25

mesetas.net
Copiando | Empeñoteca | En concreto | Filosofía | Filo y cine | Filo y mates | Genealogía | Leyendo | Memoria/"Materia" "Espíritu"/"Religión" | Noticias | Política

Principal » contenido
Enlaces varios
Pincha en este enlace.

El uso de las distinciones - Jacques Rancière
[Nota previa: ver nota al final para los enlaces a más textos de Rancière o sobre él en esta web1] Traducción de la intervención de Jacques Rancière en la jornada organizada en torno de la “partición de lo sensible” de junio de 2004 en el Colegio Internacional de Filosofía, a la iniciativa de Jean-Clet Martin, publicado en la revista Failles, nº2, primavera 2006. Aquí en este corta conferencia Rancière resume el sentido de su trabajo, y lo que hay en juego respecto de otros cercanos (Agamben, Badiou, Negri, Zizek...). Podemos entender mejor qué significa esa "pasión de la igualdad", como dice Badiou, tanto en arte como en política, como en la propia práctica accidental de la filosofía que lleva a cabo Rancière. Y cómo Rancière afirma, frente a todas "las dramaturgias de la superpotencia", que lo que rompe el consenso es la misma democracia, entendida de una manera bastante loca, mutante y anárquica: la sustituabilidad, que al extenderse por la superficie de lo sensible y lo inteligible, acaba con todo lo "propio". Su posición es importantísima frente a todos esos cantos demasiado fáciles y cómodos sobre las multitudes y las diferencias y los otros que vemos por todas partes hoy. Como dice Schuhl "oh tú, el más reemplazable de los seres", Rancière también en esta línea, la línea de lo sustituible, cuando más sustituíble sea algo mejor, menos se lo puede quedar alguien, más se desplaza par toda la superficie, más redibuja las particiones, más diversión para todos. Debo entregarme aquí a un ejercicio complejo. Tengo que responder, como autor de mi discurso y poseedor de su significación a las interpretaciones que otros han propuesto y a las críticas que ellos le han dirigido. Pero también debo tomar yo mismo la posición del otro, tratar de instalarme en la distancia desde donde sería posible fijar una perspectiva sobre mi trabajo

Encuestas
Elige tu encuesta y disfruta de una playa de opciones múltiples: - ¿Cuál es tu libro favorito de Deleuze? - ¿Cuál es tu libro favorito de Rancière?

Diarios personales ya iniciados
Por orden alfabético: Carmen Druid Enrri Gonzalo Iván Domingo Jordi LazsloKovacs Naxos Oserlutter Saergio Teofrasto Yellow

Artículos recientes en los «Blogs»
Reflexionar «Libro-foro» Mil Mesetas en la sierra

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 2 de 25

norte, Madrid. La sombra de una huelga Imbecilidad matemática Abra Macabra Impedir ver, salir del plano La descarga de la verdad. - Hoja de "Rizoma" y de "¿Uno sólo o varios lobos?" (Mil Mesetas) Que la vida está equivocada. Uno de esos libritos sintomàticos que ponen de mal humor - Juegos de duelo. La historia segùn Walter Benjamin, de Cuesta Abad más

y proponer una posible coherencia. Para responder a esta doble obligación, trataré de apuntar, en los objetos de mi trabajo y los procedimientos que les aplico, ciertas constantes a las cuales responden otras constantes en las cuestiones críticas que ha podido suscitar. Comenzaré con un punto modal que es mi uso de las distinciones conceptuales: por ejemplo política y policía o bien régimen estético y régimen representativo del arte. Dos rasgos las caracterizan: primeramente, estas distinciones se proponen en lugar de otras distinciones, y contra ellas. Operan menos una clasificación diferente que una desclasificación. Esto quiere decir, y este es el segundo rasgo unido al primero que intentan volver a poner en cuestión la distribución recibida de las relaciones entre lo distinto y lo indistinto, lo puro y lo mezclado, lo ordinario y lo excepcional, lo mismo y lo otro. Tomemos la distinción que ha hecho correr más tinta: la que opone política y policía. Se la ha tomado a menudo por una nueva versión de oposiciones conocidas: espontaneidad y organización o acto instituyente contra orden instituido. Se trataría, en pocas palabras, de oponer una esfera de actos puros de la igualdad al orden del mundo. Se responde entonces que estos actos puros están condenados sea a permanecer en su espléndido aislamiento, sea a perderse en lo instituido, aunque inscriban la nostalgia de lo instituyente. Yo he contribuido sin duda a acreditar esta interpretación. Pero sin embargo la introducción de este par conceptual se oper un contexto bien definido que le da un sentido totalmente diferente. Este contexto es el de una crítica del tema dominante de los años ochenta: el “retorno” de la filosofía política. Criticando este retorno, es la idea misma de filosofía política la que he tomado como blanco. Es cierta idea de la política “en s misma” y cierta manera en que este propio de la política se ha opuesto a un otro. La distinción política/policía dice que la política viene siempre después, incluso si su principio -la igualdad- es lógicamente primero, que ella no es nunca un acto originario sino una identidad paradójica de los contrarios. En efecto toda propiedad común de la que se querría deducir la comunidad política se presenta dividida, como he mostrado a propósito de la deducción aristotélica del animal lógico al animal político, y de la división misma del primero según que él posea el hexis o sólo el aisthesis del lenguaje. Entonces, si esta oposición aísla la política, es para separarla de todo principio uno de la comunidad del que ella sería la efectuación directa. Ahora bien, separar este uno, es también separar dos figuras

Comentarios recientes
así estamos hace 47 mins 35 segs hola j hace 5 horas 27 mins hola o hace 5 horas 28 mins Vaya cosas que llaman la hace 17 horas 12 mins qué humor!! hace 21 horas 1 min y va a tener que perdonar más parece, hace 1 día 1 hora Con perdón de Ranciére... hace 1 día 22 horas Muy chupi el texto hace 6 días 3 horas

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 3 de 25

el camino del cinismo hace 2 semanas 6 días usos del plagio hace 3 semanas 3 días

Nuevos temas en los foros
«Fundamentos epistemológicos» de «Mil mesetas» :) _ Devenir fábrica Notas sobre leer filosofía Apuntes: «las reducciones fenomenológicas y el Noema» Enlaces a textos/libros en francés de Deleuze y Deleuze/Guattari más

del dos, dos maneras de oponer la pureza de la política a una cierta impureza. La primera figura refutada es la que fue vehiculada por la tradición marxista. Ésta opone la pureza ilusoria de los significantes y de las instituciones de la política a la realidad impura de la que ella es la expresión y la máscara. Ella opone a sus apariencias la realidad de los procesos económicos y los conflictos de clase. Tras el joven Marx, ella apela de la democracia formal a la democracia real, y de la revolución política a la revolución “humana”. Oponiéndose a esta distinción, la pareja política/policía refuta también la otra gran figura del dos que no es en el fondo má que la inversión del esquema marxista. Esta segunda figura se presenta como la oposición entre la distinción ―y entonces la libertad― política y la indistinción ―o la necesidad― social, o incluso como la oposición del “vivir juntos”, del “bien vivir” o del “bien común” al simple vivir. Mis Tesis sobre la política toman por blanco explícito el ideal arendtiano de la “vida política”, oposición de la política y de lo social. Mi objeción fue que es precisamente la lógica anti-política, la lógica de la policía la que aísla así una esfera propia reservada a los actos políticos ― es, finalmente, a los seres para los que la política es su asunto o su destinación propia. Tal como yo la entiendo, la política es, al contrario, la actividad que vuelve a trazar las líneas, que introduce casos de universalidad y de las capacidades para formular lo común en lo que era el universo privado, doméstico o social. La oposición política/policía vuelve a poner en cuestión todo principio de una repartición positiva de las esferas y de las maneras de ser. No hay dominio de lo político opuesto al de la oscuridad doméstica y social. De igual modo, no hay la apariencia de un lado y la realidad del otro. La apariencia no es la máscara de una realidad. Es una configuración efectiva de lo dado, de lo que es visible, y entonces de lo que puede ser dicho de lo dado y hecho en relación a lo dado. Se sigue igualmente que no hay de un lado la esfera de las instituciones policiales, y del otro las formas de manifestación puras de la subjetividad igualitaria auténtica. No está la comedia “democrática” y parlamentaria de un lado, y del otro, la potencia comunitaria heterogénea encarnada en un grupo o un mundo colectivo propio. Desde el momento en que la palabra igualdad se inscribe en el texto de las leyes o en los frontones de los edificios, desde el momento en que un Estado instituye procedimientos de igualdad ante una ley común o de recuento por igual de las voces, hay una efectividad de la política, incluso si esta efectividad está subordinada a un principio policial de

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 4 de 25

distribución de las identidades, de los lugares y de las funciones. La distinción de la política y de la policía opera en una realidad que conserva siempre una parte de indistinción. Es una manera de pensar la mezcla. No hay un mundo político puro y un mundo de la mezcla. Hay una distribución y una redistribución. La oposición de los régimenes estético y representativo del arte es, del mismo modo, una manera de volver a poner en duda identidades y alteridades: identidad del arte y oposiciones en el seno de las cuales se le ha hecho funcionar o que se hecho funcionar en su seno. Se trata de poner en duda la univocidad ahistórica de nociones como “el arte” o “la literatura” y, correlativamente, la manera en la que se definen los cortes temporales. Pues el discurso dominante sobre el arte ―el discurso modernista― hace un uso muy extraño de la relaci entre el tiempo y la eternidad. Plantea la ahistoricidad del concepto, separando lo propio del arte de los discursos sobre el arte. Pero este arte ahistórico aparece, a la inversa, como el término de una teleología histórica: con Mallarmé, Mondrian o Schönberg, el arte se convertiría finalmente en su realidad en esta actividad autónoma que siempre ha sido en su concepto. Así la pretendida recusación del “historicismo” conduce al uso masivo de una teleología de la historia. Planteando régimenes históricos de identificación, trato precisamente de recusar esta ligazón de lo ahistórico y lo teleológico. Por un lado el arte no siempre ha existido, en singular, como realidad unívoca. Siempre ha habido artes, en el sentido de saber-hacer. Ha habido a veces divisiones como la que opone las artes liberales a las artes mecánicas. Pero el arte o la literatura, tal como nosotros los conocemos, no existen sino desde hace dos siglos apenas. Existen no como maneras de hacer radicalmente nuevas, sino como regímenes de identificación nuevos. Cuando Madame de Staël lanza, en su nuevo sentido, la palabra literatura, se cuida mucho de precisar que con ella no propone ningún cambio a las poéticas codificadas por los teóricos de las Bellas Letras. Todo lo que ella cambia, es, dice, la concepci de la relación entre las Letras y las sociedades. No hay, de hecho, ningún punto histórico de ruptura a partir del cual ser imposible escribir o pintar a la antigua manera o necesario hacerlo a la nueva, ningún punto de no-retorno donde se bascularía de un arte de la representación a un arte de la presencia o de lo irrepresentable. En su lugar hay una lenta reconfiguración que da a las mismas maneras de hacer ―una metáfora, una pincelada, un uso de la luz y las sombras― una visibilidad y una forma de inteligibilidad nuevas a partir de las cuales las nuevas maneras de hacer se imponen. Dicho de otra

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 5 de 25

manera, la concepción de los régimenes del arte recusa la idea de una ruptura histórica en los constituyentes del arte. Recusa así los juegos de oposición bajo los cuales se ha querido pensar la idea de la “modernidad” artística: transitivo/intransitivo, presencia/representación, representación/irrepresentable. Estos conceptos pretenden designar entidades constitutivas o principios constituyentes distintos entre dos momentos y dos formas del arte. Pero la distinción es puramente imaginaria. No efectúa ninguna distinción real. “El sol comenzaba a alzarse frase que abre Las olas de Virginia Wolf no es más intransitiva que “la aurora de rosáceos dedos” homérica. Y la primera frase de La especie humana de Robert Antelme “Fui a mear; todav era de noche” no tiene más que ver con lo irrepresentable que el verso de Ifigenia que es su modelo lejano: “Sí, soy Agamenón, soy tu rey que te despierta”. Las nociones de transitivo y de intransitivo no designan ninguna diferencia real, repiten solamente la presuposición de que a partir de cierto momento el arte ya no es lo que era y que, no siendo ya lo que era, se convierte finalmente en lo que es en s mismo, en una clara oposición a lo que no es: una inmovilidad opuesta a una circulación, una realidad autónoma opuesta a lo que no es más que un medio para otra cosa. Queda por saber lo que vuelve esta presuposición de la identidad del arte y de la diferencia del arte nuevo tan insistente. Mi respuesta es la siguiente: esta insistencia resulta precisamente del quebrantamiento de los sistemas de distinciones por los cuales las cosas del arte eran clasificadas y juzgadas. Pues es precisamente esto lo que "representació significaba: no un tipo de procedimiento artístico, un constituyente propio o una textura ontológica específica de las cosas del arte, sino un conjunto de leyes de composición de los elementos, comprendidos en un régimen de identificación de lo que hacen las artes y lo que las distingue de las otras maneras de hacer. Esta es la paradoja de la autonomización del arte: significa el desvanecimiento de toda frontera estatutaria entre adentro y el afuera. Para que la no-representación o lo irrepresentable pueda plantearse como esencia del arte, hace falta que el arte, a la inversa, sea sometido a un régimen dominante donde todo es representable, y representable de cualquier manera. Es precisamente ahí donde no hay diferencia normativa entre buenos y malos temas, géneros nobles y viles, expresiones propias e impropias, es ahí donde la "diferencia" del arte viene a decirse como imposibilidad o prohibición de la representación y donde nace la preocupación de inventar un modo de lenguaje propio a la literatura. Se podría hablar de una

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 6 de 25

ilusión transcendental en sentido kantiano: una ilusión de alg modo necesaria, inducida por el funcionamiento mismo de nuestras categorías ordenadoras. Pero el hecho de que una ilusión sea necesaria no vuelve m válida su pretensión de hacernos conocer algo. Por un lado, los criterios de lo “propio” del arte y de lo propio de la modernidad artística tienen un valor cognitivo nulo. Repiten solamente la presuposición de este propio. Pero también este propio del arte no le es en nada propio. Las parejas presencia/representaci transitivo/intransitivo sólo hacen funcionar dos veces la simple diferencia de lo mismo y de lo otro, invirtiendo los valores de lo positivo y de lo negativo. Pero, detrás de este juego formal, es fácil reconocer las figuras dominantes de la tradición religiosa occidental: la “presencia”, es el espíritu convertido en carne anula la distancia entre la letra y la ley; lo irrepresentable, es el nombre impronuciable del Dios infigurable que habla en la nebulosa. Del mismo modo que la ahistoricidad del arte tiene por complemento la teleología, la afirmación de lo propio del arte conduce a identificar este simple propio a la figura de la alteridad religiosa. Distinguir regímenes entonces, no es decir que a partir de tal o tal momento no se puede hacer arte de la misma manera, que en 1788 se estaba en el régimen representativo y en 1815 en el régimen estético. La distinció define épocas sino funcionamientos; no oposiciones de principios constituyentes sino oposiciones de lógicas, de leyes de composición, de modos de percepción y de inteligibilidad; no principios de exclusión sino principios de coexistencia. Se puede definir históricamente la emergencia del régimen estético del arte como ley de funcionamiento global, pero sus elementos tienen temporalidades diferentes y la ley global autoriza todos los "anacronismos" de funcionamiento: la abstracción pictórica es en principio una manera de ver el Corro nocturno de Rembrandt o un Descenso de la Cruz de Rubens; e inversamente las directivas de los grandes productores hollywoodienses a sus directores son fieles a los principios según los cuales Voltaire y Diderot podían corregir a Corneille o a Greuze. Lo que caracteriza el régimen estético del arte, es la multi-temporalidad, la ilimitación de lo representable y el carácter metafórico de sus elementos. No hay un momento en el que las gamas de color cazan a las mujeres desnudas y a los caballos de batalla (Maurice Denis). Hay más bien un principio de sustituibilidad ilimitada entre un brochazo, una mancha de azul, una blusa, un efecto de luz, un reflejo, la representació un cuerpo de mujer, un testimonio de la vida burguesa en Holanda o las distracciones populares parisinas, el homenaje de un pintor a otro pintor, etc.; entre un amor, una metáfora, una

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 7 de 25

dosis de ultravioleta (Epstein), un ralentí, una aceleración, una caída de frases o un corte entre dos planos. Esto no quiere decir que estemos en el reino de “no importa qué”. O más bien, el “no importa qué” es una relación determinada entre un quod, una importancia y una negación. Esta relación determinada de los contrarios define lo que yo he llamado un sensible de excepción, un sensible diferente de s mismo habitado por un pensamiento diferente de sí mismo. las fórmulas de los artistas a los enunciados de los filósofos es una constante del régimen estético esta coincidencia de lo hecho y lo no hecho, de lo sabido y de lo no sabido, de lo querido y de lo no querido. ¿Qué distingue este pensamiento de otros pensamientos de la excepción artística? Tomemos como punto de comparación una fórmula de Alain Badiou: "La verdad de la que el arte es el procedimiento es siempre verdad de lo sensible en tanto que sensible”. La diferencia es que no hay para mí sensible en tanto que sensible. Lo que nos enseña Kant, es que hay sensibles. Un sensible siempre es una cierta configuración entre sentido y sentido, un cierto sentido de lo sensible. Y, en particular, lo sensible del arte y lo sensible de lo bello no se conjuntan que según un modo disensual, ya que el arte no puede hacer otra cosa más que saber y querer mientras que lo bello no puede ser pensado sino como lo que no resulta de un saber y de un querer. Hay entonces dos maneras de pensar esta separaci Se puede tratar de reducirla con el fin de plantear una esencia unívoca del arte que sea “verdad de lo sensible en tanto que sensible”. Esta reducción de la alteridad de lo sensible a sí mismo no se puede entonces hacer sino en provecho de un mismo que toma la figura del otro. La verdad de lo sensible es entonces la de ser “acontecimiento de la idea”. Traducido en términos kantianos, toda estética es estética de lo sublime, una estética auto-desvaneciente, esto es, en definitiva, una ética. La segunda manera consiste en habitar la separación. Es lo propio de lo que Kant llama “idea estética” y de lo que yo por mi parte he llamado frase-imagen. Las ideas estéticas son invenciones que transforman lo querido en no querido, lo sabido en no sabido, lo hecho en no hecho. Son invenciones que dan al arte su sensible, sea eso que podemos llamar su ontología. Dicho de otra manera, la ontología del arte bajo el régimen estético, es eso que tejen las invenciones de las artes instituyendo su disenso, poniendo un mundo sensible en otro: el mundo sensible donde la imaginación obedece al concepto en el mundo sensible donde entendimiento e imaginación se relacionan la una con la otra sin concepto. Esta ontología tiene

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 8 de 25

entonces una estructura notable: las invenciones artísticas construyen la efectividad de la diferencia ontológica que ellas mismas presuponen. Construir la efectividad de eso que se presupone, se llama verificación. Las artes verifican en su práctica la ontología que las vuelve posibles. Pero esta ontología no tiene otra consistencia que la que es construida por las verificaciones. En la distinción de los regímenes de las artes, como en la de la política y de la policía, mi enfoque es el mismo: el de un pensamiento crítico, en el sentido kantiano: pensamiento de eso que vuelve posibles las diferencias que instituyen tal o tal dominio sensible, lo que quiere decir también tal o tal dominio inteligible, como el arte o la política. Un pensamiento crítico, es también un pensamiento que permite pensar estos dominios como instituidos por operaciones críticas, por disensos. Esto quiere decir que estos dominios tienen una existencia litigiosa. No descansan sobre ninguna diferencia fundada en la naturaleza de las cosas o la disposición del Ser. Su existencia diferencial está sometida a formas de verificación que son siempre alteraciones, procesos de pérdida de un cierto mismo: procesos de desidentificación, de desapropiación o de indiferenciación. Lo que diferencia lo que yo he tratado de hacer de lo que han hecho cierto número de otros que tienen una experiencia histórica cercana y problemas o formulaciones vecinas, es una distancia en el pensamiento de lo heterogéneo, una manera de pensarlo sin asignarlo a una potencia ontológica otra. He tratado de pensar la heterogénesis bajo la forma de un pensamiento y de una actividad que producen choques de mundos, pero choques de mundos en el mismo mundo: redistribuciones, recomposiciones o reconfiguraciones de los elementos. Est claro, en efecto, que la preocupación del disenso me es com a muchas otras personas. Pero yo la he comprendido de otra manera a ellas. Casi todos los autores, vivos o muertos, que construyen hoy la actualidad del disenso comparten en efecto una misma idea del consenso y dan el mismo nombre a su figura política. La llaman democracia. Pensadores tan diferentes como Arendt y Lyotard, Badiou, Agamben o Milner tienen en común cierta idea del consenso como democracia, esto es como la igualdad aritmética de Platón, el régimen de la mezcla indistinta o indiferente. La democracia es para ellos el régimen del recuento indiferente, parecido a la circulación de las mercancías o al “goteo uniforme de tinta” que caracteriza el periódico según Mallarmé. Ella es el poder del mal múltiple que circula intercambiándose en suma nula y reproduciéndose de

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 9 de 25

manera idéntica. Estos pensadores oponen la potencia de la diferencia: el buen múltiple, el que contiene un principio de alteridad, una potencia suplementaria. Ésta puede ser una superpotencia: potencia arendtiana del comienzo o vitalidad de las múltitudes (Negri), o bien una suplementariedad no intercambiable (el acontecimiento de verdad de Badiou o el uno de-más de Milner). Fundan entonces la política sobre esta superpotencia o este suplemento o bien le oponen otro principio de la comunidad (el gobierno pastoral de Milner). Oponen a la democracia un principio de heterogeneidad. La heterogeneidad puede ser una figura del ser del ente ―infinito o multitudes, fundando una verdadera política o una superación de la pol en el comunismo. Puede, al contrario, identificarse a otra cosa que el ser, haciendo encallarse a la potencia comunitaria. Yo, por mi parte, he tomado esta lógica a contrapié. He tomado el partido singular de dar a la potencia de lo heterogéneo o del uno-de-más el nombre de démos y de plantear en consecuencia la democracia como opuesto del consenso. Es una manera de decir que no hay heterogéneo real, no hay principio ontológico de la diferencia política o de la diferencia en relación a la política, no hay arkhè o anti-arkhè. Hay, en su lugar, un principio de igualdad que no es lo “propio” de la política y que no tiene mundo propio más que el que trazan sus actos de verificaci Los sujetos políticos no están definidos por el ejercicio de una potencia otra o de una superpotencia sino por la manera en que las formas de subjetivación reconfiguran la topografía de lo común. Esto es que la heterogeneidad política es de composición y no de constitución. Esta concepción de lo heterogéneo descansa sobre otra idea de lo homogéneo, otra idea del consenso. Desde mi punto de vista, lo que define al consenso, no es la mezcla indiferente de los equivalentes. Es la idea de lo propio y la distribución de los lugares de lo propio y de lo impropio que esta idea implica. Es la idea misma de la diferencia entre lo propio y lo impropio, que sirve para separar lo político de lo social, el arte de la cultura, la cultura del comercio, etc. Lo que entonces rompe el consenso ejerciendo el poder del uno-de-más, es la sustituibilidad. Es, en arte, la posibilidad para una metáfora o para un juego de luz y de sombra de ser só una metáfora o un efecto de luz o de ser la potencia de un amor o un testimonio sobre un tiempo y un mundo. Es la posibilidad de ser una obra pura y una mercancía. En política, es el dé como abolición de toda arkhè, de toda correspondencia entre los lugares de gobernante y de gobernado y una “disposició ocupar estos lugares. El uno-de-más es la potencia de lo indistinto que deshace las particiones recusando la fijeza de los lugares de lo mismo y de lo otro.

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 10 de 25

No hay entonces sujeto que tenga como propia la potencia de ruptura o de desconexión, no hay sujeto que ejerza una potencia ontológica de la excepción. La excepción es siempre ordinaria. Querer, a la inversa, realizar la excepción de lo "propio", es comprometerse en un proceso donde este propio acaba por desaparecer en la indiferenciación ética. Evocaré brevemente aquí dos ejemplos de esta dialéctica de lo propio. Es, por un lado, la auto-anulación de la diferencia política a la Arendt en Agamben; por otro lado, la auto-anulación del pensamiento modernista de lo propio del arte en Lyotard. Se sabe cómo Agamben retoma la crítica arendtiana de los Derechos del Hombre y del ciudadano, esto es la idea de un engaño inherente a la división misma del sujeto político entre hombre y ciudadano. Retoma la estructura del dilema que Arendt aplica a estos Derechos: o bien los derechos del ciudadano son los derechos del hombre. Pero el hombre como tal, el hombre desnudo, simplemente hombre, no tiene ning derecho como muestra el ejemplo de los refugiados. Luego los Derechos son puro engaño. O bien, a la inversa, los derechos del hombre son de hecho los derechos del ciudadano, los que le corresponden por su pertenencia a un Estado. La diferencia es entonces una simple tautología. La razón de este dilema, es, para Arendt, la confusión entre la política y la vida no política, la confusión de las dos vidas (bios y zoè). Desde mi punto de vista, hay política precisamente donde se pone en cuestión esta partición. Y el intervalo entre hombre y ciudadano es el operador de esta repartición. Si, al contrario, se quiere separar realmente las dos vidas, distinguir realmente lo político y lo social, el resultado no puede ser sino asimilar lo "político puro" a la esfera de la acción estatal. Esto puede hacerse, a la manera dulce: el "retorno" de lo político y las peroratas sobre el “vivir juntos” bien común finalmente destinadas a la exaltación del plan Juppé. Esto puede hacerse al modo pesimista de la teoría del estado de excepción donde el habeas corpus y los Derechos del Hombre encuentran su verdad en el genocidio nazi, el cual se revela homogéneo a nuestra ordinaria democracia. Estado de excepción y vida nuda son entonces los nombres de una modernidad donde todas las diferencias se suprimen y donde no se deja ningún intervalo para la práctica política. Es la misma dialéctica la que está en obra cuando Lyotard opone las producciones del arte, puestas bajo el signo de lo sublime, a las formas de la circulación cultural y mercante. Reenvío aquí a su polémica contra el trans-vanguardismo. Mezclar sobre una misma tela motivos realistas, abstractos e hiperrealistas, es, según dice, hacer triunfar el gusto de los críticos y de los marchantes. Ahora bien, este gusto no es un

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 11 de 25

gusto. Hay que postular entonces una diferencia real entre el sensorio del arte y el del “comercio” cultural y mercante. Pero sólo hay un medio para conferir a un sensible una diferencia real: es hacer de él el lugar de la manifestación de una potencia heterogénea, de una potencia suprasensible dicho de otra manera. Es exactamente lo que pasa en Lyotard. La potencia heterogénea se da en principio como el choque del aistheton. Pero este aistheton que se presenta en principio como el quale de un dato sensorial irreductible se revela de hecho un puro indeterminado: “el acontecimiento de una pasión”, dice Lyotard: la pura potencia de lo insustituible o de lo no-reciprocable, la potencia de lo que no circula. No hace falta mucho tiempo entonces para que, por la mediación de la Cosa lacaniana, el choque del aistheton se acabe pagando a cuenta de la ley mosaica. Lo "propio" del arte que se trataba de preservar es pura alienación: es propio en cuanto puro testimonio de la potencia del Otro y de una deuda irredimible respecto de esta potencia. Querer realizar, contra la mezcla “democrática”, comunicacional o mercante, la pura diferencia del arte conduce a abismar esta diferencia en la posición ético-religiosa de la relación al absolutamente Otro. Ahí se encuentra lo que me parece caracterizar nuestro presente: la desaparición tendencial de las diferencias de la política y del arte, pero también del derecho y de la moral, en la indistinción ética. Ahora bien, este devenir-indistinto me parece poder ser rigurosamente pensado como el resultado paradó de una absolutización de la distinción. Es el integrismo de lo propio que se invierte en fundamentalismo de lo absolutamente otro. La voluntad de realizar la distinción obliga a confiar el poder de distinguir a una superpotencia del disenso o de la ruptura. La escena filosófico-político-estética se convierte entonces en la del conflicto de las superpotencias: superpotencia de las multitudes que son el corazón del Imperio y la fuerza que lo destrozará (Negri); de la verdad infinita que transita en los colectivos políticos o las obras de arte (Badiou); del estado de excepción que dispone la vida nuda (Agamben); de la Cosa y de la Ley (Lyotard); de la libertad abisal que se experimenta en el encuentro con el horror de la Cosa (Zizek). Todas estas superpotencias en competición son el precio de una sola y misma superpotencia: esa superpotencia de lo verdadero que antaño estaba garantizada por la superpotencia de las “fuerzas productivas” que se garantizaba a su vez en célebre fórmula de Lenin: “La teoría de Marx es todopoderosa porque es verdadera”. Hubo un tiempo feliz en el que esta todo potencia definía una bella cadena de equivalencias. La potencia de la teoría era la potencia de lo verdadero, que era potencia de

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 12 de 25

la estructura, la de las masas y la de la historia. Cuando estas potencias se disyuntaron, la superpotencia tomó diversas figuras. Está en primer lugar la figura dominante que sirve de referencia o de tope a las otras: la potencia de la estructura se ha convertido en la potencia de la Cosa, la de la verdad como alteridad irreductible que agujerea la cadena del saber. La self fulfilling prophecy de Lacan se ha cumplido grosso modo: los revolucionaron que buscaban una verdad maestra la han encontrado en esta figura de la absoluta alteridad. Este enfrentamiento ha dado lugar a diversas estrategias. Estrategias de desvío, como la que ha exigido a otro psicoanálisis y a otro inconsciente el medio de reafirmar la superpotencia inmanente de las fuerzas productivas (Negri); estrategias de desvío y de forzamiento, como la polimerización de la pegada de lo verdadero en el procedimiento de las verdades infinitas (Badiou) o el retorno del horror en la afirmación de la libertad abisal (Zizek). Todos estos reajustes de la todo-potencia de lo verdadero tienen un punto en común. Resitúan la potencia del disenso como un principio ontológico de la diferencia real: prolijidad del Ser, paso del Infinito, pegada de la Idea, encuentro del Horror y/o de la Ley. Afirman una potencia ontológica ―o eventualmente contra-ontológica― del Otro que autoriza el salto fuera de la serie ordinaria de la experiencia consensual. Se funda aquí esta extraña figura contemporánea del dogmatismo apofántico que da los buenos nombres y las buenas fórmulas al nombre de lo Real que dispersa todos los nombres. Sucede que, mientras se operaban estos encuentros con la superpotencia y estos desvíos de la superpotencia, yo estaba ocupado en otra parte, en otra cosa. Trataba entonces de comprender la potencia de algunas palabras como proletario o emancipación. Trabajaba sobre los encuentros, fronteras y pasajes que tuvieron el efecto de separar individuos de la esfera de la experiencia sensible que les estaba asignada. Más entonces que sobre el nombre del Otro y la forma matricial del encuentro con el Otro, yo trabajaba sobre procesos de alteración, de redistribución de los lugares y de recomposici de las formas de la experiencia. Más que a la superpotencia de lo verdadero desgarrando el tejido del saber, yo me dedicaba a las presuposiciones y a las verificaciones de la igualdad de las inteligencias. No era una distancia de principio. Simplemente, las cosas pasaron así. Para pensar lo que era mi asunto en ese momento, la reformulación de la superpotencia que se hací otra parte, sin que se me informara, no podía servirme de nada. Me ocupé entonces solamente en elaborar las nociones y las distinciones que me permitían dar cuenta de estos procesos de

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 13 de 25

alteración y de estos procedimientos de verificación. Con el tiempo, me pareció que esta limitación o este defecto tenía también sus virtudes. Por una parte permitía comprender cierto número de cosas que permanecían opacas en las dramaturgias de la superpotencia o que éstas debían ignorar para limitarse a los casos ejemplares sobre los cuales podían funcionar sus axiomas de ruptura. Por otra parte, sustituyendo una topología de los posibles, de sus desplazamientos y recomposiciones, a los protocolos de la eficacia de la superpotencia, mantenían abierto el espacio de las invenciones de la política y del arte en el momento crítico en el que las grandes teleologías se invertían, en el que la necesidad económica marxista se convertía en la necesidad del mercado mundial capitalista, en el que "el retorno de la política" era la bandera cubriendo la empresa consensual del borrado de la política, en el que las promesas de emancipación atribuidas a la modernidad artística se transformaban en testimonios de la alienación inmemorial, y en el que resonaba un poco por todas partes el discurso del final. En esas circunstancias, afirmar la potencia de la igualdad de las inteligencias y la exigencia de su verificación, la dispersión democrática de la lógica circular de la arhkè y la tensión de los contrarios en el seno del régimen estético del arte me pareció más provechoso que profundizar en la experiencia supuestamente radical de lo heterogéneo. He podido, en efecto, observar, como todos nosotros, la manera en que las formas supuestamente más radicales de afirmación de la diferencia artística o política se transformaban en su contrario, la radical indistinción ética: inversión de la radicalidad modernista en el culto nostálgico de la imagen o del testimonio; inversión de la pureza reivindicada de lo político en puro consentimiento a la gestión de la necesidad económica, incluso en legitimación de las formas más brutales del imperialismo guerrero. Me he visto conducido entonces a considerar que mi rechazo a ontologizar un principio de lo heterogéneo, mi rechazo de las ontologías de la superpotencia no era una capitulación vergonzosa ante los deberes de la filosofía o el ejercicio parasitario de la histérica viviendo de la deconstrucción del discurso del amo, sino el ejercicio consecuente de otra idea de la filosofía. Esta idea de la filosofía es homogénea a lo que he podido desarrollar como idea de la política o del arte. Concibe la filosofía no como el edificio que hay que construir para dar a las diversas prácticas su dominio y sus principios, ni como una tradición histórica meditando sobre su clausura sino como una actividad accidental. No una actividad necesaria inscrita en la

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 14 de 25

naturaleza de las cosas, exigida por el requerimiento del Ser, apelada por las necesidades de las otras ciencias y actividades, o conducida por un destino historial, sino una actividad aleatoria, suplementaria que, como la política o el arte, habr podido del mismo modo no ser. Una actividad sin legitimidad y sin lugar propio, porque su nombre propio es ya un homónimo problemático, en el cruce de diferentes discursos y diferentes razones. Este cruce se realiza bajo el signo del desacuerdo, como lo he definido en el opúsculo que lleva ese nombre: el conflicto sobre los homónimos, el conflicto entre el que dice blanco y el que dice blanco. La filosofía, tal como la concibo, es el lugar de esta actividad, condenada por una homonimia problemática a trabajar sobre las homonimias: hombre, política, arte, justicia, ciencia, lenguaje, libertad, amor, trabajo… Ahora bien, hay dos maneras de tratar los homónimos. Una es proceder a su purificación, definir el buen nombre y el buen sentido que ahuyenta los malos. Es a menudo la práctica de las ciencias llamadas humanas o sociales, que se jactan de dejar a la filosofía los nombres vac o definitivamente equívocos. Es a menudo también la tarea que se dan los filósofos mismos. La otra manera considera que toda homonimia dispone un espacio de pensamiento y de acción, que el problema entonces no consiste en restituir los prestigios de la homonimia ni en situar los nombres en indeterminació radical, sino en desplegar los intervalos que ponen a trabajar la homonimia. Así se define cierta práctica disensual de la filosofía como actividad desclasificante que pone en cuestión la policía de los dominios y de las fórmulas, no por el solo placer de deconstruir los discursos del amo, sino para pensar las líneas según las cuales las fronteras y los pasajes se construyen, según las cuales son pensables y modificables. Esta práctica crítica de la filosofía es indisolublemente una práctica igualitaria, o anarquista, que devuelve el argumento, el relato, el testimonio, la investigación o la metáfora a la igualdad de invenciones de la capacidad común en la lengua común. La crítica de las particiones instituidas abre entonces la vía de una interrogaci renovada sobre lo que podemos pensar y lo que podemos hacer. ______ Más textos 1. Ver también (de Rancière o sobre Rancière): - "La división de lo sensible. Estética y política" - Entrevista: "universalizar las capacidades de cualquiera"

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 15 de 25

- Citas; en estas citas se incluye el capítulo 1 de "El desacuerdo", entero (encontrado en internet), y por otra parte hay algo más extraido sobre el uso de "partición/división/reparto/partage". - El maestro ignorante (pdf - parte del texto) - Notas sobre "El desacuerdo" - Universalizar las capacidades de cualquiera: entrevista con Jacques Rancière - Artículo: "Elección y razón democrática"
Por jordi el 02/03/2007 - 03:30 | Copiando | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios | 2170 lecturas

Citas de Rancière
Coloco en mesetas.net algunas citas de "El desacuerdo" AQU Frases de este texto para el recuerdo: "El uno-de-más es la potencia de lo indistinto que deshace las particiones recusando la fijeza de los lugares de lo mismo y de lo otro." Por cierto, me veo tentado a corregirte algún "francesismo" que se te pasó en mitad de la traducción, un uso del "que".
Por Ivan Domingo el 5 Febrero, 2007 - 02:34 | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

claro
corrije, corrije... perdona ivan, pero tengo cada vez mas en la cabeza una danza cosmica de letras y de expresiones que no se asociar con exactitud a ningun idioma conocido. a ver si al final te dan la silla de la enye en la academia de las letras.
Por jordi el 5 Febrero, 2007 - 15:03 | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

se me pasò este comentario
Muy ùtiles tus aclaraciones de los términos griegos, ivàn. Veo que ùltimamente lees a Ulrich Beck. A Quintìn le gustaba mucho. Yo le tengo asociado, por lecturas indirectas, a cierto pensamiento conservador. Conservador en sentido propio, o sea, esta gente que como no puede imaginar ningùn cambio importante en el mundo que no sea catastròfico, y por tanto, pues quieren conservar las cosas. Entonces el ùnico futuro que podemos esperar, es el de la destrucciòn de la especie y de la

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 16 de 25

Tierra, y entonces hay que evitar a toda costa que pase nada. Una pregunta sencilla en todo caso: en Beck los riesgos siempre son cuestiòn de càlculo? Ciao
Por jordi el 8 Enero, 2007 - 13:22 | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

Pues....
Es que ya que me ponía a buscar lo de hexis para mí... Para decir algunas obviedades primero: yo paso de broncas de que si tercera vía y demás, hay mucho trabajo y pensamiento en los Beck y Giddens (que no sé si tienen que ver mucho uno con otro ni si los ponen juntos) como para encasillar, hay, digamos, mucha "realidad", "realidad" que por muy "rojos" que queramos ser está ahí. Si lo "rojo" y oh la tradición política de "izquierdas" tiene algo que ver con la "inteligencia" y con "el cerebro" y con el "general intellect" y con la p. madre que parió a las "multitudes", pues resulta que la inteligencia de estos "sociólogos" es suficiente como para "contarla" entre tanto. Con el pedazo trabajo conceptual/sociológico/resuelvemundos/aporta-motivaciones-para-la-"práctica"... que hay en "la sociedad del riesgo"... que ya ha llovido mucho desde que hiciera el "alemán" esfuerzo - ¡¡ en 1986 !! - para escribir ese libro, con año sabático y todo, creo... Me da rabia no haber hecho caso a las referencias, a esta de Ulrich Beck y hacia ese texto, muy básica, que Bruno Latour ponía en "La esperanza...", este último un libro o recopilación de andar por casa pero "útil" y de también bastantes años ha... (aunque la versión traducida al castellano es de hace creo que bastante menos tiempo). Leí algo de Beck, la sociedad del riesgo me sirvió hojearla por lo que te digo, está ahí, que si la complementariedad... la nueva época... con lo bueno y lo malo que pueda tener..., resonaba todo lo básico de Latour ahí, está mucho, y el concepto de subpolítica está bien claro, curioso. Yo lo de las "broncas" lo digo porque trabajos como estos no se pueden pasar por debajo de las clasificaciones, vaya, tampoco me lo parece en el caso de Giddens, aunque este creo que sí que es bastante menos "sutil" y filosófico -ni idea de las comparaciones estas de lo inconmensurable. Leí bastante esto de Beck y alguna ojeada por ahí, bastante

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 17 de 25

para lo que últimamente leo, vaya, y es que entra bien el tema ya que de ahí viene como digo una parte de las ideas en plan "cosmopolítico" básico de Latour. El cambio aquel de "Constitución" está en Beck. Para nada todo esto me parece "conservador". Ójala se pudiera conservar algo, no te giba. Quien quiera seguir hablando sólo de humanos y "valiente política" de muchos "valores" humanos y ponerse a distribuir y redistribuir "dinero" (¿qué es el dinero?) pues vale... bien, y complementariamente a ello quien quiera ver una "Naturaleza" atacada o un "qué mal está el mundo" del "medio ambiente"... allá él, esta sociología no va de esto. Lo que yo a veces llamaba dentro de mi vocabulario de "vamos a entrar en humanidades para Dummies": "buena sociología", lo que conozco de tal cosa -poco pero me gusta- resulta que parece que viene de Beck y quizá de otros pocos así. Teniendo como tienen esa tradición de Simmel, Marx, Weber, Veblen... etc. en sociología... es curioso cómo dicen que hay tanta gilipollez -que la habrá- en sociología aún. Aunque bueno, dónde no la hay, es el sustento vital. Viva. Tal cual. Hay un libro que me parece que te interesaría echar mucho una hojeada, una recopilación de artículos con varios de Beck aparte de otros muchos tipos y tipas. En él se meten en filosofía, al final, Beck en uno de ellos se explaya sobre algunos tópicos, y esto de la homogeneidad que te dije, es otra forma de hablar sobre temas fundamentales, y ya te dije que me recordó lo básico de Rancière, "lo flipé". Se nota que Beck ya es perro viejo, y creo que se podría decir que también se nota ahí "atrás" ese "trabajo" digamos más "práctico-sociológico-teórico" grande que llevó y que quiz digamos que le lleva a su vez a ser bastante más agudo que hasta seguro que muchos filósofos -ni que decir "sociólogos"-, como digo, en ese capítulo final del libro ("los hijos de la libertad" el libro, taurus creo recordar lo public Hay capítulos sobre "cultura", en "América", etc. que me chocaron sobremanera y que quiero visitar, tomé algún apunte). Por tanto para nada lo veo ahora como sólo cuestión de "cálculo", en Beck y los riesgos.

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 18 de 25

Por Ivan Domingo el 8 Enero, 2007 - 14:31 | Inicie sesión o regístrese enviar comentarios

desde luego...
oye sì justo por eso te dije lo de conservador en plan propio o extricto o amoral/apolìtico como lo quieras. nada de derechas ni izquierda, ni azules ni rojos ni violetas. no conozco nada a beck, todavìa no se me ha cruzado, ya sabes, sòlo me referì a èl una vez en la tesina, y le metìa ya te digo por lecturas indirectas (en concreto cosas de historiadores contemporàneos, de koselleck y de hartog), dentro del ascenso en los ochenta de teorìas tipo "principio de responsabilidad" de jonas, o de "càlculo de riesgos" de beck, que bueno, contribuìan segùn estos historiadores a que se instalara un presente "omnipresente", cualquier cambio importante relegado al àmbito de lo catastròfico. y bueno con esas obviedades como tù dices tipo la "realidad" està ahì lo queramos o no, aunque se trate de una realidad asì entrecomillada, pues supongo que habrà que leer a beck para ver de què realidad se trate, pero es precisamente el tipo de cosas que a mì precisamente no me gustan; como cuando dicen los "polìticos" para justificar loquesea que los datos del (siempre insuficiente) crecimiento econòmico estàn ah y la muerte està ahì; y la soledad està ahì, y la familia està ahì, y uno nunca sabe muy bien dònde està ese ah y siempre se tiene la impresiòn de que son consignas cuando menos y que diciendo "ahì" te estàn apuntando al centro del cerebro. bueno, si la realidad està ahì, si el crecimiento està ahì, pues no sè para què decirlo, estando ahì seguro que uno acaba por encontrarlo tarde o temprano, no? por muy rojo que sea uno y por mucho que se empenye en mirar por otro lado. bueno y ya dejando un poco esas cosas, no?, de los sociòlogos y los filòsofos y quièn son màs listos o los antropòlogos o los matemàticos... no sé ya te dije una vez, un poco como lo de rancière con los homònimos, que los ya definitivamente torcidos se los quedan los filòsofos... asì en toda la escala que hace de los saberes segùn quièn sea màs propietario o menos de su "ciencia"; y los sociòlogos estàn muy cerca de los filòsofos que no son propietarios de ningùn saber sòlo flirtean con los que nadie quiere, con la màs fea que al mismo tiempo uno tiene la intuiciòn de que por mucho que digan no es tan fea... sobre todo desde que tù dices

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 19 de 25

que los sociòlogos no tienen por qué ocuparse de lo social. y seguro que estàn muy bien beck y giddens y un montòn de gente que habrà por ahì haciendo cosas pero que yo no conozco por ahora. suerte la tuya que conoces a esta gente tan maja, a ver si en una de estas veces que los presentas me quedo con su cara o con su nombre o con cualquier cosa que me caiga bien de ellos y que seguro que existe, porque los amigos de mis amigos... lo del riesgo y el càlculo te lo preguntaba precisamente para ver si me decias algo de este amigo tuyo que me atrayera, pero bueno, tengo la cabeza dura creo, nada de plasticidad a veces, pocas transducciones, y no me acaba de entrar... no acabo de entender tu explicaciò de por què no el riesgo no es cuestiòn de càlculo... es como que haces una excursiòn por lo general, quiero decir que me dices que es un tìo guay, que se codea con otros de tus grandes amigos sociòlogos, y que no està con los humanistas . y entonces que como es guay pues entonces no entra en "càlculos", y ademàs lo entrecomillas para que se vea lo cutre del asunto, que eso de càlculos y conservadores siempre son medio insultos. y entonces no contestas en realidad, sòlo me dices tìo, còmo va a ser este tìo de los que "calculan"! de esos capullos! pero bueno, tampoco hace falta que me lo expliques de otra manera. te lo preguntaba porque supongo que en el fondo yo soy medio romàntico y catòlico y hegeliano y estoy con los que se arriesgan y que en el fondo vivir ya es un riesgo de lo màs idiota y que en general no sirve para nada, y que si el mundo se hunde pues yo sin duda me pongo de los que tratan de hundirlo màs todavìa y todo eso, no en calcular còmo aguantarlo o que se hunda màs despacio total para que todo se reproduzca por los siglos de los siglos, y que la gente tenga hijos y que los hijos tengan hijos y que sean felices o desgraciados, que escriban libros y que los quemen o los guarden en bibliotecas, en fìn, ser un cualquiera o ser platòn o jesùs vàzquez o alguien asì, què màs da todo eso. y ahora te deberìa decir què es lo que importa, pero soy tan pasota que paso hasta de esto, y bueno como todos somos buenos deleuzianos y no nos gusta discutir pues no pasa nada. y eso està muy bien. en fin, supongo que a estas alturas ya sabes lo que me importa... (????????!!!!!!!!!

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 20 de 25

nada y también querìa decir que mola màs asì encontrase en pùblico que en privado en los mails estoy muy a favor de eso y por otra parte parece que la web se està animando mucho ùltimamente lo que està muy muy bien (es como esa gente que llama a la radio y dice: me gusta mucho tu programa...) ay y antes que se me olvide por si no te ha llegado: - el link del call for contributions del pròximo nùmero de bilboquet REAL: http://bilboquet.es/bilboquet6ALBINO/paginas/b77.html - el link de la fiesta bilboquet ALBINO en el bar "luke soy tu padre" de chueca, madrid, el jueves 18 de enero de 2007: http://bilboquet.es/bilboquet6ALBINO/paginas/fiesta.html (para que les des toda la visibilidad que quieras en tu programa, jeje) y nada un poco este delirio es porque en casa estaba medio agobiado mucha gente alcohol y un poco de mal rollo, y nada como mesetas para desconectar ;). oye a ver si te animas y nos vemos en madrid en la fiesta y ya nos peleamos de verdad, jejeej. una ùltima pregunta: los deleuzianos no pueden discutir, està claro, pero pueden pegarse? ciao ivàn.
Por jordi el 10 Enero, 2007 - 02:55 | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

luki bar
¿Puedo ir vestido de cenizo a la fiesta? ¿Es muy festiva? Cuando sea mayor quizá vaya a fiestas y demás, que están muy bien, exhibirse algo... cuidarse... que si hablar bien, creerse algo (que como no estoy en nada no tengo talante, no puedo creerme nada...)..., atraer mínimamente... pero tengo que aprender de los mayores, pues yo en los tan absolutamente necesarios asuntos de la vanidad y la sociedad regresioné a la de los niños, creo, me gustaría quedar para intercambiarnos caquitas y mear pañales, para comer cosas del suelo, etc. Ya nunca más seré mayor, quizás.

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 21 de 25

(Y toda esa chorrada para decir que soy/estoy impresentable, vaya. Viste, está actualizado el tema la peli Gondryana, para a ver si polemizas, polemizamos, polemizáis, polemizan)
Por Ivan Domingo el 11 Enero, 2007 - 10:15 | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

luke soy tu padre
es lo que le decia dark vather a luke skywalker cuando pelean con las espadas làser en la guerra de las galaxias, luego también es un bar. no sé qué tipo de fiesta serà, pero estarìa bien que te pasases en cualquier caso para dar un poco de realidad al asunto de bilboquet, nos veamos la gente que escribimos, hablemos bebamos cocacola riamos bailemos un poco, y nada màs. nadie es mayor ya, tìo, el mundo se infantiliza, lo sabe hasta el màs imbécil de los sociòlogos, ;) esos que se dedican a pasar anyos estudiando para llegar a decir obviedades. antes la gente era adulta, con la aufklärung, alcanzaban la mayorìa de edad; suelgo se volvieron jòvenes, con el romanticismo; luego adolescentes, con el rockandroll; y ahora ninyos, y dentro de nada la vuelta al ùtero, como tù ya sabes. ves, tu caso no tiene nada de especial, o es que no has le mi fantasma del albinismo? eso sì es sociolog tìo, jaja. anda pàsate por el bar y déjate de coqueterìas. allì hablamos. estaràn todos los ìdolos de bilboquet. ve vestido de vampiro o de lo que te dé la gana, pero ve, puede ser divertido. vamos todos al diorama, ramadamadindong.
Por jordi el 11 Enero, 2007 - 15:42 | Inicie sesión o reg para enviar comentarios

guau!
pedazo de despeje que has hecho, está muy bien! y citas tantos grandes autores! jesús vázquez, etc. que estoy abrumado :) , jajaja. Me lo tengo que mirar, lo de esos historiadores fuera de bromas. Tiempo al tiempo desneuronado.

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 22 de 25

Sí, pegarse es bueno, un poco club de la lucha y quizá me despejara, podría himenizarme, ostis, perdón, humanizarme. Antes de nada... el link para bilboquet... pues tú mismo si quieres lo publicitas en tu posible blog aquí, junto con si quieres la página donde te auto enlaces a lo ya hecho y proyectos, como primera entrada, no sé, mira los links se ponen fácil, con la etiqueta "a", que hay que limitarse a usarla, sin añadidos "raros". Sí, lo del tiro al cerebro, es la leche, no he remarcado o tenido suficientedemente en cuenta que todo es más en plan "explorador", james bond, y que te pones en el mundo de las "articulaciones" o desarticulaciones, que a ti te la repamflinflan pero el "hecho" es que si hay mundo como ves por Badiou es porque hay mundo, relaciones, articulaciones, funciona, eso funciona. Hay cosas públicas y los "técnicos" y "buenos sociólogos" que quieran o tengan contratos para ello pues investigan los "riesgos", fea palabra, no tanto porque les importe un pepino el riesgo de andar todos desaparecidos en dos minutos (qué será "todos") sino como quien explora un glaciar. Para seguir con la violencia, sacas la pistola de la teoría y apuntas al cerebro de "la realidad", pues también "la odias", y la descompones y te la tiras: que si "oyes", aquí unos, muchos, que qué "riesgo" de perder el trabajo, allí otros que dicen que qué novedades moleculistas químicas son estas y que qué ocurre, y anda, entonces ven que la precariedad es una molécula arriesgada en forma de agujero de gusano. Yo lo veo más así. Latour y operadores de creación de discursos en torno al mundo con esa especie de "otra epistemología", claro, articulació desarticulación, vale que no nos vayan a pagar por hacer esta "ciencia social", pero lo que digo es que está divertido eso del mundo de los james bond que lo mismo le pegan un tiro a una flecha articuladora que a una molécula que a una fábrica de persianas, pese a que no lo practiquemos, es algo un poco como de lujo poder ser mundano en sentido james bond de los "riesgos". Todo serán rodeos para tirarse a la chica quizás, nada sin mediación :).

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 23 de 25

No es para salvar el mundo, es "filosofía social" también, el público, lo que decíamos, qué es el público, quién forma opinión, cómo las moléculas o la precariedad en forma de átomo de pepino también habla y es público, todas estas cosas, mucho lío en cuanto nos metiéramos, a leer, todo en inglés está por ahí. A ver si por cierto me des-cutreo el inglés y realmente lo hablo conmigo mismo y leo con soltura haciéndolo sonar bien en la cocorota, nada sin sonido, el cogito es música como dice (por decirlo mal) Sloterdijk, nunca es tarde si la canció la dicha es buena. Sí, a mí me agobia esto también de la arcadia feliz, pero hay formas y formas de atacar las cosas, el tiro ese que decíamos. No sé, "esta gente", escribe, y ale, ya está, una cosa más, una cosa menos, en realidad a nadie le puede importar "la humanidad", así, en abstracto... y difícilmente se pone nadie a aplicar recetas y previsiones, heterotopías por todos lados, pero sí que es divertido discursear. No sé, es que en el momento en que hablamos de autores y "gente" yo qué sé... hace falta centrarse en un caso práctico que interese por casualidad (cosa difícil pues qué es "eso de práctico en caso")... y ya está, más antropoilógico. Se me quedan cosas, más tarde, saludotes.
Por Ivan Domingo el 10 Enero, 2007 - 03:48 | Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

Me hago Rancierista ya mismo! :)
Es fantástico el texto, y largo, espero que no te hayas cansado mucho y que podamos debatir y seguir leyendo. Pese a lo enjundioso y básico que es este o estos problemas (qué definición más fantástica de filosofía!), creo que me har rancierista, en filosofía, jaja. ¿Podría ser que cambiáramos "superpotencia" por otra palabra en castellano? Tengo que mirar quizá "el desacuerdo" en su traducción, que quizás, si es que Rancière está usando "surpuissance" en tal libro y si además lo han traducido por algo diferente... proponértela, quizás. Este tema de la "heterogeneidad" y la superpotencia... sabes, me ha sonado a cómo Beck se queja en un pequeño texto al

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 24 de 25

final de "Hijos de la libertad" donde precisamente huye de todo este imperialismo de lo heterogéneo y da un grito a favor del pensamiento de la homogeneidad, que dice que no se ha sabido llevar a cabo, poniendo ejemplos sencillos en lo sociológico. gracias por la traducción de nuevo y chao, cuando te registres lo pasamos todo bajo tu nombre. Ah, va por la gente en general que dé con este texto, que se me olvidaba, para "facilitar la lectura" en general voy a extraer dos definiciones para quien asusten los griegajos que no latinajos que hay colocados en esta conferencia, ahí van: De aquí extraemos el siguiente texto: http://www.filosofia.net/materiales/tem/aristote.htm El hábito (héxis) en que consiste la virtud o areté se forma por la repetición de actos. Repitiendo muchas veces actos virtuosos, tomando una y otra vez la decisión correcta -por reflexión propia o siguiendo el consejo del hombre prudente y experimentado vamos adquiriendo el correspondiente hábito de decidir bien, en que consiste la virtud, que así se incorpora a nosotros como una segunda naturaleza, que nos permite decidir bien en lo sucesivo con naturalidad y sin esfuerzo, casi sin darnos cuenta. Lo mismo pasa con todas las virtudes, no sólo con las morales. De este otro enlace: http://www.revista-rea.org/grac3.htm Aisthesis -estética-, y su forma adjetiva aisthetikós -lo estético se utilizaba en Grecia para referirse a las impresiones sensoriales y estaba asociada a noesis -y su forma adjetiva noetikós- que se refiere al pensamiento: son las impresiones sensoriales asociadas al pensamiento. En este sentido era utilizado el término en la Grecia presocrática, en Platón y Aristóteles. Su dominio estaba bien definido y siempre se refer a un tipo de conocimiento menor, mediato y en cierta manera racional. Aisthesis se oponía, en este sentido, a gnosis en la medida que éste implica un conocimiento elevado, inmediato, vinculado a la intuición intelectual (noeîn). Así quedaron las cosas, poco más o menos, hasta mediados del s. XVIII.
Por Ivan Domingo el 23 Diciembre, 2006 - 22:31 | Inicie sesión o regístrese enviar comentarios

Opciones de visualización de comentarios

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

El uso de las distinciones - Jacques Rancière | mesetas.net

Página 25 de 25

Lista de hilos: expandida 50 comentarios por página

Fecha: primero los más recientes Guardar las opciones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.
© Todos los berberechos salados. Este sitio web está realizado con el maravilloso sistema de publicación llamado DRUPAL. Todas las copias de materiales de los autores que aquí no expliciten qué ocurre con los derechos de lo por ellos tecleado deberán llevar esta nota: «leído en http://mesetas.net. 2007. Autor o plagiador: el que corresponda (nick). ¡Mesetas.net! ¡Web de plagios e inventos pedantes varios! Se pide la distribución libre y cierta, pero, ¡por favor!, mantened esta nota, o sea, la siguiente licencia de uso para los textos u obras de propia autoría y que así lo requieran.

Esta obra está bajo una Licencia de Creative Commons.» Este Choopywright está además dedicado a quien amablemente aloja estas p por ahora, el dueño de rf0.net. Nuestro gabinete de abogados plagiadores es muy poderoso y sanguinario, cuidado.

http://mesetas.net/?q=node/19

15/08/2008

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->