La lucha contra la pobreza y el crecimiento económico sostenible dependen de intervenciones de carácter multisectorial y que para el logro de estos resultados

se van a requerir, además de fuertes capacidades gerenciales, políticas definidas, gobernabilidad y democracia. El problema de la corrupción es un tema que está en la agenda pública en el Perú y es la que traba muchas iniciativas de desarrollo. Acertadamente, las agencias de cooperación han identificado que grandes inversiones técnicas y financieras no tienen el impacto deseado si no se combate el tema de la corrupción y hacia allí han direccionado sus esfuerzos.