EL TAO EN TU COCINA

Por Laura Oseche Grupo10

“El Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao (…)” así comienza Lao Tse en sus escritos acerca del Tao Te King, que puede traducirse como el camino de la virtud y la verdad. Se cuenta que en El Principio sólo existía el Vacío formando el Uno y de allí se formó el Cielo y la tierra (Taichi), engendrando éstos el Yīn/yáng (femenino/masculino) para luego crear los diez mil seres (Pakua). No se sabe cuándo, ni cómo, ni donde comenzó el Tao, sólo se sabe que es parte de la cultura china desde la raíz de sus seres y viven en base al Tao aunque no lo enseñasen en casa o en sus escuelas. El Tao no es una religión, ni filosofía ni ningún otro nombre que le de forma. En este pequeño informe se pretende relatar un poco la fascinación que siente el autor por el Tao y de cómo los chinos expresan su gastronomía a través de él para mejorar su salud, disfrutar mejor el sexo y alargar sus vidas. Las costumbres gastronómicas de la China taoísta son expresadas a través de la unión de la filosofía culinaria (selección de ingredientes), ciencia culinaria (técnicas de cocción, manejo de energías, medicina tradicional) y arte culinario (preparación, composición y presentación de los platos). Inclusive en sus escritos más importantes nombran la comida, ya que es parte intrínseca de ellos; por ejemplo en El Arte De La Guerra, Zun Tsu cap. Sobre la iniciación de las acciones dice: “Los habitantes constituyen la base de un país, los alimentos son la felicidad del pueblo. El príncipe debe respetar este hecho y ser sobrio y austero en sus gastos públicos. En consecuencia, un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus alimentos. Cada porción de alimentos tomados al enemigo equivale a veinte que te suministras a ti mismo”. Del Tao Te Qing “(...)El sabio gobierna de modo que vacía el corazón, llena el vientre, debilita la ambición, y fortalece los huesos. Así evita que el pueblo tenga saber ni deseos, para que los más astutos no busquen su triunfo. Quien practica el no-obrar todo lo gobierna”. Igual que en el libro de cuentos chinos expresan el descubrimiento de la sal a través de una hermosa leyenda acerca de un campesino que descubrió un tesoro que le señaló un ave fénix oculto en un montón de tierra y así mismo se lo ofrendó al Emperador, quien al no saber de qué se trataba este tesoro porque era tierra maloliente, ordenó matar al campesino, tiempo después en un día lluvioso (donde la lluvia lavó la tierra que llevo el campesino) el Cocinero Imperial llevaba la comida para su rey y accidentalmente cayó un poco de agua mezclada con la tierra salada. Ya no le daba oportunidad de rehacer la comida así que se arriesgó, para su bien porque el emperador no sólo quedó fascinado con este sabor sino que ordenó buscar más y honrar al campesino ofreciéndole a su hijo ser alto oficial del ejército imperial y dándole grandes riquezas. Al fin, el anciano campesino pudo dormir en paz en su tumba y recolectaron más cristales brillantes de ese tesoro que al ser su tierra lavada y secados al sol forman lo que hoy llamamos la sal. En medicina tradicional china existen 5 reinos mutantes: Fuego, Metal, Agua, Madera y Tierra a lo que corresponden en el mismo orden 5 sabores: Amargo, Picante, Salado, Agrio y Dulce. Cada uno con su propia energía yin/yang y con sus cuatro energías: para el yin frío/fresco y para el yang caliente/tibio. El término “sabor” hace referencia a la naturaleza curativa de un alimento o planta y no necesariamente a su sabor tal y como se entiende en Occidente. Los taoístas equilibran sus dietas buscando combinaciones de energías y sabores que resulten favorables y evitando escrupulosamente las combinaciones inarmónicas. Además, también evitan el consumo excesivo de cualquier tipo de energía alimenticia con exclusión de las demás. Los efectos terapéuticos de las Cuatro Energías y los Cinco Sabores son los siguientes: Los alimentos Yin frescos y fríos calman los órganos vitales y están recomendados para los menús estivales, así como para combatir las enfermedades Yang «calientes» tales como la fiebre y la hipertensión. Entre los alimentos Yin figuran la soja, los brotes de bambú, la sandía, los nabos, la col, las peras, la cidra y los limones. Los alimentos Yang tibios y calientes estimulan los órganos vitales, generan calor corporal y están recomendados para consumo invernal así como para mitigar las enfermedades Yin «frías» como la anemia, los escalofríos y la fatiga. Entre los alimentos Yang se cuentan el cordero, el pollo, el alcohol, los mangos y los chiles. Los alimentos «tierra» de sabor dulce dispersan la energía estancada, favorecen la circulación, alimentan la energía vital y armonizan el estómago. El maíz, los guisantes, los dátiles, el ginseng y el regaliz son ejemplos de esta clase de alimentos. Los alimentos «fuego» de sabor amargo, como el ruibarbo y el limón amargo, tienden a secar el organismo, contrarrestan el exceso de humedad y depuran los intestinos. Los alimentos «madera» de sabor agrio, como las aceitunas y las granadas, son astringentes, tienden a solidificar el contenido del canal digestivo, combaten la diarrea y constituyen un buen remedio para el prolapso de colon. Los alimentos «agua» de sabor salado, como las algas, ablandan y humedecen los tejidos y facilitan los movimientos intestinales. Los alimentos «metal» de sabor picante, como el jengibre, el ajo y los chiles, neutralizan y dispersan las toxinas acumuladas en el cuerpo. El arroz, es considerado elemento neutro y puede consumirse sin importar la necesidad energética o estación del año presente.

Uno de los principales objetivos de las dietas taoístas es el de aumentar la potencia sexual mediante la estimulación de las glándulas sexuales y el fortalecimiento de los órganos sexuales. El fin último no es el de incrementar el placer sexual -aunque ello represente un indudable beneficio adicional- sino más bien el de aumentar las reservas de hormonas, semen y otras formas que ellos consideran de «esencia vital» necesarias para optimizar la vitalidad y la resistencia a las enfermedades. La esencia sexual constituye nuestra mayor fuente interna de Qi, y la potencia sexual es un importante indicador de una buena salud. Puesto que la carne suele entrar en gran cantidad en las dietas occidentales, no estarán de más unas cuantas indicaciones taoístas respecto al consumo de la misma. Ellos recomiendan los animales de caza como la carne más adecuada. Cualquier carne apta para el consumo humano debería ser comida lo menos cocida posible, a poder ser cruda o, al menos, parcialmente cruda. Los taoístas recomiendan siempre el pescado procedente de ríos y mares. El mismo principio se aplica también al pollo, es decir, que son mejores los pollos que vagan libremente buscando su propia comida o alimentados con maíz. RELACIÓN CON LA GASTRONOMÍA VENEZOLANA En conversaciones con la profesora de chino mandarín en la Universidad Bolivariana de Venezuela Rosalía Cheng se pudo apreciar el respeto que siente por la gastronomía venezolana, indicando que, siendo una taoísta vegetariana, ha tenido la oportunidad de deleitarse con platos típicos como el pabellón criollo sólo sustituyendo la carne de res por carne de soya, al igual que las arepas, que según su experiencia con el tao, son combinaciones muy agradables, saludables y armónicas, recordando que todo exceso es dañino. Al igual que la profesora, el dueño de un restaurant chino ubicado en sabana grande, el Sr. Antonio Chong, indicó que tras muchos años de disfrutar la gastronomía venezolana, está de acuerdo que es bastante armónica, y aunque es muy diferente a su gastronomía, costumbres, etc., es no solo deliciosa sino saludable y muy agradable al paladar. Es posible que se piense que al vivir en Venezuela, sobretodo en una ciudad como Caracas tan caótica, no podemos desarrollarnos en el Tao, pero se puede realmente disfrutar de comida saludable siguiendo recomendaciones básicas de nutrición, ejercitar el cuerpo y vaciar la mente de pensamientos tóxicos, esto se logra con ejercicios de respiración y meditación, que pueden tomarse al día aunque sea una hora. Ejemplo de menú para un día Indicaciones generales: Procure que al menos un 50 por ciento de su dieta se componga de alimentos frescos consumidos en estado crudo, esto le proporcionará las enzimas activas y la fibra húmeda que hacen falta para compensar las combinaciones incompatibles de alimentos cocidos. Tome al menos una comida diaria a base de alimentos crudos, y procure que al menos el 50 por ciento de su alimentación diaria consista en productos crudos. Observe las normas básicas de combinación de alimentos en todas sus comidas. Los vegetales combinan bien con todo, excepto la patata (que es una fécula) y el tomate (que es un ácido) Evite comer entre horas. No empiece a comer nada más levantarse de la cama por la mañana; espere al menos una hora, y utilice esta hora para hacer ejercicio. Por la noche, no cene justo antes de acostarse; la última comida debe ser de 2 a 3 horas antes de irse a la cama. Desayuno: Café, té, agua caliente o melaza disuelta en agua caliente (sin leche ni azúcar en el café o té). 1-3 rebanadas de Pan integral, muy tostado, o una arepa delgada con mantequilla (no margarina) o cualquier manteca de frutos secos sin refinar (excepto de maní). 1-2 plátanos maduros. Un puñado de semillas o frutos secos sin tostar. Si se elige la arepa puede acompañarse con lo usual que se acostumbra a comer, cuidando de no cometer excesos con la mantequilla. Almuerzo: Un vaso grande de zumo de zanahoria fresco. Una abundante ensalada vegetal, aliñada con aceite de oliva, zumo de limón y ajo sino es vegetariano puede optar por pollo asado, un bistec muy poco hecho o una ración de pescado a la plancha o al vapor con una guarnición de una taza de arroz blanco y tajadas si gusta. Cena: Pescado fresco al vapor, con una guarnición de jengibre, escalonias, perejil y/o coriandro fresco. Verduras frescas al estilo chino (es decir, ligeramente salteadas para que se mantengan crujientes). Una ensalada de vegetales crudos, si se desea. BIBLIOGRAFÍA Para el desarrollo de esta investigación se contó con la ayuda de la profesora de idioma mandarín en la Universidad Bolivariana de Venezuela Rosalía Chen, Maestra de Tao Candy Chan, el Sr. Antonio Chong dueño de un restaurant (chino) y la bibliografía: El arte de la guerra_Zun Tsu; El Tao de la Salud, el sexo y la larga vida_ Daniel Reid; Tratado De Medicina China_Anónimo; El Tao Te Qing_Lao tse; Cocinas del mundo: China_Tong Chee Hwee y Yuji Wakiya; Feng shui. La cocina de los cinco elementos_Ilse María Fahrnow; Los sabores de la cocina china_Sara Gianotti; cuentos chinos_Anónimo y http://cursochinodeprofecandy.blogspot.com

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