GÁRGOLAS DE AMIENS

Función y significado

Primer acercamiento
Función y onomatopeya significativa

• En la mayoría de las catedrales góticas, las gárgolas no representan a seres felices, sino que tienen en general un aspecto lúgubre, lo que está en concordancia con su función: la de ser canalizaciones para el agua de la lluvia desde los techos, lo que hace que “lloren, se quejen o hagan gárgaras”, es decir, la función arquitectónica o práctica va en relación con un sonido que podemos asociar onomatopéyicamente con el sonido gutural de un quejido humano, o bien con los ruidos de agua dentro de una cueva.

Si pensamos en las noches de invierno, lluviosas, del frío Amiens del siglo XIII y posteriores, nos encontramos con una imagen bastante lúgubre para el caminante próximo a la catedral, entre juicios finales, monstruos y gárgolas

Segundo acercamiento
El contexto

• Si bien es preponderante el tímpano del juicio final en el portal principal de la fachada oeste, si nos fijamos bien, no todo es lúgubre en la catedral gótica.

• La fachada muestra un gran programa iconográfico de escultura que comprende buena parte de los episodios del Antiguo y Nuevo Testamento • además del calendario agrícola, signos del zodiaco

Santos y mártires aplastando el mal

Un sinnúmero de esculturas conmemorativas, decorativas y/o moralizantes donde los santos y vírgenes han perdido la dureza románica y han ganado en dulzura y movimiento, hablando solamente del exterior de esta gran “ciudad de dios”, pues por dentro hay otro tanto.

Santos y mártires aplastando el mal

La virgen dorada de la puerta de Saint Honoré. 1288.

Por otra parte, la policromía de las esculturas, daban color y luz, cercano a como en la actualidad se puede ver gracias a la tecnología láser

Amiens, tenemos que recordar, era en el siglo XIII una ciudad muy próspera, dedicada a vender una tintura textil proveniente de una planta cultivada en la región, aprovechando su cercanía de Flandes y el auge del comercio de paños. Esa fue la prosperidad que hizo posible la construcción de nuestra catedral.

Ubicación y número

Las gárgolas de la catedral de Amiens son una multitud de figuras, zoomorfas, antropomorfas y de híbridos. No contamos con el dato exacto, pero vemos que ya sobre cada portal, en el caso de la fachada oeste –la principal, del juicio final- se ubica una a cada lado, teniendo a una altura relativamente baja, 6 gárgolas.

Luego, en cada uno de los pilares, sobre la galería de los reye y más arriba, acompañando de a pares a los reyes músicos. No deben ser menos de 100 gárgolas, todas diferentes en esta catedral.

La mayoría de ellas son de fines del siglo XIII y otras del siglo XIV, habiendo también reconstrucciones de Violet Le Duc en el siglo XIX.

La tipología

Se pueden distinguir entre estas huestes de gárgolas que se asoman hacia afuera de la catedral de Amiens a algunas especies en particular (aunque no existen dos gárgolas iguales): varios leones, leones con alas, hienas con alas…

lobos con alas de murciélagos y otros con alas de águilas, monos, híbridos totalmente imaginarios (como este con pelos y cola de reptil)

diferentes aves, especialmente rapaces

…un hombre con forma totalmente humana y sombrero, y un monje-lobizón

Es importante considerar que en estos espacios marginales, las gárgolas no se encuentran solas: en unos rincones, comparten lugar con reyes músicos, en otros, con quimeras o con atlantes, además de la decoración vegetal.

Un estudio iconográfico de ellas, se debería hacer en relación con estos pequeños espacios de contexto. La pregunta es: ¿se trata de unidades temáticas o son figuras independientes esparcidas por la catedral?

II. Problemas del significado
¿Qué hacen estos “monstruos” en las catedrales? Qué llevó a los canteros y maestros escultores a dar esas figuras y no otras a estos dispositivos? Pues también pudieron ser representadas allí otro tipo de figuras y no monstruos (los pececillo so angelitos tirando agua en las fuentes de las plazas barrocas), incluso pudieron ser híbridos con connotaciones más alegres

Es el caso de los juegos ornamentales de los espacios marginales de los libros góticos. Espacios igualmente marginales que los de las catedrales que se llenan con gárgolas y quimeras, pero con connotaciones bastante más lúdicas y alegres.

Libro de Horas de María de Navarra, s. XIV

Hipótesis panteísta
La idea de naturaleza totalizadora: el monstruo como parte de la creación.

• En ese sentido, el espacio que las gárgolas dan a la imaginación, no puede asimilarse a figuras sin significado, sino que son figuras que representan el mundo, la naturaleza, tal como el hombre medieval la ve: un lugar de una diversidad infinita, donde todo es posible, lo conocido y lo desconocido. La maravilla, el portento, asombran, pero existen, lo vemos en el discurso de San Agustín, por ejemplo. • Para San Agustín existían criaturas excepcionales, que entraban en el plan divino aunque los hombres ignorarían si su naturaleza era humana o animal”.

Conviven animales reales y conocidos por nosotros como otras representación “imaginarias”. Incluso en la ciencia no tiene problema en aceptar como dato certero a ciertas mezclas de la naturaleza, como lo muestra esta mandrágora con raíces antropomorfas Así encontramos a los híbridos en las enciclopedias como De Universum de Rabano Mauro , en las Etimologías de san Isidoro, en copias de libros “científicos” como los Dioscórides (Materia Medica
Izq.: Mandrágora, Dioscórides de Nápoles, (Codex neapolitanus Ms. Ex Vindob. Gr. 1 Salerno) , copia del s. VII de la Materia Medica del s. I / Derecha: Rabano Mauro, De Universo. Copia s. XII

… La idea totalizadora del mundo está representada en el Arca de Noé, donde precisamente conviven todas las creaturas, incluidas pegasos, centauros y una probable mantícora.

Beato de Fernando, s. XI

• Sin embargo, en esta concepción del mundo, los monstruos – aun siendo parte de la Creación– están relegados a los espacios marginales, como es el caso de esta figura a la derecha que habita las zonas tórridas en que posee un pie desproporcionado que le sirve de sombrilla (Sciápodo).

Por lo tanto, estos seres esculpidos, al menos muchos de ellos, representan la amplia naturaleza de las cosas terrenas, la natura creada de Escoto Eriúgena (siglo IX) y otros seguidores de preceptos parecidos, ahí, cercanos al panteísmo y cercanos a las catedrales góticas, como Amaury (1150), de Chartres

Emile Mâle afirma que el hombre gótico amaba la naturaleza y en la naturaleza veía a Dios, y por ello es que la recreaba cuando quedaba en libertad de hacerlo. Por eso encontramos en rincones más o menos apartados, vegetales y animales simples y conocidos

Sin embargo, unas veces estos tienen connotaciones más simbólicas y otras menos. Por ejemplo, una enredadera de vid que nace de una crátera y asciende, al costado de la Jerusalén celeste, es difícil que no aluda a la vida eterna…

No obstante, también hay representaciones marginales que bien podrían no tener significado alguno, más allá de ser una representación del mundo natural. De esta manera, estas representaciones en las catedrales bien podrían ser verdaderos “Espejos de la naturaleza” como sostenía Vicente de Beauvais.

Hipótesis apotropaica
Las gárgolas como custodios Jerusalén Celeste

La catedral gótica quiere representar al universo. Quiere ser una figura de la Jerusalén celeste, pero también presentar la historia humana que es la historia de la redención y la historia de la creación y del espacio, de las relaciones entre arriba y abajo, pequeño y grande, entre la tierra y el cielo, en definitiva, el cosmos.

• Como Jerusalén celeste ha de mostrar las maravillas que nos depara Dios a los salvos y que están descritas en el Ap. XXII: mostrar en piedra terrena, como decía Honorio Augustidensis, las piedras celestes, es síntesis, el cielo en la tierra. • Por otra parte, la catedral gótica debe ser honrada, debe ser vestida espléndidamente, que es lo que pretende Suger de Saint Denis

• Las catedrales, construidas como se imaginaban la Jerusalén celeste, tienen torres, ¿torres custodiadas por estos guardianes? ¿Son las gárgolas, entonces, también grotescos guardianes, explícitamente feos para asustar a los demonios que quieran entrar al templo? • Esta es una de las tesis más difundidas acerca de la función de las gárgolas, la función apotropaica, pero no justifica todas las figuras, especialmente no justifica a las figuras antropomorfas. En cambio, estos dos animales con forma de hienas o hienas aladas, sí parecen ser los custodios de los reyes músicos arriba de ellos.

Hipótesis de la amenaza
Las gárgolas como demonios fuera del imago mundi

El mal. Amiens

Pero otras veces, los monstruos o híbridos han servido para figurar a los demonios o al mal, a las tentaciones, los pecados.

Puertas de Hildesheim, s. XII. Dragón aconseja a Herodes, Dragón de Eva

Especialmente los dragones que son nombrados de esa manera en el Apocalipsis que tuvieron su lugar en el infierno y en la representación de los pecados

Especialmente significativos para nuestras gárgolas es la representación de la bestia que surge del abismo. Allí la bestia ronda el templo con el arca. El templo es representado todo enjoyado, como la Jerusalén celeste y asimismo, como la catedral.

Beato del Arroyo, siglo XIII. BNF “El templo con el arca de la Alianza y la bestia que surge del abismo”, Ap.11:7

Estos monstruos que tenemos aquí, ¿están en el imaginario de hombres constantemente acechados por la idea del infierno y de sus pecados? ¿o son parte de un programa iconográfico moralizante?

Pero el infierno ya se ha representado en el tímpano –cuyo monstruo favorito es Leviatán con su hocico engullendo pecadores.

Hipótesis salvífica
La paradoja del minotauro atrapado en su laberinto

¿qué están haciendo las gárgolas: están acechando a los transeúntes y/o a los demonios, o ellos mismos son seres que están prisioneros?

• Asociamos esta idea a dos representaciones de Minotauros modernas que tenemos en mente: la de Watts (dia 35) y la de Rubens (dia 36). Tres, si pensamos en la de Asterión de Borges. Sobre todo este monje arrodillado con cabeza de mono (dia37). ¿No estamos frente a la resignificación de la imagen del Minotauro, un hombre perdido, atrapado en el laberinto de la existencia, monstruoso, no porque es híbrido (ya vimos que se puede ser híbrido no monstruoso, solamente animal), sino porque es un hombre al que le falta lo mejor de sí, su cabeza para pensar… ¿Y por qué otro motivo pierde el ser humano su libertad y su vida eterna si no es por su “mala cabeza”?

Watts. Georges F 1885 Óleo sobre lienzo 117 cm x 93 cm

• Y he aquí otra conexión: quien construyó el laberinto fue Dédalo, que además le construyó el disfraz a Pasífae para que se hiciera pasar por vaca en su locura de amor por el toro de su marido, Minos. Y según el mito, Dédalo, el arquitecto, queda atrapado en su propio laberinto

Rubens, 1636, óleo sobre tabla 26 x 16,5 cm. Museo de La Coruña

• Los arquitectos de las catedrales góticas sabían esto y se identificaban con Dédalo, no en vano cada catedral tuvo su laberinto en el suelo (dia 39), con los nombres de los arquitectos plasmados allí y muchas veces con la cabeza del Minotauro al centro. El mismo infierno es concebido por Dante como un laberinto y el Minotauro se encuentra en él en el séptimo círculo.

El laberinto figuraba una forma de peregrinación “corta”, era un símbolo de las dificultades para llegar a la salvación, al fin, de la vida humana, y los fieles se arrastraban por él de rodillas. Fijémonos en nuestro lobizón: es un hombre que se arrastra de rodillas ¿en este laberinto para salvarse después de pecar? Porque, como dijimos antes, la catedral era el universo y el laberinto, ¿qué es sino otra figuración del universo para el alma humana? Su centro ¿no es el centro cósmico a la vez que la Jerusalén Celeste? En ese camino están los arquitectos de Notre Dame de Amiens, en el de su propia salvación, pero los maestros canteros, deben buscar otro lugar donde ubicarse, también en el mismo camino-laberinto que es la catedral completa, allí está ese hombre buscando su salvación.

Hildegard Von Bingen, s. XIIEl hombre Universal, Fol. 9, Liber Divinorum Operum I, 2.

http://www.youtube.com/watch?v=fRrjFUGeNCE&feature=related

Mirsa Acevedo Molina
Anibal Fuentes, Karen Illanes, Francisca Ulloa, Paz Vázquez

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