Ciudadanía y Migración: Una Cuestión de Conciencia Patricia E.

Zamudio Grave
Introducción.
Yo creo que uno al estar en México, está en la casa de uno y que al necesitar algo puede uno ir a ver al presidente municipal y nos puede ayudar porque somos legales de aquí de México. En Estados Unidos (…), [e]n el trabajo le dan a uno mica en donde dice que es uno americano, porque dicen que sólo así puede trabajar uno. Porque la misma gente americana tiene miedo porque dicen que la migra llega [a la fábrica] y ellos quieren que uno trabaje allí con ellos y le dicen a uno que saque otra mica con otro nombre (…). [P]or querer trabajar, hace uno lo que ellos dicen (Don Juan, Llano Grande, 2005). Bueno, aquí en México yo pienso que uno no se da a conocer con el gobierno. Ese es el problema: ¿él, cómo va ha saber lo que necesitamos? Siento que como ciudadanos, la gente de Llano Grande tiene que solicitar las cosas; hay muchas cosas que realmente se tienen que pedir porque si no, el gobierno cómo va a saber (como la banqueta que estaba haciendo mucha falta). Allá en Estados Unidos se abre uno más porque ve uno cosas que aquí no se ven. Allá se le quita un poquito la ignorancia, como dicen. Pues, sí (Don Arturo, Llano Grande, 2005).

Don Juan y don Arturo, dos llaneros de regreso en su tierra después de varios años de estancia en los Estados Unidos, sintetizan algunas de las tensiones que la migración internacional genera en la ciudadanía. Parados en el umbral de sus casas remodeladas, estos hombres dejan clara la diferencia entre tener el estatus formal de ciudadano o estar en casa y carecer de él y deber cambiar hasta el nombre para poder trabajar. Advierten sobre su derecho a demandar apoyo del gobierno para satisfacer sus necesidades, dándose a conocer con éste, tanto de forma individual (don Juan), como colectiva (don Arturo). Ambos expresan también que la experiencia migratoria ha traído cambios a su manera de concebirse. Sin haber migrado a los Estados Unidos, difícilmente don Antonio se concebiría en relación con su país en términos de legal/ilegal: al llamarse legal en México, parece afirmar su ciudadanía mexicana, al tiempo que evoca los conflictos del migrar sin documentos, de tener que nombrarse americano (al menos en papel) para no ser detenido por autoridades migratorias estadounidenses. Y muestran que, a pesar de tales conflictos—o, quizá, precisamente por ellos, por haber visto lo que aquí no se 1

ve o vivido en una materialidad (cultural, social, política y económica) distinta a la de su lugar de origen—la migración internacional constituye también una experiencia que transforma, para abrirse más o para quitarse la ignorancia. Los discursos de don Juan y de don Arturo interrogan, desde la vivencia personal y colectiva, el significado mismo de la ciudadanía y muestran la complejidad de su realización sociológica en contextos territoriales e históricosociales particulares. Las tensiones sobre la migración internacional y la ciudadanía que evidencian han cobrado importancia en los debates académicos y públicos de los últimos años.1 Son cada vez más los estudiosos de la migración internacional que incorporan en sus análisis reflexiones sobre ejercicio de derechos y sobre condiciones—jurídicas y políticas—de acceso al estatus. Son menos los que abordan la migración desde la perspectiva de la transformación de la autopercepción de personas y grupos en relación con la ciudadanía. Los migrantes cuyos discursos abren este capítulo, sin embargo, muestran que las tres dimensiones de la ciudadanía—ejercicio, estatus y conciencia—no están disociadas, aunque puedan manifestarse en situaciones o momentos distintos. La demanda por su trabajo en aquel país y su trabajo mismo, realizado en contra de sus leyes, nos muestra la forma compleja como el movimiento internacional pone en contacto procesos que tienen lugar en territorios separados por fronteras políticas, pero integrados por un sistema económico global y un régimen internacional de derecho. A su vez, este sistema y este régimen interrogan de nuevo la ciudadanía, en relación con la capacidad del estado de ejercer el control absoluto (económico o jurídico) sobre el territorio que lo define. Los debates académicos sobre dichas tensiones aglutinan diversas perspectivas y distintas temáticas. Trabajos como los de Walzer (1983) y Brubaker (1992) advierten sobre la problemática de la inclusión formal de inmigrantes y de su participación e incorporación en la sociedad receptora. El trabajo de Kymlicka (1995) contribuye a dicha discusión analizando las maneras como grupos étnicos conformados por (entre otros procesos) la migración internacional en países
1

Textos que exponen diversas temáticas sobre la relación entre ciudadanía y migración internacional son, por ejemplo: Castells y Miller 2004; Alinikoff y Klusmeyer 2000, 2001 y 2002.

2

receptores pueden ser incorporados plenamente al ejercicio ciudadano, a partir de la construcción de una “ciudadanía multicultural”, evitando así condiciones de exclusión a las que regularmente se ven sometidos por su condición de “recién llegados” o “culturalmente distintos”. Rubio (2000: 26) propone la conformación de una “ciudadanía compleja” que permita “construir una identidad común fundamental dentro de la legítima diferenciación étnico-cultural como individuos y como grupo con identidad propia e irrenunciable”, destacando procesos de integración y diferenciación sociocultural.2 Como en otros ámbitos académicos, la mayoría de las reflexiones sobre ciudadanía en los estudios de migración internacional “claman una necesaria conexión con el estado-nación” (Sassen 2002: 4). No hemos sido más agudos o audaces en nuestras estrategias teóricas y metodológicas que los migrantes internacionales mismos en las suyas de reproducción y mejoramiento de su bienestar. No hemos trascendido lo que Wimmer y Glick-Schiller (2002: 307) han llamado “nacionalismo metodológico”, esto es, “la territorialización del imaginario de la ciencia social y la reducción del enfoque analítico a las fronteras del estadonación”. De esta manera, las ciencias sociales se han centrado en “la descripción de procesos que suceden dentro de las fronteras del estado-nación en contraste con aquéllos fuera y, en consecuencia, han perdido de vista las conexiones entre tales territorios definidos nacionalmente”. Nuestro lenguaje ilustra esta obstinación, al separar tajantemente “país de origen” de “país de destino”, o “migrantes” de “no migrantes”; suponemos que origen y destino se definen a partir de la direccionalidad del movimiento entre fronteras físicas, ignorando, aparentemente, las conexiones multidireccionales que existen entre territorios políticamente definidos, muchas de las cuales son el producto de la agencia de los migrantes. Suponemos también que la experiencia migratoria internacional se realiza solamente si los cuerpos cruzan fronteras, ignorando la diversidad de formas de relación con “el otro lado” que muchos de los que no se mueven espacialmente experimentan en sus vidas diarias, desde la
2

En el terreno de la convivencia social, Jennings (2000) discute los conflictos político-culturales de Francia con la llegada de inmigrantes con tradiciones distintas a las reconocidas como dominantes, como los musulmanes.

3

provisión de bienes de consumo básicos hasta la construcción de futuros para sí mismos y para sus familias. y pensar los procesos sociales y las formaciones e instituciones que éstos producen como construidas y en construcción constante. ambos interrelacionados. que se refiere a un “conjunto de prácticas a través de las cuales individuos y grupos activan su membresía dentro y fuera del estado-nación”. ésas que convierten a una “persona” en “migrante internacional” y al “ciudadano” de un estado-nación en el “migrante indocumentado” de otro. pero cuyas comunidades organizadas no se reúnen (participación transnacional “paralela”). interroga su legitimidad sociológica. sugiere el concepto de ciudadanía postnacional. Los procesos que propician la migración internacional y los que ésta echa a andar. varios estudiosos han propuesto formas más complejas de concebirla. debieran darnos a saber—parafraseando a don Arturo—que una explicación comprehensiva de ellos no provendrá de una perspectiva que se enfoque de manera discreta en procesos que ocurren dentro de territorios delimitados por fronteras nacionales. Los científicos sociales necesitaremos tiempo. ii) 4 . por ejemplo. Otros proponen la “ciudadanía transnacional”. mucha investigación y libertad intelectual para poder trascender los confines del estado-nación. de las formaciones sociales vigentes. estática. los procesos sociales contemporáneos retan tenazmente nuestras explicaciones y la indagación histórica alerta sobre los peligros de adoptar supuestos fundados en una visión cristalizada. en una relación dialéctica entre historia y actualidad. La explicación deberá incorporar tal interrelación como uno de sus supuestos básicos y abordar la relación entre el proceso migratorio internacional y la ciudadanía como una que. cuya existencia es impensable sin las prácticas materiales o simbólicas de personas y grupos concretos. más que reafirmar la materialidad política y física de las fronteras nacionales y cuanto ocurre dentro de ellas. como lo hacen cotidianamente millones de personas en el mundo. que incorpora: i) “individuos que están activos en más de una comunidad política. Soysal (2004). Examinando la concepción convencional de que la ciudadanía se sitúa territorialmente dentro de los límites del estado-nación. Por fortuna.

“menos por sanciones legales que por estatus “asociativo” (…). Estudios empíricos sobre la complejidad de la definición de ciudadanía han sido desarrollados desde la perspectiva del transnacionalismo. símbolos culturales. que pueden ser utilizadas de diversos modos. que [sugiere a] individuos [la posibilidad de] vivir. Una preocupación fundamental de ésta es investigar las formas como los migrantes internacionales mantienen vínculos con sus sociedades de origen y su membresía en ellas. analiza en países de Europa Oriental el significado de la adquisición de propiedades en un país distinto al de residencia.al. (1995). En este trabajo. por sus líderes o cualquier otro miembro (ver Takenaka 1999). tanto organizadamente como de una manera difusa. ideas. conflictos políticos y otros” (Guarnizo 1998: 52). Kadende-Kaiser y Kaiser (1998) estudian el caso de los burundis en la diáspora y destacan sus estrategias de participación en la construcción de una ciudadanía que incorpore a todos los grupos étnicos de Burundi y evite la conformación de ciudadanías étnicas. las autoras enfatizan la agencia de los migrantes en la conformación de prácticas sostenidas a través de fronteras nacionales. estudiosos de la migración internacional han abordado múltiples dimensiones de dichos procesos transnacionales. Otros más plantean la existencia de una “ciudadanía global”. quienes sostienen dichas prácticas con sus acciones individuales o colectivas.acciones colectivas que en sí mismas cruzan fronteras (participación transnacional “simultánea”). principalmente aquéllas que tienen que ver con su participación política en su país de origen. por ejemplo. trabajar y jugar con normas transnacionales y estatus que desafían fronteras y soberanías nacionales” (Lagos 2002: 4). socioculturales y políticos que trascienden los confines de la jurisdicción territorialmente limitada del estadonación y son parte inherente de las vidas habituales de aquéllos involucrados. y iii) las que incorporan múltiples niveles y arenas (participación “integrada”) (Fox 2005). “From Immigrant to Transmigrant: Theorizing Transnational Migration”. Verdery (1998). Dicho enfoque cobró importancia a partir del trabajo pionero de Glick et. desde su lugar de destino. dinero. tales como gente. cotidianas o regulares. como reafirmación de pertenencia a dicho país. El transnacionalismo destaca la agencia de las personas. (…) Transnacionalismo implica la circulación de recursos tangibles e intangibles que se mueven entre fronteras nacionales. 3 Una definición más depurada de transnacionalismo es aquélla que la considera como “una serie de prácticas y discursos económicos. siempre enraizadas en 3 A partir de esta propuesta. Discusiones sobre cambios sociales o culturales de las sociedades de origen enfatizan la construcción de nuevas identidades. definida. 5 .

Su propia acción es un elemento importante de la constante conformación de tales estructuras. como se nombra en el estudio. dominicanos y salvadoreños. Sus prácticas trascienden los confines territoriales del estadonación y reafirman la complejización territorial que la migración internacional produce. Roseberry 1994). Guarnizo 2004. El estudio sobre la acción política transnacional de colombianos. una mínima certeza sobre los posibles linderos de su acción individual o colectiva. implícita o explícita. residentes en los Estados Unidos. interrogan concepciones estáticas y territorialmente limitadas de la ciudadanía. Los migrantes internacionales han hecho evidente que los límites de las estructuras en las que sus prácticas se enraízan no son implacables ni estáticos. que éstas pueden incluir la disociación territorial del ejercicio ciudadano y que. sin ser “miembros”. así como la necesaria existencia de un marco de derechos universales que procure a los migrantes. en su realización. la cual. el transnacionalismo—propuesta controvertida y en temprana formación teórica—está orientando el análisis empírico y la reflexión teórica hacia la incorporación. La participación ciudadana a distancia—o. tan bien ilustrada por don Juan y don Arturo. de los retrocesos democráticos en sociedades latinoamericanas durante los años setenta y del movimiento pendular de las políticas migratorias en Estados Unidos y en países 6 .estructuras “complejas y heterogéneas” (ver Granovetter 1985. Los efectos transformadores que dichas prácticas pueden tener reafirman la importancia de la migración internacional en el proceso de construcción de la ciudadanía en el país de origen. “el activismo transnacional”—deja ver que existen diversas formas de expresar la pertenencia a un estado-nación. por ejemplo. Más aún. revela la relación directa de aquélla con la duración de su estancia: un mayor tiempo de residencia puede propiciar el interés de los migrantes por involucrarse en la política de su país de origen (Guarnizo. la cual puede orientarse a veces hacia expandir el espacio y a veces hacia constreñirlo. residen en él. de la economía global y la interdependencia entre naciones. potencialmente. y aquéllos con quienes se relacionan. afecta a otros miembros del estado-nación y a quienes. La historia de las luchas por independencia y por inclusión política y social de grupos diversos durante todo el siglo veinte. Portes y Haller 2003).

La reflexión sobre la definición de ciudadanía que sigue incorpora el segundo elemento. al principio. don Antonio desmenuza las complejidades de la conformación de la ciudadanía. El entiende bien que en países y comunidades existen categorías de membresía y que dichas categorías definen el acceso a derechos. si una persona cae en tu terreno y no haces caso de sacarla … pero ya que pase tres o cuatro años ya no la vas a poder sacar. Yo conozco mucha gente que ya son residentes. son muestra de la compleja manera como la acción humana se entrelaza con los contextos que la contienen y de las contingencias que la expresan y que la retan constantemente (ver Roseberry 1994). el tiempo y las prácticas personales son elementos importantes para acceder a categorías más comprehensivas de membresía. es como el que está residente. ya son ciudadanos y tienen sus derechos igual que un americano y hasta más porque si es abusa’o. Así es allá: primero que llegamos no nos quieren. (Don Antonio. primero hay que agarrar amistad y así se va uno acomodando.europeos. Llano Grande. abordar las formas como la migración internacional ha afectado su ciudadanía demanda una aproximación que incluya los diversos contextos en los cuales sus prácticas tienen lugar. Es como yo pienso aquí. hasta más pide. no. pero ya tenemos un tiempo de estar allá y ya tenemos derecho de pelar algo. pero. Es como aquí. Yo pienso que uno no tiene derechos ciudadanos allá porque vas ilegal. Pero hay que ganárselo. la gente te hace un la’o. ya tienes un derecho. Advierte que existe 7 . como debe hacerse en todo análisis de procesos sociales. La juventud del movimiento migratorio de llaneros y monteblanqueños nos previene de asumir que sus prácticas han producido algún tipo de “formación social transnacional” (ver Guarnizo 1998). A través de la atinada metáfora sobre la amistad. para que ya después [venga] el apoyo. El capítulo tres analizará las formas como la globalización se relaciona con la transformación de la ciudadanía. Aún así. ¿Sí o no? Así es donde quiera. 2005). ¿Sí o no? De primero. porque ya creó derechos. Explorando la ciudadanía. na’más que la gente te empieza a conocer que vienes a trabajar. La globalización mundial y la existencia de un régimen internacional de derechos humanos condicionan de manera inevitable las formas que adquiere la ciudadanía en países y en comunidades.

La migración internacional no sólo introduce “nuevas” culturas en la sociedad de llegada. administración. El estado-nación constituye un “régimen político de soberanía circunscrita territorialmente. sino que así es dondequiera. muchas han quedado subsumidas por el discurso hegemónico de la homogeneidad (ver Williams 1977). tratan de resolver algunas de las contradicciones que plantea a la definición de ciudadanía la preservación de ideales democráticos y de respeto a los derechos humanos con la incorporación ciudadana 8 . íntimamente relacionado con el orden mundial contemporáneo. entre otras. tiempo. cuyas unidades discretas—los estados-nación—regulan la entrada de personas a su territorio y definen la membresía que les otorga. sino que contribuye a hacer evidente la variedad de culturas—o de prácticas culturales—que en ella existen de por sí. De manera intuitiva. existen otras. agencia—que la pueden hacer accesible. la ciudadanía es sólo una forma de membresía a una comunidad. Lo que don Antonio presenta como un proceso ineluctable está. Los migrantes internacionales provienen de espacios cuyas particularidades históricas conformaron—y conforman—culturas distintas a las del estado-nación al que llegan. don Antonio deja claro que la ciudadanía no es una condición estática ni se ejerce pasivamente.una relación directa entre la legalidad de la estancia en un territorio y la posesión de derechos ciudadanos y reconoce que es necesario “pedir”—demandar—el acceso. democracia y etnicidad se conjugan dentro de un territorio delimitado. se da cuenta de que dichos procesos no son exclusivos de los lugares donde los ha visto. ejercitado a través de procedimientos administrativos formales-racionales y dependiente de la formación de voluntad democrática de un grupo de personas más o menos homogéneo culturalmente” (Benhabib 2005: 106). de las cuales. en realidad. Propuestas para instaurar en algunos países ciudadanías “multiculturales” o “complejas”. Dos de las mayores interpelaciones que la migración internacional hace a la constitución moderna del estado-nación son sus supuestos de absoluta soberanía territorial y de homogeneidad cultural de las personas que constituyen la comunidad nacional. Aún más. Soberanía. A partir de su experiencia. existen condicionantes—legalidad.

no todos los estados disponen de la misma manera el otorgamiento de membresías. que implica “la adquisición de derechos de ciudadanía a través del linaje étnico y descendencia solamente. le supone al estado la necesidad de definir las normas que establecen los derechos que se les otorgan. es decir. En el caso de los Estados Unidos. apela a una membresía “étnica”. de no-ciudadanos. a partir de demostrar un tiempo mínimo de residencia. desde la condición de migrante indocumentado. ejemplifica la manera como los procesos políticos internacionales influyen en la definición de membresías al interior de un estado-nación. los migrantes internacionales profundizan otra complejidad del estado-nación: la definición de membresías. Además de las diferencias culturales. Los estados pueden aplicar estrictamente una de estas formas o definir normas más fluidas de acceso a la ciudadanía. como en el caso de los Estados Unidos.plena de grupos culturalmente “minoritarios”—e. cumpliendo con otros requisitos. 4 Un supuesto convencional del orden mundial contemporáneo es la exclusividad de la ciudadanía. por lo general—pero no siempre—a través de la demostración de que el padre era miembro de un determinado grupo étnico” (Benhabib 2005: 53). que no comparten cabalmente la cultura hegemónica. Existen dos formas básicas de hacerlo. o. 9 . La otra forma. que asume que una persona tiene sólo una ciudadanía (ver Benhabib 2005). “la adquisición de derechos de ciudadanía por vía del nacimiento en el territorio o una madre o padre ciudadanos”.4 Don Antonio ha percibido que el tiempo de estancia en la sociedad de llegada y la demostración de la disposición a trabajar son factores que se toman en cuenta para definir la posibilidad de acceder. en 1999. La reforma a las leyes de ciudadanía de Alemania. el de ciudadano. Sin embargo.. la forma de adquirir ciudadanía sería la de jus soli. que implican abandonar el modo de jus sanguinis y adoptar el de jus soli en el otorgamiento de derechos ciudadanos. Su condición de “extranjeros”. el jus sanguinis.g. tal consideración puede ser acertada: el tiempo de estancia y de trabajo puede hacer posible la obtención del estatus de residente y. Si se apela a una membresía “cívica”. a una membresía que incorpore el goce de otros derechos.

Residir y ejercer derechos fuera del territorio de origen constituye otra manera como los migrantes internacionales interrogan las formas de membresía de los estados-nación y. aunque. en muchos casos. los nacionales de países miembros gozan del derecho de “postularse a. como en Suecia. Mientras que aquéllos que tienen sólo nacionalidad pueden acceder—en diversos grados. La Ley sobre Voto en el Exterior mexicana tampoco está libre de ambigüedades. hacen temblar el supuesto de exclusividad de la ciudadanía—de la membresía nacional—y la correspondencia nítida entre territorio y comunidad nacional. desde 1981 (ver Calderón 2003). tales como el derecho de asociación en Francia. aprobada en 1996. Calderón 2003). ambigüedades en la Ley sugieren que algunos de los derechos políticos seguirán limitados a aquéllos que mantengan solamente la nacionalidad mexicana (Moctezuma 2003). en general los ciudadanos de terceros países no gozan de tales derechos (Benhabib 2005). ilustrando de nuevo el arduo camino que las 10 . Aunque no de la misma manera en todos los casos. como en el caso de Holanda. En la Unión Europea. “no contempla la suspensión de derechos políticos a quienes tengan dos o más nacionalidades” (Calderón 2003: 229). la Ley de No Pérdida de la Nacionalidad. y ocupar cargos en elecciones locales y de toda la unión” y en algunos países es también posible participar en elecciones regionales. En el caso mexicano. el otorgamiento de derechos políticos es más restrictivo: la participación en la dimensión democrática del estado-nación. es negada a los no-ciudadanos. Las leyes de “doble nacionalidad” y la posibilidad de votar desde el exterior son ejemplos claros de esto. Sin embargo.Una de las diferencias fundamentales entre membresías es aquélla entre nacionalidad y ciudadanía y tiene que ver con el ejercicio de derechos políticos (Benhabib 2005. o a participar en elecciones locales. según el país en el que se encuentren—a un conjunto de derechos civiles. Finlandia y Holanda. en la medida en la cual implica tener injerencia en el ejercicio del poder político e influir formalmente en la definición de las reglas que organizan el estado. los residentes también poseen algunos derechos políticos. que les permite votar en elecciones municipales y formar partidos políticos después de cinco años de residencia (Benhabib 2005). En algunos casos. económicos y sociales.

al coordinarse con acciones organizadas de diversos grupos en el país de origen. ver también Moctezuma 2003). La Ley Migrante aprobada por el Congreso Zacatecano. la legislación y administración están unificadas y las provincias no tienen poder de decisión legislativa o autonomía financiera. como en el caso de la incorporación de residentes en elecciones municipales holandesas. Una parcial 11 . Reflexionar sobre las complejidades que la migración introduce en la ciudadanía da oportunidad de comprender su dinamismo. todos los niveles de gobierno se subordinan al poder central. Las membresías no sólo se definen a niveles nacionales. Si se sigue “el sendero” abierto por Zacatecas. se dará un salto cualitativo en el proceso de reconocimiento del estado mexicano a sus millones de migrantes internacionales (Moctezuma 2004). El proceso de dirimir las contradicciones que surjan entre esta Ley y la Constitución Política Mexicana podría convertirse en un ejercicio de redefinición de membresías en México. sino que pueden encontrar particularidades en niveles inferiores. lo que abrió de facto la posibilidad para el ejercicio del voto externo”. en enero de 2004. sin embargo. pero no reconoció explícitamente el derecho al voto de los mexicanos residentes en el exterior (Calderón 2003: 226. En los sistemas unitarios. Los sistemas federales. como en el caso de México. Esto dependerá de la forma como se organice el sistema de gobierno. Este logro es muestra de los efectos que puede tener el “activismo transnacional”. como en las de los migrantes internacionales. que establecen una división vertical entre el poder central y los provinciales. La importante modificación que se hizo al Artículo 36 de la Constitución Mexicana fue quitar “el requisito de ejercer [el derecho al voto] en el distrito electoral al que se pertenece.sociedades deben recorrer para reconocer formalmente lo que ocurre en las prácticas cotidianas de muchos de sus miembros. permiten a éstos cierta autonomía. introduce una reforma constitucional en el Artículo 9 que reconoce iguales derechos ciudadanos a los migrantes y a quienes tengan doble nacionalidad. A nivel local. es posible implementar algunas medidas limitadas de participación política.

al tiempo que. En consecuencia. sobre 12 . Por ello. definir su competencia en la protección de sus ciudadanos. Por un lado. México entabló una demanda contra los Estados Unidos. de algún modo. de acuerdo con los pactos y convenciones internacionales. La implementación de atribuciones y competencias no está libre de conflictos. porque existe un sistema universal de derechos humanos. ya no es necesario pertenecer a una comunidad nacional para gozar de derechos individuales.“desnacionalización” de la ciudadanía. Se deberán negociar las atribuciones de las instituciones de los estados que se asienten en el territorio de inmigración y. La soberanía de los estados. (Soysal 2004: 2) La legitimidad “transnacional” de los derechos humanos interroga también la inviolabilidad de la soberanía territorial del estado. de 1963. se les “autoriza” a defender el respeto de “sus” ciudadanos residentes en otros espacios políticoterritoriales. En 2003. se violaba la Convención de Viena. ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. por tanto. por otro. de modo que. en el sentido de que “al menos en algunas circunstancias (…) se localiza más allá de las fronteras del estado-nación” (Bosniak 2000). Los regímenes internacionales de derechos humanos están borrando la identificación entre pertenencia a una comunidad nacional y goce de derechos. Los estados-nación son presionados para asegurar el respeto de derechos básicos a todos los residentes en su territorio. alegando que en los procesos judiciales que se siguieron a cincuenta y dos mexicanos condenados a muerte no se había respetado su derecho a recibir asesoría por parte de las autoridades consulares mexicanas. no corresponde nítidamente a la configuración de sus territorios. Los derechos individuales que una vez estuvieron asociados con la pertenencia a una comunidad nacional se han hecho cada vez más abstractos y legitimados en el nivel transnacional y en un marco mayor de derechos humanos. está siendo cada vez más evidente. pero tampoco puede extenderse de manera arbitraria. pues le manda definir los derechos que otorga a los no-ciudadanos en concordancia con los lineamientos internacionales sobre el derecho de todo ser humano a tener derechos. porque el supuesto de la homogeneidad cultural de los estados-nación se ha vuelto insostenible.

Legisladores y autoridades de países receptores implementan leyes y acciones cada vez más enérgicas para impedir la entrada de migrantes no autorizados al territorio. son acentuadas” (Soysal 2004: 4) y promueven medidas exclusionistas. don Arturo. Aspectos de solidaridad nacional o étnica también definen los criterios para proveer de derechos a los migrantes (Bosniak 2000). económico. Condolezza Rice. anunció que los Estados Unidos acataría la Convención de Viena sólo cuando le conviniera (La Jornada. con frecuencia. La Corte falló a favor de México. la secretaria de estado. por ser migrante indocumentado. porque definen la legitimidad formal 5 Un par de días después de anunciar dicha decisión. Sería posible. don Antonio residió y trabajó por tres años en los Estados Unidos y percibió la posibilidad de ascender en la escala de membresías. Sin gozar siquiera de un estatus formal de membresía. pensar que la dicotomía que la ciudadanía establece entre migrantes y ciudadanos no es muy clara (Soysal 2004). Los regímenes internacionales de derechos humanos no determinan completamente la acción de los estados. político y cultural de los estados-nación se realiza en diversos ámbitos: aquéllos de carácter legal e institucional son importantes. Esto es. en marzo de 2005.5 La soberanía estatal también se interroga cuando los migrantes indocumentados ejercen el derecho humano al trabajo.relaciones consulares. el goce de derechos a que los migrantes pueden acceder es limitado. 13 . quizá. al mismo tiempo. 11 de marzo de 2005). “mientras los derechos adquieren una forma más universalista y se divorcian de la pertenencia nacional. violando principios internacionales básicos de respeto a la persona. Así. también indocumentado. las identidades se hacen cada vez más particularistas. Expresiones xenofóbicas y movimientos anti-inmigrantes parecen proliferar en varias partes del mundo. Sin embargo. y Estados Unidos decidió acatar el fallo. El ordenamiento social. la ciudadanía no es estática y la sociedad es un agente fundamental en su construcción (Oxhorn 1998. El gobierno mexicano pedía que se revisaran los casos de los mexicanos. se dio cuenta de que incluso los migrantes en su condición acceden a apoyos gubernamentales para satisfacer necesidades básicas. 2005). 2001.

han sido las “luchas y negociaciones entre los estados en expansión y sus sujetos las que crearon ciudadanía en donde ésta no existía previamente” (Tilly 1996: 9). diferencias de poder y clase social. La acción social. se ha conformado la sociedad civil y se “ha[n] creado tantas nuevas identidades colectivas como nuevos espacios para la acción social” (Olvera 2001: 5). conforman el flujo de recursos a personas y grupos sociales”. Aunque el goce de derechos ciudadanos o humanos se define convencionalmente en el ámbito individual. Las posibilidades de participación en la sociedad. a los ciudadanos. pero la práctica cotidiana y las diversas formas de convivencia y relación social son las arenas en las que los derechos se materializan. Además. es otra. Quizá la ciudadanía y los derechos se definan formalmente a nivel individual. porque la ciudadanía está inevitable y necesariamente ligada al problema de la distribución desigual de 14 . en general. políticas. nacionales o ciudadanos—el potencial para influir ellos mismos en la redefinición de los significados y de los contenidos de las membresías. económicas y culturales) que definen a una persona como miembro competente de la sociedad y que. pero su ejercicio se limita. El hablar de “prácticas” evita una definición meramente normativo-jurídica—“una colección de derechos y obligaciones”—al tiempo que remite al carácter dinámico de la construcción socio-histórica de la ciudadanía.del goce de derechos. Turner (1993: 2) concibe a la ciudadanía como un “conjunto de prácticas (jurídicas. pero su realidad sociológica se plasma en las colectividades. derechos culturales a indígenas y derechos de diversos tipos a migrantes. delimitadas en principio por el tipo de membresía que se tenga. En la implementación de las luchas por la ampliación de la ciudadanía. individual o colectiva. Un modelo para abordar la ciudadanía. Históricamente. El voto es una forma de hacerlo. pueden dar a las personas— migrantes. derechos políticos y sociales a trabajadores. como consecuencia. la definición “coloca el concepto directamente en el debate sobre desigualdad. la ampliación de derechos se ha otorgado a personas con ciertas características compartidas con otros: el voto a las mujeres. entre otros.

Sin embargo. y de percatarse de lo contrario: de estar excluido. democracia y etnicidad. convencionalmente. En otras palabras. La conciencia ciudadana. la sustantivación no está completa si dejamos fuera una tercera dimensión: la conciencia ciudadana. Roseberry 1994). Al mismo tiempo. Las prácticas que definen a la ciudadanía se han ordenado. el ejercicio se considera la sustantivación de la ciudadanía y remite a las prácticas concretas de goce de derechos. y comparar dicha “calidad” en diversos grupos en un momento dado (ver Oxhorn 2001). El estatus hace referencia al carácter formal de la ciudadanía y define las características que debe tener una persona para ser considerada ciudadana. en general. el proceso de construcción ciudadana sucede en condiciones contextuales histórica y espacialmente específicas. entendida. de la legitimidad o de la posibilidad de ejercer derechos (ver Zamudio 1999 y 2004. como la auto-percepción sobre la cualidad de ciudadano y la comprensión de las acciones necesarias para llevar a cabo el ejercicio de derechos. el ejercicio y el estatus no son dimensiones estáticas.recursos en la sociedad” (Turner 1993: 2-3). implantado en la cotidianidad. El dinamismo de los procesos que se expresan en la ciudadanía es influido por la problemática ya analizada de concebir al estado-nación como una entidad que conjuga soberanía territorial. de gozar de o demandar la legitimidad legal o social para ejercer o demandar derechos. total o parcialmente. en dos dimensiones: el estatus y el ejercicio ciudadanos. La conciencia implica el percatarse del significado. de ser un “miembro competente” de la sociedad. constituyen en sí mismas expresiones de procesos dinámicos dialécticamente interrelacionados. la definición de la ciudadanía en términos de prácticas y de flujo de recursos ayuda a reflexionar sobre la forma como personas y grupos gozan de manera diferencial de las oportunidades de ser o de convertirse en “miembros competentes de la sociedad” (ver Marshall y Bottomore 1992). Ello nos permite dos cosas: analizar los cambios que la “calidad” de la ciudadanía va presentando en un grupo determinado. de maneras diversas. a través del tiempo. definidas en buena 15 . administración. formal o socialmente. ambas— auto-percepción y comprensión—reorganizadas continuamente a partir del ejercicio mismo.

medida por el régimen estatal y el modo de incorporación de cada país en las estructuras políticas y económicas globales. El modelo descrito tendría la siguiente forma: 16 . La forma como estas condiciones se manifiestan en los contextos locales constituye también un factor fundamental para la construcción ciudadana.

Modelo de Análisis de la Ciudadanía Ejercicio Conciencia Estatus Contexto local Contexto nacional Contexto internacional 17 .

A partir de la definición y otorgamiento de membresías. No es suficiente porque. del goce de derechos básicos. dicho reconocimiento implica. instituciones y políticas estatales. Para la persona. porque generalmente se lleva a cabo en instancias nacionales (Calderón 2003. condiciones políticas o económicas precarias pueden excluir a los ciudadanos. a pesar de tener el estatus de ciudadano en sus países de origen. Ello no excluye que las personas interroguen su pertinencia o funcionamiento y que implementen estrategias individuales o colectivas dirigidas a cambiarlas. Pero los migrantes internacionales evidencian que “la ciudadanía formal no es una condición ni suficiente ni necesaria para la ciudadanía sustantiva” (Brubaker 1992: 36). en la medida en la cual faculta al último para participar en la definición de las normas generales que organizan la comunidad nacional. al menos en teoría. la relación de reconocimiento hacia el estado que le otorga la membresía implica la convicción—total o parcial—de la legitimidad de leyes. 18 . la responsabilidad de la generación de las condiciones jurídicas. Al mismo tiempo. La inclusión de los derechos políticos sin restricciones en el estatus de ciudadano expresa la plenitud de la relación estado-ciudadano. económicas y culturales que permitan la práctica de los mismos. El estatus define el tipo de membresía que tiene una persona dentro de un territorio estatal y los derechos de que goza formalmente. políticas. en la medida en la cual reafirma. a partir de las cuales normará sus prácticas. Estatus ciudadano. la pertenencia a la comunidad nacional. ver también Bosniak 2000). la definición de reglas de otorgamiento de membresías y de obtención de ciudadanía—según se basen en concepciones de membresía cívica (jus soli) o étnica (jus sanguinis)—es una prerrogativa de los ciudadanos. En el estado-nación moderno. la ciudadanía es un tipo de membresía particular. En particular. se propicia la obligatoriedad del reconocimiento mutuo entre estado y persona. legalmente o de facto. Para el estado. además del otorgamiento de los derechos.Las dimensiones del modelo.

a pesar de no contar con el estatus de ciudadano o de alguno otro que formalice su membresía. entre los que se encuentra el derecho al trabajo. por ejemplo. La sustantivación de los derechos prescritos se da mediante su ejercicio. En particular. el incremento exponencial de la migración internacional mexicana constituye una expresión de las dificultades que las familias han debido enfrentar para mejorar o mantener sus niveles de vida. La condición de relativa exclusión en el país de salida y de 19 . las políticas neoliberales y el desmantelamiento de los estados de bienestar han dado un carácter regresivo al ejercicio de derechos sociales. esto es. Aunque ninguna de las formas de membresía asegura un respeto progresivo y continuo. una preocupación fundamental del ejercicio de derechos tiene que ver con su calidad. las políticas públicas que correspondieron a tal modelo empezaron a implementarse a partir de los años ochenta. propiciando un creciente retiro del estado en la economía y en la generación de condiciones que aseguraran el ejercicio de derechos de los mexicanos. desde los años ochenta. Estatus ciudadano y ejercicio ciudadano. particularmente económicos y políticos. sus estrategias de reproducción social y familiar. de tal forma que las diferencias de poder y de clase social que prevalecen en ellos se manifiestan en la cada vez mayor precariedad del ejercicio de derechos. En México. Desde entonces. El estatus define los derechos y prerrogativas de las diversas formas de membresía que existen en un estado-nación. La universalización de los derechos humanos ha permitido a migrantes internacionales gozar de ellos en los territorios estatales de llegada.tienen acceso al ejercicio de derechos en los países de destino. En regímenes democráticos. su relación con otras personas y con el estado se lleven a cabo en condiciones que aseguren su goce real. la reorganización de las economías mundial y nacionales ha introducido una gran contingencia a la capacidad del estado para asegurar el ejercicio de derechos. El contexto global ha llevado a los estados a implementar políticas neoliberales de desarrollo (Oxhorn 2001). que las prácticas cotidianas de individuos y grupos.

La historia personal o colectiva. Roseberry 1994.6 Conciencia puede ser definida como. Zamudio 1999).relativa inclusión en el de llegada expresa la complejidad que los migrantes introducen en la organización territorial de la política y economía mundiales. y ii) a partir de la experiencia. legítimamente. La conciencia ciudadana es producto—continuamente producido—del proceso en el cual una persona se da cuenta: i) de que es ciudadano. de que tiene la cualidad de ciudadano. Dicho significado se conforma en la relación de estas dimensiones con la de conciencia. así como la de actuar. individual o colectivamente. La conciencia es experimentada por las personas como parte de su subjetividad y puede expresarse a través de discursos (Bozzoli 1994) o de prácticas (Scott 1990). para demandar su ejercicio o para demandar la incorporación de nuevos derechos en el estatus que se posee. de que cuenta con tal estatus. La conciencia ciudadana no surge de manera espontánea o mecánica. de sus recursos. en términos de su relación con el estado y con otros miembros de la sociedad. Roseberry 1994). que recupera los elementos subjetivos de la ciudadanía. El apercibimiento de [la existencia de] recursos (potenciales o disponibles de manera inmediata) y del conocimiento sobre la manera de usarlos. participar en y de la sociedad. La experiencia de ejercer derechos. por medio del ejercicio de derechos (ver Zamudio 1999). a partir de sus prácticas y experiencias de ejercicio de derechos. de construir o identificar cuáles son las estrategias necesarias o pertinentes para ejercer derechos. Zamudio 1999: 15). que propone Carens (2000). para lograr su ejercicio o para demandar su otorgamiento constituye material importante para la conformación de conciencia. 6 Los aspectos subjetivos de la ciudadanía son distintos de los “aspectos psicológicos” de la ciudadanía o los sentimientos de lealtad a la comunidad y al sentirse parte de ella. en condiciones político-económicas particulares (ver Gramsci 1971. el cual prescribe que puede. Para entender cabalmente la relación dialéctica entre estatus y ejercicio. 20 . en la medida en la cual proporciona a personas y grupos el sentido de su capacidad para intervenir en la transformación de la realidad (Barton 2005. construye dicha conciencia (ver Gramsci 1971. Marx 1978. es importante analizar la manera como las personas experimentan y dan significado al grado de correspondencia entre uno y otro. esto es.

Uno. una persona da forma a su conciencia al tiempo que da forma a su subjetividad. otro. así como las formas que ésta toma y en las que se expresa. de poseer el estatus más comprehensivo de derechos reconocido por un estado. El conocimiento de que se tienen derechos—o de que se posee el estatus de ciudadano—es importante para construir una conciencia ciudadana. en teoría.. la certidumbre de la incondicionalidad de su pertenencia a la comunidad. Williams 1980). a través de su historia de experiencias y prácticas. bajo condiciones desiguales de poder. a través de compartir experiencias con otros (Zamudio 1999). Esta circunstancia otorga. en dos sentidos. Pero la conciencia ciudadana no existe solamente en el individuo. Es importante analizar los procesos que subyacen la formación de la conciencia ciudadana.g. para entender cómo las personas adquieren un nuevo sentido de lo que son y de lo que son capaces de hacer y construyen “una imagen de sí mismos como agentes 21 .La conciencia ciudadana puede extenderse a la conciencia de ser sujeto de derechos. lo cual permite ensanchar los límites de su acción participativa. Dicho conocimiento condiciona el universo de canales posibles o pertinentes que personas y grupos utilizan para ejercer derechos o demandar condiciones propicias para su ejercicio. materializado en las diversas instituciones que lo componen. esto es. que define los derechos que se tienen en un territorio estatal particular. la particularidad de gozar del estatus de ciudadano consiste en la condición de ser miembro “pleno”. cuyo “derecho a tener derechos” está sancionado por la comunidad internacional. Para la definición de conciencia. referido meramente a la condición de persona. y puede desarrollar una dimensión colectiva. en general. a poseer una membresía específica. conciencia de clase o étnica (Hobsbawm 1984. el estado. Dos elementos que incluye la conciencia ciudadana son: la identificación del agente responsable de otorgar formalmente los derechos y de garantizar su ejercicio. En resumen. El segundo elemento se refiere al conocimiento sobre las formas legítimas de plantear demandas—sancionadas por el aparato jurídico estatal o por los regímenes universales de derechos humanos. Compartir experiencias comunes con otros en el proceso de construir estrategias para demandar o ejercer derechos puede promover una conciencia colectiva—e. es decir.

raza. en el caso de los no-ciudadanos. origen nacional o social. dos “mundos” (ver Roseberry 1994. opinión política o de cualquier otra índole. con derechos humanos básicos. Un elemento importante para la construcción de la conciencia tiene que ver con contar con el reconocimiento de “los otros” hacia el sujeto de derechos. religión. idioma.que actúan sobre las condiciones estructurales que los constriñen” (Zamudio 1999: 13. Zamudio 1999). nacimiento o cualquier otra condición” (ONU 1948). según el agente que lo otorga. Para que una persona se auto-perciba como sujeto de derechos o como ciudadano. al menos. es conveniente que esos “otros” (el estado o la sociedad) le reconozcan tal estatus o. Ejercicio ciudadano y conciencia ciudadana. El estado lo hace a través de la implementación de prácticas que realicen la definición de la persona como un miembro competente de la sociedad. La migración internacional puede ser una poderosa fuente de interrogación subjetiva. La sociedad (en general u organizada en grupos) reconoce a una persona (como individuo o como miembro de un grupo) a través de una convivencia cotidiana de respeto a su dignidad humana. sexo. que pone a prueba las capacidades y las expectativas de las personas. color. que reconozcan su calidad de persona. es decir. El reconocimiento se puede manifestar de maneras diferenciadas. me percibo como sujeto de derechos en la medida en la cual soy percibido como tal. A partir de la propuesta teórica de Mead (1993) sobre el “otro generalizado”. ver también Bozzoli 1994). tanto por el encargado de otorgarme el estatus y garantizar el ejercicio de derechos (el estado) como por los demás miembros de la sociedad. que les enseña a encontrar formas de llevar a cabo sus planes y de actuar en los ambientes en que necesitan hacerlo. “independientemente de [su edad]. posición económica. Un elemento fundamental de la conformación de la conciencia de los migrantes es precisamente su condición móvil: el tener la posibilidad de haber vivido en al menos dos sociedades y poder comparar una con la otra. adquiriendo conocimiento y habilidades que les permiten moverse dentro y entre. Esto es. promulgando leyes y elaborando políticas que generen condiciones favorables para el ejercicio de derechos. el 22 .

o no hacerlo nunca. En el pensamiento abstracto el individuo adopta la actitud del otro generalizado hacia sí mismo. Si dicha actitud me reconoce como sujeto de derechos o como ciudadano. en el pensamiento del individuo. La conciencia surge de dicho proceso “reflexivo”: Es en la forma del otro generalizado que los procesos sociales influyen en la conducta de los individuos involucrados en ellos y que los llevan a cabo. porque también forman parte de ese “otro generalizado” y sus actitudes y prácticas participan en la conformación de las actitudes y prácticas de los otros. en la era postcolonial.proceso de la conformación de una conciencia ciudadana puede concebirse estrechamente ligado con la internalización de la imagen que el “otro” tiene de mí. la internalización tiene que ver directamente con la actitud que “el otro generalizado”—el estado y la sociedad—adopta hacia mí. entonces la internalizaré y conformaré nítidamente una conciencia de tal. como factor determinante. estado y sociedad de países receptores de migrantes están replanteando 7 El trato de los grupos indígenas en México es un ejemplo de esto. no son sujetos pasivos en dicho proceso de reconocimiento. En el caso de la ciudadanía. La reflexividad del proceso se complejiza en la medida en la cual internalización se constituye a su vez en reconocimiento. Puede precederlo o no o puede tomar mucho tiempo en concederlo. porque de esa manera el proceso o comunidad social entra.7 La historia de la ciudadanía nos remite a luchas entre desiguales. en las que el reconocimiento de individuos y grupos como sujetos de derechos o como ciudadanos no ha sido ni fácil ni continuo. 23 . y en el pensamiento concreto adopta esa actitud en la medida en que es expresada en las actitudes hacia su conducta por parte de aquellos otros individuos junto con quienes está involucrado en la situación o el acto social dados (Mead 1993: 185-6). sin embargo. Personas y grupos. El reconocimiento por parte de “la sociedad” no necesariamente acompaña el otorgamiento formal de derechos a grupos particulares (como los migrantes internacionales). La conformación de los estados-nación modernos. ilustra los conflictos que rodean la incorporación a la “comunidad nacional” o al “estatus de ciudadano” a grupos considerados “diferentes”. Actualmente. con el renacimiento de ideologías nativistas. es decir que es en esa forma que la comunidad ejerce su control sobre el comportamiento de sus miembros individuales. sin referencia a la expresión que dicho otro generalizado pueda asumir en algún individuo determinado.

Individuos y grupos que no cuentan con un reconocimiento formal pueden concebirse como sujetos de derechos. Los diversos aspectos que dan materialidad al reconocimiento mutuo entre estado y ciudadanos y entre éstos últimos se van trenzando en lo que Williams (1977: 132) ha llamado una “estructura de sentimiento”. en general o específicos) influyen de manera directa en la conformación de la conciencia. Tanto el estatus como el ejercicio de derechos (que incluye la demanda por ser considerado sujeto de derechos. Y dicha concepción puede justificar su demanda por recibir el reconocimiento formal. pero que. “elementos característicos del impulso. Dicha convicción puede expresarse en prácticas espontáneas u organizadas de afirmación de los derechos. elementos específicamente afectivos de la conciencia y de las relaciones: no sentimiento contra pensamiento. Sin embargo. esto es. del tono. reduciendo cada vez más la posibilidad de incorporarse legal o socialmente a la sociedad de llegada. que se ha conformado en la experiencia de vivir excluido y de las consecuencias que ello entraña para la construcción de la cotidianidad y de las posibilidades de futuro individuales. también incorpora elementos afectivos. la convicción de la legitimidad de la demanda por ser incorporado. La construcción de conciencia no es sólo un proceso cognitivo.las normas de inclusión/exclusión de éstos. a pesar de no ser reconocido por estado o sociedad. familiares o colectivas (ver Roseberry 1994). del control. la sociedad nacional o la comunidad internacional dan a su condición de seres humanos con necesidades e iniciativas que les permitan participar en la vida social. con relaciones internas específicas. constituye un elemento constitutivo de la conciencia de ser sujeto de derechos. su grupo de referencia u otros grupos. a la vez interconectadas y en tensión”. a partir de la legitimidad que ellos. sino el pensamiento como sentido y el sentimiento como pensado”. al mismo tiempo. Estos elementos pueden considerarse como una “estructura”: “como un conjunto. Es por ello que la agencia de las personas tiene gran relevancia en la conformación de la conciencia ciudadana—y de la ciudadanía. constituyen una “experiencia social” aún en 24 .

en la relación dinámica de mutuo reconocimiento entre estado y ciudadano. así como su 25 . en la medida en la cual los ciudadanos perciban que el estado disminuye cada vez más su reconocimiento hacia ellos (en áreas que consideran relevantes) y que sus estrategias individuales o las formas asociativas que han construido con otros para demandar mejores condiciones de ejercicio de derechos no constituyen una alternativa. elaboran sus planes de vida. a su vez. que suceden a partir de perturbaciones en la relación de reconocimiento entre estado y ciudadanos y entre ciudadanos entre sí. Esto es. entre personas entre sí y entre sociedad civil y estado. en condiciones económico-políticas particulares. Tienen que ver también con la forma como se perciben a sí mismos como pertenecientes a su comunidad y a una comunidad mayor de conciudadanos (ver Anderson 1991). incorporando a otros agentes— estados y personas—con quienes intentan o consiguen crear relaciones de reconocimiento ya conocidas o inéditas. con expresiones prácticas localizadas en tiempo y espacio. se asocian y. La migración internacional puede considerarse como una expresión de cambios en la “estructura de sentimiento” de personas. al irse conformando intelectual y afectivamente. La conciencia ciudadana se reestructura y cambia constantemente. orientan la acción estatal (Oxhorn 2001). presentes en espacios y tiempos concretos.proceso de estructuración. Dichas expresiones tienen que ver con las acciones del estado y con la forma como éstas condicionan la manera como las personas organizan su cotidianidad. Una relación fundamental entre ciudadanía y migración internacional gira en torno a transformaciones en la conciencia ciudadana. y con las solidaridades y lealtades que construyen localmente y que luego expanden espacial y temporalmente. Ello debilita su convicción de poder orientar la acción estatal y de pertenecer plenamente a su comunidad. grupos y comunidades (ver Williams 1977). Ciudadanía y Migración Internacional. la estructura de sentimiento que organizaba la conciencia (basada en la actitud del “otro generalizado”) se reorganiza hacia la percepción de un no-reconocimiento.

Sin embargo. No fue sino hasta que se convencieron de que el café “no daría la vuelta” y de que el gobierno no reasumiría sus prácticas anteriores de apoyo y protección a su producción y comercialización. 26 . un derecho ciudadano fundamental.F. los ciudadanos incorporan en su conciencia posibilidades de estrategias de ejercicio de derechos antes ausentes.e. D. que los miembros de estas comunidades incorporaron en el universo de sus estrategias de reproducción la migración internacional y empezaron a cruzar fronteras. Transformaciones en la conciencia ciudadana. Esto podría explicar por qué grupos y comunidades que se han mantenido en condiciones de gran precariedad durante muchos años. Después de haber experimentado.. 20058). una especie de romance entre productores y el aparato estatal. cuyo ejercicio permite la satisfacción de necesidades básicas y una participación activa en la dinámica social. están incorporándose apenas recientemente al flujo internacional. llaneros y monteblanqueños esperaron casi una década (de 1982 a 1990) de crisis recurrentes en los precios de su principal producto comercial para iniciar o incrementar significativamente su migración internacional. pueden condicionar la decisión de migrar.. entonces. El derecho al trabajo. La estructura de sentimiento previa (basada en la percepción de reconocimiento) puede mantener a los ciudadanos por años en espera activa de que estado y formas asociativas se recompongan hacia una situación de expresión de reconocimiento. [a través del] Instituto Mexicano del Café” (Fernando Celis. La migración internacional es una de ellas. a partir de observarlas o de saber de su existencia. al no poder ejercerse de manera plena—i. México. con una remuneración digna—define en muchos casos la decisión de migrar. Pero si la espera es vana. quienes estudiamos la migración internacional pocas veces miramos la falta de trabajo u otras condiciones propicias o “motivaciones” para la migración como una posible expresión de la precariedad del goce de derechos. Ello impide explicar con satisfacción las condiciones sociales y económico-políticas presentes en la 8 Director del Consejo Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC) y activo participante en los movimientos cafetaleros de Veracruz y otros estados y regiones de México. “desde 1974 hasta 1982.compromiso con solidaridades y lealtades construidas.

la gran mayoría de las personas en el mundo no cruzan fronteras (ver Faist 2000). Esto es particularmente factible si. y sus ideas—y las ideas de sus semejantes— acerca de esas relaciones. de actuar cotidiano.comunidad de origen que permiten o impulsan ciertas expresiones de la condición ciudadana. traducido en prácticas 27 . De esta manera. Como la “estructura de sentimiento” está en la base de la conciencia ciudadana. a su vez. de tender a “equilibrar” la relación entre la “convicción” de ser reconocido y las condiciones objetivas que expresan el reconocimiento. ser reconocido como ciudadano. aún en condiciones de precariedad aparentemente similares a las de los migrantes internacionales. los migrantes “observan” una relación ciudadano-estado que incorpora un reconocimiento más claro del ciudadano (o de otros sujetos con un estatus diferente). En la experiencia migratoria internacional. al tiempo que dificultan o desalientan otras. políticas y económicas diferentes. potencialmente. en condiciones culturales. normativa y sociológicamente. No es que la conciencia ciudadana desaparezca. mientras otras acciones y consecuencias son imposibles (Roseberry 1994: 54). la orientación de los cambios en aquélla guía. sus familias y comunidades. así como la reorganización de la conciencia ciudadana puede propiciar la migración internacional. la “oportunidad” de incorporar un nivel de exigencia de ejercicio más alto. y que ayudarían a explicar por qué. Individuos y grupos reales actúan en situaciones condicionadas por sus relaciones con otros individuos y grupos. También impide comprender a cabalidad las posibilidades de acción alternativas a la migración que se presentaron (y presentan) a migrantes y a no migrantes y que intervinieron (e intervienen) en la decisión de migrar. sociales. esto es. el proceso migratorio internacional mismo también transforma la conciencia. en el país de destino. sino que la percepción del reconocimiento estatal entra en un impasse que. Ciertas acciones y ciertas consecuencias de esas acciones son posibles. sus trabajos o su acceso a riqueza y propiedad. el poder del estado. Lo hace porque reorganiza el significado de ser sujeto de derechos o ciudadano a partir de la experiencia de vida. puede interrogar con mayor profundidad “lo que significa”. la conciencia ciudadana tendría. potencialmente. la dirección de los cambios en la conciencia.

La incertidumbre que genera el no contar con un estatus formal de membresía se filtra en la acción cotidiana de ejercicio de otros derechos humanos (a la salud. se queda en casa uno y le pagan a uno los días. Don Arturo observó una relación así durante su estancia en los Estados Unidos. en el proceso. sino entre linderos laborales y entre formas distintas de acceder a derechos. le dan a uno estampillas. (…) Y aquí. Sus percepciones dejan clara la precariedad de la ciudadanía que se experimenta en su comunidad y reafirman las posibilidades que la migración internacional le ha abierto. no sólo entre fronteras nacionales. 2005). nos dan seguro médico ante accidentes. Ejercer derechos en el territorio de “otro estado”. al trabajo. a la educación. Monte Blanco. pequeño productor y jornalero por día o por semana. se lo dan a uno. Las movilizaciones de los migrantes indocumentados para demandar su reconocimiento formal pueden entenderse como una expresión de la conciencia que se “actualiza” en el nuevo ambiente. hay más apoyos. y expresan. políticas. don José expone la percepción de su experiencia de movimiento. (…) A mí me gusta más allá. De esta manera. invocando el discurso universal de los derechos humanos. tenga uno o no tenga trabajo. 28 . es una forma más como los migrantes internacionales retan de manera contundente la territorialidad de la ciudadanía y. la diferencia entre ser “legal” y no serlo adquiere relevancia en la forma como los migrantes miran su experiencia. prefiere “allá” porque descarta la posibilidad de experimentar algo similar “acá”. en particular. Allá hay un apoyo que le dicen el welfer. yo creo que lo económico de la persona no importa. si se enferma uno. ¿cuándo va uno a ver eso? (Don José. En el trabajo. Yo creo que es parejo. etc. derechos que se les niegan en su estado de origen. Apelan a su condición de seres humanos con derechos. La relación entre migración internacional y ciudadanía también se expresa en la experiencia de relativa exclusión en el país de destino. Y en la apreciación de las diferencias. tal como lo expresan don Juan y don Arturo. Si yo tengo esposa y tengo hijos. cualquiera lo puede pedir.). modifican su conciencia. antes de migrar. Como trabajador del campo. si la migración se lleva a cabo sin documentos.(jurídicas. económicas y culturales) propicias para el ejercicio de derechos.

Porque resignifica las capacidades de los migrantes para actuar en contextos disímiles. Llano Grande. la acción de migrantes en sus países de origen. porque permite “visitar a la familia” y. o de observar su desenvolvimiento. reorganiza la conciencia de los migrantes respecto a la posibilidad de influir en las condiciones que los rodean para obtener certidumbre en la implementación de sus estrategias de reproducción. en cualquiera de los dos territorios. El movimiento de ida y vuelta. esto es. Poder ir y venir entre el país de origen y el de destino es una importante ventaja de tener el estatus de residente. En el terreno específico del ejercicio de derechos políticos. les amplía el universo de posibilidades de utilización de recursos existentes y de construcción de otros nuevos. reconfigura su conciencia. para muchos. Esa es la ventaja” (Don Antonio. el “activismo transnacional”. A la vez. Al ser residente. Un elemento relevante de la demanda de formalización de su estatus es estar en condiciones de salir y entrar del país con libertad. Si tal creatividad encuentra materialidad en las actividades de migrantes y otros. porque facilita su incorporación en actividades culturales. alegando la legitimidad de su actividad laboral y de su disposición a convertirse en miembros de la sociedad. porque da a no-migrantes la oportunidad de “tocar” formas diferentes de percibir y de actuar—formas que se construyen para “otros” espacios y que continuamente se actualizan en los “nuevos”. directamente relacionadas con procesos locales) aquí y allá. políticas y económicas que incluyen el cruce de fronteras. sociales. Y porque. al poner en contacto ambas experiencias (y otras. vienes a visitar tu familia y te puedes ir. 29 . la experiencia de participar en estos u otros movimientos. su capacidad de agencia será potencialmente transformadora de los condicionantes estructurales de su ejercicio de derechos. 2005).además. la constatación regular de las diferencias—y similitudes—entre los espacios socioterritoriales de dos estados-nación es también un factor fundamental en la conformación de la conciencia ciudadana. ha tenido efectos fundamentales en las formas de ejercer la ciudadanía y en la reorganización de la conciencia. su reconocimiento hacia instituciones y normas del país de llegada.

Luego. Mucho del coqueteo de países de origen con “sus” ciudadanos en el exterior responde a la importancia que las remesas familiares internacionales han cobrado en sus economías. algunos viven directa o indirectamente sus efectos por ser parte de su familia o por el solo hecho de compartir su territorio socio-espacial. el estado salvadoreño comprendió en 1994 que tenía la necesidad de “acortar la distancia institucional [con] los migrantes” (Landolt 30 . Los recursos económicos que la migración genera no pasan desapercibidos para agentes estatales. que el acceso a cierto volumen de recursos obtenidos fuera del territorio nacional. Por ejemplo. préstamos preferenciales. La Ley Migrante de Zacatecas. De la misma manera. apoyos a la producción y otros) (ver Auyero 2001). su abundancia será la que les permitirá demandar de nuevo el reconocimiento estatal. sino que se ha conformado históricamente. las políticas públicas se modificaron y el estado disminuyó el otorgamiento de tales prerrogativas. Porque también otros miembros de las comunidades se percatan de las “novedades” que tuvo la experiencia migratoria de sus paisanos. en el municipio y en la región. quizá por ello mismo. las personas habían sido “pobres” o carentes de algo y. Y porque los efectos trascienden los límites de la localidad y modifican la posición económicopolítica de la comunidad. Es decir. Con la migración internacional. Porque no empieza durante la migración. La reorganización de la conciencia ciudadana que sucede durante la experiencia migratoria no parece tener límites temporales o espaciales. ni siquiera personales. el estado se “preocupaba” por ellos y les otorgaba prerrogativas particulares (subsidios. Antes. aparece como necesario para obtener o recuperar el reconocimiento. provee a los inmigrantes con un sentido renovado de eficacia y autovalor que facilita su integración en las instituciones políticas de su nuevo país. (Guarnizo. en personas y grupos.El activismo transnacional es un fenómeno constructivo a través del cual la gente responde a obligaciones sociales y pertenencias de larga distancia y busca transformar prácticas políticas en sus países de origen. así como los logros para el ejercicio de derechos políticos desde el exterior en América Latina son ejemplos claros de los efectos de tales prácticas (ver Calderón 2003). Portes y Haller 2003: 1239).

los programas “Vete Sano Regresa Sano” y “Binacional de Educación Migrante”. Por un lado. las asociaciones de paisanos también buscan mejorar las condiciones de ejercicio de derechos en el país de llegada. para 2004.2003: 313). quienes salieron del país en busca de mejores condiciones de vida están siendo reconocidos como agentes potenciales de su construcción para sus conciudadanos. las remesas familiares ya mostraban una tendencia ascendente precipitada. Sin embargo. Otros. Además. tal como sucede en pueblos de la sierra oaxaqueña. El activismo político transnacional colectivo es un ejemplo. Pero el reconocimiento no es necesariamente integrado ni coherente. Paradójicamente. constituían más del dieciséis por ciento del PIB y el setenta por ciento de las divisas que ingresaron al país (PNUD 2005). dirigidos especialmente a migrantes y sus familias. En México. las instituciones estatales— muchas veces basadas en criterios demográficos—desmantelan infraestructura de servicios educativos y de salud en comunidades con migrantes. La conciencia que la migración internacional reorganiza se expresa con claridad en la conformación de nuevas formas asociativas entre paisanos en el país de destino y en sus prácticas participativas en su país de origen. sugieren cierto entendimiento de sus dinámicas y de la intención de disminuir los efectos potencialmente perjudiciales de su movilidad. La Asociación de Mexicanos de Carolina del Norte. por ejemplo. representando más del once por ciento del PIB nacional. además de mantener un diálogo constante con las autoridades consulares mexicanas y 31 . a la par que implementan tales programas. Muchos otros países emisores de migrantes están planeando estrategias e implementando programas que permitan “aprovechar” los recursos que los migrantes generan para promover el desarrollo local. Para ese año. Su participación en la promoción de los derechos humanos de los migrantes se expresa de diversas maneras. se relacionan con la implementación de proyectos en comunidades de origen. estados de origen pueden implementar programas que buscan atender los efectos de la condición móvil de los migrantes. las cuales pueden incorporar la coordinación con grupos locales en ambos.

32 . Kennedy (demócrata de Massachussets). se mantienen dentro de los límites impuestos por el estatus. en 2004. sostienen el dinamismo dialéctico entre las dimensiones de la ciudadanía. reciben el reconocimiento del “otro generalizado” personificado en grupos de la sociedad civil del país receptor. que exprese mejor la realidad de su ser social. A veces. Las fronteras del estado nación dan la falsa idea de que los procesos que suceden en su interior dependen sólo de los agentes reconocidos por él o de quienes integran “la comunidad nacional”. no es así. organiza talleres de información y capacitación para el conocimiento de leyes y procedimientos que permitan a migrantes navegar mejor el mar institucional de aquel país.9 Como éste. presentada por los senadores John McCain (republicano de Arizona) y Eward M. para educar a la sociedad sobre la situación de los migrantes y promover la voluntad política entre legisladores y funcionarios de gobierno para llevar a cabo acciones en favor de aquéllos. sugiriendo o demandando la necesidad de su redefinición. apelando al reconocimiento de las aportaciones de los migrantes a su economía y a su cultura. El continuo proceso de construcción de ciudadanía involucra agentes y espacios poco evidentes. que incluye la legalización de migrantes indocumentados. Las prácticas diarias de ciudadanos. La observación de las prácticas de otros grupos comprometidos con la defensa y protección de los derechos de los migrantes constituye también un elemento de construcción de conciencia. pero también los traspasan e interrogan. muchos otros grupos interpelan las políticas públicas de los países receptores. estas prácticas reconfiguran la conciencia del sujeto de derechos. Además de proporcionarles recursos de acceso a información. esto es. residentes. individual o colectiva. y a los compromisos de los estados de respetar los derechos básicos de la persona. Por ejemplo. A su vez. dichas prácticas afirman la legitimidad de sus derechos. la iglesia católica estadounidense lanzó la campaña “Justicia para los Inmigrantes: Una Jornada de Esperanza”. entre otros. migrantes indocumentados y sociedad civil.guatemaltecas. 9 La campaña incluye el cabildeo con legisladores para obtener su apoyo para la iniciativa legislativa sobre inmigración. proveyéndole de la convicción de su capacidad para influir en las condiciones que permiten o impiden el ejercicio.

porque le demanda cumplir con los lineamientos contenidos en los pactos y convenios que. aún sin haberlos signado o ratificado. Foto de Jerónimo Cabrera Bibliografía 33 . Ponen en relación directa espacios lejanos físicamente. tienen carácter vinculante a partir de la sanción de los otros estados-nación. Las dos banderas de Monte Blanco. pero conectados socialmente por su propia agencia.La relación dialéctica entre las dimensiones de la ciudadanía incorpora también a la comunidad internacional. sino que. Esta provee los recursos de apelación y de legitimidad extra-estatales. Los migrantes internacionales interpelan la concepción misma del estadonación y la definición de ciudadano que asumen que su vida se desarrolla dentro de los confines de un territorio delimitado por fronteras políticas. pero no de manera absoluta. que respaldan las interrogaciones a las prácticas estatales que transgreden el mandato universal de respetar a todos los seres humanos que se encuentren en su territorio. reconstruyen su ciudadanía. Legitima también su soberanía. Y no sólo contribuyen al mejoramiento de las condiciones de vida de sus familias y comunidades. en la inevitable puesta a prueba de sus prácticas sociales y culturales en el nuevo contexto. se quitan un poquito la ignorancia y reconfiguran su conciencia. en la experiencia de mirar cosas que en su lugar de origen no veían.

núm. 2.) 2002. Linda.C. Peronist Survival Networks and the Legacy of Evita. 2001. Citizenship Today. D. Barcelona: Gedisa. Josef.” Monografía.Aceves. Portsmouth. 7. núm. María. Alexis McCrossen. Life Strategy. 1992.: Carnegie Endowment for International Peace. Washingtoon.). Brubaker. Indiana Journal of Global Studies. núm. Goods at the Margin: Making Consumer Cultures in the Borderlands. Extranjeros. Barton. ____. Política y Cultura. 2005. 1900-1983. “Política y Organización Campesina: Un Estudio de la Lucha por la Tierra y de la Organización Cooperativa del Sector Campesino de Monte Blanco. Benhabib.: Carnegie Endowment for International Peace. vol. Los Derechos de los Otros. Aragonés. y Klusmeyer. 23: 43-65. Duke University Press. “Universal Citizenship and the Problem of Alienage”.C. NH: Heinemann. Citizenship and Nationhood in France and Germany. From Migrants to Citizens: Membership in an Changing World. Mass. Women of Phokeng: Consciousness. ____. 2001. “Trabajadores Indocumentados y Nuevos Destinos Migratorios en la Globalización”. “At the Edge of the Storm: Mexican Rural Peoples in an Emerging Regime of Consumption. UAM-Iztapalapa. (Eds. 3. Reflections on the Origin and Spread of Nationalism. Ver.: Harvard University Press. Bosniak. Belinda. 2002. Benedict. 1880-1930”. D. 2000. (Ed. Washingtoon. Auyero. y Dunn. Global Perspectives and Practices. 2005. D. Aleinikoff . Northewestern University Law Review. Jorge. Timothy. 2000. Nueva York: Verso. D. residentes y Ciudadanos. 1991. 1980. Duke University Press: Durham y Londres. En. 2005. En prensa.: Carnegie Endowment for International Peace. Javier. and Migrancy in South Africa. Anderson. Poor People’s Politics. Cambridge. Londres: James Currey. ____. Washingtoon. Seyla. 1991 Imagined Communities. Evanston. Rogers. Julio. 963-984. vol. 34 . Estados Unidos: 447-509. “Citizenship Denationalized”. Bozzoli. T. Citizenship Policies for an Age of Migration. 94.C.

2000. Anthropological Quarterly 68: 48-63. 2004. Faist. Luis. Granovetter. 2003. Botey y Luis Hernández. 1998. American Journal of Sociology. Citizenship. 9. Movimientos Internacionales de Población en el Mundo Entero. Leticia (Coord. 2003. Castells.F. D. México: Porrúa y UAZ. Luis Eduardo. Nina. 3: 481-510. “Aspectos Económicos del Vivir Transnacional”.: Instituto Mora. Guarnizo.). Córdoba: CSIC. Selection From the Prison Notebooks. En. The Volume and Dynamics of International Migration and Transnational Social Spaces. Stephen y Miller. núm. Culture. 2005.” Political Power and Social Theory. ____. Alejandro y Haller. núm. Migración México-Estados Unidos en los Albores del Siglo XXI. Mark. New York: Harper & Row Date. L. “The Rise of Transnational Social Formations: Mexican and Dominican State Responses to Transnational Migration. Migración y Desarrollo. 8: 171-201. 6: 121148. vol 8. “Economic Action and Social Structure: The problem of Embeddedness”. William. 1995. Hernández. Mark. La Era de la Migración. 1992 “Cafetaleros: del Adelgazamiento Estatal a la Guerra del Mercado”.). Glick. “Unpacking “transnationsl Citizenship”. México. En. Antonio. Votar en la Distancia. 55-86. Clandestinos. A Contextual Explorarion of Justice as Evenhandedness. Thomas. La Extensión de los Derechos Políticos a Migrantes. Oxford: Clarendon Press. Jorge. Angeles Escrivá y Natalia Ribas (Coords. American Journal of Sociology. “From Immigrant to Transmigrant: Theorizing Transnational Migration”. Douglas. Experiencias Comparadas. 1971. Linda Basch. 35 . 2003. México: Siglo XXI: 78-97. Luis Eduardo. 12: 45-94. Jonathan. Guarnizo. Portes. vol. Autonomía y Nuevos Sujetos Sociales en el Desarrollo Rural. Carens. Oxford: Oxford University Press. Joseph. Julio Moguel. Durand. UAZ y Porrúa. vol.Calderón. y Cristina Szanton. “Assimilation and Transnationalism: Determinants of Transnational Political Action among Contemporary Migrants”. y Massey. 2004. Annual Review of Political Science. 2000. Gramsci. Fox. and Community. Vol.

Douglas. Tucker. 1984. “Global Citizenship. Moctezuma. Mead. Massey. Citizenship and Social Class.F. Marshall. 1978 (1932). 1. 1990. Jennings. 30: 575-598. al. Eric. Códice 90. Lara. XI Censo General de Población y Vivienda. and Tom Bottomore. Lagos.). T. Revista Jarocha. et. En. Espíritu. “Territorialidad Socio-cultural y Política de los Clubes Zacatecanos en Estados Unidos". 7. Miguel. Will. “The German Ideology. La Extensión de los Derechos Políticos a Migrantes. Experiencias Comparadas. Patricia. 2003. 1998.” En The Marx-Engels Reader. Edited by Robert C. Número Dedicado a Teocelo.Hobsbawm. Kymlicka. México: CNCA y Alianza. 2003. México. X Censo General de Población y Vivienda. 1995. INEGI. 2000. Republicanism and Multiculturalism in Contemporary France”. Núm. New York: Pantheon Books.H. G. Taso. Multicultural Citizenship. “Datos Históricos de Monte Blanco e Independencia”. Africa Today 45. Oxford: Clarendom Press. Landolt. Noviembre. Y Kaiser. 1997. Marx. “Identity. Norton and Company: 146-200. Migración y Desarrollo. No. British Journal of Political Science. 1967. Karl. Workers: Worlds of Labor. Leticia Calderón (Coord. Jeremy. Los Ausentes. 1992. Kadende-Kaiser. Towards a Definition”.: Instituto Mora. octubre: 4973. New York and London: W. 46-7. A Liberal Theory of Minority Rights. “Citizenship. P. R. 36 . and Transnationalism: Ismailis in Tanzania and Burundians in the Diaspora”. Ignacio. ITER 2000. México: Paidos. Votar en la Distancia. Citizenship. 1993. W. ____. Londres: Pluto Press. Global Citizenship Project Website. El Proceso Social de la Migración Internacional en el Occidente de México. “El Transnacionalismo Político y el Derecho al Voto en el Exterior: El Salvador y sus Migrantes en Estados Unidos”. 3-4: 461-480. D. 1991. Persona y Sociedad. 2002.

11-12. New Haven: Yale University Press. De la Teoría a la Realidad. “Una Mirada al Período de Crisis de la Cafeticultura Mexicana. Sassen. vol. 2005. Journal of Historical Sociology. Roseberry. Año 19. Ciudadanía.____. Rubio. “Citizenship as Consumption or Citizenship as Agency: The Challenge for Civil Society in Latin America”. Olvera. 1995. Australia. Lorena. El Salvador. La Sociedad Civil. 153-195. PNUD. José Rosales y Manuel Toscano. México. 9. William. Ponencia presentada en la Conferencia Internacional. junio. vol. 2001. 212-246. Cuadernos Agrarios. Paredes. and Political Economy. 46. Economía. 1994. 37 . “Ciudadanía Compleja y Democracia”. James. ____. septiembre-diciembre. Oxhorn. 2002. 4-25. UAM. “Desigualdad Social. nueva época. El Impacto de las Migraciones. Religion & Global Governance: Paradigms of Power & Persuasion.” en Neoliberalismo y Campo. enero-diciembre. Domination and the Arts of Resistance: Hidden Transcripts. núm. 1990. 2005. ____. Civil Society. Recuento de Políticas Oficiales y Respuestas Campesinas. Canberra. Una Mirada al Nuevo Nosotros. en José Rubio. núm. 11. Declaración Universal de Derechos Humanos. vol. “The Social Foundations of Latin America’a Recurrent Populism: Problems of Class Formation and Collective Action”. Sociológica. Alberto (Coord. México: El Colegio de México. 1998. 2005. Informe Sobre Desarrollo Humano. Berkeley Journal of Sociology. 1948. 2001. 3. Philip. Saskia. 2000. History. Madrid: Trotta. Sociedad y Territorio. Essays in Culture. Sociedad Civil y los Límites de la Ciudadanía en América Latina”. Anthropologies and Histories.). 21-45. New Brunswick: Rutgers University Press. Organización de las Naciones Unidas. 56. Nacionalismo y Derechos Humanos. J. "Justificación Empírica y Conceptual del Voto Extraterritorial de los Mexicanos con Base en la Experiencia de Zacatecas". Scott. 2004. “The Repositioning of Citizenship: Emergent Subjects and Spaces for Politics”. 1-2 de septiembre.

1993. Transforming Citizenship? Transnational Membership. Citizenship and Social Theory. Abril 30. “Citizenship.F. and Property: Eastern Europe Since 1989”. Identity and Social History. 1996. 2004. 301-334. Cambridge: 1-17. London: New Left Books. 2009 Rancheros en Chicago: Vida y Conciencia en una Historia de Migrantes. Migration and the Social Sciences”. 1977. México. ____. En. Tilly. 2004. Yasemin. Margarita Estrada y Pascal Lavase (Coord.Soysal. Verdery. Global Networks. The Return Migration and the Transformation of Ethnicity of Japanese Peruvians”. 25. Takenaka.: Miguel Angel Porrúa y la Universidad Autónoma de Zacatecas. 1999. Nina. B. Actores. Williams. 42. Walzer. Wimmer. 4. 2007 “Las Paradojas de la Ciudadanía: Una Mirada desde la Migración Internacional”. California: Sage. American Behaviorist Scientist. 9. International Review of Social History Supplement 3.) 1993. En. “Postnational Citizenship: Reconfiguring a Familiar Terrain”. 2: 291-306. Las Esferas de la Justicia. México: Fondo de Cultura Económica. Zamudio. “Transnationalism.). Nationalism. Participation. Andreas y Glick-Schiller. Citizenship. Turner. 211-238. Ponencia presentada en. “Methodological Nationalism and Beyond: Nation-State Building. and Governance. Citizenship. Press Syndicate of the University of Cambridge. D. (Ed. Patricia. 2. Charles Tilly (Ed. Ayumi. Charles. “Transnational Community and Its Ethnic Consequences. Katherine. Michael. 1459-1474. American Ethnologist. Identity and Social History”. Marxism and Literature. ____. 1998. Nueva York: Oxford University Press. Movilidades e Identidades.). Problems in Materialism and Culture. Globalización y Localidad: Espacios.1980. vol. 2002. Una Defensa del Pluralismo y la Igualdad. Raymond. CIESAS. 38 .

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful