El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir sus errores.

Al menos eso es lo que desde siempre he escuchado decir en referencia a México y sus moradores. Siempre nos hemos tratado como niños, aprendemos cosas y las olvidamos, tenemos poca capacidad de retención. O al menos eso parece. Nos decimos que tenemos que conocer nuestra historia y nuestra capacidad de recordar llega poco lejos. Todos recuerdan la terrible masacre de 1968, el 2 de octubre no se olvida, sin embargo existe un antecedente, incluso más significativo, a lo que nos esta sucediendo actualmente. Tenemos que aprender y eso significa estudiar la historia, porque aunque es un logro no olvidar el 2 de octubre debemos ir aún mas profundo, debemos recordar más. En 1952 tomó posesión como presidente de la República Mexicana Adolfo Ruiz Cortines, obviamente militante del PRI, este personaje fue el último presidente ligado a la Revolución Mexicana, participó en ella como militar y como agente propagandístico. Después se dedicó a andar de ayudante de gobernadores y fue secretario, pagador, rescatador de tesoros para el presidente en turno, funcionario público, diputado, tesorero, gobernador de Veracruz y finalmente secretario de gobernación de la administración de Miguel Alemán. En esas épocas ser secretario de gobernación era ser el próximo presidente de la Republica (ahora ya no porque viajan mas en aviones) por lo tanto fue el sucesor de Alemán, no tan natural porque el señor quería reelegirse pero eso es otra historia. Sin embargo y aquí esta la parte de este cuento en la cual debemos poner atención, la elección de 1952 fue pionera en varios tragos amargos por los que pasamos en estos momentos. Uno de los contrincantes fue Miguel Henríquez Guzmán candidato del Partido Constitucionalista Mexicano, ojo, este partido nace a partir de la ruptura de un segmento del PRI. En estas elecciones se sumó por primera vez el recurso de la mercadotecnia; mantas, carteles y propaganda en forma de volantes se sumaron a los discursos de los candidatos añadiendo un factor nuevo: mariachis, Henríquez fue un candidato que utilizó por primera vez el recurso musical para llegar a mas oídos, se compuso una canción especial para él. Muchos pensaron que esto le quitaba seriedad a un proceso tan delicado, pero al ver que funcionaba lo adoptaron en cada una de las subsecuentes elecciones ¿les suena? El PRI hizo suya esta idea y llego tan lejos como pudo en 2012. Oficialmente Ruiz Cortines ganó la presidencia de 1952 con un 74.32% de los votos quedando Henríquez en segundo lugar con 15.88%. Henríquez, un candidato con ideas de izquierda, denunció fraude, falta de limpieza en los comicios y muchas irregularidades. A esto siguieron protestas por parte de la ciudadanía, manifestaciones que quisieron hacer oír su voz en muchas partes de la República y fueron violentamente reprimidas. El saldo fue de varios muertos, persecuciones políticas y el odio (miedo) de las cúpulas del poder hacia la izquierda y los movimientos sociales que se ha ido acumulando hasta nuestros días. Satanizada la izquierda para siempre, Henríquez decidió apartarse de la vida publica del país y Ruiz Cortines fue presidente. Las diferencias entre este pasaje de nuestra historia y nuestra actual situación son varias, en primer lugar Ruiz Cortines de ninguna manera era una persona ignorante, era un estadista que prometió acabar con los monopolios,

cosa que evidentemente no hizo, pero fue durante su mandato que se estipulo el voto de la mujer. Dudo mucho que Peña Nieto, de llegar a imponerse, vele por los intereses de la población femenina (o masculina, o animal, o vegetal), no lo hizo en el Estado de México y no lo hará siendo presidente. Los manifestantes de ese tiempo no contaban con aliados tecnológicos, la gente que salio a protestar lo hizo a pesar de no tener Internet, en sus demandas de un gobierno mas justo no figuraba como protagonista la manipulación de los medios, ese es un añadido de la modernidad, un aliado y enemigo que hoy esta definiéndose. Pero la diferencia mas importante para mi es la figura que impugna estas elecciones, Andrés Manuel López Obrador, a diferencia de Henríquez, no ha dado señales de querer dejar la lucha y eso es una señal de que hemos avanzado como sociedad, aun sus detractores deben de agradecer a la figura que se contrapone a lo mañosamente establecido, todos ganamos si alguien interviene en defensa de leyes mas justas, puesto que obliga a las elites a soltar algo, el pensamiento de izquierda es el que ha orillado al poder a dar concesiones. A todos aquellos que creen que AMLO debería de dejar de ser un necio, a todos los que creen que esta enfermo de poder, a los que se han creído de los medios que lo difaman yo quisiera decirles que es gracias a gente como él que no seguimos viviendo en feudos (aunque lo parezca) y somos libres (aunque no lo parezca) es gracias a personas como él que hemos avanzado. Independientemente de que esto va mas allá de López Obrador, es fundamental contar con una presencia pública fuerte que nos haga sentir que si podemos lograrlo. Y a los que luchan en estos momentos en contra de la imposición les digo que sigan adelante, pero que también vean hacia atrás, que conozcan a los que mucho antes que ellos alzaron su voz en circunstancias similares, porque tal vez uniendo el conocimiento del pasado con la firmeza de presente nuestro futuro sea el sueño por fin alcanzado.

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