B

oletín

informativo
Derechos y desarrollo

No. 2 · Abril - Junio 2012 w w w. cu ltu ra depa z . org. m x

Editorial

D

Susana Sottoli*

emocracia, desarrollo y derechos humanos son conceptos interdependientes que se refuerzan mutuamente. Bajo este planteamiento, la cooperación para el desarrollo se basa en los principios de derechos humanos en todas las fases del proceso de programación, incluidos la ejecución, el monitoreo y la evaluación. Entre estos principios de derechos humanos se encuentran la universalidad e inalienabilidad, la indivisibilidad, la interdependencia, la no discriminación e igualdad, la participación e inclusión, la responsabilidad y obligación de rendir cuentas, y el imperio de la ley. La traducción de estos principios en la vida real de las personas es el desafío fundamental de nuestro trabajo como agencias de Naciones Unidas. En el diseño de nuestras acciones nos centramos entonces en los sectores más desfavorecidos para hacer realidad el principio de la universalidad y la no discriminación, buscando que todas las personas tengan las mismas oportunidades y que nadie quede fuera de los programas y las políticas debido a su condición económica, étnica, o de género. Buscamos además hacer realidad el principio de la participación considerando a las personas actores claves de su propio

boletín informativo del programa conjunto por una cultura de paz

abril

-

junio 2012

desarrollo que deben contar con la posibilidad real de expresar sus opiniones sobre las cuestiones que afectan sus vidas. Buscamos asimismo que la rendición de cuentas sea una responsabilidad tanto para las autoridades que están obligadas a transparentar sus acciones de política pública, como para nuestras acciones de cooperación, como para las poblaciones que participan en ellas y que deben ejercer una demanda responsable de transparencia. En el marco del Programa Conjunto por una Cultura de Paz se trabaja de manera sinérgica con familias desplazadas, con las comunidades en conflicto, con las organizaciones de la sociedad civil y con las instituciones gubernamentales para contribuir al desarrollo de las capacidades de los responsables de garantizar los derechos, así como de los titulares de derechos para que sepan exigir los mismos. Es gracias a este planteamiento integral y participativo del enfoque de derechos humanos que el Programa de Paz ha logrado, entre otras cosas, la promulgación del marco legal más avanzado en México específicamente para la atención a poblaciones desplazadas. La principal tarea que queda es entonces generar mecanismos que permitan la implementación de esa ley a través de políticas públicas y programas que sirvan como marco para la institucionalización de los procesos participativos, teniendo en cuenta a la familia, la comunidad, los niños, niñas y adolescentes. Estamos entonces frente a una perspectiva de largo plazo que, a través del involucramiento y empoderamiento de las personas para el ejercicio de sus derechos, genere el cambio social y la sostenibilidad necesarios para la consolidación de la paz en las comunidades chiapanecas. El enfoque de derechos no aplica solamente para las comunidades y las personas adultas. Muy particularmente es relevante para la vida de niños y niñas que, comenzando su proyecto de vida, deben contar con las mismas opor-

boletín informativo del programa conjunto por una cultura de paz

abril

-

junio 2012

tunidades para desarrollarse, particularmente cuando sus familias de origen no viven en condiciones óptimas de bienestar. Un ejemplo concreto de cómo el enfoque de derechos tiene impacto en la vida de los niños se refleja en una de las acciones llevadas a cabo por el Programa que busca facilitar que las familias de desplazados cuenten con recursos para inscribir a sus hijos e hijas en el registro civil. A pesar de ser gratuito, para muchas familias resulta demasiado oneroso pagar el traslado hasta la cabecera municipal para ese u otros trámites y servicios. Los niños que no cuentan con actas de nacimiento no existen jurídicamente. Por ello, la inscripción oportuna de estos niños y niñas contribuye a hacer realidad su derecho a estar en la escuela, a recibir atención de salud, a estar más protegidos contra cualquier abuso o explotación. Trabajando con una perspectiva de derechos, el Programa Conjunto, más allá de apoyar las necesidades inmediatas de las familias, busca garantizar cierta continuidad en la trayectoria del desarrollo socio-económico del estado contribuyendo a la inclusión, la no discriminación y la igualdad de oportunidades. Eso se ha logrado, entre otras cosas, a través del fortalecimiento del sector educativo en cultura de paz y derechos de la infancia, iniciativas para mejorar la educación en comunidades indígenas tal como a través del programa Todos a la escuela, el fortalecimiento de capacidades locales en procuración de justicia y seguridad ciudadana. Se busca así asegurar que las familias puedan no sólo sobrevivir sino “vivir” en el pleno sentido de esa palabra, gozando de sus derechos y alcanzando un nivel integral de desarrollo de los individuos y de las comunidades.
*Coordinadora Residente a.i. del Sistema de Naciones Unidas y Representante de UNICEF en México

Síguenos en:

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful