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DEMOCRATIZACIÓN Por: Rene Wilbert, Alvaro Condori En O'Donell y Schmitter, para que se pueda hablar de democratización debe haber

un garante (el Estado) que sea capaz de hacer interlocutor diversos grupos de interés por sobre las estrategias y hegemonía de una élite determinada. Para autores como Przeworski, incluso la idea de liberalización política sería una estrategia para disfrazar de democratización la hegemonía de una élite determinada bajo una estructura autoritaria o "protegida". Este último punto es correlacionar a la situación de la calidad democrática de Latinoamérica desde los regímenes autoritarios hasta la llegada de los gobiernos neoliberales. (O’Donnell, G. y P. Schmitter, vol. 4, 1988, pág. 33) El pluralismo político, en Dahl, es fundamental para la democratización. Para eso debe existir una oposición competitiva capaz de asegurar la transparencia de elecciones, igualdad de derechos y una constitución representativa. Existen tres puntos fundamentales para entender un proceso de democratización:
  

Libertad de expresión. Igualdad de derechos y representatividad. Estructuras sociales sólidas y legitimadas

Los procesos de democratización son muchas veces impulsados desde la misma sociedad, sin embargo, existen mecanismos de influencia externa como la ayuda internacional a países en conflicto civil interno. A veces se interviene políticamente desde el exterior con un fin de "ayudar a la democracia", así se dan procesos como la que las que se ejercieron sobre Afganistán e Irak, o parte de Latinoamérica y África décadas atrás. En estos casos se trataría de un proceso de liberalización económica y no democratización. (Dahl, R., 1991, pág. 57) La democratización es un proceso que tiene lugar cuando se instaura en una determinada sociedad la democracia como sistema de gobierno –tanto si esto sucede por primera vez en la historia de un país, como si luego de un impasse de derogación de las libertades individuales y políticas se retorna al funcionamiento de las instituciones que caracterizan a

la democracia–, o se difunden e intensifican prácticas democráticas en la toma de decisiones, aun en unidades menores de la sociedad global, como pueden ser los ámbitos laborales, familiares, educación, entre otros. (Sartori, G., 1988, pág. 26) Esta distinción entre la democratización de la sociedad global y la de las instituciones intermedias sólo puede ser separada analíticamente, ya que la experiencia histórica muestra que en una sociedad con una democracia fuertemente implantada en el marco del sistema político global, se transmiten a instancias intermedias también prácticas democráticas. La democratización supone que el sistema político incorpore a la política a todos los grupos que se encuentren excluidos, es decir deberá enfrentar los déficit de participación, logrando en forma paulatina la ampliación de la participación. Por ello a menudo se ha definido la democracia como el gobierno del pueblo, haciendo hincapié en las fuentes del poder. Pero el órgano de gobierno, en el caso de aceptar tal definición, es difícilmente imaginable en sociedades complejas. El “pueblo” podría ser el órgano de gobierno sólo en una comunidad pequeña, donde la asamblea del pueblo pudiera reunirse y sus miembros interactuar al tomar decisiones. Este sentido normativo le daría al concepto de democratización el sentido de la necesidad de atomizar las unidades territoriales de expresión política para que la democracia tenga una expresión en la realidad. (Esta idea en parte guía a Macpherson, 1966, págs. 32 y 33.) En cambio la democratización entendida como la implementación, ampliación y/o profundización de la democracia, debería ser comprendida como la necesidad de una mayor comprensión de la naturaleza de las instituciones democráticas, su funcionamiento y los motivos por los que progresan o fracasan. Como se ha dicho, democracia tiene un sentido útil, sólo si se la define en términos institucionales, pero también supone negociaciones, compromisos y acuerdos y el convencimiento de la necesidad de resolución pacífica de diferencias. (Huntington S., Estudios Públicos, N° 33, 1989)

La democracia y la democratización se han justificado en términos históricos y teóricos en referencia a una multiplicidad de valores. Éstos incluyen ideales generales como la libertad, la igualdad y la justicia, y también nociones más específicas como la expresión de la

voluntad común, el desarrollo moral del individuo, la necesidad de respetar la diversidad humana y la racionalidad y eficiencia de las decisiones. Se espera que estos valores, o “los aspectos deseables de la vida”, se incorporen mediante la introducción y posterior funcionamiento de un sistema político democrático. (Adam Przeworski et al., 2000, Pág. 14.) La cuestión de las consecuencias probables de la democratización tiene un interés más que académico. Por ejemplo, la política exterior de numerosos países occidentales supone que la “buena gobernabilidad” un concepto que tiene una significativa superposición con el de democracia multipartidaria estimula el desarrollo económico o que promover la

democracia contribuye a crear la paz tanto entre las naciones como dentro de ellas. La comprensión del grado en que estos supuestos y otros similares son correctos requiere una reflexión teórica sistemática e investigación empírica. El estudio de las COD es un paso más a lo largo de la senda de investigación que los especialistas en política comparada con un interés en las democracias de la tercera ola han seguido en años recientes. (Marc F. Plattner, 2005, Pag.77.)

Bibliografia Adam Przeworski et al., Democracy and Development: Political Institutions and Well-Being in the World, 1950-1990 (Cambridge: Cambridge University Press, 2000), 14.

Dahl, R., Los dilemas del pluralismo democrático: autonomía versus control, México, Alianza Editorial, 1991. O’Donnell, G. y P. Schmitter, Transiciones desde un gobierno autoritario. Conclusiones tentativas sobre las democracias inciertas, vol. 4, Buenos Aires, Paidós, 1988

Sartori, G.: Teoría de la democracia, Vol. 1 El debate contemporáneo, Vol. 2 Los problemas básicos, Alianza Universidad, Madrid, 1988

Huntington, S.: El sobrio significado de la Democracia” en: Estudios Públicos, N° 33, Santiago de Chile, 1989 Marc F. Plattner, “A Skeptical Perspective”, en Larry Diamond y Leonardo Morlino, eds., Assessing the Quality of Democracy (Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2005), 77.